Las Cámaras de la cadena de valor del maíz y las provincias productoras del cereal, volvieron a reclamar elevar al 27% el corte del bioetanol en las naftas.
Las Cámaras de la cadena de valor del maíz y las provincias productoras del cereal, volvieron a reclamar elevar al 27% el corte del bioetanol en las naftas.

Las cámaras empresarias que conforman la cadena de valor del maíz junto con el apoyo de los principales gobiernos de las provincias maiceras del país, reclamaron que el corte del bioetanol en las naftas no sea inferior a un nivel del 27% para desarrollar la producción de granos con destino a energía renovable. Actualmente tiene como tope de techo el 12%.

La propuesta cuenta con el aval de buena parte de las administraciones que
conforman la Liga Bioenergética de Provincias Argentinas, entre las que se
encuentran Córdoba y Santa Fe, y aunque con mayor cautela también Buenos Aires.

El principal argumento de la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar)
es que la promoción de este tipo de políticas, -que es resistida por industrias como la automotriz y petroquímica-, podría generar una recaudación adicional de entre 800 a 1.000 millones de dólares anuales en concepto de impuestos.

Gustavo Idígoras, presidente del último Congreso Maizar, explicó a Infobae que: "La discusión de los biocombustibles a nivel mundial es la discusión de un capricho, ya que al analizar el futuro de la humanidad concluimos que no
podemos seguir con el consumo actual del combustible fósil. Y en el caso de la Argentina, el mercado interno se generó una política activa con una Ley como eje que vence en el 2021".

El actual titular de CIARA y CEC sostuvo que con el uso de un auto a nafta
"cargamos hoy un 10% de maíz en la zona núcleo y en el norte argentino un
12% de azúcar de caña, pero podríamos cargar entre 25 a 27,5%,
dependiendo de cuestiones de ingeniería de los vehículos aunque para ello no hemos podido avanzar en esta definición por varios motivos".

Allí, Idígoras reconoce que en el debate requerido para ello "tenemos una
industria automotriz temerosa y supone que esto pondría en riesgo las
condiciones de cobertura y/o seguros aunque, con el etanol, se demostró con estudios Internacionales que no hay problemas ni cuando se llega al 50% del corte obligatorio. Eso reduce las emisiones de gases efecto invernadero y tiene un menor costo", dijo.

Por ello, se preguntó: "¿Por qué no promover en el nuevo marco regulatorio nacional que debe tratar el Congreso, una Ley que establezca un crecimiento de los cortes anuales para llegar al 27%, y que eso de estabilidad al sector productivo? La industria petroquímica y refinerías también ven con recelo la participación del bioetanol y el contexto que vive un cambio de reglas".

De cara al debate que se viene, Idígoras reconoce que en materia de uso de
energías renovables, "nos estamos jugando diez años más de historia de los
biocombustibles en la Argentina si es que en el 2020 hay un debate abierto,
transparente y legítimo, donde seguramente cada industria va a fijar su
posición. Así tras superar este escenario electoral, el Congreso deberá
convocar a todas las partes para empezar a debatirlo".

La voz de las provincias pampeanas

Las provincias de Córdoba, Santa Fe y aunque de manera más cautelosa
Buenos Aires, integrantes de la llamada Liga Bioenergética de Provincias
Argentinas, apuestan a la necesidad de readecuación de la normativa a favor de las necesidades y realidades productivas que ofrece cada distrito.

El pedido de cambios ya fue presentado en Río Cuarto durante el último
encuentro organizado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de
Argentina (FADA), y fue ratificado durante el Congresos Maizar 2019 que se
realizó el pasado martes.

Sergio Busso, ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba, señaló
oportunamente en Río Cuarto como "caprichosa" la decisión de la Nación de no incrementar el componente de etanol en naftas. Para el funcionario cordobés, la demanda de biocombustible que ofreció el mercado local llevó al sector a "invertir y transformar la producción granaria en energía" que puede ser renovada, y por ello reclamó una modificación en la normativa vigente: "Hay que afianzar el trabajo en bioenergía y aumentar el corte del etanol al 27%, como tiene Brasil", dijo en el Congreso Maizar.

Dentro del mismo panel, Alicia Ciciliani, ministra de Producción de Santa Fe, también tiene una posición similar como la de su par cordobés. "Desde el ámbito público y privado tenemos que trabajar mucho para poner en valor al sector agroindustrial", y explicó que este tipo de cuestiones "hay que ponerlas dentro de la discusión de qué país queremos".

Al respecto, Leonardo Sarquís, ministro de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires, comentó a Infobae: "Hay que tener cuidado del medio ambiente y destacar la importancia que tiene la energía renovable en general. Hay espacio para todo. Por ello hay que hacer una Ley futura con
condicionamientos, en el buen sentido, buscando lo positivo, y sabiendo hacia dónde va la actividad, y aportando valor a la producción".