<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/neurociencia/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Wed, 02 Sep 2026 08:49:10 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Por qué el cerebro puede saber cuándo alguien está mirando, según la neurociencia]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/01/por-que-el-cerebro-puede-saber-cuando-alguien-esta-mirando-segun-la-neurociencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/01/por-que-el-cerebro-puede-saber-cuando-alguien-esta-mirando-segun-la-neurociencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Tecnología de Sídney demostraron que el proceso opera de forma involuntaria y se activa incluso cuando la atención consciente está en otra cosa]]></description><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 22:47:21 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LGMQ4FJFFZEH7COFW422XD6TLM.png?auth=4d35ad6585c87ea1eea0ba23202c886cf065b4026fd50a85b04168dba3952394&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La ciencia explica que la sensación de que alguien nos está mirando surge por la visión periférica, la atención automática y el procesamiento cerebral de señales sociales  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Que el cerebro detecte una mirada antes de que la persona sepa que alguien la observa no es un fenómeno marginal ni anecdótico: <b>sucede con suficiente frecuencia como para que la ciencia lo haya estudiado en detalle</b>. </p><p>La explicación no pasa por ningún sexto sentido, sino por el trabajo conjunto de la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/05/20/cuales-son-los-limites-de-la-percepcion-visual-humana-segun-la-ciencia/" target="_blank" rel=""><b>visión periférica</b></a>, la <b>atención automática</b> y el <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/09/24/como-el-cerebro-logra-imagenes-completas-aunque-cada-ojo-vea-diferente/" target="_blank" rel=""><b>procesamiento cerebral</b></a> de señales sociales: tres mecanismos que operan por debajo de lo que percibimos y generan una respuesta de alerta antes de que el análisis deliberado siquiera comience.</p><p>La <b>mirada humana</b> tiene un peso particular en la vida social porque transmite información sobre <b>intención</b>, <b>interés</b> y <b>alerta</b>. Un cambio mínimo en la posición de la cabeza o un movimiento lateral puede activar esa respuesta rápida antes de que la persona identifique qué fue exactamente lo que percibió. Por eso la impresión de ser observado suele aparecer primero, y la conciencia de haber sido observado llega apenas después.</p><h2>La visión periférica usa señales corporales para anticipar una mirada</h2><p>La <b>visión periférica</b> no ofrece el mismo nivel de detalle que la visión central, pero cumple una función decisiva: capta <b>movimientos</b>, <b>cambios de orientación</b> y <b>variaciones del entorno</b> que escapan a la atención directa. Gracias a ese sistema, es posible registrar si otra persona gira la cabeza, modifica su postura o redirige sus ojos hacia un punto cercano, aun sin que exista una observación frontal sostenida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RORQZMNHFJETJODFNOZ6JGGDQE.png?auth=23ffe8cf444bb51ad26de2898866c7dfec39a3c16e5670ad5cd4888e6b5f3dc2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La mirada humana transmite intención, interés y alerta, y por eso activa respuestas rápidas ante cambios mínimos en la cabeza, la postura o el movimiento lateral (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La detección de la mirada resulta más confiable cuando el estímulo se encuentra cerca del punto hacia donde miramos directamente. Fuera de esa zona, el cerebro recurre a otras pistas: la <b>posición de la cabeza</b>, el <b>movimiento corporal</b> y la ubicación de la otra persona en el espacio. Esos elementos, combinados, pueden producir la impresión de que alguien está observando incluso cuando los detalles del rostro no fueron percibidos con nitidez.</p><p>De ahí que la sensación parezca inmediata. El <b>cerebro</b> integra señales mínimas del ambiente y activa una respuesta de alerta antes de que exista una lectura consciente completa. Lo que suele describirse como intuición puede ser, en muchos casos, el resultado de una interpretación veloz de información visual disponible.</p><h2>El cerebro reacciona a una mirada directa aunque la persona no la haya notado</h2><p>Un estudio publicado en diciembre de 2024 en<a href="https://academic.oup.com/nc/article/2024/1/niae039/7920510" target="_blank" rel=""> <i>Neuroscience of Consciousness</i></a>, de <b>Oxford Academic</b>, aportó la primera evidencia directa de que <b>ser observado afecta el procesamiento perceptual de forma involuntaria</b>. </p><p>La investigación, conducida por <b>Kiley Seymour</b>, <b>Jarrod McNicoll</b> y <b>Roger Koenig-Robert</b> de la <b>Universidad de Tecnología de Sídney</b>, expuso a 54 participantes a una tarea visual mientras una parte del grupo era monitoreada por cámaras de circuito cerrado. Quienes sabían que estaban siendo vigilados detectaron rostros con mirada directa casi un segundo más rápido que el grupo de control, sin advertir que su percepción había cambiado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XUIC37E75FHOJJAYOVPI2UL66A.png?auth=1a2f3faaf75930dae154997e9adeb1fef575831fb39ab630bd3b61a43793c7c3&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La visión periférica permite detectar movimientos, orientación y cambios en el entorno antes de reconocer con nitidez una mirada (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Los autores señalaron que <b>ese efecto no apareció ante imágenes neutras</b>, como formas geométricas, lo que indica que la vigilancia activa un mecanismo específicamente ligado al procesamiento social, no una respuesta general de alerta. En un artículo publicado en <i>The Conversation</i>, <b>Seymour</b> y <b>Koenig-Robert</b> explicaron que la vigilancia amplifica un mecanismo de supervivencia antiguo: <b>“Simplemente saber que nos observan puede elevar de forma inconsciente nuestra sensibilidad a la mirada ajena”</b>, escribieron los investigadores.</p><h2>Ser observado pone el cerebro en un estado de mayor atención social</h2><p>Esa mayor sensibilidad tiene consecuencias concretas sobre la percepción. Según informó <i>Scientific American</i>, la investigadora <b>Clara Colombatto</b>, de la <b>Universidad de Waterloo</b> en Ontario, estudia cómo la percepción de ser el foco de atención de otra persona altera funciones como la memoria y la concentración. <b>“Estos efectos no se reducen a los ojos: son efectos más generales de que la mente y la atención de alguien más estén dirigidas hacia uno”</b>, explicó Colombatto.</p><p>En ese tono, la especialista volvió a referirse al estudio mencionado y recalcó que, al conocer esta situación, <b>percibían rostros más rápido y con mayor precisión</b>, con una diferencia de casi un segundo. Para Colombatto, la vigilancia lleva el procesamiento social a un estado de mayor activación: <b>“La conclusión sería que ser observado lleva este mecanismo de supervivencia al límite”</b>, sostuvo.</p><p>Esa secuencia —percibir una presencia en el borde del campo visual y comprobar después que había alguien mirando— no es evidencia de percepción extrasensorial. Es <b>actividad cerebral automática</b> operando sobre señales parciales del entorno que, por su importancia social, el cerebro no puede darse el lujo de ignorar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LGMQ4FJFFZEH7COFW422XD6TLM.png?auth=4d35ad6585c87ea1eea0ba23202c886cf065b4026fd50a85b04168dba3952394&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La ciencia explica que la sensación de que alguien nos está mirando surge por la visión periférica, la atención automática y el procesamiento cerebral de señales sociales  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué es la demencia con cuerpos de Lewy, la condición que afecta a más 11 millones de personas en el mundo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/01/que-es-la-demencia-con-cuerpos-de-lewy-la-condicion-que-afecta-a-mas-11-millones-de-personas-en-el-mundo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/01/que-es-la-demencia-con-cuerpos-de-lewy-la-condicion-que-afecta-a-mas-11-millones-de-personas-en-el-mundo/</guid><dc:creator><![CDATA[Constanza Almirón]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Montreal examinaron resonancias, actividad genética y sistemas de neurotransmisores para comprender mejor la vulnerabilidad de determinadas áreas. El trabajo fue publicado en Journal of Biomedical Science]]></description><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 20:56:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6P3G76YGCZAL5DXGO653MWVXGQ.png?auth=71e607bf9ed14e99bb0df33d57d61d0eb16b203668a326bb7fad043c20825153&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La demencia con cuerpos de Lewy figura entre las causas más frecuentes de deterioro cognitivo en adultos mayores y aparece detrás del Alzheimer entre las enfermedades neurodegenerativas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/demencia/" target="_blank" rel="">demencia</a> constituye un problema sanitario creciente a escala mundial. La <b>Organización Mundial de la Salud (OMS)</b> informó que <b>57 millones</b> de personas vivían con esa condición en 2021 y que cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos. En ese escenario, la <b>demencia con cuerpos de Lewy</b> figura entre sus formas más frecuentes en adultos mayores. </p><p>El <i>Lewy Body Resource Center </i>señala que se la considera la segunda causa neurodegenerativa más común de <a href="https://www.infobae.com/tag/deterioro-cognitivo/" target="_blank" rel="">deterioro cognitivo</a> después del Alzheimer y estima que afecta a más de<b> 11 millones de personas en el mundo.</b></p><p>Ahora, un estudio publicado en la revista <a href="http://dx.doi.org/10.1186/s12929-026-01267-6"><i>Journal of Biomedical Science</i></a> aportó una pista precisa sobre ese cuadro al mostrar que <b>el adelgazamiento de la corteza cerebral no se distribuye al azar</b>, sino que se concentra más en algunas regiones del cerebro que en otras. El trabajo observó además que esas áreas afectadas coincidían con ciertos <b>rasgos genéticos, neuroquímicos y anatómicos.</b></p><p>La enfermedad se asocia con la <b>acumulación anormal de alfa-sinucleína</b> dentro de las neuronas y puede combinar alteraciones de la memoria y la atención con alucinaciones visuales, trastornos del sueño y síntomas motores parecidos a los del Parkinson. Aun así, persistía una pregunta central: <b>por qué el deterioro se concentra en regiones específicas del cerebro.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NXXXAPZ6YBCR5NXJNKBZHWVMEE.png?auth=12afe4528d524bf7445ca9be865b4a0b6869c3fd32010ec0a5f2180e0bdd6168&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Un estudio publicado en Journal of Biomedical Science indicó que el adelgazamiento de la corteza cerebral en la demencia con cuerpos de Lewy sigue un patrón definido y no aleatorio. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>La investigación fue liderada por <b>Shady Rahayel</b>, profesor de medicina en la <b>Universidad de Montreal</b> e investigador del Centro de Investigación Avanzada en Medicina del Sueño del Hospital du Sacré-Cœur de <b>Montreal</b>, junto con equipos de <b>McGill</b>, <b>Newcastle</b>, <b>Cambridge</b> y <b>Toronto</b>.</p><h2>El estudio ubicó la mayor vulnerabilidad en regiones posteriores del cerebro</h2><p>El equipo comparó resonancias magnéticas de <b>83 personas con demencia con cuerpos de Lewy</b> con estudios de <b>86 individuos sanos</b>. A partir de ese análisis observó un adelgazamiento cortical más marcado en <b>regiones parietales, temporales y occipitales</b>, es decir, en la parte posterior del cerebro.</p><p>La corteza cerebral es la capa externa del cerebro, involucrada en funciones como la percepción, la atención y parte del pensamiento consciente. En este trabajo, el adelgazamiento cortical refiere a una reducción del espesor de ese tejido, un hallazgo que los investigadores utilizaron como indicador de atrofia regional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V2CVL2GSC5DLRL4ESNBJCCPBZI.png?auth=6c0a2cd6c7ce9baa9f1dd17526dde5e4c00b9d114012555ce627590d8cbf99d5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación vinculó la demencia con cuerpos de Lewy con la acumulación anormal de alfa-sinucleína y con síntomas de memoria, atención, alucinaciones visuales, sueño y rasgos motores similares al Parkinson. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Desde la <b>Universidad de Montreal</b> señalaron en su comunicado que, “contrariamente a lo que se supuso durante mucho tiempo, la pérdida de tejido cerebral que provoca podría no ser aleatoria”, y agregaron que el adelgazamiento cortical “sigue un patrón preciso, vinculado con genes y neurotransmisores específicos y con la arquitectura de las conexiones cerebrales”.</p><p>Según se detalla en el estudio, ese patrón ya había sido observado en trabajos previos. En esta investigación, sin embargo, los autores lo compararon con mapas de actividad genética, receptores cerebrales y conexiones anatómicas para analizar con qué otros rasgos del cerebro coincidían esas zonas más afectadas.</p><h2>Los análisis genéticos y neuroquímicos quedaron alineados con ese mapa de atrofia</h2><p>A partir de ese patrón, los investigadores compararon las zonas más afectadas con un mapa de actividad genética de cerebros humanos sanos. El cruce mostró una coincidencia con áreas en las que están más activos genes relacionados con las <b>mitocondrias y las sinapsis</b>.</p><p>Las mitocondrias son estructuras celulares encargadas de producir energía, mientras que las sinapsis son los puntos de contacto por los que se comunican las neuronas. En ese sentido, “el aporte original de nuestro estudio está en su segunda etapa”, afirmó Rahayel, según el comunicado de prensa. Allí explicó que esas zonas coinciden con lugares “donde ciertos genes se transcriben más, en particular genes vinculados con la función mitocondrial y con las sinapsis”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WXJHVVK6V5FRZIG6P6PPUAULVQ.png?auth=381e72a0cff97ad2bc083d19402054181c0ba102331efc5508d09a2301fdede0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las zonas más afectadas por la demencia con cuerpos de Lewy coincidieron con mayor actividad de genes vinculados con las mitocondrias, las sinapsis y el sistema GABAérgico. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Rahayel añadió, según el comunicado institucional, que “estas regiones parecen ser intrínsecamente más frágiles, lo que podría volverlas más propensas a la degeneración”. El trabajo también identificó <b>un grupo de 90 genes</b> no asociados ni con Parkinson ni con Alzheimer y vinculados, en cambio, con el sistema GABAérgico.</p><p>La universidad indicó en su comunicado que ese hallazgo “podría ayudar a explicar algunos de los síntomas distintivos de la enfermedad, como las alucinaciones visuales, así como la marcada sensibilidad de los pacientes a medicamentos del tipo de las benzodiazepinas”.</p><p>El estudio también cruzó el mapa de atrofia con mapas de densidad de receptores de serotonina, dopamina y GABA obtenidos mediante tomografía por emisión de positrones. A partir de esa comparación, los investigadores informaron que las regiones más atrofiadas compartían patrones particulares en esos sistemas de neurotransmisión.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KGFF4KEKBVGJ7JKF7S7NQNDMLM.png?auth=a575f44962eb856a226d209253ea2c3fec6bb5b9c8074260cd155d95badf51a2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio vinculó el mapa de atrofia con receptores de serotonina, dopamina y GABA y con redes de conectividad cerebral, aunque no probó una causa directa ni una aplicación clínica inmediata. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Esos resultados describen correspondencias entre mapas cerebrales y no prueban por sí mismos que esos perfiles genéticos o neuroquímicos sean la causa directa del daño regional. De acuerdo con el trabajo, las asociaciones observadas sirven para delimitar hipótesis biológicas sobre la vulnerabilidad de ciertas zonas, pero no establecen una secuencia temporal comprobada ni un mecanismo causal cerrado.</p><h2>La conectividad cerebral mostró coincidencias con las áreas más afectadas, sin probar una propagación</h2><p>El trabajo también evaluó la relación entre el adelgazamiento cortical y las grandes vías de conectividad estructural del cerebro. En ese análisis, las regiones más afectadas aparecieron más conectadas entre sí a través de redes de fibras nerviosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2GCXC2S6KREOTHLFP76EGOOPUI.png?auth=18c891e92e859bf986380e6a99e33c3aa15d3972ef00f468a0bf48717eaf020d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El análisis comparó resonancias magnéticas de 83 personas con demencia con cuerpos de Lewy y de 86 individuos sanos para medir el adelgazamiento cortical. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El comunicado institucional señaló que la enfermedad “podría propagarse de una región cerebral a otra a lo largo de estas conexiones, como un reguero de pólvora que avanza por una red en lugar de aparecer al azar”. Sin embargo, el estudio no siguió la evolución del daño en el tiempo ni comprobó de manera experimental ese recorrido, por lo que esa interpretación debe leerse como una hipótesis y no como una demostración directa.</p><h2>El hallazgo abre líneas de investigación, pero no anticipa una aplicación clínica inmediata</h2><p>“Estos resultados muestran que la vulnerabilidad de ciertas regiones cerebrales a la demencia con cuerpos de Lewy no es aleatoria, sino que refleja una combinación de factores moleculares y redes neuronales”, afirmó Rahayel.</p><p>El investigador agregó en esa misma declaración que esos circuitos<b> “podrían algún día ser objeto de nuevos tratamientos”</b> dirigidos a los mecanismos afectados en la enfermedad. Por ahora, el trabajo aporta un mapa más preciso de qué zonas del cerebro aparecen más comprometidas y con qué rasgos biológicos se las puede asociar, sin traducirse todavía en una intervención clínica concreta.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6P3G76YGCZAL5DXGO653MWVXGQ.png?auth=71e607bf9ed14e99bb0df33d57d61d0eb16b203668a326bb7fad043c20825153&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La demencia con cuerpos de Lewy figura entre las causas más frecuentes de deterioro cognitivo en adultos mayores y aparece detrás del Alzheimer entre las enfermedades neurodegenerativas. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué los expertos proponen entrenar el olfato desde la infancia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/01/por-que-los-expertos-proponen-entrenar-el-olfato-desde-la-infancia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/09/01/por-que-los-expertos-proponen-entrenar-el-olfato-desde-la-infancia/</guid><dc:creator><![CDATA[Bautista Salaverri]]></dc:creator><description><![CDATA[El investigador Will Tullett planteó incorporar actividades para reconocer y describir aromas en la escuela y el hogar, con posibles aportes a la memoria, la alimentación y el bienestar emocional]]></description><pubDate>Tue, 01 Sep 2026 19:22:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVOI36GJONB55AEVIUJPUR3FKU.png?auth=5ce734b7078fe9276f81bb941fe8d69d33d5174b64f54194b99925e2dd32f5e5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El olfato en la infancia cumple un papel en la memoria, la percepción y el reconocimiento del entorno desde los primeros años de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Durante los primeros años de vida, <b>los </b><a href="https://www.infobae.com/tag/sentidos/"><b>sentidos</b></a><b> cumplen una función central</b> en la forma en que los chicos conocen el entorno, organizan experiencias y construyen referencias sobre lo que los rodea. Todos intervienen en ese proceso de manera simultánea, aunque no siempre reciben la misma atención en los ámbitos educativos y familiares. <b>En el caso del </b><a href="https://www.infobae.com/tag/olfato/"><b>olfato</b></a>, su presencia suele ser más silenciosa, pero <b>está asociada a la memoria, la identificación de señales del ambiente y distintas respuestas emocionales</b>.</p><p>Esa dimensión empieza temprano. Distintos trabajos sobre desarrollo sensorial en la infancia señalan que <b>participa en la exploración cotidiana y en la relación con el mundo desde edades muy tempranas</b>. También puede aportar información relevante para reconocer objetos, alimentos y situaciones, además de integrarse con otras formas de aprendizaje y percepción.</p><p>En ese marco, <b>la propuesta de enseñar a los niños a prestar más atención a los olores y a desarrollar un lenguaje para describirlos</b> introduce un tema poco frecuente en la conversación pública sobre bienestar y crianza. Según Will Tullett, en una entrevista a <i>The Guardian</i>, una mejor educación olfativa podría <b>mejorar el bienestar y ampliar la comprensión del entorno</b>.</p><h2>El olfato, entre el bienestar cotidiano y una habilidad poco entrenada</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EPNAWD6YZJDXLP4YQG7EALTWFQ.jpg?auth=43c6b29864a3efcc824347ff33704862c9e5de915d56387d501ab1b86ffdd9f4&smart=true&width=1456&height=816" alt="La educación olfativa puede incorporarse en la escuela primaria, la secundaria y el hogar como una práctica cotidiana de atención a los olores (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Will Tullett, investigador de la <i>Universidad de York</i>, planteó que <b>el olfato merece una atención más sistemática en la educación de chicos y adolescentes</b>. De acuerdo con la nota en <i>The Guardian</i>, el especialista advirtió que la capacidad de distinguir aromas puede verse afectada por cambios en el entorno contemporáneo, entre ellos la contaminación y la expansión de fragancias sintéticas en productos y espacios de uso diario.</p><p>Sostuvo que hoy muchos objetos y ambientes fueron despojados de sus olores originales y luego “reodourizados” con perfumes artificiales. En ese contexto, afirmó que todavía no está claro qué efecto puede tener esa proliferación de fragancias sintéticas sobre la capacidad de las personas para diferenciar olores.</p><p>A partir de ese diagnóstico, <b>el investigador propuso una forma de</b> <b>educación olfativa</b> que no se limite al ámbito especializado. Indicó que ese entrenamiento podría empezar en la escuela primaria y secundaria, y también desplegarse en el hogar. La idea central, de acuerdo con su planteo, es <b>incorporar el uso consciente del olfato como una práctica cotidiana</b>, del mismo modo en que se ejercitan otras capacidades de observación y descripción.</p><p>Entre los ejemplos que mencionó, Tullett <b>comparó ese aprendizaje con la práctica de los </b><i><b>sommeliers</b></i>, que amplían su repertorio olfativo a través de la exposición repetida a distintos aromas. Según desarrolló, oler más productos y prestar atención a sus diferencias <b>ayudaría a construir un vocabulario más amplio para describir experiencias sensoriales y establecer comparaciones entre ellas</b>.</p><p>El científico también vinculó esa capacidad con situaciones concretas de la vida diaria. Afirmó que puede aportar información útil para evaluar la frescura de los alimentos y tomar decisiones que no dependan únicamente de la fecha de vencimiento. En esa línea, <b>relacionó el entrenamiento del olfato con temas de</b> <b>seguridad alimentaria</b> <b>y sostenibilidad</b>, al considerar que puede influir en la forma en que se interpreta el estado de ciertos productos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HFMZDNWSMVBA7AYPIBP4XPMTHI.png?auth=48919a3a580fb6bb885b1403629d077087fb3c8988b408939bf3d43d69c36f4c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Tullett sostuvo que entrenar el olfato ayuda a construir un vocabulario para describir aromas y comparar experiencias sensoriales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Otro de los ejes de su argumento fue la <b>relación entre olor y salud emocional</b>. Según indicó en <i>The Guardian</i>, diversos estudios han mostrado una conexión estrecha entre los olores, la capacidad de disfrutarlos y el bienestar general, mientras que <b>la pérdida del olfato suele aparecer asociada a depresión, ansiedad y otros síntomas</b>.</p><h2>El olfato puede aumentar la participación infantil</h2><p>La idea de que el sentido puede ocupar un lugar más activo en la infancia también aparece en investigaciones recientes sobre aprendizaje. Un <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03004430.2023.2269319#abstract">estudio</a> publicado en la revista <i>Early Child Development and Care</i> observó la lectura compartida de libros con superficies aromáticas entre diez díadas de adultos y niños en sus hogares. De acuerdo con ese trabajo, <b>la interacción con libros de rascar y oler permitió identificar formas específicas de participación olfativa durante la lectura</b>.</p><p>Las autoras Natalia Kucirkova e Ida Bruheim Jensen analizaron cómo adultos y chicos activaban el olfato mientras leían juntos y propusieron una tipología para describir ese intercambio. Según explicaron, las conductas observadas incluyeron olfatear, inhalar de forma intensa y dispersar el aroma con la mano o los dedos, en un marco de interacción multisensorial donde también participaron la vista, el tacto y el movimiento corporal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TJVCGG3DVVHB3BQT76D2LBHH6E.png?auth=95180166f9f38b8ef353c08789d5e79f0797c681f4788b5793eaa686031b8fb5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="los estímulos olfativos aumentan la participación y que la identificación de olores mejora entre los 3 y los 6 años (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Otro <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2666374024001110">trabajo</a>, publicado en <i>Educational Open Research</i>, exploró esa misma relación en formato digital. El experimento incluyó a 65 niños noruegos de 4 y 5 años y comparó la lectura de libros digitales con y sin estimulación olfativa. Según indicó ese artículo, <b>la participación infantil fue significativamente mayor en la condición con estímulos olfativos</b>, con una diferencia estadísticamente significativa y un tamaño de efecto grande.</p><p>A la vez, una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8370871/">investigación</a> publicada en <i>Pediatric Research</i> sobre la prueba <i>U-Sniff</i> mostró que <b>el rendimiento en la identificación de olores aumenta entre los 3 y los 6 años</b> y que, a partir de los 4 años, esa herramienta puede distinguir de forma fiable entre función olfativa normal y anosmia. Según el estudio, la edad, la identificación visual de imágenes y la capacidad de atención influyen en ese desempeño, lo que refuerza la idea de que <b>el olfato forma parte del desarrollo infantil y puede evaluarse de manera sistemática</b>.</p><p>En conjunto, estas investigaciones trazan un escenario que dialoga con la propuesta de Tullett. Por un lado, muestran que <b>el sentido participa en experiencias de lectura, atención e identificación desde la primera infancia</b>. En ese punto, la educación olfativa aparece menos como una receta cerrada que como una invitación a incorporar una capacidad cotidiana que, hasta ahora, tuvo un lugar menor en la conversación sobre infancia y bienestar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVOI36GJONB55AEVIUJPUR3FKU.png?auth=5ce734b7078fe9276f81bb941fe8d69d33d5174b64f54194b99925e2dd32f5e5&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El olfato en la infancia cumple un papel en la memoria, la percepción y el reconocimiento del entorno desde los primeros años de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Las células que protegen el cerebro pueden acelerar el deterioro cognitivo en la vejez, de acuerdo con un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/29/las-celulas-que-protegen-el-cerebro-pueden-acelerar-el-deterioro-cognitivo-en-la-vejez-de-acuerdo-con-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/29/las-celulas-que-protegen-el-cerebro-pueden-acelerar-el-deterioro-cognitivo-en-la-vejez-de-acuerdo-con-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Northwestern descubrieron que los oligodendrocitos, considerados siempre favorables para el organismo, se transforman, con la edad, en agentes activos del declive mental]]></description><pubDate>Sat, 29 Aug 2026 21:05:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZATF7NU7BCLFCTXBQCIK2KFAI.png?auth=a367d1671b0ae9fd1e377a94a67644e7459ee417d0f4a7c8deeee926c8f0123d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Northwestern vinculó la disfunción de los oligodendrocitos con el deterioro cognitivo en el envejecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Las células cerebrales <b>oligodendrocitos</b> que forman la <a href="https://www.infobae.com/espana/agencias/2026/05/13/estudio-demuestra-que-la-mielina-actua-como-regulador-del-cerebro-y-abre-vias-terapeuticas/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/agencias/2026/05/13/estudio-demuestra-que-la-mielina-actua-como-regulador-del-cerebro-y-abre-vias-terapeuticas/"><b>mielina</b> </a>—el recubrimiento protector que permite a las señales eléctricas viajar con rapidez por el cerebro— pueden impulsar el<a href="https://www.infobae.com/tag/deterioro-cognitivo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/deterioro-cognitivo/"> <b>deterioro cognitivo</b></a> con el <a href="https://www.infobae.com/tag/envejecimiento/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/envejecimiento/"><b>envejecimiento</b></a>, de acuerdo con un estudio de la <b>Universidad de Edimburgo</b> y la <b>Universidad de Northwestern</b> que vincula su mal funcionamiento con cambios en las fibras nerviosas y abre una posible vía para <b>tratamientos dirigidos</b> a preservar la capacidad mental en la vejez, informó el portal especializado en salud y ciencia <i>Medical Xpress.</i></p><p>La investigación, <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04608-y" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04608-y">publicada </a>en la revista científica <i>Nature Medicine</i>, encontró que esos cambios no responden a la capacidad cognitiva en un momento puntual, sino a la <b>velocidad a la que avanza el deterioro.</b></p><p><b>Georgina Craig</b>, primera autora del estudio e investigadora posdoctoral en St. Michael’s Hospital de Toronto, parte de Unity Health Toronto, y en el Instituto de Investigación de Demencia del Reino Unido de la Universidad de Edimburgo, sostuvo que el trabajo cambió de manera profunda la manera de entender estas células cerebrales en la vejez. <b>“Siempre hemos considerado a los oligodendrocitos como puramente beneficiosos</b>, pero aquí encontramos de forma sorprendente que <b>pueden volverse disfuncionales y contribuir al deterioro cognitivo</b> en el envejecimiento”, precisó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TIBF5HXGUVHAJDYKDFBLDVJJXI.png?auth=7596c553416bb6704cedddfbd9c8fdf181123515aee08f71e3542e4c4c9647e2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El análisis de la Lothian Birth Cohort 1936 comparó el desempeño en memoria, velocidad de procesamiento y habilidades espaciales entre los 70 y los 82 años (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Daño cerebral y velocidad del deterioro cognitivo</h2><p>El equipo analizó primero tejido cerebral de la <b>Lothian Birth Cohort 1936</b>, un estudio longitudinal escocés que siguió a sus participantes desde la infancia hasta la vejez. Los investigadores midieron el desempeño entre los <b>70 y los 82 años</b> con pruebas de <b>memoria</b>, <b>velocidad de procesamiento</b> y <b>habilidades espaciales.</b></p><p>De los <b>1.091 participantes</b> de la cohorte, <b>866</b> tuvieron evaluaciones cognitivas de seguimiento <b>después de los 70 años.</b> Casi todos mostraron algún grado de deterioro, lo que permitió comparar <b>cambios cerebrales</b> entre quienes empeoraron más rápido o más lento que el promedio.</p><p>Al examinar directamente tejido cerebral de donantes fallecidos de un subgrupo, los científicos hallaron que los casos con declive más marcado compartían dos rasgos: <b>menos fibras nerviosas grandes</b> y una <b>acumulación excesiva de mielina alterada</b>, sobre todo alrededor de las fibras de mayor tamaño que aún permanecían. La asociación apareció ligada al ritmo del deterioro y no a un nivel fijo de capacidad intelectual.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KJAPN3Q5YNC7ZEJSVQ6H4J4XBA.jpg?auth=3bb8a206925af5f45c4df75eca67edd4818fcc5bea8966dbef34a152884ad1c9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El examen de tejido cerebral de donantes fallecidos mostró que los casos con declive más marcado tenían menos fibras nerviosas grandes y una acumulación excesiva de mielina (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>NRF2 reducido alteró mielina y rendimiento en ratones</h2><p>En una segunda etapa, los investigadores detectaron que las personas con mayor deterioro cognitivo tenían <b>niveles reducidos de NRF2</b> en los oligodendrocitos. Esa proteína regula cientos de genes relacionados con la <b>protección celular</b> frente al daño y con el <b>mantenimiento de funciones saludables</b> dentro de la célula.</p><p>Los experimentos con ratones mostraron que la reducción específica de NRF2 en los oligodendrocitos reprodujo <b>en animales los mismos rasgos observados en humanos: </b>exceso de mielina, disminución de las fibras nerviosas de gran calibre y atenuación de las mejoras cognitivas propias del envejecimiento, lo que convierte a estas células en <b>agentes activos del deterioro</b> cuando pierden esa regulación.</p><p>Ese hallazgo tiene una consecuencia práctica porque la vía de NRF2 ya es blanco de fármacos existentes, entre ellos uno usado para tratar la <b>esclerosis múltiple.</b> Estudios previos habían mostrado que activar esa vía puede mejorar la función cognitiva en personas con esa enfermedad, lo que plantea la posibilidad de <b>reutilizar tratamientos</b> ya disponibles para actuar sobre la disfunción de oligodendrocitos en la vejez.</p><p><b>Veronique Miron</b>, investigadora sénior no clínica del <b>Medical Research Council</b> (MRC) y jefa de grupo del Instituto de Investigación de Demencia del Reino Unido y en St. Michael’s Hospital, señaló que el aumento de la prevalencia del deterioro cognitivo en una población que envejece y la ausencia actual de tratamientos vuelven especialmente relevante esta línea de trabajo. “Nos entusiasma este trabajo porque señala una posible estrategia para <b>nuevas terapias destinadas a preservar la capacidad cognitiva durante el envejecimiento”</b>, afirmó.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CRCUCB4NFJAIHNQ5VLO725G4AU.jpg?auth=ff9e91826f281b69c3095aeb439a47ee40bf3910674a79b8d7539672e1a71c5f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Northwestern vinculó la disfunción de los oligodendrocitos con el deterioro cognitivo en el envejecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué los antidepresivos pueden tardar semanas en hacer efecto, según la ciencia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/28/por-que-los-antidepresivos-pueden-tardar-semanas-en-hacer-efecto-segun-la-ciencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/28/por-que-los-antidepresivos-pueden-tardar-semanas-en-hacer-efecto-segun-la-ciencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigaciones de Oxford, Yale y publicaciones especializadas identificaron los procesos cerebrales detrás de esa espera que muchos pacientes atraviesan en silencio]]></description><pubDate>Fri, 28 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WKOCDHU2BVA5RKLZZ2DK2TBPSU.png?auth=6d4b2fc8908b87d8fd4b2a57829d2889dd06f8edc739bfc44fd295318f5e7717&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Muchos pacientes atraviesan las primeras semanas de medicación sin notar mejoría en el ánimo, aunque el cerebro ya haya comenzado a modificar la forma en que procesa la información emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Empezar un tratamiento con <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/12/11/cuanto-tiempo-se-puede-tomar-antidepresivos-y-cual-es-la-mejor-forma-de-dejarlos-segun-la-ciencia/" target="_blank" rel="">antidepresivos</a> y no notar alivio en los primeros días abre una etapa de dudas, frustración y desconcierto que muchos pacientes atraviesan en silencio. En cuadros de <b>depresión</b> y <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/11/14/la-ansiedad-es-uno-de-los-problemas-de-salud-mas-comunes-del-mundo/" target="_blank" rel="">ansiedad</a>, esa espera pesa especialmente: el malestar persiste incluso cuando ya cambió la rutina, con la toma diaria de la medicación y una atención más aguda sobre cada síntoma.</p><p>La demora no implica por sí sola que el tratamiento haya fallado. Parte de esa experiencia se explica por una diferencia de tiempos entre el inicio de la acción farmacológica y la aparición de una mejoría clínica perceptible. Los cambios pueden comenzar antes en áreas como el sueño, la energía o ciertos patrones emocionales, mientras el alivio del ánimo tarda más en consolidarse.</p><p>De acuerdo con una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5410405/" target="_blank" rel="">revisión publicada en PMC</a>, los <b>antidepresivos</b> producen modificaciones neuroquímicas en plazos breves, pero su efecto terapéutico más claro suele requerir días o semanas. La revisión analizó investigaciones sobre la acción de estos fármacos y señaló que el beneficio clínico no depende solo del aumento inicial de sustancias como la serotonina o la noradrenalina —los mensajeros químicos del cerebro que regulan el estado de ánimo, el sueño y la energía— sino de procesos más amplios y graduales.</p><p>Ese desfasaje llevó a los investigadores a estudiar mecanismos más complejos. Según describió el trabajo, la respuesta al tratamiento también se vincula con <b>procesos de adaptación cerebral</b> que evolucionan con más lentitud y que ayudan a entender por qué una persona puede haber comenzado la medicación sin sentir todavía un cambio nítido en su estado de ánimo.</p><h2>Qué pasa en el cerebro durante las primeras semanas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XHYROEC2TNCVBO3TZXTQG3GV5A.png?auth=8a6eb7d046e98b52799acbf3f86a7823433993740736b5233e0e1d8db0ba894e&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio publicado en PMC indicó que los antidepresivos generan cambios neuroquímicos tempranos, pero el efecto terapéutico claro requiere días o semanas  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Una explicación clásica de la demora terapéutica apunta a la adaptación de los receptores neuronales, es decir, las estructuras de las células nerviosas que reciben esas señales químicas. Aunque los cambios sobre la transmisión de mensajes entre neuronas aparecen rápido, la respuesta clínica exige ajustes posteriores en distintos sistemas. Esa diferencia entre el efecto biológico inicial y la percepción subjetiva de alivio es uno de los núcleos del problema, según señaló la revisión.</p><p>El mismo trabajo desarrolló el papel de la <b>neuroplasticidad</b>, término que refiere a la capacidad del sistema nervioso para reorganizar sus conexiones, respuestas y patrones de funcionamiento. En el contexto de la depresión, esa reorganización aparece vinculada a la posibilidad de revertir alteraciones ligadas al estrés y a formas persistentes de procesamiento emocional negativo.</p><p>Según la revisión, los <b>inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina</b> (<b>ISRS</b>) y los <b>inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina</b> (<b>IRSN</b>) —los dos tipos de antidepresivos más recetados— no actúan solo sobre la disponibilidad de esas sustancias. Los tratamientos sostenidos pueden favorecer cambios en circuitos neuronales y en factores vinculados con la plasticidad sináptica, lo que ayuda a explicar por qué el alivio clínico no siempre coincide con los primeros días de medicación.</p><p>El trabajo también repasó hallazgos sobre cambios tempranos en el procesamiento emocional. Algunas respuestas a estímulos afectivos pueden empezar a modificarse antes de que el ánimo mejore de manera evidente, una secuencia que ofrece una explicación posible para los casos en que el tratamiento ya empezó a producir efectos sin que la mejoría resulte todavía clara para quien lo recibe. </p><p>Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39767650/" target="_blank" rel="">revisión de 2024 publicada en <i>Biomedicines</i></a> confirmó que estos efectos se establecen a través de mecanismos de neuroplasticidad que involucran cambios en la generación y conexión de neuronas, como resultado de la activación de vías de señalización intracelular asociadas con cambios en el comportamiento y la química cerebral.</p><h2>Por qué la mejoría no se siente igual en todos los casos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SMZQNARITZGCTCEGGQSFOJKD7U.png?auth=6d3a29055f665903f41cf7caba6b0938c8f38b6674d0992a88d7691849a396e0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La demora en sentir el efecto de los antidepresivos tiene una base biológica documentada: el cerebro necesita semanas para reorganizar circuitos que el estrés y la depresión alteraron con el tiempo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La revisión planteó que la acción de los antidepresivos no puede entenderse como un proceso lineal ni idéntico para todas las personas. La evolución clínica depende de varias capas de respuesta: desde cambios neuroquímicos inmediatos hasta adaptaciones más tardías en circuitos asociados con el aprendizaje emocional, la memoria y la reacción frente al estrés.</p><p>En ese marco, la espera inicial no necesariamente expresa ineficacia. El estudio sostuvo que <b>los efectos sobre los mensajeros químicos del cerebro ocurren en una escala temporal distinta de la mejoría clínica</b>, y que esa distancia llevó a cuestionar las explicaciones centradas únicamente en el aumento de serotonina o noradrenalina. A partir de esa observación, la investigación destacó el valor de modelos que integran receptores, plasticidad neuronal y procesamiento emocional.</p><p>La revisión también describió que los tratamientos antidepresivos pueden influir sobre la forma en que el cerebro procesa información positiva y negativa. Esa modificación puede anteceder a los cambios visibles en el estado de ánimo y abrir una etapa intermedia en la que el medicamento ya actúa, pero el alivio subjetivo todavía no se consolida.</p><p>Entender esa diferencia de tiempos resulta clave para leer las primeras semanas de tratamiento con mayor precisión. Los cambios vinculados con la <b>plasticidad neuronal</b> y con la reorganización de circuitos emocionales evolucionan a lo largo de varios días o semanas, una secuencia que ayuda a explicar por qué el efecto terapéutico puede tardar en sentirse aun cuando la medicación ya empezó a actuar. </p><p>Una <a href="https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology/articles/10.3389/fphar.2025.1544795/full" target="_blank" rel="">revisión de enero de 2025 publicada en <i>Frontiers in Pharmacology</i></a> señaló que la disfunción en los mecanismos de plasticidad neuronal es uno de los factores más documentados en la base biológica de la depresión, y que los antidepresivos convencionales actúan sobre esa disfunción de manera progresiva, lo que explica la demora en la mejoría clínica perceptible.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6WBCZYINX5HOBOLIFQUHHTXJRA.png?auth=244cfb5661810c43780485030df7caa046aad203b862aaf53282612a80ac53a5&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Los antidepresivos pueden iniciar su acción farmacológica en pocos días, aunque el alivio de la depresión y la ansiedad suele tardar más en percibirse  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un bloqueo en la formación de neuronas podría explicar por qué la depresión mayor afecta la memoria y la adaptación emocional]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/28/un-bloqueo-en-la-formacion-de-neuronas-podria-explicar-por-que-la-depresion-mayor-afecta-la-memoria-y-la-adaptacion-emocional/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/28/un-bloqueo-en-la-formacion-de-neuronas-podria-explicar-por-que-la-depresion-mayor-afecta-la-memoria-y-la-adaptacion-emocional/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio en Nature identificó que el trastorno se asocia con una interrupción en el desarrollo de células nuevas en una región clave del cerebro. Esta alteración impacta procesos fundamentales para distinguir experiencias y responder al entorno]]></description><pubDate>Fri, 28 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LB2BIJYPP5DUVEI22YR72TZUKU.png?auth=ed5d5714e75bbc8f33d3075659e1b873d39129b191aba1a0a66e8cfd76bd9298&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio asoció la depresión mayor con un freno en la formación de neuronas nuevas en el hipocampo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, la <a href="https://www.infobae.com/tag/depresion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/depresion/"><b>depresión </b></a><b>mayor </b>no es solo una alteración del estado de ánimo: puede afectar de manera profunda cómo una <b>persona piensa, siente y lleva adelante su vida cotidiana.</b> </p><p>Un nuevo <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04571-8"><b>estudio</b></a>, liderado por científicos del Columbia University Irving Medical Center, en Estados Unidos, suma evidencia de que ese <b>impacto </b>también podría reflejarse en <b>cambios biológicos concretos en el cerebro,</b> al mostrar que el trastorno se asocia con un <b>freno en la formación de neuronas nuevas </b>en una región clave para la memoria y la adaptación emocional.</p><p>La <b>depresión mayor</b> puede <b>detener la formación</b> de <b>neuronas nuevas (neurogénesis)</b> en el <b>hipocampo</b>, una alteración que ayudaría a explicar por qué el cerebro pierde capacidad para adaptarse a experiencias cambiantes y por qué el trastorno podría implicar un daño biológico más amplio que un simple desequilibrio de neurotransmisores.</p><p>Para investigar qué sucede en el cerebro de personas con depresión, los científicos estudiaron <b>tejido del hipocampo </b>de personas con trastorno depresivo mayor y sin ese diagnóstico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNZUK6HEWJA27N347NMTWMDYUE.png?auth=eb2083474752b33e97ba3482f37a095d85d598b842e6670183388b90718cb357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores encontraron indicios de una menor formación de neuronas nuevas en personas con depresión mayor (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El análisis incluyó <b>11 muestras</b> de personas con trastorno depresivo mayor y 19 controles, y permitió estudiar cerca de <b>500.000 núcleos</b> celulares. Según los investigadores, combinaron técnicas para observar actividad genética, distribución espacial y proteínas en tejido del hipocampo.</p><p>El trabajo, publicado en <b>Nature Medicine</b>, identificó por primera vez una línea de desarrollo neuronal adulta en el hipocampo humano y detectó que, en los cerebros con depresión, ese proceso no desaparece por completo, sino que queda <b>bloqueado o ralentizado.</b></p><p>La observación central no fue una pérdida simple de células madre neuronales. El equipo encontró una <b>acumulación relativa</b> de estados celulares tempranos y una menor presencia de neuronas en fases posteriores de maduración, un patrón compatible con una neurogénesis que se estanca durante su progresión.</p><h2>El hipocampo afectado pierde parte de su capacidad de adaptación</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NPWZKRNINFC43L523DEAAH475Q.png?auth=4022d0621dcb48b8fe1e6025b4ee8d4120b4c3ccff809582381c4ae3e54d2e1f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio sobre depresión mayor asoció el trastorno con un freno en la formación de neuronas nuevas en el hipocampo  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El <b>hipocampo </b>es una de las pocas regiones del cerebro adulto donde se generan nuevas neuronas. También cumple un papel en la <b>memoria episódica</b> y en la capacidad de distinguir experiencias parecidas, pero emocionalmente diferentes.</p><p>Esa función permite que un hecho nuevo no quede mezclado con recuerdos negativos anteriores. Cuando esa separación de patrones funciona peor, una experiencia cotidiana puede asociarse con recuerdos previos desfavorables y <b>favorecer interpretaciones más pesimistas o un sesgo hacia la información negativa.</b></p><p>El estudio no demuestra que la interrupción de la neurogénesis cause la depresión. Lo que sí muestra es que el trastorno depresivo mayor se asocia con una alteración profunda en uno de los mecanismos que sostienen la <b>plasticidad del hipocampo</b>.</p><h2>Los cambios</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R6REZTCXZFBHBDHKFAZW6EHFD4.png?auth=40ef0659b74b0ed01873630d14b6ab65a25770b9297a5cf863fb863335b60214&smart=true&width=1024&height=648" alt="El hallazgo refuerza la idea de que la depresión no solo afecta el estado de ánimo, sino también procesos de plasticidad cerebral" height="648" width="1024"/><p>“Históricamente, se pensaba que la depresión era una enfermedad por deficiencia de neurotransmisores, especialmente de <b>serotonina</b>, pero ahora creemos que la depresión se origina en múltiples problemas que afectan la <b>capacidad de nuestras neuronas para adaptarse al estrés y a los entornos cambiantes</b>”, afirmó <b>Maura Dupont</b>, profesora de psiquiatría y directora de la investigación.</p><p>“Sin la capacidad de crear nuevas neuronas, las personas con depresión pueden carecer de la resiliencia necesaria para adaptarse eficazmente al entorno”, sumó.</p><p>Las alteraciones observadas no se limitaron a las células que participan de manera directa en la neurogénesis. El estudio detectó <b>cambios en redes de regulación genética y epigenética,</b> señales relacionadas con el estrés celular, alteraciones en el equilibrio entre actividad excitadora e inhibidora, <b>problemas en la plasticidad sináptica y signos de inflamación y activación inmunitaria.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JW7FAKTMIJGAZIBETMNYNJ2YT4.png?auth=81f70d59d5afd4c4097d4a9518a9ec6963f3b30451a6afa7ced74a1122b5301f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Además del sufrimiento emocional, la depresión podría dejar huellas concretas en el funcionamiento del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>También aparecieron <b>modificaciones ligadas</b> al metabolismo celular, al transporte intracelular y a la señalización de neurotransmisores. </p><p><b>Los propios autores sostienen que la depresión podría no ser una única enfermedad en términos biológicos.</b> La nueva perspectiva la acerca más a un conjunto de alteraciones moleculares distintas que pueden desembocar en síntomas similares.</p><p>El trabajo abre además una hipótesis terapéutica: <b>si la neurogénesis queda detenida, reactivarla podría ayudar a recuperar parte de la plasticidad del hipocampo. </b>Esa posibilidad todavía no es un tratamiento disponible y requerirá nuevos estudios para establecer si restaurar la generación de neuronas mejora realmente la depresión y en qué pacientes podría funcionar.</p><p>“Queremos<b> reclasificar la depresión</b> basándonos en sus características moleculares, de forma similar a como se ha hecho con el cáncer”, afirmó Dupont. “Clasificar los cánceres según sus características celulares, y no según su localización, ha dado lugar a tratamientos nuevos y mejorados. Esperamos que ocurra lo mismo con la depresión y otras enfermedades psiquiátricas o cerebrales”, dijo la doctora en un comunicado de prensa.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LB2BIJYPP5DUVEI22YR72TZUKU.png?auth=ed5d5714e75bbc8f33d3075659e1b873d39129b191aba1a0a66e8cfd76bd9298&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio asoció la depresión mayor con un freno en la formación de neuronas nuevas en el hipocampo adulto. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Anticuerpos contra la demencia?: un experimento en ratones logró revertir el daño con dos inyecciones]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/27/anticuerpos-contra-la-demencia-un-experimento-en-ratones-logro-revertir-el-dano-con-dos-inyecciones/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/27/anticuerpos-contra-la-demencia-un-experimento-en-ratones-logro-revertir-el-dano-con-dos-inyecciones/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación de la Universidad de Carolina del Sur observó mejoras cognitivas y regeneración neuronal, mediante un nanogel experimental que actuó sobre astrocitos y una proteína asociada al deterioro cerebral]]></description><pubDate>Thu, 27 Aug 2026 12:26:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HL3JFR4DMVEFXBP5MJEHDXHHVE.png?auth=b79559b21d840027fad01a104b035a099e1b807e4636b5f72aa2bc1924f66ff0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio en ratones mostró que dos inyecciones de Nano ERASER revirtieron daños asociados al Alzheimer y restauraron funciones cognitivas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/"><b>Alzheimer </b></a>es una enfermedad marcada por<b> la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/neurodegeneracion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/neurodegeneracion/"><b>neurodegeneración</b></a><b>: </b>un proceso progresivo en el que las<b> neuronas, las células esenciales del cerebro, se dañan,</b> dejan de funcionar correctamente y<b> mueren. </b>A medida que avanza, altera<b> la memoria, el pensamiento, el lenguaje, la capacidad de resolver problemas, la personalidad y el movimiento.</b></p><p><b>Aunque los tratamientos actuales </b>buscan <b>frenar el avance </b>del Alzheimer, revertir la enfermedad sigue siendo un <b>desafío</b>, ya que el cerebro adulto no puede reemplazar con facilidad las neuronas perdidas. En ese contexto, una nueva investigación mostró resultados prometedores en la regeneración neuronal y la recuperación de<b> funciones cognitivas.</b></p><p><b>Dos inyecciones del sistema</b> <b>Nano-ERASER</b> permitieron <b>revertir</b> <b>daños </b>asociados al <b>Alzheimer</b> en <b>ratones</b> y <b>restaurar funciones cognitivas</b>, según un estudio liderado por la <b>Universidad de Carolina del Sur</b> y publicado en la revista <i>Cell Biomaterials</i>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LQIBNU4SHZA23O5HH7GKAVLDEE.jpg?auth=62e13bf314e4b30a5a8ebd1c8287b0bc5773e3eeb4d8556fe61fdee49df9a214&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La investigación halló mejoras de memoria y cognición en ratones tratados con un nanogel que degradó una proteína vinculada al deterioro cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p><b>“Después de solo dos inyecciones, estos ratones se volvieron más inteligentes”</b>, dijo <b>Peisheng Xu</b>, profesor de farmacia de la Universidad de Carolina del Sur y autor del estudio. “Incluso después de una sola inyección, ya vimos que el comportamiento de estos ratones era diferente del de los no tratados”.</p><p>En pocas semanas, <b>los animales tratados recuperaron la capacidad de construir nidos</b> y resolvieron con mayor eficiencia<b> pruebas de laberinto </b>acuático, dos indicadores utilizados <b>para medir deterioro cognitivo y memoria </b>en modelos animales de la enfermedad. </p><p>El trabajo también registró <b>mejoras en marcadores biológicos del Alzheimer </b>dentro del cerebro, entre ellos la<b> inflamación y la acumulación de proteínas </b>problemáticas.</p><h2>El tratamiento degradó una proteína y convirtió astrocitos en nuevas neuronas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JG5SMALERBGEZDYMQWGTLIEKZA.png?auth=49389bcb3b2c292be68aee9caafed8eb824d5dddf3c8d4575190551b177fab5c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Nano ERASER actuó sobre astrocitos, células que sostienen a las neuronas, y promovió su conversión en nuevas neuronas en pruebas experimentales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El punto de partida de la investigación fue <b>Trim-Away</b>, una técnica desarrollada en 2017 por científicos de la <b>Universidad de Cambridge</b> y el <b>Instituto Max Planck de Química Biofísica</b> para degradar proteínas específicas dentro de células de mamíferos mediante anticuerpos. En 2023, el equipo de Xu creó una variante inyectable de esa estrategia: un nanogel polimérico con nanopartículas que transporta esos anticuerpos y que recibió el nombre de <b>Nano-ERASER.</b></p><p>En su primer uso experimental, esa plataforma había sido dirigida contra <b>células de cáncer de mama</b>. En el nuevo estudio, el blanco fueron los <b>astrocitos</b>, células cerebrales que sostienen a las neuronas y que, en determinadas condiciones, pueden convertirse en <b>nuevas neuronas.</b></p><p>Esa capacidad aparece sobre todo durante el desarrollo y se reduce de forma drástica en cerebros maduros. Los investigadores enfocaron entonces el tratamiento en la proteína <b>PTBP1</b>, que parece mediar esa limitación.</p><p>Cuando aplicaron Nano-ERASER en células cerebrales cultivadas en laboratorio y en organoides tridimensionales, <b>los niveles de PTBP1 disminuyeron y los astrocitos comenzaron a transformarse en nuevas neuronas. </b>El equipo verificó luego, mediante una matriz de microelectrodos, que esas neuronas convertidas seguían funcionando como neuronas normales y llegaban a formar redes conectadas.</p><h2>Los ratones tratados mostraron más neuronas y mejor desempeño cognitivo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DZCRMBDG3NGYXHWXIGYLZX7A7Y.png?auth=cd380f8ba41da4250fd69ce40172d30f7cc13d5302dfc355b91b4844dee7f94e&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los ratones tratados recuperaron la capacidad de construir nidos y mejoraron su desempeño en laberintos usados para medir memoria y cognición (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La pregunta siguiente fue si ese cambio celular podía traducirse en una mejora real de los síntomas del Alzheimer. Para comprobarlo, los investigadores pasaron a <b>modelos murinos de la enfermedad</b> y siguieron tanto los cambios cerebrales como la conducta de los animales.</p><p>Los ratones con condiciones similares al Alzheimer suelen tener dificultades para hacer nidos, un paralelo experimental con los problemas cotidianos que también enfrentan pacientes humanos. El equipo midió además <b>cognición y memoria </b>con pruebas de laberinto de agua.</p><p>Según el estudio, los animales tratados <b>recuperaron esa habilidad </b>funcional y <b>mejoraron su rendimiento</b> en los laberintos tras <b>dos inyecciones</b>. Xu afirmó además que <b>“las nuevas neuronas pueden madurar y sobrevivir”</b> y agregó que el grupo confirmó una densidad neuronal mucho más alta en los cerebros de los ratones tratados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MAO7G34B7BBTXBHVNLWAHYEU24.png?auth=1488d055696160bb14fc07c55d91b5a72995f19d1d7c51ac5be0a40b751a7a49&smart=true&width=1408&height=768" alt="Aunque los resultados fueron promisorios en ratones, el equipo planea evaluar la técnica durante más tiempo y también en primates (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El estudio sostiene que la <b>neurogénesis </b>inducida podría ofrecer una vía para algo más que frenar la <b>neurodegeneración</b>. En palabras de los investigadores: “Al reponer neuronas in situ, restaurar la arquitectura sináptica y reconstruir potencialmente circuitos dañados, la neurogénesis inducida ofrece una vía no solo para ralentizar la neurodegeneración, sino para abordar una de sus consecuencias estructurales centrales”.</p><p><b>Los resultados siguen en una fase temprana y no garantizan que el efecto vaya a reproducirse en humanos.</b> Ese límite es importante en un campo donde trabajos previos de otros equipos habían hallado que reducir PTBP1 regeneraba neuronas y mejoraba síntomas del Parkinson en ratones, aunque estudios posteriores no lograron replicar esos resultados.</p><p>Aun así, el nuevo trabajo respalda esas observaciones iniciales y amplía la posibilidad de aplicar la misma lógica a otras<b> enfermedades neurodegenerativas</b>. Antes de avanzar hacia pacientes, el equipo planea probar la técnica durante un período más largo y en primates.</p><p><b>“Si podemos llevar esto a la clínica, entonces podemos tener esperanza para los pacientes con enfermedad de Alzheimer”</b>, dijo Xu.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JG5SMALERBGEZDYMQWGTLIEKZA.png?auth=49389bcb3b2c292be68aee9caafed8eb824d5dddf3c8d4575190551b177fab5c&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Imagen de microscopía de un gran astrocito enfocado en primer plano con prolongaciones ramificadas, rodeado de células similares desenfocadas en tejido cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué cuesta cambiar hábitos y cómo evitar que el cansancio frene la decisión]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/27/por-que-cuesta-cambiar-habitos-y-como-evitar-que-el-cansancio-frene-la-decision/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/27/por-que-cuesta-cambiar-habitos-y-como-evitar-que-el-cansancio-frene-la-decision/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Millones de personas repiten el mismo ciclo: propósito firme por la mañana, abandono por la noche. La ciencia tiene una explicación precisa para ese patrón, y no tiene nada que ver con la disciplina]]></description><pubDate>Thu, 27 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XRC6AHWEL5B73GDM7SPV7JEEZQ.png?auth=d0d715e411efbeaaa1318dd4a5500bcc1eb6c5c9d390c9ecfb5bda99beba9555&smart=true&width=1408&height=768" alt="El cerebro privilegia lo conocido, la gratificación rápida y el menor gasto de energía, por lo que cambiar hábitos no depende solo de la voluntad  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>¿Por qué es tan difícil cambiar hábitos? La respuesta, según la <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/08/25/como-el-cansancio-y-el-entorno-dificultan-cambiar-habitos-al-final-del-dia/" target="_blank" rel="">neurociencia</a>, <b>no tiene que ver con la fuerza de voluntad, sino con la forma en que el cerebro organiza sus prioridades</b>, sobre todo cuando el <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/29/el-cansancio-mental-reescribe-las-prioridades-del-cerebro-sin-que-la-persona-lo-advierta-afirma-un-estudio/" target="_blank" rel="">cansancio</a> ya ocupó buena parte del día.</p><p>Cada vez que una persona repite una acción en el mismo contexto, el cerebro la registra y la almacena en los ganglios basales, estructuras del interior del cerebro vinculadas a la automatización de acciones repetidas. Con el tiempo, esas acciones se vuelven independientes de la decisión consciente: el cerebro las ejecuta sin necesidad de evaluar cada vez si convienen o no. Eso ahorra energía, que es exactamente lo que el cerebro busca.</p><p><b>Phillippa Lally</b> y su equipo de la <b>University College London</b> siguieron a 96 personas durante 84 días y encontraron que el tiempo para que una acción se vuelva automática varía entre 18 y 254 días, con una mediana de 66 días. </p><p>Ese resultado, publicado en el <i>European Journal of Social Psychology</i>, desmontó la idea popular de los 21 días, cuyo origen es una observación clínica de los años 60 sin respaldo en estudios sobre formación de hábitos. En tanto, una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11641623/" target="_blank" rel="">revisión sistemática con metaanálisis publicada en 2024</a>, que analizó 20 estudios con 2.601 participantes, confirmó esa variabilidad y concluyó que los hábitos de salud tardan entre dos y cinco meses en consolidarse.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EAEYJSLE5VDF3NO3TC2C63JMF4.png?auth=4e1a5e3c25046802bc958954c9a931782ab14957541a426866e0a36be26620ee&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los hábitos se repiten por asociaciones entre horario, contexto, estímulo y respuesta automática que afectan el descanso, la alimentación y la actividad física  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Cambiar una acción ya consolidada exige que el cerebro abandone una ruta que conoce bien</b> para construir otra desde cero. Eso tiene un costo real. La corteza prefrontal, región del cerebro que permite planificar, tomar decisiones y frenar impulsos, funciona como una reserva que se agota a lo largo del día. Cada elección, desde qué comer hasta cómo responder un mensaje difícil, consume parte de esa energía. </p><p>El psicólogo estadounidense <b>Roy Baumeister</b> fue el primero en caracterizar ese fenómeno de forma sistemática, al que llamó fatiga de decisión. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6119549/" target="_blank" rel="">análisis conceptual publicado en PubMed Central</a> describió ese proceso como una degradación progresiva en la calidad de las decisiones, que lleva al cerebro a preferir las opciones más simples y conocidas.</p><h2>La dopamina, el estrés y el peso silencioso del entorno</h2><p>Parte de esa preferencia por lo conocido tiene una base química. La <b>dopamina</b> (el neurotransmisor asociado al placer y la motivación) no funciona como una recompensa directa, sino como una señal de anticipación: se activa cuando el cerebro predice que algo conocido va a producir alivio o satisfacción, por encima de cualquier meta nueva. </p><p>Esa función fue estudiada por el neurocientífico estadounidense <b>Paul Glimcher</b> en un trabajo publicado por la Academia Nacional de Ciencias de <b>Estados Unidos</b> y recogido también por <i>Scientific American</i>, que explicó cómo esas señales actúan como mecanismos de protección para conservar energía. Un cambio reciente compite en desventaja frente a ese mecanismo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VSN5E5UYVBAI3JJXOLCO7HI6GA.png?auth=8d19da34fffaec5543276e6268c21bcb8e40b48fb2e8e7ac3a9fe7f558418b62&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio citado por la PMC ubica en torno de 66 días la mediana para consolidar hábitos, con diferencias según el tipo de conducta  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Caminar 20 minutos, cocinar en lugar de pedir comida o apagar el teléfono antes de dormir son opciones cuyos beneficios llegan tarde y resultan difíciles de percibir en el momento exacto en que hay que elegir.</p><p>Cuando el cortisol (la hormona del estrés) sube, el cerebro tiende a desplazarse desde las decisiones razonadas hacia respuestas más automáticas y rígidas. Un trabajo publicado en <i>Nature</i> describió ese mecanismo como una pérdida de flexibilidad: la capacidad de ajustar el comportamiento cuando cambian las circunstancias se reduce, y el cerebro opta por lo que ya sabe hacer. </p><p>El contexto cotidiano empuja en la misma dirección. Un horario, un lugar, un objeto o una secuencia repetida pueden activar una respuesta aprendida sin que medie ninguna decisión consciente. Por eso los cambios suelen resistirse más en los entornos que los sostuvieron, afirman los estudios citados.</p><h2>Dos sistemas, un solo ganador, y qué hacer con eso</h2><p>El cerebro opera con dos sistemas que compiten entre sí: uno deliberativo, que evalúa consecuencias y requiere esfuerzo; otro que responde a estímulos conocidos sin esfuerzo aparente. Al final del día, cuando la energía cognitiva está baja, el segundo gana casi siempre. No porque la persona sea débil, sino porque ese es el diseño del sistema.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DMJBEC64UJHVFBXG46H5XV6HXM.png?auth=5aec1b076e98ce988729c2dcb0b452700654b5e6a9aea136c0ab84c281f5939b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Cambiar una acción ya consolidada exige que el cerebro abandone una ruta que conoce bien (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Confiar exclusivamente en la voluntad para sostener un cambio de comportamiento a largo plazo es, según los estudios acumulados, una apuesta que el cerebro no puede mantener. La corteza prefrontal es especialmente sensible a la fatiga, al estrés y a la falta de sueño. Cuando alguno de esos factores aparece, esa zona cede terreno y el cerebro vuelve a los patrones conocidos.</p><p>La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11641623/" target="_blank" rel="">revisión de 2024</a> encontró que la <b>consistencia del contexto y los planes concretos del tipo cuándo, dónde y cómo </b>inciden en la <b>solidez que adquiere un hábito</b>. Esa estructura concreta pesa más que la motivación aislada. </p><p>Dejar resuelta con anticipación una comida, la ropa para hacer actividad física o el horario de descanso reduce la cantidad de decisiones de último momento. Eso crea condiciones más favorables para repetir una acción cuando el cansancio ya ocupa buena parte del día. El cambio no ocurre en el momento de la decisión, sino en la acumulación de repeticiones que el cerebro termina reconociendo como una ruta propia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IRQT42PHN5HX3NS4EBEULUZXWM.png?auth=aa13e8339c16676de96d176e824bd0d9f6e6638a6afa89bbc0ff0aaa56a39d40&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una ilustración contrapone el sedentarismo y la alimentación ultraprocesada con un estilo de vida activo y saludable reflejado en un espejo. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio analizó cómo cambia el cerebro entre los 50 y 75 años: el dato que sorprendió a los científicos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/26/un-estudio-analizo-como-cambia-el-cerebro-entre-los-50-y-75-anos-el-dato-que-sorprendio-a-los-cientificos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/26/un-estudio-analizo-como-cambia-el-cerebro-entre-los-50-y-75-anos-el-dato-que-sorprendio-a-los-cientificos/</guid><dc:creator><![CDATA[Cecilia Castro]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación publicada en Science detectó un recambio de células inmunitarias en el hipocampo durante la mediana edad. Las definiciones de los autores]]></description><pubDate>Wed, 26 Aug 2026 12:25:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DMMAA5QVWVFYBEJNEJIU4CHMJM.png?auth=d2f0ca6f9c9e3cadb37b37232239a38a400d8f98a28c2103e0e703b7cf938fb0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio publicado en Science detectó que el cerebro humano cambia entre los 50 y 75 años en una etapa clave del envejecimiento cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>A los <a href="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/11/el-envejecimiento-del-cerebro-como-se-transforma-el-organo-a-medida-que-pasan-los-anos-segun-la-ciencia"><b>50 años</b></a>, el cerebro humano podría empezar una transformación silenciosa. Un grupo de investigadores de <b>Estados Unidos</b> detectó que <b>las células inmunitarias del hipocampo cambian de forma marcada entre los 50 y los 75 años</b>, una etapa que podría ayudar a explicar por qué el envejecimiento eleva el riesgo de deterioro cognitivo y de enfermedades neurodegenerativas.</p><p>El hallazgo surgió de un estudio publicado en la revista <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.adt8307"><b>Science</b></a>, centrado en el <b>hipocampo</b>, una región clave para la memoria y el aprendizaje. Allí, los científicos observaron que las <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/14/descubren-celulas-inmunitarias-que-protegen-el-cerebro-en-la-enfermedad-de-alzheimer"><b>microglías</b></a>, que funcionan como parte del sistema de defensa y “mantenimiento” del cerebro, disminuyen de manera progresiva en la mediana edad y son reemplazadas por otras células con señales inflamatorias más intensas.</p><h2>Qué descubrió el estudio sobre el cerebro entre los 50 y 75 años</h2><p>La investigación analizó tejido cerebral post mortem de <b>40 adultos de entre 20 y 95 años</b> que no presentaban enfermedades neurológicas conocidas. El objetivo consistió en reconstruir, con técnicas de análisis celular y genómico, cómo cambia el cerebro humano a medida que envejece.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NPWZKRNINFC43L523DEAAH475Q.png?auth=4022d0621dcb48b8fe1e6025b4ee8d4120b4c3ccff809582381c4ae3e54d2e1f&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación halló que las microglías del hipocampo disminuyen entre los 50 y 75 años y son reemplazadas por células con señales inflamatorias más intensas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El trabajo mostró que <b>“las microglías disminuyen progresivamente entre aproximadamente los 50 y 75 años de edad, siendo reemplazadas por células con firmas inflamatorias elevadas”</b> y con rasgos parecidos a células inmunitarias derivadas de la sangre. Dicho de forma sencilla, el cerebro parece perder parte de sus células de defensa habituales y sumar otras que reaccionan de una manera más inflamatoria.</p><p>Ese reemplazo pone en discusión una idea aceptada durante años en neurociencia. Hasta ahora, muchos especialistas creían que las microglías, originadas durante el desarrollo embrionario, se renovaban y permanecían en el cerebro durante toda la vida. El nuevo estudio indica que esa estabilidad no sería completa en los seres humanos.</p><h2>Qué son las microglías y por qué este cambio importa</h2><p>Las <b>microglías</b> cumplen una función parecida a la de un equipo de vigilancia y limpieza. Eliminan restos celulares, responden ante daños y ayudan a mantener en equilibrio el ambiente cerebral. Cuando ese sistema cambia, también puede cambiar la manera en que el cerebro se protege.</p><p><b>Entre los 50 y los 75 años, las microglías formadas durante el desarrollo embrionario disminuyen drásticamente y aparecen células cuyos perfiles moleculares se asemejan a los de las células de carácter inmunitario que circulan en la sangre</b>. Traducido a un lenguaje menos técnico, eso sugiere un relevo en las defensas del cerebro durante una etapa concreta de la vida adulta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NBRNB6K5NFCF7GBQEUNMXYPYNY.png?auth=72b0c66a9b0b74d62203487d7a5118119686904c32a505853ba6819ba87e8a97&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El hipocampo apareció como una región central del hallazgo porque participa en la memoria y el aprendizaje y mostró cambios celulares con la edad. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El autor principal del trabajo, <b>Bing Ren</b>, director ejecutivo del <b>New York Genome Center</b>, explicó el valor de esas células. <b>“Las microglías son fundamentales para mantener la homeostasis cerebral”</b>, afirmó. En términos cotidianos, la homeostasis cerebral alude al equilibrio interno que permite que el cerebro funcione de manera estable.</p><p>Ren añadió que <b>“cuando estas células no cumplen con sus funciones de mantenimiento, se acumulan materiales tóxicos que pueden desencadenar procesos inflamatorios”</b> relacionados con<b> enfermedades neurodegenerativas</b>. La observación no prueba una causa directa de demencia o Alzheimer, aunque sí aporta una pista biológica sobre el envejecimiento cerebral.</p><h2>El hipocampo también mostró cambios en la organización del ADN</h2><p>El estudio no se limitó a contar tipos de células. Los investigadores también examinaron cómo se organiza el <b>ADN</b> dentro del núcleo de las células cerebrales. Ese punto resulta relevante porque el material genético no permanece como una hebra suelta, sino plegado en una estructura que condiciona qué genes puede usar cada célula.</p><p>El envejecimiento estuvo acompañado por una alteración amplia y coordinada de esa arquitectura tridimensional del genoma. Puesto en palabras simples, no solo cambian algunas células: también cambia la forma en que su información genética se ordena y se activa.</p><p><b>Nathan Zemke</b>, director de Genómica Unicelular de la <b>Universidad de California en San Diego</b>, señaló que <b>“al combinar estos enfoques, descubrimos un cambio importante en la identidad y el linaje de las células inmunitarias en el cerebro humano envejecido”</b>. La noción de linaje celular apunta al origen de las células, o sea, de dónde vienen y cómo se desarrollaron.</p><p>A la vez, el trabajo detectó deterioro en las células que ayudan a mantener la barrera entre la sangre y el cerebro. Esa estructura actúa como un filtro protector. Si pierde eficacia, aumenta la posibilidad de que ingresen señales o sustancias que alteren el funcionamiento cerebral.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FTGEJSFDU5HOZPKQFPTXPBQ4QU.png?auth=5f285d9d8e2df13bec611c1cdf52c088dd8d15eaf8a77f3b83bdc2fe18210792&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El trabajo puso en discusión la idea de que las microglías permanecen estables durante toda la vida en el cerebro humano. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Por qué el hallazgo puede ayudar a entender la demencia</h2><p>El estudio no sostiene que este proceso cause por sí solo una enfermedad neurodegenerativa. Lo que plantea es que <b>el envejecimiento cerebral no sigue una línea uniforme</b>, sino que incluye fases de reorganización biológica concretas.</p><p><b>Xiangmin Xu</b>, coautor de la investigación y director del Centro de Mapeo de Circuitos Neuronales de la <b>Universidad de California en Irvine</b>, afirmó que el trabajo <b>“revela que el envejecimiento no es simplemente un declive gradual, sino que implica una remodelación coordinada y dinámica de los sistemas inmunitario, vascular y neuronal”</b>.</p><p>La frase ayuda a entender el alcance del hallazgo. La vejez cerebral no aparece como una caída pareja y continua, sino como una serie de modificaciones en varios sistemas al mismo tiempo. Esa mirada puede resultar útil para investigar por qué algunas personas desarrollan demencia y otras no, aun dentro de rangos de edad similares.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FM6XGAQPJZA55A7POXJY6XW2AY.png?auth=656f255ad5b78e27d50bf0f1f5d924af30f15c67288a3d6b1850f37d8ae4fd5b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El hallazgo no prueba una causa directa de demencia o Alzheimer, pero abre una línea de estudio sobre cómo el envejecimiento cerebral eleva el riesgo de enfermedades neurodegenerativas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los propios autores remarcan que todavía quedan preguntas abiertas. La muestra incluyó <b>40 cerebros humanos</b> y el análisis se realizó sobre tejido obtenido después de la muerte, de modo que no fue posible seguir la evolución del mismo cerebro durante décadas.</p><p>Ese límite obliga a leer el resultado con cautela. El trabajo identifica una asociación clara entre edad, cambio celular e inflamación, pero no demuestra de forma definitiva cuándo empieza el proceso en cada persona ni qué factores pueden acelerarlo o frenarlo.</p><p>Aun así, el hallazgo abre una línea concreta para futuras investigaciones. Los próximos estudios intentarán establecer <b>por qué se pierde la microglía original</b> y si esa transición inmunitaria participa de manera directa en el desarrollo de <b>Alzheimer</b> y otros trastornos neurológicos vinculados con la edad.</p><p>La investigación dejó planteada una escena nueva sobre el envejecimiento del cerebro: entre los 50 y 75 años, una parte de sus defensas cambia de identidad, mientras también se altera la organización del genoma en células clave del hipocampo. A partir de ahí, el próximo paso científico buscará determinar si intervenir sobre esa transición puede proteger la memoria antes de que aparezcan los primeros síntomas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DMMAA5QVWVFYBEJNEJIU4CHMJM.png?auth=d2f0ca6f9c9e3cadb37b37232239a38a400d8f98a28c2103e0e703b7cf938fb0&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio publicado en Science detectó que el cerebro humano cambia entre los 50 y 75 años en una etapa clave del envejecimiento cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo el cansancio y el entorno dificultan cambiar hábitos al final del día]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/08/25/como-el-cansancio-y-el-entorno-dificultan-cambiar-habitos-al-final-del-dia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/08/25/como-el-cansancio-y-el-entorno-dificultan-cambiar-habitos-al-final-del-dia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[La acumulación de fatiga mental, el estrés y las rutinas automáticas limitan la capacidad de tomar decisiones nuevas en las últimas horas, mientras que la estructura del contexto y la planificación previa pueden facilitar el sostenimiento de cambios saludables]]></description><pubDate>Tue, 25 Aug 2026 19:28:49 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SOPGSGIKRJBUNBQXSO674IVTW4.png?auth=d075f2c3467f8e5945e9617b47e518f17c63f679fba0df208c924f3d324c8b42&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La fatiga mental, la presión del tiempo y la repetición diaria debilitan la intención de sostener rutinas saludables al final del día  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Llegar al final del día con la sensación de que ya no queda margen para sostener una decisión nueva es una escena frecuente en la vida cotidiana. <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/01/10/cuatro-claves-de-la-neurociencia-para-cambiar-habitos-y-mantenerlos-en-el-tiempo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2025/01/10/cuatro-claves-de-la-neurociencia-para-cambiar-habitos-y-mantenerlos-en-el-tiempo/"><b>Cambiar hábitos</b></a><b> resulta difícil porque el cerebro tiende a preservar respuestas automáticas</b>, sobre todo cuando se combinan <b>el cansancio</b>, <b>el estrés</b>, <b>la sobrecarga mental</b> y <b>la búsqueda de alivio inmediato</b>. En ese terreno, el bienestar deja de depender solo de la voluntad y queda atravesado por rutinas, señales del entorno y recompensas rápidas.</p><p>Esa dificultad aparece en conductas comunes, como postergar una caminata, acostarse más tarde de lo previsto o elegir opciones de comodidad instantánea. Muchas de esas decisiones surgen después de una jornada con demandas acumuladas. La fatiga mental y la presión del tiempo ayudan a explicar por qué una meta simple pierde fuerza al cierre del día.</p><p>La repetición y su asociación con señales concretas del contexto consolidan conductas hasta volverlas casi automáticas. Ese mecanismo explica por qué ciertos horarios, objetos o secuencias cotidianas activan respuestas previsibles. El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41608660/" target="_blank" rel="">estudio</a> publicado en <i>iScience</i> midió ese costo en humanos y mostró que reemplazar una acción habitual por otra orientada a una meta exige más esfuerzo mental y cerebral.</p><h2>Qué pasa en el cerebro cuando una rutina ya está instalada</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TPQ5WOUOTJCDVCQWFHQSWYKOSA.png?auth=b362a60991de3f50b08329bb212346d2dbe6319015befdf275e569a00cc0b497&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La neurociencia distingue entre conductas guiadas por objetivos y hábitos automáticos que el cerebro ejecuta con mayor eficiencia  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La investigación en neurociencia distingue entre conductas guiadas por objetivos y conductas habituales. Las primeras dependen de una evaluación deliberada de consecuencias. Las segundas avanzan por la vía de una respuesta aprendida que el cerebro ejecuta con más eficiencia. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16715055/?dopt=Abstract" target="_blank" rel="">revisión</a> de <i>Nature Reviews Neuroscience</i> describió el papel de los ganglios basales, un conjunto de estructuras cerebrales vinculado con la automatización de acciones repetidas.</p><p>Ese punto ayuda a entender por qué el cierre del día puede volver más difícil el inicio de un cambio. La corteza prefrontal, región asociada con el control ejecutivo, es decir, con la capacidad de planificar, frenar impulsos y sostener decisiones, interviene cuando una persona actúa contra una respuesta conocida. Después de horas de trabajo, traslados y tareas domésticas, ese sistema enfrenta más exigencia. La asociación entre cansancio mental y menor autocontrol aparece en estudios experimentales sobre fatiga decisional, aunque sus resultados no son uniformes y dependen del tipo de tarea evaluada.</p><p>La relación entre estrés y hábitos también aparece en la literatura científica. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39972126/?fc=None&amp;ff=20250714162308&amp;v=2.18.0.post9+e462414" target="_blank" rel="">trabajo</a> publicado en <i>Nature</i> describió que el estrés crónico puede desplazar la conducta desde decisiones guiadas por metas hacia respuestas más rígidas y automáticas. Ese cambio reduce la flexibilidad conductual, es decir, la capacidad de ajustar una acción cuando cambian las condiciones o los objetivos.</p><h2>Por qué el entorno pesa tanto como la motivación</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O75KBD4LTBGEHJWOKY74KNKX4E.png?auth=cc459ea87c50e360cd8e008378726e6f9ee9d8142149715dba4cf39f7945b152&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La noche suele dificultar el cambio de hábitos porque la corteza prefrontal soporta más presión tras horas de trabajo, traslados y tareas domésticas  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La persistencia de una conducta no depende solo de la voluntad individual. El contexto diario también ordena buena parte de las respuestas habituales. Horarios, objetos, lugares y secuencias repetidas funcionan como disparadores de acciones previsibles, sobre todo al cierre de la jornada. La mesa de trabajo, el teléfono o la hora de llegada al hogar pueden quedar asociados con rutinas específicas.</p><p>Esa lógica también explica por qué los cambios suelen sostenerse mejor cuando se reducen obstáculos concretos. Si una conducta saludable exige demasiados pasos al final del día, tiene menos posibilidades de instalarse. La investigación sobre formación de hábitos indica que la repetición en contextos estables, los planes específicos de acción y la consistencia de horarios fortalecen la automatización de una conducta. </p><p>Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11641623/" target="_blank" rel="">revisión</a> sistemática con metaanálisis publicada en 2024 encontró que la estabilidad del contexto y los planes de implementación influyen en la fuerza del hábito, con amplia variabilidad entre personas y conductas.</p><p>Ese hallazgo coincide con otros trabajos sobre actividad física. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31923898/" target="_blank" rel="">revisión</a> sistemática sobre intenciones de implementación, es decir, planes concretos del tipo cuándo, dónde y cómo, señaló que esa estrategia ayuda a traducir una meta en conducta en personas que ya tienen intención de cambiar. A la vez, un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42586550/" target="_blank" rel="">metaanálisis</a> de 2026 mostró que la consistencia temporal y la rutina del contexto se asocian con mayor fuerza del hábito y con una práctica física más regular.</p><p>Esos resultados no convierten el cambio de hábitos en un proceso uniforme ni garantizan el mismo efecto en todas las personas. Sí muestran, de todos modos, que la motivación aislada suele rendir menos que una estructura concreta. Dejar resuelta con anticipación una comida, la ropa para hacer actividad física o el horario de descanso reduce la fricción cotidiana, disminuye la cantidad de decisiones de último momento y crea condiciones más favorables para repetir una conducta cuando el cansancio ya ocupa buena parte del día.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WUQLSKQX7NCOHFFVPAWAVBL7CU.png?auth=e88ccf7d46df388a1a28a569cf029470c70b6635a5e12e3a7f49e753edb37f4c&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Cambiar hábitos resulta difícil porque el cerebro preserva respuestas automáticas cuando se combinan cansancio, estrés y gratificación instantánea  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio reveló cómo el ayuno intermitente podría reducir el dolor crónico y mejorar la memoria]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/25/un-estudio-revelo-como-el-ayuno-intermitente-podria-reducir-el-dolor-cronico-y-mejorar-la-memoria/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/25/un-estudio-revelo-como-el-ayuno-intermitente-podria-reducir-el-dolor-cronico-y-mejorar-la-memoria/</guid><description><![CDATA[La investigación en animales identificó una vía entre microbiota intestinal, inflamación y cerebro. Los resultados son preliminares  ]]></description><pubDate>Tue, 25 Aug 2026 18:21:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WSAXCKODXRDE5G6HQEJEA5Z67Y.png?auth=3c41a9724957025566be87e2a7284788ac49b370d8f035361844e53c566393ff&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio en ratones vinculó el ayuno intermitente con una reducción del dolor crónico y una mejora de la memoria, la ansiedad y otras funciones cognitivas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/dolor-cronico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/dolor-cronico/"><b>dolor crónico </b></a>afecta a millones de personas y suele ir acompañado de problemas de <a href="https://www.infobae.com/tag/memoria/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/memoria/"><b>memoria</b></a>, <b>dificultades de concentración y alteraciones emocionales.</b> </p><p>En ese escenario, <b>un nuevo estudio en ratones vinculó el</b><a href="https://www.infobae.com/tag/ayuno-intermitente/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/ayuno-intermitente/"><b> ayuno intermitente</b></a><b> con una reducción del dolor y una mejora de funciones cognitivas</b> y conductuales a través de una vía biológica que conecta el <b>intestino </b>con el <b>cerebro</b>. </p><p>El trabajo fue realizado por investigadores de la <b>Universidad de Zhengzhou</b> en China, y se publicó en la revista<a href="https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0889159126006975" target="_blank" rel="" title="https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0889159126006975"> <b>Brain, Behavior, and Immunity</b></a>.</p><h2>Qué halló el estudio sobre ayuno intermitente y dolor crónico</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YSSPW3DDTNF2JNUKVO6H6CSLJ4.png?auth=36216067fb1f048263dc4960b6919a6caab27b66ee48f79e915941bfe33e4b06&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Mientras este estudio abre una línea sobre dolor crónico y eje intestino-cerebro, una revisión en humanos no halló una ventaja clínicamente significativa del ayuno intermitente para perder peso. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>De acuerdo con el análisis, los científicos analizaron varios modelos murinos de <b>dolor crónico</b> durante <b>38 días</b>. En ese período, un grupo de animales alternó <b>24 horas de </b><a href="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/24/ayuno-intermitente-despues-de-los-50-los-beneficios-y-riesgos-que-hay-que-conocer/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/24/ayuno-intermitente-despues-de-los-50-los-beneficios-y-riesgos-que-hay-que-conocer/"><b>ayuno </b></a><b>con 24 horas de alimentación libre</b>, mientras otro mantuvo acceso continuo a la comida. </p><p>Los investigadores evaluaron sensibilidad al dolor, memoria, conductas asociadas a la ansiedad, barrera intestinal, <b>neuroinflamación</b>, microbiota y metabolitos circulantes. El trabajo detectó que los ratones sometidos al esquema de <b>ayuno intermitente</b> mostraron menor sensibilidad frente a estímulos táctiles y térmicos que en condiciones normales no deberían resultar dolorosos.</p><p>Además, los animales obtuvieron mejores resultados en pruebas simples de memoria y exhibieron menos conductas asociadas a la <b>ansiedad</b>. <b>Esos cambios coincidieron con una mejora en la barrera intestinal y con una reducción de la neuroinflamación.</b></p><h2>El papel de la microbiota intestinal </h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GQJBTRHY5ZDPNKRKT552UDKJA4.png?auth=1b061baf1b8bf85ff8c3507fbe9a42d28bc183231487a2fb3c35be12ba9c45f5&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Investigadores destacan que esta estrategia nutricional potencia la diversidad microbiana y activa mecanismos biológicos clave para prevenir deterioro cognitivo y trastornos mentales
 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Uno de los hallazgos centrales fue la identificación de una <b>bacteria intestinal</b>, <i><b>Alistipes finegoldii</b></i>, que aumentó de forma sostenida en los animales que ayunaron. </p><p>El equipo también registró cambios en el <b>ácido hipúrico</b> y en la señalización de <b>STING</b>, un mecanismo vinculado a la respuesta inmune. A partir de esos datos, los autores propusieron un eje biológico entre intervención alimentaria, microbiota, metabolitos y cerebro.</p><p>“Identificamos una vía neuroinmune de <b>ayuno intermitente–Alistipes finegoldii–ácido hipúrico–STING</b> que no había sido reconocida previamente y que vincula la intervención dietética con mejoras en el dolor, la cognición y la conducta similar a la ansiedad”, afirmó <b>Kenji Hashimoto</b>, coautor del trabajo.</p><p>El estudio también señaló que suplementar a los ratones con <i><b>Alistipes finegoldii</b></i><i> </i>reprodujo parte de los efectos observados con el ayuno, entre ellos el alivio del dolor y la mejora cognitiva. Para los autores, ese dato refuerza la hipótesis de que el beneficio no depende solo de cambios metabólicos generales, sino de modificaciones puntuales en la microbiota intestinal y en compuestos derivados de ella que influyen sobre la inflamación del sistema nervioso.</p><h2>Antecedentes sobre ayuno intermitente, cerebro y estrés crónico</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LSK3QON4VFFCZMDAGYPLHQWFHQ.png?auth=9241ce1625005a687abf0f856bf22c679405729931ef2d780d239ef20a41b59d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio en ratones vinculó el ayuno intermitente con una reducción del dolor crónico y una mejora de la memoria, la ansiedad y otras funciones cognitivas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La investigación se suma a una línea de trabajos que explora el vínculo entre alimentación, intestino y cerebro. En junio de 2026,<b> </b><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/16/el-ayuno-intermitente-podria-proteger-el-cerebro-del-estres-cronico-segun-un-estudio/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/16/el-ayuno-intermitente-podria-proteger-el-cerebro-del-estres-cronico-segun-un-estudio/"><i><b>Infobae</b></i></a> publicó otro trabajo en ratones que asoció el <b>ayuno intermitente</b> con una <b>protección frente al estrés crónico</b>, al preservar la mielina cerebral y atenuar conductas similares a la depresión. </p><p>Aquel estudio, publicado en <b>Translational Psychiatry</b>, también relacionó los efectos con cambios en la microbiota intestinal.</p><p>Aunque ambos estudios abordaron problemas distintos, los resultados apuntan en una misma dirección: el patrón de alimentación podría incidir sobre procesos cerebrales y conductuales a través del ecosistema microbiano del intestino. </p><p>En el caso del nuevo trabajo, el foco estuvo puesto en el <b>dolor neuropático</b> y en sus efectos asociados sobre memoria y ansiedad; en el estudio anterior, en el impacto del estrés prolongado sobre la mielina y el estado emocional.</p><h2>Qué dice la evidencia en humanos sobre pérdida de peso</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4X7EMBFGABEGVCDHURO4MDFTAQ.png?auth=23526ec51d83ca9ef6b580cf1cba464e97726d0a02252cabf8ba13448e658b3a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una mujer se pesa en una balanza digital sobre una alfombra de yute en su dormitorio, midiendo su progreso hacia un estilo de vida saludable. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los autores advirtieron que los resultados corresponden solo a modelos animales y que todavía falta comprobar si el mismo mecanismo aparece en humanos. Los próximos pasos buscarán determinar en qué tipos celulares actúa la señalización de <b>STING</b>, si existen diferencias entre sexos y si otras bacterias o metabolitos participan en este proceso.</p><p>Ese panorama convive con resultados más cautos en otras áreas. En febrero de 2026, <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/02/16/el-ayuno-intermitente-ayuda-a-perder-mas-peso-que-otras-dietas-tradicionales/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/02/16/el-ayuno-intermitente-ayuda-a-perder-mas-peso-que-otras-dietas-tradicionales/"><i>Infobae</i> </a>publicó una revisión de <b>Cochrane</b> sobre <b>22 ensayos clínicos aleatorizados</b> con <b>1.995 adultos</b> de varias regiones, que concluyó que el <b>ayuno intermitente</b> no mostró una ventaja clínicamente significativa para perder más peso que los consejos alimentarios habituales o que otras estrategias tradicionales. </p><p>La evaluación incluyó distintas modalidades de restricción horaria y de ayuno en días alternos.</p><p>Ese antecedente refuerza una advertencia que atraviesa buena parte de la evidencia disponible: los efectos del ayuno intermitente pueden variar según el problema de salud analizado, el tipo de intervención y la población estudiada. </p><p>Mientras los nuevos datos en animales abren una línea de investigación sobre <b>dolor crónico</b>, inflamación y eje intestino-cerebro, los especialistas sostienen que todavía no hay base suficiente para trasladar esos resultados a recomendaciones generales en humanos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WJA67UM5WNDTTLWH7ORIYGDOOM.png?auth=e9aef412980c2e7dc8bbade4c696c8bdcd59fde7c6ec3f7e2462087e44a89d10&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un reloj despertador situado sobre un plato vacío simboliza el control de tiempo en el ayuno intermitente. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo transforma la paternidad el cerebro de los hombres: los cambios en la materia gris, testosterona y comportamiento]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/24/como-transforma-la-paternidad-el-cerebro-de-los-hombres-los-cambios-en-la-materia-gris-testosterona-y-comportamiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/24/como-transforma-la-paternidad-el-cerebro-de-los-hombres-los-cambios-en-la-materia-gris-testosterona-y-comportamiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Dante Martignoni]]></dc:creator><description><![CDATA[Una neurocientífica analizó en el podcast The Diary of a CEO los procesos que acompañan la llegada del primer hijo, desde las modificaciones en la percepción social hasta las nuevas demandas emocionales y familiares]]></description><pubDate>Mon, 24 Aug 2026 15:59:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHOXZCGTXBAFHFSSOG7VC7A6BY.png?auth=2b1a8aba915e0081a3a1eaea61d31b9f4a1d065b2a8ba2b521f03a9762e784b6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La llegada de un hijo transforma el cerebro masculino y reduce cerca de un 1% del volumen cerebral tras la paternidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La maternidad y la <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/06/entre-el-apego-el-estres-y-la-salud-emocional-como-cambia-el-cerebro-de-los-padres-primerizos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tendencias/2025/09/06/entre-el-apego-el-estres-y-la-salud-emocional-como-cambia-el-cerebro-de-los-padres-primerizos/">paternidad</a> fueron objeto de numerosos estudios, pero recientes investigaciones pusieron el foco en <b>cómo la llegada de un hijo transforma el cerebro masculino</b>. </p><p>Según lo expuesto por la neurocientífica <b>Dra. Darby Saxbe</b> en el podcast <i>The Diary of a CEO</i>, convertirse en padre <b>desencadena una reducción del volumen de materia gris en áreas específicas del </b><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/02/18/las-diferencias-cerebrales-entre-hombres-y-mujeres-se-intensifican-tras-la-pubertad/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/02/18/las-diferencias-cerebrales-entre-hombres-y-mujeres-se-intensifican-tras-la-pubertad/"><b>cerebro</b></a>, un fenómeno que también se observa en las madres, aunque con matices.</p><p>Estas modificaciones cerebrales no solo impactan la estructura, sino que también influyen en el comportamiento, las hormonas y la percepción del propósito vital. </p><h2>Transformaciones cerebrales: eficiencia y empatía</h2><p>Según explicó la Dra. Darby Saxbe, los <a href="https://doi.org/10.1093/cercor/bhae126" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1093/cercor/bhae126">estudios</a> muestran que <b>los hombres pierden aproximadamente un 1% del volumen cerebral</b> <b>tras el nacimiento de su primer hijo</b>, en contraste con una reducción cercana al 2,5% en las mujeres. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TPWZA2UK7FHI5ITQXY4ZUSKCWM.png?auth=544c670173565623b38c64c303b7b7f2ce6d201d6dd6ffc14e77ccde6e11190f&smart=true&width=1855&height=1073" alt="La Dra. Darby Saxbe explicó que los cambios cerebrales de los padres se concentran en la corteza cerebral, a diferencia de las madres, que también presentan modificaciones subcorticales (Captura de video: YouTube/@TheDiaryOfACEO)" height="1073" width="1855"/><p>Este proceso afecta especialmente a la llamada red de mentalización, responsable de interpretar emociones e intenciones ajenas. </p><p><b>“El cerebro masculino se vuelve más eficiente en el procesamiento de información social”</b>, señaló Saxbe, subrayando que lejos de disminuir la empatía, la reorganización cerebral potencia la capacidad de los padres para entender y responder a las necesidades de sus hijos.</p><p>La neurocientífica detalló que en los padres, <b>los cambios se concentran en la corteza cerebral</b>, vinculada a funciones ejecutivas y razonamiento. En las madres, las modificaciones abarcan además <b>regiones subcorticales</b> relacionadas con las emociones y las recompensas. </p><h2>Hormonas, vínculo y “dad bod”</h2><p>El tránsito hacia la paternidad también implica alteraciones hormonales. “Los hombres que se involucran activamente en el cuidado de sus hijos <b>presentan una caída de hasta un 25% en los niveles de testosterona</b>”, detalló. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z342HDHMAFHABDJ2YB2FQBZLCI.png?auth=aad8fdead42957575086d5cc326b66c2336f0781bb80dffd519be0bce71635f1&smart=true&width=1851&height=1078" alt="Los hombres que se involucran en el cuidado de sus hijos pueden registrar una caída de hasta un 25% en la testosterona durante la paternidad (Captura de video: YouTube/@TheDiaryOfACEO)" height="1078" width="1851"/><p>Esta disminución facilita el cambio de prioridades, favorece la implicación afectiva y reduce la tendencia a la agresividad. Sin embargo, la científica advirtió que ni una baja ni una alta testosterona garantizan el bienestar: “Los padres con <b>valores intermedios, flexibles y adaptativos</b>, muestran mejores resultados en su desempeño y en la relación de pareja”.</p><p>Además, el fenómeno conocido como <a href="https://doi.org/10.1093/abm/kaab013" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1093/abm/kaab013"><i>“dad bod”</i></a>,<b> el ligero aumento de peso que muchos hombres experimentan al ser padres</b>, tiene un trasfondo biológico. </p><p>Saxbe afirmó que este cambio corporal <b>se observó tanto en humanos como en otras especies</b> y podría estar vinculado a la necesidad de crear reservas energéticas y adoptar una actitud más protectora y menos competitiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AZ6EKBQBDNBZLDFHEYOM6B4JTA.png?auth=197197ff421b3bfb1b42d1c77ad1d2b69a9234ff1fc81eeef0744e5742191436&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El “dad bod” en la paternidad se asocia con un aumento de peso que podría responder a cambios biológicos vinculados al cuidado y la protección (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Estudios citados en el programa, como los realizados en Filipinas, respaldan la relación entre la dedicación paterna y la caída hormonal. “Cuando los hombres comparten más tiempo con sus hijos, se acentúa la reducción de testosterona”, indicó.</p><h2>Impacto en la relación de pareja y la salud mental</h2><p>La llegada de un hijo genera retos para la pareja. Según la <b>Dra. Saxbe</b>, existe una disminución significativa en la satisfacción de la relación tras el nacimiento, acompañada de un <b>incremento en el conflicto y el estrés parental</b>. </p><p>También enfatizó la importancia de anticipar estos cambios y fortalecer la comunicación antes del parto para contrarrestar el impacto. “Hablar sobre cómo se dividirán las responsabilidades y construir una red de apoyo social son estrategias fundamentales”, recomendó la especialista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XFRYNAPG7BHQBFHP537KP3HJXU.png?auth=6ea55e03e8822ee57fb1d8a8ccc4c3d1a86a5e2afc3f87962d9f0d43d88c33e3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La llegada de un hijo reduce la satisfacción de la relación de pareja y puede aumentar el conflicto, el estrés parental y los síntomas de depresión posparto en padres (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El riesgo de <a href="https://doi.org/10.3390/jcm13102949" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.3390/jcm13102949"><b>depresión posparto</b></a> no se limita a las madres. “La prevalencia de síntomas depresivos en padres se duplica en comparación con hombres que no tienen hijos”, expuso la experta. <b>El periodo de adaptación incluye cambios de identidad, pérdida de sueño y desafíos para conciliar la vida laboral</b>.</p><h2>Crianza, comunidad y longevidad cerebral</h2><p>Las investigaciones revisadas por la Dra. Saxbe sugieren que <b>ser padre puede tener un efecto neuroprotector a largo plazo</b>. Datos del UK Biobank muestran que hombres y mujeres con más hijos presentan indicadores de menor envejecimiento cerebral. </p><p>“El mayor beneficio se observa en quienes tienen dos o tres hijos”, detalló la científica. La interacción constante con niños estimula la <b>plasticidad neuronal</b>, fortalece las redes sociales y potencia la resiliencia emocional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2C3FGFZC5NDTXOSMTXPLBPWWXY.png?auth=9627b2402c8e65fd93a2035e1321ddc321da37c49be83550d16d6ab512927b14&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las investigaciones sobre paternidad indican que ser padre puede tener un efecto neuroprotector y asociarse con menor envejecimiento cerebral, sobre todo en quienes tienen dos o tres hijos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El diálogo también abordó la importancia de la crianza compartida o “aloparentalidad”, un concepto que resalta el valor de las redes comunitarias y el apoyo mutuo. </p><p>Defendió la flexibilidad en los modelos de cuidado infantil y el acceso a políticas públicas de licencia parental universal, en contraste con la situación en <b>Estados Unidos</b>, donde la protección legal y económica para padres aún es limitada.</p><h2>Perspectivas y recomendaciones</h2><p>Durante el podcast, la Dra. Saxbe compartió recomendaciones prácticas para futuros padres: “Aprovechen el periodo previo al nacimiento para <b>dialogar sobre expectativas, fortalecer el vínculo de pareja y ampliar la red de apoyo social</b>”. Subrayó que la implicación activa en el cuidado diario favorece el bienestar paterno y la calidad de la relación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VEXCAREOOVFXVAJZOPG37L6VOY.png?auth=faa865091214513c5082d419c3fabdb13f1656c566b06e1941ba8b8b87539081&smart=true&width=1408&height=768" alt="La crianza compartida, las redes de apoyo y la licencia parental aparecen como factores clave para el bienestar en la paternidad y la familia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La neurocientífica también insistió en la necesidad de replantear la percepción cultural de la paternidad y valorar los beneficios que aporta a nivel individual y social. </p><p>El descenso de la tasa de natalidad, las transformaciones en la estructura familiar y los desafíos económicos ocupan un lugar central en la agenda de investigación sobre la paternidad, concluyó en <i>The Diary of a CEO</i>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VHOXZCGTXBAFHFSSOG7VC7A6BY.png?auth=2b1a8aba915e0081a3a1eaea61d31b9f4a1d065b2a8ba2b521f03a9762e784b6&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una neurocientífica analizó en el podcast The Diary of a CEO los procesos que acompañan la llegada del primer hijo, desde las modificaciones en la percepción social hasta las nuevas demandas emocionales y familiares]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Sueño y longevidad: científicos argentinos crearon una vincha con sensores y sonido que busca prevenir el deterioro cognitivo mientras dormimos]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/24/sueno-y-longevidad-cientificos-argentinos-crearon-una-vincha-con-sensores-y-sonido-que-busca-prevenir-el-deterioro-cognitivo-mientras-dormimos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/24/sueno-y-longevidad-cientificos-argentinos-crearon-una-vincha-con-sensores-y-sonido-que-busca-prevenir-el-deterioro-cognitivo-mientras-dormimos/</guid><dc:creator><![CDATA[Juan Mascardi]]></dc:creator><description><![CDATA[El proyecto Neuroacoustics combina inteligencia artificial y estimulación acústica en tiempo real para potenciar el sueño profundo en adultos mayores. El sistema busca optimizar las ondas lentas que limpian los residuos metabólicos del cerebro durante la noche, un proceso clave para proteger la memoria y prevenir enfermedades neurodegenerativas]]></description><pubDate>Mon, 24 Aug 2026 06:33:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L7J53JXE6VEENJ3KY74AQFFQ4U.png?auth=8af4e7727dc0e21e285af6eda64713a12105c4743f7e2ab1301c372c690acc4c&smart=true&width=1408&height=768" alt="NeuroAcoustics nació de investigaciones del Laboratorio de Sueño y Memoria para intervenir sobre el sueño profundo con estimulación acústica. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En una habitación del <b>Laboratorio de Sueño y Memoria</b> hay cuatro camas. Están separadas, ordenadas, preparadas para que alguien duerma mientras, del otro lado del pasillo, una computadora registra lo que sucede. Detrás de cada mesa de luz hay un agujero en la pared por donde pasan los cables. Las personas que participan de los estudios duermen conectadas a electrodos. <b>Los investigadores permanecen atentos a los registros durante la noche</b>.</p><p><b>Pablo Gleiser</b> está ahí cuando cuenta la historia. Habla desde uno de los cuartos de sueño. Un espacio de investigación científica del <b>Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA)</b>. Desde ese lugar surgió buena parte del conocimiento que después intenta en convertirse en un dispositivo.</p><p>Del otro lado del pasillo están las computadoras. Allí los investigadores observan lo que ocurre mientras una persona duerme. El sueño, en ese espacio, dejó hace tiempo de ser un territorio completamente silencioso: se puede registrar, medir y analizar. También se puede intervenir.</p><p>La empresa que nació de esas investigaciones se llama <b>NeuroAcoustics</b>. Sus tres fundadores provienen de disciplinas diferentes. <b>Cecilia Forcato</b> dirige el Laboratorio de Sueño y Memoria y es doctora en Biología. <b>Rodrigo Ramele</b> es doctor en Informática y especialista en interfaces cerebro-computadora. <b>Gleiser</b> es físico y, después de una trayectoria dedicada a la investigación, decidió sumar una formación en estrategia y tecnología. Los tres ya trabajaban juntos en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires. La empresa apareció como una consecuencia de esa proximidad.</p><p><b>NeuroAcoustics</b> desarrolla una tecnología para intervenir sobre el sueño mientras la persona duerme. Su dispositivo combina <b>una vincha con sensores</b> capaces de registrar la actividad eléctrica del cerebro en tiempo real, identificar las ondas lentas del sueño profundo y aplicar estimulación acústica cuando corresponda. El sistema utiliza algoritmos de inteligencia artificial para analizar esas señales y ajustar la estimulación a las características de cada usuario.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CM6ZZH3KYNFLJAE55T7HUBSOH4.jpg?auth=cef23e2da7748aedf02848b018ec902b3523f898ad89b093f2343a5eb1b228bd&smart=true&width=1920&height=1781" alt="Sus tres fundadores provienen de disciplinas diferentes: Rodrigo Ramele, Cecilia Forcato y Pablo Gleiser." height="1781" width="1920"/><p><b>—¿Pablo, qué ocurre durante el sueño profundo y por qué es tan relevante para la salud?</b></p><p>—Cuando uno duerme, atraviesa distintas fases de sueño. Está el sueño profundo. Y en el sueño profundo hay una señal característica que se llaman las ondas lentas, que es una actividad eléctrica característica del cerebro de esa etapa del sueño. Y las ondas lentas regulan varios procesos que están vinculados a la salud. Por ejemplo, las ondas lentas están involucradas en los procesos de consolidación de la memoria. <b>Eso es que vos te acuerdes al día siguiente lo que aprendiste en un día.</b> Están regulando la homeostasis sináptica, que es justamente la parte que tiene que ver con que aquellas cosas que no son importantes se limpien y al día siguiente tu cabeza esté lista para recibir información nueva. Y también está involucrado el proceso de limpieza cerebral. Y la limpieza cerebral ahí es la limpieza física real, en lo que está vinculado con el sistema que se llama glinfático. Que es el sistema que limpia todos los residuos del proceso metabólico que se tuvieron durante el día. Durante la noche, la parte más importante es la regulación de ondas lentas. Si las ondas lentas las tenés deterioradas, eso hace que se te acumulen proteínas aberrantes como tau o beta-amiloide, que son las que después forman placas y te <b>dan lugar a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer</b>, por ejemplo.</p><p><b>—¿Cómo impacta el deterioro de las ondas lentas en la salud?</b></p><p>—Es muy importante para la salud. Las ondas lentas se deterioran cuando uno tiene una patología, pero también se deterioran naturalmente con la edad. Científicamente se puede medir bastante bien lo que se llama la calidad de las ondas lentas. ¿Qué es la calidad? Porque las ondas lentas son una oscilación, es actividad eléctrica sincronizada que está oscilando, y esas oscilaciones pierden su amplitud y dejan de ser una oscilación y tenés como eventos aislados.</p><p><b>—¿Se puede intervenir para mejorar la calidad de las ondas lentas?</b></p><p>—Cecilia hizo parte de su doctorado en Alemania, en Tübingen, en el laboratorio de <b>Jan Born</b> (destacado neurocientífico y investigador del sueño alemán), donde estaban estudiando estimulación acústica, y es que si vos estás durmiendo y estás en sueño profundo y escuchás un pulso de sonido, eso se ve reflejado en tu actividad eléctrica. Se lo puede usar para estimular las ondas lentas. <b>Mandás un sonido en el momento preciso y eso te ayuda a recuperar estas oscilaciones</b>.</p><p><b>—¿De qué manera el producto aborda esta estimulación?</b></p><p>—Lo que nosotros fabricamos es una vincha, que la gente va a usar cuando duerme. Tiene unos parlantitos. La vincha te hace un electroencefalograma en tiempo real, te dice la fase de sueño en la que estás, detecta que va a venir una onda lenta y te manda unos pulsos de sonido para estimularla y con eso recuperás esta oscilación. Esa oscilación regula muchos procesos vinculados a la salud. <b>Es algo que te hace dormir mejor y que va a tener un impacto general sobre la salud.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F77OFG5CPNBYBHJ3TARWZAEKEA.jpg?auth=06c4ad3166c7934d635f900818a8d5f525a60bf6ae9dca63b029f9a6503b224d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La vincha de NeuroAcoustics registra la actividad eléctrica cerebral en tiempo real, detecta ondas lentas y aplica pulsos de sonido durante el sueño." height="1080" width="1920"/><p>Con la edad, las ondas lentas pueden perder amplitud y regularidad. También pueden deteriorarse en determinadas patologías. El problema que se plantearon los investigadores fue entonces cómo recuperar, mediante estimulación acústica, parte de esa actividad. La idea científica no era nueva. El físico, en diálogo con <i>Infobae</i>, ubica sus antecedentes una década atrás. Lo difícil estaba en llevarla fuera de un laboratorio.</p><p>—El desafío está en que tenés que tener esa señal en tiempo real —explica—. Eso implica que el dispositivo tiene que tener parte de la electrónica en la vincha y que se use mientras la gente duerme.</p><p>La clave es el tiempo. Un pulso demasiado temprano puede no producir el efecto buscado. Uno demasiado tarde llega cuando la onda ya ocurrió. <b>Gleiser utiliza dos imágenes para explicar el problema.</b> La primera es una hamaca: hay que empujarla en el momento preciso para aumentar su movimiento; si el empujón llega fuera de tiempo, puede incluso frenarla. La segunda imagen es la de un surfista.</p><p>—El surfista ve que viene la ola y empieza a remar antes para poder subirse y surfearla. Nosotros hacemos algo parecido —dice.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RER6IAVCF5DKNMO7KZ25HPYTOI.png?auth=960cc49d0272ac068f3abb340445b8b245c4c647aa4eb24759dcefec18040817&smart=true&width=1408&height=768" alt="El deterioro de las ondas lentas aumenta con la edad y con ciertas patologías, y puede favorecer la acumulación de tau y beta-amiloide vinculada al Alzheimer. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El algoritmo intenta anticipar la señal que viene. No espera a verla completa. Busca reconocer su trayectoria y actuar antes. Ahí aparece la inteligencia artificial. Las señales eléctricas del cerebro varían entre personas, pero también pueden cambiar en una misma persona de una noche a otra. Una jornada de mucha actividad física, por ejemplo, puede estar asociada con ondas lentas de mayor amplitud. Una jornada sedentaria puede producir otro registro. Por eso la vincha es la misma, pero el funcionamiento pretende adaptarse a cada usuario.</p><p>—Cuando una persona lo usa se vuelve personalizado porque aprende con las señales individuales.</p><p>La tecnología busca intervenir sobre aquello que está observando. Ese es el salto que la empresa intenta dar.</p><p><b>—¿Qué distancia hay entre la invención, el desarrollo y la llegada al mercado de este tipo de dispositivos?</b></p><p>—Ahí está parte del desafío. Nosotros arrancamos a finales del 2022. Todo esto estaba en los <i>papers</i>. De los <i>papers </i>empezamos a hacer el desarrollo del producto, para eso hubo que validarlo.<b> Vinieron más de cien voluntarios que participaron en estudios en el laboratorio</b>, con el cual pudimos hacer el desarrollo y la validación de que sabíamos detectarlas y estimularlas. Eso requiere una intervención muy grande de mucha gente, porque requiere especialistas, no solamente que llamás a la persona y viene, sino que la recibe, le pone los electrodos, son electrodos para hacer estudios que tienen cremita, que hay que pegarlos, que hay que armarlos. Después, la persona tiene que ver el registro durante toda la noche, ver si la estimulación está bien hecha. A nivel de recursos humanos eso es muy exigente. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LRJ6FM2AONCDVJDH4RV6QFXLIE.png?auth=d7b70b261594ab3d8a9bae49a8bed4ff21447c06c9906df9ea27a865bf617757&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las ondas lentas del sueño profundo participan en la consolidación de la memoria, la homeostasis sináptica y la limpieza cerebral del sistema glinfático. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En una segunda etapa tratamos de automatizar todos los procesos para que tuviéramos un dispositivo que uno lo prenda y funcione, y que no haya una persona involucrada para armarlo. Con eso armamos nuestro primer prototipo, que te lo ponés y hace todo automatizado. Pero el prototipo no es un MVP (Producto Mínimo Viable). El MVP es el producto que ya lo podés comercializar. Ahora estamos en esa transición en la cual lo que tenemos que hacer es llevar esa idea de prototipo y convertirla en algo que sea un producto comercializable.</p><p><b>—¿Qué desafíos enfrentan para llegar al mercado?</b></p><p>—Estamos buscando fondos ahora para poder hacer esa transición, porque eso te exige toda la parte de<i><b> supply chain</b></i>, el <i>go to market</i>, todas las cosas que hacen a un producto.</p><p><i>La supply chain y la estrategia go-to-market son las dos mitades fundamentales que conectan </i><i><b>la creación de un producto con su venta exitosa</b></i><i>. Mientras que la primera se enfoca en el diseño, abastecimiento de materias primas, producción y logística para que el inventario exista físicamente, el go-to-market se encarga del frontend comercial (definición del cliente ideal, precios, marketing y canales de venta para generar la demanda)</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4SQOHGYBVBFEDMER7OS2AKEQOU.png?auth=6514a3c7263af5347c3648a15ecaa3c39fa4428c91fff25d24bd328e06d93da4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El algoritmo con inteligencia artificial busca anticipar cada onda lenta y personaliza la estimulación acústica según las señales de cada usuario. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>—¿Por qué consideran que mejorar la calidad del sueño tiene impacto en la autonomía y el bienestar de los mayores?</b></p><p>—Es super importante y es algo que fue cambiando en estos últimos años, muy vinculado a los productos que hay. La gente siempre tuvo en cuenta que hacer actividad física es un pilar de la salud, alimentarse bien también, pero el sueño no estaba tan metido en la ecuación. En los últimos años cada vez hay más dispositivos que hacen registro, como anillos inteligentes como <b>Oura</b>, pulseras como <b>WHOOP</b> y relojes inteligentes que están de moda ahora, que hacen registro y dan informe, han servido para educar mucho a la gente y mostrarle la importancia que tiene. <b>Es muy importante dormir bien, cumplir con las horas de sueño, dormir con una hora regular, no estar tan expuesto a luces antes de dormir, toda esa parte que es la higiene del sueño, y eso tiene un impacto grande.</b></p><p>En los últimos años, la parte que tiene que ver con el sistema glinfático está tomando mucha relevancia en la parte científica. Se está discutiendo mucho eso, porque se está viendo la importancia que tiene el sueño en cuidar todos estos mecanismos de salud. Si apenas se ven perturbados, eso tiene un impacto grande. Lo que queremos hacer con nuestro producto es ser la nueva generación que viene después, no solamente darte un informe, sino que activamente lo modificamos para mejorarlo. Nuestro <b>objetivo comercial son los adultos mayores. </b>Pensamos que los primeros interesados van a ser los adultos mayores que quieren cuidar la salud a partir de mejorar su sueño.</p><p>Mientras el prototipo avanza, el conocimiento científico está protegido por tres solicitudes de <b>patente</b> presentadas en <b>Estados Unidos</b>. Una de ellas ya fue publicada. El físico sostiene que una parte de esas patentes está relacionada con el modo de detectar las señales y determinar el instante preciso de la estimulación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6HIBQEDWIJAVVGBV4X2KHZ7GSQ.jpg?auth=bcaa600ee6a7d98c136a5536994070961b28d63ba30a216c2e79bab837045ff8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Algoritmos a medida: La inteligencia artificial permite que el dispositivo se adapte a las variaciones biológicas de cada usuario y a su nivel de actividad diaria." height="1080" width="1920"/><p>Pablo Gleiser es cordobés. Estudió Física en la <b>Facultad de Matemática, Astronomía y Física de Córdoba</b>, donde hizo la licenciatura y el doctorado. Luego realizó un posdoctorado en <b>Barcelona</b>. Allí trabajó sobre redes complejas y comenzó a acercarse a problemas vinculados con el cerebro.</p><p>En 2009 viajó a <b>Alemania</b> para participar de un workshop. Allí conoció investigadores que trabajaban sobre sueño. Colaboró con ellos en estudios de resonancia magnética funcional para analizar cómo cambian las conexiones del cerebro cuando las personas se duermen. La física le había dado una herramienta para estudiar esas redes. El sueño le ofreció un territorio nuevo donde utilizarla.</p><p>Cuando regresó a <b>Argentina</b> ingresó al <b>CONICET</b>, trabajó en el <b>Centro Atómico Bariloche</b> y dio clases en el <b>Instituto Balseiro</b>. También fue profesor en la <b>Universidad Nacional de Río Negro</b>. La inquietud por cruzar disciplinas permaneció.</p><p>—Siempre tuve ganas de hacer algo y también tenía la inquietud de hacer algo por afuera de lo que era solamente el paper, pero nunca tuve las herramientas.</p><p>El <b>ITBA</b> apareció como una posibilidad. Allí cursó una maestría en Dirección de Estrategia y Tecnología y empezó a acercarse al mundo del producto y del negocio. La distancia entre esos mundos aparece varias veces durante la entrevista. Para un científico, explicar el funcionamiento del dispositivo exige hablar de actividad eléctrica cerebral, ondas lentas y algoritmos. Para un inversor, además, hay que explicar si ese conocimiento puede convertirse en una empresa y cuánto puede crecer.</p><p>—Me apasiona mucho la interfaz entre los dos mundos: el científico y el más emprendedor o industrial, más de producto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LYZO7SK24FBOJG3BIJWWBPSTKY.png?auth=788a706c9c9a158cfe1138ab747f5d169746d40943dc5fe36001ed67e910bb93&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Más de cien voluntarios participaron en estudios del laboratorio para validar la detección y la estimulación de las ondas lentas antes del primer prototipo. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En el edificio donde trabajan, los tres fundadores están físicamente cerca. El <b>Laboratorio de Sueño</b> está junto a los espacios donde trabajan ellos.</p><p>—Toda una parte de informalidad que tiene que estar antes —explica—. La gente con la que estás cómodo charlando, la gente con la que podés no estar de acuerdo y discutir y seguir discutiendo al día siguiente y está todo bien.</p><p>De esas conversaciones surgió la empresa. La curiosidad, dice Gleiser, estaba antes que la física. De chico quiso ser paleontólogo. Después astronauta. Los dinosaurios fueron reemplazados por el espacio. Su padre, Reynaldo, también es físico y trabaja en relatividad general. Cuando Pablo era un niño lo veía escribir ecuaciones en un pizarrón.</p><p>La <b>Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FaMAF)</b> funcionó durante años en el edificio del <b>Observatorio Astronómico de Córdoba</b>. Pablo recuerda haber ido, haber visto el telescopio y haber circulado por aquellos espacios científicos. No sabía entonces que terminaría trabajando sobre el cerebro durante el sueño.</p><p>—El tema de la curiosidad estuvo siempre presente.</p><p>Ahora esa curiosidad tiene otra forma. La empresa tiene un mercado inicial definido: adultos mayores interesados en cuidar su salud a través del sueño. Gleiser también piensa en <b>Estados Unidos</b>, donde identifica una población numerosa de mayores de 60 años y un mercado con capacidad de consumo tecnológico.</p><p>El envejecimiento de la población es un fenómeno global y los trastornos del sueño asociados a la edad también. Durante mucho tiempo, dormir quedó detrás de otros pilares de la salud. La actividad física y la alimentación ocuparon un lugar más visible. En los últimos años, los dispositivos capaces de registrar el sueño ayudaron a instalar el tema en la vida cotidiana.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VECV44HTDVCMRJOJDS75PIVSIY.jpeg?auth=08e61c6f75ca4cfb73cea49a67555ef53d9c51ab5849d358f46d4419213395a4&smart=true&width=6985&height=4269" alt="La empresa apunta a adultos mayores como mercado inicial, protege su desarrollo con tres solicitudes de patente en Estados Unidos y recibió una mención en la Startup Competition del Foro de Inversiones Córdoba 2026." height="4269" width="6985"/><p>El vínculo de la empresa con el <b>Parque de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires</b> también llevó a <b>NeuroAcoustics</b> a participar de la <b>Startup Competition del Foro de Inversiones Córdoba 2026</b>, donde recibió una Mención Especial por su desarrollo basado en inteligencia artificial y neuromodulación acústica para mejorar el sueño en adultos mayores.</p><p>El <b>Parque</b> reúne startups, empresas tecnológicas, universidades, centros de investigación e inversores y funciona como un espacio de articulación para proyectos de base científica y tecnológica. En <b>Córdoba</b>, ese ecosistema volvió a quedar expuesto: <b>Nunatak Bio</b> obtuvo el primer puesto de la competencia de pitchs y <b>BioBlends</b> alcanzó el segundo, mientras que <b>NeuroAcoustics</b> recibió una de las menciones especiales. <b>Odycell</b>, también distinguida por el jurado, decidió incorporarse al Parque después del encuentro.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/L7J53JXE6VEENJ3KY74AQFFQ4U.png?auth=8af4e7727dc0e21e285af6eda64713a12105c4743f7e2ab1301c372c690acc4c&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[NeuroAcoustics nació de investigaciones del Laboratorio de Sueño y Memoria para intervenir sobre el sueño profundo con estimulación acústica. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Hacer amigos en la adultez: por qué cuesta más y qué factores lo explican]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2026/08/23/hacer-amigos-en-la-adultez-por-que-cuesta-mas-y-que-factores-lo-explican/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2026/08/23/hacer-amigos-en-la-adultez-por-que-cuesta-mas-y-que-factores-lo-explican/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[La falta de tiempo compartido, la menor exposición a vínculos nuevos y el peso de la rutina reducen las oportunidades de amistad en una etapa marcada por más responsabilidades]]></description><pubDate>Sun, 23 Aug 2026 19:18:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M2PYRYN57VCDXC434W7QV4VSYQ.png?auth=4625c573201348defa8c865c5ceef45b0c19155585ab4fe9945e8089da03055b&smart=true&width=1408&height=768" alt="Hacer amigos en la adultez cuesta más por la falta de tiempo compartido, la rutina y la menor exposición a vínculos nuevos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/amistad/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/amistad/"><b>amistad</b></a><b> en la adultez</b>, la soledad, la falta de tiempo y la disminución de espacios compartidos forman parte de un problema cada vez más visible en la vida cotidiana, en especial entre personas que dejaron atrás la escuela, la universidad o los primeros años de trabajo. </p><p>A diferencia de otras etapas, <b>hacer amigos en la edad adulta suele resultar más difícil</b> porque <b>disminuyen las instancias de contacto frecuente</b>, se multiplican las <b>responsabilidades </b>y se vuelve menos común coincidir de manera sostenida con personas nuevas en contextos informales.</p><p>Distintos estudios y especialistas en salud mental, vínculos sociales, bienestar emocional y conducta interpersonal describen que esa dificultad no responde a una sola causa, sino a una combinación de cambios en la rutina, exigencias laborales, mudanzas, crianza, cansancio y hábitos sociales más fragmentados. </p><p>De acuerdo con <i>The science of Friendship</i>, publicado por la <b>American Psychological Association</b>, las amistades estables y saludables se asocian con mejores indicadores de <b>bienestar</b>, <b>satisfacción con la vida</b>, <b>apoyo emocional</b> y <b>salud general</b>, lo que vuelve más relevante entender por qué esos vínculos cuestan más con el paso del tiempo.</p><p>La dificultad también tiene una dimensión estructural: <b>gran parte de las amistades tempranas nacen de la proximidad repetida, la interacción no planificada, la vulnerabilidad compartida y la continuidad del contacto</b>, condiciones que no siempre están presentes en la adultez. </p><p>Según explicó <b>Marisa Franco</b>, psicóloga y especialista en amistad, en una participación difundida por la American Psychological Association, muchos adultos<b> ya no transitan entornos que favorezcan encuentros espontáneos y sostenidos</b>, una condición que limita la posibilidad de transformar coincidencias ocasionales en relaciones duraderas.</p><h2>Por qué hacer amigos se vuelve más difícil después de cierta edad</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EVILJDWUUZGYLMQW3AOKU5DB7Q.png?auth=fb9e95de6fc23062cbc40a16271873fd2dc3dce9c901a2399eb534c4aba1bdcb&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La amistad en la adultez se vuelve menos frecuente cuando aumentan las responsabilidades laborales, las mudanzas, la crianza y el cansancio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Una de las principales diferencias entre la juventud y la adultez está en la cantidad y la calidad de los entornos disponibles para conocer gente. En etapas como la <b>escuela</b>, la <b>universidad</b>, las <b>actividades grupales</b> o los<b> primeros empleos</b>, existe una exposición frecuente a personas con horarios, tareas o intereses comunes. </p><p>En la adultez, ese entramado suele reducirse y deja menos margen para la repetición del contacto, la familiaridad progresiva, la conversación espontánea y la construcción lenta de confianza. La evidencia disponible también muestra que la amistad adulta requiere una inversión concreta de tiempo, algo que muchas veces escasea. </p><p>Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9902704/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9902704/">estudio publicado</a> en <i>PubMed </i>indicó que la amistad en la adultez mantiene una asociación positiva con el bienestar, la salud psicológica, el apoyo social y la calidad de vida, pero también remarcó que esos vínculos necesitan <b>condiciones sostenidas para desarrollarse</b>. Esa exigencia cotidiana suele chocar con agendas atravesadas por trabajo, cuidados, traslados y cansancio acumulado.</p><p>El tiempo aparece como un factor decisivo también en otra investigación muy citada sobre vínculos sociales. Según datos retomados por la American Psychological Association en materiales sobre amistad adulta, el investigador <b>Jeffrey Hall</b>, de la <b>University of Kansas</b>, estimó que <b>el pasaje de desconocido a amigo casual puede requerir alrededor de</b> <b>50 horas de contacto</b>, mientras que una amistad más consolidada puede demandar cerca de <b>90 horas</b> y una relación cercana más de <b>200</b>. Esas cifras ayudan a explicar por qué muchos vínculos potenciales no avanzan: no siempre falta afinidad, muchas veces falta continuidad.</p><h2>Qué obstáculos personales y sociales suelen intervenir</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/52TXMCUER5FX5LDQDZQ66NA4SA.png?auth=2cd3fbe545dd6ce04daf9c7bc2e88f3cc62ad6b589fbdd30521da965d66f0797&smart=true&width=1408&height=768" alt="La American Psychological Association señaló que las amistades estables se asocian con bienestar, apoyo emocional, satisfacción con la vida y salud general (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los especialistas que analizan este fenómeno señalan que la dificultad no depende solo de la falta de oportunidades externas. También influyen la <b>incomodidad inicial</b>, el <b>miedo al rechazo</b>, la <b>autoprotección emocional</b> y la expectativa de que una conexión surja de inmediato. </p><p>La American Psychological Association señaló en sus contenidos sobre vínculos que muchas personas subestiman cuánto agradan a los demás después de un primer intercambio, un sesgo que puede volver más difícil insistir, proponer un nuevo encuentro o sostener el contacto cuando la relación todavía es incipiente.</p><p>Otra barrera frecuente es la idea de que la amistad adulta debería surgir de forma natural y sin esfuerzo. Ese supuesto entra en tensión con lo que muestran los estudios sobre <b>conexión social</b>, <b>reciprocidad</b>, <b>intimidad gradual</b> y <b>consistencia interpersonal</b>. Los materiales de la American Psychological Association sobre cómo hacer y conservar amistades señalaron que escuchar con atención, mostrarse disponible, compartir intereses y repetir interacciones son componentes importantes para que un vínculo se fortalezca con el tiempo.</p><p>La pérdida de espacios de coincidencia cotidiana también altera la forma en que se construyen las relaciones. El informe del <b>U.S. Surgeon General</b> advirtió que la <b>aislación social</b>, la <b>disminución del contacto presencial</b>, la <b>fragmentación comunitaria</b> y la <b>debilidad de los lazos locales</b> tienen efectos sobre la salud y sobre la sensación de integración. </p><p>Esto significa que la dificultad para hacer amigos en la adultez no siempre responde a un problema individual, sino también a contextos que ofrecen menos lugares para coincidir con otros de manera sostenida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/M2PYRYN57VCDXC434W7QV4VSYQ.png?auth=4625c573201348defa8c865c5ceef45b0c19155585ab4fe9945e8089da03055b&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Hacer amigos en la adultez cuesta más por la falta de tiempo compartido, la rutina y la menor exposición a vínculos nuevos  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un entrenamiento intensivo podría ayudar a hacer dos tareas a la vez con más eficacia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/23/un-entrenamiento-intensivo-podria-ayudar-a-hacer-dos-tareas-a-la-vez-con-mas-eficacia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/23/un-entrenamiento-intensivo-podria-ayudar-a-hacer-dos-tareas-a-la-vez-con-mas-eficacia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio halló que la práctica repetida de una actividad específica puede reorganizar circuitos cerebrales, reducir la carga sobre el control ejecutivo y mejorar el rendimiento frente a una segunda demanda simultánea]]></description><pubDate>Sun, 23 Aug 2026 18:41:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MSYAO3LW5NH7LPZYPAB346PMUA.png?auth=cd3f3882172ebc4fead49413eb5b556225872d2bdcb318afa9aca6513ea5d67f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio indicó que un entrenamiento intensivo puede mejorar la multitarea al volver más automática una tarea específica (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <b>multitarea</b>, la atención, la memoria y el control ejecutivo forman parte de una discusión cada vez más frecuente en los estudios sobre el <b>cerebro</b>, sobre todo por la dificultad que implica sostener <b>dos tareas complejas</b> <b>al mismo tiempo</b> sin perder precisión, velocidad ni capacidad de respuesta. Buena parte de esa limitación se asocia con la <b>corteza prefrontal</b>, una región vinculada con la planificación, la toma de decisiones, la selección de respuestas y la administración de recursos mentales frente a demandas simultáneas.</p><p>Frente a esa limitación, un nuevo estudio mostró que la práctica intensiva de una tarea específica puede <b>modificar la manera en que esa actividad se procesa en el cerebro y mejorar el rendimiento </b>cuando se realiza otra en paralelo.</p><p>De acuerdo con un estudio publicado en el <a href="https://direct.mit.edu/jocn/article/38/2/197/132220/Extensive-Experience-Remodels-Neural-Task"><i>Journal of Cognitive Neuroscience</i></a>, los investigadores analizaron a participantes que realizaron durante <b>cinco a diez semanas</b> una tarea visual de clasificación de imágenes y completaron <b>más de 30.000 ensayos</b>, con seguimiento a través de <b>resonancias magnéticas</b>, <b>electroencefalogramas</b>, <b>mediciones de actividad cerebral</b> y <b>evaluaciones de desempeño</b>.</p><p>Según el estudio, al comienzo del entrenamiento la tarea dependía sobre todo de la corteza prefrontal, pero con la repetición intensa esa carga comenzó a desplazarse hacia la <b>corteza temporal</b>, vinculada con la memoria, el reconocimiento de objetos, el aprendizaje de patrones y la automatización. </p><p>Ese cambio permitió reducir la dependencia del sistema de control consciente y fue asociado con una mejor capacidad para responder a una segunda demanda al mismo tiempo, aunque el trabajo no plantea una mejora universal de toda forma de multitarea sino un efecto específico ligado al entrenamiento, la especialización neural, la reducción de carga cognitiva y la automatización de habilidades.</p><h2>Qué halló el estudio sobre la práctica intensiva</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TNH75G6DJBFV5G4MLKIVMXTTDA.png?auth=7558352fd94a707e011cf2827dfa7421742361886b27066612b8d4dec33ad457&smart=true&width=1408&height=768" alt="La práctica repetida redujo la carga sobre el control ejecutivo y permitió responder mejor a una segunda demanda simultánea (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El trabajo examinó cómo cambia el procesamiento cerebral cuando una tarea se repite de forma sostenida hasta adquirir un grado alto de familiaridad, eficiencia, estabilidad y automatización. Para eso, los participantes utilizaron una aplicación de formato lúdico en la que debían clasificar imágenes de <b>autos generados por algoritmo</b>, distinguir <b>variaciones visuales sutiles</b>, sostener una <b>respuesta consistente</b> y adaptarse a una <b>exigencia repetida</b> durante varias semanas.</p><p>La investigación identificó que, en la etapa inicial, esa tarea exigía una participación más marcada de la corteza prefrontal, una región clave para las funciones ejecutivas, el monitoreo consciente, la gestión atencional y la resolución deliberada de problemas. </p><p>A medida que avanzó el entrenamiento, parte de esa actividad comenzó a desplazarse hacia la corteza temporal, un área relacionada con la memoria visual, el reconocimiento de objetos complejos, la identificación de patrones y el procesamiento especializado de estímulos.</p><p>Ese desplazamiento resultó central para los autores porque sugiere que una tarea muy practicada puede depender menos del sistema que interviene cuando una persona necesita decidir de manera consciente cada respuesta. </p><p>En ese marco, el estudio señaló que una parte de la información logró avanzar por circuitos más directos hacia regiones vinculadas con la <b>producción de respuestas</b>, la <b>ejecución rápida</b>, la <b>eficiencia neural</b> y la <b>disminución de interferencias</b> entre tareas simultáneas.</p><h2>Qué alcance tiene el hallazgo y qué límites marca la investigación</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HV3L4ZD2AZBXLOSR53KITWSCHE.png?auth=4f0d19a7976894f44c22f54e9141c4d210b97b379cad8caf036ade514002fd8a&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación vinculó el límite de la multitarea con la corteza prefrontal, asociada con la planificación y la administración de recursos mentales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El estudio no plantea que cualquier persona pueda convertirse en experta en multitarea a partir de una regla general ni que todo tipo de actividad se beneficie del mismo modo. Lo que describe es un fenómeno específico:<b> cuando una tarea recibe práctica intensiva, se vuelve más automática, exige menos control consciente y libera parte de la capacidad mental</b> que antes se destinaba a supervisarla de forma constante.</p><p>Ese punto resulta clave para una lectura publicable y precisa del hallazgo, porque evita exageraciones sobre sus efectos. La investigación no sostiene que el cerebro elimine el límite tradicional asociado a la realización de tareas paralelas, sino que muestra una posible reducción de ese cuello de botella en condiciones concretas de entrenamiento prolongado, repetición dirigida, alta exposición a un mismo ejercicio y aprendizaje acumulativo. La mejora observada aparece ligada a una habilidad específica y no a una expansión general de todas las capacidades cognitivas.</p><p>El trabajo aporta evidencia sobre un proceso conocido en otras áreas del aprendizaje: cuanto más consolidada está una tarea, menos recursos consume. Esa lógica permite entender por qué ciertas acciones repetidas muchas veces, como reconocer estímulos visuales conocidos o ejecutar secuencias familiares, pueden demandar <b>menos esfuerzo mental, intervención ejecutiva y supervisión deliberada, además de reducir el tiempo de procesamiento consciente</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MSYAO3LW5NH7LPZYPAB346PMUA.png?auth=cd3f3882172ebc4fead49413eb5b556225872d2bdcb318afa9aca6513ea5d67f&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio indicó que un entrenamiento intensivo puede mejorar la multitarea al volver más automática una tarea específica (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Descubren compuestos en la orina de los gatos que conservan su identidad olorosa]]></title><link>https://www.infobae.com/mascotas/2026/08/22/descubren-compuestos-en-la-orina-de-los-gatos-que-conservan-su-identidad-olorosa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/mascotas/2026/08/22/descubren-compuestos-en-la-orina-de-los-gatos-que-conservan-su-identidad-olorosa/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio aporta una nueva pista sobre cómo se mantienen en el tiempo las señales que usan estos animales para reconocerse]]></description><pubDate>Sat, 22 Aug 2026 17:40:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K6BF3UECCZCAHJYBRONELZ7RYU.png?auth=20cb37b22a4bd17925826c85af4e1960cb953e65ed23f273772198b5f12a6f79&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio sobre gatos domésticos identificó 13 ácidos grasos de cadena ramificada en la orina felina como una firma química estable (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los <a href="https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2026/07/12/un-estudio-revela-el-impacto-de-los-gatos-domesticos-sobre-miles-de-especies-animales/"><b>gatos domésticos</b></a> usan la <b>orina </b>para dejar <b>señales</b> en su <b>entorno</b>, pero hasta ahora no estaba claro <b>qué compuestos les permiten sostener una marca olorosa reconocible </b>durante horas y asociarla a un <a href="https://www.infobae.com/espana/2024/09/18/esto-es-lo-que-tarda-un-gato-en-olvidar-a-una-persona-segun-la-ciencia/">individuo concreto</a>.</p><p>Esa pregunta, que combina <b>comportamiento animal</b> y <b>biología del olfato</b>, cobró interés a partir de un nuevo trabajo de investigadores de <b>Japón</b>, <b>Alemania</b> y <b>España</b> sobre la forma en que los felinos identifican <b>rastros ajenos y propios</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6LTYYOMDQ5CLFILZLMTJG5WZLE.png?auth=309d2c8241e748c769dec9948be7e02cea22d08125ad6c4c0b6b87404203f5d1&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación sostuvo que la orina de los gatos conserva durante horas información útil para el reconocimiento individual (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En esa línea, <i>Popular Science</i> citó un <a href="https://doi.org/10.1016/j.cub.2026.07.045">estudio</a> publicado en la revista <i>Current Biology</i> que aporta nueva evidencia y que también podría resultar útil para investigaciones veterinarias y de conservación.</p><p>El trabajo identificó <b>13 ácidos grasos de cadena ramificada</b> en la orina felina y propuso que esa mezcla funciona como una firma química estable. </p><p>Se trata de <b>moléculas grasas</b> que se evaporan más lentamente que otros componentes del olor y que, por esa persistencia, podrían conservar información sobre quién dejó la marca.</p><p>La novedad no reside en que los gatos usen la orina para comunicarse, algo ya conocido, sino en <b>la detección de sustancias concretas que podrían sostener ese mensaje en el</b> <b>tiempo</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MWLPTX5C2JEFVKX6ZLAZHEX724.png?auth=96ae09c6b3ea80320ba800094d03c27f336af003b0cbea4e8bbe45bbccab7340&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los perfiles químicos de la orina variaron entre distintos gatos, pero se mantuvieron relativamente constantes dentro de cada individuo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Qué cambia con este hallazgo</h2><p>La investigación avanza sobre un problema preciso. Muchas moléculas olorosas se degradan o desaparecen poco después de quedar sobre una superficie. Si una señal social debe servir para identificar a otro animal tiempo después, necesita conservar cierta estabilidad.</p><p>Según se detalla en el estudio, <b>los 13 compuestos detectados variaron entre distintos gatos</b>, aunque mantuvieron<b> un perfil relativamente constante</b> dentro de cada individuo.</p><p>Ese punto ordena la relevancia del paper: la mezcla no actúa como un simple olor genérico, sino como una <b>combinación con rasgos propios</b>. Dicho de otro modo, cada gato tendría un patrón químico con cierta continuidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HFLRQ6DVVRAI7D22E3UIY3V2EA.png?auth=70baad0a4ae41a3e33d30061ce17421edb009e7c5d70bda26eddb7a7684c56c0&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio detectó que los perfiles de orina de gatos emparentados eran más parecidos, aunque persistieron diferencias individuales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los autores también observaron que los perfiles resultaban más parecidos entre animales emparentados, aunque las diferencias individuales seguían presentes.</p><p>El trabajo sumó un dato concreto sobre <b>persistencia</b>. En muestras de orina conservadas a unos 25 ℃, esos perfiles siguieron detectables durante al menos <b>24 horas</b>. El estudio señala que esa mayor duración los distingue de otros compuestos urinarios más volátiles, cuya presencia cambia con rapidez después del depósito.</p><h2>Cómo comprobaron que los gatos distinguen esas señales</h2><p>Los investigadores no se limitaron al análisis químico. También realizaron <b>pruebas de comportamiento</b> para evaluar si los gatos diferenciaban entre una muestra ya conocida y otra nueva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VCHSYSB7QFA3FLKHR2ERNBXXUQ.png?auth=339d878b069d44918766f048866769ebe3a36f885f367413bd7e56a871472f05&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las muestras de orina felina conservaron perfiles detectables durante al menos 24 horas a unos 25 grados, a diferencia de compuestos más volátiles (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Cuando un animal olía varias veces la misma orina, el tiempo de exploración disminuía. Al presentar una muestra perteneciente a otro gato, el interés volvía a aumentar. Según el estudio, esa secuencia indica que <b>los animales reconocen diferencias entre olores individuales</b>.</p><p>El equipo observó además la respuesta de <b>flehmen</b>, una conducta en la que el gato entreabre la boca al captar ciertos olores y facilita así el <b>análisis de señales químicas</b>. </p><p>En las pruebas, esa reacción apareció con más frecuencia frente a orina ajena que ante la propia y volvió a caer tras exposiciones repetidas a la misma muestra.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XM7RJAEFTVDIZMXVFQIETID7AE.png?auth=3b6d8456378a9f1365d86bd466f60167e272e59606d9f1cbc88e8bc27f44611d&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las pruebas de comportamiento mostraron que los gatos reducen la exploración ante una orina conocida y recuperan el interés frente a una muestra nueva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>“Después de confirmar que los gatos pueden distinguir los olores urinarios de distintos individuos, usamos la respuesta de flehmen como pista para identificar moléculas urinarias que podrían contribuir al reconocimiento olfativo entre individuos”, afirmó <b>Masao Miyazaki</b>, bioquímico de la <b>Universidad de Iwate</b> y coautor del trabajo, según el comunicado de prensa.</p><p>El estudio añade que esa respuesta volvió a aumentar cuando los animales, ya habituados a una muestra, recibieron otra diferente. Ese esquema experimental sostiene la columna vertebral de la historia: el paper no solo describe moléculas, también intenta vincularlas con una conducta observable.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NUR34EHAHJCW3JTHRNA45QGSKA.png?auth=50510e9cbb7b0264f0505f8b15b51d64c9eaa71335814eff335571e2e5bc130b&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las pruebas de comportamiento mostraron que los gatos reducen la exploración ante una orina conocida y recuperan el interés frente a una muestra nueva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Por qué el resultado interesa más allá de la curiosidad</h2><p>El estudio localizó esos ácidos grasos de cadena ramificada en los <b>riñones</b> de los gatos, pero <b>no en otros tejidos</b> examinados por el equipo. </p><p>Esa observación lleva la discusión hacia la salud animal, porque pone el foco en las gotas lipídicas renales, pequeñas reservas de grasa presentes en ese órgano cuyo papel no estaba del todo aclarado.</p><p>“<b>Las gotas lipídicas en el riñón del gato se conocen desde hace más de un siglo, pero seguía sin aclararse por qué estos animales tienen tantas</b>”, señaló Miyazaki, según el comunicado de prensa. “Nuestros hallazgos sugieren que una de sus funciones podría ser sostener una <b>firma química </b>estable en la orina”, agregó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7NQ4WGBQIFB7XMJVAODT5MJK34.png?auth=841ef4cdf478f337f4b5f17b2b2d231df50940a1ab85856a5e7212d91c3c4b39&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El trabajo localizó estos compuestos en los riñones de los gatos y abrió nuevas preguntas sobre salud animal, comunicación química y conservación de felinos (Canva)" height="1080" width="1920"/><p>La proyección del resultado todavía es limitada y el propio material disponible no habilita conclusiones definitivas sobre aplicaciones clínicas. Aun así, el estudio señala que compuestos similares aparecieron en <b>leones</b>,<b> leopardos, tigres, linces y jaguares</b>.</p><p>Ese punto ubica el hallazgo en una agenda más amplia: la biología de la comunicación química en felinos, el estudio de enfermedades renales en animales domésticos y el desarrollo de herramientas no invasivas para seguir rastros de grandes especies silvestres.</p><p>Con ese alcance, la novedad no pasa por un dato llamativo sobre el olor de la orina de los gatos, sino por la identificación de una base química concreta para el reconocimiento individual.</p><p>Los próximos pasos, según planteó el equipo en el estudio y en el comunicado de prensa, apuntan a determinar cómo esos compuestos almacenados en el riñón terminan liberados en la orina.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/K6BF3UECCZCAHJYBRONELZ7RYU.png?auth=20cb37b22a4bd17925826c85af4e1960cb953e65ed23f273772198b5f12a6f79&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio aporta una nueva pista sobre cómo se mantienen en el tiempo las señales que usan estos animales para reconocerse]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Se puede entrenar la creatividad? Qué dice la ciencia y cuál es su efecto en el cerebro]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/21/se-puede-entrenar-la-creatividad-que-dice-la-ciencia-y-cual-es-su-efecto-en-el-cerebro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/21/se-puede-entrenar-la-creatividad-que-dice-la-ciencia-y-cual-es-su-efecto-en-el-cerebro/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Los estudios más recientes sobre el tema revelan mecanismos concretos que explican por qué algunas personas desarrollan esta capacidad y otras no]]></description><pubDate>Fri, 21 Aug 2026 23:42:24 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZOEN2GZFJCZPCH7SVDV2OYAJI.png?auth=ddc185fdb57f4727dcd2e8d661bf29e8ae55f908609d6b3222f0761bdb7e732a&smart=true&width=1408&height=768" alt="La creatividad no queda restringida al ámbito artístico, porque también permite generar respuestas nuevas y útiles ante problemas diarios  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Lejos de ser un rasgo reservado para artistas o personas con talento excepcional, la <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2022/06/26/como-se-puede-entrenar-la-creatividad-la-neurociencia-tiene-la-respuesta/" target="_blank" rel=""><b>creatividad</b></a><b> </b>aparece en la vida cotidiana como una capacidad para generar respuestas nuevas y útiles ante situaciones de todo tipo. </p><p>La visión que la presenta como una chispa imprevisible que algunas personas tienen y otras no empezó a perder terreno frente al avance de la <b>psicología y la neurociencia</b>, que desde hace al menos una década estudian qué procesos la favorecen, qué obstáculos la limitan y de qué manera puede desarrollarse. </p><p><b>La pregunta ya no es: quiénes son creativos, sino cómo esa capacidad puede integrarse en la vida diaria, en el trabajo, en el estudio y en la regulación de las emociones</b>. Y la <a href="https://www.infobae.com/educacion/2025/03/21/se-puede-entrenar-el-pensamiento-creativo-asi-se-medira-esta-habilidad-en-la-prueba-pisa-2025/" target="_blank" rel="">ciencia</a> tiene respuestas, aunque más complejas y matizadas de lo que los cursos de desarrollo personal suelen presentar.</p><h2>Qué dice la evidencia más reciente</h2><p>Un <a href="https://repository.essex.ac.uk/34344/1/CreativityEnhancementMethods_accepted.pdf" target="_blank" rel="">metanálisis publicado en 2025</a> por investigadores de la <a href="https://repository.essex.ac.uk/34344/1/CreativityEnhancementMethods_accepted.pdf" target="_blank" rel=""><b>Universidad de Essex</b></a> analizó <b>332 mediciones de efecto</b> y llegó a una conclusión clara: la <b>creatividad puede entrenarse</b>. <b>Los programas complejos de entrenamiento, la meditación y la exposición cultural mostraron los efectos más altos</b>, mientras que el uso de fármacos para estimular la cognición resultó prácticamente nulo.</p><p>Lo que el estudio deja en claro es que no todos los métodos funcionan igual: <b>el efecto depende del tipo de programa, el contexto y la forma en que se mide</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OJQSBLM43NHGXDDK2DYYUIQY5A.png?auth=a6d99e33cb1fbff69e8c0f0265e6608ce2efc5dbf0ae7d3f44614003611cab93&smart=true&width=1408&height=768" alt="Mark Runco y Garrett Jaeger sostienen que una idea creativa debe combinar originalidad y efectividad para resolver un problema (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Lo que el cerebro hace con el entrenamiento</h2><p>Más allá del debate estadístico, la neurociencia ofrece evidencia de otro tipo. Los estudios de imagen cerebral describen con precisión cómo funciona el cerebro durante la <b>creación</b>. La creatividad no depende de una región aislada ni del llamado “hemisferio derecho”, sino de la coordinación dinámica entre tres redes: la <b>red de modo por defecto</b>, activa durante los momentos de reposo mental y de asociación libre de ideas; la <b>red de control</b>, que evalúa, filtra y selecciona entre las opciones generadas; y la <b>red de alerta</b>, que regula la transición entre ambas.</p><p>Un estudio de <b>Harvard</b> publicado en <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2025/02/250213143606.htm" target="_blank" rel=""><i>JAMA Network Open</i></a> analizó datos de resonancia magnética de 857 participantes en 36 investigaciones e identificó un circuito cerebral común a todas las formas de creatividad estudiadas. El hallazgo más inesperado: <b>el 86% de las regiones cerebrales vinculadas con la creatividad mostraban conectividad negativa con el polo frontal derecho</b>, la zona encargada del monitoreo de reglas y la autocensura. Cuando esa área se silencia, la producción de ideas fluye con menos restricciones.</p><p>Eso tiene una implicación práctica directa: el principal obstáculo para la <b>creatividad</b> no es la falta de ideas, sino el mecanismo de control que las frena antes de que puedan desarrollarse. Una <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-64173-9" target="_blank" rel="">investigación publicada en <i>Communications Biology</i></a> precisó esa dinámica al examinar cómo el cerebro evalúa las ideas en tiempo real: la red de modo por defecto codifica la originalidad de cada idea, la red de control codifica su utilidad y el <b>circuito de recompensa</b> del cerebro asigna un valor que equilibra ambas dimensiones. Eso explica por qué los momentos de inspiración suelen ir acompañados de una sensación de satisfacción: el circuito de recompensa se activa al mismo tiempo.</p><h2>Qué condiciones favorecen el proceso</h2><p>Una <a href="https://www.psychologytoday.com/us/blog/play-your-way-sane/202512/new-research-on-the-cognitive-science-of-creativity" target="_blank" rel="">revisión publicada en el <i>Journal of Psychopharmacology</i></a> estableció que <b>el sueño REM incide directamente en la creatividad</b>, al relajar las conexiones entre la memoria y la corteza cerebral y permitir recombinaciones de recuerdos que durante la vigilia están más restringidas. </p><p>El estado de adormecimiento (esa zona difusa entre estar despierto y quedarse dormido) también aparece asociado con mayor capacidad de resolución de problemas y generación de ideas poco convencionales. El ejercicio aeróbico moderado, incluso en períodos breves, mostró efectos positivos sobre esa misma capacidad en varios estudios incluidos en esa revisión. La meditación de atención abierta, que consiste en observar los pensamientos sin juzgarlos, también se vinculó con mejoras similares.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RFYPHQXNKZESVGNRUC3F5MBL4A.png?auth=e4f5e0d8a4317081fefdc70ca8151cd224575afc09d11eb2ab5163e28989d64a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las investigaciones más recientes muestran que desarrollar el pensamiento original no depende del talento innato sino de condiciones concretas y medibles
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un informe del <b>Centro de Bienestar de Reino Unido</b> (<i>What Works Centre for Wellbeing</i>), basado en una revisión de 55 estudios y cinco revisiones sistemáticas, encontró que las actividades creativas se asocian con reducciones en síntomas de ansiedad, depresión y estrés, además de mejoras en la autoestima y en la sensación de pertenencia. La misma revisión advirtió que esos resultados dependen del contexto: los entornos seguros, la autonomía y la posibilidad de elegir son factores que amplifican o reducen los efectos.</p><h2>Lo que muestran los estudios más recientes</h2><p>Dos investigaciones de 2026 añaden precisión al cuadro. Una revisión publicada en febrero en <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12916644/" target="_blank" rel=""><i>Frontiers in Human Neuroscience</i></a> analizó décadas de estudios de neuroimagen sobre entrenamiento creativo y encontró que <b>la práctica sostenida sí genera cambios físicos en el cerebro</b>: reorganización de la materia blanca en la corteza prefrontal, modificaciones en la conectividad entre las redes cerebrales implicadas y alteraciones en el volumen de regiones asociadas a la ideación. La advertencia es que esos cambios tienden a ser específicos del área entrenada, ya sea música, escritura o artes visuales, y no se transfieren automáticamente a otras formas de expresión.</p><p>El segundo estudio, publicado en marzo en la revista <i>Thinking Skills and Creativity</i>, trabajó con casi setecientos participantes de entre 10 y 17 años durante cinco meses de entrenamiento semanal. Su hallazgo central pone en cuestión una de las premisas más repetidas en los cursos de desarrollo personal: <b>la confianza creativa no mejora por el solo hecho de creer en el propio potencial, sino como consecuencia directa de que las habilidades mejoran primero</b>. La autoconfianza es el resultado, no el punto de partida.</p><p>Lo que la evidencia acumulada sugiere es que <b>el entrenamiento creativo funciona cuando es específico, sostenido y adecuado al contexto</b>, y que los cambios que produce en el cerebro son reales, aunque acotados. Lo que falta, según los autores de los estudios más recientes, son investigaciones con grupos de control sólidos y seguimiento a largo plazo que permitan establecer con mayor precisión qué tipo de programa funciona, para quién y durante cuánto tiempo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZOEN2GZFJCZPCH7SVDV2OYAJI.png?auth=ddc185fdb57f4727dcd2e8d661bf29e8ae55f908609d6b3222f0761bdb7e732a&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[La creatividad no queda restringida al ámbito artístico, porque también permite generar respuestas nuevas y útiles ante problemas diarios  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cerebros en miniatura: cultivaron organoides durante seis años y revelaron cómo conservan su memoria celular]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/21/cerebros-en-miniatura-cultivaron-organoides-durante-seis-anos-y-revelaron-como-conservan-su-memoria-celular/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/21/cerebros-en-miniatura-cultivaron-organoides-durante-seis-anos-y-revelaron-como-conservan-su-memoria-celular/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Los modelos creados por científicos de Harvard registraron el paso del tiempo y mantuvieron información sobre su desarrollo, lo que abre nuevas posibilidades para investigar la maduración posnatal de este órgano humano]]></description><pubDate>Fri, 21 Aug 2026 20:19:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UOD366COEVAHDBGGDGNPY4XCCM.png?auth=67bc42f3380fd20a4332ecdc9dabfaa5374c3b8b4c50e515e4808581dbc106fb&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Organoides cerebrales lograron mantenerse en cultivo durante casi seis años, el período más largo documentado hasta ahora en laboratorio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo de <b>científicos</b> de la<b> Universidad de Harvard</b>, Estados Unidos, creó <a href="https://www.infobae.com/tag/organoides-humanos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/organoides-humanos/"><b>organoides</b> </a><b>cerebrales </b>—pequeños modelos de cerebro tridimensionales cultivados en laboratorio—<b> </b>capaces de <b>registrar</b> el paso del <b>tiempo</b> y conservar una <b>memoria celular </b>de su edad de desarrollo. </p><p>Este avance abre una vía para <b>estudiar etapas posnatales del </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro </b></a><b>humano</b> que hasta ahora resultaban casi inaccesibles porque ese órgano tarda cerca de<b> 20 años en madurar</b> y se desarrolla dentro del <b>cráneo</b>.</p><p>Los experimentos siguieron a estos modelos durante casi <b>seis años</b>, el período más largo documentado hasta ahora para organoides cerebrales. Muchos trabajos anteriores con estos sistemas se limitaban a unas pocas semanas o meses.</p><p>El <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10877-x" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10877-x"><b>estudio</b></a>, publicado en <i>Nature,</i> describe <b>dos avances centrales: </b>la <b>duración del cultivo y la capacidad funcional de estas estructuras derivadas de células madre.</b> Los investigadores comprobaron que podían detectar el transcurso del tiempo de desarrollo y recuperar esa información más tarde.</p><p><b>El cerebro humano está compuesto por 86 mil millones de neuronas y billones de conexiones.</b> Esa maquinaria biológica, formada por impulsos eléctricos y señales químicas dentro de una masa de grasa, proteínas y agua de alrededor de 1,4 kg, presenta una dificultad experimental adicional: su maduración es mucho más lenta que la de la mayoría de las especies.</p><h2>Los organoides mostraron señales de maduración comparables a las del cerebro real</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HAEEZRCEY5H3BNFQTAHKC34BGQ.png?auth=500b0b64833d98d47617fd157f30af12b3861d8c5986997f2ca6205e06c4afc8&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los organoides cerebrales registraron el paso del tiempo y conservaron memoria celular de su edad de desarrollo durante el experimento (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para analizar la maduración de decenas de organoides, el equipo utilizó <b>mediciones genéticas, técnicas de imagen y registros electrofisiológicos. </b>La investigación señaló que, de forma decisiva, recurrieron a <b>marcadores de ADN</b> como relojes epigenéticos para demostrar que las <b>muestras cultivadas maduraban</b> de manera similar a los cerebros reales.</p><p><b>No todos los tipos celulares sobrevivieron con la misma eficacia dentro de los organoides. </b>Aun así, la mayoría de las grandes familias celulares exhibió una maduración molecular sostenida durante todo el experimento, en concordancia con procesos observados dentro del organismo.</p><p>Entre las células que emergieron durante ese desarrollo aparecieron los <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/12/05/que-son-los-astrocitos-los-heroes-defensores-de-la-salud-cerebral/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/12/05/que-son-los-astrocitos-los-heroes-defensores-de-la-salud-cerebral/"><b>astrocitos</b></a>, de forma estrellada, que ayudan a sostener y mantener la <b>barrera hematoencefálica</b>. También surgieron <b>oligodendrocitos</b>, responsables de generar la vaina grasa de <b>mielina </b>que aísla las fibras nerviosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O45F45AI35ALFLJXFH42R6ULTE.jpg?auth=6cca84dc76ea17d53b1b833e88dd54f7118e9e57f4a95a2a5da1f3b5775d6101&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los astrocitos, con estructura estrellada, regulan la comunicación neuronal y participan en el mantenimiento de la barrera hematoencefálica
(Johns Hopkins University)" height="1080" width="1920"/><p>Los investigadores detectaron además una disminución progresiva de las <b>neuronas</b>, células frágiles pero esenciales para las principales funciones cerebrales. Aun con esa caída, mostraron que <b>poblaciones neuronales podían sobrevivir en cultivo durante cerca de seis años.</b></p><p>El trabajo también identificó una forma de preservar mejor esas neuronas: <b>mantenerlas en actividad espontánea, </b>algo similar a realizar <b>ejercicios de forma regular.</b> Ese régimen se sostuvo con un medio de cultivo especializado que reproduce con mayor fidelidad el entorno químico del sistema nervioso central.</p><h2>Las células conservaron memoria de su edad </h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FQS5ZTRCM5HK7JXHYY6XU7PL4U.png?auth=7d4a8f5431103e1e770d0ddf19679327c1ccce36ce587d3248b9ef2ea13162fd&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los científicos usaron un medio especializado que favoreció la actividad espontánea y la supervivencia neuronal de los organoides (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La pregunta central del estudio fue <b>cómo registran las células cerebrales el paso del tiempo</b>. Los autores propusieron que existe “un <b>reloj intrínseco celular</b> que fija el ritmo del desarrollo cerebral, aunque sus mecanismos moleculares y su significado funcional todavía deben aclararse”, citado por el medio.</p><p>Para poner a prueba esa idea, separaron <b>organoides </b>de distintas edades en sus células constitutivas y luego las <b>reensamblaron en “quimeroides”, </b>estructuras formadas por componentes individuales de edades diferentes. Esos quimeroides conservaron una memoria celular de su historia de desarrollo, incluso después de haber sido desagregados y reunidos otra vez.</p><p>Un ejemplo fue especialmente claro: un quimeroide hecho con células viejas produjo descendencia acorde con esa edad, como <b>astroglias</b>, aunque solo había madurado durante <b>15 días</b> tras el reensamblaje. Cuando esas células se mezclaron con otras más jóvenes, el estado molecular se desplazó parcialmente hacia una condición más joven, pero sin borrar las huellas de su pasado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TIBF5HXGUVHAJDYKDFBLDVJJXI.png?auth=7596c553416bb6704cedddfbd9c8fdf181123515aee08f71e3542e4c4c9647e2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El trabajo abre una vía para estudiar la neotenia y la evolución del cerebro humano con modelos experimentales prolongados en laboratorio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Cuando progenitores viejos se obtuvieron a partir de células viejas reagrupadas, “recordaron” el tiempo que ya habían pasado en cultivo y omitieron etapas ya completadas. Así, generaron en dos semanas una <b>descendencia</b> que, de otro modo, habría necesitado dos meses.</p><p>Los autores sostuvieron que mantener organoides durante períodos tan prolongados ofrece un <b>modelo para reproducir rasgos moleculares, estructurales y funcionales </b>seleccionados de la <b>maduración posnatal de las células cerebrales humanas.</b> </p><p>En esa línea, concluyeron que estos cultivos extendidos y el volumen de datos obtenidos conforman un <b>sistema experimental potente </b>para estudiar mecanismos todavía poco explorados de la <b>neotenia, la maduración y la evolución del cerebro humano.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UOD366COEVAHDBGGDGNPY4XCCM.png?auth=67bc42f3380fd20a4332ecdc9dabfaa5374c3b8b4c50e515e4808581dbc106fb&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Dos investigadoras en un laboratorio de neurociencia utilizan microscopios para examinar organoides en placas de Petri, mientras una pantalla grande muestra un cerebro con la glándula pineal resaltada y efectos visuales de melatonina. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El efecto de las emociones en el cerebro: cómo pueden modificar la percepción y toma de decisiones]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/20/el-efecto-de-las-emociones-en-el-cerebro-como-pueden-modificar-la-percepcion-y-toma-de-decisiones/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/20/el-efecto-de-las-emociones-en-el-cerebro-como-pueden-modificar-la-percepcion-y-toma-de-decisiones/</guid><dc:creator><![CDATA[Dante Martignoni]]></dc:creator><description><![CDATA[Un especialista en neurociencia explicó en el Huberman Lab Podcast de qué manera los estados afectivos intervienen ante los estímulos del entorno y condicionan las respuestas de las personas en distintas situaciones]]></description><pubDate>Fri, 21 Aug 2026 17:30:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La vida diaria está atravesada por <b>estímulos </b>constantes, pero no todos reciben la misma atención. Un reciente análisis del especialista en neurociencia <b>Ralph Adolphs</b> permite comprender el papel de las <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/04/03/el-mapa-emocional-del-cerebro-asi-se-organizan-los-sentimientos-segun-un-estudio/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2026/04/03/el-mapa-emocional-del-cerebro-asi-se-organizan-los-sentimientos-segun-un-estudio/"><b>emociones</b></a><b> como mecanismos de filtrado</b> que influyen en la percepción, la <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/12/08/como-trabaja-el-cerebro-en-la-toma-de-decisiones/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2025/12/08/como-trabaja-el-cerebro-en-la-toma-de-decisiones/">toma de decisiones</a> y la interpretación de situaciones de la vida cotidiana.</p><p>Según detalló el experto en el <i>Huberman Lab Podcast</i>, las emociones no solo influyen en el ánimo, sino que cumplen un rol determinante <b>en la forma en que las personas reaccionan ante el entorno</b>.</p><p>“Las emociones son estados funcionales que<b> toman el control del comportamiento ante ciertos desafíos ambientales</b>”, explicó el profesor de psicología y neurociencia. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AQBWZPSNXBC4XGCND7ULIEBKTI.png?auth=d0da8e25eaeb1c9c65ce2807d54d8cc2dffeca871f0ec6be95c0b8730d845241&smart=true&width=1850&height=1079" alt="La actividad emocional interviene en procesos cotidianos como la atención y la toma de decisiones (Captura de video: YouTube/@hubermanlab)" height="1079" width="1850"/><p>Esta afirmación establece el eje de un fenómeno que va mucho más allá de la experiencia subjetiva y plantea un interrogante central para la ciencia <b>¿Hasta qué punto las emociones deciden por cada individuo?</b></p><h2>La prioridad emocional y la captura de la atención</h2><p>Uno de los puntos destacados por Adolphs fue <b>la capacidad de las emociones para interrumpir y redirigir la atención</b>, a veces de manera automática. “Tienen prioridad porque <b>pueden tomar el control de tu conducta</b>. Si te sorprende un oso, no puedes evitar correr o protegerte”, señaló. </p><p>Este mecanismo, conocido como <a href="https://doi.org/10.1080/02699931.2024.2405014" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1080/02699931.2024.2405014"><b>prioridad emocional</b></a>, <b>asegura que ciertos estímulos se vuelvan imposibles de ignorar</b>, desplazando cualquier otra tarea o pensamiento en curso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NDBH6FQSNVERRIUGMUIEC3IR4E.png?auth=ce39e767ca5d004790a557f7c4b22042863c96f9c2a387daa66f0b74e5cc2f21&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La prioridad emocional permite que ciertos estímulos capten la atención y tomen el control de la conducta ante desafíos ambientales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <b>atención selectiva</b> que generan las emociones se observa en situaciones cotidianas, como el enojo al volante. El propio Adolphs compartió una experiencia personal: tras habituarse a la exposición al frío extremo, su respuesta automática de enojo ante el claxon de otro conductor se redujo de forma notable.</p><h2>Decisiones bajo el dominio de las emociones</h2><p>La influencia de las emociones no se limita al plano atencional. Según el experto, los estados emocionales actúan como un filtro que <b>afecta la evaluación de alternativas y la toma de decisiones</b>. </p><p>“<b>Si no tienes emociones</b>, como muestran ciertos estudios en pacientes con lesiones frontales, <b>no puedes decidir ni organizar tu vida</b>”, expuso, en referencia a los trabajos de <b>Antonio Damasio</b>. </p><p>Las emociones, en este sentido, otorgan valor a las opciones disponibles y permiten seleccionar el camino más adaptativo en contextos de incertidumbre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5J6OWIM2FZCB7MCMA77DWQFAEI.png?auth=61b1fbea17b6371cca75227538ef3e0dc42d648cf2c635ac2d3c432f05d02b9d&smart=true&width=1408&height=768" alt="La neurociencia sostiene que las emociones otorgan valor a las opciones y resultan claves para la toma de decisiones en contextos de incertidumbre (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La <b>intensidad de una emoción</b> puede modificar el modo en que se perciben los riesgos y beneficios de una situación. El <b>miedo</b>, por ejemplo, tiende a <b>focalizar la atención en amenazas</b>, mientras que el entusiasmo amplía el rango de alternativas evaluadas. </p><h2>Interpretación del entorno: el color de la emoción</h2><p>El estado emocional no solo determina el foco de la atención o las decisiones, también influye en la interpretación de los hechos. Según Adolphs, existe una dimensión conocida como <b>“valencia”, que clasifica a las emociones según su tono agradable o desagradable</b>. </p><p>“Algunas emociones agrupan conductas similares, como la ira, el asco y el miedo, mientras que otras, como la felicidad, se ubican en el extremo opuesto”, explicó en la entrevista con <b>Andrew Huberman</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6FYTTCDULRD4ZJVSXJ57LJEBYY.png?auth=32a383af608b7d105633d7c582650dad18bf740e1c4dfc232814f2fe285d3011&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La valencia emocional influye en la interpretación de situaciones ambiguas y puede volverlas amenazantes o favorables según el estado emocional (Captura de video: YouTube/@hubermanlab)" height="1080" width="1920"/><p>Este filtro emocional puede llevar a <b>sobreinterpretar situaciones ambiguas como amenazantes o favorables</b>, según el estado de ánimo predominante. El fenómeno no es exclusivo de los seres humanos y, de acuerdo con el experto, muchos animales cumplen con los criterios funcionales para experimentar emociones que afectan su percepción.</p><h2>La regulación emocional y sus estrategias</h2><p>El <b>control de las emociones</b> es uno de los campos que más interés genera en la actualidad. “La capacidad de monitorizar y regular las propias emociones es probablemente única en los humanos”, señaló Adolphs. </p><p>Esta habilidad permite <b>elegir cuándo y cómo expresar una emoción</b>, lo que resulta clave en contextos laborales, familiares y sociales. El investigador citó el concepto de “granularidad emocional”, desarrollado por <b>Lisa Feldman Barrett</b>, como la capacidad de distinguir matices emocionales de forma precisa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DN5LDKF3MFFV3K2DWN6XUR6SJ4.png?auth=19f58a099392322a4e66d82baadac606329bd7582fa9f8acd060acd353e6b5b1&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Adolphs destacó que la regulación emocional y la granularidad emocional permiten monitorear y expresar las emociones con mayor precisión (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Ese punto también recibió respaldo empírico reciente en <b>Estados Unidos</b>. Un <a href="https://doi.org/10.1038/s41593-024-01605-7" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1038/s41593-024-01605-7">estudio</a> en <i>Nature Neuroscience</i>, identificó <b>cuatro sistemas cerebrales vinculados con la reevaluación cognitiva de emociones negativas</b> a partir de dos investigaciones independientes con resonancia magnética funcional. </p><p>El trabajo distinguió redes asociadas a la generación de la emoción y otras ligadas a su regulación, y además halló vínculos entre esos patrones y las diferencias individuales en la eficacia para regular estados emocionales.</p><h2>El cuerpo como escenario de la emoción</h2><p><b>Las emociones no solo se viven en la mente</b>. Adolphs repasó estudios que muestran cómo diferentes emociones se asocian a sensaciones físicas en distintas partes del cuerpo. </p><p>“Hay mapas corporales subjetivos de la emoción, aunque todavía falta evidencia concluyente sobre si corresponden a cambios fisiológicos específicos”, apuntó el especialista. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ODXOO34YVJBEDDJVN5V5J4WVPY.png?auth=8b10dcf24342574dac9fc7710866db63ae8b9fbc24a30dcc43e7567b6d49aa76&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación en neurociencia analiza cómo el cuerpo y el cerebro, con la ínsula como región clave, participan en la experiencia de las emociones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Algunas investigaciones han recurrido a <b>imágenes de resonancia magnética funcional </b>para identificar patrones de activación cerebral y corporal durante experiencias emocionales intensas.</p><p>La relación entre las respuestas físicas y la experiencia consciente de la emoción sigue siendo objeto de estudio. El experto destacó el papel de la <b>ínsula</b>, una región del cerebro que <b>integra señales del cuerpo y contribuye a la percepción de los estados emocionales</b>. </p><p>“El vínculo entre el cerebro y el cuerpo es muy estrecho. Es razonable suponer que existen firmas fisiológicas complejas para cada emoción, aunque aún se requieren más estudios para confirmarlo”, afirmó.</p><p>La investigación sobre emociones continúa ampliando el conocimiento sobre la influencia que ejercen en la vida cotidiana. Las aportaciones de Adolphs y de otros referentes en el campo permiten comprender mejor el delicado equilibrio entre mente, cuerpo y entorno en la experiencia emocional humana.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HARQF4B7SRA23E36GDNELXYINI.png?auth=5b99d01cb62768ceecb25d9f876c43cc96447fa4c3d29e5a8ffb5fa2ca1e08cf&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un especialista en neurociencia explicó en el Huberman Lab Podcast de qué manera los estados afectivos intervienen ante los estímulos del entorno y condicionan las respuestas de las personas en distintas situaciones]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Gusanos musicales: ¿por qué una canción se repite en la mente una y otra vez? ]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/21/gusanos-musicales-por-que-una-cancion-se-repite-en-la-mente-una-y-otra-vez/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/21/gusanos-musicales-por-que-una-cancion-se-repite-en-la-mente-una-y-otra-vez/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[El fenómeno de la imaginería musical involuntaria ocurre cuando fragmentos de melodías se instalan en la cabeza sin intención consciente. Investigaciones recientes exploran qué factores lo disparan y qué estrategias pueden ayudar a cortar la repetición]]></description><pubDate>Fri, 21 Aug 2026 16:29:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHIRJHGUVVG2LKLKEI45MZMDAE.png?auth=0acb3cb37ff441c497da7fdbbb3f3c062dd789376d4715bcda562b4378222f01&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los earworms suelen aparecer como estribillos cortos, frases repetitivas o secuencias familiares que el cerebro recupera con facilidad, según Scientific American  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Una canción puede salir de los auriculares en pocos minutos y seguir sonando en la cabeza durante horas. Ese efecto, conocido como <a href="https://www.infobae.com/tag/gusano-musical/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/gusano-musical/"><b>gusano musical</b></a>, <b>earworm</b>, <b>melodía intrusiva</b> o <b>imaginería musical involuntaria</b>, describe <b>la repetición automática de un fragmento musical en la mente</b> sin que exista una decisión consciente de evocarlo. La experiencia es <b>frecuente</b>, <b>cotidiana</b>, <b>breve en muchos casos</b> y, aunque no suele implicar un problema de salud, puede alterar momentos de <b>descanso</b>, <b>lectura</b>, <b>trabajo</b> o <b>concentración</b>.</p><p>La escena es conocida: una estrofa aparece de golpe, vuelve una y otra vez y se instala incluso cuando la canción ya no está sonando. De acuerdo con un artículo de <i>Scientific American</i>, los <i><b>earworms</b></i><i> </i>suelen adoptar la forma de <b>estribillos cortos</b>, <b>pasajes reconocibles</b>, <b>frases repetitivas</b> o <b>secuencias muy familiares</b> que el cerebro recupera con facilidad. Esa persistencia puede activarse después de una escucha reciente, pero también a partir de <b>una palabra</b>, <b>una asociación casual</b>, <b>un recuerdo</b> o <b>una escena cotidiana</b>.</p><p>Lejos de ser una rareza, el fenómeno forma parte de experiencias comunes de la vida diaria. Según publicó <i>Healthline</i>, los <b>gusanos musicales</b> aparecen con más frecuencia cuando la atención no está absorbida por una tarea exigente, una condición que abre espacio para que resurjan contenidos sonoros ya almacenados. Esa observación ubicó el tema en un cruce entre <b>memoria</b>, <b>procesamiento auditivo</b>, <b>atención dispersa</b> y <b>repetición mental</b>, un terreno que la divulgación científica siguió de cerca en los últimos años.</p><h2>Qué se sabe sobre el origen de los gusanos musicales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JEPAOGVMGZDPLFT3YOS3G5G2ZQ.png?auth=0d2fa3df96ff5539293d26e5ad8e53eab7a558dc0304a42580da34e04200bd34&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los gusanos musicales pueden activarse tras una escucha reciente, pero también por una palabra, una asociación casual, un recuerdo o una escena cotidiana  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La explicación más extendida en la bibliografía disponible indica que la <b>imaginería musical involuntaria</b> aparece cuando el cerebro reactiva una melodía ya conocida y la reproduce sin que medie una búsqueda deliberada. Una revisión científica publicada en <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7704448/">PubMed Central</a> definió el fenómeno como <b>una experiencia consciente de música que surge sin intención</b>, con <b>carácter repetitivo</b> y centrada, muchas veces, en <b>fragmentos breves</b>. El trabajo reunió <b>33 publicaciones</b> y <b>47 estudios</b>, una base que muestra la amplitud del interés académico por esta forma de recuerdo auditivo.</p><p>Según explicó <i>BBC</i> al revisar este fenómeno, una de las claves aparece en la <b>corteza auditiva</b>, la región del cerebro asociada con el procesamiento de los sonidos. Cuando una canción ya fue escuchada, queda una huella que puede reactivarse por un estímulo mínimo. <b>Un nombre</b>, <b>una frase</b>, <b>otra melodía parecida</b> o <b>una situación específica</b> pueden alcanzar para poner en marcha ese circuito y devolver a la conciencia un tramo musical que parecía ausente.</p><p>Los trabajos revisados también observaron que los <b>earworms</b> se presentan con mayor frecuencia en actividades de baja demanda mental. <b>Caminar</b>, <b>lavar los platos</b>, <b>cocinar</b> o <b>ducharse</b> figuran entre los contextos donde la mente tiene más margen para recuperar contenidos guardados. Según la revisión científica, ese comportamiento encaja dentro del funcionamiento habitual de la <b>memoria de trabajo</b>, capaz de sostener y reactivar información sonora aun cuando no exista una intención explícita de recordarla.</p><h2>Qué recursos podrían ayudar cuando la repetición se vuelve molesta</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XRUSNWO2IZCJ3OIC75P55H4RKI.png?auth=6ff3110275fa5caefb5441595c60842e8cfb7f896b84183bfbf76ca15c3bf719&smart=true&width=1408&height=768" alt="Healthline señaló que los gusanos musicales aparecen con más frecuencia cuando la atención no está ocupada por una tarea exigente  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Cuando la repetición se extiende, el problema suele estar en la insistencia del fragmento y no en una consecuencia mayor. En ese punto, <i>Medical News Today</i> repasó distintas estrategias mencionadas en investigaciones y artículos de divulgación, entre ellas <b>escuchar la canción completa</b>, <b>cambiar de actividad</b>, <b>desviar la atención hacia una tarea más demandante</b> o <b>introducir otra melodía</b>. Las fuentes consultadas no presentan esas opciones como soluciones universales, sino como recursos que podrían alterar el ciclo en algunos casos.</p><p>Uno de los hallazgos más citados se relaciona con <b>masticar chicle</b>. La investigación encabezada por <b>Philip Beaman</b>, de la <b>University of Reading</b>, en el <b>Reino Unido</b>, evaluó si una actividad articulatoria simple podía reducir la aparición de melodías intrusivas. Los experimentos analizados en la literatura detectaron <b>menos episodios reportados de imaginería musical involuntaria</b> en quienes masticaban chicle frente a quienes no lo hacían o realizaban otras tareas motoras.</p><p>De acuerdo con <i>Healthline</i>, esa hipótesis se vincula con la idea de que ciertos movimientos del aparato vocal interfieren con el mecanismo interno que sostiene la repetición de la melodía. El planteo no equivale a una indicación definitiva ni a una respuesta cerrada. Lo que muestran esos estudios es un resultado puntual en condiciones específicas, útil para entender mejor cómo el cerebro mantiene activa una secuencia musical una vez que ya ingresó en la conciencia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4GZF5IA4PZEY3BOUHVLUMECG6I.png?auth=f527c1cd007df80441d49c1338ad960e9312876712122b3c944c5bec041932e1&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El gusano musical, también llamado earworm o imaginería musical involuntaria, describe la repetición automática de un fragmento musical en la mente sin una decisión consciente  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El MIT encontró la primera prueba de que la memoria de trabajo reutiliza sus circuitos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/20/el-mit-encontro-la-primera-prueba-de-que-la-memoria-de-trabajo-reutiliza-sus-circuitos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/20/el-mit-encontro-la-primera-prueba-de-que-la-memoria-de-trabajo-reutiliza-sus-circuitos/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores identificaron neuronas prefrontales en ratones capaces de alternar entre diversos contenidos según la demanda, una organización que explica cómo el cerebro genera conductas variadas con recursos limitados]]></description><pubDate>Thu, 20 Aug 2026 22:23:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FABYS6YKWRBGRET56VOCIHSHI4.jpg?auth=eaac8bd0e30226cd16829e22deb2cd85571ef675ca9b8b6f55586321ae7ca55f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio del MIT identificó en la corteza prefrontal de ratones circuitos flexibles que alternan contenidos de la memoria de trabajo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un equipo del <b>Instituto Tecnológico de Massachusetts (</b><a href="https://www.infobae.com/tag/mit/"><b>MIT</b></a><b>)</b> identificó en la <a href="https://www.infobae.com/tag/corteza-prefrontal/"><b>corteza prefrontal</b></a> de ratones <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/02/descubren-como-el-cerebro-adapta-sus-estrategias-ante-nuevos-desafios/"><b>circuitos flexibles</b></a> capaces de alternar entre distintos contenidos de la <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/08/18/la-rutina-simple-de-30-minutos-que-puede-mejorar-la-memoria-a-partir-de-los-60-anos/"><b>memoria de trabajo</b></a>, un hallazgo que respalda la idea de que el <b>cerebro reutiliza los mismos grupos de neuronas</b> para resolver tareas diferentes en lugar de asignar un conjunto exclusivo a cada tipo de información, informó <i>MIT News,</i> el portal de noticias del instituto.</p><p>El estudio, <a href="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02410-0">publicado</a> en la revista científica <i>Nature Neuroscience</i>, mostró que esos grupos neuronales pueden almacenar primero un <b>estímulo sensorial</b> y luego un <b>plan de acción.</b> Para los investigadores, esa reutilización ayuda a explicar cómo el cerebro genera una amplia <b>variedad de conductas</b> con un número finito de neuronas.</p><p>Los científicos registraron <b>impulsos eléctricos</b> de miles de neuronas mientras los <b>animales realizaban una tarea</b> en la que debían decidir si dos tonos, agudos o graves, eran iguales. El análisis se concentró en dos intervalos: el <b>tiempo</b> entre el primer y el segundo tono, y el <b>tramo</b> entre el segundo tono y la decisión motora.</p><h2>La corteza prefrontal usó neuronas para dos recuerdos distintos</h2><p>De acuerdo con el instituto, en la <b>corteza parietal</b> las neuronas parecían dedicarse solo a conservar la <b>memoria del tono.</b> En la <b>corteza prefrontal</b>, en cambio, apareció un conjunto de neuronas que <b>cambiaba de función</b> <b>según el momento</b> de la tarea.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JEKUJHM5YBAHZMTK4LJ53PQTJI.png?auth=90b8e08286b172485cfc7605abcaa933bf87f2ea9ea721cf6b2ce96997ca4dd8&smart=true&width=1408&height=768" alt="Una vista macro hiperrealista en 3D muestra una red de neuronas humanas, con destellos eléctricos que resaltan las conexiones sinápticas cruciales para la comunicación neuronal y la formación de recuerdos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Durante el primer período, ese grupo retenía la <b>memoria del primer sonido.</b> En el segundo, las mismas neuronas se ocupaban de mantener en la memoria de trabajo la <b>decisión</b> y el <b>plan de acción</b> que el animal debía ejecutar.</p><p><b>Yuma Osako</b>, investigador posdoctoral del MIT y autor principal del trabajo, explicó que el <b>cerebro no reserva</b> un grupo separado de <b>neuronas para cada clase de información.</b> “En cambio, <b>usa las mismas poblaciones</b> <b>de neuronas</b> para realizar la misma computación sobre diferentes tipos de información, lo que significa que el mismo subconjunto de neuronas puede mantener tanto una <b>acción</b> como un <b>estímulo sensorial</b> en la memoria de trabajo”.</p><h2>El hallazgo respalda la idea de “bloques” cognitivos reutilizables</h2><p><b>Timothy Buschman</b>, profesor del <b>Princeton Neuroscience Institute</b> y coautor principal, llevaba años trabajando sobre esa posibilidad desde su etapa de posgrado en el MIT. En un estudio previo de su laboratorio en Princeton, citado por la publicación, ya había observado que cuando los animales clasifican objetos por forma o color, ensamblan circuitos neuronales que resuelven partes diferentes de la tarea.</p><p>Esa lógica fue comparada con <b>“legos cognitivos”</b>: bloques que pueden combinarse de manera flexible para producir nuevas conductas. El nuevo trabajo avanzó un paso más al preguntar no solo si el cerebro combina piezas funcionales, sino si un <b>mismo circuito individual puede reasignarse</b> para cumplir funciones distintas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LQIBNU4SHZA23O5HH7GKAVLDEE.jpg?auth=62e13bf314e4b30a5a8ebd1c8287b0bc5773e3eeb4d8556fe61fdee49df9a214&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Yuma Osako explicó que el cerebro reutiliza las mismas poblaciones de neuronas para procesar distintos tipos de información en la memoria de trabajo (Imagen Ilustrativa Infobae) " height="1080" width="1920"/><p><b>Mriganka Sur</b>, profesor de neurociencia del <b>Picower Institute for Learning and Memory</b> del MIT y otro de los autores principales, resumió: “Cuando los ratones hacen tareas que ponen a prueba si las computaciones de la memoria pueden reutilizarse, la respuesta es que sí. Hay subespacios de <b>actividad funcional en la corteza prefrontal</b> que pueden ser la base para <b>mezclar y combinar</b> en favor de una <b>cognición flexible</b>”.</p><p>Buschman afirmó que el hallazgo principal es que existe un <b>circuito cerebral que</b> <b>mantiene elementos</b> en la memoria de trabajo y que en él puede introducirse información sensorial o motora, según la tarea en curso. “Esto significa que <b>no hace falta construir un circuito completamente nuevo</b> para mantener información en mente cada vez que se quiere aprender una tarea nueva”.</p><p>Los investigadores planean ahora comprobar si la <b>inhibición</b> de estos circuitos flexibles en distintas fases de la tarea <b>altera la conducta</b> de los animales, una prueba que podría aportar evidencia adicional sobre su participación en funciones múltiples.</p><p>Además de Osako, Sur y Buschman, el trabajo tuvo como autores a Greggory Heller y Sofie Ahrlund-Richter. La investigación recibió financiamiento de los <b>National Institutes of Health</b>, una subvención MURI, el Picower Institute Innovation Fund, la Japan Society for the Promotion of Science Overseas Research Fellowships y la Uehara Memorial Foundation Postdoctoral Fellowship.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FABYS6YKWRBGRET56VOCIHSHI4.jpg?auth=eaac8bd0e30226cd16829e22deb2cd85571ef675ca9b8b6f55586321ae7ca55f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio del MIT identificó en la corteza prefrontal de ratones circuitos flexibles que alternan contenidos de la memoria de trabajo (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Dos sonidos, dos circuitos distintos: cómo el cerebro organiza la voz]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/19/dos-sonidos-dos-circuitos-distintos-como-el-cerebro-organiza-la-voz/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/19/dos-sonidos-dos-circuitos-distintos-como-el-cerebro-organiza-la-voz/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación realizada en modelos animales y publicada en eNeuro identificó patrones neuronales completamente diferentes para los tipos de emisiones sonoras, un hallazgo que abre nuevas preguntas sobre los mecanismos cerebrales detrás del habla y la comunicación]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 22:45:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RFEINVMKL5D4NKQTST7MZOQL4E.png?auth=446053a8556d82bc1311dce0c5a09005bf567ed1435a89a70d9f433135372596&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio publicado en eNeuro aporta una pista sobre cómo el cerebro organiza la producción de sonidos en mamíferos, incluidos los humanos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los neurocientíficos de Cornell identificaron que <b>los </b><a href="https://www.infobae.com/espana/2026/08/11/reino-unido-transforma-55000-pelotas-de-tenis-en-refugios-para-ratones-de-campo/"><b>ratones</b></a><b> usan conjuntos de </b><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/09/mas-de-100-hormigas-fueron-analizadas-en-laboratorio-para-reconstruir-su-desplazamiento-con-una-red-neuronal/"><b>neuronas</b></a><b> casi completamente distintos para 2 tipos de vocalizaciones</b>, una vinculada al malestar o a las peleas y otra asociada a la comunicación social.</p><p>El trabajo, publicado en la revista <a href="https://www.eneuro.org/content/13/8/ENEURO.0100-26.2026"><i>eNeuro</i></a>, muestra que el hallazgo aporta una pista sobre la forma en que el cerebro organiza la producción de sonidos en mamíferos, incluidos los humanos.</p><p>Este avance, según describieron los expertos, podría ayudar a comprender la degeneración neuronal en patologías como <i><b>Parkinson</b></i><i> </i>y <i><b>Huntington</b></i><i>, las cuales </i>alteran los mecanismos cerebrales y la coordinación muscular, con efectos sobre el habla y la comunicación.</p><h2>Un foco en el tronco encefálico</h2><p>De acuerdo con <i>Phys.org,</i> el equipo investigó el <b>núcleo retroambiguo</b>, una región del tronco encefálico situada cerca de la médula espinal, que ya se vinculaba con la vocalización por su relación con la respiración y con el control de la laringe.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SHVHS3LKDNDNNLCZYWDT4RIYP4.png?auth=bcb2e31ae6a3c713a58b1b0174e2857f9a4acf2a364bc312270904000999163a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Neurocientíficos de Cornell identificaron que los ratones usan conjuntos de neuronas distintos para vocalizaciones sociales y para chillidos vinculados al malestar o a las peleas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Esa área había sido estudiada antes en relación con las emisiones ultrasónicas de los ratones, aunque no con los chillidos, y tampoco existía una comparación directa entre ambos tipos de señales acústicas, una ausencia que orientó el nuevo trabajo.</p><p>“Nuestra capacidad para producir diferentes sonidos vocales es fundamental para nuestra identidad social y nuestra capacidad de comunicarnos”, explicó<b> Katherine Tschida</b>, profesora adjunta de psicología Mary Armstrong Meduski ’80 en la <b>Facultad de Artes y Ciencias (A&amp;S)</b>.</p><p>La investigadora señaló que, tanto en humanos como en ratones, los mamíferos cuentan con una base cerebral limitada en el tronco encefálico para generar estas emisiones.</p><h2>Cómo provocaron cada tipo de sonido</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UGPMPY2YYBFYZJYHPEV32TSP6Q.png?auth=1ba66ab841782282d5539e95a61a7252df6266460428bcbc9a32c77d563678bc&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación comparó por primera vez en forma directa las emisiones ultrasónicas de los ratones con los chillidos dentro del núcleo retroambiguo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Para inducir un nivel alto de señales sociales ultrasónicas, los investigadores introdujeron una hembra desconocida. A partir de ese contacto, los animales mostraron conductas de olfateo, seguimiento y emisión de ultrasonidos durante la exploración.</p><p>Para obtener chillidos en gran cantidad, el equipo recurrió a un comportamiento natural de cortejo, ya que las hembras emiten muchos de estos sonidos cuando un macho las corteja con intensidad, tanto si se encuentran receptivas sexualmente como si no lo están.</p><p>Los científicos evaluaron la actividad cerebral de ambos grupos mediante la visualización de la expresión de <b>Fos</b>, una proteína de respuesta temprana inmediata.</p><p>Esta proteína funciona como indicador de respuesta neuronal que permitió comparar cuáles se activaban después de cada tipo de emisión y cuáles no.</p><h2>Patrones neuronales distintos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FCMLAIAYNJDJNIWLHVHIHHQ3KU.png?auth=20c706389c743c4c1a0f85290460808a6b71ef971522ff265f5f7c43390efa16&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Para obtener chillidos, el equipo analizó un comportamiento de cortejo en el que las hembras emiten esos sonidos cuando un macho las corteja con intensidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los resultados mostraron diferencias marcadas en el <b>núcleo retroambiguo</b>: las vocalizaciones sociales se asociaron con una activación amplia de neuronas en toda la región, mientras que los chillidos se relacionaron con una zona mucho más reducida.</p><p>El estudio registró que unas pocas neuronas participaron en ambos tipos de sonidos, aunque fueron escasas. La mayor parte de la actividad apareció distribuida en circuitos diferentes, lo que llevó a los autores a concluir que los 2 comportamientos vocales dependen de patrones neuronales en gran medida no superpuestos.</p><p>Según el artículo divulgado, la especialista explicó que la hipótesis inicial era que un ratón con una alta tasa de chillidos mostraría un patrón semejante al de otro que produjera muchas llamadas sociales, pero los datos mostraron un esquema “completamente diferente”.</p><h2>Alcance del hallazgo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P3GVX6LPBNBSLDRG2HYLVE5QTQ.png?auth=7cd2820694126b6196b8d7d26c83da24fabe984f2526e7907d796c233558f62d&smart=true&width=1408&height=768" alt="Katherine Tschida afirmó que el hallazgo puede ayudar a comprender cómo Parkinson y Huntington afectan los circuitos neuronales del habla y la comunicación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Tanto ella como los colaboradores creen que es probable que distintos mamíferos y otros vertebrados compartan rasgos relevantes en este aspecto; por eso trabajaron en la<b> </b>identificación de unidades neuronales clave para la generación de vocalizaciones.</p><p>Tschida sostuvo que estos resultados pueden ayudar a comprender cómo la degeneración neuronal en cuadros como <i><b>Parkinson</b></i><i> </i>y <i><b>Huntington</b></i><i> </i>altera los mecanismos cerebrales y la coordinación muscular, con efectos sobre el habla y la comunicación.</p><p>La investigadora explicó que el grupo, a más largo plazo, busca profundizar en el entendimiento de la base de los circuitos neuronales responsables de esos deterioros. </p><p>El estudio fue presentado como un paso en esa dirección a partir de un modelo animal que permite observar con precisión la relación entre actividad cerebral y producción vocal.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/JW7FAKTMIJGAZIBETMNYNJ2YT4.png?auth=81f70d59d5afd4c4097d4a9518a9ec6963f3b30451a6afa7ced74a1122b5301f&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Un cerebro humano transparente muestra regiones de recompensa y aprendizaje activadas por partículas de dopamina, ilustrando cómo las grandes recompensas aceleran el proceso de aprendizaje. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por primera vez, científicos del MIT logran mapear un cerebro completo a nivel celular y en tiempo real]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/por-primera-vez-cientificos-del-mit-logran-mapear-un-cerebro-completo-a-nivel-celular-y-en-tiempo-real/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/por-primera-vez-cientificos-del-mit-logran-mapear-un-cerebro-completo-a-nivel-celular-y-en-tiempo-real/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[El dispositivo logró escanear a un pez cebra 200 veces por segundo. Cómo este avance, en el futuro, podría revelar los mecanismos detrás del sistema neuronal humano y sus conductas, emociones y estados mentales]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 22:17:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3A7UXTUH4FG7BIO6RJDOF4J6FY.jpg?auth=66ffb817f39db3092a41b0466bea4480d2b9529145992c634fadceb46ac050b0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El MIT desarrolló un microscopio de alta velocidad que registra la actividad eléctrica de neuronas en todo el cerebro de un pez cebra completo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un equipo del <b>Instituto de Tecnología de Massachusetts (</b><a href="https://www.infobae.com/tag/mit/"><b>MIT</b></a><b>)</b> desarrolló un <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/03/12/avances-ante-enfermedades-y-uso-de-farmacos-asi-es-el-microscopio-que-permite-la-observacion-de-celulas-vivas-en-tiempo-real/"><b>microscopio</b></a><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/03/12/avances-ante-enfermedades-y-uso-de-farmacos-asi-es-el-microscopio-que-permite-la-observacion-de-celulas-vivas-en-tiempo-real/"> </a>de alta velocidad capaz de registrar la <b>actividad eléctrica de neuronas</b> <b>distribuidas por todo el cerebro</b> de un pez cebra completo, un avance que podría ayudar a explicar cómo redes neuronales enteras generan <b>decisiones, emociones</b> y otras funciones cerebrales, informó <i>MIT News</i>, el portal de noticias del instituto.</p><p>La nueva técnica permitió escanear el cerebro entero del modelo experimental <i>Danio rerio</i> <b>200 veces por segundo</b>, es decir, una vez cada <b>cinco milisegundos</b>. Esa velocidad hizo posible <b>seguir impulsos eléctricos individuales</b> en tiempo real, neurona por neurona.</p><p>El trabajo fue <a href="https://www.nature.com/articles/s41592-026-03179-7">publicado </a>en la revista científica <i>Nature Methods</i>. El autor sénior del estudio es <b>Ed Boyden</b>, profesor Y. Eva Tan de neurotecnología en MIT, profesor de ingeniería biológica, artes y ciencias de los medios y ciencias del cerebro y cognitivas, además de integrante del<b> Instituto McGovern</b> de Investigación Cerebral, e<b>l Yang Tan Collective</b> y el<b> Instituto Koch</b> de Investigación Oncológica Integrativa.</p><h2>Medición de voltaje neuronal en tiempo real</h2><p>La <b>actividad cerebral</b> depende de <b>impulsos eléctricos</b> que recorren las neuronas, células conectadas en redes extensas que participan en la <b>percepción sensorial</b>, la formación de <b>memoria</b> y el control del <b>movimiento</b>. El problema técnico era que las herramientas más usadas hasta ahora no permitían observar esa actividad con la rapidez necesaria en todo un cerebro.</p><p>Una de esas herramientas es la <b>imagen de calcio</b>, que mide la entrada de calcio en las neuronas después de que disparan un impulso eléctrico. Ese método sirve como aproximación indirecta de la actividad neuronal, pero su <b>velocidad</b> resulta insuficiente para capturar actividad neuronal rápida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VJPZWT5HDZEBBFTC5M7L7DXDJA.png?auth=f96232f65c91936bf67746a1bb1357d4e1539a1c6854fd35d5998aca86468465&smart=true&width=1408&height=768" alt="La nueva técnica permitió escanear el cerebro entero de Danio rerio 200 veces por segundo y seguir impulsos eléctricos individuales en tiempo real (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>Jie Zhang</b>, ex científico investigador del MIT, explicó que esa limitación impide ver muchas actividades neuronales rápidas. “La imagen de calcio es inherentemente <b>muy lenta</b>, así que estamos hablando de registrar actividad en el orden de segundos o incluso minutos. Normalmente, eso es <b>demasiado lento para que podamos ver muchas de estas actividades neuronales de alta velocidad”</b>, dijo.</p><p>Zhang añadió que las neuronas “calculan usando actividad eléctrica”, por lo que la <b>imagen de voltaje</b> —a diferencia del calcio— permite una <b>observación directa</b> de esa actividad. Para registrarla, los investigadores recurrieron a proteínas fluorescentes llamadas <b>indicadores de voltaje codificados genéticamente</b>, que pueden expresarse en neuronas y emiten fluorescencia cuando la célula genera un impulso.</p><p>En trabajos previos, esas proteínas se habían usado para observar <b>poblaciones pequeñas</b> de neuronas, por lo general concentradas en una zona localizada del cerebro. A estas alturas, ningún método había logrado combinar gran <b>volumen</b> de observación, <b>escala</b> de cerebro completo y <b>resolución de milisegundos</b> suficiente para detectar impulsos de neuronas individuales.</p><h2>La adaptación del microscopio de hoja de luz</h2><p>Para resolverlo, el equipo adaptó un <b>microscopio de hoja de luz</b>, una tecnología que ilumina una porción delgada de la muestra con una <b>lámina de láser</b> y construye <b>imágenes tridimensionales</b> al registrar <b>muchas capas en secuencia.</b> En su versión convencional, ese mismo instrumento presentaba una limitación: el barrido de un volumen completo tardaba demasiado para capturar impulsos neuronales a <b>resolución de célula única.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JEKUJHM5YBAHZMTK4LJ53PQTJI.png?auth=90b8e08286b172485cfc7605abcaa933bf87f2ea9ea721cf6b2ce96997ca4dd8&smart=true&width=1408&height=768" alt="La imagen de voltaje usa indicadores de voltaje codificados genéticamente para observar de forma directa la actividad eléctrica de las neuronas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El microscopio adaptado fue la respuesta a una necesidad de captura simultánea. <b>Zeguan Wang</b>, exbecario posdoctoral J. Douglas Tan y uno de los autores principales, explicó que distintos grupos de neuronas distribuidos por el cerebro se coordinan en escalas de milisegundos para producir conductas y cálculos cerebrales. <b>“Para entender los principios, necesitamos la tecnología para observar su actividad al mismo tiempo, en todo el cerebro</b>, para no perdernos ninguna neurona participante importante”, afirmó.</p><p>La mejora técnica tuvo dos componentes: un aumento en la <b>velocidad de adquisición de imágenes de la cámara</b> y una <b>aceleración del escaneo</b> mediante una técnica conocida como <b>reenfoque remoto.</b> Con esa combinación, el sistema alcanzó la frecuencia necesaria para seguir actividad eléctrica en un <b>volumen cerebral completo.</b></p><h2>Patrones cerebrales revelados por la técnica</h2><p>Para probar el microscopio, los investigadores modificaron neuronas de <b>larvas de pez cebra</b> para que expresaran un indicador de voltaje llamado <b>Positron2-Kv</b>. Aunque el objetivo inicial era que apareciera en todas las neuronas, la señal resultó adecuada en cerca de <b>una cuarta parte</b> de ellas, una cobertura que aun así permitió detectar patrones distribuidos por el cerebro.</p><p>En <b>estado de reposo</b>, el equipo observó <b>picos únicos de voltaje y ráfagas rápidas de picos</b>. También registró cómo el cerebro respondía a un estímulo de luz ultravioleta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PZ2O7LFABVDVBB2R7CV5KCPOTM.png?auth=20bf30a051d51cb12dc6a4080bf7f16c7a2747b6ae934802b38d276df158ac9f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las pruebas en larvas de pez cebra revelaron picos de voltaje en reposo y una respuesta a la luz ultravioleta que apareció primero en el tecto óptico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La respuesta apareció primero en el <b>tecto óptico</b>, la región que recibe y procesa información visual de la retina. Desde allí, la actividad se propagó de un lado al otro del tectum, mientras que en el <b>cerebelo</b> y el <b>rombencéfalo</b> también surgieron secuencias de <b>actividad no vinculadas al estímulo.</b></p><p>Boyden señaló que una de las grandes preguntas del campo es entender cómo trabajan juntas las neuronas como red. “Y esta podría ser la <b>primera vez que se podría hacer</b> eso, porque se puede <b>registrar el voltaje de neuronas distribuidas por toda la red</b>”, sostuvo.</p><h2>Proyecciones e implicancias futuras</h2><p>El equipo ahora busca <b>aumentar el porcentaje de neuronas</b> <b>que puede observar</b> en todo el cerebro y mejorar la velocidad y la resolución del microscopio. Los investigadores también trabajan en <b>extender la técnica a otros modelos experimentales</b>, incluidos ratones.</p><p>Los científicos, conforme al portal institucional, creen que este enfoque puede ofrecer una nueva forma de generar hipótesis sobre <b>lo que ocurre en el cerebro durante conductas específicas</b> o sobre <b>cómo la actividad neuronal se vincula con estados mentales</b> como el estado de <b>ensoñación</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/65YTRQDICRFYBHQR4HJ66TQT3E.jpg?auth=78348386df09b52a0163847a6873f4c3c9d23591624c471c4516c3a36776c29d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El MIT desarrolló un microscopio de alta velocidad que registra la actividad eléctrica de neuronas en todo el cerebro de un pez cebra completo (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El MIT identificó cómo un complejo de proteínas decide el tipo de neurona que se forma en el sistema nervioso]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/el-mit-identifico-como-un-complejo-de-proteinas-decide-el-tipo-de-neurona-que-se-forma-en-el-sistema-nervioso/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/19/el-mit-identifico-como-un-complejo-de-proteinas-decide-el-tipo-de-neurona-que-se-forma-en-el-sistema-nervioso/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[El estudio, publicado en Science Advances y realizado en modelos animales, demostró que la cohesina coopera con el regulador génico EOR-1 para determinar si ciertas células se convierten en unidades nerviosas inhibidoras o adrenérgicas]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 21:40:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PV4V7LUAVFDULKLKVFPDUCX7TY.jpg?auth=bbc820a118a7052a829d456a4488ee9808a76d5095061e59721a3065394808e2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio del MIT identificó que la cohesina actúa como interruptor del destino de ciertas neuronas durante el desarrollo del sistema nervioso (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un equipo del <b>Instituto de Tecnología de Massachusetts (</b><a href="https://www.infobae.com/tag/mit/"><b>MIT</b></a><b>)</b> identificó que la <b>cohesina</b> —un conjunto de proteínas— actúa como interruptor del <b>destino de ciertas neuronas</b> durante el <b>desarrollo del </b><a href="https://www.infobae.com/tag/sistema-nervioso/"><b>sistema nervioso</b></a>, un hallazgo que también puede orientar la búsqueda de tratamientos para el <b>síndrome de Cornelia de Lange</b>, un <a href="https://www.infobae.com/tag/trastorno-genetico/">trastorno genético</a> raro causado por mutaciones que alteran ese conjunto, según informó el <i>MIT News</i>, el portal de noticias del instituto.</p><p>El estudio, <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aec9329">publicado</a> en la revista <i>Science Advances</i>, se centró en el <b>gusano </b><i><b>C. elegans</b></i>, cuyo sistema nervioso tiene <b>118</b> <b>clases de neuronas.</b> En ese organismo, las <b>alteraciones de cohesina</b> no solo cambian la identidad de algunas células nerviosas: también provocan <b>defectos graves de desarrollo</b>, <b>crecimiento lento</b>, <b>problemas de movimiento y fallas reproductivas.</b></p><p>La investigación se desarrolló en el laboratorio de <b>H. Robert Horvitz</b>, profesor David H. Koch de Biología en el MIT e investigador del <b>Instituto McGovern para la Investigación Cerebral</b> y del <b>Instituto Médico Howard Hughes.</b> Su equipo estudia a <i>C. elegans</i> porque su sistema nervioso está cartografiado con detalle y porque permite analizar con rapidez la función de los genes.</p><h2>Mutación en coh-1 generó neuronas extra</h2><p>El trabajo comenzó con gusanos que, por una <b>mutación genética</b>, producían demasiadas neuronas de un tipo determinado. Esos animales presentaban <b>neuronas adrenérgicas</b> adicionales —responsables de activar <b>respuestas del organismo ante estímulos</b> externos e internos mediante la liberación de adrenalina—, que se comunican a través de un <b>neurotransmisor</b> —mensajero químico que transmite señales de una célula a otra—, detalló el portal institucional.</p><p>En condiciones normales, <i>C. elegans</i> tiene solo dos pares de neuronas adrenérgicas: las <b>RIM</b>, que regulan el <b>movimiento</b>, y las <b>RIC</b>, que modulan el <b>estado interno</b> del gusano. Los gusanos analizados por el investigador postdoctoral <b>Dongyeop Lee</b>, quien lideró el estudio, tenían copias extra de ambos tipos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/55K3NAXW5VFJTMYZCWMFVE73NU.jpg?auth=684952398fc390baca5132796b27ab81004f991b56ddd8a6324ef8ee3cf63dbe&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La investigación publicada en Science Advances se centró en C. elegans y vinculó las alteraciones de cohesina con cambios en la identidad neuronal y defectos de desarrollo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Ese cambio había sido observado por primera vez en 2007 por <b>Takashi Hirose</b>, entonces integrante del laboratorio de Horvitz. Más tarde, Lee continuó el trabajo y detectó que los gusanos con una mutación en el gen <b>coh-1</b> desarrollaban esas neuronas adicionales.</p><p><b>El gen coh-1 contiene las instrucciones para fabricar una de las proteínas que forman ese conjunto,</b> que ayuda a organizar el genoma y controlar qué genes se activan en cada célula, tanto en gusanos como en humanos. Cuando el posdoctorante probó otras mutaciones que también interrumpen el funcionamiento de cohesina, encontró el mismo efecto: <b>los gusanos con la cohesina alterada tenían demasiadas neuronas RIM y demasiadas neuronas RIC.</b></p><h2>Cohesina y EOR-1 definen el destino celular</h2><p>A partir de una serie de experimentos, Lee estableció que <b>cohesina coopera</b> con una proteína llamada <b>EOR-1</b> (conocida en humanos como <b>PLZF</b>), que actúa como reguladora génica: determina qué genes se activan o se silencian en cada célula. Juntas, dirigen a ciertas neuronas para que se desarrollen como células que se comunican con el neurotransmisor inhibidor GABA.</p><p>El mecanismo depende de la forma en que <b>cohesina</b> reorganiza la <b>estructura del genoma</b>. Al modificar esa arquitectura, cambia también el modo en que reguladores como <b>EOR-1</b> interactúan con el <b>ADN</b>.</p><p>Los ensayos mostraron que, cuando cohesina o EOR-1 no podían cumplir su función, células que debían convertirse en neuronas productoras de GABA pasaban a convertirse en <b>neuronas adrenérgicas.</b> Lee explicó: “Lo que encontramos es que hay <b>dos destinos alternativos</b> posibles para ciertas neuronas, y cohesina actúa como un <b>interruptor molecular</b> que decide uno de esos posibles destinos neuronales”, y añadió: “Esto significa que <b>la estructura del ADN genómico en el núcleo es importante para determinar el destino neuronal</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IL3RMUCHBVGDZNJ4BCYN2NWVRQ.jpg?auth=6c5b7806f026cea5c8e2fee6f257d4e76170957056a4bbfd57dfbcd85da7a6fa&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los experimentos mostraron que cohesina coopera con EOR-1, conocida en humanos como PLZF, para definir si ciertas células se convierten en neuronas GABA o en neuronas adrenérgicas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>Defectos en gusanos similares al síndrome de Cornelia</h2><p>Las neuronas adicionales no fueron la única anomalía. El investigador observó que los <b>gusanos con mutaciones en cohesina sufrían alteraciones amplias</b>, en línea con el papel de este complejo en la formación de células y tejidos de todo el cuerpo. <b>“El mutante tiene defectos graves de desarrollo. Crece lentamente. No se mueve bien y también tiene defectos en la reproducción”</b>, señaló. Esos problemas, conforme al portal, recuerdan rasgos del síndrome de <b>Cornelia de Lange</b>, que afecta el desarrollo físico, cognitivo y conductual.</p><p>Esa enfermedad rara puede originarse por mutaciones en genes de cohesina. Por eso, el hallazgo de cómo esas mutaciones alteran el desarrollo y el comportamiento en <i>C. elegans</i> abre la posibilidad de <b>estudiar el trastorno</b> en ese modelo <b>y buscar posibles blancos terapéuticos.</b></p><p>El laboratorio de Horvitz ya identificó indicios en esa dirección. Aprovechando la rapidez de los estudios genéticos en gusanos, Lee encontró <b>mutaciones adicionales</b> <b>capaces de contrarrestar el deterioro</b> provocado por la cohesina y de <b>mejorar la salud</b> de los animales afectados.</p><p>Ahora el equipo intenta identificar en qué genes aparecen esas mutaciones secundarias que compensan el efecto dañino de la mutación original, para evaluar si podrían servir como <b>objetivos terapéuticos en humanos.</b> En paralelo, también analiza si cohesina influye en el destino de otros tipos neuronales y busca más moléculas que colaboren con ella para guiar el desarrollo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TRS2NWHH7JDTBBZXJ7TMTTWUEU.png?auth=cfe7ae9795e46c6812dcf2158bf347b63fcc0958b2a9bb36f2c6a5c73ffd0a99&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio del MIT identificó que la cohesina actúa como interruptor del destino de ciertas neuronas durante el desarrollo del sistema nervioso (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Percepción o realidad: un experimento reveló que enfocar la atención en una zona inflamada redujo la hinchazón real]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/19/percepcion-o-realidad-un-experimento-revelo-que-enfocar-la-atencion-en-una-zona-inflamada-redujo-la-hinchazon-real/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/19/percepcion-o-realidad-un-experimento-revelo-que-enfocar-la-atencion-en-una-zona-inflamada-redujo-la-hinchazon-real/</guid><dc:creator><![CDATA[Ismael Yasnikowski]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores israelíes indujeron una reacción en la piel de voluntarios y midieron si el lugar donde ponían la atención cambiaba algo más que la sensación. Los detalles de la prueba]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 21:32:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XSEN5BBEM5GM5IC2QKM3VM7KGU.png?auth=d4e52fc0caa628f1ea47b534bce3f31224171d5042a5acb35dce5df9528589de&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación comparó durante 20 minutos a personas que atendían sus sensaciones físicas con otras que miraban videos o hacían tareas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un estudio vinculó <b>poner atención en una zona irritada del cuerpo con una </b><a href="https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2026/07/30/la-inflamacion-nos-mantiene-con-vida-y-tambien-nos-esta-enfermando" target="_blank" rel=""><b>menor inflamación transitoria</b></a>, un hallazgo que suma evidencia sobre la relación entre la percepción y las respuestas físicas del organismo. </p><p>La investigación, difundida por <i>Euronews</i> y publicada en la revista científica<a href="https://www.nature.com/articles/s41562-026-02541-1"> </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41562-026-02541-1"><i>Nature Human Behaviour</i></a>, comparó la reacción de personas que se <b>enfocaron en las sensaciones del cuerpo</b> con la de otras que realizaron tareas para distraerse.</p><p>Según informó el medio europeo, el equipo encabezado por la neurocientífica israelí <b>Liron Rozenkrantz</b>, de la Facultad de Medicina Azrieli de la <b>Universidad Bar-Ilan</b>, detectó que <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/07/25/el-vinculo-biologico-entre-el-cerebro-y-la-piel-redefine-el-estudio-del-eccema-y-el-acne" target="_blank" rel="">la inflamación en la piel</a> fue cerca de <b>una vez y media menor</b> en quienes prestaron atención a la zona afectada. Los autores aclararon que el trabajo se realizó en condiciones controladas y que no permite presentar este recurso como un tratamiento médico.</p><h2>Cómo se hizo la prueba</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5OVRURE4GFFNLKB7YTQ64DPJUY.png?auth=8fef9563fdba5aa0b2db206c5515ab6d08b61d1774aa561a1b855f51af963c8a&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Una ilustración muestra la conexión entre el cerebro y el brazo, indicando cómo la atención dirigida puede disminuir la inflamación en la piel según un estudio científico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>El objetivo del estudio fue establecer si <b>la atención modifica solo la forma en que una persona percibe una molestia </b>o si también puede alterar una respuesta física del cuerpo. Para eso, los investigadores realizaron <b>tres experimentos preinscritos</b> con participantes sometidos a una prueba cutánea en el brazo.</p><p>De acuerdo con la cobertura de <i>Euronews</i>, cada participante recibió una<b> punción con histamina</b>, una sustancia que provoca una reacción breve y localizada en la piel. Luego, los científicos dividieron a las personas entre quienes debían <b>enfocarse en la zona irritada</b> y quienes debían <b>distraerse con videos o tareas.</b></p><p>Durante <b>20 minutos</b>, el equipo observó la hinchazón, el enrojecimiento y otros cambios físicos en la piel. Esa medición permitió comparar de forma directa qué ocurría cuando la persona prestaba atención al cuerpo y qué pasaba cuando dirigía su atención a otra actividad.</p><p>El artículo señaló que alrededor del <b>90% de los participantes</b> mostró una respuesta más intensa cuando estaba distraído. Ese dato reforzó la idea de que el efecto no se limita a la sensación subjetiva del malestar.</p><h2>Qué encontraron los investigadores</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OHIATVQODJDHROQYWTR4WE5WCM.png?auth=99cceff5b76731c027a35e3cbf43c9eeb41869cc6789b058ebf9438eebf1377c&smart=true&width=1408&height=768" alt="Al medir cambios físicos tras una punción cutánea, alrededor del 90% de los participantes mostró una reacción más intensa cuando desviaba la atención hacia otra actividad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los resultados publicados en <i>Nature Human Behaviour</i> mostraron que el lugar hacia donde se dirige la atención puede relacionarse con cambios físicos medibles. El efecto no quedó limitado a lo que cada persona decía sentir, ya que el estudio registró variaciones concretas en la intensidad de la inflamación.</p><p>“Lo especialmente llamativo fue que<b> dirigir la atención hacia la zona inflamada cambiaba no solo lo que experimentaban los participantes</b>, sino la propia respuesta inflamatoria”, afirmó <b>Liron Rozenkrantz</b> en declaraciones recogidas por <i>Euronews</i>. La investigadora sostuvo que la experiencia subjetiva podría estar vinculada con mecanismos de regulación del organismo.</p><p>En la misma línea, Rozenkrantz agregó que “esto plantea la posibilidad de que nuestra experiencia subjetiva de lo que ocurre en el cuerpo no sea solo un proceso pasivo, sino que pueda contribuir activamente a la regulación de las respuestas fisiológicas”. Esa observación quedó limitada al experimento y no a una aplicación clínica inmediata.</p><p>Los autores mencionaron <b>dos posibles explicaciones</b> para el fenómeno. Una apunta a la forma en que el cerebro procesa las señales que llegan desde la zona afectada. La otra relaciona la atención sobre el cuerpo con una mayor actividad de un sistema del organismo vinculado con funciones de regulación.</p><p>Dentro de esa segunda explicación, el trabajo nombró al <b>nervio vago</b>, una estructura que participa en distintos procesos del cuerpo, entre ellos la inflamación. El estudio sugirió que ambas vías podrían intervenir en el efecto observado, aunque no definió cuál pesa más.</p><h2>Qué límites tiene el hallazgo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DCZXOXRAIFHKFCU3O7HVQG3Z6I.png?auth=aad60917dc3ad9b783fa9da184eac03daf7a3fabb0ed410debda6e3a6d4486f5&smart=true&width=1408&height=768" alt="Prestar atención al brazo irritado se asoció con una inflamación cerca de 1,5 veces menor (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los investigadores remarcaron que el experimento se realizó en laboratorio y sobre una reacción leve y breve en la piel. No se trató de pacientes con enfermedades inflamatorias ni de cuadros de salud complejos o prolongados.</p><p>Por ese motivo, los datos no permiten afirmar que prestar atención al cuerpo funcione como tratamiento para enfermedades o problemas crónicos. Tampoco permiten trasladar de forma directa este resultado a situaciones de la vida diaria.</p><p>Según consignó <i>Euronews</i>, los autores indicaron que <b>harán falta nuevas investigaciones</b> para saber si aparecen efectos similares en contextos reales y durante más tiempo. Ese paso será necesario para definir hasta dónde puede llegar este hallazgo fuera del laboratorio.</p><p>El estudio deja, por ahora, un dato concreto dentro de un marco limitado: ante una irritación breve y controlada, <b>prestar atención a las sensaciones del cuerpo se asoció con una inflamación menor</b> que la observada en personas distraídas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XSEN5BBEM5GM5IC2QKM3VM7KGU.png?auth=d4e52fc0caa628f1ea47b534bce3f31224171d5042a5acb35dce5df9528589de&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La investigación comparó durante 20 minutos a personas que atendían sus sensaciones físicas con otras que miraban videos o hacían tareas (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El neurocientífico que pasó 29 años releyendo a Freud y concluyó con una sorprendente idea sobre la psiquiatría]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/08/19/el-neurocientifico-que-paso-29-anos-releyendo-a-freud-y-concluyo-con-una-sorprendente-idea-sobre-la-psiquiatria/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/08/19/el-neurocientifico-que-paso-29-anos-releyendo-a-freud-y-concluyo-con-una-sorprendente-idea-sobre-la-psiquiatria/</guid><description><![CDATA[En ‘The Only Cure’, el psiconalista sudafricano Mark Solms sostiene que la conversación terapéutica posee la clave para curar las enfermedades mentales y supera a los fármacos]]></description><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 03:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOTUO4SSONE2ZMNGHI4I44ZWZE.jpg?auth=6a74650719792cc95b3dcffced49b02bec6f88e5e6fc4bb27c0b2a1636102df4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El libro del día: “The Only Cure”, Mark Solms" height="1080" width="1920"/><p>El neurocientífico sudafricano <b>Mark Solms</b> sostiene en <i><b>The Only Cure</b></i> (<i>La única cura</i>) que <b>Freud</b> no solo anticipó hallazgos de la neurociencia moderna, sino que el psicoanálisis sigue siendo el enfoque más eficaz para tratar trastornos emocionales, una tesis que reaparece en un momento de fuerte desencanto con la psiquiatría biológica y sus resultados clínicos.</p><p>Ese malestar no es abstracto. <b>Thomas Insel</b>, director del Instituto Nacional de Salud Mental entre 2002 y 2015, revisó en 2017 los <b>USD 20 mil millones</b> invertidos en investigación y concluyó que no habían logrado reducir el suicidio, las hospitalizaciones ni mejorar la recuperación de decenas de millones de personas con enfermedad mental. Ya en 2019, la historiadora médica de Harvard <b>Anne Harrington</b> resumió el balance de la psiquiatría biológica con una fórmula dura: exageró, prometió demasiado, sobrediagnosticó y sobremedicó.</p><p>Esa decepción es el punto de partida de la defensa de Solms. El neurocientífico parte de una pregunta que parecía cerrada desde hace décadas: si la caída del freudianismo dejó algo mejor en su lugar.</p><p>La ruptura con Freud fue profunda. Tras el apogeo de su influencia cultural y científica hace unos 70 años, la historia posterior de la psiquiatría fue, en gran medida, una renuncia a sus conceptos y a sus métodos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IOCZBFNZJFA47NS6IDPCO226EM.png?auth=04ec6cccbf4f880f0388b7c19384eb280cf4dc1a990bee1941303b0026f07ea1&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Freud no solo anticipó hallazgos de la neurociencia moderna, sino que el psicoanálisis sigue siendo el enfoque más eficaz para tratar trastornos emocionales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En 1963, el filósofo de la ciencia <b>Karl Popper</b> convirtió al psicoanálisis en ejemplo clásico de “seudociencia”. Su objeción era estructural: si una teoría pretende explicarlo todo y no puede ponerse realmente a prueba, deja de explicar nada.</p><p>La trayectoria de Solms le permite ocupar un lugar inusual en esa discusión. Tiene cientos de artículos científicos, media docena de libros y un laboratorio que identificó una vía específica del cerebro anterior vinculada a la estimulación de los sueños, además de cuestionar la idea de que soñar depende del sueño REM.</p><p>También ejerce como psicoanalista. Atiende trastornos neurológicos como ictus, Parkinson y demencia, y cuadros psiquiátricos como ansiedad, depresión y psicosis.</p><p>Para describir ese cruce acuñó el término <b>neuropsicoanálisis</b>. Su planteo combina técnicas clásicas como la asociación libre y la interpretación de sueños con hallazgos recientes de la neurociencia, y busca mostrar la base científica para conceptos freudianos como el principio del placer o el superyó.</p><p>El libro se apoya además en un trabajo filológico de largo plazo. Durante 29 años, Solms trabajó en una nueva traducción completa de Freud: 24 volúmenes aparecieron en 2024 y otros cuatro, dedicados a neurociencia e incluidos textos inéditos en inglés, se publicarán en 2028.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UE7L5QXKPVDZ7J5GEXG6YQ4SPQ.jpg?auth=4545f520ca722a6dcb60bae5cb8fbc966dcf61295805c6405ce34de7164f1a2c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En 1963, el filósofo de la ciencia Karl Popper convirtió al psicoanálisis en ejemplo clásico de “seudociencia”" height="1080" width="1920"/><p>Ese archivo le sirve también para corregir algunas imágenes instaladas sobre Freud. Entre los documentos recuperados figura una carta a una mujer que le pidió “curar” la homosexualidad de su hijo, en la que Freud responde que ser gay “no es motivo de vergüenza, no es un vicio, ni una degradación; no puede clasificarse como una enfermedad”.</p><p>La frase adquiere relieve histórico por contraste. La Asociación Psiquiátrica Estadounidense mantuvo la homosexualidad clasificada como “trastorno sociopático de la personalidad” o “desviación sexual” hasta 1973.</p><p>Solms no presenta a Freud como un autor infalible. Acepta críticas importantes y llama a la pulsión de muerte un “error flagrante”, mientras que sobre sus teorías sexuales escribe: “No se puede evitar la conclusión de que Freud tenía todo esto bastante confuso”.</p><p>Una de las dos tesis centrales del libro es que Freud merece reconocimiento por haber anticipado desarrollos de la neurociencia. Solms sostiene, por ejemplo, que describió la consolidación de la memoria de corto plazo en memoria de largo plazo medio siglo antes de que se descubriera su mecanismo neuroquímico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UVRTA3FC75F4TKV7XCZSJUMPNY.JPG?auth=ef0c1d72bfcfbcad2bc791032f2d9cf50281c0dedc166ee7c6ffffb4ba1d2ff8&smart=true&width=960&height=1199" alt="Eric Kandel, premio Nobel por identificar el mecanismo neuroquímico de la consolidación de la memoria " height="1199" width="960"/><p>Para reforzar ese punto cita a <b>Eric Kandel</b>, premio Nobel por identificar ese mecanismo, quien coincide en que el psicoanálisis es “la visión más coherente y satisfactoria de la mente” y que la neurociencia puede ofrecer el nuevo marco intelectual para revitalizar la psiquiatría.</p><p>El otro gran eje es el inconsciente. Freud planteaba que gran parte de la conducta y de la personalidad está gobernada por impulsos y motivaciones ocultos, y que la conciencia muchas veces racionaliza después decisiones tomadas por otras vías.</p><p>Esa idea, durante mucho tiempo difícil de demostrar, encuentra hoy apoyo en técnicas de imagen cerebral. Estudios con fMRI muestran que, cuando se exponen imágenes aterradoras o rostros enfadados a una velocidad demasiado alta para su percepción consciente, el cerebro igual registra el estímulo: aumenta la actividad de la amígdala y luego suben la frecuencia cardíaca, la presión arterial y las hormonas del estrés.</p><p>La tesis más provocadora de Solms no se refiere a Freud como precursor, sino a la eficacia terapéutica del psicoanálisis. Afirma que existe evidencia abundante de que sus variantes son “sorprendentemente eficaces” y, en ciertos casos, tan fiables como la insulina para la diabetes tipo uno o la vacuna contra el HPV para prevenir el cáncer de cuello uterino.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QYKQ6JMVLNG5ZBYW3ABCSMJZ2M.jpg?auth=ee03ed987bff4ee4fc23110bbf625435c6f2edb1f9d9485a73da50cd0a2ac082&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Estudios de los últimos 40 años que ubican a la terapia conversacional psicoanalítica por encima de antidepresivos, terapia electroconvulsiva o antipsicóticos en distintos cuadros" height="1080" width="1920"/><p>Para sostenerlo, cita estudios de los últimos 40 años que ubican a la terapia conversacional psicoanalítica por encima de antidepresivos, terapia electroconvulsiva o antipsicóticos en distintos cuadros, y añade que produce un fuerte “efecto tardío”: la mejoría continúa después de terminado el tratamiento.</p><p>Ahí aparece el mayor punto de fricción del libro. Los estudios elegidos por Solms son selectivos y dejan fuera matices importantes, e incluso evidencia contradictoria, para reforzar su argumento contra la farmacología y a favor de la terapia psicoanalítica.</p><p>Sus conclusiones, de todos modos, son tajantes. Sostiene que casi todos los trastornos psiquiátricos definidos en los manuales diagnósticos se entienden y se tratan mejor de forma psicológica que farmacológica, que hoy no existen curas fisiológicas en psiquiatría y que la psicofarmacología funciona en gran medida como una supresión de síntomas que evita enfrentar lo que los pacientes realmente necesitan.</p><p>Esa posición lo acerca, aunque sin compartir sus afirmaciones falsas, a la crítica pública contra los antidepresivos que impulsó <b>Robert F. Kennedy Jr.</b> como secretario de Salud y Servicios Humanos. El contexto ayuda a entender por qué el ataque a la medicación encuentra eco: hoy uno de cada seis estadounidenses toma un antidepresivo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JYDU5BS73FDYHCMMJWSJZRRMRI.jpg?auth=0248bfef33c6a12f4ff0a4c1a31bd4a899ab5e3519405ed02d1b3f268200bacc&smart=true&width=7900&height=5256" alt="La psicofarmacología funciona en gran medida como una supresión de síntomas que evita enfrentar lo que los pacientes realmente necesitan (Crédito: Freepik)" height="5256" width="7900"/><p>Solms admite, de todos modos, que los tratamientos fisiológicos pueden aliviar síntomas aunque no curen. La publicación señala que esa concesión no impide que su ataque a la farmacología resulte excesivo, porque si bien muchas personas reciben ISRS sin necesitarlos, otras quedarían incapacitadas o morirían sin ellos.</p><p>El libro encarna esa apuesta en un caso clínico extenso: el de Teddy P, un médico con depresión, disfunción sexual, insomnio, cefaleas, confusión mental, convulsiones y posibles signos de demencia. Solms concluye que el cuadro era psicológico, atribuye parte del deterioro a la cascada de fármacos recibidos, retira la medicación y emprende un tratamiento psicoanalítico.</p><p>La historia se resuelve después de cuatro años de trabajo. La depresión y la ansiedad, disminuyen los problemas sexuales y de apego, y una mayor conciencia de sí mismo lo libera de compulsiones inconscientes dañinas hasta convertirlo en un médico destacado.</p><p>En ese punto aparece la definición más simple de todo el edificio teórico. Solms escribe que el objetivo de la psicoterapia es “ayudar a los pacientes a encontrar mejores formas de satisfacer sus necesidades emocionales” y, en otra formulación, que “el psicoanálisis es una cura lograda mediante el amor al prójimo como a uno mismo”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOTUO4SSONE2ZMNGHI4I44ZWZE.jpg?auth=6a74650719792cc95b3dcffced49b02bec6f88e5e6fc4bb27c0b2a1636102df4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El libro del día: “The Only Cure”, Mark Solms]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La neurociencia lo confirma: algo puede gustarte cuando lo ves muchas veces]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/2026/08/16/la-neurociencia-lo-confirma-algo-puede-gustarte-cuando-lo-ves-muchas-veces/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/2026/08/16/la-neurociencia-lo-confirma-algo-puede-gustarte-cuando-lo-ves-muchas-veces/</guid><dc:creator><![CDATA[Aarón Caballero Illescas]]></dc:creator><description><![CDATA[Nuestro cerebro puede modificar la percepción que tenemos de lo que nos resulta familiar]]></description><pubDate>Sun, 16 Aug 2026 15:24:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UMYWOA4K4BDWLIAIWBZPSPGPBU.jpg?auth=3031f5a5468275c0862a625b2b3af4f0360e52c6b5910c8c04525eb8c56b00e0&smart=true&width=4717&height=3145" alt="Persona viendo la televisión. (Magnific)" height="3145" width="4717"/><p>Los gustos son, sin duda, una cuestión muy personal. Aunque muchas veces no sepamos por qué preferimos algo, lo cierto es que no a todo el mundo le tiene que gustar una cosa. Sin embargo, nuestro <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/09/29/por-que-tu-cerebro-se-distrae-tan-facilmente-esto-es-lo-que-dice-la-neurociencia/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2025/09/29/por-que-tu-cerebro-se-distrae-tan-facilmente-esto-es-lo-que-dice-la-neurociencia/">cerebro</a> puede acabar desarrollando cierta <b>preferencia </b>por aquello que ve de forma repetida, incluso cuando al principio no nos llamaba especialmente la atención.</p><p>Esto es algo que ha confirmado la <a href="https://www.infobae.com/espana/2026/01/14/esto-es-lo-que-te-hace-mas-inteligente-segun-la-neurociencia-no-es-la-memoria-ni-la-logica/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2026/01/14/esto-es-lo-que-te-hace-mas-inteligente-segun-la-neurociencia-no-es-la-memoria-ni-la-logica/">neurociencia</a>, tal y como explica Loren. La experta ha sido clara en uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@neuroloren). “¿Sabías que algo puede empezar a gustarte simplemente porque lo ves<b> muchas veces</b>?“, introduce a modo de pregunta durante los primeros segundos.</p><h2>Por qué se produce este fenómeno</h2><p>Cuando nos encontramos repetidamente con el mismo estímulo, nuestro cerebro se va familiarizando con eso gracias a sus mecanismos. Es decir, que lo que al principio es algo nuevo deja de serlo. Una vez ocurre esto, nuestra predisposición cambia con respecto a esa cosa, ya sea un objeto, una canción o una persona, y puede hacer que la valoremos de una forma más positiva.</p><p>Este fenómeno se conoce como <b>efecto de mera exposición</b> y fue estudiado de forma sistemática por el psicólogo <b>Robert Zajonc</b>. Su investigación concluyó que, ver algo de manera repetida, aunque no existe una recompensa asociada al estímulo, suele hacer que la persona tenga una mayor preferencia por ello.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PKOXIDC565EWDPTIAHVECDFK4E.jpg?auth=e70cbfc1ed9b8a1d707615ef474d8245f6147a345b89b87df4b5b2c5d4043cc9&smart=true&width=300&height=455" alt="Robert Zajonc, psicólogo clave para la teoría de la mera exposición." height="455" width="300"/><p>Una de las explicaciones propuestas está relacionada con la <b>fluidez de procesamiento</b>, es decir, con la facilidad con la que nuestro cerebro puede procesar algo que ya conoce. Cuando un estímulo se vuelve familiar, su procesamiento puede resultar más sencillo y esa sensación puede contribuir a una valoración más positiva. </p><h2>Este efecto puede ser temporal</h2><p>Sin embargo, esto no significa que cuanto más veamos algo más nos gustará indefinidamente. Un análisis publicado en 2017 en la revista <i>Psychological Bulletin</i> y recogido en <i>PubMed</i> analizó 268 estimaciones procedentes de 81 artículos en los que se estudia <b>cómo funciona</b> la exposición repetida.</p><p>Los resultados mostraron que, en muchos casos, la mera exposición sigue una curva en forma de <b>U invertida</b>. Es decir, al principio, ver algo repetidas veces suele mejorar nuestra valoración, pero esta tendencia no es infinita. Cuando la exposición se vuelve excesiva, el efecto es el contrario.</p><p>Este fenómeno puede entenderse fácilmente con las <b>canciones</b> que triunfan durante el<b> verano</b>. Al principio, cuanto más las escuchamos, más familiares nos resultan y más pueden llegar a gustarnos. Sin embargo, cuando empiezan a sonar constantemente en la radio, la televisión, los anuncios y las fiestas, la exposición se vuelve excesiva y puede acabar provocando el efecto contrario: <b>terminamos cansándonos de ellas</b>.</p><p>Sin embargo, esto no se trata de una <b>regla universal</b>, ya que no todas las personas reaccionan igual ante la sobreexposición. En algunos casos, hay personas que pueden <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/06/02/por-que-puedes-ponerte-feliz-escuchando-musica-triste-esto-es-lo-que-dice-un-estudio/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2025/06/02/por-que-puedes-ponerte-feliz-escuchando-musica-triste-esto-es-lo-que-dice-un-estudio/">escuchar la misma canción</a>, jugar al mismo juego o ver la misma película en bucle y no cansarse.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UMYWOA4K4BDWLIAIWBZPSPGPBU.jpg?auth=3031f5a5468275c0862a625b2b3af4f0360e52c6b5910c8c04525eb8c56b00e0&amp;smart=true&amp;width=4717&amp;height=3145" type="image/jpeg" height="3145" width="4717"><media:description type="plain"><![CDATA[Persona viendo la televisión. (Magnific)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dmytro Sheremeta</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo toma decisiones el cerebro ante varias opciones al mismo tiempo, según un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/15/como-toma-decisiones-el-cerebro-ante-varias-opciones-al-mismo-tiempo-segun-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/15/como-toma-decisiones-el-cerebro-ante-varias-opciones-al-mismo-tiempo-segun-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Cecilia Castro]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación publicada por Nature mostró que personas mantienen varias metas activas mientras actúan y ajustan su conducta frente a escenarios dinámicos]]></description><pubDate>Sat, 15 Aug 2026 22:19:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUWT3M4O7ZAERH4ZMRYMHGU3VE.png?auth=53bae77acd1edd2f3c67fca385d63f78c61e836e45f9fa21ec18e5e35f0859aa&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores observaron que los participantes mantenían la atención repartida entre dos objetivos durante buena parte de la tarea de persecución virtual. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Cuando <b>una persona sale de su casa</b> para ir al trabajo, rara vez sigue un plan intacto hasta el final. Una calle cortada, un embotellamiento o un desvío obligan a recalcular sobre la marcha. Algo parecido ocurre dentro del cerebro, y un nuevo estudio mostró que <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/11/como-una-ilusion-visual-mostro-el-mecanismo-cerebral-que-prepara-una-imagen-antes-de-volverla-consciente"><b>la actividad cerebral</b></a><b> revela cómo las personas alternan y combinan objetivos en tiempo real</b> mientras toman decisiones en entornos cambiantes.</p><p>La investigación, publicada en <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10896-8" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10896-8"><i>Nature</i></a>, analizó cómo actúa el cerebro cuando una decisión no termina en un solo instante, sino que se ajusta a cada momento. El trabajo se apoyó en una tarea de <b>persecución virtual </b>en la que <b>los participantes debían mover un joystick para atrapar presas digitales que cambiaban de velocidad y dirección.</b></p><p>El estudio, liderado por un equipo del <b>Baylor College of Medicine (BCM), </b>mostró que los participantes sostenían y combinaban planes de movimiento mientras perseguían objetivos que cambiaban en tiempo real. A partir de esa tarea, los investigadores identificaron <b>tres regiones cerebrales con funciones distintas</b>, vinculadas al seguimiento del plan en curso, <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/11/pensar-fuera-de-la-caja-exige-suprimir-una-de-las-regiones-mas-importantes-del-cerebro-afirma-un-nuevo-estudio">al cambio de estrategia</a> y a la valoración de cada opción.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNZUK6HEWJA27N347NMTWMDYUE.png?auth=eb2083474752b33e97ba3482f37a095d85d598b842e6670183388b90718cb357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio publicado en Nature mostró que la actividad cerebral revela cómo las personas combinan objetivos en tiempo real al tomar decisiones en entornos cambiantes. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Cómo estudió el cerebro un videojuego de persecución</h2><p>Para examinar este proceso, el equipo de investigación dejó de lado las pruebas clásicas de laboratorio, que suelen medir elecciones aisladas y estáticas. En su lugar, diseñó una situación más cercana a lo que pasa en la vida diaria:<b> un entorno en movimiento, con metas que compiten entre sí y decisiones que no quedan cerradas en un solo paso.</b></p><p>Los participantes controlaban un avatar y debían perseguir cuadrados en movimiento, descritos como <b>“presas”,</b> dentro de un videojuego de realidad virtual continua. Cada objetivo tenía un color distinto, y ese color indicaba dos cosas:<b> su valor en puntos y su velocidad</b>. Dicho de forma más simple, no todas las opciones valían lo mismo ni resultaban igual de fáciles de alcanzar.</p><p>El estudio incluyó a <b>69 adultos</b> divididos en dos grupos. Por un lado, participaron <b>50 voluntarios sanos</b>. Por otro, se sumaron <b>19 pacientes con epilepsia grave</b> que se encontraban hospitalizados para monitoreo cerebral. Esa combinación permitió comparar patrones de decisión en personas sin diagnóstico neurológico y en pacientes que ya tenían registros clínicos más directos de su actividad cerebral.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SFCJMQH3EFANLA2OE3TQ2MRI2E.jpg?auth=9dd2e93473aec43fb200ed2b5e79b3d5f67a7ce500e8a05c6aed86571e7991ff&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El estudio incluyó a 69 adultos, entre 50 voluntarios sanos y 19 pacientes con epilepsia grave hospitalizados para monitoreo cerebral." height="1080" width="1920"/><h2>Qué descubrieron los investigadores sobre la toma de decisiones</h2><p>Uno de los hallazgos centrales fue que<b> los jugadores no elegían una meta y descartaban por completo la otra</b>. En muchos casos permanecían en un estado intermedio, con atención repartida entre dos objetivos al mismo tiempo. El estudio registró ese comportamiento entre <b>36% y 41% del tiempo</b> cuando ambas presas tenían el mismo valor, y entre <b>37% y 43%</b> cuando su valor era diferente.</p><p>Ese dato apuntó a una idea: <b>el cerebro no siempre opera con una lógica de “todo o nada”</b>. A veces mantiene abiertas varias rutas posibles y ajusta la conducta mientras la situación cambia. En términos cotidianos, sería como <b>avanzar hacia un destino mientras se evalúa, segundo a segundo, si conviene doblar, frenar o cambiar de camino.</b></p><p>Durante la persecución continua de objetivos, los participantes mantuvieron y combinaron de forma simultánea planes de movimiento dirigidos a metas en competencia, con un rendimiento superior al del cambio de tipo ‘el ganador se lleva todo’. Traducido a un lenguaje llano, <b>los participantes sostenían dos planes de movimiento al mismo tiempo y los mezclaban para actuar, en vez de apostar por una sola opción y abandonar la otra por completo.</b></p><p>Para poner a prueba esa hipótesis, los autores usaron <b>modelado computacional</b>, una herramienta que compara distintas formas posibles de explicar una conducta. El equipo construyó modelos matemáticos para ver cuál se parecía más a lo que hacían realmente los participantes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RS7ZHTYD5FGRLCECVDFENA7DJA.png?auth=dcdb7a82fd46bbed9ca8f0ac7929f8d91d85eb966691fa316edbf2f060a482e4&smart=true&width=1408&height=768" alt="El hipocampo siguió el plan en curso, la corteza cingulada anterior izquierda señaló los cambios de estrategia y la corteza orbitofrontal evaluó el valor de cada alternativa. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los datos favorecieron una estrategia de control mixto o combinado, con una probabilidad de <b>84% ± 8%</b> entre los participantes. Esa forma de actuar superó al esquema conocido como <i>“winner-take-all switching”</i>, una lógica en la que la persona se concentra por completo en un solo objetivo y cambia de manera tajante cuando decide pasar a otro.</p><p>La diferencia no es menor. <b>Si el cerebro funciona con varios planes a la vez, entonces la toma de decisiones en movimiento no depende solo de elegir una meta, sino de administrar varias opciones simultáneas</b>. Esa observación puede ayudar a entender mejor cómo actuamos en escenarios complejos, desde cruzar una avenida hasta manejar en tráfico denso o responder a una situación de presión.</p><h2>Las tres zonas del cerebro que entran en juego</h2><p>El estudio también ubicó con mayor precisión qué partes del cerebro participan en este tipo de decisiones. <b>El hipocampo</b> siguió y actualizó el plan que estaba en curso, sobre todo en las etapas iniciales de la planificación. Esta región suele asociarse con la memoria y la orientación espacial, aunque aquí apareció ligada al seguimiento de una estrategia mientras el entorno se modifica.</p><p>Otra zona implicada fue <b>la corteza cingulada anterior izquierda</b>, que ayudó a determinar cuándo convenía cambiar de estrategia. En una explicación menos técnica, funcionó como una señal de alerta para detectar si el plan activo ya no resultaba tan útil y era momento de corregir la trayectoria.</p><p>La tercera región destacada fue <b>la corteza orbitofrontal</b>, vinculada a la evaluación del valor de cada alternativa. O sea, aportó información sobre qué opción podía resultar más conveniente en ese momento. <b>La actividad en el hipocampo seguía los planes actuales, la corteza cingulada anterior izquierda señalaba los cambios de estrategia y la corteza orbitofrontal codificaba el valor.</b></p><h2>Qué cambia frente a los estudios clásicos de laboratorio</h2><p>Gran parte de la neurociencia tradicional estudió la decisión como un evento puntual: <b>se presenta una opción, la persona elige y el proceso termina. </b>Este trabajo se apartó de esa mirada y propuso otra más cercana a la experiencia real. En la vida diaria, muchas elecciones no quedan selladas de una vez, sino que se reformulan mientras la acción ya está en marcha.</p><p>Esa diferencia metodológica cambia también la interpretación. La investigación sugiere que <b>decidir puede ser un proceso continuo</b>, más parecido a una persecución en movimiento que a marcar una casilla entre dos opciones quietas. La conducta no se organiza solo por una orden final, sino por ajustes permanentes frente a metas que compiten entre sí.</p><h2>Qué aplicaciones podría tener este hallazgo</h2><p>Los autores plantearon que el próximo paso será probar este marco con más objetivos, mayor incertidumbre y situaciones donde intervengan otras personas. Esa ampliación podría mostrar si el mismo patrón se mantiene cuando el contexto se vuelve todavía más complejo.</p><p>El trabajo también abre una puerta para el desarrollo de <b>robots</b> y sistemas de <a href="https://www.infobae.com/tecno/2026/08/13/dislexia-y-comprension-crean-una-ia-que-busca-reproducir-las-decisiones-del-cerebro-al-leer"><b>inteligencia artificial</b></a> con respuestas más flexibles. Si una máquina logra imitar la forma en que el cerebro humano sostiene y reorganiza varios planes al mismo tiempo, podría adaptarse mejor a entornos cambiantes.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUWT3M4O7ZAERH4ZMRYMHGU3VE.png?auth=53bae77acd1edd2f3c67fca385d63f78c61e836e45f9fa21ec18e5e35f0859aa&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Los investigadores observaron que los participantes mantenían la atención repartida entre dos objetivos durante buena parte de la tarea de persecución virtual. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio vincula a la oxitocina con cambios en el altruismo, según la adversidad infantil]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/15/un-estudio-vincula-a-la-oxitocina-con-cambios-en-el-altruismo-segun-la-adversidad-infantil/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/15/un-estudio-vincula-a-la-oxitocina-con-cambios-en-el-altruismo-segun-la-adversidad-infantil/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación de las universidades de Oldenburg y Bonn halló que la sustancia aumenta la ayuda en quienes atravesaron más dificultades tempranas y la reduce en participantes con menos trauma, según Phys.org]]></description><pubDate>Sat, 15 Aug 2026 14:59:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L6ITLNHG4VDQ7N7ZJHLMHIBTAI.jpg?auth=530869d778dd2b8159e831a2faff6f81044be6b4a3b6738a6cefb65f6efbd7cd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio europeo reveló que la oxitocina aumenta el altruismo en personas que tuvieron una infancia difícil y lo reduce en quienes no vivieron esas adversidades (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un estudio de la <b>Universidad de Oldenburg</b> y la <b>Universidad de Bonn</b> descubrió que la <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/07/22/que-es-la-oxitocina-como-se-produce-y-por-que-es-clave-para-el-bienestar-emocional/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2025/07/22/que-es-la-oxitocina-como-se-produce-y-por-que-es-clave-para-el-bienestar-emocional/"><b>oxitocina</b></a><b>, </b>conocida como la <b>“hormona del amor”, </b>influye en el <a href="https://www.infobae.com/tag/altruismo/"><b>comportamiento altruista</b></a> de las personas, y que ese efecto varía en función de la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/12/el-estres-infantil-deja-una-cicatriz-en-el-cerebro-como-afecta-el-adn-de-las-neuronas/"><b>adversidad en su infancia</b></a>: quienes atravesaron mayores dificultades en sus primeros años mostraron un aumento en las conductas de ayuda al recibir la hormona, mientras que en quienes tuvieron infancias menos difíciles el efecto fue el opuesto, informó el portal científico <i>Phys.org</i>.</p><p>El trabajo, <a href="https://www.nature.com/articles/s41398-026-04302-0" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41398-026-04302-0">publicado </a>en <i>Translational Psychiatry</i>, se basó en un experimento con<b> 61 hombres sin antecedentes conocidos de trastornos físicos o mentales</b>. Durante la prueba, los participantes <b>decidieron si donar parte de la compensación recibida por su participación a desconocidos en situación de necesidad</b>, mientras eran examinados mediante neuroimagen de ultraalto campo de 7 teslas.</p><p>Los investigadores observaron que <b>la oxitocina tendía a incrementar las donaciones altruistas en quienes habían reportado mayor</b> <b>adversidad infantil.</b> En cambio, entre quienes obtuvieron puntajes más bajos en un cuestionario sobre trauma infantil, la misma sustancia se asoció con menos donaciones.</p><p><b>Nina Marsh</b>, primera autora del estudio, explicó que la pregunta central fue<b> cómo las experiencias más tempranas de la vida influyen después en la</b> <b>disposición a ayudar a otros.</b> También señaló que las experiencias adversas en la niñez son muy diversas y que sus efectos a largo plazo sobre la conducta social humana resultan difíciles de estudiar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XBTF2DBXKJDURJLQDRSFUKJ6XY.jpg?auth=b0e71d6608712a9b8a47abd04cf9fb494f7fb74229fe31c1bbac5ecdab296e97&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El experimento, publicado en Translational Psychiatry, evaluó a 61 hombres que decidieron si donar parte de su compensación a desconocidos en situación de necesidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>La oxitocina varía según la historia infantil</h2><p>Para examinar esa relación, el equipo pidió a los participantes completar el <b>Childhood Trauma Questionnaire</b>, una herramienta ampliamente utilizada para evaluar experiencias adversas en etapas tempranas. Después, los dividió en dos grupos: uno recibió oxitocina mediante un <b>aerosol nasal</b> y el otro un <b>placebo</b>, es decir, una sustancia inactiva.</p><p>Marsh detalló que durante ese proceso los participantes tomaron decisiones sobre si donar parte de su pago a extraños necesitados, al tiempo que eran sometidos a <b>imágenes cerebrales.</b> Esa combinación permitió medir al mismo tiempo la conducta observable y la <b>respuesta del cerebro</b> durante la toma de decisiones altruistas.</p><p>Ese patrón confirmó que la oxitocina no produce un <b>efecto uniforme</b>:<b> </b>su impacto depende de la historia de<b> adversidad en la infancia de cada persona.</b></p><p>Los investigadores también detectaron diferencias en la <b>conectividad funcional</b> entre la <b>corteza prefrontal medial</b> y la <b>corteza cingulada media</b>. Esas dos regiones forman parte de circuitos neuronales vinculados con la <b>evaluación social</b> y la <b>empatía.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BI5EKSFZENHLRNPSHWKSW76B5I.png?auth=e87afd4048ca463381035a883f90e2ce1c51ea40fe77b5866a56c2878eed39fa&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las decisiones altruistas fueron analizadas con neuroimagen cerebral de ultraalto campo de 7 teslas para observar la conducta y la respuesta del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Vínculos entre biografía, neurobiología y conducta prosocial</h2><p>El trabajo plantea que las adversidades tempranas pueden modificar las vías neuronales implicadas en el procesamiento de información social. A la vez, sugiere que la oxitocina puede modular algunas de esas rutas cerebrales afectadas por los episodios infantiles.</p><p>Marsh sostuvo que el estudio subraya la necesidad de considerar de manera conjunta el <b>contexto formativo</b> y la <a href="https://www.infobae.com/tag/neurobiologia/"><b>neurobiología</b></a><a href="https://www.infobae.com/tag/neurobiologia/"> </a>al analizar la conducta social humana. “En lugar de mostrar un efecto universal de la oxitocina, nuestros hallazgos sugieren que sus efectos dependen de las experiencias de vida tempranas de un individuo”, dijo.</p><p>La investigadora añadió que <b>las vivencias iniciales no determinan por completo quién llega a ser una persona, pero sí pueden moldear cómo responde</b> el cerebro adulto a las señales sociales. Comprender esos mecanismos, afirmó, puede ayudar a explicar por qué las personas reaccionan de manera distinta ante otros que necesitan ayuda.</p><p>El equipo señaló que espera que estos resultados aporten una comprensión más matizada del <b>altruismo humano</b> y de las <b>condiciones en las que puede aparecer y sostenerse</b>, en especial después de dificultades durante los primeros años de vida.</p><p>En sus próximos trabajos, los autores analizarán cómo interactúan los mecanismos biológicos, las experiencias individuales y los contextos sociales en la formación de la empatía, la cooperación y las decisiones altruistas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KLTXHGAAZFAKJEGIB6RD7JPJMY.png?auth=01a030f9a1ba10e76f973cf84049a6f2cdfcf13d71c142de731a73d360457fb7&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio europeo reveló que la oxitocina aumenta el altruismo en personas que tuvieron una infancia difícil y lo reduce en quienes no vivieron esas adversidades (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Música y emociones: expertos revelan el impacto real de las letras de las canciones en nuestra vida]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/08/15/musica-y-emociones-expertos-revelan-el-impacto-real-de-las-letras-de-las-canciones-en-nuestra-vida/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/08/15/musica-y-emociones-expertos-revelan-el-impacto-real-de-las-letras-de-las-canciones-en-nuestra-vida/</guid><dc:creator><![CDATA[Pilar Alvarez]]></dc:creator><description><![CDATA[Un análisis de 360 éxitos y la mirada de especialistas explican cómo los mensajes en la música despiertan sentimientos profundos y acompañan los momentos clave de la vida. Psicología, musicoterapia y neurociencia aportan respuestas sobre el poder de la expresión musical en el bienestar emocional.]]></description><pubDate>Sat, 15 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6E6SMMZBINHVZHKT3OZX4LQETU.png?auth=c87ead688e84475edb3ed386500a3b8e661f5cfea389e0395423768eda51028b&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las letras sobre amor, pertenencia, amistad y familia aparecen con más frecuencia que los temas de autonomía o competencia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/musica/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/musica/"><b>música</b></a> atraviesa culturas, generaciones y fronteras, y pocas preguntas resultan tan universales como la que se hacen muchos oyentes cuando una canción los conmueve: <b>¿por qué las letras de algunas canciones logran emocionar de manera tan profunda?</b> </p><p>Especialistas consultados por <b>Infobae</b> y un reciente estudio académico aportan respuestas desde la <b>psicología</b>, la <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/10/24/musicoterapia-que-es-y-cinco-recomendaciones-para-optimizar-sus-beneficios-en-la-salud-mental/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2025/10/24/musicoterapia-que-es-y-cinco-recomendaciones-para-optimizar-sus-beneficios-en-la-salud-mental/"><b>musicoterapia</b></a> y la <b>neurociencia</b>, coincidiendo en que la clave está en la capacidad de las canciones para reflejar y dar sentido a experiencias humanas compartidas.</p><p>Un reciente <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/03057356261465628" target="_blank" rel="" title="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/03057356261465628">estudio</a> publicado en <i>Psychology of Music</i> sobre 360 canciones que alcanzaron el top 10 anual de la <b>Australian Recording Industry Association (ARIA)</b>, entre 1988 y 2023, revela que <b>más del 70% de los éxitos más populares tienen como eje la conexión humana</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C27CQZURKJEMTMII6FXAGHBKYI.png?auth=909b34818297580380c734ffc9fc2cee53c9f4a9da519a70cddd87cfc7c42bf5&smart=true&width=1408&height=768" alt="El análisis de 360 canciones del top 10 anual de ARIA muestra que la conexión humana domina las letras más populares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Las letras que exploran <b>vínculos, amor, pertenencia, amistad y familia</b> predominan ampliamente sobre otros temas como la <b>autonomía</b> o la <b>competencia</b>. En total, <b>263 canciones</b> se relacionaron principalmente con la <b>necesidad de relación</b>, lo que sugiere que la música popular actúa como un espejo de los lazos que sostienen la vida emocional.</p><p>El <b>73,1%</b> de las letras abordó la necesidad de <b>vinculación</b>, el <b>15,6% </b>la<b> autonomía</b> y el <b>11,4%</b> la<b> competencia</b>. Además, el <b>65,8% </b>trató sobre la satisfacción de<b> necesidades psicológicas</b>, mientras que el <b>34,2% </b>abordó la <b>frustración</b>.</p><p>Además, no se detectaron diferencias estadísticamente significativas en la distribución de estos temas a lo largo del tiempo, aunque las letras sobre <b>autonomía</b> mostraron un <b>aumento gradual en las últimas décadas</b>.</p><p>En base a este estudio, <b>seis expertos hablaron con Infobae </b>para analizar cómo estos hallazgos reflejan la importancia de los vínculos en la música popular.</p><h2>El espejo emocional y la identificación</h2><p><b>Débora Gisell Martínez, musicoterapeuta y coach ontológico profesional</b>, explicó que las <b>letras sobre vínculos</b> nos conectan con algo esencial que muchas veces cuesta identificar: la <b>necesidad humana de vincularnos</b>. “Nacimos para estar con otros, para dar y recibir, para compartir y vivir en comunidad. Esa dimensión nos atraviesa como especie, porque todos transitamos experiencias universales que, de alguna manera, funcionan como un espejo: <b>nos vemos reflejados en lo que le pasa al otro</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X4QRZHBDIREJ7EIFNMF57PLZMA.png?auth=385aba08ae5d1621537787ccc2e1205e57e109ece4cec37adf52bc6f994425d8&smart=true&width=1408&height=768" alt="La emoción musical surge de la letra y también de la melodía, la armonía, el ritmo, la voz y el contexto personal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En ese sentido, remarcó que no siempre encontramos las palabras para nombrar <b>emociones complejas</b> como el amor, el enojo, la culpa o la nostalgia. “Ahí aparece la <b>canción</b>, como arte, diciendo con un color particular lo que no habíamos dicho y dándonos la oportunidad de identificarnos. El hecho de identificarnos con otro ya es potente en sí mismo, pero cuando ese otro, el artista, pone en palabras lo que nos atraviesa, la <b>conexión</b> se vuelve más profunda”.</p><p>La especialista señaló además que la <b>música funciona como puente</b> entre la experiencia interna y la posibilidad de expresarla. “Muchas veces la <b>canción encuentra una emoción</b> que ya estaba ahí y le ofrece una forma para hacerla audible, pensable y compartible. La emoción no surge únicamente de la letra: intervienen también la <b>melodía</b>, la <b>armonía</b>, el <b>ritmo</b>, el <b>timbre de la voz</b>, la <b>intensidad</b>, la <b>interpretación</b> y, sobre todo, el <b>contexto</b> en que la persona conectó con esa canción”.</p><h2>Cuando una sola frase basta</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6PTGAMA6NRE37BU3LXQCNHCJS4.png?auth=bee734d1813497b1f07ba2c6d34cbcb08f37a6c977230347c48595a6b139ddd9&smart=true&width=1408&height=768" alt="El placer al escuchar canciones preferidas se asocia con el sistema de recompensa y la liberación de dopamina (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En diálogo con <b>Infobae</b>, la <b>musicoterapeuta Nuria Sierra (MN 865)</b> aseguró que el <b>vínculo con una canción</b> se vuelve fuerte porque representa alguna <b>emoción</b> que nos atraviesa. “No siempre es toda la letra, a veces es una frase que resuena y eso es suficiente”.</p><p>En ese aspecto, señaló que buscamos representar artísticamente algo que nos sucede, una forma de espejo en la que mirarnos. “Por ahí estás atravesando un <b>momento de enamoramiento</b> y hay alguna canción que te resuena con eso que sentís y la llevás con vos junto a esa emoción. O, al revés, puede convertirse en compañía durante un duelo. Es como una <b>representación de lo que te pasa</b> y te ayuda a transitar esos momentos”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X4XSZEUXUVFYJPFBCMYWAPDIAI.png?auth=3e8940e97bf11f7190694039b34efc7ae40a42e8e643f7936c933bb68696e2d9&smart=true&width=1408&height=768" alt="La música activa áreas cerebrales vinculadas con movimiento, memoria, atención y experiencia emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Sobre el uso cotidiano de la música para <b>regular emociones</b>, Sierra recomendó “volver a algo más artesanal y armar una lista de canciones pensada por uno mismo, que conecte con las <b>emociones propias</b>, más allá de lo que proponen los algoritmos o las listas automáticas”.</p><h2>La huella musical en la memoria y el cuerpo</h2><p><b>Patricia Lallana Urrutia</b>, licenciada en Musicoterapia de la Universidad del Salvador y Magíster en Teoría y Práctica Gestáltica de la<b> </b>Universidad Mayor de Chile, afirmó que la <b>música estimula muchas áreas del cerebro</b>, como la motora, emocional, cognitiva, la memoria y la atención, sobre todo la <b>música que nos identifica</b> y que nos hace recordar <b>momentos importantes de la vida</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZDBFUQDY45HYJKCVK7H3LNLDKU.png?auth=79b7d101884528f2b25bd464d436df579d35de8b14e420f7b18e04718eb9039f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los algoritmos de plataformas pueden ampliar descubrimientos musicales o generar una burbuja de recomendaciones similares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>“La música que nos genera más placer escuchar produce una <b>activación del sistema de recompensa</b>, que es nuestro sistema límbico, y genera la <b>secreción de dopamina</b>. Por eso, muchas veces al hacer ejercicio con música se siente menos cansancio. <b>Las</b> <b>letras cumplen un rol central</b> porque expresan lo que a veces no encontramos palabras para decir, pero la letra de una canción lo dice perfectamente”, agregó.</p><p>En el campo terapéutico, Lallana Urrutia explica que el <b>trabajo con las letras de las canciones</b> permite reafirmar o expresar lo que sentimos: “En <b>musicoterapia</b> es una herramienta muy importante. No se puede recomendar una música como si fuera un antibiótico: la <b>experiencia musical es subjetiva</b> y es clave conocer la <b>historia sonoro-musical de cada persona</b>”.</p><h2>El peso de la palabra, la voz y el algoritmo</h2><p><b>Mirta Noemí Cohen</b>, profesora de Biblia y literatura hebrea en la Universidad de Jerusalén y psicoanalista, detalló que las <b>letras pueden transmitir ideas sobre amor, sexo, dinero, violencia, política, éxito, autoestima, consumo o relaciones</b>. Esto puede resultar positivo, crítico o problemático según el contenido y cómo lo interprete cada persona.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/255UJDOBMFCMZEPFQIVDXABO7Y.png?auth=c30198d097d1966d43171e4d681bcf0527711c4cde78e759e2284bebddbdaeea&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los algoritmos de plataformas pueden ampliar descubrimientos musicales o generar una burbuja de recomendaciones similares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En ese sentido, la especialista advirtió sobre la <b>enorme influencia de los algoritmos</b>. “Antes, una persona podía descubrir música principalmente por la radio, amigos o una tienda de discos. Hoy, una plataforma puede analizar lo que escuchamos y recomendarnos continuamente canciones parecidas. Eso puede ayudarnos a descubrir artistas, pero también puede crear una especie de ‘<b>burbuja musical</b>’. Además, las redes sociales han cambiado la estructura de una canción. Muchas veces una canción no se vuelve popular porque la gente escuche el álbum completo, sino porque <b>15 o 30 segundos se convierten en un fenómeno viral</b>”.</p><p>Acerca de los <b>vínculos</b>, Cohen sostuvo que las <b>letras sobre amor, amistad, pérdida, pertenencia, rechazo, familia, deseo o separación</b> tocan necesidades humanas muy profundas. “La <b>música permite que esas palabras no se procesen solo como información, sino también como experiencia emocional</b>. Cuando una letra describe algo que hemos vivido, nuestro cerebro completa los espacios con recuerdos propios. La canción deja de ser la historia de alguien y <b>se convierte en nuestra historia</b>”, planteó.</p><p>Y agregó que la <b>repetición crea asociación</b>: “Si escuchamos una canción durante una relación o en un momento particular, luego esa música puede funcionar como una especie de <b>puerta hacia aquel estado emocional</b>. La canción no necesariamente nos dice algo nuevo; muchas veces hace vibrar algo que ya estaba dentro de nosotros”</p><h2>El valor terapéutico: de la experiencia personal al trabajo clínico</h2><p><b>Juan Cristóbal Tenconi</b>, psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), sostuvo que la <b>música es un lenguaje</b> y que las canciones pueden afectarnos, incluso si están en un idioma que no comprendemos: “Los <b>vínculos humanos</b> son nuestro sostén psíquico. No es raro que referirse a ellos nos toque en nuestras fibras más íntimas”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7D6SEWCPEZEZ3FDZGLGVTIPKJI.png?auth=c76dbd1c80a9f07137a5579768ca3dc0b9393ddd872a67a8b6bace296e94ba91&smart=true&width=1408&height=768" alt="En musicoterapia, trabajar con letras ayuda a reafirmar o expresar estados internos que aún no encuentran forma verbal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El experto señaló que las <b>letras son solo una parte del impacto</b> que tienen las canciones en nosotros: “El <b>timbre</b>, el <b>volumen</b>, la <b>poesía</b>, la <b>prosodia</b>, lo que la letra sugiere y la imagen que produce en nuestro interior también influyen. La <b>música ayuda a la regulación emocional</b> porque conecta con sonidos y aspectos de nuestra historia”.</p><p><b>Estela Allam</b>, médica psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, opinó que los <b>vínculos constituyen una dimensión central de la vida psíquica</b>: “Desde los primeros momentos, los vínculos con otros participan en la constitución de nuestra vida psíquica y afectiva, atravesada por experiencias de <b>amor, deseo, pertenencia, separación y pérdida</b>. La <b>música transmite contenido</b> tanto a través de la letra como mediante la <b>melodía</b>, el <b>ritmo</b> y la <b>voz</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PZXH3SC4O5G6JBCSNDHTUJ7VNE.png?auth=39e44dfc61915f1bf9c65479f23941285dbe15002b2435536433eb93ada38662&smart=true&width=1408&height=768" alt="La regulación emocional con música consiste en transitar lo que se siente y darle un canal expresivo, no suprimirlo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Allam explicó que, en el <b>trabajo terapéutico</b>, una <b>canción puede funcionar como vía de acceso a experiencias</b> que todavía no encuentran expresión verbal suficiente. “A veces, un paciente trae como asociación una letra porque siente que dice exactamente lo que le pasa. Desde la perspectiva psicoanalítica, no se trata de interpretar la canción, sino de preguntarse qué encuentra esa persona en esa canción y qué <b>significación adquiere en quien la escucha</b>”, enfatizó.</p><h2>La música como herramienta para el bienestar</h2><p>Por último, <b>Cohen</b> remarcó que la <b>regulación emocional</b> no consiste en suprimir un estado, sino en transitarlo: “Representar una emoción mediante la <b>música y el movimiento</b> puede ayudar a expresar corporalmente cómo se siente la <b>rabia, la tristeza o la alegría</b>, y después transformar esa expresión”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XJDUY7WAGFGCTFPXFPCYB3DI3A.png?auth=0abcf7e46610122a222552ef3e60a1d097e4f738f3261d1cc938183c09f0215f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Psiquiatras y musicoterapeutas describen que trabajar con letras y melodías puede abrir acceso a vivencias internas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En ese sentido, <b>Allam</b> coincidió: “No nos proponemos utilizar la música como un recurso destinado específicamente a la regulación emocional, pero eso no implica desconocer que la <b>música pueda ayudar a transitar determinados estados emocionales</b>. El interés no está solo en qué música regula una emoción, sino también en <b>qué despierta esa música en cada persona</b>, qué recuerdos convoca y qué lugar ocupa en su historia”.</p><p>A la luz de la evidencia científica y el aporte de los especialistas, <b>la música y sus letras se confirman como uno de los vehículos más potentes para conectar con la experiencia humana</b>. En cada etapa de la vida, las canciones acompañan, reflejan y ayudan a comprender emociones, recuerdos y vínculos. La <b>capacidad de la música para poner en palabras lo que sentimos</b> y resignificar vivencias personales y colectivas explica por qué, generación tras generación, sigue ocupando un lugar central en la memoria y en el bienestar emocional.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZJSEKZHKUBHCHEPUDEVIOIJLGQ.png?auth=e9090ecafd4d4edff70fec825e95f007e1c06b2fc19da19a8cbcb7db6aa7fdef&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Una mujer escucha música con auriculares, rodeada de notas musicales y rostros difusos que simbolizan vínculos y recuerdos. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La ciencia logró desarrollar un mapa del nervio vago y abre la puerta a tratamientos más seguros]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/14/la-ciencia-logro-desarrollar-un-mapa-del-nervio-vago-y-abre-la-puerta-a-tratamientos-mas-seguros/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/14/la-ciencia-logro-desarrollar-un-mapa-del-nervio-vago-y-abre-la-puerta-a-tratamientos-mas-seguros/</guid><dc:creator><![CDATA[Mirko Racovsky]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo analizó 30 cuerpos humanos, rastreó miles de fibras y desarrolló una base de datos que puede guiar intervenciones de estimulación, mejorar la colocación de dispositivos y reducir efectos no deseados en pacientes]]></description><pubDate>Fri, 14 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3BZC27NOXVFUXARCFOBJWAT7EI.jpg?auth=b5e12d7108f10982ec108339f372cc755e92a89fb33a693ba39af19d34fab3d9&smart=true&width=1344&height=756" alt="El nervio vago conecta el cerebro con órganos internos y regula funciones como la respiración, la digestión y la respuesta inmune (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="756" width="1344"/><p>El <b>nervio vago</b> constituye una de las estructuras centrales del <a href="https://www.infobae.com/tag/cuerpo-humano/">cuerpo humano</a>, ya que resulta fundamental para el <b>correcto funcionamiento del organismo</b>, pero, al mismo tiempo, permanece como una de las menos comprendidas por la ciencia, señala <i>Scientific American</i>.</p><p>Su función es conectar el <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/">cerebro</a> con algunos de los órganos más importantes y, además, interviene directamente en procesos fundamentales como la respiración, en la digestión y en la respuesta que da el organismo a los agentes inmunológicos.</p><p>A pesar de que los científicos conocen desde hace varios años que este nervio desempeña <b>un papel central dentro del sistema nervioso autónomo y que resulta imprescindible, todavía existen muchos interrogantes y dudas acerca de cuál es su funcionamiento exacto</b>. La complejidad de su red de fibras, junto a las múltiples ramificaciones, ha vuelto especialmente difícil seguir su trayecto y conocerlo con precisión.</p><p>En la actualidad, un estudio reciente citado por <i>Scientific American</i> pone a los investigadores frente a una aproximación mucho más detallada y profunda al funcionamiento de esta <b>verdadera “autopista” biológica</b>. El descubrimiento podría permitir en el futuro abrir la puerta a nuevas alternativas y tratamientos médicos que sean mucho más precisos y seguros.</p><h2>Una red que une cerebro y órganos</h2><p><b>El nervio vago nace en el cerebro y se divide en ramas que recorren ambos lados del cuerpo</b>. Desde allí, pequeños haces de fibras nerviosas se dirigen hacia órganos internos y transmiten información de ida y vuelta entre el tronco encefálico y distintas zonas del organismo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GZY2CR2PQBFVVCA2EU5NHG4YW4.jpg?auth=9bddc568dae4543782ab6feff03a79c7a31f04dbbfb44c1a7c5ec605a0bfe214&smart=true&width=1456&height=816" alt="El nervio vago cumple un papel central en el sistema nervioso autónomo y coordina procesos involuntarios como la frecuencia cardíaca y la inflamación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Su influencia es enorme</b>. Forma parte del sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones involuntarias como la frecuencia cardíaca, la respiración, la digestión y los procesos inflamatorios. Por eso, entender cómo está organizado resulta clave para comprender mejor cómo se coordina el cuerpo internamente.</p><p>Sin embargo, mapear ese trayecto no es una tarea sencilla. <b>El nervio vago contiene alrededor de 200.000 fibras nerviosas, lo que convierte su estudio en un desafío anatómico de gran complejidad</b>.</p><h2>El nuevo mapa del nervio vago</h2><p>En un trabajo reciente, investigadores analizaron las ramas izquierda y derecha del nervio vago en 30 cadáveres humanos para <b>construir un mapa más preciso de su estructura</b>. El estudio permitió rastrear miles de fibras individuales y detectar patrones comunes en una anatomía que, al mismo tiempo, presenta características únicas en cada persona.</p><p>Según explicó <b>Stavros Zanos</b>, neurocientífico de los Feinstein Institutes for Medical Research y líder del proyecto, a <i>Scientific American</i>, cada nervio vago tiene una organización propia, pero muchos comparten principios generales sobre la ubicación de ciertas fibras y la manera en que estas llegan a los órganos.</p><p><b>Para construir este mapa, el equipo combinó varias herramientas</b>: imágenes por ultrasonido para registrar la estructura general, microtomografía computada para seguir el recorrido específico de los fascículos y microdisección para observar directamente los nervios y estudiar sus funciones. Además, usaron un modelo de aprendizaje automático para analizar en detalle 60 ramas nerviosas individuales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NZZKX4JBCNAXFISVJU4CEE4PNM.png?auth=b277271103ccd7ec4a6393c292444966a3574581c0237a2f9205f2e7759a2a5b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La ciencia logró mapear con mayor precisión el nervio vago, una red de unas 200.000 fibras nerviosas con múltiples ramificaciones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Un avance con impacto clínico</h2><p><b>El resultado del trabajo es una base de datos pública que podría convertirse en una herramienta clave para futuras investigaciones</b>. La importancia del hallazgo no es solo anatómica: también tiene consecuencias concretas para la medicina.</p><p>En la actualidad, el nervio vago ya es <b>un objetivo terapéutico en tratamientos para epilepsia, dolor crónico e incluso depresión</b>. Contar con mapas anatómicos más precisos podría mejorar esas intervenciones y ayudar a que la estimulación nerviosa sea más efectiva.</p><p>Zanos señaló que esta información permitirá a los cirujanos colocar con mayor exactitud los dispositivos de estimulación sobre el nervio vago. A la vez, también podría ayudar a ingenieros biomédicos a diseñar aparatos más seguros y eficaces.</p><h2>Una frontera en expansión</h2><p>La investigación sobre el sistema nervioso autónomo atraviesa, según los especialistas, una etapa de fuerte crecimiento. En ese contexto, el nervio vago aparece cada vez más como una pieza central para entender la conexión entre cerebro, órganos y salud general.</p><p>Lo que hasta hace poco era un territorio difícil de cartografiar empieza ahora a revelar su lógica interna. Y con ella, nuevas oportunidades para tratar enfermedades desde una comprensión más profunda del cuerpo humano.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3BZC27NOXVFUXARCFOBJWAT7EI.jpg?auth=b5e12d7108f10982ec108339f372cc755e92a89fb33a693ba39af19d34fab3d9&amp;smart=true&amp;width=1344&amp;height=756" type="image/jpeg" height="756" width="1344"><media:description type="plain"><![CDATA[El nervio vago conecta el cerebro con órganos internos y regula funciones como la respiración, la digestión y la respuesta inmune (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué es el jamais vu, el fenómeno opuesto al déjà vu que puede activarse repitiendo una palabra]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/14/que-es-el-jamais-vu-el-fenomeno-opuesto-al-deja-vu-que-puede-activarse-repitiendo-una-palabra/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/14/que-es-el-jamais-vu-el-fenomeno-opuesto-al-deja-vu-que-puede-activarse-repitiendo-una-palabra/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Un Premio Ig Nobel, un experimento con 94 estudiantes y un modelo de aprendizaje profundo apuntan a la misma conclusión: el cerebro puede perder la noción de lo familiar antes de lo esperado]]></description><pubDate>Fri, 14 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JTAZWOUJGBHXLD3CWX45DXPPYM.jpg?auth=1df436911aaddbff0d565a1b530e883bd63d4a5888423fff4c0ce902ed6f98ce&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El jamais vu puede activarse al repetir una palabra decenas de veces y hacer que algo familiar se vuelva extraño o irreal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/08/29/jamais-vu-que-es-este-fenomeno-que-afecta-la-memoria-y-vuelve-irreconocible-lo-cotidiano/" target="_blank" rel=""><b>jamais vu</b></a>, la contracara del <a href="https://www.infobae.com/tag/deja-vu/" target="_blank" rel=""><b>déjà vu</b> </a>en la que <b>algo familiar se vuelve de pronto extraño</b> o irreal, puede activarse con una tarea tan simple como <b>repetir una palabra</b> decenas de veces, y nuevas investigaciones citadas por el portal científico <i>Science Alert</i> sugieren que su origen podría estar en fallas tempranas del <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/11/como-una-ilusion-visual-mostro-el-mecanismo-cerebral-que-prepara-una-imagen-antes-de-volverla-consciente/" target="_blank" rel=""><b>procesamiento visual</b></a>, no solo en los sistemas cerebrales del significado.</p><p>Uno de los datos más concretos surgió de un <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09658211.2020.1727519" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09658211.2020.1727519">experimento </a>de laboratorio: cerca del <b>70 %</b> <b>de 94 estudiantes </b>universitarios dijo haber sentido ese quiebre de familiaridad después de copiar una misma palabra durante alrededor de un minuto, o unas <b>33 repeticiones</b>. En una segunda versión, con la palabra “el/la”, el <b>55 %</b> se detuvo tras <b>27 repeticiones.</b></p><p>Los psicólogos llaman jamais vu a esa experiencia que invierte la lógica del <b>déjà vu.</b> En lugar de sentir que una escena nueva ya ocurrió, la persona percibe que una palabra, un rostro o un lugar perfectamente conocidos dejan por un instante de parecer reales o correctos.</p><p>El neuropsicólogo <b>Akira O’Connor</b>, de la <b>Universidad de St Andrews</b>, es uno de los investigadores que más ha estudiado este efecto. De acuerdo con el portal, él mismo lo sufrió mientras conducía: tuvo que apartarse del camino cuando, por un momento, el volante y los pedales dejaron de resultarle reconocibles.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5SQE4K7ZIRBBPJCVU4XPOG7BC4.jpg?auth=8a6dd9ddd0903ee307b645fe700da304420dbca9f58c948140b7ff887ebeaf5a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los psicólogos definen el jamais vu como el reverso del déjà vu, porque una palabra, un rostro o un lugar conocidos dejan de parecer reales o correctos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>El efecto logrado con papel y bolígrafo en laboratorio</h2><p>En 2023, un equipo integrado por O’Connor y el neuropsicólogo cognitivo <b>Chris Moulin</b>, de la <b>Universidad Grenoble Alpes</b>, recibió un Premio Ig Nobel por demostrar que el fenómeno podía <b>inducirse a voluntad</b> con papel y bolígrafo. El trabajo consistió en pedir a los participantes que copiaran una misma palabra una y otra vez hasta notar que algo dejaba de encajar.</p><p>Las descripciones recogidas en el estudio muestran con precisión cómo se vive esa alteración. Un participante escribió: <b>“Pierden su significado cuanto más las miras”</b>. Otro señaló: “Parecía haber perdido el control de la mano”.</p><p>Un tercero describió: “No me parece correcto, <b>casi parece que no es una palabra real</b>, pero alguien me ha engañado haciéndome creer que sí lo es”. Otra persona relató una sensación similar fuera del laboratorio: “Mientras escribo en mis exámenes, escribo una palabra correctamente, como ‘apetito’, pero sigo mirándola una y otra vez porque tengo <b>dudas de que pueda estar mal”.</b></p><p>La explicación más extendida para este efecto es la <b>saciedad</b>: la<b> sobrecarga temporal </b>que se produce cuando una palabra, un rostro o un objeto se observan o se piensan con tanta repetición que la <b>representación mental deja de sostenerse</b> con normalidad. La sensación no implica que el objeto cambie, sino que se <b>altera la manera en que el cerebro lo procesa</b> durante unos segundos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L36FDYCVBVBATOS2XCUXVKSIHY.jpg?auth=84f83bcb5cefb8e9ee2b7cc32c553637c7b6952a693da6e216deb701d68259e1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Akira O’Connor y Chris Moulin demostraron en 2023 que el jamás vu podía inducirse con papel y bolígrafo al copiar una misma palabra hasta notar una alteración (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>La idea no es nueva. O’Connor y Moulin pasaron casi 15 años desarrollando lo que creían un enfoque original, hasta descubrir que la psicóloga <b>Margaret Floy Washburn</b> y su estudiante <b>Elizabeth Severance</b> ya habían publicado en 1907 un experimento muy parecido, en el que describían “la pérdida del <b>poder asociativo</b> en las palabras después de una fijación prolongada”.</p><p>Aquel trabajo había mostrado que, tras mirar fijamente una palabra impresa durante unos <b>tres minutos</b>, esta empezaba a desintegrarse perceptivamente. El antecedente sugiere que el fenómeno llevaba más de un siglo descrito, aunque sin la visibilidad del déjà vu.</p><h2>Posible origen en la corteza visual</h2><p>Durante mucho tiempo, la saciedad se entendió como un proceso descendente: una falla en los <b>niveles altos del lenguaje </b>y del significado. Un <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-024-06162-0" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s42003-024-06162-0">estudio </a>publicado en la revista <i>Communications Biology</i> introdujo una hipótesis más compleja.</p><p>Los investigadores construyeron un <b>modelo de aprendizaje profundo</b> diseñado para imitar la <b>corteza visual</b>, la región que procesa formas básicas antes de que el cerebro les atribuya significado. Luego lo expusieron a <b>patrones visuales repetitivos </b>y midieron cómo cambiaba su capacidad para clasificarlos.</p><p>El rendimiento del modelo mejoró al principio,<b> alcanzó un máximo y después cayó </b>sin que se modificara ninguna otra variable. La conclusión del equipo fue que la saciedad podría ser un <b>“proceso ascendente” </b>arraigado en niveles bajos del procesamiento visual.</p><p>Si esa interpretación se confirma en cerebros humanos, el jamais vu no comenzaría cuando el cerebro deja de confiar en el significado de una palabra. Empezaría antes: en el momento en que el sistema visual deja de<b> reconocer con estabilidad</b> la forma misma de aquello que está viendo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/37BZN3W3XNHWPEAZ2N5OLCLEZM.png?auth=e2feda754252abe2676cea2dcc4fa3000fbdd136e7ba42ff8c8d22a6f7103447&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio en Communications Biology planteó que la saciedad y el jamais vu podrían originarse en fallas tempranas de la corteza visual y no solo en el significado (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>No todas las personas parecen igualmente sensibles a ese efecto. Un <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/0361073X.2022.2048585">estudio </a>de 2023 indicó que los<b> adultos mayores</b> son bastante menos propensos a la saciedad que los más jóvenes.</p><p>El fenómeno también tiene una dimensión clínica. En personas con <b>epilepsia del lóbulo temporal</b>, puede aparecer como aura epiléptica: una sensación involuntaria de extrañeza ante un rostro o una habitación conocidos, a menudo acompañada por miedo.</p><p>La saciedad también podría intervenir en el <b>trastorno obsesivo-compulsivo</b>,<b> </b>más conocido como <b>TOC.</b> De acuerdo con los trabajos citados, revisar una y otra vez si una puerta está cerrada o si una estufa fue apagada puede producir un efecto parecido: la <b>comprobación repetida debilita </b>l<b>a sensación de certeza</b>, y esa pérdida de certeza impulsa a volver a comprobar.</p><p>Los investigadores todavía intentan establecer cómo se conectan con exactitud la saciedad, el efecto de transformación verbal y el jamais vu. También sigue abierta la pregunta de si los hallazgos sobre la corteza visual cambiarán la forma de abordar este fenómeno cuando aparece no como curiosidad pasajera, sino como síntoma.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GU6M6LORJNBNDA3XTC3GRV45DU.png?auth=01b0769e178875893e44465e6a3c6a566c398c0909701fc5ca716dc46f08e5de&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El jamais vu puede activarse al repetir una palabra decenas de veces y hacer que algo familiar se vuelva extraño o irreal (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Descubren células inmunitarias que protegen el cerebro en la enfermedad de Alzheimer]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/14/descubren-celulas-inmunitarias-que-protegen-el-cerebro-en-la-enfermedad-de-alzheimer/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/14/descubren-celulas-inmunitarias-que-protegen-el-cerebro-en-la-enfermedad-de-alzheimer/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai identificaron subtipos específicos de microglía que aumentan con la progresión de la patología y podrían orientar futuras terapias]]></description><pubDate>Fri, 14 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WYJIZQN2RFAK5PATISJVBHOV64.png?auth=642c2395728a6b101dfabb1eb41e818259ff8baacfa79c80c39e29072f9439e3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un subtipo de microglía mostró un papel protector al aumentar su capacidad para eliminar material nocivo en el cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/demencia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/demencia/"><b>demencia </b></a>afecta en la actualidad a<b> más de 57 millones de personas en el mundo</b>, cada año se diagnostican <b>diez millones de nuevos casos </b>y es la <b>séptima causa de muerte a nivel mundial,</b> además de ser una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores. El <a href="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/"><b>Alzheimer </b></a>representa entre el <b>60 % y el 70 % de los casos de demencia</b>, según la Organización Mundial de la Salud.</p><p>Las células inmunitarias del cerebro son cada vez más estudiadas como factores clave en el Alzheimer, pero los científicos aun no comprenden del todo cómo cambian a medida que la enfermedad progresa.</p><p>Un reciente <a href="https://www.nature.com/articles/s41588-026-02716-6" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41588-026-02716-6"><b>estudio</b></a><b> </b>publicado en <i><b>Nature Genetics</b></i> trazó el mapa más amplio hasta ahora de las <b>células</b> <b>inmunitarias </b>del <b>cerebro</b> en el <b>Alzheimer</b> y halló un <b>subtipo de microglía</b> que aumenta a medida que avanza la enfermedad, un resultado que ayuda a explicar <b>cómo se defienden los tejidos cerebrales y que podría orientar terapias futuras</b> centradas en reforzar esas respuestas naturales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IHQOBIUOFBGBNF7PFNL536HLHQ.png?auth=a4eda50c90fefbff063c64dc1b516de4304e7e0aa51f4763788e1f2f399b03c2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un subtipo de microglía se vuelve más abundante en el cerebro conforme progresa el Alzheimer, según un estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El trabajo analizó más de <b>830.000</b> células inmunitarias de origen mieloide del cerebro obtenidas de la <b>corteza prefrontal </b>de <b>1.607</b> <b>donantes </b>de distintas edades y con un amplio rango de patología de Alzheimer. Ese volumen permitió identificar <b>seis subclases</b> que reúnen <b>13 subtipos distintos de células mieloides </b>y describir c<b>ómo cambian durante el envejecimiento y la progresión de la enfermedad.</b></p><p>La investigación fue dirigida por <b>Donghoon Lee</b>, profesor asistente de genética y ciencias genómicas y de psiquiatría en la <b>Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai</b>, Estados Unidos, junto con <b>Panos Roussos</b>, profesor de psiquiatría traslacional en la misma institución. El equipo estudió <b>microglía</b>, las <b>células inmunitarias residentes del cerebro, y macrófagos perivasculares,</b> que son clave para modular la respuesta inmune cerebral.</p><h2>Un subtipo de microglía aumentó con la progresión del Alzheimer</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KTSQABEKUBBMLGSWW73VOB22Z4.png?auth=c435f4d0fd3b693623b58f1dd00b1d7ac78388adb45394ee87c990a7959699d0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La demencia afecta a más de 57 millones de personas en el mundo, cada año se diagnostican diez millones de nuevos casos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El estudio identificó un <b>subtipo de microglía asociado a la enfermedad</b> que se vuelve cada vez más <b>abundante </b>a medida que el Alzheimer avanza. Lejos de aparecer como un factor de daño, estas células mostraron un <b>papel protector </b>al aumentar su capacidad para<b> engullir y eliminar material nocivo del cerebro.</b></p><p>Los investigadores también detectaron la vía molecular que sostiene ese estado protector. De acuerdo con la publicación, intervienen las proteínas <b>TREM2</b>, <b>MITF</b> y <b>GPNMB</b>, y esa señalización es necesaria para mantener a la microglía en esa condición beneficiosa.</p><p>Experimentos realizados tanto en tejido humano como en modelos de ratón mostraron que los efectos favorables de estas células dependen de la <b>señalización de</b> <b>TREM2</b>. Ese hallazgo vincula el comportamiento de este subtipo celular con uno de los genes inmunitarios que ya estaban asociados al riesgo de desarrollar Alzheimer.</p><p>Lee afirmó que el trabajo ofrece la imagen más clara hasta ahora de <b>cómo se adaptan las células inmunitarias del cerebro durante el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer</b>. También sostuvo: “Al identificar las células inmunitarias específicas que parecen proteger el cerebro, y las señales moleculares de las que dependen, hemos descubierto <b>posibles nuevos objetivos para terapias</b> destinadas a ralentizar la progresión de la enfermedad de Alzheimer”.</p><h2>El mapa celular aporta una referencia para entender el riesgo genético</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YR3TXLBNUBFBNBH335423INTYE.png?auth=51f53afe01ea03a7938e9574fbad9fe174739ee1e005bf1052ae4aa242841c08&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Investigadores analizaron más de 830000 células inmunitarias del cerebro obtenidas de la corteza prefrontal de 1607 donantes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Más allá de ese subtipo protector, el estudio presenta la referencia más detallada hasta la fecha sobre cómo <b>cambian las células inmunitarias del cerebro a lo largo de la vida y durante el Alzheimer</b>. Esa cartografía ayuda a explicar por qué variantes genéticas en genes vinculados con la inmunidad, como <b>APOE</b> <b>y TREM2, elevan el riesgo de la enfermedad.</b></p><p>El trabajo también desplaza parte del foco desde las placas amiloides hacia los mecanismos de defensa del propio cerebro. En ese marco, la investigación propone una hoja de ruta para desarrollar terapias que fortalezcan la respuesta inmune cerebral en lugar de concentrarse solo en esos depósitos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZDHLPWHOHVGXXDY7M3RF3P4JNY.png?auth=64a3d3529cd578b835fc9faffb9ffd1c9b202353c745acf9fcea0bbec9d7b9a3&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Representación anatómica realista de la cabeza y cuello humanos en perfil, mostrando el cerebro, arterias carótidas y cerebrales resaltadas en rojo, y nervios principales en amarillo sobre un fondo biomédico azul. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Por qué hay personas zurdas? El verdadero efecto de usar la mano izquierda en tu cerebro]]></title><link>https://www.infobae.com/mexico/2026/08/13/por-que-hay-personas-zurdas-el-verdadero-efecto-de-usar-la-mano-izquierda-en-tu-cerebro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/mexico/2026/08/13/por-que-hay-personas-zurdas-el-verdadero-efecto-de-usar-la-mano-izquierda-en-tu-cerebro/</guid><dc:creator><![CDATA[Kenya Saldaña]]></dc:creator><description><![CDATA[La condición no tiene una sola causa: influyen los genes, las hormonas y el contexto, con un peso distinto en cada caso, de acuerdo con especialistas consultados este 13 de agosto]]></description><pubDate>Thu, 13 Aug 2026 18:17:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/74ICZKJFO5GNFDULAGKCL27SU4.png?auth=9be4b18ea29741014b2213ef7576d90bcffb41ce3eaf750a47aa3d0016a3b544&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La ciencia identifica genes vinculados a la zurdera, pero no explican por sí solos quién la desarrolla. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Entre <b>1 de cada 7 y 1 de cada 10</b> personas en el mundo nace <b>zurda</b>, una condición que la ciencia lleva décadas intentando explicar sin llegar a una respuesta definitiva. </p><p>Hoy, <b>13 de agosto</b>, Día Internacional de la Zurdera, especialistas de la UNAM indican en declaraciones a la <i>Gaceta UNAM</i>, que la zurdera no obedece a una sola causa: intervienen <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/11/esto-revela-la-ciencia-sobre-ti-si-puedes-enrollar-tu-lengua-como-taco" rel="noopener noreferrer">la genética</a>, las hormonas y el <b>entorno</b>, y cada uno de esos factores puede pesar de manera distinta en cada persona.</p><p>Entre 8 y 13 por ciento de la población mundial es zurda, con mayor prevalencia en <b>hombres que en mujeres</b>, según la académica de la Facultad de Psicología de la UNAM Yolanda del Río Portilla. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HOEKOZWFNRCPTMYDBEBSQJMDHI.png?auth=5f541e6f0ccaef078d5c7e5ed5c99e0092c58faabbaf26726647f5054c3d2fd8&smart=true&width=2752&height=1536" alt=" En gemelos idénticos, uno puede ser diestro y el otro zurdo hasta en un 18% de los casos, según la UNAM.  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>De acuerdo con el IMSS, según reportó la<i> Gaceta UNAM</i>, en México la cifra se acerca a <b>13 millones </b>de personas. </p><p>El porcentaje tiende a subir ligeramente entre personas <b>menores de 50 años</b>, lo que sugiere que los factores ambientales y culturales también inciden en cómo se registra y se expresa la condición.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L4SQWEID6ZAATJS3ZI2CBKCVIQ.png?auth=fd94f9bea695a05f051a623f577ab5dc1489a5c2ad4e9e489589117b80895f81&smart=true&width=2752&height=1536" alt=" Los genes no actúan solos: el entorno puede ser el factor más determinante, según la UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Hay genes asociados a la zurdera, pero no determinan quién la desarrolla</h2><p>Ser zurdo tiene una base genética parcial. Del Río Portilla señala que se han identificado genes recesivos —entre ellos el LRRTM1 y el PCSK6— que al combinarse pueden expresar la predominancia izquierda.</p><p>“Se carece de un<b> modelo genético</b> claro que explique cómo se transmite ese rasgo”, precisa la investigadora del <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/11/que-significa-sentir-que-te-caes-al-vacio-mientras-duermes" rel="noopener noreferrer">Laboratorio de Sueño</a> de la Facultad de Psicología.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/POFCJRMISZHAJGIQLPIXOZ3U5U.png?auth=f22770a3b37b762b19a92aed4fe55b1ed8b637775d2f8aa75fd126d16bf06f24&smart=true&width=2752&height=1536" alt="No todos los zurdos lo son por la misma razón ni usan el cerebro de la misma forma.  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un dato ilustra la complejidad: en<b> gemelos idénticos</b>, uno puede ser diestro y el otro zurdo hasta en un 18% de los casos. </p><p>Así lo explica Alicia Castillo Martínez, profesora de la Licenciatura de <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/05/reiniciar-el-sistema-nervioso-lo-que-la-ciencia-dice-sobre-el-nervio-vago/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/05/reiniciar-el-sistema-nervioso-lo-que-la-ciencia-dice-sobre-el-nervio-vago/">Neurociencias</a> de la Facultad de Medicina de la misma universidad. </p><p>“Puedes tener <b>dos papás zurdos</b> y no vas a salir zurdo”, advierte la experta. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OO735KGWS5FBXNV766WICVOA7Q.png?auth=4d1d3963a95eb46d15f7133d4fe22510815b0a19e12c9b2ac7f9bc8e12e6ac14&smart=true&width=737&height=490" alt="Los zurdos pueden usar ambas manos con mayor soltura que los diestros, indica Del Río Portilla a la DGCS UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="490" width="737"/><h2>El ambiente podría determinar hasta 80% de si una persona usa la mano izquierda o la derecha</h2><p>A nivel molecular, Castillo Martínez apunta a otra hipótesis: una mayor presencia de <b>testosterona</b> en el útero durante el desarrollo fetal podría afectar la integridad del <b>hemisferio izquierdo</b>, que controla la mano derecha. </p><p>El hemisferio derecho compensaría esa diferencia y favorecería el uso de la mano izquierda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/34S425HTY5A2HEF4KT6Z3N6S2I.png?auth=491775075bb941ec1c4756d503f35335e341739f7c9454738f620929941e986f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La vida cotidiana en un mundo diestro obliga a los zurdos a desarrollar mayor flexibilidad manual. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El entorno suma peso propio. La académica estima que el ambiente podría determinar hasta el <b>80 por ciento </b>de si una persona usa la <a href="https://www.google.com/search?q=mano+izquierda+infobae+mex+2026&amp;rlz=1C1GCEA_enMX1153MX1153&amp;oq=mano+izquierda+infobae+mex+2026&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOTIHCAEQABjvBTIHCAIQABjvBTIHCAMQABjvBTIHCAQQABjvBTIHCAUQABjvBdIBCDMyNDVqMGo5qAICsAIB8QWirivK7ILFBQ&amp;sourceid=chrome&amp;source=chrome.ob&amp;ie=UTF-8" target="_blank" rel="" title="https://www.google.com/search?q=mano+izquierda+infobae+mex+2026&amp;rlz=1C1GCEA_enMX1153MX1153&amp;oq=mano+izquierda+infobae+mex+2026&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOTIHCAEQABjvBTIHCAIQABjvBTIHCAMQABjvBTIHCAQQABjvBTIHCAUQABjvBdIBCDMyNDVqMGo5qAICsAIB8QWirivK7ILFBQ&amp;sourceid=chrome&amp;source=chrome.ob&amp;ie=UTF-8">mano izquierda</a> o la derecha.</p><h2>Ser zurdo por naturaleza o por condición médica: la UNAM explica la diferencia</h2><p>Castillo Martínez distingue dos poblaciones. La primera: personas <b>zurdas por naturaleza</b>, sin ningún daño neurológico, fisiológico ni genético. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3QR6TCREKNAU7H4DQA66HOMN3Q.png?auth=b945804fcc3b78a6156243f274a9a46e1c95d8794f00771049227b247ee4288b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La infografía de Infobae detalla los dos tipos de zurdera identificados por la UNAM, natural y adquirida, además de las diferencias en el dominio cerebral entre zurdos y diestros. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La segunda: quienes desarrollaron la zurdera como respuesta a una <b>condición médica</b>. </p><p>A nivel cerebral, los zurdos usan el <b>hemisferio derecho</b> para controlar la mano dominante, a diferencia de los diestros, que usan el izquierdo. </p><h2>Personajes zurdos famosos del mundo del deporte</h2><p>De acuerdo con la especialista, los zurdos se adaptan con mayor facilidad al <b>uso de ambas manos</b>. </p><p>Por ejemplo, cuando un diestro se fractura la mano derecha, reconvertirse al uso de la izquierda<b> cuesta trabajo</b>. Una persona zurda, en cambio, puede alternar con mayor soltura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SXF6QPHZ2BEDTG4Q27ZG5CTHZA.png?auth=2563f441b3e9a3258364bec873e2d59aad440ff83e709695684d3ee16c8348d6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Varios de los deportistas más reconocidos del mundo son zurdos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En deportes como <a href="https://www.infobae.com/mexico/deportes/2026/08/12/apertura-2026-cuando-se-reanuda-la-liga-mx-tras-la-primera-fase-de-leagues-cup-2026/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/deportes/2026/08/12/apertura-2026-cuando-se-reanuda-la-liga-mx-tras-la-primera-fase-de-leagues-cup-2026/">futbol</a>, basquetbol, tenis de mesa y beisbol, los zurdos tienen ventaja documentada, señala Del Río Portilla al boletín de la <i>DGCS UNAM</i>. </p><p>No porque sean más hábiles en términos absolutos, sino porque los diestros no están <b>acostumbrados a enfrentarlos</b>. </p><p>Fernando “El Toro” Valenzuela, <b>Rafael Nadal </b>y <a href="https://www.infobae.com/mexico/deportes/2026/08/13/jugadores-de-leon-rodean-a-messi-para-pedirle-la-camisa-y-una-foto-tras-eliminarlo-en-la-leagues-cup-2026/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/deportes/2026/08/13/jugadores-de-leon-rodean-a-messi-para-pedirle-la-camisa-y-una-foto-tras-eliminarlo-en-la-leagues-cup-2026/">Lionel Messi </a>son ejemplos de esa ventaja táctica en acción.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AU6LGKY7IBCKJA7HVAKPBTLN7I.JPG?auth=95e94b993f288cf5b7e482dececcb7724893e0a96b740f8f11c73d5cc09df450&smart=true&width=3726&height=2740" alt="El tenista Rafael Nadal figura entre los zurdos más reconocidos del deporte mundial. REUTERS/Yves Herman/File Photo" height="2740" width="3726"/><p>Lo que la<b> ciencia descarta</b> ya es que la zurdera sea consecuencia de una lesión cerebral al nacer por el uso de fórceps, como se creyó durante décadas. </p><p>También quedó atrás la idea de que era una condición exclusiva de la raza anglosajona. Hoy se sabe que está distribuida en <b>toda la humanidad</b>, sin distinción de origen.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HOEKOZWFNRCPTMYDBEBSQJMDHI.png?auth=5f541e6f0ccaef078d5c7e5ed5c99e0092c58faabbaf26726647f5054c3d2fd8&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un cerebro ilustrado en tonos rosados es dibujado por dos manos que sostienen lápices amarillos sobre un fondo coral. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Día internacional de las personas zurdas: curiosidades, desafíos y grandes figuras de la historia]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/13/dia-internacional-de-las-personas-zurdas-curiosidades-desafios-y-grandes-figuras-de-la-historia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/13/dia-internacional-de-las-personas-zurdas-curiosidades-desafios-y-grandes-figuras-de-la-historia/</guid><dc:creator><![CDATA[Pilar Alvarez]]></dc:creator><description><![CDATA[Cada 13 de agosto se reconoce a un grupo minoritario a nivel mundial que enfrenta adaptaciones cotidianas y ha dejado huella en disciplinas como la música, la ciencia, el deporte y la política]]></description><pubDate>Thu, 13 Aug 2026 11:33:03 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PKXFS3QOANGI5MMP4MBEMQNF3I.JPG?auth=29b0457bf065a249e4825a7d3e09efa274540d941a500b97aad33cc368809a8f&smart=true&width=5445&height=3629" alt="El 13 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Personas Zurdas a nivel mundial (Rassol-Imagn Images)" height="3629" width="5445"/><p>Cada año, el <b>13 de agosto</b> señala una fecha particular en el calendario: el <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2024/08/13/dia-del-zurdo-por-que-se-celebra-el-13-de-agosto-y-que-determina-que-una-persona-se-maneje-con-la-mano-izquierda/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tendencias/2024/08/13/dia-del-zurdo-por-que-se-celebra-el-13-de-agosto-y-que-determina-que-una-persona-se-maneje-con-la-mano-izquierda/"><b>Día Internacional de las Personas Zurdas</b></a>. Esta jornada invita a reflexionar sobre las características y desafíos de quienes forman parte de un grupo minoritario a <a href="https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fbul0000229" target="_blank" rel="" title="https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fbul0000229">nivel global</a>, compuesto por poco más del<b> 10% de la población</b>.</p><p>El reconocimiento oficial de la efeméride surgió en 1992 por iniciativa del Left-Handers Club, con la intención de generar conciencia sobre las adaptaciones cotidianas que enfrentan las personas zurdas y destacar sus aportes en distintas disciplinas.</p><p>La explicación biológica parte de la organización del cerebro humano en dos hemisferios, derecho e izquierdo, conectados de manera cruzada con brazos y piernas. </p><p>En las personas zurdas, el hemisferio derecho muestra mayor protagonismo porque controla la mano izquierda.</p><h2>Diferencias en el lenguaje y el desarrollo</h2><p>La <b>Universidad Abierta de Cataluña</b> explicó que el lenguaje en las personas zurdas puede lateralizarse en el hemisferio derecho, a diferencia de lo que ocurre con las diestras, o incluso repartirse entre ambos hemisferios. Esa distribución ofrecería cierta protección ante lesiones cerebrales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IHRRTW3LHNDZPAJPROZFLMHLDA.jpg?auth=0152608f3242477725c201e2b10c0d7011c2700ff394a13084b3abe2f70c7f0d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El Left-Handers Club impulsó en 1992 el reconocimiento oficial de la efeméride (Grosby)" height="1080" width="1920"/><p>La <b>Universidad de Oxford</b> identificó regiones genéticas vinculadas con la zurdera, en especial las relacionadas con proteínas que influyen en el desarrollo cerebral. Esa diferencia morfológica impacta sobre todo en áreas asociadas al lenguaje y la motricidad.</p><p>Además, a las personas zurdas se les atribuyen ventajas en <b>memoria, velocidad mental, oratoria y desempeño en deportes </b>como el fútbol, el boxeo y el tenis. También, mientras las personas diestras se vinculan más con funciones de lógica, matemática y razonamiento, las zurdas suelen asociarse con la creatividad y la concepción visoespacial.</p><p>La efeméride también funciona como una excusa para revisar trayectorias de figuras conocidas cuya lateralidad formó parte de su identidad pública o de su modo de trabajo. </p><p>En algunos casos, esa marca apareció en la ejecución musical; en otros, en la potencia de una pierna, en la firma de documentos o en la manera de adaptar instrumentos.</p><h2>La música, el deporte y la política reúnen varios de los casos más conocidos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7LXRUGOIGFAL3JXWCKDXZ4F65I.jpg?auth=ee521eaf7e6eefd3ee552249e6b5d25c47b7ad0d4ab10ec5a6504aca88f14a96&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La conexión cruzada entre hemisferios cerebrales y extremidades explica parte de la lateralidad (REUTERS)" height="1080" width="1920"/><p>Entre los nombres más citados aparece <b>Paul McCartney</b>, quien compuso y tocó el bajo con la mano izquierda desde sus comienzos en <b>The Beatles</b>. La configuración de los instrumentos y parte de la puesta en escena del grupo se adaptaron a esa lateralidad.</p><p>También integran esa lista <b>Oprah Winfrey</b>, figura central de la televisión estadounidense; <b>Bill Gates</b>, cofundador de Microsoft; y <b>Barack Obama</b>, 44º presidente de Estados Unidos, cuya condición de zurdo se hacía visible cada vez que firmaba acuerdos oficiales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHD7ICU7B5BLVH75PZIOGQRVXE.jpg?auth=25ac6ba16ab7b555100cb9300c9c7bf385aa9995bbfd61d45dca7e998ec12e98&smart=true&width=1920&height=1280" alt="La Universidad Abierta de Cataluña plantea que el lenguaje puede lateralizarse distinto en personas zurdas (Europa Press)" height="1280" width="1920"/><p>En el deporte, el caso de <b>Diego Maradona</b> quedó asociado a su dominio de la pierna izquierda, con la que marcó goles como “La mano de Dios” y el “Gol del Siglo” en 1986. Aunque jugaba como zurdo, en la vida cotidiana escribía y realizaba otras tareas con la derecha.</p><p>La misma combinación aparece en <b>Lionel Messi</b> y <b>Rafael Nadal</b>. Messi construyó gran parte de su carrera con la precisión y la potencia de su izquierda, aunque escribe con la derecha, mientras que Nadal ganó <b>22 títulos</b> de Grand Slam con una zurda convertida en ventaja competitiva, pese a ser diestro para escribir y otras actividades cotidianas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GBUVQLPQASXNXOJKL4RPATEEHI.jpg?auth=f743841c2469d7fba831c31e31ec03cc0a510a71991e959f11be07b3e1515275&smart=true&width=2199&height=1580" alt="La Universidad de Oxford vinculó regiones genéticas con el desarrollo cerebral asociado a la zurdera (REUTERS/Juan Medina)" height="1580" width="2199"/><p>La lista incluye además al basquetbolista <b>Emanuel Ginóbili</b>, al tenista Guillermo Vilas y al boxeador Sergio “Maravilla” Martínez, entre los argentinos zurdos más reconocidos. </p><h2>El rock también mostró adaptaciones concretas a la mano izquierda</h2><p>En la música argentina, <b>Charly García</b> aparece como uno de los referentes zurdos más conocidos. El relevamiento también menciona a <b>Gustavo Cerati</b>, quien era zurdo aunque tocaba la guitarra como diestro, una particularidad que el artículo vincula con un estilo propio dentro del rock en español.</p><p>A nivel internacional, <b>Jimi Hendrix</b> desarrolló un modo de tocar asociado a guitarras adaptadas para zurdos, elemento decisivo en la construcción de su sonido. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DKWVWSUOQNCEPJ4EDYJMMTZ3VM.jpeg?auth=c1b7bd0dc672acc7c4c95ead813bdad045b3411672480f035093c21277a8f20e&smart=true&width=1024&height=681" alt="La lateralidad se asocia a diferencias en motricidad, lenguaje y organización neurológica" height="681" width="1024"/><p>En el mismo universo de The Beatles, el baterista <b>Ringo Starr</b> configuró un estilo personal al tocar una batería para diestros con predominio de su mano izquierda.</p><p>La nómina de figuras históricas incluye además a <b>Marie Curie</b>, que trabajaba en el laboratorio con la mano izquierda y fue pionera en el estudio de la radiactividad. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IMQ7GREBJBFULHAWSQ6A5XG7YU.jpg?auth=da593e85988526848c18a0af22584f4b25d1f88418f460b1af569a2ac37d436a&smart=true&width=2000&height=1334" alt="La efeméride repasa figuras públicas cuya identidad incluyó adaptaciones cotidianas e instrumentales" height="1334" width="2000"/><p>Además, existen otros nombres internacionales como <b>Albert Einstein, Neil Armstrong, Leonardo da Vinci, Beethoven, David Bowie, Bob Dylan, Kurt Cobain, Marilyn Monroe, Angelina Jolie, Nicole Kidman, Jim Carrey, Keanu Reeves, Scarlett Johansson, Jennifer Lawrence, Tom Cruise, Justin Bieber y Lady Gaga.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MKFJWFV3MZGVNJYCTJWCWH56UQ.jpg?auth=062ac9f2dff16225c29932656c2cd8be08a35b82ac721b83be4bf584e108b982&amp;smart=true&amp;width=2986&amp;height=1680" type="image/jpeg" height="1680" width="2986"><media:description type="plain"><![CDATA[SOCCER-WORLDCUP-ESP-ARG/]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hannah McKay</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[El papel del ejercicio en el Parkinson: por qué los especialistas lo consideran cada vez más importante ]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/12/el-papel-del-ejercicio-en-el-parkinson-por-que-los-especialistas-lo-consideran-cada-vez-mas-importante/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/12/el-papel-del-ejercicio-en-el-parkinson-por-que-los-especialistas-lo-consideran-cada-vez-mas-importante/</guid><dc:creator><![CDATA[Ismael Yasnikowski]]></dc:creator><description><![CDATA[El análisis, basado en evidencia en parte preclínica, explora cómo moléculas liberadas por el músculo durante la actividad física podrían modular la inflamación y la supervivencia neuronal; advierten que se requieren ensayos grandes en personas]]></description><pubDate>Wed, 12 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WRS77OFY2ZEGXDJAJBNPQKUCX4.png?auth=d0571b6300e51905751f8fcdb1435c9eff65cc74603e4a4f6b356fcf8da2c134&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un análisis en Neuroprotection revisa cómo moléculas liberadas por el músculo durante la actividad física podrían modular la inflamación y la supervivencia neuronal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>El </b><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/13/un-estudio-revelo-que-tipo-de-deportistas-tienen-cuatro-veces-mas-riesgo-de-morir-por-enfermedades-neurodegenerativas/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/13/un-estudio-revelo-que-tipo-de-deportistas-tienen-cuatro-veces-mas-riesgo-de-morir-por-enfermedades-neurodegenerativas/"><b>ejercicio </b></a><b>gana espacio como herramienta terapéutica frente al </b><a href="https://www.infobae.com/tag/parkinson/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/parkinson/"><b>Parkinson</b></a>, a partir de una revisión científica que pone el foco en un posible vínculo biológico entre el músculo y el cerebro. El análisis, publicado en la revista <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/nep3.70032"><i>Neuroprotection</i></a><i>, </i>sostiene que la actividad física no solo mejora la fuerza, el equilibrio y la movilidad, sino que también podría activar mecanismos con capacidad de proteger funciones neurológicas.</p><p>Según informó el medio de noticias <i>Euronews</i>, la investigación se concentra en las llamadas <i><b>exerkines</b></i>, moléculas que el <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/08/11/la-sandia-gana-terreno-como-opcion-para-la-recuperacion-muscular-tras-el-ejercicio/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2026/08/11/la-sandia-gana-terreno-como-opcion-para-la-recuperacion-muscular-tras-el-ejercicio/">músculo libera</a> durante el ejercicio. Esas señales pasan al torrente sanguíneo y, de acuerdo con los autores, podrían reducir la inflamación, favorecer el funcionamiento cerebral y proteger células nerviosas en personas con enfermedad de Parkinson.</p><p>La revisión aparece en un contexto de creciente interés médico por las intervenciones no farmacológicas. La enfermedad afecta a <b>más de 10 millones de personas en el mundo</b>, de acuerdo con los datos citados por el medio, y su prevalencia podría aumentar con el envejecimiento de la población. Al mismo tiempo, los tratamientos disponibles se orientan sobre todo a<b> aliviar síntomas y no a frenar el proceso de base.</b></p><p>Esa combinación explica por qué el ejercicio dejó de verse solo como un complemento. El nuevo trabajo sugiere que la actividad física podría ocupar un lugar más definido dentro de la atención neurológica, no solo por sus efectos visibles sobre la movilidad, sino también por su eventual influencia en mecanismos internos de protección cerebral.</p><h2>Un diálogo biológico entre músculo y cerebro</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q5ZOWD7YIBEEXPJCUJAW4AWBTI.png?auth=d352dfd9ee3dc86a8886fce46c0747c248d301f16544f8387d111a62adc9365e&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Una infografía detalla la relación del ejercicio físico con el Parkinson, explicando el vínculo entre el músculo y el cerebro y la prevalencia global de la enfermedad en 10 millones de personas, según Infobae (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>De acuerdo con el reporte de <i>Euronews</i>, la revisión propone una mirada más amplia sobre el papel del músculo esquelético. El trabajo sostiene que, cuando el cuerpo se ejercita, los músculos no solo responden a órdenes del cerebro, sino que también envían señales de regreso mediante compuestos químicos que hoy concentran buena parte de la investigación.</p><p>El autor del estudio, el investigador colombiano <b>Salomón Páez-García</b>, explicó ese mecanismo en términos directos. “Hemos comprobado que las exerkines actúan como mediadores del diálogo entre el músculo y el cerebro”, afirmó. Luego señaló que, aunque el cerebro controla los músculos, estos en actividad, también envían señales beneficiosas de vuelta.</p><p>Ese intercambio interesa de forma especial en el caso del Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa que altera el movimiento y compromete otras funciones. La revisión indica que las exerkines podrían intervenir en procesos ligados a <b>la inflamación, la supervivencia celular y el desempeño cerebral</b>, tres áreas centrales para entender la evolución del cuadro.</p><p>La novedad del planteo no radica solo en observar que el ejercicio hace bien, algo que la práctica clínica ya registra desde hace años. El valor del trabajo pasa por ofrecer una hipótesis biológica más precisa sobre cómo ese beneficio podría producirse, con una conexión directa entre la actividad muscular y la respuesta neurológica.</p><h2>El ejercicio busca un lugar más estable en la atención</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OP7WVZRFMNCKHKMYYVOWAKGV4A.png?auth=6e5cb54599dde25cc6fe5456611c304ac056ad3c88688c5306d3632170199e0a&smart=true&width=1408&height=768" alt="La revisión describe que la actividad física no solo mejora fuerza, equilibrio y desplazamiento en esta enfermedad neurodegenerativa, sino que podría activar mensajeros químicos musculares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La publicación también refuerza una discusión que ya circula entre especialistas y organizaciones de pacientes. Según detalló <i>Euronews</i>, distintas asociaciones reclaman que el ejercicio <b>sea considerado un componente central del tratamiento del Parkinson </b>y no una recomendación secundaria que dependa de la voluntad individual o de la disponibilidad de recursos.</p><p>Ese debate atraviesa los sistemas de salud. Diversos <b>neurólogos aconsejan rutinas físicas adaptadas</b>, pero el acceso a programas de rehabilitación suele quedar limitado por falta de personal, tiempo clínico o financiamiento. Esa barrera impide que la actividad física se incorpore de forma regular y sostenida dentro de la atención cotidiana.</p><p>La revisión aporta elementos para fortalecer ese reclamo. Si futuras investigaciones confirman que las moléculas liberadas por el músculo tienen un papel medible en la neuroprotección, el ejercicio podría dejar de ser visto como apoyo general al bienestar y pasar a integrarse como parte más estructurada de los protocolos terapéuticos.</p><p>También podría influir en la forma en que se diseñan coberturas y circuitos de seguimiento. El acceso a kinesiólogos, fisioterapeutas, entrenamientos supervisados y planes personalizados podría adquirir otro valor dentro del tratamiento si la evidencia clínica logra demostrar efectos concretos sobre la progresión de la enfermedad.</p><h2>Prudencia científica y próximos pasos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3YU3256IOZAJTPEW5X433IOTTU.png?auth=1e92fe969d5e1755b98bf9e0264c25f6875d44bcfae212f7c52b1fbb290b7ade&smart=true&width=1365&height=768" alt="El artículo subraya que todavía no puede afirmarse que intervenir con actividad física modifique la progresión del Parkinson (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1365"/><p>Los investigadores<b> advierten que el alcance de los hallazgos todavía es limitado</b>. La revisión señala que buena parte de la evidencia disponible sobre las <i>exerkines </i>procede de estudios preclínicos, entre ellos ensayos de laboratorio y trabajos en animales. Ese punto obliga a evitar conclusiones anticipadas sobre su aplicación directa en pacientes.</p><p>Por ahora, el estudio no permite afirmar que actuar sobre esas vías modifique la evolución del Parkinson en personas. Para responder esa pregunta, los autores consideran necesarios <b>grandes ensayos clínicos</b> que permitan medir eficacia, tiempos de respuesta, perfiles de pacientes y efectos sostenidos en el tiempo.</p><p>Aun con esos límites, el artículo marca una dirección clara dentro de la agenda científica. <b>La relación entre actividad física, músculo esquelético y cerebro</b> gana atención como un campo de estudio en expansión, en un escenario en el que la enfermedad sigue creciendo a escala global y la búsqueda de herramientas complementarias suma cada vez más peso en la atención neurológica.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6ADRS7IA7REHVOZ3KF2EXMMA54.png?auth=2b055fce850e2e02ee780e3dd22e37d0220a96d982473bc316b9d27c08840d76&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Un análisis en Neuroprotection revisa cómo moléculas liberadas por el músculo durante la actividad física podrían modular la inflamación y la supervivencia neuronal (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué un mensaje puede malinterpretarse aunque las palabras sean correctas, según la neurociencia]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/12/por-que-un-mensaje-puede-malinterpretarse-aunque-las-palabras-sean-correctas-segun-la-neurociencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/12/por-que-un-mensaje-puede-malinterpretarse-aunque-las-palabras-sean-correctas-segun-la-neurociencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Hay una diferencia enorme entre saber lo que se dice y captar lo que se quiere decir. El cerebro procesa ambas cosas de forma distinta, y no siempre lo logra]]></description><pubDate>Wed, 12 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WDCN556OE5AV7IP352BHPJJAFQ.png?auth=326192f3cf7bfd7f4868fd8d282a15d982d825a3f0ed3de687dd4a712dbd60f8&smart=true&width=1408&height=768" alt="La comprensión de ironías y matices en el lenguaje depende en gran medida de la actividad del hemisferio derecho del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Durante décadas, los modelos clásicos sobre el <b>lenguaje</b> ubicaron el centro de la comprensión en el <b>hemisferio izquierdo</b> del cerebro. Ese esquema explica buena parte del procesamiento verbal —la producción de palabras, la gramática, la comprensión de oraciones directas—, pero deja sin respuesta un fenómeno cotidiano y desconcertante: <b>hay personas que entienden cada palabra de lo que se les dice y, aun así, no logran captar lo que realmente se les está comunicando.</b> </p><p>Investigaciones recientes confirman que <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/04/28/un-estudio-advirtio-que-hablar-e-interpretar-se-encuentran-en-regiones-opuestas-del-cerebro-que-significa/" target="_blank" rel="">hablar e interpretar</a> ocurren en regiones distintas del cerebro, y que <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/08/11/resonancias-magneticas-revelan-que-la-personalidad-no-depende-de-un-hemisferio-cerebral-dominante/" target="_blank" rel="">la dominancia hemisférica</a> es más compleja de lo que los modelos clásicos suponían.</p><h2>Entender las palabras no es lo mismo que entender el mensaje</h2><p>Cuando alguien dice “qué lindo día” mientras llueve, o lanza un comentario ambiguo en una reunión de trabajo, el oyente necesita algo más que procesar la frase: debe leer el tono, el contexto y la intención detrás de las palabras. Esa operación —que la lingüística llama <b>pragmática del lenguaje</b>— es la que permite reconstruir el sentido real de un enunciado a partir de señales que no están en el texto mismo, sino en quién lo dice, cómo lo dice y en qué circunstancia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IIYD5CPLEVEQDEECILBSBUPAWQ.png?auth=0e43c1498febb7466f478250525d96a902166a68ddbcea91d700380ea010bdce&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La prosodia, el ritmo y la entonación de una frase, esenciales para captar la intención comunicativa, también se procesan en áreas del hemisferio derecho  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42467732/" target="_blank" rel="">revisión sistemática publicada en PubMed</a> que abarcó 55 años de investigación e incluyó datos de más de <b>4.300 pacientes con accidente cerebrovascular</b> en el hemisferio derecho encontró déficits consistentes en lenguaje figurativo, inferencias, uso del contexto y humor —todos ellos con vocabulario y gramática intactos—. </p><p>El <b>hemisferio derecho</b> cumple un papel que los modelos tradicionales subestimaron: mientras el izquierdo se ocupa de las funciones lingüísticas más básicas, el derecho interviene en la interpretación de significados implícitos, el reconocimiento de la ironía, el sarcasmo y los matices emocionales del discurso.</p><p>El resultado es que una persona puede no detectar si alguien le está “tomando el pelo”, o no registrar el cambio de tono que indica que una conversación se puso tensa, aunque su capacidad de hablar y comprender oraciones funcione sin problemas.</p><h2>Qué pasa cuando ese procesamiento falla</h2><p>Las consecuencias de una falla en la pragmática del lenguaje no siempre son visibles. A diferencia de las afasias clásicas —donde la persona no puede hablar o no entiende lo que se le dice—, las dificultades en el procesamiento implícito pueden pasar desapercibidas durante mucho tiempo, incluso para quien las padece.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X3SELSBPY5FOZGRXFGVXEYCRQA.png?auth=1c5126cef3578ad1ba40f68aad54dfec61e922891af77ff7a3563e3f753dc8ac&smart=true&width=1408&height=768" alt="Estudios recientes muestran que entender lo que otro quiere decir va mucho más allá de las palabras literales e involucra procesos como la teoría de la mente y la integración de claves sociales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Las lesiones en el <b>hemisferio derecho</b> pueden afectar específicamente este nivel de comprensión sin alterar el vocabulario ni la gramática. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9616338/" target="_blank" rel="">estudio publicado en PMC</a> que analizó <b>1.625 narrativas</b> de pacientes con lesión en ese hemisferio encontró un patrón llamativo: producían más palabras y más oraciones que los controles, pero con menor contenido informativo y más errores de coherencia global. La estructura formal del lenguaje quedaba intacta; el sentido, no.</p><p>Ese mecanismo depende de recursos cognitivos que van más allá del lenguaje en sentido estricto. La interpretación de enunciados complejos involucra la capacidad de hacer <b>inferencias</b>, de leer el contexto y de lo que se conoce como <b>teoría de la mente</b>: la habilidad de atribuir pensamientos, intenciones y emociones a otras personas. Sin esa operación, la comunicación se vuelve literal, plana e incapaz de leer entre líneas.</p><h2>La imagen del cerebro que habla empieza a cambiar</h2><p>El avance de las técnicas de <b>neuroimagen</b> amplió esa comprensión de forma considerable. Los estudios en personas sin lesión cerebral confirmaron que ambos hemisferios se activan durante el procesamiento del lenguaje, con una contribución específica del derecho en tareas de carácter pragmático, inferencial y prosódico. </p><p>El hemisferio izquierdo mantiene el predominio en las funciones lingüísticas centrales —fonología, sintaxis, semántica literal—, pero el derecho aumenta su participación cuando el procesamiento exige leer el contexto, captar la intención o interpretar el tono emocional.</p><p>Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11048654/" target="_blank" rel="">estudio publicado en PMC</a> que evaluó pacientes con daño en ambos hemisferios profundizó en esa línea: confirmó que el humor, el sarcasmo y la <b>prosodia</b> —el tono, el ritmo y la entonación con que se pronuncian las palabras— requieren la participación de redes distribuidas en todo el cerebro, no de una sola región. Esa arquitectura se aleja de la idea de una separación tajante entre áreas verbales y áreas emocionales, y acerca la comprensión del lenguaje a lo que realmente es: <b>un proceso social, contextual y distribuido</b>, que ningún hemisferio sostiene por sí solo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WDCN556OE5AV7IP352BHPJJAFQ.png?auth=326192f3cf7bfd7f4868fd8d282a15d982d825a3f0ed3de687dd4a712dbd60f8&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[La comprensión de ironías y matices en el lenguaje depende en gran medida de la actividad del hemisferio derecho del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Pensar “fuera de la caja” exige suprimir una de las regiones más importantes del cerebro, afirma un nuevo estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/11/pensar-fuera-de-la-caja-exige-suprimir-una-de-las-regiones-mas-importantes-del-cerebro-afirma-un-nuevo-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/11/pensar-fuera-de-la-caja-exige-suprimir-una-de-las-regiones-mas-importantes-del-cerebro-afirma-un-nuevo-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo de la Universidad Emory comprobó, en modelos animales, que esa área promueve hábitos arraigados por encima de soluciones más eficaces, un hallazgo que podría tener implicaciones en el tratamiento de trastornos cognitivos]]></description><pubDate>Tue, 11 Aug 2026 19:56:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MAO7G34B7BBTXBHVNLWAHYEU24.png?auth=1488d055696160bb14fc07c55d91b5a72995f19d1d7c51ac5be0a40b751a7a49&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio de la Universidad Emory determinó que la corteza prefrontal puede bloquear el aprendizaje de conductas más eficientes en ratones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Un estudio de la <b>Universidad Emory</b> determinó que la <a href="https://www.infobae.com/tag/corteza-prefrontal/"><b>corteza prefrontal</b></a><a href="https://www.infobae.com/tag/corteza-prefrontal/"> </a>puede bloquear el <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/02/26/un-area-clave-del-cerebro-ayuda-a-adoptar-conductas-nuevas-y-superar-desafios-complejos/"><b>aprendizaje de conductas</b></a><b> más eficientes</b> en ratones, un hallazgo que matiza la idea de que esa región cerebral siempre favorece la flexibilidad y que además podría ayudar a entender mecanismos vinculados con la <a href="https://www.infobae.com/tag/neurodiversidad/"><b>neurodiversidad</b></a><a href="https://www.infobae.com/tag/neurodiversidad/"> </a>y algunos <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/01/13/cinco-senales-de-deterioro-cognitivo-y-como-prevenir-segun-un-neurocientifico/"><b>trastornos cognitivos</b></a><b> en humanos</b>, según informó el portal especializado en ciencia y salud <i>Medical Xpress.</i></p><p>En los experimentos, la mitad de un grupo de <b>12</b> <b>hembras adultas</b> cambió a una <b>estrategia guiada por sonido</b> hacia el día cuatro, y todas lo hicieron para el día ocho. Cuando los investigadores <b>silenciaron la corteza prefrontal medial</b>, la mayoría aprendió esa estrategia auditiva en apenas dos o tres días.</p><p>El resultado, conforme al portal, sorprendió incluso a los autores. <b>Robert Liu</b>, profesor de biología en Emory y autor principal del trabajo, <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aeb3005" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aeb3005">publicado </a>en la revista <i>Science Advances</i>, indicó que demostraron que, en una <b>conducta naturalista</b> concreta de los ratones, la corteza prefrontal impide adoptar una estrategia nueva y mejor para resolver un problema.</p><p>Ese freno apareció en una tarea basada en un comportamiento propio de la especie: <b>recuperar crías</b> desplazadas para llevarlas de vuelta al nido. El equipo quiso observar cómo un ratón reemplaza desde cero una <b>estrategia de decisión</b> muy arraigada por otra más eficaz.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/POFCJRMISZHAJGIQLPIXOZ3U5U.png?auth=f22770a3b37b762b19a92aed4fe55b1ed8b637775d2f8aa75fd126d16bf06f24&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El hallazgo sobre la corteza prefrontal matiza la idea de que esa región cerebral siempre favorece la flexibilidad cognitiva (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>El hábito inicial compite con una mejor señal</h2><p>Para estudiar ese cambio, los investigadores diseñaron <b>pruebas con un laberinto</b> en forma de T. Una hembra adulta se colocaba en el “nido”, en la base del recorrido, mientras un <b>sonido artificial</b> funcionaba como baliza en el brazo derecho o izquierdo, para <b>señalar dónde</b> el experimentador entregaría una cría como <b>recompensa</b>.</p><p>Al principio, las ratonas volvían al brazo donde habían encontrado la última cría, sin importar dónde sonara la señal. Esa respuesta corresponde a una <b>estrategia de permanencia</b> en la <b>elección exitosa previa</b>, un patrón que animales y personas suelen usar cuando algo ya funcionó antes.</p><p>Con ensayos repetidos, los animales empezaron a anular ese recurso menos eficiente y a usar el sonido para elegir primero el lado correcto y recibir antes la recompensa. <b>Kai Lu</b>, primer autor del artículo y becario posdoctoral en el laboratorio de Liu, comparó ese proceso con el <b>aprendizaje del póker</b>: los principiantes dependen más de <b>probabilidades y memoria</b>, pero el juego óptimo exige ajustar la estrategia en cada partida a partir de señales sutiles del entorno.</p><p>Los investigadores <b>implantaron sondas de silicio</b> en la corteza auditiva y en la <b>corteza prefrontal medial</b> de los ratones adultos. Así registraron cómo disparaban las neuronas de ambas regiones mientras los animales realizaban la tarea de recuperación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UU3P2X2RJBFTDGFCKGZYVOTE5I.jpg?auth=21b7e47e3896a56df731f53a3e4dda3347f7415cfafcf70c4752875669fac30d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La tarea del estudio usó un laberinto en forma de T para medir cómo las ratonas recuperaban crías y cambiaban su estrategia de decisión (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><h2>Silenciar regiones cerebrales alteró el aprendizaje</h2><p>El equipo, más tarde, utilizó <b>métodos quimiogenéticos</b> —que consisten en la manipulación de la actividad neuronal mediante compuestos químicos dirigidos a receptores específicos introducidos en las neuronas— para <b>silenciar áreas concretas del cerebro</b> en grupos distintos de hembras adultas. En una cohorte inhibieron la corteza auditiva; en otra, la corteza prefrontal medial, y luego repitieron el experimento.</p><p>Cuando se silenció la corteza auditiva, el aprendizaje basado en el sonido se deterioró, aunque no desapareció por completo, en comparación con los controles. La <b>estrategia inicial continuó sólida</b> y persistió incluso después de ocho días de entrenamiento en los animales que no llegaron a consolidar del todo la asociación sonora.</p><p>El resultado inverso apareció al <b>desactivar la corteza prefrontal medial.</b> Lejos de volver aleatorias las decisiones, como esperaban los autores, esa intervención <b>aceleró el uso de la estrategia auditiva.</b></p><p>Luego restauraron la actividad en esa región y repitieron las pruebas. Los ratones volvieron a optar por la estrategia por defecto, lo que, de acuerdo con el portal, refuerza la idea de que la <b>corteza prefrontal medial</b> ayuda sobre todo a desplegar la <b>respuesta basada en la experiencia previa,</b> en lugar de facilitar la adopción de la señal más eficiente.</p><p>Para Liu, el hallazgo revela una paradoja: la <b>región cerebral</b> asociada al <b>control y la planificación </b>puede convertirse en un <b>obstáculo </b>para la <b>creatividad</b>. <b>“‘Pensar fuera de la caja proverbial’ requiere suprimir esta parte del cerebro encargada de la toma de decisiones ejecutivas”</b>, resumió.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FPCWUP54FZEDDGVLMKELSVQKVU.png?auth=9a91bb3aba1fe922c60fda0e0b4a2479ad6265f59502d6b84caa12ee9340cfbc&smart=true&width=1408&height=768" alt="Al restaurar la actividad de la corteza prefrontal medial, los ratones volvieron a priorizar la estrategia por defecto basada en la experiencia previa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Posibles aplicaciones en neurodiversidad y trastornos cognitivos</h2><p>Los autores plantean que <b>aprender una estrategia mejor exige superar</b> una región cerebral que promueve activamente un hábito antiguo. Su hipótesis es que la corteza prefrontal medial ayuda a la mente a concentrarse en experiencias pasadas o en planes futuros, y que eso puede dificultar la <b>formación de una conducta nueva.</b></p><p>Lu explicó: <b>“En lugar de quedarse atrapado en el pasado o pensar en el futuro, uno necesita centrarse en el presente</b> prestando atención al momento”.</p><p>El estudio también añade matices al papel atribuido a la corteza prefrontal, a menudo descrita como el <b>sistema de gestión del cerebro</b> por su relación con la <b>memoria de trabajo</b>, la <b>toma de decisiones</b>, el <b>pensamiento flexible</b> y las <b>respuestas emocionales.</b> En este caso, esa misma región actuó como obstáculo para adoptar una solución más eficaz.</p><p>El laboratorio de Liu ya realiza estudios con <b>ratones modificados genéticamente</b> para reflejar marcadores asociados con <b>autismo</b> en humanos. Además, trabaja con colaboradores para probar este modelo en adultos mediante <b>técnicas no invasivas de neurociencia</b>, entre ellas la <b>estimulación magnética transcraneal</b> —un procedimiento que utiliza pulsos magnéticos aplicados externamente sobre el cráneo—, que permite regular la <b>actividad de células nerviosas </b>en regiones específicas del cerebro.</p><p>El objetivo final, dijo Liu, es intentar <b>desarrollar un esquema terapéutico</b> basado en la relación entre la corteza prefrontal y los estímulos externos, para evaluar si puede ser útil en pacientes con <b>trastornos cognitivos</b> relacionados con la función ejecutiva.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6JMSJ6DV5JBDHMHNHHR6KXEPSE.jpg?auth=ac9c17bd7963d58a48df11310f599fdef31ad9b6beea6b2f77b86f30ff278274&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de la Universidad Emory determinó que la corteza prefrontal puede bloquear el aprendizaje de conductas más eficientes en ratones (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El cerebro no envejece en línea recta: el estudio que revela sus 5 grandes fases]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/11/el-envejecimiento-del-cerebro-como-se-transforma-el-organo-a-medida-que-pasan-los-anos-segun-la-ciencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/08/11/el-envejecimiento-del-cerebro-como-se-transforma-el-organo-a-medida-que-pasan-los-anos-segun-la-ciencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Bautista Salaverri]]></dc:creator><description><![CDATA[La ciencia logró ordenar las transformaciones de la red cerebral en distintos momentos biográficos y sumó una referencia útil para pensar su cuidado con el paso de los años]]></description><pubDate>Tue, 11 Aug 2026 10:28:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z53NMURV2JEGTL7GJOAWWYWA6E.png?auth=d4b2687d510edb0f586742b19ff9bd618e2853b0b2341ddbfc64982f53e56825&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad de Cambridge identificó cinco etapas del envejecimiento del cerebro y cuatro puntos de inflexión a lo largo de la vida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b></a> no envejece de manera uniforme ni avanza en línea recta desde la infancia hasta la vejez. A lo largo de la vida, <b>modifica sus conexiones, reorganiza sus circuitos y atraviesa momentos de mayor estabilidad o de mayor vulnerabilidad</b>. Esa dinámica ayuda a explicar por qué ciertas capacidades cambian con el tiempo y por qué la <a href="https://www.infobae.com/tag/salud-cerebral/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/salud-cerebral/">salud cerebral</a> se ha vuelto un eje cada vez más relevante en las conversaciones sobre envejecimiento y longevidad.</p><p>Mantener este órgano en buen estado forma parte de una mirada más amplia sobre la salud a largo plazo. En ese marco, distintos trabajos científicos vienen mostrando que <b>el paso de los años no solo afecta al cuerpo</b>, sino también a la forma en que se conectan y se comunican las distintas regiones cerebrales. La <i>Universidad de Cambridge</i> aportó una nueva forma de mirar ese proceso al identificar <b>etapas bien definidas en la evolución del cableado cerebral humano</b>.</p><p>El hallazgo suma una referencia útil para entender que <b>el desarrollo cerebral no termina en la adolescencia temprana ni se reduce a un declive lineal en la vejez</b>. Según plantean los investigadores, existen fases reconocibles en las que el órgano fortalece, estabiliza o debilita sus redes, y ese mapa puede aportar contexto para pensar la salud cerebral durante toda la vida.</p><h2>Qué reveló el estudio sobre las etapas del cerebro</h2><p>La investigación fue dirigida por un equipo de la <i>Universidad de Cambridge</i> y analizó 3802 cerebros de personas de entre 0 y 90 años a partir de estudios de resonancia magnética por difusión. De acuerdo con la publicación de la universidad, esa técnica permite mapear conexiones neuronales al observar cómo se desplazan las moléculas de agua a través del tejido cerebral. Según explicó Alexa Mousley, autora principal del trabajo e investigadora vinculada a Cambridge, ese abordaje <b>permitió identificar cinco grandes etapas del desarrollo cerebral separadas por cuatro puntos de inflexión alrededor de los 9, 32, 66 y 83 años</b>. La <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-65974-8">revisión</a> fue difundida en <i>Nature Communications</i> y mostró que <b>el cerebro se reorganiza a lo largo de toda la vida</b>, aunque no con un ritmo constante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7C6S3WIKLFADBCJTF6Z4GOS5WI.png?auth=597fdebcb8ab05bd6b8ff1a44919a1306634b03dcaa0b03f1eee0040b24494f5&smart=true&width=1408&height=768" alt="Entre el nacimiento y los 9 años, el cerebro atraviesa una poda de sinapsis mientras aumentan la materia gris y la materia blanca (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La <b>primera etapa</b> va desde <b>el nacimiento hasta los 9 años</b>. En ese período se produce una reducción de sinapsis, las conexiones entre neuronas, como parte de un proceso de poda que deja activas las conexiones más utilizadas. Al mismo tiempo, aumentan con rapidez la materia gris y la materia blanca, dos componentes centrales para funciones como el aprendizaje y la memoria.</p><p>La <b>segunda etapa</b> se extiende, en promedio, <b>desde los 9 hasta los 32 años</b>. Según indicó la <i>Universidad de Cambridge</i>, se trata de una fase marcada por una <b>creciente eficiencia en la red cerebral</b>. La materia blanca sigue en aumento y las vías de comunicación se vuelven más directas y rápidas. Mousley afirmó en declaraciones recogidas por la <i>BBC</i> que esta es la única etapa en la que la eficiencia de la red neuronal aumenta de forma sostenida. El estudio ubica allí el cambio topológico más fuerte de toda la vida, con un punto de inflexión especialmente marcado alrededor de los 32 años.</p><p><b>Desde los 32 hasta los 66 años aparece la fase adulta</b>, la más extensa. De acuerdo con los autores, durante esas más de tres décadas<b> la arquitectura cerebral se estabiliza y no muestra grandes cambios estructurales</b>. <i>National Geographic</i> señaló que en este tramo el cerebro entra en una meseta prolongada, con vías de comunicación relativamente estables y sin la intensidad de reorganización que caracteriza a los años previos.</p><p>El <b>cuarto momento comienza alrededor de los 66 años</b> y fue definido por los investigadores como una <b>etapa de envejecimiento precoz</b>. Según explicó Mousley, en este período aumenta la reducción de la conectividad a medida que la materia blanca empieza a degenerarse con mayor velocidad. No se trata de un cambio brusco, sino de una modificación en la forma en que se organiza la red cerebral, con regiones que empiezan a funcionar de manera más compartimentada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZATF7NU7BCLFCTXBQCIK2KFAI.png?auth=a367d1671b0ae9fd1e377a94a67644e7459ee417d0f4a7c8deeee926c8f0123d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Desde los 66 años, el envejecimiento del cerebro muestra una reducción de la conectividad asociada con la degeneración más rápida de la materia blanca (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>La quinta etapa inicia a los 83 años aproximadamente</b>. De acuerdo con la revisión, en ese momento la red cerebral se fragmenta más y <b>la comunicación global pierde fuerza</b>, con una mayor dependencia de ciertas regiones para sostener el intercambio de información. La casa de estudios aclaró que hay menos datos para este tramo porque resulta más difícil encontrar cerebros sanos en edades avanzadas, pero los registros disponibles muestran una <b>transición desde una conectividad más global hacia otra más local</b>.</p><h2>Qué aporta este mapa para pensar la salud cerebral en cada etapa de la vida</h2><p>El estudio no propone una guía de conductas ni establece que todas las personas atraviesen estos cambios exactamente a la misma edad. Según aclaró la <i>BBC</i>, los propios investigadores señalaron que <b>algunas personas alcanzarán esos hitos antes o después que otras</b>. En esa misma línea, Richard Betzel, neurocientífico de la <i>Universidad de Minnesota</i> que no participó del trabajo, afirmó en <i>National Geographic</i> que estos resultados <b>reflejan promedios poblacionales y no deben interpretarse como marcas exactas para cada individuo</b>.</p><p>Aun así, el trabajo aporta una referencia para pensar la salud cerebral de manera sostenida y no solo cuando aparecen señales de deterioro. Según sostuvo Duncan Astle, uno de los autores del estudio, las diferencias en la conectividad cerebral pueden predecir dificultades relacionadas con la atención, el lenguaje, la memoria y una amplia variedad de comportamientos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2GCXC2S6KREOTHLFP76EGOOPUI.png?auth=18c891e92e859bf986380e6a99e33c3aa15d3972ef00f468a0bf48717eaf020d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio sobre salud cerebral advierte que estas etapas del cerebro son promedios poblacionales y no edades exactas para cada persona (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En la adultez media, la principal característica es la estabilidad. National Geographic indicó que en ese largo tramo no sobresalen grandes cambios de reorganización estructural, aunque el cerebro sigue modificándose. Más adelante, desde los 66 años, <b>el estudio marca una etapa en la que la conectividad empieza a reducirse con mayor claridad</b>. Cambridge vinculó ese momento con una reorganización gradual de las redes cerebrales, en una etapa de la vida en la que también <b>aumenta el riesgo de problemas de salud que pueden afectar al cerebro</b>, como la hipertensión.</p><p>Más que fijar una edad exacta para cada cambio, la investigación sugiere que<b> la salud cerebral puede pensarse como un proceso continuo</b>. Betzel planteó en <i>National Geographic</i> que estos puntos de transición podrían funcionar como un estímulo para prestar más atención al cerebro en distintos momentos de la vida. Ese aporte no reemplaza una evaluación individual, pero sí suma un marco para entender que <b>el cerebro también atraviesa etapas definidas mientras envejece</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z53NMURV2JEGTL7GJOAWWYWA6E.png?auth=d4b2687d510edb0f586742b19ff9bd618e2853b0b2341ddbfc64982f53e56825&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Cambridge identificó cinco etapas del envejecimiento del cerebro y cuatro puntos de inflexión a lo largo de la vida (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué zonas del cuerpo son más sensibles a las cosquillas, según un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/11/que-zonas-del-cuerpo-son-mas-sensibles-a-las-cosquillas-segun-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/11/que-zonas-del-cuerpo-son-mas-sensibles-a-las-cosquillas-segun-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Constanza Almirón]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación, publicada en Nature Human Behaviour, analizó respuestas de 448 personas de Asia y Europa y encontró coincidencias inesperadas. Aunque la risa fue una reacción frecuente, los datos muestran que no siempre refleja placer]]></description><pubDate>Tue, 11 Aug 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YYPTV3UGEJECZLXSVRUPYLXX4Y.png?auth=94303b3bd387ccf4f7b4581424748d066b1b6057b116235f8356bae26bba670f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio sobre las cosquillas publicado en Nature Human Behaviour detectó patrones similares de respuestas corporales y sociales en 448 voluntarios de Asia y Europa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Una risa casi automática, un reflejo de retirada y zonas del cuerpo que casi todos prefieren proteger: un nuevo estudio sobre las <a href="https://www.infobae.com/tag/cosquillas/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cosquillas/"><b>cosquillas</b></a> halló patrones muy similares entre personas de<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/asia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/asia/"><b>Asia</b></a><b> y Europa</b>, y a la vez puso en duda varias ideas extendidas sobre por qué algunas partes resultan tan sensibles.</p><p>La investigación fue realizada por <b>Ziliang Xiong</b> y <b>Konstantina Kilteni</b>, del Instituto Donders de la Universidad Radboud, en colaboración con el Instituto Karolinska, y sus resultados se publicaron en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41562-026-02535-z" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s41562-026-02535-z"><i>Nature Human Behaviour</i></a>.</p><p>El trabajo reunió respuestas de <b>448 personas</b> y detectó patrones comunes en cómo se experimentan las cosquillas. Los datos mostraron coincidencias en las reacciones, las zonas más sensibles y la distancia entre la risa y el disfrute.</p><p>Según explicó Kilteni, los participantes mostraron conductas parecidas más allá de su origen. La mayoría relató que se reía cuando alguien le hacía cosquillas y señaló que esa interacción se daba, sobre todo, con familiares o amistades. En la niñez, además, la situación más frecuente era que las cosquillas provinieran de una persona mayor. En la adultez, en cambio, ese papel pasó a recaer con más frecuencia en alguien de edad similar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YQIOLQWHLFDQHCG6EWKNXHVMPA.jpg?auth=c1df303c63a847bdf523058abdaa89c15801a064bc3573a5a61bccbfdf2934e0&smart=true&width=1456&height=816" alt="La investigación halló que las cosquillas ocurren sobre todo entre familiares o amistades y que en la niñez suelen provenir de una persona mayor (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Uno de los puntos del estudio fue la <b>distancia entre la risa y el disfrute</b>. Aunque las cosquillas suelen asociarse con un momento lúdico, los datos indicaron que esa conexión no siempre implica placer. Durante la infancia, <b>el 42%</b> dijo que disfrutaba esa experiencia, mientras que en la etapa adulta esa proporción descendió al 35%. Al mismo tiempo, más de una cuarta parte de los consultados afirmó que le resultaba desagradable, mientras que entre los adultos predominó una posición intermedia.</p><p>Esa mezcla de respuestas abrió una pregunta central para los investigadores. Cuando se les consultó a los participantes si creían que la gente hace cosquillas para provocar risa, <b>el 77%</b> respondió que sí. Pero al preguntarles si esa risa expresa un disfrute genuino, la mayoría consideró que no. Para el equipo, esa diferencia sugiere que la carcajada puede funcionar como una <b>reacción social o corporal</b> que no refleja necesariamente bienestar.</p><h2>Qué zonas del cuerpo resultan más sensibles</h2><p>El estudio también avanzó sobre una cuestión clásica: cuáles son las zonas más propensas a despertar cosquillas. Para responderlo, los participantes colorearon diagramas corporales con las regiones en las que sentían mayor sensibilidad. Los mapas resultantes mostraron una coincidencia entre los grupos culturales. <b>Las axilas, las plantas de los pies, el abdomen y los costados del torso</b> aparecieron de forma reiterada como los puntos más sensibles.</p><p>A partir de esos registros, los científicos compararon ese “mapa de cosquillas” con otras características del cuerpo. Revisaron variables como la sensibilidad al tacto común, el grosor de la piel, la relación entre contacto y placer, y la frecuencia con la que distintas partes del cuerpo son tocadas en la vida cotidiana. Esa comparación les permitió poner a prueba varias hipótesis históricas sobre el origen de las cosquillas, una pregunta que interesó a pensadores como <b>Aristóteles</b> y <b>Charles Darwin</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6VAG75ZL4VD6LPMFLHUENMZVM4.jpg?auth=39a769d9f3bbf81b0092f648070805d30ef1373293725ace6e33e91040fb240a&smart=true&width=1456&height=816" alt="El 77% de los consultados consideró que la gente hace cosquillas para provocar risa, pero la mayoría no creyó que esa risa exprese un disfrute genuino (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Los resultados descartaron algunas explicaciones. Una de ellas plantea que las <b>zonas más sensibles a las cosquillas son aquellas con piel más fina</b>. Los datos no respaldaron esa idea. De hecho, regiones como los labios o los párpados tienen una piel más delgada, pero no figuran entre las áreas más propensas a desencadenar esa reacción. Otra teoría sostenía que las partes más vulnerables del cuerpo serían también las más cosquillosas. Esa relación tampoco apareció de manera consistente.</p><p>Los investigadores hallaron además que las áreas con más cosquillas no coinciden necesariamente con aquellas más sensibles al tacto ordinario ni con las que suelen generar más placer cuando son tocadas.</p><p>En cambio, una de las hipótesis que recibió mayor apoyo fue una propuesta de Charles Darwin: las partes del cuerpo menos expuestas al contacto habitual tienden a ser más cosquillosas. Aun así, los autores aclararon que esa explicación tampoco alcanza por sí sola para resolver el fenómeno.</p><p>Para <b>Ziliang Xiong</b>, la evidencia apunta a una combinación más compleja de factores. Las cosquillas no dependerían de una sola causa anatómica ni de un mecanismo simple del sistema nervioso.</p><p>El estudio sugiere una interacción entre elementos sociales, sensoriales y fisiológicos. Eso incluye desde quién toca y en qué contexto, hasta cómo procesa el cerebro una forma de contacto inesperada o difícil de anticipar.</p><h2>Cómo investigan las cosquillas en el laboratorio</h2><p>La investigación no se limitó a encuestas. En el llamado <i>Tickle Lab</i>, dentro del Centro Donders para la Cognición, los autores desarrollan experimentos controlados con un dispositivo robótico. En esas pruebas, los participantes se sientan en una silla y colocan los pies a través de dos aberturas para que una máquina haga cosquillas en las plantas bajo condiciones medidas con precisión. Ese tipo de ensayo busca aislar variables que en la vida diaria aparecen mezcladas con el vínculo personal, la sorpresa y la expectativa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EGGCV46OLFDGBHSY5ORSTJDFHU.png?auth=c9d3b183f016c0b0e503517c4b8da3e910c3192a845b9018a3a5368937c69134&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las axilas, las plantas de los pies, el abdomen y los costados del torso aparecieron como las zonas del cuerpo más sensibles a las cosquillas en las tres culturas analizadas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El objetivo de esa línea de trabajo es entender mejor cómo el cerebro construye la sensación de cosquillas. Para el equipo, ese mecanismo se ubica en un cruce entre procesamiento sensoriomotor, conducta social, emoción y evolución.</p><p>A medida que avancen los ensayos de laboratorio, los científicos esperan precisar por qué una reacción tan conocida desde la infancia todavía conserva una parte difícil de explicar.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YYPTV3UGEJECZLXSVRUPYLXX4Y.png?auth=94303b3bd387ccf4f7b4581424748d066b1b6057b116235f8356bae26bba670f&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Una pareja joven comparte risas y alegría mientras juegan y se hacen cosquillas en la sala de su hogar, reflejando la importancia de los momentos de felicidad y conexión en la vida cotidiana. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El secreto cromático del tigre: por qué, pese a ser reconocible por los humanos, su camuflaje es ideal en la selva]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/10/el-secreto-cromatico-del-tigre-por-que-pese-a-ser-reconocible-por-los-humanos-su-camuflaje-es-ideal-en-la-selva/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/10/el-secreto-cromatico-del-tigre-por-que-pese-a-ser-reconocible-por-los-humanos-su-camuflaje-es-ideal-en-la-selva/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[La Universidad de Bristol publicó una investigación que corrige una lectura extendida sobre ese fenómeno y replantea por qué los depredadores no necesitan parecerse al entorno para volverse invisibles para sus presas]]></description><pubDate>Mon, 10 Aug 2026 20:45:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TSJZBOYXKZBJ3MSEICYWEAVGB4.png?auth=cc96d83b92a6ca919b90155074974e037407c5448afba35b4ed18f708e4a1fce&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad de Bristol concluyó que el color naranja del tigre puede funcionar como camuflaje eficaz para muchas de sus presas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Aunque para el <b>ojo humano</b> resulte fácil de ver entre la <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/03/16/un-insecto-tropical-asombra-a-la-ciencia-por-cambiar-de-color-para-camuflarse-en-la-selva"><b>vegetación</b></a>, <b>el color naranja del tigre puede funcionar como camuflaje eficaz para muchas de sus presas</b>. </p><p>Esa es la conclusión de un trabajo de la <b>Universidad de Bristol</b>, que volvió sobre una idea instalada en la divulgación animal y la reformuló desde un punto de vista menos intuitivo: el problema no es cómo se ve el felino para las personas, sino cómo lo perciben los mamíferos que suele cazar.</p><p>La pregunta tiene alcance más amplio que el caso del tigre. También apunta a un tema central en <b>biología de la visión</b> y <b>evolución animal</b>: qué colores ayudan a pasar inadvertido en un ambiente dado y hasta qué punto esa ventaja cambia según el <b>sistema visual</b> del observador.</p><p>En un <a href="https://doi.org/10.1098/rsif.2019.0183"><b>estudio</b></a> publicado en la revista <i>Journal of The Royal Society Interface</i>, el equipo propuso un método para calcular qué tonos ocultan mejor o vuelven más visible a un objetivo en distintos <b>paisajes</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TBWVBJQXHFH2POXMXQ5WEKYI7M.jpg?auth=63f8cf3b06b011520c57ed64e29b4c537c5e3ebcf9fe0d16f22a3b6ca660d904&smart=true&width=4495&height=2997" alt="El trabajo publicado en Journal of The Royal Society Interface propuso un método para calcular qué colores ocultan mejor o vuelven más visible a un objetivo en distintos paisajes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2997" width="4495"/><p>El avance adquiere interés porque corrige una lectura muy extendida, basada en <b>parámetros humanos</b>, sobre cómo opera el <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/10/08/pulpos-los-maestros-del-camuflaje-marino-sorprenden-a-la-ciencia/"><b>camuflaje</b></a> en la naturaleza. El <b>hallazgo central</b> indica que la eficacia de un color no depende solo del fondo sobre el que aparece, sino también de la <b>visión de la especie</b> que lo detecta.</p><p>Bajo esa lógica, el pelaje del tigre no necesita parecer verde para mezclarse con el bosque si los animales que lo observan no distinguen con claridad entre los tonos naranjas y los verdes.</p><h2>Qué cambia cuando se deja de mirar con ojos humanos</h2><p>El comunicado de la Universidad de Bristol explicó que muchas <b>presas de los tigres</b>, entre ellas <b>ciervos</b>, <b>jabalíes</b> y otros <b>ungulados</b>, tienen visión dicromática, un sistema visual con dos tipos de receptores de color.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/COCVS5H72ZG25G5PSOZS4LFACA.png?auth=a5c8faf8d6159debde6cd7ba6f0cae72a97afed37a5b80483dcae45668248ef3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio indicó que la eficacia del camuflaje cambia según el sistema visual del observador y no solo según el fondo del ambiente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Esa condición dificulta diferenciar de manera fiable varios tonos rojoanaranjados de los verdes del entorno. Para una persona, el contraste resulta evidente; para esos mamíferos, no necesariamente.</p><p>La diferencia con la <b>visión humana</b> ayuda a entender la aparente <b>paradoja</b>. Las personas tienen <b>visión tricromática</b>, una forma de percepción cromática basada en tres tipos de receptores, que permite separar mejor los colores del espectro rojo y verde.</p><p>Por eso el tigre destaca para un <b>observador humano</b> mucho más de lo que destaca para un ciervo. El comunicado institucional resume esa idea con una imagen simple: el animal que parece llamativo para las personas puede encajar bastante bien en el paisaje para sus presas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G2FTGNJJYVBEPFKZWWJ4MZNQYA.jpg?auth=84b41c9d14c81964d482f5c55ced2ee1a4585f937a5b4d41ec00b6872b14e5b6&smart=true&width=3448&height=2168" alt="Las presas del tigre, como ciervos, jabalíes y otros ungulados, tienen visión dicromática y distinguen peor los tonos rojoanaranjados de los verdes (EFE/EPA/HARISH TYAGI)" height="2168" width="3448"/><p>El estudio respalda esa explicación al señalar que el <b>tiempo de detección</b> cambia de forma marcada según el <b>sistema visual del observador</b>. “Encontramos que, para <b>observadores dicromáticos</b> simulados, el color afectó de manera marcada el tiempo de detección en ambos ambientes”, según se detalla en el estudio.</p><p>A la vez, el paper indica que los <b>observadores tricromáticos</b> lograron romper el camuflaje con mayor eficacia, un contraste que ordena todo el argumento del trabajo.</p><h2>Un método para medir qué colores ocultan mejor</h2><p>El trabajo no se centró solo en los tigres. También presentó un procedimiento para estimar qué colores minimizan o maximizan la <b>visibilidad</b> de un objetivo insertado en <b>escenas naturales</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O6BPBSAZKBF3ZD2A76SWIQDAIM?auth=37d9aff2106a00086050d2478441f1a1bd690e308b152b431fff521c5c670eb4&smart=true&width=4096&height=2304" alt="La visión tricromática humana permite separar mejor los colores rojo y verde, por lo que el tigre destaca más para las personas que para un ciervo (EFE/Oscar Rivera)" height="2304" width="4096"/><p>Para hacerlo, el equipo combinó <b>procesamiento de imágenes</b>, <b>psicofísica</b>, disciplina que estudia la relación entre los estímulos físicos y la percepción, y redes neuronales profundas, modelos computacionales entrenados para reconocer patrones y proyectar resultados a partir de muestras limitadas.</p><p>Según el comunicado de Bristol, el método se probó en <b>dos ambientes</b>, un <b>bosque templado</b> y un <b>desierto semiárido</b>. Con un <b>número acotado de muestras</b>, el sistema permitió predecir cuáles eran los colores más eficaces para ocultarse y cuáles aumentaban la facilidad de detección.</p><p>Esa parte del estudio desplaza el interés del caso del tigre a una pregunta más general sobre percepción animal, evolución del color y análisis del camuflaje en condiciones cercanas al mundo real.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QWIA3S7VTNFGJBNZYZ4DQQ7S6U.jpg?auth=f45117aefd55ace78b82ba2baba69e22d8ee29d827020bfc9fd6d53598f617d5&smart=true&width=4044&height=2630" alt="El equipo de Bristol combinó procesamiento de imágenes, psicofísica y redes neuronales profundas para analizar el camuflaje animal en un bosque templado y un desierto semiárido (Photo by ULISES RUIZ / AFP)" height="2630" width="4044"/><p>El paper lo presenta como una <b>propuesta metodológica</b> de alcance más amplio. “Por primera vez, al usar <b>técnicas de procesamiento de imágenes</b> para insertar objetivos en entornos realistas, junto con <b>psicofísica</b> para estimar la detectabilidad y <b>redes neuronales profundas</b> para interpolar entre colores muestreados, proponemos un método para identificar el color óptimo que minimiza o maximiza la visibilidad”, según se detalla en el estudio.</p><p>La formulación técnica apunta a una idea concreta: el camuflaje puede estudiarse como una relación entre <b>ambiente, color y observador</b>, no como una propiedad fija del animal.</p><h2>Por qué el hallazgo importa más allá de una curiosidad sobre tigres</h2><p>La investigación también ofrece una clave para leer la <b>evolución del pelaje animal</b> sin tomar la <b>percepción humana</b> como medida universal. Si la especie que debe detectar a un depredador no separa con claridad el <b>naranja del verde</b>, la presión para adquirir una coloración verde puede ser baja. En esos casos, lo decisivo no es el color en términos absolutos, sino cómo lo procesa el sistema visual del receptor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PWK4UXRPIJF3BMVIV32LDGGEO4.jpg?auth=401819e0ae90ec50a4581db843422bff85044d86fa772ac31bff919ec907073d&smart=true&width=2091&height=1390" alt="La investigación sobre evolución animal sostuvo que los tigres enfrentan una presión limitada para desarrollar un pelaje verde si sus presas no diferencian con claridad el naranja del verde (Photo by ULISES RUIZ / AFP)" height="1390" width="2091"/><p>Según se detalla en el estudio, esa lógica ayuda a explicar por qué <b>depredadores como los tigres</b>, cuyas principales presas son otros mamíferos, enfrentan una <b>presión limitada</b> para evolucionar hacia un <b>pelaje verde</b>.</p><p>El comunicado institucional lo tradujo en una frase concreta: para un ciervo, el <b>naranja del tigre</b> puede parecerse mucho más al verde del bosque de lo que parece para una persona. Ese <b>cambio de enfoque</b> vuelve más relevante un hallazgo que, presentado solo como <b>rareza visual</b>, podría quedar reducido a una curiosidad. </p><p>El trabajo de la Universidad de Bristol propone otra lectura: la naturaleza no se organiza según la <b>percepción humana</b>, y evaluar el camuflaje exige reconstruir cómo ven el mundo las especies que intervienen en esa relación. En el caso del tigre, esa diferencia altera la pregunta inicial y también la respuesta.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TSJZBOYXKZBJ3MSEICYWEAVGB4.png?auth=cc96d83b92a6ca919b90155074974e037407c5448afba35b4ed18f708e4a1fce&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio sobre visión animal sugiere que, para muchos mamíferos, esa coloración resulta mucho menos evidente]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué le pasa al cerebro al permanecer 20 minutos sin hacer nada]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/09/que-le-pasa-al-cerebro-al-permanecer-20-minutos-sin-hacer-nada/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/09/que-le-pasa-al-cerebro-al-permanecer-20-minutos-sin-hacer-nada/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[El descanso mental no implica inactividad cerebral: MDR Wissen explica cómo las pausas breves pueden favorecer la memoria, la creatividad y la organización de la experiencia]]></description><pubDate>Sun, 09 Aug 2026 19:58:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3O4JRHAIZFDHLHBBGZVBA56CV4.png?auth=81916a0d4a777b1f733d8345e3c19fb4c39070e1ffe77602c2b52ff2aa949ba7&smart=true&width=1408&height=768" alt="Durante periodos de descanso sin nuevas exigencias, se reactiva la red por defecto, un sistema cerebral que conecta regiones ligadas al recuerdo, la planificación y la generación de ideas originales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La exigencia de productividad constante suele dejar poco margen para las pausas sin objetivo. En jornadas atravesadas por pantallas, tareas encadenadas y estímulos permanentes, quedarse quieto durante unos minutos suele percibirse como una pérdida de tiempo. </p><p>Distintas investigaciones en <b>neurociencia</b> describen otra escena: cuando una persona <b>no hace nada durante unos minutos, </b><a href="https://www.infobae.com/salud/2025/10/19/los-habitos-diarios-que-ayudan-a-mantener-el-cerebro-joven-y-prevenir-la-demencia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2025/10/19/los-habitos-diarios-que-ayudan-a-mantener-el-cerebro-joven-y-prevenir-la-demencia/"><b>el cerebro activa</b></a><b> procesos ligados a la memoria, la creatividad y la organización interna de la experiencia</b>.</p><p>Lejos de interrumpir el funcionamiento mental, los momentos de descanso permiten que <b>el sistema nervioso procese información reciente, estabilice recuerdos y ponga en juego formas de pensamiento</b> menos visibles en situaciones de concentración sostenida. Según publicó<i> MDR Wissen</i>, ese estado de reposo se relaciona con una red cerebral específica que entra en acción cuando la atención deja de concentrarse en estímulos externos.</p><p>La relevancia del tema no se limita a una curiosidad sobre el cerebro. También pone en discusión un hábito extendido: <b>ocupar cada pausa con una nueva demanda</b>. En esa secuencia, el descanso pierde espacio justo cuando distintas fuentes académicas y periodísticas señalan que esos intervalos participan en funciones cognitivas concretas. </p><p>El eje no pasa por una defensa abstracta del ocio, sino por el papel que esas pausas tienen en el aprendizaje, la planificación y la generación de ideas.</p><h2>Qué ocurre en el cerebro cuando baja el ritmo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q4CHFV2QERFONEFQIHTYM5IL6Y.png?auth=b4a070371530c4015330e3199ea45d85408610c01a442f2921901e214875a053&smart=true&width=1408&height=768" alt="El fenómeno de neural replay, descrito por el investigador Fabian Renz, muestra que el cerebro repite de forma acelerada patrones neuronales ya vividos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><i>MDR Wissen</i> plantea que el cerebro no funciona como un dispositivo que puede apagarse. Aunque una persona sienta que no está haciendo nada, continúan tareas decisivas. Entre ellas aparece el <b>reposo mental</b>, una etapa en la que se procesan experiencias recientes y se reorganiza información.</p><p>Según publicó <i>MDR Wissen</i>, el investigador <b>Fabian Renz</b>, del <b>Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Neurociencias</b> de <b>Leipzig</b>, estudia la relación entre descanso y reactivación cerebral. En su trabajo aborda el fenómeno de <i><b>neural replay</b></i>—o reactivación neuronal—, detectado primero en experimentos con animales. Ese mecanismo describe una <b>reactivación de patrones neuronales durante el sueño o la vigilia en reposo</b>, como si el cerebro repitiera de forma acelerada secuencias ya vividas.</p><p>Renz explicó, según la nota de <i>MDR Wissen</i>, que una de las teorías más difundidas sobre la consolidación de la memoria sostiene que una huella recién aprendida se codifica primero en el <b>hipocampo</b>. Más tarde, durante períodos de descanso y sobre todo durante el sueño, esa información se transforma y se desplaza hacia la <b>corteza cerebral</b>. En términos simples, el cerebro necesita tiempo sin nuevas exigencias para fijar lo aprendido y redistribuirlo dentro de sus redes.</p><p>Esa idea aparece también en la revisión donde un grupo de investigadores señaló que el <b>reposo posterior al aprendizaje</b> puede favorecer la consolidación de recuerdos y el rendimiento posterior. El trabajo describe al descanso como una instancia en la que la actividad espontánea del cerebro se vincula con la integración de información reciente.</p><p>Otra revisión publicada en <i>PubMed Central</i>, indicó que el <i><b>Default Mode Network</b></i> —o red neuronal por defecto— actúa durante el reposo despierto y que en ese contexto suelen coincidir el pensamiento espontáneo y la reactivación de recuerdos recientes. Según ese trabajo, la conectividad entre el hipocampo y esta red durante el reposo se asocia con un mejor desempeño de la memoria a largo plazo.</p><h2>La red por defecto y la producción de ideas nuevas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QS3GN7JZ6NBVXLWDYOCJRJYI2U.png?auth=6d76718064f161ada7a405df41559415b552543bc30f97a1b47e2e7a36f091c9&smart=true&width=1408&height=768" alt="Estudios citados por MDR Wissen y Nature Communications Biology indican que las personas con mayor capacidad creativa presentan interacciones más flexibles entre la red por defecto y la red de control ejecutivo durante el reposo, facilitando la producción de ideas nuevas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El descanso no queda limitado a la memoria. Según indicó <i>MDR Wissen</i>, el neurocientífico, bioquímico y autor <b>Henning Beck</b> sostiene que la capacidad de desviar la atención de una tarea específica resulta tan importante para el pensamiento como la concentración prolongada. Su planteo apunta a que<b> una mente enfocada de manera continua pierde margen para asociar ideas y adaptarse a situaciones nuevas</b>.</p><p>Esa dimensión se conecta con el llamado <i>Default Mode Network</i> o red por defecto, un sistema cerebral que se activa cuando los pensamientos se apartan de los estímulos inmediatos. </p><p>De acuerdo con la nota de <i>MDR Wissen</i>, la investigadora <b>Casey Paquola</b>, del <b>Centro de Investigación Jülich</b>, explicó que esta red se distribuye en seis regiones del cerebro, desde el córtex frontal hasta zonas vinculadas con la memoria, como el hipocampo.</p><p>La asociación entre reposo y creatividad también aparece en un estudio publicado en <i>Nature Communications Biology</i>. Esa investigación indicó que las personas con mayor capacidad creativa mostraron interacciones más flexibles entre la red por defecto y la red de control ejecutivo durante el reposo. El trabajo añadió que una frecuencia mayor en los cambios entre distintos estados de esas redes se vinculó con ideas más originales.</p><p>A esa línea se suma un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC13318410/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC13318410/">estudio</a> publicado en la revista <i>Brain </i>y disponible en<i> PubMed Central.</i> La investigación utilizó registros intracraneales de alta resolución en pacientes humanos y encontró evidencia de que la actividad de la red por defecto<b> varía según procesos cognitivos asociados con el pensamiento espontáneo y divergente</b>. El artículo indicó que esos resultados aportan evidencia causal sobre la participación de esta red en la generación de conexiones originales entre conceptos.</p><p>Paquola señaló además, según publicó <i>MDR Wissen</i>, que esa red presenta una mayor actividad cuando la mente deriva hacia recuerdos, hipótesis o proyecciones sobre el futuro. La investigadora explicó que este sistema vincula información sensorial con recuerdos y conocimientos previos. Esa capacidad de establecer nuevas asociaciones entre distintos tipos de información aparece en varias fuentes como uno de los mecanismos relacionados con la creatividad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LITMP2LNFVESXGXPCTWE4IHFZM.png?auth=d9bcf5e1d9d58889253241feb46d2a7ce6ee256268b2572b61bb92cb68740c0c&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Cuando una persona permanece en reposo durante minutos, el cerebro activa procesos ligados a la memoria, la creatividad y la organización interna de la experiencia (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué algunas charlas superficiales generan cercanía genuina y otras conversaciones profundas no logran el mismo efecto]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/09/por-que-algunas-charlas-superficiales-generan-cercania-genuina-y-otras-conversaciones-profundas-no-logran-el-mismo-efecto/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/09/por-que-algunas-charlas-superficiales-generan-cercania-genuina-y-otras-conversaciones-profundas-no-logran-el-mismo-efecto/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[La diferencia no estaría en los asuntos tratados sino en una coincidencia interna detectada durante el intercambio entre participantes]]></description><pubDate>Sun, 09 Aug 2026 15:25:50 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EQGX55735RHKPKJUF6GJEE73EI.png?auth=8a6d13b8c894391df9a80e4f0e5ec6696dfcac43c9e9895dafea3b9540fda4f2&smart=true&width=1408&height=768" alt="La conexión genuina en una conversación no depende solo del contenido profundo, sino de una sincronización cerebral entre quienes dialogan (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Las conversaciones cotidianas no siempre se recuerdan por el tema que tocaron. A veces, incluso después de una charla larga o de una secuencia de preguntas bien formuladas, queda la impresión de que <b>no hubo un verdadero encuentro</b>. En otros casos,<b> un intercambio simple alcanza para dejar una sensación clara de cercanía</b>. Esa diferencia, que suele atribuirse al carisma, a la afinidad o al azar, empieza a recibir una explicación más precisa desde la <b>neurociencia</b>.</p><p>El interés por comprender qué hace que una conversación “haga click” creció en los últimos años junto con la expansión de estudios sobre vínculos, empatía y percepción social. En ese marco, una línea de investigación busca ir más allá de lo que las personas dicen sentir al final de una interacción y observar qué ocurre en el cerebro mientras hablan. Ese enfoque permite analizar si la conexión interpersonal depende del contenido de la charla o de un proceso más profundo de alineación entre dos personas. </p><p>Según publicó <i>Psychology Today</i>, un <a href="https://www.psychologytoday.com/ar/blog/por-que-algunas-conversaciones-hacen-click-y-otras-no">estudio reciente</a> encontró que el factor más relevante no fue el tema de conversación en sí, sino <b>el grado de sincronía neuronal entre quienes participaban</b>.</p><p>El hallazgo aporta un matiz importante dentro del campo del <b>bienestar</b>, porque desplaza la atención desde la búsqueda de “preguntas correctas” hacia la calidad del intercambio. La investigación mostró que las conversaciones profundas tendieron a generar más conexión sentida que las superficiales, aunque esa relación no fue automática. </p><p>En varios casos, una charla trivial produjo cercanía genuina, mientras que algunas conversaciones orientadas a la intimidad no lograron ese efecto. El dato central fue otro: <b>la conexión percibida estuvo asociada a la sincronización de la actividad cerebral entre dos personas</b>.</p><h2>Qué analizó el estudio y qué encontró</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PD5E5MFQQRB3LJGRWDNSSOJVME.png?auth=bc35aa7ab9651c790adf55b97989e1405d0f1c2f9eb1e779832994d24574a143&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Las investigaciones muestran que la red de modo predeterminado, vinculada con la cognición social y la interpretación de pensamientos ajenos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>De acuerdo con la nota de <i>Psychology Today</i>, el estudio fue publicado en la revista<i> Social Cognitive and Affective Neuroscience</i> y analizó a <b>70 parejas de personas desconocidas</b>. Cada dúo mantuvo una conversación cara a cara mientras ambos participantes usaban gorras de <b>fNIRS</b>, una técnica portátil que mide cambios en el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo y permite registrar actividad cerebral durante interacciones reales.</p><p>Según publicó <i>Psychology Today</i>, a una parte de las parejas se le asignaron consignas de charla superficial, como hablar del clima, de un programa favorito o de la preferencia entre playa y montaña. Al resto se le propusieron temas de mayor apertura personal, como describir un día ideal, recordar un momento en que lloraron frente a alguien o mencionar algo que siempre quisieron hacer y nunca hicieron. Después de la conversación, todos los participantes informaron cuánto se habían sentido conectados con la otra persona.</p><p>La nota de <i>Psychology Today</i> indicó que <b>las conversaciones profundas generaron, en promedio, una sensación mayor de conexión que las superficiales</b>. Ese resultado coincidió con hallazgos previos. Aun así, el nuevo trabajo incorporó un elemento adicional: la posibilidad de medir qué sucedía en ambos cerebros al mismo tiempo y vincular esa información con la percepción subjetiva del encuentro.</p><h2>La sincronía cerebral como eje de la conexión</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6PWU3545KBCLRIFV2QZ76DNCCU.png?auth=fe620a79613db4353257923d0907f1f2e5c7511ad3e49ddd00d53455b1ae01d2&smart=true&width=1408&height=768" alt="En algunos casos, una conversación trivial genera una fuerte sensación de cercanía, mientras que otras, diseñadas para ser íntimas, no logran ese efecto; el estudio identificó que la clave está en la coincidencia temporal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El aspecto más destacado del estudio, según publicó <i>Psychology Today</i>, fue la observación de una <b>sincronía en la red de modo predeterminado</b> cuando dos personas sentían que habían conectado de manera genuina. Esa red, también llamada <b>RMP</b>, agrupa regiones cerebrales vinculadas con la <b>cognición social</b>, la<b> construcción de sentido</b> y la<b> capacidad de interpretar el mundo interno</b> de los demás. En términos accesibles, se trata de un sistema que participa cuando una persona intenta comprender qué piensa, siente o experimenta otra.</p><p>La publicación señaló que, cuando la conversación producía una conexión auténtica, la actividad de esa red aparecía alineada en ambos cerebros. Esa coincidencia temporal sugiere que el vínculo no depende solo de turnarse para hablar o responder con interés, sino de una forma de sintonía mental compartida.</p><p>Dentro de ese patrón, el predictor neuronal más fuerte apareció en la <b>unión temporoparietal derecha</b>, una región asociada de manera consistente con la toma de perspectiva. Ese proceso refiere a la capacidad de mirar una situación desde el punto de vista de otra persona. </p><p>De acuerdo con la nota de <i>Psychology Today</i>, los participantes que reportaron mayor conexión mostraron una alineación más marcada en esa zona, vinculada de forma específica con la comprensión de otras mentes. Ese punto resulta relevante para el bienestar porque ubica la experiencia de sentirse comprendido en un plano medible. </p><p>La investigación no describió la conexión solo como una impresión subjetiva o como una evaluación posterior de la charla, sino como un fenómeno que coincidió con patrones cerebrales compartidos durante la interacción.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/PO5RK7EHJJAJXHSFMVX556NJBA.png?auth=d166d7199db46fe73c28c9f01565711c8c62c3f1b4472113c10a64956ece4755&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La conexión genuina en una conversación no depende solo del contenido profundo, sino de una sincronización cerebral entre quienes dialogan (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué las aves que pelan semillas destacan más por el tacto que por el movimiento]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/09/por-que-las-aves-que-pelan-semillas-destacan-mas-por-el-tacto-que-por-el-movimiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/09/por-que-las-aves-que-pelan-semillas-destacan-mas-por-el-tacto-que-por-el-movimiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[La comparación entre ejemplares reveló un contraste en el encéfalo que orienta la explicación hacia otra capacidad poco visible]]></description><pubDate>Sun, 09 Aug 2026 13:24:43 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YHJCH4LYAZHNDPUZNDX26H4JS4.png?auth=20b7e66272e72114315b6b15e2bdb9a62aff97834da14e5ae26d8aee8223b3af&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las aves del orden Passeriformes ofrecen un modelo para estudiar cómo los animales manipulan objetos sin manos mediante el pico y la lengua. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La investigación sobre <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/06/como-hacer-un-bebedero-para-colibries-y-atraerlos-de-forma-segura/"><b>aves</b></a><b> canoras</b> que logran <b>eliminar la cáscara de las </b><a href="https://www.infobae.com/espana/2026/08/06/martin-biologo-si-haces-te-de-manzanilla-guarda-un-saquito-para-cultivarla-en-casa/"><b>semillas</b></a> antes de ingerirlas determinó que esta destreza está relacionada con una mejor facultad para interpretar <b>señales táctiles</b>, y no con un desarrollo superior del control motor. Según informó <i>Phys.org</i>, el trabajo comparó los cerebros de <b>92 especies de paseriformes</b> y detectó diferencias en diversas áreas, de acuerdo a la investigación de la <b>Universidad de Alberta</b>, la <b>Universidad de Lethbridge</b> y la <b>Universidad Católica de Chile</b>.</p><p>El trabajo, cuyos resultados se publicaron en <a href="https://royalsocietypublishing.org/rspb/article/293/2075/20260628/482575/Neural-correlates-of-seed-eating-in-songbirds?searchresult=1"><i>The Royal Society Publishing</i></a>, se centró en un comportamiento presente en algunas aves del orden <i>Passeriformes</i>, conocidas sobre todo por sus cantos. Varias de estas especies también muestran otra capacidad: retirar con facilidad la capa dura que recubre las semillas antes de ingerir su interior.</p><h2>Cómo las aves manipulan objetos</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UOL5RWGRCJCS3J4B5U3SXWVRNI.png?auth=c9f0502f1cf55349fe55919402511f4fcd694d4683fc39894ba3488198e14d46&smart=true&width=2835&height=2205" alt="Los investigadores analizaron muestras cerebrales de una colección reunida por Andrew Iwaniuk para medir regiones asociadas con el tacto del pico y la lengua. (Gentileza, estudio Correlatos neuronales de la alimentación con semillas en aves cantoras, publicado en The Royal Society Publishing)" height="2205" width="2835"/><p><b>Cristián Gutiérrez-Ibáñez</b>, coautor del trabajo, explicó que el equipo lleva tiempo interesado en cómo la conducta influye en la evolución de estos animales, con especial atención en los sistemas sensoriales. </p><p>El coautor también señaló que estas especies ofrecen un modelo útil para estudiar<b> </b>cómo los animales manipulan objetos sin manos, ya que en las aves las extremidades anteriores se transformaron en alas.</p><p>Los cerebros examinados formaban parte de una colección reunida durante años por <b>Andrew Iwaniuk</b>, uno de los autores del estudio. Gutiérrez-Ibáñez indicó a <i>Phys.org</i> que esas muestras fueron cortadas en secciones muy finas, montadas sobre portaobjetos de vidrio y teñidas para poder observar las distintas estructuras cerebrales.</p><p>A partir de ese material, los investigadores midieron el volumen de regiones relacionadas con la recepción de información sensorial, en especial la vinculada al tacto proveniente del <b>pico </b>y la <b>lengua</b>, y también de áreas encargadas del control de los movimientos del área.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5LN5NISBPBHGZH3Q2UTMJN7JNQ.png?auth=b30b497f507ff0a744db0795c3caab764c1e27e17684bbbfdfc0a3af3b9cedfc&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio midió el núcleo sensorial principal del nervio trigémino, que procesa la información táctil usada por las aves canoras para manipular semillas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para quitar la cáscara de una semilla, estos animales combinan señales sensoriales precisas con movimientos coordinados. El estudio puso la atención en regiones del cerebro implicadas tanto en el procesamiento de información táctil como en el control del movimiento.</p><p>En primer lugar, el equipo midió el tamaño del <b>núcleo sensorial principal del nervio trigémino (PrV)</b>, una zona que procesa la información táctil que reciben a través del pico y la lengua, utilizados para manipular las semillas. También examinó el <b>núcleo motor trigeminal</b> y el <b>núcleo motor facial</b>, dos núcleos del tronco encefálico que controlan los músculos responsables de los movimientos.</p><p>“Hemos descubierto que en las aves que utilizan el pico y la lengua para pelar la cáscara de las semillas (descascarillado), la zona del cerebro donde se representa la lengua está agrandada”, afirmó Gutiérrez-Ibáñez</p><p>El investigador comparó ese mecanismo con el papel de las yemas de los dedos en los primates, ya que esas zonas intervienen en la manipulación de objetos, concentran receptores táctiles y ocupan una representación amplia en el encéfalo.</p><h2>Una diferencia sensorial</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OPMNIMA4ABE53NPKLGNUH3RWTU.png?auth=777b4b111b4d20b3c81826140247a6e877df4d43f49082522249135ac7d67832&smart=true&width=2835&height=2607" alt="El próximo paso de la investigación sobre aves canoras será estudiar los receptores táctiles de la lengua y ampliar el análisis a tejedores africanos, pinzones sudamericanos y loros. (Gentileza, estudio Correlatos neuronales de la alimentación con semillas en aves cantoras, publicado en The Royal Society Publishing)" height="2607" width="2835"/><p>El estudio también identificó una ausencia de diferencias en otro aspecto. Las especies que quitan la cáscara del alimento no mostraron núcleos motores significativamente más grandes que los de las especies que no realizan esa acción. Ese dato refuerza la idea de que la clave de esta conducta no está en una especialización motora mayor.</p><p>En cambio, los núcleos sensoriales del tronco encefálico, y en particular el <b>PrV</b>, sí aparecieron más desarrollados en las especies que pueden retirar la cubierta externa de las semillas. Ese contraste entre áreas sensoriales y motoras llevó a los autores a concluir que el procesamiento táctil desempeña un papel central en esta conducta alimentaria.</p><p>Los autores consideran que estos resultados podrían servir en el futuro para seguir la evolución y diversificación de las aves canoras. También abren la posibilidad de que otros equipos estudien cómo intervienen las regiones cerebrales dedicadas al procesamiento sensorial en comportamientos manuales o de manipulación muy precisos.</p><p>“Ahora queremos estudiar la cantidad y distribución de receptores táctiles en las lenguas de estas diferentes aves cantoras”, según expresó Gutiérrez-Ibáñez. El equipo también quiere ampliar el análisis a otras especies con la misma conducta, entre ellas algunos tejedores africanos, pinzones sudamericanos y ciertos loros.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YHJCH4LYAZHNDPUZNDX26H4JS4.png?auth=20b7e66272e72114315b6b15e2bdb9a62aff97834da14e5ae26d8aee8223b3af&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Las aves del orden Passeriformes ofrecen un modelo para estudiar cómo los animales manipulan objetos sin manos mediante el pico y la lengua. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Así funciona el algoritmo que imita al cerebro dormido para limpiar recuerdos falsos en los sistemas de IA]]></title><link>https://www.infobae.com/tecno/2026/08/08/asi-funciona-el-algoritmo-que-imita-al-cerebro-dormido-para-limpiar-recuerdos-falsos-en-los-sistemas-de-ia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tecno/2026/08/08/asi-funciona-el-algoritmo-que-imita-al-cerebro-dormido-para-limpiar-recuerdos-falsos-en-los-sistemas-de-ia/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Las redes de Hopfield acumulan patrones erróneos que ocupan capacidad y generan fallas. La técnica desarrollada en Roma los elimina durante el propio proceso de aprendizaje sin afectar la información almacenada correctamente]]></description><pubDate>Sat, 08 Aug 2026 01:30:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RSNPVMW4SVBV7LXJ25A24G25CU.png?auth=0cd99bba8e24cf5bfe7f84816cb9b3daaab593e377df11bee946be995252599a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La Universidad Sapienza de Roma desarrolló Centered Daydreaming, una versión de Daydreaming para redes de Hopfield que mejora el manejo de datos sesgados en inteligencia artificial (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo de la <b>Universidad Sapienza de Roma</b> desarrolló una nueva versión de <b>Daydreaming</b>, un algoritmo para redes de <b>Hopfield</b>, modelos clásicos de <b>memoria artificial </b>inspirados en el cerebro, que permite a estos sistemas de <a href="https://www.infobae.com/tag/inteligencia-artificial/">inteligencia artificial </a>manejar datos sesgados del mundo real sin perder su capacidad de recordar lo importante, un avance que apunta a modelos más comprensibles y con menor <a href="https://www.infobae.com/tecno/2026/06/27/investigadores-disenaron-una-ia-que-imita-al-cerebro-humano-y-multiplica-por-cinco-la-eficiencia-energetica-de-los-modelos-actuales/"><b>consumo de energía</b></a>, según el portal especializado <i>TechXplore</i>.</p><p>El nuevo método, llamado <b>Centered Daydreaming</b>, mantuvo casi intacta la capacidad de <b>recuperación de</b> <b>recuerdos de la red</b> incluso cuando fue entrenada con datos fuertemente sesgados. El problema aparece en información poco equilibrada, como <b>imágenes muy oscuras o sobreexpuestas</b>, donde predominan casi por completo los píxeles negros o blancos.</p><p>Las redes de Hopfield, propuestas por <b>John Hopfield</b> en 1982, son uno de los modelos clásicos de <b>memoria asociativa</b> en IA. <b>Federico Ricci-Tersenghi</b>, profesor de física teórica de la universidad y uno de los autores del estudio, explicó: “Cada vez que vemos cualquier árbol, nuestro cerebro recuerda el concepto de árbol. A esta capacidad de <b>asociar muchas representaciones</b> distintas con un mismo concepto la llamamos <b>memoria asociativa</b>”.</p><p>La red funciona de forma parecida. Si fue entrenada con imágenes de árboles, perros y manzanas, puede vincular una imagen nueva de cualquiera de esos objetos con el concepto correcto, incluso cuando la imagen está parcialmente degradada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QMZDWQABKVBNPGMRLVS2WQEJRU.png?auth=66bdb9f2a52182473e0a62a42755a167d0cd0e45e8e7967ab2ee54a8f44cf488&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las redes de Hopfield, propuestas por John Hopfield en 1982, funcionan como modelos de memoria asociativa que vinculan representaciones distintas con un mismo concepto (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Capacidad original limitada por recuerdos falsos</h2><p>La forma más simple de una red de Hopfield solo puede almacenar una cantidad de recuerdos equivalente a cerca del <b>13%</b> de su número de neuronas. Una red con 100 neuronas, por ejemplo, apenas puede guardar 13 recuerdos.</p><p>El resto de la memoria queda ocupado por “<b>recuerdos falsos</b>, atractores de la dinámica que no corresponden a ningún recuerdo real”, detalló Ricci-Tersenghi. Esos recuerdos espurios mezclan elementos de recuerdos verdaderos, como una clase de <b>alucinación</b>, y además de ocupar espacio pueden inducir <b>errores</b>.</p><p>Para resolver ese problema se propusieron algoritmos inspirados en el papel del <b>sueño en el cerebro biológico</b>. Tras la fase de aprendizaje, <b>la red queda “soñando”</b>: parte de configuraciones aleatorias, explora su propia memoria e intenta <b>limpiarla de recuerdos espurios.</b></p><p>Ese proceso tenía un límite claro. Si la limpieza se prolonga demasiado, la red también borra recuerdos correctos, un fenómeno conocido como <b>olvido catastrófico.</b></p><p>En 2025, el equipo presentó <b>Daydreaming</b>, una técnica que combina al mismo tiempo el aprendizaje de recuerdos nuevos con la eliminación de los espurios. “Combinamos el aprendizaje diurno con la fase de limpieza y consolidación del sueño, como si también estuviéramos soñando durante el día”, dijo el investigador.</p><p>Gracias a esa estrategia, la capacidad de la red subió hasta el límite teórico del <b>100%</b>: un recuerdo por cada neurona. Aun así, quedaba una limitación importante: el algoritmo original no resolvía qué ocurría cuando los datos no estaban equilibrados.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LXN7OLEMBVDODNDMNGW3KD4AP4.png?auth=3e26d8038ce3603f5203385d8b0b394492a607c52bc87f4bda9010242ee1fdfa&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Daydreaming combinó el aprendizaje de recuerdos nuevos con la eliminación de recuerdos espurios y llevó la capacidad de la red de Hopfield hasta el límite teórico del 100% (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Un método enfocado en las variaciones del promedio</h2><p>Las redes de Hopfield funcionan muy bien con <b>datos perfectamente balanceados.</b> En imágenes en blanco y negro, eso implica que la cantidad de píxeles blancos y negros sea aproximadamente la misma.</p><p>Los datos reales rara vez tienen ese orden. En fotografías muy sobreexpuestas, casi todos los píxeles pueden ser blancos; en imágenes muy oscuras, puede ocurrir lo contrario. En esos casos, las imágenes se vuelven muy parecidas entre sí y la red tiene <b>dificultades para identificar qué rasgos distinguen</b> de verdad un recuerdo de otro.</p><p>Las soluciones planteadas hasta ahora requerían <b>operaciones globales</b> sobre toda la red. Según el autor citado, ese enfoque resulta poco plausible desde el punto de vista biológico, porque las neuronas reales se conectan con un número limitado de otras neuronas y no se comunican con todo el cerebro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V2IWGHKDA5HK7MZH4RKCS3RLUY.png?auth=7813b0353ee31e981f986217350ed91659cc2b0f530e4bc53667ed06e718f47d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Centered Daydreaming compara la desviación de los píxeles respecto del promedio para distinguir rasgos relevantes en imágenes oscuras, sobreexpuestas o con fondos similares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La nueva propuesta introduce una <b>modificación local del algoritmo</b> basada en diferencias. La idea puede entenderse con un ejemplo de <b>reconocimiento facial</b>: si todas las fotos son primeros planos con un fondo similar, muchos píxeles serán casi idénticos en todas las imágenes y esa información compartida puede dominar el aprendizaje. </p><p><b>“Si, en cambio, trabajamos solo sobre lo que cambia respecto del rostro promedio, las diferencias aparecen con claridad”</b>, explicó el investigador. En lugar de comparar valores absolutos de los píxeles, <b>Centered Daydreaming</b> compara su desviación respecto del promedio.</p><p>El estudio, publicado en <i>Journal of Statistical Mechanics: Theory and Experiment (JSTAT)</i>, mostró que esta versión extiende el algoritmo a condiciones mucho más cercanas a las del mundo real sin abandonar reglas de aprendizaje locales, que los investigadores consideran más plausibles desde el punto de vista biológico.</p><p>Para los autores, entender cómo estos modelos simples inspirados en el cerebro aprenden a separar lo relevante de lo irrelevante podría contribuir en el futuro al desarrollo de sistemas de <b>inteligencia artificial</b> más fáciles de interpretar y más eficientes en <b>consumo de energía.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RSNPVMW4SVBV7LXJ25A24G25CU.png?auth=0cd99bba8e24cf5bfe7f84816cb9b3daaab593e377df11bee946be995252599a&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La Universidad Sapienza de Roma desarrolló Centered Daydreaming, una versión de Daydreaming para redes de Hopfield que mejora el manejo de datos sesgados en inteligencia artificial (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Por qué se dilatan las pupilas ante una sorpresa? Un estudio revela cómo el cerebro se adapta a lo inesperado]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/07/por-que-se-dilatan-las-pupilas-ante-una-sorpresa-un-estudio-revela-como-el-cerebro-se-adapta-a-lo-inesperado/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/07/por-que-se-dilatan-las-pupilas-ante-una-sorpresa-un-estudio-revela-como-el-cerebro-se-adapta-a-lo-inesperado/</guid><dc:creator><![CDATA[Pilar Alvarez]]></dc:creator><description><![CDATA[Ante un estímulo imprevisto, los ojos reaccionan de inmediato y muestran un cambio visible en su apariencia. Más allá de un reflejo, ese pequeño gesto ocular expone una actividad de regiones cerebrales ]]></description><pubDate>Fri, 07 Aug 2026 23:49:05 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6GKBWP5HQVCLPASMUC554K6Q7E.png?auth=9a76b128b044d0821ac6b54ec154d575c4ca529e855cd6028a276e2600fc83f6&smart=true&width=1408&height=768" alt="La dilatación pupilar aumenta de forma inmediata cuando aparece una sorpresa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Ante una sorpresa, las <a href="https://www.infobae.com/tag/movimientos-pupilares/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/movimientos-pupilares/"><b>pupilas</b></a> de una persona se dilatan de inmediato. Este cambio en los <b>ojos</b>, más allá de una simple reacción física, revela un proceso fundamental en el<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b></a>. Una reciente investigación liderada por <i>Brown University</i> y publicada en<i> Nature Human Behaviour </i>señala que la dilatación pupilar frente a lo inesperado indica que el cerebro <b>ajusta su funcionamiento para adaptarse a nuevas circunstancias.</b></p><p>El estudio se enfocó en comprender <b>qué ocurre en el cuerpo y en la mente cuando aparece algo inesperado</b>. El equipo registró la <b>actividad cerebral</b> y el <b>tamaño de las pupilas </b>mientras los voluntarios participaban en una tarea sencilla: <b>predecir el color de un cuadrado que iba apareciendo en una pantalla.</b></p><h2>El experimento: colores, sorpresas y nuevas expectativas</h2><p>Durante la prueba, los participantes debían anticipar el tono del siguiente cuadrado, observar el que aparecía en pantalla, informar lo que percibían y luego intentar predecir el siguiente.</p><p>Los investigadores diseñaron <b>dos tipos de escenarios</b>: en uno, los patrones de colores <b>cambiaban de manera continua</b>; en otro, aparecían <b>anomalías aisladas</b>, es decir, colores inesperados que no modificaban el patrón general. Cada bloque incluyó 120 intentos y la probabilidad de encontrar un color inesperado fue del <b>15%</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QWXQ524F6NHIZHDHEUVNLC4K6M.png?auth=79973cfff8743167012e1377ee26f2eb020451fa88b8ba188f1c937d03cbf1b5&smart=true&width=1536&height=2752" alt="" height="2752" width="1536"/><p>Según detalló el equipo, <b>cada vez que los voluntarios se topaban con un color inesperado, sus pupilas se agrandaban, la actividad cerebral mostraba cambios específicos y la percepción de los colores se volvía menos dependiente de lo que esperaban ver</b>. Además. el trabajo reveló que la sorpresa no solo cambia la percepción del momento, sino que también modifica la forma de aprender. </p><p>Cuando la secuencia de colores indicaba que el patrón había cambiado de manera permanente, <b>el cerebro respondía con más apertura al aprendizaje</b>. Si se trataba de una anomalía breve, la reacción era más cautelosa, evitando aprender a partir de un evento aislado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G2EBKWFMJVEL3IAQAOALSF4WAE.png?auth=f1627bea12a5c1c42a749e94926d64efc7e893b92a48414ba05cd82005e0e240&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un experimento con predicciones de colores mide cambios oculares y actividad cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La dilatación pupilar se producía entre <b>1,5 y 4 segundos</b> después del acontecimiento inesperado, acompañada por señales eléctricas cerebrales que suelen asociarse con la detección de novedades. Estos datos sugieren que el cuerpo ajusta cómo percibe y aprende según el tipo de sorpresa que enfrenta.</p><p><b>“El cerebro conserva un contexto mental y, cuando reconoce que estás en una situación nueva, reemplaza ese contexto”,</b> explicó <b>Matt Nassar</b>, profesor asociado de neurociencia y de ciencias cognitivas y psicológicas en <b>Brown University</b>, </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/27Z2O6BH6VCZHBDWDSL5232HU4.png?auth=4136496e7f8b980983d8248d2c7bd56434ef13855a3495e9675dbe8d03ce22d6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los estímulos inesperados reducen la influencia de lo anticipado en la percepción (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El estudio identificó que <b>los cambios en el diámetro de la pupila y en las señales eléctricas del cerebro son indicadores externos </b>de que el cerebro está generando un nuevo marco para interpretar la realidad.</p><h2>Las pupilas también reflejan cambios internos</h2><p>Un hallazgo relevante apareció cuando el equipo analizó los casos en los que <b>los cambios en la tarea no provenían de un nuevo estímulo, sino del propio proceso mental de los participantes</b>. </p><p>Después de una<b> anomalía aislada</b>, el cerebro requería una segunda transición interna para volver a su estado habitual antes de hacer la siguiente predicción. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZEMGXNVDB5FOBL6BSDJ5KENKOY.png?auth=443599708fd3b527d2534ae951e42da16e8044ad411048412519f0355515d8c0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La tarea diferencia entre patrones que cambian de manera continua y anomalías aisladas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Esta transición, que no dependía de un nuevo color en pantalla, también se reflejó en la pupila:<b> la dilatación fue mayor después de una anomalía aislada </b>que tras un cambio persistente, sobre todo en quienes lograban ajustar mejor su conducta al ritmo de la tarea.</p><p>Quienes mostraron una mayor<b> diferencia en el aprendizaje</b> entre los dos tipos de situaciones también tenían una respuesta pupilar más marcada en estos cambios internos. </p><p>Esto sugiere que el tamaño de la pupila puede ser <b>una ventana para observar cómo el cerebro ajusta su interpretación</b> de lo que ocurre, incluso sin que haya un cambio visible en el entorno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A66AHAZPUZFUTBMRWWDF7IVFD4.png?auth=42ae838b59f2337d255c8a0daef105470bd0d240fcf74f539aec183481e1c0ed&smart=true&width=1408&height=768" alt="La probabilidad de un color inesperado alcanza el 15% en bloques de 120 intentos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El estudio propone que <b>existe un solo mecanismo </b>que explica tanto la forma en que la activación del cuerpo cambia el aprendizaje como la manera en que reduce los sesgos en la percepción. </p><p>Los investigadores observaron que las personas con una mayor relación entre activación física y aprendizaje también tendían a mostrar una mayor relación entre activación y reducción de los prejuicios perceptivos.</p><p>Nassar explicó que la dilatación de las pupilas muestra un aumento en el nivel de alerta del cuerpo. “Nos permite enfrentar un mundo que cambia de contexto de manera frecuente”, concluyó el científico. La reacción en los ojos es solo la parte visible de un proceso interno: el cerebro detecta que la situación cambió y ajusta su manera de interpretar lo que sucede.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/G2EBKWFMJVEL3IAQAOALSF4WAE.png?auth=f1627bea12a5c1c42a749e94926d64efc7e893b92a48414ba05cd82005e0e240&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un ojo humano con el iris azul y una pupila negra muestra las estructuras oculares en un fondo que indica un entorno de laboratorio. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Identifican el circuito cerebral de la misofonía, el trastorno que provoca reacciones intensas ante sonidos cotidianos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/06/identifican-el-circuito-cerebral-de-la-misofonia-el-trastorno-que-provoca-reacciones-intensas-ante-sonidos-cotidianos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/06/identifican-el-circuito-cerebral-de-la-misofonia-el-trastorno-que-provoca-reacciones-intensas-ante-sonidos-cotidianos/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Con resonancias magnéticas funcionales en reposo de 162 adultos y una encuesta paralela de 777 personas, investigadores vincularon la intensidad de los síntomas con la sincronía de la red de saliencia]]></description><pubDate>Thu, 06 Aug 2026 22:00:08 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MLMJTT2UORF2RI2L7OQXVMSMGE.png?auth=f784805b5fbf5d5893fcb20881ca6bbf4b00d40749b4caaebf08044cadb3d525&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio del Instituto Neurológico de Montreal y la Universidad de Oklahoma identificó la ínsula anterior y la red de saliencia como claves de la misofonía (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo del<b> Instituto Neurológico de Montreal y la Universidad de Oklahoma</b> identificó el circuito cerebral detrás de la respuesta de aversión de la <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/01/22/que-es-la-misofonia-y-por-que-ciertos-sonidos-provocan-rechazo-extremo/" target="_blank" rel=""><b>misofonía</b></a>, un trastorno sensorial que provoca<b> </b>reacciones intensas ante ciertos sonidos cotidianos. El hallazgo, recogido por el portal científico <i>Science Alert</i>, señala a la<a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/01/la-psicologia-explica-por-que-se-postergan-tareas-que-se-resuelven-en-minutos/" target="_blank" rel=""><b> ínsula anterior</b></a><b> </b>y la<b> red de saliencia </b>—dos estructuras del cerebro— como las claves del fenómeno, y además plantea que el trastorno no divide a las personas en dos grupos cerrados, sino que <b>se distribuye a lo largo de un espectro</b>, lo que permite diferenciar su huella cerebral de la de la <a href="https://www.infobae.com/tag/ansiedad/" target="_blank" rel=""><b>ansiedad</b></a>, la <a href="https://www.infobae.com/tag/depresion/" target="_blank" rel=""><b>depresión</b></a>, y el <a href="https://www.infobae.com/tag/autismo/" target="_blank" rel=""><b>autismo</b></a>, trastornos con los que con frecuencia se la asocia.</p><p>La investigación, <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/hbm.70468" target="_blank" rel=""><u>publicada</u></a> en <i>Human Brain Mapping</i>, partió de una muestra de <b>resonancias magnéticas funcionales en reposo</b> —imágenes que registran la actividad cerebral espontánea sin que el participante realice ninguna tarea— de <b>162</b> <b>adultos</b> y la combinó con un análisis independiente de <b>777</b> <b>personas consultadas</b> sobre el trastorno. Esa segunda base se utilizó para estimar la <b>gravedad de la misofonía</b> a partir de <b>respuestas sensoriales</b> generales, como la reacción frente a un olor fuerte en una tienda.</p><p>El trastorno en cuestión puede afectar hasta al <b>20% de las personas</b> y se caracteriza por <b>reacciones graves ante sonidos cotidianos</b> como masticar o sorber por la nariz. Aunque es relativamente frecuente, su origen cerebral sigue sin estar del todo claro. <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(16)31530-5?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0960982216315305%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(16)31530-5?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0960982216315305%3Fshowall%3Dtrue">Estudios previos</a>, conforme al portal, habían apuntado a la <b>ínsula anterior,</b> una región implicada en el procesamiento del <b>asco</b>, el <b>dolor</b> y la orientación de la <b>atención</b>. Esa área forma parte de la llamada <b>red de saliencia</b>, encargada de procesar múltiples señales internas y externas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BI5EKSFZENHLRNPSHWKSW76B5I.png?auth=e87afd4048ca463381035a883f90e2ce1c51ea40fe77b5866a56c2878eed39fa&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación publicada en Human Brain Mapping analizó resonancias magnéticas funcionales en reposo de 162 adultos y un conjunto independiente de 777 persona (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Sincronía ínsula-auditiva y gravedad de síntomas</h2><p>El nuevo trabajo encontró que la <b>gravedad de los síntomas</b> se asociaba con el <b>grado de sincronía</b> de la actividad de la ínsula anterior con zonas de la red de saliencia ligadas al <b>procesamiento auditivo</b> y a la <b>planificación motora</b> y del movimiento.</p><p>Los autores explicaron: “Nuestros resultados aportan prueba neural de que la misofonía existe en un espectro, con diferencias observables en una gran muestra de la población general en la que <b>las experiencias de misofonía varían</b>”.</p><p>El estudio también detectó que ese agrupamiento de actividad cerebral no coincidía de forma relevante con patrones asociados a otros cuadros con los que este trastorno suele coexistir.</p><p>“Estos resultados subrayan la importancia de la <b>ínsula anterior de la red de saliencia</b> para comprender la aversión misofónica y aportan pruebas tentativas de diferencias neurológicas entre la misofonía y la ansiedad, la depresión y el autismo”, señalaron.</p><h2>El patrón cerebral se desvaneció al dividir grupos</h2><p>Uno de los resultados más relevantes apareció cuando el equipo intentó <b>separar</b> a los participantes entre personas con <b>misofonía y controles sanos.</b> Al aplicar esa división en dos categorías, los <b>patrones estadísticos cerebrales identificados desaparecieron.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZWUHA2ZUTRDRFDN5RWGZTID4CM.png?auth=1cd72fd56ba8b0bb28699a54be60adb5bab2bb59e99772410ce22341f35aa7d7&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El patrón cerebral de la misofonía no coincidió de forma relevante con los asociados a la ansiedad, la depresión y el autismo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para los investigadores, ese comportamiento de los datos indica que el cuadro no funciona como una condición de todo o nada, sino que sus manifestaciones se gradúan a lo largo de un rango. “Este trabajo ayuda a comprender los mecanismos neurales de la <b>misofonía</b> y subraya el beneficio de tratar la misofonía como un trastorno de <b>espectro continuo</b> para reflejar mejor la variabilidad de los síntomas en el mundo real”, afirmaron.</p><p>Ese punto puede orientar los <b>próximos estudios sobre cómo se desencadena el cuadro y cómo debe analizarse</b> en población general. También introduce una advertencia metodológica: ninguno de los participantes cuyas resonancias se estudiaron había sido consultado de forma directa sobre misofonía, por lo que su tendencia a desarrollar la condición fue inferida mediante <b>estimaciones estadísticas.</b></p><p>El trabajo tampoco incluyó pruebas de activación con <b>sonidos desagradables.</b> Aun así, el portal destacó una ventaja de ese enfoque: los estudios que reclutan solo casos ya identificados pueden sesgarse hacia formas más extremas, mientras que <b>esta estrategia podría reflejar mejor cómo se distribuye esta manifestación fuera de los entornos clínicos.</b></p><p>El uso de una base de datos preexistente y de un segundo conjunto de 777 personas también fue presentado como un recurso útil para futuras investigaciones, porque muestra que <b>información ya recopilada puede reutilizarse</b> sin empezar desde cero el reclutamiento y el análisis. Como siguiente paso, los autores propusieron ampliar el alcance de la muestra y recurrir a técnicas de registro cerebral más variadas para afinar la comprensión del cuadro. “Los trabajos futuros pueden utilizar otros métodos de neuroimagen para obtener una imagen más clara de cómo se presenta la misofonía en el cerebro”, enfatizaron.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z27GFNE5IRD65J63MDOEHR54LY.png?auth=1c9034c1a414b56ec187b261935f2f919f2443ec50fcf944bc959374a3b6a536&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio del Instituto Neurológico de Montreal y la Universidad de Oklahoma identificó la ínsula anterior y la red de saliencia como claves de la misofonía (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Descubren una clave de cómo el cerebro crea nuestra percepción]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/06/descubren-una-clave-de-como-el-cerebro-crea-nuestra-percepcion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/06/descubren-una-clave-de-como-el-cerebro-crea-nuestra-percepcion/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustín Gallardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio de científicos del Salk Institute, publicado en la revista Neuron, sugiere que ciertas ondas cerebrales, antes consideradas simple “ruido”, serían clave para entender cómo el cerebro construye nuestra visión del mundo]]></description><pubDate>Thu, 06 Aug 2026 15:07:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GJNJTW36ERGUPE4EUME64UMZ6M.png?auth=51b8bcbde639c8b15f39b6158121b0a3531b5174ee2852d6b385e4ec30e1e7ad&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio del Salk Institute sostuvo que las ondas cerebrales viajeras participan en la percepción visual y no constituyen solo ruido neuronal. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una escena cotidiana alcanza para mostrar lo complejo que resulta ver.<b> Las llaves están sobre la mesa, a la vista de cualquiera, pero pasan varios segundos hasta que el</b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b> cerebro </b></a><b>las detecta.</b> Ese pequeño desfase, que parece una distracción sin importancia, quedó en el centro de una nueva investigación que propone una idea distinta sobre cómo funciona la percepción. Un equipo del <b>Salk Institute</b> sostuvo que <b>ciertas ondas eléctricas del cerebro, antes consideradas ruido, podrían ser una de las claves con las que la mente construye lo que vemos</b>.</p><p>El planteo aparece en un trabajo publicado en la revista <b>Neuron</b>. Los científicos revisaron evidencia sobre las llamadas <b>ondas neuronales viajeras</b>, patrones de actividad eléctrica que se desplazan por el tejido cerebral en lugar de permanecer fijos en una sola zona. La hipótesis de los autores indica que esas oscilaciones no forman parte del fondo caótico del cerebro, sino que participan en tareas concretas que permiten ordenar la información visual y transformarla en una experiencia coherente.</p><h2>Qué descubrió el estudio sobre las ondas cerebrales y la percepción</h2><p>La investigación reunió hallazgos previos y los integró en un marco común para explicar qué podrían hacer estas <b>ondas neuronales viajeras</b> dentro de la corteza visual. El grupo propuso que estos patrones de actividad ayudan al cerebro a ejecutar <b>cuatro funciones centrales</b>: ajustar la percepción en tiempo real, conservar por instantes información sensorial reciente, anticipar qué puede ocurrir a continuación y reactivar secuencias asociadas con recuerdos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ETLKZOHWPZF6DH5PKGTC4YOG34.png?auth=2682eb844e5991c2780dc90ca46d053e9478acf383f1e7ebcf239b52d2c02ccb&smart=true&width=1408&height=768" alt="La revisión publicada en Neuron propuso que las ondas neuronales viajeras ayudan a ajustar la percepción, sostener información reciente, anticipar eventos y reactivar recuerdos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Ese punto resulta relevante porque la percepción no funciona como una grabación exacta del entorno. El cerebro recibe señales incompletas, ambiguas y cambiantes. Aun así, casi siempre logra ofrecer una imagen estable del mundo. La revisión publicada en <b>Neuron</b> plantea que las ondas viajeras podrían coordinar ese proceso entre distintas poblaciones de neuronas, de modo que algunas zonas queden más preparadas para responder a un estímulo y otras menos receptivas según el momento.</p><p>El trabajo retoma además observaciones previas del neurocientífico <b>John Reynolds</b>, también del <b>Salk Institute</b>, quien había detectado estas ondas en sistemas visuales de animales despiertos. Ese hallazgo cobró valor porque durante años la actividad ondulatoria se había visto sobre todo en cerebros anestesiados, lo que dejaba abierta la duda sobre su utilidad en la cognición normal. La nueva propuesta empuja esa discusión un paso más allá y sugiere que <b>las ondas no solo acompañan la percepción, sino que forman parte del mecanismo con el que el cerebro interpreta la realidad</b>.</p><h2>Cómo el cerebro completa lo que falta en la información visual</h2><p><b>Uno de los puntos más llamativos de la investigación es la idea de que el cerebro no se limita a recibir imágenes.</b> También compara, rellena vacíos y proyecta expectativas. Los autores señalan que el sistema visual trabaja con imágenes bidimensionales que cambian cada vez que una persona mueve los ojos, la cabeza o el cuerpo. Pese a eso, la percepción cotidiana mantiene continuidad y estabilidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A3PIHND77FBZ3DXS42EL37RXTI.png?auth=fc62da34ad37a47872b66fbabbe4f57ed2a3ae7026fa269d418f248ce6d62b8c&smart=true&width=1408&height=768" alt="El trabajo indicó que las ondas cerebrales coordinan distintas poblaciones de neuronas en la corteza visual para modular la respuesta a los estímulos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La explicación que proponen se apoya en las conexiones entre neuronas, conocidas como pesos sinápticos, que cambian con la experiencia. Cada estímulo, cada acción y cada recuerdo deja una huella en esas conexiones. A partir de esa acumulación, el cerebro aprende regularidades del entorno y arma un modelo interno del mundo. <b>Las ondas cerebrales</b> surgirían de esos circuitos recurrentes y permitirían usar ese aprendizaje para inferir cuál es la causa más probable de las señales sensoriales que llegan en cada instante.</p><p>En esa línea, el estudio plantea una analogía con los modelos de inteligencia artificial. La comparación no apunta a decir que el cerebro y un sistema digital funcionen igual, sino a remarcar una coincidencia funcional: <b>ambos aprenden patrones a partir de información pasada y emplean esas regularidades para procesar entradas nuevas. </b>En el caso humano, esa capacidad resulta decisiva porque la percepción enfrenta ruido, interrupciones y datos parciales de forma permanente.</p><h2>Qué relación tiene este hallazgo con la memoria y la actividad cerebral</h2><p>La percepción no trabaja aislada. Lo que una persona ve queda influido por recuerdos recientes, por aprendizajes previos y por estados de atención que cambian de un segundo a otro. Por eso, el nuevo marco teórico también conecta estas <b>ondas eléctricas</b> con procesos ligados a la memoria.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U66MAO5HW5CSLLF7H6EDCWBBT4.png?auth=b99968d76cb542e401cb52a0b02e99c1147be934d7bea24e2482c5a40c53684c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Observaciones previas de John Reynolds en animales despiertos respaldaron la hipótesis de que las ondas cerebrales cumplen una función en la cognición normal. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>De acuerdo a una <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/25/por-que-el-cerebro-fija-algunos-recuerdos-y-otros-se-pierden-segun-un-estudio/">nota anterior en Infobae</a>,<b> no toda la información que pasa por el cerebro se conserva del mismo modo, ya que algunos recuerdos se fijan y otros se pierden.</b> </p><p>Esa observación ayuda a poner en contexto el nuevo estudio, que sugiere que la actividad cerebral no solo responde a estímulos externos, sino que también organiza, selecciona y reactiva información relevante. Desde esa perspectiva, percepción y memoria aparecen como procesos conectados, más que como funciones separadas.</p><p>La revisión también señala que estas ondas podrían sostener una representación temporal de hechos recientes y reactivar secuencias asociadas con experiencias pasadas. Esa posibilidad ofrece una pista sobre la manera en que el cerebro une lo que acaba de ver con lo que ya conoce, un cruce necesario para reconocer objetos, anticipar movimientos o encontrar sentido en escenas complejas.</p><h2>Cómo funciona el cerebro</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNZUK6HEWJA27N347NMTWMDYUE.png?auth=eb2083474752b33e97ba3482f37a095d85d598b842e6670183388b90718cb357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Según Mayo Clinic, la percepción visual depende de redes distribuidas del cerebro, con participación de los lóbulos occipitales, otras áreas sensoriales y estructuras ligadas a la memoria. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según detalla <a href="https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/epilepsy/in-depth/brain/art-20546821">Mayo Clinic</a>, el cerebro contiene miles de millones de neuronas organizadas en estructuras que coordinan el pensamiento, las emociones, la conducta, el movimiento y las sensaciones. Todas esas áreas actúan de forma conjunta, aunque cada una conserva tareas específicas.</p><p>Dentro de ese esquema, los <b>lóbulos occipitales</b> procesan las imágenes que captan los ojos y las relacionan con otras almacenadas en la memoria, lo que permite reconocer lo que se ve. Los <b>lóbulos parietales</b> interpretan información sensorial como la textura, la temperatura o el gusto, mientras que los <b>lóbulos temporales</b> participan en el procesamiento de sentidos como el oído, el gusto y el olfato, además del almacenamiento de recuerdos. Los <b>lóbulos frontales</b>, a su vez, intervienen en funciones como el pensamiento, la planificación, la organización, la memoria de corto plazo y el movimiento.</p><p>Mayo Clinic también explica que estructuras profundas del cerebro intervienen en emociones y memoria. Entre ellas figura el <b>hipocampo</b>, asociado con el almacenamiento y la recuperación de recuerdos, y el <b>tálamo</b>, que actúa como relevo para mensajes entre distintas regiones. Ese mapa general ayuda a entender por qué una investigación sobre ondas que se desplazan por la corteza puede tener implicancias amplias. </p><p>Si la percepción depende de circuitos distribuidos, de recuerdos previos y de señales que deben coordinarse en fracciones de segundo, entonces estudiar esas oscilaciones puede aportar una nueva vía para explicar cómo el cerebro logra convertir impulsos dispersos en una experiencia visual estable.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GJNJTW36ERGUPE4EUME64UMZ6M.png?auth=51b8bcbde639c8b15f39b6158121b0a3531b5174ee2852d6b385e4ec30e1e7ad&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio del Salk Institute sostuvo que las ondas cerebrales viajeras participan en la percepción visual y no constituyen solo ruido neuronal. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué soñar puede “cansar” al cerebro, según un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/06/por-que-sonar-puede-cansar-al-cerebro-segun-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/06/por-que-sonar-puede-cansar-al-cerebro-segun-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Constanza Almirón]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación en ratones analizó qué pasa durante la fase REM, el período del descanso más asociado con los sueños vívidos. Los resultados aportan pistas sobre cómo se distribuyen los recursos internos mientras dormimos]]></description><pubDate>Thu, 06 Aug 2026 11:27:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I6E4L6W7RFBPPAIIGZ6QMYMKDM.png?auth=99d3c4c1aa2094925328f1853b425f91298c9700688c3b9d328379e7ab7aecd0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad de Tohoku halló que durante el sueño REM el cerebro recibe más señales de provisión de recursos, pero las neuronas tienen menos ATP disponible (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Despertar después de un<b> sueño intenso </b>y <b>sentir cansancio </b>—como si la mente hubiera “trabajado” mientras el cuerpo descansaba— es una experiencia conocida. Un estudio en ratones vivos describió un posible correlato biológico de esa sensación: durante el <a href="https://www.infobae.com/tag/sueno-rem/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/sueno-rem/"><b>sueño REM</b></a>, el cerebro muestra señales de mayor aporte de recursos, pero las neuronas se quedan con menos energía disponible.</p><p>La investigación, liderada por la <b>Universidad de Tohoku</b>, se publicó la revista en <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-026-10646-6" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s42003-026-10646-6"><i>Communications Biology</i></a>. El trabajo describió una “paradoja energética”: justo antes y durante la fase REM subieron señales asociadas a una mayor provisión de recursos —como el aumento del volumen sanguíneo cerebral y del piruvato en astrocitos (una sustancia que participa en la obtención de energía dentro de células de apoyo del cerebro)—, pero, a la vez, <b>bajó el ATP dentro de las neuronas</b>, la molécula que las células usan de manera directa para funcionar.</p><p>Dicho de manera simple, es como si una ciudad recibiera más camiones con provisiones y, aun así, en las casas bajara el “saldo” con el que se paga lo cotidiano. Los científicos observaron ese desacople durante sueño natural y con<b> mediciones simultáneas de metabolismo y actividad cerebral</b>, según la <i>Universidad de Tohoku</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2QBWCNEX7BFHFEH6AT32HVBKPI.png?auth=59b3301afacb7c9f1e8b6b932d9bf386730ceca0939773b8ac6399d49056702c&smart=true&width=1536&height=2752" alt="La investigación publicada en Communications Biology describió una paradoja energética en el sueño REM, con aumento del volumen sanguíneo cerebral y descenso del ATP neuronal (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><h2>Qué es el sueño REM y por qué es “paradójico”</h2><p>La fase REM está asociada con los sueños vívidos y con el procesamiento de la memoria. También se conoce como sueño paradójico: el cuerpo permanece casi inmóvil, mientras el encéfalo (órgano que controla movimientos y funciones vitales) exhibe una actividad más parecida a la vigilia.</p><p>El profesor <b>Ko Matsui</b>, de la Universidad de Tohoku, resumió el punto de partida del trabajo con una pregunta: “¿Alguna vez se ha sentido extrañamente agotado tras despertar de un sueño vívido?”. Y agregó: <b>“el sueño puede parecer tranquilo, pero el cerebro está muy activo, especialmente cuando soñamos”</b>.</p><p>Matsui explicó que el equipo quiso indagar “la base científica” de por qué soñar puede resultar cansado. A partir de esa inquietud, realizaron mediciones para seguir cómo el sistema nervioso distribuye recursos en distintos estados del descanso.</p><p>Para observar el cerebro durante ciclos naturales de sueño y vigilia, el equipo<b> mantuvo transparente el cráneo del ratón</b>, sin abrirlo, con una <b>resina curable con luz ultravioleta</b>. Luego usaron imágenes de fluorescencia de campo amplio, una técnica que permite registrar varias señales a la vez.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SJCQJMRGCRBXRCRAYMUN6MUJNA.png?auth=fd6582c7e8ae045e1aea1c443aca4e559220899984668c46a03e19728819f6f0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El equipo de la Universidad de Tohoku midió en ratones vivos el volumen sanguíneo cerebral, el ATP en neuronas y el piruvato en astrocitos durante ciclos naturales de sueño y vigilia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los autores midieron el volumen sanguíneo cerebral, el ATP neuronal y el piruvato en astrocitos, de acuerdo con ambas fuentes. En ese esquema, el volumen sanguíneo cerebral funcionó como un indicador indirecto del aporte de “combustible”, aunque el estudio aclaró que esa relación no se midió de forma directa.</p><p>Durante el sueño no REM, las oscilaciones de la <b>banda theta</b> —un tipo de ritmo eléctrico del cerebro— anticiparon cambios posteriores en el volumen sanguíneo cerebral. Ese adelanto fue de unos cuatro a cinco segundos y sugiere que el organismo ajusta el flujo de sangre a la actividad de las neuronas y a su demanda de energía.</p><h2>Qué ocurrió al entrar en sueño REM</h2><p>La transición del sueño no REM al REM mostró un patrón distinto. Según la universidad, el volumen sanguíneo cerebral empezó a subir unos 50 segundos antes del inicio clásico del REM.</p><p>Ese aumento comenzó en la corteza posterior y avanzó hacia regiones anteriores. El artículo describió esa secuencia como una <b>preparación metabólica a gran escala</b> antes de que se instalara por completo la fase REM.</p><p>Una vez iniciado el REM, también aumentó el piruvato en astrocitos. La sorpresa apareció en paralelo: el ATP dentro de las neuronas cayó de forma marcada. La investigación precisó que el descenso fue especialmente visible en regiones posteriores como la corteza retrosplenial y la corteza visual primaria.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3TD7KJJNXVEV7NK3O3DWUTJEJU.png?auth=93cf462ae5d643f7e672cbcb9d6053a6d7c3d82121cd483357fbcd0e0a10799b&smart=true&width=1408&height=768" alt="Durante el sueño no REM, las oscilaciones theta anticiparon entre cuatro y cinco segundos los cambios en el volumen sanguíneo cerebral vinculados con la demanda de energía (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En conjunto, estos cambios sugieren una idea central: antes y durante el sueño REM el cerebro parece “abrir la canilla” del abastecimiento (más sangre y más señales de sustratos), pero las neuronas, aun así, quedan con menos energía lista para usar. </p><p>Para los autores, ese contraste es la “paradoja energética” del REM: el sistema muestra señales de mayor provisión, pero el recurso inmediato dentro de las neuronas disminuye</p><h2>Las hipótesis sobre la caída del ATP en neuronas</h2><p>El equipo planteó varias explicaciones tentativas y aclaró que el trabajo no permite confirmarlas. Según la Universidad de Tohoku, una posibilidad es que, durante esa etapa, las neuronas consuman mucho ATP en procesos ligados a la memoria: <b>cambios en conexiones sinápticas</b>, <b>comunicación entre hipocampo</b> y corteza y reorganización de circuitos.</p><p>Otra línea de análisis se enfocó en el intercambio metabólico entre astrocitos y neuronas. El trabajo indicó que, si esa transferencia se altera, parte de los sustratos podría quedar “retenida” en los astrocitos y llegar en menor medida a las neuronas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNZUK6HEWJA27N347NMTWMDYUE.png?auth=eb2083474752b33e97ba3482f37a095d85d598b842e6670183388b90718cb357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una vez iniciado el sueño REM, aumentó el piruvato en astrocitos y cayó el ATP en neuronas, con un descenso marcado en la corteza retrosplenial y la corteza visual primaria (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para enterlo mejor, es como si en un restaurante llegaran ingredientes al depósito (astrocitos), pero hubiera un problema en la cocina o en el reparto interno, y los platos no salieran a tiempo (neuronas con menos ATP).</p><p>También evaluaron variaciones en la producción de ATP dentro de las mitocondrias. El artículo mencionó la opción de un desplazamiento hacia vías más rápidas, aunque menos eficientes, para obtener energía durante esa fase.</p><p>Los investigadores remarcaron dos límites: no se puede establecer qué mecanismo predominó y los resultados no deben extrapolarse a humanos, porque los experimentos se hicieron en ratones.</p><p>El investigador principal <b>Yusuke Takahashi</b> sostuvo que comprender cómo el cerebro equilibra suministro y gasto puede ayudar a explicar “qué hace tan eficiente a la inteligencia biológica”. En esa línea, planteó que el cerebro no distribuye la energía de manera pareja: la reasigna según el estado conductual, la demanda de memoria y otras necesidades internas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3TD7KJJNXVEV7NK3O3DWUTJEJU.png?auth=93cf462ae5d643f7e672cbcb9d6053a6d7c3d82121cd483357fbcd0e0a10799b&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Una persona adulta duerme plácidamente mientras se ilustra la actividad cerebral relacionada con la limpieza de residuos. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Descubren cómo actúa uno de los venenos más dolorosos del mundo ]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/05/descubren-como-actua-uno-de-los-venenos-mas-dolorosos-del-mundo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/05/descubren-como-actua-uno-de-los-venenos-mas-dolorosos-del-mundo/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación mostró que la llamada hormiga de terciopelo usa componentes diferentes de su veneno según el tipo de organismo al que enfrenta]]></description><pubDate>Wed, 05 Aug 2026 18:43:07 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GAY2AZCLBJGP5F32M3IYG6N35I.png?auth=ceb5798ba94158b0382968da4583d2ffa7580f557edef8ffd0bb35dee4cb2037&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las hormigas de terciopelo, que en realidad son avispas, usan un veneno que activa el dolor con mecanismos distintos en insectos y mamíferos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Las llamadas <b>hormigas de terciopelo</b>, en rigor <b>avispas</b> cubiertas de vello, son conocidas por una <b>defensa</b> que deja una marca inmediata en cualquier <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/12/15/impresionante-video-asi-la-rana-japonesa-de-estanque-devora-avispas-asesinas-y-sin-sufrir-dano"><b>depredador</b></a>: una picadura muy dolorosa. Ahora, un trabajo científico sumó una pieza concreta para explicar ese efecto al mostrar que <b>el veneno de estos insectos</b> activa el dolor mediante mecanismos distintos en <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/05/01/identificaron-una-toxina-bacteriana-que-actua-solo-en-insectos-y-no-en-mamiferos"><b>insectos y mamíferos</b></a><b>.</b></p><p>Durante años, la pregunta no fue solo por qué la <b>picadura</b> duele tanto, sino cómo un mismo <b>veneno</b> puede resultar eficaz frente a animales muy diferentes. La <b>incógnita</b> apuntaba a si existía un <b>mecanismo común</b>, compartido entre grupos tan distantes como los insectos y los vertebrados, o si había evolucionado con estrategias separadas para cada blanco biológico.</p><p>Esa duda empezó a ordenarse con un <a href="https://doi.org/10.1016/j.cub.2024.11.070"><b>estudio</b></a> publicado en <i>Current Biology</i>, que identificó en la <b>hormiga de terciopelo escarlata</b> un <b>péptido</b>, una molécula pequeña formada por aminoácidos, que activa de manera potente <b>neuronas sensoriales del dolor</b> en insectos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/27LEYZWM7NHZDOYM3DFIIOT5QI.png?auth=f1252e979e6c1be0c17af75ee58ed9e4fa23639cf2227ec0a5f9513cd169328c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio publicado en Current Biology identificó en Dasymutilla occidentalis un péptido que activa de forma potente neuronas sensoriales del dolor en insectos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El trabajo también mostró que ese mismo <b>componente</b> no provoca la misma <b>respuesta</b> en <b>ratones</b>, donde intervienen otras <b>sustancias</b> del veneno. El hallazgo aporta una explicación más precisa sobre cómo estas avispas consiguen disuadir ataques en especies muy distintas.</p><h2>Un veneno con blancos diferentes</h2><p>La investigación se centró en <i>Dasymutilla occidentalis</i>, una especie presente en <b>Estados Unidos</b> que, pese a su nombre común, no es una hormiga, sino una avispa de la familia <i>Mutillidae</i>. Según se detalla en el estudio, el equipo examinó cómo reaccionaban distintos tipos de neuronas sensoriales de larvas de <i>Drosophila melanogaster</i>, la mosca de la fruta, un organismo modelo muy usado en biología.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KRH2LAII6JB7BKECCUTNDNY4WM.png?auth=20fcebdf62da26356d93bd8c722cdd93ecf7360271966d15010048202e68ad4f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los autores señalaron que el péptido Do6a actúa sobre los canales Pickpocket/Balboa y dispara una vía sensorial de aversión en insectos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El trabajo detectó que el veneno activa con fuerza un tipo de neuronas vinculadas con la <b>nocicepción</b>, el sistema que permite percibir <b>estímulos potencialmente dañinos</b>. Dicho de otro modo, no se trata de una <b>reacción general</b> de cualquier célula nerviosa, sino de una <b>activación selectiva</b> de neuronas especializadas en detectar agresiones físicas o químicas.</p><p>Los autores identificaron además un péptido llamado <b>Do6a</b> como el principal <b>responsable</b> de esa respuesta en insectos. Esa molécula actúa sobre los canales <b>Pickpocket/Balboa</b>, proteínas de membrana cuya función es permitir el paso de <b>iones</b> y disparar <b>señales eléctricas</b> en ciertas neuronas. En términos simples, el veneno parece “encender” una vía sensorial concreta para producir una reacción de aversión inmediata.</p><p>Ese punto resultó central porque el equipo había partido de otra <b>hipótesis</b>. La expectativa era encontrar un mecanismo más antiguo y compartido entre muchos animales. En cambio, “<b>el cóctel de veneno tiene múltiples mecanismos</b>”, según se detalla en el estudio. La frase resume una idea clave: el veneno no opera de una sola manera, sino mediante varios <b>componentes</b> con efectos distintos según el organismo que recibe la picadura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QK45XNEO4ZCWRLTTT4R3YOOHGU.png?auth=e017683059477cd7d9b0f643591785f08a9c7148354f55eaf0497d0022269e83&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio concluyó que Do6a no explica el dolor en mamíferos y que otros péptidos del veneno, Do10a y Do13a, generan esa respuesta (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Qué pasa en mamíferos y por qué importa</h2><p>Para probar si el mismo <b>compuesto</b> explicaba el dolor en <b>vertebrados</b>, los investigadores realizaron <b>ensayos</b> en ratones. Allí observaron <b>conductas asociadas al dolor</b>, como lamer, sacudir o golpear la pata afectada, además de una mayor sensibilidad mecánica durante un lapso posterior a la inyección del veneno.</p><p>El dato llamativo fue que <b>Do6a no reprodujo esos efectos en ratones</b>, aun cuando en insectos había mostrado una acción intensa. En <b>mamíferos</b>, en cambio, otros péptidos del veneno, <b>Do10a y Do13a</b>, sí generaron <b>respuestas compatibles con dolor</b>. “<b>El mecanismo nociceptivo de acción del veneno es diferente en mamíferos e insectos</b>”, concluye el trabajo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RESIXBGTJZHHVD6BYG2SS6GZ6E.png?auth=8a992244dd90fc85b460aae7ac8b113eb33c4f0d9997578dbe6a130ebeead700&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La composición del veneno sugiere que la evolución de esta avispa defensiva respondió a depredadores distintos con herramientas bioquímicas específicas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La diferencia importa porque ayuda a entender mejor cómo evoluciona un <b>veneno defensivo, </b>el cual puede definirse como una <b>mezcla de sustancias biológicamente activas</b> que un animal inyecta para defenderse o capturar presas. En este caso, la <b>composición</b> no parece orientada a un único tipo de atacante, sino a varios, con <b>herramientas bioquímicas</b> distintas para cada uno.</p><p>El estudio suma otro dato en esa dirección: <b>Do6a fue el péptido más abundante</b> del veneno y también el más potente para activar neuronas del dolor en insectos. Esa combinación sugiere, según los autores, que la <b>presión evolutiva</b> ejercida por <b>depredadores invertebrados</b> pudo haber sido especialmente importante en la historia de estas avispas.</p><h2>Una defensa que también funciona en la naturaleza</h2><p>Más allá de los <b>experimentos de laboratorio</b>, el equipo evaluó si la picadura podía frenar el ataque de otro <b>insecto depredador</b>. Para eso observó encuentros entre una <b>mantis religiosa</b> y una hormiga de terciopelo. En <b>cinco de cinco ensayos</b>, según se detalla en el estudio, la avispa logró escapar después de picar a la mantis.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3BEDM7MHEZBSJGSN7HPM4GWI3U.png?auth=824391bb155e21e23afa90b7b42ae8a497ddf48133695f47b1834ae42042f3af&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las pruebas con mantis religiosa mostraron que la picadura de la hormiga de terciopelo interrumpe el ataque y permite que la avispa escape (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los investigadores registraron incluso un <b>episodio</b> en el que el <b>aguijón</b> penetró una pata del depredador y este soltó de inmediato a su presa. Después aparecieron <b>conductas compatibles con malestar</b>, como el acicalamiento de la zona afectada y cierta <b>descoordinación transitoria</b> de la extremidad.</p><p>Ese punto amplía el valor del <b>hallazgo</b>. El trabajo no se limita a describir una picadura dolorosa para las personas, sino que conecta la <b>química del veneno</b> con su <b>función ecológica</b>. </p><p>“<b>Las picaduras de las hormigas de terciopelo son lo bastante aversivas como para anular el impulso de caza de un insecto depredador</b>”, indica el estudio, ya que resulta lo bastante intensa como para que un depredador abandone el intento de captura.</p><p>La investigación no plantea <b>aplicaciones médicas inmediatas</b> ni presenta una <b>conclusión cerrada</b> sobre el uso terapéutico de estos compuestos. Sí ofrece, en cambio, un <b>mapa más preciso</b> de cómo distintas <b>moléculas</b> del mismo veneno activan circuitos sensoriales en animales lejanos entre sí.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GAY2AZCLBJGP5F32M3IYG6N35I.png?auth=ceb5798ba94158b0382968da4583d2ffa7580f557edef8ffd0bb35dee4cb2037&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La investigación mostró que la llamada hormiga de terciopelo usa componentes diferentes de su veneno según el tipo de organismo al que enfrenta]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un nuevo sistema no invasivo convertiría señales cerebrales en texto escrito]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/05/un-nuevo-sistema-no-invasivo-convertiria-senales-cerebrales-en-texto-escrito/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/05/un-nuevo-sistema-no-invasivo-convertiria-senales-cerebrales-en-texto-escrito/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[La colaboración entre Meta, la Université PSL y la Fundación Adolphe de Rothschild combinó aprendizaje profundo con registros de EEG y MEG para acercar la comunicación asistida sin recurrir a implantes]]></description><pubDate>Wed, 05 Aug 2026 15:16:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/27Z2O6BH6VCZHBDWDSL5232HU4.png?auth=4136496e7f8b980983d8248d2c7bd56434ef13855a3495e9675dbe8d03ce22d6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un sistema no invasivo traduce señales cerebrales en texto escrito para acercar la comunicación asistida a pacientes paralizados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo de <a href="https://www.infobae.com/tag/meta/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/meta/"><b>Meta</b></a>, <b>Université PSL</b> y la <b>Fundación Adolphe</b> de <b>Rothschild</b> presentó un sistema no invasivo que traduce <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/03/un-estudio-logro-reconstruir-melodias-imaginadas-a-partir-de-senales-cerebrales/"><b>señales cerebrales</b></a><b> en texto</b> escrito, un avance que busca acercar la<a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/03/17/prueban-un-innovador-dispositivo-para-que-pacientes-con-ela-o-lesiones-medulares-vuelvan-a-escribir/"> </a><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/03/17/prueban-un-innovador-dispositivo-para-que-pacientes-con-ela-o-lesiones-medulares-vuelvan-a-escribir/"><b>comunicación asistida</b></a><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/03/17/prueban-un-innovador-dispositivo-para-que-pacientes-con-ela-o-lesiones-medulares-vuelvan-a-escribir/"> </a>a pacientes paralizados sin exponerlos a los riesgos de una cirugía cerebral, informó el portal especializado <i>TechXplore.</i></p><p>La propuesta combina un nuevo algoritmo de <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/12/un-modelo-de-ia-detecta-tumores-cerebrales-agresivos-en-imagenes-de-rutina-y-predice-su-recurrencia/"><b>aprendizaje profundo</b></a><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/12/un-modelo-de-ia-detecta-tumores-cerebrales-agresivos-en-imagenes-de-rutina-y-predice-su-recurrencia/"> </a>con registros de electroencefalografía, conocida como <b>EEG</b>, o de magnetoencefalografía, conocida como <b>MEG</b>. El resultado más preciso apareció con <b>esta última</b>: el modelo registró una tasa media de error por carácter de <b>29%</b>, frente al <b>65%</b> obtenido con <b>la primera</b>. En los mejores participantes, el error cayó a <b>18%</b> y el sistema logró descifrar correctamente distintas frases fuera del conjunto de entrenamiento.</p><p>La investigación, <a href="https://www.nature.com/articles/s41593-026-02303-2">publicada </a>en la revista científica <i>Nature Neuroscience</i>, parte de un problema concreto: algunas <b>lesiones físicas y afecciones neurológicas</b> pueden alterar de manera temporal o permanente el movimiento y dejar a una persona sin posibilidad de hablar, escribir en un teclado o usar dispositivos electrónicos. En ese contexto, las <a href="https://www.infobae.com/tag/interfaces-cerebro-computadora/"><b>interfaces cerebro-computadora</b></a> pueden convertir patrones de actividad cerebral en comandos informáticos o texto escrito.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/54EMFI67DZAUPGZIYEYY5ZL4BA.png?auth=93022ef4badf837f91c0af8ee64d3dd8a9c0501db29d34f0cc616589b0572001&smart=true&width=1408&height=768" alt="Meta, la Université PSL y la Fundación Adolphe de Rothschild desarrollaron el método con aprendizaje profundo y registros de EEG y MEG (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>El sistema prescinde de sensores cerebrales implantados</h2><p>Los autores subrayaron que las <b>neuroprótesis modernas</b> ya pueden restaurar la comunicación en pacientes que perdieron la capacidad de hablar o moverse, pero añadieron que esos dispositivos <b>suelen ser invasivos.</b> Esos sistemas de mejor rendimiento requieren por lo general pequeñas <b>sondas implantadas</b> sobre o dentro del cerebro para detectar señales eléctricas asociadas con la actividad neuronal.</p><p>Frente a esa limitación, <b>el nuevo método prescinde de procedimientos quirúrgicos.</b> “Introducimos un método no invasivo para decodificar la producción de frases a partir de la <b>actividad cerebral</b> y demostramos su eficacia en una cohorte de voluntarios sanos”, detallaron los investigadores en el estudio citado.</p><p>Para poner a prueba el sistema, el equipo reclutó a <b>35 participantes</b> sin condiciones médicas o neuropsiquiátricas conocidas. A cada uno se le pidió <b>memorizar frases específicas</b>, mientras los científicos registraban su actividad cerebral durante la escritura de esas oraciones en un teclado estándar.</p><p>La <b>captura de señales</b> se hizo con dos técnicas no invasivas. El EEG mide la <b>actividad eléctrica</b> del cerebro mediante <b>sensores colocados sobre el cuero cabelludo</b>, mientras que el <b>MEG</b> detecta diminutos campos magnéticos generados por neuronas activas con un casco equipado con <b>sensores ultrasensibles.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UXAJUQEGORHOZESXWS5NL4WPRU.png?auth=d8587d5a593866455b8327b4d43ab558aa403847c5a6f63d4422fd22a8beb307&smart=true&width=1408&height=768" alt="El sistema prescinde de implantes cerebrales y evita los riesgos de una cirugía en las interfaces cerebro-computadora (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Brain2Qwerty predice caracteres desde actividad cerebral</h2><p>Con esos registros, los investigadores desarrollaron un <b>algoritmo de aprendizaje profundo</b> y lo entrenaron por separado con los datos de EEG y de MEG. Durante esa fase, el sistema aprendió a <b>predecir los caracteres</b> que los participantes escribían a partir, exclusivamente, de la actividad cerebral.</p><p>Los autores llamaron a su arquitectura <b>Brain2Qwerty</b> y explicaron que fue diseñada para decodificar frases mientras los participantes escribían en un teclado QWERTY oraciones brevemente memorizadas. “Con MEG, Brain2Qwerty alcanza, en promedio, una tasa de error por carácter de <b>29%</b> y supera ampliamente al EEG, cuya tasa de error por carácter es de <b>65%</b>”, señalaron.</p><p>Ese mismo modelo mostró que, al menos en algunos casos, la decodificación no se limitó a frases vistas durante el entrenamiento. Conforme al portal, en los mejores participantes pudo <b>reconstruir con exactitud</b> varias oraciones nuevas, un dato que sugiere capacidad de generalización fuera del conjunto inicial de ejemplos.</p><p>La comparación entre ambas técnicas reveló que los caracteres escritos por los participantes se podían predecir con mayor precisión a partir de registros de MEG que de EEG. Para algunos voluntarios, la tasa de error de <b>18%</b> apareció como una señal temprana de que una vía no invasiva puede acercarse al desempeño que hasta ahora dominaban los sistemas implantables.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KAH4MYIKMJHS7MXAYMF7PKNQDY.png?auth=d89ea9609e907bee5105673aa533b6fee299722268b52c7ae996fcf2da022393&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Brain2Qwerty fue diseñado para predecir caracteres a partir de la actividad cerebral durante la escritura en un teclado QWERTY (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los investigadores sostuvieron que estos resultados reducen la distancia entre los métodos invasivos y no invasivos. En palabras del estudio, ese avance <b>“abre el camino”</b> hacia <b>interfaces cerebro-computadora seguras</b> para pacientes que no pueden comunicarse.</p><p>De acuerdo con el portal, el trabajo también apunta a desarrollos futuros <b>más allá del texto escrito.</b> El algoritmo podría perfeccionarse para disminuir todavía más los errores y, con el tiempo, aportar a <b>tecnologías de asistencia</b> que permitan a personas con discapacidades motoras <b>comunicarse con otros</b>, usar dispositivos digitales o incluso <b>controlar prótesis</b> y otras herramientas de apoyo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/N6BS7STB4JH35CQOEGSNKMUJWY.png?auth=874b3f8e10f54c02f440040461e4d829c4f534f6c436cc5292066989574fc349&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un sistema no invasivo traduce señales cerebrales en texto escrito para acercar la comunicación asistida a pacientes paralizados (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Crean un sensor blando de luz para monitorear la actividad del corazón y el cerebro]]></title><link>https://www.infobae.com/tecno/2026/08/04/crean-un-sensor-blando-de-luz-para-monitorear-la-actividad-del-corazon-y-el-cerebro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tecno/2026/08/04/crean-un-sensor-blando-de-luz-para-monitorear-la-actividad-del-corazon-y-el-cerebro/</guid><dc:creator><![CDATA[Constanza Almirón]]></dc:creator><description><![CDATA[Ingenieros de la Universidad de Nueva Gales del Sur desarrollaron un dispositivo que convierte señales eléctricas en información luminosa. Probado hasta ahora en animales y cultivos celulares, apunta a reducir el daño en los tejidos y la interferencia de los implantes tradicionales]]></description><pubDate>Tue, 04 Aug 2026 09:35:46 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SL2R4NFAGJHWFDAS7KORLMAJXM.jpg?auth=e38947dcac47be318fa5c87b550d4d17c86fe317084d66411bc69d48372881b4&smart=true&width=800&height=530" alt="Un equipo de la Universidad de Nueva Gales del Sur desarrolló un optrode flexible que convierte señales eléctricas del corazón y el cerebro en señales luminosas sin cables ni electrónica invasiva (Créditos: University of New South Wales)" height="530" width="800"/><p>Durante décadas, estudiar la actividad eléctrica del corazón o del <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/">cerebro</a> exigió colocar en el cuerpo dispositivos fabricados con <b>materiales rígidos</b> —como el silicio y los metales— que frecuentemente dañan los tejidos blandos o provocan el rechazo del <a href="https://www.infobae.com/tag/implante/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/implante/">implante</a>.</p><p>Pero ahora, un equipo de ingenieros biomédicos de la <b>Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW)</b>, en Australia, presentó un sensor óptico completamente flexible, bautizado como <i>optrode</i>, que convierte las señales eléctricas del organismo en impulsos de luz sin necesidad de cables ni electrónica local. El dispositivo, probado en animales, registró una <b>tasa de viabilidad celular del 98,4%</b>, lo que sugiere que el cuerpo lo tolera bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GVBJ352XHJDB3FP6CSRNTE6SOA.png?auth=8607cb05a00231879410a4b89f81bd228f333127d0fdea99ce7ec8dbd89e8ec8&smart=true&width=1536&height=2752" alt="El nuevo sensor óptico busca mejorar el monitoreo de enfermedades como la epilepsia refractaria, las arritmias cardíacas y los accidentes cerebrovasculares (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>Enfermedades como la <b>epilepsia refractaria</b>, las <b>arritmias cardíacas</b> o los <b>accidentes cerebrovasculares</b> exigen vigilancia continua de señales eléctricas muy débiles: un paciente puede necesitar un implante que registre durante semanas la actividad de su corteza cerebral para que los médicos localicen con exactitud el foco de las convulsiones, información imprescindible antes de considerar una cirugía.</p><p>Los dispositivos disponibles, sin embargo, generan interferencias eléctricas, producen calor cerca de los tejidos y pierden precisión a medida que se miniaturizan. Los hallazgos se publicaron en la revista <a href="https://doi.org/10.1038/s41528-026-00625-6"><i>npj Flexible Electronics</i></a>.</p><h2>Un material que imita al cuerpo humano</h2><p>Para entender la novedad del <i>optrode</i>, se puede recurrir a una analogía: los implantes tradicionales son como introducir una varilla de metal dentro de una esponja mojada. La dureza del material daña la esponja con el tiempo.</p><p>El nuevo sensor, en cambio, está fabricado con <b>polímeros blandos de alto rendimiento</b> —materiales plásticos especialmente diseñados para interactuar sin riesgo con los tejidos del cuerpo— que imitan la suavidad y la flexibilidad de los órganos internos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q2D2AVWXXJDSPPTYLUD2AKKA2I.png?auth=5b8f17291cdd38eba00672d8b6c8455fea7d0c181e843c6ef0176f58f9dd45e3&smart=true&width=1408&height=768" alt="El optrode está fabricado con polímeros blandos de alto rendimiento que imitan la flexibilidad de los órganos internos y conservan conductividad tras 10.000 pliegues (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Uno de esos polímeros conserva su capacidad conductora incluso después de ser doblado <b>10.000 veces</b>, un requisito indispensable para cualquier implante sometido al movimiento constante del <b>corazón o del pulmón</b>.</p><p>En la capa central del dispositivo se ubica una <b>lámina de cristales líquidos</b> —la misma clase de tecnología que forma las imágenes en los televisores y monitores modernos— con una sensibilidad capaz de detectar variaciones de <b>señal a niveles de submillivoltio</b>.</p><p>Para dar una idea de la escala: un millivoltio equivale a la milésima parte de un volt, la unidad eléctrica que alimenta una pila de linterna. <b>Las señales del cerebro y del corazón son aún más débiles que eso.</b></p><p>“Los implantes bioelectrónicos son dispositivos que pueden colocarse en el cuerpo para monitorear señales eléctricas de órganos como el corazón y el cerebro. Ayudan a los médicos a rastrear cambios y patrones en la salud de una persona a corto y largo plazo”, afirmó la doctora <b>Reem Almasri</b>, primera autora del trabajo e investigadora de la Escuela de Ingeniería Biomédica de UNSW, según el comunicado de prensa de la institución.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HGWQHOEMYJHKPMXHCMLNYPW3M4.png?auth=2e402c19e4e43948ecfd9e26ca5bfe3e9130ff00434b6a098004611a2d188978&smart=true&width=1408&height=768" alt="La capa central del dispositivo incorpora cristales líquidos con sensibilidad de submillivoltio para detectar señales eléctricas muy débiles del organismo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Luz en lugar de electricidad</h2><p>El mecanismo central del <i>optrode</i> se basa en un proceso llamado <b>transducción pasiva</b>: cuando llega una señal eléctrica —por ejemplo, la que emite el corazón al latir—, los cristales líquidos reorientan físicamente su posición en función de la intensidad de esa señal.</p><p>Ese cambio de orientación altera la forma en que la luz los atraviesa, y esa variación lumínica se convierte en la información medible. El sensor no genera electricidad propia ni interfiere con la actividad natural del órgano.</p><p>“Diseñamos este sistema para que los cristales orienten su ángulo dependiendo de la amplitud de la señal aplicada, por ejemplo, una señal cerebral. Mediante señales de luz, mide el porcentaje de cambio y lo convierte en salidas ópticas cuantificables”, explicó Almasri.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUWT3M4O7ZAERH4ZMRYMHGU3VE.png?auth=53bae77acd1edd2f3c67fca385d63f78c61e836e45f9fa21ec18e5e35f0859aa&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La transducción pasiva del optrode transforma cambios eléctricos en variaciones de luz y evita interferencias electromagnéticas, calor y ruido eléctrico en las lecturas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La ausencia de amplificadores y cables metálicos en el sitio de contacto con el tejido resuelve otro de los problemas clásicos de los electrodos convencionales. Los aparatos del entorno —equipos médicos, luminaria, otros dispositivos— generan campos electromagnéticos que contaminan las lecturas biológicas; al operar con luz, el nuevo sensor queda blindado frente a ese tipo de interferencias.</p><p>“Los amplificadores pueden ayudar a reducir la interferencia eléctrica y mejorar la calidad de la señal en el sitio. Sin embargo, suelen ser voluminosos y pueden generar calor alrededor del tejido circundante, lo que potencialmente limita el rendimiento del sistema“, señaló la investigadora.</p><h2>Tamaño microscópico, señal intacta</h2><p>Una de las ventajas más notorias del nuevo dispositivo es su capacidad para reducir su tamaño a escala microscópica sin perder calidad de lectura. Los electrodos convencionales enfrentan una paradoja técnica: cuanto más pequeños se fabrican, más difícil resulta separar la señal biológica del ruido de fondo eléctrico. El <i>optrode</i> sortea esa limitación al funcionar en el dominio de la luz y no en el de la electricidad.</p><p>“En nuestra tecnología, podemos reducir el sensor a decenas de micrones —aproximadamente la mitad del ancho de un cabello humano— <b>sin perder calidad de señal ni introducir ruido eléctrico adicional</b>“, según la Universidad de Nueva Gales del Sur. Un micrón equivale a una milésima parte de un milímetro: a esa escala, el dispositivo podría apoyarse sobre un único tipo de célula sin afectar a las vecinas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TGPWEWLUJVADPJ52ADJ5WTQGWA.png?auth=45d58fb9277d945e96a70e6abfc4060de5ba9a918f919ab5f14a190c5e65a937&smart=true&width=1408&height=768" alt="La tecnología puede reducir el sensor a decenas de micrones sin perder calidad de señal, una ventaja frente a los electrodos convencionales miniaturizados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Las pruebas de compatibilidad biológica también arrojaron datos positivos. El equipo evaluó el comportamiento del sensor en cultivos celulares —muestras de células mantenidas vivas en laboratorio— y no encontró signos de toxicidad ni contaminación.</p><p>“Nuestras pruebas in vitro mostraron que el optrode no afectó el crecimiento ni la viabilidad celular en comparación con los controles de silicio, que se usan ampliamente en los dispositivos actuales de biomonitoreo”, afirmó Almasri.</p><p>Aunque los resultados en animales validan las capacidades del sensor, los investigadores identifican nuevos estudios in vivo —en organismos vivos, a diferencia de los cultivos de laboratorio— como el paso inmediato para mejorar la resolución de las lecturas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNZUK6HEWJA27N347NMTWMDYUE.png?auth=eb2083474752b33e97ba3482f37a095d85d598b842e6670183388b90718cb357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las pruebas del optrode en animales y cultivos celulares mostraron una viabilidad celular del 98,4% y abrieron la puerta a estudios in vivo y a nuevas aplicaciones en neuronas, intestino y músculos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El equipo también apunta a ampliar el rango de frecuencias del dispositivo: “Queremos expandir el ancho de banda de la señal más allá de los 10 kilohertz para capturar el disparo de neuronas individuales”, detalló Almasri.</p><p>Un kilohertz equivale a mil ciclos por segundo; aumentar ese umbral permitiría registrar la actividad de cada neurona por separado, algo que los sistemas actuales no pueden hacer con precisión.</p><p>Más allá del corazón y el cerebro, la tecnología tiene proyección hacia otras zonas del organismo: el intestino, los músculos o incluso células individuales. “También hay una oportunidad para mejorar la alineación de los cristales líquidos. <b>Si aumentamos la sensibilidad del dispositivo, podríamos detectar señales a nivel de micrón</b>“, señaló Almasri.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IPJJDCZEUZBCNJ2UOBRF7SEBFI.jpg?auth=f425df5ed7e423366e1b3c0d19f97c7930d39be0e488710bcccb157f06732280&amp;smart=true&amp;width=793&amp;height=446" type="image/jpeg" height="446" width="793"><media:description type="plain"><![CDATA[Créditos: University of New South Wales]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué algunos recuerdos traumáticos se sienten como si estuvieran pasando ahora]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/08/03/por-que-algunos-recuerdos-traumaticos-se-sienten-como-si-estuvieran-pasando-ahora/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/08/03/por-que-algunos-recuerdos-traumaticos-se-sienten-como-si-estuvieran-pasando-ahora/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[El cerebro con TEPT no registra que la amenaza pasó: queda atrapado en datos antiguos, incapaz de distinguir un recuerdo de una amenaza real. Una investigación identificó por primera vez las fallas de conectividad que explican ese mecanismo]]></description><pubDate>Mon, 03 Aug 2026 23:15:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VGG6C3RKUVCW3C4EEW5SHRYNGM.png?auth=ed923dad051f13c2f6bf83c3a7b604b6a729228b5c9e84813c833548689da35d&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio con resonancia magnética funcional explicó que el cerebro con TEPT percibe los recuerdos traumáticos como presentes porque no actualiza que la amenaza ya terminó.    (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Un nuevo estudio reveló por qué <b>los </b><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/11/10/por-que-algunos-recuerdos-permanecen-en-la-memoria-toda-la-vida-la-ciencia-tiene-la-respuesta/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/11/10/por-que-algunos-recuerdos-permanecen-en-la-memoria-toda-la-vida-la-ciencia-tiene-la-respuesta/"><b>recuerdos traumáticos</b></a><b> se sienten como si ocurrieran en el presente</b>: el <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/04/03/como-el-cerebro-ajusta-el-miedo-claves-para-nuevas-terapias-contra-el-estres-postraumatico/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2026/04/03/como-el-cerebro-ajusta-el-miedo-claves-para-nuevas-terapias-contra-el-estres-postraumatico/">cerebro</a> de las personas con <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/01/15/un-estudio-de-yale-amplia-la-comprension-del-estres-postraumatico-y-sus-efectos-en-el-cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/01/15/un-estudio-de-yale-amplia-la-comprension-del-estres-postraumatico-y-sus-efectos-en-el-cerebro/"><b>trastorno de estrés postraumático</b></a> (<b>TEPT</b>) pierde la capacidad de actualizarse y queda atrapado en el pasado, incapaz de registrar que la amenaza ya no existe. </p><p>La investigación, publicada en un artículo en <i>Psychology Today</i>, fue realizada por la Dra. <b>Ruth Lanius</b> y <b>Lauren Rudolph</b>, y constituye el primer <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/01/15/un-estudio-de-yale-amplia-la-comprension-del-estres-postraumatico-y-sus-efectos-en-el-cerebro/" target="_blank" rel="">estudio</a> en analizar las conexiones de todo el <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/04/03/como-el-cerebro-ajusta-el-miedo-claves-para-nuevas-terapias-contra-el-estres-postraumatico/" target="_blank" rel="">cerebro</a> mientras las personas recuerdan memorias traumáticas.</p><p>El trabajo compara los patrones cerebrales de personas con TEPT clásico, con el <b>subtipo disociativo del TEPT</b> y con individuos que vivieron un evento traumático pero no desarrollaron el trastorno. Todos los participantes recordaron un recuerdo neutro y uno traumático durante una <b>resonancia magnética funcional</b> (<b>RMf</b>), lo que permitió observar en tiempo real cómo se activan y comunican las distintas regiones del cerebro ante ese tipo de memorias.</p><h2>El cerebro que predice el peligro y no puede actualizarse</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GAC2WREF5JANBO3ROOC2UMDEAA.png?auth=b222ad7af88aa00b46d9d3196f683a951ecaf66b5aa8ad8f7c56b5b3e3d523a9&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación de Ruth Lanius y Lauren Rudolph comparó patrones cerebrales de personas con TEPT clásico, subtipo disociativo y trauma sin trastorno  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El hallazgo central apunta a una desconexión entre dos grandes sistemas cerebrales. En los pacientes con TEPT, el <b>cerebro de supervivencia</b> —<i>mesencéfalo</i> (la región que regula respuestas automáticas de alerta) <i>y cerebelo</i>— no se comunica adecuadamente con el <b>cerebro reflexivo</b>, la corteza cerebral. Esa conexión es indispensable para que una persona recupere la sensación de seguridad después de un trauma.</p><p>El <b>cerebelo</b> cumple una función de predicción: compara constantemente lo que el cerebro esperaba que sucediera con lo que realmente ocurrió. Si alguien prevé que va a correr ante un peligro, pero termina paralizado, el cerebelo detecta ese error y le informa a la corteza cerebral. A su vez, la corteza le envía información actualizada: que la persona ahora está a salvo. <b>En el TEPT, esa cadena de actualización se rompe.</b> Los centros de predicción quedan atascados con datos del pasado y nunca reciben la señal de que el peligro cesó.</p><p>El estudio también detectó un fenómeno llamativo: en personas con TEPT, las conexiones <i>dentro</i> del cerebelo aumentan durante el recuerdo traumático. Eso significa que el cerebelo empieza a funcionar de forma autónoma, desconectado de las áreas que podrían informarle que el contexto cambió. Un veterano de guerra que escucha un petardo en una reunión familiar y corre a cubrirse ilustra este mecanismo: su cerebro no distingue ese sonido del de un disparo en combate, porque sus centros de predicción siguen anclados en la experiencia original. </p><p>El mismo proceso opera en situaciones cotidianas: si alguien casi es atropellado en una esquina que recorre a diario, es esperable que en los días siguientes tome más precauciones al cruzar. Con el tiempo, después de varios cruces sin incidentes, <b>el cerebro actualiza la información y comprende que el lugar volvió a ser seguro</b>. <b>En el TEPT, ese proceso de actualización falla</b>, y el cerebro continúa anticipando amenazas cada vez que enfrenta un recordatorio del trauma, sin importar cuán seguro sea el entorno real.</p><h2>El subtipo disociativo: cuando el cuerpo también se desconecta</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AYQFGXB6WJC7BF7NNQW7VKLKXI.png?auth=e35ee0fad4e79bcfa9e3222e6375dd5a52cd2b7bd8ffa4b40b83e66488ce5645&smart=true&width=1408&height=768" alt="Durante el recuerdo traumático, las personas con TEPT mostraron un aumento de las conexiones dentro del cerebelo, que funciona de manera autónoma   (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El estudio de Lanius y Rudolph también aportó evidencia sobre por qué las personas con el <b>subtipo disociativo del TEPT</b> experimentan una sensación de extrañeza o desconexión al enfrentarse a recuerdos traumáticos. En estos pacientes, se detectaron conexiones más débiles entre áreas cerebrales que procesan la información visual, la sensorial y la relacionada con el movimiento del cuerpo. Esa falta de coordinación genera desorientación incluso cuando el entorno real envía señales de que todo está bien.</p><p>Esta condición puede describirse con una imagen cotidiana: <b>sería como intentar agarrar un vaso de agua sin saber dónde está la propia mano</b>. La información sobre el cuerpo no llega a integrarse con lo que los ojos ven, y el resultado es una sensación de irrealidad que impide anclarse en el presente.</p><p>Este tipo de disociación había sido estudiado previamente desde una perspectiva funcional. Un trabajo publicado en <i>BJPsych Advances</i>, la revista académica de la Asociación Psiquiátrica Británica, centrado en la <b>naturaleza</b> de los <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/bjpsych-advances/article/flashbacks-uniquely-characterise-posttraumatic-stress-disorder-distinguishing-flashbacks-from-other-psychological-processes-and-phenomena/AA88622D9C7D6459D1BC9829E5DD42C4" target="_blank" rel="">flashbacks</a> <b>como síntoma exclusivo del TEPT,</b> estableció que estas experiencias involucran material multisensorial descontextualizado: <b>imágenes, sonidos, sensaciones corporales</b> y acciones que se reexperimentan como si ocurrieran en el presente. Durante el <b>trauma</b>, la información no se codifica con suficiente <b>contexto temporal y espacial</b>, por lo que cualquier recordatorio posterior activa la respuesta como si la amenaza fuera actual.</p><p>Otro estudio, publicado en <i>NeuroImage Reports</i> por investigadores de la <b>Universidad de Western</b> —institución donde Lanius es <b>profesora de Psiquiatría</b> y directora del programa de investigación clínica sobre TEPT—, analizó específicamente los patrones de conectividad del <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12329306/" target="_blank" rel="">hipocampo</a> anterior y posterior durante el recuerdo de memorias traumáticas. El hipocampo anterior —más vinculado al procesamiento emocional— y el posterior —más involucrado en la memoria espacial y contextual— mostraron alteraciones distintas según el subtipo de TEPT. </p><p><b>El hipocampo posterior presentó las alteraciones más extensas en pacientes con el subtipo disociativo</b>, con conexiones anómalas entre el cerebelo anterior, la corteza sensoriomotora —la región que integra información sobre el movimiento y las sensaciones del cuerpo— y áreas visuales del lóbulo occipital —la zona del cerebro dedicada al procesamiento de imágenes— durante el recuerdo de lesiones morales. Esas conexiones anómalas se vinculan con la naturaleza descontextualizada y fragmentada de las memorias traumáticas en este grupo y, según los autores del trabajo, podrían reducirse como resultado de un tratamiento exitoso.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VGG6C3RKUVCW3C4EEW5SHRYNGM.png?auth=ed923dad051f13c2f6bf83c3a7b604b6a729228b5c9e84813c833548689da35d&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio con resonancia magnética funcional explicó que el cerebro con TEPT percibe los recuerdos traumáticos como presentes porque no actualiza que la amenaza ya terminó  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio asocia la depresión con menos materia gris en áreas clave del cerebro]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/02/un-estudio-asocia-la-depresion-con-menos-materia-gris-en-areas-clave-del-cerebro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/02/un-estudio-asocia-la-depresion-con-menos-materia-gris-en-areas-clave-del-cerebro/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustina Herreria]]></dc:creator><description><![CDATA[Los trabajos más recientes logran identificar diferencias inesperadas al analizar miles de imágenes, lo que sugiere que el mapeo del trastorno podría replantearse a futuro]]></description><pubDate>Sun, 02 Aug 2026 20:16:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3NCEN3D2DNF2JIZ3PLVUFDD76U.png?auth=6a22242d3bea6a7a0ed622da8a551d2b6fc989c1702398e450ea74f4c180f9d4&smart=true&width=1408&height=768" alt="El análisis de más de 23.000 escáneres cerebrales detectó cambios en regiones emocionales y también en áreas motoras y visuales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Un análisis de <b>más de 23.000 escáneres cerebrales</b> vinculó la <a href="https://www.infobae.com/peru/2026/08/02/soledad-reconocer-el-vacio-y-abrirse-al-otro-experto-en-psicoanalisis-habla-sobre-la-conexion-tecnologica-el-vinculo-autentico-y-como-la-sociedad-se-sigue-aislando/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/peru/2026/08/02/soledad-reconocer-el-vacio-y-abrirse-al-otro-experto-en-psicoanalisis-habla-sobre-la-conexion-tecnologica-el-vinculo-autentico-y-como-la-sociedad-se-sigue-aislando/"><b>depresión</b></a><b> </b>con una disminución de <b>materia gris </b>en regiones ya asociadas con este trastorno y, de forma inesperada, en áreas motoras y visuales. El <a href="https://www.nature.com/articles/s44220-026-00680-y" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s44220-026-00680-y">estudio</a>, publicado en 2026 en <i>Nature Mental Health</i>, integró datos de 6 bases poblacionales y comparó por separado los resultados de cada una antes de combinarlos.</p><p>Investigadores de la <b>Facultad de Medicina de la Universidad de Washington</b> analizaron miles de escáneres cerebrales obtenidos de una muestra de población. Según <i>Medical Xpress</i>, los resultados se apartan en parte de observaciones anteriores sobre qué zonas del <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/02/redes-sociales-y-salud-cerebral-infantil-los-hallazgos-de-la-sep-que-abrieron-el-debate/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/2026/08/02/redes-sociales-y-salud-cerebral-infantil-los-hallazgos-de-la-sep-que-abrieron-el-debate/">cerebro</a> muestran cambios ligados a la depresión.</p><p>La depresión afecta aproximadamente al <b>5%</b> <b>de la población mundial</b>. Janine D. Bijsterbosch, autora principal sénior del trabajo, dijo a <i>Medical Xpress</i> que determinar cómo cambia el cerebro en personas con ese trastorno ha sido desde hace tiempo un objetivo científico que numerosos estudios intentaron resolver. </p><p>Entre las manifestaciones más frecuentes de la enfermedad se encuentran el<b> ánimo bajo persistente</b>, la sensación constante de <b>desesperanza</b>, las <b>dificultades para concentrarse</b>, la <b>pérdida de interés o placer en actividades habituales</b> y las <b>alteraciones del sueño </b>o del apetito.</p><h2>Por qué sorprendieron las regiones motoras y visuales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7ZMOHQTW3JGOZKDDFOKHHPI2JQ.png?auth=9b97d8153aec09ecc8c1ddd022f2c9a2284b5edaef80d175b0300729ce02b790&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las áreas motoras y visuales sorprendieron a los investigadores porque los síntomas de la depresión no suelen vincularse con esas zonas del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El equipo confirmó una asociación entre depresión y menor materia gris en <b>la corteza frontal, la corteza cingulada anterior y la ínsula</b>. Estas zonas intervienen en la regulación de las emociones, la toma de decisiones, la motivación y el procesamiento interno de las sensaciones corporales.</p><p>Bijsterbosch señaló al medio que uno de los resultados más llamativos fue<b> la relación entre regiones más pequeñas en áreas motoras y visuales junto con niveles más altos de depresión</b>. Añadió que ese hallazgo sorprendió a los investigadores porque los síntomas depresivos no suelen vincularse a esas zonas.</p><p>“Se sabía que la reducción del tamaño cerebral en otras partes del cerebro (por ejemplo, el lóbulo frontal) está relacionada con la depresión, pero la ubicación de estos nuevos resultados fue sorprendente porque normalmente no relacionamos los síntomas de la depresión con el procesamiento sensorial o la acción motora”, afirmó la autora principal.</p><h2>Cómo se analizaron los datos poblacionales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BPLWSVDIMZHSRCKXFUSD3E6PEI.png?auth=53827c916c35be0429e72c20c6315f318d178089608f80e45169d05e77a02293&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las muestras del estudio sobre depresión incluyeron entre 185 y 11.000 participantes por cada conjunto de datos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los autores aplicaron un enfoque de cerebro completo para buscar señales más consistentes de cambios cerebrales asociados con la depresión. Según explicó Bijsterbosch a <i>Medical Xpress</i>, querían comprobar si el uso de grandes bases de registros permitía encontrar resultados más sólidos.</p><p>El estudio examinó por separado seis bases de datos que cubrían todo el ciclo vital, con muestras de entre <b>185 </b>y <b>11.000 participantes</b> por conjunto. Después, los investigadores combinaron los resultados para relacionar medidas resumidas de estructura y función cerebral con indicadores de depresión, gravedad y riesgo basado en rasgos de personalidad.</p><p>Trabajos anteriores solían concentrarse en sistemas cerebrales considerados candidatos probables y podían dejar fuera hallazgos en otras zonas. Este diseño también incorporó a personas con síntomas subclínicos, no solo a quienes tenían cuadros más marcados.</p><h2>Qué cambia frente a estudios previos sobre depresión</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UH5FGWQ3SJGWPO35T3MRXMPUPA.png?auth=30aa7af2ac73addceb5138cee61b7c17e699fc06f04e1e9516ecde5207e5d945&smart=true&width=1408&height=768" alt="El análisis halló poca evidencia de alteraciones en la amígdala y el hipocampo, una diferencia frente a estudios previos sobre depresión (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Investigaciones previas habían vinculado la depresión con cambios en regiones basales del cerebro, como la <b>amígdala </b>y el <b>hipocampo</b>. En este análisis, los autores encontraron poca evidencia de esas alteraciones.</p><p>Bijsterbosch planteó que esa diferencia podría deberse a que las bases de datos usadas no suelen incluir pacientes con niveles altos de gravedad depresiva. El propio estudio presenta esa explicación como una posibilidad, no como una conclusión cerrada.</p><p>Los investigadores consideran que estos resultados pueden orientar nuevos estudios sobre la relación entre cambios cerebrales y síntomas concretos de la depresión. Al cierre, <i>Medical Xpress</i> recogió que Kassandra Hamilton prepara un seguimiento para examinar si las regiones visuales y motoras se asocian con manifestaciones específicas del trastorno.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3NCEN3D2DNF2JIZ3PLVUFDD76U.png?auth=6a22242d3bea6a7a0ed622da8a551d2b6fc989c1702398e450ea74f4c180f9d4&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[El análisis de más de 23.000 escáneres cerebrales detectó cambios en regiones emocionales y también en áreas motoras y visuales (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA["Ear seeding": la técnica milenaria que estimula el nervio vago desde la oreja]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/02/ear-seeding-la-tecnica-milenaria-que-estimula-el-nervio-vago-desde-la-oreja/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/02/ear-seeding-la-tecnica-milenaria-que-estimula-el-nervio-vago-desde-la-oreja/</guid><dc:creator><![CDATA[Lucila Waicman]]></dc:creator><description><![CDATA[Una práctica ancestral se posiciona hoy como una de las tendencias de bienestar más buscadas, con aval de organismos internacionales y respaldo clínico creciente]]></description><pubDate>Sun, 02 Aug 2026 18:33:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WA67QQ3B55G7HGFCOBRB6B6AAA.png?auth=a45ce8b1ab0fa94150cdedf2309acd222fdeea22ec1221d9b7539128a272c807&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El ear seeding posiciona a la siembra auricular como alternativa complementaria sin agujas para el estrés, el dolor crónico y los trastornos del sueño. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una práctica milenaria de la medicina china tradicional gana terreno en occidente como alternativa complementaria de bajo costo y sin agujas para el <b>manejo del estrés, el dolor crónico y los trastornos del sueño</b>. Se trata del “<b>ear seeding</b>”, que consiste en colocar <b>pequeñas semillas </b>sobre puntos específicos de la <b>oreja</b> que, según la auriculoterapia, corresponden a distintos órganos y sistemas del cuerpo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DAPEFFXSKVDN7B2S2OVHH7AKKM.png?auth=5f1692c9066b02faf799088227c3a524a1feaa4a2507c9f527bd0604db269bba&smart=true&width=1536&height=2752" alt="La auriculoterapia asocia puntos del pabellón auditivo con órganos y sistemas del cuerpo para buscar efectos sobre el bienestar general. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>Las semillas, que provienen tradicionalmente de la planta <i><b>Vaccaria</b></i><b> </b>y hoy también se fabrican en <b>acero o con baño de oro de 24 quilates</b>, se adhieren con cinta adhesiva y permanecen en su lugar durante varios días. La persona las <b>presiona con suavidad a lo largo del día para mantener la estimulación</b>.</p><p>La práctica no es nueva. En 1990, la <a href="https://www.infobae.com/tag/organizacion-mundial-de-la-salud/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/organizacion-mundial-de-la-salud/"><b>Organización Mundial de la Salud</b></a> (OMS) convocó en Lyon, Francia, un grupo de trabajo para estandarizar la nomenclatura de los puntos auriculares, lo que derivó en el reconocimiento internacional de <b>43 puntos de consenso</b> —entre ellos el Shenmen, asociado al alivio del estrés— y sentó las bases científicas de la auriculoterapia como terapia de <b>estimulación del sistema nervioso periférico</b>.</p><h2>Qué dice la ciencia</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2WLVFVQL6FHODJOIBJ2XCU6CWI.png?auth=310c6e103739bdaaed651518bb44578926ada11b4f2e1985b09915cb42f01acd&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La aplicación se realiza con cinta adhesiva y se mantiene entre cuatro y siete días con estimulación mediante presión suave durante el día. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El interés académico en la auriculoterapia creció de forma sostenida en los últimos años. Una revisión sistemática publicada en <i>PubMed</i> en 2025, que analizó 42 estudios, concluyó que la acupresión auricular —la misma base del “ear seeding”— “tiene <b>efectos positivos sobre el dolor</b> relacionado con el cáncer, la fatiga, los trastornos del sueño, la ansiedad y los síntomas inducidos por la quimioterapia”. </p><p>El mecanismo propuesto implica la <b>estimulación del nervio vago auricular</b>, cuyos impulsos alcanzan el núcleo del tracto solitario y, desde allí, proyecciones hacia el <a href="https://www.infobae.com/tag/hipocampo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/hipocampo/"><b>hipocampo</b></a><b>, la amígdala y la corteza prefrontal</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CNDYMMZTZJGDZD2HSHMCANUW5A.png?auth=1e822a501f152f10bfe0d56c4267a8be814f489c9902328daeba31822049a230&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La Organización Mundial de la Salud impulsó en 1990 un consenso en Lyon para estandarizar la nomenclatura de puntos auriculares. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Investigaciones publicadas en <i>Frontiers in Neuroscience</i> advierten que “aunque algunos estudios reportan resultados positivos, otros no demuestran eficacia significativa frente a tratamientos placebo”, por lo que los beneficios observados deben considerarse promisorios antes que definitivos. La <b>heterogeneidad de los protocolos y el tamaño reducido de las muestras</b> son las principales limitaciones que señalan los expertos.</p><p>La Universidad de Southern Cross (Australia) precisa que las áreas donde la evidencia resulta más consistente son la <b>reducción del</b> <b>dolor, </b><a href="https://www.infobae.com/tag/ansiedad/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/ansiedad/"><b>ansiedad</b></a><b> y mejora del sueño</b>, y que el “ear seeding” funciona mejor como tratamiento de <b>apoyo junto a otras terapias</b>, antes que como intervención única.</p><h2>Para qué se usa y cómo se aplica</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LO5QTCMQ3RCFZLK76AISEGGWMY.png?auth=cbac14d0f5985482d46693bd82785f1004e0e5efe0faf67bc3ccc94a195c549f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El mecanismo propuesto describe la estimulación del nervio vago auricular y su conexión con circuitos cerebrales vinculados a la regulación emocional. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En la práctica clínica, un profesional de MCT realiza una consulta breve antes de colocar las semillas. A partir de las <b>necesidades de cada persona</b> —sueño, estrés, <a href="https://www.infobae.com/tag/digestion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/digestion/">digestión</a>, energía, tensión muscular— <b>elige una constelación</b> de puntos diferente. Las semillas se mantienen activas durante <b>4 a 7 días</b> y soportan el contacto con el agua.</p><p>Un artículo de <i>Fashion Journal</i> <i>Australia</i> describió la experiencia en The Melbourne Apothecary, una clínica ubicada en Bourke Street, Melbourne. La acupunturista <b>Grace Hermocilla</b> seleccionó seis puntos para trabajar sobre <b>cefaleas tensionales, niebla mental y congestión</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SL3HDXUVTNDTRKBEB7KEZ3SQG4.png?auth=fcc83c25e8de61c7e1b111bb28ca14c6076edf5f9ba094e668563154e57187c7&smart=true&width=1408&height=768" alt="Investigaciones señalan resultados mixtos frente a placebo y advierten limitaciones por protocolos heterogéneos y muestras pequeñas. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>Carly Woods</b>, naturópata y directora del centro, explicó al medio que el “ear seeding” actúa como “una pequeña pausa en el día, un momento para chequear la salud mientras se vive algo visualmente bello y ponible”.</p><p>La práctica <b>no involucra perforación de la piel, no interactúa con medicamentos</b> y registra una tasa baja de efectos adversos. </p><p>La <i>Healthline Medical Network</i>, con revisión de profesionales clínicos, señala que los efectos secundarios reportados son leves —sensibilidad o irritación en la zona— y de resolución rápida. Las personas gestantes deben consultar a un profesional antes de utilizarla.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WA67QQ3B55G7HGFCOBRB6B6AAA.png?auth=a45ce8b1ab0fa94150cdedf2309acd222fdeea22ec1221d9b7539128a272c807&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una persona experta aplica parches de auriculoterapia en la oreja de un paciente que descansa. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La psicología explica por qué se postergan tareas que se resuelven en minutos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/01/la-psicologia-explica-por-que-se-postergan-tareas-que-se-resuelven-en-minutos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/01/la-psicologia-explica-por-que-se-postergan-tareas-que-se-resuelven-en-minutos/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Los especialistas señalan que la evitación no responde a la pereza ni a la falta de organización, sino a un mecanismo de alivio inmediato que reduce el malestar anticipado y refuerza el hábito]]></description><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 20:52:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EZE433RHFBBE7NCQWKLPLXI3UI.png?auth=1628ed1d95ea6e41f5c1f09b59ab05c41e8bd4c4a16dee7d5b58acf505913bdd&smart=true&width=1408&height=768" alt="Timothy Pychyl afirmó que la procrastinación es un problema de regulación emocional y no de gestión del tiempo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>Responder ese mail lleva dos minutos. Confirmar ese turno, tres. Pagar esa factura, menos de cinco.</b> Y sin embargo, esos pendientes pueden vivir durante días —a veces semanas— en la lista mental sin que nadie los resuelva. La <b>postergación de tareas simples</b> es un fenómeno cotidiano que atraviesa a personas de todas las edades y perfiles profesionales, desde estudiantes hasta ejecutivos experimentados. Lejos de ser una rareza, esa demora se repite en hogares y oficinas, en la gestión de trámites personales y en el cumplimiento de obligaciones laborales.</p><p>Lo paradójico es que, en la mayoría de los casos, las tareas postergadas no requieren un gran esfuerzo físico ni demandan una inversión desmesurada de tiempo. Son acciones cuyo único obstáculo parece ser la <b>resistencia interna</b>. Revisar una casilla de correo, escribir una respuesta breve, agendar un turno médico o completar un formulario online figuran entre los ejemplos más citados en encuestas sobre <a href="https://www.infobae.com/tag/procrastinacion/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/procrastinacion/"><b>procrastinación</b></a>. Al analizarlas, muchas personas se preguntan por qué una acción que puede resolverse en menos de cinco minutos se transforma en una carga mental que persiste durante días.</p><p>La <b>psicología contemporánea</b> señala que la explicación no radica en la pereza ni en la falta de organización, sino en <b>cómo el cerebro gestiona las emociones vinculadas a esas tareas</b>. </p><p>Según especialistas, la tendencia a evitar acciones sencillas está menos relacionada con la falta de tiempo real y más con la <b>búsqueda de alivio emocional inmediato</b>. El simple hecho de saber que una tarea está pendiente genera una inquietud difusa: puede ser una sensación de molestia, ansiedad, desgano, temor a equivocarse o, incluso, culpa por no haberla hecho antes.</p><h2>Por qué el cerebro huye de lo “fácil”</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZQNG4HNXVJFCBF2HP6JT4ZCNU4.jpg?auth=d2e55b4dd2eb760f9e81abfd5a42900b7ae394feaffecb81898f543e339e07de&smart=true&width=5735&height=3823" alt="Las microgestiones de la vida digital, como turnos, pagos, plataformas y reclamos, agregan fricción técnica y aumentan la postergación de tareas simples (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="3823" width="5735"/><p>El psicólogo <b>Timothy Pychyl</b>, investigador de la <b>Universidad de Carleton</b> en Canadá y una de las voces más citadas en el estudio de la procrastinación, lleva décadas sosteniendo que postergar no tiene que ver con el manejo del tiempo. “<b>Es un problema de regulación emocional</b>”, afirmó en declaraciones recogidas por <i>BBC Worklife</i>. “No es un problema de gestión del tiempo. Se trata de lidiar con nuestros sentimientos”, recalcó.</p><p>Junto a su colaboradora <b>Fuschia Sirois</b>, de la <b>Universidad de Sheffield</b> en el <b>Reino Unido</b>, Pychyl desarrolló la teoría de la reparación del estado de ánimo aplicada a la procrastinación. La premisa es directa: <b>cuando una tarea genera malestar anticipado</b> —aburrimiento, ansiedad, vergüenza o incertidumbre— el cerebro busca <b>alivio inmediato</b>. Posponer esa tarea produce ese alivio, que funciona como refuerzo que consolida el hábito de evitar.</p><p>La neurociencia lo describe como <b>aversividad de la tarea</b>: el cerebro no escapa del esfuerzo en sí mismo, sino del estado emocional que ese esfuerzo promete provocar. <a href="https://compass.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/spc3.12011" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://compass.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/spc3.12011">Estudios</a> de neuroimagen publicados en <i>Nature Communications</i> y en <i>Cerebral Cortex</i> identificaron que la <b>ínsula anterior</b> muestra mayor actividad en personas con tendencia a procrastinar, mientras que el <b>córtex prefrontal dorsolateral</b>, encargado del autocontrol y la planificación, presenta menor volumen de materia gris en ese mismo grupo. Es decir, el circuito que ayuda a sostener metas a largo plazo pierde terreno frente al que registra el malestar presente.</p><h2>El peso invisible de lo que queda pendiente</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TBH7Q5AR3VFTBAIQ5OXVFF332Q.png?auth=d3052a57d2272d35d82a598f2edf4fb274a1c6239e1e0feefea9f7f4b53335bc&smart=true&width=917&height=606" alt="El efecto Zeigarnik indica que las tareas incompletas permanecen activas en la memoria de trabajo hasta que se resuelven o se descartan (Crédito: Freepik)" height="606" width="917"/><p>Cuando la tarea se posterga, no desaparece de la mente. La psicóloga soviética <b>Bluma Zeigarnik</b> describió en la década de 1920 un fenómeno que lleva su nombre:<b> las tareas incompletas permanecen activas en la memoria de trabajo, generando una tensión cognitiva persistente que no cesa hasta que el asunto se resuelve o se descarta</b>. </p><p>Lo que Zeigarnik observó en mozos de café que recordaban con precisión los pedidos impagos se aplica hoy a cualquier correo sin responder o trámite pendiente.</p><p><b>Las tareas incompletas sin un plan concreto de resolución ocupan recursos cognitivos de forma continua</b>, reducen la capacidad de foco y, paradójicamente, pueden alimentar más evitación. A esto se suma el <b>descuento temporal</b>: el beneficio de terminar se percibe lejano; el malestar de comenzar se siente ahora. Esa asimetría hace que una tarea mínima pueda volverse enorme si promete emociones difíciles de gestionar.</p><p>Muchas de las llamadas tareas simples no son tan simples en la práctica. Un pago puede implicar claves olvidadas, aplicaciones que no responden, formularios y decisiones entre opciones. La vida digital cotidiana se llenó de lo que la sociología del trabajo denomina <b>microgestiones</b>: turnos, plataformas, reclamos, validaciones. Esa fricción técnica convierte acciones breves en secuencias de esperas e imprevistos, y vuelve más probable que el cerebro las clasifique como evitables.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OEQAMRG6FRCOFNL7Q4ECAVEFMQ.png?auth=4d136d48f79737b32b82721938c4b10caef969ddb3afaf10e428ea859309e2fe&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La procrastinación de tareas simples no responde a la pereza ni a la falta de tiempo, sino a una estrategia de regulación emocional del cerebro  (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio analiza cómo la personalidad y el entorno se reflejan en los sueños]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/08/01/un-estudio-analiza-como-la-personalidad-y-el-entorno-se-reflejan-en-los-suenos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/08/01/un-estudio-analiza-como-la-personalidad-y-el-entorno-se-reflejan-en-los-suenos/</guid><dc:creator><![CDATA[Ismael Yasnikowski]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de la Escuela IMT de Estudios Avanzados de Lucca analizaron 3.700 relatos de 287 adultos durante dos semanas con inteligencia artificial y hallaron que la actividad onírica remezcla recuerdos, emociones y contexto]]></description><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 17:13:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/THOUZZDRWNAIDJATMETPYCW5MU.png?auth=694b27489e0a6fa095cf18a50b52f07f32f4fc154a771d7880e20ea8b2835475&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Investigadores de la Escuela IMT de Estudios Avanzados de Lucca estudiaron 3.700 relatos de 287 adultos durante dos semanas (Imagen Ilustrativa Infobae) " height="1024" width="1536"/><p>Durante años, se pensó que los <b>sueños </b>eran simples secuencias aleatorias de imágenes e historias sin sentido. Pero una <a href="https://www.nature.com/articles/s44271-026-00447-2" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s44271-026-00447-2">investigación </a>de la <b>Escuela IMT de Estudios Avanzados de Lucca</b> aporta una perspectiva diferente: reflejan una compleja <b>remezcla </b>de la realidad, donde<b> la personalidad, </b><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/05/09/como-el-cerebro-humano-imagina-a-partir-de-recuerdos-y-la-actividad-neuronal-interna" target="_blank" rel=""><b>la memoria y el entorno</b></a><b> se fusionan </b>para crear escenarios nuevos y vívidos. El análisis de más de 3.700 informes de sueños y vigilia revela que la actividad onírica<b> </b>está lejos de ser un ruido mental sin propósito.</p><p>Según detalló la revista científica <i>ScienceDaily</i>, el estudio desafía la creencia tradicional sobre la aleatoriedad de los sueños. El equipo italiano demostró que tanto las diferencias individuales como los eventos globales influyen en el contenido de los mismos. De acuerdo con la <i>Escuela IMT</i>, la mente dormida no solo <b>recicla recuerdos</b>, sino que <b>construye narrativas propias</b> a partir de fragmentos de la experiencia cotidiana y <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/16/que-descubrio-la-ciencia-sobre-los-suenos-de-las-personas-sin-imagenes-mentales" target="_blank" rel="">la imaginación</a>.</p><h2>Un análisis inédito de miles de sueños</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ZPJTC57WVCMPCL77VHSEPA7UA.png?auth=fa5fdfd7c31d749e261360fabd0ae790c8398ec0d19a30600f20c6e7e073aa26&smart=true&width=1536&height=2752" alt="El cerebro humano transforma la memoria, las emociones y el entorno en sueños originales, conforme a la investigación de la Escuela IMT de Lucca, Italia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>Para comprender la estructura onírica, los investigadores de la entidad académica recopilaron durante dos semanas los relatos diarios de sueños y experiencias de vigilia de <b>287 adultos</b>, de entre<b> 18</b> y <b>70 años</b>. Los participantes también brindaron detalles sobre sus hábitos de sueño, rasgos de personalidad y capacidades cognitivas.</p><p>El equipo científico utilizó técnicas de <b>procesamiento del lenguaje natural</b> (<b>PLN</b>), una rama de la<b> inteligencia artificial</b>, para examinar la estructura semántica de los relatos, es decir, la forma en que se enlazan conceptos, palabras e ideas dentro del texto. </p><p>El uso de PLN permitió identificar patrones imposibles de detectar a simple vista, mostrando que <b>el contenido de los sueños nunca fue completamente aleatorio ni caótico</b>. Más bien, reflejó la interacción entre factores personales y acontecimientos del mundo exterior.</p><p>Uno de los hallazgos destacados por la Escuela IMT indica que las personas con tendencia a dejar que su mente divagara durante el día reportaron sueños fragmentados y cambiantes. En contraste, quienes atribuían significado a los sueños describieron experiencias más inmersivas y detalladas. </p><p>Según la investigadora principal, la neurocientífica italiana <b>Valentina Elce</b>, “nuestros hallazgos demuestran que los sueños no son solo un reflejo de experiencias pasadas, sino un proceso dinámico moldeado por quiénes somos y lo que vivimos”.</p><h2>El cerebro transforma la realidad mientras sueñas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OPSEVR2MSREENIP7Y3TQESOBH4.png?auth=3ef85c061ac03a8d2d1d1af567c28bc15165bb53c148b747eefe429024a90db5&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un equipo italiano examinó miles de relatos de sueños y vigilia de personas de 18 a 70 años y encontró vínculos entre rasgos individuales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Además, el estudio reveló que los sueños no reproducen fielmente las vivencias diarias. En lugar de ello, <b>el cerebro reconfigura los escenarios conocidos</b>. Un hospital, una oficina o una casa pueden aparecer en los sueños, pero mezclados con lugares sin relación aparente o transformados en ambientes irreconocibles. Esto implica una integración de recuerdos, emociones, expectativas y hasta posibles futuros.</p><p>Según el ensayo, la mente integra los detalles familiares de la vida diaria y los funde con entornos desconocidos, creando escenas que sorprenden por su originalidad. Este fenómeno sugiere que el sueño no funciona como un sistema de grabación, sino como un editor creativo de la experiencia humana.</p><p>El informe describe cómo la calidad del sueño, el interés personal por los sueños y la propensión a fantasear durante la vigilia afectan la riqueza y la viveza de las escenas nocturnas. La interpretación, lejos de ser una cuestión esotérica, empieza a perfilarse como una ventana científica para estudiar la <b>conciencia </b>y la <b>salud mental.</b></p><h2>El impacto de los acontecimientos globales en el contenido onírico</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VMIAMPOR25DONPMLBHKPAG6A5U.png?auth=7234bdb217a523c376180b3889d7b374d9fa79136104edb45c47ee9eb0b42cad&smart=true&width=1408&height=768" alt="
En 287 participantes, quienes reportaron dejar vagar más su mente durante el día describieron experiencias nocturnas más cambiantes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El análisis de la Escuela IMT incluyó informes de sueños recopilados durante el confinamiento por la <b>COVID-19</b> por la <b>Universidad Sapienza de Roma</b>. Según reporta <i>ScienceDaily</i>, los sueños registrados en ese periodo destacaron<b> emociones más intensas </b>y referencias constantes a <b>restricciones, encierros y barreras</b>. Estas temáticas reflejaban el contexto social vivido por millones de personas.</p><p>Con el paso de los meses, el contenido de los sueños evolucionó. La carga emocional y las referencias a limitaciones se atenuaron, lo que sugiere que los sueños pueden actuar como indicadores de la adaptación psicológica frente a eventos disruptivos. </p><p>Este hallazgo refuerza la idea de que los sueños no solo procesan el pasado inmediato, sino que también registran el modo en que las personas afrontan los cambios y desafíos externos.</p><p>La Escuela IMT de Estudios Avanzados de Lucca sostiene que el análisis computacional de grandes volúmenes de sueños permitirá nuevas investigaciones sobre la memoria, el procesamiento emocional y la salud mental. La inteligencia artificial muestra potencial para transformar la forma en que se estudia la mente dormida, ayudando a identificar patrones y relaciones que antes permanecían ocultos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/THOUZZDRWNAIDJATMETPYCW5MU.png?auth=694b27489e0a6fa095cf18a50b52f07f32f4fc154a771d7880e20ea8b2835475&amp;smart=true&amp;width=1536&amp;height=1024" type="image/png" height="1024" width="1536"><media:description type="plain"><![CDATA[Investigadores de la Escuela IMT de Estudios Avanzados de Lucca estudiaron 3.700 relatos de 287 adultos durante dos semanas (Imagen Ilustrativa Infobae) ]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué tenés que tener plantas sí o sí: lo que los centenarios del mundo llevan años sabiendo]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/01/por-que-tenes-que-tener-plantas-si-o-si-lo-que-los-centenarios-del-mundo-llevan-anos-sabiendo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/08/01/por-que-tenes-que-tener-plantas-si-o-si-lo-que-los-centenarios-del-mundo-llevan-anos-sabiendo/</guid><dc:creator><![CDATA[Male Eirin]]></dc:creator><description><![CDATA[Estudios en diseño biofílico y neurociencia explican cómo la presencia de vegetación en el hogar impacta el cerebro y la salud cotidiana, más allá de la percepción consciente]]></description><pubDate>Sat, 01 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Hay una pregunta que me hago cada vez que entro a un espacio sin vegetación: ¿qué le falta? No es un mueble, no es un color de pared, no es más luz. Lo que le falta, en la mayoría de los casos, es algo vivo.</p><p><b>Tener plantas en casa no es una cuestión de estética ni de tendencia</b>. Es una decisión sobre cómo querés que funcione tu cerebro, tu cuerpo y el espacio donde vivís. Y la ciencia lleva décadas acumulando evidencia para sostenerlo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FZ6UVL4VCBBDFPR5SYSWCKDTCM.jpg?auth=22c036ffab2cd52148e7a88242faa9671bfa2c99d9459a4b925bbfbcb291bc8e&smart=true&width=1920&height=1075" alt="Reducción de cortisol, restauración de la atención y mejoras medibles en el bienestar emocional son algunos de los efectos documentados por la investigación científica sobre la vegetación en interiores" height="1075" width="1920"/><h2>El punto de partida: tu cerebro está cableado para la naturaleza</h2><p>Antes de hablar de plantas específicas, ubicaciones o cuidados, necesito contarte algo que cambia la manera de entender todo esto. Existe un concepto que en <b>neurointeriorismo</b> y <b>diseño biofílico</b> es absolutamente central: la <b>biofilia</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WKUITFS6FZAULMMVDNY7UA2NHQ.jpg?auth=31e2eaba9e70c6eaa9d4a0843e35cef5b44d5617f26606962d147c5c9196cb43&smart=true&width=1920&height=1075" alt="La biofilia no es una preferencia estética ni una tendencia de decoración: es una respuesta del sistema nervioso que interpreta la presencia de vegetación como señal de seguridad" height="1075" width="1920"/><p>El término fue acuñado por el psicólogo alemán <b>Erich Fromm</b> en 1973, quien lo definió como “el amor apasionado por la vida y por todo lo que está vivo”. Pero fue el biólogo de <b>Harvard</b>, <b>Edward O. Wilson</b>, quien en 1984 le dio el marco científico que hoy conocemos. Wilson postuló que los seres humanos tenemos una tendencia innata a buscar conexión con otras formas de vida, y que esa tendencia tiene base genética. No es una preferencia cultural, no es una moda de Pinterest. Está grabada en tu sistema nervioso desde hace miles de años.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FW5VPOOTXZDX3OCIN4LPKR7OUM.jpg?auth=da2266dca1cc699a04775898ef0f64943f6ce16c71abbea31e34d129632e581e&smart=true&width=1920&height=1075" alt="El diseño biofílico aplica ese conocimiento al diseño de interiores, con el objetivo de crear espacios que trabajen activamente a favor del bienestar neurológico y emocional de quien los habita" height="1075" width="1920"/><p><b>Tu cerebro evolucionó leyendo la naturaleza como señal de seguridad</b>. Durante cientos de miles de años, la presencia de vegetación significaba agua, alimento, refugio y protección. La ausencia de verde, en cambio, era señal de peligro. Ese código ancestral sigue activo hoy. Cuando rodeás tu espacio de plantas, le estás diciendo a tu sistema nervioso algo muy concreto: acá estás bien.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XTY5UDUF6VAEFDVA3W2LOAT7NA.jpg?auth=d8e6beb2e2fd05869458f16bd945c6a6facbfd5434fdaf5725feadf8e5f54498&smart=true&width=1920&height=1075" alt="La biofilia es la tendencia humana a buscar conexión con otras formas de vida tiene base genética y se desarrolló a lo largo de miles de años de evolución" height="1075" width="1920"/><p>Por eso, incorporar vegetación no es decorar. Es intervenir activamente sobre el bienestar de quien vive ahí.</p><h2>Lo que los centenarios del planeta llevan haciendo toda la vida</h2><p>Cada vez que me preguntan cuál es el hábito más poderoso que podés incorporar a tu vida cotidiana sin cambiar demasiado, pienso en las <b>Zonas Azules</b>. Son las cinco regiones del mundo donde se concentra la mayor cantidad de personas que superan los 100 años: <b>Okinawa</b> (Japón), <b>Cerdeña</b> (Italia), <b>Icaria</b> (Grecia), <b>Nicoya</b> (Costa Rica) y <b>Loma Linda</b> en (California, EEUU).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UFKEWSWMQNBYNC4OZMHOXAZZJA.jpg?auth=383af00f723b3738f6e1bc79ce252d78cc320ee98a13b524cea8148bc4993345&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los centenarios de Okinawa, Cerdeña e Icaria comparten un hábito que la ciencia tardó décadas en medir: jardineaban todos los días, bien entrados en sus 80 y 90 años" height="1080" width="1920"/><p>El investigador <b>Dan Buettner</b>, en colaboración con National Geographic y el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos, estudió durante años qué tenían en común estas comunidades. Encontró factores conocidos: dieta basada en plantas, redes sociales fuertes, propósito de vida, movimiento natural. Pero hay un denominador común que suele pasarse por alto: en todas estas comunidades, la gente hacía jardinería.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CYCIQL3DGBE3TFVBJALSUF3OSI.jpg?auth=9c9f4bd932044bb68215c6b60ecef338bab0921ab02cb2141ffc8f96e4777a91&smart=true&width=1920&height=1072" alt="La jardinería reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y mejora la reserva cognitiva en adultos mayores, según investigaciones realizadas en las Zonas Azules" height="1072" width="1920"/><h2>El aire que respirás en casa (y lo que nadie te está contando)</h2><p>Ahora quiero hablarte de algo que me parece fundamental y que muy pocas personas consideran cuando piensan en su hogar. ¿Sabés que el aire dentro de tu casa puede tener hasta diez veces más contaminantes que el aire del exterior?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ULQN2A5R25C6BNASNZORQ46YRE.jpg?auth=f01c0ee944fdcce9dadf9039d926a7daeaf3cbd56f94b3c9a633138a13fe7f75&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Pintura, muebles de madera compuesta, productos de limpieza y desodorantes de ambiente liberan gases químicos al aire del hogar que no siempre tienen olor ni son visibles" height="1080" width="1920"/><p>La <b>Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos</b> (EPA, por sus siglas en inglés) tiene documentado que las concentraciones de compuestos orgánicos volátiles (<b>COVs</b>) son consistentemente más altas en interiores que en exteriores. La pintura de las paredes, los muebles de madera compuesta, los productos de limpieza, los desodorantes de ambiente, las alfombras nuevas, los adhesivos: todos liberan gases químicos al aire de tu hogar. Muchos de ellos no tienen olor. No los ves, no los percibís, pero están ahí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3A7VI3ZONBRBKRP7WOEOGQV7M.jpg?auth=7fb49dc901f1e9e8bf9e75d88aabbff1b1b97368d99ce5824c9c34ef6a692768&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos documentó que las concentraciones de compuestos orgánicos volátiles pueden ser hasta diez veces más altas en interiores que en el exterior" height="1080" width="1920"/><p>Los síntomas de exposición a estos compuestos incluyen dolor de cabeza, fatiga, mareos, náuseas e irritación en ojos, nariz y garganta. Con exposición crónica, algunos de estos compuestos están asociados a daño hepático, renal y del sistema nervioso central.</p><p><b>La NASA lo investigó en 1989</b> en un estudio dirigido por el científico <b>B.C. Wolverton</b>, en el que se evaluó la capacidad de distintas especies de plantas de interiores para absorber estos compuestos: especies como el potus, el espatifilo y la palma bambú redujeron las concentraciones de COVs entre un 50% y un 90% en esas condiciones controladas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LGUT77DPVVAH5KWQZ5DGXNFFXU.jpg?auth=36d9c57ada527b49bf8a3a139d27edd9a09207dbb9123793fb1c308e6ab76d8f&smart=true&width=1920&height=1072" alt="El estudio de la NASA de 1989 encontró que especies como el potus, el espatifilo y la palma bambú redujeron entre un 50% y un 90% las concentraciones de compuestos tóxicos en cámaras selladas" height="1072" width="1920"/><h2>Tu cerebro en modo pausa: la teoría que explica por qué mirar una hoja te relaja</h2><p>En los años 80, los psicólogos <b>Rachel Kaplan</b> y <b>Stephen Kaplan</b> de la <b>Universidad de Michigan</b> desarrollaron la <b>Teoría de la Restauración de la Atención</b> (ART, por sus siglas en inglés). La idea central es esta: la atención dirigida —la que usás para trabajar, estudiar, tomar decisiones, concentrarte— se agota. Es un recurso finito. Cuando se agota, aparecen la irritabilidad, la dificultad para concentrarse, los errores.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WHYPFN6BN5DM7C77HNKFAIHWWI.jpg?auth=69cf9966a03815899050f3bc8b5d99da58bd9dbf92dd513f0ee52bc363439a6b&smart=true&width=1920&height=1072" alt="Los psicólogos Rachel y Stephen Kaplan demostraron que la atención dirigida, la que usamos para trabajar y estudiar, se agota, y que mirar elementos naturales activa un tipo de atención involuntaria que permite su recuperación" height="1072" width="1920"/><p>Pero existe otro tipo de atención: la <b>atención involuntaria</b>. Es la que se activa cuando mirás el movimiento de una hoja, cuando observás el patrón de una corteza de árbol, cuando seguís el vuelo de un pájaro. Esta atención no requiere esfuerzo. Y mientras opera, la atención dirigida se recupera.</p><p><b>Mirar plantas activa ese mecanismo de restauración</b>. No es metáfora. Hay mediciones electroencefalográficas que lo respaldan. Investigaciones publicadas en PMC y en HortScience documentaron que ver plantas reales durante apenas tres minutos produce un aumento en las ondas alfa cerebrales —las asociadas a la relajación profunda y la calma consciente— y una reducción en las ondas beta de alta frecuencia, vinculadas al estrés, la tensión y la ansiedad. Al mismo tiempo, se registra una disminución de la concentración de oxihemoglobina en la corteza prefrontal dorsolateral, lo que indica alivio de la carga cognitivo-emocional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BWKFFK3AVRCRBEWKN5COBPQP6Q.jpg?auth=1252eb26b7076d9c44b96d40b23628f1bcdffe7c94090570f31781ce0cc5bf2e&smart=true&width=1920&height=1072" alt="Mediciones electroencefalográficas documentaron que ver plantas reales durante apenas tres minutos produce un aumento en las ondas alfa cerebrales, asociadas a la relajación profunda y la calma consciente" height="1072" width="1920"/><p>Cinco minutos mirando plantas. Eso es todo lo que necesita tu cerebro para empezar a recuperar la atención que gastaste durante el día.</p><h2>Los números del trabajo: plantas en oficinas</h2><p>Si trabajás desde casa —o si tenés una oficina— esto te va a interesar especialmente. <b>La presencia de plantas en espacios de trabajo tiene efectos medibles sobre el bienestar y la satisfacción laboral</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3GZVCDCIIRFTRJ7ABQ3QWC7V2Q.jpg?auth=019ab234e7eb6b4f897b8e86222a791d69b62a08a31a745e12885bc9834b4410&smart=true&width=1920&height=1075" alt="Un estudio de la Universidad de Tecnología de Sídney registró reducciones de entre el 30% y el 60% en estrés y sentimientos negativos entre trabajadores que tenían al menos una planta en su espacio de trabajo" height="1075" width="1920"/><p>Un estudio de la <b>Universidad de Tecnología de Sídney</b> midió el impacto de plantas en oficinas durante tres meses. El resultado fue una reducción de entre el 30% y el 60% en sentimientos negativos y niveles de estrés entre quienes tenían plantas en su espacio de trabajo. Quienes no las tenían registraron, en el mismo período, un aumento del 20% al 40% en estrés y negatividad. Lo más llamativo del estudio: una sola planta por espacio de trabajo fue suficiente para generar ese efecto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2NOSQC5GMVCYVLYOMNDGR4KZVQ.jpg?auth=7b8b88f4f41f7098fe77b6648ea0479d0a704eab62bf318648c447ab01cc8c98&smart=true&width=1920&height=1075" alt="Una investigación japonesa de la Universidad de Hyogo demostró que una planta pequeña visible en el escritorio redujo la frecuencia cardíaca y los niveles de ansiedad de los trabajadores durante pausas de apenas tres minutos" height="1075" width="1920"/><p>Una investigación de la <b>Universidad de Hyogo</b> en Japón documentó que tener una planta pequeña visible en el escritorio durante una pausa de tres minutos redujo significativamente la frecuencia cardíaca y los niveles de ansiedad de los trabajadores, con resultados consistentes independientemente de la edad y del tipo de planta elegida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SVGDDBE52FCPFPGDKBXXKOAEUA.jpg?auth=26c96a5e838912c1bf96eeab639fb130800ca40523b897bdb706e7453d0331f6&smart=true&width=1920&height=1075" alt="Un estudio realizado en nueve organizaciones entre 2019 y 2020 encontró que la presencia de plantas mejoró la satisfacción con el espacio de trabajo y redujo síntomas de salud durante la jornada laboral" height="1075" width="1920"/><h2>Lo que tus plantas dicen de vos (y por qué cuidarlas te hace mejor persona)</h2><p>La psicología también tiene algo para aportar acá, y me parece uno de los ángulos más fascinantes del tema. Varios estudios han explorado los rasgos de personalidad asociados a quienes cuidan plantas, y el patrón que emerge es consistente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BWHHTSEWKZAK5L7QNCDUGUPLUE.jpg?auth=318de54282a666fdfd9ca197de679bb94033c64320fa1926048a01d4608c370c&smart=true&width=1920&height=1072" alt="Cuidar algo vivo que depende de vos activa mecanismos de reciprocidad y observación que los psicólogos asocian con la capacidad de cuidar a otros" height="1072" width="1920"/><p>Una investigación publicada en Frontiers in Psychology en 2025 analizó los vínculos parasociales que los seres humanos forman con sus plantas de interior. El estudio identificó cinco tipos de relaciones que las personas establecen con sus plantas: de propiedad, de amistad, de parentalidad, fraternales y de vecindad. El acto de cuidar algo vivo que depende de vos activa mecanismos de empatía, reciprocidad y responsabilidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JAPIBF2TGRBEDNB3QBZ3LFVALI.jpg?auth=39adc3f1400f18144e6c0f685050261b799424a1cea91a830c4083a8974673cf&smart=true&width=1920&height=1072" alt="Investigaciones en psicología identificaron que quienes cuidan plantas con regularidad presentan con mayor frecuencia rasgos de empatía, responsabilidad y apertura a la experiencia" height="1072" width="1920"/><p>Los rasgos de personalidad que los investigadores encuentran con mayor frecuencia entre quienes tienen una relación cercana con sus plantas incluyen <b>mayor empatía</b> —sensibilidad a las necesidades y estados de otros—, <b>apertura a la experiencia</b>, <b>responsabilidad</b> y <b>sensibilidad estética</b>. Cuidar una planta es, en términos psicológicos, un ensayo de la capacidad de cuidar a otros. Requiere observación, constancia, ajuste a las necesidades del otro y tolerancia a la incertidumbre.</p><p>Fotos: Ilustrativas Infobae</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WHYPFN6BN5DM7C77HNKFAIHWWI.jpg?auth=69cf9966a03815899050f3bc8b5d99da58bd9dbf92dd513f0ee52bc363439a6b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1072" type="image/jpeg" height="1072" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Por qué los olores de la infancia despiertan recuerdos tan vívidos y emotivos, según la neurociencia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/07/30/por-que-los-olores-de-la-infancia-despiertan-recuerdos-tan-vividos-y-emotivos-segun-la-neurociencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/07/30/por-que-los-olores-de-la-infancia-despiertan-recuerdos-tan-vividos-y-emotivos-segun-la-neurociencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia combinó encuestas con 647 voluntarios y experimentos en ratones para identificar el mecanismo cerebral detrás de este comportamiento]]></description><pubDate>Thu, 30 Jul 2026 17:42:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/25OYDCMYQFANXK6DST63UMOBEE.png?auth=f6082d0a341e4152c346ddc9dfa66e4908d28f529306d3912b8ef6ea33d51d39&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio del CNRS publicado en PLOS Biology identificó cómo los olores de la infancia dejan huellas duraderas en el cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Un equipo del CNRS</b> identificó cómo los <b>olores de la infancia</b> dejan <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/25/por-que-el-cerebro-fija-algunos-recuerdos-y-otros-se-pierden-segun-un-estudio"><b>huellas duraderas</b></a> en el cerebro y por qué pueden <b>reactivar recuerdos</b> y emociones décadas después. El <a href="https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3003845"><b>estudio</b></a>, publicado en <i>PLOS Biology</i>, vinculó ese efecto con neuronas formadas al inicio de la vida y con la reexposición posterior a esos aromas.</p><p>El olor del pan recién horneado, el perfume de un jardín en verano o el aroma del mar en vacaciones escolares: casi cualquier persona puede evocar algún recuerdo de infancia desencadenado por un olor. Este fenómeno, conocido como <b>“la magdalena de Proust”</b> en alusión a la escena de <b>Marcel Proust</b> en <i>En busca del tiempo perdido</i>, lleva décadas en estudio dentro de la <b>neurociencia</b>.</p><p>Estudios previos habían documentado que los recuerdos evocados por olores tienden a remontarse a la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/08/01/como-se-almacenan-y-por-que-se-pierden-los-recuerdos-en-la-infancia-segun-la-ciencia/"><b>primera década de vida</b></a> con más frecuencia que los generados por <b>estímulos visuales o auditivos</b>, y que suelen venir acompañados de una <b>intensidad emocional</b> particular.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CVO6DM62XJHQFCIQLEEWLCGLUM.png?auth=a9c769d47ce101016b7ca8259048caa8ce0248292e326faadb9f4b528edb258d&smart=true&width=1408&height=768" alt="La memoria olfativa reactiva recuerdos autobiográficos y emociones décadas después, un fenómeno conocido como la magdalena de Proust (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Qué halló el estudio sobre la memoria olfativa</h2><p>Un equipo de científicos del <b>Centro Nacional de Investigación Científica de Francia</b> (CNRS) identificó los mecanismos cerebrales que explican ese fenómeno, según el estudio. Los investigadores demostraron que las <b>experiencias olfativas tempranas</b> dejan una huella duradera en el cerebro, capaz de <b>reactivar el contexto y las emociones</b> del recuerdo original a lo largo de toda la vida.</p><p>"<b>Los olores son señales excepcionales</b> para acceder a los recuerdos autobiográficos", afirmó <b>Nathalie Mandairon</b>, coautora principal del estudio e investigadora del <b>Centro de Neurociencias de Lyon</b>, según <i>Scientific American</i>. El trabajo señala, además, que ese efecto no surge de una sola experiencia, sino de la <b>asociación repetida</b> de un aroma con vivencias positivas durante la infancia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NUQAXFLDLVDE3AXVQ2G3LZWLUU.png?auth=c23dca5f721d88ce3dfa46c0aa4ae7f17c7648967a7c63c754b15ada53f6d4b0&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio ubicó a las células granulares del bulbo olfativo como neuronas clave en la codificación de la memoria olfativa infantil (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>El papel de las células granulares</h2><p>En el centro del hallazgo se encuentran las <b>células granulares</b>, neuronas localizadas en el <b>bulbo olfativo</b>, la primera región del cerebro donde se procesa la información proveniente del olfato. Lo que distingue a estas células de otras neuronas es su origen: se generan principalmente durante el <b>período neonatal</b>, con un pico de producción el primer día de vida.</p><p>Según detalla el estudio, esas neuronas nacidas en los primeros momentos de la vida maduran en el bulbo olfativo al mismo tiempo que las experiencias olfativas de la infancia, lo que las convierte en <b>candidatas para almacenar esos recuerdos tempranos</b>. Para comprobarlo, el equipo combinó dos estrategias.</p><p>Primero realizó una encuesta en línea con <b>647 voluntarios</b>, que reveló que los recuerdos olfativos de infancia están ligados, en la gran mayoría de los casos, a <b>aromas agradables</b> y a episodios repetidos más de cinco veces, no a experiencias únicas. A partir de esos datos, los investigadores diseñaron un <b>modelo en ratones</b>: durante el período equivalente a la infancia temprana, los animales fueron expuestos a aromas atractivos en un entorno enriquecido y lúdico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J3XGYHMCWBFMXIQVONI5TTBNGQ.png?auth=524f8271f7bf7cb0b81a894a0c82c5e5e2e7049c734f139f3a96eea6b88b8ade&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una encuesta con 647 voluntarios mostró que los recuerdos olfativos de infancia se vinculan sobre todo con aromas agradables y episodios repetidos más de cinco veces (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En la adultez, los ratones mostraron una <b>preferencia clara</b> por esos aromas de infancia. Cuando las células granulares nacidas al primer día de vida fueron inhibidas con fibras ópticas mediante una técnica llamada <b>optogenética</b>, que permite activar o silenciar neuronas específicas con luz, esa preferencia desapareció. El trabajo concluye que “la inhibición de las células granulares nacidas en el día postnatal 1 impide la <b>recuperación de la memoria olfativa</b> de infancia y resalta su papel prominente en la codificación y el evocamiento de dicha memoria".</p><h2>Cómo cambia esa red con el tiempo</h2><p>El estudio también exploró qué sucede con esos recuerdos a medida que pasa el tiempo. En ratones adultos jóvenes, la evocación del aroma de infancia activaba de forma preferente las <b>células granulares neonatales</b> y fortalecía la conectividad entre los sistemas de memoria y de <b>recompensa del cerebro</b>.</p><p>Con el paso de los años, esa red cerebral se reorganiza. Las células granulares neonatales dejan de ser el sustrato principal del recuerdo y la conectividad funcional se desplaza hacia <b>el sistema límbico</b>, el conjunto de estructuras cerebrales vinculadas al <b>procesamiento emocional</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HPTCVIH26JGGXIBRFTBQVHLUAQ.png?auth=278c7121f5072a7d0cf8eca7e8bf1b03eeae2c2e80adeffcde16c38fe800f119&smart=true&width=1408&height=768" alt="Con el paso del tiempo, la red de la memoria olfativa se reorganiza y desplaza su conectividad hacia el sistema límbico vinculado al procesamiento emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El comunicado del CNRS señala que, con la reorganización de las redes cerebrales, el recuerdo se ancla progresivamente en los <b>circuitos de las emociones</b>, lo que explica tanto su persistencia como su potencia afectiva. </p><p>Según el trabajo, esto ofrece una explicación neurobiológica a que, con el tiempo, los recuerdos de infancia ligados a olores se vuelvan menos nítidos en sus detalles, pero más cargados de <b>nostalgia</b> y emoción.</p><h2>La importancia de volver a percibir el olor</h2><p>Un tercer hallazgo del trabajo añade una condición para que esos recuerdos persistan a lo largo de la vida: es necesario volver a encontrarse con el olor. La encuesta humana mostró que <b>el 82%</b> de los participantes informó haber vuelto a percibir el <b>aroma de infancia</b> de forma periódica a lo largo de su vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZUOY73QKMZED7PVWU5C34B7TAA.png?auth=865c0f60d2740f0349555eb83ff4b11ac6e6f3b6b80c323ab5a89eb075b019fa&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio concluyó que la reexposición periódica al olor de la infancia es necesaria para que la memoria olfativa persista a lo largo de la vida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En los ratones que no fueron reexpuestos al olor de manera regular durante su vida adulta, la preferencia por ese aroma se <b>debilitó con el tiempo</b>. En cambio, en los animales que sí tuvieron reencuentros periódicos con el olor, la memoria se mantuvo activa, aunque con una base neuronal diferente: ya no dependía de las células granulares neonatales, sino de una <b>red más amplia</b> centrada en el sistema olfativo-límbico.</p><p>El estudio, además, abre preguntas sobre si las <b>experiencias olfativas tempranas</b> también podrían estar vinculadas a recuerdos negativos y sobre los mecanismos exactos mediante los cuales la memoria se transfiere, con el tiempo, desde las neuronas del bulbo olfativo hacia <b>circuitos cerebrales</b> de orden superior.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/25OYDCMYQFANXK6DST63UMOBEE.png?auth=f6082d0a341e4152c346ddc9dfa66e4908d28f529306d3912b8ef6ea33d51d39&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Neuronas generadas el primer día de vida almacenan los aromas de la infancia y, al ser reactivadas en la adultez, movilizan los circuitos cerebrales del recuerdo y la recompensa]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Científicos revelan el sorprendente parecido entre humanos y ratones al procesar sonidos]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/30/cientificos-revelan-el-sorprendente-parecido-entre-humanos-y-ratones-al-procesar-sonidos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/30/cientificos-revelan-el-sorprendente-parecido-entre-humanos-y-ratones-al-procesar-sonidos/</guid><dc:creator><![CDATA[Cecilia Castro]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo científico en Alemania identificó que ambas especies construyen representaciones internas casi idénticas al enfrentarse a patrones acústicos]]></description><pubDate>Thu, 30 Jul 2026 17:10:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NBP4SLNT7REKZGW5TS54KTVL6E.png?auth=44495cd857666c3dbe281a146a4eae41086625b7a8243c1c9cbc74383e365078&smart=true&width=1408&height=768" alt="Humanos y ratones comparten una sorprendente similitud en el procesamiento de sonidos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Una secuencia de <b>clics y ritmos</b> conecta a dos especies que, a simple vista, parecen distantes en la evolución. <b>Científicos en </b><a href="https://www.infobae.com/tag/alemania/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/alemania/"><b>Alemania</b> </a>descubrieron que <b>humanos y ratones procesan los sonidos</b> de forma muy similar, organizando la <b>información auditiva</b> en <b>mapas internos casi iguales</b>. El hallazgo, publicado en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s44271-026-00485-w" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s44271-026-00485-w">Communications Psychology</a>, aporta información sobre cómo los <b>cerebros de mamíferos</b> interpretan, aprenden y diferencian los <b>sonidos del entorno</b>.</p><p>El equipo liderado por <b>Johannes P.-H. Seiler y Simon Rumpel</b>, de la <b>Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia</b>, realizó experimentos en los que tanto personas como ratones tenían que identificar secuencias de sonidos. Los resultados llamaron la atención de los propios investigadores: “Observamos que los <b>pulsos por segundo</b> eran el factor principal en la estructura del <b>mapa perceptual</b>, seguidos por la <b>irregularidad de los acentos</b> y el <b>desequilibrio de los pulsos</b>”, explicaron en el artículo original.</p><p>Estos <b>mapas perceptuales</b> son representaciones internas que el <b>cerebro</b> usa para clasificar y comparar sonidos. Funcionan como una especie de <b>mapa mental del sonido</b>, donde la <b>frecuencia de los clics</b>, la <b>regularidad de los acentos</b> y la <b>simetría de los pulsos</b> determinan qué tan parecidos o diferentes resultan los estímulos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V34ZLONSE5CFHHW6JQ6PLPSKHE.jpg?auth=affc0b05360c19a4f99cb1c6c3527a30762163405b31c14cbb6984796320ff71&smart=true&width=1456&height=816" alt="Un estudio alemán revela que ambas especies organizan la información auditiva en mapas internos casi idénticos - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>En el experimento, se presentaron distintas combinaciones de sonidos a <b>humanos y ratones</b>. Se pidió a las personas que evaluaran la similitud entre pares de sonidos, mientras que los ratones fueron entrenados para distinguir los mismos patrones a cambio de recompensas. Los datos obtenidos permitieron construir <b>mapas perceptuales</b> para ambas especies y compararlos.</p><h2>Cómo influye la percepción en el aprendizaje</h2><p>Uno de los puntos clave del estudio fue que la manera en que las personas y los ratones perciben las diferencias entre sonidos permite anticipar qué tan rápido aprenderán a distinguirlos. “El <b>peso perceptual ingenuo</b> de los <b>pulsos por segundo</b> predijo un <b>aprendizaje más rápido</b> y una mejora mayor en la <b>tarea de discriminación</b> correspondiente”, señalaron los autores.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/26QW6SKNH5GNLAC6DHDVW433PU.png?auth=466a82aaebcb4c443622c3e26cab56bdef0e349d9a990e47eb7258d7b147aebd&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los experimentos midieron la capacidad para identificar secuencias de sonidos pulsados en humanos y ratones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En otras palabras, quienes distinguieron mejor la cantidad de <b>pulsos por segundo</b> aprendieron más rápido a identificar los sonidos del experimento. Esta relación entre <b>percepción inicial</b> y <b>velocidad de aprendizaje</b> se observó tanto en humanos como en ratones.</p><p>El estudio también examinó cómo cambian las decisiones durante el aprendizaje. Los resultados muestran que la característica reforzada (por ejemplo, la <b>frecuencia de los pulsos</b>) fue ganando importancia a medida que avanzaba el aprendizaje, mientras que los factores menos relevantes fueron perdiendo peso. Así, el <b>cerebro ajusta sus criterios</b> según la experiencia, pero sobre una <b>base estructural</b> que casi no cambia.</p><h2>Un patrón compartido entre dos especies</h2><p>Al comparar los <b>mapas perceptuales de humanos y ratones</b>, los investigadores encontraron una <b>similitud estructural</b> notable. “Mostramos <b>correlaciones positivas altas y significativas</b> entre el mapa basado en tareas de los ratones y los mapas perceptuales, tanto ingenuos como basados en tareas, de los humanos”, escribieron. Esto indica que, a pesar de las diferencias evolutivas y anatómicas, ambas especies comparten una forma parecida de <b>representar los sonidos internamente</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RSEROLBD7JGQ7JEM6PFS7KXMDI.png?auth=2ce6f28b3e67c09b628826e4b132290f295c5c5c4f0160d87f25853fa5faacb0&smart=true&width=1408&height=768" alt="a regularidad de los acentos y la simetría de los pulsos también influyeron en la percepción del sonido (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Este resultado sugiere que los <b>mamíferos</b> cuentan con “<b>estructuras inherentes para diferentes estímulos sensoriales</b>, que determinan la forma de nuestros modelos internos del mundo”. Es decir, tanto humanos como ratones interpretan la <b>información auditiva</b> usando principios similares, posiblemente debido a la influencia del <b>entorno físico</b> en la evolución de los sentidos.</p><p>El trabajo concluye que la <b>percepción de sonidos pulsados</b> sigue una estructura general que se mantiene en distintas especies y contextos de aprendizaje. Esta <b>arquitectura común</b> permite que los cerebros de los mamíferos ajusten sus <b>decisiones perceptivas</b> según lo que exige el entorno, sin necesidad de modificar por completo sus <b>mapas internos</b>.</p><p>Los autores planean investigar cómo se forman y modifican estos mapas en el cerebro, con la idea de entender los <b>procesos neuronales</b> detrás de este fenómeno. Conocer estos mecanismos podría aportar ideas para nuevas terapias en <b>trastornos de la percepción auditiva</b> y para mejorar modelos de <b>inteligencia artificial</b> inspirados en el cerebro.</p><p>“Poder medir <b>mapas de representación</b> es interesante, pero no explica por sí solo cómo surgen en una red neuronal”, comentaron Seiler y Rumpel. El reto ahora es descubrir cómo funcionan las <b>dinámicas neuronales</b> que permiten a humanos y ratones compartir, sin saberlo, una misma <b>melodía cerebral</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NBP4SLNT7REKZGW5TS54KTVL6E.png?auth=44495cd857666c3dbe281a146a4eae41086625b7a8243c1c9cbc74383e365078&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Una ilustración destaca la similitud en la organización cerebral del sonido entre las figuras humana y de roedor, mostrando ondas y patrones neuronales. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo el cerebro se reorganiza para aprender a funcionar en multitasking y qué impacto tiene en el aprendizaje]]></title><link>https://www.infobae.com/educacion/2026/07/30/como-el-cerebro-se-reorganiza-para-aprender-a-funcionar-en-multitasking-y-que-impacto-tiene-en-el-aprendizaje/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/educacion/2026/07/30/como-el-cerebro-se-reorganiza-para-aprender-a-funcionar-en-multitasking-y-que-impacto-tiene-en-el-aprendizaje/</guid><description><![CDATA[En junio de 2026, un equipo de la Universidad de Georgetown publicó un hallazgo que destaca que bajo ciertas condiciones, el cerebro sí puede reorganizarse físicamente para ejecutar dos tareas al mismo tiempo]]></description><pubDate>Thu, 30 Jul 2026 03:05:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZTM7SB7HNEN5DXTOQYD3SFYJA.jpg?auth=77c9ef9a5aeed9c1da1e18f92c7d48c65fc896ad19e8c4f2aec03dda69054fd9&smart=true&width=1000&height=667" alt="El multitasking en el proceso de aprendizaje" height="667" width="1000"/><p>Durante décadas, la psicología cognitiva sostuvo que el cerebro humano no puede funcionar realmente en modo multitarea: lo que hace es alternar la atención entre actividades a toda velocidad, generando la <b>ilusión</b> de simultaneidad.</p><p>Lo que llamamos “hacer dos cosas a la vez” era, en rigor, un cambio rapidísimo de atención entre tareas con un <b>costo cognitivo</b> medible en cada salto. La explicación estaba en la corteza prefrontal, la región encargada de las funciones ejecutivas, que solo puede sostener una tarea compleja genuina por vez. Los especialistas bautizaron esta limitación como <b>“cuello de botella frontal”.</b></p><p>Sin embargo, un equipo de la Universidad de Georgetown publicó un hallazgo que destaca que <b>bajo ciertas condiciones, el cerebro sí puede reorganizarse físicamente para ejecutar dos tareas al mismo tiempo</b> sin alternar entre ellas; donde la clave no está en desafiar el cuello de botella prefrontal, sino en aprender a <b>esquivarlo</b>.</p><p><b>El experimento: de la corteza prefrontal a la temporal</b></p><p>El equipo liderado por <b>Maximilian Riesenhuber</b>, profesor de neurociencia en Georgetown y codirector del Center for Neuroengineering entrenó a un grupo de participantes para clasificar imágenes de autos levemente modificadas entre sí, distinguiendo diferencias sutiles. </p><p>La tarea se completó a través de una aplicación de celular, a modo de<b> juego</b>, con más de 30.000 intentos distribuidos entre cinco y diez semanas de práctica. Los investigadores escanearon la actividad cerebral de los participantes con resonancia magnética funcional (fMRI) y electroencefalografía (EEG) antes y después de realizar la actividad. </p><p><b>Al principio, como era esperable, la tarea de clasificación activaba la corteza prefrontal.</b> Pero después de semanas de práctica intensiva, esa misma tarea había migrado hacia la <b>corteza temporal</b>, una región asociada a la memoria y al reconocimiento de objetos complejos. De esta forma la <b>práctica sostenida a lo largo del tiempo no solo mejoró el desempeño</b>, sino que trasladó la tarea a un <b>circuito neuronal distinto</b>, más automático y menos dependiente del control ejecutivo consciente.</p><p>Cuanto más se “descargaba” la tarea de clasificación fuera de la corteza prefrontal, los participantes lograban mejorar la ejecución de una segunda tarea en paralelo. El ejemplo cotidiano que usa el propio equipo es el de manejar un auto ya que al principio exige concentración total, pero con los años, buena parte de esa habilidad se automatiza y libera capacidad mental para escuchar música, conversar o pensar en otra cosa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RO73DOO2C5A2ZAPX7WIGJPKDNE.png?auth=0b3f305788a814b84b9fc6eb135b1e4942bf857598414d79cbc339eb67c9cf76&smart=true&width=1408&height=768" alt="La alfabetización atencional es clave en el uso de pantallas en el aula. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>¿Es posible aprender mientras se hace multitasking? </b></p><p>Un metaanálisis publicado en 2025 en el <i>International </i>Journal of Cognitive Research in Science, Engineering and Education recopiló estudios sobre <b>multitasking mediático académico</b>; es decir dividir la atención entre material de estudio y actividades no vinculadas, como chatear o navegar redes y encontró una correlación negativa, de intensidad baja pero consistente, con el rendimiento académico. </p><p>Sin embargo, no toda forma de dividir la atención pesa igual. Un estudio de 2025 publicado en Frontiers in Psychiatry distinguió entre <b>multitasking “académicamente relevante” </b>(por ejemplo, buscar una definición mientras se lee un texto) y <b>“académicamente irrelevante” </b>(revisar notificaciones sociales), y encontró que el impacto sobre el desempeño depende en buena medida de esa distinción, además de factores como la capacidad de autorregulación y el estado de flujo atencional del estudiante. </p><p>La conclusión <b>no es que todo multitasking limite el aprendizaje por igual,</b> sino que su costo depende de qué tan relacionadas están las tareas entre sí y de cuánto control atencional tiene quien las combina. De estos estudios se desprende que <b>la automatización real lleva tiempo y repetición sostenida; y los atajos no son posibles. </b>Una habilidad recién aprendida —una fórmula, un idioma, una técnica de lectura— sigue ocupando la corteza prefrontal y compite por los mismos recursos que cualquier otra actividad simultánea.</p><p>A la hora de diseñar consignas o pautas de uso de dispositivos en el aula, la investigación sugiere que <b>no toda interrupción digital pesa igual</b>; una búsqueda vinculada al contenido no tiene el mismo costo cognitivo que una notificación social. Esto abre la puerta a estrategias de regulación más matizadas que la prohibición lisa y llana de pantallas, apostando a desarrollar en los estudiantes lo que la literatura llama <b>“alfabetización atencional”</b>; es decir, la capacidad de reconocer cuándo una interrupción ayuda y cuándo entorpece.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZTM7SB7HNEN5DXTOQYD3SFYJA.jpg?auth=77c9ef9a5aeed9c1da1e18f92c7d48c65fc896ad19e8c4f2aec03dda69054fd9&amp;smart=true&amp;width=1000&amp;height=667" type="image/jpeg" height="667" width="1000"><media:description type="plain"><![CDATA[El multitasking en el proceso de aprendizaje]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El cansancio mental reescribe las prioridades del cerebro sin que la persona lo advierta, afirma un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/29/el-cansancio-mental-reescribe-las-prioridades-del-cerebro-sin-que-la-persona-lo-advierta-afirma-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/29/el-cansancio-mental-reescribe-las-prioridades-del-cerebro-sin-que-la-persona-lo-advierta-afirma-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo de Johns Hopkins escaneó, mediante resonancia magnética, a 28 voluntarios y halló un mecanismo preciso por el que el agotamiento mental reduce la disposición a afrontar retos, incluso cuando ofrecen mayores recompensas]]></description><pubDate>Wed, 29 Jul 2026 22:29:51 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OLJUG7PGXFABDGXUYLEBNIJKJI.png?auth=b47220d0224a13da5ceadb32f4a78f1c1a3456daba349d8ba518e4f4845b9ff1&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La fatiga cognitiva altera cómo el cerebro evalúa el esfuerzo y la recompensa al tomar decisiones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>La fatiga cognitiva</b> altera cómo el cerebro evalúa el <b>esfuerzo y la recompensa</b> al tomar decisiones. Un equipo de la <b>Universidad Johns Hopkins</b> y el <b>Instituto Kennedy Krieger</b> identificó <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/09/08/un-nuevo-mapa-del-cerebro-revelo-que-la-toma-de-decisiones-no-depende-de-un-centro-unico/"><b>dos regiones cerebrales</b></a> cuya interacción predice si una persona elegirá una opción más exigente o preferirá una más simple.</p><p>La pregunta que guió el trabajo fue cómo el cerebro <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/12/20/cansancio-mental-y-culpa-por-descansar-el-mito-de-la-productividad-constante"><b>integra el cansancio mental</b></a> al tomar decisiones que implican esfuerzo. Un <a href="https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.1612-24.2025"><b>estudio</b></a> publicado en <i>The Journal of Neuroscience</i> da respuesta a esa incógnita. Según explicó <b>Vikram Chib</b>, profesor asociado de ingeniería biomédica en la Universidad Johns Hopkins y autor principal, el equipo buscó inducir fatiga cognitiva, observar cómo cambiaban las elecciones de las personas e identificar las zonas del cerebro implicadas.</p><p>El hallazgo también tiene implicaciones para condiciones médicas como la <b>depresión</b>, el <b>COVID prolongado</b> y la <b>esclerosis múltiple</b>, caracterizadas por niveles de agotamiento mental que exceden lo cotidiano.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W7ZXUIYBU5DDJFBCN4TFWDPUF4.jpg?auth=f0a4a7eba62f93bf859d8bd28074947145172b0cbef7998ca1ceaac91d33daa5&smart=true&width=1920&height=1281" alt="La resonancia magnética funcional mostró la actividad cerebral de 28 participantes durante pruebas de memoria de trabajo con distintos niveles de dificultad (Europa Press)" height="1281" width="1920"/><h2>Qué mostró el escáner cerebral</h2><p>Para responder esa pregunta, el equipo monitoreó la actividad cerebral de <b>28 participantes</b> mediante <b>resonancia magnética funcional</b>, una técnica que mide cambios en el flujo sanguíneo del cerebro y permite inferir qué regiones están activas en cada momento. Los voluntarios realizaron pruebas de <b>memoria de trabajo</b>, la capacidad de retener y manipular información de forma simultánea en la mente, con distintos niveles de dificultad.</p><p>Luego debían elegir entre una tarea fácil con un premio de <b>un dólar</b> o una tarea difícil que podía rendir hasta <b>ocho dólares</b>. A medida que avanzaba la fatiga, los participantes elegían cada vez con menos frecuencia la <b>opción más demandante</b>, incluso si era la más redituable.</p><p>Ese diseño experimental permitió al equipo <b>cuantificar cuánto valía la motivación</b> de una persona en distintos estados de cansancio. El trabajo concluye que el esfuerzo mental repetido reduce de manera significativa la disposición a afrontar tareas de mayor exigencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UPANMOTHVNC6ZD2QU7U4W4SKF4.png?auth=3cb315b622df02fabd4b298963fbc8a40569fe112de85ec7b8ddf02342e27eaa&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio halló que una mayor conectividad entre la corteza prefrontal dorsolateral y la ínsula anterior derecha predice una menor disposición a asumir más esfuerzo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Las dos regiones implicadas</h2><p>El mecanismo identificado involucra dos zonas cerebrales. La primera es la <b>corteza prefrontal dorsolateral</b>, una región ubicada en la parte frontal del cerebro que interviene en la memoria de trabajo y la toma de decisiones. La segunda es la <b>ínsula anterior derecha</b>, una estructura situada hacia el centro-derecho del cerebro cuya función es monitorear el estado interno del organismo, incluida la percepción de fatiga.</p><p>A medida que los participantes completaban tareas cada vez más agotadoras, la corteza prefrontal dorsolateral enviaba <b>señales de intensidad creciente</b> hacia la ínsula anterior derecha. <b>Esa mayor conectividad</b> entre las dos regiones predijo con consistencia una menor disposición a elegir la tarea más difícil.</p><p>Dicho de otro modo, cuanto más se comunicaban ambas zonas, más probable era que la persona eligiera el <b>camino de menor esfuerzo</b>. Según detalla el estudio, los valores relacionados con el esfuerzo elegido quedaban representados en la ínsula, mientras que la corteza prefrontal aportaba la <b>información sobre el nivel de cansancio acumulado</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P5NPAPEH4NCRREWSRHIHGYPA4Q.png?auth=9b8029dbe3c39aea65627dda81d5338c83d5372419b984664c21410c3fc62217&smart=true&width=1408&height=768" alt="El hallazgo sobre fatiga cognitiva tiene implicaciones para la depresión, el COVID prolongado y la esclerosis múltiple, y sugiere vías para terapias y medicamentos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Qué implicaciones tiene el hallazgo</h2><p>Chib señaló en el artículo publicado en <i>Scientific American</i> que esas señales de fatiga probablemente evolucionaron como un <b>mecanismo de protección</b> para evitar que el organismo lleve sus recursos cognitivos y físicos al límite. Cuando esas señales se amplifican, el <b>costo percibido de seguir esforzándose</b> también aumenta.</p><p>Según indicó el investigador en el mismo artículo, <b>las personas con depresión</b> podrían procesar la fatiga cognitiva de un modo diferente al tomar decisiones. La identificación de los circuitos neuronales involucrados en el esfuerzo cognitivo abre la posibilidad de desarrollar <b>medicamentos y terapias</b> que actúen sobre esas vías cerebrales específicas en cuadros como la depresión, el COVID prolongado o la esclerosis múltiple.</p><p>El estudio también ofrece una perspectiva sobre los factores que pueden moderar el efecto de la fatiga. La investigación sugiere que <b>conocer la importancia de una actividad</b> o encontrarla interesante puede impulsar a las personas más allá de ciertos umbrales de cansancio. Reencuadrar mentalmente el valor de una tarea, entender por qué importa, actuaría como <b>contrapeso frente a las señales de agotamiento</b> que el cerebro genera de manera automática.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OLJUG7PGXFABDGXUYLEBNIJKJI.png?auth=b47220d0224a13da5ceadb32f4a78f1c1a3456daba349d8ba518e4f4845b9ff1&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un equipo de Johns Hopkins escaneó el cerebro de 28 voluntarios y halló un mecanismo preciso por el que el agotamiento mental reduce la disposición a afrontar retos, incluso cuando ofrecen mayores recompensas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo la epilepsia puede alterar el proceso que fija recuerdos durante el sueño]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/29/como-la-epilepsia-puede-alterar-el-proceso-que-fija-recuerdos-durante-el-sueno/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/29/como-la-epilepsia-puede-alterar-el-proceso-que-fija-recuerdos-durante-el-sueno/</guid><dc:creator><![CDATA[Constanza Almirón]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio en pacientes con esta condición identificó la coordinación de tres regiones cerebrales vinculadas con la memoria motora. El hallazgo aporta nuevas pistas sobre los efectos cognitivos de las descargas eléctricas anormales]]></description><pubDate>Wed, 29 Jul 2026 20:37:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUWT3M4O7ZAERH4ZMRYMHGU3VE.png?auth=53bae77acd1edd2f3c67fca385d63f78c61e836e45f9fa21ec18e5e35f0859aa&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio sobre epilepsia mostró cómo el sueño consolida la memoria mediante la coordinación entre la corteza orbitofrontal, el tálamo y el hipocampo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Cada noche, mientras el cuerpo descansa, el <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/">cerebro</a> realiza una tarea silenciosa: selecciona lo que vivió durante el día y lo graba de forma más permanente. Este proceso, conocido como <b>consolidación de la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/memoria/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/memoria/"><b>memoria</b></a>, depende de que distintas zonas del cerebro se comuniquen entre sí con precisión.</p><p>En esa línea, investigadores del <b>Kennedy Krieger Institute</b>, un centro especializado en neurología pediátrica, y de <b>Johns Hopkins Medicine</b>, demostraron por primera vez en seres humanos cómo <b>tres regiones cerebrales</b> coordinan su actividad para consolidar los recuerdos, y revelaron de qué manera la <b>epilepsia</b> puede interrumpir esa comunicación.</p><p>La investigación se realizó con <b>19 pacientes con epilepsia</b> y se centró en registrar de forma simultánea la <b>actividad eléctrica</b> de tres áreas del cerebro: la <b>corteza orbitofrontal</b> —una zona ubicada justo detrás de los ojos, vinculada a la toma de decisiones y la memoria—, el <b>tálamo</b> —una especie de central de distribución que regula qué información pasa de un área a otra del cerebro— y el <b>hipocampo</b> —región vinculada a la formación de nuevos recuerdos, con forma de caballito de mar, ubicada en la parte interna del lóbulo temporal—.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PBKVR3FIRZH7VG4V4OW6IG3S4M.png?auth=ac756b74590b0234d7b40374d26fc4c919b59654d3f5fff4f5e9f9b74388e9c4&smart=true&width=1536&height=2752" alt="La investigación con 19 pacientes con epilepsia identificó por primera vez en humanos la sincronía cerebral vinculada con la memoria motora durante el sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>Los resultados fueron publicados en la revista <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2517454123" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2517454123"><i>Proceedings of the National Academy of Sciences</i></a>.</p><p>“No habíamos entendido por qué los pacientes con epilepsia tienen problemas con la memoria”, afirmó la doctora <b>Catherine Chu</b>, coautora del estudio, vicepresidenta de neurología del Kennedy Krieger Institute y directora de neurología infantil y epilepsia pediátrica en la <b>Universidad Johns Hopkins</b>, según el comunicado institucional. “Esto a <b>cerrar esa brecha</b>“, añadió.</p><h2>Cómo se coordinan las señales durante el sueño</h2><p>El estudio describe una secuencia de señales eléctricas que ocurre mientras la persona duerme y compara al cerebro con una orquesta: cada región tiene su instrumento, y todas deben tocar en sincronía para que la pieza funcione.</p><p>Los científicos identificaron tres tipos de señales que se coordinan durante el descanso. Las primeras son las <b>oscilaciones lentas</b>: grandes ondas eléctricas que recorren la corteza cerebral y que actúan como el director de orquesta, marcando el ritmo para las demás.</p><p>Los <b>husos del sueño</b> son el segundo tipo de señal: ráfagas breves de actividad que aparecen en etapas específicas del descanso y que se asocian con el procesamiento de lo aprendido; son como los acordes que el cerebro repite para fijarlos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MNZUK6HEWJA27N347NMTWMDYUE.png?auth=eb2083474752b33e97ba3482f37a095d85d598b842e6670183388b90718cb357&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las oscilaciones lentas de la corteza orbitofrontal organizan los husos del sueño y las ondas rápidas hipocampales que intervienen en la consolidación de recuerdos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El tercer elemento son las <b>ondas rápidas hipocampales</b>, señales muy veloces y cortas que se producen en el hipocampo y funcionan como el momento en que la orquesta “apunta” definitivamente los recuerdos en la partitura.</p><p>Las oscilaciones lentas de la corteza orbitofrontal organizan tanto los husos como las ondas rápidas hipocampales, dentro de cada región y entre ellas, lo que confirma la existencia de una jerarquía: <b>una región lidera</b> y<b> las otras responden</b>.</p><p>Cuanto más coordinadas estaban estas señales en un paciente, mejor resultaba su desempeño al día siguiente en una prueba de <b>memoria motora</b>: una tarea que evaluaba cuánto retenía la persona de un movimiento aprendido la noche anterior.</p><p>“Cada registro cerebral contiene una <b>gran cantidad de información</b>, y usamos herramientas de matemáticas y estadística para convertir esa complejidad en patrones claros con relevancia clínica", explicó <b>Mark Kramer</b>, coautor de la investigación y profesor de matemáticas aplicadas y estadística en la Universidad Johns Hopkins. “Estos descubrimientos son posibles solo gracias a nuestro equipo interdisciplinario: ninguna disciplina por sí sola podría haber revelado la historia completa”, completó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZRY7NSCN4NEXRCAKSL4NUBCUEA.png?auth=2a4384364f1e3e7eca069bf656a493d59afecd6a902f3f5ac953e97be706761f&smart=true&width=1408&height=768" alt="Las descargas eléctricas anormales de la epilepsia pueden aparecer durante el sueño y alterar la comunicación entre regiones cerebrales clave para la memoria (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Cuando las descargas epilépticas secuestran el proceso</h2><p>La segunda parte del hallazgo concierne directamente a quienes padecen epilepsia. Esta condición neurológica se caracteriza por <b>descargas eléctricas anormales en el cerebro</b>, los llamados <b>picos epilépticos</b>, que pueden ocurrir incluso durante el sueño, sin que la persona lo perciba ni despierte.</p><p>El equipo observó que, cuando estas descargas se producían en simultáneo con las oscilaciones del descanso, la sincronía entre las tres regiones cerebrales se desmoronaba. El resultado fue: los pacientes que presentaban más <b>picos epilépticos</b> acoplados a las ondas del sueño tenían un peor rendimiento en la prueba de memoria al día siguiente.</p><p>La tasa de oscilaciones lentas que coincidían con picos epilépticos fue el predictor negativo del deterioro de la memoria motora nocturna entre los sujetos analizados.</p><p>La imagen que se plantea es la de un desconocido que invade la orquesta y ejecuta notas desafinadas en el peor momento posible: mientras el hipocampo procura registrar lo aprendido, la señal se ve interrumpida por la descarga epiléptica, lo que impide que el recuerdo se consolide de igual manera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LRJ6FM2AONCDVJDH4RV6QFXLIE.png?auth=d7b70b261594ab3d8a9bae49a8bed4ff21447c06c9906df9ea27a865bf617757&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los pacientes con más picos epilépticos acoplados a las ondas del sueño tuvieron un peor rendimiento en la memoria motora nocturna Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Si los patrones de actividad eléctrica durante el sueño pueden identificarse, entonces podrían desarrollarse herramientas para detectar, monitorear y tratar los efectos cognitivos de la epilepsia y conservar la función de la memoria en quienes padecen esta condición.</p><p>Más allá de explicar un mecanismo biológico, el trabajo del <b>Kennedy Krieger Institute</b> y <b>Johns Hopkins Medicine</b> tiene aplicación clínica.</p><p>En los 19 pacientes analizados, la predicción positiva de una mejoría en la memoria de una noche a otra estuvo dada por la presencia de ondas rápidas hipocampales, en particular si coincidían con ondas rápidas en la corteza orbitofrontal.</p><p>Esto confirma la función central del hipocampo como nodo clave en la consolidación de recuerdos y remarca la relevancia de la interacción entre esta estructura y la corteza prefrontal durante el sueño.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUWT3M4O7ZAERH4ZMRYMHGU3VE.png?auth=53bae77acd1edd2f3c67fca385d63f78c61e836e45f9fa21ec18e5e35f0859aa&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un cerebro humano translúcido muestra redes de conexiones neuronales iluminadas en tonos azules, naranjas y blancos que representan distintas funciones cerebrales. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El cerebro bilingüe activa el mismo circuito para procesar dos idiomas, revela un estudio de NYU]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/28/el-cerebro-bilingue-activa-el-mismo-circuito-para-procesar-dos-idiomas-revela-un-estudio-de-nyu/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/28/el-cerebro-bilingue-activa-el-mismo-circuito-para-procesar-dos-idiomas-revela-un-estudio-de-nyu/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación con tecnología de alta precisión mostró que el mecanismo gramatical opera igual en inglés y en español, sin importar el vocabulario o la estructura de cada lengua]]></description><pubDate>Wed, 29 Jul 2026 17:23:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El cerebro bilingüe procesa dos idiomas con el <b>mismo mecanismo neuronal</b>, según un estudio de la <b>Universidad de Nueva York</b> que rastreó la <b>actividad cerebral</b> de hablantes de inglés y español con <b>precisión de milisegundos</b> y concluyó que el cerebro reutiliza un mismo sistema gramatical para ambas lenguas.</p><p>Durante mucho tiempo, los <b>neurocientíficos</b> se preguntaron si las <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/02/19/como-crecer-en-un-hogar-bilingue-potencia-la-conexion-cerebral-y-el-desarrollo-emocional-entre-madres-e-hijos">personas </a><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/02/19/como-crecer-en-un-hogar-bilingue-potencia-la-conexion-cerebral-y-el-desarrollo-emocional-entre-madres-e-hijos"><b>bilingües</b></a> emplean regiones cerebrales distintas para cada idioma o si un único sistema gestiona ambas lenguas. La respuesta no era trivial: las lenguas pueden diferir en su gramática, sus sonidos y su <b>estructura morfológica</b>, es decir, la forma en que las palabras se modifican para expresar número, tiempo o género.</p><p>Un <a href="https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.2341-25.2026"><b>estudio</b></a> publicado en <i>Journal of Neuroscience</i> concluye que el cerebro no construye <b>sistemas gramaticales separados</b> para cada idioma, sino que reutiliza el mismo <b>andamiaje neuronal</b> sin importar la lengua que se esté procesando.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M4G6POTO45AKZOMJN525KHSOAA.png?auth=cacfdef43486ef75497fc4f2ad9746bcf556b482e7798c7a0d6b6378e83f0b85&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación publicada en Journal of Neuroscience sostuvo que el cerebro reutiliza un único sistema gramatical para ambas lenguas." height="768" width="1408"/><h2>Cómo se hizo el estudio</h2><p>Para llegar a esa conclusión, <b>Esti Blanco-Elorrieta</b>, profesora asistente de psicología y neurociencia en NYU, y <b>Xuanyi “Jessica” Chen</b>, estudiante doctoral de la misma universidad, reclutaron a <b>23 hablantes</b> con alto dominio del inglés y el español. </p><p>Los participantes fueron sometidos a <b>magnetoencefalografía</b>, una técnica de neuroimagen no invasiva que mide los campos magnéticos generados por las señales eléctricas entre neuronas, con una resolución temporal de milisegundos.</p><p>Esa precisión permitió al equipo observar en <b>tiempo real</b> cómo el cerebro ejecuta las <b>operaciones gramaticales</b> mientras las personas hablan. La tarea consistía en producir formas gramaticales correctas: escuchar una palabra en singular, como “barco” o “boat”, y pronunciar su plural, “barcos” o “boats”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GOIHGXMN7ZH73DXEYG3XWN7WXA.png?auth=29f4196cb3c46ab39a064e823ad20c784a7aeb570f77b7178041e2e4fb9c106a&smart=true&width=1408&height=768" alt="La actividad cerebral se midió mientras los participantes transformaban palabras en singular en plural en inglés y en español." height="768" width="1408"/><p>El experimento incluyó también <b>cognados</b>, palabras de distintos idiomas que comparten significado, ortografía y pronunciación por tener un origen común, y <b>pseudopalabras</b>, como “paple”, que no pertenecen a ningún idioma real. Si el cerebro aplicaba las mismas reglas gramaticales incluso a palabras que nunca había procesado, eso significaría que el mecanismo opera de forma <b>abstracta</b>, con independencia del vocabulario almacenado.</p><h2>Qué mostró la actividad cerebral</h2><p>Los resultados mostraron <b>patrones de actividad cerebral</b> prácticamente idénticos para ambos idiomas en cada prueba. El hecho de que los cognados no amplificaran esa coincidencia y de que las pseudopalabras tampoco la redujeran <b>reforzó la interpretación</b>.</p><p>“Eso dificulta explicar el efecto como un <b>mero reflejo del vocabulario compartido</b> y sugiere que el cerebro puede estar representando la <b>operación gramatical</b> en sí misma", señaló Blanco-Elorrieta en declaraciones al <i>New York Times</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5FQUZXQUVRF2BHOK6GKAA6FP5U.png?auth=8f6477b740227079d2fd6990594d1f3ca77efc0f90563aa01977b7e2deee7ee9&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El experimento incluyó cognados y pseudopalabras para comprobar si la gramática opera de forma abstracta e independiente del vocabulario." height="1536" width="2752"/><p>El estudio identificó que la red neuronal implicada en esas transformaciones es un <b>circuito frontotemporal</b> de predominio izquierdo que se activa unos <b>100 milisegundos</b> después de que el hablante recibe la señal. Esa red se pone en marcha con la misma firma temporal y espacial sin importar si la palabra es en inglés, en español o completamente inventada.</p><p>Según el paper, los resultados “brindan evidencia neural con resolución temporal a favor de un <b>mecanismo computacional independiente del idioma</b>, lo que muestra que el cerebro implementa las transformaciones gramaticales como operaciones abstractas y generativas".</p><h2>Alcance del hallazgo y próximos pasos</h2><p>“Nuestra investigación sugiere que el cerebro posee un único <b>‘motor gramatical’</b> que impulsa todos los idiomas que hablamos, en lugar de motores separados para cada uno", afirmó Blanco-Elorrieta, según el comunicado de prensa de NYU. “Mostramos que los mismos patrones cerebrales sostienen la gramática en inglés y en español, lo que indica que el <b>lenguaje humano</b> puede estar construido a partir de cómputos neuronales que trascienden cualquier idioma en particular", agregó en el mismo comunicado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WEMLYIE7HZDNHHDTI6WPHMGAEI.png?auth=8e963c958efad31797297812c080538d0f7729f0fac863f0ff8d28cfa74bf317&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los resultados mostraron patrones de actividad cerebral casi idénticos en ambos idiomas y también ante palabras inventadas." height="768" width="1408"/><p><b>Mirjana Bozic</b>, neurocientífica cognitiva de la <b>Universidad de Cambridge</b> que no participó en el estudio, consideró los resultados “muy informativos” y los calificó como <b>evidencia sólida</b> de que un único mecanismo cerebral impulsa las dos lenguas, aunque señaló que no resultan completamente inesperados porque<b> van en línea con otros resultados previos del campo</b>, según declaraciones recogidas por <i>Smithsonian Magazine</i>, revista de divulgación científica y cultural.</p><p>El hallazgo también abre una <b>pregunta metodológica</b>: los participantes del experimento son hablantes de inglés y español, dos idiomas relativamente cercanos en cuanto a su estructura. Los propios autores reconocen en el paper que resta saber si los resultados se <b>generalizan a parejas de lenguas</b> más distantes entre sí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TPVIZFULPRDTZCBVUYV6RZPCEE.png?auth=193a422a564c2e89d3ddef6d7bc54ac92240223ab92b7e8652ed64ec429a13e9&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio identificó un circuito frontotemporal izquierdo que se activa unos 100 milisegundos después de recibir la señal lingüística." height="768" width="1408"/><h2>Qué puede implicar para aprender idiomas</h2><p>Desde una perspectiva aplicada, las conclusiones apuntan a que el cerebro no necesita construir <b>desde cero un nuevo sistema</b> para cada idioma que aprende. “Si es cierto que existe un <b>mecanismo universal</b> para el lenguaje, entonces se deduce que puede ser más fácil aprender nuevos idiomas" si ya se domina uno, afirmó Blanco-Elorrieta, según el comunicado de prensa de la <b>Universidad de Nueva York</b>.</p><p>El hallazgo también contribuye a un <b>cambio más amplio</b> en la investigación sobre bilingüismo: en lugar de ver cada idioma como un sistema gramatical autónomo, el campo avanza hacia modelos en los que la <b>gramática</b> se apoya en un mecanismo compartido y flexible que opera con independencia de la lengua, tal como señalan los propios autores del estudio.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QG5OL7HIFFCRVPKBJKM5LIFWXA.png?auth=475f3bdd13bd1ff48a9b7c3a5333dacdb953cc74dff5ced9bdc212a022042e7c&amp;smart=true&amp;width=2185&amp;height=1229" type="image/png" height="1229" width="2185"><media:description type="plain"><![CDATA[Una investigación de la Universidad de Nueva York rastreó milisegundo a milisegundo la actividad neuronal de hablantes de inglés y español y encontró patrones cerebrales idénticos en ambas lenguas]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La lección de la neurociencia para la inteligencia artificial y la ciberseguridad]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/07/29/la-leccion-de-la-neurociencia-para-la-inteligencia-artificial-y-la-ciberseguridad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/07/29/la-leccion-de-la-neurociencia-para-la-inteligencia-artificial-y-la-ciberseguridad/</guid><dc:creator><![CDATA[Fabián Descalzo]]></dc:creator><description><![CDATA[Los recientes ataques realizados por la propia inteligencia artificial, están acelerando un cambio de paradigma en la gestión del riesgo. La verdadera ventaja ya no estará en responder mejor a los incidentes, sino en desarrollar la capacidad de anticiparlos]]></description><pubDate>Wed, 29 Jul 2026 11:32:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/POZ6EWQWEVETHD24XFPGOVMZOI.png?auth=efac298b8203d1b477d33ede2323f96223234a71bcbf3085fb5fcb114614ddf9&smart=true&width=1408&height=768" alt="La inteligencia artificial adopta un principio similar al del cerebro humano porque aprende al reducir el error entre la predicción y la realidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Especialistas en <b>neurología</b> afirman que “El cerebro no solo reacciona: predice.” <b>Este mismo principio comienza a redefinir nuestra forma de entender la ciberseguridad y la gestión de riesgos.</b></p><p>Durante décadas predominó un modelo conductista de estímulo-respuesta, según el cual el cerebro funcionaba principalmente reaccionando a los estímulos del entorno. Si aparece un problema, lo resolvemos. Si surge una amenaza, la mitigamos. Si ocurre un incidente, reaccionamos. Sin embargo, los avances en <b>neurociencia</b> han modificado profundamente esa concepción.</p><p>Hoy sabemos que el <b>cerebro humano</b> no es, ante todo, un sistema reactivo. Su mayor fortaleza radica en una capacidad mucho más sofisticada: anticipar. El cerebro no espera a que el mundo suceda para interpretarlo. <b>Constantemente construye modelos internos, formula hipótesis sobre el futuro y compara esas predicciones con lo que realmente ocurre.</b> La realidad, en cierto modo, es una corrección permanente de aquello que el cerebro esperaba encontrar.</p><p>Esta idea, conocida como <b>Predictive Processing</b> o procesamiento predictivo, trasciende el ámbito de la <b>neurociencia</b>. Se ha convertido en uno de los paradigmas más influyentes para comprender la <b>inteligencia humana</b> y, cada vez más, inspira el desarrollo de la <b>inteligencia artificial</b>.</p><p>Pero existe un tercer ámbito donde esta perspectiva resulta particularmente transformadora: la <b>ciberseguridad</b>. Porque quizá el mayor error que seguimos cometiendo sea pensar que la seguridad consiste en reaccionar frente a los ataques cuando, en realidad, debería consistir en predecirlos.</p><p>Del procesamiento predictivo al aprendizaje automático</p><p>Cuando observamos cómo funcionan los modelos modernos de <b>inteligencia artificial</b> encontramos una analogía sorprendente. Los grandes modelos de lenguaje, los sistemas de visión computacional o los motores de recomendación no “piensan” como los humanos, pero sí comparten un principio fundamental: trabajan realizando predicciones.</p><p>· Un modelo de IA predice cuál será la próxima palabra.</p><p>· Predice qué objeto aparece en una imagen.</p><p>· Predice el comportamiento futuro de un cliente.</p><p>· Predice la probabilidad de fraude.</p><p>· Predice la intención detrás de una consulta.</p><p>En esencia, aprender significa <b>reducir el error entre la predicción y la realidad.</b> Curiosamente, eso es exactamente lo que hace el cerebro. Cada experiencia mejora el modelo interno. Cada error ajusta la hipótesis y cada nueva evidencia modifica la comprensión del mundo.</p><p>La <b>ciberseguridad</b> sigue atrapada en el paradigma reactivo</p><p>Mientras la <b>neurociencia</b> y la <b>inteligencia artificial</b> evolucionan hacia modelos predictivos, muchas organizaciones continúan administrando la ciberseguridad bajo una lógica esencialmente reactiva. Aún se mide el desempeño por indicadores como:</p><p>cantidad de incidentes detectados;</p><p>tiempo de respuesta;</p><p>tiempo de recuperación;</p><p>número de vulnerabilidades corregidas;</p><p>cantidad de alertas procesadas.</p><p>Si bien son indicadores importantes, todos describen acontecimientos que ya sucedieron. Es equivalente a conducir un automóvil mirando únicamente por el espejo retrovisor. La verdadera pregunta debería ser por ejemplo, ¿cuáles son las condiciones que aumentan la probabilidad del próximo incidente? o ¿qué cambios organizacionales están incrementando silenciosamente la superficie de ataque? <b>Responder estas preguntas requiere abandonar definitivamente la cultura del incidente para adoptar una cultura de la predicción.</b></p><p>Las respuestas ya no surgirán únicamente de la experiencia humana, surgirán de modelos predictivos cada vez más sofisticados, y quienes desarrollen antes esa capacidad obtendrán una ventaja competitiva difícil de igualar.</p><p>El futuro de las organizaciones</p><p>Quizá el mayor cambio no sea tecnológico, sea cultural. Durante décadas formamos profesionales para resolver problemas, pero el futuro exigirá profesionales capaces de anticiparlos, y eso modifica completamente el perfil del liderazgo será irreversible.</p><p>Cuando la <b>neurociencia</b> afirma que el <b>cerebro</b> no solo reacciona: predice, no está describiendo únicamente un fenómeno biológico, está ofreciendo una poderosa metáfora para comprender el futuro de las <b>organizaciones</b>.</p><p>La <b>inteligencia artificial</b> avanza precisamente porque aprende a predecir. La <b>ciberseguridad</b> evoluciona cuando deja de perseguir ataques y comienza a anticiparlos. La gestión del riesgo madura cuando deja de contabilizar pérdidas y empieza a modelar futuros posibles.</p><p>En definitiva, la diferencia entre sobrevivir y liderar ya no estará determinada por quién responde más rápido, sino por <b>quién comprende antes lo que todavía no sucedió</b>. Porque en un mundo impulsado por algoritmos, amenazas cada vez más sofisticadas e incertidumbre permanente, la ventaja competitiva no será reaccionar mejor. Será desarrollar la capacidad de predecir con mayor inteligencia.</p><p>Quizás esa haya sido siempre la mayor fortaleza del <b>cerebro humano</b>: <b>no esperar que el futuro llegue, sino construirlo antes de que ocurra.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/POZ6EWQWEVETHD24XFPGOVMZOI.png?auth=efac298b8203d1b477d33ede2323f96223234a71bcbf3085fb5fcb114614ddf9&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[La imagen muestra una representación conceptual de un cerebro humano dividido en dos mitades: una mitad biológica y otra digital, conectadas por ondas de energía y redes de datos. Esta ilustración simboliza la convergencia entre la neurociencia y la inteligencia artificial, destacando el avance de la tecnología en la comprensión y potenciación de la mente humana. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo el estómago envía señales al cerebro para crear recuerdos asociados a la comida]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/28/como-el-estomago-envia-senales-al-cerebro-para-crear-recuerdos-asociados-a-la-comida/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/28/como-el-estomago-envia-senales-al-cerebro-para-crear-recuerdos-asociados-a-la-comida/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Científicos de la Universidad del Sur de California identificaron un mecanismo biológico clave en ratas que podría explicar por qué la dieta influye en la función cognitiva]]></description><pubDate>Tue, 28 Jul 2026 15:50:30 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DKPSQD77ARHMDPWJVWO45QOZNU.png?auth=c3f22a48fb019766091df6b6bd4a8fd82f77160c04a94f772fef6dae5267ee05&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El nervio vago y el estómago ayudan al cerebro a formar recuerdos vinculados con la comida, según un estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <b>estómago</b>, a través del <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/22/que-es-el-nervio-vago-y-como-influye-en-la-respuesta-del-organismo-al-estres/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/22/que-es-el-nervio-vago-y-como-influye-en-la-respuesta-del-organismo-al-estres/"><b>nervio vago</b></a>, puede <b>ayudar</b> al <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b> </a>a formar recuerdos vinculados con la <b>comida</b>, según un <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-026-73896-2" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41467-026-73896-2"><b>estudio </b></a>publicado en <i>Nature Communications</i>. El hallazgo propone una <b>vía biológica</b> que también podría ayudar a explicar por qué <b>la exposición constante a dietas de mala calidad se asocia con deterioro cognitivo</b> y por qué ese circuito interesa en enfermedades como el <b>Alzheimer</b>.</p><p>El trabajo mostró además que una <b>dieta rica en grasa y azúcar</b> durante etapas tempranas de la vida debilitó más adelante la <b>comunicación entre intestino e hipocampo en ratas.</b> Incluso después de volver a una alimentación más saludable, esos animales mantuvieron respuestas cerebrales ligadas a la memoria más bajas y peores resultados en pruebas para recordar dónde habían encontrado alimento.</p><p>La investigación fue dirigida por <b>Scott Kanoski</b>, profesor de ciencias biológicas en el USC Dornsife College of Letters, Arts and Sciences de la <b>Universidad del Sur de California</b>. El estudio se centró en el<b> nervio vago, una de las principales vías de comunicación entre el sistema digestivo y el cerebro.</b></p><p>Los científicos ya sabían que ese nervio participa en la <b>digestión</b>, el <b>hambre</b> y la sensación de <b>saciedad</b>. Lo nuevo es la evidencia de que las señales que salen del intestino y viajan por esa vía también contribuyen a la<b> formación de recuerdos.</b></p><h2>Los nutrientes activaron una señal química clave para la memoria</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PGBYWOYW4RDGRDNCUJD6VBBL24.png?auth=5bdd851ade7fec9005cf21a18c9d20f0d5c6cb6ce79016fe25bc857e10447f97&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Cuando los investigadores interrumpieron la comunicación del nervio vago, las ratas mostraron menos acetilcolina y peor rendimiento en las pruebas de memoria (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En los experimentos, las ratas que consumieron alimentos nutritivos liberaron mayores niveles de <b>acetilcolina</b> en neuronas que se comunican con el <b>hipocampo</b>, la región cerebral decisiva para el <b>aprendizaje y la memoria.</b> Ese neurotransmisor favorece la <b>formación de recuerdos y ayuda al cerebro a codificar nuevas experiencias.</b></p><p>Cuando los investigadores interrumpieron la comunicación del nervio vago, ese aumento de acetilcolina desapareció. Esos animales también rindieron <b>peor en pruebas de memoria</b> que exigían recordar el lugar donde habían hallado comida poco antes.</p><p>El estudio encontró otro dato central: <b>el sistema de memoria no respondió principalmente al sabor agradable, sino al valor nutritivo real del alimento. </b>Las <b>ratas </b>que consumieron azúcar o grasa mostraron una fuerte actividad cerebral asociada con la memoria, mientras que las que recibieron líquidos dulces con pocas o ninguna caloría <b>no presentaron la misma respuesta.</b></p><p>Ese resultado sugiere que <b>el cerebro distingue entre el gusto y el contenido energético</b>. Según la publicación, la vía intestino-cerebro parece activarse cuando la comida aporta <b>nutrientes reales y no solo una sensación dulce.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UWJZKXNNRFC4HPBLH3TDFFOFNI.png?auth=f1f88e0012fad058fead88c19b985af3a71cd5001c63f29aef1eafba07cc6734&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los alimentos nutritivos activaron una señal de acetilcolina en neuronas conectadas con el hipocampo, una región clave del cerebro para la memoria y el aprendizaje (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Logan Lauer</b>, estudiante de doctorado en el laboratorio de Kanoski y primer autor del trabajo, planteó una explicación evolutiva: “Creemos que el <b>mecanismo probablemente evolucionó</b> para ayudar a los animales a recordar <b>información vital sobre las fuentes de alimento</b>”. También resumió la lógica biológica del proceso: “Esta comida aportó nutrientes valiosos, así que recuerda dónde y cómo la conseguiste”.</p><p>El mismo trabajo registró una diferencia entre la activación inmediata del sistema y sus efectos a largo plazo. Aunque los alimentos altos en grasa y azúcar desencadenaron respuestas intensas de memoria,<b> la exposición crónica a ese patrón alimentario empeoró con el tiempo la formación de recuerdos.</b></p><p>Ese <b>deterioro</b> apareció en la conexión entre el intestino y el hipocampo, una región clave del cerebro. De acuerdo con el estudio, esa alteración ofrece un posible mecanismo para entender la relación entre <b>obesidad, mala alimentación, trastornos metabólicos como la diabetes y el declive cognitivo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RPIPXFATAFHDFBZBCXWSEJCBIE.jpg?auth=1be6695804b8f0ea5ab6439cf6bc93e7ec2062aedabe8dc7b28142033cba2a65&smart=true&width=1456&height=816" alt="La exposición crónica a una dieta rica en grasa y azúcar debilitó la comunicación entre intestino e hipocampo y se asoció con deterioro cognitivo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Kanoski también vinculó el hallazgo con <b>enfermedades neurodegenerativas.</b> “La alteración de la señalización de acetilcolina en el hipocampo es uno de los primeros<b> cambios neuroquímicos en la enfermedad de Alzheimer</b>”, afirmó.</p><p>El investigador agregó que demostrar que ese sistema recibe un impulso de las señales intestinales que viajan por el nervio vago abre la puerta a <b>nuevos blancos terapéuticos</b>. Entre ellos mencionó enfoques basados en el propio nervio, como la <b>estimulación vagal.</b></p><p>La investigación sugiere así que<b> futuras terapias orientadas a fortalecer la comunicación entre intestino y cerebro</b> o a mejorar la salud intestinal podrían ayudar a proteger la memoria y la función cognitiva. <b>El trabajo fue realizado en ratas, por lo que todavía hace falta determinar si el mismo mecanismo opera en humanos.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UWJZKXNNRFC4HPBLH3TDFFOFNI.png?auth=f1f88e0012fad058fead88c19b985af3a71cd5001c63f29aef1eafba07cc6734&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Los alimentos nutritivos activaron una señal de acetilcolina en neuronas conectadas con el hipocampo, una región clave del cerebro para la memoria y el aprendizaje (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué algunas personas pueden realizar varias actividades en simultáneo y otras no, según la neurociencia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/28/por-que-algunas-personas-pueden-realizar-varias-actividades-en-simultaneo-y-otras-no-segun-la-neurociencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/28/por-que-algunas-personas-pueden-realizar-varias-actividades-en-simultaneo-y-otras-no-segun-la-neurociencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[La clave no está en una capacidad innata, sino en cómo el cerebro reorganiza sus representaciones neuronales con la práctica, según un estudio con 54 adultos publicado en 2025 en The Journal of Neuroscience]]></description><pubDate>Tue, 28 Jul 2026 00:44:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LMCGHB6NAVDMFBS5W4RESNGFMU.png?auth=d68567d64e59ee04b68a751bd2347de4e4503456d9f4ec06193466bcfd322f54&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio sobre multitasking mostró que la práctica intensiva y repetida permite al cerebro reorganizar sus circuitos para procesar información con más eficiencia  - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/06/26/un-estudio-revela-beneficios-inesperados-del-entrenamiento-cerebral-en-mayores-de-60-anos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/06/26/un-estudio-revela-beneficios-inesperados-del-entrenamiento-cerebral-en-mayores-de-60-anos/"><b>entrenamiento cerebral</b></a> podría mejorar la capacidad de realizar múltiples tareas de forma simultánea, según revela una investigación reciente publicada en el <i>Journal of Cognitive Neuroscience</i>. Un <a href="https://www.jneurosci.org/content/45/4/e0755242024" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.jneurosci.org/content/45/4/e0755242024">estudio</a>, publicado en enero de 2025 en la revista The Journal of Neuroscience, aporta evidencia clave sobre el impacto del entrenamiento en la <b>capacidad de multitarea</b>.</p><p>Investigadores demostraron que la <b>práctica intensiva y sostenida</b> reduce la superposición de las <b>representaciones neuronales</b> en regiones <b>frontoparietales</b> y sensoriales, lo que predice mejoras en la habilidad de realizar varias tareas al mismo tiempo. El trabajo, realizado con <b>54 adultos</b>, aplicó intervenciones de práctica específica en tareas auditivas y visuales. </p><p>Los resultados mostraron que los participantes que practicaron tareas con alto grado de solapamiento sensorial lograron <b>separar mejor las representaciones neuronales</b>, eliminando los costos habituales de interferencia en multitasking. Los autores concluyeron que la práctica dirigida no solo optimiza la <b>eficiencia cerebral</b> para una tarea, sino que también flexibiliza la estructura neural, facilitando el desempeño simultáneo en múltiples actividades.</p><h2>Qué ocurre en el cerebro durante el entrenamiento</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T3PZ36VWPJFHNIQ22XEC5TAA3A.png?auth=873a32254422d3d692e2b67c79bf61f5b9b4d2e80088579a8771d2e94aa59c72&smart=true&width=1536&height=2752" alt="La investigación sugirió que los límites estructurales para dividir la atención son más flexibles de lo que sostenía parte de la neurociencia cognitiva  - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>Al inicio del experimento, la tarea de clasificación activaba principalmente la <b>corteza prefrontal</b>, la región responsable de la función ejecutiva, es decir, los procesos de planificación, razonamiento y toma de decisiones. Con el avance del entrenamiento, sin embargo, la misma tarea comenzó a activar la <b>corteza temporal</b>, una zona vinculada a la memoria y al reconocimiento de objetos complejos.</p><p>Este desplazamiento no es menor. Lo que los investigadores observaron fue que, tras semanas de práctica, la información podía llegar directamente a las áreas del cerebro encargadas de generar respuestas, sin pasar por la corteza prefrontal. Al no saturar esa región, el cerebro quedaba con mayor capacidad disponible para procesar otras tareas de manera simultánea.</p><p><i>“Esto libera esas áreas frontales para desplegar el procesamiento atencional hacia otros estímulos”</i>, afirmó <b>Patrick Cox</b>, doctor en psicología, autor principal del estudio y profesor asistente en el Departamento de Psicología de la <b>Universidad de Lehigh</b>, en declaraciones recogidas por <i>Prevention</i>. <b>“Cuanto menos se comunicaron las áreas visuales con las frontales después del entrenamiento, más mejoraron los participantes en multitasking”</b>, precisó.</p><p>La relación entre práctica y automatización también quedó documentada en términos más cotidianos. Cox señaló, en declaraciones al mismo medio, que el cerebro es capaz de combinar movimientos simples —<i>como los propios de escribir a máquina o tocar un instrumento</i>— en acciones complejas ejecutadas de forma casi automática. Con experiencia suficiente, esas tareas dejan de requerir supervisión activa de los sistemas de control ejecutivo.</p><h2>Más allá del laboratorio: implicancias para la salud cognitiva</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YSFI75CQ7JFWVIUDKR5PIG4MLM.png?auth=8b560f91ffab7d517523e74ee4f4849d0e568253aed71da9c38252a526fab71c&smart=true&width=1408&height=768" alt="Según Prevention, los voluntarios entrenaron con una aplicación lúdica que les pedía clasificar imágenes de autos generadas algorítmicamente en dos categorías - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>Clifford Segil</b>, doctor en osteopatía y neurólogo del <b>Centro de Salud Providence Saint John’s</b>, en <b>Santa Mónica</b>, <b>California</b>, amplió el alcance de los hallazgos al campo de la salud cognitiva general. Según sus declaraciones a <i>Prevention</i>, si bien concentrarse en una sola tarea es beneficioso, intentar gestionar dos actividades a la vez podría resultar aún más favorable para el cerebro. Como ejercicio práctico, Segil mencionó la lectura simultánea con música como una forma de entrenar esa capacidad.</p><p>Por su parte, Cox agregó que la mejora en multitasking no requiere necesariamente de aplicaciones o protocolos de laboratorio. <b>“Cualquier tarea o estímulo visual que encontremos de forma repetida hará que el cerebro se vuelva más eficiente para procesarlo”</b>, afirmó el investigador en declaraciones al mismo medio. Según Cox, con suficiente experiencia acumulada, el cerebro puede cambiar su forma de representar internamente una tarea para ejecutarla con mayor velocidad y menor gasto cognitivo.</p><p>El estudio no establece un <b>número mínimo de repeticiones</b> universalmente aplicable, ni garantiza que el efecto se replique en todas las poblaciones o grupos etarios. Los propios autores reconocen que el beneficio observado se vincula al tipo específico de tarea practicada, lo que abre interrogantes sobre hasta qué punto los resultados son <b>transferibles a otras habilidades o contextos cotidianos.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MSYAO3LW5NH7LPZYPAB346PMUA.png?auth=cd3f3882172ebc4fead49413eb5b556225872d2bdcb318afa9aca6513ea5d67f&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una investigación publicada en el Journal of Cognitive Neuroscience indicó que el entrenamiento cerebral puede mejorar la capacidad de realizar múltiples tareas en simultáneo  - (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué hábitos recomiendan neurólogos y neurocientíficos para preservar la salud cerebral durante el envejecimiento]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/27/que-habitos-recomiendan-neurologos-y-neurocientificos-para-preservar-la-salud-cerebral-durante-el-envejecimiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/27/que-habitos-recomiendan-neurologos-y-neurocientificos-para-preservar-la-salud-cerebral-durante-el-envejecimiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Dante Martignoni]]></dc:creator><description><![CDATA[Un análisis realizado por The Telegraph reunió las prácticas cotidianas que siguen especialistas en distintas áreas médicas para favorecer el bienestar cognitivo a largo plazo, con estrategias vinculadas al descanso, la actividad física y el aprendizaje continuo]]></description><pubDate>Mon, 27 Jul 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MZWFCBVB7RF2VARCOAQGCRGMQ4.png?auth=f6a7e5eb48d05826f86abd1f0b7c75024468cab21e4edbef0d2389488b15069f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La salud cerebral durante el envejecimiento depende en parte de hábitos cotidianos, según un informe de The Telegraph sobre neurología, neurociencia y memoria (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <b>pérdida de agudeza mental</b> aparece entre los principales temores relacionados con la <b>salud </b>a medida que avanza la edad. Un informe publicado por <i>The Telegraph</i> reunió las estrategias que aplican algunos de los especialistas más reconocidos en neurología, neurociencia y memoria para conservar el <a href="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/02/11/la-dieta-recomendada-por-especialistas-para-cuidar-la-memoria/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/02/11/la-dieta-recomendada-por-especialistas-para-cuidar-la-memoria/"><b>funcionamiento cerebral</b></a> durante el <a href="https://www.infobae.com/tag/envejecimiento/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/envejecimiento/"><b>envejecimiento</b></a>.</p><p>El análisis señaló que los hábitos cotidianos pueden influir en la salud cerebral. La investigación sobre los llamados <b>“superancianos”</b>, adultos mayores con capacidades de memoria comparables a las de personas mucho más jóvenes, encontró que este grupo <b>producía nuevas células cerebrales a un ritmo superior al de otros individuos</b> de su misma edad. </p><p>Este proceso, denominado <b>neurogénesis</b>, está vinculado con la capacidad del cerebro para adaptarse y podría tener relación con la protección frente al deterioro cognitivo asociado con la edad.</p><h2>Controlar la presión arterial y cuidar los niveles de vitaminas</h2><p>El profesor <b>Peter Garrard</b>, neurólogo especializado en demencia en el Hospital St George’s, explicó a <i>The Telegraph</i> que incorpora <b>suplementos de levadura y omega-3</b> a su rutina diaria debido a que presenta colesterol ligeramente elevado. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PUHOD4WCQVGQNAGFDOQ3L6LBVU.png?auth=ac6a0b796eb057363477c85d3c60ded551b555c567ac8c82372b70a9b684fd9d&smart=true&width=1408&height=768" alt="El profesor Peter Garrard incorpora suplementos de omega-3 y vitaminas del grupo B a su rutina, además de controlar su presión arterial y mantener actividades cognitivas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>También indicó que consume vitaminas del grupo B, como <b>B12, B6 y ácido fólico</b>, con el objetivo de mantener bajos sus niveles de homocisteína en sangre.</p><p>Según Garrard, reducir esta sustancia cuenta con evidencia sobre posibles efectos neuroprotectores. Además, destacó la importancia del <b>control de la presión arterial</b> como parte del cuidado cerebral. </p><p>El especialista explicó que se mide la tensión en casa varias veces por semana debido al aumento de los valores que puede aparecer durante una consulta médica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P2AQGZB755A55JLL47GMC24DAU.png?auth=c66e7de1d5ea7fb5397adbf7317b3ff15a4373cdbab5a5cd6c6a5a3eb9f4b64b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Garrard explicó que controlar la presión arterial y mantener la mente activa son prácticas centrales dentro de su estrategia de prevención cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El neurólogo también remarcó el valor de mantener la <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/10/24/5-decisiones-clave-en-la-vida-diaria-que-los-neurologos-recomiendan-para-proteger-el-cerebro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2025/10/24/5-decisiones-clave-en-la-vida-diaria-que-los-neurologos-recomiendan-para-proteger-el-cerebro/"><b>mente activa</b></a> <b>mediante actividades estimulantes</b>. Entre sus prácticas personales mencionó el aprendizaje del italiano, una actividad que comenzó durante el confinamiento y que considera una forma de entrenar las capacidades cognitivas.</p><h2>El papel del sueño y el aprendizaje continuo</h2><p>La profesora <b>Barbara J. Sahakian</b>, neurocientífica y catedrática de neuropsicología clínica en la Universidad de Cambridge, señaló que <b>dormir siete horas por noche forma parte de sus principales hábitos</b> para preservar la salud cerebral.</p><p>La especialista explicó que un <a href="https://doi.org/10.1038/s43587-022-00210-2" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1038/s43587-022-00210-2">estudio</a> publicado en <i>Nature Aging</i> en 2022 identificó ese tiempo de descanso como una <b>duración favorable para la cognición, el bienestar y la salud mental</b> en adultos de mediana edad y mayores. </p><p>También indicó que durante el sueño el cerebro reorganiza información, elimina residuos tóxicos y consolida recuerdos adquiridos durante el día.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CJFA7R2LNBEJJFYUY7VRIM6PME.png?auth=dee25d98c07b529132e00f2c372c07bfc7b0e0bba90bc9ced006ed88670eea11&smart=true&width=1408&height=768" alt="Barbara J. Sahakian afirmó que dormir siete horas favorece la cognición, la salud mental y la consolidación de recuerdos durante el sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Sahakian también incorpora <b>entrenamiento cerebral diario</b>. Según detalló, el aprendizaje favorece la <b>neurogénesis</b> y distintos estudios asociaron actividades como el aprendizaje espacial con cambios en el tamaño del hipocampo, una región cerebral fundamental para la memoria y el aprendizaje.</p><h2>Ejercicio de fuerza para estimular la memoria</h2><p>El profesor <b>Ben Parris</b>, catedrático de Cognición y Neurociencia Cognitiva en la Universidad de Bournemouth y cofundador del Centro Interdisciplinario de Investigación en Neurociencia de esa institución, destacó el <a href="https://doi.org/10.1080/15592294.2025.2590237" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1080/15592294.2025.2590237"><b>entrenamiento</b></a><b> de resistencia</b> como una de sus principales herramientas para cuidar la memoria.</p><p>El especialista explicó que este tipo de actividad física produce modificaciones en las llamadas <b>mioquinas</b>, hormonas liberadas durante la contracción muscular que están relacionadas con la neurogénesis y con <b>mejoras en procesos como el aprendizaje y la memoria a largo plazo</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ELOGOZPFJHMDK44GFKB7NJ67I.png?auth=10cf235c4cc8ae01e0d3f8ef513711bc835f44de57a5116643696085d562569e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Ben Parris destacó el ejercicio de fuerza y el entrenamiento de resistencia porque las mioquinas se relacionan con la neurogénesis, el aprendizaje y la memoria a largo plazo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Parris indicó que <b>combina ejercicios con pesas y movimientos con el propio peso corporal</b> entre cuatro y cinco días por semana durante unos 45 minutos. También señaló que el ejercicio cardiovascular puede aportar beneficios similares y que una combinación de ambos tipos de actividad podría resultar favorable.</p><h2>Luz natural, actividad social y prevención</h2><p>La <b>Dra. Faye Begeti</b>, médica especialista en neurología y neurocientífica en los <b>Hospitales Universitarios de Oxford</b>, destacó la importancia de exponerse a la <a href="https://doi.org/10.1038/s44271-025-00373-9" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1038/s44271-025-00373-9">luz natural</a> durante la mañana. Según explicó, el cerebro utiliza la luz del día para regular el <b>ritmo circadiano</b>, relacionado con los ciclos de sueño y alerta.</p><p>La especialista también mencionó al <b>tenis como una actividad relevante para la salud cerebral</b>, debido a que combina movimiento físico, desafío mental y conexión social. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2CV3KAAB3VHG5GQOMDKVZ6GPCE.png?auth=4c75df43f4785999a7097506f82c7b94d29bc1a90662bb1fd212e4c3942a2bb2&smart=true&width=1408&height=768" alt="Según la neurocientífica Faye Begeti, practicar tenis contribuye al bienestar cerebral al integrar ejercicio, estimulación mental e interacción social (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Begeti señaló que la actividad física favorece la liberación del <b>factor neurotrófico derivado del cerebro</b>, una sustancia asociada con la protección de las células cerebrales.</p><h2>Salud cardiovascular y vacunas vinculadas al cerebro</h2><p>El <b>Dr. Justin Sauer</b>, psiquiatra consultor y director de la clínica de memoria del Hospital Cromwell, explicó que la salud del corazón y la del cerebro están estrechamente relacionadas debido al alto nivel de vascularización cerebral.</p><p>El especialista destacó la importancia de mantenerse activo mediante <b>caminatas rápidas, entrenamiento en gimnasio y ejercicios cardiovasculares</b>. También mencionó investigaciones sobre la vacuna contra el <b>herpes zóster</b> <b>Shingrix</b>, a la que atribuyó evidencias que indican una posible reducción del riesgo de demencia de entre un 17% y un 25%.</p><p>Sauer agregó que incorpora <b>vitamina D</b> durante los meses con menor exposición solar, debido a la existencia de estudios que vinculan este nutriente con una menor probabilidad de deterioro cognitivo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/MZWFCBVB7RF2VARCOAQGCRGMQ4.png?auth=f6a7e5eb48d05826f86abd1f0b7c75024468cab21e4edbef0d2389488b15069f&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un análisis realizado por The Telegraph reunió las prácticas cotidianas que siguen especialistas en distintas áreas médicas para favorecer el bienestar cognitivo a largo plazo, con estrategias vinculadas al descanso, la actividad física y el aprendizaje continuo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué el ruido del estómago importa más de lo que parece]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/27/por-que-el-ruido-del-estomago-importa-mas-de-lo-que-parece/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/27/por-que-el-ruido-del-estomago-importa-mas-de-lo-que-parece/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de University College London determinaron que la capacidad de percibir las señales digestivas del propio cuerpo varía entre personas, un hallazgo con implicancias para el estudio de trastornos como la ansiedad, los problemas alimentarios y el síndrome de intestino irritable]]></description><pubDate>Mon, 27 Jul 2026 09:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DVQAT4J67VA3PH6IDF4UORUMYE.png?auth=d062c96ae6bf58e674eef0fcc4d6fd54b002f3a9910d8e689907c2ec3248b4c6&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio de University College London halló que algunas personas identifican los sonidos de su estómago con más precisión que otras (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Un equipo de <b>University College London </b>descubrió que algunas personas pueden identificar los <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/06/02/por-que-le-suena-el-estomago-durante-el-dia-y-que-puede-hacer-para-reducirlo/"><b>sonidos</b></a><a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/06/02/por-que-le-suena-el-estomago-durante-el-dia-y-que-puede-hacer-para-reducirlo/"> de su propio </a><a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/06/02/por-que-le-suena-el-estomago-durante-el-dia-y-que-puede-hacer-para-reducirlo/"><b>estómago</b></a><b> </b>con mayor precisión que otras, y que esa capacidad cambia <b>según el </b><a href="https://www.infobae.com/tag/fisiologia/"><b>estado fisiológico</b></a><b> </b>del individuo, un hallazgo con implicancias en la <a href="https://www.infobae.com/tag/regulacion-emocional/"><b>regulación emocional</b></a><a href="https://www.infobae.com/tag/regulacion-emocional/"> </a>y la <a href="https://www.infobae.com/tag/salud-mental/"><b>salud mental</b></a>, informó el portal científico <i>Science Alert.</i></p><p>Los resultados mostraron que, en términos generales, los participantes identificaron una grabación en vivo de su abdomen con una precisión de entre 56% y 60%, apenas por encima del 50% esperable por azar. Aun así, <b>cerca del 20%</b> rindió significativamente <b>mejor cuando estaba en</b> <b>ayunas</b>, y la proporción subió a alrededor del <b>25% después de beber</b> agua con gas o de tomar un batido alimenticio alto en proteínas.</p><p>Esta prueba, <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-026-59626-0">publicada</a> en <i>Scientific Reports</i>, fue diseñada para medir la <b>interocepción gastrointestinal</b>: la capacidad de detectar e interpretar señales que provienen del aparato digestivo. Ese proceso forma parte de un campo que en neurociencia se estudia por su relación con <b>sensaciones físicas</b> como el hambre, la sed o la vejiga llena, y también con los <b>estados emocionales.</b></p><p>Los autores del estudio explicaron: “Las <b>sensaciones gastrointestinales</b> contribuyen a lo que coloquialmente se denomina <b>‘corazonadas’</b> y son un aspecto de los sentimientos emocionales del que suele informarse”. Esa percepción interna, añadieron, es una vía central para evaluar si una persona se siente con energía, hambrienta, estresada, enferma, asustada o relajada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M7MIFYC3WJHDDL24QEVI34WMAA.png?auth=503923cfff663b70beb9ead0907a7d112e8d564128e08dd766076efea3202fa9&smart=true&width=1408&height=768" alt="Cerca del 20% de los participantes rindió mejor en ayunas y la proporción subió a alrededor del 25% después de beber agua con gas o consumir un batido proteico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Estetoscopio digital y tres estados digestivos</h2><p>El trabajo recurrió a un método mucho menos invasivo que otros usados hasta ahora para estudiar cómo se perciben las señales del estómago y los intestinos. Varios procedimientos previos incluían <b>inflar globos</b> dentro del estómago o del recto para medir sensibilidad, mientras que enfoques más recientes exigían <b>tragar cápsulas electrónicas</b>, detalló el portal.</p><p>En este caso, participaron <b>45</b> <b>adultos sanos</b>, de los cuales dos tercios eran mujeres. Todos llegaron al laboratorio después de <b>ayunar durante tres horas</b>, y los investigadores colocaron un <b>estetoscopio digital</b> sobre el abdomen para registrar los <b>borborigmos</b>, el término científico para los sonidos intestinales.</p><p>Cada participante escuchó luego <b>dos audios de 15 segundos.</b> Uno transmitía en directo los sonidos de su estómago en ese momento y el otro había sido grabado unos minutos antes, por lo que debían <b>decidir cuál correspondía al tiempo real y calificar cuánta confianza tenían en su respuesta</b>.</p><p>La tarea se repitió en tres condiciones fisiológicas distintas: durante el <b>ayuno</b>, <b>después de beber agua con gas</b> y nuevamente <b>tras consumir un batido sustitutivo</b> de comida rico en proteínas. Para los investigadores, el punto no era demostrar que la mayoría puede reconocer la “voz” de su estómago, sino <b>detectar diferencias</b> relevantes entre individuos.</p><p>Eso fue lo que encontraron. Algunas personas no solo acertaron por encima del azar, sino que además mostraron una buena correspondencia entre su nivel de confianza y su rendimiento real, lo que sugiere que podían percibir cuándo probablemente estaban en lo correcto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZRWQXUMVHNFGXCNKI7PNNJXF3A.png?auth=7bfe4081074e396a94d0d026b066242e797e1252f11073dc9f772ea3af166e6d&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Los investigadores observaron que algunas personas acertaron por encima del azar y que su confianza coincidió con su rendimiento real en la prueba (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><h2>Conciencia intestinal ayudaría a estudiar trastornos y ansiedad</h2><p>El estudio plantea que la <b>conciencia de las señales</b> digestivas <b>cambia según el estado fisiológico</b> y que existen diferencias reales entre personas en su sintonía con esos estímulos internos. Esa variación podría ser útil para investigar cuadros en los que la percepción del intestino parece alterada, entre ellos los <b>trastornos de la conducta alimentaria</b>, el síndrome de <b>intestino irritable</b>, la <b>ansiedad</b> y la <b>depresión</b>.</p><p>Esta línea de trabajo también puede ayudar a entender por qué los síntomas digestivos y las emociones suelen aparecer juntos, señaló el portal. La interocepción es considerada importante porque un <b>exceso de atención</b> a las señales corporales puede asociarse con <b>ataques de pánico y distracción</b>, mientras que una <b>sensibilidad baja</b> puede favorecer la <b>sobrealimentación o</b> la <b>alimentación insuficiente</b>, la <b>deshidratación</b> y la desatención del dolor.</p><p>El trabajo también aborda una idea psicológica: la interpretación de los sonidos del estómago se aprende, al menos en parte. Los niños asocian con frecuencia un abdomen que gruñe con el hambre porque los adultos se lo señalan, y así construyen relaciones duraderas entre sensaciones corporales y significados.</p><p>Según los autores, “los estados gastrointestinales que contribuyen a estados físicos y emocionales diferenciados suelen ser <b>idiosincrásicos</b> y, en parte, <b>construidos socialmente</b>”. Añadieron que no todos los padres enseñan a sus hijos los matices de las funciones corporales, y que algunos tampoco tienen habilidades fuertes en ese terreno para transmitirlas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LXOW6TIJQ5EAZINAV2ZTGMUWMY.png?auth=8c78910a1b750be9029df56eee556229f20677c13471025ad04ab191a5d2bd7d&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de University College London halló que algunas personas identifican los sonidos de su estómago con más precisión que otras (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El cerebro de los zurdos: el mito de la creatividad y el aprendizaje ]]></title><link>https://www.infobae.com/educacion/2026/07/27/el-cerebro-de-los-zurdos-el-mito-de-la-creatividad-y-el-aprendizaje/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/educacion/2026/07/27/el-cerebro-de-los-zurdos-el-mito-de-la-creatividad-y-el-aprendizaje/</guid><description><![CDATA[Durante siglos se planteó que era necesario reeducar a quienes escribían con la zurda, luego pasó a ser sinónimo de creatividad, pero lo cierto es que sí existen diferencias a la hora de aprender ]]></description><pubDate>Mon, 27 Jul 2026 03:05:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVMJW2IJIFFUVAQQSHK45BZG64.jpg?auth=f7af131878eebeef5b686267769b847796cc1f8470c79641a0809f31a1e1bcae&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los mitos de ser zurdo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>El pequeño príncipe Alberto de York, que luego se convertiría en el rey Jorge VI del Reino Unido, fue obligado por sus institutrices a escribir con la mano derecha, aunque su tendencia natural era zurda ya que se consideraba que era “negativo”. </p><p>Más allá de la famosa película “El discurso del rey” (2010) que pone el foco en este trauma de niño y la posterior tartamudez del rey; el dato de esta educación forzosa no es menor. Durante buena parte del siglo XX, miles de docentes en Europa, Estados Unidos y también en América Latina replicaron esa lógica de impedir que alguien desarrolle sus capacidades usando su mano izquierda bajo la idea de que era <b>“un desorden a corregir”</b>.</p><p>El historiador Howard Kushner demostró que ese intento de “cura” tuvo un <b>costo neurológico real</b> ya que al alterar la organización cerebral natural de un niño se generaba, en muchos casos, alteraciones del habla que no existían antes de la intervención. </p><p>Un siglo después, el péndulo se movió hacia el extremo opuesto con la popularización de que el ser zurdo viene acompañado de un don especial para la c<b>reatividad, el arte o el pensamiento divergente</b>. Pero la neurociencia lo plantea como un “mito”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AFNJWCTVCRFMZCW23GK3PVYNII.png?auth=9f39b0692f82669c604dc5f598d047528df5f9d55d0bec6dbb490fbcf077f8ed&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El lado dominante del cerebro puede generar diferencias a la hora de aprender. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Lo que sí cambia en el cerebro zurdo</b></p><p>La meta-investigación más exhaustiva realizada hasta la fecha y publicada en 2025 en Psychonomic Bulletin &amp; Review por un equipo liderado por Daniel Casasanto de Cornell University, revisó casi un siglo de estudios y llegó a la conclusión de que no hay evidencia consistente de que los zurdos piensen de manera más creativa. </p><p>Incluso en pruebas estandarizadas de pensamiento divergente, como el Alternate Uses Test, los diestros puntuaron levemente mejor. Pero eso no significa que no existan diferencias reales de organización cerebral naturales entre quienes tienen un lado dominante. </p><p>La diferencia más estudiada es la <b>lateralización del lenguaje</b>. En cerca del 95% de las personas diestras, el hemisferio izquierdo domina las funciones lingüísticas. Entre las personas zurdas, esa proporción baja a un rango de entre 70% y 85%, según estudios de resonancia magnética funcional citados en investigaciones recientes sobre organización hemisférica. Es decir que hasta un 25% e incluso 30% de los zurdos presenta lateralización atípica del lenguaje, bilateral o alojada directamente en el hemisferio derecho.</p><p>¿Esa reorganización trae ventajas o costos? La evidencia es mixta y depende de la función que se mida. Un trabajo publicado en Neurobiology of Language (MIT Press) encontró que la lateralización atípica del lenguaje en zurdos se asocia con un rendimiento algo menor en la <b>rapidez con que la información viaja entre ambos lados del cerebro</b>. En cambio, un estudio de 2018 publicado en Frontiers in Psychology por Martin Constant y Emmanuel Mellet, del Instituto de Enfermedades Neurodegenerativas de la Universidad de Burdeos, encontró una ventaja zurda específica y es el <b>mejor desempeño en tareas de discriminación entre izquierda y derecha</b>, una habilidad <b>visuoespacial</b> cotidiana vinculada también a la memoria de largo plazo verbal y espacial. Algunos investigadores coinciden en que la la zurdera funciona como una especie de <b>experimento natural </b>que permite a la neurociencia estudiar hasta qué punto el cerebro puede organizarse de formas distintas y seguir funcionando con normalidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AH5ERVAU2ZFUBEO27TOLFPFCUI.jpg?auth=68bc77e797ad1d65272ef13c45a7fd3777f574ca5c04bdaf596751634e13c037&smart=true&width=1456&height=816" alt="Escribir con la zurda y el impacto en el aprendizaje (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Qué implica esto para el aula</b></p><p>Para la neuroeducación, el valor de estas evidencias tiene dos impactos clave. El primero es histórico y determina que forzar el cambio de mano dominante no es una excentricidad del pasado sino una intervención con <b>riesgo</b> documentado.</p><p>Las campañas escolares para “reducir” la zurdera que tuvieron lugar en Estados Unidos, durante la primera mitad del siglo XX, coincidieron con reportes de alteraciones del habla en los niños reeducados. La recomendación actual, sostenida por la literatura neuropsicológica, es que la mano dominante para escribir no debe modificarse por presión externa, docente o familiar.</p><p>La segunda lección tiene que ver con los neuromitos. Etiquetar a un estudiante zurdo como “el creativo del curso” puede generar sesgos de profecía autocumplida tan problemáticos como la vieja patologización de la zurdera.</p><p>La neuroeducación basada en evidencia sugiere reemplazar ambos extremos por una idea más precisa y es que la <b>lateralidad manual es un indicador de la diversidad en la organización cerebral</b>, no un predictor confiable de talento ni de dificultad.</p><p>Algunas consideraciones que no son menores en cuanto a las aulas tienen que ver con cuestiones ergonómicas concretas como el ángulo de la muñeca al escribir, el diseño de tijeras y pupitres, la ubicación en el banco para no chocar codos con un compañero diestro; entre otras. </p><p>La zurdera es, ante todo, un marcador de variabilidad neurológica ya que cerca de uno de cada diez estudiantes en cualquier aula la presenta, y dentro de ese grupo existe además una subvariedad (los zurdos con lateralización atípica del lenguaje) cuya arquitectura cerebral distribuye funciones de manera todavía más particular. </p><p>Ninguno de estos datos autoriza a esperar más creatividad, ni tampoco a temer menos aprendizaje. Entre ambos extremos queda el terreno en el que investiga la <b>neuroeducación</b> y es el de atender a cada estudiante según su desempeño más allá del hemisferio que domina su escritura y acciones. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TVMJW2IJIFFUVAQQSHK45BZG64.jpg?auth=f7af131878eebeef5b686267769b847796cc1f8470c79641a0809f31a1e1bcae&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[Los mitos de ser zurdo (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué el cerebro fija algunos recuerdos y otros se pierden, según un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/25/por-que-el-cerebro-fija-algunos-recuerdos-y-otros-se-pierden-segun-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/25/por-que-el-cerebro-fija-algunos-recuerdos-y-otros-se-pierden-segun-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Un equipo de investigadores identificó periodos en los que la actividad neuronal se vuelve más flexible y capaz de generar nuevas memorias, lo que ayuda a entender por qué algunas experiencias se conservan y otras se olvidan]]></description><pubDate>Sat, 25 Jul 2026 20:44:33 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NKLHB43A3FDQTAC2E5KXRDVI5Q.png?auth=bc724eb2e680a38c6b61b70dfac958a1ab486a8e0e98d6fef011c8b739aa232d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La Universidad de Tubinga descubrió que las fluctuaciones espontáneas del cerebro modifican la memoria al abrir ventanas breves de mayor plasticidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un equipo de la <b>Universidad de Tubinga</b>, en<b> Alemania</b>, descubrió que las fluctuaciones espontáneas en la actividad cerebral modifican la <a href="https://www.infobae.com/tag/memoria/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/memoria/"><b>memoria </b></a>al abrir breves periodos en los que el <a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b></a><b> </b>es más flexible y capaz de cambiar. Este hallazgo ayuda a explicar <b>por qué algunos recuerdos se fijan y otros se pierden</b>. Además, mostró que, en esos momentos, estimular neuronas individuales puede generar nuevas “células de memoria”.</p><p>El <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-026-75492-w" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41467-026-75492-w"><b>estudio</b></a>, publicado en<i><b> Nature Communications</b></i>, se centró en el <b>hipocampo</b>, una región clave del cerebro para formar <b>recuerdos de experiencias vividas</b>. Los investigadores observaron que, según cómo cambie el estado interno del cerebro, se activan diferentes neuronas relacionadas con la memoria, incluso cuando el animal está descansando.</p><p>Los experimentos se realizaron en <b>ratones </b>y siguieron la actividad de las llamadas células de lugar,<b> neuronas que ayudan a organizar en el cerebro la información de los episodios vividos</b>. Tanto ratones como humanos tienen este tipo de células.</p><p><b>Eduardo Blanco-Hernández</b>, uno de los autores principales, explicó que en el laboratorio exponen a los ratones a distintos entornos y observan cómo se activan estas células: “Grupos diferentes de células de lugar representan entornos distintos. Observar su actividad permite ver<b> cómo se forman o se reactivan recuerdos en tiempo real</b>”.</p><h2>El tamaño de la pupila permitió seguir los cambios internos del cerebro</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HL3JFR4DMVEFXBP5MJEHDXHHVE.png?auth=b79559b21d840027fad01a104b035a099e1b807e4636b5f72aa2bc1924f66ff0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio se realizó en ratones y se centró en el hipocampo, una región clave del cerebro para la formación de memorias episódicas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El equipo registró la actividad de esas neuronas y, al mismo tiempo, midió el estado interno del cerebro de los animales. La investigación mostró que, <b>incluso cuando los ratones estaban quietos, su cerebro pasaba rápidamente de estar más alerta a estar más relajado.</b></p><p><b>Nicola Sartorato</b>, investigador del Centro Werner Reichardt de Neurociencia Integrativa, explicó que el estado interno del cerebro se puede medir observando el <b>tamaño de la pupila</b>: “Cuando estamos más atentos o concentrados, nuestras pupilas se agrandan. Lo mismo sucede en los ratones”.</p><p>Los autores descubrieron que estas <b>variaciones espontáneas </b>en el estado de alerta afectan <b>cuáles neuronas de la memoria se activan en cada momento</b>. Un grupo específico de células de lugar se activó con más intensidad cuando los animales estaban más alertas.</p><p>Sartorato explicó que este resultado indica que el estado interno puede cambiar rápidamente la forma en que el cerebro organiza los recuerdos de experiencias. Además, observaron el mismo efecto en los ritmos cerebrales: “Las llamadas<b> ondas theta</b>, que participan en la formación de recuerdos, aumentaron o disminuyeron su intensidad según el estado interno del cerebro”.</p><h2>La estimulación de una sola neurona bastó para crear nuevos patrones de memoria</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SH7KPZGVXRABPHFV76B2AB5HBE.png?auth=6a6062680c07a51f6d7dfee27f33a77214d74de569e042c216a21ff448e30941&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores comprobaron que el cerebro cambia su estado interno incluso en reposo y altera qué neuronas de memoria permanecen activas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>A partir de esos datos, el grupo examinó si las fluctuaciones del estado interno señalaban momentos en que el <b>cerebro </b>se volvía más plástico y más capaz de cambiar.<b> </b></p><p><b>Andrea Burgalossi,</b> profesora del Instituto de Neurobiología y líder del equipo, señaló que la <b>plasticidad </b>es indispensable para la memoria porque es el proceso mediante el cual<b> el cerebro almacena físicamente las experiencias.</b></p><p>La investigadora explicó que, para formar un <b>recuerdo</b>, las <b>neuronas </b>deben ajustar con rapidez sus conexiones y <b>reorganizar sus patrones de actividad para codificar información nueva:</b> “Esto es especialmente importante para la memoria episódica, ya que los acontecimientos que vivimos ocurren una sola vez. No hay repetición, no hay ensayo, así que<b> el cerebro debe captarlos y almacenarlos con rapidez y eficacia en tiempo real</b>”.</p><p>Con esa hipótesis, los científicos probaron si el estado interno no solo influía de manera indirecta sobre la memoria, sino si controlaba activamente cuándo el cerebro estaba más preparado para cambiar. Para ponerlo a prueba, <b>estimularon neuronas individuales relacionadas con la memoria justo durante esos estados.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JEKUJHM5YBAHZMTK4LJ53PQTJI.png?auth=90b8e08286b172485cfc7605abcaa933bf87f2ea9ea721cf6b2ce96997ca4dd8&smart=true&width=1408&height=768" alt="La estimulación de una sola neurona vinculada con la memoria bastó para crear nuevos patrones de actividad y nuevas células de memoria (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El resultado fue que esa intervención bastó para <b>crear nuevos patrones de actividad </b>similares a los de una memoria. La estimulación provocó la aparición de nuevas respuestas específicas de lugar y generó nuevas “células de memoria” dentro de la red neuronal.</p><p>El estudio concluyó que el <b>hipocampo</b> es una estructura altamente dinámica que entra en períodos breves de preparación especial para <b>reorganizarse</b>. “Lo emocionante es que ahora podemos estudiar estos procesos de una forma controlada, concentrándonos en momentos en que el cerebro es naturalmente más plástico”, concluyó Burgalossi.</p><p>Los hallazgos abren una nueva vía para investigar los mecanismos neuronales mediante los cuales los recuerdos se forman físicamente en el cerebro. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SH7KPZGVXRABPHFV76B2AB5HBE.png?auth=6a6062680c07a51f6d7dfee27f33a77214d74de569e042c216a21ff448e30941&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Los investigadores comprobaron que el cerebro cambia su estado interno incluso en reposo y altera qué neuronas de memoria permanecen activas (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cuáles son los 6 conceptos erróneos sobre la demencia que pueden retrasar su detección y prevención]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/23/cuales-son-los-6-conceptos-erroneos-sobre-la-demencia-que-pueden-retrasar-su-deteccion-y-prevencion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/23/cuales-son-los-6-conceptos-erroneos-sobre-la-demencia-que-pueden-retrasar-su-deteccion-y-prevencion/</guid><dc:creator><![CDATA[Dante Martignoni]]></dc:creator><description><![CDATA[Una especialista detalló a Science Focus las creencias más extendidas en torno a este trastorno neurocognitivo y cómo una mejor comprensión favorece el reconocimiento temprano de sus primeras manifestaciones]]></description><pubDate>Thu, 23 Jul 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RVWNTIRBPZG43DYBTKDRQ45WCE.png?auth=b03fb2e8b70819734f9dcb073d35b3c85c9a208ae790e590866b9c54b4e401e3&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La demencia afecta a más de 55 millones de personas en el mundo y podría alcanzar 139 millones de casos para 2050 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/06/16/cual-es-la-diferencia-entre-la-demencia-y-el-alzheimer-segun-expertos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2026/06/16/cual-es-la-diferencia-entre-la-demencia-y-el-alzheimer-segun-expertos/"><b>demencia</b></a> continúa siendo uno de los trastornos neurocognitivos que más preocupación genera a nivel mundial. Más de <b>55 millones de personas</b> viven actualmente con esta condición y cada año se diagnostican cerca de <b>10 millones de nuevos casos</b>, según datos citados por <i>Science Focus</i>. </p><p>Con el envejecimiento progresivo de la población, los investigadores estimaron que la cifra global podría alcanzar los <b>139 millones de personas para 2050</b>.</p><p>Aunque los avances científicos permitieron comprender mejor este <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/05/14/cuales-son-los-tipos-de-demencia-menos-conocidos-y-como-identificar-los-sintomas-de-alerta/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/05/14/cuales-son-los-tipos-de-demencia-menos-conocidos-y-como-identificar-los-sintomas-de-alerta/">trastorno neurocognitivo</a>, persisten mitos que pueden retrasar la detección de sus primeras señales y la consulta médica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6IFSZRQHIRFADCD36WN5RG4CWY.png?auth=02d2ad2b051b2837dd164004eb0a3446f8a15580df80f533f328a1d837ad535f&smart=true&width=1408&height=768" alt="La detección temprana de la demencia depende de reconocer señales iniciales y de cuestionar mitos sobre la enfermedad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La neurocientífica <b>Antonella Santuccione Chadha</b>, directora ejecutiva de la <b>Fundación para el Cerebro de la Mujer</b>, explicó a <i>Science Focus</i> que una mejor comprensión del trastorno permite reconocer modificaciones tempranas y actuar sobre aspectos vinculados con la <b>salud cerebral</b>.</p><h2>Mito 1: la demencia aparece únicamente en la vejez</h2><p>Una de las ideas más extendidas sostiene que la demencia<b> solo afecta a personas de edad avanzada</b>, aunque algunos tipos pueden comenzar mucho antes. </p><p>De acuerdo con distintos <a href="https://doi.org/10.1002/alz.71345" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1002/alz.71345">estudios</a>, la <b>demencia frontotemporal</b> suele diagnosticarse entre los 45 y 65 años, mientras que algunos casos de Alzheimer de inicio temprano aparecen antes de los 65. <b>“La demencia comienza 20 años antes de que se manifiesten los síntomas”</b>, afirmó Chadha. También destacó que los cambios cerebrales pueden avanzar durante años antes de hacerse visibles. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YSNGEXTCRVF77BHGUUIXLGL5XE.png?auth=01b9afbd50b9dfe01e761cb5d867863c959fe34eb5c7263bab21f6d600f536c6&smart=true&width=1408&height=768" alt="La demencia no aparece solo en la vejez, ya que la demencia frontotemporal y el Alzheimer de inicio temprano pueden diagnosticarse antes de los 65 años (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En el Alzheimer, la acumulación progresiva de proteínas como <b>amiloide y tau</b> puede interferir con las células nerviosas y contribuir al deterioro cognitivo. Los primeros signos no siempre incluyen olvidos evidentes: también pueden aparecer <b>modificaciones persistentes en el estado de ánimo, la motivación, la energía o el comportamiento</b>.</p><h2>Mito 2: la demencia solo afecta la memoria</h2><p>La pérdida de memoria suele ser el síntoma más asociado con la demencia, aunque el trastorno<b> puede afectar otras funciones según el tipo de </b><a href="https://doi.org/10.1038/s41386-026-02331-3" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1038/s41386-026-02331-3"><b>alteración neurocognitiva</b></a>. </p><p>En relación con el Alzheimer, Chadha explicó que <b>sus efectos van más allá de la pérdida de memoria</b>, ya que también pueden afectar el funcionamiento cotidiano, generar dificultades para realizar actividades habituales, cambios en la movilidad o <b>problemas para completar tareas que antes se desarrollaban de manera automática</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZUEHO3SCFREARIAGERAV5PB6PQ.png?auth=8e8fcab2630e846ecbca78a9028f421628de3fd488feef7ce4dfe2da9a25bc20&smart=true&width=1408&height=768" alt="La demencia no solo afecta la memoria, sino también el funcionamiento cotidiano, el movimiento, la planificación, la concentración y la conducta (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En otros tipos, como la <b>demencia vascular</b>, los primeros signos pueden relacionarse con las funciones ejecutivas, como la planificación, la concentración y el procesamiento de información.</p><h2>Mito 3: la demencia es inevitable si existe predisposición genética</h2><p><b>La genética puede influir en el riesgo de desarrollar determinados trastornos neurocognitivos</b>. Un ejemplo es la presencia de variantes del gen APOE4, asociadas con una mayor probabilidad de desarrollar Alzheimer.</p><p>Sin embargo, contar con un factor genético de riesgo no significa que el deterioro cognitivo sea inevitable. <a href="https://doi.org/10.1016/S0140-6736(24)01296-0" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1016/S0140-6736(24)01296-0">Investigaciones</a> citadas por <i>Science Focus</i> estimaron que cerca del <b>45% de los casos de demencia podrían retrasarse o reducirse</b> mediante cambios relacionados con el estilo de vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JHWU5RYGFFCKDP67C6TBA3KXAU.png?auth=11d23c0c4c047f01d2bb1ae674cd8e48d6980d4c0c7cdb451d9f975ce431a934&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La predisposición genética, incluido el gen APOE4, no vuelve inevitable la demencia y cerca del 45% de los casos podría retrasarse con cambios en el estilo de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Entre las medidas recomendadas por Chadha se encuentran la <b>actividad física regular, mantener vínculos sociales sólidos, controlar los niveles de vitamina D, asegurar una adecuada incorporación de omega-3 </b>mediante pescado azul o suplementos y priorizar un descanso reparador.</p><p>La especialista también destacó la importancia de mantener la actividad mental a través del aprendizaje continuo. “Sigue formándote, aprende una nueva habilidad o toca un instrumento”, aconsejó.</p><h2>Mito 4: los síntomas son iguales en hombres y mujeres</h2><p><b>La forma en que se presenta la demencia puede variar entre hombres y mujeres</b>. Algunos investigadores advirtieron que estas diferencias podrían dificultar la identificación temprana en ciertos casos.</p><p>Un <a href="https://doi.org/10.1101/2025.11.07.25339777" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1101/2025.11.07.25339777">estudio</a> citado por <i>Science Focus</i> indicó que las mujeres con Alzheimer <b>pueden conservar la memoria verbal durante más tiempo que los hombres</b>, en promedio unos 2,7 años adicionales. Esto podría hacer que aparenten mantener un funcionamiento adecuado durante más tiempo, aunque existan otros cambios en el cerebro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZWAQIJKP7JDLNC4SVJ4MMRWDYU.jpg?auth=12bf88aeab4d0d10080a268f738abba6fccabb7b4005b665099379fd76d18075&smart=true&width=1456&height=816" alt="Los síntomas de la demencia pueden variar entre hombres y mujeres, lo que influye en la identificación temprana del Alzheimer (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Cuando aparece el deterioro, algunas investigaciones señalaron que la progresión de las alteraciones cognitivas podría ser entre un <b>25% y un 50% más rápida en mujeres</b>.</p><p>Los síntomas iniciales también pueden diferir. En ellas pueden aparecer manifestaciones similares a trastornos emocionales, como <b>ansiedad, depresión, aislamiento social o dificultades para dormir.</b> En los hombres pueden observarse con mayor frecuencia <b>agresividad, impulsividad o conductas inapropiadas</b>.</p><h2>Mito 5: la terapia hormonal previene el deterioro cognitivo</h2><p>La relación entre menopausia, estrógeno y deterioro cognitivo llevó a investigar si la <b>terapia de reemplazo hormonal (TRH)</b> podía tener algún efecto protector frente a la demencia.</p><p>El <b>estrógeno </b>participa en procesos vinculados con la salud cerebral y algunos mecanismos relacionados con la eliminación del amiloide, una proteína asociada con el Alzheimer. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LB46OX3TZVE6FJTNFDTA5ZUAPM.jpg?auth=83888eea8da8cc1b5d581bac9d39a2e096b2a8d22597da80f7f693ca6ba92ac3&smart=true&width=1161&height=653" alt="La terapia de reemplazo hormonal no cuenta con evidencia suficiente para prevenir la demencia, y la salud cardiovascular influye de forma directa en la salud cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="653" width="1161"/><p>Sin embargo, Chadha explicó que actualmente <b>no existe evidencia suficiente para afirmar que la TRH reduzca el riesgo de demencia</b> o ralentice el deterioro cognitivo.</p><p>Este tratamiento continúa utilizándose principalmente para aliviar síntomas asociados con la menopausia, como sofocos y sudores nocturnos.</p><h2>Mito 6: la salud cerebral y cardiovascular funcionan por separado</h2><p><b>El funcionamiento cerebral depende del sistema circulatorio para recibir oxígeno y nutrientes</b>. Por este motivo, los problemas cardiovasculares pueden influir en la salud cognitiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HMWCBCFABFE4BK2M7WAZLRJISA.png?auth=79ff43ee76ee0a59b9de91dff2bfa52a34a506d7523ed07c62d0ee65e47bdf85&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La salud cardiovascular influye en el funcionamiento cerebral debido a la relación entre el flujo sanguíneo y el aporte de oxígeno y nutrientes al cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los daños en los vasos sanguíneos pueden aumentar el riesgo de accidentes cerebrovasculares y contribuir al desarrollo de alteraciones cognitivas relacionadas con la <b>demencia vascular</b>. </p><p>Además, algunos investigadores consideran que una circulación deficiente podría favorecer procesos vinculados con la acumulación de proteínas como el amiloide y la tau.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RVWNTIRBPZG43DYBTKDRQ45WCE.png?auth=b03fb2e8b70819734f9dcb073d35b3c85c9a208ae790e590866b9c54b4e401e3&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Una especialista detalló a Science Focus las creencias más extendidas en torno a este trastorno neurocognitivo y cómo una mejor comprensión favorece el reconocimiento temprano de sus primeras manifestaciones]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Desayuno para el cerebro: los 3 alimentos respaldados por la neurociencia para mejorar la concentración]]></title><link>https://www.infobae.com/mexico/2026/07/22/desayuno-para-el-cerebro-los-3-alimentos-respaldados-por-la-neurociencia-para-mejorar-la-concentracion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/mexico/2026/07/22/desayuno-para-el-cerebro-los-3-alimentos-respaldados-por-la-neurociencia-para-mejorar-la-concentracion/</guid><dc:creator><![CDATA[Kenya Saldaña]]></dc:creator><description><![CDATA[El Instituto Mexicano del Seguro Social explica que pasar más de 8 horas sin alimento impacta en la memoria y la reacción mental, efectos confirmados por estudios de Harvard y la Rush University en 2024 y 2025]]></description><pubDate>Wed, 22 Jul 2026 13:12:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S6TAM62LVFECLJBVQRK5JYPQFU.png?auth=ade4b2b7247acdc358dfd6e618cc49e3ed5086c07f182a7346dcd444ce73c13e&smart=true&width=1408&height=768" alt="El desayuno activa los mecanismos que regulan el metabolismo, la concentración y el peso, según el IMSS. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El<b> desayuno</b> que el <b>cerebro</b> necesita incluye tres alimentos: arándanos, nueces y avena, cuyo efecto sobre la <b>concentración</b> está respaldado por ensayos clínicos, análisis científicos y las principales instituciones médicas del mundo. </p><p>El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advierte que el organismo pasa <b>entre 8 y 10 horas </b>sin recibir alimento durante la noche y depende del desayuno para renovar sus <b>reservas energéticas</b>, activar el <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/06/16/lo-primero-que-debes-hacer-al-abrir-los-ojos-para-bajar-el-cortisol-y-frenar-la-ansiedad-matutina/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/2026/06/16/lo-primero-que-debes-hacer-al-abrir-los-ojos-para-bajar-el-cortisol-y-frenar-la-ansiedad-matutina/">metabolismo</a> y sostener la concentración. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XJBFC3ZAXZC2BCYZ5GNF464MWQ.png?auth=c5900e1bb7840dc2dd1ad104cd90a25636dcbe9d57a0317f2df5336be6175a72&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La infografía ilustra la importancia del desayuno para la función cerebral, destacando los beneficios de arándanos, nueces y avena, e informa sobre los riesgos de omitirlo según el IMSS. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Omitir el desayuno eleva el riesgo de obesidad, <b>diabetes </b>e <b>hipertensión</b>, de acuerdo con el comunicado del instituto. </p><h2>Los arándanos son “uno de los alimentos más potentes” para proteger el cerebro</h2><p>La neuroepidemióloga <b>Martha Clare Morris</b>, de la Rush University Medical Center, desarrolló la dieta MIND: un protocolo alimentario diseñado específicamente para <b>proteger la salud cerebral</b> y reducir el riesgo de <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/07/08/cerebro-resiliente-estas-son-las-maneras-sencillas-de-reducir-el-riesgo-de-demencia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/2026/07/08/cerebro-resiliente-estas-son-las-maneras-sencillas-de-reducir-el-riesgo-de-demencia/">deterioro cognitivo</a>. </p><p>La dieta fue rankeada como la<b> número uno</b> en salud cerebral y cognición por la Rush University.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LTODSFISD5GO5ODUPJCNTP4ZZQ.png?auth=5b0c39b5bbc57789be22db51932d895dc889752a61eb328a4c8f7a112c30688b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La Harvard Medical School recomienda seguir un patrón alimentario rico en frutas, verduras y grasas saludables para proteger la función cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Morris indica lo siguiente sobre uno de sus componentes: “Los <b>arándanos</b> son uno de los alimentos <b>más potentes</b> en términos de protección cerebral”, declaró a través del portal oficial de la Universidad. </p><p>El protocolo los recomienda al menos <b>dos veces por semana</b> y es la única fruta que menciona de forma específica entre sus diez grupos de <b>alimentos cerebrales</b>.</p><p>Sus propiedades se confirman también mediante un análisis publicado en la revista médica <i>GeroScience</i> que analizó <b>59 ensayos clínicos</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FQS5ZTRCM5HK7JXHYY6XU7PL4U.png?auth=7d4a8f5431103e1e770d0ddf19679327c1ccce36ce587d3248b9ef2ea13162fd&smart=true&width=1408&height=768" alt="La dieta MIND de la Rush University Medical Center fue rankeada como la número uno en salud cerebral y cognición. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Mediante este análisis se encontró que las <b>antocianinas</b>, los pigmentos responsables del<b> color azul</b> de los <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/06/03/cuantos-arandanos-debes-comer-al-dia-para-aprovechar-su-accion-antioxidante/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/2026/06/03/cuantos-arandanos-debes-comer-al-dia-para-aprovechar-su-accion-antioxidante/">arándanos</a>, mejoran de forma significativa la cognición global,<b> la atención</b>, <b>la memoria</b> episódica y la memoria de trabajo. </p><h2>Un puñado de nueces en el desayuno acelera la reacción mental durante todo el día</h2><p>Un ensayo clínico de la <b>Universidad de Reading</b>, publicado en la revista internacional<i> Food &amp; Function</i> evaluó a <b>32 adultos </b>sanos de entre 18 y 30 años. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/34PAF4LWTZFLHAAVIKNWIRDSOQ.png?auth=efb393087df26c83545017a647433f1fd9520fc92d634f806b291611750afd7d&smart=true&width=1408&height=768" alt=" "Un puñado de nueces en el desayuno proporcionaría a los jóvenes adultos una ventaja mental cuando necesitan rendir al máximo", dijo Claire Williams, profesora de neurociencia de la Universidad de Reading.  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Quienes desayunaron<b> 50 gramos de nueces</b> — incorporadas en un desayuno con yogur— mostraron <b>tiempos de reacción más rápidos</b> durante todo el día en tareas de función ejecutiva, en comparación con quienes tomaron un desayuno igualado en calorías pero<b> sin nueces</b>.</p><p>“Un puñado de <a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/03/30/nuez-beneficios-comprobados-para-higado-reduce-los-niveles-de-colesterol-y-trigliceridos-en-la-sangre/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/mexico/2026/03/30/nuez-beneficios-comprobados-para-higado-reduce-los-niveles-de-colesterol-y-trigliceridos-en-la-sangre/">nueces</a> en el desayuno proporcionaría a los jóvenes adultos una ventaja mental cuando necesitan rendir al máximo”, indica <b>Claire Williams</b>, profesora de neurociencia de la Universidad de Reading y autora del estudio. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZBPNSLH6XNHTLOJAWOAXMPF2OU.png?auth=6059802c8a62b21bd7c91e4f085f81aaf30e8b6e7f2f72d885dee3a5f77917f8&smart=true&width=1408&height=768" alt=" Los flavonoides de los arándanos mejoran la memoria, según el artículo "Foods linked to better brainpower" de la Harvard Health Publishing. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>El omega-3 de las nueces mejora la atención y la memoria, según 58 ensayos clínicos</h2><p>Un análisis científico de <b>58 ensayos clínicos</b>, publicado en la revista <i>Scientific Reports</i> encontró que el <b>omega-3 </b>mejora de forma significativa la atención, la velocidad perceptual y la <b>memoria</b> primaria en adultos. </p><p>Las nueces son una de las fuentes vegetales <b>más accesibles </b>de este ácido graso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N4QMRUIWRFAU5HDF4MUCW3MMNY.png?auth=58e8a493e9a002fec30bf6669104cb34bf5e41c0ee815886ceea28943bb02c0a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Una infografía muestra la relación entre el consumo de omega-3 de las nueces y la mejora de la atención y la memoria, respaldada por 58 ensayos clínicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La división editorial de la Harvard Health Publishing,<i> </i>unidad editorial de la Escuela de Medicina de Harvard, vincula directamente el consumo de nueces a <b>mejor función cognitiva</b> en el artículo <i>“Foods linked to better brainpower”</i>, disponible en su portal oficial. </p><p>La <b>dieta MIND</b> de la <i>Rush University Medical Center</i> recomienda <b>cinco porciones de nueces </b>por semana como parte de sus diez grupos de <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/06/29/10-alimentos-que-pueden-beneficiar-la-salud-cerebral-segun-expertos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2026/06/29/10-alimentos-que-pueden-beneficiar-la-salud-cerebral-segun-expertos/">alimentos cerebrales</a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2LI64AHCGZCRXJ2VLWXIOMREA4.png?auth=087a0c7758d791a3b5119b809d32ef778c1c627f2bde7461064c90ac4a0fd8f8&smart=true&width=2752&height=1536" alt=" Los análisis de sangre mostraron mayor disponibilidad de glucosa cerebral tras el consumo de nueces en el desayuno. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>La avena aporta el único combustible que el cerebro acepta</h2><p><a href="https://www.infobae.com/mexico/2026/07/19/avena-overnight-para-llevar-al-trabajo-receta-facil-nutritiva-y-sin-coccion" rel="noopener noreferrer">La avena</a> es la base energética que sostiene lo anterior. El cerebro funciona exclusivamente con <b>glucosa</b>, y los granos integrales —categoría en la que se ubica la avena— la liberan de forma gradual, <b>sin los picos</b> y caídas que generan los azúcares refinados.</p><p>La dieta MIND de la Rush University<b> </b>recomienda al menos <b>tres porciones diarias </b>de granos integrales.</p><p>La división editorial de la Harvard Health Publishing recomienda los <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/06/20/granos-enteros-o-refinados-cual-es-el-ideal-para-favorecer-la-salud-intestinal-segun-la-ciencia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2026/06/20/granos-enteros-o-refinados-cual-es-el-ideal-para-favorecer-la-salud-intestinal-segun-la-ciencia/">granos integrales </a>—categoría en la que se ubica la avena— como parte de cualquier patrón alimentario orientado a <b>proteger la función cerebral</b>, en el mismo articulo revisado por Howard LeWine, <b>editor médico jefe </b>de esa institución.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/S6TAM62LVFECLJBVQRK5JYPQFU.png?auth=ade4b2b7247acdc358dfd6e618cc49e3ed5086c07f182a7346dcd444ce73c13e&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Imagen generada por inteligencia artificial que muestra un cerebro humano digitalizado, resaltando redes neuronales con líneas de colores sobre un fondo de laboratorio. Este tipo de visualización promueve avances en neurociencia y tecnología, permitiendo entender mejor el funcionamiento y la interacción de las neuronas en el cerebro. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La nostalgia como ancla: la iniciativa que usa recuerdos para ayudar a personas con demencia]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/07/22/la-nostalgia-como-ancla-la-iniciativa-que-usa-recuerdos-para-ayudar-a-personas-con-demencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/07/22/la-nostalgia-como-ancla-la-iniciativa-que-usa-recuerdos-para-ayudar-a-personas-con-demencia/</guid><description><![CDATA[Una imagen, un olor o una canción pueden activar redes neuronales ligadas a la identidad y postergar el deterioro, según un metaanálisis de 2026. Cómo la foto de una puerta familiar generó cambios en residencias de 17 países]]></description><pubDate>Wed, 22 Jul 2026 07:02:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PZDSVTQNGRH6FPRGQTLT6CBM4M.jpeg?auth=e046d18891ded39a8101d0430b9b5ae2f092e3e6e182fa0bd2c75f4ffad59c00&smart=true&width=1400&height=843" alt="El proyecto True Doors replica puertas personalizadas en residencias de 17 países para ayudar a personas mayores a reconocer su espacio y fortalecer su identidad." height="843" width="1400"/><p>En el planeta, <b>57 millones de personas</b> viven actualmente con <a href="https://www.infobae.com/tag/demencia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/demencia/"><b>demencia</b></a><b>, </b>advierte la <b>Organización Mundial de la Salud (OMS)</b>. Sin embargo, detrás de esa cifra se esconde una realidad más profunda y compleja.</p><p>Pero no solo es una palabra clínica; esta condición <b>desordena el sentido del tiempo, erosiona la confianza en uno mismo y transforma situaciones cotidianas en laberintos inesperados</b>. Entre quienes la transitan, el territorio más incierto suele ser la convivencia diaria consigo mismos y con los demás.</p><p>De todos los <a href="https://www.infobae.com/opinion/2026/07/14/se-puede-prevenir-la-demencia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/opinion/2026/07/14/se-puede-prevenir-la-demencia/">desafíos asociados a la demencia</a>, la <b>desorientación y la pérdida</b> de referencias rutinarias son algunos de los efectos más profundos, que además afectan la autonomía y el bienestar emocional, ya que ante un entorno desconocido, el miedo y la inseguridad pueden volver absorbentes hasta las tareas más simples. Incluso, encontrar una puerta, recordar cuál es el cuarto propio o identificar un objeto familiar se convierten en hitos del día.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZUEHO3SCFREARIAGERAV5PB6PQ.png?auth=8e8fcab2630e846ecbca78a9028f421628de3fd488feef7ce4dfe2da9a25bc20&smart=true&width=1408&height=768" alt="Según la OMS, 57 millones de personas viven actualmente con demencia en el mundo, lo que revela la magnitud global de este desafío de salud pública." height="768" width="1408"/><p>En ese escenario, la ciencia hace foco en la memoria como algo vivo y profundamente ligado a estímulos, espacios y emociones. La nostalgia ya no es recurso literario ni lugar común: es un dato biológico y terapéutico de valor real.</p><p>Sobre esta idea se apoyó la iniciativa <i>True Doors</i>, que se realiza en residencias para adultos mayores de 17 países de 3 continentes, entre los que se encuentran Países Bajos, Reino Unido, Alemania, Australia, Estados Unidos y Canadá.</p><p>El objetivo es replicar en la puerta de cada habitación una imagen significativa del pasado del residente, con el objetivo de facilitar el reconocimiento, promover la orientación y restituir algo de la identidad cotidiana en contextos institucionales, según detallan desde el sitio <i>True Doors</i>, que ha sido analizado por equipos independientes por su impacto en orientación, privacidad y bienestar subjetivo.</p><h2>Reminiscencia, ciencia y vida diaria</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VV4A2H3NAFFQHAWXUQ57SHU7AA.jpg?auth=b142de0ccf23b450193fa6fed24f909586b57e65424bb2cafb4eb79346ed84b0&smart=true&width=953&height=1500" alt="La terapia de reminiscencia, avalada por un metaanálisis en Aging Clinical and Experimental Research, mejora memoria, síntomas depresivos y calidad de vida en demencia." height="1500" width="953"/><p>Una revisión y metanálisis publicado en 2026 en <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s40520-025-03300-4"><i>Aging Clinical and Experimental Research</i></a> analizó <b>24 ensayos clínicos</b> y observó que la terapia de reminiscencia —basada en revivir recuerdos personales con estímulos sensoriales— no solo tiene efectos consistentes sobre la <b>función cognitiva global</b>, sino también beneficios en la memoria, la reducción de síntomas depresivos y la <b>calidad de vida</b> en personas con deterioro cognitivo o demencia.</p><p>El efecto, puntualiza el estudio, es más marcado en <b>personas internadas</b> en residencias y en quienes reciben entre <b>12 y 16 sesiones</b> personalizadas.</p><p>La reminiscencia se apoya en mecanismos biológicos claros: activa múltiples áreas cerebrales (como el hipocampo y la corteza prefrontal), estimula el contacto con redes neuronales ligadas a los recuerdos autobiográficos y libera neurotransmisores asociados al bienestar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PKTCN5I5NFEWDOUQFJIKFDX2OM.jpg?auth=0de4086c741c4792681ac62a31b7f7712630f237087543ccadd4af6101931827&smart=true&width=7952&height=5304" alt="Las investigaciones en neurociencia y geriatría demuestran que las intervenciones basadas en memoria personalizada mejoran la autonomía, el ánimo y la conexión social, resaltando la importancia del enfoque centrado en el paciente." height="5304" width="7952"/><p>La evocación de escenas personales o detalles sensoriales —una foto, una canción, el color de una puerta— actúa como ancla frente al deterioro y habilita, aunque sea de manera limitada o transitoria, un reencuentro con el propio sentido de la continuidad, según señalan los autores.</p><p>Si bien la mejoría no es universal ni permanente, las pruebas actuales indican que la reminiscencia supera sistemáticamente al simple estándar de cuidado habitual, tanto en la función cognitiva total como en el impacto sobre la depresión o la percepción de calidad de vida.</p><p>Las investigaciones advierten sobre los límites: no todo el mundo responde igual, los resultados sobre funciones ejecutivas (toma de decisiones, planificación) no son concluyentes y la heterogeneidad entre protocolos, duración y tipos de pacientes sigue siendo un desafío en la práctica clínica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OV65HI37NJDP3GWZ2ZAMIAU3EI.jpeg?auth=3a66be888506d0cd06e9e0d9a8616490a558d585f58e3837bdb73cb539263de2&smart=true&width=1334&height=886" alt="Un metanálisis de 2026 sobre terapia de reminiscencia demuestra beneficios consistentes en la función cognitiva y reducción de síntomas depresivos en personas con deterioro cognitivo
(Iniciativa True Doors)" height="886" width="1334"/><p>No obstante, la evidencia permite afirmar que estos enfoques de evocación personal no solo son seguros, sino que mejoran de modo mensurable varios de los problemas centrales de la demencia, especialmente en instituciones.</p><h2>Lo que cambia cuando la memoria se ancla en detalles propios</h2><p>La vida institucional suele borrar señales y marcas personales: pasillos uniformes, rutinas cronometradas, objetos elegidos por otros. Por eso, la intervención más simple puede transformarse en algo esencial.</p><p>Lo que subrayan los resultados clínicos —más allá de una marca o programa puntual— es el rol de los detalles propios y elegidos como soporte para el reconocimiento de uno mismo. La neurobiología actual describe cómo la activación regular de recuerdos positivos o significativos refuerza la plasticidad neuronal y ayuda, al menos parcialmente, a postergar o ralentizar el deterioro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKR6TJBQUZGFZAZHVTTCSJNJ6Q.png?auth=f67131fb0e6c3ba2ba2fc1abab82c3efbf6ebf3261a96c11d18a25503011ecbd&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Frente al modelo puramente biomédico, el movimiento de "rememorar para cuidar" demuestra que la memoria reside también en los objetos y entornos que nos conectan con el presente." height="1536" width="2752"/><p>“La reminiscencia sistemática puede mantener la activación de redes de memoria a largo plazo, y esto se traduce en más palabras, más gestos propios y una percepción más clara de la propia identidad en el presente”, precisa el metaanálisis publicado en 2026.</p><h2>Efectos sostenidos, límites claros</h2><p>Los beneficios observados en la ciencia no son milagros ni eliminan la necesidad de apoyos extensos: la demencia sigue siendo una <b>condición progresiva</b> que no puede revertirse. Pero la diferencia entre un entorno ajeno y uno personalizado, entre la repetición impersonal y la posibilidad de elegir, impacta en la autonomía diaria, el ánimo y la relación con los otros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6NFIPHJEZ5B2ZPEXTELXDLCORE.png?auth=6e931ab0d4f7c480f5a27bd782971c50ec6b300c7c93ab0d4c81bf8cbf3a7092&smart=true&width=1408&height=768" alt="El deterioro cognitivo en la demencia conlleva desorientación y pérdida de referencias cotidianas, afectando la autonomía y bienestar emocional de las personas afectadas." height="768" width="1408"/><p>La investigación Aging Clinical and Experimental Research deja en evidencia que la reminiscencia permite, en promedio, que las personas encuentren más fácilmente palabras y recuerdos, reduzcan la ansiedad y mantengan mejor vínculo con quienes los rodean, aunque reclama intervenciones guiadas, evaluaciones periódicas y adaptación continua a las etapas y particularidades de cada caso.</p><p>El movimiento global de “rememorar para cuidar”, con estrategias adaptadas y verificables, gana espacio frente al modelo exclusivamente biomédico.</p><p>La neurociencia y los estudios en geriatría respaldan la idea: la memoria no vive solo en las neuronas aisladas, sino en los rituales, los colores, las canciones y las puertas que conectan el pasado con el ahora.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4ZGWVEZILVAJPFHBEHFYKXA2SA.png?auth=c35598e559a1eee72ef3ffded1e8513d28f875b42f12e4ad83d8993fd05fd74e&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Los detalles propios y elegidos —como fotos, música o colores significativos— ayudan a romper la monotonía de los pasillos y rutinas rígidas. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El envejecimiento cerebral en 34 países reabre el debate sobre prevención y deja un dato que cambia el foco]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/07/22/el-envejecimiento-cerebral-en-34-paises-reabre-el-debate-sobre-prevencion-y-deja-un-dato-que-cambia-el-foco/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/07/22/el-envejecimiento-cerebral-en-34-paises-reabre-el-debate-sobre-prevencion-y-deja-un-dato-que-cambia-el-foco/</guid><description><![CDATA[Un análisis global en Nature Medicine midió miles de casos y decenas de variables del contexto, y halló una combinación que pesa más que cada elemento por separado]]></description><pubDate>Wed, 22 Jul 2026 03:04:59 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M6IWXJPAEJGKRNDOO2ZMPXZ34Q.png?auth=34d07978864b00d368faefae94a5c034d94faeaa881b43ea815edb9fda5d479c&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un estudio internacional concluyó que el envejecimiento cerebral puede acelerarse hasta nueve veces por la exposición combinada a factores ambientales, sociales y políticos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El <b>envejecimiento cerebral</b> no depende solo de la <b>dieta</b>, el <b>ejercicio</b> o la estimulación mental: un estudio internacional liderado por el <b>Centro de Neurociencias Cognitivas</b> de la Universidad de San Andrés concluyó que la exposición combinada a factores ambientales, sociales y políticos puede acelerar ese deterioro hasta <b>nueve veces</b>, con efectos que en algunos casos igualan o superan a los de enfermedades neurodegenerativas.</p><p>La investigación, publicada en <b>Nature Medicine</b>, analizó <b>18.701 personas</b> de <b>34 países</b> y evaluó <b>73 factores</b> agregados del entorno, desde la contaminación del aire y la calidad del agua hasta la desigualdad socioeconómica, el acceso a la atención sanitaria y la estabilidad institucional. Según el trabajo, esa combinación explica hasta <b>15,5 veces</b> mejor el envejecimiento cerebral que el análisis aislado de cada variable.</p><p>Cada 22 de julio se conmemora el <b>Día Mundial del Cerebro</b>, una fecha impulsada por la Federación Mundial de Neurología (WFN) para promover <b>el cuidado de la salud cerebral y concientizar sobre la prevención de las enfermedades neurológicas</b>. La jornada pone el foco en la adopción de hábitos saludables, la detección temprana de factores de riesgo y la reducción del impacto de patologías como el Alzheimer, el Parkinson, los accidentes cerebrovasculares (ACV) y la epilepsia.</p><p>El dato desplaza el foco clásico de la prevención. Durante años, las recomendaciones para proteger el cerebro se concentraron en decisiones individuales, pero el nuevo trabajo plantea que el riesgo también se organiza a escala colectiva y que el cerebro responde a la suma de las condiciones en las que vive una persona.</p><p><b>Agustina Legaz</b>, investigadora del Centro de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de San Andrés y una de las autoras del estudio, describió ese cambio de enfoque al señalar: “habitualmente, las recomendaciones en la consulta clínica se centran en el estilo de vida individual: hacer más ejercicio, mantener la estimulación cognitiva y cuidar la dieta”. Añadió que, aunque esos lineamientos son importantes, existe “<b>una dimensión más amplia, de carácter social y ambiental, que también influye y debe ser considerada</b>”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JAVBCBS75VFHHHAYMWFGSX2OF4.png?auth=0bf4251992f5c26a61b81c88f453040af3e95352f45cf87af714787859e0a32c&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La investigación publicada en Nature Medicine analizó 18.701 personas de 34 países y evaluó 73 factores del entorno vinculados con la salud cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Cómo el entorno acelera el envejecimiento cerebral</h2><p>El trabajo no apunta a un único factor de riesgo, sino a la interacción entre múltiples exposiciones físicas y sociales. El estudio sostiene que esos elementos no operan de forma lineal, sino con efectos combinados que potencian el desgaste cerebral.</p><p>Esa lectura cambia la escala del problema: <b>respirar aire contaminado, vivir en una sociedad más desigual o atravesar contextos de inestabilidad política</b> deja de ser un telón de fondo y pasa a ser una variable en la salud cerebral. La investigación plantea que las inequidades ambientales pueden moldear el envejecimiento del cerebro.</p><p>Legaz vinculó ese hallazgo con políticas públicas. En vísperas del Día Mundial del Cerebro, que se celebra el <b>22 de julio</b>, afirmó: “es necesario poner mayor foco en políticas públicas orientadas a mejorar la calidad del ambiente y a fortalecer las instituciones democráticas, para promover la salud cerebral de la población más allá de las estrategias de prevención individuales”.</p><h2>La comparación del cerebro con la música</h2><p>En un segundo trabajo reciente, investigadores del mismo centro plantearon otro corrimiento conceptual: sustituir la metáfora de la mente como una computadora por una comparación con la música. El estudio fue publicado en <b>Neuroscience &amp; Biobehavioral Reviews</b> y sostiene que una composición musical permite entender mejor cómo el cerebro integra información, anticipa, aprende y se adapta al contexto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZNOOHUWMBNETZKR4R635OXO2RQ.png?auth=42ce9458335394311c4ab1abc6df992e4167a627413d796f431fe0ddaa6f12d0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El trabajo sobre envejecimiento cerebral desplazó el foco de la prevención al sostener que el riesgo no depende solo de la dieta, el ejercicio y la estimulación mental. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Agustín Ibáñez, investigador del CNC, explicó: “las viejas metáforas funcionan bien cuando los dominios son similares, como la memoria de corto y largo plazo en la mente y en una computadora, pero resultan menos eficientes ante aspectos como el cuerpo, la cultura, la intersubjetividad o la dinámica espaciotemporal”.</p><p>El planteo apunta a revisar una de las imágenes más extendidas en neurociencia. Para Ibáñez: “tradicionalmente, entendemos la cognición como fotos abstractas, mientras que la música nos permite verla en movimiento, en el espacio-tiempo”.</p><p>Según el equipo, ese cambio no quedaría limitado al plano teórico. La propuesta permite investigar el cerebro y diseñar estrategias de <b>diagnóstico</b>, <b>rehabilitación</b> y <b>neurotecnologías</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZNOOHUWMBNETZKR4R635OXO2RQ.png?auth=42ce9458335394311c4ab1abc6df992e4167a627413d796f431fe0ddaa6f12d0&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El trabajo sobre envejecimiento cerebral desplazó el foco de la prevención al sostener que el riesgo no depende solo de la dieta, el ejercicio y la estimulación mental. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo el cerebro puede mejorar su capacidad de concentración con ejercicios y hábitos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/21/como-el-cerebro-puede-mejorar-su-capacidad-de-concentracion-con-ejercicios-y-habitos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/21/como-el-cerebro-puede-mejorar-su-capacidad-de-concentracion-con-ejercicios-y-habitos/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[La evidencia científica muestra que la mente responde a la práctica deliberada y a los estímulos variados, permitiendo optimizar el enfoque y la agudeza mental a lo largo del tiempo]]></description><pubDate>Tue, 21 Jul 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OFNWYIS2QZC6ZDTLQRXZ7NOXAI.png?auth=bdbc1fad5dfbdb47c242573f53c36105d05c38808dd7ec009b875f8a3eebb4e8&smart=true&width=1408&height=768" alt="La American Psychological Association y la NIH señalan que repetir ejercicios atencionales fortalece las redes neuronales del control ejecutivo - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>La capacidad de </b><a href="https://www.infobae.com/salud/2024/11/18/13-metodos-para-mejorar-la-concentracion-y-la-agilidad-cerebral-respaldados-por-la-ciencia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2024/11/18/13-metodos-para-mejorar-la-concentracion-y-la-agilidad-cerebral-respaldados-por-la-ciencia/"><b>enfocar la mente</b></a><b> se puede fortalecer y desarrollar, igual que un músculo, mediante hábitos y ejercicios específicos</b>, según coinciden investigaciones recientes en neurociencia y psicología cognitiva. En un entorno saturado de estímulos digitales, la ciencia sostiene que <b>el entrenamiento de la atención</b> no solo es posible, sino que puede traducirse en mejoras concretas del rendimiento intelectual y la calidad de vida. </p><p>Especialistas de la <b>Cleveland Clinic</b> afirman que la habilidad para concentrarse de forma sostenida es un recurso fundamental para la productividad, la creatividad y el bienestar personal. </p><p>El <b>cerebro humano</b>, según subraya la Cleveland Clinic, está preparado para el trabajo profundo, pero enfrenta una batalla constante contra las distracciones del entorno y la tecnología. Estudios clínicos demuestran que la <b>multitarea</b> reduce la eficiencia y provoca fatiga mental, mientras que el enfoque en tareas individuales favorece la memoria y la resolución de problemas. “El cerebro funciona mejor cuando se dedica a una sola actividad por vez; tratar de hacer varias cosas simultáneamente genera pérdida de energía y disminución del rendimiento”, señala el equipo de especialistas de la institución estadounidense.</p><h2>Estrategias y fundamentos neurocientíficos del enfoque mental</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/T5VK7UB7JRFCTLOJ4CUXKDA7KQ.png?auth=e5ddbdf8b8e91bc1275b09f85af9160de6fad565a784ba7e096bcf500b6d3dfc&smart=true&width=1536&height=2752" alt="La meditación mindfulness, el método Pomodoro y los ambientes sin distracciones cuentan con respaldo científico para potenciar la atención - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>La ciencia respalda el uso de técnicas específicas para potenciar la <b>atención</b>. La <b>meditación mindfulness</b>, la organización de ambientes libres de distracciones y la aplicación de métodos como el <b>Pomodoro</b> han sido validados por la <b>American Psychological Association</b> y la <b>National Institutes of Health (NIH)</b>. Estas entidades remarcan que el cerebro responde positivamente ante la repetición de ejercicios atencionales, fortaleciendo las redes neuronales responsables del control ejecutivo y la concentración.</p><p> “El entrenamiento deliberado de la atención incrementa la flexibilidad mental y mejora la capacidad para resistir las distracciones”, afirma la <b>NIH</b> en una de sus publicaciones recientes.</p><p>El concepto de <a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychiatry/articles/10.3389/fpsyt.2020.557571/full" target="_blank" rel="" title="https://www.frontiersin.org/journals/psychiatry/articles/10.3389/fpsyt.2020.557571/full"><b>neuroplasticidad</b> </a>es central en este proceso. De acuerdo con la <b>NIH</b>, la neuroplasticidad describe la capacidad del cerebro para reorganizarse y adaptarse ante nuevos desafíos, incluso en la adultez. El aprendizaje de nuevas habilidades, la resolución de problemas y la participación en actividades cognitivas complejas favorecen la consolidación de conexiones neuronales, lo que permite mejorar la atención sostenida y la agudeza mental. </p><p>La <b>Cleveland Clinic</b> también enfatiza que factores como el sueño adecuado, una alimentación equilibrada y la actividad física regular son cruciales para optimizar la función cognitiva.</p><h2>Tecnología, límites y el papel de la práctica deliberada</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EG2UY7FV4ZATZOVDTJWW2BQO4I.png?auth=d7dfa190e785161d6ae094b5c0f21389c31309f38deb9c8bc7a83c3e153c82f6&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los estudios clínicos indican que la multitarea reduce la eficiencia y la memoria, mientras el foco en una sola tarea mejora la resolución de problemas - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La ciencia advierte sobre los <b>límites del entrenamiento atencional</b> y el rol de la tecnología. Un análisis publicado en <a href="https://www.frontiersin.org/journals/child-and-adolescent-psychiatry/articles/10.3389/frcha.2026.1801077/full" target="_blank" rel="" title="https://www.frontiersin.org/journals/child-and-adolescent-psychiatry/articles/10.3389/frcha.2026.1801077/full">Frontiers in Psychiatry </a>detalla que herramientas digitales como juegos cognitivos o aplicaciones de entrenamiento cerebral pueden aportar mejoras específicas, aunque su efecto suele limitarse a las tareas practicadas y no siempre se traslada a contextos de la vida diaria. El informe destaca que los mayores avances se observan cuando el entrenamiento se realiza en situaciones variadas y con actividades que desafían realmente la mente.</p><p>Según Frontiers in Psychiatry, la <b>consistencia</b> y la <b>práctica deliberada</b> son claves para obtener resultados duraderos en el entrenamiento de la atención. El establecimiento de rutinas antes de iniciar tareas importantes, la reducción de exposiciones a notificaciones y la programación de pausas breves durante el trabajo contribuyen a mantener la mente enfocada y a prevenir la fatiga atencional. Tanto la <b>Cleveland Clinic</b> como la <b>NIH</b> coinciden en que la atención, igual que un músculo, puede entrenarse, pero requiere paciencia, variedad de estímulos y un compromiso sostenido en el tiempo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XKGOQBWCFBHL7IRF3OH5TZMGBQ.png?auth=66fc687a1d5b268bf0b63e61f42947540dccc652122592e4c5c478f117be8851&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[La ciencia sostiene que entrenar la atención puede fortalecer la concentración y mejorar el rendimiento intelectual y la calidad de vida - (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La inteligencia que más necesitamos sigue siendo humana]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/07/21/la-inteligencia-que-mas-necesitamos-sigue-siendo-humana/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/07/21/la-inteligencia-que-mas-necesitamos-sigue-siendo-humana/</guid><dc:creator><![CDATA[Tamara Rubilar]]></dc:creator><description><![CDATA[El Día Mundial del Cerebro propone debatir qué hacemos con la inteligencia que somos capaces de generar]]></description><pubDate>Tue, 21 Jul 2026 08:47:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L6Z2KNORLJFRDOVQSFGIMVVJVY.png?auth=5a262c7e5a9f4f99259f408a617088946c69a3f7565fb544176cb43bcf5432c8&smart=true&width=1408&height=768" alt="La inteligencia artificial, la biotecnología y la medicina personalizada ya modifican cómo investigamos, trabajamos, aprendemos y tomamos decisiones. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Cada 22 de julio celebramos el <b>Día Mundial del Cerebro</b>. Habitualmente aprovechamos esta fecha para hablar de enfermedades neurodegenerativas, prevención o hábitos saludables. Sin embargo, en esta ocasión, quisiera proponer otra mirada. Porque, tal vez, la pregunta más importante ya no sea únicamente cómo funciona nuestro cerebro, sino <b>qué hacemos con la inteligencia que somos capaces de generar</b>.</p><p>Vivimos una época extraordinaria: nunca antes la humanidad produjo tanto conocimiento ni desarrolló tecnologías con semejante capacidad de transformar nuestra vida cotidiana. La <b>inteligencia artificial</b>, la biotecnología, la medicina personalizada o las nuevas herramientas de análisis de datos ya dejaron de ser promesas del futuro: forman parte del presente y modifican la manera en que investigamos, trabajamos, aprendemos e incluso tomamos decisiones.</p><p>Frente a este escenario, muchas veces el debate se concentra en la tecnología. Pero quienes trabajamos en <b>ciencia</b> sabemos que el verdadero diferencial sigue estando en las personas. Las herramientas evolucionan a una velocidad enorme; no obstante, la capacidad de hacer buenas preguntas, conectar disciplinas, interpretar resultados y encontrar soluciones relevantes continúa siendo profundamente humana.</p><p>En nuestro equipo biotecnológico utilizamos <b>inteligencia artificial</b> prácticamente todos los días. Nos ayuda a analizar información, revisar bibliografía científica y acelerar procesos que antes llevaban semanas. Es una aliada extraordinaria, pero ninguna plataforma reemplaza la curiosidad, la observación y la capacidad de formular la pregunta adecuada. Porque la ciencia no consiste solamente en encontrar respuestas: <b>empieza por hacerse mejores preguntas</b>. De hecho, en mi trabajo investigando compuestos bioactivos derivados de erizos de mar para aplicaciones en salud humana compruebo que los avances científicos nacen cuando alguien se anima a explorar caminos nuevos, conecta conocimientos que parecían no tener relación y persevera frente a la incertidumbre. Muchas veces, los descubrimientos más importantes aparecen precisamente donde nadie estaba mirando.</p><p>Por eso, insisto en que el principal desafío de esta nueva era no es tecnológico. Es humano. Necesitamos formar personas capaces de pensar críticamente, trabajar en equipos interdisciplinarios, aprender durante toda la vida y transformar conocimiento en soluciones concretas. Hoy, la <b>innovación</b> ya no puede entenderse como el resultado exclusivo del laboratorio: requiere universidades, empresas, organismos públicos y emprendedores trabajando de manera articulada.</p><p><b>Argentina</b> posee uno de los recursos más valiosos para enfrentar este escenario: su capital humano. Contamos con investigadores y universidades reconocidas internacionalmente, emprendedores en ciencia y tecnología inquietos y pujantes y empresas capaces de competir en los mercados más exigentes. El desafío, entonces, <b>pasa por construir los puentes necesarios para que ese conocimiento se transforme en desarrollo y oportunidades</b>.</p><p>La <b>inteligencia artificial</b> seguirá creciendo y probablemente transforme muchas tareas que hoy realizamos de manera habitual. Pero también nos obliga a desarrollar aquello que ninguna tecnología puede ofrecer por sí sola: pensamiento crítico, creatividad, sensibilidad para comprender problemas complejos y capacidad para colaborar con otros.</p><p>Quizás esa sea la mejor manera de celebrar el <b>Día Mundial del Cerebro</b>: no solo promoviendo hábitos para cuidar nuestra salud cerebral, sino también reconociendo el enorme potencial que tiene la inteligencia humana cuando se pone al servicio del bien común. Porque el <b>futuro</b> no dependerá únicamente de las tecnologías que seamos capaces de desarrollar, sino de cómo decidamos utilizarlas para construir una <b>sociedad con más oportunidades para todos</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/L6Z2KNORLJFRDOVQSFGIMVVJVY.png?auth=5a262c7e5a9f4f99259f408a617088946c69a3f7565fb544176cb43bcf5432c8&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Ilustración conceptual que muestra un cerebro humano rodeado de ondas y circuitos digitales, simbolizando la conexión entre la actividad cerebral y la tecnología avanzada. La imagen destaca el avance en la investigación de neurociencia y la integración de inteligencia artificial para el análisis de datos cerebrales. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Nacen o se hacen: qué dice la ciencia sobre los zurdos y los diestros en el deporte]]></title><link>https://www.infobae.com/tendencias/2026/07/20/nacen-o-se-hacen-que-dice-la-ciencia-sobre-los-zurdos-y-los-diestros-en-el-deporte/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/tendencias/2026/07/20/nacen-o-se-hacen-que-dice-la-ciencia-sobre-los-zurdos-y-los-diestros-en-el-deporte/</guid><dc:creator><![CDATA[Fausto Urriste]]></dc:creator><description><![CDATA[Un metaanálisis de la Universidad de Chieti-Pescara sitúa a quienes no usan su extremidad dominante en el 10,6% de la población, pero el aprendizaje motor sugiere que esa habilidad se construye con repetición, no con una ventaja cerebral de nacimiento]]></description><pubDate>Mon, 20 Jul 2026 22:43:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YQKWHQQCDFBXFFK6E7A2FFIPMY.JPG?auth=aef03d10b01f0d8510d6739b5da02580f5f5c66d14d2aa1c3c9559f9dbf29313&smart=true&width=3974&height=2820" alt="La ciencia plantea que la habilidad motora de Lionel Messi con la pierna izquierda se construyó con práctica intensiva desde la infancia (Reuters/Denny Medley)" height="2820" width="3974"/><p>Hablar de<b> jugadores zurdos </b>en el <b>fútbol </b>con <a href="https://www.infobae.com/tag/lionel-messi/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/lionel-messi/"><b>Lionel Messi</b></a> o en <b>básquet </b>con <b>Emmanuel Ginóbili</b> pone sobre la mesa no solo su capacidad, sino también qué ocurre en el cerebro para que esa mano o pierna hábil sea la predominante. Sin embargo, estas dos figuras son solo algunas de las personas que, dejando afuera su “genialidad”, pertenecen al <b>10,6% mundial con esta característica</b>, según el metaanálisis científico más grande realizado hasta la fecha por la <a href="https://www.infobae.com/espana/2026/03/06/un-estudio-afirma-que-los-zurdos-todavia-existen-en-el-mundo-porque-son-mucho-mas-competitivos-que-los-diestros/" target="_blank" rel="">Universidad de Chieti-Pescara</a>. </p><p>Sin embargo, hay otro punto a tener en cuenta: muchos otros, pese a que no son diestros o zurdos por “naturaleza”, se convirtieron gracias a una práctica intensiva, que pudo moldear habilidades motoras sobresalientes. </p><p><a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10548-026-01173-y" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://link.springer.com/article/10.1007/s10548-026-01173-y">Investigaciones</a> sobre el aprendizaje motor indican que, tras repetidas prácticas, el cerebro reorganiza sus circuitos y automatiza movimientos complejos, permitiendo ejecutar acciones técnicas con gran naturalidad. </p><p>En futbolistas de élite, este proceso se traduce en una toma de decisiones casi instantánea y en la capacidad de anticipar jugadas, producto de la experiencia y la repetición, no de una ventaja biológica de nacimiento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RTFWHMEONFA2ZJGMHNJH2MRD4M.jpg?auth=ae125e0abce0fbc838b871ea14d561741dbe04e1b0f74340279c15dde9303e87&smart=true&width=1456&height=816" alt="Un estudio de la UCLA y la Universidad Johns Hopkins cuestionó que la mano dominante nazca con una superioridad técnica fija (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Una investigación de la <b>mano dominante</b> de la <b>Universidad de California en Los Ángeles (UCLA)</b> y la <b>Universidad Johns Hopkins</b> pone en duda que una persona nazca con una mano técnicamente superior a la otra. En una tarea nueva y no entrenada, la diferencia entre la mano dominante y la no dominante casi desapareció, según <i>Muy Interesante</i>.</p><p>El <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2601569123" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2601569123">estudio</a> sugiere que la habilidad de la mano dominante no viene dada de inicio, sino que <b>se construye con la práctica</b>. Según <i>Muy Interesante</i>, en una tarea inédita ambos brazos rindieron casi igual y, tras el entrenamiento, mejoraron a un ritmo muy parecido.</p><p>El trabajo, firmado por <b>Arac, Lee y Krakauer</b>, se planteó una pregunta concreta: si la dominancia manual fuera una propiedad fija del cerebro, una persona diestra debería conservar esa superioridad incluso ante un gesto que nunca hubiera practicado.</p><p>Para comprobarlo, los investigadores sometieron a decenas de voluntarios sanos a una prueba diseñada para anular cualquier ventaja previa. La tarea consistía en dibujar las figuras “A” y “8” con un bolígrafo fijado al codo, un gesto que ningún participante había entrenado antes.</p><h2>Cómo probaron que la ventaja de la mano dominante desaparece</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PEXUWK2VTZAFZEMXWWUCFGNOHI.png?auth=d94478a6bdeb91d28c99ab72dba8deb55666c1933e4642cb7ce071c2c506c069&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El equipo de investigadores usó seguimiento tridimensional y una red neuronal artificial para medir la calidad del movimiento sin sesgos humanos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El equipo registró cada trazo con un sistema de seguimiento tridimensional del movimiento. Además, empleó una <b>red neuronal artificial</b> para puntuar de forma objetiva la calidad de las figuras y evitar sesgos de evaluación humana.</p><p>El resultado fue que la diferencia habitual entre ambas manos casi desapareció. Incluso quienes habían pasado toda su vida como diestros mostraron la misma torpeza inicial con el brazo dominante que con el otro, según el periódico.</p><p>Después de un periodo de práctica con ambos brazos por igual, los participantes mejoraron de forma muy parecida. Ninguna extremidad mostró una ventaja biológica oculta que acelerara el aprendizaje.</p><p>Asimismo, un <a href="https://dergipark.org.tr/en/pub/intjourexerpsyc/article/1140383" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://dergipark.org.tr/en/pub/intjourexerpsyc/article/1140383">estudio publicado</a> en una revista turca de ciencias del ejercicio físico refuerza esa idea más allá de las manos. La investigación, realizada con jóvenes sanos, determinó que<b> la dominancia de mano, pie y ojo no tiene relación con la capacidad de aprendizaje motor</b>. Dicho de otro modo, tener un pie dominante no implica aprender más rápido ni con mayor precisión que con el otro.</p><h2>La destreza se construye con práctica y no con una ventaja fija</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/24PVR543CZBQRHSFQ5KYKD3QBU.png?auth=d4fd3947d35d67d04be1ea768f6a8f37b51800ceca8a5c839de05e206f011f36&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Los resultados indican que la destreza de la mano dominante depende de miles de horas de uso asimétrico con herramientas como el bolígrafo o el ratón (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Ese patrón cuestiona la explicación clásica de la lateralidad, que atribuye la superioridad de una mano a una asimetría fija entre los hemisferios cerebrales. El experimento sugiere que esas diferencias no se traducen de forma automática en mayor destreza motora cuando la tarea es nueva.</p><p>La interpretación que recoge <i>Muy Interesante</i> es otra: la dominancia sería una habilidad construida por repetición. Lo que marcó la diferencia fue el número de repeticiones acumuladas, no una condición técnica previa inscrita en el cerebro.</p><p>Aplicado a la vida diaria, eso significa que la mayor pericia de una mano respondería a miles de horas de uso asimétrico de herramientas como el bolígrafo, el tenedor o el ratón del ordenador. Ese aprendizaje se acumula desde la infancia y refuerza circuitos de control motor fino para tareas concretas.</p><p>En el <a href="https://www.scielo.br/j/jpe/a/gwSW4z6ybWH79spwRnkhC4K/?lang=en" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.scielo.br/j/jpe/a/gwSW4z6ybWH79spwRnkhC4K/?lang=en">fútbol</a>, ese principio también tiene respaldo empírico. Un experimento con niños sin experiencia en clubes demostró que <b>entrenar exclusivamente con la pierna no dominante</b> mejoró el rendimiento técnico de ambas extremidades en dribling, control de balón y pateo. La destreza de la pierna dominante, al igual que la de la mano, parece ser el producto acumulado de la repetición, no una condición de origen.</p><h2>Qué cambia este hallazgo y qué preguntas deja abiertas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LMOOY7IQJVDNHGCJ3KHSEHG2JI.JPG?auth=6ce067f8cbae616c0803fe761d75dfb8a33a3a14db831a6f376a1cda969a9fd1&smart=true&width=891&height=1438" alt="En futbolistas de élite, la toma de decisiones y la anticipación de jugadas surgen de la experiencia y la repetición, no de una ventaja biológica de nacimiento (REUTERS/Carlos Barria)" height="1438" width="891"/><p>El estudio publicado en PNAS fija límites claros. La investigación se hizo solo con adultos sanos y midió una capacidad concreta de laboratorio, no la preferencia espontánea de uso en la vida diaria ni otras habilidades como la fuerza o la coordinación bimanual compleja.</p><p>Los autores no descartan que exista un sesgo biológico previo que incline a una persona a preferir una mano. Lo que cuestionan es que esa mano nazca con más talento técnico que la otra.</p><p>El hallazgo también tiene implicaciones para la rehabilitación tras un <b>ictus</b> o una lesión. Si reentrenar una extremidad para tareas finas depende más de acumular práctica que de superar una desventaja estructural, los programas terapéuticos suman un argumento a favor de la repetición intensiva, según <i>Muy Interesante</i>.</p><p>Lo que queda por resolver es en qué otras tareas aparece esa paridad inicial y cuántas repeticiones hacen falta para que una herramienta nueva se convierta en una destreza asentada. El estudio también deja abierta la duda de si ese mismo patrón se repite en el desarrollo infantil.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XF7MAY5RMFGDDNV2XE4YVBVY5I.png?auth=3824d5a501b457ec58ebbc86e8327c415c869675ebc8876a981284fe3faf20eb&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Lionel Messi patea un balón de fútbol con la camiseta de Argentina y Emanuel Ginóbili lanza a canasta vistiendo el uniforme de baloncesto de su selección nacional. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un olor que te lleva al pasado: el secreto de la madalena de Proust tenía una base científica]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/07/20/un-olor-que-te-lleva-al-pasado-el-secreto-de-la-madalena-de-proust-tenia-una-base-cientifica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/07/20/un-olor-que-te-lleva-al-pasado-el-secreto-de-la-madalena-de-proust-tenia-una-base-cientifica/</guid><description><![CDATA[Los investigadores identificaron en el sistema olfativo temprano a las células que ayudan a fijar vivencias repetidas y agradables, capaces de reactivar escenas remotas junto con la carga sentimental asociada]]></description><pubDate>Mon, 20 Jul 2026 13:26:42 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IAJD3YSGDVEOFHWUKYDA4AGOKE.png?auth=52f9f0feb06d5802fb134ef554b5008dad1295a72c2084fb2757d2378602b77a&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Marcel Proust sostiene una magdalena mientras escenas de su infancia, incluyendo calles, una iglesia y figuras familiares, emergen como recuerdos. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El <b>CNRS</b> (Centro Nacional de Investigación Científica) francés identificó por primera vez los <b>mecanismos neuronales</b> que explicaron por qué un olor de la infancia reactivó recuerdos antiguos con carga emocional, el fenómeno popularizado como el <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/01/22/el-poder-de-los-aromas-para-activar-recuerdos-que-parecian-olvidados" rel="noopener noreferrer"><b>efecto de la magdalena</b></a> de Proust. El hallazgo se desprendió de una investigación difundida poe la agencia <i>EFE</i> y publicada en la revista <i>Plos Biology</i>, revista científica, con foco en cómo el cerebro fijó y reencendió memorias olfativas décadas después.</p><p>La clave del trabajo no se quedó en la anécdota cultural. El estudio describió a un <b>grupo de neuronas</b> del <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2024/11/02/por-que-algunos-sabores-nos-recuerdan-a-nuestra-infancia/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>bulbo olfativo</b></a> como pieza central durante los primeros años de vida, una etapa en la que esa región cerebral siguió desarrollándose y, por eso, fue sensible a experiencias repetidas.</p><p>La investigación planteó que las experiencias olfativas reiteradas y positivas en la infancia dejaron una marca duradera: en la adultez, volver a percibir ese mismo aroma no solo activó el recuerdo, también reencendió<b> las emociones asociadas</b>. Ese doble disparo explicó por qué, ante ciertos perfumes, muchas personas “volvieron” de inmediato a una cocina, un patio escolar o unas vacaciones familiares.</p><p>El equipo también describió un cambio de soporte con el paso del tiempo. A medida que el cerebro reorganizó sus conexiones, la memoria dejó de depender tanto de esas neuronas iniciales y pasó a apoyarse sobre todo en redes vinculadas con las emociones, un dato que ayudó a entender por qué estos recuerdos conservaron una alta intensidad afectiva.</p><h2>Qué reveló el CNRS sobre el efecto Proust y por qué fue relevante</h2><p>El fenómeno quedó inmortalizado por <b>Marcel Proust</b> en <i>Por el camino de Swann</i>, primer volumen de <i>En busca del tiempo perdido</i>, cuando el sabor y el aroma de <b>una magdalena mojada en té </b>devolvieron de golpe una memoria remota. Según los autores, el olfato tuvo un papel específico en la memoria humana porque conectó de forma especialmente eficiente con circuitos de recuerdo y recompensa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ITXKG2Q2NNBODIS3JXB2IBPSOY.png?auth=5a11ece5e4b2e9ceba4bdd8678e572c6c31e020c5781fc0f7c1d1da980f4a7ff&smart=true&width=1408&height=768" alt="El sistema olfativo y sus conexiones inesperadas" height="768" width="1408"/><p>Textualmente, dice Marcel Proust:“<i>Mandó mi madre por uno de esos bollos, cortos y abultados, que llaman</i><i><b>magdalenas</b></i><i>, que parece que tienen por molde una valva de concha de peregrino. Y muy pronto, abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro tan melancólico por venir, me llevé a los labios unas cucharadas de té en el que había echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las miga del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en </i><i><b>algo extraordinario que ocurría en mi interior."</b></i></p><p>Y, más adelante: “<i>Dejé de sentirme mediocre, contingente y mortal. ¿De dónde podría venirme aquella alegría tan fuerte? Me daba cuenta de que</i><i><b>iba unida al sabor del té y del bollo</b></i><i>, pero le excedía en, mucho, y no debía de ser de la misma naturaleza</i>."</p><h2>La ciencia</h2><p>Cuando un adulto se reencontró con un olor conocido de la infancia, esas neuronas del <b>bulbo olfativo</b> activaron circuitos cerebrales relacionados con la memoria y la recompensa. Esa activación explicó el carácter inmediato del recuerdo: no se trató solo de “recordar”, sino de revivir una emoción que se mantuvo asociada al estímulo.</p><p>En paralelo, el trabajo reforzó una diferencia temporal ya sugerida por estudios previos: la memoria olfativa solió remontarse a la <b>primera década de vida</b>, mientras que los recuerdos provocados por imágenes o sonidos tendieron a ubicarse en períodos posteriores.</p><h2>Cómo se diseñó el estudio: voluntarios, ratones y bloqueo de neuronas</h2><p>Para llegar a las conclusiones, los científicos combinaron un estudio con voluntarios y experimentos con ratones. Primero consultaron a las personas por <a href="https://www.infobae.com/tendencias/2025/03/25/un-nuevo-estudio-ofrecio-pistas-de-por-que-los-adultos-no-pueden-recordar-la-infancia/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">sus recuerdos olfativos más antiguos</a> y detectaron un patrón: en la mayoría de los casos, esos recuerdos no estuvieron asociados a un evento aislado, sino a experiencias agradables repetidas y a olores que siguieron presentes a lo largo de la vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VWH3NAOO55DK5AK3HFSUXBZGEQ.png?auth=84063c6eea0c222752f384368aa008275f7c734948cc32a7fa6b0d93db20b1f6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Marcel Proust lo supo o lo intuyó" height="1080" width="1920"/><p>Con esa información, los investigadores construyeron un modelo experimental en ratones. Durante la infancia, los animales fueron expuestos de forma repetida a un olor agradable en un entorno enriquecido y asociado a experiencias positivas. Ya adultos, mostraron una preferencia clara por ese aroma.</p><p>La prueba de causalidad llegó cuando <b>bloquearon temporalmente las neuronas</b> implicadas en la memoria olfativa temprana: los animales dejaron de mostrar esa preferencia, un resultado que confirmó el papel de esas neuronas en la formación del recuerdo.</p><h2>Por qué esos recuerdos necesitaron “reencuentros” para persistir</h2><p>El trabajo también sostuvo que estos recuerdos no quedaron garantizados para siempre sin mantenimiento. En animales de más edad, la <b>persistencia de la memoria</b> dependió de volver a exponerse periódicamente al olor aprendido en la infancia: sin esos reencuentros, la huella tendió a debilitarse.</p><p>Para los autores, esta dinámica ayudó a explicar por qué los <b>olores evocaron recuerdos</b> más antiguos y emocionalmente más intensos que los desencadenados por otros estímulos, y por qué el olfato conservó durante toda la vida rastros de momentos cotidianos que, en apariencia, no tuvieron nada de extraordinario.</p><p><i>(Fuente: EFE)</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IAJD3YSGDVEOFHWUKYDA4AGOKE.png?auth=52f9f0feb06d5802fb134ef554b5008dad1295a72c2084fb2757d2378602b77a&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Marcel Proust sostiene una magdalena mientras escenas de su infancia, incluyendo calles, una iglesia y figuras familiares, emergen como recuerdos. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Lo que un partido de Argentina le hace a nuestro cerebro]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/07/20/lo-que-un-partido-de-argentina-le-hace-a-nuestro-cerebro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/07/20/lo-que-un-partido-de-argentina-le-hace-a-nuestro-cerebro/</guid><dc:creator><![CDATA[María Eugenia Cossini]]></dc:creator><description><![CDATA[Y lo que la educación puede aprender de eso]]></description><pubDate>Mon, 20 Jul 2026 08:17:23 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z2T3MYEZTJAOJOPD4S7TBBRNLQ.png?auth=cdb60cdf18add892f14e7e166caedc9fd747cf778023bd0456ca8b3f462ef429&smart=true&width=1408&height=768" alt="El cerebro libera cortisol y adrenalina durante un partido de fútbol y pone en marcha circuitos de alerta, expectativa y recompensa. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Hay algo que me fascina cada vez que juega la <b>Selección</b>. Nos pasa a todos. Aunque sepamos que estamos sentados en el sillón de casa, sentimos que estamos jugando nosotros. <b>Se nos acelera el corazón. Nos sudan las manos. Gritamos. Nos abrazamos. Nos enojamos con el árbitro como si pudiera escucharnos. Durante noventa minutos dejamos de mirar el celular, nos olvidamos del trabajo, de las cuentas, de los problemas. Solo existe una pelota y millones de personas respirando al mismo ritmo.</b> Y entonces no puedo evitar hacerme una pregunta. ¿Qué le está pasando a nuestro cerebro para que un partido de fútbol tenga semejante poder sobre nosotros? </p><p>La respuesta es fascinante. </p><p>Cuando vivimos una experiencia que sentimos importante, nuestro cerebro pone en marcha una verdadera orquesta química. Aumenta el estado de alerta, libera hormonas vinculadas al estrés, como el cortisol y la <b>adrenalina</b>, y activa los circuitos relacionados con la expectativa y la recompensa. <b>Por eso sentimos que el corazón late más fuerte, que el tiempo pasa distinto y que una jugada puede hacernos pasar de la euforia a la desesperación en apenas unos segundos.</b> </p><p>No es casualidad que, durante grandes eventos deportivos, distintos estudios hayan encontrado un aumento de consultas por problemas cardiovasculares e incluso más eventos cardíacos en personas con factores de riesgo. No porque el fútbol provoque infartos por sí solo, sino porque las emociones intensas también tienen efectos físicos muy concretos sobre nuestro cuerpo. </p><p>Pero hay algo todavía más interesante. ¿Por qué podemos recordar perfectamente dónde vimos una final del <b>Mundial</b>, quién estaba sentado al lado nuestro o qué gritamos en un gol, mientras olvidamos con facilidad algo que estudiamos apenas unas semanas atrás? Porque nuestro cerebro no guarda primero lo que más estudiamos. Guarda primero lo que más nos emocionó. </p><p>La emoción funciona como una especie de resaltador biológico. Cuando algo nos sorprende, nos desafía, nos moviliza o sentimos que realmente importa, el cerebro entiende que esa experiencia merece ser conservada. Y por eso la recordamos durante años. Y ahí es donde, inevitablemente, pienso en la <b>escuela</b>. </p><p>Durante mucho tiempo diseñamos la <b>educación</b> como si aprender fuera un proceso puramente intelectual. Como si primero hubiera que captar la atención y después, recién entonces, aparecieran las emociones. Hoy sabemos que ocurre exactamente al revés. Las emociones no son un premio al final del aprendizaje. Son la puerta de entrada. </p><p>No estoy diciendo que tengamos que convertir cada clase en una cancha de fútbol, ni que Matemática deba generar la misma pasión que una final del <b>Mundial</b>. Pero sí creo que deberíamos hacernos una pregunta mucho más profunda. <b>Si nuestro cerebro es capaz de concentrar tanta atención, tanta memoria y tanta energía alrededor de un partido... ¿por qué seguimos creyendo que aprender tiene que ser una experiencia emocionalmente neutra?</b> </p><p>El <b>Mundial</b> no cambia cómo funciona nuestro cerebro. Nos recuerda cómo funciona. Nos recuerda que prestamos atención cuando algo nos importa. Que permanecemos cuando encontramos un propósito. Que aprendemos mejor cuando sentimos que somos parte de algo más grande que nosotros mismos. </p><p>Tal vez por eso el gran desafío de la educación no sea enseñar más contenidos. Sea diseñar experiencias que despierten curiosidad, compromiso, pertenencia y emoción.</p><p>Porque la atención no siempre se exige. Muchas veces se conquista. Y quizás esa sea una de las lecciones más valiosas que nos deja un <b>Mundial</b>. No sobre fútbol. Sobre nosotros mismos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z2T3MYEZTJAOJOPD4S7TBBRNLQ.png?auth=cdb60cdf18add892f14e7e166caedc9fd747cf778023bd0456ca8b3f462ef429&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Un hombre observa un emocionante partido de fútbol en su televisor de pantalla grande, sumergiéndose en la acción del juego desde la comodidad de su hogar con bebidas y bocadillos. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué las serpientes sacan la lengua y qué función cumple este comportamiento]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/19/por-que-las-serpientes-sacan-la-lengua-y-que-funcion-cumple-este-comportamiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/19/por-que-las-serpientes-sacan-la-lengua-y-que-funcion-cumple-este-comportamiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Cada movimiento toma muestras del entorno en milisegundos y las lleva a una estructura del paladar que convierte esos rastros en señales nerviosas útiles incluso con poca visibilidad]]></description><pubDate>Sun, 19 Jul 2026 18:00:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7E3AVNT4ZFEAHMQ5OFM6Y4NO34.png?auth=dcd2839ecb1ca9c6dae3848b1bb059061e16007649da7d0057095eb2e3dd7055&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las serpientes sacan la lengua para captar partículas químicas del aire y del suelo, que luego procesa el órgano de Jacobson (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La imagen de una <b>serpiente</b> moviendo rápidamente la<b> lengua</b> resulta tan frecuente como intrigante. No lo hacen para atacar ni como señal de amenaza, sino para <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/22/el-secreto-de-la-trompa-del-elefante-no-era-la-fuerza-estaba-en-sus-casi-mil-bigotes-sensoriales" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/22/el-secreto-de-la-trompa-del-elefante-no-era-la-fuerza-estaba-en-sus-casi-mil-bigotes-sensoriales"><b>explorar el mundo que las rodea</b></a> a través del olfato y del órgano de Jacobson. </p><p>Según <i>National Geographic</i>, este comportamiento consiste en <b>recoger diminutas partículas químicas</b> <b>del aire o del suelo</b> cada vez que la lengua es extendida. Al reintroducirla en la boca, la serpiente deposita estas muestras en un órgano especializado conocido como órgano de Jacobson o vomeronasal, que <b>analiza las moléculas capturadas</b> y transmite la información directamente al cerebro.</p><p>Un <a href="https://doi.org/10.1093/icb/icaf080" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.1093/icb/icaf080">estudio</a> profundiza en la <b>base anatómica y fisiológica</b> de este proceso. De acuerdo con sus hallazgos, la lengua de las serpientes ha evolucionado como un órgano especializado en la recolección de partículas químicas, utilizando un mecanismo hidrostático que permite <b>movimientos rápidos y precisos</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VANG5P7GE5BXZB3PKBPC2VRNJQ.png?auth=afdf20dce550748790f58cd45d696384ab15d76e50f53f80e97a935debe434b0&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio Lizard and Snake Tongues as Muscular Hydrostats señaló que la lengua de las serpientes evolucionó como un órgano especializado en la quimiorrecepción  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Esta estructura muscular avanzada optimiza la captación y transferencia de información química, confirmando que la función principal de la lengua está orientada a la <b>quimiorrecepción</b> y no a la alimentación ni a la defensa. </p><p>Las serpientes sacan la lengua para captar información química de su entorno, procesarla a través del órgano de Jacobson y así <b>detectar presas, depredadores o parejas</b>, orientándose incluso en ausencia de luz.</p><h2>Cómo funciona el órgano de Jacobson</h2><p>Cada vez que una serpiente extiende la lengua, recoge diminutas partículas químicas presentes en el aire o en el suelo. Al retraer la lengua, estas partículas quedan depositadas en el fondo de la cavidad bucal, en estrecho contacto con el órgano de Jacobson, una <b>estructura sensorial ubicada en el paladar</b>. Este órgano está compuesto por dos cámaras, que reciben directamente las muestras químicas transportadas por la lengua.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HJCF73IYNFGN7HBBT7VGTGFYD4.png?auth=60b254abb414f8b94e52e17daed87bc40490945aedde899baff9ed43423e60e8&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El sistema formado por la lengua y el órgano de Jacobson permite a las serpientes detectar presas, depredadores y parejas incluso en ausencia de luz (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El órgano de Jacobson actúa como un <b>sistema de análisis químico</b> sensible. Cuando las moléculas recogidas entran en contacto con la superficie interna del órgano, se activa una <b>red de receptores sensoriales</b> que transforman la información química en señales nerviosas. Estas señales se transmiten de inmediato al cerebro, permitiendo que la serpiente obtenga una imagen detallada de los componentes químicos presentes en su entorno.</p><p>Este proceso posibilita que, en cada movimiento de la lengua, la serpiente realice un <b>muestreo ambiental</b>. El intercambio entre la lengua y el órgano de Jacobson ocurre en cuestión de <b>milisegundos</b> y garantiza una respuesta sensorial rápida ante cualquier cambio en el ambiente. </p><p>La coordinación entre la estructura muscular de la lengua y la función sensorial del órgano permite que, incluso en condiciones de <b>baja visibilidad</b>, la serpiente pueda obtener información suficiente para orientarse y tomar decisiones inmediatas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2WBZOFHGHVHEZI3VEP6HSBCOG4.png?auth=53d8dd5be6a7be9422a06a9bf2bf496670b544d11e083034e2c3d4dd421a2f2e&smart=true&width=1408&height=768" alt="El intercambio entre la lengua y el órgano de Jacobson ocurre en milisegundos y aporta a las serpientes una respuesta sensorial rápida ante cambios del ambiente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Para qué usan las serpientes este sistema</h2><p>Este sistema de captación química permite a la serpiente identificar señales para su supervivencia. Puede <b>localizar posibles presas</b> siguiendo rastros químicos imperceptibles para otros animales, lo que le otorga ventaja en la caza, incluso en ambientes oscuros o con vegetación densa. </p><p>La detección de sustancias químicas en el ambiente también le permite <b>advertir la presencia de depredadores y modificar su comportamiento para evitar el peligro</b>.</p><p>El órgano de Jacobson y el movimiento de la lengua intervienen en la <b>búsqueda de alimento</b>, <b>la evasión de amenazas</b> y son esenciales en la época de reproducción. La serpiente puede identificar <b>feromonas liberadas por potenciales parejas</b>, lo que facilita la localización y el reconocimiento de individuos de la misma especie. Esta sensibilidad química contribuye al <b>éxito reproductivo</b> y refuerza la función adaptativa de todo el sistema.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X43J7MDLYBD4RPQLR7JGQPHFIE.png?auth=a97ba274075e8c4f72e5280c319f6cbc53d5a89f94c6bedcd327da85f7f04a30&smart=true&width=1316&height=740" alt="Las serpientes usan este sistema químico para seguir rastros, evitar amenazas y reconocer feromonas liberadas por potenciales parejas durante la reproducción (Reuters)" height="740" width="1316"/><h2>Por qué la lengua es bífida</h2><p>La lengua de las serpientes está <b>dividida en dos puntas</b>, y cada una recoge partículas de lugares ligeramente distintos. Al comparar la información química de ambas, este reptil logra determinar la <b>dirección de la fuente del olor</b>, un mecanismo que puede considerarse un “olfato en estéreo”.</p><p>Este diseño permite detectar gradientes de concentración química en el ambiente. Si una punta de la lengua percibe una mayor cantidad de moléculas que la otra, el animal puede ajustar su desplazamiento hacia ese lado, perfeccionando la persecución de un rastro o la localización de una pareja. </p><p>La lengua bífida, sumada al órgano de Jacobson, otorga a las serpientes una capacidad de orientación espacial mayor que la de otros vertebrados con sistemas olfativos menos especializados.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/7E3AVNT4ZFEAHMQ5OFM6Y4NO34.png?auth=dcd2839ecb1ca9c6dae3848b1bb059061e16007649da7d0057095eb2e3dd7055&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[El desplazamiento incesante de este órgano, tan peculiar en las serpientes, ha capturado la atención de observadores y científicos por igual, convirtiéndose en uno de los comportamientos más estudiados y a la vez enigmáticos de estos reptiles]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo el cerebro puede seguir dos conversaciones a la vez, según la ciencia ]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/19/como-el-cerebro-puede-seguir-dos-conversaciones-a-la-vez-segun-la-ciencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/19/como-el-cerebro-puede-seguir-dos-conversaciones-a-la-vez-segun-la-ciencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Cecilia Castro]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio reciente explora una habilidad poco conocida de la mente en medio de la multitud y abre nuevas preguntas sobre cómo nos relacionamos en ambientes ruidosos]]></description><pubDate>Sun, 19 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JLLB3ER2KRARTGJJCO62EHGE64.png?auth=13fe1cfd56af06a8efd645d8659efb291cbb7fff4e156ac587b3cb248e0633fc&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un experimento revela cómo el cerebro puede atender dos conversaciones a la vez en ambientes ruidosos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En una cafetería bulliciosa, <b>dos amigos discuten el resultado de un partido de fútbol</b> mientras, a solo dos mesas, <b>una pareja debate acaloradamente sobre el futuro de su relación</b>. Sin querer, uno de los amigos capta una frase dicha en voz baja por la pareja: <i>“Esto no puede seguir así”</i>. Su mirada se cruza con la de su interlocutor, que, sin perder el hilo del partido, también parece haber percibido algo relevante de la conversación ajena.</p><p><b>El </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b></a><b> humano puede captar dos conversaciones a la vez durante un breve instante, sin desconectarse del presente</b>. Así lo demuestra una investigación reciente del <b>Trinity College de Dublín</b>, publicada en la revista <a href="https://journals.plos.org/plosbiology/article?id=10.1371/journal.pbio.3003876" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://journals.plos.org/plosbiology/article?id=10.1371/journal.pbio.3003876"><i>PLOS Biology</i></a>, que desafía la creencia de que solo podemos concentrarnos en una voz por vez.</p><p>El estudio revela que el cerebro tiene la capacidad de <b>iniciar el seguimiento de una nueva conversación antes de soltar completamente la anterior</b>, generando una superposición de uno a dos segundos. Durante ese lapso, ambas conversaciones se representan de manera simultánea en la corteza cerebral, según comprobaron los científicos mediante electroencefalografía (EEG).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XVOKBFTIXVD7ZFUVX4T5LX2EYY.jpg?auth=0b783eca7b20ce7cf528b9006d9a30998e064d85596651c50174193195ec237e&smart=true&width=1456&height=816" alt="Investigadores del Trinity College de Dublín detectaron una superposición cerebral de uno a dos segundos entre conversaciones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>Giovanni Di Liberto</b>, profesor de la <b>Escuela de Informática y Estadística de Trinity</b>, explicó: “Nuestros hallazgos sugieren que algunas personas tienen una mayor facilidad natural para<b> realizar varias tareas a la vez</b>, lo que les permite <b>explorar mejor lo que sucede a su alrededor sin perder de vista la conversación</b> que están manteniendo”. Esta facultad, bautizada como <b>seguimiento dual</b>, varía entre individuos y puede conferir ventajas en contextos sociales donde la atención debe alternarse con rapidez.</p><h2>Cómo se puso a prueba la atención paralela</h2><p>El experimento convocó a voluntarios que escucharon dos grabaciones de charlas <b>TED</b> con ruido ambiente. Se les pidió alternar la atención entre ambos oradores, mientras los investigadores registraban su actividad cerebral. Descubrieron que <b>el cerebro comienza a procesar la voz nueva aun sin dejar de atender la anterior</b>, lo que genera una señal neuronal única en el EEG. En palabras del equipo, esta habilidad permite decidir si una conversación cercana contiene información útil sin perder el hilo de la charla principal.</p><p>La investigación, financiada por <b>Research Ireland</b> y la <b>Fundación Demant</b>, y con la participación del <b>Centro de Investigación Eriksholm</b>, concluye que <b>la alternancia atencional ayuda a explicar por qué algunas personas parecen especialmente hábiles para moverse en ambientes sociales ruidosos</b>, como bares, reuniones familiares o eventos concurridos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WYSVUDRN75ABJBJIE7M6WT55BU.png?auth=cbad2f34571b8c6e796af94b30a5852a341c7206175361b7ab15b8eee06e169c&smart=true&width=1408&height=768" alt="La corteza cerebral logra representar simultáneamente dos voces distintas, según registros de EEG (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>El hallazgo anticipa <b>aplicaciones tecnológicas concretas</b>. Comprender cómo el cerebro alterna entre voces podría inspirar el diseño de <b>audífonos inteligentes</b> capaces de ayudar a los usuarios a enfocarse en una voz sin aislarlos de lo que ocurre alrededor. <b>Comprender los mecanismos cerebrales que permiten alternar la atención entre voces podría inspirar el desarrollo de audífonos más avanzados</b>.</p><p>El estudio también ayuda a entender por qué <b>algunas personas, incluidos adultos mayores o quienes tienen dificultades auditivas, experimentan un mayor cansancio en lugares concurridos</b>. En otras palabras, el esfuerzo extra para procesar varias fuentes de sonido puede agotar más rápido a ciertos grupos.</p><h2>Multitarea auditiva, una ventaja que no todos comparten</h2><p>No todos poseen la misma capacidad de seguimiento dual. <b>El desempeño varía según la persona y puede influir tanto en la vida social como profesional</b>, ya que quienes logran alternar la atención sin perder información suelen moverse mejor en reuniones, negociaciones o situaciones de alta demanda cognitiva.</p><p><b>“Esta breve capacidad de ‘seguimiento dual’ parece variar de persona a persona, potencialmente otorga a algunos individuos una ventaja en situaciones donde cambiar rápidamente la atención es valioso”</b>, enfatizó <b>Di Liberto</b>. Es decir, el cerebro funciona como un radar flexible que ajusta el enfoque según la importancia de lo que ocurre alrededor.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DKWOQ53RGVC4VNW3GMZAOHHWUE.png?auth=30f2e985bf63185ba0950f4f2e43a033731af3c134b63da8116f62c1592990bd&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El fenómeno, denominado “seguimiento dual”, varía entre personas y ofrece ventajas sociales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>La investigación liderada por el Trinity College de Dublín, y que contó con la colaboración del Centro ADAPT de Investigación de Irlanda para la Tecnología de Contenido Digital Impulsada por IA, abre preguntas sobre <b>cómo la atención y la memoria operan en contextos saturados de información</b>. Además, invita a explorar estrategias educativas, tecnológicas y de inclusión para quienes tienen dificultades en el procesamiento auditivo. </p><p>La superposición breve entre conversaciones podría ser la clave para entender tanto las habilidades sociales avanzadas como los desafíos que enfrentan quienes tienen dificultades auditivas.</p><p><b>El cerebro, en definitiva, parece estar equipado para no perderse nada importante, incluso en los entornos más ruidosos</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FMV3JIPGTBC65DWHIMGBFEA76E.png?auth=acb348ff62378af7adf2868c1a6bcf39a37c1b002976d8a92e500ebaf5f42c1d&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Dos personas conversan frente a frente en una cafetería con tazas de café sobre la mesa, mientras otras dos se ubican en segundo plano. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La vigencia de Messi según la neurociencia: así ejerce el arte de anticipar y decidir como un ajedrecista]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/18/la-vigencia-de-messi-segun-la-neurociencia-asi-ejerce-el-arte-de-anticipar-y-decidir-como-un-ajedrecista/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/18/la-vigencia-de-messi-segun-la-neurociencia-asi-ejerce-el-arte-de-anticipar-y-decidir-como-un-ajedrecista/</guid><dc:creator><![CDATA[Fermín Filloy]]></dc:creator><description><![CDATA[En cada partido, el capitán argentino revela una capacidad singular para interpretar el juego antes que el resto. Especialistas en neurociencia y un ex preparador físico de la Selección explican cómo su talento se apoya en procesos cerebrales que combinan experiencia, visión periférica y una memoria táctica excepcional. El paralelismo con Maradona]]></description><pubDate>Sat, 18 Jul 2026 19:01:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WAGOMADHHNHWNNSPGFIPLL3UFA.JPG?auth=5833ccbc97d4da819c4abeca368e0ca5fbd8324c10048a9362adc63b7a5b5b10&smart=true&width=2300&height=1294" alt="El andar pausado de Messi, lejos de ser una simple pausa, representa un proceso cerebral en el que observa y analiza la posición de compañeros y rivales, detectando antes que cualquiera el espacio que se abrirá y eligiendo el momento exacto para acelerar y marcar la diferencia en el juego (REUTERS/Carlos Barria)" height="1294" width="2300"/><p>Ahí está, otra vez.<a href="https://www.infobae.com/tag/lionel-messi/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxSeQjaLwInYiOu9TxIY_zfKN&amp;gclid=CjwKCAjwpefSBhBvEiwAzyEtZ6cXk1TTHv4sk2hrwymuojazz_bB193zax8UexZIJAWgQKt9E-gmGRoCEBgQAvD_BwE" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/lionel-messi/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20993778607&amp;gbraid=0AAAAADmqXxSeQjaLwInYiOu9TxIY_zfKN&amp;gclid=CjwKCAjwpefSBhBvEiwAzyEtZ6cXk1TTHv4sk2hrwymuojazz_bB193zax8UexZIJAWgQKt9E-gmGRoCEBgQAvD_BwE"> <b>Lionel Messi</b></a> camina la cancha, la cabeza apenas inclinada, los ojos recorriendo cada rincón sin perder detalle. Mientras el bullicio se apodera del estadio y la pelota circula a toda velocidad, él parece moverse en otro tiempo: ajeno al apuro, atento a cada gesto, casi ausente y, sin embargo, más presente que nadie. <b>Su caminar, muchas veces confundido con desinterés, es en realidad el primer acto de una obra</b> que solo se revela completa cuando interviene y cambia el destino de un partido. </p><p><b>¿De dónde proviene esa habilidad para anticipar lo que el resto solo descubre segundos después? No hay una respuesta precisa ni definitiva para el caso Messi.</b> El misterio permanece intacto, pero conversar con especialistas y sumergirse en la mirada de las <b>neurociencias </b>permite, al menos, desentrañar una parte del secreto. Lo que parece magia se convierte, bajo el lente de los expertos, en un proceso cerebral tan sofisticado como fascinante.</p><p>Lejos de ser una pausa, ese andar tranquilo es una lectura previa,<b> una construcción mental de la jugada antes de ejecutarla</b>. Cuando el equipo parece encerrado y el partido bloqueado, Messi detecta antes que cualquiera el espacio que se abrirá. Cada paso es observación, cada instante de aparente quietud es, en realidad, análisis en estado puro. Su cerebro organiza la escena, elige el momento y recién ahí acelera, con una ventaja imposible de igualar para el resto.</p><p>Para <b>Fernando</b> <b>Signorini</b>, Lionel Messi llegó a una etapa en la que la <b>inteligencia</b> del juego ya no acompaña al físico: lo precede y lo gobierna. El ex preparador físico de la Selección sostuvo ante <b>Infobae</b> que el capitán argentino desarrolló una lectura estratégica que le permite administrar energía, detectar el momento exacto y decidir con una eficacia que, a su juicio, lo ubica en una categoría excepcional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O6JUVWW3FVENHJMFZDFUZAW7GA.JPG?auth=d98dbed96588d97e3e4ca2a2153026a80640722a4365fbebd6860c6068ff426e&smart=true&width=3886&height=2580" alt="La inteligencia de Messi no reside en la velocidad física, sino en la capacidad de anticipar lo que ocurrirá segundos antes, procesando de manera simultánea la ubicación de los jugadores, la velocidad del balón y la dinámica del partido, factores que le permiten adelantarse a cualquier situación en la cancha (REUTERS/Agustin Marcarian)" height="2580" width="3886"/><p>La definición de Signorini no se apoyó en la velocidad ni en la potencia, sino en una idea más precisa: Messi, dijo, actúa con una <b>“inteligencia astuta”</b> más cercana al instinto que al razonamiento lineal. En esa descripción aparece una clave de su presente deportivo: ya no se trata de cuánto corre, sino de cuánto ve, cuánto interpreta y cuándo interviene.</p><h2>El mapa mental: Messi visto desde la neurología</h2><p><b>Celeste Beltramini</b>, especialista en neurología de la Unidad de Neurología Cognitiva de la Clínica Universitaria Reina Fabiola de Córdoba, lo explicó así: “El cerebro de un jugador de élite aprende a ver cosas que otros no ven. Mientras la mayoría sigue la pelota, un futbolista como Messi procesa simultáneamente la posición de sus compañeros, de los rivales, los espacios libres, la velocidad de cada jugador y cómo todo eso va cambiando segundo a segundo”.</p><p>Las áreas encargadas de la visión, la atención, la planificación del movimiento y la toma de decisiones trabajan juntas, como si el cerebro armara un mapa que se actualiza en tiempo real. La <b>automatización</b> —fruto de miles de horas de entrenamiento— permite que la lectura táctica prime sobre el control consciente de cada movimiento. Así, aunque la velocidad física disminuya con el tiempo, el jugador sigue siendo determinante gracias a su interpretación superior del juego.</p><p><b>“Messi no siempre corre más que los demás; muchas veces simplemente piensa antes”,</b> afirmó Beltramini. “El cerebro funciona como un gran sistema de predicción. Durante toda su carrera, Messi ha visto y vivido millones de situaciones similares. Esa experiencia queda almacenada como patrones que el cerebro reconoce casi instantáneamente. Cuando observa un pequeño movimiento de un defensor o la postura corporal de un compañero, su cerebro puede anticipar qué es lo más probable que ocurra uno o dos segundos después”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUWT3M4O7ZAERH4ZMRYMHGU3VE.png?auth=53bae77acd1edd2f3c67fca385d63f78c61e836e45f9fa21ec18e5e35f0859aa&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Lionel Messi recorre la cancha con una aparente tranquilidad, pero en realidad ejecuta una lectura previa de la jugada, construyendo mentalmente cada acción antes de intervenir y cambiando el destino del partido con una sola decisión precisa, resultado de años de entrenamiento y experiencia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Beltramini comparó este proceso con el de un <b>ajedrecista,</b> que no se limita a la jugada actual sino que prevé las siguientes. La observación silenciosa de Messi durante el partido, lejos de ser pasividad, es una estrategia para administrar la energía y maximizar el impacto: “En lugar de correr constantemente, espera el momento en que la probabilidad de éxito es mayor y entonces acelera”.</p><p>En palabras de la especialista, “en el fútbol de élite no gana únicamente el que tiene mejores piernas. Muchas veces gana el que tiene el cerebro mejor entrenado para interpretar el juego”. El <b>fenómeno Messi</b> no se explica por un cerebro “mágico”, sino por un órgano extraordinariamente entrenado para percibir, anticipar y decidir en márgenes mínimos de tiempo. La plasticidad cerebral, sumada al talento y al entrenamiento, permite que Messi esté “un paso adelante” aunque físicamente no sea el más rápido.</p><h2>El ahorro de energía y la precisión</h2><p><b>Alejandro Andersson</b>, director del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA), profundiza en la sofisticación de este modelo cerebral. “En el fútbol de alto nivel, el cerebro no solo reacciona: predice. Un jugador experto no espera que la jugada termine de desarrollarse para decidir. Va anticipando trayectorias, movimientos de compañeros, desplazamientos de rivales, espacios libres y posibles errores defensivos”, señaló.</p><p>Andersson detalló el entramado neural detrás de estas acciones: la corteza prefrontal ayuda a elegir la mejor opción; los ganglios basales seleccionan y automatizan movimientos; el cerebelo ajusta precisión, coordinación y timing; y las áreas visuales y parietales construyen un mapa dinámico del espacio. La eficiencia es el eje: “Un jugador inteligente reduce el costo físico porque no corre de más. Se ubica mejor, espera el momento justo y acelera cuando la jugada realmente lo necesita. Esa es una forma muy sofisticada de eficiencia cerebral: gastar menos energía y producir más impacto”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PR2VTF4HM5EMZLQHSF6XBMD5DM.JPG?auth=c0111d9be3c4f4860b90ce13d4ed9c14b07285d2eebd96c9f8b3949f85f0fbe8&smart=true&width=2100&height=1181" alt="El cerebro de un jugador como Messi procesa patrones almacenados tras millones de situaciones vividas en el fútbol profesional, permitiéndole anticipar movimientos de rivales y compañeros, y actuar con una eficacia que se vuelve visible en cada partido determinante (REUTERS/Paul Childs)" height="1181" width="2100"/><p>El neurólogo advirtió que la pausa de Messi —ese caminar que tanto intriga— es en realidad procesamiento de información: “Observa cómo se mueve la defensa, dónde aparece el espacio, quién queda mal perfilado, cuándo conviene intervenir”. La experiencia, sumada a miles de partidos y entrenamientos, permite que el cerebro reconozca patrones y escenas antes de que se completen. <b>“Es parecido a lo que ocurre con un gran ajedrecista:</b> no mira piezas aisladas, ve configuraciones. En el fútbol, el jugador experto no ve solo una pelota y varios cuerpos en movimiento. Ve líneas de pase, superioridades, debilidades, espacios futuros”.</p><p>Durante el partido, el cerebro actualiza variables: defensores que llegan tarde, sectores libres, compañeros que pican mejor, rivales que pierden concentración. Las decisiones, lejos de ser conscientes y lentas, surgen de la experiencia acumulada. “Por eso los grandes jugadores parecen tener más tiempo que los demás. No es que el tiempo sea distinto para ellos. Es que procesan antes”, definió Andersson.</p><p>La diferencia, entonces, está en la eficiencia: el jugador físico se impone por cantidad de esfuerzo; el cerebral, por calidad de decisión. En Messi, esa mezcla de técnica automatizada, visión periférica, control motor, anticipación y economía de movimiento permite que el cuerpo no deba resolver todo a máxima intensidad. “El cerebro selecciona cuándo vale la pena gastar energía”, concluyó Andersson.</p><p>En el fútbol de alto rendimiento, el partido se decide en el cerebro: ver antes, entender antes, decidir antes y ejecutar con precisión. En ese terreno, Messi juega su verdadero partido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZPXNKYEAVCJPBARGCTNZ3XDV4.JPG?auth=2c4d78aa426007c49b8d103226cca9a7723c577b24d2b60ae6d7b5fa911ccea5&smart=true&width=2013&height=2533" alt="Messi administra su energía de forma estratégica, gracias a una “inteligencia astuta” que le permite intervenir cuando la probabilidad de éxito es mayor, demostrando que su capacidad para interpretar y decidir supera ampliamente a la de otros jugadores con mejores condiciones físicas (REUTERS/Paul Childs)" height="2533" width="2013"/><p><b>Fernando Signorini</b> enlazó esa lectura con un rasgo puntual que también le atribuyó al astro rosarino: un campo visual fuera de lo común. Para explicarlo, recordó una evaluación previa al Mundial de <b>1986</b>, cuando el doctor Dalmonte le dijo sobre Maradona que “hubiera sido un excepcional piloto de prueba de aviones de guerra”, una comparación que ahora extendió a Messi.</p><p>Signorini destacó la vigencia de Messi basada en su capacidad para leer el juego, economizar esfuerzos y resolver con precisión. La tensión central de su planteo es que el rendimiento del capitán argentino ya no depende de un despliegue físico dominante, sino de una comprensión superior de los tiempos del partido.</p><p>“No es que la inteligencia y la gestión emocional parezcan empezar antes que el espíritu físico. No, no lo parecen: es así”, afirmó Signorini. Desde esa premisa, describió una evolución en la que el delantero ajustó su manera de intervenir para evitar un desgaste inútil y preservar su incidencia en el momento decisivo.</p><p>Luego avanzó sobre una imagen concreta para definir ese comportamiento en la cancha: “Es un animal al acecho de su presa. Sabe que no puede desgastar energía, porque si lo hace, la presa se le puede escapar”. La frase condensó su mirada sobre un futbolista que observa, espera y elige con precisión el instante de actuar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HAN7MG66CBGI3JW4CCUPR2TTC4.JPG?auth=76e9d0df719277fcf61032b20b86e817bcc38c573db5ac3240b6adb3aaff888d&smart=true&width=6000&height=4000" alt="Signorini analizó un paralelismo entre las habilidades cognitivas de Messi y Maradona  en el campo de juego (REUTERS/Amanda Perobelli)" height="4000" width="6000"/><p>En ese mismo tramo, el preparador físico puso el foco en la visión periférica del capitán argentino. “Observa con esos ojos que ven todo, porque tiene también esa característica de un campo visual realmente exagerado”, dijo, antes de enlazar esa virtud con aquella observación que había escuchado en tiempos de Maradona.</p><p>Según su descripción, esa capacidad explica una percepción habitual dentro del juego, cuando desde la cancha surge la pregunta sobre si ciertos jugadores “tienen ojos en la nuca”. Su respuesta fue otra: no se trata de una metáfora, sino de una aptitud excepcional para registrar lo que ocurre alrededor y anticipar la mejor decisión.</p><p>En la segunda línea de su análisis, Signorini desplazó la mirada desde la condición física hacia el saber futbolístico. “Lo que él desarrolló es una lectura del juego y de los momentos, que es también la capacidad de los grandes jugadores”, sostuvo.</p><p>A partir de ahí, trazó una jerarquía tajante sobre aquello que distingue a los mejores. “Los grandes jugadores no se destacan por ser rápidos o fuertes. El principal valor, la principal fuerza que tiene él es el conocimiento del juego, de esos misterios que le permiten elegir la mejor opción a favor de la eficacia en cualquier momento del partido, en cualquier lugar del terreno”, afirmó.</p><p>La idea no quedó reducida al plano táctico. Signorini agregó que ese conocimiento está sostenido por “un profundo amor por el juego” y “un profundo amor por la pelota”, una relación que, en su visión, comparten los grandes talentos y que adquiere una dimensión especial cuando visten la camiseta argentina.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N52FQTJ4PJCQ7JTFH6VCW3VGV4.JPG?auth=af45c7c6eca3c450dd7c622f9dd4b303b245222d82cf2ac646b26e7ae1358c37&smart=true&width=1573&height=1207" alt="En el fútbol de élite, la victoria no depende solo de las piernas, sino de un cerebro entrenado para percibir, anticipar y decidir en fracciones de segundo, una habilidad que Messi desarrolló a través de la plasticidad cerebral, el talento natural y el perfeccionamiento constante en cada entrenamiento (REUTERS/Jay Biggerstaff)" height="1207" width="1573"/><h2>La camiseta argentina activa una respuesta emocional </h2><p>Signorini extendió su análisis más allá de Messi y lo proyectó sobre el rendimiento de los seleccionados nacionales. “Cuando las selecciones argentinas juegan con esa camiseta, es como si esos colores tuvieran algún tipo de ingrediente cósmico que los hace rendir mucho más de lo que racionalmente podrían”, afirmó.</p><p>En su explicación, esa mejora no pertenece al terreno de la mística vacía, sino a una respuesta nerviosa y emocional. Señaló que surge “a través de la fuerza nerviosa que desarrolla un estado emocional excitado, ante la casi imperiosa necesidad que sienten de dar el máximo por defenderla”.</p><p>Sobre el cierre, el ex preparador físico del seleccionado recurrió a una idea que atribuyó a Césa Menotti, a su vez vinculada a un concepto de Jorge Luis Borges sobre la literatura. “El fútbol es orden y aventura”, resumió, al explicar que un equipo necesita una estructura colectiva y, al mismo tiempo, una dosis de invención.</p><p>En ese esquema, Signorini repartió funciones dentro del seleccionado argentino. “El orden de esta selección lo mantiene y es responsabilidad del equipo. Y la aventura está a cargo de ese fantástico artista que, además, es un aventurero”, dijo.</p><h2>Filtrar estímulos bajo presión</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FCTCVDWYQJGIBGKXM4A2AJJAEI.png?auth=ba9a0f187414311c900b7839dad2ab293a435f3cf9838063483abaac34723297&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Messi destaca por la automatización de movimientos fruto de miles de horas de práctica, lo que le permite leer el juego tácticamente y maximizar su impacto, incluso cuando su velocidad física disminuye, manteniéndose como un jugador determinante en el alto rendimiento  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para la <b>neurociencia</b> aplicada al <b>fútbol</b>, una ventaja decisiva de un jugador de élite no se explica solo por su físico: se define en el <b>cerebro</b>, en la capacidad de anticipar escenarios, filtrar estímulos y elegir bajo presión antes de que la jugada termine de desplegarse. Esa es la tesis que planteó el médico <b>Germán Picciochi</b>, especialista en psiquiatría, neuropsiquiatría y neurología cognitiva, al analizar por qué un futbolista como <b>Messi puede convertir procesos mentales en una diferencia competitiva.</b></p><p>En diálogo con<b> Infobae</b>, Picciochi sostuvo que el cambio de paradigma se consolidó desde mediados del siglo pasado con el auge de las perspectivas neurocientíficas, que incorporaron al análisis deportivo variables intelectuales, afectivas y conductuales hasta entonces subestimadas. Según explicó, hoy resulta impensable que un deportista de élite no cuente con formación o intervención de un equipo de psicología del deporte.</p><p>Su planteo desplaza el eje clásico del rendimiento. En deportes de alta complejidad como el fútbol, dijo, la distancia entre jugadores no siempre la marca quién corre más rápido o quién tiene mayor capacidad atlética, sino quién percibe mejor, interpreta antes y decide con más precisión.</p><p>Messi aparece en ese marco como un caso de estudio. Picciochi afirmó que el capitán argentino expresa “un modelo paradigmático” de cómo el cerebro puede compensar limitaciones físicas relativas con una optimización extraordinaria de procesos cognitivos.</p><h2>La anticipación mental</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GKW2UISIBFHW3PKRMZNP5NU63I.jpg?auth=d6961eefb7adb5ca2187966ec6a81f6bb33eed6ff97e8cfe9e7c7f6c9bd8abbd&smart=true&width=2831&height=1869" alt="La eficiencia cerebral de Messi reduce el costo físico, ya que se ubica mejor y acelera solo cuando la jugada lo requiere, logrando un equilibrio entre gasto de energía y producción de impacto, algo que los expertos consideran una forma sofisticada de gestión dentro del fútbol profesional (EFE/EPA/RONALD WITTEK)
" height="1869" width="2831"/><p>Picciochi definió al fútbol como “un deporte de anticipación” antes que uno de mera ejecución. Según explicó, el cerebro no opera como un receptor pasivo de información, sino como un sistema que predice de manera constante lo que está por ocurrir.</p><p>Esa lógica cambia la manera de entender una jugada. “Cuando recibe la pelota, la decisión ya suele estar condicionada por miles de variables que se procesan por fuera de la conciencia; tan rápido que parecen automáticas”, señaló. En ese instante, agregó, la atención se concentra en la ubicación de los demás jugadores, la velocidad de desplazamiento, la orientación corporal del rival y los espacios disponibles.</p><p>El médico sostuvo que un futbolista experimentado construye modelos internos del juego en fracciones de segundo. Lo ejemplificó con una secuencia concreta: “Si este defensor gira el cuerpo de esta manera, probablemente intentará cerrar esta línea de pase”. Para Picciochi, eso no responde a una idea imprecisa de “visión de juego”, sino a una forma avanzada de procesamiento cerebral apoyada en la experiencia acumulada.</p><p>La <b>fortaleza mental</b>, el <b>autoconocimiento</b> y la <b>plasticidad cerebral</b> pueden empujar el rendimiento de un futbolista más allá de lo que sugiere su límite físico, según planteó la psicóloga especializada en deportes <b>Silvina Beckmann</b>, integrante de la Asociación de Psicología del Deporte Argentina. Su tesis es que el diferencial en la alta competencia no está solo en el cuerpo, sino en una inteligencia que integra lo físico, lo mental y lo emocional para sostener el esfuerzo y responder ante la adversidad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JNXMBIPJOJAJNAY44RDUEZUYUE.png?auth=7c8e12c133f3a8bffb0f3ea5a8932e675cb2e1e521deb1d89b6e796d9195d04d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Durante los partidos, el cerebro de Messi actualiza variables como la concentración de los rivales, los espacios libres y las mejores opciones para sus compañeros, permitiéndole tomar decisiones con una rapidez y una precisión que hacen que parezca tener más tiempo que el resto de los jugadores (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para <b>Beckmann</b>, el caso de <b>Lionel Messi</b> desarma una idea extendida sobre el alto rendimiento: la excelencia no depende solo de cuánto corre un futbolista, sino de cómo interpreta el juego, decide y ejecuta bajo presión.</p><p>La especialista sostuvo que el propio capitán argentino “ha reconocido en distintas oportunidades la importancia de prepararse físicamente para sostener su nivel competitivo” y recordó que también “ha dado cuenta de cómo se preparó de cara a este mundial”. Aun así, ubicó su ventaja principal en otro plano: “Su mayor fortaleza siempre ha estado en la lectura del juego, en la anticipación, la toma de decisiones y la ejecución precisa en el momento más oportuno”.</p><p>Beckmann planteó que el rendimiento no surge de una capacidad aislada. Según explicó, el fútbol de máximo nivel exige una articulación entre preparación física, técnica, inteligencia táctica y <b>fortaleza psicológica</b>.</p><p>La psicóloga habló sobre Messi y lo presentó como un ejemplo de esa combinación entre condiciones físicas, recursos mentales y comprensión del juego. Su planteo apunta a una consecuencia concreta: en el fútbol actual, el diferencial no está en una sola virtud, sino en la capacidad de integrar todas al servicio del equipo.</p><p>En su análisis, la especialista describió un modelo de jugador que excede cualquier lectura reducida al despliegue físico. “El futbolista más completo es aquel que integra todas las dimensiones del rendimiento”, afirmó.</p><p>A partir de esa idea, precisó qué elementos componen ese perfil. “Necesita una sólida preparación física para responder a las demandas del juego, una técnica adecuada para ejecutar con precisión, la inteligencia táctica para interpretar lo que sucede antes que los demás”, señaló.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4KD36HN2NRGMRNTREQ7EDT732M.JPG?auth=736734af1a84ba35bef1baae251c1b8fc56907e53c4f9bdb0e30065a55a28b2c&smart=true&width=2300&height=1619" alt="El rendimiento del astro no depende de un despliegue físico dominante, sino de una comprensión superior de los tiempos del partido, una visión periférica excepcional y una capacidad para leer el juego que le permite elegir la mejor opción en cualquier lugar del terreno (REUTERS/Lee Smith)" height="1619" width="2300"/><p>A esa secuencia sumó un componente mental que, para ella, resulta decisivo en la competencia. “Será clave la fortaleza psicológica para sostener el rendimiento bajo presión y la sucesión del equilibrio emocional para afrontar el error, la gran incertidumbre y la competencia permanente”, dijo.</p><p>Sobre ese punto, detalló dos rasgos concretos. “La autoconfianza le permite asumir desafíos, tomar decisiones y confiar en sus recursos incluso en los momentos de mayor incertidumbre. Al mismo tiempo, su capacidad de resiliencia está estrechamente vinculada con la <b>inteligencia emocional</b>“, afirmó.</p><p>La especialista también vinculó esa capacidad con el aprendizaje frente al error. “Quien puede aprender del fracaso y vuelve a intentarlo una y otra vez, nos enseña que el éxito sostenible no se adquiere de manera ilícita, sino que se construye a través de la acción continua, del compromiso y de la disciplina”, dijo.</p><p>En ese marco, volvió a Messi como referencia de liderazgo. “<b>Lionel Messi es ese capitán que conduce sin ostentar y empuja sin desestimar, </b>como aquel que aprendió con los obstáculos y sin ganarle al tiempo, sino a su tiempo”.</p><p>Su cierre condensó la tesis de toda su exposición: “Los grandes futbolistas no son quienes nunca se equivocan, sino quienes han aprendido a transformar cada dificultad en una oportunidad para seguir evolucionando”. Y añadió que la inteligencia emocional es “un puente entre el talento y el rendimiento sostenido”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WLBLIQZID5AL3AYMDYRHPSTRGQ.png?auth=aead7847575d7d169bba90b65048d2b2fe97057494045880b6eaf6eb61652d70&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Lionel Messi, vestido con la camiseta de Argentina, se muestra junto a un tablero de ajedrez, con su cerebro ilustrado para reflejar conexiones neuronales y una pelota de fútbol a su lado. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué la variabilidad de la frecuencia cardíaca permite entender el estado real interno del cuerpo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/07/18/por-que-la-variabilidad-de-la-frecuencia-cardiaca-permite-entender-el-estado-real-interno-del-cuerpo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/07/18/por-que-la-variabilidad-de-la-frecuencia-cardiaca-permite-entender-el-estado-real-interno-del-cuerpo/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[En el pódcast de Mark Hyman, Salim Najjar, especialista en fisiología, explicó que esta medición refleja la flexibilidad del sistema nervioso autónomo y ayuda a identificar si el organismo acumula una carga de estrés superior a la habitual en los últimos 30 días]]></description><pubDate>Sat, 18 Jul 2026 00:53:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TOMT6KIHQNGHFID2WI62UIU4FI.png?auth=b0833b4b4177f27df98aa50bce10432b4442911a6c711c3f5e559b8ecd90f3a4&smart=true&width=1150&height=673" alt="La variabilidad de la frecuencia cardíaca mide la diferencia entre un latido y otro y refleja el estado del sistema nervioso autónomo (YouTube:@drmarkhyman)" height="673" width="1150"/><p>En un episodio del pódcast de <i>The Dr. Hyman Show</i>, la conversación entre <b>Mark Hyman</b> y <b>Salim Najjar</b>, especialista en fisiología y experto en regulación del sistema nervioso, giró en torno a la <b>variabilidad de la frecuencia cardíaca</b> y su vínculo con el <b>estrés</b> y el <a href="https://www.infobae.com/salud/2025/07/19/10-formas-de-regular-el-sistema-nervioso-y-reducir-el-impacto-del-estres-segun-los-expertos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2025/07/19/10-formas-de-regular-el-sistema-nervioso-y-reducir-el-impacto-del-estres-segun-los-expertos/"><b>sistema nervioso</b></a>. El diálogo abordó cómo esta <b>medición</b> puede ayudar a interpretar las señales internas del cuerpo.</p><p>La <b>variabilidad de la frecuencia cardíaca</b> —también conocida como <b>VFC</b> o HRV, por sus siglas en inglés— representa la <b>diferencia</b> entre un latido y otro. Najjar explicó que una <b>variación más alta</b> suele asociarse a un sistema nervioso más flexible y resistente, mientras que una <b>variación baja</b> señalaría mayor <b>rigidez</b> y una menor capacidad para pasar del <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/07/12/como-saber-si-tengo-estres-cronico-y-que-hacer-para-reducir-sus-efectos-en-la-salud-fisica-y-mental/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2026/07/12/como-saber-si-tengo-estres-cronico-y-que-hacer-para-reducir-sus-efectos-en-la-salud-fisica-y-mental/"><b>estrés</b></a> al reposo.</p><p>Najjar comparó la medición con una imagen concreta: la <b>variabilidad de la frecuencia cardíaca</b> mide el espacio o la variación entre cada latido. Sostuvo que cuanto mayor es la <b>variación entre latidos</b>, más maleable y resiliente se presenta el sistema nervioso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EHFGDWX5RZGBNLKSSQEII2XHTA.png?auth=7a8dc829a668ef98feec15acae663667dea776ce9973d1c45cdf4f4dd76f1d60&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Salim Najjar vinculó la HRV con el estrés crónico y la presentó como un biomarcador del estado interno y de la longevidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>En ese contexto, Hyman remarcó que esta <b>lectura</b> se ha vuelto más accesible gracias a <b>relojes</b> y dispositivos personales. Najjar definió la VFC como un <b>reflejo directo</b> del sistema nervioso autónomo y explicó: “Lo que ese espacio muestra es cómo el sistema nervioso y el corazón perciben el entorno cambiante”.</p><h2>Por qué importa la variabilidad de la frecuencia cardíaca</h2><p>Najjar señaló que la creciente atención sobre esta <b>medición</b> está ligada al <b>estrés prolongado</b>. Para quienes buscan la <b>longevidad</b>, cobra relevancia la conciencia sobre el propio estado interno y sobre si existe un estado de <b>estrés</b> mantenido. La <b>HRV</b> aparece entonces como un <b>biomarcador</b> que refleja la salud interna.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MDPLLWBTRNBQRKWQBNRUKQZY3M.png?auth=65275110bf6a75edfeb908b43a287dffaec1f211326bef5886af59d89cd7b969&smart=true&width=1359&height=679" alt="El sistema nervioso autónomo regula funciones como la frecuencia cardíaca, la respiración, la digestión y la reproducción, según la explicación de Najjar (YouTube:@drmarkhyman)" height="679" width="1359"/><p>Durante la entrevista, Najjar diferenció entre <b>estrés agudo</b> y <b>estrés crónico</b>. Subrayó que no todo <b>estrés</b> es perjudicial, sino que el problema surge cuando se mantiene como <b>estrés crónico</b>, provocando inflamación y otros efectos adversos.</p><p>En la misma conversación, Najjar describió al <b>sistema nervioso autónomo</b> como el circuito que regula el 90% de las funciones <b>voluntarias</b> e involuntarias, incluyendo la <b>frecuencia cardíaca</b>, la respiración, la digestión y la reproducción. Cuando la mente detecta una <b>amenaza</b>, el cuerpo activa la <b>respuesta simpática</b> y destina recursos para afrontar el peligro.</p><p>A continuación, Najjar contrastó ese estado con el <b>estado parasimpático</b>, encargado del <b>descanso</b> y la digestión. Según su planteo, la <b>agilidad</b> para alternar entre ambos estados resulta esencial para la <b>adaptación</b> del organismo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MHT5WDKBJFCOLLJ6DU7SHYQMPU.png?auth=d88fb7b578e26ec367122fbfc10aad848f1164acb577dd828997ac525e891cb0&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Najjar sostuvo que la medición de la variabilidad de la frecuencia cardíaca debe leerse según la línea de base individual de los últimos 30 días (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>La medición como guía personal</h2><p>Najjar desestimó la existencia de un <b>número ideal</b> válido para todos. Aseguró que la <b>puntuación de HRV</b> es personal e intransferible, ya que no existen dos huellas ni dos latidos iguales.</p><p>Desde esa perspectiva, propuso centrarse en la <b>línea de base individual</b> en lugar de comparar resultados con otras personas. Definió esa línea como la <b>puntuación media</b> de HRV de los últimos 30 días, según explicó en el desgravado del pódcast de <i>Mark Hyman</i>.</p><p>Al interpretar una <b>lectura diaria</b> inferior a esa referencia, Najjar aclaró que no implica algo negativo. Lo describió como el lenguaje del <b>cuerpo</b>, que indica que la <b>carga</b> del día anterior superó la habitual de ese periodo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GJGJMT2GJRBNXKDIVBGMFNAAOM.jpg?auth=5968af91be00a5a8ebf1db67b4f95c56903ec057cc6406c3f389ad424b040bcf&smart=true&width=4096&height=2336" alt="Una lectura diaria de HRV por debajo de la línea de base indica que la carga del día anterior superó lo habitual para el sistema nervioso (Crédito: Freepik)" height="2336" width="4096"/><p>Para Najjar, perseguir una <b>cifra alta</b> no es el objetivo principal. A su juicio, lo esencial es la <b>conciencia</b> del estado interno y la capacidad de <b>actuar</b> sobre él, lo que define como soberanía personal.</p><h2>Las prácticas que propuso para ganar resiliencia</h2><p>El enfoque de Najjar se basa en el <b>marco ART</b> —acrónimo en inglés de conciencia, regulación y transformación— y se articula en <b>cinco caminos</b>: el <b>sueño</b>, el <b>estrés hormético</b>, la <b>reformulación mental</b>, la <b>intención</b> y la <b>comunidad</b>.</p><p>Sobre el <b>sueño</b>, insistió en que constituye el cimiento de cualquier trabajo con la variabilidad de la frecuencia cardíaca. Contó que, al priorizar un <b>descanso profundo</b>, su línea de base —que partía de 30— comenzó a aumentar de modo sostenido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C4OKR5QTTVC37O55V2IS4YJ2OQ.png?auth=b1a854173da7954a8a7ca4e97f874cb3293b69ddb160f44b38fca6d8ec9d4927&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El marco ART propuso trabajar la resiliencia con sueño, estrés hormético, respiración, reformulación mental, intención y comunidad (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Respecto al <b>estrés hormético</b>, mencionó ejemplos como la <b>terapia de contraste</b>, el calor y el frío. Añadió que la <b>respiración</b> resulta la herramienta más accesible para modificar el estado interno, aludiendo a la utilidad de <b>pausas breves</b> y respiraciones lentas para favorecer el estado parasimpático.</p><p>En la charla, Najjar compartió un <b>episodio personal</b> para ilustrar la reformulación mental. Tras una lesión en el hombro, su línea de base era 170 y su HRV cayó a 30; sin embargo, al modificar su <b>relación</b> con la situación, esa cifra se elevó a 97 en solo un día.</p><p>También vinculó la <b>intención</b> con la coherencia entre <b>acciones</b>, propósito y respuesta corporal. Describió la <b>comunidad</b> como un factor que potencia el proceso y resumió la idea con una sugerencia práctica: <b>escribir qué se busca en una comunidad</b> y cultivar primero ese estado en uno mismo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GJGJMT2GJRBNXKDIVBGMFNAAOM.jpg?auth=5968af91be00a5a8ebf1db67b4f95c56903ec057cc6406c3f389ad424b040bcf&amp;smart=true&amp;width=4096&amp;height=2336" type="image/jpeg" height="2336" width="4096"><media:description type="plain"><![CDATA[En el pódcast de Mark Hyman, Salim Najjar explicó que la diferencia entre latidos permite inferir la flexibilidad del organismo frente a la tensión y la facilidad para pasar de la activación al descanso]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo cambia el cerebro cuando aprende a reconocer objetos nuevos, según el MIT]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/17/como-cambia-el-cerebro-cuando-aprende-a-reconocer-objetos-nuevos-segun-el-mit/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/17/como-cambia-el-cerebro-cuando-aprende-a-reconocer-objetos-nuevos-segun-el-mit/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación publicada en Nature Communications detectó cambios neuronales sutiles pero consistentes en modelos animales para identificar categorías visuales desconocidas. El hallazgo abre la puerta al diseño de estrategias de rehabilitación perceptiva en humanos]]></description><pubDate>Fri, 17 Jul 2026 18:45:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XE2O2KAOQZB2TL7B2UI4XLGDSY.png?auth=66db01da9502941ad1a2d2f1fab72db6d4b5282156d7634d4112f1d0a8a43234&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de MIT, McGovern y York mostró que aprender a reconocer objetos nuevos modifica de forma sutil la corteza temporal inferior del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un estudio de <a href="https://www.infobae.com/tag/mit/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/mit/"><b>MIT</b></a><b>, McGovern </b>y <b>York</b> identificó que aprender a <b>reconocer objetos</b> <b>nuevos </b>no deja intacto el <a href="https://www.infobae.com/tecno/2026/06/19/crear-vida-desde-cero-y-un-sistema-visual-perfecto-es-posible-el-resultado-fue-inesperado/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tecno/2026/06/19/crear-vida-desde-cero-y-un-sistema-visual-perfecto-es-posible-el-resultado-fue-inesperado/"><b>sistema visual</b></a><b> del cerebro: </b>modifica de forma sutil la<b> </b><a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/05/05/que-pasa-en-el-cerebro-cuando-leemos-segun-la-ciencia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/05/05/que-pasa-en-el-cerebro-cuando-leemos-segun-la-ciencia/"><b>corteza temporal inferior</b> </a><b>(IT)</b> y esos cambios ayudan a explicar cómo ajusta la <b>percepción</b>, una pista que podría servir para diseñar estrategias de <b>entrenamiento visual</b> en humanos, informó el <i>MIT News</i>, el portal de noticias del instituto.</p><p>El trabajo, <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-026-74816-0" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s41467-026-74816-0">publicado </a>en <i>Nature Communications</i>, reunió a la posdoctoranda <b>Lynn Sörensen</b>, al profesor del MIT <b>James DiCarlo</b> y al profesor asistente de la Universidad de York <b>Kohitij Kar</b>. El equipo comparó lo que ocurre en <b>cerebros animales</b> y en <b>redes neuronales artificiales</b> entrenadas para identificar los mismos objetos, y observó que, a medida que mejoraba el desempeño de los modelos, su organización interna cambiaba de una manera muy parecida a la detectada en los cerebros analizados.</p><p>Uno de los hallazgos más concretos fue que, después de ese entrenamiento, los modelos computacionales detectaron más información sobre la <b>ubicación de los objetos</b> en la <b>IT </b>—la región donde la información visual adquiere rasgos suficientemente definidos como para identificar qué está viendo el sujeto—. Ese efecto no era fácil de anticipar de manera intuitiva y, según los investigadores, muestra por qué el modelado puede revelar<b> consecuencias del aprendizaje </b>que no son evidentes a simple vista.</p><h2>El aprendizaje reajusta la corteza temporal inferior</h2><p>El debate de fondo era cuánto se modifica el <b>sistema visual</b> cuando un animal aprende a reconocer <b>objetos nuevos</b>. Una posición sostenía que esas vías permanecen en gran medida estables para no alterar de forma amplia la percepción, mientras otros trabajos habían descrito cambios de actividad en áreas visuales especializadas de humanos y otros primates.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EHAAWHWON5GIBK3JK36FGU6OXY.png?auth=6d9de571c94c7d7297aa80150e6827c132d972de8f6613f02de94254084bd6a6&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Esta infografía ilustra cómo el aprendizaje de reconocimiento de objetos provoca sutiles cambios neuronales en la corteza temporal inferior, con comparaciones de cerebros y redes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>Para examinar esa discusión, los científicos se concentraron en la <b>corteza temporal inferior</b>. Según el portal, cuando la información llega a esa región, ya contiene <b>rasgos del objeto </b>lo bastante definidos como para descifrar qué está viendo el sujeto e incluso anticipar qué errores puede cometer al identificarlo a partir de los <b>patrones de actividad neuronal.</b></p><p>El equipo registró actividad neuronal en esa zona mientras los animales miraban e identificaban imágenes. Algunos no habían sido entrenados y, por eso, las imágenes tenían poco significado para ellos; otros ya habían aprendido a reconocer objetos parecidos y podían distinguir elefantes, sillas y otras categorías incluso si aparecían con tamaños distintos, desde otros ángulos o sobre fondos diferentes.</p><p>El patrón general de actividad en la IT fue muy similar entre animales entrenados y no entrenados. Ese resultado sugiere que el aprendizaje no reescribe de forma drástica esta representación visual de alto nivel.</p><p>Aun así, los investigadores detectaron diferencias sutiles pero consistentes en la respuesta de las neuronas a las imágenes cuando los animales ya habían aprendido a reconocer ese tipo de objetos. El punto central del estudio es precisamente ese: el <b>aprendizaje visual</b> no destruye el sistema previo, pero sí lo reajusta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6G4IUQF26BCFRF23M6SYA4ZYPY.png?auth=f3fbb9372e4fe1aa0ab7161373513d5443d53845d9fadd9b540118df525232b8&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las redes neuronales artificiales entrenadas para identificar los mismos objetos cambiaron su organización interna de un modo parecido al observado en los cerebros analizados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Los modelos ubicaron cambios fuera del sistema visual</h2><p>Para investigar qué papel cumplían esas variaciones moderadas, Sörensen entrenó varias<b> redes neuronales artificiales</b> cuyos componentes internos habían sido asociados con la IT. Los modelos aprendían con <b>descenso por gradiente</b>, un método que mejora la precisión al corregir parámetros a partir de los errores.</p><p>Solo una parte de esos modelos mostró un comportamiento de aprendizaje alineado con el de los animales. En los que sí coincidieron, la <b>etapa análoga </b>a esa región también cambió de un modo semejante al observado en los cerebros entrenados.</p><p>Los autores subrayan que el <b>descenso por gradiente</b> se usa de forma habitual en inteligencia artificial, aunque no suele considerarse un reflejo biológico directo de cómo aprende el cerebro. Para el equipo, la coincidencia entre animales y modelos indica que estas redes pueden aportar pistas útiles sobre el <b>aprendizaje biológico</b> en un nivel de abstracción productivo, aunque el cerebro no aprenda exactamente del mismo modo.</p><p>Sörensen explicó: “Esto muestra que realmente se pueden construir <b>versiones in silico</b> de experimentos futuros”. Y añadió: “Creo que eso nos da este campo de juego para hacer preguntas de ‘<b>qué pasaría si</b>’ y, potencialmente, predecir cosas nuevas que van más allá de la intuición del experimentador”.</p><p>Kar señaló que la mayoría de los cambios que permitieron aprender en el modelo ocurrieron <b>fuera de la IT</b>. “Esto nos dice que hay <b>mucho entre el área</b> de la que registramos actividad y la lectura final del comportamiento que necesita cambiar durante este proceso”, afirmó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2JWLNV2JCJGZDNBTWCCIKSVJWA.png?auth=0f880f8b9ecd761653309e2e903c3107e6804f1ad6bf359436334f3a31906799&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los modelos computacionales detectaron más información sobre la ubicación de los objetos en la corteza temporal inferior después del entrenamiento visual (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>El aprendizaje visual tiene efectos colaterales</h2><p>Los investigadores remarcaron que este estudio permitió <b>mediciones de actividad cerebral</b> más granulares de las que serían <b>posibles en humanos.</b> Como los cerebros animales analizados están organizados de manera similar al humano, sostienen que los resultados tienen relevancia directa para entender <b>cómo aprenden las personas.</b></p><p>DiCarlo explicó que, antes de este estudio, el equipo creía que, al aprender un objeto nuevo, el cerebro modificaba conexiones ubicadas después del sistema visual, no dentro de él, para evitar que esa arquitectura quedara alterada. </p><p>“No querrías que todo tu sistema visual se convirtiera en un detector de elefantes solo porque has aprendido a identificar un elefante. Pero este estudio fue más allá y dijo que, en realidad, cuando aprendes ‘elefante’, tu corteza temporal inferior sí cambia un poco para <b>volverse un poco más relevante </b>para los elefantes”, agregó.</p><p>Esa <b>adaptación</b>, según el investigador, probablemente también afecta <b>otros rasgos visuales.</b> Los cambios sutiles que ayudan a identificar un elefante podrían mejorar el reconocimiento de otros elementos, o volver un poco más difícil identificar algunos distintos.</p><p>Estas consecuencias son difíciles de prever sin ayuda computacional. Los modelos, conforme al estudio, podrían servir para diseñar estrategias de entrenamiento visual más eficaces, también en personas que, por distintas condiciones, procesan la información visual de manera no convencional.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2EWAPDMIQBEQZAAZMOHS2U5VVM.png?auth=db44c39a885ef75209d47adb7735e8882df85357b299528648dcc124031939a0&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio de MIT, McGovern y York mostró que aprender a reconocer objetos nuevos modifica de forma sutil la corteza temporal inferior del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un implante cerebral ayudó a un hombre con parálisis a mover la mano: cómo funciona el doble bypass neural]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/17/un-implante-cerebral-ayudo-a-un-hombre-con-paralisis-a-mover-la-mano-como-funciona-el-doble-bypass-neural/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/17/un-implante-cerebral-ayudo-a-un-hombre-con-paralisis-a-mover-la-mano-como-funciona-el-doble-bypass-neural/</guid><dc:creator><![CDATA[Camila Caruso]]></dc:creator><description><![CDATA[Tras un accidente, Keith Thomas, de 42 años, perdió por completo la capacidad de utilizar sus extremidades superiores, pero una innovadora tecnología le devolvió autonomía y sensibilidad]]></description><pubDate>Fri, 17 Jul 2026 11:09:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2W7JCAU5EBC6BJ76MG6ZIUPFNY.jpg?auth=2bd8c7238126a4a34af7b707810575e93b81845ae44405903c51799880a818a6&smart=true&width=2048&height=1635" alt="El sistema de doble bypass neural permitió a un hombre con parálisis completa volver a mover su mano y recuperar sensaciones de tacto (Northwell Health)" height="1635" width="2048"/><p>Recuperar el <b>control</b> y la <b>sensibilidad</b> de la mano después de una lesión grave en la <a href="https://www.infobae.com/tag/medula-espinal/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/medula-espinal/"><b>médula espinal</b> </a>es uno de los desafíos más complejos para la medicina actual. La pérdida de <b>movimiento</b> y de sensación en las extremidades superiores limita la <b>independencia</b> y transforma la vida cotidiana de quienes viven con <b>tetraplejia</b>, ya que hasta ahora existieron muy pocas alternativas para <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/16/un-hombre-con-ela-logro-mejorar-el-habla-y-comunicarse-gracias-a-un-implante-cerebral-autonomo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/16/un-hombre-con-ela-logro-mejorar-el-habla-y-comunicarse-gracias-a-un-implante-cerebral-autonomo/"><i>restaurar estas capacidades</i></a>.</p><p>Un <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04498-0" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04498-0">estudio </a>publicado en <i>Nature Medicine</i>, liderado por el equipo de los<b> Institutos Feinstein para la Investigación Médica de Nueva York,</b> describe por primera vez un sistema llamado <b>“doble bypass neural”</b> que permitió a una persona con parálisis completa volver a mover la mano y recuperar sensaciones de tacto. </p><p>La investigación, liderada por <b>Chad Bouton</b>, profesor del Instituto de Medicina Bioelectrónica de los Institutos Feinstein y autor principal del estudio, mostró que los <b>beneficios</b> no solo aparecieron de inmediato, sino que también persistieron aun cuando el dispositivo dejaba de utilizarse.</p><h2>Cómo la nueva tecnología puede cambiar vidas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DWNC5QJYTVHPLAGQHS4TW5YQUE.jpg?auth=8073d9d6b89355a90eb91a4ba744cddf038a1af22968eddc62bb8bef684366df&smart=true&width=2100&height=1500" alt="Keith Thomas perdió la capacidad de mover y sentir sus brazos tras un accidente de buceo, la tecnología reconectó su cerebro con la médula espinal (Northwell Health)" height="1500" width="2100"/><p>Tras un accidente de buceo, <b>Keith Thomas, de 42 años</b> perdió por completo la capacidad de <b>mover</b> y <b>sentir</b> sus brazos y manos debido a una <b>lesión en las cervicales</b>.</p><p>El sistema de doble bypass neural conecta directamente el <b>cerebro</b> del paciente con zonas específicas de la <b>médula espinal</b> y del cerebro a través de una interfaz especial.</p><p>Esta tecnología traduce las <b>señales del cerebro</b> en movimientos reales de la mano y, al mismo tiempo, utiliza <b>impulsos eléctricos</b> para ayudar a recuperar la capacidad de sentir el <b>tacto</b>. De acuerdo con el estudio, el sistema utiliza <b>inteligencia artificial</b> y algoritmos que “aprenden” con la experiencia, lo que permite controlar la <b>fuerza</b> con la que se agarra un objeto y mejorar la coordinación.</p><p>Gracias a esto, el paciente pudo volver a realizar <b>acciones cotidianas</b> como alimentarse solo o manipular <b>objetos frágiles</b>, además de recuperar <b>fuerza</b> en los brazos y sentir nuevamente el <b>contacto</b> en la muñeca y el antebrazo. Varios de estos avances se mantuvieron más de dos meses después de terminar el tratamiento. Los resultados muestran el potencial de combinar una <b>prótesis neurológica</b> con estimulación cerebral y medular para devolver funciones importantes en casos de parálisis severa.</p><p><b>Thomas</b> describió el impacto del tratamiento en su vida diaria: “<b>Pude volver a sentir la mano de mi hermana, acariciar a mi perro y notar el pelo en mi muñeca, experiencias que la lesión me había arrebatado</b>”. </p><p>Antes de la intervención, necesitaba ayuda para cualquier tarea cotidiana, pero tras el tratamiento logró acciones tan simples como <b>rascarse la cara</b> o limpiarse los ojos por sí mismo. “La tecnología me devolvió <b>conexión</b> y una parte de mi identidad”, expresó.</p><h2>Una intervención basada en inteligencia artificial y neurocirugía</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KU7MSEMMFZDEJOUKIOZLADF3HU.jpg?auth=52a16e0a547a90dc6e7368fd47d04b5821846b0bebc4d263fe3ba5807ab55f29&smart=true&width=2060&height=1658" alt="La innovación traduce las señales cerebrales en movimientos reales de la mano y ayuda a recuperar la capacidad de sentir el tacto (Northwell Health)" height="1658" width="2060"/><p>El ensayo se realizó bajo un protocolo aprobado por el <b>comité de ética de Northwell Health</b>. El proceso comenzó con la identificación de las zonas del cerebro responsables del <b>movimiento</b> y la <b>sensación</b> de la mano mediante <b>resonancias magnéticas</b> y pruebas de estimulación directa en el quirófano. Los médicos implantaron pequeños <b>electrodos</b> en dos áreas cerebrales clave: la <b>corteza motora primaria</b> (que controla el movimiento) y la <b>corteza somatosensorial</b> (que recibe las sensaciones de la mano).</p><p>El estudio se desarrolló en varias etapas. Durante el primer año, el paciente realizó <b>ejercicios físicos</b> junto con estimulación eléctrica de la médula espinal a través de la piel, con el objetivo de medir su fuerza y asegurarse de que cualquier mejora se debía realmente al tratamiento y no a una recuperación natural.</p><p>Los resultados iniciales mostraron que este tipo de <b>estimulación</b>, aplicada en puntos específicos de la médula, aumentó notablemente la fuerza en los <b>codos</b> (en algunos momentos hasta un <b>86%</b> más que antes), lo que le permitió llevar sus manos al rostro. Sin embargo, la técnica por sí sola no consiguió mejorar la fuerza ni la <b>sensibilidad</b> en las manos y los dedos.</p><p>La integración completa del sistema permitió interpretar en tiempo real las <b>señales cerebrales</b> asociadas con la intención de abrir o cerrar la mano, gracias a un modelo de <b>inteligencia artificial</b> entrenado con los datos recogidos de los electrodos. Un estimulador especial activó los <b>músculos</b> de la mano, mientras que sensores de presión enviaron señales al cerebro para que el paciente pudiera volver a sentir el tacto.</p><p>Así, pudo abrir y cerrar la mano y manejar <b>objetos delicados</b> con ayuda de una <b>ortesis</b> (una especie de férula) hecha a medida. El sistema mantuvo una <b>precisión</b> de interpretación de las señales cerebrales superior al <b>84%</b>, sin necesidad de ajustes, durante cinco meses seguidos.</p><h2>Qué posibilidades abre esta tecnología para personas con parálisis</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NZRSI6DU3NEVZIGT7MPT4GQTKA.jpg?auth=15fa5ce198c40feae3933085116e204b3435b852336d6607a255692cf4b3077c&smart=true&width=1546&height=1056" alt="Varios de los avances logrados con la prótesis neurológica se mantuvieron más de dos meses después de finalizar el tratamiento (Northwell Health)" height="1056" width="1546"/><p>Los autores del estudio consideran que el sistema de <b>doble bypass neural</b> abre posibilidades para restaurar el <b>movimiento</b> y la <b>sensación</b> en personas con parálisis completa de las extremidades superiores. La tecnología permitió al paciente realizar actividades cotidianas como <b>beber de un vaso</b>, alimentarse y sentir el <b>tacto</b> de la mano de un familiar o el pelo de su perro en la muñeca previamente insensible.</p><p>Además, la <b>recuperación sensorial</b> en la muñeca se mantuvo durante al menos dos meses tras detener la intervención, lo que sugiere procesos de <b>neuroplasticidad</b> estimulados por la combinación de estimulación espinal y cortical. La adaptación del sistema a una población más amplia requerirá optimizar los <b>parámetros</b> de estimulación, así como individualizar el <b>decodificador neuronal</b> y el sistema de aprendizaje automático.</p><p>Los investigadores advierten que la <b>tecnología</b> sigue siendo altamente especializada y necesita personal entrenado para su operación. El documento también apunta la viabilidad de aplicar el enfoque en otras <b>patologías neurológicas</b> como el accidente cerebrovascular, y la posibilidad de simplificar su uso en el entorno doméstico con futuras versiones del sistema.</p><p>El estudio concluye que la combinación de una neuroprótesis sensoriomotora, neuromodulación cerebral y medular puede devolver tanto la función motora como la <b>sensibilidad táctil</b> en casos de tetraplejia completa, y que algunos beneficios persisten aun sin la activación continua del dispositivo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DWNC5QJYTVHPLAGQHS4TW5YQUE.jpg?auth=8073d9d6b89355a90eb91a4ba744cddf038a1af22968eddc62bb8bef684366df&amp;smart=true&amp;width=2100&amp;height=1500" type="image/jpeg" height="1500" width="2100"><media:description type="plain"><![CDATA[Keith Thomas perdió la capacidad de mover y sentir sus brazos tras un accidente de buceo, la tecnología reconectó su cerebro con la médula espinal (Northwell Health)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El ejercicio remodela los nervios del corazón y abre la puerta a terapias cardíacas personalizadas ]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/17/el-ejercicio-remodela-los-nervios-del-corazon-y-abre-la-puerta-a-terapias-cardiacas-personalizadas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/17/el-ejercicio-remodela-los-nervios-del-corazon-y-abre-la-puerta-a-terapias-cardiacas-personalizadas/</guid><dc:creator><![CDATA[Ismael Yasnikowski]]></dc:creator><description><![CDATA[Un estudio de la Universidad de Bristol revela que la actividad física regular no solo fortalece el corazón, también modifica su red nerviosa, lo que podría revolucionar los tratamientos para arritmias y angina]]></description><pubDate>Fri, 17 Jul 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DGKPSRU62FABNB4JFTX22NWSEI.png?auth=7d8e6db85c93b83cce05174c29259e4f312c2336c29fe99900198f06a536eedd&smart=true&width=1408&height=768" alt="Investigadores de la Universidad de Bristol entrenaron ratones durante diez semanas y observaron cambios asimétricos en los ganglios que regulan el ritmo cardíaco (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/tag/actividad-fisica/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/actividad-fisica/">actividad física </a>es reconocida tradicionalmente por su capacidad para mejorar la salud del corazón. Sin embargo, un reciente estudio de la <b>Universidad de Bristol</b> demuestra que el ejercicio no solo optimiza el funcionamiento <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/14/un-estudio-advierte-que-uno-de-cada-tres-adultos-duerme-menos-de-lo-recomendado-el-impacto-sobre-el-control-del-peso/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/14/un-estudio-advierte-que-uno-de-cada-tres-adultos-duerme-menos-de-lo-recomendado-el-impacto-sobre-el-control-del-peso/">cardíaco</a>, sino que además <b>reconfigura la red nerviosa que regula este órgano</b>. La investigación, publicada en la revista <a href="https://www.autonomicneuroscience.com/article/S1566-0702(25)00100-6/abstract" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.autonomicneuroscience.com/article/S1566-0702(25)00100-6/abstract"><i>Autonomic Neuroscience</i></a>, señala que estos cambios podrían permitir el desarrollo de tratamientos más adaptados para afecciones como arritmias y angina de pecho.</p><p>Según informó la entidad académica británica, los resultados muestran que el ejercicio aeróbico moderado <b>no solo favorece la salud cardiovascular general</b>, sino que produce una <b>reorganización</b> distinta en el sistema nervioso que controla el corazón, dependiendo del hemisferio corporal. Esta diferencia podría explicar por qué ciertas terapias resultan más eficaces en un lado que en el otro, lo que facilitaría a los médicos ajustar mejor sus intervenciones en el futuro.</p><h2>Un descubrimiento sobre la reorganización nerviosa</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BKGJAHLRMBDERG3ZMDTV7VLAGI.png?auth=037e71a05586ba1b1880dd438160614c9d7330243a902357f072b3273d31ddc4&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Una infografía detalla cómo el ejercicio remodela el sistema nervioso del corazón, con implicaciones para tratamientos personalizados de arritmias y angina, según un estudio de la Universidad de Bristol. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>El equipo de la Universidad de Bristol, en colaboración con el <b>University College London (UCL)</b> y dos universidades brasileñas, empleó tecnologías de imagen tridimensional para analizar la estructura nerviosa cardíaca. El estudio se realizó en ratones sometidos a diez semanas de entrenamiento aeróbico.</p><p>Los animales que realizaron ejercicio presentaron cerca de <b>cuatro veces más neuronas en el grupo nervioso cardiovascular del lado derecho</b> que en el izquierdo, en comparación con aquellos que permanecieron inactivos. A su vez, las neuronas del hemisferio izquierdo casi duplicaron su tamaño, mientras que las del derecho mostraron una ligera reducción de volumen.</p><p>Para el <b>Dr. Augusto Coppi</b>, autor principal y profesor de Anatomía Veterinaria en la Universidad de Bristol, este hallazgo revela un patrón izquierda-derecha previamente desconocido en el sistema nervioso cardíaco. El especialista explicó que estos grupos nerviosos actúan como reguladores que ajustan la actividad del órgano ante distintas demandas físicas.</p><p>La investigación sugiere que el ejercicio regular modifica este regulador de forma asimétrica, lo que podría permitir el diseño de intervenciones terapéuticas más precisas para cada tipo de trastorno cardíaco.</p><h2>Implicaciones para el tratamiento de enfermedades cardíacas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SFF2G2BZFVAPZLOUGIH5MPT3RI.png?auth=865e93b654179c6d2f8818364362b004774918e182fef272142c7adfeb1e9a78&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los autores proponen que conocer qué lado está más afectado podría ayudar a dirigir tratamientos para arritmias o angina (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según el reporte, las <b>arritmias</b>, el síndrome del corazón roto causado por el estrés y algunos tipos de <b>angina</b> suelen tratarse mediante la reducción de la actividad de los <b>ganglios estrellados</b>. Estos centros nerviosos, ubicados cerca del cuello y el pecho, envían señales que aceleran el ritmo cardíaco.</p><p>“Hemos demostrado que el ejercicio moderado y regular remodela ese regulador de forma específica para cada lado. Esto podría ayudar a explicar por qué algunos tratamientos funcionan mejor en un lado que en el otro y, en el futuro, ayudar a los médicos a dirigir las terapias con mayor precisión y eficacia”, afirmó el profesional.</p><p>Este descubrimiento sugiere que procedimientos médicos como los bloqueos nerviosos o la denervación podrían adaptarse para aplicarse en el lado más afectado, mejorando la eficacia y reduciendo riesgos. Aunque la investigación se llevó a cabo en ratones, los autores consideran que el principio podría extrapolarse a humanos, aunque serán necesarios nuevos estudios clínicos para confirmarlo.</p><h2>Próximos pasos en la investigación</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MJVY4D2UTVG4ZGQZEVYGBIR4YI.png?auth=a9a829bee7c854b5cd187d4cbb450e5c22b2459c4016e93651d5e3089002d21d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La actividad aeróbica moderada se asocia con una reorganización de ganglios estrellados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El equipo multidisciplinar anunció que los próximos trabajos buscarán determinar cómo estos cambios estructurales<b> repercuten en la función cardíaca</b>, tanto en reposo como durante la actividad física. También pretenden examinar si el patrón de reorganización izquierda-derecha hallado en ratones se presenta en otras especies y en humanos, empleando métodos de análisis no invasivos.</p><p>El especialista señaló que entender estas diferencias podría ser clave para personalizar los tratamientos de los trastornos del ritmo cardíaco y la angina. “Nuestro siguiente paso es comprobar cómo se relacionan estos cambios estructurales con la función y si aparecen patrones similares en animales más grandes y en humanos”, concluyó el investigador.</p><p>Este avance representa un paso importante en la comprensión de cómo el ejercicio transforma el organismo a nivel profundo y podría abrir la puerta a una medicina cardiovascular más personalizada, donde las terapias se adapten a las características nerviosas de cada paciente.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HQ3HJT7DGFE4JCV6VRRK5ZYYCU.png?auth=215730fc1c38c6f6f44f1e2ca7459654b21dbc4e356b5b3046680bd214deb785&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Bristol entrenaron ratones durante diez semanas y observaron cambios asimétricos en los ganglios que regulan el ritmo cardíaco (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué descubrió la ciencia sobre los sueños de las personas sin imágenes mentales]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/16/que-descubrio-la-ciencia-sobre-los-suenos-de-las-personas-sin-imagenes-mentales/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/16/que-descubrio-la-ciencia-sobre-los-suenos-de-las-personas-sin-imagenes-mentales/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación identificó que quienes presentan afantasía también muestran diferencias en el contenido sensorial de sus sueños. El hallazgo plantea nuevas preguntas sobre el funcionamiento del cerebro]]></description><pubDate>Thu, 16 Jul 2026 23:58:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IVTLDOQJTVGJXOUOUYJPTZLRCY.png?auth=d9a0631506d464c6d62df8f6cbdd3e7833c963a2a73e65bb2218079cacce82af&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los sueños de quienes no pueden imaginar mentalmente difieren en sensaciones visuales, auditivas, táctiles, gustativas y olfativas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La <b>afantasía</b> se produce cuando una persona <b>no puede crear imágenes mentales</b> <b>para “ver” cosas</b>. “No se trata de una afección médica, un trastorno ni una discapacidad. Es una característica, como ser diestro o zurdo. Es simplemente una <b>diferencia en el funcionamiento de la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/mente/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/mente/"><b>mente</b></a>”, explica la Cleveland Clinic.</p><p>Un <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-026-56386-9" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41598-026-56386-9"><b>estudio </b></a>reciente publicado en<i> Scientific Reports</i> halló que las personas con <b>afantasía</b> <b>visual </b>no solo difieren en su capacidad de imaginar cuando están despiertas, sino también en el <b>contenido sensorial de sus</b> <a href="https://www.infobae.com/tag/suenos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/suenos/"><b>sueños</b></a>, una variación que puede ayudar a explicar cómo el cerebro genera experiencias conscientes y qué límites tienen tratamientos psicológicos y estrategias educativas basadas en la <b>visualización</b>.</p><p>La investigación citada en un artículo en <i>The Conversation</i>, comparó a 84 personas con<b> </b>afantasía visual frente a 121 participantes sin esa condición. Entre estos últimos,<b> </b>el <b>37%</b> dijo que nunca tuvo sensaciones de olor en los sueños y el<b> 33% </b>afirmó que nunca soñó con sensaciones táctiles.</p><p>El trabajo partió de una pregunta precisa: <b>si una persona no puede formar imágenes mentales de manera voluntaria durante la vigilia, ¿esa limitación también aparece al dormir? </b>La respuesta fue parcial. Los investigadores encontraron que, en muchos casos, las experiencias imaginadas en estado de vigilia y sueño<b> </b>parecen asemejarse, aunque no siempre.</p><h2>La afantasía no elimina los sueños del mismo modo en todas las personas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OEJ7HUUELFEYFDAOIDJJKPV4QQ.png?auth=c64875af4a4410cc15e0c3d3d74c03c1b0d5eaf155c41d601ee17833afd589e2&smart=true&width=1536&height=1024" alt="El 37% de quienes no tienen afantasia afirmó que nunca percibe olores en los sueños y el 33% nunca experimenta sensaciones táctiles (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Los autores del estudio, <b>Derek H. Arnold</b> y <b>Loren N. Bouyer</b>, se describen como personas con afantasía visual. Ambos explican que <b>no pueden imaginar voluntariamente escenas ni rostros al leer un libro</b>, pero sus experiencias internas difieren en otros sentidos.</p><p>Arnold puede imaginar fragmentos de música de forma voluntaria, mientras que Bouyer tiene una<b> mente silenciosa</b> y ni siquiera puede imaginarse hablando. Ella sí puede evocar con viveza<b> sensaciones de tacto, gusto y olfato</b>, mientras que él no puede hacerlo.</p><p><b>Esa diferencia también aparece en los sueños</b>. Según <i>The Conversation</i>, Arnold tiene sueños visuales vívidos, con imágenes, sonidos y sensaciones de movimiento, pero sin tacto, gusto ni olfato imaginados. Bouyer, en cambio, no tiene sueños visuales ni auditivos.</p><p><b>Sus sueños, relataron, son siempre lúcidos:</b> una conciencia continua de una historia que puede controlar, acompañada por una sucesión de sensaciones de textura y movimiento. A partir de esos contrastes, <b>los investigadores plantearon que el repertorio sensorial de la imaginación despierta podía corresponderse, al menos en parte, con el repertorio sensorial de los sueños.</b> Para poner esa hipótesis a prueba, el equipo utilizó medidas estándar de imaginación mental y diseñó instrumentos nuevos para comprobar la consistencia de las respuestas, entre ellos una medida de experiencias imaginadas cotidianas.</p><h2>El estudio detectó coincidencias, pero también perfiles sin correspondencia</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I6DA7R4H2JFTFI5MGQW2ATMYDA.jpg?auth=2482a61fa7f024b4cc90de2dedd49a5efade2a4f1188ea65a1b383e1ebbd7894&smart=true&width=1792&height=1024" alt="Las experiencias sensoriales en sueños suelen reflejar la capacidad imaginativa que la persona tiene cuando está despierta (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p>El hallazgo central fue que <b>las personas con afantasía tendían a informar experiencias similares cuando soñaban y cuando imaginaban despiertas</b>. Aun así, el estudio también identificó diferencias marcadas: algunos participantes con afantasía declararon de forma consistente que no existía ninguna correspondencia entre ambos estados.</p><p>Ese resultado interesa a los científicos porque toca un debate de fondo sobre la afantasía. Una de las hipótesis sostiene que muchas personas con esta condición sí tienen cerebros capaces de generar experiencias imaginadas, pero que<b> durante la vigilia falla algún proceso neuronal necesario para que esas sensaciones lleguen a la conciencia.</b></p><p>En esa interpretación, <b>una persona podría visualizar sin saberlo</b>. La nueva investigación sugiere otra posibilidad: que algunas personas con afantasía sí puedan generar toda la gama de sensaciones soñadas, mientras que otras simplemente no puedan producir ciertos tipos de sensación imaginada ni despiertas ni dormidas.</p><p>Los autores señalan que <b>hará falta más investigación </b>para distinguir entre esas explicaciones.</p><h2>El contenido de los sueños también se relacionó con la imaginación cotidiana</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EBMYB3IZ3ZBHXHYAUYXCVU33SI.png?auth=a480161e40ddd619373454a8a864ef176c7a65cccbda498ffa8c493438a30c54&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El trabajo detectó que algunas personas con afantasia pueden soñar con sensaciones mientras que otras no logran hacerlo ni despiertas ni dormidas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La investigación no se limitó a las personas con afantasía. También examinó a participantes sin esa condición y encontró una <b>variabilidad amplia en el contenido sensorial de los sueños, con especial dispersión en el olfato y el tacto.</b></p><p>Además, muchas personas dijeron no estar seguras del contenido de sus sueños. Esa incertidumbre, según el estudio, sugiere que incluso dentro de la población general <b>existen combinaciones muy distintas de sensaciones soñadas.</b></p><p>El trabajo también encontró indicios de una<b> relación entre los sueños y la imaginación en la vida diaria.</b> Por ejemplo, quienes suelen experimentar olores en sus sueños tenían más probabilidades de informar que imaginan el olor de la comida cuando piensan en la cena mientras están despiertos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CHP4CKPG3NE23J2SLTU4IKUHCE.png?auth=f928b477a21d267eec9e02a677e68057fed5b7229a04e9c3c22ddd705db0c87d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Quienes suelen experimentar olores en los sueños tienen más probabilidades de imaginar olores durante la vigilia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Según la publicación, ese vínculo refuerza la idea de que <b>no todas las personas cuentan con el mismo conjunto de sensaciones imaginadas</b>. Algunas informan experiencias olfativas intensas; otras dicen no tenerlas nunca.</p><p>Los investigadores sostienen que comprender esas diferencias podría aportar pistas sobre la<b> estructura, el funcionamiento y la conectividad del cerebro humano</b>. También señalan implicancias prácticas: <b>las visualizaciones figuran entre los tratamientos psicológicos más utilizados </b>y todavía no está claro si las personas con afantasía pueden beneficiarse de intervenciones basadas en imágenes mentales.</p><p><b>El estudio también abre preguntas para la educación.</b> Los docentes suelen pedir a los niños que visualicen conceptos, escenas o problemas, pero aún no se sabe qué proporción de ellos no puede hacerlo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OEJ7HUUELFEYFDAOIDJJKPV4QQ.png?auth=c64875af4a4410cc15e0c3d3d74c03c1b0d5eaf155c41d601ee17833afd589e2&amp;smart=true&amp;width=1536&amp;height=1024" type="image/png" height="1024" width="1536"><media:description type="plain"><![CDATA[Una mujer duerme plácidamente en su cama mientras una ilustración digital muestra la actividad cerebral y ondas cerebrales, destacando la importancia del sueño en la salud mental y el funcionamiento del cerebro. La imagen resalta la relación entre el descanso nocturno y los procesos neurológicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio vincula por primera vez el síndrome de fatiga crónica con una falla en el sistema de limpieza del cerebro]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/15/un-estudio-vincula-por-primera-vez-el-sindrome-de-fatiga-cronica-con-una-falla-en-el-sistema-de-limpieza-del-cerebro/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/15/un-estudio-vincula-por-primera-vez-el-sindrome-de-fatiga-cronica-con-una-falla-en-el-sistema-de-limpieza-del-cerebro/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[La investigación, desarrollada en la Griffith University de Queensland y publicada en Frontiers in Neuroscience, analizó imágenes de resonancia magnética de pacientes con esta condición]]></description><pubDate>Wed, 15 Jul 2026 23:54:42 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZDEU3Y25HBEMTFDBFU3AQBLJFY.png?auth=421609d454034f615b6db1bb38c426ef629c982bb907e5516e6d2c26b666a300&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio publicado en Frontiers in Neuroscience comparó resonancias magnéticas de 31 personas con síndrome de fatiga crónica y 27 controles sanos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Una investigación de la <b>Griffith University</b> de Queensland, <b>Australia</b>, halló por primera vez una posible relación entre el <a href="https://www.infobae.com/tag/sindrome-de-fatiga-cronica/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/sindrome-de-fatiga-cronica/"><b>síndrome de fatiga crónica</b></a> y el <a href="https://www.infobae.com/salud/2026/05/25/tres-factores-silenciosos-podrian-bloquear-la-limpieza-cerebral-nocturna-y-acelerar-el-deterioro-cognitivo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/2026/05/25/tres-factores-silenciosos-podrian-bloquear-la-limpieza-cerebral-nocturna-y-acelerar-el-deterioro-cognitivo/"><b>sistema glinfático del cerebro</b></a>, una <b>red de limpieza interna </b>cuya alteración podría ayudar a explicar síntomas como la <b>niebla mental</b>, los<b> </b><a href="https://www.infobae.com/tag/trastornos-del-sueno/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/trastornos-del-sueno/"><b>trastornos del sueño</b></a><b> </b>y la inflamación descrita en esta enfermedad que todavía no tiene causa ni cura conocidas, informó el portal científico <i>Science Alert.</i></p><p>El estudio, <a href="https://www.frontiersin.org/journals/neuroscience/articles/10.3389/fnins.2026.1875420/full" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.frontiersin.org/journals/neuroscience/articles/10.3389/fnins.2026.1875420/full">publicado </a>en la revista científica <i>Frontiers in Neuroscience</i>, comparó resonancias magnéticas de <b>31 personas</b> con síndrome de fatiga crónica y 27 controles sanos. Los investigadores observaron signos de función glinfática reducida solo en el <b>hemisferio derecho</b> del cerebro.</p><p>La relevancia del hallazgo se apoya en un cambio reciente en la neurociencia. En 2024, científicos obtuvieron la primera prueba directa de un sistema interno de <b>eliminación de desechos en el cerebro y la médula espinal humanos</b>, una estructura que hasta hace poco permanecía oculta y que ahora empieza a estudiarse como parte de la fisiología normal del sistema nervioso.</p><p>La <b>encefalomielitis miálgica</b>, también conocida como síndrome de fatiga crónica, fue durante décadas una condición desatendida por el sistema médico. Cuando los pacientes describían<b> cansancio extremo</b>, niebla mental o síntomas persistentes parecidos a los de una gripe, con frecuencia no había una explicación aceptada.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YOJAIC7JHNAQXHCTQUNRBL6AOA.png?auth=c2fa82c29cd7deedb0fe6d1551a646264fb35c6b44d2283492e807cefe643593&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Esta infografía ilustra el sistema glinfático cerebral y su relación con el síndrome de fatiga crónica, mostrando hallazgos de un estudio realizado en Australia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><h2>Disfunción glinfática en el hemisferio derecho</h2><p>En los últimos años, ese panorama empezó a cambiar. De acuerdo con el portal, distintos equipos identificaron marcadores biológicos “inequívocos” de la enfermedad en genes, líquido cefalorraquídeo, sangre y microbioma intestinal, y muchas de esas señales apuntan al <b>sistema inmune</b> o a <b>procesos inflamatorios.</b></p><p>Sobre esa base, el equipo planteó que una falla en el sistema de<b> depuración cerebral </b>podría estar en la raíz del problema. El neuroinmunólogo <b>Kiran Thapaliya</b> afirmó: “Este estudio es el primero en demostrar una <b>función glinfática alterada</b> en la encefalomielitis miálgica o síndrome de fatiga crónica mediante resonancia magnética, y ofrece una <b>explicación mecánica para los</b> <b>cambios inflamatorios</b> informados por otros equipos australianos e internacionales”.</p><p>Thapaliya añadió: “Esto sugiere que<b> la disfunción en el sistema natural de limpieza del cerebro puede ser un factor clave de esta afección”.</b> Esa hipótesis, conforme al portal, aún es preliminar porque el trabajo es pequeño, aunque el planteo biológico resulta consistente con conocimientos recientes sobre esta red.</p><p>El sistema glinfático es una frontera nueva en el estudio del cuerpo humano. La mayor parte de lo que se sabe hoy proviene de trabajos en ratones, pero la evidencia disponible indica que su <b>actividad de reciclaje cerebral aumenta durante el sueño.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EQKEHGYTZVDYVBSB44677XM5LU.png?auth=f4978c354c94c69d69afb148d8f0882da2460972549be5aea5c550fd92f9c8e7&smart=true&width=1408&height=768" alt="El trabajo encontró que los problemas de sueño y las dificultades de concentración se asociaron con mayores signos de disfunción glinfática en el hemisferio derecho (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En ese período, <b>productos tóxicos</b> o células muertas serían expulsados del cerebro de los mamíferos mediante “olas” de<b> líquido cefalorraquídeo. </b>Esos pulsos circularían por una red de conductos diminutos alrededor de vasos sanguíneos pequeños, un circuito que todavía se está describiendo.</p><h2>Resonancia magnética sin intervención directa</h2><p><b>Observar directamente el sistema glinfático</b> no es sencillo. El método habitual requiere <b>inyectar un trazador</b> en el líquido cefalorraquídeo para seguir su recorrido por esos pasajes internos, un procedimiento invasivo que ayudó a explicar por qué esta red tardó tanto en ser detectada.</p><p>Los investigadores recurrieron a otra estrategia. Usaron una <b>técnica no invasiva</b> que estima la función glinfática a partir de la <b>velocidad con que el líquido cefalorraquídeo se difunde </b>hacia pequeños canales que rodean vasos sanguíneos del cerebro.</p><p>Ese enfoque es menos directo y menos preciso, pero permite evaluar imágenes de resonancia magnética sin intervenir el cuerpo del paciente. La misma técnica ya había sugerido cambios en el flujo glinfático en personas con <b>Parkinson</b>, <b>Alzheimer</b>, problemas de presión arterial y esclerosis múltiple.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D5J3UQWJ4JFZ5HCUSUMVIZP4D4.png?auth=f4889500418887e1c71537e3dc15a30ed895e70f585ca523a7393db812b6f951&smart=true&width=1408&height=768" alt="El equipo usó una técnica de resonancia magnética no invasiva para estimar la función glinfática sin inyectar un trazador en el líquido cefalorraquídeo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En este trabajo, además de detectar una reducción funcional en pacientes con síndrome de fatiga crónica, los autores encontraron una asociación clínica concreta: cuanto peores eran los <b>problemas de sueño</b> o las dificultades de concentración, mayores eran los signos de disfunción glinfática en el hemisferio derecho.</p><p>Los autores señalaron que este tipo de <b>asimetría hemisférica </b>ya se había descrito antes en pacientes con epilepsia del lóbulo temporal, enfermedad de Parkinson y esclerosis lateral amiotrófica. El estudio no puede explicar por qué la alteración aparece solo en el lado derecho ni de qué manera exacta produciría los síntomas, detalló el portal.</p><p>La directora del National Center for Neuroimmunology and Emerging Diseases, centro de Griffith, Sonya Marshall-Gradisnik, sostuvo que estas imágenes cerebrales refuerzan “la idea de que el<b> sueño desempeña un papel crítico en el mantenimiento de la salud cerebral”</b>. También expresó: “Esperamos que los resultados puedan allanar el camino hacia un <b>mejor diagnóstico</b> mediante procedimientos no invasivos y, de manera importante, hacia futuros tratamientos para los pacientes”.</p><p>Por ahora, la investigación no demuestra causalidad: si el sistema encargado de eliminar desechos cerebrales no retira con eficacia <b>productos tóxicos</b>, esa falla podría agravar la<b> inflamación en el sistema nervioso central</b> y favorecer<b> síntomas neurológicos</b>, una línea de razonamiento parecida a la que ya se explora en <b>Alzheimer </b>y <b>Parkinson</b>. Los propios autores subrayan que hará falta mucha más investigación para entender cómo funciona el sistema glinfático en cerebros humanos y de qué forma su alteración puede contribuir a distintas enfermedades.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6PS2L72ZQBD2JM65P3J6457KOM.png?auth=4e1f30c09b017aa8e5ef1ea5f4684019c85b101b4572df41f9e9b5522b5f2e5a&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[ Una investigación de Griffith University halló una posible relación entre el síndrome de fatiga crónica y una alteración del sistema glinfático del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El razonamiento lógico y el lenguaje operan en zonas cerebrales distintas, según un estudio del MIT]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/14/el-razonamiento-logico-y-el-lenguaje-operan-en-zonas-cerebrales-distintas-segun-un-estudio-del-mit/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/14/el-razonamiento-logico-y-el-lenguaje-operan-en-zonas-cerebrales-distintas-segun-un-estudio-del-mit/</guid><dc:creator><![CDATA[Marco Roberti]]></dc:creator><description><![CDATA[El hallazgo cuestiona si los sistemas de inteligencia artificial entrenados únicamente con texto son capaces de razonar de verdad o solo reproducen patrones que imitan la lógica sin ejercerla]]></description><pubDate>Tue, 14 Jul 2026 22:53:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OWDEJ7573RCNVFEMRQAADMCYDE.jpg?auth=e26babaabd737eb6d53ea59be9250179490a7c09cdacbcb097e2a511c6baa84b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio del MIT concluyó que el razonamiento lógico no depende de las áreas cerebrales dedicadas al lenguaje (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Un estudio del<b> Instituto Tecnológico de Massachusetts</b> (<a href="https://www.infobae.com/tag/mit/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/mit/"><b>MIT</b></a>) determinó que el<a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/01/05/como-el-cerebro-logra-moldear-el-pensamiento-humano-segun-la-neurociencia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/01/05/como-el-cerebro-logra-moldear-el-pensamiento-humano-segun-la-neurociencia/"> <b>razonamiento lógico</b></a><b> </b>no depende de las áreas cerebrales dedicadas al <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/04/25/un-estudio-revela-que-la-base-genetica-del-lenguaje-humano-ya-existia-antes-de-los-homo-sapiens/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/04/25/un-estudio-revela-que-la-base-genetica-del-lenguaje-humano-ya-existia-antes-de-los-homo-sapiens/"><b>lenguaje</b></a>, un hallazgo que reabre un debate sobre la <b>relación entre pensamiento y habla</b> y que también puede influir en la forma de entender la <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/01/las-secuelas-del-acv-que-es-la-afasia-y-cuales-son-las-prioridades-reales-de-quienes-la-padecen/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/01/las-secuelas-del-acv-que-es-la-afasia-y-cuales-son-las-prioridades-reales-de-quienes-la-padecen/"><b>afasia</b></a><b>, </b>un trastorno que afecta la capacidad de hablar y comprender el lenguaje, y algunos modelos de<a href="https://www.infobae.com/tag/inteligencia-artificial/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/inteligencia-artificial/"> <b>inteligencia artificial</b></a>,<b> </b>informó <i>MIT News</i>, el portal de noticias del instituto.</p><p>La investigación, <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2520095123" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2520095123">publicada </a>en la revista <i>PNAS</i>, combinó el <b>análisis de imágenes cerebrales </b>en adultos sanos con pruebas aplicadas a pacientes con afasia grave. Las imágenes por <b>resonancia magnética</b> mostraron que el<b> sistema cerebral del lenguaje</b> no se activa ni en el<b> razonamiento </b>inductivo ni en el deductivo. Según el portal, la<b> red cerebral de demanda múltiple</b>, vinculada con la resolución de problemas complejos, sí participó en las tareas inductivas, pero no en las deductivas.</p><p>El trabajo, liderado por<b> Evelina Fedorenko</b>, profesora asociada de ciencias cerebrales y cognitivas del MIT e investigadora del <b>McGovern Institute for Brain Research</b>, junto con <b>Hope Kean</b>, investigadora posdoctoral y exbecaria del <b>ICoN Center</b> en su laboratorio, partió de una pregunta discutida desde hace miles de años por filósofos, lingüistas y científicos cognitivos: ¿los<b> seres humanos usan el lenguaje para pensar?</b></p><p>Kean explicó que hay razones para sospechar una <b>relación estrecha entre lógica y lenguaje</b>, porque el <b>pensamiento abstracto </b>comparte con el habla una estructura compuesta por subelementos que pueden organizarse de forma jerárquica. Aun así, ella y Fedorenko plantearon que el cerebro podría usar un sistema distinto para razonar y otro para comunicar ese razonamiento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IMLBAYBCYRAEHLGPEZ3XLV276Y.png?auth=4df00313b056ad062423649596cba3629bb10f9c90eb75fc03f4c1ef0cf1989c&smart=true&width=1408&height=768" alt="El trabajo de Evelina Fedorenko y Hope Kean reabrió el debate sobre si los seres humanos usan el lenguaje para pensar (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Pacientes con afasia superaron la prueba lógica</h2><p>Para poner a prueba esa hipótesis, el equipo colaboró con <b>Rosemary Varley</b>, neurocientífica del <b>University College London</b> especializada en trastornos adquiridos del lenguaje. Juntos trabajaron con <b>dos pacientes con afasia</b> que habían sufrido accidentes cerebrovasculares que dañaron las regiones cerebrales vinculadas al lenguaje y les provocaron alteraciones graves tanto en la comprensión como en la <b>producción lingüística.</b></p><p>Los investigadores diseñaron <b>juegos de lógica</b> sin lenguaje. En uno de ellos, los participantes debían<b> inferir la regla oculta</b> que transformaba una lista de números en otra, como invertir los dígitos o eliminar cifras por encima de un determinado valor, y luego aplicar esa regla a ejemplos nuevos.</p><p>En un segundo juego, se les mostraban patrones geométricos y debían elegir la <b>figura que completaba una matriz. </b>A medida que los rompecabezas aumentaban de dificultad, los <b>pacientes con deterioro lingüístico</b> <b>resolvieron los problemas tan bien como el grupo de control </b>y hasta lograron comunicar las reglas que habían inferido mediante gestos o dibujos.</p><p>Kean afirmó que ese resultado cuestiona una teoría según la cual la inducción de reglas simbólicas no sería posible sin capacidades lingüísticas. De acuerdo con el portal de noticias del instituto, ese desempeño refuerza la idea de que <b>el lenguaje es útil para expresar el razonamiento, pero no necesario para llevarlo a cabo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HV3L4ZD2AZBXLOSR53KITWSCHE.png?auth=4f0d19a7976894f44c22f54e9141c4d210b97b379cad8caf036ade514002fd8a&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los pacientes con afasia resolvieron patrones geométricos y reglas ocultas al nivel del grupo de control y comunicaron sus respuestas con gestos o dibujos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Resonancia magnética: el lenguaje no participa en la lógica</h2><p>En paralelo, el equipo estudió a adultos sanos con <b>resonancia magnética funcional.</b> Los participantes realizaron dentro del escáner distintos <b>juegos de lógica </b>y también tareas diseñadas para localizar tanto las regiones de procesamiento del lenguaje como la llamada<b> red de demanda múltiple </b>de cada cerebro.</p><p>Entre los ejercicios hubo problemas de <b>razonamiento silogístico </b>basados en estructuras condicionales del tipo <b>“si-entonces”</b>, como: “Si la pelota es roja, entonces es grande. La pelota es roja. ¿La pelota es grande?”. Los científicos variaron la dificultad para observar qué zonas aumentaban su actividad cuando crecía la exigencia lógica y<b> compararon los momentos </b>en que una persona debía descubrir una regla oculta con aquellos en que solo tenía que aplicar una regla ya dada.</p><p>El resultado fue consistente con lo observado en los pacientes con afasia: <b>el sistema del lenguaje no intervino </b>ni cuando los participantes identificaban reglas ocultas ni cuando e</p><p>valuaban la validez de conclusiones silogísticas. La sorpresa, conforme al portal, fue que la red de demanda múltiple <b>sí apareció en el razonamiento inductivo</b>, <b>pero no en el deductivo</b>, una diferencia que Kean aún investiga.</p><p>Fedorenko y Kean consideran que los datos respaldan con fuerza una<b> separación entre lógica y lenguaje </b>en el cerebro. El trabajo también se suma a hallazgos previos del laboratorio de Fedorenko, que ya había observado que otros tipos de pensamiento, como la <b>categorización de objetos </b>y el <b>razonamiento social</b>, tampoco dependen del lenguaje.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BI5EKSFZENHLRNPSHWKSW76B5I.png?auth=e87afd4048ca463381035a883f90e2ce1c51ea40fe77b5866a56c2878eed39fa&smart=true&width=1408&height=768" alt="La investigación mostró con resonancia magnética que el sistema del lenguaje no se activa en el razonamiento inductivo ni en el deductivo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><h2>Afasia no equivale a pérdida de inteligencia</h2><p>La conclusión tiene implicancias directas para la comprensión de la afasia. Las especialistas que trabajan con estas personas reconocen desde hace tiempo que <b>perder la capacidad de hablar o comprender no equivale a perder inteligencia</b>: pueden seguir jugando ajedrez, resolver sudokus o administrar las finanzas familiares.</p><p>Fedorenko sostuvo que la investigación se suma a una línea de trabajo que muestra que incluso personas con afasia grave pueden conservar la<b> capacidad de pensamiento lógico abstracto</b>, una de las características definitorias de la especie humana. También pidió reforzar la educación pública para evitar que las dificultades lingüísticas, ya sea en la afasia, en condiciones del desarrollo del lenguaje como la <b>tartamudez </b>o en quienes no hablan inglés como lengua materna, se confundan con menor capacidad intelectual.</p><p>El estudio abre además una vía de discusión sobre la<b> inteligencia artificial. </b>Kean señaló que modelos de lenguaje de gran escala como <b>ChatGPT </b>y <b>Claude </b>se entrenan por completo con texto y producen texto como salida, pero aun así simulan de manera convincente algunas formas de <b>razonamiento humano.</b></p><p>Comparar las diferencias entre esos sistemas y el cerebro humano, donde el lenguaje y el pensamiento lógico abstracto aparecen disociados, podría aportar datos para el<b> desarrollo de modelos futuros. </b>Kean definió esa línea de investigación como una nueva frontera en la geografía del pensamiento.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OWDEJ7573RCNVFEMRQAADMCYDE.jpg?auth=e26babaabd737eb6d53ea59be9250179490a7c09cdacbcb097e2a511c6baa84b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un estudio del MIT concluyó que el razonamiento lógico no depende de las áreas cerebrales dedicadas al lenguaje (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Trastorno obsesivo compulsivo: cómo se manifiesta, qué ocurre en el cerebro y cuáles son los tratamientos más estudiados]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/14/trastorno-obsesivo-compulsivo-como-se-manifiesta-que-ocurre-en-el-cerebro-y-cuales-son-los-tratamientos-mas-estudiados/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/14/trastorno-obsesivo-compulsivo-como-se-manifiesta-que-ocurre-en-el-cerebro-y-cuales-son-los-tratamientos-mas-estudiados/</guid><dc:creator><![CDATA[Dante Martignoni]]></dc:creator><description><![CDATA[Un neurocientífico de la Universidad de Stanford explicó cómo interactúan determinados circuitos neuronales con los patrones de pensamiento y conducta asociados a esta condición, además de repasar las herramientas disponibles para su abordaje a partir de la evidencia científica]]></description><pubDate>Tue, 14 Jul 2026 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SOWL3Z6VRZDGPJFJUB2Y3YP3X4.png?auth=72833696e471aa5ccd7d542a83113747595a5872da9478f735ad34e909896d10&smart=true&width=1408&height=768" alt="De acuerdo con Andrew Huberman, la prevalencia del TOC se sitúa entre el 2,5% y el 4% de la población mundial (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La vida cotidiana puede verse alterada por pensamientos persistentes que irrumpen sin previo aviso y generan inquietud profunda. </p><p>El <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/04/17/como-se-diferencian-la-ansiedad-y-el-toc-segun-la-psicologia/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/04/17/como-se-diferencian-la-ansiedad-y-el-toc-segun-la-psicologia/"><b>trastorno obsesivo compulsivo (TOC)</b></a> figura entre los trastornos que más repercuten en la vida cotidiana de las personas, según datos expuestos por el profesor de neurobiología y oftalmología de la Universidad de Stanford, <b>Andrew Huberman</b>, en el podcast <i>Huberman Lab</i>. </p><p>Las personas que conviven con este diagnóstico <b>suelen dedicar horas a rituales o pensamientos que interfieren en actividades</b> tan básicas como trabajar, estudiar o mantener conversaciones. Las <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/03/08/que-significa-que-una-persona-tenga-obsesion-por-el-orden-segun-la-psicologia-cuando-es-una-eleccion-y-cuando-es-toc/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/2025/03/08/que-significa-que-una-persona-tenga-obsesion-por-el-orden-segun-la-psicologia-cuando-es-una-eleccion-y-cuando-es-toc/">obsesiones</a> y compulsiones forman un ciclo difícil de romper, donde la búsqueda de alivio solo refuerza la intensidad del malestar, detalló el especialista.</p><h2>Qué es el TOC: síntomas y el ciclo obsesivo-compulsivo</h2><p><b>El TOC se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones interrelacionadas</b>. Las obsesiones consisten en pensamientos, imágenes o impulsos intrusivos y no deseados que aparecen de manera recurrente y generan ansiedad o malestar. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HQULOEF25ZHBLLEIKAF7ZRV5HM.png?auth=2204548becbc5c1e3d0e7bee0d15695eca8aaa2ad0489f133a9c84612c1e626f&smart=true&width=1408&height=768" alt="El TOC se caracteriza por obsesiones intrusivas y compulsiones que alivian la ansiedad por un instante y reinician el ciclo obsesivo-compulsivo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Las compulsiones son conductas o rituales que la persona realiza para intentar aliviar esa ansiedad, aunque su efecto suele ser transitorio. Una vez finalizada la compulsión, la obsesión puede reaparecer y el ciclo volver a comenzar.</p><p>“<b>Las obsesiones son intrusivas, las personas no quieren tenerlas, no disfrutan de ellas</b> y simplemente aparecen en la mente de manera recurrente”, explicó Huberman. </p><p>Las compulsiones, por su parte, <b>pueden brindar un alivio momentáneo, pero también contribuir a mantener ese ciclo</b>. Cuando estos síntomas son persistentes, pueden demandar una cantidad considerable de tiempo y energía e interferir en distintos aspectos de la vida cotidiana.</p><h2>Categorías principales del TOC</h2><p>El especialista describió tres grandes grupos de síntomas: <b>verificación, repetición y orden</b>. La verificación incluye conductas como revisar cerraduras o electrodomésticos de manera reiterada. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WHF2EHNBNNHKPF5RJDPA27MIQM.png?auth=fc61b8c0a5d56b166ff4939baea0251da6fe22a84df227299091a1fe612bb897&smart=true&width=1536&height=1024" alt="La verificación, la repetición y el orden forman tres categorías principales de síntomas del TOC descritas por Huberman (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>La repetición abarca <b>acciones o pensamientos que la persona siente la necesidad de realizar en secuencias específicas</b>, como contar o repetir palabras. </p><p>La categoría de orden implica <b>una necesidad persistente de simetría, alineación o exactitud</b>; puede incluir desde organizar objetos hasta experimentar ansiedad cuando algo se percibe como incompleto o fuera de lugar.</p><p>Además, algunas manifestaciones del TOC <b>se asocian con el temor a la contaminación o con una intensa sensación de asco</b>, lo que puede dar lugar a conductas como el lavado frecuente de manos o evitar el contacto físico.</p><h2>Cerebro y TOC: qué circuitos están implicados</h2><p>La neurobiología del TOC fue objeto de múltiples investigaciones. Según lo explicado en <i>Huberman Lab</i>, uno de los circuitos más estudiados es el <b>cortico-estriatal-talámico</b>, una red compuesta por la corteza cerebral, el estriado y el tálamo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HICECGZUJNETJGY6YMMRRIPZLE.png?auth=11b8b5196353f7944bee379292ebc3ad8bf097c72224dc3421cd03ccf1ccf25e&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La neurobiología del TOC señala una alteración en el circuito cortico-estriatal-talámico, según estudios citados en Huberman Lab (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>Este circuito interviene en la percepción, selección y supresión de conductas</b>, así como en el procesamiento de la información sensorial. <a href="https://doi.org/10.3389/fnbeh.2023.1282246" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.3389/fnbeh.2023.1282246">Estudios</a> de neuroimagen revelaron que este bucle cerebral puede presentar una actividad diferente de la habitual en personas con síntomas obsesivo-compulsivos.</p><p>Los hallazgos se respaldan con experimentos en los que personas con TOC son expuestas a situaciones que desencadenan sus obsesiones y <b>se observa, mediante imágenes cerebrales, una mayor activación de dicho circuito</b>. </p><p>Además, la administración de ciertos fármacos puede reducir esa actividad, aunque el efecto es parcial y no se observa en todos los pacientes.</p><h2>Diagnóstico: cómo se identifica el TOC</h2><p>La identificación clínica del TOC requiere precisión y profundidad. El instrumento más utilizado es la <b>escala Yale-Brown de obsesiones y compulsiones (Y-BOCS)</b>, que evalúa tanto la presencia como la gravedad de los síntomas. </p><p>El procedimiento implica definir con claridad las obsesiones y compulsiones que experimenta la persona e identificar los temores subyacentes relacionados con ellas. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CIM7TFCGC5APBHGRSJUHHD5GBE.png?auth=0472a7619840242508aa8c03e9849b1ca8a47b70ef4b9298246f4f2239848be3&smart=true&width=1408&height=768" alt="La escala Yale-Brown de obsesiones y compulsiones se utiliza para diagnosticar el TOC y medir la gravedad de sus síntomas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Según especifica la escala, <b>las obsesiones son ideas, pensamientos, imágenes o impulsos no deseados, que resultan angustiantes </b>y parecen irrumpir contra la voluntad de la persona. Las compulsiones, por su parte, son <b>actos que la persona siente que debe realizar para aliviar la ansiedad</b>, aunque reconoce que son excesivos o irracionales.</p><p>La evaluación clínica contempla distintos tipos de obsesiones (agresivas, de contaminación, sexuales, de acumulación, morales, entre otras) y compulsiones (revisión, limpieza, repetición, orden). Este enfoque permite personalizar el abordaje terapéutico.</p><h2>Tratamientos con mayor respaldo científico</h2><p>Según el especialista, El enfoque terapéutico con mayor respaldo científico para el<b> </b>TOC es la<b> terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta</b> (TCC-EPR). </p><p>Esta intervención consiste en <b>exponer progresivamente a la persona a las situaciones que le generan ansiedad sin realizar la compulsión</b>, bajo supervisión profesional, con el objetivo de que aprenda a tolerar el malestar y reducir la necesidad de recurrir a esos rituales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WKIW7Z2HWRERVP2SD4PLBLC7FQ.png?auth=dee3af0c4eed42d1fcf7796406fec296d23067470126e5e8278d9e7093522e49&smart=true&width=1853&height=1079" alt="La terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta mostró mayor eficacia que los ISRS en el tratamiento del TOC (Captura de video: YouTube/@hubermanlab)" height="1079" width="1853"/><p>Huberman citó <a href="https://doi.org/10.3389/fpsyt.2023.1065812" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://doi.org/10.3389/fpsyt.2023.1065812">estudios</a> que comparan la TCC-EPR con los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), una clase de antidepresivos. </p><p>Los resultados mostraron que la terapia logra una reducción más marcada de los síntomas que los ISRS, mientras que <b>combinar ambos tratamientos no ofrece beneficios adicionales frente a la TCC-EPR por sí sola</b>. Además, no existe evidencia sólida de que una alteración directa del sistema serotoninérgico sea la causa del TOC.</p><p>Otras alternativas terapéuticas, como la estimulación magnética transcraneal o la meditación <i>mindfulness</i>, continúan en investigación. Hasta el momento, la evidencia disponible indica que su eficacia es limitada o complementaria en comparación con los tratamientos considerados de primera línea.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/SOWL3Z6VRZDGPJFJUB2Y3YP3X4.png?auth=72833696e471aa5ccd7d542a83113747595a5872da9478f735ad34e909896d10&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Un neurocientífico de la Universidad de Stanford explicó cómo interactúan determinados circuitos neuronales con los patrones de pensamiento y conducta asociados a esta condición, además de repasar las herramientas disponibles para su abordaje a partir de la evidencia científica]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Por qué un “me gusta” afecta más a unas personas que a otras, según un reciente estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/13/por-que-un-me-gusta-afecta-mas-a-unas-personas-que-a-otras-segun-un-reciente-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/13/por-que-un-me-gusta-afecta-mas-a-unas-personas-que-a-otras-segun-un-reciente-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Investigadores de Princeton habrían descubierto las razones detrás del impacto en la salud mental de quienes reaccionan con mayor intensidad ante la aprobación social en redes, un hallazgo que contradice lo observado en experimentos de laboratorio]]></description><pubDate>Mon, 13 Jul 2026 20:14:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4IIUBK6BLZCFVKV2FANSYKIUOQ.png?auth=480721010830a3dcad0766c1a4e53893aeff320f381b55cb97bd8d0bb0d72bc2&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio de la Universidad de Princeton publicado en JAMA Psychiatry analizó más de 17 millones de publicaciones en X para medir el impacto de los “me gusta” en la conducta digital (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Cada vez que alguien pulsa el botón de <b>“me gusta”</b> en una <b>red social,</b> deja tras de sí una <b>huella casi imperceptible</b>, un gesto automático para la mayoría. Sin embargo, ese <b>pequeño estímulo</b> esconde un proceso <b>psicológico más complejo</b> de lo que parece. </p><p>Desde hace años, <b>psicólogos</b> y <b>neurocientíficos</b> investigan cómo estas muestras de aprobación influyen en la <b>conducta digital</b> y modifican hábitos de los usuarios. El conocimiento sobre el <b>impacto de los “me gusta”</b> provenía, en su mayoría, de <b>cuestionarios</b> y <b>experimentos controlados</b>, dejando dudas sobre la espontaneidad real en redes. </p><p>Un reciente estudio de la <b>Universidad de Princeton</b>, publicado en<i> JAMA Psychiatry,</i> analizó más de <b>17 millones de publicaciones</b> en <b>X (antes </b><a href="https://www.infobae.com/tag/twitter/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/twitter/"><b>Twitter</b></a><b>)</b>. Sus resultados aportan datos sobre cómo la <b>validación social digital</b> puede incidir en la <a href="https://www.infobae.com/tag/salud-mental/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/salud-mental/"><b>salud mental</b></a><b> </b>y reavivó el debate sobre sus efectos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LRYMDHNB2NDKFB4UFPLG6YN6EM.png?auth=78ff9dce05dc455907da1a008d768892b70862e4439078e01dcb71ba26acb720&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio sobre “me gusta” y salud mental reunió tres grupos de participantes, incluidos perfiles con diagnóstico público de depresión y voluntarios reclutados en X (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Metodología y alcance del estudio de la Universidad de Princeton</h2><p>El <b>equipo de investigación</b> se propuso averiguar si recibir una cantidad alta de “me gusta” en un día incrementaba la <b>probabilidad de que el usuario compartiera contenido</b> al día siguiente. Este fenómeno se investigó como un caso de <b>aprendizaje por refuerzo</b>, en el que una <b>recompensa</b> aumenta la tendencia a repetir una conducta. Para ello, se analizaron <b>tres conjuntos de participantes</b> y se obtuvo una muestra superior a los 17 millones de publicaciones.</p><p>El primer grupo incluyó <b>perfiles con diagnóstico público de depresión</b>, el segundo reclutó <b>voluntarios</b> mediante anuncios en X, y el tercero sumó sujetos captados por un <b>servicio especializado</b> que completaron <b>cuestionarios psicológicos validados</b>. </p><p>Esta metodología permitió observar el comportamiento en <b>escenarios cotidianos y espontáneos</b>, a diferencia de los ensayos clásicos de laboratorio. La <b>escala del estudio</b> supera con creces la de investigaciones previas sobre redes sociales y salud mental.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QPAKVCNL4BAG7CPYJLX5CB4NTY.jpg?auth=d269e3d824585bb3007314d809d883f41deb56dbc320b1499986db3ddc9909c6&smart=true&width=1456&height=816" alt="La validación social digital actuó como un refuerzo más intenso en personas con depresión que en el resto de los usuarios analizados en X (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><h2>Resultados principales: relación entre depresión y respuesta a los “me gusta”</h2><p>El <b>hallazgo central</b> fue la fuerte relación entre la <b>cantidad de “me gusta” recibidos</b> y la <b>frecuencia de publicación</b> entre quienes tenían <b>síntomas depresivos o diagnóstico previo</b>. En estos casos, la <b>validación social</b> ejercía un efecto reforzador especialmente intenso, en comparación con el resto de los usuarios del estudio. </p><p>El análisis mostró que el <b>refuerzo digital</b> tenía un impacto notable en la <b>conducta futura</b> de los participantes sensibles a la <b>aprobación externa</b>.</p><p>Esta tendencia sugiere que la <b>aprobación social</b> puede influir en las dinámicas de personas que atraviesan <b>dificultades emocionales</b>. Contrario a lo que se pensaba, quienes presentan <b>sintomatología depresiva</b> no son indiferentes a la gratificación digital; por el contrario, muestran una <b>motivación incrementada</b> para publicar tras recibir “me gusta”. El refuerzo social, medido a través de <b>interacciones digitales</b>, se revela como un factor en la actividad de estos usuarios.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WMLPWXXGGJHNVHAYXOJ5OPHFC4.jpg?auth=30477ffd362a7ca9a068d28ca5c975354d5c9d61e2802ea37ca3c55fd2d649c8&smart=true&width=5962&height=3811" alt="El resultado cuestionó la idea de que la depresión implica menor sensibilidad a las recompensas, al menos frente al refuerzo social digital en redes sociales (Freepik)" height="3811" width="5962"/><h2>Implicaciones y sorpresas frente a conocimientos previos sobre depresión y recompensa</h2><p>Este resultado sorprendió a la <b>comunidad científica</b> porque cuestiona la idea aceptada de que la <b>depresión implica menor sensibilidad a las recompensas</b>, sean económicas, afectivas o sociales. En los <b>laboratorios</b>, los experimentos suelen confirmar esa menor reactividad, pero el estudio en X mostró lo contrario respecto al <b>refuerzo social digital</b>. Los usuarios con <b>síntomas depresivos</b> reaccionaron con más intensidad de lo esperado a la <b>validación externa</b>.</p><p>El contexto de la <b>vida digital cotidiana</b> podría explicar esta diferencia. Mientras en el laboratorio los <b>estímulos son artificiales</b> y de corta duración, en las redes sociales la <b>interacción</b> y los <b>incentivos emocionales</b> se integran en la experiencia diaria. </p><p>Un “me gusta” puede percibirse como <b>aceptación</b> o <b>reconocimiento</b>, elementos que otorgan un <b>significado personal y emocional</b> a los gestos digitales. Así, el <b>entorno virtual</b> aporta matices que modifican la forma en que se procesa la recompensa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SOARSVUNMZAQZOOFHZFZU523XE.png?auth=c3bb55e4d10ce29f89edaf8237d785bf610e063e9f486e37f90dd441dd1dab37&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Los autores advirtieron que el diseño observacional del estudio no permite establecer una relación causal entre “me gusta”, depresión y conducta digital (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1536"/><h2>Limitaciones del estudio y consideraciones sobre causalidad y generalización</h2><p>Aunque la <b>muestra es robusta</b>, los autores insisten en que el <b>diseño observacional</b> impide establecer una <b>relación causal</b>. No se puede afirmar si una <b>mayor sensibilidad al refuerzo social</b> provoca síntomas depresivos, si ocurre a la inversa o si ambos fenómenos forman parte de una <b>dinámica compleja y bidireccional</b>. Además, toda la evidencia procede de X, cuya <b>especificidad limita la extrapolación</b> a otras plataformas como <b>Instagram</b>, <b>TikTok</b> o <b>Facebook</b>.</p><p>Los <b>indicadores de salud mental</b> se basaron en <b>autoinformes</b> y <b>declaraciones públicas</b>, no en evaluaciones clínicas exhaustivas. Aunque la tendencia apareció de forma consistente en los tres grupos analizados, la <b>magnitud de las asociaciones</b> fue reducida, algo frecuente al estudiar comportamientos humanos en <b>escenarios reales</b>. </p><p>Por otro lado, al analizar los <b>retuits como forma de refuerzo</b>, las relaciones detectadas fueron menos claras, lo que sugiere que cada tipo de <b>interacción digital</b> tiene efectos psicológicos distintos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WQTO35L67NDOTEIJU62MGFGEKM.png?auth=7c6cac3d1dd1da89740540f5e0a79e9a1af2636761827137ba27969f4fb56b7f&smart=true&width=2752&height=1536" alt="La evidencia se limitó a X y mostró que los retuits tuvieron efectos menos claros, lo que abre nuevas investigaciones sobre redes sociales y bienestar psicológico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><h2>Perspectivas para futuras investigaciones y relevancia social</h2><p>El <b>artículo científico</b> abre una línea de investigación para futuras investigaciones al mostrar el valor de analizar <b>millones de interacciones espontáneas</b>. </p><p>Los autores sostienen que <b>combinar la precisión</b> de los experimentos de laboratorio con el <b>realismo de la vida digital cotidiana</b> permitirá comprender mejor el <b>vínculo entre las plataformas sociales y el bienestar psicológico</b>. Esta aproximación podría ayudar a explicar fenómenos difíciles de capturar en estudios breves y controlados.</p><p>El estudio invita a <b>reconsiderar la importancia de gestos aparentemente triviales</b> como el “me gusta”. Aunque persisten incógnitas sobre su impacto a largo plazo, entender por qué algunas personas responden con <b>especial intensidad a la validación digital</b> puede ayudar a explicar las <b>diferencias individuales en la forma de participar y buscar aprobación en Internet</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4IIUBK6BLZCFVKV2FANSYKIUOQ.png?auth=480721010830a3dcad0766c1a4e53893aeff320f381b55cb97bd8d0bb0d72bc2&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un análisis de más de 17 millones de publicaciones en X (antes Twitter) muestra que la validación digital afecta con especial intensidad a quienes presentan síntomas depresivos]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un estudio vincula a los superancianos con más neurogénesis en el hipocampo]]></title><link>https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/07/13/un-estudio-vincula-a-los-superancianos-con-mas-neurogenesis-en-el-hipocampo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/generacion-silver/2026/07/13/un-estudio-vincula-a-los-superancianos-con-mas-neurogenesis-en-el-hipocampo/</guid><dc:creator><![CDATA[Fernando Mongelós]]></dc:creator><description><![CDATA[Un análisis de tejido cerebral post mortem publicado en Nature comparó 38 cerebros y halló que los adultos de 80 años o más con memoria sobresaliente tenían alrededor del doble de neuronas inmaduras que otros mayores sanos]]></description><pubDate>Mon, 13 Jul 2026 09:55:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XGE2RXXQOVBX5NHVZNNQWEZHC4.png?auth=120f69aa160c74c39dbdd8a50836af2772a59d21a844f18eda36f2bfae7188c4&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio publicado en Nature halló que los superancianos tenían el doble de neuronas inmaduras que otros adultos mayores sanos en el hipocampo - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Las personas conocidas como <b>“superancianos”</b> —adultos de <b>80 años o más</b> con un rendimiento de memoria comparable al de alguien <b>20 a 30 años</b> más joven— podrían conservar esa ventaja por una combinación de <b>neurogénesis</b> sostenida y un <b>entorno celular</b> particular en el <b>hipocampo</b>, una región clave para el aprendizaje y la memoria. Un estudio publicado en <i>Nature</i> analizó tejido cerebral <b>post mortem</b> y halló que este grupo presentaba <b>aproximadamente el doble</b> de neuronas nuevas o “inmaduras” que adultos mayores sin deterioro cognitivo, y <b>2,5 veces más</b> que personas con <b>enfermedad de </b><a href="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/alzheimer/"><b>Alzheimer</b></a>.</p><p>De acuerdo con <b>The New York Times</b>, los investigadores no solo identificaron una mayor presencia de neuronas inmaduras en el hipocampo de los superancianos, sino que también describieron <b>rasgos genéticos y epigenéticos</b> distintivos en esas células, un patrón que —según la interpretación presentada en el artículo— podría contribuir a explicar por qué algunas personas llegan a edades avanzadas con una memoria fuera de lo esperable para su grupo etario. </p><p>En ese marco, la nota planteó que el hallazgo se inserta en un debate de larga data dentro de la neurociencia: si el cerebro humano puede seguir generando neuronas nuevas en la adultez y, en caso afirmativo, qué condiciones biológicas favorecen ese proceso. El trabajo se enfocó en el <b>hipocampo</b> por su papel central en la formación y recuperación de recuerdos y porque suele considerarse una de las áreas donde, si existe neurogénesis en humanos, esta sería más detectable.</p><h2>Qué halló el estudio: más neuronas nuevas y un “ambiente” que las sostiene</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6EIZJQMVOZGEZFPROGKKUR2NQU.png?auth=03b603c99ae72bec365cfda9aed850aa722fcd9cd231c5da7c8d8bef72b38a25&smart=true&width=1536&height=2752" alt="Los investigadores analizaron 38 cerebros de cinco grupos para comparar envejecimiento, deterioro cognitivo, Alzheimer y superancianos  - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="2752" width="1536"/><p>La investigación se centró en el <b>hipocampo</b>, donde distintos equipos estudian desde hace años si el cerebro humano puede generar nuevas neuronas en la adultez. Según el reporte institucional de la <b>Universidad Northwestern</b>, el trabajo encontró señales de una <b>“firma de resiliencia”</b> en los hipocampos de los superancianos: un entorno celular que favorecería el <b>nacimiento</b> y la <b>supervivencia</b> de neuronas nuevas, a niveles superiores a los de otros adultos mayores e incluso, en algunos casos, a los de personas más jóvenes.</p><p>En paralelo, <b>NBC News</b> informó que los científicos estudiaron <b>38 cerebros</b> de cinco grupos (adultos jóvenes sanos; adultos mayores sanos; personas con deterioro temprano; personas con Alzheimer; y superancianos) y que los superancianos mostraron <b>dos veces</b> más neuronas inmaduras que los adultos mayores sanos, y <b>2,5 veces</b> más que quienes tenían Alzheimer. El artículo también detalló que el estudio describió cambios en dos tipos de células vinculadas con el mantenimiento de la memoria y la cognición en el hipocampo que envejece: <b>astrocitos</b> y neuronas <b>CA1</b>.</p><p>Esa combinación —<i>más neuronas jóvenes y una biología que “protege” circuitos clave</i>— es la hipótesis central que recogen los autores y que el texto de <b>The New York Times </b>presentó como una posible explicación biológica de por qué algunos adultos mayores mantienen un desempeño de memoria inusual para su edad.</p><h2>Qué significa (y qué no) para el envejecimiento y la prevención del deterioro cognitivo</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OTLNBW7OBZFWFCF33DDFPMQTDU.png?auth=7b2b0908b157b0706d3b303c57887dceb9e6cb34232b5fa5873c18777349245b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El estudio identificó en el hipocampo una firma de resiliencia celular que favorecería el nacimiento y la supervivencia de nuevas neuronas - (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Los hallazgos fortalecen una idea que aparece reiteradamente en la cobertura sobre el tema: el envejecimiento cerebral no es uniforme y, al menos en algunos casos, el cerebro mayor puede conservar niveles relevantes de <b>plasticidad</b>. De acuerdo con la <b>Universidad Northwestern</b>, el <a href="https://www.nih.gov/news-events/nih-research-matters/superagers-show-unique-cell-signatures-brain" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nih.gov/news-events/nih-research-matters/superagers-show-unique-cell-signatures-brain">estudio</a> no solo aportó evidencia compatible con neurogénesis en adultos, sino que buscó describir qué programas celulares y genéticos se mantienen “encendidos” en los superancianos, a diferencia de lo que ocurre en el Alzheimer.</p><p>A la vez, <b>NBC News</b> subrayó que los propios autores mencionaron limitaciones, como el tamaño reducido de muestra y la variabilidad típica en estudios con tejido humano. En ese marco, la nota también incorporó la mirada de especialistas externos que remarcaron que, aun si existe una ventaja biológica en este grupo, hay recomendaciones generales de salud cerebral (actividad física, estimulación cognitiva y cuidado de la salud integral) que suelen promoverse para reducir riesgos a lo largo de la vida.</p><p>El enfoque que atraviesa estas fuentes es prudente: el estudio aporta pistas sobre un posible “mecanismo” en el hipocampo (neuronas inmaduras, soporte celular y diferencias moleculares), pero no equivale por sí mismo a una intervención lista para trasladar a la práctica clínica. En ese punto, el artículo de <b>The New York Times</b> lo presentó como un avance que alimenta el debate científico sobre la neurogénesis humana y abre preguntas sobre cómo se sostienen —o se pierden— capacidades de memoria en la vejez.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/PTDFF6R3FNEWRJHOIHIQV6TQ7Q.png?auth=f04fd4ca74a37118b0b97e35c0161a194d95f22172d07af9b9ebebb978912b45&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un jardinero de cabello blanco y anteojos cuida un jardín de brotes verdes y flores amarillas que emerge del hipocampo dentro de un cerebro abierto y representa nuevas neuronas. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Día Internacional del TDAH: seis claves para identificar síntomas en adultos y evitar diagnósticos erróneos]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/13/tdah-en-adultos-seis-recomendaciones-para-identificar-los-sintomas-y-evitar-diagnosticos-erroneos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/13/tdah-en-adultos-seis-recomendaciones-para-identificar-los-sintomas-y-evitar-diagnosticos-erroneos/</guid><dc:creator><![CDATA[Ineco*]]></dc:creator><description><![CDATA[Especialistas de Ineco brindaron pautas para distinguir signos que suelen pasar inadvertidos y acceder a un abordaje temprano]]></description><pubDate>Mon, 13 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GRLUPTSHOZALNJYDLSAGQZEJ3M.png?auth=682bd743f7d645b048d50e3d053e478508fcb8791a16a6c99fddc9f24797bbe3&smart=true&width=1408&height=768" alt="Olvidos frecuentes, impulsividad y problemas para planificar pueden indicar TDAH no diagnosticado desde la infancia (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><i>*Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano.</i></p><p>Olvidar reuniones importantes, empezar varias tareas sin terminar ninguna, llegar siempre sobre la hora, perder objetos con frecuencia o sentir que <b>organizar la vida cotidiana </b>requiere un<b> esfuerzo mucho mayor que el de los demás</b> suelen atribuirse al <b>estrés, la </b><a href="https://www.infobae.com/tag/ansiedad/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/ansiedad/"><b>ansiedad </b></a><b>o a una personalidad desorganizada</b>. Sin embargo, en algunas personas estos comportamientos pueden ser la manifestación de un <a href="https://www.infobae.com/tag/tdah/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/tdah/"><b>Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)</b></a> que nunca fue diagnosticado.</p><p>En el marco del <b>Día Internacional del TDAH</b>, resulta oportuno poner el foco en uno de los mayores desafíos que aún plantea esta condición: reconocer aquellas <b>manifestaciones </b>que suelen pasar <b>inadvertidas </b>y que pueden <b>retrasar el diagnóstico durante años.</b></p><p>Durante mucho tiempo el TDAH fue considerado casi exclusivamente un problema de la <b>infancia</b>, asociado a niños inquietos que no podían permanecer sentados en clase. Hoy se sabe que esa imagen representa solo una parte del cuadro y que<b> el trastorno puede acompañar a las personas durante toda la vida si no es identificado y tratado adecuadamente.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JSQKA25DPNGTPDJMGKQZIYOP7E.png?auth=ae9916b6527c4feed65764306ec89045d77a6c2da1431360a812b7b4b8821157&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El TDAH afecta funciones ejecutivas como la planificación, la organización y el control de los impulsos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Muchas personas reciben el diagnóstico recién en la adultez, después de años de dificultades para organizarse, sostener la atención, regular las emociones o cumplir con responsabilidades cotidianas. Otras<b> nunca llegan a ser diagnosticadas </b>porque aprendieron a <b>compensar </b>sus dificultades o porque sus síntomas fueron interpretados como <b>ansiedad, estrés, desinterés o incluso como rasgos de personalidad.</b></p><p>“<b>El TDAH no se define únicamente por la dificultad para prestar atención.</b> Es un <b>trastorno del neurodesarrollo</b> que compromete principalmente las funciones ejecutivas: la capacidad para planificar, organizar, iniciar tareas, controlar impulsos y regular el comportamiento en función de objetivos”, explica la doctora <b>Teresa Torralva</b>, directora del Departamento de Neuropsicología de INECO.</p><p>Según la especialista, estas dificultades suelen <b>confundirse con características de la personalidad,</b> cuando en realidad reflejan una <b>forma diferente de funcionamiento cerebral.</b></p><p>La doctora <b>Mariana Kes</b>, médica psiquiatra de INECO, agrega que el diagnóstico siempre debe contemplar la historia clínica completa. “<b>No alcanza con que una persona sea distraída.</b> Los síntomas deben estar presentes desde etapas tempranas del desarrollo, generar un impacto significativo en distintos ámbitos de la vida y ser evaluados por profesionales entrenados.”</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DVJWQUOMXBAYNCXTPIJV5ZIRTI.png?auth=965c196d341f705705c2ba59bb43aa3aad11a4fa8bbdd039efadbd9be8a86e4a&smart=true&width=1408&height=768" alt="Detectar el TDAH a tiempo mejora las posibilidades de reducir su impacto en la vida académica y social (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Lejos de limitarse a la <b>inquietud motora o a las dificultades escolares</b>, el TDAH puede expresarse de maneras mucho más sutiles. Algunas de esas manifestaciones suelen pasar inadvertidas durante años, especialmente cuando la persona logra compensarlas o cuando se <b>confunden con otras dificultades emocionales o del estilo de vida.</b></p><p>Uno de los cambios más importantes de los últimos años es el reconocimiento de que el TDAH también afecta a muchas personas que durante décadas pasaron inadvertidas, especialmente mujeres y adultos cuyas manifestaciones no coinciden con la imagen clásica del trastorno.</p><p>“En la práctica clínica vemos con frecuencia <b>adultos que llegan a la consulta después de años</b> de haber convivido con dificultades para organizarse, sostener la atención o manejar la <b>impulsividad</b>, sin haber recibido nunca un diagnóstico. En muchos casos, esas manifestaciones fueron atribuidas al <b>estrés</b>, la <b>ansiedad o a características de la personalidad</b>, cuando en realidad respondían a un<b> TDAH no identificado</b>”, explica la doctora <b>Paloma Bamondez</b>, miembro del Departamento de Psiquiatría de Adultos de INECO.</p><p>“Muchas veces el motivo de consulta no es el TDAH en sí mismo, sino las consecuencias acumuladas: <b>baja autoestima, frustración, dificultades académicas o laborales, conflictos</b> interpersonales o síntomas de <b>ansiedad</b>. Comprender el origen de esas dificultades permite planificar un tratamiento mucho más adecuado.”</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MYPYXQY5ZRDIHDUA4WOZFUHHYI.png?auth=c6666d5e98c9e0bb0da884bdc9d07a7e4d06c699770b3712dbcccaa506ca2177&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los adultos pueden no coincidir con la imagen clásica del TDAH y permanecer sin diagnóstico (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para la doctora <b>Andrea Abadi</b>, directora del Departamento Infanto Juvenil de INECO, comprender el diagnóstico también transforma la manera en que las personas y sus familias interpretan lo que viene ocurriendo desde hace años.</p><p>“Cuando el <b>diagnóstico </b>llega, muchas familias <b>resignifican situaciones</b> que durante mucho tiempo fueron interpretadas como <b>desinterés</b>, <b>falta de esfuerzo o problemas de conducta</b>. Entender que existe un trastorno del neurodesarrollo detrás de esas dificultades no solo permite acceder al <b>tratamiento adecuado</b>, sino también <b>disminuir la culpa, mejorar los vínculos y construir estrategias</b> para favorecer el desarrollo y la autonomía.”</p><h2>Señales que pueden justificar una evaluación especializada</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L4Y2UNGGKFG5BK7VPVEVQQ3VWU.png?auth=3e3f8d0d4004da6e7ce4cea6c1411d83e944ef3d912d8d96db015079412dcac5&smart=true&width=1408&height=768" alt="Muchas personas reciben el diagnóstico de TDAH recién en la adultez tras años de dificultades cotidianas (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Ninguna de estas señales confirma por sí sola la presencia de un TDAH. Sin embargo, cuando <b>varias de ellas aparecen desde la infancia, persisten en el tiempo y</b> afectan el desempeño cotidiano, resulta recomendable realizar una evaluación especializada.</p><ul><li><b>La dificultad para organizar la vida cotidiana supera el simple “desorden”:</b> No se trata solamente de ser desorganizado. Puede implicar olvidar pagos, perder objetos con frecuencia, calcular mal los tiempos o tener dificultades persistentes para priorizar tareas.</li><li><b>Comenzar una tarea cuesta mucho más que realizarla: </b>Muchas personas describen una sensación de “parálisis” frente a actividades importantes, incluso cuando saben exactamente qué deberían hacer.</li><li><b>La atención fluctúa de manera llamativa:</b> No siempre existe falta de atención. Algunas personas alternan períodos de gran concentración, conocidos como hiperfoco, con enormes dificultades para sostener tareas menos estimulantes.</li></ul><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5PC3ZI4AUBBMJDTK5PK2HV5BEY.png?auth=3be3722c82b01a79f274b73e59f29b25c4b15a7f3a2ed09794689cd7ac88c465&smart=true&width=1408&height=768" alt="Consecuencias del TDAH no identificado incluyen baja autoestima, frustración y dificultades laborales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><ul><li><b>Los errores aparecen por descuidos más que por desconocimiento:</b> Olvidos, omisiones o equivocaciones evitables pueden repetirse incluso en personas con alto nivel intelectual o excelente formación.</li><li><b>La regulación emocional también puede verse afectada:</b> La frustración intensa, la impaciencia o las respuestas impulsivas forman parte de las manifestaciones que hoy se consideran relevantes dentro del trastorno.</li><li><b>El esfuerzo para “funcionar normalmente” resulta agotador:</b> Muchas personas logran desempeñarse adecuadamente, pero a costa de un enorme desgaste cognitivo y emocional que suele pasar inadvertido para quienes las rodean.</li><li><b>Los síntomas persisten en distintos contextos:</b> Las dificultades no aparecen solamente en el trabajo o en la escuela, sino también en la vida familiar, social y doméstica.</li><li><b>El problema no comenzó en la adultez: </b>Aunque muchas personas sean diagnosticadas de grandes, los síntomas suelen estar presentes desde la infancia, aunque hayan sido interpretados de otra manera.</li></ul><h2>El diagnóstico cambia mucho más que una etiqueta</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5ZAN5KKHENHZBITRQL6DM5LPGA.png?auth=c09f7ab30eb478d7ee8bc5bb094060fed88a4e4486f513e99f3f2da1f49555c3&smart=true&width=1408&height=768" alt="El tratamiento del TDAH puede combinar psicoeducación, intervenciones terapéuticas y medicación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Recibir un diagnóstico adecuado no implica colocar una etiqueta, sino comprender <b>cómo funciona el cerebro de esa persona </b>y desarrollar herramientas que mejoren su calidad de vida.</p><p>“Cuando las personas entienden por qué determinadas situaciones les resultan especialmente difíciles, <b>disminuye la culpa y aumenta la posibilidad de desarrollar herramientas eficaces</b> para desenvolverse mejor en su vida cotidiana”, concluye la doctora Teresa Torralva.</p><p>El <b>tratamiento </b>puede incluir <b>psicoeducación, estrategias cognitivas, intervenciones psicoterapéuticas, adaptaciones ambientales </b>y, cuando está indicado, <b>tratamiento farmacológico</b>. La combinación dependerá de las necesidades de cada persona y de la etapa de la vida en la que se encuentre. Cuanto antes se identifique el trastorno, mayores serán las posibilidades de reducir su impacto en la vida académica, laboral, social y emocional.</p><h2>Recomendaciones de los especialistas</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S4KRFL4NERG5DIXBJ5EYN4645U.png?auth=f7c788785bf11d2f30e839ea1e017451bd04889aa81ce4b72f3e9002a9170029&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>No minimizar las dificultades persistentes. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GIGVYXZHJJGUNNZ4X7PUHPK5CM.png?auth=ae4170a895b8a26e850ed44535817a5357a4bcce1f16f19cc8cdd1fa9b2577a0&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Las redes sociales pueden ayudar a reconocer algunos síntomas, pero el diagnóstico precisa una evaluación clínica integral.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VKSGLY3O3JGNTBDMSWUDUGN2ME.png?auth=0ade56246e835c77ffc86169ef27365e0cd4b6f64273c5feb169fac976980b50&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>La historia del desarrollo aporta información fundamental.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TFP7GT4QMBCHFLR2C7IM5IM57I.png?auth=1c7043924473aa0930edf3ec448163262e8a4c6c96ef1cd7c3b45e830865da9c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QITO4KB66VBUPMB4OZ4M4HBPZM.png?auth=4dbce77f728352e161c43a4ec01ef2c6ae0f1046509d6762c91673f05119604a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AX5L27FFHZAUVHK552QXVEA4ZU.png?auth=306b1bb561ea1cdb118bb114a3ae58da3d9e8ca46cac27422078a22cf6dbd8fc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Esto permite arribar a un diagnóstico preciso y definir el tratamiento más adecuado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5ZAN5KKHENHZBITRQL6DM5LPGA.png?auth=c09f7ab30eb478d7ee8bc5bb094060fed88a4e4486f513e99f3f2da1f49555c3&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[El tratamiento del TDAH puede combinar psicoeducación, intervenciones terapéuticas y medicación (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Esta es la razón por la que el tiempo parece detenerse y no tiene que ver con el aburrimiento]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/2026/07/11/esta-es-la-razon-por-la-que-el-tiempo-parece-detenerse-y-no-tiene-que-ver-con-el-aburrimiento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/2026/07/11/esta-es-la-razon-por-la-que-el-tiempo-parece-detenerse-y-no-tiene-que-ver-con-el-aburrimiento/</guid><dc:creator><![CDATA[Blanca Martín Huerta]]></dc:creator><description><![CDATA[Los científicos revelan que el entorno está relacionado con la manera en la que la que percibimos el tiempo]]></description><pubDate>Sat, 11 Jul 2026 11:02:31 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/45L3VPXM4BAC7GZ7GPWGNZZYSI.png?auth=0a68abc8b437f2a70349771105a21ec2517b1e1696f56aa5f1e6e30f8530c525&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un adolescente aburrido en su habitación (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p><b>“Cuando nos lo estamos pasando bien el tiempo vuela”</b>. Y es así en cierta parte. Pero hay otros factores que influyen en cómo percibimos el tiempo a parte de recordar días pasados o pensar en cómo será el futuro. Y es que sólo parece que pensamos en las horas y los minutos cuando salimos tarde de casa y el autobús tarda en venir. Cuando se produce un atasco, aunque haya tiempo, o cuando una tarea se finaliza antes de lo pensado. La realidad es que <b>los ruidos ambiente también podrían afectaros</b> en cómo percibimos el paso del tiempo.</p><p>Los científicos reunieron a un grupo de personas a las que expusieron a sonidos de la vida cotidiana acercándose y alejándose. Y los resultados fueron muy interesantes, ya que no sólo influye el sonido en sí, si no <b>desde dónde se produce y la longitud de éste</b>. El estudio se ha publicado este 2026 en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-026-58785-4" target="_self" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41598-026-58785-4">Nature Human Behaviour</a> y abre nuevas puertas a estudiar sobre la psicología humana e, incluso, la necesidad de supervivencia.</p><p>48 participantes jóvenes <b>escucharon con vendas en los ojos </b>pruebas auditivas. Oyeron distintas clases de sonidos, algunos con la sensación de acercarse, otros alejándose y un tercer grupo con sonidos distorsionados. El objetivo era identificar si los sonidos que nos rodean normalmente podrían modificar la precisión con la que nuestro cerebro mide el tiempo transcurrido.</p><h2>Los sonidos hacen que la percepción de tiempo se ralentice</h2><p>Los investigadores de la Universidad de Tsukuba, en Japón, han llegado a la conclusión de que según <b>un sonido ambiente se acerque o se aleje</b> hace que los seres humanos pensemos que <b>el tiempo pasa más deprisa o más despacio</b>. Los resultados publicados por los autores, <b>Achille Pasqualotto y Hiroto Kawarada</b>, mostraban que si los participantes escuchaban un sonido que se acercaba sobreestimaban la duración de los tonos escuchados, es decir, <b>si el sonido se aproximaba</b> les parecía que <b>el tiempo que había pasado era más largo.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZG6FTM76WZFX5PIBNA62EDQM3M.png?auth=8747603b4a76cb7baa8345958babd91575971510f884331a8ad841de15f15d73&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un hombre con auriculares y gafas opacas participa en un estudio de sonido dentro de una sala anecoica, con un técnico que controla un altavoz. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>A su vez, los tonos cortos los percibieron como si duraran más y los tonos largos como si duraran menos de lo real. Esta última percepción es conocida con anterioridad. Se denomina <b>la Ley Vierordt </b>y precisamente describe cómo los humanos percibimos de manera diferente los tonos largos y los cortos.</p><h2>Cómo reacciona el cerebro ante sonidos que se acercan</h2><p>Cuando un sonido se aproxima, el cerebro activa un sistema de alerta. Esta reacción no es casual. Según el estudio de la Universidad de Tsukuba desde una perspectiva psicológica, el hecho de que un estímulo auditivo se acerque <b>podría aumentar la vigilancia y enfocar la atención</b>. El organismo responde acelerando su “reloj interno”, preparado para actuar ante lo que percibe como una posible amenaza o algo importante en el entorno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RO2UPSZAIFGZFLOVL56GZIASLU.png?auth=98d870ae012adbbb3d342ab7127b56a3d5fb7287bf3ed75b9d7bbe3d7e0436f8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El organismo se pone en modo alerta cuando un estímulo auditivo se acerca" height="1080" width="1920"/><p>Este mecanismo tiene todo el sentido del mundo desde el punto de vista evolutivo porque <b>detectar con rapidez una amenaza</b> que se acerca, como un rugido de un animal o el motor de un coche, es clave para la supervivencia humana. Por eso, ante sonidos en movimiento, las personas suelen reaccionar más rápido que frente a estímulos estáticos o que se alejan.</p><p>Este experimento se realizó con el objetivo de superar ciertas limitaciones que se habían producido en estudios anteriores que impedían medir con precisión los resultados. El nuevo enfoque permitió analizar con mayor rigor el impacto de los sonidos ambientales en la percepción temporal.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/45L3VPXM4BAC7GZ7GPWGNZZYSI.png?auth=0a68abc8b437f2a70349771105a21ec2517b1e1696f56aa5f1e6e30f8530c525&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un adolescente aburrido en su habitación (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo el cerebro anticipa y responde a los saques más veloces del tenis]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/10/como-el-cerebro-anticipa-y-responde-a-los-saques-mas-veloces-del-tenis/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/10/como-el-cerebro-anticipa-y-responde-a-los-saques-mas-veloces-del-tenis/</guid><dc:creator><![CDATA[Bautista Salaverri]]></dc:creator><description><![CDATA[Nuevas investigaciones muestran de qué manera los jugadores procesan señales visuales y ejecutan movimientos precisos en milésimas de segundo, combinando entrenamiento físico y cognitivo para optimizar su rendimiento en la cancha]]></description><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 14:16:43 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AQZBBQMVBZAZBD5Y6N2YUFSFVY.JPG?auth=1195cfe8ed9451f5cb996081c14a1806ee7dbc58b9bb5969a6e6ea45b2a170ea&smart=true&width=7418&height=4787" alt="En el tenis profesional, la velocidad media de los saques oscila entre 190 y 210 km/h y algunos especialistas superan los 220 km/h (REUTERS/Jaimi Joy)" height="4787" width="7418"/><p>El <a href="https://www.infobae.com/tag/tenis/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/tenis/"><b>tenis</b></a> es un deporte que <b>lleva al límite la capacidad de reacción humana</b>, enfrentando a los jugadores a situaciones de máxima exigencia física y mental. En las canchas de césped de <a href="https://www.infobae.com/tag/wimbledon/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/wimbledon/"><b>Wimbledon</b></a>, Thiago Agustín Tirante registró el saque más rápido del torneo hasta el momento, alcanzando <b>casi 238 km/h</b>. Esta cifra impresiona incluso en el contexto del circuito profesional, donde la <b>velocidad media de los saques suele oscilar entre</b> <b>190 y 210 km/h</b> para los jugadores de élite, aunque algunos especialistas pueden superar con regularidad los 220 km/h.</p><p>La exigencia no se limita al servicio. Durante un partido, <b>los tiros</b> (incluidos golpes de fondo, devoluciones y voleas) <b>mantienen velocidades medias que rondan los</b> <b>110 a 130 km/h</b>, aunque en momentos puntuales, como en devoluciones agresivas o tiros ganadores, pueden superar los 140 kilómetros. Estas velocidades <b>otorgan a los jugadores apenas fracciones de segundo para percibir el trayecto de la pelota</b>, anticipar su trayectoria y ejecutar una respuesta técnica precisa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2Z7YVQZ74RDBFKCWZQYZPLXIFI.JPG?auth=66b77ce5dedbe5804dd24cc311d48e583a1ed5fcbde482c3e7f84a54de48b874&smart=true&width=6925&height=4617" alt="Cuando un saque supera los 230 km/h, el receptor tiene menos de 0,2 segundos para iniciar la devolución en tenis (REUTERS/Jaimi Joy)" height="4617" width="6925"/><p>En este entorno, la capacidad de reacción resulta determinante. Por ejemplo, cuando un saque supera los 230 km/h, <b>el receptor dispone de menos de</b> <b>0,2 segundos</b> desde que la pelota abandona la raqueta hasta que debe iniciar el movimiento de devolución. </p><p>Esta ventana temporal <b>exige que el cerebro procese información visual</b>, tome decisiones tácticas y coordine respuestas musculares en tiempos mínimos, lo que convierte cada punto en un desafío extraordinario para los sistemas neuromotores y cognitivos del deportista.</p><h2>El cerebro detrás de los saques en el tenis</h2><p>Cuando un tenista profesional enfrenta un saque de alta velocidad, <b>el cerebro debe resolver un problema de procesamiento que involucra tanto la percepción visual como la toma de decisiones motoras en un lapso extremadamente breve</b>. </p><p>Desde una perspectiva neurofisiológica, el primer reto es la demora natural con la que el sistema visual transmite la información: la retina capta la luz reflejada por la pelota, la convierte en señales eléctricas y las envía por los nervios ópticos hacia la corteza visual, donde se analizan características como color, forma, velocidad y dirección. Este recorrido insume cerca de <b>una décima de segundo</b>, durante el cual la pelota avanza varios metros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PWD5D5EIOFBUXEFZXOPU6IIXUY.JPG?auth=9eb191b1cd4eb9ce484506b5e3dcd253a2b22a44368fa90306e4147bf5685b98&smart=true&width=5470&height=3646" alt="El cerebro del tenista procesa la información visual con una demora cercana a una décima de segundo mientras la pelota avanza varios metros (REUTERS/Andrew Couldridge)" height="3646" width="5470"/><p>Por ello, la reacción del jugador no depende solo de la información sensorial en tiempo real, sino de la capacidad predictiva del cerebro. El <b>cerebelo</b>, localizado en la parte posterior de la cabeza, genera modelos internos que anticipan tanto el comportamiento corporal como el del entorno. </p><p>Mediante estos modelos, <b>el deportista puede ajustar sus movimientos antes de que la información visual completa llegue a su conciencia</b>, lo que permite iniciar una respuesta motora anticipada y precisa, indica un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40523942/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40523942/">estudio</a>.</p><p><b>Otra región clave es la área MT o V5 de la corteza visual</b>, especialmente sensible al movimiento, explica la <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-026-70537-6" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.nature.com/articles/s41467-026-70537-6">ciencia</a>. En este parte se calcula la velocidad y trayectoria de la pelota, información que viaja por la vía visual dorsal hacia la corteza parietal posterior, donde se integra con datos sobre la posición corporal del jugador. </p><p>Desde allí, <b>las áreas premotoras y motoras del cerebro diseñan y ejecutan la secuencia muscular para la devolución</b>, mientras que los sistemas oculomotores redirigen la mirada hacia la posición futura de la pelota, optimizando el seguimiento visual y la preparación motriz, agrega la profesora de anatomía de la <i>Universidad de Bristol</i>, Michelle Spear. En conjunto, <b>estos circuitos cerebrales permiten que el tenista realice devoluciones precisas a velocidades que superan la capacidad de percepción visual instantánea</b>.</p><h2>El tenis y la toma de decisiones bajo presión</h2><p>Un reciente estudio publicado por <i>Pinnacle Academic Press </i>en 2025 profundiza en cómo el entrenamiento que integra ejercicios físicos de alta intensidad con tareas cognitivas influye en el rendimiento y la toma de decisiones de los tenistas en situaciones de presión. </p><p>El trabajo, liderado por investigadores de la <i>Wuyi University</i>, demuestra que los programas que combinan sprints repetidos con ejercicios estructurados de atención, simulaciones de toma de decisiones y resolución de problemas, <b>generan mejoras notables en la agilidad, la velocidad de reacción y la eficiencia táctica durante partidos reales</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MBT2STDTAU6IMFVNVOYBW4TTGU.jpg?auth=91c97038788f8211d29e8c2cbf7f8fea2cb07c447629dd45d44021db1dd99fa0&smart=true&width=800&height=526" alt="Los golpes de fondo, las devoluciones y las voleas mantienen velocidades medias de 110 a 130 km/h y en algunos puntos superan los 140 km/h (Reuters/David Gray)" height="526" width="800"/><p>Los participantes del estudio siguieron un programa de ocho semanas que alternaba sesiones de sprints cortos y de alta intensidad con entrenamientos cognitivos enfocados en la gestión de situaciones bajo estrés. Tras el período de intervención, los análisis de video y las pruebas estandarizadas mostraron que quienes completaron este régimen presentaron una <b>mayor capacidad para elegir tácticas eficaces en puntos críticos</b>, aumentando la precisión en la ejecución de golpes bajo presión.</p><p>El estudio subraya que <b>el desarrollo conjunto de la preparación física y las habilidades mentales produce un efecto sinérgico</b>: los atletas no solo mejoran su condición física, sino también su resiliencia psicológica y su adaptabilidad en situaciones complejas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KLFNU256TFFVZHDOMFCR2TFQHM.JPG?auth=1a47c931709880f685463c21bd9caf24067ee570344b6c7cf8b9c6a532a4b47d&amp;smart=true&amp;width=7418&amp;height=4173" type="image/jpeg" height="4173" width="7418"><media:description type="plain"><![CDATA[Tennis - Wimbledon - All England Lawn Tennis and Croquet Club, London, Britain - July 7, 2026 Canada's Felix Auger-Aliassime in action during his quarter final match against Serbia's Novak Djokovic REUTERS/Jaimi Joy]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">REUTERS</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Se podrá detectar el Parkinson con una lágrima? Así es el sensor experimental que investiga una forma de monitoreo]]></title><link>https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/10/se-podra-detectar-el-parkinson-con-una-lagrima-asi-es-el-sensor-experimental-que-investiga-una-forma-de-monitoreo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/10/se-podra-detectar-el-parkinson-con-una-lagrima-asi-es-el-sensor-experimental-que-investiga-una-forma-de-monitoreo/</guid><dc:creator><![CDATA[Agustín Gallardo]]></dc:creator><description><![CDATA[El dispositivo del tamaño de un sello postal analizó muestras lagrimales sintéticas con buena precisión y apunta a facilitar un seguimiento clínico más simple antes de los síntomas principales. Los detalles]]></description><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V2BVPUI2WZBLDFPTEEQJDZCDWU.png?auth=783a68fae67e2c4842b785d245dfe42c3c083b12ca9e964e3f03a8dfaeb5d98c&smart=true&width=1408&height=768" alt="Un sensor de bajo costo logra medir dopamina en lágrimas, abriendo el camino a diagnósticos neurológicos menos invasivos
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En cada<b> lágrima </b>hay un universo microscópico de información esperando ser descifrado. La ciencia explora ahora ese territorio silencioso, donde una simple gota puede ofrecer pistas sobre el estado del cerebro mucho antes de que los síntomas hablen por sí solos. Así, unas pocas <b>lágrimas</b> podrían convertirse, algún día, en una señal de alerta temprana sobre lo que ocurre en el <b>cerebro.</b> Esa es la idea que impulsa a un equipo de investigadores que <a href="https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acsomega.6c03287" target="_blank" rel="" title="https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acsomega.6c03287">publicó</a> en ACS Omega el desarrollo de un <b>sensor electroquímico de bajo costo para detectar dopamina,</b> un <b>neurotransmisor clave en el movimiento, el aprendizaje, la motivación y la regulación emocional. </b>En pruebas de laboratorio, <b>el dispositivo logró medir con precisión distintas concentraciones de dopamina en lágrimas humanas artificiales,</b> un paso que —según plantean— <b>podría abrir el camino a nuevas herramientas</b> para monitorear la enfermedad de<b> Parkinson </b>y otras afecciones relacionadas con niveles atípicos de esta molécula.</p><p>El objetivo de fondo es adelantarse a los síntomas. “Nuestro objetivo es <b>facilitar la detección ultraprecoz de trastornos neurológicos, creando oportunidades para intervenciones clínicas antes de que se manifiesten los síntomas principales”</b>, afirmó el autor principal, <b>Neftalí Lênin Villarreal Carreño</b>. La premisa es simple: si la dopamina cambia de forma sostenida, podría reflejar procesos que todavía no se ven “por fuera”, pero que ya están ocurriendo.</p><p><b>Las variaciones de dopamina </b>—ya sean superiores o inferiores a lo habitual— <b>se asocian con trastornos neurológicos y psiquiátricos. </b>En la enfermedad de Parkinson, por ejemplo, las concentraciones de dopamina tienden a disminuir. Sin embargo, la forma de seguir esa señal sigue siendo, en muchos casos, incómoda o compleja: los métodos actuales se basan en muestras de sangre, análisis de orina o dispositivos implantados. Son procedimientos que pueden demandar tiempo y, en algunos casos, implican una intervención invasiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MTAIIUMJLBDMNE2LBDAAWNRHYM.png?auth=f9d87f356a51d382cc9da5c28d9477725b4088a579ac1d9de7870d4eeb392494&smart=true&width=1408&height=768" alt="Investigadores desarrollan un dispositivo capaz de detectar variaciones de dopamina en muestras artificiales de lágrimas humanas
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Por eso, el equipo puso la mirada en un fluido mucho más accesible. Las lágrimas pueden recolectarse de forma rápida e indolora, lo que abre una posibilidad atractiva para un monitoreo más sencillo. La pregunta, entonces, fue directa:<b> ¿podría una lágrima aportar información suficiente como para vigilar cambios de dopamina de manera no invasiva?</b> Para explorar esa hipótesis, Carreño y sus colegas diseñaron un sensor y lo probaron con lágrimas humanas artificiales.</p><p>La fabricación del dispositivo combinó una idea de laboratorio con un objetivo práctico. Los investigadores utilizaron un láser para transformar porciones de una película plástica fina en grafeno conductor. Con esa base construyeron un sensor electroquímico que genera una señal eléctrica cuando la dopamina reacciona con el grafeno. <b>En términos simples: la dopamina “activa” una respuesta medible, y esa respuesta permite estimar su presencia y su concentración.</b></p><p>El sensor, además, fue diseñado para ser compacto: el dispositivo tiene un tamaño similar al de un sello postal. Esa escala no es un detalle menor: apunta a que, en el futuro, el concepto pueda traducirse en herramientas de diagnóstico rápido o de seguimiento, sin depender de infraestructura compleja.</p><p>En el laboratorio, el equipo añadió dopamina a lágrimas humanas artificiales y midió el rendimiento del sensor. Según el reporte, el dispositivo detectó niveles de dopamina con precisión en un rango de concentraciones y mantuvo su rendimiento incluso cuando había otros compuestos comunes presentes en las lágrimas. Esa resistencia a interferencias es una parte central del desafío, porque los fluidos biológicos no contienen una sola sustancia, sino mezclas que pueden “ensuciar” o distorsionar las mediciones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EUOJOKD7UNE5TK3RA6J4H4UVWI.png?auth=868d16e7b0daee77c49c2235741f7eb75a0238393dfbf85879227a8b3a2d1068&smart=true&width=1408&height=768" alt="El método propone adelantarse a los síntomas de enfermedades neurológicas mediante el análisis de una simple lágrima
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Los investigadores también resaltaron que el sensor pudo detectar concentraciones similares a las previamente reportadas en lágrimas de personas con enfermedad de Parkinson. En ese punto, el trabajo se conecta con una promesa concreta:<b> si el dispositivo es capaz de reconocer concentraciones relevantes y sostener su desempeño en un entorno con compuestos habituales del fluido lagrimal, podría convertirse en un apoyo para estrategias de monitoreo menos invasivas.</b></p><p>El coautor Lucas Minghini Gonçalves puso el foco en el rango de detección: <b>“Nuestro sensor puede detectar niveles de dopamina muy por debajo del nivel basal saludable y hasta tres veces superiores”. </b>Según explicó, esa capacidad permitiría identificar precozmente una disminución inicial de dopamina, un aspecto que consideran crucial para favorecer intervenciones terapéuticas oportunas y proactivas.</p><p>Más allá del resultado puntual, el equipo subrayó el valor del estudio como base para lo que viene. Sostienen que estos hallazgos abren la puerta a futuros trabajos con <b>muestras de lágrimas humanas</b> y ayudan a avanzar hacia dispositivos de diagnóstico rápido destinados a monitorear biomarcadores neurológicos mediante una simple muestra de lágrima. La meta, en última instancia, es que la recolección y el análisis sean lo suficientemente simples como para reducir barreras y ampliar el alcance del seguimiento clínico.</p><h2>Por qué la dopamina es una señal clave</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZATF7NU7BCLFCTXBQCIK2KFAI.png?auth=a367d1671b0ae9fd1e377a94a67644e7459ee417d0f4a7c8deeee926c8f0123d&smart=true&width=2752&height=1536" alt="El sensor permite monitorear biomarcadores asociados a Parkinson y otros trastornos neurológicos de modo no invasivo
(Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>La<b> dopamina </b>es un neurotransmisor involucrado en funciones esenciales:<b> movimiento, aprendizaje, motivación y regulación emocional.</b> Cuando sus niveles se desajustan, el impacto puede reflejarse tanto en el plano neurológico como en el psiquiátrico. Por eso, el interés por medirla no se limita a un único diagnóstico, sino que se proyecta hacia un conjunto de afecciones asociadas a niveles atípicos.</p><p><b>En el caso del Parkinson, el texto destaca un patrón: las concentraciones de dopamina tienden a disminuir.</b> Bajo esa lógica, una herramienta capaz de detectar cambios —incluidos niveles muy por debajo de lo basal— podría apuntar a captar señales tempranas, cuando todavía no se manifestaron los síntomas principales.</p><p>Los investigadores plantean este trabajo como un punto de partida. Señalan que sus resultados sientan las bases para estudios posteriores con lágrimas humanas y para el desarrollo de herramientas de diagnóstico rápido orientadas a biomarcadores neurológicos. El salto, de todos modos, no es automático: el recorrido implica nuevas pruebas y desarrollos antes de que un dispositivo así pueda integrarse al monitoreo clínico de rutina.</p><p>Por ahora, la promesa queda planteada en una imagen potente y concreta: una muestra mínima, fácil de recolectar, que algún día podría ayudar a seguir la huella de un neurotransmisor decisivo. Si esa posibilidad se consolida, el futuro del monitoreo neurológico podría empezar con algo tan simple como una lágrima.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/Z5Z7XFBYWNBEZEX4C7OGPXO3HY.png?auth=cb4ef199d409b8cb4013f93c75914e4f402a05d3d70da20cf4fcfbc120edd41f&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Un ojo humano con una lágrima en el párpado inferior presenta una interacción luminosa que se conecta con neuronas y un modelo tridimensional del cerebro. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Investigadores explican qué modo de hablar funciona para que tu perro te entienda mejor]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/2026/07/09/investigadores-explican-que-modo-de-hablar-funciona-para-que-tu-perro-te-entienda-mejor/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/2026/07/09/investigadores-explican-que-modo-de-hablar-funciona-para-que-tu-perro-te-entienda-mejor/</guid><dc:creator><![CDATA[Blanca Martín Huerta]]></dc:creator><description><![CDATA[El tono de voz importa a la hora de hablar a tu mascota para que preste atención y la mantenga]]></description><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 09:26:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XQ5P4CFJJVDC5LW4QHQGVTPSOY.png?auth=3869ce7d1477af86fc309a69bd3a82d677391f48f562b2ddeb830742dbbd824d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los perros responden de manera diferente según el tono de voz que se utilice, de una manera similar a cuando se habla a un bebé" height="1080" width="1920"/><p>La forma en la que los humanos se comunican con los perros ha formado parte de <a href="https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2024/10/11/lenguaje-canino-como-entender-el-comportamiento-de-los-perros/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2024/10/11/lenguaje-canino-como-entender-el-comportamiento-de-los-perros/">la curiosidad científica</a> a lo largo de los años. El descubrimiento de que <b>el cerebro de los canes responde de manera diferente </b>según el tono y la intención del habla humana es un paso más en <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/07/por-que-acariciar-la-espalda-de-un-recien-nacido-puede-calmarlo-la-ciencia-acaba-de-encontrar-pistas/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/07/por-que-acariciar-la-espalda-de-un-recien-nacido-puede-calmarlo-la-ciencia-acaba-de-encontrar-pistas/">los estudios de neurociencia</a>. Gracias al análisis con herramientas punteras, <b>los especialistas han medido el impacto de los sonidos</b> en la percepción de los perros.</p><p>En concreto, ha sido el <b>Departamento de Etología de la Universidad Eötvös Loránd</b>, una de las facultades más antiguas de Hungría, quien publicó en <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-023-05217-y" target="_blank" rel="nofollow" title="https://www.nature.com/articles/s42003-023-05217-y">la revista Nature</a> sus conclusiones. Mediante resonancia magnética han analizado los tonos de las voces dirigiéndose a los perros y han llegado a la conclusión de que <b>los agudos impactan más en los animales</b>.</p><h2>Cómo afecta el tono de voz a la atención y comprensión de los perros</h2><p>Según los investigadores, el lenguaje oral exagerado que se suele utilizar con bebés, posee características para captar y mantener la atención de la otra persona (o perro en este caso) con destrezas lingüística limitadas o en este caso de un perro. Las conclusiones indican que <b>el tono de voz es el principal factor</b> que detona la respuesta cerebral de los peludos, por encima de otros elementos como el ritmo, la duración o el timbre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OGZORBCVRFB2BHLASESTZ2AJ6M.png?auth=091a959c15ac787adf7f7c9e47f8f3f2c62f66f9d51b6bcbea5db508146c2e1c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Hablar a tu bebé de una forma alegre y lenta tiene el mismo efecto en un perro y capta más su atención" height="1080" width="1920"/><p>Cuando se utiliza un tono más agudo y melodioso, el cerebro canino muestra mayor actividad en regiones específicas del hemisferio izquierdo. En la práctica, esto significa que los perros no sólo distinguen <b>lo que se les dice</b>, sino también <b>la forma en que se les habla</b>. El uso de la prosodia exagerada, es decir, de la música del habla alta, alegre y lenta en voces femeninas tiene mucho potencial para captar y mantener la atención de los perros.</p><p>El modo en que las personas <a href="https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2025/11/21/adiestramiento-canino-que-metodos-funcionan-para-mejorar-la-conducta-de-un-cachorro-segun-una-experta/" target="_self" rel="" title="https://www.infobae.com/perros-y-gatos/2025/11/21/adiestramiento-canino-que-metodos-funcionan-para-mejorar-la-conducta-de-un-cachorro-segun-una-experta/">se dirigen a sus mascotas</a> influye directamente en <b>la eficacia del mensaje y en la calidad de la interacción</b>. Esto hace que sea una de las formas más fáciles de comunicación entre perros y humanos.</p><h2>Los perros prestan más atención a las voces femeninas</h2><p>Al analizar la influencia del género del hablante, los investigadores identificaron que <b>las voces femeninas provocan una mayor activación cerebral en los perros</b> cuando se utiliza una prosodia dirigida. Este fenómeno solo se observó con claridad cuando la comunicación provenía de una mujer, un efecto que también se ha documentado en bebés prematuros. Los especialistas descartan que la causa sea la exposición prenatal, pues los cachorros no pueden oír sonidos externos durante sus primeras semanas de vida.</p><p>La sensibilidad a las voces femeninas podría explicarse por dos factores: <b>una predisposición ancestral</b> a responder a tonos altos y variables, y <b>la tendencia de las mujeres</b> a interactuar de forma más expresiva con los perros. Según los autores del estudio, la recompensa diaria durante la comunicación con este tipo de voz refuerza la sensibilidad neural de los animales a lo largo de su vida.</p><h2>Los estudios continúan en el aprendizaje de los mamíferos sociales</h2><p>Las similitudes en el procesamiento de las voces entre bebés y perros es otro aspecto fundamental de la investigación. Ambas especies presentan mayor activación cerebral en el hemisferio izquierdo ante el habla dirigida especialmente al receptor, lo que propone que <b>su funcionamiento auditivo es similar</b>. </p><p>Las conclusiones del análisis convierten a los perros domésticos en un campo de estudio para investigar <b>cómo se desarrolla la comprensión del lenguaje</b> en las primeras etapas de la vida humana. Gracias a las semejanzas se podrían sacar conclusiones sobre la evolución de la comunicación y el aprendizaje del lenguaje en los mamíferos sociales. Ampliando así, el campo de investigación sobre los vínculos afectivos y cognitivos entre humanos y animales domésticos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/XQ5P4CFJJVDC5LW4QHQGVTPSOY.png?auth=3869ce7d1477af86fc309a69bd3a82d677391f48f562b2ddeb830742dbbd824d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Los perros responden de manera diferente según el tono de voz que se utilice, de una manera similar a cuando se habla a un bebé]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Un miligramo de emoción? Por qué un hallazgo en abejorros podría cambiar la neurociencia]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/08/un-miligramo-de-emocion-por-que-un-hallazgo-en-abejorros-podria-cambiar-la-neurociencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/08/un-miligramo-de-emocion-por-que-un-hallazgo-en-abejorros-podria-cambiar-la-neurociencia/</guid><dc:creator><![CDATA[Santiago Abraldes]]></dc:creator><description><![CDATA[Un nuevo estudio con 18 colonias reveló que estos insectos pueden anticipar, valorar y reaccionar ante experiencias de forma subjetiva, un hallazgo que reabre el debate sobre la frontera entre conducta instintiva y vida mental]]></description><pubDate>Wed, 08 Jul 2026 22:57:03 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZVARELFR5ZAITERHHC2537YMLM.png?auth=98d6746913fcd8feb2c5dbe484c3c2f89121bb17c930d9c2b4126be8fc4a3956&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Un estudio difundido por National Geographic plantea que los abejorros también podrían tener un mundo interior, experiencias subjetivas y recuerdos personales (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Un artículo de la revista <i>National Geographic</i> revela que el mundo interior ya no puede considerarse solo patrimonio de <b>humanos</b> y <b>mamíferos</b>. A partir de un nuevo <b>estudio,</b> se plantea que los abejorros también podrían poseer <b>experiencias subjetivas</b> y <b>recuerdos personales</b>. </p><p>El trabajo sostiene que los abejorros, cuyo <b>cerebro pesa apenas un miligramo</b>, pueden anticipar y valorar experiencias, y tener <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/07/por-que-es-tan-dificil-saber-si-un-animal-siente-empatia-y-que-propone-la-ciencia-para-resolverlo/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/07/07/por-que-es-tan-dificil-saber-si-un-animal-siente-empatia-y-que-propone-la-ciencia-para-resolverlo/"><b>reacciones emocionales</b></a> ante distintos estímulos, lo que cuestiona la visión tradicional sobre la vida mental de los insectos y la complejidad de su comportamiento. </p><p>“Las expresiones faciales son una ventana a nuestras emociones y estados internos”, señala el profesor Andrew Barron, neuroetólogo de la Universidad Macquarie en Sídney, quien lideró el trabajo con <b>Fei Peng y Cwyn Solvi</b>. Así, se abre el debate científico sobre la existencia de apetencias y <b>anhelos</b> en especies alejadas de los mamíferos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3ZWN6672BBEPHEMP437LNWQL2I.jpg?auth=12b9856b0183c0620986169ff8931bd82b505ffa6758edcca97480d12015547c&smart=true&width=1359&height=1069" alt="Los abejorros mostraron comportamientos de rechazo y preferencia ante distintos alimentos, lo que sugiere una valoración interna de experiencias agradables o desagradables (Wikimedia)" height="1069" width="1359"/><h2>Manifestaciones emocionales y comportamientos en abejorros</h2><p>En la <b>observación de los abejorros</b>, los investigadores identificaron comportamientos que reflejan <b>preferencias</b> y <b>rechazos</b> similares a las emociones humanas. Por ejemplo, estos insectos agitan la cabeza o se lavan la boca cuando un alimento no les resulta agradable y, al contrario, realizan lo equivalente a lamerse los labios si el sabor es de su agrado. Este tipo de <b>respuesta</b> implica la existencia de un <b>proceso interno de valoración</b>. </p><p>Barron afirmó: “Pero siempre ha habido debate acerca de si los insectos son animales realmente pensantes o actúan como una especie de minirobots”. Estas manifestaciones sugieren que los abejorros no solo responden a estímulos, sino que son capaces de experimentar lo que podría considerarse una emoción elemental.</p><p>En palabras de Fei Peng: “A mucha gente le resulta fácil afirmar que los <b>insectos pueden percibir, aprender</b> y <b>tomar decisiones</b>, pero les cuesta mucho más admitir que puedan valorar las cosas como agradables o desagradables. Nuestros hallazgos refuerzan esa idea”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2TAQU3K3XBGY5CDCEIRAWZ35FA.jpg?auth=7a3bf489c7981d34493966aa047f0ba615968641fe42aaf77e93296d5468e979&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El experimento analizó 18 colonias de abejorros Bombus terrestris con líquidos dulces, amargos y salados para medir sus reacciones (James Strange USDA)" height="1080" width="1920"/><h2>Debate sobre pensamiento y emociones en insectos</h2><p>Los resultados del estudio han reavivado la <b>discusión</b> acerca de si los insectos realmente piensan y sienten, o si simplemente responden a los <b>estímulos de su entorno</b>. El interrogante central es si poseen un <b>mundo interior</b> con deseos o emociones que trascienden la mera reacción instintiva. </p><p>Esta cuestión ha sido motivo de debate dentro de la ciencia, tal como lo expresa Barron: “Pero siempre ha habido debate acerca de si los insectos son animales realmente pensantes o actúan como una especie de minirobots”.</p><p>El enfoque de este nuevo trabajo desafía la <b>visión tradicional</b> de los insectos como máquinas biológicas de respuestas automáticas. Al demostrar que los abejorros pueden <b>elegir y mostrar preferencias</b> ante diversos estímulos, el estudio obliga a reconsiderar la frontera entre la mente y la <b>conducta instintiva</b> en los insectos, abriendo un campo de reflexión sobre su vida mental y emocional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HJZ74TYKZZEMVLVVLYQ2VRIDLY.jpg?auth=a8af352626bdf2dbe5506c211df046f4a1bde8f64045d7a79d111de5c04a4710&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los investigadores observaron que algunos abejorros protruyeron la lengua tras ingerir ciertos líquidos, una respuesta asociada con preferencias ante el sabor " height="1080" width="1920"/><h2>El experimento con abejorros</h2><p>El estudio, liderado por Fei Peng y Cwyn Solvi, se centró en <b>18 colonias de abejorros</b> (<i>Bombus terrestris</i>), a las que se les ofrecieron <b>líquidos dulces, amargos y salados</b> para analizar sus reacciones. </p><p>Los investigadores observaron comportamientos diferenciados ante cada estímulo, algunos de los cuales podrían calificarse como emocionales. En una de las pruebas, los abejorros mostraron la <b>protrusión de la lengua</b> después de ingerir ciertos líquidos, un gesto comparable a lamerse los labios en humanos.</p><p>“Este experimento es un paso más que muestra que los <b>abejorros sí que cuentan con ese mundo interior</b>”, afirma Barron en el artículo. Estas respuestas evidencian no solo la <b>capacidad de aprendizaje</b> y toma de decisiones, sino también la <b>valoración subjetiva de las experiencias</b>, según las conclusiones de los autores del estudio.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q56INIF4HRCQ3NYDS7532VRMNI.jpg?auth=13a598095ef968815f339aed528ba7c2994624a5dee7c8642710de9c11aa55f9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El estudio sostiene que un cerebro de abejorro de apenas un miligramo puede anticipar, aprender, tomar decisiones y generar conductas complejas (Captura de video)" height="1080" width="1920"/><h2>Implicaciones cerebrales y neurológicas</h2><p>El cerebro del abejorro, que apenas pesa un miligramo —un millón de veces menos que el <b>cerebro humano</b>—, es capaz de generar comportamientos complejos. </p><p>Aunque los investigadores admiten que no pueden definir con exactitud <b>qué experimenta el abejorro</b>, sí sostienen que estas respuestas surgen de las <b>conexiones</b> entre las células de su sistema nervioso. Barron subraya: “En cuanto a la organización del cerebro, no hay grandes diferencias entre un abejorro y una mosca”.</p><p>Este hallazgo plantea preguntas sobre cómo surge la <b>consciencia</b> y la <b>experiencia subjetiva</b> a partir de un cerebro tan diminuto. El propio Barron expresa sus expectativas: “Esperamos que futuros estudios demuestren cómo la vida mental de los abejorros surge de los mecanismos del cerebro, para que podamos salvar la brecha entre lo mental y lo físico”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PPURHNB3FNDIPJT7MD4OD2FCVU.jpg?auth=31260dc38a6350156fe519877163c5df7f9941c014503fba30fe783520f8fa10&smart=true&width=1920&height=1138" alt="Andrew Barron afirmó que la organización del cerebro de los insectos no presenta grandes diferencias entre un abejorro y una mosca 
(POLITICA INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA
UNIVERSIDAD DE STIRLING)" height="1138" width="1920"/><h2>Repercusiones para la percepción y protección de los insectos</h2><p>El <b>reconocimiento</b> de que los abejorros, y posiblemente otros insectos, pueden tener un mundo interior obliga a reconsiderar cómo la sociedad los percibe. </p><p>Si se admite que estos animales experimentan <b>preferencias y emociones</b>, su valor ético y biológico adquiere una nueva dimensión. Esta perspectiva plantea la necesidad de revisar el <b>trato</b> que reciben en distintos ámbitos, desde la investigación hasta la agricultura.</p><p>El profesor Barron sostiene que comprender mejor las <b>capacidades mentales</b> de los insectos podría impulsar iniciativas de protección. La evidencia de una vida mental en especies como los abejorros abre la puerta a la <b>creación de proyectos</b> y normativas que velen por su bienestar, cambiando la manera en que la sociedad y las leyes los contemplan.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZVARELFR5ZAITERHHC2537YMLM.png?auth=98d6746913fcd8feb2c5dbe484c3c2f89121bb17c930d9c2b4126be8fc4a3956&amp;smart=true&amp;width=2752&amp;height=1536" type="image/png" height="1536" width="2752"><media:description type="plain"><![CDATA[Las observaciones de Fei Peng y Cwyn Solvi aportan pruebas de que los abejorros poseen un mundo interior propio, abriendo nuevas preguntas sobre la conciencia y el valor de la vida mental en criaturas diminutas]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Una sola dosis de cocaína deja huellas genéticas duraderas en el cerebro, advierte un estudio]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/08/una-sola-dosis-de-cocaina-deja-huellas-geneticas-duraderas-en-el-cerebro-advierte-un-estudio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/08/una-sola-dosis-de-cocaina-deja-huellas-geneticas-duraderas-en-el-cerebro-advierte-un-estudio/</guid><dc:creator><![CDATA[Silvia Pardo]]></dc:creator><description><![CDATA[Una investigación descubrió que una única exposición provoca alteraciones en las neuronas vinculadas a la recompensa y la motivación, aumentando el riesgo de adicción]]></description><pubDate>Wed, 08 Jul 2026 17:37:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4NQ3SICNJVCWPKRNLO4SHMGZPI.png?auth=5c4fa50297dbec23918a65473c5122ecdd38835e1fc3514c12df1382bfd2d6cd&smart=true&width=1408&height=768" alt="Una sola exposición a la cocaína dejó una huella genética duradera en neuronas del cerebro, según un estudio en ratones presentado en el FENS Forum 2026 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La <a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/30/informe-de-la-onu-crece-el-consumo-de-drogas-sinteticas-mas-potentes-en-argentina-y-el-mundo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/06/30/informe-de-la-onu-crece-el-consumo-de-drogas-sinteticas-mas-potentes-en-argentina-y-el-mundo/"><b>cocaína </b></a>es una droga de alta capacidad adictiva que puede provocar <b>ansiedad y paranoia</b> y, a largo plazo, derivar en <b>daño cardíaco, impotencia y deterioro de la salud mental.</b> </p><p>De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, su consumo se encuentra en un máximo histórico y creció de<b> 17 millones de usuarios en 2013 a 25 millones en 2023.</b></p><p>Un nuevo <a href="https://www.fens.org/news-activities/news/just-one-exposure-to-cocaine-alters-mouse-brain-cells-for-two-weeks" target="_blank" rel="" title="https://www.fens.org/news-activities/news/just-one-exposure-to-cocaine-alters-mouse-brain-cells-for-two-weeks"><b>estudio </b></a>investigó la causas biológicas de esta adicción y descubrió que una sola exposición a la <b>cocaína</b> puede dejar una <b>huella</b> <b>genética </b>duradera en <b>neuronas del </b><a href="https://www.infobae.com/tag/cerebro/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/cerebro/"><b>cerebro</b></a>, según halló la investigación en ratones presentado recientemente en el Foro 2026 de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia (FENS).</p><p>L<b>a droga alteró la arquitectura tridimensional del genoma </b>en células ligadas al <b>circuito de recompensa </b>y esos cambios siguieron presentes al menos durante <b>dos semanas</b>, un plazo que, para los investigadores, podría ayudar a explicar <b>por qué el cerebro se vuelve más vulnerable a la adicción tras nuevos consumos.</b></p><p>El trabajo detectó un <b>reordenamiento amplio en neuronas dopaminérgicas</b> del área tegmental ventral del mesencéfalo, una región clave para <b>recompensa y motivación</b>. Entre las modificaciones más concretas, aparecieron alrededor de <b>1.700</b> nuevas áreas de aislamiento de dominios de cromatina y se perdieron cerca de <b>1.100</b>, estructuras del genoma que ayudan a regular qué genes se activan o se silencian.</p><p>Según <i>e</i>l estudio, las alteraciones ya podían verse <b>24 horas después de la exposición a la droga.</b> <b>Dos semanas más tarde, persistían y, en algunos casos, eran incluso mayores.</b></p><h2>El cambio ocurre en neuronas que controlan recompensa y motivación</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FQS5ZTRCM5HK7JXHYY6XU7PL4U.png?auth=7d4a8f5431103e1e770d0ddf19679327c1ccce36ce587d3248b9ef2ea13162fd&smart=true&width=1408&height=768" alt="La cocaína alteró la arquitectura tridimensional del genoma en neuronas dopaminérgicas del área tegmental ventral, una región clave del circuito de recompensa (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>La investigación fue presentada por <b>Ana Pombo</b>, profesora en la <b>Universidad Johns Hopkins</b> e investigadora del Max Delbrück Centre for Molecular Medicine de Berlín. </p><p>La científica explicó que<b> la cocaína “secuestra” la maquinaria cerebral de la recompensa</b> y que, aunque muchas personas no desarrollan adicción tras un solo consumo, sí pueden hacerlo después de una <b>segunda exposición o de usos repetidos.</b></p><p>“Hemos estado utilizando ratones para observar <b>dónde almacena el cerebro el recuerdo de haber consumido cocaína por primera vez</b> y para comprender por qué se produce la <b>adicción </b>tras un consumo repetido, incluso cuando se produce con meses o años de diferencia”, dijo Pombo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ISB2HLAVT5CR5BKG2MJK6673HI.png?auth=ef849f62d19cd356ed53b8d7a1ec3ea3d6728d6b619475f2dbcd21d77bf52502&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Las alteraciones genéticas por cocaína ya eran visibles 24 horas después y persistieron al menos durante dos semanas en el cerebro de los ratones (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>Para estudiar el fenómeno, el equipo utilizó una técnica llamada <b>mapeo de arquitectura del genoma</b>. Ese método permite observar cómo se organiza el material genético dentro de una célula: aunque los genes contienen el plano biológico común, su disposición en tres dimensiones influye en qué genes se encienden o se apagan en cada célula concreta.</p><p>En la comparación con ratones no expuestos, las neuronas dopaminérgicas de los animales que recibieron cocaína mostraron una <b>reorganización extensa de esa estructura tridimensional.</b> Esas células se encuentran en el área tegmental ventral, una estructura profunda del mesencéfalo vinculada con la producción de <b>dopamina </b>y el procesamiento de <b>recompensa, motivación y placer. </b></p><p>Los cambios se observaron 24 horas después de la exposición a la cocaína, persistieron e incluso se acentuaron en algunos casos dos semanas después.</p><h2>Los investigadores vinculan la “cicatriz” genética con un mayor riesgo de adicción</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZGN7HMPP2ZBYXB3JBA57Z7E73A.png?auth=0dc9cbf16481a6b55f306e479fb2f9eb9dbe9f0a317fdcf2121ade7787f4c30b&smart=true&width=2752&height=1536" alt="Los investigadores plantearon que la cicatriz genética que deja la cocaína podría preparar al cerebro para una respuesta más intensa ante una segunda dosis (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1536" width="2752"/><p>El análisis de actividad genética mostró además que las células expuestas producían mayores cantidades de algunos <b>neuropéptidos</b>, moléculas de <b>señalización cerebral </b>que han sido asociadas con la <b>adicción en humanos</b>. Al mismo tiempo, otros genes necesarios para el funcionamiento normal de la célula se volvieron menos activos.</p><p>Pombo resumió el hallazgo: “Nuestros resultados sugieren que<b> una sola exposición a la cocaína ‘reconfigura’ el genoma</b> de estas importantes células cerebrales. El hecho de haber encontrado cambios tan significativos que <b>persisten durante dos semanas</b> es inesperado e indica que <b>la droga deja una ‘cicatriz’ a largo plazo en el genoma de las células cerebrales</b>”.</p><p>La investigadora añadió que<b> esas alteraciones persistentes podrían preparar el terreno para una respuesta más intensa ante una segunda dosis de cocaína.</b> Esa hipótesis, señaló, podría ayudar a entender por qué el cerebro se vuelve susceptible a la adicción. El equipo todavía debe determinar cuánto duran esos cambios, si son permanentes o si las células pueden recuperarse con el tiempo, y cómo se traducen en riesgo concreto de dependencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5NZYW3JOQFCPJJNCQQ3T2ZI3NM.png?auth=a1dc53a11dd32a0f472fb082d5f2183e745944e45600aeb389798f84fa0e95fb&smart=true&width=1408&height=768" alt="El estudio realizado en ratones afirmó que la cocaína secuestra la maquinaria cerebral de la recompensa y puede favorecer la adicción tras nuevos consumos (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p><b>Christina Dalla</b>, de la Universidad Nacional y Kapodistríaca de Atenas, presidenta del comité de comunicación del FENS Forum y ajena al estudio, sostuvo: “<b>El consumo de cocaína es un problema grave y creciente en todo el mundo</b>. Necesitamos comprender los efectos de esta droga y cómo las personas se vuelven adictas, pero es casi imposible estudiar estos mecanismos en detalle en el cerebro humano, así que en su lugar estudiamos ratones“.</p><p>En este estudio, los investigadores han identificado c<b>ambios profundos y duraderos en las células cerebrales de ratones tras una sola exposición a la cocaína. </b>Esto demuestra que esta droga puede alterar la estructura del genoma en estas células y que esta alteración puede persistir en el tiempo. Estos descubrimientos <b>ponen en entredicho la idea de que el consumo recreativo ocasional de cocaína sea inofensivo, </b>ya que sugieren que <b>una sola dosis podría modificar el cerebro y aumentar el riesgo de adicción en el futuro.</b></p><p>Dalla agregó que estudiar estas alteraciones con mayor detalle podría ayudar a entender por qué algunas personas son más propensas que otras a desarrollar adicción. También podría abrir <b>nuevas vías para encontrar tratamientos contra ese trastorno.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4NQ3SICNJVCWPKRNLO4SHMGZPI.png?auth=5c4fa50297dbec23918a65473c5122ecdd38835e1fc3514c12df1382bfd2d6cd&amp;smart=true&amp;width=1408&amp;height=768" type="image/png" height="768" width="1408"><media:description type="plain"><![CDATA[Una sola exposición a la cocaína dejó una huella genética duradera en neuronas del cerebro, según un estudio en ratones presentado en el FENS Forum 2026 (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item></channel></rss>