<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/sc/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 19 May 2026 16:40:36 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Los aranceles de Trump desconciertan a una antigua zona textil en Carolina del Sur]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/04/13/los-aranceles-de-trump-desconciertan-a-una-antigua-zona-textil-en-carolina-del-sur/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/04/13/los-aranceles-de-trump-desconciertan-a-una-antigua-zona-textil-en-carolina-del-sur/</guid><dc:creator><![CDATA[Eduardo Medina]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Business]]></description><pubDate>Sun, 13 Apr 2025 14:30:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VOPXHCYDH5DFDN6Q7FL7HTTGM4.jpg?auth=cfc0f5d6f87988c240ebfcc4f0fbcde09ddc622b004a91c546f4aeb3c3996339&smart=true&width=2048&height=1441" alt="" height="1441" width="2048"/><p>International Trade and World MarketCustoms (Tariff)TextilesFactories and ManufacturingSouth CarolinaSpartanburg (SC)Bayerische Motorenwerke AGGreenville (SC)</p><p>La región Upstate de Carolina del Sur se salvó gracias a empresas extranjeras tras la caída de su industria textil. Ahora, los aranceles plantean otra ronda de incertidumbre.</p><p>En la década de 1970, cuando la región de Upstate, en Carolina del Sur, era conocida como la capital textil del mundo, Adolphus Jones marcaba tarjeta para agotadores turnos de verano en una de las muchas fábricas de Union, su ciudad natal.</p><p>Los trenes rugían a su alrededor, transportando materiales por todo el país. Las chimeneas de las fábricas de ladrillo rojo alcanzaban decenas de metros de altura, como mástiles de bandera. Esta era la tierra de la industria textil, y las ciudades de Union, Spartanburg y Greenville eran su centro.</p><p>A finales de la década de 1990, la automatización y la mano de obra más barata en el extranjero se llevaron la industria del estado. La economía de Union se hundió, al igual que la de la mayor parte de la región. Pero al salir del servicio religioso dominical una tarde reciente, Jones, quien ahora tiene 71 años y está jubilado, se burló despectivamente de la visión del presidente Donald Trump de un renacimiento de la industria manufacturera estadounidense a través de los aranceles. El trabajo en las fábricas pagaba poco, recordó Jones, y la movilidad social ascendente era inexistente.</p><p>"La industria textil está muerta", dijo, abotonándose su traje de lana hecho en Italia. "¿Por qué querrías traerla de vuelta aquí? A decir verdad, ¿por qué querría la generación más joven trabajar allí?".</p><p>Desde que asumió el cargo, Trump ha impuesto y suspendido aranceles a las importaciones a una velocidad vertiginosa, con el objetivo de obligar a las empresas a devolver la fabricación a Estados Unidos.</p><p>Esta semana, suspendió abruptamente los aranceles recíprocos durante los próximos tres meses a algunos de los mayores socios comerciales de Estados Unidos, reduciendo los niveles a un 10 por ciento universal, al tiempo que aumentaba exponencialmente los aranceles a las exportaciones chinas. (Aunque el viernes por la noche pareció eximir a muchos productos electrónicos, como los celulares, de la mayoría de esos aranceles punitivos sobre China).</p><p>Pero los objetivos de Trump han chocado con la realidad económica actual en lugares como Spartanburg y Greenville, en Carolina del Sur, zonas fuertemente republicanas donde las empresas extranjeras han convertido los otrora centros textiles en ricos pesos pesados industriales. Si esos gravámenes volvieran a entrar en vigor, a los lugareños les preocupa que amenacen a las mismas empresas que salvaron la región, hogar de alrededor de 1,5 millones de residentes, todo ello para reavivar una antigua industria que poca gente echa de menos.</p><p>Muchos jubilados aún recuerdan cómo era trabajar en las fábricas textiles. Tenía una connotación negativa, dijo Rosemary Rice, de 70 años, y a algunos trabajadores se les llamaba despectivamente "cabezas de pelusa" porque volvían a casa cubiertos de jirones de algodón. Muchos desarrollaron la "fiebre de los molinos", o bisinosis, una afección respiratoria causada por la ingestión de partículas de polvo de materiales textiles.</p><p>"No me gustaría que mi hijo trabajara allí", dijo Rice, que vive en Union.</p><p>Hoy, empresas como BMW y Michelin --de Alemania y Francia-- son los motores económicos de la región. Desde que BMW abrió su planta en el condado de Spartanburg a principios de los 90, ha invertido más de 14.800 millones de dólares en sus operaciones en Carolina del Sur. La planta tiene más de 11.000 puestos de trabajo, su mayor centro de producción del mundo, según la empresa. Además, es el mayor exportador de automóviles del país por valor, con 10.000 millones de dólares en envíos el año pasado.</p><p>Es por eso que la comunidad empresarial local se quedó atónita cuando el principal asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, atacó el proceso de fabricación de BMW en una entrevista esta semana. El lunes declaró a la CNBC que "este modelo de negocio en el que BMW y Mercedes vienen a Spartanburg, Carolina del Sur, y nos hacen ensamblar motores alemanes y transmisiones austriacas eso no funciona para Estados Unidos. Es malo para nuestra economía. Es malo para nuestra seguridad nacional".</p><p>"Hubo un desconcierto generalizado en nuestra comunidad al respecto", dijo Carlos Phillips, presidente y director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Greenville.</p><p>En respuesta a los comentarios de Navarro, el gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, dijo a la prensa esta semana que desde que BMW llegó al estado con puestos de trabajo bien remunerados, otras empresas habían seguido su ejemplo y "corrido la voz por todo el mundo de que este es un gran estado manufacturero".</p><p>"Le han hecho mucho bien a Carolina del Sur", dijo McMaster, republicano, refiriéndose a BMW. Aun así, el gobernador ha hablado positivamente de los aranceles de Trump, diciendo que estaba de acuerdo con el objetivo del presidente de hacer que Estados Unidos sea más autosuficiente.</p><p>Los líderes empresariales han atribuido el éxito de la región, en parte, a la firme postura antisindical de Carolina del Sur y a su legado de mano de obra familiarizada con la fabricación. El año pasado, el gobernador provocó la ira de los organizadores sindicales cuando criticó a los sindicatos en su informe de la situación estatal, diciendo: "Hemos llegado a donde estamos sin ellos".</p><p>Ahora, los dirigentes afirman que librar una guerra comercial podría socavar la futura captación de inversiones internacionales y arriesgarse a perder los puestos de trabajo que ya hay en la región.</p><p>Si los aranceles aumentan los precios de los productos y las ventas de BMW disminuyen drásticamente, dijeron, hay más posibilidades de que se produzcan despidos en la planta de Spartanburg. Y es difícil imaginar cómo la fabricación de tejidos o hilos baratos, del tipo de los que se hacen en fábricas de Vietnam, Camboya y China, podría llenar significativamente las lagunas, añadieron.</p><p>John Lummus, presidente de Upstate SC Alliance, un grupo de desarrollo económico, dijo que el nivel de vida de la región "ha subido tanto que, a menos que esas empresas sean mucho más especializadas, no vamos a ver empresas que vuelvan a fabricar camisetas".</p><p>En 1970, cuando había decenas de fabricantes textiles en Spartanburg, dijo Lummus, el ingreso personal per cápita en Spartanburg era de unos 3250 dólares, alrededor de 25.000 dólares en la actualidad, una vez ajustado a la inflación. Hoy, dijo, es de unos 56.000 dólares.</p><p>David Britt, vicepresidente del Consejo del Condado de Spartanburg y republicano que ha ayudado a atraer empresas al condado desde los años 90, entre ellas BMW, se refirió a la perspectiva de un resurgimiento del sector textil de forma más contundente: "Nunca volverá".</p><p>Aún quedan restos del viejo mundo: en Greenville, el taller Judson Mill se convirtió en un complejo de 74.322 metros cuadrados con apartamentos y locales comerciales. Tiene un lugar para lanzar hachas y un parque infantil cubierto para las familias. En Spartanburg, Beaumont Mill se transformó en oficinas del Sistema Regional de Salud de Spartanburg.</p><p>A Union, con unos 8000 habitantes y a una hora en coche de Spartanburg y Greenville, no le ha ido tan bien. El extenso taller Monarch Mill está abandonado y en venta cerca del centro. La maleza ha crecido y ha invadido el edificio. A menos de un kilómetro y medio hay un mural descolorido y agrietado que representa un tren con sonrientes trabajadores de la fábrica montados en él.</p><p>Harold E. Thompson, alcalde de Union, dijo que cuando las fábricas textiles se marcharon por completo en la década de 1990, la tasa de desempleo ascendió a cerca del 22 por ciento. Muchos residentes se fueron a trabajar a otras ciudades, incluida Spartanburg, donde acababa de abrirse la planta de BMW. Otros, en el ocaso de sus vidas, intentaron salir adelante con las prestaciones de desempleo.</p><p>"Arrancó una gran muesca de nuestra economía, y tardamos un tiempo en recuperarla", dijo Thompson.</p><p>En los últimos años, el condado de Union ha captado con éxito empresas de energía renovable, empleadores de biociencia y medicina, y un centro de distribución de Dollar General que emplea a casi mil personas. El alcalde dijo que estaba interesado en reclutar más empleos bien pagados en un esfuerzo por frenar su tasa de pobreza del 26 por ciento.</p><p>La industria textil sigue teniendo una presencia menor en la región, pero esas empresas se centran ahora sobre todo en productos especializados, como los tejidos retardantes de fuego o tapicerías "Sunbrella".</p><p>Chris Cole, catedrático emérito de ciencia e ingeniería de los materiales de la Universidad de Clemson, afirma que la fabricación ha evolucionado hasta el punto de que quizá ni siquiera se considere textil. Arthrex Manufacturing, de Pendleton, Carolina del Sur, por ejemplo, fabrica suturas quirúrgicas, o hilos que los cirujanos utilizan para suturar, pero no se les considera una empresa textil porque el producto final es médico, dijo Cole.</p><p>Algunos residentes acogen con satisfacción el posible retorno de una industria textil, pero más moderna y de alta tecnología.</p><p>"Con la automatización actual y las mejores condiciones de trabajo, creo que sería realmente atractivo para muchos chicos que salen de la escuela y no quieren ir a la universidad", dijo Don Harkins, presidente de la Sociedad del Patrimonio Textil de Greenville.</p><p>Leroy Spencer, un jubilado de Union cuya hermana solía trabajar en una fábrica hace décadas, dijo que "si Trump puede traer eso de vuelta, sería increíble, y creo que la economía se recuperaría por aquí y mejoraría".</p><p>Pero para construir esas fábricas seguiría siendo necesario traer materiales del extranjero, los cuales, si se cumplen los objetivos de Trump, estarían sujetos a aranceles y serían más caros. "Es muy enrevesado", dijo Cole.</p><p>Para Jones, quien antes de jubilarse pasó a trabajar en el Centro de Estudios Superiores de Spartanburg enseñando inserción laboral y ayudando a la gente a encontrar trabajo, todo este vaivén arancelario ha sido desconcertante.</p><p>Hace décadas, cuando trabajaba en una fábrica, hacía borlas para los birretes de graduación. Ahora, dice, más miembros de la próxima generación de Union deberían llevar esos birretes, no fabricarlos.</p><p>"¿Por qué querríamos volver atrás?", preguntó.</p><p>Eduardo Medina es un reportero del Times que cubre el Sur. Nacido en Alabama, ahora vive en Durham, Carolina del Norte.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VOPXHCYDH5DFDN6Q7FL7HTTGM4.jpg?auth=cfc0f5d6f87988c240ebfcc4f0fbcde09ddc622b004a91c546f4aeb3c3996339&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1441" type="image/jpeg" height="1441" width="2048"/></item><item><title><![CDATA[Una legisladora acude a la Cámara de EE. UU. con acusaciones de violación y depredación sexual]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/02/11/una-legisladora-acude-a-la-camara-de-ee-uu-con-acusaciones-de-violacion-y-depredacion-sexual/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/02/11/una-legisladora-acude-a-la-camara-de-ee-uu-con-acusaciones-de-violacion-y-depredacion-sexual/</guid><dc:creator><![CDATA[Annie Karni]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Tue, 11 Feb 2025 21:00:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ZKEFSLOSVH57ALTG73QUL4K24.jpg?auth=8de26756d7e9ffe172fda28370ed022ddde8ed9613344f87e10592b657daaa25&smart=true&width=2048&height=1366" alt="" height="1366" width="2048"/><p>United States Politics and GovernmentSex CrimesHouse of RepresentativesRepublican PartyMace, NancySouth Carolina</p><p>La republicana por Carolina del Sur utilizó sus privilegios en el hemiciclo para presentar acusaciones escandalosas contra su exprometido y otros tres hombres.</p><p>El lunes por la noche, la representante Nancy Mace, republicana por Carolina del Sur que en las últimas semanas ha planteado una posible candidatura a la gobernación de su estado, acusó a su exprometido y a otros tres hombres de haberla drogado y violado a ella y a otras mujeres, y de haber filmado y tomado fotografías lascivas de mujeres y niñas menores de edad sin su consentimiento.</p><p>En un discurso asombrosamente detallado en el hemiciclo de la Cámara, y con pocos precedentes, Mace dijo que los hombres, a los que nombró y de quienes mostró fotografías en una pancarta donde los legisladores suelen exponer tablas y gráficos sobre cuestiones de política, estaban implicados en la "explotación premeditada y calculada de mujeres y niñas inocentes de mi distrito".</p><p>"Se han reservado un billete de ida al infierno", dijo, dirigiéndose directamente a los hombres en un momento de un discurso que duró cerca de una hora. "Es sin escalas. No hay conexiones. Para que yo y todas sus víctimas podamos ver cómo se pudren hasta la eternidad".</p><p>En el pleno de la Cámara, Mace estaba protegida por la cláusula de discurso y debate, incluso cuando acusó a los hombres de agredir repetidamente a mujeres inconscientes y de grabarlo. La cláusula otorga a los legisladores inmunidad frente a procesos penales o demandas civiles, por ejemplo por calumnias, cuando actúan "dentro de la esfera legislativa". Mace no ofreció ninguna prueba para fundamentar las acusaciones, aunque dijo que tenía abundante material de ese tipo.</p><p>El lunes por la noche se negó a responder a las preguntas de los periodistas que se encontraban fuera del Capitolio y no respondió a otra solicitud de aportar corroboración. The New York Times no ha verificado de forma independiente ninguna de las acusaciones.</p><p>En una declaración no mucho después de que Mace terminara de hablar, Patrick Bryant, el exprometido al que acusó por su nombre, negó la versión de ella.</p><p>"Niego categóricamente estas acusaciones", dijo. "Me tomo este asunto en serio y voy a cooperar plenamente con cualquier proceso legal necesario para limpiar mi nombre".</p><p>Mace lleva mucho tiempo incorporando su trauma personal a su marca política. En el pasado, contó que abusaron de ella en una piscina cuando tenía 14 años y dijo que durante años se culpó a sí misma de lo sucedido, porque llevaba un traje de baño de dos piezas. Dijo que fue violada a los 16 años, lo que la llevó a abandonar la secundaria, antes de salir de una espiral descendente y convertirse en la primera mujer en graduarse en la escuela militar de la Ciudadela.</p><p>Mace ha intentado posicionarse como la máxima defensora de los derechos de las mujeres, incluso cuando ha expresado un apoyo inequívoco al presidente Donald Trump, quien ha sido declarado responsable de abusos sexuales, y a un miembro del gabinete perseguido por una acusación de agresión sexual que él ha negado. En las últimas semanas, Mace ha hecho campaña a favor de su medida de prohibir a las personas transgénero el uso de los baños y vestuarios de mujeres en el complejo del Capitolio.</p><p>Mace, antaño moderada, ha virado totalmente a favor de Trump mientras intentaba labrarse su propio futuro político en un partido tribal, y ha manifestado en las últimas semanas su interés por presentarse a la gobernación de su estado.</p><p>También lo ha hecho Alan Wilson, fiscal general de Carolina del Sur, a quien Mace tachó en su discurso del lunes de "fiscal general que no hace nada" y acusó de tratar como criminales a las mujeres que presentaban denuncias.</p><p>"Durante el último año, cuando entregué todo a las fuerzas del orden, me dijeron que, como víctima, me iban a investigar", dijo.</p><p>Una portavoz de Wilson, Jaqueline Lane, dijo que las declaraciones de Mace sobre la conducta del fiscal general eran "categóricamente falsas" y "políticamente motivadas".</p><p>"En este momento, nuestra oficina no ha recibido ningún informe ni solicitud de asistencia de ningún organismo policial o fiscal en relación con estos asuntos", dijo Lane, quien añadió que ni Wilson ni nadie de su oficina habían escuchado de las acusaciones de Mace hasta que ella habló el lunes por la noche.</p><p>Dijo que, aunque Mace y Wilson habían estado juntos en múltiples actos en los últimos seis meses y la congresista tenía el número de teléfono móvil del fiscal general, "ni una sola vez se ha dirigido a él o se ha puesto en contacto con él en relación con ninguna de sus preocupaciones".</p><p>En la Cámara de Representantes, Mace dijo que la última noche que pasó con su exprometido, éste "me agredió físicamente", dejándole una marca permanente en el cuerpo. Antes de eso, dijo, había encontrado una decena de fotos comprometedoras de chicas menores de edad en el teléfono de él, así como más de 10.000 videos que documentaban agresiones a otras mujeres que parecían estar incapacitadas en ese momento, e imágenes gráficas de mujeres que parecían haber sido grabadas subrepticiamente.</p><p>Dijo que le sorprendió ampliar uno de los videos y descubrir que ella era una de las mujeres a las que habían grabado desnuda, sin su consentimiento.</p><p>Mace pronunció su discurso en una cámara casi vacía tras las votaciones de la Cámara. Pero tres legisladoras republicanas, Lauren Boebert de Colorado, Anna Paulina Luna de Florida y Victoria Spartz de Indiana, estuvieron sentadas detrás de ella en solidaridad.</p><p>Annie Karni es corresponsal del Congreso para el Times. Escribe artículos y perfiles, centrándose recientemente en el liderazgo republicano de la Cámara de Representantes. Más de Annie Karni</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ZKEFSLOSVH57ALTG73QUL4K24.jpg?auth=8de26756d7e9ffe172fda28370ed022ddde8ed9613344f87e10592b657daaa25&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1366" type="image/jpeg" height="1366" width="2048"/></item></channel></rss>