<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/mauricio-kartun/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Thu, 07 May 2026 19:48:23 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Mauricio Kartun: “Vivimos una realidad de esperpento”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/10/05/mauricio-kartun-vivimos-una-realidad-de-esperpento/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/10/05/mauricio-kartun-vivimos-una-realidad-de-esperpento/</guid><dc:creator><![CDATA[Guillermo E. Pintos]]></dc:creator><description><![CDATA[El dramaturgo y director, que presenta su obra “Baco polaco” en el Teatro Sarmiento, reflexiona sobre el presente argentino. “Estamos en una zona paródica”, afirma ]]></description><pubDate>Sun, 05 Oct 2025 03:40:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>No está mal comenzar hablando de <b>Valle-Inclán</b> si la conversación con <b>Mauricio Kartun</b>, relevante escritor, dramaturgo y director teatral, gira en torno a la obra que acaba de estrenar, <i><b>Baco polaco</b></i>, en el Teatro Sarmiento del Complejo Teatral de Buenos Aires. La obra es un “pastiche”, en palabras de su creador. Del pastiche al esperpento, y de ahí a <b>Valle-Inclán</b>: esa es la secuencia del inicio de su diálogo con <b>Infobae Cultura</b>. </p><p>“Lo mío es aquello que <b>Valle-Inclán</b> decía: <i>“La realidad vista en un espejo deformante</i>“. Y el pastiche tiene algo de eso. Yo tomé el mito de <i><b>Las Bacantes</b></i>, la obra original de Eurípides, y sobre eso apliqué una <b>hipótesis deformante</b>, paródica por momentos y con grandes libertades, sobre todo en los espacios que crean las distancias entre los puntos fijos. Es decir, yo tomé los puntos de giro y armé una elipsis entre esos puntos de giro. En esas elipsis, naturalmente, está la libertad y ahí va el pastiche". </p><p>En <i><b>Baco polaco</b></i>, la tragedia de <b>Eurípides</b> es llevada a un pueblo del interior de la Argentina de los años treinta,con un elenco compuesto por <b>Aníbal Gulluni</b>, <b>José Mehrez</b>, <b>Paloma Zaremba</b>, <b>Soledad Bautista</b>, <b>Nahuel Monasterio</b> y <b>Luciana Dulitzky</b>. Todos egresados de carreras de la <b>Escuela Metropolitana de Arte Dramático de Buenos Aires </b>(EMAD), donde Kartun fue creador y docente de la carrera de Dramaturgia. </p><p>La trama gira en torno a <b>Reina Esther</b>, una virgen vitrolera y especie de DJ mitológica, acompañada por su hermana <b>Sarita</b>, con el animador señor <b>Silenio</b> y el peón <b>Dionisio</b>, el dios. Este grupo llega a un pequeño pueblo en plena época de carnavales. <b>Penteo</b>, descendiente del poder local y rechazado incluso por su madre <b>Ágave</b>, desarrolla una obsesión por <b>Reina Esther</b>. La situación desencadena<b> una tragedia de tono criollo</b>, atravesada por temas como el odio, la violencia de género —abordada con especial cuidado— y la tensión entre el campo y la ciudad.</p><p><b>—No es la primera que tus obras se sitúan en el campo, en “La pampa” como escenario constitutivo (y tal vez mitológico) de la identidad nacional argentina. </b></p><p>—Yo creo que los artistas no elegimos los universos (me refiero a los universos creativos). Los universos creativos nos eligen a nosotros. De alguna manera, se nos imponen en una cierta hipótesis de repetición fantástica. Te doy un ejemplo. En <i><b>Baco polaco</b></i>, aparece hacia el final una carneada de cerdos: esa misma imagen estuvo en otra obra mía, <i><b>Salomé de Chacra</b></i>. Pero inevitablemente, cuando yo escribo eso, no puedo dejar de referirme a la casa de mis abuelos maternos, que conocí en Asturias cuando tenía cinco años, donde en la parte de abajo vivían los cerdos que se iban (ríe) a carnear una vez por año, y también se aprovechaba el calor de los animales para dormir en la primera planta. También en la casa de mis abuelos paternos se carneaba. Entonces, <b>hay algo de todo eso en mi obra que tiene que ver con la infancia</b>. Esos pueblos que yo conocí, donde estaba presente lo animal y el campo... Esa otra vida rural que nosotros desconocemos en la ciudad. Aquella vieja frase de que “el mundo se conoce con los ojos del niño, todo lo demás es recuerdo” es absolutamente cierta. <b>Los ojos de niño incorporan universos.</b> Esos son los universos que normalmente nos persiguen luego a los creadores. Vuelvo al campo una y mil veces porque tiene que ver con aquello que está impreso en mí. Puedo escribir sobre eso, se me da bien (ríe).</p><p><b>—Volviendo al concepto de Villa-Inclán de “esperpento”, ¿no te parece que suena apropiado para el presente argentino? </b></p><p>—Es definitivamente esperpéntico, sí. La realidad, hasta ahora, ha guardado en general, módicas formas. Nosotros solíamos pensar la realidad política en un marco de seriedad. Seriedad entendida por individuos que guardaban las formas y que de alguna manera proponían una visualización de seriedad de sus actos, como gestores trascendentes. Que no es otra cosa que un dirigente político. </p><p>Pero efectivamente, hemos sido ganados por una zona paródica. <b>Hemos sido ganados por el esperpento</b>. Aquello que <b>Valle-Inclán</b> decía del “espejo deformante”. Es el cuerpo de alguien pero que al mirarlo en un espejo, inevitablemente se vuelve grotesco. Lo vemos en Trump, lo vemos hoy en nuestro gobierno. Hay una especie de pérdida de cualquier seriedad y se crea una zona más peligrosa, que es el campo de entrada a cualquier desmesura. Ahí empiezan a aparecer entonces los actos de desmesura esperpénticos. El esperpento en la forma, el esperpento en el fondo. Lo que estamos viendo, qué sé yo... No quiero transformar esta charla en una vulgar hipótesis política de las que escuchamos todos los días en la calle. No tendría sentido.</p><p><b>—¿Y cómo hacés para tolerar esta realidad, como ciudadano y como artista con un pensamiento crítico? </b></p><p>—Más allá de la preocupación, lo vivo como me parece que corresponde al lugar en que te pone la sociedad, cuando sos un artista. Es decir, en el campo de lo intelectual. <b>Con la responsabilidad de reflexionar</b>, de situarse frente a eso y establecer una mirada que pueda eventualmente servirle a otro. No ha sido otra la función del arte a lo largo de la historia. Esa mirada distanciada, subjetiva, que de alguna manera rompe la red conceptual y permite que otros vean más o menos por dónde viene la mano. </p><p><b>—Bueno, no es otro que el objetivo de esta entrevista. </b></p><p>—Ojalá suceda (ríe). </p><p><i>*</i><i><b>Baco polaco</b></i><i> se presenta de jueves a domingo, a las 20 hs. en el Teatro Sarmiento (Av. Sarmiento 2715).</i></p><p>[Fotos: Carlos Furman/prensa CTBA]</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FCFMJHPTAVBDRHGGXB7MFJFPHM.jpg?auth=7f61eef2aefe952b5ee7bdefff87adeab0dce745a9525f94a34c768c7b6b79ad&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Fui, vi y escribí: “La Pilarcita”, milagros que produce el teatro y los colores de la fe en el Litoral]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2024/08/29/fui-vi-y-escribi-la-pilarcita-milagros-que-produce-el-teatro-y-los-colores-de-la-fe-en-el-litoral/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2024/08/29/fui-vi-y-escribi-la-pilarcita-milagros-que-produce-el-teatro-y-los-colores-de-la-fe-en-el-litoral/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[Se cumplen 10 años del estreno de la pieza de María Marull que lleva el nombre de la santita correntina. Historia de una obra pequeña y universal. Este artículo reproduce el newsletter de Cultura: lecturas, cine, teatro, arte, música e historias que despiertan entusiasmo y, por qué no, fascinación o perplejidad]]></description><pubDate>Thu, 29 Aug 2024 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X4OFNGBC3RE3NFAAJQAVLJL22Y.JPEG?auth=c29f511484d0507c0c7096a35c2f88b5f38dd2d08e44ca41afbb48bb72d86c2b&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Mercedes Moltedo como Celeste, en "La Pilarcita". (Foto: Mariano Asseff)" height="1280" width="1920"/><p>Hola, ahí.</p><p>Si hay algo que envidio profundamente a veces es la fe de los otros. Los que confían, los que creen en un dios, cualquiera sea; los que piensan que las cosas malas se resuelven o, al menos, se suavizan rezando o por medio de los milagros de los santos, todos ellos habitan un espacio que para mí es desconocido.</p><p>Tener fe, creer en algo por encima de lo humano me resulta una conducta lejana. A lo largo de los años, excepcionalmente y en el colmo de la desesperación, me encontré metida para adentro e invocando o pidiéndole ayuda a alguna clase de deidad, pero siempre como de prestado. Y es que, como dije, <b>no soy consecuente en el terreno de la fe</b>, no soy de fiar.</p><p>Soy, más bien, una aprovechada ocasional del cielo ajeno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3WLVEWDMWFEYTJQLS4WBTA2Z2I.jpg?auth=27cda7dd71b1b9e84667e22ab944d3236fd1cf4cbf591f6c3052d60efe08ce5e&smart=true&width=4898&height=3265" alt="En "La Pilarcita" se cuenta una historia pequeña, que transcurre en Corrientes y que habla de mujeres que no terminan de encontrar su propio destino hasta que sucede el milagro." height="3265" width="4898"/><p><b>La nena y su muñeca</b></p><p>Las tragedias se escriben con sangre y algunas veces encarnan en leyendas.</p><p><b>Pilar Zaracho</b> tenía cuatro años el 12 de octubre de 1917, cuando viajaba junto con sus padres en un carruaje tirado por bueyes por un camino de arena. La familia se estaba mudando de Mercedes a Concepción de Yaguareté Corá, en Corrientes. La nena llevaba con ella una muñeca de trapo para jugar durante el viaje y, cuando faltaban 30 kilómetros para llegar a Concepción, la muñeca se le cayó de las manos y fue a parar a la ruta. En el intento por recuperarla, por salvarla, por no perderla, Pilar cayó del carruaje. <b>Murió aplastada por una de las ruedas.</b></p><p>La historia dice que fue allí mismo que su padre puso una cruz y que desde que comenzaron a recordarla se iniciaron los milagros que convirtieron el recuerdo en veneración. El lugar hoy es el Paraje Cerro Pitá -en los Esteros del Iberá, a casi 200 km. de Corrientes capital- y año a año, cada 12 de octubre llegan hasta allí miles de peregrinos que van a pedirle a Pilar, La Pilarcita, por su dolor o por el dolor de los que aman.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GZKK634WIFBQPA2ZR3P7VE6WKA.jpg?auth=b4fc0640a41dac3e8a29aace5162b1848a34bc8048b1e34c0ba002fc83827f4c&smart=true&width=1920&height=2560" alt="Velas en el altar de "La Pilarcita", en Concepción, Corrientes (Gentileza María Marull)." height="2560" width="1920"/><p>Esa fe en la niña santa va creciendo con el tiempo y <b>la ofrenda es, naturalmente, una muñeca</b>. Kilómetro 22 de la ruta a Concepción: llegan en micro, a pie, en auto o en chatas. Muchos son personas necesitadas de un milagro y otros muchos, gente que vuelve cada año a agradecerle a La Pilarcita por haberle conservado o cambiado la vida.</p><p>Hay muñecas de todas las especies y tamaños -incluso ya existe ahí un pequeño museo con muñecas del mundo-, hay también asado, polenta y baile popular para multitudes: todo eso es lo que se comparte el día del homenaje a la santita popular litoraleña.</p><p><b>La Pilarcita de María</b></p><p>Un pueblo del interior de Corrientes, calor de ahogo. Un patio, una pelopincho mínima, sábanas colgadas, un juego de jardín blanco, de hierro y con firuletes. Una joven intenta estudiar, otra se pasea en bikini rosa, habla y habla y de noche cose el traje de plumas que la tiene ilusionada. Es el que va a usar en la comparsa, en apenas unas horas. A un costado, un altar colmado de muñecas.</p><p>El lugar es una posada muy modesta, las chicas (Celina es la estudiante, Celeste, la inocente charleta) se encargan de atenderla. Hernán, el hermano de Celina, dejó el pueblo pero cada tanto vuelve y busca con esfuerzo seguir pareciendo local. Una pareja acaba de llegar a la posada desde Santa Fe. Horacio, el hombre, no sale de la habitación, pero Selva, que vino con él, entra y sale para atenderlo. Se la ve desesperada y superada por la situación.</p><p>Él está enfermo; ella no es su esposa pero abandonó lo que era su vida antes de conocerlo para estar a su disposición. Fue Selva quien tuvo la idea de viajar a Corrientes<b> para pedirle a La Pilarcita que haga el milagro de salvarlo.</b> Como a la niña santa hay que llevarle una muñeca y Selva no trajo ninguna, Celeste le ofrece ayudar: va a coser una muñeca para que la mujer la lleve como ofrenda.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7RAT6ICPMVBZJFVI4YW6LYWIY4.JPEG?auth=536a76d901b41b9200ac113ddadbb064d3586e44a1cda6efa685baba605e7abe&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Una escena de "La Pilarcita", con Mercedes Moltedo como Celeste, la chica ingenua que sueña con bailar en la comparsa de su pueblo. (Foto: Fede Kaplun)" height="1280" width="1920"/><p>Selva es mucho más grande que Celeste y la consume la amargura. Celeste aún es muy joven, pero no sabe hacia dónde enfilar y, pese a su extraordinaria energía, solo sabe dar vueltas en círculo. Llora todas las noches, cuenta, aunque asegura que no le hace mal. <i>“No lo pienso, me acuesto y lloro nomás”</i>, dice. Hay un <b>choque de culturas y una fusión de deseos entre ellas</b>. El encuentro entre estas mujeres -la mujer urbana y muy vivida y la pueblerina inocente e inexperta- y el lugar y el tiempo en el que sucede esa comunión cambiarán definitivamente la vida de ambas. Porque los milagros suceden. </p><p>Esto que te cuento es una historia chiquita y universal. Se trata del argumento de <a href="https://newsletters.cmail20.com/t/i-l-fzhrdt-tuijuhjrjk-h/"><i><b>La Pilarcita</b></i></a>, la obra escrita y dirigida por<b> </b><a href="https://newsletters.cmail20.com/t/i-l-fzhrdt-tuijuhjrjk-k/"><b>María Marull</b></a><b> </b>que está pronta a cumplir diez años de su estreno. Sigue siendo representada en El Camarín de las Musas todos los viernes y un año atrás pudo verse una muy buena adaptación en la TV Pública, en un ciclo que contó con la curaduría de<b> </b><a href="https://newsletters.cmail20.com/t/i-l-fzhrdt-tuijuhjrjk-u/"><b>Rubén Szuchmacher</b></a> y que tenía como presentador a <b>Maxi Legnani</b>. María Marull resultó nominada como autora para el Martín Fierro por la versión televisiva de la obra, que puede verse y disfrutarse en Youtube.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4QZB6MGAJZBI3FQRNB327FK7LU.jpg?auth=580d7f9d3c4a6482777e3cda7f10524f1a03dfc4f26e7b818a15337d3fc1ee2c&smart=true&width=1920&height=2560" alt="Una foto de la grabación de "La Pilarcita" para la TV Pública. Puede verse en Youtube." height="2560" width="1920"/><p>El milagro, ya que de esto hablamos, es que se logró encontrar una forma de traducir, adaptar la obra a otro formato y a otro lenguaje <b>sin perder ni la belleza ni la esencia del teatro.</b> Pero además, de esta manera se pudo llevar la pieza a lugares remotos, y a las casas de familias que habitualmente no van al teatro y que, tal vez, luego de ver <i><b>La Pilarcita</b></i>, se quedan con ganas de más. La obra tiene vida propia y tiene también una dinámica propia.</p><p><i>“Una vez </i><b>Mauricio Kartun</b><i> me dijo una frase que me quedó y que es que las obras son como las plantas, nunca se sabe hacia dónde pueden crecer. Y en ese sentido </i><i><b>La Pilarcita </b></i><i>ha crecido para muchos lugares, es como si se hubiera ramificado</i>”, me dice María Marull.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TK5CXB4UGBHLZED2O5YXRDSLQE.JPG?auth=bc6adaa6d1b9a074024ae38fce61723ff469a9fa7563129a8cf73dfc1f2c8e95&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Mauricio Kartun y sus alumnos de la EMAD (Escuela Metropolitana de Arte Dramático), entre ellos María Marull (abajo, arrodillada, a la izquierda)." height="1280" width="1920"/><p><b>Diez años y una vida propia</b></p><p>Charlar con María, escuchar todo lo que tiene para contar sobre su obra y el milagro de esta especie de vida propia que adquirió la pieza, puede ser fascinante. Fue escrita en 2012, bajo la supervisión de<b> </b><a href="https://newsletters.cmail20.com/t/i-l-fzhrdt-tuijuhjrjk-o/"><b>Mauricio Kartun</b></a><b>,</b> entonces director de la carrera de Dramaturgia en la EMAD, Escuela Metropolitana de Arte Dramático, y se estrenó en 2015. A lo largo de los años, los actores fueron cambiando, algunos se fueron y volvieron, otros regresan por breves temporadas como si no pudieran terminar de decirle adiós, y <b>todos los que pasaron por la obra tienen una historia de amor con ella.</b></p><p><i><b>La Pilarcita</b></i> también se representó en otras provincias y en España, con algunas leves adaptaciones. Hay algo profundamente conmovedor en esta historia chiquita y profunda en la que no falta el humor y a la que la música le añade algo especial, ya que las canciones compuestas por la misma Marull y <a href="https://newsletters.cmail20.com/t/i-l-fzhrdt-tuijuhjrjk-x/"><b>Julián Kartun </b></a>(quien representó originalmente el personaje de Hernán) no solo funcionan como intervalo o descanso de los diálogos sino que<b> brindan información clave</b> del desarrollo de la historia.</p><p>En la versión que puede verse actualmente en el teatro, Celeste es interpretada por <b>Mercedes Moltedo</b>, Celina, por <b>Agustina Cabo</b>, Selva, por <b>Julia Catalá</b> y Hernán, por <b>Julián Rodríguez Rona</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CUXIXSYU75FMHIDI4YYS262RBQ.JPG?auth=e2c8ed88b2dcfbbc7d2bc7a869cf86ddf1c19d8442335113d964413dfc458968&smart=true&width=1920&height=1920" alt="María Marull y el elenco actual de "La Pilarcita"." height="1920" width="1920"/><p>Cuenta María que arrancó a escribir la obra atravesada por dos imágenes: una, la de la espera para ver al padre Ignacio, el cura sanador al que acuden multitudes desesperadas en Rosario, y la otra, un hotel y un patio en Esquina, Corrientes, que de alguna manera se terminó transformando en la posada de<i><b> La Pilarcita</b></i>, ahí donde pasan sus días Celeste y Celina.</p><p>Lo cuenta así:</p><p><i>“Una vez fui a ver al padre Ignacio, adonde va mucha gente a pedir milagros, y algo de esa espera de horas me conmovió. Lo que me conmovió fue esa espera y todo lo que pasa en esos lugares, donde hay algo que de alguna manera iguala a la gente. Todos los que están ahí van a pedir algo importante y se trata de personas muy distintas, que vienen de lugares diferentes y esa comunión, eso que pasa ahí, esa antesala no sé si de la desesperación o de la fe o esa última cosa que uno va a pedir, hay algo ahí muy conmovedor que a mí me atravesó. </i></p><p><i>Pero yo no quería hablar en sí del padre Ignacio, entonces me acuerdo que en ese momento Mauricio Kartun me prestó un CD con todo un archivo de santos populares argentinos y leí </i><i><b>Santos ruteros</b></i><i>, un libro de la periodista </i><i><b>Gabriela Saidon</b></i><i> en el que habla de la Difunta Correa y del Gauchito Gil y de todo lo que significa, lo que tiene que ver con los promesantes y estos eventos así, tan masivos, y ahí encontré la historia de La Pilarcita. Yo escribí la obra sin haber ido y sin conocer el sitio de veneración en persona. Pero en 2018 viajamos al festejo real de La Pilarcita con Mercedes Moltedo (N. de la R.: la actriz que hace de Celeste), y fue un viaje maravilloso, muy conmovedor”.</i></p><p><b>Celebración con multitudes</b></p><p>María y Mercedes “Peche” Moltedo viajaron a conocer el paraje en el que, según el mito, el padre de Pilar Zaracho clavó la cruz para que todos veneraran a la niña que murió al caer del carruaje, la misma que les concede los milagros a los peregrinos. <b>Compartieron comida, baile y oraciones con la multitud.</b> Al regreso, Marull escribió una crónica preciosa en el sitio <a href="https://newsletters.cmail20.com/t/i-l-fzhrdt-tuijuhjrjk-m/"><i><b>Damiselas en apuros</b></i></a>, de la que extraigo unos fragmentos.</p><p><i>“Cuando le preguntamos a Munda -que fue cuidadora del altarcito por cuatro años- sobre el comienzo de los milagros en La Pilarcita nos dijo que la gente que pasaba por ahí no podía seguir de largo. Que cuando los baqueanos seguían de largo, algo malo les pasaba. Tenían la sensación de parar y no se querían ir. </i><i><b>Si estaban apurados y pasaban de largo arreando vacas, las vacas se les perdían.</b></i><i> Entonces sentían la necesidad de parar. Y agradecer también, cuando volvían. Así empezó todo, hace ya más de cien años”.</i></p><p><i>“Me hubiera quedado ahí toda la vida. Observando a la gente que bailaba y agradecía. Bailaban con seriedad, agradecían con respeto. Qué lindo es creer en algo”.</i></p><p><i>“Le escribí ‘gracias’ en el pecho a la muñequita que había llevado desde acá, encendí la vela color rosa y me arrodillé. Me costaba adentrarme de tanta gente y cosas que había. </i><i><b>Se me iba el cuerpo a las canciones</b></i><i>, los ojos a las historias que la gente traía. No tenía ningún apuro, me quedé ahí hasta que la gratitud y el pedido llegaron. Lloré. Dejé a la muñequita al lado de esas tres muñequitas de trapo de las señoras. Y me levanté”.</i></p><p><i>“En el hotel me seguía sonando la música en la cabeza. Los personajes de esa fiesta. Las muñecas y mi querida Pilarcita. Esa nena que sin querer se había transformado en alguien tan importante para mí”.</i></p><p>La magia de la santita se continúa en la obra. Hace poco tiempo, familiares de la niña milagrosa fueron a verla en una de las funciones que se hicieron en el CCK. Eran unas sobrinas nietas de<b> Pilar Zaracho</b>, primas entre ellas, que hacía unos 50 años que no se veían: este encuentro, parece pensar María, también puede leerse como algo parecido al milagro.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YBI42NFQ4JBBHOK5HU6HENR7RI.jpg?auth=972f0d3f783ec3ca017f9026ec43731fa603e2c8a703dadf3b8c99a0bdd6ce37&smart=true&width=1920&height=1280" alt="María Marull con el elenco original de "La Pilarcita"." height="1280" width="1920"/><p><b>Actores, actrices, fundadores</b></p><p>Cuando se estrenó la obra, la actriz que representaba a Celeste era <b>Lucía Maciel </b>y el personaje de Celina lo hacía <b>Paula Grinszpan</b>, las actrices que actualmente actúan y brillan en <a href="https://newsletters.cmail20.com/t/i-l-fzhrdt-tuijuhjrjk-c/"><i><b>Las reinas</b></i></a>, obra que escribieron y además dirigen. Muchas mujeres acuden al paraje de La Pilarcita en Corrientes para pedirle a la niñita el milagro de un embarazo que no llega. Cuenta María que mientras la obra estaba en escena, quedaron embarazadas ella -autora y directora- y dos de las actrices. Milagros de santita correntina.</p><p>Lucía Maciel era compañera de María en la carrera de Dramaturgia de la EMAD y era amiga de Paula, tenían ganas de hacer algo juntas y pensaron en María para que las dirigiera. A María, que también conocía a Paula como actriz, se le ocurrió que tal vez las chicas podían ser Celeste y Celina en su obra, si bien eran más grandes que los personajes.</p><p><i>“Entonces hicimos una lectura en un bar con ellas dos. Me acuerdo que Paula, mi hermana, hizo de Selva, el personaje que después hizo </i><i><b>Luz Palazón</b></i><i>”,</i> cuenta María.<i> “Y ahí sentí que sí, que iba a estar hermoso. Empezamos a ensayarla, después lo convocamos a </i><i><b>Julián Kartun</b></i><i>, que les puso música a las canciones de la obra y la estrenamos hace 10 años en El Camarín de las Musas. Es una obra que se sostiene en el tiempo también porque los actores la quieren mucho,</i><i><b> le ponen el corazón</b></i><i>”.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7HSXKBSKLZBLXHVV7UT5BQ5Y54.jpg?auth=de0b65c4d019fadeb028888d49815efcbe639cdc6bd8c3816cb213761aee5099&smart=true&width=1920&height=2556" alt="María Marull y Mercedes Moltedo en el altar de La Pilarcita, en Concepción, Corrientes." height="2556" width="1920"/><p>María me cuenta todo esto y pienso en la rotación de los actores, en el amor por esta pieza que sienten quienes la protagonizan pero también muchos espectadores, que la han visto más de una vez. Y me pregunto y le pregunto <b>cuánto pesa la impronta de aquellos que representaron a los personajes al comienzo</b> para todos los que siguen actuando. ¿Es realmente un peso o una guía? ¿Es posible diferenciarse mucho? Su respuesta me encantó.</p><p><i>“Creo que hay algo fundante en los primeros actores que le ponen el cuerpo al texto que uno escribe porque hay algo en el traspaso del texto, de esa imagen que yo tengo de ese personaje y que luego es una persona. </i><i><b>Yo cuando escribo nunca pienso en un actor</b></i><i>, entonces ese personaje existe en mi imaginación y tiene una voz, una altura, un pelo, ¿no? Después, cuando uno tiene que volcar eso al cuerpo del actor, hay algo que se pierde porque no existe ese personaje que uno inventó y hay algo que se gana, que es todo lo que el actor le pone, que es su corazón, su poética, su imaginario, su voz, su cuerpo, su magia. Entonces, hay un trabajo en conjunto.</i></p><p><i>En este caso, ese trabajo yo lo hice con Paulita, con Lucía, con Julián Kartun y con Luz Palazón, que fue el primer elenco que moldeó y que le dio vida a esos personajes. Y fue un proceso muy hermoso que yo tuve con ellos, y muy lúdico. Creo que también estuvo </i><i><b>esta pretensión de hacer algo chiquito</b></i><i>, en el buen sentido, y que sigue siendo chiquito y que creo que nos permitió jugar sin exigencia. Ahora, también aprendí que cada actor puede hacer una versión diferente de ese personaje y parecida al mismo tiempo, digamos.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SXASYCVNLRATNIXEBIA7P7C2YA.jpg?auth=434f1745a88ab3766bdc2265ce0d9dfc98759b3fe2a36f0ecc7c86aabc56107f&smart=true&width=4898&height=3265" alt=""La Pilarcita": Celeste y Celina, las amigas que cuidan la posada modesta donde transcurre la obra" height="3265" width="4898"/><p><i>Cuando viene un actor nuevo, hay que volver como a cero porque hay cosas que no están. Pongo un ejemplo, Lucía Maciel canta y baila muy bien, entonces había algo en la construcción de su Celeste en donde usábamos eso. Ahora Peche, Mercedes Moltedo, que vino después, tiene otras cosas, pero eso no, pero lo usamos a favor porque en la obra ahora Celeste dice que no canta ni baila bien y eso está usado a favor. Es como que igual el personaje quiere hacerlo y ensaya para que le salga bien a pesar de ella. </i></p><p><i>El trabajo que yo hago en estos casos es volver otra vez al papel, a la imagen, al texto y volcar eso en ese cuerpo nuevo que ahora se presenta para ser Celeste. No tanto copiar exactamente la poética de Lucía, sino encontrar la de Peche, una nueva Celeste.</i></p><p><i>Pero respecto a la pregunta que me hacés, creo que sí, que </i><i><b>hay algo que queda, una huella</b></i><i>. Hay algo que ellos fundaron para mí, que encontramos en conjunto, con sus colores, con su poética, con su cuerpo, con su alma, que está y que va a estar siempre”.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LH6643XNF5CPVO6P7SQS3JNZAE.JPG?auth=e8db9c6e7166d612b0fc293181f1611ef6748709d95eb2fb3ec00e8e1c1ef401&smart=true&width=1920&height=1279" alt=""La Pilarcita" sigue reprensentándose en Buenos Aires. En estos años tuvo puestas en diferentes provincias y en España." height="1279" width="1920"/><p><i>Me despido después de un envío a puro teatro, en una semana en la que además hice y publicamos en</i><i><b> Infobae</b></i><i> una entrevista a </i><a href="https://newsletters.cmail20.com/t/i-l-fzhrdt-tuijuhjrjk-q/"><i><b>Mariano Saborido</b></i></a><i>, un actor que me maravilla cada vez que lo veo en escena (“el problema es que provoca adicción”, dijo esta semana</i><i><b> Hugo Paredero</b></i><i>) y que justamente trabaja con las hermanas María y Paula Marull en ese fenómeno popular que es la obra </i><a href="https://www.infobae.com/cultura/2024/05/24/la-obra-lo-que-el-rio-hace-de-las-hermanas-marull-realizo-una-funcion-especial-para-mellizos-y-gemelos/" target="_blank"><i><b>Lo que el río hace</b></i></a><i>, escrita, actuada y dirigida por ellas.</i></p><p><i>Espero que tengas una buena semana, que vayas a ver</i><i><b> La Pilarcita </b></i><i>-podés hacerlo los viernes a las 20 y a las 22 en El Camarín de las Musas, Mario Bravo 960, CABA-</i><i><b> </b></i><i>y que si no podés o estás lejos, veas </i><a href="https://newsletters.cmail20.com/t/i-l-fzhrdt-tuijuhjrjk-a/"><i><b>la versión televisiva</b></i><i> </i></a><i>de la obra, que también está buenísima. </i></p><p><i>Las imágenes que acompañan este envío son de diferentes épocas de </i><i><b>La Pilarcita</b></i><i>, de la grabación de la obra en la TV Pública y del viaje que hicieron María Marull y Mercedes Moltedo a la celebración de la santita.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2WY2Z4A74RCUFOKNSYDK67OFWA.jpg?auth=a17a9743f8729de6a275b3a799784f8adf1a9175db0f695a91200658a177a848&smart=true&width=1920&height=2560" alt="Los peregrinos celebrando el día de La Pilarcita, en Concepción. (Gentileza: María Marull)" height="2560" width="1920"/><p><i>Vuelvo a decirte que, aunque me emociona la fe de los otros, sigo sin creer en algo superior a la humanidad que digita nuestros destinos. Se me ocurre que tal vez, aquella frase de mi viejo que decía “No creo en Dios, creo en los hombres” me marcó con el fuego de su humanismo racional.</i></p><p><i>Respeto -hasta envidio a veces, como dije al comienzo- a los que creen, en cambio repudio a aquellos que buscan imponer su credo. Prefiero mantenerme lejos de fundamentalistas y autoritarios que, fuera de toda sensibilidad, solo buscan avanzar sobre la sensibilidad de los demás.</i></p><p><i>Te recuerdo mi correo, por si te dan ganas de escribirme para contarme algo o hablarme de estos envíos. Es </i><a href="mailto:hpomeraniec@infobae.com" target="_blank"><i><b>hpomeraniec@infobae.com</b></i></a><i>.</i></p><p><i>Hasta la próxima.</i></p><p><i><b>*Para suscribirte a “Fui, vi y escribí” y a otros newsletters de Infobae, ingresá</b></i><a href="https://www.infobae.com/newsletters/"><i><b> acá.</b></i></a></p><p><i><b>** Para leer los “Fui, vi y escribí” anteriores, clickeá</b></i><a href="https://www.infobae.com/tag/fui-vi-y-escribi/"><i><b> acá</b></i></a><i><b>.</b></i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/V32GC3FQYBEJDJ3RRDSUAPPQQQ.jpg?auth=da2f50455fda17705d50aa3e07288dff4d9712d9817bdf2f6eb879be560bec80&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Crédito: Mariano Asseff]]></media:description></media:content></item></channel></rss>