Cada vez que el escritor, ensayista y psicoanalista Jorge Alemán visita Buenos Aires, se junta a comer con un grupo de amigos.

Varios, como Alemán, son del círculo de intelectuales y referentes favoritos de Cristina Kirchner, entre ellos Eduardo Valdés, uno de los más cercanos hoy a la ex Presidenta.

Alemán vino a presentar un libro y aprovechó a almorzar con el humorista Diego Capusotto, el artista Daniel Santoro y Roberto Graziano, el anfitrión.

El menú lo eligió el actor: locro y empanadas. Y a la hora del café se sacaron todos una foto. Bromearon, como suelen hacer, con una candidatura presidencial, en este caso de Capussotto.

"Si se baja Macri, vamos a las PASO contra Vidal", dijo mientras armaban el equipo para alimentar rumores y versiones: Santoro como vice; el fotógrafo Graziano como jefe de campaña; Alemán en la Secretaría de Inteligencia y Valdés, que denunció a Marcelo D' Alessio y fue a su vez denunciado por Elisa Carrió, bromeó con ser parte del servicio de contrainteligencia. Entre los comensales estuvo Eduardo Epsztein que se autoproclamó coordinador del Frente mientras que  el médico Omar Glezer fue presentado para Salud; Mario Pujó como "elaboración populista" y Federico Caretti a cargo de las Finanzas.

"No tenemos  mujeres en el equipo porque vamos a enfrentar a Vidal que tampoco tiene mujeres en su gabinete", se excusaron con ironía mientras comían en la casa de Graziano.