En Pilar el intendente Nicolás Ducoté suele recordar que tres años atrás ganó en un municipio peronista, que está rodeado de peronistas y que cuando arrancó sólo el 13% de los vecinos tenía cloacas y que el 76% no tenía agua de red sino de pozo.

En las encuestas el distrito no le anticipa buenas noticias a Cambiemos por lo que la estrategia sería casi microscópica para pelar voto a voto. Días atrás Círculo Rojo contó que el jefe comunal da charlas en barrios privados y también en los barrios abiertos. El padrón es de 250.000 personas y crece 8% en cada elección.

Para intentar revertir los pronósticos que en el Conurbano son esquivos al oficialismo, con caída de imagen del presidente Mauricio Macri, el intendente pide colaboración en distintas áreas, como atención a jubilados, por ejemplo. Además incrementó sus recorridas de campaña de 30% a 50% en su agenda y pondrá un delegado en cada uno de los 213 barrios, donde no tienen punteros pero necesitan relevar información.

Dicen que tanto en Pilar como en otros distritos las encuestas arrojan desilusión en la franja que va de los 31 a los 46 años.

Con estos datos preliminares, en el municipio buscarían 'censar' las necesidades de cada lugar que son distintas en un distrito con la mayor desigualdad del país: además de barrios con muchas carencias hay también muchos barrios privados y un alto porcentaje de canchas de golf, por ejemplo.