Por segundo año consecutivo el rol de la mujer rural llegó al debate en el marco de la 132° Exposición Rural
Por segundo año consecutivo el rol de la mujer rural llegó al debate en el marco de la 132° Exposición Rural

La Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) organizaron una jornada bajo la consigna: "Mujer Rural, nuevos desafíos, prioridades y experiencias". Si bien tuvo una gran convocatoria, aún persiste la ausencia del público masculino.

Durante el encuentro, referentes de Argentina y la región brindaron un panorama internacional y nacional sobre el rol que tiene la mujer rural en la producción de alimentos y las desventajas que aún perciben con respecto a los hombres. Según datos del Women20 (W20), hay que saber que las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial, representan el 43% de la mano de obra agrícola mundial, es decir, son responsables de aproximadamente la mitad de la producción de alimentos, pero muy pocas perciben un ingreso adecuado. Según informaron, esto se relaciona principalmente con el hecho de que la informalidad y el trabajo familiar no remunerado están muy presentes en las economías rurales.

Exigen datos

Entre los expositores de la jornada estuvo Carolina Villanueva, quien es directora de contenidos del W20, el grupo oficial del G20 formado por una red internacional de mujeres líderes de organizaciones de la sociedad civil, el sector empresarial, empresarios y grupos de expertos, cuyo propósito es influir en los grupos de toma de decisiones del G20 para llevar a cabo políticas hacia la igualdad de género, y para cumplir con el objetivo de abogar por sociedades más prósperas e inclusivas.

Al ser consultada por Infobae sobre las principales brechas de género que se perciben en el sector rural, resaltó: "Una de las principales es la falta de visibilización. Hoy, la mujer rural no es un agente activo ni de la agenda política, ni legislativa de Argentina ni de los países del G20″.

Creo que tiene que ver con el amplio rol doméstico, el hecho de que el rol productivo y reproductivo estén tan mezclados y no haya una frontera entre el trabajo que genera ingresos y el cuidado de los niños

También se refirió al escaso acceso a los recursos productivos y apuntó: "Las estadísticas muestran que las mujeres rurales solo reciben el 10% de los recursos productivos y el 5% de la asistencia técnica, esto demuestra que la mujer como productora está muy por detrás del varón".

Al establecer diferencias con la mujer rural del resto de los países del G20, Villanueva comentó que la mujer rural en Argentina vive en lugares aislados, le falta integración al tejido social y todavía existe una deuda en cuanto a conectividad. Mientras que en otros países el entramado de tecnología es mejor. No obstante, remarcó que los altos niveles de pobreza, de desocupación y de invisibilización de las tareas y la violencia son un denominador común en todos los países.

Sumado a ello, tanto Villanueva como el resto de las expositoras de la jornada señalaron que la falta de estadísticas es sorprendente. En este sentido, expresó: "Uno de los pedidos del W20 serán estadísticas sobre la mujer rural, para conocer con exactitud cuántas hay, de qué trabajan, cuál es su aporte a la vida productiva, entre otros".

Mesa de la Mujer Rural

El 3 de agosto en Salta, el W20 realizará una mesa redonda en la cual se trabajarán las recomendaciones para el eje de mujer rural
El 3 de agosto en Salta, el W20 realizará una mesa redonda en la cual se trabajarán las recomendaciones para el eje de mujer rural

Villanueva anticipó que el próximo 3 de agosto en Salta, el W20 realizará una mesa redonda en la cual trabajarán junto a delegadas, expertos e invitados especiales las recomendaciones del eje de mujer rural. La mesa redonda es una fase de diálogo fundamental sobre el desarrollo rural, ya que en ella se abordarán cuatro prioridades: promoción e inversión en infraestructura en áreas rurales, acceso a factores productivos y propiedad, representación de las poblaciones rurales entre otras en puestos de toma de decisión y necesidad de datos desagregados por sexo sobre el uso de espacios rurales, producción, fuerza laboral y factores de desarrollo. El documento final de cada tema se elabora para ser finalmente discutido y votado en la Cumbre W20 en octubre de 2018, en Buenos Aires. Durante esta sesión de trabajo de un día, la red de trabajo W20 se reúne para priorizar recomendaciones fuertes que tendrán un impacto significativo en los líderes del G20.

La clave: asociarse

Por su parte, Andrea Grobocopatel, delegada para el diálogo internacional dentro del W20, productora agropecuaria y ganadera y presidente de Fundación FLOR, al ser consultada sobre cómo las mujeres rurales pueden insertarse en la sociedad, sugirió: "Asociándose", y argumentó: "Solos podemos hacer cosas, pero el impacto y la agilidad lo vamos a lograr siendo muchos, con objetivos, desafíos y problemáticas comunes".

Dada su trayectoria en el sector agropecuario y en empresas familiares, Infobae le preguntó acerca de lo que puede aportar la mujer de diferente al hombre. En este sentido, Grobocopatel aclaró que prefiere hablar de estilos de liderazgo masculino y femenino, y apuntó: "En el primer caso resuelven los problemas de manera silenciosa; en cambio, en el segundo, lo resuelven consultando, de una forma más empática y tratando de que todos estén de acuerdo. Por supuesto que esto lleva más tiempo, pero se toman decisiones de más largo plazo".

En cuanto a su experiencia en empresas de familias agropecuarias, comentó: "Hay que desarrollar prácticas en las organizaciones para que las empresas sigan existiendo y las familias no se peleen, creo que ese es el gran desafió que tenemos todos". En relación a las prácticas que se pueden implementar, ejemplificó: "Armar protocolos, pactos, convenios, sucesiones tempranas, entre otros", y recomendó: "Las reglas de juego claras son las que ayudan a resolver conflictos".