El clásico picado de Olivos volvió a ser en la noche de anteayer para el equipo de Casa Rosada, que hace unos meses había visto peligrar su supremacía sobre el equipo rival, lo que motivó broncas entre ambos equipos, como se contó en esta sección en su momento.

El miércoles, el marcador fue 6-4 para el equipo local, con una buena actuación del intendente Ramiro Tagliaferro que sorprendió a los contrarios, quejosos porque, según dicen, los "intendentes de buen pie" juegan siempre en el team de Marcos Peña.
Sin embargo, este partido dejó una perla que fue festejada por todos. Promediaba el partido cuando Rosendo Grobocopatel, secretario del jefe de Gabinete -hijo del empresario de la soja- le pasó la pelota entre las piernas a su jefe, un exquisito "túnel" que provocó un "uhhhhh" entre los jugadores. Peña solo atinó a reír, humillado. Hubo chistes acerca del futuro laboral del joven Grobocopatel.