<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/itala-fulvia-villa/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sun, 09 Aug 2026 12:40:25 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[“Sexto Panteón”, una colosal ciudad subterránea bajo el Cementerio de la Chacarita creada para albergar a más de cien mil difuntos]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2026/07/18/sexto-panteon-una-colosal-ciudad-subterranea-bajo-el-cementerio-de-la-chacarita-creada-para-albergar-a-mas-de-cien-mil-difuntos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2026/07/18/sexto-panteon-una-colosal-ciudad-subterranea-bajo-el-cementerio-de-la-chacarita-creada-para-albergar-a-mas-de-cien-mil-difuntos/</guid><dc:creator><![CDATA[Gerardo Di Fazio]]></dc:creator><description><![CDATA[Fue el primer y más grande ensayo mundial de arquitectura moderna aplicada al ámbito funerario. Su autora fue la urbanista Ítala Fulvia Villa, una mujer pionera, vanguardista y brillante que diseñó el descanso eterno de los porteños y que, sin embargo, fue sepultada por el olvido de su propio tiempo]]></description><pubDate>Sat, 18 Jul 2026 06:50:15 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L2QHI3NKRRE4POOYAFNOMQ6WHY.jpg?auth=462fe1cf31cf5a6dc6e61802f6e5f499224cced2a0b2736a3636fc40bd31878c&smart=true&width=1540&height=870" alt="El primer predio del Cementerio de Chacarita funcionó en los antiguos terrenos de la dotación del Colegio Nacional de Buenos Aires, conocido como la “Chacarita de los Colegiales” pero colmó rápidamente su capacidad y fue clausurado. Las sepulturas fueron trasladadas al sitio que ocupa hoy. Su fachada fue diseñada posteriormente por el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo" height="870" width="1540"/><p>Hay lugares en Buenos Aires donde el silencio no es solo la ausencia de ruido, sino una densa materia que se puede tocar. Quien camina hoy por las extensas hectáreas del <b>Cementerio de la Chacarita</b>, la necrópolis más grande de la Argentina y una de las mayores del mundo, suele buscar los mausoleos tradicionales, las estatuas de mármol que lloran un esplendor perdido, o las tumbas de los mitos populares como Carlos Gardel, Alfonsina Storni, la Madre María o Sandrini, entre otros. Sin embargo, pocos de los caminantes que recorren la superficie advierten que bajo sus pies se extiende <b>una de las epopeyas arquitectónicas más audaces del siglo XX</b>.</p><p>Se trata del llamado <b>“Sexto Panteón”</b>, <b>una colosal ciudad subterránea de hormigón armado concebida para albergar a más de cien mil difuntos</b>. Una obra que, mirada con los ojos de la historia y el arte, constituye el primer y más grande ensayo mundial de arquitectura moderna aplicada al ámbito funerario. Pero detrás de este laberinto de sombra y luz natural, se esconde otra historia de sepulcro y desmemoria: la de <b>su creadora, la arquitecta Ítala Fulvia Villa</b>. Una mujer pionera, vanguardista y brillante que <b>diseñó el descanso eterno de los porteños</b> y que, sin embargo, fue sepultada por el olvido de su propio tiempo.</p><p>Para comprender la magnitud de lo que Ítala Fulvia Villa edificó bajo la tierra, es necesario desandar los pasos del suelo que pisamos. El origen del Cementerio de la Chacarita está íntimamente ligado a la tragedia y a la emergencia sanitaria. Hacia 1871, la Ciudad de Buenos Aires fue azotada por una devastadora <b>epidemia de fiebre amarilla que diezmó a casi el diez por ciento de su población</b>. Los cementerios existentes, como el de la Recoleta o el Cementerio del Sur (hoy Parque Ameghino), colapsaron en pocas semanas. <b>La muerte cotidiana se transformó en un problema logístico inmanejable</b>.</p><p>Ante la desesperación, las autoridades municipales adquirieron tierras en lo que entonces eran los confines de la urbe: los antiguos terrenos de la dotación del Colegio Nacional de Buenos Aires, conocidos popularmente como la <i>“Chacarita de los Colegiales”</i>. Allí, con urgencia y desazón, se improvisó el primer cementerio, conectado por una línea de tranvía fúnebre ideada para trasladar los féretros desde el centro urbano. Aquel primer predio colmó rápidamente su capacidad y debió ser clausurado en 1875, trasladándose las sepulturas al sitio definitivo que hoy ocupa, cuya imponente fachada neoclásica fue diseñada posteriormente por el célebre arquitecto Juan Antonio Buschiazzo.</p><p>Con el correr de las décadas, Buenos Aires experimentó una mutación demográfica sin precedentes. La oleada inmigratoria europea y la migración interna transformaron a la gran aldea en una metrópolis masiva. Hacia mediados de la década de 1940, el cementerio ya contaba con casi 95 hectáreas de extensión, pero<b> el espacio horizontal comenzó a agotarse de forma alarmante</b>. La lógica tradicional de los grandes mausoleos familiares, las bóvedas individuales y las tumbas en tierra resultaba insostenible para una población que crecía a un ritmo geométrico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZA2K6GRWTVDTRNRUK5X4DSDFAQ.jpg?auth=5d7d76bbc79268b293c907de1cda69d1453ef64a6b6c5fa9885d74a33cb91c94&smart=true&width=768&height=576" alt="Antiguos sepultureros del cementerio de la Chacarita. La necrópolis nació por la necesidad de darle sepultura a las miles de víctimas de la fiebre amarilla" height="576" width="768"/><p>La muerte, al igual que la vivienda, empezó a sufrir el problema de la densidad urbana. La Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires se enfrentó a un dilema de hierro: <b>¿cómo expandir los dominios de los fallecidos sin arrebatarle tierras vitales al crecimiento de los vivos?</b></p><p>La respuesta de las oficinas técnicas de la municipalidad a comienzos de la década de 1950 fue de una audacia inusitada. Si en la superficie la ciudad moderna crecía hacia arriba mediante los rascacielos y los bloques de departamentos colectivos, en la necrópolis la solución consistiría en el camino inverso. <b>Había que expandirse hacia abajo</b>. <b>Nació así la idea de construir grandes panteones subterráneos</b> de carácter masivo, una tipología que recuperaba, de manera secular y moderna, el concepto milenario de las catacumbas romanas.</p><p>El encargo para diseñar el Sexto Panteón recayó sobre la Dirección General de Arquitectura y Urbanismo del municipio. <b>A la cabeza de aquel equipo técnico se encontraba Ítala Fulvia Villa</b>, quien lideró un grupo de profesionales entre los que figuraba un joven y aún desconocido arquitecto<i>: </i><b>Clorindo Testa</b>. Junto a colaboradores como <b>Leila Cornell, Gunter Ernest </b>y los demás miembros del departamento, Villa asumió la colosal tarea de excavar una parcela de casi trescientos metros de lado para levantar una estructura que debía ser, al mismo tiempo, eficiente, económica, digna e igualitaria.</p><p>La construcción, iniciada en 1950 y concluida en 1958, desafió las leyes de la ingeniería civil de la época. Se extrajeron miles de toneladas de tierra para conformar dos inmensos niveles subterráneos estructurados mediante galerías racionales y monumentales. En total, la obra se proyectó con la capacidad de albergar <b>unos 23.200 nichos para ataúdes y miles de urnas de diferentes tamaños</b>, organizados en una retícula perfecta. Aquello no era una simple acumulación de tumbas; era <b>el urbanismo de los muertos aplicado con una precisión matemática</b>.</p><p>La verdadera genialidad de Ítala Fulvia Villa residió en transformar un espacio potencialmente claustrofóbico, oscuro y macabro en una experiencia arquitectónica sublime, donde el dolor de la pérdida se diluye en un marco de serenidad monumental. La propuesta estética se encuadró dentro del brutalismo, la corriente derivada de los postulados de Le Corbusier que propugnaba el uso del hormigón visto, rudo y desnudo, mostrando con honestidad las marcas del encofrado y la fuerza de la estructura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BP35MFFQTJGOHNBIDOVWOFKT5Q.jpg?auth=2820837fc3b21bf88e99ed2d4ce4e838b699e712fa80392b7ae4da4d60d7cdf2&smart=true&width=1920&height=1475" alt="La urbanista Ítala Fulvia Villa, única mujer del Grupo Austral, soslayada por la historia" height="1475" width="1920"/><p>Al revés de lo que dicta el prejuicio sobre un cementerio bajo tierra, <b>el Sexto Panteón es un territorio inundado de luz</b>. Villa perforó la gran losa del techo que separa el subsuelo del mundo exterior mediante inmensos patios arbolados a cielo abierto. Estos patios internos no solo garantizan una ventilación cruzada perfecta y constante, sino que funcionan como embudos que capturan la luz del día y la distribuyen suavemente a través de las galerías de hormigón. El sol penetra en las entrañas de la tierra, proyectando sombras mutantes a lo largo de las horas y dialogando de manera poética con la idea de la resurrección o la continuidad de la vida.</p><p>En la superficie, el panteón es prácticamente invisible para el distraído: se manifiesta solo como un inmenso tapiz verde de césped, interrumpido por la emergencia de volúmenes abstractos de concreto, escaleras geométricas y las copas de los árboles que emergen de las profundidades. Al descender por las amplias y monumentales escalinatas, el visitante experimenta un rito de pasaje. La arquitectura de Villa no busca intimidar al deudo ni abrumarlo con ornamentos sagrados o iconografías dramáticas; al contrario, lo sostiene. El hormigón visto ofrece una austeridad republicana e igualitaria: <b>allí todos los nichos son idénticos, despojados de la opulencia clasista que caracteriza a la Recoleta</b>. Es la muerte entendida como el destino común de la condición humana, cobijada por una belleza geométrica eterna.</p><p>¿Quién era esta mujer capaz de concebir semejante obra en una época donde el universo de la construcción estaba reservado exclusivamente a los hombres? Ítala Fulvia Villa nació en la Argentina en 1913. Impulsada por una vocación inquebrantable, ingresó a la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires, donde se graduó con honores en 1935, <b>formando parte de las primeras promociones de mujeres arquitectas del país</b>.</p><p>Lejos de conformarse con la labor tradicional de decoración o diseño residencial que el mandato social de la época asignaba a las profesionales de su género, Ítala se arrojó de lleno al urbanismo y a la vanguardia teórica. En 1938, se convirtió en una pieza fundamental para la constitución del <b>Grupo Austral</b>, el colectivo de arquitectos más importante de la modernidad argentina, integrado por figuras de la talla de Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari Hardoy. Villa fue la única mujer en aquel núcleo que introdujo las ideas de la arquitectura racionalista internacional en el Cono Sur y que redactó el famoso manifiesto del grupo, titulado <i>“Voluntad y Acción”</i>.</p><p>Su labor continuó expandiéndose en el ámbito público. Junto a Horacio Nazar, obtuvo el primer premio del VI Salón de Arquitectura por su monumental plan de urbanización para el Bajo Flores, una propuesta innovadora destinada a solucionar el problema de las viviendas populares mediante supermanzanas y espacios verdes integrados. También participó activamente en el Plan Director para la Ciudad de Buenos Aires a fines de la década del 40, colaborando en los estudios enviados a la oficina de Le Corbusier en París. <b>Ítala no solo dibujaba planos; pensaba la escala humana de las ciudades del futuro</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TKDZCHVZGZCUTIAP7PKVRYNVSE.jpg?auth=5d80bd1237dbe537fe6613d5924e1fe543a21ac5135cfa41444166aa518ebf25&smart=true&width=1920&height=2795" alt="Ítala Fulvia Villa, creadora del Sexto Panteón del Cementerio de la Chacarita, formó parte de las primeras promociones de mujeres arquitectas del país" height="2795" width="1920"/><p>A pesar de su imponente currículum y de haber dirigido la obra del Sexto Panteón —una de las mayores estructuras de hormigón de la historia urbana porteña—, el nombre de Ítala Fulvia Villa fue borrado sistemáticamente de la historiografía oficial de la arquitectura argentina durante décadas. Falleció en 1991 en un silencio casi absoluto, desprovista de los grandes homenajes que sus colegas varones recibieron en vida y de manera póstuma.</p><p>Las razones de este olvido son múltiples y complejas, arraigadas en las contradicciones de una época y en <b>los sesgos</b> del propio campo profesional.</p><p><b>El sesgo de género de la época:</b> en los años cincuenta, el ámbito de la obra pública y la dirección de grandes infraestructuras civiles era un territorio hipermasculinizado. Las jerarquías institucionales tendían a invisibilizar el liderazgo técnico de las mujeres, atribuyendo el mérito de los proyectos a las firmas masculinas del equipo o a los directores políticos de turno. Otro de los tópicos para su olvido fue que, durante muchísimo tiempo, las enciclopedias y los manuales de historia del arte atribuyeron la autoría del Sexto Panteón de manera casi exclusiva a Clorindo Testa. Si bien el creador de la Biblioteca Nacional participó en el equipo como un joven colaborador en sus inicios profesionales, la directora general del proyecto, la encargada de la toma de decisiones estructurales y conceptuales, fue Villa. La posterior y descomunal fama de Testa terminó por fagocitar la figura de su jefa. También hizo mella que al tratarse de un proyecto diseñado dentro de las oficinas del Estado y no por un estudio privado con fines comerciales, la autoría individual se disolvió bajo el sello burocrático de la “Dirección de Arquitectura”. Esto dificultó que el nombre de Ítala trascendiera las fronteras de los archivos municipales. Y sobre todo, el hecho de que la arquitectura de los cementerios suele ser un tema incómodo para la crítica académica tradicional, que prefiere enfocar sus análisis en edificios corporativos, teatros o viviendas burguesas. <b>El panteón subterráneo, concebido para las clases populares y medias en el contexto del dolor y la muerte masiva, fue relegado a un plano secundario de la valoración estética.</b></p><p>Afortunadamente, el siglo XXI trajo consigo una profunda corriente de revisión histórica con perspectiva de género que comenzó a hacer justicia con el legado de Villa. El hito fundamental de esta recuperación llegó de la mano de investigaciones internacionales, en particular el minucioso trabajo de la arquitecta e investigadora francesa Léa Namer. Namer pasó casi una década desenterrando planos, buceando en archivos olvidados de Buenos Aires y entrevistando a los propios cuidadores de la Chacarita —quienes custodiaban la memoria oral del lugar— para reconstruir la verdad histórica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DTFVH3TF3BGABMAKTQUS2FIZNA.jpg?auth=eccb53fefdf8d6488a963ca154d8e5930fab6c86c9ec847720bbde7a3d2defa7&smart=true&width=1920&height=1357" alt="Proyecto Sexto Panteón del Cementerio de la Chacarita" height="1357" width="1920"/><p>Caminar hoy por los pasillos del Sexto Panteón es una experiencia sobrecogedora. Mucho abandono, mucha suciedad, y poco interés del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en temas de recuperación y mantenimiento de obras de arquitectura; más bien solo importa lo contrario. Pero a pesar del paso del tiempo y de los desafíos lógicos de conservación que enfrenta una estructura subterránea de semejante escala, la luz sigue cayendo de manera impecable desde los patios hacia los muros de hormigón. Es un monumento a la dignidad humana, <b>una lección de cómo la arquitectura puede domesticar el subsuelo para albergar la memoria colectiva de un pueblo</b>.</p><p>Ítala Fulvia Villa demostró que el cementerio no tiene por qué ser un sitio de terror o de opulencia aristocrática, sino un espacio público de recogimiento, paz y luz compartida. Es hora de que los vivos, al caminar sobre ese césped de la Chacarita, pronuncien su nombre con el respeto y la admiración que la historia le negó durante tanto tiempo y que su memoria sea recordada y homenajeada. Porque la posteridad no puede ser un eco difuso que se pierde en los laberintos del subsuelo. El olvido de la monumental obra de Ítala no fue un accidente del tiempo, sino una silenciosa arquitectura de la omisión, pero un lauro oficial no debe ser mera burocracia, sino una ofrenda de luz; un desagravio soberano que devuelva a esta creadora de mitos al firmamento de los grandes de nuestra patria. Que el bronce y la ley reparen por fin lo que el silencio sepultó, para que cuando la luz del sol vuelva a besar ese hormigón despojado, Buenos Aires entienda que allí abajo no solo descansan sus muertos, sino también el genio eterno de una mujer que venció a la mismísima penumbra.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/L2QHI3NKRRE4POOYAFNOMQ6WHY.jpg?auth=462fe1cf31cf5a6dc6e61802f6e5f499224cced2a0b2736a3636fc40bd31878c&amp;smart=true&amp;width=1540&amp;height=870" type="image/jpeg" height="870" width="1540"><media:description type="plain"><![CDATA[El primer predio del Cementerio de Chacarita funcionó en los antiguos terrenos de la dotación del Colegio Nacional de Buenos Aires, conocido como la “Chacarita de los Colegiales” pero colmó rápidamente su capacidad y fue clausurado. Las sepulturas fueron trasladadas al sitio que ocupa hoy. Su fachada fue diseñada posteriormente por el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El panteón subterráneo de Chacarita, la joya oculta de Buenos Aires]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2025/11/22/el-panteon-subterraneo-de-chacarita-la-joya-oculta-de-buenos-aires/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2025/11/22/el-panteon-subterraneo-de-chacarita-la-joya-oculta-de-buenos-aires/</guid><dc:creator><![CDATA[Brisa Bujakiewicz]]></dc:creator><description><![CDATA[La necrópolis modernista diseñada por Ítala Fulvia Villa sorprende por su arquitectura innovadora y su historia poco conocida, mientras crecen los esfuerzos para proteger este patrimonio en riesgo de deterioro]]></description><pubDate>Sat, 22 Nov 2025 16:44:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5E5QBZUDXBEMJEW7ZI63N24QY4.jpg?auth=2d3fac7f21899fda0670a2f25989be83f643f803e16dbcef681e1c642bc9b4a8&smart=true&width=1523&height=1142" alt="El Sexto Panteón de Chacarita es la necrópolis subterránea más grande de Buenos Aires y un ícono de la arquitectura funeraria argentina (© Federico Cairoli - ArchDaily)" height="1142" width="1523"/><p>El<b> Sexto Panteón del </b><a href="https://www.infobae.com/sociedad/2021/04/14/el-tragico-origen-del-cementerio-de-la-chacarita-la-epidemia-de-fiebre-amarilla-el-tren-funebre-y-la-falta-de-enterradores/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/2021/04/14/el-tragico-origen-del-cementerio-de-la-chacarita-la-epidemia-de-fiebre-amarilla-el-tren-funebre-y-la-falta-de-enterradores/"><b>Cementerio de la Chacarita</b></a>, en <b>Buenos Aires</b>, se erige como <a href="https://www.infobae.com/cultura/2025/06/25/chacarita-moderna-el-libro-que-documenta-el-brutalismo-en-el-gran-subsuelo-del-cementerio-porteno/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2025/06/25/chacarita-moderna-el-libro-que-documenta-el-brutalismo-en-el-gran-subsuelo-del-cementerio-porteno/"><b>una de las mayores necrópolis</b></a><b> subterráneas de América Latina</b>. Concebido en medio del auge poblacional y los desafíos urbanos de la segunda mitad del siglo XX, representa un <b>hito en la arquitectura funeraria argentina</b>. La arquitecta <b>Ítala Fulvia Villa</b>, pionera del modernismo local, dirigió el proyecto que transformó el paisaje de la capital.</p><p>A mediados del siglo pasado, <b>Buenos Aires</b> enfrentó una necesidad urgente: <b>la ciudad experimentaba un crecimiento acelerado</b> debido a la fuerte inmigración rural e internacional. La demanda de nuevos espacios de entierro puso en primer plano la necesidad de innovar en la infraestructura funeraria. El municipio encargó entonces la <b>creación de un panteón subterráneo</b> que pudiera dar respuesta eficiente y moderna a la saturación de la necrópolis.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QETVLPP7KFAGNNH7QMYCPQZTCI.jpg?auth=b2712e26794d7c5004a5ccd9344c13100aadd8d75b7958394d3e3c88b0364fca&smart=true&width=1920&height=1536" alt="La arquitecta Ítala Fulvia Villa lideró el diseño del panteón subterráneo, revolucionando el concepto de espacio funerario en la ciudad (© Federico Cairoli - ArchDaily)" height="1536" width="1920"/><p>De este contexto surgió el <b>Sexto Panteón</b>, que se construyó entre <b>1950 y 1958</b> en el <b>corazón del Cementerio de la Chacarita</b>, el más extenso del país y uno de los mayores del mundo. Ítala Fulvia Villa encabezó el equipo técnico, en el que también participaron destacados arquitectos como <b>Clorindo Testa</b>. </p><p>Según precisó <i>Atlas Obscura</i>, la obra reunió <b>arquitectura modernista</b>, eficiencia espacial e innovación técnica para alojar a decenas de miles de difuntos en galerías racionalmente organizadas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DTFVH3TF3BGABMAKTQUS2FIZNA.jpg?auth=eccb53fefdf8d6488a963ca154d8e5930fab6c86c9ec847720bbde7a3d2defa7&smart=true&width=1920&height=1357" alt="Primera fase de la obra del Sexto Panteón, 1950–51. Image © Léa Namer / Building Books" height="1357" width="1920"/><h2>Un proyecto modernista para una ciudad en expansión</h2><p>La construcción del Sexto Panteón respondió a una lógica colectiva que revolucionó el concepto de espacio funerario tradicional. El diseño incluyó dos niveles subterráneos, con nueve galerías principales que permiten albergar hasta <b>150.000 entierros</b> <b>entre nichos para ataúdes y urnas</b>, según datos de<i> Moderna Buenos Aires.</i> La parcela, de casi 300 metros de lado, presenta patios internos que aseguran iluminación natural y ventilación, además de facilitar la orientación de quienes visitan el lugar.</p><p>El conjunto arquitectónico del panteón subterráneo se destaca por su austeridad formal y funcionalidad. El uso visible del hormigón armado revela la impronta brutalista, mientras que la disposición igualitaria de los nichos se aparta del exhibicionismo individual de los mausoleos habituales. Cada nicho cuenta con una placa de travertino uniforme, una decisión que <b>refuerza la idea de igualdad</b> en la memoria colectiva.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WCTS7BQS6VE6TEPAGOQ5GOCWKU.jpg?auth=326b1a80ac9790938dd9e0855869775652b1bf299366e5144c76ab86654baa5b&smart=true&width=1920&height=1169" alt="El panteón fue construido entre 1950 y 1958 para responder a la saturación de cementerios por el crecimiento poblacional de Buenos Aires (© Federico Cairoli - ArchDaily)" height="1169" width="1920"/><p>El Cementerio de la Chacarita, inaugurado oficialmente en 1886, absorbió a lo largo de los años los desafíos de las epidemias y el crecimiento de Buenos Aires. Según <i>ArchDaily</i>, <b>la propuesta de un gran panteón subterráneo formó parte de una estrategia urbana</b> para optimizar los cementerios públicos, densificando el espacio y liberando el terreno superficial para áreas verdes. </p><p>Así, la organización racional y la tecnología aplicada —como elevadores eléctricos para ataúdes y sistemas avanzados de desodorización— marcan una<b> diferencia innovadora aún vigente.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X4GOHO63OBEGLM2BU4H6PM7E5E.jpg?auth=3b6f789b8808064c57d163d981d86ff21c63ea59bed4875fd8fd4c0609f0a9d8&smart=true&width=1920&height=1555" alt="El diseño incluye dos niveles subterráneos, nueve galerías principales y capacidad para hasta 150.000 entierros en nichos y urnas (© Federico Cairoli - ArchDaily)" height="1555" width="1920"/><p><b>Ítala Fulvia Villa</b>, arquitecta y urbanista formada en la Universidad de Buenos Aires, se posicionó como <b>una de las primeras mujeres del país en conducir obras de envergadura estatal</b>. Tras su ingreso a la facultad en la década del 30′, integró el Grupo Austral y colaboró en propuestas urbanas vanguardistas, donde absorbió influencias de arquitectos europeos y métodos modernos.</p><p>De acuerdo con la arquitecta e investigadora Léa Namer, Villa superó el imaginario arquitectónico de su época, dotando al Panteón de una identidad propia y de atención al usuario funerario, tanto en lo técnico como en lo simbólico.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ADEQW6IJVRD6PEJ6O62G2MYPAQ.jpg?auth=687429967597b86c4cc0817690f9ed9c8fed945d975703a272bd4da36ba52bfa&smart=true&width=1920&height=1920" alt="La obra destaca por su arquitectura modernista, el uso de hormigón armado y la disposición igualitaria de los nichos funerarios (© Federico Cairoli - ArchDaily)" height="1920" width="1920"/><p><b>La historia del Sexto Panteón también refleja las desigualdades históricas</b> en la visibilidad de las mujeres en la arquitectura. La obra se atribuyó erróneamente a colaboradores varones o permaneció sin autoría durante décadas, hasta que estudios recientes reivindicaron a Ítala Fulvia Villa como máxima responsable.</p><p>A pesar de su valor arquitectónico y patrimonial, el Sexto Panteón enfrenta deterioro. Según testimonios de cuidadores recogidos por medios locales, la menor afluencia de visitantes incide en el estado actual de la estructura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MZHN5E7F4VF2XIXL4G4YEI2IHE.jpg?auth=83bbcc68ed965e628fba86c9a8120bcc392659a919db8aa8292561d896a81a34&smart=true&width=1920&height=1381" alt="Primera fase de la obra del Sexto Panteón, 1950–51. Image © Léa Namer / Building Books" height="1381" width="1920"/><p>Distintos sectores impulsan en la actualidad iniciativas para lograr el reconocimiento formal del panteón como <b>monumento cultural </b>y obtener fondos para su <b>restauración</b>. El Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo apoya la propuesta, que podría concretarse en los próximos años.</p><p>A más de seis décadas de su inauguración, <b>el Sexto Panteón sobresale como uno de los ejemplos más representativos</b> del modernismo argentino, fruto de la visión integradora y racionalista de <b>Ítala Fulvia Villa</b>. Su legado desafía los límites entre memoria colectiva, innovación urbana y el reconocimiento de las mujeres en la historia profesional del país.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WCTS7BQS6VE6TEPAGOQ5GOCWKU.jpg?auth=326b1a80ac9790938dd9e0855869775652b1bf299366e5144c76ab86654baa5b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1169" type="image/jpeg" height="1169" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El panteón fue construido entre 1950 y 1958 para responder a la saturación de cementerios por el crecimiento poblacional de Buenos Aires (© Federico Cairoli - ArchDaily)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[‘Chacarita Moderna’, el libro que documenta el brutalismo en el gran subsuelo del cementerio porteño]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/06/25/chacarita-moderna-el-libro-que-documenta-el-brutalismo-en-el-gran-subsuelo-del-cementerio-porteno/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/06/25/chacarita-moderna-el-libro-que-documenta-el-brutalismo-en-el-gran-subsuelo-del-cementerio-porteno/</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Raimondi]]></dc:creator><description><![CDATA[La obra de Ítala Fulvia Villa, olvidada diseñadora del panteón subterráneo de la necrópolis, es objeto de homenaje para la arquitecta francesa Léa Namer. “Fue la experiencia arquitectónica más conmovedora de mi vida”, asegura]]></description><pubDate>Wed, 25 Jun 2025 10:40:09 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><i><b>Chacarita Moderna. La necrópolis brutalista de Buenos Aires</b></i> es el título del libro, en cuyo prólogo, su autora <b>Léa Namer</b>, le “escribe” una carta a <b>Ítala Fulvia Villa</b> (1913-1991), una relegada arquitecta que, hacia fines de la década del 40, ideó el subterráneo<b> Sexto Panteón </b>(o Panteón VI)<b> </b>de la necrópolis, un <b>inframundo de hormigón</b> que alberga a miles de difuntos.</p><p>La arquitecta francesa construyó una obra escrita, que <b>presentará en agosto en Argentina y </b><a href=" https://www.chacaritamoderna.com/shop" target="_blank" rel="" title=" https://www.chacaritamoderna.com/shop"><b>cuya edición castellano-inglés se puede comprar en forma online</b></a>, visita en la que también profundizará su investigación sobre el mítico cementerio y, además, filmará escenas para sus próximos proyectos cinematográficos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J7B4DJJOEVFI7MK5YWJ2TLUCQI.jpg?auth=49843925251d0ba704d2ebd995bb470f10835b88d8f4f9b89514fa6fb386e5d9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El libro "Chacarita Moderna. La necrópolis brutalista de Buenos Aires" que la autora vendrá a presentar al país en agosto" height="1080" width="1920"/><p>Porque, desde su primer acercamiento con este camposanto subterráneo de 90.000 m2, en 2014, Namer sintió “una conexión muy fuerte” con la persona que había diseñado ese amplio espacio soterrado. “Fue algo intuitivo, difícil de explicar, intuía en ella una sensibilidad cercana a la mía, en la manera en que se organiza la puesta en escena de la <b>bajada a las galerías, en el tratamiento de la luz, en el trabajo cuidadoso del hormigón</b>. Quería convocar esa ausencia, abrir un espacio de diálogo entre dos mujeres arquitectas separadas por décadas”, resumió vía e-mail, desde Francia, a <b>Infobae Cultura</b>.</p><p>De hecho, cuando esta arquitecta graduada en París en 2012, con una experiencia de intercambio en la <b>FADU</b> (Buenos Aires, 2010–2011), se interiorizó con el cementerio subterráneo, <b>desconocía la autoría de la proyectista en cuestión</b>. Es más, por la fecha en que se firmó el masterplan (1949), <b>creía que era obra de un arquitecto varón</b>. “Lo que más me sorprendió de Ítala es lo pionera que fue: <b>la sexta mujer en recibirse como arquitecta en Argentina</b>, en una época en la que estudiar esa carrera significaba estar rodeada de hombres. En su promoción, fue la única mujer”, subrayó Namer.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TKDZCHVZGZCUTIAP7PKVRYNVSE.jpg?auth=5d80bd1237dbe537fe6613d5924e1fe543a21ac5135cfa41444166aa518ebf25&smart=true&width=1920&height=2795" alt="Ítala Fulvia Villa, la sexta mujer en graduarse de arquitecta en la Argentina" height="2795" width="1920"/><p>La ambición y coraje de Ítala, para diseñar y llevar adelante un proyecto tan monumental y complejo como el Sexto Panteón, influyó también en las elecciones de vida de la antigua proyectista argentina quien <b>nunca se casó, ni tuvo hijos</b>, decisiones poco convencionales para la época: definían a un ser volcado a su trabajo y vocación pública.</p><p>“Lo que me sigue sorprendiendo de ella es cómo una arquitecta tan relevante <b>pudo desaparecer tan rápidamente del relato oficial</b>. No existen archivos, no hay biografías, no hay memoria institucional. Es como <b>si se hubiese disuelto en el tiempo</b>. Falleció en 1991 y, en apenas 34 años, casi no queda nada”, resumió Léa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DTFVH3TF3BGABMAKTQUS2FIZNA.jpg?auth=eccb53fefdf8d6488a963ca154d8e5930fab6c86c9ec847720bbde7a3d2defa7&smart=true&width=1920&height=1357" alt="La construcción del Sexto Panteón del Cementerio de la Chacarita" height="1357" width="1920"/><h2>Brutalismo en descenso</h2><p>Desde su rol en la Dirección General de Arquitectura y Urbanismo, Ítala Fulvia Villa concibió un proyecto que proponía una <b>idea radical de igualdad en la muerte</b>. “A diferencia de los mausoleos o bóvedas, donde cada familia compite por visibilidad y prestigio, ella diseñó <b>un espacio común, horizontal, donde todos descansan bajo el mismo cielo</b>, una visión de igualdad”, sintetizó Namer.</p><p>Porque, al involucrarse en este proyecto, Villa no se limitó a responder a un encargo funcional sino que diseñó <b>una renovada estética funeraria para el hombre moderno</b>. “Recurrió a la <b>plasticidad del hormigón y a su imaginario abstracto</b> para dotar al Sexto Panteón de una monumentalidad sobria, pero profundamente sagrada, como si<b> reinterpretara los vitrales de las catedrales góticas</b>, trabajando las texturas y motivos ornamentales del material con una delicadeza que potencia la fuerza de las estructuras”, describe la proyectista europea.</p><p>Visitar el Sexto Panteón es ser testigo de<b> una escala brutalista que impacta</b>, en donde se ve el trazo de la misteriosa arquitecta orquestando <b>la experiencia del descenso</b>. Las escaleras sobredimensionadas, la modulación de la luz y del sonido, los ecos que varían a medida que uno baja. Todo está pensado para que la arquitectura sea también “<b>un ritual, un pasaje físico y emocional</b>”.</p><p>Así Villa decidió <b>verticalizar la tipología del cementerio-parque</b>, una secuencia de circulaciones y un paisaje subterráneo que establecía un diálogo con la naturaleza. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YAX5C5DROJAANHCI7BVYYI3YR4.jpg?auth=00709c7f8a708a62fc33e4d39693816db97a01f60ed6030fbbc6afe88b423c7e&smart=true&width=1920&height=1797" alt="La presencia de la naturaleza, el diseño brutalista en hormigón y un concepto igualitario ante la muerte, como sello de la obra de Villa" height="1797" width="1920"/><p>“El color del hormigón envejecido, el verde de la vegetación, la sombra de los árboles, el sonido del viento en las hojas aportan un<b> respiro sensorial al peso simbólico del lugar</b>, porque Ítala realizó un tratamiento paisajístico desarrollado con patios interiores, fuentes de agua y recorridos a cielo abierto”, desarrolló Namer.</p><p>Esa integración sutil, <b>entre racionalismo estructural y sensibilidad atmosférica</b>, denotó una completa visión arquitectónica y, aunque muchas partes del proyecto estén deterioradas en la actualidad, aún se percibe la fuerza de su concepción. “<b>Es una arquitectura que, incluso en ruina, sigue viva</b>”, subrayó la francesa.</p><p>La organización del Sexto Panteón, para Namer, funciona como <b>un umbral entre el mundo de los vivos y el de los muertos</b>. “Estoy convencida de que Ítala, al reinventar el cementerio moderno, también convocó memorias universales:<b> mitos antiguos como el descenso de Orfeo al inframundo, el laberinto del Minotauro o el cruce guiado por Caronte</b>. El Sexto Panteón se convierte en un escenario de lo invisible, donde esos relatos ancestrales se actualizan en clave contemporánea”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HAOZHGAUFZB7TNDMCBBOJ5S3LE.jpg?auth=1002d7513a9d24d8049f0543562aa40406c8c669b7ff96c9b6657fb2cd5a81b8&smart=true&width=1920&height=2560" alt="La arquitecta Léa Namer coloca una placa en el Sexto Panteón en conmemoración a la proyectista argentina Ítala Fulvia Villa" height="2560" width="1920"/><p>Según ella, la experiencia de descender es intensa, casi ritualística:<b> una vez abajo, todo cambia</b>. La extensión laberíntica, la repetición de nichos y la pérdida de referencias espaciales remite a una deriva, no solo física, sino también emocional y existencial. </p><p>Y, en este contexto, <b>los cuidadores del lugar aparecen como figuras de tránsito, verdaderos pasadores entre mundos</b>. “Me recordaron a Caronte, el barquero que guía a las almas hacia el más allá. Entre lo visible y lo olvidado, son ellos quienes sostienen, en silencio, la vida del lugar”, agrega la arquitecta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IQE2CPE7QBFVRD7E6XZ5OQ7VXU.jpg?auth=15ccb52b76cb8c2f7a8bf6a75ed2d8f6c5a7c2c247fb8630784c4158aa187fbe&smart=true&width=1371&height=1920" alt="Uno de los cuidadores del Sexto Panteón, al cual Namer los relaciona con Caronte, el barquero que, en la mitología griega, transporta las almas de los muertos a través del río Aqueronte hacia el inframundo, gobernado por Hades" height="1920" width="1371"/><h2>Recuerdos de costa a costa</h2><p>Namer rememora, desde París, su primera visita al Sexto Panteón, ocurrida hace más de una década atrás. “Fue un <i>bouleversement</i> profundo, un flechazo, una sensación física, intensa: <b>la experiencia arquitectónica más conmovedora de mi vida</b>, como si algo en mi cuerpo estaba cambiado. <b>Tuve la impresión de descubrir un espacio suspendido, casi sagrado</b>. A medida que descendía por las rampas hacia las galerías subterráneas, me invadió la sensación hacer una <b>catábasis</b>, como Orfeo bajando a los infiernos”, explicó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OWX33PFWJZFRTC3K6XMAJDLCAI.jpg?auth=e52986e2a20b3d3f9451ce453e6e776a2df1265ad16cf7eb6e2b789dbc626c77&smart=true&width=1920&height=1281" alt="La imponente geografía aérea del Sexto Panteón, una obra de 90.000 m2" height="1281" width="1920"/><p>Su madre, historiadora del arte, le hablaba de este mito desde su infancia a Léa quien, con su afán curioso e investigador, se volvió sensible a los sonidos, al eco de sus pasos, a la luz filtrada a través de los motivos de hormigón. “Todo parecía vivo, esa arquitectura, tan sobria y monumental, <b>tenía algo primitivo</b>”, destacó.</p><p>Familias que ponían música y se sentaban en sillas plegables, a pasar un rato en los pasillos silenciosos del panteón -cerca de los suyos que ya no están- conmovieron a Namer, quien atestiguó la manera en que los argentinos se vinculan con los muertos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DLVNMZVDJJGJDECIT4LR7N3F4Y.jpg?auth=15524de74c20428de9b8dac9252d5d1efcdf296d720a37b6e5de8800a62b6e89&smart=true&width=1371&height=1920" alt=""Nunca quise invadir el territorio de los muertos, ni el de las familias que los visitan. Intenté mantener una presencia discreta", sostuvo Namer acerca de su trabajo de campo en el Sexto Panteón " height="1920" width="1371"/><p>Fotos del difunto/a, entradas a recitales, dibujos y frases hechas a mano por los deudos, escudos de clubes de fútbol (y hasta objetos tan disímiles como escarpines o latas de cerveza) conviven con miles de flores que adornan las cientos de tapas de nichos que conforman el Sexto Panteón. “<b>Cada objeto te interpela dentro de un entorno que tiende a la uniformidad</b>, los detalles individuales resaltan con más intensidad”, sintetiza.</p><p>Con el tiempo, lo que más le impactó a esta mujer <b>no fue la presencia del duelo, sino su ausencia, entre el arrullo de las palomas </b>que se amplifica en las galerías subterráneas. “La mayoría de los días, el Sexto Panteón está casi vacío, salvo por la presencia de los cuidadores”, reconoce.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QEVPKSK6DZBXFO7C3ALG7OC35A.jpg?auth=743cccbe041136dfd772563d8b56edfc4a4f7cfe0b5b0a6974d97fdb50fcf220&smart=true&width=1920&height=1562" alt="Los diversos diseños en el hormigón que decoran las galerías subterráneas del Sexto Panteón" height="1562" width="1920"/><p>—<b> En los videos y fotos, para la investigación de tu libro, mantuviste cierta distancia con respecto a las identidades de los que moran allí. ¿Tu postura fue mostrarte más como espectadora que como visitante? </b></p><p>— Nunca quise invadir el territorio de los muertos, ni el de las familias que los visitan. <b>Intenté mantener una presencia discreta, sin forzar un lugar que no me pertenece</b>. La intención no fue documentar tumbas individuales, sino explorar el conjunto como un cuerpo colectivo, una arquitectura de la memoria y del olvido.</p><p>— <b>¿Viviste alguna experiencia que te haya perturbado? Hay pasillos completamente oscuros, como en varios sectores de nichos que albergan cenizas</b></p><p>— Una vez, que quise llegar muy temprano al cementerio para filmar el amanecer desde el Sexto Panteón, debían ser las siete de la mañana y todavía todo estaba medio oscuro. Apenas pisé la cubierta del panteón, <b>vi salir varios perros desde las galerías</b>. No sé si venían de dormir allí o estaban buscando comida.<b> </b>Con el trípode al hombro,<b> me subí a una de las bocas de ventilación y me quedé totalmente inmóvil</b>, tratando de no llamar la atención, hasta que se fueron. La verdad es que <b>me asusté</b> bastante. Como en muchos cementerios, hay una vida animal subterránea que no había considerado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WCTS7BQS6VE6TEPAGOQ5GOCWKU.jpg?auth=326b1a80ac9790938dd9e0855869775652b1bf299366e5144c76ab86654baa5b&smart=true&width=1920&height=1169" alt="La particular fisonomía del Sexto Panteón, en donde también se percibe la falta de mantenimiento patrimonial" height="1169" width="1920"/><p>— <b>¿Qué crítica, en cuanto a la política de mantenimiento o respeto patrimonial del lugar, harías para que mejore el Sexto Panteón? </b></p><p>— Creo que es, irónicamente, <b>un cementerio que se está muriendo debido al escaso mantenimiento que tiene</b>. Cada vez menos familias eligen enterrar allí a sus seres queridos y, aunque desde la cubierta, el deterioro pueda pasar desapercibido, en las galerías subterráneas los signos son claros: <b>filtraciones de agua, suelos degradados, falsos techos colapsados y fallas en el sistema de ventilación</b>. Hoy, su conservación depende en gran medida del esfuerzo cotidiano de los cuidadores, que incluso reemplazan las lámparas por su cuenta para que el espacio siga siendo accesible y digno para las familias.</p><h2>Galería de fotos del Sexto Panteón</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ADEQW6IJVRD6PEJ6O62G2MYPAQ.jpg?auth=687429967597b86c4cc0817690f9ed9c8fed945d975703a272bd4da36ba52bfa&smart=true&width=1920&height=1920" alt="La colosal escala del Sexto Panteón, en donde varias galerías se conectan en forma subterránea" height="1920" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CJI4A4I4FZHVBGR4AS2YKHV6XM.jpg?auth=7278dea58c1283dd1e5403d048668af9cfd86ef47d02b6e333aee16553593fab&smart=true&width=1371&height=1920" alt="La esencia brutalista en las formas y el trabajo del hormigón de una obra que llevó varios años de ejecución en distintas etapas" height="1920" width="1371"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KAL7AHZW3JBEHKABJLXEBDPLCM.jpg?auth=6924fd10339c4b6466c1d346fbfc683108a49e8197912cccd20f4f9813cf866c&smart=true&width=1371&height=1920" alt="Las chimeneas de ventilación que asoman en los jardines del sector central del Cementerio de la Chacarita" height="1920" width="1371"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QETVLPP7KFAGNNH7QMYCPQZTCI.jpg?auth=b2712e26794d7c5004a5ccd9344c13100aadd8d75b7958394d3e3c88b0364fca&smart=true&width=1920&height=1536" alt="El acceso principal al Sexto Panteón, coronado por una macizo de hormigón construido en la década del ´50" height="1536" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BQXAOXQ73RFFNPM7HLQTHRTYQE.jpg?auth=b15d75075316372171da94d57dfa3bdbcd03248f60ef7bc922fad8eaef60fe39&smart=true&width=1920&height=1814" alt="El choque y contraste de formas y estilos arquitectónicos de este sector del cementerio no pasa desapercibido por los visitantes de la necrópolis " height="1814" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CCMFTYMJNJFLNI5YOS2U4QPCZA.jpg?auth=2d5020a7b3139d81d4167bbd039770f5337d189fb9df7f00222cb78ea96e3885&smart=true&width=1536&height=1920" alt="La imponente vista aérea del panteón subterráneo" height="1920" width="1536"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3VTVMHJYD5CBDPOK52GNYQXMCE.jpg?auth=0bee056f813dc05bad16e762b6d552d33a86dc382273ffd29a4d33ea0c60cd2c&smart=true&width=1920&height=1536" alt="Las formas diseñadas por Villa, un hecho innovador para la época" height="1536" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O52YR5XP5BCRNIYR7GGXA2UAJU.jpg?auth=1460f9a458d714d39afcc3b3a8424addadce911a6db735b1aec803d3aa4f79e3&smart=true&width=1920&height=1435" alt="Laberínticas escaleras marcan la impronta del lugar, en donde el hormigón se impone como material" height="1435" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DPG6SVQ33RC2DKGHBFSWQWKYW4.jpg?auth=c11a2ded5a757c144a76fee56a4a6446b9f9d6d13b6241bf99c565aca7167aa5&smart=true&width=1371&height=1920" alt="El juego de luces y sombras gracias a los diseños que calan el hormigón en las antesalas de las galerías" height="1920" width="1371"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X4GOHO63OBEGLM2BU4H6PM7E5E.jpg?auth=3b6f789b8808064c57d163d981d86ff21c63ea59bed4875fd8fd4c0609f0a9d8&smart=true&width=1920&height=1555" alt="A la derecha, los sectores de trabajo de los cuidadores, en donde se realizan los arreglos florales y corrigen imperfecciones" height="1555" width="1920"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4EXLBWSD4ZDQDJYWNE7WGN2VWU.jpg?auth=f98c52e929f77c54b94f20d94da29135b27f2d105897561244b62719385b2b78&smart=true&width=1651&height=1920" alt="El perfil de las galerías de nichos, conectadas a través de pasillos que balconean hacia patios internos" height="1920" width="1651"/><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CBN365YHLVBHBFDQTMFGQNKZ2U.jpg?auth=6c8041049d752dbae370d393892cc00d6c252502adaa18295c64d396ba7166bf&smart=true&width=1920&height=1281" alt="La horizontalidad del cementerio-parque contrasta con la verticalidad característica de este tipo de construcciones" height="1281" width="1920"/>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/S6QQTZUAWRGTLKAUE6VMXZSKPQ.jpg?auth=67566b158e3cfcd904f42367762d91a4329071ac2b7edc8e6e55c2b128d0da72&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1281" type="image/jpeg" height="1281" width="1920"/></item></channel></rss>