Un poco demacrado y más delgado el diputado nacional Eduardo Amadeo participó del Council de las Americas esta semana en el hotel Alvear. Ya en la semana se había reincorporado al Congreso y se había mostrado en público en la reunión de la comisión de Salud donde Carmen Polledo le dio la bienvenida tras haber sufrido un ataque de asma que le provocó un paro cardiorespiratorio mientras se encontraba de viaje en la provincia de Santa Fe. Y el viernes le contó a Luis Novaresio que "me morí y me salvaron la vida".

Según le describió a Círculo Rojo, sólo le permiten 6 horas diarias de actividad, todavía está en recuperación y debe realizar ejercicios de respiración además de ejercicios físicos por los días que estuvo quieto en cama. Mientras en un pasillo saludaba a empresarios que se alegraban por verlo mejor, Amadeo vio aparecer al anfitrión, Jorge Di Fiori, presidente de la Cámara Argentina de Comercio. Se acercó y le dijo casi conmovido: "Gracias por el discurso, gracias por lo que dijiste, da ánimos".

En línea con los funcionarios del Gobierno, Fiori pidió "confiar y esperar" y utilizó una metáfora sobre la "tormenta perfecta" a la que suele hacer referencia el propio presidente Mauricio Macri.