<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/gabriela-cerruti/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 08 May 2026 17:13:47 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Viajar después de los 50 ya no es excepción: el turismo silver crece en la Argentina y en el mundo]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/2026/02/15/viajar-despues-de-los-50-ya-no-es-excepcion-el-turismo-silver-crece-en-la-argentina-y-en-el-mundo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/2026/02/15/viajar-despues-de-los-50-ya-no-es-excepcion-el-turismo-silver-crece-en-la-argentina-y-en-el-mundo/</guid><dc:creator><![CDATA[Gabriela Cerruti]]></dc:creator><description><![CDATA[Mujeres que parten solas, datos oficiales y una industria que se adapta a la nueva longevidad]]></description><pubDate>Sun, 15 Feb 2026 05:00:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HVDRRSJNUNCKNAVM2VHLNUFK74.jpg?auth=e7f2215a3d8872d3d78fe8cadc6d6afeacaf00db6f1bbed668f6293a464a6240&smart=true&width=1456&height=816" alt="Con o sin mochila, el "turismo silver", especialmente conformado por mujeres de más de 50, marca tendencia a nivel mundial (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Andrea decidió celebrar su cumpleaños sola, escalando el cerro Tronador. Armó una mochilita, reservó una habitación individual en un hostel y partió. Un día entero de ascenso, caminata, nubes y silencio. Hasta que llegó al refugio y descubrió algo que no esperaba: la mayoría de los caminantes eran <b>solos y solas</b>, de cincuenta años para arriba, viviendo su propia aventura.</p><p>—¿Cómo te animaste? —le preguntó una venezolana que se tiró a su lado.</p><p>Andrea se rió, como si le hubieran hecho una pregunta obvia.</p><p>—Cuando los chicos se hicieron grandes, de pronto un día miré y pensé: está cada uno haciendo lo que tiene ganas menos yo, que me lo súper merezco. Y ahí pasé al otro extremo. De armar cinco valijas a no armarme ni la mía y salir con una <b>mochilita</b>.</p><p>“Lo importante está en poder caminar, en poder comer rico, en leer, en sentarme y mirar esto. Nada es como volver a uno solo, a uno mismo. Es <b>un viaje despojado de todo</b>. Tengo mi mochila con dos cosas. No compré regalos, no compré nada”. Conoció extranjeros, tomó unos tragos, rió contando anécdotas. “Una experiencia muy hermosa”. También se perdió, sin miedo. “Ayer salí por otro lado… caminé muchas horas, pero en ningún momento sentí que no iba a poder con algo”. Le gritó a un ciclista para preguntar el camino. “Tranquila. Pensando que, de última, tendría que hacer dedo cuando oscurezca”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JDFI3QZXS5GP7ESQAMLJJAH7SM.png?auth=d95c449b8e3d6697b09638cdc7c4d8f063479a5aa2f49a7d80483136b90e63da&smart=true&width=1408&height=768" alt="se proyecta que el gasto turístico de personas mayores de 55 años en la Unión Europea podría alcanzar los 369.500 millones de euros hacia 2040 (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>Lo de Andrea no es una excepción ni una nueva forma de ser hippies. Es otra cosa, mucho más concreta: un modo de vivir la nueva longevidad que, además, ya empuja al turismo en Argentina y en el mundo. Hombres y mujeres, pero sobre todo mujeres, que viajan, exploran, descubren, solas o en grupos de amigas, después de los cincuenta y los sesenta. Para el mercado tiene un nombre práctico: <b>turismo silver</b>. Para ellas, suele ser algo más íntimo: nuevas elecciones, más libertad, una vida que vuelve a ensancharse.</p><p>En enero de 2025, el European Parliament publicó el estudio <i>Role of the Longevity Economy in the Tourism Sector</i>. No es una nota de tendencia: es un paper técnico que analiza cómo el envejecimiento poblacional reconfigura el turismo europeo. Allí se proyecta que el gasto turístico de personas mayores de 55 años en la Unión Europea podría alcanzar los <b>369.500 millones de euros hacia 2040</b>, lo que representaría un incremento del <b>111% respecto de 2019</b>. El documento organiza el fenómeno en categorías precisas: turismo de bienestar, cruceros, turismo accesible, estancias largas, migración internacional de retiro, smart tourism y viajes multigeneracionales. Y señala un dato que la industria repite: el viajero mayor es clave para reducir la estacionalidad porque viaja fuera de los meses escolares y permanece más noches en destino.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N4JGBHEIXZE4XE76M3EETGMGKU.png?auth=cdbc8a2a60a5a1df30ad43189b70db264e17878f706f00b9da2a967669516a06&smart=true&width=1408&height=768" alt="Los cruceros ofrecen vacaciones perfectas para los "silver" y ahora se suman los trenes turísticos especialmente diseñados para personas mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="768" width="1408"/><p>En nuestro país, el Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad Argentina de la Empresa publicó un informe que identifica a las mujeres mayores de 50 años como uno de los grupos con mayor predisposición a viajar. Allí se señala que el <b>70,4%</b> de las encuestadas realiza actividad física tres o más veces por semana, un dato que el estudio vincula con mayor autonomía para viajar. El documento también recoge que una proporción creciente manifiesta preferencia por viajes con amigas o en modalidad individual, asociando turismo con bienestar y reapropiación del tiempo.</p><p>La Secretaría de Turismo nacional también registra el movimiento con números propios: según datos oficiales, el <b>23%</b> de los turistas internacionales que llegaron a la Argentina en 2025 tenía entre <b>45 y 59 años</b>. En el turismo interno —argentinos viajando por el país— ese rango etario representa el <b>21%</b>, siendo el segundo segmento que más viaja después del grupo de 14 a 29 años. Desde la Secretaría que dirige Daniel Scioli explican que, aunque en Argentina no se trabaja bajo la etiqueta “turismo silver”, sí se diseñan estrategias específicas para esos segmentos etarios. Uno de los ejes más analizados es el <b>turismo de salud y bienestar</b>, especialmente el termalismo.</p><p>Sandra y Javier son médicos. Se casaron apenas terminaron la facultad, tuvieron tres hijos y trabajaron juntos toda la vida. Hoy aprovechan cada fin de semana largo y cada feriado para viajar por el país. “Lo primero que se me ocurre es porque ahora podemos”, dice Sandra. “Ganamos más porque tenemos mucha antigüedad y trabajamos menos porque ya no necesitamos hacer la última guardia para sostener la casa. Tenemos<b> más tiempo libre y más plata para gastar.</b> Y los chicos ya hacen sus viajes independientes de nosotros. ¿Será también por el nido vacío? jaja”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZ4MPYRSKNCYHMLFC5LRAF5KL4.jpg?auth=c39e2ca86aa98491b74b47565a0ae52e430ea7b649192410c74e64c6d5bd0b2a&smart=true&width=1456&height=816" alt="Parejas de más de 60 disponen de más tiempo libre y dinero para gastar en viajes (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>En el ecosistema argentino del turismo, lo que cuentan Sandra y Andrea también aparece en lo que ven las grandes plataformas. Laura Amorós, Gerente Senior de Marketing de Despegar Argentina, lo dice con claridad: “En los últimos años, el segmento de viajeros de <b>mayores de 60 años</b>, la llamada Generación Silver, ha tomado un rol cada vez más protagonista dentro del turismo. Lejos de concebir los viajes como un simple traslado, este grupo busca propuestas que enriquezcan sus itinerarios, conecten con lo cultural y lo natural, y permitan disfrutar con calma y profundidad cada destino”.</p><p>Desde Despegar observaron un crecimiento sostenido en la demanda de experiencias por parte de este público: “Durante el último año, registramos un aumento del <b>15%</b> en la contratación de actividades turísticas <b>dentro de Argentina</b> en comparación con el mismo período del año anterior”. Esa tendencia, sostiene Amorós, se explica por la digitalización del segmento, pero también por la forma de vivir el viaje: “una experiencia completa”.</p><p>En la misma línea, agrega Amorós: “Vemos un creciente entusiasmo de las personas mayores de 60 por <b>explorar el mundo de una forma activa</b>, <b>planificada y con propósito</b>… valora la comodidad, pero también la autenticidad y la conexión cultural”. Para ese público, explica, “las experiencias organizadas, como tours o excursiones, les permiten conocer en profundidad cada destino, con mayor seguridad y acompañamiento”.</p><p>Los datos internos muestran algo más: actualmente, el <b>40%</b> de las reservas de actividades corresponde a parejas, seguidas por familias y grupos. Y también una forma de organizar la ansiedad: “las experiencias se están reservando, en promedio, con <b>35 días de antelación</b>”. Planificación tranquila, como estilo de viaje.</p><p>Fabiana es profesora de yoga, tiene 63 años y viajó muchas veces a Europa. Pero este —dice— “fue otra cosa”. Lo planearon con mucha anticipación cinco amigas de la escuela secundaria. Una vive en Boston, otra en Milán, dos son de Buenos Aires y la quinta no pudo viajar por temas económicos. “Lo planeamos con mucho tiempo para encontrar una fecha posible para las cuatro”. <b>Se encontraron en Atenas. </b>Volaron a Creta. Alquilaron un auto. “Cuando subimos las valijas al auto y nos subimos las cuatro y encaramos para el hotel que teníamos reservado… momento épico, felicidad máxima”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/K4IVEXHNSRFG5K3NIDEOCC5OW4.jpg?auth=fd86523505581dd2db0cdb2fa72b7c7c0001db0c720757d2968aa759e8a6c5ad&smart=true&width=1456&height=816" alt="Grupos de amigas se aventuran por el mundo (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Dos de ellas no se veían hacía cuarenta años. “Nos encontramos como si nos hubiéramos visto ayer”. Después siguió el viaje: Milán, Lisboa, Mallorca, París, Madrid. “Fue una experiencia maravillosa… miedo no tenía, pero había momentos que me inquietaban. Salió todo bárbaro. No me pudo haber salido mejor”. En Buenos Aires quedaba una situación delicada con su mamá muy mayor y el marido de su mamá, con internaciones recientes. “Yo decía por favor que no me joda nada… y salió todo de maravillas”.</p><p>Lo que es una asignatura pendiente cumplida para este grupo de amigas, es un fenómeno que la industria turística internacional registra. En octubre de 2025, The Guardian publicó una nota sobre el auge del viaje en solitario femenino donde la agencia Jules Verne informaba que el <b>46%</b> de sus reservas para 2025 provenían de viajeros solos, y que aproximadamente el <b>70%</b> de esos viajeros son mujeres. Grand View Research estimó el mercado mundial de “silver tourism” en <b>USD 1,72 billones</b> en 2024, con una tasa de crecimiento anual proyectada cercana al <b>7%</b> hasta 2030. Global Industry Analysts elevó la cifra a <b>USD 1,9 billones</b>, con proyecciones que superan los <b>USD 3 billones</b> hacia fin de la década. No son estadísticas oficiales, pero marcan el tamaño del interés económico.</p><p>Las revistas del sector lo explican con lenguaje empresarial. Skift señaló que las mujeres mayores son uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro del viaje en solitario y que las compañías están diseñando productos específicos con foco en seguridad y comunidad. Hosteltur, citando el V Barómetro del Consumidor Senior de Fundación MAPFRE, informó que el <b>77%</b> de los mayores de 55 años planea realizar al menos un viaje de ocio en 2025, y que millones utilizan plataformas digitales para organizarlo.</p><p>Las plataformas también registran el movimiento. Airbnb informó que en Argentina los mayores de 60 representan casi el <b>20%</b> de los anfitriones y que ese grupo creció más del <b>80%</b> en cinco años. El <b>60%</b> son mujeres.</p><p>En China, Reuters describió la aparición de “silver trains”: trenes turísticos especialmente diseñados para personas mayores, con asistencia médica a bordo, menús adaptados y recorridos más pausados. Más de <b>280 millones</b> de personas mayores de 60 años en ese país representan un mercado enorme.</p><p>Claro que todo tiene sus complicaciones, y no siempre es sencillo ni romántico. Por eso a la audacia y a la búsqueda de libertad se le empiezan a sumar propuestas para los miedos, las prevenciones y las trabas prácticas. Y aparece, en paralelo, el <b>mercado de “soluciones”</b>: apps y servicios que se publicitan para resolver el problema central del turismo maduro que viaja sin pareja o sin grupo fijo: encontrar compañera de viaje, armar comunidad, evitar el sobrecosto de la habitación single o viajar con acompañamiento.</p><p>Tourlina, por ejemplo, se presenta como una aplicación pensada para que mujeres encuentren <b>compañeras de viaje seguras</b>, con filtros por edad, destino e intereses. En su comunicación en redes menciona explícitamente a las viajeras “over 50” como un segmento en crecimiento: alguien está invirtiendo en resolver ese problema específico.</p><p>JourneyWoman, que comenzó como blog y hoy funciona como comunidad internacional de mujeres viajeras mayores de 50, publica guías específicas para esta etapa de la vida: cómo elegir seguros de viaje adecuados, cómo manejar el equipaje cuando ya no querés cargar peso innecesario, cómo negociar el suplemento por habitación individual o directamente buscar otras viajeras para compartir. En sus encuestas internas, el deseo de independencia aparece pegado a la <b>necesidad de comunidad.</b></p><p>En redes sociales estallaron las publicaciones de viajeras viejas, abuelitas viajeras, amigas de viaje. De pronto pareciera que de la invasión de turistas chinos hemos pasado a la invasión de turismo silver. Janice Waugh, fundadora de JourneyWoman, suele contar que su comunidad nació después de que un agente de viajes le dijera que las mujeres no viajaban solas. Entonces creó un sitio para ponerlas en contacto, y hoy reúne decenas de miles de lectoras que comparten relatos y recomendaciones.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KR3IDOZZX5A7ZP323QJOZTMJ7A.png?auth=f49481406a78cd6095b28b370bc6a6b0593790c7bf690bfbb7a65081a6273402&smart=true&width=678&height=381" alt="La generación silver conforma un mercado cada vez más atractivo para la industria del turismo  (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="381" width="678"/><p>Ernestine Shepherd no es influencer de viajes sino de fitness, pero su figura aparece en publicaciones sobre longevidad activa y turismo porque encarna el mismo mensaje: la edad no como límite sino como etapa de expansión. En Instagram, etiquetas como #WomenOver60Travel o #Over50Travel acumulan cientos de miles de publicaciones.</p><p>En nuestra región, blogs como “Mujeres Viajeras”, “Chicas de 50 por el Mundo” o “Viajeras Apasionadas” funcionan como comunidades informales donde las historias se mezclan con <b>consejos prácticos</b>. Una mujer cuenta cómo viajó sola a Marruecos después de jubilarse como maestra; otra explica cómo organizó un recorrido por la Patagonia con amigas del secundario; otra detalla cómo alquilar auto en Islandia sin hablar inglés fluido. No son estadísticas, pero son archivo vivo del fenómeno.</p><p>El silver traveler no es una postal de jubilación tranquila. Es una figura económica concreta, visible en presupuestos públicos, en estadísticas oficiales, en reportes de plataformas y en historias como las de Fabiana, Sandra y Andrea: mujeres y parejas que, después de los 50 o los 60, reorganizan su calendario y su mapa. Sin culpa, sin mandatos, y porque la vida va a ser larga. Y tiene que ser divertida.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/HVDRRSJNUNCKNAVM2VHLNUFK74.jpg?auth=e7f2215a3d8872d3d78fe8cadc6d6afeacaf00db6f1bbed668f6293a464a6240&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[(Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Gabriela Cerruti analizó la gestión de Alberto Fernández: “Le quedó un poco grande el poder”]]></title><link>https://www.infobae.com/politica/2025/08/27/gabriela-cerruti-analizo-la-gestion-de-alberto-fernandez-le-quedo-un-poco-grande-el-poder/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/politica/2025/08/27/gabriela-cerruti-analizo-la-gestion-de-alberto-fernandez-le-quedo-un-poco-grande-el-poder/</guid><description><![CDATA[La ex funcionaria habló también sobre la denuncia por violencia de género contra Fabiola Yañez. “Yo le creo a ella. No hablé nunca más con él después de eso”, aseguró]]></description><pubDate>Wed, 27 Aug 2025 08:31:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La ex portavoz presidencial durante la gestión de <b>Unión por la Patria</b>, <a href="https://www.infobae.com/tag/gabriela-cerruti/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/gabriela-cerruti/"><b>Gabriela Cerruti</b></a>, analizó al gobierno del que formó parte y consideró que al ex presidente<a href="https://www.infobae.com/tag/alberto-fernandez/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/alberto-fernandez/"> <b>Alberto Fernández</b></a><b> </b>“le quedó un poco grande el poder”. Además, se refirió a la denuncia de<b> Fabiola Yañez </b>por violencia de género. “<b>No hablé nunca más con él después de eso</b>”, indicó. </p><p>En un diálogo con <i>Luis Novaresio </i>al aire de <i>A24</i>, el ex funcionaria comenzó su análisis político al recordar a <b>Carlos Saúl Menem</b>. “Yo creo que a él le gustaba el poder”, comentó. En ese sentido, definió al poder como “lo más efímero que existe y la gente no se da cuenta de que eso en algún momento termina”. “He visto a gente créesela, pero sin darse cuenta de que el día que eso termina, nadie te llama y no se acuerdan”, sostuvo. </p><p>Sin embargo, al ser consultada sobre si Alberto Fernández disfrutaba de estar a cargo del Poder Ejecutivo, Cerruti planteó: “<b>Creo que le quedó un poco grande, para decirlo así</b>. Que había sido un gran jefe de Gabinete, que <b>era un tipo que podía ejecutar bien las decisiones de otros, pero que le costaba mucho tomar sus propias decisiones</b>, entonces, en esa marea, no creo que la haya pasado bien. No vi que la haya pasado bien”. Por el contrario, aseguró que a “<b>Cristina disfruta el poder, pese a haber tenido momentos difíciles</b>”. </p><p>“Ser presidente es decidir todos los días cuando te levantas. Tu política económica define el futuro de cada una de las personas de este país, cada pibe que nace hoy en una villa, seguramente, no va a tener el futuro que cada uno de nosotros soñamos para nuestros hijos”, destacó. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F7PQXTR7XVDLXGHKXANXG3UAJE.jpg?auth=8e6f312125fadc57d0411ef9d745b07cbfdf9909f6d11a3b8f611bd8f2f9dd6f&smart=true&width=2048&height=1151" alt="La ex portavoz Gabriela Cerruti (Candela Teicheira)" height="1151" width="2048"/><p>Una vez que finalizó la gestión de Fernández, no solo salieron a la luz algunas irregularidades en su gestión, que derivaron luego en causas en la Justicia, como es el escándalo de los Seguros, sino que también la propia ex primera dama, Fabiola Yañez, lo denunció por <b>violencia de género</b> y expuso las situaciones que vivió durante su estadía en la <b>Quinta de Olivos</b>. </p><p>Al respecto, Cerruti aclaró que no lo defiende. “<b>Yo no hablé nunca más con Alberto Fernández desde ese día en adelante</b>. Ahora, hay que ir a la Justicia y todo lo demás, pero<b> yo soy feminista y, en principio, le creo a la víctima</b>, hasta que se demuestre lo contrario en Tribunales”, sostuvo. Ante la pregunta de si las acusaciones la habían sorprendido, la ex portavoz contestó: “Sí, absolutamente”.</p><p>Entre las pruebas que presentó Yáñez en contra del ex presidente se encuentran chats, audios, videos y fotos de las agresiones. Al momento de presentar su acusación, la ex primera dama denunció haber sido víctima de<b> “terrorismo psicológico” y acoso telefónico diario</b>. Según la Fiscalía, la violencia en la pareja se habría extendido por al menos 8 años. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RFNEWV36URDXBHCLBFGXSZEMTM.jpg?auth=79a9b97ea385407217b1afc148139328cc2d11edf876be70d1d23056df52242f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Gabriela Cerruti asumió como portavoz presidencial de Alberto Fernández en 2021 (Foto: Télam)" height="1080" width="1920"/><p>El caso tuvo una de las últimas actualizaciones hace a penas unos 10 días cuando el fiscal Ramiro González pidió elevar a juicio la causa, en la que Fernández está acusado por lesiones leves y graves agravadas. </p><p>Por otro lado, en medio de la campaña electoral, la funcionaria que militó a <b>Sergio Massa</b> en 2023 recordó que el ex ministro de Economía “estuvo a 3 puntos de ganar en primera vuelta,<b> eso quiere decir que con un poquito menos de interna, con un poquito más de voluntad, Sergio Massa sería el presidente</b>”. “Lo estaríamos puteando en 5 idiomas a Sergio Massa, pero no estaríamos viviendo lo que estamos viviendo”,señaló. </p><p>En otro momento de la entrevista, Cerruti contó la trastienda de cómo llegó a la <b>Casa Rosada</b>. “En 2021, justo cuando estaba el cierre de listas, les dije que no quería renovar la banca, entonces <b>Máximo Kirchner y Sergio Massa —que eran mis jefes en la Cámara en ese momento—</b> le dijeron a Alberto lo que pasaba, que no me querían perder y le dijeron que por qué no me llevaba al Ejecutivo”, recordó. </p><p>Con respecto a los altos niveles de inflación y pobreza que se registraron durante la gestión de Fernández, Cerruti mencionó que los números “están mal medidos”. “La encuesta es una encuesta muy difícil. Yo también fui parte de un Gobierno que tuvo un montón de políticas buenas, y otras que estuvieron mal. <b>Hubo un montón de políticas buenas desde leyes que le mejoraron la vida a la gente, haber podido salir de una pandemia morigerando el daño, familias que pudieron acceder a una vivienda, rutas. Que si esto lo ponés en comparación a lo de ahora, decís: ‘Bueno, no estábamos tan mal”, precisó y recordó que todo esto se hizo en medio de una “interna feroz</b>”. </p><p>Sobre<b> Manuel Adorni</b>, su antecesora indicó: “Yo creo que hace lo que tiene que hacer, a veces los periodistas nos piden a los voceros que gobernemos, pero nosotros comunicamos lo que hace los que gobiernan”. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/F7PQXTR7XVDLXGHKXANXG3UAJE.jpg?auth=8e6f312125fadc57d0411ef9d745b07cbfdf9909f6d11a3b8f611bd8f2f9dd6f&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1151" type="image/jpeg" height="1151" width="2048"><media:description type="plain"><![CDATA[(Candela Teicheira)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Candela Teicheira</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[“¿Estás en la cama? ¿Estás vestida? Mostrame...“: Gabriela Cerruti sorprende con una inesperada ficción presidencial]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/05/01/estas-en-la-cama-estas-vestida-mostrame-gabriela-cerruti-sorprende-con-el-veneno-del-poder-una-inesperada-ficcion-presidencial/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/05/01/estas-en-la-cama-estas-vestida-mostrame-gabriela-cerruti-sorprende-con-el-veneno-del-poder-una-inesperada-ficcion-presidencial/</guid><description><![CDATA[La periodista y escritora argentina, ex senadora y vocera de Alberto Fernández, regresa con una novela que dará que hablar. A continuación, Infobae Cultura publica un fragmento]]></description><pubDate>Thu, 01 May 2025 12:00:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CYEUJSQHZ5CSJPIT2MP3MLF3AM.jpg?auth=99ab7b003b1d35c2159aab8b0cea35a1249975512ef924bf37d28b850b365838&smart=true&width=2048&height=1152" alt="Gabriela Cerruti (Foto: Candela Teicheira)" height="1152" width="2048"/><p><b>Gabriela Cerruti </b>vuelve a los libros. Autora de las reconocidas biografías de <b>Carlos Menem</b> (<i><b>El jefe</b></i>) y de<b> Mauricio Macri </b>(<i><b>El pibe</b></i>) y reconocida cronista del diario <i>Página/12</i>, quien luego se volcó a la política decidió regresar al mundo escrito. En esta ocasión, una inesperada novela. Se titula <i><b>El veneno del poder</b></i>, publica Sudamericana, y se presenta hoy en la Feria del Libro a las 17:30, en la Sala Victoria Ocampo del Pabellón Blanco. Acompaña a la autora <b>Ingrid Beck</b>.</p><p>La frase que antecede al primer capítulo dice: “Los personajes de este libro son producto de la imaginación. Cualquier semejanza con seres conocidos será sencillamente porque, en estos tiempos, la realidad se parece demasiado a la ficción”. El protagonista se llama <b>Salvador Gómez</b> y es presidente de la Argentina. Se mira al espejo, se prueba el saco, se recuesta en el sofá y manda mensajes efusivos a diferentes mujeres. </p><p>Posiblemente estén los que tracen paralelismos con el último mandatario que tuvo este país, antes de que llegue <b>Javier Milei</b>: <b>Alberto Fernández</b>. El dato curioso es que Cerruti, además de haber sido senadora y dirigente política dentro del peronismo, el último rol que tuvo fue ser vocera presidencial de, justamente, Alberto Fernández.</p><p>Pero este es un libro de ficción, una novela, una historia para abstraerse de la asfixiante actualidad. A continuación <b>Infobae Cultura</b> publica un fragmento, las primeras páginas del primer capítulo. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IJUHN52LQBGQ3O4ZWKTEZR77DU.jpg?auth=1e11ace36475134ce2c6ad41ef2ecdb614cc9f6b6e742f0741604f86c9c578bd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Portada de "El veneno del poder"" height="1080" width="1920"/><p>El presidente Salvador Gómez se afloja el nudo de la corbata y toda la ropa se desliza hasta los pies. Una segunda piel, que se le despega y lo deja en carne viva. Está desnudo. El espejo le devuelve el reflejo de sus tobillos flacos. </p><p>Iluminado por las luces del parque, el respaldo de laca negra de la cama parece un sarcófago. La habitación huele como uno de esos viejos hoteles de pueblo, una mezcla de humedad con jabón de lavanda. Hay que volver a pintarla. Entre estas cuatro paredes murió el general Perón. Y se emborrachó hasta la madrugada el dictador Galtieri. ¿Alguien podrá ser feliz aquí alguna vez? </p><p>La cintura cruje como una máquina oxidada al agacharse. De la ropa amontonada en el piso toma con cuidado la corbata y la cuelga prolijamente junto a otras cien: variaciones de un mismo disfraz, el que cada día lo viste de hombre decente, de profesor, de abogado. </p><p>La corbata ordena, sostiene, amontona, fija. El nudo firme es el botón oculto de su Matrix. Las palabras pasan por la garganta y salen convertidas en oraciones aprendidas en las largas jornadas de la Facultad de Derecho. A veces le raspa a nuez de Adán y es signo inequívoco de que está nervioso: alguien en la platea está a punto de darse cuenta de todo. Entonces acomoda el nudo, y siente la mano de su padre que le acaricia la cabeza y le permite seguir adelante. </p><p>Salvador Gómez, se repite, hijo del senador Faustino Peralta. Soy un hombre común. Honesto. Nunca miento, nunca falto a mi palabra. No tomo alcohol, no fumo, no tengo dinero, ni lujos. Ni siquiera tengo una casa propia, y manejo mi auto. Un auto viejo, que lavo los domingos. Mi madre me puso Salvador en honor a mi abuelo, pero estoy seguro de que hay algo en ese nombre que me predestinó y marcó mi camino. Estaba escrito en los cielos: ese bebé que llegó a un hogar infeliz de un barrio porteño de techos bajos iba a redimir a su familia, liberar a su país y tal vez, quién sabe, proteger al mundo entero. </p><p>Escucha la voz del senador en la sobremesa de las vacaciones en Salta, bajo el calor abrasador, contando una y otra vez cómo enfrentó al gobernador para defender a los mineros. El niño de Buenos Aires, el atorrante, el molesto jugando solo en el patio mientras los mayores duermen las siestas interminables de la Puna. Quiere correr al río, sacarse la ropa, bañarse desnudo, besar a las chicas que encuentre por ahí. Tiene calor y sed, y ganas de cantar y de que sea de madrugada y la noche le quite la timidez para desplegar su encanto. Pero está tirado en el banco de piedra, con un libro en la mano. Las criadas lo escuchan y protestan, pero las primas les piden paciencia. Ya va a aprender. Está acostumbrándose. Las oye cuchichear mientras finge leer y sabe que es indefectible, que le pasa ahora y le va a pasar toda la vida: él trabaja, se esfuerza, se contiene, pero en algún momento alguien lo señala: </p><p>—Es el hijo de la nueva esposa del Senador.</p><p>En noches como esta, la mentira queda al descubierto: no, no soy el hijo dilecto del prestigioso, serio, afable senador Faustino Peralta. Soy el hijo despreciado y abandonado del mentiroso, estafador, golpeador, chanta, usurero, mujeriego, borracho Roque Gómez. Que en paz descanse. Cuando se siente solo en la inmensidad de la residencia de Olivos, le gusta caminar por los senderos del parque junto a los perros. Son un poco Beatles y un poco Rolling, como él. Paul no se separa de su lado, Mike se acerca y se aleja, pero solo hasta donde no lo pierde de vista. John y Keith, en cambio, salen disparados hacia los muros y ladran a los soldados, a la custodia, a los autos que pasan por las avenidas. A Salvador le perturban los ladridos: en su cabeza repite melodías que se pierden en el barullo de los perros. Los custodios lo saben, y tratan de acallarlos. </p><p>Gómez se encierra en el jardín de invierno, en medio de helechos, teclados, guitarras, equipos de sonido y una colección sin igual de vinilos. Las mejores orquestas, los mejores cantantes. Populares, desconocidos: su gusto no solo es sofisticado, también es amplio. Gómez guarda ya más de sesenta guitarras. Acústicas, eléctricas, regalos, compras, de colección. Los nombres de músicos y artistas reconocidos van cayendo en las conversaciones como un reguero. </p><p>Son la prueba de su relación con la música. La construcción puntillosa de quién quiere ser: un melómano, compositor, poeta, cantante. Otro. Salvador siempre, en cada tiempo, en cada lugar, quiere ser, sencillamente, otro. </p><p>La música tapa los sonidos que lo persiguen y lo acechan. Toses que lo arrinconan, jadeos que se repiten con eco en algún lugar de su cabeza, detrás de los ojos. Se sirve un whisky y pasa los vinilos uno tras otro hasta que elige, por fin. La voz de Elis Regina comienza a poblar el ambiente. </p><p>Se tira sobre el sofá y abre el chat en el teléfono. </p><p>—Hola, ¿estás? </p><p>La agenda tiene nombres y claves para recordarlas. Marta dentista. Yolanda ceremonial. Sabrina tetas. Ivonne cantante. Yanina Chaco. Y ahí va. </p><p>—Hola, ¿estás? </p><p>A una, a otra, y a otra. </p><p>—¿Qué estás haciendo? ¿Con quién estás? ¿Estás en la cama? ¿Estás vestida? Mostrame. </p><p>No les da tiempo a responder. Salta de una a otra. Buscando lo único que necesita saber. </p><p>—Decime. ¿Te gusto? ¿Me querés? </p><p>El hijo del Senador es una sombra colgada en el vestidor. Ahora es, de nuevo, el hijo abandonado de Roque buscando amor y reconocimiento.</p><p><i>* Hoy, jueves, Gabriela Cerruti presenta “El veneno del poder” en la Feria del Libro a las 17:30 en la Sala Victoria Ocampo del Pabellón Blanco. Acompaña a la autora Ingrid Beck.</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IJUHN52LQBGQ3O4ZWKTEZR77DU.jpg?auth=1e11ace36475134ce2c6ad41ef2ecdb614cc9f6b6e742f0741604f86c9c578bd&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Portada de "El veneno del poder"]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Gabriela Cerruti: “Si todo lo que hiciste en tu vida fue ser político, no tenés ninguna posibilidad de enriquecerte”]]></title><link>https://www.infobae.com/reportajes/2025/04/12/gabriela-cerruti-si-todo-lo-que-hiciste-en-tu-vida-fue-ser-politico-no-tenes-ninguna-posibilidad-de-enriquecerte/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/reportajes/2025/04/12/gabriela-cerruti-si-todo-lo-que-hiciste-en-tu-vida-fue-ser-politico-no-tenes-ninguna-posibilidad-de-enriquecerte/</guid><dc:creator><![CDATA[Tatiana Schapiro]]></dc:creator><description><![CDATA[Es periodista, escribió perfiles sobre Carlos Menem y Mauricio Macri, fue legisladora durante doce años, estuvo dos años como vocera de Alberto Fernández y ahora lanza su primera novela, "El veneno del poder", un thriller que mezcla sus dos mundos: la política y el periodismo. Una entrevista íntima en la que habla del feminismo, del narcisismo de los presidentes y del complejo rol como portavoz de un gobierno]]></description><pubDate>Sat, 12 Apr 2025 04:55:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En un mundo de palabras, encontró otra manera de decir: la novela. Un formato que no le resulta del todo ajeno, o que más bien encuentra un antecedente en las crónicas periodísticas que escribía en los tiempos de periodista acreditada en la Casa Rosada. Pero más allá de las formas, del decir, está lo que <b>Gabriela Cerruti</b> quiere contar, aún alejada de la política desde hace más de un año. “Antes <b>he hablado por otros</b> -dice, quien fue la vocera del gobierno de Alberto Fernández-. He descrito la situación política de este país, he hablado por otros en los libros, he contado historias en el periodismo. <b>Esta vez, es mi voz</b>”.</p><p>Cerruti tenía 23 años cuando publicó su primer libro: <i>El Jefe</i> -sobre la vida de Carlos Menem- fue best seller en 1993. “Fue un escándalo, y no en cualquier momento, sino cuando Menem era Gardel. De hecho, ganó las elecciones tres meses después de que el libro vendiera 300 mil ejemplares”, recuerda. En 2009 lanzaría -también con éxito- <i>El pibe</i>, sobre Mauricio Macri.</p><p>Hoy, Gabriela tiene 59. Y el 1 de mayo presentará en La Feria del Libro su primera novela: <i><b>El veneno del poder</b></i>, un thriller que descubre los escenarios de la política pero también de la Justicia y del periodismo. Con romances secretos y escándalos muy parecidos a los reales.</p><p><b>—En esta </b><i><b>Diana</b></i><b> (esposa del presidente), ¿qué hay de Gabriela?</b></p><p>—Ah, vos ya decidiste que <i>Diana </i>soy yo.</p><p><b>—No digo que seas vos, pero sí que hay cosas tuyas: debe haber algunos puntos, conexiones, con esta feminista.</b></p><p>—Claro que sí. <i>Diana</i> es un gran personaje que tiene muchas cosas mías. Uno es lo que es, lo que piensa, lo que desea ser. Y probablemente, (<i>Diana</i>) tiene un cruce de esas cosas: de lo que yo fui y de lo que decía ser, de lo que soy. Y también de otras mujeres a las que vi en la política. <b>Fui construyendo personajes donde pudiera poner lo que vi ahí, adentro del poder, durante tantos años</b>. Entré por primera vez a (la Quinta de) Olivos en el 87: nos llevó Nacho López a todos los periodistas de la sala para decirle feliz cumpleaños a Alfonsín. Y desde entonces entré como periodista, como diputada, como funcionaria. Olivos, la Casa Rosada; los choferes, los secretarios: todo ese mundo. Y bueno, digamo que <i>Diana </i>transita un poco esa historia mía.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IJUHN52LQBGQ3O4ZWKTEZR77DU.jpg?auth=1e11ace36475134ce2c6ad41ef2ecdb614cc9f6b6e742f0741604f86c9c578bd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Gabriela Cerruti presenta el 1 de Mayo en la Feria del Libro su nueva novela, un thriller que descubre los escenarios de la política, la justicia y el periodismo." height="1080" width="1920"/><p><b>—¿</b><i><b>El veneno del poder </b></i><b>va a ser una saga?</b></p><p>—Hay personajes que tienen que continuar, que tienen que contar más historias. Es un libro donde pasan muchas cosas con mucha gente que está dentro del periodismo y la política. La gente común lo va a leer como <i>House of Cards</i>. Pero los que están en la política van a decir: “Este soy yo, este es el otro”. Como una trivia.</p><p><b>—Hay una pareja protagonista. Y un presidente que llega ahí gracias a ella.</b></p><p>—Sí, llega un poco por ella. También por un expresidente que de alguna manera lo impulsa. También hay una hermana, que es un personaje importante, esotérico, ligado a una cantidad de cosas. Y hay una trama política que es la que a mí más me gusta. En algún momento también hay una muerte y una trama judicial y periodística. Y esas reuniones en los countries del norte donde yo sé que se reúnen los jueces, los empresarios, los políticos, a dirimir determinadas cosas. Entonces, hay <b>un juego permanente entre lo que yo sé, lo que vi, lo que pasó y lo que invento</b>. Y lo que quiero que suceda. Y hay elecciones, que se ganan y se pierden. Hay presidentes de otros países; hay Casa Blanca. Hay un secretario todoterreno.</p><p><b>—¿Todas estas situaciones que el lector va a encontrar en la novela, tienen una base de situaciones que existieron?</b></p><p>—Muchas. Muchísimas. Un presidente que se casa en segundas nupcias con una actriz y que tiene perros: digo, desde Perón en adelante puede ser cualquiera. Hay un montón. Eso sucedió muchas veces en la política argentina. Y después, hay cosas que son de la realidad. El disclaimer, al principio del libro, lo dice claramente: esto se parece mucho a la realidad porque <b>no hay nada más ficción en este país que la realidad</b>. Después, me tomé el atrevimiento de describir muchos de esos escenarios que por ahí para la gente común son novedosos. Cualquier periodista que haya entrevistado presidentes ha estado en la residencia de Olivos, en la Casa Rosada, en diferentes lugares. Lo que pasa es que, <b>en el último tiempo, a veces el periodismo se dedica más a opinar que a contar </b>y a describir. Yo vengo de una tradición del periodismo de contar, describir, mostrar lo que otros no ven.</p><p><b>—Ahora, vos no solo le hiciste preguntas a presidentes: también manejaste la comunicación de un presidente.</b></p><p>—Sí.</p><p><b>—Conociste las dos posiciones.</b></p><p>—Las dos posiciones. Entré a la Casa Rosada a los 19 años, a la Sala de Periodistas, y me fui de la Casa Rosada a los 59 años como portavoz. Toda esa trayectoria me tenía que dejar un montón de cosas para contar. Y en este país, la realidad se parece mucho a una novela. A ver, una mujer que llega a primera dama pero que en otro gobierno entraba a la residencia de Olivos en un baúl, como amante del presidente, ¿eso es ficción o es realidad?</p><p><b>—Podría ser realidad.</b></p><p>—Es realidad. Esas cosas pasan en la Argentina porque yo las conozco. Y deben pasar en todos los países del mundo, sino no tendríamos series.</p><p><b>—¿Quién es en la vida real el personaje de </b><i><b>Samantha Romero?</b></i></p><p>—El libro plantea todos esos costados, como el tema de las mujeres. Me parece que <b>desde el feminismo siempre planteamos a la mujer como el lugar débil a la que el poder avasalla</b>, lleva por delante, abusa; a las mujeres víctimas dentro del poder. Y <b>también he visto a esas mujeres que se plantan, dan su debate y construyen su poder dentro del poder. Y he visto a las mujeres que llegan adonde quieren usando todas las herramientas que tienen a disposición</b>. Es hora de que hablemos un poco de todo eso. Como siempre, los vulnerables son los vulnerables, en cualquier situación y profesión. Y las mujeres son las más vulnerables. Pero hay de todo.</p><p><b>—Mientras la escribías a </b><i><b>Samantha</b></i><b>, no me vas a decir quién era, ¿pero había una imagen en particular en tu cabeza?</b></p><p>—<i>Samanta </i>es un personaje súper querible: es genuina, fresca, sabe lo que quiere desde el principio, y cuando cree que lo logra todo se desmorona. Es un personaje abrazable. Me gustan los personajes que tienen matices porque todos los tenemos: ninguno es absolutamente bueno, ni absolutamente malo. Tenemos dudas, contradicciones, hacemos lo que queremos hacer, hacemos lo que podemos hacer. Y <i>Samantha </i>es un personaje que junta un montón de personajes. Después, había escenas que no me las iba a privar porque soy quien soy. Digamos, un presidente que echa a su mujer con la Gendarmería de la residencia de Olivos tenía que estar en un libro de ficción. O sea, eso pasó en este país, pero es una gran imagen para un libro de ficción.</p><p><b>—Sí claro, con Zulema Menem en la calle.</b></p><p>—Tremendo.</p><p><b>—¿Y </b><i><b>Salvador</b></i><b>, si le tenemos que asignar porcentajes de los distintos presidentes que tuvimos desde la vuelta de la democracia, quién sería?</b></p><p>—Tiene un poco de todos los presidentes que yo conocí más. Conocí mucho a Menem, a Macri, a Alberto Fernández; conocí menos a Néstor y Cristina porque ellos tenían otra manera de manejar su privacidad: conocías más sus acciones políticas que su vida. Y después tiene mucho de imaginación de lo que uno hace, por dónde uno surfea. No lo frecuento a Milei ni lo investigo como periodista, pero si leés todo lo que ha publicado y lo que se va publicando, dicho por él, de alguna manera es un personaje bastante transparente. Y creo que (<i>Salvador</i>) tiene también muchas características suyas. Tenía que tener una hermana <i>Salvador</i>, otro personaje maravilloso de esta realidad argentina.</p><p><b>—Está Karina Milei también ahí.</b></p><p>—Karina lo decís vos... Algunas amigas periodistas y algún amigo de la política leyeron el libro y todos me han dicho que en el primer capítulo intentás todo el tiempo saber quién es quién. Después te relajás y empezás a disfrutar de la trama.</p><p><b>—</b><i><b>Salvador </b></i><b>tiene agendadas a distintas mujeres. En algún intercambio o las preguntas que les hace a estas mujeres, inevitablemente me lleva a recordar a Alberto Fernández en los videos.</b></p><p>—¿Y vos creés que Menem no lo hacía? ¿O qué hará Milei con Yuyito (González)? El narcisismo del hombre con poder necesita de una reafirmación permanente. Para llegar a presidente tenés que tener mucho narcisismo, y te exponés todo el tiempo públicamente a que te voten, a que no te voten. Para un narcisista, tener poder es tremendo. O sea, vos creés que sos Gardel y resulta que la encuesta dice tenés 90% de imagen negativa. Entonces, esos hombres buscan permanentemente la reafirmación en lo cotidiano. <b>No es casual que los hombres en el poder tengan muchas amantes, que busquen permanentemente una reafirmación en las mujeres</b>, que tengan un trato con todo el mundo donde permanentemente necesitan ser validados. Eso está reflejado en <i>Salvador</i> y es una característica que vi mucho. Bueno, digo, ¿creemos que Macri no era mujeriego?</p><p><b>—Pero no le vimos los videos que le vimos a Alberto, ni tiene una causa por violencia de género con quien era la primera dama.</b></p><p>—No voy a hablar de temas de la actualidad porque todo está en el libro: está dicho lo que quiero decir. También, una de las cosas buenas del libro es poder contar todas esas cosas que a veces el periodismo es muy arbitrario en dónde las ilumina y dónde no las ilumina. Los gobiernos tienen diferentes tratos con los periodistas, y los periodistas tienen diferentes maneras de mirar a los diferentes gobiernos y hombres en el poder. Entonces, hay algunas cosas que para el periodismo pasan de largo o resultan simpáticas porque es un canchero y en otras, terminan en un escándalo.</p><p><b>—¿Menem era un canchero?</b></p><p>—Bueno, más o menos: yo conté todo de Menem. Pero era un seductor. Macri tiene las mejores minas del mundo. Alberto es un desastre. Entonces, hay como miradas sobre cosas que se reivindican en algunos y no se reivindican en otros, que tiene que ver con otra cantidad de cosas: con si lo hiciste bien, lo hiciste mal, si te fue bien en la economía, con los contextos. Menem era divino mientras funcionaba la convertibilidad, y se abrazaba con Madonna y enamoraba a cualquiera que se le acercara. Y después todo dejó de ser maravilloso. Macri salió toda su vida con modelos, después tuvo la familia <i>Ingalls</i>, pero tampoco todos nos creemos eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U6FR3CE2SRCNTD7UE2PS3KJYKY.jpg?auth=02ed04299fdee9bb4a04e8af56f18713c1db1b0cb662114867895d3bbe494db7&smart=true&width=2048&height=1152" alt="Gabriela Cerruti con Tatiana Schapiro en Infobae (Candela Teicheira)" height="1152" width="2048"/><p><b>—En el libro también aparece la Justicia.</b></p><p>—Sí, porque hay una muerte. También aparece la corrupción. Y hay una descripción bastante profunda de cómo funciona el mundo del periodismo con la política.</p><p><b>—Contame: ¿cómo funciona?</b></p><p>—Bueno, hay un señor <i>Cinco </i>que es el jefe de los servicios de inteligencia, el que tiene trato con determinados periodistas. <i>Diana </i>habla con algunos periodistas, que son los que no piden plata. El señor <i>Cinco </i>habla con los periodistas que sí piden plata, y sabe qué se le puede pedir a cada uno. Ese engranaje y ese juego. Y hay dos periodistas muy grandes y paradigmáticos, que representan el periodista del mundo progresista, de los medios más opositores a cualquier gobierno, para decirlo de otra manera. Y esos dos grandes personajes también juntan características de muchos.</p><p><b>—Cuando vos eras parte del gobierno, ¿con qué periodistas hablabas?</b></p><p>—Con los que no pedían plata. Que los hay, por supuesto que los hay. Te discuten todo. Tienen otra manera: podés acordar algunas cosas porque siempre se pueden acordar algunas cosas. O sabés cuáles son los límites: con cuáles se puede acordar, con cuáles no. Lo que podés acordar es: “Bueno, esto sí se puede preguntar, esto no se puede preguntar”; “Ah, no... Si no pregunto eso, no hago la entrevista”; “Bueno, no la hagas”. Pero esas cosas pasan. Y hay de todo. Y también sabés que hay muchos periodistas que son distintos, en diferentes momentos de sus vidas: están los periodistas que en algún momento soñaron ser una cosa y terminaron siendo otra. Están los periodistas que se vuelven multimillonarios de un día para el otro, y que tienen una vida y un pasar que vos decís: “Eso no se hizo trabajando, menos de ser periodista en este país”.</p><p><b>—Vos hablabas con los que no pedían plata. ¿Y sabías quiénes eran los que pedían plata?</b></p><p>—Sí, por supuesto. Siempre se sabe. Todo se sabe.</p><p><b>—Y hoy, estando afuera, ¿te das cuenta?</b></p><p>—Te das bastante cuenta. Digamos, además, que ahora ya es todo mucho más brutal: está todo mucho más expuesto.</p><p><b>—Aclaremos que uno puede tener una opinión, y eso no tiene que ver con que alguien te haya pagado por tener esa opinión.</b></p><p>—Por supuesto que no. Lo que también pasa ahora, más que antes, es que la enorme mayoría de los periodistas opina cuando en realidad el periodismo era otra cosa. Tenías periodistas que hacían crónicas, y nadie más hace crónica. Cómo se juntan los choferes en el estacionamiento y de qué cosas hablan, qué pasa efectivamente con los mozos, digo, toda esa trama del poder, ¿quién la está contando? ¿Cuál es el periodismo de crónica? El periodismo de investigación, ¿dónde está? Todos los periodistas tienen una opinión sobre todos los temas. Uno ve el trazo grueso: que es lo que pasa en los grandes medios, en los grandes portales, en las redes. Por suerte, yo me fui de Twitter después de pasarla...</p><p><b>—¿Cuándo te fuiste de Twitter?</b></p><p>—Un poco después de irnos del gobierno, en diciembre o en enero del otro año. Y fue un alivio enorme. No sé qué paso, pero es un lugar donde hay una energía horrible, oscura, realmente fea, pesada. Cuando digo que yo puse el cuerpo, la salud y todo en los doce años de legisladora y los dos de portavoz, es literal. Entonces, poder hablar ahora a través de personajes en un libro es un alivio enorme, me hace muy bien.</p><p><b>—¿Y cómo terminaste ese ciclo en la política?</b></p><p>—Lo terminé. A ver, hice lo que tenía que hacer. Lo hice bien, fui profesional, aprendí un montón. Y traté de resolver las cosas que podía, en el ámbito de la comunicación, lo mejor posible. Y después me fui. Estuve afuera todo el año pasado por temas personales complicados, que ya por suerte pasaron y que estamos todos bien. Y entonces, ahora es como que vienen mis 60, mi nueva vida. Como diría Ludovica (Squirru), es el año de la serpiente de madera. Así que este es el año de los cambios. Y ahí estamos.</p><p><b>—¿Seguiste en contacto con Alberto Fernández?</b></p><p>—Un poco después. Y después, no más.</p><p><b>—¿Te enojaste?</b></p><p>—No, no pasa nada. Ya no me enojo más.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SEYS2KA6LRD7BFWUWWBMDZN3YY.jpg?auth=f7ee4a874bf0911d822736860777a211d23f10b98c2465d383ee964c62529766&smart=true&width=1151&height=2048" alt=""Hay un juego permanente entre lo que yo sé, lo que vi, lo que pasó y lo que invento", afirma Gabriela Cerruti sobre su primera novela (Candela Teicheira)" height="2048" width="1151"/><p><b>—El libro me hace pensar en el feminismo. El rol de la mujer, cómo avanzamos. Y también, cómo tenemos que cuidar ese lugar, defenderlo. De repente, el otro día escuchaba al rector de la UCA decir que no está bueno que las mujeres salgamos a trabajar y hagamos deporte.</b></p><p>—Pasan cosas tremendas.</p><p><b>—También pienso si algo de todo lo que vivimos en los últimos años no fue más desde lo discursivo que desde los hechos. Me lo pregunto.</b></p><p>—Nosotros tuvimos un avance. Yo me pregunto un montón de cosas y tengo un montón de dudas, y por eso <b>me encanta no tener la obligación de tener certezas claras todas las mañanas</b>. Creo que fue un proceso que, como todos los procesos, tuvo sus momentos jacobinos, que a veces hirieron gente o hicieron que mucha gente se sintiera afuera o excluida de ese proceso. Por otra parte, <b>esos momentos de tanta fuerza también hicieron que se avanzara efectivamente en hechos concretos en la Argentina, como leyes importantes, y va a ser muy difícil que se dé marcha atrás.</b> Con el feminismo y los derechos humanos, Argentina tiene mareas que van y que vienen, pero al mismo tiempo, cada una de esas mareas deja mojones de los cuales no se puede retroceder. Y eso es muy importante. Hay que pensar cómo se sigue y de qué manera. Las nuevas generaciones están viendo el tema de otra manera y desde otro lugar, y lo hacen porque tienen un nivel de empoderamiento que es masivo: que las pibas jóvenes puedan dar determinada cantidad de discusiones tiene que ver con que la voz de las mujeres hoy es escuchada de otra manera que hace diez años atrás. Y eso tiene que ver con todo lo que sucedió. Después, como toda ola de avance, efectivamente hay una ola de retroceso en el mundo, no solamente en la Argentina. A veces dudo si lo que estamos viendo es el inicio o el final de la ola de retroceso. Si el péndulo llegó a ese lado y ahora va a empezar a volver para que tengamos otro tipo de conversación pública.</p><p><b>—Situaciones como el Ministerio de la Mujer, Géneros y Diversidad, que fue y sigue siendo muy cuestionado, ¿no ensucia la discusión?</b></p><p>—Depende cuáles son los cuestionamientos. En un momento en el que había que poner el tema de una manera estructural en las políticas de Estado, fue una decisión que buscamos las mujeres desde el feminismo, todas, transversalmente, de todos los colores políticos que se te ocurra, y sociales también. Y avanzó en una cantidad de desafíos que había, que faltaban. Por supuesto, esas políticas no se van a transformar en cuatro años solamente. Pero sí creo que fue un avance. ¿Se podría haber hecho de otra manera? Seguro. Todo se puede hacer mejor, sobre todo cuando la ves después. O cuando después de eso viene una derrota, entonces empezás a buscar las razones digamos.</p><p><b>—Vino Manuel Adorni, que ocupa la que en algún momento fue tu oficina. ¿Cómo lo ves?</b></p><p>—Creo que cumple su rol, como yo cumplí el mío. La idea de pensar que alguien en ese lugar tiene más poder del que tiene, es un error. Uno está ahí para comunicar de la mejor manera posible lo que le piden que comunique. Y a veces eso es más sencillo y a veces es más complicado, porque <b>lo que te piden que comuniques a veces estás de acuerdo y a veces no estás de acuerdo, pero siempre lo hacés de la mejor manera posible.</b> Me parece algo bueno, para el final de mi carrera en la política y en el periodismo, haber construido este lugar que no existía. Que Milei haya tenido que nombrar un portavoz tiene que ver con que ahí había un lugar que se había construido y necesitaba ser llenado, cosa que no pasó con todas las estructuras que se crearon antes. Esa estructura tenía un rol y tenía una voz. Y eso es importante. Y bueno, ahora vamos a ver cómo le va (a Adorni) en la Ciudad de Buenos Aires.</p><p><b>—Pero por ejemplo, ¿cuando escuchás lo del botón rojo en las conferencias?</b></p><p>—Preferiría no entrar en todos esos temas. Te voy a decir una cosa: es muy complejo ese lugar. La Sala de Periodistas de la Casa Rosada es muy compleja porque hay decisiones que tenés que tomar que son muy polémicas, y porque hay que hacer cambios y nunca se alcanza a hacer los cambios. Yo creo que Adorni tampoco. Hay que ordenar eso, de alguna manera. No es la Casa Blanca, no es este periodista que levanta su mano, pregunta y qué sé yo. Hay una cosa que hay que trabajar más con los medios, hay que pensar más la comunicación de Estado en un diálogo con los medios.</p><p><b>—Recién hablabas de lo positivo de no tener esas certezas. Yo te veía, como lo veo hoy a Adorni, absolutamente de acuerdo con lo que estabas comunicando. ¿No siempre fue así?</b></p><p>—Bueno, es tu trabajo: comunicar lo que te piden que comuniques. Y comunicarlo de la mejor manera posible. A veces te sale mejor, más simpático, con una sonrisa; a veces te sale más tenso. Muchas veces tenés suerte y podés comunicar algo con lo que estás absolutamente comprometida. Yo fui diputada 12 años, ocho en la Legislatura y cuatro en la Cámara de Diputados, y podés agarrar todos mis discursos: algunos te van a gustar más, otros menos; en algunos tengo más vehemencia, en otros menos, pero ahí es mi voz, soy yo la que está hablando y diciendo lo que pienso.<b> Cuando sos portavoz, sos la voz de un gobierno que te pide que comuniques lo que están haciendo y lo defiendas</b>.</p><p><b>—¿Por qué decís que fue el fin de un capítulo en la política?</b></p><p>—Yo ya había anunciado que me iba de la política en ese momento. Tenía que reelegir en diciembre de ese año y les había anticipado a los presidentes del bloque y de la Cámara que no quería reelegir. ¿Te acordás del libro de <i>La revolución de las viejas</i>?</p><p><b>—Con eso hubo un movimiento más allá del libro.</b></p><p>—Un movimiento que se formó y que, de hecho, sigue. Y son esas cosas que vos decís: “Bueno, no voy a pelear la autoría. Ya está circulando”. Ahora todo el mundo habla de menopausia, las vejeces es un tema. Y me parece bárbaro, porque uno lo que hace es abrir una compuerta, iluminar un tema.</p><p><b>—Bienvenido sea.</b></p><p>—Bienvenido sea. Nadie inventa los temas: los temas están en el inconsciente colectivo y lo que uno hace es correr una cortina y el tema, avanza. Entonces, ahí avanzó en un movimiento que se armó por todo el país. Avanzó en el libro, que ya lleva 13 ediciones. Avanzó en sitios, en portales, en todo. Y ahora veo que hay otra cantidad de periodistas, de feministas y todo. Es el tema que se viene del feminismo es por qué las mujeres de más de 50 somos son distintas a las mujeres de más de 50 de hace un tiempo. Y tenemos un montón de cosas para decir. Y tenemos una memoria construida que nos permite dar las batallas de otra manera. Además de mis amorosos hijos, tengo muchos jóvenes alrededor y todo el tiempo creen que les tocó vivir el peor momento de la humanidad. Y digo: “Amores, yo <b>crecí en la Dictadura militar, viví la hiperinflación de Alfonsín. Vi cómo este país marchaba en el 86 por el Nunca más, y el juicio y la condena. Y tres años después estaba en la Plaza de Mayo cuando Menem liberó a Videla y Massera</b>. O sea, no. No te tocó el peor momento de la humanidad”. Con esa sabiduría, las mujeres de 50 y 60 tenemos un montón para decir.</p><p><b>—Habiendo sido parte de muchos de esos momentos de la discusión pública, y también de gestión de cambio, ¿te imaginas en serio afuera de la política?</b></p><p>—No es que me imagino fuera de la política. Yo quiero hablar, pero a través de mis novelas. Hay cosas que se pueden decir de esa manera, y desde un lugar donde hoy me siento más cómoda, donde necesito conectar con otras cosas. La locura del mundo no me va.</p><p><b>—¿Cómo ves todo lo que está pasando con la Corte Suprema?</b></p><p>—Creo que estamos en un quiebre del mundo, con un sistema de Poder Judicial, Legislativo y Ejecutivo que fue inventado a fines del 1700 para determinada realidad, en la que había que pelear por los derechos civiles, y no era un sistema hecho para proteger o distribuir la justicia, la igualdad o los derechos económicos. Ese sistema se pensó a finales del 1700 en Estados Unidos, en la Revolución Francesa. Pero todo cambió, ¿y creen que el sistema puede seguir siendo el mismo? En el mundo de la inteligencia artificial, de los mega datos, del poder transnacional, ¿con todo eso va a haber cuatro señores sentados en sus poltronas y en sus cortinados rojos decidiendo la suerte de todos los argentinos? Es lo que en definitiva pasa porque por el control constitucional en la Argentina termina siendo la Corte. ¿De verdad creemos que eso va a seguir funcionando? Decile casta, decile como quieras, pero hay una crisis del sistema político, de la idea en que lo único que quiere es autopreservarse y autoreproducirse. ¿Qué quiere alguien cuando se candidatea a concejal, legislador o lo que fuera? ¿En qué está pensando? ¿Qué es lo que va a hacer? ¿En qué va a influir en transformar la realidad? O sea, <b>¿qué significa hoy “quiero ser diputado”? </b>¿Para qué querés? Me parece que es una pregunta que no tiene una respuesta clara.</p><p><b>—Es súper interesante.</b></p><p>—Es súper interesante. Es un momento muy bisagra del mundo.</p><p><b>—Pienso también en vos eligiendo no estar en ese lugar.</b></p><p>—Cuando yo dije que no quería reelegir más y que ya estaba, todas las leyes que yo quería proponer, ya las propuse. Algunas salieron, otras no salieron, Pero tuve el enorme orgullo de haber cerrado el debate del aborto, de ser ministra en la Ciudad de Buenos Aires y hacer el primer plan de ingreso ciudadano, Ciudadanía Porteña, que todavía sigue funcionando. Hice las Viviendas Cooperativas y mucha gente me escribe: “Yo pude tener mi casita”. Todo eso lo hice. ¿Qué más puedo hacer o para qué quiero estar acá? Y ese para qué, hoy no está en la política. Hoy, está escribiendo novelas.</p><p><b>—¿Ganaste más plata con las novelas o con la política?</b></p><p>—<b>Con la política no se gana plata</b>. Bueno, igual que el periodismo. Viví toda la vida de mi sueldo, pero mi primera casa me la compré con <i>El Jefe</i>. Y era otro momento del periodismo, donde se ganaba muy bien, tenías derechos, todos estábamos en blanco. Esa cantidad de cosas que no están sucediendo hoy. Cuando <i>El Jefe </i>vendió lo que vendió, me compré mi primera casa y me fui a estudiar a Londres. Todo el mundo me decía: “Estás haciendo un bestseller, vas a lo de Mirtha Legrand, a lo de Grondona y Neustadt, ¿y te vas a Londres a estudiar, a meterte en un campus universitario?”. “Sí, tengo 25 años, todavía necesito terminar de estudiar”, decía yo. Me fui y me puse de novia con un noruego, la pasé bárbaro. Y volví a los tres años con la sensación de que no pasaba nada, de que cuando volviera iba a poder estar en el lugar en el que quisiera estar. Y sucedió. Pero, nada; ojalá venda muchos libros porque la verdad es que necesito trabajar.</p><p><b>—Y volver a Londres.</b></p><p>—Sí. Y hacer las tres cosas que quiero hacer: <b>comer rico, tener mi casa con mis orquídeas, viajar cuando puedo</b>. Eso es lo que siempre hice entre mi sueldo y los libros.</p><p><b>—¿Con Cristina tenés vínculo?</b></p><p>—Ahora no, pero tuve una situación. La respeto y la quiero mucho, es una gran líder. Y tengo un lugar muy especial en mi corazón para la gente que me acompañó el año pasado, que fue realmente muy difícil en lo personal. Dentro de la política, dos o tres que me acompañaron. Y una fue ella. Otro fue Alberto. Estuvieron en lo personal, y les estoy muy agradecida.</p><p><b>—¿Y la situación judicial de Cristina, cómo te impacta?</b></p><p>—Bueno, preferiría no meterme en esos temas.</p><p><b>—¿Ya sabés cómo sigue el libro?</b></p><p>—El próximo está más situado en una investigación en la Cámara de Diputados. Las dos cámaras, que además son tan numerosas, tienen, igual que el periodismo, muchísima gente que hace su trabajo súper honestamente. Y otros que no, están en terreno este que no me sale ni el nombre, que son esas cosas que vos decís: “No puedo creerlo”. Millones de dólares, ¿entendés? ¿Cómo puede ser? O sea, yo nunca pude ahorrar un dólar en mi vida. Está bien, me gusta gastar, pero no hay manera de que si hacés política te llenes de plata. Si vivís de tu sueldo de política, no hay ninguna posibilidad. Ninguna. Después hay otros que tienen empresas y qué sé yo. <b>Si todo lo que hiciste en tu vida fue ser político, no tenés ninguna posibilidad de enriquecerte.</b></p><p><b>—Comparás mucho al periodismo y a la política.</b></p><p>—Son las dos caras de este sistema que está desde el 1700. Los periodistas creen que son los que controlan. Se dijo durante mucho tiempo que era el cuarto poder. Pero el periodismo político y la política son las dos caras de Jano. Hay políticos que tienen empresas fuera de la política y hacen su dinero así, o que cuando no están en la política trabajan en consultorías. Y hay periodistas que tienen lugares muy privilegiados en el medio porque son buenos conductores, porque tienen trayectoria, sueldos. Hay periodistas que se han convertido en empresarios y que les ha ido fabulosamente bien. Eso es una cosa. Y hay otra cantidad de periodistas a los que sus medios les pagan muchísimo. No hay tanto blanco y negro. No, me parece que también ahí.</p><p><b>—¿Se necesitan el periodismo y la política?</b></p><p>—Absolutamente.</p><p><b>—¿En este momento de redes sociales, también?</b></p><p>—Sí. Bueno, el periodismo está en una crisis importante, tan grande como la crisis de la política porque<b> el mismo descrédito que hoy tiene la política, lo tiene buena parte del periodismo</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CYEUJSQHZ5CSJPIT2MP3MLF3AM.jpg?auth=99ab7b003b1d35c2159aab8b0cea35a1249975512ef924bf37d28b850b365838&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1152" type="image/jpeg" height="1152" width="2048"><media:description type="plain"><![CDATA[(Candela Teicheira)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Candela Teicheira</media:credit></media:content></item></channel></rss>