La primera dama de Japón, Akie Abe, en La Boca
La primera dama de Japón, Akie Abe, en La Boca

Atrás de las luces, los discursos, las reuniones bilaterales y la foto política que dejó el G20, hubo un grupo de diplomáticos argentinos que trabajaron como nexos o enlaces con los líderes mundiales y sus respectivas comitivas.

Este equipo, encabezado por Juan Ignacio Herrero, Micaela Finkelstoyn y Sabrina Cordero, tuvo que lidiar con tareas tan diversas como cumplir con las exigencias del Príncipe saudí, Mohamed Bin Salman, que hizo trasladar a un reconocido chef hacia la embajada de Arabia Saudita para comer carne argentina.

Son también los que acompañaron a la Reina Máxima de Holanda a tomar un helado en Recoleta luego de la gala en Colón; los que hicieron de guía turístico por Buenos Aires con el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

Y los que compartieron con la primera dama de Japón, Akie Abe, una clase de tango, los que tuvieron que cumplir con los extraños pedidos del protocolo y del servicio secreto de los Estados Unidos. Este grupo, además, llevó al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, al Café Tortoni.

El italiano Gisuseppe Conte
El italiano Gisuseppe Conte