Tiene los brazos tatuados. Son dibujos opacos, libres de brillo. Predominan el negro y el gris. Oculto en la manga de la remera, a la altura del bíceps izquierdo, la silueta del mítico Mercedes-Benz W196R de Juan Manuel Fangio, el Flecha del Plata denota pasión y fiebre de tuerca. La continuación del brazo descubre otro deportivo, a pasos de su versión original. Tatuaje y auto en la misma imagen. Es Pablo Pérez Companc y el Black Minion, el Pagani Zonda Revolution que concentra la atención de los cientos de miles de visitantes del Salón Internacional del Automóvil de Buenos Aires.

El deportivo Pagani no tiene seguro y pesa mil kilos, “lo mismo que un Fiat 500”, comparó Pablo Pérez Companc

El deportivo más solicitado de la exposición argentina llegó el miércoles, cuatro días después de que el Salón abriera las puertas al público. Un trámite burocrático lo había retenido en Miami. Las razones eran ajenas a su propietario. "Liberen al Black Minion" fue hashtag. "Lo mejor se hace esperar", dijo Pablo, satisfecho y agradecido con la devolución de los fanáticos: "Muchos me agradecen por traerlo y se quedan impresionados por la calidad del material de fibra de carbono".

Pablo llama a su auto "el bebé mimado" y le dice "enano" a Horacio Pagani, constructor, fabricante y responsable de Pagani Automobili, casa de los hypercars más emblemáticos de la industria. El Pagani Zonda Revolution ocupa el espacio denominado "Homenaje a Horacio Pagani", privado de elementos decorativos que compartan la atención. El deportivo es lo único que hay en el stand. Su presencia es hipnótica. Las vallas alternan fanáticos y nunca se liberan. Es la vedette del Salón del Automóvil.

El Pagani Zonda Revolution de Pablo Pérez Companc es el auto más convocante de la feria automotriz
El Pagani Zonda Revolution de Pablo Pérez Companc es el auto más convocante de la feria automotriz

Sólo hay cinco Zonda Revolution en el mundo. Todos los autos Pagani se construyen de manera artesanal, customizados de modo personal. El deportivo manifiesta la identidad de su dueño, como una extensión de su personalidad. Se distingue la bandera italiana, dos publicidades, su número favorito -el 69-, su cuenta de Instagram, los colores opacos -"siempre me gustaron los colores oscuros, no me gusta el azul ni el naranja" y el nombre formal del auto: Black Minion. Pablo explicó la razón del bautismo: "Mi primer auto superdeportivo fue un Lambo Gallardo que le puse Minion porque era amarillo. Cuando me compré éste dije que tenía que ser el 'Black Minion'. Horacio siempre me carga por el nombre, pero al final le terminó gustando al 'enano'".

El Black Minion de Pablo Pérez Companc acelera 350 kilómetros por hora gracias a sus 800 caballos de potencia
El Black Minion de Pablo Pérez Companc acelera 350 kilómetros por hora gracias a sus 800 caballos de potencia

Pablo usa el Pagani una vez cada dos o tres meses. Lo utiliza únicamente en pista. Duerme junto a su Huayra BC, su segunda adquisición de la firma de autos deportivos italianos, aunque él prefiera al Zonda Revo. "Lo bueno de este auto es que tiene muy buenos frenos, el abs y el control de tracción te ayudan un montón a manejarlo. Lo máximo que lo pude poner fue a 310, 315 -kilómetros por hora- pero porque no me alcanzaba la pista, pero por la relación de caja debe ir a unos 360, 370 -kilómetros por hora-. El tema no es la velocidad final porque tiene mucha carga aerodinámica, lo más importante es su grip y la respuesta de motor entre cambio y cambio", destacó. La máquina esconde un motor AMG de 12 cilindros en V y 730 Nm de torque, capaz de desarrollar una potencia de 800 caballos.

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El interior del Black Minion es una representación de su gusto. Carece de detalles de distinción, de neón, de apliques lujosos. La personalización integral alimenta el precio de una reliquia de la industria. Su valor asciende a 2,3 millones de dólares. "Lo que traté de hacer era armarlo opaco. No me gusta el cromado, lo odio. Lo quise hacer negro brilloso y negro mate, principalmente". Como una transcripción real del tatuaje, la gama del gris domina el Pagani Zonda Revolution, la vedette del Salón de Buenos Aires y "el bebé mimado" de Pablo Pérez Companc, un viaje directo hacia su infancia: "Cada vez que lo manejo es la primera vez. Voy con una sonrisa adentro del casco, disfrutando de cada vuelta".

El Pagani Zonda Revolution costó aproximadamente 2,3 millones de dólares y sólo hay cinco en el mundo
El Pagani Zonda Revolution costó aproximadamente 2,3 millones de dólares y sólo hay cinco en el mundo

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