<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/payaso-asesino/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Mon, 04 May 2026 20:56:01 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[La captura tardía del empresario ejemplar que hacía beneficencia como “el payaso Pogo” y ocultaba un horror en el sótano de su casa]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2025/12/21/la-captura-tardia-del-empresario-ejemplar-que-hacia-beneficencia-como-el-payaso-pogo-y-ocultaba-un-horror-en-el-sotano-de-su-casa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2025/12/21/la-captura-tardia-del-empresario-ejemplar-que-hacia-beneficencia-como-el-payaso-pogo-y-ocultaba-un-horror-en-el-sotano-de-su-casa/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniel Cecchini]]></dc:creator><description><![CDATA[El 21 de diciembre de 1980, la policía detuvo a John Wayne Gacy, hasta entonces considerado un pilar de la comunidad. Debajo del sótano de su casa encontraron ese mismo día 16 cuerpos enterrados. Según su propia confesión, entre 1972 y 1978 violó y asesinó a 33 varones de entre 14 y 21 años. Su historia siniestra inspiró a Stephen King]]></description><pubDate>Wed, 14 Jan 2026 11:23:43 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U73CYCQEBJFBDPKKMTGPTK2R54.jpg?auth=010bd3ea889627820d299fcdf6802e87c8c2cfaf4c1bdd47efd98876b646f901&smart=true&width=1920&height=1080" alt="John Wayne Gacy era empresario y realizaba acciones de caridad vestido de su personaje Pogo el payaso" height="1080" width="1920"/><p>En una de las tantas entrevistas que le hicieron en 1986, cuando <i>presentó It. El Payaso Asesino</i>, una de las novelas más exitosas de su prolífica carrera, le preguntaron a Stephen King cómo había construido un personaje tan terrorífico.</p><p>-Me pregunté, ¿qué asusta a los niños más que nada en el mundo? Y la respuesta fue <b>los payasos</b>. Entonces recordé la historia de Gacy. Me sirvió para crear al <b>payaso Pennywise </b>– respondió.</p><p>Por entonces, John Wayne Gacy llevaba seis años como inquilino en el <b>Pabellón de la muerte</b> del centro penitenciario de Crest Hills, Illinois, esperando que le aplicaran la inyección letal. En realidad, Gacy – uno de los asesinos seriales más estudiados por los criminólogos estadounidenses – no fue el terror de los niños sino de los <b>adolescentes</b>. Entre 1972 y 1978 engañó, secuestró, violó y asesinó a por lo menos 33 sin ser atrapado, oculto detrás de la fachada de un <b>exitoso empresario </b>que llegó a fotografiarse con una primera dama de los Estados Unidos porque se destacaba por sus<b> actividades benéficas</b>, que realizaba disfrazado de payaso. Todos adoraban a su personaje, “Pogo el payaso”, mientras Gacy cometía sus crímenes sin utilizar ningún disfraz.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6P6HHSVZABHLDHAXCRYT7WI6E4.jpg?auth=7ff4e737f7ba15033e3c44ca6cd57b7fe5d0e1901e9261fe60dcd30f5dc98eab&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La primera dama Rosalynn Carter posó junto a John Wayne Gacy Jr. en una recepción privada en Chicago en 1978 (Chicago Sun Times via AP)" height="1080" width="1920"/><p>Su carrera criminal terminó abruptamente el 21 de diciembre de 1980 cuando, ya acorralado como sospechoso de la desaparición de un adolescente, volvió a su casa después de consultar con su abogado. Sabía que iban a librar una orden de allanamiento, que <b>levantarían los pisos</b> de la vivienda y que no tendría escapatoria porque allí estaban los cuerpos de muchas de sus víctimas. El letrado le aconsejó que se entregara y confesara voluntariamente sus crímenes para evitar la pena de muerte, pero Gacy no fue directamente a la comisaría, sino que decidió cambiarse antes de traje. </p><p>Eso marcó para él la diferencia entre la vida y la muerte, porque cuando llegó la policía lo estaba esperando con la<b> orden judicial </b>firmada, picos, palas y otras herramientas para cavar. Uno tras otro, fueron apareciendo 16 cadáveres enterrados. En los años siguientes encontrarían más, allí y en otros lugares que había elegido para deshacerse de ellos.</p><h2>El estigma de un nombre</h2><p>John Wayne Gacy nació el 17 de marzo de 1942 en los suburbios de Chicago. Fue el segundo de los tres hijos de John Stanley Gacy y Marion Elaine, un típico matrimonio de clase media baja norteamericana. John padre era un<b> maquinista ferroviario </b>amante de la pesca, los deportes duros y la bebida, cuya mayor aspiración era tener un hijo varón para educarlo como “un verdadero hombre”. Por eso, el nacimiento del chico le dio una alegría que le hizo olvidar la frustración que había sentido con la llegada de Karen, su primogénita.</p><p>A la hora de elegirle nombre no dudó porque lo tenía pensado desde hacía mucho tiempo: no le puso John Wayne porque soñaba que su ansiado hijo varón fuera un gran actor como el protagonista de <i>La Diligencia</i>, sino porque encarnaría el arquetipo de masculinidad dura que él tanto admiraba. Para decirlo todo, <b>quería un hijo tan macho como el otro John Wayne</b>, el famoso. Esas ilusiones paternas no demoraron en dar paso a la decepción. El pequeño John Wayne distaba de ser lo que su padre pretendía: era un chico obeso, que evitaba jugar con los otros pibes del barrio y prefería quedarse en casa, pegado a las polleras de su madre y de sus hermanas. En la escuela se mostraba tímido y solitario y sus notas estaban lejos de ser mínimamente buenas. “<b>Mamá era la confidente de John</b>. Él se le acercaba y le contaba muchas cosas que no se atrevía a decirle a papá. Creo que mi papá pensaba que le ocultaba secretos y eso le molestaba. Entonces discutía con mamá y a veces discutían muy fuerte”, contaría muchos años después la hermana mayor de John, Karen.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AYIZJZUKKZHXBPQWH42DCKQLJI.jpg?auth=f1273b7d88fad113cb3f51a42b385f7b9dbe5ab2a4e0a53d8a50daeeb10d08a2&smart=true&width=1000&height=1250" alt="El afiche sobre la serie sobre John Wayne Gacy presentada por Netflix (Netflix)" height="1250" width="1000"/><p>Ante el triste espectáculo que significaba ver a su hijo desviarse del camino que él le había señalado, John padre<b> decidió enderezarlo a los golpes</b>. Cuando volvía del trabajo se encerraba en el sótano de la casa, donde tenía un taller, y le daba a la botella de brandy. Ya entonado, subía cinturón en mano para “enderezarlo” y le pegaba al tiempo que le gritaba “maricón”, “estúpido” y “nene de mamá”. Ya fuera por esos golpes o simplemente porque no quería desilusionarlo, al llegar a la pubertad, John Wayne intentó por todos los medios cumplir con las expectativas de su padre. Tenía 12 años cuando se inscribió en los <b>boy scouts</b> y se ganó las “insignias de supervivencia” en un campamento.</p><p>Pero por dentro, al chico le pasaban otras cosas. Uno de sus amigos de entonces, Barry Basheley, recordaría años después – cuando John Wayne ya esperaba su ejecución en el pabellón de la muerte – que una tarde, mientras jugaban en su casa, Johnny se bajó los pantalones y le mostró que tenía puesta una bombacha de su madre.</p><p>-¿Qué hacés con eso? – le preguntó.</p><p>-Me gusta verme vestido de mujer – le contestó.</p><p>Siempre tratando de complacer a su padre, en el secundario salió con varias de sus compañeras, con las que solía pasear cerca de su casa para que John Stanley lo viera y se pusiera contento. También intentó practicar algunos deportes, pero pronto tuvo que desistir: se desmayaba cuando corría. Los médicos le descubrieron un<b> coágulo en la cabeza</b> y le recetaron medicamentos para disolverlo, pero John padre no creía que su hijo tuviera un problema de salud, sino que fingía los desmayos para dejar de estudiar y de hacer deportes. Entonces<b> le siguió pegando</b>.</p><p>Durante los años siguientes pasó por cuatro colegios, pero no llegó a graduarse. Harto de los maltratos de John padre – al que, sin embargo, seguía queriendo satisfacer – se fue de su casa y de la ciudad para trabajar en una funeraria de Las Vegas. “No podía hablar con mi padre. Estaba destrozado. Yo era un tonto, un estúpido que nunca llegaría a nada. <b>Decidí mandar todo al diablo</b>”, explicó años después, en una entrevista que dio en la cárcel. Duró apenas tres meses en el empleo: lo echaron al descubrirlo acostado junto a un cadáver. Acababa de cumplir 20 años.</p><h2>Una mujer para salvarse</h2><p>John Wayne Gacy quería cambiar y lo seguía intentando con los medios que encontraba a su alcance. En 1962 se mudó a Springfield, Illinois, donde consiguió trabajo en una zapatería. También retomó los estudios secundarios, los terminó y se inscribió en la Escuela de Negocios. Hacía todo lo posible por mostrarse sociable. En la zapatería conoció a una clienta, Marlynn Myers, con quien<b> se casó </b>en septiembre de ese año. Se mudaron a Waterloo, donde trabajó como <b>gerente de un restaurante</b> de la cadena Kentucky Fried Chicken, cuya franquicia pertenecía a la familia de su suegra.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CQX6V6C54JCQRKR3XNWSWGBRD4.jpg?auth=bb4f389cadc370aaebbfcb4304950d1869eb685784463eb98877360101232050&smart=true&width=481&height=366" alt="John Wayne Gacy, el primero desde la izquierda" height="366" width="481"/><p>Allí comenzó a frecuentar la Cámara de Comercio, donde primero integró la comisión directiva y después fue elegido vicepresidente. Se codeaba con los<b> empresarios</b> de la ciudad y empezó a participar de actividades benéficas. También se interesó por la política, y tuvo un papel relevante en la<b> campaña electoral </b>del gobernador de Illinois, Otto Kerner. Su nombre salía en los diarios, como un importante miembro de la comunidad.</p><p>El matrimonio, mientras tanto, funcionaba a medias. “John Wayne contrajo nupcias en 1964, y debido a sus <b>problemas sexuales</b>, muy rara vez conseguía una erección y en una ocasión que la consiguió, engendró a su hijo, Michael. Aquel año también tuvo su primera <b>experiencia homosexual</b>”, escribió el profesor de sociología de la Universidad de Alabama, Dennis L. Peck, en un estudio sobre su caso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/37TQXQRQBVGTBGH3IMP4BDM3UU.png?auth=987b01d69e46d75f862e87ea88be761610c3711a037feedd76c5413574d1c9c8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="John Wayne Gacy sufrió muchos castigos físicos por parte de su padre, quien se propuso "enderazarlo" a los golpes (Wikipedia)" height="1080" width="1920"/><p>En las reuniones con empresarios que visitaban la ciudad para participar de los eventos de la Cámara de Comercio, John Wayne encontró una actividad sexual que lo satisfacía. Luego de los encuentros, invitaba a varios de ellos al Hotel Clayton House, donde veían películas pornográficas y tenían sexo grupal con prostitutas. Marlynn se enteró porque era un secreto a voces, pero dispuesta a salvar su matrimonio, en lugar de reprochárselo <b>le pidió a John Wayne que la invitara a participar</b>. Se integraron a un grupo swinger. En una visita que les hizo la hermana de John, Karen, Marlynn le contó lo que hacían. “Me dijo que a veces regresaban a casa con otras personas. Yo creí que era una broma, pero cuando me di cuenta de que era en serio la imagen de mi hermano y de mi cuñada se me vinieron abajo”, contaría muchos años después.</p><h2>Preso por violación</h2><p>Esa actividad compartida Marlynn pareció estabilizarlo. Era empresario, un reconocido miembro de la comunidad, era padre de otra hija, Christine, y había encontrado una vida sexual que lo unía a su esposa. Pero quería más: no podía dejar de desear a los <b>adolescentes varones</b>, le gustaban mucho más que cualquier mujer.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PALTPIEMN5BQTJJQG33676I7HQ.jpg?auth=8485e63dd3f6f5ab4b0b77cbf38c461f95741cbcd9a34073608cf9804829c4bc&smart=true&width=1920&height=2451" alt="Un autorretrato de John Wayne Gacy como Pogo el payaso (Wikipedia)" height="2451" width="1920"/><p>La oportunidad de cumplir con su deseo se le presentó una noche de 1967, mientras su esposa y sus hijos estaban de viaje, y pudo invitar a un adolescente de 15 años, Donald Vorgese, a su casa. El chico era <b>hijo de un senador</b> amigo de John Wayne. Lo emborrachó y lo obligó a practicarle sexo oral; después le dio 15 dólares y le dijo que si contaba lo que había pasado nadie le creería. Después de unos días de duda, Donald se atrevió a hablar con sus padres. En marzo de 1968, <b>John Wayne fue detenido </b>y acusado de sodomía. Dijo que su víctima mentía y se ofreció a someterse al detector de mentiras. El resultado fue desastroso para él: “La única cosa verdadera que dijo fue su nombre”, escribió el técnico en su informe.</p><p>Cuando el caso se hizo público, aparecieron otras víctimas – adolescentes acompañados por sus padres – y también lo denunciaron. Fue juzgado y condenado a<b> diez años de cárcel </b>en la penitenciaría estatal de Anamosa. Para Marlynn fue demasiado: pidió el divorcio. <b>John Wayne no volvería a verla nunca, tampoco a sus dos hijos.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XXZ3NWJBK5BW5OCXHE34ASIKNE.jpg?auth=7a29a80a93e40b048a97ee1426116b35df4fb2b1a44369fe0a4d444bb87a9000&smart=true&width=960&height=1367" alt="El hombre tenía montado un personaje bondadoso mientras violaba y asesinaba adolescentes y los enterraba en su casa" height="1367" width="960"/><p>Aunque debía pasar diez años detrás de las rejas, Gacy fue liberado por <b>buena conducta</b> después de 18 meses, el 18 de junio de 1970. Volvió a Illinois, donde salvo su familia de origen,<b> nadie sabía de su condena ni de sus causas.</b> Allí fundó una compañía constructora<b>,</b> PDM Contracting, y compró una casa en el suburbio de Norwood Park Township. Se sumó a la Cámara de Comercio y también se afilió al Partido Demócrata y volvió a realizar <b>actividades benéficas</b>. Mostraba orgulloso la portada de un diario local donde se lo veía fotografiado junto a la <b>primera dama</b> de los Estados Unidos, Rosalynn Carter. En el living de su casa exhibía la fotografía original, dedicada de puño y letra por ella: “Para John Gacy. Los mejores deseos”.</p><p>Por esa época ya<b> se disfrazaba como “Pogo el payaso” </b>para animar las actividades de recaudación de fondos y entretener a los niños. También se casó con Carole Hoff, una antigua compañera de escuela de su hermana Karen. Los vecinos lo consideraban un <b>ciudadano ejemplar</b>, amable, servicial y solidario. Sin embargo, puertas adentro de la casa, la situación no era la mejor. Carole le reprochaba que no tenían relaciones sexuales y que, cuando lo intentaban, rara vez John Wayne lograba tener una erección. Sospechaba que la engañaba y le encontró una colección de revistas pornográficas en el sótano. Se separaron en 1976 y John quedó viviendo solo en la casa. </p><h2>Las víctimas de Pogo, el payaso</h2><p>Lo que la divorciada Carol no sabía era que John Wayne, el querido y admirado “Pogo el Payaso”, ya había violado y matado a dos adolescentes. La primera violación seguida de muerte cometida por John Wayne Gacy databa del 2 de enero de 1972. Aprovechando la ausencia de Carol, había recogido con su auto a Timothy McCoy, un chico de 15 años. Lo llevó a su domicilio, lo violó y lo mató a puñaladas. Después<b> lo enterró en el sótano</b>.</p><p>Se asustó y trató de contenerse, tanto que hizo una pausa de tres años antes de cometer el segundo crimen. El 29 de julio de 1975 violó y estranguló a John Burtkovitch, de 16 años, y también lo enterró en el sótano. “Le hice un torniquete, lo sofoqué. Cuando querés matar a alguien se lo ponés al cuello, le das tres o cuatro vueltas y deja de moverse”, contaría en 1992, ya confinado en el pabellón de la muerte.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GNAJUN4YFJEGDIRQ6LIQEKIRX4.jpeg?auth=68f09a978505294bcb9da64ac21a621306005e11036bc85e7c00071ab4f35081&smart=true&width=175&height=233" alt="James Haakenson fue asesinado en 1976 por John Wayne Gacy, cuando tenía 16 años. Sus restos fueron identificados en 2017 (Créditos: Cook County Sheriff Dept)" height="233" width="175"/><p>La separación de Carole le quitó el último freno. Entre marzo de 1976 y diciembre de 1978, engañó, violó y mató a otros <b>31 chicos de entre catorce y veinte años</b>. A casi todos los esposó y los estranguló después de abusar de ellos. A 26 de sus víctimas las enterró en el sótano de la casa, a tres bajo el piso de otras habitaciones, y a las cuatro restantes las tiró embolsadas en un río cercano. La cantidad de cuerpos en descomposición que había debajo del sótano provocaba fuertes olores y <b>varios vecinos le tocaron la puerta </b>de la casa para preguntarle qué pasaba. “Hay un problema de humedad, eso lo provoca. Pronto lo voy a solucionar”, les contestaba el siempre afable John Wayne. Los vecinos le creyeron. Después de todo, “Pogo el payaso” era un tipo tan simpático, amable y servicial. No se explicaban por qué Carol había abandonado a un hombre tan bueno.</p><h2>“¡Bésenme el culo!”</h2><p>Nadie sospechó de John Wayne Gacy hasta el 13 de diciembre de 1978. Un día antes había desaparecido un adolescente de 15 años, Robert Priest. Cuando salía de su casa, el chico le había dicho a su madre que iba a una<b> entrevista de trabajo con Gacy</b>. Cuando Robert no volvió en toda la noche, la madre fue a preguntarle a Gacy si sabía qué le había pasado. Le respondió que el chico no se había presentado a la entrevista. La mujer no le creyó y lo denunció. Cuando lo interrogaron, John Wayne Gacy se mantuvo firme en su versión: el chico nunca había ido a la entrevista, seguro que se había escapado de su casa o le había pasado algo antes de poder verlo a él.</p><p>La policía lo liberó, pero mientras los investigadores de la desaparición de Robert esperaban una orden de allanamiento – el juez demoraba en firmarla, porque no estaba convencido de que fuera sospechoso –, lo pusieron bajo vigilancia. Gacy descubrió rápidamente que lo estaban controlando y con la amabilidad y simpatía que había hecho célebre a “Pogo el payaso” invitó a los policías a almorzar en su casa. Mientras comían,<b> le preguntaron por el fuerte olor </b>que había allí dentro y John volvió a hacer el cuento de siempre, el de la maldita humedad, un molesto problema que estaba tratando de solucionar.</p><p>Seguro de que tarde o temprano la orden de allanamiento llegaría y no tendría escapatoria, el 21 de diciembre fue al estudio de su abogado y le <b>confesó sus crímenes</b>. Ya era demasiado tarde, cuando regresó a su casa para bañarse y cambiarse el traje antes de presentarse en la comisaría, los agentes lo estaban esperando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JO5PVUAVMNFPVATRSUPB5XXKTU.png?auth=1cace4a26d8472b75ea8e41f97b80698a3555a579c5d26ce30bb1ddf5274e2dc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="John Wayne Gacy fue condenado varias veces a muerte (Foto: Captura de pantalla YouTube/Peacock)" height="1080" width="1920"/><p>El juicio contra “Pogo el payaso” comenzó el 6 de febrero de 1980 en los tribunales de Chicago. Por recomendación de sus abogados defensores, John Wayne Gacy se declaró inocente y alegó que tenía <b>problemas mentales</b> que no lo hacían responsable de sus actos. Como esta defensa fue rechazada después de que le hicieran varios estudios psicológicos, cambió su táctica y dijo que todas habían sido muertes accidentales, ocurridas durante actos sexuales consensuados en los que había practicado la “asfixia erótica”. Tampoco funcionó. El 13 de marzo el tribunal lo sentenció a <b>varias cadenas perpetuas consecutivas</b> que, de todos modos, no podría cumplir porque también le impuso <b>varias penas de muerte</b>. Pasó 14 años en el pabellón de la muerte, mientras sus abogados obtenían postergaciones y apelaban las condenas. Durante ese tiempo descubrió su vocación por las artes plásticas. Pintaba al óleo y su motivo preferido era su propio personaje, “Pogo”, aunque también se le daba por pintar a Blancanieves.</p><p>John Wayne Gacy fue ejecutado mediante una <b>inyección letal</b> el 10 de mayo de 1994. Ese día, más de un millar de personas se congregaron en el patio del Ayuntamiento de Chicago con globos y pancartas para celebrar su muerte. <b>Tardó 18 minutos en morir </b>aproximadamente cuatro veces más de lo habitual en ese tipo de ejecuciones. Sus últimas palabras fueron puros gritos: “¡Matarme no hará regresar a ninguna de las víctimas! ¡El Estado me está asesinando! ¡Nunca sabrán dónde están los otros! ¡Bésenme el culo!”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ECXG6A5MBRCGNPOMV5K43V5TWY.jpg?auth=600d3399b26bbc03ac65ddaa62df5f8c752669ac83e28c15b82fe1c241caf5a4&amp;smart=true&amp;width=768&amp;height=576" type="image/jpeg" height="576" width="768"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[John Wayne Gacy, el “payaso asesino” que parecía un vecino ejemplar y ocultaba casi 30 cadáveres bajo su casa]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2025/10/19/john-wayne-gacy-el-payaso-asesino-que-parecia-un-vecino-ejemplar-y-ocultaba-casi-30-cadaveres-bajo-su-casa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2025/10/19/john-wayne-gacy-el-payaso-asesino-que-parecia-un-vecino-ejemplar-y-ocultaba-casi-30-cadaveres-bajo-su-casa/</guid><dc:creator><![CDATA[Brisa Bujakiewicz]]></dc:creator><description><![CDATA[Durante años engañó a su comunidad con una fachada de normalidad mientras cometía crímenes macabros que quedaron enterrados en su hogar]]></description><pubDate>Sun, 19 Oct 2025 13:54:09 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ARFF3DSORJCH3LOR2BDCUXG35M.jpg?auth=b8997130ff329b218bb3211c4c9fb9a3d9b141d2cd525e48a975cefc88ddc302&smart=true&width=1280&height=720" alt="El “payaso asesino” mantenía una fachada de vecino ejemplar mientras cometía crímenes atroces en su hogar (Netflix)" height="720" width="1280"/><p><a href="https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/05/11/se-cumplen-31-anos-de-la-muerte-de-john-wayne-gacy-el-payaso-asesino-su-ultima-cena-y-una-frase-vulgar/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/05/11/se-cumplen-31-anos-de-la-muerte-de-john-wayne-gacy-el-payaso-asesino-su-ultima-cena-y-una-frase-vulgar/"><b>John Wayne Gacy</b></a><b> </b>residió durante años en Norwood Park Township, Illinois, EEUU; un barrio tranquilo que jamás imaginó el horror oculto tras las cuatro paredes de su casa. </p><p>Entre 1972 y 1978, Gacy <b>construyó una fachada de vecino amable</b>. Sin embargo, bajo esa normalidad se tejía una historia criminal perturbadora: <a href="https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/08/07/el-unico-sobreviviente-del-payaso-asesino-una-noche-de-terror-el-pacto-de-silencio-y-la-reconstruccion-en-los-escenarios/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/08/07/el-unico-sobreviviente-del-payaso-asesino-una-noche-de-terror-el-pacto-de-silencio-y-la-reconstruccion-en-los-escenarios/">asesinó a más de 30 jóvenes</a> y <b>ocultó los cuerpos de al menos 26 bajo el piso de su propia casa.</b></p><p>Gacy<b> </b>residía en un sencillo rancho de ladrillos en 8213 West Summerdale Ave. <b>Se mostraba como un empresario exitoso </b>y hasta animador de fiestas infantiles llamado “<b>Pogo el Payaso</b>”. </p><p>Según precisó <i>People</i>, el vecindario veía en Gacy a un hombre <b>socialmente activo</b>, presente en eventos políticos e incluso relacionado con figuras como la primera dama Rosalynn Carter. </p><p><b>Nadie sospechó que los cimientos de su hogar escondían un oscuro secreto. </b>El primer indicio surgió de una característica imposible de ignorar: <b>el olor desagradable que emanaba del interior de la casa.</b> De acuerdo con <i>Chicago Tribune</i>, aquella pestilencia fue la primera pista que alertó a la policía y marcó el comienzo del fin para el “<b>Payaso Asesino</b>”.</p><p>La vivienda de Gacy parecía convencional: salón convertido en oficina privada, una habitación habilitada como terrario, cocina práctica y espacio para alojar a empleados de <i>P.D.M. Construction</i>, su empresa. Sin embargo, omitió mencionar el acceso al subsuelo donde, protegido por una trampa en el garaje, <b>ocultaba los cuerpos de sus víctimas</b> en una extensión de tierra de casi 12 metros de ancho. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HPWFXXWZ6JGEFBQP7ZZLUSMUJM.png?auth=a68a3df2e4a89a2bf5a7f9702f3b7f1ec3d7a3f4f2dbdaf6c9e6b08350bd728e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La desaparición de un joven y el olor en la vivienda fueron claves para descubrir los asesinatos de Gacy (Foto: Captura de pantalla YouTube/Peacock)" height="1080" width="1920"/><p>Según <i>CBS News</i>, su hermana, <b>Karen Kuzma</b>, recordaba aquel <b>olor “añejo y mustio”</b> como un rasgo insoslayable. <b>Gacy justificaba el olor como propio de la tierra húmeda</b>, pero años después admitió a su familia que debió haber cementado el piso para evitar ser descubierto.</p><p>La desaparición de <b>Robert Piest,</b> un estudiante de 15 años, activó la alarma policial. De acuerdo con <i>NBC</i>, la policía comenzó a vigilar a Gacy e incluso aceptó sus invitaciones para entrar en la casa. Fue allí donde un agente,<b> Bob Schultz</b>, <b>detectó que el calor de la calefacción dispersaba el olor de la muerte por toda la casa. </b></p><p>Aquel<b> </b>dato impulsó la investigación policial y, con una orden judicial, los detectives <b>hallaron los restos humanos enterrados bajo el suelo de la casa. </b></p><p>Gacy fue<b> arrestado el 21 de diciembre de 1978.</b> Según declaraciones del agente Mike Albrecht y registros de <i>Chicago Tribune</i>, <b>confesó los crimines</b>, Remarcó con precisión la ubicación de cada cuerpo. <b>La policía encontró 26 víctimas bajo la casa y tres más en distintos puntos de la propiedad.</b> </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JO5PVUAVMNFPVATRSUPB5XXKTU.png?auth=1cace4a26d8472b75ea8e41f97b80698a3555a579c5d26ce30bb1ddf5274e2dc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La historia de John Wayne Gacy marcó para siempre la memoria colectiva y la identidad del vecindario en Chicago (Foto: Captura de pantalla YouTube/Peacock)" height="1080" width="1920"/><p>Asimismo, se descubrió que cuando Gacy ya no pudo enterrar más cuerpos en su hogar, <b>arrojó a otros al río Des Plaines</b>, envueltos en plástico y cubiertos con cal, de acuerdo con <i>CBS News</i>.</p><p>En abril de 1979, <b>derribaron la casa de Gacy y arrasaron el terreno.</b> Chicago Tribune informó que durante los años ochenta, <b>el baldío se transformó en una atracción para curiosos</b>, aficionados al crimen real y cazadores de fantasmas. </p><p>En 1986, construyeron una nueva casa, cambiaron la numeración, pero nadie pudo borrar por completo el recuerdo. El atractivo de la propiedad seguía intacto porque la memoria del horror seguía tan viva como entonces.</p><p><b>El morbo por el pasado de la vivienda nunca desapareció. </b>Según <i>Realtor.com</i>, <b>la propiedad se vendió en 2004 por USD 300.000 y volvió al mercado en 2019 a USD 489.000</b>, aunque su precio bajó hasta venderse finalmente en 2021 por USD 395.000. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/37TQXQRQBVGTBGH3IMP4BDM3UU.png?auth=987b01d69e46d75f862e87ea88be761610c3711a037feedd76c5413574d1c9c8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La policía halló 26 cuerpos bajo la casa y otros en la propiedad y el río Des Plaines, según registros oficiales (Wikipedia)" height="1080" width="1920"/><p>Para Orell Anderson, tasador inmobiliario entrevistado por <i>Realtor.com</i>, <b>“el estigma corre con el terreno, no con la casa”. </b>Explicó que cambiar la dirección y renovar la vivienda nunca será suficiente: la historia persigue a esos muros y no a la arquitectura.</p><p>Hoy, aún con nueva construcción y vecinos distintos, <b>el terreno de Gacy atrae a visitantes de todo el país. </b>De acuerdo con <i>Chicago Tribune</i>, los residentes asocian cada auto foráneo o matrícula desconocida con alguien que busca presenciar, aunque sea a la distancia, el lugar donde se escribió uno de los capítulos más oscuros de la crónica policial.</p><p>El domicilio de John Wayne Gacy trasciende la leyenda urbana y resume la fascinación humana por los misterios irresueltos. Ni la demolición, ni las remodelaciones ni el paso de los años lograron borrar la huella que imprimió el criminal más infame de Chicago sobre esa casa y sobre la memoria colectiva. </p><p>La dirección sigue siendo mucho más que un punto en el mapa: es testigo mudo del horror y la resiliencia de una comunidad que jamás olvidó lo que sucedió.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/U73CYCQEBJFBDPKKMTGPTK2R54.jpg?auth=010bd3ea889627820d299fcdf6802e87c8c2cfaf4c1bdd47efd98876b646f901&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[John Wayne Gacy ocultó 30 cadáveres bajo su casa en Illinois, engañando a su comunidad durante años (Wikipedia) ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La espeluznante historia de Robert Piest, el adolescente engañado y asesinado por un Payaso que ocultó 33 crímenes bajo su máscara]]></title><link>https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/07/17/la-espeluznante-historia-de-robert-piest-el-adolescente-enganado-y-asesinado-por-un-payaso-que-oculto-33-crimenes-bajo-su-mascara/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/07/17/la-espeluznante-historia-de-robert-piest-el-adolescente-enganado-y-asesinado-por-un-payaso-que-oculto-33-crimenes-bajo-su-mascara/</guid><dc:creator><![CDATA[Francisco González Tomadin]]></dc:creator><description><![CDATA[Una desaparición inesperada alteró la rutina familiar en las afueras de Chicago y desencadenó una investigación que destapó secretos siniestros detrás de la vida aparentemente ejemplar de John Wayne Gacy]]></description><pubDate>Thu, 17 Jul 2025 17:49:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La noche que <b>Robert Piest</b> salió de la farmacia donde trabajaba para explorar una oferta laboral aparentemente inocente, estaba dando el paso final hacia un destino brutal que conmocionaría a <a href="https://www.infobae.com/estados-unidos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/estados-unidos/">Estados Unidos. </a></p><p>Ese <b>encuentro</b>, en un suburbio frío de <a href="https://www.infobae.com/tag/chicago/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/chicago/">Chicago,</a> no solo acabaría con la vida de un adolescente ejemplar, sino que pondría fin a la impunidad de uno de los<a href="https://www.infobae.com/tag/asesino-serial/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/asesino-serial/"> asesinos seriales </a>más prolíficos del país, desvelando un entramado de <b>abuso </b>y <b>muerte </b>oculto tras la <b>sonrisa</b> de un payaso comunitario, llamado <b>John Wayne Gacy.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JO5PVUAVMNFPVATRSUPB5XXKTU.png?auth=1cace4a26d8472b75ea8e41f97b80698a3555a579c5d26ce30bb1ddf5274e2dc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="John Wayne Gacy ocultaba sus crímenes bajo la imagen de un empresario afable en Des Plaines (Foto: Captura de pantalla YouTube/Peacock)" height="1080" width="1920"/><p>La tarde del 11 de diciembre de 1978, <b>Robert Piest</b> tenía una plan sencillo: cumplir con su turno como empleado en una farmacia y volver junto a su familia para celebrar el cumpleaños de su madre. </p><p>Según narra <i>People</i>, Robert, de 15 años, era un estudiante aplicado de <i>Maine West High School</i> y apreciado por sus compañeros y superiores. </p><p>Mientras terminaba su jornada, escuchó sobre un <b>posible trabajo de verano,</b> ofrecido casualmente por un contratista que visitaba la farmacia para presupuestar una remodelación. Motivado por la promesa de un sueldo considerablemente mayor al que ganaba, Robert decidió consultar con su madre antes de hablar con el contratista, identificado como John Wayne Gacy.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/37TQXQRQBVGTBGH3IMP4BDM3UU.png?auth=987b01d69e46d75f862e87ea88be761610c3711a037feedd76c5413574d1c9c8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Gacy utilizó su negocio, PDM Contractors, para atraer a víctimas como Robert Piest bajo promesas laborales (Wikipedia)" height="1080" width="1920"/><p>Gacy era visto en el barrio como un <b>empresario exitoso, </b>dueño de una empresa constructora y frecuente animador de eventos locales vestido como payaso. </p><p>Detrás de esa <b>fachada apacible,</b> ocultaba una cadena de <b>crímenes</b> que la comunidad ignoraba por completo: desde 1972, había violado y asesinado a más de <b>treinta jóvenes</b> y adolescentes, casi siempre mediante <b>engaños laborales</b> o <b>promesas de ayuda.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PBZF67QZOZC7LKSFFJTBR5MSOQ.jpeg?auth=3df6e1d7b7633f2977b5a9111bbbec260d13610ec912f06371bd0d104e10dfab&smart=true&width=695&height=393" alt="El propio Gacy confesó a las autoridades haber asesinado decenas de jóvenes en su hogar y deshacerse de sus cuerpos (Foto: Captura de Pantalla YouTube / Peacock)" height="393" width="695"/><p>El encuentro entre ambos tuvo lugar minutos antes de las nueve de la noche. </p><p>Según Chicago Tribune, Robert le indicó a su madre que aguardara en el auto porque iba a conversar brevemente con “ese contratista” acerca de una oportunidad de trabajo. </p><p>Tras pasar el tiempo y al notar la ausencia de su hijo, <b>Elizabeth Piest</b>, alarmada, organizó una primera búsqueda junto a familiares y la compañera de Robert, Kim Byers, rastreando los alrededores de la farmacia en la nieve. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SKMB45ZRIRAJXJUC5SZYEGODQM.jpg?auth=cb66a05eb8a8cfd8fd5927097fb4527707313e1aa533df12269d25e59b7d0535&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Robert Piest confió en John Wayne Gacy tras recibir una tentadora propuesta de trabajo (Apple TV)" height="1080" width="1920"/><p>Las huellas y marcas de neumáticos en el hielo fueron las únicas pistas, y tras constatar que Robert seguía sin aparecer, la familia inmediatamente denunció su <b>desaparición </b>ante la policía local.</p><p>Según detalla <i>All That’s Interesting</i>, lo que la familia ignoraba era que, <b>para cuando dieron aviso, Robert ya había sido asesinado.</b> Gacy, que acostumbraba manipular y someter a sus víctimas bajo el truco de las <b>esposas</b> y luego estrangularlas con una <b>cuerda</b>, llevó a Robert a su casa en las afueras de Chicago, donde perpetró el crimen. </p><p>El propio asesino describiría ante la justicia, tiempo después y con frialdad, cómo ejecutaba ese procedimiento para garantizar el control total sobre sus víctimas, combinando abuso sexual y asfixia progresiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O2UUDPTZEVEHLB234UR7YC6TUI.jpg?auth=17548f915d1e05186442745f1aefc5e1e180e7ddbe733435f20867481da14e42&smart=true&width=1920&height=4167" alt="Como Pogo, su personaje de payaso, Gacy animaba hospitales y fiestas mientras planeaba encuentros con jóvenes" height="4167" width="1920"/><p>El caso tuvo un giro crucial gracias al compromiso del teniente <b>Joe Kozenczak,</b> policía de Des Plaines con vínculo personal al entorno escolar de Piest. </p><p>De acuerdo a <i>Chicago Tribune, </i>Kozenczak insistió desde el primer momento en tratar la desaparición como potencial delito grave, contradiciendo la percepción extendida, como señala Oxygen, de que la mayoría de estos casos eran “fugas juveniles”. </p><p>La investigación policial, al día siguiente, centró la atención en Gacy, quien primero admitió haber visitado la farmacia, pero negó cualquier contacto con la víctima. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ARFF3DSORJCH3LOR2BDCUXG35M.jpg?auth=b8997130ff329b218bb3211c4c9fb9a3d9b141d2cd525e48a975cefc88ddc302&smart=true&width=1280&height=720" alt="John Wayne Gacy fue detenido después de que el caso de Robert Piest lo pusiera bajo el foco de la policía (Netflix)" height="720" width="1280"/><p>Su coartada comenzó a resquebrajarse con el hallazgo de un comprobante de revelado fotográfico que una compañera había colocado en el <b>abrigo de Robert</b>: ese recibo, hallado en la casa de Gacy, fue la primera evidencia material que lo vinculó directamente con el muchacho desaparecido.</p><p><i>Oxygen </i>describe cómo la policía, siguiendo nuevos indicios y al percibir un olor fétido procedente del subsuelo al encender la calefacción, obtuvo nuevas órdenes de allanamiento. </p><p>Finalmente, los agentes hallaron restos humanos en el espacio de rastreo bajo la casa, desenterrando lo que quedaban de <b>29 cuerpos, </b>mientras que Gacy confesó haber arrojado otros cuatro, entre ellos a Robert Piest, en ríos cercanos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QCF43KCIJBFM3BLH74UWAGJBTI.jpg?auth=b2a66ad2170252c4c0dd8849f53bd6b47f20c2265c4a9273ca20fce1ee6009d3&smart=true&width=1200&height=800" alt="Las autoridades descubrieron que Gacy había sido previamente condenado por abuso sexual a un menor mucho antes del caso Piest (Foto: Marty Zielinski/Peacock)" height="800" width="1200"/><p>El caso de Robert Piest fue central para los fiscales y la opinión pública porque mostró que ninguna familia, por más ejemplar que fuera, estaba a salvo mientras Gacy anduviera libre.</p><p>Gacy fue condenado en <b>1980</b> por el asesinato de <b>33 jóvenes</b> y adolescentes, fue <b>sentenciado a muerte</b> por 12 de esos crímenes y pasó 14 años en el corredor de la muerte. </p><p>El <b>10 de mayo de 1994</b>, en la prisión Stateville Correctional Center de Illinois, su vida terminó por inyección letal, después de haber atraído sobre sí atención mediática hasta el último minuto. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SKMB45ZRIRAJXJUC5SZYEGODQM.jpg?auth=cb66a05eb8a8cfd8fd5927097fb4527707313e1aa533df12269d25e59b7d0535&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Robert Piest confió en John Wayne Gacy tras recibir una tentadora propuesta de trabajo (Apple TV)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Se cumplen 31 años de la muerte de John Wayne Gacy, el “Payaso Asesino”: su última cena y una frase vulgar]]></title><link>https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/05/11/se-cumplen-31-anos-de-la-muerte-de-john-wayne-gacy-el-payaso-asesino-su-ultima-cena-y-una-frase-vulgar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/05/11/se-cumplen-31-anos-de-la-muerte-de-john-wayne-gacy-el-payaso-asesino-su-ultima-cena-y-una-frase-vulgar/</guid><dc:creator><![CDATA[Alejandra Villalobos]]></dc:creator><description><![CDATA[Fue ejecutado por inyección letal tras más de una década en el corredor de la muerte, mientras afuera cientos celebraban el fin de una historia marcada por el horror y la impunidad]]></description><pubDate>Sun, 11 May 2025 03:48:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ARFF3DSORJCH3LOR2BDCUXG35M.jpg?auth=b8997130ff329b218bb3211c4c9fb9a3d9b141d2cd525e48a975cefc88ddc302&smart=true&width=1280&height=720" alt="John Wayne Gacy fue ejecutado el 10 de mayo de 1994 en una prisión de Illinois. (Crédito: Netflix)" height="720" width="1280"/><p>El 10 de mayo de 1994, <b>John Wayne Gacy</b>, uno de los asesinos seriales más notorios en la historia criminal de <b>Estados Unidos</b>, fue ejecutado en la penitenciaría <b>Stateville Correctional Center</b>, ubicada en <b>Crest Hill, Illinois</b>. La ejecución, que tomó lugar hace exactamente 31 años, cerró un ciclo judicial que comenzó con su arresto en los años setenta y se extendió por más de una década de apelaciones y notoriedad pública.</p><p>Conocido como el <b>“Payaso Asesino”</b>, Gacy fue condenado en 1980 por el asesinato de al menos <b>33 adolescentes y jóvenes</b> cometidos entre 1972 y 1978. En su vida pública, mantenía la imagen de un <b>hombre respetable, comprometido con la comunidad y aficionado a animar fiestas infantiles disfrazado de payaso</b>. Detrás de esa fachada, escondía una serie de crímenes que dejaron una profunda huella en la conciencia estadounidense.</p><p>Según el documental <i><b>Conversations with a Killer: The John Wayne Gacy Tapes</b></i>, producido por <b>Netflix</b>, Gacy nunca mostró arrepentimiento por sus crímenes. En una de las grabaciones incluidas en la serie, el asesino afirmó: “Porque dicen que soy culpable, ¿ahora debo sentirme culpable? No lo siento. No tengo remordimientos”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7O3BF2DGBVB4BOPMUOS7PCRQ64.jpg?auth=0c1a0775d4a0b009ea3e811e8da958df0f6d9de5e705905b67ccdc4d38430992&smart=true&width=1920&height=1080" alt="John Wayne Gacy fue ejecutado el 10 de mayo de 1994 en una prisión de Illinois. (ARCHIVO)" height="1080" width="1920"/><h2>La ejecución por inyección letal y una falla técnica que prolongó su muerte</h2><p>El 13 de marzo de 1980, <b>Gacy fue declarado culpable por los asesinatos de 33 personas y sentenciado a muerte por 12 de esos crímenes</b>. Durante los 14 años que pasó en el corredor de la muerte, desarrolló una producción artística centrada en figuras grotescas, muchas de ellas relacionadas con payasos, que fueron vendidas por miles de dólares, según <i>History.com</i>.</p><p>La ejecución se llevó a cabo por medio de <b>inyección letal</b>, siguiendo el protocolo de tres sustancias: <b>una para inducir la inconsciencia, una segunda para detener la respiración y una tercera para provocar un paro cardíaco</b>. No obstante, <i>ABC News</i> reportó que hubo un fallo en el procedimiento, ya que la segunda sustancia no fue administrada correctamente debido a una obstrucción en el conducto intravenoso. Esto prolongó el proceso a <b>18 minutos</b>, aproximadamente cuatro veces más de lo esperado para una ejecución de ese tipo.</p><p>Gacy fue ejecutado a los <b>52 años</b>, tras haber nacido el <b>17 de marzo de 1942</b>. El día de su ejecución coincidió con el <b>26º aniversario de su primera detención</b>, ocurrida en 1968 por un delito de sodomía cuando tenía también 26 años, como relató <i>The New Yorker</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U73CYCQEBJFBDPKKMTGPTK2R54.jpg?auth=010bd3ea889627820d299fcdf6802e87c8c2cfaf4c1bdd47efd98876b646f901&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Gacy fue condenado por asesinar al menos a 33 adolescentes y jóvenes en los años 70. (ARCHIVO)" height="1080" width="1920"/><h2>Las últimas palabras de Gacy y el menú final de un condenado a muerte</h2><p>A lo largo del tiempo, las <b>últimas palabras de John Wayne Gacy</b> se volvieron una de las frases más citadas en el estudio de asesinos seriales. Al ser interrogado justo antes de recibir la inyección letal, pronunció su frase final: <i>“</i><i><b>Kiss my a--</b></i><i>”</i>.</p><p>Previo a la ejecución, Gacy solicitó una <b>última comida</b> basada en recuerdos personales. Según <i>9News</i>, pidió un balde de pollo frito de <b>Kentucky Fried Chicken</b> —donde había sido gerente años atrás—, 12 camarones fritos, una libra de fresas, papas fritas y una <b>Coca-Cola Light</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AVISPF6MLVBM5D4CKMAZY2JIGU.jpg?auth=051c9ef4dcf61aa0fbfd014c34eac916183d321a366c582ddea7d20a46e53522&smart=true&width=980&height=560" alt="Sus últimas palabras y su última cena han sido ampliamente difundidas en los medios. (Crédito: No Seconds / Henry Hargreaves)" height="560" width="980"/><h2>Celebraciones públicas, gritos y pancartas en las afueras del ayuntamiento</h2><p>El impacto de sus crímenes fue tan profundo que, el día de su ejecución, cerca de <b>1.000 personas</b> se congregaron en el patio del <b>Ayuntamiento de Chicago</b>, según informó <i>Los Angeles Times</i>. En ese lugar, los manifestantes<b> lanzaron globos y alzaron carteles</b> que ridiculizaban la figura del “Payaso Asesino”, un apodo que Gacy había ganado por sus actuaciones públicas caracterizado como <i><b>“Pogo”</b></i>.</p><p>El documental de Netflix incluyó escenas de ese día donde se escuchaban los cánticos de “<b>Death to Gacy</b>” <b>(“Muerte a Gacy”)</b> y se mostraban testimonios de ciudadanos que consideraban que el criminal estaba recibiendo “lo que merecía”, aunque muchos también expresaron que la justicia había tardado demasiado.</p><p>Entre las voces destacadas en la docuserie está <b>Steve Nemmers</b>, uno de los sobrevivientes de Gacy, quien afirmó: “No siento simpatía por él. No siento nada por él”. Por su parte, el presidente del jurado del juicio, <b>Ron Beaver</b>, expresó que experimentó una sensación de <b>alivio</b> tras la ejecución: “El alivio vino simplemente de saber que no habría más niños asesinados por John Wayne Gacy”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QCF43KCIJBFM3BLH74UWAGJBTI.jpg?auth=b2a66ad2170252c4c0dd8849f53bd6b47f20c2265c4a9273ca20fce1ee6009d3&smart=true&width=1200&height=800" alt="La historia de Gacy sigue generando interés más de tres décadas después de su muerte. (Crédito: Marty Zielinski/Peacock)" height="800" width="1200"/><h2>La figura del asesino serial en la cultura y nuevas adaptaciones televisivas</h2><p>Las atrocidades cometidas por Gacy han sido tema de múltiples producciones audiovisuales que examinan tanto la mente del asesino como los errores del sistema que le permitieron actuar durante años sin ser detectado. Aparte de la serie de Netflix, destaca <i><b>John Wayne Gacy: Devil in Disguise</b></i>, una docuserie en seis partes producida por <b>Peacock</b> en 2021.</p><p>En junio de 2024, el medio <i>Deadline</i> anunció que Peacock aprobó la realización de una serie dramática limitada titulada <i><b>Devil in Disguise: John Wayne Gacy</b></i>, en la que el actor <b>Michael Chernus</b>, conocido por su participación en <i><b>Severance</b></i>, interpretará al infame asesino.</p><p>La historia de John Wayne Gacy sigue generando interés décadas después de su muerte, no solo por la brutalidad de sus crímenes, sino por las complejidades sociales y psicológicas que plantea su figura: <b>un hombre que combinó la apariencia de normalidad con actos de extrema violencia</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ARFF3DSORJCH3LOR2BDCUXG35M.jpg?auth=b8997130ff329b218bb3211c4c9fb9a3d9b141d2cd525e48a975cefc88ddc302&amp;smart=true&amp;width=1280&amp;height=720" type="image/jpeg" height="720" width="1280"><media:description type="plain"><![CDATA[John Wayne Gacy fue ejecutado el 10 de mayo de 1994 en una prisión de Illinois. (Crédito: Netflix)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El misterioso crimen de la mujer que desayunaba en su casa cuando un payaso que llevaba flores y globos la asesinó de un disparo]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2024/10/21/el-misterioso-crimen-de-la-mujer-que-desayunaba-en-su-casa-cuando-un-payaso-que-llevaba-flores-y-globos-la-asesino-de-un-disparo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2024/10/21/el-misterioso-crimen-de-la-mujer-que-desayunaba-en-su-casa-cuando-un-payaso-que-llevaba-flores-y-globos-la-asesino-de-un-disparo/</guid><dc:creator><![CDATA[Carolina   Balbiani]]></dc:creator><description><![CDATA[El vendedor de autos, su esposa y su amante. Una historia de tres que terminó con uno de ellos muerto y otros dos detenidos. La investigación policial que había quedado paralizada se reactivó más de 20 años después del crimen y llegó a determinar lo sucedido]]></description><pubDate>Mon, 21 Oct 2024 04:58:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EV2VGMOD5JE5JAEIEPEGVR2LQM.jpg?auth=c52f9daa0a7dc098a8f1db0c368d5807f0654b5981eef74adcf24a818763a6c3&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Marlene Warren, Sheila Warren y el payaso asesino" height="1079" width="1920"/><p>Un payaso de enmarañada melena naranja se acerca a la casona de los Warren. Por la ventana lo ven subir los anchos escalones de adoquines y escuchan que llama a la puerta. Lleva dos globos brillantes y rojos con forma de corazón y una canasta blanca con rosas y claveles entre sus manos enfundadas en guantes blancos. Luce, como todos los payasos, <b>una eterna sonrisa </b>extra large bajo unos chispeantes ojos marrones.</p><p>A Marlene Warren (40) le encantan los payasos, son su debilidad. Ya le ha abierto la puerta, sonríe y dice en voz alta “¡Oh que lindo!”. <b>Bang. </b>De pronto algo la golpea con fuerza en la cara y cae al suelo desplomada. Esas flores no despiden aromas, han disparado balas. Los rulos sintéticos del payaso bailan al compás de sus pasos cuando éste se da la vuelta y se aleja con tranquilidad. Se sube al auto Chrysler LeBaron que ha estacionado en la entrada de la casa y se va. Son las 11 de la mañana del sábado 26 de mayo de 1990. Estamos en el porche de una casa señorial en West Palm Beach, en el estado de Florida, Estados Unidos, que acaba de convertirse <b>en escenario de un brutal crimen.</b></p><h2>Desayuno interrumpido</h2><p>Joe Ahrens tenía 21 años y estaba en pleno proceso de recuperación de una fractura en una de sus piernas. Por eso, esa mañana fatal, tres amigos habían ido a visitarlo. Su madre Marlene les servía el desayuno entre bromas, chistes y risas, cuando el payaso tocó el timbre. Lo habían visto acercarse lleno de regalos. Recuerda Joe: “Pensé que lo mandaba alguien como un gesto sanador… Mi madre abrió la puerta y escuchamos <b>¡Bang!</b> y ella cayó. En ese punto nos dimos cuenta de que algo estaba muy mal. <b>Mi madre intentaba respirar.</b> Salté al teléfono y llamé al 911″. Continúa: “Lo único que no tenía color eran los zapatos negros y los guantes que eran blancos. Le vi también unos grandes ojos marrones”.</p><p>Mientras los jóvenes intentaban entender lo ocurrido, el payaso se escurrió silenciosamente hacia su auto blanco y se marchó. Uno de los amigos de Joe atinó a subirse al coche de Marlene para intentar perseguirlo, pero fracasó en el intento porque lo perdió de vista. En el piso del vestíbulo quedaron la sangre, las flores y los globos. Uno llevaba impresa la frase<b> “sos la más grande”.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7RXTYJXFFNGPNJ2R7KFHQ7A3KI.jpg?auth=f025113e40b3428efbb00372b2235b6a12b4c17ddaca9b656ec69fd2521ffe1c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Marlene y su hijo Joe, quien presenció el momento del asesinato" height="1080" width="1920"/><p>Mike Warren, padrastro de Joe, no estaba ese día en su casa. Había salido temprano hacia Miami, con un grupo de amigos, para asistir a una carrera de caballos. Lo mandaron a buscar de inmediato. Marlene fue derivada al hospital e intubada. Joe sigue contando: “Me quedé a su lado diciéndole cuánto la quería. Le rogaba que se quedara, que no me dejara”. Dos días después los médicos de la terapia intensiva les informaron al marido y al hijo que no había esperanzas. Le quitaron el respirador y la dejaron ir.</p><h2>El padrastro, el payaso y la amante</h2><p>La descripción que los jóvenes hicieron del payaso asesino era la de cualquier payaso: dijeron creer haber visto a un hombre de un metro ochenta quizá menos, flaco, con una peluca sintética anaranjada y mucho maquillaje. Pero solamente lo habían observado unos segundos. <b>No más que eso</b>. Mike Warren era un sospechoso, pero quedó descartado enseguida por los testigos que tenía. Brindó una sólida coartada a la policía y quedó descartado como tirador. Joe relata: “Mike es el único padre que tuve porque era muy pequeño cuando mi madre y mi verdadero padre se separaron”.</p><p>Marlene Ahrens y Mike Warren se casaron el 27 de abril de 1972 cuando Joe tenía tres años. Los tres comenzaron a llevar una vida muy confortable en Wellington, Florida. Compartían una lujosa casa en el barrio privado Aero Club que tenía acceso directo a una pista de aterrizaje propia. Tenían avión, autos y caballos de carreras. <b>La pareja era exitosa en los negocios.</b> Ella era dueña de un complejo de departamentos en West Palm Beach y con Mike manejaban una empresa llamada Bargain Motors especializada en alquiler y venta de autos y motos usadas.</p><p>En lo económico las cosas iban muy bien, <b>pero en el amor no tanto</b>. Marlene había empezado a sospechar que su marido tenía un romance con una compañera de trabajo. Por supuesto, él lo negó. La tensión llegó a tal punto que Marlene les advirtió, tanto a su hijo como a su madre Shirley Twing: <b>“Si algo me pasa, el culpable es Mike”</b>. Por ello, apenas se enteró de que su hija había sido asesinada, Shirley recordó aquella admonición y se dijo “Mike lo hizo”. <b>Pero él tenía una buena coartada.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZCNWBKWJPRGZRCIMI5BT5UTE6U.jpg?auth=65708f5a94369b5bfee8593f4346ff71141173f200a5462a5f04c192f6614367&smart=true&width=1920&height=1273" alt="Los investigadores policiales sospechaban del marido de Marlene pero el hombre tenía una buena coartada" height="1273" width="1920"/><p>Durante la investigación surgió el nombre de la mujer con la que Mike tenía un affaire: Sheila Keen. Tanto Mike como ella lo negaron, solo eran amigos. Sin embargo, los compañeros de trabajo y los vecinos de Sheila dijeron otra cosa. Della Ward, quien trabajaba con ambos en Bargain Motors, sostuvo que ellos se estaban viendo y que era evidente que Sheila lo amaba. Aseguró saber, además, que ella tenía un arma. Se lo había dicho la propia Sheila aduciendo que la necesitaba para protegerse en <b>ese mundo hostil de los autos usados.</b></p><p>¿Quién era Sheila Keen? Una empleada de 26 años de Mike Warren cuyo nombre de soltera era Sheila Sheltra. En mayo de 1987 se había casado Richard Keen -apellido que usa hasta el día de hoy- y un mes después había dado a luz a un hijo de la pareja al que llamaron Charles Keen. <b>Cuando Sheila comenzó su relación con Mike, Charles tenía 2 años.</b> En 1990 Sheila denunció a su marido por violencia. Dejó la casa en la que vivía con su esposo y se instaló en un condominio que Mike alquiló para ella y su hijo. Allí Sheila y Mike se mostraban tanto juntos que los vecinos creían que constituían <b>un matrimonio </b>feliz. Sheila Keen fue llamada a declarar luego del crimen y adujo que ese día estaba trabajando, pero no pudo precisar dónde exactamente, en qué locación, para que los oficiales pudieran confirmarlo. Su coartada se sostenía tan solo con su palabra.</p><h2>Beneficios para pocos</h2><p>La pregunta que se hacían todos era: ¿Quién se benefició con la muerte de Marlene? Económicamente, sin dudas, Michael Warren. Al morir ella a su marido le quedó el cien por ciento de sus bienes. Cuatro días después del asesinato de Marlene, en un parking de un Winn-Dixie, la policía encontró abandonado un Chrysler blanco LeBaron, igual a que usó el payaso según dijeron los testigos. Dentro del auto hallaron numerosas fibras naranjas sintéticas que podrían provenir de la peluca del payaso asesino y un pelo marrón muy similar al de Sheila Keen. Consiguieron una orden para revisar el departamento de Sheila y en su casa, más precisamente en el baño, <b>encontraron más fibras naranjas similares a las del auto. </b>El pelo marrón recuperado en el vehículo y los hallados en la casa de Sheila eran microscópicamente iguales. Pero nada de eso era prueba suficiente. <b>No había exámenes de ADN por esos años.</b> Tampoco habían podido encontrar el arma ni la vestimenta de payaso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VGO2A4AF2JCVRKCT7KB6RSRBVI.jpg?auth=7fc0ee2b80340ecd15b8910c31812d05c79d36167ec0fd54d459dacb92872b32&smart=true&width=1920&height=1353" alt="Sheila Keen-Warren durante una audiencia judicial" height="1353" width="1920"/><p>Deborah Offerman, quien trabajaba en un negocio de disfraces, declaró que dos noches antes de los hechos, justo antes de cerrar su negocio, <b>una mujer golpeó la puerta</b>. Quería que le mostrara disfraces de payaso. Ella le pidió que volviera al día siguiente, pero la clienta insistió: <b>lo necesitaba ya</b>. Pagó en efectivo y se llevó un traje de payaso, una peluca naranja, maquillaje y una nariz roja. La clienta, según recordó Deborah, tenía ojos marrones, pelo largo y lacio color chocolate. Los detectives le pusieron delante de sus ojos varias fotos. Señaló dos. <b>Una era la de Sheila.</b></p><p>Los investigadores también llegaron al supermercado Publix donde se habían adquirido los globos y las flores. El empleado que los había vendido también reconoció a Sheila. Eran pruebas circunstanciales, no concluyentes, para imputar a Sheila Keen. Además, los chicos que habían visto al atacante, habían dicho que les había parecido que era un hombre.</p><p>La pesquisa siguió y encontraron que el auto blanco tenía una conexión con Bargain Motors. Un empleado lo había robado durante una competencia varias semanas antes del crimen. Muy raro: las piezas parecían encajar, <b>pero no lo hacían con la perfección necesaria como para mandar a alguien a la cárcel.</b></p><h2>A prisión por fraude</h2><p>Fue buceando en los negocios de Mike Warren que la policía descubrió numerosos fraudes con los seguros, los cuentakilómetros adulterados y sus lazos con el crimen organizado en la venta de vehículos. El 26 de octubre de 1990 fue imputado por 43 cargos de fraude, pero no había evidencia alguna que lo incriminara en el asesinato de su esposa. El 31 de marzo de 1994, finalmente, fue enviado a prisión por esas estafas. En las entrevistas que fue dando antes de ir a la cárcel siempre adoptó el papel de víctima. Aseguraba que su esposa podría haber sido ejecutada por un comprador furioso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W2R5JQEWQ5HIVAXKTRJL3FX2TU.jpg?auth=c27723baa7f600258d2bca42045683b75e8b7728235976543b4540aa9241299c&smart=true&width=992&height=415" alt="“Si algo me pasa, el culpable es Mike”,  le había dicho Marlene a su madre. La pareja en tiempos felices" height="415" width="992"/><p>El caso por el asesinato se enfrió y Sheila Keen, aunque era una sospechosa más que interesante, desapareció del radar de los investigadores por mucho tiempo. Luego de que su padrastro fuera detenido por otros cargos, Joe quedó acorralado por el dolor del asesinato no resuelto de su madre. Cayó en el peor abismo acompañado por las drogas y el alcohol: “Cada aniversario del crimen me emborrachaba e iba al cementerio a visitar su tumba. Era muy triste. <b>Quería encontrar respuestas, pero estaba perdido”</b>. Con el tiempo empezó a tener una convicción: quien había asesinado a su madre no era un payaso, era una payasa y se llamaba Sheila Keen. <b>Pero no podía probarlo.</b></p><h2>Casamiento revelador</h2><p>El 31 de diciembre de 1997 Michael Warren salió de la cárcel. El 29 de abril de 1999 Sheila se divorció legalmente de Richard Keen. Y ¿adivinen que pasó a doce años del asesinato de Marlene? El 15 de agosto de 2002 Michael Warren<b> se casó</b> con Sheila Keen quien sumó a su nombre el apellido Warren: pasó a ser Sheila Keen-Warren.</p><p>A los que todavía sospechaban de ella les corrió frío por la espalda: esto parecía confirmar lo que siempre habían pensado.</p><p>La pareja feliz se instaló en Tennessee muy cerca de la frontera del estado de Virginia, donde pusieron una hamburguesería llamada Purple Cow. Ante los nuevos amigos, para disimular, ella se hizo llamar Debbie Warren. Quería pasar inadvertida por si alguien se enteraba de su intrigante pasado. Recibían amigos en su mansión y cocinaban para ellos.<b> Vivían a lo grande.</b></p><p>En el negocio, Debbie, o Sheila mejor dicho, resultó una jefa exigente. Lo dijeron sus propios empleados. Entre ellos corría un rumor persistente: su jefa era tan dura que había sido capaz de<b> matar a la primera mujer de su jefe.</b> Como si eso no bastara en una fiesta de Halloween, en el restaurante, Sheila apareció <b>vestida de payaso</b>. Los empleados, espantados, murmuraban en voz baja.</p><h2>La sonrisa del odio</h2><p>En 2014 un nuevo equipo para casos no resueltos, con la ayuda del FBI, reabrió la investigación. Ahora tenían a disposición la tecnología de ADN para vincular la evidencia y analizarla en profundidad. El team ordenó nuevos testeos mitocondriales a las pruebas guardadas: los cabellos y las fibras encontrados. Los resultados fueron precisos. El pelo era de Sheila. <b>Las fibras naranjas del auto y las recogidas en su casa eran exactas.</b></p><p>En 2017 Sheila y Mike Warren vendieron su restaurante y se fueron a su casa sobre un lago en Abingdon. Un lugar de ensueño para retirarse. No sería así. Pocos meses más tarde<b> su mundo cambiaría. </b>En agosto de ese mismo año, ya con los estudios de ADN que otorgaban certezas, un gran jurado acusó a Sheila Keen-Warren de asesinato. El 26 de septiembre de 2017 fue detenida en medio de la ruta, muy cerca de su casa, y acusada por el crimen de Marlene Warren.</p><p>Dentro del auto policial preguntó:</p><p>-¿Lo arrestarán a él también?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/66VGIBETTJGPNILQ5AQWAFDL4Q.jpg?auth=eb064ce29157cfe15fa96135830932dcac72e490ae779e86d504d240b99d9025&smart=true&width=1920&height=1468" alt="Mike Warren detenido por fraude. Era vendedor de autos" height="1468" width="1920"/><p>Los agentes se quedaron petrificados. Ella sabía exactamente qué estaba pasando y por qué estaba siendo detenida. En octubre fue imputada por homicidio en primer grado y extraditada al estado de Florida. <b>Habían pasado 27 años desde el crimen de Marlene.</b></p><p>El fiscal Dave Aronberg anunció que la pena podría ser prisión perpetua o, incluso, una condena a muerte. Tres años después reevaluaron las pruebas y dejaron de lado la pena capital para poder avanzar con el juicio. Por supuesto, Sheila repetía que era <b>inocente.</b></p><p>Hay algo en los payasos que suele meter miedo. Quizá sea la sospecha que detrás de esa máscara podría haberse escondido alguien indeseable. O, simplemente, sea la mezcla de tristeza y locura que transmiten esas caras con sonrisas hipnóticas. Sin embargo, Marlene Warren y su madre Shirley Twing siempre habían adorado los payasos y tenían varios disfraces. Marlene incluso, que dibujaba muy bien, había pintado varios. Shirley dijo al ser consultada por la detención de Sheila:<b> “No odio a los payasos. ¡Solo odio a uno!”.</b></p><p>Para 2022 Sheila ya había pasado cinco años en la cárcel y su juicio había sido pospuesto en seis oportunidades.</p><p>El 25 de abril 2023, dos semanas antes del juicio, hubo otra sorpresa en el caso. Sheila, con 59 años, no quiso arriesgarse a que un jurado la declarara culpable y la condenara a perpetua. Para evitarlo decidió dejar de lado su declaración de inocencia y eligió llegar a un acuerdo con los fiscales: <b>se declararía culpable de homicidio en segundo grado</b>, sin premeditación.</p><p>Parte de ese pacto era que Sheila vería reducida su sentencia a unos doce años y se computaría el tiempo, seis años para entonces, que llevaba presa desde su arresto. Por buena conducta podría salir en libertad condicional a los 18 meses y así dejar el correccional Gadsden de Florida para volver con Mike a su casa. Durante el mes de octubre de 2024 se estaría cumpliendo ese tiempo. Veremos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2MWHMWL4XRBYPFMOAYZADJ7ZSI.jpg?auth=d87ee1065e28fdfb59fb16bcbe3ce7cfebdf33778f4858b1c12c7c04779d7e4e&smart=true&width=1920&height=2048" alt="La prensa se ocupó del caso que llamó la atención, especialmente por la presencia del payaso de peluca naranja" height="2048" width="1920"/><p>El hijo de la víctima aprobó los términos de esa declaración de culpabilidad: “Sheila Keen-Warren fue la asesina de mi madre. Yo estaba ahí, yo vi sus ojos. <b>Eran sus ojos. </b>Nunca los olvidaré”.</p><p>El fiscal Dave Aronberg dijo: “Después de años de profesar su inocencia, Sheila Keen-Warren finalmente se vio obligada a admitir que fue ella quien se vistió de payaso y le quitó la vida a una víctima inocente (...) Fue asesinato. No fue un acto de violencia al azar. No fue un robo”. Los abogados de la que disparó siguen sosteniendo su inocencia y alegan que un pacto es un pacto. Solo fue para beneficiar la situación de Sheila porque nunca se sabe qué puede pasar durante un juicio, argumentan. <b>Y afirman que Sheila está contenta con ese arreglo.</b></p><h2>Lo que queda del pasado</h2><p>Joe admite que le gustaría que Mike también fuera inculpado por el crimen de su madre. Lo adivina autor, copartícipe del asesinato, pero no puede probarlo. Mike también practica la negación y asegura que no se hubiese casado con Sheila de haber pensado que ella pudiera haber tenido relación con la muerte de Marlene, su esposa.</p><p>Lo cierto es que, cuando Sheila fue presa, Joe sintió alivio: “<b>Finalmente tenemos la verdad. Hay un cierre”.</b></p><p>Con 55 años, ahora intenta enfocarse solo en los buenos recuerdos de su madre y dejar atrás los demonios que se le despertaron durante años. Cada tanto visita el cementerio y repite su mantra invocando a Marlene:<b> “Gracias por mostrarme el amor y la paciencia y por haber estado en mi vida”.</b></p><p>Uno de los cuadros que pintó Marlene en su juventud y que se conoció después de su muerte, es muy curioso: <b>es un payaso que no sonríe</b>. Las comisuras de sus labios hacia abajo sugieren que está por ponerse a llorar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EV2VGMOD5JE5JAEIEPEGVR2LQM.jpg?auth=c52f9daa0a7dc098a8f1db0c368d5807f0654b5981eef74adcf24a818763a6c3&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1079" type="image/jpeg" height="1079" width="1920"/></item></channel></rss>