<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/shock/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 19 Jun 2026 18:42:32 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Por qué la economía de EEUU resistió tres shocks seguidos]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/05/16/por-que-la-economia-de-eeuu-resistio-tres-shocks-seguidos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/05/16/por-que-la-economia-de-eeuu-resistio-tres-shocks-seguidos/</guid><dc:creator><![CDATA[Federico  Vacalebre]]></dc:creator><description><![CDATA[El avance tecnológico actúa como escudo parcial, pero no elimina la vulnerabilidad ante un encarecimiento prolongado de la energía]]></description><pubDate>Sat, 16 May 2026 07:34:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4PDCOLFPCJCBTCJOEL2ZBEPOMY.JPG?auth=7ea0e1c8fd44e93d1187cf331f340c5ee5ccb59f6d4242f40756a37b853d13f8&smart=true&width=3000&height=1996" alt="La supercomputadora de IA Andrómeda" height="1996" width="3000"/><p>Hay una pregunta que recorre los análisis económicos de los últimos años sin encontrar una respuesta completamente satisfactoria. <b>¿Cómo hizo la economía estadounidense para mantenerse en pie frente a una secuencia de perturbaciones que, en cualquier ciclo anterior, habrían provocado una contracción severa?</b> La <b>suba de la tasa de la Reserva Federal</b> de cero a 5,5% entre marzo de 2022 y julio de 2023 fue, por sí sola, uno de los ciclos de endurecimiento monetario más abruptos de las últimas décadas. A eso le siguió el<b> shock arancelario de 2025</b>, seguido por el <b>salto del precio del petróleo</b> derivado del conflicto en Medio Oriente. Tres perturbaciones de primer orden en poco más de tres años, y la demanda privada real estadounidense nunca cedió de manera significativa. Entender por qué no es solo un ejercicio académico, sino la clave para comprender cuál será el anclaje del ciclo global en los próximos trimestres.</p><p>La explicación más sólida no está en la política fiscal ni en el consumo de los hogares, sino en una <b>transformación estructural </b>profunda que modificó la composición de la economía estadounidense. El <b>gasto en tecnología y comunicaciones</b> pasó de representar apenas USD 6.000 millones anuales en 1970 —equivalentes al 0,6% del PBI— a casi USD 2,7 billones en la actualidad, es decir, cerca del <b>9% del producto</b>. El centro de gravedad de la economía se desplazó desde el consumo de bienes físicos y la industria tradicional hacia semiconductores, software, inteligencia artificial, automatización y data centers. Ese desplazamiento no es un fenómeno financiero especulativo; se traduce en capex real, en productividad medible y en ganancias corporativas que crecen al 24% interanual en este arranque de 2026. Las empresas que lideran ese proceso <b>tienen mayor capacidad para invertir, contratar y expandirse incluso cuando los insumos energéticos se encarecen</b>, porque su estructura de costos depende menos del precio del barril que la economía industrial del siglo XX.</p><p>Los números del primer trimestre de 2026 confirman esa dinámica. El PBI creció al 2% trimestral anualizado, con la inversión fija privada avanzando al 6,2% y la inversión en equipos al 17,2%. La proyección de inversión de capital para el conjunto de 2026 ascendería a USD 760.000 millones, un incremento de USD 314.000 millones respecto de 2025, equivalente a una suba del 70% en un solo año. Esa cifra es el mejor indicador disponible de cuán profundo y acelerado es el ciclo de inversión tecnológica en curso. Por comparación, en 2020 esa inversión era de apenas USD 94.785 millones. En seis años, se multiplicó por ocho. El comportamiento de las ganancias corporativas en la temporada de balances del primer trimestre de 2026 refuerza ese diagnóstico: el 81,9% de las empresas del S&amp;P 500 que reportaron resultados superó las estimaciones del consenso de mercado, <b>con el sector tecnológico liderando holgadamente, donde el 96,3% de las empresas que informó superó las expectativas.</b></p><p>Ese soporte estructural explica también la peculiar geometría del mercado financiero estadounidense en este contexto. El índice de volatilidad VIX se ubica en torno a 17 puntos, por debajo de 20, mientras el Brent cotiza por encima de USD 110 el barril. En los grandes shocks energéticos y geopolíticos anteriores, la volatilidad financiera acompañaba al precio del crudo al alza. Esta vez no ocurre lo mismo. El S&amp;P 500 acumula una suba del 5,5% desde el inicio del conflicto con Irán y del 6% en lo que va del año. El Nasdaq, más sensible al ciclo tecnológico, avanzó un 11,7% desde que comenzó la guerra. El mercado está comunicando algo preciso: <b>el boom de inteligencia artificial y el capex asociado son percibidos como fuerzas más determinantes para las perspectivas corporativas de mediano plazo que el encarecimiento del petróleo.</b></p><p>El mercado laboral refuerza ese cuadro. En el primer trimestre de 2026 se crearon en promedio 68.000 empleos mensuales, con la tasa de desempleo estabilizada en 4,3% y los costos laborales creciendo al 3,8% anual. El empleo privado promedió 79.000 puestos mensuales en el trimestre. Son números que no describen un mercado laboral en expansión acelerada, pero tampoco uno que esté cediendo bajo la presión del petróleo caro o de las tasas elevadas. La moderación es gradual y controlada, no una señal de deterioro. Para la Reserva Federal, ese cuadro no habilita ningún alivio monetario en el horizonte visible. El PCE núcleo anualizado de los últimos tres meses corre al 4,43% y los servicios excluyendo vivienda al 4,62%. Con las condiciones financieras sin mostrar estrés —el S&amp;P 500 en máximos es, en los hechos, una forma de política monetaria expansiva que la Fed no puede ignorar— la pausa prolongada sigue siendo el único escenario coherente con los datos disponibles.</p><p>La pregunta que el análisis deja abierta es cuánto puede durar esta resiliencia si el bloqueo del Estrecho de Ormuz se prolonga. El petróleo caro ya está presionando al alza los precios de la gasolina en Estados Unidos, con una suba del 65,2% respecto de los niveles previos al inicio del conflicto. Ese encarecimiento actúa como un impuesto regresivo sobre el consumo de los hogares, que compensa parcialmente el dinamismo del sector empresarial. La inversión en propiedad intelectual y equipos tecnológicos puede absorber costos energéticos más altos mejor que la industria tradicional, pero <b>los consumidores de ingresos medios y bajos no tienen esa misma capacidad de adaptación</b>. Si el shock energético se prolonga y consolida, el <b>consumo privado</b> —que ya se desaceleró al 1,6% trimestral anualizado en el primer trimestre de 2026 desde niveles de 3,5% en el tercero de 2025— podría deteriorarse de manera más pronunciada y empezar a erosionar la base sobre la que se apoya la resiliencia estructural.</p><p>En definitiva, lo que el caso estadounidense muestra en 2026 es que <b>la transformación tecnológica puede actuar como un escudo parcial frente a shocks externos</b> de magnitud histórica. Parcial, porque ninguna economía es inmune al encarecimiento de la energía de manera indefinida. Pero real, porque los mecanismos de transmisión que en el siglo XX convertían el petróleo caro en recesión directa operan hoy con menor intensidad sobre una economía cuya base productiva depende menos del barril y más del procesador. <b>Esa diferencia estructural es la que separa a Estados Unidos de Europa en este ciclo</b>, y es la que determinará en buena medida cuánto daño real produce el bloqueo de Ormuz sobre la economía global. Mientras el ciclo tecnológico se sostenga, el ancla aguanta. Si se debilita, el panorama cambia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4PDCOLFPCJCBTCJOEL2ZBEPOMY.JPG?auth=7ea0e1c8fd44e93d1187cf331f340c5ee5ccb59f6d4242f40756a37b853d13f8&amp;smart=true&amp;width=3000&amp;height=1996" type="image/jpeg" height="1996" width="3000"><media:description type="plain"><![CDATA[La supercomputadora de IA Andrómeda]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">via REUTERS</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Carlos Melconian: “El Gobierno no ha logrado quebrar la estanflación”]]></title><link>https://www.infobae.com/economia/2026/02/11/carlos-melconian-el-gobierno-no-ha-logrado-quebrar-la-estanflacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/economia/2026/02/11/carlos-melconian-el-gobierno-no-ha-logrado-quebrar-la-estanflacion/</guid><description><![CDATA[El economista y ex titular del Banco Nación reclamó un nuevo enfoque oficial para activar el crecimiento y modificar los precios relativos]]></description><pubDate>Wed, 11 Feb 2026 12:33:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G3LEGY6YKFG7TJH5D47G62RFPE.jpg?auth=6ca23d8d68c77e6ea28ede6a5e4f3992a44a87c6f0c95d646af7226f2b30bde1&smart=true&width=770&height=448" alt="Carlos Melconian reclamó un plan de estabilización con medidas de shock y apertura económica" height="448" width="770"/><p>El economista y ex presidente del Banco Nación, <b>Carlos Melconian</b>, volvió a remarcar que el Gobierno enfrenta el desafío de implementar <b>un plan de estabilización que provoque un fenómeno de expansión</b> y permita dejar atrás la estanflación. El especialista sostuvo que esta cuestión resulta más urgente que el nivel actual de la inflación. </p><p>En declaraciones radiales, Melconian subrayó la importancia de un relanzamiento del programa económico oficial. “<b>Hace falta un relanzamiento, un plan de estabilización, de shock, que lleve la inflación inmediatamente a cero</b>, con pátina ortodoxa, que va a ser muy difícil dada la ideología del Gobierno”, señaló el economista en Ravio Rivadavia. </p><p>El ex presidente del Banco Nación puntualizó que “al Gobierno le faltan corregir precios relativos, eso lo sabíamos desde el primer día”. “Se necesita un plan de shock que provoque un fenómeno de expansión, que nos saque de la estanflación y tenga una dinámica simultanea de apertura económica”, remarcó. </p><p>El análisis de Melconian incluyó una advertencia sobre la urgencia de modificar la estrategia oficial. Para el economista, la meta de reducir la inflación a 30% anual resulta preferible a sostener un índice de 300%. “Lo que tiene que estar fuera de discusión es que 30% anual es mejor que 300%”, expresó. Recordó declaraciones previas de funcionarios del actual Gobierno y mencionó: “Un viceministro de economía de este Gobierno aseguró que la inflación ya fue”, para luego preguntarse: “¿Dónde está ese viceministro con un 2,9% de inflación?”.</p><p>La inflación de enero, dada a conocer este martes, se aceleró nuevamente y alcanzó un 2,9% según informó el Indec, y acumuló una variación interanual de 32,4%. El rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas encabezó los aumentos del mes, con una suba de 4,7%, seguido por Restaurantes y hoteles, que mostraron un alza de 4,1%. El índice de precios reflejó presiones sostenidas, especialmente en los productos básicos, que impactaron con fuerza en los hogares de menores ingresos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XTZIAPT7GVHZZD37VTFRVM5ZNM.png?auth=82e60d224d5550bb5c994a755f9aa6ba63bbe527626307a658f97e474f883263&smart=true&width=1206&height=557" alt="El economista advirtió que la inflación bajó pero la economía sigue estancada" height="557" width="1206"/><p>A nivel regional, el índice de inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mostró un 3,1% para enero y un acumulado interanual de 31,7%. Consultoras privadas habían estimado variaciones menores. Incluso, el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyectó una inflación de 2,4% para el mes. </p><h2>Balance de la gestión</h2><p>En el balance de los dos años de gestión, Melconian cuestionó la falta de resultados en términos de crecimiento y reducción de la inflación. <b>“El Gobierno a lo largo de dos años no ha logrado quebrar la estanflación, es decir una economía que está parada y con inflación”</b>, planteó. Sostuvo que el nivel de actividad “cayó y después rebotó, pero ya está en niveles iguales a otros del 2011 para acá”.</p><p>El economista resaltó que la inflación pasó de 300% a 30%, aunque advirtió que “todavía da la pelea en un 2 por ciento mensual”. Describió que el programa económico oficial “está entrando en un formato de falta de musculatura” y aseguró que “hasta ahora, no hay ninguna reforma estructural, ninguna desregulación”.</p><p>El diagnóstico de Melconian se concentró en la falta de reformas estructurales. Señaló que hasta el momento no se concretó ninguna desregulación relevante. Además, advirtió que el esquema actual del programa económico muestra signos de debilidad. Para el ex presidente del Banco Nación, la ausencia de transformaciones profundas limita las posibilidades de crecimiento y recuperación de la economía.</p><p>Melconian vinculó la falta de reformas a la debilidad del programa económico que implementa el Gobierno. Describió que, pese a la desaceleración de los precios, la economía no logra salir del estancamiento. Sostuvo que el rebote de la actividad no permitió superar el nivel de años anteriores y que el desafío central sigue siendo estimular un crecimiento sostenido.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/G3LEGY6YKFG7TJH5D47G62RFPE.jpg?auth=6ca23d8d68c77e6ea28ede6a5e4f3992a44a87c6f0c95d646af7226f2b30bde1&amp;smart=true&amp;width=770&amp;height=448" type="image/jpeg" height="448" width="770"><media:description type="plain"><![CDATA[Carlos Melconian reclamó un plan de estabilización con medidas de shock y apertura económica]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Salardi y un acercamiento poco conocido de Perú con Javier Milei: el “apagón regulatorio” de 28 de julio que nunca verá la luz]]></title><link>https://www.infobae.com/peru/2025/05/19/salardi-y-un-acercamiento-poco-conocido-con-javier-milei-el-apagon-regulatorio-de-28-de-julio-que-nunca-vera-la-luz/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/peru/2025/05/19/salardi-y-un-acercamiento-poco-conocido-con-javier-milei-el-apagon-regulatorio-de-28-de-julio-que-nunca-vera-la-luz/</guid><dc:creator><![CDATA[Esteban Salazar Herrada]]></dc:creator><description><![CDATA[El mismo día en que la presidenta Dina Boluarte decidió su salida, el exministro José Salardi había encargado una misión a la Argentina para encontrarse con el equipo de Javier Milei y diseñar una nueva política de desregulación para el Perú]]></description><pubDate>Mon, 19 May 2025 16:45:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OUQEVH6VNBD5DFLX74VMKSTZ3M.jpg?auth=f5987f8c2d9cf07fd83a50c4da55dfc8ade89790becc1c02be8d14c67181f61d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="José Salardi presentó el plan "apagón regulatorio" para eliminar trabas burocráticas y acelerar inversiones en Perú.
" height="1080" width="1920"/><p>El exministro de Economía y Finanzas de Perú, <b>José Salardi</b>, reveló que durante su gestión se había diseñado un ambicioso plan denominado “apagón regulatorio”, que buscaba eliminar trabas burocráticas y fomentar un entorno más favorable para las inversiones. </p><p>Según explicó en un comunicado difundido a través de su cuenta en X, este proyecto, que acompañaría las anteriores 402 medidas específicas que lanzó su despacho, estaba programado para ser anunciado el 28 de julio de 2025, pero no llegó a concretarse debido a su salida del cargo. </p><p>Salardi también destacó que un equipo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) había viajado a Argentina para compartir experiencias con el equipo de <b>Javier Milei</b>, en el marco de esta iniciativa.</p><h2>Salardi: “Perú debería crecer más de 5% al año″</h2><p>De acuerdo con el comunicado de Salardi, el “apagón regulatorio” tenía como objetivo principal dinamizar la economía peruana, que, según su análisis, <b>crecía a un ritmo “mediocre” del 3% anual. </b>El exministro consideraba que el país tenía el potencial para alcanzar tasas de crecimiento superiores al 5% anual, siempre y cuando se implementaran las reformas necesarias. Entre los problemas identificados durante su gestión, mencionó un déficit fiscal elevado, problemas en la formulación del presupuesto y una sobrerregulación que afectaba tanto a grandes empresas como a micro y pequeñas empresas (MYPE).</p><p>El plan de desregulación con 402 medidas, que ya había alcanzado un avance del 60% antes de su salida, incluía la creación de un tablero de control <i>dashboard </i>para que la ciudadanía pudiera monitorearlas en tiempo real. Además, se había trabajado en colaboración con asociaciones municipales para eliminar barreras burocráticas que afectaban a diversos sectores. Según Salardi, las previsiones con estas medidas daban más de un punto porcentual al crecimiento del PBI en 2025. <b>¿Las da ahora por descartadas?</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X7VG7Q3UIBA7TCQJDYDCJO7EE4.jpg?auth=4f7ba6f7ea0571c6d697add991aa2baac42515306cacb1b0d38023f9ee5473ce&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El exministro propuso 402 medidas que podrían aumentar el crecimiento económico anual por encima del 5%.
" height="1080" width="1920"/><h2>José Salardi, Javier Milei y el “apagón regulatorio” del MEF que no verá la luz</h2><p>Descartadas o no, Salardi reveló también detalles sobre un ambicioso plan de desregulación que estaba en marcha y que incluía un acercamiento con el equipo del político argentino <b>Javier Milei</b>. Según informó el exministro a través de la red social X, el proyecto, denominado “apagón regulatorio”, estaba programado para ser anunciado el 28 de julio de 2025, algo que, según se colige por el corte de la misiva, nunca llegará a concretarse.</p><p>Según Salardi, este acercamiento tenía como fin compartir ideas y herramientas que podrían ser útiles en una segunda etapa del proceso desregulatorio en Perú. Este intercambio de experiencias y conocimientos formaba parte de la estrategia para consolidar el “apagón regulatorio”, que buscaba reducir significativamente las regulaciones existentes en <b>sectores clave como</b> <b>aeropuertos y carreteras</b>, los cuales, según el exfuncionario, enfrentaban importantes trabas.</p><p>“El día del cambio ministerial, un equipo especializado del MEF partió a Argentina para tomar contacto de primera mano con el equipo de Javier Milei y poder compartir ideas y herramientas que servirían en una segunda etapa del shock desregulatorio en Perú. Este paso, se iba a anunciar el 28 de julio y se denominaría: apagón regulatorio”, reveló Salardi.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RXPTXKOZUBDHDP5CLGYCQ3OOUY.jpeg?auth=bdc12dbb35ea8a7723405b84fa518c0416f7173836b133716ed60a1966c60820&smart=true&width=1085&height=615" alt="Llega Raúl Pérez Reyes al MEF. La salida del exministro pone en suspenso iniciativas para dinamizar la economía y cerrar brechas estructurales.

" height="615" width="1085"/><h2>¿Un mensaje para Raúl Pérez-Reyes?</h2><p>De esta manera, el exministro Salardi usó el ejemplo de las infraestructuras antes mencionados para defender la convocatoria de concesionarios para la ejecución de los Metros en Lima, en un movimiento que dijo buscaba destrabar inversiones y no mantenerlas en <i>stand by</i> como ocurre en “aeropuertos regionales”. </p><p>Vale mencionar que, precisamente, terminales como el de Jauja y Chinchero estaban, hasta hace unos días, bajo la administración del hoy sucesor de Salardi en el MEF, el extitular del MTC, Raúl Pérez Reyes. Pero el comunicado también hace alusión a otra de las verticales de dicha cartera:<b> el manejo de las carreteras al interior del país. </b></p><p>“Con ello, se desanuda los cuellos de botella -como los que registramos en aeropuertos regionales y carreteras congestionadas en ciudades como Ica- y se pueda prever futuras congestiones - como es el caso de los puertos del Callao por la dinámica del comercio internacional (estamos cerca de exportar US$100 mil millones) o la necesidad de contar con energía disponible a tiempo para no frenar la dinámica económica futura del país”, relató el economista. </p><h2>Un segundo shock que podría no ver la luz: el de “infraestructura“, según Salardi</h2><p>En paralelo al “apagón regulatorio”, Salardi dijo haber impulsado un “shock de infraestructura” como otro eje central de su estrategia. Este plan contemplaba un portafolio de proyectos bajo la modalidad de Asociaciones Público-Privadas (APP) por un valor de 70.000 millones de dólares. Entre los proyectos destacados se encontraban el tren minero Marcona-Andahuaylas, las Líneas 3 y 4 del Metro de Lima, y teleféricos para mejorar la movilidad urbana en la capital. </p><p>Según el exministro, estas iniciativas no solo buscaban cerrar la brecha de infraestructura, estimada en más de 150.000 millones de dólares, sino también generar empleo y dinamizar la economía a mediano y largo plazo. Salardi también subrayó la importancia de trabajar con los concesionarios actuales para agilizar inversiones mediante adendas a los contratos existentes. Hasta su salida, se habían anunciado 12 adendas que representaban más de 15.000 millones de dólares en nuevas inversiones, de las cuales 10.000 millones eran autofinanciadas. <b>Estas negociaciones, según el exministro, eran esenciales para superar las limitaciones fiscales del país y garantizar que los proyectos se ejecutaran de manera oportuna.</b></p><h2>Salardi se despide del MEF saludando el trabajo del BCR y la optimización de Petroperú</h2><p>Finalmente, Salardi también hizo referencia a la situación macroeconómica del país al momento de asumir el cargo. Aunque destacó la estabilidad de la política monetaria del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), con una inflación cercana al 2% anual y un tipo de cambio estable, señaló que el déficit fiscal y la presión por demandas adicionales de crédito representaban desafíos significativos. Además, mencionó la necesidad de optimizar la gestión de <b>Petroperú</b>, una empresa estatal que, según él, representaba una amenaza para las finanzas públicas si no se implementaban medidas de eficiencia.</p><p>El exministro concluyó su análisis señalando que, con una adecuada gestión de las reformas propuestas, el Perú podría no solo superar los problemas estructurales actuales, sino también posicionarse como una economía avanzada en el largo plazo. Sin embargo, su salida del MEF y el cambio en la dirección de la cartera económica dejaron en suspenso la implementación de estas iniciativas, cuyo impacto potencial en el crecimiento económico y el bienestar de la población aún queda por determinar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OUQEVH6VNBD5DFLX74VMKSTZ3M.jpg?auth=f5987f8c2d9cf07fd83a50c4da55dfc8ade89790becc1c02be8d14c67181f61d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[José Salardi presentó el plan "apagón regulatorio" para eliminar trabas burocráticas y acelerar inversiones en Perú.
]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El 'choque chino' ofrece una lección. No es la que ha aprendido Trump]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/04/12/el-choque-chino-ofrece-una-leccion-no-es-la-que-ha-aprendido-trump/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/04/12/el-choque-chino-ofrece-una-leccion-no-es-la-que-ha-aprendido-trump/</guid><dc:creator><![CDATA[Ben Casselman]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Business]]></description><pubDate>Sat, 12 Apr 2025 13:45:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>International Trade and World MarketTrump, Donald JFactories and ManufacturingCustoms (Tariff)United States EconomyLabor and JobsChinaWorld Trade OrganizationUnited States Politics and GovernmentUnemploymentEconomics (Theory and Philosophy)Area Planning and Renewal</p><p>Aunque Trump pospuso muchos aranceles recientemente, los que mantuvo en vigor siguen suponiendo el mayor cambio en la política comercial estadounidense en generaciones.</p><p>Cuando el Congreso votó a favor de normalizar las relaciones comerciales con China a principios de este siglo, los fabricantes estadounidenses se prepararon para que un flujo de mercancías baratas empezara a llegar a los puertos estadounidenses.</p><p>En lugar de eso, recibieron una inundación. Las importaciones de China casi se triplicaron de 1999 a 2005, y las fábricas estadounidenses, con sus salarios más altos y sus normas de seguridad más estrictas, no pudieron competir. El "choque chino", como es conocido, acabó con millones de puestos de trabajo en los años siguientes dejando cicatrices duraderas en comunidades desde Míchigan hasta Misisipi.</p><p>Para el presidente Donald Trump y sus partidarios, esas pérdidas de empleo son una lección objetiva del daño causado por décadas de política comercial estadounidense, un daño que él promete que sus aranceles ayudarán ahora a revertir. El miércoles, elevó aún más los aranceles sobre las importaciones procedentes de China, muy por encima del 100 por ciento, incluso cuando suspendió los elevados aranceles que había impuesto a otros socios comerciales.</p><p>Pocos economistas respaldan la idea de que Estados Unidos deba intentar recuperar masivamente los puestos de trabajo en el sector manufacturero. Menos aún creen que los aranceles sean una herramienta eficaz para hacerlo.</p><p>Pero los economistas que han estudiado la cuestión también sostienen que Trump no comprende la naturaleza del choque chino. La verdadera lección del episodio no fue en absoluto sobre el comercio, dicen, sino sobre el impacto que los rápidos cambios económicos pueden tener sobre los trabajadores y las comunidades, y al no comprenderlo, Trump se arriesga a repetir los errores que afirma haber prometido corregir.</p><p>"Durante los últimos 20 años hemos oído hablar del choque chino y de lo brutal que fue y de cómo la gente no puede adaptarse", dijo Scott Lincicome, economista especializado en comercio del Instituto Cato, una organización de investigación libertaria. "Y finalmente, después de que la mayoría de los lugares lo hayan superado, ahora volvemos a escandalizarlos".</p><p>Un legado reconsiderado</p><p>Lo primero que hay que entender sobre el choque chino es que casi todo lo que se cuenta al principio de este artículo es una simplificación excesiva.</p><p>Los puestos de trabajo en las fábricas venían disminuyendo como porcentaje del empleo durante décadas antes de que China se adhiriera a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001. Esas pérdidas se aceleraron a partir del año 2000, sobre todo en las industrias con gran intensidad de mano de obra, como la fabricación de ropa y muebles, pero no todo ese declive puede atribuirse a la competencia de China o a la política comercial estadounidense en general.</p><p>La tecnología también desempeñó un papel importante al permitir a las fábricas producir más bienes con menos trabajadores. Y aunque los economistas no se ponen de acuerdo sobre qué parte exacta del declive hay que atribuir a los diversos factores, casi nadie cree que Estados Unidos seguiría empleando a medio millón de fabricantes de ropa, como en 2000, si China se hubiera mantenido fuera de la OMC. Incluso el documento de 2016 que acuñó la frase "choque chino" descubrió que las importaciones chinas solo representaban una fracción de los cinco millones de empleos manufactureros perdidos en el periodo de 12 años que estudiaron los investigadores.</p><p>Lo que diferenció al choque chino no fue que fuera excepcionalmente costoso: la idea de que el comercio tiene ganadores y perdedores fue reconocida por el economista David Ricardo a principios del siglo XIX. Más bien fue la velocidad y la concentración de esas pérdidas.</p><p>Las comunidades que dependían en gran medida de industrias manufactureras intensivas en mano de obra vieron cómo esos empleos se evaporaban en pocos años. En 2000, la industria del mueble de Hickory, Carolina del Norte, empleaba a más de 32.000 personas, una quinta parte de los trabajadores del sector privado de la zona. En una década, esa cifra se había reducido en casi un 60 por ciento, un golpe devastador que se repitió en comunidades de muchas regiones.</p><p>La teoría económica estándar sostenía que las personas y los lugares afectados por esas pérdidas deberían haberse adaptado con relativa rapidez. Los inversores deberían haber adquirido a bajo precio las fábricas y molinos abandonados y haberles encontrado usos más productivos. Los trabajadores despedidos deberían haber aprendido nuevas habilidades y haberse trasladado a industrias de crecimiento más rápido, y si no había puestos de trabajo cercanos, deberían haber encontrado trabajo en otra parte.</p><p>Nada de eso ocurrió. Surgieron nuevas industrias mejor pagadas, pero no en los lugares más afectados por la pérdida de empleos en el sector manufacturero. Los trabajadores despedidos no quisieron o no pudieron desplazarse en busca de oportunidades, y tuvieron dificultades para competir por los pocos empleos buenos que quedaban en sus comunidades, muchos de los cuales exigían un título universitario.</p><p>En su lugar, encontraron trabajo en empleos de servicios que pagaban una fracción de sus antiguos salarios de fábrica, o abandonaron la población activa. Las tasas de empleo entre los hombres cayeron en picado; las tasas de adicción y muerte prematura se dispararon.</p><p>Esta es, pues, la idea central de la literatura sobre el choque chino: el cambio es duro. El cambio rápido es más duro.</p><p>Cuando los cambios económicos se producen a lo largo de décadas, los trabajadores y las comunidades tienen la oportunidad de adaptarse. Los líderes locales pueden reclutar empresas en nuevas industrias. Los padres pueden impulsar a sus hijos a seguir diferentes líneas de trabajo. Esas adaptaciones graduales no funcionan cuando industrias enteras cierran en poco tiempo.</p><p>"Los mercados laborales se ajustan a lo largo de generaciones", dijo David Autor, economista del MIT, quien fue coautor del documento original sobre el choque chino y ha seguido estudiándolo. "No ocurre dentro de las carreras profesionales".</p><p>Un choque aún más rápido</p><p>Aun así, el choque chino se prolongó durante años. Trump está intentando revertirlo en cuestión de meses.</p><p>Los aranceles que anunció este mes habrían afectado a casi todos los productos importados de casi todos los socios comerciales de Estados Unidos. Y aunque retrasó muchos de esos aranceles tras la rebelión de los inversores, los que ha mantenido en vigor siguen suponiendo el mayor cambio en la política comercial estadounidense en generaciones.</p><p>Un trastorno tan vasto podría tener consecuencias devastadoras, incluso para las industrias a las que Trump dice querer ayudar. Empresas como Stellantis, fabricante de automóviles, y Whirlpool, fabricante de electrodomésticos, han empezado a anunciar miles de despidos. (Whirlpool atribuyó su medida a la debilidad de la demanda, no a los aranceles, pero las encuestas muestran que la incertidumbre sobre los aranceles y su impacto ha enfriado el gasto de los consumidores). Es probable que se produzcan más recortes si Trump se atiene a sus políticas, dijo Mark Muro, economista del Brookings Institution, quien ha estudiado cómo el declive de la industria manufacturera ha afectado a las economías locales.</p><p>"Podría tener un impacto similar al del choque chino, quizá incluso más grave", dijo.</p><p>Esta vez, el choque sería diferente. Los perdedores del auge de las importaciones chinas estaban muy concentrados; los ganadores --todos los consumidores estadounidenses, esencialmente-- eran difusos. Esta vez ocurriría lo contrario. Unas pocas industrias, como la siderúrgica, se beneficiarían, mientras que la economía en su conjunto sufriría.</p><p>Los minoristas, grandes y pequeños, se verían presionados por el aumento de los precios de importación, por un lado, y por los consumidores cansados de la inflación, por otro. Es probable que los agricultores y otros exportadores sean objeto de represalias arancelarias por parte de los socios comerciales de Estados Unidos. Los fabricantes de automóviles, las empresas tecnológicas y otros fabricantes con complejas cadenas de suministro mundiales tendrán especiales dificultades para adaptarse a un sistema comercial incierto y en rápido movimiento.</p><p>Casi todos los fabricantes estadounidenses de cualquier escala dependen de las importaciones en cierta medida, ya sea para piezas o materias primas o para el equipo que utilizan en sus fábricas. En teoría, con la combinación adecuada de aranceles, subvenciones y otros incentivos, el gobierno podría empujar a las empresas a reubicar una mayor parte de sus cadenas de suministro en Estados Unidos.</p><p>Pero eso llevaría tiempo. Las empresas tendrían que construir nuevas fábricas y buscar nuevos proveedores, que a su vez tendrían que expandirse para satisfacer la nueva demanda. En el caso de piezas y equipos que ya no se fabrican en el país, las empresas tendrían que reconstruir las cadenas de suministro desde cero. Y la mano de obra estadounidense ya tiene escasez de trabajadores en muchas profesiones cualificadas de la industria manufacturera: formar a una nueva generación de soldadores, mecánicos especializados de talleres de control numérico computarizado y técnicos de diseño asistido por computadora llevaría años.</p><p>"Cosas como las fábricas, las cadenas de suministro, las agrupaciones industriales y las especializaciones de la mano de obra tardan tiempo en desarrollarse", dijo Muro. "No es muy plausible pensar que se pueda apagar un orden económico y encender otro".</p><p>Incluso los partidarios de las políticas comerciales de Trump afirman que sería mejor introducir gradualmente los aranceles para dar tiempo a las empresas a adaptarse. Oren Cass, un experto en política conservadora que ha sido uno de los defensores más destacados de los aranceles, escribió este mes en The New York Times que el enfoque de "todo a la vez" era "innecesario e imprudente".</p><p>"Lanzar las cadenas de suministro al máximo desorden e imponer las cargas más elevadas más rápidamente de lo que las empresas podrían moverse para evitarlas conduce a costos excesivos con pocos beneficios concomitantes", escribió Cass.</p><p>Señales de recuperación</p><p>El intento de Trump de cambiar el comercio se produce justo cuando las cicatrices del choque chino parecen estar desapareciendo.</p><p>Las ciudades cuyas bases industriales se vaciaron por la competencia de China, o por anteriores oleadas de declive industrial, han empezado a atraer nuevas industrias y trabajadores. Según un estudio reciente de economistas del Instituto Upjohn de Kalamazoo, Míchigan, el crecimiento del empleo en los últimos años ha sido mayor en estos condados en apuros que en los centros de alta tecnología que salieron ganando en las primeras fases de la globalización.</p><p>Según dijo Timothy J. Bartik, uno de los autores del estudio, estos logros no se deben a políticas nacionales generales como los aranceles, sino a estrategias a largo plazo adaptadas a los puntos fuertes de cada comunidad. Grand Rapids, Míchigan, ha desarrollado una especialidad en la fabricación de dispositivos médicos. Lehigh Valley, en Pensilvania, aprovechó su ubicación para convertirse en un centro logístico.</p><p>"Para revitalizar realmente las comunidades hace falta una inversión prolongada en una estrategia que tenga en cuenta las características locales", dijo Bartik. "Una talla no sirve para todos. Necesitas una estrategia distinta para cada comunidad local".</p><p>Hickory, la comunidad de Carolina del Norte devastada por la pérdida de la industria del mueble, se encontró con un excedente de energía hidroeléctrica barata después de que las fábricas y las fábricas textiles abandonaran la ciudad. Eso le permitió atraer un centro de datos de Apple, germen de lo que se ha convertido en un centro de alta tecnología en miniatura. La comunidad también invirtió en servicios para hacerse atractiva a los trabajadores más jóvenes: hoy, los viejos edificios de las fábricas se han reconvertido en restaurantes, cervecerías y oficinas tipo loft.</p><p>"De repente tienes empresas interesantes, oportunidades interesantes para trabajar y un ambiente cambiante dentro de la propia ciudad", dijo Scott Millar, presidente de la Corporación de Desarrollo Económico del Condado de Catawba. La tasa de desempleo local, que fue superior a la tasa nacional durante más de una década tras el choque chino, está ahora constantemente en esa marca o por debajo de ella.</p><p>Sin embargo, Millar afirma que la experiencia de principios de la década de 2000 demostró lo vulnerable que puede ser una comunidad a los rápidos cambios económicos. Muchas empresas locales podrían estar abiertas al argumento de Trump de que la economía necesita soportar el dolor a corto plazo para lograr la revitalización a largo plazo. Pero, dijo Millar, "también puedo ver a algunas personas preguntándose si el cambio tiene que producirse tan rápidamente".</p><p>Comunidades como Hickory han pasado más de dos décadas recuperándose de la última gran crisis comercial. ¿Las perturbaciones de Trump podrían obligarles a pasar por eso de nuevo?</p><p>"Creo que podría haber paralelismos", dijo Millar. "Tardamos mucho tiempo en salir de aquel agujero".</p><p>​​Ben Casselman escribe sobre economía, con especial atención en las historias que incluyen datos. Ha cubierto la economía durante casi 20 años, y su trabajo reciente se ha centrado en cómo las tendencias en el trabajo, la política, la tecnología y la demografía han dado forma a la forma en que vivimos y trabajamos.</p>]]></content:encoded></item></channel></rss>