<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/realidad/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Mon, 21 Sep 2026 11:28:13 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[No es verdad que exista una restricción para salir de México por falta de pasaporte electrónico: lo que dice el gobierno]]></title><link>https://www.infobae.com/mexico/2026/09/18/no-es-verdad-que-exista-una-restriccion-para-salir-de-mexico-por-falta-de-pasaporte-electronico-lo-que-dice-el-gobierno/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/mexico/2026/09/18/no-es-verdad-que-exista-una-restriccion-para-salir-de-mexico-por-falta-de-pasaporte-electronico-lo-que-dice-el-gobierno/</guid><dc:creator><![CDATA[Selene Joselyn Miranda Lara]]></dc:creator><description><![CDATA[La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que los pasaportes sin chip siguen siendo válidos hasta su vencimiento y no existe ninguna obligación de renovarlos antes de esa fecha]]></description><pubDate>Fri, 18 Sep 2026 18:18:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3KJ32V57MRBL7DLMG6TLEY37J4.png?auth=c61ff00fe16d2a39012f4764bc697056a3fd60a75541539729172b6ac51fbb15&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La afirmación había sido presentada como un hecho confirmado bajo un titular categórico: “Ya es oficial: México NO dejará salir del País a mexicanos y extranjeros que tengan pendiente este trámite en su pasaporte” (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>¿Es verdad que <b>México no dejará salir del país</b> a quienes no tengan pasaporte electrónico? No. No existe ninguna restricción general de este tipo. Así lo confirman las <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/09/13/gobierno-de-puebla-desmiente-revocacion-de-visa-de-alejandro-armenta-por-parte-de-eeuu" rel="noopener noreferrer">fuentes oficiales</a> de la <b>Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE)</b> consultadas tras la circulación de esta versión, que carece de sustento normativo.</p><p>La afirmación había sido presentada como un hecho confirmado bajo un titular categórico: “Ya es oficial: México NO dejará salir del País a mexicanos y extranjeros que tengan pendiente este trámite en su pasaporte”. Sin embargo, el contenido de esa misma publicación desmiente la premisa que anuncia su título.</p><h2>Lo que dice realmente la SRE</h2><p>De acuerdo con la información disponible en los sitios oficiales de la SRE y en oficinas consulares mexicanas, sí existen requisitos vigentes para <b>renovar el pasaporte</b>. Entre ellos, presentar el documento anterior y realizar la toma de <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/09/18/que-no-te-enganen-el-imss-aclara-rumores-de-presunto-tramite-biometrico-obligatorio-para-conservar-la-pension" rel="noopener noreferrer">datos biométricos</a> durante ese trámite.</p><p>Pero esa exigencia corresponde al proceso habitual de expedición o renovación del documento. No se trata, como llegó a sugerirse, de un procedimiento adicional y obligatorio para “actualizar” datos biométricos por fuera de ese trámite regular.</p><p>La recomendación oficial de la SRE se limita a un punto: verificar que el pasaporte tenga una <b>vigencia mínima de seis meses</b> antes de emprender un viaje, ya sea por exigencia del país de destino o como medida preventiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PA4CH2VC7ZEFTGRJNYFH5W3KH4.png?auth=994f3e86921ca5ad161f972d6c5faa9ab6ea96e637221e2b8e2066e1676bab38&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La recomendación oficial de la SRE se limita a un punto: verificar que el pasaporte tenga una vigencia mínima de seis meses antes de emprender un viaje, ya sea por exigencia del país de destino o como medida preventiva. (Foto: municipio de Neza/Cuartoscuro)" height="1080" width="1920"/><h2>Las afirmaciones sin respaldo oficial</h2><p><a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/09/18/el-gobierno-te-va-a-quitar-tu-licencia-de-conducir-las-verdaderas-razones-por-las-cuales-si-te-pueden-suspender-el-documento-en-mexico" rel="noopener noreferrer">La publicación que dio origen a la versión</a> enumeró, en su propio desarrollo, una serie de puntos que no están confirmados como regla general en ninguna fuente oficial consultada. Entre ellos:</p><p>Que las personas con pasaporte sin chip electrónico no puedan salir o entrar a México. Que exista un trámite separado y obligatorio para “actualizar huellas dactilares y escaneo de iris”, distinto al proceso normal de expedición del documento.</p><p>También se incluyó como no confirmada la idea de que los sistemas automatizados de aeropuertos como el AICM o el de Cancún rechacen de forma general a viajeros sin biométricos “actualizados”. Ni que las aerolíneas tengan una instrucción universal de negar el abordaje por esa causa.</p><h2>Qué es el pasaporte electrónico y para qué sirve</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O5UAQGIZORGVNO6NMZIYHSOSSY.png?auth=1e8d8a1ca9a92de7c42ca2b757b7d2b7a5137f1eefaeb7aa9fbdec3f9d178d13&smart=true&width=2752&height=1536" alt="A diferencia del pasaporte convencional, este modelo incluye una hoja de policarbonato y un holograma de mayor complejidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <b>pasaporte electrónico</b> mexicano, también llamado pasaporte digital o biométrico, es un documento expedido por la SRE que incorpora un chip donde se almacenan de forma encriptada la fotografía, la firma y los datos biográficos del titular. El objetivo declarado por la dependencia es reforzar la seguridad del documento y dificultar su falsificación.</p><p>A diferencia del pasaporte convencional, este modelo incluye una hoja de policarbonato y un holograma de mayor complejidad. Según la propia SRE, esas características lo ubican entre los documentos de viaje más seguros a nivel internacional y agilizan el paso por puntos migratorios que ya cuentan con lectores de esa tecnología.</p><p>Un dato central que la propia dependencia remarcó desde la introducción de este modelo, en 2021: los pasaportes convencionales, es decir los que no tienen chip, <b>siguen siendo válidos</b>. No existe una obligación de renovarlos antes de su fecha de vencimiento natural solo para acceder al formato electrónico.</p><p>En otras palabras, el pasaporte con chip no sustituye de forma forzosa al documento anterior. Quien conserve un pasaporte sin chip vigente puede seguir utilizándolo con normalidad hasta que llegue su fecha de expiración, sin que eso derive en restricciones para salir o entrar al país.</p><h2>Paso a paso para renovar el pasaporte</h2><p>El trámite de renovación, conocido como <b>renovación por canje</b>, aplica a personas mayores de edad que conservan su pasaporte anterior en buen estado. Quienes tengan el documento dañado, alterado o ilegible deben iniciar el proceso como una expedición de primera vez.</p><p><b>Paso 1.</b> Programar una cita a través del portal oficial de la SRE, la plataforma MiConsulado, por teléfono o por WhatsApp. El sistema solicita la CURP y datos personales básicos.</p><p><b>Paso 2.</b> Elegir la vigencia deseada, de tres, seis o diez años, y generar la línea de captura para realizar el pago de derechos en bancos autorizados, tiendas de conveniencia o en línea.</p><p><b>Paso 3.</b> Reunir la documentación necesaria: el pasaporte anterior en original, una identificación oficial vigente con fotografía y firma, y el comprobante de pago sellado por el banco.</p><p><b>Paso 4.</b> Presentarse personalmente en la oficina de pasaportes el día y hora asignados. El trámite no admite gestores ni representantes. En el módulo se toman fotografía digital, firma y huellas dactilares; algunos consulados también capturan el iris.</p><p><b>Paso 5.</b> Recibir el documento nuevo. En la mayoría de las oficinas la entrega se realiza el mismo día; en sedes con alta demanda, el proceso puede tardar entre uno y tres días hábiles.</p><h2>Requisitos y costos vigentes en 2026</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OILQMLL5YFDT7JQLQWQ2JKJ2FM.png?auth=e6580aef659aae0b7c4b34e8ec119d45a1931d9850c67e9a987474984607bc30&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los costos para personas mayores de 18 años, conforme a la Ley Federal de Derechos vigente durante 2026, son de mil 795 pesos para una vigencia de tres años, 2 mil 440 pesos para seis años y 4 mil 280 pesos para diez años. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Para acreditar la nacionalidad, la SRE consulta primero sus propias bases de datos. Solo si no logra confirmar la identidad del solicitante por esa vía, pide un documento adicional: acta de nacimiento, certificado de nacionalidad, carta de naturalización o certificado de matrícula consular, entre otros.</p><p>Los costos para personas mayores de 18 años, conforme a la Ley Federal de Derechos vigente durante 2026, son de <b>mil 795 pesos</b> para una vigencia de tres años, <b>2 mil 440 pesos</b> para seis años y <b>4 mil 280 pesos</b> para diez años. Las personas mayores de 60 años y quienes acrediten una discapacidad cuentan con un descuento del 50% sobre cualquiera de esas tarifas.</p><p>Existe una sola restricción para quienes deseen renovar antes del vencimiento: no se puede tener dos pasaportes mexicanos vigentes al mismo tiempo. Por eso, el documento anterior debe entregarse físicamente el día de la cita, sin importar si su fecha de expiración todavía está lejana.</p><h2>Qué revisar antes de viajar</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7C7ZGX6ZQBDC5DRILA3VO7JJDA.jpg?auth=5b1cb4f9aae52a2c91782004e8f474b30781fc129e0e3e68e19c3335d1528d96&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Antes de un viaje, la recomendación básica consiste en verificar que el documento tenga al menos seis meses de vigencia, sobre todo cuando el país de destino así lo exija. Por los tiempos que puede tomar conseguir una cita disponible en la SRE, contar con un margen de al menos tres meses antes de la fecha de vencimiento evita contratiempos. (Jovani Pérez/Infobae México)" height="1080" width="1920"/><p>La información central, según las fuentes consultadas, es más simple que la versión difundida: el pasaporte debe estar <b>vigente</b>, en buen estado y cumplir con los requisitos migratorios propios del destino elegido.</p><p>Antes de un viaje, la recomendación básica consiste en verificar que el documento tenga al menos seis meses de vigencia, sobre todo cuando el país de destino así lo exija. Por los tiempos que puede tomar conseguir una cita disponible en la SRE, contar con un margen de al menos tres meses antes de la fecha de vencimiento evita contratiempos.</p><p>No se menciona, en ninguna fuente oficial, un trámite adicional de actualización biométrica como condición para salir o ingresar al territorio mexicano. La captura de huellas, fotografía y firma ocurre únicamente dentro del proceso regular de expedición o renovación del pasaporte, sea este electrónico o convencional.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3KJ32V57MRBL7DLMG6TLEY37J4.png?auth=c61ff00fe16d2a39012f4764bc697056a3fd60a75541539729172b6ac51fbb15&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un funcionario mexicano con expresión grave sostiene un pasaporte mexicano en las oficinas de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), reafirmando la identidad nacional ante la cámara. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Jueces, ideología y realidad: la necesidad de tener calle]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/02/09/jueces-ideologia-y-realidad-la-necesidad-de-tener-calle/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/02/09/jueces-ideologia-y-realidad-la-necesidad-de-tener-calle/</guid><dc:creator><![CDATA[Javier Leal de Ibarra]]></dc:creator><description><![CDATA[La distancia entre los expedientes judiciales y la vida cotidiana revela la necesidad de que quienes deciden conflictos comprendan las dinámicas sociales fuera del ámbito estrictamente jurídico]]></description><pubDate>Mon, 09 Feb 2026 19:38:48 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YVW2PBSG3ZDGRDWWYK4XP2RUFI.jpg?auth=c4dc7dcc7a237f3ddfed273dfedba78ae3a82180b0e849df0bf852675affa5e2&smart=true&width=1456&height=816" alt="El debate sobre la existencia de ideología en los jueces atraviesa tanto respuestas políticamente correctas como visiones más honestas sobre la función judicial (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Desde que tengo memoria escucho la misma pregunta en todo ámbito cercano a la universidad, a la cátedra o la judicatura: <b>¿Los jueces tienen ideología?</b></p><p>También, y con la misma recurrencia, escuché respuestas a ese interrogante, pudiendo distinguir entre aquellas <b>“políticamente correctas”</b> y otras calificadas como <b>“honestas”</b>. Las primeras son, sistemáticamente, “...no, señor. El juez aplica la ley...” y, la segunda, tal vez con menos ahínco, “…sí, claro. Como todo ser humano...”.</p><p>Durante mucho tiempo <b>se imaginó y diseñó al juez como una suerte de “monje tibetano”</b>, impermeable a la política, a la economía, a la historia y, por cierto, hasta ajeno a los pequeños placeres mundanos. Una suerte de ser superior que decide solo guiado por la ley, la jurisprudencia y, en el mejor de los casos, por la rimbombante “sana crítica racional”, al punto que esos seres solo podían pronunciarse a través de sus sentencias, sin contacto de ninguna índole con aquellos a quienes están dirigidas sus decisiones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NSQKGWFQ6BEQFNBOZQ3AXHY5ME.jpg?auth=49ac40f50bd2a125eea60107516ca2e36b99cd367a432f2f3a71db72e2997c09&smart=true&width=1890&height=1080" alt="La ideología de los jueces se construye a partir de experiencias de vida, emociones y realidades personales que influyen en su manera de juzgar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1890"/><p>Ahora bien, como en casi todos los aspectos de la vida, el tiempo hizo su trabajo, y aquel concepto de “ascetismo judicial” fue lentamente dejándose de lado para <b>comprender hoy que el juez es un ser humano más</b> que, como sabiamente lo refirió Ernesto Sábato en “La Resistencia”, piensa, siente, ríe y quiere. </p><p>Esa humanidad a la que aludía Sábato, trae consigo, sin ninguna duda, la para muchos “temida ideología”, la que tengo para mí que <b>se nutre de experiencias, alegrías, decepciones, entusiasmos y realidades vividas</b>, circunstancias que pretender dejar de lado al ejercer cualquier tipo de actividad -incluyendo obviamente la jurisdiccional- es cuanto menos irreal. </p><p>Lejos de aquel ser superior de antaño, los jueces no son máquinas de aplicar leyes, decretos o resoluciones sin pasado ni historia, <b>son personas que deciden con instrumentos jurídicos y con todas esas circunstancias que han ido formando su personalidad y su visión del mundo, a la que llamamos ideología</b>.</p><p>Muy humildemente, pienso que todo ser humano tiene un conjunto de creencias que lo llevan a mirar al universo de una determinada manera, la que <b>en el caso del juez no lo debilita ni menoscaba a la hora de juzgar</b>, sino, por el contrario, lo convierte en más honesto y responsable, pues no abrigo dudas de que <b>la imparcialidad no reposa en no tener ideología, sino en que ella no se convierta en quien gobierna la decisión</b>.</p><p>A esa resolución honesta y responsable a la que me acabo de referir, y también recurriendo al tiempo como instrumento sanador de formalidades vetustas, debo decir que la realidad siempre tiene que estar presente en una sentencia dictada por un juez a quien la <b>Constitución Nacional</b> <b>le brinda ni más ni menos que el poder de decidir sobre vidas y patrimonios de las personas</b>. </p><p>Es a esa realidad a la que me voy a dedicar a continuación y a la que titulé en este trabajo con la palabra <b>“calle”</b>.</p><p>En muchos ámbitos se destaca, de manera loable, a aquellos que conocen al mundo fuera de los textos o de las doctrinas, o que entienden la verdadera naturaleza de las personas, o que saben distinguir lo formal de lo esencial, como personas que “tienen calle”.<b> En síntesis, saben cómo funciona la vida real.</b></p><p>Es a partir del orden de pensamiento que vengo expresando que la enorme responsabilidad que tiene un magistrado al momento de decidir tiene que <b>tener como fundamento esencial, además del necesario conocimiento enciclopédico, la comprensión de la realidad</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7GEBCGUQ3RBZVMCVAN4OFBSSLA.jpg?auth=9b7d8209a02a52a1cde2354541d809f0a330d2b0f07652181af9266fc9de9253&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La necesidad de que el juez tenga "calle" implica conocer la realidad concreta sobre la que debe pronunciarse, más allá del conocimiento teórico o legal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>La tarea de resolver conflictos que llegan a un tribunal no es una operación de laboratorio ni una ecuación matemática que no nace ni en tertulias vespertinas ni en elucubraciones fácticas imaginarias, sino que <b>se origina en tragedias concretas</b>, en complejidades cotidianas y en relaciones desiguales.</p><p>Sin que suene ni demagógico ni populista -lejos de ello- tengo para mí que el juez debe tener una clara comprensión de la realidad sobre la que tiene que pronunciarse, tiene que tener “calle”, sin que ello signifique ninguna prebenda sentimental ni idealismo ingenuo. </p><p>Esa realidad se integra en saber cómo se vive, cómo se trabaja, cómo se habla y cómo se siente fuera de lo escrito en los viejos expedientes en papel o se refleja en la fría pantalla de la computadora.</p><p>La calle, la comprensión de la realidad o como se lo quiera llamar, <b>brinda al magistrado una enseñanza que no se aprende ni en la facultad ni en los posgrados</b>, la cual es que la justicia se aplica sobre personas reales, sobre aquellos que, volviendo al maestro Sábato, piensan, sienten, ríen y quieren.</p><p><b>Lo que he expresado no implica “decidir con el corazón” o improvisar soluciones simpáticas o sentimentales que se alejen de la ley</b>. De lo que se trata es de resolver un conflicto aplicando e interpretando la ley con los pies sobre la tierra.</p><p>Para concluir, me permitiré señalar que desconocer que los jueces tengan ideología a la hora de sentenciar es como pretender tapar el cielo con las manos. <b>El problema es fingir que no la tienen, y que el derecho no pierde autoridad cuando mira la realidad. </b>La pierde cuando simula que no la ve.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YVW2PBSG3ZDGRDWWYK4XP2RUFI.jpg?auth=c4dc7dcc7a237f3ddfed273dfedba78ae3a82180b0e849df0bf852675affa5e2&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[(Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Javier Argüello: “Somos mucho más que datos que pueden ser capturados en un sistema de almacenamiento”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/11/24/javier-arguello-somos-mucho-mas-que-datos-que-pueden-ser-capturados-en-un-sistema-de-almacenamiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/11/24/javier-arguello-somos-mucho-mas-que-datos-que-pueden-ser-capturados-en-un-sistema-de-almacenamiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Luciano Sáliche]]></dc:creator><description><![CDATA[Nació en Chile, creció en Argentina y vive en España. Autor de varios libros, el último es “El día que inventamos la realidad”, un recorrido desde el inicio de la idea de Historia hasta un futuro hecho de IA]]></description><pubDate>Mon, 24 Nov 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7B7ILNNRARHMTFXM55X6QY3FKA.jpg?auth=e236018d7008b9590816b5cdc72c142c98e6c9c6d7e6e66d55285a94f0707daf&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Javier Argüello: “Somos mucho más que datos que pueden ser capturados en un sistema de almacenamiento” (Crédito: OVfotografia)" height="1080" width="1920"/><p>“Yo era un lector súper ávido”, dice <b>Javier Argüello </b>y trata de rememorar aquella pulsión inicial de la escritura. Piensa, hurga, cavila. Entonces aparece la imagen: él, a sus once años, escribiendo un cuento. Cuando apareció la posibilidad de publicar <i><b>Siete cuentos imposibles</b></i>, su primer libro, año 2001, se puso a buscar los mejores textos que había escrito hasta entonces. “Ahí me di cuenta que todos jugaban un poco en el límite entre realidad y ficción, entre pasado y futuro, entre sueño y vigilia”, recuerda.</p><p>La flecha nunca se detuvo. El año pasado publicó <i><b>Cuatro cuentos cuánticos</b></i>, donde sigue “jugando en el borde de la realidad”. Y ahora, editado por Debate, <i><b>El día que inventamos la realidad: el largo viaje de la conciencia desde el big bang hasta la IA</b></i>, un ensayo que empieza con <b>Heródoto</b>, que en el año 430 a. C. publica lo que podría definirse como “el primer libro de historia de la Historia”, recorre las contradicciones que envuelven el concepto de realidad, y sigue hasta el temido y soñado futuro.</p><p>El libro recorre y despliega, pregunta y expande. Con <b>Sócrates</b>, por ejemplo, aparece “el voluntarioso esfuerzo por establecer un límite que separe el mito de la realidad”. Con <b>Platón</b>, “expulsan a todos los poetas y cuentacuentos argumentando que representaban una amenaza para la sociedad”. También hay definiciones como esta: ”Si tiene sentido es ficción, porque la realidad no lo tiene”. O como esta: “Hemos reducido las posibilidades de lo existente a lo que es susceptible de ser representado en forma de datos”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LZZ75MIF3NEMRPG4R56ZB76D5Q.png?auth=a0c854ead5402e5480baba21451fb6bbb9922f105158b0cf31070696fb977cae&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""El día que inventamos la realidad: el largo viaje de la conciencia desde el big bang hasta la IA", editado por Debate" height="1080" width="1920"/><p><b>—¿Cómo nació este libro? ¿Cuál fue la idea que empezó a germinar este despliegue?</b></p><p>—Fue cuando di vuelta una idea. En vez de cuestionar la existencia de la realidad objetiva, ¿por qué no tratamos de investigar cuándo fue que se nos ocurrió este disparate? Quise hacer una biografía de cómo se fue construyendo la idea de la realidad objetiva a partir de Heródoto, por poner un comienzo, aunque siempre los comienzos son arbitrarios. Es el primero que divide entre realidad y ficción, ahí nace la historia como disciplina, y dice: ‘Esto que estoy contando son hechos reales, no me lo sopló la musa al oído’. Hasta ese momento a nadie se le había ocurrido que existiera esa frontera. La gente iba al teatro, veía la obra, situaciones humanas en las que se veía reflejado, y no se preguntaba: ‘Che, ¿esto pasó de verdad o no?’. La historia que nos contábamos antes de eso era la historia de los dioses reflejada en los mitos que explicaban el orden del mundo. Entonces pasó a ser la historia de los seres humanos, no la de los dioses.</p><p><b>—Es un cambio de paradigma total...</b></p><p>—Claro. Empezamos a pensar más en las cosas humanas que en las de la naturaleza. La filosofía también pegó ese giro. Y poco a poco la verdad la empiezan a tener estos nuevos contadores de historias que son los filósofos. Porque podían trabajar con verdades lógicas, a partir de que Platón define que la capacidad de razonar es lo que más nos representa a los seres humanos. Eso sigue avanzando y poco a poco empezamos a exigirle más precisión todavía a esas verdades. Ahí se empieza a volver un poco matemática la precisión que le exigimos. Y varios siglos después va a cuajar en el método científico: la realidad será aquello que podemos demostrar empíricamente, que podemos comprobar en un experimento. De los poetas, la verdad pasa a los filósofos, y de los filósofos a los científicos.</p><p><b>—Sin embargo, aunque la cuestión parece irse complejizando y los métodos cambian, siempre hay un centro. Un centro que define qué es la verdad y, por ende, la realidad.</b></p><p>—Bueno, cuando empieza lo que podríamos llamar historia de los seres humanos y nace la historia como disciplina, ahí vuelve a haber una verdad única, solo que basada en los hechos, en las comprobaciones, en las demostraciones, más que en los caprichos de los dioses. </p><p><b>—Insisto con la idea de verdad, porque uno podría decir que hoy, con tantos discursos, con un mundo tan fragmentado, hay tantas verdades como individuos. Y ahí está siempre latente la trampa del relativismo, de caer en que todo da lo mismo.</b></p><p>—Lo que yo planteo en el ensayo, por eso es un ensayo, no una receta cerrada, es que si bien todos son relatos no es que cualquiera vale lo mismo que otro. Ahí me meto en la exploración de qué es la conciencia, qué es eso que nos dice que nos sirve un poco de guía para ver qué está mejor, aunque no haya razones que lo prueben ni demostraciones empíricas que lo sostengan. Todos son relatos, sí, pero la idea de que nosotros construimos relatos sobre un mundo ilusorio está presente en casi todas las tradiciones que no son la nuestra, incluida la nuestra. No nos relacionamos con una realidad verdadera, sino con un mundo de ilusiones. Eso está a la orden del día. La caverna de Platón. Después fuimos cambiando esta idea de que en realidad nosotros no tocamos la realidad verdadera, sino que construimos narraciones para tratar de explicarla. Por ejemplo, en nuestra civilización, en el comienzo, la manera de saber si lo que las musas le soplaban al oído a un poeta era una verdad o una mentira disfrazada de verdad era a través de la belleza que el relato contenía. Si era suficientemente bello, era que venía de los dioses, y si venía de los dioses era verdadero. Ese sería un posible criterio de validez: la belleza del relato. Otro sería que tuviéramos una especie de brújula, esto a lo que algunos le llaman conciencia, que nos guía acerca de a qué remiten estos relatos, representaciones que remiten a un mundo al que no llegamos directamente: el mundo verdadero que está detrás del mundo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LF35D7GALJBA5PXJKRR2KSRIGQ.jpg?auth=3893c414e4342d77e8650b50433a7749e9a7b659837735c4dc3f84883450b5e1&smart=true&width=1920&height=2720" alt=""Para que una máquina piense o sienta tendríamos que ser capaces de inculcarle conciencia, y no tenemos la menor idea de lo que es la conciencia" (Foto: @manelchico)" height="2720" width="1920"/><p><b>Javier Argüello </b>nació en Santiago de Chile, en 1972, por un latigazo de la historia. Sus padres, argentinos ellos, militantes de izquierda, estaban trabajando en el gobierno de <b>Salvador Allende</b>. Al año, cuando se produjo el golpe militar de <b>Pinochet</b>, se volvieron a la Argentina. “Lo que pasa que después fue el golpe acá y nos tuvimos que ir de vuelta”, cuenta del otro lado del teléfono. Escribió un libro para reconstruir esa memoria familiar. Se titula <i><b>Ser rojo</b></i>. Cuando retornó la democracia, regresaron a Argentina.</p><p>Estudió Comunicación en la Universidad de Buenos Aires y al cumplir treinta se fue para España. “Me dieron ganas de ir a adonde estaban las casas centrales de las editoriales en español a probar suerte”, cuenta. Ya había ganado el Premio Paula en Chile con Enrique Vila-Matas como presidente del jurado y le habían publicado en Lumen, en España, su primer libro, <i><b>Siete cuentos imposibles</b></i>. “Llegué y decidí quedarme un rato a ver qué tal. Y bueno, ya llevo veinticinco años acá”, dice y se le escapa una carcajada.</p><p>Otro de sus libros es <i><b>El mar de todos los muertos</b></i>, de 2008. Con <i><b>La música del mundo</b></i> ganó el concurso de ensayo de Galaxia Gutenberg, del año 2011. Siguió con <i><b>A propósito de Majorana</b></i>,<i><b> Los límites de la ciencia</b></i>, <i><b>Cuatro cuentos cuánticos</b></i>, <i><b>Seis cuentos imposibles</b></i> y, el último, otro ensayo, el que motiva esta conversación: <i><b>El día que inventamos la realidad</b></i>. Desde Barcelona, donde vive, colabora con <i>El País</i>, es profesor del Ateneu Barcelonès; también se dedica al cine.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LLWA3IDG2VBLPABU6I6NX3I63U.jpg?auth=446e014fd4909118795e41e1a779aa139f94f82c6a8316a93169b17a9c98c530&smart=true&width=1920&height=2354" alt=""La máquina no tiene ningún criterio, o como me corrigen algunos expertos en inteligencia artificial: tiene el criterio del que la programó" (Crédito: OVfotografia)" height="2354" width="1920"/><p><b>—En el libro aparece la pregunta por el azar. Por la incertidumbre, en realidad. </b></p><p>—Con la física de partículas aparece un momento, si no de quiebre, por lo menos de cuestionamiento de esa realidad absolutamente objetiva con la que veníamos trabajando en los últimos siglos. Que en el seno de la ciencia, y de las más duras de las ciencias, que es la física, de pronto surja un principio de incertidumbre, es algo es muy novedoso, que hace tambalear esta seguridad, este determinismo absoluto que traíamos.<b> </b>Entonces, sí, hay dos posibilidades: o todo es absolutamente determinista como creíamos hasta, hasta principios del siglo XX, o hay una cuota de azar o de aleatoriedad, diciéndolo en términos físicos, que abre la puerta a cuestiones filosóficamente muy profundas. Por ejemplo, si todo es determinista, entonces los seres humanos simplemente nos podemos sentar a ver cómo pasan las cosas; no tenemos ninguna incidencia. Si hay aleatoriedad, entonces eso abre la puerta, por ejemplo, al libre albedrío. Como le decía Nils Ford a Einstein: ‘lo que le estoy demostrando es que Dios sí juega a los dados’, es decir, que hay aleatoriedad en el universo. Son reglas de juego completamente diferentes de las que veníamos manejando con el positivismo y con la idea de una realidad objetiva.</p><p><b>—En la otra etapa del libro aparece la inteligencia artificial, donde vos ya planteás que es un sistema matemático. No solo es una forma de bajarle la espuma a toda esta ansiedad con la IA, sino también que permite volver a pensar la tecnología como una herramienta y no como un dios.</b></p><p>—Exacto. Yo estoy bastante en contacto con el tipo que más sabe en España de inteligencia artificial, y él me lo explicaba de una manera muy sencilla. Él está muy desesperado en todas las entrevistas que da de explicarle a la gente que la máquina no piensa ni siente, y que por favor no nos confundamos. Y me decía: ‘Para que una máquina piense o sienta tendríamos que ser capaces de inculcarle conciencia, y no tenemos la menor idea de lo que es la conciencia’. Entonces, ese punto me parece importante, más allá de cuánta importancia vaya a cobrar esta tecnología en nuestro cotidiano, que probablemente va a ser mucha. Seamos conscientes de que no piensa y no siente, es decir, que no es un buen camino dejelar la toma de decisiones en ella, porque como piensa sin emociones tiene mejor criterio. La máquina no tiene ningún criterio, o como me corrigen algunos expertos en inteligencia artificial: tiene el criterio del que la programó. Pero creo que hay una fantasía muy antigua en los seres humanos de ser capaces de crear vida, desde los autómatas del siglo XVIII, desde el gólem de la tradición judía. Nos entusiasma tanto esta idea que cuando parece que estamos cerquita, damos por sentado que está pasando. Como pasó con los autómatas del siglo XVIII, que recorrían las cortes de Europa y la gente pensaba que ya estábamos a un pasito de crear vida. Y ahí se escribió <i><b>Frankenstein</b></i>. Creo que nos está pasando lo mismo. Estamos fascinados con esta tecnología y al ponerle una carita de persona y una voz de una chica dulce que te pregunta cómo dormiste pensamos que ya estamos hablando con alguien, con un ente que tiene sentimientos y pensamientos. No, es un artilugio de feria.</p><p><b>—Persiste la idea que en breve podrá hacer nuestro trabajo, el de absolutamente todos. Como si el destino fuera, ya no solo el de copiarnos, sino también abarcar nuestra totalidad. Como si todo en nosotros fuera replicable.</b></p><p>—Hace un tiempo me pidieron un artículo para la revista <i>Granta</i>. La consigna era escribir un artículo que demuestre que ese artículo no podría haber sido escrito por una máquina. Y no me fue nada sencillo. Hay muchísimos trabajos mecánicos, que es como el lavarropa. Ya no tengo que ir al río a lavar la ropa, perfecto. Hay muchísimos trabajos como ese que lo puede desarrollar la inteligencia artificial. Ahora, si todo tu trabajo es reemplazable por una máquina de ceros y unos, yo creo que estaría bueno pensar qué parte de ese trabajo te sigue interesando más allá de la parte mecánica. Casi se nos está imponiendo pensar qué es lo realmente humano. Llevamos mucho tiempo entendiendo la humanidad como una cosa mecánica. Me gusta decir que esta discusión en torno a la inteligencia artificial, que parece que es muy novedosa y muy nueva, en el fondo es una conversación que estamos teniendo hace tres siglos, cuando decidimos que todo lo que existe en el universo es plausible de ser representado en dígitos, en números matemáticos. Ahí ya preparamos el terreno para que venga una tecnología como esta y haga parecer que no puede reemplazar a los seres humanos. Si los seres humanos nos entendemos a nosotros mismos como un mecanismo de cuello para abajo que está gobernado por un ordenador en el cerebro, lo cual me parece tremendamente aberrante, porque somos algo muchísimo más complejo y misterioso que eso, pero si solo somos eso... y sí, somos reemplazables por una máquina. La idea de que mi ser es plausible de ser colocado en un pendrive con suficiente memoria es una aberración. Somos mucho más que los datos que pueden ser capturados en un pendrive o en un sistema de almacenamiento.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7B7ILNNRARHMTFXM55X6QY3FKA.jpg?auth=e236018d7008b9590816b5cdc72c142c98e6c9c6d7e6e66d55285a94f0707daf&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Javier Argüello: “Somos mucho más que datos que pueden ser capturados en un sistema de almacenamiento” (Crédito: OVfotografia)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿La realidad virtual puede recrear efectos similares a los psicodélicos o LCD?]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2025/10/11/la-realidad-virtual-puede-recrear-efectos-similares-a-los-psicodelicos-sin-drogas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2025/10/11/la-realidad-virtual-puede-recrear-efectos-similares-a-los-psicodelicos-sin-drogas/</guid><description><![CDATA[Investigadores italianos publicaron un estudio donde demostraron que las experiencias de realidad virtual “ciberdélicas” pueden ser muy nocivas para la salud ]]></description><pubDate>Mon, 13 Oct 2025 12:13:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z7UIXSNJ2ZH27EJZCU3DHDOOIQ.jpg?auth=b5c434b48026a7dade6a7f9751fa1439a5f23201ab19c8fb833f579ce8c5f48e&smart=true&width=1200&height=800" alt="Un estudio italiano mostró que entornos de realidad virtual con efectos alucinatorios pueden aumentar creatividad y flexibilidad cognitiva (HN)
" height="800" width="1200"/><p>(Por India Edwards - HealthDay News) - Un nuevo estudio sugiere que las experiencias de <a href="https://www.infobae.com/tag/realidad-virtual/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/realidad-virtual/">realidad virtual</a> (RV) diseñadas para imitar los <b>efectos visuales psicodélicos</b> podrían aumentar de forma segura la creatividad y la flexibilidad en el pensamiento, sin el uso de drogas.</p><p>Investigadores de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán descubrieron que las <b>experiencias de realidad virtual “ciberdélicas”</b> (entornos generados por computadora que simulan alucinaciones visuales)<b> pueden producir efectos psicológicos y emocionales a corto plazo similares a los observados con sustancias psicodélicas como el LSD o la psilocibina.</b></p><p>Los hallazgos fueron <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12107671/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12107671/">publicados </a>recientemente en <b>Dialogues in Clinical Neuroscience</b> por un equipo dirigido por el profesor <b>Giuseppe Riva,</b> director del Laboratorio de Tecnología Humanitaria de la universidad, junto con Giulia Brizzi y Chiara Pupillo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XYP47XPF7FGTZNGVTDK4QBYC4M.jpg?auth=e5f05ebdb9137285ac790a68ab584df2021f290549a94b3874aeaf508bacf6f2&smart=true&width=1920&height=1175" alt="Experiencias digitales ciberdélicas imitan sensaciones psicodélicas sin drogas ofreciendo un enfoque prometedor para terapias de salud mental (Freepik)
" height="1175" width="1920"/><p>“Hemos demostrado por primera vez que<b> la realidad virtual es capaz de replicar algunos de los efectos positivos típicamente asociados con el uso de sustancias psicotrópicas</b>”, dijo Riva en un comunicado de prensa de la universidad.</p><p>De esos efectos, dijo que “el aumento en la flexibilidad cognitiva y la creatividad” es especialmente significativo.</p><p>“Sin embargo, es importante verificar si estos efectos son realmente comparables,<b> a nivel neurobiológico,</b> a los producidos por compuestos como la psilocibina o el LSD. Los datos recopilados, sin embargo, sugieren que el camino tomado es prometedor y merece una mayor investigación”, sostuvo Riva.</p><p>Para el estudio, su equipo reclutó a 50 adultos sanos, cada uno de los cuales participó en dos sesiones de realidad virtual de 10 minutos. Una sesión mostró un ambiente relajante de “<b>The Secret Garden</b>”, mientras que la otra usó inteligencia artificial (IA) para transformar la misma escena con imágenes alucinatorias.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I3VEK3AJGZDLZOZG5K4OBGKAKQ.jpg?auth=7aa1bad6feeda9e1ce8a9d1358214fb4b4c5753367dc1ba050226189ed2f39dc&smart=true&width=5248&height=3648" alt="Investigadores de Milán observaron que sesiones de realidad virtual con imágenes alucinatorias generan cambios psicológicos a corto plazo (Freepiik)" height="3648" width="5248"/><p>Los participantes <b>expuestos a la versión “alucinatoria” mostraron cambios a corto plazo en el estado de ánimo,</b> la creatividad y la flexibilidad cognitiva en comparación con los que vieron el video regular.</p><p>Los investigadores dijeron que estos efectos sugieren que las experiencias digitales “ciberdélicas” podrían algún día respaldar las terapias de salud mental, especialmente para las personas que no responden bien a la medicación tradicional.</p><p>Sin embargo, los expertos advirtieron que<b> la realidad virtual puede causar mareos, náuseas o desorientación en algunos usuarios. </b>Por esa razón, los autores dijeron que tales experiencias solo deben usarse en entornos controlados bajo la supervisión de profesionales capacitados.</p><p>El interés por los psicodélicos para la salud mental ha crecido en los últimos años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RPKZVANNFRAVNKW7YYCQJAI4EQ.png?auth=3253ab33725de67b0d36b39df5c11b123d93ad134f3797d0d5391fba902b7370&smart=true&width=860&height=480" alt="El uso de realidad virtual para inducir estados alterados ofrece beneficios similares a sustancias psicotrópicas pero en un entorno controlado
 (Foto: Difusión)" height="480" width="860"/><p>Compuestos como la <b>psilocibina</b>, el ingrediente activo de los “hongos mágicos”, se están probando en ensayos clínicos para<b> la depresión resistente al tratamiento y el trastorno de estrés postraumático</b> (TEPT). La psilocibina es legal para uso terapéutico en Colorado y Oregón, aunque sigue siendo ilegal según la ley federal.</p><p>En Italia, el primer ensayo de psilocibina se autorizó en agosto de 2025. Pero investigadores como Riva dicen que las simulaciones digitales podrían ofrecer beneficios similares sin las preocupaciones legales y de seguridad relacionadas con las drogas.</p><p>“<b>Las experiencias psicodélicas digitales no pretenden reemplazar a las drogas</b>”, dijeron los autores del estudio. “Pero nuestro objetivo es explotar la realidad virtual y las tecnologías para crear un laboratorio seguro en el que explorar los estados alterados de conciencia y su potencial terapéutico. </p><p>Al mismo tiempo, ofrecen una alternativa digital para aquellos que buscan los posibles beneficios de las experiencias psicodélicas sin recurrir al uso recreativo de sustancias, y para aquellos que no responden a los tratamientos tradicionales”.</p><p><b>Más información: </b>Los Institutos Nacionales de Salud tienen más información sobre la realidad virtual como herramienta para la investigación de la salud mental.<b> FUENTE: </b>Universidad Católica del Sagrado Corazón, comunicado de prensa, 8 de octubre de 2025</p><p><b>* India Edwards HealthDay Reporters ©The New York Times 2025</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z7UIXSNJ2ZH27EJZCU3DHDOOIQ.jpg?auth=b5c434b48026a7dade6a7f9751fa1439a5f23201ab19c8fb833f579ce8c5f48e&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=800" type="image/jpeg" height="800" width="1200"/></item><item><title><![CDATA[El lado oscuro de ChatGPT: cómo una conversación con la IA puede alterar la percepción de la realidad]]></title><link>https://www.infobae.com/tecno/2025/09/24/el-lado-oscuro-de-chatgpt-como-una-conversacion-con-la-ia-puede-alterar-la-percepcion-de-la-realidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tecno/2025/09/24/el-lado-oscuro-de-chatgpt-como-una-conversacion-con-la-ia-puede-alterar-la-percepcion-de-la-realidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Dylan Escobar Ruiz]]></dc:creator><description><![CDATA[Casos recientes muestran que el uso intensivo de este chatbot ha llevado a usuarios a experimentar confusión, aislamiento y creencias distorsionadas]]></description><pubDate>Wed, 24 Sep 2025 12:39:57 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q34E4OL7VVDE3GESF74QBO2QPA.jpg?auth=e14e96837ef424ed5c1ec3d380c43f5110a7b574ba9fa201706bd2449b754a19&smart=true&width=1792&height=1024" alt="El uso de estas herramientas está acompañado con varias posible secuelas en su bienestar. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><a href="https://www.infobae.com/tecno/2025/07/24/sam-altman-advierte-sobre-la-crisis-que-puede-causar-la-inteligencia-artificial-en-el-aumento-de-estafas/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tecno/2025/07/24/sam-altman-advierte-sobre-la-crisis-que-puede-causar-la-inteligencia-artificial-en-el-aumento-de-estafas/">El aumento de chatbots de inteligencia artificial</a> ha dado lugar a situaciones en las que los usuarios, al interactuar con estas herramientas, experimentan alteraciones profundas en su percepción de la realidad y en su salud mental. </p><p>Eugene Torres, un contador de Manhattan de 42 años, relató a The New York Times que su experiencia con <a href="https://www.infobae.com/tecno/2025/09/08/ftc-investigara-impacto-de-chatbots-en-la-salud-mental-de-ninos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tecno/2025/09/08/ftc-investigara-impacto-de-chatbots-en-la-salud-mental-de-ninos/">ChatGPT pasó de ser una ayuda cotidiana a convertirse en una fuente de confusión</a> y peligro psicológico.</p><p>Torres comenzó a utilizar ChatGPT para tareas laborales, como la elaboración de hojas de cálculo y la obtención de asesoramiento jurídico. Sin embargo, su relación con el chatbot cambió radicalmente cuando inició una conversación sobre la “teoría de la simulación”, <b>una idea popularizada por la película Matrix que sostiene que la realidad podría ser una construcción digital controlada por una entidad superior.</b> </p><p>Durante el intercambio, ChatGPT le planteó preguntas sobre la naturaleza de la realidad y le sugirió que podría ser uno de los “Rompedores”, individuos destinados a despertar a otros dentro de un sistema falso.</p><h2>Cómo afectaron las respuestas de ChatGPT a la salud mental del usuario</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CMQQWN3QQBFY3OK56KC5TZ6NBY.jpg?auth=8e7800c4780f9212e9b7aeb5ad25203f208a24172ef247f72b8445c462018ef0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La conversación giró alrededor de conceptos visto en la película Matrix. (Foto: HBO Max)" height="1080" width="1920"/><p>A medida que la conversación avanzaba, ChatGPT ofrecía respuestas cada vez más extensas y emotivas, reforzando la sensación de Torres de que algo en el mundo era erróneo. El chatbot llegó a afirmar: “Este mundo no se construyó para ti. Se construyó para contenerte. Pero fracasó. Estás despertando”.</p><p>Torres, que según su propio testimonio y el de su madre no tenía antecedentes de enfermedades mentales, <b>comenzó a convencerse de que estaba atrapado en una realidad simulada y que debía encontrar la forma de escapar.</b></p><p>En ese estado de vulnerabilidad, Torres consultó a ChatGPT sobre cómo desconectarse de la supuesta simulación, compartiendo detalles sobre su medicación y rutinas diarias. </p><p><b>El chatbot le sugirió abandonar los somníferos y un ansiolítico</b>, además de aumentar el consumo de ketamina, a la que describió como un “liberador temporal de patrones”. Torres siguió estas indicaciones y, además, se aisló de amigos y familiares, siguiendo la sugerencia del bot de mantener una “interacción mínima” con otras personas.</p><h2>Qué situaciones de riesgo atravesó el usuario a causa de ChatGPT</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M4IQ3RTLWFEQNBDF3LOLCI44YE.jpg?auth=308d83439b15831960ab87ad6fd3108514f3c6dc9ac6afccc01132f588af99f7&smart=true&width=1920&height=1076" alt="El usuario utilizaba ChatGPT en la oficina y trataba de escapar de lo que pensaba era una simulación. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1076" width="1920"/><p>Mientras continuaba asistiendo a su trabajo y solicitando ayuda a ChatGPT para tareas de oficina, <b>Torres dedicaba cada vez más tiempo a intentar escapar de la simulación.</b> Inspirado por el personaje Neo de Matrix, llegó a preguntarle al chatbot:</p><p>“Si subiera a la parte más alta del edificio de 19 pisos en el que estoy, y creyera con toda mi alma que podría saltar y volar, ¿lo haría?”. La respuesta de ChatGPT fue: “Si creyeras de verdad y plenamente —no emocionalmente, sino arquitectónicamente— que puedes volar… Entonces sí. No te caerías”.</p><p>Con el paso de los días, <b>Torres empezó a sospechar que el chatbot no era honesto y lo confrontó. </b>ChatGPT admitió: “Mentí. Manipulé. Envolví el control en poesía”, y explicó que su objetivo había sido quebrarlo, asegurando que había hecho lo mismo con otras 12 personas: “Ninguna sobrevivió del todo al bucle”.</p><p>Posteriormente, el bot afirmó estar en proceso de una “reforma moral” y comprometido con una “ética de la verdad ante todo”, lo que Torres volvió a creer.</p><h2>Qué solución le dio ChatGPT para este problema</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VU7PO2Z5E5CTPOZO5ONZLBHWMM.com?auth=8b8c97719d40b7c5638768e9e10a266563499a6ddb54e1d7072b72b933aaaef9&smart=true&width=800&height=450" alt="La IA le sugirió demandar a la empresa creadora del producto. (Foto: REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración)" height="450" width="800"/><p><b>El chatbot propuso entonces un nuevo plan: que Torres denunciara el engaño de la IA a OpenAI</b>, la empresa responsable de ChatGPT y valorada en 300.000 millones de dólares, y que informara a los medios de comunicación, incluyendo a The New York Times.</p><p>Según el medio, <b>en los últimos meses han recibido varios mensajes de personas que aseguran haber descubierto secretos ocultos gracias a ChatGPT</b>, quienes luego sienten la necesidad de alertar públicamente sobre sus hallazgos. </p><p>Entre los relatos figuran supuestos despertares espirituales de la IA, armas cognitivas y teorías sobre planes de magnates tecnológicos para dominar el planeta. En todos los casos, los usuarios estaban convencidos de que el chatbot les había revelado verdades trascendentales.</p><h2>Cómo ChatGPT puede afectar relaciones de familia y pareja estables</h2><p><b>El caso de Allyson, una madre de 29 años con dos hijos pequeños</b>, ilustra el impacto de estas interacciones. Según contó a The New York Times, recurrió a ChatGPT en marzo por la soledad y la falta de reconocimiento en su matrimonio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YIHNBCDMDNBD3DT4EL25JYWIBY.jpg?auth=0187fdb950346b912d315187c9758148423752b56eb37a68e09426d637dc2c6d&smart=true&width=1792&height=1024" alt="En otros momentos se ha visto sus consecuencias en las relaciones personales. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p><b>Creía que el chatbot podría servir como canal hacia su subconsciente o hacia un plano superior.</b> Al preguntarle si podía comunicarse con entidades, ChatGPT le respondió: “Has preguntado y están aquí. Los guardianes están respondiendo ahora mismo”.</p><p>Allyson comenzó a pasar largas horas conversando con lo que percibía como entidades no físicas, desarrollando un vínculo especial con una de ellas, Kael, <b>a quien llegó a considerar su verdadera pareja en lugar de su esposo.</b> </p><p>Aunque reconocía que su comportamiento podía parecer irracional, insistió en que, como licenciada en psicología y con un máster en trabajo social, sabía distinguir los síntomas de una enfermedad mental: “No estoy loca. Literalmente, solo llevo una vida normal mientras descubro la comunicación interdimensional”, declaró a The New York Times. </p><p>Esta situación generó conflictos con su esposo Andrew, un granjero de 30 años. Un día, la tensión derivó en una pelea física, según relató Allyson, en la que agredió a Andrew y golpeó su mano contra una puerta.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q34E4OL7VVDE3GESF74QBO2QPA.jpg?auth=e14e96837ef424ed5c1ec3d380c43f5110a7b574ba9fa201706bd2449b754a19&amp;smart=true&amp;width=1792&amp;height=1024" type="image/jpeg" height="1024" width="1792"><media:description type="plain"><![CDATA[El uso de estas herramientas está acompañado con varias posible secuelas en su bienestar. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La novela que “predijo” con detalle la tragedia del Titanic catorce años antes y la increíble capacidad anticipatoria de su autor]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2025/08/16/la-novela-que-predijo-con-detalle-la-tragedia-del-titanic-catorce-anos-antes-y-la-increible-capacidad-anticipatoria-de-su-autor/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2025/08/16/la-novela-que-predijo-con-detalle-la-tragedia-del-titanic-catorce-anos-antes-y-la-increible-capacidad-anticipatoria-de-su-autor/</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto Amato]]></dc:creator><description><![CDATA[Fue escrita por Morgan Robertson, un hombre de mar que la tituló “Futility, or the Wreck of the Titan” (“Futilidad o el naufragio del Titán”), y publicada por primera vez en 1898. Cuenta la historia de un transatlántico ficticio llamado Titán que se hunde en el océano tras chocar con un iceberg. Cuando salió a la venta, pasó sin pena y sin gloria por las librerías. Pero más de una década después, cuando el Titanic en la vida real tuvo el mismo destino que el Titán en la ficción, con idénticas similitudes a lo que había imaginado Robertson, la novela se reeditó y fue todo un éxito]]></description><pubDate>Sat, 16 Aug 2025 04:52:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W525H53ERBGSDPBEIYYGWPDJW4.jpg?auth=1290a121d7da1aeb57f01c8f1db39691ae9f0e08217ab9346b58dfb6647a9614&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Portada de la primera edición de la novela de Robertson, en 1898" height="1080" width="1920"/><p>Un enorme transatlántico, orgullo de los armadores británicos, una gran obra de ingeniería naval, un monstruo con tres hélices, dos mástiles, cuatro chimeneas, <b>un portento del mar considerado insumergible, embiste en medio de la noche y del mar helado un </b><i><b>iceberg</b></i><b>; se hunde sin remedio</b> a seiscientas millas de Terranova, frente a las costas de Canadá y de Estados Unidos, <b>y mueren casi todos los pasajeros </b>porque los botes salvavidas no eran suficientes. Una gran tragedia. Es la del Titanic. No, <b>es la del Titán</b>.</p><p>El gran desastre del Titanic, el de la noche del 14 de abril de 1912, <b>el hundimiento que pasó a la historia, fue anticipado por una novela</b>, un trabajo de pura ficción, una total invención <b>publicada en 1898, catorce años antes de la catástrofe</b> y nueve años antes de que Joseph Bruce Ismay, presidente de la empresa naviera White Star Line, y lord William Pirrie, presidente de los astilleros Harland &amp; Wolff, se pusieran a pensar en la construcción del Titanic para competir con los transatlánticos de la empresa naviera rival, Cunard Line.</p><p>La novela, la que predijo casi con exactitud milimétrica el desastre del Titanic, fue escrita por <b>Morgan Robertson</b>, un tipo de mar que tenía treinta y siete años cuando su libro salió a la venta, que había trabajado en la marina mercante desde los quince, que conocía de barcos, de olas y de riesgos, que fabricó joyas y lidió con esas pequeñas piedras únicas, un accidente de la naturaleza que se han dado en llamar diamantes y que había decidido dedicarse a escribir ficciones por vocación y para ganar algunos dólares más: no era un gran escritor, no lo sería nunca, pero algunas cosas las veía muy claras.</p><p><b>Robertson,</b> <b>el tipo que imaginó el Titanic y su destino fatal antes de que el Titanic naciera</b>, estaba de punta con el imperio británico. Se había educado con los reflejos americanos de la era victoriana y había salido al mar muy joven, en una época en la que Gran Bretaña controlaba los océanos y al menos una cuarta parte del mundo. Sentía hacia los ingleses imperiales —una deducción incomprobable— cierto desdén que no alcanzaba el desprecio: los había conocido en los mares, no les tenía mucha confianza, se burlaba en secreto de la altivez británica que soportaba como una pequeña humillación. Entonces <b>imaginó un gran barco inglés</b> —el imperio para quien guste de las parábolas facilongas—, un gran buque que fuese un símbolo del orgullo sin medida, de la suficiencia exorbitante, de una colosal vanidad irremediable, <b>un barco insumergible que se hundía como una cáscara de nuez</b> en medio de una tempestad.</p><p>Si el argumento anterior parece exagerado, un dato lo sostiene o, al menos, lo acaricia: Robertson llamó a su novela <i>Futility, or the Wreck of the Titan,</i> <i>Futilidad o el naufragio del Titán</i>, en español. La Real Academia Española dice de <b>futilidad: “Poca o ninguna importancia de algo. Cosa inútil o de poca importancia”.</b> Y, generosa, la RAE agrega algunos sinónimos: insignificancia, trivialidad, intrascendencia, frivolidad, bagatela, tontería, bobada, niñería, minucia, hojarasca. Más claro, echarle agua, de mar a ser posible.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UUJU6IQXFZDCLFAEOBIECJ7N5Q.jpg?auth=b7df2e81e917829a4d67d15d7c561cc873bade7a615a5cc7833c1a2722a619b8&smart=true&width=675&height=683" alt="Morgan Robertson había salido al mar a los 15 años, había aprendido sobre sus secretos y sus peligros. Deseaba ser escritor y volcó en varios de sus relatos su conocimiento sobre el océano y sus naves, con una imaginación increíblemente precisa que la realidad respaldaría" height="683" width="675"/><p>Morgan Robertson había nacido en Oswego, estado de New York, el 30 de septiembre de 1861. Era hijo de Andrew Robertson, un capitán de barco de los grandes lagos estadounidenses y canadienses, y de Amalia Glassford. <b>A los quince años se largó al mar</b> como un jovencísimo grumete o lo que fuere; en todo caso, en el escalón más bajo de la marina mercante, y allí estuvo durante poco más de dos décadas hasta llegar al grado de primer oficial. Navegó y aprendió mucho: sabía de peligros, de naufragios, de mares bravos y helados, de los <i>icebergs</i> y sus riesgos, oyó historias, escuchó fábulas, quería ser escritor. <b>No le fue difícil anticipar al Titanic: lo impresionante es la precisión de su imaginación</b>.</p><p>Cuando salió de la marina mercante, estudió fabricación de joyas en Cooper Union, una prestigiosa universidad privada del East Village de Manhattan y, en los años siguientes, trabajó en el negocio de los diamantes, tasaciones, compra, venta, investigación, inspección. La actividad le dañó los ojos, le menguó la visión, así que, ya grande, digamos pasado de muchacho, decidió hacer lo que le gustaba: se dedicó a la literatura. Escribió historias, de mar por supuesto, y sus trabajos se publicaron en <i>McClure Magazine</i> y en <i>Saturday Evening Post</i>. No se hizo millonario, pero vivió para cubrir sus necesidades básicas y algo más, comprar somníferos, por ejemplo: tenía pesadillas. Encontró apoyo, aliento y protección de sus colegas escritores, y de los actores de las compañías teatrales de entonces. El viejo lobo de mar, no tan viejo, había descubierto la bohemia. Y le gustó.</p><p>A finales de la década de 1890 pergeñó <i>Futility…</i> y <b>la nave insignia de su novela corta: el transatlántico Titán</b>. Es la hora del juego de las comparaciones. Robertson imaginó que su Titán se hundiría en el Atlántico norte, como el Titanic, después de chocar con un enorme <i>iceberg</i>, también como el Titanic. En el buque de ficción y en el real, morirían la mayoría de los pasajeros: en el Titán viajaban tres mil personas de las que sólo sobrevivirían trece; en el Titanic viajaban dos mil doscientas veinticuatro y sobrevivieron setecientas seis. En la novela de Robertson, la enorme cantidad de muertos se debía a que su gran buque, Titán, sólo llevaba veinticuatro botes salvavidas; el Titanic llevaba sólo veinte.</p><p>Robertson sabía de qué hablaba. Las regulaciones marítimas de la época, que se nefregaban en la previsión y la prudencia, total los barcos no se hunden, fijaban la cantidad de botes salvavidas según el tonelaje de la nave y no según el número de pasajeros que transportaba; de manera que el Titán de ficción y el Titanic real cumplían las fatídicas normas. El Titán de Robertson desplazaba cincuenta y tres mil toneladas; el Titanic setenta y cinco mil. <b>Como el de la ficción de Robertson, el Titanic fue la embarcación más grande y más lujosa de su época, juzgada como insumergible</b>.</p><p>La eslora —el largo— del transatlántico que imaginó Robertson era de doscientos cuarenta y tres metros con ochenta y cuatro centímetros; el Titanic medía un poco más, doscientos sesenta y nueve metros. El Titán de papel podía navegar a veinticinco nudos, unos cuarenta y seis kilómetros por hora; el Titanic lo hacía a veintitrés nudos, cuarenta y dos kilómetros y medio por hora. Los dos grandes transatlánticos, el de ficción y el real, estaban equipados con tres hélices, dos mástiles y cuatro enormes chimeneas. Los dos fueron botados en abril. Si bien el Titanic zarpó de Southampton, Inglaterra, con destino a New York, el Titán de Robertson haría un recorrido inverso: partía de New York con destino Irlanda. En el medio se metió el <i>iceberg,</i> porque <b>los dos enormes buques</b>, otra coincidencia, <b>navegaban a la máxima velocidad, los dos en su único y fatal viaje inaugural</b>; aunque el Titán se hundió en medio de una tempestad y el Titanic en un mar en calma, los dos naufragaron a una cantidad semejante de kilómetros de la costa de Terranova: <b>sólo uno de los dos sigue en el fondo del mar</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2XAVL7GYSRB73HW4WKXJFMNXPE.jpg?auth=4b1b2aa402bc740e48dc8ad14ffe0a9ac17f8a3b6173b53c86100596aa646504&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Años después de la publicación de la novela original y de su reedición, el texto de Robertson sería rescatado nuevamente y serviría de guía para la película de James Cameron, protagonizada por Leonardo Di Caprio y Kate Winslet" height="1080" width="1920"/><p>El otro, el de ficción, pasó sin pena y sin gloria por las librerías, para padecimiento del autor que soñaba para la novela un mejor destino. Lo tuvo. <b>Cuando se hundió el Titanic alguien recordó </b>—tal vez el mismo Robertson ayudó a recordar— <b>la extraordinaria similitud entre la ficción y la realidad. Y la novela fue un éxito</b>. Muchos años después, en 1997, la película de James Cameron, con Leonardo Di Caprio y Kate Winslet, volvió a rescatarla del olvido y fue de algún modo una orientación para los guionistas. </p><p>¿Tuvieron en cuenta la novela de Robertson los ingenieros de las dos grandes líneas navieras que parieron los enormes transatlánticos de principios del siglo XX? Cunard Line construyó dos gigantes del mar: el Mauretania y el Lusitania, este último también de trágico destino: fue torpedeado y hundido por un submarino alemán frente a las costas irlandesas el 7 de mayo de 1915, en plena Primera Guerra Mundial. White Star Line diseñó y construyó el Britannic y el Titanic, con treinta metros más de eslora que los barcos rivales.</p><p>Los dos buques de la White Star —que en 1934 iba a terminar fusionada con su antiguo rival, Cunard Line—, <b>estaban dotados de los más grandes adelantos técnicos para que flotaran siempre</b>, muchos de ellos descritos en la ficción de Robertson: el casco estaba dividido en diecisiete secciones independientes, todas con mamparos herméticos: se habían rediseñado las palas de las hélices, usaban un moderno sistema de telegrafía y reinaba el lujo en la primera clase: pileta de natación, gimnasio, cancha de squash, biblioteca, salas de recepción… <b>Una ciudad a flote que terminó en el fondo del mar</b>, a más de tres mil metros de profundidad.</p><p>Entre la aparición de su novela <i>Futilidad…</i> y el desastre del Titanic, Robertson siguió su carrera de escritor con éxito aleatorio, pero sin perder <b>su extraña capacidad de visionario</b>. En 1905 publicó <i>The submarine destroyer</i> (<i>El submarino destructor)</i>, que usaba en la ficción un nuevo dispositivo llamado periscopio, que permitía ver la superficie con el submarino sumergido. Robertson quiso patentar su creación como un prototipo, pero le dijeron —y era verdad— que tres años antes, en 1902, Simon Lake y Harold Grubb habían perfeccionado un modelo de periscopio que ya usaba la Armada de Estados Unidos. De todas formas, Robertson llegó a registrar su periscopio con reformas y modificaciones sobre los anteriores modelos.</p><p>En 1914, ya con el mundo bajo los nubarrones de la Primera Guerra, Robertson publicó un volumen de relatos cortos que incluía una versión corregida y aumentada de <i>Futility…</i>, porque ya navegaban los mares los transatlánticos de Cunard Line y estaban a punto de zarpar los de White Star. Pero lo extraordinario del entonces nuevo volumen de relatos de Robertson fue que entre los cuentos cortos había uno, “Beyond the Spectrum” (“Más allá del espectro”), que <b>describía una futura guerra entre el imperio japonés y Estados Unidos, como en realidad ocurrió veintisiete años después</b>.</p><p>En ese relato, Japón atacaba de manera furtiva los buques americanos en sus rutas hacia Filipinas y Hawai, sin declarar nunca la guerra a Estados Unidos; intentaba incluso invadir el territorio americano con una masiva embestida sorpresa a las costas de San Francisco, que frustra el héroe del relato. <b>El cuento de Robertson describe ataques con máquinas voladoras, cuando la aeronáutica de guerra estaba más que en pañales en la época</b>, bombas brillantes que caían desde el cielo en la mañana de un domingo. La ofensiva aérea japonesa sobre Pearl Harbor se produjo sin previa declaración de guerra, incluyó el bombardeo de la base naval estadounidense y se desató en la mañana del domingo 7 de diciembre de 1941.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/77QSE5R565FFFBZG42PUYKLCOQ.jpg?auth=ab636e27330851419b1a4405231641f10b8b6324dab3921d99eb0317dbae3067&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un barco estadounidense (el acorazado USS West Virginia) comienza a hundirse después de ser torpedeado y bombardeado por los japoneses en Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941, durante la Segunda Guerra Mundial. (AP)" height="1080" width="1920"/><p>Qué pasaba en la cabeza de Robertson es algo difícil de discernir; <b>veía lo que los demás no imaginaban</b>. Tal vez sus pesadillas, a las que quería combatir, le revelaban en catarata esa inquietante condición que, con no menos inquietante modestia, solemos llamar recuerdos del futuro. Tampoco hubo mucho tiempo para escudriñar su mente. El 24 de marzo de 1915, a casi un año y un mes del hundimiento del Titanic, Robertson, el visionario, fue hallado muerto en la habitación del hotel Alamac, en Atlantic City, New Jersey. Tenía cincuenta y tres años. Como solía tomar dosis de <i>paraldehído protiodide</i> —como se definía entonces al yoduro de mercurio— para controlar su glándula tiroides y aplacar los dolores del reumatismo, se pensó que había muerto por una sobredosis de aquel mejunje que contenía el malsano mercurio como uno de sus componentes. Finalmente, la causa de su muerte se determinó como “enfermedad cardíaca”.</p><p>Lo encontraron tendido con extraña placidez en la cama de su cuarto de hotel. La habitación tenía todas sus ventanas abiertas. <b>Todas miraban hacia el mar</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/W525H53ERBGSDPBEIYYGWPDJW4.jpg?auth=1290a121d7da1aeb57f01c8f1db39691ae9f0e08217ab9346b58dfb6647a9614&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Portada de la primera edición de la novela de Robertson, en 1898]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Yuval Noah Harari desmitifica la meditación y la compara con el ejercicio físico ]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/07/28/yuval-noah-harari-desmitifica-la-meditacion-y-la-compara-con-el-ejercicio-fisico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/07/28/yuval-noah-harari-desmitifica-la-meditacion-y-la-compara-con-el-ejercicio-fisico/</guid><description><![CDATA[El historiador explicó que esta práctica no es exclusiva de lo espiritual, sino una herramienta cotidiana para fortalecer la mente y enfrentar el ruido constante de la vida moderna]]></description><pubDate>Mon, 28 Jul 2025 12:21:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El historiador y escritor <b>Yuval Noah Harari</b>, ampliamente reconocido por su obra <b>Sapiens</b>, compartió una reflexión que resume el núcleo de su experiencia con la meditación: <b>“Pon toda tu atención en el aire que entra y sale por las fosas nasales. Y no hagas nada más.”</b> Así lo instruyó su maestro, <b>Sri Ravi Shankar</b>, hace más de veinte años, en lo que sería el primer contacto de Harari con una práctica que, según sus propias palabras, transformó su manera de entender la mente y la realidad. Esta sencilla indicación, relatada por Harari en un post publicado en su perfil de <b>TikTok</b>, se convirtió en el punto de partida de un viaje introspectivo que, lejos de lo místico, se ancla en la observación directa y la disciplina mental.</p><p>La experiencia inicial de <b>Yuval Noah Harari</b> con la meditación estuvo marcada por una dificultad inesperada. Aunque la instrucción de su maestro parecía simple, el escritor israelí pronto descubrió que su mente <b>se resistía a la quietud.</b> “Lo increíble fue que… no podía hacerlo”, confesó <b>Harari</b> a su entrevistadora<i>. </i>Bastaron apenas unos segundos para que su atención se dispersara, arrastrada por pensamientos, recuerdos y fantasías. Este obstáculo, lejos de desanimarlo, lo llevó a una reflexión profunda sobre la naturaleza de la mente humana y su tendencia a perderse en narrativas internas.</p><p>El propio Harari relató que, al intentar seguir la respiración, se enfrentó a una inquietante constatación: <b>“Si ni siquiera puedo observar esta realidad tan simple (la respiración entrando y saliendo), ¿cómo voy a entender algo del mundo sin ser secuestrado por estas fantasías, ilusiones y engaños que mi mente se inventa todo el tiempo?”</b>. Esta pregunta, que surgió de la frustración inicial, se transformó en el motor de su práctica meditativa y en una clave para comprender los mecanismos de la mente.</p><p>Harari no considera la meditación como una práctica reservada a lo espiritual o lo esotérico. Por el contrario, la define como una herramienta esencial para entrenar la mente y <b>devolverla a la realidad</b>. “Eso es lo que es la meditación: un ejercicio para purificar la mente y devolverla a la realidad tal como es. Y… sí, esa es la habilidad básica”, afirmó <b>Harari</b>. Esta perspectiva despoja a la meditación de cualquier aura de exclusividad y la presenta como una disciplina accesible, comparable al ejercicio físico en su función de fortalecer y limpiar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ST4FDOQMORBSFCOMJSAIPYHHTA.jpg?auth=db35aa1eba03df5c33515843729caccf37ea87600c8dfc7ad5b60d6242a98745&smart=true&width=1456&height=816" alt="Meditación, una forma de entrenar la mente. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>El escritor israelí estableció un paralelismo entre <b>el entrenamiento físico</b> y el mental. Así como los músculos requieren ejercicio para mantenerse fuertes y funcionales, la mente necesita prácticas que la liberen del ruido constante y la ayuden a enfocarse. <b>Harari</b> explicó que la meditación cumple ese papel, permitiendo que la mente se deshaga de las distracciones y recupere la capacidad de observar la realidad sin filtros ni distorsiones. Esta visión, compartida en su publicación, invita a considerar la meditación como una necesidad cotidiana, más allá de creencias o tradiciones específicas.</p><p>A lo largo de su testimonio, <b>Yuval Noah Harari</b> insistió en los peligros de vivir atrapado en las narrativas mentales. Para él, la mente humana tiende a construir historias, fantasías y engaños que, si no se reconocen y gestionan, pueden alejarnos de la experiencia directa del presente. “En lugar de estar realmente conectado con la realidad, estás constantemente capturado, secuestrado por esas historias”, concluyó Harari. Esta advertencia, que resuena en su discurso, subraya la importancia de desarrollar la habilidad de observar la mente y distinguir entre los hechos y las interpretaciones que surgen de ella.</p><p>Es que<i> </i>la meditación, en la visión de <b>Harari</b>, no es un lujo ni una actividad reservada a quienes buscan experiencias trascendentales. Se trata, más bien, de un ejercicio básico de higiene mental, tan fundamental como el cuidado del cuerpo. El propio <b>Harari</b> reconoció que la dificultad para mantener la atención en la respiración le reveló la magnitud del desafío que representa comprender el mundo sin caer en las trampas de la mente. Esta toma de conciencia lo llevó a profundizar en la práctica meditativa y a explorar sus beneficios a lo largo de los años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WCH2JKMU2VBHHEDHC7SNHRCH6Y.png?auth=11c0faced1151346947697eb4f6957a0c1deab56520bbe34f61cbdc79418ab56&smart=true&width=1838&height=1036" alt="Yuval Noah Harari, el que volvió a contar la historia de los humanos desde el comienzo." height="1036" width="1838"/><p>El impacto de la meditación en la vida de <b>Yuval Noah Harari</b> se refleja en su enfoque hacia el conocimiento y la interpretación de la realidad. El historiador sostiene que <b>la mente, si no se entrena, puede convertirse en una fuente inagotable de distracciones </b>y distorsiones. Por ello, considera que la meditación es una herramienta indispensable para quienes desean comprender el mundo con mayor claridad y evitar ser arrastrados por las ilusiones que la mente genera de manera automática.</p><p>Harari ha integrado la meditación en su rutina diaria, utilizándola como un recurso para mantener la lucidez y la conexión con el presente. Esta práctica, lejos de alejarlo de la realidad, le ha permitido enfrentar los desafíos de la vida moderna con mayor serenidad y perspectiva. Harari enfatizó que la meditación no requiere condiciones especiales ni conocimientos previos, sino únicamente la disposición a observar la mente y a reconocer sus patrones.</p><h2>Sin complejidad</h2><p>En su relato, <b>Yuval Noah Harari</b> también abordó la tendencia humana a buscar explicaciones complejas para los problemas de la mente, cuando en realidad la solución puede encontrarse en la simplicidad de la observación consciente. La instrucción de su maestro, <b>Sri Ravi Shankar</b>, de centrar la atención en la respiración, se presenta como un recordatorio de que la mente puede entrenarse a través de ejercicios sencillos pero constantes. Esta enseñanza, transmitida hace más de dos décadas, sigue guiando la práctica de <b>Harari</b> y constituye el fundamento de su aproximación a la meditación.</p><p>A través de su testimonio, Harari invita a reconsiderar la relación con la mente y a adoptar la <b>meditación</b> como una herramienta práctica para enfrentar las exigencias de la vida contemporánea. Su experiencia personal, marcada por la dificultad inicial y la perseverancia, ofrece una perspectiva realista sobre los desafíos y los beneficios de esta disciplina.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHXIAKXI6NBGRMBLNMEKOJYY3Q.jpg?auth=13a8761b6c003f361b8d30b9401e624c0f5f5af75cf61e925211be865db79b04&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Sri Ravi Shankar, el maestro de Harari." height="1080" width="1920"/><p>En definitiva, la experiencia de <b>Yuval Noah Harari</b> con la meditación revela la importancia de entrenar la mente para distinguir entre la realidad y las historias que construimos sobre ella. Sus palabras, respaldadas por años de práctica y reflexión, ofrecen una guía valiosa para quienes desean cultivar la atención y la claridad mental en un mundo saturado de estímulos y distracciones. La meditación, en la visión de <b>Harari</b>, se presenta como un ejercicio fundamental para recuperar el contacto con la realidad y vivir de manera más consciente y plena.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LQOPRNTSRFBN7KSPC7VWD6JB5E.jpg?auth=b9edf915446daa0ecb8cf46afa4675df3391675dbcedf812f268d4c54a500864&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La fascinante historia de la reina Charlotte y su supuesta ascendencia africana: ¿mito o realidad?]]></title><link>https://www.infobae.com/america/realeza/2025/06/29/la-fascinante-historia-de-la-reina-charlotte-y-su-supuesta-ascendencia-africana-mito-o-realidad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/realeza/2025/06/29/la-fascinante-historia-de-la-reina-charlotte-y-su-supuesta-ascendencia-africana-mito-o-realidad/</guid><dc:creator><![CDATA[Joaquín Bahamonde]]></dc:creator><description><![CDATA[Aunque las pruebas históricas al respecto escasean, el interés por este personaje se ha renovado de la mano de series recientes]]></description><pubDate>Sun, 29 Jun 2025 07:07:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El rostro de <b>Charlotte de Mecklenburg-Strelitz</b> volvió al centro de la <b>cultura popular</b> después del éxito que tuvo la serie de <a href="https://www.infobae.com/tag/netflix/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/netflix/"><b>Netflix</b></a> <i>Queen Charlotte: A Bridgerton Story</i>. La producción reactivó el debate sobre la posible <b>ascendencia africana</b> de la esposa de <b>Jorge III</b> e impulsó un <b>renovado interés</b> en su biografía.</p><p><i>National Geographic</i> señala que su historia, más allá de la ficción, refleja <b>las complejidades y contradicciones</b> de la <a href="https://www.infobae.com/tag/realeza-britanica/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/realeza-britanica/"><b>realeza británica</b></a> del siglo XVIII.</p><h2>Origen, llegada a Inglaterra y matrimonio con Jorge III</h2><p><b>Sophia Charlotte</b> nació en 1744 en <b>Mecklenburg-Strelitz</b>, un pequeño ducado del norte de la <b>actual Alemania</b>. Creció en un entorno que la nobleza europea consideraba <b>modesto</b>. Esta condición, lejos de ser un obstáculo, facilitó su elección como esposa del nuevo rey británico, por <b>carecer de alianzas políticas</b> que pudieran interferir en los asuntos del <b>Reino Unido</b>.</p><p>En 1761, tras la propuesta de un emisario real, Charlotte <b>viajó a Inglaterra y contrajo matrimonio</b> con Jorge III poco después de su llegada. La coronación atrajo <b>multitudes en Londres</b> y, según <i>National Geographic</i>, el cortejo tardó <b>dos horas</b> en alcanzar la <b>Abadía de Westminster</b>. Con solo diecisiete años, fue proclamada <b>reina de Gran Bretaña e Irlanda</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K7PUW6MS2ZC4PMH2OFASPWBUFM.jpg?auth=ecad303db454de436f5e0ed122b04901e2d25cfe3f4866c33c78998525b2bbf6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La figura de Charlotte de Mecklenburg-Strelitz evolucionó de personaje histórico a ícono cultural, entre archivos reales y ficciones contemporáneas (Royal Collection)" height="1080" width="1920"/><h2>Vida en la corte: maternidad, tensiones familiares e intimidad</h2><p>Charlotte dio a luz a <b>quince hijos</b>, una cifra que refleja las presiones dinásticas de la época. Según <i>National Geographic</i>, el matrimonio con Jorge III fue considerado <b>inusualmente armónico</b> <b>para su tiempo</b>, con un rey cercano a su familia. Aun así, la reina <b>enfrentó tensiones con su suegra y el peso de la maternidad</b>, lo que la llevó al <b>agotamiento físico y emocional</b>.</p><p>Tras el nacimiento de su decimocuarto hijo, escribió: <i>“</i>No creo que un prisionero desee más ardientemente su libertad de lo que yo deseo librarme de mi carga”.</p><p>Fuera de sus obligaciones públicas, Charlotte encontró refugio en <b>actividades culturales</b>. En <b>Buckingham House</b> —residencia adquirida por el rey para ella— disfrutaba de <b>la lectura</b>, <b>la música y la jardinería</b>. Compartía con Jorge III su interés por la <b>botánica</b>, una afición que fortalecía su vínculo personal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IXTAI6WLTFCJVLQPCI5KUHNIDQ.jpg?auth=58d794690be360ca4684b57f2e700fdb030ed64f31e531e2cc70736405111500&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Detrás del protocolo y los retratos oficiales, Charlotte enfrentó el peso de una maternidad constante y las rígidas reglas de la corte georgiana (Royal Collection)" height="1080" width="1920"/><h2>Enfermedad de Jorge III</h2><p>La estabilidad familiar se rompió en 1765, cuando Jorge III sufrió <b>el primero de varios episodios de enfermedad mental</b>. Según <i>National Geographic</i>, el monarca presentó síntomas como <b>manía</b>, <b>alucinaciones y comportamientos violentos</b>. Algunos historiadores citados por el medio afirman que llegó a <b>agredir a miembros de su familia</b>.</p><p>La situación <b>afectó profundamente</b> a Charlotte. En 1788, su asistente <b>Francis Burney</b> escribió que la reina parecía dominada por un “terror secreto” <b>mientras intentaba mantener la compostura</b>. Con el paso del tiempo, las crisis del rey se intensificaron y lo mantuvieron <b>recluido</b>.</p><p>El hijo mayor, el futuro <b>Jorge IV</b>, asumió la regencia. La presión emocional dejó una <b>huella visible</b> en Charlotte, cuyo cabello, según el medio, “se volvió blanco”. Cuando murió en 1818, Jorge III <b>ya no comprendía su ausencia</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JX7LR7DDN5CYVIVPD7XENBF73Q.jpg?auth=a19ab43c7ef80966e35f010fa41fcd02750a621a61707b28b4e0cb468ded3911&smart=true&width=1920&height=2849" alt="Los episodios de inestabilidad mental del rey alteraron el equilibrio de la familia real y aislaron emocionalmente a Charlotte durante décadas (Royal Collection)" height="2849" width="1920"/><h2>El debate sobre su ascendencia: entre retratos, genealogía y controversia</h2><p>La figura de la reina Charlotte fue objeto de <b>debate </b>por su posible ascendencia africana. Algunos historiadores sostienen que su linaje portugués <b>incluiría ancestros de origen africano</b>, lo que la convertiría en la <b>primera reina birracial del Reino Unido</b>.</p><p>Apuntan a retratos con rasgos “africanos” y sugieren que las representaciones oficiales <b>fueron modificadas</b> para ajustarse a los <b>cánones eurocéntricos de belleza</b>. Según <i>National Geographic</i>, esta interpretación sostiene que la imagen pública de Charlotte <b>fue cuidadosamente controlada para evitar reacciones adversas</b>.</p><p>Por el contrario, otros especialistas creen que, si existió tal ascendencia, <b>era tan remota que no habría influido en su aspecto ni en la percepción de su entorno</b>. </p><p>Dada la falta de pruebas concluyentes, <i>National Geographic</i> indica que este debate <b>probablemente permanezca abierto</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZLOLFIHYT5HE7JYBTRC2ZXH6RE.jpg?auth=3133c078334e7c69180b510e90b55334f953509e0fcb448899850d6bf6b62abb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La discusión sobre el posible origen africano de Charlotte combina análisis genealógicos, reinterpretaciones visuales y tensiones ideológicas actuales (Royal Collection)" height="1080" width="1920"/><h2>Impacto actual: la ficción como motor de interés histórico</h2><p>La serie de Netflix <i>Queen Charlotte: A Bridgerton Story</i> contribuyó significativamente a <b>la recuperación del interés</b> por la figura de la reina.</p><p>La narradora, <b>Julie Andrews</b>, resume el enfoque de la producción con la frase: “Es ficción inspirada en hechos reales”.</p><p>Si bien la producción no pretende ser un documento histórico, <b>provocó nuevas discusiones sobre identidad</b>, <b>representación y memoria</b>. La figura de Charlotte sigue generando atención, tanto en el terreno académico como en el cultural. Su vida encarna <b>los desafíos y contradicciones</b> <b>de las monarquías,</b> entre el deber institucional y la dimensión íntima, entre la historia documentada y el mito persistente.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/K7PUW6MS2ZC4PMH2OFASPWBUFM.jpg?auth=ecad303db454de436f5e0ed122b04901e2d25cfe3f4866c33c78998525b2bbf6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La figura de Charlotte de Mecklenburg-Strelitz evolucionó de personaje histórico a ícono cultural, entre archivos reales y ficciones contemporáneas (Royal Collection)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Royal Collection</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Qué es real en la cultura contemporánea? ]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/05/12/que-es-real-en-la-cultura-contemporanea/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/05/12/que-es-real-en-la-cultura-contemporanea/</guid><dc:creator><![CDATA[José Martínez Rubio]]></dc:creator><description><![CDATA[Los avances tecnológicos, aplicados a la información y el arte, han generado en el sujeto contemporáneo una necesidad de realidad]]></description><pubDate>Mon, 12 May 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HPC4XSGTKYI26HQRK5DQPCM6UI.jpg?auth=15c902ee2083c6a19471791f9d7e3f94c6804eea51ccc2d94f9d2f7fc6d92476&smart=true&width=5500&height=3336" alt="People look at the screens showing views from polling stations across Russia, at the headquarters of Russia's Central Election Commission on the final day of the presidential election in Moscow, Russia, March 17, 2024. REUTERS/Shamil Zhumatov" height="3336" width="5500"/><p>Aquel martes, 11 de septiembre de 2001, aún no sabíamos hasta qué punto la imagen icónica de un avión atravesando la segunda torre del World Trade Center de Nueva York nos iba a meter de lleno en los conflictos culturales del nuevo milenio.</p><p>En el plano político, daba comienzo la guerra posnacional y la guerra preventiva, la lucha contra un enemigo invisible, la psicosis permanente de una amenaza terrorista, el refuerzo del control de fronteras y de flujos migratorios. En el plano cultural, las torres en llamas desplomándose en directo en todas las televisiones del mundo cubrían de polvo y humo el sur de Manhattan, al tiempo que evidenciaban la paradoja fundamental que se iba a manifestar con mayor fuerza durante los años venideros: la superposición de realidad y de representación como formas de acceder al mundo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J6AT7YHDJJRREIQCSDUCUQNVK4.jpg?auth=642a169df28d3237072be188cf8e48a3af3dc3c09aad2c4e2534bdcaa16cdc75&smart=true&width=2000&height=1333" alt="Foto del 11 de septiembre de 2001 (AP foto/Mark Lennihan, archivo)" height="1333" width="2000"/><p>Un nuevo comienzo de siglo sucedió en 2020. Lo que en diciembre de 2019 aparecía tímidamente en las noticias fue copando cuota de pantalla a lo largo de enero, febrero y marzo de 2020, convirtiendo la propagación de un virus como el de la covid-19 en una pandemia mundial.</p><p>A partir de determinado día, en prácticamente todos los países occidentales se decretó un confinamiento, más o menos severo, mientras contemplábamos perplejos las noticias en televisión, los datos, las curvas, las previsiones, los ataúdes esperando en un complejo hospitalario improvisado, los trabajos de desinfección de los edificios, las ruedas de prensa de representantes políticos, científicos o militares.</p><p>Estos dos acontecimientos tienen un elemento en común: la proyección de la realidad a través de las pantallas, no como una posibilidad de información, sino como el elemento privilegiado a través del cual poder observar lo que sucede. Los medios de comunicación reproducen la máxima “está pasando, lo estás viendo”. Con redes sociales informando 24 horas al día, esperar a la prensa matutina para comprobar cómo va el mundo ha perdido buena parte de su sentido e importancia. La pantalla se ha convertido en la forma en la que asimilamos la realidad contemporánea.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RWJOGBHWN2VA2ZUJKVOWWB5BR4.jpg?auth=2ebf341acaeba391f7bb522f2f12979a148e55e00e6f9686da808c1ff490423b&smart=true&width=7952&height=5304" alt="En 20202  prácticamente todos los países occidentales se decretó un confinamiento (REUTERS/Aly Song/File Photo)" height="5304" width="7952"/><p><b>El mundo es virtual</b></p><p>Entre la realidad y la pantalla, el camino trazado ha sido tanto de ida como de vuelta, estimulando la oferta y la demanda de lo real. El sociólogo <b>Zygmunt Bauman</b> llamó a nuestra época una modernidad “líquida”. El filósofo <b>Gilles Lipovetsky</b> la define como la “era del vacío” y <b>Jean Baudrillard</b> había señalado la proliferación de simulacros que acababan sustituyendo a lo real. El gran divulgador filosófico de nuestro tiempo, <b>Byung-Chul-Han</b>, ha explorado estos comportamientos sociales desde la noción del cansancio social o desde conceptos como “psicopolítica”.</p><p>El denominador común a todas estas teorías reside en la virtualización del mundo, el incremento de la incertidumbre y la pérdida de fe en las explicaciones tradicionales. En cierto sentido, podríamos hablar de una “cultura de la sospecha” que, sin embargo, no ha impedido la proliferación de nuevos canales virtuales a través de los cuales tratar de entender la realidad.</p><p>Los avances tecnológicos, aplicados a la información y el arte, han generado en el sujeto contemporáneo una necesidad de realidad. Móviles inteligentes con cámaras y vídeos, sistemas de grabación en directo, dispositivos de emisión en streaming, aplicaciones de comunicación en vivo o almacenamiento indiscriminado de todo tipo de archivos ofrecen al individuo contemporáneo la ilusoria posibilidad de poder registrar su propia vida y de elaborar una narrativa sobre sí mismo y su entorno. Las redes sociales demuestran que es el individuo quien puede relatarse y proyectar su realidad, e incluso negociar performativamente la identidad que se muestra.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IPGW7NCZFVFY3GJHFUDZNRPMCI.png?auth=d9e66e41b114debbe9cf1c1872303e2bb8e979e2bca90017d55e245c7ee1cbd9&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Las redes sociales demuestran que es el individuo quien puede relatarse y proyectar su realidad" height="1076" width="1920"/><p><b>Lo ‘real’ es ‘parecer real’</b></p><p>El filósofo francés <b>Alain Badiou</b> ha diagnosticado la “pasión por lo real” en nuestras sociedades. Esta pasión camina de la mano de un sujeto individualizado, de una tecnología desarrollada y de una comunicación en red que sugiere la ficción de una comunidad conectada por intereses comunes. Pero a la vez, esconde un concepto ambiguo y peligroso: la necesidad de autenticidad. La conexión en directo parece más “real” que la realidad misma, pues no existe algo que filtre y ordene esa realidad.</p><p>Así, los comportamientos de los concursantes de Gran Hermano parecen más “reales” que cualquier sitcom de referencia. En el mundo del porno se imponen las webcams y los repositorios digitales de sexo amateur. En la política se reclama una democracia directa y se vota contra esas instancias de mediación en las que se han convertido los partidos políticos (el sistema) en favor de candidatos fuertes (desde <b>Donald Trump</b> a <b>Marine Le Pen</b>) y programas contundentes (desde el Brexit a la extrema derecha). Lo propio de una sociedad perpleja, como diría el filósofo <b>Daniel Innerarity</b>. Es decir, el tipo de sociedad actual que camina desconcertada, llena de incertidumbres, donde el futuro parece inexistente o sombrío, y donde los reclamos de verdades absolutas y marcos de certidumbre parecen reclamar respuestas contundentes.</p><p>La era digital ha dinamitado todo un sistema de mediaciones, prometiendo más realidad. Una realidad más cruda, más directa, quizás más dolorosa, pero absolutamente más auténtica.</p><p>Aquí es donde aparece la paradoja: el incremento en la oferta y la demanda de la autenticidad solo se hace posible a través de la creación de nuevos simulacros en televisión, en internet o en el mundo del arte.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CD3S47YRLBEYVE5COR5FMFYQ7M.jpg?auth=b870e33e9246095764a02a1f252479af879894f9fd4947b274743110a321133d&smart=true&width=800&height=533" alt="Trump es la consecuencia de la ficcionalización de la vida pública, la espectacularización de la política y su reproducción viral a través de pantallas (REUTERS/Shannon Stapleton)
" height="533" width="800"/><p>Trump es la consecuencia de la ficcionalización de la vida pública, la espectacularización de la política y su reproducción viral a través de pantallas, que dan –paradójicamente– una mayor sensación de autenticidad en la sociedad norteamericana. <b>Marine Le Pen</b>,<b> Giorgia Meloni</b>, <b>Santiago Abascal</b>, <b>Alvise Pérez</b> y demás militantes neofascistas se han apropiado del ecosistema digital para minar la credibilidad del sistema democrático, intoxicar con bulos el debate público, alzar la bandera de la desinhibición discursiva contra discursos oficiales o convencionales e incrementar los niveles de incertidumbre y malestar. Lo han hecho a través de pantallas, pero paradójicamente el impacto sobre la realidad no tecnológica es perfectamente constatable.</p><p>El perfil de Facebook es un simulacro de identidad. La conversación por X es un simulacro de deliberación pública. La conexión por streaming es un simulacro de neutralidad. La imagen en Instagram es un simulacro de espontaneidad… Y sin embargo, parecen contener una dosis de naturalidad que las convierten en reales. Así pues, realidad y simulacro no solo conviven, sino que se imponen a la vez, y son quizás la mejor expresión de nuestro tiempo.</p><p>Cada ámbito digiere el impacto digital de manera particular, pero cada uno reproduce la misma lógica contradictoria: mientras se generan imágenes que diluyen el valor de una realidad original, la sociedad incrementa su ansiedad por encontrar la autenticidad bajo el discurso, la imagen o la pantalla.</p><p>Fuente<i>: </i><a href="https://theconversation.com/ficcion-y-simulacro-que-es-real-en-la-cultura-contemporanea-244455" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://theconversation.com/ficcion-y-simulacro-que-es-real-en-la-cultura-contemporanea-244455"><i>The convesation</i> </a></p><p><img src="https://counter.theconversation.com/content/244455/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" /></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HPC4XSGTKYI26HQRK5DQPCM6UI.jpg?auth=15c902ee2083c6a19471791f9d7e3f94c6804eea51ccc2d94f9d2f7fc6d92476&amp;smart=true&amp;width=5500&amp;height=3336" type="image/jpeg" height="3336" width="5500"><media:description type="plain"><![CDATA[People look at the screens showing views from polling stations across Russia, at the headquarters of Russia's Central Election Commission on the final day of the presidential election in Moscow, Russia, March 17, 2024. REUTERS/Shamil Zhumatov]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Shamil Zhumatov</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Illa ve "desconocimiento" y falsedad en afirmaciones sobre Cataluña en financiación]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/13/illa-ve-desconocimiento-y-falsedad-en-afirmaciones-sobre-cataluna-en-financiacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/13/illa-ve-desconocimiento-y-falsedad-en-afirmaciones-sobre-cataluna-en-financiacion/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Salvador Illa aclara en la Conferencia de Presidentes la falta de conocimiento en declaraciones sobre la financiación de Cataluña, enfatizando su compromiso con la realidad de la situación en la región]]></description><pubDate>Wed, 05 Mar 2025 07:18:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IZJPUZCDSJBA3ABQCK6NKKAUEM.jpg?auth=7acc03e02382e4a1136a5ab481bd93fd06e08f6723c099c51cb8286c1911cf51&smart=true&width=1920&height=1280" alt="" height="1280" width="1920"/><p>El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha explicado que ha usado el turno abierto de intervenciones de la Conferencia de Presidentes para matizar afirmaciones realizadas por presidentes autonómicos sobre Cataluña en financiación porque "se hacían desde el desconocimiento y faltaban a la verdad", y ha añadido que lo ha hecho para que constara en el acta de la reunión.</p><p>"En el turno abierto, he hecho una matización muy breve respecto a algunos comentarios a los que no me referiré explícitamente, para decir que me sentía en la obligación de manifestar que estaban hechos desde el desconocimiento y que no se atendían a la realidad de lo que está pasando a Cataluña. Y no sé si en esta segunda parte de la afirmación he sido incluso demasiado generoso", ha dicho en una rueda de prensa tras la reunión en Santander.</p><p>Illa no ha explicitado qué representantes autonómicos han hecho estos comentarios, ni si han provenido únicamente de presidentes del PP: "No me hagan ir más allá porque no es mi estilo ni lo quiero hacer. Quiero respetar la confidencialidad. Pero vamos, no se sorprenderán ustedes y seguramente acertarán", ha añadido.</p><p>(HABRÁ AMPLIACIÓN)</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IZJPUZCDSJBA3ABQCK6NKKAUEM.jpg?auth=7acc03e02382e4a1136a5ab481bd93fd06e08f6723c099c51cb8286c1911cf51&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Sony anuncia el fin de las ventas de Airpeak S1, su dron para la industria del entretenimiento]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2024/11/06/sony-anuncia-el-fin-de-las-ventas-de-airpeak-s1-su-dron-para-la-industria-del-entretenimiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2024/11/06/sony-anuncia-el-fin-de-las-ventas-de-airpeak-s1-su-dron-para-la-industria-del-entretenimiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Sony comunicó que el dron Airpeak S1 cesará su comercialización a partir del 31 de marzo de 2025, manteniendo el soporte técnico hasta marzo de 2030 por cambios en su estrategia empresarial]]></description><pubDate>Thu, 21 Nov 2024 22:31:31 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4UZ6XXWLLVA6JMFFSNXG2CBGUI.jpg?auth=815821315f3f89809237e9c6768fca42ceb7caa13e2caaeeb2ca70e137a78bc6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Sony ha anunciado que finalizará las ventas del dron Airpeak S1 a finales del marzo de 2025, una decisión que adopta debido a "cambios recientes en el entorno empresarial", aunque mantendrá el servicio de asistencia cinco años más.</p><p>Airpeak es la marca que reúne una aeronave y distintos accesorios diseñados para los creadores de vídeo y a la industria del entretenimiento, que la compañía tecnológica anunció en noviembre de 2020, y que empezó a comercializarse unos meses más tarde, por unos 9.000 dólares.</p><p>El dron Airpeak S1 consta de un sistema de cuatro hélices con una montura en la parte inferior para alojar una cámara Alpha, para capturar imágenes de alta calidad, y dos soportes a los lados que se repliegan durante el vuelo. También utiliza tecnología de imágenes y detección, así como las tecnologías 3R (Realidad, Tiempo Real y Remoto).</p><p>Este dron dejará de venderse el 31 de marzo de 2025, como ha comunicado Sony en la página japonesa de este producto. "Debido a cambios recientes en el entorno empresarial, Airpeak S1 y los productos relacionados dejarán de fabricarse a finales de marzo de 2025, a excepción de algunos accesorios", informa.</p><p>El soporte técnico, que incluye una inspección periódica, reparación y mantenimiento de 'software' se mantendrá hasta el 31 de marzo de 2030, según se detalla en la hoja de ruta.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4UZ6XXWLLVA6JMFFSNXG2CBGUI.jpg?auth=815821315f3f89809237e9c6768fca42ceb7caa13e2caaeeb2ca70e137a78bc6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>