Proyectan una suba sustancial de fallecidos por COVID-19 en las próximas semanas: las razones

Un informe privado advierte de que los casos fatales oscilarán “entre 400 y 1000 por día”, a raíz del crecimiento exponencial de contagios durante el verano. ¿Podrá tratarse del sprint final de la pandemia?

Personal médico realiza controles de pacientes con covid-19 en una unidad de terapia intensiva, en un hospital de la Provincia de Buenos Aires [Foto de archivo: EFE/Juan Ignacio Roncoroni)
Personal médico realiza controles de pacientes con covid-19 en una unidad de terapia intensiva, en un hospital de la Provincia de Buenos Aires [Foto de archivo: EFE/Juan Ignacio Roncoroni)

La escalada exponencial de contagios de coronavirus, a partir de la introducción de la variante Ómicron en Argentina, no tuvo un correlato de similar magnitud en incremento de fallecidos e internaciones en terapia intensiva. Luego de que se superara el umbral récord de 100 mil contagios durante varias jornadas, las víctimas fatales se mantienen muy por debajo del pico de la segunda ola.

Sin embargo, ese espejismo podría revertirse pronto. Un informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) calcula que cabe esperar “más de 400 y 1.000 fallecimientos diarios dentro de sólo 3 semanas, lo cual supone la posibilidad de superar las cifras más críticas de mayo-julio 2021.

La estimación surge de un reporte de Santiago Urbiztondo, economista jefe de FIEL, quien elaboró una serie de proyecciones en base a los datos del Ministerio de Salud de la Nación, y de la evolución epidemiológica de la pandemia y la variante Ómicron.

En su trabajo, Urbiztondo señala que desde que se disparó la tercera ola, el promedio diario de contagios aumentó desde 5.230 al 20 de diciembre hasta 107.000 al 12 de enero, una cifra casi 20 veces mayor. Con un punto de partida bajo, la ocupación de camas críticas se incrementó el 175% y la cantidad de fallecidos diarios apenas se duplicó de 23 a 46.

Si bien el escenario parecería más favorable en relación a los brotes precedentes, “la cifra actual surge del rezago de tres semanas entre los casos y los fallecimientos. Los fallecimientos de hoy son de hace tres semanas”, correspondientes a los contagios de la semana del 16 a 22 de diciembre, indicó Urbiztondo en diálogo con Infobae.

La probabilidad de que fallezca alguien por la nueva variante de COVID es más baja que la delta, por la vacunación. Pero aunque no hubiera ningún caso adicional en las próximas semanas, cosa que no es probable, las muertes se dispararán enormemente. Esta letalidad va a generar un aumento de muertos”, sostuvo. Y completó: “La cantidad de fallecidos que tenemos hoy es una tranquilidad temporal, no es sostenible, por más que haya una menor correspondencia. No van a aumentar en la misma velocidad, pero van a aumentar”.

Una fila de personas aguarda su turno para realizar un testeo de COVID-19 en Buenos Aires (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)
Una fila de personas aguarda su turno para realizar un testeo de COVID-19 en Buenos Aires (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)

Los escenarios de la tercera ola

El referente de FIEL señala que -aún con el avance de la vacunación, los esquemas de dos dosis y refuerzos y los cuidados preventivos- será posible transitar un “breve período crítico” que podría significar el fin de la pandemia, coincidente con el panorama ya deslizado por otros especialistas internacionales. El añorado sprint final de la emergencia sanitaria ofrece dos escenarios posibles, de acuerdo al comportamiento reciente del coronavirus.

En el primer caso, según Urbiztondo, si se evalúa que “la letalidad observada en la última semana ya es baja, en comparación al 2,7% inicial” del comienzo de la pandemia, “los últimos datos con esa corrección del ciclo serían de 0,8 por ciento”. Es una tendencia que descendió durante 2021 y siguió reduciéndose durante 2022, por la menor virulencia de Ómicron y la eficacia de la vacunación. En la semana del 6 al 12 de enero, el nivel de letalidad osciló en el 0,73 por ciento.

“En esta proyección pesimista, en la que la tasa no cae más de ese nivel y con el desplazamiento de Omicrón de la variante Delta, el número te da algo más que 1000 fallecidos por día”, consideró Urbiztondo a este medio.

La segunda alternativa “más optimista” es que “la letalidad siga cayendo hasta un nivel mucho más bajo, al 0,3 por ciento”. “La escala de muertos es más de 400 por día”, sostuvo el vocero de FIEL. ¿Por qué ese salto sería tan fuerte? “Es lo que se está viendo en Gran Bretaña, que tiene una letalidad del 0,2% y tiene una alta vacunación como nosotros. Creo que no podríamos llegar a ese 0,2, porque tenemos una cantidad de casos no registrados mayor, por lo tanto, se compensa”, resaltó.

Las dos proyecciones de fallecimientos por COVID-19, según las estimaciones de FIEL
Las dos proyecciones de fallecimientos por COVID-19, según las estimaciones de FIEL

En cualquier situación, la cantidad que fallecidos previstos da cuenta de la magnitud de la alerta, aún en un escenario de amesetamiento de la contagiosidad. Las cifras podrían ser incluso mayores en febrero, señala Urbiztondo, salvo que el brote vigente esté próximo a desaparecer.

— ¿En otros países aumentaron las víctimas fatales de acuerdo en estas proporciones previstas, y de manera similar al nivel de contagios que alcanzó a Argentina?

— Nuestros contagios son de los más altos del mundo, otros países no alcanzaron este nivel. Canadá pasó de 5000 a 45 mil contagios diarios, y de 20 a 90 muertos por día. Las muertes están picando para arriba, con una pendiente marcada. En Colombia, los fallecimientos aumentaron mucho, de 40 muertos por día a 95, y con menos días de ola que en Argentina y menos contagios. En el Reino Unido, los fallecimientos pasaron de 100 a 250 por día en dos semanas, con un aumento mucho menor: no llegaron a 200 mil y se multiplicaron por cuatro en el último mes, cuando nosotros pasamos de 5 mil a 100 mil, más de 20 veces. El caso líder es el de Sudáfrica, que sigue cayendo y no tuvo el salto de contagios que nosotros tuvimos. Los datos de Brasil no son confiables. La comparación internacional es difícil en estos casos, por el grado de subregistro de cada país.

— La ocupación en la internación de camas de terapia intensiva COVID-19 por el momento es marginal, no está ocurriendo un salto exponencial como el de contagios.

— No es que van a aumentar en 20 veces, probablemente sea mucho menor. Pero si pasamos de 40 muertos a 400, se están incrementando los casos graves en diez veces. Las internaciones van a aumentar a pesar de que Ómicron, aparentemente, sea más “benigna” y conlleva menos invasión a los pulmones. El aumento va a estar y no necesariamente abarrote las terapias intensivas, habrá alguna tensión previa y mayor nivel de demanda del sistema de salud. La situación se va a dar de otra manera.

De alcanzar este nivel de fallecidos estimado por día, el impacto no sería tan diferente al de la segunda ola.

— Recordemos que el año pasado fueron dos o tres meses, ese nivel de casos fatales tal vez duren apenas unas semanas. No creo que sea parecido al 2021 por la vacunación y porque esta variante tiene un ciclo más breve. Suena alarmista, pero vale la pena saber esta proyección para pensar más tranquilamente lo que viene. Tengo el temor de que la política sobrerreaccione de manera histérica cuando se alcancen estos reportes, con medidas que ya no son factibles ni óptimas. Las personas tenemos que tomar conciencia de que esta ola no es gratis, y la forma de enfrentarla es vacunándose, con más cuidados personales y prevención.

SEGUIR LEYENDO:


TE PUEDE INTERESAR