Desde que nació hasta estos días. Una importante editorial convenció a Felipe Solá para que se siente a escribir su historia familiar y política. Incluye el día en que nació, aunque él intentó evitar muchos aspectos tan íntimos como su niñez o sus amores, y el día en que Carlos Ruckauf le puso la banda de gobernador, cuando por la rapidez de la decisión no pudieron mandarle a hacer una a su medida y el entonces vicegobernador se hizo cargo de la provincia de Buenos Aires entre los ajetreos de enero del 2002.

El diputado del Frente Renovador escribió cada capítulo del libro que aún no tiene título y que estaría listo para ir a imprenta a mediados del verano. Cuando dio el "OK", dicen, planteó que él escribiría todo, aunque aceptó los consejos de edición de dos periodistas que lo guiaron para que pudiera ajustar 67 años a 300 páginas.

Parte de la historia argentina está contada a través de lo que él vivió o recuerda, su visión puede no ser compartida por el resto de los protagonistas.

"Tenés que contar la verdad", le recomendaron para quedar fuera de posibilidades de desmentidas. Hace un año y medio comenzó, y según él mismo cuenta, las páginas tienen una cuota de humor. Y bromeó en un brindis con su bloque después de semanas agitadas en el Congreso de la Nación: "(Lo que en un principio) iba a ser 50% a favor y 50% en contra mío, terminó 70% a favor".