El impacto de las últimas precipitaciones en la zona núcleo, que se prepara para la parte final de la presente campaña agrícola.
El impacto de las últimas precipitaciones en la zona núcleo, que se prepara para la parte final de la presente campaña agrícola.

Durante el último fin de semana largo en el país, se registraron precipitaciones por encima de los 100 milímetros en muchas zonas de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba.

En algunas regiones de la zona núcleo, estas precipitaciones podrían complicar la marcha de la cosecha de maíz debido al exceso de humedad en los suelos, pero en otras zonas como el sur de Córdoba y centro, norte y oeste de Buenos Aires, se repuso humedad, generando tranquilidad entre los productores.

Para Esteban Copati, Jefe del departamento de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, las últimas precipitaciones “benefician en el corto plazo al maíz tardío que está terminando la fase de llenado de grano, teniendo en cuenta que en esta campaña el 45% del área es maíz tardío y está concentrado en gran parte en estas regiones donde llovió el fin de semana”.

Copati también comentó que las precipitaciones del último fin de semana “ayudarán a la soja de primera para finalizar el llenado de granos y a la soja de segunda obviamente que suma, pero la gran limitante que tiene son los problemas de desarrollo por condiciones climáticas anteriores que fueron adversas, y esto seguramente impactará en los rendimientos que se van a cosechar”.

El especialista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires alertó, por otro lado, que los productores deberán estar atentos al comportamiento del clima en las próximas semanas, y sostuvo: “En el NEA está faltando humedad en algunos sectores de Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe. En el NOA también hay zonas con humedad ajustada, y se necesitarán de precipitaciones para cerrar el ciclo agrícola con buenos rendimientos. Además, habrá que estar atentos con el sur de la provincia de Buenos Aires, donde la semana pasada hubo una helada en el sudoeste de la provincia que ya arrastraba una situación de sequía”.

Maíz y soja

Por último, Copati afirmó: “El maíz viene muy bien. El maíz temprano ha realizado todo su ciclo con muy buena humedad y los primeros datos que se han registrado de cosecha fueron con un nivel de rendimientos por encima de los promedios históricos. Por su parte, al maíz tardío las últimas precipitaciones lo beneficiaron".

Si en marzo continúa con este nivel de humedad, aparecerían problemas de calidad y riesgo de perder algo de producción.
Si en marzo continúa con este nivel de humedad, aparecerían problemas de calidad y riesgo de perder algo de producción.

También se expresó acerca de la soja: "El panorama en este caso es complicado. La soja de primera atravesó diversos problemas: calidad de la semilla que viene de la campaña pasada afectada por la sequía, y con mucha humedad en la ventana de siembra, principalmente en enero. Esto último derivó en pérdida de lote, interrupción de la siembra, resiembra, etc. Si marzo continúa con este nivel de humedad, aparecerán los problemas de calidad, y riesgo de perder algo de producción. Por su parte la soja de segunda está con muchas problemas de desarrollo porque se ha sembrado tarde, con meses de noviembre y diciembre frescos, muchas nubosidad en enero como consecuencia de las tormentas continuas que tuvimos, y muy retrasada el desarrollo de la oleaginosa tardía Más allá de esto no es un mal escenario una proyección de 53 millones de toneladas”.

Girasol en Buenos Aires

El Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires, a través de su Observatorio de Datos, proyectó una producción de girasol en el territorio bonaerense de 1,95 millones de toneladas, un 7% por encima de la campaña anterior, el nivel más alto de las ultimas 5 campañas.

La superficie sembrada de girasol alcanzó las 845.000 hectáreas, lo que implica un crecimiento interanual del 2,3%, con un incremento del 15% en el sudoeste provincial

La cosecha ya comenzó en Buenos Aires, con los primeros lotes en el norte y sudeste provincial, alcanzando rendimientos entre 24 y 30 quintales por hectárea. Por el momento, el estado del cultivo presenta una condición del 85% de estado buena a óptima.