<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/secret/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Thu, 07 May 2026 14:10:25 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Trump retira la protección del Servicio Secreto a Kamala Harris]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/08/29/trump-retira-la-proteccion-del-servicio-secreto-a-kamala-harris/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/08/29/trump-retira-la-proteccion-del-servicio-secreto-a-kamala-harris/</guid><dc:creator><![CDATA[Tyler Pager]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Fri, 29 Aug 2025 17:45:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2TRC4WQIOFAMRO4AFFUQHU3KRQ.jpg?auth=20db01d608287cfeddc8e68521b6e54c549e18205472e776037959f4e1004043&smart=true&width=2048&height=1366" alt="" height="1366" width="2048"/><p>La agencia suele proteger a los vicepresidentes salientes durante seis meses, pero el presidente Joe Biden había extendido la protección de Harris.</p><p>El presidente Donald Trump ha puesto fin a la protección del Servicio Secreto de la exvicepresidenta Kamala Harris, según una carta obtenida por The New York Times. Trump firmó el jueves un memorando que cancelará la protección de Harris a partir del lunes.</p><p>El Servicio Secreto suele proteger a los exvicepresidentes en los seis meses posteriores a su salida del cargo, pero el presidente Joe Biden había firmado una orden por la que se prorrogaba la protección de Harris durante un año más, según dos personas familiarizadas con el acuerdo.</p><p>Los ayudantes de Harris habían pedido al equipo de Biden la ampliación de la protección por motivos de seguridad. Sin la orden de Biden, la protección de Harris habría terminado en julio.</p><p>El memorando de la Casa Blanca, firmado por Trump, instruía a Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, a "suspender cualquier procedimiento relacionado con la seguridad previamente autorizado por memorando ejecutivo, más allá de los exigidos por la ley", para Harris.</p><p>Las portavoces de la Casa Blanca y de Biden declinaron hacer comentarios. El Servicio Secreto no respondió en un primer momento a una solicitud de comentarios.</p><p>Kirsten Allen, asesora principal de Harris, dijo en un comunicado: "La vicepresidenta agradece al Servicio Secreto de Estados Unidos su profesionalidad, dedicación e inquebrantable compromiso con la seguridad".</p><p>El fin de la protección de Harris se produce justo antes de que emprenda una gira nacional para promocionar su nuevo libro sobre la campaña presidencial. La publicación del libro, titulado 107 Days, está prevista para el 23 de septiembre.</p><p>La CNN informó anteriormente de la decisión de Trump de revocar su equipo de seguridad.</p><p>Harris, como primera mujer y primera persona negra en ocupar el cargo de vicepresidenta, se enfrentó a un elevado nivel de amenazas durante su mandato, según las personas familiarizadas con su dispositivo de seguridad. Esas amenazas aumentaron considerablemente después de que se convirtiera en la candidata presidencial demócrata el verano pasado, cuando Biden abandonó la carrera, y continuaron hasta las elecciones de 2024.</p><p>Desde su toma de posesión, Trump ha puesto fin a la protección del Servicio Secreto para varias personas. A las pocas horas de jurar su cargo, retiró la seguridad de John Bolton, uno de sus antiguos asesores de seguridad nacional, con el que tuvo una disputa. También revocó la protección de Mike Pompeo, uno de sus exsecretarios de Estado, y de Brian Hook, un exasesor, a pesar de las advertencias de que ambos se enfrentaban a continuas amenazas de Irán.</p><p>En marzo, Trump también retiró la protección del Servicio Secreto para los hijos de Biden, Hunter y Ashley. Biden había emitido una orden ejecutiva que les extendía la protección.</p><p>Tyler Pager
 es corresponsal del Times en la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Donald Trump y su gobierno.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2TRC4WQIOFAMRO4AFFUQHU3KRQ.jpg?auth=20db01d608287cfeddc8e68521b6e54c549e18205472e776037959f4e1004043&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1366" type="image/jpeg" height="1366" width="2048"/></item><item><title><![CDATA[Un nuevo libro revela el apasionado y turbulento romance entre John F. Kennedy y una azafata]]></title><link>https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/07/04/un-nuevo-libro-revela-el-apasionado-y-turbulento-romance-entre-john-f-kennedy-y-una-azafata/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/07/04/un-nuevo-libro-revela-el-apasionado-y-turbulento-romance-entre-john-f-kennedy-y-una-azafata/</guid><dc:creator><![CDATA[Francisco González Tomadin]]></dc:creator><description><![CDATA[La revista PEOPLE reveló detalles íntimos nunca antes publicados sobre el intenso affair con Joan Lundberg ]]></description><pubDate>Fri, 04 Jul 2025 16:22:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VRMEM54TTBANTCVHDRLGRXUADI.jpeg?auth=5ea131c4651e945db66366a10ec9a899d39e3515f8e7fce1d50ac8d5829f52d2&smart=true&width=1024&height=1280" alt="La portada de People que detalla el affair hasta ahora desconocido de John F. Kennedy" height="1280" width="1024"/><p>Un nuevo libro de <b>J. Randy Taraborrelli </b>revela un capítulo oculto de la vida de <a href="https://www.infobae.com/tag/john-f-kennedy/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/john-f-kennedy/"><b>John F. Kennedy</b></a>: su intenso romance con la azafata <b>Joan Lundberg </b>entre 1956 y 1958. </p><p>Según detalló <i>PEOPLE</i>, Lundberg fue una figura clave en la vida emocional de JFK, actuando como su <b>confidente</b> y <b>amante</b>, en una época en que su matrimonio con <b>Jacqueline Kennedy</b> pasaba por tensiones. </p><p>El <i>affair</i> terminó abruptamente tras un <b>embarazo</b> que derivó en un aborto, presionado por el propio senador. La historia nunca salió a la luz pública hasta ahora, según revela en exclusiva la revista<i><b> PEOPLE</b></i>. </p><p>La historia, documentada por primera vez en el libro <i><b>JFK: Public, Private, Secret</b></i><i> </i>se basa en las memorias inéditas de Lundberg, quien murió en 1982 sin publicar su manuscrito "<i><b>Lovers Don’t Snore</b></i>“.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7ERFBHROP5HXPBZ2CWD2KZHNJA.jpeg?auth=6dcc4daab0065e63f849c24167330711aa00fc1b78474c6b1942b050118b2342&smart=true&width=1037&height=1600" alt=""JFK: Public, Private, Secret" sale a la venta el próximo 15 de julio" height="1600" width="1037"/><p><i>PEOPLE </i>detalla que el romance comenzó el 19 de agosto de 1956 en <b>The Sip and Surf</b>, un bar de <b>Santa Monica, California</b>, cuando el senador de <b>Massachusetts</b>, entonces de 39 años, se acercó a Joan Lundberg, de 23, que estaba frente a la máquina de discos. </p><p>“<b>¿Qué vas a poner?”</b>, le preguntó Kennedy. Ella respondió que pensaba en <b>Elvis Presley</b>, pero quería saber qué prefería él. “<b>Quiero escuchar algo para poder concentrarme en ti”</b>, fue su respuesta.</p><p>Joan era madre soltera de dos hijos, trabajaba como azafata para <b>Frontier Airlines</b> y vivía con un hombre llamado <b>Norm Bishop</b> en un parque de casas móviles. Cuando Kennedy le preguntó dónde vivía, ella no dudó en decirle que en un “trailer court cercano”. “¿Qué diablos es un trailer court?”, preguntó él. Ella se rió y respondió: <b>“No quieres saberlo”</b>.</p><h2>Crisis matrimonial tras la pérdida de Arabella</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZD25DPDQTFBJLHFKALSQUPANPE.jpg?auth=f92b791a0f6aa3f79cd5c75ff250a1a02565de964372d611b616c1fb6fe22821&smart=true&width=5365&height=3018" alt="Las memorias inéditas de Joan Lundberg, base del libro, permanecieron ocultas hasta su muerte en 1982 (Foto: History)" height="3018" width="5365"/><p>El encuentro inicial ocurrió en un momento crítico para Kennedy. Según revela <i>PEOPLE</i>, cinco días después de conocer a Joan, el 24 de agosto, se enteró de que <b>Jackie</b> había dado a luz a su hija <b>Arabella</b>, que nació muerta. Cuando regresó a <b>Hammersmith Farm</b>, la propiedad familiar de Jackie en <b>Newport, Rhode Island</b>, encontró a su esposa devastada y resentida.</p><p>Jackie había perdido la confianza en su marido, sintió que algo faltaba en su naturaleza: la<b> empatía.</b> Según la revista norteamricana, cuando Jackie lloraba en la mesa del desayuno, preguntó “¿Cómo pude ser tan estúpida?”, su madre <b>Janet</b> le tomó la mano y le dijo: “No eres estúpida. Solo pusiste tu confianza en la persona equivocada”.</p><p>En septiembre, Kennedy regresó a <b>Los Ángeles</b> e invitó a Joan a una cena en casa de su hermana <b>Pat</b> y su esposo, el actor <b>Peter Lawford</b>. Joan se sintió insegura y fuera de lugar, aunque lucía elegante con un atuendo de <b>Jax en Beverly Hills</b>, una boutique favorita de <b>Marilyn Monroe</b>.</p><h2>Confesiones íntimas y revelaciones sobre su matrimonio</h2><p>Esa noche, Kennedy llevó a Joan al <b>Sunset Motel</b> en <b>Pacific Coast Highway</b>, donde se registraron como “Sr. y Sra. Robert Thompson”. </p><p>Según las memorias de Joan reseñadas por <i>PEOPLE</i>, el sexo fue “<b>salvaje”</b>, pero lo más significativo ocurrió la mañana siguiente durante el desayuno, cuando Kennedy se abrió emocionalmente de una manera que nunca había hecho con Jackie.</p><p>En el libro se asegura que Kennedy admitió que él y Jackie eran producto de "<b>un matrimonio arreglado</b>" y que, como tales matrimonios, era “bueno. No genial, pero aceptable”. Confesó que su familia se había vuelto contra él por no estar presente para Jackie después del nacimiento sin vida de Arabella, y reconoció: <b>“Los Kennedy no somos los mejores expresando emociones”.</b></p><p>Cuando Joan le preguntó si había llegado a amar a su esposa, Kennedy dudó. “No sé si amo algo”, fue su respuesta. Ante la insistencia de Joan, añadió: “Amo la política. No sé cómo amar nada más”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3R2ELNLWR5EMNEY3NQBQ7TWTAM.jpg?auth=3634cc0d23f2f6586e67c2ad55e58b2df879f045c670650d8b7d9a0096018194&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Jackie Kennedy sospechó del affair y confrontó a JFK, pero nunca supo del aborto, según el libro (AP)" height="1080" width="1920"/><p>El<i> affair </i>no pasó inadvertido. Tan pronto como Kennedy regresó a Newport, Jackie lo confrontó: <b>“¿Quién es Joan del Parque de Casas Móviles? ¡La divorciada! ¡Tu hermana me contó todo sobre ella!”.</b> Kennedy le explicó que Joan era alguien que había conocido en Los Ángeles, y según las memorias de Joan, le contó prácticamente todo.</p><h2>El desarrollo del romance secreto</h2><p>Para 1957, Kennedy ya era considerado un posible <b>candidato presidencial</b>. En privado, continuó su <i>affair </i>con Joan, la hacía volar para encontrarse con él en diferentes aerolíneas y cubría sus gastos. La hermana de Joan, <b>Linda Lydon</b>, recordó que Joan le decía: “Nunca me preocupo por los problemas cuando estoy con Jack porque todo el tiempo me confunden con su hermana Pat”.</p><p>Joan recordó que ella y Jack se llevaban bien, “aparte de las peleas normales de amantes entre dos personas de gran espíritu”. A menudo discutían sobre su <b>carrera política</b>, con él comenzando frases con “Cuando sea presidente...”.</p><p>Una noche de mayo de 1957, mientras compartían un cigarrillo en la cama, Kennedy le preguntó súbitamente: “Dime la verdad, Joan. ¿Crees que Jackie se está acostando con otros tipos?”. Explicó que Jackie era “tan genial” que no podía imaginarla sin tener a alguien más en su vida. </p><h2>El embarazo no deseado </h2><p>El 25 de junio de 1958, según su calendario, Joan llamó a Jack con noticias que cambiarían todo: <b>estaba embarazada</b>.</p><p>Joan recordó que la noticia sobre el bebé fue “<b>como un cuchillo en el corazón de Jack”</b>. Aunque fue un shock, Joan escribió que no deberían haberse sorprendido tanto: “No me gustaba usar diafragma, y Jack no usaba preservativo”. Kennedy no pudo evitar preguntarse si Joan había planeado intencionalmente el embarazo, dado que había visto su devoción hacia Jackie después del nacimiento de Caroline.</p><p>Cuando le preguntó cómo se sentía sobre el embarazo, Joan dijo que amaba a los dos hijos que estaba criando sola y sabía que también amaría cualquier hijo que ella y Jack trajeran al mundo. “<b>No tengo palabras</b>”, le dijo él. “Encuéntralas”, le respondió ella.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7XKGE3NJIFACDB3XCW3SX235F4.jpg?auth=62fee2a105cb8e9783266811a91c2a8e4cfd9264650a9674dcca7ee6ae02c631&smart=true&width=1920&height=1500" alt="La relación terminó abruptamente tras un embarazo de Joan (Europa Press)
" height="1500" width="1920"/><p>Más tarde ese verano tuvieron una<b> tensa llamada telefónica</b>. Con un tono nervioso y diferente al habitual, detalla el libro, Kennedy le dijo que había decidido que no podía tener el bebé. Joan trató de discutir, pero no sabía cómo. Jack le dijo que le enviaría dinero por correo.</p><p>“Sabrás qué hacer, Joan. Por favor”, le dijo con tono desesperado. “Ser político es quien soy. La política es todo lo que sé. Si me quitas eso...”, su voz se desvaneció. Antes de que ella pudiera responder, colgó.</p><p>Una semana después, Joan recibió un sobre sin remitente que estaba vacío. Le dijo a Kennedy que el dinero había sido robado. Él se descontroló completamente. Joan escribió después: “¡Dios mío! Nunca habías escuchado a nadie usar tantas palabrotas en toda la historia de Washington“.</p><p>Kennedy fue muy <b>claro</b>: no quería que Joan tuviera el bebé. Envió más dinero ese mismo día, y ella “se encargó de las cosas” un día después. Estaba enojada y decepcionada, pero también realista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DDUXU6Z6VZEICWFNFYJ2VIAKRI.jpg?auth=a5b932af6e6362a19b055d7d7367a469952cc2652e7a5319340c2cdf3500d1a3&smart=true&width=3500&height=2809" alt="El día de su asesinato, John F. Kennedy saluda desde su coche en una caravana en Dallas, acompañado por la primera dama Jacqueline Kennedy, Nellie Connally y su marido, el gobernador de Texas John Connally (Reuters)" height="2809" width="3500"/><p>“Por lo que me contó después, mamá se dio cuenta de que <b>la fiesta había terminado</b>“, dijo <b>Zachary Hitchcock</b>, hijo de Joan, en 2024. “No podía estar al margen. La presidencia, Jackie, el aborto, no había manera de que madre pudiera ser marginada de esa forma. Tenía demasiado orgullo”.</p><p><b>La relación terminó no en persona, sino por teléfono.</b> Cuando Jack llamó a Joan para ver cómo estaba, ella le dijo: “<b>Voy a necesitar poner algo de distancia entre nosotros</b>”. Él entendió. “Te debo mucho”, le dijo. “Una cosa quiero decirte, Kennedy”, le respondió ella. “Amas a Caroline, y lo sé, pero yo también soy la hija de alguien. Recuerda eso la próxima vez que trates a una mujer como me has tratado a mí”.</p><h2>El impacto duradero y la reconciliación truncada</h2><p>El 8 de noviembre de 1960, Kennedy se convirtió en el <b>35º presidente</b>. Su relación con Joan nunca salió a la luz, pero, detalla el libro, que Jackie instaló una <b>espía,</b> una mujer que recomendó para un trabajo en la oficina de la secretaria personal de JFK, <b>Evelyn Lincoln</b>, para mantenerse informada de llamadas sospechosas.</p><p>Según todas las evidencias disponibles, Jackie nunca se enteró del aborto. Años después, le confesó a un familiar: <b>“Estaba haciendo lo mejor que podía con las cartas que me habían tocado. Amaba a Jack.</b> Sé que él me amaba. Tenía que ignorar el resto. Mi matrimonio era como un agujero negro profundo y sabía que si miraba hacia abajo, me caería”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RYTSWCH7GRFQVILIAEG6NDAHBE.jpg?auth=edffa2bacfe39bdc392c9f438316dbf7b9584f3dc7afb9ae0d7c3d404a32ef86&smart=true&width=3631&height=2500" alt="Foto de aquel trágico 22 de noviembre de 1963, día en el que John F. Kennedy fue asesinado (AP Photo/Jim Altgens, File)" height="2500" width="3631"/><p>Kennedy tuvo una conversación reveladora con su amigo, el senador de <b>Florida</b> <b>George Smathers</b>, a principios de 1962. “¿Te preocupa que Jackie descubra sobre las otras mujeres?”, le preguntó George. Jack se frustró instantáneamente. “No hay otras mujeres. Nunca le he dicho a ninguna otra mujer que la amo. Solo está Jackie. Además”, dijo, “todos podríamos volar en pedazos en una <b>guerra atómica</b> mañana. Eso es lo que me preocupa. No estas tonterías".</p><p>Después de que su hijo <b>Patrick</b> muriera el 9 de agosto de 1963, dos días después de nacer prematuramente, Jackie decidió viajar con su marido a <b>Dallas</b> ese noviembre. En la celebración de su décimo aniversario de bodas, Jackie y Jack se intercambiaron regalos. </p><p>Ella le dio una nueva medalla de <b>San Cristóbal</b> porque él había puesto la suya en el ataúd de Patrick. A su vez, él le dio un anillo de oro y esmeralda, que representaba el espíritu luchador irlandés que había visto en la lucha de su hijo por sobrevivir.</p><p>Habían planeado una ceremonia privada para renovar sus votos en septiembre de 1964 en Hammersmith, marcando su 11º aniversario de bodas. Jackie planeaba usar un vestido azul pálido o amarillo. <b>Pero nunca llegó a suceder.</b></p><p>Joan, quien se había casado con <b>Freemont Hitchcock</b> en 1963, quedó devastada por el <b>asesinato</b>. Escribió: “<b>Cuando la verdad me golpeó, cerré las cortinas y persianas de mi dormitorio, y lloré, grité y maldije sola durante horas”.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZD25DPDQTFBJLHFKALSQUPANPE.jpg?auth=f92b791a0f6aa3f79cd5c75ff250a1a02565de964372d611b616c1fb6fe22821&amp;smart=true&amp;width=5365&amp;height=3018" type="image/jpeg" height="3018" width="5365"><media:description type="plain"><![CDATA[Las memorias inéditas de Joan Lundberg, base del libro, permanecieron ocultas hasta su muerte en 1982 (Foto: History)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Una coincidencia revela una historia secreta]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/04/25/una-coincidencia-revela-una-historia-secreta/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/04/25/una-coincidencia-revela-una-historia-secreta/</guid><dc:creator><![CDATA[Cole Huey]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Lifestyle]]></description><pubDate>Fri, 25 Apr 2025 18:00:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7U2EINX3LNH5TCM23OLC6Y776Q.jpg?auth=c70b27a337e435889efde7e2ff00337b8145cbba756920caed21754394e02656&smart=true&width=2400&height=2880" alt="" height="2880" width="2400"/><p>¿QUERÍA SACAR A LA LUZ EL PASADO DE MI MADRE O ENTERRARLO?</p><p>Me pregunto en qué estaría pensando mi madre aquella Navidad de hace ocho años, cuando nos hizo escupir a todos nuestro ADN en viales y los envió al correo. Quizá pensó que 23andMe era solo un capricho divertido, otra forma de generar un perfil en Internet. En mi caso, los tres primeros resultados fueron 83,9 por ciento británicos e irlandeses, 10,2 por ciento franceses y alemanes y 3 por ciento de europeos del noroeste. ¿Tenía ella alguna idea de que así sería como finalmente conocería su secreto?</p><p>Cinco años después, me dirigía a encontrarme con un desconocido llamado Shane en un restaurante del centro de Manhattan. Para ayudarme a reconocerlo me había enviado un mensaje de texto: "Pantalones caqui. Camisa a rayas. Sentado en la barra".</p><p>Su mensaje me hizo reír, tan tonto y eficiente. ¿Qué no sabía que ya lo había buscado en Google? ¿Había escudriñado sus rasgos? ¿Le había buscado características que compartía con mi madre, que también era su madre?</p><p>Mis padres nunca se molestaron en hacerse una cuenta en el sitio web de 23andMe, que te permite conectar con familiares por ADN y enviar y recibir mensajes. Me hice una por curiosidad, sin esperar gran cosa.</p><p>Durante los años siguientes, tuve noticias de primos lejanos de Georgia o Alabama, gente con la que imaginaba que tenía poco en común. Había dejado el sur a los 18 años para ir a la universidad en California. En 2020, me trasladé a Brooklyn. No me interesaba mucho la genealogía ni la historia de nuestra familia.</p><p>Supuse que el mensaje de Shane no sería diferente de los demás, así que lo dejé sin leer en mi bandeja de entrada durante unas semanas.</p><p>Cuando lo abrí, vi que en la página web aparecíamos como posibles medios hermanos maternos. Me dijo que había nacido en Miami en 1970 y que alguien le había regalado el kit de 23andMe.</p><p>Tenía curiosidad por saber más sobre su familia biológica. Su perfil decía que vivía en Greenville, Carolina del Sur, a unas horas de donde crecí y donde viven ahora mis padres. En Instagram, era idéntico a mi madre: las mismas cejas, amplia sonrisa, pómulos prominentes. Más que eso, había una cualidad en su rostro que reconocí que también le pertenecía a ella, una candidez que se duplicaba como una especie de franca intensidad.</p><p>Sin duda era hijo de mi madre.</p><p>No sé exactamente lo que hice a continuación, pero sé lo que no hice. No fui a despertar a mi novia, Katie, que dormía en la otra habitación, para decirle que acababa de descubrir a mi medio hermano. No escribí un mensaje de texto o un correo electrónico a mi madre ni planeé llamarla. No respondí al mensaje de Shane. No quería tener nada que ver con eso.</p><p>Sentía como si me hubiera enterado de un secreto que se suponía que no debía saber. Temía entrar en algún espacio inviolable que existía entre mi madre y yo. Estábamos muy unidas, pero nuestras conversaciones eran casi siempre superficiales. Había perfeccionado un tono para hablarle de mi vida, un equilibrio de optimismo y circunspección: mi trabajo en la tienda de vinos era bueno, pero iba a pedir un aumento o a buscar un empleo mejor en otro sitio. No había grandes noticias que contar, solo un día más en mi vida.</p><p>Cuando era adolescente, mi madre y yo teníamos una relación tensa. Ella reaccionaba ante ciertas cosas de un modo que yo no lograba entender, y eso me enfadaba. Era intensamente protectora. Una canción explícita en la radio podía hacerla entrar en pánico por lo que yo escuchaba. Controlaba de cerca mi uso de Internet.</p><p>Una vez, volviendo a casa del colegio, me dio una charla sobre salud sexual, incluso imprimía estudios sobre el consumo de alcohol y el embarazo adolescente. Yo tenía 14 años, era regordete y torpe, y la idea de tener relaciones sexuales con alguien me resultaba una perspectiva lejana y aterradora.</p><p>Mientras crecía en la roja Carolina del Sur, la había visto salir furiosa de las cenas cuando los hombres expresaban sentimientos ambiguos sobre el acceso de las mujeres a la atención sanitaria reproductiva. Sabía que había trabajado en una clínica de salud femenina en Atlanta. Sus convicciones sobre el derecho de la mujer a controlar su propio cuerpo no necesitaban mucha explicación.</p><p>Aun así, de vez en cuando, percibía algo que quedaba sin decir, algún contexto profundo que perduraba tras el temperamento rápido, la furia palpable, los ojos humedecidos. Algo que casi suplicaba ser compartido, ser dicho en voz alta. Conocer a Shane fue como encontrar la pieza que faltaba en un rompecabezas. Encajaba. Pero no era algo que debía saber y no quería preguntárselo.</p><p>"Tienes que llamarla", dijo Katie. "Ahora mismo". Estábamos desayunando en nuestra estrecha cocina. Por fin le había hablado de Shane.</p><p>"No puedo", dije. Nuestro perro olisqueaba bajo la mesa, esperando a que cayeran trocitos de granola. "¿Y si mi padre no lo sabe? ¿Y si lo niega? ¿Y entonces qué?"</p><p>"No puedo creer que no me lo contaras antes", me dijo. "Estaría volviéndome loca. Me estoy volviendo loca. Estoy desesperada por saber qué pasó. ¿Tú no?</p><p>"Solo tengo que esperar hasta el momento adecuado", dije.</p><p>Por supuesto, nunca iba a haber un momento adecuado. Tras varios meses más de ignorar el asunto, quedó claro que tenía que llamar a mi madre. Había llegado al punto de que hablaba del mensaje de Shane con desconocidos en las fiestas.</p><p>Salí a pasear por nuestro barrio. Era otoño, la época del año en que la gente se abriga y se repliega sobre sí misma, cuando la luz rojiza y dorada de la tarde convierte cada sentimiento en algo parecido a un cliché potente.</p><p>Cuando llegué al parque, llamé.</p><p>"Hola, hijo", me respondió, con su típico saludo alegre.</p><p>"Tengo que preguntarte algo un poco loco", dije.</p><p>"¿Qué?", preguntó ella.</p><p>Le conté del mensaje de Shane.</p><p>"Vaya", dijo ella. "Eso sí es una locura".</p><p>"Lo sé", dije. "Entonces, ¿es tu hijo?"</p><p>Esperaba que se sorprendiera, pero, por supuesto, no se sorprendió en absoluto. Parecía aliviada. "Siempre me he preguntado cuándo tendría que contártelo", dijo. Llevaba cargando con el peso de su secreto y con la pregunta de cuándo contármelo desde que yo estaba vivo.</p><p>Mi madre tenía 16 años en el otoño de 1969 cuando se quedó embarazada de su novio de la preparatoria. Entonces vivía en Florida; faltaban tres años para Roe v. Wade. El predicador de la iglesia de su familia sugirió a sus padres que la enviaran al Hogar Florence Crittenton para Mujeres de Miami, un lugar para mujeres jóvenes necesitadas, incluidas madres solteras.</p><p>Su prioridad era mantener en secreto el embarazo de su hija. Cuando volvió a casa, no volvieron a hablar de ello.</p><p>Mi madre hizo todo lo posible por darme una infancia diferente a la suya. Para cobijarme en formas que ella no había tenido, y para animarme a entablar conversaciones sinceras sobre los cuerpos, las emociones y las elecciones. Habría sido una terrible ironía que, tras descubrir la existencia de Shane, hubiera seguido callada. Habría estado perpetuando el silencio que había caracterizado su propia educación.</p><p>Y habría privado a mi madre de la oportunidad de conectar con el hijo con el que cortó los lazos al nacer y de empezar a rellenar las piezas que faltaban en sus vidas, algo que ambos han agradecido.</p><p>Es un impulso extraño, el deseo de ocultar nuestro verdadero yo a las personas que nos conocen más íntimamente. El secreto de mi madre era suyo, para contarlo o para ocultarlo. Su embarazo era su historia, no la mía. Pero para tener el tipo de relación que ella siempre quiso tener conmigo, una relación basada en la confianza y la franqueza, era necesario que yo supiera la verdad.</p><p>Me pregunto: si hubiera sabido lo de Shane cuando era más joven, ¿habría comprendido mejor la intensidad de mi madre? ¿Su sentido de la indignación? Hace poco me dijo que temía que yo la hubiera juzgado. Quién sabe, en realidad, lo que era capaz de comprender cuando era niño o adolescente. Pero de adulto, al enterarme de lo que mi madre vivió a los 16 años y llevó consigo el resto de su vida, he llegado a admirarla más que nunca.</p><p>A una manzana del restaurante del centro donde Shane y yo habíamos quedado, respondí a su mensaje de texto y le dije que llegaría pronto.</p><p>Al entrar, Shane me hizo señas para que me acercara a la barra. Estando cara a cara por primera vez, fue a darme un apretón de manos, pero yo le di un abrazo.</p><p>Me explicó que estaba en la ciudad por trabajo. "La compañía aérea perdió mi equipaje", dijo, "así que tuve que ir a Macy's a comprar ropa".</p><p>Pantalones caqui. Camisa de rayas. Y</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7U2EINX3LNH5TCM23OLC6Y776Q.jpg?auth=c70b27a337e435889efde7e2ff00337b8145cbba756920caed21754394e02656&amp;smart=true&amp;width=2400&amp;height=2880" type="image/jpeg" height="2880" width="2400"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">BRIAN REA</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Una reina inmobiliaria y el secreto que no pudo mantener oculto]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/11/20/una-reina-inmobiliaria-y-el-secreto-que-no-pudo-mantener-oculto/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/11/20/una-reina-inmobiliaria-y-el-secreto-que-no-pudo-mantener-oculto/</guid><dc:creator><![CDATA[Anna Kodé]]></dc:creator><description><![CDATA[The New York Times: Edición Español]]></description><pubDate>Wed, 20 Nov 2024 21:45:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J4HIZHLRRRDLVBIKEIIHFIOWUY.jpg?auth=9879c858a92575d5a408869fe11b60b426574a8d84bf861151ce9d13606294f3&smart=true&width=3600&height=2454" alt="" height="2454" width="3600"/><p>Mason, Alice (1923-2024)Black PeopleReal Estate BrokersContent Type: Personal ProfileReal Estate and Housing (Residential)Parties (Social)DiscriminationCooperativesRace and EthnicityNew York CityGraham, Lawrence OtisBooks and LiteratureManhattan (NYC)High Society and SocialitesOur Kind of People: Inside America's Black Upper Class (Book)Women and Girls</p><p>Alice Mason organizaba una de sus cenas de gala. Llevaba años organizando eventos que las páginas sociales de Nueva York adulaban, pero no esperaba que éste trastocara un secreto que había guardado durante gran parte de su vida.</p><p>Agente inmobiliaria de la élite de Manhattan, Alice acostumbraba celebrar seis cenas al año, casi siempre con 56 asistentes: mitad mujeres, mitad hombres, no demasiadas parejas. Sus invitados, como dijo un miembro de la alta sociedad, eran "la lista A de la lista A": Barbara Walters, Bill Clinton, Gloria Vanderbilt, Alan Greenspan, Norman Mailer, Estée Lauder, Mary Tyler Moore, Jimmy Carter.</p><p>"La clave de mis fiestas son las mesas pequeñas", dijo Alice en una ocasión a The New York Times. "Así la gente no tiene que hablar solo con los de su derecha o izquierda. Pueden hablar con toda la mesa".</p><p>Esta fiesta, hacia 1990, era para su única hija, Dominique Richard, quien acababa de comprometerse. Más de 30 años después, Dominique no recuerda mucho de la fiesta, solo que fue "glamorosa y fabulosa", como siempre. Lo que ahora destaca es lo que significó para la relación con su madre. El acompañante de una invitada provocaría una ruptura permanente entre ellas.</p><p>En el mundo inmobiliario de Nueva York, las apariencias importan. La hábil colocación de una alfombra o una lámpara puede crear una impresión que ayuda a hacer una venta. Alice Mason construyó su carrera en parte sobre bellas ilusiones, y este invitado pondría al descubierto la forma en que había escenificado su propia vida.</p><p>F de Fluffy</p><p>Alice creció en Filadelfia y a principios de la década de 1940 asistió al Colby College de Maine, con la intención de seguir los pasos de su padre que era dentista. En Colby formó parte del club de danza moderna y, cuando se mudó a Nueva York, trabajó como profesora de baile, enseñando salsa y mambo a actores de Broadway y Hollywood. Alice se dedicó al sector inmobiliario por capricho, después de que Gladys Mills, fundadora de Gotham Realty, la ayudara a encontrar su primer apartamento en Nueva York en 1952, un estudio en la calle 53 Este. Gladys invitó a Alice a trabajar con ella.</p><p>"Nunca me interesó el sector inmobiliario; solo me interesaba Nueva York", contó Alice a The Real Deal en 2007. "Pero cuando me ofreció el trabajo y dijo que se ocupaba sobre todo de estrellas de cine, pensé que sería interesante". Entre los clientes de Alice estaban Marilyn Monroe y Rex Harrison, y pronto se hizo íntima amiga de la socialité Jeanne Murray Vanderbilt.</p><p>Jeanne y su marido, el heredero del ferrocarril Alfred Gwynne Vanderbilt Jr., llevaban a Alice a las reuniones que organizaban en su finca de Broadhollow, una extensa propiedad en Long Island. Sus fiestas eran principalmente para los miembros de la familia, hasta que Alice sugirió invitar a los famosos que estaba conociendo gracias a su incipiente carrera inmobiliaria. Alfred, impresionado, se convirtió en cliente.</p><p>Pertenecía a una de las familias más ricas del país, pero, como Alice pronto descubrió, las juntas de propietarios más exclusivas de la ciudad seguían sin quererlo como inquilino. "Llamé a muchos edificios y me dijeron: 'Nunca aceptaríamos a un Vanderbilt o a un Astor; ellos son de 1880 y nosotros de 1620'", dijo Alice en una entrevista en 2010.</p><p>En aquella época, si alguien no figuraba en el Registro Social de Nueva York --esencialmente, las Páginas Amarillas de los miembros de la alta sociedad--, pasar ciertas juntas de copropietarios era una tarea muy difícil, si no imposible. El apellido, la raza, el estado civil y el estatus social influían a la hora de acceder a un determinado edificio, incluso si, como Alfred, la persona podía permitirse comprarlo entero.</p><p>Finalmente, Alice le encontró a Alfred un ático en el Upper East Side al que podía llamar hogar. Y se dio cuenta de que podía crear su propio negocio para solucionar este problema. Alrededor de 1958, fundó su propia empresa, a la que llamaría Alice F. Mason Ltd. La F era falsa; decía a la gente que significaba Fluffy, un apodo cariñosamente sarcástico que le había puesto Alfred. Pero Alice también creía en la numerología y, con la inicial F, su nombre sumaba 22, "el número más poderoso", dijo.</p><p>Con el tiempo, Alice se convirtió en una de las agentes inmobiliarias más poderosas de Nueva York, la persona a la que llamabas si no podías pasar de la junta.</p><p>Instó a un cliente, un empresario iraní, a que trajera dos grandes latas de caviar iraní para impresionar a una junta de copropietarios. A otro le aconsejó que donara 10 millones de dólares al Museo Metropolitano de Arte, ya que el presidente de la junta de propietarios estaba en el consejo del museo. Y una vez, le dijo a un peletero judío del Bronx que abriera una cuenta bancaria en Manhattan y encontrara a cuatro personas en el Registro Social que pudieran escribirle cartas de recomendación; le dijo a su mujer que fingiera que tenía tos y que no hablara durante su entrevista con la junta, para ocultar su acento.</p><p>En sus memorias inéditas, partes de las cuales se incluyeron en un artículo de Air Mail de 2023, Alice escribió: "Me convertí en un éxito casi de la noche a la mañana porque realmente hice un estudio de la élite para averiguar cómo burlarlos".</p><p>Con el tiempo, cuando los clientes de Alice se convirtieron en miembros de los consejos de administración de las juntas de propietarios en las que ella se esforzó por introducirlos, tuvo en sus manos las llaves de varios de los edificios más codiciados de la ciudad. Los nuevos ricos eran ahora simplemente ricos, y se lo debían.</p><p>Aunque Alice ayudó a decenas de clientes a comprar la casa de sus sueños, siguió alquilando. En 1962, se mudó a un apartamento de 400 dólares al mes y 622 metros cuadrados de alquiler estabilizado en un edificio de la calle 72 Este. Dicho apartamento se convertiría en el escenario de sus famosas cenas, documentadas en la revista New York, The Daily News, El Times y otros medios. "Las comidas calientes, creadas especialmente para Alice por el restaurantero Daniel Boulud, son siempre deliciosas", escribió la columnista de sociedad Aileen Mehle para Women's Wear Daily. En la mesa, la conversación "siempre es divertida --puedes contar con que los ingeniosos y sabios se luzcan-- y lo suficientemente controvertida".</p><p>Delgada y menuda, Alice llevaba perlas y trajes con mangas remetidas. En algún momento, esos trajes se convirtieron en Chanel, Dior y Armani: "Mucho Armani, porque Armani es lo que yo llamo 'clásico de señora mayor'", dijo Dominique. Alice se rociaba con perfume Diorissimo y a menudo se le veía con su perrito blanco, un maltés llamado Fluffy.</p><p>Alice invitaba a sus comensales a cenas con semanas de antelación, después de perfeccionar la lista en blocs de notas amarillos. No solo le atraían las estrellas de cine, también recibía a ejecutivos, escritores, artistas y herederos de todo tipo. El arquitecto Philip Johnson, la periodista Diane Sawyer, la ejecutiva de Chanel, Kitty D'Alessio, el editor de periódicos William Randolph Hearst Jr. y el diplomático Richard Butler fueron algunos de sus invitados.</p><p>En la década de 1970, los intereses de Alice habían trascendido el mundo del hospedaje y los bienes raíces para adentrarse en el de la política. Se hizo muy amiga de Jimmy Carter, quien asistía a sus cenas, y recaudó cientos de miles de dólares para su campaña presidencial. Alice llamaba a los donantes pidiendo contribuciones de 225 dólares --en numerología, esa cifra suma 9, frente a 250 dólares, que suman 7, un número de mala suerte, explicó Dominique--. "¡No podríamos haber ganado sin ti!", le escribió Carter el 16 de noviembre de 1976, apenas dos semanas después de ganar las elecciones. Más tarde, en 1992, organizó una cena de recaudación de fondos para Bill Clinton cuando éste se presentaba a las elecciones presidenciales, y al parecer recaudó 1,5 millones de dólares.</p><p>El agente George Vanderploeg, que trabajó para Alice en la década de 1990, recordaba que en su despacho "tenía fotografías en blanco y negro de todos los presidentes y toda la gente rica y famosa que conocía". Y continuó: "Era tan inspirador. Era como un museo de Alice Mason".</p><p>Una relación tensa</p><p>En algún momento de la década de 1950, Alice conoció a Francis Richard, quien se había trasladado a Nueva York desde Francia para abrir una escuela de idiomas Berlitz. Alice tomó clases de francés allí y "él la encantó", dijo Dominique.</p><p>Se casaron en 1957 y tres años después, en mayo de 1960, tuvieron a Dominique. "Solo quería una niña y solo quería que naciera en domingo y que fuera Tauro, no Géminis", dijo Alice más tarde a The Real Deal. "Conseguí todo lo que quería".</p><p>Pero la pareja se divorció antes de que Dominique cumpliera un año, y de niña iba y venía entre las casas de sus padres. Su padre, dijo, "quería oír lo que me gustaba. Quería leerme los cuentos que yo quería. Me hacía comiditas francesas y galletas y cosas y hacía que mi vida fuera importante".</p><p>Su madre le dio una vida diferente. "Íbamos a grandes cócteles, mamá y yo, todo el tiempo", dijo. "Y yo siempre decía: "¿Por qué vamos a estos?". Alice siempre respondía: "Bueno, tenemos un negocio".</p><p>Alice era una jugadora estrella de gin rummy, y jugaba a menudo con hombres de negocios. A veces tenía que vivir de comisión en comisión, y sus ganancias del juego de cartas podían servirle para pagar el alquiler. "Le decía a mi madre: '¿Quieres jugar a las cartas conmigo?'", dijo Dominique. "Y ella decía: 'Me arruinarás el juego. No puedo jugar contigo'".</p><p>Dominique quería ir a la universidad en California o Francia, pero Alice la convenció para que se quedara en Manhattan. "¿Qué tiene de malo Nueva York?", recuerda Dominique que le dijo su madre. "Puedes vivir en casa". Dominique se graduó del Barnard College en 1982 e, inspirada por la serie de televisión Perry Mason, tenía esperanzas de convertirse en abogada. Alice la animó a unirse al negocio familiar. Si le iba muy mal, dijo Alice, podría dedicarse a otra cosa. Pero Dominique acabó convirtiéndose en vicepresidenta de la firma e incluso le vendió un apartamento a Joan Didion. "Era buena, pero nunca me gustó", dijo.</p><p>"Siempre me sentí asfixiada por ella", dijo Dominique. "Todo era a su manera".</p><p>Cuando Dominique estaba en la universidad, conoció a Luke Yang, estudiante de la Universidad de Columbia. Ambos se hicieron íntimos gracias a una clase de francés a la que asistieron juntos, un paralelismo con la historia de amor de los padres de ella. Empezaron a salir después de la universidad y acabaron comprometiéndose.</p><p>Fue entonces cuando Alice decidió hacer lo que mejor sabía hacer: organizar una fiesta. Pero esta vez, como era una fiesta de compromiso para la pareja, la lista de invitados incluía también a algunos amigos de Luke. Una de ellas era Pamela Thomas, a quien Luke conocía de su época en la Harvard Business School, y que llevó a su futuro marido, el escritor Lawrence Otis Graham.</p><p>El ayudante de camarero</p><p>Nada fuera de lo común pareció ocurrir en la fiesta de compromiso en sí, que fue tan glamorosa como cualquier otro evento de Alice Mason. Pero la presencia de Lawrence sembró la semilla de las desavenencias que vendrían adelante.</p><p>Lawrence se había criado en el condado de Westchester y se había graduado en Derecho en Harvard tras estudiar en la Universidad de Princeton.</p><p>Pero en 1992, borró sus credenciales de la Ivy League de su currículum y consiguió un trabajo limpiando platos en el Greenwich Country Club de Connecticut.</p><p>El 17 de agosto de ese año, su retrato apareció en la portada de la revista New York, con el titular "Hombre invisible". "Entré en este club de campo de la única manera que una persona negra como yo podía: como ayudante de camarero a 7 dólares la hora", escribió Lawrence en un relato en primera persona en el que detallaba el racismo y el sexismo que había observado.</p><p>Su relato suscitó un debate sobre raza, clase y discriminación, y lo incluyó en su libro de 1995, Member of the Club: Reflections on Life in a Racially Polarized World. Lawrence era una estrella literaria en ascenso.</p><p>En 1999, aproximadamente una década después de asistir a la fiesta de compromiso de Dominique, publicó Our Kind of People: Inside America's Black Upper Class. El libro exploraba las vidas de la élite de la población negra, el tipo de gente que veraneaba en Martha's Vineyard y se educaba antes de que se les abrieran muchas puertas a la riqueza y el éxito. "De hecho, conocí a algunos que no solo tenían la tez 10 tonos más clara que esa bolsa de papel marrón, y el pelo tan liso como cualquier regla, sino que también tenían múltiples generaciones de 'buena apariencia', riqueza y logros", escribió Lawrence en el libro. "Y, por supuesto, también conocía a algunos chicos negros que no podían presumir de nada en absoluto".</p><p>Era un quién es quién de la alta sociedad negra, y en la página 268, allí estaba ella: Alice.</p><p>Lawrence dijo que ella había "nacido en la prominente familia Christmas de Filadelfia". La describió como "elegante" y dijo que la conoció en una de sus "famosas cenas".</p><p>De piel clara y labios apretados, se había hecho pasar por blanca, engañando a la élite de la ciudad durante décadas. Alice era negra.</p><p>Alice Christmas</p><p>Dominique lo sabía desde hacía años. Tenía 9 años cuando supo que era mitad negra. Los padres de Alice, Lawrence Duke Christmas y Alice Christmas, la llevaron a tomar un helado al Palm Court del Hotel Plaza. Era la primera vez que conocía a alguno de los dos, y Alice la "preparó". Dominique era una niña y no se lo pensó demasiado. Su madre le dijo que iba a conocer a sus abuelos, y ella "sintió la necesidad de decirme que eran personas negras, y recuerdo que pensé, está bien, da igual". Hoy recuerda poco de su interacción. Pero, dijo, "eran muy amables". Nunca volvió a verlos.</p><p>En Filadelfia, Christmas era un dentista de éxito, miembro de la fraternidad Delta Eta Sigma y miembro fundador de la sección de Filadelfia de la prestigiosa fraternidad negra Alpha Phi Alpha. La familia, que formaba parte de la burguesía negra de la ciudad, aparecía mencionada con frecuencia en las páginas de sociedad negra como invitada a fiestas y eventos notables. Hasta que se marchó al Colby College, "nunca me relacioné socialmente con una persona blanca", escribió Alice en sus memorias.</p><p>A la familia Christmas (Navidad en inglés) la llamaban "la Navidad blanca", por su tez clara. Alice, la tercera de cuatro hermanos, era especialmente clara. La madre de Alice la impulsó a que dejara atrás a su familia para tener un futuro en la sociedad blanca, dijo Dominique. Era la década de 1940, y eso significaba que una mujer negra no podía comprar en ciertas tiendas, asistir a ciertas escuelas, vivir en ciertos edificios o moverse por el mundo con la misma libertad que una mujer blanca. Los Christmas eran una familia negra de éxito, pero hacerse pasar por blanca era un pasaporte a una vida totalmente distinta.</p><p>En 1943, Alice se casó con un primo lejano, el teniente Joseph Christmas, en una ceremonia celebrada en casa de su familia. Un anuncio de boda en el periódico afroamericano The Philadelphia Tribune se refería a Alice como "uno de los miembros más populares de la juventud".</p><p>Hubo tensiones en el matrimonio casi de inmediato. Su madre, escribió Alice, "pensaba que Joe y yo debíamos pasar por blancos y no tener que enfrentarnos a los prejuicios que rodean a la gente de color. Joe no parecía muy interesado en eso". El matrimonio duró menos de un año. Su segundo esposo, el padre de Dominique, y el tercero, el diplomático Jan Schumacher, eran hombres blancos. En sus últimos matrimonios fue conocida como Alice Mason, porque era admiradora del actor James Mason.</p><p>Su vida como miembro de la alta sociedad y agente inmobiliaria de los ricos de Manhattan era una paradoja: Alice Mason, la aparentemente blanca agente inmobiliaria, conseguía que sus clientes entraran en edificios que nunca la habrían aceptado por ser negra.</p><p>Las acciones de la familia de Alice fueron en gran medida cómplices de la treta. En la esquela de su padre en The Philadelphia Inquirer en 1975, Alice aparece solo como "Alice" --sin apellido-- mientras que su hermana, Marie Christmas Rhone, es mencionada como "Marie Rhone".</p><p>Aunque Marie, quien vivía en Harlem, llevaba una vida muy diferente, estaba muy metida en el secreto. Había marchado con el reverendo Martin Luther King Jr. y participaba activamente en la política local mientras trabajaba como maestra de escuela. Las dos hermanas permanecieron unidas, aunque ocultaron su relación. Marie "fue el único miembro de la familia con el que mi madre habló toda su vida", dijo Dominique. "Llamaba al segundo número de teléfono que teníamos en casa y mantenían una conversación secreta". Cuando Dominique contestaba al teléfono, Marie decía que era una socia de Alice, la señora González. "Solía decir: '¡La señora González llama mucho!", dijo Dominique.</p><p>Con Marie bien establecida en los círculos políticos de Nueva York y Alice organizando fiestas para presidentes, a veces se encontraban en la misma habitación.</p><p>Dominique recordaba que en una recaudación de fondos para David Dinkins, el primer alcalde negro de Nueva York que ocupó el cargo a principios de la década de 1990, Alice y ella se sentaron en un sofá junto a otra mujer.</p><p>Dinkins dijo al grupo que quería dar las gracias a una persona en particular: una mujer apodada "Feliz Navidad". Dominique sabía que su madre se apellidaba Christmas, y al principio pensó que se refería a Alice. Pero se dio cuenta de que se refería a la mujer con la que estaban sentadas. Era su tía Marie, pero ella no lo supo hasta entonces. "Mi madre estaba mirando al frente, y Marie estaba mirando al frente", dijo Dominique. "Me volví hacia mamá, como diciendo: '¿En serio?' Ella me mira como diciendo: 'Ni siquiera vamos a tocar el tema aquí'".</p><p>Alice reconoció públicamente a Marie y a su familia años después, tras la publicación del libro de Lawrence. En una entrevista, señaló que la hija de Marie, Sylvia Rhone, entonces presidenta de Elektra Records, era ella misma una figura prominente. "La conocí hace unas tres semanas", dijo. "En realidad la había visto cuando tenía 4 ó 5 años, y no la había vuelto a ver desde entonces. Pero tiene un gran éxito, y estoy orgullosa de ella".</p><p>Aunque no eran muy amigas, Sylvia, que ahora tiene 70 años, dijo que también estaba orgullosa de Alice desde la distancia. "Solo tenía una opción si quería tener éxito", dijo Sylvia durante una reciente llamada telefónica, y añadió que, en su opinión, Alice tenía "muchas agallas" para lograr lo que hizo en el sector inmobiliario. Pero lo que más admiraba, dijo Sylvia, era la labor política de Alice, como su apoyo al presidente Carter. "Cuando se dedicaba a la política, siempre lo hacía con una historia de derechos civiles detrás, y siempre apoyaba a quienes se presentaban a la presidencia y apoyaban a la comunidad negra", dijo.</p><p>Tras la publicación del libro de Lawrence, Alice trató de eludir la revelación. "Hay mucha gente con familiares que viven en ambos lados", dijo a la revista New York. "He llevado esta vida durante más de 45 años, y todo es un estado mental".</p><p>Su raza se convirtió en carne de chismes y tabloides, pero no perjudicó a su negocio inmobiliario ni le costó amigos, dijeron los antiguos empleados de Dominique y Alice. El mundo había cambiado. A pesar de todos sus temores y de todo el trabajo que había invertido en ocultar su verdadero ser, cuando su secreto salió a la luz había perdido su poder.</p><p>Sin embargo, Alice se sentía muy avergonzada. El secreto que se había esforzado en guardar durante años, incluso a costa de los lazos familiares, había sido revelado de repente y de forma grosera por un invitado a una de sus fiestas. Culpó a Dominique; en su cabeza, Lawrence asistió a la fiesta de compromiso y todo el mundo se enteró de que era negra. Dijo que la única persona que podía haberla delatado era su hija. "Estaba muy enfadada", dijo Dominique. Le dijo a su madre que nunca había revelado su secreto, pero Alice seguía enojada. "Pensó que yo era una traidora".</p><p>Lawrence podría haber reconstruido el pasado de Alice de muchas maneras: a través de sus otras entrevistas para el libro, a través de un confidente a quien se le escapó. Pero ahora, décadas después, Dominique cree que Lawrence se enteró por puro instinto. "Los negros conocen a los negros, aunque seas muy, muy ya sabes", dijo. "Hay una gama de colores".</p><p>Un punto muerto</p><p>El libro de Lawrence tuvo una enorme influencia, y la verdadera identidad de Alice siguió siendo un tema de conversación candente durante años. En una charla en la Feria del Libro de Harlem en 2006, Lawrence dijo que cuando escribía no se había dado cuenta de que estaba desvelando un secreto. Dijo que simplemente estaba investigando a la familia Christmas porque era muy conocida en Filadelfia, y cuando preguntó a sus fuentes si había algún hijo Christmas superviviente, se enteró de que había dos hermanas que vivían en Nueva York, una en el Upper East Side y la otra en el Upper West. "Pero nadie me dijo que la que vivía en el East Side había pasado por blanca", dijo.</p><p>Recordó que alguien de la revista New York le llamó para confirmar que Alice era negra tras la publicación de su libro. "Le dije: 'Sí, estoy seguro de mis datos, pero no sabía que ella vivía una historia diferente'". Lawrence murió en 2021.</p><p>En la década de 2000, los condominios de lujo se habían popularizado y menos compradores adinerados necesitaban a Alice para navegar por las juntas de copropietarios. Sus fiestas se redujeron a una vez al año. En 2009, con más de 80 años, Alice cerró su firma. "Las cosas se paralizaron, así que ya no había negocio", dijo Dominique. "Literalmente, al día siguiente me fui". Ahora, Dominique vive en España y está jubilada.</p><p>Para Alice, la jubilación supuso una sensación de vacío. "No tenía alegría ni pasatiempos", dijo Dominique. "Así que cuando se jubiló, fue algo así como: '¿Qué hago con mis días?".</p><p>El pasado diciembre me interesé por la vida de Alice. La llamé y me contestó. Me presenté y le pregunté si quería ser entrevistada. Hubo un largo silencio y luego el sonido del teléfono colgado. Escribí a Alice una nota manuscrita y me dirigía a la oficina de correos para enviarla cuando abrí Instagram y vi que Dominique había anunciado su muerte. Alice murió en su apartamento de alquiler el 4 de enero de 2024. Tenía 100 años.</p><p>La madre y la hija nunca repararon del todo su relación, y Dominique todavía está tratando de procesar la pérdida. Pero las publicaciones de Dominique en Instagram intentaban reflejar lo mejor de Alice: "Hace 40 años", escribió, "mi madre era un icono del entretenimiento".</p><p>Anna Kodé escribe sobre diseño y cultura para la sección de bienes raíces del Times. Más de Anna Kodé</p><p>Alice se hizo íntima de Jimmy Carter cuando sus intereses se ampliaron a la política. (Theresa Zabala/The New York Times)</p><p>El escritor Lawrence Otis Graham asistió a una de las fiestas de Alice. (Suzanne DeChillo/The New York Times)</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/J4HIZHLRRRDLVBIKEIIHFIOWUY.jpg?auth=9879c858a92575d5a408869fe11b60b426574a8d84bf861151ce9d13606294f3&amp;smart=true&amp;width=3600&amp;height=2454" type="image/jpeg" height="2454" width="3600"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ANA BELTRÁN VÁZQUEZ</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Trump genera pánico entre los demócratas al insinuar que tiene un 'secretito' con los republicanos de la Cámara de Representantes]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/10/29/trump-genera-panico-entre-los-democratas-al-insinuar-que-tiene-un-secretito-con-los-republicanos-de-la-camara-de-representantes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/10/29/trump-genera-panico-entre-los-democratas-al-insinuar-que-tiene-un-secretito-con-los-republicanos-de-la-camara-de-representantes/</guid><dc:creator><![CDATA[Annie Karni]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Tue, 29 Oct 2024 23:30:22 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>United States Politics and GovernmentPresidential Election of 2024Voter Fraud (Election Fraud)House of RepresentativesRepublican PartyTrump, Donald JJohnson, Mike (1972- )internal-paywall-exempt-elections-app</p><p>El expresidente pareció deleitarse avivando las especulaciones sobre lo que está tramando con los republicanos de la Cámara de Representantes, lo que llevó a los demócratas a preocuparse por un fraude electoral.</p><p>El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, asistía el domingo por la tarde al mitin de cierre de campaña, cargado de reclamos, del expresidente Donald Trump en el Madison Square Garden, cuando el protagonista en el escenario se dirigió a él y lo metió en el drama.</p><p>"Creo que con nuestro secretito nos va a ir muy bien con la Cámara, ¿verdad?", dijo Trump, dirigiéndose directamente a Johnson. "Nuestro secretito está teniendo un gran impacto. Él y yo tenemos un secretito: se los contaremos cuando acabe la contienda".</p><p>Este comentario, acompañado de una risita, desató un frenesí entre los asustados demócratas que han estado viviendo con algo parecido al trastorno de estrés postraumático debido a los dos últimos ciclos de elecciones presidenciales, y que ahora están preparados para temer lo peor.</p><p>En este caso, lo peor es muy malo: se trata de un escenario en el que Johnson, quien trabajó con Trump para socavar los resultados de las elecciones de 2020, estaría de nuevo confabulado con el expresidente para robar las elecciones y detener la certificación de los resultados el 6 de enero de 2025 en caso de que ganara la vicepresidenta Kamala Harris.</p><p>En una declaración facilitada al New York Times, el apacible Johnson no hizo nada por apaciguar esos temores. En lugar de eso, pareció confirmar que, de hecho, sí había un "secretito", y que planeaba mantenerlo así.</p><p>"Hablando de secretos", dijo Johnson, "Harris sabía que Biden estaba física y mentalmente impedido y lo mantuvo en secreto. El FBI sabía que la laptop de Hunter Biden era real y lo mantuvo en secreto. También sabían que la confabulación con Rusia era falsa y también lo mantuvieron en secreto".</p><p>Johnson añadió: "Parece que todos esos secretos no le importaban a los medios de comunicación porque todos ayudaban a los demócratas. Pero este podría ayudar a Donald Trump, ¿y ahora les importa? Por definición, un secreto no debe compartirse, y no pienso compartir este".</p><p>La tempestuosa declaración de Johnson no solo fue notable por sus afirmaciones infundadas presentadas como hechos. También pareció confirmar que Trump realmente se refería a algo concreto, y que no solo hablaba con la habitual vaguedad que permite a los oyentes oír lo que quieran.</p><p>Algunas personas familiarizadas con las tácticas de Trump le restaron importancia y lo consideraron una ocurrencia que significaba muy poco, o posiblemente nada en absoluto. Dijeron que lo más probable es que se refiriera a los llamados telemítines con congresistas republicanos en los que participa con regularidad, como el que celebró antes del mitin en el Madison Square Garden, presentado por la representante Elise Stefanik de Nueva York y al que asistieron ocho titulares y candidatos del Partido Republicano de su estado.</p><p>También señalaron que le gustaba molestar a sus detractores y que podría haber disfrutado con el frenesí que el comentario desató entre los demócratas.</p><p>"El presidente Trump ha realizado innumerables telemítines que han llegado a millones de estadounidenses de todo el país en regiones clave y que también ayudan a reforzar a los republicanos en las elecciones al Congreso", dijo Steven Cheung, un portavoz de Trump, cuando se le preguntó qué significaba el comentario del "secretito".</p><p>En cualquier caso, el episodio fue un recordatorio de lo difícil que puede ser determinar si las reflexiones de Trump son parloteo insignificante, declaraciones de intenciones serias o algo intermedio.</p><p>Johnson, por su parte, ha contemplado la incómoda posición en la que podría encontrarse en el poco probable caso de que sea reelegido presidente de la Cámara, Harris gane la presidencia y haya amenazas de violencia en torno a la certificación electoral por el Congreso del 6 de enero.</p><p>"No creo que veamos nada de eso. Desde luego, rezo y espero que sea cierto", declaró a Margaret Brennan, presentadora de CBS News, a principios de este mes. "Se ha hecho un gran trabajo a nivel federal, estatal y local para evitar el caos que se produjo después de 2020, el año de las elecciones con covid, cuando todos los estados estaban cambiando sus leyes y normativas". Johnson añadió que rezaba por unas "elecciones libres, justas y legales en todas partes".</p><p>Las pesadillas demócratas sobre los estragos que podría causar Johnson pueden, de hecho, ser exageradas. Es el vicepresidente quien preside la certificación de las elecciones, no el presidente. Y una revisión de la Ley de Conteo Electoral, que el Congreso aprobó tras el atentado del 6 de enero de 2021, reforzó las salvaguardias en torno al proceso para que sea menos probable que vuelva a ocurrir.</p><p>Aun así, Johnson no sería un espectador impotente. Podría ayudar a organizar las demandas de los republicanos o presionar a las juntas electorales estatales para que desechen votos legítimos. Podría rechazar a los electores de ciertos estados, y podría intentar negarse a sentar a nuevos miembros demócratas en la Cámara de Representantes.</p><p>"No tengo fe en que Mike Johnson vaya a cumplir sus obligaciones constitucionales", dijo a principios de mes en Meet The Press la exrepresentante Liz Cheney, republicana de Wyoming, refiriéndose al papel del Congreso en la certificación de las elecciones.</p><p>Algunos legisladores demócratas dijeron que habían oído el comentario de Trump y que no veían razón alguna para concederle a él o a Johnson el beneficio de la duda.</p><p>El representante Dan Goldman, demócrata de Nueva York, dijo que, dado el papel de Johnson en el intento de socavar los resultados de las elecciones presidenciales de 2020, suponía que el secreto era un "plan B" para el caso de que Trump perdiera y juntos intentaran anular las elecciones.</p><p>"Hay muchas posibilidades de que un mal actor se meta con el Colegio Electoral si es el presidente de la Cámara", dijo Goldman en una entrevista. "Si me equivoco, deberían decirlo. Trump tiene muchos secretos: su historial médico es secreto, sus impuestos son secretos, sus llamadas telefónicas con Vladimir Putin son secretas. Está claro que oculta muchas cosas al pueblo estadounidense. Ahora ha declarado abiertamente que le oculta algo al electorado".</p><p>Maggie Haberman colaboró con reportería.</p><p>Annie Karni es corresponsal del Congreso para el Times. Escribe artículos y perfiles, centrándose recientemente en el liderazgo republicano de la Cámara de Representantes. Más de Annie Karni</p><p>Maggie Haberman colaboró con reportería.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El Servicio Secreto quita agentes a Joe Biden para cuidar mejor a Donald Trump]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/08/17/el-servicio-secreto-quita-agentes-a-joe-biden-para-cuidar-mejor-a-donald-trump/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/08/17/el-servicio-secreto-quita-agentes-a-joe-biden-para-cuidar-mejor-a-donald-trump/</guid><dc:creator><![CDATA[Kate Kelly]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Sat, 17 Aug 2024 04:01:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MEX6EPSY5NGMLMWHV2RQKBHNWA.jpg?auth=437c0aa32eaf307a5f76bc49d9885e0c747d9818130fd1629035fff761b9dfc8&smart=true&width=2048&height=1365" alt="" height="1365" width="2048"/><p>Assassinations and Attempted AssassinationsPresidential Election of 2024Trump, Donald JSecret ServiceUnited States Politics and GovernmentBiden, Joseph R JrCheatle, Kimberly AButler (Pa)</p><p>La medida fue posible debido al aumento de la amenaza de violencia contra el expresidente, aunado a con la reciente disminución de la agenda de viajes del presidente.</p><p>[Estamos en WhatsApp.   Empieza a seguirnos ahora]</p><p>Desde el intento de asesinato ocurrido el mes pasado, el Servicio Secreto ha reforzado la seguridad del expresidente Donald Trump de diversas maneras, señalaron el jueves varias personas familiarizadas con el asunto; entre las medidas están el traslado temporal de parte del equipo de protección del presidente Joe Biden para cuidar mejor a Trump.</p><p>El Servicio Secreto también ha utilizado cristal antibalas para brindar una mayor protección a Trump en futuros mítines de campaña al aire libre, agregaron esas personas, hablando bajo la condición de anonimato para discutir métodos confidenciales.</p><p>Un funcionario del Servicio Secreto, quien habló bajo condición de anonimato para discutir asuntos de política confidenciales, explicó que la reasignación de miembros del equipo de un presidente a un candidato no es común. Sin embargo, el aumento de la amenaza de violencia contra Trump, combinado con la reciente disminución de la agenda de viajes de Biden, hizo que la medida fuera necesaria y factible, añadió el funcionario.</p><p>Un portavoz de la Casa Blanca no hizo comentarios inicialmente, y una vocera de la campaña de Trump declinó hacer comentarios.</p><p>El Servicio Secreto ha estado bajo la lupa desde el 13 de julio, cuando un hombre armado logró disparar a Trump sin obstáculos durante un mitin de campaña al aire libre en Butler, Pensilvania. El ataque rozó la oreja de Trump, mató a un asistente al evento e hirió gravemente a otros dos. El FBI se encuentra investigando y los líderes del Congreso también han abierto investigaciones.</p><p>El Servicio Secreto ha asumido la responsabilidad de los fallos de seguridad que hicieron posible el ataque. Kimberly Cheatle renunció como directora de la agencia y ya ha sido sustituida. Sin embargo, mientras se recupera de los efectos de la peor transgresión de seguridad presidencial en más de cuatro décadas, la agencia ha tenido que continuar con su misión de proteger a más de tres decenas de funcionarios y exfuncionarios y a sus familias, en lo que está resultando ser un año de campaña presidencial retador e intenso.</p><p>La metodología del Servicio Secreto "está hecha para ser flexible", dijo Donald Mihalek, quien trabajó para la agencia durante dos décadas antes de jubilarse en 2019, "y para hacer frente a amenazas conocidas y desconocidas. Los pasos que está dando el Servicio Secreto son una parte natural de su enfoque asimétrico para garantizar que se cumpla su misión de no fallar".</p><p>Mihalek, quien ayudó a proteger a varios presidentes durante sus años en el servicio, explicó que en ocasiones había visto a miembros del equipo de un presidente ser reasignados a otras comisiones durante algunos periodos, especialmente durante eventos de las Naciones Unidas.</p><p>La división de protección presidencial de la agencia, como se conoce al grupo, se utiliza para servicios de protección de alto nivel debido a su experiencia y conocimientos, agregó.</p><p>La división está formada por cientos de empleados del Servicio Secreto que se despliegan por todo el complejo de la Casa Blanca para desempeñar diversas funciones de seguridad y también viajan con el presidente, según el actual funcionario del servicio y antiguos agentes. Dado que Biden ha viajado relativamente poco desde que renunció a su candidatura a la reelección el 21 de julio, los miembros de la división que normalmente viajarían y harían trabajo de avanzada ahora están disponibles para trabajar con el equipo de Trump, señaló el funcionario.</p><p>Utilizar cristal antibalas para proteger a personas que no sean el presidente y vicepresidente actuales es poco común --aunque no inaudito--, en parte porque el material es pesado de transportar, explicaron funcionarios actuales y anteriores del Servicio Secreto. El cristal suele transportarse en aviones militares, dijeron, lo que alivia la carga logística del Servicio Secreto.</p><p>En el caso de Trump, de cuyo posible uso de cristales antibalas en futuros actos de campaña ya había informado ABC News, los cristales se colocarán en varios puntos del país para facilitar su uso, afirmó un funcionario del Servicio.</p><p>Trump dio una rueda de prensa al aire libre el jueves en su club de golf de Bedminster, en Nueva Jersey, pero no ha celebrado ningún mitin al aire libre desde el de Butler.</p><p>El expresidente ha dicho que le gustaría volver a la zona de Butler para un nuevo evento.</p><p>En una entrevista con el empresario multimillonario Elon Musk esta semana, aseguró: "Vamos a volver en octubre".</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MEX6EPSY5NGMLMWHV2RQKBHNWA.jpg?auth=437c0aa32eaf307a5f76bc49d9885e0c747d9818130fd1629035fff761b9dfc8&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1365" type="image/jpeg" height="1365" width="2048"/></item><item><title><![CDATA[Renuncia la directora del Servicio Secreto después del atentado contra Trump]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/07/24/renuncia-la-directora-del-servicio-secreto-despues-del-atentado-contra-trump/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/07/24/renuncia-la-directora-del-servicio-secreto-despues-del-atentado-contra-trump/</guid><dc:creator><![CDATA[Hamed Aleaziz, Zolan Kanno-Youngs and Kate Kelly]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Wed, 24 Jul 2024 00:15:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RLC2OPXXUJCGFF7OOAB7GWL3JA.jpg?auth=c06555e205bf7c3e1d47f41b69e1a5fcdc3f19d4212fb88ebc5a0b39d8144e95&smart=true&width=2048&height=1365" alt="" height="1365" width="2048"/><p>Cheatle, Kimberly AAppointments and Executive ChangesSecret ServiceUnited States Politics and GovernmentAssassinations and Attempted AssassinationsTrump, Donald JPresidential Election of 2024Homeland Security Department</p><p>Kimberly Cheatle renunció este martes a su cargo tras los fallos de seguridad que permitieron que un hombre armado disparara contra el expresidente Donald Trump en un mitin al aire libre.</p><p>[Estamos en WhatsApp.   Empieza a seguirnos ahora]</p><p>La directora del Servicio Secreto, Kimberly Cheatle, renunció el martes, después de las fallas de seguridad relacionadas con el intento de asesinato contra el expresidente Donald Trump y los llamados por parte de legisladores de ambos partidos para que renunciara al cargo.</p><p>En un correo electrónico enviado al personal del Servicio Secreto el martes, Cheatle dijo que uno de los principales deberes de la agencia es proteger a los líderes de la nación y que "no cumplió con esa misión" al no proteger de la manera adecuada un mitin de campaña de un hombre armado el 13 de julio.</p><p>"No quiero que las solicitudes de mi renuncia sean una distracción del gran trabajo que todos y cada uno de ustedes hacen en favor de nuestra misión vital", dijo Cheatle en el correo electrónico, que fue revisado por The New York Times.</p><p>Cheatle decía que estaba profundamente comprometida con la agencia, pero añadía: "A la luz de los acontecimientos recientes, he tomado con gran pesar la difícil decisión de renunciar como directora de ustedes".</p><p>En un comunicado divulgado el martes, el presidente Joe Biden le agradeció a Cheatle que respondiera a su llamado para dirigir la agencia. "Como líder, se necesita honor, valentía y una integridad increíble para asumir la plena responsabilidad de una organización encargada de uno de los trabajos más difíciles en el servicio público".</p><p>Biden dijo que pronto nombraría a un nuevo director. El martes por la tarde, el Secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, de quien depende el Servicio Secreto, designó a Ronald Rowe como director en funciones de la agencia. Rowe, quien era adjunto de Cheatle, lleva más de dos décadas en el Servicio Secreto.</p><p>La renuncia es una caída rápida para la veterana de la agencia que protegió a Dick Cheney y Biden en sus mandatos vicepresidenciales y que fue respaldada de manera pública por funcionarios del gobierno de Biden después de que el hombre armado disparó contra Trump.</p><p>Sin embargo, los evidentes errores de seguridad antes del tiroteo y las acaloradas críticas que Cheatle enfrentó en los días posteriores la habían dejado en una posición cada vez más cuestionada. Las autoridades que investigan el asunto, entre ellas los legisladores en las audiencias de esta semana, han cuestionado repetidamente por qué el edificio desde el que el hombre armado disparó fue excluido del perímetro de seguridad del Servicio Secreto y por qué no se ubicó a ningún agente de la ley en el techo del edificio para el mitin. También han preguntado por qué se permitió que Trump subiera al escenario del acto, mientras las fuerzas del orden estaban buscando a una persona sospechosa.</p><p>Biden elogió a Cheatle al anunciar su nombramiento en agosto de 2022. En ese entonces, el presidente dijo en un comunicado que su familia "llegó a confiar en su criterio y consejo" y que ella contaba con la "plena confianza" del presidente. Trabajó para la agencia durante casi tres décadas.</p><p>Pero su suerte cambió cuando Trump resultó herido en el tiroteo en un mitin de campaña en Butler, Pensilvania, el sábado 13 de julio, aunque fue retirado del escenario y declarado sano y salvo. Un ex jefe de bomberos local que asistía al mitin, Corey Comperatore, perdió la vida. Otros dos asistentes fueron hospitalizados.</p><p>Para complicar las cosas, el lunes, Cheatle se enfrentó a un combativo grupo de legisladores en el Comité de Supervisión de la Cámara que estaban frustrados por su falta de respuestas específicas acerca de lo que posibilitó el intento de asesinato de Trump. En un momento dado, la congresista Marjorie Taylor Greene, republicana por Georgia, pidió una línea de tiempo desde el día del tiroteo.</p><p>"Tengo una línea de tiempo que no cuenta con detalles específicos", respondió Cheatle.</p><p>Al final de la audiencia, legisladores de ambos partidos pidieron su renuncia, entre ellos el representante Jamie Raskin, de Maryland, el principal líder demócrata de la comisión.</p><p>"La directora ha perdido la confianza del Congreso, en un momento muy urgente y delicado de la historia del país", dijo Raskin.</p><p>El martes, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el representante Hakeem Jeffries, líder de la minoría, anunciaron un acuerdo para formar un grupo de trabajo bipartidista que dirija las investigaciones del Congreso en torno al intento de asesinato. El grupo de trabajo estará conformado casi en partes iguales por republicanos y demócratas, en una muestra de la seriedad con la que el Congreso se está tomando el asunto.</p><p>"Las fallas de seguridad que permitieron un intento de asesinato contra la vida de Donald Trump son escandalosas", indicaron Johnson, de Luisiana, y Jeffries, de Nueva York, en una declaración conjunta. "El grupo de trabajo estará facultado con autoridad de citación y actuará con celeridad para encontrar los hechos, garantizar la rendición de cuentas y asegurarse de que esas fallas nunca vuelvan a ocurrir".</p><p>Mayorkas describió anteriormente el tiroteo como un fallo de seguridad.</p><p>Casi inmediatamente después del tiroteo, Cheatle se enfrentó a una avalancha de críticas de los legisladores republicanos que dijeron que ella era la culpable directa de las fallas de seguridad que rodearon el atentado contra la vida de Trump.</p><p>Cheatle describió el desempeño de la agencia como "inaceptable", en entrevistas posteriores al tiroteo.</p><p>"Yo soy la responsable", dijo en una entrevista con ABC News el 15 de julio. "Soy la directora del Servicio Secreto, y tengo que asegurarme de que estamos haciendo una revisión y de que estamos dotando de recursos a nuestro personal según sea necesario".</p><p>La semana pasada, los senadores John Barrasso, de Wyoming, y Marsha Blackburn, de Tennessee, ambos republicanos, localizaron a Cheatle en la Convención Nacional Republicana. Cheatle dirigió la seguridad del evento, donde Trump aceptó la nominación del partido.</p><p>"Usted lo puso a menos de una pulgada de perder la vida", dijo Barrasso en un video que captó la interacción. "Así que renuncia o da una explicación exhaustiva".</p><p>En los días posteriores al tiroteo, altos funcionarios del gobierno de Biden respaldaron públicamente a Cheatle, entre ellos Mayorkas.</p><p>"Le diré que mi confianza en Kim es del 100 por ciento", dijo tres días después del tiroteo.</p><p>Durante su mandato, Cheatle ocupó varios puestos de liderazgo en la agencia, entre ellos el de subdirectora. En 2019, asumió un puesto como funcionaria principal de seguridad para PepsiCo en América del Norte, antes de volver a integrarse a la agencia en septiembre de 2022.</p><p>Hamed Aleaziz cubre el Departamento de Seguridad Nacional y las políticas migratorias. Más de Hamed Aleaziz</p><p>Zolan Kanno-Youngs es corresponsal en la Casa Blanca e informa sobre el presidente Biden y su gobierno. Más de Zolan Kanno-Youngs</p><p>Kate Kelly escribe de temas financieros, política e influencia para el Times. Más de Kate Kelly</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RLC2OPXXUJCGFF7OOAB7GWL3JA.jpg?auth=c06555e205bf7c3e1d47f41b69e1a5fcdc3f19d4212fb88ebc5a0b39d8144e95&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1365" type="image/jpeg" height="1365" width="2048"/></item><item><title><![CDATA[Roban a un agente del Servicio Secreto la noche de la gala de Biden en Los Ángeles]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/06/19/roban-a-un-agente-del-servicio-secreto-la-noche-de-la-gala-de-biden-en-los-angeles/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/06/19/roban-a-un-agente-del-servicio-secreto-la-noche-de-la-gala-de-biden-en-los-angeles/</guid><dc:creator><![CDATA[Yan Zhuang]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Wed, 19 Jun 2024 03:45:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T3BWVPELDVGUPD4ASY3JIANDYU.png?auth=49beee2e3f37094320c9011d0ae742857c92246372964889baaab68f76fd2dfd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Biden, Joseph R JrSecret ServiceRobberies and TheftsPresidential Election of 2024Obama, BarackLos Angeles (Calif)Orange County (Calif)</p><p>El agente fue encañonado en el condado de Orange. El robo fue la misma noche en que Biden estaba en California recaudando fondos para campaña.</p><p>[Estamos en WhatsApp.   Empieza a seguirnos ahora]</p><p>Un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos fue atracado a punta de pistola en el sur de California durante el fin de semana, la misma noche en que el presidente Joe Biden se encontraba en Los Ángeles para recaudar fondos para su reelección, informaron el lunes las autoridades.</p><p>Los agentes de policía recibieron una llamada de un conjunto residencial en el condado de Orange sobre las 9:36 p. m. del sábado por informes de un posible robo, dijo el Departamento de Policía de Tustin en un comunicado.</p><p>Al llegar a la urbanización --una antigua base militar--, la policía descubrió que la víctima era un agente del Servicio Secreto al que le habían robado el bolso a punta de pistola, según el comunicado. Durante el robo, un agente disparó un arma, añadió la policía.</p><p>El presunto robo se produjo la misma noche en que Biden asistía en el centro de Los Ángeles a un acto estelar de recaudación de fondos para la reelección con el expresidente Barack Obama. Celebridades como George Clooney, Julia Roberts y Barbra Streisand asistieron a la gala, en la que, según la campaña de Biden, se recaudaron al menos 28 millones de dólares.</p><p>No estaba claro si el agente del Servicio Secreto estaba en California protegiendo a Biden o a Obama. El comunicado de la policía no identificaba al agente. El Departamento de Policía de Tustin no respondió inmediatamente a las solicitudes de aclaración.</p><p>No se sabe cuántos sospechosos estaban implicados o si resultaron heridos durante el tiroteo, según el comunicado que afirmaba que no se había encontrado a ningún sospechoso. La policía pudo localizar algunas pertenencias del agente en la zona.</p><p>El Servicio Secreto de EE. UU. no respondió inmediatamente a las peticiones de comentarios.</p><p>Yan Zhuang es un corresponsal del Times que cubre noticias de última hora más sobre Yan ZhuangContenido relacionado: https://www.nytimes.com/es/2024/04/23/espanol/donald-trump-carcel.html</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/T3BWVPELDVGUPD4ASY3JIANDYU.png?auth=49beee2e3f37094320c9011d0ae742857c92246372964889baaab68f76fd2dfd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Un secreto devastador en el camino a la maternidad]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/05/10/un-secreto-devastador-en-el-camino-a-la-maternidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/05/10/un-secreto-devastador-en-el-camino-a-la-maternidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Arielle Giusto]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Lifestyle]]></description><pubDate>Fri, 10 May 2024 21:30:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZSMVBW4KGBCL7HFWH66RYCM4C4.jpg?auth=0984dc811f85651c91a346fef2e5a771bb1569cb909b9e92f4687d8164d3ffc8&smart=true&width=3500&height=2224" alt="" height="2224" width="3500"/><p>MI M&#201;DICO ME HIZO UNA PREGUNTA DE RUTINA QUE PROVOC&#211; UNA CRISIS MARITAL.</p><p>&#34;&#191;Su marido ya embaraz&#243; a alguien antes?&#34;, me pregunt&#243; mi m&#233;dico. Est&#225;bamos intentando averiguar el motivo de mi infertilidad.</p><p>&#34;No&#34;, respond&#237;. &#34;Creo que no. Se lo preguntar&#233;&#34;. Parec&#237;a algo que yo deb&#237;a saber.</p><p>Mientras conduc&#237;a de vuelta a casa por las sinuosas carreteras del condado de Marin, llam&#233; a mi marido, Nick. Al principio, evit&#233; la pregunta cont&#225;ndole lo que hab&#237;a pasado ese d&#237;a en el restaurante donde trabajaba: un cocinero estaba enfermo. Y, ah s&#237;, mi m&#233;dico me pregunt&#243; si alguna vez hab&#237;as embarazado a alguien.</p><p>Las secuoyas se alzaban a ambos lados, creando un crep&#250;sculo artificial. Silencio.</p><p>&#34;&#191;Me escuchaste?&#34;, le pregunt&#233;.</p><p>&#34;S&#237;, te escuch&#233;&#34;, respondi&#243; Nick. &#34;Y, s&#237;, lo he hecho. Mi &#250;ltimo a&#241;o en la escuela secundaria&#34;.</p><p>&#34;Vaya, nunca me lo hab&#237;as contado. &#191;Eso significa que ella tuvo un aborto?&#34;</p><p>&#34;S&#237;, lo tuvo&#34;, dijo, su voz apenas audible.</p><p>&#191;Qu&#233;? &#191;Cuatro a&#241;os de matrimonio y nunca sali&#243; el tema? &#34;Apenas puedo o&#237;rte&#34;, dije, tratando de sonar despreocupada. &#34;Hablemos m&#225;s tarde. Por ahora, supongo que puedo informarte que tus herramientas parecen funcionar bien&#34;.</p><p>En casa, preparamos la cena, le dimos de comer al gato, bebimos vino, doblamos la ropa, vimos un programa, nos lavamos los dientes y &#233;l sigui&#243; sin mencionar nada al respecto.</p><p>Nos metimos en la cama. En mi mesita de noche hab&#237;a un libro titulado &#34;Spirit Babies: How to Communicate with the Child You're Meant to Have&#34; (Beb&#233;s espirituales: c&#243;mo comunicarse con el hijo que est&#225;s destinada a tener). Nick estaba de espaldas a m&#237;, pero su respiraci&#243;n entrecortada me indicaba que segu&#237;a despierto. Al final se dio la vuelta y vi que estaba p&#225;lido y sudoroso.</p><p>&#34;No hubo aborto&#34;, me dijo. &#34;Mi novia de la preparatoria se qued&#243; con el beb&#233;. Sus padres me pidieron que firmara un papel diciendo que no tendr&#237;a nada que ver con &#233;l. Renunci&#233; a mis derechos antes de que naciera la ni&#241;a. Nunca la he visto. Ni siquiera s&#233; si le hablaron de m&#237;&#34;. Las palabras temblaron en su boca. &#34;Lo siento mucho. No sab&#237;a c&#243;mo dec&#237;rtelo y luego pas&#243; mucho tiempo&#34;.</p><p>Mi cerebro luchaba por ponerse al d&#237;a. Deb&#237;a adaptarme a esta nueva realidad donde el hombre al que le hab&#237;a prometido mi vida era capaz de ocultarme un secreto de esa magnitud, una realidad donde ya ten&#237;a una hija.</p><p>&#34;Cada a&#241;o que estuvimos juntos se hizo m&#225;s y m&#225;s dif&#237;cil&#34;, dijo. &#34;Una vez que empezamos a intentar tener un beb&#233;, sent&#237; que no pod&#237;a dec&#237;rtelo, no quer&#237;a que se interpusiera en tu experiencia&#34;.</p><p>&#34;&#191;Mi experiencia? Se trata de nosotros. Nuestra experiencia. &#191;C&#243;mo puedes guardar un secreto as&#237;?&#34;. Empuj&#233; las s&#225;banas, el calor subi&#243; a mi pecho, la cama &#34;King size&#34; de repente me hizo sentir claustrof&#243;bica.</p><p>&#34;Me preocupaba que me dejaras&#34;. La cara de Nick parec&#237;a tan joven entonces, asustada y adolescente.</p><p>&#34;De acuerdo, d&#237;melo&#34;. Respir&#233; hondo para calmarme. &#34;Cu&#233;ntame toda la historia&#34;. Ojal&#225; pudiera decir que todo sali&#243; a borbotones, pero fue m&#225;s bien un goteo, con constantes insinuaciones. El hogar evang&#233;lico de su novia. La banda de punk-rock de Nick. La hija del predicador. Chico malo. Aborto fuera de discusi&#243;n. Sus planes para la universidad.</p><p>Su voz se detuvo entonces, pero sus manos siguieron movi&#233;ndose, juntando los bordes del edred&#243;n, y luego alis&#225;ndolo de nuevo. &#34;Estaba totalmente paralizado. Lo &#250;nico que quer&#237;a era que alguien me dijera lo que ten&#237;a que hacer&#34;. Se esforz&#243; por mirarme a los ojos. &#34;Renunci&#233; a mis derechos sobre una ni&#241;a no nacida. Dijeron que era lo que ella quer&#237;a&#34;. Me tendi&#243; d&#233;bilmente la mano, pero yo no estaba dispuesta a d&#225;rsela.</p><p>Gracias a amigos de la preparatoria, hab&#237;a averiguado que el beb&#233; era una ni&#241;a llamada Maeve. Hab&#237;a nacido cuatro d&#237;as despu&#233;s de su cumplea&#241;os dieciocho y era pelirroja como &#233;l. En alg&#250;n lugar ten&#237;a una hijastra de 19 a&#241;os que pod&#237;a o no saber nada de nosotros.</p><p>La sensaci&#243;n persistente que no pod&#237;a quitarme de encima era que conoc&#237;a parte del dolor de Maeve. Era el eco de un dolor que yo conoc&#237;a &#237;ntimamente. Hab&#237;a crecido sin mucha influencia de mi padre biol&#243;gico, que viv&#237;a en el extranjero. Mi madre muri&#243; cuando yo ten&#237;a trece a&#241;os, y me crio mi padrastro, que estaba presente, pero era reservado. La falta de amor paterno fue creando en m&#237; una falta de autoestima cada vez mayor. Me preocupaba que Nick hubiera infligido el mismo dolor a su hija.</p><p>Con el paso de los d&#237;as, no dejaba de hablar con &#233;l. &#191;C&#243;mo te sientes ahora que ha salido a la luz? &#191;C&#243;mo puedo confiar en que no volver&#225;s a tener secretos conmigo? No par&#233;; habl&#225;bamos de ello todos los d&#237;as, profundizando. Por fin hab&#237;a una manera concreta de combatir mi infertilidad. Ten&#237;a que creer que nuestro beb&#233; espiritual llegar&#237;a una vez que iluminara cada rinc&#243;n de la historia.</p><p>Para entonces, hab&#237;amos pasado de la concepci&#243;n natural a la inseminaci&#243;n intrauterina (IUI), y la sala est&#233;ril de la cl&#237;nica de fertilidad ocupaba el lugar de nuestro dormitorio. Me inyectaba hormonas en el est&#243;mago y una &#34;inyecci&#243;n desencadenante&#34; para sacar los &#243;vulos de sus fol&#237;culos en el momento justo. Los medicamentos hicieron que mi piel se cubriera de una constelaci&#243;n de puntos rojos en relieve que no pod&#237;a dejar de mirar.</p><p>&#34;Estoy cambiando por ti&#34;, le dije a mi beb&#233; espiritual.</p><p>Despu&#233;s de que fracasaran las dos primeras rondas de IUI, maldije a mi cuerpo, un traidor que se negaba a completar lo que yo consideraba una funci&#243;n biol&#243;gica sin esfuerzo. Un acupunturista pens&#243; que hab&#237;a un trauma no procesado por el que mi &#250;tero era un entorno poco acogedor. Un p&#243;dcast me dijo que no lo deseaba lo suficiente. Mi instinto me dec&#237;a que todo depend&#237;a de sanar la relaci&#243;n con Maeve.</p><p>&#34;No podemos quedarnos sentados sin hacer nada&#34;, le dije a Nick. Era el d&#237;a antes del D&#237;a de la Madre. &#34;Es hora de escribir una carta, contarle a Maeve todo lo que me has contado&#34;.</p><p>Me sent&#237; aliviada cuando acept&#243;.</p><p>Nick encontr&#243; la direcci&#243;n de la madre de Maeve en Google y un mes despu&#233;s le envi&#243; por correo una carta de una p&#225;gina. Era una carta desgarradora y abierta, llena de remordimientos, verg&#252;enza y, en &#250;ltima instancia, esperanza. Empec&#233; a so&#241;ar despierta con abrir la puerta de casa, con una panza enorme de embarazada, y ver a Maeve all&#237;, viniendo a conocernos.</p><p>Pero no hubo respuesta. Pas&#243; un a&#241;o. Pasamos por seis rondas de IUI hasta que qued&#243; claro que necesit&#225;bamos avanzar en los tratamientos de fertilidad. Mi m&#233;dico elabor&#243; la lista de medicamentos e imprimi&#243; el calendario. Inyecciones de hormonas. Extracci&#243;n de &#243;vulos. Enfriamiento. Pruebas gen&#233;ticas. Transferencia de embriones congelados. Seguir avanzando. Seguir el calendario. Renunciar al control. Dejar que viniera nuestro beb&#233; espiritual.</p><p>Entonces, un martes cualquiera de esa primavera, Nick recibi&#243; una llamada de la madre de Maeve. Cuando colg&#243;, estaba temblando. Maeve quer&#237;a conocerlo. Hab&#237;a pensado en acercarse muchas veces a lo largo de los a&#241;os, pero siempre decid&#237;a no hacerlo. Maeve no quer&#237;a traicionar a su madre ni a su padre adoptivo pareciendo necesitar algo distinto de lo que ellos pod&#237;an proporcionarle. Pero su carta abri&#243; la puerta; hab&#237;an ido juntos a terapia y decidieron que hab&#237;a llegado el momento.</p><p>Tras varias llamadas telef&#243;nicas entre Nick y la madre de Maeve, quedamos de vernos con Maeve en un parque una c&#225;lida tarde de septiembre. Faltaban diez d&#237;as para la transferencia de embriones. A sus 20 a&#241;os, estaba a medio camino entre ser una ni&#241;a con su overol y sus coletas, y una joven elegante de cuello largo y brazos delgados. Nos sentamos juntos en una mesa de p&#237;cnic y hablamos durante horas, con su voz tranquila y mesurada.</p><p>El rojo de la barba de Nick se reflejaba en su pelo cobrizo. Era un pedazo de &#233;l de carne y hueso, una parte de nuestras vidas.</p><p>Un mes despu&#233;s, para celebrar el cumplea&#241;os 40 de Nick, alquilamos una caba&#241;a en las monta&#241;as de Sierra Nevada, cerca de donde viv&#237;a Maeve. Hab&#237;an pasado dos semanas desde la transferencia de embriones, lo que significaba que por fin pod&#237;a hacerme una prueba de embarazo. Hab&#237;a tra&#237;do una y pensaba hac&#233;rmela esa misma noche.</p><p>Maeve vino para cenar con nosotros, tiernamente torpe y dulce con su chaqueta de surfista sobre nieve y su gorro. Pasamos horas escuchando sus historias sobre la preparatoria y la infancia. A Nick se le ilumin&#243; la cara cuando hablaron de su amor com&#250;n por el punk-rock y la pintura. La conversaci&#243;n no daba se&#241;ales de detenerse, as&#237; que recog&#237; los platos y me escabull&#237; escaleras arriba.</p><p>La prueba tard&#243; diez minutos en procesarse; puse el cron&#243;metro en marcha y me tumb&#233; en la cama, dispuesta a no mirar antes de tiempo. Pas&#233; la mano por la colcha de cachemira; ese movimiento repetitivo me calm&#243; los nervios. Por fin lleg&#243; el momento.</p><p>Me sent&#233; en el borde de la cama para estabilizar las manos temblorosas y agarr&#233; el dispositivo con dos l&#237;neas azules. Positivo. Empec&#233; a llorar. En la cocina, sus dos voces se elevaron hasta la cima de las dos aguas del techo y se fundieron en una melod&#237;a. Ya no necesitaba preguntarme d&#243;nde estaban nuestros beb&#233;s. Estaban aqu&#237;, con nosotros.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZSMVBW4KGBCL7HFWH66RYCM4C4.jpg?auth=0984dc811f85651c91a346fef2e5a771bb1569cb909b9e92f4687d8164d3ffc8&amp;smart=true&amp;width=3500&amp;height=2224" type="image/jpeg" height="2224" width="3500"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">BRIAN REA</media:credit></media:content></item></channel></rss>