Hincha de Racing como su padre, el diputado nacional de Unidad Ciudadana Máximo Kirchner no se privó de cargar a Pablo Moyano en la reunión del Congreso del PJ en La Matanza.

Del encuentro también participó Hugo Moyano, presidente de Independiente, el clásico rival en Avellaneda, que volvió al peronismo oficial el año pasado.

La cuestión es que la cargada fue por anticipado, dos días antes del clásico de Avellaneda.

De lejos, Máximo K riéndose le hizo señas con las manos a Moyano hijo. Con la derecha marcó el número tres y con la izquierda, uno, según la imagen que se viralizó entre militantes e hinchas de ambos equipos.

En esto al menos le va bien a Kirchner: exactamente ese fue el resultado del clásico en el que el Rojo cayó el sábado frente a la Academia.