La cadena de trigo aportará más divisas y el Estado recuda más ahora que con la vigencia de las retenciones
La cadena de trigo aportará más divisas y el Estado recuda más ahora que con la vigencia de las retenciones

Para la campaña agrícola 2018/2019 los productores están realizando una fuerte apuesta al trigo, luego de sufrir las consecuencias de la sequía y los excesos hídricos que dejaron pérdidas de 30 millones de toneladas en la cosecha gruesa, y se proyecta una producción récord del cereal de 19 millones de toneladas.

Teniendo en cuenta las diferentes estimaciones que existen para la nueva campaña triguera, el Departamento de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires presentó un informe que fue realizado con el objetivo de determinar la contribución de la cadena del cereal a la economía del país en la campaña 2018/2019, en materia de agregado de valor y recaudación fiscal a lo largo de los diferentes eslabones.

Entre los puntos más destacados del informe surge que, si se compara la campaña 2018/2019 con la campaña 2015/2016 (la última con la vigencia de retenciones y trabas para exportar), el producto bruto triguero crecerá un 132%, la producción un 64% y las exportaciones un 38%. Por su parte la recaudación crecerá un 29%, gracias al crecimiento de la actividad y la base imponible, con ingresos al Estado que superan ampliamente a los que dejaron de recaudarse por derechos de exportación.

Aumento de área y producción

La nueva campaña del cereal se presenta con varios puntos a favor del productor que permitirán aumentar el área de siembra y la inversión en tecnología. La relación insumo-producto muestra una mejora significativa respecto a la pre-campaña anterior, ya que en promedio se necesitará un 25% menos de producto este año para comprar la misma cantidad de insumos que durante el ciclo pasado.

Además, con productores necesitados de recuperarse económicamente luego de una mala cosecha gruesa, las señales de precios son buenas para el trigo y se está generando un contexto positivo desde lo económico para la siembra del cereal, que podría alcanzar las 6.100.000 hectáreas, y si a esto se le suma el incremento en la tecnología aplicada por los productores, la cosecha récord alcanzaría los 19.100.000 toneladas. Todo esto será posible porque el productor aumentó en un 15,4% sus inversiones, contemplando los gastos de insumos y labores, que alcanzaron los USD 2.100 millones.

Este aumento de producción además derivará en una mayor molienda y exportaciones
Este aumento de producción además derivará en una mayor molienda y exportaciones

En este escenario, la bolsa porteña estima que el producto bruto triguero para la nueva campaña alcanzaría los USD 3.591 millones, un 33% de incremento en relación a la campaña pasada, gracias a la mayor siembra y producción, así como por una mejora en los precios. La distribución del valor agregado entre los diferentes eslabones de la cadena: el 33% corresponde a las remuneraciones al productor y la tierra, la molienda abarca el 18% y los impuestos el 20%. El resto queda en manos del transporte, la comercialización y los proveedores de insumos y servicios.

La facturación total superaría los USD 5.000 millones, la recaudación fiscal alcanzaría los USD 725 millones: un aumento del 19% respecto al ciclo anterior. Las exportaciones aportarían unos USD 3.000 millones

Un dato importante que está relacionado con la recaudación fiscal, para la campaña 2018/2019 alcanzaría los USD 725 millones, pero si comparamos esa cifra con lo recaudado en la campaña 2015/2016, última campaña con la vigencia de las retenciones, la recaudación aumenta un 29%. "Por lo tanto, debido al incremento de la actividad y en consecuencia de la base imponible, la recaudación vía otros impuestos compensa con creces las pérdidas de ingresos fiscales por la eliminación de los derechos de exportación, con el impuesto a las ganancias como principal fuente de recaudación", explicaron los economistas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Todo esto demuestra la enorme capacidad de respuesta que ha tenido la cadena del trigo a las políticas implementadas por el gobierno nacional a partir de la eliminación de retenciones y de las restricciones a las exportaciones, donde en la campaña siguiente a la aplicación de estas medidas, el área sembrada aumentó un 32% y los productores adoptando paquete de alta tecnología pasaron del 17% al 35% del total.