<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/peron/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Wed, 06 May 2026 21:31:55 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Ignacio Cloppet presenta “Perón íntimo” en la Feria: “Son falacias el vínculo con el nazismo, la quema de iglesias y la pederastía” ]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/05/04/ignacio-cloppet-presenta-peron-intimo-en-la-feria-son-falacias-el-vinculo-con-el-nazismo-la-quema-de-iglesias-y-la-pederastia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/05/04/ignacio-cloppet-presenta-peron-intimo-en-la-feria-son-falacias-el-vinculo-con-el-nazismo-la-quema-de-iglesias-y-la-pederastia/</guid><description><![CDATA[Este martes, el investigador argentino desplegará una investigación reveladora. Cita hallazgos inéditos como correspondencia privada y testimonios nunca antes publicados]]></description><pubDate>Mon, 04 May 2026 14:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TMYVKZ2XIBFKDFW7WALKYI73OM.jpg?auth=7625abef5a43b33ac85fa973534603fed50b2350017ec0904d6b2280eae46ac7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Perón en el exilio, Madrid, año 1963 (Foto: Everett/Shutterstock)" height="1080" width="1920"/><p>“Perón fue el hombre más relevante de la historia argentina del siglo XX”, dice el investigador <b>Ignacio M. Cloppet</b> en diálogo con <b>Infobae</b>. Su último libro, <i><b>Perón íntimo. Historias desconocidas </b></i>(Sb editorial), se presentará mañana, martes 5 de mayo, a las 20:30 horas en la Feria del Libro de Buenos Aires: sala Alfonsina Storni, Pabellón Blanco. La obra aborda la figura de <b>Juan Domingo Perón</b> lejos de mitos y falsedades, sustentada en documentación inédita que incluye correspondencia privada y testimonios nunca antes publicados, abriendo un debate sobre la figura del expresidente.</p><p>“Perón fundó un movimiento inspirado en valores eternos, sustentado en el Sermón de la Montaña, la justicia social, la soberanía política y la independencia económica”, agregó para luego lamentarse ante el peso de la mitificación en torno a su figura: “Lamentablemente resulta necesario, después de más de 50 años de su muerte, discutir los múltiples mitos y mentiras que se siguen repitiendo en torno a su persona”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U7PPUP5UYBDEVNFINH6JK4VYQA.png?auth=e60d2e7846955298b36461ab7c15c5475d5ca2324742079be42ac27e05a07efc&smart=true&width=2752&height=1536" alt=""Perón Íntimo" de Ignacio Martín Cloppet" height="1536" width="2752"/><p>Entre los documentos revelados, Cloppet destaca catorce cartas inéditas que Perón escribió a su cuñada <b>María Tizón</b> y a sus sobrinas, piezas que aportan información sobre su experiencia europea entre abril de 1939 y mayo de 1941. A ese acervo se suman archivos personales aportados por miembros de la familia Tizón, el hijo del notario que casó a Perón y <b>Eva Duarte</b>, y memorias italianas aún sin publicar, conformando una base empírica hasta ahora desconocida en los estudios peronistas.</p><p>La investigación se nutre de fuentes como relatos de aquellos cercanos al líder, entre ellos su primera esposa, conocida como <b>“Potota” Tizón</b>, cuya influencia en la formación militar de Perón queda documentada en la obra. También incorpora el testimonio del fraile franciscano <b>Pedro Errecart</b>, actor central en la vida religiosa del expresidente y figura clave en el casamiento con <b>Eva Duarte</b>. Cloppet pone en relieve la participación de <b>Hernán Ordiales</b>, oficial público de la boda civil y dirigente de la segunda línea peronista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V5HEOXU2KBHLFLTI75BVVWNFKE.jfif?auth=fc38593ff6afdec66d0390e2c090c7fa46b28fc2233d2b44602cdf5055af1322&smart=true&width=1920&height=2880" alt="Ignacio Martín Cloppet (Foto: Wikipedia)" height="2880" width="1920"/><p>Cloppet señaló que la génesis de la obra están en los aportes espontáneos recibidos tras una entrevista televisiva: “A los pocos días, se comunicaron conmigo varias personas para ofrecerme generosamente sus archivos particulares, correspondencia y anécdotas sobre la vida privada de Perón, entre ellos miembros de la familia Tizón y allegados del ámbito personal y religioso”. Relata que estos materiales muestran “aspectos absolutamente <b>desconocidos </b>de Perón, como la enorme<b> influencia que ejerció ‘Potota’ Tizón</b> durante su formación militar”, y aportan nueva luz sobre los vacíos históricos en la biografía del expresidente.</p><p>Cloppet detalló las corrientes de <b>distorsión histórica</b> y doctrinaria respecto de lo que fue, pensó e hizo Perón: “Toda clase de falacias se han tejido, desde la puesta en duda de su lugar de nacimiento, la falsedad de su sangre indígena,<b> los aparentes vínculos con el nazismo</b>, hasta acusaciones infamantes como su responsabilidad en el denominado ‘exterminio’ en Pilagá en 1947, la quema de Iglesias, su filiación a la masonería, la absurda acusación de pederasta, sus supuestas cuentas en Suiza, entre otras”. El propósito de su libro, dice, es “volver a su verdad”, rescatando las fuentes directas para desarticular las invenciones nacidas en parte de los medios y del campo académico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TXV7TX232FG5RMPABXNY55TLC4.jpg?auth=72e2b1b9efd5f4349c92e8b38875c14da6cba45371126a8da863dfa874516ed9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Perón fue el hombre más relevante de la historia argentina del siglo XX”, dice el investigador Ignacio M. Cloppet en diálogo con Infobae (Foto: Everett/Shutterstock)" height="1080" width="1920"/><p>Cloppet explica que la manipulación doctrinaria posterior a la caída del último gobierno justicialista, en 1976, convertido “en un partido político más del arco liberal para ganar elecciones”, destruyó los pilares de independencia económica y justicia social e hizo “caer en el olvido el país industrial, con pleno empleo, educación inspirada en valores trascendentes y un sistema de salud que fue ejemplo en el mundo”.</p><p><b>Ignacio M. Cloppet</b>, especialista con varias publicaciones sobre el líder peronista, contó que su nueva obra “presenta correspondencia y testimonios inéditos sobre la vida privada y política de Juan Perón, incluyendo materiales familiares y memorias nunca publicadas”. El hallazgo de estas fuentes permite revisar no solo los detalles de la vida íntima del expresidente sino su influencia doctrinal y la construcción del peronismo desde sus orígenes, abriendo así un nuevo campo de debate sobre su legado.</p><p>La acumulación de <b>documentación inédita</b> permite abordar <b>aspectos desconocidos</b> del liderazgo de Perón, desde su entorno más cercano hasta su paso decisivo por Europa y, en particular, el peso de su primera esposa en su desarrollo personal. A partir de las cartas y archivos familiares, se develan nuevas perspectivas sobre el surgimiento del protoperonismo tres años antes de asumir la presidencia, incluyendo el rol de protagonistas secundarios poco mencionados en los relatos tradicionales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QHAQKL4ZLNAFLIU7ZNCRI6KT4Q.jpg?auth=2ea966dff3f55df77bf9f30ef1cfaf041291b8beae7bacc7a3d4fa8b4bf5a65b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Entre 1939 y 1941, Juan Perón mantuvo correspondencia enviada desde Italia a miembros de la familia Tizón" height="1080" width="1920"/><p>Entre 1939 y 1941, <b>Juan Perón</b> mantuvo correspondencia enviada desde Italia a miembros de la familia Tizón, hecho que, según la investigación de Cloppet, “cubre lagunas enunciadas por los historiadores Page y Luna, respecto de que nada se sabía a ciencia cierta de qué vio y qué pensó Perón durante su estadía en Europa entre abril de 1939 y mayo de 1941”. El trabajo también aporta información sobre el “casamiento civil con Eva Duarte” en Junín, una ceremonia oficiada por Ordiales, a quien Cloppet considera “hombre muy importante de la segunda línea del peronismo”. El capítulo dedicado a Pedro Errecart describe la dimensión religiosa de la relación entre Perón y Eva, incluyendo el hecho documentado de que ambos fueron “nombrados hermanos de la Primera Orden Franciscana”.</p><p><i><b>Perón íntimo</b></i> introduce una evidencia empírica que obliga a revisar la narrativa construida sobre la vida de Juan Perón. Como afirma Cloppet: <b>“Volver a su verdad resulta un compromiso inclaudicable”</b>, señalando el agotamiento del relato sostenido por versiones no documentadas y la urgencia de restituir la complejidad de su figura a partir de fuentes originales y verificables. Mañana, martes 5 de mayo, a las 20:30 horas, se presentará en la Feria del Libro de Buenos Aires: sala Alfonsina Storni, Pabellón Blanco</p><h2>La entrada, los horarios, los días</h2><p><b>Entrada</b>: La entrada a la Feria del Libro de Buenos Aires costará 8.000 pesos de lunes a jueves y 12.000 los viernes, sábados y domingos.</p><p>Con esa entrada, el visitante recibirá un “chequelibro” con el que podrá conseguir descuentos en librerías cuando termine la Feria.</p><p><b>Gratis</b>: de lunes a jueves desde las 20 h,</p><p><b>Fecha</b>: La Feria sigue hasta el 11 de mayo.</p><p><b>Horarios</b>: de lunes a viernes de 14 a 22 h. Sábados, domingos y feriados de 13 a 22 h.</p><p><b>Dónde</b>: En La Rural, Av. Sarmiento 2704, Av. Cerviño 4476 y Av. Santa Fe (Plaza Italia).</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TMYVKZ2XIBFKDFW7WALKYI73OM.jpg?auth=7625abef5a43b33ac85fa973534603fed50b2350017ec0904d6b2280eae46ac7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Perón en el exilio, Madrid, año 1963 (Foto: Everett/Shutterstock)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Everett/Shutterstock</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El primer pedido de extradición de un brujo experto en el arte de desaparecer: cuando a López Rega se le rompió el hechizo]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2026/03/05/el-primer-pedido-de-extradicion-de-un-brujo-experto-en-el-arte-de-desaparecer-cuando-a-lopez-rega-se-le-rompio-el-hechizo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2026/03/05/el-primer-pedido-de-extradicion-de-un-brujo-experto-en-el-arte-de-desaparecer-cuando-a-lopez-rega-se-le-rompio-el-hechizo/</guid><dc:creator><![CDATA[Ariana Budasoff]]></dc:creator><description><![CDATA[El 5 de marzo de 1976, a 19 días del golpe, la Cámara de Diputados pidió la captura del exministro de Bienestar Social. El exprotegido de la aún presidenta estaba en Europa, adonde había huido disfrazado de embajador después de dejar un país al borde del abismo con una economía destrozada por un hombre nombrado por él, con la violencia descarnada en las calles autoría del escuadrón de la muerte fundado por él, para lo que había robado fondos del Estado. Lograría evadirse por una década, luego se convertiría en uno de los primeros extraditados de la democracia]]></description><pubDate>Thu, 05 Mar 2026 05:07:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4TYKOT5HONF3FMA5WRGH5UPUJ4.jpg?auth=f6595045124f7de21caa5bd56509b59527a5f717acabd3141bb8cfd3cc2f0c8b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="José López Rega" height="1080" width="1920"/><p><i>“Había una vez un bru</i></p><p><i>Un brujito que, en Gulubú</i></p><p><i>A toda la población</i></p><p><i>Embrujaba sin ton ni son..."</i></p><p>El sábado 6 de marzo de 1976, la página 6 del diario <i>Clarín </i>titulaba<i>:</i> <b>“Piden la extradición de José López Rega”</b>. Quien había sido su protectora, a quien él había intentado —sin un ápice de resultado— insuflarle el carisma, la esencia de Evita mediante sesiones de transfusión espiritual desde el cuerpo embalsamado al suyo, a quien había seducido con predicciones y palabras que le llegaban de algún sitio oscuro del universo, más allá de los astros, la misma que le había permitido trepar hasta prácticamente quedarse con el poder del país, María Estela Martínez de Perón —Isabel, Isabelita para lo amigos y para los enemigos también— tenía los días contados y, a esta altura, no era secreto para absolutamente nadie. O para absolutamente nadie que estuviera atento a que la Argentina estaba a punto de volar por los aires. </p><p>En la noticia hay un indicio —todavía flaco, indirecto— acerca de su responsabilidad en los crímenes descarnados de <b>la Triple A</b>. <i>Clarín </i>no dice que lo buscan por hundir al país mediante un ministro de Economía tan nefasto como él o por ser parte de la emboscada a la izquierda peronista que terminó en la masacre de Ezeiza —por integrar el Comité organizador— cuando Perón volvió al país y las corrientes que le obedecían atacaron a balazos a las columnas de Montoneros que intentaban acercarse al palco.</p><p>Lo buscaban, principalmente —o eso destacan los redactores—, por <b>malversación de fondos</b>.</p><p>“La comisión investigadora de la Cámara de Diputados resolvió ayer <b>solicitar la extradición de los exministros de Bienestar Social José López Rega y Carlos A. Villone</b>, quienes se encontrarían refugiados en España y Uruguay, respectivamente. Los investigadores habrían hallado elementos suficientes como para ser sometidos a la Justicia. La semana próxima habrá un careo y se investigará la emisión de otros cheques”, dice un poco difusa, un poco elíptica en cuanto a los cargos, la cabeza del artículo.</p><p>En los párrafos siguientes se explica, apenas, un poco más: “La extradición de los exministros José López Rega y Carlos A. Villone reclama la comisión especial de la Cámara de Diputados que <b>investiga irregularidades en el desenvolvimiento de los fondos de la Cruzada de la Solidaridad (exJusticialista) y el Ministerio de Bienestar Social</b>”. “La comisión especial, según pudo saberse, tiene acumulados suficientes antecedentes para que López Rega y Villone deban ser sometidos a la Justicia ordinaria”. “Existen indicios a nivel parlamentario de que López Rega habría buscado refugio en España y que Villone permanece oculto en Uruguay”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TMDXLBXK6VEEHHDGCMIS44AMPY.jpg?auth=d5ea8375e959952f9712b1e9c63469132d460b241b57928fbd23acd491bd0472&smart=true&width=1920&height=1081" alt="Perón, Isabelita y López Rega en el regreso de Perón de 1972" height="1081" width="1920"/><p>Tras un subtítulo que anuncia “Careo”, la única referencia a la vinculación de “el Brujo” con el sádico <b>brazo parapolicial asesino que él fundó desde la derecha peronista: la Alianza Anticomunista Argentina (AAA)</b>: “En el transcurso de la semana próxima se procederá al careo entre el ex subsecretario de Prensa y Difusión de la Presidencia de la Nación, Jorge Conti, y Salvador H. Paino, quien se encuentra alojado en la unidad carcelaria de Villa Devoto. <b>Paino acusó a Conti de haberlo instruido, por expresa indicación de López Rega, para que planificara la organización terrorista conocida como ‘Triple A’”</b>. Luego brindan unos pocos detalles más sobre la investigación a Conti. </p><p>Más abajo, con el subtítulo “Cruzada”, otras precisiones sobre el avance de la investigación por malversación de fondos: cheques —al menos una docena de ellos— firmados por Isabel con supuestos destinos benéficos que habían tenido otros rumbos. Habían sido emitidos en el marco de la Cruzada de la Solidaridad Justicialista —que para la fecha ya era llamada “(ex Justicialista)”—, una fundación creada desde el peronismo en 1973 con el fin de canalizar donaciones para ancianos y obras de beneficencia —probablemente para emular el trabajo que cumplía Eva—, que la última esposa del general originalmente presidía y estaba absolutamente ligada al Ministerio de Bienestar Social, dominado por José López Rega. “Aparentemente los recursos no se ajustan a los fines que prescriben los estatutos de la fundación —continuaba <i>Clarín</i>—. La solicitud de informes está referida, entre otros cheques, a los que se aplicaron a pagar la instalación de equipos de comunicación en la sede central del Partido Justicialista; de pasajes de avión correspondientes a una gira proselitista que realizaron dirigentes de la Juventud Peronista de la República Argentina; y <b>para el blindaje del despacho presidencial de la Casa Rosada y de dependencias de la Residencia de Olivos</b>”.</p><p>Poco después Isabel sería demandada por esta causa y acusada de corrupción. Pero, ahora, nos quedamos con López Rega.</p><p>Hacía tiempo que la Argentina temblaba bajo un bote de ácido burbujeante a punto de derramarse y corroerlo todo; era una bomba con un reloj en cuenta regresiva que había comenzado a desprender los pedazos y terminaría de estallar solo 19 días después del pedido de extradición, 18 después de que <i>Clarín</i> lo publicara. Aquel “refugio” de López Rega en España, del que hablaba el diario, era un sutil —o cínico— eufemismo para la huída apremiante y desesperada del exministro ocho meses antes, el 19 de julio de 1975. Una huída anunciada en todos los medios con otro título: López Rega fingió —exigió como último favor a Isabel— ser nombrado “Ministro Plenipotenciario argentino en Europa”. Porque “Yo no me puedo ir como un delincuente”, decía. Lo cierto es que lo era y como lo que era terminó. Pero antes, durante toda la dictadura cívico-militar y hasta unos años entrada la democracia, perfeccionaría durante una década el número de magia que mejor le salió: el de la evasión y la desaparición. </p><p>Para pasar de ser el que en una habitación privada, encerrado con el cadáver de Evita y la futura presidenta de la Nación, Isabel, hacía sesiones de transfusión espiritual; el que se hizo con prácticamente todo el poder de las decisiones del país, a aquel que, desesperado, metía calzoncillos en una valija y se aferraba a un pedazo de cartón enrollado que lo ayudaba a creerse la propia mentira que se había inventado autoproclamándose embajador, hizo méritos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NYHVKIU4EZGBNHAVBUMKBHBEXA.jpg?auth=88132ef330ac73820353fbb0ec037654cf57e5072ba69bba87607d0f2891b279&smart=true&width=1920&height=1440" alt="José López Rega, conocido como "el Brujo" por sus creencias y prácticas esotéricas, conoció a Estela Martínez de Perón —Isabelita— en 1965, cuando Perón la envió a la Argentina en medio de una interna del partido. Él logró infiltrarse hasta llegar a integrar su custodia, sitio desde el que produjo su primer acercamiento" height="1440" width="1920"/><h2>De cantante a policía, de policía a “Brujo”</h2><p>La primera imagen es la de <b>una marioneta</b>. Es la imagen predominante, al menos de buena parte de los argentinos, cuando se piensa en Isabel. Entonces: una marioneta con cuerpo de hombrecito trajeado de gris y máscara de Isabel. Se mueve espástica revoleando las manos frente a un micrófono. Y se escucha la voz, en tono de discurso peronista, intentando siempre parecerse a Eva, de la expresidenta: “Gracias al hombre que la hizo grande”. Luego una breve sucesión de imágenes de la época y el anuncio de lo que se está por ver: “<i>José López Rega. El Brujo. </i>Primera parte”. “Uno de los personajes más enigmáticos de la historia política de la Argentina. De cabo de policía a secretario del general Juan Perón. Y, tras su muerte, el hombre fuerte del país. Su vida está rodeada de misterios: ¿astrólogo?, ¿pai umbanda?, ¿contacto de la mafia?, ¿creador de los escuadrones de la muerte de la Triple A? <b>¿Cuál es la verdadera historia de José López Rega, ‘el Brujo’?</b>”. A continuación, diferentes entrevistados que vivieron de cerca sus fechorías —políticos, escritores, periodistas, exfuncionarios de los gobiernos peronistas, incluso familiares— darán una batería de respuestas que intentarán explicar al personaje en este documental grabado a principios del 2000<b> </b>y transmitido por el antiguo canal Infinito, especializado en misterios y esoterismo.</p><p>“Una noche de 1943, tristemente ataviado con un traje de etiqueta alquilado y perfumado con una colonia barata, el hombre subió al escenario del Club El Tábano, de Saavedra, y entonó un bolero, al frente de una orquesta que él mismo había contratado. Su debut frente al micrófono fue casi debut y despedida: una seguidilla de necesidades económicas lo llevarían a alistarse poco tiempo después en la Policía Federal. El <b>cantante frustrado</b> tenía la certeza de que el nuevo trabajo terminaría con las penurias que lo llevaban a enredarse en largas disputas verbales con su esposa, Josefa Flora Maseda. <b>Ni sus más íntimos imaginaban, por entonces, que aquel hombre gris y menor se convertiría en uno de los personajes más influyentes y nefastos de la política argentina</b>”. Así comenzaba a anunciar la periodista Verónica Abdala, en esa época de principios del nuevo milenio, desde <i>Página 12, </i>la emisión del documental biográfico que se hundía en la vida de esa figura que parecía insignificante pero escalaría vorazmente hacia el poder y produciría un daño enorme a la sociedad. </p><p>“El escritor y periodista Miguel Bonasso —continúa Abdala—, el ex dirigente montonero Roberto Perdía, la actriz Soledad Silveyra, el actual jefe del Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, Guillermo Patricio Kelly, el ex médico personal de Perón Jorge Taiana, el historiador Miguel Unamuno, el parapsicólogo y ex diputado peronista Luis Sobrino Aranda, el yerno menos famoso de López Rega, Jorge Conti, el ex secretario de la juventud peronista Juan Manuel Abal Medina, Ramón Landajo, ex agente secreto de Perón, Esteban Righi, ex ministro del Interior, Hipólito Solari Yrigoyen, sobreviviente del primer atentado de la Triple A, Alberto Rocamora, ex ministro del Interior de Isabel, y el periodista Emilio Corbiere ayudan al espectador inocente a entender <b>cómo fue que pasó lo que pasó con el Rasputín argentino</b>”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4EV3OXUBMBE6PLYN6W4NP47IAM.jpg?auth=e07fb62a9669253ab9bf316dbb7012f00f7e319b8f8b2e7bd2e0f6643f4bd6e0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Apenas lo conoció, Isabel quedó encantada con ese hombre que comenzó a hablarle de misticismo, de sus estrategias energéticas y profecías grandilocuentes para el país que se cumplirían gracias al liderazgo de ella y de su marido" height="1080" width="1920"/><p>Hijo de padre —Juan López— y madre —Manuela Rega— españoles, de pequeño, López Rega había sido un niño introvertido que tempranamente se interesó en temas espirituales y religiosos. Trabajó desde adolescente: fue empleado en una tintorería, vendedor ambulante. Y en 1943 se casó con Josefa Flora Maseda Fontenla, con quien tuvo a su única hija: Norma Beatriz López Rega, que nació en Buenos Aires, el 17 de febrero de 1945. Después de casarse —y de asumir, probablemente, que no viviría del canto— consiguió un puesto fijo en la Policía Federal. En 1951, con el apoyo del jefe de Policía, Filomeno Velazco, <b>logró ser parte de la guardia que protegía la residencia presidencial</b>: integró, ocasionalmente, el equipo de vigilancia del Palacio Unzúe —hoy la Biblioteca Nacional—, donde vivían Perón y Eva. Y después de que el general fuera derrocado, se sumó a la Guardia de Infantería. </p><p>Mientras tanto, no abandonó por completo su deseo de cantar. También en 1951 se plantó repetidas veces ante el micrófono de Radio Nacional. Actuaciones por las que conoció al periodista José María Villone, quien unos años después lo invitó a un sitio que lo marcaría: <b>la Casa de Doña Victoria</b>, en Paso de los Libres, Corrientes. Doña Victoria era la fundadora de una sede de la orden Rosacruz, una organización dedicada al estudio del misticismo y el esoterismo cristiano. La casa de Corrientes reunía a un grupo variopinto, de diferentes religiones, convocado por <b>la búsqueda de conocimiento, científico y espiritual</b>. López Rega fue visitante asiduo de ese lugar en el que tendió lazos con su dueña y otros participantes. Fue en esa época, entre mediados del cincuenta y el sesenta, en la que escribió buena parte de sus libros fundamentalmente sobre misticismo. El tiempo y los vínculos sumaron fuentes y elementos de los que nutrió y por los que ensanchó <b>su esoterismo</b>: cultura popular, religiones afrobrasileñas, ocultismo, espiritismo, entre otras nociones, se añadieron a sus creencias y su cosmovisión.​</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RX4PMJ7YBJCTXALMQKEMBXZF2M.jpg?auth=292a1c728ad082b54849e4544ab6317f0562a9febccf77e83f13ff04153b67d4&smart=true&width=770&height=529" alt="Cuando Isabel volvió a España llevando con ella a López Regal, Perón le echó flit. Pero ante la intransigencia de su mujer sobre su deseo de que se quedara, terminó por aceptar. Poco después López Rega se convirtió es una suerte de secretario de Perón, primero, y en el hombre de mayor confianza, en lo personal y en lo político, del matrimonio, luego" height="529" width="770"/><p>Entre 1946 y 1955, durante las primeras dos presidencias de Perón, López Rega fue cabo de policía. Y en 1962 pidió el retiro de la institución —​años después, cuando llevaba tiempo alejado de esta actividad, consiguió que Perón lo ascendiera por decreto de cabo primero a comisario general, cargo que no le correspondía ni por jerarquía ni por mérito—. Durante la década de 1950 También tejió lazos con la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), un grupo de choque parapolicial del peronismo. Pero <b>su gran escalada en la política comenzó cuando conoció a Isabel </b>y vio la oportunidad para meter la cuchara.</p><p>​Era 1965. López Rega integraba la empresa Suministros Gráficos, trabajo que lo había acercado a la <b>Logia Anael (Asociaciones Nacionales en Liberación)</b>: diferentes publicaciones del grupo se preparaban allí. Un material en particular hizo mella en él. López Rega debió imprimir un libro del juez Julio Cesar Urien, líder de la logia, en el que desarrollaba una teoría que hablaba acerca de cómo la unión entre América, Asia y África pondría fin al capitalismo y el comunismo y lograría la liberación del Tercer Mundo. El expolicía se interesó y lo sumó a su cúmulo de creencias y conocimientos. A partir de ese texto, el brujo en formación estableció un vínculo con Urien y con Bernardo Alberte, ambos miembros clave de la logia, ambos delegados de Perón. En ese contexto, cuando Perón envió a Isabel a la Argentina a apoyar a Nanclares, su candidato a gobernador en Mendoza, en medio de una interna del partido, López Rega logró infiltrarse y llegar a la custodia de la esposa del general gracias a esos contactos en la Logia Anael. Una vez ahí<b> comenzó a hechizarle los oídos con su misticismo y conocimientos esotéricos</b>, sus estrategias energéticas y sus profecías grandilocuentes para el país gracias al liderazgo de ella y su marido.</p><p>Isabelita, que de más joven había estado vinculada a templos umbandas y sentía inclinación hacia las creencias espirituales alternativas, estuvo encantada de escucharlo y tejió con López Rega —que para ella era “el hermano Daniel”, ya que él se le presentó con el nombre místico que se había autoimpuesto— un vínculo que fue robusto en cuestión de días, así en lo personal como en lo político. <b>Cuando la esposa de Perón volvió a Madrid no estaba sola</b>. López Rega viajó con ella, listo para ser lacayo del general y guía espiritual y mejor amigo hechicero de su compañera.​</p><p>Al comienzo Perón le echó flit: no quería saber nada con el personaje que trajo su esposa como brujo faldero. Ella lo defendió con uñas y dientes y, finalmente, Perón tuvo que aceptar. Así, el cantante frustrado y expolicía y exobrero gráfico se convirtió en una suerte de secretario del general. Que sí tenía quién le escriba y necesitaba una mano.</p><p>Una vez que Perón le abrió su puerta terminó por hechizarlo también a él. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DVX5ASQZXNFBZOGYNQIPPNQOGM.jpg?auth=15f1ccdcabbe1c94b2a47ef9e0294f68791f9cb26af71c816e1e5d55b9517daa&smart=true&width=1746&height=1207" alt="Perón en la resdencia de Gaspar Campos, entrevistado por un periodista. A su lado, José López Rega (Revista Redacción)" height="1207" width="1746"/><h2>De “Brujo” a “el hombre de confianza” de Perón, de hombre de confianza a dueño del poder y jefe de matones</h2><p>Urdiendo una tela de araña fina y delicada —asegurándole a Perón que con sus poderes de curación podía aliviarle los dolores que sentía producto del cáncer, adiestrándole los oídos a Isabel acerca de las cosas que debía hacer para que ser la nueva Evita— López Rega fue rodeando al matrimonio hasta tenerlo en el centro plateado de su red: <b>se transformó en la persona a la que consultaban para la toma de decisiones, a la que le confiaban grandes responsabilidades</b>, al principio de índole cotidiana y doméstica, luego políticas y administrativas. Esto, pese a su falta de antecedentes y formación idónea, a su falta de aptitudes para manejar situaciones complejas, a su falta de escrúpulos, a su delirio místico y a su enorme ambición de poder. </p><p>En ese ejemplar depositaron todo. Era el que decidía quién podía ver a Perón y quién no en Puerta de Hierro, el que estaba presente en los encuentros y entrevistas, el que mediaba entre el líder y sus adeptos. También el que le aseguraba a Isabel que podía convertirla en la nueva Evita, insuflándole su carisma, su energía y su espíritu. Para lo que realizaban sesiones esotéricas en las que López Rega colocaba las manos sobre el cadáver de la abanderada de los humildes y trataba de transmitir su esencia a Isabel. Jamás hizo una pizca de efecto. Igualmente él estaba convencido del poder divino que poseía y en sus resultados.​</p><p>Para comienzos de la década del 70, el Brujo era parte de todas las reuniones políticas de Perón y el que manejaba sus papeles. Su trabajo se había vuelto tan jerárquico que le sugirió al general regresar a la Argentina para gestionar el partido <i>in situ.</i> El profeta volvió a su tierra y se coronó rey.</p><p>En 1973, poco antes del regreso del peronismo después de 18 años de proscripción, López Rega entró a la logia anticomunista <b>Propaganda Due</b> —llamada también “P2”— acompañado por Licio Gelli, líder de esa agrupación conocido como “El titiritero siniestro”: un italiano que había sido parte de las Camisas negras durante la dictadura de Mussolini, había militado para apoyar a Franco en España y después de la Segunda Guerra Mundial había pasado una temporada en Argentina. En algún momento entre eso y su regreso a Italia había estrechado lazos con López Rega y Perón, con quien colaboraría en su retorno al poder, del que también sería parte. También la CIA, el secretario de Estado de Estados Unidos, Henry Kissinger, y el Vaticano impulsaron la inserción de López Rega en la P2 —que tenía entre sus miembros ilustres a quien sería presidente provisional del país, su yerno, Raúl Alberto Lastiri, y al futuro dictador, Emilio Massera—. Así, esta agrupación se acomodó entre la cúpula peronista influyendo en el devenir de los acontecimientos.</p><p>Una vez victoriosos en las elecciones de 1973, con Cámpora de presidente, <b>Perón nombró a su mano derecha como ministro de Bienestar Social</b> —cargo que ocuparía hasta su huída del país en 1975—. Desde ahí le declararía la guerra a la izquierda peronista. Sin metáforas: saldría a cazarla. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RNVYSL6ZVBHGPGUUTMGFIPWGHI.jpg?auth=66239a00ecb0fe4b6db77f59744663b62da1c56789eb1104812260e94d4c3125&smart=true&width=1080&height=614" alt="José López Rega, Perón e Isabel saludan a los miembros de su partido que desfilan frente a la CGT" height="614" width="1080"/><p>Cuando el general regresó al país definitivamente, <b>el 20 de junio de 1973</b>, después de casi dos décadas de exilio, López Rega —lógicamente— fue una de las personas que participó de la organización del evento de bienvenida. La custodia estaba a cargo del coronel retirado Jorge Manuel Osinde, quien tenía la directiva de <b>evitar el acercamiento de la izquierda peronista</b> que iba a recibir al que también era su líder. Las movilizaciones para asistir al acto fueron históricas. Pero estuvo lejos de ser un día de celebración. Cuando la Juventud Peronista, Montoneros y otras columnas revolucionarias intentaron acercarse al palco, fueron recibidos a los tiros por sectores de la derecha, bajo las órdenes de la organización del evento: tenían un arsenal de ametralladoras y fusiles. Así, la llegada de Perón se transformó en la<b> Masacre de Ezeiza</b>. Hubo muertos, se calculan unos trece aunque no hay certezas. Y centenares de heridos. Este episodio fue el preámbulo de lo que comenzaría poco después: <b>la formación de la Alianza Anticomunista Argentina, organizada por López Rega para aniquilar a la izquierda del movimiento</b>.</p><p>No habían pasado dos meses cuando el recién electo presidente, Héctor José Cámpora, y su vice, Vicente Solano Lima, renunciaron luego de breves 49 días en el Gobierno para, según hicieron trascender, darle paso a Perón —aunque diversas fuentes, el historiador Felipe Pigna entre ellas, aseguran que lo que quisieron presentar como renuncia fue, en verdad, producto de “un mini golpe de Estado”—. La presidencia quedó provisionalmente a cargo del presidente de la Cámara de Diputados, <b>Raúl Alberto Lastiri, yerno de López Rega</b>. A partir de ese momento el país volcaría dramáticamente hacia la derecha, con censura de medios, de libros y contenidos considerados de izquierda o progresistas y atentados y persecuciones contra militantes de este sector en general.</p><p>En el Congreso Nacional Justicialista que se celebró en agosto, Perón e Isabelita fueron nominados como candidatos a presidente y vice, respectivamente —López Rega, por supuesto, había sido un de los principales impulsores para que la esposa del general integrara la fórmula—. Y el 23 de septiembre —como para no creen en la efectividad de su magia— <b>la lista encabezada por Perón - Martínez de Perón triunfaba con el 61,85 % de los votos</b>.</p><p>Dos días después, una célula de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) asesinó a José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT. Perón llamó a una reunión a la que asistió su gabinete, gobernadores y vicegobernadores y el secretario general del Partido Justicialista. En ese encuentro se aprobó un documento que denunciaba “agresiones marxistas” y ordenaba a los militantes a “participar activamente en las acciones que se planifiquen para llevar adelante esta lucha”.​</p><p>En los pasillos del poder comenzaban a circular fotografías y a señalarse personas y ámbitos que había que “depurar” para acabar con “la infiltración marxista”. López Rega era uno de los mayores responsables de organizar esta tarea. Para eso contó con el amplio apoyo de la logia P2 y la CIA. Así, sin demasiado esfuerzo, <b>montó la Alianza Anticomunista Argentina</b>, un escuadrón parapolicial y paraestatal que tenía sede en el Ministerio de Bienestar Social, encargado de aterrorizar, secuestrar y asesinar a toda persona que se les antojara de izquierda, marxista, comunista o se les volviera indeseable —cualquier semejanza a la distopía orwelliana en la que el Ministerio de la Verdad se encarga de distorsionar todos los hechos, y paradojas similares, es pura coincidencia. </p><p>Comenzaron a operar ese mismo año. El primer atentado que se autoadjudicó la Triple A fue cuando atacaron e hirieron de gravedad al senador radical Hipólito Solari Yrigoyen, el 21 de noviembre de 1973. Aunque antes de eso ya se habían realizado secuestros y asesinatos contra activistas considerados de izquierda atribuidos a grupos que integrarían el órgano terrorista comandado por el Brujo —quien desvió fondos del Ministerio de Bienestar Social para financiarlo y equiparlo— y por el comisario jefe de la Policía Federal Argentina, Alberto Villar. <b>Estos escuadrones matarían alrededor de mil o dos mil personas</b> —no hay cifra exacta ya que nadie ordenó una investigación—<b> entre 1974 y 1976; y comenzarían a realizar secuestros y desapariciones forzadas</b>, método represivo que se volvería corriente a partir del golpe de Estado del 24 de marzo del 76 y no se detendría hasta la recuperación de la democracia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2D3LBRQFJVBPLNFU23HJMZBA6I.jpg?auth=360863a9c9d2c1441a91f01e10030b2f4c79b1437d2f40223ac64c07194d29e0&smart=true&width=1920&height=2834" alt="Tras la victoria electoral de 1973, con Cámpora como presidente, López Rega fue nombrado ministro de Bienestar Social —cargo que ocuparía hasta su huída del país en 1975—. Desde esa cartera fundaría y financiaría la Triple A y buscaría aniquilar a la izquierda peronista" height="2834" width="1920"/><h2>De “Brujo”, matón y superministro corrupto a falso embajador; de falso embajador a mago fugitivo: ahora me ven, ahora no </h2><p>Después del 1 de julio de 1974, cuando muere Perón y la primera dama asume la presidencia, López Rega, automáticamente, llenó a sus anchas —pretendía hacerlo— ese vacío de poder. Comenzó a hacerse cargo de la dirección de todas las secretarías que orbitaban bajo la Presidencia. Armó el gabinete a su talla y a su gusto, sacó, puso y promovió a destajo a amigotes y contactos estratégicos. Uno de ellos fue el ministro de Economía —tan nefasto como él— <b>Celestino Rodrigo</b>, ejecutor de un plan diseñado por el Fondo Monetario Internacional que —una receta vieja y conocida— en medio de un período de gran inflación y desabastecimiento imponía un ajuste feroz, “un plan de <i>shock”</i> que tuvo como respuesta las movilizaciones populares lideradas por el movimiento obrero que pasaron a la historia como el “Rodrigazo”.</p><p>Ahí estaban los miles y miles de trabajadores copando plazas y, principalmente, la Plaza de Mayo en el que fue <b>el primer paro general de la CGT a un gobierno peronista</b>; pidiendo la cabeza de Rodrigo y la de López Rega al grito de: <b>“Isabel, coraje, al Brujo dale el raje”</b>. Isabel lo supo: no tenía más remedio que hacerles caso.</p><p>Si hubiera habido un helicóptero en la terraza, López Rega —y quizás también la presidenta— se lo hubiera tomado. Aunque de seguro habría inventado otra excusa parecida a la que fabricó en ese momento, cuando le exigió a Isabel que lo nombrara con un título que sonara importante —al margen de ridículo—, ministro Plenipotenciario argentino en Europa, y que anunciara su viaje a España como una responsabilidad oficial que le había sido adjudicada e iría a cumplir con honores: una gran misión para el país que, en verdad, era la forma de escabullirse como una rata cobarde para evadir la prisión o la muerte.</p><p>La efervescencia social que lo condenaba, la crisis galopante y los ánimos inflamables permitieron que se multiplicaran las denuncias contra él y la Triple A. El Coronel Jorge Felipe Sosa Molina, jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo y también encargado de la seguridad presidencial, investigó y consiguió pruebas que demostraban lo que era un secreto a voces: cuál era la sede de la Triple A y dónde se guardaban las armas. Mientras, los operativos de este grupo asesino se intensificaban, los muertos se reproducían y la violencia escalaba sin tregua. </p><p>Sosa Molina denunció lo que sabía a sus superiores, se elevaron denuncias a la Justicia y filtraron todo a la prensa. El 6 de julio de 1975, la nota de tapa del diario <i>La Opinión</i> describía cómo operaba la Alianza Anticomunista Argentina por la cual responsabilizaba a López Rega.</p><p>Isabel no pudo hacer demasiado —en ningún momento, pero menos en ese— y el Brujo tuvo que presentar su renuncia y huir. No le alcazaban las manos para armar valijas y baúles, vigilado por los custodios presidenciales. Sabía que su tiempo se había terminado. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CESM7V3375CJNK4X4654VBVK3Y.jpg?auth=e179a33a6b0068a78ca9ac9e5737196c35ffddc8fbb1ff4df9bb316159293e4b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En 1975, con el país ardiendo, en medio de una crisis económica y social, se multiplicaron las denuncias contra López Rega que huyó diciendo que se iba a ser embajador a Europa. El 5 de marzo del año siguiente la Argentina pidió su extradición, la que se reiteraría en los años posteriores en los que "el Brujo" se haría experto en escabullirse y desaparecer" height="1080" width="1920"/><p>El 19 de julio se escapó a España, donde se alojó en la residencia de Puerta de Hierro por un tiempo. Al año siguiente, <b>el 5 de marzo del 76, la Justicia argentina pedía su extradición</b>. Poco después, cuando comenzó a ser buscado por Interpol, ya derrocada Isabel y con la dictadura cívico - militar en el poder, <b>se hizo diestro en el arte de desaparecer</b>. Lo perfeccionaría durante todo lo que duró el terrorismo de Estado, y algunos años entrada la democracia. Fue visto en Suiza en 1982 pero logró escaparse. Se supo que pasó por Italia y que viajó a los Estados Unidos y a las Bahamas. Allí fue localizado en 1986, luego de que Alfonsín impulsara los juicios a los responsables —civiles y militares— de crímenes y violaciones a los derechos humanos durante el período anterior y retomara su búsqueda. López Rega volvió al país esposado en 1987.</p><p>Automáticamente le dieron prisión preventiva acusado de asociación ilícita, secuestro y homicidio. Ese sería su último destino: <b>murió preso y casi ciego, a los 72 años, el 9 de junio de 1989</b>, esperando su condena.</p><p><i>Pero, un día, llegó el doctor</i></p><p><i>Manejando un cuatrimotor</i></p><p><i>¿Y saben lo qué pasó?</i></p><p><i>¿Y saben lo qué pasó?</i></p><p><i>¿No?</i></p><p><i>Todas las brujerías</i></p><p><i>Del brujito de Gulubú</i></p><p><i>Se curaron con la vacú</i></p><p><i>Con la vacuna, luna-luna-lú</i>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4TYKOT5HONF3FMA5WRGH5UPUJ4.jpg?auth=f6595045124f7de21caa5bd56509b59527a5f717acabd3141bb8cfd3cc2f0c8b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[José López Rega]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cafetines de Buenos Aires: la esquina en la que Eloy Martínez supo el destino del cuerpo de Evita, y una trama regada de coroneles]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/09/28/cafetines-de-buenos-aires-la-esquina-en-la-que-eloy-martinez-supo-el-destino-del-cuerpo-de-evita-y-una-trama-regada-de-coroneles/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/09/28/cafetines-de-buenos-aires-la-esquina-en-la-que-eloy-martinez-supo-el-destino-del-cuerpo-de-evita-y-una-trama-regada-de-coroneles/</guid><dc:creator><![CDATA[Carlos Cantini]]></dc:creator><description><![CDATA[Ubicado en Avenida del Libertador y Coronel Díaz, el Caffé Tabac abrió sus puertas en 1968. Vecinos ilustres, empresarios exitosos, personalidades de la farándula y deportistas se sentaron en sus mesas, así como un amplio abanico de políticos, algunos de oscuro paso por la función pública, como los que protagonizan esta historia]]></description><pubDate>Sun, 28 Sep 2025 06:13:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AHXYEAFQ6ZGNPDZGCL3LFTVEZQ.jpg?auth=48d80f809a4b9da66c43bad4dd26e2183455dac49e5ba7d3d3f68e33fffed834&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Ubicado en la esquina de Avenida del Libertador y Coronel Díaz, la vereda del elegante Caffé Tabac es una gran explanada al sol " height="1080" width="1920"/><p>Hoy, en “Domingo de Superacción”, les traigo <b>una de coroneles</b>. Paso a contarles la historia del <b>Caffé Tabac</b>, la elegante cafetería de Avenida del Libertador 2300 esquina —y cómo no— Coronel Díaz.</p><p>El Tabac abrió sus puertas en 1968. Sus primitivos dueños le pusieron ese nombre porque, anteriormente, en el lugar se vendía tabaco. Y el italianismo <i>caffé</i> correspondía al país de origen de su principal socio accionario, un reconocido empresario gastronómico que controlaba otras importantes esquinas en la ciudad como, por ejemplo, la Confitería El Águila o el Imperio de la Pizza. <b>El Caffé Tabac no tardó en consolidarse como lugar de encuentro</b>. Vecinos ilustres, empresarios exitosos, personalidades de la farándula y deportistas consagrados lo frecuentaban. Sin embargo, tuvo un tropiezo y cerró sus puertas en 2013. “Aquel de ustedes que esté libre de un fracaso, que abra su primer café”, reza el evangelio cafetero porteño. El local estuvo un año y medio sin funcionar. Hasta que, <b>en 2015, reabrió</b> con nuevos socios. </p><p>“Acá no hay grietas”, dice Mariano Giménez, gerente del Caffé Tabac. El comentario viene a cuento del amplio abanico de políticos que ocupan sus mesas. Algunos de oscuro paso por la función pública. Pero, como anuncié al inicio, <b>hoy la historia la escriben coroneles</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L2JVELMXQVAEJKZBMSDUFZKHPE.jpg?auth=4baccae8afdfbbe6994f1f44d1ed02229aaefcc8d5be938fd2bf563a687c9a3d&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Aún en días de semana, en pleno horario laboral, el Caffé Tabac está repleto: es un lugar de trabajo. Allí se crean empresas, se escriben misiones y objetivos y se celebran contratos" height="1440" width="1920"/><p>Una fría noche de invierno de 1989, <b>el escritor y periodista Tomás Eloy Martínez acudió a una cita en el Caffé Tabac</b>. Fue a reunirse con el coronel Héctor Cabanillas, quien le había dejado un sugestivo llamado en su teléfono particular. El coronel Cabanillas había sido Jefe de Inteligencia del Estado (SIDE) durante el gobierno provisional del General Pedro Eugenio Aramburu. En su legajo secreto constaban dos misiones de extrema complejidad. La primera, una orden recibida del por entonces presidente de facto. <b>Lo designó para encargarse de los restos de Eva Perón</b>.<b> El encargo incluyó sacarlos del país bajo una identidad falsa</b>. En la reunión confidencial en el Tabac el coronel Cabanillas entregó toda la documentación respaldatoria del derrotero del cadáver de la Abanderada de los Humildes. <b>Papeles, fotos y expedientes que, posteriormente, le sirvieron de relato vertebral para la escritura de la novela </b><i><b>Santa Evita</b></i>. </p><p>El segundo coronel que viene a cuento fue el siniestro Carlos Eugenio Moori Koenig, quien había oficiado como edecán de la primera dama Eva Perón durante sus últimos meses de vida. En verdad, había sido puesto en ese lugar como <b>espía</b> para informar a los jefes del Ejército la evolución de la enfermedad en Evita. Pero fue en noviembre de 1955, un par de meses después del derrocamiento del presidente Perón, cuando el coronel Koenig se reencontró con Eva —o sea, con el cadáver embalsamado— para comenzar una espantosa custodia personal a partir del secuestro del féretro que reposaba en la CGT. </p><p>Se puede sumar un tercer coronel a la historia. El mismísimo <b>Juan Domingo Perón</b>. ¿Por qué lo digo? Porque ese era su rango militar cuando conoció a la joven actriz Eva Duarte. Pero volvamos al coronel Héctor Cabanillas para refrescar cuál fue la segunda de las misiones límites que le tocó cumplir. En 1971, bajo la presidencia de facto de Alejandro Agustín Lanusse, Cabanillas fue nuevamente convocado por las autoridades del Ejército. En este caso para restituir el cuerpo de Evita al expresidente Perón en su casa de Puerta de Hierro, Madrid. </p><p>Todo este relato, propio de un casino de oficiales, escuchó Tomás Eloy Martínez en una mesa del Tabac. ¿Entienden ahora por qué anuncié “una de coroneles”? ¿Acaso fueron estos los únicos? Claro que no, pero antes continúo con la descripción del lugar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/47R273YAYVCHZCVOLMGL4BO4FQ.jpg?auth=015f4d00880e7499d793dd6624b9d95646b821cfa3bd1a6f6f5e611765281f8d&smart=true&width=1920&height=1440" alt="La hoja que hace de logo comercial, así como su nombre, se debe a que antes de abrir sus puertas, en 1968, en el lugar se vendía tabaco" height="1440" width="1920"/><p>Pasé por el Caffé a media mañana de una jornada laborable. El salón estaba explotado. ¿De jubilados? Para nada. ¿Gente sin actividad formal? Mucho menos. <b>El Tabac es un lugar de trabajo. Allí se crean empresas, se escriben misiones y objetivos y se celebran contratos</b>. Y también se pierde el tiempo. Recorrimos con Mariano Giménez todo el local. Me señaló el regalo que Andrés Calamaro dejó autografiado —un afiche de una corrida de toros—; las obras originales y la paleta de trabajo del artista plástico argentino Pablo Larsen; el flamante retrato de Marilyn; y un exquisito reloj antiguo de pared. </p><p>El espacio se percibe más grande de lo que es. Está magnificado por los ventanales piso techo y el ancho de las avenidas. La capacidad del salón es de 70 personas, pero la vereda suma 200 lugares más. Las sillas del salón tienen apoya brazos y están tapizadas en cuero, en diálogo armónico con la tonalidad dominante. Las exteriores son más coloridas y se acercan al histórico modelo playero marplatense. Ambos ambientes están muy bien definidos. Adentro las cortinas, y la insonorización lograda con el trabajo en el techo, ofrecen confidencialidad. Aquella que habrá buscado el coronel Cabanillas para confesarse frente a Eloy Martínez. </p><p>En oposición, la vereda es una gran explanada al sol donde todo —y todos— está expuesto. En ambos espacios cuesta encontrar sillas vacías disponibles. Argentina, no lo entenderías. Un detalle, la hoja de tabaco que hace de logo comercial está grabada en las mesas. Lo mismo ocurre en el Petit Colón, lo mencioné en la reseña. “Pertenecen al mismo grupo” aclara Mariano. La sociedad también es propietaria de la Confitería Ideal. </p><p>Una anécdota de color para destacar, <b>en el Tabac se reunían Juan Carlos Calabró y Antonio Carrizo a escribir los guiones de </b><i><b>El contra</b></i>. El famoso grito de “Pedro” que Calabro hacía al camarero, era por la costumbre de llamar por su verdadero nombre al barman del Caffé Tabac. Resulta que pasaban tantas horas de intercambio de ideas y escritura con Carrizo que el personal ya ni los miraba, entonces lo reclamaban a los gritos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2DJZVMYY2FB4NPUGOYB6FXKK2U.jpg?auth=99f6d2f606d0958033f44a2c48b19f3b049b45296c2d2168e75301db68e71711&smart=true&width=1920&height=1387" alt="En el salón, el Tabac tiene capacidad para 70 personas pero la vereda suma 200 lugares más. Las sillas exteriores son coloridas y se acercan al histórico modelo playero marplatense" height="1387" width="1920"/><p>Retomo el coronelato. No crean que no hay más. Existe uno, con ese grado, del que poco se sabe y lo nombramos todo el tiempo. Es el <b>Coronel Díaz</b>. <b>¿Alguien sabe quién fue el Coronel Díaz?</b> ¿Y el nombre de pila? ¿Cuál fue el mérito para que lo hayan homenajeado con una importante avenida que sirve de límite entre Recoleta y Palermo? ¿Qué hazañas logró? ¿Qué país liberó, en cuál batalla venció, a qué prócer sirvió? El Caffé Tabac siempre será el café de Libertador y Coronel Díaz. Así como muchas parejas eligen casarse en la Sede Comunal de Coronel Díaz. O gente de todas partes va de compras al Shopping de Coronel Díaz. Como fanáticos visitan a diario la casa de Charly García sobre Coronel Díaz. ¿Nunca se preguntaron quién fue ese buen hombre? ¿Y si acaso no existió el tal Díaz? ¿O, quizás, hubo más de uno? Veremos.</p><p>El libro <i>Las calles de Buenos Aires</i>, publicado por el Instituto Histórico de la Ciudad —año 2003—, informa que un tal Felipe Coronel era propietario de los terrenos por donde corre la avenida. De esto no hay duda. Está documentado. Siempre se conoció como Coronell —así, con doble l— al sendero demarcado que conducía al caserón del dueño de la quinta. Lo que no puede certificarse es dónde estaba ubicado el caserón. Se sospecha, por una donación hecha al municipio por el propio Coronell, que habría estado donde luego se levantó la Penitenciaría Nacional y que hoy es el Parque Las Heras. Don Felipe Coronel —o Coronell— era un hombre de sólida fortuna, proveniente de Santiago del Estero. Ese dato no responde a ninguna de las preguntas. Por el contrario, acrecienta la intriga. ¿Cuándo y por qué se llegó de Felipe Coronel al Coronel Díaz? </p><p><b>Una ordenanza municipal del año 1894 modificó el nombre primitivo conocido como Coronel por el de Coronel Díaz</b>. De inmediato, se mandaron a colocar las chapas con la nueva nomenclatura a lo largo de toda la traza. <b>Jamás quedó claro a qué militar se estaba honrando</b>. Sólo decir que fueron trece —vaya cifra—los coroneles Díaz que sirvieron con honor al Ejército argentino. Existe un consenso que el nombramiento le fue otorgado a Pedro José Díaz, mendocino, nacido en 1800. Sostiene Felipe Pigna en su libro <i>Calles</i> —Editorial Planeta, 2022—, que don Pedro José combatió en Chacabuco, Cancha Rayada y Maipú; luchó en la guerra contra Brasil e integró el ejército de Rosas en la batalla de Caseros. ¿El aporte de Pigna termina con la incógnita sobre el Coronel Díaz? La información del historiador es incuestionable. Sin embargo, para mi TOC —trastorno obsesivo cafetero, ya lo conocen— Pedro José Díaz no reunió suficientes méritos como para ser recordado con tan icónica avenida. Tampoco está probado el vínculo con la nomenclatura designada en 1894. En fin. Elijo creer que la misteriosa Buenos Aires esconde secretos irresueltos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LARYO46GAZDRLCD5RTNBBXYZJM.jpg?auth=eb3a028505d072ada17cee19da4763d9cfca1fd42d9d6cd94ee87f2c3dab6ac0&smart=true&width=1920&height=1606" alt="En una mesa del Tabac el escritor Tomás Eloy Martínez supo el derrotero del cadáver de Eva Perón. Esa confesión oída allí sería el germen de lo que se transformaría, luego, en su novela "Santa Evita"" height="1606" width="1920"/><p>Pero, como si esto fuera poco, tengo para ofrecerles un último coronel Díaz. El coronel <b>Alfredo Sebastián Díaz, también fue edecán de un Perón. En este caso, de Juan Domingo durante su tercer mandato en 1974</b>. Lo acompañó los últimos seis meses como presidente, hasta su deceso. Luego escoltó otros seis a Isabel cuando, como vicepresidenta, asumió la vacante primera magistratura. En sus memorias cuenta que cuando María Estela Martínez de Perón enviudó lo llamó para preguntarle “qué debía hacer” y el edecán le sugirió que sacara de inmediato a José López Rega de la Quinta de Olivos. El coronel Alfredo Díaz, en un semestre, había percibido los hechizos que fluían por la residencia presidencial y se había enterado de las triples tareas que ocupaban los días y las noches del ministro de Acción Social y secretario personal de Isabel. Luego del último de los golpes militares, en 1976, cuando le correspondía su ascenso a general, lo pasaron a retiro. El antiguo acercamiento con el presidente Perón fue un aplazo en su boletín de servicio. Alfredo Sebastián Díaz falleció en 2012. Era vecino del Caffé Tabac. </p><p><i>Instagram: @cafecontado</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/AHXYEAFQ6ZGNPDZGCL3LFTVEZQ.jpg?auth=48d80f809a4b9da66c43bad4dd26e2183455dac49e5ba7d3d3f68e33fffed834&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Ubicado en la esquina de Avenida del Libertador y Coronel Díaz, la vereda del elegante Caffé Tabac es una gran explanada al sol ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El nacimiento de la CGT: la puja entre socialistas y sindicalistas, el primer pedido a Uriburu y lo que reclamaban los trabajadores  ]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/09/27/el-nacimiento-de-la-cgt-la-puja-entre-socialistas-y-sindicalistas-el-primer-pedido-a-uriburu-y-lo-que-reclamaban-los-trabajadores/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/09/27/el-nacimiento-de-la-cgt-la-puja-entre-socialistas-y-sindicalistas-el-primer-pedido-a-uriburu-y-lo-que-reclamaban-los-trabajadores/</guid><dc:creator><![CDATA[Adrián Pignatelli]]></dc:creator><description><![CDATA[Hace 95 años nacía la central obrera. Si bien en la mayoría de su trayectoria estuvo monopolizada por el peronismo, en los primeros quince años fue manejada por socialistas y sindicalistas revolucionarios. Algunos detalles del origen de este conglomerado de sindicatos de gran peso político en la historia de nuestro país]]></description><pubDate>Sat, 27 Sep 2025 06:04:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TULL7FWR6ZCCZF5XE7XH7YO7F4.jpg?auth=1f58e812cf05459cc1d1db4671d1eccbece523d0138f02717bf018266a0fa55c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El 27 de septiembre de 1930 un grupo de dirigentes obreros fundaron la CGT " height="1080" width="1920"/><p>Unos,<b> los socialistas</b>, buscaban imprimirle a la dirección de la nueva organización un contenido político, la lucha de la clase trabajadora; los otros, <b>sindicalistas revolucionarios</b>, que abjuraban de los partidos, sostenían que solo provocaban la división del movimiento obrero en busca de sus propios beneficios y que el sindicato, en definitiva, debía ser revolucionario, creando comités de “fábrica y lucha”. </p><p>Este era el <b>hervidero interno</b> que se vivía en la naciente Confederación General del Trabajo, un panorama que, visto con los ojos de hoy, quedó lejísimo en el tiempo. </p><p>Cuando fue el golpe del 6 de septiembre de 1930, y se vio su carácter reaccionario, <b>los dirigentes gremiales recomendaron ir con prudencia</b>, no hacer ninguna locura pero sí denunciar los atropellos patronales que algunos aprovecharon de acuerdo a las nuevas circunstancias, en las que había desaparecido el Estado de derecho. En muchas fábricas se produjeron despidos de aquellos trabajadores a los que tenían referenciados como líderes que instigaban a ir a la protesta y a la huelga. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VBHAPM7EJFA3XGIRIHNBKWIGOE.jpg?auth=31197ec2af072c96b6e4eb18e8744da70db7539678a72f9a0dab481e664c8882&smart=true&width=199&height=237" alt="La central obrera surgió semanas después del golpe del 6 de septiembre de 1930. El primer reclamo fue para el presidente de facto, Uriburu, a quien le solicitaron medidas para bajar la desocupación" height="237" width="199"/><p>La Unión Sindical Argentina, como la Confederación Obrera Argentina —las dos entidades más importantes, que surgieron en 1922— se movieron con pies de plomo.</p><p>Enseguida comprendieron que <b>no obtendrían nada de la dictadura de Uriburu</b>. Si bien no se clausuraron oficialmente los locales gremiales, las fuerzas de seguridad no permitían la entrada ni salida de nadie, ni siquiera de los empleados. </p><p>Una delegación de dirigentes fue a ver a <b>Matías Sánchez Sorondo</b>, ministro del Interior, quien los recibió con una pregunta: “Ustedes son anarquistas, <b>ustedes son los que tiran bombas, ¿no?”</b>. Ellos respondieron que no, que eran solo sindicalistas. “Bueno, igual los iba a recibir, y <b>no les tengo miedo</b>. Miren, los problemas del movimiento obrero los va a tratar el subsecretario; yo ya le he dado facultades a Bullrich; lo que él resuelva va a estar bien hecho; véanlo a él”. </p><p>Eduardo Bullrich, quien un par de años más tarde sería presidente del Departamento Nacional del Trabajo durante el gobierno de Agustín P. Justo, y luego secretario general de Presidencia, era una persona afable, de trato cordial, y resultó del agrado de los obreros. Cuando se puso al corriente de las tendencias dentro de su movimiento, <b>autorizó la actividad de los sindicatos, menos la celebración de asambleas</b>, que para eso debían solicitar autorización. De ahí en más, se permitieron la entrada y salida y las reuniones de las comisiones. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U5JTAIH34FGGXBQ7YJTR5P44I4.jpg?auth=c90af4a93ed4463ce3733bca6b49296ed4b681f07e21a472e0bbcd04b23c382a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En sus comienzos la CGT estuvo manejada por socialistas y sindicalistas. En su primer programa de 1931 se expuso una serie de reformas en beneficio de los trabajadores" height="1080" width="1920"/><p>Ambas entidades comprendieron que separadas no irían a ningún lado, y en parte fue el propio estado de situación el que aceleró la unificación en un solo organismo. El 27 de septiembre —<b>“para salvar al movimiento obrero del caos y la confusión”</b>— se reunieron en el local de los tranviarios en la calle Moreno 3230 una treintena de delegados de la Unión Sindical Argentina y de la Confederación Obrera Argentina. </p><p>Fue a propuesta del italiano <b>José Milani</b>, del Sindicato Obrero del Calzado, que la nueva agrupación se llamaría <b>Confederación General del Trabajo</b> y, por moción de Bernardo Becerra, se agregó <b>“de la República Argentina”</b>. Milani sería vocal en la agrupación y, si bien adhería a la corriente sindicalista, la policía lo tenía fichado como anarquista. </p><p>Para elegir el nombre, <b>se inspiraron en la CGT francesa</b>, fundada en 1895. Fue la principal organización sindical que agrupó a los trabajadores franceses en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial.</p><p>Se invitó a una decena de delegados autónomos y seguidos se incorporaron los telefónicos, linotipistas, mecánicos y afines, oficiales de la marina mercante y muchos otros. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OTJKBTRJKNCEFMUMM3GKYTW5DQ.jpg?auth=1620ddbebf3590ef5b3c61eb8f9cfcd29635704233cc33f89300b207b221135f&smart=true&width=1920&height=1393" alt="Villa Desocupación, en el barrio de Retiro, en una fotografía de 1932 (Archivo General de la Nación)" height="1393" width="1920"/><p>Según señala Oscar Troncoso en <i>Fundadores del gremialismo obrero</i>, <b>fue una época en que se clausuraron periódicos obreros</b>, que los que no habían sido deportados o no habían podido fugarse a países vecinos, estaban presos en Villa Devoto, Martín García y el presidio de Ushuaia. </p><p>En un primer momento, intentaron despegarse del convulsionado clima político que se vivía por el derrocamiento de Hipólito Yrigoyen. El 1 de octubre la CGT declaró en un documento que “considera de su deber ratificar su carácter de <b>organización autónoma de la clase obrera</b>, independiente de todo partido político, agrupación ideológica, y por lo tanto prescindente en las acciones que éstos llevan a cabo”. </p><p>En una carta abierta al “Superior Gobierno Provisorio de la Nación”, dirigiéndose al general Uriburu, <b>le pidieron que tomase medidas contra la desocupación</b>, “que adquiere caracteres alarmantes motivada por factores de adelanto industrial o de progreso técnico que no han marchado paralelamente a una constante revisación de los salarios y de la jornada de trabajo”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PGTV2IXRKRFOJH7FN6ILNAXMLA.jpg?auth=700178c33089d93bc3ed24f0c6f26be1fda30a7bd48c222155a0baffa5f3b7ea&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Los obreros se nucleaban en los distintos sindicatos que fueron surgiendo y llevaron adelante diversos reclamos que mejorasen su situación " height="1280" width="1920"/><p>El panorama que vivían las clases más postergadas era preocupante. En los primeros años del siglo veinte comenzaron a aparecer las primeras <b>villas de emergencia</b>, especialmente en el Bajo Flores y Parque Patricios, producto de la crisis económica que se agravó con el <i>crack</i> de octubre de 1929 y que repercutió fuertemente en el país. Villa Desocupación fue la solución que encontró el Estado para aquellos inmigrantes que estaban sin trabajo, se levantó en el barrio de Retiro y a mediados de 1935, fue desalojada. Pero paralelamente fueron apareciendo otras. </p><p><b>Los trabajadores, a través de la CGT</b>, reclamaban por un mejoramiento de la economía, de la educación, de las condiciones de trabajo y de los salarios del proletariado de todo el país. </p><p>Una de las primeras tareas de esta organización fue la de sumarse a la campaña de solidaridad para <b>evitar que tres militantes anarquistas terminasen fusilados.</b> El 6 de diciembre de 1930 habían sido detenidos José Santos Ares, Florindo Gayoso y José Montero, tres choferes acusados de haberse tiroteado con la policía al ser perseguidos por distribuir panfletos. Luego de un juicio sumarísimo, fueron condenados al paredón de fusilamiento. La mesa directiva de la CGT intercedió por estos trabajadores, aún cuando el sindicato Unión de Choferes no estaba adherido a esta central. </p><p>Fue tal la campaña —Salvadora Onrrubia, la compañera de Natalio Botana, director del diario <i>Crítica</i>, habló con Aurelia Madero Buján, esposa de Uriburu— que, unas horas antes de cumplirse la sentencia el 10 de diciembre, <b>conmutaron la pena capital por la de cadena perpetua</b> a cumplir en el penal de Ushuaia, que terminó en una prisión de dos años cuando Justo, siendo presidente, los indultó. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7KSY2KB6RFA4HHE6ZCYPS6JYTQ.jpg?auth=2aba0a299df95a52939f6b9a85c44839fb18dcd36438df28f26ffbfac36963de&smart=true&width=1920&height=1076" alt="Los primeros reclamos de la CGT buscaban regular el régimen de trabajo, la jornada laboral, la protección contra los accidentes de trabajo, entre otros" height="1076" width="1920"/><p>A la hora de elegir a un secretario general, se inclinaron por <b>Luis Cerruti</b>, un dirigente de la Confederación Obrera Argentina que, como era mayoritaria en esta unión, pudo imponer un nombre. El dirigente mimbrero Andrés Cabona recordó que, de haberlo conocido, no lo hubieran votado.</p><p>Según manifestaron tiempo después, comprendieron que, con su accionar, <b>parecía estar más cerca de los patrones que de los trabajadores</b>. Al punto que a la esposa de un trabajador que fue a verlo porque el marido había sido detenido, Cerruti le respondió que si estaba preso por algo habría sido. </p><p>Alejandro Silvetti (cuyo verdadero nombre era Manuel Fandiño) fue elegido prosecretario; Andrés Cabona, tesorero; y José Negri, protesorero. <b>Funcionaba en el tercer piso de la Unión Ferroviaria</b>, en la avenida Independencia 2880 de la ciudad de Buenos Aires. </p><p>La novel confederación estaba manejada por la gente de la Unión Ferroviaria, más dirigentes como Silvetti, Cabona, Marotta y Luis Gay. </p><p><b>El 25 de abril de 1931 dieron a conocer un programa básico de acción.</b> En vista al aumento de la desocupación, pedían un <b>seguro nacional para el desempleo</b>, por enfermedad, ancianidad, invalidez y maternidad y la supresión de las agencias de colocaciones. Asimismo, solicitaban el reconocimiento de los sindicatos, la <b>jornada de trabajo diurno de ocho horas y de seis el trabajo nocturno</b>; la fijación de un salario por comisiones de representantes de sindicatos obreros y de organizaciones patronales. </p><p>Querían que hubiese obreros en organismos del Estado, fijación de alquileres accesibles y de construcción, por cuenta del Gobierno, de casas económicas para los trabajadores y, por supuesto, <b>la derogación de la ley de residencia</b>, que recién se concretaría en el Gobierno de Arturo Frondizi. </p><p>Esos primeros años se caracterizaron por una cuidada moderación de sus dirigentes, al punto de que algunos de ellos solían ir al despacho del presidente Justo y <b>apoyaban explícitamente su política</b>. </p><p><b>Tuvo su periódico oficial</b>, que comenzó a salir en 1932 y muchos de los artículos, que informaban de la aparición de sindicatos, publicación de actas, novedades relacionadas al trabajo y noticias culturales, eran firmados con seudónimo, por miedo a que fueran alcanzados por la temible ley 4144 que declaraba “indeseables” a los extranjeros activistas obreros y los expulsaba del país. </p><p>Las tensiones entre socialistas y sindicalistas fueron cada vez mayores. <b>El 12 de diciembre de 1935 un grupo de dirigentes ocupó el edificio</b>, declaró la caducidad de las autoridades y pidió la urgente organización del congreso constituyente, que estaba previsto celebrar en marzo de 1936. Los dirigentes desplazados se quejaron, argumentando que el golpe lo habían dado aquellos temerosos por el estatuto que se aprobaría, que estipulaba que no se podría ocupar un cargo en la CGT a la par de un cargo político —Bernardo Becerra, de la Unión Ferroviaria y miembro del comité confederal, había sido proclamado candidato a diputado nacional por los conservadores— y que para ser miembro del comité confederal era preciso ser un obrero trabajando en su oficio. </p><p>Su primer congreso constituyente fue en 1936. Por entonces contaba con <b>262.630 afiliados.</b> </p><p>A raíz de las diferencias irreconciliables, <b>la CGT se partió en dos</b>: una tenía sede en Independencia 2880 y nucleaba a socialistas y a comunistas, y la otra en Catamarca 577, sede de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos, que reunió a los sindicalistas revolucionarios, que terminarían reeditando, sin mucha suerte, la Unión Sindical Argentina, la que terminaría disolviéndose en 1937. </p><p><b>En 1942 la CGT nuevamente se dividió.</b> Por un lado la N° 1, cuyo referente era el socialista José Domenech y contaba con un gremio poderoso, como era la Unión Ferroviaria, mientras que la N° 2, con otro socialista al frente, Francisco Pérez Leirós, estaba formada por comunistas y por dirigentes de la construcción, la carne, comercio, municipales y gráficos. </p><p>El golpe militar del 4 de junio de 1943 trastocó los planes de muchos y los dirigentes vieron al coronel Juan Domingo Perón, a cargo del Departamento Nacional del Trabajo, transformado luego en Secretaría de Trabajo y Previsión, como <b>un interlocutor válido dentro del Gobierno</b> y empezaron a tener respuestas a sus reclamos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5KTJXAJDBBF6XGFTITRCMARVYU.jpg?auth=ecd967c43e0e834c1a3583fdea0725743614521b29167e2bb3acd34e65623e8c&smart=true&width=770&height=513" alt="La mayoría de los sindicatos, que intervinieron activamente en la movilización del 17 de octubre de 1945, se hicieron peronistas" height="513" width="770"/><p>Muchos que estaban nucleados en la Nº 2 pasaron a la 1. Esta se había acercado al gobierno de facto y logró la disolución de la Nº 2, y así volvió a haber una sola CGT. Sus miembros, sin ninguna militancia política previa, formarían el <b>Partido Laborista</b> que, junto a la Unión Cívica Radical Junta Renovadora (radicales que dejaron el partido para apoyar a Perón), más un minúsculo Partido Independiente, formado por conservadores y nacionalistas, apoyaron la candidatura presidencial de Perón-Quijano en las elecciones nacionales de febrero de 1946. </p><p>A esa altura, <b>los múltiples beneficios que Perón como secretario de Trabajo y Previsión les otorgó, hizo que la mayoría de los dirigentes sindicales fueran, para 1946, peronistas. </b></p><p>Ya nada sería como en la década pasada, ya que dos miembros plenamente identificados por su labor sindical formarían parte del gabinete que asumió en junio de 1946. Uno fue el socialista <b>Angel Borlenghi</b>, un dirigente de 42 años afiliado a la Federación de Empleados de Comercio. Sería el ministro del Interior. El otro era <b>Juan Atilio Bramuglia</b>, también de ideas socialistas, que durante veinte años se había desempeñado como abogado de la Unión Ferroviaria. Si bien aspiraba a convertirse en ministro de Trabajo, fue nombrado al frente de la cartera de Relaciones Exteriores, cargo que ocupó hasta 1949, cuando debió renunciar por su enemistad con Eva Perón. </p><p>A esa altura, la CGT estaba plenamente identificada con el peronismo y otra historia escribiría. </p><p><i>Fuentes: Gremialismo proletario argentino, de Jacinto Oddone; Fundadores del gremialismo obrero, de Oscar Troncoso; El Sindicalismo Revolucionario (1905-1945) - Selección de textos, de Hugo del Campo; El periódico “CGT” (1932-1937) - Compilador: Roberto Reinoso</i>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TULL7FWR6ZCCZF5XE7XH7YO7F4.jpg?auth=1f58e812cf05459cc1d1db4671d1eccbece523d0138f02717bf018266a0fa55c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[A 70 años del golpe de 1955 y la guerra civil que no fue]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/09/21/a-70-anos-del-golpe-de-1955-y-la-guerra-civil-que-no-fue/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/09/21/a-70-anos-del-golpe-de-1955-y-la-guerra-civil-que-no-fue/</guid><dc:creator><![CDATA[Aldo Duzdevich]]></dc:creator><description><![CDATA[El peronismo gobernó con mano dura, pero siempre en el marco de la legislación vigente. A pesar de las permanentes conspiraciones golpistas y actos de terrorismo de los comandos civiles, siempre eludió la violencia. Y, en septiembre de 1955, Perón optó por evitar el derramamiento de sangre]]></description><pubDate>Sun, 21 Sep 2025 16:01:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GGUKDSGCVVDMZG4V7FWN5EHA2M.jpeg?auth=19ca6cd9ad90bb8ad4a6a935b507d7a3799504f2c553560504044f9cc08e19c8&smart=true&width=1158&height=819" alt="" height="819" width="1158"/><p>Este 19 de septiembre se cumplen 70 años del golpe cívico-militar auto denominado <b>“Revolución Libertadora”</b>. </p><p>El <b>golpe militar de 1955</b> fue muy diferente de los otros de nuestra historia. Además del altísimo nivel de violencia empleado por las fuerzas golpistas, tuvo <b>una importante participación de sectores civiles</b>, en especial de jóvenes de las clases medias y altas, estudiantes secundarios y universitarios. </p><h2>1945-1955 La Revolución en Paz</h2><p>Contrariando el apotegma marxista de que “la violencia es la partera de la historia”, <b>la Revolución Justicialista fue una revolución totalmente pacifica</b>, que fue modificando y adaptando las normas jurídicas para impulsar las grandes transformaciones políticas, culturales y económico-sociales que se produjeron durante sus diez años de gobierno. </p><p>El peronismo tuvo su hecho fundacional <b>17 de Octubre de 1945</b>. Esa fecha, que expresa la irrupción de las masas trabajadoras en la política argentina, fue un acto pacífico y alegre, donde <b>el símbolo mas disruptivo fueron “las patas en la fuente”</b> de los descamisados. El único hecho de violencia del 17 es la agresión a tiros contra los manifestantes desde el diario <i><b>Crítica</b></i>, opositor a Perón, donde cae asesinado el joven <b>Darwin Passaponti</b>, primer mártir del peronismo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3TBTSDP7WFFARE6BEXF44MCRAQ.jpg?auth=30c3c7014e766fbb688661e32f44b184fbadb128cc255f8f3f120567604322fd&smart=true&width=1536&height=864" alt="17 de octubre de 1945. Algunos manifestantes se refrescaron poniendo sus pies en la fuente de Plaza de Mayo" height="864" width="1536"/><p>En un contexto de época en el cual las libertades democráticas no eran las que hoy conocemos, el peronismo gobernó con mano dura, pero <b>siempre en el marco de la legislación vigente</b>. A pesar de las permanentes conspiraciones golpistas y actos de terrorismo de los comandos civiles, solo se conoció un muerto por la acción ilegal de policías rosarinos contra el militante comunista Juan Ingallinella el 18 de junio de 1955, dos días después del salvaje bombardeo a Plaza de Mayo. </p><h2>El largo camino hasta el golpe</h2><p>En enero de 1951 los gremios socialistas declaran una <b>huelga general ferroviaria</b>, que la misma Evita intenta personalmente desactivar. El 11 de junio la FUA lanza una <b>huelga nacional</b> por el estudiante Mario Bravo que aparece sano y salvo. </p><p>El 22 de junio es detenido un grupo de oficiales militares jóvenes por conspiración. El 1° de agosto hay atentados contra líneas ferroviarias.</p><p>El 28 de septiembre, el gobierno sofoca el primer alzamiento militar de Menéndez, Lanusse y otros. </p><p>El 16 de noviembre de 1951 Perón es reelegido por el 63,5% , por primera vez votan las mujeres. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DVJGP2HDWBGXDLYZUDHP52NECI.jpeg?auth=6e4b626e799c2c44792297fa9529275ae86312ff0220c4e1553973c8bc25dfdb&smart=true&width=660&height=700" alt="" height="700" width="660"/><p>En febrero de 1952 Perón anuncia un nuevo plan económico. La importación de petróleo por 300 millones de dólares está desequilibrando la economía. Hay cortes de luz, se raciona la energía eléctrica. El 3 de abril fallece Quijano. El 26 de julio fallece Evita.</p><p>En 1953 ante las alzas en el costo de la vida, el gobierno lanza una enérgica campaña contra la especulación con clausuras de pequeños y medianos negocios, que lleva a más de 800 comerciantes a la cárcel de Devoto. Este es otro golpe contra la clase media que se identifica con los comerciantes.</p><p>El 15 de abril de 1953 los comandos civiles hacen estallar dos bombas en medio de una concentración en Plaza de Mayo provocando 6 muertos y 90 heridos, entre ellos 19 mutilados. Un verdadero acto de terrorismo contra una multitud indefensa. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WH27UGNS2ZGAHBIBDBOQGS5PDY.jpg?auth=0ad6dc7c66fe4fae4090514ed45efad7f6535db45c92676d59c0736b55ff31ef&smart=true&width=2296&height=1439" alt="" height="1439" width="2296"/><p>El 25 de abril de 1954 se realizan elecciones parlamentarias y de vicepresidente, el peronismo repite el 63%. Son las últimas elecciones libres antes del golpe y muestran que <b>el peronismo sigue manteniendo un enorme apoyo popular. </b></p><p>El punto de quiebre con Perón, es la creación en julio de 1954, del <b>Partido Demócrata Cristiano</b>. Su fundación venia inspirada desde el Vaticano y apoyada por EEUU, para contrarrestar la influencia de los movimientos populares en América Latina.</p><p>En septiembre del 54 la Iglesia comenzó a competir con la UES, creando el <b>Movimiento Católico de Juventudes</b> de Córdoba bajo la supervisión de Fermín Lafitte que organizó un gran festejo por el día del estudiante. </p><p>El conflicto se fue agudizando, hasta que el 10 de noviembre de 1954, en un discurso, Perón acusó a un sector de la Iglesia de conspirar para derribarlo. Nombró a varias organizaciones católicas, tres obispos (Laffitte, Fasolini y Ferreira Reinafe) y veinte sacerdotes (Bordagaray, José López, Julio Treviño, Moreno, Bonamin, entre otros), algunos de los cuales fueron arrestados en los días siguientes. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W5NSD6IOJFEERBAN6J4I7IA4O4.png?auth=e4c7e86a8f7d39c130a852679780ca89a90271305347b7a1bbcc89d075cfb9e8&smart=true&width=716&height=883" alt="" height="883" width="716"/><p>En el mes de diciembre de 1954 el gobierno produce una batería de medidas administrativas que aceleran y profundizan el conflicto: <b>disolución de la Dirección General de Enseñanza Religiosa</b>, cesantía de los sacerdotes de las cátedras de religión, supresión de los subsidios a los colegios e institutos católicos, clausura del diario católico argentino “El Pueblo”, y reducción de los feriados religiosos. </p><p>También el parlamento avanza con <b>leyes modernas que son resistidas por la Iglesia,</b> como la de equiparación de los hijos naturales y la Ley de Divorcio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ULE2X6ORGFFB3MMGPWOCPAS4W4.png?auth=6e3a5b8f9eb994cd31c7046ae619acf9a3b8b23c5b1ebb266b999d6f3f359c8f&smart=true&width=789&height=412" alt="" height="412" width="789"/><h2>Según Mario Rapoport no fue la economía</h2><p>Respecto el golpe de 1955, el historiador y economista Mario Rapoport ha dicho: “Si excluimos la polémica sobre la firma de un contrato petrolero con la Standard Oil, la caída de Perón en 1955 no se debió a cuestiones económicas sino, ante todo, a <b>una espiral de enfrentamientos políticos con diferentes fuerzas opositoras.”</b></p><p>“A principios del 55 los indicadores macroeconómicos eran favorables. Es cierto que entre 1950 y 1952, debido a políticas erróneas del gobierno, a desequilibrios en la balanza de pagos y a dos fuertes sequías, se produjo una seria crisis. Sin embargo, desde 1953, con un cambio en las políticas económicas y en el ciclo productivo, <b>la economía se había recuperado</b>. El PBI crecía a un promedio anual del 4,5 por ciento y el proceso inflacionario fue contenido: la tasa de inflación bajó del 4 por ciento en 1953 y al 3,8 en 1954. A su vez, la participación de los asalariados en el ingreso nacional alcanzó en ese último año un pico histórico máximo del 50 por ciento.”</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RDMLPB7IZZAAZJKFZWCOTQIV54.jpg?auth=a8319b73213707d95b6f480855928ad82a484384562ba5fbc5826f9c271ad2a0&smart=true&width=1024&height=1024" alt="" height="1024" width="1024"/><h2>El golpe inglés</h2><p>El académico<b> Alejo Serrano Barbaran</b> publicó hace poco, un muy documentado libro, <i><b>El Golpe Inglés</b></i>, sobre la participación de Inglaterra en el golpe de 1955. </p><p>Barbaran explica que en 1953, Perón produjo <b>un giro en su política hacia los Estados Unidos</b> que le permitió llegar a acuerdos en potenciales inversiones en materia de petróleo, astilleros y acero. Una de las debilidades más importantes del gobierno peronista era la importación del 50% del petróleo que consumía el creciente desarrollo industrial nacional. Y justamente era Inglaterra la principal proveedora. El acuerdo con la norteamericana <b>Standard Oil </b>tenia como objetivo duplicar la producción local de petróleo. Y lógicamente eso perjudicaba los intereses ingleses. </p><p>Una de las primeras medidas de la “Libertadora”, el 29 de septiembre, fue anular el contrato con la Standard Oil y mantener las importaciones inglesas. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5N7DXV2X4JA73IU644EBSPTWIM.jpg?auth=b716b610d0450e6a4883dde9db10f9a3a9e8b5015e6abef39e474537e520ac46&smart=true&width=1200&height=900" alt="" height="900" width="1200"/><p>Perón también había firmado un <b>convenio entre IAME y Kaiser Motors Corps</b> para crear una sociedad mixta que fabricaría autos en Santa Isabel. Y el <b>Eximbank</b> otorgaba un préstamo de 60 millones de dólares para una acería en San Nicolás. El embajador Nufer de EEUU había establecido una relación muy amigable con el gobierno, al punto de ser criticado por peronista. </p><p>Barbaran (coincidiendo con otros autores) concluye que el golpe de 1955 no fue impulsado por EEUU. </p><p>Gran Bretaña, hasta fines de la Segunda Guerra Mundial, había sido la potencia imperialista con mayor influencia en la economía argentina. Influencia que comienza a perder con la llegada del peronismo al poder. Si bien <b>ferrocarriles, carnes, petróleo, fueron temas de conflicto con los ingleses</b>, hay un tema poco difundido pero que Barragan expone con mucha claridad, tanto o mas importante que los anteriores: <b>la cuestión Malvinas y su proyección antártica.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HM5AKGCROVD2BEBRZNZ2HKOLSQ.jpeg?auth=bff77387cfc161d25023a1190a9b287681c7702bea971d90ed564c28b4a2dacd&smart=true&width=1024&height=1024" alt="" height="1024" width="1024"/><p>Entre 1946 y 1948 Argentina desplegó un plan de ocupación del territorio antártico y firmo acuerdos con Chile para realizarlos de forma conjunta. Esto dio inicio a una fuerte disputa con los intentos británicos de ocupación, que tuvo episodios de incidentes militares. En 1949, el coronel Hernán Pujato, presentó a Perón <b>un detallado plan de acción que incluía la instalación de bases científicas y poblacionales en la Antártida,</b> así como la creación de un instituto científico a efectos de investigación. Como resultado de la labor de Pujato para 1955 Argentina en colaboración con Chile tenia 30 bases científico-militares en la Antártida. En septiembre de 1954 <b>Churchill pidió un plan para expulsar las bases argentinas y chilenas de la Antártida</b> que entre las opciones incluía eliminarlas en una operación de guerra. Plan que no fue necesario porque e<b>n 1957 las bases argentinas se habían reducido de las 30 existentes en 1955 a solo 8</b>. La “Libertadora” había cumplido con los deseos de su real majestad británica.</p><p>Años después el almirante Rojas dirá que “en la revolución no recibimos apoyo material de los británicos, pero <b>sí su agrado y apoyo moral”</b>. </p><p>Según documenta Barbaran quien manifestó un apoyo activo a la “libertadora” fue <b>el gobierno uruguayo, </b>para el cual el derrocamiento de Perón se convirtió en una política de estado, al punto que el canciller uruguayo Santiago Rompani intentó armar <b>un bloque regional antiperonista </b>con otros países de la región. Sin lugar a dudas, la diplomacia británica estuvo detrás de esa política uruguaya, según toda la información presentada en el libro <i>El golpe inglés</i>. </p><h2>La masacre de Plaza de Mayo</h2><p>En 1955 la confrontación Peronismo-Iglesia ya no tenia retorno. Los sacerdotes usaban los púlpitos para dedicar discursos contra el gobierno. El gobierno devolvía la gentileza con denuncias y detención de los más díscolos. </p><p>Los conspiradores en el Ejército y la Armada cierran lazos con la dirigencia política opositora y comienzan acelerar los planes de golpe. </p><p>El 11 de junio se realiza la <b>procesión del Corpus Christi</b>, que se transforma en una masiva manifestación opositora. La gran participación popular en este acto da la señal de que la situación está madura para el golpe. </p><p>Los conspiradores contaban con el apoyo del Capitán de Fragata <b>Néstor Noriega</b>, Jefe de la Base de Aviación Naval de Punta Indio, y del capitán de fragata <b>Juan Carlos Argerich, </b>al mando del Batallón 4 de Infantería de Marina. El plan era que los aviones de Punta Indio bombardeasen la Casa Rosada para matar a Perón y tras ellos la Infantería de Marina apoyados por los comandos civiles tomarían la casa de gobierno y asumiría un triunvirato civil compuesto por <b>Américo Ghioldi</b> (socialista) <b>Zavala Ortiz</b> (radical) y <b>Adolfo Vicchi </b>(conservador) . </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J55HOLR7BJAIJLR4JS7TM6NNBE.jpg?auth=c86cf6679f46040909d55f69dd5f780133ff3c33ce2cef3b8fcc4a1b1140d84e&smart=true&width=512&height=272" alt="" height="272" width="512"/><p>El bombardeo comenzó a las 12:40 hs cuando el capitán Néstor Noriega arrojó la primera bomba de 100 kg. sobre la Casa Rosada, y la segunda sobre un trolebús en Paseo Colón frente al actual Ministerio de Economía. Luego los pilotos navales, al paso de tres oleadas con sus aviones, en un total de 28 naves, arrojaron <b>14 toneladas de explosivos </b>sobre la Casa de Gobierno y otros sectores de la Ciudad de Buenos Aires. </p><p>El plan de matar a Perón y tomar la Casa Rosada fracasó. Las bombas cayeron sobre centenares de inocentes transeúntes en los alrededores de la Casa Rosada, que al final del día sumarían 309 muertos y más de 800 heridos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R7SVD6GMTBHC7JKHKJFDVCWIXM.jpg?auth=2455bda0b77a30247e6697a27392fc090d49d076a85aa90e3181b383ab6feff6&smart=true&width=890&height=637" alt="" height="637" width="890"/><p>Esa noche, producto de la brutalidad y el ensañamiento demostrado por el antiperonismo, grupos espontáneos reaccionaron prendiendo fuego algunas iglesias del centro de Buenos Aires.</p><p>Sin dudas la escena de la ciudad bombardeada y cientos de heridos y cadáveres en las calles, fue un duro impacto en el ánimo de Perón quien, todavía en el fragor de los combates, le pidió a la dirigencia de la CGT que los trabajadores no se acerasen a Plaza de Mayo para <b>evitar ser masacrados</b> por las bombas y la metralla. </p><p>A partir de allí, Perón ingresa en un terreno de dudas sobre cual actitud tomar. La primera es un llamado a la pacificación, con la intención de sacarle el apoyo civil y eclesial a los conspiradores militares. En julio y agosto se abren los micrófonos de la cadena nacional la dirigencia opositora, Frondizi, Balbín, Alende y Solano Lima usan la oportunidad para seguir criticando al gobierno y apañando a los violentos. </p><p>Los comandos civiles realizan <b>atentados a unidades básicas y locales sindicales.</b> En Buenos Aires producen al menos una docena de atentados contra policías de custodia en templos y escuelas, con un saldo de tres policías asesinados. El 20 de julio Diego Muñiz Barreto vuela con explosivos la Escuela Superior Peronista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LLFICZ5D2NHGJNGI7O3QQJ6CRM.png?auth=585fdf6075e059bb4b8af6246cc083c76c284188e38801a69b19c6e14c84aec4&smart=true&width=1676&height=2176" alt="" height="2176" width="1676"/><p>Los cambios de gabinete y los pedidos de pacificación no dan frutos. Los conspiradores lo toman como síntoma de debilidad. El 8 de agosto la CGT ofrece al Ejército sumar trabajadores como reservistas. Es mas un gesto, que una opción real de crear “milicias obreras”. Para Perón, desde su formación militar, <b>la violencia y la guerra eran tarea de profesionales</b> y no de grupos voluntariosos improvisados. </p><p>En esos días, Perón y los miembros del gobierno están dudando qué camino tomar, si desatar un baño de sangre ejemplificador o intentar llegar a acuerdos con la oposición civil y la iglesia.</p><p>Vuelvo a recordar el inicio de esta nota. De 1943 a 1955 Perón había transitado muchos momentos de oposición y tensión extrema, pero <b>siempre los había resuelto sin tener que apelar ni a la violencia,</b> ni a poner vidas en riesgo de propios o de sus adversarios. Hasta el final de su vida en 1974 no se cansará de repetir: “Los ingredientes de la revolución son siempre dos: <b>sangre o tiempo,</b> si se emplea mucha sangre se ahorra tiempo, si se emplea mucho tiempo se ahorra sangre…. Pero siempre es una lucha y yo soy partidario de gastar tiempo y no gastar sangre inútilmente.”</p><h2>“El golpe del Cristo Vence”</h2><p>El 16 de septiembre de 1955 a las 00:00 horas el general <b>Eduardo Lonardi </b>sublevó la Escuela de Artillería de Córdoba, dando inicio a la rebelión.</p><p>Así relata los acontecimientos Perón en su libro <i><b>“La fuerza es el derecho de las bestias”: </b></i>“En Río Santiago unidades de la Escuela Naval sublevada habían pretendido salir de la base y atacar la ciudad de Eva Perón siendo detenidos por la policía de Buenos Aires.”</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HAGL6LFOAZAAHPZW3IRQZICGVI.jpg?auth=addf4a2bc5b9d02ed8ff21df6eb8207ce88b1ae450afc198031b4d555154cc93&smart=true&width=646&height=895" alt="" height="895" width="646"/><p>“En Curuzú Cuatiá (Corrientes), habíase producido un conato de sublevación en la Escuela de Blindados, siendo sofocada y dominada inmediatamente.”</p><p>“El día 17 de septiembre la situación general era absolutamente favorable, si bien continuaba la lucha en Córdoba, en Río Santiago se había detenido. Durante el día se tuvo la noticia de que la escuadra se había puesto en marcha, saliendo de Puerto Madryn hacia el norte.”</p><p>“El día 18, en Bahía Blanca las fuerzas de Infantería de Marina han ocupado la ciudad (…). La escuadra, ha bombardeado la ciudad de Bahía Blanca, destruido las plantas compresoras de gas, las usinas y parte de la población.”</p><p>“La ciudad de Mar del Plata también ha sufrido los efectos del bombardeo intenso de la escuadra y la aviación rebelde.”</p><p>“El día 18 de septiembre a la noche la escuadra sublevada amenaza con el bombardeo de la ciudad de Buenos Aires y la destilería de Eva Perón. Lo primero de <b>una monstruosidad sin precedente, </b>y lo segundo, la destrucción de diez años de trabajo y la pérdida de cuatrocientos millones de dólares.”</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3IHKUPGPK5GOHMMR5UVM77ATKE.png?auth=4a0f81467d4536b446d285e86186248b0162361246842d6be8e177c2b9ed4e3b&smart=true&width=1203&height=562" alt="" height="562" width="1203"/><p>“La situación militar era ampliamente favorable, pues desplegadas las fuerzas sólo era cuestión de tiempo y de lucha para someter a los focos rebeldes de Córdoba y Bahía Blanca.”</p><p>“Sin embargo, <b>me preocupaba la amenaza de bombardeo de la población civil </b>en la que seguramente perderían la vida miles de inocentes que nada tenían que ver con la contienda. Ya había Buenos Aires presenciado la masacre del 16 de junio de 1955, cuando la aviación naval bombardeó la Plaza de Mayo y ametralló las calles atestadas de gente, matando e hiriendo a mansalva al pueblo indefenso. Era de pensar lo que ocurriría en un bombardeo indiscriminado, sobre una ciudad abierta, sometida a la acción combinada de los cañones navales y las bombas aéreas.”</p><p><b>“Influenciaba también mi espíritu la idea de una posible guerra civil de amplia destrucción</b> y recordaba el panorama de una pobre España devastada que presencié en 1939. Muchos me aconsejaron abrir los arsenales y entregar las armas y municiones a los obreros que estaban ansiosos de empuñarlas, pero eso hubiera representado una masacre y, probablemente, la destrucción de medio Buenos Aires. ”</p><p>“Siempre he pensado que la misión de un gobernante es la custodia de la Nación misma. Su objetivo deberá ser siempre el bien de la Patria. Todos los demás objetivos son secundarios frente a éste. Se trataba entonces de elegir la resolución que mejor conformara a ese principio.”</p><p>“En nuestra doctrina habíamos establecido claramente que la escala de valores justicialista era: primero, la Patria; luego el movimiento y después los hombres. Se trataba simplemente de cumplirlo.”</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GDO77ZMQ4JABFPTBRKUJDWYNHY.png?auth=47dc2d166251ea2eba3f46fd239ead5f886269c2705aeda5a85ed014c4f0cac1&smart=true&width=792&height=564" alt="" height="564" width="792"/><h2>Las diferentes interpretaciones de la actitud de Perón</h2><p>Sobre el golpe de 1955, existe un debate entre dos interpretaciones, el de los pensadores de izquierda que critican la decisión de Perón <b>por no “darle armas al pueblo”</b>. Y la de quienes entendemos como <b>correcta la decisión de Perón, de no haber iniciado una guerra civil en nuestra patria. </b></p><p>Para la izquierda, la tensión y la critica a Perón y el peronismo, siempre va a estar en el eje de lo que el pensamiento marxista considera correcto, <b>la lucha de clases, la toma violenta del poder </b>y la posterior dictadura del proletariado. Este razonamiento crítico tiene varios ejes: el evitismo, que consiste en imaginar una Evita en contradicción con Perón, que “quiso armar milicias obreras”. La crítica a Perón por no haber ahogado en sangre la rebelión setembrista. El cuestionamiento al Perón del exilio por no afincarse en la Cuba de Fidel. Y finalmente el cuestionamiento al último Perón del 73-74, por no aceptar la conducción de la “vanguardia revolucionaria montonera” y la construcción del socialismo a la cubana. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/63LLGZYE6FAV7A5H7TJDEIG5NY.jpg?auth=17fcfe9d313108fce279d36d23bb5055156ee52df4eef3acff35a7297cb911a9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Muchos de los intelectuales de izquierda que cuestionan a Peron por no haber ahogado en sangre la rebelión, en 1955, militaban en la oposición al peronismo y hubieran sido los primeros en sufrir las consecuencias de la represión. Solo en Córdoba había entre 1500 a 3000 jóvenes estudiantes secundarios y universitarios en armas apoyando la rebelión. El general Iñiguez tenia la ciudad cercada y el golpe final era masacrar a esos jovencitos alzados en armas. </p><p>Cuando se habla livianamente de guerra civil no se toma real dimensión de lo que se trata. <b>La guerra civil enfrenta hasta las mismas familias donde siempre existen adhesiones a uno y otro bando. </b>España tuvo cerca del millón de muertos y centenares de miles de exiliados y expatriados. La revolución mexicana (1910-1920) tuvo más de un millón de muertos.</p><p>Perón, entre el tiempo y la sangre, optó por el tiempo. <b>Dieciocho años después regresó a la Argentina y al poder con la propuesta de construir la unidad nacional y un proyecto común que dé cabida a la gran mayoría de los argentinos</b>, por encima de las banderías políticas. Balbin, Frondizi, Alende, Solano Lima, justamente los principales dirigentes opositores en 1955, también habían madurado en su pensamiento y depuesto viejos odios y rencores. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GGUKDSGCVVDMZG4V7FWN5EHA2M.jpeg?auth=19ca6cd9ad90bb8ad4a6a935b507d7a3799504f2c553560504044f9cc08e19c8&amp;smart=true&amp;width=1158&amp;height=819" type="image/jpeg" height="819" width="1158"/></item><item><title><![CDATA[Lealtades ]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2025/07/27/lealtades/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2025/07/27/lealtades/</guid><dc:creator><![CDATA[Julio Bárbaro]]></dc:creator><description><![CDATA[En política, ser leal implica la construcción de un pensamiento y la convocatoria a las diferentes visiones que se tengan de este ]]></description><pubDate>Sun, 27 Jul 2025 06:10:34 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T6EC25RPF5GBZGRXO3QAEKSNDE.jpg?auth=a16ed55912455ab75525c717aa7931fa6891b6a06b40ca741b15a4ea2b44765a&smart=true&width=1536&height=864" alt="Perón solía decir: “Ni sectarios ni excluyentes" (Getty)" height="864" width="1536"/><p>La<b> lealtad</b> del hombre es a la idea; la lealtad al hombre es propia del perro o del caballo, del animal. La verdadera lealtad humana se le confiere al pensamiento, y en tanto la inteligencia se siente atraída por las diferencias, la mediocridad exige acatamiento.</p><p>En política, ser leal implica la construcción de un pensamiento y la convocatoria a las diferentes visiones o concepciones que de él se tengan. En la paz, hay lealtad a una idea y a la construcción de un objetivo; en la guerra, la obediencia legítima es imprescindible. Son exigencias distintas de las relaciones humanas y de los momentos históricos.</p><p>El <b>General Perón </b>solía decir – y los peronistas lo repetíamos con ciertas variantes propias de los años juveniles_: <b>“Ni sectarios..., ni excluyentes”.</b> Es que la secta es el grupo de fanáticos que, en su pretensión de diferenciarse del resto de la sociedad, no admite observaciones, críticas, heterodoxia alguna, sólo lealtades incondicionales. En rigor, la secta es la antítesis del partido político. Lo que sucede con el fanatismo es que aniquila la duda, y en consecuencia, quien convoca a la mediocridad expulsa toda forma de inteligencia. El hombre rebelde, el de la auténtica rebeldía, el de Albert Camus, es aquel capaz de decir “no” a los propios, de enfrentar al pensamiento que lo convoca, en el momento en que deja de expresarlo o simplemente lo objeta. La auténtica fuerza de un partido político se da cuando se es capaz de contener la rebeldía, elemento central de la riqueza de su pensamiento y capacidad autocrítica de sus errores.</p><p>Durante su proscripción y ante las primeras elecciones presidenciales tras el <b>Golpe del 55 </b>y el gobierno de <b>Aramburu y Rojas,</b> el general Perón hace un acuerdo con<b> Frondizi </b>desde el exilio, pidiendo el voto para el fundador del Desarrollismo, quien, de este modo, gana la elección. Sin embargo, una gran mayoría vota en blanco, y Perón, al ser consultado sobre ese hecho, responde, con picardía, pero también con profundidad, <b>“Los verdaderos leales fueron esos... los que votaron en blanco”.</b> Se refería a la lealtad al justicialismo, no a él.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZWNJX5CGFZH6PIX4USXHYNMEPQ.jpg?auth=89f875d1594d3a222d52f40a50e9095a2278425b543ff6b00aece56471fd5bcf&smart=true&width=1920&height=1188" alt="Desde el exilio, Perón hizo un acuerdo con Frondizi (izquierda), el fundador del Desarrollismo. " height="1188" width="1920"/><p>El Perón del retorno, el del 73, representa la consolidación de su pensamiento a partir de la búsqueda de trascendencia respecto de los sectores que no opinaban como él. Porque la trascendencia va más allá del pensamiento de la fuerza propia, y la política se da entre adversarios, entre aquellos que pueden compartir un rumbo y construir un proyecto, enriqueciéndose con las diferencias de las otras fuerzas políticas convocadas.</p><p>La madurez de una sociedad se da en el momento que transita el centroizquierda y el centroderecha, es en ese punto donde se da el proyecto compartido. Desde la izquierda, se pone el acento en la distribución y desde la derecha, en la producción. Cuando esto se logra, hemos alcanzado la dimensión de una patria. Imaginar que para que el proyecto de<b> Milei </b>sea válido se necesita eliminar a la oposición es tan insensato y antidemocrático como imaginar la triste idea de que el autoritarismo puede fijar un camino hacia el futuro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WNRBFHF2TBGQVDHVNEHJ6TMEFQ.jpeg?auth=342b1e3e84ee5a8fff18736275c67bdf60c1d98b2a9f38f28f53701b8360e6b1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Javier Milei abraza a Luis "Toto" Caputo durante el acto en La Rural. Foto: Jaime Olivos" height="1080" width="1920"/><p>El peronismo constituyó en su retorno el mayor nivel de conciencia de nuestra sociedad, aunque terminó dañado profundamente por dos enfermedades: la izquierda suicida con su accionar a través de la guerrilla, y la derecha enferma y asesina con su vocación por la tortura, la desaparición y la muerte. En realidad, ambas fuerzas intentaban entregar sus vidas para sustituir a la democracia, se pensaban como minorías lúcidas, destinatarias de los logros de la sociedad sin que ninguna de ellas lo fuera ni por derecho propio ni porque le hubiese sido adjudicado por la ciudadanía.</p><p>Transitamos una etapa donde, en lo esencial, hemos destruido la reflexión, nos da miedo pensar. En nuestra decadencia, nos cuesta asumir errores, hacer autocrítica, y salir de ellos. Es patético escuchar la palabra <i>lealtad</i> en boca de personajes que caracterizados por el oportunismo y la traición a sus ideales, lo que les otorgó una cuota de poder en cada uno de los escalones de la decadencia argentina.</p><p>Es hora de entender que la política requiere de la convocatoria a quienes tienen una idea común, pero no la limitan a una lealtad personal, sino a la potencia de un pensamiento y es hora también de concebir a la disidencia como un elemento imprescindible de la política. Que la obediencia quede para las fuerzas armadas en el marco de la ley.</p><p>La riqueza de las fuerzas políticas se estructura en los frentes. Un frente electoral es capaz de concitar distintas visiones en una misma dirección y en esa armonía, incluidos el debate y el necesario disenso, se da la política genuina. En eso reside la lealtad, en ser leales al rumbo, a la idea, a la construcción de un destino común. Quienes no pueden integrar una coalición sólo construyen sectas, y las sectas tienen una brevísima duración porque nunca lograrán incluir a la diversidad de la sociedad. Los libres en serio son capaces de incorporar su visión al camino común elegido y no aceptar la razón de una verdad impuesta, ajena, que siempre es autoritaria. No hay lealtad con autoritarismo. La rebeldía convoca a la inteligencia tanto como la obediencia a la mediocridad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/T6EC25RPF5GBZGRXO3QAEKSNDE.jpg?auth=a16ed55912455ab75525c717aa7931fa6891b6a06b40ca741b15a4ea2b44765a&amp;smart=true&amp;width=1536&amp;height=864" type="image/jpeg" height="864" width="1536"><media:description type="plain"><![CDATA[Perón solía decir: “Ni sectarios ni excluyentes" (Getty)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Bettmann</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La esencia del peronismo: clase, estrategia y hegemonía]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2025/06/11/la-esencia-del-peronismo-clase-estrategia-y-hegemonia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2025/06/11/la-esencia-del-peronismo-clase-estrategia-y-hegemonia/</guid><dc:creator><![CDATA[Osvaldo Nemirovsci]]></dc:creator><description><![CDATA[Breve repaso sobre nuestra propia identidad. Apuntes de urgencia para la militancia]]></description><pubDate>Wed, 11 Jun 2025 06:55:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AXNXH5QKECNSCVP22AQRJP3KTA.jpg?auth=d94834374b5b8100882017c09a35fec6a7df7cc7d38bfa6bf25977b8247d9bd8&smart=true&width=5453&height=3632" alt="El peronismo enfrenta el desafío de reinventarse ante la fragmentación social y el avance del neoliberalismo. REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo" height="3632" width="5453"/><p>La relevancia histórica y política del <b>peronismo</b> reside, fundamentalmente, en su arraigo en la conciencia de clase de los trabajadores, trascendiendo las coyunturas organizativas y las dirigencias circunstanciales. Reivindicar este sustrato obrero no es un mero ejercicio nostálgico, sino una condición necesaria para recuperar el núcleo identitario que otorgó solidez originaria al movimiento. Frente a la fragmentación actual, urge reafirmar que el peronismo, en su dimensión estratégica, es ante todo una expresión de la lucha y la cultura de las clases populares.</p><p>La urgencia política: inteligencia y unidad contra el <b>neoliberalismo. </b>En el escenario actual la oposición debe articular una respuesta multifacética: movilización social, disputa cultural y eficacia electoral.</p><p>No hay tiempo para impaciencias estériles ni para inercias burocráticas. Como bien señala la coyuntura, lo revolucionario hoy es detener el avance del proyecto antipopular, combinando táctica y estrategia en una sinergia virtuosa. <b>Existe una pretensión de restauración conservadora, que debemos enfrentar. </b>La realidad argentina exige, parafraseando a <b>Jauretche</b>, “la urgencia de ser más inteligentes”.</p><h2>Peronismo: hermenéutica de una identidad plural</h2><p>El peronismo se define por su polisemia constitutiva: es, simultáneamente, lo que es, lo que se percibe desde múltiples subjetividades y lo que narran las diversas tradiciones que lo reivindican o interpelan. Esta pluralidad, sin embargo, no debe oscurecer una distinción analítica crucial: la escisión entre su dimensión táctica —vinculada a los métodos contingentes, los discursos dominantes de cada época y la gestión pragmática del aparato partidario— y su contenido estratégico, anclado en su composición social y cultural.</p><p>Lo táctico, aunque efímero, es indispensable: incluye las adaptaciones discursivas, las alianzas transitorias y la administración del poder institucional (encarnada, con todos sus límites, en el <b>Partido Justicialista</b>). No obstante, lo decisivo —lo estratégico— es su base material: el peronismo como síntesis histórica de la identidad obrera argentina.</p><h2>Estrategia y clase: el sustrato irreductible</h2><p>A lo largo de su trayectoria, solo tres corrientes lograron condensar, además del liderazgo de <b>Perón</b>, una hegemonía tal que justificó el sufijo “-ismo”, cada una en su tiempo mostró el dominio del discurso y del aparato justicialista: el vandorismo (con su sindicalismo laborista), el menemismo (como expresión paradójica de la hegemonía neoliberal en los ’90) y el kirchnerismo (que reactualizó el pacto entre el movimiento y las mayorías post-crisis del 2001). Sin embargo, más allá de estas variantes, lo perdurable es el vínculo orgánico entre el peronismo y la clase trabajadora. <b>“Lo perdurable como “ismo” es el peronismo.”</b></p><p>A diferencia de otras tradiciones políticas —la <b>UCR</b>, incapaz de representar integralmente a la clase media, o el conservadurismo, nunca monolítico entre las élites—, el peronismo constituye un fenómeno único: es la única fuerza que encarna, de manera hegemónica, la identidad histórica de un sector social. La clase obrera argentina, aunque hoy fragmentada o precarizada, sigue siendo peronista en su memoria colectiva y en su horizonte de expectativas. Este lazo no es contingente, sino genético: el peronismo nació como la “doctrina de los que trabajan”, y en esa raíz obrera reside su razón de ser y su potencia futura.</p><h2>Precarización y debilidad de la conciencia de clase</h2><p>La mayoría social ya no está compuesta por trabajadores estables, sino por un mosaico de trabajadores precarizados, actores de la economía social, clases medias empobrecidas y desempleados. <b>La conciencia de clase, que históricamente cohesionó a los sectores populares bajo la bandera peronista, se ha diluido.</b> Solo persiste, de manera parcial, entre los trabajadores formales y sindicalizados, quienes, a través de sus mecanismos de representación, aún logran negociar salarios y condiciones laborales, resistiendo los embates del ajuste económico. Sin embargo, esta resistencia no alcanza para recomponer la unidad perdida del proyecto peronista.</p><h2>Fragmentación y auge del individualismo</h2><p>Las capas medias y bajas de la sociedad se han atomizado en una multiplicidad de pequeños espacios de interés, centrados en la autodefensa de su subsistencia. Estos grupos, desconectados entre sí, reflejan el espíritu de una época marcada por el individualismo. En lugar de buscar soluciones colectivas, predomina la lógica de “salvarse solo”, alimentada por un contexto socioeconómico que exacerba la competencia y la desconfianza. Este escenario representa un obstáculo formidable para el peronismo, que históricamente se nutrió de la solidaridad y la organización colectiva.</p><p>En síntesis, el <b>peronismo</b> enfrenta una crisis estructural: la transformación del sujeto social al que apela y la erosión de los lazos colectivos que lo sustentaron. <b>Para recuperar su vigencia, deberá reinventar su narrativa, identificar nuevos interlocutores sociales y proponer un proyecto que articule las demandas de una sociedad fragmentada, sin traicionar sus raíces históricas.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/AXNXH5QKECNSCVP22AQRJP3KTA.jpg?auth=d94834374b5b8100882017c09a35fec6a7df7cc7d38bfa6bf25977b8247d9bd8&amp;smart=true&amp;width=5453&amp;height=3632" type="image/jpeg" height="3632" width="5453"><media:description type="plain"><![CDATA[El peronismo enfrenta el desafío de reinventarse ante la fragmentación social y el avance del neoliberalismo. REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">AGUSTIN MARCARIAN</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Borges ante el poder y la cultura: una crónica íntima de disidencia y lucidez]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/06/10/borges-ante-el-poder-y-la-cultura-una-cronica-intima-de-disidencia-y-lucidez/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/06/10/borges-ante-el-poder-y-la-cultura-una-cronica-intima-de-disidencia-y-lucidez/</guid><dc:creator><![CDATA[Alfredo Valenzuela]]></dc:creator><description><![CDATA[Acaban de publicar las anotaciones de Roberto Alifano en fomato libro. Allí se lee un retrato inédito del escritor argentino, con ácidas opiniones sobre política, literatura y sociedad]]></description><pubDate>Tue, 10 Jun 2025 18:22:34 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LWNGXY5BCJAFRNOISFXUNGJ2TM.jpg?auth=81e808c5ac10b8ee73b2a5e24e8efe66013137ba622534fae5d97a07671810cd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Borges ante el poder y la cultura: una crónica íntima de disidencia y lucidez" height="1080" width="1920"/><p>Buena parte de las quinientas páginas del último libro de <b>Roberto Alifano</b> son entrecomillados de <b>Jorge Luis Borges</b> que el poeta fue anotando de sus encuentros con él, casi a diario, durante los últimos diez años de la vida del genio argentino, para dejar constancia de la brillantez con que pasaba del humor genial a la crítica acerada.</p><p>El poeta <b>Roberto Alifano</b> (1943), estrecho colaborador de <b>Borges</b> y amigo muy próximo de <b>Pablo Neruda</b>, a quien correspondió despedir en el cementerio de <b>Santiago de Chile</b>, ha recogido en <i><b>Primer Cuaderno Borges. Diarios, 1974-1976</b></i> (Renacimiento) el que tal vez sea el último testimonio vivo sobre el autor de <i><b>El Aleph</b></i>.</p><p>Además de sus opiniones, estas páginas reflejan cómo transcurría la vida cotidiana de <b>Borges</b>, sus preferencias de lectura -o de relectura-, su apego familiar, especialmente con su madre, sus filias y sus fobias en plena madurez, en el último periodo del mandato de <b>Juan Domingo Perón</b>, a quien no dudaba en calificar de “émulo de <b>Mussolini</b>“.</p><p>Su distanciamiento del peronismo le valió que cinco días después de la muerte del presidente argentino, dando un paseo con <b>Alifano</b>, unos fanáticos le insultaran desde un coche en marcha: “¡Ahora debés estar contento, viejo gorila!”</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N3UYQKPV5VBP5IEZDX42XV3S4A.jpeg?auth=7772a4183bcf603980e329174cabaad0542781fda68198579e0e92991250edba&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Primer Cuaderno Borges. Diarios, 1974-1976" (Renacimiento)" height="1080" width="1920"/><p>“El peronismo es una dictadura y todas las dictaduras fomentan la opresión, el servilismo, la crueldad; pero lo más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez con burócratas que balbucean de manera imperativa (...) combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de la gente culta y de los escritores”, era su impresión del régimen argentino.</p><h2>Políticos y escritores</h2><p>Ante las positivas reacciones internacionales por la muerte de <b>Perón</b>, dijo: “Perón ha conseguido engañarlos a todos. Como ya le dije, me ha superado. Es un impostor muy superior a mí”.</p><p>Las críticas políticas de <b>Borges</b> no eran solo contra <b>Perón</b>, ya que un día que <b>Alifano</b> le cuenta que ha participado en una reunión en unas sedes sindicales, el escritor le advierte: “Son sitios peligrosísimos, verdaderas cuevas de mafiosos”, si bien la diana principal de sus críticas son otros escritores, como <b>Ernesto Sábato</b>, de quien dijo que “le interesa pasar a la historia, ser un mártir”.</p><p>De los políticos no tuvo buena opinión porque “no son hombres éticos; han contraído el hábito de mentir, de sobornar, de sonreír todo el tiempo”, y tampoco fue buena la que tuvo del periodismo, si se la despojaba de la ironía: “Se parece peligrosamente a la literatura”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EPAULNWATRGBRB7SHISAG3O27Y.jpg?auth=be9d2698c18196e01c70c5f7560eb3fc25b5b7b34dd00e1ae417cc6f3017b8c0&smart=true&width=1966&height=1761" alt="Fotografía de archivo del escritor argentino Jorge Luis Borges (EFE/Manuel Hernández de León)
" height="1761" width="1966"/><p>Del cantaor y bailarín <b>Miguel de Molina</b> pensaba que era “un histrión insoportable”, y añadió: “Yo no sé como <b>Soldi</b> puede ser amigo de un imbécil como ese. Me recuerda mucho a <b>García Lorca</b>, quiere ser el centro de atención todo el tiempo", una opinión que contrasta con la que tenía del poeta <b>Ángel González</b>: “Muy grata persona, un hombre bien ubicado y respetuoso. Es todo un caballero”.</p><p>Tampoco tuvo <b>Borges</b> buena opinión personal de <b>Juan Ramón Jiménez</b>, de quien ponía en duda sus hábitos de higiene personal y de quien dijo: “No era un hombre muy agradable ni demasiado simpático. Una persona más bien de distancia, soberbia, con un humor ofensivo. A su mujer la trataba duramente, aunque le dedicaba poemas exageradamente dulces. Yo creo que era un subrepticio misógino”.</p><h2>Multitudes y académicos</h2><p>En estas páginas se sigue confesando discípulo del escritor sevillano <b>Rafael Cansinos Assens</b>: “Fue una de las últimas personas que vi antes de dejar <b>Europa</b>, y esa despedida fue como si me encontrara con todas las bibliotecas del <b>Occidente</b> y del <b>Oriente</b> en un mismo tiempo. Él se jactaba de poder saludar a las estrellas en catorce idiomas clásicos y modernos. Era un hombre que había leído todos los libros del mundo".</p><p>En su aversión a las multitudes, <b>Borges</b> llegó a comparar las de los partidos de fútbol con “las reuniones en la <b>Academia de las Letras</b>" y, ante el asombro de <b>Alifano</b>, le contestó que en la <b>Academia</b> “se reúne una muchedumbre de falsos eruditos, de grandes impostores. Sin embargo el café que sirven allí es bueno, lo único que vale la pena. Yo soy académico pero casi no voy; demasiados profesores, gente suficiente, insoportable”.</p><p>De <b>Estados Unidos</b> efectuó una crítica que preconizaba lo políticamente correcto: “En <b>Estados Unidos</b> se espera que uno sea partidario de los indios, que hable mal del país y, también, que sea comunista. Cuando yo estoy allí y me niego a esas tonterías, a veces defraudo a los que me escuchan".</p><p>Una vez que <b>Alifano</b> viajó a <b>Nueva York</b> también consignó un encuentro con <b>Woody Allen</b>, quien al conocer su proximidad con el maestro le dijo: “No pasa un día en que no lea un texto suyo. Es el más grande poeta de nuestro tiempo”. </p><p><i>Fuente: EFE</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LWNGXY5BCJAFRNOISFXUNGJ2TM.jpg?auth=81e808c5ac10b8ee73b2a5e24e8efe66013137ba622534fae5d97a07671810cd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Borges ante el poder y la cultura: una crónica íntima de disidencia y lucidez]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carlos Aletto</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Bob Dylan cumple 84: la vez que boxeó en Buenos Aires y se interesó por Perón, Evita y Monzón         ]]></title><link>https://www.infobae.com/teleshow/2025/05/24/bob-dylan-cumple-84-la-vez-que-boxeo-en-buenos-aires-y-se-intereso-por-peron-evita-y-monzon/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/teleshow/2025/05/24/bob-dylan-cumple-84-la-vez-que-boxeo-en-buenos-aires-y-se-intereso-por-peron-evita-y-monzon/</guid><dc:creator><![CDATA[César Litvak]]></dc:creator><description><![CDATA[Entre su amplia y significativa cultural y musical, hoy lo recordamos contando su misteriosa escapada pugilística en un gimnasio del barrio de Almagro, y sorprendiendo a sus guardaespaldas con preguntas sobre Historia Argentina]]></description><pubDate>Sun, 25 May 2025 17:42:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LQ4MVYGDJRFLNPDYDBSUCJKPLE.jpg?auth=f0640d681f45404eb4baa3c58a013bf49ebc5ffda3712d02f7c5f8978989a568&smart=true&width=1920&height=1277" alt="Reproducción de la doble página de Gente, publicada el 19 de marzo de 2008, el único registro de la escapada pugilística de Dylan -camuflado con gorro de lana, peluca rubia y gafas de esquiador- para practicar box en Almagro. La foto la sacó Julio Ruiz" height="1277" width="1920"/><p>Felicidades, Mr. <a href="https://www.infobae.com/mexico/2024/07/24/el-dia-que-bob-dylan-mostro-sus-mejores-golpes-de-box-en-un-barrio-de-la-ciudad-de-mexico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/2024/07/24/el-dia-que-bob-dylan-mostro-sus-mejores-golpes-de-box-en-un-barrio-de-la-ciudad-de-mexico/">Dylan</a>. Ocho cuatro: 84 velitas y aún <i>on the road</i>, vivito y cantando siempre en la ruta. Ayer, por ejemplo, tocó en Spokane, hoy toca en Ridgefield y mañana tocará en Quincy (Estados Unidos). </p><p>Nada mal para alguien que viene pisando escenarios desde 1961, y que una vez iniciado el <i>Never Ending Tour</i> (<i>La gira interminable</i>), en 1988, no para de ofrecer <b>desde hace casi tres décadas entre 100 y 150 shows por año</b> entre las presentaciones a lo largo y ancho de Estados Unidos, alguna gira europea y, más espaciado, giras por Sudamérica, Oriente u Oceanía.</p><p>Si es por el tema de su salud, la<b> </b><i><b>dylanología </b></i><b>-esa ciencia a veces pública y casi siempre oculta de la cultura rock-</b> registra dos momentos críticos como pocos: <b>su accidente en moto de 1966, a los 25 años, </b>que incluyó necro-titulares (<i><b>MURIO DYLAN</b></i>) cuando en realidad sólo se trato de una lesión en las cervicales. Y en 1997, la pericarditis (una inflamación de la membrana que recubre el corazón) que al salir del hospital lo llevó a declarar con ironía <i>dylanesca</i>:<b> “Creí que me iba a reunir pronto con Elvis”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AMQ7R4C2YRECPPXXUOEYUCFC3Y.png?auth=995eb8313af68873b165887e8db19a06627a042e491a2bac3e28f6c2f7f9b193&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Hoy, a los 84 años, Dylan sigue con su eterno "Never Ending Tour" (La gira interminable): desde 1988 no deja de ofrecer entre 100 y 150 shows al año, entre los norteamericanos y las giras mundiales
" height="1080" width="1920"/><h2>Dylan para millennials</h2><p>Si bien es cierto que hoy por hoy, según la web <i>Come Writers and Critics</i> (especializada en todo material impreso sobre el músico) <b>hay más de 1000 libros escritos sobre Bob Dylan (unos 600 en inglés)</b>, desde hace unos meses, la puerta más accesible al <i>Mundo Dylan</i> para los más jóvenes es la <i>biopic </i><a href="https://www.infobae.com/entretenimiento/2024/12/05/bob-dylan-elogio-la-actuacion-de-timothee-chalamet-en-su-biopic-a-complete-unknown-es-un-actor-brillante/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/entretenimiento/2024/12/05/bob-dylan-elogio-la-actuacion-de-timothee-chalamet-en-su-biopic-a-complete-unknown-es-un-actor-brillante/"><i><b>Un completo desconocido</b></i></a>, por lo menos a su etapa inicial.</p><p>Para dimensionar su importancia en la cultura popular -quedarnos en el rock sería erróneo- conviene recordar esto: así como los Beatles nos hicieron cantar y bailar, Dylan nos hizo pensar. Es así de irrefutable: la cultura pop, tal como la conocemos <b>desde los revolucionarios ‘60 hasta estos días, es con música de los Beatles y letra de Bob Dylan.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XU6PXZP4BREGXCLH3QGGO2UUAM.jpg?auth=74dbc20f4c16e2d33713c0c25fcb6a3e578775332cb2f287b6ba494dde3654cc&smart=true&width=1920&height=2609" alt="George Harrison, Bob Dylan, Paul McCartney, John Lennon y Ringo Starr (parado a la derecha), de los '60 para acá, pude decirse que la cultura pop tiene música de los Beatles y letra de Bob Dylan. Las dos fuerzas más influyentes del rock y más allá  " height="2609" width="1920"/><p>El concepto de poeta no existía en la música pop hasta la llegada de Dylan. No casualmente en 2016, la única vez en su historia que la Academia Sueca decidió otorgar el <b>Premio Nobel de Literatura a... ni a un escritor ni a un dramaturgo sino a un músico, se lo otorgó a él</b>. Y lo explicó así en su comunicado oficial: </p><p><i>“</i><i><b>Por crear nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la música norteamericana...</b></i><i> Si miramos miles de años hacia atrás, descubrimos a Homero y a Safo. Escribieron textos poéticos hechos para ser escuchados e interpretados con instrumentos. </i><i><b>Con Bob Dylan sucede lo mismo: puede y debe ser leído</b></i><i>“.</i></p><p>Desde su debut hasta la fecha, esas “nuevas expresiones poéticas” están plasmadas en <b>un corpus de más de 600 canciones</b> -grabadas en 40 discos de estudio, 12 <i>live </i>y 17 de <i>outtakes </i>de la imperdible <i>Bootleg Series</i>. Por tomar sólo dos, cabe destacar <b>“Blowin’ In The Wind”</b>, de 1962, la que cambió para siempre el concepto de canción protesta y se convirtió en un himno por la lucha delos derechos civiles y las marchas anti Vietnam, pero sobre todo <b>el tema que sacó al folk del nicho militante para convertirlo en música pop.</b></p><p>Y la otra que no puede quedar afuera es <b>“Like a Rolling Stone”, </b>esa joya de seis minutos, de 1965, consagrada <b>la mejor canción de la historia del rock cuando la revista </b><i><b>Rolling Stone </b></i>lanzó la compulsa entre las personalidades más destacadas de la industria. “La primera vez que la escuché estaba en el auto con mi mamá. Fue como si alguien hubiera abierto la puerta de mi mente de una patada”, dijo <b>Bruce Springsteen</b>. Acá, <b>Charly García</b> dijo lo mismo pero más breve: “Me voló la cabeza”, contó, tras escuchar el simple que su madre conseguía como productora radial en aquellos días. </p><h2>Parece mentira</h2><p>A esta altura, y desde hace tanto, Dylan es leyenda, entonces. Un enigma a descifrar una y otra vez. Un disparador de historias entre bizarras y cómicas, como la de ese día lluvioso, en Nueva Jersey, donde un vecino reportó a la Policía local: <i><b>Encapuchado sospechoso, mayor de edad, merodea por el barrio</b></i>. Una joven agente detuvo al sospechoso, quien dijo no tener encima el documento, y <b>mientras era conducido en patrullero a la comisaría, explicó que era Bob Dylan</b>, que estaba por tocar en la ciudad, solo “que le interesaba ver en persona la casa donde había crecido Bruce Springsteen”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZBCE5JY2KFFXLHWTWZMLSVLXZE.jpg?auth=081338773695353b85b2ffbce517fb55b90241b247022cc17a7fb3bb26b864a7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Para muchos, una afición desconocida la de Dylan por el box, aquí posando junto al gran (y múltiple) campeón filipino Manny Pacquiao" height="1080" width="1920"/><p>O su fastidio reciente durante un show europeo, harto del uso invasivo de los celulares en el teatro, al punto que paró a la banda, encaró al público frente al micro y preguntó claramente molesto: <b>“¿Posamos o tocamos?“</b></p><p>Como esas hay muchas, pero aquí revisaremos una muy nuestra, como que sucedió en su visita de 2008 a la Argentina, para una serie de recitales.</p><h2>Primero fue LA foto</h2><p>En esos días, el cronista trabajaba en la revista <i><b>Gente</b></i>. Y tuvo la suerte de estar en México, en lo que fue el inicio de aquella gira sudamericana. Al otro día del concierto, complementando la crítica del show en el diario <i>El Universal</i>, un recuadro se preguntaba desde el título: <i><b>El misterio del boxeo</b></i>. Por las urgencias del cierre no había información precisa, pero se especulaba que en la tarde misma del show,<b> Dylan podría haber estado boxeando en algún gimnasio del DF...</b></p><p>Corte a Buenos Aires.</p><p>Dylan tocaba en Vélez el sábado 15 de marzo de 1988 y para suerte del cronista ya estaba de regreso como para verlo por segunda vez en menos de dos semanas. Con el rumor boxístico de México, poder tener una foto suya boxeando en Buenos Aires, para <i>Gente </i>era un notón. La (las) preguntas eran tres: ¿boxearía? ¿cuándo? ¿y dónde? <b>Una misión ideal para Julio Ruiz, uno de los mejores </b><i><b>paparazzo </b></i><b>de la revista.</b> De esos que persiguen LA FOTO con la voracidad del tiburón que huele sangre...</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GWPPPVSM45ESVFJAWGTHA53XVQ.jpg?auth=9ff0189299fb0c7d754106069e144ca69965f7c8a01df571521b228300239239&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Julio Ruiz, gran paparazzo del staff de la revista Gente, fue el responsable de la única foto de Dylan en Buenos Aires en su escapa pugilística" height="1080" width="1920"/><p>Recuerda Julio Ruiz ante <b>Teleshow</b>: “En esos días, <i>Gente </i>cerraba los lunes, así que los viernes se asignaban los encargos del fin de semana. Mi editor me contó la sospecha surgida en México, que Dylan podía llegar a buscar un gimnasio para boxear aún en el mismo día del show.</p><p>“A falta de un dato posta, en estos casos no queda otra que hacerle guardia al famoso. Al otro día, sábado, llegué al Four Seasons a media mañana en mi Chevrolet Astra. Por suerte no había competencia –¡no estaba <i>Caras!</i>- lo cual ya te mete menos presión, obvio… La cosa venía medio muerta, hasta que hacia el mediodía empiezo a ver movimientos... raros. De pronto sale una van Mercedes blanca, imposible ver para adentro, pero la empiezo a seguir y encara por Córdoba. Al parecer, por un momento parecen perdidos hasta que dan unas vueltas y retoman por Río de Janeiro hasta Díaz Vélez al 4000, si mal no recuerdo...</p><p>“Justo en la esquina hay una estación de servicio -sigue Ruiz, cada vez más tiburón...-. Me bajé rápido y alcancé a ver que un grupito entraba a un gimnasio y que la van se iba. Para mi ansiedad, <b>no pude llegar a ver si entre ellos estaba Dylan. </b>Esperé en el auto, preparé la cámara –una Nikon D300- y el lente -un 400 2.8, el mismo <i>caño </i>que se usa en la cancha- y mientras buscaba el mejor ángulo a la distancia agradecí el detalle del mural del <b>Almagro Boxing Club</b> pintado en la puerta: reforzaba la escena, metía el ingrediente boxeo de la mejor manera, una postal de barrio. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FSRMEKD5FJD7XBAUOOJNVHJFKM.jpg?auth=40dee1d9fd02182cffeb4af4e675e2a453326ed25703792fd02e6f913efaf570&smart=true&width=1080&height=1524" alt="Cuenta Julio Ruiz que al chequear qué foto tenía, vio con sorpresa a "un tipo mayor vestido de forma muy rara..." Era Dylan, claro, y no fue la primera vez, como se ve en esta aparición suya en el Sundance Festival de 2002" height="1524" width="1080"/><p>“Y así habrá pasado cerca de una hora. En cuanto vi que volvía la Mercedes me escondí detrás del auto. La distancia entre la puerta del gimnasio y la van era nada, tres, cuatro pasos; o sea: no tendría más de dos fotos. ¡Solo dos balas! ¡Adrenalina a full! De pronto, salió el grupo y cuando me quise acordar ya no los tenía en cuadro, estaban dentro de la combi de nuevo, portazo y adiós. Cuando chequeé el visor de la Nikon eran... <b>¡solo dos fotos!</b> Apenas dos cuadritos... En uno se veía a dos o tres <i>patovas </i>-claramente guardaespaldas-<b> y un tipo mayor vestido de forma muy rara: gorra de lana, anteojos de sol espejadas y un camperón oscuro</b>“. </p><h2>Segundos afuera</h2><p>Ahora lo sabemos, claro. “El tipo mayor” era el mismísimo Bob Dylan, quien suele merodear por las ciudades donde actúa <b>siempre </b><i><b>tuneado </b></i><b>por un </b><i><b>kit-anonimato </b></i><b>que incluye gorra, peluca, campera con capucha y gafas. </b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3EAW3H7T3JHFZIXWAJAUVZVXRU.jpg?auth=dc3f0cc835d8975bc13fe13521b72672cb33fba074373b1d071d6832644c2a5f&smart=true&width=1920&height=1984" alt="El dirigente boxístico Marco Arienti, otro de los testigos de Dylan en el gimnasio (acá con Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial del Boxeo)" height="1984" width="1920"/><p>Lo que pocos sabían entonces era que Dylan, durante aquella gira por México, Brasil, Chile, Uruguay y Argentina, cargaba con una rutina tan sagrada como tocar en vivo: boxear. Según le confirmó a <b>Teleshow </b>uno de los <i>securityman </i>con la misión de “ser la sombra de Dylan” -por un código obvio de su “negocio” pide anonimato, lo llamaremos <i>Luis Lafuente</i>)-: “En cada ciudad había que encontrar un gimnasio, cuando más de barrio mejor, bajo perfil, pidieron”, cuenta.</p><p>“A Dylan no le gusta que se le acerque la gente. Y nada de fotos: es <i>photophobic</i>”, fue una de las primeras órdenes que recibió <i>Lafuente</i>. Así, blindado por su gente y disfrazado como un <i>homeless </i>anónimo, hizo su entrada al Almagro Boxing Club, un recinto de estirpe en el que, entre los ‘40 y ‘50, era frecuentado para entrenar por glorias del boxeo argentino como <b>Pascual Pérez o Alfredo Prada</b>.</p><h2>Yo fui testigo</h2><p><b>Marcos Arienti</b>, por entonces directivo del club, además de secretario internacional del Consejo Mundial de Boxeo, lo recuerda con precisión quirúrgica porque aquel mediodía estaba allí. “<b>Hacía soga, un poco de bolsa, y después guanteó. No lo podíamos creer… ¡Era Dylan!</b>”. Sin celulares que captaran el momento, la escena quedó sellada en las memorias. El cantante se movía lento, casi en cámara lenta, pero con agilidad de felino envejecido. “De pronto se volvió a disfrazar y se fue”, dice Arienti, “casi sin hablar”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/26DURV2CGJCMDBIRCMKGWN2ICM.jpg?auth=6d1f8bd12359ae5750ea7e45283640413c6c7cae869ae50b93589b8190a2aa72&smart=true&width=1920&height=1277" alt=""Good groove", elogió Dylan el buen estilo y los movimientos ágiles de Santiago Quintans al verlo entrenar en el Almagro Boxing Club" height="1277" width="1920"/><p>Más cercana que la experiencia de Arienti, aún, fue la que vivió <b>Santiago Quintans</b>, entonces promesa amateur del club. “Dylan y su <i>patova </i>me miraban mientras yo trabajaba con las manoplas -recuerda-. Lo desafié en chiste, claro. <b>El guanteó con los suyos y al final me dijo algo que no entendí -</b><i><b>‘Good groove’</b></i><b>-</b> y que después me explicaron que era un elogio, algo así como <i>‘buen estilo’</i>. De pronto, como de la nada, tan misteriosamente como había llegado se había ido". </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q2BB7CDNAFC4TFS4EDBHYJXJCY.jpg?auth=95c457c9a6534ef0ace6fcc4f5640f5689c1742a3568b0616052792aa4751c95&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Juan Domingo Perón, Evita y Carlos Monzón: las tres figuras argentinas por las que Bob Dylan se interesó en su paso por Argentina en 1988" height="1080" width="1920"/><p>El fotógrafo publicitario <b>Juan “Jota” Velásquez</b>, presente por azar -¡esa mañana tenía que hacer fotos ahí!-, tampoco pudo disparar. “Me pidió por favor que guardara la cámara. Me dijo que Dylan era <i>photophobic</i>. Fue tan técnico y cordial que no pude negarme”, relató. Entonces se convirtió en testigo privilegiado. “Saltaba la soga, hacía sombras, guanteaba. Un hombre grande, pero con clase. <b>Sentí que estaba viendo la historia en movimiento</b>”.</p><h2>Diálogo con la historia argentina</h2><p>Durante las caminatas previas a los conciertos –otro ritual personal del artista– Dylan se permitió abrir una grieta en su mutismo habitual. Según cuenta Lafuente, el músico empezó a hacerle preguntas sobre <b>Perón,</b> <b>Evita y, con más curiosidad, sobre Carlos Monzón. “Me sentía rindiendo examen de historia, con el profesor Dylan sacando las bolillas”</b>, recuerda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L2AIJX6CWJGMDMN3IN4D6ZBC6Q.jpg?auth=312ec37f503f88cbadad25045d550f883ab5778f45cde23c78354914a86fa200&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En 1975, Dylan vsitó a Rubin "Hurricane" Carter en la cárcel (Reuters)" height="1080" width="1920"/><p>Antes del show de Rosario quiso visitar la tumba de <b>Carlos Monzón</b>, pero no fue posible. Como gesto compensatorio, la organización local le compró diarios viejos con crónicas de sus peleas. Dylan se los llevó como talismanes. “<b>Se acordaba especialmente de la pelea con Mantequilla Nápoles</b>”, dice Lafuente. </p><p>También mencionó a <b>Ringo Bonavena</b>, a quien definió como un <i>Raging Bull</i> -un guiño cinéfilo a Scorsese, por su filme <i>Toro salvaje-</i> frente a <b>Muhammad Ali</b>. Recordó su mítica pelea del 7 de diciembre de 1970 en el <b>Madison Square Garden</b> y también aquella velada de 1975 donde Dylan cantó en favor del boxeador <b>Rubin </b><i><b>Hurricane</b></i><b> Carter, </b>preso y acusado injustamente de asesinato. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4OFNDYCX2VBRHCK4TVZ4KYRWOI.jpg?auth=55633fff2b949c299aecaf264c2dc1bd8e6bb9e67115c1701d4538b1e1c40f3e&smart=true&width=729&height=686" alt="Otro link de Dylan con el box: el tema "Hurricane", donde cuanta la historia del boxeador Rubin Carter, injustamente preso por un homicidio que no cometió." height="686" width="729"/><p>Acaso para seguir alimentando la leyenda, entre <i>dylanitas </i>criollos se dice que aún hoy, de vez en cuando, la sombra de Bob Dylan -<b>nacido Robert Allen Zimmerman el 24 de mayo de 1941, en Duluth, Minnesota</b>- sigue haciendo guantes en ese gimnasio de Almagro. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZNKGXNO2GZAQND2IEE7UIJEHMU?auth=0631ce06e20dbee3bceac0740fa5bed59537e24b7e76c1536aec9bca1d4533da&amp;smart=true&amp;width=600&amp;height=450" type="image/jpeg" height="450" width="600"><media:description type="plain"><![CDATA[  162]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Claves ocultas y nombres falsos, así tejió Perón su red secreta durante el exilio]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/04/27/peron-y-sus-cartas-codificadas-una-fascinante-historia-revelada-por-ignacio-martin-cloppet/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/04/27/peron-y-sus-cartas-codificadas-una-fascinante-historia-revelada-por-ignacio-martin-cloppet/</guid><dc:creator><![CDATA[Luciano Sáliche]]></dc:creator><description><![CDATA[El libro de Ignacio Martín Cloppet da cuenta del ingenioso sistema de códigos que el líder político creó para esquivar la censura durante su exilio. Se presenta este lunes en la Feria del Libro ]]></description><pubDate>Sun, 27 Apr 2025 15:57:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B4SWP2XWF5HITGDWBATAL7GSK4.png?auth=0c89b0d3abfbe552338db083cf45a22d336acb01d4af2cacf70d911df50c0a74&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Las claves secretas de Perón", de Ignacio Martín Cloppet, se presenta en la Feria del Libro" height="1080" width="1920"/><p>Tras el Golpe Militar de 1955, el exilio y la proscripción, <b>Juan Perón</b>, acorralado entre la lejanía y la censura, se vio obligado al ingenio. Ansioso, preocupado, entusiasta, se dedicó a escribir. En los diecisiete años que duró el exilio, escribió alrededor de catorce mil cartas. A esta actividad, según sus propias palabras, le dedicó “de diez a doce horas diarias”. Pero esas cartas no llegaban limpias a las manos debidas. En el medio, los servicios de inteligencia leían las directrices del líder desterrado. Por eso tuvo que diagramar un complejo sistema de claves: nombres subvertidos, letras destacas, lugares cambiados. Textos encriptados que la burocracia argentina que despreciaba el peronismo habrá padecido con estupor sin poder develar demasiados sentidos.</p><p>El abogado y escritor <b>Ignacio Martín Cloppet</b>, historiador autodidacta y peronólogo de antaño con varios libros en su haber, llegó a este entramado cuando <b>Ezequiel Eskenazi Storey</b> le habló de las “claves secretas” de Madrid, que fueron subastadas en un remate de 1999, entre otros objetos, papeles y documentos. Alertado por un periodista del diario <i>El País</i>, Eskenazi se hizo rápidamente del lote y, con el tiempo, le hizo saber a Cloppet que tenía un tesoro invaluable. Además, antes de fallecer, el librero <b>Washington Luis Pereyra</b> le acercó a Cloppet las que Perón usó desde Caracas y Ciudad Trujillo. Con ese gran material escribió<i><b> Las claves secretas de Perón</b></i>, que acaba de publicar el sello SB y se presenta en la Feria del Libro de Buenos Aires este lunes.</p><p>“El libro reproduce imágenes de los lienzos de Caracas y Ciudad Trujillo, dos télex de Perón a Cooke, imágenes de las claves de Madrid y algunas fotografías”. Ahora, del otro lado del teléfono, lo explica así: “Son, en tela, escritos a máquina, donde Perón elabora una cantidad de claves de distinta naturaleza. Hay claves encriptadas, nombres cambiados, direcciones de los exiliados, toda una información que nunca se había publicado y que a mí me parecía muy importante que se diera a conocer en un libro. Lo mismo con los dos juegos de Madrid, que son más sencillos que los de Ciudad Trujillo y Caracas, pero que tienen un valor histórico notable porque nunca se habían dado a conocer. Además, publicar las claves implicaba hacer una contextualización”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QHAQKL4ZLNAFLIU7ZNCRI6KT4Q.jpg?auth=2ea966dff3f55df77bf9f30ef1cfaf041291b8beae7bacc7a3d4fa8b4bf5a65b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En 1957, desde Caracas, Perón le escribe a Cooke: “Como las cartas importantes van a la mano, las que corren por correo son sin importancia"" height="1080" width="1920"/><p>“No se podía escribir con libertad”, explica Cloppet subrayando el escenario de la época. Son diecisiete años de exilio, varios atentados en ese período y una persecución funesta. Cuando Perón enviaba sus cartas, la intercepción era moneda corriente. “Entonces, lo que hace, cuando él escribe los informes o le manda cartas a los delegados, en el caso de <b>Cooke</b>, en el caso de <b>Paladino</b>, en el caso de <b>Alejandro Leloir</b>, que fueron los delegados que tuvo aquí, en la Argentina, cuando estaba en el exilio, es evitar que los servicios de inteligencia pudieran comprender lo que Perón quería decir en los mensajes. Según dicen, escribió catorce mil cartas, contando informes y mensajes. No todas estaban encriptadas, pero hay muchas de ellas que sí“. </p><p>Muchas de esas cartas, se lamenta Cloppet, están en la Universidad de Stanford: “No hay, por parte de la Argentina, un celo de guardar la memoria histórica. Entonces, todo esto se vende. Si se quiere consultar parte de la correspondencia de Perón, tiene que pedirla en la Universidad de Stanford: fuera del país. Lamentablemente la correspondencia que hay en la Argentina no es completa. No se conocen las catorce mil piezas. La búsqueda continúa, pero para aquellos que han hecho un estudio de la correspondencia. Yo cito algunos autores que han trabajado sobre el tema. Este aporte de las claves es una herramienta más para poder descifrar alguna de las frases o palabras que utiliza Perón que parecen descolgadas dentro de un texto”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V5HEOXU2KBHLFLTI75BVVWNFKE.jfif?auth=fc38593ff6afdec66d0390e2c090c7fa46b28fc2233d2b44602cdf5055af1322&smart=true&width=1920&height=2880" alt="Ignacio Martín Cloppet (Foto: Wikipedia)" height="2880" width="1920"/><p>El 11 de junio de 1957, desde Caracas, Perón le escribe a <b>John William Cooke</b>: “Como las cartas importantes van a la mano, las que corren por correo son sin importancia. En todos los correos deben haber tipos que negocian con las cartas nuestras”. Entonces cambia de nombre: ya no firmará como “Pecinco” o “P.5″ sino como “Gerente”. Otro nombre que usa es “Teodoro”. Cooke, que siempre se dirigía al General como “Mi querido Jefe”, también puede cambiar: usa “Federico Zabaleta”, “Vidal” y “Pepe Canesa”. Cuando encubre a <b>Julio Guizzardi</b> lo hace hablando del “compañero G.1”, cuando se refiere a <b>Oscar Albrieu </b>dice Clemente, para <b>Pedro Bidegain</b> usa “David” o “Aceite” y en el caso de la ex senadora bonaerense <b>Olga Gliozzi de Monzón</b> la nombra “M.5”.</p><p>“Lo que más me llamó la atención, lo que más destaco es la genialidad de Perón para poder configurar un juego de claves”, y cita más ejemplos: “Al diario <i>La Nación</i>, por ejemplo, lo bautizaba como Sal. Al diario <i>Clarín </i>le decía Pinos. A <i>Noticias Gráficas</i>, Rejas. No es fácil porque, si bien es cierto que cambiaba los nombres, había que tener una contabilidad para descifrar cuando llegaba esa correspondencia. Después vamos a ver que hay personas: a <b>Scalabrini Ortiz</b> le decía ‘Arnaldo’, a <b>Mercante</b> le decía ‘Fidel’, a <b>Jorge Antonio</b> le decía ‘Ceferino’. Él disfrazaba los nombres con otros nombres de fantasía. Y después empieza a jugar con transcripción de letras. Ya había hecho algo parecido en Chile, cuando fue agregado militar, pero no con este desarrollo".</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QCHY6HM3ABC7JLTUOVHRTR7XQQ.jpg?auth=de441ca302094ebdb35dd4810e274564e79f82f08cbc5e9aa06b32332e1baecb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Perón y John William Cooke se escribieron una infidad de cartas cuando el General estaba en el exilio" height="1080" width="1920"/><p>¿Cómo resuena todo esto en la actualidad? “Hoy tenemos las redes sociales, tenemos los Telegram, que se borra el mensaje. Pero se sigue escribiendo en clave a pesar de la tecnología moderna, sigue existiendo esta herramienta que es milenaria”, explica. Peronista de la vieja y paladar negro a la hora de analizar el presente, Ignacio Cloppet asegura que hoy, en este presente, “la imagen de Perón está tergiversada, está trillada, está manoseada. Lamentablemente lo giran a Perón para muchas cosas. Si Perón viviera estaría espantado”. Pone dos ejemplos: el asistencialismo (“no se busca una solución de fondo a los problemas del trabajado”) y lo que llama “el descuido de la soberanía nacional”. Lo dice sin vueltas: “Hoy se remata toda la Argentina”.</p><p>“Si los políticos quisieran sacar adelante a la Argentina, la receta está escrita por Perón, que es el documento doctrinario: <i><b>La comunidad organizada</b></i>, la actualización escrita en el año 74”, sostiene el autor de libros como <i><b>Eva Duarte y Juan Perón: la cuna materna </b></i>y<i><b> Perón en Roma. Cartas inéditas</b></i>. “Ese modelo argentino no solamente no fue leído, sino que fue enterrado por los políticos que vinieron en nombre del peronismo, desde Carlos Menem en adelante. Lamentablemente Perón está ausente en la política argentina. Lo que está presente es su nombre y la utilización de ciertas banderas que son usurpadas por políticos o por espacios que no tienen absolutamente nada que ver con la doctrina justicialista, que es eminentemente humanista y cristiana”.</p><p>También se refiere a lo que existe del otro lado del bipartidismo, el antiperonismo que late en el gobierno de <b>Javier Milei</b>, “que existe a flor de piel, en carne viva. Porque todos los males que le achacan a la Argentina se los achacan a Perón. Y en realidad, la factura que le pasan a Perón es desde la revolución del 43 en adelante. Hay cosas que no le perdonan a Perón. El liberalismo es el gran enemigo de la Argentina y es el gran enemigo de Perón. No le perdonan el haber transformado la Argentina y en haberla hecho una comunidad organizada, una democracia participativa, no una democracia liberal. Hoy no hay una vocación de unidad ni de querer lo mejor para el país. Hay una vocación de entrega. Hoy nos gobiernan los cipayos”, concluye.</p><p><i>* Ignacio Martín Cloppet presenta “Las claves secretas de Perón” el lunes a las 20:30 en la Sala Ernesto Sábato de la Feria del Libro junto a Diego Mazzieri y Oscar Castellucci.</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QHAQKL4ZLNAFLIU7ZNCRI6KT4Q.jpg?auth=2ea966dff3f55df77bf9f30ef1cfaf041291b8beae7bacc7a3d4fa8b4bf5a65b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[En 1957, desde Caracas, Perón le escribe a Cooke: “Como las cartas importantes van a la mano, las que corren por correo son sin importancia"]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La unión democrática]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2025/02/26/la-union-democratica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2025/02/26/la-union-democratica/</guid><dc:creator><![CDATA[Claudio Chaves]]></dc:creator><description><![CDATA[En 1931 se constituyó la alianza entre el Partido Socialista y la Democracia Progresista para enfrentar al general Agustín P. Justo]]></description><pubDate>Wed, 26 Feb 2025 06:59:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ECJV6OAFVFBPVEFHSECTCOWQAQ.png?auth=2735429abc6201d780ff3d28f21eafd6c7b379fd03f162cc1b0a6cf53f0e470a&smart=true&width=697&height=542" alt="Los candidatos de la Unión Democrática se creyeron seguros ganadores. Sufrirían una derrota contundente" height="542" width="697"/><p>Con este nombre se conoció a la alianza política que enfrentó a Perón en las elecciones de 1946, perdiendo de manera inesperada. ¿De qué se trató? ¿Fue, acaso, un acontecimiento fortuito? ¿Un rayo en cielo estrellado? ¿Una unión de coyuntura? ¿Un contubernio vergonzante? ¡Nada de eso! Por el contrario, fue una confluencia que guardaba una historia. Tenía un recorrido. Trataremos de desbrozarla atento a que he leído por estos días artículos y notas con carencias históricas. </p><p>Una primer mirada puede hallar restos de este encuentro político, varios años antes. Para saber dónde buscar, qué páginas leer, qué documentos investigar lo primero<b> es conocer quienes conformaron la Unión Democrática en 1946, y después echar para atrás</b>. En principio diremos que la constituía el P. Socialista, el P. Comunista, la Democracia Progresista y el radicalismo. Sobre el radicalismo corresponde una aclaración, había muchos y en distintos lados. De modo que el sayo no le cabe a todos. Sí, es preciso observar una confusión que repiten muchos loros barranqueros: en la U.D. no estaban los conservadores. Ya veremos.</p><h3>Restos arquelógicos de la Unión Democrática</h3><p>Para no ir más allá de 1930 podríamos comenzar con el primer esbozo o embrión: 1931. Ese año se constituyó la Alianza entre el P. Socialista y la Democracia Progresista. Se unieron para enfrentar al general <b>Agustín P. Justo</b>. El P. Comunista no apoyó, sin embargo, pocos años después emitió una declaración señalando el error cometido. </p><p>Una carta de Perón pone luz sobre aquellos hechos. La misiva del 17 de octubre de 1931, muy extensa, va dirigida al Coronel Sarobe -oficial de confianza del general Justo- decía en uno de sus párrafos sobre la alianza: “Unión un tanto aleatoria de los socialistas rojos con los demócratas progresistas…que se cobijan bajo la bandera roja de los Dickman, Repetto, etc. Si llegara a ganar la elección la fórmula De la Torre-Repetto apoyados por los peludistas (yrigoyenistas) creo que vendrían acontecimientos graves a corto plazo”.</p><p>La cita de Perón no solo es ilustrativa del momento sino que pone luz en la percepción política de quien quince años después enfrentaría a esta alianza ya ampliada. Para Perón los socialistas eran rojos y si ganaban ocurrirían hechos graves.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZE5VMWMXZZAGXLF7HWVAAS44HM.jpg?auth=477ed1f6128bcb256218b86423c0cd3988d52d826c385cefca80509fd51eff3b&smart=true&width=1565&height=1104" alt="La fórmula ganadora, el día de la toma del juramento, en el Congreso. A la derecha se ve a Ricardo Guardo, radical renovador, que sería el primer presidente de la cámara baja." height="1104" width="1565"/><p>Hay un segundo momento de esta unión o alianza, el 1 de mayo de 1936. En este caso completa. En la oportunidad y bajo el fervor de constituir Frentes Populares a iniciativa de la Unión Soviética, se procuró organizarlo aquí en la Argentina. Ese día en el acto hablaron: “José Domenech por la central obrera (socialista) Lisandro De la Torre, (D. Progresista) Mario Bravo por el P. Socialista, Arturo Frondizi por la U.C.R. y Paulino González Alberdi por el Partido Comunista”. (H. Donghi) ¡Ahora sí estaban todos! <b>El acto se realizó para enfrentar al gobierno de Justo quien había logrado unificar a todo el conservadurismo nacional, con radicales anti yrigoyenistas y socialistas independientes</b>. El gobierno contestó mediante un comunicado titulado Frente Nacional. Inquietante denominación que el peronismo, algunos años después, haría suya. Decía este manifiesto: “La suposición de que el Frente Popular, compuesto de radicales personalistas, demócratas progresistas, socialistas y comunistas puedan adueñarse de la República y someterla a experimentos de su fantasía demoledora y de sus rencorosas pasiones es una hipótesis monstruosa que la Nación Argentina no puede contemplar indiferente. Al frente popular debe oponerse el frente nacional”. Este texto fue redactado por <b>Federico Pinedo</b>. No analizaremos los distintos momentos bajo la Presidencia del doctor Ortiz y Castillo pues sería muy extenso.</p><h3>La irrupción de la UD</h3><p>A comienzos del año 1943, muerto en enero el general Justo, se abrió para el presidente Castillo, (en ejercicio por la muerte de Ortiz) la posibilidad cierta de encumbrar un candidato de su confianza: <b>Robustiano Patrón Costa </b>empresario y ex gobernador de la provincia de Salta. Antes de que fuera pública la nominación, realizada en febrero, la Unión Democrática apareció en escena en enero de 1943 en la provincia de Córdoba. Gobernaba allí el radicalismo con el doctor Del Castillo y su vice Humberto Illia. Clima óptimo para emprender la aventura progresista. El dirigente gremial Monzalvo cuenta: “En un mitin realizado en la ciudad de Córdoba asistieron los representantes del partido comunista, la unión cívica radical, la democracia progresista y allí Griffith (agregado cultural de la Embajada de EE.UU.) les dijo que su país. contribuiría a la consolidación de la U.D. para llegar a una unidad entre todas ellas para embarazar la acción del presidente Castillo”.</p><p>Es de un importancia fundamental comprender lo dicho: la U.D. se fue conformando para enfrentar a los conservadores razón por la cual luego enfrentaría a Perón. <b>Se que lo dicho duele en el alma sensible del kirchnerismo puro, como también en la de ciertos liberales ingenuos que rodean a Milei. </b>Si a esto le sumamos que el presidente de la Comisión de Relaciones exteriores del Senado Norteamericano Ton Conally (Demócrata, tenía que ser, como Griffith y más tarde Braden ) afirmó: el señor Castillo va a cambiar de opinión, o bien los argentinos cambiarán de presidente” queda claro el origen y la dirección política de la U.D.</p><h3>La revolución de 1943</h3><p>Cambiamos de Presidente, efectivamente como aspiraba EE.UU. el 4 de junio de 1943, razón por la cual, en los inicios de ese gobierno no estaba claro cual sería su derrotero. La causa del golpe es muy sencilla. Si repasamos la carta de Perón de 1931 aparece la pata de la sota. El Ejército para que ganara Patrón Costa debía avalar el fraude, como no estaba dispuesto a hacerlo las probabilidades del triunfo de la U.D., esto es la izquierda, eran altísimas y como decía Perón “vendrían acontecimientos graves a corto plazo” para evitarlo el Ejército irrumpió nuevamente en la arena política con objetivos más claros que en 1930. En próxima nota se verá la U.D. en 1946 y con más detalles el gobierno surgido en el 43. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ECJV6OAFVFBPVEFHSECTCOWQAQ.png?auth=2735429abc6201d780ff3d28f21eafd6c7b379fd03f162cc1b0a6cf53f0e470a&amp;smart=true&amp;width=697&amp;height=542" type="image/png" height="542" width="697"><media:description type="plain"><![CDATA[Los candidatos de la Unión Democrática se creyeron seguros ganadores. Sufrirían una derrota contundente]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Guillermo Michel criticó duramente a Nicolás Maduro por su referencia a Perón: “Se debería lavar la boca”]]></title><link>https://www.infobae.com/politica/2025/01/12/guillermo-michel-critico-duramente-a-nicolas-maduro-por-su-referencia-a-peron-se-deberia-lavar-la-boca/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/politica/2025/01/12/guillermo-michel-critico-duramente-a-nicolas-maduro-por-su-referencia-a-peron-se-deberia-lavar-la-boca/</guid><description><![CDATA[El exdirector de Aduanas polemizó con el dictador venezolano, quien se había proclamado “soldado de Perón”]]></description><pubDate>Sun, 12 Jan 2025 18:31:31 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QQD6G3G2S5AQFL3DYSDTQI6VXA.jpg?auth=21678e5cac0676bc56f7e230f982bec4adbf26d05c2c32bc093c663fc0b8c9a9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Guillermo Michel le sugirió a Nicolás Maduro que se "lave la boca" antes de hablar de Perón" height="1080" width="1920"/><p>El exdirector de Aduanas durante parte del gobierno de Alberto Fernández, <b>Guillermo Michel</b>, criticó sin contemplaciones al dictador de Venezuela, <b>Nicolás Maduro</b>, después de que, desde Caracas, se autopercibiera peronista.</p><p>“Atención, atención, atención, atención, <b>Maduro también es soldado de Perón</b>“, cantó el sábado el presidente ilegítimo de Venezuela ante un grupo de jóvenes que lo arengaba durante un discurso en el Festival Internacional Antifascista. </p><p>Pocas horas después, el contador y abogado entrerriano le respondió a través de la red social X.<b> “@NicolasMaduro se debería lavar la boca antes de hablar de Perón”</b>, encabezó su posteo este domingo.</p><p>En la siguiente oración, Michel aclaró sus diferencias con el dictador caribeño: “<b>El peronismo siempre fue un movimiento democrático que gobernó y abrazó a toda la sociedad argentina</b>. Un gobierno como el de Venezuela, que detiene políticos o estudiantes, es un gobierno que no respeta la democracia”.</p><p>“Me genera mucha bronca verlo hablar de peronismo, una fuerza democrática que representó a todos los sectores; el peronismo no tiene nada que ver con Maduro, que representa a una minoría intensa”, consideró Michel ante la consulta de <b>Infobae.</b></p><p>Para el dirigente massista, las referencias de Maduro al peronismo son una “provocación”. “Es un abrazo de oso al peronismo”, consideró y opinó que “los dirigentes peronistas tendrían que ser más enfáticos, porque el que calla otorga”.</p><p>“Mi opinión personal es que <b>esta frase de Maduro debería ser repudiada por el partido</b>. Lo que ocurre en Venezuela nada tiene que ver con el peronismo”, agregó a este medio, en una clara referencia a la conducción del Partido Justicialista, encabezada por Cristina Kirchner.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VLNPGPWJO5HFXHA3A2AC2PULJE.jpg?auth=ec33d1979ba250beb1b88820e8c1882fda1407f6af94fa9e57b60cd105875812&smart=true&width=1920&height=3027" alt="El posteo de Guillermo Michel en la red social X: "El gobierno siempre fue un movimiento democrático"" height="3027" width="1920"/><p>Durante el evento del sábado, Maduro mostró también un costoso reloj que aseguró haber recibido como regalo de parte de astro del fútbol mundial, <b>Diego Armando Maradona</b>, en 2018, quien tuvo una relación muy cercana, sobre todo, con el líder venezolano Hugo Chávez. </p><p><b>“Me traje el reloj de Diego Armando Maradona que me dio en el cierre de campaña de 2018”</b>, destacó Maduro, mientras exhibía el objeto a sus seguidores. “Maradona con nosotros, ¡presente!”, agregó y luego cantó “Olé, olé, olé, Diego, Diego” y completó: “Por la rebeldía de Diego vamos todos”.</p><p>No fue la primera vez que Maduro hizo referencias a Perón. En julio pasado, tras hacerse proclamar presidente por tercer mandato consecutivo por el Consejo Nacional Electoral, el venezolano se declaró <b>“peronista y evista”</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DMI5ST565RBAXC5M53B6KMITDI.jpg?auth=a949f77b8c2496ee4490100d5c479bc8fac299bda6f949d5520bd774069305a4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El dictador Nicolás Maduro mostró un reloj que le regaló Diego Maradona en 2018" height="1080" width="1920"/><p>Fue, aquella, una conferencia de prensa con el mismo tono que la del último sábado y en un contexto similar, en el que recibió críticas por derecha y por izquierda desde Argentina por desconocer el resultado de las elecciones presidenciales de 2024.</p><p>En el último caso, ocurrió días después de jurar la presidencia para el período 2025-2031 y de que el presidente argentino Javier Milei recibiera en Casa Rosada al presidente electo Edmundo González Urrutia.</p><p>Tanto en julio pasado como este fin de semana, Maduro acusó a Milei de “<b>nazifascista</b>”. “Más temprano que tarde, la Argentina estará libre de nazifascismo”, dijo aquella vez. Ayer dijo: “La extrema derecha encabezada por <b>un nazi sionista, un sádico social, llamado Javier Milei</b>, junto al imperio norteamericano, cree que le puede imponer a Venezuela un presidente”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4TCCR2NHUNAOZJAPU4SNR2FWNI.jpg?auth=04658c96901eefe323270b82b48cb2b20b274c7d859c7bc7647a8653b192ee48&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Firmenich: los inicios de Montoneros, la violencia, la conflictiva relación con Perón y una autocrítica que deja un sabor a nada]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/20/firmenich-los-inicios-de-montoneros-la-violencia-la-conflictiva-relacion-con-peron-y-una-autocritica-que-deja-un-sabor-a-nada/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/20/firmenich-los-inicios-de-montoneros-la-violencia-la-conflictiva-relacion-con-peron-y-una-autocritica-que-deja-un-sabor-a-nada/</guid><dc:creator><![CDATA[Adrián Pignatelli]]></dc:creator><description><![CDATA[El sangriento atentado al comedor de la Policía Federal, que motivó el pedido de indagatoria al jefe montonero, sirve para refrescar la memoria sobre uno de los responsables de la violencia que se desató durante la década del setenta y que abrió la puerta a una inédita represión en la historia argentina, que dejó miles de muertos y desaparecidos ]]></description><pubDate>Fri, 20 Dec 2024 06:24:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GPFT5I74KJBXHPE7VX6YBN4EKU.jpg?auth=7cc0be8c564ff4899af22f5a5b01a13f81ab883861d08c49d49e584de0297361&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Mario Firmenich, único miembro fundador sobreviviente de Montoneros, ahora requerido para que rinda cuenta del sangriento atentado en la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal" height="1080" width="1920"/><p>A Mario Eduardo Firmenich, 22 años, <b>lo mandaron afuera de la casa para que golpease una morsa con una llave inglesa.</b> El ruido era para disimular los disparos de pistola con los que asesinaron al general <b>Pedro Eugenio Aramburu</b>, con sus manos atadas a su espalda, en el sótano de una estancia en Timote, en Carlos Tejedor, en el oeste bonaerense.</p><p>Años después Firmenich diría que al militar lo trataron bien y que <b>lo habían matado porque había sido una decisión del pueblo</b>, que era una cuestión de atender un clamor popular. Y como las críticas le llovieron a mares, aclararía que había sido un clamor pero del pueblo peronista.</p><p>Este jefe montonero, que asegura que<b> nunca lo mataron porque sus compañeros pusieron énfasis en protegerlo</b>, es hijo de un ingeniero y de una maestra y nació en el barrio de Floresta el 24 de enero de 1948. Hizo la primaria en Ramos Mejía y la secundaria en el Colegio Nacional de Buenos Aires, del que egresó en 1966 y se anotó en la Facultad de Agronomía de la UBA.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MLDVUA5U2NCT3OE5F4K3FULSKE.jpg?auth=7fd6b4289b4428399e4eb0b2ba916912281f8b8365d425ec5fd12cabd5319291&smart=true&width=610&height=763" alt="El secuestro y muerte del ex presidente de la dictadura de 1955, Pedro Eugenio Aramburu, fue la presentación en sociedad de Montoneros" height="763" width="610"/><p><b>Integró el grupo fundador de la organización terrorista Montoneros</b>, junto a Fernando Abal Medina, Carlos Ramus, Emilio Maza, Carlos Capuano Martínez y Norma Arrostito, entre otros.</p><p>Para ellos, <b>el peronismo era el camino hacia la revolución</b> y en su ideario convivían ideas del catolicismo progresista con socialistas de izquierda. Firmenich encontró ideas en la trayectoria política de John William Cooke y en el profesor y teórico marxista Régis Debray.</p><p>Sus inicios en la militancia habían sido en la Juventud Estudiantil Católica, donde se relacionó con Carlos Mugica, un cura que trabajaba en la villa 31, de Retiro, y de gran influencia en su pensamiento. Mugica sería asesinado el 11 de mayo de 1974 por la Triple A o algunos sostienen que por <b>los propios montoneros.</b></p><p>La organización se dio a conocer cuando el 29 de mayo de 1970 <b>secuestró y asesinó al general Pedro Eugenio Aramburu</b>, luego de someterlo a un “juicio popular” en los sótanos de una estancia del oeste bonaerense.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HYAHDJFYCJFNNJ65GXXW6KJPQU.jpg?auth=8376bd321e8e544f6b44c9292a56bbc07517b8e1d270784e14461eccaa71ae57&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Buscados: los responsables del secuestro de Aramburu, asesinado de dos tiros en el pecho" height="1080" width="1920"/><p>Para ellos, el asesinato de Aramburu no solo fue porque había sido uno de los responsables de la caída del gobierno de Perón o del ocultamiento del cadáver de Evita, sino que <b>fue una respuesta a la impunidad de la oligarquía y al bando liberal</b>, ya que al hecho pretendieron darle una trascendencia histórica relacionada a una defensa del revisionismo.</p><p>En septiembre de ese año Abal Medina y Ramus fueron abatidos en la pizzería La Rueda de William Morris. Y cuando en julio de 1971 fue muerto José Sabino Navarro, Firmenich quedó como cabeza de la organización.<b> Nacía el comandante Pepe.</b></p><p>En sus inicios Montoneros estaba integrado por un puñado de hombres y tres años después llegaría al centenar, gracias a que adhirieron otras organizaciones armadas menores. <b>Luego alcanzarían, según los historiadores, a tres mil miembros.</b></p><p>Declarados peronistas, los guerrilleros entonces contaron con el tácito beneplácito de Perón, exiliado en España. Sin embargo, cuando regresó al país luego de 17 años y luego con Héctor Cámpora en el gobierno,<b> intentó sin suerte desactivar a las organizaciones armadas</b>. Pero el país estaba sumido en un espiral imparable de violencia y de muerte.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RK2L6PL5SJDFHKJYSUSIMKQDSM.jpg?auth=4790e98953046f56827e80340e39771c58f54c473e4d59e33f8b13975b1da02f&smart=true&width=650&height=360" alt="Ya no hubo vuelta atrás: los montoneros se van de la Plaza de Mayo luego de ser duramente criticados por Perón" height="360" width="650"/><p>El ex presidente no podía creer lo que sucedió entonces en Ezeiza en su regreso definitivo, cuando la derecha liderada por José López Rega y el coronel Jorge Osinde, a cargo de la custodia del multitudinario acto,<b> se tirotearon con la Juventud Peronista y los Montoneros</b>, ya que ambas facciones pugnaban por ocupar el primer lugar frente al palco. Por lo menos 13 muertos y un centenar de heridos fue el saldo de esa lamentable jornada.</p><p>Los violentos episodios en el aeropuerto fueron una muestra palpable de la división en el peronismo y Perón, <b>quien creía que su presencia en el país sería prenda suficiente para calmar a unos y otros</b>, terminó culpándolo a Cámpora, cuyo gobierno se había volcado a la izquierda, y lo hizo renunciar, luego de un cortísimo período de 49 días en el cargo. Luego de un interinato de Raúl Lastiri, se celebraron elecciones en la que resultó ganador la fórmula integrada por Perón y su esposa Isabel.</p><p>Los montoneros veían con buenos ojos una <b>fórmula compartida Perón-Balbín</b>, como se trabajó en silencio en ciertos sectores que calculaban que el general viviría poco y que necesitarían a un político de experiencia para hacerse cargo del gobierno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GD3VRR3XQZFPTJ3KU6D7A4GQZY.jpg?auth=779f5dbad11418955c49f2faae8305dfe6bf362be9e0803b59e35f726a60a5e6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Su hijo dilecto: Rucci, secretario general de la CGT, sería asesinado por montoneros dos días después de que Perón ganase las elecciones presidenciales de 1973" height="1080" width="1920"/><p>Perón -que no mucho tiempo atrás había hablado de <b>“la juventud maravillosa”</b>- no quería saber nada con las organizaciones terroristas, pero no sabía cómo pararlas. La organización Montoneros, para mandarle un mensaje, <b>asesinó dos días después de las elecciones, el 25 de septiembre de 1973 a José Ignacio Rucci</b>, secretario general de la CGT, cumpliendo la promesa de lo que cantaban en los actos de <b>“Rucci, traidor, a vos te va a pasar lo que le pasó a Vandor”</b>. Perón, en el velatorio, dijo que le habían matado a un hijo, que esas balas habían sido para él, y que le “habían cortado las patas”. Firmenich, tiempo después admitiría que <b>había sido un error político.</b></p><p>Cuando Perón elevó al Congreso un proyecto de legislación antisubversiva, los diputados peronistas de izquierda se negaron a votarla. Los legisladores renunciaron y la dirección de Montoneros se alejó del gobierno, <b>mientras nadie podía parar la ola de violencia, asesinatos, atentados y copamientos de unidades militares.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TLXDICKXNZCCLBB6Q35NVGBPM4?auth=0a68f64bb5be174e91d1e97563c0d480a1e37f81a263772696e8d42470c955f0&smart=true&width=770&height=433" alt=" El secuestro de los hermanos Born le redituó un millonario rescate a la organización terrorista" height="433" width="770"/><p>Perón había cortado el diálogo con ellos, y entonces los<b> montoneros acudieron al líder radical Ricardo Balbín</b>, de trato permanente con el anciano presidente, para que intercediese, gestión que no rindió ningún fruto.</p><p>Mientras tanto en febrero de 1974 Firmenich -a esa altura <b>un jefe que no toleraba que se discutiesen sus órdenes</b>- fue detenido por la Policía Federal por estar armado y llevar documentos falsos, pero días después fue liberado por orden del propio Jefe de la Policía, lo que le valió un proceso en su contra.</p><p>El quiebre final con la organización fue durante el acto del Día del Trabajador en Plaza de Mayo. Ese 1 de mayo de 1974,<b> detrás de un vidrio blindado</b> -un escenario impensado en la liturgia peronista en el balcón de la Rosada- Perón se refirió a los montoneros como <b>“estúpidos” e “imberbes”</b>, y mitad de la plaza quedó vacía cuando éstos se retiraron.</p><p>Ya con Isabel Perón en el gobierno, dos semanas después de la muerte de Perón, <b>un comando montonero asesinó al radical Arturo Mor Roig</b>, mientras almorzaba en San Justo. Mor Roig había sido ministro del Interior en la presidencia de Alejandro Agustín Lanusse y durante su gestión había tenido lugar la evasión y muerte de guerrilleros en Trelew. Firmenich aseguraría que había sido una idea de un grupo aislado y no una decisión orgánica. Sin embargo, <b>reivindicó el asesinato del jefe de la Policía Federal</b> comisario Alberto Villar y su esposa, cuando colocaron una bomba en el yate en el que paseaban por el Tigre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AN7YIK3NVZG4BCIT6ES22I77YA.jpg?auth=05ddd002412b3ff5134245c6b0ab6aba88ed19da6027d7c3f784a10bd21186d8&smart=true&width=1920&height=1828" alt="Arturo Mor Roig ya estaba retirado de la actividad política y, a pesar de su pasado como funcionario y legislador, había sacado un crédito para comprarse un departamento. Lo asesinaron mientras comía en San Justo" height="1828" width="1920"/><p>Haría falta otra nota para enumerar en detalle otros hechos, como <b>los asesinatos del empresario Francisco Soldati y de Miguel Padilla</b>, subsecretario de Planeamiento, el robo de armas de cuarteles policiales y de comisarías, el rescate de los presos del Buen Pastor o la voladura del Golf Club de Tucumán. <a href="https://www.infobae.com/judiciales/2024/12/19/ordenaron-la-indagatoria-de-firmenich-por-el-atentado-al-de-montoneros-contra-el-comedor-de-la-policia-en-la-dictadura/" target="_blank"><b>O la bomba </b></a><b>en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, de julio de 1976.</b></p><p>Montoneros decidió el 6 de septiembre de ese año pasar a la clandestinidad y la organización volvería a tener notoriedad días después <b>cuando secuestró a los hermanos Juan y Jorge Born</b>, operativo del que participó Rodolfo Galimberti, jefe de la Columna Norte. La organización cobró un millonario rescate, que aún hoy es tema de debate ya que no se sabe con certeza cuál fue su destino y en qué fue empleado.</p><p>En 1975 fueron declarados ilegales por el gobierno, y no sirvió que se presentasen a elecciones en Misiones con el rótulo de <b>Partido Peronista Auténtico.</b></p><p>Firmenich admitiría que ellos sabían que se venía un golpe militar y que tendrían muchos militantes muertos. Caída Isabel, cuando en un operativo estuvo por ser capturado, decidió escapar del país para salvar su vida. <b>Vivió en Italia, México y Cuba.</b></p><p>Muchos de los militantes montoneros, sin conducción, cayeron bajo el aparato represivo militar, <b>que provocó miles de desapariciones y diversas violaciones a los derechos humanos.</b></p><p>Montoneros intentó una reorganización y aprovecharon el mundial de fútbol de 1978, que se jugaba en Argentina, para desarrollar una campaña de propaganda en Europa. También el jefe montonero evaluó una operación <b>que hiciera caer al gobierno de Videla y que fuera reemplazado por uno de la organización.</b></p><p>En 1980 idearon la operación “Guardamuebles”, cuando 13 montoneros ingresaron al país con el apoyo de otros dos desde Brasil. En menos de un mes todos fueron muertos.</p><p>Al año siguiente, planearon la llamada <b>“Contraofensiva”</b>, ya que Firmenich era de la disparatada idea de que un puñado de militantes insurrectos bastarían para que las masas se encolumnasen detrás de ellos para terminar con la dictadura militar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GAJGYY7LBNADXF4WHZRGJQ4VF4.jpg?auth=f1d87aee853cb468a4b0cfaf2d6386bb10f4da20e8e964ee0fb759ba67cae176&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Alcanzó a exiliarse y luego de ser indultado, se radicó en Europa desde donde opinaba de la realidad política y económica del país" height="1080" width="1920"/><p>Pero no previeron que la organización estaba infiltrada por la inteligencia y los 1600 militantes que enviaron a esta trágica operación, <b>terminaron muertos y desaparecidos. </b>Martin Andersen, corresponsal de The Washington Post en nuestro país durante la dictadura, aseguró en un libro que Firmenich en realidad <b>era informante de los militares</b> y él habría estado relacionado con la caída de de los militantes. </p><p>Cuando se anunciaron las elecciones presidenciales de 1983, los montoneros <b>tuvieron en el catamarqueño Vicente Leónidas Saadi a su precandidato</b> y La Voz, el diario donde difundían su ideario. Con el reinicio de la actividad política, muchos montoneros se sumaron al justicialismo.</p><p>El 13 de febrero de 1984 Firmenich fue detenido en Brasil por la solicitud de extradición que formuló el gobierno constitucional de Raúl Alfonsín. Fue extraditado y <b>condenado a 30 años de prisión por homicidio y secuestro, junto con Fernando Vaca Narvaja y Roberto Perdía.</b></p><p>Gracias al decreto 2742 del 29 de diciembre de 1990, firmado por Carlos Menem, en el que lo indultaba fue liberado. Alejado de la política, <b>se recibió de licenciado en Economía en la UBA</b> en febrero de 1996 -había empezado en el centro universitario de Villa Devoto- con el mejor promedio de su promoción, aunque no recibió el diploma de honor como se acostumbra por la campaña llevada adelante por el centro estudiantil. Los memoriosos recuerdan que en las clases los estudiantes <b>le hacían el vacío alrededor, sentándose alejados de él</b>. “Nos irrita su sola presencia, nosotros no lo indultamos”, decían. El, por las dudas, iba siempre acompañado. Se radicó en Barcelona, donde se doctoró en Economía y se dedicó a la docencia.</p><p>Estaba casado con <b>María Elpidia Martínez Agüero</b>, quien estuvo presa varios años durante la dictadura. De una familia tradicional de Córdoba, estaba emparentada con el ex vicepresidente del Alfonsín, el radical Víctor Martínez. Tienen cinco hijos.</p><p>En mayo de 1995, en momentos en que el general Martín Balza puso en agenda la cuestión de la autocrítica sobre lo hecho durante la dictadura, participó del programa Tiempo Nuevo, conducido por Bernardo Neustadt, donde afirmó que<b> todos habían sido responsables</b>, tanto militares como guerrilleros de la violencia que se vivió, y aplaudió la iniciativa del entonces Jefe del Ejército.</p><p>Al año siguiente presentó en La Matanza su propuesta política, a la que definió como “una corriente de opinión”, en el que cuestionaba al modelo menemista -votó al presidente en 1995- aunque defendía las privatizaciones y la convertibilidad.</p><p>En 2001 envió, desde Barcelona, un documento que tituló “Bases políticas para la refundación del Movimiento Peronista Montonero”, que lo elaboró como una propuesta alternativa al modelo de entonces, que hizo mucho menos ruido que esa llave inglesa sobre la morsa para <b>acallar la impunidad</b> de una primera muerte a la que le seguirían miles.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GAJGYY7LBNADXF4WHZRGJQ4VF4.jpg?auth=f1d87aee853cb468a4b0cfaf2d6386bb10f4da20e8e964ee0fb759ba67cae176&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La trampa de las encuestas]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2024/12/08/la-trampa-de-las-encuestas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2024/12/08/la-trampa-de-las-encuestas/</guid><dc:creator><![CDATA[Julio Bárbaro]]></dc:creator><description><![CDATA[La política debe ofrecer soluciones a los ciudadanos y no interrogarlos como si solo quisieran saber hasta dónde resisten, cual conejillos de indias, la opresión de los poderosos]]></description><pubDate>Sun, 08 Dec 2024 05:35:07 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XICVWHU7DLRXEHRDUOVLO5DOX4.jpg?auth=553cb658b8b2af0041ad5a0ce17998a744c3507abbb832bb46710a8843ce6d26&smart=true&width=5000&height=3333" alt="Javier Milei" height="3333" width="5000"/><p><b>Nuestra sociedad está enferma.</b> Si tuviera políticos, tendría opciones de recuperar su destino, que es esa y no otra la raíz de su enfermedad. Triste agonía de la política que intenta ser sustituida por un amontonamiento de investigaciones sociales que terminan careciendo de sentido. En las <b>encuestas</b>, los analistas ocupan el lugar del médico que interroga al enfermo sobre cómo percibe sus síntomas y cuál imagina será la vía de recuperación. Las sociedades bien estructuradas están conducidas por minorías que se hacen cargo de su organización y del lugar que ocupan en el mundo. Normalmente, se trata de élites cuya razón de ser es aceptada por la totalidad de los habitantes. Si las sociedades son exitosas, si saben dar trabajo y distribuir la riqueza, el lugar de esas élites queda fuera de discusión. No es nuestro caso. Soportamos una penosa realidad que nos conduce a arrastrar una <b>decadencia </b>y un <b>empobrecimiento </b>que llevan ya cinco décadas.<b> Así como los logros consolidan el lugar de las dirigencias, los fracasos las cuestionan y fracturan. </b>Perón solía decir que en el caso de que fracasen las élites, se suele dar la imposición de la voluntad de los pueblos.</p><p>Estamos transitando el más absurdo proyecto de degradación social, la <b>irracional destrucción del Estado</b> y la priorización de las necesidades de los grandes grupos económicos sobre la capacidad productiva y distributiva de un pueblo. Interrogar a los sufridos habitantes sobre la percepción de los fracasos anteriores o presentes termina resultando una perversa manera de observar los síntomas del enfermo sin hacerse cargo de la responsabilidad de los favorecidos por los virus. Privatizar a los sectores que dan pérdida es un invento que ni siquiera asume el capitalismo y cuyo único sentido es transformar los necesarios subsidios en fuentes de voluminosos retornos. La privatización del ferrocarril es una de las más claras muestras de este latrocinio disfrazado de demencia o supuesta ideología. En los años cincuenta, ya existía un tren que llegaba a Mar del Plata en tres horas treinta, y doce servicios diarios nos unían a sus playas. Hoy no fabricamos locomotoras ni vagones, destruimos trabajo nacional,<b> fuimos quizás el único país en ensayar semejante demencia</b> y estamos más endeudados que antes, cuando ni siquiera lo estábamos.</p><p>La lógica es simple: el Estado, en sociedades racionales, está conducido por políticos que asumen la responsabilidad de <b>hacerse cargo del destino colectivo</b>. Los que se fueron transitaron un estruendoso fracaso disfrazado de sueños progresistas; los que nos gobiernan no se cansan de favorecer a los poderosos e incrementar la miseria de los necesitados basados en el espejismo de que la solidez de la moneda devolverá en algún momento la magia de la justicia social, sin emplear esta expresión, propia de un espacio político que menosprecian y detestan, naturalmente.</p><p>Las <b>encuestas </b>son patéticas, no se cansan de preguntarles a los fieles, a los ciudadanos, como absurdas iglesias de ateos, sobre cuántos esperan todavía lo imposible y cuántos ya dejaron de hacerlo. <b>Pocas veces la dirigencia de un pueblo se refugió en tan perverso interrogante.</b> La política debe ofrecer soluciones a los ciudadanos y no interrogarlos como si solo quisieran saber hasta dónde resisten, cual conejillos de indias, la opresión de los poderosos. El debate de la ficha limpia y la despreciable preocupación de los grupos económicos por ella, deja al desnudo que se quiere hacer responsable solo a algunos individuos, que de sobra lo merecen, por el trágico saqueo que ejerce la concentración económica. Pero, como en aquella película de María Luisa Bemberg, “De eso no se habla”. Si los precios de los combustibles son libres y los salarios y las jubilaciones, fijos, no necesitamos más datos para saber a qué nivel de degradación nos quieren arrastrar. El país de Macri, con su endeudamiento exuberante, parecía estar pensado para un cuarenta por ciento de beneficiarios, oprimiendo a un 60 por ciento de caídos. El actual imagina que el anterior se quedó corto y sueña con una relación ochenta/veinte donde la concentración económica quede libre para explotar alegremente sus derechos a la mano de obra y remunerar como se les ocurra a los dependientes que necesiten. Estamos viviendo en el peor momento del desarrollo de nuestra patria, donde los personajes más perversos y tránsfugas se han quedado con la propiedad absoluta del poder.</p><p>Favorecer a los fuertes y olvidar a los débiles y necesitados es la atroz expresión de una horrible dictadura: la de los enriquecidos y sus empleados. Llamar a esto “democracia” es lisa y llanamente degradar su contenido.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XICVWHU7DLRXEHRDUOVLO5DOX4.jpg?auth=553cb658b8b2af0041ad5a0ce17998a744c3507abbb832bb46710a8843ce6d26&amp;smart=true&amp;width=5000&amp;height=3333" type="image/jpeg" height="3333" width="5000"><media:description type="plain"><![CDATA[Argentina's President Javier Milei arrives to attend the official opening ceremony of the 136th Rural Society's annual exposition, in Buenos Aires, Argentina, July 28, 2024. REUTERS/Matias Baglietto]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Matias Baglietto</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El quinto peronismo]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2024/10/17/el-quinto-peronismo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2024/10/17/el-quinto-peronismo/</guid><dc:creator><![CDATA[Malena Galmarini]]></dc:creator><description><![CDATA[La Plaza de Mayo simboliza una lucha de casi 50 años contra el odio y la crueldad, buscando un nuevo camino]]></description><pubDate>Thu, 17 Oct 2024 05:44:22 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RLUWZUQ5BFHWJIPDCVZW4MNQXM.jpg?auth=33f83b96e9e8b771340151128cde6a7e61ac1e77396f2ff717e576467fa913a9&smart=true&width=3500&height=2157" alt="Orgullo antes que ideología: la dignidad nacional supera la libertad sin sustento (Reuters)" height="2157" width="3500"/><p>La primera vez que fui a la <b>Plaza de Mayo</b>, fue en la panza de mi mamá. Era 1° de <b>mayo de 1975</b>. En la caja de un camión, desde <b>Boulogne</b> al centro, mi vieja, con un bombo de 9 meses, creía que me iba a parir ese día. <b>Casi 50 años después, acá estamos, en la vereda de enfrente del odio y la crueldad, y con el desafío de construir un nuevo camino.</b></p><p>De las internas que se ocupen los demás: acá tenemos que pensar el conjunto. Y tenemos que tener cuidado con el “peronismo caníbal”, que no quiere dejar rastro de su paso. El segundo <b>Perón</b> “se comió” al primer <b>Perón</b>. Lo mismo ocurrió con el tercer <b>Perón</b> en relación al segundo, y con <b>Menem</b> y los peronismos anteriores. Tenemos que aprender a ser más responsables.</p><p><b>Porque con la repetición de ese mecanismo, los valores del peronismo serán gradualmente</b> para un sector cada día más limitado. Y por eso, quienes escribimos en estas páginas, tenemos que acordar una primera cuestión: El espejo retrovisor es siempre más chico que el parabrisas.</p><p>El orgullo nacional es superador de cualquier ideología. La vida, vivida con dignidad, vale más que la libertad. <b>No se puede ser libre si te morís de hambre.</b> La crisis de representación política y social que sufrimos los dirigentes que hace décadas tratamos de transformar la realidad, ya pasó la etapa de la autocrítica. Ya está. El poder sirve como verbo, ya no más como sustantivo.</p><p>La refundación de un movimiento nacional bien amplio, nos exige abordajes conceptuales —el objetivo no cambió mucho desde La <b>Doctrina Peronista</b>— pero también estrictamente metodológicos. <b>Hagámonos cargo: la representación es la consecuencia de una propuesta concreta y confiable</b>, que debería ser mucho más amplia que el loop en forma de fragmentación discursiva de los recortes en los canales de streaming.</p><p>Y si bien este dossier es necesario para desmalezar, los y las votantes peronistas son solo una parte del electorado objetivo. Nuestra plataforma tiene que estar dirigida a sectores mucho más amplios que los que históricamente representamos. Yo no quiero organizar a los pobres. Quiero que dejen de serlo. Y la confianza personal no es lo mismo que la confianza política.</p><p>Esa confianza, de quienes hace 4 años fueron nuestros votantes, vive todavía en las cientos de miles de organizaciones que agrupan una mirada histórico-política de la tradición de la justicia social. Los clubes de barrio. Los merenderos. Las escuelas públicas. Las organizaciones ambientales. Las redes de militantes digitales. Las mujeres. Los empresarios que viven el día a día. Los científicos. Los que defienden el orgullo que les da ser argentinos.</p><p>Hace un tiempo, me enteré que <b>Pablo</b>, hijo de un tornero de <b>Lanús</b>, defendió el viernes su tesis de doctorado en Ingeniería frente al Jurado de la <b>UNLP</b>, que le anotó un 10 en la primera página de su investigación, para mejorar la eficiencia energética en las microredes urbanas. Su compañera ya es doctora en biología, y fue becada por una empresa para ir 4 meses a <b>California</b> a investigar técnicas para mejorar los tratamientos contra el cáncer. Está trabajando para encontrar una cura para el cáncer, y la eligieron para sumarse a un grupo de investigadores con sede en el centro del poder económico del mundo <b>¿Más orgullo? Imposible.</b></p><p>Mientras tanto, hagamos foco en lo que pasa cuando vamos al almacén. En que no cierren la fábrica que le da trabajo a 50 personas. En que abran todos los días los jardines de infantes, y en que no caiga agua del techo de los hospitales. En que los patrulleros tengan nafta. Hagamos foco en seguir enseñando. Para que los cientos de miles de chicos y chicas que votan por primera vez en el año puedan entender que el nivel de crueldad en el que vivimos no será la nueva y perpetua normalidad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RLUWZUQ5BFHWJIPDCVZW4MNQXM.jpg?auth=33f83b96e9e8b771340151128cde6a7e61ac1e77396f2ff717e576467fa913a9&amp;smart=true&amp;width=3500&amp;height=2157" type="image/jpeg" height="2157" width="3500"><media:description type="plain"><![CDATA[A pedestrian walks past graffiti that read "JP Evita" and "Peronism" in Buenos Aires, Argentina, February 8, 2019. Picture taken February 8, 2019. REUTERS/Agustin Marcarian]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">AGUSTIN MARCARIAN</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El impacto del peronismo en Argentina: “Los sueños de mi juventud se están derrumbando”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2024/10/17/el-impacto-del-peronismo-en-argentinalos-suenos-de-mi-juventud-se-estan-derrumbando/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2024/10/17/el-impacto-del-peronismo-en-argentinalos-suenos-de-mi-juventud-se-estan-derrumbando/</guid><dc:creator><![CDATA[Belén Marinone]]></dc:creator><description><![CDATA[La escritora Mabel Pagano rescata la historia del peronismo en el libro “Nunca nos fuimos. Seis cuentos peronistas”, que se descarga gratis desde Bajalibros. Una mirada profunda sobre las luchas y anhelos de los que vivieron el peronismo desde sus inicios en clave literaria]]></description><pubDate>Thu, 17 Oct 2024 05:11:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4BHCGKHCB5CFHLLLVZPBM7CDIE.jpg?auth=9c7d5cfdde419688335000e0cd8b4494ae74c79f23d3fc4d6158f4ab9cdb4b2b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En Nunca nos fuimos, Mabel Pagano construye un mosaico de personajes que reflejan las distintas etapas del peronismo y su impacto en la vida diaria" height="1080" width="1920"/><p>“Lo que yo soñé, los sueños de mi juventud, se están derrumbando uno a uno”, confiesa <b>Mabel Pagano</b> en diálogo con <b>Infobae</b> al hablar sobre su libro <i><b>Nunca nos fuimos. Seis cuentos peronistas</b></i>, que ahora se puede <a href="http://bajalibros.com/?externalId=9789877991338" target="_blank">descargar gratuitamente</a> desde <b>Bajalibros</b>. La autora, que milita en el <b>peronismo</b> desde sus 20 años, rememora con nostalgia su participación en “todas las plazas” y su convicción de que vería “otro escenario” en su país desde aquel <b>17 de octubre</b> de 1945.</p><p>Pagano recuerda con tristeza los días de esperanza y los logros que se pensaron posibles, pero reconoce que todo “se vino abajo mal”. Con una sinceridad que duele, admite que “mi partido tuvo culpas en esto”, refiriéndose a las decepciones que alejaron a la gente de aquel ideal y que hoy, dice, se traducen en la “enorme pobreza” y el “hambre en la Argentina”.</p><p>¿Su mayor anhelo? Que “se pueda revivir aquel <b>17 de octubre de 1945</b>, cuando la clase obrera irrumpió en la historia nacional”. Editado por <b>Leamos</b> ―el sello editorial de <b>Infobae</b>―, <i><b>Nunca nos fuimos. Seis cuentos peronistas </b></i>recoge<i><b> </b></i>anécdotas y sentimientos en torno a los diferentes períodos del movimiento político. La autora recorre la historia del peronismo, y explora lo que este movimiento significó ―y aún lo hace― en la vida de las personas.</p><p>El libro reúne una serie de relatos que exploran la historia y el impacto del peronismo en la vida cotidiana de la Argentina. A través de personajes que encarnan las luchas, esperanzas y desencantos de distintas épocas, Pagano construye un mosaico de situaciones que reflejan la persistencia de un movimiento en el tiempo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MTL5TSRROZASPPJ7VNL57WSJ4M.jpg?auth=b3cc33292ba5f1f33b4ee5d2a97e654ac2a5ab3175f1dc88323a56ab8d021f9d&smart=true&width=1920&height=1090" alt="El 17 de octubre de 1945 Perón salió al balcón a hablarle a una multitud que se instaló en Plaza de Mayo desde temprano " height="1090" width="1920"/><p>Las narrativas atraviesan momentos emblemáticos del país, desde el fervor de las primeras manifestaciones hasta la nostalgia por un pasado que no termina de desaparecer. Con un estilo que combina precisión y sensibilidad, la autora da voz a quienes vivieron y viven el movimiento desde lo más profundo, mostrando cómo el peronismo sigue presente en la memoria colectiva.</p><p>Pagano lo escribe con precisión y afecto, como quien lo lleva en la carne. “Cómo me gustaría volver a cuando se produjo una revolución que <b>no costó una gota de sangre</b> y que permitió que una multitud siguiera un hombre para poder ingresar definitivamente la clase obrera en el escenario de la patria”, expresa la autora.</p><p><b>Mabel Pagano</b> es una escritora reconocida. Con más de veinte libros publicados, el éxito editorial también forma parte de su trayectoria: recibió un centenar de premios literarios, entre ellos el Emecé, el de los gobiernos de la ciudad de Buenos Aires, de Córdoba y de San Luis, el de Editorial Atlántida, Fundación Fortabat y dos veces el del Fondo Nacional de las Artes. Y en <i><b>Nunca nos fuimos. Seis cuentos peronistas</b></i>, <b>Pagano decide entrelazar en este libro la literatura y el peronismo</b>.</p><h2>“Nunca nos fuimos”</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SRV4XZO7TJAPNISFYN5SEUVSZU.jpg?auth=23f05843bd84fea0aa6ce348b89426abe3b377a2c5edd30acee601acbcda9d68&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Nunca nos fuimos", de Mabel Pagano, que se puede descargar gratis desde Bajalibros" height="1080" width="1920"/><p>Con gran destreza y una profunda experiencia, la autora recrea el ambiente de aquella época, y construye escenas emblemáticas a lo largo de los seis cuentos.</p><p>Por ejemplo, en uno de ellos, cuenta la historia de un hombre que repinta el garaje, ese lugar que alguna vez fue una <b>unidad básica. En otro, </b>la narración de un hombre al que se llevaron en un <b>Falcon verde</b> y regresó, aunque de una manera distinta. O el relato de dos jóvenes que salieron a luchar por el <b>boleto estudiantil</b>, cuyo destino ya es conocido; el conscripto que cambia de bando durante el ataque al batallón Viejobueno, el Primer Trabajador y la Abanderada de los Humildes, tiempo después, mucho después.</p><p>Estos son solo algunos de los personajes que habitan <i><b>Nunca nos fuimos</b></i>. La autora describe con sensibilidad, a partir de hechos históricos, cómo el peronismo impregna cada rincón de la vida cotidiana. “Cada cuento tiene un momento particular y todos se insertan perfectamente en la historia de nuestro país. No creo que haya algo que agregar; cada relato refleja su tiempo y <b>mantiene vigencia en el presente</b>”, señala Pagano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WI4J2SANYVGYXBRBWINUPVA2N4.jpg?auth=aa0f85d1605b82b2f20d6a3c26f2c4cc2f7ad473227350e00a1fe41937870e8d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Mabel Pagano recrea el fervor y la esperanza de aquellos que llenaron las plazas en apoyo al peronismo y las distintas etapas que vivió el movimiento, en clave literaria" height="1080" width="1920"/><p>En su cuento “Noche de paz, noche de fe”, Pagano escribe: “J<i>orge entró en la ferretería y lo primero que vieron sus ojos fue el gran póster del General, con la banda y sonriente, y al costado uno más chico de Evita que reproducía la tapa de </i><i><b>La razón de mi vida</b></i>. <i>Jorge se detiene frente a esas imágenes, hasta que su padre lo sorprende colocándole una mano en el hombro y preguntándole: “¿te acordás?</i>”.</p><p>Y sigue: “<i>Las puso tu abuelo. Qué grande el viejo. </i><i><b>Era radical, de Yrigoyen, como siempre aclaraba, y al fin se hizo peronista</b></i><i>. Siguiendo la lógica, decía. En el 55 las tuvimos que sacar y yo las repuse cuando volvió el General y él ya no estaba. Pero no sé si no voy a tener que sacarlas de vuelta. Está todo muy feo, Jorgito. Y creo que va para peor. Por suerte, como dice tu madre, en el regimiento estás más seguro que en la facultad</i>”.</p><p>En “El general y las cenizas”, Pagano presenta una historia cargada de simbolismo y<b> desilusión política</b>. El relato sigue a un grupo de militantes que, tras años de represión y olvido, planean el <b>regreso del General</b>, figura que representa la esperanza y la lucha popular. Sin embargo, a medida que avanzan los preparativos, la ilusión de un retorno que restaure los viejos ideales se desmorona frente a la realidad.</p><p>La trama revela la fragilidad de las promesas y la fuerza de los recuerdos, que contrastan con el fervor de los personajes, con la inevitable desaparición de las figuras que admiraban. El cuento trae la idea de un pasado que no logra revivir, convertido en cenizas que se disipan en el aire, que deja a los protagonistas enfrentados a la desolación y al vacío de sus propios sueños.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4BHCGKHCB5CFHLLLVZPBM7CDIE.jpg?auth=9c7d5cfdde419688335000e0cd8b4494ae74c79f23d3fc4d6158f4ab9cdb4b2b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La guerra y la paz]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2024/09/22/la-guerra-y-la-paz/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2024/09/22/la-guerra-y-la-paz/</guid><dc:creator><![CDATA[Julio Bárbaro]]></dc:creator><description><![CDATA[El único presupuesto que nos puede sacar de la crisis es el de la convergencia nacional. El del encuentro, la pacificación, la búsqueda de un proyecto o de un modelo que tenga coincidencias, no fracturas]]></description><pubDate>Sun, 22 Sep 2024 05:37:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P2YR2E3IAS63EO2OXDXNUIL7UU.jpg?auth=3f9a7a8511133f69bf0fcbd9a3059c60696ffb11a4ab87c798588df3d1595572&smart=true&width=800&height=533" alt="El presidente Javier Milei" height="533" width="800"/><p>Cuesta recuperar la imagen de aquel abrazo de Perón con Balbín -ya sé, a menudo reiterado-, de aquel momento de integración con Frondizi, de aquella lógica coherencia política de la Argentina en medio de una amenaza militar y una demencia guerrillera. Cuesta, pero no podemos olvidar que vencieron los márgenes en la dictadura que gobernó hasta el 83, y por otra parte, la reivindicación de la guerrilla tuvo sus años de cierta idea de gloria.</p><p><b>Escuchar al presidente Milei hablar del presupuesto fue penoso y triste </b>por su dureza, por la supuesta solidez de sus certezas. Antes que un propietario de verdades, prefiero un inquilino de dudas. Con la necia seguridad que le proporciona <b>su ignorancia de la historia argentina</b>, sigue repitiendo el absurdo cliché de los cien años transcurridos desde el “verdadero esplendor” de nuestro país. Claro, se refiere a las consecuencias de la Campaña al Desierto y del exterminio de los pueblos indígenas: el ominoso reparto de tierras entre unas pocas familias amigas del poder, el Unicato de Juárez Celman, concuñado de Roca de quien recibió el mando, la incalificable corrupción de su gobierno denunciada por el mismo Sarmiento, por ejemplo. Pero como no lo sabe -o si lo sabe no le resulta conveniente para su relato (él también lo tiene, no seamos ingenuos)- lo omite y, en cambio,<b> ensucia la dignidad de Alberdi, a quien no merece siquiera nombrar.</b></p><p>Además, es mejor que no cite, si ha de hacerlo, como hace con los clásicos latinos, desde el más profundo desconocimiento al que suma, con denuestos permanentes y resentimiento, el menosprecio por quienes sí se han graduado en la universidad pública, han hecho doctorados y post doctorados en casas de altos estudios extranjeras de prestigio, son científicos de fuste a nivel internacional real, no como el que Milei se auto adjudica desde la nada. Esa frivolidad, y el tema esencial de la moneda como lo más importante de lo humano junto con el hecho de no valorar a una sociedad por su integración social, no otro, es el sentido de ese logro. <b>Las sociedades no son ricas por tener a grandes enriquecidos merced a prebendas múltiples desde el Estado</b> -tema al que jamás se refiere si de sus empresarios amigos se trata-, son dignas y admirables por la integración de la totalidad de sus habitantes.</p><p>La política transita el extravío, la pérdida de rumbo y de sentido. Hoy llama la atención el <b>conflicto radical</b>, como si pudiéramos olvidar que aquel <b>acuerdo de Gualeguaychú con el PRO </b>-algunos de cuyos promotores se esfumaron de la escena política por voluntad propia o reaparecen cada tanto con palabras sibilinas- desarrolló en su seno a sectores conservadores que en esencia, por pensamiento y definición, estaban constituidos desde el pensamiento de sus peores enemigos.<b> El PRO también se divide</b> y lentamente pueden aparecer candidatos, pero junto con el peronismo, también extraviado, <b>asombra la escasez de postulantes y la casi inexistente vocación de estadistas</b>. ¿Dónde están? ¿Se reunirán para acordar algo que desplace estas políticas democráticamente sustituyéndolas en el Parlamento por las que necesita nuestro país y sosteniéndolas en lugar de renegar de ellas en función de su conveniencia?</p><p>El único presupuesto que nos puede sacar de la crisis es el de la convergencia nacional. El del encuentro, la pacificación, la búsqueda de un proyecto o de un modelo que tenga coincidencias, no fracturas, que utilice el pasado como riqueza, no como denuncia, que piense en que se gobierna para toda la población, no solo para los ricos y poderosos, para la casi nunca mencionada concentración del poder económico, que se encuentra a sus anchas en momentos de intolerable detrimento de la calidad de vida de las clases populares y medias.</p><p><b>La moneda es un factor relevante pero no más que el trabajo o la distribución, dos pilares de la composición de una sociedad.</b> Por eso, la idea del presupuesto es esencialmente y siempre una idea política, una idea que no sólo se puede asentar en la estabilidad económica, en el superávit fiscal. La integración social es anterior y la moneda debe ser un instrumento a su servicio, sin pretender que la magia de insólitos y desproporcionados ajustes y aumentos de tarifas -no medidos para calcular la inflación mensual, naturalmente- traiga beneficios a la sociedad.</p><p>Vimos al Presidente leyendo un discurso cuyo eje fundamental fue la confrontación. Luego, dividió aún más a la política con el burdo asado de Olivos ofrecido a los parlamentarios “heroicos” que habían dado vuelta su voto, oponiéndolos a aquellos que en su jerga violenta denomina “degenerados fiscales”.</p><p>Sabemos que el enfrentamiento jamás puede gestar como resultado la estabilidad de la sociedad cuando se trata, básicamente, de su negación.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/P2YR2E3IAS63EO2OXDXNUIL7UU.jpg?auth=3f9a7a8511133f69bf0fcbd9a3059c60696ffb11a4ab87c798588df3d1595572&amp;smart=true&amp;width=800&amp;height=533" type="image/jpeg" height="533" width="800"><media:description type="plain"><![CDATA[Foto de archivo - El presidente argentino, Javier Milei, asiste a un acto en el Museo del Holocausto de Buenos Aires, Argentina. Ene 26, 2024. REUTERS/Agustin Marcarian]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">AGUSTIN MARCARIAN</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[50 años de “La Patagonia rebelde”: historias y secretos de la inolvidable película de Héctor Olivera]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2024/09/21/50-anos-de-la-patagonia-rebelde-historias-y-secretos-de-la-inolvidable-pelicula-de-hector-olivera/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2024/09/21/50-anos-de-la-patagonia-rebelde-historias-y-secretos-de-la-inolvidable-pelicula-de-hector-olivera/</guid><dc:creator><![CDATA[Luciano Sáliche]]></dc:creator><description><![CDATA[El cineasta de 93 años, que recibirá un doctorado honoris causa de la UBA, abrió las puertas de su casa a Infobae Cultura para conversar sobre un momento clave de la historia del cine argentino]]></description><pubDate>Sat, 21 Sep 2024 16:19:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CLXLSXURIVB4RHA52KLLBGEALI.png?auth=d550d8b3c178cfcf221e599747edaf600827ca09570461de550db1f284166043&smart=true&width=1920&height=1346" alt="Rodaje de "La Patagonia rebelde". El que está en el suelo es Pepe Soriano (Crédito: “Fabricante de sueños”, de Héctor Olivera)" height="1346" width="1920"/><p>Cuando <b>Héctor Olivera</b>, distendido en el sillón de su casa, piso 9 de un edificio en Palermo casi Recoleta, rodeado de libros, cuadros, esculturas y premios, con una veintena de películas en su espalda y 93 años en el cuerpo, piensa en <i><b>La Patagonia rebelde</b></i>, lo primero que dice es: “¡Qué irresponsables que fueron los productores, los dueños de la empresa! Haber hecho esa película y pretender exhibirla durante la tercera presidencia de mi General Perón, francamente, hay que ser... en fin”. Luego baja la mirada con una sonrisa orgullosa. Cincuenta años pasaron de aquella obra imponente, totalizante, incisiva, inolvidable. Cincuenta años de un hito del cine argentino pero también de la cinematografía que narra las vicisitudes de la clase trabajadora del mundo. Nadie que vea esa película podrá sacársela de la cabeza.</p><p>“Fue un placer hacerla, fue un placer producirla, fue un placer luchar por darla”, dice Olivera, cuya trayectoria en el cine es enorme, y en la que empezó de chico, a los 16 años, como segundo ayudante de dirección en <i><b>La gran tentación</b></i>. En 1950 empezó a trabajar con <b>Eduardo Bedoya</b> en Artistas Argentinos Asociados y luego de compartir rodaje con directores como <b>Mario Soffici, Tulio Demicheli, Carlos Rinaldi </b>y<b> Luis César Amadori</b> creó su propia productora, Aries, junto a <b>Fernando Ayala</b>, donde hacían películas populares —muchas de <b>Olmedo</b> y <b>Porcel</b>—, y otras más políticas, como <i><b>La Noche de los Lápices</b></i>, de 1986, dirigida por el propio Olivera. Su debut como director es en 1968 con <i><b>Psexoanálisis</b></i>. Entre tantas que hizo están<i><b> La nona, No habrá más penas ni olvido </b></i>y<i><b> El caso María Soledad</b></i>.</p><h2>La huelga y la tragedia</h2><p>La historia que <i><b>La Patagonia rebelde</b></i> cuenta ocurrió entre 1920 y 1922 en Santa Cruz: la Patagonia rebelde o la Patagonia trágica. Las duras condiciones en las que vivían y trabajan los obreros y peones de la zona, además de la miserable paga salarial, entró en contradicción con las cuantiosas ganancias de las empresas, muchas extranjeras, que operaban allí. Al terminar la Primera Guerra Mundial, tras bajar el precio de la lana, comenzaron los despidos. La jornada común era de 12 horas diarias, pero la de los esquiladores y los arrieros era de 16. Había un solo franco. Además, los salarios, de por sí eran bajísimos, se solían pagar en moneda extranjera, que al cambiarla era tomada por un valor menor, o en vales de alimentos para usar en comercios cuyos dueños eran los mismos patrones.</p><p>Pero el fantasma que recorría Europa —en palabras de <b>Marx</b>— había desembarcado en el sur del mundo. En una de las primeras escenas, una asamblea de trabajadores en Río Gallegos define los pasos a seguir. “Hay que decirlo sin pelos en la lengua, compañeros: los dueños de hoteles son todos una recua de explotadores, ¡de miserables explotadores! Los mozos y el personal de cocina del Hotel Argentino trabajamos desde las 6 de la mañana y hasta las 12 de la noche. Y por todo eso se nos pagan 80 miserables pesos. ¡Me cago en...! Al que levanta un poco el copete lo echan y no puede entrar en ningún otro hotel. Quedan caminos, compañeros: o morirse de hambre o agachar el lomo”, declama el personaje interpretado por <b>Osvaldo Terranova</b>. Entonces se decreta el paro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DRSBF5ZY7NDO5HPBWS2RR7VJJU.jpg?auth=c88ef1381320a76da857c57abe0fd09008a28212759f77131a7df6f5d5a6d9c5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Héctor Olivera le abrió las puertas de su casa a Infobae Cultura para conversar sobre el filme basado en la novela de Osvaldo Bayer: de las mil estrategias para que se exhiba a la eterna sombra de Perón (Foto: Diego Barbatto)" height="1080" width="1920"/><p>Efectivamente, la adhesión creció entre diferentes gremios hasta que se produjo una enorme huelga con peticiones muy específicas: abolición de camarotes, un lavatorio en cada casa de peones, velas para alumbrar, botiquines con instrucciones en castellano, sueldo mínimo, reconocimiento a la representación sindical. Mientras la prensa oficial insistía con que eran subversivos extranjeros y los estancieros no cedían, los obreros continuaron en huelga hasta que el presidente <b>Hipólito Yrigoyen</b> envió al Ejército y el teniente coronel <b>Héctor Benigno Varela</b> terminó definitivamente con el conflicto: fusiló entre 1000 y 15000 trabajadores. En 1923, el obrero anarquista <b>Kurt Gustav Wilckens</b> lo intercepta al salir de su casa —así empieza la película—, le tira una bomba casera y lo mata de cuatro tiros.</p><h2>Un burgués con sensibilidad</h2><p>Hay varios libros sobre la Patagonia rebelde. Uno de los primeros: <i><b>Los dueños de la tierra</b></i>, de 1958, de <b>David Viñas</b>. Uno de los últimos: <i><b>El Paso del Diablo</b></i>, de 2004, de <b>Pavel Oyarzún</b>. Pero fue el monumental <i><b>Los vengadores de la Patagonia trágica</b></i>, de <b>Osvaldo Bayer</b>, cuatro tomos publicados entre 1972 y 1978, el que eligió Olivera para hacer su película. Al guion lo escribió junto a Bayer y <b>Fernando Ayala</b>, socio del cineasta en la histórica productora Aries. El elenco es inmejorable: <b>Luis Brandoni</b> interpretó al español <b>Antonio</b> <b>Soto</b>, <b>Federico Luppi </b>a <b>José Font</b> alias Facón Grande, <b>Pepe Soriano </b>compuso un personaje entre <b>Pablo Schulz</b> y <b>Franz Lorenz</b>, y <b>Héctor Alterio</b> le puso el cuerpo a <b>Héctor Benigno Varela</b>, en la película “Zavala”. Entre los extras, como dato de color, estaba un joven <b>Néstor Kirchner</b>.</p><p>Con los libros de Bayer se entera “que hubiera habido en los años veinte una represión militar con un teniente coronel que fusiló obreros rurales patagónicos a troche y moche, y que uno no lo supiera. Yo me consideraba un hombre culto, una persona informada, y no sabía que eso había ocurrido. En ese momento Bayer era secretario de redacción de Clarín. Tengo una entrevista con él y me dice que está encantado de hacer una película. Nos caímos muy bien y a partir de ahí nació una amistad absurda. Diez años después de que salga la película, me contaba su hija Ana: ‘Mamá siempre se preguntó cómo era posible que un anarco como papá y un burgués como vos fueran tan amigos’. Y le dije: ‘Porque yo respetaba su anarquía y él respetaba que yo fuera un burgués con sensibilidad’”.</p><h2>Perón la va a respetar</h2><p>“La película se dio por cosas que no tenían nada que ver con la película”, dice Olivera, recostado sobre el respaldo del sillón con las manos en el apoyabrazos. Lleva una chomba rallada, pantalones amplios, panchas azules: pura comodidad. Su mirada queda flotando en el ambiente, pensativa, reflexiva. Su cuerpo está acá pero su mente viaja al pasado, recorre anécdotas, aparta adyacencias y se detiene en 1974; ahonda, hace zoom y recuerda el contexto: “El cabo <b>[Alejandro Agustín] Lanusse</b>, presidente de la Nación Argentina, anunció elecciones. Los generales estaban muy preocupados de que volviera Perón y ganara las elecciones, como era previsible. Entonces pusieron una cláusula: para poder ser candidato había que residir en Argentina por lo menos seis meses antes del día de la votación”.</p><p>“Por eso Perón lo nombró a Cámpora, al tío Camporita, quien hizo un gobierno que se llamó la Primavera de Cámpora, porque era más izquierda en lo cultural: sin censura, por ejemplo. A <b>Fernando Ayala</b> le dije: ‘Aprovechemos la libertad que nos da la democracia y que estoy seguro que Perón la va a respetar’”, agrega. Era una apuesta grande, una moneda en el aire. El proyecto era enorme, valía la pena lanzarse al vacío. Estaban jugados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LSKNO4HOL5GW3KE4PICUPYAF4Y.png?auth=d051fcaeffb0a3d222cf3d1037e61cb8cca4cc76117a214bde60061e609dd94b&smart=true&width=1920&height=1403" alt="Víctor Hugo Caula (director de fotografía) y Héctor Alterio en el rodaje de  La Patagonia rebelde, con Héctor Pellegrini en segundo plano (Crédito: “Fabricante de sueños”, de Héctor Olivera)" height="1403" width="1920"/><h2>La etapa feroz</h2><p>“Empezamos a trabajar en la adaptación. No quisimos presentar el proyecto al Instituto del Cine durante el periodo de Cámpora, que era medio izquierdoso para los demás militares, considerando a Perón“, cuenta Olivera. Cinco días después de que Perón asumiera la presidencia, el 17 de octubre fueron al Instituto, que presidía <b>Mario Soffici</b>, y lo presentaron. “A los pocos días nos llama a su oficina y nos dice: ‘Muchachos, si hay alguien que ha defendido la libertad de expresión fui yo, pero en lugar de decir el Ejército, digan Zabala’, que era el nombre que le habíamos dado al teniente coronel Varela. Cosas por el estilo, todas muy sensatas. Nos decía: ‘No se tiren encima al Ejército’. Como si la película no lo fuera a molestar”, recuerda.</p><p>Un día, al regresar de Santa Cruz, Ayala junto a otro socio, <b>Osvaldo Repetto</b>, lo esperaban con mucha ansiedad: la muerte de Perón es inminente. “Si Perón se muere, esta película no se da. Héctor, apurá el rodaje”, le dicen. “Muchachos, yo no puedo apurar el rodaje, pero esta noche me pongo a editar, a compaginar”. Y empezó a apurar la película. “En lugar de tres meses para la primera copia, para la música, se hizo en un mes; y a fines de marzo tuvimos la primera versión de la película”. En su reciente autobiografía, <i><b>Fabricante de sueños</b></i>, Olivera lo recuerda así: “Qué emoción cuando el jueves 4 de abril, los principales intérpretes y técnicos, los productores Ayala y Repetto y, por supuesto <b>Osvaldo Bayer</b>, vimos la copia A en la sala 7 de los Laboratorios Alex. En ese momento nació un gran clásico del cine nacional”.</p><p>Pero de esa primera proyección muchos amigos le decían: “Te felicito y mi más sentido pésame”. “El Perón de ese momento es democrático, pero el comandante en jefe del Ejército <b>[Leandro Enrique] Anaya</b> no lo era. A las 48 horas de esa exhibición apareció él con parte de su plana mayor a ver la película. Y me contaba el gerente de Alex que salían con una cara de bronca... Dos días después, me llama <b>Carlos Abras</b>, el secretario de Prensa y Difusión, y me dice: ‘Tengo orden de que esa película no se clasifique’, lo que significaba que no se supiera si era para mayores de 14, de 18, para todo público: si no se calificaba, los cines no la podían dar porque no se sabía quién podía verla. Nos movilizamos, la gente nos ayudó”. Así, de a poco, muy de a poco, la película fue pujando por salir.</p><p>“Yo me tomo un avión llevándome como un bulto una bolsa de diez latas de la película a Nueva York. ¿Por qué? Porque Abras había estado ahí y yo quería que la viera para que después volviera y la defienda. En fin, que viera que la película no era tan jodida para los milicos. Él me dice: ‘Llego a Buenos Aires y la veo, acá tengo mi agenda colmada’. Me llama Ayala desde Europa, que no sé por qué había ido a un festival de no sé qué, que le habían hablado del Festival de Berlín. Me preguntaba por qué no la sometíamos. Entonces él habló con el doctor<b> Alfred Bauer</b>, que era el director del festival. Él dijo: ‘Manden una copia sin subtítulos’. La mandamos desde Nueva York a Berlín y a la semana nos llamó para decirnos que la película estaba autorizada, que estaba incluida en la competencia”, recuerda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DWRRJ5GVMVD65ITDYI4ZZMIN4Q.jpg?auth=05c17e10b246bab3f68a330fc1545b4fd4e1a49a3f6d187fcaf771ed6d90ea3c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Héctor Olivera (Foto: Diego Barbatto)" height="1080" width="1920"/><p>En Argentina, en el Cine Callao, que estaba a media cuadra del Congreso, se hizo una función especial para legisladores, diputados y senadores. “Pensábamos que iban a salir algunos que conocíamos y nos iban a felicitar, pero salieron todos con la cara tapada, como diciendo: ‘Estos son locos’. Es que lo éramos realmente porque fue una irresponsabilidad empresaria. Ayala como productor y yo como director estábamos muy contentos con la película, pero era una etapa feroz”.</p><h2>Que se dé en todos los cines del país</h2><p>Varios años después, apareció en <i>La Nación</i> una entrevista al doctor <b>Carlos Seara</b>, uno de los médicos que cuidaban a Perón en la Quinta de Olivos, cuenta que una noche el General le dice: “¿No me acompaña a ver una película nacional?”. No era la primera vez que lo hacía. Esta vez era, claro, <i><b>La Patagonia rebelde</b></i>. Durante toda la película Perón se mantuvo muy atento. Cada tanto, sin mirarlo, le decía: “Fue así, fue así”. Al terminar, ni siquiera llegan a salir de la sala que, en el pasillo, le comentó a su doctor, devenido confidente: “La película está muy bien pero la tengo que censurar porque no se puede dar esta imagen del Ejército, precisamente en este momento”. Pero algo pasó que, días después, Perón cambió de parecer.</p><p>En <i><b>Fabricante de sueños</b></i>, Olivera escribe: “¿Por qué Perón autorizó la exhibición? Versión única: pocos días antes, el presidente había leído que el Gral. Laureano Anaya había declarado a la prensa: ‘El arma Ejército obedece a sus mandos naturales’. ‘¿Y a quién va a obedecer si no?’, preguntó indignado. El comentario de Anaya era característico de cuando estaba revuelto el avispero de las Fuerzas Armadas. El General, que le tenía poca simpatía al comandante, agregó: ‘¿Cómo era esa película de la Patagonia en la que aparece el tío de Anaya?’ ‘<i><b>La Patagonia rebelde</b></i>, le contestó Abras. ‘Que se dé en todos los cines del país’”.</p><p>Un viernes de principios de junio suena el teléfono. Era <b>Octavio Bordón</b>, director del Ente de Calificación Cinematográfica: “Me autorizaron a calificar la película, que ya lo vamos a hacer el mismo lunes y sugiero que empiecen con la publicidad inmediatamente, pero suave”. El lunes, entonces, empiezan a publicitar: “Ponemos algo sobre <i><b>La Patagonia rebelde</b></i>, pero no hiriente, para el Ejército. Estrenó el jueves en el Cine Broadway, el martes repetimos. La pullman del cine estaba colmada por la izquierda peronista. Se dio durante varios meses”, cuenta Olivera. La misión estaba cumplida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TLAX35GMI5CHJND5Z27CLHTJUE.png?auth=0e4bff197e8508dd706ffa17c550fdf8e1094136b14c06ab2459c5599b157a3d&smart=true&width=1920&height=1893" alt="Rodaje de "La Patagonia rebelde" (Crédito: “Fabricante de sueños”, de Héctor Olivera)" height="1893" width="1920"/><h2>Argentinos conquistan Berlín</h2><p>Con <b>Isabel Martínez</b> la película fue censurada. Poco importaba que Olivera haya recibido hacía apenas unos meses y de manos de la italiana <b>Giulietta Massina</b> el prestigioso el Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín. La censura se mantuvo hasta 1983, cuando cayó la dictadura militar. En abril de aquel último año represivo, en una entrevista de <b>Osvaldo Soriano</b> en la revista <i>Humor</i>, <b>Osvaldo Bayer</b> recordó, emocionado, el rodaje de <i><b>La Patagonia rebelde</b></i>: “Fue inolvidable todo aquello por el apoyo de la población santacruceña, en especial de las humildes peonadas. Es que por fin se venía a reivindicar a sus muertos, fusilados cobardemente, de quienes se habían olvidado todos. Ni siquiera los famosos curas salesianos se habían preocupado en medio siglo de poner una humilde cruz en las tumbas masivas”.</p><p>También cuenta Bayer, en esa misma entrevista, que a partir del Oso de Plata la compraron de varios países: las dos Alemanias, México, Venezuela, el Caribe y Estados Unidos. “Pero como ya en octubre de 1974 no pudo salir ninguna copia más, España quedó sin verla, aunque le toca mucho porque gran parte de los huelguistas fueron españoles. Pero en enero de este año fui invitado a Barcelona al congreso de la central obrera libertaria, la CNT, y me llevé un cassette. Con el gran inconveniente de que estaba doblada al alemán. ¡Imagínate los paisanos patagónicos hablando en alemán! Pero en una noche, la volvimos a doblar al castellano. Y así salió: fue todo un éxito, hubo emoción, principalmente entre los viejos luchadores de la Columna Durruti de la guerra civil española”.</p><p>Volvamos atrás. El primero de julio de 1974, Olivera y Bayer estaban en Berlín presentando la película. Terminada la exhibición, salen del cine y se acerca un periodista. “El personaje de Schultz, ¿es un actor alemán residente en Buenos Aires?” Cuando <b>Pepe Soriano </b>tuvo el guion en sus manos, se le ocurrió una idea. Conocía a un actor alemán, porque trabajaron juntos en una comedia. Le dio el guion, le pidió que lo lea y se grabe. Soriano escuchó esa grabación hasta gastarla: pausaba, imitaba, rebobinaba, pausaba, imitaba, rebobinaba. Habrán sido elásticas esas noches habitando un idioma ajeno, mixturándolo con el local. “Pepe tenía una habilidad excepcional para imitar”, dice Olivera y recuerda que aquel día, ante la pregunta del periodista, dijo orgulloso: “Es Argentino. ¡Bien argentino!”</p><p>Esa misma noche, en Berlín, al salir del cine, bajando las escalinatas, los cruza <b>Kurt Land</b>, un viejo conocido, un cineasta austríaco que dirigió una veintena de películas en Argentina, y sin preámbulos les dice: “Murió Perón”. Ahora Olivera, recostado sobre el respaldo del sillón con las manos en el apoyabrazos, abre grande los ojos. Recuerda aquel momento como si fuera hoy, como si lo estuviera volviendo a vivir. “Murió Perón”, dice. “¡Guau!”</p><p><i>*“La Patagonia Rebelde” se proyectará en el Festival Internacional de Cine de la UBA (FIC.UBA 2024), que se realizará del 16 al 22 de octubre. Allí, Héctor Olivera recibirá el doctorado Honoris Causa junto a Mirtha Legrand y Marjane Satrapi.</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CLXLSXURIVB4RHA52KLLBGEALI.png?auth=d550d8b3c178cfcf221e599747edaf600827ca09570461de550db1f284166043&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1346" type="image/png" height="1346" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Rodaje de "La Patagonia rebelde". El que está en el suelo es Pepe Soriano (Crédito: “Fabricante de sueños”, de Héctor Olivera)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Todo da igual? ]]></title><link>https://www.infobae.com/noticias/2024/09/15/todo-da-igual/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/noticias/2024/09/15/todo-da-igual/</guid><dc:creator><![CDATA[Julio Bárbaro]]></dc:creator><description><![CDATA[Las generaciones argentinas han visto cómo los ideales de humanismo y progreso se desvanecen, exacerbando la inseguridad y desempleo en la nación]]></description><pubDate>Sun, 15 Sep 2024 05:44:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ZPEYIRUPFFRBMGFINVZM2R7PI.jpg?auth=ad329f8933a841528df46e9789b3d1c4525d202f0641c7899de057441eea2dce&smart=true&width=1600&height=1182" alt="" height="1182" width="1600"/><p>Mi generación nació en un país formado en los ideales del humanismo y del progreso, improntas hoy inexistentes. Eran<b> tiempos de integración social</b>, de crecimiento, de expectativas. No conocíamos la inseguridad, y la desocupación no alcanzaba proporciones alarmantes.</p><p>Vivimos el derrocamiento de <b>Perón </b>asestado por el brutal golpe militar del 55, la llamada <b>Revolución Libertadora</b>, con los fusilamientos de Valle y Cogorno, la masacre de los basurales de José León Suárez, cárcel, persecución ideológica, inéditas prohibiciones de nombres, cánticos, alusiones y la <b>proscripción del líder del Justicialismo</b> durante 17 años.</p><p>Fueron tiempos difíciles aquellos de la resistencia. Entre tanto, hasta la vuelta de Perón en el 73, se sucedieron gobiernos elegidos por la ciudadanía, como los de <b>Frondizi e Illia</b>, prontamente volteados por los militares.</p><p>Resulta necesario recuperar esos gobiernos, liderados por <b>dos políticos de raza </b>que fueron elegidos con la proscripción del peronismo, naturalmente, pero no por ello, dejaron de tener virtudes y pasión por la Patria. En cierto modo, asumo que la dictadura de Lanusse llegó a tener rasgos más patrióticos que los democráticos gobiernos de Carlos Menem. Y me duele decir que, en este aciago presente, <b>los términos radicalismo, peronismo y liberalismo se han convertido en un puro significante</b>, vacíos como están de contenido y de respeto por un ideario.</p><p>Lo esencial de un gobierno, de una etapa, no es el nombre de sus ideólogos o la apropiación del pasado, sino la forma en que defiendan su expresión como nación. Las sangrientas dictaduras de Brasil y Chile fueron más patrióticas que la nuestra, pues, al elegir las estructuras financieras por encima del desarrollo industrial, jamás valoró a la patria.</p><p>Hemos dicho muchas veces que <b>nuestra decadencia surge del último Golpe de Estado, el del 76</b>, el de Videla y Martínez de Hoz. Si antes se debatía la democracia, ahora están en juego el patriotismo o el colonialismo, dato importante que cambia la esencia de nuestra situación. Fuimos productores de más de la mitad de la riqueza del continente y hoy no llegamos ni al 20 por ciento.</p><p>Las generaciones no son, sin embargo, un suceder permanente. Para dar un ejemplo afín al pueblo argentino, el fútbol de Brasil era vencedor intocable y de pronto, perdió su vitalidad. Podríamos llevarlo a nuestra política: nosotros que tuvimos extraordinarios ensayistas que intentaron interpretar la esencia del ser nacional, desde Sarmiento a Martínez Estrada pasando por Raúl Scalabrini Ortiz, estadistas con formación universitaria y solvencia política, interesantes pensadores con una visión humanista del mundo, hemos caído en una concepción de la complicidad y del desarrollo de la dirigencia por encima de las necesidades colectivas, sin escrúpulo alguno. <b>Da lo mismo votar una ley que ratificar su veto pocos días después, sin inmutarse.</b> Da lo mismo la indiferencia -cuando no cierto regodeo- ante la feroz represión a legítimas manifestaciones en defensa de los trabajadores jubilados. Y dará lo mismo soportar el veto absoluto que Milei anuncia para la ley de financiamiento universitario. <b>¿Todo dará igual? </b>¿Qué nos está pasando como sociedad para aceptar pasivamente la desmesura de este gobierno injusto y cruel?</p><p>Mi desaliento disminuye sólo cuando, a esta altura de la vida, disfruto de la visita, del conocimiento, del debate, con decenas de jóvenes que se vuelven a apasionar por el sueño de devolverle el sentido a la Patria. Algunos de ellos son universitarios; otros, trabajadores. Es un viento de la historia que me recuerda a aquellos años, en tiempos de Onganía, cuando no había casi política, pero sí, un nivel de rebeldía que terminó destronando a aquella dictadura. La situación no es similar. Es obvio que no estoy pensando en un derrocamiento del gobierno aunque <b>considero indispensable generar una alternativa superadora</b>, limitar sus acciones altamente dañinas y cuestionar a aquellos personajes que se venden por cuatro denarios, que cambian sus opiniones a partir de las prebendas otorgadas por el poder de turno.</p><p>En el triste presente de un gobierno que enriquece a los poderosos, como la baja de tasas de Bienes Personales, medidas que favorecen al poder económico concentrado a costa de un mayor empobrecimiento de los sumergidos y de las clases medias, buena parte de las cuales simula no percibirlo y aún cree en lo ineludible del pago de este doloroso precio. Parecen surgir jóvenes dispuestos a devolver un destino a la nación. Espero no equivocarme.</p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ZPEYIRUPFFRBMGFINVZM2R7PI.jpg?auth=ad329f8933a841528df46e9789b3d1c4525d202f0641c7899de057441eea2dce&amp;smart=true&amp;width=1600&amp;height=1182" type="image/jpeg" height="1182" width="1600"/></item><item><title><![CDATA[La muerte de Perón, según Juan Bautista Yofre: detalles, intrigas y revelaciones del último año del General]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2024/07/08/la-muerte-de-peron-segun-juan-bautista-yofre-detalles-intrigas-y-revelaciones-del-ultimo-ano-del-general/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2024/07/08/la-muerte-de-peron-segun-juan-bautista-yofre-detalles-intrigas-y-revelaciones-del-ultimo-ano-del-general/</guid><description><![CDATA[En 1974, la muerte del tres veces presidente y fundador del peronismo cambió la historia argentina. A continuación, un adelanto del nuevo libro del periodista: “Perón, la intimidad del final”]]></description><pubDate>Mon, 08 Jul 2024 14:08:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YQJO2H7CKRC2VARZG344SHD4LI.jpg?auth=ebcaae0cb8e4141df3f4ce890a2a7294638f0d6444f86c296d3a9fb6b3a7d1df&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Perón, la intimidad del final” (Leamos) de Juan Bautista Yofre" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/filter?author=juan-bautista-yofre" target="_blank"><i><b>[”Perón, la intimidad del final” de Juan bautista Yofre puede leerse gratis en BajaLibros ingresando acá]</b></i></a></p><p>El 3 de junio se anunció oficialmente que el presidente Perón iniciaría el jueves 6 una visita oficial de dos días a Asunción del Paraguay. Al margen de la firma de un convenio de cooperación técnica y científica, y de recibir el Collar “Mariscal Francisco Solano López” de la Orden Nacional al Mérito, para Perón significaba mucho más. Era su reivindicación: volvía como Presidente de la Nación después de tres décadas, ocasión en que el mandatario argentino devolvió algunos tesoros históricos que la Argentina había capturado en la guerra de la Triple Alianza. También había estado en Asunción en 1955, cuando fue derrocado por la Revolución Libertadora y tuvo que partir de allí como condición necesaria para que el gobierno de Aramburu enviara un nuevo embajador argentino a Asunción. Al presidente Alfredo Stroessner ya lo había visto en diciembre del ‘72 luego de abandonar Buenos Aires, tras su primer retorno a la Argentina que había comenzado el 17 de noviembre.</p><p>El mismo día se produjeron dos importantes novedades que los diarios del día siguiente recogieron meticulosamente. Una era la previsible renuncia de Solano Lima como secretario general de la Presidencia de la Nación, cargo en el que fue designado el 12 de octubre de 1973. El 2 de abril de 1974, Lima había sido designado rector “normalizador” de la Universidad Nacional de Buenos Aires y la misión le insumía demasiado tiempo como para ocupar las dos funciones. Quedó como asesor presidencial, con rango de secretario de Estado, con su cargo en la Universidad. Horas más tarde, por decreto del Poder Ejecutivo, se creó la Secretaría de Gobierno que fue ocupada por el coronel Vicente Damasco. La Nación, del jueves 6, intentó interpretar la razón de las nuevas designaciones. No fue generosa para Lima, al decir que los movimientos que había dado el dirigente conservador “se asemejan notablemente a los pasos que podría dar alguien advertido de que la ausencia del doctor Cámpora del país dejaba sin un jefe virtual al ala más ruidosa del peronismo. Del señalamiento se infería cuán poderosa podría ser la tentación de un liderazgo con rumor de multitudes para un político cuya vivaz inteligencia estuvo siempre acompañada por un déficit en el apoyo popular… conviene recordar que el doctor Lima no ha producido ningún cambio de hombres en el elenco universitario que acompañó al Sr. Rodolfo Puiggrós y, posteriormente, al licenciado Ernesto Villanueva”. Más aún, el matutino en la misma columna puso de manifiesto que Villanueva había aceptado el cargo de secretario general de la UBA que le había ofrecido Lima durante una conferencia de prensa brindada en el local de la Juventud Peronista Regional I.</p><p>La segunda noticia fue la caída del depósito de armas más importante en manos de una organización terrorista. El éxito fue el resultado de un allanamiento a un galpón de 800 metros cuadrados en la calle La Rioja 763, por efectivos de la Policía Federal encabezados por los comisarios generales Villar y Margaride. También participaron agentes de la SIDE. En los días siguientes los diarios no informaron a qué organización extremista pertenecía el depósito de armas y municiones. Si se hubiera informado que era de “una organización extremista declarada ilegal” se habría entendido el PRT-ERP. Al no decirlo se sospechaba que era Montoneros, aunque era un arsenal conjunto de la JCR, a cargo del PRT-ERP y del MLN-T (Tupamaros).</p><p>En esos primeros días de junio, arreciaron en Córdoba los atentados del Comando “Libertadores de América” (versión provinciana de la AAA) contra locales de gremios de extrema izquierda –“combativos” (Luz y Fuerza de Agustín Tosco), “legalistas” (de Atilio López) y “clasistas” (de René Salamanca)– así como contra el diario<i> La Voz del Interior</i>. El 5 de junio se anunció que Perón había invitado a Balbín a mantener un nuevo encuentro, el sábado 8 a las 10 horas, y el mismo día <i>La Nación</i> se hacía eco de un nuevo proyecto de Reforma Agraria que se estudiaba en el Ministerio de Economía. En Mendoza, el gobernador Alberto Martínez Vaca fue suspendido por la Cámara de Diputados por la cifra mínima que permitía su Constitución: 32 votos. Era el paso previo al juicio político. Caía de esta manera otro aliado de la “tendencia revolucionaria” y lo sucedía el vicegobernador Carlos Mendoza, dirigente gremial metalúrgico y líder del peronismo ortodoxo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FCADJVJLTJBHPNX6K2ZVMKUZME.JPG?auth=7f907efeacf2c90bcb86683c76a6489a1b1f87e1b905518241ea954a6919da3b&smart=true&width=610&height=536" alt="Juan Domingo Perópn, junto a su entonces esposa: María Estela Martínez de Perón, más conocida como Isabelita" height="536" width="610"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/filter?author=juan-bautista-yofre" target="_blank"><i><b>[Varios libros de Juan Bautista Yofre pueden leerse gratis en BajaLibros ingresando acá]</b></i></a></p><p>Como estaba previsto, el jueves 6 Perón inició su visita oficial a Paraguay. Viajó en avión hasta Formosa y en Puerto Pilcomayo se embarcó en el buque barreminas <i>Neuquén </i>de la Armada Argentina, y llegó a Asunción cerca de las 11.15.</p><p>El presidente paraguayo quiso que su amigo llegara en barco porque el pueblo asunceño deseaba saludarlo. El médico Seara, en su libro con Pedro Cossio, va a relatar que las barrancas del Río Paraguay formaban una gran platea, un talud que permitía que la gente se ubicara. Seara estaba en el puente del barreminas y en un momento “aparece Perón solo, se para al lado mío y comienza a mirar a la gente. En los últimos kilómetros antes de llegar a Asunción, el talud era una masa humana, un espectáculo de masas escalofriante que abarcó aproximadamente tres kilómetros. Perón los saludaba en silencio con la mano. Entonces se me ocurrió decirle: ‘General, ¡qué momento éste!’ Y me respondió: `Sí, la verdad es que sí, qué cosas tiene la vida’”.</p><p>A partir de su llegada al embarcadero, el presidente de la Nación desarrolló durante dos días una frenética agenda de actividades bajo un cielo lloviznoso y un clima frío y húmedo. Ceremonias oficiales al aire libre; entrevistas; homenajes al Panteón de los Héroes; cena de gala en el Club Centenario con discursos; visitó la tumba de su amigo Rigoberto Caballero. El periodista Heriberto Kahn, al relatar algunas instancias de ese viaje, recoge la opinión de un funcionario que acompañaba a Perón que observó: “Cuando vi todo eso pensé que el general había decidido colgar los botines”.</p><p>Lo rodeó una agenda agotadora, no se saltó ninguna actividad. Siempre lució su uniforme de teniente general y, como sorpresa, luego de recibir la máxima condecoración paraguaya, le entregó al general Alfredo Stroessner las insignias de teniente general del Ejército Argentino. En esta visita, Perón, con la firma del Tratado de Yacyretá, creó las condiciones finales para lo que sería meses más tarde el Ente Binacional Yacyretá, encargado de levantar la represa hidroeléctrica. Fue un movimiento que llevó a contrarrestar los efectos de la represa brasileño–paraguaya de Itaipú.</p><p>Durante toda la estadía en Asunción, Perón fue acompañado por el jefe del equipo de médicos, Cossio (1900-1986), y seguido de cerca por el joven cardiólogo, doctor Seara. Antes de integrar el grupo seleccionado por Cossio, Seara se había doctorado en la UBA y realizado un “Research Fellowship” en Cardiología en el John Hopkins Hospital, en Baltimore, EE.UU.</p><p>–Yofre: Ese viaje, esa descripción del Paraguay que vos hacés es emocionante.</p><p>–Seara: El viaje a Paraguay fue de un estrés soterrado porque yo me vi con dos médicos paraguayos y dije ‘¿acá que hago?’. Imaginate, estábamos ahí a un mes de que se muriera, podía pasar cualquier cosa. Estaba con Pedro Cossio (padre) que nos sentamos juntos. Y bueno, agotador, agotador, yo me preguntaba ‘¿cómo es posible que hagan ésto?, ¿cómo es posible que hagan este disparate?, ¿cómo es posible?’. ¡El peor enemigo! Yo jugaba al fútbol dos veces por semana, estaba entrenado y llegaba muerto al Hotel Guaraní. Dormía como en una suite y ahí había otra puerta donde dormía Perón con la puerta entreabierta, y ahí al ladito dormía yo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B4LTECD77REQPJTOR2D2ARPLL4.JPG?auth=bd12b962a04718c7f8d7195bcc7fd13bfc8bc7e1884ebdd26a103c46aa3aa62e&smart=true&width=1920&height=1277" alt="Juan Bautista Yofre, autor de "Perón, la intimidad del final" (Foto: Franco Fafasuli)" height="1277" width="1920"/><p>–Yofre: ¿Con la puerta entreabierta?</p><p>–Seara: Sí, con la puerta entreabierta para escucharlo.</p><p>–Yofre: ¿Qué sensación te daba tener la puerta entreabierta con Perón?</p><p>–Seara: Yo te voy a decir como que mucho no había que pensar cuando estabas ahí, mucho no…</p><p>En Buenos Aires, el mismo jueves 6, se conoció la creación del Comité de Seguridad que presidiría el propio Perón, los ministros de Interior, Defensa, Justicia y los comandantes generales de las FFAA. El decreto 1732 designaba como secretario de Seguridad al general de brigada Alberto Samuel Cáceres Anasagasti. Según Gustavo Caraballo, la designación fue realizada “para comprometer al Ejército en una acción legal evitando caminos tortuosos que sólo conducirán a la guerra civil”.</p><p>Para ese entonces las organizaciones armadas hacía rato que hablaban de “guerra”. Los decretos que dieron vida al nuevo organismo fueron firmados por el presidente de la Nación antes de delegar el mando, el día 5, en el Aeroparque Metropolitano y emprender su viaje a Paraguay. Anasagasti pertenecía a la promoción ‘73 del Colegio Militar de la Nación. Artillero, oficial de Inteligencia, recibido en la Escuela de Inteligencia del Ejército con medalla de oro por haber egresado con el más alto promedio de su curso. Varias veces, como teniente coronel, coronel y general fue destinado a la Policía Federal a la que llegó a conducir, tras el asesinato del teniente general Juan Carlos Sánchez, comandante del II Cuerpo de Ejército. Vio pasar por sus manos importantes momentos de la historia argentina: desde el secuestro y posterior asesinato de Aramburu hasta la entrega del poder por las Fuerzas Armadas al presidente Cámpora el 25 de mayo de 1973. Durante la gestión del teniente general Jorge Carcagno revistó en disponibilidad. A partir del 28 de diciembre de 1973 había sido designado Director Nacional de Gendarmería. Luego llegó a ser comandante del Cuerpo II y a la caída del teniente general Alberto Numa Laplane fue uno de los candidatos del peronismo para ser comandante general del Ejército. Su nombramiento, por Perón, fue toda una señal.</p><p>Como había sido anunciado, el sábado 8, en la Casa de Gobierno, el primer mandatario se volvió a encontrar con Balbín. El ministro Benito Llambí lo acompañó hasta el despacho presidencial y los dejó solos. La entrevista duró una hora y media y, sólo al final, cuando se analizaron cuestiones económicas, tomaron parte la vicepresidenta y el Ministro de Economía. Se habló sobre diferentes asuntos: el futuro de los canales de televisión fue uno de ellos. Balbín relató a los periodistas que sobre radiofonía y televisión “no hay nada resuelto, por el contrario, el tema será tratado en la misma forma que otras leyes fundamentales, en el Parlamento”. También trazó sin abundar una agenda con otras cuestiones que había conversado con el presidente. La situación económica y el desabastecimiento; la violencia terrorista, en el que “hubo coincidencia en la necesidad de que con buena voluntad erradiquemos el peligro” y algunas situaciones institucionales provinciales. Con el paso del tiempo algunos momentos del encuentro Perón-Balbín se fueron filtrando como resultado de las confesiones íntimas a personajes de uno y otro lado. Según relató del informe “Última Clave”, ante una pregunta del líder radical sobre su salud, el primer mandatario comentó que “me siento bien, aunque es un invierno un poco duro, nada más”. Años más tarde, el 31 de julio de 1980, Balbín le admitió al historiador estadounidense Joseph Page que Perón le dijo “me muero”. Balbín le dió una serie de sugerencias políticas que Perón anotó prolijamente.</p><p>Perón habló de su reciente viaje al Paraguay y descartó que por el momento tuviera previsto realizar otra visita pero que entendía que era importante un encuentro con el presidente de Brasil. También le dijo que la entrevista con Pinochet había sido importante. Balbín sacó a relucir algunas cuestiones que preocupan a la “gente”. Entre ellas, la situación de los canales de televisión que debe ser analizada por una comisión bicameral pero “hay quienes quieren adelantarse y adoptar determinaciones según su gusto”. El invitado no dio nombres propios pero se entendía que habló de Emilio Abras, el secretario de prensa y difusión de la Presidencia. También se conversó sobre algunos proyectos que circulaban sobre la reforma constitucional con un cierto aire corporativo (algunas contenidas en el “Modelo Nacional” o “Modelo Argentino” que trataba el coronel Damasco). Ya en presencia de Isabel y del Ministro de Economía, Balbín hizo referencia al Pacto Social o a “la política de ingresos” que algunos sectores tratan de “erosionar”. Luego, en el Comité Nacional, Balbín expresó a unos muy pocos allegados que ésta había sido la entrevista más “delicada” de la que había tenido con Perón. Más tarde le contaría a Heriberto Kahn que para él había sido “la mejor reunión de todas las que tuvieron”. Fue además el único encuentro durante el cual el entonces presidente tomó nota sobre la mayoría de las correcciones que proponía el líder radical.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VOJ4GZSFWNCETBDQVA54HHG3LQ.jpg?auth=378172ad470c7db557792338a9dd9ccf4a483b322e4b774c7de1314168c6937e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Portada de "Perón, la intimidad del final: las intrigas de la muerte que cambió la historia argentina"" height="1080" width="1920"/><p>En esas horas fue muy poco lo que se filtró, Balbín prefirió guardar reserva. Según el alambicado lenguaje del jefe de la UCR, entre las preocupaciones de la “gente” estaba la salud del Presidente de la Nación y de todas las cosas que dependían de su evolución. Después del encuentro, años más tarde, se supo que Balbín le comentó a sus allegados: “No, no lo he visto bien a Perón”.</p><p>La columna política de <i>La Nación</i> del domingo 9 prendió una luz amarilla al relatar que las autoridades de la CGT habían solicitado con carácter “urgente” una entrevista con José Ber Gelbard. “A juicio de los dirigentes cegetistas -–opinó el columnista– se ha producido una verdadera ruptura del Pacto Social.</p><p>El lunes 10 de junio comenzó a deliberar en Buenos Aires la Sexta Conferencia de Cancilleres de la Cuenca del Plata, y Perón la inauguró con un discurso en el que comparó el proceso de integración europeo con el latinoamericano. Luego de relatar que tras largos años de disputas y guerras se había logrado la unidad europea, preguntó en voz alta: “¿Cómo no podemos llegar también nosotros a un acuerdo para integrar países en donde todo nos une y nada nos separa? Aquí es cuestión de hacerlo; allá (en Europa) era cuestión de meditarlo muy profundamente. Aquí ya ni la meditación es necesaria, es cuestión de comenzar por crear una comunidad económica como hicieron ellos…”.</p><p>La tapa de <i>Clarín </i>del miércoles 12 anunciaba que Perón hablaría sobre precios, salarios y abastecimiento, a las 11.30 por cadena nacional. Las palabras presidenciales venían precedidas por un discurso de la vicepresidenta, cuarenta y ocho horas antes, en el Teatro Municipal General San Martín, bajo el título: “Defendamos al país terminando con el desabastecimiento” y de un discurso improvisado, el día anterior, por José López Rega durante un acto de entrega de préstamos para la construcción de viviendas, en el que participaron varios gobernadores. “Si el general Perón se fuera del país antes de terminar su misión en la República Argentina, con él se va su señora y este servidor”, dijo López Rega. Fue un baldazo de agua helada. Continuó: “El presidente Perón está haciendo sacrificios muy grandes y quienes estamos cerca de él nos damos cuenta de lo que significa esto. El cansancio y el dolor, como es natural, muchas veces es agotador. Por eso deseamos que nuestro paso no sea inútil.” Se hablaba de una crisis de gabinete y, en especial, de la posible salida del gobierno de José Ber Gelbard. Pero se consideraba en especial una posible renuncia presidencial, alimentada por las palabras de López Rega. El Pacto Social presentaba fisuras que se hacían sentir en la población. El frágil equilibrio de precios y salarios hacía agua. Todavía, en vida de Perón, no se había desatado la feroz interna entre el ministro de Economía y López Rega. La pugna que un tiempo más tarde le haría decir al ministro de Bienestar Social, durante una reunión con el Nuncio Apostólico en Olivos con la presidente y los ministros: “Mire, la economía en particular de este señor anda muy bien, pero la del país es un desastre. Y digo esto porque frente a los curas como ustedes no se puede mentir″.</p><p>El miércoles 12 de junio a las 11.32, tal como se había anunciado, desde el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, Perón dirigió un corto discurso en el que comenzó diciendo que iba a hablar “sin eufemismos y sin reservas mentales”, y aludió a los problemas políticos que afectaban la marcha de su gobierno y anunció su intención de dejar su “puesto”, en el caso de no recibir un apoyo masivo del pueblo a su política.</p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YQJO2H7CKRC2VARZG344SHD4LI.jpg?auth=ebcaae0cb8e4141df3f4ce890a2a7294638f0d6444f86c296d3a9fb6b3a7d1df&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[“Perón, la intimidad del final” (BajaLibros) de Juan Bautista Yofre]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Como decía el general: once libros para conocer a Perón]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2024/07/01/como-decia-el-general-once-libros-para-conocer-a-peron/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2024/07/01/como-decia-el-general-once-libros-para-conocer-a-peron/</guid><description><![CDATA[Historiadores y periodistas analizan la personalidad y las tácticas del líder argentino cuyo movimiento persiste en la política nacional con una fuerte presencia]]></description><pubDate>Mon, 01 Jul 2024 17:13:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3BQDMV62VJECTDLZH6ETUN4UOE.jpg?auth=23138a8f7368c63f42d24653a2f889a414ae585069945779bcb730ebe1f25e88&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/filter?category=50-anos-peron" target="_blank"><i><b>[Los libros sobre Perón se pueden adquirir o descargar de Bajalibros clickeando acá.]</b></i></a></p><p>¿Cincuenta años no es nada? ¿Qué Perón vemos medio siglo después de la muerte del este fundamental dirigente argentino? ¿Qué había en su personalidad que sembró la semilla de un movimiento que sigue pesando en la política del país? Investigadores, historiadores, novelistas, periodistas, se ocuparon, en distintas épocas, de analizarlo.</p><p>Aquí, diez libros accesibles en formato digital que exploran distintas facetas del líder: desde sus estrategias políticas y su regreso en 1973, hasta su relación con figuras clave y eventos históricos determinantes. Autores como<b> Juan Bautista Yofre</b>, <b>Tomás Eloy Martínez</b> y <b>Félix Luna</b>, entre otros, ofrecen perspectivas diversas sobre el legado y la compleja personalidad de Perón, ilustrando cómo sembró la semilla de un movimiento que aún resuena en el país.</p><h2>1 y 2. El gran secreto del retorno de Perón en 1973 y Perón, la intimidad del final, de Juan Bautista “Tata” Yofre</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YZRIWTCAIRHG7JW3YXK6MIQ2RM.jpg?auth=63649c314766acb21f36e4575a877d0b03aa1e72c0b65da4bc4fd426478cd387&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/filter?category=Peron-segun-Yofre" target="_blank"><i><b>[”El gran secreto del retorno de Perón en 1973″ y “Perón, la intimidad del final”, se pueden descargar gratis de Bajalibros clickeando acá.]</b></i></a></p><p>En<i><b> El gran secreto del retorno de Perón en 1973,</b></i> <b>Juan Bautista “Tata” Yofre</b> aporta datos inéditos sobre la trama política que marcó el regreso definitivo de Juan Domingo Perón a Argentina. La obra aborda la discrepancia entre el líder del Justicialismo y Héctor Cámpora, el preocupante estado de salud de Perón, el creciente conflicto con las organizaciones de izquierda, y su relación con Estados Unidos. Además, se detalla la masacre de Ezeiza y otros antecedentes turbulentos que precedieron a este momento histórico, del cual en 2023 se cumplieron 50 años.</p><p><b>Yofre</b>, periodista y escritor, ofrece una descripción meticulosa y documentada de esos meses llenos de vértigo y tensión que culminaron <a href="https://www.infobae.com/leamos/2023/06/15/juan-b-yofre-peron-dijo-que-volvia-para-terminar-con-el-comunismo-esto-va-a-molestar-pero-tengo-los-papeles/" target="_blank">con el regreso de Perón </a>y su consagración en una tercera y breve presidencia. El libro se distingue por su enfoque en papeles exclusivos y detalles inéditos, ofreciendo una nueva mirada sobre un período exhaustivamente estudiado en la historia argentina. Con esta obra, <b>Yofre</b> suma a su trayectoria, en la que ya cuenta con 14 libros caracterizados por su precisión y solidez investigativa.</p><p>En <a href="https://www.infobae.com/leamos/2023/06/15/juan-b-yofre-peron-dijo-que-volvia-para-terminar-con-el-comunismo-esto-va-a-molestar-pero-tengo-los-papeles/" target="_blank">una entrevista con Infobae</a> cuando se publicó el libro -que se descarga gratis-, Yofre declaró: “<b>Perón</b> dijo que volvía para terminar con el comunismo... esto va a molestar pero tengo los papeles”.</p><p><b>El final</b></p><p>Además, cuando se cumplen <b>50 años del fallecimiento de Juan Domingo Perón</b>, un nuevo libro del periodista Juan Bautista “Tata” Yofre arroja luz sobre el último año de vida del líder político argentino. El título de la obra es <i><b>Perón, la intimidad del final</b></i> y revela detalles <b>inéditos</b> de sus últimos meses.</p><p>A través de documentos y testimonios, Yofre detalla la despedida de Perón en la quinta de Puerta de Hierro en Madrid y su regreso a <b>Argentina</b>. Este retorno, tras 18 años de <b>exilio</b>, estuvo marcado por graves problemas de salud. Según la investigación, el <b>tres veces presidente de Argentina</b> intentaba reconstituir el movimiento peronista mientras enfrentaba tensiones internas y luchas con varias organizaciones armadas.</p><p>La obra muestra a <b>Perón</b> decidido a retornar a Argentina pese a sus graves problemas coronarios, con la intención de manejar la crisis política que el país enfrentaba y relevar a <b>Héctor J. Cámpora</b> de la presidencia. Aunque hizo esfuerzos por lograr la estabilidad política y dialogar con la oposición, sus condiciones de salud y las circunstancias del momento superaron su capacidad de respuesta.</p><h2>3. Conocer a Perón, de Juan Manuel Abal Medina</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MVBDMSTK7BFZZMERJBO74ZZJGM.jpg?auth=bacbfd4bd157fbc98ea89e42f9840a87049f86bd3b95ced514adbee0b18649a9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://bajalibros.com/?book=conocer-a-peron" target="_blank"><i><b>[”Conocer a Perón” se puede adquirir, en formato digital, en Bajalibros, clickeando acá.]</b></i></a></p><p>Este libro ofrece una visión íntima del líder peronista. <b>Juan Manuel Abal Medina</b>, estrecho colaborador de <b>Perón</b>, proporciona un retrato personal que permite entender mejor sus motivaciones, su carisma y su liderazgo. Las anécdotas y vivencias compartidas en esta obra permiten adentrarse en la mente y el corazón del dirigente.</p><p>El título del libro enfatiza el honor que representó para<b> Abal Medina</b> haber trabajado junto al líder justicialista durante el crucial periodo de 1972-1973, una relación que él mismo considera excepcional.</p><p>Con gran admiración y cariño, <b>Abal Medina </b>recuerda su experiencia como testigo y protagonista de un evento histórico único: el retorno de un líder exiliado y proscrito al país y al poder por medios democráticos tras 17 años de exilio. Su relato revela elementos que, presentes en esa época, impidieron una oportunidad histórica para el país después de la muerte de Perón. Un tema recurrente en el libro es la generosidad y la apertura del General hacia <b>sus antiguos opositores radicales</b>, y su desilusión por la falta de reciprocidad. También menciona el poco conocido <b>boicot de Raúl Alfonsín</b> a la propuesta de Perón de formar un gobierno de unidad entre peronistas y radicales.</p><p><b>Abal Medina </b>tenía 27 años cuando <b>Perón</b> lo eligió para liderar en el país la estrategia política que facilitaría su retorno. De origen nacionalista católico, había adoptado el peronismo poco tiempo antes. En este libro, evoca a las figuras que fueron fundamentales en su formación.</p><p>Su hermano Fernando, dos años menor, fue uno de los fundadores de Montoneros y uno de los primeros en morir: falleció en un enfrentamiento con la policía el 7 de septiembre de 1970. Había participado en el secuestro y asesinato de Pedro Eugenio Aramburu y tenía una orden de captura.</p><p>Cuando salió el libro, el autor <a href="https://www.infobae.com/politica/2022/11/06/juan-manuel-abal-medina-me-sentia-en-deuda-con-peron-porque-se-han-dado-de-el-visiones-absolutamente-falsas/" target="_blank">habló con Infobae de los entretelones de esa relación</a>.</p><p>“Abal Medina fue el único que vio la <b>tragedia</b> que sobrevendría cuando supo que Perón estaba enfermo”, <a href="https://www.infobae.com/leamos/2023/05/14/abal-medina-fue-el-unico-que-vio-la-tragedia-que-sobrevendria-cuando-supo-que-peron-estaba-enfermo/" target="_blank">dijo su hijo Juan Manuel</a> en una charla en la Feria del Libro.</p><h2>4. Yo, Perón, de Enrique Pavón Pereyra</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JIE6VZH66RBULKM73FIDETELK4.jpg?auth=5587b2c27d1ad25db6914354295499e566ad1f845e156b90c6fea49696bee7a4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/publication/yo-peron" target="_blank"><b>[”Yo, Perón” se puede adquirir, en formato digital, en Bajalibros, clickeando acá.]</b></a></p><p>En la obra, <b>Perón</b> analiza eventos cruciales de su carrera política, como el golpe de 1955, el acuerdo con <b>Arturo Frondizi</b>, y su intento fallido de regreso a Argentina en 1964. Asimismo, se detalla su relación con <b>España</b> y el secuestro y asesinato de <b>Pedro Eugenio Aramburu</b>. Estas reflexiones finales de Perón comprenden un balance de sus logros y errores, manifestando su deseo de evitar conflictos sangrientos en 1955 y de unir al país en su retorno en 1973.</p><p>La reedición del libro por <b>Editorial Sudamericana</b> en 2018 -originalmente había sido publicado en 1993- <a href="https://www.infobae.com/historia/2018/10/17/reeditan-el-clasico-yo-peron-biografia-del-general-en-primera-persona/" target="_blank">se considera un rescate fundamental de la historia argentina reciente</a>. La obra no solo brinda un retrato personal de <b>Perón</b>, sino que también ofrece una crónica política detallada y perspicaz, fruto de décadas de investigación.</p><p><b>Enrique Pavón Pereyra</b> destacó en el prólogo que cuenta con la mayor parte de<b> las anotaciones diarias de Perón,</b> una ayuda valiosa para comprender el contexto humano y político de sus años activos. La importancia de este documento radica en su capacidad para proporcionar una perspectiva interna del pensamiento y las decisiones de <b>Juan Domingo Perón</b>, un líder que marcó un antes y un después en la historia del país.</p><h2>5. La novela de Perón, de Tomás Eloy Martínez</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WLXWGPA7YRBLDEXHH2DMMRTQWA.jpg?auth=b77327f7d635b3adeeea344799ba47ff1fdf7d9c6db5909f4dd634eed17fb3ef&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/publication/la-novela-de-peron-1718074117" target="_blank"><b>[”La novela de Perón” se puede adquirir, en formato digital, en Bajalibros, clickeando acá.]</b></a></p><p><b>Tomás Eloy Martínez</b> decidió no escribir las memorias autorizadas de <b>Juan Domingo Perón</b> tras haberlo entrevistado durante cuatro jornadas completas. En lugar de ello, <b>Martínez</b> creó una narración que combina mito, realidad y ficción para ilustrar la complejidad del líder argentino, según informó El País.</p><p>El autor presenta una obra profundamente enraizada en eventos verídicos y se inicia con el retorno de <b>Perón a Argentina</b> el 20 de junio de 1973, después de un exilio de dieciocho años en España. La novela refleja el contexto político y social argentino, narrando cómo una multitud lo esperaba en el aeropuerto mientras sus seguidores luchaban por el simbolismo del General.</p><p>Durante su exilio en Madrid, <b>Perón</b> sufrió el desprecio del régimen de <b>Franco</b> y convivió con el recuerdo de <b>Eva Perón</b>, cuya momia reposaba en su casa. En su vuelta a Argentina, lo acompañaron su esposa Isabel y José López Rega. Martínez no solo relata estos hechos, sino que también indaga en la intención de Perón de dejar unas memorias inacabadas con una perspectiva casi napoleónica de sí mismo.</p><p>La novela, que combina investigación y prosa novelística, tuvo un gran éxito de ventas en diversos países y ha sido considerada una obra esencial para entender no solo a <b>Perón</b>, sino también la historia de Argentina del último siglo. Martínez sostenía que su novela era fundamental <b>para cualquier extranjero</b> que quisiera comprender la complejidad del país sudamericano.</p><h2>6. Perón, una biografía, de Joseph Page</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WVDRP75VVJHXZHT7GWE5W6NINE.jpg?auth=cfda746b47a9e41a26a89b82fe6665635bf1e5b564d35422d8fd82d2549eebf9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/publication/peron-1715656237" target="_blank"><b>[”Perón, una biografía” se puede adquirir, en formato digital, en Bajalibros, clickeando acá.]</b></a></p><p>Se trata de la obra más exhaustiva sobre la vida del líder argentino <b>Juan Domingo Perón</b>, ha sido reeditada con motivo del 40° aniversario de su muerte. Este libro, escrito por el norteamericano <b>Joseph Page</b>, se basa en una investigación de más de ocho años y examina en detalle la influencia de Perón en la Argentina del siglo XX y su impacto en el siglo XXI.</p><p><b>Joseph Page</b>, historiador nacido en Boston y formado en Harvard, dedicó años a investigar la vida de Perón, realizando entrevistas y consultando una vasta colección de documentos en tres continentes. Esta rigurosa investigación se centró en aspectos clave de la vida de Perón, desde su ascenso en el ejército hasta su relación con <b>Eva Duarte</b>, incluyendo un análisis de sus políticas y las controversias que marcaron su carrera.</p><p>Originalmente publicado en la década de los ochenta, con el retorno de la democracia en Argentina, <i><b>Perón, una biografía</b></i> obtuvo rápidamente el estatus de clásico y se agotó tras varias ediciones, manteniéndose como una referencia esencial para cualquier estudio sobre el peronismo.</p><p>La presente edición incluye un prólogo del autor en el que reflexiona sobre la vida de Perón y recomienda aceptar su figura en su complejidad, sin idealizarla como un símbolo absoluto del bien o del mal. Esta perspectiva equilibrada y fundamentada en una amplia variedad de fuentes convierte a esta biografía en una obra indispensable.</p><p>El interés por la figura de <b>Juan Domingo Perón</b> trasciende las fronteras argentinas, como lo demuestra que <b>Joseph Page</b>, un extranjero, haya realizado este trabajo monumental. Editado originalmente en inglés en 1983, tuvo varias reediciones y adaptaciones hasta llegar a la edición de 2014, que marca el 40° aniversario de la muerte del líder argentino.</p><h2>7. Perón y su tiempo, de Félix Luna Félix Luna</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EVYX3BFUVZDQPLBHBO2ABNVFME.jpg?auth=b7cde91be6e190d10fc836ebfbf20e7bc5327709879b6482a0517fb18b246251&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/publication/peron-y-su-tiempo-tomo-1" target="_blank"><b>[”Perón y su tiempo” se puede adquirir, en formato digital, en Bajalibros, clickeando acá.]</b></a></p><p><b>Félix Luna</b>, destacado historiador argentino, dejó una huella indeleble en la historiografía nacional con su extensa obra sobre Juan Domingo Perón. Entre 1984 y 1986, Luna publicó la trilogía <i><b>Perón y su tiempo</b></i>, en un contexto en el cual <b>el peronismo</b> había sido desplazado del poder por primera vez mediante el voto popular. Este periodo ofrecía una oportunidad inmejorable para analizar y reflexionar sobre el peronismo sin la carga de los resentimientos pasados.</p><p>El estudio de Luna abarca la primera y segunda presidencia de <b>Perón</b>, dividiendo su análisis en tres partes gracias a un estilo narrativo riguroso y equidistante. La obra proporciona una panorámica completa del país en la posguerra mundial, abordando los desafíos enfrentados por el régimen y la respuesta de la oposición. <b>Luna</b> también se adentra en la intimidad de la pareja presidencial, conocida como “él y ella”, y relaciona estas dinámicas con los argentinos de aquella época. En sus propias palabras, <b>Luna</b> afirma: “Aquellos tiempos no fueron sólo los de Perón: también fueron míos”.</p><p>La importancia de esta trilogía, considerada la obra cumbre de la madurez de <b>Félix Luna</b>, radica en la profundidad y contextualización que ofrece sobre el peronismo y su impacto en la historia argentina. En sus páginas, <b>Luna</b> examina el contexto socioeconómico y político en el que <b>Perón</b> desarrolló su liderazgo, proveyendo las claves necesarias para comprender su duradera influencia. El análisis de <b>Luna</b> de los desafíos del régimen peronista ofrece una mirada objetiva y veraz, evitando tanto alabanzas desmedidas como críticas destructivas.</p><p>Además de “Perón y su tiempo”, <b>Félix Luna</b> es autor de otras obras trascendentales como “Los caudillos”, “Yrigoyen”, “Alvear”, “Ortiz”, “El 45″ y “Soy Roca”. Estas publicaciones son consideradas esenciales para el estudio de la historia argentina. Luna también produjo una “Historia integral de la Argentina” en diez tomos y una “Breve historia de los argentinos”, consolidando su prestigio como divulgador histórico.</p><h2>8. Perón vuelve, compilado por Sergio Olguín y Gabriela Franco</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZFYVRSDDWFFWZGWGJ6WK7OJY2U.jpg?auth=e93fe26f64a3092a8970d5e0ff8c61567b4f9f3686b307548f92c3d67fc48ef8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/publication/peron-vuelve" target="_blank"><b>[”Perón vuelve” se puede adquirir, en formato digital, en Bajalibros, clickeando acá.]</b></a></p><p>El regreso de <b>Juan Domingo Perón</b> a <b>Argentina en 1973</b> es el epicentro del libro “Perón vuelve”, compilado por <b>Sergio Olguín</b> y <b>Gabriela Franco</b>, con prólogo de <b>Reynaldo Sietecase</b>. La obra recoge crónicas y ensayos de variados autores que examinan la vuelta de Perón y su profundo impacto en la política y la sociedad del país.</p><p>La recopilación incluye <b>catorce cuentos</b>, siete de ellos considerados clásicos de la literatura argentina. Entre los autores destacados se encuentran <b>Abelardo Castillo</b>, <b>José Pablo Feinmann</b>, <b>Tomás Eloy Martínez</b>, y el polémico “Evita vive” de <b>Néstor Perlongher</b>, además de relatos de <b>Ricardo Piglia</b>, <b>Germán Rozenmacher</b> con su “Cabecita negra” y <b>Osvaldo Soriano</b> con “Gorilas”.</p><p>El título “Perón vuelve” ofrece un amplio espectro de perspectivas sobre un evento histórico que marcó un antes y un después en la Argentina. Los textos seleccionados reflejan la diversidad de opiniones y emociones que generó el retorno de Perón, desde el entusiasmo y la esperanza hasta la inquietud y el miedo.</p><p>En su conjunto, este libro no solo retrata un momento crucial de la historia política argentina, sino que también subraya el impacto del peronismo en la literatura nacional. Bajo la sombra del movimiento peronista, se gestaron algunos de los relatos más destacados del país, abriendo un vasto campo para debates y reflexiones literarias.</p><h2>9. Fusco, el fotógrafo de Perón, de Matías Méndez</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZKYKSLVNRHFRAGTMBWMI6MIO4.jpg?auth=4414f3cb32340b756e7f064e3ea81f08c4b85066d60f2aa9429a4165a15aac24&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/publication/fusco-el-fotografo-de-peron-1715726257" target="_blank"><b>[”Fusco, el fotógrafo de Perón” se puede adquirir, en formato digital, en Bajalibros, clickeando acá.]</b></a></p><p><b>Matías Méndez</b> ha lanzado un libro titulado <i><b>Fusco, el fotógrafo de Perón</b></i>, que compila una serie de fotografías de <b>José Carlos “Pepe” Fusco</b>, conocido por ser el fotógrafo personal de <b>Juan Domingo Perón</b>. Las imágenes incluyen aspectos tanto públicos como íntimos de la vida del líder peronista, proporcionando una perspectiva visual única sobre su existencia y su entorno.</p><p>Entre 1948 y 1955, <b>Fusco</b> fue parte del equipo de la Subsecretaría de Informaciones del Gobierno Nacional, documentando eventos políticos y obras públicas, así como momentos privados del matrimonio de <b>Perón</b> y <b>Eva Duarte de Perón</b>. La confianza que ganó en ese entorno le permitió capturar imágenes exclusivas del ámbito íntimo de la pareja.</p><p>Matías Méndez, el nieto del fotógrafo, ha escrito el libro con la colaboración de Marcos Zimmermann, quien trabajó con archivos familiares, combinando estos con material público. Este volumen es el primer compendio de fotografías de <b>Pinélides Aristóbulo Fusco</b>, quien, según el texto de Méndez, transitaba sin conflicto entre el periodismo gráfico y el arte.</p><h2>10. Entre Hitler y Perón, de Juan Bautista “Tata” Yofre</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TZPFWBVUI5FFJM7J5T5INT7FU4.jpg?auth=64e6abfffc90aee6cacdb57ca88bbdc4dbc5d6c7f409b00cfa1da94fb33e71fd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/publication/entre-hitler-y-peron" target="_blank"><b>[”Entre Hitler y Perón” se puede adquirir, en formato digital, en Bajalibros, clickeando acá.]</b></a></p><p><b>Juan Bautista “Tata” Yofre</b> narra en su libro <b>Entre Hitler y Perón</b> la historia del acorazado Graf Spee, desde su hundimiento en el <b>Río de la Plata en diciembre de 1939</b> hasta el contexto político argentino que abarcan desde el golpe de Uriburu hasta la llegada del peronismo.</p><p>El libro se centra en la “batalla del Río de la Plata” y examina la <b>historia argentina</b> dentro del marco de la transformación de <b>Occidente</b>, desde el ascenso del nazismo hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. La obra de Yofre se basa en documentos inéditos que incluyen el archivo del embajador argentino en Berlín, <b>Eduardo Labougle</b>, y el testimonio de <b>Edmund von Thermann</b>, embajador alemán en Buenos Aires, entre otros.</p><p>Según Yofre, estos documentos revelan la trama política, militar y diplomática que permitió la llegada de los primeros nazis a la <b>Argentina</b>, y cómo se gestó el cambio de una era en este país. El autor explora la polémica relación entre el <b>peronismo y el nazismo</b>, examinando la influencia de dichas ideologías y figuras clave en la <b>Argentina peronista</b>. Este trabajo ofrece una nueva visión sobre uno de los episodios más debatidos de la historia argentina, arrojando luz sobre la conexión entre el régimen nazi y el gobierno de <b>Juan Domingo Perón</b>.</p><h2>11. Las vueltas de Perón, de Osvaldo Tcherkaski</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6TSKYFGDKFCVZEEBQIRIAV7IWI.jpg?auth=5a6ce9f1e9f05772f27fba3b73d3c89ee8f87a0ac8612e2aa240e96ffaf4a710&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://ar.bajalibros.com/library/publication/las-vueltas-de-peron" target="_blank"><b>[”Las vueltas de Perón” se puede adquirir, en formato digital, en Bajalibros, clickeando acá.]</b></a></p><p>El periodista documentó el regreso de <b>Juan Domingo Perón</b> a Argentina en 1973, tras su exilio en <b>Madrid</b>. A través de las crónicas detalladas de Tcherkaski, se revelan aspectos desconocidos del contexto político y social del momento, incluyendo el asesinato de <b>Pedro Eugenio Aramburu</b>, la presidencia de <b>Alejandro Agustín Lanusse</b>, y la relación de Perón con los <b>Montoneros</b> y el líder radical <b>Ricardo Balbín</b>.</p><p>En sus entrevistas y relatos, Tcherkaski destaca que le fue encomendada la tarea de cubrir las “cumbres de Madrid”, donde sindicalistas y políticos peregrinaban en busca de orientación de Perón durante su exilio. La visita a la <b>Puerta de Hierro</b>, residencia de Perón en Madrid, permitió al autor ser testigo de primera mano de los eventos que prefiguraron el regreso del exiliado.</p><p>Perón volvió a Argentina el 17 de noviembre de 1972, una fecha que sorprendió tanto a los civiles como a la junta militar. La recepción en el <b>Aeropuerto de Ezeiza</b> estuvo marcada por un amplio despliegue militar. Aproximadamente 30 mil soldados fueron movilizados, incluidos tanques y unidades de caballería blindada. Según Tcherkaski, los militares temían la influencia de Perón sobre las masas y el impacto que su regreso podría tener en la estabilidad del país.</p><p>La vuelta de Perón no solo significó su reinstauración al poder, sino también su tercer mandato presidencial. Este suceso desembocó en cambios significativos que culminarían en el golpe militar de 1976. La relación de Perón con diversas facciones políticas, incluida la juventud peronista transformada en Montoneros, fue fundamental en el desarrollo de los eventos que seguirán. Con estos relatos, el libro ofrece una visión desde adentro de uno de los períodos más trascendentales de la historia argentina, reflejando la intrincada trama política que rodeó su regreso y el impacto duradero en la nación.</p><p><br/></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3BQDMV62VJECTDLZH6ETUN4UOE.jpg?auth=23138a8f7368c63f42d24653a2f889a414ae585069945779bcb730ebe1f25e88&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Perón y la unión nacional]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2024/06/30/peron-y-la-union-nacional/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2024/06/30/peron-y-la-union-nacional/</guid><dc:creator><![CDATA[Carlos Campolongo]]></dc:creator><description><![CDATA[Los fanatismos y sectarismo impiden la conversación y entonces estamos en una lucha eterna que nunca generan conversaciones, ni oportunidades de pensar algo nuevo. Una montura, parafraseando al General, que nos ayuden a cabalgar nuestra realidad]]></description><pubDate>Sun, 30 Jun 2024 19:10:17 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GFLTFW3TRZGA3IC5CTENVXLEAM.jpg?auth=0bb39e5a99dca09aeaefe0e215f68ef90adf669f9cc20ac947c7625dbee51e4a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Qué pensaba Perón sobre la importancia de la unidad" height="1080" width="1920"/><p>Conocí personalmente al General <b>Juan Domingo Perón </b>cuando regresó a nuestra patria luego de un destierro de 18 años, el 17 de noviembre 1972. Preparando su vuelta definitiva para morir en su tierra y trabajar por la unión nacional. Yo <b>era un cronista joven que cubrí muchos acontecimientos que lo tuvieron como protagonista</b>.</p><p>El primer retorno con una épica inolvidable, pese al cerco represivo que impidió el acercamiento al aeropuerto de Ezeiza, eternizadas en imágenes de jóvenes y mayores cruzando el río Matanza a pie; muchos, con sus hijos a hombros de sus padres.<b> El regreso definitivo, el 20 de junio de 1973, impidió ese encuentro entre el líder y la imponente manifestación de bienvenida por enfrentamientos sangrientos de minorías de izquierda y derecha peronista</b>.</p><p><b>Las vivencias, pensamiento y emociones fueron formando mi apego por él por varios motivos.</b> Cómo perduraba “vivo” en la memoria de gran parte del pueblo, en tiempos que las sociedades no estaban tan mediatizas por las nuevas tecnologías. Presencias desde los más humildes hasta sectores medios y, también, los que solo lo conocían por tradición oral o familiar. Clases medias, típicas de la movilidad social que distinguía nuestro país, y se habían distanciado por algunos rasgos autoritarios durante sus primeros gobiernos de los 40 y 50.</p><p>Pero a pesar del tiempo transcurrido durante 18 años de exilio, forzado a diez mil kilómetros de distancia, muchos seguían esperando su regreso junto con otros militantes que fueron constituyendo la resistencia ni bien lo habían derrocado en 1955.</p><p><b>Hoy ansiaría encontrarme con Perón conversando en el jardín de su casa en la calle Gaspar Campos 2065 de Vicente López</b>, como hace 51 años, poco antes de asumir por tercera vez la presidencia. Aquella vez le pregunté por el derrocamiento de Salvador Allende ocurrido días antes. Describió y redondeó coloquialmente: “M’hijo, en política nunca dé un paso un paso más largo que el largo de sus piernas”. <b>Su personalidad de político pedagogo.</b></p><p>En estos cincuentas años siempre recordé aquél intercambio. Y si pudiese, claro, <b>hoy le preguntaría “General, cómo percibe hoy a nuestro país”. No puedo saber qué contestaría. Cuando un conductor muere, el espacio se llena de interpretaciones verosímiles y falsas. Justamente en una época donde la búsqueda de la verdad se justifica la “posverdad”</b>. En otras palabras, vale decir cualquier cosa con rebusques propios de sofistas.</p><p>El peronismo tuvo su nacimiento, apogeo y final abierto: su continuidad o desaparición. Creo que, no obstante, <b>algunas de sus ideas todavía siguen vigentes</b>. Mejor diría principios para una sociedad justa y moderna. Aunque hoy, y esto podría haber sido una respuesta del viejo general. Mutar el sectarismo por el lema de que “para un argentino no debe haber nada mejor que otro argentino”. La necesidad de diseñar y profundizar un proyecto nacional integrador. En el marco del republicanismo y democracia que se impuso desde 1983. Con crisis recurrentes que fueron superadas parcialmente mediante las instituciones durante los últimos 41 años.</p><p>Están líneas aspiran a ser más que una recordación litúrgica. Solo un disparador, en estos tiempos de confusión y desconcierto para gran parte de nuestra sociedad, para volver a la reflexión y alejarnos del pensamiento y acción política tan banales que muchas veces nos asombra.<b> Perón solía decir “que gobernar un país no es difícil, sí gobernar el caos”</b>.</p><p>Su emergencia se contextualiza en el gran cambio de la transformación desde el cenit de la industrialización y los trabajadores a la sociedad de masas, la industria del entretenimiento y la última etapa del economicismo desbordando lo político. Y más cercana, el capitalismo financiero y los deslumbrantes avances de la tecnología. Mas complejidades en las sociedades, cambio de cultura, hábitos y comportamientos, arañando la anomia (desconocimiento de Ley).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CHYSEWCLTVE35FFTQUB6BNA42I.jpg?auth=3edeb8af9828c509b224dd584a62d311b25c271bdb63e4fc23d69ff9121fc2ee&smart=true&width=768&height=432" alt="Perón durante el último discurso en el balcón de Casa Rosada" height="432" width="768"/><p>Ahora, en nuestro país, con el aumento de la desigualdad social y la pobreza e indigencia para casi la mitad de nuestros compatriotas. Punto de la explotación que exige seguir prestándole atención a las democracias sociales.</p><p>En su tiempo, el peronismo absorbió esos cambios y tomó muchas medidas institucionales para reequilibrar la sociedad. Una meta que, en nuestro caso, empezó a naufragar con el golpe que derrocó a Perón en el 55. Y lo hace definitivamente con el ascenso del economicismo, con la servidumbre que va imponiendo el llamado “neoliberalismo” y sus experimentos en la década de los 70 y el 80 que comienza con el experimento, justamente, en Chile con la escuela económica de los Chicago Boys. Sin embargo, hoy,<b> para algunos hablar de justicia social es un anatema</b>.</p><p>Más allá de aquéllos que afirman que la historia no ilumina nuestro presente, la mirada sobre el pasado, la apertura a resignificaciones puede ayudarnos a comprender, en parte, por qué no estamos donde esperábamos. En un tiempo de mucho narcisismo extendido en diversos ámbitos predomina la falta de cooperación, fraternidad, el abuso y el desconocimiento del otro diferente.<b> Entonces, sin respeto mutuo, la moneda impactante del escándalo buscando una visibilidad engañosa nos lleva más al insulto, la falta de confianza, la falta de interés o conversación sobre los asuntos y conciencia de los problemas</b>.</p><p><b>Perón fue construyendo un sentir y pensamiento nacional con cierta autonomía. </b>Su meta constante fue el poder y desde un principio, aunque muchas veces con errores, buscar la unión nacional. <b>Esas conversaciones con políticos, entre ellos las conversaciones y la despedida ejemplar de amigo que le ofrendó su antiguo opositor Ricardo Balbín</b>.</p><p>Perón aconsejaba un “trasvasamiento generacional” que más allá de edades construyeran y vitalizaran sus experiencias comunes, de buena fe. La interrupciones institucionales y más reciente cierto uso de las nuevas tecnologías son un filtro para que fluya esa herencia de la comunidad organizada.</p><p>Pienso que las ideologías políticas pretenden apropiarse de la Verdad y son, por lo tanto, fuente de negación de los que no comparten la misma creencia. En democracias las distintas visiones políticas y espirituales deberían operar como distintas visiones que permitan darse cuenta de distintas clases de errores en la realización de un proyecto común; pero<b> cuando las distintas visiones políticas y espirituales se hegemonizan en ideologías, pasan a ser un riesgo para la convivencia social. Más bien dicho, siempre son espacios patológicos</b> (lo afirma la neurobiología).</p><p>Vivimos tiempos difíciles y decisivos para el futuro de la Nación. Afrontarlos con respeto mutuo, confianza, conversación para mejorar la democracia y representaciones legítimas. No conglomerados de oportunistas, corruptos, propensos a saltar con la garrocha para donde sea con tal de que puedan perpetuarse más en la ganancia personal que en la lucha por una sociedad que ame la verdad. Que confiemos más en nosotros y no creer en cierta magia de la inteligencia artificial.</p><p><b>Los fanatismos y sectarismo impiden la conversación y entonces estamos en una lucha eterna que nunca generan conversaciones, ni oportunidades de pensar algo nuevo. </b>Una montura, parafraseando al General, que nos ayuden a cabalgar nuestra realidad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GFLTFW3TRZGA3IC5CTENVXLEAM.jpg?auth=0bb39e5a99dca09aeaefe0e215f68ef90adf669f9cc20ac947c7625dbee51e4a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[JUAN DOMINGO PERÓN]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item></channel></rss>