<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/roque-saenz-pena/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sat, 09 May 2026 18:36:39 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[La ley Sáenz Peña: el objetivo de terminar con el fraude electoral, el diputado que fue clave y el vaticinio de Yrigoyen]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2026/02/10/la-ley-saenz-pena-el-objetivo-de-terminar-con-el-fraude-electoral-el-diputado-que-fue-clave-y-el-vaticinio-de-yrigoyen/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2026/02/10/la-ley-saenz-pena-el-objetivo-de-terminar-con-el-fraude-electoral-el-diputado-que-fue-clave-y-el-vaticinio-de-yrigoyen/</guid><dc:creator><![CDATA[Adrián Pignatelli]]></dc:creator><description><![CDATA[Hace 114 era aprobado el voto universal, secreto y obligatorio. Cómo se votaba hasta entonces, cuáles eran las motivaciones del oficialismo en un andamiaje político del que salió fortalecido el radicalismo]]></description><pubDate>Tue, 10 Feb 2026 04:37:34 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EKC6ZFSQANFTFI77XJYMMLO2WU.jpg?auth=a7d134ae58b2e30e1920137e9b4e7b6c5ad53679dd2aa3c7cb5fc67c71439158&smart=true&width=750&height=422" alt="Roque Sáenz Peña era un miembro de la elite gobernante, que desde joven prometía una brillante carrera política" height="422" width="750"/><p><a href="https://www.infobae.com/sociedad/2022/08/09/roque-saenz-pena-el-presidente-que-termino-con-el-fraude-y-le-abrio-al-radicalismo-la-via-electoral-al-poder/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/2022/08/09/roque-saenz-pena-el-presidente-que-termino-con-el-fraude-y-le-abrio-al-radicalismo-la-via-electoral-al-poder/"><b>Roque Sáenz Peña</b></a> era un conservador aristócrata de pura cepa, que a los 59 años había llegado a la presidencia gracias al fraude pero que se había propuesto terminarlo. Por cuestiones de salud, vivió en la Casa Rosada, donde <b>hacía vestir a sus ordenanzas con un uniforme de los tiempos del rey Luis XIV</b>. Rápidamente la calle apodó a este consumado gourmet y experimentado catador de vinos como Roque I. En 1887 se había casado con la mendocina <b>Rosa Isidora González</b>, siete años menor, que siendo primera dama tenía la costumbre de viajar en tranvía como una más. </p><p>Había peleado contra Bartolomé Mitre en la <b>revolución de 1874</b>, luchó como <b>voluntario en la Guerra del Pacífico</b> en el ejército peruano donde, gracias a su valerosa actuación, sería distinguido como general honorario de ese país. Como diplomático impuso el concepto de <b>“sea América para la Humanidad”</b>, en contraposición a la doctrina Monroe y tuvo mucho que ver con la creación de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya. Pudo ser presidente antes, pero una jugada de Julio A. Roca hizo que su padre lo fuera. Roque<b> se retiró de la política y regresó cuando su progenitor renunció</b>. Finalmente, el 12 de octubre de 1910 asumió la primera magistratura. Y promovió una ley para hacer elecciones más transparentes. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TJIF2QEKHVAD7LEU3OYKV5I6QA.jpg?auth=91755eac6417985825948a60c082ebfa3bb670a18a21c43f5b3ad6a2be0d55d8&smart=true&width=640&height=490" alt="Antes se votaba en los atrios de las escuelas. En la foto una mesa de las elecciones presidenciales del 2 de abril de 1916" height="490" width="640"/><h2>Los cambios en el sistema electoral</h2><p>Algunos sostienen que <b>el primer fraude fue en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810</b>, donde de los 400 vecinos convocados, solo pudieron votar 251. En 1821 se había establecido el sufragio universal y el voto calificado, en el que se exigía ser propietario. <b>Votaba poquísima gente</b> y era usual que en la campaña nadie se enterase. La Constitución sancionada en 1853 proclamó la soberanía popular y el sufragio universal para los adultos masculinos. Las parroquias eran las que determinaban las secciones electorales y poco a poco fueron apareciendo los clubes políticos. </p><p><b>Hasta 1863 no existía un padrón</b> elaborado previamente, sino que antes del comienzo de la elección, se organizaba la lista de votantes. Para ello, debían acreditar domicilio en esa parroquia y estar inscripto en la Guardia Nacional. Solo votaba entre el 2 y el 3% de la lista y casi siempre <b>todo terminaba en forma violenta</b>, ya que cada club político armaba su fuerza de choque con peones, carreros, desocupados y estudiantes que se iniciaban en política.</p><p>En esas instancias, se repetía el siguiente diálogo: “Vengo a decirles que me llamo Gómez pero en la papeleta me pusieron Pérez; ¿Por quién va a votar usted? Por el candidato oficialista. Ah, entonces no importa”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U6JZQBXYVVCXLM5UV3ISUUCZTU.png?auth=a1a65e6f0fa097094084a6ef9d9a82378a9f4cf772bd0b73b2b9300630312832&smart=true&width=607&height=456" alt="Indalecio Gómez, en una de las últimas fotografías. Fue la espada que defendió la ley en el Congreso" height="456" width="607"/><h2>Las estrategias de un voto poco transparente</h2><p>Se votaba en los atrios de las iglesias, en los frentes de los juzgados de paz o en dependencias municipales. En esas elecciones la constante era la <b>unanimidad de los sufragios del partido gobernante.</b> Se formaban grupos que votaban de parroquia en parroquia. Lo mismo se repetía en el campo. También había individuos que votaban más de una vez en el mismo lugar. </p><p>La gente que se anotaba en distintos registros y <b>el voto de los muertos eran prácticas comunes</b> usadas por los candidatos para imponerse. Tampoco era extraño que al final del comicio el número de votantes en una mesa superase al registro. Y si la elección venía adversa al partido de turno, de pronto aparecían con una urna nueva y la original desaparecía. Hay cientos de anécdotas, como el episodio ocurrido en la parroquia de San Bernardo. Allí, votaron 200 personas pero el recuento dio <b>1500 votos para el oficialismo.</b></p><p>Luego del recuento de votos y del número de votantes y asentar los datos en un acta, <b>se proclamaba a viva voz el nombre del ganador</b>. Los resultados se enviaban a la legislatura. Hubo casos que, ante una sorpresiva victoria opositora, en la misma legislatura se cambiaba el nombre del ganador por el que debía haber triunfado. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J5CSJIJ5URGX3AGQPZFYWQYFMQ.jpg?auth=1a1ca62dd402f4e402bf0315c2688d793cebce5bfc53c963d91ba61e85eee075&smart=true&width=1920&height=1276" alt="Hipólito Yrigoyen era el líder del primer partido popular en el país y sabía que con elecciones limpias el radicalismo sería gobierno" height="1276" width="1920"/><h2>Votos comprados</h2><p><b>Los votos se compraban.</b> Luego de votar, el hombre recibía un vale que cambiaba por dinero en el comité. Para ello se llevaba un minucioso registro de estas personas, que eran usadas en mesas donde la elección venía reñida. </p><p><b>Las autoridades de mesa eran seleccionadas entre los propios vecinos. </b>Dos eran elegidos por sorteo y otros dos nombrados por la legislatura. Recién <b>en 1873 los partidos políticos sumaron a los fiscales</b> y se cambió el voto oral por la boleta con los datos del sufragante y con los nombres marcados de los candidatos a votar. No se votaba por listas, sino por nombres.</p><p><b>La primera ley sobre el régimen electoral fue la 140, de 1857, que establecía el voto calificado.</b> El requisito para votar era ser mayor de 21 años. No podían hacerlo ni los sordomudos ni los funcionarios eclesiásticos. La ley 207, de 1859, bajó la edad a 18 años y establecía el sistema de lista incompleta. Además, el voto no era obligatorio. </p><p>Un mes antes de asumir, <b>Sáenz Peña se reunió en secreto con el principal líder de la oposición, Hipólito Yrigoyen.</b> Temía un estallido popular por la práctica indiscriminada del fraude y estaba convencido de que <b>el radicalismo había sido sobrevalorado y que no tenía el peso que se le adjudicaba</b> y que se le podía ganar. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OCOUFFAB2JH2LCQRYU4MIMJJ34.jpg?auth=a0fae8429c21055d256d63dad0aaed642e8c3119dc1236cb4cddf19503a2b30c&smart=true&width=1024&height=585" alt="La ley abrió el acceso a la participación. Solo votaban los hombres con padrones militares" height="585" width="1024"/><p>Ambos líderes se vieron a comienzos de septiembre de 1910 en la casa que el diputado nacional por Tucumán, Manuel Paz, poseía en la calle Viamonte. Ahí Sáenz Peña le aseguró que su intención era de imponer una<b> reforma electoral</b>. Yrigoyen le propuso la intervención de las 14 provincias para neutralizar la influencia de los gobernadores, manejados por lo que él llamaba “el Régimen”, elegidos por métodos fraudulentos. Sáenz Peña se negó y le ofreció dos ministerios al radicalismo. “El Partido Radical no busca ministerios. Únicamente <b>pide garantías para votar libremente en las urnas</b>”. El presidente electo le dijo que se usará el padrón militar y el líder radical le aseguró que si el gobierno brindaba las garantías, concurrirían a las urnas. Yrigoyen le dijo entonces a un amigo: <b>“En 1916 somos gobierno”. </b></p><p>Desde Europa, el salteño <b>Indalecio Gómez</b> recibió un telegrama de su viejo amigo Sáenz Peña, en el que le decía que había sido electo presidente y que le ofrecía el ministerio del interior. Cuando le preguntaron por qué lo había elegido, dijo: <b>“Nunca lo quiso a Roca”.</b> </p><p>Gómez era un <b>ferviente católico</b> que fue diputado nacional y tuvo bastante que ver en la organización de la Facultad de Filosofía y Letras y del Museo Etnográfico. Fue uno de los más entusiastas defensores de la Encíclica Rerum Novarum, que apuntaba a la situación de la clase trabajadora, y <b>fundó la Unión Católica. </b>Allí se relacionó con José Manuel Estrada, Pedro Goyena y Emilio Lamarca.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JRUBVZYIUVCWXKXBSNHGZZZAUA.jpg?auth=0a35dacf928697e34a92f492183389a23e0307fd186e29a3bdac4bc5e17ba912&smart=true&width=800&height=817" alt="Primeras urnas usadas con la nueva ley. Fue diseñada por el santafesino Pedro Bottai" height="817" width="800"/><p>La ley del voto universal, secreto y obligatorio, el caballito de batalla de Sáenz Peña, necesitaba de una mente esclarecida y sólida para defender el proyecto en el Congreso. Gómez era la persona indicada. Para él, el proyecto era <b>“la revolución por los comicios”.</b> </p><p>Las dos leyes que precedieron a la llamada Sáenz Peña son la 8129, que establecía el enrolamiento obligatorio y unificación de los registros electorales con los militares, y la 8130, que encomendaba a los jueces la formación de los padrones. </p><p>El Poder Ejecutivo envió el 11 de agosto de 1911 el proyecto de voto secreto y obligatorio, y el <b>sistema de lista incompleta</b>, que adjudicaba a la primera mayoría los dos tercios y a la segunda mayoría el tercio restante. <b>Favorecía la representación proporcional </b>a fin de darle posibilidades a las agrupaciones menores. </p><p><b>“Sé que estoy en lucha con la rutina y con los intereses que se defienden”</b>, fue lo primero que expresó mirando a la oposición, en esas larguísimas sesiones en el Congreso donde defendió el proyecto de ley.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7VUSQXR56NENROZDDSL6JXI7AA.jpg?auth=bcaeb0f515645f7ce441a6f50ccdf79cf7aa99f4d548e6a01ccf9167ce96afd7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Gracias a su constitución, las mujeres votaron por primera vez en abril de 1928. El golpe militar de 1930 llevó todo para atrás" height="1080" width="1920"/><h2>El discurso del diputado clave</h2><p>Cuando le tocaba exponer, se paraba, inclinaba levemente el cuerpo hacia adelante y hablaba en voz baja. A veces era dificultoso escuchar a ese brillante orador que esgrimía sólidos argumentos. “El espíritu cívico está muerto, <b>nuestra democracia es nula; el pueblo no vota”</b> y remarcó el descreimiento de la gente porque sabe que sus representantes no fueron elegidos en comicios sanos, “sino por <b>un sistema corrupto y desfigurado</b>”. Sostuvo que tres grandes males padecían el país: “la abstención, el fraude y la venalidad”. Denunció que el pueblo no elegía sino que lo hacía una “máquina” electoral y que <b>el mal que aquejaba al país era la abstención. </b></p><p>En el mismo orden dijo que <b>no se habían formado partidos populares porque no había libertad en los comicios</b>. La batalla que dio en ambas cámaras rindió sus frutos. </p><p>El 24 de noviembre de ese año se aprobó en general, por <b>49 contra 32 votos</b>. El tratamiento en particular se prolongó hasta el 20 de diciembre. <b>Diputados rechazó el voto obligatorio </b>y pasó al Senado donde se insistió en la obligatoriedad y así la aprobó la cámara baja. <b>Sancionada el 10 de febrero de 1912</b>, fue promulgada el 13. Llevó el número 8871.</p><p>Desde su implementación en 1912 hasta las elecciones de 1928, <b>la Unión Cívica Radical obtuvo el primer lugar. </b></p><h2>El creador de la urna </h2><p>Lo siguiente que se pensó es en la urna a usarse. El gobierno nacional llamó a un concurso, en el que <b>se presentaron más de mil modelos</b>. La condición para su confección era que debía ser segura, resistente y fácil de manejar. El ganador fue <b>Tito Pedro José Bottai</b>, quien entre 1928 y 1930 fue intendente de Esperanza, en Santa Fe. </p><p><b>La primera vez que se aplicó la ley fue el 31 de marzo de ese año</b> para elegir gobernador y vice de la provincia de Santa Fe. En este estreno, resultó ganador el radical Manuel Menchaca con el 40% de los votos. La primera elección presidencial fue el domingo 2 de abril de 1916, en la que se impuso el radicalismo. Así se cumplió el vaticinio de Yrigoyen.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OCOUFFAB2JH2LCQRYU4MIMJJ34.jpg?auth=a0fae8429c21055d256d63dad0aaed642e8c3119dc1236cb4cddf19503a2b30c&amp;smart=true&amp;width=1024&amp;height=585" type="image/jpeg" height="585" width="1024"/></item><item><title><![CDATA[Longevos en el poder: dos presidentes septuagenarios de nuestra historia]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2025/11/15/longevos-en-el-poder-dos-presidentes-septuagenarios-de-nuestra-historia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2025/11/15/longevos-en-el-poder-dos-presidentes-septuagenarios-de-nuestra-historia/</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Yurman]]></dc:creator><description><![CDATA[Actualmente es habitual que personalidades de 70 años o más sigan siendo influyentes en la política y el gobierno. Pero a fines del siglo XIX y comienzos del XX no era tan común]]></description><pubDate>Sat, 15 Nov 2025 03:02:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/46PZQ32QGNHYVLGWZMBJBXHSR4.png?auth=165b0fb2d32ab7771dc84f45977026324c0b5b7b002a91ec5117c4a0329dbf49&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Luis Sáenz Peña e Hipólito Yrigoyen, dos politicos en veredas enfrentadas" height="1080" width="1920"/><p>Sus posicionamientos políticos en la Argentina de finales del siglo XIX los ubicaron en<b> veredas enfrentadas.</b> Por un lado, <b>Luis Sáenz Peña</b>, representante del régimen político conservador consolidado a partir de 1880. Por el otro, <i><b>Hipólito Yrigoyen</b></i>, uno de los fundadores de la Unión Cívica Radical, fuerza política cuyas banderas eran, precisamente, el cuestionamiento radical del sistema imperante.</p><p>Tuvieron, no obstante, características compartidas: <b>ambos llegaron a la presidencia de la República ya entrados en años</b> <b>-sobre todo teniendo en cuenta el promedio de expectativa de vida de la época-</b> y fueron patriotas que amaron sinceramente al país y aceptaron los desafíos que se les presentaron, y una vida de entrega por causas que entendían superiores.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZUO6HHPEF5A3TMQG4QLJEC6GEQ.jpg?auth=b004503ad378f475d85c0d4562465a2eb0ea463be0fbcb70a857c02fab4ac35d&smart=true&width=1028&height=426" alt="El retrto de Luis Sáenz Peña en el billete de 50.000 australes" height="426" width="1028"/><p><b>Luis Sáenz Peña nació en Buenos Aires el 2 de abril de 1822</b> en el seno de una familia tradicional del patriciado porteño, hijo del matrimonio formado por Roque Julián y María Luisa Dávila. En 1848, en pleno gobierno de Juan Manuel de Rosas, contrajo matrimonio con Cipriana Lahitte. </p><p>Sáenz Peña obtuvo el título de <b>abogado por la Universidad de Buenos Aires </b>y abrazó la política militando en el<b> Partido Autonomista Nacional </b>(PAN), siendo diputado y senador. <b>La crisis de 1890</b>, incluida la revolución de julio de ese año que <b>vio surgir a los radicales </b>como actores políticos de consideración y la renuncia a la Presidencia de Miguel Juárez Celman, fue contemporánea al nombramiento de Luis Sáenz Peña como <b>ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, </b>hecho que podía entenderse como coronación exitosa de una carrera dedicada a la abogacía y la política.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AWSCUWP3WVFLPIG7HVGQJ7EW7I.jpg?auth=fbe46f2e742e285a6fc921f2c233be2b92d975ceb47350f3f3ac3ff542ed300d&smart=true&width=960&height=468" alt="Luis Sáenz Peña con su familia" height="468" width="960"/><p>Sin embargo, el destino le tenía preparado otro desafío. <b>El sorpresivo surgimiento del radicalismo </b>como opción electoral para los comicios presidenciales de 1892 forzó un entendimiento entre dos de los hombres fuertes de la política del momento:<b> Julio Argentino Roca y Bartolomé Mitre</b>, quienes dejando de lado sus mutuos recelos, acordaron <b>ofrecer la candidatura presidencial por el PAN al ya anciano Luis Sáenz Peña,</b> personalidad respetada por todos los sectores sociales.</p><p>Tras convencerlo de que era el único en condiciones de encauzar la situación (aún convulsionada por la crisis financiera y política iniciada en 1890) y apelando a su sentido del deber y patriotismo innato, <b>lograron que don Luis dejara la comodidad de la Corte </b>y se postulara para la presidencia, tomando posesión del mando el 12 de octubre de 1892.</p><p><b>Una curiosidad </b>que habla de los códigos familiares y políticos de aquellas épocas lejanas: <b>el que también tenía apetencias presidenciales era el hijo de don Luis, Roque Sáenz Peña. Incluso había lanzado su propia candidatura. Pero la sorpresiva aparición de la figura paterna lo obligó a declinar la suya. </b>El tiempo le daría revancha, llegando don Roque a la primera magistratura en 1910.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P6IY3SNIORF4XCO2Y5EVTNQURE.jpg?auth=1ed2567984127b5430f701e156f15f1636a1e31d9d8ad457912e245e41482801&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Roque Sáenz Peña, hijo de Luis, debió postergar sus aspiraciones presidenciales ante la candidatura de su padre (Revista Caras y Caretas, Buenos Aires, 1914)" height="1080" width="1920"/><p>Pese a su voluntad y patriotismo, Luis Sáenz Peña <b>no pudo soportar las presiones </b>sobre su gobierno. Por un lado, <b>los ministerios eran manejados tanto por Roca como por Mitre</b>, dándose situaciones -algunos ministros consultaban con ellos en vez de hacerlo con el presidente- que deterioraban la investidura propia del cargo. Por el otro, <b>los radicales, entusiasmados con el apoyo popular </b>a su causa, no se resignaban a ser espectadores pasivos y <b>se levantaron en armas en 1893 </b>poniendo en jaque al gobierno. </p><p>Cansado por estas circunstancias, Luis Sáenz Peña <b>presentó la renuncia al cargo en 1895. Falleció en Buenos Aires en 1907, a los 85 años, </b>edad muy avanzada para la época<b> </b>y fue sepultado en la bóveda familiar en el cementerio de La Recoleta.</p><p><b>Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen</b> había nacido en Buenos Aires el 12 de julio de <b>1852 </b>y durante su vida alternó el ejercicio de la docencia con la militancia política, fundamentalmente acompañando a su tío materno, Leando Alem en lo que comenzó como<b> Unión Cívica</b> para convertirse poco después en Unión Cívica Radical, partido de cuyo liderazgo se haría cargo tras el suicidio de Alem en 1896.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PBP2XSMBGFEVXK2VXFRKOZJYWQ.jpg?auth=5a35295e2537053618bfbd0dc6df446bcb6f27e455d403ace58f8494852e92af&smart=true&width=900&height=1837" alt="Hipólito Yrigoyen empezó su segunda presidencia a los 76 añios" height="1837" width="900"/><p>En su azarosa vida también destaca el haber sido propietario rural y comisario del barrio de Balvanera. Era<b> desprendido desde el punto de vista material,</b> donando en muchas ocasiones partes de sus ingresos para ayudar a personas necesitadas. Su vida sentimental nos da cuenta de <b>varias relaciones amorosas pero jamás contrajo matrimonio, detalle inusual en la época.</b> Acaso su carácter y temperamento tuviesen algo que ver con ello. Se lo apodaba <b>cariñosamente “El Peludo”</b> en alusión al huidizo animal de nuestras pampas. Él mismo dirá más tarde que el ser consciente del compromiso de vida que implicaba la lucha política tornaba <b>imposible pensar en formar una familia</b> a la cual dedicarle tiempo y responsabilidad.</p><p><b>Otra curiosidad de nuestra historia política</b>: los cuestionamientos radicales sobre la corrupción inherente al sistema de votación utilizado en el país, caracterizado por el voto cantado y la ausencia de padrones oficiales, <b>tuvieron eco en sus adversarios políticos, siendo Roque Sáenz Peña </b>quien se comprometiera con Yrigoyen a impulsar una nueva legislación que le diera transparencia a las elecciones nacionales. Ello derivó en la aprobación de la llamada Ley Sáenz Peña de 1912 que garantizó, entre otras cosas, el <b>sufragio universal y secreto.</b></p><p>El radicalismo accede por primera vez a la presidencia el 12 de octubre de 1916, con la asunción de un Yrigoyen que contaba entonces <b>64 años.</b> En esa época el mandato duraba 6 años y no existía posibilidad de reelección inmediata. Por eso, terminado su primer mandato, Yrigoyen tuvo que esperar que otro radical, Marcelo Torcuato de Alvear, gobernara entre 1922 y 1928. Fue en ese último año que <b>Yrigoyen se presentó por segunda vez triunfando en los comicios y asumiendo nuevamente la presidencia el 12 de octubre, con 76 años cumplidos</b>. No pudo terminar su nuevo período por ser derrocado por el golpe de estado del 6 de septiembre de 1930, muriendo tres años más tarde.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPHEBWKOM5AQZD3X3QWXX73O7E.jpg?auth=60aa4e875dc8414a320f67c480834c2708e658f2ca2bf9336574755f49d2a4fe&smart=true&width=900&height=1252" alt="En la segunda presidencia de Yrigoyen su edad fue usada por sus adversarios para poner en duda su aptitud para gobernar " height="1252" width="900"/><p>Es cierto que no tenía en 1928 la misma energía e ímpetu que en 1916, pero<b> en los meses previos al golpe de estado que lo derrocó, los medios de prensa exageraban sobre su supuesta falta de aptitud física y mental para gobernar,</b> dando por hecho que su edad avanzada conspiraba contra la celeridad y lucidez en la toma de decisiones. Pero eso es injusto porque<b> el problema de Yrigoyen no era tanto sus 76 años sino su metodología de trabajo que siempre lo había caracterizado y que pasaba por un personalismo excesivo </b>que le impedía delegar en otros incluso las más nimias de las decisiones gubernamentales.</p><p>Dos hombres, con sus condicionamientos y talentos, que demostraron a sus contemporáneos que para los grandes desafíos de la vida no existe, obligatoriamente, una edad de retiro o jubilación.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/46PZQ32QGNHYVLGWZMBJBXHSR4.png?auth=165b0fb2d32ab7771dc84f45977026324c0b5b7b002a91ec5117c4a0329dbf49&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Luis Sáenz Peña e Hipólito Yrigoyen, dos politicos en veredas enfrentadas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El último hidalgo incorruptible y sereno que defendió a capa y espada la famosa Ley Sáenz Peña]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/09/14/el-ultimo-hidalgo-incorruptible-y-sereno-que-defendio-a-capa-y-espada-la-famosa-ley-saenz-pena/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/09/14/el-ultimo-hidalgo-incorruptible-y-sereno-que-defendio-a-capa-y-espada-la-famosa-ley-saenz-pena/</guid><dc:creator><![CDATA[Adrián Pignatelli]]></dc:creator><description><![CDATA[El salteño republicano Indalecio Gómez fue uno de los responsables de que la Argentina tenga una ley de voto obligatorio, secreto y universal. Predicó con el ejemplo, tuvo una conducta intachable y una autoridad intelectual que lo situó entre los mejores de su tiempo]]></description><pubDate>Sat, 14 Sep 2024 04:32:48 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U6JZQBXYVVCXLM5UV3ISUUCZTU.png?auth=a1a65e6f0fa097094084a6ef9d9a82378a9f4cf772bd0b73b2b9300630312832&smart=true&width=607&height=456" alt="Indalecio Gómez, en una de las últimas fotografías. Tenía una erudición y claridad de pensamiento únicas" height="456" width="607"/><p>Tan impresionado había quedado ese niño de 12 años cuando frente a sus ojos asesinaron a su padre, una víctima más de las luchas entre unitarios y federales, que en algún momento pensó seriamente en seguir la carrera religiosa y alejarse del mundo que lo rodeaba.</p><p>Ese salteño nacido el <b>14 de septiembre de 1850</b> en San Pedro Nolasco de los Molinos, en los valles Calchaquíes, un poblado fundado en el siglo XVII se llamaba <b>Indalecio Gómez</b>.</p><p>Hizo sus primeros estudios en la Escuela de la Patria, de Mariano Cabezón. Fue uno de los que defendió la ciudad cuando las montoneras de Felipe Varela amenazaban arrasar todo y luego viajó a Bolivia donde entró al seminario de Sucre. Pero allí, donde<b> tuvo como maestro a Mamerto Esquiú</b>, comprendió que los hábitos no eran lo suyo y se recibió de abogado. Aún así viajó a Buenos Aires donde también se graduó en jurisprudencia en 1876 y, como la ciudad no lo atrajo, volvió a su Salta natal donde comenzó a ejercer, dio clases en el colegio nacional y se metió en política, y así accedió a una banca de legislador.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EKC6ZFSQANFTFI77XJYMMLO2WU.jpg?auth=a7d134ae58b2e30e1920137e9b4e7b6c5ad53679dd2aa3c7cb5fc67c71439158&smart=true&width=750&height=422" alt="Con Roque Sáenz Peña se habían hecho amigos en los tiempos de la guerra del Pacífico. Gómez sería su ministro del interior cuando el primero fue presidente" height="422" width="750"/><p>Con un futuro económico incierto, apostó a integrar una sociedad dedicada al comercio de mulas y de carne con Perú, donde los animales y las mercaderías debían cruzar el Altiplano y por el camino de la costa llegaba a Lima, para abastecer a aquel país durante la guerra del Pacífico.</p><p>En esa ciudad se casó con la jujeña <b>Carmen Rosa de Tezanos Pinto</b>, cuya familia estaba exiliada. Después fue nombrado cónsul argentino en Iquique y los chilenos estuvieron a punto de fusilarlo cuando lo confundieron con un espía, al estallar la guerra del Pacífico. En ese conflicto conocería a un argentino que se había anotado como voluntario en el ejército peruano, <b>el joven Roque Sáenz Peña</b>. Entonces ninguno de los dos imaginó que harían grandes cosas juntos.</p><p>De nuevo en su provincia, se dedicó a la política local. Pero sus amigos insistieron que por su inteligencia y formación podría hacer grandes cosas en Buenos Aires. Era un ferviente católico que fue diputado nacional y estuvo relacionado en la organización de la Facultad de Filosofía y Letras y del Museo Etnográfico. Juan Ambrosetti, su primer director, <b>haría los primeros estudios arqueológicos en el campo que Gómez tenía en Salta.</b></p><p>Fue uno de los más entusiastas defensores de la Encíclica Rerum Novarum, que apuntaba a la situación de la clase trabajadora, y <b>fundó la Unión Católica</b>, relacionándose con personalidades de la talla de José Manuel Estrada, Pedro Goyena y Emilio Lamarca.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHXDDGW35FAWHCADTQNODOEBPE.png?auth=3c67477a2e46c538847bc6a1a3a71d891e6ed0cbcdd294c5f92490d2033f170a&smart=true&width=661&height=358" alt="En el escenario del Teatro Victoria, en 1902, cuando expuso su oposición a los acuerdos firmados con Chile (Caras y Caretas)" height="358" width="661"/><p>Estuvo en boca de todos cuando en 1902 desde el escenario del Teatro Victoria, con fundamento y erudición denunció los pactos internacionales que nuestro país había firmado con Chile, remarcando que la Argentina había cedido mucho más que nuestros vecinos. Carlos Pellegrini, que estaba en la audiencia, <b>refutó sus argumentos en la prensa</b>, generándose un interesante contrapunto.</p><p>Don Indalecio ganó fama y respeto y enseguida su trayectoria y proceder causó recelos en Julio A. Roca, quien seguía moviendo los hilos de la política. <b>Decidió sacarlo del medio</b> de la forma más sutil posible: lo hizo nombrar ministro plenipotenciario en Alemania, Austria-Hungría y Rusia. Fue a vivir a Berlín donde sintió que ese era su lugar en el mundo, sintiéndose a gusto con la cultura germánica, su sentido de orden y contracción al trabajo. <b>Con el káiser Guillermo II terminaron siendo grandes amigos.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QMOIY5FJLZA67KJUKMTMVPRQOI.png?auth=8fb9175b6231320a5ed621bb4071769421e48e69b31372382d1386f9d90317c4&smart=true&width=246&height=406" alt="En una caricatura de José María Cao publicada en Caras y Caretas: rostro anguloso, finos bigotes, barba en punta y elegante vestir" height="406" width="246"/><p>Estando en Europa recibió un telegrama de su viejo amigo <b>Roque Sáenz Peña</b>, que cumplía un destino diplomático en Italia y Suiza. Le decía que había sido electo presidente y que le ofrecía el ministerio del interior. Cuando le preguntaron por qué lo había elegido, expresó: <b>“Nunca lo quiso a Roca”</b>, el que desde 1880 hacía y deshacía en la política local.</p><p>No lo dudó, hizo las valijas y regresó a Buenos Aires.</p><p>Fue descripto como <b>“el último hidalgo de provincia”</b>, último representante de un grupo de ciudadanos dignos, austeros, republicanos y eficientes.</p><p><b>La ley del voto universal, secreto y obligatorio</b>, el caballito de batalla de Sáenz Peña necesitaba de una mente esclarecida y sólida quien defendiese el proyecto en el Congreso. Para él era <b>“la revolución por los comicios”.</b></p><p>Entraba al recinto, tanto al de diputados como al de senadores, vistiendo levita y corbata ancha de seda, y siempre seguía este ritual: saludaba al presidente del cuerpo con una <b>leve inclinación de cabeza</b>, gesto que luego repetía a cada uno de los lados, donde estaban los legisladores. Luego tomaba asiento y escuchaba, con los ojos cerrados, las críticas de la oposición y orientaba su oreja hacia quien estaba hablando. Solo abría los ojos para responder, para luego volver a cerrarlos. Cierta vez un diputado le marcó que cerraba los ojos y no veía las razones que estaba dando. <b>“Cierro los ojos para verlas mejor”</b>, respondió.</p><p>Era imperturbable y decían que antes de ir al recinto, escuchaba misa, para fortalecer su fe en sus argumentos.</p><p><b>Ramón Columba lo describe así</b>: “Es delgado, de cráneo despoblado y pequeños ojos claros y hundidos, que apenas miran desde la profundidad orbitaria, de pómulos hinchados, barba y bigotes cuidados a lo Felipe II, cuya almidonada golilla ha sido reemplazada por un alto cuello palomita que deja avanzar entre sus alas, la proa de una nuez aguda. Su indumento es de elegante dignidad: levita o chaqué oscuros siempre”. Tal vez montado en un caballo y con armadura medieval, a algunos lo relacionaban a Don Quijote, la creación de Miguel de Cervantes Saavedra.</p><p>“Sé que estoy en lucha con la rutina y con los intereses que se defienden”, fue lo primero que expresó mirando a la oposición.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PAQGUBV3QRHQXI4LDBPTK4TMIY.jpg?auth=5f99a65a7e3bf94c5a08149bb6c6a7d7cac2b4295a1b84bee0cf139879af04fa&smart=true&width=640&height=360" alt="Bajo la ley Sáenz Peña se celebraron las elecciones presidenciales del 2 de abril de 1916" height="360" width="640"/><p>Cuando le tocaba exponer, se paraba, inclinaba levemente el cuerpo hacia adelante y hablaba en voz baja, nunca la levantaba, y a veces era dificultoso escuchar a ese brillante orador que esgrimía sólidos argumentos. <b>“El espíritu cívico está muerto, nuestra democracia es nula; el pueblo no vota”</b> y remarcó el descreimiento de la gente porque sabe que sus representantes no fueron elegidos en comicios sanos, “sino por un sistema corrupto y desfigurado”. Sostuvo que tres grandes males padecían el país: <b>“la abstención, el fraude y la venalidad”</b>. Denunció que el pueblo no elegía sino que lo hacía una “máquina” electoral y que el mal que aquejaba al país era la abstención.</p><p>En el mismo orden dijo que no se habían formado partidos populares porque no había libertad en los comicios. La batalla que dio en ambas cámaras rindió sus frutos y el <b>13 de febrero de 1912 fue promulgada la Ley 8.871</b>.</p><p>En 1914 fue uno de los que propició la creación de la Liga del Sur, origen del Partido Demócrata Progresista. Su formación y prestigio <b>lo habían colocado en el sitial de candidato a presidente</b>. Pero las críticas a las que quedó expuesto, que se sumó a la muerte de su amigo Roque Sáenz Peña, lo llevaron a dar un paso al costado.</p><p>Vivió en Salta y también en Buenos Aires, de donde cuestionó al gobierno de Hipólito Yrigoyen por su ineficiencia administrativa. Murió el 17 de agosto de 1920, antes de cumplir los 70 años.</p><p>En la actualidad, su casa natal, muy cerca de la iglesia del pueblo, es un centro de interpretación y un museo que conserva la memoria de aquel último hidalgo sereno e incorruptible que, para exponer sus ideas, no necesitó elevar la voz.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WZXCKOKJERBBVF4ZTLTPWXAJQU.jpg?auth=919cee21a2b5e0787b51d01bfea75bf07f3a1816ecf41a00b2ea84156d868347&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>