Cuando el español Íñigo Errejón estuvo en Buenos Aires dos años atrás el diputado porteño Mariano Recalde lo llevó a la cancha a ver a Boca. Se hicieron amigos y se mantuvieron en contacto.

Ahora, poco después de que Errejón se separara de Pablo Iglesias y de Podemos, el presidente del bloque de diputados porteños de Unidad Ciudadana viajó a Madrid a visitar al candidato a la Comunidad de Madrid, seguir de cerca su campaña y  tratar la agenda en común entre madrileños y porteños.

En la oficina del joven español hablaron sobre la compra de vagones de subte con asbesto del gobierno de Mauricio Macri y las denuncias en España por la enfermedad de cuatro trabajadores del Metro de Madrid, dos de los cuales fallecieron.

"Discutimos los temas que nos convocan a los dos pero vamos a seguir trabajando juntos porque la idea es ganar nuestras ciudades y países para tener gobiernos que estén del lado de la gente", sostuvo Recalde.

Íñigo Errejón, por su parte, expresó: "En los dos países y tanto en Buenos Aires como en Madrid afrontamos una disyuntiva, una decisión que tenemos que tomar: si construimos gobiernos que estén al servicio del interés general o si seguimos sumidos, en muchos casos, en esta mezcla de desgobierno, de "sálvese quien pueda" y de desorden que han impuesto los privilegiado".

Después de la reunión, los dirigentes visitaron el monumento a los abogados de Atocha que fueron asesinados en el atentado de 1977. En ese estudio trabajaba Manuela Carmena, actual alcadesa de la ciudad de Madrid y compañera de Íñigo Errejón en 'Más Madrid'. Un cambio en su agenda salvó ese día su vida.