Monero -y no Bitcoin- es la criptomoneda de la privacidad y el anonimato

Pese a su asociación con el mercado negro, sigue siendo más prudente usar dinero en efectivo que algunas criptomonedas
Dash, Monero y Zcash: tres altcoins creadas en enero de 2014, marzo de 2014 y octubre de 2016, respectivamente

Es un error común creer que Bitcoin es una red de pagos anónima. Las transacciones de Bitcoin son seudónimas, y puesto que cada transacción puede ser vista por cualquier tercero, hay una gran cantidad de información disponible para cualquiera que quiera saber quiénes están detrás de ciertos movimientos. Indiscutiblemente, alguien que quiere usar una moneda para llevar a cabo una operación ilícita sería más prudente usando dinero en efectivo antes que bitcoin. Con cada transacción, bitcoin deja una huella digital permanente en la blockchain.

Si la privacidad y el anonimato es lo que se busca, las tres criptomonedas que dan prioridad a esas características son, en orden de lanzamiento, Dash, Monero y Zcash. De las tres, Monero es quizá la más relevante, con un registro sostenido de operaciones, criptografía sólida y un justo modelo de emisión.

Monero es descendiente de una criptomoneda menos conocida llamada Bytecoin. Esta última se creó de una manera muy diferente a Bitcoin, utilizando una tecnología conocida como CryptoNote. Al igual que el código de Litecoin, el algoritmo hash de CryptoNote tiene como objetivo evitar la especialización y por lo tanto la centralización de los mineros que soportan la red. En este sentido, el proceso de validación de Bytecoin favorece a los chips de propósito general como las CPUs en lugar de chips especializados como los ASIC.

Además de usar un proceso de prueba de trabajo más igualitario, CryptoNote permite hacer pagos no rastreables y transacciones no vinculantes sobre una blockchain resistente al análisis. En marzo de 2014, Adam Back, considerado la inspiración para el algoritmo de prueba de trabajo de Satoshi Nakamoto y presidente de Blockstream, una de las compañías más importantes del sector cripto, tuiteó que CryptoNote era una de las pocas ideas del espacio fuera de Bitcoin que tenía "una razón de ser defendible".

La pregunta, entonces, es por qué Monero desplazó a Bytecoin del mercado. La blockchain de Bytecoin y la emisión de su moneda, bytecoin, comenzaron a operar el 4 de julio de 2012, pero el lanzamiento no se hizo ampliamente conocido hasta casi dos años después, cuando se publicó un anuncio sobre la moneda en el foro bitcointalk.org el 12 de marzo de 2014. Como era de esperar, la gente estaba confundida acerca de por qué el equipo de Bytecoin se había demorado dos años en hacerlo público. Mientras que algunos argumentaban que los desarrolladores querían asegurarse de que la tecnología este funcionando correctamente antes de llamar la atención al público, otros sospechaban que había algo más insidioso en juego llamado premine, o preminado.

Bytecoin tenía previsto emitir 184.460 millones de bytecoin a través del proceso de minado, pero cuando se hizo público, ya existían 150.000 millones de bytecoin, más del 80 % del suministro total. Un preminado clásico, Bytecoin había emitido silenciosamente una gran cantidad de monedas que ponían en desventaja a la comunidad en general. Bitcoin y el movimiento blockchain se basan justamente en el principio de transparencia igualitaria, por lo cual los preminados son muy mal vistos. Aunque aún ocurren, muchas son estafas que los inversores deberían evitar.

El 8 de abril de 2014, el usuario de bitcointalk.org llamado "eizh", quien luego se convertiría en desarrollador de Monero, comentó: "Me sorprende que alguien no haya iniciado un clon [de Bytecoin] con un modelo de emisión más justo y un proyecto de desarrollo activo". El 9 de abril de 2014, solo un mes después del anuncio público de Bytecoin, un usuario involucrado conocido como "thankful_for_today" (agradecido_por_hoy), publicó en bitcointalk.org un comunicado titulado "Bitmonero—una nueva moneda basada en la tecnología CryptoNote—lanzada", informando que el proceso de minería comenzaría en nueve días. BitMonero fue rápidamente rebautizada como Monero y a menudo referido como XMR.

La característica más distintiva de Monero es el uso de ring signatures (firmas de círculo), una tecnología criptográfica que ha estado evolucionando desde 1991. Las firmas de Monero se explican mejor con referencia a Bitcoin. En Bitcoin, para hacer una transacción, una persona identificada firma el saldo de bitcoin que está intentando de enviar. En Monero, un grupo de personas firman la transacción, pero sólo uno en el grupo es dueño de los XMR. El sitio web de CryptoNote lo expresa con claridad:

"En el caso de las firmas de círculo, tenemos un grupo de individuos, cada uno con su clave pública y secreta. La declaración probada por las firmas de círculo es que el firmante de un determinado mensaje es un miembro del grupo. La principal diferencia con los sistemas ordinarios de firma digital es que el firmante necesita una única clave secreta, pero el verificador no puede establecer la identidad exacta del firmante. Por lo tanto, si se encuentra ante una firma de círculo con las claves públicas de [María, Pedro y Luis], sólo se puede afirmar que uno de estos individuos fue el firmante, pero no se podrá precisar su identidad".

Aunque muchos desconfían de esta privacidad, cabe señalar que tiene enormes beneficios para la fungibilidad. La fungibilidad se refiere al hecho de que cualquier unidad monetaria debe ser tan valiosa como otra unidad de mismo valor ( 1 dólar = 1 dólar). Un peligro para bitcoin, especialmente para las monedas que se sabe han sido utilizadas para actividades ilegales, es que si un exchange u otro servicio incluye ese balance en una lista negra, entonces esos bitcoins se vuelven ilíquidos y posiblemente menos valiosos que otros saldos del mismo monto. Aunque sutil, la pérdida de fungibilidad podría ser la desaparición de una moneda digital y distribuida, lo cual perjudica el valor de todas las unidades, no sólo las utilizadas para actividades ilegales. Afortunadamente, este es un problema con el que Monero no tiene que lidiar.

El modelo de emisión y distribución de Monero puede describirse como un híbrido de Litecoin y Dogecoin. En el caso de Monero, se añade un nuevo bloque a su blockchain cada dos minutos, de forma similar a los 2,5 minutos de Litecoin. Sin embargo, al igual que Dogecoin, tendrá un ligero grado de inflación durante toda su vida a partir de mayo de 2022, cuando se emitirán 0,3 XMR por minuto, o 157.680 moneros por año. En ese momento, habrá 18,1 millones de unidades de XMR en circulación, por lo que la inflación en ese primer año será sólo del 0,87 %. Con el tiempo, esa inflación disminuirá a medida que aumente la base monetaria de monero. Curiosamente, en 2040 habrá cantidades casi equivalentes de bitcoin y monero en circulación, y en el período de 2019 a 2027, la tasa de inflación de la oferta de Monero será inferior a la de Bitcoin, pero en todos los demás períodos ocurrirá lo contrario.

La capacidad de Monero de crear privacidad en las transacciones fue un gran avance tecnológico que no pasó desapercibido dentro de la comunidad y los mercados de criptoactivos. A finales de 2016, Monero era la quinta criptomoneda más grande del mundo, y fue la moneda virtual de mejor rendimiento de ese año, con un incremento en su valor del 2,760 %. La cifra demuestra nítidamente el nivel de interés en las criptomonedas como protectoras de la privacidad. Parte de ese interés, sin duda, proviene de fuentes que dejan mucho que desear.

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