<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/nelson-rockefeller/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 08 May 2026 19:27:19 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[El New York State Pavilion comenzará su restauración tras décadas de abandono]]></title><link>https://www.infobae.com/estados-unidos/2026/01/02/el-new-york-state-pavilion-comenzara-su-restauracion-tras-decadas-de-abandono/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/estados-unidos/2026/01/02/el-new-york-state-pavilion-comenzara-su-restauracion-tras-decadas-de-abandono/</guid><dc:creator><![CDATA[Matias D. Lauria]]></dc:creator><description><![CDATA[La emblemática estructura de la Feria Mundial de 1964 en Queens será sometida a un proyecto de renovación financiado por la ciudad, con el objetivo de reabrir sus espacios y preservar su legado histórico para los habitantes de Nueva York]]></description><pubDate>Fri, 02 Jan 2026 23:34:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A3H6VJZIU5EXRJ2U6SQ6CVSPLU.jpg?auth=b5228b680caf60f2cd0d27b5ece932810cc02acab38b992edc7f202245ba1460&smart=true&width=720&height=376" alt="Las torres de observación y la estructura circular del New York State Pavilion se elevan sobre Flushing Meadows–Corona Park, en Queens. Tras décadas de deterioro, el complejo será sometido a un ambicioso plan de restauración financiado por la ciudad de Nueva York." height="376" width="720"/><p>El <b>New York State Pavilion</b>, la <b>estructura emblemática</b> de la Feria Mundial de 1964 en <b>Flushing Meadows-Corona Park, Queens</b>, iniciará una nueva etapa gracias a un ambicioso proyecto de restauración cuya finalización está prevista para finales de 2026, y que busca devolverle el esplendor perdido tras décadas de abandono. </p><p>El Departamento de Parques de la ciudad aprobó un esfuerzo de estabilización valorado en USD <b>56,8 millones</b> para rescatar el complejo, deteriorado por el paso del tiempo, la intemperie y el olvido. Este renacer permitirá ofrecer visitas guiadas al público, reinsertando al mítico pabellón en la vida neoyorquina y acercando su legado a las generaciones contemporáneas.</p><p>Forest Hills, en el corazón de Queens, es hogar de residentes como Michael Perlman, historiador que expresó al <i>Queens Chronicle</i>: <b>“Es uno de los pocos edificios que permanecen de la Feria Mundial. Restaurarlo y darle un uso creativo sería un sueño hecho realidad”</b>. </p><p>Para organizaciones como la Queens Historical Society, el proyecto trasciende la simple remodelación. Jason Antos, su director ejecutivo, declaró al mismo medio que este rescate significa por fin otorgar el respeto debido a un hito cuyo acceso estuvo vedado durante décadas. Según sus palabras: <b>“Durante tantos decenios fue inaccesible, y ahora podrá disfrutarse como el máximo vestigio histórico de la última y más grande Feria Mundial de Nueva York”</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RZCMNSYG6ZCJDPAQBBSDVSTHUI.jpg?auth=b65e654775a02c7b580a38c5579e8d326a878d233b76e3c8086e84d599a9ded8&smart=true&width=956&height=1002" alt="El New York State Pavilion, diseñado por el arquitecto Philip Johnson, es uno de los pocos edificios que sobreviven de la Feria Mundial de Nueva York de 1964–1965. Su silueta futurista lo convirtió en un símbolo del optimismo tecnológico de la época." height="1002" width="956"/><p>El pabellón, también conocido como la <b>“Carpa del Mañana”</b>, se distingue por su corona elíptica gigante y tres torres de observación de estilo futurista que alcanzan los <b>69 metros (226 pies)</b> de altura. Proyectado por el reconocido arquitecto <b>Philip Johnson</b> y comisionado por el entonces gobernador <b>Nelson Rockefeller</b>, la estructura fue concebida para simbolizar el progreso humano en una era marcada por el optimismo tecnológico. </p><p>La crítica de arquitectura Ada Louise Huxtable, al reseñar su inauguración, lo describió como <b>“un éxito arrollador... una frivolidad sofisticada... construido con seriedad y belleza. Este es un carnaval con clase”</b>.</p><p>El pabellón acogió a <b>51 millones de visitantes</b> durante la feria, desempeñando un papel central en la imaginería de la ciudad. Tras aquel esplendor, vivió días como pista de patinaje y sala de conciertos, hasta que en 1976 la inseguridad de su cubierta suspendida dictaminó su demolición, precipitando el abandono de la estructura. El recio esqueleto quedó expuesto a la intemperie y fue invadido por palomas. La salvación llegó recién en 2008, cuando logró entrar en los registros nacional y estatal de sitios históricos, deteniendo así toda amenaza de demolición.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F7UTIWJDGJFBHB54TKUNCVLONE.jpg?auth=cbe0b81f0069b7e0b516e9ed02fe26984435b935585d536681690ade06dc835c&smart=true&width=1200&height=1198" alt="Visitantes recorren el interior del pabellón durante la Feria Mundial de 1964, cuando el complejo recibió a millones de personas y funcionó como una vitrina del progreso, la innovación y la visión de futuro de Estados Unidos." height="1198" width="1200"/><p>El proceso de recuperación comenzó recientemente, con una primera fase dedicada a reparar el concreto dañado, sustituir cables de suspensión y reforzar las torres emblemáticas. Las etapas siguientes contemplan la eventual reapertura de los miradores al público. </p><p>Para quienes experimentaron la magia original, como la vecina <b>Helen Day</b>, el regreso del pabellón evoca nostalgia y esperanza. Day contó a <i>CBS News</i>: <b>“Era un lugar mágico, bellamente construido”</b>. Anhela que la restauración permita a los jóvenes de la ciudad comprender la magnitud del monumento que muchos solo han observado desde la distancia, desconociendo su historia y significado.</p><p>La silueta del <b>New York State Pavilion</b> ganó notoriedad mundial como la nave espacial alienígena en la película <b>“Men in Black”</b> en 1997, afianzando su estatus de icono cultural. La intervención que ahora se emprende representa no solo una mejora superficial, sino una revalorización integral de un símbolo arquitectónico y social, capaz de reconectar el presente de Nueva York con su pasado futurista.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/A3H6VJZIU5EXRJ2U6SQ6CVSPLU.jpg?auth=b5228b680caf60f2cd0d27b5ece932810cc02acab38b992edc7f202245ba1460&amp;smart=true&amp;width=720&amp;height=376" type="image/jpeg" height="376" width="720"><media:description type="plain"><![CDATA[Las torres de observación y la estructura circular del New York State Pavilion se elevan sobre Flushing Meadows–Corona Park, en Queens. Tras décadas de deterioro, el complejo será sometido a un ambicioso plan de restauración financiado por la ciudad de Nueva York.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Descolonización, legado y controversia: cómo es el nuevo espacio de arte no europeo del Met de Nueva York ]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/07/05/descolonizacion-legado-y-controversia-como-es-el-nuevo-espacio-de-arte-no-europeo-del-met-de-nueva-york/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/07/05/descolonizacion-legado-y-controversia-como-es-el-nuevo-espacio-de-arte-no-europeo-del-met-de-nueva-york/</guid><dc:creator><![CDATA[Philip Kennicott]]></dc:creator><description><![CDATA[Tras una década de renovación, reabrió la emblemática sección dedicada a África, Oceanía y América Antigua, modernizada y signo de los tiempos, con una nueva visión sobre la inclusión cultural]]></description><pubDate>Sat, 05 Jul 2025 03:30:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5GCQFBRPXVA33LUQTIBKSTJQUI.jpg?auth=c348bedc34893126e6d850e8d46bcfe722fb91ec9507eb920dfc1a145600bee0&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Una figura dogón, que perteneció a Nelson Rockefeller, se puede ver en el Ala Michael C. Rockefeller (Foto: Paula Lobo/Museo Metropolitano de Arte)" height="1280" width="1920"/><p>A finales de la década de 1930,<b>Nelson Rockefeller </b>intentó despertar el interés del <b>Museo Metropolitano de Arte </b>por la exposición de artefactos precolombinos, que había comenzado a coleccionar tras unas vacaciones en <b>México </b>en 1933. El director del <b>Met </b>en aquel entonces, el egiptólogo <b>Herbert Eustis Winlock</b>, consideraba que el arte de las <b>Américas tempranas </b>no encajaba bien en el museo y, según <b>Rockefeller</b>, le preocupaba que pudiera competir con el formidable acervo de material del antiguo <b>Egipto </b>que el museo había reunido.</p><p><b>Rockefeller</b>, quien se convertiría en gobernador de <b>Nueva York </b>en 1959 y posteriormente vicepresidente de <b>Estados Unidos</b>, decidió crear su propio museo para albergar una colección personal que también incluía material de <b>África </b>y <b>Oceanía</b>. Es posible que se inspirara en su madre, <b>Abby Aldrich Rockefeller</b>, quien en una ocasión intentó que el <b>Met </b>se interesara en el coleccionismo de arte contemporáneo. Ella también fue rechazada y se convirtió en una de las fundadoras del <b>Museo de Arte Moderno</b>.</p><p>Pero el apetito del <b>Met </b>por el arte “primitivo” y moderno, al principio quisquilloso, terminó siendo voraz, sobre todo porque el coloso cultural de la <b>Quinta Avenida </b>aspiraba a ser un museo “universal” con una visión sinóptica de la cultura visual del planeta. A finales de la década de 1960, el <b>Met </b>negociaba con <b>Rockefeller </b>la adquisición del contenido de su <b>Museo de Arte Primitivo </b>y, en 1982, inauguró el <b>Ala Michael C. Rockefeller</b>, que lleva el nombre del hijo de <b>Nelson</b>, quien desapareció en 1961 a los 23 años (y posteriormente fue declarado muerto) durante una expedición antropológica en <b>Nueva Guinea</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RWWNWLLO3ZBZZEFSBSTSX3BEKA.jpg?auth=e9e4fabb9ee6455111c16f7377fcd19d6660c54c3c71ac8ce38a0c6bb54d9c50&smart=true&width=1920&height=1429" alt="Una figura poderosa, circa 1880-1900, hecha de madera, hierro, resina, cerámica, fibra vegetal, tela y pigmento" height="1429" width="1920"/><p>A finales del mes pasado, tras un cierre de cuatro años y un proyecto de renovación de 10 años y 70 millones de dólares, las obras de arte del <b>Met </b>sobre <b>África</b>, <b>Oceanía </b>y la <b>América Antigua </b>volvieron a exhibirse en un espacio completamente renovado de 3700 metros cuadrados en la cara sur de la primera planta del museo. Una pared inclinada de vidrio, cubierta durante mucho tiempo para limitar el daño de la luz a materiales sensibles, se reabrió con un sistema de sombreado, ofreciendo vistas a <b>Central Park</b>. Un espacio que antes era oscuro ahora es luminoso y abierto; el material que antes se conservaba en vitrinas se ha sacado al exterior; un nuevo techo, definido por arcos ligeramente curvados, se siente más alto y menos opresivo, y la iluminación ha mejorado notablemente.</p><p>Y los objetos más queridos han vuelto a la vista. Desde una entrada, los visitantes son recibidos por la exuberante figura del sacerdote dogón con los brazos en alto, realizada en algún momento del siglo XIV, con madera preciosa, escasa en la árida región del <b>Sahel</b>, en lo que hoy es <b>Malí</b>. Cerca se encuentra una impresionante exhibición de <b>Asmat bis poles</b>, objetos funerarios tan exuberantes visualmente como el sacerdote dogón en su abrazo esquelético al cielo, pero con un propósito decididamente más siniestro. Eran recordatorios esenciales de una comprensión de la mortalidad en la que ninguna muerte era accidental ni natural, sino siempre causada por un enemigo y, por lo tanto, siempre necesitada de venganza.</p><p>Más al fondo de las galerías se encuentra una poderosa figura kongo, con sus uñas erizadas, que protagonizó la exposición del <b>Met </b>de 2015-2016,<i><b>Kongo: Poder y Majestad</b></i>, que repasó 400 años de arte de uno de los reinos más poderosos de <b>África</b>. Y, suspendido sobre las galerías de <b>Oceanía</b>, se encuentra el apreciado techo ceremonial de la casa <b>Kwoma</b>, originalmente encargado a artesanos de <b>Nueva Guinea </b>en 1970 y reinstalado en una versión ligeramente más pequeña y editada con la colaboración de los descendientes de los creadores originales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/G7M4LJQODBBUXPQDIZADIFAMPE.jpg?auth=5a465d0dd183d53c86f115769e2c204a8bee7c505aa1d1b6326b66adfbd97186&smart=true&width=1920&height=2878" alt="Los visitantes del Ala Michael C. Rockefeller del Museo Metropolitano de Arte admiran los colores de los paneles emplumados creados por artistas wari de lo que hoy es Perú (Foto: Brigit Beyer/Museo Metropolitano de Arte)" height="2878" width="1920"/><p>Bien protegidos de la luz se encuentran los impresionantes paneles de plumas azules y amarillas, elaborados por artistas <b>Wari </b>de lo que hoy es <b>Perú</b>, entre el 650 y el 1000 d. C. Incluso con poca luz, los colores son tan deslumbrantes como los de cualquier tela moderna producida con tintes sintéticos. Como una silueta cerca de las ventanas de las galerías oceánicas, se yergue un elegante cuenco para banquetes, casi espectral, elaborado por un artista <b>matankol </b>de las <b>Islas del Almirantazgo</b>, con sus asas intrincadamente talladas, realzadas por la luz que pasa directamente a través de sus cortes en espiral y su delicada filigrana.</p><p>El <b>ala Rockefeller </b>tiene una superficie que rivaliza con la de otros museos, incluyendo el <b>Museo Whitney de Arte Estadounidense </b>en el centro de la ciudad, que cuenta con unos 4.600 metros cuadrados de espacio interior para exposiciones. El tamaño del ala renovada, diseñada por <b>Kulapat Yantrasast </b>de <b>WHY Architecture</b>, en colaboración con <b>Beyer Blinder Belle Architects</b>, es el mismo que el de la antigua, diseñada por <b>Kevin Roche </b>y <b>John Dinkeloo</b>. Sin embargo, el flujo es diferente, ya que la obra de <b>Oceanía </b>se intercala entre la colección africana y las obras de piedra y metal de la antigua <b>América</b>, que se exhiben cerca de las nuevas vitrinas.</p><p>Antes de la renovación, los visitantes solían experimentar estas galerías como un espacio de paso, conectando la antigua <b>Grecia </b>y <b>Roma </b>por un lado con el arte moderno por el otro. Las galerías parecían desordenadas y anticuadas, un poco como un amplio pasillo con canoas dispersas y diversas figuras fetichistas, no un lugar de descubrimiento y contemplación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TFGPXD2XNNHUXOR2SJKMZFFGIY.jpg?auth=cb44e77a2fa01883602eef4a9b0db37325e65602db6d0813255b815ae12f8e18&smart=true&width=1920&height=1150" alt="Un cuenco para banquetes de finales del siglo XIX y principios del XX" height="1150" width="1920"/><p>Uno podría haber concluido, a juzgar por la arquitectura y la exhibición desalentadoras, que <b>Winlock </b>tenía razón: este arte no estaba auténticamente conectado con el resto del <b>Met</b>. El arte del antiguo <b>Egipto</b>, tan querido por <b>Winlock</b>, aunque africano, estaba intelectualmente entrelazado con la narrativa más amplia del arte occidental, como punto de origen e inspiración. Y si bien los artistas modernos habían tomado prestadas y expoliado libremente ideas visuales de la obra de artistas indígenas, lo hicieron sin ningún contacto o compromiso genuino con las culturas que lo produjeron. Era “primitivo” y hablaba al inconsciente, al mundo de los sueños, portador de ideas tomadas de <b>Freud </b>y <b>Jung</b>, completamente transfiguradas de sus propósitos ceremoniales, religiosos o de culto originales.</p><p>El estatus de este material era incierto entonces y sigue sin resolverse hoy. ¿Es arte en el sentido occidental? ¿Puede sobrevivir algo de su significado original tras ser arrancado de su contexto cultural y exhibido bajo el mismo techo que <b>Tiziano</b>, <b>Tintoretto </b>y <b>Picasso</b>? Cuando <b>Rockefeller </b>celebró la exhibición de obras de su colección en el <b>Met </b>en 1969, lo hizo con un lenguaje formalista: «Mi interés es puramente estético», dijo. «... Los objetos en sí mismos trascienden toda explicación».</p><p>Eso pudo haber funcionado en 1969, cuando muchos visitantes aún se resistían al argumento de que estas obras no eran arte en absoluto y debían exhibirse en museos de antropología o historia natural. La donación de <b>Rockefeller </b>al <b>Met </b>pareció resolver esa cuestión y, aún más, cambió las prioridades institucionales de los museos de todo el mundo“.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTBEGGUWSNFOVBGHTOAA5CHMLQ.jpg?auth=e19eb15414ab387972761c725a7ddcd3b459419e743cab31493f36f76362d43d&smart=true&width=1920&height=1318" alt="Postes funerarios Asmat en el Met (Foto: Bruce Schwarz/Museo Metropolitano de Arte)

" height="1318" width="1920"/><p>Una vez que <b>Rockefeller </b>dio ese gran paso, muchos otros museos siguieron su ejemplo”, afirma <b>Alisa LaGamma</b>, curadora de arte africano del <b>Met</b>y quien supervisó la renovación del <b>ala Rockefeller</b>. La cultura visual que no formaba parte de la tradición europea “finalmente se consideraba parte de la historia del arte”.</p><p>Pero hoy en día es mucho más difícil argumentar que esta obra debería estar en un museo de arte simplemente por su atractivo estético. Apreciar estas obras únicamente como objetos visuales exacerba la violencia intelectual de la descontextualización. El<b>Met</b>ha respondido a esto escribiendo extensas etiquetas de objetos y textos murales, cuidadosamente analizados pero firmes incluso cuando temas como la caza de talentos pueden incomodar a algunos visitantes.</p><p>El activista congoleño <b>Mwazulu Diyabanza </b>acaparó titulares en todo el mundo cuando, hace cinco años este mes, él y otros manifestantes robaron una reliquia funeraria africana del siglo XIX del museo <b>Quai Branly </b>de <b>París</b>, gritando: “¡Nos la llevamos a casa!”. El objeto fue recuperado, y <b>Diyabanza </b>fue arrestado y multado con 1000 euros (unos 1100 dólares). Continuó con protestas similares en museos de <b>Marsella</b>(<b>Francia</b>) y de los <b>Países Bajos</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W2KLNUEGBRH57CKXRYBI6UNJEU.jpg?auth=a1b99898e8b799bd27276f98a50cac97d3f62161f9a810cb02f604bd1a00b80c&smart=true&width=1920&height=1967" alt="Un rostro de jadeíta del 900 al 400 a. C.
" height="1967" width="1920"/><p>Estos actos fueron parte de un movimiento más amplio para “descolonizar” las instituciones culturales, que se resume concisamente en la introducción de <b>Bhakti Shringarpure </b>a un libro de 2022 de <b>Shimrit Lee</b>, <i><b>Descolonizar los museos</b></i>: “Desfinanciar el museo, hacer huelga contra el museo, boicotear el museo, abolir el museo”.</p><p>El movimiento de descolonización ha lanzado una crítica mucho más radical a exposiciones como la que se exhibe en el <b>Met</b>. Durante décadas, se ha debatido cómo los museos occidentales adquirieron objetos de las regiones incluidas en el <b>ala Rockefeller</b>, con especial controversia sobre obras que simplemente fueron saqueadas, sustraídas en guerras enormemente asimétricas o en luchas por el poder, o compradas en transacciones desequilibradas o coercitivas. Los célebres <b>Bronces de Benín</b>, algunos de los vaciados de metal más sofisticados y complejos jamás realizados, son particularmente notorios. Muchos de ellos fueron saqueados en 1897 por los británicos de un reino que ahora pertenece a <b>Nigeria</b>, terminando en instituciones occidentales como el <b>Museo Británico </b>y a menudo circulando en el mercado internacional del arte. En 2021, el <b>Met </b>inició la devolución a <b>Nigeria </b>de tres bronces: dos placas de latón de <b>Benín </b>del siglo XVI y una cabeza de latón del siglo XIV procedente de <b>Ile-Ife</b>, que un coleccionista había puesto a la venta al museo. La repatriación de obras originarias de <b>Benín </b>se ha convertido en una forma problemática, pero simbólicamente significativa, de poner a prueba el compromiso de los museos modernos de honrar un sentido de propiedad que trasciende el mero título legal. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BUB6G63BM5CDHFLDJHQPZ3LF44.jpg?auth=bdda19d028dc6ad204f3b916129105b89c3c3d6d767f8426e0e999d5eada7aec&smart=true&width=1920&height=2421" alt="El Met abre una deslumbrante ala de arte no europeo" height="2421" width="1920"/><p>Pero la repatriación se trata de si un museo tiene la titularidad legal y ética de una obra; la descolonización se trata de si lugares como el <b>ala Rockefeller </b>deberían existir. Y el <b>Met </b>ha reabierto sus colecciones indígenas en un momento crucial en la historia de la supremacía blanca y la descolonización: ambas ideas son vigentes y vigorosas, y los defensores de la primera están a la ofensiva en la nación más poderosa del planeta. </p><p>El <b>Met </b>no puede desactivar este conflicto y, sensatamente, ha encontrado un buen punto medio entre instituciones como el <b>Foro Humboldt </b>de <b>Berlín</b>, que se entrega a una autoflagelación insoportable al exhibir obras recopiladas durante la época del colonialismo alemán, y museos como el que dirigía <b>Winlock</b>, exdirector del <b>Met</b>, que no reconocía el legado artístico de continentes ajenos al ámbito de la cultura europea. Un museo universal no puede desuniversalizarse sin una destrucción fundamental de su identidad, traicionar a su público y renunciar a su deber de preservar y explicar el material que ha recopilado.</p><p>Lo único que puede hacer es presentar, con el ejemplo, un argumento sólido a favor de la validez del propósito universal del museo. Y el <b>Met </b>lo ha hecho brillantemente con esta nueva exposición, que facilita la observación, la comprensión y el amor por estas obras. Si crees en valores interculturales o en el cosmopolitismo, ver al otro, querer conocerlo y amarlo lo mejor posible son obligaciones humanas fundamentales.</p><p><i>Fuente: The Washington Post</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5GCQFBRPXVA33LUQTIBKSTJQUI.jpg?auth=c348bedc34893126e6d850e8d46bcfe722fb91ec9507eb920dfc1a145600bee0&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El Met abre una deslumbrante ala de arte no europeo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El enigma Michael Rockefeller, el hijo fotógrafo del magnate norteamericano que murió devorado por caníbales ]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2025/07/04/el-enigma-michael-rockefeller-el-hijo-del-magnate-que-murio-devorado-por-canibales/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2025/07/04/el-enigma-michael-rockefeller-el-hijo-del-magnate-que-murio-devorado-por-canibales/</guid><dc:creator><![CDATA[Brisa Bujakiewicz]]></dc:creator><description><![CDATA[A los 23 años, abandonó la comodidad de Nueva York para adentrarse en la selva de Nueva Guinea y estudiar a la tribu asmat. Su desaparición en 1961 desató una búsqueda internacional]]></description><pubDate>Fri, 04 Jul 2025 14:02:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><b>Michael Rockefeller</b>, hijo de <b>Nelson </b><a href="https://www.infobae.com/tag/rockefeller/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/rockefeller/"><b>Rockefeller</b> </a>y descendiente de una de las familias más influyentes de Estados Unidos, desapareció en noviembre de 1961 en la remota región de Asmat, <a href="https://www.infobae.com/tag/nueva-guinea/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/nueva-guinea/">Nueva Guinea</a>. </p><p>Tenía <b>23 años</b> y prefería la exploración y la fotografía antes que el camino empresarial impuesto por su apellido. <b>Dejó atrás la seguridad de Nueva York y se internó en uno de los territorios más inaccesibles del planeta</b> para estudiar las costumbres de los asmat y recolectar piezas para el Museo de Arte Primitivo de Nueva York.</p><p>Las condiciones en Asmat eran extremas. Según reseñó <i>National Geographic</i>, no existían rutas y la humedad convertía los senderos en lodazales durante casi todo el año. Los habitantes vivían según normas distantes de la cultura occidental y <b>mantenían prácticas que incluían el canibalismo ritual</b> y el uso de artefactos tallados en madera, los bisj, que sobresalían en el arte local. Michael <b>recorrió trece aldeas</b>, intercambió objetos de valor para los nativos —hachas, telas, anzuelos, tabaco— por tambores, lanzas, figuras y remos.</p><p>El 18 de noviembre de<b> 1961</b>, junto al antropólogo René Wassing y dos jóvenes asmat, Michael emprendió una travesía fluvial a bordo de un catamarán. El motor falló en la desembocadura del río Betsj, una ola volcó la embarcación y el grupo permaneció aferrado a la barcaza durante horas. Michael decidió intentar llegar a tierra firme. Ató dos bidones vacíos a su cuerpo y <b>nadó hacia la orilla</b>, mientras el río presentaba amenazas reales de cocodrilos y pirañas. Esa fue la última vez que alguien reportó verlo con vida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5TP7M53XLNGPHEFDT2KJQETK6Q.png?auth=70533ff896128b6bcd309067e60016dd92012d6fc1705952660c60a8fefd9129&smart=true&width=1161&height=665" alt="La búsqueda internacional de Michael Rockefeller no logró resultados y su destino sigue siendo un misterio (Museo Peabody de Etnografía y Antropología)" height="665" width="1161"/><p>“El multimillonario Nelson Rockefeller recibió la noticia, comunicada por la Embajada holandesa, de que su hijo ha sido dado por perdido”, expresaba la gráfica de <i>ABC</i> en aquel entonces.<b> El joven “cayó al agua cuando iba en una pequeña embarcación indígena.</b> El lugar: una zona próxima la aldea de Agats, entre los puertos de Merauke y Kaimana, al norte de la isla de Frederick Hendrik. Confirman que formaba parte de la expedición que estudiaba y filmaba la vida de los indígenas de Nueva Guinea”, señalaba. </p><p>Inmediatamente, <b>la familia Rockefeller puso a disposición todos sus recursos.</b> Barcos, aviones, helicópteros y numerosos lugareños participaron en una búsqueda sin precedentes. La operación no logró ningún resultado. Las autoridades holandesas dieron por terminada la búsqueda y atribuyeron la muerte de Michael a un ahogamiento, aunque nunca se encontró el cuerpo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5VLBVBN2HFFILPGWPBFNEE4LCU.jpeg?auth=a24475c5f47d04c3f47672bc4e5117d3093051e27150c362ebac264f894ae44d&smart=true&width=800&height=549" alt="Michael Rockefeller, hijo del magnate estadounidense, desapareció en 1961 en Nueva Guinea mientras estudiaba a la tribu asmat (Museo Peabody de Etnografía y Antropología)" height="549" width="800"/><p>A partir de ese momento, el caso se volvió un enigma internacional. <b>Las dudas sobre el destino real de Michael Rockefeller se multiplicaron</b>. Según detalló <i>National Geographic</i>, diversos testimonios sugerían que la tribu Otsjanep tuvo un papel directo en su muerte. Wim van de Waal, holandés vinculado a la venta de la embarcación a Michael, investigó durante meses y recopiló relatos donde se detallaba que <b>los nativos lo mataron y practicaron un ritual caníbal con sus restos</b>. El Gobierno holandés prefirió mantener la hipótesis oficial del ahogamiento para evitar conflictos mayores.</p><p>Décadas después, el periodista<b> Carl Hoffman</b> recopiló evidencias junto a testimonios de misioneros y habitantes locales, los cuales confirmaron que miembros de la tribu asmat identificaron a Michael como extranjero, lo atacaron y lo mataron para vengar los abusos coloniales previos. Según describieron -detalla <i>NatGeo</i>- <b>el grupo utilizó su cuerpo en actos rituales que incluyeron el consumo de su carne</b> y el uso de sus huesos en armas y adornos tribales.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X6U3L2B5IVHI3NSDQBD54LIJAM.jpeg?auth=a302108bb2d5e3243a32f8120f88f7c52bdc388d05152ebef00e2b932a0ed5d9&smart=true&width=666&height=996" alt="La búsqueda internacional de Michael Rockefeller no logró resultados y su destino sigue siendo un misterio (Museo Peabody de Etnografía y Antropología)" height="996" width="666"/><p><b>La historia de Michael Rockefeller se transformó en leyenda. </b>Sus diarios personales y las piezas asmat que logró recuperar encontraron lugar en museos y archivos especializados. <b>El caso inspiró libros, películas, documentales y canciones</b>. Ni los recursos ni la influencia de una de las familias más poderosas del mundo lograron revertir el final trágico del hijo rebelde. Tampoco se esclarecieron todos los detalles.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DSFE55HFF5D6VM7UORO5IYJWZ4.jpeg?auth=661649255ab7802ee934b7806ca6d8bb78e136d2c0748f96daf5e2a7f4c42276&amp;smart=true&amp;width=666&amp;height=444" type="image/jpeg" height="444" width="666"><media:description type="plain"><![CDATA[Michael Rockefeller, hijo del magnate estadounidense, desapareció en 1961 en Nueva Guinea mientras estudiaba a la tribu asmat (Museo Peabody de Etnografía y Antropología)]]></media:description></media:content></item></channel></rss>