<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/patient/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 05 May 2026 09:37:42 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[En algunos consultorios ya no es necesario pesar a los pacientes]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/12/27/en-algunos-consultorios-ya-no-es-necesario-pesar-a-los-pacientes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/12/27/en-algunos-consultorios-ya-no-es-necesario-pesar-a-los-pacientes/</guid><dc:creator><![CDATA[Roni Caryn Rabin]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Lifestyle]]></description><pubDate>Fri, 27 Dec 2024 19:00:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4AQLV3U7VVBFDJTOBTON3WDUBI.jpg?auth=d97434e0a6051d53eecebbeee0aa495ca5158de791e3b95dd25820a73fcb41d0&smart=true&width=3000&height=2000" alt="" height="2000" width="3000"/><p>Aun cuando ya tenía más de 30 años, Xanthia Walker rara vez iba al médico, ni siquiera cuando necesitaba atención. No quería subirse a la báscula.</p><p>Cuando iba a médico (para tratarse un dolor del nervio ciático o para que le dieran antibióticos) de alguna manera la conversación siempre giraba en torno a su peso.</p><p>"Incluso cuando acudía por una migraña, la respuesta era: 'Bueno, si adelgazaras probablemente desaparecería'", recuerda.</p><p>Eso cambió cuando Walker, de 40 años y residente en Phoenix, encontró un nuevo médico. Natasha Bhuyan rechaza lo que ella llama el modelo de medicina "centrado en el peso".</p><p>En cambio, está a favor de un enfoque "inclusivo del peso" que reconoce que las personas tienen formas y tamaños diferentes y que el número de la báscula no predice necesariamente el estado de salud.</p><p>"Cuando una persona entra, lo primero que no hacemos es ver cuánto pesa", dijo Bhuyan, quien es vicepresidenta de atención en consulta y directora médica nacional de One Medical, un consultorio de medicina familiar propiedad de Amazon.</p><p>"Hacemos que regresen al consultorio, nos sentamos en la sala de examinación y solo hablamos con ellos", explicó. "Es un cambio de paradigma: si creemos que necesitamos revisar su peso, les pedimos su autorización".</p><p>Esta estrategia sigue siendo controvertida para muchos médicos. A los estudiantes de medicina se les enseña que el peso de un paciente es uno de los signos vitales que deben comprobarse en cada consulta médica, como la presión arterial.</p><p>Y contradice por completo la creencia profundamente arraigada de que los pacientes pueden controlar su peso si se lo proponen.</p><p>Los críticos señalan que la obesidad es la principal preocupación sanitaria en Estados Unidos, ya que aumenta los casos de diabetes tipo 2 e hipertensión, además de contribuir a las enfermedades cardiacas, los accidentes cerebrovasculares y algunos cánceres. En su opinión, los médicos deberían abordar el peso como la principal prioridad.</p><p>Ignorar el peso de un paciente es perder una oportunidad, aseguró Caroline M. Apovian, codirectora del Centro de Control del Peso y Bienestar del Hospital Brigham y de la Mujer de Boston.</p><p>"Puedo entender que esto se hiciera hace 10 o 20 años, pero ¿ahora? Ahora que disponemos de estos magníficos tratamientos nuevos, ¿por qué hacerlo?", se preguntó Apovian, refiriéndose a los nuevos y potentes fármacos para perder peso y a la cirugía bariátrica.</p><p>En todo caso, dijo, los médicos deberían centrarse en la obesidad del paciente antes que en las afecciones médicas que suelen acompañarla.</p><p>"Si los proveedores de atención primaria de todo el país pueden abordar primero la obesidad y tratarla, entonces a largo plazo vamos a reducir la incidencia de todos estos otros problemas", afirmó.Pero los médicos que evitan la toma rutinaria del peso creen que en la formación médica se ha insistido demasiado en la relación entre el exceso de peso y las enfermedades crónicas perjudiciales.</p><p>Decirles a los pacientes que están gordos es casi una garantía de que se alejarán de la atención médica, al tiempo que hace poco por mejorar su salud, afirman.</p><p>Y las investigaciones demuestran que mantener un peso óptimo no es cuestión de fuerza de voluntad. El peso de una persona también es producto de la genética, las experiencias de la primera infancia y otros factores ambientales y sociales.</p><p>Nuevos medicamentos como el Ozempic están desafiando la mentalidad tradicional de los profesionales médicos al demostrar que la biología puede importar más que la fuerza de voluntad.</p><p>"Como parte de un examen médico anual, sin duda habrá un momento en el que quiero conocer el peso del paciente, pero lo que busco es una gran fluctuación en un sentido u otro", afirmó Alexa Mieses Malchuk, vocera de la Academia Estadounidense de Médicos de Medicina Familiar.</p><p>Una oscilación importante podría indicar déficits nutricionales, un trastorno endocrino o una neoplasia maligna, dijo. Pero la toma rutinaria de peso en cada consulta es "una mala práctica" y algo de lo que "algunas prácticas médicas se están alejando y de la que espero que todas se alejen".</p><p>El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos recomendó por primera vez el cribado de la obesidad en pacientes en 2012, diciendo que aquellos con un índice de masa corporal igual o superior a 30 deberían ser tratados con "intervenciones conductuales intensivas compuestas de varios elementos".</p><p>El grupo de trabajo, que se enorgullece de elaborar directrices basadas en pruebas, reconoció en su momento que no había muchas pruebas que demostraran que las intervenciones tuvieran un impacto en la salud a largo plazo. No obstante, el cribado se ha consagrado en la práctica médica.</p><p>Siempre ha habido médicos que se han adherido al planteamiento de "salud a cualquier talla". Pero recientemente, varios grandes consultorios han eliminado la toma rutinaria del peso en todas las consultas para los pacientes adultos y las mujeres que no están embarazadas.</p><p>One Medical, que tiene más de 200 consultorios en todo el país, es uno de los grupos que ha dejado de pesar a sus pacientes. Su aplicación se ha desarrollado incluso de forma que las personas puedan ocultar su peso si no quieren verlo, Explicó Bhuyan (Malchuk también trabaja para el grupo).</p><p>Según Bhuyan, los cambios recientes en One Medical están motivados en parte por un creciente número de investigaciones que indican que la toma rutinaria del peso avergüenza a muchos pacientes, lo que aumenta la probabilidad de que eviten regresar al consultorio en el futuro.</p><p>Uno de los primeros estudios de este tipo, realizado en 2006, encuestó a cerca de 500 mujeres blancas y afroamericanas para averiguar qué les impedía someterse a las pruebas de detección de los cánceres ginecológicos.</p><p>Las mujeres obesas fueron las que más retrasaron las revisiones, en comparación con las que tenían sobrepeso, a pesar del mayor riesgo de cáncer asociado a la obesidad. Según el estudio, publicado en la revista International Journal of Obesity, el porcentaje que evitaba la atención aumentaba al mismo ritmo que aumentaba el peso corporal.</p><p>Las mujeres que evitaron la atención médica manifestaron que les daba vergüenza subirse a una báscula por las actitudes negativas de los profesionales de la salud y por la probabilidad de recibir consejos no solicitados sobre cómo perder peso.</p><p>Un estudio más reciente de 384 mujeres, publicado el año pasado en la revista Annals of Family Medicine, descubrió que casi una tercera parte de las participantes afirmó que se habían negado a que las pesara un médico o un asistente debido al impacto negativo en sus emociones, autoestima o salud mental.</p><p>"La gente evita la atención médica para evitar la báscula, por muchas razones", aseguró Ginny Ramseyer Winter, autora de ese estudio y profesora asociada de la Universidad de Minnesota.</p><p>"No quieren ver el número. Y a veces se pierden de una atención preventiva que puede salvarles la vida, tan solo porque no quieren que se les pese", concluyó.</p><p>Xanthia Walker empezó a ir al médico con más regularidad cuando encontró un médico que rechazaba el modelo de medicina "centrado en el peso". (Ash Ponders/The New York Times)</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4AQLV3U7VVBFDJTOBTON3WDUBI.jpg?auth=d97434e0a6051d53eecebbeee0aa495ca5158de791e3b95dd25820a73fcb41d0&amp;smart=true&amp;width=3000&amp;height=2000" type="image/jpeg" height="2000" width="3000"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ASH PONDERS</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La generación X y los mileniales de EE.UU. tienen más riesgo de 17 tipos de cáncer]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2024/07/31/la-generacion-x-y-los-mileniales-de-eeuu-tienen-mas-riesgo-de-17-tipos-de-cancer/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2024/07/31/la-generacion-x-y-los-mileniales-de-eeuu-tienen-mas-riesgo-de-17-tipos-de-cancer/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 31 Jul 2024 22:47:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ECWHGEWRP5DUHKZLI2KBM2Y75U.jpg?auth=83a438ecc65ad8877b9e2cd2c1885b9efbd75657bae68f4b132249e72f823cfb&smart=true&width=5376&height=3584" alt="" height="3584" width="5376"/><p><p>Redacci&#243;n Ciencia, 1 ago (EFE).- Las personas que forman la generaci&#243;n X y los mileniales en Estados Unidos tienen m&#225;s riesgo de desarrollar 17 tipos de c&#225;ncer, entre ellos de mam&#225;, p&#225;ncreas y g&#225;strico, en comparaci&#243;n con los grupos de mayor edad, sugiere un estudio que publica The Lancet Public Health.</p></p><p><p>La investigaci&#243;n encabezada por la Sociedad Americana del C&#225;ncer (ACS) indica que las tendencias de mortalidad tambi&#233;n aumentaron junto con la incidencia de los c&#225;nceres de h&#237;gado (solo en mujeres), cuerpo uterino, ves&#237;cula biliar, test&#237;culos y colorrectal.</p></p><p><p>Estos resultados se suman “a las pruebas cada vez m&#225;s numerosas del aumento del riesgo de c&#225;ncer en las generaciones posteriores al &#39;baby boom&#39;”, destac&#243; la autora principal del estudio, Hyuna Sung, de la ACS.</p></p><p><p>Adem&#225;s, ampl&#237;an los hallazgos anteriores sobre el c&#225;ncer colorrectal de aparici&#243;n precoz y algunos asociados a la obesidad para abarcar una gama m&#225;s amplia de tipos de c&#225;ncer.</p></p><p><p>El an&#225;lisis incluy&#243; datos de incidencia de 23,6 millones de pacientes diagnosticados de 34 tipos de c&#225;ncer y cifras de mortalidad de 7,3 millones de personas por 25 tipos de c&#225;ncer. Los participantes ten&#237;an entre 25 y 84 a&#241;os y la informaci&#243;n se recogi&#243; entre enero de 2000 y diciembre de 2019.</p></p><p><p>Los grupos de personas clasificadas por su a&#241;o de nacimiento (cohortes de nacimiento) comparten entornos sociales, econ&#243;micos, pol&#237;ticos y clim&#225;ticos &#250;nicos, que afectan a su exposici&#243;n a factores de riesgo de c&#225;ncer durante sus a&#241;os cruciales de desarrollo. </p></p><p><p>Los investigadores identificaron tendencias de c&#225;ncer asociadas a los a&#241;os de nacimiento, pero a&#250;n no tienen “una explicaci&#243;n clara de por qu&#233; aumentan estas tasas”, agreg&#243; Sung.</p></p><p><p>La generaci&#243;n X comprende a los nacidos entre 1965 y 1981, mientras se considera milenial al periodo de 1982 a 1994.</p></p><p><p>Para comparar las tasas de c&#225;ncer entre generaciones, calcularon las de incidencia y mortalidad espec&#237;ficas de cada cohorte, ajustadas por el efecto de la edad y del periodo, por a&#241;os de nacimiento, separadas por intervalos de cinco a&#241;os, desde 1920 hasta 1990.</p></p><p><p>Los resultados se&#241;alan, entre otras cosas, que la tasa de incidencia fue aproximadamente de dos a tres veces mayor en la cohorte de nacimiento de 1990 que en la de 1955 para los c&#225;nceres de p&#225;ncreas, ri&#241;&#243;n e intestino delgado, en hombres y mujeres; y para el c&#225;ncer de h&#237;gado en mujeres.</p></p><p><p>Entre los distintos tipos de c&#225;ncer, la tasa de incidencia en la cohorte de nacimiento de 1990 oscil&#243; entre el 12 % para el c&#225;ncer de ovario y el 169 % para el &#250;tero superior a la tasa de la cohorte de nacimiento con la tasa de incidencia m&#225;s baja. </p></p><p><p>Las tasas de mortalidad aumentaron en las cohortes de nacimiento sucesivamente m&#225;s j&#243;venes junto con las tasas de incidencia de c&#225;ncer de h&#237;gado (solo mujeres), &#250;tero, ves&#237;cula biliar, test&#237;culos y colorrectal.</p></p><p><p>El aumento de las tasas de c&#225;ncer entre este grupo de personas m&#225;s j&#243;venes indica cambios generacionales en el riesgo de c&#225;ncer y suele servir como indicador precoz de la futura carga de c&#225;ncer en el pa&#237;s. </p></p><p><p>Sin intervenciones eficaces a nivel poblacional y dado que el riesgo elevado en las generaciones m&#225;s j&#243;venes se traslada a medida que las personas envejecen, “podr&#237;a producirse un aumento general de la carga de c&#225;ncer en el futuro, deteniendo o revirtiendo d&#233;cadas de progreso contra la enfermedad”, destac&#243; la tambi&#233;n firmante Ahmedin Jemal.</p></p><p><p>Los datos ponen de relieve, agreg&#243; el experto, “la necesidad cr&#237;tica de identificar y abordar los factores de riesgo subyacentes en las poblaciones Gen X y Milenial para informar las estrategias de prevenci&#243;n”.</p></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ECWHGEWRP5DUHKZLI2KBM2Y75U.jpg?auth=83a438ecc65ad8877b9e2cd2c1885b9efbd75657bae68f4b132249e72f823cfb&amp;smart=true&amp;width=5376&amp;height=3584" type="image/jpeg" height="3584" width="5376"/></item><item><title><![CDATA[A pesar de un revés, el primer paciente con implante cerebral de Neuralink se mantiene optimista]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/05/23/a-pesar-de-un-reves-el-primer-paciente-con-implante-cerebral-de-neuralink-se-mantiene-optimista/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/05/23/a-pesar-de-un-reves-el-primer-paciente-con-implante-cerebral-de-neuralink-se-mantiene-optimista/</guid><dc:creator><![CDATA[Christina Jewett]]></dc:creator><description><![CDATA[The New York Times: Edición Español]]></description><pubDate>Thu, 23 May 2024 20:15:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GNER5R65VJFWZKKTD6NIMD2TXE.jpg?auth=0454bebe521efec6a0d58749f2303144c415e71194846163a67817fbece1e959&smart=true&width=3600&height=2400" alt="" height="2400" width="3600"/><p>(Circuits)</p><p>Hace apenas cuatro meses, a Noland Arbaugh le extirparon un círculo de hueso del cráneo y le introdujeron en el cerebro unos sensores en forma de tentáculos del grosor de un cabello. Encima se le colocó una computadora del tamaño de un pequeño montón de monedas de 25 centavos y se selló el orificio.</p><p>Arbaugh, quien está paralizado del cuello para abajo, es el primer paciente que participa en el ensayo clínico de humanos que prueban el dispositivo de Neuralink de Elon Musk y sus primeros progresos fueron recibidos con entusiasmo.</p><p>Arbaugh, de 30 años, colaboró con ingenieros para entrenar programas de computadora que tradujeran la activación de neuronas de su cerebro en el acto de mover un cursor arriba, abajo y alrededor. Su dominio del cursor pronto fue tan ágil que pudo retar a su padrastro en Mario Kart y jugar hasta altas horas de la noche un videojuego de construcción de imperios.</p><p>Sin embargo, con el paso de las semanas, alrededor del 85 por ciento de los zarcillos del dispositivo se le salieron del cerebro. El personal de Neuralink tuvo que remodelar el sistema para permitirle recuperar el control del cursor. Aunque tuvo que aprender un nuevo método para hacer clic, Arbaugh todavía puede lograr que el cursor patine por la pantalla.</p><p>Arbaugh comentó que Neuralink le aconsejó que no se sometiera a una cirugía para remplazar los hilos y agregó que la situación se había estabilizado.</p><p>El revés se hizo público a principios de este mes. Y, aunque en un inicio la disminución de la actividad fue difícil y decepcionante, Arbaugh señaló que había valido la pena que Neuralink avanzara en un campo médico-tecnológico que tiene como objetivo ayudar a las personas a recuperar el habla, la vista o el movimiento.</p><p>"Solo quiero que todo el mundo me acompañe en este viaje", afirmó. "Quiero mostrarle a todo el mundo lo increíble que es esto. Y ha sido muy gratificante. Así que estoy muy emocionado por seguir adelante".</p><p>Arbaugh, originario de una pequeña ciudad desértica de Arizona, se ha convertido en un vocero entusiasta de Neuralink, una de las cinco empresas que echan mano de décadas de investigación académica para diseñar un dispositivo que les ayude a recuperar las funciones a personas con discapacidades o enfermedades degenerativas.</p><p>Aunque los productos que promueve Musk se han centrado en ambiciones de ciencia ficción como la telepatía para los consumidores de alta tecnología, la experiencia de Arbaugh muestra el potencial de progreso en un ámbito médico en el que las autoridades federales permitirán una investigación tan arriesgada.</p><p>Neuralink anunció esta semana en las noticias que había recibido permiso de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) para seguir probando los implantes en más pacientes. La empresa no ha ofrecido muchos detalles sobre el fallo inesperado y no respondió a las peticiones para ofrecer comentarios.</p><p>Arbaugh quedó paralizado en un accidente de natación en las exuberantes colinas del noreste de Pensilvania, donde trabajó después de la universidad como monitor de campamento. Estaba en un lago con un grupo de amigos, pero se lanzó donde el agua llegaba a la cintura y se hundió hasta el fondo.</p><p>"Estaba boca abajo en el agua y pensé: 'Bueno, no puedo moverme. ¿Qué puedo hacer? Supongo que nada'", comentó Arbaugh. "Así que bebí un buen trago y me desmayé".</p><p>Arbaugh quedó paralizado desde la cuarta vértebra del cuello para abajo.</p><p>El año pasado, un amigo, Greg Bain, le contó de Neuralink y le insistió que se presentara al primer ensayo de la empresa en humanos.</p><p>Arbaugh mencionó que Musk no era tan de su agrado, pero que sentía que impulsaba el progreso y que "las cosas que tocaba se convertían en oro".</p><p>Después de que le colocaron el implante a finales de enero, empezó a trabajar largas jornadas con miembros del personal de Neuralink para vincular los patrones neuronales captados en su cerebro con las acciones que quería realizar. El trabajo le resultó tedioso y repetitivo, pero gratificante.</p><p>Una vez que completó el entrenamiento, los ingenieros le dieron el control del cursor en una computadora. "Pensé: 'Cuando me quiten estas ataduras, voy a volar'", recordó Arbaugh.</p><p>En su primer día de vuelo en solitario, Arbaugh batió un récord mundial de 2017 en el campo relacionado con la velocidad y la precisión en el control del cursor. "Fue muy, pero muy increíble", opinó Arbaugh.</p><p>Las largas jornadas de entrenamiento de modelos informáticos con el personal de Neuralink a su lado ahora se han reducido a trabajo a distancia en bloques de cuatro horas, explicó Arbaugh. El equipo sigue trabajando en tareas como deletrear palabras, mientras él se imagina haciendo letras en lenguaje de señas o escribiendo en una pizarra.</p><p>Sin embargo, el dispositivo de Neuralink seguía perdiendo su conexión, los zarcillos se deslizaban poco a poco fuera de su tejido cerebral y en teoría se quedaban en el fluido que lo rodeaba.</p><p>Cuando tan solo quedaba un 15 por ciento de los hilos en su lugar, Arbaugh perdió por completo el control del cursor. Los ingenieros recalibraron los programas de computadora para que realizaran la mayoría de las tareas que Arbaugh había podido hacer antes. Debido a que ya no puede lograr que el sistema haga clic en el ratón, utiliza una nueva herramienta que le permite hacer clic situando un cursor sobre el elemento que desea seleccionar.</p><p>El implante defectuoso enfatiza las preocupaciones de algunos expertos en el campo de la interfaz entre cerebro y computadora. Se supone que el pequeño dispositivo redondo implantado en el cráneo mantiene en su lugar los zarcillos delgados de electrodos. No obstante, como un dedo en un pastel que tiembla, los hilos pueden salirse.</p><p>Arbaugh afirmó que su cerebro se movió más de lo que esperaban los ingenieros y han corregido el plan quirúrgico para implantar los hilos a mayor profundidad en el cerebro del siguiente paciente.</p><p>Neuralink está examinando las solicitudes de otras personas interesadas en participar en los ensayos. Sus gastos, como los viajes, corren a cargo de la empresa, según Neuralink.</p><p>Este primer experimento de Neuralink también enfatiza cuán complicada es la mecánica de la conexión entre el cerebro y un dispositivo.</p><p>Cristin Welle, neurofisióloga de la Universidad de Colorado que puso en marcha el programa de interfaces neuronales de la FDA, la cual aprueba dispositivos médicos como los implantes, mencionó que el primer caso de Neuralink sugería que la empresa todavía enfrentaba obstáculos para desarrollar un dispositivo duradero.</p><p>Si los hilos se implantaran a mayor profundidad, aún podrían soltarse y dejar fibras que rozarían la superficie del cerebro, lo cual es posible que aumentaría la cantidad de cicatrices --y la pérdida de señal-- en la zona, señaló Welle.</p><p>"Es difícil saber si eso funcionaría", comentó Welle. "Tal vez es un caso en el que un dispositivo totalmente flexible no es una solución a largo plazo".</p><p>Arbaugh afirmó que su equipo había esperado que su cerebro formara tejido blando alrededor de los hilos en la base del cerebro, un proceso que creían que ayudaría a mantenerlos en su lugar. Arbaugh mencionó que tendrá la opción de abandonar el estudio después de un año, pero esperaba seguir trabajando más tiempo con la empresa. Según Neuralink, el estudio inicial durará unos seis años.</p><p>Otras empresas comerciales destacadas han adoptado enfoques diferentes.</p><p>Synchron, una firma con sede en Nueva York, ha evitado el delicado tejido cerebral atravesando un vaso para implantar un diminuto tubo metálico cerca de la corteza motora del cerebro. Sin embargo, el dispositivo no capta tanta actividad neuronal sutil como otros que penetran el tejido cerebral, según investigadores del campo. Registra señales más fuertes, por así decirlo, como la intención de seleccionar una opción de un menú en pantalla. La empresa está realizando ensayos en humanos.</p><p>Precision Neuroscience, con sede en Nueva York, ha implantado una tira flexible equipada con sensores en la superficie del cerebro de las personas y está revisando los datos que está recogiendo de los pacientes con la tira colocada de manera temporal, afirmó Michael Mager, director ejecutivo de la empresa.</p><p>Los investigadores han estudiado los dispositivos cerebro-computadora desde hace décadas. El estándar había sido una rejilla de 96 clavijas, llamada matriz de Utah, la cual se apoya en la parte superior del cerebro y capta la actividad hasta 1,5 milímetros por debajo de la superficie. Suele conectarse mediante un cable en el cráneo que va a una pequeña caja montada en la cabeza durante los ensayos continuados en humanos. No obstante, el orificio del cráneo por el que pasa el cable es propenso a infectarse, por eso Blackrock Neurotech en Salt Lake City está trabajando en una mejora totalmente implantable.</p><p>Paradromics, empresa que también utiliza un dispositivo con una rejilla basada en la matriz de Utah, está probando su dispositivo implantable en ovejas y espera probarlo en humanos más o menos dentro de un año, según Matt Angle, director ejecutivo de la empresa.</p><p>La FDA está regulando de cerca todo el trabajo sopesando los riesgos y los beneficios de los procedimientos y se espera que primero tome en cuenta el uso de estos dispositivos en personas con discapacidades o enfermedades degenerativas graves. (La agencia no quiso realizar comentarios específicos sobre Neuralink, pero señaló que le exige informes rutinarios sobre los acontecimientos esperados e inesperados en este tipo de ensayos).</p><p>Más allá de eso, los investigadores están divididos en torno a la posibilidad de que personas sin discapacidad que podrían querer un implante para comunicarse sin hablar o para descargar un idioma, como ha reflexionado Musk, los utilicen de forma generalizada. Algunos investigadores pronostican que la disponibilidad para los consumidores en general será dentro de décadas. Otros arguyen que nunca estarán autorizados para actividades como navegar por internet en la ducha, debido al riesgo de padecer infección por haberse sometido a repetidas cirugías cerebrales durante su vida.</p><p>Arbaugh espera que la tecnología se utilice primero para recuperar las funciones de quienes las han perdido.</p><p>"Y luego puede permitir que las personas mejoren sus capacidades", comentó, y agregó: "Siempre que no renunciemos a nuestra humanidad a lo largo del camino".</p><p>Noland Arbaugh, el primer paciente que participa en el ensayo clínico con humanos para probar el dispositivo de Neuralink --una empresa propiedad de Elon Musk--, quien está paralizado desde la cuarta vértebra del cuello para abajo a causa de un accidente, juega Snake con la ayuda del implante de Neuralink en su casa en Yuma, Arizona, el 21 de mayo de 2024. (Rebecca Noble/The New York Times)</p><p>Noland Arbaugh, el primer paciente que participa en el ensayo clínico con humanos para probar el dispositivo de Neuralink --una empresa propiedad de Elon Musk--, quien está paralizado desde la cuarta vértebra del cuello para abajo a causa de un accidente, en su casa de Yuma, Arizona, el 21 de mayo de 2024. (Rebecca Noble/The New York Times)</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GNER5R65VJFWZKKTD6NIMD2TXE.jpg?auth=0454bebe521efec6a0d58749f2303144c415e71194846163a67817fbece1e959&amp;smart=true&amp;width=3600&amp;height=2400" type="image/jpeg" height="2400" width="3600"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">REBECCA NOBLE</media:credit></media:content></item></channel></rss>