<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/gueto-de-varsovia/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 08 May 2026 16:46:34 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Histórico levantamiento, el primero contra el régimen nacional-socialista]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/04/17/historico-levantamiento-el-primero-contra-el-regimen-nacional-socialista/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/04/17/historico-levantamiento-el-primero-contra-el-regimen-nacional-socialista/</guid><dc:creator><![CDATA[Jorge Reta]]></dc:creator><description><![CDATA[En el mediodía del 19 de abril de 1943 comenzó el alzamiento que marcaría uno de los hitos más impactantes de la Segunda Guerra Mundial]]></description><pubDate>Fri, 17 Apr 2026 11:53:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UKDMZ4JI45BFRKZAHFB5KVX72E.jpg?auth=4a61f06ef938525eec355a45f1d8cffa9e6e48f9c8af88e1237a3d73e17074a9&smart=true&width=1920&height=1293" alt="Un escuadrón de asalto de tropas Waffen SS en la calle Nowolipie, con los números 50 A, 52, 54 y 56 de Nowolipie al fondo, durante el alzamiento del Gueto de Varsovia." height="1293" width="1920"/><p>El sábado 10 de abril de 1938, con la aprobación del gobierno conservador del Presidente <b>Roberto Ortiz</b>, una multitud de más de 20.000 nazis fanáticos se congregó en el <b>Luna Park </b>para celebrar la anexión de <b>Austria </b>a la <b>Alemania </b>de <b>Adolfo Hitler</b>.</p><p>Así comenzaba el excelente artículo que escribió <b>Daniel Cecchini </b>en <i>Infobae </i>hace unos días y que registraba con impiadosa realidad la penetración nacional-socialista en nuestro país que incluso, todavía hoy perdura silenciosamente e increíblemente en algunos círculos cerrados. Recordemos que esta celebración macabra fue el evento más grande que se realizó fuera de las fronteras de <b>Alemania</b>. </p><p>Cuatro años después, el 22 de julio de 1942, día en el que se conmemora la destrucción del <b>Templo de Jerusalén </b>es una fecha lamentablemente importante porque los alemanes iniciaron la deportación de los judíos del gueto de <b>Varsovia</b>. Esta acción se prolongó hasta el 21 de septiembre y en su transcurso fueron deportadas al campo de exterminio de <b>Treblinka </b>265.000 personas. </p><p>Al finalizar las expulsiones a <b>Treblinka</b>, quedaron en el gueto entre 55.000 y 60.000 judíos que fueron hacinados en algunos bloques de edificios. <b>De esta forma la superficie del gueto se redujo significativamente</b>.</p><p>Entre los sobrevivientes, la mayoría de ellos jóvenes, cundió una sensación de orfandad y toma de conciencia. Muchos se culpaban de no haber ofrecido resistencia y permitido la deportación de sus familias. Tenían también claro que su suerte iba a ser semejante. <b>En octubre de 1943, luego de intensas negociaciones, se logró restablecer un marco de resistencia armada</b>. </p><p>En el mediodía del 19 de abril de 1943 comenzó el alzamiento del <b>gueto de Varsovia</b> después de que la policía y las tropas alemanas ingresaran para deportar a un número considerable de los habitantes sobrevivientes. <b>Setecientos cincuenta judíos lucharon tenazmente contra la abrumadora superioridad nazi</b>, muy bien entrenada y con masiva cantidad de armamentos de guerra. Los heroicos combatientes levantaron barricadas en las calles, dentro de edificios e incluso en bunkers secretos, dispuestos a resistir a cualquier costo.</p><p><b>La Resistencia </b>sorprendió a los alemanes, forzando la retirada fuera del muro del gueto. El comandante alemán, General de las SS <b>Jürgen Stroop</b>, tenebroso militar paranoico, informó la pérdida de varios hombres durante el primer ataque al gueto. </p><p>Aunque las fuerzas nazi quebraron la resistencia organizada en pocos días desde el comienzo del levantamiento, <b>personas y grupos pequeños se escondieron y lucharon contra los alemanes durante casi un mes</b>.</p><p>Para simbolizar la victoria nacional-socialista, <b>Stroop </b>ordenó la destrucción de la <b>Gran Sinagoga </b>el 16 de mayo de 1943. El gueto en sí estaba en ruinas y el General informó finalmente que había habían asesinado más de 7.000 judíos durante el levantamiento. </p><p>Como reconocimiento mundial eterno y permanente a este heroico primer grito de libertad que concluyó dos años más tarde cuando la <b>Alemania </b>nazi es derrotada definitivamente el 8 de mayo de 1945, es menester no olvidar que los regímenes totalitarios se caracterizan, en primer lugar por disponer completamente la vida de las personas, siendo los habitantes de los países donde se establecen estos tenebrosos regímenes, un medio para los fines perversos de los dictadores. </p><p>Cuando recordamos el <b>gueto de Varsovia </b>no podemos ni debemos olvidar las atroces violaciones a los derechos humanos, niños incluídos, que se están produciendo en estos momentos y desde hace cuatro largos años en <b>Ucrania</b>, donde la Comunidad Internacional debe actuar ya, sin más demoras cómplices y vergonzosas.</p><p>Hoy este país continúa levantando con fuerza extraordinaria la antorcha del más sublime fuego por la Libertad contra el opresor ruso, siendo nuestro más ferviente deseo acompañar al desangrado pueblo para que sigan manteniendo esos valores de lucha que representan también nuestros más excelsos principios, que compartimos universalmente.</p><p>Por ello, para que nunca colapsen las democracias, <b>debemos enfrentar a la extrema izquierda y a la extrema derecha </b>sin concesiones emocionales o intelectuales. </p><p>Al respecto, una fuerte luz de esperanza se encendió hace pocos días en <b>Hungría</b>, con el aplastante triunfo de <b>Peter Magyar </b>que demuestra una vez más que el sistema democrático, tan vapuleado por los totalitarismos pero irremplazable como defensor inclaudicable de la libertad, es decir, del bien más preciado que tenemos todos los seres humanos. </p><p><b>Hungría </b>retorna felizmente al <b>Multilateralismo, </b>a los Organismos Internacionales, en particular a la <b>Unión Europa </b>y a la <b>OTAN</b>. Simultaneamente, se enfriará en grado superlativo la profunda amistad y siniestra cooperación que tiene todavía el actual régimen con <b>Putin </b>y se abrazará nuevamente con más fuerza que nunca a <b>Ucrania</b>. Bienvenida <b>Budapest </b>a ser parte otra vez de este mundo <b>Globalizado </b>e <b>Interdependiente</b> por antonomasia. </p><p>La fuerza de esta cruzada está en la convicción de nuestros principios <b>Liberales </b>que se fueron gestando desde hace más de trescientos años cuando las cadenas de la opresión medieval fueron cortadas por las extraordinarias ideas de la <b>Ilustración</b>, que germinaron inicialmente en el viejo continente contra el despotismo como punto de partida y luego se propagaron hacia <b>América del Norte </b>sin solución de continuidad, como un reguero de pólvora imparable. </p><p>Finalmente, que el levantamiento del <b>gueto de Varsovia</b>,nos inspire a ser guardianes de la memoria y <b>defensores incansables de lalibertad, la paz y los derechos humanos</b> ya que solo recordándolos permanentemente podemos asegurar que nunca, por ninguna causa, se repita una nueva edición del nacional-socialismo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UKDMZ4JI45BFRKZAHFB5KVX72E.jpg?auth=4a61f06ef938525eec355a45f1d8cffa9e6e48f9c8af88e1237a3d73e17074a9&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1293" type="image/jpeg" height="1293" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Un escuadrón de asalto de tropas Waffen SS en la calle Nowolipie, con los números 50 A, 52, 54 y 56 de Nowolipie al fondo, durante el alzamiento del Gueto de Varsovia.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Del Holocausto al presente: la memoria que nos obliga a actuar hoy]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2026/01/27/del-holocausto-al-presente-la-memoria-que-nos-obliga-a-actuar-hoy/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2026/01/27/del-holocausto-al-presente-la-memoria-que-nos-obliga-a-actuar-hoy/</guid><dc:creator><![CDATA[Claudio Epelman]]></dc:creator><description><![CDATA[El Día del Holocausto y del Heroísmo Judío conmemora la valentía de los jóvenes que resistieron en el Levantamiento del Gueto de Varsovia]]></description><pubDate>Tue, 27 Jan 2026 04:24:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B3HPK4HOXFG5JEKCSIIOG7I25M.JPG?auth=cac9e43ce0fa511334bf0ea4c4ee6bed201d07f77953a40e4fc2db5fed2113f1&smart=true&width=3500&height=2333" alt="El Gueto de Varsovia llegó a albergar 500.000 judíos hacinados, de los cuales solo 500 participaron activamente en la rebelión contra los nazis" height="2333" width="3500"/><p>Cuando observamos las imágenes del <b>Holocausto</b> perpetrado contra el pueblo judío durante la <b>Segunda Guerra Mundial</b>, emergen inevitablemente sentimientos de pena, congoja e impotencia. <b>Son imágenes que desgarran, que interpelan desde el dolor más profundo y que dejan una marca difícil de borrar.</b></p><p>Sin embargo, esas emociones, por sí solas, no alcanzan para construir un aprendizaje ni una ética de memoria. Por ello, en la tradición judía no solo se recuerda el Holocausto, sino también el heroísmo. No es casual que se conmemore el Día del Holocausto y del Heroísmo Judío en el aniversario del <b>Levantamiento del Gueto de Varsovia</b>. Allí, un puñado de jóvenes judíos decidió enfrentar al ejército nazi y resistir durante varios días, aun sabiendo que el desenlace sería fatal. Sus acciones, sus relatos y sus imágenes no solo conmueven: también inspiran e interpelan desde la dignidad y el coraje.</p><p>Los números del Gueto de Varsovia son elocuentes y, a la vez, estremecedores. Llegaron a vivir allí cerca de 500.000 judíos, hacinados en apenas unas pocas manzanas cerradas de la ciudad. Al momento del levantamiento, quedaban aproximadamente 50.000. De ellos, solo unos 500 jóvenes participaron activamente de la rebelión. Desafiaron a los nazis y a un destino que parecía sellado, conscientes de que lo único que podían alcanzar era una muerte digna, luchando por aquello en lo que creían. La inmensa mayoría no participó de la resistencia armada.</p><p>Si hoy nos preguntáramos qué papel nos hubiese tocado ocupar si hubiéramos vivido en la <b>Polonia</b> de aquellos años, es probable que muchos eligiéramos identificarnos con figuras como <b>Mordejai Anielewicz</b>, <b>Tzivia Lubetkin</b> o con quienes se alzaron en Varsovia y en otros guetos, campos de concentración o de exterminio. Difícilmente nos pensemos a nosotros mismos entre quienes murieron pasivamente en una cámara de gas.</p><p>Pero esa pregunta, formulada desde la comodidad del presente, resulta injusta y anacrónica. <b>Más de ochenta años después, conocemos el funcionamiento de los campos de exterminio y las verdaderas intenciones del régimen nazi. Ellos no.</b> Por eso, más allá de la legítima admiración por el heroísmo, la pregunta correcta no es qué habríamos hecho en la Polonia de 1940.</p><p>La pregunta verdaderamente relevante es otra: ¿qué hacemos hoy?¿Qué hacemos cuando nos toca vivir en 2026, y somos testigos del resurgimiento del <b>antisemitismo</b> en el mundo? ¿Qué hacemos cuando crecen los discursos de odio en nuestra sociedad y en las redes sociales, que no son más que su reflejo amplificado?</p><p>¿Qué hacemos cuando vemos un grafiti que incita al odio?¿Qué hacemos cuando se ataca un templo o un lugar de culto?¿Qué hacemos cuando se profanan cementerios en nombre del mismo odio que hace ochenta años condujo al exterminio?</p><p>Esa es la pregunta que importa. Y es una pregunta que exige respuesta.</p><p><b>Podemos elegir la pasividad, observar cómo el odio avanza y se normaliza. O podemos elegir el heroísmo cívico: levantar la voz, unirnos a las causas justas, expresar solidaridad con las víctimas, rechazar sin ambigüedades toda forma de odio y discriminación.</b></p><p>Algún día, cada uno de nosotros se hará esta pregunta frente a su propia conciencia. Para no decepcionarnos entonces, para estar del lado de quienes lucharon por lo que creían, debemos actuar hoy: rechazar cada manifestación de odio, denunciar cada expresión violenta, acompañar y abrazar a las víctimas.</p><p>Esa será, sin dudas, nuestra mejor respuesta cuando nos preguntemos qué hicimos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/B3HPK4HOXFG5JEKCSIIOG7I25M.JPG?auth=cac9e43ce0fa511334bf0ea4c4ee6bed201d07f77953a40e4fc2db5fed2113f1&amp;smart=true&amp;width=3500&amp;height=2333" type="image/jpeg" height="2333" width="3500"><media:description type="plain"><![CDATA[FILE PHOTO: A visitor looks at pictures of Holocaust victims at Yad Vashem's Holocaust History Museum in Jerusalem April 18, 2012. Starting Wednesday evening, Israel marks the annual memorial day commemorating the six million Jews killed by the Nazis in the Holocaust during World War Two. REUTERS/Nir Elias/File Photo]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">REUTERS</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Holocausto, horror y supervivencia: la estremecedora vida de Władysław Szpilman, el músico que inspiró la película El Pianista]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2025/12/11/holocausto-horror-y-supervivencia-la-estremecedora-vida-de-wladyslaw-szpilman-el-musico-que-inspiro-la-pelicula-el-pianista/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2025/12/11/holocausto-horror-y-supervivencia-la-estremecedora-vida-de-wladyslaw-szpilman-el-musico-que-inspiro-la-pelicula-el-pianista/</guid><dc:creator><![CDATA[Fausto Urriste]]></dc:creator><description><![CDATA[Cada 11 de diciembre se recuerda la historia de este artista que, tras el dominio alemán, logró reencontrarse con su piano. Cómo pequeños gestos de humanidad logran brindar esperanza en los contextos más extremos]]></description><pubDate>Thu, 11 Dec 2025 09:00:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RODKMF5TXZBJ5PSND5R5KWO5JQ.jpg?auth=a4b363aefa16f7b6be10cfcfb56dd35fbb5ae974d0859f44456a543466a4f264&smart=true&width=756&height=416" alt="La historia real de Władysław Szpilman inspira la película El Pianista y simboliza la resistencia judía en la Segunda Guerra Mundial" height="416" width="756"/><p>La vida de <a href="https://www.infobae.com/america/historia-america/2019/04/19/a-76-anos-de-la-masacre-y-la-resistencia-del-gueto-de-varsovia-una-inmortal-gesta-contra-la-barbarie-nazi-y-la-dignidad-humana/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/america/historia-america/2019/04/19/a-76-anos-de-la-masacre-y-la-resistencia-del-gueto-de-varsovia-una-inmortal-gesta-contra-la-barbarie-nazi-y-la-dignidad-humana/"><b>Władysław Szpilman</b></a>, pianista judío polaco, se convirtió en un símbolo de <b>resistencia y esperanza</b> tras sobrevivir al <b>gueto de Varsovia </b>y <b>a la ocupación nazi</b>, un relato que inspiró la multipremiada película <a href="https://www.infobae.com/tag/el-pianista/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/tag/el-pianista/"><i><b>El Pianista</b></i></a>. </p><p>Su testimonio, recogido en un libro y llevado al cine en 2002, sigue impactando a la cultura contemporánea por retratar la dignidad humana ante el horror, como documentó <i>El Financiero</i>.</p><p>Szpilman nació el 11 de diciembre de 1911 en Sosnowiec, que en ese momento pertenecía al Imperio ruso, en el seno de una familia judía. Su madre le enseñó a tocar el piano, lo que marcó el inicio de su formación musical.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/X5R7BXOVV5HMZIEBC7BC4XTB5Q.jpg?auth=87097f060180c5fd2fe5a8f52319dd594c839f10f09863aa146af625f00f59ca&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Las memorias de Szpilman, El pianista del gueto de Varsovia, alcanzaron repercusión internacional y fueron adaptadas al cine en 2002 (Universal Pictures)" height="1080" width="1920"/><p>Se formó en el Conservatorio de Varsovia y perfeccionó su técnica en la Akademie der Künste de Berlín, justo antes de que el ascenso del nazismo transformara el destino de Europa. En esos años, Szpilman demostró una sensibilidad musical única, lo que le permitió destacarse entre sus contemporáneos.</p><h2>Carrera emergente y la irrupción de la guerra</h2><p>En 1933, Szpilman regresó a Varsovia y se integró en la <b>Radio Polaca</b>, donde inició la consolidación de su trayectoria. </p><p>Su talento y constancia lo llevaron a convertirse en una figura destacada en la escena musical de la capital, hasta que la invasión alemana de 1939 interrumpió su ascenso, de acuerdo con <i>El Financiero</i>. Sus interpretaciones, transmitidas a través de la radio, llegaban a un público cada vez más amplio y diverso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DN2X3Z6OJBCDJJN6C7XCCDBNCU.jpg?auth=445a51df4d297cceb349ddac0babe384dd068dca738c6f1e0b0dc2e6e56d2ef0&smart=true&width=383&height=599" alt="El legado de Szpilman destaca el poder del arte y la música como refugio ante la barbarie nazi en el gueto de Varsovia" height="599" width="383"/><p>La llegada de las fuerzas nazis fue un punto de quiebre para Szpilman y su familia. Como miles de judíos, fueron confinados en el <b>gueto de Varsovia</b>. </p><p>El músico empezó a trabajar en el Café Nowaczesna para sostener a los suyos, <b>un espacio donde coincidían oficiales nazis y miembros de la élite judía</b>.</p><p>En ese contexto fue testigo de graves injusticias, mientras la ciudad se convertía en ruinas y la guerra acababa con la vida de innumerables personas. La música era su única conexión con la normalidad anterior a la guerra.</p><h2>Pérdida, resistencia y un acto de humanidad</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OOAFYTRJ6BCS3DL2K6MANAVZ6Q.jpg?auth=781bd9a0eb9de4a0ce93241b487be896d59f42d2daf9c8d56158faf6944e48e6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Szpilman sobrevivió a la ocupación nazi y la pérdida de su familia, convirtiéndose en un símbolo de esperanza y dignidad humana (Universal Pictures)" height="1080" width="1920"/><p>En 1942, la tragedia alcanzó de lleno a Szpilman: su familia fue deportada al campo de exterminio de Treblinka. El pianista logró evitar el mismo destino gracias a una intervención que le permitió ocultarse, manteniéndose con vida durante la destrucción de Varsovia. Este episodio lo sumió en la soledad y en una lucha cotidiana por subsistir.</p><p>Durante su huida, Szpilman se encontró con <b>Wilm Hosenfeld</b>, un oficial alemán que le pidió tocar el piano al descubrir su profesión. </p><p>Hosenfeld, tras escucharlo, le entregó comida y ropa, <b>un gesto decisivo para la supervivencia del músico en los días siguientes</b>. Este acto de humanidad, relatado por <i>El Financiero</i>, es uno de los momentos más recordados de su historia y muestra la complejidad de las personas dentro del conflicto.</p><h2>Renacimiento artístico y legado universal</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HVD63I6HDFHZRLOPWYVVBRK6TE.jpg?auth=48a848bbbf0e2746da9d666364061d19ed87a29232c5dda7bee56f6ee531dcea&smart=true&width=1920&height=1288" alt="La película El Pianista, dirigida por Roman Polanski, obtuvo premios Oscar, César, BAFTA y la Palma de Oro en Cannes" height="1288" width="1920"/><p>Con el final de la guerra, Szpilman retomó su labor en la Radio Polaca y reanudó su carrera artística, actuando como solista y en conjuntos de cámara. Su legado musical creció con el paso de los años, hasta que en 1986 decidió enfocarse en la composición. Falleció en el año 2000, dejando <b>una huella profunda en la cultura polaca y mundial</b>.</p><p>Sus memorias, publicadas como <b>El pianista del gueto de Varsovia</b>, lograron repercusión internacional. La adaptación cinematográfica, dirigida por <b>Roman Polanski</b> en 2002 y protagonizada por <b>Adrien Brody</b>, obtuvo tres premios Oscar, siete César, dos BAFTA, la Palma de Oro en Cannes y dos galardones del Cine Polaco, según <i>El Financiero</i>. </p><p>La película recuperó la memoria de Szpilman y reafirmó el poder del arte y la música como refugio y resistencia frente a la barbarie. Hoy, su historia sigue inspirando a nuevas generaciones, recordando que <b>la música puede salvar vidas y dar testimonio incluso en los momentos más oscuros</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GQBBTGWF3JBJHAFR2IEK5ZZHZA.jpg?auth=be089d8d00edaa05a4e150a46f6afee3d4e62db891288eca80285a407473d038&amp;smart=true&amp;width=1536&amp;height=864" type="image/jpeg" height="864" width="1536"/></item><item><title><![CDATA[La DAIA y el Museo del Holocausto realizaron un emotivo acto en recuerdo al levantamiento judío en el gueto de Varsovia]]></title><link>https://www.infobae.com/politica/2025/04/24/la-daia-y-el-museo-del-holocausto-realizaron-un-emotivo-acto-en-recuerdo-al-levantamiento-judio-en-el-gueto-de-varsovia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/politica/2025/04/24/la-daia-y-el-museo-del-holocausto-realizaron-un-emotivo-acto-en-recuerdo-al-levantamiento-judio-en-el-gueto-de-varsovia/</guid><dc:creator><![CDATA[Federico Galligani]]></dc:creator><description><![CDATA[La orquesta de Ángel Mahler y el coro del Banco Nación musicalizaron la ceremonia en el Palacio Libertad, en homenaje a las víctimas de la shoá y la heroica rebelión contra el régimen nazi en Polonia]]></description><pubDate>Thu, 24 Apr 2025 02:58:57 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IDECMPGG3ZDDNIQDEBN6Q6W5ZI.jpg?auth=f0e45baec5814a01c995747ac59a7ce9308ab88710b1f211243bc6066924b3af&smart=true&width=1920&height=1277" alt="El evento se realizó en el ex CCK (Fotos: Jaime Campos)" height="1277" width="1920"/><p>En abril de 1943, cientos de miles de judíos confinados en <b>Varsovia</b>, el mayor de los guetos de Polonia y de toda Europa establecidos durante la Segunda Guerra Mundial, tenían cierta certeza del plan que los nazis tenían para ellos: trasladarlos a campos de exterminio cercanos para terminar con sus vidas.</p><p>Ante esta terrible situación, un valiente grupo de prisioneros decidió levantarse contra los militares alemanes y luchar no solo por sus propias vidas, sino también por las de sus compañeros que estaban en ese lugar y que iban a correr la misma suerte.</p><p>A 82 años de ese hecho, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y el Museo del Holocausto de Buenos Aires realizaron este miércoles un emotivo acto en el <b>Palacio Libertad </b>(ex CCK), para homenajear a sus víctimas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S6T24JWKMRFY3EDL6L4HYJ3MUE.jpg?auth=4b689177d15c15ec846b199652a65801b97d7ed96f39d11d74e845d69090a1cc&smart=true&width=1920&height=1278" alt="Participaron autoridades diplomáticas y de la comunidad judía " height="1278" width="1920"/><p>La ceremonia se realizó en el marco de la conmemoración de <b>Iom Hashoá Vehagvurá</b>, nombre en hebreo que significa Día del Holocausto y del Heroísmo, en el que se recuerda el levantamiento del gueto de Varsovia.</p><p>En el lugar estuvieron parlamentarios israelíes, legisladores, intendentes, diplomáticos, fuerzas de seguridad, integrantes del Poder Judicial, referentes de distintas confesiones, entre otros.</p><p>Entre el público, por ejemplo, se encontraba el embajador de Israel en la Argentina, <b>Eyal Sela</b>, el diputado del PRO <b>Fernando Iglesias</b> y el ex ministro de seguridad porteño, <b>Waldo Wolff</b>, que actualmente compite por una banca en la Legislatura.</p><p>También estuvieron la secretaria de Asuntos Políticos de la Embajada de los Estados Unidos, <b>Khatijah Corey</b>, y representantes de Alemania, Francia, Polonia, Italia, Bélgica, Brasil y México, entre otros.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4VIAEFKKNBGJXDL7GPODAXP3VQ.jpg?auth=26c7711a2291f77bd300833b488a7284779ff3dc054101ef4ba32b0bdbb1725e&smart=true&width=1920&height=1278" alt="El embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela" height="1278" width="1920"/><p>Si bien estaba prevista la participación de los ministros de Justicia, <b>Mariano Cúneo Libarona</b>; de Seguridad,<b> Patricia, Bullrich</b>, y de Defensa,<b> Luis Petri</b>, finalmente no asistieron debido al duelo que decretó el Gobierno por la muerte del <b>Papa Francisco</b>, que suspendió prácticamente toda la agenda oficial del Gabinete.</p><p>El Sumo Pontífice estuvo presente también en esta oportunidad, cuando el secretario de Diálogo Interconfesional de la DAIA, Alberto Zimerman, subió al escenario junto al secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, Raúl Pizarro, obispo auxiliar de San Isidro, y juntos hicieron un minuto de silencio por Jorge Bergoglio.</p><p>La actividad, que comenzó pocos minutos antes de las 19:00, estuvo acompañada en todo momento por la orquesta del compositor <b>Ángel Mahler</b>, mientras que el cierre quedó a cargo del <b>coro del Banco Nación</b>. </p><p>En el edificio situado sobre Sarmiento al 151, a metros de la Casa Rosada, los organizadores no solo recordaron la Shoá, sino también advirtieron sobre el antisemitismo todavía presente en algunas capas de la sociedad, condenaron el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 y resumieron en la palabra<i> </i><i><b>Mir zainen do</b></i><b> (aquí estamos, en español)</b>, la resistencia del pueblo judío.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2CSBPXHGPNDS3I356MOOD7KC64.jpg?auth=00878f7d32dfbef21836605e16ee6c99518176514492fce3896f5e5e1fa80584&smart=true&width=1920&height=1278" alt="Sobrevivientes del Holocausto" height="1278" width="1920"/><p>Además, hubo en varios momentos del encuentro un llamado a la acción hacia las juventudes, tanto por parte de las autoridades de la DAIA y del Museo del Holocausto, como de sobrevivientes.</p><p>Uno de los primeros en tomar la palabra fue el periodista <b>Diego Sehinkman</b>, quien rememoró la historia de su abuelo, que fue expulsado del Hospital Borda por su religión, e instó a las nuevas generaciones a “tener siempre lista la vacuna contra el antisemitismo”.</p><p>De hecho, poco antes de finalizar el acto, hablaron ante el público tres representantes de organismos juveniles y el actor <b>Franco Yan, hijo de Romina y nieto del productor televisivo Gustavo Yankelevich</b>.</p><p>Por su parte, en su discurso ante el público, el presidente de la DAIA, <b>Mauro Berenstein</b>, anunció que la institución esta impulsando “la concientización <b>en el ámbito legislativo sobre la urgente necesidad de</b> modificación de la ley de educación <b>para volver</b> obligatorio en <b>todas los niveles educativos,</b> el tratamiento de las temáticas del discurso de odio, antiterrorismo y antisemitismo por medio de la realización de cursos docentes para que luego <b>la temática sea llevada a las aulas</b>“. </p><p>“Así también, impulsaremos un proyecto de ley para <b>fomentar y subsidiar en las redes sociales los mensajes de lucha contra la discriminación y contra el terrorismo</b>, que también acercaremos al Congreso Nacional", adelantó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WMTE7WLC45ALXH72AUY73IB52I.jpg?auth=fc5d6dfd7a0fe0c9be34228e65a694e548f677ebf0280bd67f769b5e904c4e0d&smart=true&width=1920&height=1278" alt="El presidente de la DAIA, Mauro Berenstein" height="1278" width="1920"/><p>En diálogo con <b>Infobae</b>, Berenstein señaló que este acto y esta fecha “son el símbolo de la resistencia y de la lucha del Estado de Israel por defender su derecho a existir, a llevar los valores occidentales y democráticos a Medio Oriente”.</p><p>“Nosotros venimos de celebrar Pesaj, que también es la representación de la libertad y de lo que llamamos el culto a la vida. Por eso le decimos ‘nunca más’ al terrorismo y exigimos la liberación de las 59 personas que todavía siguen secuestradas por Hamas”, agregó.</p><p>Por su parte, si bien no pudo estar presente porque se encuentra realizando una actividad en Polonia en memoria de las víctimas de los campos de concentración y exterminio de ese país, el titular del Museo del Holocausto de Buenos Aires, <b>Marcelo Mindlin</b>, envió un video que grabó </p><p>“Tanto ustedes, desde ahí, como nosotros acá, tenemos la responsabilidad de acompañar a los sobrevivientes y de reafirmar, una vez más, que seremos los continuadores de su legado de memoria y transmisión”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZROWIEKJDZDMTLOPWT4UDO3F3Y.jpg?auth=d4d3333755d6c1625c498dc45ae1f8b331d480a9c528ab22c380e1ae54dc2e87&smart=true&width=1920&height=1278" alt="Mahler dirigió musicalmente el evento" height="1278" width="1920"/><p>Además, le agradeció al presidente <b>Javier Milei </b>por haber postulado a la Argentina para encabezar este año la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IRA, por sus siglas en inglés), que liderará por primera vez en la historia.</p><p>“Este hecho representa un desafío y una oportunidad única para mostrar el importante trabajo realizado en la Argentina en la difusión y el recuerdo de la Shoá”, remarcó Mindlin.</p><p>Sobre el cierre, y luego del testimonio de una mujer que sobrevivió al asedio de los nazis en su Francia natal y tuvo que emigrar a Buenos Aires, se entonó el himno de Israel, para finalizar con el coro del Banco Nación y la orquesta de Mahler, juntos, interpretando las últimas estrofas de esa canción patria.</p><p><i>*Fotos: Jaime Olivos</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WMTE7WLC45ALXH72AUY73IB52I.jpg?auth=fc5d6dfd7a0fe0c9be34228e65a694e548f677ebf0280bd67f769b5e904c4e0d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1278" type="image/jpeg" height="1278" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El presidente de la DAIA, Mauro Berenstein]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La hazaña de 23 médicos judíos que documentaron el atroz impacto del hambre en el gueto de Varsovia y escondieron sus hallazgos antes de ser exterminados por los nazis]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2025/04/19/la-hazana-de-23-medicos-judios-que-documentaron-el-atroz-impacto-del-hambre-en-el-gueto-de-varsovia-y-escondieron-sus-hallazgos-antes-de-ser-exterminados-por-los-nazis/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2025/04/19/la-hazana-de-23-medicos-judios-que-documentaron-el-atroz-impacto-del-hambre-en-el-gueto-de-varsovia-y-escondieron-sus-hallazgos-antes-de-ser-exterminados-por-los-nazis/</guid><dc:creator><![CDATA[Faustino Cuomo]]></dc:creator><description><![CDATA[Un año antes del heroico levantamiento del 19 de abril de 1943, nació una de las formas más inesperadas de resistencia: una meticulosa investigación médica que se transformó en uno de los testimonios más contundentes de los horrores del Holocausto]]></description><pubDate>Sun, 20 Apr 2025 20:15:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DFSYCX7QS5ERTADPLC3C4TQW7Q.jpg?auth=545e45e3364097b29b30e80096510ef878d45b5d5d61f2dba7c53e36cc5cd764&smart=true&width=1920&height=1306" alt="Médicos judíos del gueto documentaron el impacto fisiológico del hambre como resistencia científica ante el genocidio nazi (Crédito: American Joint Distribution Committee)" height="1306" width="1920"/><p>En noviembre de 1940, las fuerzas de ocupación nazis cerraron los muros del <b>gueto de Varsovia</b>, confinando a más de <b>450.000 judíos</b> en menos de 4 kilómetros cuadrados. Era la antesala del exterminio: hambre, enfermedades y deportaciones sistemáticas. Dentro de ese infierno urbano, surgió <b>una de las formas más inesperadas de resistencia: la </b><a href="https://www.infobae.com/salud/ciencia/" target="_blank"><b>ciencia</b></a>. A pesar de la prohibición nazi, un grupo de médicos judíos decidió documentar meticulosamente el impacto fisiológico del hambre impuesto como herramienta de genocidio.</p><p><b>Israel Milejkowski</b> era uno de los médicos más respetados de la comunidad judía en Varsovia antes de la guerra. Especialista en dermatología y venereología, dirigía uno de los hospitales más importantes del gueto y presidía el departamento de salud del<b> Consejo </b><a href="https://www.infobae.com/tag/judio/" target="_blank"><b>Judío</b></a><b>.</b> Milejkowski asumió una responsabilidad mayor: preservar la dignidad científica, ética y humana de sus colegas en medio del colapso. Su objetivo era doble: salvar vidas a futuro y dejar testimonio.</p><p>Fue él quien ideó el proyecto de investigación sobre la llamada <b>“enfermedad del hambre”</b>. Sabía que los nazis usaban el hambre como instrumento de exterminio, y que la medicina podría servir como contraataque: registrar el crimen, entenderlo clínicamente y dejar constancia de su brutalidad para la historia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CSDAIWQACZALBOVOU3IC2U5BDM.jpg?auth=fbcfbec1a55dc5c8900f63a57e96f6f30e485fc9d29252a6d95b1c93e9cc7118&smart=true&width=1920&height=1450" alt=" El estudio médico comenzó en 1942, en el pico de la desnutrición masiva en el gueto (Crédito:  American Joint Distribution Committee)" height="1450" width="1920"/><h2>La investigación médica</h2><p>La exploración sobre el hambre en el <b>gueto de Varsovia</b> comenzó en febrero de 1942, en el pico de la desnutrición masiva, detalló <i>Times of Israel</i>. Su laboratorio eran los hospitales del gueto, y sus sujetos eran pacientes que sufrían únicamente de inanición, sin enfermedades preexistentes.</p><p>Los médicos organizaron un estudio sistemático: seleccionaron a cien pacientes divididos por edad (niños de 6 a 12 años y adultos de 20 a 40), y comenzaron a medir variables como <b>el metabolismo</b>, <b>la morfología de la sangre</b>, <b>el rendimiento cardiovascular</b>, entre otras. <b>Documentaron todo con precisión clínica.</b> No había acceso a tecnología avanzada, pero sí <b>una metodología rigurosa y una determinación absoluta</b>.</p><p>Cuando en julio de 1942 comenzaron las deportaciones masivas al campo de <b>Treblinka</b>, la mayoría de los hospitales fueron destruidos. Aun así, los médicos sobrevivientes siguieron reuniéndose en secreto en los edificios del cementerio judío. Ahí, en medio de la muerte y el miedo, transformaron sus notas en artículos científicos. Sabían que no sobrevivirían, pero querían que su conocimiento sí lo hiciera.</p><p>La obra <i>“La enfermedad del hambre”</i> es hoy considerada uno de los estudios más exhaustivos jamás realizados sobre los efectos clínicos de la inanición. Basado en la observación directa de pacientes desnutridos en el <b>gueto de Varsovia</b>, el trabajo documentó <b>cómo el cuerpo humano responde cuando es llevado al límite absoluto por la falta prolongada de alimentos.</b></p><h2>Descubrimientos médicos y el impacto del hambre en el cuerpo humano</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E3D7H2IFUBDMFO6KDWZYVZBAMA.jpg?auth=cac8188e03a28d7f483f8d7ca1f5da35ddc6bd6d6377054a47ebdc3738ff883d&smart=true&width=1920&height=2375" alt="El estudio respaldó la inclusión del hambre como crimen de guerra en las Convenciones de Ginebra (Crédito:  American Joint Distribution Committee)" height="2375" width="1920"/><p>Merry Fitzpatrick, Profesora de Investigación de Ciencia y Política de la Nutrición, Universidad Tufts, e Irwin Rosenberg Profesor Emérito de Nutrición y Medicina de la misma institución explicaron en <i>The Conversation </i>que los 23 médicos judíos descubrieron que <b>el cuerpo, al quedarse sin reservas externas, comenzaba a devorarse a sí mismo.</b> Pero también que resistía. Que las necesidades vitamínicas se modificaban. Que las carencias de minerales —como el fósforo o el calcio— eran más letales que la falta de vitaminas. El escorbuto no era común. Tampoco la ceguera nocturna. Pero los huesos, al no poder sostenerse, se reblandecían. Aparecía la osteomalacia. Los cuerpos se curvaban, los niños dejaban de crecer.</p><p>Notaron también que el <b>sistema inmune</b> era el primero en apagarse. La <b>tuberculosis</b> se volvía invisible en los análisis, no porque hubiese desaparecido, sino porque el cuerpo ya no tenía energía para producir anticuerpos. Los niños dejaban de reaccionar. En los pulmones dormía la enfermedad, intacta, como una amenaza sin testigo.</p><p>Había momentos de lucidez clínica. Una vez, tras administrar azúcar a un <b>niño en estado crítico</b>, observaron que el cuerpo respondía con una violencia urgente: <b>“las células absorbían la glucosa como si llevaran días vigilando la puerta”</b>. Eso les hizo comprender algo simple, pero definitivo: no eran las proteínas, ni las vitaminas, ni los minerales. Era la energía. La vida se sostenía con ella, y su ausencia explicaba la muerte.Esas observaciones, años después, habrían podido salvar a miles, apuntan los expertos en el <b>artículo</b>. Porque al finalizar la <b>guerra</b>, cuando los <b>campos</b> fueron liberados, muchos murieron por la prisa de alimentarlos. El corazón, debilitado, no soportó la súbita llegada del alimento. <b>Murieron no por hambre, sino por compasión apresurada</b>.</p><h2>Un legado científico y ético</h2><p>En su prólogo manuscrito, redactado en 1942, mientras la muerte se adueñ</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LDE4MO2XJVARFCFCERKEFKCTIA.jpg?auth=9f6ccce6dc945ad384a895052952b21543604732fa49ccf859cd5a6e20fd5a0e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Un estudio de 100 pacientes desnutridos en el gueto analizó el metabolismo, rendimiento cardíaco y efectos de la inanición (Crédito: American Joint Distribution Committee)" height="1080" width="1920"/><p>aba del gueto, Milejkowski dejó una frase que aún conmueve a generaciones: “Tomo la pluma en mi mano y la muerte me mira dentro del cuarto.” Él, como la mayoría de los 23 autores del estudio, no sobrevivió. Se cree que fue asesinado en el campo de exterminio de <b>Treblinka</b> en 1943.</p><p>Tras el fin de la guerra, el manuscrito —escondido en el cementerio del hospital judío de Varsovia— fue recuperado por<b> Emil Apfelbaum</b>, uno de los pocos autores sobrevivientes. Con el apoyo del <b>American Joint Distribution Committee</b>, se publicaron seis artículos en francés, junto con imágenes tomadas en el gueto. En 1948 y 1949, se distribuyeron mil copias en universidades, hospitales y bibliotecas de Estados Unidos.</p><p>El libro influyó silenciosamente en la medicina de posguerra, particularmente en el tratamiento de la desnutrición severa y en la formulación de principios éticos en torno a la investigación en crisis humanitarias. Además, sus datos se consideran una base científica que respaldó la inclusión del <b>hambre como crimen de guerra</b> en las <b>Convenciones de Ginebra de 1949</b>.</p><p>Con el paso del tiempo, el texto cayó en el olvido. Pero su mensaje —la ciencia como testimonio y memoria— sigue vigente, especialmente en un mundo donde el hambre aún se utiliza como arma.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/76T6EVMZPJEM7KNCZOZN3S2T4E.jpg?auth=7dabd2225f9208c5e299da0b57c06e5d3c17f353b73066764bfda72466880298&amp;smart=true&amp;width=1543&amp;height=868" type="image/jpeg" height="868" width="1543"><media:description type="plain"><![CDATA[(Crédito:  American Joint Distribution Committee)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El Ángel de Varsovia: la heroica historia de la enfermera que en silencio rescató a 2.500 niños de las garras de los nazis]]></title><link>https://www.infobae.com/historias/2025/02/15/el-angel-de-varsovia-la-heroica-historia-de-la-enfermera-que-en-silencio-rescato-a-2500-ninos-de-las-garras-de-los-nazis/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/historias/2025/02/15/el-angel-de-varsovia-la-heroica-historia-de-la-enfermera-que-en-silencio-rescato-a-2500-ninos-de-las-garras-de-los-nazis/</guid><dc:creator><![CDATA[Matías Bauso]]></dc:creator><description><![CDATA[Irene Sendler era hija de un médico y trabajaba en la capital polaca cuando la instalación del gueto la horrorizó. Con mucha valentía, elaboró un ardid para poder ingresar y salvar a niños de una muerte segura. Su tarea fue doblemente difícil: además de buscar diferentes formas de burlar la seguridad, debió convencer a sus padres de desprenderse de ellos. Sendler nunca buscó reconocimiento]]></description><pubDate>Sat, 15 Feb 2025 05:06:59 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/57567EZFW5HBVMR2KUI62HPCPE.jpg?auth=00f1fc125e691751a2247115c624baf16b18221e3b12638a3cbc2fd043a8357a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Irena Sendler, a los 97 años, en su casa en el centro de Varsovia el 14 de marzo de 2007. El parlamento de Polonia declaró a la muje heroína nacional el miércoles por salvar a más de 2,500 niños judíos del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial (REUTERS/Katarina Stoltz)" height="1080" width="1920"/><p>La llamaron la Oskar Schindler mujer. O el Ángel de Varsovia.<b> Irena Sendler</b> (Irena Stanislawa Sendlerowa) salvó alrededor de 2500 niños de los nazis. Con su trabajo valiente y repleto de paciencia logró sacarlos de las garras nazis. Irena logró darles un futuro a 2500 chicos que no lo tenían. Cuando le preguntaron por qué había actuado de ese modo, por qué había arriesgado su vida, ella respondió con naturalidad: “Me lo enseñaron en mi casa. Una persona que necesita ayuda debe ser asistida sin detenerse a mirar su religión o su nacionalidad”.</p><p>Fue un trabajo silencioso, por el que <b>nunca buscó reconocimiento</b>, que durante décadas estuvo sepultado bajo el olvido y las mezquindades políticas de su tiempo. A ella no le importó. Rechazó honores y siguió con su vida. Siguió haciendo lo que siempre: lo que correspondía.</p><p>En octubre de 1940, las fuerzas nazis crearon el<a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2019/04/19/el-gueto-de-varsovia-y-un-heroe-olvidado-jan-karski/"><b> </b></a><b>Gueto de Varsovia</b>. La superficie equivalía al 2% del total de la ciudad de Varsovia. No les importó hacinar ahí al 30 % de la población. Encerraron a los judíos polacos. Los aislaron en <b>condiciones infrahumanas</b>. Luego la población del gueto fue alimentada con otros judíos deportados desde diferentes destinos.</p><p>El Gueto llegó a reunir a <b>400.000 personas</b>. Ese número decreció con los años. Las deportaciones a los campos, el hambre y las enfermedades se encargaron de eso. El número se redujo a 50.000. El Gueto de Varsovia fue escenario también de la<b> primera gran revuelta contra el nazismo,</b> del primer acto de rebelión masivo contra el Tercer Reich y sus hombres.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EQ3IUA4JJFESZHROFJOWB7TJSA.jpg?auth=cd4bad65e23adc11d7e0aab0fb80727566c7098427f168702dd844dfc41115db&smart=true&width=1920&height=2655" alt="Irena Sendler, vestida con su uniforme de enfermera en la Nochebuena de 1944" height="2655" width="1920"/><p>El Levantamiento del Gueto de Varsovia comenzó el 19 de abril de 1943. Fue casi un mes de lucha desigual. Después de un ataque inicial que sorprendió a los alemanes y los obligó al repliegue, llegó la respuesta feroz. Como los resistentes habían atacado desde edificios desiertos, con francotiradores, los nazis decidieron incendiar cada construcción.<b> El gueto ardió con sus habitantes dentro</b>. Miles murieron en los asesinatos masivos. 35.000 fueron enviados al campo de exterminio de Treblinka. Se calcula que sólo sobrevivieron unos 8.000.</p><p>Los números son contundentes. En el Gueto de Varsovia no había demasiadas posibilidades de supervivencia. Se podía morir allí o servía como estación (infernal) intermedia antes de la muerte segura. <b>Cada vida que se pudiera robar al sistema asesino era un triunfo. Irena Sendler se dedicó, con devoción, a conseguirlo.</b> Su tarea cotidiana fue hacer lo extraordinario, lograr día a día lo imposible.</p><p>No había demasiado espacio, ni energía, para la rebelión. Cada gesto, cada acto valía el doble. Era una afirmación de la ilusión, era un desafío de vida, era mostrarle al monstruo su falibilidad, su incapacidad para cercenar toda esperanza.</p><p>Tal como ella lo declaró, aprendió en su casa que se debía ayudar a los débiles y necesitados. El precio que pagó fue muy alto. Su padre era médico. Murió en medio de una epidemia. Atendía a pacientes que por su origen racial o religioso eran rechazados por otros médicos. Su sacrificio fue reconocido por los líderes de la comunidad judía de su ciudad que se ofrecieron a pagar la educación de Irena, la huérfana del doctor Sendler. Pero ella no aceptaba injusticias. Estuvo<b> suspendida tres años en la universidad polaca porque protestó contra las medidas discriminatorias</b> de las autoridades contra estudiantes judíos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IBVVEQDHNFGSNFFLGQLXI5GTA4.jpg?auth=bac6b3140067febd54afa25085194d5afe96b0156882bfb184a08df872fa746b&smart=true&width=1920&height=2879" alt="La enfermera Irena Sendler salvó a casi 2500 niños judíos de los nazis ayudando a crear documentación falsa y sacándolos a escondidas del gueto judío de Varsovia (The Grosby Group)" height="2879" width="1920"/><p>A fines de la década del treinta, Irena trabajaba como <b>enfermera</b> y en comedores comunitarios. Luego de la invasión nazi, el trabajo en esos comedores se incrementó. No sólo alimentaban cada vez a más personas. Les conseguían techo, ropa, medicamentos. Cualquier polaco podía recibir la ayuda que ella y sus compañeros brindaban. El horror la invadió con la instalación del Gueto. No podía entender cómo se trataba de esa manera a tanta gente que no había hecho nada malo.</p><p>Teniendo en cuenta su oficio de enfermera, <b>elaboró un ardid para poder ingresar al Gueto</b>. Junto a una amiga suya consiguió unos pases. Utilizó su encanto y su firmeza para convencer a los alemanes de que el hacinamiento no sólo iba a matar de tifus y otras enfermedades contagiosas a los judíos que ellos habían amontonado ahí, sino también a quienes debían custodiarlos. Los nazis creían que esas enfermedades eran su peor enemigo, el único que podría hacerles daño. Dejaron entrar a las dos enfermeras que rápidamente consiguieron pases para otros más.</p><p>Simultáneamente,<b> Irena Sendler se unió a</b> <b>Zegota</b>, una agrupación clandestina de resistencia financiada por el gobierno polaco en el exilio (en Londres) que tenía como fin ayudar a los judíos. Sus integrantes eran polacos indignados con los atropellos diarios y que luchaban para recuperar su tierra.</p><p>La mujer se dio cuenta de que con su ayuda no bastaba. Que para la mayoría la muerte era inexorable, sólo una cuestión de tiempo. <b>Se le ocurrió que al menos podía salvar a algunos niños.</b> Debía sacarlos del Gueto para que tuvieran posibilidades de vivir. Sin embargo, su idea no fue bien recibida inicialmente. Ni adentro ni afuera. Sus compañeros le decían que era una locura, que iba alertar a los nazis; las madres judías no aceptaban de ninguna manera desprenderse de sus hijos e hijas. No podían comprender de qué manera podían estar más seguros, más protegidos que con ellas. Eso le sumó un (comprensible) trabajo extra a Irena. La <b>disuasión de los familiares. </b>Muchas veces debió ser cruda, sincera hasta límites dolorosos para que entendieran que en el horizonte sólo había muerte. Muchas veces, cuando regresaba a buscar a una familia, ya no la encontraba: los nazis habían subido a todos sus integrantes a un tren con destino a Auschwitz.</p><p>Transcurridas unas semanas, madres y abuelas, con horror,<b> reconocieron que la única posibilidad estaba del otro lado de las murallas. </b>Afuera los chicos vivirían en casas de polacos católicos, como hijos de ellos, con nueva <b>documentación adulterada</b> para evitar la persecución nazi.</p><p>A los primeros niños, Irena Sendler los sacó con un método sencillo. Los subía a las ambulancias y<b> los declaraba gravemente enfermo de tifus.</b> Pero esa modalidad mostró dos limitaciones. Por un lado, si siempre daban la misma excusa (y si los pacientes trasladados eran sólo niños), los soldados alemanes empezarían a sospechar. Por el otro, el goteo de rescatados era demasiado lento para la velocidad de la masacre.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3IRPMAEXDZEN3GNHDTJ4MQOVG4.jpg?auth=af824e4ab50f8ea8f81ee39c206b4eb5d27d826f3f52a152226b7fa59d1f95f2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Fotografía de niños rescatados del gueto de Varsovia por Irena Sendler " height="1080" width="1920"/><p>Irena decidió arriesgarse más. Los modos de fuga de sus pequeños protegidos se diversificaron. Cualquier manera que asegurara que los chicos salieran del Gueto era aceptada. Un bebé de pocas semanas puesto en una <b>caja de madera con agujeros</b> para que circulara el aire, camuflada entre un cargamento de materiales de construcción; dejar pequeños huecos en las vallas y esperarlos en medio de la noche del otro lado; hacerlos caminar entre los obreros que por las mañanas salían en masa a trabajar; o sacarlos escondidos en <b>bolsas de arpillera</b>, entre cargamentos de papas, entre la basura, bajo fardos de pasto o alfalfa, o bajo montañas de ropa robada a las víctimas, por la cloacas. O en ataúdes.</p><p>Lo único que importaba era ponerlos a salvo.</p><p>El peligro cada vez era mayor. Pero tanto las familias judías como Irena y sus compañeros lo asumían.</p><p>Quedarse era peor.</p><p>Los chicos terminaban viviendo en casa de familias polacas, en orfanatos o en conventos.</p><p>En casi dos años Irena creó y dirigió una red que consiguió salvar a 2500 niños y niñas. Darles una nueva vida. Pero ella sabía que sin importar la edad, ya fuera un bebé de semanas o una adolescente, todos tenían derecho a vivir y el derecho a la identidad. Para proteger ese derecho fue que ideó un sistema para resguardar sus verdaderos nombres, su origen. Que esta nueva vida no significara que se olvidara quiénes eran en realidad. No darle al victimario el derecho de borrar el pasado de las víctimas.</p><p><b>Anotaba en una lista el nombre real del niño rescatado</b> (y el de los padres, en los casos en los que se sabía) <b>y al lado el nuevo nombre</b>, el inventado en los documentos apócrifos y el de sus nuevas familias de adopción. Luego hacía una copia y enterraba dos botellas o frascos con los papeles dentro, en la tierra del jardín de una vecina suya (eran dos como reaseguro por si una se perdía).</p><p>Ese era un doble mensaje. La búsqueda por preservar el origen. Y, también, la esperanza de que el mal no triunfaría, que sería derrotado, que esos días y años infernales se acabarían, y los chicos podrían reencontrarse con sus padres.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JGOKRODC7BCMNBV3TWPG6DITZ4.jpg?auth=4573bbf9f1ff7a24682779fa2904358fc433373d8b5e69cfaf2c1a7b318a538a&smart=true&width=960&height=700" alt=""Niño judío se rinde en Varsovia", así se conoce esta foto tomada durante el Levantamiento del gueto de Varsovia que expuso el sufrimiento atravesado por los niños (Crédito nationalww2museum.org)" height="700" width="960"/><p>En 1943, la Gestapo descubrió esta red clandestina propiciada por la enfermera de aspecto apocado. Fue detenida y acusada de haber sacado gente del Gueto. Ella negó las acusaciones. La torturaron pero no dio los nombres de los chicos ni de las familias que los acogieron. <b>Fue condenada a muerte.</b></p><p>El día que iba a ser llevada a la horca, <b>un miembro infiltrado de Zegota en las fuerzas oficiales</b> <b>la ayudó a fugarse</b>. Al día siguiente cuando los nazis publicaron los nombres de los ejecutados públicamente incorporaron a Irena a la lista.</p><p>Finalizada la guerra, Irena que había pasado sus últimos <b>dos años refugiada en un convento</b>, no vivió demasiado mejor. El régimen comunista no la trató bien. Ella era opositora y deseaba que las libertades individuales regresaran a Polonia.</p><p>Su historia se difundió entre aquellos que se habían visto beneficiado por su accionar lleno de coraje.<b> En 1965 Israel la nombró Justa Entre las Naciones y ciudadana honoraria del país.</b></p><p>Pero a diferencia de otros que lograron salvar vidas de judíos durante el nazismo, como Raoul Wallenberg u Oskar Schindler, la historia de Irena Sendler no fue demasiado difundida. La manera en el que el mundo conoció su obra fue peculiar. Un grupo de estudiantes de Kansas escribieron, en 1999, una <b>pieza teatral</b> contando el caso del que se habían enterado leyendo un pequeño suelto en un diario viejo. Desde esa mínima obra colegial, la historia empezó a expandirse y a conocerse en todo el mundo.</p><p>Ya con la caída del comunismo y con su historia siendo difundida, el mundo conoció a Irena cuando ya era una anciana. En el nuevo siglo recibió múltiples homenajes, en especial en Polonia, su tierra natal.</p><p>Uno de los chicos que ella rescató dijo que <b>Irena era su tercera madre </b>y que además era quien le había conseguido a su segunda madre, luego de que los nazis le arrebataran a la biológica. “¿Qué pienso de ella? Lo que se puede pensar y sentir sobre alguien a quien le debés la vida”, dijo al diario inglés <i>The Guardian</i>, Michal Glowinski, un profesor de literatura que fue uno de los chicos cuyo nombre estaba en esos dos frascos de vidrio que ella enterró en ese jardín de Varsovia.</p><p>En 2007 la postularon, tardíamente, para el Premio Nobel de la Paz.</p><p>La señora tiene 97 años. Escucha, con cierta dificultad, sentada. La espalda algo encorvada, la mirada serena, el gesto pícaro. Alguien con entusiasmo -demasiado tal vez para los parámetros de ella- le informa que la nominaron para el Premio Nobel de la Paz. La señora sonríe con incredulidad. No entiende para qué puede servir. Con una mueca parece decir que todo pasó hace demasiado tiempo. Y que ella hizo lo que debía hacer, sólo eso. Le dicen, la llaman,<i> la Schindler mujer.</i> Ella no quiere saber nada con eso. No es un personaje de película, de ficción. Ella tuvo una vida real. Y piensa que era mejor cuando nadie la conocía.</p><p>Irena Sendler rechazó los homenajes. “Me cansan estas cosas, ya estoy grande”, decía sin falsa humildad. Y agregaba: “Me molesta que me llamen héroe. Le voy a decir más. Es lo contrario: cada día me reprocho no haber hecho más por los que lo necesitaban”.</p><p>Irena Sendler murió en el 2008. Tenía 98 años.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4CZZHPMQKNF6TIVHK7G6VAQSCM.jpg?auth=b03f9628aeb5c5729874dbaa4fdccb4924cef723a53447f03e387b3cae2eb752&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>