El Porsche 911 que fue encontrado en un granero de Alemania, expuesto en el Museo Porsche.
El Porsche 911 que fue encontrado en un granero de Alemania, expuesto en el Museo Porsche.

2014. Un equipo de televisión alemán investigaba objetos antiguos olvidados en un granero. El programa se llama Der Trödeltrupp, que en español significa "la tropa de la basura" y documenta historias de reliquias valiosas ocultas entre el polvo, la chatarra y el óxido. Encontraron derruido, visiblemente castigado por el tiempo, el abandono y el descuido, sin butacas, puertas y algunos cristales, un Porsche 911 cuando los Porsche 911 eran en realidad Porsche 901. Pero no era uno solo, eran dos, fabricados en la década del sesenta. Cotejado con los historiadores del Museo Porsche, descubrieron que uno de los ejemplares recuperados tiene número de chasis 300.057 y pertenece al legado de uno de los deportivos de culto de la industria automotriz.

Kuno Werner (especialista del Museo Porsche), Otto Schulte (presentador del programa), Alexander Klein (otro especialsita) y el último dueño de la unidad Bernd Ibold.
Kuno Werner (especialista del Museo Porsche), Otto Schulte (presentador del programa), Alexander Klein (otro especialsita) y el último dueño de la unidad Bernd Ibold.

La unidad hallada data de la prehistoria del icónico modelo. La compañía alemana quería reemplazar al Porsche 365 con el Porsche 901 para que comience una serie de lanzamientos con números consecutivos. Peugeot destruyó el proyecto con una demanda judicial en la que alegaba poseer los derechos de designación de modelos denominados con un cero en el corazón de una cifra de tres dígitos. La firma francesa impuso un estilo de denominación y el fabricante alemán debió cambiar el cero por un uno. Nacía en 1964 una de las designaciones más legendarias, longevas y significativas de la industria automotriz: el Porsche 911.

Es la historia de resurrección del ejemplar número 57 que saliera de la fábrica de Stuttgart. En otoño de aquel año y antes de que fuera renombrado a causa del litigio, todos los vehículos fueron producidos bajo la nomenclatura 901 pero vendidos bajo la etiqueta 911. Medio siglo después, Porsche recuperó uno de estas singulares unidades para nutrir su colección histórica. Su patrimonio carecía de un representante de 1964 del célebre deportivo: cuando los 911 no eran 911.

La exhibición especial en el Museo Porsche se llama “911 (901 Nº 57): Despega una leyenda”.
La exhibición especial en el Museo Porsche se llama “911 (901 Nº 57): Despega una leyenda”.

La firma germana lo compró al precio fijado por un experto independiente y lo restauró durante tres años. Curiosamente fue fundamental para la adquisición el estado del vehículo: como el 911 no había sido restaurado nunca, los expertos podían repararlo y devolverlo a la versión más parecida a la original. El proceso se demoró porque el equipo de restauradores empleó métodos de reconstrucción en la mayor cantidad de piezas posibles del modelo. Lo que se podía recuperar sin necesidad de cambiarlo, se hacía. Para el interior, la transmisión, los componentes eléctricos y el motor recurrieron a piezas genuinas de otros modelos semejantes.

El cambio en el interior del Porsche 911 tras tres años de trabajo de restauración.
El cambio en el interior del Porsche 911 tras tres años de trabajo de restauración.

El cupé rojo de 1964 está expuesto en el Museo Porsche desde el 14 de diciembre y lo será hasta el 8 de abril de 2018, bajo una exhibición especial con el nombre "911 (901 Nº 57): Despega una leyenda". Del granero alemán donde juntó polvo y servía de resguardo para las gallinas de corral hasta la escenografía de un museo que recuerda el germen de una industria automotriz que se volvió carne en la comunidad.

Fue abandonado, recuperado tras 50 años de desidia, restaurado durante tres años y devuelto a sus funciones a finales de 2017. El Porsche 911 de bastidor 57 modelo 1964 está homologado para circular en calle y parece que acaba de salir de la línea de montaje. El ejemplar integra la raíz de un deportivo insignia, de un nombre propio en la industria. Su valor entre coleccionistas es inconmensurable. La firma alemana ahora presume de exponer al Porsche 911 más antiguo de su flota.

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