<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/stonewall/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sat, 25 Jul 2026 22:54:49 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Día del Orgullo: la batalla campal en la que el colectivo LGBT+ dejó la vergüenza atrás y empezó a ganar sus derechos]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/06/28/dia-del-orgullo-la-batalla-campal-en-la-que-el-colectivo-lgbt-dejo-la-verguenza-atras-y-empezo-a-ganar-sus-derechos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/06/28/dia-del-orgullo-la-batalla-campal-en-la-que-el-colectivo-lgbt-dejo-la-verguenza-atras-y-empezo-a-ganar-sus-derechos/</guid><dc:creator><![CDATA[Julieta Roffo]]></dc:creator><description><![CDATA[Empezó en Stonewall, un pub de Manhattan, y se extendió por varias noches. En ese entonces, gays y lesbianas eran considerados enfermos]]></description><pubDate>Sat, 28 Jun 2025 05:23:09 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PNEC22KE2JH4NAUQWUU5PE3DXM.webp?auth=e4c1f83c0a73363413c6d20c5765ce042867d9688175a7b86def5d8dfaefe449&smart=true&width=1200&height=800" alt="En 2016, Stonewall Inn fue declarado Sitio de Memoria por el presidente Barack Obama" height="800" width="1200"/><p><b>Vivían escondidos</b>. Tenían prohibido ejercer la medicina y la abogacía. Todavía se los consideraba enfermos. Tenían prohibido bailar entre ellos e incluso mirar sostenidamente a ese o esa que les gustaba. La Policía tenía la libertad de arrestarlos en caso de incumplir con “la moral y buenas costumbres” del momento: los acusaba de<b> “crímenes contra la naturaleza”</b>, “prostitución” o “comportamiento lascivo”. Sus arrestos eran publicados en los diarios para que sus empleadores se enteraran: tenían derecho a despedirlos sin ningún tipo de compensación.</p><p>Hacia fines de los sesenta, en <b>Estados Unidos</b> y en buena parte del mundo, la comunidad <b>LGBT+</b> vivía con miedo, conminada a esconderse, a ser quienes eran solamente en una vida clandestina. La sociedad que los rodeaba estaba diseñada para hacer que esa comunidad sintiera <b>vergüenza</b> de sus vidas, incluso para que sus individuos, en algunos casos, se odiaran a sí mismos. Pero el 28 de junio de <b>1969</b>, hace exactamente 56 años, la historia cambió para siempre.</p><p>En<b> Greenwich Village</b>, un barrio del sur de Manhattan, gays, lesbianas, personas trans, bisexuales y <i>drag queens </i>se reunieron en el mismo pub que se congregaban cotidianamente: <b>Stonewall Inn</b>. El lugar había inaugurado apenas unos años antes, regenteado por una familia de la mafia italiana de las que mandaban en Nueva York. Antes de su inauguración, la comunidad LGBT+ sólo se reunía en bares más aislados, de zonas portuarias, eventualmente peligrosas. Allí podían entrar, en el mejor de los casos, varones gay. Pero otros integrantes del colectivo eran rechazados.</p><p>Las cosas cambiaron cuando abrió sus puertas Stonewall, un lugar que había funcionado como un restorán y que fue pintado de negro antes de la inauguración para disimular los daños de las paredes. Se dejó el espacio suficiente como para que el pub tuviera una buena pista de baile y, aunque lúgubre en su estructura, se convirtió en un punto de encuentro neurálgico para la comunidad que, por su orientación sexual o identidad de género, era rechazada en cualquier otro lugar al que quisiera ir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KNROJG2BFBBHVJJKUCER57MKAU.jpg?auth=e4d3dc1c833f238205709e9a5a00e62a8113ff4de3c85cabc4f8814617a357dd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Las razzias policiales contra la comunidad LGBT+ eran costumbre en los años 60. Pero el 28 de junio de 1969, esa comunidad resistió (AP)" height="1080" width="1920"/><p>Stonewall Inn se volvió un refugio en el que, incluso los custodios que permitían el ingreso, tenían claro que había que dejar entrar a quienes fueran del colectivo y rechazar a quienes parecieran querer entrar sólo para ocasionar disturbios. Era frecuente que se infiltraran policías de civil, porque incluso dentro del pub <b>la comunidad gay y trans era perseguida cotidianamente a través de </b><i><b>razzias</b></i> que organizaban las fuerzas de seguridad.</p><p>Los operativos policiales eran frecuentes y la reacción entre quienes estaban bailando y tomando algo en Stonewall era siempre la misma: atenerse a que en ese momento la noche terminaba, especialmente para los que fueran arrestados, que era la vía por la que la Policía imponía castigos presuntamente ejemplificadores.</p><p>Pero la noche del 28 de junio de 1969<b> esa comunidad dijo basta</b>. La Policía desplegó la misma<i> razzia</i> de siempre, pero los asistentes a Stonewall se resistieron. La primera fue una<i> drag queen</i> que le hizo entender a un oficial que no iba a subir al patrullero a puros carterazos. Una mujer que estaba allí con su pareja, otra mujer, empezó a los gritos: arengaba para que nadie se fuera, que<b> ya no había que tenerles miedo a esos policías</b>, que había que quedarse a resistir.</p><p>A su alrededor le hicieron caso: nadie se fue, excepto los que fueron a buscar a conocidos que vivían cerca del pub para que se sumaran a la resistencia. No dudaron en tirar botellazos a la Policía, en enfrentarlos a golpes cada vez que intentaban esposar a alguno, en gritarles que no se iban a ningún lado. El enfrentamiento duró largas horas, y uno de los repentinos manifestantes, Mark Segal, que era un adolescente, escribió con tiza en el asfalto: “Tomorrow night Stonewall”. Era una convocatoria para la noche siguiente, para que la resistencia fuera todavía más numerosa en caso de que la Policía volviera a desplegar un operativo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VK4EDSCA6FFNZKBCYO2YON6IME.jpg?auth=891b516714bd710ba1928e0e9c509bfab4758c7e45cef81d57f0b71f2aa228c9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Las protestas se extendieron durante al menos tres noches. Cada vez llegaban más manifestantes" height="1080" width="1920"/><p>El mensaje funcionó, porque la noche del 29 de junio había cientos de personas frente al pub del Greenwich Village. Volvieron a enfrentarse con la Policía, que había ido más preparada para la represión y no dudó en tirar gases lacrimógenos. Del otro lado, volaban botellas, piñas y gritos. La opresión contra la comunidad LGBT+ había encontrado un límite en ese bar mafioso en un rincón de la Gran Manzana. </p><p>Todo lo que esas personas habían soportado durante sus vidas hizo eclosión en esa cuadra neoyorquina y cobró<b> una fuerza colectiva que no había existido hasta esa resistencia</b> que fue tan espontánea como potente. Los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad se alargaron por varias noches y había cada vez más integrantes del colectivo de gays, lesbianas, bisexuales y personas trans. Se autoconvocaban cada noche, se arengaban entre sí y se defendían cada vez que la Policía intentaba un arresto.</p><p>Para ese entonces, el movimiento por los derechos civiles de la comunidad afroamericana ya había cobrado enorme repercusión, así como el de distintos grupos feministas y el de los grupos pacifistas que exigían el fin de la Guerra de Vietnam. Todo eso, de alguna manera, formó el escenario propicio para que el colectivo que se reunía cada noche en el único lugar en el que podía sentirse (más o menos) seguro reaccionara distinto ante las agresiones que recibían con frecuencia.<b> Era hora de vivir fuera de la vergüenza.</b></p><p>Eso entendieron los integrantes de la comunidad LGBT+. No sólo los que participaron de las noches de batalla campal en Stonewall, sino los que se fueron acercando a esos que habían encendido la llama de la resistencia. Por eso decidieron que había que mantener esa llama encendida: ocuparon cada noche su pub y resistieron las <i>razzias</i>, que fueron disminuyendo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2NAWCAHEW5CNNGD76SLYMOOCXY.JPG?auth=7328a17e7df5bfbf9ecf86d6c4d55b6f275011ee6c1162358b59ff12bf9bea21&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En Argentina la Marcha del Orgullo se hace en noviembre para evitar las bajas temperaturas invernales" height="1080" width="1920"/><p>Pero sobre todo, al cumplirse un año de aquel 28 de junio de 1969, tan efervescente como espontáneo, decidieron que había que ir más allá de Stonewall. Convocaron a una marcha y caminaron cinco kilómetros, desde Greenwich Village hasta Central Park. Hubo, según estimaciones que difieren, entre 3.000 y 15.000 personas en esa primera convocatoria, que se repetiría cada 28 de junio hasta nuestros días.</p><p>Acababa de empezar la <b>Marcha del Orgullo</b>, la primera medida colectiva de una comunidad que sólo había atinado a, en los mejores casos, defenderse individualmente o en pequeños grupos. Pero que sobre todo estaba condenada a esconderse, a vivir con menos libertad que los heterosexuales. A sentir vergüenza por ser quienes eran y amar a quienes amaban y desear a quienes deseaban.</p><p>Stonewall fue un quiebre histórico: a partir de esa resistencia, <b>la vergüenza había que dejársela a esos que miraban de reojo, con desprecio</b>, con asco, con la seguridad de creerse superiores. Cada 28 de junio la Marcha del Orgullo reivindica los derechos individuales y también colectivos de la comunidad LGBT+. Lo que empezó siendo un hito neoyorquino se propagó por todo Estados Unidos y también a grandes ciudades del mundo.</p><p>Empezaron a conformarse formalmente organizaciones de gays y lesbianas para militar esos derechos por los que pelearían, así como el fin de la discriminación que permitía que los echaran del trabajo, los arrestaran o les negaran un título universitario.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O7FBCHLUVGBAYLLCWWSLWQYTRE.jpg?auth=4d9e6b8d9ba339fb773dca74c1392dbce484e90337848504026b13716156209c&smart=true&width=5226&height=3367" alt="Greenwich Village es hasta hoy un barrio identificado con la comunidad LGBT+ en Manhattan. REUTERS/Mike Segar/File Photo" height="3367" width="5226"/><p>Menos de diez años después, del otro lado del país,<b> Harvey Milk </b>se convertiría en el primer funcionario abiertamente gay elegido por el voto popular. Fue en <b>San Francisco</b>, otra ciudad fundamental para la lucha de la comunidad LGBT+.</p><p>Stonewall dejó de ser el único refugio de Manhattan. Cerró sus puertas un tiempo después y en 2007, ya reivindicándolo como un lugar icónico de esa lucha, volvió a abrir. En 2016, el presidente<b> Barack Obama </b>lo identificó como un Sitio de Memoria. Greenwich Village es hasta hoy un barrio decididamente identificado con el colectivo LGBT+, por su historia y por su actualidad. Alcanza con recorrerlo para ver las banderas del Orgullo en balcones y espacios públicos.</p><p>Algunos años después, la Marcha del Orgullo llegó a la Argentina. Pero aunque como cada 28 de junio se produce alguna manifestación, el gran desfile de cada año se hace en noviembre. Fue una medida de las organizaciones de gays, lesbianas y personas trans para evitar que el frío del invierno impactara especialmente en pacientes de VIH que quisieran sumarse a la movilización.</p><p>En la actualidad, la Marcha de Orgullo neoyorquina es masiva y cuenta con enormes auspicios, algo que ha hecho enojar a algunos de los pioneros en la lucha por los derechos del colectivo. </p><p>Eso que empezó a los piedrazos y sin que nadie lo planificara hace más de medio siglo es una lucha que sigue vigente. Es que aquella noche cambió las reglas: el colectivo LGBT+ supo como nunca antes y para siempre que avergonzarse era para otros; que <b>de su lado estaba el orgullo por amar y desear a quien quisieran</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KNROJG2BFBBHVJJKUCER57MKAU.jpg?auth=e4d3dc1c833f238205709e9a5a00e62a8113ff4de3c85cabc4f8814617a357dd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Las razzias policiales contra la comunidad LGBT+ eran costumbre en los años 60. Pero el 28 de junio de 1969, esa comunidad resistió (AP)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Peter Hujar y la historia del primer póster de la manifestación del orgullo gay]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2024/08/12/peter-hujar-y-la-historia-del-primer-poster-de-la-manifestacion-del-orgullo-gay/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2024/08/12/peter-hujar-y-la-historia-del-primer-poster-de-la-manifestacion-del-orgullo-gay/</guid><dc:creator><![CDATA[Noemi Díaz Rodríguez]]></dc:creator><description><![CDATA[Contemporáneo a Robert Mapplethorpe y Nan Goldin, el fotógrafo estadounidense tomó “imágenes sencillas y directas de temas complicados y difíciles”. Una de ellas, se convirtió en icónica para la historia reivindicativa del colectivo]]></description><pubDate>Mon, 12 Aug 2024 03:50:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6NLZMOASVFGJPO2F6IDXCC2DDA.jpg?auth=19605e5516976ec6a6991e56ec60a82e9c785c5c11b4ec880e341843f3d57b07&smart=true&width=1920&height=1968" alt="Autorretrato de Peter Hujar" height="1968" width="1920"/><p>Estamos a finales de los años 60 e inicio de los 70. Es la época del <b>Watergate</b>, el fin de largas dictaduras latinoamericanas, el auge del terrorismo mundial. También del movimiento hippie, el punk, la liberación sexual… fragmentos de la narrativa común de la historia. Son años en los que la humanidad perdió a grandes artistas (<b>Jimmy Hendrix</b>, <b>Elvis Presley</b>, <b>Salvador Dalí</b>, <b>Picasso</b>) y vio nacer a otros.</p><p>Si acercamos aún más la vista podemos distinguir, entre esos naufragios históricos, cómo encaja un joven fotógrafo estadounidense nacido en Trenton (Nueva Jersey). Su nombre es <b>Peter Hujar</b>. Su sueño: reducir las millas de distancia que existen entre su hogar y la vanguardia neoyorquina.</p><p>Ahora sabemos que lo consiguió. Aunque allí se convirtió en un ser desdichado, intransigente y nada dispuesto a complacer al mercado artístico contemporáneo.</p><h2>El fotógrafo</h2><p>Hagamos un breve quién es quién. Piense en una persona dedicada a la fotografía, estadounidense, de la misma época. Controvertida, la persona y su trabajo. ¿Se apellida <b>Mapplethorpe</b>? O, tal vez, ¿<b>Goldin</b>?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JLLIRML4IBD3JP4FYB7XFTJ5YU.png?auth=f5bd9546ee18a0ab5e7691a9e3ce372033189603aae29eb469753c650660f356&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Robert Mapplethorpe y Nan Goldin" height="1080" width="1920"/><p>Ambos fotógrafos, <b>Robert Mapplethorpe </b>y <b>Nan Goldin</b>, fueron contemporáneos a Peter. Esta última incluso amiga. Y ambos recibieron –y tal vez buscaron– mucho mayor reconocimiento artístico. Hujar era, como todo ser humano, poliédrico: crítico consigo mismo pero amable con los demás; un poco introvertido en el paisaje urbano, aunque destacaba en los márgenes de lo que era “aceptable”.</p><p>“Hago fotografías sencillas y directas de temas complicados y difíciles”. Así definió él mismo su trabajo. Tanto su personalidad como su modo de vida le harían ajeno a las modas y a la normatividad. Para Hujar, su arte no era mercancía; era un álbum de sus amistades, sus denuncias, sus deseos… Su obra, performativa y compleja, fue un pacto con el carácter más real de la vida.</p><h2>El contexto</h2><p>Hujar, como adelantábamos, se hizo un hueco en la selva artística de la Gran Manzana. Alquiló un pequeño loft en el East Village que compartía con su pareja, <b>Jim Fouratt</b>.</p><p>A la vez, en el escenario neoyorquino surgen otras voces, de quienes luchan por la integración de las minorías sexuales oprimidas. Entre ellas está el<i> Gay Liberation Front</i> (Frente de Liberación Gay) (1969-1973), organización militante política en defensa de los derechos homosexuales surgida tras los disturbios de <a href="https://www.infobae.com/historias/2021/06/28/la-revuelta-de-stonewall-el-big-bang-de-la-lucha-por-los-derechos-de-la-comunidad-lgbtiq/" target="_blank"><b>Stonewall </b></a>el 28 de junio de 1969.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KNROJG2BFBBHVJJKUCER57MKAU.jpg?auth=e4d3dc1c833f238205709e9a5a00e62a8113ff4de3c85cabc4f8814617a357dd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La revuelta de Stonewall comenzó el 28 de junio de 1969 (AP)
" height="1080" width="1920"/><p>Estas protestas nacieron como consecuencia de una de las múltiples redadas a las que las autoridades sometían a los bares a los que acudían miembros del colectivo LGTBI+. Las visitas de la policía venían acompañadas de humillaciones, vejaciones y escarnio público, hasta que ese día de junio, en el Stonewall Inn del Greenwich Village, los ciudadanos contraatacaron y se rebelaron, rechazando el trato y dando origen y fecha al Día del Orgullo LGTBI+.</p><p>El<i> Gay Liberation Front </i>se expandió rápidamente por calles, ciudades y pensamientos. Pero además de voz, necesitaban crearse una imagen.</p><h2>Una fotografía</h2><p>Cuando hablamos de las imágenes símbolo, fotografías que forman parte de lo que denominamos poso cultural, éstas siempre dependen del contexto del receptor. Así, unas son más recordadas, y otras ni siquiera serán conocidas fuera del gremio. Pasa lo mismo con los artistas, y aunque este es el caso mayoritario de nuestro fotógrafo, no lo es el de una de sus imágenes.</p><p>Estamos en primavera de 1970, a punto de cumplirse un año de la redada policial en Stonewall Inn. Peter Hujar tiene ese aniversario marcado en su calendario. Estuvo allí junto a Jim, miembro del GLF, y fue testigo, en primera persona, de lo sucedido.</p><p>Para el aniversario, Hujar recibe un encargo fotográfico por parte de la organización –un encargo actualmente atesorado con cariño en los fondos de la Morgan Library &amp; Museum–. La imagen coreografiada de una manifestación es el resultado de esa petición. No es una convocatoria multitudinaria, ni tampoco lo pretende.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNGOJG3ZPNBEPESENLX7KRY72A.jpg?auth=020eb2bfca86e9a24acb792cebdaca4253c5b8046d9383f7a6e2a54db13d0f4a&smart=true&width=1920&height=2874" alt="Imagen del póster del Gay Liberation Front en 1970 (The Morgan Library and Museum)" height="2874" width="1920"/><p>El póster resultado de la imagen tiene por misión reclutar militancia para el GLF, con vistas a llamar a la movilización del Día de la Liberación, en Christopher Street: la primera marcha del Orgullo celebrada en Nueva York. No se estaba pidiendo permiso, ni literal ni políticamente. Tampoco se consideraba necesario. Llegaba la hora de la denuncia.</p><h2>El escenario y sus protagonistas</h2><p>En su obra <i><b>La fotografía y otros ensayos</b></i>, <b>Siegfried Kracauer</b> declaró: “El ser humano no es quien aparece en su fotografía, sino la suma de aquello que se puede extraer de él”. Quizás estas palabras puedan ayudar a desenvolver, capa a capa, esta imagen. Se desconoce el momento exacto de la toma, pero sí tenemos otros datos.</p><p>Estamos en pleno barrio de Chelsea en Manhattan. La calle 19 oeste se encuentra abrazada por el Hudson y el edificio Flatiron. El lugar está desierto –algo que, en Nueva York, siempre es raro– y hay bastante luz –tal vez esté amaneciendo–. En la imagen hay 17 personas. Caminan y sonríen, algunas con el puño en alto. Unas se miran entre sí, otras miran a Peter. Son las cabezas pensantes tras el GLF.</p><p>La fotografía crea memoria. Al menos, así la defendemos quienes robamos segundos al tiempo con nuestras cámaras. Y esa fotografía se convertirá en el símbolo de la lucha.</p><p>El resultado: un cartel para el recuerdo</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CDKWTKLWRBCAZNZVD62PGUG5GA.jpg?auth=749944878334885957098a1dc3048af093dd2659fe1107a40bd5d8131d7062fe&smart=true&width=1920&height=1080" alt="(AP)" height="1080" width="1920"/><p>La imagen había conseguido rebosar unidad, conciencia, confraternidad. El lema iba a la par: “Come out!! Join the Sisters &amp; Brothers of the Gay Liberation Front” (“¡Sal! ¡Únete a los hermanos y hermanas del Frente de Liberación Gay!”).</p><p>Animaban a salir en un momento donde buena parte de la comunidad no estaba preparada o no se sentía preparada para hacerlo, y en la que había divisiones, entre desacuerdos y disparidades ideológicas. La clase media, por ejemplo, no quería tener nada que ver.</p><p>Condenados a la misma suerte que buena parte del trabajo del autor de la foto, los carteles que debían adornar, tan americanamente, troncos de árbol y varios escaparates, se redujeron considerablemente en número. La mayor parte de las copias fueron robadas, siendo el ladrón una incógnita todavía hoy.</p><p><b>Peter Hujar</b> moriría entre los escombros de una obra poco reconocida, víctima del virus que asoló a buena parte de sus amistades. El cartel, sin embargo, resultó una imagen de referencia para la historia reivindicativa del colectivo. Que esto nos sirva para recordarlo entre los grandes, al menos ocasionalmente.</p><p><i>Fuente: </i><a href="https://theconversation.com/peter-hujar-y-la-historia-del-poster-de-la-primera-manifestacion-del-orgullo-235280" target="_blank"><i>The Conversation </i></a></p><p><img src="https://counter.theconversation.com/content/235280/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" />
</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GIYKN3KHZBF5TP6V7FFFJKXVXM.jpg?auth=074c4bb2d247da0fe4cc8208910a9487477e58a48ffdfd4fce59d435b3f4c296&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>