La suba de los valores del ganado en pie, del maíz y del combustible, entre otros, impulsan el incremento
La suba de los valores del ganado en pie, del maíz y del combustible, entre otros, impulsan el incremento

Todo sube y la carne no es la excepción. De acuerdo al analista Nicolás Torre del IERAL de Fundación Mediterránea, en las primeras tres ruedas del Mercado de Liniers en septiembre, la hacienda exhibe una suba del 14,4% respecto al mes de agosto. Según Torre, de sostenerse este incremento, la hacienda acumularía una suba del 45,4% interanual.

Cuando hay un aumento en el precio del ganado en pie, prácticamente la consecuencia es un aumento de la media res y luego, incremento de precios en el corte al público. Tan es así que esta semana, el valor de la carne en la góndola alcanzó una suba del 10%. No obstante, Torre señaló que hasta agosto el valor de la carne vacuna en carnicerías estuvo subiendo por debajo de la inflación general (IPC).  Entre agosto de 2018 y 2017 subió 2,5% menos de lo que aumentó la inflación.  Aunque resaltó que la diferencia se viene reduciendo en los últimos meses.

Los componentes aumentaron

Ante este escenario, Infobae consultó a Daniel Urcia, vicepresidente de Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), sobre las causas que impulsan el incremento del producto insignia de los argentinos.

En este sentido, Urcia detalló varios factores. En primer lugar, como lo informó Infobae semanas atrás, el precio de la carne vacuna venía por detrás de la inflación. El segundo lugar indicó que el componente principal en las dieta de los animales es el maíz, cereal que tiene un precio internacional, y al que se le suman las retenciones, y explicó: "Todo eso tiene incidencia sobre el costo de la dieta de los animales que termina encareciendo el engorde, por ende el productor ganadero sino recibe un mejor precio, su actividad es deficitaria y da pérdida, ese mejor precio es lo que se está reflejando en la venta de la hacienda en pie que luego comienza a trasladarse a toda la cadena".

Al respecto, y según Torre, a pesar de la corrección cambiaria sucedida entre abril y agosto, la relación entre el precio de la hacienda y de la carne salió del "pozo" de febrero/marzo, en abril,  y desde entonces la hacienda se ha movido prácticamente al compás de la carne en carnicerías. De acuerdo a el IERAL de Fundación Mediterránea, la participación de la hacienda en el valor final de la integración carne más cuero, de julio de 2017 a agosto de 2018, fue en promedio del 53,4% y en agosto, del 54,9%.

También hay otros insumos que influyen en el incremento del precio de la carne como el caso del combustible, tanto en el traslado de la hacienda en pie como de la carne. Recientemente la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas, indicó que con los incrementos verificados de entre 10% y 12% en septiembre, la suba acumulada del gas-oil podría alcanzar el 50% en los nueve meses del año. "Uno va sumando los componentes y esa sumatoria hace que hayamos visto el aumento del 10% en el mostrador  y va a ser mayor", advirtió Urcia.

El consumidor seguirá siendo carnívoro

El precio del ganado en pie aumentó 14,4% respecto a agosto
El precio del ganado en pie aumentó 14,4% respecto a agosto

El vicepresidente de FIFRA, aclaró que "el precio final se termina armando en función de los costos y de lo que el consumidor está dispuesto a pagar", y en relación al incremento, remarcó: "Veníamos teniendo un precio de la carne por detrás de la inflación porque al haber suficiente oferta, no solo de carne vacuna, de cerdo y de pollo, esa oferta abundante hace que los precios estén bajos".

Para Urcia resulta prematuro definir los precios a futuro o hasta cuanto puede llegar el aumento porque todavía en la macroeconomía hay algunas variables que se tienen que acomodar, como el valor del dólar, y un precio de referencia del maíz.

Si bien señaló que frente a estos aumentos el consumidor argentino sigue comprando carne, reconoció que cuando hay movimientos de precios, hay una retracción de consumo. "Se prevé menor consumo en todas las actividades, y la carne no va estar excluida de la economía", destacó.

Por último, analizó: “Nos esperan meses difíciles, que van a traer disminución de consumo, eso afecta en general a la cadena, pero es un contexto país con lo cual hay que sobrellevarlo de la mejor manera posible”

En este sentido, cabe recordar que de acuerdo a la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, en julio el consumo per cápita de carne vacuna habría sido de 58 kg/año, considerando el promedio móvil de los últimos doce meses. Para Urcia comparado con otros alimentos la carne tiene un precio muy competitivo, ya que hay otros productos alimenticios que han sufrido incrementos mayores a los que ha tenido la carne.