Mientras Marcos Peña tomaba la posta en el tironeo entre el Gobierno y los empresarios, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, se fue al Congreso a defender en el debate de comisiones de Pymes, Finanzas y Legislación General el proyecto que establece la posibilidad de que las cuentas sueldo puedan embargarse. Dijo que el objetivo es "mejorar el nivel crediticio de los asalariados".

El Gobierno envió al Parlamento el polémico mega DNU que avanza sobre cientos de leyes. Lo envió desmembrado en distintos proyectos para garantizar su tratamiento. Uno de esos proyectos, en el marco de la desburocratización de la estructura del Estado, fue el que ratificó el ministro que pidió a los empresarios "dejar de llorar".

Después de pasar por la reunión conjunta de las comisiones, el diputado sanjuanino José Luis Gioja, del FpV y presisdente del Consejo Nacional del Partido Justicialista, pidió hablar con el ministro. Y Cabrera lo invitó a comer.

En el despacho del jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot, se juntaron los tres para almorzar unas viandas frugales. Según cuentan del lado del sanjuanino, Gioja le planteó a Cabrera dos problemas de Cuyo y Gran Cuyo:  la posibilidad de que se modifiquen los impuestos internos a la cerveza por decreto (después de la ley que se votó el año pasado) y, en línea con los empresarios "llorones", le mencionó "la importación indiscriminada de latas de tomate que afecta a San Juan, Mendoza y La Rioja".

Dicen que Gioja fue bastante descarnado y advirtió que el Gobierno "cometería un grave error político si modificara por decreto la escala impositiva para beneficiar al lobby de la cerveza, lo que perjudicaría al vino".

Un rato después, en Tarde para nada, el programa que conduce María O' Donnell, el titular de la UIA, Miguel Acevedo, señaló: "No me quejo, cuento una realidad, cuando voy a San Juan me dicen que no tienen rentabilidad y no pueden invertir".

Aseguran que Gioja está haciendo mucho lobby por todos estos temas…