<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/fund/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 03 Nov 2026 01:43:31 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[El príncipe de Arabia Saudita tiene grandes planes, pero su enorme fondo carece de liquidez]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/11/21/el-principe-de-arabia-saudita-tiene-grandes-planes-pero-su-enorme-fondo-carece-de-liquidez/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/11/21/el-principe-de-arabia-saudita-tiene-grandes-planes-pero-su-enorme-fondo-carece-de-liquidez/</guid><dc:creator><![CDATA[Rob Copeland and Vivian Nereim]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Business]]></description><pubDate>Fri, 21 Nov 2025 13:00:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZJTIEKSOJGCBP6SHZHI3LBKDI.jpg?auth=01b9f0d52ac1cc52a39316c009c3fa00483b596a8319b0090dd56df3cef61f32&smart=true&width=2048&height=1364" alt="" height="1364" width="2048"/><p>Tras casi una década de inversiones caras y fallidas, Mohammed bin Salman supervisa una reestructuración del importante fondo de riqueza del reino.</p><p>La visita del príncipe heredero de Arabia Saudita a Washington esta semana mostró un cuadro familiar: el jefe de una nación rica en petróleo que se acerca al presidente Donald Trump y a los titanes de la industria estadounidense.</p><p>Esa apariencia de riqueza es fundamental para el poder y la imagen de Arabia Saudita en Estados Unidos y en su propio país, donde el gobierno saudí ha prometido nada menos que una transformación económica para su joven población. El martes, en el Despacho Oval, el príncipe heredero Mohammed bin Salman dijo a los periodistas, sin dar detalles, que su nación invertiría 1 billón de dólares en Estados Unidos.</p><p>Pero en los pasillos del poder de Riad y Wall Street se susurra una realidad distinta: el pregonado Fondo de Inversión Pública del reino (PIF, por su sigla en inglés), que Arabia Saudita ha utilizado habitualmente para cumplir compromisos como el que contrajo esta semana en Washington, se está quedando sin efectivo para nuevas inversiones.</p><p>Esto se debe, en buena medida, a que el príncipe Mohammed y sus ayudantes han gastado gran parte de la generosidad de la nación en proyectos que atraviesan dificultades financieras, y están intentando frenéticamente darle la vuelta a la situación, según 11 personas informadas sobre sus operaciones, incluidos empleados actuales, miembros del consejo de administración, inversores y sus representantes.</p><p>Está Neom, una vasta región utópica en el extremo norte del país que iba a contar con trabajadores robot, una estación de esquí y playas de mármol triturado, pero que se ha enfrentado a un cúmulo de retrasos.</p><p>Además, hay otros proyectos más convencionales en la cartera en constante expansión del PIF, pero que están lejos de concretarse, como una cadena de cafeterías con una sola tienda hasta ahora y sueños de exportar granos a Austria; una línea de cruceros con un solo barco; y una empresa emergente de vehículos eléctricos iniciada hace tres años que aún no ha entregado ningún automóvil.</p><p>El reino sigue disfrutando de una gran riqueza petrolera. Sin embargo, su capacidad de bombeo está muy limitada por los acuerdos geopolíticos para restringir el suministro y por el bajo precio del crudo en general. El gobierno registra un creciente déficit presupuestario y contrae deudas para cumplir las promesas internas del príncipe Mohammed.</p><p>Aunque el PIF afirma que posee casi 1 billón de dólares en activos, una gran parte de su cartera está inmovilizada en activos difíciles de vender para los que no se dispone de valoraciones públicas. Sus representantes han empezado a decir a los inversores internacionales que prácticamente no pueden asignar más dinero en un futuro próximo, dijeron seis personas con conocimiento de esas conversaciones.</p><p>A diferencia de otros fondos soberanos comparables, el PIF solo publica una página y media de cifras financieras anuales.</p><p>Un portavoz del fondo, Marwan Bakrali, dijo que disponía de 60.000 millones de dólares en efectivo e instrumentos financieros similares. Lo describió como "muy líquido para los estándares regionales".</p><p>Entre bastidores, el PIF está reestructurando activamente sus operaciones bajo la atenta mirada del príncipe heredero, dijeron las personas informadas, que hablaron bajo condición de anonimato para discutir planes empresariales confidenciales.</p><p>El príncipe ha despedido al jefe de al menos uno de sus proyectos más vulnerables, Neom, según dos personas informadas al respecto. Mientras tanto, el fondo está recortando drásticamente las proyecciones financieras internas para varias inversiones, incluida una serie de complejos turísticos de lujo en el mar Rojo que permanecen prácticamente vacíos.</p><p>Su consejo también elabora planes para actuar de forma diferente en el futuro, invirtiendo en áreas más convencionales, como acciones y bonos cotizados en bolsa, dijo una de las personas. Espera duplicar su tamaño hasta alcanzar los 2 billones de dólares en los próximos cinco años, aunque no está claro qué parte procederá de las ganancias de las inversiones y qué parte será dinero nuevo del gobierno saudí.</p><p>"Como inversor a largo plazo", dijo Bakrali, "nuestras inversiones se juzgarán a lo largo de generaciones, no de trimestres, y los beneficios se medirán tanto de forma financiera como a través del impacto económico y social".</p><p>Mientras tanto, los mayores movimientos del PIF en los últimos meses han sido más inversiones privadas, esta vez en empresas de inteligencia artificial.</p><p>La mayor inversión del PIF este otoño ha sido la oferta por una participación mayoritaria en Electronic Arts, el mayor fabricante de videojuegos del mundo. Los representantes del PIF afirman que se trata de una inversión a largo plazo que acabará duplicando su valor. Personas cercanas al fondo señalan otro factor motivador: el príncipe Mohammed es un jugador ávido.</p><p>No lo llames 'Pif'</p><p>El mundo de los fondos soberanos puede ser un lugar sobrio. El más grande que existe, el Fondo de Pensiones Global del Gobierno noruego, de 2 billones de dólares, invierte principalmente en acciones cotizadas en bolsa.</p><p>Los fondos de otros países miran hacia dentro, como el de India, que tiene prohibido invertir fuera del país.</p><p>Durante gran parte de su historia, el PIF no fue muy diferente. Se creó en 1971, fundado directamente por el gobierno saudí para financiar empresas nacionales, como bancos y empresas eléctricas gestionadas por el país.</p><p>Para 2015, tenía unos 100.000 millones de dólares en activos, 50 empleados y ningún nombre conocido. En marzo de ese año, un nuevo rey saudí transfirió el control de la entidad al hijo mayor de su tercera esposa, el príncipe Mohammed, que entonces tenía 29 años.</p><p>Y el príncipe convirtió el PIF en una herramienta central de su despliegue de poder, hasta tal punto que el PIF ahora afirma que ese fue el año en que "renació".</p><p>El príncipe Mohammed llenó el PIF con dinero del gobierno, contrajo préstamos y redirigió al fondo parte de las ventas de petróleo de la nación (actualmente estimadas por expertos externos en 500 millones de dólares al día). También transfirió activos incautados a opositores políticos y miembros de su familia en lo que se denominó un esfuerzo "anticorrupción".</p><p>El gobierno ha atribuido 1,1 millones de empleos saudíes a proyectos del PIF, aunque esta afirmación no puede verificarse de forma independiente.</p><p>El propio PIF tiene ahora más de 3000 empleados. Su informe anual, publicado en agosto, indica que sus ingresos aumentaron un 25 por ciento el año anterior.</p><p>La expansión también ha sido enorme para Yasir al-Rumayyan, gobernador del Fondo. Banquero regional durante la mayor parte de su carrera, coemntó en una entrevista de pódcast que el príncipe Mohammed le encargó inicialmente que buscara candidatos para dirigir el PIF. El príncipe, dijo Al-Rumayyan, "no estaba plenamente satisfecho con la mayoría" y optó por el hombre que realizaba la búsqueda.</p><p>Al-Rumayyan disfrutado enormemente del cargo --mostrando a un visitante una foto de su yate-- y ha llegado a corregir bruscamente a quienes pronuncian el nombre del fondo como "Pif", en lugar de deletrear las iniciales, según tres personas que lo han oído decirlo.</p><p>El año pasado, Al-Rumayyan asistió al Super Bowl con Benjamin Horowitz, cuya empresa de capital riesgo gestiona el dinero del PIF, y el pasado noviembre se sentó al lado de Trump en el combate posterior a las elecciones del Ultimate Fighting Championship en el Madison Square Garden.</p><p>Ha adquirido participaciones para Arabia Saudita en empresas estadounidenses como Uber y Citi, y ha creado una liga mundial en torno a su afición personal, el golf. Ligas y equipos deportivos --incluidas grandes marcas como la Fórmula 1 y el equipo de la Premier League inglesa Newcastle United-- vendieron participaciones a los fondos del PIF.</p><p>El PIF también ha hecho algunas apuestas oportunas en los mercados públicos, incluida la creación de una enorme cartera de acciones estadounidenses en medio de su punto más bajo durante la pandemia, que resultó rentable cuando los precios repuntaron.</p><p>Al-Rumayyan declinó ser entrevistado.</p><p>En cuanto a la reestructuración del PIF, Ahmed al-Khateeb, miembro del consejo de administración del PIF y ministro de Turismo de Arabia Saudita, calificó las medidas de pasos naturales en el esfuerzo más amplio del príncipe Mohammed por reformar la economía saudí.</p><p>"Te detienes, evalúas lo que ha ido bien, lo que ha ido mal y luego mejoras", dijo Al-Khateeb.</p><p>Señales de dificultades financieras</p><p>Un símbolo importante de la influencia del PIF y de Al-Rumayyan ha sido la Iniciativa de Inversión Futura, apodada "Davos en el Desierto", una reunión anual que acoge a miles de personas en la capital del país.</p><p>Históricamente, una de las fiestas más solicitadas que coincide con el evento ha sido una reunión en la villa rodeada de palmeras de Al-Rumayyan, antigua propiedad de un magnate encarcelado en la infame redada de opositores políticos del príncipe Mohammed en 2017.</p><p>Así pues, cuando un centenar de titanes de las finanzas y la industria mundiales se reunieron en su villa, no parecía haber motivos para esperar otra cosa que el habitual desfile de "abu al-karavatta", el término despectivo que algunos lugareños utilizan para referirse a los forasteros con corbata que buscan el dinero del reino.</p><p>Cuando Al-Rumayyan se levantó para pronunciar unas palabras de bienvenida en su salón de baile personal, con los camareros preparados para servir cordero y arroz, fue recibido por un espectáculo insólito.</p><p>Un asiento desocupado estaba marcado con una tarjeta para el multimillonario Stephen Schwarzman, quien había asistido a todas las cenas anuales anteriores y cuya empresa, Blackstone, ha amasado una pequeña fortuna gracias a su relación con el reino.</p><p>Los asistentes notaron la ausencia de Schwarzman, pero llegó, con horas de retraso (después del postre). Su portavoz culpó al tráfico.</p><p>A lo largo de la conferencia se percibió una sensación de cambio, y se habló con nostalgia de una época mejor para los occidentales, cuando parecía que la mayoría de los hombres de negocios que visitaban Riad volvían a casa con dinero en efectivo.</p><p>Este año, los representantes del PIF informaron a los gestores de activos de las nuevas condiciones para futuras inversiones: la única manera de ofrecerles más es a cambio de ayuda para rescatar sus inversiones más antiguas, según dos miembros del personal del fondo y cinco inversores o sus representantes.</p><p>En un acuerdo ilustrativo esbozado por una persona que negociaba una inversión del PIF, el fondo saudí indicó que solo destinaría más dinero si más del doble de su inversión se canalizaba de nuevo hacia empresas privadas saudíes.</p><p>El resultado sería que el dinero internacional fluiría hacia los proyectos propiedad del PIF, lo que fortalecería su posición.</p><p>Sobre la reinversión del dinero del PIF en empresas privadas saudíes, dijo otro vocero del PIF, Rupert Trefgarne: "No hay ningún requisito. Ciertamente se fomenta".</p><p>Incluso la propia empresa que dirige la conferencia anual está en la cuerda floja. Propiedad mayoritaria del PIF, a principios de este año contrató a un banco de inversiones estadounidense para explorar opciones, incluida la de venderse a un tercero por dinero en efectivo, según dos personas consultadas por directivos de Iniciativa de Inversión Futura.</p><p>No se pudo encontrar tal comprador. El PIF espera ahora cotizar acciones de la organizadora de conferencias en la Bolsa saudí, de la que también es propietaria. El portavoz del PIF dijo que ese siempre había sido el plan.</p><p>Rob Copeland
 es un periodista financiero del Times, y escribe sobre Wall Street y la industria bancaria.</p><p>Vivian Nereim
 es la reportera principal para el Times en la cobertura de los países de la península arábiga. Radica en Riad, Arabia Saudita.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BZJTIEKSOJGCBP6SHZHI3LBKDI.jpg?auth=01b9f0d52ac1cc52a39316c009c3fa00483b596a8319b0090dd56df3cef61f32&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1364" type="image/jpeg" height="1364" width="2048"/></item><item><title><![CDATA[Brasil plantea un nuevo fondo financiero para proteger los bosques tropicales]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/11/06/brasil-plantea-un-nuevo-fondo-financiero-para-proteger-los-bosques-tropicales/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/11/06/brasil-plantea-un-nuevo-fondo-financiero-para-proteger-los-bosques-tropicales/</guid><dc:creator><![CDATA[Somini Sengupta and Claire Brown]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Business]]></description><pubDate>Thu, 06 Nov 2025 13:45:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI.png?auth=4c5614643e176ddff8daeb0445185c663ef0e71a1bcb41a97812f51f8ea7af31&smart=true&width=992&height=558" alt="" height="558" width="992"/><p>El instrumento, de varios miles de millones de dólares, buscaría compensar a los países por mantener sus bosques en pie, con la esperanza de triunfar donde otros intentos de conservación fracasaron.</p><p>Talar un bosque suele ser un negocio lucrativo. Se puede vender la madera, despejar el terreno para el pastoreo del ganado, extraer minerales valiosos o cultivar maíz y otros productos año tras año.</p><p>Así han desaparecido la mayoría de las selvas tropicales del mundo en los últimos 25 años, incluyendo las de Brasil.</p><p>Brasil está intentando cambiar esta situación. El jueves tiene previsto anunciar la creación de un ambicioso fondo destinado a pagarles a los países por mantener en pie sus bosques tropicales. Hasta 74 países con bosques tropicales podrían recibir un total de 4000 millones de dólares anuales si mantienen sus bosques intactos.</p><p>Si se financia por completo, el fondo representaría casi el triple del volumen actual de la financiación forestal internacional, según funcionarios brasileños. "Movilizará capital a gran escala mediante flujos financieros sostenidos para conservar nuestra biodiversidad", dijo este año la ministra brasileña de Medio Ambiente y Cambio Climático, Marina Silva.</p><p>Los críticos dicen que la estructura del fondo presenta algunos defectos que podrían obstaculizar su éxito. Depende de recaudar 25.000 millones de dólares provenientes de gobiernos y organizaciones filantrópicas para ponerlo en marcha, una meta ambiciosa.</p><p>Otros temen que el fondo no esté protegido frente a futuros acontecimientos. Los gobiernos cambian de una elección a otra e incluso en Brasil un futuro gobierno podría interesarse más en las ganancias de la deforestación que en los beneficios de conservar los árboles.</p><p>El fondo prevé pagos de unos 4 dólares por hectárea de bosque en pie, lo que tal vez no sea un incentivo suficientemente alto para evitar la deforestación, y se aplica a zonas con solo 20 por ciento de cobertura forestal, lo que, según algunos ambientalistas, pone el listón demasiado bajo.</p><p>Los bosques tropicales son valiosos por naturaleza. Son ricos en biodiversidad y absorben grandes cantidades de dióxido de carbono de la atmósfera, lo que ayuda a ralentizar el calentamiento del planeta. También regulan el ciclo hidrológico y el estado del tiempo local.</p><p>Al convertir estos bosques en pie en un activo protegido, el Fondo Bosques Tropicales para Siempre, como se llama el nuevo instrumento financiero, busca monetizar su valor como bien público mundial y ofrecer a las naciones con bosques incentivos financieros para que no los destruyan.</p><p>Según un análisis de Zero Carbon Analytics, un grupo independiente de investigación, los inversionistas del fondo podrían obtener un rendimiento de alrededor del 5 por ciento.</p><p>"Está destinado a recompensar a los países por mantener los bosques en pie, y la medida se basa únicamente en la cobertura forestal", dijo Andrew Deutz, director gerente de políticas globales del Fondo Mundial para la Naturaleza, quien ha colaborado con Brasil en la creación de este nuevo instrumento financiero.</p><p>El requisito para cobrar es sencillo: hay que usar imágenes satelitales para demostrar que los bosques permanecen intactos y, a cambio, se recibe dinero.</p><p>Aún queda mucho bosque por salvar. Los bosques cubren cerca de un tercio de la superficie terrestre, alrededor de 4000 millones de hectáreas. Y aunque las tasas de deforestación se han desacelerado, no lo han hecho lo suficiente, según evaluaciones internacionales. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, cada año se pierden aproximadamente 11 millones de hectáreas de ecosistemas forestales.</p><p>Los países con una tasa anual de deforestación superior al 0,5 por ciento no podrán recibir pagos. Entre ellos se encuentra Indonesia, que durante muchos años ha perdido rápidamente sus bosques debido al cultivo de palma para aceite y a la minería.</p><p>El aceite de palma, uno de los principales impulsores de la deforestación en el sudeste asiático, se utiliza en una amplia gama de alimentos procesados y cosméticos. La soya, empleada para alimentar al ganado, las aves y los cerdos destinados al consumo humano, es el tercer factor de deforestación más importante a nivel mundial.</p><p>Una quinta parte de los pagos se destinaría a las comunidades forestales, aunque hacer cumplir esa disposición podría resultar difícil, especialmente en países donde dichas comunidades tienen pocos derechos.</p><p>El fondo se diferencia de lo que se ofrece actualmente en el mercado global. Los sistemas anteriores para proteger los bosques se basaban generalmente en la asignación de los llamados "bonos" o "créditos de carbono", que podían comprarse o venderse. La idea era que, por ejemplo, una empresa que buscara compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero pagara por un bono que representara una extensión de bosque protegida capaz de extraer una tonelada de dióxido de carbono de la atmósfera y, así, equilibrar sus propias emisiones. Pero estos sistemas han resultado difíciles de medir y verificar y el incipiente mercado de bonos de carbono ha enfrentado cuestionamientos sobre su integridad.</p><p>El dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero, calienta el planeta al actuar como una manta en la atmósfera que atrapa el calor del sol.</p><p>Para ponerse en marcha, el fondo necesita movilizar 25.000 millones de dólares. Esa suma provendría de gobiernos y fundaciones filantrópicas, mientras que los inversionistas privados aportarían los 100.000 millones de dólares restantes. Hasta ahora, Brasil ha contribuido con 1000 millones de dólares. El fondo estará administrado por el Banco Mundial.</p><p>El fondo forestal es la pieza central de las ambiciones del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la conferencia anual de las Naciones Unidas sobre el clima, que comienza el jueves en la ciudad amazónica de Belém.</p><p>Sin embargo, Lula aún no ha conseguido reunir ni de lejos los 25.000 millones de dólares necesarios para poner en marcha el fondo y enfrenta a poderosas industrias agropecuarias que se benefician de la deforestación. El estado amazónico de Pará, donde se celebran las negociaciones climáticas, es uno de los que presentan mayores riesgos de deforestación, junto con el vecino estado de Mato Grosso. La deforestación ha disminuido considerablemente en los últimos tres años del mandato de Lula.</p><p>Somini Sengupta
 es la reportera internacional del equipo climático del Times.</p><p>Claire Brown
 cubre el cambio climático para el Times y escribe para el boletín Climate Forward.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI.png?auth=4c5614643e176ddff8daeb0445185c663ef0e71a1bcb41a97812f51f8ea7af31&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=558" type="image/png" height="558" width="992"/></item></channel></rss>