El biplaza de Aston Martin presume de una carga aerodinámica espectacular
El biplaza de Aston Martin presume de una carga aerodinámica espectacular

Aston Martin se vuelve salvaje. En comunión con Red Bull Racing, la marca británica difumina las fronteras entre un vehículo de calle y un bólido de Fórmula 1. Con una pronunciada premisa: fabricar el auto de tránsito homologado más rápido del mundo. Dejó de ser un mero trazo para convertirse en un prototipo realista con la firma de Adrian Newey, el mejor diseñador de autos de carrera de todos los tiempos.

Será un hypercar con altas pretensiones. Su nombre provisorio es AM-RB 001: un deportivo extremo resultado de la unión estratégica entre Aston Martin y la escudería Red Bull, celebrada a mediados de marzo. El desafío fue siempre consagrar un lujo sobre ruedas con las consignas, el estilo y los perfiles más significativos y simbólicos de la combustión de empresas.

Autoridades de ambas firmas posaron junto a Daniel Ricciardo, piloto de F1 del equipo Red Bull
Autoridades de ambas firmas posaron junto a Daniel Ricciardo, piloto de F1 del equipo Red Bull

El escultural concept car exhibe una estética de líneas y curvas de especial espectacularidad. No virará demasiado en su transición a la producción en serie, que será reducida a un edición de hasta 150 unidades con un valor individual próximo a los tres millones de libras –casi cuatro millones de dólares-. La compañía automotriz ya recibió, sin embargo, una demanda superior a su pronóstico de producción: le encargaron 370 solicitudes de compra sólo al primer día del lanzamiento del prototipo. Producido en Gaydon de modo artesanal y personalizado por el personal más experto de Aston Martin, la obra más radical y agresiva de la firma británica saldrá a escena a fines de 2017, pero recién dos años después estará disponible en el mercado más exclusivo.

Inspirado para pelearle el trono al Bugatti Chiron y al Koenigsegg One:1, el incipiente AM-RB 001 obedece a una ambición declarada ya desde la firma del vínculo de Newey con Aston Martin. El diseño maestro del prototipo develó algunos detalles adicionales a pesar de encontrarse aún en una fase temprana de fabricación. Y aunque no se han develado complementos técnicos, promete una calidad de prestaciones de primera línea.

Aún no se han develado detalles técnicos y mecánicos: saldrá al mercado recién en 2019
Aún no se han develado detalles técnicos y mecánicos: saldrá al mercado recién en 2019

Presumirá de un motor V12 atmosférico en la posición central trasera, diseñado en procura de un rendimiento máximo y una pureza indeleble. Será un sistema de propulsión purista, de altísimo régimen de giro, heredado probablemente del Aston Martin One-77, secundado por un acompañamiento híbrido. Lo que esconde bajo el capó aún es una incertidumbre. Pero sí hay un compromiso tácito de desarrollar una relación peso/potencia 1:1, una referencia directa al Koenigsegg One:1, palabra mayor en términos de deportividad.

"El AM-RB 001 debía ser un auténtico coche de calle, pero con unas excelentes prestaciones en circuito, lo que significa que realmente posee una doble personalidad. Eso es lo que estamos intentando hacer: tecnología capaz de hacerlo dócil y cómodo y, a la vez, con cualidades dinámicas impresionantes", declaró Adrian Newey, el mejor diseñador de monoplazas de la historia, en clara alusión a la genética compuesta de un auto con naturaleza ambigua.

Ya se solicitaron más de 370 unidades pero sólo se fabricará una edición de 150 AM-RB 001
Ya se solicitaron más de 370 unidades pero sólo se fabricará una edición de 150 AM-RB 001

Newey, director técnico de la escudería y máximo responsable del éxito del equipo en la última década, diseñó un auto de Fórmula 1 pensado para el tránsito regular. Dotó al modelo de una aerodinámica efectiva y singular, reestructurando principios de diseños aún no abordados en la industria. En la frontal se encuadran superficies negativas junto a vacíos en torno a las ruedas, esculpidas para canalizar el aire. Una perfecta combinación para experimentar función y forma en una creación orgánica.

Su estética indescifrable y su fondo plano proporcionarán una carga aerodinámica de esplendor. Una fina línea de luz LED concluye la zaga de este biplaza que carece de un spoiler trasero y resalta con un escape único posicionado sobre la carrocería.