Casi el 50 por ciento de las Ofertas de Monedas Iniciales (ICO) de 2017 actualmente están decayendo, y un factor serio en esta falta de éxito proviene de la poca confianza en sus negocios. Invertir en ICO es arriesgado. La poca regulación da como resultado una vulnerabilidad al fraude y está posponiendo la inversión de la gente, y con razón.