El aspirante presidencial Leonardo Huerta denunció cobros millonarios para inscribir su candidatura: “$1.600 millones por firmas”

La dificultad para participar en las elecciones quedó en evidencia tras los pagos exigidos por empresas gestoras de firmas, una situación que reveló el alcance de los obstáculos para candidatos sin estructuras partidistas ni respaldo financiero

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Leonardo Huerta denunció el cobro
Leonardo Huerta denunció el cobro de 1.600 millones de pesos por la recolección de firmas para inscribir su candidatura presidencial en Colombia - crédito @LeonardoHuertaG/X

El aspirante presidencial Leonardo Huerta denunció haber recibido llamadas de empresas que le exigieron $1.600 millones para la recolección de firmas necesarias para inscribir su candidatura, una suma que, según sus declaraciones, está fuera del alcance de cualquier ciudadano sin respaldo de grandes estructuras.

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El precandidato relató que afrontó el proceso con recursos propios, especialmente tras rechazar ofertas empresariales que, a cambio de la logística de las firmas, planteaban costos que él califica como desorbitados.

De acuerdo con sus cálculos, terminó invirtiendo cerca de 200 millones de pesos, agotando sus ahorros y dejando vacías sus tarjetas bancarias.

A mí me llamaron empresas a cobrarme 1.600 millones pesos por firmas. Pero de dónde iba a sacar 1.600 millones de pesos para financiar eso. Yo me gasté más o menos 200 millones de pesos en la recolección”, afirmó Huerta en entrevista con Cambio.

Las dificultades financieras obligaron a
Las dificultades financieras obligaron a Leonardo Huerta a invertir cerca de 200 millones de pesos de sus propios ahorros para avanzar en el proceso electoral - crédito Cristian Bayona/Colprensa

El desgaste financiero y los métodos adoptados para recolectar firmas se convirtieron en una muestra del tipo de exigencias que impone el sistema electoral colombiano.

Huerta logró reunir 1,3 millones de rúbricas con equipos de voluntarios jóvenes desplegados por el país, en una dinámica radicalmente distinta a la de otros precandidatos que, según él, optaron por subcontratar empresas que entregaron formularios “perfectos, sin arrugas, con códigos QR y verificados”, en contraste con los suyos, con manchas, diferentes tamaños y huellas de la intemperie.

De cara a la consulta interpartidista prevista para el 8 de marzo, en la que participarán 16 aspirantes, incluyendo exministros y antiguos alcaldes, el docente universitario remarcó su diferencia central: es el único precandidato sin experiencia política de alto rango. Esto, según sus propias palabras, lo convierte en “la única foto nueva” del tarjetón, en un escenario generalmente dominado por el protagonismo de figuras conocidas.

El precandidato puso el énfasis en el carácter distintivo de su postulación. Remarcó su trayectoria como abogado, filósofo con cinco especializaciones, dos maestrías y un doctorado, así como su experiencia como docente en más de veinte universidades y en la conducción de áreas de gobierno como la Secretaría de Educación de Pereira y cargos en la Gobernación de Risaralda, la Autoridad Nacional de Televisión, el sector Defensa y la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.

El punto de inflexión, según relató, llegó cuando optó por no depender de avales ni cargos alternativos, dedicando todos sus recursos personales a la campaña. Subrayó al medio que buena parte del apoyo logrado provenía de jóvenes colaboradores, asegurando que la recogida de firmas fue una tarea colectiva.

Leonardo Huerta es el único
Leonardo Huerta es el único precandidato sin experiencia política de alto rango en la consulta interpartidista del 8 de marzo, donde competirán figuras reconocidas del país - crédito Cristian Bayona/Colprensa

Al comparar su enfoque con el de Claudia López, con quien competirá en la consulta, Huerta explicó: “Claudia tiene una visión más centrada en las grandes ciudades y las áreas metropolitanas. Yo complemento eso con una mirada territorial. Propongo policías municipales no solo en grandes ciudades, sino también en municipios pequeños”. Este énfasis en la autonomía y el fortalecimiento de los municipios sustenta su propuesta por una Colombia federal.

Huerta narró su primer encuentro con López mientras ambos recolectaban firmas en el centro de Bogotá, describiendo cómo una coincidencia en un centro comercial derivó en posteriores reuniones y la construcción de una consulta de centro. Inicialmente, invitaron a otras figuras como Sergio Fajardo y Maurice Armitage, aunque ninguno se sumó a la competencia.

Sobre el sentido de la competencia, Huerta precisó que su visión de campaña radica más en la complementariedad que en el antagonismo directo entre las propuestas del sector: “Las diferencias no deben dividirnos, sino complementarnos. Colombia necesita unir visiones, no profundizar antagonismos”. Incluso señaló una virtud en la exalcaldesa: “su firmeza para sacar adelante sus decisiones”, así como la lucha contra la corrupción durante su gestión al frente de Bogotá.

Analizando sus posibilidades de avanzar hacia la primera vuelta, el profesor universitario reconoció que participar directamente en esa fase le otorgaba “menos del uno por ciento de probabilidades de ganarla”, porcentaje que, a su juicio, aumenta en el esquema de consulta. Su apuesta se orienta a captar el voto de los sectores moderados que no encuentran representación clara en los extremos del espectro político.

Leonardo Huerta propone una visión
Leonardo Huerta propone una visión federalista para Colombia, con énfasis en la autonomía de municipios pequeños y el fortalecimiento de la seguridad local - crédito Cristian Bayona/Colprensa

En el terreno programático, Huerta sostuvo la importancia de una reforma profunda al sistema de salud, advirtiendo que “no debe ser ideologizada” y que el diseño debe partir del acuerdo técnico y científico entre los actores del sector.

También planteó una reforma a la justicia que privilegie la eficiencia y la protección de los derechos ciudadanos, sugiriendo la inclusión de audiencias preliminares adicionales para causas que involucren a menores de edad.

La transparencia en los fines de su campaña también marcó distancia frente a especulaciones sobre un eventual interés en otros cargos públicos. Manifestó: “Quiero construir un movimiento de centro, socialdemócrata. Creo que la mayoría de los colombianos no somos extremos. No veo la izquierda y la derecha como enemigos irreconciliables”.

La consulta del 8 de marzo será la instancia definitiva en la que Leonardo Huerta intentará validar tanto su apuesta por federalizar Colombia como su compromiso con una política de consensos. Lo hará en un contexto donde la financiación de campañas y la recolección de firmas continúan siendo desafíos estructurales para quienes carecen de respaldo de grandes maquinarias partidistas.