<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/open/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 15 Sep 2026 10:00:22 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Cuándo revelar información personal en el trabajo (y cuándo no hacerlo)]]></title><link>https://www.infobae.com/harvard-business-review/2026/02/26/cuando-revelar-informacion-personal-en-el-trabajo-y-cuando-no-hacerlo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/harvard-business-review/2026/02/26/cuando-revelar-informacion-personal-en-el-trabajo-y-cuando-no-hacerlo/</guid><dc:creator><![CDATA[Leslie K. John]]></dc:creator><description><![CDATA[Harvard Business Review Wake-Up Call Spanish]]></description><pubDate>Thu, 26 Feb 2026 22:30:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WZWELMVKLVH5HHE3AAKTIYFECU.jpg?auth=4286f5d726f5ab5a2535c5a94a60cc451f161f1f3cb2a4ecd719674619c135b8&smart=true&width=4480&height=6720" alt="" height="6720" width="4480"/><p>Cada día, los líderes se enfrentan a un intercambio aparentemente simple: ¿Cuánto debería revelar sobre mí?</p><p>Llevo casi dos décadas estudiando las decisiones sobre la divulgación de información, es decir, las elecciones que hacen las personas sobre si revelar, ocultar o suavizar verdades incómodas. En todos los entornos y situaciones, el patrón más constante que he observado es que los líderes comparten menos de lo que deberían. Por defecto, optan por el silencio, incluso cuando la transparencia les beneficiaría a ellos, a sus relaciones y a sus organizaciones.</p><p>Un factor que complica las cosas para los líderes que están pensando en revelar información personal es que la línea entre "demasiada información" y "muy poca información" no es fija; cambia constantemente según el contexto. Entonces, ¿cómo decidir qué tanto compartir cuando el contexto cambia constantemente?</p><p>He adaptado una herramienta simple pero poderosa de la ciencia de la toma de decisiones: la matriz de balance decisional para ayudar en esta elección. Imagine una cuadrícula de cuatro cuadrantes que le permita mapear no solo las ventajas y desventajas de revelar algo, sino también las de no revelarlo. La mayoría de nosotros puede enumerar fácilmente los primeros tres recuadros (beneficios de revelar, riesgos de revelar y beneficios de ocultar). El cuarto recuadro (costos de ocultar) suele quedar en blanco. Ahí es donde se esconde el sesgo de omisión, y donde esta herramienta demuestra su valor.</p><p>Supongamos que utiliza la matriz y decide revelar algo. ¿Cuál es la mejor manera de hacerlo? El resultado depende ahora de cómo lo exprese, es decir, de cómo lo enmarque y exprese lo que comparta.</p><p>-- SEA SINCERO. La entrega importa. Incluso cuando el contenido es idéntico, el lenguaje que utilice (en particular, las palabras de conexión) puede hacer que la apertura suene más franca sin necesidad de revelar más. Una investigación de Celia Moore y sus colegas muestra que quienes se perciben como auténticamente sinceros no solo revelan más, sino que suenan diferente. Su manera de hablar incluye más de esas pequeñas palabras de conexión que hacen que el lenguaje se sienta fluido y espontáneo: qué, entonces, desde, simplemente.</p><p>-- ACOMPAÑE LA VULNERABILIDAD CON UNA VÍA DE ACCIÓN. Cuando comparta una debilidad, no se detenga ahí: muestre qué está haciendo al respecto. Por ejemplo: "El trimestre pasado asumí demasiados compromisos, así que en este ciclo incorporé más tiempo de margen." Este enfoque permite que los demás vean que usted reconoce sus límites y trabaja activamente para mejorar, lo cual genera confianza y credibilidad.</p><p>-- INVITE A LA RETROALIMENTACIÓN DANDO EL PRIMER PASO. Modele la vulnerabilidad. Un líder podría decir a un colaborador: "Tiendo a apresurar las decisiones, así que me gustaría conocer su opinión sobre qué podría pasar si esperáramos una semana más antes de actuar." Dar el primer paso normaliza la franqueza y fomenta la confianza recíproca. En una investigación de campo de Constantinos Coutifaris y Adam Grant, los líderes que compartieron algunas de sus áreas de desarrollo generaron confianza; a su vez, sus equipos respondieron con mayor honestidad. Compartir primero envía la señal de que usted puede manejar la verdad; y esa es, precisamente, la mejor manera que conocemos de obtener retroalimentación genuina de sus empleados y miembros del equipo.</p><p>-- TENGA CUIDADO CON DESAHOGARSE. Cuando hablamos de otras personas, los oyentes asocian inconscientemente los rasgos que describimos con nosotros. Los psicólogos llaman a esto "transferencia espontánea de rasgos". Si usted califica a un colega como arrogante o poco confiable a sus espaldas (¡ouch!), parte de esa impresión termina adhiriéndose a usted. El chisme, entonces, es una vulnerabilidad fuera de lugar, ya que exponer sentimientos negativos ocultos sobre los demás socava silenciosamente la confianza y usted es el que queda mal.</p><p>-- COMPARTA TAMBIÉN SUS IMPRESIONES POSITIVAS. Mostrar su admiración o aprecio genuino por los demás es una forma de sinceridad: permite que las personas vean qué le motiva, qué valora y en quién confía. El elogio se siente bien tanto al dar como al recibir. Eleva a los demás, refuerza lo que funciona y fortalece las relaciones.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WZWELMVKLVH5HHE3AAKTIYFECU.jpg?auth=4286f5d726f5ab5a2535c5a94a60cc451f161f1f3cb2a4ecd719674619c135b8&amp;smart=true&amp;width=4480&amp;height=6720" type="image/jpeg" height="6720" width="4480"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">TONY CENICOLA</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Trump recibe abucheos en el US Open]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/09/08/trump-recibe-abucheos-en-el-us-open/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/09/08/trump-recibe-abucheos-en-el-us-open/</guid><dc:creator><![CDATA[David Waldstein]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Mon, 08 Sep 2025 23:00:40 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5X6SEEH7HFDVTK6GHXVWIOYT2A.jpg?auth=18f27d5c3ee2e9e7a2601ad66211b9fef33cb2243a94c018a07caa2501bfd0f0&smart=true&width=2400&height=3000" alt="" height="3000" width="2400"/><p>Cuando el presidente aparecía en las pantallas del estadio Arthur Ashe, los aficionados soltaban sonoras rondas de abucheos, con algunos vítores mezclados.</p><p>La final masculina de tenis del US Open tuvo un comienzo lento y confuso el domingo, ya que miles de aficionados se vieron obligados a esperar fuera del estadio Arthur Ashe debido al refuerzo de la seguridad con motivo de la visita del presidente Donald Trump.</p><p>El encuentro, entre el italiano Jannik Sinner y el español Carlos Alcaraz, debía empezar a las 2 p. m., hora del este. Al principio se retrasó 30 minutos, luego otros 15, y finalmente empezó a las 2:48 p. m., cuando todavía había cientos de personas esperando para pasar el control de seguridad.</p><p>Trump entró en la zona trasera de la suite de lujo situada en el centro del estadio de Flushing, Queens, hacia las 1:45 p. m. y habló con varias personas mientras los aficionados iban entrando poco a poco. Hubo pocos vítores o abucheos evidentes cuando Trump entró en la zona de asientos principal a las 2:30 p. m. para el himno nacional.</p><p>Pero cuando apareció en las pantallas de video, los aficionados desataron una sonora ronda de abucheos, con algunos vítores mezclados. El presidente solo apareció brevemente en las pantallas mientras se ponía en pie y saludaba. Tras el primer set, volvió a aparecer en las pantallas, y esa vez fue recibido con abucheos más fuertes y sostenidos, así como con algunos vítores.</p><p>Trump estaba en el interior de una suite ubicada en uno de los laterales de la pista central, frente a la silla del árbitro y justo debajo de un cartel que decía "Arthur Ashe Stadium". El estadio de tenis más grande del mundo, con capacidad para más de 23.000 personas, lleva el nombre de Ashe, el primer campeón negro masculino del US Open y defensor de la justicia social.</p><p>Con una seguridad al estilo de la Administración de Seguridad en el Transporte ralentizando el proceso normal de entrada, muchos aficionados pasaron unos 30 minutos haciendo cola para acceder.</p><p>"Hay mucha confusión y caos", dijo Alma Alcantara, asesora financiera de Austin, Texas, quien ha asistido a los 10 últimos torneos del US Open.</p><p>Alcantara dijo que los aficionados habían recibido pequeñas barras de desodorante como regalos promocionales de Dove, pero que luego tuvieron que entregarlas en el control de seguridad.</p><p>"Como que no hubo comunicación", dijo.</p><p>Trump se quedó durante todo el partido y la entrega de trofeos. Autografió algunas gorras para los aficionados y aplaudió de pie a ambos jugadores durante sus discursos antes de abandonar el estadio.</p><p>David Waldstein
 es un reportero del Times que escribe sobre la región de Nueva York, con énfasis en los deportes.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5X6SEEH7HFDVTK6GHXVWIOYT2A.jpg?auth=18f27d5c3ee2e9e7a2601ad66211b9fef33cb2243a94c018a07caa2501bfd0f0&amp;smart=true&amp;width=2400&amp;height=3000" type="image/jpeg" height="3000" width="2400"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ANNA ROSE LAYDEN</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Ella decide quién es lo suficientemente famoso para conseguir entradas gratis para el US Open]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/09/06/ella-decide-quien-es-lo-suficientemente-famoso-para-conseguir-entradas-gratis-para-el-us-open/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/09/06/ella-decide-quien-es-lo-suficientemente-famoso-para-conseguir-entradas-gratis-para-el-us-open/</guid><dc:creator><![CDATA[David Waldstein and Vincent Alban]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Lifestyle]]></description><pubDate>Sat, 06 Sep 2025 12:45:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MUAM4LCAP5CUHPBITIPJWGRCSI.jpg?auth=e98f3d617674cd8a60138cca233c98349ee56080a738bee2388309a644b8c611&smart=true&width=3600&height=2400" alt="" height="2400" width="3600"/><p>La semana pasada, Amanda Wight estaba de pie y preparada fuera de la entrada President's Gate del Centro Nacional de Tenis Billie Jean King de Queens, y seguía la ubicación exacta por GPS de los famosos que estaban por llegar. Sabía cuándo su coche estaba a 10 minutos y cuándo a 5 minutos. Y cuando llegó al recinto, Wight se colocó en posición.</p><p>El vehículo se detuvo, y la actriz Olivia Munn y el comediante John Mulaney salieron del asiento trasero. Wight sonrió, charló brevemente con la pareja y luego los condujo a una alfombra azul donde media decena de fotógrafos tomaban fotos.</p><p>Colocó unas cintas de colores en las muñecas de los famosos antes de conducirlos a través de la entrada exclusiva hasta sus asientos en el estadio.</p><p>Una vez que la pareja se sentó, tuvo que volver corriendo a saludar a otra actriz, Bridget Moynahan. Otro día, se codeó con Sami Khedira, exestrella del fútbol alemán, antes de acompañarlo a través de la línea de prensa, y todo eso mientras sostenía una lista impresa de las demás personas notables que se esperaba que llegaran más tarde.</p><p>"Hay un montón de cosas de las que estar al pendiente", dijo Wight mientras se deslizaba por una hoja de cálculo en su teléfono que destacaba todos los nombres en negrita que se esperaba que vinieran cada día: Timothée Chalamet, Queen Latifah, Shonda Rhimes, Anna Wintour.</p><p>Durante un par de semanas al año, el US Open es uno de los principales destinos de los famosos, donde un flujo constante de estrellas de primera categoría ven a los mejores tenistas del planeta, y a su vez son vistos por millones de personas en televisión.</p><p>En lo que va del año, Stephen Colbert, Spike Lee, Ben Stiller, Thom Browne, Jim Parsons, Lindsay Lohan, HER y el reparto de Abbott Elementary han sido vistos, fotografiados y etiquetados en las redes sociales.</p><p>La mayoría de ellos fueron invitados por Wight, una modesta ejecutiva del deporte que controla el acceso de cientos de famosos que desean una revelación en la alfombra azul y entradas de primera. Si alcanzan el umbral de fama y relevancia establecido por el equipo de Wight, les extiende una invitación, se asegura de que tengan una visita sin problemas y luego se cerciora de que el mundo lo sepa.</p><p>Aunque ahora está en las listas de contactos de algunas de las mayores estrellas del mundo, Wight no procede de un entorno cosmopolita. Es de Southend, Australia, un minúsculo pueblo pesquero en la playa que tiene menos de 300 habitantes. "La ciudad grande que está cerca es Millicent", dijo. (Millicent tiene menos de 5000 habitantes). Pero siempre le gustaron los deportes y se labró una carrera en mercadotecnia deportiva y hostelería.</p><p>Durante los últimos ocho años ha trabajado en la Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA, por su sigla en inglés), donde su cargo actual es el de directora de estrategia internacional, mercadotecnia y gestión de famosos.</p><p>Esto último la hace muy popular.</p><p>"Todos los agentes bajo el sol tienen mi número", dijo. "Podría decirse que el programa de famosos es nuestra mayor herramienta de mercadotecnia".</p><p>Y es un programa, no es solo regalar entradas para asientos que de otro modo costarían miles de dólares. Según Nicole Kankam, directora general de mercadotecnia y entretenimiento de la USTA, el acuerdo consiste en que los famosos tienen acceso gratuito con la condición de que serán fotografiados fuera del estadio, aparecerán en televisión en más de 200 países e, idealmente, harán una publicación sobre su experiencia.</p><p>El US Open aprovecha esta promoción al máximo. Los miembros del personal notifican a los medios de comunicación y a los paparazzi quién va a venir cada día y señalan sus asientos para los equipos de televisión y los fotógrafos dentro del estadio. A veces, un momento inesperado de un famoso captado por la cámara, como Kevin Hart luchando por seguir el ritmo de la acción en la cancha, puede volverse popular con rapidez en las redes sociales, y crear aún más interés y demanda.</p><p>"Eso ayuda mucho al crecimiento de este deporte", dijo Kankam.</p><p>Muchos famosos o sus agentes piden entradas directamente a Wight. Algunos lo hacen a través de patrocinadores, otros envían mensajes directos en las redes sociales y uno o dos incluso han dejado mensajes de voz en las líneas de atención al cliente del torneo. A veces, Wight y su equipo se dan cuenta de que un famoso está en Nueva York y le hacen llegar una invitación.</p><p>En 2021, llevó a Brad Pitt y a Bradley Cooper al palco presidencial --normalmente reservado para los invitados de mayor categoría--, donde se tomaron selfis y saludaron a los aficionados mientras veían la final masculina. Alec Baldwin también acudió, y Rami Malek estaba en la misma fila.</p><p>Wight cuenta con la ayuda de su personal, pero cuando llegan los nombres más importantes, debe estar allí para darles la bienvenida personalmente y acompañarlos a sus suites. Algunos --como Taylor Swift y Travis Kelce el año pasado, y Justin Bieber en 2023-- evitan la alfombra azul y utilizan la entrada de los jugadores, acompañados por un equipo de seguridad. Otros, como Tom Brady en 2023, son invitados por los jugadores, y unos cuantos aparecen por su cuenta, sin anunciarse. Pero Wight tiene un observador y un fotógrafo en el estadio.</p><p>"No hay mucha gente que se me escape", dijo.</p><p>Ante el aumento de la demanda de entradas entre los famosos, la USTA contrató hace tres años a una empresa de comunicación y consultoría --Sunshine Sachs Morgan &amp; Lylis-- para ampliar la difusión y medir los resultados.</p><p>La empresa ayuda a traer a algunas estrellas y también analiza la visita de cada famoso, sobre todo a través de la participación en las redes sociales, para determinar su impacto y atractivo. Esa información se tiene en cuenta cuando los famosos piden volver.</p><p>"Hacen seguimiento de todas las personas que entran al lugar", dijo Wight. "Lo que publican, a quién etiquetan, con quién vienen. Así podemos obtener un valor de lo que el programa representa para nosotros".</p><p>Esto nos lleva a la parte más difícil del trabajo: rechazar a las personas que creen que merecen una invitación por su fama, pero que quizá no tengan la puntuación de calidad requerida.</p><p>"Si tuviera mi propio estadio solo para invitar a famosos, probablemente podría llenarlo", dijo. "Todos quieren entradas para la final masculina, pero puede que no tengan el nivel que realmente queremos en la casa para la final, así que ese es el mayor quebradero de cabeza".</p><p>Luego están las ocasiones en que los famosos cancelan en el último momento, o una gran estrella pide entradas horas antes de un partido importante, o surge otro imprevisto. La semana pasada, Coco Gauff, la estadounidense que ganó el US Open en 2023, quería conocer a Simone Biles.</p><p>En cuanto Wight se enteró, corrió a la suite donde estaba Biles y organizó que se conocieran en el vestíbulo de los jugadores. También se aseguró de que quedara registrado en las redes sociales.</p><p>David Waldstein
 es un reportero del Times que escribe sobre la región de Nueva York, con especial atención a los deportes.</p><p>Vincent Alban
 es fotoperiodista y miembro de la generación 2025-26 de Times Fellowship, un programa para periodistas al comienzo de su carrera.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MUAM4LCAP5CUHPBITIPJWGRCSI.jpg?auth=e98f3d617674cd8a60138cca233c98349ee56080a738bee2388309a644b8c611&amp;smart=true&amp;width=3600&amp;height=2400" type="image/jpeg" height="2400" width="3600"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">VINCENT ALBAN</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Magnate Bill Ackman reclama a Trump una "pausa" antes de lanzar "guerra nuclear económica"]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2025/04/07/magnate-bill-ackman-reclama-a-trump-una-pausa-antes-de-lanzar-guerra-nuclear-economica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2025/04/07/magnate-bill-ackman-reclama-a-trump-una-pausa-antes-de-lanzar-guerra-nuclear-economica/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description></description><pubDate>Mon, 07 Apr 2025 17:16:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPFRHP543BAHPE2QVFPBJK5OF4.jpg?auth=d475f63dbce8ea7e97d1a5d2cfd18f94d804f3a4da0d73fe060015a2b8d37f00&smart=true&width=3656&height=3000" alt="" height="3000" width="3656"/><p>Nueva York, 7 abr (EFE).- El magnate estadounidense Bill Ackman, un gestor de fondos especulativos muy seguido en Wall Street, reclam&#243; al presidente Donald Trump tomarse una &quot;pausa&quot; de 90 d&#237;as antes de lanzar el 9 de abril una &quot;guerra nuclear econ&#243;mica&quot;, en referencia a los aranceles que el pol&#237;tico ha llamado &quot;rec&#237;procos&quot;.</p><p>Ackman, que dirige el fondo Pershing Square y fue uno de los multimillonarios que respaldaron a Trump, le advirti&#243; en X que &quot;al imponer aranceles masivos y desproporcionados a amigos y enemigos&quot;, Washington est&#225; &quot;destruyendo la confianza&quot; en EE.UU. como socio comercial y como mercado en el que invertir capital.</p><p>El magnate llama a &quot;una pausa de 90 d&#237;as&quot; para negociar los aranceles &quot;injustos, adem&#225;s de asim&#233;tricos&quot; y asegura que si &quot;el 9 de abril lanzamos una guerra nuclear econ&#243;mica contra cada pa&#237;s del mundo&quot;, EE.UU. tendr&#225; graves problemas de reputaci&#243;n que tardar&#225;n d&#233;cadas en resolverse y arrastrar&#225;n al consumo y la inversi&#243;n.</p><p>Y va m&#225;s all&#225;, asegurando que Trump &quot;est&#225; perdiendo la confianza de los l&#237;deres empresariales de todo el mundo&quot; y que las consecuencias ser&#225;n muy malas para los &quot;consumidores de bajos ingresos&quot;, entre los que tiene &quot;millones&quot; de votantes, para afirmar finalmente: &quot;Esto no es por lo que votamos&quot;.</p><p>En ese sentido, reitera que el mandatario tiene una &quot;oportunidad este lunes para llamar a una pausa&quot; y arreglar el sistema arancelario, o de lo contrario &quot;nos dirigimos a un invierno econ&#243;mico nuclear autoinducido y deber&#237;amos prepararnos&quot;, expresando su deseo de que &quot;prevalezcan cabezas m&#225;s fr&#237;as&quot;.</p><p>Los comentarios negativos de Ackman, que aument&#243; su fortuna con apuestas bajistas en la pandemia de 2020, se suman a los de otra reputada voz en Wall Street, la del ejecutivo del banco JPMorgan Chase, Jamie Dimon, quien advirti&#243; de una recesi&#243;n a consecuencia de los aranceles e incluso de una &quot;guerra militar&quot;.</p><p>Hasta la mano derecha de Trump, el magnate Elon Musk, parece disentir con su estrategia comercial, pues este fin de semana dijo esperar que Estados Unidos y Europa tengan &quot;aranceles cero&quot; en el futuro, creando efectivamente una zona de libre comercio, y con mayor libertad para el movimiento de trabajadores.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPFRHP543BAHPE2QVFPBJK5OF4.jpg?auth=d475f63dbce8ea7e97d1a5d2cfd18f94d804f3a4da0d73fe060015a2b8d37f00&amp;smart=true&amp;width=3656&amp;height=3000" type="image/jpeg" height="3000" width="3656"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ANDREW GOMBERT</media:credit></media:content></item></channel></rss>