Mientras en Cambiemos se discute cómo será la campaña y hasta los socios de la Coalición Cívica han pedido un cambio de discurso ("hay que contar una historia, no podemos hablar solo de las obras", se oyó en una reunión), el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba volvió a la Casa Rosada.

La semana pasada generó polémica la forma en que el Gobierno anunció las medidas económicas. Especialmente la forma en que se mostró Mauricio Macri: en una charla con una mujer que lo apoya pero que algunos criticaron como muy 'producido' y otros por lo contrario, por no haber cuidado el lenguaje no verbal y exponer a un Presidente cansado.

Siete días después, Durán Barba estuvo, en la mañana del martes, en Balcarce 50. En realidad ingresó por la puerta principal. Maletín en mano llegó por la llamada explanada que es el lugar por donde ingresan el Presidente, funcionarios de alto rango y algunos invitados especiales.

Entró a las 10 de la mañana, cuando ya Marcos Peña, jefe de Gabinete, estaba trabajando, y dos horas antes de que Federico Storani, vicepresidente de la Unión Cívica Radical y uno de los rebeldes de Cambiemos, se reuniera con Peña y con el senador Humberto Schiavoni. Justamente en esa reunión no solo se habló sobre los planteos del dirigente de la UCR sino sobre la estrategia de polarización para la campaña.

En Gobierno están convencidos de que Cristina Kirchner será candidata a presidenta y que Mauricio Macri tendrá que enfrentarla en una nueva edición de 'futuro contra pasado'.

Tanto en esa reunión como luego en la que Macri compartió con los gobernadores radicales, se habló de que lo peor ya pasó, encuadrando una vez más la crisis en los últimos 30 días.