<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/mujeriego/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 17 Apr 2026 03:45:11 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Fue uno de los grandes capocómicos argentinos pero murió lejos y enfermo: el triste y solitario final de Jorge Porcel]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/05/16/fue-uno-de-los-grandes-capocomicos-argentinos-pero-murio-lejos-y-enfermo-el-triste-y-solitario-final-de-jorge-porcel/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/personajes/2025/05/16/fue-uno-de-los-grandes-capocomicos-argentinos-pero-murio-lejos-y-enfermo-el-triste-y-solitario-final-de-jorge-porcel/</guid><dc:creator><![CDATA[Nancy  Duré]]></dc:creator><description><![CDATA[El artista falleció el 16 de mayo de 2006 en un hospital de Miami, después de años de luchar contra la obesidad, la artrosis y el Parkinson]]></description><pubDate>Fri, 16 May 2025 04:11:47 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2XVKBE4EXBEZBNLU7IRCYNZYZE.jpg?auth=0f3116b9c5aa8aa6aa7242d1dcc00fb0773919353e2949ee369d87e1bb831588&smart=true&width=1920&height=1068" alt="Jorge Porcel en su etapa final" height="1068" width="1920"/><p>Ese 16 de mayo de 2006, cuando falleció a los 69 años en un hospital de Miami, <b>Jorge Porcel </b>era otro. Mejor dicho, era el mismo que había hecho sonreír a tantos argentinos en películas como <i>Los colimbas se divierten, Expertos en pinchazos </i>o<i> Los caballeros de la cama redonda</i>, entre tantas otras. Pero hacía tiempo que <b>había perdido la sonrisa</b>. Y, en algún punto, hasta renegaba de su pasado de capocómico y de todas las implicancias que esa caracterización había tenido en su vida personal.</p><p>Era bravo. Y, quienes tuvieron la oportunidad de trabajar con él, aseguran que <b>su personalidad era exactamente la contraria</b> a la que le mostraba al público a través de sus personajes. De hecho, son muy pocas las personas del mundo del espectáculo que guardan un buen recuerdo del <i>Gordo</i>, como se lo apodaba. Y fueron muchas, entre las que figuran Georgina Barbarrosa, Amalia<i> Yuyito</i> González, Camila Perissé y Sandra Villarruel, las que tras su muerte se animaron a contar lo mal que lo habían pasado a su lado, ya sea por sus malos modos como por <b>sus desubicadas insinuaciones sexuales</b>.</p><p>Pero Porcel no solo habría sido un mal compañero de trabajo. También había dejado mucho que desear en su rol de marido y padre. <b>Era un mujeriego empedernido</b>. Carmen Barbieri y Luisa Albinoni se enamoraron de él. Pero también hubo muchas otras famosas que cayeron en sus brazos, en algunos casos creyendo que de eso dependía su continuidad laboral. Y, estando casado con Olga Gómez, comenzó una relación extramatrimonial con Norma de Mauricio, con quien tuvo a su hijo Jorgito Jr. Pero lo cierto es que, después, junto a su legítima esposa adoptó a una niña, María Sol, y desde ese momento el humorista <b>terminó distanciándose cada vez más de su descendiente biológico</b>, que al día de hoy sigue lamentándose por ese abandono.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XTSS3TJNBVB53D4BFO3EI7O7VU.jpg?auth=7c3f129fe1a358b32d376427a67f0a3eb15d8cf2046320e20b8ecbe9f8740046&smart=true&width=1920&height=1474" alt="El "Gordo" Porcel junto a Alberto Olmedo" height="1474" width="1920"/><p>En ese momento, sin embargo, la frivolidad de la fama y el dinero parecían ser suficientes para completar la vida de Porcel. Había comenzado su carrera en 1958 haciendo imitaciones en un restaurante de Barracas cuando lo descubrió Juan Carlos Mareco y lo recomendó para que entrara en el ciclo radial <i>La Revista Dislocada</i>, donde tuvo compañeros de la talla de Carlitos Balá, Mario Sapag, Nelly Beltrán y Raúl Rossi. Y, gracias a su talento, no tardó mucho en desembarcar en la pantalla grande con una participación en <i>Disloque en Mar del Plata en 1962</i>. Hasta que, en 1964, tuvo su primer protagónico en el film<i><b> </b></i><i>El Gordo Villanueva.</i></p><p>Pero, sin lugar a dudas, el gran éxito de Porcel llegó de la mano de Alberto Olmedo, <b>con quien formó una dupla irrepetible durante las décadas del ’70 y ’80,</b> compartiendo películas, escenarios y programas de televisión junto a personalidades como Susana Giménez, Moria Casán, Javier Portales, Mario Sánchez o Adolfo García Grau, entre muchas otras. <b>Tuvieron sus diferencias, sí</b>. Pero el <i>Negro</i> se había convertido en un pilar fundamental para el cómico. Y por eso, su absurda muerte ocurrida el 5 de marzo de 1988 al caer del piso 11 del edificio Maral 39 de Mar del Plata, marcó un antes y un después en la vida del Gordo.</p><p>Así las cosas, en 1991 Porcel decidió <b>radicarse definitivamente en los Estados Unidos.</b> Trabajo no le faltaba en la Argentina, pero había recibido la oferta de hacer un show nocturno, <i>A la cama con Porcel</i>, para la cadena Telemundo. Y tenía ganas de cambiar de rumbo. Así que hizo las valijas y partió dispuesto a empezar de cero. No le fue mal. De hecho, en 1993, participó de la película <i>Carlito’s Way</i>, dirigida por Brian De Palma y encabezada ni más ni menos que por Al Pacino. Sin embargo, para entonces, <b>su obesidad había empezado a pasarle factura</b>, ya que había llegado a pesar 240 kilos, y sus problemas de salud a raíz de la diabetes y la artrosis se hicieron cada vez más evidentes.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/REVD57BMTVBKDJCR7CHPDW6SWE.jpg?auth=0d2254861c8414b109203d0e4a0f359f84235b50be5c5edd58cf20458cf54748&smart=true&width=1920&height=1262" alt="Jorge Porcel y Luisa Albinoni" height="1262" width="1920"/><p>Entonces se aferró a la fe. Y, desde 1995, se convirtió al cristianismo evangélico. De hecho, llegó a consagrarse como pastor y empezó a predicar la palabra de Dios, cuestionando <b>el estilo de vida que él mismo había llevado hasta ese momento</b>. Y no quería ni que le mencionaran su paso por programas como <i>Las Gatitas y Ratones de Porcel</i>, que tanta repercusión había tenido hasta hacía no mucho tiempo. Pero estaba claro que, por más que quisiera, <b>no podía borrar de un plumazo</b> todo lo que había significado dentro de la farándula argentina. Y eso le pesaba.</p><p>Pasó sus últimos años postrado en una silla de ruedas a raíz de una afección en su columna. Y estuvo lidiando con el mal de Parkinson hasta el final de sus días. De hecho, en 2005 llegó a vender el restaurante <i>A la pasta con Porcel</i>, que se había convertido en su principal fuente de ingresos mientras <b>se dedicaba a escribir libros religiosos</b>. Y, más que nunca, se mostraba hostil tanto con los periodistas que intentaban abordarlo como con los fanáticos que se le acercaban recordando sus tiempos de gloria.</p><p>Murió de un paro cardiorrespiratorio en el Mercy Hospital de Miami, después de haber superado varias intervenciones quirúrgicas pero sin haber podido recuperar nunca su calidad de vida. Sus restos fueron trasladados a Buenos Aires, donde luego de una ceremonia de despedida a cargo de un pastor evangélico, fueron inhumados en el Panteón de actores del Cementerio de la Chacarita <b>frente a unas 80 personas</b>, entre las que se encontraban su esposa, su hija y un puñado de famosos, como Tito Mendoza y Rolo Puente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YVDEN2RRRJDXPK7BFXSIIONWMU.jpg?auth=2641309c4a03c8d52eba0382d54130f4d416bf9139de3f7279e4f3b66ffc6ea6&smart=true&width=1920&height=1868" alt="El cómico con su esposa, Olga Gómez" height="1868" width="1920"/><p>Para muchos, Porcel quedó grabado el recuerdo colectivo gracias a su paso por ciclos televisivos muy exitosos como <i>Polémica en el bar, La peluquería de Don Mateo </i>o<i> La Tota y la Porota</i>, inolvidable sketch que hacía junto a Jorge Luz. Otros, en cambio, se quedaron con el sabor amargo de las conflictivas experiencias que vivieron junto a ese hombre tan talentoso como <b>egoísta, machista y malhumorado</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2XVKBE4EXBEZBNLU7IRCYNZYZE.jpg?auth=0f3116b9c5aa8aa6aa7242d1dcc00fb0773919353e2949ee369d87e1bb831588&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1068" type="image/jpeg" height="1068" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Jorge Porcel en su etapa final]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué significa ser mujeriego según la Psicología y qué hay detrás de los hombres con esta conducta]]></title><link>https://www.infobae.com/mexico/2025/02/21/cinco-senales-para-identificar-a-un-hombre-mujeriego-y-como-cambiarlo-segun-la-psicologia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/mexico/2025/02/21/cinco-senales-para-identificar-a-un-hombre-mujeriego-y-como-cambiarlo-segun-la-psicologia/</guid><dc:creator><![CDATA[Aranza Estrada]]></dc:creator><description><![CDATA[Un mujeriego es un maestro del encanto y la conquista, pero detrás de su juego seductor puede haber un mundo de inseguridades y miedos al compromiso]]></description><pubDate>Fri, 21 Feb 2025 00:20:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TRTLFR73Z5AOZLAOICRF67NPNU.jpg?auth=d1a8eb36124795cde4a5118605bc88da74bb734e6f715979b061433b014a49e2&smart=true&width=1456&height=816" alt="Algunos factores como la necesidad de validación y el refuerzo social pueden influir en este comportamiento de los hombres. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Cotidianamente un hombre mujeriego es aquel que disfruta de las conquistas y evita el compromiso. Su encanto y seguridad lo hacen destacar, pero detrás de esta actitud pueden esconderse <b>inseguridades</b>, <b>miedo al apego </b>o la necesidad constante de <b>validación</b>. Más que un simple “donjuán”, su comportamiento suele tener raíces más profundas en su historia personal.</p><p>El psicoanálisis, creado por el médico austriaco,<b> Sigmund Freud </b>en 1896, es una herramienta que permite entender estos patrones. Según la Asociación Psicoanalítica Mexicana, este método explora el inconsciente a través de la asociación libre del paciente y la interpretación del terapeuta. Muchas veces, los miedos y traumas ocultos influyen en la forma en que las personas se relacionan, incluso sin darse cuenta.</p><p>El comportamiento mujeriego puede entenderse desde diversas teorías psicológicas, como el psicoanálisis, la teoría del apego o la psicología conductista. Sin embargo, es importante recordar que no todas las características asociadas a este comportamiento aplican a todos los hombres, ni constituyen un diagnóstico clínico. Para una evaluación precisa y un tratamiento adecuado, lo mejor es acudir con un profesional de la salud mental.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UQM6RFZBYNCVVHTF2S7BV7NCZU.jpg?auth=126b79723a071db21dfaa0854f57e4b20a5ba2fd065a617ccaa18f12b2d73f31&smart=true&width=800&height=440" alt="Según Sigmund Freud, el desarrollo infantil pasa por cinco etapas: oral, anal, fálica, de latencia y genital, cada una con una influencia clave en la personalidad adulta. (Archivo Infobae)" height="440" width="800"/><h2>Señales que caracterizan a un hombre mujeriego</h2><p>Según el artículo “Análisis del perfil psicológico del hombre Casanova”, escrito por la psicóloga Marta Guerri, especialista en terapia de la conducta y la Salud, existen ciertas señales que pueden ayudar a identificar a un hombre mujeriego. Estas características van más allá de su atractivo o habilidades de conquista, reflejando <b>patrones psicológicos</b> más profundos.</p><ul><li><b>Seductor compulsivo</b></li></ul><p>Para el mujeriego, la seducción no es solo un rasgo de su personalidad, sino una necesidad incontrolable que se convierte en una especie de adicción. Conquistar le brinda una sensación de<b> seguridad y confianza</b>, por lo que continuamente busca nuevas parejas para reafirmarse a sí mismo.</p><ul><li><b>Vacío emocional</b></li></ul><p>Aunque desde fuera pueda parecer seguro y exitoso en sus conquistas, con el tiempo experimenta una sensación de frustración y vacío. La euforia de una nueva conquista es pasajera, dejándolo atrapado en un ciclo interminable de <b>insatisfacción y desesperación.</b></p><ul><li><b>Narcisismo en sus relaciones</b></li></ul><p>Más que buscar una conexión genuina, el mujeriego convierte la seducción en un acto egocéntrico. Su principal objetivo no es el placer compartido, sino la validación de su propio atractivo y poder de conquista. En este sentido, las relaciones se vuelven un <b>“monólogo narcisista” </b>donde la otra persona es solo un medio para reforzar su autoestima.</p><ul><li><b>Conflicto con la figura materna</b></li></ul><p>Inconscientemente, el mujeriego puede estar buscando en sus parejas una figura materna. Sin embargo, cuando siente que ha encontrado esa conexión, surge un conflicto interno que lo lleva a alejarse, ya que teme revivir el llamado<b> “complejo de Edipo”</b>. Esta contradicción le impide mantener relaciones estables y satisfactorias.</p><ul><li><b>Posible deseo reprimido</b></li></ul><p>Algunas teorías sugieren que, en ciertos casos, el mujeriego encuentra una conexión simbólica con los hombres que son <b>“ultrajados” </b>por sus conquistas. Es decir, al seducir a la pareja de otro, inconscientemente busca una relación indirecta con ese hombre. Esta hipótesis plantea que detrás de su aparente hedonismo podría haber deseos reprimidos que no se permite explorar abiertamente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZHTN3AP4BFB73MRBAZROJL6QXI.jpg?auth=684240ad92db4c6693529d9ccbac9ded63f0ec93b5b34e47ba1e935a1443bbd6&smart=true&width=1456&height=816" alt="Con introspección, compromiso y apoyo profesional, un hombre mujeriego puede modificar su comportamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><h2>¿Por qué los hombres son mujeriegos?</h2><p>Para saber que hay detrás de un mujeriego es necesario remitirse a la teoría de las <b>cinco etapas del desarrollo psicosexual </b>en la que <b>Sigmund Freud</b> postuló que la <b>etapa fálica (3 años- 6 años)</b> del desarrollo infantil es crucial en la formación de la identidad sexual. Una fijación en esta etapa puede generar en algunos hombres una necesidad constante de validación a través de la conquista y el reconocimiento sexual. Esta búsqueda de aprobación podría manifestarse en un comportamiento mujeriego, donde el individuo busca reafirmar su autoestima a través de múltiples relaciones.</p><p>Por otro lado, la<b> teoría del refuerzo en el conductismo, </b>basada en el <b>condicionamiento operante </b>del psicólogo estadounidense <b>Burrhus Fredic Skinner, </b>sugiere que si un hombre ha recibido refuerzos positivos desde una edad temprana, como admiración, aprobación social o placer, por su conducta de conquista, es probable que continúe repitiéndola. Es decir, si el entorno ha premiado este comportamiento, se convierte en un patrón difícil de romper.</p><p>Sin embargo, cada caso es único, y en muchos hombres mujeriegos pueden confluir distintas razones psicológicas, emocionales y sociales que explican su comportamiento. En algunos casos, estas teorías pueden combinarse, creando una personalidad en la que el impulso de seducción constante se mantiene como un rasgo central.</p><h2>¿Es posible cambiar este comportamiento?</h2><p>Modificar un patrón de conducta arraigado es un proceso complejo que requiere introspección, compromiso y, en muchos casos, apoyo profesional. Según el artículo “La fijación: ¿qué es y cómo impacta en la conducta?”, del psicólogo Sergio De Dios González, el primer paso es que el individuo reconozca su<b> patrón de comportamiento</b> y cómo este afecta negativamente sus relaciones y bienestar personal.</p><p>En los casos donde la necesidad de conquista se convierte en una obsesión que limita significativamente la vida del individuo, es recomendable <b>buscar ayuda profesional.</b> Desde el psicoanálisis, el proceso terapéutico se enfoca en identificar conflictos de la infancia no resueltos y trabajarlos a través de la comunicación con el analista.</p><p>El cambio es posible, pero implica un proceso de autoconocimiento profundo y, en muchos casos, la reconstrucción de la forma en que la persona percibe su <b>autoestima y sus relaciones interpersonales.</b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TRTLFR73Z5AOZLAOICRF67NPNU.jpg?auth=d1a8eb36124795cde4a5118605bc88da74bb734e6f715979b061433b014a49e2&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[Algunos factores como la necesidad de validación y el refuerzo social pueden influir en este comportamiento de los hombres. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item></channel></rss>