<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/neurociencia/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 23 Oct 2026 19:48:38 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Del hormigueo a las náuseas: el hallazgo que explica cómo el cerebro registra lo que siente el cuerpo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/23/del-hormigueo-a-las-nauseas-el-hallazgo-que-explica-como-el-cerebro-registra-lo-que-siente-el-cuerpo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/23/del-hormigueo-a-las-nauseas-el-hallazgo-que-explica-como-el-cerebro-registra-lo-que-siente-el-cuerpo/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Stanford identificó tres zonas de esta estructura cerebral, asociadas con señales internas del cuerpo. Los detalles de la investigación publicada en Nature]]></description><pubDate>Fri, 23 Oct 2026 15:18:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J4GOGVYFE5HJTJYIOBTV4HAZHA.png?auth=e18783462a455098ccefbe4b5c8d620a47210d19715415dd31bb978413c34a4d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un equipo de la Universidad de Stanford elaboró un mapa sobre la distribución del dolor y otras sensaciones corporales en la ínsula. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo de la <b>Universidad de</b> <b>Stanford</b> elaboró un mapa que muestra cómo la <b>ínsula, una región en lo profundo del </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b></a><b>,</b> distribuye el procesamiento del <b>dolor</b> y otras sensaciones corporales en regiones diferenciadas. El estudio, dirigido por el médico-científico <b>Josef Parvizi</b> y publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-11175-2"><i><b>Nature</b></i></a>, indica que la zona anterior se conecta con la <b>corteza cerebral</b> y puede intervenir en la interpretación de esas señales.</p><p>La investigación no estimuló cerebros de personas sanas. Los científicos trabajaron con <b>87 personas</b> que ya tenían electrodos implantados por razones médicas y realizaron experimentos durante <b>más de una década</b>. Parvizi y sus colegas enviaron corrientes eléctricas a través de los electrodos hacia varios sitios de las ínsulas de los participantes.</p><p>La <b>ínsula </b>se encuentra en una zona profunda del <b>cerebro</b>, lo que había dificultado su estudio detallado. Los trabajos anteriores se habían basado sobre todo en imágenes cerebrales para observar su actividad ante estímulos como el dolor o la presión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7JPP6YNX7VCRHO5L3XCGUKXVEI.png?auth=53ca689139d62d2d9343cb32a5784b6f78f3bf789d8b8957b327a3d25106d245&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores estudiarán los cambios en la arquitectura de la ínsula en personas con síndrome de dolor crónico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6032992/" target="_blank" rel="" title="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6032992/"><b>artículo </b></a>de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, la corteza insular se localiza en la profundidad del surco lateral del cerebro. También conocida como la <i>Isla de Reil </i>debido a su descubrimiento inicial por<b> Johann Christian Reil</b> en 1809, la ínsula es una región de la corteza que no es visible desde la superficie. </p><p>“Un metaanálisis de casi 1800 experimentos de neuroimagen funcional realizado por Kurth y colaboradores sugirió la existencia de cuatro regiones funcionalmente distintas en la ínsula humana: una región sensoriomotora ubicada en la <b>ínsula medio-posterior</b>; una <b>región central</b>-olfatogustativa; una región socioemocional en la ínsula <b>anteroventral</b>; y una región cognitiva <b>anterodorsal</b>”, detalló el artículo. </p><h2>Tres zonas insulares para sensaciones corporales distintas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/55Y4LW5M45GSPBU7LTUYII5DDM.png?auth=9efacd673a3044624dfe05b9970e9ec1b51ce912b573ba11b5486db72fe5cc78&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación analizó datos de 87 personas con electrodos implantados por motivos médicos durante más de una década. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>De acuerdo a los investigadores de la <b>Universidad de</b> <b>Stanford</b>, la estimulación de la <b>parte posterior</b> <b>de la ínsula</b> provocó <b>dolor, calor, hormigueo y entumecimiento </b>en zonas concretas del cuerpo, como brazos o piernas. Este patrón sugiere que esa región participa en el procesamiento de señales procedentes de partes específicas del organismo.</p><p>Las corrientes aplicadas en la <b>parte media</b> <b>de la ínsula</b> generaron sensaciones viscerales, entre ellas <b>náuseas, presión y llenura en el pecho.</b> Los resultados diferenciaron estas percepciones de las respuestas ligadas a zonas externas del cuerpo.</p><p><b>La porción anterior de la ínsula</b> no produjo muchas sensaciones durante la estimulación directa. Sin embargo, las señales eléctricas de las neuronas mostraron que se activaba cuando los participantes realizaban una tarea de <b>detección de saliencia</b>, la capacidad de priorizar ciertos tipos de información frente a otros.</p><h2>La ínsula anterior y la interpretación cerebral del cuerpo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BWCJCRHG2VHSHPIAFQFUSXDJCI.png?auth=0d533bab7ce451f8df994cfd02f8e40bf5fe01235ec2433cbe7e1e24c53268e7&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las corrientes eléctricas aplicadas en la parte media de la ínsula generaron sensaciones viscerales como náuseas y presión en el pecho. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>La sección frontal de la ínsula</b> envió más señales a otras áreas de la misma estructura de las que recibió, según los experimentos. También se comunicó con regiones cerebrales vinculadas con la <b>cognición y la emoción.</b></p><p>Este circuito sugiere que la ínsula no solo procesa dolor, náuseas o presión, sino que podría participar en la forma en que el cerebro interpreta esas experiencias y responde a ellas. Parvizi explicó que la región no se limita a “leer” el cuerpo, sino que influye en la interpretación de cómo debería sentirse.</p><p><b>Lucina Uddin</b>, neurocientífica cognitiva de la Universidad de California en Los Ángeles, calificó el trabajo en <i>Nature </i>como un logro y sostuvo que figura entre las investigaciones más completas sobre la ínsula y la generación de sensaciones corporales.</p><p>Medir cómo se distribuyen el dolor y otras sensaciones en el cuerpo podría ayudar a comprender de qué manera la ínsula modifica la experiencia subjetiva de esos estímulos, afirmó en <i>Nature </i><b>Charalampos Labrakakis</b>, neurocientífico de la Universidad de Ioannina, en Grecia.</p><p>El próximo paso del equipo será examinar cómo cambia la arquitectura de la ínsula en personas con trastornos neuropsiquiátricos, incluido el <b>síndrome de dolor crónico. </b>“Necesitamos usar este conocimiento para entender las condiciones incapacitantes”, dijo Parvizi.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/J4GOGVYFE5HJTJYIOBTV4HAZHA.png?auth=e18783462a455098ccefbe4b5c8d620a47210d19715415dd31bb978413c34a4d&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un equipo de la Universidad de Stanford elaboró un mapa sobre la distribución del dolor y otras sensaciones corporales en la ínsula. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo el pez elefante silencia su propio ruido para encontrar alimento]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/21/como-el-pez-elefante-silencia-su-propio-ruido-para-encontrar-alimento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/21/como-el-pez-elefante-silencia-su-propio-ruido-para-encontrar-alimento/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[Científicos identificaron una red neuronal que anula la interferencia de sus descargas eléctricas y detecta señales débiles bajo el sedimento]]></description><pubDate>Wed, 21 Oct 2026 17:03:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MA3WCUOJG5A3FAJDMNMZL63SVM.png?auth=1fb737bda1f5220f927ca9d55a99d022ac0669417f81d866e1eae34e3b3a0077&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El lóbulo electrosensorial del pez genera una señal contraria denominada imagen negativa para cancelar el impacto de sus propias descargas eléctricas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los investigadores de la <b>Universidad de Columbia</b> describieron <b>el circuito cerebral con el que el </b><a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2026/10/08/salamandras-vs-humanos-por-que-unos-tienen-la-capacidad-de-regenerar-extremidades-y-otros-solo-las-cicatrizan/"><b>pez</b></a><b> nariz de elefante elimina la interferencia de sus propios pulsos eléctricos</b> para localizar <a href="https://www.infobae.com/peru/2026/10/20/descubren-en-el-rio-ucayali-un-pez-casi-blanco-cientificos-registran-un-caso-inedito-de-leucismo-en-la-amazonia-peruana/">presas</a> enterradas en ríos africanos de aguas turbias.</p><p>El análisis combinó registros de peces vivos, un modelo computacional y un mapa de conexiones neuronales, de acuerdo con el estudio publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10690-6"><i>Nature</i></a> y divulgado por <i>Earth.com</i>.</p><p>El animal detecta los débiles campos eléctricos que producen las <b>larvas </b>de insectos bajo el sedimento mediante sensores en su piel. Sin embargo, varias veces por segundo emite una descarga eléctrica propia, cuya respuesta en esos mismos receptores es mucho más intensa que la señal procedente de una presa.</p><p>Cada descarga dura menos de medio milisegundo y puede ocultar la información que el animal necesita. El problema se parece a tratar de escuchar un sonido débil mientras se hace mucho ruido.</p><h2>El órgano que cancela su propio pulso</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P3YGNUGPJJFBDGHQ5MJ275V5YA.png?auth=0e62b45a93a96f55d4b6f75a5b88a5bd7041c5d3242c00d3e696502a6e38b217&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El sistema nervioso del animal actualiza sus predicciones neuronales ante las variaciones de conductividad en el agua de los ríos africanos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La solución se encuentra en el<b> lóbulo electrosensorial</b>, ubicado en la parte posterior del cerebro del pez, que procesa las respuestas eléctricas que detecta su piel. Esa zona recibe información sobre lo que ocurre en el agua y también un aviso de que el animal está por emitir su propia descarga eléctrica.</p><p>El órgano recibe dos avisos: uno le dice que está a punto de emitir una descarga y otro registra esa descarga cuando llega a sus sensores. Con el tiempo, aprende cómo suele ser esa señal propia y prepara una contraria para neutralizarla. Es parecido a usar auriculares que reducen el ruido: detectan un sonido molesto y generan otro que lo compensa.</p><p>Así, la descarga del mismo ejemplar deja de interferir y puede prestar atención a los débiles campos eléctricos producidos por sus presas. Los investigadores llaman <b>“imágenes negativas”</b> a esa señal contraria que el cerebro crea para cancelar la descarga propia.</p><p>El aprendizaje debe actualizarse de forma constante porque la conductividad del agua altera la intensidad y la forma de cada pulso. Por ello, el sistema necesita <b>reajustar su predicción </b>cada vez que varían las condiciones del entorno.</p><p><b>Nathaniel Sawtell</b>, investigador del Instituto Zuckerman de Columbia, explicó que la disposición de las células no resultaba evidente al observar su ubicación. “Los tipos de neuronas rápidas y lentas están entremezclados espacialmente; al visualizarlas todas juntas, vimos lo que parece un enredo”, declaró.</p><h2>Un mapa de miles de conexiones reveló el patrón neuronal</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HAOBYA7RRBEHZIK5F3WWZ7QNBI.png?auth=acbbedea440262d34d11d4e33ec6ac427e57bd30efd82db10373dcc9d0bf1e14&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las células del ganglio medio transmiten información a las neuronas de salida encargadas de enviar la señal depurada hacia el resto del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para reconstruir el circuito, un equipo de la <b>Universidad de Harvard</b>, vinculado al laboratorio Lichtman, dividió una porción del cerebro posterior de un pez de 9,3 centímetros en <b>3.534 secciones</b>. Una vez reunidas, alcanzaban un grosor aproximado al de una hoja de papel.</p><p>Un programa desarrollado por Google Research, entrenado inicialmente con tejido humano, permitió seguir las células a través de esas imágenes. Posteriormente, personas identificaron <b>29.694 sinapsis</b>, es decir, los puntos de contacto donde una neurona transmite información a otra, entre 5.016 células.</p><p>Las neuronas de salida envían al resto del cerebro la señal ya depurada. En tanto, las <b>células MG</b>, llamadas así por “ganglio medio”, permanecen en el lóbulo electrosensorial y transmiten información a esas neuronas de salida.</p><p>Ambos grupos se presentan en dos variantes opuestas: una incrementa su actividad cuando aumenta el campo eléctrico y otra la reduce. El mapa mostró que las conexiones rara vez confunden esas variantes. De las 3.527 sinapsis que iban de células MG a neuronas de salida, solo una incumplió la regla de contacto entre tipos opuestos.</p><h2>La combinación de aprendizaje rápido y lento filtra el ruido</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R2J3VLN3HVDS7O72ZLAATE5HZE.png?auth=98e7f8d458e83626f74136a9247a681c3c97a02ab118a9d1edf0a7d05079a4aa&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El equilibrio entre neuronas de adaptación rápida y lenta protege la percepción sensorial frente al ruido eléctrico ambiental (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Cuando una neurona recibe una señal al mismo tiempo que está activa, la conexión que las une pierde fuerza. En cambio, durante los momentos en que eso no ocurre, ese contacto se recupera y se fortalece poco a poco. Lo importante es que perder fuerza sucede mucho más rápido que recuperarla.</p><p>En las neuronas de salida, ese cambio rápido ocurre unas 8 veces antes que el fortalecimiento. En las células MG, sucede cerca de 60 veces antes. Por eso, cuando el pulso eléctrico del pez <b>cambia de intensidad</b>, algunas neuronas se adaptan rápidamente a ese cambio, mientras que otras tardan más, pero conservan una respuesta más constante.</p><p><b>Salomon Muller</b>, investigador posdoctoral de los laboratorios Abbott y Sawtell de Columbia y autor principal, describió la función de ese equilibrio: “Las células más rápidas pueden aprender con rapidez, pero son más vulnerables al ruido aleatorio e irregular”. Añadió que las células lentas aportan estabilidad para cancelar la interferencia persistente.</p><p>Los científicos también simularon la presencia de otros peces nariz de elefante, que emiten pulsos en momentos imprevisibles. Tras 10 minutos de esa interferencia en el modelo, realizaron registros en animales vivos bajo condiciones equivalentes. En ambos casos, el mecanismo de cancelación se mantuvo.</p><h2>Un mapa cerebral con límites</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PYBBODTNFNBEVCOTKQ337WPAJQ.png?auth=6fc45aa543f89faa99794e96b87039da4e0ed58a3ad14587ca5aef83b3737ac8&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un equipo científico de la Universidad de Harvard y Google Research reconstruyó la red celular tras mapear casi 30.000 sinapsis (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El análisis se basa en el mapa cerebral de un solo individuo y no permite observar directamente la actividad de cada conexión. Además, aún no pudieron observar cómo funciona una de las clases de neuronas presentes cuando el pez está vivo. Tampoco se midió de manera directa la intensidad con la que las células MG se inhiben unas a otras.</p><p>Sawtell señaló que aún no se sabe si otros animales emplean una organización semejante. El lóbulo electrosensorial posee una estructura similar al cerebelo, región cerebral relacionada con la coordinación y la precisión de los movimientos, y ambos tipos de células tienen equivalentes en esa zona.</p><p>“Los sistemas sensoriales evolucionaron para resolver los mismos problemas fundamentales, incluido el problema que estudiamos: distinguir la información sensorial externa de la información generada por el propio comportamiento del animal”, afirmó Sawtell. No obstante, aclaró que los circuitos pueden variar entre especies y sentidos.</p><p>El volumen de imágenes ya fue completado y será publicado de forma abierta, lo que permitirá continuar el análisis sin utilizar otro organismo. Entre las preguntas pendientes figura si una conexión que ya aprendió presenta diferencias visibles frente a otra que aún no lo ha hecho.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MA3WCUOJG5A3FAJDMNMZL63SVM.png?auth=1fb737bda1f5220f927ca9d55a99d022ac0669417f81d866e1eae34e3b3a0077&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El lóbulo electrosensorial del pez genera una señal contraria denominada imagen negativa para cancelar el impacto de sus propias descargas eléctricas (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Investigadores de Harvard identificaron una proteína que protege la memoria y podría retrasar el deterioro cognitivo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/19/investigadores-de-harvard-identificaron-una-proteina-que-protege-la-memoria-y-podria-retrasar-el-deterioro-cognitivo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/19/investigadores-de-harvard-identificaron-una-proteina-que-protege-la-memoria-y-podria-retrasar-el-deterioro-cognitivo/</guid><description><![CDATA[La molécula, hallada en el hipocampo, redujo la inflamación y alteraciones metabólicas en modelos animales. El estudio analiza su posible vínculo con la resiliencia cognitiva en humanos]]></description><pubDate>Mon, 19 Oct 2026 16:38:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HPFBXCEUHFH7LPK3VW4NYDKDOQ.jpg?auth=97f128221759dde122af77932c721e11eb761d8adee95812cefdef3819b099e6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un equipo de Harvard Medical School identificó la proteína PLA2G2F como un factor clave para preservar la memoria en ratones. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un equipo de investigadores de <b>Harvard Medical School</b> identificó <b>una molécula que, en ratones, ayudó a preservar la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/memoria/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/memoria/"><b>memoria</b></a><b> y a limitar alteraciones cerebrales vinculadas con la edad</b>. El trabajo, publicado en <i>Nature Neuroscience</i>, se centró en la proteína PLA2G2F, cuya actividad se asoció con menor inflamación, mejor control de grasas en el cerebro y mayor resistencia al <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/01/13/cinco-senales-de-deterioro-cognitivo-y-como-prevenir-segun-un-neurocientifico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2026/01/13/cinco-senales-de-deterioro-cognitivo-y-como-prevenir-segun-un-neurocientifico/">deterioro cognitivo</a>.</p><p><a href="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02465-z">Los resultados</a> no constituyen una terapia ni prueban que el mecanismo produzca el mismo efecto en seres humanos. Sin embargo, aportan datos sobre procesos biológicos que podrían explicar <b>por qué algunas personas conservan sus capacidades cognitivas </b>durante más tiempo pese al envejecimiento o a cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer.</p><h2>PLA2G2F como respuesta protectora en el hipocampo</h2><p>La investigación fue dirigida por <b>Cinzia Vicidomini</b>, investigadora del Hospital General de Massachusetts Brigham, junto con <b>Amar Sahay</b>, de Harvard y el Instituto Broad. Los científicos estudiaron el hipocampo, una zona cerebral decisiva para la formación de recuerdos y el aprendizaje.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZQ3UPVQFR5C5HCLIQH6EEQ5EPA.png?auth=84e43efede56ad1f49f84e0d0c98f0ebf6a426f4338eb686ac4434f7c68b262b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La presencia de la molécula se asoció con una mayor resiliencia cognitiva en adultos mayores con signos biológicos de Alzheimer. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Allí buscaron genes que se activaran cuando comenzaba la pérdida de sinapsis, los puntos de contacto mediante los que las neuronas se comunican. Ese proceso es uno de los rasgos que acompañan al <b>deterioro cognitivo asociado con la edad.</b></p><p>El análisis llevó al gen Pla2g2f, encargado de producir una fosfolipasa secretada llamada <b>PLA2G2F</b>. Hasta ahora, su papel en el cerebro no estaba definido. El equipo detectó que su presencia aumentaba en el hipocampo de ratones envejecidos y en contextos de inflamación cerebral.</p><p>Además, los autores encontraron una <b>asociación entre la actividad de esta molécula y la resiliencia cognitiva</b> en muestras humanas. En particular, apareció vinculada con adultos mayores que tenían signos cerebrales compatibles con patología de Alzheimer, pero que mantenían un buen desempeño cognitivo.</p><h2>Reducir la molécula agravó los signos de envejecimiento cerebral en ratones</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZLJ2WX2IY5AYTCPNJBPG7C6HZA.png?auth=7de26fbee7c6d8409bc5483d4fa1cf77f884b1eea904e1b2743850734b03eb93&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El aumento de los niveles de PLA2G2F en animales de mediana edad protegió los circuitos cerebrales del envejecimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para comprobar su función, los investigadores modificaron los niveles de Pla2g2f en el cerebro de animales envejecidos mediante herramientas genéticas y virales. Al disminuir la actividad del gen, los ratones registraron peores resultados en evaluaciones de memoria dependiente del hipocampo.</p><p>El cambio no se limitó a la conducta. También se observó <b>una mayor pérdida de sinapsis, inflamación cerebral y acumulación de gotas lipídicas</b>. Los animales mostraron alteraciones en la producción y maduración de nuevas neuronas, así como un desequilibrio en el metabolismo de las grasas.</p><p>El estudio documentó, además, una<b> mayor activación de la microglía y de los astrocitos</b>. Ambas son células que cumplen tareas esenciales en el sistema nervioso: la primera participa en la respuesta inmunitaria y en la eliminación de residuos; la segunda contribuye al soporte y funcionamiento de las neuronas.</p><p>Estos resultados sugieren que <b>PLA2G2F forma parte de una respuesta compensatoria del cerebro frente a los daños acumulados con el paso de los años.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W2TLYDUAANG37MPAPE6KAYREWQ.png?auth=03917ea46af4efea656f8bd7607097e716ae3416d769515dbe486c8474149812&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El déficit de la proteína provocó una mayor activación de la microglía y de los astrocitos en el sistema nervioso. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El resultado opuesto se produjo cuando los científicos elevaron los niveles de la molécula. En los ratones, esa intervención limitó varios de los cambios asociados con el envejecimiento y protegió la memoria.</p><p>El efecto fue especialmente relevante en animales de mediana edad, antes de que el deterioro cognitivo fuera pronunciado. Según los autores, <b>elevar PLA2G2F de forma temprana modificó la trayectoria de la pérdida de memoria ligada a la edad</b>.</p><p>La investigación no plantea que la proteína detenga el envejecimiento ni que revierta el daño cerebral ya establecido. La hipótesis es más acotada: <b>reforzar este mecanismo podría ayudar a que el cerebro soporte mejor algunos procesos que favorecen el deterioro cognitivo.</b></p><p>“Los hallazgos sugieren que aumentar la actividad de PLA2G2F durante el envejecimiento podría ayudar a mantener la resiliencia cognitiva”, indicaron los investigadores en la explicación difundida por el hospital.</p><h2>La microglía y las grasas acumuladas como parte central del mecanismo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3SKTWF5XNNG4DGXJ7WQAH2GG44.png?auth=fce483e06684c8c68f6a8e5712006119ec52a151530dbc8ab580e45e81f3ab0c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La reducción del gen Pla2g2f en pruebas de laboratorio empeoró el desempeño en evaluaciones de memoria dependientes del hipocampo. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una de las claves del trabajo está en la microglía, <b>las células inmunitarias residentes del cerebro</b>. Durante el envejecimiento, estas células pueden acumular gotas lipídicas y ésteres de colesterol. Cuando eso ocurre, su capacidad para eliminar desechos, cuidar las sinapsis y asistir a las neuronas puede deteriorarse.</p><p>Los experimentos mostraron que PLA2G2F interviene en la regulación de esos lípidos. Su actividad redujo la carga de gotas de grasa en modelos de microglía obtenida a partir de células madre pluripotentes inducidas humanas.</p><p>Los autores también evaluaron una versión de la proteína con una modificación en su sitio catalítico, la zona que permite su actividad enzimática. Esa alteración impidió la movilización de las gotas lipídicas y se asoció con más gliosis reactiva e inflamación de la microglía.</p><p>Así, el trabajo sitúa a la <b>homeostasis lipídica</b> —el control del equilibrio de grasas en las células— como una posible pieza en la protección de los circuitos cerebrales que participan en la memoria.</p><h2>El hallazgo como orientación para estudios sobre Alzheimer, sin ser aún un tratamiento</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/57G2CGXHGJFHZDSIS7TBGXAN74.jpg?auth=a1de9a582afdc1c824779c2f5c7aa2e825f3ce0a1a9c0f13e49e61fba80cff16&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los investigadores evaluarán métodos seguros para activar esta molécula antes de considerar futuros ensayos clínicos en seres humanos. (RENSSELAER POLYTECHNIC INSTITUTE)" height="1080" width="1920"/><p><b>El envejecimiento es el principal factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer. </b>Por esa razón, entender por qué algunos cerebros resisten mejor la inflamación, la pérdida de conexiones neuronales y los trastornos metabólicos puede ser útil para el desarrollo de estrategias preventivas.</p><p>No obstante, el estudio tiene límites claros. La mayor parte de los experimentos se realizó en ratones, y <b>todavía no se sabe si aumentar la actividad de PLA2G2F en el cerebro humano sería seguro, posible o eficaz</b>. Tampoco se ha demostrado que esta vía prevenga el Alzheimer o el deterioro cognitivo leve.</p><p>Los investigadores señalaron que el próximo paso consiste en determinar cómo elevar la actividad de la molécula sin provocar efectos no deseados. Esa etapa requerirá estudios adicionales antes de considerar ensayos clínicos en pacientes.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HPFBXCEUHFH7LPK3VW4NYDKDOQ.jpg?auth=97f128221759dde122af77932c721e11eb761d8adee95812cefdef3819b099e6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La detección temprana mejora las probabilidades de recuperación tras un ACV (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Las pupilas revelan que hablar en silencio y en voz alta activan el cerebro de forma diferente]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/10/17/las-pupilas-revelan-que-hablar-en-silencio-y-en-voz-alta-activan-el-cerebro-de-forma-diferente/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/10/17/las-pupilas-revelan-que-hablar-en-silencio-y-en-voz-alta-activan-el-cerebro-de-forma-diferente/</guid><dc:creator><![CDATA[Celeste Sawczuk]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo de investigadores japoneses analizó los cambios en el diámetro ocular de adultos jóvenes durante tareas de conteo y descubrió que el pensamiento verbal requiere un menor nivel de excitación neuronal que la expresión oral]]></description><pubDate>Sat, 17 Oct 2026 12:18:03 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TBNQG6A2DVD2RO3UYGL6JJZ6YY.png?auth=e273fe2c0476833f29f20179361528ca1faa25e73523c60ad233eded1d473c06&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores midieron el diámetro pupilar de adultos jóvenes sometidos a tres tipos distintos de conteo mental y verbal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Las <b>pupilas</b> de adultos jóvenes reaccionaron de manera opuesta cuando <b>contaban en voz alta</b> frente a cuando lo hacían en <b>silencio</b>, según <a href="https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S2589004226032062" target="_blank" rel="">un estudio</a> publicado en la revista <i>iScience</i> que desafía la idea de que el habla interna es simplemente una versión muda del lenguaje oral. </p><p>La investigación, liderada por científicos de la <b>Universidad de Tsukuba</b> y la <b>Universidad de Ritsumeikan</b>, en <b>Japón</b>, midió los cambios en el diámetro pupilar como indicador de<a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"> la <b>activación cerebral</b> </a>y encontró que ambas<a href="https://www.infobae.com/tag/lenguaje/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/lenguaje/"> formas de lenguaje</a> operan en niveles de excitación distintos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PO5RK7EHJJAJXHSFMVX556NJBA.png?auth=d166d7199db46fe73c28c9f01565711c8c62c3f1b4472113c10a64956ece4755&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio científico reveló que el habla interna y la voz alta activan el cerebro con diferentes niveles de excitación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Las pupilas se dilataron siempre al hablar en voz alta, pero no al hacerlo en silencio</h2><p>Para explorar si la activación cerebral difiere entre el habla pronunciada y el habla interna, los investigadores reclutaron a adultos jóvenes sanos y les asignaron una tarea de conteo bajo tres condiciones: reposo —sin contar ni pensar en nada en particular—, habla en voz alta y habla interna, es decir, contar en silencio dentro de la propia mente. </p><p>El diámetro pupilar se registró a lo largo de tres experimentos con métodos de conteo distintos: conteo simple (1, 2, 3…), conteo con frases de sustantivo y número (“un gato, dos gatos…”) y conteo por intervalos (1, 4, 7…), una modalidad que demanda un esfuerzo cognitivo mayor.</p><p>Los resultados revelaron que <b>las pupilas se dilataron de forma consistente durante el habla en voz alta en los tres experimentos</b>. Durante el habla interna, en cambio, la respuesta pupilar varió según la tarea: en el conteo simple las pupilas se contrajeron, en el conteo con sustantivos no mostraron cambios y en el conteo por intervalos se dilataron. En todos los casos, sin embargo, <b>los cambios en el diámetro pupilar fueron menores que los registrados durante la expresión oral</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E3WUJYYDTREARLYY6VGKTEKY3A.png?auth=4b434824591665d7312fee182385e6f9b2f21534620838aa3134dff5f574001e&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los datos obtenidos demostraron que el habla interna requiere un grado de activación neuronal menor que la pronunciación verbal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>El habla interna funciona con menor activación cerebral que el habla pronunciada</h2><p>Estos hallazgos apuntan a que el habla interna no constituye una réplica silenciosa del habla pronunciada, sino una forma de uso lingüístico asociada a un nivel de excitación cerebral inferior. Estudios previos de neuroimagen ya habían demostrado que el habla interna activa algunas de las mismas redes del lenguaje que se encienden al hablar en voz alta, pero hasta ahora no se había determinado con claridad si ambos procesos compartían niveles de activación comparables.</p><p>El enfoque de la pupilometría resultó determinante para esta distinción. La dilatación pupilar constituye un marcador no invasivo de los cambios en la excitación cerebral momento a momento, vinculado a los sistemas de activación del tronco encefálico que regulan la liberación de catecolaminas. </p><p>Al tratarse de una medición que no requiere respuesta verbal, abre una vía para investigar poblaciones que no pueden describir sus propios pensamientos, como los niños pequeños.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QRPXOHHFP5BIVHFRLMMDS7ZIUI.jpg?auth=1b45c04f8c897e86957bf5dc4ef5c9d22f5e8c165ae88f860622a1953a68441f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El análisis del habla interna ofrece aplicaciones para comprender el control emocional y la motivación en atletas de alto rendimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>La técnica podría aplicarse a bebés y a deportistas que se hablan a sí mismos</h2><p>Dado que el habla interna no puede observarse de manera directa, la mayor parte de los estudios anteriores dependían de los relatos que los propios participantes hacían de sus pensamientos, un método difícil de emplear con niños.Los investigadores han explorado esa dirección: en un trabajo publicado en <i>Acta Psychologica</i> este mismo año, el equipo utilizó una tarea de conteo mental con niños de 3 a 6 años y encontró que <b>el habla interna se estabiliza alrededor de los 5 años de edad</b>.</p><p>La técnica también podría contribuir a comprender cómo las personas recurren al habla interna para calmarse o motivarse en contextos de alto rendimiento, como la práctica deportiva.</p><p>El equipo estuvo encabezado por <b>Ryuta Kuwamizu</b>, profesor asistente del Centro de Investigación Avanzada para el Alto Rendimiento Humano (ARIHHP) de la Universidad de Tsukuba, especializado en pupilometría y neurociencia del ejercicio, quien ha centrado su carrera en los sistemas de excitación cerebral vinculados a la actividad física y la dinámica pupilar. </p><p>Como coautor principal figuró <b>Ryoichi Watanabe</b>, profesor asistente de investigación en la Universidad de Ritsumeikan, mientras que el equipo se completó con <b>Nozomi Yamamoto</b>, <b>Kota Otani</b> y <b>Yusuke Moriguchi</b>, profesor de psicología del desarrollo en la Universidad de Kioto con más de un centenar de publicaciones sobre funciones ejecutivas y desarrollo cognitivo infantil. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TBNQG6A2DVD2RO3UYGL6JJZ6YY.png?auth=e273fe2c0476833f29f20179361528ca1faa25e73523c60ad233eded1d473c06&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Primer plano de los ojos de una persona con un ligero tono amarillento en la esclerótica, un signo visible de posible ictericia. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cuando una mirada parece decir una cosa y una palabra otra: qué detectó un estudio sobre ansiedad social]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/16/cuando-una-mirada-parece-decir-una-cosa-y-una-palabra-otra-que-detecto-un-estudio-sobre-ansiedad-social/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/16/cuando-una-mirada-parece-decir-una-cosa-y-una-palabra-otra-que-detecto-un-estudio-sobre-ansiedad-social/</guid><description><![CDATA[Un equipo de la Universidad de Míchigan registró una respuesta más intensa en adultos jóvenes frente a gestos y términos incompatibles]]></description><pubDate>Fri, 16 Oct 2026 22:23:08 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WPLGTMLMK5BD5LDAX53M2HOFLI.jpg?auth=f4efd6b78cf85ed767c2596783d3a1a6fde862c09ab53e71275c8449d5a4d456&smart=true&width=1456&height=816" alt="Un estudio de la Universidad de Míchigan reveló que las personas con ansiedad social presentan una actividad cerebral más intensa ante señales contradictorias. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Una mirada que parece decir una cosa y una palabra que sugiere otra pueden provocar una <b>reacción cerebral</b> más intensa en quienes tienen mayores niveles de <a href="https://www.infobae.com/tag/ansiedad-social/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/ansiedad-social/"><b>ansiedad social</b></a>. Un estudio de la <b>Universidad de Míchigan</b> detectó que esa sensibilidad frente a señales contradictorias aparece en la actividad eléctrica del cerebro, aunque no vuelve más certeras las interpretaciones sobre lo que piensan o sienten los demás.</p><p>La <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/psyp.70409">investigación</a>, publicada en la revista <i>Psychophysiology</i>, examinó una escena habitual en los vínculos cotidianos: <b>intentar descifrar el sentido de una mirada</b>. El resultado introduce un matiz en una idea extendida sobre la ansiedad social. Prestar más atención a los <b>gestos ajenos </b>no implica necesariamente comprenderlos mejor.</p><h2>El cerebro detectó con más fuerza las contradicciones sociales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SZYE3WK36FGJZMJHAUPCWBBZ7A.png?auth=3e88ee48d79e0afa50cb1d9657ba29b10ea85d40e6b408f1e54cf26b88bc2399&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El registro de electroencefalografía detectó una mayor alteración de la señal N400 cuando la mirada y la palabra no coincidían. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El equipo liderado por <b>Irene Melani</b> estudió a jóvenes adultos con distintos niveles de ansiedad social. Durante la prueba, registró su actividad cerebral mediante <b>electroencefalografía</b>, una técnica que permite medir las señales eléctricas que produce el cerebro.</p><p>Los participantes vieron patrones de mirada seguidos por palabras que describían estados mentales, como <b>pensamientos o emociones</b>. Algunas combinaciones eran congruentes con la interpretación habitual de ese gesto. Otras planteaban una discordancia entre la señal visual y el término presentado.</p><p>Allí apareció la diferencia. <b>Las personas con más ansiedad social tuvieron una respuesta cerebral mayor cuando la mirada y la palabra no coincidían</b>. El indicador observado se conoce como <b>N400</b>, una señal asociada con el momento en que el cerebro se enfrenta a un significado inesperado o incompatible con lo que anticipaba.</p><p>El mismo patrón no surgió en una tarea de control basada en estereotipos sobre animales. Para los investigadores, esa comparación apunta a que la reacción está vinculada con<b> la lectura de los estados mentales de otras personas </b>y no con una mayor detección de contradicciones en términos generales.</p><h2>Estar más alerta no alcanzó para interpretar mejor las señales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YYKEXNMO5BGO5PDWWRVN7MTD44.png?auth=ad64dc9e6a72312c2d9971d91cb30da67073cacd8f2485acbfd0e400b47f3cb7&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La mayor respuesta cerebral ante la incongruencia gestual no mejoró la precisión ni la rapidez en los juicios conscientes de los participantes. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El dato que ordena los resultados está en lo que ocurrió después. Tras la medición de la actividad cerebral, los voluntarios debían juzgar de forma explícita el sentido de las miradas. <b>Quienes tenían niveles más altos de ansiedad social no respondieron con mayor rapidez ni mostraron más aciertos</b> que el resto.</p><p>La mayor reacción del N400, por lo tanto, no se tradujo en una ventaja al momento de decidir qué podía significar una señal social. El estudio muestra una distancia entre la sensibilidad automática del cerebro ante una incongruencia y la capacidad consciente para elaborar una interpretación.</p><p>Melani, doctora en Psicología por la <b>Universidad de Míchigan</b> y actual investigadora posdoctoral de la Universidad China de Hong Kong, señaló que las personas con más ansiedad social exhibieron una <b>sensibilidad neural más elevada</b> ante el significado transmitido por la mirada, pero esa diferencia no se reflejó en sus juicios posteriores.</p><h2>La vigilancia sobre los gestos ajenos puede alimentar la preocupación</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4267JLBTHJED5ONVFCN4WBTHR4.png?auth=7ff4189dfa716527b05b0fc58ae78034d380b36e23e493c02c7d2f068d4a853b&smart=true&width=1408&height=768" alt="La vigilancia focalizada sobre las expresiones faciales puede sostener la preocupación ante una posible evaluación negativa. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El trabajo plantea además que <b>atender con intensidad a las expresiones, los ojos o las reacciones de otras personas podría ayudar a advertir señales</b> que pasan inadvertidas para otros. Pero esa misma vigilancia también puede <b>sostener la preocupación sobre una posible evaluación negativa </b>o sobre intenciones que no resultan claras.</p><p>Los autores no determinaron si esta respuesta favorece o perjudica los intercambios fuera del laboratorio. El diseño del estudio permite identificar una asociación entre los niveles de ansiedad social y la actividad cerebral registrada durante la tarea, pero no establecer que una condición provoque la otra.</p><p>La investigación se realizó con<b> jóvenes adultos y </b>evaluó niveles de ansiedad social. Los autores remarcan que sus resultados no constituyen, por sí solos, una herramienta de diagnóstico clínico ni describen la experiencia de todas las personas con este trastorno.</p><h2>Una misma mirada puede activar dudas que siguen después del encuentro</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W6BYU5DJP5D33CS26P4OVV3TJ4.jpg?auth=f6a4b42e95fecc2611f0456a0ae1323d6165a225115f1085d3d336e30478c1f5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La terapia cognitivo-conductual y los tratamientos farmacológicos figuran entre las principales alternativas profesionales para abordar este cuadro. (Freepik)" height="1080" width="1920"/><p>La escena que reproduce el experimento no resulta ajena: una persona mira hacia otro lado durante una charla, responde con un gesto difícil de leer o mantiene silencio después de una intervención. En la vida diaria, esas señales rara vez llegan acompañadas por una explicación clara. El cerebro debe completar el sentido a partir del contexto, experiencias previas y expectativas.</p><p>En ese terreno de incertidumbre, la <b>ansiedad social</b> puede volver más salientes los detalles que parecen indicar aprobación, desinterés o rechazo. El estudio no sostiene que las personas con este rasgo “lean mal” a los demás. Lo que muestra es algo más específico: <b>su actividad cerebral reaccionó con mayor intensidad cuando dos señales sociales transmitían sentidos que no encajaban entre sí</b>.</p><p>Esa precisión importa porque una respuesta N400 más grande no equivale a una mejor capacidad para adivinar pensamientos. El registro capta un proceso rápido, que ocurre antes de que la persona formule una conclusión consciente. Luego intervienen otras variables, como la información disponible, la experiencia y la forma en que cada persona evalúa una situación.</p><p>El resultado también ayuda a separar dos momentos que suelen mezclarse. Por un lado, está <b>la detección de una posible contradicción</b>. Por el otro, <b>la interpretación posterior de esa señal</b>. La investigación encontró diferencias en el primero, pero no en el segundo.</p><h2>Sentir nervios no equivale a tener un trastorno de ansiedad social</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LUMCARUZ6JHWZC4FHLQBBRMUGA.jpg?auth=c9ef512924eb004cdd0f3dcbd20ccccca960a832c2e8dc51b27c917845617d16&smart=true&width=1456&height=816" alt="La ansiedad social puede incluir temor a ser juzgado, palpitaciones o evitación de encuentros, pero su diagnóstico requiere una evaluación profesional y síntomas persistentes que afecten la vida cotidiana. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>La ansiedad ante una exposición, una entrevista laboral, una cita o el ingreso a un grupo nuevo es una experiencia frecuente. El diagnóstico de <b>trastorno de ansiedad social</b> requiere una <b>evaluación profesional </b>y no puede deducirse de una reacción puntual, de la timidez o de sentirse incómodo en determinados encuentros.</p><p>El<b> Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos</b> explica que el trastorno se relaciona con un miedo intenso a situaciones en las que una persona puede sentirse observada, juzgada o evaluada. Puede incluir la anticipación durante semanas de una conversación, una presentación o una reunión, además de la evitación de actividades que interfieren con la vida laboral, educativa o afectiva.</p><p>Entre las manifestaciones posibles figuran rubor, temblores, sudoración, palpitaciones, malestar físico, dificultad para sostener el contacto visual y la sensación de quedarse sin palabras. Sin embargo, estos signos pueden tener otras causas. Para que exista un diagnóstico, la ansiedad debe mantenerse en el tiempo y producir una afectación relevante en la vida cotidiana, según la guía del instituto.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WPLGTMLMK5BD5LDAX53M2HOFLI.jpg?auth=f4efd6b78cf85ed767c2596783d3a1a6fde862c09ab53e71275c8449d5a4d456&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[(Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo explica la neurociencia que ciertas personas adquieran idiomas con mayor facilidad que el resto]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/10/16/como-explica-la-neurociencia-que-ciertas-personas-adquieran-idiomas-con-mayor-facilidad-que-el-resto/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/10/16/como-explica-la-neurociencia-que-ciertas-personas-adquieran-idiomas-con-mayor-facilidad-que-el-resto/</guid><dc:creator><![CDATA[Celeste Sawczuk]]></dc:creator><description><![CDATA[El estudio sostiene que la manera en que el cerebro procesa los sonidos extranjeros, antes incluso de interpretarlos como lenguaje, determina en buena medida la velocidad y precisión con que se aprende una nueva pronunciación]]></description><pubDate>Fri, 16 Oct 2026 18:18:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F7XOFZQUYFAJZM3D33L5NF3CCM.png?auth=4a8f3c33d0cf8a682abcef03897c30c92c76166a4d2d3944dc6931f716994d6f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La capacidad auditiva explica hasta un 40 % de la varianza en el dominio fonético de los estudiantes de lenguas - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><a href="https://psycnet.apa.org/fulltext/2028-38117-002.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://psycnet.apa.org/fulltext/2028-38117-002.html">Un <b>nuevo estudio</b></a><b> con imágenes de </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>resonancia magnética funcional</b></a> revela que las personas capaces de detectar diferencias acústicas sutiles en los sonidos —una habilidad denominada <b>precisión auditiva</b>— aprenden a pronunciar vocales de u<a href="https://www.infobae.com/tag/idiomas/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/idiomas/">n idioma extranjero </a>con mayor rapidez y exactitud que quienes carecen de esa agudeza perceptual. </p><p>La investigación, publicada en el <i>Journal of Experimental Psychology: General</i> por un equipo de la <b>University College London (UCL)</b> y la <b>Universidad de Tohoku</b>, ofrece la primera evidencia neuroimagenológica de que el grado de activación de las redes cerebrales motoras durante la escucha de sonidos extranjeros depende directamente de qué tan fino sea el “oído” de cada aprendiz —entendido este como la capacidad de codificar rasgos acústicos con independencia del lenguaje.</p><p>El estudio involucró a <b>207 estudiantes japoneses</b> de inglés y se centró en la adquisición de dos vocales del inglés, /æ/ (como en <i>cat</i>) y /ʌ/ (como en <i>cup</i>), que no tienen equivalentes directos en el inventario fonético del japonés. En un primer experimento conductual con 140 participantes, los investigadores midieron la sensibilidad auditiva mediante una tarea de discriminación adaptativa de tonos no verbales, diseñada para evaluar qué tan pequeñas diferencias en la frecuencia del segundo formante (F2) podía detectar cada persona. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M4G6POTO45AKZOMJN525KHSOAA.png?auth=cacfdef43486ef75497fc4f2ad9746bcf556b482e7798c7a0d6b6378e83f0b85&smart=true&width=1408&height=768" alt="La imagen muestra el perfil de una cabeza humana con el cerebro visible, sobre el cual aparecen letras y caracteres de diferentes alfabetos y lenguajes, simbolizando la Los aprendices con menor agudeza auditiva activan en mayor medida la corteza sensoriomotora al procesar sonidos extranjeros - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El rendimiento en esa tarea resultó un predictor significativo del desempeño en la identificación de las vocales inglesas, incluso al controlar variables de experiencia como años de educación formal en inglés, estancias en el extranjero y entrenamiento en pronunciación.</p><h2>La estancia en el extranjero y el entrenamiento fonético también inciden, pero la audición tiene un peso propio</h2><p>El modelo estadístico construido por el equipo explicó entre el 30 % y el 40 % de la varianza en el nivel de dominio fonético de los participantes. Dentro de ese modelo, <b>la precisión auditiva</b> respondió por alrededor del 26 % al 40 % de la varianza explicada, una proporción comparable a la de la experiencia en inmersión (estancias en países de habla inglesa) y la del entrenamiento explícito en pronunciación. Esto indica que la capacidad auditiva opera como una condición de base que potencia o limita el aprovechamiento de las oportunidades de aprendizaje, no como un factor que reemplaza a la experiencia.</p><p>En un segundo experimento, 67 estudiantes fueron escaneados mediante <b>fMRI</b> mientras realizaban dos tareas: discriminar pares de vocales inglesas (/æ/ y /ʌ/) y discriminar tonos no verbales con variaciones acústicas equivalentes. El objetivo era aislar qué ocurre en el cerebro cuando el mismo tipo de diferencia acústica se presenta dentro del habla versus fuera de ella.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YT5UYM6SCVASFNVJSXEOXM5BLU.png?auth=bf76823ac47a077b9b82d81e713c438df9cb9ab00658d84944bcc3d4ed7dd370&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La interferencia de la lengua materna disminuye cuando el cerebro analiza la información acústica antes de categorizarla como lenguaje - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Quienes tienen menor precisión auditiva activan más el sistema sensoriomotor al escuchar el idioma extranjero</h2><p>Los resultados mostraron que los participantes con menor precisión auditiva exhibieron una activación significativamente mayor en un conjunto de regiones del hemisferio izquierdo durante la tarea de habla: la <b>corteza premotora</b>, la <b>circunvolución postcentral</b>, la <b>corteza insular</b> y el <b>opérculo rolándico</b>. Estas zonas, agrupadas bajo el concepto de corteza sensoriomotora, están asociadas con la planificación y simulación de movimientos articulatorios. </p><p>Dicha activación elevada no apareció cuando los mismos participantes procesaban los tonos no verbales con variación acústica equivalente, lo que refuerza la interpretación de que el fenómeno es específico del procesamiento del habla.</p><p><b>El Dr. Kazuya Saito-van Poeteren</b>, investigador principal del <b>Instituto de Educación de la UCL</b>, explicó que los aprendices con buen oído pueden escuchar un sonido nuevo en otro idioma de manera objetiva, sin procesarlo de inmediato como “lenguaje”. “Sus cerebros analizan la información acústica en sí misma, y esta podría ser la clave de por qué algunas personas aprenden nuevos idiomas con más facilidad que otras”, señaló Saito-van Poeteren en declaraciones recogidas por <i>Phys.org</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RRYLJYAW5BG77JAKT7KNINVMJI.png?auth=ea336836f5402f0898d93a22d7f8c2b6d40f22b7247ef9dd55d445b2931e82e4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El análisis estadístico confirmó que la relación entre la precisión auditiva y la activación cerebral es independiente del nivel previo de inglés - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>La interferencia de la lengua nativa es mayor cuando la audición es menos precisa</h2><p>El equipo interpretó estos hallazgos a la luz del <b>modelo de asimilación perceptual</b> para el aprendizaje de segundas lenguas, desarrollado por Best y Tyler en 2007. Según ese marco teórico, los adultos que aprenden un idioma nuevo tienden a procesar los sonidos desconocidos a través de los patrones articulatorios de su lengua materna. </p><p>La activación elevada de las regiones sensoriomotoras entre los aprendices con menor precisión auditiva podría reflejar, precisamente, ese mecanismo: en lugar de analizar los rasgos acústicos del sonido extranjero, el cerebro recurre a las rutinas motrices del japonés para intentar categorizar algo que no encaja bien en ellas.</p><p>En contraste, los estudiantes con mayor precisión auditiva mostraron niveles de activación sensoriomotora durante la tarea de habla comparables a los registrados durante el procesamiento de sonidos no verbales. Este patrón sugiere un <b>uso más equilibrado de las vías auditivas y articulatorias</b>, con menor dependencia de los mecanismos motores de la primera lengua y, por tanto, menor interferencia de esta sobre la percepción del idioma extranjero.</p><p>Un análisis de mediación exploratoria descartó que la relación entre precisión auditiva y activación sensoriomotora pudiera explicarse por completo a través del nivel de dominio del inglés o de las variables de experiencia consideradas. La asociación directa entre ambas variables se mantuvo estadísticamente significativa (β = 0,288; p = 0,001), aunque los autores advierten que la naturaleza transversal del estudio impide extraer inferencias causales sólidas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5FQUZXQUVRF2BHOK6GKAA6FP5U.png?auth=8f6477b740227079d2fd6990594d1f3ca77efc0f90563aa01977b7e2deee7ee9&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación se enfocó en estudiantes japoneses y recomendó el uso de la respuesta de seguimiento de frecuencia en futuros estudios -  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Los autores proponen ampliar el enfoque del entrenamiento lingüístico</h2><p>Con base en los resultados, Saito-van Poeteren planteó que la enseñanza de idiomas extranjeros podría beneficiarse de incorporar, junto al trabajo léxico y conversacional habitual, <b>ejercicios específicos de entrenamiento auditivo</b> orientados a afinar la capacidad de detectar diferencias de tono y otras propiedades acústicas. “La enseñanza de lenguas extranjeras debería avanzar hacia un enfoque que desarrolle la capacidad auditiva de los alumnos de acuerdo con sus características individuales”, indicó el investigador en declaraciones a <i>Phys.org</i>.</p><p>El equipo reconoce varias limitaciones. La muestra se restringe a japoneses aprendiendo inglés, por lo que la generalización a otros pares de lenguas requiere estudios adicionales. Además, la medición conductual de la precisión auditiva podría estar influida por factores cognitivos como el control atencional y la memoria de trabajo; los autores recomiendan que trabajos futuros incorporen medidas neurofisiológicas como la <b>respuesta de seguimiento de frecuencia (FFR)</b>, un índice subcortical menos susceptible a esas interferencias. </p><p>El equipo también señala que sería necesario comparar la activación cerebral ante vocales nativas y no nativas —con sonidos no verbales como control— para confirmar que lo que mide el fMRI refleja específicamente la interferencia entre sistemas fonéticos y no un contraste genérico entre habla y no habla.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/F7XOFZQUYFAJZM3D33L5NF3CCM.png?auth=4a8f3c33d0cf8a682abcef03897c30c92c76166a4d2d3944dc6931f716994d6f&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una mujer gesticula con las manos al hablar frente a un hombre que la escucha al otro lado de una mesa. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué ocurre en nuestro cerebro cuando suena nuestra canción favorita: de Britney Spears a La Oreja de Van Gogh, así construye la imaginación sus propias historias]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/2026/10/16/que-ocurre-en-nuestro-cerebro-cuando-suena-nuestra-cancion-favorita-de-britney-spears-a-la-oreja-de-van-gogh-asi-construye-la-imaginacion-sus-propias-historias/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/2026/10/16/que-ocurre-en-nuestro-cerebro-cuando-suena-nuestra-cancion-favorita-de-britney-spears-a-la-oreja-de-van-gogh-asi-construye-la-imaginacion-sus-propias-historias/</guid><dc:creator><![CDATA[C. Amanda Osuna]]></dc:creator><description><![CDATA[El cerebro interpreta el sonido de las canciones y lo transforma en un significado]]></description><pubDate>Fri, 16 Oct 2026 05:50:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O4HF5BRVEBGYZC4OJZ7IPZ6U2E.png?auth=36adc543d56fa871d613a13a2c7b75ebf1cd56823f6ca9a0ae8fb4b99a584295&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Escuchar música es dejar fluir la imaginación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Con los primeros acordes electrónicos de <i>Me rehúso </i>uno puede teletransportarse al verano de 2016. Para viajar a 2010 solo es necesario escuchar el estribillo del <a href="https://www.infobae.com/espana/2026/09/19/una-shakira-apoteosica-hace-aullar-a-su-manada-de-madrid-a-ritmo-latino/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2026/09/19/una-shakira-apoteosica-hace-aullar-a-su-manada-de-madrid-a-ritmo-latino/"><i>Waka Waka</i></a>. Pensar en los 2000 es tararear a Britney Spears o Beyoncé, o La Oreja de Van Gogh o Bisbal si optamos por el producto nacional. Bandas como las Spice Girls o los Backstreet Boys marcarían los 90. Y así, nuestro cerebro podría remontarse años atrás y pintar<b> cada década con su música</b>.</p><p>Las canciones tienen el poder de hacernos viajar en el tiempo, <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/07/01/la-ciencia-no-se-queda-callaita-con-el-efecto-bad-bunny-su-musica-activa-neurotransmisores-relacionados-con-el-placer/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2025/07/01/la-ciencia-no-se-queda-callaita-con-el-efecto-bad-bunny-su-musica-activa-neurotransmisores-relacionados-con-el-placer/">arañar nuestras emociones</a> y acompañarnos en algunos de los momentos más especiales de nuestra vida. Por ello, la ciencia se ha interesado en estudiar<b> qué se produce en nuestro cerebro cuando escuchamos música</b>, qué ocurre en nuestras neuronas cuando suena nuestra canción favorita o vamos al concierto de ese artista que llevamos años siguiendo.</p><p>La respuesta va más allá de reconocer una melodía o seguir su ritmo: el cerebro también interpreta el sonido y lo transforma en significado. Eso se traduce en que la música puede desencadenar que nuestro cerebro<b> cree historias imaginadas</b>. Aunque estudios anteriores ya apuntaban a ello, investigaciones más recientes han completado esta información.</p><p>Este efecto que tiene la música en nuestro cerebro no se trata, en absoluto, de una experiencia individual. Un estudio reciente publicado en la<a href="" target="_blank" rel="" title=""> revista <i>Nature Communications</i> </a>ha revelado que diferentes oyentes pueden construir escenas y relatos con elementos comunes a partir de una misma canción. Además, esa actividad compartida deja huellas identificables en el cerebro.</p><h2>Del sonido a las imágenes mentales</h2><p>Para investigar este fenómeno, los científicos de la Universidad de Princeton (Estados Unidos) estudiaron a 20 participantes mediante resonancia magnética funcional, una técnica que permite observar cambios en la actividad cerebral. Durante el experimento, los voluntarios escucharon fragmentos instrumentales de un minuto, seleccionados porque investigaciones anteriores habían demostrado que podían inspirar narraciones imaginarias. Después, explicaron en voz alta qué historia habían visualizado.</p><p>En otra sesión, escucharon relatos hablados que describían las historias asociadas previamente a esas piezas musicales. Así, los investigadores pudieron comparar qué ocurría cuando una misma narración surgía indirectamente de la música y cuando se comunicaba mediante palabras.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6HEQMW3MENG5HAXVCUTGYAFVXQ.jpg?auth=21d78c1da7ba30a38412f4cd1363407305cf5ec453c95ebf92fb320edb92310a&smart=true&width=6048&height=4024" alt="Un chico disfruta de la música en la calle (Magnific)" height="4024" width="6048"/><p>Los resultados cuestionan la idea de que dejar volar la imaginación mientras escuchamos música sea una actividad aleatoria. En promedio, el <b>71 % de los relatos imaginados por los participantes coincidía con la narración </b>de referencia establecida para cada fragmento. Cuando escuchaban las historias habladas, la coincidencia alcanzaba el 94 %.</p><p>La música, por tanto, no dicta una historia tan explícitamente como el lenguaje, pero puede <b>orientar la imaginación </b>hacia escenarios parecidos. Una melodía puede sugerir movimiento, tensión, calma o una atmósfera onírica, y esas pistas sonoras contribuyen a organizar lo que imaginamos.</p><h2>Qué ocurre en el cerebro cuando suena una canción</h2><p>El hallazgo más relevante aparece al observar qué regiones cerebrales comparten patrones de actividad cuando las personas escuchan música, escuchan relatos y describen sus propias imaginaciones. Como cabría esperar, la corteza auditiva y otras regiones relacionadas con el procesamiento del sonido muestran patrones asociados a cada fragmento musical.</p><p>Sin embargo, cuando los investigadores buscan las representaciones comunes a las distintas formas de experimentar una misma historia, aparecen otras zonas: <b>regiones vinculadas al lenguaje</b>, a la asociación de información y a la llamada red neuronal por defecto.</p><p>Esta última participa en procesos complejos relacionados con la integración de información, la construcción de narraciones y la elaboración de representaciones mentales. Así, no se trata simplemente de una red que se activa cuando dejamos de prestar atención. Según los autores, su actividad también puede reflejar cómo el cerebro construye significado a partir de lo que escucha.</p><h2>Los entresijos del cerebro ante una canción</h2><p>Cuando suena una canción que nos gusta, el cerebro pone en marcha una red de regiones que va mucho más allá de las relacionadas con la audición. El sonido entra por los oídos y se procesa inicialmente en la corteza temporal, pero desde allí la actividad se extiende a circuitos vinculados con el <b>placer, las emociones y la interpretación</b> de nuestras experiencias.</p><p>Así lo explicaba Danilo García, profesor de la Universidad Nacional, durante el III Simposio de Neurociencia y Arte de la Facultad de Medicina de la Universidad de Los Andes, que aseguraba que una de las estructuras relevantes es el núcleo accumbens, que forma parte del <b>sistema de recompensa </b>y participa en la sensación de gratificación. Esta región se comunica con la corteza prefrontal, implicada en funciones como la toma de decisiones, y con otras áreas cerebrales relacionadas con las emociones.</p><p>En este proceso intervienen distintos neurotransmisores. La dopamina, asociada al sistema de recompensa, participa en la respuesta placentera que puede provocar la música. Sin embargo, la experiencia musical no depende de una sola sustancia: también intervienen<b> circuitos vinculados a la emoción</b> y a las respuestas físicas que despierta una canción. El resultado es una experiencia compleja en la que escuchar no significa únicamente percibir sonidos, sino también sentir, <a href="https://www.infobae.com/espana/2026/10/07/la-ciencia-lo-confirma-estos-cinco-habitos-mejoran-tu-memoria-y-tu-capacidad-de-estudio-segun-un-psicologo/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2026/10/07/la-ciencia-lo-confirma-estos-cinco-habitos-mejoran-tu-memoria-y-tu-capacidad-de-estudio-segun-un-psicologo/">recordar </a>y atribuirles un significado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/O4HF5BRVEBGYZC4OJZ7IPZ6U2E.png?auth=36adc543d56fa871d613a13a2c7b75ebf1cd56823f6ca9a0ae8fb4b99a584295&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una mujer ajusta sus auriculares blancos mientras sostiene un teléfono inteligente del que emergen notas musicales iluminadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cuáles son los circuitos cerebrales detrás de cada carcajada, según una reciente revisión científica]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/10/15/cuales-son-los-circuitos-cerebrales-detras-de-cada-carcajada-segun-una-reciente-revision-cientifica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/10/15/cuales-son-los-circuitos-cerebrales-detras-de-cada-carcajada-segun-una-reciente-revision-cientifica/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio publicado en Trends in Neurosciences diferenció los mecanismos que producen expresiones genuinas de humor respecto de los gestos sociales deliberados durante una conversación]]></description><pubDate>Thu, 15 Oct 2026 21:10:12 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UUIOZAOC6JFPDFY3RMILOUP7MM.png?auth=c742ed41a8410e5b6f9a3f960ac2a297dfa15e858620efc11063eeb0ac5f1600&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La red asociada a la risa espontánea coincide con un sistema de vocalización que los seres humanos comparten con el resto de los mamíferos
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un ataque de <b>risa</b> que no se puede frenar, ese que llega en el peor momento y que ninguna fuerza de voluntad logra detener, es una experiencia casi universal. Pocas veces se repara en la complejidad que esconde ese fenómeno tan cotidiano: el <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/10/13/que-funciones-realiza-realmente-cada-hemisferio-cerebral-segun-una-experta/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2026/10/13/que-funciones-realiza-realmente-cada-hemisferio-cerebral-segun-una-experta/"><b>cerebro</b></a> no produce la risa a través de un único mecanismo, sino mediante <b>circuitos separados</b> que responden a lógicas distintas.</p><p>Durante mucho tiempo, estudiar ese proceso en el laboratorio resultó particularmente difícil. Las personas se mueven mucho cuando ríen, lo que complica el uso de técnicas como la <b>resonancia magnética funcional</b>, y reproducir una carcajada genuina en un entorno artificial rara vez funciona. Esa limitación llevó a buscar fuentes alternativas de evidencia, entre ellas los registros de <b>estimulación cerebral</b> directa realizados durante procedimientos médicos en pacientes despiertos.</p><p>De acuerdo con un artículo publicado en The Conversation, firmado por <b>Sophie Scott</b>, profesora de Psicología Cognitiva de la <b>Universidad de Londres</b>, y <b>Fausto Caruana</b>, investigador del <b>Consejo Nacional de Investigaciones de Italia</b>, existen al menos <b>dos redes neuronales diferentes que producen risa</b>, cada una con un origen evolutivo y una función social propias. Los autores plasmaron ese hallazgo en una revisión publicada en la revista científica <i>Trends in Neurosciences</i>, que analiza décadas de registros clínicos para sostener esa distinción.</p><p>El trabajo sitúa esa diferencia en el centro de un debate más amplio sobre cómo el cerebro procesa las <b>emociones</b> y la comunicación social. Antes de esta revisión, la risa solía estudiarse como un fenómeno único, sin diferenciar entre lo que ocurre cuando alguien estalla en carcajadas de forma genuina y lo que sucede cuando emplea la risa como un recurso dentro de una conversación.</p><h2>Dos redes cerebrales controlan la risa espontánea y la voluntaria</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IIVYTEXE5VHAHMBU2JXBFCRQFE.png?auth=75d2f1bc86c8821a937b887178f3cf9ce087ba03fb21f627e211091fd5891870&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La risa espontánea, aquella que resulta imposible de contener una vez que se activa, está controlada por una red cerebral vinculada al procesamiento emocional y al sistema de recompensa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Scott y Caruana identificaron, a partir del análisis de estudios de estimulación cerebral, entre cinco y seis áreas cuya activación eléctrica desencadena carcajadas en los pacientes. Esas áreas se agrupan en <b>dos circuitos con comportamientos opuestos</b>.</p><p>El primero involucra regiones vinculadas al procesamiento emocional y al <b>sistema de recompensa</b> del cerebro, la red que genera sensaciones de placer. Su estimulación produce carcajadas largas y agudas, acompañadas de sensaciones placenteras, y corresponde a la <b>risa involuntaria</b>, aquella que resulta imposible de contener una vez que se activa. </p><p>El segundo circuito se ubica en zonas encargadas de planificar movimientos voluntarios, las mismas que participan en la producción del habla. Su estimulación también genera risa, pero sin ningún componente emocional asociado, y en cambio produce dificultades para hablar. Según explicaron los autores, este segundo circuito corresponde a la <b>risa voluntaria</b>, la que una persona produce de manera deliberada durante una conversación con fines estratégicos o sociales.</p><p>Esa separación se vuelve evidente en pacientes con <b>daño neurológico</b>. Cuando un accidente cerebrovascular afecta la red vinculada al habla, la persona puede desarrollar problemas graves para comunicarse de manera verbal, pero conserva la capacidad de reír, llorar e incluso maldecir, porque la red más antigua permanece intacta. <b>Caruana</b> afirmó, en declaraciones recogidas por <i>News-Medical</i>, portal de divulgación científica de Estados Unidos, que los hallazgos podrían servir como una herramienta para decodificar múltiples aspectos de la comunicación y el uso social de las vocalizaciones.</p><h2>El origen evolutivo de la risa y su función social</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QI4Y5CTU6FBRBMJB4LPPBTI53A.png?auth=d5785d783377df9d999aaebb045125fe8a2a9ac43c5ba030d9de1ca6b1371964&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las áreas motoras y premotoras del cerebro, las mismas que participan en la producción del habla, controlan la risa voluntaria, aquella que una persona utiliza de forma estratégica para comunicarse durante una conversación social (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Scott</b> y <b>Caruana</b> explicaron que la red asociada a la risa espontánea coincide con un <b>sistema de vocalización</b> que los seres humanos comparten con el resto de los mamíferos, responsable también de otras expresiones emocionales involuntarias como el llanto. Según <i>News-Medical</i>, ese circuito representaría un sendero evolutivo más antiguo, surgido en el juego físico entre animales, en el que las vocalizaciones similares a la risa habrían funcionado como una señal para prevenir la agresión y favorecer el <b>vínculo social</b>.</p><p>La red voluntaria, en cambio, se superpone con las regiones cerebrales que producen el habla, lo que respalda la idea de que controla una risa orientada a un propósito comunicativo más que a una emoción genuina. Un <b>estudio de 2022</b> citado por Scott y Caruana analizó las formas que adopta el tracto vocal durante la risa y encontró que, en el caso de la risa voluntaria, esas formas se asemejan a las que se producen durante el habla. En la risa espontánea e incontrolable, en cambio, resultan muy distintas, con un control motor más simple, en línea con ese origen evolutivo anterior.</p><p>Ese carácter social de la risa ya había sido documentado por el psicólogo estadounidense <b>Robert Provine</b>, de la <b>Universidad de Maryland</b> en Baltimore, quien mostró que la risa casi nunca responde a un chiste y que las personas tienen <b>30 veces más probabilidades de reír en compañía de otros</b> que estando solas. </p><p>Provine sostuvo, según recogió BrainFacts, portal de divulgación en neurociencia de Estados Unidos, que la risa es un fenómeno automático que ocurre entre dos cerebros que se comunican de manera directa. La revisión de Scott y Caruana ubica esa observación dentro del circuito espontáneo, el mismo que explicaría por qué <b>la risa se contagia</b> con solo escuchar a otra persona reír.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UUIOZAOC6JFPDFY3RMILOUP7MM.png?auth=c742ed41a8410e5b6f9a3f960ac2a297dfa15e858620efc11063eeb0ac5f1600&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Ilustración de un cerebro dividido en dos mitades, una con figuras riendo de forma descontrolada y otra con figuras sonriendo de manera contenida en una conversación, que representa las redes neuronales de la risa espontánea y la voluntaria (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[De las ventosas a los brazos: un hallazgo replantea lo que se sabía sobre el sistema nervioso de pulpos y calamares]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/15/de-las-ventosas-a-los-brazos-un-hallazgo-replantea-lo-que-se-sabia-sobre-el-sistema-nervioso-de-pulpos-y-calamares/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/15/de-las-ventosas-a-los-brazos-un-hallazgo-replantea-lo-que-se-sabia-sobre-el-sistema-nervioso-de-pulpos-y-calamares/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Chicago describió que el cordón nervioso axial de cada extremidad está dividido en segmentos conectados con la musculatura. El trabajo aporta una base inédita para entender la coordinación motora de estos animales]]></description><pubDate>Thu, 15 Oct 2026 20:58:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3WJYCSPGGJE25MICVN3DXEFXJM.png?auth=30727883a4bbb92cab7e63b2f7182cd4207a10755c381bc2ba98f74301b1a1af&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los ocho brazos del pulpo concentran más neuronas que el propio cerebro central del animal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Controlar una extremidad sin huesos</b> exige coordinar <b>músculos</b>, <b>ventosas</b> y la información que llega a través del <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/12/09/con-ia-una-mano-bionica-podria-ayudar-a-las-personas-con-amputaciones-a-recuperar-movimientos-naturales">tacto</a>. En los pulpos, esa tarea no depende únicamente del cerebro central, porque buena parte de las neuronas se encuentra en sus <b>ocho brazos</b>.</p><p>Una investigación sobre el <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/09/30/no-se-reconocen-pero-lo-usan-como-herramienta-para-ubicar-a-sus-presas-la-curiosa-relacion-de-los-pulpos-con-los-espejos"><b>pulpo de dos manchas de California</b></a> describió que el <b>principal cordón nervioso de cada brazo</b> está dividido en <b>segmentos</b>, una organización que puede ayudar a explicar la <b>precisión de sus movimientos</b>.</p><p>Hasta ahora se sabía poco sobre el <b>orden interno de las neuronas</b> en una extremidad tan flexible. </p><p>El <a href="https://doi.org/10.1038/s41467-024-55475-5">estudio</a>, publicado en la revista <i>Nature Communications</i>, examinó los brazos de esta especie, conocida como <i><b>Octopus bimaculoides</b></i>, y comparó su estructura con la de los <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/07/realizan-el-primer-mapa-sensorial-tridimensional-del-calamar-por-que-este-avance-podria-revolucionar-la-salud-auditiva-humana"><b>tentáculos de calamares</b></a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RDLB3GBRAFEP7NL2E4KE2FMMHA.png?auth=a3d2b748a5ba2c650917799bebfe3b0adb689fdefc9b412882b982b67a5171e2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una investigación sobre el pulpo de dos manchas de California identificó la división segmental de su cordón nervioso axial (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <b>resultado central</b> fue claro: el cordón nervioso axial se divide en <b>módulos</b> en las zonas que tienen ventosas. Ese patrón no apareció en las partes de los tentáculos de calamar que carecen de ellas.</p><h2>El cordón nervioso se divide en secciones que se conectan con músculos y ventosas</h2><p>Los <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/05/05/por-que-los-pulpos-fueron-claves-para-descifrar-uno-de-los-misterios-mas-profundos-de-la-neurociencia-moderna"><b>cefalópodos</b></a> son un grupo de moluscos que también incluye a calamares y sepias. Sus brazos, cubiertos de ventosas, pueden doblarse y estirarse en <b>muchas direcciones</b>. </p><p>En el centro de cada uno corre el cordón nervioso axial, una vía formada por <b>neuronas</b>, las células que reciben y transmiten señales en el <b>sistema nervioso</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/URLTSQRLJZBAHGZ2NWAKWZXRKA.png?auth=bb73e1a4f679fd9b8ea232626496ba98f16789eb4f3e7d6c8f358c2760a2c68d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las columnas de neuronas en las extremidades están separadas por septos que permiten el paso de nervios y vasos sanguíneos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Esta estructura no equivale a la <b>médula espinal</b> de los <b>vertebrados</b>. Sin embargo, conecta el brazo con sus músculos y ventosas. Según el comunicado de la <b>Universidad de Chicago</b>, los ocho brazos suman <b>más neuronas que el cerebro central</b> del pulpo.</p><p>Las autoras estudiaron <b>cortes de los brazos</b> a lo largo de su extensión. Observaron que los <b>cuerpos de las neuronas</b> se agrupan en <b>columnas sucesivas</b>. </p><p>Entre esas columnas hay franjas llamadas <b>septos</b>, por donde salen nervios y vasos sanguíneos hacia los músculos. El estudio detalla que los nervios de varios segmentos llegan a distintas <b>zonas de la musculatura</b>. </p><p>Por eso, un tramo del brazo no recibe señales de un único punto, sino que depende de la <b>coordinación entre secciones vecinas</b>. El hallazgo describe una <b>estructura anatómica</b> y no demuestra que cada segmento tome <b>decisiones independientes</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EQ3FBV65QRGVHJM2OQASA2R5N4.jpeg?auth=e545dbbf716c5765ece168c41b01e60187b3a5865499149b2ac847dddd1cee61&smart=true&width=1200&height=675" alt="La correspondencia entre la posición de cada ventosa y los nervios forma un mapa topográfico dentro del cordón nervioso (Foto: cortesía Javier Sellanes)" height="675" width="1200"/><p>Los nervios que llegan a las ventosas también salen por los septos y se distribuyen de manera ordenada por su <b>borde exterior</b>. El trabajo llama <b>mapa topográfico</b> a esa <b>correspondencia entre la posición</b> de cada ventosa y su representación dentro del cordón nervioso.</p><h2>Los calamares permiten comprobar el vínculo entre las ventosas y los segmentos</h2><p>La <b>comparación con calamares</b> aporta el principal respaldo a la interpretación del equipo. Sus tentáculos tienen un <b>tallo largo sin ventosas</b> y una zona ensanchada en el extremo, llamada <b>maza</b>, donde estas se concentran.</p><p>Si los segmentos ayudaban a controlar <b>extremidades flexibles</b>, debían aparecer en la maza y no en el tallo. Eso fue lo que observaron las investigadoras. </p><p>Los <b>cordones nerviosos de los tallos</b> no estaban divididos, mientras que los de las mazas mostraban una <b>estructura semejante a la de los brazos de pulpo</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RBVSJQYTGNC4XM3RCYEOKZXBLU.png?auth=dd1529aa6678046557584583ed65675e5ae9034d0cee40d710cff8a7cb00d153&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El análisis en calamares confirmó que la segmentación nerviosa únicamente existe en las zonas equipadas con ventosas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <b>contraste sitúa la segmentación</b> en las zonas de las extremidades que manejan ventosas, en vez de relacionarla solo con el <b>largo del apéndice</b>. Aun así, el estudio no establece de qué manera actúan esos segmentos cuando el animal <b>busca alimento</b>, explora una superficie o <b>atrapa una presa</b>.</p><p>“Si se tiene un sistema nervioso que controla un <b>movimiento tan dinámico</b>, dividirlo en segmentos es una buena manera de organizarlo”, afirmó <b>Cassady Olson</b>, estudiante de doctorado en <b>Neurociencia Computacional</b> de la Universidad de Chicago y <b>autora principal del trabajo</b>, según el comunicado de la institución.</p><p>“Debe haber algún tipo de <b>comunicación entre los segmentos</b>, que podría ayudar a <b>suavizar los movimientos</b>”, añadió Olson, según el comunicado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4GW4KMRFSZHHROQJOIKTUI6EJI.png?auth=ca2d5d0b204b450ec6631f7b0e9c98b2451bad34a97345f482db81f3298552be&smart=true&width=700&height=683" alt="La investigadora Cassady Olson señaló que la organización en segmentos ayuda a coordinar el control de movimientos dinámicos (Su Huai)" height="683" width="700"/><h2>La investigación no prueba que cada brazo sea un cerebro independiente</h2><p>La organización en segmentos ayuda a evitar una <b>idea extendida</b> sobre el sistema nervioso de los pulpos. </p><p>Presentarlos como animales con <b>nueve cerebros</b> puede ser una metáfora atractiva, pero no resume lo que demuestra esta investigación. Los segmentos forman parte de un <b>mismo cordón nervioso</b> y se conectan con músculos y ventosas de <b>zonas próximas</b>.</p><p>Según el comunicado de la Universidad de Chicago, esa estructura puede contribuir al <b>control preciso de cada brazo</b> y de sus ventosas. Los resultados muestran que una parte de la <b>organización nerviosa</b> se distribuye en las <b>propias extremidades</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AGRKG427CBBHJMLTQZRYWNLVQE.png?auth=2e6b1570cef31a12c708248d4c141681189aa7b30384faebade6baee3c14f25e&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El profesor Clifton Ragsdale destacó que este sistema evolucionó para manejar extremidades flexibles sin articulaciones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>“Creemos que esta es una característica que evolucionó específicamente en los cefalópodos de <b>cuerpo blando</b> con ventosas para realizar estos <b>movimientos similares a los de un gusano</b>”, afirmó <b>Clifton Ragsdale</b>, profesor de Neurobiología de la Universidad de Chicago y <b>autor senior del estudio</b>, según el comunicado.</p><p>Ragsdale se refiere a una extremidad que puede <b>flexionarse de manera continua</b>, sin <b>articulaciones que limiten</b> cada movimiento. La investigación ofrece una base para estudiar cómo los cefalópodos coordinan esas estructuras durante sus <b>comportamientos cotidianos</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3WJYCSPGGJE25MICVN3DXEFXJM.png?auth=30727883a4bbb92cab7e63b2f7182cd4207a10755c381bc2ba98f74301b1a1af&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una investigación de la Universidad de Chicago detectó grupos de neuronas que conectan músculos y receptores táctiles, una disposición que ayuda a explicar su precisión al explorar y manipular objetos]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio reveló por qué las personas y las aves interpretan de forma distinta un mismo sonido]]></title><link>https://www.infobae.com/america/mundo/2026/10/15/un-estudio-revelo-por-que-las-personas-y-las-aves-interpretan-de-forma-distinta-un-mismo-sonido/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/mundo/2026/10/15/un-estudio-revelo-por-que-las-personas-y-las-aves-interpretan-de-forma-distinta-un-mismo-sonido/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación evaluó cinco tonos generados por computadora en 272 adultos y 23 aves, cuyas elecciones mostraron estrategias auditivas diferenciadas durante pruebas de asociación sin instrucciones previas]]></description><pubDate>Thu, 15 Oct 2026 19:00:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6OM6IJZ2XBHBVKEN5EAF4T6BQ4.png?auth=4f83dfc9273aded7b9ff39a1a3713f28fe269d838dd75e9299638a78a45eddbe&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las secuencias sonoras utilizadas en las pruebas variaron en el tono y en la intensidad de las bandas de frecuencias (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Un estudio comparó cómo personas y pinzones cebra </b>(<i>Taeniopygia guttata</i>) <b>reconocen </b><a href="https://www.infobae.com/salud/2026/08/11/cuales-son-los-habitos-cotidianos-que-favorecen-la-perdida-de-la-audicion/"><b>secuencias sonoras</b></a><b> y halló que ambos grupos usan señales distintas para identificar patrones</b>.</p><p>La investigación, publicada en <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-026-11035-9"><i>Communications Biology</i></a>, examinó la percepción de 5 tonos breves creados por computadora, mediante pruebas realizadas con 272 adultos de entre 19 y 80 años en línea y 23 <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2026/10/14/por-que-un-gorrion-puede-posarse-sin-riesgo-donde-un-halcon-podria-sufrir-una-descarga-letal/">aves</a> en la <b>Universidad de Leiden</b>, en Países Bajos.</p><p>De acuerdo con <i>Earth.com</i>, cada secuencia variaba en 2 aspectos: el <b>tono</b>, que determina si un sonido se percibe como agudo o grave, y una <b>banda de frecuencias</b> más intensa, vinculada a los formantes, rasgos que ayudan a distinguir por ejemplo las vocales.</p><h2>Las personas priorizaron la altura de los sonidos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TXKA3XMSQJA2PO574MHKGBMKT4.jpeg?auth=0954848861b6f2876ce63a800c5e622e83ead5094e11ad493537ad2c1007960c&smart=true&width=1600&height=1444" alt="Un estudio comparó la capacidad de humanos y pinzones cebra para reconocer patrones en secuencias de cinco tonos. (Gentileza, estudio Estrategias de procesamiento divergentes para el reconocimiento de secuencias auditivas en humanos y pinzones cebra (Taeniopygia guttata), publicado en Communications Biology)" height="1444" width="1600"/><p>Los participantes humanos debían elegir entre 2 botones de colores después de escuchar una secuencia: una respuesta correcta generaba la imagen de una cara sonriente y un error, una cara triste. No recibieron instrucciones previas sobre qué botón correspondía a cada combinación acústica.</p><p>De los 272 voluntarios, 270 aprendieron a asociar los sonidos con las respuestas correctas en menos de 20 intentos. Tras esa etapa, los investigadores modificaron las secuencias para comprobar qué información utilizaban los oyentes al reconocerlas.</p><p>En las personas, <b>el tono fue la señal dominante</b>. Si la sucesión de notas mantenía el ascenso o descenso conocido, los cambios en la otra característica tuvieron escaso efecto sobre sus elecciones. Incluso cuando esa segunda pista desapareció, la mayoría continuó identificando el patrón de la misma manera.</p><h2>Los pinzones combinaron dos claves acústicas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FM7DKORYVBGAZGBPA6YWAIWZII.png?auth=f549ca6037da236e50846036245f1c07ebc21df83f8ca826311f69e31f983be8&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los participantes humanos priorizaron la altura de las notas para identificar los patrones auditivos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los 23 <b>pinzones cebra</b> fueron entrenados con un sistema diferente. Cada ave picoteaba un sensor para oír el sonido y luego seleccionaba un dispositivo situado a la izquierda o a la derecha; si acertaba, se abría una compuerta que daba acceso a alimento.</p><p>8 de los 31 animales que participaron inicialmente no aprendieron la tarea con la precisión necesaria y quedaron fuera de las pruebas posteriores. Los restantes fueron expuestos a versiones alteradas de los estímulos auditivos, sin recibir una señal que indicara si su respuesta era correcta.</p><p>Las aves reconocieron los patrones cuando solo variaba el tono y también cuando cambiaba únicamente la banda de frecuencias más fuerte. Sin embargo, su desempeño se redujo en todas las alteraciones, lo que indicó que <b>utilizaban ambas señales para identificar una secuencia familiar</b>.</p><h2>Las respuestas cambiaron cuando las pistas entraron en conflicto</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EKSY7UIVRNHVPEHVLLT6JWLTMI.png?auth=46e56cb894837a99e24063ac46e687438d3071ad3425513db3967b4b27885ce3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los pinzones cebra integraron dos claves acústicas diferentes para reconocer una secuencia de sonido familiar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La diferencia entre especies fue más visible cuando los científicos presentaron sonidos con información contradictoria. En esos casos, el tono coincidía con un patrón aprendido, mientras que la otra característica se correspondía con el segundo.</p><p>Los adultos tendieron a escoger la alternativa definida por la altura de las notas. Los pinzones, en cambio, no mostraron una inclinación clara por ninguna de las 2 opciones y sus respuestas no superaron lo que podría esperarse al azar.</p><p>Los autores señalan que para los humanos el tono generalmente resolvía la cuestión. En las aves, modificar cualquiera de los 2 componentes <b>alteraba la familiaridad de la señal acústica</b>. Esa diferencia sugiere que los animales integraban la información disponible en vez de concentrarse en una sola clave.</p><h2>La experiencia musical modificó la respuesta sin tono</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V7FIOESVNRDUJEGDOKN32E25AY.png?auth=8a4fbe60d0bdeb7118ac6ba58469a586c8e7cc3f0ca951679a82e2a9abbc8172&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El nivel de formación musical alteró la interpretación de los estímulos cuando el tono estuvo ausente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los voluntarios también informaron su nivel de experiencia musical, desde ninguno hasta profesional. La variable adquirió importancia en los ensayos donde el tono ya no podía orientar la elección y quedaba disponible solo la otra característica del sonido.</p><p>Quienes tenían mayor formación musical parecieron seguir el movimiento ascendente o descendente de esa señal restante como si fuera la altura de una nota. El mecanismo funcionó cuando ambas características se habían movido en el mismo sentido durante el aprendizaje.</p><p>El resultado fue distinto cuando una señal subía y la otra bajaba. En ese escenario, el mismo criterio llevó con frecuencia a seleccionar el patrón opuesto. Los 14 participantes profesionales eligieron mayoritariamente esa alternativa, un comportamiento que los autores interpretaron como una forma diferente de reconocer los estímulos.</p><h2>El estudio no establece que la música cause el cambio</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z7EY4EPT5VA3JKZE4E2DF43VEA.png?auth=f988d7a24783632f5d976c7dee4c994ea82128c7afb9e8eb39085b286e7f3aad&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los autores plantearon la necesidad de estudios futuros para aclarar el efecto del diseño de las pruebas sobre los resultados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El investigador <b>Henkjan Honing</b>, profesor emérito de cognición musical de la <b>Universidad de Ámsterdam</b>, que participó en el trabajo. “El entrenamiento musical parece hacer que el procesamiento auditivo sea más flexible”, afirmó.</p><p>No obstante, la investigación no asignó clases de música a los participantes ni midió cambios posteriores. La experiencia fue declarada por los propios voluntarios, por lo que los datos no permiten concluir que el entrenamiento musical haya causado las diferencias observadas.</p><p>Los autores también advirtieron que humanos y aves llegaron al experimento con antecedentes distintos: los pinzones tuvieron más tiempo para habituarse al equipo. Además, investigaciones previas con estorninos, como la publicada en <a href="https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.1515380113"><i>Proceedings of the National Academy of Sciences</i></a><i>,</i> mostraron resultados diferentes tras eliminar el tono.</p><p>El estudio plantea que futuros trabajos deberán determinar si esas variaciones responden a la especie o al diseño de las pruebas. Los resultados indican que el reconocimiento de sonidos conocidos depende tanto de las capacidades auditivas propias de cada especie como de las experiencias que moldean la forma de escuchar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6OM6IJZ2XBHBVKEN5EAF4T6BQ4.png?auth=4f83dfc9273aded7b9ff39a1a3713f28fe269d838dd75e9299638a78a45eddbe&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Las secuencias sonoras utilizadas en las pruebas variaron en el tono y en la intensidad de las bandas de frecuencias (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Sandra Mihanovich encabeza una gala de Fleni en el Teatro Colón para financiar la investigación y la atención médica]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/10/15/sandra-mihanovich-encabezara-una-gala-de-fleni-en-el-teatro-colon-para-financiar-la-investigacion-y-la-atencion-medica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/10/15/sandra-mihanovich-encabezara-una-gala-de-fleni-en-el-teatro-colon-para-financiar-la-investigacion-y-la-atencion-medica/</guid><description><![CDATA[El encuentro será el 19 de octubre en Buenos Aires y reunirá fondos destinados a proyectos científicos, formación profesional y asistencia a pacientes]]></description><pubDate>Thu, 15 Oct 2026 15:00:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VJ6DKDA6MJBKLPXBG7LYWSZDVQ.jpg?auth=6ce6ccdbc63fc2b6f3b3813aede7ff7528d67783b3ccb8c00a6cc4fbdca3a620&smart=true&width=7360&height=4912" alt="Sandra Mihanovich encabezará una gala de Fleni para financiar la investigación y la atención médica" height="4912" width="7360"/><p>La cantante <b>Sandra Mihanovich</b> se presentará el 19 de octubre en el <b>Teatro Colón</b> como parte de <b>una gala solidaria organizada por Fleni para financiar la renovación de equipos de neurocirugía</b>. El concierto, previsto para las 20 en la sala porteña de Cerrito 628, destinará lo recaudado al proyecto <b>+ Tecnología + Salud</b> de la institución.</p><p>Mihanovich ofrecerá un repertorio que recorrerá distintas etapas de su carrera. Las localidades están disponibles a través de Entrada Uno y podrán abonarse en seis cuotas sin interés con tarjetas Santander.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TSHJVU2EZ5EGDJNAEQT6WTQ5CE.jpg?auth=6ebc62334a250588c5fd98221a8e8f5271483d78f2793c3d191fc9dbba89293d&smart=true&width=5177&height=3944" alt="El encuentro será el 19 de octubre en Buenos Aires y reunirá fondos destinados a proyectos científicos, formación profesional y asistencia a pacientes" height="3944" width="5177"/><p>La edición 2026 de la gala tendrá como objetivo reunir fondos para actualizar tecnología médica, con especial atención en el área de <b>neurocirugía</b>. La entidad indicó que la incorporación de equipos y la formación de los profesionales requieren una renovación sostenida en el campo de las neurociencias.</p><p>La institución realiza <b>más de 1.500 neurocirugías y 19.000 consultas especializadas por año</b>, de acuerdo con los datos difundidos en la convocatoria. Además, señaló que atendió a más de 10 millones de pacientes y efectuó más de 12.000 intervenciones neuroquirúrgicas durante la última década.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4XN3FAFQWJGPLFVHZ37CIUFRAM.jpg?auth=79e8f241f3b697e16dbfbe6f7f52c04108823ffe8c9aea19ae5af5dd6812c038&smart=true&width=1080&height=719" alt="Mihanovich ofrecerá un repertorio que recorrerá distintas etapas de su carrera. Las localidades están disponibles a través de Entrada Uno y podrán abonarse en seis cuotas sin interés con tarjetas Santander" height="719" width="1080"/><p>A través de <b>+ Tecnología + Salud</b>, Fleni informó que en los últimos años sumó un resonador magnético de 1,5 teslas con herramientas de inteligencia artificial, actualizó sus resonadores de 3 teslas e incorporó el sistema Gamma Knife Esprit para el abordaje de distintas enfermedades neurológicas. Los recursos que se obtengan en la gala serán destinados en 2026 a continuar esa actualización, con foco en neurocirugía y otras áreas médicas.</p><p><b>Fleni</b> es una entidad de bien público dedicada a la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de enfermedades neurológicas en niños, adolescentes y adultos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VJ6DKDA6MJBKLPXBG7LYWSZDVQ.jpg?auth=6ce6ccdbc63fc2b6f3b3813aede7ff7528d67783b3ccb8c00a6cc4fbdca3a620&amp;smart=true&amp;width=7360&amp;height=4912" type="image/jpeg" height="4912" width="7360"><media:description type="plain"><![CDATA[Sandra Mihanovich encabezará una gala de Fleni para financiar la investigación y la atención médica]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ALEJANDRA LOPEZ</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué causa el TOC, por qué no tiene cura definitiva y cómo se controlan los síntomas]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/14/que-causa-el-toc-por-que-no-tiene-cura-definitiva-y-como-se-controlan-los-sintomas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/14/que-causa-el-toc-por-que-no-tiene-cura-definitiva-y-como-se-controlan-los-sintomas/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[En el día de la visibilización de este trastorno, especialistas explican cuáles son las obsesiones y compulsiones más frecuentes, sus principales causas y las herramientas terapéuticas disponibles]]></description><pubDate>Wed, 14 Oct 2026 17:39:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/STSPBVITFJCBXIPH6W3KE32LTI.png?auth=c2b458027993285e34f37c36ab20fa50b4f21fa7e701e3780e86c8d5fec4d7b4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las obsesiones generan angustia y conducen a la realización de conductas compulsivas para aliviar el malestar. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/trastorno-obsesivo-compulsivo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/trastorno-obsesivo-compulsivo/">Trastorno Obsesivo Compulsivo</a> (TOC) <b>afecta a 1 de cada 100 adultos</b>, según la Fundación Internacional de TOC de Estados Unidos (IOCDF, por sus siglas en inglés). Afecta a todas las edades y condiciones sociales, y <b>se produce cuando una persona queda atrapada en un ciclo de obsesiones y compulsiones</b>.</p><p>“Las <b>obsesiones </b>son pensamientos, imágenes o impulsos intrusivos e indeseados que provocan sentimientos de gran angustia. Las <b>compulsiones </b>son conductas que una persona realiza para intentar <b>eliminar las obsesiones o disminuir la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/angustia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/angustia/"><b>angustia</b></a>”, explicó la entidad.</p><p>El <b>TOC</b> no tiene una <b>cura</b> definitiva, pero los <b>tratamientos psicológicos y farmacológicos</b> permiten una <b>remisión</b> considerable de los síntomas en la mayoría de los pacientes, mientras que las formas más graves requieren intervenciones específicas aún en investigación. </p><h2>Obsesiones y compulsiones</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2DD6XGFHARA2HEW5I5JVE5SX5Y.png?auth=f86bab667824879c9698ff3673ca740fd13e4189576f9adb895accd00ff60846&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El Trastorno Obsesivo Compulsivo afecta a una de cada cien personas adultas según la Fundación Internacional de TOC. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Las obsesiones más frecuentes son, según Cleveland Clinic:</b></p><ul><li><b>Contaminación</b>: miedo a los gérmenes, la suciedad o los fluidos corporales.</li><li><b>Daño</b>: miedo a hacerse daño a uno mismo o a los demás.</li><li><b>Perfección</b>: fuerte necesidad de orden, pulcritud o simetría y miedo a cometer errores.</li><li><b>Religión o moralidad</b>: Preocupación por ofender a un poder superior o por lo que está bien y lo que está mal.</li><li><b>Relación</b>: dudar de la atracción o el amor de tu pareja romántica</li><li><b>Responsabilidad</b>: miedo a que algo terrible suceda por tu culpa.</li><li><b>Pensamientos sexuales</b>: pensamientos sexuales intrusivos e indeseados que resultan perturbadores o fuera de lugar.</li><li><b>Somático</b>: se centra en las sensaciones corporales o las funciones automáticas, como la respiración o el ritmo cardíaco.</li></ul><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TNIMXCWDZFEXZOYPZLP24FANLU.png?auth=f7db77ba15b93064e61af3a6faac63826df0c16f0917bf74015e2364ab2b9d30&smart=true&width=1408&height=768" alt="La limpieza y el lavado de manos son algunas de las compulsiones más conocidas, pero no las únicas manifestaciones del TOC (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Según la misma entidad, las compulsiones más comunes incluyen:</p><ul><li><b>Ordenar</b>: poner los objetos en un orden muy específico hasta que parezca “correcto”.</li><li><b>Verificación</b>: asegurarse constantemente de que no haya ocurrido nada malo, de que no se hayan cometido errores y de que todos estén a salvo.</li><li><b>Mágico/deshacedor</b>: creencia de que los propios pensamientos o acciones pueden causar eventos de la vida real, incluso cuando no hay una conexión lógica.</li><li><b>Rituales mentales</b>: decir palabras, frases u oraciones en la cabeza mientras se realizan tareas no relacionadas.</li><li><b>Protector</b>: un comportamiento o acto mental realizado para prevenir un resultado temido.</li><li><b>Repetir</b>: hacer cosas una y otra vez, como golpear, atravesar puertas o repetir acciones un cierto número de veces.</li><li><b>Lavado y limpieza</b>: lavar repetidamente las manos, los objetos o los artículos del hogar.</li></ul><h2>Cuál es la causa del TOC</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GJNJTW36ERGUPE4EUME64UMZ6M.png?auth=51b8bcbde639c8b15f39b6158121b0a3531b5174ee2852d6b385e4ec30e1e7ad&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los especialistas desaconsejan prometer una cura definitiva porque la condición presenta un carácter multifactorial y crónico. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según Cleveland Clinic se desconoce la causa exacta del trastorno obsesivo-compulsivo. Sin embargo, varios factores pueden influir, entre ellos:</p><ul><li><b>Cambios cerebrales</b>: las personas con TOC a menudo muestran diferencias en las áreas del cerebro que controlan el pensamiento y el comportamiento.</li><li><b>Acontecimientos vitales estresantes</b> : las experiencias difíciles o ciertos rasgos de la personalidad (como ser muy detallista o perfeccionista) también pueden influir en la aparición de los síntomas.</li><li><b>La predisposición genética</b> explica cerca del 40% del riesgo de desarrollar un trastorno obsesivo, sobre todo en las formas de inicio más temprano, explicó <b>María del Pino Alonso</b>, jefa del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Bellvitge e investigadora en <i>Sync</i>. No depende de un solo gen, sino de cientos de variantes que aportan pequeños riesgos individuales y cuya suma puede condicionar la aparición del cuadro.</li></ul><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WHF2EHNBNNHKPF5RJDPA27MIQM.png?auth=fc61b8c0a5d56b166ff4939baea0251da6fe22a84df227299091a1fe612bb897&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El TOC se caracteriza por obsesiones que generan angustia y compulsiones destinadas a aliviarla de forma temporal, como el perfeccionismo del orden- (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>La psiquiatra afirmó que esta condición no depende de un solo gen, sino de cientos. “Cada uno de ellos confiere un pequeño riesgo y es la suma de ellos lo que se acaban condicionando después su aparición”, añadió. Un estudio reciente publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02419-5" target="_blank" rel=""><i>Nature Neuroscience</i></a> identificó hasta <b>36 genes</b> relacionados con trastornos obsesivos.</p><p>El momento de inicio también varía según la combinación de condiciones que atraviese cada paciente. Alonso indicó que muchas personas vinculan la aparición de los síntomas con un <b>acontecimiento importante</b>, que no necesariamente debe ser traumático: independizarse, comenzar la universidad o iniciar un trabajo pueden coincidir con el debut del trastorno.</p><h2>No se puede hablar de cura</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3QH6V2SGFFV5C7VCXXSPXDIYU.png?auth=b185aae6e2eade18f9cd994a0dd4cadbdc7970c417c491c4a9d9aa7d00275c9d&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El TOC es un trastorno mental que puede alterar la vida diaria, los vínculos y la percepción de uno mismo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>La naturaleza multifactorial del TOC explica por qué las especialistas desaconsejan hablar de curación. <b>Nieves Álvarez</b>, psicóloga de la Asociación TOC Madrid, advirtió en <i>Sync </i>que algunos centros psicológicos promocionan una supuesta cura y pueden generar <b>expectativas falsas</b> que desmotiven a los pacientes.</p><p>“El <b>TOC es multifactorial</b>, tenemos muchas causas, y no podemos actuar sobre todas. Así que no podemos hablar de una cura”, afirmó Álvarez. En realidad, es un <b>trastorno crónico de curso episódico</b>, es decir, “incluso puede ocurrir que el paciente solo sufra dos episodios en su vida, pero nunca podemos estar seguros de que no volverán a pasar, incluso pasados varios años. Por eso, creo que es peligroso que se publicite así en algunos centros, puede crear expectativas falsas al paciente y desmotivarlo”.</p><h2>Cómo es el tratamiento</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QAINSYRDVFBJPGLORE4KRDPKRI.png?auth=a95cb4596d64a36057793f596f13d0ca6c45c3fe652462b3ac20083c7d5b2d10&smart=true&width=1408&height=768" alt="La terapia cognitivo conductual aplica la exposición con prevención de respuesta para romper el ciclo de las compulsiones. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><ul><li><b>La terapia cognitivo conductual </b>es el recurso psicológico más utilizado para reducir las compulsiones. Dentro de ese enfoque, la <b>terapia de exposición y prevención de respuesta (EPR)</b> es un tipo de terapia que ayuda a afrontar los miedos sin realizar compulsiones, según explicó Cleveland Clinic.</li><li><b>Medicamentos</b>: Los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) pueden reducir la intensidad y la frecuencia de las obsesiones y las compulsiones. Los antidepresivos pueden disminuir los pensamientos obsesivos que conducen a conductas compulsivas, señaló la misma entidad.</li><li><b>Una combinación de terapia EPR y medicamentos</b> : usar ambos juntos puede ser más efectivo que usar cualquiera de ellos por separado.</li></ul><p>De este modo, con estas intervenciones, la mayoría de pacientes mejoran. “Es como si su cerebro hubiera construido <b>autopistas neuronales</b> que no deberían estar ahí. Entonces, con una intervención, ya sea farmacológica o psicoterapéutica, le damos al cerebro la capacidad de volver a funcionar con normalidad”, añadió Alonso.</p><p>Cerca del <b>10 %</b> de los pacientes no mejora con las intervenciones habituales. Esos casos suelen corresponder a formas más graves del trastorno y concentran la búsqueda de alternativas que todavía no forman parte del tratamiento convencional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PG5SNLLMGZFYBHE7PWZ2MOQITU.png?auth=dd9df63cdd20d255b400fae71a9990bdf52d69c2c6fab77f4ec2f3566d5b33c9&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La terapia de exposición y prevención de respuesta (EPR) es un tipo de terapia que ayuda a afrontar los miedos sin realizar compulsiones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La psilocibina, una sustancia alucinógena presente en algunos hongos, se estudia como posible tratamiento para la ansiedad, la depresión y el TOC. Una revisión publicada en la revista <a href="https://genomicpress.kglmeridian.com/view/journals/psychedelics/1/4/article-p15.xml" target="_blank" rel="" title="https://genomicpress.kglmeridian.com/view/journals/psychedelics/1/4/article-p15.xml">Psychedelics</a> señaló que podría ayudar a reiniciar circuitos cerebrales que funcionan de forma anómala en quienes tienen el trastorno.</p><p>La especialista advirtió que las pruebas científicas son limitadas porque los estudios suelen incluir muestras reducidas y muy seleccionadas. Aun así, consideró que se trata de una posible vía de investigación.</p><p><b>La estimulación magnética transcraneal</b> es otra técnica en desarrollo para los casos resistentes. La EMT utiliza pulsos magnéticos en la superficie de la cabeza. La<b> estimulación cerebral profunda</b> (ECP) utiliza electrodos implantados para enviar señales eléctricas al interior del cerebro.</p><p>Un estudio publicado en la revista <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0022395625004327?via%3Dihub" target="_blank" rel=""><i>Journal of Psychiatric Research</i></a> observó que la estimulación magnética transcreaneal dirigida a la corteza prefrontal <b>mejoraba significativamente los síntomas</b> de pacientes con TOC, aunque de manera más atenuada que con la depresión.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/STSPBVITFJCBXIPH6W3KE32LTI.png?auth=c2b458027993285e34f37c36ab20fa50b4f21fa7e701e3780e86c8d5fec4d7b4&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Las obsesiones generan angustia y conducen a la realización de conductas compulsivas para aliviar el malestar. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué funciones realiza realmente cada hemisferio cerebral, según una experta]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/10/13/que-funciones-realiza-realmente-cada-hemisferio-cerebral-segun-una-experta/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/10/13/que-funciones-realiza-realmente-cada-hemisferio-cerebral-segun-una-experta/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[La psicóloga Grace Tworek, de Cleveland Clinic, desmintió la creencia de que una mitad del cerebro determina la personalidad, el talento creativo o la capacidad analítica de las personas]]></description><pubDate>Tue, 13 Oct 2026 21:34:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X2BFRQACPJE6PFQQIN5X76I2J4.png?auth=12d36668129755b48aea84aef61a14b174c8a6f81a257c99e978e58d00da5fc7&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La clasificación de personas según la dominancia del hemisferio izquierdo o derecho del cerebro carece de respaldo científico  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>La idea de que algunas personas son más racionales</b> porque usan el <b>lado izquierdo del cerebro</b>, mientras que otras son creativas por una supuesta <b>predominancia del derecho</b>, se instaló en conversaciones cotidianas, cuestionarios en línea y propuestas educativas. Sin embargo, <b>la división entre personas de </b><a href="https://www.infobae.com/tag/hemisferios-cerebrales/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/hemisferios-cerebrales/"><b>hemisferio izquierdo o hemisferio derecho</b></a><b> no tiene respaldo científico</b>.</p><p>La confusión parte de un <b>dato real</b>: los dos <b>hemisferios cerebrales</b> no realizan exactamente las mismas tareas. Algunas funciones muestran una mayor <b>especialización en un lado</b>, pero esa distribución no convierte a una persona en analítica, artística, organizada o intuitiva de acuerdo con una <b>mitad dominante del cerebro</b>.</p><p>De acuerdo con <i>Cleveland Clinic</i>, el cerebro está formado por un <b>hemisferio izquierdo</b> y otro <b>hemisferio derecho</b>, ambos con <b>funciones particulares</b> y una <b>comunicación constante</b>. La psicóloga de la salud Grace Tworek explicó a la institución que las preferencias o fortalezas individuales no prueban que una mitad del cerebro dirija la personalidad o las capacidades de una persona.</p><p>La <i>American Psychological Association</i> difundió una investigación de la <b>Universidad de Utah</b> que examinó imágenes cerebrales de <b>1.011 personas</b> de entre <b>7 y 29 años</b>. El trabajo no encontró pruebas de que los individuos tengan una <b>red cerebral globalmente más fuerte</b> en el lado izquierdo o en el derecho, aunque sí identificó regiones con especialización localizada.</p><p>La diferencia es importante porque evita trasladar una <b>característica de ciertas áreas cerebrales</b> a una <b>etiqueta personal completa</b>. <b>La lateralización cerebral</b>, es decir, la tendencia de algunas funciones a concentrarse más en un hemisferio que en otro, existe. Lo que no se sostiene es que determine el modo de aprender, el <b>talento creativo</b> o la forma de razonar de cada individuo.</p><h2>Las funciones se especializan, pero las tareas complejas requieren a ambos hemisferios</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C7N3OFAXORCEPCVNFQ44SH6UOU.png?auth=2e1b36112ac5c7a1e1957a05623201cde32d55e0cd6a779c245a31f3be39b5d5&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Un estudio de la Universidad de Utah en 1.011 personas no encontró evidencia de una red cerebral dominante en ningún lado  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>El cerebro cuenta con dos hemisferios conectados por el <b>cuerpo calloso</b>, un <b>conjunto de fibras nerviosas</b> que permite el <b>intercambio de información</b> entre ambos lados. Según <i>Cleveland Clinic</i>, esa conexión hace posible que las dos mitades actúen de forma <b>coordinada</b> incluso en actividades cotidianas que suelen parecer simples.</p><p>El <b>hemisferio izquierdo</b> interviene de manera relevante en el <b>lenguaje</b> y en el <b>control del movimiento</b> del lado derecho del cuerpo. El derecho, a su vez, participa en el <b>procesamiento de información visual y espacial</b> y controla el lado izquierdo. Estas especializaciones no funcionan de manera aislada ni equivalen a un reparto fijo entre lógica de un lado y creatividad del otro.</p><p>Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3743825/"><b>estudio</b></a> publicado en <i>PLOS ONE</i> había analizado la <b>conectividad funcional cerebral</b> en reposo de <b>1.011 participantes</b>. Los autores encontraron <b>regiones con lateralización</b>, entre ellas áreas asociadas al lenguaje en el hemisferio izquierdo y redes vinculadas con la atención en el derecho.</p><p>La conclusión central fue que la <b>lateralización</b> es una <b>propiedad local de las redes cerebrales</b> y no un <b>rasgo general</b> que permita clasificar a alguien como “de cerebro izquierdo” o “de cerebro derecho”. El trabajo señaló que las conexiones especializadas de cada lado no se agrupan en un patrón que favorezca de forma consistente a un <b>hemisferio sobre el otro</b> en cada persona.</p><p>Hablar con otra persona permite observar esa <b>colaboración entre hemisferios</b>. Comprender las palabras y elegir una respuesta involucra <b>procesos relacionados con el lenguaje</b>. A la vez, interpretar el <b>tono de voz, los gestos faciales y el contexto emocional</b> exige información procesada por distintas regiones y redes. <b>La comunicación cotidiana depende de la coordinación cerebral</b>, no de la actividad aislada de una mitad.</p><h2>El mito puede limitar el aprendizaje y confundir las fortalezas personales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M3QCRMYWIZGBPL2W5VJGZQMH4U.png?auth=14e9996f3f070bbb5cc413b1d7168d468e4f0e800910c77ee1d1559ac8941778&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El cuerpo calloso une ambos hemisferios cerebrales y permite el intercambio de información necesario para las tareas complejas  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El problema de la clasificación entre hemisferio izquierdo y derecho no se limita a una <b>simplificación inofensiva</b>. Según <i>Unesco</i>, la creencia de que existen <b>alumnos “de cerebro izquierdo”</b> y <b>“de cerebro derecho”</b> puede trasladarse a la educación y <b>condicionar las expectativas</b> sobre sus habilidades.</p><p>La organización explica que parte del mito surgió de <b>investigaciones válidas</b> sobre <b>pacientes con cerebro dividido</b>. En esos casos, el <b>cuerpo calloso</b> había sido seccionado mediante cirugía para limitar la propagación de <b>crisis epilépticas graves</b>. Esas situaciones permitieron estudiar diferencias entre los hemisferios, pero no representan el funcionamiento de un cerebro sin lesiones.</p><p>Unesco señala que la <b>evidencia sobre especialización hemisférica</b> fue interpretada de manera excesiva hasta transformarse en la idea de que cada persona tiene un <b>estilo de pensamiento</b> definido por un solo lado del cerebro. La institución advierte que no hay <b>estudios de neurociencia</b> que respalden la <b>enseñanza dirigida a un hemisferio específico</b>.</p><p>La confusión también puede influir en la <b>percepción de las propias capacidades</b>. Definirse como una persona <b>“poco creativa”</b> por considerarse analítica, o como alguien <b>“desordenado”</b> por asumirse artístico, puede desincentivar la <b>práctica de habilidades</b> que se pueden desarrollar con experiencia y aprendizaje.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/X2BFRQACPJE6PFQQIN5X76I2J4.png?auth=12d36668129755b48aea84aef61a14b174c8a6f81a257c99e978e58d00da5fc7&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La clasificación de personas según la dominancia del hemisferio izquierdo o derecho del cerebro carece de respaldo científico  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Neurociencia y arte, el dúo que revoluciona la medicina: por qué diversas disciplinas de arte cambian el cerebro como ningún fármaco]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/09/27/neurociencia-y-arte-el-duo-que-revoluciona-la-medicina-por-que-pintar-o-ir-a-un-museo-cambia-el-cerebro-como-ningun-farmaco/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/09/27/neurociencia-y-arte-el-duo-que-revoluciona-la-medicina-por-que-pintar-o-ir-a-un-museo-cambia-el-cerebro-como-ningun-farmaco/</guid><dc:creator><![CDATA[Laura Subise]]></dc:creator><description><![CDATA[Lo que Monet, Frida Kahlo y Rothko practicaron para sobrevivir a sus enfermedades, los estudios lo confirman: el arte reduce el estrés, los tratamientos se transitan con mayor tolerancia y los tiempos de internacion cambian]]></description><pubDate>Mon, 12 Oct 2026 18:42:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HDP5PUE7UFFFTIYNHAWO454USI.jpg?auth=cccdad5cd8ff4486ca8b1ca017312d9204168ab5aab020d3d1ebd308f0f2ec48&smart=true&width=1920&height=1425" alt="Grandes maestros de la pintura como Frida Kahlo y Francisco de Goya canalizaron sus patologías físicas y neurológicas mediante la creación artística" height="1425" width="1920"/><p>Desde las pautas trazadas por los grandes maestros —quienes canalizaron sus propias batallas, colapsos físicos y psíquicos— hasta los niños que aguardan resultados positivos sin comprender por qué están allí, todos, consciente o inconscientemente, coinciden en una súplica: <b>salir de ahí cuanto antes</b>. En ese breve instante en que <b>el diagnóstico lo cambia todo</b>, solo milésimas de segundos hacen falta para ubicarnos en un rol pasivo que desorienta y paraliza, donde ningún argumento alcanza; justo ahí, un solo papel nos pertenece: ser pacientes.</p><p>Pero hoy nuevas herramientas acompañan. <b>Alternativas integradas de arte y terapia modifican realidades</b> parcial o completamente y, aunque los puentes no acaben y la vida jamás sea plana, los cambios para el bienestar y la salud requieren políticas, desarrollo e investigación para dar continuidad a los resultados que impactan.<b> La evidencia científica avalada por la Organización Mundial de la Salud</b> (OMS) y el <b>University College London</b> (UCL) demuestra que <b>las intervenciones de arte terapia activan mecanismos neurobiológicos y fisiológicos concretos</b>, reduciendo los niveles de cortisol, la presión arterial y la percepción del dolor, lo que se traduce en reducciones en la necesidad de fármacos analgésicos y opiáceos y en un acortamiento de los períodos de recuperación hospitalaria.</p><h2>Arte terapia como intervención clínica</h2><p>El Informe de Evidencia #67 de la <b>OMS</b>, que sintetizó más de <b>3.000 estudios globales</b>, y las investigaciones del Centro Colaborador de la <b>OMS</b> en el <b>UCL</b> —dirigido por la <b>Dra. Daisy Fancourt</b>— confirman que <b>el arte terapia no es solo bienestar subjetivo, sino una intervención clínica con beneficios neuropsicológicos directos</b>. En el Reino Unido, se estima que la participación en arte y salud aporta £8.000 millones anuales en mejoras de calidad de vida y reducción de costos sanitarios. Los resultados positivos impactan en la población de menores, adultos y adultos mayores.</p><p>En el primer grupo se aplica principalmente en cáncer pediátrico, trastornos del espectro autista (TEA), TDAH, trauma y trastorno de estrés postraumático (TEPT), e intervenciones quirúrgicas que requieren extensos tiempos de recuperación. <b>El arte ofrece una vía no verbal de expresión que reduce la ansiedad y la desesperación</b>. En los períodos pre y posoperatorios, el miedo a las agujas, los procedimientos invasivos, el alejamiento de familiares, el contacto inevitable con desconocidos, la incomprensión de la situación y el dolor físico conforman un cuadro del que todos quisieran huir. El temor y la ira se enredan, cambian las frecuencias y en los gestos se siente el grito que solo desea la pronta recuperación.</p><p>En la niñez el tiempo y la espera son dos extraños; ninguno es bienvenido al juego y en cuestiones de salud mucho menos. Es entonces cuando aparece la ilusión: la creatividad despierta al color para que se mueva cambiando la habitación, aparezca una canción, un cuento, un paisaje, una historia fantástica, un superhéroe que salva, y en esa extracción de realidad la imaginación vuela alto con un único deseo: encontrar calma.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PHRNMY7LGJDKTH3K2L3DI4K2FA.jpeg?auth=e032c156dd27283ec51cad401bd51448557cbbdbdd4d448a46a461637d57b113&smart=true&width=1280&height=960" alt="Cuando una persona toma un pincel, el cerebro desencadena una cascada neurobiológica cuantificable: desciende el cortisol, se estabiliza el pulso y se modulan las vías del dolor" height="960" width="1280"/><h2>Arte terapia en adultos y adultos mayores</h2><p>Lo mismo ocurre con los adultos. Las terapias se aplican ante dolor crónico, depresión mayor y condiciones neurológicas como Parkinson, Alzheimer y accidente cerebrovascular (ACV), además de diferentes estadios de tratamiento oncológico. Con la inclusión del arte terapia, <b>la reserva cognitiva se favorece, el cerebro improvisa y se compensa con nuevas rutas</b>; la neuroplasticidad cambia de caminos, se adapta y reorganiza generando nuevos acuerdos y recuperando recuerdos en pacientes con demencia. En pacientes oncológicos, <b>la actitud positiva reforzada por la creatividad se ha asociado clínicamente con mayores tasas de supervivencia</b> y mejor tolerancia a los tratamientos. Al paso obligado de rayos y quimioterapias los espera, en la otra orilla, un proyecto que surge en paralelo, pendiente de terminación, que no invisibiliza la situación pero ocurre en simultáneo: lecturas, dibujo, danza, teatro; cada proceso creativo desplaza el foco de la estética hacia la introspección y activa múltiples áreas.</p><p>Varios países y centros de salud han incorporado estos modelos combinados. La transición es cada vez más profunda y la medicina alternativa es ahora medicina integral, con un cuidado completo que intenta no perder de vista a la persona: el llamado <i>Whole-Person Care</i>.</p><h2>Un mercado en expansión y respaldo institucional</h2><p><b>Un 36,7% de los adultos en Estados Unidos</b> combina terapias complementarias con la medicina convencional. <b>El mercado global de medicina integrativa y complementaria alcanzó los USD 35.620 millones en 2025</b> y se proyecta en USD 264.000 millones para 2035, con una tasa de crecimiento anual del 22,18%. La <b>Asamblea Mundial de la Salud</b> adoptó la Estrategia Global sobre Medicina Tradicional e Integrativa 2025-2034 de la <b>OMS</b> para formalizar su inclusión en los sistemas nacionales de salud pública.</p><p><b>La evidencia científica del arte integrado a la medicina no solo acompaña tratamientos: también busca generar resiliencia y prevención.</b> Ya no se trata de simple percepción o intuición filosófica. En las últimas décadas, el impacto de las disciplinas artísticas en la salud abandonó las hipótesis románticas y se convirtió en un área de investigación biomédica rigurosa.</p><p>Las investigaciones lideradas por la <b>Dra. Fancourt</b> en el <b>UCL</b> demostraron que el arte terapia estimula los mismos circuitos cerebrales de recompensa y regulación emocional que ciertos tratamientos convencionales. <b>La práctica artística activa la neuroplasticidad, reduce los niveles de cortisol —la hormona del estrés—, estabiliza la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y modula la percepción del dolor.</b> Fisiológicamente, esto se traduce en una menor necesidad de analgésicos u opiáceos posoperatorios y en un acortamiento medible de los tiempos de recuperación hospitalaria.</p><p>Centros médicos de referencia mundial como la <b>Cleveland Clinic</b> —a través de su <b>Arts &amp; Medicine Institute</b>—, la <b>Mayo Clinic</b> y <b>Johns Hopkins Medicine</b> integran el arte terapia en sus protocolos de forma rutinaria. Ensayos clínicos aleatorizados, como el estudio <b>HeRe We Arts®</b> de la <b>Cleveland Clinic</b>, demostraron que <b>un programa artístico de ocho semanas</b> genera mejoras estadísticamente significativas en resiliencia, salud mental y calidad de vida en pacientes con enfermedades crónicas, con beneficios que se mantienen hasta 16 semanas después.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/URPB4Z5OSZE5BOGDZLREALY54M.jpg?auth=9ff4e8ae15e80657ff88a32f0bb43397e8a9407f9d7abea6ff44d749e6edd826&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Henri de Toulouse-Lautrec inmortalizó la vida nocturna parisina desde un cuerpo fracturado por una enfermedad genética ósea. Lo que hoy la ciencia confirma, él lo practicó por instinto" height="1080" width="1920"/><h2>Grandes maestros: cuando la enfermedad se convirtió en obra</h2><p>La relación entre arte y dolencia no es nueva. En la historia del arte, grandes maestros canalizaron sus condiciones físicas y psicológicas a través de procesos creativos: bocetos repetidos infinidad de veces, frustración, incertidumbre y, finalmente, decisión. Esa última palabra es clave: la que permite comprender cómo sortearon sus dificultades, las que hoy tienen nombre de obra.</p><p><b>Henri de Toulouse-Lautrec (1864–1901).</b> Afectado por pycnodysostosis —enfermedad genética ósea— y fracturas en la adolescencia que frenaron el crecimiento de sus piernas, encontró en la pintura su medio de integración social, inmortalizando la vida nocturna parisina en obras como <i><b>En el Moulin Rouge</b></i> (1892).</p><p><b>Frida Kahlo (1907–1954).</b> Padeció poliomielitis a los seis años y sufrió a los 18 un accidente de autobús que le destrozó la columna vertebral y la pelvis. Sometida a más de 30 cirugías y a dolor crónico de por vida, utilizó la pintura desde su cama como catarsis, retratando su anatomía fracturada en obras como <i><b>La columna rota</b></i> (1944).</p><p><b>Francisco de Goya (1746–1828).</b> A los 46 años sufrió un cuadro neurológico grave, asociado a saturnismo por intoxicación con plomo, que lo dejó completamente sordo. Ese aislamiento sensorial transformó su estilo: pasó de los retratos cortesanos a la introspección de sus Pinturas Negras, entre ellas <i><b>Saturno devorando a su hijo</b></i>.</p><p><b>Claude Monet (1840–1926).</b> Diagnosticado con cataratas bilaterales severas en la vejez, la pérdida paulatina de la percepción cromática tiñó su visión de tonos amarillos y marrones, alterando la paleta de su célebre serie <i><b>Los nenúfares</b></i> antes de ser operado en 1923.</p><p><b>Edvard Munch (1863–1944).</b> Afectado por ataques de pánico, trastorno de ansiedad generalizada y agorafobia, sufrió un colapso en un puente al ver el cielo rojo sangre. Su miedo no era a un otro sino a su terror existencial; de ahí nació <i><b>El grito</b></i> (1893).</p><p><b>Yayoi Kusama (1929–).</b> Padecía trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), fobias específicas y alucinaciones visuales de campos de puntos desde niña. Cubría superficies con lunares —<i>polka dots</i>— como ritual de autorregulación psíquica. Desde 1977 vivió voluntariamente en un hospital psiquiátrico de Tokio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y2VLGKZEEVCSHGLT6KG765X5IM.jpg?auth=4b0c8d67d8206c50e3f61cfe89f3a672b15477c759a10a13f329086494ca941a&smart=true&width=3000&height=2000" alt="Yayoi Kusama cubría superficies de lunares como ritual de autorregulación psíquica para callar sus alucinaciones. Desde 1977 vivió voluntariamente en un hospital psiquiátrico de Tokio y siguió pintando (Foto: AP archivo/Itsuo Inouye)" height="2000" width="3000"/><p><b>Vincent van Gogh (1853–1890).</b> La depresión profunda y el trastorno bipolar se sumaron a episodios psicóticos. Gran parte de sus obras más intensas, como <i><b>La noche estrellada</b></i> (1889), fueron creadas durante sus internaciones en el asilo de Saint-Rémy.</p><p><b>Mark Rothko (1903–1970).</b> Inmerso en una depresión clínica severa, convirtió sus campos de color flotantes —<i><b>Seagram Murals</b></i>, serie <i><b>Black on Gray</b></i>— en meditaciones sobre la tragedia, el éxtasis y la angustia existencial.</p><h2>Arte y medicina: un modelo más humano</h2><p><b>La integración del arte en la práctica médica moderna representa una evolución hacia un modelo de salud que completa los métodos científicos.</b> Como señalan los investigadores del Centro Colaborador de la <b>OMS</b>, si el arte fuera un fármaco, se recetaría diariamente en todos los hospitales del mundo. La convivencia entre la tecnología médica de vanguardia y la sensibilidad artística no busca reemplazar los tratamientos convencionales, sino potenciarlos: <b>curar el cuerpo mientras se sostiene y reconforta la mente</b>, con la intención concreta de reducir el dolor a través de actividades multimodales.</p><p>Las intervenciones artísticas también ofrecen <b>una vía para involucrar a grupos minoritarios o de difícil acceso</b> que con frecuencia presentan mayores riesgos de salud y generan costos sanitarios más elevados. Durante décadas, las respuestas médicas convencionales se concentraron exclusivamente en la química y el bisturí. Sin embargo, <b>esta silenciosa revolución</b> está transformando los pasillos de los hospitales y los despachos de salud pública globales. </p><p>Cuando una persona modela arcilla, escucha una melodía que evoca su infancia o plasma trazos en un lienzo, <b>el cerebro desencadena una cascada neurobiológica cuantificable</b>. Los niveles de cortisol descienden, el pulso cardíaco se estabiliza y el sistema nervioso modula las vías del dolor, reduciendo la necesidad de analgésicos y opioides posoperatorios. <b>El arte terapia ha dejado de habitar los márgenes de la medicina alternativa para convertirse en una herramienta integrada que acompaña tratamientos ubicando en el centro a la persona que padece.</b></p><p>Para un artista la etapa más compleja suele ser el proceso creativo, esa negociación que culmina en obra y está impregnada de historias, sentimientos y emoción. Ahora, sin necesidad de títulos, estas terapias convocan a formar nuevos rompecabezas de vida, convirtiendo momentos en espacios de contemplación, resiliencia y paz. La calma aparece como compañera esencial, un catalizador que une el cuerpo, la mente y las emociones. La aceptación radical suele aliviar el camino y, lejos de cánones exquisitos de proporcionalidad, un arte encantador aparece para quedarse: nos abraza, nos toma de la mano y nos acompaña a cruzar sin preguntar cuál es la altura del puente. Se llama <b>Arte Terapia Integral</b>.</p><p>Doy FE.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6MTBVOBRFZE5ZGLYZ6BJ6YBXCM.jpg?auth=1b08f74ea952189f9ec1b9f8e490505909d0d1e62c12d0aca69d89d3681dce2d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Qué puede enseñar una langosta sobre el efecto de la dopamina y la octopamina en el olfato?]]></title><link>https://www.infobae.com/america/mundo/2026/10/11/que-puede-ensenar-una-langosta-sobre-el-efecto-de-la-dopamina-y-la-octopamina-en-el-olfato/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/mundo/2026/10/11/que-puede-ensenar-una-langosta-sobre-el-efecto-de-la-dopamina-y-la-octopamina-en-el-olfato/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[El estudio de la Universidad de Washington halló que ambos compuestos químicos modifican las redes cerebrales y la apertura de los palpos sin cambiar los aromas del entorno]]></description><pubDate>Sun, 11 Oct 2026 19:05:57 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LPB3AUEHHFDXNPXPVKQQC4EA6U.png?auth=3f85cd83732904c45d0119ad8ab5c622e82abab71c00b130a32bfa07a9751303&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La dopamina incrementó la sensibilidad de las redes neuronales ante los olores y provocó una mayor apertura de los palpos en los insectos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un estudio de la <b>Universidad de Washington </b>en San Luis reveló cómo la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/04/16/dopamina-bajo-la-lupa-por-que-la-ciencia-podria-replantear-su-funcion-en-la-salud-mental/" target="_blank" rel=""><b>dopamina</b></a> modifica la forma en que el <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/01/la-dopamina-y-la-segmentacion-de-la-memoria-claves-para-entender-la-percepcion-del-tiempo-en-el-cerebro/" target="_blank" rel=""><b>cerebro</b></a><b> </b>procesa los <b>olores</b>. La investigación comprobó que dos sustancias químicas opuestas regulan la intensidad con la que los animales responden a las señales olfativas, un hallazgo que <b>explica la atracción por la comida</b>.</p><p>El equipo liderado por el docente <b>Barani Raman</b> analizó el comportamiento de la langosta (<i>Schistocerca americana</i>), un modelo biológico utilizado en neurociencia por la simplicidad de sus circuitos sensoriales. Las conclusiones, difundidas en la revista <a href="https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.2338-25.2026" target="_blank" rel=""><i>Journal of Neuroscience</i></a>, mostraron que la dopamina y la <b>octopamina </b>alteran la actividad neuronal y <b>redefinen la respuesta física</b> ante aromas a hierba, limón, rosa y almendra.</p><p>Durante los experimentos, la exposición a la dopamina volvió las redes neuronales olfativas más sensibles. Frente a este estímulo, los insectos abrieron con mayor frecuencia los palpos sensoriales, apéndices bucales que utilizan para tocar y sujetar el alimento. Esta reacción física <b>confirma un incremento del apetito</b> provocado por la modulación química interna, sin que cambie la identidad del olor percibido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XZUDI54D5JHIFB4RMT6ERX5QMQ.png?auth=48c553996493bd3daa68a6639bc26972eedacff19960a4026320bb7039499b81&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una investigación de la Universidad de Washington en San Luis determinó que la dopamina y la octopamina modifican la respuesta olfativa de las langostas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Raman detalló que el aroma conserva su naturaleza, aunque el cerebro responda con distinta fuerza según su estado. Una persona puede sentir atracción por el olor a pan recién horneado antes de almorzar, pero pierde ese interés al estar satisfecha. En la langosta ocurre un proceso similar: <b>el estímulo permanece idéntico</b>, mientras la interpretación biológica varía.</p><p>En contraste, la aplicación de octopamina, un compuesto vinculado a las respuestas de defensa y huida en los insectos, produjo el efecto opuesto. La actividad en las áreas olfativas disminuyó y la apertura de los apéndices bucales <b>registró un descenso drástico</b>. La comparación permitió identificar cómo dos mensajeros químicos generan comportamientos contrapuestos sobre una misma estructura sensorial.</p><p>Según explicó Raman, las langostas seguían reconociendo cada aroma como el mismo, aunque la intensidad de su reacción cambiara. “La galleta sigue oliendo a galleta, pero la respuesta puede ser más intensa o más débil, dependiendo del neuromodulador que se libere”, afirmó el investigador. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AY6FSQT3WFGV3LT5ZZ6DFRVJIU.png?auth=b5e40117ddba3f1ef14c7b81c267fe9cbfe36932ab4ca13fab7433ffe3f5679a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La aplicación de octopamina redujo la actividad cerebral relacionada con el olfato y disminuyó la respuesta física de los animales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los científicos determinaron que estas variaciones no obedecieron a factores externos como la abundancia de alimento. El entorno permaneció estable, por lo que <b>la clave residió en la regulación</b> ejercida por la dopamina al desactivar ciertos frenos neuronales del sistema olfativo. </p><p>El hallazgo aporta datos sobre los mecanismos biológicos que permiten a los organismos ajustar sus decisiones sensoriales según sus necesidades inmediatas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AXJXUFPOSJCRZNGBWR2WZZDEN4.png?auth=b92831056dea8e557af2be90094769ed89a6e4a437110197dc43fc9d55f96609&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Estudios previos relacionan a la serotonina con la activación del comportamiento gregario en las langostas y la modulación de su conducta (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Por su parte, para entender qué ocurre dentro del cerebro de las langostas, los investigadores estudiaron las<b> neuronas locales GABAérgicas </b>del lóbulo antenal, la zona que recibe las señales de olor captadas por las antenas. </p><p>Estas células liberan <b>GABA</b>, un mensajero químico que actúa como un freno sobre otras neuronas y permite regular la intensidad de la actividad de toda la red olfativa.</p><h2>El mecanismo apunta a dos grupos de neuronas</h2><p>El análisis mostró que la octopamina no modificó la actividad de las interneuronas estudiadas. “En cambio, la dopamina suprimía una subpoblación de neuronas locales. Liberaba el circuito de la inhibición para obtener ese aumento en la actividad de la red neuronal”, dijo Raman.</p><p>Los autores relacionaron sus hallazgos con trabajos anteriores sobre la <b>serotonina</b>, otro neuromodulador. Estos animales pueden vivir solos o adoptar una conducta gregaria, es decir, agruparse con otros hasta formar enjambres. Se considera que este compuesto ayuda a activar ese cambio de comportamiento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CKKD3TFS5BGKHA7WOV5GNOSQOY.png?auth=53a955b66dd3ba738040ed4d8037466c4665c4d067a4f196a35f3913b747a6b6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las variaciones en la percepción del aroma ocurrieron sin cambios en los estímulos externos o en la disponibilidad de alimento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según el profesor, “las langostas gregarias son mucho más activas que las solitarias”, por lo que las variaciones conductuales deben sostenerse con el tiempo. </p><p>Las investigaciones previas citadas por el equipo indican que la serotonina puede aumentar o reducir la apertura de los palpos según si un olor se relaciona con comida.</p><p>El modelo de red neuronal más simple que reunió los resultados requirió <b>dos grupos de células nerviosas</b>: uno capaz de aumentar la respuesta conductual y otro que la reduce o la suprime.</p><p>Los investigadores consideran que la dopamina influye en la inhibición de neuronas locales, mientras que la serotonina y la octopamina probablemente alteran la excitabilidad de las neuronas de proyección. El equipo prevé estudiar ese efecto en próximos trabajos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LPB3AUEHHFDXNPXPVKQQC4EA6U.png?auth=3f85cd83732904c45d0119ad8ab5c622e82abab71c00b130a32bfa07a9751303&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La dopamina incrementó la sensibilidad de las redes neuronales ante los olores y provocó una mayor apertura de los palpos en los insectos (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Qué entendemos hoy por salud mental? El desafío de mirar más allá de un diagnóstico]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/10/que-entendemos-hoy-por-salud-mental-el-desafio-de-mirar-mas-alla-de-un-diagnostico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/10/que-entendemos-hoy-por-salud-mental-el-desafio-de-mirar-mas-alla-de-un-diagnostico/</guid><dc:creator><![CDATA[Dr. Enrique  De Rosa Alabaster]]></dc:creator><description><![CDATA[Los avances en neurociencia, la ampliación de las clasificaciones clínicas y las transformaciones sociales obligan a revisar cómo se interpreta el sufrimiento psíquico. El reto consiste en combinar evidencia científica, trayectoria personal y condiciones de vida para ofrecer respuestas que no reduzcan a una persona a una etiqueta]]></description><pubDate>Sat, 10 Oct 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HKA2DDVXFVBFPM7H7LXKGVCTVM.png?auth=573497df9dcd211898a3fb5ce537f9b299d19cfc626d6b6c57a29676069742cf&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los manuales de diagnóstico psiquiátrico muestran limitaciones ante la heterogeneidad de los síntomas individuales. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <b>10 de octubre</b> se conmemora el <b>Día Mundial de la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/salud-mental/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/salud-mental/"><b>Salud Mental</b></a>. Este año, la <b>Organización Mundial de la Salud (OMS)</b> propone poner en el centro a las personas con experiencia vivida de problemas de salud mental, bajo el lema <a href="https://www.who.int/campaigns/world-mental-health-day/2026">“Lived experiences heard: real voices, real change”</a>: escuchar los relatos de experiencias reales para generar cambios y soluciones concretas, no declamatorias. Es decir, una salud mental más ligada a la persona que a la teoría.</p><p>Quizás ese aspecto directo y concreto lleve a una pregunta todavía más elemental: <b>¿de qué hablamos cuando hablamos de salud mental? </b>La pregunta parece sencilla, pero probablemente nunca haya sido tan difícil de responder.</p><p>La ciencia evoluciona rápidamente. Nuestra capacidad para estudiar el cerebro, sus circuitos y sus mecanismos es hoy muy diferente de la que teníamos cuando se construyeron buena parte de las categorías psiquiátricas que todavía utilizamos. El Premio Nobel de Fisiología o Medicina anunciado esta semana es una clara expresión de ese cambio. <b>Karl Deisseroth</b>, <b>Peter Hegemann</b> y <b>Georg Nagel</b> fueron reconocidos por los descubrimientos que dieron origen a la <b>optogenética</b>, una técnica que permite utilizar la luz para controlar células nerviosas y estudiar con enorme precisión la actividad de determinados circuitos cerebrales.</p><p>El desarrollo de esta herramienta abrió nuevas posibilidades para comprender el funcionamiento del cerebro y estudiar enfermedades neurológicas y psiquiátricas. Estamos aprendiendo a<b> observar y manipular el cerebro</b> con una precisión que habría resultado inimaginable para generaciones anteriores. La idea de que, en lugar de pensar en regiones o mediadores químicos de manera aislada, integremos esos elementos a un nuevo mapa de circuitos y conexiones neuronales precisas cambia la concepción misma de todo este territorio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WUNR2TIVCZAATJDFM6CA6OHJC4.png?auth=bc630c35aa6ded34f785685d080a59c51130745d57ceabfdda76ce1e57d5ec55&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los avances en optogenética permiten estudiar la actividad de los circuitos cerebrales mediante el uso de la luz. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Diagnósticos amplios</h2><p>Mientras nuestra capacidad para estudiar el cerebro se vuelve cada vez más precisa, las categorías para describir el sufrimiento psíquico continúan siendo amplias y se basan en un plano bidimensional, en el que una causa o un síntoma se evalúan por su mayor o menor intensidad. Por ende, la terapéutica apuntaba a cubrir esa consigna. Ya no se trata de “baja serotonina”; en realidad, nunca lo fue, sino de qué vías precisas están afectadas o modificadas.</p><p>Desde una mirada más cercana y concreta,<b> ¿qué significa que dos personas reciban el mismo diagnóstico si pueden tener síntomas, historias, trayectorias y mecanismos diferentes?</b> Incluso cabe preguntarnos si los mismos síntomas representan la misma alteración de fondo.</p><p>Si tomamos la <b>depresión mayor</b> como ejemplo, vemos que los criterios diagnósticos permiten numerosas combinaciones posibles de síntomas para llegar a una misma categoría. A veces, un aspecto —la tristeza, por ejemplo— aparece como cardinal y excluyente para administrar una medicación. Esto no significa que la depresión u otra categoría no exista ni que el diagnóstico carezca de utilidad. Significa que <b>una categoría diagnóstica puede reunir realidades clínicas muy diferentes. </b></p><p>Un caso urgente es el incremento de los suicidios: asociarlos casi inevitablemente a una única causa —la depresión— aleja la posibilidad de prevenir el fenómeno, ya que supone mirar un mapa de la realidad limitado y cerrado. El diagnóstico es una herramienta, pero no puede forzar ni limitar la realidad que intenta describir.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4YWP7IGMTFGRHHRHT4OLCU2DXA.png?auth=1987730030beb65b7b6cf137a5c669a333866624646f95304b8a92dde3117d25&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La medicalización del malestar emocional aborda respuestas humanas naturales como la tristeza en calidad de patologías. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Durante décadas, la psiquiatría organizó buena parte de su conocimiento alrededor de categorías: depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar, autismo, trastornos de ansiedad y muchas otras. Esas categorías fueron fundamentales para ordenar la clínica, investigar tratamientos y establecer un lenguaje común.</p><p>Sin embargo, los criterios nosológicos actuales —DSM e ICD— pueden resultar cada vez más limitados cuando se utilizan como unidades explicativas de fenómenos cuya heterogeneidad excede esas categorías. Así lo muestra el aumento de estas clasificaciones, en lugar de una estandarización útil para la comunicación científica. Es el antiguo cuento de los sabios ciegos que definen la totalidad desde una visión sesgada.</p><p>Por eso comienzan a adquirir mayor importancia los modelos dimensionales, los enfoques transdiagnósticos, el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11775755/">clinical staging</a> y la búsqueda de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10168176/">biomarcadores</a> capaces de aportar información que las categorías <a href="https://www.nature.com/articles/s44277-026-00069-w">basadas exclusivamente en síntomas</a> no siempre consiguen ofrecer.</p><p>El movimiento es profundo porque, en lugar de partir del trastorno y preguntarnos cuál es —o en cuál parece adaptarse mejor en el repositorio nosológico—, nos preguntamos qué le pasa a la persona, qué mecanismos intervienen, cómo evolucionó el problema, si aparece en alguna etapa vital particular y cuál es la relación de todo esto con la cultura, las condiciones de vida y muchas otras capas de análisis. Recién entonces se puede construir un modelo que permita percibir a la persona y no a la “enfermedad”. En realidad, se trata de cumplir un viejo adagio de la medicina: son personas, no enfermedades.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4NT57SP4HVGLBA5RAZEHAEYUZI.png?auth=f4f02f211221cc3400831bbe382e5abdfbb0150800ab4ccb5c3054a7e3e9b6d7&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El nuevo paradigma de la salud mental busca integrar factores neurobiológicos y sociales centrados en la persona. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La transformación de esta área del saber no se da solo a partir de cuestionamientos y movimientos antipsiquiátricos, que son históricos, sino también desde adentro. En agosto, <b>Uta Frith</b>, una de las grandes figuras de la investigación sobre el autismo, publicó en <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/psychological-medicine/article/autism-spectrum-disorder-has-it-lost-its-meaning-and-is-it-leading-to-misdiagnosis/AF834026D004D42B1963BEA515495AC6?trk=article-ssr-frontend-pulse_little-text-block"><b>Psychological Medicine</b></a> un editorial en el que se pregunta si el concepto de <b>espectro autista</b> ha perdido su significado y está llevando a errores diagnósticos.</p><p>En ese trabajo, analiza la enorme heterogeneidad que ha alcanzado el concepto actual de espectro autista y plantea que distintos cambios culturales y diagnósticos contribuyeron a ampliar considerablemente la categoría, hasta convertirla en un paraguas sintomático que engloba situaciones difíciles de abarcar. Otros investigadores, sin embargo, rechazaron ese planteo y sostuvieron que parte del aumento de diagnósticos puede explicarse porque durante años muchas personas no fueron reconocidas.</p><p>Este debate ilustra la cuestión de fondo: no existe una respuesta simple acerca de si estamos descubriendo personas que antes no reconocíamos o si algunas categorías se ampliaron hasta perder parte de su capacidad explicativa. La misma pregunta se traslada a otros diagnósticos: ¿cuándo ampliar una categoría implica descubrir una realidad que antes permanecía oculta? ¿Y cuándo implica que una categoría se vuelve tan amplia que termina por explicar demasiado?</p><p>Por otro lado, a la par de los avances científicos —que ya son, en realidad, cambios de paradigma, según planteó <b>Thomas Kuhn</b> en <i>La estructura de las revoluciones científicas</i>—, también cambiaron los modelos de la sociedad en la que esa mente se desarrolla. Vivimos más años, las etapas de la vida se transformaron, la adolescencia se prolongó y la vejez ocupa una parte cada vez mayor de la existencia. Cambiaron el trabajo, la familia, los vínculos y las formas de construir identidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RBYN3HIPJBGWTDXVF5IU3ZWLRI.png?auth=78c65d0d943529d50e82a20d32c7ffd75a7106b441a65d8140f1a08f27e689f5&smart=true&width=1408&height=768" alt="El Día Mundial de la Salud Mental promueve escuchar relatos de experiencias reales para impulsar cambios concretos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En ese cambio del entorno también mutó nuestra relación con la información y la tecnología. Estamos permanentemente conectados y, paradójicamente, aparecen nuevas formas de soledad. Una persona puede estar rodeada de mensajes, imágenes y estímulos durante todo el día y experimentar, sin embargo, un <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/09/01/hiperconectados-pero-solos-como-la-epidemia-de-la-soledad-acompanada-afecta-la-salud-mental/">profundo aislamiento</a>.</p><p>También las crisis parecen pertenecer a otra escala. Una pandemia, guerras, crisis económicas y sociales —que no son episodios aislados, sino que se han normalizado— o catástrofes ambientales atraviesan la vida cotidiana de millones de personas casi simultáneamente. La incertidumbre dejó de ser un acontecimiento excepcional y se convirtió, en muchos casos, en parte del escenario habitual.</p><p>Una imagen puede ser descriptiva y reflejar otras épocas: una lámina de un test ideado en 1940 —el TAT— expresaba la frustración de un niño llorando frente a un violín, mientras que hoy, en <b>Francia</b>, asistimos a la toma e incluso a la quema de escuelas y universidades. ¿Se trata de la misma juventud y frustración, o de modelos completamente distintos para procesarla?</p><p>Otro aspecto que considerar respecto de la salud mental es la llamada <b>medicalización de las emociones</b>, que toma todo malestar emocional como síntoma a tratar; de alguna manera, niega en lugar de escuchar. La tristeza, el duelo, la frustración, la angustia, el miedo o la incertidumbre forman parte de la experiencia humana. Pero tampoco todo sufrimiento puede comprenderse simplemente como una reacción individual, porque las circunstancias sociales, culturales y económicas forman parte de la experiencia de cada persona.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VZQYUF3AERBO7N2BB6FZD3UB4I.png?auth=ac376d9d1508ccc110b53eb8f1431d3f35c9c437228ab53c45ca56b713403d91&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La asociación exclusiva del suicidio con la depresión dificulta la aplicación de estrategias efectivas de prevención. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La frontera entre enfermedad, sufrimiento y respuesta humana ante las circunstancias es, por eso, mucho más compleja de lo que algunas clasificaciones pueden hacer creer. Como en toda visión parcial, existe el riesgo opuesto: considerar que todo sufrimiento es solo una reacción a la vida y dejar sin atención fenómenos que sí requieren tratamiento.</p><p>Por eso, el desafío tal vez sea hacer un <i>zoom out</i>, alejar la mirada como observadores y cambiar la pregunta de un modo que exceda a la psiquiatría, las neurociencias o cualquier especialidad.</p><p><b>¿Con todos estos cambios, podemos definir la salud mental exactamente del mismo modo?</b></p><p>Durante mucho tiempo, intentamos avanzar acumulando diagnósticos, redefiniendo categorías, ampliando espectros, incorporando nuevos síntomas y buscando tratamientos para cada nueva clasificación. Quizás estemos llegando a un momento en el que el problema ya no sea solamente diagnosticar mejor, sino preguntarnos si utilizamos las mejores unidades conceptuales para comprender aquello que queremos explicar.</p><p>No se trata de abandonar lo neurobiológico para reemplazarlo por una explicación social, o viceversa, sino de integrar niveles de explicación que durante mucho tiempo fueron tratados como alternativas excluyentes.</p><p>La ciencia, las sociedades y las formas de relacionarnos e incluso de vivir están cambiando. El desafío de la <b>salud mental en el siglo XXI</b> podría no ser solamente encontrar mejores diagnósticos, sino volver a pensar qué entendemos por salud, enfermedad y sufrimiento humano.</p><p>Quizá el Día Mundial de la Salud Mental sea una buena oportunidad para reconocer que no solo están cambiando nuestros conocimientos sobre la mente, sino también qué entendemos por salud mental en el siglo XXI.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4YWP7IGMTFGRHHRHT4OLCU2DXA.png?auth=1987730030beb65b7b6cf137a5c669a333866624646f95304b8a92dde3117d25&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La medicalización del malestar emocional aborda respuestas humanas naturales como la tristeza en calidad de patologías. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Exingeniero de Neuralink lanzó startup que compite con empresas de chips cerebrales: usarán ultrasonidos]]></title><link>https://www.infobae.com/tecno/2026/10/07/exingeniero-de-neuralink-lanzo-startup-rival-a-la-empresa-de-chips-cerebrales-de-sam-altman/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tecno/2026/10/07/exingeniero-de-neuralink-lanzo-startup-rival-a-la-empresa-de-chips-cerebrales-de-sam-altman/</guid><dc:creator><![CDATA[Sindy Valbuena Larrota]]></dc:creator><description><![CDATA[Bridge Neurotech apuesta al ultrasonido en vez de electrodos quirúrgicos para llegar a mucha más gente que los actuales chips cerebrales]]></description><pubDate>Wed, 07 Oct 2026 02:03:59 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UWWOXOSK2FABLJ5YABCXYV7NSY.png?auth=40f04d3787cbce22199b17f3a614fa64793e2f97c8eff2f5a20ef8a945efe72f&smart=true&width=1200&height=700" alt="Bridge neurotech se creó en el año 2026, en Silicon Valley, cuna de grandes empresas de tecnología." height="700" width="1200"/><p>Bridge Neurotech salió de su desarrollo a puertas cerradas con <b>13,5 millones de dólares</b> para construir una interfaz<a href="https://www.infobae.com/tecno/2026/09/25/brazo-robotico-y-sus-partes-que-tipos-existen-y-cuales-son-sus-aplicaciones-industriales/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tecno/2026/09/25/brazo-robotico-y-sus-partes-que-tipos-existen-y-cuales-son-sus-aplicaciones-industriales/"> cerebro-computadora</a> portátil que<a href="https://www.infobae.com/tecno/2026/10/01/el-secretario-de-salud-de-eeuu-dijo-que-la-ia-da-una-segunda-opinion-mejor-informada-que-la-de-un-medico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tecno/2026/10/01/el-secretario-de-salud-de-eeuu-dijo-que-la-ia-da-una-segunda-opinion-mejor-informada-que-la-de-un-medico/"> usa ultrasonido en lugar de electrodos implantados</a>. La empresa se presenta como rival directa de Merge Labs. Entre sus inversores figura la firma General Catalyst, que también respaldó a Anduril, <a href="https://www.infobae.com/tecno/2026/10/06/un-ano-gratis-de-claude-team-y-1000-dolares-en-creditos-para-la-api-el-nuevo-plan-de-anthropic-para-startups">Anthropic</a>, Airbnb y Stripe.</p><p>El fundador y director ejecutivo de la empresa, Will Biederman, desarrolló durante su doctorado el chip que la compañía Neuralink, de Elon Musk, <b>terminó licenciando para sus primeros dispositivos implantados</b>. Según él, decidió separar su camino por una cuestión de enfoque: “Todo se reduce, en el fondo, a una diferencia de visión”.</p><p>Su meta con Bridge es construir un dispositivo que pueda usar mucha más gente que un implante cerebral. Hasta ahora, apenas un centenar de personas en el mundo recibió una interfaz cerebro-computadora implantada como parte de ensayos clínicos, entre ellas al menos veintiún voluntarios con el dispositivo de Neuralink.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LEJBW432WBDEPBGKUTC6LN7HQM.png?auth=27d1efd5a6e125dc652e18e13d130ec3aa99f83e37d260d705606aad66c27c55&smart=true&width=1200&height=700" alt="Actualmente, existen decenas de personas que voluntaraiamente dejaron implantar un chip en su cerebro para lograr comunicarse con sus familiares y hacer eventos de entretenimiento como jugar. (@ModdedQuad)" height="700" width="1200"/><p>A ellos se le suman los pacientes de otras compañías que también compiten a través de la cirugía cerebral, como Synchron, Paradromics y Precision Neuroscience. Esos sistemas ya permitieron a personas con parálisis controlar computadoras, mover brazos robóticos y comunicarse con el pensamiento en tiempo real.</p><p>Esa capacidad llega acompañada de un procedimiento de alto riesgo. “Los riesgos de la neurocirugía realmente no se pueden minimizar ni ignorar, así que el nivel de seguridad y beneficio que estos dispositivos deben ofrecer es muy alto”, explicó Biederman. “<b>Nadie quiere realmente un agujero en la cabeza</b>”.</p><h2>El problema de leer el cerebro sin abrirlo</h2><p>Los dispositivos portátiles que intentan leer la actividad cerebral desde afuera del cráneo arrastran un problema técnico conocido: el hueso y la piel debilitan las señales eléctricas antes de que lleguen a los sensores externos. Por eso la mayoría de las empresas del sector optó por registrar esas señales directamente desde las neuronas, con electrodos dentro del cerebro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4WJNZ7P44JGEPEVU52CVY7Q4L4.png?auth=a6f15af21528a117924cc70d7ea9c721a84363fe6d0ac8d261a3dbf29f58b86e&smart=true&width=1012&height=935" alt="Un chip en el cerebro hace que el hueso y la piel debiliten las señales eléctricas antes de que lleguen a los sensores externos, por eso ahora se experimenta con electrodos. (Georgia Tech)" height="935" width="1012"/><p>Bridge apuesta a que el ultrasonido resuelva ese problema sin necesidad de abrir el cráneo. La tecnología usa ondas sonoras de alta frecuencia que rebotan contra los glóbulos rojos en movimiento para medir la velocidad y la dirección del flujo sanguíneo.</p><p>En el cerebro, las variaciones de ese flujo siguen de cerca a la actividad neuronal. Esa correlación es la que Bridge busca traducir en señales legibles para una computadora, sin necesidad de implantar nada bajo el cráneo.</p><h2>El origen compartido con la empresa de Altman</h2><p>Bridge Neurotech y Merge Labs, la compañía de interfaces cerebrales respaldada por Sam Altman, comparten un mismo punto de partida: Arbor Neuroscience, antes llamada Forest Neurotech, una organización sin fines de lucro fundada en 2023 por Biederman junto a los investigadores Sumner Norman y Tyson Aflalo para explorar el ultrasonido como vía de acceso al cerebro.</p><p>Merge Labs recaudó <b>252 millones de dólares</b> en una ronda inicial con participación de Altman y de <a href="https://www.infobae.com/tecno/2026/10/06/sam-altman-acuso-a-elon-musk-de-ser-un-abuson-y-pidio-no-ceder-ante-sus-ataques">OpenAI</a>, además de Bain Capital y el cofundador de Valve, Gabe Newell, entre otros inversores. Su equipo combina a Norman y Aflalo con el científico de Caltech Mikhail Shapiro y los empresarios Alex Blania y Sandro Herbig.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F46VYG2QCZESPD24JAWLXZN5FU.JPG?auth=389319b4d72922ace4d607063ff78c54a92fb65522d6e794c7fac4f3d402e429&smart=true&width=5152&height=3440" alt="La empresa que aporta a esta nueva startup de neurotecnología, también apoyó con inversión a Sam Altman en OpenAI. REUTERS/Carlos Barria" height="3440" width="5152"/><p>Antes de dividirse en dos empresas, el equipo de Forest ya había probado su tecnología de ultrasonido en estudios clínicos con pacientes en Estados Unidos. En colaboración con centros médicos de Los Ángeles, el grupo detectó señales cerebrales vinculadas a la audición en personas con traumatismos cerebrales.</p><p>La diferencia entre ambas empresas no está tanto en la tecnología de base como en la ambición del producto. Merge no detalló públicamente qué aplicaciones clínicas o comerciales piensa ofrecer con su interfaz. Bridge, en cambio, apunta directamente a un dispositivo de uso masivo que no dependa de un quirófano.</p><h2>Un mercado que recién arranca para la neurotecnología</h2><p>Con apenas 13,5 millones de dólares frente a los 252 millones de su rival, Bridge entra a competir por un mercado donde el capital se concentra en pocas compañías. Según estimaciones del sector, en 2025 la inversión global en neurotecnología rondó los 4.800 millones de dólares, repartidos entre 140 operaciones.</p><p>La mayor parte de ese capital fue a parar a los implantes quirúrgicos. Neuralink cerró ese mismo año una ronda de 650 millones de dólares, la más grande del sector hasta ahora, mientras que BrainCo, centrada en neurotecnología de consumo, sumó otros 286 millones de dólares poco después.</p><p>Los enfoques no invasivos, como el que persigue Bridge, todavía representan una porción menor de ese mercado, aunque en expansión. Ninguna de las dos empresas que nacieron del mismo laboratorio sin fines de lucro, Bridge y Merge, fijó una fecha de lanzamiento comercial para sus dispositivos.</p><p>Ambas definieron al ultrasonido como la apuesta técnica central, pero todavía deben demostrar que la señal que capturan desde afuera del cráneo alcanza para traducir pensamientos en acciones concretas, algo que hoy solo lograron los <a href="https://www.infobae.com/tecno/2026/10/01/ingenieros-crean-implantes-que-se-comunican-en-el-cuerpo-sin-cables-ni-baterias-futuro-de-marcapasos-y-protesis">implantes quirúrgicos</a>.</p><p>Por ahora, la diferencia de capital entre las dos empresas nacidas del mismo laboratorio es de casi veinte veces: 13,5 millones de dólares para Bridge contra 252 millones para Merge.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UWWOXOSK2FABLJ5YABCXYV7NSY.png?auth=40f04d3787cbce22199b17f3a614fa64793e2f97c8eff2f5a20ef8a945efe72f&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=700" type="image/png" height="700" width="1200"><media:description type="plain"><![CDATA[Bridge neurotech se creó en el año 2026, en Silicon Valley, cuna de grandes empresas de tecnología.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo un gen hallado en un gusano podría aportar pistas para entender el Parkinson]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/06/como-un-gen-hallado-en-un-gusano-podria-aportar-pistas-para-entender-el-parkinson/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/06/como-un-gen-hallado-en-un-gusano-podria-aportar-pistas-para-entender-el-parkinson/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo de la Universidad de Georgia identificó en planarias un segmento genético con equivalente humano, vinculado a enfermedades donde mueren células cerebrales, lo que abre preguntas sobre su función en la supervivencia neuronal de las personas]]></description><pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:24:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KLYMZRINYFFA7E2Z5CDY32ZHOI.png?auth=14e81db93a95880cf305eb06e5826d0897a4c91d74fa2b3eefce03deedaba1ad&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación sobre la regeneración neuronal en invertebrados aporta claves para comprender la pérdida celular asociada a la enfermedad de Parkinson (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo de la <b>Universidad de Georgia</b> identificó, en pruebas de laboratorio con <a href="https://www.infobae.com/espana/2026/02/25/una-infeccion-que-provoca-que-un-gusano-salga-del-cuerpo-podria-convertirse-en-la-segunda-enfermedad-erradicada-despues-de-la-viruela/"><b>gusanos</b></a><b> planos</b>, genes que permiten a sus células madre reconstruir neuronas productoras de dopamina y ubicarlas en zonas precisas del sistema nervioso tras perder la cabeza, según un estudio publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-026-76397-4"><i>Nature Communications</i></a>.</p><p>La investigación se centró en la capacidad de estos pequeños invertebrados de agua dulce, de entre 3 y 5 milímetros, para recuperar un <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/10/05/cuantas-tazas-de-cafe-al-dia-podrian-reducir-el-riesgo-de-accidente-cerebrovascular-lo-que-dicen-los-estudios/">cerebro</a> completo después de una lesión. </p><p>De acuerdo con el artículo divulgado por <i>Earth.com</i>, el proceso ocurre porque poseen células madre distribuidas por todo el cuerpo, que se dividen para reemplazar las partes perdidas. </p><p>La <b>pérdida de este tipo de células</b> es un factor central en la enfermedad de <b>Parkinson</b>, por lo que el estudio examinó mecanismos que podrían<b> aportar datos para futuras investigaciones</b> sobre el cerebro humano.</p><h2>Las células reciben a la vez una función y una ubicación</h2><p>El sistema nervioso de las planarias incluye un<b> cerebro conectado a cordones nerviosos </b>que recorren la parte inferior de su cuerpo. También poseen una red de nervios extendida por el organismo y otro conjunto asociado a la faringe.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EICTY2XQDFGIFNO2SDUXJYWKLE.png?auth=9e9d229506abd9161779bd3b6fa9db2cb04da2eae493f8ce457dcc7f59907357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad de Georgia identificó genes que permiten a las células madre de los gusanos planos regenerar neuronas de dopamina (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En esas estructuras hay al menos <b>70 tipos de neuronas</b>. Tras una lesión, el animal puede reponer cada clase celular en la cantidad y el lugar que requiere.</p><p>El grupo científico buscó comprender esta capacidad al estudiar las células dopaminérgicas: son neuronas que producen y liberan dopamina, una sustancia química que ayuda a controlar el movimiento.</p><p>Los autores partieron de un catálogo existente de células individuales del gusano y seleccionaron <b>74 genes </b>especialmente activos en las unidades del sistema nervioso que producen dopamina. </p><p>Después redujeron la actividad de cada gen mediante una pasta de hígado de res mezclada con ARN, una molécula diseñada para actuar sobre el gen elegido.</p><p>Luego, los investigadores decapitaron a los animales y contaron las neuronas dopaminérgicas en los cerebros regenerados. El procedimiento permitió establecer que <b>10 genes eran necesarios para formar o conservar estas células</b> en al menos una región del sistema nervioso.</p><h2>Tres genes actúan durante la formación neuronal</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4B6KZZWRLFEFNMYQ6565RU7AGE.jpeg?auth=5decd45789d1d0d21658dad80673fc9a1759b1b49ba1728ba496834e5f4c7b10&smart=true&width=1600&height=1519" alt="Los científicos analizaron 74 genes activos y determinaron que 10 de ellos resultan fundamentales para formar células dopaminérgicas (Gentileza, estudio Los mecanismos combinatorios especifican la ubicación celular y la identidad del neurotransmisor durante la neurogénesis de la planaria, publicado en Nature Communications)" height="1519" width="1600"/><p>Dos de los genes, denominados <b>fli1-2 </b>e <b>irx-4/6</b>, ayudaron a que se formaran nuevas neuronas dopaminérgicas y a mantener vivas las ya existentes en todo el organismo. En cambio, <b>lmo1/3-1 </b>resultó relevante para reconstruirlas dentro del cerebro.</p><p>Otros se vincularon con la localización de esas células. <b>soxB1-2 </b>fue necesario para las neuronas de la red nerviosa corporal, mientras que<b> foxA</b> se asoció con las que se encuentran en la faringe.</p><p>El equipo también quiso determinar si una célula decide primero qué tipo de neurona será y después dónde se instalará. Para ello, marcó células madre cuando copiaban su ADN tras una lesión y las examinó durante las 36 horas siguientes.</p><p>De inmediato, cerca del 4% de las células marcadas activó fli1-2 y alrededor del 1% encendió irx-4/6. Casi ninguna expresaba soxB1-2, vinculado a la ubicación dentro de la red nerviosa. Con el paso de las horas, los 3 genes aparecieron en más células recién formadas.</p><p>Los resultados indicaron que la identidad y la ubicación de una neurona se establecen casi al mismo tiempo, aunque los factores genéticos que definen su tipo parecen activarse antes.</p><h2>Midieron el efecto de los genes sobre el movimiento</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RLLQ7TXDI5ALLAUU7WKMWFPW4Q.jpeg?auth=faf45d9d08064c10e3cef7be625c782adc7dbfb8ec56ccf6c2d1f6bef5f8a65c&smart=true&width=1442&height=1600" alt="El proceso de regeneración reveló que las células definen su función y su localización casi simultáneamente (Gentileza, estudio Los mecanismos combinatorios especifican la ubicación celular y la identidad del neurotransmisor durante la neurogénesis de la planaria, publicado en Nature Communications)" height="1600" width="1442"/><p>Las planarias dependen de sus neuronas dopaminérgicas para coordinar los músculos. Por eso, el equipo colocó los animales boca arriba y midió cuánto tardaban en recuperar su posición normal.</p><p>Los gusanos con menor actividad del gen de una enzima que produce dopamina tardaron más en darse vuelta. La misma dificultad se observó cuando se redujo la actividad de lmo1/3-1, irx-4/6, fli1-2 o app-L1.</p><p>En el caso de fli1-2, una cuarta parte de los animales necesitó más de 1 minuto para recuperar la posición, y algunos no lo lograron. Por lo que esa prueba relacionó los cambios celulares con una consecuencia observable en el comportamiento del organismo.</p><p>El gen <b>app-L1</b> posee un equivalente en humanos que produce una proteína asociada con enfermedades en las que mueren células cerebrales. <b>Rachel Roberts-Galbraith</b>, profesora asociada de la Facultad Franklin de Artes y Ciencias de la Universidad de Georgia, señaló que fue una gran sorpresa hallar su papel en las planarias.</p><p>“Hemos descubierto que es muy importante para la supervivencia neuronal y el nacimiento en las planarias, lo que nos hace preguntarnos más sobre las funciones ‘saludables’ de este gen en los humanos”, afirmó la investigadora.</p><h2>El estudio mantiene abiertas las pruebas en células humanas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R4HS2DLDTVAE3M5SGIWFVQCTB4.jpeg?auth=24433311164be52c929f67ee1dc34311ce7204269082172f6f44bc5a12c6a987&smart=true&width=1332&height=1600" alt="El equipo busca que los hallazgos genéticos optimicen la eficacia de los trasplantes de células madre en el cerebro humano (Gentileza, estudio Los mecanismos combinatorios especifican la ubicación celular y la identidad del neurotransmisor durante la neurogénesis de la planaria, publicado en Nature Communications)" height="1600" width="1332"/><p>Roberts-Galbraith explicó que algunos de los segmentos de ADN compartidos se utilizan para crear neuronas en las personas durante la etapa embrionaria. Sin embargo, añadió: “Los humanos no parecen ser capaces de reactivar estos genes para crear nuevas neuronas en la edad adulta”.</p><p>El trabajo se hizo solo en gusanos y disminuyó la actividad de ciertos genes, sin eliminarlos del ADN. Además, aún no se sabe si existen mecanismos moleculares que guíen las nuevas fibras nerviosas hacia puntos específicos dentro del cerebro, como ocurre con ciertas células en otras partes del cuerpo de este animal.</p><p>Actualmente, existen ensayos clínicos que colocan neuronas dopaminérgicas cultivadas en laboratorio dentro de cerebros humanos. </p><p>Entre 6 y 12 semanas después,<b> menos del 30% </b>de las células trasplantadas mostraba señales de madurez, y algunas se desplazaban del lugar donde habían sido implantadas.</p><p>“Esperamos que este trabajo ayude a otros a descubrir cómo crear neuronas productoras de dopamina a partir de células madre que puedan trasplantarse de forma más eficaz a los pacientes”, sostuvo la profesora. Los próximos análisis deberán probar si estos mecanismos también se conservan en el tejido nervioso humano.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KLYMZRINYFFA7E2Z5CDY32ZHOI.png?auth=14e81db93a95880cf305eb06e5826d0897a4c91d74fa2b3eefce03deedaba1ad&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La investigación sobre la regeneración neuronal en invertebrados aporta claves para comprender la pérdida celular asociada a la enfermedad de Parkinson (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué ocurre en el cuerpo tras comer ultraprocesados, según un nuevo estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/06/que-ocurre-en-el-cuerpo-tras-comer-ultraprocesados-segun-un-nuevo-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/06/que-ocurre-en-el-cuerpo-tras-comer-ultraprocesados-segun-un-nuevo-estudio/</guid><description><![CDATA[Un ensayo aleatorizado publicado en Nature Metabolism comparó comidas ultraprocesadas y no ultraprocesadas y detectó diferencias en la respuesta de la insulina, el uso de energía y circuitos cerebrales vinculados con la valoración de los alimentos]]></description><pubDate>Tue, 06 Oct 2026 13:37:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MFMPGVF2OJAI3OWUYCTIXH4M6Q.jpg?auth=4f9242aa37ac8634e4f571a14fde1f34427640c79d06184ee0c06de81364f142&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La ingesta de ultraprocesados redujo la oxidación de carbohidratos como fuente de energía durante el proceso metabólico. (Freepik)" height="1080" width="1920"/><p>Un estudio publicado en la revista Nature Metabolism encontró que comer <b>alimentos ultraprocesados</b> eleva más la <b>insulina</b> y produce cambios en la <b>actividad del cerebro</b>, incluso cuando la comida tiene las mismas calorías y nutrientes que otras opciones más saludables. El médico e investigador Eric Topol compartió estos resultados en su cuenta de X.</p><p>Los<a href="https://www.nature.com/articles/s42255-026-01619-4" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s42255-026-01619-4"> científicos</a> probaron dos comidas de unas 300 calorías en 57 adultos jóvenes con peso saludable. Después de comer la opción <b>ultraprocesada</b>, los niveles de <b>insulina</b> subieron más y se mantuvieron altos por más tiempo. Además, el cuerpo usó menos <b>carbohidratos</b> como energía. Los investigadores también notaron diferencias en las zonas del cerebro relacionadas con las señales de hambre y saciedad.</p><p>Estos resultados no prueban que comer un alimento <b>ultraprocesado</b> cause <b>enfermedades metabólicas</b>. Pero suman evidencia experimental a un debate que, hasta ahora, se apoyaba sobre todo en estudios de observación. La conclusión principal es que el <b>grado de procesamiento de los alimentos</b> podría afectar al cuerpo de una manera distinta a lo que indican solo las calorías, las grasas, las proteínas, la fibra o el azúcar que figuran en la etiqueta.</p><h2>Hallazgos metabólicos y neuronales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ULA5EV6AYNBJROXSA533BC22CM.png?auth=030ab2125e77f72ee0912476b157c36bf01fe75d5ea2176475d37e66bf9c4618&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La matriz física del alimento y la presencia de aditivos figuran entre las hipótesis sobre la alteración en la respuesta corporal. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Eric Topol, médico estadounidense especializado en medicina cardiovascular y longevidad, resumió el estudio como un ensayo de alimentos ultraprocesados frente a comidas sin ese grado de procesamiento. En su publicación señaló tres diferencias: <b>mayores niveles de insulina, reducción de la oxidación de carbohidratos y respuestas cerebrales distintas</b>.</p><p>La investigación se diseñó para aislar, en la medida de lo posible, el papel del procesamiento industrial. Los participantes recibieron una comida ultraprocesada y otra no ultraprocesada con cantidades similares de energía, grasas, proteínas, carbohidratos, fibra y azúcar.</p><p>De esa manera, las variaciones halladas no pueden atribuirse de forma directa a que una opción tuviera más calorías o un exceso de algún macronutriente. El estudio plantea que la estructura física de los productos, los ingredientes añadidos o los procesos de elaboración podrían intervenir en la respuesta posterior a lo que se ingiere.</p><h2>La comida ultraprocesada elevó más la insulina, aunque la glucosa fue parecida</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UL3NVPZLZZDUTDJX2G2TMCPYQQ.png?auth=13ad4465c59647c7b076a4444a607d9b7055a363741098a4709889046c7f2e76&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un ensayo publicado en Nature Metabolism demostró que los alimentos ultraprocesados generan una mayor respuesta de insulina en el organismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Después de consumir la opción ultraprocesada, los voluntarios tuvieron una respuesta de insulina más intensa y sostenida. </b>En cambio, el aumento total de glucosa en sangre fue semejante en ambas condiciones.</p><p>La insulina permite que las células incorporen glucosa de la sangre y la utilicen o almacenen. Por eso, <b>una mayor liberación de esta hormona ante una comida con nutrientes equivalentes constituye uno de los hallazgos centrales del ensayo</b>. Los investigadores no evaluaron si este efecto se mantiene a largo plazo ni si se traduce en un riesgo clínico.</p><p>También registraron un gasto energético algo mayor después de la comida ultraprocesada, junto con una oxidación de carbohidratos atenuada. En términos simples, el organismo recurrió menos a los <b>carbohidratos como combustible</b> que tras la opción no ultraprocesada.</p><h2>Las diferencias metabólicas se asociaron con áreas cerebrales ligadas a la valoración de alimentos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W2ZPDPLOZZB2LKIOP6X4RHCCLY.png?auth=f2e943e8ec72715be44449eb16412912dbbbaa253713397b01606968604ac0a2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación experimental supera la limitación de los estudios observacionales previos al aislar el efecto del procesamiento industrial. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El trabajo también examinó la actividad cerebral ante imágenes de alimentos. Las variaciones entre ambas comidas en el pico de oxidación de carbohidratos se asociaron con la activación del estriado, una zona involucrada en la recompensa, la motivación y la valoración de estímulos.</p><p>Los autores encontraron que las respuestas cerebrales vinculadas con la valoración de los alimentos fueron positivas para las comidas sin ultraprocesar y negativas para las ultraprocesadas en la corteza visual y el estriado. No obstante, los participantes no informaron que les gustaran más los productos ultraprocesados ni mostraron una mayor disposición a pagar por ellos.</p><p>Ese dato resulta relevante: el ensayo detectó cambios metabólicos y neuronales, pero no comprobó que los ultraprocesados produzcan por sí mismos un deseo inmediato mayor de comer. Tampoco analizó conductas alimentarias sostenidas fuera del entorno controlado del estudio.</p><h2>Un ensayo anterior observacional: la limitación que este trabajo supera</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JCUOOSWJXBC2RJ7OJXOWSGYQB4.png?auth=01a1a90e9a6e8781697f85cce31633acee9d6f91d3c7ccd46863f3c090ddd33c&smart=true&width=1408&height=768" alt="La matriz física del alimento y la presencia de aditivos figuran entre las hipótesis sobre la alteración en la respuesta corporal. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Una investigación previa difundida por <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/04/14/como-los-alimentos-ultraprocesados-afectan-el-cerebro-e-impulsan-el-deseo-de-comer-mas/"><b>Infobae</b></a>, realizada por científicos de la <b>Universidad McGill</b> de Canadá y la <b>Universidad de Helsinki</b> de Finlandia, examinó datos de 33.654 personas. Ese análisis vinculó un consumo elevado de ultraprocesados con alteraciones en áreas relacionadas con el hambre y la recompensa, entre ellas el núcleo accumbens y el hipotálamo.</p><p>A diferencia del nuevo ensayo, aquella investigación fue observacional. Por lo tanto, podía detectar asociaciones, pero no determinar si los ultraprocesados eran la causa directa de los cambios cerebrales.</p><p>El neurocientífico <b>Filip Morys</b>, quien lideró ese trabajo, había advertido en declaraciones a <b>Infobae</b> que hacían falta estudios de intervención capaces de modificar la dieta y observar luego el efecto sobre el cerebro. El estudio de <i>Nature Metabolism</i> avanza en ese sentido mediante una comparación controlada de comidas, aunque su duración fue breve.</p><h2>Estudios poblacionales: más consumo asociado con enfermedades crónicas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CTLNL4FKYZG7RHQWO3HUIFUMX4.png?auth=262b89b153c49c8342ea6c4e069f9872c06ec8e84b381d343e0a9cfea91cbcce&smart=true&width=1408&height=768" alt="Revisiones poblacionales vincularon cada cien gramos adicionales de ultraprocesados con un aumento del riesgo de eventos cardiovasculares. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Otra revisión difundida previamente por <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/23/alimentos-ultraprocesados-cada-100-gramos-extra-elevan-el-riesgo-de-enfermedad-segun-un-estudio/"><b>Infobae</b></a> reunió 51 estudios de cohortes prospectivos con 8.819.894 participantes de América, Europa, Asia y Oceanía. El análisis asoció cada 100 gramos adicionales diarios de productos ultraprocesados con un<b> aumento del riesgo de eventos cardiovasculares, cáncer, mortalidad por todas las causas y síndrome metabólico o diabetes.</b></p><p>En esa revisión, 100 gramos diarios extra se relacionaron con un <b>14% más de riesgo de eventos cardiovasculares</b> y con un 2% más de síndrome metabólico o diabetes. Topol también había resaltado ese trabajo en X por la magnitud de la muestra y el patrón de dosis-respuesta.</p><p>Sin embargo, esos estudios dependen de cuestionarios dietarios y pueden estar influidos por otros factores, como el nivel socioeconómico, el estrés, los turnos laborales o el conjunto de hábitos de cada persona. El ensayo reciente reduce parte de esas incertidumbres, aunque no mide resultados clínicos de largo plazo.</p><h2>El procesamiento industrial, más allá de la etiqueta nutricional</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3JSJQDFBFJEBHDNCPT7HCOZOSM.png?auth=f620af951789743b7d127fca903fae1c4cbb6f7b17efb4579f00cc3cffc5c894&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los participantes del ensayo no reportaron una mayor preferencia ni disposición a pagar por las opciones ultraprocesadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los alimentos ultraprocesados suelen elaborarse de forma industrial y contienen <b>ingredientes poco habituales en una cocina doméstica</b>, como conservantes, colorantes, saborizantes, edulcorantes o emulsionantes. Entre los ejemplos frecuentes figuran gaseosas, snacks, galletas, cereales azucarados, comidas rápidas y productos congelados listos para calentar.</p><p>Los investigadores aún no identificaron qué característica específica de esos productos explica las diferencias observadas. Entre las hipótesis figuran la matriz física del alimento, la combinación de aditivos y las modificaciones producidas por los procesos industriales.</p><p>El próximo paso será <b>evaluar si estas respuestas de la insulina y el cerebro persisten ante un consumo habitual</b>, cómo varían entre personas con distintos estados de salud y si se relacionan con desenlaces como obesidad, diabetes o enfermedad cardiovascular.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MFMPGVF2OJAI3OWUYCTIXH4M6Q.jpg?auth=4f9242aa37ac8634e4f571a14fde1f34427640c79d06184ee0c06de81364f142&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Freepik]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio científico reveló qué cambio en la rutina diaria reduce la ansiedad y fortalece el desarrollo cerebral en adolescentes]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/10/06/un-estudio-cientifico-revelo-que-cambio-en-la-rutina-diaria-reduce-la-ansiedad-y-fortalece-el-desarrollo-cerebral-en-adolescentes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/10/06/un-estudio-cientifico-revelo-que-cambio-en-la-rutina-diaria-reduce-la-ansiedad-y-fortalece-el-desarrollo-cerebral-en-adolescentes/</guid><description><![CDATA[Una investigación difundida en la revista JAMA Network Open analizó durante un año a más de 5.500 chicos de 11 y 12 años en Estados Unidos. Los hallazgos confirmaron que adoptar una práctica muy accesible genera transformaciones clave]]></description><pubDate>Tue, 06 Oct 2026 13:04:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AZUJWNECZZCEJILVWPJRVG4LMM.png?auth=819a8a0f57246f0e4176664545e71bcff759c8bf7094526cf8b4ab8f3c69af22&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La disminución de problemas de salud mental en los jóvenes se mantuvo hasta los 12.000 pasos diarios o más. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una investigación realizada con 5515 adolescentes de Estados Unidos halló que <b>un mayor número de pasos diarios entre los 11 y los 12 años se asoció con menos problemas de </b><a href="https://www.infobae.com/tag/salud-mental/"><b>salud mental</b></a><b> un año después</b>. El trabajo, publicado en <i>JAMA Network Open</i>, también detectó diferencias en áreas cerebrales relacionadas con el movimiento y la regulación emocional.</p><p>Los participantes formaron parte del Estudio de Desarrollo Cognitivo del Cerebro Adolescente, realizado en 21 centros de Estados Unidos. Durante tres semanas utilizaron dispositivos para registrar sus <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/10/04/cuantos-pasos-hay-que-caminar-por-dia-las-recomendaciones-cientificas-y-los-beneficios-para-la-salud/">pasos diarios</a> y, un año más tarde, <b>los investigadores evaluaron indicadores como ansiedad, bajo estado de ánimo y problemas de conducta</b> mediante cuestionarios respondidos por los jóvenes y sus padres.</p><h2>La relación se mantuvo hasta los 12.000 pasos diarios o más</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3HPVPNIPRF2HMJHYKA2JOG5AM.jpg?auth=798d3c27bb8316534487b96dea9f999a1c9c9d1b0fbe22b2824c275b481dc8ba&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio en adolescentes relacionó el mayor número de pasos diarios a los 11 y 12 años con menos problemas de salud mental un año después. (Freepik)" height="1080" width="1920"/><p><a href="https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2854698">El estudio</a> encontró una relación gradual entre la actividad cotidiana y los resultados de salud mental. Los adolescentes que caminaban menos de 5.000 pasos por día concentraron la mayor cantidad de síntomas. Quienes promediaban 8.000 pasos mostraron menos dificultades, mientras que los que llegaban a <b>12.000 pasos diarios o más presentaron los niveles más bajos de problemas de salud mental</b>.</p><p>Los autores no detectaron un punto a partir del cual ese beneficio dejara de aumentar dentro del rango observado. Según el análisis, <b>cada incremento en el conteo cotidiano se vinculó con mejores resultados</b>, sin que fuera necesario practicar un deporte de alto rendimiento.</p><p>La doctora <b>Divyangana Rakesh</b>, profesora de Neurociencia y Psicología del <b>King’s College de Londres</b> y autora principal, afirmó que el trabajo aporta una de las pruebas más claras hasta ahora sobre la relación entre un indicador accesible de movimiento, el desarrollo cerebral y el bienestar psicológico durante la adolescencia.</p><h2>Dos regiones cerebrales mostraron diferencias asociadas con el movimiento</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DQKGVQYWKVAZ5F36CPV4N4PHHE.png?auth=5985e9539e6776b1e9154091af23544440403ecc5d4d804404d76c1489b0fdf6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El análisis de imágenes cerebrales detectó un grosor cortical mayor en regiones asociadas al movimiento y la regulación emocional. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Además de los cuestionarios sobre salud mental, <b>el equipo examinó imágenes cerebrales de los adolescentes</b>. Quienes registraban más pasos diarios tenían un grosor cortical ligeramente mayor en las regiones paracentral y cingulada anterior rostral, vinculadas con el movimiento y la regulación emocional.</p><p>El análisis indicó que <b>el grosor de la región paracentral explicaba de forma parcial la asociación entre caminar más y una menor cantidad de problemas de salud mental</b> al año siguiente. <b>Qingyang Li</b>, autor principal del estudio, advirtió que se trata de un hallazgo preliminar, aunque ofrece una pista sobre los mecanismos cerebrales que podrían estar involucrados.</p><p>La investigación no halló una relación entre la cantidad de pasos y el rendimiento escolar. También incluyó límites relevantes: por su diseño observacional, <b>no permite establecer que caminar más sea la causa directa de una mejor salud mental</b>. Es posible que otros factores influyan en ambos aspectos o que los adolescentes con menos dificultades previas tengan mayor predisposición a mantenerse activos.</p><h2>Sumar entre 1.000 y 2.000 pasos puede marcar una diferencia</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4M53IHGVK5CKBGB7X3TKEEUBK4.jpg?auth=8633e53bd5a4694f496db8443a564b56b4c8e409864279ef9e4ecbbd80f9bd81&smart=true&width=1456&height=816" alt="La investigación no halló una relación directa entre el conteo de pasos diarios y el rendimiento escolar. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Para Amanda Paluch, profesora asociada de Kinesiología de la <b>Universidad de Massachusetts Amherst</b>, los resultados muestran que los beneficios no dependen de alcanzar una meta única. “<b>Un incremento diario de entre 1.000 y 2.000 pasos,</b> partiendo de cualquier nivel, se asoció con una <b>mejor estructura cerebral y mejores resultados en salud mental</b>”, sostuvo.</p><p>La especialista señaló que las oportunidades cotidianas pueden ayudar a acumular movimiento: ir a pie a la escuela, jugar al aire libre o elegir actividades que resulten atractivas para cada adolescente. El estudio utilizó dispositivos de medición, en lugar de estimaciones aportadas por los propios participantes, un método que permite registrar de manera más directa la actividad habitual.</p><h2>Más movimiento, menos ansiedad: qué dice la evidencia previa</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4JGN4DA62VDEXIE33UYTGKNPPA.png?auth=a96a42a5927c44c617f8add75524380384b2a188baf6ed1a5759b0f465c47183&smart=true&width=1408&height=768" alt="La participación en múltiples deportes y programas de ejercicio se vinculó con una reducción de síntomas de ansiedad y depresión. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El nuevo trabajo se suma a antecedentes revisados en notas previas de <b>Infobae</b> sobre actividad física y bienestar adolescente. <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/07/10/el-ejercicio-transforma-la-salud-mental-y-la-autoestima-en-jovenes-y-adolescentes/">Una de ellas</a> recopiló estudios publicados en BMC Public Health, Frontiers y JAMA que vincularon la participación en programas de ejercicio con una reducción de síntomas de ansiedad, depresión y estrés, además de mejoras en autoestima y habilidades sociales.</p><p>Esos trabajos incluyeron intervenciones escolares y extraescolares, deportes de equipo, ejercicios aeróbicos, entrenamiento de fuerza y prácticas mente-cuerpo como yoga o tai chi. Las pruebas allí recopiladas remarcaron que <b>la frecuencia, la duración y la adaptación de las actividades</b> a las necesidades de cada grupo pueden influir en los resultados.</p><p>Otra investigación, publicada en Frontiers in Sports and Active Living y abordada también en una nota previa de <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/05/16/menos-ansiedad-y-mas-integracion-los-beneficios-de-practicar-varios-deportes-en-la-adolescencia/"><b>Infobae</b></a>, analizó datos de 308 jóvenes de entre 10 y 16 años. <b>El trabajo asoció la participación en más de un deporte con menos síntomas de ansiedad y depresión</b>, mayor integración social y una percepción más favorable de la salud mental. El acompañamiento de las familias apareció como un factor relacionado con una mayor constancia y disfrute de la actividad.</p><h2>Recomendaciones: actividad placentera, segura y adaptada a cada etapa</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FZT2HWTF4JCGXA2G5NCTMEXPG4.jpg?auth=d93d08f1d4307aa4d15b7b702368494324d53d80456abd386e18d232f3939ef2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los médicos aconsejaron realizar controles de salud previos y mantener una progresión gradual al iniciar entrenamientos. (Freepik)" height="1080" width="1920"/><p>En una guía previa de <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/09/27/guia-de-entrenamiento-adolescente-10-claves-de-expertos-con-todo-lo-que-necesitan-saber-padres-e-hijos/"><b>Infobae</b></a> sobre entrenamiento adolescente, especialistas coincidieron en que <b>la actividad física debe adecuarse a la etapa de desarrollo y realizarse en condiciones seguras</b>. La pediatra <b>Celeste López</b>, integrante del Comité Nacional de Medicina del Deporte de la Sociedad Argentina de Pediatría, explicó: “La clave está en hacer del ejercicio una experiencia placentera y social”.</p><p>Los expertos consultados por Infobae aconsejaron <b>evitar presiones relacionadas con estereotipos corporales</b> y priorizar el juego, la diversión y la socialización. En ese sentido, el médico de planta del Servicio de Pediatría del Hospital Italiano de Buenos Aires <b>Gonzalo Beneitez Massaro</b> sostuvo: “El ejercicio debe ser fuente de bienestar, no de presión estética”.</p><p>También resaltaron que la variedad de disciplinas ayuda a desarrollar distintas habilidades motrices y puede reducir el riesgo de lesiones por sobrecarga. Antes de comenzar una rutina sistemática, recomendaron controles médicos, supervisión de profesionales calificados, progresión gradual, técnica adecuada, descanso, hidratación y alimentación suficiente.</p><p>El estudio publicado en <i>JAMA Network Open</i> no define una cifra obligatoria de pasos para todos los adolescentes. Sus resultados muestran, en cambio, que <b>incrementar el movimiento cotidiano se asocia con mejores indicadores de salud mental</b> y que esa relación se mantuvo a lo largo de los niveles de actividad analizados.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4M53IHGVK5CKBGB7X3TKEEUBK4.jpg?auth=8633e53bd5a4694f496db8443a564b56b4c8e409864279ef9e4ecbbd80f9bd81&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[La investigación no halló una relación directa entre el conteo de pasos diarios y el rendimiento escolar. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué tienen en común las canciones que la ciencia asocia con la felicidad, según un neurocientífico?]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/10/05/que-tienen-en-comun-las-canciones-que-la-ciencia-asocia-con-la-felicidad-segun-un-neurocientifico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/10/05/que-tienen-en-comun-las-canciones-que-la-ciencia-asocia-con-la-felicidad-segun-un-neurocientifico/</guid><dc:creator><![CDATA[Faustino Cuomo]]></dc:creator><description><![CDATA[El tempo acelerado, la tonalidad mayor y las letras optimistas aparecen como denominador común en varios estudios sobre música y emociones. "Uptown Girl", de Billy Joel, figura entre los temas analizados bajo estos criterios]]></description><pubDate>Mon, 05 Oct 2026 20:27:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Uptown Girl”, de </b><a href="https://www.infobae.com/entretenimiento/2026/10/02/billy-joel-habla-de-su-enfermedad-cerebral-a-los-77-anos-suena-mucho-peor-de-lo-que-realmente-es/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/entretenimiento/2026/10/02/billy-joel-habla-de-su-enfermedad-cerebral-a-los-77-anos-suena-mucho-peor-de-lo-que-realmente-es/"><i><b>Billy Joel</b></i></a><b>, figura entre las canciones más alegres de una lista elaborada por el </b><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/01/la-voz-puede-dar-pistas-sobre-el-envejecimiento-cerebral-que-hallo-un-estudio-con-argentinos-y-otros-latinoamericanos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/01/la-voz-puede-dar-pistas-sobre-el-envejecimiento-cerebral-que-hallo-un-estudio-con-argentinos-y-otros-latinoamericanos/"><i><b>neurocientífico</b></i></a><b> Jacob Jolij</b>, investigador de la <b>Universidad de Groningen</b>. El tema ocupó el <b>cuarto puesto</b> de una selección difundida en <b>2015</b>, que buscó identificar rasgos musicales asociados con una <b>respuesta anímica positiva</b>. No obstante, la propuesta no demuestra que una canción provoque felicidad de la misma forma en todas las personas.</p><p>Más allá de esa selección puntual, la neurociencia continuó explorando cómo la música influye en las emociones y en la mente de quien escucha. Una investigación más reciente, publicada en agosto de 2026 en la revista <a href="https://doi.org/10.1038/s41467-026-76452-0" target="_blank" rel="">Nature Communications</a>, aportó otra perspectiva sobre <b>cómo la música moldea la experiencia emocional de quien escucha. </b></p><p>El estudio, liderado por Elizabeth Margulis, profesora de música y directora del Laboratorio de Cognición Musical de la Universidad de Princeton, junto al neurocientífico Uri Hasson, utilizó resonancia magnética funcional para analizar los cerebros de veinte personas mientras escuchaban fragmentos de música instrumental desconocida. </p><p>El hallazgo central fue que el 71% de los participantes imaginó historias con un contenido muy similar frente a un mismo fragmento musical, incluso sin haberlo escuchado antes. Además, las valoraciones de emociones como la alegría, la calma o la energía coincidieron entre quienes escuchaban la música y quienes escuchaban esa misma historia narrada con palabras, lo que sugiere que la música no solo transmite un estado de ánimo genérico, sino que puede activar asociaciones de sentido bastante específicas y compartidas entre oyentes distintos.</p><p>La <b>fórmula</b> popularizada por Jolij combinó <b>tempo</b>, tonalidad y contenido lírico. Entre las canciones seleccionadas figuraron “Don’t Stop Me Now”, de Queen; “Dancing Queen”, de ABBA; “Good Vibrations”, de The Beach Boys, y la obra de <b>Billy Joel</b>. El <b>primer puesto</b> de aquella lista fue para Queen, por lo que “Uptown Girl” no fue presentada como la canción que más felicidad produce.</p><h2>Tempo alto, la tonalidad mayor y las letras positivas con el buen ánimo</h2><p>Jolij, especialista en <b>neurociencia cognitiva</b>, planteó que las canciones capaces de elevar el ánimo suelen combinar una <b>tonalidad mayor</b>, un ritmo más rápido que el promedio y letras vinculadas con situaciones felices o imágenes ligeras. La cifra que suele atribuírsele ronda los <b>140 a 150 pulsos por minuto</b>, aunque las versiones divulgadas de la fórmula no establecen un umbral clínico que permita predecir la emoción de cada persona.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JY3BUMYUWZC43C2ZDLWAPQJ7YY?auth=5fe50d189f602c7707a46533b0547d37002e64d9391ab1159cbcf64a65d752a4&smart=true&width=2799&height=1574" alt="La canción de Billy Joel ocupó el cuarto lugar en una lista de Jacob Jolij sobre temas vinculados con una respuesta anímica positiva (REUTERS/Mike Blake)" height="1574" width="2799"/><p>La <b>Universidad de Groningen</b> explicó en 2016 que el investigador analizaba el ritmo, la letra y la tonalidad de las canciones. En esa experiencia, Jolij registró también las <b>ondas cerebrales</b> de participantes mientras escuchaban las piezas. Una mayor respuesta del hemisferio izquierdo se interpretó como un indicador de un efecto positivo sobre el estado de ánimo. En ese ensayo institucional, la canción con la reacción más fuerte fue <b>“Mr. Blue Sky”</b>, de Electric Light Orchestra, y no “Uptown Girl”.</p><p>El alcance de estos hallazgos requiere una lectura cuidadosa. El gusto musical depende de los recuerdos, el contexto social, la cultura y las <b>preferencias personales</b>. Una revisión sistemática publicada por <i>PLOS ONE</i> en 2025 concluyó que elementos como el <b>tempo alto</b>, el groove y las connotaciones felices pueden intensificar la emoción o la sensación de felicidad en determinados entornos.</p><p>Sin embargo, el trabajo también advirtió que los estudios disponibles presentaban un <b>riesgo elevado de sesgo</b>.</p><h2>La canción recuperó sonidos del doo-wop de los años cincuenta</h2><p>“Uptown Girl” fue escrita e interpretada por <b>Billy Joel</b> e incluida en <i>An Innocent Man</i>, su noveno álbum de estudio, publicado en <b>1983</b>. La canción fue producida por <b>Phil Ramone</b> y se convirtió en uno de los sencillos más reconocibles del disco, junto con “Tell Her About It”, “The Longest Time” y el tema que da nombre al álbum.</p><p>La composición recupera elementos del <b>doo-wop</b> y de las <b>armonías vocales</b> que marcaron una parte del pop estadounidense de los años cincuenta. El sitio oficial del músico sitúa a <i>An Innocent Man</i> como un trabajo en el que Joel y Ramone retomaron ese sonido, con “Uptown Girl” entre sus éxitos radiofónicos.</p><p>La letra presenta a un hombre de <b>origen trabajador</b> que imagina una relación con una mujer de una clase social más alta. Esa historia de <b>aspiración romántica</b> encaja con el criterio de contenido positivo que Jolij empleó para ordenar su selección, aunque no prueba que la canción produzca un efecto idéntico en cada oyente.</p><h2>La música puede influir en el ánimo, pero la respuesta depende de cada oyente</h2><p>El interés por las canciones alegres se apoya en un campo de investigación más amplio sobre la <b>música y las emociones</b>. El ritmo, la estructura armónica, la letra y las <b>asociaciones autobiográficas</b> pueden modificar la experiencia de quien escucha. Sin embargo, <b>la respuesta emocional a una canción es personal</b> y no puede reducirse por completo a una ecuación.</p><p>Por eso, la lista de Jolij puede leerse como una guía de temas con rasgos tradicionalmente asociados con la <b>energía y el buen ánimo</b>, no como un diagnóstico científico ni una prescripción de bienestar. “Uptown Girl” conserva un lugar destacado en ese repertorio por su <b>velocidad</b>, su tonalidad luminosa y su narrativa romántica.</p><p>La <b>evidencia disponible</b> aconseja evitar afirmaciones absolutas sobre su efecto en el cerebro o en la felicidad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/A74OAEDPEFFEBNQI2CGAIT6QUY.png?auth=5790b309ab4bc52513add844199a9ff1cd94ab67774423fa1485874040daa3e9&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una ilustración a lápiz con color muestra un cerebro humano emitiendo ondas de energía sobre una multitud disfrutando de un concierto con una banda en el escenario. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un interruptor para las neuronas: cómo funciona la optogenética y por qué cambió la neurociencia]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/05/un-interruptor-para-las-neuronas-como-funciona-la-optogenetica-y-por-que-cambio-la-neurociencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/05/un-interruptor-para-las-neuronas-como-funciona-la-optogenetica-y-por-que-cambio-la-neurociencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustín Gallardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel recibieron el Premio Nobel de Medicina por descubrimientos que permitieron crear un método capaz de controlar grupos específicos de células nerviosas y analizar su relación con la memoria, el movimiento, el sueño y la percepción]]></description><pubDate>Mon, 05 Oct 2026 11:23:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CXORMFRJWBGHDET64GZTJ3ASAE.jpg?auth=d5b3359249a67436e3a0fa6fbe31dcd92cdda0f11af4a2a161a718d779066a2b&smart=true&width=1456&height=816" alt="La optogenética combina genética y pulsos de luz para activar o inhibir neuronas seleccionadas en escalas de milisegundos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Durante décadas, la ciencia pudo registrar la actividad cerebral y estimular regiones enteras, pero tenía dificultades para distinguir qué células participaban en cada decisión, recuerdo o movimiento. La <b>optogenética</b> cambió esa escala de observación: <b>convierte la luz en un interruptor capaz de actuar sobre neuronas seleccionadas</b> y permite comprobar, con precisión temporal, cómo un circuito específico interviene en una función del organismo.</p><p>El alcance de esta herramienta fue reconocido este 5 de octubre con el <b>Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026</b> para <b>Karl Deisseroth</b>, <b>Peter Hegemann</b> y <b>Georg Nagel</b>, por los descubrimientos que hicieron posible su desarrollo. La Academia destacó que sus trabajos abrieron una etapa de la neurociencia que permite controlar células nerviosas individuales en un cerebro vivo, según se desprende de <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2026/10/05/en-vivo-el-instituto-karolinska-anuncia-al-ganador-del-premio-nobel-de-medicina-2026/">una nota de </a><a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2026/10/05/en-vivo-el-instituto-karolinska-anuncia-al-ganador-del-premio-nobel-de-medicina-2026/"><i>Infobae</i></a><a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2026/10/05/en-vivo-el-instituto-karolinska-anuncia-al-ganador-del-premio-nobel-de-medicina-2026/">.</a></p><p>El recorrido que llevó al hallazgo comenzó a principios de los años 2000, cuando Hegemann y Nagel estudiaban la <i>Chlamydomonas</i>, un alga unicelular que se orienta hacia la luz. Allí identificaron la canalrodopsina, <b>una proteína que abre un canal para el paso de iones cuando recibe luz azul. </b>En 2005, Deisseroth incorporó su gen en neuronas de rata y consiguió activarlas con pulsos luminosos; dos años más tarde aplicó el mecanismo en el cerebro de ratones vivos.</p><p>“<b>La optogenética ofrece oportunidades para cartografiar el cerebro de una manera que antes solo podíamos imaginar</b>”, afirmó Per Svenningsson, presidente del Comité Nobel de Fisiología o Medicina.</p><h2>La técnica combina modificación genética y luz</h2><p>La <b>optogenética</b> reúne recursos de la genética, la biología molecular, la óptica y la neurociencia. El procedimiento comienza con la incorporación, en células seleccionadas, de genes que codifican proteínas sensibles a la luz llamadas opsinas. Una vez que esas proteínas se expresan en las células, la iluminación con una longitud de onda determinada modifica su actividad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LTR5VNHYUZEQZJ5ED7BCKHAV3Y.PNG?auth=1dbabdc5b2e84e88b5b0f6ad7a67aa784523698b19e4051e81e58d5cfafd7b79&smart=true&width=612&height=370" alt="Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel ganaron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026 por el desarrollo de la optogenética." height="370" width="612"/><p>En el caso de las neuronas, esa respuesta puede hacer que la célula dispare una señal eléctrica o que reduzca su actividad. Las canalrodopsinas, por ejemplo, permiten activar células con luz; otras opsinas se emplean para inhibirlas. <b>El control puede producirse en escalas de milisegundos</b>, un intervalo acorde con la velocidad de la comunicación neuronal.</p><p>Para llevar la luz al área de interés, los investigadores suelen usar fibras ópticas, LED implantables u otros dispositivos. La selección genética previa permite que el estímulo alcance a una población celular concreta, en vez de afectar indiscriminadamente a todas las neuronas de una zona.</p><h2>Las proteínas sensibles a la luz surgieron del estudio de microorganismos</h2><p>Las opsinas utilizadas en optogenética tienen antecedentes en microorganismos capaces de modificar el paso de iones a través de sus membranas cuando reciben luz. <b>Hegemann</b> y <b>Nagel</b> identificaron y caracterizaron proteínas de ese tipo, entre ellas la canalrodopsina. Más tarde, <b>Deisseroth</b> demostró que podían utilizarse para intervenir en neuronas.</p><p>Ese avance resolvió una dificultad central de la investigación cerebral: <b>estudiar el efecto de un tipo de célula sin alterar al mismo tiempo el funcionamiento de otras células cercanas. </b>La estimulación eléctrica tradicional puede alcanzar múltiples neuronas de manera simultánea; la optogenética permite delimitar mejor el circuito que se analiza.</p><h2>La estimulación durante el sueño permitió reforzar recuerdos en ratones</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OEJ7HUUELFEYFDAOIDJJKPV4QQ.png?auth=c64875af4a4410cc15e0c3d3d74c03c1b0d5eaf155c41d601ee17833afd589e2&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Estudios en ratones analizaron cómo la estimulación luminosa de circuitos neuronales durante el sueño puede reforzar la memoria
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>La consolidación de la memoria es uno de los procesos estudiados con esta tecnología. <a href="https://www.cell.com/neuron/abstract/S0896-6273(25)00756-1?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0896627325007561%3Fshowall%3Dtrue">Una investigación</a> de la <b>Universidad de Cornell</b>, publicada en la revista <i>Neuron</i>, empleó la optogenética para intervenir durante el sueño de ratones en momentos específicos de la actividad cerebral.</p><p>El equipo siguió las denominadas ondas-ráfaga, señales eléctricas breves vinculadas con el traslado de información desde el hipocampo hacia la neocorteza. <b>Cada una dura alrededor de 100 milisegundos</b>. Cuando aparecía una de esas señales, los científicos estimulaban una región cerebral elegida y observaron que los animales retenían recuerdos que, sin esa intervención, solían perder después de algunas horas.</p><p>Los resultados también se registraron en ratones modificados para presentar déficits de memoria. El trabajo, no supone un tratamiento disponible para pacientes, pero permite identificar con mayor precisión los mecanismos que participan en la formación y recuperación de recuerdos.</p><h2>El Alzheimer concentra estudios sobre circuitos, memoria y ritmos cerebrales</h2><p>La investigación sobre la <b>enfermedad de Alzheimer</b> es otro de los campos en los que se utiliza la optogenética. <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8867657/">Una revisión</a> científica de Parsa Mirzayi, Parnian Shobeiri y otros autores, publicada en 2022, señaló que la técnica permite examinar cambios en la plasticidad sináptica y los circuitos neuronales, dos sistemas afectados en esta enfermedad neurodegenerativa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X2GZQ2OXLVE7LANM3NCQFDZ2MY.png?auth=20fe7ba2315f74570ea47520748918b38afd976c5d35498e6c2f96d5a38d08e0&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las investigaciones sobre la enfermedad de Alzheimer utilizan esta tecnología para examinar la plasticidad sináptica en modelos animales. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El Alzheimer se asocia con la acumulación de beta-amiloide y proteína tau, además de alteraciones tempranas de las conexiones entre neuronas. La optogenética ayuda a estudiar esas fallas con precisión celular y temporal: permite activar, inhibir u observar redes implicadas en la memoria, sobre todo en el hipocampo, la corteza prefrontal y la corteza entorrinal.</p><p>En modelos animales, distintos experimentos analizaron si la regulación de circuitos puede reducir déficits cognitivos. Algunos trabajos lograron restaurar parcialmente oscilaciones cerebrales vinculadas con la memoria, como los ritmos theta y gamma, o recuperar respuestas de conjuntos neuronales relacionados con recuerdos previamente aprendidos. <b>Esos resultados corresponden a estudios preclínicos, principalmente en ratones, y no prueban una eficacia terapéutica en personas.</b></p><p>La revisión también recoge investigaciones que examinaron la actividad cerebral durante el sueño. En pacientes con Alzheimer suelen disminuir las ondas lentas del sueño no REM, un patrón asociado con la consolidación de la memoria. En ratones, la estimulación de determinados circuitos permitió modificar esas oscilaciones, aunque otros experimentos mostraron que una estimulación excesiva puede tener efectos contraproducentes sobre procesos vinculados con el amiloide.</p><p>La posibilidad de convertir ese conocimiento en una terapia enfrenta obstáculos relevantes. Para actuar sobre el cerebro humano habría que introducir genes de opsinas de forma segura, dirigirlos al tejido adecuado y llevar luz a estructuras profundas como el hipocampo sin provocar daño térmico, infecciones ni respuestas inmunitarias. <b>No existe una terapia optogenética aprobada para tratar el Alzheimer en personas.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GDTVFHKWVBEDJGWGQQL6SKSZJA.JPG?auth=10cdfc30752fbca14b323635df247b3fcb73ec41aaa6cb41586760878db6c1bd&smart=true&width=8256&height=5504" alt="El uso de la optogenética en personas enfrenta el desafío de introducir genes y luz en regiones cerebrales profundas sin causar daño. (TT News Agency/Pontus Lundahl/via REUTERS)" height="5504" width="8256"/><h2>La retina ofrece una vía más accesible para las aplicaciones clínicas</h2><p>La aplicación terapéutica más avanzada de la optogenética se estudia en enfermedades de la retina. En la <b>retinosis pigmentaria</b>, los fotorreceptores que captan la luz se deterioran de manera progresiva, pero las células ganglionares y el nervio óptico pueden permanecer funcionales.</p><p>La estrategia consiste en incorporar opsinas a las células ganglionares para que puedan responder a estímulos luminosos y transmitir señales hacia el cerebro. Algunos proyectos combinan esta terapia génica con gafas equipadas con cámaras y sistemas que convierten la información visual en pulsos de luz.</p><p>Empresas como GenSight Biologics, Bionic Sight y Science han desarrollado ensayos y prototipos con ese objetivo. De acuerdo con un reporte de <i>The Washington Post</i> , los resultados iniciales apuntan a mejoras funcionales limitadas, como localizar objetos, distinguir contrastes y desplazarse con mayor autonomía. No equivalen a restituir una visión normal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RIIAU4DRPZHKVLGT25PW46U3KM.png?auth=d8604ea013d918594567d6346eeb863928b48be510efccd6ac9f12bf71880d38&smart=true&width=1408&height=768" alt="Una ilustración digital muestra un cerebro humano rodeado de ondas de energía y destellos de luz, simbolizando la actividad cerebral y los avances en la investigación neurocientífica. La imagen destaca la conexión entre la mente y la tecnología, representando el estudio de las ondas cerebrales y su impacto en la comprensión del funcionamiento del cerebro. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>El desafío es trasladar una herramienta de laboratorio a tratamientos seguros</h2><p>Además de la memoria, la visión y el Alzheimer, la optogenética se aplica a estudios sobre dolor, ansiedad, adicción, sueño, movimiento y enfermedades neurológicas como el párkinson. Su principal aporte consiste en establecer con mayor claridad la relación entre la actividad de un circuito neuronal y una conducta o función biológica.</p><p>La técnica todavía tiene límites importantes fuera del laboratorio. Requiere modificar genéticamente las células objetivo y, en muchas aplicaciones cerebrales, colocar dispositivos que permitan suministrar luz a zonas profundas. Por ese motivo, la mayor parte de la evidencia proviene de animales y de estudios experimentales.</p><p>La retina, por su accesibilidad, concentra algunos de los ensayos en humanos más avanzados. En paralelo, el Nobel otorgado a Deisseroth, Hegemann y Nagel reconoce una herramienta que redefinió el estudio del cerebro y que continúa bajo evaluación para aplicaciones médicas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CXORMFRJWBGHDET64GZTJ3ASAE.jpg?auth=d5b3359249a67436e3a0fa6fbe31dcd92cdda0f11af4a2a161a718d779066a2b&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[La optogenética combina genética y pulsos de luz para activar o inhibir neuronas seleccionadas en escalas de milisegundos. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué descubrió la ciencia sobre el hipocampo, la memoria y su capacidad para procesar información sin conciencia plena]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/03/que-descubrio-la-ciencia-sobre-el-hipocampo-la-memoria-y-su-capacidad-para-procesar-informacion-sin-conciencia-plena/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/10/03/que-descubrio-la-ciencia-sobre-el-hipocampo-la-memoria-y-su-capacidad-para-procesar-informacion-sin-conciencia-plena/</guid><dc:creator><![CDATA[Mirko Racovsky]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación amplía el alcance de un área neuronal vinculada con la interpretación del entorno, la predicción sensorial y procesos internos del organismo]]></description><pubDate>Sat, 03 Oct 2026 20:51:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7SR7ORFYTRF7XNNYWDXYZEBHKY.png?auth=b3cfde6f251e31534c442feca65a79e51cdf0d62a0cd0afdc9d2412ef730fa2d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El hipocampo se ubica en la zona profunda de los lóbulos temporales del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/hipocampo/"><b>hipocampo</b></a>, una estructura cerebral situada en la zona profunda de los lóbulos temporales, interviene en la formación de recuerdos, la orientación en el espacio y la anticipación de la información que reciben los sentidos. Investigaciones recientes también apuntan a que puede <b>procesar secuencias complejas de sonidos y lenguaje aun durante la anestesia</b>.</p><p>Con apenas unos centímetros de longitud y una forma curvada que inspiró su nombre (la palabra griega para caballito de mar), esta región conserva rasgos de una corteza cerebral antigua. Sin embargo, su aparente simplicidad anatómica contrasta con la amplitud de las funciones que se le atribuyen en la neurociencia actual.</p><p>Según explicó <i>Muy Interesante</i>, el interés clínico por esta zona creció a partir de un caso que modificó el estudio de la memoria humana: el de <b>Henry Molaison</b>, conocido durante décadas como el paciente H. M.</p><h2>El caso de Henry Molaison vinculó al hipocampo con la creación de nuevos recuerdos</h2><p><b>Molaison padecía una epilepsia temporal grave y recurrente</b>. En 1953, cuando tenía 27 años, fue sometido a una operación que retiró partes de ambos lóbulos temporales, incluidos los dos hipocampos, con el objetivo de controlar las crisis.</p><p>La intervención redujo sus ataques epilépticos, pero dejó una secuela que se convirtió en referencia para la neurología: <b>una amnesia anterógrada que le impedía fijar recuerdos nuevos</b>. Podía conservar información sobre su vida anterior a la cirugía, aunque no retenía los acontecimientos cotidianos posteriores a ella.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IZOI4XROZFGE3FHP5RI6NVEUFA.jpg?auth=02d13fe883e9c7ed817dc04442d9caed2b38906c24b2c8cfa38be68caf4e59d0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La cirugía del paciente Henry Molaison en 1953 vinculó al hipocampo con la formación de nuevos recuerdos" height="1080" width="1920"/><p>El paciente tampoco recordaba que había sido operado ni que padecía el trastorno. Aun así, mantuvo la capacidad de adquirir ciertas destrezas motoras, lo que permitió diferenciar los mecanismos implicados en el aprendizaje de habilidades de aquellos asociados a la memoria episódica, que reúne las experiencias y acontecimientos vividos.</p><p><b>A partir de este caso, la investigación dejó de considerar al hipocampo como una región secundaria relacionada solo con las emociones o el olfato</b>. Su lesión bilateral mostró que era indispensable para transformar parte de la experiencia reciente en recuerdos accesibles con el paso del tiempo.</p><h2>La memoria no queda guardada de forma permanente en esta estructura</h2><p>Durante años se planteó que el hipocampo funcionaba como un depósito estable de recuerdos. Esa interpretación fue reemplazada por un modelo en el que cumple una tarea transitoria de consolidación.</p><p><b>Los recuerdos de episodios y conocimientos no permanecerían indefinidamente en esa zona, sino que se estabilizarían en circuitos distribuidos por el neocórtex, la capa cerebral más extensa y evolucionada</b>. El hipocampo contribuiría a reactivar esos circuitos de manera repetida hasta que las conexiones neuronales se modifiquen y el recuerdo pueda mantenerse sin su intervención directa.</p><p><b>Ese proceso puede prolongarse durante años</b>. La repetición interna de trazas de memoria ocurre sin control consciente y se vincula, entre otras etapas, con el descanso y el sueño. El resultado es que recordar no consiste en abrir un archivo único almacenado en una parte del cerebro, sino en reactivar redes neuronales que se encuentran repartidas en distintas áreas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ODBIHVCBEFCYFO323G2OIFK6TU.png?auth=2a2724a1e013bddb469cc07b27f206496aaf5ecdbc1da0e12722525048f4d172&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El hipocampo reactiva las conexiones neuronales de forma repetida hasta que el recuerdo opera sin su intervención directa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La función no se limita a los seres humanos. Estudios en otros mamíferos asociaron esta estructura con la codificación de recorridos, posiciones y secuencias de desplazamientos. Por ello, el hipocampo también es relevante para la orientación espacial y para construir representaciones del entorno.</p><h2>El cerebro usa la memoria para anticipar lo que percibe</h2><p><b>Una de las líneas que gana espacio en la neurociencia describe al cerebro como un sistema que formula predicciones de forma constante</b>. La percepción no sería una recepción pasiva de señales del exterior: el sistema nervioso contrasta lo que espera encontrar con la información que aportan los sentidos y el propio organismo.</p><p>Dentro de esa dinámica, el hipocampo recibiría información ya procesada desde varias regiones y enviaría señales que ayudan a clasificarla e integrarla. La tarea consiste en relacionar sonidos, imágenes, contextos corporales y experiencias previas para determinar qué ocurre en cada momento.</p><p><b>Este enfoque amplía la definición de memoria</b>. En vez de limitarla al recuerdo consciente del pasado, la presenta como un conjunto de mecanismos que permite interpretar el presente y preparar respuestas ante lo que podría suceder después.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XGE2RXXQOVBX5NHVZNNQWEZHC4.png?auth=120f69aa160c74c39dbdd8a50836af2772a59d21a844f18eda36f2bfae7188c4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El cerebro utiliza la información del hipocampo para anticipar percepciones sensoriales y evaluar el entorno (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El modelo también conecta al hipocampo con la llamada <b>red por defecto</b>, un conjunto de regiones que mantiene actividad cuando una persona no está concentrada en una tarea externa. Algunas hipótesis le atribuyen vínculos con sistemas que regulan funciones internas del cuerpo, incluidas respuestas viscerales e inmunitarias, aunque esta área sigue bajo investigación.</p><h2>Estudios recientes detectaron respuestas complejas incluso bajo anestesia</h2><p>Un estudio publicado en<i> </i><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42092132/" target="_blank" rel=""><i>Nature</i></a> por un equipo del Baylor College of Medicine, liderado por Sameer Sheth, indicó que el hipocampo puede <b>reaccionar a secuencias auditivas</b> cuando una persona se encuentra <b>anestesiada e inconsciente</b>. La estructura anticipó sonidos que debían aparecer dentro de una serie y registró cambios cuando ese orden se alteraba.</p><p>La misma investigación observó respuestas frente a estímulos lingüísticos complejos: el cerebro logró distinguir palabras y detectar si encajaban o no en un contexto determinado. Estas capacidades se asociaban hasta ahora, de forma predominante, con estados de conciencia.</p><p>Los resultados no implican que una persona anestesiada comprenda o recuerde lo que escucha. Sí respaldan la idea de que ciertas operaciones de análisis, clasificación y anticipación de información pueden mantenerse activas sin conciencia plena.</p><p>Con tres capas neuronales, frente a las seis que caracterizan al neocórtex, el hipocampo pertenece al <b>arquicórtex</b>, una forma de corteza de origen muy antiguo en la evolución de los vertebrados. Su estudio continúa redefiniendo la relación entre memoria, percepción, orientación y salud cerebral.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7SR7ORFYTRF7XNNYWDXYZEBHKY.png?auth=b3cfde6f251e31534c442feca65a79e51cdf0d62a0cd0afdc9d2412ef730fa2d&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El hipocampo se ubica en la zona profunda de los lóbulos temporales del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[6 años, 4.000 embriones fallidos y el llanto al lograrlo: así nació la primera sepia transgénica de la historia]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2026/10/01/6-anos-4000-embriones-fallidos-y-el-llanto-al-lograrlo-asi-nacio-la-primera-sepia-transgenica-de-la-historia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2026/10/01/6-anos-4000-embriones-fallidos-y-el-llanto-al-lograrlo-asi-nacio-la-primera-sepia-transgenica-de-la-historia/</guid><dc:creator><![CDATA[Celeste Sawczuk]]></dc:creator><description><![CDATA[Una neurociéntifica de Columbia consiguió introducir con éxito un gen foráneo en una sepia tras una década de intentos, lesiones y fracasos que terminaron con una puesta de huevos fluorescentes un domingo por la mañana]]></description><pubDate>Thu, 01 Oct 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DQVARDXCG5HG5HTUI2M44BBBRU.png?auth=44f9cf4a7f2042e2b2eeded0eafcdb35c762e2736bd643e04e705587735ea225&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La modificación genética hace que las sepias y sus descendientes produzcan una proteína fluorescente -  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Tessa Montague</b>, neurocientífica de la <b>Universidad de Columbia</b>, consiguió introducir con éxito un gen foráneo en <a href="https://www.infobae.com/tag/sepia-officinalis/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/sepia-officinalis/">una sepia,</a> un hito sin precedentes en<a href="https://www.infobae.com/tag/biologia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/biologia/"> la biología</a> de los cefalópodos que abre nuevas puertas al estudio del cerebro, la percepción y la <b>evolución de la inteligencia</b>.</p><p>Los siete ejemplares obtenidos por Montague contienen en cada una de sus células un gen sintético que codifica una <b>proteína fluorescente</b>. La modificación es hereditaria: sus huevos y su esperma también portan el gen, por lo que las crías nacen igualmente luminiscentes. El trabajo, publicado esta semana como preimpresión en <b>bioRxiv</b>, es la primera vez que se agrega con éxito un gen nuevo a un <b>cefalópodo</b> —grupo que incluye pulpos, calamares y sepias—, según<a href="https://www.science.org/content/article/scientists-engineered-glowing-cuttlefish-why-was-it-so-hard" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.science.org/content/article/scientists-engineered-glowing-cuttlefish-why-was-it-so-hard"> informa <i>Science</i>.</a></p><h2>La investigadora tuvo que inyectar más de 4.000 embriones antes de ver el primer resultado</h2><p>El camino fue largo. Montague trabajó durante años bajo un microscopio en la oscuridad, manipulando embriones con pinzas de precisión milimétrica. La tarea implicó retirar decenas de capas de gelatina que recubren los huevos fertilizados, diseñar agujas con el ángulo exacto para atravesar el embrión casi invisible y garantizar la supervivencia de las crías tras la eclosión. </p><p>La investigadora terminó con lesiones en las muñecas y daños en la vista. <b>CRISPR</b>, el sistema de edición genética que prometía simplificar la intervención en cualquier organismo, resultó muy ineficiente en esta especie: hizo falta superar las 4.000 inyecciones antes de detectar células espermáticas fluorescentes en un único macho.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OUCRMHNCJBBAPDGYSHIK5VEOGA.png?auth=2778646ddbad6d449a5dda208685296335be6acf03e8c93a4cda041456e1b750&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Tessa Montague logró introducir un gen sintético en una sepia y creó el primer cefalópodo transgénico de la historia - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Ese macho era pequeño y rehuía a las hembras del tanque, pero con el tiempo estableció contacto. Un domingo por la mañana, Montague encontró una puesta de huevos. <b>“Contuve la respiración, encendí el microscopio fluorescente, estaba brillando y rompí en llanto”</b>, relató la investigadora, según recoge <i>Science</i>. “Fue uno de los mejores momentos de mi vida”, agregó.</p><p>Tras ese primer hallazgo, Montague incorporó una tecnología alternativa: los <b>transposones</b>, pequeñas unidades de ADN capaces de insertarse en lugares aleatorios del genoma. Para que las células produjeran la proteína fluorescente, fue necesario secuenciar por primera vez el genoma completo de la sepia, identificar las regiones genómicas vinculadas a la expresión génica y copiar esas secuencias en el casete de ADN. El proceso exigió meses adicionales de trabajo de laboratorio antes de dar resultados estables.</p><h2>La victoria animó a otros laboratorios que buscan editar genéticamente al pulpo</h2><p>El impacto del trabajo se extendió de inmediato a otros equipos. <b>Joshua Rosenthal</b>, biólogo de cefalópodos en el <b>Marine Biological Laboratory</b>, calificó el avance como “fantástico” y señaló que “abrirá muchas posibilidades”. Por su parte, <b>Eve Seuntjens</b>, neurobióloga del desarrollo en la <b>Universidad KU Leuven</b> de Bélgica, describió el logro como “súper, súper emocionante” e “inspirador para quienes quieren hacer este tipo de trabajo”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SC7ECEPMY5GVXM2I4DJCLPLQ2E.png?auth=a15755eeab61b93149af5c04f885dbfe2262bc1b03021ef7d6c9d0e69d67f6db&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los cefalópodos aportaron hallazgos clave a la neurociencia en la década de 1950, pero quedaron rezagados frente a otros organismos modelo -  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Seuntjens trabaja en el primer pulpo modificado genéticamente: su equipo utilizó CRISPR para interrumpir un gen involucrado en el desarrollo temprano del cerebro, lo que resultó en embriones sin la región cerebral asociada a la memoria y el aprendizaje. La regulación europea prohíbe crear cefalópodos que puedan sufrir, por lo que estas crías nunca eclosionarán, pero Seuntjens planea usar los embriones para estudiar los tipos celulares del cerebro del pulpo y la evolución de la inteligencia.</p><h2>Los cefalópodos fueron pioneros en neurociencia pero quedaron rezagados como organismos modelo</h2><p>La historia de los cefalópodos en la ciencia es paradójica. En la década de 1950, los axones gigantes del calamar permitieron descubrir cómo las neuronas transmiten señales —uno de los fundamentos de la neurociencia moderna—. </p><p>Sin embargo, en biología molecular, estos animales “fueron dejados atrás por la carrera de los organismos modelo” mientras ratones, moscas y peces cebra acaparaban recursos e investigaciones, según explicó <b>Carrie Albertin</b>, bióloga de la <b>Universidad de Harvard</b> y coautora del estudio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5HDKXKGGEBGVXLR3RUVX6G452M.png?auth=7fc0d10f05d3f7d64951dbe91ba3d7594e5a4c1d471af15832cbd14e539555cf&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El objetivo final de la investigación es registrar la actividad neuronal de las sepias durante su proceso de camuflaje - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Esa concentración de esfuerzos en unas pocas especies fue autorreferencial: cuanto más se publicaba sobre su reproducción, genoma y biología, mayor era la ventaja de partida para nuevos investigadores. Los equipos que trabajan con cefalópodos, en cambio, deben aprender desde cero cómo mantener a cada especie en cautiverio, cómo se reproduce y cómo acceder a sus huevos para cualquier intervención genética. <b>“La reproducción parece diferir de una especie a otra”</b>, señaló Rosenthal.</p><h2>El objetivo final es registrar en tiempo real cómo las neuronas controlan el camuflaje de la sepia</h2><p>El logro del gen fluorescente es un paso intermedio. El propósito original de Montague es introducir genes que hagan brillar las neuronas cuando se activan, para rastrear en tiempo real <b>cómo el cerebro de la sepia controla su camuflaje</b>: la capacidad de copiar sobre su piel los patrones del entorno que percibe. “Las sepias pueden decirnos realmente qué ven”, había explicado la investigadora al inicio de su proyecto.</p><p>Ese nuevo objetivo implica un conjunto distinto de desafíos técnicos. Diseñar un cefalópodo transgénico, advirtió Montague, <b>“requiere una pasión y un compromiso profundos que solo alguien que está construyendo toda su carrera sobre esto está dispuesto a tener”</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DQVARDXCG5HG5HTUI2M44BBBRU.png?auth=44f9cf4a7f2042e2b2eeded0eafcdb35c762e2736bd643e04e705587735ea225&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una sepia modificada genéticamente con una proteína fluorescente ilustra los avances de la Universidad de Columbia en el estudio neurocientífico de los cefalópodos. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El neurocientífico que desafió a Descartes: por qué un cuerpo vulnerable separa la mente humana de la inteligencia artificial]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/10/01/el-neurocientifico-que-desafio-a-descartes-por-que-un-cuerpo-vulnerable-separa-la-mente-humana-de-la-inteligencia-artificial/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/10/01/el-neurocientifico-que-desafio-a-descartes-por-que-un-cuerpo-vulnerable-separa-la-mente-humana-de-la-inteligencia-artificial/</guid><dc:creator><![CDATA[David Eagleman]]></dc:creator><description><![CDATA[Antonio Damasio argumenta que la razón no puede existir sin el cuerpo que la sostiene. Y en su nuevo libro plantea que, sin hambre, dolor ni metabolismo, ninguna máquina podrá sentir de verdad]]></description><pubDate>Thu, 01 Oct 2026 03:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2SFPXZQRB5C7DBBOQBXWHCMRDY.jpg?auth=9470a276ebcbf209e1a501d8fe2a801605d31dae2023907ea4da48efbfd524a1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El libro del día: "Natural Intelligence & the Logic of Consciousness", de Antonio Damasio " height="1080" width="1920"/><p>Un modelo de lenguaje puede describir la sed de cien maneras sin haberla sentido nunca; puede componer un soneto sobre el sufrimiento sin conocer el dolor. Para <b>Antonio Damasio</b>, esa distancia entre representar y sentir marca una diferencia decisiva entre la inteligencia humana y la artificial.</p><p>En el sugestivo <i><b>Natural Intelligence &amp; the Logic of Consciousness</b></i>, sostiene que una mente solo surge cuando un cuerpo vivo dota a sus procesos internos de urgencia, valor y consecuencias.</p><p>Damasio, neurocientífico de la Universidad del Sur de California, lleva tres décadas cuestionando la idea de que la razón habita en el penthouse moderno de la corteza cerebral, al margen de la maquinaria del cuerpo. Su primer libro, <i>El error de Descartes</i>, planteó que los pacientes que pierden el acceso a las señales de su organismo ven afectada su capacidad de tomar decisiones.</p><p>Ha escrito otros libros que avanzan en la misma tesis: el sentir no es un adorno añadido al pensamiento, sino su base. <i>Natural Intelligence</i> es, hasta ahora, la expresión más acabada de esa perspectiva; la tesis de Damasio podría resumirse así: «Siento, luego existo».</p><p>El principio organizador del libro divide la mente en varios procesos entrelazados. Primero está la mente perceptiva, que compone el mundo exterior mediante sonidos, colores, texturas, olores y sabores. Este proceso se conoce como «exterocepción», es decir, la detección del entorno externo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7OISDR53PNAKTAPQXEIHD7K2KA.jpg?auth=d9deb722227652e068dd5af078208b1e396767e007c8994584551923e3b70784&smart=true&width=1579&height=1579" alt="El neurocientífico portugués Antonio Damasio (EFE/Imagen cedida por Editorial Destino)
" height="1579" width="1579"/><p>Luego aparece la mente «reflexiva/lingüística», el teatro interior de la corteza cerebral donde transcurren los recuerdos, las palabras y la planificación.</p><p>La parte de la mente que, según Damasio, ha sido subestimada durante demasiado tiempo es la mente que siente. Se basa en la interocepción, que incluye la vigilancia continua de la respiración, la temperatura, el ritmo cardíaco, la circulación y la química de la sangre, la musculatura visceral y otros asuntos internos.</p><p>Estas tres categorías, explica, tienen bases biológicas, edades evolutivas y consecuencias distintas. Sin embargo, colaboran entre sí. Una mente integrada puede compararse con un teléfono inteligente: la percepción y la reflexión son las aplicaciones vistosas que consumen batería, mientras que la mente que siente es el sistema operativo, desapercibido y vasto, que mantiene en funcionamiento el hardware.</p><p>La mente que siente es el centro de gravedad del libro. Evolucionó para «calificar de forma continua» todo lo que sucede en el resto de la mente y asignarle una valencia positiva, neutra o negativa.</p><p>Para ilustrar qué distingue a las funciones homeostáticas del cuerpo, Damasio recurre a detalles de la neuroanatomía que suelen pasar inadvertidos. Los nervios que transmiten la visión y el sonido están fuertemente mielinizados, como el aislante de un cable de cobre. En cambio, señala que las neuronas que vigilan el interior del cuerpo carecen en su mayoría de esa cobertura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JIIVRHNFMJDP3OZAU7LV6EV62U.png?auth=649c2bdfa9cd542a8f91ec8330c422c62dd8714fe62fc78494290720e48484fd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La película de 1968 «2001: Odisea del espacio» presentó a HAL, la icónica computadora pensante, en una época en la que esa idea era ciencia ficción
" height="1080" width="1920"/><p>Como consecuencia, las señales químicas del torrente sanguíneo actúan directamente sobre los nervios y producen algo más que información digital: acontecimientos cualitativos como dolor, náusea, hambre y alivio. Damasio denomina «sentimientos de existencia» al zumbido tenue de ese tránsito: la sensación difícil de expresar de habitar un cuerpo, que propone como fundamento de la experiencia subjetiva.</p><p>Cabe otra metáfora. El mundo visual y los pensamientos ingeniosos de la corteza cerebral son una película, mientras que el cuerpo que siente es el proyector. Si se apaga el proyector —como hace la anestesia, que separa químicamente al cerebro de las señales de malestar del cuerpo—, la cinta continúa girando en la oscuridad, sin nadie que la vea.</p><p>Para respaldar sus afirmaciones, Damasio recurre a estudios clínicos sobre pacientes en coma. Desde hace tiempo se sabe que una lesión en una zona pequeña y específica del tronco encefálico puede extinguir por completo la conciencia. La razón, sostiene, es que allí llegan por primera vez y se coordinan las señales interoceptivas, por ejemplo, las procedentes del corazón y los pulmones.</p><p>En cambio, si se destruyen grandes extensiones de la corteza cerebral, los pacientes pueden perder el lenguaje, la memoria o la vista, pero siguen presentes de forma consciente. Damasio emplea esta asimetría como argumento para situar el yo consciente mucho más allá de las zonas más recientes del cerebro, como la corteza, donde los pensadores lo habían ubicado durante siglos.</p><p>También dirige su atención al debate más estridente del momento: la inteligencia artificial. No cuestiona que los grandes modelos de lenguaje sean formidables; admite que el cerebro humano procesa información a un ritmo muy lento frente a la inteligencia artificial actual. Pero la velocidad, afirma, no es lo esencial.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/63C4CLQDJJEARNT5W6NHK5ZZZ4.png?auth=31a358a782deab3d1947a02467c352cef71f02c7b68fd2b22233d3495ca46c7a&smart=true&width=1456&height=816" alt="El autor está dispuesto a imaginar máquinas futuras dotadas de vulnerabilidad, preocupación por sí mismas y procesos analógicos" height="816" width="1456"/><p>Desde la perspectiva del autor, un sistema sin metabolismo no tiene nada que proteger. Sin algo en juego no hay sentimiento y, por tanto, tampoco conciencia. Un gran modelo de lenguaje actual no puede sentir hambre ni estar muriendo; por ello carece de la luz del proyector, pues no posee un cuerpo vulnerable que la genere.</p><p>Sin embargo, está dispuesto a imaginar máquinas futuras dotadas de vulnerabilidad, preocupación por sí mismas y procesos analógicos lentos que se parezcan a los del sistema nervioso autónomo. Describe esa posibilidad como «atractiva» y señala que la investigación en esa dirección apenas comienza.</p><p>Aún no está claro qué transformaría esa autorregulación diseñada en una experiencia sentida, en lugar de una imitación funcional sofisticada.</p><p>A mi juicio, la posición de Damasio funciona en dos niveles y resulta algo más incierta en un tercero. Presenta un argumento sólido de que la conciencia humana no puede comprenderse solo a partir del estudio de la computación cortical. También ofrece una descripción detallada de la maquinaria corporal y neuronal de la que surgen los sentimientos homeostáticos.</p><p>La afirmación más amplia, según la cual el sentimiento es el sustrato indispensable de la conciencia, es más difícil de demostrar. En el punto decisivo, «sentimiento» corre el riesgo de convertirse no en una explicación de la subjetividad, sino en otro nombre para aquello que requiere explicación. ¿Por qué este tránsito particular entre la carne y la neurona habría de sentirse de algún modo?</p><p>Damasio escribe que, si el tránsito entre la carne y la neurona <i>no</i> se sintiera —para mal o para bien—, no podría llamar la atención sobre su presencia y su posible causa. De acuerdo. Pero todavía podríamos tener un «por qué» sin comprender del todo el «cómo».</p><p>Aun así, Damasio ha desplazado la carga de la prueba. Toda teoría que pretenda explicar la conciencia e ignore la vulnerabilidad, la preocupación por uno mismo y la conversación incesante del cuerpo con el cerebro parece ahora claramente incompleta.</p><p>Puede que no haya resuelto de manera concluyente el problema de la conciencia, pero ha conseguido dotar al misterio de cuerpo y pulso.</p><p>Fuente:<i> The New York Times </i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2SFPXZQRB5C7DBBOQBXWHCMRDY.jpg?auth=9470a276ebcbf209e1a501d8fe2a801605d31dae2023907ea4da48efbfd524a1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El libro del día]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio con más de 86.000 personas en Europa asoció el uso habitual de más de una lengua con menor probabilidad de envejecimiento biológico acelerado]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/09/30/un-estudio-con-mas-de-86000-personas-en-europa-asocio-el-uso-habitual-de-mas-de-una-lengua-con-menor-probabilidad-de-envejecimiento-biologico-acelerado/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/09/30/un-estudio-con-mas-de-86000-personas-en-europa-asocio-el-uso-habitual-de-mas-de-una-lengua-con-menor-probabilidad-de-envejecimiento-biologico-acelerado/</guid><dc:creator><![CDATA[Bautista Salaverri]]></dc:creator><description><![CDATA[Incorporar otra lengua exige memoria, atención y adaptación, con revisiones que observan indicios alentadores y límites metodológicos aún pendientes]]></description><pubDate>Wed, 30 Sep 2026 03:02:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RRYLJYAW5BG77JAKT7KNINVMJI.png?auth=ea336836f5402f0898d93a22d7f8c2b6d40f22b7247ef9dd55d445b2931e82e4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El aprendizaje de nuevos idiomas estimula la mente y contribuye a mantener el cerebro activo durante el envejecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Aprender palabras nuevas, distinguir sonidos desconocidos y ordenar frases con reglas diferentes a las habituales es una exigencia mental sostenida. <b>El aprendizaje de idiomas puede contribuir a mantener el </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b></a><b> activo durante el envejecimiento</b>.</p><p>El interés por las actividades que acompañan la <a href="https://www.infobae.com/tag/salud-cognitiva/"><b>salud cognitiva</b></a> creció entre quienes buscan preservar la memoria, la atención y la capacidad de adaptarse a nuevos desafíos con el paso del tiempo. En ese contexto, el estudio de una lengua suma una particularidad: <b>convoca al mismo tiempo memoria, concentración, comprensión auditiva, razonamiento y capacidad de respuesta</b>. De acuerdo con investigaciones citadas por por <i>The Conversation</i>, esa combinación convierte al aprendizaje lingüístico en una actividad mental especialmente amplia.</p><p>El posible beneficio no depende únicamente de dominar un idioma ni de alcanzar una pronunciación perfecta. La práctica regular, el desafío de incorporar vocabulario y estructuras nuevas, y el uso del lenguaje en situaciones reales forman parte de una experiencia que puede sostener la curiosidad y ampliar las oportunidades de interacción social.</p><h2>Aprender idiomas activa varias funciones cognitivas a la vez</h2><p>La <b>neuroplasticidad</b> es la capacidad del cerebro de modificarse en respuesta a las experiencias. Según explicó Karen Stollznow, investigadora de la <i>Universidad de Colorado</i> a <i>The Conversation</i>, esta propiedad se mantiene a lo largo de la vida y permite formar o reforzar conexiones a partir de actividades nuevas y exigentes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VLIPTS7CH5G75GJO23CCYQW66Q.png?auth=35a845aa88ceb1970445bca392c3384ab1ed690b9918916977c2c63ebeba8f58&smart=true&width=1408&height=768" alt="La neuroplasticidad permite al cerebro adulto formar y reforzar conexiones mediante la incorporación de una lengua extranjera (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>El aprendizaje de una lengua involucra procesos que ocurren de manera simultánea</b>. Para comprender una expresión, hace falta identificar sonidos, recordar vocabulario, reconocer el orden de una oración y seleccionar una respuesta adecuada. A la vez, el cerebro debe detectar errores y ajustar la interpretación cuando una palabra o una regla gramatical no encajan en el contexto.</p><p>Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8633567/">revisión</a> sistemática publicada en <i>Frontiers in Aging Neuroscience</i> analizó nueve estudios de intervención sobre aprendizaje de segundas lenguas en personas mayores. Sus autores, Caitlin Ware, Sophie Dautricourt, Julie Gonneaud y Gaël Chételat, encontraron resultados heterogéneos, pero <b>identificaron indicios de mejoras en el cambio de atención, la inhibición cognitiva, la memoria de trabajo y la conectividad funcional</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HVRSR5YO6JEWLPJCVN7Q6YVO7Q.png?auth=b08f3874db1aeed964295ef5a532cb127f072941f1971259ebb756086ab8e6c1&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una revisión científica en personas mayores mostró mejoras en la memoria de trabajo, la atención y la conectividad funcional al estudiar un idioma (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <b>reserva cognitiva</b> es otro de los conceptos vinculados con esta discusión. Se refiere a la <b>capacidad de sostener el funcionamiento mental frente a cambios asociados a la edad o a alteraciones cerebrales</b>. El estudio indicó que el bilingüismo se ha asociado con una reserva mayor, aunque aclaró que aprender una lengua en la adultez tardía no equivale a haber usado dos idiomas durante toda la vida.</p><p>Esa diferencia resulta relevante para evitar conclusiones absolutas. La evidencia disponible sugiere posibles <b>aportes del aprendizaje lingüístico</b>, en especial sobre algunas funciones ejecutivas, pero no confirma que estudiar un idioma prevenga la enfermedad de Alzheimer o cualquier otra forma de demencia. Los autores de la revisión señalaron que los estudios aún son escasos, presentan metodologías diferentes y requieren muestras más amplias y seguimientos prolongados.</p><h2>La constancia y el vínculo social forman parte del proceso</h2><p>El aprendizaje de una lengua <b>también puede incorporar una dimensión social</b>. Las clases, los intercambios de conversación, los contenidos culturales y el contacto con personas de otros orígenes ofrecen espacios de participación que exceden la memorización de listas de palabras.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HP6I6JEZBJDJBIRRTZULJUOLIM.png?auth=50657490b23a28611d1215e14ef816e5571f499784e8e6cc5be124e4300d94a5&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Las clases de idiomas y el intercambio cultural ofrecen espacios de participación social que reducen el aislamiento en la adultez (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Según el artículo de <i>The Conversation</i>, aprender otro idioma <b>puede favorecer la comunicación y acercar a personas de comunidades lingüísticas y culturales distintas</b>. Esa posibilidad adquiere relevancia durante el envejecimiento, cuando los vínculos sociales pueden reducirse y la participación en actividades compartidas pasa a ser un componente importante del bienestar cotidiano.</p><p>Una investigación reseñada por <i>National Geographic</i> analizó datos de más de 86.000 personas de entre 51 y 91 años en 27 países europeos. El artículo indicó que el uso habitual de más de una lengua se asoció con <b>menor probabilidad de mostrar signos de envejecimiento biológico acelerado</b>. Sin embargo, Lucía Amoruso, psicóloga del <i>Centro Vasco de Cognición</i>, <i>Cerebro y Lenguaje</i> y autora del estudio, destacó ante la revista que el efecto se vincula con utilizar las lenguas en contextos cotidianos.</p><p>La frecuencia de práctica puede tener más peso que la cantidad de horas acumuladas en un período breve. La revisión de <i>Frontiers in Aging Neuroscience</i> abarcó intervenciones que fueron desde una semana hasta ocho meses, con intensidades y modalidades distintas. Esa diversidad impide establecer una fórmula única sobre cuánto tiempo de estudio hace falta para obtener cambios cognitivos.</p><p>El proceso puede adaptarse a distintas preferencias: cursos presenciales, recursos digitales, lectura, películas, música o grupos de conversación. Lo central, de acuerdo con las fuentes consultadas, es sostener una actividad que exija incorporar información, recuperarla y aplicarla en situaciones cambiantes.</p><h2>Empezar en la adultez sigue siendo posible</h2><p><b>La edad modifica la manera de aprender, pero no elimina la posibilidad de adquirir una lengua</b>. Según la investigadora de <i>The Conversation</i>, los niños suelen tener ventajas en aspectos como la pronunciación y algunas reglas gramaticales, mientras que los adultos pueden apoyarse en un vocabulario más amplio y en estrategias de estudio desarrolladas a lo largo de su experiencia educativa y laboral.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ST3FGUUU7FDYJIU5WBDQU2KGXU.png?auth=2c4f541cb4fa03c0a14bc98b109a35370468da767c242faa2d55f08f73bece10&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La memoria de trabajo constituye un indicador del desempeño al aprender un nuevo idioma más preciso que la edad cronológica (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La revisión de <i>Frontiers in Aging Neuroscience</i> señaló que <b>aprender un nuevo idioma puede ser más difícil después de la adolescencia</b>, aunque sigue siendo viable para las personas mayores. Sus autores remarcaron que la memoria de trabajo puede ser un mejor indicador del desempeño en esta tarea que la edad cronológica por sí sola.</p><p>El aprendizaje lingüístico, por lo tanto, <b>puede incorporarse como una actividad de estimulación intelectual y social</b>, sin convertirlo en una promesa de protección definitiva frente al deterioro cognitivo. La evidencia disponible respalda la necesidad de seguir investigando sus efectos, mientras muestra que el cerebro conserva capacidad de adaptación y aprendizaje a lo largo de toda la vida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RRYLJYAW5BG77JAKT7KNINVMJI.png?auth=ea336836f5402f0898d93a22d7f8c2b6d40f22b7247ef9dd55d445b2931e82e4&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un joven observa un libro abierto del que emergen banderas de diferentes países rodeadas por un haz de luz. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Sin compañero, huida asegurada: el curioso comportamiento de los peces de cristal]]></title><link>https://www.infobae.com/america/mundo/2026/09/28/sin-companero-huida-asegurada-el-curioso-comportamiento-de-los-peces-de-cristal/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/mundo/2026/09/28/sin-companero-huida-asegurada-el-curioso-comportamiento-de-los-peces-de-cristal/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[El hallazgo, publicado en la revista Nature, sugiere que el sistema visual de esta especie evolucionó en aguas turbias, donde un vecino que se aleja con rapidez puede parecer que simplemente se desvanece de la vista]]></description><pubDate>Mon, 28 Sep 2026 22:36:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DHNQ4A32SRHP3K6FXVAHU2SGWQ.png?auth=a15f92860ede34926580c8319d98dad14168bc2f15ee4fc34a5c8b05292b040a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La especie Danionella cerebrum posee un cuerpo transparente que permite la observación directa de sus neuronas durante las pruebas de laboratorio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo de la <b>Universidad de California en San Diego</b> comprobó, mediante experimentos con <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/09/15/un-esperma-congelado-podria-ayudar-a-preservar-la-diversidad-genetica-de-peces-en-peligro-de-extincion/">peces</a> de cristal reales y virtuales, que estos animales <b>pueden huir ante la desaparición de un compañero</b>, aunque no vean directamente al <a href="https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/11/07/tras-anos-de-crisis-el-regreso-de-las-estrellas-de-mar-ocre-en-oregon-sorprende-a-la-ciencia/">depredador</a>.</p><p>El estudio, publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-11041-1"><i>Nature</i></a>, analizó el comportamiento y la actividad cerebral de la especie <i>Danionella cerebrum</i>. Los investigadores observaron que un espacio vacío dentro de un cardumen puede actuar como alerta.</p><p>De acuerdo con<i> Earth.com</i>, la investigación fue dirigida por<b> Jo-Hsien Yu </b>en el laboratorio de <b>Matthew Lovett-Barron</b>, profesor asistente del Departamento de Neurobiología de la universidad estadounidense.</p><h2>Los grupos reaccionaron con más rapidez que los ejemplares solitarios</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TGEVAWR4HNBRNBQGUHNQVHHEDM.png?auth=7df2eb46479bc41caea2d043c026e41c475f305d10d805692a4cf29efefc6878&smart=true&width=267&height=261" alt="Un estudio de la Universidad de California en San Diego comprobó que los peces de cristal huyen al detectar la ausencia de un compañero en el cardumen (Gentileza, estudio La detección neuronal de acciones sociales dirige el comportamiento de escape colectivo, publicado en Nature)" height="261" width="267"/><p>Los peces de cristal miden cerca de 12 milímetros y poseen cuerpos transparentes, una condición que permitió a los científicos observar sus neuronas a través de la piel. La especie se desplaza en cardúmenes, grupos coordinados en los que cada individuo ajusta su movimiento al de sus vecinos.</p><p>“Cada pez del grupo ve moverse a sus vecinos y se mueve en respuesta; una interacción que produce la formación de cardúmenes”, explicó <b>Matthew Lovett-Barron</b>.</p><p>Para medir esa respuesta, el equipo instaló pantallas en 2 paredes de un tanque cuadrado de 265 milímetros por lado. Cada 7 minutos, una esfera oscura aparecía desde una dirección distinta y aumentaba de tamaño para imitar la aproximación de un depredador.</p><p>Los peces aislados aceleraron unos 6 milímetros por segundo durante el medio segundo posterior al fin del crecimiento de la esfera. En cambio, los individuos que nadaban en grupos de 4 elevaron su velocidad en 17,3 milímetros por segundo, casi 3 veces más.</p><p>Además de aumentar la velocidad, los grupos se dispersaron: la distancia entre sus integrantes llegó a ser una vez y media mayor que la habitual antes de que volvieran a reunirse, aproximadamente 10 segundos después.</p><h2>La señal de alarma apareció cuando un vecino salió de la vista</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WQYWPASXKJG5VNTDZ4J55TQBGI.png?auth=809ba2251881d976418429db7c7d21a41061ee3a17ee86dca7e0901f7b42e6bb&smart=true&width=317&height=268" alt="Los ejemplares que nadaban en grupos de cuatro aumentaron su velocidad casi tres veces más que los peces aislados frente a una amenaza simulada (Gentileza, estudio La detección neuronal de acciones sociales dirige el comportamiento de escape colectivo, publicado en Nature)" height="268" width="317"/><p>La esfera virtual comenzaba a crecer desde una de las paredes, por lo que los peces más cercanos percibían una amenaza mayor que los ubicados lejos de ella. La huida se iniciaba cuando el objeto cubría cerca de 7 grados del campo visual del animal.</p><p>Los ejemplares que alcanzaban ese umbral más tarde aceleraban antes si otros miembros del cardumen ya lo habían alcanzado. Incluso los que nunca llegaron a observar una esfera suficientemente grande se movieron cuando lo hicieron los individuos de su entorno.</p><p>Para separar el peligro de la reacción social, <b>Geoff Meyerhof</b>, investigador posdoctoral, creó peces de cristal virtuales con un programa de videojuegos. Esas figuras imitaban la forma, postura y nado intermitente —con avances y detenciones— de la especie.</p><p>Los animales reales reaccionaron ante esas imágenes como si fueran otros peces. Cuando la pantalla mostraba un grupo digital, se mantuvieron a una distancia promedio de 71,1 milímetros, frente a los 134,4 milímetros que conservaron cuando la pantalla permanecía oscura.</p><p>Luego, los científicos programaron a los organismos virtuales para que huyeran cuando un ejemplar real se acercaba a menos de 16 milímetros. El animal real también escapó, aunque en la pantalla no hubiera una amenaza visible, y se alejó más cuando aumentaba la cantidad de vecinos simulados que emprendían la huida.</p><h2>La ausencia provocó una respuesta similar a la de la fuga</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OPDM37LM2RHNFBM7NNPSNO4NIU.png?auth=07d1c4c423eea282f505d131f86e4d1bcefac660bf4bf6e3fc9cf7d3498504e2&smart=true&width=294&height=269" alt="La respuesta de alerta del cardumen requiere que las figuras digitales mantengan el patrón característico de nado intermitente propio de la especie (Gentileza, estudio La detección neuronal de acciones sociales dirige el comportamiento de escape colectivo, publicado en Nature)" height="269" width="294"/><p>En la siguiente prueba, los peces virtuales no escapaban: simplemente desaparecían. Los ejemplares reales retrocedieron 84,1 milímetros cuando el grupo digital huía y 69,8 milímetros cuando se desvanecía. Si los ejemplares digitales continuaban nadando, la distancia era de 40,4 milímetros.</p><p>Los resultados mostraron que la fuga y la desaparición provocaron reacciones cercanas. Para los autores, la señal no dependía exclusivamente de observar el movimiento de escape, sino también de advertir que un compañero ya no estaba en el lugar esperado.</p><p>La respuesta dejó de producirse cuando las figuras digitales modificaban su forma de nadar. Si se reemplazaba el ritmo intermitente propio de la especie por un deslizamiento continuo, los peces reales ignoraban al grupo virtual, tanto si huía como si desaparecía.</p><p>Lovett-Barron y Yu relacionaron el hallazgo con el ambiente turbio donde vive <i>Danionella cerebrum</i>. En esas condiciones, un compañero que acelera y se aleja puede dejar de ser visible de inmediato.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FTZWI4L5FBFMFDFJ5SI6VPHPWI.png?auth=67f0dfa96bbf11d0470135c272c66edfc849f1a068a64ec18a0aedd4269ab44e&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El tecto óptico concentró más del cuarenta por ciento de las neuronas que reaccionaron frente a la huida o ausencia de un vecino (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>“Los sistemas visuales de estos animales podrían haber evolucionado en condiciones donde un vecino que se aleja rápidamente parece simplemente desvanecerse”, señalaron los investigadores.</p><h2>El cerebro trató la huida y la desaparición como señales parecidas</h2><p>La transparencia de los peces permitió registrar la actividad de unas 3.300 neuronas a la vez en 9 individuos mientras observaban ejemplares virtuales que nadaban, escapaban o desaparecían.</p><p>La mayor parte de las células que reaccionaron se ubicó en el <b>tecto óptico</b>, una región del cerebro medio presente en todos los vertebrados y asociada con respuestas visuales rápidas e innatas. De las 5.208 neuronas que respondieron a la fuga o a la desaparición de un vecino, el 45,2% se encontraba en esa zona.</p><p>Un programa pudo distinguir el nado propio de la especie frente al desplazamiento suave en el 72,6% de los casos. Sin embargo, al intentar determinar si el pez virtual había huido o simplemente se había desvanecido, el sistema acertó el 50,2% de las veces, un resultado cercano al azar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MD4NXWGGVRDCNHSN3EMRQ5BEHM.png?auth=415b4888195195f296ebe7a91e508ada4b15d7d03fefbc834cdbed7c655d0745&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los científicos buscan determinar la forma en que las experiencias de cada individuo modifican la respuesta neuronal conjunta dentro del grupo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>“Nos sorprendió mucho comprobar que esas mismas neuronas también se activaban al ver desaparecer a sus compañeros sociales”, afirmaron Yu y Lovett-Barron.</p><p>Los autores advirtieron que esas células podrían no ser exclusivamente sociales, ya que la desaparición de cualquier objeto que hubiera llamado la atención del animal podría activar una reacción similar. También indicaron que la ausencia de un vecino alerta sobre un posible peligro, pero no informa desde qué dirección se aproxima.</p><p>El laboratorio busca ahora determinar cómo se coordinan los cerebros de varios peces dentro de un mismo cardumen y cómo las necesidades o experiencias de cada individuo modifican su respuesta ante lo que observa.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DHNQ4A32SRHP3K6FXVAHU2SGWQ.png?auth=a15f92860ede34926580c8319d98dad14168bc2f15ee4fc34a5c8b05292b040a&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La especie Danionella cerebrum posee un cuerpo transparente que permite la observación directa de sus neuronas durante las pruebas de laboratorio (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué pasa en el cerebro de un paciente con Alzheimer al escuchar su canción favorita: un estudio de neurociencia revela el mecanismo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/28/que-pasa-en-el-cerebro-de-un-paciente-con-alzheimer-al-escuchar-su-cancion-favorita-un-estudio-de-neurociencia-revela-el-mecanismo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/28/que-pasa-en-el-cerebro-de-un-paciente-con-alzheimer-al-escuchar-su-cancion-favorita-un-estudio-de-neurociencia-revela-el-mecanismo/</guid><description><![CDATA[Un equipo de investigadores de Países Bajos detectó mediante resonancia magnética que las melodías vinculadas a la historia personal generan una intensa activación en las redes neuronales. La investigación fue publicada en la revista Brain Communications]]></description><pubDate>Mon, 28 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CDKJ5BYVDFDNXIKRXPK4B3JZLU.png?auth=fe4979ff4d00974eeb126db3024e3ff3e92881d0f833cb28eed934df1e3d2d6c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio analizó la respuesta cerebral ante la música con significado personal en pacientes con enfermedad de Alzheimer y demencia frontotemporal. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Escuchar la canción indicada, esa que quedó grabada en algún momento de la vida, puede provocar una respuesta cerebral clara en personas con <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>Alzheimer</b></a><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/">.</a></p><p>Así lo determinó un equipo del <b>Centro de Alzheimer de Ámsterdam</b> y del <b>Instituto Neerlandés de Neurociencia</b>, que analizó cómo reacciona el cerebro ante la música con <b>significado personal</b>, en comparación con música neutra, tanto en personas sanas como en pacientes con <b>enfermedad de Alzheimer</b> y <b>demencia frontotemporal</b>. El hallazgo, <a href="https://dx.doi.org/10.1093/braincomms/fcag196">publicado</a> en la revista Brain Communications, aporta pistas sobre por qué la musicoterapia funciona en unos pacientes y en otros no.</p><p>La demencia agrupa distintos trastornos cerebrales en los que las células nerviosas se dañan y mueren de forma progresiva. La enfermedad de Alzheimer y la demencia frontotemporal (DFT) son dos de sus formas más conocidas, y ambas terminan por afectar<b> funciones cognitivas </b>diversas. Como no existe cura definitiva, entender qué mecanismos del cerebro resisten el deterioro se volvió una prioridad para la ciencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WNYCGNILCJHSFCN5XASJHYSU4U.png?auth=5bbfe6ef93491004e5efbd983d3c36fb80f0b277e09b90d9bdd4de94688dfdff&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La enfermedad de Alzheimer y la demencia frontotemporal dañan de forma progresiva las células nerviosas del cerebro. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Una canción puede desatar recuerdos y emociones intensas</h2><p>Cualquiera lo experimentó alguna vez: un tema musical que dispara un recuerdo puntual, que eriza la piel o que obliga, casi sin pensarlo, a mover el cuerpo. Esa conexión entre sonido y emoción fue justamente el punto de partida de la investigación. Los científicos ya sabían que las <b>intervenciones no farmacológicas</b>, entre ellas la musicoterapia, pueden mejorar el bienestar de los pacientes o aliviar ciertos síntomas asociados a la demencia.</p><p>Lo que no estaba claro era si esa eficacia variaba según el tipo de trastorno, y sobre todo, qué pasaba dentro del cerebro cuando sonaba la música.</p><p>Estudios anteriores ya habían sugerido que el procesamiento musical se ve afectado en la <b>demencia frontotemporal</b>, mientras que en la <b>enfermedad de Alzheimer</b> tiende a conservarse en mayor medida. Sin embargo, hasta la publicación de este trabajo no se había confirmado si la respuesta cerebral también difería entre ambas condiciones.</p><h2>El desafío de tocar música dentro de un resonador</h2><p>Para despejar esas dudas, el equipo comparó a personas con Alzheimer y con DFT frente a un grupo de participantes sanos. A todos se les pidió previamente que eligieran canciones con una carga personal fuerte, piezas capaces de generar una respuesta emocional genuina. Esa música se comparó luego, dentro del escáner, con temas neutros que no tenían ninguna asociación particular para los participantes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5XEUJN4A7BHKZOMIWF7CTO63VE.jpg?auth=4279ee64794d55732d6f2d2e947d58d728418ada27e80ddc2cd525297b77ab7f&smart=true&width=6240&height=4160" alt="La investigación busca explicar las razones por las cuales la musicoterapia beneficia a unos pacientes y resulta ineficaz en otros. (crédito Pexels)" height="4160" width="6240"/><p><b>“No es solo música, es tu música”</b>, resumió <b>Jochum van ‘t Hooft</b>, investigador del Centro de Alzheimer de Ámsterdam, en declaraciones recogidas por la publicación. <b>“Principalmente queríamos usar música que te hiciera pensar, esto realmente me emociona. Me encanta la idea de que puedas estar tumbado en el escáner y disfrutarlo de verdad”</b>, añadió. La elección personalizada del repertorio no fue un detalle menor: los investigadores necesitaban garantizar que el vínculo emocional con cada canción fuera real y no genérico.</p><p>Ahora bien, reproducir música dentro de una máquina de resonancia magnética no es tan simple como parece. El aparato genera un ruido considerable durante el proceso de escaneo, lo que representa un obstáculo evidente para un experimento que depende del sonido y del ritmo. <b>“Un escáner de resonancia magnética genera mucho ruido, mientras que la música se basa en el sonido y el ritmo”</b>, explicó <b>Wietske van der Zwaag</b>, del Instituto Neerlandés de Neurociencia.</p><p>Para sortear ese problema, el equipo diseñó un protocolo específico: el escáner tomaba una imagen cerebral breve y, a continuación, se abría una pausa corta durante la cual sonaba la música. Esa alternancia entre escaneo y escucha, repetida a un ritmo fijo, permitió a los investigadores mapear con precisión cómo respondía el cerebro a cada tipo de estímulo sonoro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IUTHGEXDBRED7HDITGK56EH4QQ.png?auth=68842bd5610e1ff4cd86ddc0ba76a8662664cc13dea8537ddec6a8af08354e0d&smart=true&width=1408&height=768" alt="La activación cerebral en pacientes con enfermedad de Alzheimer ante la música personal se asemeja a la de personas sanas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>La música personal genera mayor actividad cerebral</h2><p>Los resultados mostraron que la música con significado personal provocó una <b>actividad cerebral más intensa</b> que la música neutra. Ese patrón se repitió en los tres grupos analizados: los participantes sanos, las personas con enfermedad de Alzheimer y las personas con demencia frontotemporal. Es decir, el vínculo emocional con una canción sigue siendo capaz de activar el cerebro incluso cuando la enfermedad ya afectó otras funciones cognitivas.</p><p>Sin embargo, aparecieron diferencias relevantes entre los dos tipos de demencia. En los pacientes con DFT, los investigadores detectaron <b>menor actividad en el área motora suplementaria (AMS)</b>, una región cerebral vinculada al movimiento y también a ciertos aspectos del procesamiento musical y la memoria. En cambio, en las personas con enfermedad de Alzheimer, la respuesta cerebral resultó <b>más parecida a la de los participantes sanos</b>, lo que respalda la idea de que el procesamiento musical se conserva mejor en este tipo de demencia.</p><p>Los autores del estudio sostienen que estos hallazgos podrían ayudar a comprender mejor el papel de la <b>musicoterapia</b> en pacientes con demencia. Todavía resta determinar por qué la música genera una respuesta cerebral clara en algunas personas y, en otras, esa respuesta aparece debilitada o directamente no se produce.</p><p>Entender esas diferencias, según los investigadores, podría explicar por qué ciertas intervenciones musicales funcionan mejor en unos pacientes que en otros. Se trata de una información que puede resultar útil tanto para los propios pacientes como para sus cuidadores, en particular en los casos donde la musicoterapia no logra el efecto esperado.</p><p>Por el momento, el estudio deja en claro un punto central: el significado personal de la música importa. Aún cuando la demencia ya alteró el funcionamiento del cerebro, la canción que realmente pertenece a la historia de esa persona todavía puede despertar una respuesta cerebral identificable. <b>“No importa cualquier música, sino la música que pertenece a esa persona”</b>, señala el estudio.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CDKJ5BYVDFDNXIKRXPK4B3JZLU.png?auth=fe4979ff4d00974eeb126db3024e3ff3e92881d0f833cb28eed934df1e3d2d6c&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio analizó la respuesta cerebral ante la música con significado personal en pacientes con enfermedad de Alzheimer y demencia frontotemporal. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El nuevo rol de la robótica en la neurorrehabilitación ]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/09/26/el-nuevo-rol-de-la-robotica-en-la-neurorrehabilitacion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/09/26/el-nuevo-rol-de-la-robotica-en-la-neurorrehabilitacion/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniela Braida]]></dc:creator><description><![CDATA[La robótica aplicada a la rehabilitación representa mucho más que innovación tecnológica. Es una herramienta concreta para acompañar a las personas en el desafío de volver a aprender funciones esenciales como caminar, mover una mano o mantener el equilibrio]]></description><pubDate>Sat, 26 Sep 2026 05:47:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IE3TLTEWQZD2ZLVQKEYMFVHE5Y.png?auth=72d3d7a3a54e1b2077d8c5adb1e1a72c9ebfc494729d41b1f1f12b8f9e98ef92&smart=true&width=1536&height=1024" alt="(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Durante décadas, la rehabilitación neurológica se apoyó principalmente en el trabajo manual de kinesiólogos y fisioterapeutas. Hoy, <b>el desarrollo de la robótica aplicada a la medicina está modificando ese paradigma.</b></p><p>Equipamientos de última generación permiten realizar cientos e incluso miles de movimientos repetitivos, precisos y seguros, posible de sostener únicamente de manera tecnológica, potenciando uno de los mecanismos más importantes del cerebro: <b>la neuroplasticidad</b>.</p><p>La neuroplasticidad es la capacidad del sistema nervioso para reorganizarse y generar nuevas conexiones neuronales después de una lesión. Esa capacidad es la que permite que personas que sufrieron un accidente cerebrovascular (<b>ACV</b>), un <b>traumatismo craneoencefálico</b>, una <b>lesión medular</b> u otras patologías neurológicas puedan recuperar, al menos parcialmente, funciones que habían perdido.</p><p>En este contexto, la robótica se convierte en una aliada fundamental. Uno de los desarrollos más innovadores es el <b>sistema R-Gait,</b> un rehabilitador de la marcha diseñado para pacientes con compromiso neurológico. <b>La repetición de movimientos seguros y constantes envía información al cerebro una y otra vez</b>, favoreciendo la creación de nuevos circuitos neuronales y ayudando al paciente a recuperar la capacidad de caminar de manera progresiva.</p><p>La misma lógica se aplica a los miembros superiores mediante exoesqueletos robóticos para brazo. Estos dispositivos acompañan y guían el movimiento de hombro, codo y mano, permitiendo repetir cientos de veces un mismo gesto terapéutico. Ese entrenamiento intensivo estimula nuevamente al cerebro para reconectar funciones que habían quedado afectadas como consecuencia de un ACV, un traumatismo u otra lesión neurológica.</p><p>A diferencia de una recuperación espontánea, estos tratamientos requieren semanas de trabajo sostenido. La evidencia científica demuestra que<b> la intensidad, la repetición y la precisión de los movimientos son factores determinantes para favorecer la reorganización cerebral</b> y mejorar la independencia funcional del paciente.</p><p>En Argentina, esta tecnología ya comenzó a incorporarse en centros especializados. Uno de ellos funciona en la ciudad de Funes, Santa Fe, donde pacientes acceden a programas de neurorehabilitación asistidos por robótica. Los especialistas coinciden en que este tipo de equipamiento representa el presente de la rehabilitación neurológica y que, a medida que su implementación se expanda, cada vez más centros podrán ofrecer tratamientos respaldados por la evidencia científica y orientados a mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan el desafío de volver a aprender movimientos esenciales para recuperar su autonomía.</p><p><b>R-GAIT y R-TOUCH: tecnología para recuperar la marcha y la movilidad</b></p><p>En la recuperación de la marcha, cada paso cuenta. Por eso, uno de los desarrollos más innovadores es el sistema R-GAIT, un rehabilitador robótico diseñado para pacientes con compromiso neurológico. Durante cada sesión, la persona puede <b>realizar entre 200 y 1.500 pasos en un entorno controlado, reproduciendo un patrón de marcha lo más natural posible.</b></p><p>La repetición constante de ese movimiento ayuda al cerebro a recibir información una y otra vez, favoreciendo el reaprendizaje motor y acompañando al paciente en el desafío de volver a caminar con mayor seguridad.</p><p>La misma lógica se aplica a la rehabilitación de miembros superiores mediante <b>R-Touch</b>, un sistema robótico que acompaña y guía el movimiento de hombro, codo, mano y dedos. A través de ejercicios repetitivos, medibles y adaptados a cada paciente, <b>permite trabajar gestos funcionales vinculados a actividades de la vida diaria</b>, como abrir y cerrar la mano, tomar objetos o mejorar la coordinación.</p><p>En la práctica clínica, estos equipos no reemplazan el trabajo del profesional: lo complementan y lo potencian. La tecnología permite obtener datos medibles, registrar la evolución del paciente, ajustar objetivos y diseñar tratamientos personalizados según sus necesidades, posibilidades y avances.</p><p><b>Historias reales detrás de cada avance</b></p><p>Las historias detrás de estos tratamientos permiten entender el verdadero impacto de la tecnología: pacientes que vuelven a entrenar la marcha después de haber perdido seguridad para caminar; personas que trabajan la movilidad de su mano para recuperar gestos cotidianos; familias que acompañan pequeños avances que, en la vida diaria, representan grandes logros.</p><p>A diferencia de una recuperación espontánea, estos procesos requieren tiempo, planificación y trabajo sostenido. La intensidad, la repetición y la precisión de los movimientos son factores determinantes para favorecer la reorganización cerebral y mejorar la independencia funcional del paciente.</p><p><b>Una herramienta para recuperar autonomía y calidad de vida</b></p><p>La robótica aplicada a la rehabilitación representa mucho más que innovación tecnológica. Es una herramienta concreta para acompañar a las personas en el desafío de volver a aprender funciones esenciales: caminar, mover una mano, recuperar equilibrio, coordinación y autonomía.</p><p>La tecnología robótica ya forma parte de ese camino, acercando nuevas posibilidades terapéuticas a pacientes que necesitan recuperar movimiento, independencia y calidad de vida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IE3TLTEWQZD2ZLVQKEYMFVHE5Y.png?auth=72d3d7a3a54e1b2077d8c5adb1e1a72c9ebfc494729d41b1f1f12b8f9e98ef92&amp;smart=true&amp;width=1536&amp;height=1024" type="image/png" height="1024" width="1536"><media:description type="plain"><![CDATA[(Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La vida secreta del cerebro: un atlas celular identificó tres etapas clave desde la vida prenatal hasta la vejez]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/25/la-vida-secreta-del-cerebro-un-atlas-celular-identifico-tres-etapas-clave-desde-la-vida-prenatal-hasta-la-vejez/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/25/la-vida-secreta-del-cerebro-un-atlas-celular-identifico-tres-etapas-clave-desde-la-vida-prenatal-hasta-la-vejez/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Nueve estudios publicados en la revista Nature comparan muestras cerebrales de personas sanas y con patologías, y delimitan una maduración hasta los 24 años, una fase adulta estable y una reconfiguración celular desde los 60 o 65 años]]></description><pubDate>Fri, 25 Sep 2026 13:38:07 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BEEK6JV6BNEJLCL24V2BEVUEO4.png?auth=bd72940c056624d1939221f66181970531a7fcc75250dbcf21dee57333b20492&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio indica que el desarrollo cognitivo se extiende durante más tiempo de lo previsto y que la vejez inicia una nueva reprogramación molecular tras una etapa de estabilidad en la adultez (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro humano</b></a> permanece en <b>cambio </b>constante: atraviesa modificaciones profundas desde los primeros meses de vida hasta la vejez, con efectos sobre distintas capacidades como la <b>planificación, el razonamiento complejo y el control de los impulsos</b>. Aun así, se sabía poco sobre la evolución precisa de las distintas poblaciones celulares durante toda la vida. </p><p>El consorcio <b>PsychAD dio a conocer </b>en una <a href="https://www.nature.com/collections/jfibicjjjg" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/collections/jfibicjjjg">colección de estudios </a>publicados en distintas revistas del grupo <i>Nature </i>un mapa basado en datos de secuenciación de más de <b>seis millones de células individuales de casi 1500 personas</b>, lo que ha permitido una investigación sin precedentes de las enfermedades neurodegenerativas y psiquiátricas.</p><p>El trabajo presentó el <b>mapa transcriptómico de célula única</b> más detallado hasta ahora de la <b>corteza prefrontal dorsolateral humana</b>, fruto del análisis de más de 1,3 millones de núcleos celulares procedentes de 284 donantes sin patología psiquiátrica o neurodegenerativa, con edades comprendidas entre la <b>etapa fetal y los 97 años.</b></p><p>El hallazgo <b>redefine la duración del desarrollo cognitivo </b>y muestra que, tras un<b> período de estabilidad adulta, la vejez activa una nueva reprogramación molecular</b>, según los investigadores.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNZUK6HEWJA27N347NMTWMDYUE.png?auth=eb2083474752b33e97ba3482f37a095d85d598b842e6670183388b90718cb357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El atlas celular de la corteza prefrontal revela que el cerebro humano continúa su maduración hasta los 24 años y experimenta nuevos cambios moleculares durante la vejez (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El estudio también detectó una <b>ventana de resiliencia neuronal</b> durante las primeras etapas de vida. La máxima expresión de mecanismos defensivos se concentra <b>alrededor de los 12 o 13 años,</b> por lo que alteraciones genéticas o ambientales previas a ese período podrían dejar consecuencias persistentes en la adultez.</p><p><b>Panos Roussos</b>, director del Centro de Neurogenómica de Enfermedades de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, Nueva York, y coautor de los ocho artículos, señaló que esta investigación es la culminación de un trabajo que se inició en 2019.</p><p>“Estudiar la misma región en diferentes condiciones permite realizar comparaciones más consistentes y ayuda a conectar nuestros resultados con estudios genéticos y moleculares ya existentes”, afirmó Roussos. “Esto nos brinda una <b>perspectiva importante sobre las enfermedades cerebrales, </b>pero se necesitarán regiones adicionales para comprender el panorama completo”, señaló el científico en <i>Nature</i>.</p><h2>La estabilidad celular adulta y el cambio molecular de la vejez</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZIKTEL5ILFDADCYYTGJA5RGUHQ.png?auth=edb0f8a31cf0b40cdf68e4686f2f57a29f7d6e534f74e84499a9f8499046fcdd&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El consorcio PsychAD trazó el mapa transcriptómico de la corteza prefrontal dorsolateral tras analizar más de 1,3 millones de núcleos celulares. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El estudio comprobó una<b> trayectoria no lineal</b> dividida en tres grandes fases a lo largo de la vida: una intensa remodelación en el <b>desarrollo temprano</b>, una etapa de <b>calma en la edad adulta y un resurgimiento molecular en la vejez.</b></p><p>Durante la infancia y la adolescencia, las neuronas concentran los mayores cambios mientras se forman y maduran los circuitos cerebrales. <b>A partir de los 24 años</b>, la composición de la mayor parte de las subclases neuronales y gliales <b>se mantiene estable durante la madurez.</b></p><p><b>La situación vuelve a modificarse en la vejez</b>, aunque entonces el protagonismo deja de estar en las neuronas. Los<b> astrocitos, la microglía y los oligodendrocitos</b>, células gliales que protegen y nutren a las neuronas, incrementan la expresión de programas genéticos relacionados con la respuesta inmunitaria, el estrés celular y la reorganización de los ritmos circadianos.</p><p><b>Marta Nieto</b>, investigadora principal del grupo de Desarrollo de la Corteza Cerebral del Centro Nacional de Biotecnología, señaló en <i><b>Science Media Center España </b></i>que el estudio desplaza la mirada sobre el <b>envejecimiento cerebral</b>: “Quizá para entender por qué las neuronas se vuelven vulnerables con la edad no debamos mirar únicamente a las propias neuronas, sino también a <b>cómo envejecen las células que las alimentan, protegen y acompañan </b>durante toda la vida”.</p><h2>El vínculo entre las trayectorias celulares y el riesgo de enfermedad</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IHQOBIUOFBGBNF7PFNL536HLHQ.png?auth=a4eda50c90fefbff063c64dc1b516de4304e7e0aa51f4763788e1f2f399b03c2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los astrocitos, la microglía y los oligodendrocitos aumentan su respuesta inmunitaria y de estrés durante la vejez. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El volumen de datos —que forma <b>parte del macroproyecto de investigación BRAIN</b> iniciado bajo la administración <b>Obama en Estados Unidos</b>— permite asociar cambios en poblaciones celulares concretas con el <b>riesgo genético de trastornos mentales y enfermedades neurodegenerativas.</b></p><p>El estudio, firmado por<b> Hui Yang</b> y otros investigadores, identifica momentos moleculares en los que podrían <b>diseñarse intervenciones para preservar la salud cognitiva y frenar procesos neurodegenerativos.</b></p><p><b>Rafael Yuste</b>, catedrático de la <b>Universidad de Columbia</b> y promotor de BRAIN, vinculó el resultado con una aspiración histórica de la neurociencia: “Mapear todos los tipos celulares del cerebro era el sueño de <b>Cajal</b>, y hacerlo en la corteza prefrontal humana es particularmente importante, ya que es la parte de nuestro cerebro donde se concentra el procesamiento de información cognitiva y mental”, afirmó en <i><b>Science Media Center España.</b></i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q6B4GWKZ4NCLNE5LYXXI4GMRHI.png?auth=96ed82b66358c18c1c2ef1941f88d6d0f1856942aba7d8f4959874e6cbcf5f86&smart=true&width=1408&height=768" alt="La base de datos del proyecto BRAIN permite asociar poblaciones celulares específicas con el riesgo genético de trastornos neurodegenerativos y mentales. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Por su parte, <b>Juan Lerma</b>, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el Instituto de Neurociencias CSIC-UMH y académico de la Real Academia de Ciencias, sostuvo ante <i><b>Science Media Center España</b></i> que los resultados permiten “confirmar fehacientemente que <b>a los 24 años de edad existe un punto de inflexión</b> a partir del cual la composición de la mayoría de las subclases neuronales y gliales permanece estable”.</p><p>Para Lerma, esa delimitación temporal permite establecer que “<b>la maduración de la corteza cerebral se extiende más allá de la infancia y la adolescencia, finalizando a los 24 años</b>, que es donde podríamos dar por acabada la juventud y <b>comienza el estado adulto.</b> Esto es muy importante porque estos datos ponen de manifiesto hasta cuándo un individuo se puede considerar <b>inmaduro </b>y delinean las repercusiones que sistemas educativos deficientes, el acceso a redes sociales u otros sistemas alienantes (sectas, drogas, alcohol, etc.), pueden tener en el <b>desarrollo del cerebro</b>”, afirmó el experto.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q6B4GWKZ4NCLNE5LYXXI4GMRHI.png?auth=96ed82b66358c18c1c2ef1941f88d6d0f1856942aba7d8f4959874e6cbcf5f86&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[La base de datos del proyecto BRAIN permite asociar poblaciones celulares específicas con el riesgo genético de trastornos neurodegenerativos y mentales. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué los perros pueden detectar palabras en el habla humana si se guían por las consonantes y no por las vocales]]></title><link>https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2026/09/25/por-que-los-perros-pueden-detectar-palabras-en-el-habla-humana-si-se-guian-por-las-consonantes-y-no-por-las-vocales/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2026/09/25/por-que-los-perros-pueden-detectar-palabras-en-el-habla-humana-si-se-guian-por-las-consonantes-y-no-por-las-vocales/</guid><dc:creator><![CDATA[Pilar Alvarez]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio publicado en la revista Science de la Universidad Eötvös Loránd detectó un patrón cerebral similar al de las personas al escuchar secuencias de sonidos   ]]></description><pubDate>Fri, 25 Sep 2026 12:38:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2Q5MNC7NJNGIJKZ7IWHSBFMS34.png?auth=8c041883fe6c00162b8728089f041ce03ab1a4a0f4cba146137784948d017961&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El Laboratorio de Neuroetología de la Universidad Eötvös Loránd planteó que la exposición habitual al habla humana puede desarrollar este procesamiento en especies sin lenguaje (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los <a href="https://www.infobae.com/tag/perros/"><b>perros</b></a> que conviven con personas pueden identificar límites entre palabras en una cadena de sonidos y muestran <b>un sesgo por las consonantes parecido al de los humanos</b>, según un <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.adw7709"><b>estudio</b></a> dirigido por el Laboratorio de Neuroetología de la Comunicación de la <b>Universidad Eötvös Loránd</b>, en <b>Budapest</b>, Hungría y publicado en la revista <i>Science</i>. </p><p>El hallazgo se obtuvo al medir la actividad cerebral de 20 perros de compañía y 20 adultos mientras escuchaban habla artificial continua.</p><p>Sus autores plantean que una exposición habitual al habla humana podría ser suficiente para que el cerebro desarrolle parte de este modo de procesamiento, aun en una especie que no habla.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Y3UPWLCBMFAHTLEA6NPFMXTW2A.png?auth=d3a88eb5512fd217c6577676c6589084be2ba0da86211d8f13feda0825da0426&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Un estudio publicado en la revista Science determinó que los perros de compañía identifican límites entre palabras y muestran un sesgo por las consonantes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><h2>Las consonantes aportan pistas para separar las palabras</h2><p>Al hablar, las personas no hacemos pausas claras entre cada palabra. El cerebro debe dividir ese flujo continuo para reconocer unidades con sentido. En muchos idiomas, las consonantes ofrecen más información para diferenciar palabras que las vocales, aunque estas últimas suelen sonar con mayor intensidad.</p><p>Los lingüistas denominan <b>sesgo consonántico</b> a la preferencia por usar esos sonidos como guía. En humanos, esta inclinación aparece después del primer año de vida y ayuda a detectar palabras dentro de una secuencia oral. Hasta ahora, las pruebas disponibles indicaban que otros primates no compartían esa preferencia.</p><p>El nuevo trabajo examinó si esa capacidad depende de tener representaciones lingüísticas humanas o si puede formarse mediante el aprendizaje de regularidades presentes en el habla escuchada una y otra vez. </p><p>Los perros resultaron una especie adecuada para poner a prueba esa pregunta porque suelen oír voces humanas todos los días, aunque su vocabulario es limitado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MOLU2UUS2FHMVFGCPTX26I42UI.png?auth=fb8e9f22bcb0e599242836be23658a2b63b24370addd1d17e4a0973f6de062f3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El sesgo consonántico funciona como una guía para separar el flujo continuo del habla en unidades con sentido (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>El experimento comparó las señales cerebrales de 40 participantes</h2><p>Los investigadores reunieron a <b>20 perros de compañía</b> y <b>20 humanos adultos</b>. A ambos grupos les reprodujeron secuencias sin pausas formadas por palabras inventadas de tres sílabas. Las personas y los animales no necesitaban responder ni aprender instrucciones durante la escucha.</p><p>En una condición, las palabras ficticias mantenían el mismo patrón de consonantes, mientras que las vocales variaban. En otra, ocurría lo contrario: se repetían las vocales y cambiaban las consonantes. </p><p>Una tercera secuencia funcionó como control, con sílabas dispuestas en orden aleatorio y sin patrones que permitieran reconocer palabras.</p><p>La actividad cerebral se registró con <b>electroencefalografía (EEG)</b>, una técnica no invasiva que utiliza electrodos sobre el cuero cabelludo. El equipo buscó señales de sincronización neuronal, es decir, cambios en el ritmo de la actividad cerebral que coinciden con las regularidades de los sonidos que se oyen.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WTEBUBLY7JD6ZFKRQQEMAIGVEY.png?auth=a5aab8b10514df523d9b25271f5a29ce5e9cc539176069a0dd101711afe704ca&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Tanto en animales como en humanos apareció un cambio en la señal eléctrica cerebral entre los 350 y 550 milisegundos tras el inicio de las palabras consonánticas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los cerebros de perros y humanos siguieron con más fuerza el ritmo de las palabras cuando las consonantes sostenían el patrón. En los perros, en cambio, la respuesta no fue superior a la de la condición aleatoria cuando las palabras estaban definidas por vocales. Las personas sí detectaron esa estructura vocálica, aunque con menor eficacia que la consonántica.</p><h2>Las respuestas aparecieron cerca de los 400 milisegundos</h2><p>Además de la sincronización, el estudio analizó respuestas cerebrales ligadas a momentos concretos de cada palabra. Tanto en animales como en humanos apareció un cambio en la señal eléctrica entre 350 y 550 milisegundos después del inicio de las palabras con estructura consonántica.</p><p>Ese intervalo coincide con el que otras investigaciones asocian a la segmentación del habla, el proceso de separar un flujo sonoro en palabras. Para los autores, la coincidencia apoya la idea de que los perros estaban aprovechando las consonantes para organizar la información que escuchaban.</p><p>La muestra canina incluyó 11 perros que, según los antecedentes disponibles, empezaron a vivir en un entorno rico en habla antes de las 12 semanas de vida, y nueve que llegaron a ese contexto más tarde, tras haber pasado sus primeros meses en refugios o en la calle.</p><p>El sesgo hacia las consonantes también estuvo presente entre los perros con una exposición tardía al entorno doméstico. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVMNSK4HYREKXHYU3QH2LKFWL4.png?auth=7c3c6e32b358ab749b3afbd49470c3810ab8948d9864b928f89b6ea6497a18c5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los autores de la investigación pusieron los datos, materiales y código del estudio a disposición en la plataforma Figshare (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>No hubo diferencias claras entre ambos subgrupos. Los investigadores advierten que el número de animales fue reducido y que la información previa a la adopción no era completa en todos los casos, por lo que ese resultado debe interpretarse con cautela.</p><h2>Los humanos procesan un nivel más fino del habla</h2><p>El análisis identificó una diferencia relevante entre las especies. Ambos grupos mostraron actividad cerebral asociada con el ritmo de las sílabas. </p><p>Sin embargo, solo los humanos se sincronizaron con el ritmo de los sonidos individuales del habla, una frecuencia más rápida que puede relacionarse con el seguimiento de fonemas.</p><p>Los autores señalan que esta diferencia podría explicar por qué las personas lograron reconocer los patrones basados en vocales y los perros no. Para el cerebro humano, cada sonido puede funcionar como una unidad de análisis; en los animales, la sílaba parecería ser la unidad más pequeña que se procesa de forma consistente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EV55PLL6ZRBM3AN6L6YDFIRNQ4.png?auth=de9c8a4e02aa63ba75575719ee5375b9f3390964cb5ef4cfc0961cbb083aceef&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La respuesta hacia las consonantes apareció tanto en perros criados en hogares desde cachorros como en aquellos provenientes de refugios (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>El trabajo no permite determinar si esta predisposición apareció en los perros por su convivencia histórica con las personas, por la domesticación o por una capacidad auditiva más general. Tampoco implica que comprendan el lenguaje humano como lo hacen las personas.</p><p>Sí indica, según el equipo de la <b>Universidad Eötvös Loránd</b>, que ciertos mecanismos útiles para ordenar el habla pueden surgir sin la capacidad de hablar ni de dominar un sistema lingüístico humano. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVMNSK4HYREKXHYU3QH2LKFWL4.png?auth=7c3c6e32b358ab749b3afbd49470c3810ab8948d9864b928f89b6ea6497a18c5&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Los autores de la investigación pusieron los datos, materiales y código del estudio a disposición en la plataforma Figshare (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cuatro científicas salvadoreñas abren las puertas de la ciencia y la tecnología a la niñez del país]]></title><link>https://www.infobae.com/el-salvador/2026/09/21/cuatro-cientificas-salvadorenas-abren-las-puertas-de-la-ciencia-y-la-tecnologia-a-la-ninez-del-pais/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/el-salvador/2026/09/21/cuatro-cientificas-salvadorenas-abren-las-puertas-de-la-ciencia-y-la-tecnologia-a-la-ninez-del-pais/</guid><dc:creator><![CDATA[Jessica García]]></dc:creator><description><![CDATA[En una jornada en Cancillería, cerca de cien participantes de ocho a once años conocieron relatos de formación en el exterior y áreas como química, neurociencias y el sector aeroespacial]]></description><pubDate>Mon, 21 Sep 2026 11:58:03 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4U5FOLT3DJDRZBIC6KAOHWW6AM.jpg?auth=6f4ef78cb78735c9ee8dff5ddead851a7a39f49a81537ea31960d44ca55c64a8&smart=true&width=1024&height=576" alt="La costa salvadoreña tiene más de diez especies de tiburones: Andrea Herrera utilizó ese dato sobre la fauna marina para explicar la biología del mar y las opciones de estudio ante estudiantes de entre ocho y once años durante el encuentro (Foto cortesía Cancillería)" height="576" width="1024"/><p>Cerca de 100 niños de entre ocho y 11 años asistieron a <b>una jornada de divulgación científica orientada a despertar el interés por las carreras STEM</b> en <b>El Salvador</b>, a partir de experiencias de cuatro investigadoras salvadoreñas que desarrollaron su formación y trayectoria profesional fuera del país.</p><p>La actividad, denominada <b>Women in STEM</b>, tuvo lugar en el<b> Ministerio de Relaciones Exteriores</b> y reunió a las <b>científicas Fernanda Sulantay, Andrea Herrera, Alexandra Martínez y Zaida Hernández</b>. Las expositoras compartieron contenidos vinculados con la química, las neurociencias, las ciencias del mar y el sector aeroespacial.</p><p>El objetivo del encuentro fue presentar a los participantes las posibilidades de formación y trabajo en las disciplinas de <b>ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas</b>, conocidas por la sigla STEM en inglés. La propuesta apuntó a que los niños conocieran, desde edades tempranas, campos de estudio que podrían convertirse en una vocación profesional.</p><h2>Cuatro especialistas compartieron sus experiencias de formación fuera de El Salvador</h2><p>Durante la jornada, las investigadoras recurrieron a distintas metodologías para explicar sus áreas de trabajo a un público infantil. El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que la actividad buscó combinar contenidos científicos con relatos sobre los recorridos académicos de las expositoras.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KWP75CBJNZC3BISAVMWSF6LZ4Q.jpg?auth=bae23f3f264c440d053ce4d696bd9377379b0e9ececd656da54d5a681bea9c0e&smart=true&width=1024&height=576" alt="Científicas salvadoreñas acercaron las carreras STEM a cerca de 100 niños (Foto cortesía Cancillería)" height="576" width="1024"/><p><b>Fernanda Sulantay</b>, <b>Andrea Herrera</b>, <b>Alexandra Martínez</b> y <b>Zaida Hernández</b> presentaron experiencias vinculadas con sus estudios y carreras profesionales en el exterior.</p><p>La iniciativa propuso mostrar que la formación científica y tecnológica puede <b>constituir una alternativa de desarrollo para estudiantes salvadoreños</b>. El encuentro puso el foco en la curiosidad como punto de partida para el aprendizaje y en la posibilidad de acceder a oportunidades académicas dentro y fuera del país.</p><h2>Las neurociencias y la biología marina acercaron contenidos científicos a los participantes</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5XZRPJ4K75BBXHPROT5JWPJMZA.jpeg?auth=eada6deb5444666a7cc8455fef4bfda7b71080c168fc84379a59094c3ae42e33&smart=true&width=682&height=1024" alt="Cuatro especialistas compartieron cómo se aprende y se trabaja en disciplinas poco visibles en la escuela. La jornada buscó encender la curiosidad y mostrar opciones de formación dentro y fuera del país (Foto cortesía Cancillería)" height="1024" width="682"/><p>Entre las presentaciones, <b>Alexandra Martínez</b> abordó su experiencia en el campo de las <b>neurociencias</b>, mientras que <b>Andrea Herrera</b> habló sobre la biología marina y las oportunidades de formación relacionadas con esa disciplina.</p><p>Herrera también expuso información sobre la fauna marina del país. Según el anuncio oficial, en el litoral salvadoreño hay <b>más de diez especies de tiburones</b>, un dato que sirvió para acercar a los niños a la biodiversidad de las costas de El Salvador.</p><p>Las charlas buscaron ampliar el conocimiento de los participantes sobre áreas científicas que suelen tener menor presencia en las primeras etapas de la educación. El formato permitió que los niños recibieran información de primera mano de profesionales que trabajan en esos campos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6U26YX5QYNFHFI4FFPSYEJNDSY.png?auth=2a7b2a21cb0474322e87ab7ac9c055699480b819f9de22d0654af0ee722aa784&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La diáspora científica de El Salvador llevó la ciencia a la niñez del país (Foto cortesía Cancillería)" height="1536" width="2752"/><h2>InspiraSTEM reúne a 18 científicos salvadoreños residentes en el exterior</h2><p>La actividad forma parte de InspiraSTEM, un grupo integrado por <b>18 científicos salvadoreños</b> <b>que viven fuera de El Salvador</b>. Sus integrantes cursaron estudios y desarrollaron carreras profesionales en distintos países, con el propósito de aportar sus conocimientos y experiencias al ámbito educativo salvadoreño.</p><p>La iniciativa busca <b>fortalecer el vínculo entre la diáspora científica y las nuevas generaciones</b>. La propuesta contempla la transferencia de capacidades y experiencias de especialistas salvadoreños radicados en el exterior hacia espacios de formación dentro del país.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CIFGJJU4CJBHDOMVM2A74CEL4Y.jpeg?auth=a63ed2287e2b89eeb5ddcfec8d62541519f5717d5538068aaf229ffc7e2a17ef&smart=true&width=1024&height=605" alt="La Cancillería abrió sus puertas a estudiantes de 8 a 11 años para escuchar historias de ciencia y caminos profesionales. Química, neurociencias y mar se mezclaron con una pregunta que quedó flotando (Foto cortesía Cancillería)" height="605" width="1024"/><p>A través de este tipo de encuentros, los organizadores esperan que los estudiantes identifiquen áreas de conocimiento de su interés, refuercen su confianza y consideren las carreras STEM como una posibilidad para su futuro académico y laboral.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4U5FOLT3DJDRZBIC6KAOHWW6AM.jpg?auth=6f4ef78cb78735c9ee8dff5ddead851a7a39f49a81537ea31960d44ca55c64a8&amp;smart=true&amp;width=1024&amp;height=576" type="image/jpeg" height="576" width="1024"><media:description type="plain"><![CDATA[La costa salvadoreña tiene más de diez especies de tiburones: Andrea Herrera utilizó ese dato sobre la fauna marina para explicar la biología del mar y las opciones de estudio ante estudiantes de entre ocho y once años durante el encuentro (Foto cortesía Cancillería)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Tiene 17 años y desarrolló un sistema que podría convertir señales del cerebro en palabras sin necesidad de cirugía     ]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/21/tiene-17-anos-y-desarrollo-un-sistema-que-podria-convertir-senales-del-cerebro-en-palabras-sin-necesidad-de-cirugia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/21/tiene-17-anos-y-desarrollo-un-sistema-que-podria-convertir-senales-del-cerebro-en-palabras-sin-necesidad-de-cirugia/</guid><dc:creator><![CDATA[Ismael Yasnikowski]]></dc:creator><description><![CDATA[Ameya Kharade, alumno de secundaria en Nuevo Hampshire, creó HALO-Vox, una interfaz cerebro-computadora no invasiva que alcanza 65 palabras por minuto, un rendimiento comparable al de implantes que pueden llegar a costar millones]]></description><pubDate>Mon, 21 Sep 2026 11:55:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MU5NXQDEMFDFFPB2J457IXPHME.jpg?auth=11315e4fa7f98444d1cf623d94e01ee12a8a4a94eeb02371dd9e3d2ea2c8ae1a&smart=true&width=1280&height=720" alt="Ameya Kharade, alumno de secundaria en Nuevo Hampshire, creó HALO-Vox; el sistema, probado en 111 ensayos con humanos, superó ampliamente el rendimiento de los dispositivos convencionales (Ameya Kharade)" height="720" width="1280"/><p>Con solo 17 años y un presupuesto de USD 1.800, <b>Ameya Kharade</b>, estudiante de <b>Nashua High School South</b> —en Nuevo Hampshire, Estados Unidos— desarrolló <b>HALO-Vox</b>, una interfaz <b>cerebro-computadora no invasiva que traduce la actividad cerebral en habla</b> a velocidades comparables a las de implantes quirúrgicos que cuestan millones, según informó el <i>Times of India</i>.</p><p>El sistema funciona con hardware de <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/03/20/como-las-ondas-cerebrales-durante-el-sueno-podrian-anticipar-el-riesgo-de-demencia-antes-de-los-sintomas/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/03/20/como-las-ondas-cerebrales-durante-el-sueno-podrian-anticipar-el-riesgo-de-demencia-antes-de-los-sintomas/"><b>electroencefalografía </b>(<b>EEG</b>)</a> de consumo masivo y no requiere ningún procedimiento médico. La motivación detrás del proyecto es personal: cuando Kharade tenía siete años, un familiar cercano perdió la capacidad de hablar tras un accidente cerebrovascular. Podía notar que la mente de su pariente seguía intacta, pero su voz, no. Esa experiencia lo llevó a estudiar <a href="https://www.infobae.com/tag/neurociencia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/neurociencia/"><b>neurociencia </b></a><b>desde los 13 años</b>, con el objetivo de encontrar una solución accesible para quienes no pueden comunicarse por medios convencionales.</p><h2>HALO-Vox alcanzó 65 palabras por minuto en 111 pruebas con humanos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VUWWJX23CNFILOCYNMZXO3IHBM.png?auth=f14fbfc6c89eed87e101e833a93d5c333aedfc35642a20d23d39bef9760f1520&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Una infografía ilustra el funcionamiento de HALO-Vox, un sistema no invasivo desarrollado en Estados Unidos que permite convertir la actividad cerebral en habla (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>El dispositivo apunta a las casi <b>cinco millones de personas</b> que en el mundo viven con accidentes cerebrovasculares graves, esclerosis lateral amiotrófica (<b>ELA</b>) o síndrome de enclaustramiento. Estas condiciones pueden dejar a quien las padece sin voz, pero con la cognición intacta. Los sistemas no invasivos convencionales permiten comunicarse a un ritmo de entre 3 y 10 palabras por minuto, una velocidad que impide cualquier intercambio fluido.</p><p>HALO-Vox superó esa barrera con amplitud. En <b>111 ensayos aleatorios y contrabalanceados</b>, el sistema llegó a 65 palabras por minuto, frente a las 3 que logró un deletreador convencional operado con el mismo hardware. El tiempo promedio para producir un mensaje fue de <b>10,7 segundos</b>, contra los <b>242,2 segundos</b> del método tradicional, según datos de la organización <i><b>Society for Science</b></i><i>, </i>recogidos por el <i>Times of India</i>.</p><h2>El sistema decodifica la intención del usuario, no las letras del mensaje</h2><p>El avance central de Kharade parte de un cambio de enfoque. Durante décadas, el campo de la comunicación asistida intentó traducir la actividad cerebral letra a letra. El estudiante concluyó que el camino más eficiente pasa por identificar la intención del usuario, no los caracteres que componen el mensaje.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E74YJSBM4BC2TLYKZBAFNICMFQ.jpg?auth=f581cbd35bac5d6d8b84d8f6ecaaa7e1ac7482ec79438971b27b215347181bfc&smart=true&width=800&height=1067" alt="Kharade diseñó HALO-Vox orientado a las casi cinco millones de personas que viven con enfermedades como esclerosis lateral amiotrófica o síndrome de enclaustramiento (Ameya Kharade)" height="1067" width="800"/><p>Esa teoría quedó formalizada en lo que Kharade llama las <b>“Seis Leyes de Resolución de Intención”</b>, un marco basado en la teoría de la información que describe cómo un sistema puede extraer más significado de señales cerebrales limitadas. Sus pruebas mostraron que HALO-Vox responde con mayor intensidad a la ambigüedad del mensaje pretendido que a la longitud de la oración.</p><p>El propio Kharade señaló, según la <i>Society for Science</i>, que el mismo principio podría mejorar otras tecnologías de ancho de banda reducido, incluidas las prótesis y las interfaces cerebrales existentes. En materia de seguridad, el sistema incorpora un mecanismo que, en más de 100 sesiones de prueba, no colocó palabras no deseadas en boca del usuario.</p><p>Kharade liberó el código de forma abierta para que cualquier persona pueda utilizarlo y, en paralelo, presentó una solicitud de patente orientada a proteger su accesibilidad.</p><h2>El proyecto cosechó el Premio Barron y el segundo lugar en la mayor feria de ciencias del mundo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TIHK2IFPABG3FEIIDLUX5NW6ZM.png?auth=fd19ff676bdff20a57dcf0599f9ee7e30e69fe50fd65d62b5e866ed787a23350&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El sistema se basa en las llamadas Seis Leyes de Resolución de Intención, un marco teórico que busca extraer mayor significado de señales cerebrales limitadas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El trabajo de Kharade acumula reconocimientos de peso. En mayo de 2026 obtuvo el segundo lugar en Ingeniería Biomédica en el <b>Regeneron ISEF</b> —la feria de ciencias más grande del mundo—, donde ya compitió en 2025 y alcanzó el primer lugar en Neurociencia Conductual. En septiembre fue seleccionado entre los 25 estudiantes galardonados con el <b>Premio Gloria Barron</b> para Jóvenes Héroes.</p><p>El joven investigador realizó trabajos en el <b>Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)</b>, la <b>Universidad de Pittsburgh</b> y el <b>Hospital General de Massachusetts</b>. En 2026 presentó dos artículos de primer autor en la conferencia de la <b>Organización para el Mapeo Cerebral Humano</b>, en <b>Burdeos</b>, incluida una nueva metodología para armonizar datos de neuroimagen de múltiples sitios.</p><p>Con HALO-Vox como punto de partida, Kharade cofundó <b>Lucen Labs</b>, una empresa de neurotecnología orientada a llevar las interfaces cerebro-computadora al alcance de cualquier persona, sin cirugía y sin los costos millonarios que caracterizan a los implantes actuales.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CIJIQZJBARA37AG5L5M332ZSJY.png?auth=e5407f34957a0603ff2a9afb780a0b2638475958fc6d024377f11feee1f285e4&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un proyecto de USD 1.800 busca reemplazar implantes cerebrales que pueden costar millones, según su creador adolescente (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Dos zonas del cerebro compiten entre el riesgo y la evitación, según un estudio con registros en tiempo real]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/20/dos-zonas-del-cerebro-compiten-entre-el-riesgo-y-la-evitacion-segun-un-estudio-con-registros-en-tiempo-real/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/20/dos-zonas-del-cerebro-compiten-entre-el-riesgo-y-la-evitacion-segun-un-estudio-con-registros-en-tiempo-real/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio registró cómo dos áreas vecinas de la corteza orbitofrontal alternan su actividad antes de definir si una persona enfrenta una amenaza o elige evitarla]]></description><pubDate>Sun, 20 Sep 2026 15:15:29 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZBIYG67HYVHGTAEN7KCZCLFAL4.jpg?auth=a36ae4d8a4c01b5397dbe0d6080e81d919db4286da30124fe9439ad88a54f5f1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio de UC San Francisco y UC Berkeley identificó dos zonas de la corteza orbitofrontal que compiten al evaluar un riesgo y permiten anticipar una decisión antes de que ocurra (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Científicos de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y la Universidad de California en Berkeley identificaron <b>dos zonas vecinas de la corteza orbitofrontal</b> cuya actividad permitió anticipar, en una tarea experimental, <b>si una persona elegiría asumir o evitar un riesgo </b>cerca de medio segundo antes de actuar. El hallazgo aporta datos sobre los circuitos que intervienen en la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/19/como-las-creencias-sobre-la-fuerza-de-voluntad-determinan-la-disposicion-a-asumir-tareas-dificiles/" target="_blank" rel="">toma de decisiones</a> y amplía el conocimiento sobre la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/18/cientificos-cultivaron-tejido-cerebral-humano-en-ratones-para-estudiar-trastornos-neurologicos/" target="_blank" rel="">corteza cerebral</a>.</p><p>La investigación, publicada el 15 de septiembre en <i>Nature Neuroscience</i>, analizó registros intracraneales de seis participantes que ya tenían electrodos implantados por motivos clínicos, en el marco de evaluaciones o tratamientos por epilepsia y afecciones psiquiátricas.</p><p>Esta técnica permitió medir la actividad eléctrica cerebral en milisegundos. <a href="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02444-4" target="_blank" rel="">El estudio original</a> examinó así cómo se resolvían decisiones que combinaban una posible recompensa con una amenaza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KTADNCYXJZDQNKHOIIPNOCYKJY.jpg?auth=85bf99899b3ee8ec88829b2437dcfea8dfee08dba0c0a8ce20eaa7bbe6ddd2da&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La corteza orbitofrontal, ubicada detrás de los ojos, participa en la evaluación de recompensas y peligros, una función que las resonancias magnéticas funcionales captan con limitaciones en esa región cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Uno de los focos fue la corteza orbitofrontal, una región ubicada en la parte inferior del lóbulo frontal que participa en la valoración de recompensas, costos y resultados esperados. Su análisis mediante resonancia magnética funcional suele presentar dificultades porque los senos paranasales cercanos pueden afectar la calidad de las imágenes.</p><p><b>Edward Chang</b>, presidente Joan and Sanford I. Weill del Departamento de Cirugía Neurológica de UCSF y coautor principal, explicó que ya existían indicios sobre la participación de esta región en el equilibrio entre riesgo y recompensa. Sin embargo, hasta ahora no había sido posible observar ese proceso en el cerebro humano con esta precisión mientras ocurría.</p><h2>Un videojuego con bombas y cofres para medir decisiones</h2><p>La neurocirujana <b>Clara Starkweather</b>, residente jefe de neurocirugía de UCSF y autora del trabajo, buscó que los participantes enfrentaran elecciones que les resultaran atractivas y exigentes. Su observación sobre las limitaciones de algunas tareas de laboratorio la llevó a diseñar una prueba con una dinámica similar a los videojuegos que los pacientes utilizaban durante sus internaciones.</p><p>El experimento consistió en un <b>laberinto virtual de pasillos con bombas y cofres luminosos</b>. Cada corredor presentaba una combinación diferente de peligro y recompensa: las bombas podían explotar, mientras que los cofres podían contener rubíes.</p><p><b>Cada pasillo planteaba una sola decisión:</b> avanzar hacia una recompensa posible o evitar una amenaza. Los participantes tenían seis segundos para elegir qué harían en cada situación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V7AMK3ABCRD4DMSPUBRRTPGVC4.jpg?auth=1f786914ac8a1a081e471d8a8bf1c703c3e43b41fa1862ec1b54e36426b5a50f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El experimento usó un videojuego con un laberinto, bombas, rubíes y cofres del tesoro para medir cómo el cerebro decide entre avanzar hacia una recompensa o evitar un riesgo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Algunas elecciones eran simples. Un corredor con varios cofres y sin bombas ofrecía una recompensa sin un riesgo visible. Otras combinaban cantidades más equilibradas de rubíes y explosivos, por lo que obligaban a sopesar el posible beneficio frente a la posibilidad de una pérdida.</p><p>Los investigadores registraron la actividad de los electrodos situados en la corteza orbitofrontal mientras los seis participantes tomaban esas decisiones.</p><h2>Dos señales opuestas aparecieron antes de la elección</h2><p>La actividad de una zona medial de la corteza orbitofrontal, cercana al centro de la ceja, aumentó antes de que los participantes eligieran aproximarse a un corredor con bombas. Otra región, localizada unos dos centímetros más hacia el costado, mostró el patrón inverso: su actividad creció antes de que evitaran ese mismo tipo de amenaza.</p><p>Las señales mantuvieron una <b>relación inversa en escalas de milisegundos</b>. Cuando la actividad de una de esas regiones aumentaba, la de la otra tendía a disminuir. A partir de ese patrón, el equipo pudo anticipar la conducta que adoptaría cada participante antes de que realizara un movimiento dentro del juego.</p><p>Starkweather desarrolló un modelo computacional para interpretar la interacción entre ambas zonas. El modelo propuso una dinámica comparable con una pulseada: una señal ganaba intensidad mientras la otra perdía fuerza, hasta que una predominaba y coincidía con la elección final.</p><p>En los dilemas sencillos, la señal vinculada con la decisión de avanzar o evitar el corredor se estabilizaba rápido. Las situaciones más ambiguas mostraban oscilaciones sucesivas entre ambas respuestas antes de que el cerebro definiera una conducta.</p><p><b>Robert Knight</b>, profesor de Psicología y Neurociencia de la Universidad de California en Berkeley y coautor principal, sostuvo que el patrón observado difiere de varios modelos tradicionales sobre toma de decisiones. Estas teorías plantean que <b>el cerebro acumula información de forma progresiva hasta alcanzar un umbral</b>. En este caso, las dos señales alternaban antes de que una se impusiera.</p><h2>El estudio no prueba tratamientos para trastornos psiquiátricos</h2><p>La conducta de aproximación o evitación interviene en numerosos <b>procesos psicológicos y psiquiátricos</b>. Una tendencia intensa a alejarse de determinadas situaciones puede aparecer en cuadros como la ansiedad, la depresión o el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), mientras que la toma de riesgos perjudiciales puede vincularse con adicciones y trastornos del juego.</p><p>Sin embargo, <b>el estudio no demuestra que estas dos zonas cerebrales causen por sí solas esos trastornos</b>. Tampoco permite trasladar de manera directa los resultados de una tarea experimental a las decisiones que las personas toman en su vida cotidiana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4I7J3HJALRDUVKMT3PIAEX4RPU.jpg?auth=1fa117aa497d9faf077ac5e61a376b0f61fc67352fd876fda36a3e67be1f350e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Las conductas de aproximación y evitación se vinculan con distintos procesos psicológicos, aunque el estudio no establece una relación causal con trastornos específicos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Los autores plantean que identificar circuitos con mayor precisión podría contribuir a futuras investigaciones sobre estimulación cerebral. Actualmente, algunas estrategias experimentales para casos psiquiátricos graves y resistentes a otros tratamientos incluyen la corteza orbitofrontal entre sus posibles objetivos, aunque se trata de una región extensa y los resultados no son uniformes.</p><p>En UCSF, Andrew Moses Lee y Andrew Krystal dirigen un ensayo que evalúa si el mapeo cerebral invasivo puede ayudar a encontrar objetivos personalizados de estimulación cerebral profunda para personas con TOC resistente a tratamientos. <a href="https://clinicaltrials.ucsf.edu/trial/NCT06347978" target="_blank" rel="">El estudio clínico</a> continúa en etapa de investigación y busca analizar su seguridad, viabilidad y eficacia inicial.</p><p>Ese ensayo no prueba todavía que el circuito identificado en el nuevo trabajo pueda corregirse mediante estimulación, ni que ese abordaje funcione de forma generalizada. Sus resultados deberán evaluarse en estudios más amplios antes de establecer conclusiones terapéuticas.</p><p>Starkweather señaló que la psiquiatría depende en gran medida de los síntomas que las personas describen sobre su estado emocional. El objetivo a largo plazo, según planteó, es sumar señales biológicas medibles que permitan entender cómo cada cerebro evalúa el riesgo y orientar investigaciones hacia circuitos específicos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZBIYG67HYVHGTAEN7KCZCLFAL4.jpg?auth=a36ae4d8a4c01b5397dbe0d6080e81d919db4286da30124fe9439ad88a54f5f1&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de UC San Francisco y UC Berkeley identificó dos zonas de la corteza orbitofrontal que compiten al evaluar un riesgo y permiten anticipar una decisión antes de que ocurra (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Científicos cultivaron tejido cerebral humano en ratones para estudiar trastornos neurológicos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/18/cientificos-cultivaron-tejido-cerebral-humano-en-ratones-para-estudiar-trastornos-neurologicos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/18/cientificos-cultivaron-tejido-cerebral-humano-en-ratones-para-estudiar-trastornos-neurologicos/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo de la Universidad de Stanford logró que los injertos desarrollaran vasos sanguíneos, actividad eléctrica y conexiones funcionales, con potencial para investigar autismo, epilepsia y demencia]]></description><pubDate>Fri, 18 Sep 2026 23:31:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KKG5E5J6LVBVZFJS2WVHAGPGB4.jpg?auth=bcf92667eb6e4db211d6f1841320ac49d895cb5a30f3f21a0b7a5d75ea396fd2&smart=true&width=1500&height=1000" alt="Imagen de resonancia magnética transversal de un cerebro de ratón xenocortical que muestra un mapa de las vías y direcciones estimadas de las fibras nerviosas (foto: Laboratorio Pasca, Universidad de Stanford)" height="1000" width="1500"/><p>El estudio de los <a href="https://www.infobae.com/tag/trastornos-cerebrales/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/trastornos-cerebrales/"><b>trastornos cerebrales</b></a> que se originan antes del nacimiento podría avanzar considerablemente tras el desarrollo de un nuevo método para <b>cultivar tejido cerebral humano fuera del organismo.</b></p><p>Investigadores de la <b>Universidad de Stanford</b> cultivaron <b>tejido cortical humano</b> dentro de <b>ratones modificados genéticamente</b>. En <b>tres meses, el tejido humano</b> llegó a ocupar más del <b>90% del volumen de la corteza cerebral</b> para crear un modelo destinado a estudiar <b>enfermedades neurológicas y psiquiátricas</b>. </p><p>El <b>injerto </b>desarrolló <b>vasos sanguíneos</b>, <b>actividad eléctrica</b> y conexiones con el sistema nervioso del animal, incluidas proyecciones que alcanzaron la <b>médula espinal</b>.</p><p>El experimento buscó superar una limitación de los <b>organoides cerebrales</b>, pequeñas estructuras tridimensionales cultivadas en laboratorio: carecen de <b>irrigación sanguínea</b>, estímulos sensoriales y músculos sobre los cuales ejercer control. Esas condiciones dificultan reproducir cómo se desarrolla el <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro </b></a><b>humano</b> y qué procesos se alteran durante una enfermedad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SJCQJMRGCRBXRCRAYMUN6MUJNA.png?auth=fd6582c7e8ae045e1aea1c443aca4e559220899984668c46a03e19728819f6f0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Investigadores de la Universidad de Stanford cultivaron tejido cortical humano en ratones modificados genéticamente para crear un modelo de enfermedades neurológicas y psiquiátricas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Por qué los ratones con tejido cerebral humano no son “superinteligentes”</h2><p>Los resultados del <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-11032-2" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41586-026-11032-2"><b>estudio</b></a>, publicados en <b>Nature</b>, se obtuvieron con ratones cuya <b>corteza cerebral</b> e <b>hipocampo</b> no llegaron a formarse en gran medida. Los científicos denominaron a estos animales <i><b>ratones apalliales</b></i>, una referencia a la ausencia de buena parte de las regiones corticales. La corteza cerebral es la capa más externa del cerebro, a la que se atribuyen gran parte de nuestras funciones cognitivas superiores, como el lenguaje, la atención y la toma de decisiones, explicó un comunicado de la universidad.</p><p><b>Sergiu Pașca</b>, neurocientífico de la <b>Universidad de Stanford</b> y responsable del trabajo, explicó que la modificación no convirtió a los animales en humanos: <b>“El punto más importante es que siguen siendo ratones”</b><i><b>.</b></i></p><p>“Poseen un sistema nervioso, órganos sensoriales y estructuras subcorticales de ratón. Lo inusual es que <b>la mayor parte del tejido cortical presente en estos animales es de origen humano</b> y que las neuronas humanas crecen, se integran y forman conexiones funcionales con el resto del sistema nervioso del ratón”, añadió el científico.</p><p>El momento en que se realizó la investigación —días después del nacimiento de las crías de ratón, cuando ya se ha formado la estructura cerebral básica— también garantiza que las células humanas no puedan asumir el pensamiento complejo, afirmó a <i>Nature</i> <b>Madeline Lancaster</b>, neurobióloga del desarrollo de la<b> Universidad de Cambridge</b>, Reino Unido, quien no participó en el estudio. </p><p>Incluso las pruebas de comportamiento demostraron que el tejido humano no mejoró la inteligencia de los roedores. “El objetivo aquí no es, obviamente, crear un<b> ratón superinteligente</b>,<b> </b>ni lo sería”, señaló. <b> </b>Y dijo que <b>el objetivo es tener tejido cerebral humano dentro de un cuerpo realista</b> “para poder empezar a usarlo para comprender la neurobiología humana y las enfermedades neurológicas humanas”.</p><h2>Un injerto humano conectado al sistema nervioso del ratón</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HICECGZUJNETJGY6YMMRRIPZLE.png?auth=11b8b5196353f7944bee379292ebc3ad8bf097c72224dc3421cd03ccf1ccf25e&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El experimento buscó superar las limitaciones de los organoides cerebrales, que carecen de irrigación sanguínea, estímulos sensoriales y control muscular. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los investigadores trasplantaron <b>organoides corticales humanos</b> a algunos ratones poco después de su nacimiento. A esos animales los llamaron <i><b>ratones xenocorticales</b></i>, es decir, ratones con tejido cortical procedente de otra especie.</p><p>Durante los meses posteriores, <b>los injertos crecieron</b> junto con los animales y se expandieron por el espacio cortical disponible. A los seis meses, el tejido humano seguía siendo inmaduro desde el punto de vista del desarrollo: se parecía aproximadamente a una <b>corteza humana de mitad de gestación</b> y no presentaba las capas organizadas de una corteza adulta.</p><p>Pese a esa inmadurez, el modelo produjo tipos de <b>neuronas </b>que los científicos no habían logrado generar con facilidad en otros sistemas. Entre ellas figuraban las <b>neuronas extratelencefálicas de la capa 5</b>, células de proyección de largo alcance que suelen conectar la corteza con regiones distantes del sistema nervioso.</p><p>También aparecieron células semejantes a las <b>neuronas de von Economo</b>, neuronas alargadas y poco comunes presentes en áreas específicas del cerebro humano. Estas células no habían sido detectadas en un <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-022-05277-w" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41586-022-05277-w">experimento</a> anterior del mismo equipo, que en <b>2022</b> trasplantó organoides corticales humanos a ratas recién nacidas.</p><p>En aquel trabajo, las neuronas humanas maduraron, se integraron en el cerebro de las ratas y respondieron a información sensorial obtenida por los bigotes de los animales. Sin embargo, <b>las neuronas humanas se desarrollan mucho más lentamente que las de los roedores y ambos sistemas competían por el mismo espacio.</b></p><p>Pașca sostuvo que aún no se sabe por qué el cerebro del ratón favorece la aparición de estas neuronas. Una posibilidad es que el acceso a objetivos distantes del sistema nervioso aporte señales difíciles de reproducir en un organoide aislado; otra, que el entorno vivo suministre <b>factores de crecimiento</b>, actividad neuronal, vascularización e interacciones con células circundantes.</p><h2>Memoria de trabajo y límites de la interpretación conductual</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FYDYRCSZINHT3MNFDGPWZ4IHGU.png?auth=38134684901952ea89d14a7a934e8c8f8431fe62e323b0efe1cc7f8d20d704c7&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Stanford denominó ratones xenocorticales a los animales que recibieron organoides corticales humanos poco después del nacimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los científicos compararon tres grupos en un <b>laberinto con forma de Y</b>: ratones sin modificaciones, ratones apalliales sin injertos y ratones xenocorticales. La prueba mide la <b>memoria de trabajo</b> porque los ratones suelen explorar un brazo distinto del que visitaron previamente.</p><p><b>Los animales de control obtuvieron resultados superiores a los esperados por azar.</b> Los ratones apalliales no lo lograron, lo que indicó dificultades para recordar el brazo del laberinto que acababan de recorrer tras perder gran parte de la corteza y el hipocampo.</p><p>Los ratones con injertos humanos también se desempeñaron por encima del azar. Para <b>Pașca</b>, el hallazgo resulta llamativo porque los animales apalliales no alcanzaron el mismo rendimiento, aunque advirtió: “Debemos ser cautelosos antes de concluir, solo a partir de esto, que las neuronas humanas son directamente responsables de la conducta”.</p><p>El equipo deberá determinar en futuras investigaciones qué relación existe entre las <b>conexiones del injerto y ese desempeño</b>. La meta central no es establecer si las células humanas pueden mejorar la resolución de laberintos, sino si los trasplantes permiten observar qué ocurre cuando los <b>circuitos cerebrales humanos</b> se alteran.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TB2O466ZAFE5BBMRAQQRY5GUCU.png?auth=80d47263a9bc1817595e0c26035c7165a19f3e4dc4d7d2c31c6ba71803e93d02&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las pruebas de memoria de trabajo en un laberinto en Y mostraron que los ratones xenocorticales rindieron por encima del azar, aunque Pașca pidió cautela sobre la interpretación conductual. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una aplicación prevista es el estudio de la <b>demencia frontotemporal</b>. La posibilidad de producir neuronas similares a las de von Economo permitiría derivar organoides corticales de pacientes, analizar si esas células raras muestran una <b>vulnerabilidad selectiva</b> y probar intervenciones para protegerlas.</p><p>El modelo también podría utilizarse en <b>epilepsia</b>, para determinar si neuronas humanas asociadas a la enfermedad producen actividad anormal de los circuitos o convulsiones y si esas alteraciones pueden corregirse con tratamientos. En <b>autismo</b> y otros <b>trastornos del neurodesarrollo</b>, permitiría examinar si cambios definidos en los circuitos corticales humanos provocan consecuencias funcionales o conductuales reproducibles en el animal.</p><p>La integración de <b>tejido neuronal humano</b> en el sistema nervioso de otro animal abrió <b>interrogantes éticos</b> desde el inicio del experimento. Además de la revisión habitual para investigaciones con animales, participaron especialistas en bioética de Stanford y un comité externo compuesto por neurocientíficos, especialistas en ética, juristas y representantes de pacientes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BEVXCEQY7ZHD5FXPELA6WTMBKI.png?auth=dff667c8b4316a66049e7010c3b25ab69c0b004438af2cbc123bc74c64353a39&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El equipo prevé aplicar este modelo con tejido humano al estudio de demencia frontotemporal, epilepsia y autismo bajo supervisión ética especializada. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una de las cuestiones evaluadas fue si el sufrimiento de los animales puede justificarse por el tipo de investigación y si la información podría obtenerse mediante otro método. El equipo también consideró la posibilidad de que tejidos neuronales humanos cada vez más complejos generen propiedades inesperadas que requieran un <b>análisis ético adicional</b>.</p><p>“Consideramos explícitamente esta posibilidad y vigilamos cuidadosamente a los animales, tanto desde el punto de vista biológico como conductual, a medida que avanzaba el trabajo”, afirmó Pașca. La supervisión buscó detectar cambios que fueran más allá del crecimiento y la integración esperados del injerto.</p><p>El neurocientífico señaló que también existe un costo ético en no desarrollar modelos más precisos para estas enfermedades. Los <b>trastornos neurológicos y psiquiátricos</b> afectan a casi <b>una de cada cinco personas</b>, y muchas de esas afecciones involucran circuitos neuronales humanos y consecuencias conductuales que no pueden reproducirse adecuadamente con modelos animales convencionales ni con células humanas aisladas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KKG5E5J6LVBVZFJS2WVHAGPGB4.jpg?auth=bcf92667eb6e4db211d6f1841320ac49d895cb5a30f3f21a0b7a5d75ea396fd2&amp;smart=true&amp;width=1500&amp;height=1000" type="image/jpeg" height="1000" width="1500"><media:description type="plain"><![CDATA[Imagen de resonancia magnética transversal de un cerebro de ratón xenocortical que muestra un mapa de las vías y direcciones estimadas de las fibras nerviosas.
Laboratorio Pasca, Universidad de Stanford]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio de Stanford plantea que el cerebro está formado por dos órganos que evolucionaron por separado]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/18/un-estudio-de-stanford-plantea-que-el-cerebro-esta-formado-por-dos-organos-que-evolucionaron-por-separado/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/18/un-estudio-de-stanford-plantea-que-el-cerebro-esta-formado-por-dos-organos-que-evolucionaron-por-separado/</guid><dc:creator><![CDATA[Diego Pero]]></dc:creator><description><![CDATA[El hallazgo identifica grupos de células embrionarias con trayectorias propias, uno asociado al pensamiento y otro a tareas vitales como respirar, dormir, tragar y regular el ritmo cardíaco]]></description><pubDate>Fri, 18 Sep 2026 20:48:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N55LY76M7RAYVCPRAHKHANLXX4.png?auth=a2b391ca33f9cf8eaf287ade02e503572fa56662afb63d4d9538d8edc8ad3943&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una investigación de Stanford Medicine cuestionó que todas las regiones del cerebro se formen a partir de un mismo tipo de célula embrionaria. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La idea de que todas las regiones del <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b></a> se forman a partir de un mismo tipo de célula embrionaria acaba de ser puesta en duda por una reciente <a href="https://med.stanford.edu/news/all-news/2026/09/two-separate-brains.html">investigación</a> de <b>Stanford Medicine</b>. El estudio halló que <b>las zonas vinculadas con hablar, pensar y tomar decisiones siguen una ruta distinta de las que sostienen la respiración, el sueño y el ritmo cardíaco</b>.</p><p>El <a href="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02433-7">trabajo</a>, publicado este viernes en <b>Nature Neuroscience</b>, llegó a esa conclusión tras seguir el destino de células en embriones de ratón, estudiar células madre humanas y comparar el patrón con otras especies. No sostiene que una persona tenga dos cerebros independientes, sino que <b>cuestiona el modelo de un origen único para todas las regiones del órgano</b>.</p><h2>Dos rutas aparecen desde las primeras etapas del embrión</h2><p>La investigación se concentra en un período decisivo del desarrollo embrionario llamado <b>gastrulación</b>. Es la etapa en que las células empiezan a organizarse y adquieren las instrucciones que definirán los grandes tejidos y órganos del cuerpo. Durante décadas, una hipótesis dominante sostuvo que un mismo tipo de célula precursora neural originaba todas las regiones cerebrales, con diferencias que aparecían más adelante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GWBQ36QDAZCD7C54IW5Z5Q3MWQ.png?auth=b414928e833d1421fe6736a4758457c125dc7007770dd1acd4e0b361b3edf91a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio publicado en Nature Neuroscience indicó que el cerebro anterior y el cerebro posterior siguen rutas distintas desde etapas tempranas del desarrollo embrionario. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El equipo liderado por el biólogo del desarrollo <b>Kyle M. Loh</b>, profesor asociado de Stanford, encontró un escenario diferente. Según sus resultados, <b>desde el inicio aparecen dos grupos de células embrionarias que formarán el sistema nervioso</b>. Cada grupo sigue un camino propio y ya tiene asignada la región del cerebro que podrá formar.</p><p>La población anterior, identificada por la expresión del gen <b>Otx2</b>, forma el <b>cerebro anterior</b> y el <b>cerebro medio</b>. La posterior, marcada por el gen <b>Gbx2</b>, da origen al<b> cerebro posterior</b>. En los embriones de ratón analizados, ambas poblaciones no se superponen: sus linajes discurren en paralelo.</p><p>Esa división importa por las funciones que desempeñan las regiones adultas. El cerebro anterior incluye estructuras vinculadas con <b>el lenguaje, la conciencia, el razonamiento abstracto y buena parte de la actividad cognitiva compleja</b>. El cerebro posterior, en cambio, contiene circuitos que regulan funciones automáticas indispensables, como <b>la respiración, el ritmo cardíaco, el sueño y el control de músculos de la cara, la lengua y la garganta.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZQ3UPVQFR5C5HCLIQH6EEQ5EPA.png?auth=84e43efede56ad1f49f84e0d0c98f0ebf6a426f4338eb686ac4434f7c68b262b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las células marcadas por los genes Otx2 y Gbx2 dieron origen a regiones diferentes del cerebro y sus linajes no se superpusieron. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>“Por primera vez hemos demostrado que la parte anterior del cerebro surge de una célula progenitora totalmente diferente de la que origina la parte posterior”</b>, señaló <b>Loh</b>. La precisión es relevante: el estudio describe el origen de esos tejidos, no una separación funcional absoluta en el cerebro adulto, cuyos circuitos permanecen conectados e interdependientes.</p><h2>La cromatina fija destinos que no se intercambian</h2><p>Los investigadores también buscaron saber si esos dos grupos podían cambiar de destino. Para responderlo,<b> observaron la cromatina, la forma en que el ADN se organiza dentro de cada célula</b>. Esa organización influye en qué genes puede activar una célula y, por lo tanto, en qué tejido puede convertirse.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DRJBGHUSIVA5VGXNW2DQWCXYXM.jpg?auth=5c7a748be222a74acf3cf1f4bd6fab67ae544fe130a76d56034d939653d90c65&smart=true&width=1456&height=816" alt="La investigación mostró que la cromatina fija de manera temprana la identidad regional de las células que formarán el cerebro anterior o el cerebro posterior. (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>El resultado fue claro: desde muy temprano, las células destinadas a la parte anterior y las que formarán la posterior presentan configuraciones diferentes. <b>Esa organización del ADN deja a cada grupo encaminado hacia una zona concreta del cerebro</b>.</p><p>En la práctica, las células no parecieron intercambiar sus destinos. Incluso al recibir señales químicas que suelen orientar el desarrollo de otros tejidos nerviosos, las precursoras anteriores no se convirtieron en posteriores, ni ocurrió lo contrario.</p><p><b>Rayyan T. Jokhai</b>, estudiante de posgrado y coautor principal del trabajo junto con <b>Carolyn E. Dundes</b>, sostuvo que ese punto puede explicar una dificultad persistente de la biología de células madre. Muchos intentos previos por crear neuronas del tronco encefálico en laboratorio pudieron haber comenzado con células precursoras correspondientes a otra región cerebral.</p><p>La diferencia entre una neurona madura y su antecesora temprana resulta decisiva. Si el punto de partida ya está destinado al cerebro anterior, añadir señales químicas para llevarlo hacia el cerebro posterior no bastaría. <b>El experimento sugiere que la identidad regional se define antes de lo que planteaba el modelo tradicional</b>.</p><h2>El hallazgo permitió obtener neuronas del tronco encefálico en laboratorio</h2><p>La consecuencia más inmediata del estudio está en el laboratorio. Una vez identificada la ruta correcta, <b>el grupo logró obtener neuronas motoras funcionales del cerebro posterior a partir de células madre pluripotentes humanas</b>. Se trata de neuronas de zonas vinculadas con el control de los músculos de la cara y la deglución.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HEBYH5JBUBDZJN5U53KSFDAG4I.png?auth=6f474012e063b87d971578974084cfc989184eac67dd8a5dc0eccdc5905f1396&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los autores detectaron un patrón similar en pollo, pez cebra y gusano bellota, y propusieron un origen evolutivo dual del cerebro conservado por más de 550 millones de años. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Las células pluripotentes pueden convertirse en muchos tipos de células. La clave, según el trabajo de la <b>Universidad de Stanford</b>, fue comenzar con el tipo de célula embrionaria adecuado. Los intentos anteriores buscaban transformar precursoras del cerebro anterior en neuronas del cerebro posterior, una conversión que los resultados de este estudio consideran inviable.</p><p>Las neuronas obtenidas mostraron características eléctricas de células nerviosas funcionales. Registraron potenciales de acción —los impulsos eléctricos con los que las neuronas transmiten información— y expresaron marcadores propios de áreas del cerebro posterior relacionadas con el control de músculos faciales y de la deglución.</p><p>Esto no equivale a una terapia disponible ni a la creación de un cerebro completo en una placa de cultivo. Se trata de un modelo celular para estudiar cómo se desarrollan y funcionan neuronas que hasta ahora habían sido especialmente difíciles de producir. <b>El avance ofrece una plataforma para observar, con células humanas, procesos que no pueden examinarse directamente en el tronco encefálico de pacientes vivos</b>.</p><h2>Atrofia muscular espinal y ELA quedan en el foco de la investigación</h2><p>Esa posibilidad tiene implicancias para enfermedades neurológicas que comprometen neuronas del cerebro posterior. Entre ellas están la <b>atrofia muscular espinal (AME)</b>, denominada SMA por sus siglas en inglés, y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5X2CIRKVRFEKZEBHTTXHU3KOIQ.png?auth=848d5db0858f2ad9b88bd86d397c48733058fc68bb7e7e2d9b8b1589447b1f85&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El modelo celular puede ayudar a estudiar la atrofia muscular espinal y la ELA en neuronas del cerebro posterior vinculadas con la deglución y la respiración. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La AME figura entre las principales causas genéticas de muerte en menores de un año. La ELA suele diagnosticarse entre los 40 y los 70 años y puede afectar tanto estructuras anteriores como posteriores del cerebro. En ambas enfermedades, el deterioro de determinadas neuronas puede comprometer la deglución y la respiración.</p><p>Cuando las neuronas que controlan la lengua, la garganta y otros músculos dejan de funcionar, la dificultad para tragar puede aumentar el riesgo de que alimentos o líquidos entren en las vías respiratorias y provoquen neumonía. En etapas avanzadas, también puede perderse la capacidad de respirar sin asistencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3M6YANSVVJBC7K4BCGB4SI7F6E.png?auth=9e217002efb5b4f2950c4e0262447135c57d8cf0abbb127bf1bb0beb40c98d2a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Dos orígenes celulares: el estudio cuestiona que todo el cerebro se forme a partir de un único tipo de célula embrionaria. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Hasta ahora, investigar con detalle esas células ha sido una tarea limitada por la falta de tejido accesible. <b>El método presentado permite obtener neuronas humanas del cerebro posterior y podría utilizarse para crear modelos de enfermedad a partir de células de pacientes. </b>Con ello, los científicos podrán comparar el comportamiento de neuronas sanas y afectadas, evaluar mecanismos de daño y probar compuestos en fases preclínicas.</p><p>Aun así, el salto desde una placa de cultivo hasta un tratamiento requiere años de validación. Los modelos celulares no reproducen por completo la complejidad de un organismo: carecen de muchas interacciones con otros tejidos, de la circulación y de los circuitos neuronales completos. <b>El valor del trabajo reside en haber resuelto una barrera técnica que impedía estudiar con mayor precisión una clase de neuronas relevante.</b></p><h2>El patrón aparece en especies separadas por más de 550 millones de años</h2><p>El estudio también reconstruyó una posible historia evolutiva. Los autores identificaron señales compatibles con esta organización dual en embriones de <b>pollo, pez cebra y gusano bellota</b>, un invertebrado marino que comparte con los vertebrados un ancestro lejano.</p><p>La conservación del patrón durante al menos 550 millones de años lleva al equipo a proponer que los sistemas neurales anterior y posterior existían por separado en antepasados remotos y luego quedaron integrados en un mismo órgano. El trabajo menciona además que las medusas, alejadas de los humanos por entre 600 y 700 millones de años de evolución, poseen sistemas nerviosos en extremos distintos de su cuerpo.</p><p>La propuesta no reescribe por sí sola toda la historia evolutiva del cerebro. Sí ofrece una explicación para una paradoja aparente:<b> un órgano que opera de manera coordinada en la vida adulta puede haberse formado a partir de dos programas de desarrollo muy antiguos, cada uno con reglas propias.</b></p><p>Los autores de la investigación, que contó con participación de científicos del Instituto de Tecnología de California y de la Universidad de California en San Francisco, planean extender el análisis hacia la médula espinal y estudiar con más detalle cómo la AME y la ELA alteran las neuronas del cerebro posterior. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/N55LY76M7RAYVCPRAHKHANLXX4.png?auth=a2b391ca33f9cf8eaf287ade02e503572fa56662afb63d4d9538d8edc8ad3943&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una ilustración científica de un cerebro humano presenta redes neuronales luminosas de color azul y rojo en sus regiones anterior y posterior sobre un fondo oscuro. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cuando el dolor se convierte en una presencia constante: qué es la fibromialgia y cómo se diagnostica]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/09/18/cuando-el-dolor-se-convierte-en-una-presencia-constante-que-es-la-fibromialgia-y-como-se-diagnostica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/09/18/cuando-el-dolor-se-convierte-en-una-presencia-constante-que-es-la-fibromialgia-y-como-se-diagnostica/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Benjamin Abraham, médico de Cleveland Clinic, explica que los criterios actuales dejan atrás el antiguo examen de puntos sensibles. La evaluación prioriza ahora la extensión, la duración y otras manifestaciones asociadas a esta afección]]></description><pubDate>Fri, 18 Sep 2026 19:51:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WLFCBHBJQJGH3GBONNMUO63DRM.png?auth=cfa13b11d5b4089e0c17c550119f21a4709528aa970a773c420bf8cf771f9fd3&smart=true&width=2185&height=1229" alt="La fibromialgia ya no se define por encontrar puntos exactos de dolor, porque las molestias pueden extenderse por el cuerpo y cambiar de lugar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1229" width="2185"/><p>La idea de que la <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/05/27/mas-alla-de-los-farmacos-los-3-pilares-que-los-expertos-recomiendan-para-tratar-la-fibromialgia"><b>fibromialgia</b></a> se reconoce al encontrar puntos exactos de <b>dolor</b> corresponde a un <b>criterio histórico</b>. Sin embargo, ese examen ya no alcanza para describir un cuadro en el que las <b>molestias</b> pueden extenderse por el cuerpo y cambiar de lugar.</p><p>El cambio es importante porque la <b>evaluación</b> ya no se concentra en presionar una zona determinada. </p><p>En los <b>criterios actuales</b> adquieren mayor relevancia la <b>extensión</b> del dolor, el tiempo que persiste y otros <b>síntomas</b> que pueden acompañarlo. La sensibilidad en un área concreta puede existir, pero no define por sí sola el cuadro.</p><p><i>Cleveland Clinic</i> recogió las explicaciones de <b>Benjamin Abraham</b>, médico especializado en manejo del dolor de dicha institución, sobre esta transformación. El especialista señaló que la fibromialgia no se limita a un <b>músculo</b>, un <b>ligamento</b> o <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/07/25/la-fascia-aparece-como-un-posible-origen-de-dolores-de-espalda-y-cervicales">los </a><a href="https://www.infobae.com/salud/2026/07/25/la-fascia-aparece-como-un-posible-origen-de-dolores-de-espalda-y-cervicales"><b>tejidos que recubren y conectan los músculos</b></a>. Por eso, la valoración contempla un patrón más amplio que la búsqueda de zonas sensibles.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YBCXGHPIDJFWNIIHCP3KMUFP3Q.png?auth=b83e696598be498fb654da97486e629f7faaaa52799166098dfc63dd05233ede&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Los criterios actuales para la fibromialgia priorizan la extensión del dolor, el tiempo que persiste y otros síntomas que acompañan la condición
(Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><h2>Los 18 puntos sensibles fueron un recurso para clasificar la condición</h2><p>Abraham explicó que, durante la <b>década de 1990</b>, los médicos usaban un <b>examen de puntos sensibles</b> como apoyo para clasificar la fibromialgia. El procedimiento consistía en ejercer presión sobre <b>18 áreas determinadas</b> del cuerpo. Si esa presión provocaba dolor en <b>al menos 11</b> de ellas, el resultado respaldaba la clasificación.</p><p>El especialista indicó que la presión debía ser suficiente para que la <b>base de la uña</b> del <b>profesional</b> se volviera blanca. Si esa presión provocaba dolor en las <b>áreas establecidas</b>, el resultado se incorporaba a la <b>clasificación utilizada entonces</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UDGERAO7UJFZXOD3LBRZPSHXFA.png?auth=f6ebc800f7b661f5e2bd1f604de76a0367ce2ef96a31d7abc4f166f598917865&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Benjamin Abraham explicó a Cleveland Clinic que la evaluación de la fibromialgia contempla un patrón más amplio que la búsqueda de zonas sensibles (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En ese momento, los términos “puntos sensibles” y <b>“puntos gatillo”</b> se utilizaban de manera muy parecida para referirse a <b>lugares precisos</b> del cuerpo vinculados con la condición. Abraham explicó que se creía que esas zonas dolían porque el músculo se contraía y disminuía la <b>llegada de sangre</b> al área.</p><p>Esa interpretación también influyó en los <b>tratamientos</b> que se consideraban. Si el dolor se entendía como un <b>problema localizado</b> en un músculo, podían aplicarse <b>inyecciones</b> en esos puntos con medicamentos para <b>adormecer la zona</b> o con esteroides.</p><h2>El diagnóstico considera la extensión y la persistencia del dolor</h2><p>Abraham señaló que ese <b>método</b> dejó de ser el centro de la evaluación. Los criterios más recientes del <b>Colegio Estadounidense de Reumatología</b> ya no dependen solo de los puntos sensibles ni de los puntos gatillo para orientar el <b>diagnóstico</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VJ33BXXZFVBOJPJ63LVE7VKVZI.png?auth=a8ad9a94f372fb7560d7e8fcfe4a0fc34d2d3bd52f615abfddf59e278f775caf&smart=true&width=2752&height=1536" alt="En la década de 1990, el examen de 18 puntos sensibles se usaba para clasificar la fibromialgia cuando al menos 11 áreas dolían ante la presión
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según el médico, la valoración considera si hay dolor en <b>distintas regiones</b> del cuerpo durante <b>más de tres meses</b>. También toma en cuenta si <b>otra condición</b> explica esas molestias. De ese modo, la <b>consulta</b> no queda reducida a un sitio exacto de la rodilla, el hombro u otra parte del cuerpo.</p><p>El especialista explicó que la evaluación puede registrar dolor en la <b>parte inferior de la pierna</b>, la <b>parte superior del brazo</b> y otras regiones del cuerpo. Ese registro permite describir la <b>distribución</b> de las molestias sin reducir la consulta a una <b>zona puntual</b>.</p><p>Abraham añadió que también se valoran otros síntomas propios de la condición. Su explicación no reduce la evaluación a una <b>reacción ante la presión</b>, sino que la ubica dentro de un <b>cuadro extendido</b> y <b>persistente</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5R2WWDCUJZH4FGCRXMYLW2WRH4.png?auth=f706dd3fd2b5cda341232ea47838a3fc6d3e5aeb5fe4f0da75e96f698d501616&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La interpretación histórica de la fibromialgia como un problema localizado en el músculo influyó en tratamientos con inyecciones en puntos gatillo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El cambio modifica el <b>papel</b> de los puntos sensibles. Abraham indicó que pueden ser una <b>expresión del dolor</b>, pero ya no ordenan por sí solos la valoración. Una zona muy molesta puede ser parte de la <b>experiencia</b> de una persona sin mostrar, por sí misma, toda la extensión del cuadro.</p><h2>La explicación actual se centra en cómo el sistema nervioso procesa el dolor</h2><p>Abraham explicó que la fibromialgia ya no se entiende como un problema que nace en un músculo, una <b>articulación</b> o un ligamento específico. El médico afirmó que el <b>problema de fondo</b> está relacionado con la forma en que el <b>sistema nervioso</b> procesa el dolor.</p><p>El <b>sistema nervioso central</b> incluye el <b>cerebro</b> y la <b>médula espinal</b>. Según Abraham, desde esta perspectiva los puntos sensibles expresan cómo se procesa el dolor, pero no son la <b>única causa</b> del malestar que se siente en esas zonas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BWCJCRHG2VHSHPIAFQFUSXDJCI.png?auth=0d533bab7ce451f8df994cfd02f8e40bf5fe01235ec2433cbe7e1e24c53268e7&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los puntos sensibles pueden expresar el dolor de la fibromialgia, pero ya no ordenan por sí solos la valoración clínica (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La diferencia permite separar <b>dos aspectos de la experiencia</b>. Una parte del cuerpo puede doler <b>al tacto</b> o cuando se aplica presión. A la vez, Abraham describió un patrón más amplio, en el que el dolor no queda limitado a los tejidos de ese lugar.</p><p>El especialista señaló que, con esta comprensión, las inyecciones en puntos gatillo se usan con <b>menor frecuencia</b>. No se debe a que las zonas sensibles hayan desaparecido, sino a que ya no se consideran <b>suficientes para definir</b> la fibromialgia.</p><p>Para Abraham, la <b>revisión del antiguo recuento</b> permite distinguir un método de examen histórico de la evaluación actual. El eje dejó de ser encontrar una <b>cantidad determinada</b> de áreas sensibles y pasó a ser considerar la <b>duración</b> y la extensión del dolor junto con otros síntomas de la condición.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VJ33BXXZFVBOJPJ63LVE7VKVZI.png?auth=a8ad9a94f372fb7560d7e8fcfe4a0fc34d2d3bd52f615abfddf59e278f775caf&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[En la década de 1990, el examen de 18 puntos sensibles se usaba para clasificar la fibromialgia cuando al menos 11 áreas dolían ante la presión
(Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El cerebro de los perros también activa un freno ante las tentaciones, según un experimento en Budapest]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/09/18/el-cerebro-de-los-perros-tambien-activa-un-freno-ante-las-tentaciones-segun-un-experimento-en-budapest/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/09/18/el-cerebro-de-los-perros-tambien-activa-un-freno-ante-las-tentaciones-segun-un-experimento-en-budapest/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo húngaro detectó, mediante electroencefalogramas, un aumento de ondas theta frontales cuando 14 animales debían contener una conducta. El hallazgo podría aportar claves para analizar trastornos humanos]]></description><pubDate>Fri, 18 Sep 2026 15:00:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVMNSK4HYREKXHYU3QH2LKFWL4.png?auth=7c3c6e32b358ab749b3afbd49470c3810ab8948d9864b928f89b6ea6497a18c5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio sobre perros se centró en las ondas theta frontales medidas con EEG, una señal vinculada en humanos con el control cognitivo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo de la <b>Universidad Eötvös Loránd</b> y del <b>Centro de Investigación de Ciencias Naturales HUN-REN</b>, en <b>Budapest</b>,<b> Hungría</b>, informó que <b>los </b><a href="https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2026/09/16/no-solo-es-por-placer-por-que-los-perros-mueven-la-pata-cuando-los-acarician/"><b>perros</b></a><b> presentan una </b><a href="https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2026/09/11/un-estudio-revelo-como-el-cerebro-de-los-perros-distingue-las-emociones-en-los-rostros-humanos/"><b>actividad cerebral</b></a><b> asociada al autocontrol similar a la observada en humanos</b> cuando obedecen una orden de detenerse.</p><p>El estudio, publicado en <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10071-026-02096-8"><i>Animal Cognition</i></a>, examinó qué ocurre en el cerebro canino cuando un animal debe contener una conducta, como evitar tomar un objeto que tiene al alcance. </p><p>Los investigadores buscaron establecer si esa obediencia es una reacción automática o si requiere un proceso comparable a la inhibición consciente descrita en las personas. Este análisis en los perros puede ayudar a estudiar afecciones en las personas, como el <b>TDAH </b>y la <b>obesidad</b>.</p><h2>El experimento comparó momentos de obediencia e inactividad</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3KD7R5YI6BG2RPHKA5GQEIDUDA.png?auth=2a5806de0914739ce11a09da5ba69dc4f00646f73dfa8eb86f1d90e017a972ce&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad Eötvös Loránd y del centro HUN-REN informó que los perros presentan una actividad cerebral de autocontrol similar a la observada en humanos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La investigación, según <i>Phys.org</i>, se centró en las ondas theta frontales, señales eléctricas que se detectan mediante un electroencefalograma o EEG. En humanos, el aumento de esas ondas en los lóbulos frontales se vincula con el control cognitivo.</p><p>“Realizamos<b> 226 registros cortos de EEG</b>, de aproximadamente medio minuto de duración cada uno, de 14 perros que, durante la grabación, estaban obedeciendo una orden o inactivos”, explicó <b>Ivaylo Borislavov Iotchev</b>, investigador del Centro de Investigación de Ciencias Naturales HUN-REN.</p><p>El procedimiento no fue invasivo, por lo que permitió estudiar la actividad cerebral de los ejemplares mientras estaban despiertos. El análisis comparó las señales obtenidas en cada condición para determinar si las ondas theta se reforzaban cuando los animales debían detener una conducta. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/34IH4HNPS5ACHDVOHXZAO2LMKA.png?auth=2cf3365eda1f6963f93257e184942424d916f36a45a0b4248ba723d1710f5965&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación publicada en Animal Cognition analizó qué ocurre en el cerebro canino cuando los perros deben contener una conducta ante una orden de detenerse (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los resultados mostraron que, tanto al observar a cada individuo como al comparar el conjunto de perros, esa actividad era más marcada durante las situaciones de autocontrol.</p><h2>Las ondas theta se asemejaron a las registradas en personas</h2><p>La ausencia de diferencias entre los registros habría permitido considerar que los perros cumplen las órdenes de manera automática. Sin embargo, los investigadores hallaron un patrón distinto. </p><p>“Durante las situaciones de autocontrol, observamos una actividad EEG que se asemeja a la actividad theta humana tanto en frecuencia como en localización”, afirmó Iotchev.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/35LQOVJ4HREMFKWKEAMDN3BZEA.jpeg?auth=234fb08cfa70d1b9344635a03771777780f8754905b12fc363c0230cdbd73d62&smart=true&width=740&height=494" alt="Los investigadores afirmaron que la actividad EEG registrada en perros durante el autocontrol se asemeja a la actividad theta humana en frecuencia y localización (Magnific)" height="494" width="740"/><p>En las personas, los lóbulos frontales intervienen en decisiones que requieren inhibir una respuesta, como dejar de fumar luego de años de consumo. Este proceso se diferencia de las reacciones inmediatas, como la inmovilidad de un ratón ante la proximidad de un depredador.</p><p>Los autores plantearon que la capacidad de detener un comportamiento puede depender de mecanismos diferentes. Mientras algunas respuestas son ancestrales y automáticas, otras exigen esfuerzo consciente. </p><p>De acuerdo con la investigación, el patrón registrado en los perros durante la orden de contención se relaciona con este segundo tipo de control.</p><h2>Los perros podrían aportar datos sobre el TDAH y la obesidad</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4KAU76LPPRGK3CIQPA2G4H6YRY.jpeg?auth=18272138a8615fce8fa01393f1d0c6ba1513c6a21f8a3b2d6dd10a5126362166&smart=true&width=740&height=494" alt="Los autores indicaron que el estudio con perros y EEG puede aportar datos sobre TDAH, obesidad y el funcionamiento de los lóbulos frontales en humanos (Magnific)" height="494" width="740"/><p>El trabajo se realizó bajo la supervisión de <b>Anna Kis</b> y <b>Márta Gácsi</b>, investigadoras que estudian el uso de estos animales para comprender afecciones humanas como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, conocido como <b>TDAH</b>, y la obesidad. Ambos problemas se han asociado, en las personas, con alteraciones en el funcionamiento de los lóbulos frontales.</p><p>“Los perros viven y envejecen más rápido que los humanos, pero se mueven en los mismos entornos y se adaptan a los mismos desafíos sociales y físicos”, explicó Gácsi. Según la investigadora, esa condición permite examinar en menos tiempo factores de desarrollo y envejecimiento vinculados con afecciones patológicas.</p><p>Kis sostuvo que medir las correlaciones electroencefalográficas asociadas con la participación de las regiones frontales facilitará la comparación entre trastornos caninos y los que afectan a las personas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LMF5OO5IK5AQNELQWWGOHLGC2I.jpeg?auth=c9c06c28eaa7aa38d0bba9b7c1e757cacccee98c735d4e30cc519f4e8d361ae9&smart=true&width=740&height=492" alt="El trabajo planteó que la obediencia en perros puede requerir un proceso comparable a la inhibición consciente y no solo una reacción automática (Magnific)" height="492" width="740"/><p>“La capacidad de medir las correlaciones electroencefalográficas de la afectación de los lóbulos frontales en perros nos permitirá investigar hasta qué punto estas afecciones en los perros se asemejan a sus contrapartes en humanos y nos permitirá extrapolar mejores predicciones también para los humanos”, indicó.</p><p>Iotchev señaló que los lóbulos frontales caninos recibieron poca atención en relación con la percepción extendida de que estos ejemplares poseen una vida mental compleja. </p><p>Además, añadió que el <b>EEG es más económico y más fácil de aplicar que la resonancia magnética funcional</b>. El estudio identifica esta técnica como una herramienta para futuras investigaciones sobre procesos mentales y su base neuronal en perros.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVMNSK4HYREKXHYU3QH2LKFWL4.png?auth=7c3c6e32b358ab749b3afbd49470c3810ab8948d9864b928f89b6ea6497a18c5&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El estudio sobre perros se centró en las ondas theta frontales medidas con EEG, una señal vinculada en humanos con el control cognitivo (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El simple hecho de oler café puede cambiar el estado de ánimo: un estudio observó más relajación y menos emociones negativas]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/17/el-simple-hecho-de-oler-cafe-puede-cambiar-el-estado-de-animo-un-estudio-observo-mas-relajacion-y-menos-emociones-negativas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/17/el-simple-hecho-de-oler-cafe-puede-cambiar-el-estado-de-animo-un-estudio-observo-mas-relajacion-y-menos-emociones-negativas/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustín Gallardo]]></dc:creator><description><![CDATA[La prueba registró ondas cerebrales, pulso y variabilidad cardíaca antes y después de cinco minutos ante una taza recién preparada, sin que los voluntarios la probaran. Los detalles publicados en Nutrients]]></description><pubDate>Thu, 17 Sep 2026 14:58:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKIU3DCCQVGWXKSGZXQBH2A4CA.png?auth=93b27aa019fb44eff7694e1e38d1fca054e4cb220675fc8c6c6dd65e2bdac1c8&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad Farmacéutica Showa de Japón indicó que el aroma del café se asoció con una baja de emociones negativas y con cambios en la actividad cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/cafe/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cafe/">café</a> puede empezar a producir una reacción antes de que llegue a la boca. Un<a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/18/18/2954"> estudio </a>de la <b>Universidad Farmacéutica Showa</b>, en Japón, observó que <b>el aroma de una taza recién preparada se asoció con una baja de emociones negativas y un cambio en la actividad cerebral</b> de adultos jóvenes durante una exposición de cinco minutos.</p><p>La investigación, publicada en <i><b>Nutrients</b></i><b>,</b> buscó responder si el olor del café modifica a la vez el ánimo, el cerebro y el sistema cardiovascular. Para ello reunió a 20 estudiantes de entre 20 y 29 años y tomó mediciones antes y después del ensayo.</p><p>Los participantes no bebieron café. Se sentaron frente a una infusión hecha con 20 gramos de café molido y 400 mililitros de agua calentada a 85 ℃ (185 ℉). El recipiente se colocó a unos 50 centímetros de cada persona.</p><p>Durante ese lapso, los investigadores registraron las ondas cerebrales con una diadema portátil, así como el ritmo cardíaco y su variabilidad. Los voluntarios también respondieron una encuesta que mide tensión, ansiedad, depresión, ira, vigor, fatiga y confusión.</p><h2>El cambio se concentró en las emociones negativas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GCZL66MJXZBMLFP63WIOICJBKY.png?auth=db7c97b1d12fe48a889fd936b018388226b370ee93c5f83759b2ee91f2dd5ac1&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación publicada en Nutrients evaluó si el olor del café modifica el ánimo, el cerebro y el sistema cardiovascular en adultos jóvenes. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Después de percibir el aroma, los participantes informaron menos fatiga, tensión, ansiedad, confusión y desánimo. El nivel de vigor, en cambio, no aumentó de forma clara.</p><p>El resultado sugiere que la experiencia no provocó una sensación inmediata de energía, sino una atenuación de estados emocionales desagradables. El olfato tiene una relación cercana con áreas del cerebro vinculadas a la memoria y las emociones, por lo que un aroma familiar puede activar asociaciones con rutinas, descansos o experiencias previas.</p><p>El equipo detectó un aumento en un índice de relajación calculado a partir de señales del <b>electroencefalograma (EEG)</b>. Esa medida combina la actividad de distintos tipos de ondas cerebrales, como alfa, beta y theta.</p><p>La variación debe interpretarse con prudencia. El cambio absoluto del índice fue reducido y todavía no se sabe qué magnitud tendría que alcanzar para reflejar una relajación relevante desde el punto de vista fisiológico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V3FYCRTZBVARLO2QHTIJEORRJQ.png?auth=f8208e79933c94801f244acfca04167546e385dff9e160bacb074afda54e7118&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El aroma del café se vinculó con menos fatiga, tensión, ansiedad, confusión y desánimo, aunque no mostró un aumento claro del vigor. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En contraste, la frecuencia cardíaca y la variabilidad del pulso no presentaron modificaciones claras. Tampoco hubo una relación estable entre las personas que se sintieron mejor y aquellas que mostraron mayores cambios en el EEG. <b>El estado de ánimo, las ondas cerebrales y el corazón no respondieron como un único mecanismo.</b></p><h2>El diseño no permite atribuir el resultado solo al olor del café</h2><p>El estudio no incluyó un grupo de comparación. No hubo participantes expuestos a una habitación sin olor, a otro aroma ni a un placebo. Por eso, <b>no se puede concluir que el café haya sido la causa exclusiva de los cambios</b>.</p><p>El descanso de cinco minutos, la comodidad del laboratorio o las expectativas positivas asociadas con el café también pudieron influir. Investigaciones anteriores ya habían planteado que un aroma parecido al café puede mejorar el desempeño en algunas tareas por las expectativas que genera en quienes lo perciben.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M42TNTILNBC4ZPHMAZMWQRS7DE.png?auth=7739a3c0a138311efba50fa17289034e2aa5277fe7d5ebd2ca7aad4a0a24f1b9&smart=true&width=1408&height=768" alt="El electroencefalograma registró un aumento en un índice de relajación tras la exposición al olor del café, pero el cambio fue reducido. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Además, el trabajo no evaluó de manera detallada los hábitos de consumo, las preferencias por el café, la familiaridad con su olor o la capacidad olfativa de cada voluntario. Tampoco midió de forma continua la concentración del aroma ni las condiciones ambientales.</p><p>Los autores plantean que futuras pruebas deberán comparar el café con otros olores y con una condición sin fragancia, además de incluir a más personas y registrar sus expectativas. Ese diseño permitiría distinguir qué parte de la reacción responde al aroma y cuál a las asociaciones personales que despierta.</p><p>Según se detalló en una nota reciente de <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/12/15/que-dice-la-ciencia-sobre-los-beneficios-del-cafe-para-la-salud-y-como-tomarlo-mejor/"><u><b>Infobae</b></u></a>, el <b>café contiene polifenoles, antioxidantes y una pequeña cantidad de fibra,</b> componentes que se asocian con efectos favorables para la microbiota intestinal, la inflamación y la salud metabólica. Algunas investigaciones también estudian su posible vínculo con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo, aunque esos resultados no implican que la bebida prevenga por sí sola esas afecciones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DRFNKWHDQNBGPIZUYVXFDE4O6I.png?auth=3df9fff24876e3e9266e8874a120e7953f587fad0df7bb5045d17c7ceff793b6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La nota también señaló que el café aporta polifenoles y antioxidantes, que el café filtrado reduce compuestos que pueden elevar el colesterol LDL y que conviene tomarlo por la mañana para no afectar el sueño. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La forma de prepararlo puede hacer una diferencia. El café filtrado reduce la presencia de cafestol y kahweol, compuestos que permanecen en las infusiones sin filtro, como las hechas en prensa francesa, y que pueden elevar el colesterol LDL. Un poco de leche no parece anular los antioxidantes, pero los especialistas recomiendan moderar los jarabes, las cremas y el azúcar.</p><p>También conviene tomarlo durante la mañana o antes del mediodía para reducir el riesgo de que la cafeína altere el sueño. Quienes prefieren una taza más tarde pueden optar por café descafeinado, que mantiene buena parte de los polifenoles y otros compuestos presentes en la versión tradicional.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKIU3DCCQVGWXKSGZXQBH2A4CA.png?auth=93b27aa019fb44eff7694e1e38d1fca054e4cb220675fc8c6c6dd65e2bdac1c8&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de la Universidad Farmacéutica Showa de Japón indicó que el aroma del café se asoció con una baja de emociones negativas y con cambios en la actividad cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Alzheimer: vinculan la acumulación de tau con alteraciones del sueño profundo y la memoria]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/16/alzheimer-vinculan-la-acumulacion-de-tau-con-alteraciones-del-sueno-profundo-y-la-memoria/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/16/alzheimer-vinculan-la-acumulacion-de-tau-con-alteraciones-del-sueno-profundo-y-la-memoria/</guid><dc:creator><![CDATA[Constanza Almirón]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación publicada en Nature Neuroscience halló que una mayor presencia de esa proteína en la corteza frontal se asocia con ondas lentas menos sincronizadas y con menor retención de lo aprendido]]></description><pubDate>Wed, 16 Sep 2026 20:34:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2GCXC2S6KREOTHLFP76EGOOPUI.png?auth=18c891e92e859bf986380e6a99e33c3aa15d3972ef00f468a0bf48717eaf020d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de Berkeley vinculó el sueño no REM con la memoria y la acumulación de tau asociada con el Alzheimer (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La pérdida de recuerdos cotidianos suele aumentar con la edad, pero no todas las personas atraviesan ese proceso de la misma manera. Un trabajo de la <b>Universidad de California en Berkeley</b> halló una relación entre el <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/07/04/el-sencillo-acto-podemos-hacer-hoy-para-ayudar-a-prevenir-el-alzheimer/"><b>sueño profundo</b></a>, <b>la memoria</b> y la <b>acumulación de tau</b>, una proteína asociada con la enfermedad de <a href="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/"><b>Alzheimer</b></a>.</p><p>Hasta ahora, no estaba claro de qué manera esos cambios cerebrales podían afectar la <b>memoria episódica</b>. Esa incógnita resulta relevante porque las fallas para retener información pueden aparecer antes de los síntomas clínicos de la enfermedad.</p><p>El estudio, publicado en la revista <a href="https://dx.doi.org/10.1038/s41593-026-02415-9"><i>Nature Neuroscience</i></a>, muestra que una mayor presencia de <b>tau en la corteza frontal</b> se asocia con ondas lentas menos coordinadas durante el <b>sueño no REM</b>. Además, ese patrón se vinculó con una menor capacidad para retener la información aprendida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SN3P2BKCZJG6NGKMOMR4DW4EXI.png?auth=225c05363164b7aad0d1ec5fda17207baf8793e82336731984c722dbd62c5c14&smart=true&width=1536&height=2752" alt="La investigación publicada en Nature Neuroscience halló que una mayor presencia de tau en la corteza frontal se asocia con ondas lentas menos sincronizadas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><h2>Las ondas lentas coordinan una tarea nocturna para fijar los recuerdos</h2><p>La memoria episódica permite reconstruir momentos vividos, desde el primer día de escuela hasta el lugar donde se dejó el auto antes de entrar a un supermercado. Con el paso de los años, esos recuerdos <b>pueden perder detalles</b> y <b>resultar más difíciles de recuperar</b>.</p><p>Para estudiar ese proceso, el equipo que dirigió <b>Matthew Walker</b>, exinvestigador del sueño en Berkeley, y cuyo autor principal fue <b>Omer Sharon</b> analizó el <b>sueño no REM</b>. Se trata de una etapa profunda del descanso, con pocos sueños o ninguno, que cumple una función relevante en la formación de recuerdos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BECOGH7POJHSTJMDM3ZTRUZQ6E.png?auth=6d8ed5548e1f8348630df765ffda29013e3a6985439908f0fbc880348eec1725&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El sueño profundo no REM cumple una función relevante en la formación de recuerdos y en la consolidación de la memoria episódica (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En esa fase, grandes <b>grupos de neuronas reducen y recuperan su actividad al mismo tiempo</b>, lo que genera ondas lentas que se desplazan por distintas zonas del cerebro. Estas señales comienzan en la corteza frontal, ubicada en la parte delantera del cerebro, y avanzan de forma coordinada, como una secuencia que organiza la actividad cerebral durante el descanso.</p><p>“Cada onda lenta refleja una enorme población de neuronas que se apagan y se encienden juntas”, afirmó <b>Omer Sharon</b>, investigador posdoctoral del Centro para la Ciencia del Sueño Humano de la Universidad de California en Berkeley, en el comunicado institucional. Según explicó, para que la memoria se consolide, esas ondas deben recorrer amplias áreas del cerebro en una secuencia ordenada.</p><h2>La tau se asoció con ondas cerebrales más breves y aisladas</h2><p>Esa coordinación, sin embargo, no se mantiene igual en todos los cerebros. La <b>proteína tau</b> puede <b>acumularse con el envejecimiento</b> y es uno de los marcadores conocidos de la enfermedad de Alzheimer. Cuando esa acumulación aparece en la corteza frontal, las ondas lentas pierden sincronía, recorren trayectos más breves y tienden a presentarse de forma aislada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V2CVL2GSC5DLRL4ESNBJCCPBZI.png?auth=6c0a2cd6c7ce9baa9f1dd17526dde5e4c00b9d114012555ce627590d8cbf99d5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores observaron que la acumulación de tau en la corteza frontal se relaciona con ondas cerebrales más breves, aisladas y con menor coordinación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para identificar ese patrón, los investigadores registraron la actividad cerebral nocturna mediante <b>electroencefalogramas</b>, un método que mide las señales eléctricas del cerebro con sensores colocados sobre el cuero cabelludo. Luego compararon los resultados de <b>adultos de poco más de 20 años</b> con los de personas de entre 65 y 75 años.</p><p>En los participantes jóvenes, las ondas lentas se desplazaban por el cuero cabelludo a lo largo de una distancia similar a la extensión de una mano. En los mayores, en cambio, recorrían menos espacio y aparecían con menor coordinación.</p><p>Los autores llamaron <b>“ondas solitarias”</b> a ese comportamiento y observaron que quienes las presentaban recordaban menos asociaciones de palabras al día siguiente. “Nuestro estudio muestra que, para la memoria, es fundamental que estos eventos se sucedan en secuencia a través de grandes partes del cerebro”, explicó Sharon en el comunicado de prensa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JW7FAKTMIJGAZIBETMNYNJ2YT4.png?auth=81f70d59d5afd4c4097d4a9518a9ec6963f3b30451a6afa7ced74a1122b5301f&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio comparó electroencefalogramas de adultos jóvenes y de personas de entre 65 y 75 años para analizar los cambios del sueño y la memoria (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El equipo también utilizó <b>tomografías por emisión de positrones</b>, conocidas como PET, para medir la presencia de tau. El análisis, realizado junto con <b>William Jagust</b>, profesor emérito de salud pública y neurociencia en Berkeley, mostró que una mayor acumulación de esa proteína en la zona frontal coincidía con la pérdida de las ondas lentas que recorren mayores distancias.</p><h2>El patrón apareció antes de un diagnóstico de Alzheimer</h2><p>Aunque los participantes mayores no tenían un diagnóstico de enfermedad de Alzheimer, algunos ya presentaban acumulación de tau y cambios leves en la memoria y el sueño.</p><p>“Estas personas no tenían Alzheimer. Tenían tau en el cerebro, pero con efectos subclínicos”, señaló Sharon, investigador posdoctoral del Centro para la Ciencia del Sueño Humano de la Universidad de California en Berkeley, en el comunicado institucional.</p><p>Ese término se refiere a cambios que todavía <b>no causan síntomas evidentes ni permiten establecer un diagnóstico</b>. En este grupo, las dificultades de memoria se mantenían dentro de lo esperable para la edad, pero una mayor cantidad de tau se asoció con un desempeño cognitivo más bajo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SCRX52I4Q5FHVPWYI23PGXSEYU.png?auth=0f9e5693851f981fcbeb91ea1ff37d983a7a0bb48848630d1a280e5f7c42e802&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las personas con más ondas lentas aisladas recordaban menos asociaciones de palabras al día siguiente, según el estudio de Berkeley (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Años después, una parte de los participantes volvió a ser evaluada. Entre quienes habían acumulado más tau en la corteza frontal, los investigadores <b>encontraron una pérdida mayor de coordinación en las ondas lentas</b> y una menor capacidad para retener la información de un día para otro. El estudio aclara que esa relación no demuestra que la tau cause, por sí sola, el deterioro de la memoria.</p><p>Para comprobar si el hallazgo se repetía con otro método, el equipo trabajó con el neurólogo <b>Yo-El Ju</b>, de la Universidad de Washington en San Luis. En un segundo grupo de personas mayores, analizaron el <b>líquido cefalorraquídeo</b>, que circula alrededor del cerebro y de la médula espinal, para medir los niveles de tau.</p><p>En ese grupo, las personas con más ondas lentas aisladas <b>presentaban una proporción más alta de tau en relación con el amiloide</b>, otra proteína vinculada con el Alzheimer. “Se recopiló en un lugar completamente distinto y en un grupo diferente, así que considero que eso fortalece la prueba”, afirmó Sharon.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ODG7NOMMJZH2RE6PWZDLOZJIFY.png?auth=b01ae77276f589e59c310cf15d8f22259ff0d5203d59a6366a9580c171574c70&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Algunos participantes mayores presentaban acumulación de tau y cambios leves en la memoria y el sueño antes de un diagnóstico de Alzheimer (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los resultados sugieren una relación entre los cambios vinculados con el Alzheimer, el sueño profundo y la memoria, aunque todavía no permiten establecer qué ocurre primero. “Podemos ver que la tau y las ondas solitarias aumentan juntas con el tiempo”, indicó Sharon en el comunicado institucional. “Lo que todavía no podemos afirmar es cuál conduce a cuál, y esa pregunta dará forma a cómo diseñamos intervenciones”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2GCXC2S6KREOTHLFP76EGOOPUI.png?auth=18c891e92e859bf986380e6a99e33c3aa15d3972ef00f468a0bf48717eaf020d&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Manos con guantes señalan un área de activación neuronal en cortes axiales de resonancia magnética funcional del cerebro en una pantalla de monitor médico. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[“Tu barrio deja una huella medible en tu cerebro”: el estudio que encontró una relación inesperada entre el entorno y la salud neurológica]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/16/tu-barrio-deja-una-huella-medible-en-tu-cerebro-el-estudio-que-encontro-una-relacion-inesperada-entre-el-entorno-y-la-salud-neurologica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/16/tu-barrio-deja-una-huella-medible-en-tu-cerebro-el-estudio-que-encontro-una-relacion-inesperada-entre-el-entorno-y-la-salud-neurologica/</guid><dc:creator><![CDATA[Diego Pero]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Wisconsin analizaron resonancias y detectaron diferencias en el volumen total, la edad estimada y las lesiones vasculares según el nivel socioeconómico de cada ciudad]]></description><pubDate>Wed, 16 Sep 2026 18:53:08 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4XDBW32MWNGZFPJ3UAK4L5HZYI.png?auth=5a8ada73153083eab554d0b48d71859aa15ac3f27c87830eecbdc4e8400aba0c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio en Estados Unidos asoció vivir en barrios con desventaja socioeconómica con un cerebro que aparenta más edad, menor volumen cerebral y más daño vascular en resonancias magnéticas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El lugar donde una persona vive puede dejar marcas que van más allá de su casa, su rutina o el trayecto al trabajo. Un <a href="https://pubs.rsna.org/doi/10.1148/radiol.260693">estudio</a> realizado en Estados Unidos encontró que <b>residir en barrios con mayor desventaja socioeconómica se asocia con un </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b></a><b> que aparenta más edad, menor volumen cerebral y más señales de daño vascular</b> en resonancias magnéticas.</p><p>La investigación, publicada en <i>Radiology</i>, analizó 2.826 estudios de imágenes cerebrales de personas de entre <b>18 y 96 años</b>. Los resultados abren una discusión que excede a la medicina individual: el entorno social y económico de un barrio también podría estar vinculado con la salud del cerebro.</p><p>El trabajo fue desarrollado por investigadores de la <b>Universidad de Wisconsin</b>, que revisaron resonancias realizadas entre enero y junio de 2024 en hospitales universitarios y centros de salud asociados. La muestra incluyó a 1.094 hombres y 1.732 mujeres, con una edad promedio de 53 años.</p><h2>Las imágenes detectaron cerebros que aparentaban mayor edad</h2><p>Uno de los principales indicadores que estudiaron los especialistas fue la <b>brecha de edad cerebral</b>. El concepto compara la edad cronológica de una persona con la edad que parece tener su cerebro según un modelo basado en resonancias magnéticas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BX5QYT3NKBDNNFXZEWAG3J6J7Y.png?auth=98a4188393e8a3cd25c70468d912219b425f93134aba4aa6be4754e6d908d1f5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación publicada en Radiology analizó 2.826 resonancias magnéticas de personas de 18 a 96 años y fue realizada por investigadores de la Universidad de Wisconsin. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una brecha elevada indica que el cerebro se ve más envejecido de lo esperado para la edad real del paciente. Los residentes de los barrios con mayores privaciones económicas mostraron una diferencia ajustada de <b>2,72 años</b> en la comparación nacional con quienes habitaban en áreas menos desfavorecidas. Cuando la referencia fue estatal, <b>la diferencia llegó a 3,02 años</b>.</p><p>Los datos no implican que cada persona que vive en una zona con dificultades económicas tendrá un cerebro más envejecido. Sin embargo, la asociación se mantuvo después de que los investigadores ajustaran los resultados por edad y sexo.</p><p>“<b>El lugar donde vivís deja una huella medible en tu cerebro</b>”, afirmó <b>John-Paul J. Yu</b>, profesor asociado de radiología, psiquiatría, ingeniería biomédica, bioestadística e informática médica de la Universidad de Wisconsin, en declaraciones difundidas por la Sociedad Radiológica de Norteamérica.</p><h2>El barrio fue medido a través de ingresos, empleo y condiciones de vivienda</h2><p>Para analizar las características de cada zona, el equipo utilizó el <b>Índice de Privación de Área (ADI, por sus siglas en inglés)</b>. Esta herramienta asigna una puntuación a cada área geográfica a partir de 17 variables vinculadas con ingresos, nivel educativo, empleo y condiciones habitacionales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JTVNLINZPJHBDIRXX7WOAFSP5M.jpg?auth=5ec78b81d6a3c5a56ea462b6277420537af4b690f9198bf412a6e381153b0d09&smart=true&width=1456&height=816" alt="La brecha de edad cerebral fue mayor entre quienes residían en barrios con más privación económica, con una diferencia ajustada de 2,72 años a nivel nacional y de 3,02 años a nivel estatal. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>El índice se basa en el código postal de residencia y en datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de 2023. No evalúa la economía personal de cada participante ni permite determinar cómo vive cada familia en particular. En cambio, busca retratar las desigualdades acumuladas de un área determinada.</p><p>Esta distinción es central para interpretar el estudio. Los autores no afirman que la responsabilidad recaiga en las decisiones individuales de los habitantes de un barrio. El foco está puesto en<b> condiciones territoriales </b>que pueden incluir dificultades para acceder a <b>atención médica, espacios verdes, alimentos saludables, transporte, descanso adecuado o empleos estables.</b></p><p>La investigación excluyó a personas que ya presentaban signos radiológicos de enfermedad. De esa manera, el análisis se concentró en una población clínica sin lesiones visibles que explicaran por sí solas los cambios observados en el volumen cerebral.</p><h2>El volumen cerebral también fue menor en las zonas más privadas de recursos</h2><p>Además de la brecha de edad cerebral, las resonancias mostraron <b>un volumen total del cerebro menor entre los habitantes de los barrios con mayor nivel de privación.</b> En la comparación nacional, la diferencia fue de 6,33 mililitros normalizados; a nivel estatal, llegó a 7,46 mililitros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4KGF7ADXIJALNJFEU5RO53WXG4.png?auth=5a11375d1521e933b175e289747b0e3586fb1a0988c2ef5f10786a537ade7183&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio midió la desventaja del barrio con el Índice de Privación de Área, que usa 17 variables sobre ingresos, educación, empleo y condiciones de vivienda según el código postal. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para realizar estas mediciones, los investigadores normalizaron los valores de acuerdo con el <b>volumen intracraneal</b>. El objetivo fue evitar que las diferencias naturales del tamaño de la cabeza entre las personas alteraran la comparación de las imágenes.</p><p>El volumen cerebral puede variar por múltiples motivos, entre ellos <b>la edad, enfermedades neurológicas, factores cardiovasculares, hábitos de vida y antecedentes personales</b>. Por eso, el estudio plantea una asociación con el entorno barrial, pero no identifica una causa única.</p><p>El resultado se suma a investigaciones anteriores que ya habían vinculado la desventaja del vecindario con un menor volumen de tejido cerebral. Otro <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamaneurology/fullarticle/2757868">estudio</a> publicado en 2020 en <i>JAMA Neurology</i>, que incluyó a 951 personas sin deterioro cognitivo, también encontró menor volumen cerebral total y del hipocampo en quienes vivían en las zonas más desfavorecidas.</p><h2>Las resonancias mostraron marcas relacionadas con el daño de pequeños vasos</h2><p>El tercer hallazgo se concentró en <b>las hiperintensidades de la sustancia blanca</b>. Son áreas que aparecen más brillantes en una resonancia magnética y suelen relacionarse con alteraciones de los vasos sanguíneos pequeños que irrigan el cerebro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZHDUQ3VTRRHEBIZQ7LPC7HHLFE.png?auth=2b1ed940cd0d14c684d586756d8bf1bfd32c879db5d28f04908b6e8fb31144a6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las resonancias magnéticas mostraron un menor volumen cerebral total en habitantes de zonas más desfavorecidas, con diferencias de 6,33 y 7,46 mililitros normalizados según la comparación. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Los participantes que residían en los sectores con mayores carencias tuvieron un volumen más alto de estas hiperintensidades</b>. Según los autores, esas marcas pueden reflejar el impacto de factores como la hipertensión, la falta de sueño, el estrés persistente y otros riesgos cardiovasculares.</p><p>“<b>Las hiperintensidades de la sustancia blanca son, en esencia, las huellas del daño cardiovascular en el cerebro</b>”, explicó Yu. Un mayor volumen de estas lesiones se ha asociado en estudios previos con problemas de memoria, deterioro cognitivo y mayor riesgo de demencia.</p><p>El análisis también halló que, en los barrios más desfavorecidos, estas alteraciones vasculares se relacionaban con <b>una reducción más pronunciada del volumen en el núcleo caudado y la corteza prefrontal dorsolateral</b>. Ambas regiones participan en funciones como la motivación, la planificación y la toma de decisiones.</p><h2>El trabajo no demuestra que el barrio cause cambios cerebrales</h2><p>Pese a los resultados, los investigadores remarcan límites importantes. El estudio tuvo un diseño retrospectivo y transversal, es decir, revisó imágenes y datos de un período específico sin seguir a los mismos pacientes durante años. Por eso, <b>los resultados muestran una relación estadística, pero no prueban que el barrio sea la causa directa de los cambios cerebrales</b>.</p><p>También hay variables que no fueron medidas de manera directa, como la dieta, la actividad física, la escolaridad individual, la presión arterial, los tratamientos médicos o el tiempo que cada persona llevaba viviendo en ese lugar. Cualquiera de esos factores podría intervenir en los resultados.</p><p>Además, los datos proceden de un centro académico y sus instituciones asociadas en Wisconsin, por lo que no representan de forma automática a toda la población estadounidense ni pueden trasladarse sin más a otros países.</p><p>Aun con esas limitaciones, el equipo sostiene que el contexto territorial debería tenerse en cuenta en la investigación médica, la prevención y la planificación de políticas públicas. El estudio propone mirar la salud cerebral junto con factores ya conocidos, como la edad, la genética, el tabaquismo, la hipertensión y la actividad física.</p><p>“<b>Las condiciones en las que las personas nacen, viven, trabajan y envejecen influyen de forma profunda en su salud neurológica a largo plazo</b>”, señaló Yu. Los autores plantean que futuras investigaciones deberán seguir a las personas durante períodos más extensos e incorporar datos cardiovasculares, clínicos y sociales para entender mejor los mecanismos detrás de esta relación.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4XDBW32MWNGZFPJ3UAK4L5HZYI.png?auth=5a8ada73153083eab554d0b48d71859aa15ac3f27c87830eecbdc4e8400aba0c&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio en Estados Unidos asoció vivir en barrios con desventaja socioeconómica con un cerebro que aparenta más edad, menor volumen cerebral y más daño vascular en resonancias magnéticas. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Científicos elaboraron un mapa de microproteínas que revela nuevas claves del Alzheimer]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/09/16/cientificos-elaboraron-un-mapa-de-microproteinas-que-revela-nuevas-claves-del-alzheimer/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/09/16/cientificos-elaboraron-un-mapa-de-microproteinas-que-revela-nuevas-claves-del-alzheimer/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Los hallazgos aportan una base de datos para estudiar los cambios moleculares asociados con el envejecimiento y la neurodegeneración. Los detalles publicados en Nature Aging]]></description><pubDate>Wed, 16 Sep 2026 17:55:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/52DODZT5EBBEHHNTCWXWKP52VY.png?auth=097c21cd6eba4efca7b20b09627a0a5f3cc3915658e12f8e4cc61a24a109efa3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El hallazgo ofrece un mapa de microproteínas del cerebro humano que puede ayudar a identificar mecanismos del Alzheimer y orientar futuras investigaciones sobre diagnóstico y tratamientos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <b>Salk Institute</b> elaboró el primer atlas de <b>microproteínas</b> de la <b>corteza frontal humana</b> con y sin <b>Alzheimer</b>, una base que identificó más de <b>1.000 moléculas</b> hasta ahora desconocidas y vinculó una de ellas con alteraciones en las células inmunitarias del <b>cerebro</b>. El <a href="https://www.nature.com/articles/s43587-026-01207-x" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s43587-026-01207-x"><b>estudio</b></a>, publicado en <i>Nature Aging</i>, busca ampliar las posibilidades de investigación sobre el <a href="https://www.infobae.com/tag/envejecimiento/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/envejecimiento/"><b>envejecimiento </b></a><b>y las enfermedades neurodegenerativas.</b></p><p>El mapa se construyó a partir de <b>480 muestras</b> de <b>corteza frontal humana</b>, procedentes de personas con y sin <a href="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/"><b>enfermedad de Alzheimer</b>. </a>Los investigadores detectaron <b>1.067 microproteínas</b> no caracterizadas, muchas de las cuales no habían sido observadas antes.</p><p>Las <b>microproteínas</b> son una clase de <b>proteínas de tamaño reducido</b>, más difíciles de localizar y estudiar que otras moléculas celulares. Aunque las células comparten el mismo <b>código genético</b>, cada una activa solo parte de esa información para fabricar proteínas, que determinan su identidad y funcionamiento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FNLTWROGZBGGXHUITRYHPFENSY.png?auth=6d43284657dc4caa25f218f1d5543aa236f829d32e157ff9c16e63c52c9b1e53&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Un equipo de investigadores trabaja en un laboratorio moderno, observando imágenes detalladas del cerebro humano en monitores y utilizando un microscopio avanzado. La escena refleja el avance de la neurociencia y la colaboración multidisciplinaria en la investigación médica. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>En el cerebro, conocer qué proteínas produce cada <b>tipo celular</b> permite examinar cómo funcionan las <b>neuronas</b>, las <b>células inmunitarias</b> y otros componentes del tejido. También puede aportar indicadores, estrategias preventivas y tratamientos para enfermedades como el <b>Alzheimer</b>.</p><p>“La enfermedad de <b>Alzheimer </b>es una proteinopatía en la que la patología se debe en parte a <b>proteínas que se han plegado mal o se han acumulado, provocando una respuesta tóxica</b>”, afirmó <b>Brendan Miller</b>, neurocientífico del Instituto Salk de Estudios Biológicos en San Diego, California, y coautor del estudio. “Debería ser bastante urgente comprender el proteoma completo, incluyendo las microproteínas”, añadió en <i>Nature</i>.</p><h2>Más de mil moléculas detectadas en la corteza frontal</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IVZZX5X5GJEMRMQAH3ZQI4MBWM.jpg?auth=6ab66b050b426d0fb5356633a15f49d0c795f902e197d398bd194f96fffa8915&smart=true&width=1500&height=1500" alt="Una célula microglial en la que se acumula una microproteína no caracterizada (naranja) alrededor de su núcleo (azul). Un nuevo atlas de microproteínas del Instituto Salk puede ayudar a determinar qué microproteínas se expresan en la microglía y si están implicadas en la salud o la disfunción de estas células cerebrales cruciales
Crédito: Instituto Salk" height="1500" width="1500"/><p>“Todavía no comprendemos por completo los mecanismos moleculares del <b>envejecimiento saludable</b>, y eso es especialmente cierto en el caso de las <b>microproteínas</b>, que han sido pasadas por alto inadvertidamente durante décadas”, afirmó <b>Alan Saghatelian</b>, profesor y titular de la cátedra Dr. Frederik Paulsen del <b>Salk Institute</b>. </p><p>“Nuestro atlas permite a los científicos investigar de forma sistemática las microproteínas en el envejecimiento y la neurodegeneración, lo que debería acercarnos a comprender y abordar enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson”, añadió.</p><p>El equipo combinó datos ya disponibles de <b>transcriptómica</b>, que analiza las moléculas derivadas de la actividad de los genes, y <b>espectrometría de masas</b>, una técnica que identifica componentes físicos de las proteínas. Para procesar ese volumen de información utilizó <b>ShortStop</b>, una herramienta basada en <b>inteligencia artificial</b> desarrollada en el laboratorio de Alan Saghatelian en 2025.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2GCXC2S6KREOTHLFP76EGOOPUI.png?auth=18c891e92e859bf986380e6a99e33c3aa15d3972ef00f468a0bf48717eaf020d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El Salk Institute elaboró el primer atlas de microproteínas de la corteza frontal humana con y sin Alzheimer (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los resultados computacionales fueron contrastados mediante <b>espectrometría de masas</b>, que detectó <b>péptidos</b>, los bloques constitutivos de las proteínas. La coincidencia entre esas señales físicas y las predicciones permitió confirmar la existencia de las <b>1.067 microproteínas</b>.</p><p>Las <b>células cerebrales</b> afectadas por <b>Alzheimer</b> mostraron diferencias en la cantidad de cientos de <b>microproteínas</b> respecto de las células sanas. Algunas aparecieron en niveles más altos y otras en niveles más bajos, pero las muestras asociadas a la enfermedad tendieron a expresar un mayor número total de estas moléculas.</p><p><b>Brendan Miller</b>, investigador posdoctoral del laboratorio de <b>Saghatelian</b> y primer autor del trabajo, señaló que el método permitió reutilizar herramientas y tecnologías sobre datos de <b>casi 500 cerebros</b>. “Pudimos crear una <b>base de datos</b> completamente nueva que los investigadores pueden descargar y utilizar para interpretar mejor las funciones de los genes”, explicó.</p><h2>La microglía y el vínculo con la energía celular</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CYGDQCNRC5DCZINGQC32L5LSDA.png?auth=35d8dff717a110628f2fa880db9929e0b9b1d5b09b719319be72d21a7e6730b9&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación sobre la microglía vinculó una microproteína con alteraciones en las mitocondrias que generan energía celular. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La investigación se concentró después en la <b>microglía</b>, las <b>células inmunitarias residentes</b> del cerebro. Estas células son abundantes en la <b>corteza frontal</b> y pueden perder funciones con el <b>envejecimiento</b> y en enfermedades neurodegenerativas.</p><p>El equipo generó datos propios de <b>espectrometría de masas</b> para buscar <b>microproteínas</b> que se expresaran de manera diferente en la <b>microglía</b>. En una misma región del <b>código genético</b>, los científicos comprobaron que podían producirse una proteína convencional y una microproteína; sin embargo, las células analizadas expresaban la segunda y no la primera.</p><p>Cuando los investigadores eliminaron en la <b>microglía</b> el gen responsable de producir esa <b>microproteína</b>, las <b>mitocondrias</b> encargadas de generar energía celular presentaron alteraciones. El resultado sugiere una relación entre esa molécula y la <b>disfunción de la microglía</b> en el Alzheimer, con posibles aplicaciones futuras en terapias destinadas a conservar la salud de esas células.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V2CVL2GSC5DLRL4ESNBJCCPBZI.png?auth=6c0a2cd6c7ce9baa9f1dd17526dde5e4c00b9d114012555ce627590d8cbf99d5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación sobre la microglía vinculó una microproteína con alteraciones en las mitocondrias que generan energía celular. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Las muestras humanas procedieron de la cohorte <b>Religious Orders Study/Memory and Aging Project</b>, conocida como <b>ROSMAP</b>, que aportó tanto tejido de <b>corteza frontal</b> como información clínica de los participantes. El <b>Salk Institute</b> indicó que investigaciones similares en otras zonas cerebrales podrían extender el atlas al conjunto del cerebro.</p><p>“Cada entrenador tiene un libro de jugadas y quiere tener la mayor cantidad posible para ganar el partido”, dijo <b>Miller</b>. “Para los científicos, el juego consiste en intentar comprender la <b>enfermedad</b>, y las jugadas son las <b>proteínas</b> y <b>microproteínas</b> que pueden o no estar involucradas en esa enfermedad”.</p><p>“A veces se da por sentado que lo sabemos todo sobre nuestro genoma y que conocemos todos los genes que nuestras células pueden producir; eso simplemente no es cierto”, afirma Saghatelian. “Nuestro conocimiento se expande constantemente, y este atlas facilita el estudio de las <b>microproteínas</b> en la investigación de las ciencias biológicas”.</p><p>El trabajo contó además con la participación de investigadores de <b>Scripps Research Institute</b> y <b>Rush University</b>, y recibió apoyo de los <b>National Institutes of Health</b> y de <b>Clayton Medical Research Foundation</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/52DODZT5EBBEHHNTCWXWKP52VY.png?auth=097c21cd6eba4efca7b20b09627a0a5f3cc3915658e12f8e4cc61a24a109efa3&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El hallazgo ofrece un mapa de microproteínas del cerebro humano que puede ayudar a identificar mecanismos del Alzheimer y orientar futuras investigaciones sobre diagnóstico y tratamientos (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo funciona el implante cerebral que permite a personas con parálisis transmitir frases y movimientos mediante un avatar digital]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/15/como-funciona-el-implante-cerebral-que-permite-a-personas-con-paralisis-transmitir-frases-y-movimientos-mediante-un-avatar-digital/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/15/como-funciona-el-implante-cerebral-que-permite-a-personas-con-paralisis-transmitir-frases-y-movimientos-mediante-un-avatar-digital/</guid><description><![CDATA[Investigadores estadounidenses probaron una pequeña placa conectada al cerebro para identificar intentos de hablar y hacer señas. El avance es alentador, aunque la tecnología todavía está en etapa experimental ]]></description><pubDate>Tue, 15 Sep 2026 12:27:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Una conversación no se construye solo con palabras</b>. Un asentimiento, el movimiento de una mano o un gesto del rostro también transmiten una idea. Para las personas con <a href="https://infobae.com/america/ciencia-america/2026/03/17/prueban-un-innovador-dispositivo-para-que-pacientes-con-ela-o-lesiones-medulares-vuelvan-a-escribir" target="_blank" rel="" title="https://infobae.com/america/ciencia-america/2026/03/17/prueban-un-innovador-dispositivo-para-que-pacientes-con-ela-o-lesiones-medulares-vuelvan-a-escribir"><b>parálisis</b></a>, recuperar esas formas de expresión puede ser tan importante como volver a hablar. </p><p>Ahora, <b>un </b><a href="https://www.infobae.com/tag/implante-cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/implante-cerebro/"><b>implante cerebral </b></a><b>permitió que personas con parálisis controlaran en tiempo real un avatar que habla y realiza gestos</b>.</p><p>El trabajo, desarrollado por investigadores de la <b>Universidad de California en San Francisco (UCSF)</b>, fue publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02446-2" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02446-2">Nature Neuroscience</a> y describe <b>una </b><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/11/22/prueban-en-argentina-una-interfaz-cerebro-computadora-para-la-recuperacion-motriz-tras-un-acv/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/11/22/prueban-en-argentina-una-interfaz-cerebro-computadora-para-la-recuperacion-motriz-tras-un-acv/"><b>interfaz </b></a><b>cerebro-computadora capaz de decodificar palabras y movimientos al mismo tiempo</b>.</p><h3>La zona del cerebro que interviene en el control de los movimientos </h3><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H4MXB47FFVG4NHN2XIJRIMXHNE.png?auth=9c37e9cbe111da936cdb086fad2412267e123720ba0ed60c7ff6aad389fa0b51&smart=true&width=686&height=520" alt="Un diagrama médico ilustra el flujo de trabajo de un sistema de decodificación neuronal que convierte la actividad del córtex motor del habla en texto legible en una pantalla. (Edward Chang, de la Universidad de California (UC) en San Francisco)" height="520" width="686"/><p>Para la investigación, el equipo registró la actividad cerebral de <b>tres personas con parálisis del tracto vocal y de las extremidades</b>. Los participantes tenían colocado un <b>implante de electrocorticografía,</b> una matriz de <b>253 electrodos</b> situada sobre la corteza sensoriomotora, la región que interviene en el control del movimiento y en el procesamiento de las sensaciones táctiles.</p><p>A diferencia de otros implantes que penetran el tejido cerebral, esta rejilla se apoya sobre la superficie del cerebro. Esa ubicación permitió abarcar una zona amplia y captar patrones vinculados con movimientos de la boca y el rostro, necesarios para el habla, así como con acciones de la parte superior del cuerpo.</p><p>Los investigadores usaron modelos de aprendizaje automático para asociar esos patrones neuronales con los intentos de los participantes de pronunciar frases o realizar gestos. El sistema no recupera una señal de voz ya formada ni registra pensamientos generales: <b>identifica la actividad producida cuando una persona intenta ejecutar una acción concreta.</b></p><p>“<b>El lenguaje es mucho más que palabras que se pronuncian, es un proceso dinámico y con múltiples capas en el que interviene toda la corteza motora</b>”, afirmó <b>Edward Chang</b>, neurocirujano y autor del estudio en la UCSF. “Este trabajo nos muestra que es posible que una prótesis así recupere parte de esta libertad y flexibilidad”.</p><h2>Dos programas que interpretan esas señales convirtieron las intenciones en un avatar de cuerpo completo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CWWERAVRVVFSNO3WC24VGLJVL4.jpg?auth=e79cd4e89c66346263cabed37ef87dc6097d87d4f3cfda584e592fdcd129d847&smart=true&width=1216&height=804" alt="Un paciente con un implante cerebral utiliza un sistema computarizado para controlar los gestos y el habla de un avatar en pantalla  (Laboratorio Chang/Universidad de California en San Francisco)" height="804" width="1216"/><p>El equipo aplicó el sistema de decodificación simultánea en dos participantes. Uno de los programas interpretaba las señales asociadas al habla y otro las relacionadas con los gestos. Ambos alimentaban un avatar digital de cuerpo completo, que reproducía en pantalla las palabras y los movimientos seleccionados por la persona.</p><p>Durante las pruebas, los participantes intentaron ejecutar hasta 10 gestos y 10 palabras o frases, por separado o a la vez. El repertorio permitió evaluar <b>100 combinaciones posibles</b>. Entre las acciones figuraban saludar, asentir, encogerse de hombros, levantar un puño y mover el pulgar.</p><p>“<b>Deliberadamente, hicimos un conjunto pequeño</b>”, explicó <b>Samantha Brosler</b>, primera autora del trabajo e investigadora del laboratorio de Chang. La decisión respondió a la incertidumbre inicial sobre si un único implante podría diferenciar con suficiente precisión las señales correspondientes a ambas formas de comunicación.</p><p>En las tareas conversacionales, el dispositivo distinguió el habla y los gestos de los dos participantes. En uno de los casos, la precisión mediana alcanzó el <b>100 % para ambas categorías</b> a lo largo de tres bloques de pruebas. El rendimiento fue diferente entre participantes, una variación que los autores vincularon con las características y las causas de cada cuadro de parálisis.</p><p>Los resultados indicaron además que los programas funcionaban mejor cuando se entrenaban con señales de habla y de gestos combinadas. La observación cuestiona la idea de que ambas actividades se procesan como funciones completamente independientes y puede contribuir a diseñar interfaces que contemplen la comunicación como un conjunto de palabras, expresiones y movimientos.</p><h2>La meta es que la tecnología sirva fuera del laboratorio</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P4IRVEXNZJBXZDZ34A3YTPPIXY.jpg?auth=e395aea019a861f3b1c62abd189013a76e9e0fff820aaf643f2a8a7460a05c37&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La próxima etapa será evaluar una versión inalámbrica y completamente implantable para uso prolongado (Freepik)" height="1080" width="1920"/><p>Las personas con <b>esclerosis lateral amiotrófica (ELA)</b> o con lesiones derivadas de accidentes cerebrovasculares del tronco encefálico pueden <b>perder la capacidad de hablar, mover las extremidades o hacer gestos</b>. </p><p>Las<b> tecnologías de seguimiento ocular y los sistemas de texto a voz </b>ofrecen alternativas, aunque suelen exigir más tiempo y limitan las formas de expresión.</p><p>Chang señaló que estos pacientes “han perdido muchas funciones” y que “<b>rara vez se trata de algo tan simple como que no puedan hablar o que solo necesiten controlar el cursor de una computadora</b>”. Por eso, el objetivo de las interfaces cerebro-computadora no se limita a producir palabras, sino que apunta a recuperar recursos no verbales que forman parte de una conversación.</p><p>El dispositivo usado en este estudio depende todavía de cables que conectan los electrodos implantados con unidades externas de procesamiento. Según adelantó el equipo, la siguiente etapa será probar una versión completamente implantable e inalámbrica, pensada para un uso de más largo plazo.</p><p>Antes de que pueda utilizarse de forma amplia, la tecnología deberá evaluarse con más participantes y con vocabularios y repertorios gestuales mayores. “<b>Aunque será necesario hacer pruebas con más participantes y con conjuntos más amplios de palabras y gestos</b>, creemos que nuestro dispositivo puede permitir una comunicación multifacética y realista”, sostuvo Chang.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CWWERAVRVVFSNO3WC24VGLJVL4.jpg?auth=e79cd4e89c66346263cabed37ef87dc6097d87d4f3cfda584e592fdcd129d847&amp;smart=true&amp;width=1216&amp;height=804" type="image/jpeg" height="804" width="1216"><media:description type="plain"><![CDATA[Un paciente con un implante cerebral utiliza un sistema computarizado para controlar los gestos y el habla de un avatar en pantalla. (Laboratorio Chang/Universidad de California en San Francisco)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La ciencia logra "leer" la mente: el modelo de IA que reconstruye imágenes desde la actividad cerebral]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/14/la-ciencia-logra-leer-la-mente-el-modelo-de-ia-que-reconstruye-imagenes-desde-la-actividad-cerebral/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/14/la-ciencia-logra-leer-la-mente-el-modelo-de-ia-que-reconstruye-imagenes-desde-la-actividad-cerebral/</guid><dc:creator><![CDATA[*Instituto Weizmann de Ciencias]]></dc:creator><description><![CDATA[Un desarrollo tecnológico del Instituto Weizmann de Ciencias permite traducir registros neuronales en representaciones visuales fieles al contenido observado, superando las limitaciones de los sistemas de decodificación previos gracias a un entrenamiento más eficiente]]></description><pubDate>Mon, 14 Sep 2026 21:33:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E7ZLDT2XHVEV7B6WBR5AIPFW6E.png?auth=9bd312de7811d5d2d9961f0bc6247fcd8f1fd5180fb349c0bcdde1af37831ba8&smart=true&width=1600&height=872" alt="El modelo de IA del Instituto Weizmann identifica patrones cerebrales compartidos entre distintas personas para leer a un nuevo individuo con una hora de entrenamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="872" width="1600"/><p><b>El estadio está lleno</b>, la pelota está en el aire y todas las miradas están fijas en el bateador, preparado para golpear con su bate de béisbol. Es una escena rica en detalles y significado simbólico, reconocible al instante para los aficionados.</p><p><b>Un modelo de IA de “lectura de la mente” llamado Brain-IT</b>, desarrollado en el laboratorio de la <b>profesora Michal Irani, del Instituto Weizmann de Ciencias</b>, puede reconstruir esta escena basándose únicamente en la actividad cerebral de una persona que la observa. Brain-IT ha aprendido a identificar patrones de actividad cerebral que se repiten en regiones cerebrales de distintas personas mientras procesan imágenes, lo que le permite aprender a “leer” a una nueva persona con una rapidez sin precedentes y una precisión extraordinaria.</p><p><b>En los últimos años, los científicos han logrado restaurar </b><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/19/dos-sonidos-dos-circuitos-distintos-como-el-cerebro-organiza-la-voz"><b>la capacidad de hablar</b></a> a personas con parálisis grave, utilizando modelos de IA personalizados entrenados con decenas de horas de registros de su actividad cerebral. Estas tecnologías cambian vidas, pero aún están lejos de leer la mente, ya que se adaptan a individuos específicos y requieren un entrenamiento extenso. <b>Brain-IT</b>, en cambio, reconoce patrones de actividad cerebral que todos compartimos y los traduce en imágenes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NDMZ26FCXFDYNFU64AEC4OABRM.jpeg?auth=b56286bd07276ea31c79ba4a44f1dd1f9670ef6ca58cafc280b6ef12b1772536&smart=true&width=1600&height=1066" alt="De izquierda a derecha: Navve Wasserman, Jonathan Kogman, profesora Michal Irani, Roman Beliy y Amit Zalcher (Instituto Weizmann de Ciencias)" height="1066" width="1600"/><p>“Hoy en día existen modelos que traducen la actividad cerebral en imágenes, e incluso pueden producir reconstrucciones impresionantes que preservan razonablemente bien el significado semántico de la imagen”, afirma <b>Irani</b>. “Sin embargo, tienden a cometer errores en características básicas, como la composición y el color. El nuevo modelo que desarrollamos los supera en la reconstrucción tanto del contenido de la imagen como de sus detalles. Además, mientras que cualquier otro modelo requiere decenas de horas de escáneres cerebrales para aprender a “leer” a una nueva persona, nuestro modelo necesita solo una hora”.</p><p>El camino para desarrollar <b>Brain-IT</b> —que este año fue seleccionado para presentarse en la Conferencia Internacional sobre Representaciones de Aprendizaje (<b>ICLR</b>, por sus siglas en inglés), una de las principales conferencias mundiales sobre IA— fue desafiante. El equipo de <b>Irani</b>, del Departamento de Ciencias de la Computación y Matemáticas Aplicadas del <b>Instituto Weizmann</b>, tuvo que hacer frente a una grave escasez de datos.</p><p>Entrenar un modelo de <b>inteligencia artificial</b> de este tipo para lograr un rendimiento óptimo requiere una enorme cantidad de imágenes, emparejadas con exploraciones de imágenes por resonancia magnética funcional (<b>fMRI</b>, por sus siglas en inglés) de la actividad cerebral registradas mientras los participantes observan esas imágenes.</p><p>Sin embargo, para crear estos conjuntos de datos, los investigadores deben colocar a un gran número de participantes dentro de claustrofóbicas máquinas de resonancia magnética durante períodos prolongados. En consecuencia, <b>el mayor conjunto de datos disponible contiene exploraciones de fMRI de no más de ocho individuos</b>, cada uno de los cuales observó varios miles de imágenes; una cantidad no muy grande cuando se trata de entrenar algoritmos de IA.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2U554ELVZFFRDE3NR4YTQ55Q4Q.jpeg?auth=90cd6fb7961d3ab572eb2d2b76fc41bb55315a654ad13f269e8150965d294ed9&smart=true&width=1600&height=1035" alt="Una infografía elaborada por los autores con las imágenes desde la actividad cerebral (Instituto Weizmann de Ciencias)" height="1035" width="1600"/><p>La solución que <b>Irani y su equipo</b> idearon para esta escasez de ejemplos se asemeja a un diccionario bilingüe bidireccional. En lugar de desarrollar solo un “decodificador” que aprende a reconstruir una imagen a partir de una exploración de fMRI, también desarrollaron un “codificador” que aprende a predecir una exploración de fMRI a partir de una imagen.</p><p>“Nos dimos cuenta de que, al traducir de un lado a otro —desde una imagen aleatoria que nunca había sido vista en una máquina de fMRI, a una exploración cerebral predicha y luego de vuelta a la imagen con la que empezamos—, los modelos construirían de hecho por sí mismos un enorme conjunto de datos”, explica <b>Irani</b>.</p><p>“El plan era alimentar al codificador con imágenes que nunca se habían mostrado a una persona en un escáner de resonancia magnética, generar para ellas exploraciones cerebrales estimadas y pasar esas exploraciones al decodificador, que intentaría reconstruir a partir de ellas la imagen original. De esta manera, durante el entrenamiento, los modelos aprenderían a generar exploraciones que codificaran las imágenes de forma eficaz, aunque esas exploraciones de fMRI nunca se hubieran realizado realmente”.</p><p>El principal desafío en el desarrollo del codificador fue la variación entre los cerebros individuales: la misma imagen puede provocar un patrón de actividad diferente en distintas personas. La solución consistió en descomponer el problema en sus componentes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IJRJGBGPOBHLHAGBDCVNYJKIPM.png?auth=22be92a5a239ce4d54b1a7b9e2885d9f239f8dde379f9a3f52122a996c3eac5d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El laboratorio de Michal Irani busca extender la lectura de la mente a información auditiva y enfrenta el desafío de decodificar video e incluso sueños con fMRI. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En lugar de intentar codificar una imagen en una exploración cerebral completa, los investigadores dividieron el cerebro en aproximadamente <b>40.000 “vóxeles cerebrales”</b> —pequeñas unidades tridimensionales de volumen— y midieron cómo respondía cada uno a diferentes imágenes. Al mismo tiempo, utilizaron un modelo de IA para extraer de las imágenes características visuales básicas, como el color y la ubicación, junto con características semánticas que reflejan el significado de la imagen, por ejemplo, un alimento o un rostro.</p><p>A este nivel de detalle, comenzaron a surgir patrones de actividad cerebral que se repetían en distintos cerebros y estaban asociados con características específicas de las imágenes, un descubrimiento que permitió construir un <b>codificador cerebral universal</b>.</p><h2>El camino hacia la lectura de la mente</h2><p>El codificador cerebral resultó ser mucho más que un paso técnico hacia el desarrollo del decodificador. “Durante el entrenamiento, el codificador identificó de forma natural <b>128 regiones funcionales</b> que son compartidas por todas las personas y desempeñan funciones específicas en el procesamiento de imágenes”, explica <b>Michal Irani</b>.</p><p>“Algunas de ellas son conocidas por los neurocientíficos, pero otras son completamente nuevas. Por ejemplo, descubrimos una división de funciones dentro de la región cerebral que procesa imágenes de lugares —la PPA—, con una parte que responde a escenas de interiores y otra a escenas de exteriores”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ODBIHVCBEFCYFO323G2OIFK6TU.png?auth=2a2724a1e013bddb469cc07b27f206496aaf5ecdbc1da0e12722525048f4d172&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El codificador cerebral universal identificó 128 regiones funcionales compartidas y detectó una división de funciones en la PPA entre escenas de interiores y exteriores. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>“La fortaleza del codificador reside en su capacidad de identificar regiones que desempeñan funciones similares en distintos cerebros, incluso cuando sus ubicaciones anatómicas difieren”, añade Irani.</p><p>“Otra ventaja es su capacidad para probar diferentes características de manera controlada. Por ejemplo, se le puede proporcionar la misma imagen en color y en blanco y negro, identificar las diferencias entre las exploraciones de fMRI predichas y, a partir de ello, inferir dónde se codifica el color en el cerebro. En el futuro, el codificador también podría ayudarnos a comprender cómo trabajan juntas diferentes regiones y cómo toma forma la percepción”.</p><p>El <b>laboratorio de Irani</b> trabaja ahora para extender estos métodos de “lectura de la mente” también a la decodificación de información auditiva. El video podría ser otra frontera. “Lo que sigue siendo especialmente desafiante es decodificar video, por ejemplo, durante los sueños”, explica Irani. “Decenas de imágenes cambian cada segundo, mientras que una exploración de fMRI tarda unos dos segundos. <b>Si superamos todos estos obstáculos, es posible que en el futuro incluso podamos leer los sueños</b>”.</p><p><i>*Este contenido fue producido por expertos del </i><i><b>Instituto Weizmann de Ciencias</b></i><i>, uno de los centros más importantes del mundo de investigación básica multidisciplinaria en el campo de las ciencias naturales y exactas, situado en la ciudad de </i><i><b>Rejovot, Israel.</b></i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/E7ZLDT2XHVEV7B6WBR5AIPFW6E.png?auth=9bd312de7811d5d2d9961f0bc6247fcd8f1fd5180fb349c0bcdde1af37831ba8&amp;smart=true&amp;width=1600&amp;height=872" type="image/png" height="872" width="1600"><media:description type="plain"><![CDATA[El modelo de IA del Instituto Weizmann identifica patrones cerebrales compartidos entre distintas personas para leer a un nuevo individuo con una hora de entrenamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Qué hay detrás de la fascinación por el aroma de los libros viejos?]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/14/que-hay-detras-de-la-fascinacion-por-el-aroma-de-los-libros-viejos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/14/que-hay-detras-de-la-fascinacion-por-el-aroma-de-los-libros-viejos/</guid><dc:creator><![CDATA[Lucila Waicman]]></dc:creator><description><![CDATA[El fenómeno reúne percepciones personales, paso del tiempo y una relación singular entre quienes leen y sus ejemplares guardados]]></description><pubDate>Mon, 14 Sep 2026 20:14:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TJUCOW2NGFGLDDD3CDTUJKFMEY.png?auth=85de3f9477f0bc5602bf7e9b78176dcab4486984dd454e1a5122a025e1b00955&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El papel envejecido libera compuestos orgánicos volátiles que determinan el aroma de los libros antiguos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El aroma que surge al abrir un volumen guardado durante años tiene una <b>explicación material y otra ligada a la memoria</b>. El olor de los <a href="https://www.infobae.com/tag/libros-antiguos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/libros-antiguos/"><b>libros antiguos</b></a> procede de compuestos que se liberan a medida que envejecen el papel y otros materiales del ejemplar.</p><h2>El papel libera compuestos al envejecer</h2><p>El olor no responde a una sustancia única ni es igual en todos los ejemplares. La composición del <b>papel, tintas, adhesivos, encuadernación y condiciones de guarda</b> intervienen en el resultado. Por eso un libro puede oler a madera, vainilla, polvo o humedad, mientras otro de edad similar presenta un aroma distinto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFDVN7Y6TVCZVBEMYTFEEYZ2PM.png?auth=6955ce76e0547c22283417d612c1f2dac42748580c9884cbfcff577a157eda98&smart=true&width=1536&height=2752" alt="La lignina favorece el amarilleamiento y acelera algunos cambios químicos del papel fabricado con pulpa de madera
. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>La <a href="https://www.loc.gov/preservation/care/deterioratebrochure.html" target="_blank" rel="" title="https://www.loc.gov/preservation/care/deterioratebrochure.html"><i>Biblioteca del Congreso de Estados Unidos</i></a> explica que los libros y papeles se degradan por reacciones químicas. Entre ellas la <b>hidrólisis y oxidación</b>, además de factores ambientales como la humedad y la luz. </p><p>Durante esos procesos se desprenden <b>compuestos orgánicos volátiles (COV)</b>, sustancias que pasan con facilidad al aire y pueden ser percibidas por el olfato. Entre los compuestos vinculados al deterioro del papel, la institución menciona <b>ácidos, aldehídos, alcoholes e hidrocarburos</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/45OU2S6DCFHRTBOCNA2JUNAWQE.png?auth=3af831a520b2974a109828bdc028efe93ae4b24230f9968b13377e5b2cf5a21c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La composición de las tintas, los adhesivos y la encuadernación modifica la fragancia de cada ejemplar. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <b>celulosa </b>constituye la base del papel y, en muchos papeles fabricados con pulpa de madera, también está presente la <b>lignina</b>. Esta última favorece el proceso que las torna amarillas y participa en procesos que alteran la estabilidad del material. </p><p>La institución señala que la <b>pulpa mecánica conserva lignina</b> y que el papel producido antes de la década de 1980 suele ser ácido por los métodos de fabricación utilizados entonces. Esas diferencias ayudan a entender por qué ciertos libros envejecen con más rapidez que otros.</p><p>En las colecciones, el libro tampoco funciona como un objeto aislado. Puede <b>absorber y volver a emitir compuestos</b> procedentes del ambiente, de otros materiales de guarda o de su propio interior. El programa de conservación de esa <a href="https://www.infobae.com/tag/biblioteca/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/biblioteca/"><b>biblioteca</b></a> estudia esos gases como indicadores del estado de papel, cubiertas, tintas y adhesivos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YYUM3PR5MRGWBIXJ5UIEGEWJEM.png?auth=bf172e88a84d64083b4521bf73657da815dbae20dbfc80a532c0c22a24093de0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La humedad y la luz influyen en la degradación de los libros y documentos almacenados durante largos periodos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>El olfato conecta el aroma con recuerdos personales</h2><p>El proceso material no explica por sí solo por qué el olor de una biblioteca o de un libro heredado puede resultar familiar. La percepción <b>depende de la historia de cada persona</b>. Una sala de lectura, biblioteca escolar o estante de la casa pueden quedar asociados a un aroma particular.</p><p>El <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK55967/" target="_blank" rel="" title="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK55967/"><i>Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos</i></a> describe una conexión estrecha entre el sistema olfativo y estructuras cerebrales relacionadas con la emoción y la memoria, como la amígdala y el hipocampo. La literatura científica recogida por ese organismo indica que los recuerdos autobiográficos activados por olores <b>suelen sentirse más emocionales que los provocados por estímulos visuales o verbales</b>.</p><p>Esa relación permite que el mismo olor sea agradable para una persona e indiferente para otra. El aroma no conserva por sí mismo una escena del pasado: funciona como una señal que puede activar asociaciones formadas previamente. En ese sentido, el interés por el “olor a libro viejo” <b>combina el deterioro natural de materiales con experiencias individuales</b> de lectura y archivo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SHQUQCFTIZEIDIXBQCCG6DBQBE.png?auth=a08fce0dc2f79fa30a00c74801d6e4a904b5041090e93e43c44b1251957c014e&smart=true&width=1408&height=768" alt="El olfato conecta los aromas conocidos con regiones cerebrales relacionadas con la memoria y las emociones. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Un olor a humedad exige revisar el estado del ejemplar</h2><p>Conviene diferenciar el olor propio del envejecimiento de señales asociadas a <b>humedad o </b><a href="https://www.infobae.com/tag/moho/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/moho/"><b>moho</b></a>. Un libro con páginas mojadas, deformadas, pegadas entre sí o con crecimiento visible requiere una evaluación distinta. El moho puede afectar tanto al objeto como a quienes lo manipulan.</p><p>La <a href="https://www.epa.gov/mold/brief-guide-mold-moisture-and-your-home" target="_blank" rel="" title="https://www.epa.gov/mold/brief-guide-mold-moisture-and-your-home"><i>Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos</i></a> advierte que los mohos producen <b>alérgenos e irritantes</b>, y la inhalación o contacto con esporas puede causar reacciones en personas sensibles. </p><p>También señala que controlar la humedad es la medida central para prevenir su crecimiento. Recomienda secar las zonas o materiales afectados por agua <b>dentro de las 24 a 48 horas</b>, cuando sea posible.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EXSIUTQJMNCWPI6U6YSJKSLLPA.png?auth=34160e325138ff8e317d4fb0797010e9098bcf93b084cf59141e529a3bae5a5e&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las experiencias personales de lectura convierten el olor de una biblioteca en una señal cargada de significado. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Para los ejemplares con valor histórico, afectivo o documental, la conservación profesional puede evitar intervenciones que agraven el daño. </p><p>La <b>diferencia entre un volumen envejecido y uno afectado por humedad</b> no está solo en el aroma: también se observa en el estado físico del papel y de la encuadernación.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TJUCOW2NGFGLDDD3CDTUJKFMEY.png?auth=85de3f9477f0bc5602bf7e9b78176dcab4486984dd454e1a5122a025e1b00955&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una mujer pelirroja con camisa a cuadros sostiene un libro abierto cerca de su rostro en una ilustración realizada en acuarela. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo funciona el chip inspirado en la visión humana que podría abrir el camino hacia el ojo biónico]]></title><link>https://www.infobae.com/tecno/2026/09/14/como-funciona-el-chip-inspirado-en-la-vision-humana-que-podria-abrir-el-camino-hacia-el-ojo-bionico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tecno/2026/09/14/como-funciona-el-chip-inspirado-en-la-vision-humana-que-podria-abrir-el-camino-hacia-el-ojo-bionico/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad RMIT lograron que un núcleo de apenas 2 por 2 centímetros reconozca patrones, formas y movimiento sin depender de procesadores externos, un paso clave para futuras prótesis visuales de bajo consumo]]></description><pubDate>Mon, 14 Sep 2026 18:01:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7QD6EQF2ONDJ5LA6TZ34XTYPUI.jpg?auth=cf81c9a7b37887daddd2348cf6be4b08b8a7c6aca621502f51dcfa44804e68d6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El prototipo de RMIT podría servir en el futuro como base de un ojo biónico inteligente y de sistemas avanzados de visión artificial (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>La <b>Universidad RMIT</b> desarrolló un <b>prototipo</b> de <b>visión </b><a href="https://www.infobae.com/tag/computacion-neuromorfica/"><b>neuromórfica</b></a> —un enfoque que replica los mecanismos biológicos de la percepción visual— que puede ver, recordar e interactuar con su entorno en un solo sistema, un avance que podría servir en el futuro como base de un <a href="https://www.infobae.com/tecno/2025/05/28/crean-un-ojo-bionico-con-ia-que-imita-la-vision-de-los-insectos/"><b>ojo biónico</b></a><b> inteligente</b> y, al mismo tiempo, reducir de forma marcada el <a href="https://www.infobae.com/tag/consumo-de-energia/"><b>consumo de energía</b></a> frente a las tecnologías actuales, informó el portal especializado en ciencia y tecnología <i>TechXplore</i>.</p><p>A diferencia de una cámara convencional, que captura cada cuadro y envía grandes volúmenes de información a otro lugar para su procesamiento, este dispositivo fue diseñado para realizar gran parte de ese trabajo allí mismo, donde se recoge la señal visual. Al reunir <b>detección, memoria y procesamiento</b> en un único soporte, el sistema evita el <b>traslado constante de datos</b> entre sensores, bancos de memoria y procesadores separados. De acuerdo al portal, eso le permitiría ejecutar <b>tareas visuales complejas con menos datos y menos energía.</b></p><p>Aunque la aplicación práctica todavía está a años de distancia, los investigadores sostienen que la tecnología también podría alimentar sistemas avanzados de <b>visión artificial</b>, <b>vehículos autónomos</b>, <b>robótica</b> y <b>sensores inteligentes.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E2JNPP26GBGPTPSG4Y55QUHST4.jpg?auth=c9242365126a68a80b7f4a927a8cb725cfb4a4178ee3c901e4f99b1ff48a9112&smart=true&width=1220&height=732" alt="El prototipo de visión neuromórfica de la Universidad RMIT integra detección, memoria y procesamiento en un único sistema para reducir la transferencia de datos (Crédito: RMIT University)" height="732" width="1220"/><h2>Captura, memoria y procesamiento visual en un sistema</h2><p>El dispositivo se apoya en una serie de avances con el <b>semiconductor ultradelgado disulfuro de molibdeno</b>, conocido como <b>MoS₂</b>. La detección, el procesamiento y el almacenamiento ocurren en un chip de <b>2 cm por 2 cm</b> alojado dentro de un prototipo de <b>15 cm por 14 cm por 3 cm</b> que contiene la electrónica necesaria para leer, procesar y comunicar la información.</p><p>Los investigadores entrenaron el sistema para <b>reconocer patrones</b> como números, formas y movimiento. En pruebas de laboratorio, pudo detectar cambios en lo que veía, conservar esa información como memoria y procesarla de manera local.</p><p>El doctor <b>Taimur Ahmed</b>, codesarrollador y especialista en dispositivos de visión neuromórfica en la universidad, explicó que el resultado <b>se acerca más a la forma en que opera la visión biológica:</b> <b>“No se trata solo de un sensor que captura información</b>, sino de un sensor que <b>también puede procesarla”.</b></p><p>Ahmed agregó que, en lugar de <b>mover datos de manera permanente</b> entre unidades separadas de memoria y procesamiento, buena parte de ese trabajo ocurre mucho más cerca del punto en que la información se genera.</p><p>Ese aspecto es clave para un <b>ojo biónico inteligente.</b> Un sistema de ese tipo no solo tendría que captar imágenes: también debería identificar cambios importantes en una escena, guardar la información relevante y procesar señales visuales con rapidez y con un gasto energético muy bajo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ISDDKFMKNRGZTE5TGAWGPAHNNU.jpg?auth=b8bd50ba44125a73fbd83c4b60eaa41b7bcb12e1953617ec515a06f81d98db52&smart=true&width=1220&height=732" alt="El dispositivo utiliza el semiconductor ultradelgado disulfuro de molibdeno, conocido como MoS₂, en un chip de 2 cm por 2 cm (Crédito: RMIT University)" height="732" width="1220"/><h2>Fabricación con agua mejora el desempeño del dispositivo</h2><p>El equipo indicó que su avance más reciente, <a href="https://pubs.acs.org/aamick/article-abstract/18/34/46899/5275846/PVA-Mediated-Transfer-of-MoS2-and-Au-Electrodes-A?redirectedFrom=fulltext">publicado </a>en la revista <i>ACS Applied Materials &amp; Interfaces</i>, también abordó un problema de fabricación. Desarrolló un proceso más limpio y basado en agua para transferir semiconductores y electrodos ultradelgados.</p><p>Ese método, señaló el portal, produjo muchos menos defectos que los procedimientos convencionales. El resultado fueron dispositivos con mejoras sustanciales en <b>desempeño eléctrico</b> y en capacidad de <b>detección de luz.</b></p><p>El profesor <b>Sumeet Walia</b>, que lidera el trabajo en el Centro de Materiales y Sensores Optoelectrónicos de RMIT, situó el proyecto dentro de una <b>lógica inspirada en la biología: </b>“La naturaleza ya ha resuelto muchos de los desafíos que intentamos abordar en la electrónica”.</p><p>Walia señaló que el <b>ojo y el cerebro humanos</b> trabajan juntos con una eficiencia muy alta y procesan grandes cantidades de información con muy poca energía. “Nuestra investigación está ayudando a sentar las bases para tecnologías que funcionen de una manera más parecida”, sentenció.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QPOAN35E7RBDHCFSELRZV5UQTY.jpg?auth=3a9c60864c1481259d176c0f07f0773af481913f357e1f69542e9002769479a9&smart=true&width=1220&height=732" alt="El sensor neuromórfico montado en una placa de circuito impreso durante las pruebas de integración del sistema (Crédito: RMIT University)" height="732" width="1220"/><p>Los investigadores también vinculan este avance con un problema más amplio de la <b>inteligencia artificial.</b> A medida que la IA impulsa la demanda de <b>centros de datos</b> cada vez más grandes y con mayor <b>gasto energético</b>, los sistemas neuromórficos ofrecen una alternativa: procesar la información más cerca de donde se recolecta y <b>reducir el volumen de datos que debe circular</b> por el resto de la infraestructura.</p><p>Como Walia afirmó: “Cada avance nos acerca a tecnologías como un ojo biónico inteligente. Si esta tecnología de RMIT puede escalarse, podría ayudar a reducir la cantidad de datos que deben moverse, almacenarse y procesarse, y hacer que los futuros sistemas de IA sean más eficientes desde el punto de vista energético”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OMURWLM7VVDPZMXKFMCIIBWCCU.jpg?auth=d8626073f18584fc845c383245e1fb0d8f7612bdf1fb84322a90eea296d0d53f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El prototipo de RMIT podría servir en el futuro como base de un ojo biónico inteligente y de sistemas avanzados de visión artificial (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El MIT desarrolló nanoantenas inyectables que eliminan células cancerosas de glioblastoma sin efectos adversos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/13/el-mit-desarrollo-nanoantenas-inyectables-que-eliminan-celulas-cancerosas-de-glioblastoma-sin-efectos-adversos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/13/el-mit-desarrollo-nanoantenas-inyectables-que-eliminan-celulas-cancerosas-de-glioblastoma-sin-efectos-adversos/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[En pruebas de laboratorio, la tecnología superó en más de cinco veces la eficacia de la quimioterapia estándar y no causó daño en neuronas ni en tejido cerebral sano]]></description><pubDate>Sun, 13 Sep 2026 18:53:09 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3D5QCKQ4TFG7DFG5PVTQ7L4NSQ.jpg?auth=4980a3096d1e2439d0f06a88a23d6d7e492c2bbcae458652bcc3ae9aaec52b0a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El MIT desarrolló nanoantenas inyectables que eliminan células de glioblastoma resistentes a los fármacos sin dañar el tejido cerebral sano (Yt: @MIT Media Lab)" height="1080" width="1920"/><p>Investigadores del <b>Instituto de Tecnología de Massachusetts</b> (<a href="https://www.infobae.com/tag/mit/"><b>MIT</b></a>) desarrollaron <b>nanoantenas</b> <b>inyectables</b> capaces de eliminar células de <a href="https://www.infobae.com/tag/glioblastoma/"><b>glioblastoma</b></a> resistentes a los fármacos <b>sin dañar el tejido cerebral sano</b>, una alternativa para un <a href="https://www.infobae.com/tag/cancer/"><b>cáncer</b></a> cuya supervivencia mediana es de apenas <b>12-15 meses</b> incluso con los mejores tratamientos disponibles.</p><p>La investigación fue <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aeb1237">publicada</a> en la revista científica <i>Science Advances </i>y los resultados mostraron que, al aplicar las nanoantenas sobre células obtenidas de pacientes con glioblastoma agresivo y resistente a la quimioterapia, se logró <b>eliminar el 52,2% de ellas</b>, una cifra más de <b>cinco veces superior</b> a la alcanzada por la <b>temozolomida</b>, el fármaco estándar.</p><h2>Campos eléctricos localizados contra células resistentes</h2><p>La tecnología fue denominada <b>HITMAN</b>, sigla en inglés de terapia tumoral mediante campos eléctricos altamente localizados inducidos por nanoantenas activadas magnéticamente. Cada dispositivo mide unos <b>150 nanómetros</b>, cerca de una centésima parte del grosor de un cabello humano.</p><p><b>Deblina Sarkar</b>, profesora asociada, titular de la cátedra AT&amp;T Career Development y directora del grupo Nano-Cybernetic Biotrek del MIT Media Lab, resumió: “En estudios de laboratorio y con animales, este enfoque redujo de manera significativa el crecimiento tumoral y prolongó la <b>supervivencia sin efectos secundarios</b> detectables, lo que pone de relieve su potencial como <b>terapia precisa y segura contra el cáncer cerebral</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S335FTGLMZCWXCAOIHWRJDXBNE.jpg?auth=1539c24328740cf2959f8801401917c59a60400dbc425ffb3f2982b8592f26f0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La terapia HITMAN usa campos eléctricos altamente localizados inducidos por nanoantenas activadas magnéticamente para atacar el cáncer cerebral (Yt: @MIT Media Lab)" height="1080" width="1920"/><p>El equipo utilizó tejido tumoral proporcionado por pacientes atendidos en <b>Mayo Clinic</b>. Después implantó esas células derivadas de pacientes en el <b>cerebro de ratones</b> para reproducir la enfermedad en un <b>modelo ortotópico</b>, es decir, con el tumor en el mismo órgano que afecta en humanos.</p><p>En esos animales, la terapia frenó de forma sustancial el crecimiento de los tumores y extendió la <b>supervivencia mediana en más de 50%</b>. Los análisis <b>no detectaron toxicidad</b> en el tejido sano cercano ni en los principales órganos: riñones, hígado, bazo, pulmones y corazón.</p><p>La cantidad de colonias de <b>células cancerosas</b> también <b>se redujo de entre 112 y 150 en los grupos de control a 26 en el grupo tratado</b>. Este descenso sugiere una posible disminución del riesgo de recurrencia tumoral y metástasis.</p><h2>Activación inalámbrica sin calor dañino</h2><p>Las nanoantenas se activan desde el exterior del cuerpo mediante un <b>campo magnético de baja frecuencia</b>, de hasta <b>200 kHz</b>, capaz de atravesar el cráneo y el tejido cerebral sin generar el calor que puede lesionar órganos. Sus componentes <b>magnetoestrictivos</b> —materiales que se deforman al recibir un estímulo magnético— transmiten tensión a una <b>película piezoeléctrica</b>, un material que produce electricidad al ser comprimido.</p><p>Ese proceso crea <b>campos eléctricos localizados</b> que alteran las corrientes y los <b>campos bioeléctricos</b> propios de las células de glioblastoma, necesarios para regular sus funciones. La interferencia provoca el <b>plegamiento anormal de proteínas</b> —alteración en su forma tridimensional que las vuelve no funcionales—, <b>daños en las membranas celulares</b> y <b>estrés del retículo endoplasmático</b>, una estructura encargada de producir proteínas funcionales.</p><p>Las <b>células tumorales resultaron más vulnerables</b> porque se multiplican a gran velocidad, lo que incrementa su necesidad de plegar proteínas. También presentan alteraciones características en la composición de sus membranas y en sus orgánulos internos.</p><p>Los investigadores compararon el efecto de las nanoantenas activadas con dos controles: células expuestas a los dispositivos sin campo magnético y células sometidas solo al campo magnético. Los resultados confirmaron que <b>la acción antitumoral dependía de la activación magnética de las nanoantenas.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XQVU7DY4BRGOJC5PYM7UPKAQRY.jpg?auth=1fbaeeb81798a3bd70cc716589a0e5eea1cdaede8d0a6a0fcd15cab93b1d7d5e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La activación inalámbrica con un campo magnético de baja frecuencia atraviesa el cráneo sin generar calor dañino y desencadena el efecto antitumoral (Yt: @MIT Media Lab)" height="1080" width="1920"/><h2>Una vía de administración hacia el cerebro</h2><p>El glioblastoma plantea obstáculos particulares porque infiltra el tejido cerebral, lo que dificulta retirar todo el tumor sin afectar la función cognitiva. Además, suele resistir la <b>radioterapia</b> y la <b>quimioterapia</b>, mientras que la <b>inmunoterapia</b> enfrenta un entorno tumoral que inhibe la respuesta inmunitaria.</p><p>Los autores resumieron esa limitación terapéutica: “El fracaso persistente de estas terapias subraya la necesidad urgente de nuevos enfoques para tratar las células de glioblastoma resistentes al tratamiento”. Y destacaron que HITMAN “ofrece una terapia mínimamente invasiva, espacialmente precisa y clínicamente trasladable para el glioblastoma”.</p><p>En una futura aplicación clínica, las nanoantenas podrían <b>inyectarse a través del cráneo</b>. Sarkar señaló que una tecnología desarrollada en su laboratorio en 2025 podría simplificar aún más el procedimiento. El sistema, denominado <b>“circulatronics”</b>, combina dispositivos electrónicos con células vivas para evitar que el sistema inmunitario los reconozca como agentes extraños y los ataque. </p><p>En ensayos preclínicos, permitió administrarlos mediante una <b>inyección en el brazo</b>, atravesar la <b>barrera hematoencefálica</b> —el filtro natural que protege al cerebro de sustancias presentes en el torrente sanguíneo— y alcanzar una región cerebral específica.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3D5QCKQ4TFG7DFG5PVTQ7L4NSQ.jpg?auth=4980a3096d1e2439d0f06a88a23d6d7e492c2bbcae458652bcc3ae9aaec52b0a&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El MIT desarrolló nanoantenas inyectables que eliminan células de glioblastoma resistentes a los fármacos sin dañar el tejido cerebral sano (Yt: @MIT Media Lab)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria]]></title><link>https://www.infobae.com/deportes/2026/09/13/por-que-levantamos-los-brazos-al-ganar-la-ciencia-detras-del-lenguaje-corporal-de-la-victoria/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/deportes/2026/09/13/por-que-levantamos-los-brazos-al-ganar-la-ciencia-detras-del-lenguaje-corporal-de-la-victoria/</guid><dc:creator><![CDATA[Fausto Urriste]]></dc:creator><description><![CDATA[Un análisis de la psicología cognitiva desmitifica la idea de que la postura de triunfo sea un mero instinto animal y demuestra cómo el cuerpo, la cultura y la mente se combinan en la celebración deportiva]]></description><pubDate>Sun, 13 Sep 2026 14:11:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZB2LROC5VZGFZODCADQ4XSQQL4.JPG?auth=3d7f25107a10d098bd1ab7869859202176abd87496d234e6228ea715b7484b70&smart=true&width=4645&height=3164" alt="La postura de expansión corporal en el deporte de alto rendimiento aparece cuando un atleta celebra una llegada o un tanto decisivo (REUTERS/Hannah Mckay/Foto de archivo)" height="3164" width="4645"/><p>Cuando un <a href="https://www.infobae.com/tag/atleta/">atleta</a> cruza la línea de llegada o un <a href="https://www.infobae.com/tag/futbol/">futbolista</a> celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática:<b> brazos en alto, pecho abierto, columna erguida</b>.</p><p>Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el <a href="https://www.infobae.com/tag/deporte/">deporte</a> de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés <i>L’Équipe</i>.</p><p>La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a<b> emociones positivas de alta intensidad</b>: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar <b>una amenaza</b> si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por <i>L’Équipe</i>.</p><p>La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el <b>deporte de competición</b>, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.</p><h2>El debate entre origen innato y aprendizaje social</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TOVWJCSFNBAJPVAMCZTW6XVZ4E.jpg?auth=51071292bad27051bd7f6a6371550207c7e97864806440c9ae61d88211978a99&smart=true&width=3474&height=2316" alt="La investigación psicológica asocia la expansión corporal con emociones positivas como alegría, orgullo y triunfo en el deporte (Erik Williams-Imagn Images/REUTERS)" height="2316" width="3474"/><p>Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18695237/">trabajo publicado en 2008</a> por <b>Jessica Tracy</b> y <b>David Matsumoto</b> argumentó que, si <b>personas no videntes de nacimiento</b> adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter <b>innato</b>. Caillies rechaza esa lectura: “<b>Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. </b>Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.</p><p>La especialista fundamenta su posición en la teoría de la <b>cognición corporizada</b>, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.</p><p>Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.</p><h2>La comparación con los chimpancés y sus límites</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LCAOOWHX5RE3RGTRMXGVK4TNQE.JPG?auth=6813f21f3048a5118c627d85718a138c89a565d75d6adabfffaadb77a6f07e6d&smart=true&width=1797&height=2082" alt="La lectura del lenguaje corporal depende de la velocidad, la trayectoria y el contexto social en que ocurre el gesto deportivo (REUTERS/Dylan Martinez)" height="2082" width="1797"/><p>Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un <b>origen evolutivo compartido</b>. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar <b>dominancia </b>o un<b> cambio de jerarquía </b>dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.</p><p>“<b>Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional</b>: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.</p><p>La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.</p><p>El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.</p><h2>Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MGEIWT6E3BAMJEWXQWLILOMYCE.JPG?auth=6aab3fc9b3396bfa862f51bc0f2d3d253235c520a757243005b9d1a7018cce21&smart=true&width=2311&height=3467" alt="Lionel Messi celebra con los brazos arriba, durante un partido del Inter Miami (Crédito: Nathan Ray Seebeck-Imagn Images)" height="3467" width="2311"/><p>La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.</p><p>Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JTT7KLWMNZHVVK6K6AIKDVA2RQ?auth=f755bc8c072f0aeb0da0ecb60d5a277aa59b87b525a81d6ca4004933c7ea3f21&amp;smart=true&amp;width=800&amp;height=450" type="image/jpeg" height="450" width="800"><media:description type="plain"><![CDATA[FOTO DE ARCHIVO: Fútbol - El argentino Lionel Messi levanta el trofeo de la Copa del Mundo junto a sus compañeros - En el Mundial de la FIFA Qatar 2022, Estadio Lusail, Lusail, Qatar, 18 de diciembre de 2022 REUTERS/Carl Recine/]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">CARL RECINE</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué las emociones intensas pueden dejar una “resaca emocional” al día siguiente]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/12/por-que-las-emociones-intensas-pueden-dejar-una-resaca-emocional-al-dia-siguiente/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/12/por-que-las-emociones-intensas-pueden-dejar-una-resaca-emocional-al-dia-siguiente/</guid><dc:creator><![CDATA[Fausto Urriste]]></dc:creator><description><![CDATA[La ciencia respalda lo que muchos sienten tras una gran celebración o una discusión fuerte; especialistas explican el mecanismo detrás del agotamiento y dan claves concretas para acelerar la recuperación]]></description><pubDate>Sat, 12 Sep 2026 20:08:48 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TMI75FHJ3NHWFLDVPJIYY5PQHY.png?auth=4ab2dcfb85b415d38f9a6afe7b3de27c15ef4e7b55673d24941574da855035ce&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las emociones intensas activan el sistema nervioso de forma similar al estrés físico agudo y pueden causar resaca emocional al día siguiente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Sentir <a href="https://www.infobae.com/tag/emociones/"><b>emociones</b></a><b> intensas</b> activa el sistema nervioso de forma similar al estrés físico agudo y puede dejar<b> agotamiento físico y mental</b> al día siguiente. Especialistas consultadas por <i>Real Simple</i> llaman a ese fenómeno “<b>resaca emocional</b>” y explican que se potencia antes, durante y después del evento.</p><p>Un <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-024-74873-9">estudio publicado en </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41598-024-74873-9"><i>Scientific Reports</i></a><a href="https://www.nature.com/articles/s41598-024-74873-9"> en 2024</a> por investigadores de la Universidad Católica de Eichstätt-Ingolstadt, en Alemania, confirmó que una mayor reactividad fisiológica del sistema nervioso parasimpático ante el estrés cotidiano se asocia directamente con niveles más altos de agotamiento emocional.</p><h2>El sistema nervioso no distingue entre la alegría y el miedo</h2><p><b>Tracy King</b>, psicóloga clínica, explicó al medio que el cuerpo no distingue entre la excitación positiva y el miedo: ambas respuestas son procesadas por el sistema nervioso de forma casi idéntica. <b>“La mente es la que interpreta cuál de las dos es”</b>, precisó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B6T7BSTYB5HCROSR6VNHLIX4SM.png?auth=ffe658d138c7430d86b18a70ee18383dcfdaca8ad96dca7f086170956493352a&smart=true&width=1408&height=768" alt="La resaca emocional se potencia antes, durante y después de un evento cargado de emociones, según especialistas consultadas por Real Simple (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Así, una cena navideña con la familia, aunque cargada de afecto, puede resultar igual de demandante que una conversación difícil: requiere atención sostenida, gestión de vínculos y una activación constante del sistema nervioso autónomo.</p><p><b>Jennifer Veilleux</b>, profesora de ciencias psicológicas de la <b>Universidad de Arkansas</b> y psicóloga clínica licenciada, añadió que <b>las personas con menor experiencia en el manejo de emociones intensas</b> tienden a sufrir resacas más pronunciadas. <b>“Las emociones grandes también requieren más energía para intentar manejarlas o regularlas”</b>, señaló la especialista.</p><p>“En una conversación difícil, por ejemplo, puedes expresar lo que sientes (llorar, alzar la voz), pero al mismo tiempo quieres escuchar y moderar tus reacciones. Todo eso demanda esfuerzo”, agregó.</p><h2>El agotamiento empieza antes del evento, no cuando termina</h2><p>Veilleux subrayó que el agotamiento suele comenzar mucho antes del evento en sí. <b>Las conversaciones difíciles o los momentos emocionalmente cargados rara vez llegan sin aviso</b>: van precedidos de días de tensión, ensayo mental y preocupación sobre qué decir y cómo decirlo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XQ3UDOFLLBEXLBFGE4FY72DJQ4.png?auth=9cb59032030867c562449b331ef784da213a5a7b09ff272cd347079fafd965d8&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio de Scientific Reports de 2024 vinculó una mayor reactividad del sistema nervioso parasimpático ante el estrés cotidiano con más agotamiento emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Esa acumulación de tensión física y cognitiva, que puede extenderse por horas o días, incrementa la carga emocional total y profundiza el efecto de resaca una vez que el evento concluye.</p><p>A ese proceso se suma otro: King explicó que <b>el cerebro continúa trabajando después de que la situación termina</b>, reproduciendo conversaciones e interpretando las reacciones de los demás para construir un sentido de lo vivido.</p><p>Factores como la falta de sueño, el consumo de alcohol, la alimentación deficiente o el exceso de ruido durante el evento amplían aún más esa carga y elevan el riesgo de resaca.</p><h2>Expresar emociones cotidianas reduce la intensidad de las grandes descargas</h2><p>La primera estrategia que propone Veilleux para prevenir resacas emocionales severas es<b> practicar la expresión de emociones de baja intensidad de forma regular</b>. La analogía que utiliza es directa: <b>“Así como tomar una copa no provoca resaca en la mayoría de las personas, compartir emociones reales pero menos intensas tampoco lo hace”</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W4ZL4GCPABH6NNTKPDAG3FZ4OA.png?auth=cd515594a4fe7d2b6933857be9a5cefb687aec23dbbae0c481f2ca8a47f3ce37&smart=true&width=1408&height=768" alt="El sistema nervioso procesa de forma casi idéntica la alegría y el miedo, por lo que una cena familiar puede exigir tanto como una conversación difícil (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Permitir que los sentimientos cotidianos circulen, en lugar de acumularlos, reduce la magnitud de la descarga emocional cuando llega un evento de mayor peso.</p><h2>Dormir, comer e hidratarse antes y después marca la diferencia en la recuperación</h2><p>Tanto King como Veilleux coinciden en que preparar el cuerpo antes de un evento emocionalmente exigente marca una diferencia concreta en la recuperación posterior.</p><p>Veilleux recomienda dormir bien, comer con regularidad y realizar alguna actividad placentera, como ver una serie favorita, para “llenar el cubo de recursos emocionales” antes de enfrentar la situación. Después del evento, la prioridad pasa por reponer energía con sueño, hidratación y una alimentación adecuada.</p><h2>La autocompasión acelera la recuperación más que la autocrítica</h2><p>La psicóloga también hace hincapié en el papel de la <b>autocompasión </b>durante el proceso de recuperación. Reconocer la emoción sin juzgarla, por ejemplo, decirse “estoy agotada por ese llanto, pero me alegra haberlo soltado”, es más efectivo que la autocrítica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3PI2HDEIBZAA3AVPLZMXSD47B4.png?auth=8c4ebec8afc3fa409ee0f1b4a5cc9065151891e777a23816bd00a78ad6589db6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La falta de sueño, el alcohol, la mala alimentación y el exceso de ruido elevan el riesgo de resaca emocional y agravan el agotamiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Frases del tipo “no debería haberme derrumbado” o “tengo que ser capaz de mantener la calma” tienden a generar una emoción secundaria que prolonga el malestar en lugar de aliviarlo.</p><p>Si la fatiga y la ansiedad leve persisten más allá de lo esperado, Veilleux recomienda consultar con un profesional de salud mental.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TMI75FHJ3NHWFLDVPJIYY5PQHY.png?auth=4ab2dcfb85b415d38f9a6afe7b3de27c15ef4e7b55673d24941574da855035ce&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Las emociones intensas activan el sistema nervioso de forma similar al estrés físico agudo y pueden causar resaca emocional al día siguiente (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo influye el estrés en una conexión clave entre el cerebro y el cuerpo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/12/como-influye-el-estres-en-una-conexion-clave-entre-el-cerebro-y-el-cuerpo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/12/como-influye-el-estres-en-una-conexion-clave-entre-el-cerebro-y-el-cuerpo/</guid><dc:creator><![CDATA[Bautista Salaverri]]></dc:creator><description><![CDATA[Especialistas explican por qué la tensión sostenida puede repercutir en funciones como la digestión, el ritmo cardíaco y la capacidad de recuperación]]></description><pubDate>Sat, 12 Sep 2026 07:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3SQF5URJFEMVLVOEZ6USCZ2XI.png?auth=8939bda4e07abd1eaeba03ec272943c4c69c9962b2b30eb8ba1375e530cf2d02&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El nervio vago conecta el cerebro con órganos vitales y regula la frecuencia cardíaca, la respiración, la digestión y parte de la respuesta inmunitaria (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/22/que-es-el-nervio-vago-y-como-influye-en-la-respuesta-del-organismo-al-estres/"><b>nervio vago</b></a> es una de las principales <b>vías de comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo</b>. Se extiende desde el tronco encefálico hacia el cuello, el tórax y el abdomen, y participa en funciones involuntarias como <b>la frecuencia cardíaca, la respiración, la digestión y parte de la respuesta inmunitaria</b>. Según la <i>Cleveland Clinic</i>, forma parte central del sistema nervioso parasimpático, el circuito que ayuda al organismo a pasar del estado de alerta al de reposo y recuperación.</p><p>Su papel se vuelve <b>especialmente importante frente a situaciones de exigencia física o emocional</b>. Cuando aparece una amenaza, el cuerpo activa mecanismos de alerta que aceleran el pulso, modifican la respiración y alteran la actividad digestiva. De este modo, interviene para modular ese proceso y <b>favorecer el regreso a un estado de equilibrio una vez que el estímulo disminuye</b>.</p><p>Su funcionamiento no se limita a una sola función corporal, sino que <b>conecta señales del corazón, el aparato digestivo, el sistema inmunitario y distintas regiones del cerebro</b>. Por eso, alteraciones en su actividad pueden reflejarse tanto en síntomas físicos como en dificultades para regular el <a href="https://www.infobae.com/tag/estres/">estrés</a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3BZC27NOXVFUXARCFOBJWAT7EI.jpg?auth=b5e12d7108f10982ec108339f372cc755e92a89fb33a693ba39af19d34fab3d9&smart=true&width=1344&height=756" alt="El nervio vago forma parte del sistema nervioso parasimpático y ayuda al organismo a pasar del estado de alerta al reposo y la recuperación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="756" width="1344"/><h2>El estrés y su impacto en el nervio vago</h2><p>El estrés no actúa solo como una experiencia emocional. Según explicó Shaheen Lakhan, médico estadounidense especializado en neurología y medicina del dolor, a <i>Verywell Mind</i>, cuando se vuelve crónico, puede <b>afectar de manera negativa al</b> <b>nervio vago</b> y dificultar la transición entre los estados de activación y relajación. En términos prácticos, eso significa que <b>el organismo puede quedar más tiempo en una situación de hiperactivación</b>, con manifestaciones que persisten incluso después de que desaparece el factor estresante.</p><p>Entre los síntomas vinculados a esa sobrecarga aparecen dolor abdominal, hinchazón, reflujo ácido, náuseas, dificultad para tragar, mareos, desmayos, dolores de cabeza, dificultad para concentrarse y niebla mental. La experta en ansiedad social Arlin Cuncic también explicó en <i>Verywell Mind</i> cambios en la frecuencia cardíaca, en la presión arterial y en el nivel de azúcar en sangre, además de manifestaciones de salud mental como ansiedad, depresión y embotamiento emocional.</p><p>La relación entre tensión y regulación corporal también fue abordada por <i>Cleveland Clinic</i>, que señaló que <b>el nervio vago integra funciones de digestión, ritmo cardíaco, presión arterial, respiración, estado de ánimo, producción de saliva y respuestas inmunitarias</b>. Cuando esa red se altera, los síntomas pueden variar según la parte comprometida del nervio y la causa subyacente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F2B52FFZ4ZD3NCHED7PIBHWU4Q.png?auth=48afab545e3afa8d9fb6ae554a7bb76874fd963a79e1e14f5b7573e06ed48b50&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estrés crónico puede afectar al nervio vago y dificultar la transición entre activación y relajación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12839095/">estudio</a> publicado en <i>Biomolecules</i> agregó que el nervio vago participa en un sistema de comunicación bidireccional entre cerebro y cuerpo. Ese trabajo describió que cerca del <b>80% de sus fibras son aferentes</b>, es decir, llevan información desde los órganos hacia el cerebro, mientras que alrededor del <b>20% son eferentes</b>, responsables de transmitir señales regulatorias desde el cerebro hacia el cuerpo. Esa arquitectura ayuda a explicar por qué <b>los cambios en el intestino, la inflamación o la frecuencia cardíaca pueden asociarse con el estado de ánimo y la respuesta al estrés</b>.</p><h2>El ejercicio, la respiración y otras prácticas se estudian como formas de modulación</h2><p>Prácticas como el <b>ejercicio</b>, la<b> meditación</b>, la <b>respiración profunda </b>y <b>técnicas de relajación </b>como yoga, tai chi y masajes pueden favorecer una disminución de la frecuencia cardíaca, reducir la activación fisiológica y ayudar a recuperar un estado de calma, indica Arlin Cuncic a <i>Verywell Mind</i>.</p><p><b>La respiración ocupa un lugar destacado</b>. Hacerlo profundamente puede ayudar a calmar el nervio vago porque contribuye a bajar la frecuencia cardíaca, una respuesta que favorece la relajación y reduce los niveles de estrés. En la misma línea, una <a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2025.1639866/full">investigación</a> de <i>Frontiers in Psychology</i> revisó evidencia según la cual <b>la respiración lenta y diafragmática se asocia con una mayor regulación autonómica</b> y con mejoras en la recuperación fisiológica frente al estrés.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DFL55T2A5NF27OVZGVJHPE73YM.jpg?auth=78f460fc46d6ed69aaa3519071af75690c88056b49ec38d38959e87bafefce42&smart=true&width=1456&height=816" alt="Entre los síntomas asociados al estrés y al nervio vago figuran dolor abdominal, náuseas, mareos, dolores de cabeza, ansiedad y niebla mental (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>En cuanto al ejercicio, <i>Verywell Mind</i> sostuvo que <b>puede ayudar a reducir el estrés y a disminuir la sensibilidad del nervio vago</b>. El análisis de <i>Frontiers in Psychology</i> señaló que el ejercicio aeróbico regular se asocia con una mejora del tono vagal, un concepto utilizado para describir la actividad de este nervio en la regulación del equilibrio entre activación y recuperación.</p><p>Una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0889159124007050">revisión</a> publicada en <i>Brain, Behavior, and Immunity</i> sostuvo que la <b>estimulación auricular transcutánea presenta potencial terapéutico</b>, pero subrayó que todavía faltan protocolos estandarizados y pruebas más robustas para establecer en qué casos funciona mejor. En otras palabras, la investigación avanza, pero no habilita a presentar estas intervenciones como soluciones universales.</p><p>En el plano cotidiano, <i>Cleveland Clinic</i> resumió algunas medidas de cuidado general del sistema nervioso que coinciden con parte de lo señalado por otros expertos: mantenerse físicamente activo, llevar una alimentación saludable, controlar enfermedades como la diabetes y practicar técnicas como meditación o yoga. Más que fórmulas definitivas, estas acciones aparecen en las fuentes como <b>herramientas de apoyo para reducir la carga del estrés y sostener la regulación corporal en mejores condiciones</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3SQF5URJFEMVLVOEZ6USCZ2XI.png?auth=8939bda4e07abd1eaeba03ec272943c4c69c9962b2b30eb8ba1375e530cf2d02&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una ilustración conceptual señala el impacto del estrés crónico sobre la conexión que el nervio vago establece entre el cerebro, el corazón y el sistema digestivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio reveló cómo el cerebro de los perros distingue las emociones en los rostros humanos]]></title><link>https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2026/09/11/un-estudio-revelo-como-el-cerebro-de-los-perros-distingue-las-emociones-en-los-rostros-humanos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2026/09/11/un-estudio-revelo-como-el-cerebro-de-los-perros-distingue-las-emociones-en-los-rostros-humanos/</guid><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Viena analizaron el cerebro de animales de diferentes razas con resonancia magnética y hallaron que son capaces de detectar alegría, miedo, ira y tristeza a partir de las expresiones faciales]]></description><pubDate>Fri, 11 Sep 2026 15:16:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RDEVSDLZ2RAFJBBKCK6PA5V7WE.png?auth=8e2d265bcb12be14698d3f66ea05fcb9668eaac86e4a07028294fe16446cce42&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una investigación de la Universidad de Viena mostró que los perros reaccionan con patrones cerebrales distintos ante expresiones faciales humanas de felicidad, tristeza, miedo e ira. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Los </b><a href="https://www.infobae.com/tag/perros/"><b>perros</b></a><b> parecen prestar</b> atención a mucho más que el tono de voz o los movimientos de sus dueños. Una investigación de la <b>Universidad de Viena</b> halló que <b>sus cerebros reaccionan de manera diferente ante expresiones faciales humanas de felicidad, tristeza, miedo e ira</b>, un resultado que aporta datos sobre la forma en que interpretan <a href="https://www.infobae.com/america/perrosygatos/2021/06/19/los-perros-saben-cuando-estas-triste/">señales emocionales</a> de las personas.</p><p>El trabajo, publicado en la revista <a href="https://www.cell.com/iscience/fulltext/S2589-0042(26)02278-9?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2589004226022789%3Fshowall%3Dtrue"><i>iScience</i></a>, utilizó resonancias magnéticas funcionales para observar la actividad cerebral de perros domésticos despiertos mientras miraban fotografías de rostros humanos. </p><p>Los resultados no permiten saber con certeza cómo viven subjetivamente esas emociones, pero sí indican que distinguen patrones faciales asociados con distintos estados afectivos.</p><h2>Los rostros felices activaron regiones cerebrales vinculadas con la recompensa</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JPZA5FEJKRENPB7XT4ATIMZVVI.png?auth=f08763fb6afc91fbb725a2b7a6c6b8b5b741b314a53638d9b0d55aed2521f308&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los rostros felices activaron en los perros una zona temporal derecha que se extendía hacia el núcleo caudado, una región vinculada con la recompensa. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En el primer experimento participaron ocho perros: <b>seis border collies, un labrador y un golden retriever. </b>Los animales observaron imágenes de desconocidos con expresiones felices o neutras mientras permanecían inmóviles en un equipo de resonancia magnética.</p><p><b>Las caras sonrientes produjeron una mayor respuesta en una zona temporal derecha </b>que se extendía hacia el núcleo caudado, una región relacionada en otras investigaciones con el procesamiento de recompensas.</p><p>La autora principal, <b>Laura Cuaya</b>, señaló que el resultado sugiere que las expresiones de alegría pueden tener un sentido afectivo positivo para los animales, aun cuando provengan de personas que no conocen. “<b>Ver rostros felices, incluso los de desconocidos, implica un procesamiento afectivo positivo</b>”, indicó la investigadora al presentar los hallazgos.</p><p>Cuaya explicó que la capacidad resulta especialmente relevante por la historia evolutiva de los perros. A diferencia de los primates, no comparten con los humanos un ancestro cercano que permita atribuir esa habilidad a un origen común. Según planteó, <b>la domesticación pudo favorecer aptitudes sociales que les permiten comprender a las personas y cooperar con ellas</b>.</p><h2>El cerebro canino distinguió la felicidad de las expresiones negativas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7CGBZU3Y5BHGFAXQYIWSATMLF4.png?auth=8c137f6fd782a804e3c520244eb9af7a57db4bb0411d2109ea6726283831ee52&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los autores advirtieron que detectar actividad neuronal distinta no demuestra que los perros interpreten cada emoción humana del mismo modo que una persona. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El segundo experimento incluyó a 12 perros, que observaron rostros felices, enojados, asustados y tristes. El equipo aplicó herramientas de aprendizaje automático a los registros cerebrales para buscar diferencias entre las reacciones ante cada imagen.</p><p><b>El análisis de la región asociada a los rostros felices permitió separar esa emoción de la ira, el miedo y la tristeza.</b> Además, un examen de la actividad de todo el cerebro identificó diferencias entre algunos pares de expresiones negativas: ira y miedo, por un lado, y tristeza y miedo, por otro. No se detectó una diferenciación clara entre ira y tristeza.</p><p><b>Los datos indican que los perros no solo separan la felicidad de los gestos negativos, sino que pueden diferenciar algunas expresiones negativas entre sí.</b> El primer autor, <b>Raúl Hernández-Pérez</b>, sostuvo que los perros parecen atender detalles faciales que también son relevantes para los humanos.</p><p>El investigador destacó que estudiar sus cerebros permite conocer las adaptaciones que desarrollaron para entender señales sociales y emocionales de nuestra especie. Aun así, los autores advierten que identificar actividad neuronal diferenciada no equivale a demostrar que los perros interpretan cada emoción del mismo modo que una persona.</p><h2>Las expresiones no son la única señal que usan los perros</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ORFXLPULPJBHXCLI7O6TZNFMRA.png?auth=5f2cdfbc04ddc559632cabd36e53f22a329342a18d5ec7bd5b79ec3a8c6f2b63&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio publicado en iScience utilizó resonancias magnéticas funcionales para observar la actividad cerebral de perros domésticos despiertos frente a fotografías de rostros humanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los resultados se suman a trabajos previos sobre la lectura de emociones en perros. Un estudio de 2016 de la <b>Universidad de Lincoln</b>, en Reino Unido, evaluó a 17 perros domésticos con imágenes y sonidos que transmitían emociones positivas o negativas, tanto de humanos como de otros perros.</p><p>Los animales pasaban más tiempo observando los rostros cuando la imagen coincidía con el sonido. Por ejemplo,<b> una expresión facial positiva acompañada por una vocalización positiva retenía más su atención </b>que una combinación incongruente. Para los autores, esa reacción apuntaba a que los perros pueden integrar información visual y auditiva en una percepción coherente de las emociones.</p><p>“<b>Los perros tienen la capacidad de integrar dos fuentes diferentes de información sensorial en una percepción coherente de las emociones tanto en humanos como en perros</b>”, explicó entonces Kun Guo, investigador de la Universidad de Lincoln.</p><p>La investigación de Viena se concentra en fotografías estáticas, pero sus autores subrayaron que, en la vida cotidiana, los perros disponen de un conjunto más amplio de señales. <b>El lenguaje corporal, la voz, el olor y la situación </b>en la que ocurre el intercambio también pueden influir en cómo responden a una persona.</p><h2>La convivencia puede reforzar el intercambio de señales emocionales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RDRWOUHHC5GX5AP5ICFZWQCSDY.png?auth=dd79a59d1ab8cf1ca94932394a9acbd54e0e2ccee79246843ae67a54039279d1&smart=true&width=1408&height=768" alt="La autora Laura Cuaya sostuvo que las expresiones de alegría pueden tener un sentido afectivo positivo para los perros, incluso cuando provienen de desconocidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La interpretación de gestos humanos forma parte de un vínculo que se construye en la convivencia. Una revisión divulgativa previamente por la <b>Universidad de Harvard</b> sobre la relación entre mascotas y personas destaca que el contacto afectivo, las rutinas compartidas y el acompañamiento cotidiano pueden contribuir a reducir el estrés, la ansiedad y la sensación de soledad en los dueños.</p><p>Esa conexión se asoció, entre otros factores, con la liberación de oxitocina durante interacciones como acariciar a una mascota.<b> Los perros, además, suelen responder a cambios en la postura, la voz y las expresiones de quienes conviven con ellos.</b></p><p><b>La relación entre personas y perros se apoya en señales visuales, auditivas, corporales y olfativas, no únicamente en una expresión facial.</b> El estudio de Viena aporta una pieza a esa relación al mostrar que los rostros humanos activan representaciones cerebrales diferenciadas en los animales.</p><h2>La muestra fue pequeña y estuvo formada sobre todo por border collies</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EC7SLY5TBVELXDFD3BTQP4H7LI.png?auth=301447de66b992b328af8c419a068918b28608a63f2460964c74b15c7bf27857&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La muestra pequeña y compuesta en su mayoría por border collies limita el alcance del estudio sobre cómo los perros leen las expresiones faciales humanas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los investigadores señalaron varias limitaciones. <b>El número de participantes fue reducido y la mayoría eran border collies</b>, una raza conocida por responder con facilidad a señales sociales humanas. Por eso, los resultados no pueden generalizarse automáticamente a todos los perros ni establecer diferencias entre razas.</p><p>Los animales también provenían de hogares y habían recibido entrenamiento específico para participar en la resonancia magnética. Debían ser de tamaño mediano, no presentar problemas de salud ni temor marcado a ruidos fuertes, y podían abandonar la prueba en cualquier momento.</p><p><b>El próximo paso del equipo será examinar cómo usan los perros estas señales en situaciones más cercanas a las interacciones diarias. </b>Hernández-Pérez planteó que comprender la atención que prestan a las emociones humanas también puede ayudar a observar con mayor cuidado las formas en que los propios perros comunican las suyas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RDEVSDLZ2RAFJBBKCK6PA5V7WE.png?auth=8e2d265bcb12be14698d3f66ea05fcb9668eaac86e4a07028294fe16446cce42&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un alegre hombre ríe mientras su Labrador Retriever de color crema salta para atrapar una pelota de tenis en un soleado parque al aire libre. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué cambia en el cerebro durante la menopausia: un nuevo estudio encontró un patrón distinto al de la pubertad y el embarazo ]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/11/que-cambia-en-el-cerebro-durante-la-menopausia-un-nuevo-estudio-encontro-un-patron-distinto-al-de-la-pubertad-y-el-embarazo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/11/que-cambia-en-el-cerebro-durante-la-menopausia-un-nuevo-estudio-encontro-un-patron-distinto-al-de-la-pubertad-y-el-embarazo/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación, publicada en Nature Communications, comparó por primera vez tres transiciones hormonales en la vida de las mujeres. Cuáles fueron los hallazgos]]></description><pubDate>Fri, 11 Sep 2026 12:34:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UTKDTXTQ7BCTJBIFVUA3FHKEG4.png?auth=289e56abc7d87d06ce00d355c72b711b86f4b7284a7f232eb2e2580300e83173&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio del Amsterdam University Medical Center halló que la menopausia no siguió el mismo patrón de cambios en la materia gris y la plasticidad cerebral que la pubertad y el embarazo  (Imagen Ilustrativa Infobae) " height="1536" width="2752"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/menopausia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/menopausia/"><b>menopausia</b></a>, la <b>materia gris</b> y la <b>plasticidad cerebral</b> no siguieron el mismo patrón que la pubertad y el embarazo en una <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-026-76755-2" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41467-026-76755-2"><b>investigación </b></a>del <b>Amsterdam University Medical Center, </b>Países Bajos<b>,</b> publicada en <i>Nature Communications.</i></p><p>El estudio halló en 1.095 participantes que <b>la transición de la perimenopausia a la posmenopausia </b>no mostró la misma caída acelerada del volumen total y cortical observada en las otras dos etapas, un dato que sugiere formas <b>distintas de reorganización del </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro </b></a><b>a lo largo de la vida femenina.</b></p><p>La <b>investigación</b> comparó por primera vez de forma directa esas <b>tres transiciones hormonales</b> con los mismos métodos. Entre las participantes, 34 tuvieron su primera menstruación durante el seguimiento, 70 atravesaron un primer o segundo embarazo y 120 pasaron de la premenopausia a la posmenopausia.</p><p>El trabajo también incluyó grupos estables de comparación, lo que permitió distinguir los cambios ligados a cada etapa de los asociados al desarrollo o al <b>envejecimiento normales</b>. Los autores advirtieron que el estado menopáusico se definió a partir de la información aportada por las participantes, que no hubo mediciones hormonales comparables entre las tres cohortes y que las imágenes se obtuvieron con distintos equipos de resonancia magnética.</p><h2>El cerebro se adapta a los cambios hormonales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P5WX4QIUBFARFLZ7TG2NAQR5PU.png?auth=47dbbb060f82cbf0592b3b30174a9699aa7f3e4fbd00b713c8dd873f3131c0d8&smart=true&width=1408&height=768" alt="La primera menstruación y el embarazo se asociaron con una reducción acelerada del volumen total y cortical de materia gris frente a sus grupos de control. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>El cerebro cambia durante toda la vida y las hormonas forman parte de ese proceso.</b> La investigación observó que la adolescencia y el embarazo se vinculan con modificaciones más visibles en ciertas áreas cerebrales, mientras que en la etapa que rodea al final de los ciclos menstruales apareció una dinámica diferente.</p><p>Los cambios hormonales no afectan al cerebro de una sola manera.<b> Las variaciones detectadas no equivalen, por sí mismas, a una pérdida de capacidades ni a un deterioro cerebral</b>, sino que podrían responder a procesos de reorganización y adaptación propios de cada momento biológico.</p><h2>La pubertad y el embarazo no remodelaron igual la corteza cerebral</h2><p>Hasta ahora, según señalaron los investigadores, solo un estudio longitudinal había analizado los cambios en la materia gris durante la menopausia y se había centrado únicamente en el <b>hipocampo</b>. El nuevo trabajo extendió la observación al conjunto del cerebro e incorporó dos grupos de comparación: mujeres que siguieron premenopáusicas y mujeres que ya eran posmenopáusicas en ambos momentos del estudio.</p><p>En el caso de la <b>primera menstruación</b> y el <b>embarazo,</b> se asociaron con una <b>reducción acelerada</b> del <b>volumen total y cortical de materia gris</b> frente a sus respectivos grupos de control. El estudio precisó que, en la <b>pubertad</b>, ese descenso apareció ampliamente distribuido por la <b>corteza cerebral</b>.</p><p>Durante la <b>gestación</b>, la reducción destacó sobre todo en <b>áreas parietales posteriores</b> y <b>temporales superiores</b>. La comparación por regiones mostró que ambas etapas compartieron cambios en áreas de asociación prefrontales, parietales y temporales, aunque no reprodujeron el mismo patrón.</p><p>En más de la mitad de las regiones corticales analizadas aparecieron diferencias entre pubertad y embarazo. En algunas zonas sensoriomotoras y del cíngulo, la reducción fue mayor durante la pubertad.</p><h2>Qué sucedió en la transición menopáusica </h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/52DODZT5EBBEHHNTCWXWKP52VY.png?auth=097c21cd6eba4efca7b20b09627a0a5f3cc3915658e12f8e4cc61a24a109efa3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La transición de la premenopausia a la posmenopausia no mostró una reducción significativa del volumen total o cortical de materia gris entre las dos exploraciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Las mujeres que pasaron de la<b> premenopausia a la posmenopausia</b> entre las dos exploraciones <b>no mostraron una reducción significativa del volumen total o cortical de materia gris.</b> Ese descenso sí se detectó en mujeres que permanecieron premenopáusicas o posmenopáusicas durante todo el seguimiento.</p><p>El hallazgo sugiere que <b>la transición menopáusica podría atenuar de forma temporal el declive de volumen asociado a la edad</b>. La investigación no permite establecer una relación causal entre ese patrón y la caída de estrógenos y progesterona.</p><p>La menopausia pareció distinguirse “no por lo que cambia, sino por lo que no cambia”, según citaron los autores. Los datos sugirieron que las <b>grandes fluctuaciones hormonales de la vida femenina no </b>producen un único programa de reorganización cerebral, sino diferentes formas de plasticidad según la etapa.</p><h2>El estudio amplió la observación a todo el cerebro</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/27XGROZHWZEHZMUIE3TMQJ3GYY.png?auth=5c7250469f00bf15e0d25fb3aebe340e5a42a6ae628f9200ebf0859fddd09c6a&smart=true&width=1408&height=768" alt="La comparación regional mostró que pubertad y embarazo compartieron cambios en áreas de asociación prefrontales, parietales y temporales, aunque no reprodujeron el mismo patrón. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La investigación contó también con participación de la <b>Universidad de Leiden</b> y la <b>Universidad Erasmus de Róterdam</b>, ambas de Países Bajos. Su diseño fue longitudinal y se basó en datos de resonancia magnética estructural para las tres cohortes. Los autores sostuvieron que harán falta datos hormonales comparables, exploraciones más frecuentes y protocolos de imagen más homogéneos para aclarar los mecanismos biológicos que explican estos patrones.</p><p><b>Nuria Marín Jiménez</b>, doctora en Biomedicina y en Ciencias de la Salud. Investigadora del Grupo Galeno CTS-158, Universidad de Cádiz, explicó en <b>Science Media Centre España</b>, que “el resultado más llamativo del estudio es que la <b>pubertad y el embarazo comparten ciertos patrones de remodelación cerebral</b>, con reducciones del volumen de materia gris cortical en numerosas regiones, aunque también existen diferencias entre ambas etapas. La <b>menopausia</b>, en cambio, muestra un patrón distinto: durante la transición menopáusica no se observa la reducción significativa de materia gris cortical que sí aparece en mujeres que permanecen en etapas pre o posmenopáusicas estables”. </p><p>La experta resaltó que “es importante<b> no interpretar esa reducción de materia gris</b> observada en la pubertad y el embarazo como algo necesariamente negativo o<b> como una ‘pérdida de cerebro’</b>; hablamos de cambios estructurales que pueden formar parte de procesos de <b>reorganización y adaptación cerebral</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GGVL2QV3SJDEHNPPFR5YE3LQKQ.png?auth=6ed5783b20cd08509a71d5343e5fdf22b680b28479abbf09f7e19722ea6045a3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La menopausia pareció distinguirse “no por lo que cambia, sino por lo que no cambia”, según citaron los autores (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Hay, sin embargo, algunas limitaciones que obligan a ser prudentes, dijo la especialista. “E<b>l estudio no dispone de medidas hormonales comparables en las tres cohortes</b>, por lo que no puede demostrar que las hormonas sean directamente responsables de los cambios observados”. Además, aclaró al interpretar los resultados de la <b>menopausia</b>: “que durante esta transición no se detecte una reducción significativa del volumen cortical no significa que el cerebro ‘no cambie’. Los propios autores consideran esta interpretación preliminar”. </p><p>Finalmente, completó: “El estudio abre una vía muy interesante para <b>entender el cerebro femenino </b>desde una perspectiva de ciclo vital, pero todavía necesitamos estudios que midan directamente los cambios hormonales y permitan saber qué significado funcional tienen estas modificaciones cerebrales y cómo pueden relacionarse con la salud de las mujeres”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UTKDTXTQ7BCTJBIFVUA3FHKEG4.png?auth=289e56abc7d87d06ce00d355c72b711b86f4b7284a7f232eb2e2580300e83173&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Tres perfiles de mujeres de distintas edades ilustran la reorganización de la corteza cerebral a lo largo de la vida. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[No es solo correr: el deporte que podría estimular la memoria y la atención ]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/09/11/no-es-solo-correr-el-deporte-que-podria-estimular-la-memoria-y-la-atencion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/09/11/no-es-solo-correr-el-deporte-que-podria-estimular-la-memoria-y-la-atencion/</guid><dc:creator><![CDATA[Ismael Yasnikowski]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación con 40 adultos comparó a practicantes de orientación con corredores de ruta de condición física similar y halló mejores resultados en pruebas de memoria de trabajo espacial, concentración sostenida y capacidades ejecutivas]]></description><pubDate>Fri, 11 Sep 2026 03:03:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PDUWCRDZGBGMPLYSLU3DZJUSPI.png?auth=89ba819c79f1a397172e34bf04d91ed2d07fbe3d85310ba24609373703a69163&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una investigación con 40 adultos comparó a practicantes de este deporte con corredores de ruta de condición física similar y detectó ventajas en la memoria de trabajo espacial (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Imaginar un bosque desconocido, un mapa en papel y una brújula como únicas herramientas: eso es, en esencia, el <b>deporte de orientación</b>. Los participantes compiten contra el reloj para llegar a una serie de puntos de control ubicados en entornos al aire libre, que van desde parques urbanos hasta zonas <a href="https://www.infobae.com/teleshow/2026/05/16/facundo-arana-mostro-como-se-entrena-para-escalar-una-montana-de-6800-metros-la-emotiva-conexion-con-su-padre/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/teleshow/2026/05/16/facundo-arana-mostro-como-se-entrena-para-escalar-una-montana-de-6800-metros-la-emotiva-conexion-con-su-padre/">montañosas</a>, ríos o campos nevados. <b>Sin tecnología de por medio, la </b><a href="https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/19/la-meditacion-gana-terreno-en-el-deporte-de-elite-que-dice-la-ciencia-sobre-sus-limites-reales/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/19/la-meditacion-gana-terreno-en-el-deporte-de-elite-que-dice-la-ciencia-sobre-sus-limites-reales/"><b>mente </b></a><b>trabaja tanto como el cuerpo,</b> según describe <i>Harvard Health Publishing.</i></p><p>No interviene ningún dispositivo tecnológico. Solo la lectura del mapa, el instinto y la capacidad de tomar decisiones rápidas en terreno desconocido. El deporte<b> puede practicarse a pie, en bicicleta de montaña, en esquí de fondo o en canoa, de forma individual o grupal</b>. El nivel de dificultad varía: desde circuitos cortos en parques locales hasta recorridos extensos en la naturaleza, lo que lo convierte en una actividad accesible para distintos perfiles y edades.</p><h2>Un estudio vinculó la orientación con mejoras en memoria, atención y funciones ejecutivas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K35WYQ6NDBGONPAQJVSYWL6PLM.png?auth=9ce2180c5d6dad804e15acfe41e2d7ae9ebe0033ab06e1b02a1510d4c2590acd&smart=true&width=1536&height=2752" alt="" height="2752" width="1536"/><p>Una investigación publicada en la revista científica <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/00315125251338644"><i>Perceptual and Motor Skills</i></a><i> </i>evaluó el perfil cognitivo de <b>practicantes de orientación frente a corredores de ruta</b> con igual nivel de entrenamiento físico. El estudio midió memoria, atención sostenida y funciones ejecutivas mediante una batería de siete pruebas neuropsicológicas en <b>40 participantes </b>—20 practicantes de orientación y 20 corredores— y comparó los resultados con muestras normativas de referencia.</p><p>Los resultados mostraron que <b>los practicantes de orientación superaron a los corredores</b> en fluidez visual y memoria de trabajo espacial, dos capacidades vinculadas al procesamiento del entorno y la planificación de rutas. Además, sus puntuaciones en cuatro pruebas de funciones ejecutivas y en atención sostenida <b>se ubicaron por encima de los valores normativos</b> para su grupo de edad. Los investigadores concluyeron que la orientación desarrolla redes cerebrales específicas con potencial aplicación en <b>entrenamiento cognitivo y rehabilitación neurológica</b>.</p><p>La combinación de esfuerzo físico y navegación activa podría ser clave. Durante una salida de orientación, el cerebro debe procesar información espacial, anticipar rutas, recordar referencias visuales y tomar decisiones en tiempo real. Esa carga cognitiva constante, sumada al movimiento aeróbico, es lo que los investigadores consideran un factor diferencial frente a otras actividades físicas convencionales.</p><h2>La orientación suma adeptos en todos los continentes y abarca todas las edades</h2><p>La disciplina cuenta con alrededor de <b>70 clubes en Estados Unidos</b> y una presencia extendida en el resto del mundo. En <b>Europa</b>, donde la práctica tiene raíces históricas que se remontan a principios del siglo XX, la orientación forma parte del calendario deportivo oficial de numerosos países escandinavos, centroeuropeos y del Báltico. La <b>Federación Internacional de Orientación (IOF)</b> agrupa a más de 70 federaciones nacionales en los cinco continentes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZPBFC5XBVVDIDCYGKIOGKXPQQE.png?auth=ec2a34382cf837e66a70b11fc6f490794a39d43df9c0136d993ad53085ead21e&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un trabajo publicado en Perceptual and Motor Skills evaluó a 20 practicantes y a 20 atletas de ruta con siete test neuropsicológicos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La actividad admite distintos formatos y perfiles de participante. Puede practicarse de forma individual o grupal, en modalidades a pie, en bicicleta de montaña, en esquí de fondo o en canoa. Los circuitos van desde recorridos cortos en parques urbanos, pensados para quienes se inician, hasta trazados de alta exigencia en terrenos montañosos o boscosos destinados a competidores avanzados. Esa versatilidad hace posible que niños, adultos mayores y deportistas de élite compartan el mismo marco de competencia.</p><h2>La dificultad puede aumentarse de forma progresiva para mejorar el rendimiento</h2><p>A medida que se gana experiencia, es posible aumentar la velocidad, intentar superar tiempos propios o inscribirse en recorridos más exigentes con mayor extensión y desnivel. Cada salida representa una oportunidad de mejora tanto física como mental. La variedad de terrenos y condiciones climáticas agrega un componente de adaptación que mantiene el desafío vigente incluso para participantes con años de práctica.</p><p><b>El deporte está abierto a personas de cualquier edad y nivel atlético</b>, lo que lo convierte en una opción que combina movimiento con estimulación cognitiva. Frente al avance del sedentarismo y la preocupación creciente por el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento, la orientación se posiciona como una disciplina que atiende ambos frentes en una sola salida al aire libre.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/PDUWCRDZGBGMPLYSLU3DZJUSPI.png?auth=89ba819c79f1a397172e34bf04d91ed2d07fbe3d85310ba24609373703a69163&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una investigación con 40 adultos comparó a practicantes de este deporte con corredores de ruta de condición física similar y detectó ventajas en la memoria de trabajo espacial (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué dice la psicología sobre el hábito que comparten las personas más inteligentes ]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/10/que-dice-la-psicologia-sobre-el-habito-que-comparten-las-personas-mas-inteligentes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/10/que-dice-la-psicologia-sobre-el-habito-que-comparten-las-personas-mas-inteligentes/</guid><dc:creator><![CDATA[Cecilia Castro]]></dc:creator><description><![CDATA[La disposición a cuestionar las propias certezas, escuchar argumentos contrarios y corregir conclusiones frente a nuevos datos se relaciona con mejores habilidades de razonamiento, según distintas investigaciones]]></description><pubDate>Thu, 10 Sep 2026 23:51:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UQCHQIJB2JCYXJ3QJLEQKVOKCY.jpg?auth=2adc685b93b733a1727ab5fe1a0b3c474054ed6335678c4ac944640eeb4f7d33&smart=true&width=1456&height=816" alt="La psicología cognitiva vincula el pensamiento activamente abierto con una mayor capacidad de razonamiento ante información nueva. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Durante años, la <a href="https://www.infobae.com/tag/inteligencia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/inteligencia/">inteligencia</a> se asoció con la rapidez para responder, la seguridad al argumentar o la capacidad de defender una idea hasta el final. Sin embargo, distintos estudios en <a href="https://www.infobae.com/tag/psicologia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/psicologia/"><b>psicología</b></a><b> cognitiva</b> apuntan a otra conducta como una de las señales más consistentes de un pensamiento complejo: <b>la disposición a poner en duda las propias certezas</b>. </p><p>Las personas con mayor capacidad para razonar no siempre son las que hablan con más firmeza, sino aquellas que <b>buscan información incómoda, consideran argumentos opuestos y modifican sus conclusiones</b> cuando aparecen datos que las contradicen</p><p>Ese hábito recibe el nombre de <b>pensamiento activamente abierto</b>. En un reciente artículo publicado por <i>Psychology Today </i>se lo vincula con<b> la curiosidad intelectual, la flexibilidad mental y la humildad para reconocer errores</b>. La idea fue estudiada, entre otros investigadores, por los psicólogos <b>Keith Stanovich</b> y <b>Richard West</b>, quienes hallaron que esta predisposición tenía una relación estrecha con mejores resultados en pruebas de razonamiento.</p><p>La clave no está solo en acumular conocimientos, sino en revisar cómo se llega a una conclusión y qué supuestos pueden estar fallando en el camino. La investigación también indica que <b>esta forma de pensar tiene efectos en situaciones cotidianas</b>: quienes toleran mejor la incertidumbre suelen evaluar con mayor cuidado la información, detectar sesgos y evitar decisiones tomadas únicamente por intuición o por apego a una postura previa.</p><p>La <b>apertura mental</b>, de todos modos, no implica carecer de convicciones. Supone sostenerlas con la posibilidad de revisarlas, escuchar a personas con experiencias distintas y preguntarse qué parte de un problema todavía no fue considerada. En un contexto marcado por opiniones rápidas y discusiones polarizadas, esa disposición puede resultar menos visible que la confianza absoluta, aunque la investigación la vincula con un mejor razonamiento y una menor influencia de los sesgos derivados de las creencias previas.</p><h2>Qué es el pensamiento activamente abierto y por qué puede mejorar el razonamiento</h2><p>En 1997, los psicólogos <b>Keith Stanovich</b> y <b>Richard West</b> publicaron en el <i>Journal of Educational Psychology</i> un <a href="https://psycnet.apa.org/record/1997-06271-012" target="_blank" rel="" title="https://psycnet.apa.org/record/1997-06271-012">trabajo</a> sobre la capacidad de evaluar argumentos sin quedar condicionado por las creencias previas. En una muestra de estudiantes universitarios, hallaron que esa habilidad se asociaba tanto con la capacidad cognitiva como con disposiciones de pensamiento abierto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SPSYTMJP2BF6XMETIEQDNEOAYI.png?auth=2c797e23590350710cb0f7eeb11bf89bff53464f77b1785a89c2467963a0575c&smart=true&width=1408&height=768" alt="Keith Stanovich y Richard West definieron el pensamiento activamente abierto como la disposición a buscar pruebas contrarias y modificar conclusiones. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>A esa disposición la denominaron <b>pensamiento activamente abierto</b>. En términos simples, consiste en no tratar una opinión como una posición que debe defenderse a cualquier precio. Implica considerar evidencia contraria, evaluar argumentos ajenos y aceptar que una primera interpretación puede ser incompleta.</p><p>La diferencia no depende solamente de conocer más información o de responder con rapidez. Estudios posteriores vincularon esta disposición con un mejor desempeño en tareas de razonamiento y pensamiento crítico, incluso después de tener en cuenta la capacidad cognitiva general de los participantes.</p><p><b>La apertura mental no reemplaza a la inteligencia medida por pruebas cognitivas, pero puede influir en la manera en que una persona usa sus conocimientos y evalúa la información disponible</b>. Por eso, se la estudia como una disposición relevante para el razonamiento, más que como una cualidad reservada a unas pocas personas.</p><h2>La curiosidad intelectual aparece entre los rasgos más vinculados con la inteligencia</h2><p>Un <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2212794120" target="_blank" rel="" title="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2212794120">metaanálisis</a> publicado en 2023 en <i>Proceedings of the National Academy of Sciences </i>integró resultados de <b>1.325 estudios</b> con millones de participantes. El trabajo encontró asociaciones positivas entre las capacidades cognitivas y rasgos como el intelecto, la necesidad de cognición, el interés por las ideas y la curiosidad intelectual.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XWHWNVMXIJH4FMKCU5COG2MLAU.jpg?auth=1e7cbed54701b58a68fc0d5792bb24e490f51fba3019a70f9d42d9967dcdceec&smart=true&width=1456&height=816" alt="Una revisión de 2024 indicó que la curiosidad intelectual figura entre los rasgos con asociación más estable con la inteligencia. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Mark Travers</b>, psicólogo estadounidense con formación en la Universidad de Cornell y la Universidad de Colorado Boulder, destacó esos hallazgos en el artículo publicado en <i>Psychology Today.</i> La revisión mostró que los rasgos vinculados con el<b> interés intelectual</b> mantenían asociaciones positivas y consistentes con distintas mediciones de capacidad cognitiva.</p><p>No se trata de cualquier forma de apertura a la experiencia. El interés por ideas complejas, el gusto por aprender y la disposición a examinar el propio razonamiento mostraron vínculos más estrechos con la inteligencia que otros rasgos, como la búsqueda de sensaciones o la sensibilidad estética.</p><p>Esto ayuda a entender por qué una persona con buen razonamiento no siempre parece segura o contundente desde afuera. Quien considera varias posibilidades puede tardar más en fijar una posición, pedir precisiones o cambiar de opinión. Esa cautela no equivale necesariamente a indecisión: puede reflejar que está incorporando información que antes no tenía.</p><h2>La necesidad de pensar también puede desarrollarse con el tiempo</h2><p>La literatura científica llama <b>necesidad de cognición</b> a la tendencia a disfrutar los desafíos mentales y el análisis de problemas. Dicho de otro modo, algunas personas encuentran estimulante enfrentarse a una pregunta difícil, mientras que otras prefieren resolverla cuanto antes o evitarla.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/37BZN3W3XNHWPEAZ2N5OLCLEZM.png?auth=e2feda754252abe2676cea2dcc4fa3000fbdd136e7ba42ff8c8d22a6f7103447&smart=true&width=1408&height=768" alt="La humildad intelectual se asocia con la inteligencia y la flexibilidad cognitiva para revisar ideas y respetar opiniones opuestas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39590631/" target="_blank" rel="" title="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39590631/">estudio</a> longitudinal publicado en 2024 siguió durante un año escolar a <b>341 adolescentes</b>. El trabajo encontró una relación bidireccional entre la inteligencia fluida —la habilidad para resolver situaciones nuevas— y la necesidad de cognición: niveles iniciales más altos de una variable se asociaron con cambios posteriores en la otra.</p><p><b>El hallazgo sugiere una relación dinámica entre el interés por el esfuerzo mental y ciertas habilidades cognitivas. </b>Sin embargo, no permite afirmar que un único hábito, por sí solo, cause un aumento de la inteligencia.</p><p>Para quienes tienen una alta necesidad de cognición, un argumento contrario puede convertirse en una oportunidad para revisar una idea. Una pregunta útil en ese proceso es: <b>“¿Qué me estoy perdiendo?”</b>. El enfoque cambia cuando el objetivo deja de ser defender una postura y pasa a ser encontrar sus límites.</p><h2>La humildad intelectual permite revisar ideas sin perder criterio</h2><p>Otro concepto relacionado es la <b>humildad intelectual</b>. No implica carecer de convicciones ni aceptar cualquier argumento, sino reconocer que el propio conocimiento tiene límites y que una persona puede estar equivocada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XFY4QJEMVVEQRLHE4UMHYAZARM.png?auth=7b672632714e5454098ef475f8b500989597079c78aae252cd62dbd366562ab4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La flexibilidad cognitiva es la capacidad de cambiar de enfoque cuando una situación lo requiere. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un <a href="https://www.repository.cam.ac.uk/items/ac265f16-848e-44df-a3a4-adb832f665de" target="_blank" rel="" title="https://www.repository.cam.ac.uk/items/ac265f16-848e-44df-a3a4-adb832f665de">estudio</a> de 2019 publicado en <i>Personality and Individual Differences </i>encontró que <b>la inteligencia y la flexibilidad cognitiva se vinculaban con la humildad intelectual</b>, en particular con el respeto hacia opiniones opuestas y la apertura a revisar actitudes frente a información nueva. Los resultados sugirieron que una alta capacidad en cualquiera de esos dos aspectos podía favorecer esa disposición.</p><p>La <b>flexibilidad cognitiva</b> puede explicarse sin tecnicismos como la capacidad de cambiar de enfoque cuando una situación lo requiere. En la vida diaria, aparece cuando alguien admite que interpretó mal un dato, escucha a una persona con una experiencia distinta o abandona una solución que ya no funciona.</p><p>Las conversaciones con personas de trayectorias diferentes pueden servir para <b>detectar puntos ciegos</b>, siempre que no se usen solo como una competencia para imponer una respuesta. <b>El objetivo es identificar qué información falta, qué supuesto no fue revisado o qué alternativa todavía no se consideró.</b></p><p>El pensamiento activamente abierto no exige renunciar a las opiniones. Requiere someterlas a revisión. Algunas acciones sencillas pueden acercar esa práctica: <b>buscar fuentes que discrepen con una idea propia, diferenciar entre datos y suposiciones, pedir argumentos concretos y posponer una conclusión cuando la información todavía es insuficiente.</b></p><p>Finalmente, Mark Travers señala que los entornos que premian las respuestas inmediatas y la seguridad absoluta pueden desalentar esa conducta. En cambio, hacer lugar a la duda razonada permite corregir errores antes de convertirlos en certezas.</p><p>La pregunta que queda abierta no es cuánta confianza transmite una respuesta, sino qué tan dispuesta está una persona a modificarla cuando aparecen mejores razones.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UQCHQIJB2JCYXJ3QJLEQKVOKCY.jpg?auth=2adc685b93b733a1727ab5fe1a0b3c474054ed6335678c4ac944640eeb4f7d33&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[La psicología cognitiva vincula el pensamiento activamente abierto con una mayor capacidad de razonamiento ante información nueva. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué daños cerebrales causados por los malos hábitos pueden revertirse en la mediana edad]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/10/que-danos-cerebrales-causados-por-los-malos-habitos-pueden-revertirse-en-la-mediana-edad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/10/que-danos-cerebrales-causados-por-los-malos-habitos-pueden-revertirse-en-la-mediana-edad/</guid><dc:creator><![CDATA[Dante Martignoni]]></dc:creator><description><![CDATA[Especialistas de las universidades de Cambridge y Oxford explicaron a The Telegraph cómo ciertos cambios estructurales y funcionales pueden modificarse a través de distintas prácticas y en períodos que van de semanas a meses]]></description><pubDate>Thu, 10 Sep 2026 11:02:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OSY6UOHDWRHV3EFYXRTF5YZAZY.png?auth=525e7713f91535f3a8ca38cd3017cb5ded6ab9480ad341b2995bd95ad09bf47f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La neuroplasticidad permite que el cerebro se adapte, se recupere y siga aprendiendo durante la adultez (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Olvidar el motivo por el que se ingresó a una habitación, perder el hilo de una conversación o experimentar dificultades ocasionales para concentrarse son situaciones frecuentes que pueden generar inquietud, especialmente durante la <b>mediana edad</b>. </p><p>Estos episodios suelen interpretarse como señales inevitables del <b>envejecimiento</b>, aunque la evidencia científica indica que determinados cambios asociados con el <b>deterioro de la </b><a href="https://www.infobae.com/salud/2026/08/08/como-saber-si-tu-cerebro-envejece-bien-o-demasiado-rapido/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2026/08/08/como-saber-si-tu-cerebro-envejece-bien-o-demasiado-rapido/"><b>salud cerebral</b></a> pueden modificarse.</p><p>Un análisis publicado por <i>The Telegraph</i> reunió evidencia sobre los cambios que pueden producir determinados <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/los-siete-habitos-que-pueden-acelerar-el-envejecimiento-cerebral-y-como-revertirlos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/los-siete-habitos-que-pueden-acelerar-el-envejecimiento-cerebral-y-como-revertirlos/">hábitos</a> y las posibilidades de recuperación cuando se modifican. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VDS4KUZCL5BU7KFFKTGCHF2WGA.png?auth=9b7499aa69b3be7699dc4ecf916010c17ac53a5e9da59c6ec23e8650c65495fb&smart=true&width=1536&height=2752" alt="La evidencia sobre salud cerebral indica que cambios vinculados con el alcohol, el tabaquismo, el sedentarismo y la alimentación pueden mejorar en semanas o meses (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>El medio británico consultó a especialistas como <b>Barbara Sahakian</b>, profesora de neuropsicología clínica de la Universidad de Cambridge; <b>Anya Topiwala</b>, investigadora clínica de la Universidad de Oxford; y <b>Mikaela Bloomberg</b>, investigadora principal del University College London (UCL). </p><p>Sus aportes muestran que algunas modificaciones cerebrales relacionadas con el consumo de alcohol, el tabaquismo, el sedentarismo y la alimentación pueden mejorar con el tiempo.</p><h2>La capacidad del cerebro para adaptarse</h2><p>El mecanismo que permite estos cambios recibe el nombre de <b>neuroplasticidad</b>. Según explicó Sahakian a <i>The Telegraph</i>, se trata de la <b>capacidad cerebral para recuperarse de lesiones</b>, adaptarse a nuevas circunstancias y continuar aprendiendo durante toda la vida.</p><p>La especialista distinguió dos formas principales. La <b>neuroplasticidad estructural</b> comprende modificaciones físicas en la anatomía cerebral, como la formación de nuevas conexiones neuronales o la creación de neuronas en determinadas regiones. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SZYE3WK36FGJZMJHAUPCWBBZ7A.png?auth=3e88ee48d79e0afa50cb1d9657ba29b10ea85d40e6b408f1e54cf26b88bc2399&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La neuroplasticidad permite al cerebro modificar sus conexiones y adaptarse a nuevas circunstancias a lo largo de la vida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La modalidad <b>funcional</b> implica que distintas zonas pueden redistribuir funciones para compensar, por ejemplo, los efectos de una lesión.</p><p>Esta capacidad permanece durante la adultez. La evidencia recopilada indicó que <b>algunos cambios pueden comenzar a mejorar en</b> <b>semanas o meses</b>, aunque la recuperación depende de la magnitud del daño y no siempre es completa.</p><h2>El alcohol: cambios que pueden empezar a mejorar en pocas semanas</h2><p><b>El consumo de alcohol</b> se relaciona con modificaciones en el cerebro incluso en cantidades relativamente bajas. Una investigación dirigida por Topiwala encontró una asociación entre ingerir más de siete unidades semanales, alrededor de tres copas de vino, y una <b>reducción del volumen del hipocampo</b>, una estructura vinculada con la memoria.</p><p>El consumo elevado durante períodos prolongados <b>también se relaciona con una disminución de la materia gris</b>, involucrada en procesos como pensamiento, memoria y movimiento, y de la <b>materia blanca</b>, encargada de conectar diferentes regiones cerebrales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CE5ID446XVET7MP7OIWOWD2ZDY.png?auth=22f53a813361dd77dbfbf073240fe2cb2a6c2f83ae71b75ac3931ccd9cbd7edb&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El consumo de alcohol se asocia con una reducción del volumen del hipocampo y con cambios en la materia gris y la materia blanca (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Topiwala señaló a <i>The Telegraph</i> que la recuperación puede comenzar pocos días o semanas después de abandonar el alcohol y continuar durante <b>seis a 12 meses o más</b>. </p><p>Una <a href="https://doi.org/10.1016/j.alcohol.2023.08.011" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1016/j.alcohol.2023.08.011">revisión</a> siguió a personas con trastorno por consumo de alcohol durante <b>períodos de abstinencia</b> y encontró que, <b>después de 7 meses, aumentó de forma significativa el grosor cortical</b> en 25 de las 34 regiones analizadas.</p><p>Las personas con dependencia alcohólica necesitan <b>consultar a un profesional antes de interrumpir el consumo de manera repentina</b>, debido a que la abstinencia puede resultar peligrosa y requerir supervisión médica.</p><h2>El ejercicio puede beneficiar al hipocampo</h2><p>La <b>actividad física regular</b> también aparece entre las intervenciones asociadas con modificaciones cerebrales. Un ensayo analizado por los expertos dividió a 120 adultos mayores sedentarios entre un grupo de ejercicio aeróbico y otro dedicado a estiramiento y tonificación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/COHCGHFAHZDTVPHM5TR6WRR4BE.jpg?auth=7dd25747b93bc82b450f0a606cf7ad5530fa8e11dc8b86ddb14ac2d7a207b6ef&smart=true&width=1792&height=1024" alt="La actividad física regular y el ejercicio aeróbico pueden aumentar el volumen del hipocampo y favorecer la memoria (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p>Después de un año, quienes realizaron actividad aeróbica registraron un aumento aproximado del <b>2% en el volumen del hipocampo</b>. Los investigadores estimaron que ese cambio equivalía a revertir aproximadamente uno o dos años de reducción del volumen de esa estructura relacionada con el envejecimiento.</p><p>Sahakian explicó que el ejercicio cardiovascular eleva la frecuencia cardíaca y <b>favorece un mayor flujo sanguíneo</b>, con un incremento en el suministro de oxígeno y nutrientes al cerebro. </p><p><a href="https://doi.org/10.1007/s11357-026-02141-x" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1007/s11357-026-02141-x">Estudios</a> recientes también sugieren que el <b>entrenamiento de fuerza regular puede</b> <b>elevar marcadores asociados a la neuroplasticidad</b>, como la proteína BDNF, además de vincularse con mejoras en la conectividad funcional cerebral y en distintos dominios de la memoria, incluida la memoria espacial.</p><h2>Aprender algo nuevo también modifica el cerebro</h2><p>La <b>estimulación intelectual</b> constituye otra vía relacionada con la neuroplasticidad. Sahakian indicó que <b>aprender a tocar un instrumento, estudiar un idioma o adquirir una habilidad desconocida </b>puede activar diferentes regiones cerebrales. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J5TSVPX3K5F2JEASXZIWGHCZLY.jpg?auth=df8871eb957fc9670db121ad1b3c2f827e39de975ecc6b7a19ef72574e2da819&smart=true&width=1456&height=816" alt="El aprendizaje de nuevas habilidades y la estimulación intelectual se relacionan con cambios en el hipocampo y con mayor materia gris (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Un <a href="https://doi.org/10.5114/pjr.2023.124433" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.5114/pjr.2023.124433">estudio</a> de 2023 realizado con 40 estudiantes de Medicina detectó un aumento significativo del volumen de una parte del hipocampo entre una evaluación realizada 19 semanas antes de los exámenes finales y otra tomada una semana después.</p><p>La especialista recomendó dedicar <b>20 a 30 minutos, tres o cuatro veces por semana</b>, a una actividad que todavía no se domine y que represente un desafío.</p><h2>Abandonar el cigarrillo puede ralentizar el deterioro cognitivo</h2><p>El <b>tabaquismo</b> afecta los vasos sanguíneos que llevan oxígeno y nutrientes al cerebro y también <b>se relaciona con inflamación y estrés oxidativo</b>. Un <a href="https://doi.org/10.1016/j.bpsgos.2023.09.006" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1016/j.bpsgos.2023.09.006">análisis</a> de datos del UK Biobank publicado encontró una fuerte asociación entre el antecedente de fumar diariamente y un <b>menor volumen cerebral</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7AXWPEJ6SBGDFOQZHBOS3TARU4.png?auth=b926cbcad5c4400a105cba2b2006a80c202c047c9953335691aebabd64f6c8d1&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Abandonar el cigarrillo puede acercar cambios neuroquímicos a niveles de no fumadores y ralentizar el deterioro cognitivo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Bloomberg explicó a <i>The Telegraph</i> que algunos <b>cambios neuroquímicos</b> provocados por el tabaquismo crónico comienzan a acercarse a los niveles observados en personas que no fuman durante las semanas y meses posteriores al abandono.</p><p>Una <a href="https://doi.org/10.1016/j.lanhl.2025.100753" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1016/j.lanhl.2025.100753">investigación</a> de 2025 con datos de más de 9.000 fumadores de 40 años o más, encontró que <b>quienes dejaron de fumar presentaron una</b> <b>disminución más lenta de la memoria y la fluidez verbal</b> durante los años siguientes que quienes continuaron con el hábito.</p><h2>La alimentación también forma parte del cuidado cerebral</h2><p>La dieta <b>MIND</b>, que combina elementos de los <b>patrones mediterráneo y DASH</b>, prioriza verduras, frutos rojos, cereales integrales, legumbres, frutos secos y pescado graso, y limita alimentos como carne roja y productos ultraprocesados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QNWFRECNKRCXXCCFIKRIOJ3W4A.png?auth=805b8b726f1c2f42908497ea9fb509133c1191a718a068fa42b545376019f4c0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La dieta MIND se asocia con mejoras en memoria, atención y volumen cerebral en áreas vinculadas con el lenguaje y el control de impulsos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En un ensayo con 37 mujeres con obesidad, una dieta MIND durante tres meses se asoció con mejoras en <b>memoria, reconocimiento verbal y atención</b>, además de un aumento del volumen de una región del lóbulo frontal vinculada con el lenguaje y el control de los impulsos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OSY6UOHDWRHV3EFYXRTF5YZAZY.png?auth=525e7713f91535f3a8ca38cd3017cb5ded6ab9480ad341b2995bd95ad09bf47f&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Especialistas de las universidades de Cambridge y Oxford explicaron a The Telegraph cómo ciertos cambios estructurales y funcionales pueden modificarse a través de distintas prácticas y en períodos que van de semanas a meses]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo una señal inflamatoria durante el embarazo puede alterar la formación del cerebro fetal, según un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/09/como-una-senal-inflamatoria-durante-el-embarazo-puede-alterar-la-formacion-del-cerebro-fetal-segun-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/09/como-una-senal-inflamatoria-durante-el-embarazo-puede-alterar-la-formacion-del-cerebro-fetal-segun-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo de la Universidad de Aberdeen identificó un mecanismo biológico específico que explicaría por qué este fenómeno se asocia con ciertos trastornos del neurodesarrollo en la descendencia, según publicó Nature Neuroscience]]></description><pubDate>Wed, 09 Sep 2026 19:23:57 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7KDMVPN5LREZVOAENDADPLFUAA.jpeg?auth=aa430f52b4b7f4d998bcbc6ec8a2ac27997b500a2c4dcfb42290b25c69f9f83d&smart=true&width=2816&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad de Aberdeen analizó cómo la inflamación materna durante el embarazo puede alterar el desarrollo cerebral fetal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2816"/><p>Un equipo de la <b>Universidad de Aberdeen</b> estudió cómo la <b>inflamación materna</b> durante el <a href="https://www.infobae.com/tag/embarazo/" target="_blank" rel=""><b>embarazo</b></a> puede alterar el <a href="https://www.infobae.com/espana/2026/05/14/un-estudio-revela-que-el-embarazo-reconfigura-la-estructura-del-cerebro-modifica-la-memoria-y-cambia-las-prioridades/" target="_blank" rel=""><b>desarrollo cerebral fetal</b></a> y halló una vía biológica posible: la exposición a una<b> proteína inflamatoria</b> liberada por el <a href="https://www.infobae.com/tag/sistema-inmunitario/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/sistema-inmunitario/"><b>sistema inmunitario</b></a> provocó pliegues prematuros en la <b>corteza en desarrollo</b>, aumentó su grosor y aceleró la producción y maduración de <b>neuronas</b>, informó el portal especializado en salud y ciencia <i>Medical Xpress.</i></p><p>El trabajo, <a href="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02400-2" target="_blank" rel="">publicado</a> en <i>Nature Neuroscience</i>, también identificó la activación sostenida de la vía <b>NF-κB</b> —una cadena de reacciones moleculares que, cuando se activa, regula procesos como la inflamación y el crecimiento celular— como un mecanismo central de esos cambios. Cuando los investigadores bloquearon esa vía, revirtieron muchos de los efectos observados en el tejido.</p><p>Según explicó el coautor principal <b>Daniel Berg</b>, la <b>activación inmunitaria</b> materna ya había sido asociada en estudios previos con un mayor riesgo de <b>trastornos del neurodesarrollo en la descendencia</b>, pero seguía sin estar claro cómo la inflamación afectaba de forma directa al cerebro humano en formación.</p><p>El estudio apunta a una señal inflamatoria vinculada con esa <b>activación inmunitaria</b> como factor capaz de actuar directamente sobre las células madre neurales del cerebro en desarrollo y <b>modificar la arquitectura</b> temprana de la corteza humana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/64NX3WT64NHAZNBLQALRKEHB7Q.jpg?auth=970815fbb68e8089f03dee9fb851fd5dccf0afa1b66976a2d75f9b807b3ed434&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El estudio publicado en Nature Neuroscience halló que la proteína inflamatoria provocó pliegues prematuros en la corteza en desarrollo y aumentó su grosor (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>Los cerebroides preservan mejor el tejido cerebral fetal</h2><p>Para investigar ese proceso, los científicos optaron por un modelo distinto al de los organoides, que son versiones simplificadas de órganos humanos cultivadas en laboratorio a partir de células madre. Berg señaló que una de las limitaciones de esos modelos es que resulta difícil reproducir toda la <b>complejidad celular</b> y el <b>entorno de desarrollo</b> del cerebro.</p><p>Frente a ese límite, el grupo creó <b>cerebroides</b>: pequeños fragmentos tridimensionales de <b>tejido cerebral humano en desarrollo</b>, mantenidos vivos fuera del cuerpo en un entorno controlado y rico en nutrientes. A diferencia de los organoides, estos modelos preservan buena parte de la <b>estructura</b>, la <b>diversidad celular</b> y la <b>organización</b> características de la corteza cerebral en desarrollo.</p><p>El tejido utilizado procedía de la <b>corteza prefrontal dorsolateral</b> —una región del lóbulo frontal vinculada a funciones cognitivas superiores— de cerebros fetales humanos, obtenidos tras interrupciones voluntarias del embarazo. Sobre esos cerebroides, los investigadores aplicaron la proteína inflamatoria <b>IL-17A</b> para estudiar cómo respondía el tejido a esa señal.</p><p>La coautora principal, <b>Eunchai Kang,</b> explicó que el objetivo era crear un sistema que permitiera examinar de forma directa cómo las <b>señales inflamatorias</b> influyen en las primeras etapas del <b>desarrollo cerebral humano</b>. Para hacerlo, el equipo combinó <b>microscopía</b> y técnicas de <b>marcaje celular</b> con <b>secuenciación de ARN</b> —una técnica que analiza la actividad genética de las células— y <b>proteómica</b> —el análisis del conjunto de proteínas que produce el tejido—, con el fin de observar cambios estructurales, en la producción neuronal y en las rutas moleculares implicadas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OCV4W5W4OBCIPGDCZ4LZGUZIEI.jpg?auth=5a4722958bcffe6c7498f19e63627bede12282ebc6379a620cb63a81cbd9765e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El equipo de la Universidad de Aberdeen creó cerebroides para preservar mejor la estructura, la diversidad celular y la organización de la corteza cerebral fetal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>IL-17A acelera el plegamiento cortical en desarrollo</h2><p>Uno de los hallazgos más notorios fue que la exposición a IL-17A provocó que la corteza se <b>plegara de manera prematura</b> —es decir, desarrolló antes de tiempo las arrugas características del cerebro maduro— y se volviera<b> más gruesa</b>, al tiempo que se aceleró la <b>producción y maduración de neuronas.</b></p><p>Berg indicó que el equipo comprobó que IL-17A no actuaba de manera indirecta, sino directamente sobre las células madre neurales. En ese proceso, la vía <b>NF-κB</b> apareció como un mecanismo importante para explicar las alteraciones detectadas.</p><p>El estudio no determina que la inflamación materna cause por sí sola trastornos del neurodesarrollo. Los resultados no prueban una relación causal, pero aportan una pista sobre cómo podría operar ese vínculo a nivel biológico.</p><p>Los investigadores ahora buscan entender con mayor detalle <b>cómo responden distintos tipos celulares</b> del cerebro en desarrollo a esas señales, incluidas las <b>células inmunitarias</b> propias del cerebro, los <b>vasos sanguíneos</b> en formación y las <b>células madre neurales especializadas</b> que ayudan a que la corteza cerebral humana crezca y adquiera su forma. </p><p>Como siguiente paso, el equipo planea crear modelos de cerebroides de otras regiones del cerebro en desarrollo. Eso les permitiría determinar si otras áreas responden de manera similar a las señales inmunitarias e inflamatorias y a otros factores ambientales, o si presentan patrones distintos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FQWUP4EP55H2LEXX7JXJVUKUTA.jpg?auth=31341b83e567ae2e7b29efc8a67363befe14c09548bdf24516dbdad400e5b150&amp;smart=true&amp;width=2816&amp;height=1536" type="image/jpeg" height="1536" width="2816"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Aberdeen analizó cómo la inflamación materna durante el embarazo puede alterar el desarrollo cerebral fetal (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué es el nerve flossing, la tendencia que promete aliviar el dolor asociado al nervio ciático]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/09/09/que-es-el-nerve-flossing-la-tendencia-que-promete-aliviar-el-dolor-asociado-al-nervio-ciatico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/09/09/que-es-el-nerve-flossing-la-tendencia-que-promete-aliviar-el-dolor-asociado-al-nervio-ciatico/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Fisioterapeutas consultadas por Women's Health explicaron que esta técnica no equivale a un estiramiento muscular convencional, sino que busca movilizar el nervio con un recorrido controlado, siempre que el diagnóstico confirme un origen nervioso del malestar]]></description><pubDate>Wed, 09 Sep 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C6BG37NCOFCFRCTTBZYVSRGZDA.png?auth=0bb3e38b417b1106cb33d4b8a9ea44eca2bc6588a5a7c39aebfd77ce91ffe8c1&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El nerve flossing para el nervio ciático propone movilizar el nervio con un recorrido controlado y no llevar el músculo al límite como en los estiramientos habituales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una técnica que empezó a circular con más frecuencia en <b>contenidos de movilidad</b> y <b>alivio del dolor</b> propone una diferencia clave frente a los <b>estiramientos habituales</b>: <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/12/23/recomendaciones-de-expertos-de-harvard-para-aliviar-el-dolor-de-ciatica-y-prevenir-recaidas"><b>el llamado nerve flossing para molestias asociadas al nervio ciático</b></a><b> no busca llevar el músculo al límite, sino movilizar el nervio con un recorrido controlado</b>.</p><p>El punto ganó atención porque aparece como una <b>práctica simple</b>, posible de hacer en casa y asociada a <b>síntomas frecuentes</b> como <b>dolor</b>, <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/09/04/el-sintoma-que-muchos-atribuyen-a-una-mala-postura-y-que-si-persiste-o-se-repite-puede-esconder-un-problema-neurologico">hormigueo o adormecimiento en la pierna</a>.</p><p>Esa circulación, sin embargo, convive con una <b>advertencia central</b>. Lo que suele presentarse como un <b>ejercicio accesible</b> no funciona igual para todas las personas ni debe ejecutarse con la lógica de <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/06/23/la-movilidad-articular-no-es-lo-mismo-que-la-flexibilidad-muscular">una </a><a href="https://www.infobae.com/salud/2026/06/23/la-movilidad-articular-no-es-lo-mismo-que-la-flexibilidad-muscular"><b>elongación convencional</b></a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I2P7WS37S5CHTMFYVMENSRGKY4.png?auth=780d9267a3e06108a274470d9bde8a9ccc94d8a1cbadd4f41f7e17c90b669c3b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La técnica de nerve flossing ganó atención en contenidos de movilidad y alivio del dolor porque puede hacerse en casa ante síntomas como dolor, hormigueo o adormecimiento en la pierna (YouTube/@OrthoEvalPal)" height="1080" width="1920"/><p>En cuadros vinculados al <b>nervio ciático</b>, la diferencia entre una <b>maniobra útil</b> y otra que aumente la molestia depende del <b>diagnóstico del origen del dolor</b>, del área sobre la que se trabaja y del modo en que se dosifica el movimiento.</p><p>De acuerdo con un artículo de <i>Women’s Health</i>, la fisioterapeuta <b>Shannon Leggett</b>, radicada en <b>Nueva York</b>, explicó que el <b>nerve flossing</b> puede entenderse como <b>un trabajo dinámico sobre el nervio</b>, aunque aclaró que no equivale a un estiramiento muscular.</p><p>A partir de esa distinción, la técnica empezó a instalarse menos como una <b>rutina genérica de bienestar</b> y más como un <b>recurso específico</b> para cuadros en los que hay <b>signos compatibles</b> con <b>irritación nerviosa</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FB4RNXUXYJDQLMDF5UJJERN3MY.png?auth=9c9de946916ec3a08e1b5efed58a243daac54c54af04101890709f968b6a8b63&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El uso del nerve flossing para el dolor ciático no funciona igual para todas las personas y depende del diagnóstico, del área tratada y de cómo se dosifica el movimiento (Foto: Difusión)" height="1080" width="1920"/><h2>Ganó visibilidad, pero no es una elongación común</h2><p>Leggett indicó que los nervios pueden quedar <b>comprimidos</b> por los <b>tejidos</b> que los rodean, una situación que puede generar <b>dolor</b>, <b>entumecimiento</b> o cosquilleo. En ese contexto, el objetivo del movimiento no es exigir la mayor amplitud posible, sino favorecer un deslizamiento controlado del nervio dentro de su trayecto.</p><p>En un <b>estiramiento muscular clásico</b>, la tensión se distribuye a lo largo del músculo y suele sostenerse durante un <b>tiempo determinado</b>. En cambio, cuando el trabajo apunta al nervio ciático, la lógica cambia: se genera <b>tensión</b> en un extremo mientras se libera el otro para evitar una <b>sobrecarga</b> sobre una <b>estructura más sensible</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HZJF7CJAXNHERHPQ342OTCW4SA.png?auth=fee435b9e77bca206b23f9d5d7dfd5bbe3567552c88f45c0be3c35db252a391d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La fisioterapeuta Shannon Leggett explicó que el nerve flossing es un trabajo dinámico sobre el nervio ciático y no un estiramiento muscular convencional (Foto: Difusión)" height="1080" width="1920"/><p>Según publicó el medio, una de las <b>secuencias descritas</b> para ese trabajo consiste en llevar una rodilla hacia el pecho, extender la pierna, modificar la posición del pie y luego volver a flexionar la rodilla. <b>La diferencia central está en que el movimiento no busca el rango máximo</b>, sino una <b>alternancia suave</b> entre tensión y alivio a lo largo del recorrido del nervio.</p><h2>La clave es identificar si el dolor tiene componente nervioso</h2><p>La misma nota recogió la opinión de <b>Morgan Sileo</b>, doctora en fisioterapia y especialista clínica en ortopedia del <b>Hospital for Special Surgery</b>, quien sostuvo que <b>no existe una solución única para el dolor nervioso</b>.</p><p>Esa definición introduce el <b>principal límite</b> para la difusión masiva de la técnica: su utilidad depende de que el cuadro corresponda efectivamente a un <b>problema</b> de ese tipo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I2GV7XDT6NAARIU5A7GUHEIITQ.png?auth=ebed546055336a7d0967359e7efd8c58b5595fe955e21e3c07b5456d1f47081d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Morgan Sileo advirtió que no existe una solución única para el dolor nervioso y que el nerve flossing solo sirve si la molestia tiene un componente nervioso (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Por eso, el texto periodístico no funciona solo como explicación de una práctica, sino como <b>advertencia</b> frente a una <b>confusión frecuente</b> en <b>contenidos de bienestar</b>.</p><p>Que un ejercicio pueda hacerse en casa y no requiera equipamiento no significa que resulte apropiado para cualquier <b>dolor de espalda</b> o de pierna. Sileo señaló en la nota que trabajar sobre el nervio equivocado podría incluso <b>empeorar el problema</b>.</p><p>En esa línea, la <b>intervención profesional</b> aparece como un <b>criterio de uso</b> y no solo como una sugerencia general. La especialista explicó que primero hace falta definir si la molestia tiene un origen compatible con irritación nerviosa y, después, qué zona conviene movilizar.</p><p><b>Ese filtro cambia el sentido de la técnica</b>, porque la aleja de la idea de rutina universal y la ubica como una <b>herramienta puntual</b> dentro del <b>trabajo fisioterapéutico</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JPKCO7EBUBDLRALRU3DHN3DCMM.png?auth=f30822488c0dbc7dc6a6e217d462596a8b7d68551f88cf0927efa79dbfe451b1&smart=true&width=1262&height=746" alt="La especialista señaló que un ejercicio para el nervio ciático puede empeorar el problema si se aplica sobre el nervio equivocado o sobre una zona incorrecta (YouTube/@docjenfit)" height="746" width="1262"/><h2>Más dolor o síntomas que avanzan son señales para detenerse</h2><p>El otro dato relevante está en las <b>señales de alarma</b>. Sileo indicó que, si durante la práctica aparece dolor o si los síntomas se intensifican, se vuelven más frecuentes o avanzan más abajo por el brazo o la pierna, conviene <b>interrumpir el ejercicio</b>.</p><p>En el caso del nervio ciático, esa <b>irradiación</b> describe una molestia que se desplaza desde la <b>zona lumbar</b> o glútea hacia la <b>extremidad inferior</b>. La advertencia ordena el uso de la técnica desde un criterio concreto.</p><p>De acuerdo con la explicación, esa progresión puede interpretarse como <b>un aumento de la tensión sobre el tejido nervioso</b>. En ese escenario, la indicación no es insistir ni “aguantar” para completar la secuencia, sino <b>revisar la técnica</b> o reducir el <b>rango del movimiento</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FWJPW3VUFZHZVIAKHLB5UPBKHI.png?auth=472f821740ae5f9f9650ea84957d0ce05d1356a84c1f06a75c630d33ef150093&smart=true&width=1267&height=736" alt="Si durante el nerve flossing aumenta el dolor o los síntomas avanzan por la pierna, la recomendación es detener el ejercicio y revisar la técnica (YouTube/@docjenfit)" height="736" width="1267"/><p>La advertencia también marca una <b>diferencia</b> con otras <b>prácticas de movilidad</b> en las que cierta incomodidad puede considerarse esperable. En este caso, el <b>empeoramiento</b> funciona como señal para detenerse.</p><p>Leggett remarcó además que los nervios son <b>estructuras delicadas</b> cuya función principal es <b>transmitir información</b> dentro del cuerpo.</p><p>A diferencia del músculo, que tolera mayores niveles de <b>carga mecánica</b>, el <b>tejido nervioso</b> requiere un <b>manejo más preciso</b>. <b>Esa diferencia explica por qué una práctica que parece simple necesita contexto clínico</b>, sobre todo cuando hay hormigueo, adormecimiento o dolor que se irradia.</p><p>Con ese marco, el interés actual por el nerve flossing queda ligado a una <b>distinción central</b>: no toda <b>secuencia de movilidad</b> opera igual cuando el <b>tejido involucrado</b> es un nervio.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/C6BG37NCOFCFRCTTBZYVSRGZDA.png?auth=0bb3e38b417b1106cb33d4b8a9ea44eca2bc6588a5a7c39aebfd77ce91ffe8c1&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Aunque suele parecer una simple elongación, el método actúa sobre el tejido nervioso y requiere atención para no empeorar dolor, hormigueo o adormecimiento]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo la música ayuda al cerebro a recuperarse más rápido tras un episodio de estrés, según la ciencia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/09/como-la-musica-ayuda-al-cerebro-a-recuperarse-mas-rapido-tras-un-episodio-de-estres-segun-la-ciencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/09/como-la-musica-ayuda-al-cerebro-a-recuperarse-mas-rapido-tras-un-episodio-de-estres-segun-la-ciencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio con 120 voluntarios halló que escuchar melodías tranquilas se vinculó con una mejora del ánimo y una estabilización de la frecuencia cardíaca]]></description><pubDate>Wed, 09 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHIRJHGUVVG2LKLKEI45MZMDAE.png?auth=0acb3cb37ff441c497da7fdbbb3f3c062dd789376d4715bcda562b4378222f01&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio concluyó que la música no previno el estrés antes de la tarea, pero sí favoreció una recuperación más rápida después del episodio estresante. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Las <b>neurociencias</b> han demostrado que la <b>música</b> activa una red compleja de circuitos cerebrales. </p><p>Ahora, un grupo de científicos identificó cambios en la comunicación entre distintas regiones del <b>cerebro</b> que podrían explicar su capacidad para <b>aliviar el estrés</b> y favorecer la recuperación del organismo tras un episodio de tensión.</p><p>El estudio, publicado en Actas de la Academia Nacional de Ciencias y encabezado por <b>Siqi You</b>, vinculó ese efecto con una mayor interacción entre áreas cerebrales relacionadas con el procesamiento del sonido, las sensaciones corporales y la información sensorial.</p><p>“La música no es solo un estímulo auditivo, es una <b>experiencia multisensorial </b>que activa múltiples áreas del cerebro de forma simultánea. Escuchar y, especialmente, <b>crear música activa la corteza auditiva, motora y cerebelosa</b>, mientras que la memoria y las emociones se encienden a través del <b>sistema de recompensa</b>, que libera dopamina y genera sensaciones de placer y bienestar”, sostuvo en <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/09/04/cinco-recomendaciones-para-incorporar-la-musica-como-herramienta-de-salud-y-bienestar/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2026/09/04/cinco-recomendaciones-para-incorporar-la-musica-como-herramienta-de-salud-y-bienestar/"><b>Infobae </b></a>la licenciada <b>Daniela Arévalo</b>, (M.N.193), musicoterapeuta del Equipo de Musicoterapia de INECO y coordinadora del área de Musicoterapia del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.</p><h2>La prueba de estrés</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/55E3LCEDYFHZRHK36FG4JI3OHM.png?auth=ae8843979e8a9a79f32fd6c9e63a3a7cc818075e27d0f047be3576f3f7b6ce5a&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio halló que la música relajante aceleró la recuperación tras estrés agudo. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Para llevar a cabo su investigación, el equipo necesitaba personas estresadas y, por supuesto, música. El trabajo se hizo con <b>120 voluntarios sanos</b> sometidos a una tarea de cálculo mental con tiempo limitado para inducir estrés. Los autores compararon la recuperación después de escuchar música relajante o sonidos de agua, y observaron que el <b>beneficio apareció durante la fase posterior a la tarea estresante, no cuando la música se oía antes.</b></p><p>En los experimentos de comportamiento, grupos de 30 participantes escucharon una de las dos opciones mientras los investigadores registraron estado de ánimo, frecuencia cardíaca, sudoración y niveles de cortisol. En el experimento de escaneo cerebral, se repitió la misma dinámica dentro de un equipo de <b>resonancia magnética funcional</b> para seguir cómo variaba la comunicación entre distintas áreas del cerebro durante la recuperación.</p><p><b>Quienes escucharon música se recuperaron antes que quienes oyeron sonidos de agua.</b> El estudio registró una caída más veloz de la frecuencia cardíaca y la sudoración, junto con una mejora mayor del estado de ánimo.</p><p>En el grupo que escuchó música, las muestras de saliva también mostraron niveles más bajos de <b>cortisol </b>que en el experimento con escáner cerebral. La investigación sugirió que ese patrón podría ayudar a explicar por qué la música calmó con más eficacia que los sonidos naturales después de un episodio de estrés.</p><h2>El cerebro cambió su comunicación entre tres áreas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZIKTEL5ILFDADCYYTGJA5RGUHQ.png?auth=edb0f8a31cf0b40cdf68e4686f2f57a29f7d6e534f74e84499a9f8499046fcdd&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación mostró que la música cambió la comunicación entre regiones del cerebro vinculadas con el sonido, las sensaciones corporales y la información sensorial. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los escáneres mostraron que la música alteró la comunicación entre la <b>corteza auditiva</b>, la <b>ínsula</b> y el <b>tálamo</b>. Según los autores, esas regiones participan en el procesamiento del sonido, el monitoreo de las sensaciones corporales y la canalización de la información sensorial.</p><p>Esos cambios se asociaron con la recuperación del cuerpo tras el estrés, incluidas variaciones en la frecuencia cardíaca y otros indicadores de la respuesta corporal. Los investigadores escribieron que la música “no solo enmascara el estrés, sino que proporciona un <b>marco estructural que reconfigura la respuesta del cerebro ante él”.</b></p><p>El hallazgo central fue que la música no evitó el estrés cuando sonó antes de la tarea, pero sí pareció <b>favorecer una recuperación más rápida cuando se escuchó después</b>. El mecanismo que describió el estudio apuntó a una reorganización de la red cerebral durante el alivio posterior al episodio estresante, con impacto sobre marcadores corporales como la <b>frecuencia cardíaca, la sudoración y el cortisol.</b></p><p>Los autores señalaron que la “tensión musical subjetiva” actuó como un regulador del proceso. Según esa descripción, primero<b> interrumpió la rigidez i</b>nducida por el estrés, después guio la <b>reintegración de la red neuronal</b> y finalmente facilitó la <b>regulación sistémica para restablecer el alivio homeostático.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHIRJHGUVVG2LKLKEI45MZMDAE.png?auth=0acb3cb37ff441c497da7fdbbb3f3c062dd789376d4715bcda562b4378222f01&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[El estudio concluyó que la música no previno el estrés antes de la tarea, pero sí favoreció una recuperación más rápida después del episodio estresante. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio reveló cómo el sueño profundo puede predecir la resiliencia frente al estrés]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/08/un-estudio-revelo-como-el-sueno-profundo-puede-predecir-la-resiliencia-frente-al-estres/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/08/un-estudio-revelo-como-el-sueno-profundo-puede-predecir-la-resiliencia-frente-al-estres/</guid><dc:creator><![CDATA[Camila Caruso]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación en ratones halló señales neuronales previas a la exposición al conflicto que permiten anticipar quiénes muestran mayor resiliencia frente a experiencias adversas]]></description><pubDate>Tue, 08 Sep 2026 18:26:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LDN6MQMJ2ZGDPMJ7ADVIW7SYQY.png?auth=c826f3edfe4aa4652e8e743ab35b6fd696d53aed711834121f590d99b6d0e109&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El sueño profundo influye en la resiliencia y en la forma en que el cerebro responde al estrés. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Dormir no solo es útil para descansar el cuerpo: también moldea la forma en que el cerebro responde a las <b>situaciones difíciles</b>. La <b>resiliencia</b>, que es la capacidad de recuperarse frente a <b>experiencias adversas</b>, no es solo un rasgo de personalidad ni el resultado de <b>decisiones conscientes</b>. </p><p>Según la ciencia, una parte de esa capacidad se decide durante las <b>horas de sueño</b>, en patrones de <b>actividad neuronal</b> que ocurren sin que nadie los perciba.</p><p>Un <a href="https://www.jneurosci.org/content/early/2026/08/28/JNEUROSCI.0509-26.2026">estudio </a>publicado en el <i>Journal of Neuroscience</i> investigó esa relación en ratones. El equipo del investigador <b>Christopher Ehlen</b> analizó qué sucede en una zona específica del cerebro durante el <b>sueño profundo</b> y encontró <b>señales concretas</b> que anticipan quién resiste el <b>estrés social</b>, y quién no, antes de que este aparezca.</p><h2>El sueño profundo en una zona clave del cerebro predice cómo se responde al estrés</h2><p>El foco del estudio recae sobre la <b>corteza prelímbica</b>, una región del cerebro de los ratones que interviene en la regulación de las <b>respuestas emocionales</b> y su relación con el entorno. Dicho de otra manera, esta zona actúa como un <b>regulador</b> que evalúa las situaciones y modera las reacciones emocionales ante ellas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QRPXOHHFP5BIVHFRLMMDS7ZIUI.jpg?auth=1b45c04f8c897e86957bf5dc4ef5c9d22f5e8c165ae88f860622a1953a68441f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los períodos OFF de las neuronas aparecen sobre todo en el sueño no REM y se vinculan con el descanso reparador. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Durante el sueño, las neuronas de esta región atraviesan <b>períodos de silencio</b>, es decir, momentos en los que dejan de disparar <b>señales eléctricas</b>. Estos silencios se conocen como “<b>períodos OFF</b>” y, según el estudio, ocurren principalmente durante el sueño no REM (<b>NREM</b>), la fase del sueño sin movimientos oculares rápidos, que es la más larga y considerada la más reparadora.</p><p>El trabajo precisa que estos períodos de silencio coinciden con las <b>ondas lentas</b>, que son pulsos de actividad eléctrica que el cerebro produce de forma rítmica durante el sueño profundo y que funcionan como la “firma” característica del <b>descanso</b> más reparador. </p><p>El <b>hallazgo central</b> es que los ratones que luego demostraron ser resilientes ya tenían, antes de cualquier situación estresante, una <b>sincronización</b> más estrecha entre la frecuencia de esos silencios neuronales y la cantidad de ondas lentas, en comparación con los animales que luego resultaron susceptibles.</p><p>Dicho de otro modo: en los ratones más resistentes al estrés, el cerebro ya dormía de una manera diferente y más organizada. En palabras de <b>Ehlen</b>: “La calidad del sueño parece dictar cómo la <b>corteza prelímbica</b> suprime las respuestas emocionales”. Es decir, según el investigador, dormir bien o mal determina directamente qué tan capaz es esa región del cerebro de moderar las reacciones ante situaciones difíciles.</p><h2>Qué observaron los científicos dentro del cerebro de los ratones</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MAO7G34B7BBTXBHVNLWAHYEU24.png?auth=1488d055696160bb14fc07c55d91b5a72995f19d1d7c51ac5be0a40b751a7a49&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio en ratones publicado en el Journal of Neuroscience halló señales neuronales que anticipan quién resiste el estrés social. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Para llegar a estas conclusiones, el equipo realizó mediciones de la actividad eléctrica en la corteza prelímbica de ratones macho repetidas a lo largo del tiempo. Usaron dos técnicas: el registro de <b>unidades individuales</b>, que capta la actividad de neuronas aisladas, y el registro de <b>potenciales de campo local</b>, que mide la actividad eléctrica de grupos de células en una zona determinada del cerebro.</p><p>Los animales atravesaron un protocolo de cinco días llamado <b>paradigma de derrota social</b>, en el que fueron expuestos de forma repetida a situaciones de confrontación con otros ratones dominantes. Los registros se tomaron antes y después de esa experiencia, lo que permitió comparar el estado del cerebro previo al estrés con el posterior.</p><p>Tras la exposición al estrés, los ratones resilientes mostraron cambios en la forma en que su cerebro se organizaba durante el sueño profundo. Los silencios neuronales se volvieron más breves y se repartieron de manera más uniforme a lo largo de la noche, en lugar de concentrarse en momentos puntuales. </p><p>Al mismo tiempo, la velocidad con que las neuronas se activan y envían señales también se redistribuyó de forma generalizada en toda la corteza, y ese cambio fue más marcado en los ratones que resistieron el estrés que en los que no lo hicieron.</p><h2>El estudio deja una pregunta clave para la salud mental</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7NKJDHYCBBHD3E45UPH6CEHKPQ.png?auth=9204aa30932abcefb8e3bad4e4a4a9984554533a0bbb6518a77c2d7509d9a4e2&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Los investigadores buscan marcadores neurobiológicos en humanos para identificar la propensión a la resiliencia o a la susceptibilidad al estrés. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Ehlen y su equipo planean explorar si privar de sueño a los ratones resilientes altera la <b>actividad neuronal</b> en la corteza prelímbica. La pregunta que guía esa próxima etapa es si el sueño profundo es, en efecto, la causa directa de la resiliencia o simplemente un <b>indicador asociado</b>.</p><p>“Nuestra suposición es que los animales susceptibles al estrés no duermen tan profundamente y que existe una respuesta activa al estrés que está intacta en los animales resilientes gracias a su sueño profundo”, expresó.</p><p>Más allá de los modelos animales, el estudio apunta a un <b>horizonte clínico</b> concreto. Los investigadores también buscan que este trabajo informe estudios en humanos orientados a encontrar <b>marcadores neurobiológicos</b> (señales medibles en el cerebro) que permitan identificar, antes de que ocurra una crisis, qué personas tienen mayor o menor propensión a la resiliencia o a la susceptibilidad al estrés. El estudio indica que los hallazgos “proveen un marco para entender cómo la <b>plasticidad</b> de los circuitos dependiente del sueño protege contra el estrés”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LDN6MQMJ2ZGDPMJ7ADVIW7SYQY.png?auth=c826f3edfe4aa4652e8e743ab35b6fd696d53aed711834121f590d99b6d0e109&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un cerebro iluminado sobre una mujer dormida en su cama ilustra la actividad cerebral durante el descanso nocturno. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Pantallas, cortisol y glucosa: cuáles son los hábitos que pueden mejorar el sueño, la concentración y la energía]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/04/pantallas-cortisol-y-glucosa-cuales-son-los-habitos-que-pueden-mejorar-el-sueno-la-concentracion-y-la-energia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/04/pantallas-cortisol-y-glucosa-cuales-son-los-habitos-que-pueden-mejorar-el-sueno-la-concentracion-y-la-energia/</guid><dc:creator><![CDATA[Dante Martignoni]]></dc:creator><description><![CDATA[Un neurocientífico analizó en el podcast The Diary of a CEO el impacto de la exposición nocturna a dispositivos, el movimiento después de las comidas y la importancia de la luz natural, junto con recomendaciones sobre actividad física y suplementación]]></description><pubDate>Tue, 08 Sep 2026 17:31:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Las <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/30/la-ciencia-advierte-sobre-el-impacto-actual-del-uso-de-pantallas-en-la-salud-fisica-y-mental/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/30/la-ciencia-advierte-sobre-el-impacto-actual-del-uso-de-pantallas-en-la-salud-fisica-y-mental/"><b>pantallas encendidas</b></a> durante la noche, los picos de <b>glucosa </b>después de comer y la popularidad de los <b>suplementos </b>formaron parte de una entrevista de <b>Andrew Huberman</b> con <b>Steven Bartlett</b>.</p><p>El neurocientífico presentó una serie de hábitos que, según sostuvo, pueden influir en el sueño, el <a href="https://www.infobae.com/tag/metabolismo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/metabolismo/">metabolismo</a>, la concentración y la respuesta del organismo al estrés.</p><p>Huberman habló sobre la exposición a la luz, el ejercicio, la alimentación y el descanso. También planteó una advertencia sobre los adolescentes y el uso nocturno de dispositivos: <b>“Tenemos una generación de chicos que están metabólicamente enfermos”</b>, afirmó durante el podcast <i>The Diary of a CEO</i>.</p><h2>Las pantallas nocturnas y los efectos sobre el descanso</h2><p>Huberman afirmó que la exposición a <a href="https://doi.org/10.1073/pnas.2405924121" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1073/pnas.2405924121"><b>luces artificiales</b></a><b> y dispositivos durante la noche puede alterar los ritmos biológicos</b>. “Queremos días luminosos y noches oscuras”, resumió al describir la relación entre la luz diurna, el sueño y la salud.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HAK2ZGHHJVDVHIMWSNO36CY3GQ.png?auth=b162835afa8d42f53c2ddba4bd54288badb5db52f982dd6dd183a04d1fd50a87&smart=true&width=1852&height=1077" alt="Andrew Huberman advirtió que el uso nocturno de pantallas y luces artificiales puede alterar los ritmos biológicos y afectar el descanso (Captura de video: YouTube/@TheDiaryOfACEO)" height="1077" width="1852"/><p>Explicó que la <b>luz brillante al comienzo del día puede colaborar con el aumento natural del cortisol</b>, una hormona que vinculó con el estado de alerta y la capacidad de respuesta. Por la noche, en cambio, recomendó reducir la intensidad de las luces para favorecer el descanso.</p><p><b>“El riesgo de morir prematuramente si se tienen noches brillantes aumenta considerablemente”</b>, afirmó al referirse a estudios observacionales que mencionó en la entrevista. </p><p>También sostuvo que las pantallas no tienen suficiente intensidad para generar el efecto que atribuye a la luz natural por la mañana, aunque <b>sí pueden elevar el cortisol en horarios nocturnos</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MH7OYMF7PBAYDCCERFOZZJY2OI.jpg?auth=1427333d3dd7e1a8759147502649a6ce37eb5ce0685f48d08a1d2fdae5bc36aa&smart=true&width=1456&height=816" alt="Huberman recomendó reducir el brillo de los dispositivos, activar la pantalla roja y evitar las pantallas durante los últimos 30 minutos antes de dormir (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>El investigador centró parte de sus comentarios en los adolescentes. “No se puede protegerlos de los efectos negativos de la luz de las pantallas por la noche”, señaló. Según su planteo, <b>los jóvenes pueden experimentar un aumento del cortisol nocturno</b> que afecta el impulso natural de esa hormona al día siguiente.</p><p>Entre las sugerencias, propuso <b>bajar el brillo de los teléfonos </b>y activar el modo de pantalla roja. “Seamos razonables: <b>los últimos 30 minutos antes de dormir, sin pantallas</b>”, comentó.</p><h2>Huberman cuestionó la idea de que el cortisol siempre es perjudicial</h2><p>Durante la entrevista, Huberman buscó matizar la identificación del <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/03/11/el-impacto-invisible-del-cortisol-habitos-diarios-que-pueden-alterar-el-equilibrio-del-estres" rel="noopener noreferrer"><b>cortisol</b></a> como la “hormona del estrés”. “El cortisol es<b> una hormona que promueve la energía</b>”, afirmó. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MPW7MJIUCVBQZERIN4Q3N7LXGU.png?auth=181dbab0c453586ba67b1e2e544023c25d79d67209823cc289ee3ff41746fc86&smart=true&width=1915&height=998" alt="Andrew Huberman cuestionó la idea de que el cortisol siempre es perjudicial y sostuvo que también promueve energía y moviliza recursos del organismo (Captura de video: YouTube/@TheDiaryOfACEO)" height="998" width="1915"/><p>Según explicó, esa sustancia participa en la movilización de recursos del organismo ante actividades físicas, desafíos cognitivos y situaciones de tensión.</p><p>Sostuvo que un aumento del cortisol en las primeras horas del día puede asociarse con mayor atención, concentración y capacidad de aprendizaje. Para ese momento recomendó tres prácticas: <b>beber agua, recibir </b><a href="https://doi.org/10.1038/s41598-023-35689-1" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1038/s41598-023-35689-1"><b>luz natural</b></a><b> y hacer actividad física</b>.</p><p>“El cortisol alto en la primera parte del día proporciona un estado de ánimo elevado, foco, atención y capacidad de aprender”, expresó Huberman. También indicó que ese patrón <b>contribuiría a mantener valores más bajos hacia la tarde y la noche</b>, una condición que relacionó con una mejor predisposición para dormir.</p><p>Huberman diferenció las exigencias físicas breves de la preocupación prolongada. Puso como ejemplo los <b>entrenamientos de fuerza o las sesiones de carrera</b>, que pueden elevar el cortisol. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WJOJEA6H45BP7DGITI2FFN7OZI.png?auth=22a2473bc8119512b476738e089fa8973aecfa79ed943a90839d0ad0e69cb0d5&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El neurocientífico afirmó que la luz natural al comienzo del día favorece el aumento natural del cortisol y se asocia con mayor estado de alerta, atención y aprendizaje (Imagen Ilsutrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>“Trabajar con pesas durante 45 minutos, con las series cerca del fallo, puede triplicar o cuadruplicar los niveles de cortisol”, detalló.</p><p>Para episodios puntuales de activación, propuso el <b>suspiro fisiológico</b>, una técnica que consiste en realizar dos inhalaciones seguidas y una exhalación extensa. “Cuando se hacen <b>exhalaciones largas de forma deliberada, la frecuencia cardíaca baja</b>”, explicó.</p><h2>Caminar después de comer y moderar los picos de glucosa</h2><p>Otro de los puntos abordados fue la importancia del <b>movimiento tras las comidas</b>. Huberman recomendó caminar después de comer como una estrategia para regular la glucosa y evitar caídas de energía.</p><p><b>“Cinco o </b><a href="https://doi.org/10.1038/s41598-025-07312-y" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1038/s41598-025-07312-y"><b>10 minutos de caminata</b></a><b> después de una comida permiten tener menos bajones de energía”</b>, afirmó. El investigador señaló que las contracciones musculares repetidas durante una caminata pueden ayudar al organismo a utilizar la glucosa que circula en la sangre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2F65UGPKXJESDONHFZWR2UWMSE.png?auth=d5f089cb4698aea93102794d37da57c72efcaac4b2a8c0d5b32861600cdef9aa&smart=true&width=1408&height=768" alt="Caminar cinco o 10 minutos después de comer puede ayudar a regular la glucosa y reducir los bajones de energía (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>También mencionó estudios sobre el <b>músculo sóleo</b>, situado en la <b>pantorrilla</b>. Según relató, ejercicios repetidos de elevación de talones mientras una persona permanece sentada mostraron efectos sobre la regulación de la glucosa.</p><p>Huberman aclaró que no propone reemplazar el ejercicio estructurado por esas acciones. <b>“Creo que caminar es necesario, pero no suficiente para la salud”</b>, sostuvo. Su objetivo diario se ubica entre 7.000 y 8.000 pasos, aunque remarcó que <b>no considera imprescindible alcanzar los 10.000</b>.</p><h2>Los suplementos que mencionó en la entrevista</h2><p>Ante la pregunta de Bartlett sobre qué suplementos elegiría si solo pudiera tomar cinco, nombró <b>magnesio, omega-3, vitamina D, alfa-GPC y creatina</b>.</p><p>Para quienes tienen dificultades para dormir, sugirió probar magnesio treonato o bisglicinato. También destacó la ingesta de omega-3, en particular EPA, y recomendó creatina para quienes buscan mantener fuerza o mejorar su rendimiento en períodos de falta de sueño o estrés.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NXRZDSQ2DFDKDC6RQLTHNICBIM.jpg?auth=ab1b2687082331aa532f87c03971399b637e338bed553396a67f365f82e1d4c4&smart=true&width=1456&height=816" alt="Entre los suplementos que mencionó Andrew Huberman figuran magnesio, omega-3, vitamina D, alfa-GPC y creatina, aunque aclaró que su uso requiere evaluación médica individual (Imagen Ilustrativa Infobae)." height="816" width="1456"/><p>Huberman aseguró que <b>consume entre 5.000 y 10.000 unidades internacionales diarias de vitamina D</b>. “La mayoría de las personas toma muy poca vitamina D”, afirmó. Además, mencionó el alfa-GPC como una opción que, según su criterio, puede mejorar el foco a través del aumento de <b>colina y acetilcolina</b>.</p><p>Las recomendaciones sobre suplementos, dosis y fármacos requieren evaluación médica individual, en especial ante enfermedades previas, tratamientos en curso o antecedentes de alteraciones metabólicas, renales, cardiovasculares y oculares.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/S57WWIDXCRF43BLADKPTTQA4BU.png?auth=16659c5e0f849155ec4e1dfa93255d3e1cc7686260e9bc8c7abd7bf5f83381f8&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un neurocientífico analizó en el podcast The Diary of a CEO el impacto de la exposición nocturna a dispositivos, el movimiento después de las comidas y la importancia de la luz natural, junto con recomendaciones sobre actividad física y suplementación]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Científicos revelan por primera vez cómo las hormonas pueden transformar físicamente el cerebro femenino]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/07/cientificos-revelan-por-primera-vez-como-las-hormonas-transforman-fisicamente-el-cerebro-femenino/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/07/cientificos-revelan-por-primera-vez-como-las-hormonas-transforman-fisicamente-el-cerebro-femenino/</guid><description><![CDATA[El descubrimiento, obtenido en modelos animales, podría convertirse en un indicador de salud neurológica para mujeres en distintas etapas de la vida. El hallazgo, realizado con una técnica de resonancia magnética, abre una vía para entender la niebla mental y el deterioro cognitivo en la menopausia]]></description><pubDate>Mon, 07 Sep 2026 20:52:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2HGO3CSSSJA4HDJA2AP6HTY6CI.png?auth=f67eaf51291afb4a08d4d0133b659ff2172aced8bbf65c8c4781252becb21a82&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El cerebro de las mujeres se reorganiza a lo largo del ciclo reproductivo por la acción del estrógeno, con efectos sobre la memoria, la cognición y el tejido cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <b>cerebro de las mujeres</b> no es estático: se reorganiza de manera constante a lo largo del ciclo reproductivo, moldeado por el flujo y reflujo de hormonas como el estrógeno. Ese proceso de adaptación continua afecta la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/02/04/como-el-ciclo-hormonal-y-los-niveles-de-estrogeno-afectan-la-memoria-en-las-mujeres-segun-un-estudio/"><b>memoria</b></a>, la <b>cognición </b>y la estructura misma del <b>tejido cerebral</b>, y la ciencia lleva décadas documentándolo.</p><p>Estudios previos demostraron que el estrógeno modifica la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/01/que-le-pasa-al-cerebro-durante-la-menopausia-y-cual-es-su-vinculo-con-el-alzheimer-segun-un-estudio/">matriz extracelular</a> del hipocampo, la red de soporte que organiza y sostiene las conexiones entre neuronas, e influye en la formación de recuerdos bajo estrés. Lo que ninguno de esos trabajos pudo medir fue algo más básico y hasta ahora inaccesible: <b>cómo esa hormona cambia las propiedades físicas del cerebro:</b> <b>su rigidez, su viscosidad, su capacidad de resistir y transmitir fuerzas mecánicas</b>. Esa pregunta permanecía sin respuesta.</p><p>Ahora, un equipo de investigadores de la <b>Universidad de Delaware</b> demostró, con una técnica de resonancia magnética poco convencional, que las fluctuaciones de estrógeno modifican las propiedades mecánicas del <b>hipocampo</b>, la región cerebral vinculada a la<b> memoria y el aprendizaje</b>, de manera mensurable y reproducible.</p><p>Los hallazgos, publicados en la revista <a href="https://academic.oup.com/braincomms/article/8/4/fcag228/8711977"><i>Brain Communications</i></a>, abren una nueva línea de investigación sobre la salud cerebral femenina y ofrecen una herramienta potencial para <b>estudiar el impacto de transiciones hormonales como la menopausia.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUP3IPPR2VEDHGFXL6L5ENOQ2M.png?auth=807b0c8319cf82a56dbbcd0ac0cf3a342853d16d9e6a2eaf0ae6f610a43ff438&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio de la Universidad de Delaware mostró que las fluctuaciones de estrógeno modifican de forma mensurable las propiedades mecánicas del hipocampo. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El estudio trabajó con ratas hembra, cuyo ciclo estral de cuatro días presenta fluctuaciones hormonales comparables a las del ciclo menstrual humano. Los animales fueron escaneados de forma repetida a lo largo de cada fase, lo que permitió rastrear en tiempo real cómo cambiaba el tejido cerebral a medida que los niveles hormonales oscilaban.</p><p>El hallazgo central fue contundente: <b>cuando el estrógeno cae</b> de manera pronunciada durante la transición entre el <b>proestro</b>, el período <b>previo a la ovulación</b> en que esa hormona alcanza su <b>pico</b>, y el <b>estro</b>, la fase inmediatamente posterior en que <b>desciende con rapidez</b>, <b>la viscosidad del hipocampo aumenta casi 40%.</b></p><h2>La técnica que mide el cerebro como si fuera un material</h2><p>Para capturar esos cambios, el equipo recurrió a la <b>elastografía por resonancia magnética</b>, una variante especializada de la resonancia magnética convencional que mide cómo se comporta el tejido cerebral ante fuerzas mecánicas.</p><p>En términos concretos, <b>introduce vibraciones suaves </b>en el tejido y analiza cómo se propagan las ondas resultantes, lo que permite calcular <b>cuán rígido o fluido es ese tejido</b> en cada punto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LMYY64VU6FHEJOVT2677BYBIOM.png?auth=b42c828c614107b151e7d9cf5aab64f7582c8925074974d1a9055a97d449ea61&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación publicada en Brain Communications abre una línea de estudio sobre la salud cerebral femenina y el impacto hormonal de la menopausia. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según se detalla en el estudio, el cociente de amortiguamiento del hipocampo aumentó un 38% entre las fases de proestro y estro. Este parámetro mide cuánto se atenúa una onda de vibración al atravesar el tejido: funciona como un indicador de cuán fluido o viscoso está ese tejido, del mismo modo en que una onda se atenúa más rápido en miel que en agua.</p><p><b>Cuanto más alto el valor, más viscoso y menos elástico es el tejido</b>, y el pico se registró precisamente cuando la producción de estrógeno cae con más fuerza. La rigidez, en cambio, disminuyó un 10% durante la transición de diestro a proestro, sin variaciones significativas durante la ovulación, y el resto del cerebro no mostró cambios relevantes en ninguno de los dos parámetros.</p><p>Para confirmar que esos cambios eran consecuencia directa de la señalización estrogénica, el equipo administró a los mismos animales un fármaco que bloquea los receptores de estrógeno alfa, las moléculas situadas en la superficie celular que captan y procesan la señal de esa hormona.</p><p>El efecto es comparable a apagar las antenas que el cerebro usa para detectarla. El resultado fue claro: sin esa señal, el tejido hipocampal quedó fijo en un estado de alta viscosidad, como si el ciclo hormonal se hubiera detenido en su fase de menor estrógeno, sin posibilidad de recuperar la elasticidad característica del proestro.</p><h2>Astrocitos en el centro de la escena</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2ONGOPYWR5ERLHFWPA4VMIGOL4.png?auth=8ba2b7ca80ba247152e0e66764c1af28bdafd2d1be014aa15fe231f80f66be72&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación publicada en Brain Communications abre una línea de estudio sobre la salud cerebral femenina y el impacto hormonal de la menopausia. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El análisis de muestras de tejido cerebral, con foco en el CA1, una subregión del hipocampo especialmente sensible a las hormonas gonadales, reveló los mecanismos celulares detrás de las mediciones.</p><p><b>El bloqueo prolongado de los receptores de estrógeno redujo de manera significativa</b> tanto el número de neuronas como el de astrocitos, células de sostén que regulan la comunicación entre neuronas y contribuyen de forma determinante a las propiedades mecánicas del tejido.</p><p>Los <b>astrocitos</b> resultaron ser los protagonistas del fenómeno. El trabajo concluye que su cantidad en CA1 cayó de forma estadísticamente significativa. En las células restantes se produjo una compensación: la expresión de receptores de estrógeno alfa en esos astrocitos sobrevivientes aumentó un 48% respecto de las ratas sin tratamiento.</p><p>Es el equivalente a subir el volumen del televisor porque la señal llega débil; las células que sobrevivían multiplicaban sus receptores para captar una señal que ya no llegaba con la misma fuerza.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YMT2LL5CJRCBJDMKRQY3XVFCBU.png?auth=93243b67534a3c6672d920306b9a7ed525b4da4a341640e166b3335ef69d98c1&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una mujer trabaja concentrada en una oficina moderna, con una representación digital luminosa de un cerebro que simboliza la integración de la inteligencia artificial y el pensamiento humano para la innovación. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Esa <b>reducción en la densidad de astrocitos</b>, junto con la disminución en el número de neuronas y en la cantidad de espinas dendríticas, las pequeñas prolongaciones a través de las cuales las neuronas establecen contacto entre sí, podría <b>explicar </b>por qué el tejido <b>hipocampal </b>se vuelve <b>más viscoso cuando el estrógeno escasea.</b></p><h2>Un camino hacia la clínica</h2><p>El vínculo entre los cambios mecánicos detectados y el rendimiento cognitivo real aún no está establecido. El siguiente paso es conectar las mediciones con pruebas de memoria y aprendizaje. El equipo trabaja además en modelos animales de <b>menopausia</b>, una etapa en que los niveles de estrógeno caen de forma sostenida y no cíclica.</p><p>“Sospechamos que puede haber <b>un estado bloqueado mecánico</b> cuando el estrógeno se agota por primera vez, que contribuye a la disfunción cognitiva como la niebla mental, y estamos tratando de probar esto a continuación”, señaló <b>Curtis Johnson</b>, profesor asociado de ingeniería biomédica y director del laboratorio, según el comunicado de prensa institucional.</p><p>A más largo plazo, la meta es incorporar la técnica a las resonancias magnéticas de rutina con un tiempo adicional de escáner inferior a un minuto. “Las transiciones como la menopausia se extienden por años, <b>y queremos entender cómo cambia la salud cerebral</b> a lo largo de ellas y cómo apoyar a las personas durante esos períodos”, afirmó Johnson.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUP3IPPR2VEDHGFXL6L5ENOQ2M.png?auth=807b0c8319cf82a56dbbcd0ac0cf3a342853d16d9e6a2eaf0ae6f610a43ff438&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Delaware mostró que las fluctuaciones de estrógeno modifican de forma mensurable las propiedades mecánicas del hipocampo. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué algunas personas pueden recordar sus sueños al despertar]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/09/07/por-que-algunas-personas-pueden-recordar-sus-suenos-al-despertar/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/09/07/por-que-algunas-personas-pueden-recordar-sus-suenos-al-despertar/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación analizó durante dos semanas a 217 voluntarios y descubrió que hay factores concretos detrás de algo que parecía azar. Cómo los resultados ponen en duda la explicación más extendida]]></description><pubDate>Mon, 07 Sep 2026 20:16:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X2MYRTRUHBGXHOBUTJPNZI4YME.png?auth=5f72f5c19aea1a0c880612af8d05e618a9aef7fadfbb3aee51c26093fa369a39&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación sobre sueños analizó a 217 adultos sanos de entre 18 y 70 años para explicar por qué algunas personas recuerdan con más detalle sus experiencias oníricas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Muchas personas se despiertan con escenas nítidas de lo que soñaron, mientras otras apenas conservan una sensación difusa o directamente no recuerdan nada. Ahora, <b>un estudio identificó qué factores influyen en la capacidad de recordar los </b><a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/05/07/es-normal-recordar-suenos-al-despertar-expertos-advierten-sobre-sus-implicaciones/" target="_blank" rel=""><b>sueños</b></a><b> al </b><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/10/05/la-ciencia-explica-por-que-casi-nunca-recordamos-lo-que-sonamos-durante-la-noche/" target="_blank" rel=""><b>despertar</b></a> y mostró que esa diferencia no depende solo del azar, sino también de la edad, ciertos rasgos mentales y la forma en que transcurre el descanso durante la noche.</p><p>La pregunta tiene impacto más allá de la curiosidad cotidiana. Recordar o no lo soñado es una experiencia universal, pero durante años la ciencia no logró explicar con precisión por qué algunas personas pueden reconstruir escenas, emociones o imágenes con facilidad y otras solo perciben que soñaron sin recuperar ningún detalle.</p><p>La nueva investigación, publicada en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s44271-025-00191-z" target="_blank" rel="">Communications Psychology</a>, analizó a <b>217 adultos sanos de entre 18 y 70 años</b> y concluyó que la <b>actitud hacia los sueños</b>, la <b>tendencia </b>de la <b>mente </b>a <b>divagar </b>y ciertos <b>patrones del descanso nocturno</b> se asocian con una mayor probabilidad de despertar con recuerdos de lo soñado. También encontró que la <b>edad </b>y la <b>vulnerabilidad </b>a la interferencia ayudan a explicar cuánto contenido puede conservar cada persona. </p><p>Ese último factor refiere a la facilidad con que los recuerdos de un sueño son desplazados por estímulos inmediatos al despertar: la luz, el ruido, la actividad física o incluso el pensamiento consciente pueden interrumpir el proceso de fijación en la memoria antes de que el contenido quede consolidado.</p><h2>Recordar sueños: entre rasgos personales y cómo fue la noche</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TT3JCORV7VBJNLUWESEE2QDAO4.png?auth=e05c8c90eebd1dad1e7b34df67accd92b2d0cb80f392c33b20ce2b1197f99c56&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El recuerdo de los sueños se asoció con una actitud más atenta hacia los sueños y con una mayor tendencia a la divagación mental (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para llegar a esas conclusiones, los investigadores siguieron a los participantes durante 15 días. Cada mañana debían registrar si recordaban haber soñado y, en caso afirmativo, qué nivel de detalle podían recuperar. Al mismo tiempo, el equipo reunió información demográfica, psicológica, cognitiva y del sueño mediante dispositivos de monitoreo y pruebas específicas.</p><p>Según se detalla en el estudio, <b>las personas con una actitud más atenta hacia los sueños y con mayor tendencia a la divagación mental</b> tenían más probabilidades de recordar lo soñado al despertar. La divagación mental es la inclinación de la mente a apartarse del foco inmediato y encadenar pensamientos de manera espontánea. En este caso, ese rasgo apareció asociado a una mayor frecuencia de recuerdo onírico.</p><p>El trabajo también distinguió entre dos experiencias diferentes. Una es recordar el contenido del sueño: escenas, acciones o sensaciones. </p><p>La otra es tener la impresión de haber soñado sin poder reconstruir nada concreto, lo que se conoce como <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1087079218301552" target="_blank" rel="">“sueño blanco”</a>, es decir, despertar con la certeza de que algo ocurrió durante la noche, pero sin ninguna imagen ni detalle recuperable. Esa segunda experiencia fue más frecuente en ciertos grupos y ayudó a mostrar que soñar y recordar lo soñado no son exactamente lo mismo.</p><h2>La estructura del descanso y la posibilidad de recuperar el contenido del sueño</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4B33DH7DTBFR3HFPAX4LLI555E.png?auth=e16b71826bcc565eac471646ef3c26187a18d7f369e6cf1f23fb3e87d38fef05&smart=true&width=1536&height=1024" alt=" Los investigadores siguieron durante 15 días a los participantes, que cada mañana registraron si recordaban sueños y cuánto detalle podían recuperar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Otro de los hallazgos centrales fue la relación entre el recuerdo de los sueños y la organización del descanso nocturno. Los autores observaron que quienes presentaban <b>episodios de sueño más largos, con menor proporción de sueño profundo N3 y mayor presencia de fases más livianas</b>, tenían más posibilidades de despertar con memoria de una experiencia onírica.</p><p>El <b>sueño N3</b> es la <b>etapa más profunda del descanso</b> y se asocia con procesos de <b>recuperación física y cerebral</b>. Las fases más ligeras, en cambio, parecen ofrecer condiciones más favorables para que la experiencia vivida durante la noche quede disponible al despertar. El estudio indica que la probabilidad de recordar un sueño por la mañana estuvo vinculada tanto a diferencias individuales en los patrones del descanso como a variaciones de una noche a otra. </p><p>Es decir, no se trató solo de una característica fija de ciertas personas, sino también de un<b> fenómeno sensible</b> a <b>cómo durmió cada participante</b> en una noche puntual. Esa combinación entre rasgos estables y variaciones cotidianas ayudó a explicar por qué el recuerdo de lo soñado puede cambiar incluso en un mismo individuo a lo largo de distintos días.</p><p>El hallazgo tiene una implicancia concreta: el recuerdo onírico no es una capacidad fija que se tiene o no se tiene. Depende de una combinación de factores, algunos estables como la edad o la tendencia a divagar, y otros variables como la calidad del descanso de cada noche, que interactúan de forma diferente en cada persona y en cada ciclo de sueño. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4E7OED2J5BCQTCKER7T7O6UW5Q.png?auth=4582e54108384aab87dc3819ba66d1e5f5b17e7cb34333c0188c446c97444294&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio publicado en Communications Psychology identificó que la edad, los rasgos mentales y la forma del descanso nocturno influyen en recordar los sueños al despertar  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué le pasa a la memoria si dormís poco y hacés ejercicio antes de acostarte, según un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/09/05/que-le-pasa-a-la-memoria-si-dormis-poco-y-haces-ejercicio-antes-de-acostarte-segun-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/09/05/que-le-pasa-a-la-memoria-si-dormis-poco-y-haces-ejercicio-antes-de-acostarte-segun-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Diego Pero]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación de la Universidad Concordia halló que una rutina nocturna de 30 minutos de actividad moderada se vinculó con un mejor desempeño al día siguiente, aun con un descanso reducido a apenas cuatro o cinco horas]]></description><pubDate>Sat, 05 Sep 2026 21:40:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WL36KZTINFADHELYJROM3AS7TU.png?auth=510144ab27a3e8cdcddcc91b8ce12f5d0e4fc04d9bd942094c7d08999923e5bc&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio mostró que quienes hicieron actividad física antes de una noche de sueño restringido recordaron mejor que quienes no se ejercitaron. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Dormir poco</b> suele dejar una marca al día siguiente: cuesta concentrarse, fallan los reflejos y la <a href="https://www.infobae.com/tag/memoria/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/memoria/"><b>memoria</b></a> empieza a mostrar fisuras. Una reciente <a href="https://academic.oup.com/sleep/advance-article/doi/10.1093/sleep/zsag235/8771500?login=false" target="_blank" rel="" title="https://academic.oup.com/sleep/advance-article/doi/10.1093/sleep/zsag235/8771500?login=false">investigación</a> de la <b>Universidad Concordia</b>, en <b>Montreal, Canadá </b>encontró que <b>una sesión de ejercicio moderado por la noche puede ayudar a preservar la memoria después de una noche de descanso restringido</b>.</p><p>El trabajo, liderado por Emmanuel Frimpong, Arsenio Paez y Thien Thanh Dang-Vu, mostró que <b>quienes hicieron actividad física antes de dormir poco recordaron mejor</b> que quienes no se ejercitaron.</p><p>El estudio, publicado en la revista <i>SLEEP</i>, puso a prueba una pregunta cada vez más cercana a la vida cotidiana: si una rutina breve de ejercicio puede amortiguar el desgaste cognitivo que deja una noche corta. Para responderla, los participantes fueron divididos en cuatro grupos: uno durmió <b>8,5 horas</b> sin hacer ejercicio; otro durmió <b>4,5 horas</b> sin actividad física; un tercero combinó una noche normal con ejercicio; y un cuarto hizo ejercicio antes de dormir solo 4,5 horas.</p><h2>El beneficio apareció al día siguiente, no en el aprendizaje inicial</h2><p>Antes de irse a dormir, todos los voluntarios realizaron una tarea para memorizar <b>80 pares de rostros y nombres</b>. En los grupos activos, el ejercicio consistió en <b>30 minutos de ciclismo moderado</b>, con intensidad ajustada a cada participante y controlada en función de su capacidad cardiorrespiratoria.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S354OUNUIFA35J7GRVE2LI2S44.png?auth=2261186cd233d5206da89cf360e25ace8b8adf749d9327c1816d269a2d0f93c4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los participantes se dividieron en cuatro grupos para comparar el efecto del ejercicio y de dormir 8,5 horas o solo 4,5 horas sobre la memoria. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Después de esa instancia, los grupos con sueño habitual durmieron entre las 23 y las 7:30, mientras que los grupos con restricción permanecieron despiertos hasta las 3 y recién entonces pudieron dormir hasta la mañana. Al despertar, todos hicieron una nueva prueba con <b>120 pares de rostros y nombres</b>, entre estímulos conocidos y nuevos.</p><p>El recorte del sueño volvió a pasar factura, pero no pegó igual en todos los casos. Los resultados mostraron que<b> el grupo con sueño restringido y sin ejercicio obtuvo el peor desempeño</b>. En cambio,<b> quienes hicieron ejercicio antes de dormir poco lograron una recuperación de memoria mejor </b>y quedaron en niveles comparables a los de los participantes que habían descansado una noche completa. </p><h2>El ejercicio no sumó horas de sueño, pero sí se asoció con mejor memoria</h2><p>Uno de los datos centrales del trabajo es que la diferencia no apareció en la prueba inmediata, hecha poco después del aprendizaje, sino en la evaluación de la mañana siguiente. <b>No hubo diferencias relevantes en el recuerdo inmediato</b>, lo que sugiere que el efecto estuvo vinculado al procesamiento de la información durante el sueño.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NS2FDCUBHVCRHEI7H4I7VRV6RI.png?auth=f04d94678f90cb4d51dc5026ce6b5bd5f956a0852ea997748473b9c3f8589054&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los resultados indicaron que el grupo con sueño restringido y sin ejercicio tuvo el peor desempeño en la prueba de memoria de la mañana siguiente. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En términos estadísticos, el grupo que hizo ejercicio antes de una noche corta rindió mejor que el grupo sedentario con la misma restricción de descanso, con una diferencia significativa (<b>p = 0,028</b>). El estudio no mostró que el ejercicio reemplazara al sueño, un atajo que hoy no existe, sino que<b> podría amortiguar parte del impacto de dormir menos</b> sobre la memoria declarativa.</p><p>Durante la noche, los investigadores registraron la actividad cerebral de los participantes mediante <b>polisomnografía</b>, una técnica que permite medir con precisión las distintas etapas del sueño. A partir de esos datos, observaron que el <b>sueño de ondas lentas</b> —la fase profunda del sueño no REM— estuvo asociado al mejor rendimiento de memoria.</p><p>Ese tipo de sueño predomina en la primera mitad de la noche y suele vincularse con la consolidación de recuerdos recientes, ese trabajo silencioso con el que el cerebro fija lo aprendido mientras el cuerpo descansa. En este caso, el análisis del estudio indicó que una mayor proporción de sueño profundo medió el efecto observado entre ejercicio y memoria al día siguiente.</p><h2>El ensayo fue controlado y sus resultados todavía no se pueden generalizar</h2><p>El trabajo incluyó a <b>adultos jóvenes de entre 18 y 35 años</b>, sin trastornos del sueño ni enfermedades relevantes, y se realizó en condiciones de laboratorio. Además, analizó una sola noche de restricción y una tarea puntual de <b>memoria declarativa</b>, centrada en asociaciones entre caras y nombres.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X4XSZEUXUVFYJPFBCMYWAPDIAI.png?auth=3e8940e97bf11f7190694039b34efc7ae40a42e8e643f7936c933bb68696e2d9&smart=true&width=1408&height=768" alt="La polisomnografía mostró que el sueño de ondas lentas estuvo asociado con un mejor rendimiento de memoria tras el ejercicio y la restricción de sueño. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Por eso, los propios autores plantearon que los resultados deben confirmarse en estudios más amplios, con otras edades, contextos cotidianos y poblaciones más expuestas a dormir mal, como trabajadores por turnos o personas con insomnio. También señalaron que el diseño del ensayo no permite separar por completo cuánto del beneficio se explicó por el efecto del ejercicio sobre el aprendizaje previo y cuánto por la consolidación posterior durante el sueño.</p><p>Si se repite en futuras investigaciones, el hallazgo podría abrir una vía simple para reducir parte del impacto cognitivo de una noche corta: <b>media hora de ejercicio moderado antes de dormir</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2FWPEPKQSBCKNJJGJ5IUA5BFSQ.png?auth=31ef3f5fbe1af8ad2b00885a2d6709cb8d86ef8e8c44bad680bbea5da1fd3206&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una mujer realiza una postura de plancha en su salón mientras una ilustración gráfica representa la actividad mental y la memoria. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Vista, movimiento y ánimo: de qué se trata este triángulo cerebral que la ciencia puso en el centro de la salud mental]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/05/vista-movimiento-y-animo-de-que-se-trata-este-triangulo-cerebral-que-la-ciencia-puso-en-el-centro-de-la-salud-mental/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/05/vista-movimiento-y-animo-de-que-se-trata-este-triangulo-cerebral-que-la-ciencia-puso-en-el-centro-de-la-salud-mental/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Nuevos estudios sobre conectividad funcional revelan cómo la comunicación entre distintas regiones del cerebro podría explicar por qué la depresión afecta no solo el estado emocional, sino también la manera en que el cuerpo se mueve y percibe el entorno]]></description><pubDate>Sat, 05 Sep 2026 00:16:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KRNGXG5CK5CKLFCQGQOM5QM6MY.png?auth=3f4523a52079e70eeac4ce8b27f44773a9ebe85adac073b8f9d88795ab838061&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los abordajes terapéuticos actuales, que combinan medicación y terapia, logran restaurar el equilibrio físico en quienes atraviesan un cuadro depresivo.(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La sensación de <b>pesadez corporal, la lentitud motriz y los cambios en la percepción visual</b> son <b>manifestaciones frecuentes</b> que suelen acompañar a la <a href="https://www.infobae.com/salud/2024/06/06/como-saber-si-estoy-deprimido-estas-son-las-7-senales-que-despiertan-el-alerta/" target="_blank" rel="">depresión</a>. Aunque esta <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/01/13/qué-es-la-depresión-sonriente-cuando-el-dolor-emocional-se-oculta-tras-una-vida-que-parece-normal/" target="_blank" rel="">condición</a> se describe tradicionalmente a través del <b>ánimo y la cognición</b>, investigaciones recientes explican estas señales <b>físicas mediante</b> el estudio de circuitos específicos en el cerebro.</p><p>Un estudio publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s44220-026-00680-y" target="_blank" rel="">Nature Mental Health</a> en 2026, liderado por Kassandra Miyoko Hamilton, analizó correlatos cerebrales en más de 23.000 participantes. El trabajo identificó reducciones en el volumen de materia gris o superficie cortical en áreas como la corteza frontal, la corteza cingulada anterior (vinculada a la regulación emocional) y la ínsula. </p><p>A diferencia de lo que se podría suponer, el estudio no se centró en síntomas físicos específicos, sino en caracterizar los correlatos estructurales y funcionales del trastorno depresivo a nivel general.</p><p>En ese sentido, destacó la importancia de las regiones somatomotoras (que coordinan el movimiento) y las áreas visuales. Bajo este enfoque, síntomas como el enlentecimiento no se reducen a una baja del ánimo, sino que se relacionan con alteraciones en la conectividad funcional, es decir, en la coordinación entre distintas áreas cerebrales. Es por eso que se centraron en aspectos tales como vista, ánimo y movimiento.</p><h2>Alteraciones en circuitos visuales y motores</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LB2BIJYPP5DUVEI22YR72TZUKU.png?auth=ed5d5714e75bbc8f33d3075659e1b873d39129b191aba1a0a66e8cfd76bd9298&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores hallaron reducciones de materia gris y de superficie cortical en la corteza frontal, la corteza cingulada anterior y la ínsula en personas con depresión  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La relación entre depresión y procesamiento visual acumula evidencia. Un estudio comparó hipótesis sobre el origen de la retardación psicomotora y halló alteraciones en la conectividad entre la corteza motora primaria y la región <b>MT+</b> (que procesa el movimiento visual), según los resultados publicados en <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39207086/" target="_blank" rel="">PubMed</a>.</p><p>Otra investigación, realizada con personas que atravesaban su primer episodio depresivo sin medicación, observó una reducción en la comunicación entre la red visual y la sensoriomotora. Esos cambios afectaron la unión occipitotemporal lateral derecha, una región clave para el control inhibitorio (la capacidad de ajustar una respuesta frente a un estímulo externo), según consta en <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37991260/" target="_blank" rel="">PubMed</a>. </p><p>Asimismo, un artículo en <a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychiatry/articles/10.3389/fpsyt.2024.1433239/full" target="_blank" rel="">Frontiers in Psychiatry</a> confirmó patrones de activación anormales en la región <b>MT+</b> en pacientes con depresión, aunque el estudio precisó que los cambios en la señal de esta área no correlacionaron de forma directa con la severidad del enlentecimiento psicomotor de los participantes.</p><p>Si bien estos hallazgos no modifican los criterios diagnósticos, consolidan la <b>importancia de los síntomas físicos</b>. El paso siguiente consiste en determinar si estos patrones de conectividad sirven como marcadores biológicos para evaluar la severidad del cuadro o predecir la respuesta a tratamientos, dado que aún deben establecerse los mecanismos causales precisos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4ZXXQHJUSRBETISRVWWYY64IH4.png?auth=6e0b32867cf0c8635d7621c496e6e127189532a9d116f28c7793861d77c54d7b&smart=true&width=1408&height=768" alt="Comprender las bases biológicas de los síntomas físicos es el primer paso para aplicar tratamientos efectivos que devuelven la vitalidad al paciente. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Caminos hacia la recuperación</h2><p>La pregunta central para quienes atraviesan este cuadro es cómo revertir esta sintomatología. El abordaje clínico actual contempla diversas estrategias que, bajo supervisión profesional, han demostrado eficacia para restaurar la conectividad funcional y reducir el enlentecimiento motor:</p><ul><li><b>Activación conductual:</b> Es una terapia centrada en la acción que busca romper el ciclo de inactividad mediante la programación gradual de tareas. Según revisiones en la <a href="https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD013305.pub2/full" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Cochrane Library</a>, esta técnica es eficaz para disminuir los comportamientos evitativos y mejorar el acceso a estímulos positivos.</li><li><b>Farmacoterapia específica:</b> La elección depende del criterio médico, pero existen líneas de evidencia que sugieren respuestas diferenciadas. Estudios en <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3830759/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Biomedical Research International</a> indican que diversos fármacos han mostrado eficacia particular en la mejora de síntomas de retardación psicomotora al actuar sobre neurotransmisores que regulan la energía.</li><li><b>Intervenciones de alta complejidad:</b> En cuadros de depresión melancólica severa, la terapia electroconvulsiva (TEC) es considerada por asociaciones como el <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/bdi.13035" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Royal Australian and New Zealand College of Psychiatrists</a> como una opción de primera línea ante riesgos vitales o falta de respuesta a otros tratamientos.</li></ul><p><b>La clave del éxito terapéutico reside en la integración de enfoques</b>. Mientras la farmacoterapia trabaja sobre el sustrato neuroquímico, las psicoterapias como la cognitivo-conductual ayudan a reconfigurar los patrones de respuesta. El tratamiento no se limita a corregir un síntoma aislado, sino a restaurar el equilibrio de la persona en su totalidad, permitiendo que la conexión entre el ánimo, la red visual y el sistema motor sea, una vez más, fluida y coherente. Y para eso, el <b>acompañamiento de un profesional de la salud es esencial.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4ZXXQHJUSRBETISRVWWYY64IH4.png?auth=6e0b32867cf0c8635d7621c496e6e127189532a9d116f28c7793861d77c54d7b&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Comprender las bases biológicas de los síntomas físicos es el primer paso para aplicar tratamientos efectivos que devuelven la vitalidad al paciente. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El “superpoder” de los músicos: por qué sus cerebros aprenden movimientos más rápido y anticipan lo que viene]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/09/03/el-superpoder-de-los-musicos-por-que-sus-cerebros-aprenden-movimientos-mas-rapido-y-anticipan-lo-que-viene/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/09/03/el-superpoder-de-los-musicos-por-que-sus-cerebros-aprenden-movimientos-mas-rapido-y-anticipan-lo-que-viene/</guid><description><![CDATA[Una investigación científica detalló las razones de esta habilidad neurológica, además de señalar cómo los estímulos ópticos logran alterarla. Las claves]]></description><pubDate>Thu, 03 Sep 2026 20:06:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EIA7P7UXDVA5VJUFF3AQQFJLBA.jpg?auth=0d3743748c3e12236949b5c41df499503bb373a8e8980df151aede2d2666a640&smart=true&width=1456&height=816" alt="El estudio incluyó a 151 personas, cerca de la mitad con formación musical formal, que aprendieron una secuencia de 10 pasos con señales visuales y sonidos asociados. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Una nueva investigación encontró que <b>los músicos aprenden secuencias de movimientos más rápido y suelen prever mejor qué paso viene después</b>. El trabajo fue publicado en <i>Psychological Research.</i></p><p>La investigación fue realizada por la <b>Universidad Edith Cowan</b> (<b>ECU</b>), la <b>Universidad Curtin</b> y la <b>Universidad Deakin</b>. El objetivo fue analizar cómo las personas aprenden y <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/22/un-cambio-cerebral-durante-la-adolescencia-alteraria-el-acceso-a-recuerdos-tempranos">recuerdan</a> patrones de movimiento. Además, los investigadores quisieron saber si esas secuencias recién aprendidas podían alterarse al ver u oír otras diferentes poco tiempo después.</p><p>La primera autora, <b>Li-Ann Leow</b>, profesora de psicología de la <b>ECU</b>, y el último autor, <b>Welber Marinovic</b>, profesor asociado de la <b>Universidad Curtin</b>, señalaron que estudios anteriores ya habían observado una ventaja de los músicos en este tipo de aprendizaje. En este caso, dijeron, el trabajo ayuda a entender mejor la razón.</p><p>“<b>Los músicos parecen tener más facilidad para predecir lo que sucede a continuación en las secuencias de movimientos</b>”, <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s00426-026-02333-2">explicaron.</a></p><h2>Ver otra secuencia puede afectar el recuerdo recién aprendido</h2><p>El estudio incluyó a <b>151 personas</b>, y cerca de la mitad tenía formación musical formal. Los participantes aprendieron <b>una secuencia de 10 pasos</b> con señales visuales en una pantalla y sonidos asociados. Después de una pausa breve, se les mostró una secuencia distinta antes de volver a hacer la prueba con la original.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E5TJ43F7V5GHZA6AIGABFV4U3U.jpg?auth=706a944680c7deb96d6c5446b5686caf28afb44eab2aa94bf1e1b39dcc7e13d0&smart=true&width=4800&height=3200" alt="Una investigación publicada en Psychological Research encontró que los músicos aprenden secuencias de movimientos más rápido y prevén mejor el paso siguiente." height="3200" width="4800"/><p>Los resultados indicaron que tanto músicos como no músicos rindieron peor cuando la nueva secuencia tenía información visual diferente. En cambio, escuchar una secuencia sonora distinta por sí sola tuvo poco efecto.</p><p>“<b>Esto demuestra que la memoria motora puede verse afectada simplemente al observar una secuencia visual diferente</b>. Esto es importante para la forma en que planificamos la práctica en el aprendizaje de habilidades y la rehabilitación”, dijo <b>Leow</b>.</p><h2>El hallazgo puede servir para la rehabilitación y el entrenamiento</h2><p>Según la investigadora, estos resultados pueden tener aplicaciones en la <b>rehabilitación</b>, el <b>entrenamiento deportivo</b> y la <b>educación musical</b>, donde una práctica suele ir seguida de otras tareas exigentes.</p><p>“<b>Si las nuevas memorias motoras solo son vulnerables a la interferencia en la modalidad en la que se basa la tarea, entonces proteger el nuevo aprendizaje consiste en gestionar el canal sensorial pertinente</b>”, dijo <b>Leow</b>. Luego aclaró que no se trata de imponer silencio o quietud en todos los casos.</p><p>La autora también marcó una diferencia importante. “<b>Los resultados sugieren que la experiencia proporciona una mejor capacidad de predicción, no una memoria más indestructible; son cosas distintas</b>”, afirmó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JQZGHT6K5JAZREKZAYB7MAWBCU.png?auth=8a5498c350b129a217897b7e7e55ed432c99c41a21207ddf09b9f7ad46295233&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El equipo ahora usa mediciones cerebrales como la electroencefalografía para estudiar cómo la formación musical influye en la capacidad del cerebro para anticipar lo que viene. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Los investigadores ahora estudian qué pasa en el cerebro</h2><p>En la actualidad, el equipo usa mediciones cerebrales, entre ellas <b>la electroencefalografía (EEG)</b>, para analizar cómo la formación musical influye en la capacidad del cerebro para anticipar lo que viene.</p><p>Los autores resumieron así uno de los puntos centrales del trabajo: “<b>Los músicos demuestran ventajas en la adquisición de secuencias motoras, mostrando un aprendizaje más rápido y un mejor conocimiento explícito de la secuencia que los no músicos</b>”. Sin embargo, añadieron que todavía no está claro si esa ventaja sigue presente en la etapa de consolidación, cuando una habilidad recién aprendida se estabiliza y se vuelve más resistente a la interferencia.</p><h2>Escuchar música pone en marcha varias áreas del cerebro</h2><p>La música activa distintas regiones cerebrales, según <b>David Silbersweig</b>, neurólogo y psiquiatra de la <b>Facultad de Medicina de Harvard</b>, quien no participó del estudio.</p><p>Entre ellas aparecen <b>el lóbulo temporal</b>, que ayuda a procesar el tono y la altura del sonido; <b>el cerebelo</b>, vinculado con el ritmo, la sincronización y el movimiento; <b>la amígdala y el hipocampo</b>, relacionados con las emociones y los recuerdos; y distintas zonas del <b>sistema de recompensa del cerebro</b>.</p><p>“Todas estas áreas deben trabajar en conjunto para integrar las diversas capas de sonido a través del espacio y el tiempo, de modo que podamos percibir una serie de sonidos como una composición musical”, señaló <b>Silbersweig</b> en un artículo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EIA7P7UXDVA5VJUFF3AQQFJLBA.jpg?auth=0d3743748c3e12236949b5c41df499503bb373a8e8980df151aede2d2666a640&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[El estudio incluyó a 151 personas, cerca de la mitad con formación musical formal, que aprendieron una secuencia de 10 pasos con señales visuales y sonidos asociados. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El consumo de alcohol en la adolescencia altera el cerebro de forma duradera, advierte un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/02/el-consumo-de-alcohol-en-la-adolescencia-altera-el-cerebro-de-forma-duradera-advierte-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/02/el-consumo-de-alcohol-en-la-adolescencia-altera-el-cerebro-de-forma-duradera-advierte-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Ismael Yasnikowski]]></dc:creator><description><![CDATA[Un modelo preclínico desarrollado por la Universidad Marshall, en Estados Unidos, encontró que los astrocitos del hipocampo alteran su comunicación con las sinapsis tras la exposición temprana al etanol. Los efectos persisten en la adultez, incluso después de períodos prolongados sin beber]]></description><pubDate>Wed, 02 Sep 2026 19:05:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QKA3MC3QYFA7HOMLSUOYUO5F3Y.png?auth=a4b56fe28d9b79909f97ed668c7db92c68d4dadfa7873ee2f8fe33167c03c2e4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Investigadores de la Universidad Marshall observaron en un modelo preclínico que la exposición intermitente al etanol en la adolescencia alteró astrocitos del hipocampo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El consumo repetido de <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/09/11/por-que-la-generacion-z-impulsa-el-abandono-del-alcohol/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/09/11/por-que-la-generacion-z-impulsa-el-abandono-del-alcohol/">alcohol </a>durante la adolescencia <b>altera células cerebrales clave y deja cambios que se mantienen en la adultez</b>, incluso después de períodos prolongados sin beber. </p><p>Así lo determinó un <a href="https://www.nature.com/articles/s41380-026-03817-8">estudio publicado</a> por investigadores de la <b>Joan C. Edwards School of Medicine</b> de la <b>Universidad Marshall</b>, en <b>Estados Unidos</b>, a partir de un modelo preclínico con ratas.</p><p>La investigación se centró en el hipocampo, región del cerebro vinculada al aprendizaje y la memoria, y detectó alteraciones en la comunicación entre los <b>astrocitos</b> (células que cumplen un rol cada vez más reconocido en la señalización neuronal) y las sinapsis, que son los puntos de contacto donde las neuronas intercambian información. Esos cambios, además, se asociaron con modificaciones en el comportamiento relacionado con el miedo en la <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/02/26/la-previa-del-upd-el-consumo-de-alcohol-en-adolescentes-en-argentina-es-de-los-mas-altos-de-la-region-advirtio-un-experto/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2026/02/26/la-previa-del-upd-el-consumo-de-alcohol-en-adolescentes-en-argentina-es-de-los-mas-altos-de-la-region-advirtio-un-experto/">etapa adulta</a>.</p><h2>Los astrocitos del hipocampo cambian tras la exposición al alcohol en la juventud</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CEUAH5IGQVGB3FY3L3BVID3NUI.png?auth=8dcca69c085cd8e41e5b837c2cbe2c3c85befc10b5a00584a2b98065cfb3fc37&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Una infografía sintetiza un estudio de la Universidad Marshall de Estados Unidos sobre los efectos del consumo de alcohol en la adolescencia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>Para llegar a estas conclusiones, los científicos aplicaron un modelo de exposición intermitente al etanol durante la adolescencia de los animales. <b>El objetivo era medir qué ocurre en el cerebro luego de una fase de abstinencia y ya en la adultez.</b> Los resultados mostraron que las alteraciones en los astrocitos no se revierten con el paso del tiempo.</p><p><b>Olivia Coulter</b>, primera autora del estudio y doctoranda en la <i>Joan C. Edwards School of Medicine</i>, explicó el fundamento del trabajo. “Las crecientes pruebas de los últimos años pusieron de relieve un nuevo papel prometedor de los astrocitos en la modulación de la actividad sináptica y de las respuestas conductuales”, señaló en declaraciones a <i>Euronews</i>.</p><p>Hasta hace poco, los astrocitos eran considerados principalmente células de soporte. Los hallazgos del equipo de Marshall refuerzan la idea de que su participación en los circuitos cerebrales es más activa de lo que se suponía, y que<b> el alcohol en etapas tempranas de la vida los afecta de un modo específico y persistente.</b></p><h2>El daño en el cerebro adolescente es más profundo que en el adulto</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ODBIHVCBEFCYFO323G2OIFK6TU.png?auth=2a2724a1e013bddb469cc07b27f206496aaf5ecdbc1da0e12722525048f4d172&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El trabajo, realizado en ratas, halló cambios sostenidos en la comunicación entre astrocitos y sinapsis en una región clave para memoria y aprendizaje (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Por su parte, <b>Mary Louise Risher</b>, profesora asociada en la misma institución y una de las responsables de la investigación, destacó por qué la etapa adolescente <b>merece atención particular</b>. “Comprender por qué el consumo compulsivo de alcohol específicamente durante la adolescencia <b>empeora los resultados en salud mental y reduce la calidad de vida </b>en general es el objetivo de esta investigación”, dijo en una nota de prensa.</p><p>El cerebro no termina de desarrollarse hasta bien entrada la adultez, lo que lo vuelve especialmente vulnerable al etanol durante la adolescencia. Los datos obtenidos en el estudio refuerzan esa diferencia: los efectos sobre los astrocitos y las sinapsis del hipocampo son más duraderos cuando la exposición ocurre en esa ventana del desarrollo.</p><p><b>Los cambios conductuales asociados al miedo que detectaron los investigadores en los animales adultos sugieren que el daño neurológico tiene consecuencias funcionales concretas</b>, más allá de lo estrictamente estructural.</p><h2>Los resultados apuntan a nuevas estrategias terapéuticas centradas en los astrocitos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/47WYMVWXRRB6JNA2OXBXO5MNFA.png?auth=7eebbc12f992f489280c9ab7e7b3c8a9505530c1edd4b6c4ee7723a696412b93&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los autores comparan ventanas del desarrollo y señalan que el sistema nervioso en maduración sería más sensible al etanol (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Risher indicó que el equipo busca que los resultados sirvan para dos propósitos concretos: “Aumentar la concienciación pública y desarrollar nuevos enfoques terapéuticos para aliviar las consecuencias a largo plazo del consumo compulsivo de alcohol en la adolescencia”, según sus declaraciones recogidas por <i>Euronews</i>.</p><p>Coulter, por su parte, señaló que los hallazgos podrían orientar el desarrollo de <b>estrategias terapéuticas centradas en los astrocitos</b> para mejorar la salud cerebral. Aclaró, sin embargo, que se necesitan más investigaciones antes de que esos resultados puedan traducirse en aplicaciones clínicas.</p><p>Los autores sostienen que dirigir futuras terapias a la función de los astrocitos puede ser una vía para abordar algunos de los efectos conductuales persistentes asociados con el consumo de sustancias en etapas tempranas. El trabajo se suma a una línea de investigación centrada en entender por qué el <b>daño neurológico del alcohol en la juventud</b> resulta tan difícil de revertir.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/52JAMVJWBBB5BEZXDRSILRAAWE.png?auth=f7148efcf63c65d7777678a26c0d5c36e7c82b21b9fded03a8cdf3d749b044ba&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una representación tridimensional de la cabeza humana expone la estructura del cerebro y la red de conexiones neuronales en un entorno clínico. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué el cerebro puede saber cuándo alguien está mirando, según la neurociencia]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/01/por-que-el-cerebro-puede-saber-cuando-alguien-esta-mirando-segun-la-neurociencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/01/por-que-el-cerebro-puede-saber-cuando-alguien-esta-mirando-segun-la-neurociencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Tecnología de Sídney demostraron que el proceso opera de forma involuntaria y se activa incluso cuando la atención consciente está en otra cosa]]></description><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 22:47:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LGMQ4FJFFZEH7COFW422XD6TLM.png?auth=4d35ad6585c87ea1eea0ba23202c886cf065b4026fd50a85b04168dba3952394&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La ciencia explica que la sensación de que alguien nos está mirando surge por la visión periférica, la atención automática y el procesamiento cerebral de señales sociales  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Que el cerebro detecte una mirada antes de que la persona sepa que alguien la observa no es un fenómeno marginal ni anecdótico: <b>sucede con suficiente frecuencia como para que la ciencia lo haya estudiado en detalle</b>. </p><p>La explicación no pasa por ningún sexto sentido, sino por el trabajo conjunto de la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/05/20/cuales-son-los-limites-de-la-percepcion-visual-humana-segun-la-ciencia/" target="_blank" rel=""><b>visión periférica</b></a>, la <b>atención automática</b> y el <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/09/24/como-el-cerebro-logra-imagenes-completas-aunque-cada-ojo-vea-diferente/" target="_blank" rel=""><b>procesamiento cerebral</b></a> de señales sociales: tres mecanismos que operan por debajo de lo que percibimos y generan una respuesta de alerta antes de que el análisis deliberado siquiera comience.</p><p>La <b>mirada humana</b> tiene un peso particular en la vida social porque transmite información sobre <b>intención</b>, <b>interés</b> y <b>alerta</b>. Un cambio mínimo en la posición de la cabeza o un movimiento lateral puede activar esa respuesta rápida antes de que la persona identifique qué fue exactamente lo que percibió. Por eso la impresión de ser observado suele aparecer primero, y la conciencia de haber sido observado llega apenas después.</p><h2>La visión periférica usa señales corporales para anticipar una mirada</h2><p>La <b>visión periférica</b> no ofrece el mismo nivel de detalle que la visión central, pero cumple una función decisiva: capta <b>movimientos</b>, <b>cambios de orientación</b> y <b>variaciones del entorno</b> que escapan a la atención directa. Gracias a ese sistema, es posible registrar si otra persona gira la cabeza, modifica su postura o redirige sus ojos hacia un punto cercano, aun sin que exista una observación frontal sostenida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RORQZMNHFJETJODFNOZ6JGGDQE.png?auth=23ffe8cf444bb51ad26de2898866c7dfec39a3c16e5670ad5cd4888e6b5f3dc2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La mirada humana transmite intención, interés y alerta, y por eso activa respuestas rápidas ante cambios mínimos en la cabeza, la postura o el movimiento lateral (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La detección de la mirada resulta más confiable cuando el estímulo se encuentra cerca del punto hacia donde miramos directamente. Fuera de esa zona, el cerebro recurre a otras pistas: la <b>posición de la cabeza</b>, el <b>movimiento corporal</b> y la ubicación de la otra persona en el espacio. Esos elementos, combinados, pueden producir la impresión de que alguien está observando incluso cuando los detalles del rostro no fueron percibidos con nitidez.</p><p>De ahí que la sensación parezca inmediata. El <b>cerebro</b> integra señales mínimas del ambiente y activa una respuesta de alerta antes de que exista una lectura consciente completa. Lo que suele describirse como intuición puede ser, en muchos casos, el resultado de una interpretación veloz de información visual disponible.</p><h2>El cerebro reacciona a una mirada directa aunque la persona no la haya notado</h2><p>Un estudio publicado en diciembre de 2024 en<a href="https://academic.oup.com/nc/article/2024/1/niae039/7920510" target="_blank" rel=""> <i>Neuroscience of Consciousness</i></a>, de <b>Oxford Academic</b>, aportó la primera evidencia directa de que <b>ser observado afecta el procesamiento perceptual de forma involuntaria</b>. </p><p>La investigación, conducida por <b>Kiley Seymour</b>, <b>Jarrod McNicoll</b> y <b>Roger Koenig-Robert</b> de la <b>Universidad de Tecnología de Sídney</b>, expuso a 54 participantes a una tarea visual mientras una parte del grupo era monitoreada por cámaras de circuito cerrado. Quienes sabían que estaban siendo vigilados detectaron rostros con mirada directa casi un segundo más rápido que el grupo de control, sin advertir que su percepción había cambiado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XUIC37E75FHOJJAYOVPI2UL66A.png?auth=1a2f3faaf75930dae154997e9adeb1fef575831fb39ab630bd3b61a43793c7c3&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La visión periférica permite detectar movimientos, orientación y cambios en el entorno antes de reconocer con nitidez una mirada (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Los autores señalaron que <b>ese efecto no apareció ante imágenes neutras</b>, como formas geométricas, lo que indica que la vigilancia activa un mecanismo específicamente ligado al procesamiento social, no una respuesta general de alerta. En un artículo publicado en <i>The Conversation</i>, <b>Seymour</b> y <b>Koenig-Robert</b> explicaron que la vigilancia amplifica un mecanismo de supervivencia antiguo: <b>“Simplemente saber que nos observan puede elevar de forma inconsciente nuestra sensibilidad a la mirada ajena”</b>, escribieron los investigadores.</p><h2>Ser observado pone el cerebro en un estado de mayor atención social</h2><p>Esa mayor sensibilidad tiene consecuencias concretas sobre la percepción. Según informó <i>Scientific American</i>, la investigadora <b>Clara Colombatto</b>, de la <b>Universidad de Waterloo</b> en Ontario, estudia cómo la percepción de ser el foco de atención de otra persona altera funciones como la memoria y la concentración. <b>“Estos efectos no se reducen a los ojos: son efectos más generales de que la mente y la atención de alguien más estén dirigidas hacia uno”</b>, explicó Colombatto.</p><p>En ese tono, la especialista volvió a referirse al estudio mencionado y recalcó que, al conocer esta situación, <b>percibían rostros más rápido y con mayor precisión</b>, con una diferencia de casi un segundo. Para Colombatto, la vigilancia lleva el procesamiento social a un estado de mayor activación: <b>“La conclusión sería que ser observado lleva este mecanismo de supervivencia al límite”</b>, sostuvo.</p><p>Esa secuencia —percibir una presencia en el borde del campo visual y comprobar después que había alguien mirando— no es evidencia de percepción extrasensorial. Es <b>actividad cerebral automática</b> operando sobre señales parciales del entorno que, por su importancia social, el cerebro no puede darse el lujo de ignorar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LGMQ4FJFFZEH7COFW422XD6TLM.png?auth=4d35ad6585c87ea1eea0ba23202c886cf065b4026fd50a85b04168dba3952394&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La ciencia explica que la sensación de que alguien nos está mirando surge por la visión periférica, la atención automática y el procesamiento cerebral de señales sociales  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué es la demencia con cuerpos de Lewy, la condición que afecta a más 11 millones de personas en el mundo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/01/que-es-la-demencia-con-cuerpos-de-lewy-la-condicion-que-afecta-a-mas-11-millones-de-personas-en-el-mundo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/01/que-es-la-demencia-con-cuerpos-de-lewy-la-condicion-que-afecta-a-mas-11-millones-de-personas-en-el-mundo/</guid><dc:creator><![CDATA[Constanza Almirón]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Montreal examinaron resonancias, actividad genética y sistemas de neurotransmisores para comprender mejor la vulnerabilidad de determinadas áreas. El trabajo fue publicado en Journal of Biomedical Science]]></description><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 20:56:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6P3G76YGCZAL5DXGO653MWVXGQ.png?auth=71e607bf9ed14e99bb0df33d57d61d0eb16b203668a326bb7fad043c20825153&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La demencia con cuerpos de Lewy figura entre las causas más frecuentes de deterioro cognitivo en adultos mayores y aparece detrás del Alzheimer entre las enfermedades neurodegenerativas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/demencia/" target="_blank" rel="">demencia</a> constituye un problema sanitario creciente a escala mundial. La <b>Organización Mundial de la Salud (OMS)</b> informó que <b>57 millones</b> de personas vivían con esa condición en 2021 y que cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos. En ese escenario, la <b>demencia con cuerpos de Lewy</b> figura entre sus formas más frecuentes en adultos mayores. </p><p>El <i>Lewy Body Resource Center </i>señala que se la considera la segunda causa neurodegenerativa más común de <a href="https://www.infobae.com/tag/deterioro-cognitivo/" target="_blank" rel="">deterioro cognitivo</a> después del Alzheimer y estima que afecta a más de<b> 11 millones de personas en el mundo.</b></p><p>Ahora, un estudio publicado en la revista <a href="http://dx.doi.org/10.1186/s12929-026-01267-6"><i>Journal of Biomedical Science</i></a> aportó una pista precisa sobre ese cuadro al mostrar que <b>el adelgazamiento de la corteza cerebral no se distribuye al azar</b>, sino que se concentra más en algunas regiones del cerebro que en otras. El trabajo observó además que esas áreas afectadas coincidían con ciertos <b>rasgos genéticos, neuroquímicos y anatómicos.</b></p><p>La enfermedad se asocia con la <b>acumulación anormal de alfa-sinucleína</b> dentro de las neuronas y puede combinar alteraciones de la memoria y la atención con alucinaciones visuales, trastornos del sueño y síntomas motores parecidos a los del Parkinson. Aun así, persistía una pregunta central: <b>por qué el deterioro se concentra en regiones específicas del cerebro.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NXXXAPZ6YBCR5NXJNKBZHWVMEE.png?auth=12afe4528d524bf7445ca9be865b4a0b6869c3fd32010ec0a5f2180e0bdd6168&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Un estudio publicado en Journal of Biomedical Science indicó que el adelgazamiento de la corteza cerebral en la demencia con cuerpos de Lewy sigue un patrón definido y no aleatorio. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>La investigación fue liderada por <b>Shady Rahayel</b>, profesor de medicina en la <b>Universidad de Montreal</b> e investigador del Centro de Investigación Avanzada en Medicina del Sueño del Hospital du Sacré-Cœur de <b>Montreal</b>, junto con equipos de <b>McGill</b>, <b>Newcastle</b>, <b>Cambridge</b> y <b>Toronto</b>.</p><h2>El estudio ubicó la mayor vulnerabilidad en regiones posteriores del cerebro</h2><p>El equipo comparó resonancias magnéticas de <b>83 personas con demencia con cuerpos de Lewy</b> con estudios de <b>86 individuos sanos</b>. A partir de ese análisis observó un adelgazamiento cortical más marcado en <b>regiones parietales, temporales y occipitales</b>, es decir, en la parte posterior del cerebro.</p><p>La corteza cerebral es la capa externa del cerebro, involucrada en funciones como la percepción, la atención y parte del pensamiento consciente. En este trabajo, el adelgazamiento cortical refiere a una reducción del espesor de ese tejido, un hallazgo que los investigadores utilizaron como indicador de atrofia regional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V2CVL2GSC5DLRL4ESNBJCCPBZI.png?auth=6c0a2cd6c7ce9baa9f1dd17526dde5e4c00b9d114012555ce627590d8cbf99d5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación vinculó la demencia con cuerpos de Lewy con la acumulación anormal de alfa-sinucleína y con síntomas de memoria, atención, alucinaciones visuales, sueño y rasgos motores similares al Parkinson. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Desde la <b>Universidad de Montreal</b> señalaron en su comunicado que, “contrariamente a lo que se supuso durante mucho tiempo, la pérdida de tejido cerebral que provoca podría no ser aleatoria”, y agregaron que el adelgazamiento cortical “sigue un patrón preciso, vinculado con genes y neurotransmisores específicos y con la arquitectura de las conexiones cerebrales”.</p><p>Según se detalla en el estudio, ese patrón ya había sido observado en trabajos previos. En esta investigación, sin embargo, los autores lo compararon con mapas de actividad genética, receptores cerebrales y conexiones anatómicas para analizar con qué otros rasgos del cerebro coincidían esas zonas más afectadas.</p><h2>Los análisis genéticos y neuroquímicos quedaron alineados con ese mapa de atrofia</h2><p>A partir de ese patrón, los investigadores compararon las zonas más afectadas con un mapa de actividad genética de cerebros humanos sanos. El cruce mostró una coincidencia con áreas en las que están más activos genes relacionados con las <b>mitocondrias y las sinapsis</b>.</p><p>Las mitocondrias son estructuras celulares encargadas de producir energía, mientras que las sinapsis son los puntos de contacto por los que se comunican las neuronas. En ese sentido, “el aporte original de nuestro estudio está en su segunda etapa”, afirmó Rahayel, según el comunicado de prensa. Allí explicó que esas zonas coinciden con lugares “donde ciertos genes se transcriben más, en particular genes vinculados con la función mitocondrial y con las sinapsis”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WXJHVVK6V5FRZIG6P6PPUAULVQ.png?auth=381e72a0cff97ad2bc083d19402054181c0ba102331efc5508d09a2301fdede0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las zonas más afectadas por la demencia con cuerpos de Lewy coincidieron con mayor actividad de genes vinculados con las mitocondrias, las sinapsis y el sistema GABAérgico. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Rahayel añadió, según el comunicado institucional, que “estas regiones parecen ser intrínsecamente más frágiles, lo que podría volverlas más propensas a la degeneración”. El trabajo también identificó <b>un grupo de 90 genes</b> no asociados ni con Parkinson ni con Alzheimer y vinculados, en cambio, con el sistema GABAérgico.</p><p>La universidad indicó en su comunicado que ese hallazgo “podría ayudar a explicar algunos de los síntomas distintivos de la enfermedad, como las alucinaciones visuales, así como la marcada sensibilidad de los pacientes a medicamentos del tipo de las benzodiazepinas”.</p><p>El estudio también cruzó el mapa de atrofia con mapas de densidad de receptores de serotonina, dopamina y GABA obtenidos mediante tomografía por emisión de positrones. A partir de esa comparación, los investigadores informaron que las regiones más atrofiadas compartían patrones particulares en esos sistemas de neurotransmisión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KGFF4KEKBVGJ7JKF7S7NQNDMLM.png?auth=a575f44962eb856a226d209253ea2c3fec6bb5b9c8074260cd155d95badf51a2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio vinculó el mapa de atrofia con receptores de serotonina, dopamina y GABA y con redes de conectividad cerebral, aunque no probó una causa directa ni una aplicación clínica inmediata. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Esos resultados describen correspondencias entre mapas cerebrales y no prueban por sí mismos que esos perfiles genéticos o neuroquímicos sean la causa directa del daño regional. De acuerdo con el trabajo, las asociaciones observadas sirven para delimitar hipótesis biológicas sobre la vulnerabilidad de ciertas zonas, pero no establecen una secuencia temporal comprobada ni un mecanismo causal cerrado.</p><h2>La conectividad cerebral mostró coincidencias con las áreas más afectadas, sin probar una propagación</h2><p>El trabajo también evaluó la relación entre el adelgazamiento cortical y las grandes vías de conectividad estructural del cerebro. En ese análisis, las regiones más afectadas aparecieron más conectadas entre sí a través de redes de fibras nerviosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2GCXC2S6KREOTHLFP76EGOOPUI.png?auth=18c891e92e859bf986380e6a99e33c3aa15d3972ef00f468a0bf48717eaf020d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El análisis comparó resonancias magnéticas de 83 personas con demencia con cuerpos de Lewy y de 86 individuos sanos para medir el adelgazamiento cortical. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El comunicado institucional señaló que la enfermedad “podría propagarse de una región cerebral a otra a lo largo de estas conexiones, como un reguero de pólvora que avanza por una red en lugar de aparecer al azar”. Sin embargo, el estudio no siguió la evolución del daño en el tiempo ni comprobó de manera experimental ese recorrido, por lo que esa interpretación debe leerse como una hipótesis y no como una demostración directa.</p><h2>El hallazgo abre líneas de investigación, pero no anticipa una aplicación clínica inmediata</h2><p>“Estos resultados muestran que la vulnerabilidad de ciertas regiones cerebrales a la demencia con cuerpos de Lewy no es aleatoria, sino que refleja una combinación de factores moleculares y redes neuronales”, afirmó Rahayel.</p><p>El investigador agregó en esa misma declaración que esos circuitos<b> “podrían algún día ser objeto de nuevos tratamientos”</b> dirigidos a los mecanismos afectados en la enfermedad. Por ahora, el trabajo aporta un mapa más preciso de qué zonas del cerebro aparecen más comprometidas y con qué rasgos biológicos se las puede asociar, sin traducirse todavía en una intervención clínica concreta.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6P3G76YGCZAL5DXGO653MWVXGQ.png?auth=71e607bf9ed14e99bb0df33d57d61d0eb16b203668a326bb7fad043c20825153&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La demencia con cuerpos de Lewy figura entre las causas más frecuentes de deterioro cognitivo en adultos mayores y aparece detrás del Alzheimer entre las enfermedades neurodegenerativas. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué los expertos proponen entrenar el olfato desde la infancia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/01/por-que-los-expertos-proponen-entrenar-el-olfato-desde-la-infancia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/01/por-que-los-expertos-proponen-entrenar-el-olfato-desde-la-infancia/</guid><dc:creator><![CDATA[Bautista Salaverri]]></dc:creator><description><![CDATA[El investigador Will Tullett planteó incorporar actividades para reconocer y describir aromas en la escuela y el hogar, con posibles aportes a la memoria, la alimentación y el bienestar emocional]]></description><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 19:22:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVOI36GJONB55AEVIUJPUR3FKU.png?auth=5ce734b7078fe9276f81bb941fe8d69d33d5174b64f54194b99925e2dd32f5e5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El olfato en la infancia cumple un papel en la memoria, la percepción y el reconocimiento del entorno desde los primeros años de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Durante los primeros años de vida, <b>los </b><a href="https://www.infobae.com/tag/sentidos/"><b>sentidos</b></a><b> cumplen una función central</b> en la forma en que los chicos conocen el entorno, organizan experiencias y construyen referencias sobre lo que los rodea. Todos intervienen en ese proceso de manera simultánea, aunque no siempre reciben la misma atención en los ámbitos educativos y familiares. <b>En el caso del </b><a href="https://www.infobae.com/tag/olfato/"><b>olfato</b></a>, su presencia suele ser más silenciosa, pero <b>está asociada a la memoria, la identificación de señales del ambiente y distintas respuestas emocionales</b>.</p><p>Esa dimensión empieza temprano. Distintos trabajos sobre desarrollo sensorial en la infancia señalan que <b>participa en la exploración cotidiana y en la relación con el mundo desde edades muy tempranas</b>. También puede aportar información relevante para reconocer objetos, alimentos y situaciones, además de integrarse con otras formas de aprendizaje y percepción.</p><p>En ese marco, <b>la propuesta de enseñar a los niños a prestar más atención a los olores y a desarrollar un lenguaje para describirlos</b> introduce un tema poco frecuente en la conversación pública sobre bienestar y crianza. Según Will Tullett, en una entrevista a <i>The Guardian</i>, una mejor educación olfativa podría <b>mejorar el bienestar y ampliar la comprensión del entorno</b>.</p><h2>El olfato, entre el bienestar cotidiano y una habilidad poco entrenada</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EPNAWD6YZJDXLP4YQG7EALTWFQ.jpg?auth=43c6b29864a3efcc824347ff33704862c9e5de915d56387d501ab1b86ffdd9f4&smart=true&width=1456&height=816" alt="La educación olfativa puede incorporarse en la escuela primaria, la secundaria y el hogar como una práctica cotidiana de atención a los olores (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Will Tullett, investigador de la <i>Universidad de York</i>, planteó que <b>el olfato merece una atención más sistemática en la educación de chicos y adolescentes</b>. De acuerdo con la nota en <i>The Guardian</i>, el especialista advirtió que la capacidad de distinguir aromas puede verse afectada por cambios en el entorno contemporáneo, entre ellos la contaminación y la expansión de fragancias sintéticas en productos y espacios de uso diario.</p><p>Sostuvo que hoy muchos objetos y ambientes fueron despojados de sus olores originales y luego “reodourizados” con perfumes artificiales. En ese contexto, afirmó que todavía no está claro qué efecto puede tener esa proliferación de fragancias sintéticas sobre la capacidad de las personas para diferenciar olores.</p><p>A partir de ese diagnóstico, <b>el investigador propuso una forma de</b> <b>educación olfativa</b> que no se limite al ámbito especializado. Indicó que ese entrenamiento podría empezar en la escuela primaria y secundaria, y también desplegarse en el hogar. La idea central, de acuerdo con su planteo, es <b>incorporar el uso consciente del olfato como una práctica cotidiana</b>, del mismo modo en que se ejercitan otras capacidades de observación y descripción.</p><p>Entre los ejemplos que mencionó, Tullett <b>comparó ese aprendizaje con la práctica de los </b><i><b>sommeliers</b></i>, que amplían su repertorio olfativo a través de la exposición repetida a distintos aromas. Según desarrolló, oler más productos y prestar atención a sus diferencias <b>ayudaría a construir un vocabulario más amplio para describir experiencias sensoriales y establecer comparaciones entre ellas</b>.</p><p>El científico también vinculó esa capacidad con situaciones concretas de la vida diaria. Afirmó que puede aportar información útil para evaluar la frescura de los alimentos y tomar decisiones que no dependan únicamente de la fecha de vencimiento. En esa línea, <b>relacionó el entrenamiento del olfato con temas de</b> <b>seguridad alimentaria</b> <b>y sostenibilidad</b>, al considerar que puede influir en la forma en que se interpreta el estado de ciertos productos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HFMZDNWSMVBA7AYPIBP4XPMTHI.png?auth=48919a3a580fb6bb885b1403629d077087fb3c8988b408939bf3d43d69c36f4c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Tullett sostuvo que entrenar el olfato ayuda a construir un vocabulario para describir aromas y comparar experiencias sensoriales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Otro de los ejes de su argumento fue la <b>relación entre olor y salud emocional</b>. Según indicó en <i>The Guardian</i>, diversos estudios han mostrado una conexión estrecha entre los olores, la capacidad de disfrutarlos y el bienestar general, mientras que <b>la pérdida del olfato suele aparecer asociada a depresión, ansiedad y otros síntomas</b>.</p><h2>El olfato puede aumentar la participación infantil</h2><p>La idea de que el sentido puede ocupar un lugar más activo en la infancia también aparece en investigaciones recientes sobre aprendizaje. Un <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03004430.2023.2269319#abstract">estudio</a> publicado en la revista <i>Early Child Development and Care</i> observó la lectura compartida de libros con superficies aromáticas entre diez díadas de adultos y niños en sus hogares. De acuerdo con ese trabajo, <b>la interacción con libros de rascar y oler permitió identificar formas específicas de participación olfativa durante la lectura</b>.</p><p>Las autoras Natalia Kucirkova e Ida Bruheim Jensen analizaron cómo adultos y chicos activaban el olfato mientras leían juntos y propusieron una tipología para describir ese intercambio. Según explicaron, las conductas observadas incluyeron olfatear, inhalar de forma intensa y dispersar el aroma con la mano o los dedos, en un marco de interacción multisensorial donde también participaron la vista, el tacto y el movimiento corporal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TJVCGG3DVVHB3BQT76D2LBHH6E.png?auth=95180166f9f38b8ef353c08789d5e79f0797c681f4788b5793eaa686031b8fb5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="los estímulos olfativos aumentan la participación y que la identificación de olores mejora entre los 3 y los 6 años (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Otro <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2666374024001110">trabajo</a>, publicado en <i>Educational Open Research</i>, exploró esa misma relación en formato digital. El experimento incluyó a 65 niños noruegos de 4 y 5 años y comparó la lectura de libros digitales con y sin estimulación olfativa. Según indicó ese artículo, <b>la participación infantil fue significativamente mayor en la condición con estímulos olfativos</b>, con una diferencia estadísticamente significativa y un tamaño de efecto grande.</p><p>A la vez, una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8370871/">investigación</a> publicada en <i>Pediatric Research</i> sobre la prueba <i>U-Sniff</i> mostró que <b>el rendimiento en la identificación de olores aumenta entre los 3 y los 6 años</b> y que, a partir de los 4 años, esa herramienta puede distinguir de forma fiable entre función olfativa normal y anosmia. Según el estudio, la edad, la identificación visual de imágenes y la capacidad de atención influyen en ese desempeño, lo que refuerza la idea de que <b>el olfato forma parte del desarrollo infantil y puede evaluarse de manera sistemática</b>.</p><p>En conjunto, estas investigaciones trazan un escenario que dialoga con la propuesta de Tullett. Por un lado, muestran que <b>el sentido participa en experiencias de lectura, atención e identificación desde la primera infancia</b>. En ese punto, la educación olfativa aparece menos como una receta cerrada que como una invitación a incorporar una capacidad cotidiana que, hasta ahora, tuvo un lugar menor en la conversación sobre infancia y bienestar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVOI36GJONB55AEVIUJPUR3FKU.png?auth=5ce734b7078fe9276f81bb941fe8d69d33d5174b64f54194b99925e2dd32f5e5&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El olfato en la infancia cumple un papel en la memoria, la percepción y el reconocimiento del entorno desde los primeros años de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Las células que protegen el cerebro pueden acelerar el deterioro cognitivo en la vejez, de acuerdo con un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/29/las-celulas-que-protegen-el-cerebro-pueden-acelerar-el-deterioro-cognitivo-en-la-vejez-de-acuerdo-con-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/29/las-celulas-que-protegen-el-cerebro-pueden-acelerar-el-deterioro-cognitivo-en-la-vejez-de-acuerdo-con-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Northwestern descubrieron que los oligodendrocitos, considerados siempre favorables para el organismo, se transforman, con la edad, en agentes activos del declive mental]]></description><pubDate>Sat, 29 Aug 2026 21:05:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZATF7NU7BCLFCTXBQCIK2KFAI.png?auth=a367d1671b0ae9fd1e377a94a67644e7459ee417d0f4a7c8deeee926c8f0123d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Northwestern vinculó la disfunción de los oligodendrocitos con el deterioro cognitivo en el envejecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Las células cerebrales <b>oligodendrocitos</b> que forman la <a href="https://www.infobae.com/espana/agencias/2026/05/13/estudio-demuestra-que-la-mielina-actua-como-regulador-del-cerebro-y-abre-vias-terapeuticas/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/agencias/2026/05/13/estudio-demuestra-que-la-mielina-actua-como-regulador-del-cerebro-y-abre-vias-terapeuticas/"><b>mielina</b> </a>—el recubrimiento protector que permite a las señales eléctricas viajar con rapidez por el cerebro— pueden impulsar el<a href="https://www.infobae.com/tag/deterioro-cognitivo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/deterioro-cognitivo/"> <b>deterioro cognitivo</b></a> con el <a href="https://www.infobae.com/tag/envejecimiento/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/envejecimiento/"><b>envejecimiento</b></a>, de acuerdo con un estudio de la <b>Universidad de Edimburgo</b> y la <b>Universidad de Northwestern</b> que vincula su mal funcionamiento con cambios en las fibras nerviosas y abre una posible vía para <b>tratamientos dirigidos</b> a preservar la capacidad mental en la vejez, informó el portal especializado en salud y ciencia <i>Medical Xpress.</i></p><p>La investigación, <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04608-y" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04608-y">publicada </a>en la revista científica <i>Nature Medicine</i>, encontró que esos cambios no responden a la capacidad cognitiva en un momento puntual, sino a la <b>velocidad a la que avanza el deterioro.</b></p><p><b>Georgina Craig</b>, primera autora del estudio e investigadora posdoctoral en St. Michael’s Hospital de Toronto, parte de Unity Health Toronto, y en el Instituto de Investigación de Demencia del Reino Unido de la Universidad de Edimburgo, sostuvo que el trabajo cambió de manera profunda la manera de entender estas células cerebrales en la vejez. <b>“Siempre hemos considerado a los oligodendrocitos como puramente beneficiosos</b>, pero aquí encontramos de forma sorprendente que <b>pueden volverse disfuncionales y contribuir al deterioro cognitivo</b> en el envejecimiento”, precisó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TIBF5HXGUVHAJDYKDFBLDVJJXI.png?auth=7596c553416bb6704cedddfbd9c8fdf181123515aee08f71e3542e4c4c9647e2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El análisis de la Lothian Birth Cohort 1936 comparó el desempeño en memoria, velocidad de procesamiento y habilidades espaciales entre los 70 y los 82 años (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Daño cerebral y velocidad del deterioro cognitivo</h2><p>El equipo analizó primero tejido cerebral de la <b>Lothian Birth Cohort 1936</b>, un estudio longitudinal escocés que siguió a sus participantes desde la infancia hasta la vejez. Los investigadores midieron el desempeño entre los <b>70 y los 82 años</b> con pruebas de <b>memoria</b>, <b>velocidad de procesamiento</b> y <b>habilidades espaciales.</b></p><p>De los <b>1.091 participantes</b> de la cohorte, <b>866</b> tuvieron evaluaciones cognitivas de seguimiento <b>después de los 70 años.</b> Casi todos mostraron algún grado de deterioro, lo que permitió comparar <b>cambios cerebrales</b> entre quienes empeoraron más rápido o más lento que el promedio.</p><p>Al examinar directamente tejido cerebral de donantes fallecidos de un subgrupo, los científicos hallaron que los casos con declive más marcado compartían dos rasgos: <b>menos fibras nerviosas grandes</b> y una <b>acumulación excesiva de mielina alterada</b>, sobre todo alrededor de las fibras de mayor tamaño que aún permanecían. La asociación apareció ligada al ritmo del deterioro y no a un nivel fijo de capacidad intelectual.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KJAPN3Q5YNC7ZEJSVQ6H4J4XBA.jpg?auth=3bb8a206925af5f45c4df75eca67edd4818fcc5bea8966dbef34a152884ad1c9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El examen de tejido cerebral de donantes fallecidos mostró que los casos con declive más marcado tenían menos fibras nerviosas grandes y una acumulación excesiva de mielina (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>NRF2 reducido alteró mielina y rendimiento en ratones</h2><p>En una segunda etapa, los investigadores detectaron que las personas con mayor deterioro cognitivo tenían <b>niveles reducidos de NRF2</b> en los oligodendrocitos. Esa proteína regula cientos de genes relacionados con la <b>protección celular</b> frente al daño y con el <b>mantenimiento de funciones saludables</b> dentro de la célula.</p><p>Los experimentos con ratones mostraron que la reducción específica de NRF2 en los oligodendrocitos reprodujo <b>en animales los mismos rasgos observados en humanos: </b>exceso de mielina, disminución de las fibras nerviosas de gran calibre y atenuación de las mejoras cognitivas propias del envejecimiento, lo que convierte a estas células en <b>agentes activos del deterioro</b> cuando pierden esa regulación.</p><p>Ese hallazgo tiene una consecuencia práctica porque la vía de NRF2 ya es blanco de fármacos existentes, entre ellos uno usado para tratar la <b>esclerosis múltiple.</b> Estudios previos habían mostrado que activar esa vía puede mejorar la función cognitiva en personas con esa enfermedad, lo que plantea la posibilidad de <b>reutilizar tratamientos</b> ya disponibles para actuar sobre la disfunción de oligodendrocitos en la vejez.</p><p><b>Veronique Miron</b>, investigadora sénior no clínica del <b>Medical Research Council</b> (MRC) y jefa de grupo del Instituto de Investigación de Demencia del Reino Unido y en St. Michael’s Hospital, señaló que el aumento de la prevalencia del deterioro cognitivo en una población que envejece y la ausencia actual de tratamientos vuelven especialmente relevante esta línea de trabajo. “Nos entusiasma este trabajo porque señala una posible estrategia para <b>nuevas terapias destinadas a preservar la capacidad cognitiva durante el envejecimiento”</b>, afirmó.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CRCUCB4NFJAIHNQ5VLO725G4AU.jpg?auth=ff9e91826f281b69c3095aeb439a47ee40bf3910674a79b8d7539672e1a71c5f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Northwestern vinculó la disfunción de los oligodendrocitos con el deterioro cognitivo en el envejecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué los antidepresivos pueden tardar semanas en hacer efecto, según la ciencia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/28/por-que-los-antidepresivos-pueden-tardar-semanas-en-hacer-efecto-segun-la-ciencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/28/por-que-los-antidepresivos-pueden-tardar-semanas-en-hacer-efecto-segun-la-ciencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigaciones de Oxford, Yale y publicaciones especializadas identificaron los procesos cerebrales detrás de esa espera que muchos pacientes atraviesan en silencio]]></description><pubDate>Fri, 28 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WKOCDHU2BVA5RKLZZ2DK2TBPSU.png?auth=6d4b2fc8908b87d8fd4b2a57829d2889dd06f8edc739bfc44fd295318f5e7717&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Muchos pacientes atraviesan las primeras semanas de medicación sin notar mejoría en el ánimo, aunque el cerebro ya haya comenzado a modificar la forma en que procesa la información emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Empezar un tratamiento con <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/12/11/cuanto-tiempo-se-puede-tomar-antidepresivos-y-cual-es-la-mejor-forma-de-dejarlos-segun-la-ciencia/" target="_blank" rel="">antidepresivos</a> y no notar alivio en los primeros días abre una etapa de dudas, frustración y desconcierto que muchos pacientes atraviesan en silencio. En cuadros de <b>depresión</b> y <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/11/14/la-ansiedad-es-uno-de-los-problemas-de-salud-mas-comunes-del-mundo/" target="_blank" rel="">ansiedad</a>, esa espera pesa especialmente: el malestar persiste incluso cuando ya cambió la rutina, con la toma diaria de la medicación y una atención más aguda sobre cada síntoma.</p><p>La demora no implica por sí sola que el tratamiento haya fallado. Parte de esa experiencia se explica por una diferencia de tiempos entre el inicio de la acción farmacológica y la aparición de una mejoría clínica perceptible. Los cambios pueden comenzar antes en áreas como el sueño, la energía o ciertos patrones emocionales, mientras el alivio del ánimo tarda más en consolidarse.</p><p>De acuerdo con una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5410405/" target="_blank" rel="">revisión publicada en PMC</a>, los <b>antidepresivos</b> producen modificaciones neuroquímicas en plazos breves, pero su efecto terapéutico más claro suele requerir días o semanas. La revisión analizó investigaciones sobre la acción de estos fármacos y señaló que el beneficio clínico no depende solo del aumento inicial de sustancias como la serotonina o la noradrenalina —los mensajeros químicos del cerebro que regulan el estado de ánimo, el sueño y la energía— sino de procesos más amplios y graduales.</p><p>Ese desfasaje llevó a los investigadores a estudiar mecanismos más complejos. Según describió el trabajo, la respuesta al tratamiento también se vincula con <b>procesos de adaptación cerebral</b> que evolucionan con más lentitud y que ayudan a entender por qué una persona puede haber comenzado la medicación sin sentir todavía un cambio nítido en su estado de ánimo.</p><h2>Qué pasa en el cerebro durante las primeras semanas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XHYROEC2TNCVBO3TZXTQG3GV5A.png?auth=8a6eb7d046e98b52799acbf3f86a7823433993740736b5233e0e1d8db0ba894e&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio publicado en PMC indicó que los antidepresivos generan cambios neuroquímicos tempranos, pero el efecto terapéutico claro requiere días o semanas  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Una explicación clásica de la demora terapéutica apunta a la adaptación de los receptores neuronales, es decir, las estructuras de las células nerviosas que reciben esas señales químicas. Aunque los cambios sobre la transmisión de mensajes entre neuronas aparecen rápido, la respuesta clínica exige ajustes posteriores en distintos sistemas. Esa diferencia entre el efecto biológico inicial y la percepción subjetiva de alivio es uno de los núcleos del problema, según señaló la revisión.</p><p>El mismo trabajo desarrolló el papel de la <b>neuroplasticidad</b>, término que refiere a la capacidad del sistema nervioso para reorganizar sus conexiones, respuestas y patrones de funcionamiento. En el contexto de la depresión, esa reorganización aparece vinculada a la posibilidad de revertir alteraciones ligadas al estrés y a formas persistentes de procesamiento emocional negativo.</p><p>Según la revisión, los <b>inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina</b> (<b>ISRS</b>) y los <b>inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina</b> (<b>IRSN</b>) —los dos tipos de antidepresivos más recetados— no actúan solo sobre la disponibilidad de esas sustancias. Los tratamientos sostenidos pueden favorecer cambios en circuitos neuronales y en factores vinculados con la plasticidad sináptica, lo que ayuda a explicar por qué el alivio clínico no siempre coincide con los primeros días de medicación.</p><p>El trabajo también repasó hallazgos sobre cambios tempranos en el procesamiento emocional. Algunas respuestas a estímulos afectivos pueden empezar a modificarse antes de que el ánimo mejore de manera evidente, una secuencia que ofrece una explicación posible para los casos en que el tratamiento ya empezó a producir efectos sin que la mejoría resulte todavía clara para quien lo recibe. </p><p>Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39767650/" target="_blank" rel="">revisión de 2024 publicada en <i>Biomedicines</i></a> confirmó que estos efectos se establecen a través de mecanismos de neuroplasticidad que involucran cambios en la generación y conexión de neuronas, como resultado de la activación de vías de señalización intracelular asociadas con cambios en el comportamiento y la química cerebral.</p><h2>Por qué la mejoría no se siente igual en todos los casos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SMZQNARITZGCTCEGGQSFOJKD7U.png?auth=6d3a29055f665903f41cf7caba6b0938c8f38b6674d0992a88d7691849a396e0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La demora en sentir el efecto de los antidepresivos tiene una base biológica documentada: el cerebro necesita semanas para reorganizar circuitos que el estrés y la depresión alteraron con el tiempo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La revisión planteó que la acción de los antidepresivos no puede entenderse como un proceso lineal ni idéntico para todas las personas. La evolución clínica depende de varias capas de respuesta: desde cambios neuroquímicos inmediatos hasta adaptaciones más tardías en circuitos asociados con el aprendizaje emocional, la memoria y la reacción frente al estrés.</p><p>En ese marco, la espera inicial no necesariamente expresa ineficacia. El estudio sostuvo que <b>los efectos sobre los mensajeros químicos del cerebro ocurren en una escala temporal distinta de la mejoría clínica</b>, y que esa distancia llevó a cuestionar las explicaciones centradas únicamente en el aumento de serotonina o noradrenalina. A partir de esa observación, la investigación destacó el valor de modelos que integran receptores, plasticidad neuronal y procesamiento emocional.</p><p>La revisión también describió que los tratamientos antidepresivos pueden influir sobre la forma en que el cerebro procesa información positiva y negativa. Esa modificación puede anteceder a los cambios visibles en el estado de ánimo y abrir una etapa intermedia en la que el medicamento ya actúa, pero el alivio subjetivo todavía no se consolida.</p><p>Entender esa diferencia de tiempos resulta clave para leer las primeras semanas de tratamiento con mayor precisión. Los cambios vinculados con la <b>plasticidad neuronal</b> y con la reorganización de circuitos emocionales evolucionan a lo largo de varios días o semanas, una secuencia que ayuda a explicar por qué el efecto terapéutico puede tardar en sentirse aun cuando la medicación ya empezó a actuar. </p><p>Una <a href="https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology/articles/10.3389/fphar.2025.1544795/full" target="_blank" rel="">revisión de enero de 2025 publicada en <i>Frontiers in Pharmacology</i></a> señaló que la disfunción en los mecanismos de plasticidad neuronal es uno de los factores más documentados en la base biológica de la depresión, y que los antidepresivos convencionales actúan sobre esa disfunción de manera progresiva, lo que explica la demora en la mejoría clínica perceptible.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6WBCZYINX5HOBOLIFQUHHTXJRA.png?auth=244cfb5661810c43780485030df7caa046aad203b862aaf53282612a80ac53a5&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Los antidepresivos pueden iniciar su acción farmacológica en pocos días, aunque el alivio de la depresión y la ansiedad suele tardar más en percibirse  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un bloqueo en la formación de neuronas podría explicar por qué la depresión mayor afecta la memoria y la adaptación emocional]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/28/un-bloqueo-en-la-formacion-de-neuronas-podria-explicar-por-que-la-depresion-mayor-afecta-la-memoria-y-la-adaptacion-emocional/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/28/un-bloqueo-en-la-formacion-de-neuronas-podria-explicar-por-que-la-depresion-mayor-afecta-la-memoria-y-la-adaptacion-emocional/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio en Nature identificó que el trastorno se asocia con una interrupción en el desarrollo de células nuevas en una región clave del cerebro. Esta alteración impacta procesos fundamentales para distinguir experiencias y responder al entorno]]></description><pubDate>Fri, 28 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LB2BIJYPP5DUVEI22YR72TZUKU.png?auth=ed5d5714e75bbc8f33d3075659e1b873d39129b191aba1a0a66e8cfd76bd9298&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio asoció la depresión mayor con un freno en la formación de neuronas nuevas en el hipocampo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, la <a href="https://www.infobae.com/tag/depresion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/depresion/"><b>depresión </b></a><b>mayor </b>no es solo una alteración del estado de ánimo: puede afectar de manera profunda cómo una <b>persona piensa, siente y lleva adelante su vida cotidiana.</b> </p><p>Un nuevo <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04571-8"><b>estudio</b></a>, liderado por científicos del Columbia University Irving Medical Center, en Estados Unidos, suma evidencia de que ese <b>impacto </b>también podría reflejarse en <b>cambios biológicos concretos en el cerebro,</b> al mostrar que el trastorno se asocia con un <b>freno en la formación de neuronas nuevas </b>en una región clave para la memoria y la adaptación emocional.</p><p>La <b>depresión mayor</b> puede <b>detener la formación</b> de <b>neuronas nuevas (neurogénesis)</b> en el <b>hipocampo</b>, una alteración que ayudaría a explicar por qué el cerebro pierde capacidad para adaptarse a experiencias cambiantes y por qué el trastorno podría implicar un daño biológico más amplio que un simple desequilibrio de neurotransmisores.</p><p>Para investigar qué sucede en el cerebro de personas con depresión, los científicos estudiaron <b>tejido del hipocampo </b>de personas con trastorno depresivo mayor y sin ese diagnóstico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNZUK6HEWJA27N347NMTWMDYUE.png?auth=eb2083474752b33e97ba3482f37a095d85d598b842e6670183388b90718cb357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores encontraron indicios de una menor formación de neuronas nuevas en personas con depresión mayor (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El análisis incluyó <b>11 muestras</b> de personas con trastorno depresivo mayor y 19 controles, y permitió estudiar cerca de <b>500.000 núcleos</b> celulares. Según los investigadores, combinaron técnicas para observar actividad genética, distribución espacial y proteínas en tejido del hipocampo.</p><p>El trabajo, publicado en <b>Nature Medicine</b>, identificó por primera vez una línea de desarrollo neuronal adulta en el hipocampo humano y detectó que, en los cerebros con depresión, ese proceso no desaparece por completo, sino que queda <b>bloqueado o ralentizado.</b></p><p>La observación central no fue una pérdida simple de células madre neuronales. El equipo encontró una <b>acumulación relativa</b> de estados celulares tempranos y una menor presencia de neuronas en fases posteriores de maduración, un patrón compatible con una neurogénesis que se estanca durante su progresión.</p><h2>El hipocampo afectado pierde parte de su capacidad de adaptación</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NPWZKRNINFC43L523DEAAH475Q.png?auth=4022d0621dcb48b8fe1e6025b4ee8d4120b4c3ccff809582381c4ae3e54d2e1f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio sobre depresión mayor asoció el trastorno con un freno en la formación de neuronas nuevas en el hipocampo  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El <b>hipocampo </b>es una de las pocas regiones del cerebro adulto donde se generan nuevas neuronas. También cumple un papel en la <b>memoria episódica</b> y en la capacidad de distinguir experiencias parecidas, pero emocionalmente diferentes.</p><p>Esa función permite que un hecho nuevo no quede mezclado con recuerdos negativos anteriores. Cuando esa separación de patrones funciona peor, una experiencia cotidiana puede asociarse con recuerdos previos desfavorables y <b>favorecer interpretaciones más pesimistas o un sesgo hacia la información negativa.</b></p><p>El estudio no demuestra que la interrupción de la neurogénesis cause la depresión. Lo que sí muestra es que el trastorno depresivo mayor se asocia con una alteración profunda en uno de los mecanismos que sostienen la <b>plasticidad del hipocampo</b>.</p><h2>Los cambios</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R6REZTCXZFBHBDHKFAZW6EHFD4.png?auth=40ef0659b74b0ed01873630d14b6ab65a25770b9297a5cf863fb863335b60214&smart=true&width=1024&height=648" alt="El hallazgo refuerza la idea de que la depresión no solo afecta el estado de ánimo, sino también procesos de plasticidad cerebral" height="648" width="1024"/><p>“Históricamente, se pensaba que la depresión era una enfermedad por deficiencia de neurotransmisores, especialmente de <b>serotonina</b>, pero ahora creemos que la depresión se origina en múltiples problemas que afectan la <b>capacidad de nuestras neuronas para adaptarse al estrés y a los entornos cambiantes</b>”, afirmó <b>Maura Dupont</b>, profesora de psiquiatría y directora de la investigación.</p><p>“Sin la capacidad de crear nuevas neuronas, las personas con depresión pueden carecer de la resiliencia necesaria para adaptarse eficazmente al entorno”, sumó.</p><p>Las alteraciones observadas no se limitaron a las células que participan de manera directa en la neurogénesis. El estudio detectó <b>cambios en redes de regulación genética y epigenética,</b> señales relacionadas con el estrés celular, alteraciones en el equilibrio entre actividad excitadora e inhibidora, <b>problemas en la plasticidad sináptica y signos de inflamación y activación inmunitaria.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JW7FAKTMIJGAZIBETMNYNJ2YT4.png?auth=81f70d59d5afd4c4097d4a9518a9ec6963f3b30451a6afa7ced74a1122b5301f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Además del sufrimiento emocional, la depresión podría dejar huellas concretas en el funcionamiento del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>También aparecieron <b>modificaciones ligadas</b> al metabolismo celular, al transporte intracelular y a la señalización de neurotransmisores. </p><p><b>Los propios autores sostienen que la depresión podría no ser una única enfermedad en términos biológicos.</b> La nueva perspectiva la acerca más a un conjunto de alteraciones moleculares distintas que pueden desembocar en síntomas similares.</p><p>El trabajo abre además una hipótesis terapéutica: <b>si la neurogénesis queda detenida, reactivarla podría ayudar a recuperar parte de la plasticidad del hipocampo. </b>Esa posibilidad todavía no es un tratamiento disponible y requerirá nuevos estudios para establecer si restaurar la generación de neuronas mejora realmente la depresión y en qué pacientes podría funcionar.</p><p>“Queremos<b> reclasificar la depresión</b> basándonos en sus características moleculares, de forma similar a como se ha hecho con el cáncer”, afirmó Dupont. “Clasificar los cánceres según sus características celulares, y no según su localización, ha dado lugar a tratamientos nuevos y mejorados. Esperamos que ocurra lo mismo con la depresión y otras enfermedades psiquiátricas o cerebrales”, dijo la doctora en un comunicado de prensa.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LB2BIJYPP5DUVEI22YR72TZUKU.png?auth=ed5d5714e75bbc8f33d3075659e1b873d39129b191aba1a0a66e8cfd76bd9298&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio asoció la depresión mayor con un freno en la formación de neuronas nuevas en el hipocampo adulto. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Anticuerpos contra la demencia?: un experimento en ratones logró revertir el daño con dos inyecciones]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/27/anticuerpos-contra-la-demencia-un-experimento-en-ratones-logro-revertir-el-dano-con-dos-inyecciones/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/27/anticuerpos-contra-la-demencia-un-experimento-en-ratones-logro-revertir-el-dano-con-dos-inyecciones/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación de la Universidad de Carolina del Sur observó mejoras cognitivas y regeneración neuronal, mediante un nanogel experimental que actuó sobre astrocitos y una proteína asociada al deterioro cerebral]]></description><pubDate>Thu, 27 Aug 2026 12:26:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HL3JFR4DMVEFXBP5MJEHDXHHVE.png?auth=b79559b21d840027fad01a104b035a099e1b807e4636b5f72aa2bc1924f66ff0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio en ratones mostró que dos inyecciones de Nano ERASER revirtieron daños asociados al Alzheimer y restauraron funciones cognitivas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/"><b>Alzheimer </b></a>es una enfermedad marcada por<b> la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/neurodegeneracion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/neurodegeneracion/"><b>neurodegeneración</b></a><b>: </b>un proceso progresivo en el que las<b> neuronas, las células esenciales del cerebro, se dañan,</b> dejan de funcionar correctamente y<b> mueren. </b>A medida que avanza, altera<b> la memoria, el pensamiento, el lenguaje, la capacidad de resolver problemas, la personalidad y el movimiento.</b></p><p><b>Aunque los tratamientos actuales </b>buscan <b>frenar el avance </b>del Alzheimer, revertir la enfermedad sigue siendo un <b>desafío</b>, ya que el cerebro adulto no puede reemplazar con facilidad las neuronas perdidas. En ese contexto, una nueva investigación mostró resultados prometedores en la regeneración neuronal y la recuperación de<b> funciones cognitivas.</b></p><p><b>Dos inyecciones del sistema</b> <b>Nano-ERASER</b> permitieron <b>revertir</b> <b>daños </b>asociados al <b>Alzheimer</b> en <b>ratones</b> y <b>restaurar funciones cognitivas</b>, según un estudio liderado por la <b>Universidad de Carolina del Sur</b> y publicado en la revista <i>Cell Biomaterials</i>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LQIBNU4SHZA23O5HH7GKAVLDEE.jpg?auth=62e13bf314e4b30a5a8ebd1c8287b0bc5773e3eeb4d8556fe61fdee49df9a214&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La investigación halló mejoras de memoria y cognición en ratones tratados con un nanogel que degradó una proteína vinculada al deterioro cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>“Después de solo dos inyecciones, estos ratones se volvieron más inteligentes”</b>, dijo <b>Peisheng Xu</b>, profesor de farmacia de la Universidad de Carolina del Sur y autor del estudio. “Incluso después de una sola inyección, ya vimos que el comportamiento de estos ratones era diferente del de los no tratados”.</p><p>En pocas semanas, <b>los animales tratados recuperaron la capacidad de construir nidos</b> y resolvieron con mayor eficiencia<b> pruebas de laberinto </b>acuático, dos indicadores utilizados <b>para medir deterioro cognitivo y memoria </b>en modelos animales de la enfermedad. </p><p>El trabajo también registró <b>mejoras en marcadores biológicos del Alzheimer </b>dentro del cerebro, entre ellos la<b> inflamación y la acumulación de proteínas </b>problemáticas.</p><h2>El tratamiento degradó una proteína y convirtió astrocitos en nuevas neuronas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JG5SMALERBGEZDYMQWGTLIEKZA.png?auth=49389bcb3b2c292be68aee9caafed8eb824d5dddf3c8d4575190551b177fab5c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Nano ERASER actuó sobre astrocitos, células que sostienen a las neuronas, y promovió su conversión en nuevas neuronas en pruebas experimentales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El punto de partida de la investigación fue <b>Trim-Away</b>, una técnica desarrollada en 2017 por científicos de la <b>Universidad de Cambridge</b> y el <b>Instituto Max Planck de Química Biofísica</b> para degradar proteínas específicas dentro de células de mamíferos mediante anticuerpos. En 2023, el equipo de Xu creó una variante inyectable de esa estrategia: un nanogel polimérico con nanopartículas que transporta esos anticuerpos y que recibió el nombre de <b>Nano-ERASER.</b></p><p>En su primer uso experimental, esa plataforma había sido dirigida contra <b>células de cáncer de mama</b>. En el nuevo estudio, el blanco fueron los <b>astrocitos</b>, células cerebrales que sostienen a las neuronas y que, en determinadas condiciones, pueden convertirse en <b>nuevas neuronas.</b></p><p>Esa capacidad aparece sobre todo durante el desarrollo y se reduce de forma drástica en cerebros maduros. Los investigadores enfocaron entonces el tratamiento en la proteína <b>PTBP1</b>, que parece mediar esa limitación.</p><p>Cuando aplicaron Nano-ERASER en células cerebrales cultivadas en laboratorio y en organoides tridimensionales, <b>los niveles de PTBP1 disminuyeron y los astrocitos comenzaron a transformarse en nuevas neuronas. </b>El equipo verificó luego, mediante una matriz de microelectrodos, que esas neuronas convertidas seguían funcionando como neuronas normales y llegaban a formar redes conectadas.</p><h2>Los ratones tratados mostraron más neuronas y mejor desempeño cognitivo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DZCRMBDG3NGYXHWXIGYLZX7A7Y.png?auth=cd380f8ba41da4250fd69ce40172d30f7cc13d5302dfc355b91b4844dee7f94e&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los ratones tratados recuperaron la capacidad de construir nidos y mejoraron su desempeño en laberintos usados para medir memoria y cognición (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La pregunta siguiente fue si ese cambio celular podía traducirse en una mejora real de los síntomas del Alzheimer. Para comprobarlo, los investigadores pasaron a <b>modelos murinos de la enfermedad</b> y siguieron tanto los cambios cerebrales como la conducta de los animales.</p><p>Los ratones con condiciones similares al Alzheimer suelen tener dificultades para hacer nidos, un paralelo experimental con los problemas cotidianos que también enfrentan pacientes humanos. El equipo midió además <b>cognición y memoria </b>con pruebas de laberinto de agua.</p><p>Según el estudio, los animales tratados <b>recuperaron esa habilidad </b>funcional y <b>mejoraron su rendimiento</b> en los laberintos tras <b>dos inyecciones</b>. Xu afirmó además que <b>“las nuevas neuronas pueden madurar y sobrevivir”</b> y agregó que el grupo confirmó una densidad neuronal mucho más alta en los cerebros de los ratones tratados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MAO7G34B7BBTXBHVNLWAHYEU24.png?auth=1488d055696160bb14fc07c55d91b5a72995f19d1d7c51ac5be0a40b751a7a49&smart=true&width=1408&height=768" alt="Aunque los resultados fueron promisorios en ratones, el equipo planea evaluar la técnica durante más tiempo y también en primates (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El estudio sostiene que la <b>neurogénesis </b>inducida podría ofrecer una vía para algo más que frenar la <b>neurodegeneración</b>. En palabras de los investigadores: “Al reponer neuronas in situ, restaurar la arquitectura sináptica y reconstruir potencialmente circuitos dañados, la neurogénesis inducida ofrece una vía no solo para ralentizar la neurodegeneración, sino para abordar una de sus consecuencias estructurales centrales”.</p><p><b>Los resultados siguen en una fase temprana y no garantizan que el efecto vaya a reproducirse en humanos.</b> Ese límite es importante en un campo donde trabajos previos de otros equipos habían hallado que reducir PTBP1 regeneraba neuronas y mejoraba síntomas del Parkinson en ratones, aunque estudios posteriores no lograron replicar esos resultados.</p><p>Aun así, el nuevo trabajo respalda esas observaciones iniciales y amplía la posibilidad de aplicar la misma lógica a otras<b> enfermedades neurodegenerativas</b>. Antes de avanzar hacia pacientes, el equipo planea probar la técnica durante un período más largo y en primates.</p><p><b>“Si podemos llevar esto a la clínica, entonces podemos tener esperanza para los pacientes con enfermedad de Alzheimer”</b>, dijo Xu.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JG5SMALERBGEZDYMQWGTLIEKZA.png?auth=49389bcb3b2c292be68aee9caafed8eb824d5dddf3c8d4575190551b177fab5c&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Imagen de microscopía de un gran astrocito enfocado en primer plano con prolongaciones ramificadas, rodeado de células similares desenfocadas en tejido cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué cuesta cambiar hábitos y cómo evitar que el cansancio frene la decisión]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/27/por-que-cuesta-cambiar-habitos-y-como-evitar-que-el-cansancio-frene-la-decision/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/27/por-que-cuesta-cambiar-habitos-y-como-evitar-que-el-cansancio-frene-la-decision/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Millones de personas repiten el mismo ciclo: propósito firme por la mañana, abandono por la noche. La ciencia tiene una explicación precisa para ese patrón, y no tiene nada que ver con la disciplina]]></description><pubDate>Thu, 27 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XRC6AHWEL5B73GDM7SPV7JEEZQ.png?auth=d0d715e411efbeaaa1318dd4a5500bcc1eb6c5c9d390c9ecfb5bda99beba9555&smart=true&width=1408&height=768" alt="El cerebro privilegia lo conocido, la gratificación rápida y el menor gasto de energía, por lo que cambiar hábitos no depende solo de la voluntad  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>¿Por qué es tan difícil cambiar hábitos? La respuesta, según la <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/08/25/como-el-cansancio-y-el-entorno-dificultan-cambiar-habitos-al-final-del-dia/" target="_blank" rel="">neurociencia</a>, <b>no tiene que ver con la fuerza de voluntad, sino con la forma en que el cerebro organiza sus prioridades</b>, sobre todo cuando el <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/29/el-cansancio-mental-reescribe-las-prioridades-del-cerebro-sin-que-la-persona-lo-advierta-afirma-un-estudio/" target="_blank" rel="">cansancio</a> ya ocupó buena parte del día.</p><p>Cada vez que una persona repite una acción en el mismo contexto, el cerebro la registra y la almacena en los ganglios basales, estructuras del interior del cerebro vinculadas a la automatización de acciones repetidas. Con el tiempo, esas acciones se vuelven independientes de la decisión consciente: el cerebro las ejecuta sin necesidad de evaluar cada vez si convienen o no. Eso ahorra energía, que es exactamente lo que el cerebro busca.</p><p><b>Phillippa Lally</b> y su equipo de la <b>University College London</b> siguieron a 96 personas durante 84 días y encontraron que el tiempo para que una acción se vuelva automática varía entre 18 y 254 días, con una mediana de 66 días. </p><p>Ese resultado, publicado en el <i>European Journal of Social Psychology</i>, desmontó la idea popular de los 21 días, cuyo origen es una observación clínica de los años 60 sin respaldo en estudios sobre formación de hábitos. En tanto, una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11641623/" target="_blank" rel="">revisión sistemática con metaanálisis publicada en 2024</a>, que analizó 20 estudios con 2.601 participantes, confirmó esa variabilidad y concluyó que los hábitos de salud tardan entre dos y cinco meses en consolidarse.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EAEYJSLE5VDF3NO3TC2C63JMF4.png?auth=4e1a5e3c25046802bc958954c9a931782ab14957541a426866e0a36be26620ee&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los hábitos se repiten por asociaciones entre horario, contexto, estímulo y respuesta automática que afectan el descanso, la alimentación y la actividad física  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Cambiar una acción ya consolidada exige que el cerebro abandone una ruta que conoce bien</b> para construir otra desde cero. Eso tiene un costo real. La corteza prefrontal, región del cerebro que permite planificar, tomar decisiones y frenar impulsos, funciona como una reserva que se agota a lo largo del día. Cada elección, desde qué comer hasta cómo responder un mensaje difícil, consume parte de esa energía. </p><p>El psicólogo estadounidense <b>Roy Baumeister</b> fue el primero en caracterizar ese fenómeno de forma sistemática, al que llamó fatiga de decisión. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6119549/" target="_blank" rel="">análisis conceptual publicado en PubMed Central</a> describió ese proceso como una degradación progresiva en la calidad de las decisiones, que lleva al cerebro a preferir las opciones más simples y conocidas.</p><h2>La dopamina, el estrés y el peso silencioso del entorno</h2><p>Parte de esa preferencia por lo conocido tiene una base química. La <b>dopamina</b> (el neurotransmisor asociado al placer y la motivación) no funciona como una recompensa directa, sino como una señal de anticipación: se activa cuando el cerebro predice que algo conocido va a producir alivio o satisfacción, por encima de cualquier meta nueva. </p><p>Esa función fue estudiada por el neurocientífico estadounidense <b>Paul Glimcher</b> en un trabajo publicado por la Academia Nacional de Ciencias de <b>Estados Unidos</b> y recogido también por <i>Scientific American</i>, que explicó cómo esas señales actúan como mecanismos de protección para conservar energía. Un cambio reciente compite en desventaja frente a ese mecanismo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VSN5E5UYVBAI3JJXOLCO7HI6GA.png?auth=8d19da34fffaec5543276e6268c21bcb8e40b48fb2e8e7ac3a9fe7f558418b62&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio citado por la PMC ubica en torno de 66 días la mediana para consolidar hábitos, con diferencias según el tipo de conducta  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Caminar 20 minutos, cocinar en lugar de pedir comida o apagar el teléfono antes de dormir son opciones cuyos beneficios llegan tarde y resultan difíciles de percibir en el momento exacto en que hay que elegir.</p><p>Cuando el cortisol (la hormona del estrés) sube, el cerebro tiende a desplazarse desde las decisiones razonadas hacia respuestas más automáticas y rígidas. Un trabajo publicado en <i>Nature</i> describió ese mecanismo como una pérdida de flexibilidad: la capacidad de ajustar el comportamiento cuando cambian las circunstancias se reduce, y el cerebro opta por lo que ya sabe hacer. </p><p>El contexto cotidiano empuja en la misma dirección. Un horario, un lugar, un objeto o una secuencia repetida pueden activar una respuesta aprendida sin que medie ninguna decisión consciente. Por eso los cambios suelen resistirse más en los entornos que los sostuvieron, afirman los estudios citados.</p><h2>Dos sistemas, un solo ganador, y qué hacer con eso</h2><p>El cerebro opera con dos sistemas que compiten entre sí: uno deliberativo, que evalúa consecuencias y requiere esfuerzo; otro que responde a estímulos conocidos sin esfuerzo aparente. Al final del día, cuando la energía cognitiva está baja, el segundo gana casi siempre. No porque la persona sea débil, sino porque ese es el diseño del sistema.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DMJBEC64UJHVFBXG46H5XV6HXM.png?auth=5aec1b076e98ce988729c2dcb0b452700654b5e6a9aea136c0ab84c281f5939b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Cambiar una acción ya consolidada exige que el cerebro abandone una ruta que conoce bien (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Confiar exclusivamente en la voluntad para sostener un cambio de comportamiento a largo plazo es, según los estudios acumulados, una apuesta que el cerebro no puede mantener. La corteza prefrontal es especialmente sensible a la fatiga, al estrés y a la falta de sueño. Cuando alguno de esos factores aparece, esa zona cede terreno y el cerebro vuelve a los patrones conocidos.</p><p>La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11641623/" target="_blank" rel="">revisión de 2024</a> encontró que la <b>consistencia del contexto y los planes concretos del tipo cuándo, dónde y cómo </b>inciden en la <b>solidez que adquiere un hábito</b>. Esa estructura concreta pesa más que la motivación aislada. </p><p>Dejar resuelta con anticipación una comida, la ropa para hacer actividad física o el horario de descanso reduce la cantidad de decisiones de último momento. Eso crea condiciones más favorables para repetir una acción cuando el cansancio ya ocupa buena parte del día. El cambio no ocurre en el momento de la decisión, sino en la acumulación de repeticiones que el cerebro termina reconociendo como una ruta propia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IRQT42PHN5HX3NS4EBEULUZXWM.png?auth=aa13e8339c16676de96d176e824bd0d9f6e6638a6afa89bbc0ff0aaa56a39d40&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una ilustración contrapone el sedentarismo y la alimentación ultraprocesada con un estilo de vida activo y saludable reflejado en un espejo. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio analizó cómo cambia el cerebro entre los 50 y 75 años: el dato que sorprendió a los científicos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/26/un-estudio-analizo-como-cambia-el-cerebro-entre-los-50-y-75-anos-el-dato-que-sorprendio-a-los-cientificos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/26/un-estudio-analizo-como-cambia-el-cerebro-entre-los-50-y-75-anos-el-dato-que-sorprendio-a-los-cientificos/</guid><dc:creator><![CDATA[Cecilia Castro]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación publicada en Science detectó un recambio de células inmunitarias en el hipocampo durante la mediana edad. Las definiciones de los autores]]></description><pubDate>Wed, 26 Aug 2026 12:25:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DMMAA5QVWVFYBEJNEJIU4CHMJM.png?auth=d2f0ca6f9c9e3cadb37b37232239a38a400d8f98a28c2103e0e703b7cf938fb0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio publicado en Science detectó que el cerebro humano cambia entre los 50 y 75 años en una etapa clave del envejecimiento cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>A los <a href="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/11/el-envejecimiento-del-cerebro-como-se-transforma-el-organo-a-medida-que-pasan-los-anos-segun-la-ciencia"><b>50 años</b></a>, el cerebro humano podría empezar una transformación silenciosa. Un grupo de investigadores de <b>Estados Unidos</b> detectó que <b>las células inmunitarias del hipocampo cambian de forma marcada entre los 50 y los 75 años</b>, una etapa que podría ayudar a explicar por qué el envejecimiento eleva el riesgo de deterioro cognitivo y de enfermedades neurodegenerativas.</p><p>El hallazgo surgió de un estudio publicado en la revista <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.adt8307"><b>Science</b></a>, centrado en el <b>hipocampo</b>, una región clave para la memoria y el aprendizaje. Allí, los científicos observaron que las <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/14/descubren-celulas-inmunitarias-que-protegen-el-cerebro-en-la-enfermedad-de-alzheimer"><b>microglías</b></a>, que funcionan como parte del sistema de defensa y “mantenimiento” del cerebro, disminuyen de manera progresiva en la mediana edad y son reemplazadas por otras células con señales inflamatorias más intensas.</p><h2>Qué descubrió el estudio sobre el cerebro entre los 50 y 75 años</h2><p>La investigación analizó tejido cerebral post mortem de <b>40 adultos de entre 20 y 95 años</b> que no presentaban enfermedades neurológicas conocidas. El objetivo consistió en reconstruir, con técnicas de análisis celular y genómico, cómo cambia el cerebro humano a medida que envejece.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NPWZKRNINFC43L523DEAAH475Q.png?auth=4022d0621dcb48b8fe1e6025b4ee8d4120b4c3ccff809582381c4ae3e54d2e1f&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación halló que las microglías del hipocampo disminuyen entre los 50 y 75 años y son reemplazadas por células con señales inflamatorias más intensas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El trabajo mostró que <b>“las microglías disminuyen progresivamente entre aproximadamente los 50 y 75 años de edad, siendo reemplazadas por células con firmas inflamatorias elevadas”</b> y con rasgos parecidos a células inmunitarias derivadas de la sangre. Dicho de forma sencilla, el cerebro parece perder parte de sus células de defensa habituales y sumar otras que reaccionan de una manera más inflamatoria.</p><p>Ese reemplazo pone en discusión una idea aceptada durante años en neurociencia. Hasta ahora, muchos especialistas creían que las microglías, originadas durante el desarrollo embrionario, se renovaban y permanecían en el cerebro durante toda la vida. El nuevo estudio indica que esa estabilidad no sería completa en los seres humanos.</p><h2>Qué son las microglías y por qué este cambio importa</h2><p>Las <b>microglías</b> cumplen una función parecida a la de un equipo de vigilancia y limpieza. Eliminan restos celulares, responden ante daños y ayudan a mantener en equilibrio el ambiente cerebral. Cuando ese sistema cambia, también puede cambiar la manera en que el cerebro se protege.</p><p><b>Entre los 50 y los 75 años, las microglías formadas durante el desarrollo embrionario disminuyen drásticamente y aparecen células cuyos perfiles moleculares se asemejan a los de las células de carácter inmunitario que circulan en la sangre</b>. Traducido a un lenguaje menos técnico, eso sugiere un relevo en las defensas del cerebro durante una etapa concreta de la vida adulta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NBRNB6K5NFCF7GBQEUNMXYPYNY.png?auth=72b0c66a9b0b74d62203487d7a5118119686904c32a505853ba6819ba87e8a97&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El hipocampo apareció como una región central del hallazgo porque participa en la memoria y el aprendizaje y mostró cambios celulares con la edad. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El autor principal del trabajo, <b>Bing Ren</b>, director ejecutivo del <b>New York Genome Center</b>, explicó el valor de esas células. <b>“Las microglías son fundamentales para mantener la homeostasis cerebral”</b>, afirmó. En términos cotidianos, la homeostasis cerebral alude al equilibrio interno que permite que el cerebro funcione de manera estable.</p><p>Ren añadió que <b>“cuando estas células no cumplen con sus funciones de mantenimiento, se acumulan materiales tóxicos que pueden desencadenar procesos inflamatorios”</b> relacionados con<b> enfermedades neurodegenerativas</b>. La observación no prueba una causa directa de demencia o Alzheimer, aunque sí aporta una pista biológica sobre el envejecimiento cerebral.</p><h2>El hipocampo también mostró cambios en la organización del ADN</h2><p>El estudio no se limitó a contar tipos de células. Los investigadores también examinaron cómo se organiza el <b>ADN</b> dentro del núcleo de las células cerebrales. Ese punto resulta relevante porque el material genético no permanece como una hebra suelta, sino plegado en una estructura que condiciona qué genes puede usar cada célula.</p><p>El envejecimiento estuvo acompañado por una alteración amplia y coordinada de esa arquitectura tridimensional del genoma. Puesto en palabras simples, no solo cambian algunas células: también cambia la forma en que su información genética se ordena y se activa.</p><p><b>Nathan Zemke</b>, director de Genómica Unicelular de la <b>Universidad de California en San Diego</b>, señaló que <b>“al combinar estos enfoques, descubrimos un cambio importante en la identidad y el linaje de las células inmunitarias en el cerebro humano envejecido”</b>. La noción de linaje celular apunta al origen de las células, o sea, de dónde vienen y cómo se desarrollaron.</p><p>A la vez, el trabajo detectó deterioro en las células que ayudan a mantener la barrera entre la sangre y el cerebro. Esa estructura actúa como un filtro protector. Si pierde eficacia, aumenta la posibilidad de que ingresen señales o sustancias que alteren el funcionamiento cerebral.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FTGEJSFDU5HOZPKQFPTXPBQ4QU.png?auth=5f285d9d8e2df13bec611c1cdf52c088dd8d15eaf8a77f3b83bdc2fe18210792&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El trabajo puso en discusión la idea de que las microglías permanecen estables durante toda la vida en el cerebro humano. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Por qué el hallazgo puede ayudar a entender la demencia</h2><p>El estudio no sostiene que este proceso cause por sí solo una enfermedad neurodegenerativa. Lo que plantea es que <b>el envejecimiento cerebral no sigue una línea uniforme</b>, sino que incluye fases de reorganización biológica concretas.</p><p><b>Xiangmin Xu</b>, coautor de la investigación y director del Centro de Mapeo de Circuitos Neuronales de la <b>Universidad de California en Irvine</b>, afirmó que el trabajo <b>“revela que el envejecimiento no es simplemente un declive gradual, sino que implica una remodelación coordinada y dinámica de los sistemas inmunitario, vascular y neuronal”</b>.</p><p>La frase ayuda a entender el alcance del hallazgo. La vejez cerebral no aparece como una caída pareja y continua, sino como una serie de modificaciones en varios sistemas al mismo tiempo. Esa mirada puede resultar útil para investigar por qué algunas personas desarrollan demencia y otras no, aun dentro de rangos de edad similares.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FM6XGAQPJZA55A7POXJY6XW2AY.png?auth=656f255ad5b78e27d50bf0f1f5d924af30f15c67288a3d6b1850f37d8ae4fd5b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El hallazgo no prueba una causa directa de demencia o Alzheimer, pero abre una línea de estudio sobre cómo el envejecimiento cerebral eleva el riesgo de enfermedades neurodegenerativas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los propios autores remarcan que todavía quedan preguntas abiertas. La muestra incluyó <b>40 cerebros humanos</b> y el análisis se realizó sobre tejido obtenido después de la muerte, de modo que no fue posible seguir la evolución del mismo cerebro durante décadas.</p><p>Ese límite obliga a leer el resultado con cautela. El trabajo identifica una asociación clara entre edad, cambio celular e inflamación, pero no demuestra de forma definitiva cuándo empieza el proceso en cada persona ni qué factores pueden acelerarlo o frenarlo.</p><p>Aun así, el hallazgo abre una línea concreta para futuras investigaciones. Los próximos estudios intentarán establecer <b>por qué se pierde la microglía original</b> y si esa transición inmunitaria participa de manera directa en el desarrollo de <b>Alzheimer</b> y otros trastornos neurológicos vinculados con la edad.</p><p>La investigación dejó planteada una escena nueva sobre el envejecimiento del cerebro: entre los 50 y 75 años, una parte de sus defensas cambia de identidad, mientras también se altera la organización del genoma en células clave del hipocampo. A partir de ahí, el próximo paso científico buscará determinar si intervenir sobre esa transición puede proteger la memoria antes de que aparezcan los primeros síntomas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DMMAA5QVWVFYBEJNEJIU4CHMJM.png?auth=d2f0ca6f9c9e3cadb37b37232239a38a400d8f98a28c2103e0e703b7cf938fb0&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio publicado en Science detectó que el cerebro humano cambia entre los 50 y 75 años en una etapa clave del envejecimiento cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo el cansancio y el entorno dificultan cambiar hábitos al final del día]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/08/25/como-el-cansancio-y-el-entorno-dificultan-cambiar-habitos-al-final-del-dia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/08/25/como-el-cansancio-y-el-entorno-dificultan-cambiar-habitos-al-final-del-dia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[La acumulación de fatiga mental, el estrés y las rutinas automáticas limitan la capacidad de tomar decisiones nuevas en las últimas horas, mientras que la estructura del contexto y la planificación previa pueden facilitar el sostenimiento de cambios saludables]]></description><pubDate>Tue, 25 Aug 2026 19:28:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SOPGSGIKRJBUNBQXSO674IVTW4.png?auth=d075f2c3467f8e5945e9617b47e518f17c63f679fba0df208c924f3d324c8b42&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La fatiga mental, la presión del tiempo y la repetición diaria debilitan la intención de sostener rutinas saludables al final del día  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Llegar al final del día con la sensación de que ya no queda margen para sostener una decisión nueva es una escena frecuente en la vida cotidiana. <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/01/10/cuatro-claves-de-la-neurociencia-para-cambiar-habitos-y-mantenerlos-en-el-tiempo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2025/01/10/cuatro-claves-de-la-neurociencia-para-cambiar-habitos-y-mantenerlos-en-el-tiempo/"><b>Cambiar hábitos</b></a><b> resulta difícil porque el cerebro tiende a preservar respuestas automáticas</b>, sobre todo cuando se combinan <b>el cansancio</b>, <b>el estrés</b>, <b>la sobrecarga mental</b> y <b>la búsqueda de alivio inmediato</b>. En ese terreno, el bienestar deja de depender solo de la voluntad y queda atravesado por rutinas, señales del entorno y recompensas rápidas.</p><p>Esa dificultad aparece en conductas comunes, como postergar una caminata, acostarse más tarde de lo previsto o elegir opciones de comodidad instantánea. Muchas de esas decisiones surgen después de una jornada con demandas acumuladas. La fatiga mental y la presión del tiempo ayudan a explicar por qué una meta simple pierde fuerza al cierre del día.</p><p>La repetición y su asociación con señales concretas del contexto consolidan conductas hasta volverlas casi automáticas. Ese mecanismo explica por qué ciertos horarios, objetos o secuencias cotidianas activan respuestas previsibles. El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41608660/" target="_blank" rel="">estudio</a> publicado en <i>iScience</i> midió ese costo en humanos y mostró que reemplazar una acción habitual por otra orientada a una meta exige más esfuerzo mental y cerebral.</p><h2>Qué pasa en el cerebro cuando una rutina ya está instalada</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TPQ5WOUOTJCDVCQWFHQSWYKOSA.png?auth=b362a60991de3f50b08329bb212346d2dbe6319015befdf275e569a00cc0b497&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La neurociencia distingue entre conductas guiadas por objetivos y hábitos automáticos que el cerebro ejecuta con mayor eficiencia  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La investigación en neurociencia distingue entre conductas guiadas por objetivos y conductas habituales. Las primeras dependen de una evaluación deliberada de consecuencias. Las segundas avanzan por la vía de una respuesta aprendida que el cerebro ejecuta con más eficiencia. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16715055/?dopt=Abstract" target="_blank" rel="">revisión</a> de <i>Nature Reviews Neuroscience</i> describió el papel de los ganglios basales, un conjunto de estructuras cerebrales vinculado con la automatización de acciones repetidas.</p><p>Ese punto ayuda a entender por qué el cierre del día puede volver más difícil el inicio de un cambio. La corteza prefrontal, región asociada con el control ejecutivo, es decir, con la capacidad de planificar, frenar impulsos y sostener decisiones, interviene cuando una persona actúa contra una respuesta conocida. Después de horas de trabajo, traslados y tareas domésticas, ese sistema enfrenta más exigencia. La asociación entre cansancio mental y menor autocontrol aparece en estudios experimentales sobre fatiga decisional, aunque sus resultados no son uniformes y dependen del tipo de tarea evaluada.</p><p>La relación entre estrés y hábitos también aparece en la literatura científica. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39972126/?fc=None&amp;ff=20250714162308&amp;v=2.18.0.post9+e462414" target="_blank" rel="">trabajo</a> publicado en <i>Nature</i> describió que el estrés crónico puede desplazar la conducta desde decisiones guiadas por metas hacia respuestas más rígidas y automáticas. Ese cambio reduce la flexibilidad conductual, es decir, la capacidad de ajustar una acción cuando cambian las condiciones o los objetivos.</p><h2>Por qué el entorno pesa tanto como la motivación</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O75KBD4LTBGEHJWOKY74KNKX4E.png?auth=cc459ea87c50e360cd8e008378726e6f9ee9d8142149715dba4cf39f7945b152&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La noche suele dificultar el cambio de hábitos porque la corteza prefrontal soporta más presión tras horas de trabajo, traslados y tareas domésticas  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La persistencia de una conducta no depende solo de la voluntad individual. El contexto diario también ordena buena parte de las respuestas habituales. Horarios, objetos, lugares y secuencias repetidas funcionan como disparadores de acciones previsibles, sobre todo al cierre de la jornada. La mesa de trabajo, el teléfono o la hora de llegada al hogar pueden quedar asociados con rutinas específicas.</p><p>Esa lógica también explica por qué los cambios suelen sostenerse mejor cuando se reducen obstáculos concretos. Si una conducta saludable exige demasiados pasos al final del día, tiene menos posibilidades de instalarse. La investigación sobre formación de hábitos indica que la repetición en contextos estables, los planes específicos de acción y la consistencia de horarios fortalecen la automatización de una conducta. </p><p>Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11641623/" target="_blank" rel="">revisión</a> sistemática con metaanálisis publicada en 2024 encontró que la estabilidad del contexto y los planes de implementación influyen en la fuerza del hábito, con amplia variabilidad entre personas y conductas.</p><p>Ese hallazgo coincide con otros trabajos sobre actividad física. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31923898/" target="_blank" rel="">revisión</a> sistemática sobre intenciones de implementación, es decir, planes concretos del tipo cuándo, dónde y cómo, señaló que esa estrategia ayuda a traducir una meta en conducta en personas que ya tienen intención de cambiar. A la vez, un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42586550/" target="_blank" rel="">metaanálisis</a> de 2026 mostró que la consistencia temporal y la rutina del contexto se asocian con mayor fuerza del hábito y con una práctica física más regular.</p><p>Esos resultados no convierten el cambio de hábitos en un proceso uniforme ni garantizan el mismo efecto en todas las personas. Sí muestran, de todos modos, que la motivación aislada suele rendir menos que una estructura concreta. Dejar resuelta con anticipación una comida, la ropa para hacer actividad física o el horario de descanso reduce la fricción cotidiana, disminuye la cantidad de decisiones de último momento y crea condiciones más favorables para repetir una conducta cuando el cansancio ya ocupa buena parte del día.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WUQLSKQX7NCOHFFVPAWAVBL7CU.png?auth=e88ccf7d46df388a1a28a569cf029470c70b6635a5e12e3a7f49e753edb37f4c&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Cambiar hábitos resulta difícil porque el cerebro preserva respuestas automáticas cuando se combinan cansancio, estrés y gratificación instantánea  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio reveló cómo el ayuno intermitente podría reducir el dolor crónico y mejorar la memoria]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/25/un-estudio-revelo-como-el-ayuno-intermitente-podria-reducir-el-dolor-cronico-y-mejorar-la-memoria/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/25/un-estudio-revelo-como-el-ayuno-intermitente-podria-reducir-el-dolor-cronico-y-mejorar-la-memoria/</guid><description><![CDATA[La investigación en animales identificó una vía entre microbiota intestinal, inflamación y cerebro. Los resultados son preliminares  ]]></description><pubDate>Tue, 25 Aug 2026 18:21:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WSAXCKODXRDE5G6HQEJEA5Z67Y.png?auth=3c41a9724957025566be87e2a7284788ac49b370d8f035361844e53c566393ff&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio en ratones vinculó el ayuno intermitente con una reducción del dolor crónico y una mejora de la memoria, la ansiedad y otras funciones cognitivas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/dolor-cronico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/dolor-cronico/"><b>dolor crónico </b></a>afecta a millones de personas y suele ir acompañado de problemas de <a href="https://www.infobae.com/tag/memoria/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/memoria/"><b>memoria</b></a>, <b>dificultades de concentración y alteraciones emocionales.</b> </p><p>En ese escenario, <b>un nuevo estudio en ratones vinculó el</b><a href="https://www.infobae.com/tag/ayuno-intermitente/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/ayuno-intermitente/"><b> ayuno intermitente</b></a><b> con una reducción del dolor y una mejora de funciones cognitivas</b> y conductuales a través de una vía biológica que conecta el <b>intestino </b>con el <b>cerebro</b>. </p><p>El trabajo fue realizado por investigadores de la <b>Universidad de Zhengzhou</b> en China, y se publicó en la revista<a href="https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0889159126006975" target="_blank" rel="" title="https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0889159126006975"> <b>Brain, Behavior, and Immunity</b></a>.</p><h2>Qué halló el estudio sobre ayuno intermitente y dolor crónico</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YSSPW3DDTNF2JNUKVO6H6CSLJ4.png?auth=36216067fb1f048263dc4960b6919a6caab27b66ee48f79e915941bfe33e4b06&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Mientras este estudio abre una línea sobre dolor crónico y eje intestino-cerebro, una revisión en humanos no halló una ventaja clínicamente significativa del ayuno intermitente para perder peso. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>De acuerdo con el análisis, los científicos analizaron varios modelos murinos de <b>dolor crónico</b> durante <b>38 días</b>. En ese período, un grupo de animales alternó <b>24 horas de </b><a href="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/24/ayuno-intermitente-despues-de-los-50-los-beneficios-y-riesgos-que-hay-que-conocer/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/24/ayuno-intermitente-despues-de-los-50-los-beneficios-y-riesgos-que-hay-que-conocer/"><b>ayuno </b></a><b>con 24 horas de alimentación libre</b>, mientras otro mantuvo acceso continuo a la comida. </p><p>Los investigadores evaluaron sensibilidad al dolor, memoria, conductas asociadas a la ansiedad, barrera intestinal, <b>neuroinflamación</b>, microbiota y metabolitos circulantes. El trabajo detectó que los ratones sometidos al esquema de <b>ayuno intermitente</b> mostraron menor sensibilidad frente a estímulos táctiles y térmicos que en condiciones normales no deberían resultar dolorosos.</p><p>Además, los animales obtuvieron mejores resultados en pruebas simples de memoria y exhibieron menos conductas asociadas a la <b>ansiedad</b>. <b>Esos cambios coincidieron con una mejora en la barrera intestinal y con una reducción de la neuroinflamación.</b></p><h2>El papel de la microbiota intestinal </h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GQJBTRHY5ZDPNKRKT552UDKJA4.png?auth=1b061baf1b8bf85ff8c3507fbe9a42d28bc183231487a2fb3c35be12ba9c45f5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Investigadores destacan que esta estrategia nutricional potencia la diversidad microbiana y activa mecanismos biológicos clave para prevenir deterioro cognitivo y trastornos mentales
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Uno de los hallazgos centrales fue la identificación de una <b>bacteria intestinal</b>, <i><b>Alistipes finegoldii</b></i>, que aumentó de forma sostenida en los animales que ayunaron. </p><p>El equipo también registró cambios en el <b>ácido hipúrico</b> y en la señalización de <b>STING</b>, un mecanismo vinculado a la respuesta inmune. A partir de esos datos, los autores propusieron un eje biológico entre intervención alimentaria, microbiota, metabolitos y cerebro.</p><p>“Identificamos una vía neuroinmune de <b>ayuno intermitente–Alistipes finegoldii–ácido hipúrico–STING</b> que no había sido reconocida previamente y que vincula la intervención dietética con mejoras en el dolor, la cognición y la conducta similar a la ansiedad”, afirmó <b>Kenji Hashimoto</b>, coautor del trabajo.</p><p>El estudio también señaló que suplementar a los ratones con <i><b>Alistipes finegoldii</b></i><i> </i>reprodujo parte de los efectos observados con el ayuno, entre ellos el alivio del dolor y la mejora cognitiva. Para los autores, ese dato refuerza la hipótesis de que el beneficio no depende solo de cambios metabólicos generales, sino de modificaciones puntuales en la microbiota intestinal y en compuestos derivados de ella que influyen sobre la inflamación del sistema nervioso.</p><h2>Antecedentes sobre ayuno intermitente, cerebro y estrés crónico</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LSK3QON4VFFCZMDAGYPLHQWFHQ.png?auth=9241ce1625005a687abf0f856bf22c679405729931ef2d780d239ef20a41b59d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio en ratones vinculó el ayuno intermitente con una reducción del dolor crónico y una mejora de la memoria, la ansiedad y otras funciones cognitivas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La investigación se suma a una línea de trabajos que explora el vínculo entre alimentación, intestino y cerebro. En junio de 2026,<b> </b><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/16/el-ayuno-intermitente-podria-proteger-el-cerebro-del-estres-cronico-segun-un-estudio/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/16/el-ayuno-intermitente-podria-proteger-el-cerebro-del-estres-cronico-segun-un-estudio/"><i><b>Infobae</b></i></a> publicó otro trabajo en ratones que asoció el <b>ayuno intermitente</b> con una <b>protección frente al estrés crónico</b>, al preservar la mielina cerebral y atenuar conductas similares a la depresión. </p><p>Aquel estudio, publicado en <b>Translational Psychiatry</b>, también relacionó los efectos con cambios en la microbiota intestinal.</p><p>Aunque ambos estudios abordaron problemas distintos, los resultados apuntan en una misma dirección: el patrón de alimentación podría incidir sobre procesos cerebrales y conductuales a través del ecosistema microbiano del intestino. </p><p>En el caso del nuevo trabajo, el foco estuvo puesto en el <b>dolor neuropático</b> y en sus efectos asociados sobre memoria y ansiedad; en el estudio anterior, en el impacto del estrés prolongado sobre la mielina y el estado emocional.</p><h2>Qué dice la evidencia en humanos sobre pérdida de peso</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4X7EMBFGABEGVCDHURO4MDFTAQ.png?auth=23526ec51d83ca9ef6b580cf1cba464e97726d0a02252cabf8ba13448e658b3a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una mujer se pesa en una balanza digital sobre una alfombra de yute en su dormitorio, midiendo su progreso hacia un estilo de vida saludable. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los autores advirtieron que los resultados corresponden solo a modelos animales y que todavía falta comprobar si el mismo mecanismo aparece en humanos. Los próximos pasos buscarán determinar en qué tipos celulares actúa la señalización de <b>STING</b>, si existen diferencias entre sexos y si otras bacterias o metabolitos participan en este proceso.</p><p>Ese panorama convive con resultados más cautos en otras áreas. En febrero de 2026, <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/02/16/el-ayuno-intermitente-ayuda-a-perder-mas-peso-que-otras-dietas-tradicionales/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/02/16/el-ayuno-intermitente-ayuda-a-perder-mas-peso-que-otras-dietas-tradicionales/"><i>Infobae</i> </a>publicó una revisión de <b>Cochrane</b> sobre <b>22 ensayos clínicos aleatorizados</b> con <b>1.995 adultos</b> de varias regiones, que concluyó que el <b>ayuno intermitente</b> no mostró una ventaja clínicamente significativa para perder más peso que los consejos alimentarios habituales o que otras estrategias tradicionales. </p><p>La evaluación incluyó distintas modalidades de restricción horaria y de ayuno en días alternos.</p><p>Ese antecedente refuerza una advertencia que atraviesa buena parte de la evidencia disponible: los efectos del ayuno intermitente pueden variar según el problema de salud analizado, el tipo de intervención y la población estudiada. </p><p>Mientras los nuevos datos en animales abren una línea de investigación sobre <b>dolor crónico</b>, inflamación y eje intestino-cerebro, los especialistas sostienen que todavía no hay base suficiente para trasladar esos resultados a recomendaciones generales en humanos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WJA67UM5WNDTTLWH7ORIYGDOOM.png?auth=e9aef412980c2e7dc8bbade4c696c8bdcd59fde7c6ec3f7e2462087e44a89d10&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un reloj despertador situado sobre un plato vacío simboliza el control de tiempo en el ayuno intermitente. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo transforma la paternidad el cerebro de los hombres: los cambios en la materia gris, testosterona y comportamiento]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/24/como-transforma-la-paternidad-el-cerebro-de-los-hombres-los-cambios-en-la-materia-gris-testosterona-y-comportamiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/24/como-transforma-la-paternidad-el-cerebro-de-los-hombres-los-cambios-en-la-materia-gris-testosterona-y-comportamiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Dante Martignoni]]></dc:creator><description><![CDATA[Una neurocientífica analizó en el podcast The Diary of a CEO los procesos que acompañan la llegada del primer hijo, desde las modificaciones en la percepción social hasta las nuevas demandas emocionales y familiares]]></description><pubDate>Mon, 24 Aug 2026 15:59:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHOXZCGTXBAFHFSSOG7VC7A6BY.png?auth=2b1a8aba915e0081a3a1eaea61d31b9f4a1d065b2a8ba2b521f03a9762e784b6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La llegada de un hijo transforma el cerebro masculino y reduce cerca de un 1% del volumen cerebral tras la paternidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La maternidad y la <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/06/entre-el-apego-el-estres-y-la-salud-emocional-como-cambia-el-cerebro-de-los-padres-primerizos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/06/entre-el-apego-el-estres-y-la-salud-emocional-como-cambia-el-cerebro-de-los-padres-primerizos/">paternidad</a> fueron objeto de numerosos estudios, pero recientes investigaciones pusieron el foco en <b>cómo la llegada de un hijo transforma el cerebro masculino</b>. </p><p>Según lo expuesto por la neurocientífica <b>Dra. Darby Saxbe</b> en el podcast <i>The Diary of a CEO</i>, convertirse en padre <b>desencadena una reducción del volumen de materia gris en áreas específicas del </b><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/02/18/las-diferencias-cerebrales-entre-hombres-y-mujeres-se-intensifican-tras-la-pubertad/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/02/18/las-diferencias-cerebrales-entre-hombres-y-mujeres-se-intensifican-tras-la-pubertad/"><b>cerebro</b></a>, un fenómeno que también se observa en las madres, aunque con matices.</p><p>Estas modificaciones cerebrales no solo impactan la estructura, sino que también influyen en el comportamiento, las hormonas y la percepción del propósito vital. </p><h2>Transformaciones cerebrales: eficiencia y empatía</h2><p>Según explicó la Dra. Darby Saxbe, los <a href="https://doi.org/10.1093/cercor/bhae126" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1093/cercor/bhae126">estudios</a> muestran que <b>los hombres pierden aproximadamente un 1% del volumen cerebral</b> <b>tras el nacimiento de su primer hijo</b>, en contraste con una reducción cercana al 2,5% en las mujeres. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TPWZA2UK7FHI5ITQXY4ZUSKCWM.png?auth=544c670173565623b38c64c303b7b7f2ce6d201d6dd6ffc14e77ccde6e11190f&smart=true&width=1855&height=1073" alt="La Dra. Darby Saxbe explicó que los cambios cerebrales de los padres se concentran en la corteza cerebral, a diferencia de las madres, que también presentan modificaciones subcorticales (Captura de video: YouTube/@TheDiaryOfACEO)" height="1073" width="1855"/><p>Este proceso afecta especialmente a la llamada red de mentalización, responsable de interpretar emociones e intenciones ajenas. </p><p><b>“El cerebro masculino se vuelve más eficiente en el procesamiento de información social”</b>, señaló Saxbe, subrayando que lejos de disminuir la empatía, la reorganización cerebral potencia la capacidad de los padres para entender y responder a las necesidades de sus hijos.</p><p>La neurocientífica detalló que en los padres, <b>los cambios se concentran en la corteza cerebral</b>, vinculada a funciones ejecutivas y razonamiento. En las madres, las modificaciones abarcan además <b>regiones subcorticales</b> relacionadas con las emociones y las recompensas. </p><h2>Hormonas, vínculo y “dad bod”</h2><p>El tránsito hacia la paternidad también implica alteraciones hormonales. “Los hombres que se involucran activamente en el cuidado de sus hijos <b>presentan una caída de hasta un 25% en los niveles de testosterona</b>”, detalló. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z342HDHMAFHABDJ2YB2FQBZLCI.png?auth=aad8fdead42957575086d5cc326b66c2336f0781bb80dffd519be0bce71635f1&smart=true&width=1851&height=1078" alt="Los hombres que se involucran en el cuidado de sus hijos pueden registrar una caída de hasta un 25% en la testosterona durante la paternidad (Captura de video: YouTube/@TheDiaryOfACEO)" height="1078" width="1851"/><p>Esta disminución facilita el cambio de prioridades, favorece la implicación afectiva y reduce la tendencia a la agresividad. Sin embargo, la científica advirtió que ni una baja ni una alta testosterona garantizan el bienestar: “Los padres con <b>valores intermedios, flexibles y adaptativos</b>, muestran mejores resultados en su desempeño y en la relación de pareja”.</p><p>Además, el fenómeno conocido como <a href="https://doi.org/10.1093/abm/kaab013" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1093/abm/kaab013"><i>“dad bod”</i></a>,<b> el ligero aumento de peso que muchos hombres experimentan al ser padres</b>, tiene un trasfondo biológico. </p><p>Saxbe afirmó que este cambio corporal <b>se observó tanto en humanos como en otras especies</b> y podría estar vinculado a la necesidad de crear reservas energéticas y adoptar una actitud más protectora y menos competitiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AZ6EKBQBDNBZLDFHEYOM6B4JTA.png?auth=197197ff421b3bfb1b42d1c77ad1d2b69a9234ff1fc81eeef0744e5742191436&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El “dad bod” en la paternidad se asocia con un aumento de peso que podría responder a cambios biológicos vinculados al cuidado y la protección (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Estudios citados en el programa, como los realizados en Filipinas, respaldan la relación entre la dedicación paterna y la caída hormonal. “Cuando los hombres comparten más tiempo con sus hijos, se acentúa la reducción de testosterona”, indicó.</p><h2>Impacto en la relación de pareja y la salud mental</h2><p>La llegada de un hijo genera retos para la pareja. Según la <b>Dra. Saxbe</b>, existe una disminución significativa en la satisfacción de la relación tras el nacimiento, acompañada de un <b>incremento en el conflicto y el estrés parental</b>. </p><p>También enfatizó la importancia de anticipar estos cambios y fortalecer la comunicación antes del parto para contrarrestar el impacto. “Hablar sobre cómo se dividirán las responsabilidades y construir una red de apoyo social son estrategias fundamentales”, recomendó la especialista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XFRYNAPG7BHQBFHP537KP3HJXU.png?auth=6ea55e03e8822ee57fb1d8a8ccc4c3d1a86a5e2afc3f87962d9f0d43d88c33e3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La llegada de un hijo reduce la satisfacción de la relación de pareja y puede aumentar el conflicto, el estrés parental y los síntomas de depresión posparto en padres (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El riesgo de <a href="https://doi.org/10.3390/jcm13102949" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.3390/jcm13102949"><b>depresión posparto</b></a> no se limita a las madres. “La prevalencia de síntomas depresivos en padres se duplica en comparación con hombres que no tienen hijos”, expuso la experta. <b>El periodo de adaptación incluye cambios de identidad, pérdida de sueño y desafíos para conciliar la vida laboral</b>.</p><h2>Crianza, comunidad y longevidad cerebral</h2><p>Las investigaciones revisadas por la Dra. Saxbe sugieren que <b>ser padre puede tener un efecto neuroprotector a largo plazo</b>. Datos del UK Biobank muestran que hombres y mujeres con más hijos presentan indicadores de menor envejecimiento cerebral. </p><p>“El mayor beneficio se observa en quienes tienen dos o tres hijos”, detalló la científica. La interacción constante con niños estimula la <b>plasticidad neuronal</b>, fortalece las redes sociales y potencia la resiliencia emocional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2C3FGFZC5NDTXOSMTXPLBPWWXY.png?auth=9627b2402c8e65fd93a2035e1321ddc321da37c49be83550d16d6ab512927b14&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las investigaciones sobre paternidad indican que ser padre puede tener un efecto neuroprotector y asociarse con menor envejecimiento cerebral, sobre todo en quienes tienen dos o tres hijos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El diálogo también abordó la importancia de la crianza compartida o “aloparentalidad”, un concepto que resalta el valor de las redes comunitarias y el apoyo mutuo. </p><p>Defendió la flexibilidad en los modelos de cuidado infantil y el acceso a políticas públicas de licencia parental universal, en contraste con la situación en <b>Estados Unidos</b>, donde la protección legal y económica para padres aún es limitada.</p><h2>Perspectivas y recomendaciones</h2><p>Durante el podcast, la Dra. Saxbe compartió recomendaciones prácticas para futuros padres: “Aprovechen el periodo previo al nacimiento para <b>dialogar sobre expectativas, fortalecer el vínculo de pareja y ampliar la red de apoyo social</b>”. Subrayó que la implicación activa en el cuidado diario favorece el bienestar paterno y la calidad de la relación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VEXCAREOOVFXVAJZOPG37L6VOY.png?auth=faa865091214513c5082d419c3fabdb13f1656c566b06e1941ba8b8b87539081&smart=true&width=1408&height=768" alt="La crianza compartida, las redes de apoyo y la licencia parental aparecen como factores clave para el bienestar en la paternidad y la familia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La neurocientífica también insistió en la necesidad de replantear la percepción cultural de la paternidad y valorar los beneficios que aporta a nivel individual y social. </p><p>El descenso de la tasa de natalidad, las transformaciones en la estructura familiar y los desafíos económicos ocupan un lugar central en la agenda de investigación sobre la paternidad, concluyó en <i>The Diary of a CEO</i>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHOXZCGTXBAFHFSSOG7VC7A6BY.png?auth=2b1a8aba915e0081a3a1eaea61d31b9f4a1d065b2a8ba2b521f03a9762e784b6&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una neurocientífica analizó en el podcast The Diary of a CEO los procesos que acompañan la llegada del primer hijo, desde las modificaciones en la percepción social hasta las nuevas demandas emocionales y familiares]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Sueño y longevidad: científicos argentinos crearon una vincha con sensores y sonido que busca prevenir el deterioro cognitivo mientras dormimos]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/24/sueno-y-longevidad-cientificos-argentinos-crearon-una-vincha-con-sensores-y-sonido-que-busca-prevenir-el-deterioro-cognitivo-mientras-dormimos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/24/sueno-y-longevidad-cientificos-argentinos-crearon-una-vincha-con-sensores-y-sonido-que-busca-prevenir-el-deterioro-cognitivo-mientras-dormimos/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Mascardi]]></dc:creator><description><![CDATA[El proyecto Neuroacoustics combina inteligencia artificial y estimulación acústica en tiempo real para potenciar el sueño profundo en adultos mayores. El sistema busca optimizar las ondas lentas que limpian los residuos metabólicos del cerebro durante la noche, un proceso clave para proteger la memoria y prevenir enfermedades neurodegenerativas]]></description><pubDate>Mon, 24 Aug 2026 06:33:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L7J53JXE6VEENJ3KY74AQFFQ4U.png?auth=8af4e7727dc0e21e285af6eda64713a12105c4743f7e2ab1301c372c690acc4c&smart=true&width=1408&height=768" alt="NeuroAcoustics nació de investigaciones del Laboratorio de Sueño y Memoria para intervenir sobre el sueño profundo con estimulación acústica. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En una habitación del <b>Laboratorio de Sueño y Memoria</b> hay cuatro camas. Están separadas, ordenadas, preparadas para que alguien duerma mientras, del otro lado del pasillo, una computadora registra lo que sucede. Detrás de cada mesa de luz hay un agujero en la pared por donde pasan los cables. Las personas que participan de los estudios duermen conectadas a electrodos. <b>Los investigadores permanecen atentos a los registros durante la noche</b>.</p><p><b>Pablo Gleiser</b> está ahí cuando cuenta la historia. Habla desde uno de los cuartos de sueño. Un espacio de investigación científica del <b>Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA)</b>. Desde ese lugar surgió buena parte del conocimiento que después intenta en convertirse en un dispositivo.</p><p>Del otro lado del pasillo están las computadoras. Allí los investigadores observan lo que ocurre mientras una persona duerme. El sueño, en ese espacio, dejó hace tiempo de ser un territorio completamente silencioso: se puede registrar, medir y analizar. También se puede intervenir.</p><p>La empresa que nació de esas investigaciones se llama <b>NeuroAcoustics</b>. Sus tres fundadores provienen de disciplinas diferentes. <b>Cecilia Forcato</b> dirige el Laboratorio de Sueño y Memoria y es doctora en Biología. <b>Rodrigo Ramele</b> es doctor en Informática y especialista en interfaces cerebro-computadora. <b>Gleiser</b> es físico y, después de una trayectoria dedicada a la investigación, decidió sumar una formación en estrategia y tecnología. Los tres ya trabajaban juntos en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires. La empresa apareció como una consecuencia de esa proximidad.</p><p><b>NeuroAcoustics</b> desarrolla una tecnología para intervenir sobre el sueño mientras la persona duerme. Su dispositivo combina <b>una vincha con sensores</b> capaces de registrar la actividad eléctrica del cerebro en tiempo real, identificar las ondas lentas del sueño profundo y aplicar estimulación acústica cuando corresponda. El sistema utiliza algoritmos de inteligencia artificial para analizar esas señales y ajustar la estimulación a las características de cada usuario.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CM6ZZH3KYNFLJAE55T7HUBSOH4.jpg?auth=cef23e2da7748aedf02848b018ec902b3523f898ad89b093f2343a5eb1b228bd&smart=true&width=1920&height=1781" alt="Sus tres fundadores provienen de disciplinas diferentes: Rodrigo Ramele, Cecilia Forcato y Pablo Gleiser." height="1781" width="1920"/><p><b>—¿Pablo, qué ocurre durante el sueño profundo y por qué es tan relevante para la salud?</b></p><p>—Cuando uno duerme, atraviesa distintas fases de sueño. Está el sueño profundo. Y en el sueño profundo hay una señal característica que se llaman las ondas lentas, que es una actividad eléctrica característica del cerebro de esa etapa del sueño. Y las ondas lentas regulan varios procesos que están vinculados a la salud. Por ejemplo, las ondas lentas están involucradas en los procesos de consolidación de la memoria. <b>Eso es que vos te acuerdes al día siguiente lo que aprendiste en un día.</b> Están regulando la homeostasis sináptica, que es justamente la parte que tiene que ver con que aquellas cosas que no son importantes se limpien y al día siguiente tu cabeza esté lista para recibir información nueva. Y también está involucrado el proceso de limpieza cerebral. Y la limpieza cerebral ahí es la limpieza física real, en lo que está vinculado con el sistema que se llama glinfático. Que es el sistema que limpia todos los residuos del proceso metabólico que se tuvieron durante el día. Durante la noche, la parte más importante es la regulación de ondas lentas. Si las ondas lentas las tenés deterioradas, eso hace que se te acumulen proteínas aberrantes como tau o beta-amiloide, que son las que después forman placas y te <b>dan lugar a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer</b>, por ejemplo.</p><p><b>—¿Cómo impacta el deterioro de las ondas lentas en la salud?</b></p><p>—Es muy importante para la salud. Las ondas lentas se deterioran cuando uno tiene una patología, pero también se deterioran naturalmente con la edad. Científicamente se puede medir bastante bien lo que se llama la calidad de las ondas lentas. ¿Qué es la calidad? Porque las ondas lentas son una oscilación, es actividad eléctrica sincronizada que está oscilando, y esas oscilaciones pierden su amplitud y dejan de ser una oscilación y tenés como eventos aislados.</p><p><b>—¿Se puede intervenir para mejorar la calidad de las ondas lentas?</b></p><p>—Cecilia hizo parte de su doctorado en Alemania, en Tübingen, en el laboratorio de <b>Jan Born</b> (destacado neurocientífico y investigador del sueño alemán), donde estaban estudiando estimulación acústica, y es que si vos estás durmiendo y estás en sueño profundo y escuchás un pulso de sonido, eso se ve reflejado en tu actividad eléctrica. Se lo puede usar para estimular las ondas lentas. <b>Mandás un sonido en el momento preciso y eso te ayuda a recuperar estas oscilaciones</b>.</p><p><b>—¿De qué manera el producto aborda esta estimulación?</b></p><p>—Lo que nosotros fabricamos es una vincha, que la gente va a usar cuando duerme. Tiene unos parlantitos. La vincha te hace un electroencefalograma en tiempo real, te dice la fase de sueño en la que estás, detecta que va a venir una onda lenta y te manda unos pulsos de sonido para estimularla y con eso recuperás esta oscilación. Esa oscilación regula muchos procesos vinculados a la salud. <b>Es algo que te hace dormir mejor y que va a tener un impacto general sobre la salud.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F77OFG5CPNBYBHJ3TARWZAEKEA.jpg?auth=06c4ad3166c7934d635f900818a8d5f525a60bf6ae9dca63b029f9a6503b224d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La vincha de NeuroAcoustics registra la actividad eléctrica cerebral en tiempo real, detecta ondas lentas y aplica pulsos de sonido durante el sueño." height="1080" width="1920"/><p>Con la edad, las ondas lentas pueden perder amplitud y regularidad. También pueden deteriorarse en determinadas patologías. El problema que se plantearon los investigadores fue entonces cómo recuperar, mediante estimulación acústica, parte de esa actividad. La idea científica no era nueva. El físico, en diálogo con <i>Infobae</i>, ubica sus antecedentes una década atrás. Lo difícil estaba en llevarla fuera de un laboratorio.</p><p>—El desafío está en que tenés que tener esa señal en tiempo real —explica—. Eso implica que el dispositivo tiene que tener parte de la electrónica en la vincha y que se use mientras la gente duerme.</p><p>La clave es el tiempo. Un pulso demasiado temprano puede no producir el efecto buscado. Uno demasiado tarde llega cuando la onda ya ocurrió. <b>Gleiser utiliza dos imágenes para explicar el problema.</b> La primera es una hamaca: hay que empujarla en el momento preciso para aumentar su movimiento; si el empujón llega fuera de tiempo, puede incluso frenarla. La segunda imagen es la de un surfista.</p><p>—El surfista ve que viene la ola y empieza a remar antes para poder subirse y surfearla. Nosotros hacemos algo parecido —dice.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RER6IAVCF5DKNMO7KZ25HPYTOI.png?auth=960cc49d0272ac068f3abb340445b8b245c4c647aa4eb24759dcefec18040817&smart=true&width=1408&height=768" alt="El deterioro de las ondas lentas aumenta con la edad y con ciertas patologías, y puede favorecer la acumulación de tau y beta-amiloide vinculada al Alzheimer. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El algoritmo intenta anticipar la señal que viene. No espera a verla completa. Busca reconocer su trayectoria y actuar antes. Ahí aparece la inteligencia artificial. Las señales eléctricas del cerebro varían entre personas, pero también pueden cambiar en una misma persona de una noche a otra. Una jornada de mucha actividad física, por ejemplo, puede estar asociada con ondas lentas de mayor amplitud. Una jornada sedentaria puede producir otro registro. Por eso la vincha es la misma, pero el funcionamiento pretende adaptarse a cada usuario.</p><p>—Cuando una persona lo usa se vuelve personalizado porque aprende con las señales individuales.</p><p>La tecnología busca intervenir sobre aquello que está observando. Ese es el salto que la empresa intenta dar.</p><p><b>—¿Qué distancia hay entre la invención, el desarrollo y la llegada al mercado de este tipo de dispositivos?</b></p><p>—Ahí está parte del desafío. Nosotros arrancamos a finales del 2022. Todo esto estaba en los <i>papers</i>. De los <i>papers </i>empezamos a hacer el desarrollo del producto, para eso hubo que validarlo.<b> Vinieron más de cien voluntarios que participaron en estudios en el laboratorio</b>, con el cual pudimos hacer el desarrollo y la validación de que sabíamos detectarlas y estimularlas. Eso requiere una intervención muy grande de mucha gente, porque requiere especialistas, no solamente que llamás a la persona y viene, sino que la recibe, le pone los electrodos, son electrodos para hacer estudios que tienen cremita, que hay que pegarlos, que hay que armarlos. Después, la persona tiene que ver el registro durante toda la noche, ver si la estimulación está bien hecha. A nivel de recursos humanos eso es muy exigente. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LRJ6FM2AONCDVJDH4RV6QFXLIE.png?auth=d7b70b261594ab3d8a9bae49a8bed4ff21447c06c9906df9ea27a865bf617757&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las ondas lentas del sueño profundo participan en la consolidación de la memoria, la homeostasis sináptica y la limpieza cerebral del sistema glinfático. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En una segunda etapa tratamos de automatizar todos los procesos para que tuviéramos un dispositivo que uno lo prenda y funcione, y que no haya una persona involucrada para armarlo. Con eso armamos nuestro primer prototipo, que te lo ponés y hace todo automatizado. Pero el prototipo no es un MVP (Producto Mínimo Viable). El MVP es el producto que ya lo podés comercializar. Ahora estamos en esa transición en la cual lo que tenemos que hacer es llevar esa idea de prototipo y convertirla en algo que sea un producto comercializable.</p><p><b>—¿Qué desafíos enfrentan para llegar al mercado?</b></p><p>—Estamos buscando fondos ahora para poder hacer esa transición, porque eso te exige toda la parte de<i><b> supply chain</b></i>, el <i>go to market</i>, todas las cosas que hacen a un producto.</p><p><i>La supply chain y la estrategia go-to-market son las dos mitades fundamentales que conectan </i><i><b>la creación de un producto con su venta exitosa</b></i><i>. Mientras que la primera se enfoca en el diseño, abastecimiento de materias primas, producción y logística para que el inventario exista físicamente, el go-to-market se encarga del frontend comercial (definición del cliente ideal, precios, marketing y canales de venta para generar la demanda)</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4SQOHGYBVBFEDMER7OS2AKEQOU.png?auth=6514a3c7263af5347c3648a15ecaa3c39fa4428c91fff25d24bd328e06d93da4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El algoritmo con inteligencia artificial busca anticipar cada onda lenta y personaliza la estimulación acústica según las señales de cada usuario. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>—¿Por qué consideran que mejorar la calidad del sueño tiene impacto en la autonomía y el bienestar de los mayores?</b></p><p>—Es super importante y es algo que fue cambiando en estos últimos años, muy vinculado a los productos que hay. La gente siempre tuvo en cuenta que hacer actividad física es un pilar de la salud, alimentarse bien también, pero el sueño no estaba tan metido en la ecuación. En los últimos años cada vez hay más dispositivos que hacen registro, como anillos inteligentes como <b>Oura</b>, pulseras como <b>WHOOP</b> y relojes inteligentes que están de moda ahora, que hacen registro y dan informe, han servido para educar mucho a la gente y mostrarle la importancia que tiene. <b>Es muy importante dormir bien, cumplir con las horas de sueño, dormir con una hora regular, no estar tan expuesto a luces antes de dormir, toda esa parte que es la higiene del sueño, y eso tiene un impacto grande.</b></p><p>En los últimos años, la parte que tiene que ver con el sistema glinfático está tomando mucha relevancia en la parte científica. Se está discutiendo mucho eso, porque se está viendo la importancia que tiene el sueño en cuidar todos estos mecanismos de salud. Si apenas se ven perturbados, eso tiene un impacto grande. Lo que queremos hacer con nuestro producto es ser la nueva generación que viene después, no solamente darte un informe, sino que activamente lo modificamos para mejorarlo. Nuestro <b>objetivo comercial son los adultos mayores. </b>Pensamos que los primeros interesados van a ser los adultos mayores que quieren cuidar la salud a partir de mejorar su sueño.</p><p>Mientras el prototipo avanza, el conocimiento científico está protegido por tres solicitudes de <b>patente</b> presentadas en <b>Estados Unidos</b>. Una de ellas ya fue publicada. El físico sostiene que una parte de esas patentes está relacionada con el modo de detectar las señales y determinar el instante preciso de la estimulación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6HIBQEDWIJAVVGBV4X2KHZ7GSQ.jpg?auth=bcaa600ee6a7d98c136a5536994070961b28d63ba30a216c2e79bab837045ff8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Algoritmos a medida: La inteligencia artificial permite que el dispositivo se adapte a las variaciones biológicas de cada usuario y a su nivel de actividad diaria." height="1080" width="1920"/><p>Pablo Gleiser es cordobés. Estudió Física en la <b>Facultad de Matemática, Astronomía y Física de Córdoba</b>, donde hizo la licenciatura y el doctorado. Luego realizó un posdoctorado en <b>Barcelona</b>. Allí trabajó sobre redes complejas y comenzó a acercarse a problemas vinculados con el cerebro.</p><p>En 2009 viajó a <b>Alemania</b> para participar de un workshop. Allí conoció investigadores que trabajaban sobre sueño. Colaboró con ellos en estudios de resonancia magnética funcional para analizar cómo cambian las conexiones del cerebro cuando las personas se duermen. La física le había dado una herramienta para estudiar esas redes. El sueño le ofreció un territorio nuevo donde utilizarla.</p><p>Cuando regresó a <b>Argentina</b> ingresó al <b>CONICET</b>, trabajó en el <b>Centro Atómico Bariloche</b> y dio clases en el <b>Instituto Balseiro</b>. También fue profesor en la <b>Universidad Nacional de Río Negro</b>. La inquietud por cruzar disciplinas permaneció.</p><p>—Siempre tuve ganas de hacer algo y también tenía la inquietud de hacer algo por afuera de lo que era solamente el paper, pero nunca tuve las herramientas.</p><p>El <b>ITBA</b> apareció como una posibilidad. Allí cursó una maestría en Dirección de Estrategia y Tecnología y empezó a acercarse al mundo del producto y del negocio. La distancia entre esos mundos aparece varias veces durante la entrevista. Para un científico, explicar el funcionamiento del dispositivo exige hablar de actividad eléctrica cerebral, ondas lentas y algoritmos. Para un inversor, además, hay que explicar si ese conocimiento puede convertirse en una empresa y cuánto puede crecer.</p><p>—Me apasiona mucho la interfaz entre los dos mundos: el científico y el más emprendedor o industrial, más de producto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LYZO7SK24FBOJG3BIJWWBPSTKY.png?auth=788a706c9c9a158cfe1138ab747f5d169746d40943dc5fe36001ed67e910bb93&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Más de cien voluntarios participaron en estudios del laboratorio para validar la detección y la estimulación de las ondas lentas antes del primer prototipo. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En el edificio donde trabajan, los tres fundadores están físicamente cerca. El <b>Laboratorio de Sueño</b> está junto a los espacios donde trabajan ellos.</p><p>—Toda una parte de informalidad que tiene que estar antes —explica—. La gente con la que estás cómodo charlando, la gente con la que podés no estar de acuerdo y discutir y seguir discutiendo al día siguiente y está todo bien.</p><p>De esas conversaciones surgió la empresa. La curiosidad, dice Gleiser, estaba antes que la física. De chico quiso ser paleontólogo. Después astronauta. Los dinosaurios fueron reemplazados por el espacio. Su padre, Reynaldo, también es físico y trabaja en relatividad general. Cuando Pablo era un niño lo veía escribir ecuaciones en un pizarrón.</p><p>La <b>Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FaMAF)</b> funcionó durante años en el edificio del <b>Observatorio Astronómico de Córdoba</b>. Pablo recuerda haber ido, haber visto el telescopio y haber circulado por aquellos espacios científicos. No sabía entonces que terminaría trabajando sobre el cerebro durante el sueño.</p><p>—El tema de la curiosidad estuvo siempre presente.</p><p>Ahora esa curiosidad tiene otra forma. La empresa tiene un mercado inicial definido: adultos mayores interesados en cuidar su salud a través del sueño. Gleiser también piensa en <b>Estados Unidos</b>, donde identifica una población numerosa de mayores de 60 años y un mercado con capacidad de consumo tecnológico.</p><p>El envejecimiento de la población es un fenómeno global y los trastornos del sueño asociados a la edad también. Durante mucho tiempo, dormir quedó detrás de otros pilares de la salud. La actividad física y la alimentación ocuparon un lugar más visible. En los últimos años, los dispositivos capaces de registrar el sueño ayudaron a instalar el tema en la vida cotidiana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VECV44HTDVCMRJOJDS75PIVSIY.jpeg?auth=08e61c6f75ca4cfb73cea49a67555ef53d9c51ab5849d358f46d4419213395a4&smart=true&width=6985&height=4269" alt="La empresa apunta a adultos mayores como mercado inicial, protege su desarrollo con tres solicitudes de patente en Estados Unidos y recibió una mención en la Startup Competition del Foro de Inversiones Córdoba 2026." height="4269" width="6985"/><p>El vínculo de la empresa con el <b>Parque de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires</b> también llevó a <b>NeuroAcoustics</b> a participar de la <b>Startup Competition del Foro de Inversiones Córdoba 2026</b>, donde recibió una Mención Especial por su desarrollo basado en inteligencia artificial y neuromodulación acústica para mejorar el sueño en adultos mayores.</p><p>El <b>Parque</b> reúne startups, empresas tecnológicas, universidades, centros de investigación e inversores y funciona como un espacio de articulación para proyectos de base científica y tecnológica. En <b>Córdoba</b>, ese ecosistema volvió a quedar expuesto: <b>Nunatak Bio</b> obtuvo el primer puesto de la competencia de pitchs y <b>BioBlends</b> alcanzó el segundo, mientras que <b>NeuroAcoustics</b> recibió una de las menciones especiales. <b>Odycell</b>, también distinguida por el jurado, decidió incorporarse al Parque después del encuentro.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/L7J53JXE6VEENJ3KY74AQFFQ4U.png?auth=8af4e7727dc0e21e285af6eda64713a12105c4743f7e2ab1301c372c690acc4c&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[NeuroAcoustics nació de investigaciones del Laboratorio de Sueño y Memoria para intervenir sobre el sueño profundo con estimulación acústica. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Hacer amigos en la adultez: por qué cuesta más y qué factores lo explican]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2026/08/23/hacer-amigos-en-la-adultez-por-que-cuesta-mas-y-que-factores-lo-explican/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2026/08/23/hacer-amigos-en-la-adultez-por-que-cuesta-mas-y-que-factores-lo-explican/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[La falta de tiempo compartido, la menor exposición a vínculos nuevos y el peso de la rutina reducen las oportunidades de amistad en una etapa marcada por más responsabilidades]]></description><pubDate>Sun, 23 Aug 2026 19:18:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M2PYRYN57VCDXC434W7QV4VSYQ.png?auth=4625c573201348defa8c865c5ceef45b0c19155585ab4fe9945e8089da03055b&smart=true&width=1408&height=768" alt="Hacer amigos en la adultez cuesta más por la falta de tiempo compartido, la rutina y la menor exposición a vínculos nuevos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/amistad/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/amistad/"><b>amistad</b></a><b> en la adultez</b>, la soledad, la falta de tiempo y la disminución de espacios compartidos forman parte de un problema cada vez más visible en la vida cotidiana, en especial entre personas que dejaron atrás la escuela, la universidad o los primeros años de trabajo. </p><p>A diferencia de otras etapas, <b>hacer amigos en la edad adulta suele resultar más difícil</b> porque <b>disminuyen las instancias de contacto frecuente</b>, se multiplican las <b>responsabilidades </b>y se vuelve menos común coincidir de manera sostenida con personas nuevas en contextos informales.</p><p>Distintos estudios y especialistas en salud mental, vínculos sociales, bienestar emocional y conducta interpersonal describen que esa dificultad no responde a una sola causa, sino a una combinación de cambios en la rutina, exigencias laborales, mudanzas, crianza, cansancio y hábitos sociales más fragmentados. </p><p>De acuerdo con <i>The science of Friendship</i>, publicado por la <b>American Psychological Association</b>, las amistades estables y saludables se asocian con mejores indicadores de <b>bienestar</b>, <b>satisfacción con la vida</b>, <b>apoyo emocional</b> y <b>salud general</b>, lo que vuelve más relevante entender por qué esos vínculos cuestan más con el paso del tiempo.</p><p>La dificultad también tiene una dimensión estructural: <b>gran parte de las amistades tempranas nacen de la proximidad repetida, la interacción no planificada, la vulnerabilidad compartida y la continuidad del contacto</b>, condiciones que no siempre están presentes en la adultez. </p><p>Según explicó <b>Marisa Franco</b>, psicóloga y especialista en amistad, en una participación difundida por la American Psychological Association, muchos adultos<b> ya no transitan entornos que favorezcan encuentros espontáneos y sostenidos</b>, una condición que limita la posibilidad de transformar coincidencias ocasionales en relaciones duraderas.</p><h2>Por qué hacer amigos se vuelve más difícil después de cierta edad</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EVILJDWUUZGYLMQW3AOKU5DB7Q.png?auth=fb9e95de6fc23062cbc40a16271873fd2dc3dce9c901a2399eb534c4aba1bdcb&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La amistad en la adultez se vuelve menos frecuente cuando aumentan las responsabilidades laborales, las mudanzas, la crianza y el cansancio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Una de las principales diferencias entre la juventud y la adultez está en la cantidad y la calidad de los entornos disponibles para conocer gente. En etapas como la <b>escuela</b>, la <b>universidad</b>, las <b>actividades grupales</b> o los<b> primeros empleos</b>, existe una exposición frecuente a personas con horarios, tareas o intereses comunes. </p><p>En la adultez, ese entramado suele reducirse y deja menos margen para la repetición del contacto, la familiaridad progresiva, la conversación espontánea y la construcción lenta de confianza. La evidencia disponible también muestra que la amistad adulta requiere una inversión concreta de tiempo, algo que muchas veces escasea. </p><p>Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9902704/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9902704/">estudio publicado</a> en <i>PubMed </i>indicó que la amistad en la adultez mantiene una asociación positiva con el bienestar, la salud psicológica, el apoyo social y la calidad de vida, pero también remarcó que esos vínculos necesitan <b>condiciones sostenidas para desarrollarse</b>. Esa exigencia cotidiana suele chocar con agendas atravesadas por trabajo, cuidados, traslados y cansancio acumulado.</p><p>El tiempo aparece como un factor decisivo también en otra investigación muy citada sobre vínculos sociales. Según datos retomados por la American Psychological Association en materiales sobre amistad adulta, el investigador <b>Jeffrey Hall</b>, de la <b>University of Kansas</b>, estimó que <b>el pasaje de desconocido a amigo casual puede requerir alrededor de</b> <b>50 horas de contacto</b>, mientras que una amistad más consolidada puede demandar cerca de <b>90 horas</b> y una relación cercana más de <b>200</b>. Esas cifras ayudan a explicar por qué muchos vínculos potenciales no avanzan: no siempre falta afinidad, muchas veces falta continuidad.</p><h2>Qué obstáculos personales y sociales suelen intervenir</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/52TXMCUER5FX5LDQDZQ66NA4SA.png?auth=2cd3fbe545dd6ce04daf9c7bc2e88f3cc62ad6b589fbdd30521da965d66f0797&smart=true&width=1408&height=768" alt="La American Psychological Association señaló que las amistades estables se asocian con bienestar, apoyo emocional, satisfacción con la vida y salud general (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los especialistas que analizan este fenómeno señalan que la dificultad no depende solo de la falta de oportunidades externas. También influyen la <b>incomodidad inicial</b>, el <b>miedo al rechazo</b>, la <b>autoprotección emocional</b> y la expectativa de que una conexión surja de inmediato. </p><p>La American Psychological Association señaló en sus contenidos sobre vínculos que muchas personas subestiman cuánto agradan a los demás después de un primer intercambio, un sesgo que puede volver más difícil insistir, proponer un nuevo encuentro o sostener el contacto cuando la relación todavía es incipiente.</p><p>Otra barrera frecuente es la idea de que la amistad adulta debería surgir de forma natural y sin esfuerzo. Ese supuesto entra en tensión con lo que muestran los estudios sobre <b>conexión social</b>, <b>reciprocidad</b>, <b>intimidad gradual</b> y <b>consistencia interpersonal</b>. Los materiales de la American Psychological Association sobre cómo hacer y conservar amistades señalaron que escuchar con atención, mostrarse disponible, compartir intereses y repetir interacciones son componentes importantes para que un vínculo se fortalezca con el tiempo.</p><p>La pérdida de espacios de coincidencia cotidiana también altera la forma en que se construyen las relaciones. El informe del <b>U.S. Surgeon General</b> advirtió que la <b>aislación social</b>, la <b>disminución del contacto presencial</b>, la <b>fragmentación comunitaria</b> y la <b>debilidad de los lazos locales</b> tienen efectos sobre la salud y sobre la sensación de integración. </p><p>Esto significa que la dificultad para hacer amigos en la adultez no siempre responde a un problema individual, sino también a contextos que ofrecen menos lugares para coincidir con otros de manera sostenida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/M2PYRYN57VCDXC434W7QV4VSYQ.png?auth=4625c573201348defa8c865c5ceef45b0c19155585ab4fe9945e8089da03055b&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Hacer amigos en la adultez cuesta más por la falta de tiempo compartido, la rutina y la menor exposición a vínculos nuevos  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un entrenamiento intensivo podría ayudar a hacer dos tareas a la vez con más eficacia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/23/un-entrenamiento-intensivo-podria-ayudar-a-hacer-dos-tareas-a-la-vez-con-mas-eficacia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/23/un-entrenamiento-intensivo-podria-ayudar-a-hacer-dos-tareas-a-la-vez-con-mas-eficacia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio halló que la práctica repetida de una actividad específica puede reorganizar circuitos cerebrales, reducir la carga sobre el control ejecutivo y mejorar el rendimiento frente a una segunda demanda simultánea]]></description><pubDate>Sun, 23 Aug 2026 18:41:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MSYAO3LW5NH7LPZYPAB346PMUA.png?auth=cd3f3882172ebc4fead49413eb5b556225872d2bdcb318afa9aca6513ea5d67f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio indicó que un entrenamiento intensivo puede mejorar la multitarea al volver más automática una tarea específica (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <b>multitarea</b>, la atención, la memoria y el control ejecutivo forman parte de una discusión cada vez más frecuente en los estudios sobre el <b>cerebro</b>, sobre todo por la dificultad que implica sostener <b>dos tareas complejas</b> <b>al mismo tiempo</b> sin perder precisión, velocidad ni capacidad de respuesta. Buena parte de esa limitación se asocia con la <b>corteza prefrontal</b>, una región vinculada con la planificación, la toma de decisiones, la selección de respuestas y la administración de recursos mentales frente a demandas simultáneas.</p><p>Frente a esa limitación, un nuevo estudio mostró que la práctica intensiva de una tarea específica puede <b>modificar la manera en que esa actividad se procesa en el cerebro y mejorar el rendimiento </b>cuando se realiza otra en paralelo.</p><p>De acuerdo con un estudio publicado en el <a href="https://direct.mit.edu/jocn/article/38/2/197/132220/Extensive-Experience-Remodels-Neural-Task"><i>Journal of Cognitive Neuroscience</i></a>, los investigadores analizaron a participantes que realizaron durante <b>cinco a diez semanas</b> una tarea visual de clasificación de imágenes y completaron <b>más de 30.000 ensayos</b>, con seguimiento a través de <b>resonancias magnéticas</b>, <b>electroencefalogramas</b>, <b>mediciones de actividad cerebral</b> y <b>evaluaciones de desempeño</b>.</p><p>Según el estudio, al comienzo del entrenamiento la tarea dependía sobre todo de la corteza prefrontal, pero con la repetición intensa esa carga comenzó a desplazarse hacia la <b>corteza temporal</b>, vinculada con la memoria, el reconocimiento de objetos, el aprendizaje de patrones y la automatización. </p><p>Ese cambio permitió reducir la dependencia del sistema de control consciente y fue asociado con una mejor capacidad para responder a una segunda demanda al mismo tiempo, aunque el trabajo no plantea una mejora universal de toda forma de multitarea sino un efecto específico ligado al entrenamiento, la especialización neural, la reducción de carga cognitiva y la automatización de habilidades.</p><h2>Qué halló el estudio sobre la práctica intensiva</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TNH75G6DJBFV5G4MLKIVMXTTDA.png?auth=7558352fd94a707e011cf2827dfa7421742361886b27066612b8d4dec33ad457&smart=true&width=1408&height=768" alt="La práctica repetida redujo la carga sobre el control ejecutivo y permitió responder mejor a una segunda demanda simultánea (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El trabajo examinó cómo cambia el procesamiento cerebral cuando una tarea se repite de forma sostenida hasta adquirir un grado alto de familiaridad, eficiencia, estabilidad y automatización. Para eso, los participantes utilizaron una aplicación de formato lúdico en la que debían clasificar imágenes de <b>autos generados por algoritmo</b>, distinguir <b>variaciones visuales sutiles</b>, sostener una <b>respuesta consistente</b> y adaptarse a una <b>exigencia repetida</b> durante varias semanas.</p><p>La investigación identificó que, en la etapa inicial, esa tarea exigía una participación más marcada de la corteza prefrontal, una región clave para las funciones ejecutivas, el monitoreo consciente, la gestión atencional y la resolución deliberada de problemas. </p><p>A medida que avanzó el entrenamiento, parte de esa actividad comenzó a desplazarse hacia la corteza temporal, un área relacionada con la memoria visual, el reconocimiento de objetos complejos, la identificación de patrones y el procesamiento especializado de estímulos.</p><p>Ese desplazamiento resultó central para los autores porque sugiere que una tarea muy practicada puede depender menos del sistema que interviene cuando una persona necesita decidir de manera consciente cada respuesta. </p><p>En ese marco, el estudio señaló que una parte de la información logró avanzar por circuitos más directos hacia regiones vinculadas con la <b>producción de respuestas</b>, la <b>ejecución rápida</b>, la <b>eficiencia neural</b> y la <b>disminución de interferencias</b> entre tareas simultáneas.</p><h2>Qué alcance tiene el hallazgo y qué límites marca la investigación</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HV3L4ZD2AZBXLOSR53KITWSCHE.png?auth=4f0d19a7976894f44c22f54e9141c4d210b97b379cad8caf036ade514002fd8a&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación vinculó el límite de la multitarea con la corteza prefrontal, asociada con la planificación y la administración de recursos mentales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El estudio no plantea que cualquier persona pueda convertirse en experta en multitarea a partir de una regla general ni que todo tipo de actividad se beneficie del mismo modo. Lo que describe es un fenómeno específico:<b> cuando una tarea recibe práctica intensiva, se vuelve más automática, exige menos control consciente y libera parte de la capacidad mental</b> que antes se destinaba a supervisarla de forma constante.</p><p>Ese punto resulta clave para una lectura publicable y precisa del hallazgo, porque evita exageraciones sobre sus efectos. La investigación no sostiene que el cerebro elimine el límite tradicional asociado a la realización de tareas paralelas, sino que muestra una posible reducción de ese cuello de botella en condiciones concretas de entrenamiento prolongado, repetición dirigida, alta exposición a un mismo ejercicio y aprendizaje acumulativo. La mejora observada aparece ligada a una habilidad específica y no a una expansión general de todas las capacidades cognitivas.</p><p>El trabajo aporta evidencia sobre un proceso conocido en otras áreas del aprendizaje: cuanto más consolidada está una tarea, menos recursos consume. Esa lógica permite entender por qué ciertas acciones repetidas muchas veces, como reconocer estímulos visuales conocidos o ejecutar secuencias familiares, pueden demandar <b>menos esfuerzo mental, intervención ejecutiva y supervisión deliberada, además de reducir el tiempo de procesamiento consciente</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MSYAO3LW5NH7LPZYPAB346PMUA.png?auth=cd3f3882172ebc4fead49413eb5b556225872d2bdcb318afa9aca6513ea5d67f&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio indicó que un entrenamiento intensivo puede mejorar la multitarea al volver más automática una tarea específica (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Descubren compuestos en la orina de los gatos que conservan su identidad olorosa]]></title><link>https://www.infobae.com/mascotas/2026/08/22/descubren-compuestos-en-la-orina-de-los-gatos-que-conservan-su-identidad-olorosa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/mascotas/2026/08/22/descubren-compuestos-en-la-orina-de-los-gatos-que-conservan-su-identidad-olorosa/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio aporta una nueva pista sobre cómo se mantienen en el tiempo las señales que usan estos animales para reconocerse]]></description><pubDate>Sat, 22 Aug 2026 17:40:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K6BF3UECCZCAHJYBRONELZ7RYU.png?auth=20cb37b22a4bd17925826c85af4e1960cb953e65ed23f273772198b5f12a6f79&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio sobre gatos domésticos identificó 13 ácidos grasos de cadena ramificada en la orina felina como una firma química estable (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los <a href="https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2026/07/12/un-estudio-revela-el-impacto-de-los-gatos-domesticos-sobre-miles-de-especies-animales/"><b>gatos domésticos</b></a> usan la <b>orina </b>para dejar <b>señales</b> en su <b>entorno</b>, pero hasta ahora no estaba claro <b>qué compuestos les permiten sostener una marca olorosa reconocible </b>durante horas y asociarla a un <a href="https://www.infobae.com/espana/2024/09/18/esto-es-lo-que-tarda-un-gato-en-olvidar-a-una-persona-segun-la-ciencia/">individuo concreto</a>.</p><p>Esa pregunta, que combina <b>comportamiento animal</b> y <b>biología del olfato</b>, cobró interés a partir de un nuevo trabajo de investigadores de <b>Japón</b>, <b>Alemania</b> y <b>España</b> sobre la forma en que los felinos identifican <b>rastros ajenos y propios</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6LTYYOMDQ5CLFILZLMTJG5WZLE.png?auth=309d2c8241e748c769dec9948be7e02cea22d08125ad6c4c0b6b87404203f5d1&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación sostuvo que la orina de los gatos conserva durante horas información útil para el reconocimiento individual (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En esa línea, <i>Popular Science</i> citó un <a href="https://doi.org/10.1016/j.cub.2026.07.045">estudio</a> publicado en la revista <i>Current Biology</i> que aporta nueva evidencia y que también podría resultar útil para investigaciones veterinarias y de conservación.</p><p>El trabajo identificó <b>13 ácidos grasos de cadena ramificada</b> en la orina felina y propuso que esa mezcla funciona como una firma química estable. </p><p>Se trata de <b>moléculas grasas</b> que se evaporan más lentamente que otros componentes del olor y que, por esa persistencia, podrían conservar información sobre quién dejó la marca.</p><p>La novedad no reside en que los gatos usen la orina para comunicarse, algo ya conocido, sino en <b>la detección de sustancias concretas que podrían sostener ese mensaje en el</b> <b>tiempo</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MWLPTX5C2JEFVKX6ZLAZHEX724.png?auth=96ae09c6b3ea80320ba800094d03c27f336af003b0cbea4e8bbe45bbccab7340&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los perfiles químicos de la orina variaron entre distintos gatos, pero se mantuvieron relativamente constantes dentro de cada individuo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Qué cambia con este hallazgo</h2><p>La investigación avanza sobre un problema preciso. Muchas moléculas olorosas se degradan o desaparecen poco después de quedar sobre una superficie. Si una señal social debe servir para identificar a otro animal tiempo después, necesita conservar cierta estabilidad.</p><p>Según se detalla en el estudio, <b>los 13 compuestos detectados variaron entre distintos gatos</b>, aunque mantuvieron<b> un perfil relativamente constante</b> dentro de cada individuo.</p><p>Ese punto ordena la relevancia del paper: la mezcla no actúa como un simple olor genérico, sino como una <b>combinación con rasgos propios</b>. Dicho de otro modo, cada gato tendría un patrón químico con cierta continuidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HFLRQ6DVVRAI7D22E3UIY3V2EA.png?auth=70baad0a4ae41a3e33d30061ce17421edb009e7c5d70bda26eddb7a7684c56c0&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio detectó que los perfiles de orina de gatos emparentados eran más parecidos, aunque persistieron diferencias individuales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los autores también observaron que los perfiles resultaban más parecidos entre animales emparentados, aunque las diferencias individuales seguían presentes.</p><p>El trabajo sumó un dato concreto sobre <b>persistencia</b>. En muestras de orina conservadas a unos 25 ℃, esos perfiles siguieron detectables durante al menos <b>24 horas</b>. El estudio señala que esa mayor duración los distingue de otros compuestos urinarios más volátiles, cuya presencia cambia con rapidez después del depósito.</p><h2>Cómo comprobaron que los gatos distinguen esas señales</h2><p>Los investigadores no se limitaron al análisis químico. También realizaron <b>pruebas de comportamiento</b> para evaluar si los gatos diferenciaban entre una muestra ya conocida y otra nueva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VCHSYSB7QFA3FLKHR2ERNBXXUQ.png?auth=339d878b069d44918766f048866769ebe3a36f885f367413bd7e56a871472f05&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las muestras de orina felina conservaron perfiles detectables durante al menos 24 horas a unos 25 grados, a diferencia de compuestos más volátiles (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Cuando un animal olía varias veces la misma orina, el tiempo de exploración disminuía. Al presentar una muestra perteneciente a otro gato, el interés volvía a aumentar. Según el estudio, esa secuencia indica que <b>los animales reconocen diferencias entre olores individuales</b>.</p><p>El equipo observó además la respuesta de <b>flehmen</b>, una conducta en la que el gato entreabre la boca al captar ciertos olores y facilita así el <b>análisis de señales químicas</b>. </p><p>En las pruebas, esa reacción apareció con más frecuencia frente a orina ajena que ante la propia y volvió a caer tras exposiciones repetidas a la misma muestra.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XM7RJAEFTVDIZMXVFQIETID7AE.png?auth=3b6d8456378a9f1365d86bd466f60167e272e59606d9f1cbc88e8bc27f44611d&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las pruebas de comportamiento mostraron que los gatos reducen la exploración ante una orina conocida y recuperan el interés frente a una muestra nueva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>“Después de confirmar que los gatos pueden distinguir los olores urinarios de distintos individuos, usamos la respuesta de flehmen como pista para identificar moléculas urinarias que podrían contribuir al reconocimiento olfativo entre individuos”, afirmó <b>Masao Miyazaki</b>, bioquímico de la <b>Universidad de Iwate</b> y coautor del trabajo, según el comunicado de prensa.</p><p>El estudio añade que esa respuesta volvió a aumentar cuando los animales, ya habituados a una muestra, recibieron otra diferente. Ese esquema experimental sostiene la columna vertebral de la historia: el paper no solo describe moléculas, también intenta vincularlas con una conducta observable.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NUR34EHAHJCW3JTHRNA45QGSKA.png?auth=50510e9cbb7b0264f0505f8b15b51d64c9eaa71335814eff335571e2e5bc130b&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las pruebas de comportamiento mostraron que los gatos reducen la exploración ante una orina conocida y recuperan el interés frente a una muestra nueva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Por qué el resultado interesa más allá de la curiosidad</h2><p>El estudio localizó esos ácidos grasos de cadena ramificada en los <b>riñones</b> de los gatos, pero <b>no en otros tejidos</b> examinados por el equipo. </p><p>Esa observación lleva la discusión hacia la salud animal, porque pone el foco en las gotas lipídicas renales, pequeñas reservas de grasa presentes en ese órgano cuyo papel no estaba del todo aclarado.</p><p>“<b>Las gotas lipídicas en el riñón del gato se conocen desde hace más de un siglo, pero seguía sin aclararse por qué estos animales tienen tantas</b>”, señaló Miyazaki, según el comunicado de prensa. “Nuestros hallazgos sugieren que una de sus funciones podría ser sostener una <b>firma química </b>estable en la orina”, agregó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7NQ4WGBQIFB7XMJVAODT5MJK34.png?auth=841ef4cdf478f337f4b5f17b2b2d231df50940a1ab85856a5e7212d91c3c4b39&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El trabajo localizó estos compuestos en los riñones de los gatos y abrió nuevas preguntas sobre salud animal, comunicación química y conservación de felinos (Canva)" height="1080" width="1920"/><p>La proyección del resultado todavía es limitada y el propio material disponible no habilita conclusiones definitivas sobre aplicaciones clínicas. Aun así, el estudio señala que compuestos similares aparecieron en <b>leones</b>,<b> leopardos, tigres, linces y jaguares</b>.</p><p>Ese punto ubica el hallazgo en una agenda más amplia: la biología de la comunicación química en felinos, el estudio de enfermedades renales en animales domésticos y el desarrollo de herramientas no invasivas para seguir rastros de grandes especies silvestres.</p><p>Con ese alcance, la novedad no pasa por un dato llamativo sobre el olor de la orina de los gatos, sino por la identificación de una base química concreta para el reconocimiento individual.</p><p>Los próximos pasos, según planteó el equipo en el estudio y en el comunicado de prensa, apuntan a determinar cómo esos compuestos almacenados en el riñón terminan liberados en la orina.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/K6BF3UECCZCAHJYBRONELZ7RYU.png?auth=20cb37b22a4bd17925826c85af4e1960cb953e65ed23f273772198b5f12a6f79&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio aporta una nueva pista sobre cómo se mantienen en el tiempo las señales que usan estos animales para reconocerse]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Se puede entrenar la creatividad? Qué dice la ciencia y cuál es su efecto en el cerebro]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/21/se-puede-entrenar-la-creatividad-que-dice-la-ciencia-y-cual-es-su-efecto-en-el-cerebro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/21/se-puede-entrenar-la-creatividad-que-dice-la-ciencia-y-cual-es-su-efecto-en-el-cerebro/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Los estudios más recientes sobre el tema revelan mecanismos concretos que explican por qué algunas personas desarrollan esta capacidad y otras no]]></description><pubDate>Fri, 21 Aug 2026 23:42:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZOEN2GZFJCZPCH7SVDV2OYAJI.png?auth=ddc185fdb57f4727dcd2e8d661bf29e8ae55f908609d6b3222f0761bdb7e732a&smart=true&width=1408&height=768" alt="La creatividad no queda restringida al ámbito artístico, porque también permite generar respuestas nuevas y útiles ante problemas diarios  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Lejos de ser un rasgo reservado para artistas o personas con talento excepcional, la <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2022/06/26/como-se-puede-entrenar-la-creatividad-la-neurociencia-tiene-la-respuesta/" target="_blank" rel=""><b>creatividad</b></a><b> </b>aparece en la vida cotidiana como una capacidad para generar respuestas nuevas y útiles ante situaciones de todo tipo. </p><p>La visión que la presenta como una chispa imprevisible que algunas personas tienen y otras no empezó a perder terreno frente al avance de la <b>psicología y la neurociencia</b>, que desde hace al menos una década estudian qué procesos la favorecen, qué obstáculos la limitan y de qué manera puede desarrollarse. </p><p><b>La pregunta ya no es: quiénes son creativos, sino cómo esa capacidad puede integrarse en la vida diaria, en el trabajo, en el estudio y en la regulación de las emociones</b>. Y la <a href="https://www.infobae.com/educacion/2025/03/21/se-puede-entrenar-el-pensamiento-creativo-asi-se-medira-esta-habilidad-en-la-prueba-pisa-2025/" target="_blank" rel="">ciencia</a> tiene respuestas, aunque más complejas y matizadas de lo que los cursos de desarrollo personal suelen presentar.</p><h2>Qué dice la evidencia más reciente</h2><p>Un <a href="https://repository.essex.ac.uk/34344/1/CreativityEnhancementMethods_accepted.pdf" target="_blank" rel="">metanálisis publicado en 2025</a> por investigadores de la <a href="https://repository.essex.ac.uk/34344/1/CreativityEnhancementMethods_accepted.pdf" target="_blank" rel=""><b>Universidad de Essex</b></a> analizó <b>332 mediciones de efecto</b> y llegó a una conclusión clara: la <b>creatividad puede entrenarse</b>. <b>Los programas complejos de entrenamiento, la meditación y la exposición cultural mostraron los efectos más altos</b>, mientras que el uso de fármacos para estimular la cognición resultó prácticamente nulo.</p><p>Lo que el estudio deja en claro es que no todos los métodos funcionan igual: <b>el efecto depende del tipo de programa, el contexto y la forma en que se mide</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OJQSBLM43NHGXDDK2DYYUIQY5A.png?auth=a6d99e33cb1fbff69e8c0f0265e6608ce2efc5dbf0ae7d3f44614003611cab93&smart=true&width=1408&height=768" alt="Mark Runco y Garrett Jaeger sostienen que una idea creativa debe combinar originalidad y efectividad para resolver un problema (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Lo que el cerebro hace con el entrenamiento</h2><p>Más allá del debate estadístico, la neurociencia ofrece evidencia de otro tipo. Los estudios de imagen cerebral describen con precisión cómo funciona el cerebro durante la <b>creación</b>. La creatividad no depende de una región aislada ni del llamado “hemisferio derecho”, sino de la coordinación dinámica entre tres redes: la <b>red de modo por defecto</b>, activa durante los momentos de reposo mental y de asociación libre de ideas; la <b>red de control</b>, que evalúa, filtra y selecciona entre las opciones generadas; y la <b>red de alerta</b>, que regula la transición entre ambas.</p><p>Un estudio de <b>Harvard</b> publicado en <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2025/02/250213143606.htm" target="_blank" rel=""><i>JAMA Network Open</i></a> analizó datos de resonancia magnética de 857 participantes en 36 investigaciones e identificó un circuito cerebral común a todas las formas de creatividad estudiadas. El hallazgo más inesperado: <b>el 86% de las regiones cerebrales vinculadas con la creatividad mostraban conectividad negativa con el polo frontal derecho</b>, la zona encargada del monitoreo de reglas y la autocensura. Cuando esa área se silencia, la producción de ideas fluye con menos restricciones.</p><p>Eso tiene una implicación práctica directa: el principal obstáculo para la <b>creatividad</b> no es la falta de ideas, sino el mecanismo de control que las frena antes de que puedan desarrollarse. Una <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-64173-9" target="_blank" rel="">investigación publicada en <i>Communications Biology</i></a> precisó esa dinámica al examinar cómo el cerebro evalúa las ideas en tiempo real: la red de modo por defecto codifica la originalidad de cada idea, la red de control codifica su utilidad y el <b>circuito de recompensa</b> del cerebro asigna un valor que equilibra ambas dimensiones. Eso explica por qué los momentos de inspiración suelen ir acompañados de una sensación de satisfacción: el circuito de recompensa se activa al mismo tiempo.</p><h2>Qué condiciones favorecen el proceso</h2><p>Una <a href="https://www.psychologytoday.com/us/blog/play-your-way-sane/202512/new-research-on-the-cognitive-science-of-creativity" target="_blank" rel="">revisión publicada en el <i>Journal of Psychopharmacology</i></a> estableció que <b>el sueño REM incide directamente en la creatividad</b>, al relajar las conexiones entre la memoria y la corteza cerebral y permitir recombinaciones de recuerdos que durante la vigilia están más restringidas. </p><p>El estado de adormecimiento (esa zona difusa entre estar despierto y quedarse dormido) también aparece asociado con mayor capacidad de resolución de problemas y generación de ideas poco convencionales. El ejercicio aeróbico moderado, incluso en períodos breves, mostró efectos positivos sobre esa misma capacidad en varios estudios incluidos en esa revisión. La meditación de atención abierta, que consiste en observar los pensamientos sin juzgarlos, también se vinculó con mejoras similares.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RFYPHQXNKZESVGNRUC3F5MBL4A.png?auth=e4f5e0d8a4317081fefdc70ca8151cd224575afc09d11eb2ab5163e28989d64a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las investigaciones más recientes muestran que desarrollar el pensamiento original no depende del talento innato sino de condiciones concretas y medibles
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un informe del <b>Centro de Bienestar de Reino Unido</b> (<i>What Works Centre for Wellbeing</i>), basado en una revisión de 55 estudios y cinco revisiones sistemáticas, encontró que las actividades creativas se asocian con reducciones en síntomas de ansiedad, depresión y estrés, además de mejoras en la autoestima y en la sensación de pertenencia. La misma revisión advirtió que esos resultados dependen del contexto: los entornos seguros, la autonomía y la posibilidad de elegir son factores que amplifican o reducen los efectos.</p><h2>Lo que muestran los estudios más recientes</h2><p>Dos investigaciones de 2026 añaden precisión al cuadro. Una revisión publicada en febrero en <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12916644/" target="_blank" rel=""><i>Frontiers in Human Neuroscience</i></a> analizó décadas de estudios de neuroimagen sobre entrenamiento creativo y encontró que <b>la práctica sostenida sí genera cambios físicos en el cerebro</b>: reorganización de la materia blanca en la corteza prefrontal, modificaciones en la conectividad entre las redes cerebrales implicadas y alteraciones en el volumen de regiones asociadas a la ideación. La advertencia es que esos cambios tienden a ser específicos del área entrenada, ya sea música, escritura o artes visuales, y no se transfieren automáticamente a otras formas de expresión.</p><p>El segundo estudio, publicado en marzo en la revista <i>Thinking Skills and Creativity</i>, trabajó con casi setecientos participantes de entre 10 y 17 años durante cinco meses de entrenamiento semanal. Su hallazgo central pone en cuestión una de las premisas más repetidas en los cursos de desarrollo personal: <b>la confianza creativa no mejora por el solo hecho de creer en el propio potencial, sino como consecuencia directa de que las habilidades mejoran primero</b>. La autoconfianza es el resultado, no el punto de partida.</p><p>Lo que la evidencia acumulada sugiere es que <b>el entrenamiento creativo funciona cuando es específico, sostenido y adecuado al contexto</b>, y que los cambios que produce en el cerebro son reales, aunque acotados. Lo que falta, según los autores de los estudios más recientes, son investigaciones con grupos de control sólidos y seguimiento a largo plazo que permitan establecer con mayor precisión qué tipo de programa funciona, para quién y durante cuánto tiempo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZOEN2GZFJCZPCH7SVDV2OYAJI.png?auth=ddc185fdb57f4727dcd2e8d661bf29e8ae55f908609d6b3222f0761bdb7e732a&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[La creatividad no queda restringida al ámbito artístico, porque también permite generar respuestas nuevas y útiles ante problemas diarios  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cerebros en miniatura: cultivaron organoides durante seis años y revelaron cómo conservan su memoria celular]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/21/cerebros-en-miniatura-cultivaron-organoides-durante-seis-anos-y-revelaron-como-conservan-su-memoria-celular/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/21/cerebros-en-miniatura-cultivaron-organoides-durante-seis-anos-y-revelaron-como-conservan-su-memoria-celular/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Los modelos creados por científicos de Harvard registraron el paso del tiempo y mantuvieron información sobre su desarrollo, lo que abre nuevas posibilidades para investigar la maduración posnatal de este órgano humano]]></description><pubDate>Fri, 21 Aug 2026 20:19:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UOD366COEVAHDBGGDGNPY4XCCM.png?auth=67bc42f3380fd20a4332ecdc9dabfaa5374c3b8b4c50e515e4808581dbc106fb&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Organoides cerebrales lograron mantenerse en cultivo durante casi seis años, el período más largo documentado hasta ahora en laboratorio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo de <b>científicos</b> de la<b> Universidad de Harvard</b>, Estados Unidos, creó <a href="https://www.infobae.com/tag/organoides-humanos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/organoides-humanos/"><b>organoides</b> </a><b>cerebrales </b>—pequeños modelos de cerebro tridimensionales cultivados en laboratorio—<b> </b>capaces de <b>registrar</b> el paso del <b>tiempo</b> y conservar una <b>memoria celular </b>de su edad de desarrollo. </p><p>Este avance abre una vía para <b>estudiar etapas posnatales del </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro </b></a><b>humano</b> que hasta ahora resultaban casi inaccesibles porque ese órgano tarda cerca de<b> 20 años en madurar</b> y se desarrolla dentro del <b>cráneo</b>.</p><p>Los experimentos siguieron a estos modelos durante casi <b>seis años</b>, el período más largo documentado hasta ahora para organoides cerebrales. Muchos trabajos anteriores con estos sistemas se limitaban a unas pocas semanas o meses.</p><p>El <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10877-x" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10877-x"><b>estudio</b></a>, publicado en <i>Nature,</i> describe <b>dos avances centrales: </b>la <b>duración del cultivo y la capacidad funcional de estas estructuras derivadas de células madre.</b> Los investigadores comprobaron que podían detectar el transcurso del tiempo de desarrollo y recuperar esa información más tarde.</p><p><b>El cerebro humano está compuesto por 86 mil millones de neuronas y billones de conexiones.</b> Esa maquinaria biológica, formada por impulsos eléctricos y señales químicas dentro de una masa de grasa, proteínas y agua de alrededor de 1,4 kg, presenta una dificultad experimental adicional: su maduración es mucho más lenta que la de la mayoría de las especies.</p><h2>Los organoides mostraron señales de maduración comparables a las del cerebro real</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HAEEZRCEY5H3BNFQTAHKC34BGQ.png?auth=500b0b64833d98d47617fd157f30af12b3861d8c5986997f2ca6205e06c4afc8&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los organoides cerebrales registraron el paso del tiempo y conservaron memoria celular de su edad de desarrollo durante el experimento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para analizar la maduración de decenas de organoides, el equipo utilizó <b>mediciones genéticas, técnicas de imagen y registros electrofisiológicos. </b>La investigación señaló que, de forma decisiva, recurrieron a <b>marcadores de ADN</b> como relojes epigenéticos para demostrar que las <b>muestras cultivadas maduraban</b> de manera similar a los cerebros reales.</p><p><b>No todos los tipos celulares sobrevivieron con la misma eficacia dentro de los organoides. </b>Aun así, la mayoría de las grandes familias celulares exhibió una maduración molecular sostenida durante todo el experimento, en concordancia con procesos observados dentro del organismo.</p><p>Entre las células que emergieron durante ese desarrollo aparecieron los <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/12/05/que-son-los-astrocitos-los-heroes-defensores-de-la-salud-cerebral/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/12/05/que-son-los-astrocitos-los-heroes-defensores-de-la-salud-cerebral/"><b>astrocitos</b></a>, de forma estrellada, que ayudan a sostener y mantener la <b>barrera hematoencefálica</b>. También surgieron <b>oligodendrocitos</b>, responsables de generar la vaina grasa de <b>mielina </b>que aísla las fibras nerviosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O45F45AI35ALFLJXFH42R6ULTE.jpg?auth=6cca84dc76ea17d53b1b833e88dd54f7118e9e57f4a95a2a5da1f3b5775d6101&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los astrocitos, con estructura estrellada, regulan la comunicación neuronal y participan en el mantenimiento de la barrera hematoencefálica
(Johns Hopkins University)" height="1080" width="1920"/><p>Los investigadores detectaron además una disminución progresiva de las <b>neuronas</b>, células frágiles pero esenciales para las principales funciones cerebrales. Aun con esa caída, mostraron que <b>poblaciones neuronales podían sobrevivir en cultivo durante cerca de seis años.</b></p><p>El trabajo también identificó una forma de preservar mejor esas neuronas: <b>mantenerlas en actividad espontánea, </b>algo similar a realizar <b>ejercicios de forma regular.</b> Ese régimen se sostuvo con un medio de cultivo especializado que reproduce con mayor fidelidad el entorno químico del sistema nervioso central.</p><h2>Las células conservaron memoria de su edad </h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FQS5ZTRCM5HK7JXHYY6XU7PL4U.png?auth=7d4a8f5431103e1e770d0ddf19679327c1ccce36ce587d3248b9ef2ea13162fd&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los científicos usaron un medio especializado que favoreció la actividad espontánea y la supervivencia neuronal de los organoides (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La pregunta central del estudio fue <b>cómo registran las células cerebrales el paso del tiempo</b>. Los autores propusieron que existe “un <b>reloj intrínseco celular</b> que fija el ritmo del desarrollo cerebral, aunque sus mecanismos moleculares y su significado funcional todavía deben aclararse”, citado por el medio.</p><p>Para poner a prueba esa idea, separaron <b>organoides </b>de distintas edades en sus células constitutivas y luego las <b>reensamblaron en “quimeroides”, </b>estructuras formadas por componentes individuales de edades diferentes. Esos quimeroides conservaron una memoria celular de su historia de desarrollo, incluso después de haber sido desagregados y reunidos otra vez.</p><p>Un ejemplo fue especialmente claro: un quimeroide hecho con células viejas produjo descendencia acorde con esa edad, como <b>astroglias</b>, aunque solo había madurado durante <b>15 días</b> tras el reensamblaje. Cuando esas células se mezclaron con otras más jóvenes, el estado molecular se desplazó parcialmente hacia una condición más joven, pero sin borrar las huellas de su pasado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TIBF5HXGUVHAJDYKDFBLDVJJXI.png?auth=7596c553416bb6704cedddfbd9c8fdf181123515aee08f71e3542e4c4c9647e2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El trabajo abre una vía para estudiar la neotenia y la evolución del cerebro humano con modelos experimentales prolongados en laboratorio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Cuando progenitores viejos se obtuvieron a partir de células viejas reagrupadas, “recordaron” el tiempo que ya habían pasado en cultivo y omitieron etapas ya completadas. Así, generaron en dos semanas una <b>descendencia</b> que, de otro modo, habría necesitado dos meses.</p><p>Los autores sostuvieron que mantener organoides durante períodos tan prolongados ofrece un <b>modelo para reproducir rasgos moleculares, estructurales y funcionales </b>seleccionados de la <b>maduración posnatal de las células cerebrales humanas.</b> </p><p>En esa línea, concluyeron que estos cultivos extendidos y el volumen de datos obtenidos conforman un <b>sistema experimental potente </b>para estudiar mecanismos todavía poco explorados de la <b>neotenia, la maduración y la evolución del cerebro humano.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UOD366COEVAHDBGGDGNPY4XCCM.png?auth=67bc42f3380fd20a4332ecdc9dabfaa5374c3b8b4c50e515e4808581dbc106fb&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Dos investigadoras en un laboratorio de neurociencia utilizan microscopios para examinar organoides en placas de Petri, mientras una pantalla grande muestra un cerebro con la glándula pineal resaltada y efectos visuales de melatonina. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El efecto de las emociones en el cerebro: cómo pueden modificar la percepción y toma de decisiones]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/20/el-efecto-de-las-emociones-en-el-cerebro-como-pueden-modificar-la-percepcion-y-toma-de-decisiones/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/20/el-efecto-de-las-emociones-en-el-cerebro-como-pueden-modificar-la-percepcion-y-toma-de-decisiones/</guid><dc:creator><![CDATA[Dante Martignoni]]></dc:creator><description><![CDATA[Un especialista en neurociencia explicó en el Huberman Lab Podcast de qué manera los estados afectivos intervienen ante los estímulos del entorno y condicionan las respuestas de las personas en distintas situaciones]]></description><pubDate>Fri, 21 Aug 2026 17:30:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La vida diaria está atravesada por <b>estímulos </b>constantes, pero no todos reciben la misma atención. Un reciente análisis del especialista en neurociencia <b>Ralph Adolphs</b> permite comprender el papel de las <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/04/03/el-mapa-emocional-del-cerebro-asi-se-organizan-los-sentimientos-segun-un-estudio/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2026/04/03/el-mapa-emocional-del-cerebro-asi-se-organizan-los-sentimientos-segun-un-estudio/"><b>emociones</b></a><b> como mecanismos de filtrado</b> que influyen en la percepción, la <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/12/08/como-trabaja-el-cerebro-en-la-toma-de-decisiones/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2025/12/08/como-trabaja-el-cerebro-en-la-toma-de-decisiones/">toma de decisiones</a> y la interpretación de situaciones de la vida cotidiana.</p><p>Según detalló el experto en el <i>Huberman Lab Podcast</i>, las emociones no solo influyen en el ánimo, sino que cumplen un rol determinante <b>en la forma en que las personas reaccionan ante el entorno</b>.</p><p>“Las emociones son estados funcionales que<b> toman el control del comportamiento ante ciertos desafíos ambientales</b>”, explicó el profesor de psicología y neurociencia. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AQBWZPSNXBC4XGCND7ULIEBKTI.png?auth=d0da8e25eaeb1c9c65ce2807d54d8cc2dffeca871f0ec6be95c0b8730d845241&smart=true&width=1850&height=1079" alt="La actividad emocional interviene en procesos cotidianos como la atención y la toma de decisiones (Captura de video: YouTube/@hubermanlab)" height="1079" width="1850"/><p>Esta afirmación establece el eje de un fenómeno que va mucho más allá de la experiencia subjetiva y plantea un interrogante central para la ciencia <b>¿Hasta qué punto las emociones deciden por cada individuo?</b></p><h2>La prioridad emocional y la captura de la atención</h2><p>Uno de los puntos destacados por Adolphs fue <b>la capacidad de las emociones para interrumpir y redirigir la atención</b>, a veces de manera automática. “Tienen prioridad porque <b>pueden tomar el control de tu conducta</b>. Si te sorprende un oso, no puedes evitar correr o protegerte”, señaló. </p><p>Este mecanismo, conocido como <a href="https://doi.org/10.1080/02699931.2024.2405014" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1080/02699931.2024.2405014"><b>prioridad emocional</b></a>, <b>asegura que ciertos estímulos se vuelvan imposibles de ignorar</b>, desplazando cualquier otra tarea o pensamiento en curso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NDBH6FQSNVERRIUGMUIEC3IR4E.png?auth=ce39e767ca5d004790a557f7c4b22042863c96f9c2a387daa66f0b74e5cc2f21&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La prioridad emocional permite que ciertos estímulos capten la atención y tomen el control de la conducta ante desafíos ambientales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <b>atención selectiva</b> que generan las emociones se observa en situaciones cotidianas, como el enojo al volante. El propio Adolphs compartió una experiencia personal: tras habituarse a la exposición al frío extremo, su respuesta automática de enojo ante el claxon de otro conductor se redujo de forma notable.</p><h2>Decisiones bajo el dominio de las emociones</h2><p>La influencia de las emociones no se limita al plano atencional. Según el experto, los estados emocionales actúan como un filtro que <b>afecta la evaluación de alternativas y la toma de decisiones</b>. </p><p>“<b>Si no tienes emociones</b>, como muestran ciertos estudios en pacientes con lesiones frontales, <b>no puedes decidir ni organizar tu vida</b>”, expuso, en referencia a los trabajos de <b>Antonio Damasio</b>. </p><p>Las emociones, en este sentido, otorgan valor a las opciones disponibles y permiten seleccionar el camino más adaptativo en contextos de incertidumbre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5J6OWIM2FZCB7MCMA77DWQFAEI.png?auth=61b1fbea17b6371cca75227538ef3e0dc42d648cf2c635ac2d3c432f05d02b9d&smart=true&width=1408&height=768" alt="La neurociencia sostiene que las emociones otorgan valor a las opciones y resultan claves para la toma de decisiones en contextos de incertidumbre (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La <b>intensidad de una emoción</b> puede modificar el modo en que se perciben los riesgos y beneficios de una situación. El <b>miedo</b>, por ejemplo, tiende a <b>focalizar la atención en amenazas</b>, mientras que el entusiasmo amplía el rango de alternativas evaluadas. </p><h2>Interpretación del entorno: el color de la emoción</h2><p>El estado emocional no solo determina el foco de la atención o las decisiones, también influye en la interpretación de los hechos. Según Adolphs, existe una dimensión conocida como <b>“valencia”, que clasifica a las emociones según su tono agradable o desagradable</b>. </p><p>“Algunas emociones agrupan conductas similares, como la ira, el asco y el miedo, mientras que otras, como la felicidad, se ubican en el extremo opuesto”, explicó en la entrevista con <b>Andrew Huberman</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6FYTTCDULRD4ZJVSXJ57LJEBYY.png?auth=32a383af608b7d105633d7c582650dad18bf740e1c4dfc232814f2fe285d3011&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La valencia emocional influye en la interpretación de situaciones ambiguas y puede volverlas amenazantes o favorables según el estado emocional (Captura de video: YouTube/@hubermanlab)" height="1080" width="1920"/><p>Este filtro emocional puede llevar a <b>sobreinterpretar situaciones ambiguas como amenazantes o favorables</b>, según el estado de ánimo predominante. El fenómeno no es exclusivo de los seres humanos y, de acuerdo con el experto, muchos animales cumplen con los criterios funcionales para experimentar emociones que afectan su percepción.</p><h2>La regulación emocional y sus estrategias</h2><p>El <b>control de las emociones</b> es uno de los campos que más interés genera en la actualidad. “La capacidad de monitorizar y regular las propias emociones es probablemente única en los humanos”, señaló Adolphs. </p><p>Esta habilidad permite <b>elegir cuándo y cómo expresar una emoción</b>, lo que resulta clave en contextos laborales, familiares y sociales. El investigador citó el concepto de “granularidad emocional”, desarrollado por <b>Lisa Feldman Barrett</b>, como la capacidad de distinguir matices emocionales de forma precisa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DN5LDKF3MFFV3K2DWN6XUR6SJ4.png?auth=19f58a099392322a4e66d82baadac606329bd7582fa9f8acd060acd353e6b5b1&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Adolphs destacó que la regulación emocional y la granularidad emocional permiten monitorear y expresar las emociones con mayor precisión (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Ese punto también recibió respaldo empírico reciente en <b>Estados Unidos</b>. Un <a href="https://doi.org/10.1038/s41593-024-01605-7" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1038/s41593-024-01605-7">estudio</a> en <i>Nature Neuroscience</i>, identificó <b>cuatro sistemas cerebrales vinculados con la reevaluación cognitiva de emociones negativas</b> a partir de dos investigaciones independientes con resonancia magnética funcional. </p><p>El trabajo distinguió redes asociadas a la generación de la emoción y otras ligadas a su regulación, y además halló vínculos entre esos patrones y las diferencias individuales en la eficacia para regular estados emocionales.</p><h2>El cuerpo como escenario de la emoción</h2><p><b>Las emociones no solo se viven en la mente</b>. Adolphs repasó estudios que muestran cómo diferentes emociones se asocian a sensaciones físicas en distintas partes del cuerpo. </p><p>“Hay mapas corporales subjetivos de la emoción, aunque todavía falta evidencia concluyente sobre si corresponden a cambios fisiológicos específicos”, apuntó el especialista. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ODXOO34YVJBEDDJVN5V5J4WVPY.png?auth=8b10dcf24342574dac9fc7710866db63ae8b9fbc24a30dcc43e7567b6d49aa76&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación en neurociencia analiza cómo el cuerpo y el cerebro, con la ínsula como región clave, participan en la experiencia de las emociones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Algunas investigaciones han recurrido a <b>imágenes de resonancia magnética funcional </b>para identificar patrones de activación cerebral y corporal durante experiencias emocionales intensas.</p><p>La relación entre las respuestas físicas y la experiencia consciente de la emoción sigue siendo objeto de estudio. El experto destacó el papel de la <b>ínsula</b>, una región del cerebro que <b>integra señales del cuerpo y contribuye a la percepción de los estados emocionales</b>. </p><p>“El vínculo entre el cerebro y el cuerpo es muy estrecho. Es razonable suponer que existen firmas fisiológicas complejas para cada emoción, aunque aún se requieren más estudios para confirmarlo”, afirmó.</p><p>La investigación sobre emociones continúa ampliando el conocimiento sobre la influencia que ejercen en la vida cotidiana. Las aportaciones de Adolphs y de otros referentes en el campo permiten comprender mejor el delicado equilibrio entre mente, cuerpo y entorno en la experiencia emocional humana.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HARQF4B7SRA23E36GDNELXYINI.png?auth=5b99d01cb62768ceecb25d9f876c43cc96447fa4c3d29e5a8ffb5fa2ca1e08cf&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un especialista en neurociencia explicó en el Huberman Lab Podcast de qué manera los estados afectivos intervienen ante los estímulos del entorno y condicionan las respuestas de las personas en distintas situaciones]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Gusanos musicales: ¿por qué una canción se repite en la mente una y otra vez? ]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/21/gusanos-musicales-por-que-una-cancion-se-repite-en-la-mente-una-y-otra-vez/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/21/gusanos-musicales-por-que-una-cancion-se-repite-en-la-mente-una-y-otra-vez/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[El fenómeno de la imaginería musical involuntaria ocurre cuando fragmentos de melodías se instalan en la cabeza sin intención consciente. Investigaciones recientes exploran qué factores lo disparan y qué estrategias pueden ayudar a cortar la repetición]]></description><pubDate>Fri, 21 Aug 2026 16:29:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHIRJHGUVVG2LKLKEI45MZMDAE.png?auth=0acb3cb37ff441c497da7fdbbb3f3c062dd789376d4715bcda562b4378222f01&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los earworms suelen aparecer como estribillos cortos, frases repetitivas o secuencias familiares que el cerebro recupera con facilidad, según Scientific American  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Una canción puede salir de los auriculares en pocos minutos y seguir sonando en la cabeza durante horas. Ese efecto, conocido como <a href="https://www.infobae.com/tag/gusano-musical/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/gusano-musical/"><b>gusano musical</b></a>, <b>earworm</b>, <b>melodía intrusiva</b> o <b>imaginería musical involuntaria</b>, describe <b>la repetición automática de un fragmento musical en la mente</b> sin que exista una decisión consciente de evocarlo. La experiencia es <b>frecuente</b>, <b>cotidiana</b>, <b>breve en muchos casos</b> y, aunque no suele implicar un problema de salud, puede alterar momentos de <b>descanso</b>, <b>lectura</b>, <b>trabajo</b> o <b>concentración</b>.</p><p>La escena es conocida: una estrofa aparece de golpe, vuelve una y otra vez y se instala incluso cuando la canción ya no está sonando. De acuerdo con un artículo de <i>Scientific American</i>, los <i><b>earworms</b></i><i> </i>suelen adoptar la forma de <b>estribillos cortos</b>, <b>pasajes reconocibles</b>, <b>frases repetitivas</b> o <b>secuencias muy familiares</b> que el cerebro recupera con facilidad. Esa persistencia puede activarse después de una escucha reciente, pero también a partir de <b>una palabra</b>, <b>una asociación casual</b>, <b>un recuerdo</b> o <b>una escena cotidiana</b>.</p><p>Lejos de ser una rareza, el fenómeno forma parte de experiencias comunes de la vida diaria. Según publicó <i>Healthline</i>, los <b>gusanos musicales</b> aparecen con más frecuencia cuando la atención no está absorbida por una tarea exigente, una condición que abre espacio para que resurjan contenidos sonoros ya almacenados. Esa observación ubicó el tema en un cruce entre <b>memoria</b>, <b>procesamiento auditivo</b>, <b>atención dispersa</b> y <b>repetición mental</b>, un terreno que la divulgación científica siguió de cerca en los últimos años.</p><h2>Qué se sabe sobre el origen de los gusanos musicales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JEPAOGVMGZDPLFT3YOS3G5G2ZQ.png?auth=0d2fa3df96ff5539293d26e5ad8e53eab7a558dc0304a42580da34e04200bd34&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los gusanos musicales pueden activarse tras una escucha reciente, pero también por una palabra, una asociación casual, un recuerdo o una escena cotidiana  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La explicación más extendida en la bibliografía disponible indica que la <b>imaginería musical involuntaria</b> aparece cuando el cerebro reactiva una melodía ya conocida y la reproduce sin que medie una búsqueda deliberada. Una revisión científica publicada en <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7704448/">PubMed Central</a> definió el fenómeno como <b>una experiencia consciente de música que surge sin intención</b>, con <b>carácter repetitivo</b> y centrada, muchas veces, en <b>fragmentos breves</b>. El trabajo reunió <b>33 publicaciones</b> y <b>47 estudios</b>, una base que muestra la amplitud del interés académico por esta forma de recuerdo auditivo.</p><p>Según explicó <i>BBC</i> al revisar este fenómeno, una de las claves aparece en la <b>corteza auditiva</b>, la región del cerebro asociada con el procesamiento de los sonidos. Cuando una canción ya fue escuchada, queda una huella que puede reactivarse por un estímulo mínimo. <b>Un nombre</b>, <b>una frase</b>, <b>otra melodía parecida</b> o <b>una situación específica</b> pueden alcanzar para poner en marcha ese circuito y devolver a la conciencia un tramo musical que parecía ausente.</p><p>Los trabajos revisados también observaron que los <b>earworms</b> se presentan con mayor frecuencia en actividades de baja demanda mental. <b>Caminar</b>, <b>lavar los platos</b>, <b>cocinar</b> o <b>ducharse</b> figuran entre los contextos donde la mente tiene más margen para recuperar contenidos guardados. Según la revisión científica, ese comportamiento encaja dentro del funcionamiento habitual de la <b>memoria de trabajo</b>, capaz de sostener y reactivar información sonora aun cuando no exista una intención explícita de recordarla.</p><h2>Qué recursos podrían ayudar cuando la repetición se vuelve molesta</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XRUSNWO2IZCJ3OIC75P55H4RKI.png?auth=6ff3110275fa5caefb5441595c60842e8cfb7f896b84183bfbf76ca15c3bf719&smart=true&width=1408&height=768" alt="Healthline señaló que los gusanos musicales aparecen con más frecuencia cuando la atención no está ocupada por una tarea exigente  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Cuando la repetición se extiende, el problema suele estar en la insistencia del fragmento y no en una consecuencia mayor. En ese punto, <i>Medical News Today</i> repasó distintas estrategias mencionadas en investigaciones y artículos de divulgación, entre ellas <b>escuchar la canción completa</b>, <b>cambiar de actividad</b>, <b>desviar la atención hacia una tarea más demandante</b> o <b>introducir otra melodía</b>. Las fuentes consultadas no presentan esas opciones como soluciones universales, sino como recursos que podrían alterar el ciclo en algunos casos.</p><p>Uno de los hallazgos más citados se relaciona con <b>masticar chicle</b>. La investigación encabezada por <b>Philip Beaman</b>, de la <b>University of Reading</b>, en el <b>Reino Unido</b>, evaluó si una actividad articulatoria simple podía reducir la aparición de melodías intrusivas. Los experimentos analizados en la literatura detectaron <b>menos episodios reportados de imaginería musical involuntaria</b> en quienes masticaban chicle frente a quienes no lo hacían o realizaban otras tareas motoras.</p><p>De acuerdo con <i>Healthline</i>, esa hipótesis se vincula con la idea de que ciertos movimientos del aparato vocal interfieren con el mecanismo interno que sostiene la repetición de la melodía. El planteo no equivale a una indicación definitiva ni a una respuesta cerrada. Lo que muestran esos estudios es un resultado puntual en condiciones específicas, útil para entender mejor cómo el cerebro mantiene activa una secuencia musical una vez que ya ingresó en la conciencia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4GZF5IA4PZEY3BOUHVLUMECG6I.png?auth=f527c1cd007df80441d49c1338ad960e9312876712122b3c944c5bec041932e1&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El gusano musical, también llamado earworm o imaginería musical involuntaria, describe la repetición automática de un fragmento musical en la mente sin una decisión consciente  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El MIT encontró la primera prueba de que la memoria de trabajo reutiliza sus circuitos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/20/el-mit-encontro-la-primera-prueba-de-que-la-memoria-de-trabajo-reutiliza-sus-circuitos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/20/el-mit-encontro-la-primera-prueba-de-que-la-memoria-de-trabajo-reutiliza-sus-circuitos/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores identificaron neuronas prefrontales en ratones capaces de alternar entre diversos contenidos según la demanda, una organización que explica cómo el cerebro genera conductas variadas con recursos limitados]]></description><pubDate>Thu, 20 Aug 2026 22:23:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FABYS6YKWRBGRET56VOCIHSHI4.jpg?auth=eaac8bd0e30226cd16829e22deb2cd85571ef675ca9b8b6f55586321ae7ca55f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio del MIT identificó en la corteza prefrontal de ratones circuitos flexibles que alternan contenidos de la memoria de trabajo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un equipo del <b>Instituto Tecnológico de Massachusetts (</b><a href="https://www.infobae.com/tag/mit/"><b>MIT</b></a><b>)</b> identificó en la <a href="https://www.infobae.com/tag/corteza-prefrontal/"><b>corteza prefrontal</b></a> de ratones <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/02/descubren-como-el-cerebro-adapta-sus-estrategias-ante-nuevos-desafios/"><b>circuitos flexibles</b></a> capaces de alternar entre distintos contenidos de la <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/08/18/la-rutina-simple-de-30-minutos-que-puede-mejorar-la-memoria-a-partir-de-los-60-anos/"><b>memoria de trabajo</b></a>, un hallazgo que respalda la idea de que el <b>cerebro reutiliza los mismos grupos de neuronas</b> para resolver tareas diferentes en lugar de asignar un conjunto exclusivo a cada tipo de información, informó <i>MIT News,</i> el portal de noticias del instituto.</p><p>El estudio, <a href="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02410-0">publicado</a> en la revista científica <i>Nature Neuroscience</i>, mostró que esos grupos neuronales pueden almacenar primero un <b>estímulo sensorial</b> y luego un <b>plan de acción.</b> Para los investigadores, esa reutilización ayuda a explicar cómo el cerebro genera una amplia <b>variedad de conductas</b> con un número finito de neuronas.</p><p>Los científicos registraron <b>impulsos eléctricos</b> de miles de neuronas mientras los <b>animales realizaban una tarea</b> en la que debían decidir si dos tonos, agudos o graves, eran iguales. El análisis se concentró en dos intervalos: el <b>tiempo</b> entre el primer y el segundo tono, y el <b>tramo</b> entre el segundo tono y la decisión motora.</p><h2>La corteza prefrontal usó neuronas para dos recuerdos distintos</h2><p>De acuerdo con el instituto, en la <b>corteza parietal</b> las neuronas parecían dedicarse solo a conservar la <b>memoria del tono.</b> En la <b>corteza prefrontal</b>, en cambio, apareció un conjunto de neuronas que <b>cambiaba de función</b> <b>según el momento</b> de la tarea.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JEKUJHM5YBAHZMTK4LJ53PQTJI.png?auth=90b8e08286b172485cfc7605abcaa933bf87f2ea9ea721cf6b2ce96997ca4dd8&smart=true&width=1408&height=768" alt="Una vista macro hiperrealista en 3D muestra una red de neuronas humanas, con destellos eléctricos que resaltan las conexiones sinápticas cruciales para la comunicación neuronal y la formación de recuerdos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Durante el primer período, ese grupo retenía la <b>memoria del primer sonido.</b> En el segundo, las mismas neuronas se ocupaban de mantener en la memoria de trabajo la <b>decisión</b> y el <b>plan de acción</b> que el animal debía ejecutar.</p><p><b>Yuma Osako</b>, investigador posdoctoral del MIT y autor principal del trabajo, explicó que el <b>cerebro no reserva</b> un grupo separado de <b>neuronas para cada clase de información.</b> “En cambio, <b>usa las mismas poblaciones</b> <b>de neuronas</b> para realizar la misma computación sobre diferentes tipos de información, lo que significa que el mismo subconjunto de neuronas puede mantener tanto una <b>acción</b> como un <b>estímulo sensorial</b> en la memoria de trabajo”.</p><h2>El hallazgo respalda la idea de “bloques” cognitivos reutilizables</h2><p><b>Timothy Buschman</b>, profesor del <b>Princeton Neuroscience Institute</b> y coautor principal, llevaba años trabajando sobre esa posibilidad desde su etapa de posgrado en el MIT. En un estudio previo de su laboratorio en Princeton, citado por la publicación, ya había observado que cuando los animales clasifican objetos por forma o color, ensamblan circuitos neuronales que resuelven partes diferentes de la tarea.</p><p>Esa lógica fue comparada con <b>“legos cognitivos”</b>: bloques que pueden combinarse de manera flexible para producir nuevas conductas. El nuevo trabajo avanzó un paso más al preguntar no solo si el cerebro combina piezas funcionales, sino si un <b>mismo circuito individual puede reasignarse</b> para cumplir funciones distintas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LQIBNU4SHZA23O5HH7GKAVLDEE.jpg?auth=62e13bf314e4b30a5a8ebd1c8287b0bc5773e3eeb4d8556fe61fdee49df9a214&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Yuma Osako explicó que el cerebro reutiliza las mismas poblaciones de neuronas para procesar distintos tipos de información en la memoria de trabajo (Imagen Ilustrativa Infobae) " height="1080" width="1920"/><p><b>Mriganka Sur</b>, profesor de neurociencia del <b>Picower Institute for Learning and Memory</b> del MIT y otro de los autores principales, resumió: “Cuando los ratones hacen tareas que ponen a prueba si las computaciones de la memoria pueden reutilizarse, la respuesta es que sí. Hay subespacios de <b>actividad funcional en la corteza prefrontal</b> que pueden ser la base para <b>mezclar y combinar</b> en favor de una <b>cognición flexible</b>”.</p><p>Buschman afirmó que el hallazgo principal es que existe un <b>circuito cerebral que</b> <b>mantiene elementos</b> en la memoria de trabajo y que en él puede introducirse información sensorial o motora, según la tarea en curso. “Esto significa que <b>no hace falta construir un circuito completamente nuevo</b> para mantener información en mente cada vez que se quiere aprender una tarea nueva”.</p><p>Los investigadores planean ahora comprobar si la <b>inhibición</b> de estos circuitos flexibles en distintas fases de la tarea <b>altera la conducta</b> de los animales, una prueba que podría aportar evidencia adicional sobre su participación en funciones múltiples.</p><p>Además de Osako, Sur y Buschman, el trabajo tuvo como autores a Greggory Heller y Sofie Ahrlund-Richter. La investigación recibió financiamiento de los <b>National Institutes of Health</b>, una subvención MURI, el Picower Institute Innovation Fund, la Japan Society for the Promotion of Science Overseas Research Fellowships y la Uehara Memorial Foundation Postdoctoral Fellowship.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FABYS6YKWRBGRET56VOCIHSHI4.jpg?auth=eaac8bd0e30226cd16829e22deb2cd85571ef675ca9b8b6f55586321ae7ca55f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio del MIT identificó en la corteza prefrontal de ratones circuitos flexibles que alternan contenidos de la memoria de trabajo (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Dos sonidos, dos circuitos distintos: cómo el cerebro organiza la voz]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/19/dos-sonidos-dos-circuitos-distintos-como-el-cerebro-organiza-la-voz/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/19/dos-sonidos-dos-circuitos-distintos-como-el-cerebro-organiza-la-voz/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación realizada en modelos animales y publicada en eNeuro identificó patrones neuronales completamente diferentes para los tipos de emisiones sonoras, un hallazgo que abre nuevas preguntas sobre los mecanismos cerebrales detrás del habla y la comunicación]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 22:45:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RFEINVMKL5D4NKQTST7MZOQL4E.png?auth=446053a8556d82bc1311dce0c5a09005bf567ed1435a89a70d9f433135372596&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio publicado en eNeuro aporta una pista sobre cómo el cerebro organiza la producción de sonidos en mamíferos, incluidos los humanos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los neurocientíficos de Cornell identificaron que <b>los </b><a href="https://www.infobae.com/espana/2026/08/11/reino-unido-transforma-55000-pelotas-de-tenis-en-refugios-para-ratones-de-campo/"><b>ratones</b></a><b> usan conjuntos de </b><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/09/mas-de-100-hormigas-fueron-analizadas-en-laboratorio-para-reconstruir-su-desplazamiento-con-una-red-neuronal/"><b>neuronas</b></a><b> casi completamente distintos para 2 tipos de vocalizaciones</b>, una vinculada al malestar o a las peleas y otra asociada a la comunicación social.</p><p>El trabajo, publicado en la revista <a href="https://www.eneuro.org/content/13/8/ENEURO.0100-26.2026"><i>eNeuro</i></a>, muestra que el hallazgo aporta una pista sobre la forma en que el cerebro organiza la producción de sonidos en mamíferos, incluidos los humanos.</p><p>Este avance, según describieron los expertos, podría ayudar a comprender la degeneración neuronal en patologías como <i><b>Parkinson</b></i><i> </i>y <i><b>Huntington</b></i><i>, las cuales </i>alteran los mecanismos cerebrales y la coordinación muscular, con efectos sobre el habla y la comunicación.</p><h2>Un foco en el tronco encefálico</h2><p>De acuerdo con <i>Phys.org,</i> el equipo investigó el <b>núcleo retroambiguo</b>, una región del tronco encefálico situada cerca de la médula espinal, que ya se vinculaba con la vocalización por su relación con la respiración y con el control de la laringe.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SHVHS3LKDNDNNLCZYWDT4RIYP4.png?auth=bcb2e31ae6a3c713a58b1b0174e2857f9a4acf2a364bc312270904000999163a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Neurocientíficos de Cornell identificaron que los ratones usan conjuntos de neuronas distintos para vocalizaciones sociales y para chillidos vinculados al malestar o a las peleas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Esa área había sido estudiada antes en relación con las emisiones ultrasónicas de los ratones, aunque no con los chillidos, y tampoco existía una comparación directa entre ambos tipos de señales acústicas, una ausencia que orientó el nuevo trabajo.</p><p>“Nuestra capacidad para producir diferentes sonidos vocales es fundamental para nuestra identidad social y nuestra capacidad de comunicarnos”, explicó<b> Katherine Tschida</b>, profesora adjunta de psicología Mary Armstrong Meduski ’80 en la <b>Facultad de Artes y Ciencias (A&amp;S)</b>.</p><p>La investigadora señaló que, tanto en humanos como en ratones, los mamíferos cuentan con una base cerebral limitada en el tronco encefálico para generar estas emisiones.</p><h2>Cómo provocaron cada tipo de sonido</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UGPMPY2YYBFYZJYHPEV32TSP6Q.png?auth=1ba66ab841782282d5539e95a61a7252df6266460428bcbc9a32c77d563678bc&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación comparó por primera vez en forma directa las emisiones ultrasónicas de los ratones con los chillidos dentro del núcleo retroambiguo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Para inducir un nivel alto de señales sociales ultrasónicas, los investigadores introdujeron una hembra desconocida. A partir de ese contacto, los animales mostraron conductas de olfateo, seguimiento y emisión de ultrasonidos durante la exploración.</p><p>Para obtener chillidos en gran cantidad, el equipo recurrió a un comportamiento natural de cortejo, ya que las hembras emiten muchos de estos sonidos cuando un macho las corteja con intensidad, tanto si se encuentran receptivas sexualmente como si no lo están.</p><p>Los científicos evaluaron la actividad cerebral de ambos grupos mediante la visualización de la expresión de <b>Fos</b>, una proteína de respuesta temprana inmediata.</p><p>Esta proteína funciona como indicador de respuesta neuronal que permitió comparar cuáles se activaban después de cada tipo de emisión y cuáles no.</p><h2>Patrones neuronales distintos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FCMLAIAYNJDJNIWLHVHIHHQ3KU.png?auth=20c706389c743c4c1a0f85290460808a6b71ef971522ff265f5f7c43390efa16&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Para obtener chillidos, el equipo analizó un comportamiento de cortejo en el que las hembras emiten esos sonidos cuando un macho las corteja con intensidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los resultados mostraron diferencias marcadas en el <b>núcleo retroambiguo</b>: las vocalizaciones sociales se asociaron con una activación amplia de neuronas en toda la región, mientras que los chillidos se relacionaron con una zona mucho más reducida.</p><p>El estudio registró que unas pocas neuronas participaron en ambos tipos de sonidos, aunque fueron escasas. La mayor parte de la actividad apareció distribuida en circuitos diferentes, lo que llevó a los autores a concluir que los 2 comportamientos vocales dependen de patrones neuronales en gran medida no superpuestos.</p><p>Según el artículo divulgado, la especialista explicó que la hipótesis inicial era que un ratón con una alta tasa de chillidos mostraría un patrón semejante al de otro que produjera muchas llamadas sociales, pero los datos mostraron un esquema “completamente diferente”.</p><h2>Alcance del hallazgo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P3GVX6LPBNBSLDRG2HYLVE5QTQ.png?auth=7cd2820694126b6196b8d7d26c83da24fabe984f2526e7907d796c233558f62d&smart=true&width=1408&height=768" alt="Katherine Tschida afirmó que el hallazgo puede ayudar a comprender cómo Parkinson y Huntington afectan los circuitos neuronales del habla y la comunicación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Tanto ella como los colaboradores creen que es probable que distintos mamíferos y otros vertebrados compartan rasgos relevantes en este aspecto; por eso trabajaron en la<b> </b>identificación de unidades neuronales clave para la generación de vocalizaciones.</p><p>Tschida sostuvo que estos resultados pueden ayudar a comprender cómo la degeneración neuronal en cuadros como <i><b>Parkinson</b></i><i> </i>y <i><b>Huntington</b></i><i> </i>altera los mecanismos cerebrales y la coordinación muscular, con efectos sobre el habla y la comunicación.</p><p>La investigadora explicó que el grupo, a más largo plazo, busca profundizar en el entendimiento de la base de los circuitos neuronales responsables de esos deterioros. </p><p>El estudio fue presentado como un paso en esa dirección a partir de un modelo animal que permite observar con precisión la relación entre actividad cerebral y producción vocal.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JW7FAKTMIJGAZIBETMNYNJ2YT4.png?auth=81f70d59d5afd4c4097d4a9518a9ec6963f3b30451a6afa7ced74a1122b5301f&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Un cerebro humano transparente muestra regiones de recompensa y aprendizaje activadas por partículas de dopamina, ilustrando cómo las grandes recompensas aceleran el proceso de aprendizaje. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por primera vez, científicos del MIT logran mapear un cerebro completo a nivel celular y en tiempo real]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/por-primera-vez-cientificos-del-mit-logran-mapear-un-cerebro-completo-a-nivel-celular-y-en-tiempo-real/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/por-primera-vez-cientificos-del-mit-logran-mapear-un-cerebro-completo-a-nivel-celular-y-en-tiempo-real/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[El dispositivo logró escanear a un pez cebra 200 veces por segundo. Cómo este avance, en el futuro, podría revelar los mecanismos detrás del sistema neuronal humano y sus conductas, emociones y estados mentales]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 22:17:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3A7UXTUH4FG7BIO6RJDOF4J6FY.jpg?auth=66ffb817f39db3092a41b0466bea4480d2b9529145992c634fadceb46ac050b0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El MIT desarrolló un microscopio de alta velocidad que registra la actividad eléctrica de neuronas en todo el cerebro de un pez cebra completo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un equipo del <b>Instituto de Tecnología de Massachusetts (</b><a href="https://www.infobae.com/tag/mit/"><b>MIT</b></a><b>)</b> desarrolló un <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/03/12/avances-ante-enfermedades-y-uso-de-farmacos-asi-es-el-microscopio-que-permite-la-observacion-de-celulas-vivas-en-tiempo-real/"><b>microscopio</b></a><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/03/12/avances-ante-enfermedades-y-uso-de-farmacos-asi-es-el-microscopio-que-permite-la-observacion-de-celulas-vivas-en-tiempo-real/"> </a>de alta velocidad capaz de registrar la <b>actividad eléctrica de neuronas</b> <b>distribuidas por todo el cerebro</b> de un pez cebra completo, un avance que podría ayudar a explicar cómo redes neuronales enteras generan <b>decisiones, emociones</b> y otras funciones cerebrales, informó <i>MIT News</i>, el portal de noticias del instituto.</p><p>La nueva técnica permitió escanear el cerebro entero del modelo experimental <i>Danio rerio</i> <b>200 veces por segundo</b>, es decir, una vez cada <b>cinco milisegundos</b>. Esa velocidad hizo posible <b>seguir impulsos eléctricos individuales</b> en tiempo real, neurona por neurona.</p><p>El trabajo fue <a href="https://www.nature.com/articles/s41592-026-03179-7">publicado </a>en la revista científica <i>Nature Methods</i>. El autor sénior del estudio es <b>Ed Boyden</b>, profesor Y. Eva Tan de neurotecnología en MIT, profesor de ingeniería biológica, artes y ciencias de los medios y ciencias del cerebro y cognitivas, además de integrante del<b> Instituto McGovern</b> de Investigación Cerebral, e<b>l Yang Tan Collective</b> y el<b> Instituto Koch</b> de Investigación Oncológica Integrativa.</p><h2>Medición de voltaje neuronal en tiempo real</h2><p>La <b>actividad cerebral</b> depende de <b>impulsos eléctricos</b> que recorren las neuronas, células conectadas en redes extensas que participan en la <b>percepción sensorial</b>, la formación de <b>memoria</b> y el control del <b>movimiento</b>. El problema técnico era que las herramientas más usadas hasta ahora no permitían observar esa actividad con la rapidez necesaria en todo un cerebro.</p><p>Una de esas herramientas es la <b>imagen de calcio</b>, que mide la entrada de calcio en las neuronas después de que disparan un impulso eléctrico. Ese método sirve como aproximación indirecta de la actividad neuronal, pero su <b>velocidad</b> resulta insuficiente para capturar actividad neuronal rápida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VJPZWT5HDZEBBFTC5M7L7DXDJA.png?auth=f96232f65c91936bf67746a1bb1357d4e1539a1c6854fd35d5998aca86468465&smart=true&width=1408&height=768" alt="La nueva técnica permitió escanear el cerebro entero de Danio rerio 200 veces por segundo y seguir impulsos eléctricos individuales en tiempo real (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>Jie Zhang</b>, ex científico investigador del MIT, explicó que esa limitación impide ver muchas actividades neuronales rápidas. “La imagen de calcio es inherentemente <b>muy lenta</b>, así que estamos hablando de registrar actividad en el orden de segundos o incluso minutos. Normalmente, eso es <b>demasiado lento para que podamos ver muchas de estas actividades neuronales de alta velocidad”</b>, dijo.</p><p>Zhang añadió que las neuronas “calculan usando actividad eléctrica”, por lo que la <b>imagen de voltaje</b> —a diferencia del calcio— permite una <b>observación directa</b> de esa actividad. Para registrarla, los investigadores recurrieron a proteínas fluorescentes llamadas <b>indicadores de voltaje codificados genéticamente</b>, que pueden expresarse en neuronas y emiten fluorescencia cuando la célula genera un impulso.</p><p>En trabajos previos, esas proteínas se habían usado para observar <b>poblaciones pequeñas</b> de neuronas, por lo general concentradas en una zona localizada del cerebro. A estas alturas, ningún método había logrado combinar gran <b>volumen</b> de observación, <b>escala</b> de cerebro completo y <b>resolución de milisegundos</b> suficiente para detectar impulsos de neuronas individuales.</p><h2>La adaptación del microscopio de hoja de luz</h2><p>Para resolverlo, el equipo adaptó un <b>microscopio de hoja de luz</b>, una tecnología que ilumina una porción delgada de la muestra con una <b>lámina de láser</b> y construye <b>imágenes tridimensionales</b> al registrar <b>muchas capas en secuencia.</b> En su versión convencional, ese mismo instrumento presentaba una limitación: el barrido de un volumen completo tardaba demasiado para capturar impulsos neuronales a <b>resolución de célula única.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JEKUJHM5YBAHZMTK4LJ53PQTJI.png?auth=90b8e08286b172485cfc7605abcaa933bf87f2ea9ea721cf6b2ce96997ca4dd8&smart=true&width=1408&height=768" alt="La imagen de voltaje usa indicadores de voltaje codificados genéticamente para observar de forma directa la actividad eléctrica de las neuronas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El microscopio adaptado fue la respuesta a una necesidad de captura simultánea. <b>Zeguan Wang</b>, exbecario posdoctoral J. Douglas Tan y uno de los autores principales, explicó que distintos grupos de neuronas distribuidos por el cerebro se coordinan en escalas de milisegundos para producir conductas y cálculos cerebrales. <b>“Para entender los principios, necesitamos la tecnología para observar su actividad al mismo tiempo, en todo el cerebro</b>, para no perdernos ninguna neurona participante importante”, afirmó.</p><p>La mejora técnica tuvo dos componentes: un aumento en la <b>velocidad de adquisición de imágenes de la cámara</b> y una <b>aceleración del escaneo</b> mediante una técnica conocida como <b>reenfoque remoto.</b> Con esa combinación, el sistema alcanzó la frecuencia necesaria para seguir actividad eléctrica en un <b>volumen cerebral completo.</b></p><h2>Patrones cerebrales revelados por la técnica</h2><p>Para probar el microscopio, los investigadores modificaron neuronas de <b>larvas de pez cebra</b> para que expresaran un indicador de voltaje llamado <b>Positron2-Kv</b>. Aunque el objetivo inicial era que apareciera en todas las neuronas, la señal resultó adecuada en cerca de <b>una cuarta parte</b> de ellas, una cobertura que aun así permitió detectar patrones distribuidos por el cerebro.</p><p>En <b>estado de reposo</b>, el equipo observó <b>picos únicos de voltaje y ráfagas rápidas de picos</b>. También registró cómo el cerebro respondía a un estímulo de luz ultravioleta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PZ2O7LFABVDVBB2R7CV5KCPOTM.png?auth=20bf30a051d51cb12dc6a4080bf7f16c7a2747b6ae934802b38d276df158ac9f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las pruebas en larvas de pez cebra revelaron picos de voltaje en reposo y una respuesta a la luz ultravioleta que apareció primero en el tecto óptico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La respuesta apareció primero en el <b>tecto óptico</b>, la región que recibe y procesa información visual de la retina. Desde allí, la actividad se propagó de un lado al otro del tectum, mientras que en el <b>cerebelo</b> y el <b>rombencéfalo</b> también surgieron secuencias de <b>actividad no vinculadas al estímulo.</b></p><p>Boyden señaló que una de las grandes preguntas del campo es entender cómo trabajan juntas las neuronas como red. “Y esta podría ser la <b>primera vez que se podría hacer</b> eso, porque se puede <b>registrar el voltaje de neuronas distribuidas por toda la red</b>”, sostuvo.</p><h2>Proyecciones e implicancias futuras</h2><p>El equipo ahora busca <b>aumentar el porcentaje de neuronas</b> <b>que puede observar</b> en todo el cerebro y mejorar la velocidad y la resolución del microscopio. Los investigadores también trabajan en <b>extender la técnica a otros modelos experimentales</b>, incluidos ratones.</p><p>Los científicos, conforme al portal institucional, creen que este enfoque puede ofrecer una nueva forma de generar hipótesis sobre <b>lo que ocurre en el cerebro durante conductas específicas</b> o sobre <b>cómo la actividad neuronal se vincula con estados mentales</b> como el estado de <b>ensoñación</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/65YTRQDICRFYBHQR4HJ66TQT3E.jpg?auth=78348386df09b52a0163847a6873f4c3c9d23591624c471c4516c3a36776c29d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El MIT desarrolló un microscopio de alta velocidad que registra la actividad eléctrica de neuronas en todo el cerebro de un pez cebra completo (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El MIT identificó cómo un complejo de proteínas decide el tipo de neurona que se forma en el sistema nervioso]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/el-mit-identifico-como-un-complejo-de-proteinas-decide-el-tipo-de-neurona-que-se-forma-en-el-sistema-nervioso/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/el-mit-identifico-como-un-complejo-de-proteinas-decide-el-tipo-de-neurona-que-se-forma-en-el-sistema-nervioso/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[El estudio, publicado en Science Advances y realizado en modelos animales, demostró que la cohesina coopera con el regulador génico EOR-1 para determinar si ciertas células se convierten en unidades nerviosas inhibidoras o adrenérgicas]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 21:40:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PV4V7LUAVFDULKLKVFPDUCX7TY.jpg?auth=bbc820a118a7052a829d456a4488ee9808a76d5095061e59721a3065394808e2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio del MIT identificó que la cohesina actúa como interruptor del destino de ciertas neuronas durante el desarrollo del sistema nervioso (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un equipo del <b>Instituto de Tecnología de Massachusetts (</b><a href="https://www.infobae.com/tag/mit/"><b>MIT</b></a><b>)</b> identificó que la <b>cohesina</b> —un conjunto de proteínas— actúa como interruptor del <b>destino de ciertas neuronas</b> durante el <b>desarrollo del </b><a href="https://www.infobae.com/tag/sistema-nervioso/"><b>sistema nervioso</b></a>, un hallazgo que también puede orientar la búsqueda de tratamientos para el <b>síndrome de Cornelia de Lange</b>, un <a href="https://www.infobae.com/tag/trastorno-genetico/">trastorno genético</a> raro causado por mutaciones que alteran ese conjunto, según informó el <i>MIT News</i>, el portal de noticias del instituto.</p><p>El estudio, <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aec9329">publicado</a> en la revista <i>Science Advances</i>, se centró en el <b>gusano </b><i><b>C. elegans</b></i>, cuyo sistema nervioso tiene <b>118</b> <b>clases de neuronas.</b> En ese organismo, las <b>alteraciones de cohesina</b> no solo cambian la identidad de algunas células nerviosas: también provocan <b>defectos graves de desarrollo</b>, <b>crecimiento lento</b>, <b>problemas de movimiento y fallas reproductivas.</b></p><p>La investigación se desarrolló en el laboratorio de <b>H. Robert Horvitz</b>, profesor David H. Koch de Biología en el MIT e investigador del <b>Instituto McGovern para la Investigación Cerebral</b> y del <b>Instituto Médico Howard Hughes.</b> Su equipo estudia a <i>C. elegans</i> porque su sistema nervioso está cartografiado con detalle y porque permite analizar con rapidez la función de los genes.</p><h2>Mutación en coh-1 generó neuronas extra</h2><p>El trabajo comenzó con gusanos que, por una <b>mutación genética</b>, producían demasiadas neuronas de un tipo determinado. Esos animales presentaban <b>neuronas adrenérgicas</b> adicionales —responsables de activar <b>respuestas del organismo ante estímulos</b> externos e internos mediante la liberación de adrenalina—, que se comunican a través de un <b>neurotransmisor</b> —mensajero químico que transmite señales de una célula a otra—, detalló el portal institucional.</p><p>En condiciones normales, <i>C. elegans</i> tiene solo dos pares de neuronas adrenérgicas: las <b>RIM</b>, que regulan el <b>movimiento</b>, y las <b>RIC</b>, que modulan el <b>estado interno</b> del gusano. Los gusanos analizados por el investigador postdoctoral <b>Dongyeop Lee</b>, quien lideró el estudio, tenían copias extra de ambos tipos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/55K3NAXW5VFJTMYZCWMFVE73NU.jpg?auth=684952398fc390baca5132796b27ab81004f991b56ddd8a6324ef8ee3cf63dbe&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La investigación publicada en Science Advances se centró en C. elegans y vinculó las alteraciones de cohesina con cambios en la identidad neuronal y defectos de desarrollo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Ese cambio había sido observado por primera vez en 2007 por <b>Takashi Hirose</b>, entonces integrante del laboratorio de Horvitz. Más tarde, Lee continuó el trabajo y detectó que los gusanos con una mutación en el gen <b>coh-1</b> desarrollaban esas neuronas adicionales.</p><p><b>El gen coh-1 contiene las instrucciones para fabricar una de las proteínas que forman ese conjunto,</b> que ayuda a organizar el genoma y controlar qué genes se activan en cada célula, tanto en gusanos como en humanos. Cuando el posdoctorante probó otras mutaciones que también interrumpen el funcionamiento de cohesina, encontró el mismo efecto: <b>los gusanos con la cohesina alterada tenían demasiadas neuronas RIM y demasiadas neuronas RIC.</b></p><h2>Cohesina y EOR-1 definen el destino celular</h2><p>A partir de una serie de experimentos, Lee estableció que <b>cohesina coopera</b> con una proteína llamada <b>EOR-1</b> (conocida en humanos como <b>PLZF</b>), que actúa como reguladora génica: determina qué genes se activan o se silencian en cada célula. Juntas, dirigen a ciertas neuronas para que se desarrollen como células que se comunican con el neurotransmisor inhibidor GABA.</p><p>El mecanismo depende de la forma en que <b>cohesina</b> reorganiza la <b>estructura del genoma</b>. Al modificar esa arquitectura, cambia también el modo en que reguladores como <b>EOR-1</b> interactúan con el <b>ADN</b>.</p><p>Los ensayos mostraron que, cuando cohesina o EOR-1 no podían cumplir su función, células que debían convertirse en neuronas productoras de GABA pasaban a convertirse en <b>neuronas adrenérgicas.</b> Lee explicó: “Lo que encontramos es que hay <b>dos destinos alternativos</b> posibles para ciertas neuronas, y cohesina actúa como un <b>interruptor molecular</b> que decide uno de esos posibles destinos neuronales”, y añadió: “Esto significa que <b>la estructura del ADN genómico en el núcleo es importante para determinar el destino neuronal</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IL3RMUCHBVGDZNJ4BCYN2NWVRQ.jpg?auth=6c5b7806f026cea5c8e2fee6f257d4e76170957056a4bbfd57dfbcd85da7a6fa&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los experimentos mostraron que cohesina coopera con EOR-1, conocida en humanos como PLZF, para definir si ciertas células se convierten en neuronas GABA o en neuronas adrenérgicas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>Defectos en gusanos similares al síndrome de Cornelia</h2><p>Las neuronas adicionales no fueron la única anomalía. El investigador observó que los <b>gusanos con mutaciones en cohesina sufrían alteraciones amplias</b>, en línea con el papel de este complejo en la formación de células y tejidos de todo el cuerpo. <b>“El mutante tiene defectos graves de desarrollo. Crece lentamente. No se mueve bien y también tiene defectos en la reproducción”</b>, señaló. Esos problemas, conforme al portal, recuerdan rasgos del síndrome de <b>Cornelia de Lange</b>, que afecta el desarrollo físico, cognitivo y conductual.</p><p>Esa enfermedad rara puede originarse por mutaciones en genes de cohesina. Por eso, el hallazgo de cómo esas mutaciones alteran el desarrollo y el comportamiento en <i>C. elegans</i> abre la posibilidad de <b>estudiar el trastorno</b> en ese modelo <b>y buscar posibles blancos terapéuticos.</b></p><p>El laboratorio de Horvitz ya identificó indicios en esa dirección. Aprovechando la rapidez de los estudios genéticos en gusanos, Lee encontró <b>mutaciones adicionales</b> <b>capaces de contrarrestar el deterioro</b> provocado por la cohesina y de <b>mejorar la salud</b> de los animales afectados.</p><p>Ahora el equipo intenta identificar en qué genes aparecen esas mutaciones secundarias que compensan el efecto dañino de la mutación original, para evaluar si podrían servir como <b>objetivos terapéuticos en humanos.</b> En paralelo, también analiza si cohesina influye en el destino de otros tipos neuronales y busca más moléculas que colaboren con ella para guiar el desarrollo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TRS2NWHH7JDTBBZXJ7TMTTWUEU.png?auth=cfe7ae9795e46c6812dcf2158bf347b63fcc0958b2a9bb36f2c6a5c73ffd0a99&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio del MIT identificó que la cohesina actúa como interruptor del destino de ciertas neuronas durante el desarrollo del sistema nervioso (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Percepción o realidad: un experimento reveló que enfocar la atención en una zona inflamada redujo la hinchazón real]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/19/percepcion-o-realidad-un-experimento-revelo-que-enfocar-la-atencion-en-una-zona-inflamada-redujo-la-hinchazon-real/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/19/percepcion-o-realidad-un-experimento-revelo-que-enfocar-la-atencion-en-una-zona-inflamada-redujo-la-hinchazon-real/</guid><dc:creator><![CDATA[Ismael Yasnikowski]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores israelíes indujeron una reacción en la piel de voluntarios y midieron si el lugar donde ponían la atención cambiaba algo más que la sensación. Los detalles de la prueba]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 21:32:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XSEN5BBEM5GM5IC2QKM3VM7KGU.png?auth=d4e52fc0caa628f1ea47b534bce3f31224171d5042a5acb35dce5df9528589de&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación comparó durante 20 minutos a personas que atendían sus sensaciones físicas con otras que miraban videos o hacían tareas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un estudio vinculó <b>poner atención en una zona irritada del cuerpo con una </b><a href="https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2026/07/30/la-inflamacion-nos-mantiene-con-vida-y-tambien-nos-esta-enfermando" target="_blank" rel=""><b>menor inflamación transitoria</b></a>, un hallazgo que suma evidencia sobre la relación entre la percepción y las respuestas físicas del organismo. </p><p>La investigación, difundida por <i>Euronews</i> y publicada en la revista científica<a href="https://www.nature.com/articles/s41562-026-02541-1"> </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41562-026-02541-1"><i>Nature Human Behaviour</i></a>, comparó la reacción de personas que se <b>enfocaron en las sensaciones del cuerpo</b> con la de otras que realizaron tareas para distraerse.</p><p>Según informó el medio europeo, el equipo encabezado por la neurocientífica israelí <b>Liron Rozenkrantz</b>, de la Facultad de Medicina Azrieli de la <b>Universidad Bar-Ilan</b>, detectó que <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/07/25/el-vinculo-biologico-entre-el-cerebro-y-la-piel-redefine-el-estudio-del-eccema-y-el-acne" target="_blank" rel="">la inflamación en la piel</a> fue cerca de <b>una vez y media menor</b> en quienes prestaron atención a la zona afectada. Los autores aclararon que el trabajo se realizó en condiciones controladas y que no permite presentar este recurso como un tratamiento médico.</p><h2>Cómo se hizo la prueba</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5OVRURE4GFFNLKB7YTQ64DPJUY.png?auth=8fef9563fdba5aa0b2db206c5515ab6d08b61d1774aa561a1b855f51af963c8a&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Una ilustración muestra la conexión entre el cerebro y el brazo, indicando cómo la atención dirigida puede disminuir la inflamación en la piel según un estudio científico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>El objetivo del estudio fue establecer si <b>la atención modifica solo la forma en que una persona percibe una molestia </b>o si también puede alterar una respuesta física del cuerpo. Para eso, los investigadores realizaron <b>tres experimentos preinscritos</b> con participantes sometidos a una prueba cutánea en el brazo.</p><p>De acuerdo con la cobertura de <i>Euronews</i>, cada participante recibió una<b> punción con histamina</b>, una sustancia que provoca una reacción breve y localizada en la piel. Luego, los científicos dividieron a las personas entre quienes debían <b>enfocarse en la zona irritada</b> y quienes debían <b>distraerse con videos o tareas.</b></p><p>Durante <b>20 minutos</b>, el equipo observó la hinchazón, el enrojecimiento y otros cambios físicos en la piel. Esa medición permitió comparar de forma directa qué ocurría cuando la persona prestaba atención al cuerpo y qué pasaba cuando dirigía su atención a otra actividad.</p><p>El artículo señaló que alrededor del <b>90% de los participantes</b> mostró una respuesta más intensa cuando estaba distraído. Ese dato reforzó la idea de que el efecto no se limita a la sensación subjetiva del malestar.</p><h2>Qué encontraron los investigadores</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OHIATVQODJDHROQYWTR4WE5WCM.png?auth=99cceff5b76731c027a35e3cbf43c9eeb41869cc6789b058ebf9438eebf1377c&smart=true&width=1408&height=768" alt="Al medir cambios físicos tras una punción cutánea, alrededor del 90% de los participantes mostró una reacción más intensa cuando desviaba la atención hacia otra actividad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los resultados publicados en <i>Nature Human Behaviour</i> mostraron que el lugar hacia donde se dirige la atención puede relacionarse con cambios físicos medibles. El efecto no quedó limitado a lo que cada persona decía sentir, ya que el estudio registró variaciones concretas en la intensidad de la inflamación.</p><p>“Lo especialmente llamativo fue que<b> dirigir la atención hacia la zona inflamada cambiaba no solo lo que experimentaban los participantes</b>, sino la propia respuesta inflamatoria”, afirmó <b>Liron Rozenkrantz</b> en declaraciones recogidas por <i>Euronews</i>. La investigadora sostuvo que la experiencia subjetiva podría estar vinculada con mecanismos de regulación del organismo.</p><p>En la misma línea, Rozenkrantz agregó que “esto plantea la posibilidad de que nuestra experiencia subjetiva de lo que ocurre en el cuerpo no sea solo un proceso pasivo, sino que pueda contribuir activamente a la regulación de las respuestas fisiológicas”. Esa observación quedó limitada al experimento y no a una aplicación clínica inmediata.</p><p>Los autores mencionaron <b>dos posibles explicaciones</b> para el fenómeno. Una apunta a la forma en que el cerebro procesa las señales que llegan desde la zona afectada. La otra relaciona la atención sobre el cuerpo con una mayor actividad de un sistema del organismo vinculado con funciones de regulación.</p><p>Dentro de esa segunda explicación, el trabajo nombró al <b>nervio vago</b>, una estructura que participa en distintos procesos del cuerpo, entre ellos la inflamación. El estudio sugirió que ambas vías podrían intervenir en el efecto observado, aunque no definió cuál pesa más.</p><h2>Qué límites tiene el hallazgo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DCZXOXRAIFHKFCU3O7HVQG3Z6I.png?auth=aad60917dc3ad9b783fa9da184eac03daf7a3fabb0ed410debda6e3a6d4486f5&smart=true&width=1408&height=768" alt="Prestar atención al brazo irritado se asoció con una inflamación cerca de 1,5 veces menor (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los investigadores remarcaron que el experimento se realizó en laboratorio y sobre una reacción leve y breve en la piel. No se trató de pacientes con enfermedades inflamatorias ni de cuadros de salud complejos o prolongados.</p><p>Por ese motivo, los datos no permiten afirmar que prestar atención al cuerpo funcione como tratamiento para enfermedades o problemas crónicos. Tampoco permiten trasladar de forma directa este resultado a situaciones de la vida diaria.</p><p>Según consignó <i>Euronews</i>, los autores indicaron que <b>harán falta nuevas investigaciones</b> para saber si aparecen efectos similares en contextos reales y durante más tiempo. Ese paso será necesario para definir hasta dónde puede llegar este hallazgo fuera del laboratorio.</p><p>El estudio deja, por ahora, un dato concreto dentro de un marco limitado: ante una irritación breve y controlada, <b>prestar atención a las sensaciones del cuerpo se asoció con una inflamación menor</b> que la observada en personas distraídas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XSEN5BBEM5GM5IC2QKM3VM7KGU.png?auth=d4e52fc0caa628f1ea47b534bce3f31224171d5042a5acb35dce5df9528589de&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La investigación comparó durante 20 minutos a personas que atendían sus sensaciones físicas con otras que miraban videos o hacían tareas (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El neurocientífico que pasó 29 años releyendo a Freud y concluyó con una sorprendente idea sobre la psiquiatría]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/08/19/el-neurocientifico-que-paso-29-anos-releyendo-a-freud-y-concluyo-con-una-sorprendente-idea-sobre-la-psiquiatria/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/08/19/el-neurocientifico-que-paso-29-anos-releyendo-a-freud-y-concluyo-con-una-sorprendente-idea-sobre-la-psiquiatria/</guid><description><![CDATA[En ‘The Only Cure’, el psiconalista sudafricano Mark Solms sostiene que la conversación terapéutica posee la clave para curar las enfermedades mentales y supera a los fármacos]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 03:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOTUO4SSONE2ZMNGHI4I44ZWZE.jpg?auth=6a74650719792cc95b3dcffced49b02bec6f88e5e6fc4bb27c0b2a1636102df4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El libro del día: “The Only Cure”, Mark Solms" height="1080" width="1920"/><p>El neurocientífico sudafricano <b>Mark Solms</b> sostiene en <i><b>The Only Cure</b></i> (<i>La única cura</i>) que <b>Freud</b> no solo anticipó hallazgos de la neurociencia moderna, sino que el psicoanálisis sigue siendo el enfoque más eficaz para tratar trastornos emocionales, una tesis que reaparece en un momento de fuerte desencanto con la psiquiatría biológica y sus resultados clínicos.</p><p>Ese malestar no es abstracto. <b>Thomas Insel</b>, director del Instituto Nacional de Salud Mental entre 2002 y 2015, revisó en 2017 los <b>USD 20 mil millones</b> invertidos en investigación y concluyó que no habían logrado reducir el suicidio, las hospitalizaciones ni mejorar la recuperación de decenas de millones de personas con enfermedad mental. Ya en 2019, la historiadora médica de Harvard <b>Anne Harrington</b> resumió el balance de la psiquiatría biológica con una fórmula dura: exageró, prometió demasiado, sobrediagnosticó y sobremedicó.</p><p>Esa decepción es el punto de partida de la defensa de Solms. El neurocientífico parte de una pregunta que parecía cerrada desde hace décadas: si la caída del freudianismo dejó algo mejor en su lugar.</p><p>La ruptura con Freud fue profunda. Tras el apogeo de su influencia cultural y científica hace unos 70 años, la historia posterior de la psiquiatría fue, en gran medida, una renuncia a sus conceptos y a sus métodos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IOCZBFNZJFA47NS6IDPCO226EM.png?auth=04ec6cccbf4f880f0388b7c19384eb280cf4dc1a990bee1941303b0026f07ea1&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Freud no solo anticipó hallazgos de la neurociencia moderna, sino que el psicoanálisis sigue siendo el enfoque más eficaz para tratar trastornos emocionales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En 1963, el filósofo de la ciencia <b>Karl Popper</b> convirtió al psicoanálisis en ejemplo clásico de “seudociencia”. Su objeción era estructural: si una teoría pretende explicarlo todo y no puede ponerse realmente a prueba, deja de explicar nada.</p><p>La trayectoria de Solms le permite ocupar un lugar inusual en esa discusión. Tiene cientos de artículos científicos, media docena de libros y un laboratorio que identificó una vía específica del cerebro anterior vinculada a la estimulación de los sueños, además de cuestionar la idea de que soñar depende del sueño REM.</p><p>También ejerce como psicoanalista. Atiende trastornos neurológicos como ictus, Parkinson y demencia, y cuadros psiquiátricos como ansiedad, depresión y psicosis.</p><p>Para describir ese cruce acuñó el término <b>neuropsicoanálisis</b>. Su planteo combina técnicas clásicas como la asociación libre y la interpretación de sueños con hallazgos recientes de la neurociencia, y busca mostrar la base científica para conceptos freudianos como el principio del placer o el superyó.</p><p>El libro se apoya además en un trabajo filológico de largo plazo. Durante 29 años, Solms trabajó en una nueva traducción completa de Freud: 24 volúmenes aparecieron en 2024 y otros cuatro, dedicados a neurociencia e incluidos textos inéditos en inglés, se publicarán en 2028.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UE7L5QXKPVDZ7J5GEXG6YQ4SPQ.jpg?auth=4545f520ca722a6dcb60bae5cb8fbc966dcf61295805c6405ce34de7164f1a2c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En 1963, el filósofo de la ciencia Karl Popper convirtió al psicoanálisis en ejemplo clásico de “seudociencia”" height="1080" width="1920"/><p>Ese archivo le sirve también para corregir algunas imágenes instaladas sobre Freud. Entre los documentos recuperados figura una carta a una mujer que le pidió “curar” la homosexualidad de su hijo, en la que Freud responde que ser gay “no es motivo de vergüenza, no es un vicio, ni una degradación; no puede clasificarse como una enfermedad”.</p><p>La frase adquiere relieve histórico por contraste. La Asociación Psiquiátrica Estadounidense mantuvo la homosexualidad clasificada como “trastorno sociopático de la personalidad” o “desviación sexual” hasta 1973.</p><p>Solms no presenta a Freud como un autor infalible. Acepta críticas importantes y llama a la pulsión de muerte un “error flagrante”, mientras que sobre sus teorías sexuales escribe: “No se puede evitar la conclusión de que Freud tenía todo esto bastante confuso”.</p><p>Una de las dos tesis centrales del libro es que Freud merece reconocimiento por haber anticipado desarrollos de la neurociencia. Solms sostiene, por ejemplo, que describió la consolidación de la memoria de corto plazo en memoria de largo plazo medio siglo antes de que se descubriera su mecanismo neuroquímico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UVRTA3FC75F4TKV7XCZSJUMPNY.JPG?auth=ef0c1d72bfcfbcad2bc791032f2d9cf50281c0dedc166ee7c6ffffb4ba1d2ff8&smart=true&width=960&height=1199" alt="Eric Kandel, premio Nobel por identificar el mecanismo neuroquímico de la consolidación de la memoria " height="1199" width="960"/><p>Para reforzar ese punto cita a <b>Eric Kandel</b>, premio Nobel por identificar ese mecanismo, quien coincide en que el psicoanálisis es “la visión más coherente y satisfactoria de la mente” y que la neurociencia puede ofrecer el nuevo marco intelectual para revitalizar la psiquiatría.</p><p>El otro gran eje es el inconsciente. Freud planteaba que gran parte de la conducta y de la personalidad está gobernada por impulsos y motivaciones ocultos, y que la conciencia muchas veces racionaliza después decisiones tomadas por otras vías.</p><p>Esa idea, durante mucho tiempo difícil de demostrar, encuentra hoy apoyo en técnicas de imagen cerebral. Estudios con fMRI muestran que, cuando se exponen imágenes aterradoras o rostros enfadados a una velocidad demasiado alta para su percepción consciente, el cerebro igual registra el estímulo: aumenta la actividad de la amígdala y luego suben la frecuencia cardíaca, la presión arterial y las hormonas del estrés.</p><p>La tesis más provocadora de Solms no se refiere a Freud como precursor, sino a la eficacia terapéutica del psicoanálisis. Afirma que existe evidencia abundante de que sus variantes son “sorprendentemente eficaces” y, en ciertos casos, tan fiables como la insulina para la diabetes tipo uno o la vacuna contra el HPV para prevenir el cáncer de cuello uterino.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QYKQ6JMVLNG5ZBYW3ABCSMJZ2M.jpg?auth=ee03ed987bff4ee4fc23110bbf625435c6f2edb1f9d9485a73da50cd0a2ac082&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Estudios de los últimos 40 años que ubican a la terapia conversacional psicoanalítica por encima de antidepresivos, terapia electroconvulsiva o antipsicóticos en distintos cuadros" height="1080" width="1920"/><p>Para sostenerlo, cita estudios de los últimos 40 años que ubican a la terapia conversacional psicoanalítica por encima de antidepresivos, terapia electroconvulsiva o antipsicóticos en distintos cuadros, y añade que produce un fuerte “efecto tardío”: la mejoría continúa después de terminado el tratamiento.</p><p>Ahí aparece el mayor punto de fricción del libro. Los estudios elegidos por Solms son selectivos y dejan fuera matices importantes, e incluso evidencia contradictoria, para reforzar su argumento contra la farmacología y a favor de la terapia psicoanalítica.</p><p>Sus conclusiones, de todos modos, son tajantes. Sostiene que casi todos los trastornos psiquiátricos definidos en los manuales diagnósticos se entienden y se tratan mejor de forma psicológica que farmacológica, que hoy no existen curas fisiológicas en psiquiatría y que la psicofarmacología funciona en gran medida como una supresión de síntomas que evita enfrentar lo que los pacientes realmente necesitan.</p><p>Esa posición lo acerca, aunque sin compartir sus afirmaciones falsas, a la crítica pública contra los antidepresivos que impulsó <b>Robert F. Kennedy Jr.</b> como secretario de Salud y Servicios Humanos. El contexto ayuda a entender por qué el ataque a la medicación encuentra eco: hoy uno de cada seis estadounidenses toma un antidepresivo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JYDU5BS73FDYHCMMJWSJZRRMRI.jpg?auth=0248bfef33c6a12f4ff0a4c1a31bd4a899ab5e3519405ed02d1b3f268200bacc&smart=true&width=7900&height=5256" alt="La psicofarmacología funciona en gran medida como una supresión de síntomas que evita enfrentar lo que los pacientes realmente necesitan (Crédito: Freepik)" height="5256" width="7900"/><p>Solms admite, de todos modos, que los tratamientos fisiológicos pueden aliviar síntomas aunque no curen. La publicación señala que esa concesión no impide que su ataque a la farmacología resulte excesivo, porque si bien muchas personas reciben ISRS sin necesitarlos, otras quedarían incapacitadas o morirían sin ellos.</p><p>El libro encarna esa apuesta en un caso clínico extenso: el de Teddy P, un médico con depresión, disfunción sexual, insomnio, cefaleas, confusión mental, convulsiones y posibles signos de demencia. Solms concluye que el cuadro era psicológico, atribuye parte del deterioro a la cascada de fármacos recibidos, retira la medicación y emprende un tratamiento psicoanalítico.</p><p>La historia se resuelve después de cuatro años de trabajo. La depresión y la ansiedad, disminuyen los problemas sexuales y de apego, y una mayor conciencia de sí mismo lo libera de compulsiones inconscientes dañinas hasta convertirlo en un médico destacado.</p><p>En ese punto aparece la definición más simple de todo el edificio teórico. Solms escribe que el objetivo de la psicoterapia es “ayudar a los pacientes a encontrar mejores formas de satisfacer sus necesidades emocionales” y, en otra formulación, que “el psicoanálisis es una cura lograda mediante el amor al prójimo como a uno mismo”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOTUO4SSONE2ZMNGHI4I44ZWZE.jpg?auth=6a74650719792cc95b3dcffced49b02bec6f88e5e6fc4bb27c0b2a1636102df4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El libro del día: “The Only Cure”, Mark Solms]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La neurociencia lo confirma: algo puede gustarte cuando lo ves muchas veces]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/2026/08/16/la-neurociencia-lo-confirma-algo-puede-gustarte-cuando-lo-ves-muchas-veces/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/2026/08/16/la-neurociencia-lo-confirma-algo-puede-gustarte-cuando-lo-ves-muchas-veces/</guid><dc:creator><![CDATA[Aarón Caballero Illescas]]></dc:creator><description><![CDATA[Nuestro cerebro puede modificar la percepción que tenemos de lo que nos resulta familiar]]></description><pubDate>Sun, 16 Aug 2026 15:24:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UMYWOA4K4BDWLIAIWBZPSPGPBU.jpg?auth=3031f5a5468275c0862a625b2b3af4f0360e52c6b5910c8c04525eb8c56b00e0&smart=true&width=4717&height=3145" alt="Persona viendo la televisión. (Magnific)" height="3145" width="4717"/><p>Los gustos son, sin duda, una cuestión muy personal. Aunque muchas veces no sepamos por qué preferimos algo, lo cierto es que no a todo el mundo le tiene que gustar una cosa. Sin embargo, nuestro <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/09/29/por-que-tu-cerebro-se-distrae-tan-facilmente-esto-es-lo-que-dice-la-neurociencia/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2025/09/29/por-que-tu-cerebro-se-distrae-tan-facilmente-esto-es-lo-que-dice-la-neurociencia/">cerebro</a> puede acabar desarrollando cierta <b>preferencia </b>por aquello que ve de forma repetida, incluso cuando al principio no nos llamaba especialmente la atención.</p><p>Esto es algo que ha confirmado la <a href="https://www.infobae.com/espana/2026/01/14/esto-es-lo-que-te-hace-mas-inteligente-segun-la-neurociencia-no-es-la-memoria-ni-la-logica/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2026/01/14/esto-es-lo-que-te-hace-mas-inteligente-segun-la-neurociencia-no-es-la-memoria-ni-la-logica/">neurociencia</a>, tal y como explica Loren. La experta ha sido clara en uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@neuroloren). “¿Sabías que algo puede empezar a gustarte simplemente porque lo ves<b> muchas veces</b>?“, introduce a modo de pregunta durante los primeros segundos.</p><h2>Por qué se produce este fenómeno</h2><p>Cuando nos encontramos repetidamente con el mismo estímulo, nuestro cerebro se va familiarizando con eso gracias a sus mecanismos. Es decir, que lo que al principio es algo nuevo deja de serlo. Una vez ocurre esto, nuestra predisposición cambia con respecto a esa cosa, ya sea un objeto, una canción o una persona, y puede hacer que la valoremos de una forma más positiva.</p><p>Este fenómeno se conoce como <b>efecto de mera exposición</b> y fue estudiado de forma sistemática por el psicólogo <b>Robert Zajonc</b>. Su investigación concluyó que, ver algo de manera repetida, aunque no existe una recompensa asociada al estímulo, suele hacer que la persona tenga una mayor preferencia por ello.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PKOXIDC565EWDPTIAHVECDFK4E.jpg?auth=e70cbfc1ed9b8a1d707615ef474d8245f6147a345b89b87df4b5b2c5d4043cc9&smart=true&width=300&height=455" alt="Robert Zajonc, psicólogo clave para la teoría de la mera exposición." height="455" width="300"/><p>Una de las explicaciones propuestas está relacionada con la <b>fluidez de procesamiento</b>, es decir, con la facilidad con la que nuestro cerebro puede procesar algo que ya conoce. Cuando un estímulo se vuelve familiar, su procesamiento puede resultar más sencillo y esa sensación puede contribuir a una valoración más positiva. </p><h2>Este efecto puede ser temporal</h2><p>Sin embargo, esto no significa que cuanto más veamos algo más nos gustará indefinidamente. Un análisis publicado en 2017 en la revista <i>Psychological Bulletin</i> y recogido en <i>PubMed</i> analizó 268 estimaciones procedentes de 81 artículos en los que se estudia <b>cómo funciona</b> la exposición repetida.</p><p>Los resultados mostraron que, en muchos casos, la mera exposición sigue una curva en forma de <b>U invertida</b>. Es decir, al principio, ver algo repetidas veces suele mejorar nuestra valoración, pero esta tendencia no es infinita. Cuando la exposición se vuelve excesiva, el efecto es el contrario.</p><p>Este fenómeno puede entenderse fácilmente con las <b>canciones</b> que triunfan durante el<b> verano</b>. Al principio, cuanto más las escuchamos, más familiares nos resultan y más pueden llegar a gustarnos. Sin embargo, cuando empiezan a sonar constantemente en la radio, la televisión, los anuncios y las fiestas, la exposición se vuelve excesiva y puede acabar provocando el efecto contrario: <b>terminamos cansándonos de ellas</b>.</p><p>Sin embargo, esto no se trata de una <b>regla universal</b>, ya que no todas las personas reaccionan igual ante la sobreexposición. En algunos casos, hay personas que pueden <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/06/02/por-que-puedes-ponerte-feliz-escuchando-musica-triste-esto-es-lo-que-dice-un-estudio/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2025/06/02/por-que-puedes-ponerte-feliz-escuchando-musica-triste-esto-es-lo-que-dice-un-estudio/">escuchar la misma canción</a>, jugar al mismo juego o ver la misma película en bucle y no cansarse.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UMYWOA4K4BDWLIAIWBZPSPGPBU.jpg?auth=3031f5a5468275c0862a625b2b3af4f0360e52c6b5910c8c04525eb8c56b00e0&amp;smart=true&amp;width=4717&amp;height=3145" type="image/jpeg" height="3145" width="4717"><media:description type="plain"><![CDATA[Persona viendo la televisión. (Magnific)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dmytro Sheremeta</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo toma decisiones el cerebro ante varias opciones al mismo tiempo, según un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/15/como-toma-decisiones-el-cerebro-ante-varias-opciones-al-mismo-tiempo-segun-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/15/como-toma-decisiones-el-cerebro-ante-varias-opciones-al-mismo-tiempo-segun-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Cecilia Castro]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación publicada por Nature mostró que personas mantienen varias metas activas mientras actúan y ajustan su conducta frente a escenarios dinámicos]]></description><pubDate>Sat, 15 Aug 2026 22:19:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUWT3M4O7ZAERH4ZMRYMHGU3VE.png?auth=53bae77acd1edd2f3c67fca385d63f78c61e836e45f9fa21ec18e5e35f0859aa&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores observaron que los participantes mantenían la atención repartida entre dos objetivos durante buena parte de la tarea de persecución virtual. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Cuando <b>una persona sale de su casa</b> para ir al trabajo, rara vez sigue un plan intacto hasta el final. Una calle cortada, un embotellamiento o un desvío obligan a recalcular sobre la marcha. Algo parecido ocurre dentro del cerebro, y un nuevo estudio mostró que <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/11/como-una-ilusion-visual-mostro-el-mecanismo-cerebral-que-prepara-una-imagen-antes-de-volverla-consciente"><b>la actividad cerebral</b></a><b> revela cómo las personas alternan y combinan objetivos en tiempo real</b> mientras toman decisiones en entornos cambiantes.</p><p>La investigación, publicada en <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10896-8" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10896-8"><i>Nature</i></a>, analizó cómo actúa el cerebro cuando una decisión no termina en un solo instante, sino que se ajusta a cada momento. El trabajo se apoyó en una tarea de <b>persecución virtual </b>en la que <b>los participantes debían mover un joystick para atrapar presas digitales que cambiaban de velocidad y dirección.</b></p><p>El estudio, liderado por un equipo del <b>Baylor College of Medicine (BCM), </b>mostró que los participantes sostenían y combinaban planes de movimiento mientras perseguían objetivos que cambiaban en tiempo real. A partir de esa tarea, los investigadores identificaron <b>tres regiones cerebrales con funciones distintas</b>, vinculadas al seguimiento del plan en curso, <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/11/pensar-fuera-de-la-caja-exige-suprimir-una-de-las-regiones-mas-importantes-del-cerebro-afirma-un-nuevo-estudio">al cambio de estrategia</a> y a la valoración de cada opción.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNZUK6HEWJA27N347NMTWMDYUE.png?auth=eb2083474752b33e97ba3482f37a095d85d598b842e6670183388b90718cb357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio publicado en Nature mostró que la actividad cerebral revela cómo las personas combinan objetivos en tiempo real al tomar decisiones en entornos cambiantes. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Cómo estudió el cerebro un videojuego de persecución</h2><p>Para examinar este proceso, el equipo de investigación dejó de lado las pruebas clásicas de laboratorio, que suelen medir elecciones aisladas y estáticas. En su lugar, diseñó una situación más cercana a lo que pasa en la vida diaria:<b> un entorno en movimiento, con metas que compiten entre sí y decisiones que no quedan cerradas en un solo paso.</b></p><p>Los participantes controlaban un avatar y debían perseguir cuadrados en movimiento, descritos como <b>“presas”,</b> dentro de un videojuego de realidad virtual continua. Cada objetivo tenía un color distinto, y ese color indicaba dos cosas:<b> su valor en puntos y su velocidad</b>. Dicho de forma más simple, no todas las opciones valían lo mismo ni resultaban igual de fáciles de alcanzar.</p><p>El estudio incluyó a <b>69 adultos</b> divididos en dos grupos. Por un lado, participaron <b>50 voluntarios sanos</b>. Por otro, se sumaron <b>19 pacientes con epilepsia grave</b> que se encontraban hospitalizados para monitoreo cerebral. Esa combinación permitió comparar patrones de decisión en personas sin diagnóstico neurológico y en pacientes que ya tenían registros clínicos más directos de su actividad cerebral.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SFCJMQH3EFANLA2OE3TQ2MRI2E.jpg?auth=9dd2e93473aec43fb200ed2b5e79b3d5f67a7ce500e8a05c6aed86571e7991ff&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El estudio incluyó a 69 adultos, entre 50 voluntarios sanos y 19 pacientes con epilepsia grave hospitalizados para monitoreo cerebral." height="1080" width="1920"/><h2>Qué descubrieron los investigadores sobre la toma de decisiones</h2><p>Uno de los hallazgos centrales fue que<b> los jugadores no elegían una meta y descartaban por completo la otra</b>. En muchos casos permanecían en un estado intermedio, con atención repartida entre dos objetivos al mismo tiempo. El estudio registró ese comportamiento entre <b>36% y 41% del tiempo</b> cuando ambas presas tenían el mismo valor, y entre <b>37% y 43%</b> cuando su valor era diferente.</p><p>Ese dato apuntó a una idea: <b>el cerebro no siempre opera con una lógica de “todo o nada”</b>. A veces mantiene abiertas varias rutas posibles y ajusta la conducta mientras la situación cambia. En términos cotidianos, sería como <b>avanzar hacia un destino mientras se evalúa, segundo a segundo, si conviene doblar, frenar o cambiar de camino.</b></p><p>Durante la persecución continua de objetivos, los participantes mantuvieron y combinaron de forma simultánea planes de movimiento dirigidos a metas en competencia, con un rendimiento superior al del cambio de tipo ‘el ganador se lleva todo’. Traducido a un lenguaje llano, <b>los participantes sostenían dos planes de movimiento al mismo tiempo y los mezclaban para actuar, en vez de apostar por una sola opción y abandonar la otra por completo.</b></p><p>Para poner a prueba esa hipótesis, los autores usaron <b>modelado computacional</b>, una herramienta que compara distintas formas posibles de explicar una conducta. El equipo construyó modelos matemáticos para ver cuál se parecía más a lo que hacían realmente los participantes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RS7ZHTYD5FGRLCECVDFENA7DJA.png?auth=dcdb7a82fd46bbed9ca8f0ac7929f8d91d85eb966691fa316edbf2f060a482e4&smart=true&width=1408&height=768" alt="El hipocampo siguió el plan en curso, la corteza cingulada anterior izquierda señaló los cambios de estrategia y la corteza orbitofrontal evaluó el valor de cada alternativa. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los datos favorecieron una estrategia de control mixto o combinado, con una probabilidad de <b>84% ± 8%</b> entre los participantes. Esa forma de actuar superó al esquema conocido como <i>“winner-take-all switching”</i>, una lógica en la que la persona se concentra por completo en un solo objetivo y cambia de manera tajante cuando decide pasar a otro.</p><p>La diferencia no es menor. <b>Si el cerebro funciona con varios planes a la vez, entonces la toma de decisiones en movimiento no depende solo de elegir una meta, sino de administrar varias opciones simultáneas</b>. Esa observación puede ayudar a entender mejor cómo actuamos en escenarios complejos, desde cruzar una avenida hasta manejar en tráfico denso o responder a una situación de presión.</p><h2>Las tres zonas del cerebro que entran en juego</h2><p>El estudio también ubicó con mayor precisión qué partes del cerebro participan en este tipo de decisiones. <b>El hipocampo</b> siguió y actualizó el plan que estaba en curso, sobre todo en las etapas iniciales de la planificación. Esta región suele asociarse con la memoria y la orientación espacial, aunque aquí apareció ligada al seguimiento de una estrategia mientras el entorno se modifica.</p><p>Otra zona implicada fue <b>la corteza cingulada anterior izquierda</b>, que ayudó a determinar cuándo convenía cambiar de estrategia. En una explicación menos técnica, funcionó como una señal de alerta para detectar si el plan activo ya no resultaba tan útil y era momento de corregir la trayectoria.</p><p>La tercera región destacada fue <b>la corteza orbitofrontal</b>, vinculada a la evaluación del valor de cada alternativa. O sea, aportó información sobre qué opción podía resultar más conveniente en ese momento. <b>La actividad en el hipocampo seguía los planes actuales, la corteza cingulada anterior izquierda señalaba los cambios de estrategia y la corteza orbitofrontal codificaba el valor.</b></p><h2>Qué cambia frente a los estudios clásicos de laboratorio</h2><p>Gran parte de la neurociencia tradicional estudió la decisión como un evento puntual: <b>se presenta una opción, la persona elige y el proceso termina. </b>Este trabajo se apartó de esa mirada y propuso otra más cercana a la experiencia real. En la vida diaria, muchas elecciones no quedan selladas de una vez, sino que se reformulan mientras la acción ya está en marcha.</p><p>Esa diferencia metodológica cambia también la interpretación. La investigación sugiere que <b>decidir puede ser un proceso continuo</b>, más parecido a una persecución en movimiento que a marcar una casilla entre dos opciones quietas. La conducta no se organiza solo por una orden final, sino por ajustes permanentes frente a metas que compiten entre sí.</p><h2>Qué aplicaciones podría tener este hallazgo</h2><p>Los autores plantearon que el próximo paso será probar este marco con más objetivos, mayor incertidumbre y situaciones donde intervengan otras personas. Esa ampliación podría mostrar si el mismo patrón se mantiene cuando el contexto se vuelve todavía más complejo.</p><p>El trabajo también abre una puerta para el desarrollo de <b>robots</b> y sistemas de <a href="https://www.infobae.com/tecno/2026/08/13/dislexia-y-comprension-crean-una-ia-que-busca-reproducir-las-decisiones-del-cerebro-al-leer"><b>inteligencia artificial</b></a> con respuestas más flexibles. Si una máquina logra imitar la forma en que el cerebro humano sostiene y reorganiza varios planes al mismo tiempo, podría adaptarse mejor a entornos cambiantes.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUWT3M4O7ZAERH4ZMRYMHGU3VE.png?auth=53bae77acd1edd2f3c67fca385d63f78c61e836e45f9fa21ec18e5e35f0859aa&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Los investigadores observaron que los participantes mantenían la atención repartida entre dos objetivos durante buena parte de la tarea de persecución virtual. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio vincula a la oxitocina con cambios en el altruismo, según la adversidad infantil]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/15/un-estudio-vincula-a-la-oxitocina-con-cambios-en-el-altruismo-segun-la-adversidad-infantil/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/15/un-estudio-vincula-a-la-oxitocina-con-cambios-en-el-altruismo-segun-la-adversidad-infantil/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación de las universidades de Oldenburg y Bonn halló que la sustancia aumenta la ayuda en quienes atravesaron más dificultades tempranas y la reduce en participantes con menos trauma, según Phys.org]]></description><pubDate>Sat, 15 Aug 2026 14:59:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L6ITLNHG4VDQ7N7ZJHLMHIBTAI.jpg?auth=530869d778dd2b8159e831a2faff6f81044be6b4a3b6738a6cefb65f6efbd7cd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio europeo reveló que la oxitocina aumenta el altruismo en personas que tuvieron una infancia difícil y lo reduce en quienes no vivieron esas adversidades (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un estudio de la <b>Universidad de Oldenburg</b> y la <b>Universidad de Bonn</b> descubrió que la <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/07/22/que-es-la-oxitocina-como-se-produce-y-por-que-es-clave-para-el-bienestar-emocional/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2025/07/22/que-es-la-oxitocina-como-se-produce-y-por-que-es-clave-para-el-bienestar-emocional/"><b>oxitocina</b></a><b>, </b>conocida como la <b>“hormona del amor”, </b>influye en el <a href="https://www.infobae.com/tag/altruismo/"><b>comportamiento altruista</b></a> de las personas, y que ese efecto varía en función de la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/12/el-estres-infantil-deja-una-cicatriz-en-el-cerebro-como-afecta-el-adn-de-las-neuronas/"><b>adversidad en su infancia</b></a>: quienes atravesaron mayores dificultades en sus primeros años mostraron un aumento en las conductas de ayuda al recibir la hormona, mientras que en quienes tuvieron infancias menos difíciles el efecto fue el opuesto, informó el portal científico <i>Phys.org</i>.</p><p>El trabajo, <a href="https://www.nature.com/articles/s41398-026-04302-0" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41398-026-04302-0">publicado </a>en <i>Translational Psychiatry</i>, se basó en un experimento con<b> 61 hombres sin antecedentes conocidos de trastornos físicos o mentales</b>. Durante la prueba, los participantes <b>decidieron si donar parte de la compensación recibida por su participación a desconocidos en situación de necesidad</b>, mientras eran examinados mediante neuroimagen de ultraalto campo de 7 teslas.</p><p>Los investigadores observaron que <b>la oxitocina tendía a incrementar las donaciones altruistas en quienes habían reportado mayor</b> <b>adversidad infantil.</b> En cambio, entre quienes obtuvieron puntajes más bajos en un cuestionario sobre trauma infantil, la misma sustancia se asoció con menos donaciones.</p><p><b>Nina Marsh</b>, primera autora del estudio, explicó que la pregunta central fue<b> cómo las experiencias más tempranas de la vida influyen después en la</b> <b>disposición a ayudar a otros.</b> También señaló que las experiencias adversas en la niñez son muy diversas y que sus efectos a largo plazo sobre la conducta social humana resultan difíciles de estudiar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XBTF2DBXKJDURJLQDRSFUKJ6XY.jpg?auth=b0e71d6608712a9b8a47abd04cf9fb494f7fb74229fe31c1bbac5ecdab296e97&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El experimento, publicado en Translational Psychiatry, evaluó a 61 hombres que decidieron si donar parte de su compensación a desconocidos en situación de necesidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>La oxitocina varía según la historia infantil</h2><p>Para examinar esa relación, el equipo pidió a los participantes completar el <b>Childhood Trauma Questionnaire</b>, una herramienta ampliamente utilizada para evaluar experiencias adversas en etapas tempranas. Después, los dividió en dos grupos: uno recibió oxitocina mediante un <b>aerosol nasal</b> y el otro un <b>placebo</b>, es decir, una sustancia inactiva.</p><p>Marsh detalló que durante ese proceso los participantes tomaron decisiones sobre si donar parte de su pago a extraños necesitados, al tiempo que eran sometidos a <b>imágenes cerebrales.</b> Esa combinación permitió medir al mismo tiempo la conducta observable y la <b>respuesta del cerebro</b> durante la toma de decisiones altruistas.</p><p>Ese patrón confirmó que la oxitocina no produce un <b>efecto uniforme</b>:<b> </b>su impacto depende de la historia de<b> adversidad en la infancia de cada persona.</b></p><p>Los investigadores también detectaron diferencias en la <b>conectividad funcional</b> entre la <b>corteza prefrontal medial</b> y la <b>corteza cingulada media</b>. Esas dos regiones forman parte de circuitos neuronales vinculados con la <b>evaluación social</b> y la <b>empatía.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BI5EKSFZENHLRNPSHWKSW76B5I.png?auth=e87afd4048ca463381035a883f90e2ce1c51ea40fe77b5866a56c2878eed39fa&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las decisiones altruistas fueron analizadas con neuroimagen cerebral de ultraalto campo de 7 teslas para observar la conducta y la respuesta del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Vínculos entre biografía, neurobiología y conducta prosocial</h2><p>El trabajo plantea que las adversidades tempranas pueden modificar las vías neuronales implicadas en el procesamiento de información social. A la vez, sugiere que la oxitocina puede modular algunas de esas rutas cerebrales afectadas por los episodios infantiles.</p><p>Marsh sostuvo que el estudio subraya la necesidad de considerar de manera conjunta el <b>contexto formativo</b> y la <a href="https://www.infobae.com/tag/neurobiologia/"><b>neurobiología</b></a><a href="https://www.infobae.com/tag/neurobiologia/"> </a>al analizar la conducta social humana. “En lugar de mostrar un efecto universal de la oxitocina, nuestros hallazgos sugieren que sus efectos dependen de las experiencias de vida tempranas de un individuo”, dijo.</p><p>La investigadora añadió que <b>las vivencias iniciales no determinan por completo quién llega a ser una persona, pero sí pueden moldear cómo responde</b> el cerebro adulto a las señales sociales. Comprender esos mecanismos, afirmó, puede ayudar a explicar por qué las personas reaccionan de manera distinta ante otros que necesitan ayuda.</p><p>El equipo señaló que espera que estos resultados aporten una comprensión más matizada del <b>altruismo humano</b> y de las <b>condiciones en las que puede aparecer y sostenerse</b>, en especial después de dificultades durante los primeros años de vida.</p><p>En sus próximos trabajos, los autores analizarán cómo interactúan los mecanismos biológicos, las experiencias individuales y los contextos sociales en la formación de la empatía, la cooperación y las decisiones altruistas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KLTXHGAAZFAKJEGIB6RD7JPJMY.png?auth=01a030f9a1ba10e76f973cf84049a6f2cdfcf13d71c142de731a73d360457fb7&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio europeo reveló que la oxitocina aumenta el altruismo en personas que tuvieron una infancia difícil y lo reduce en quienes no vivieron esas adversidades (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Música y emociones: expertos revelan el impacto real de las letras de las canciones en nuestra vida]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/08/15/musica-y-emociones-expertos-revelan-el-impacto-real-de-las-letras-de-las-canciones-en-nuestra-vida/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/08/15/musica-y-emociones-expertos-revelan-el-impacto-real-de-las-letras-de-las-canciones-en-nuestra-vida/</guid><dc:creator><![CDATA[Pilar Alvarez]]></dc:creator><description><![CDATA[Un análisis de 360 éxitos y la mirada de especialistas explican cómo los mensajes en la música despiertan sentimientos profundos y acompañan los momentos clave de la vida. Psicología, musicoterapia y neurociencia aportan respuestas sobre el poder de la expresión musical en el bienestar emocional.]]></description><pubDate>Sat, 15 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6E6SMMZBINHVZHKT3OZX4LQETU.png?auth=c87ead688e84475edb3ed386500a3b8e661f5cfea389e0395423768eda51028b&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las letras sobre amor, pertenencia, amistad y familia aparecen con más frecuencia que los temas de autonomía o competencia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/musica/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/musica/"><b>música</b></a> atraviesa culturas, generaciones y fronteras, y pocas preguntas resultan tan universales como la que se hacen muchos oyentes cuando una canción los conmueve: <b>¿por qué las letras de algunas canciones logran emocionar de manera tan profunda?</b> </p><p>Especialistas consultados por <b>Infobae</b> y un reciente estudio académico aportan respuestas desde la <b>psicología</b>, la <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/10/24/musicoterapia-que-es-y-cinco-recomendaciones-para-optimizar-sus-beneficios-en-la-salud-mental/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2025/10/24/musicoterapia-que-es-y-cinco-recomendaciones-para-optimizar-sus-beneficios-en-la-salud-mental/"><b>musicoterapia</b></a> y la <b>neurociencia</b>, coincidiendo en que la clave está en la capacidad de las canciones para reflejar y dar sentido a experiencias humanas compartidas.</p><p>Un reciente <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/03057356261465628" target="_blank" rel="" title="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/03057356261465628">estudio</a> publicado en <i>Psychology of Music</i> sobre 360 canciones que alcanzaron el top 10 anual de la <b>Australian Recording Industry Association (ARIA)</b>, entre 1988 y 2023, revela que <b>más del 70% de los éxitos más populares tienen como eje la conexión humana</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C27CQZURKJEMTMII6FXAGHBKYI.png?auth=909b34818297580380c734ffc9fc2cee53c9f4a9da519a70cddd87cfc7c42bf5&smart=true&width=1408&height=768" alt="El análisis de 360 canciones del top 10 anual de ARIA muestra que la conexión humana domina las letras más populares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Las letras que exploran <b>vínculos, amor, pertenencia, amistad y familia</b> predominan ampliamente sobre otros temas como la <b>autonomía</b> o la <b>competencia</b>. En total, <b>263 canciones</b> se relacionaron principalmente con la <b>necesidad de relación</b>, lo que sugiere que la música popular actúa como un espejo de los lazos que sostienen la vida emocional.</p><p>El <b>73,1%</b> de las letras abordó la necesidad de <b>vinculación</b>, el <b>15,6% </b>la<b> autonomía</b> y el <b>11,4%</b> la<b> competencia</b>. Además, el <b>65,8% </b>trató sobre la satisfacción de<b> necesidades psicológicas</b>, mientras que el <b>34,2% </b>abordó la <b>frustración</b>.</p><p>Además, no se detectaron diferencias estadísticamente significativas en la distribución de estos temas a lo largo del tiempo, aunque las letras sobre <b>autonomía</b> mostraron un <b>aumento gradual en las últimas décadas</b>.</p><p>En base a este estudio, <b>seis expertos hablaron con Infobae </b>para analizar cómo estos hallazgos reflejan la importancia de los vínculos en la música popular.</p><h2>El espejo emocional y la identificación</h2><p><b>Débora Gisell Martínez, musicoterapeuta y coach ontológico profesional</b>, explicó que las <b>letras sobre vínculos</b> nos conectan con algo esencial que muchas veces cuesta identificar: la <b>necesidad humana de vincularnos</b>. “Nacimos para estar con otros, para dar y recibir, para compartir y vivir en comunidad. Esa dimensión nos atraviesa como especie, porque todos transitamos experiencias universales que, de alguna manera, funcionan como un espejo: <b>nos vemos reflejados en lo que le pasa al otro</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X4QRZHBDIREJ7EIFNMF57PLZMA.png?auth=385aba08ae5d1621537787ccc2e1205e57e109ece4cec37adf52bc6f994425d8&smart=true&width=1408&height=768" alt="La emoción musical surge de la letra y también de la melodía, la armonía, el ritmo, la voz y el contexto personal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En ese sentido, remarcó que no siempre encontramos las palabras para nombrar <b>emociones complejas</b> como el amor, el enojo, la culpa o la nostalgia. “Ahí aparece la <b>canción</b>, como arte, diciendo con un color particular lo que no habíamos dicho y dándonos la oportunidad de identificarnos. El hecho de identificarnos con otro ya es potente en sí mismo, pero cuando ese otro, el artista, pone en palabras lo que nos atraviesa, la <b>conexión</b> se vuelve más profunda”.</p><p>La especialista señaló además que la <b>música funciona como puente</b> entre la experiencia interna y la posibilidad de expresarla. “Muchas veces la <b>canción encuentra una emoción</b> que ya estaba ahí y le ofrece una forma para hacerla audible, pensable y compartible. La emoción no surge únicamente de la letra: intervienen también la <b>melodía</b>, la <b>armonía</b>, el <b>ritmo</b>, el <b>timbre de la voz</b>, la <b>intensidad</b>, la <b>interpretación</b> y, sobre todo, el <b>contexto</b> en que la persona conectó con esa canción”.</p><h2>Cuando una sola frase basta</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6PTGAMA6NRE37BU3LXQCNHCJS4.png?auth=bee734d1813497b1f07ba2c6d34cbcb08f37a6c977230347c48595a6b139ddd9&smart=true&width=1408&height=768" alt="El placer al escuchar canciones preferidas se asocia con el sistema de recompensa y la liberación de dopamina (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En diálogo con <b>Infobae</b>, la <b>musicoterapeuta Nuria Sierra (MN 865)</b> aseguró que el <b>vínculo con una canción</b> se vuelve fuerte porque representa alguna <b>emoción</b> que nos atraviesa. “No siempre es toda la letra, a veces es una frase que resuena y eso es suficiente”.</p><p>En ese aspecto, señaló que buscamos representar artísticamente algo que nos sucede, una forma de espejo en la que mirarnos. “Por ahí estás atravesando un <b>momento de enamoramiento</b> y hay alguna canción que te resuena con eso que sentís y la llevás con vos junto a esa emoción. O, al revés, puede convertirse en compañía durante un duelo. Es como una <b>representación de lo que te pasa</b> y te ayuda a transitar esos momentos”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X4XSZEUXUVFYJPFBCMYWAPDIAI.png?auth=3e8940e97bf11f7190694039b34efc7ae40a42e8e643f7936c933bb68696e2d9&smart=true&width=1408&height=768" alt="La música activa áreas cerebrales vinculadas con movimiento, memoria, atención y experiencia emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Sobre el uso cotidiano de la música para <b>regular emociones</b>, Sierra recomendó “volver a algo más artesanal y armar una lista de canciones pensada por uno mismo, que conecte con las <b>emociones propias</b>, más allá de lo que proponen los algoritmos o las listas automáticas”.</p><h2>La huella musical en la memoria y el cuerpo</h2><p><b>Patricia Lallana Urrutia</b>, licenciada en Musicoterapia de la Universidad del Salvador y Magíster en Teoría y Práctica Gestáltica de la<b> </b>Universidad Mayor de Chile, afirmó que la <b>música estimula muchas áreas del cerebro</b>, como la motora, emocional, cognitiva, la memoria y la atención, sobre todo la <b>música que nos identifica</b> y que nos hace recordar <b>momentos importantes de la vida</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZDBFUQDY45HYJKCVK7H3LNLDKU.png?auth=79b7d101884528f2b25bd464d436df579d35de8b14e420f7b18e04718eb9039f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los algoritmos de plataformas pueden ampliar descubrimientos musicales o generar una burbuja de recomendaciones similares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>“La música que nos genera más placer escuchar produce una <b>activación del sistema de recompensa</b>, que es nuestro sistema límbico, y genera la <b>secreción de dopamina</b>. Por eso, muchas veces al hacer ejercicio con música se siente menos cansancio. <b>Las</b> <b>letras cumplen un rol central</b> porque expresan lo que a veces no encontramos palabras para decir, pero la letra de una canción lo dice perfectamente”, agregó.</p><p>En el campo terapéutico, Lallana Urrutia explica que el <b>trabajo con las letras de las canciones</b> permite reafirmar o expresar lo que sentimos: “En <b>musicoterapia</b> es una herramienta muy importante. No se puede recomendar una música como si fuera un antibiótico: la <b>experiencia musical es subjetiva</b> y es clave conocer la <b>historia sonoro-musical de cada persona</b>”.</p><h2>El peso de la palabra, la voz y el algoritmo</h2><p><b>Mirta Noemí Cohen</b>, profesora de Biblia y literatura hebrea en la Universidad de Jerusalén y psicoanalista, detalló que las <b>letras pueden transmitir ideas sobre amor, sexo, dinero, violencia, política, éxito, autoestima, consumo o relaciones</b>. Esto puede resultar positivo, crítico o problemático según el contenido y cómo lo interprete cada persona.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/255UJDOBMFCMZEPFQIVDXABO7Y.png?auth=c30198d097d1966d43171e4d681bcf0527711c4cde78e759e2284bebddbdaeea&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los algoritmos de plataformas pueden ampliar descubrimientos musicales o generar una burbuja de recomendaciones similares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En ese sentido, la especialista advirtió sobre la <b>enorme influencia de los algoritmos</b>. “Antes, una persona podía descubrir música principalmente por la radio, amigos o una tienda de discos. Hoy, una plataforma puede analizar lo que escuchamos y recomendarnos continuamente canciones parecidas. Eso puede ayudarnos a descubrir artistas, pero también puede crear una especie de ‘<b>burbuja musical</b>’. Además, las redes sociales han cambiado la estructura de una canción. Muchas veces una canción no se vuelve popular porque la gente escuche el álbum completo, sino porque <b>15 o 30 segundos se convierten en un fenómeno viral</b>”.</p><p>Acerca de los <b>vínculos</b>, Cohen sostuvo que las <b>letras sobre amor, amistad, pérdida, pertenencia, rechazo, familia, deseo o separación</b> tocan necesidades humanas muy profundas. “La <b>música permite que esas palabras no se procesen solo como información, sino también como experiencia emocional</b>. Cuando una letra describe algo que hemos vivido, nuestro cerebro completa los espacios con recuerdos propios. La canción deja de ser la historia de alguien y <b>se convierte en nuestra historia</b>”, planteó.</p><p>Y agregó que la <b>repetición crea asociación</b>: “Si escuchamos una canción durante una relación o en un momento particular, luego esa música puede funcionar como una especie de <b>puerta hacia aquel estado emocional</b>. La canción no necesariamente nos dice algo nuevo; muchas veces hace vibrar algo que ya estaba dentro de nosotros”</p><h2>El valor terapéutico: de la experiencia personal al trabajo clínico</h2><p><b>Juan Cristóbal Tenconi</b>, psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), sostuvo que la <b>música es un lenguaje</b> y que las canciones pueden afectarnos, incluso si están en un idioma que no comprendemos: “Los <b>vínculos humanos</b> son nuestro sostén psíquico. No es raro que referirse a ellos nos toque en nuestras fibras más íntimas”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7D6SEWCPEZEZ3FDZGLGVTIPKJI.png?auth=c76dbd1c80a9f07137a5579768ca3dc0b9393ddd872a67a8b6bace296e94ba91&smart=true&width=1408&height=768" alt="En musicoterapia, trabajar con letras ayuda a reafirmar o expresar estados internos que aún no encuentran forma verbal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El experto señaló que las <b>letras son solo una parte del impacto</b> que tienen las canciones en nosotros: “El <b>timbre</b>, el <b>volumen</b>, la <b>poesía</b>, la <b>prosodia</b>, lo que la letra sugiere y la imagen que produce en nuestro interior también influyen. La <b>música ayuda a la regulación emocional</b> porque conecta con sonidos y aspectos de nuestra historia”.</p><p><b>Estela Allam</b>, médica psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, opinó que los <b>vínculos constituyen una dimensión central de la vida psíquica</b>: “Desde los primeros momentos, los vínculos con otros participan en la constitución de nuestra vida psíquica y afectiva, atravesada por experiencias de <b>amor, deseo, pertenencia, separación y pérdida</b>. La <b>música transmite contenido</b> tanto a través de la letra como mediante la <b>melodía</b>, el <b>ritmo</b> y la <b>voz</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PZXH3SC4O5G6JBCSNDHTUJ7VNE.png?auth=39e44dfc61915f1bf9c65479f23941285dbe15002b2435536433eb93ada38662&smart=true&width=1408&height=768" alt="La regulación emocional con música consiste en transitar lo que se siente y darle un canal expresivo, no suprimirlo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Allam explicó que, en el <b>trabajo terapéutico</b>, una <b>canción puede funcionar como vía de acceso a experiencias</b> que todavía no encuentran expresión verbal suficiente. “A veces, un paciente trae como asociación una letra porque siente que dice exactamente lo que le pasa. Desde la perspectiva psicoanalítica, no se trata de interpretar la canción, sino de preguntarse qué encuentra esa persona en esa canción y qué <b>significación adquiere en quien la escucha</b>”, enfatizó.</p><h2>La música como herramienta para el bienestar</h2><p>Por último, <b>Cohen</b> remarcó que la <b>regulación emocional</b> no consiste en suprimir un estado, sino en transitarlo: “Representar una emoción mediante la <b>música y el movimiento</b> puede ayudar a expresar corporalmente cómo se siente la <b>rabia, la tristeza o la alegría</b>, y después transformar esa expresión”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XJDUY7WAGFGCTFPXFPCYB3DI3A.png?auth=0abcf7e46610122a222552ef3e60a1d097e4f738f3261d1cc938183c09f0215f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Psiquiatras y musicoterapeutas describen que trabajar con letras y melodías puede abrir acceso a vivencias internas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En ese sentido, <b>Allam</b> coincidió: “No nos proponemos utilizar la música como un recurso destinado específicamente a la regulación emocional, pero eso no implica desconocer que la <b>música pueda ayudar a transitar determinados estados emocionales</b>. El interés no está solo en qué música regula una emoción, sino también en <b>qué despierta esa música en cada persona</b>, qué recuerdos convoca y qué lugar ocupa en su historia”.</p><p>A la luz de la evidencia científica y el aporte de los especialistas, <b>la música y sus letras se confirman como uno de los vehículos más potentes para conectar con la experiencia humana</b>. En cada etapa de la vida, las canciones acompañan, reflejan y ayudan a comprender emociones, recuerdos y vínculos. La <b>capacidad de la música para poner en palabras lo que sentimos</b> y resignificar vivencias personales y colectivas explica por qué, generación tras generación, sigue ocupando un lugar central en la memoria y en el bienestar emocional.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZJSEKZHKUBHCHEPUDEVIOIJLGQ.png?auth=e9090ecafd4d4edff70fec825e95f007e1c06b2fc19da19a8cbcb7db6aa7fdef&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Una mujer escucha música con auriculares, rodeada de notas musicales y rostros difusos que simbolizan vínculos y recuerdos. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La ciencia logró desarrollar un mapa del nervio vago y abre la puerta a tratamientos más seguros]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/14/la-ciencia-logro-desarrollar-un-mapa-del-nervio-vago-y-abre-la-puerta-a-tratamientos-mas-seguros/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/14/la-ciencia-logro-desarrollar-un-mapa-del-nervio-vago-y-abre-la-puerta-a-tratamientos-mas-seguros/</guid><dc:creator><![CDATA[Mirko Racovsky]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo analizó 30 cuerpos humanos, rastreó miles de fibras y desarrolló una base de datos que puede guiar intervenciones de estimulación, mejorar la colocación de dispositivos y reducir efectos no deseados en pacientes]]></description><pubDate>Fri, 14 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3BZC27NOXVFUXARCFOBJWAT7EI.jpg?auth=b5e12d7108f10982ec108339f372cc755e92a89fb33a693ba39af19d34fab3d9&smart=true&width=1344&height=756" alt="El nervio vago conecta el cerebro con órganos internos y regula funciones como la respiración, la digestión y la respuesta inmune (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="756" width="1344"/><p>El <b>nervio vago</b> constituye una de las estructuras centrales del <a href="https://www.infobae.com/tag/cuerpo-humano/">cuerpo humano</a>, ya que resulta fundamental para el <b>correcto funcionamiento del organismo</b>, pero, al mismo tiempo, permanece como una de las menos comprendidas por la ciencia, señala <i>Scientific American</i>.</p><p>Su función es conectar el <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/">cerebro</a> con algunos de los órganos más importantes y, además, interviene directamente en procesos fundamentales como la respiración, en la digestión y en la respuesta que da el organismo a los agentes inmunológicos.</p><p>A pesar de que los científicos conocen desde hace varios años que este nervio desempeña <b>un papel central dentro del sistema nervioso autónomo y que resulta imprescindible, todavía existen muchos interrogantes y dudas acerca de cuál es su funcionamiento exacto</b>. La complejidad de su red de fibras, junto a las múltiples ramificaciones, ha vuelto especialmente difícil seguir su trayecto y conocerlo con precisión.</p><p>En la actualidad, un estudio reciente citado por <i>Scientific American</i> pone a los investigadores frente a una aproximación mucho más detallada y profunda al funcionamiento de esta <b>verdadera “autopista” biológica</b>. El descubrimiento podría permitir en el futuro abrir la puerta a nuevas alternativas y tratamientos médicos que sean mucho más precisos y seguros.</p><h2>Una red que une cerebro y órganos</h2><p><b>El nervio vago nace en el cerebro y se divide en ramas que recorren ambos lados del cuerpo</b>. Desde allí, pequeños haces de fibras nerviosas se dirigen hacia órganos internos y transmiten información de ida y vuelta entre el tronco encefálico y distintas zonas del organismo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GZY2CR2PQBFVVCA2EU5NHG4YW4.jpg?auth=9bddc568dae4543782ab6feff03a79c7a31f04dbbfb44c1a7c5ec605a0bfe214&smart=true&width=1456&height=816" alt="El nervio vago cumple un papel central en el sistema nervioso autónomo y coordina procesos involuntarios como la frecuencia cardíaca y la inflamación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Su influencia es enorme</b>. Forma parte del sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones involuntarias como la frecuencia cardíaca, la respiración, la digestión y los procesos inflamatorios. Por eso, entender cómo está organizado resulta clave para comprender mejor cómo se coordina el cuerpo internamente.</p><p>Sin embargo, mapear ese trayecto no es una tarea sencilla. <b>El nervio vago contiene alrededor de 200.000 fibras nerviosas, lo que convierte su estudio en un desafío anatómico de gran complejidad</b>.</p><h2>El nuevo mapa del nervio vago</h2><p>En un trabajo reciente, investigadores analizaron las ramas izquierda y derecha del nervio vago en 30 cadáveres humanos para <b>construir un mapa más preciso de su estructura</b>. El estudio permitió rastrear miles de fibras individuales y detectar patrones comunes en una anatomía que, al mismo tiempo, presenta características únicas en cada persona.</p><p>Según explicó <b>Stavros Zanos</b>, neurocientífico de los Feinstein Institutes for Medical Research y líder del proyecto, a <i>Scientific American</i>, cada nervio vago tiene una organización propia, pero muchos comparten principios generales sobre la ubicación de ciertas fibras y la manera en que estas llegan a los órganos.</p><p><b>Para construir este mapa, el equipo combinó varias herramientas</b>: imágenes por ultrasonido para registrar la estructura general, microtomografía computada para seguir el recorrido específico de los fascículos y microdisección para observar directamente los nervios y estudiar sus funciones. Además, usaron un modelo de aprendizaje automático para analizar en detalle 60 ramas nerviosas individuales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NZZKX4JBCNAXFISVJU4CEE4PNM.png?auth=b277271103ccd7ec4a6393c292444966a3574581c0237a2f9205f2e7759a2a5b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La ciencia logró mapear con mayor precisión el nervio vago, una red de unas 200.000 fibras nerviosas con múltiples ramificaciones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Un avance con impacto clínico</h2><p><b>El resultado del trabajo es una base de datos pública que podría convertirse en una herramienta clave para futuras investigaciones</b>. La importancia del hallazgo no es solo anatómica: también tiene consecuencias concretas para la medicina.</p><p>En la actualidad, el nervio vago ya es <b>un objetivo terapéutico en tratamientos para epilepsia, dolor crónico e incluso depresión</b>. Contar con mapas anatómicos más precisos podría mejorar esas intervenciones y ayudar a que la estimulación nerviosa sea más efectiva.</p><p>Zanos señaló que esta información permitirá a los cirujanos colocar con mayor exactitud los dispositivos de estimulación sobre el nervio vago. A la vez, también podría ayudar a ingenieros biomédicos a diseñar aparatos más seguros y eficaces.</p><h2>Una frontera en expansión</h2><p>La investigación sobre el sistema nervioso autónomo atraviesa, según los especialistas, una etapa de fuerte crecimiento. En ese contexto, el nervio vago aparece cada vez más como una pieza central para entender la conexión entre cerebro, órganos y salud general.</p><p>Lo que hasta hace poco era un territorio difícil de cartografiar empieza ahora a revelar su lógica interna. Y con ella, nuevas oportunidades para tratar enfermedades desde una comprensión más profunda del cuerpo humano.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3BZC27NOXVFUXARCFOBJWAT7EI.jpg?auth=b5e12d7108f10982ec108339f372cc755e92a89fb33a693ba39af19d34fab3d9&amp;smart=true&amp;width=1344&amp;height=756" type="image/jpeg" height="756" width="1344"><media:description type="plain"><![CDATA[El nervio vago conecta el cerebro con órganos internos y regula funciones como la respiración, la digestión y la respuesta inmune (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué es el jamais vu, el fenómeno opuesto al déjà vu que puede activarse repitiendo una palabra]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/14/que-es-el-jamais-vu-el-fenomeno-opuesto-al-deja-vu-que-puede-activarse-repitiendo-una-palabra/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/14/que-es-el-jamais-vu-el-fenomeno-opuesto-al-deja-vu-que-puede-activarse-repitiendo-una-palabra/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Un Premio Ig Nobel, un experimento con 94 estudiantes y un modelo de aprendizaje profundo apuntan a la misma conclusión: el cerebro puede perder la noción de lo familiar antes de lo esperado]]></description><pubDate>Fri, 14 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JTAZWOUJGBHXLD3CWX45DXPPYM.jpg?auth=1df436911aaddbff0d565a1b530e883bd63d4a5888423fff4c0ce902ed6f98ce&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El jamais vu puede activarse al repetir una palabra decenas de veces y hacer que algo familiar se vuelva extraño o irreal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/29/jamais-vu-que-es-este-fenomeno-que-afecta-la-memoria-y-vuelve-irreconocible-lo-cotidiano/" target="_blank" rel=""><b>jamais vu</b></a>, la contracara del <a href="https://www.infobae.com/tag/deja-vu/" target="_blank" rel=""><b>déjà vu</b> </a>en la que <b>algo familiar se vuelve de pronto extraño</b> o irreal, puede activarse con una tarea tan simple como <b>repetir una palabra</b> decenas de veces, y nuevas investigaciones citadas por el portal científico <i>Science Alert</i> sugieren que su origen podría estar en fallas tempranas del <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/11/como-una-ilusion-visual-mostro-el-mecanismo-cerebral-que-prepara-una-imagen-antes-de-volverla-consciente/" target="_blank" rel=""><b>procesamiento visual</b></a>, no solo en los sistemas cerebrales del significado.</p><p>Uno de los datos más concretos surgió de un <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09658211.2020.1727519" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09658211.2020.1727519">experimento </a>de laboratorio: cerca del <b>70 %</b> <b>de 94 estudiantes </b>universitarios dijo haber sentido ese quiebre de familiaridad después de copiar una misma palabra durante alrededor de un minuto, o unas <b>33 repeticiones</b>. En una segunda versión, con la palabra “el/la”, el <b>55 %</b> se detuvo tras <b>27 repeticiones.</b></p><p>Los psicólogos llaman jamais vu a esa experiencia que invierte la lógica del <b>déjà vu.</b> En lugar de sentir que una escena nueva ya ocurrió, la persona percibe que una palabra, un rostro o un lugar perfectamente conocidos dejan por un instante de parecer reales o correctos.</p><p>El neuropsicólogo <b>Akira O’Connor</b>, de la <b>Universidad de St Andrews</b>, es uno de los investigadores que más ha estudiado este efecto. De acuerdo con el portal, él mismo lo sufrió mientras conducía: tuvo que apartarse del camino cuando, por un momento, el volante y los pedales dejaron de resultarle reconocibles.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5SQE4K7ZIRBBPJCVU4XPOG7BC4.jpg?auth=8a6dd9ddd0903ee307b645fe700da304420dbca9f58c948140b7ff887ebeaf5a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los psicólogos definen el jamais vu como el reverso del déjà vu, porque una palabra, un rostro o un lugar conocidos dejan de parecer reales o correctos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>El efecto logrado con papel y bolígrafo en laboratorio</h2><p>En 2023, un equipo integrado por O’Connor y el neuropsicólogo cognitivo <b>Chris Moulin</b>, de la <b>Universidad Grenoble Alpes</b>, recibió un Premio Ig Nobel por demostrar que el fenómeno podía <b>inducirse a voluntad</b> con papel y bolígrafo. El trabajo consistió en pedir a los participantes que copiaran una misma palabra una y otra vez hasta notar que algo dejaba de encajar.</p><p>Las descripciones recogidas en el estudio muestran con precisión cómo se vive esa alteración. Un participante escribió: <b>“Pierden su significado cuanto más las miras”</b>. Otro señaló: “Parecía haber perdido el control de la mano”.</p><p>Un tercero describió: “No me parece correcto, <b>casi parece que no es una palabra real</b>, pero alguien me ha engañado haciéndome creer que sí lo es”. Otra persona relató una sensación similar fuera del laboratorio: “Mientras escribo en mis exámenes, escribo una palabra correctamente, como ‘apetito’, pero sigo mirándola una y otra vez porque tengo <b>dudas de que pueda estar mal”.</b></p><p>La explicación más extendida para este efecto es la <b>saciedad</b>: la<b> sobrecarga temporal </b>que se produce cuando una palabra, un rostro o un objeto se observan o se piensan con tanta repetición que la <b>representación mental deja de sostenerse</b> con normalidad. La sensación no implica que el objeto cambie, sino que se <b>altera la manera en que el cerebro lo procesa</b> durante unos segundos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L36FDYCVBVBATOS2XCUXVKSIHY.jpg?auth=84f83bcb5cefb8e9ee2b7cc32c553637c7b6952a693da6e216deb701d68259e1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Akira O’Connor y Chris Moulin demostraron en 2023 que el jamás vu podía inducirse con papel y bolígrafo al copiar una misma palabra hasta notar una alteración (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>La idea no es nueva. O’Connor y Moulin pasaron casi 15 años desarrollando lo que creían un enfoque original, hasta descubrir que la psicóloga <b>Margaret Floy Washburn</b> y su estudiante <b>Elizabeth Severance</b> ya habían publicado en 1907 un experimento muy parecido, en el que describían “la pérdida del <b>poder asociativo</b> en las palabras después de una fijación prolongada”.</p><p>Aquel trabajo había mostrado que, tras mirar fijamente una palabra impresa durante unos <b>tres minutos</b>, esta empezaba a desintegrarse perceptivamente. El antecedente sugiere que el fenómeno llevaba más de un siglo descrito, aunque sin la visibilidad del déjà vu.</p><h2>Posible origen en la corteza visual</h2><p>Durante mucho tiempo, la saciedad se entendió como un proceso descendente: una falla en los <b>niveles altos del lenguaje </b>y del significado. Un <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-024-06162-0" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s42003-024-06162-0">estudio </a>publicado en la revista <i>Communications Biology</i> introdujo una hipótesis más compleja.</p><p>Los investigadores construyeron un <b>modelo de aprendizaje profundo</b> diseñado para imitar la <b>corteza visual</b>, la región que procesa formas básicas antes de que el cerebro les atribuya significado. Luego lo expusieron a <b>patrones visuales repetitivos </b>y midieron cómo cambiaba su capacidad para clasificarlos.</p><p>El rendimiento del modelo mejoró al principio,<b> alcanzó un máximo y después cayó </b>sin que se modificara ninguna otra variable. La conclusión del equipo fue que la saciedad podría ser un <b>“proceso ascendente” </b>arraigado en niveles bajos del procesamiento visual.</p><p>Si esa interpretación se confirma en cerebros humanos, el jamais vu no comenzaría cuando el cerebro deja de confiar en el significado de una palabra. Empezaría antes: en el momento en que el sistema visual deja de<b> reconocer con estabilidad</b> la forma misma de aquello que está viendo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/37BZN3W3XNHWPEAZ2N5OLCLEZM.png?auth=e2feda754252abe2676cea2dcc4fa3000fbdd136e7ba42ff8c8d22a6f7103447&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio en Communications Biology planteó que la saciedad y el jamais vu podrían originarse en fallas tempranas de la corteza visual y no solo en el significado (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>No todas las personas parecen igualmente sensibles a ese efecto. Un <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/0361073X.2022.2048585">estudio </a>de 2023 indicó que los<b> adultos mayores</b> son bastante menos propensos a la saciedad que los más jóvenes.</p><p>El fenómeno también tiene una dimensión clínica. En personas con <b>epilepsia del lóbulo temporal</b>, puede aparecer como aura epiléptica: una sensación involuntaria de extrañeza ante un rostro o una habitación conocidos, a menudo acompañada por miedo.</p><p>La saciedad también podría intervenir en el <b>trastorno obsesivo-compulsivo</b>,<b> </b>más conocido como <b>TOC.</b> De acuerdo con los trabajos citados, revisar una y otra vez si una puerta está cerrada o si una estufa fue apagada puede producir un efecto parecido: la <b>comprobación repetida debilita </b>l<b>a sensación de certeza</b>, y esa pérdida de certeza impulsa a volver a comprobar.</p><p>Los investigadores todavía intentan establecer cómo se conectan con exactitud la saciedad, el efecto de transformación verbal y el jamais vu. También sigue abierta la pregunta de si los hallazgos sobre la corteza visual cambiarán la forma de abordar este fenómeno cuando aparece no como curiosidad pasajera, sino como síntoma.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GU6M6LORJNBNDA3XTC3GRV45DU.png?auth=01b0769e178875893e44465e6a3c6a566c398c0909701fc5ca716dc46f08e5de&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El jamais vu puede activarse al repetir una palabra decenas de veces y hacer que algo familiar se vuelva extraño o irreal (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Descubren células inmunitarias que protegen el cerebro en la enfermedad de Alzheimer]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/14/descubren-celulas-inmunitarias-que-protegen-el-cerebro-en-la-enfermedad-de-alzheimer/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/14/descubren-celulas-inmunitarias-que-protegen-el-cerebro-en-la-enfermedad-de-alzheimer/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai identificaron subtipos específicos de microglía que aumentan con la progresión de la patología y podrían orientar futuras terapias]]></description><pubDate>Fri, 14 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WYJIZQN2RFAK5PATISJVBHOV64.png?auth=642c2395728a6b101dfabb1eb41e818259ff8baacfa79c80c39e29072f9439e3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un subtipo de microglía mostró un papel protector al aumentar su capacidad para eliminar material nocivo en el cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/demencia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/demencia/"><b>demencia </b></a>afecta en la actualidad a<b> más de 57 millones de personas en el mundo</b>, cada año se diagnostican <b>diez millones de nuevos casos </b>y es la <b>séptima causa de muerte a nivel mundial,</b> además de ser una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores. El <a href="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/"><b>Alzheimer </b></a>representa entre el <b>60 % y el 70 % de los casos de demencia</b>, según la Organización Mundial de la Salud.</p><p>Las células inmunitarias del cerebro son cada vez más estudiadas como factores clave en el Alzheimer, pero los científicos aun no comprenden del todo cómo cambian a medida que la enfermedad progresa.</p><p>Un reciente <a href="https://www.nature.com/articles/s41588-026-02716-6" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41588-026-02716-6"><b>estudio</b></a><b> </b>publicado en <i><b>Nature Genetics</b></i> trazó el mapa más amplio hasta ahora de las <b>células</b> <b>inmunitarias </b>del <b>cerebro</b> en el <b>Alzheimer</b> y halló un <b>subtipo de microglía</b> que aumenta a medida que avanza la enfermedad, un resultado que ayuda a explicar <b>cómo se defienden los tejidos cerebrales y que podría orientar terapias futuras</b> centradas en reforzar esas respuestas naturales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IHQOBIUOFBGBNF7PFNL536HLHQ.png?auth=a4eda50c90fefbff063c64dc1b516de4304e7e0aa51f4763788e1f2f399b03c2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un subtipo de microglía se vuelve más abundante en el cerebro conforme progresa el Alzheimer, según un estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El trabajo analizó más de <b>830.000</b> células inmunitarias de origen mieloide del cerebro obtenidas de la <b>corteza prefrontal </b>de <b>1.607</b> <b>donantes </b>de distintas edades y con un amplio rango de patología de Alzheimer. Ese volumen permitió identificar <b>seis subclases</b> que reúnen <b>13 subtipos distintos de células mieloides </b>y describir c<b>ómo cambian durante el envejecimiento y la progresión de la enfermedad.</b></p><p>La investigación fue dirigida por <b>Donghoon Lee</b>, profesor asistente de genética y ciencias genómicas y de psiquiatría en la <b>Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai</b>, Estados Unidos, junto con <b>Panos Roussos</b>, profesor de psiquiatría traslacional en la misma institución. El equipo estudió <b>microglía</b>, las <b>células inmunitarias residentes del cerebro, y macrófagos perivasculares,</b> que son clave para modular la respuesta inmune cerebral.</p><h2>Un subtipo de microglía aumentó con la progresión del Alzheimer</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KTSQABEKUBBMLGSWW73VOB22Z4.png?auth=c435f4d0fd3b693623b58f1dd00b1d7ac78388adb45394ee87c990a7959699d0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La demencia afecta a más de 57 millones de personas en el mundo, cada año se diagnostican diez millones de nuevos casos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El estudio identificó un <b>subtipo de microglía asociado a la enfermedad</b> que se vuelve cada vez más <b>abundante </b>a medida que el Alzheimer avanza. Lejos de aparecer como un factor de daño, estas células mostraron un <b>papel protector </b>al aumentar su capacidad para<b> engullir y eliminar material nocivo del cerebro.</b></p><p>Los investigadores también detectaron la vía molecular que sostiene ese estado protector. De acuerdo con la publicación, intervienen las proteínas <b>TREM2</b>, <b>MITF</b> y <b>GPNMB</b>, y esa señalización es necesaria para mantener a la microglía en esa condición beneficiosa.</p><p>Experimentos realizados tanto en tejido humano como en modelos de ratón mostraron que los efectos favorables de estas células dependen de la <b>señalización de</b> <b>TREM2</b>. Ese hallazgo vincula el comportamiento de este subtipo celular con uno de los genes inmunitarios que ya estaban asociados al riesgo de desarrollar Alzheimer.</p><p>Lee afirmó que el trabajo ofrece la imagen más clara hasta ahora de <b>cómo se adaptan las células inmunitarias del cerebro durante el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer</b>. También sostuvo: “Al identificar las células inmunitarias específicas que parecen proteger el cerebro, y las señales moleculares de las que dependen, hemos descubierto <b>posibles nuevos objetivos para terapias</b> destinadas a ralentizar la progresión de la enfermedad de Alzheimer”.</p><h2>El mapa celular aporta una referencia para entender el riesgo genético</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YR3TXLBNUBFBNBH335423INTYE.png?auth=51f53afe01ea03a7938e9574fbad9fe174739ee1e005bf1052ae4aa242841c08&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Investigadores analizaron más de 830000 células inmunitarias del cerebro obtenidas de la corteza prefrontal de 1607 donantes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Más allá de ese subtipo protector, el estudio presenta la referencia más detallada hasta la fecha sobre cómo <b>cambian las células inmunitarias del cerebro a lo largo de la vida y durante el Alzheimer</b>. Esa cartografía ayuda a explicar por qué variantes genéticas en genes vinculados con la inmunidad, como <b>APOE</b> <b>y TREM2, elevan el riesgo de la enfermedad.</b></p><p>El trabajo también desplaza parte del foco desde las placas amiloides hacia los mecanismos de defensa del propio cerebro. En ese marco, la investigación propone una hoja de ruta para desarrollar terapias que fortalezcan la respuesta inmune cerebral en lugar de concentrarse solo en esos depósitos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZDHLPWHOHVGXXDY7M3RF3P4JNY.png?auth=64a3d3529cd578b835fc9faffb9ffd1c9b202353c745acf9fcea0bbec9d7b9a3&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Representación anatómica realista de la cabeza y cuello humanos en perfil, mostrando el cerebro, arterias carótidas y cerebrales resaltadas en rojo, y nervios principales en amarillo sobre un fondo biomédico azul. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Por qué hay personas zurdas? El verdadero efecto de usar la mano izquierda en tu cerebro]]></title><link>https://www.infobae.com/mexico/2026/08/13/por-que-hay-personas-zurdas-el-verdadero-efecto-de-usar-la-mano-izquierda-en-tu-cerebro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/mexico/2026/08/13/por-que-hay-personas-zurdas-el-verdadero-efecto-de-usar-la-mano-izquierda-en-tu-cerebro/</guid><dc:creator><![CDATA[Kenya Saldaña]]></dc:creator><description><![CDATA[La condición no tiene una sola causa: influyen los genes, las hormonas y el contexto, con un peso distinto en cada caso, de acuerdo con especialistas consultados este 13 de agosto]]></description><pubDate>Thu, 13 Aug 2026 18:17:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/74ICZKJFO5GNFDULAGKCL27SU4.png?auth=9be4b18ea29741014b2213ef7576d90bcffb41ce3eaf750a47aa3d0016a3b544&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La ciencia identifica genes vinculados a la zurdera, pero no explican por sí solos quién la desarrolla. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Entre <b>1 de cada 7 y 1 de cada 10</b> personas en el mundo nace <b>zurda</b>, una condición que la ciencia lleva décadas intentando explicar sin llegar a una respuesta definitiva. </p><p>Hoy, <b>13 de agosto</b>, Día Internacional de la Zurdera, especialistas de la UNAM indican en declaraciones a la <i>Gaceta UNAM</i>, que la zurdera no obedece a una sola causa: intervienen <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/11/esto-revela-la-ciencia-sobre-ti-si-puedes-enrollar-tu-lengua-como-taco" rel="noopener noreferrer">la genética</a>, las hormonas y el <b>entorno</b>, y cada uno de esos factores puede pesar de manera distinta en cada persona.</p><p>Entre 8 y 13 por ciento de la población mundial es zurda, con mayor prevalencia en <b>hombres que en mujeres</b>, según la académica de la Facultad de Psicología de la UNAM Yolanda del Río Portilla. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HOEKOZWFNRCPTMYDBEBSQJMDHI.png?auth=5f541e6f0ccaef078d5c7e5ed5c99e0092c58faabbaf26726647f5054c3d2fd8&smart=true&width=2752&height=1536" alt=" En gemelos idénticos, uno puede ser diestro y el otro zurdo hasta en un 18% de los casos, según la UNAM.  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>De acuerdo con el IMSS, según reportó la<i> Gaceta UNAM</i>, en México la cifra se acerca a <b>13 millones </b>de personas. </p><p>El porcentaje tiende a subir ligeramente entre personas <b>menores de 50 años</b>, lo que sugiere que los factores ambientales y culturales también inciden en cómo se registra y se expresa la condición.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L4SQWEID6ZAATJS3ZI2CBKCVIQ.png?auth=fd94f9bea695a05f051a623f577ab5dc1489a5c2ad4e9e489589117b80895f81&smart=true&width=2752&height=1536" alt=" Los genes no actúan solos: el entorno puede ser el factor más determinante, según la UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Hay genes asociados a la zurdera, pero no determinan quién la desarrolla</h2><p>Ser zurdo tiene una base genética parcial. Del Río Portilla señala que se han identificado genes recesivos —entre ellos el LRRTM1 y el PCSK6— que al combinarse pueden expresar la predominancia izquierda.</p><p>“Se carece de un<b> modelo genético</b> claro que explique cómo se transmite ese rasgo”, precisa la investigadora del <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/11/que-significa-sentir-que-te-caes-al-vacio-mientras-duermes" rel="noopener noreferrer">Laboratorio de Sueño</a> de la Facultad de Psicología.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/POFCJRMISZHAJGIQLPIXOZ3U5U.png?auth=f22770a3b37b762b19a92aed4fe55b1ed8b637775d2f8aa75fd126d16bf06f24&smart=true&width=2752&height=1536" alt="No todos los zurdos lo son por la misma razón ni usan el cerebro de la misma forma.  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un dato ilustra la complejidad: en<b> gemelos idénticos</b>, uno puede ser diestro y el otro zurdo hasta en un 18% de los casos. </p><p>Así lo explica Alicia Castillo Martínez, profesora de la Licenciatura de <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/05/reiniciar-el-sistema-nervioso-lo-que-la-ciencia-dice-sobre-el-nervio-vago/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/05/reiniciar-el-sistema-nervioso-lo-que-la-ciencia-dice-sobre-el-nervio-vago/">Neurociencias</a> de la Facultad de Medicina de la misma universidad. </p><p>“Puedes tener <b>dos papás zurdos</b> y no vas a salir zurdo”, advierte la experta. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OO735KGWS5FBXNV766WICVOA7Q.png?auth=4d1d3963a95eb46d15f7133d4fe22510815b0a19e12c9b2ac7f9bc8e12e6ac14&smart=true&width=737&height=490" alt="Los zurdos pueden usar ambas manos con mayor soltura que los diestros, indica Del Río Portilla a la DGCS UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="490" width="737"/><h2>El ambiente podría determinar hasta 80% de si una persona usa la mano izquierda o la derecha</h2><p>A nivel molecular, Castillo Martínez apunta a otra hipótesis: una mayor presencia de <b>testosterona</b> en el útero durante el desarrollo fetal podría afectar la integridad del <b>hemisferio izquierdo</b>, que controla la mano derecha. </p><p>El hemisferio derecho compensaría esa diferencia y favorecería el uso de la mano izquierda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/34S425HTY5A2HEF4KT6Z3N6S2I.png?auth=491775075bb941ec1c4756d503f35335e341739f7c9454738f620929941e986f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La vida cotidiana en un mundo diestro obliga a los zurdos a desarrollar mayor flexibilidad manual. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El entorno suma peso propio. La académica estima que el ambiente podría determinar hasta el <b>80 por ciento </b>de si una persona usa la <a href="https://www.google.com/search?q=mano+izquierda+infobae+mex+2026&amp;rlz=1C1GCEA_enMX1153MX1153&amp;oq=mano+izquierda+infobae+mex+2026&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOTIHCAEQABjvBTIHCAIQABjvBTIHCAMQABjvBTIHCAQQABjvBTIHCAUQABjvBdIBCDMyNDVqMGo5qAICsAIB8QWirivK7ILFBQ&amp;sourceid=chrome&amp;source=chrome.ob&amp;ie=UTF-8" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/search?q=mano+izquierda+infobae+mex+2026&amp;rlz=1C1GCEA_enMX1153MX1153&amp;oq=mano+izquierda+infobae+mex+2026&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOTIHCAEQABjvBTIHCAIQABjvBTIHCAMQABjvBTIHCAQQABjvBTIHCAUQABjvBdIBCDMyNDVqMGo5qAICsAIB8QWirivK7ILFBQ&amp;sourceid=chrome&amp;source=chrome.ob&amp;ie=UTF-8">mano izquierda</a> o la derecha.</p><h2>Ser zurdo por naturaleza o por condición médica: la UNAM explica la diferencia</h2><p>Castillo Martínez distingue dos poblaciones. La primera: personas <b>zurdas por naturaleza</b>, sin ningún daño neurológico, fisiológico ni genético. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3QR6TCREKNAU7H4DQA66HOMN3Q.png?auth=b945804fcc3b78a6156243f274a9a46e1c95d8794f00771049227b247ee4288b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La infografía de Infobae detalla los dos tipos de zurdera identificados por la UNAM, natural y adquirida, además de las diferencias en el dominio cerebral entre zurdos y diestros. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La segunda: quienes desarrollaron la zurdera como respuesta a una <b>condición médica</b>. </p><p>A nivel cerebral, los zurdos usan el <b>hemisferio derecho</b> para controlar la mano dominante, a diferencia de los diestros, que usan el izquierdo. </p><h2>Personajes zurdos famosos del mundo del deporte</h2><p>De acuerdo con la especialista, los zurdos se adaptan con mayor facilidad al <b>uso de ambas manos</b>. </p><p>Por ejemplo, cuando un diestro se fractura la mano derecha, reconvertirse al uso de la izquierda<b> cuesta trabajo</b>. Una persona zurda, en cambio, puede alternar con mayor soltura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SXF6QPHZ2BEDTG4Q27ZG5CTHZA.png?auth=2563f441b3e9a3258364bec873e2d59aad440ff83e709695684d3ee16c8348d6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Varios de los deportistas más reconocidos del mundo son zurdos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En deportes como <a href="https://www.infobae.com/mexico/deportes/2026/08/12/apertura-2026-cuando-se-reanuda-la-liga-mx-tras-la-primera-fase-de-leagues-cup-2026/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/deportes/2026/08/12/apertura-2026-cuando-se-reanuda-la-liga-mx-tras-la-primera-fase-de-leagues-cup-2026/">futbol</a>, basquetbol, tenis de mesa y beisbol, los zurdos tienen ventaja documentada, señala Del Río Portilla al boletín de la <i>DGCS UNAM</i>. </p><p>No porque sean más hábiles en términos absolutos, sino porque los diestros no están <b>acostumbrados a enfrentarlos</b>. </p><p>Fernando “El Toro” Valenzuela, <b>Rafael Nadal </b>y <a href="https://www.infobae.com/mexico/deportes/2026/08/13/jugadores-de-leon-rodean-a-messi-para-pedirle-la-camisa-y-una-foto-tras-eliminarlo-en-la-leagues-cup-2026/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/deportes/2026/08/13/jugadores-de-leon-rodean-a-messi-para-pedirle-la-camisa-y-una-foto-tras-eliminarlo-en-la-leagues-cup-2026/">Lionel Messi </a>son ejemplos de esa ventaja táctica en acción.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AU6LGKY7IBCKJA7HVAKPBTLN7I.JPG?auth=95e94b993f288cf5b7e482dececcb7724893e0a96b740f8f11c73d5cc09df450&smart=true&width=3726&height=2740" alt="El tenista Rafael Nadal figura entre los zurdos más reconocidos del deporte mundial. REUTERS/Yves Herman/File Photo" height="2740" width="3726"/><p>Lo que la<b> ciencia descarta</b> ya es que la zurdera sea consecuencia de una lesión cerebral al nacer por el uso de fórceps, como se creyó durante décadas. </p><p>También quedó atrás la idea de que era una condición exclusiva de la raza anglosajona. Hoy se sabe que está distribuida en <b>toda la humanidad</b>, sin distinción de origen.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HOEKOZWFNRCPTMYDBEBSQJMDHI.png?auth=5f541e6f0ccaef078d5c7e5ed5c99e0092c58faabbaf26726647f5054c3d2fd8&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un cerebro ilustrado en tonos rosados es dibujado por dos manos que sostienen lápices amarillos sobre un fondo coral. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item></channel></rss>