Auroracoin se lanzó como parte de un intento de crear la primera criptomoneda nacional de un país
Auroracoin se lanzó como parte de un intento de crear la primera criptomoneda nacional de un país

Al igual que Satoshi Nakamoto, el anónimo creador de Bitcoin, el desarrollador detrás de Auroracoin también tenía un nombre ficticio: Baldur Friggjar Óðinsson. Baldur creó Auroracoin basándose en el código de Litecoin, y su plan maestro consistía en distribuir el 50% de todas las monedas a residentes islandeses a través de un airdrop (lanzamiento aéreo digital). La esperanza era impulsar el uso generalizado de la criptomoneda en el país.

Una ventaja clave del plan de Baldur fue su acceso al sistema de identificación nacional del gobierno, lo que llevó a varios especuladores a creer erróneamente que Auroracoin estaba auspiciado por el gobierno de Islandia. Previo al airdrop de Auroracoin, el valor de mercado de su red superaba los USD 1.000 millones.

Cuando el lanzamiento aéreo de auroracoins comenzó el 25 de marzo de 2014, el entusiasmo de los especuladores se había calmado un poco, y Auroracoin estaba flotando sobre un valor de red de poco más de USD 100. Para fines de mes, había caído por debajo de los USD 20 millones, ya que los ciudadanos recibiendo Auroracoin procedieron rápidamente a vender las monedas en casas de cambio para rendir una ganancia. La caída del precio fue acompañada por una pérdida de confianza y entusiasmo por la nueva criptomoneda. Pocos minoristas, si es que alguno, estaban dispuestos a aceptar auroracoin como medio de pago, y pronto pasó a ser considerado un "experimento fallido". Algunos también lo percibieron como una estafa perpetrada por su creador. Al día de hoy, auroracoin se lleva el premio como la criptomoneda con el mejor plan maestro para su uso generalizado en todo un país.

Aún existe, con un puñado de desarrolladores islandeses trabajando para revivir el concepto y la tencología. En 2016, comenzaron a aparecer avisos publicitarios anunciando el retorno de Auroracoin. Como resultado, cervezas en Islandia estaban siendo compradas en auroracoin, y varios negocios comenzaron a usar la criptomoneda. Luego el primer ministro se vio obligado a renunciar debido a su participación en los Panama Papers. El escándalo llevó al crecimiento en popularidad de un partido político conocido como el Partido Pirata que tenía una opinión favorable sobre las criptomonedas. De repente, inversores comenzaron a especular que Islandia volvería a replantear el potencial de Auroracoin y su rol como criptomoneda nacional. A medida que crece la adopción y cambia la política, será interesante observar que sucederá con la criptomoneda islandesa.

La historia de Auroracoin es una lección importante tanto para inversores como para programadores. Lo que comenzó como un caso de uso aparentemente poderoso y convincente fue afectado por su incapacidad de proporcionar valor a la audiencia que intentaba impactar. Los islandeses fueron concedidos criptomonedas con poco conocimiento respecto a como usarla. No es sorprendente que el valor de la criptomoneda colapsó al punto que la mayoría la consideraba muerta. Sin embargo, las criptomonedas rara vez mueren totalmente, y puede que a Auroracoin lo esperen tiempos interesantes si su equipo de desarrolladores logra encontrar un camino hacia adelante.

LEA MÁS: