<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/pressure/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Thu, 07 May 2026 01:47:31 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Los mejores CEOs saben detectar los puntos de mayor presión dentro de su organización]]></title><link>https://www.infobae.com/harvard-business-review/2025/10/30/los-mejores-ceos-saben-detectar-los-puntos-de-mayor-presion-dentro-de-su-organizacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/harvard-business-review/2025/10/30/los-mejores-ceos-saben-detectar-los-puntos-de-mayor-presion-dentro-de-su-organizacion/</guid><dc:creator><![CDATA[Luis Velasquez]]></dc:creator><description><![CDATA[Harvard Business Review Management Update Spanish]]></description><pubDate>Thu, 30 Oct 2025 16:00:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XE3BRDAV4NFOJMBYLQUBOAZKHY.png?auth=cede291467aa5cbd8bea1d9cbf481d6b8a94dc827cf4c5a853290c72c1e2871c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Un antiguo cliente mío era un CEO primerizo que acababa de lograr el mejor trimestre de su empresa en años. Los ingresos habían aumentado, los clientes estaban satisfechos y su equipo directivo le era profundamente leal.</p><p>Luego tuvo lugar la reunión de la junta directiva. "Sus cifras son impresionantes", le dijeron, "pero no estamos viendo la visión a largo plazo. ¿Está escalando o simplemente corriendo una carrera corta? ¿Dónde está la estrategia a largo plazo?"</p><p>Mi cliente quedó atónito. "Salí de esa reunión cuestionándome todo", me dijo. "¿Soy la persona adecuada para dirigir esta empresa?" Había pasado meses optimizando las operaciones y generando entusiasmo. Pero había tratado a la junta directiva como algo secundario, una "formalidad de gobernanza". Ahora, su escepticismo estaba descarrilando su impulso.</p><p>Este cliente había aprendido una lección importante: ningún nivel de éxito externo lo inmuniza de la presión interna.</p><p>Los CEOs exitosos aprenden a detectar este tipo de fricción antes de que estalle. Eso requiere que operen en tres frentes de liderazgo simultáneos, cada uno de los cuales exige habilidades, conciencia y energía distintas.</p><p>LOS TRES FRENTES DEL LIDERAZGO EXITOSO</p><p>En el frente interno, los CEOs son responsables de dirigir bien la empresa. La pregunta clave que deben responder es: ¿Están alineados nuestro personal, nuestra cultura y nuestra ejecución? La presión en este frente suele manifestarse como fricción dentro de los equipos, salidas inesperadas, proyectos estancados, caídas en la moral y riesgos de retención.</p><p>En el frente externo, el CEO es responsable de posicionar la empresa en el mercado. La pregunta clave que debe responder es: ¿Los clientes, los medios, los inversionistas y los socios nos ven como el futuro? La presión en este frente normalmente aparece en forma de amenazas competitivas, pérdida de clientes, escepticismo mediático o caídas en el precio de las acciones.</p><p>Finalmente, en el frente de la gobernanza, el CEO debe alinear a los poderosos miembros internos que actúan como externos. La pregunta clave es: ¿Confían en nuestra dirección la junta directiva, los grandes accionistas y los reguladores? La presión en este frente puede manifestarse en respuestas tardías, preguntas incisivas o, en casos extremos, cartas públicas.</p><p>Algunas presiones, como los conflictos geopolíticos, la regulación de la IA o la agitación de accionistas activistas, encienden los tres frentes a la vez. Otras pueden centrarse en uno solo. Pero en momentos de volatilidad sistémica, la presión (no la preferencia) debe dictar hacia dónde se dirige la atención del CEO. Estos momentos también exigen que los CEOs lideren de manera adaptativa en todos los frentes.</p><p>CÓMO TRATAR A LAS PARTES INTERESADAS COMO SISTEMAS DE ALERTA TEMPRANA</p><p>Mientras que algunos CEOs fracasan por comprometerse en exceso con un solo frente de liderazgo, otros prosperan al involucrarse intencionalmente en los tres. La diferencia entre un buen CEO y uno excelente no es el esfuerzo: es saber cuál de los tres frentes está en auge hoy y cuál lo estará mañana. He aquí cuatro estrategias que pueden ayudarle a identificar dónde está la presión:</p><p>1. Convierta el ruido en señales.</p><p>Trate la agitación de las partes interesadas como datos (no como ruido) para poder actuar antes de que el daño se refleje en métricas rezagadas. En lugar de esperar a que se produzca una crisis, aprenda a detectar dónde se está acumulando la tensión y actúe antes de que se propague.</p><p>En el frente interno, pida a su CHRO (director de recursos humanos) que aporte datos sin filtrar sobre la opinión de los empleados a las reuniones ejecutivas. Realice "entrevistas de permanencia" con los empleados de alto rendimiento. Pregúnteles: "¿Qué haría que se marchara?" Busque tiempo para mantener reuniones individuales con sus superiores inmediatos. Pregunte: "¿Qué está escuchando?", no solo "¿Qué estamos haciendo?"</p><p>En el frente externo, destaque las métricas de satisfacción del cliente en las reuniones de la junta directiva. Haga que sean tan visibles y se debatan tanto como los ingresos. Luego, vaya más allá y otorgue al éxito del cliente la misma importancia que a las finanzas. Organice sesiones periódicas para escuchar la "voz del cliente" con los equipos de producto, ventas y soporte. Deje que las quejas de los clientes marquen el rumbo a seguir. Participe en dos llamadas con clientes al mes, no para hablar, sino para escuchar.</p><p>En el frente de la gobernanza, supervise la alineación de la junta directiva, así como lo haría con los KPIs. Monitoree la asistencia de los miembros y los retrasos en sus respuestas, ya que pueden ser señales sutiles de desinterés. Designe a un enlace de la junta directiva cuya función sea detectar preocupaciones tempranas y traducir intenciones. Antes de una decisión de alto riesgo, reúnase individualmente con cada uno de los miembros y pregúntele: "¿Tiene alguna preocupación importante?" Esa pregunta permite que las dudas no expresadas salgan a la luz, antes de que se compartan públicamente.</p><p>La fricción no es más que retroalimentación con una mala sincronización. Cuanto antes la detecte, menos incendios tendrá que apagar, ya sean controversias públicas o crisis privadas.</p><p>2. Deje de representar la confianza, sistematícela.</p><p>Aunque las reuniones abiertas, los encuentros individuales y los seguimientos en equipo pueden ser buenas formas de recopilar comentarios de los empleados, pueden convertirse en gestos simbólicos de confianza y terminar siendo simples ejercicios de cumplimiento. Para descubrir señales en tiempo real de erosión de la seguridad psicológica antes de que la alineación se rompa, necesita un mecanismo para medir si sus esfuerzos realmente están construyendo confianza y alineación.</p><p>Envíe una breve encuesta semanal de tres preguntas a una muestra rotativa del 15% de empleados, clientes y miembros de la junta directiva. Asegúrese de mantener las respuestas anónimas para fomentar la sinceridad, especialmente entre las voces internas. He aquí algunas preguntas con las que puede empezar:</p><p>-- ¿Qué estamos fingiendo no saber?</p><p>-- ¿Dónde se siente menos seguro o en más riesgo?</p><p>-- Si tuvieras 60 segundos para hablar conmigo de forma anónima, ¿qué me diría?</p><p>Revise los temas con su director de recursos humanos o una persona de confianza, y actúe públicamente sobre uno de ellos.</p><p>3. No se enfoque en exceso en el frente donde está ganando.</p><p>He observado que los CEOs tienden naturalmente hacia el frente en el que se sienten más cómodos. Sin embargo, el éxito en un área a menudo oculta una tensión creciente en otra. ¿El resultado? Un desequilibrio de liderazgo que parece justificado hasta que se vuelve en su contra.</p><p>Su objetivo es detectar la presión creciente a tiempo y evitar los puntos ciegos, reequilibrando su atención para que la presión temprana no se convierta en una crisis futura. Programe un "análisis de presión" mensual con asesores de confianza para sacar a la luz lo que se está ignorando silenciosamente y abordar la señal antes de que se convierta en una reacción negativa. En una reunión mensual de 45 minutos, pregunte:</p><p>-- ¿Qué frente estamos dejando silenciosamente en segundo plano?</p><p>-- ¿Qué está ocurriendo bajo la superficie que no está recibiendo atención?</p><p>Luego, actúe sobre una de esas ideas programando un punto de contacto con ese grupo de partes interesadas antes de que las cosas se intensifiquen.</p><p>4. Dirija con preguntas cuyas respuestas no puede controlar.</p><p>Cuando la presión aumenta, muchos CEOs hacen preguntas para confirmar lo que ya creen. Pero el liderazgo transformador requiere curiosidad que dé espacio a la disrupción. Los CEOs más respetados no solo escuchan respuestas seguras, sino que hacen preguntas más inteligentes que podrían cambiar sus planes por completo.</p><p>Su objetivo es comprender la resistencia, profundizar la confianza y detectar riesgos más rápido, modelando la curiosidad por encima de la certeza.</p><p>La próxima vez que esté frente a su equipo o junta directiva, comience la sesión con una pregunta audaz e incómoda. Luego, dé seguimiento públicamente para demostrar que lidera con integridad, no con apariencias. Comience su próxima reunión con una de estas preguntas:</p><p>-- ¿Qué están diciendo nuestros críticos más inteligentes que no hemos tomado lo suficientemente en serio?</p><p>-- ¿Qué es lo que no estamos escuchando y probablemente deberíamos hacerlo?</p><p>Luego, deje que la sala responda. No necesita tener la respuesta, solo el valor de hacer la pregunta. Ese momento a menudo revela lo que los tableros de control no pueden mostrarle y le da la claridad para actuar antes. Porque bajo presión, la velocidad no proviene de la certeza, sino de la claridad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XE3BRDAV4NFOJMBYLQUBOAZKHY.png?auth=cede291467aa5cbd8bea1d9cbf481d6b8a94dc827cf4c5a853290c72c1e2871c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Cómo hacer ejercicio para bajar la presión arterial]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/05/24/como-hacer-ejercicio-para-bajar-tu-presion-arterial/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/05/24/como-hacer-ejercicio-para-bajar-tu-presion-arterial/</guid><dc:creator><![CDATA[Amanda Loudin]]></dc:creator><description><![CDATA[La hipertensión puede prevenirse o reducirse a través de la actividad física regular. A qué ritmo comenzar y cómo ajustar la intensidad para ver mejores resultados]]></description><pubDate>Fri, 24 May 2024 14:16:48 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JDIQJ5Z2ABE3VCJQIT45DV4WHI.jpg?auth=e9d860ecb1d847d2156c7de16413df1069d04e6071bbc727a4359e425fcb2863&smart=true&width=1456&height=816" alt="El yoga y el tai chi son eficaces para reducir la tensión arterial (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Casi cualquier ejercicio</b> podría reducir la <b>presión arterial</b> y sus riesgos para la salud. Sigue estas recomendaciones para obtener mejores resultados. <b>La hipertensión</b> afecta a más de la mitad de la población adulta de <b>Estados Unidos</b>. Es una de las principales causas de infartos cerebrales y ataques al corazón, y a menudo no presenta síntomas evidentes.</p><p>Una de las mejores formas de prevenir la <b>hipertensión</b> y de reducirla es hacer ejercicio (además de mejorar la dieta). Esto se debe en parte a que el ejercicio constante y frecuente hace que el cuerpo forme nuevos capilares. <b>“Es como producir válvulas de escape adicionales para el corazón”, explicó John Bauer</b>, director de contenidos educativos de la <b>Asociación Internacional de Ciencias del Deporte</b>. “Así hay menos presión sobre los vasos sanguíneos existentes”.</p><p>Pero, ¿qué ejercicios son los más eficaces? Numerosos estudios han descubierto que el <b>yoga</b>, las sentadillas en la pared y el ejercicio cardiovascular son especialmente útiles para reducir la tensión arterial. El <b>tai chi</b> es otro ejercicio suave y poco estresante que, según algunos estudios, es especialmente bueno para la <b>hipertensión</b>.</p><p>“Cualquier ejercicio es útil, pero lo más importante es el marco en el que se realiza”, dijo <b>Lili Barouch</b>, directora de cardiología deportiva y profesora asociada de medicina de la <b>Universidad Johns Hopkins</b>.</p><p>En este contexto, debes seguir unas cuantas reglas en torno a aspectos como la intensidad, la regularidad y el calentamiento eficaz, e incluir consultas periódicas con el médico. Los picos de <b>presión arterial</b> pueden provocar emergencias de salud, aunque otros efectos son más sutiles. <b>Si en algún momento sientes mareos o aturdimiento, para inmediatamente y consulta a un médico.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PFPBUTRECBGNVDKS7I4EVIBOSU.jpg?auth=eb5a69e4521f54d3175093d7bc520e4429063ab3317b44ec41241c3cf5721c99&smart=true&width=1456&height=816" alt="Se recomienda un calentamiento prolongado para quienes tienen la presión alta (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Si tienes la presión alta y es la primera vez que haces ejercicio (o estás fuera de práctica), haz un calentamiento más largo del que harías en otras circunstancias</b>, explicó <b>Bauer</b>. Dedica al menos 10 minutos a esa intensidad más baja, con el objetivo de alcanzar un nivel de esfuerzo percibido de aproximadamente 3 sobre 10. “Si pasas directamente del descanso al ejercicio, tendrás un mayor aumento de la frecuencia cardiaca y también de la <b>presión arterial</b>”, dijo.</p><p>Pero no tengas miedo de aumentar tu frecuencia cardiaca cuando estés preparado. “A menos que tengas la <b>presión arterial muy alta</b>, no hay problema en dar un paseo vigoroso, por ejemplo”, dijo <b>Barouch</b>. Eso también podría significar caminar más deprisa, recorrer un sendero o <b>cargar peso</b>.</p><p>En lugar de centrarte estrictamente en la frecuencia cardiaca, presta atención a cómo se siente tu cuerpo. En especial si estás tomando medicamentos para la <b>presión arterial</b>, ya que algunas medicinas pueden atenuar la respuesta del corazón y desviar tus objetivos.</p><p><b>Si te preocupa la presión arterial y eres nuevo en el mundo del gimnasio, no intentes lanzarte al entrenamiento por intervalos de alta intensidad</b>, que provoca fluctuaciones más rápidas de la frecuencia cardiaca y la <b>presión arterial</b>. También conviene evitar los ejercicios que requieren levantarse y bajarse rápidamente del suelo, como los burpees, recomendó <b>Melissa Tracy</b>, cardióloga del <b>Centro Médico de la Universidad Rush</b> de <b>Chicago</b>.</p><p>“Los burpees requieren muchos músculos y cambios de posición, y es posible que no se respire correctamente”, dijo. Sin embargo, con un ejercicio constante y una presión arterial normalizada, estos ejercicios compuestos pueden convertirse en un objetivo a largo plazo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6H4CM2KIVRFEVD4GGDCUZL6TKQ.jpg?auth=98f65b4344748e4d2898123c92a774f0fb1e8ea00a85505db436b1afca945e18&smart=true&width=2048&height=1342" alt="La mayoría de las rutinas de ejercicio son buenas para reducir la presión arterial, pero siguiendo algunas directrices puedes potenciar sus beneficios y evitar sobrecargar a tu cuerpo antes de que esté listo (Joshua Bright/The New York Times)" height="1342" width="2048"/><p>Lo mismo ocurre con el <b>levantamiento de pesas</b>, durante el cual se puede contener la respiración inadvertidamente durante el esfuerzo, dijo <b>Tracy</b>. “Si eres hipertenso, disminuyes la sangre que vuelve al corazón y tu presión arterial puede bajar”, añadió. “<b>Cuando sueltas la respiración, tu ritmo cardiaco se dispara</b> y tu presión <b>arterial puede dispararse</b>”.</p><p>Una vez que tu cuerpo se acostumbre al ejercicio, aumenta gradualmente la dificultad de tu rutina para permitir un progreso continuo. “Con el tiempo, puedes empezar a acelerar el ritmo, balancear los brazos, añadir pendientes o encontrar otras formas de aumentar el ritmo cardiaco”, dijo <b>Tracy</b>.</p><p>Cuando termines con el ejercicio, dedica un tiempo extra a enfriarte, para que la frecuencia cardiaca y la <b>presión arterial</b> vuelvan a la línea de base.</p><p>En general, intenta hacer ejercicio durante al menos 30 minutos, a menos que te resulte difícil encajarlo en tu día a día. “<b>Si tienes que dividirlo en periodos más cortos, de 10 a 15 minutos, aún podrás notar cierta mejoría en la presión arterial</b>”, afirmó <b>Barouch</b>.</p><p><b>Una vez que te acostumbres a hacer ejercicio durante 30 minutos seguidos</b>, puedes aumentar los beneficios para la presión arterial hasta 60 minutos de ejercicio. “A partir de ahí, no hay nada malo, pero probablemente no haya ningún beneficio adicional en lo que respecta a la presión arterial”, dijo Barouch.</p><p><b>Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades</b> recomiendan realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada, 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa o una combinación de ambas cada semana. Ese puede ser <b>tu objetivo</b>, pero mientras inicias una rutina de ejercicio, alcanzar ese nivel puede no ser realista. “Para algunas personas, hacer ejercicio varias veces a la semana ni siquiera está en juego al principio”, dijo Bauer.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6ZS23ZCB35EFXFQBZAJOXOCMAY.png?auth=ef5727449a82d8d83c3f9880a8ae5c838ae2c2a3d83895511e984d99815bb328&smart=true&width=1456&height=816" alt="Consultar al médico regularmente es vital para controlar la hipertensión.
(Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Y si bien es posible que sientas la tentación de concentrar todo el ejercicio en el fin de semana, esa no es la mejor manera de reducir la <b>presión arterial</b>. En su lugar, intenta mover el cuerpo intencionadamente la mayoría de los días. “<b>Es un enfoque más eficaz que ser un guerrero de fin de semana</b>”, comentó Barouch.</p><p>Por último, si padeces hipertensión, es importante que consultes con tu médico antes de probar nuevos regímenes de ejercicio, y recuerda que no todo el mundo puede controlarla solo con cambios en su estilo de vida.</p><p>Pero si eres constante, una rutina de ejercicio puede empezar a reducir la presión arterial en tan solo cuatro semanas. La investigación no ha demostrado de forma definitiva que una forma sea mejor que otra, así que elige el ejercicio que más te guste: será más probable que lo sigas.</p><p><i>*Amanda Loudin es redactora independiente de temas de salud y ciencia. ©The New York Times</i></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JDIQJ5Z2ABE3VCJQIT45DV4WHI.jpg?auth=e9d860ecb1d847d2156c7de16413df1069d04e6071bbc727a4359e425fcb2863&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[Una señora mayor demuestra la belleza de la tercera edad practicando yoga en un parque, fusionando meditación y ejercicio físico. Este momento de tranquilidad refleja su dedicación al cuidado del cuerpo sano y al fomento de una salud duradera, simbolizando la conexión con la naturaleza y la búsqueda de longevidad. (Imagen ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item></channel></rss>