hay 1.700.000 hectáreas afectadas por las inundaciones en Santa Fe. REUTERS/Marcos Brindicci
hay 1.700.000 hectáreas afectadas por las inundaciones en Santa Fe. REUTERS/Marcos Brindicci

Frente a un escenario muy complejo en diversas provincias del país por los
efectos de las inundaciones, técnicos del Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria -INTA-, brindaron recomendaciones para reducir el impacto de las mismas y minimizar las pérdidas en ganadería.

Los especialistas reconocieron que el ganado que se encuentra en zonas
inundadas "sufren los efectos del estrés producido por el hacinamiento y las
deficiencias nutricionales, el transporte o los cambios de campo, entre otros. Todo esto produce una via favorable para la difusión de enfermedades infecciosas, parasitarias, metabólicas y tóxicas. Para todo esto es fundamental encarar medidas preventivas para evitar que aumenten los casos de animales enfermos y/o muertos", así lo expresó María Victoria Rossner, responsable de sanidad animal del INTA Colonia Benítez, provincia de Chaco.

Los consejos del INTA:

-Se recomienda realizar un ordenamiento de los rodeos de cría, con el objetivo de evaluar su estado corporal, especialmente en las vacas paridas y determinar la edad aproximada de los terneros al pie de la madre.

Todo esto va a permitir tomar decisiones sobre destete precoz, que es
una práctica que se utiliza mucho en momentos de emergencia.

-En segundo lugar, se recomienda utilizar los potreros bajos para reservar las partes más altas para cuando se inunden completamente los potreros bajos.

En el caso de contar con reservas forrajeras, el productor debería realizar un inventario para determinar previamente las necesidades de compra del insumo. También se recomienda consultar con el veterinario o extensionista, sobre la necesidad de administración de vacunas y antiparasitarios.

Alimentación en momentos de emergencia

Sobre la alimentación en momentos de emergencia, los técnicos del INTA
recomiendan "implementar alternativas como los granos y subproductos de la ricultura y de la agroindustria. Además, la posibilidad de aplicar una
alimentación de supervivencia entre 60 y 90 días en los que se pueden reducir en un 20 % los requerimientos de mantenimiento. Si se debe restringir a niveles de supervivencia, sugiero comenzar por las vacas vacías y novillos. En los animales en crecimiento se puede llegar a niveles de mantenimiento eventualmente a restricción, pero por poco tiempo", sostuvo Osvaldo Balbuena, especialista en alimentación y manejo de ganado del INTA Colonia Benítez.

También hubo sugerencias en cuanto al manejo del pastoreo en lotes sin piso: "Para aquellas situaciones en las que es inevitable esta situación,es necesario agrupar a los animales por categorías, peso vivo o estado fisiológico para definir estrategias de alimentación según requerimientos y objetivos de producción".

Los especialistas coinciden en que frente a una emergencia resulta útil contar con información simplificada de las posibilidades de sobrevivencia y/o probabilidad de mortandad de los animales. "Las vacas con un 99 % de
chances de sobrevivir son las vacías y en buen estado, mientras que las de un 10 % de supervivencia son las que entran a la emergencia con preñez
avanzada y muy flacas", explicaron.

Sanidad animal

Por último, desde el INTA advirtieron que en todos los casos debe mantenerse e incluso reforzar en plan sanitario recomendado por el organismo, el SENASA, y los veterinarios, y también hay que realizar recorridas más frecuentes en los potreros, con el objetivo de detectar precozmente la aparición de algún problema sanitario o animales débiles y enfermos.

"No existe un Plan Sanitario único. Los criterios para su elaboración permiten tomar decisiones adecuadas en tiempo lugar y forma, mientras que el asesoramiento veterinario permite realizar un plan racional apropiado en cada situación", sostuvo María Victoria Rossner.