En el castillo suizo se hallaron doce piezas automovilísticas legendarias. El remate será el 21 de mayo en Bélgica
En el castillo suizo se hallaron doce piezas automovilísticas legendarias. El remate será el 21 de mayo en Bélgica

Auténticas reliquias de la industria automotriz, significativas joyas de la evolución y la distinción del automóvil. Comparten origen y devenir, lo que potencia su valor y su legado. Fueron halladas bajo el mismo techo, en las mismas condiciones, bajo la estela mágica de un castillo en Suiza, doce piezas históricas en un impecable estado de conservación. La colección -conservada e impermeable al paso del tiempo- presume de modelos fabricados entre la década del veinte y la del ochenta. Un Mercedes 300 SL Roadster de 1958 o un Rolls-Royce Silver Ghost Double Phaëton de 1921, el descubrimiento adquiere calibre de fabuloso: el "Santo Grial" de los hallazgos automovilísticos.

La docena de vehículos clásicos se ofrecerá, al mejor postor sin reservas, en la subasta Spa Classic Sale organizada por Bonhams el próximo día 21 de mayo en Bélgica, en el mismísimo Circuito de Fórmula 1 de Spa Francorchamps. El "Castle Find" no gana carácter de especial solo por haber sido preservado en el garage de un castillo suizo: los componentes de la flota son excepcionales. Del vendedor se sabe poco, de los detalles sobre el curioso encuentro tampoco. Solo la versión oficial de la casa de subastas y el anonimato legítimo y esperado de la identidad del propietario o heredero.

Los organizadores estiman vender el Mercedes 300 SL Roadster de 1958 entre los 600.000 y 800.000 euros
Los organizadores estiman vender el Mercedes 300 SL Roadster de 1958 entre los 600.000 y 800.000 euros

El Mercedes 300 SL Roadster de 1958 es, por ejemplo, uno de los modelos más deseados por los coleccionistas: uno de los deportivos más influyentes de época de posguerra. El remate coincidirá con una efeméride particular: el homenaje y la celebración a 60 años desde su introducción en el mercado. Viajaba a una velocidad punta de 241 kilómetros por hora, al igual que creaciones Ferrari o Maserati, las más aerodinámicas de la era. Del modelo solo se construyeron 1.858 unidades, un criterio de exclusividad que, empujado por su perfecto estado de conservación, Bonhams estima vender entre los 600.000 y 800.000 euros.

Una auténtica joya automotriz: un Rolls-Royce Silver Ghost Double Phaeton de 1921
Una auténtica joya automotriz: un Rolls-Royce Silver Ghost Double Phaeton de 1921

El "mejor auto del mundo" también se subastará. Bautizado en su momento por la prensa especializada con tamaño cartel, el Rolls-Royce Silver Ghost Double Phaeton de 1921 es una verdadera obra de arte de la ingeniería británica que enaltece cualquier colección que se precie de clásica. Su valor alcanza los mismos estándares de la joya anterior. La decena restante cotiza a un rango sensiblemente inferior pero refuerza la calidad y el culto histórico del lote.

Un Rolls-Royce Phantom II de 1934 prevé ser vendido entre los 80.000 y 120.000 euros
Un Rolls-Royce Phantom II de 1934 prevé ser vendido entre los 80.000 y 120.000 euros

Un Rolls-Royce Phantom II de 1934 señorial, ícono de la automoción y exponente máximo de la firma británica, potencia el remate. Sinónimo de confort, elegancia, refinamiento y potencia, la berlina descapotable sucesora del célebre Silver Ghost tiene un pronóstico de venta entre los 80.000 y 120.000 euros. Descripta por Ferruccio Lamborghini como "mi Rolls-Royce, rápido pero también grande y cómodo", el Lamborghini GT Espada era un superdeportivo familiar de cuatro plazas fabricado entre 1968 y 1978, la época dorada de la industria automovilística. Con una velocidad máxima de casi 250 kilómetros por hora, fue el modelo con capacidad para cuatro pasajeros más rápido del mundo. Bonhams pretende comercializarlo entre los 70.000 y 110.000 euros.

El Lamborghini GT Espada era el superdeportivo familiar de cuatro plazas más rápido de su época
El Lamborghini GT Espada era el superdeportivo familiar de cuatro plazas más rápido de su época

La colección presenta dos hermanos Maserati: un Ghibli SS y su sucesor de cuatro plazas, un Indy América. El primero fue obra de Giorgetto Giugiaro, uno de los más grandes diseñadores de automóviles de la historia y popularizado por su distintivo frente tipo "hocico de tiburón". Monta un motor V8 SS de 4,9 litros que proveía 265 kilómetros por hora por medio de una erogación de 335 caballos de potencia. Maserati fabricó apenas 1.149 unidades de ambos modelos.

Los doce autos hallados intactos en el castillo suizo se completan con un Aston Martin V8 Volante de 1980, un Mercedes 500 SLC Coupé de 1981, un Ford Mustang de 1973, un Jaguar E-Type 4.2 de 1970 y otro Series 2 V12 de 1972 y un Maserati Quattroporte de 1967. Una colección que bien podría retratarse como un "Santo Grial" para los adoradores de los autos clásicos.

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