<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/epi/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Thu, 07 May 2026 06:27:15 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Bizum se une a los otros 'Bizum europeos' para permitir pagos personales transfronterizos entre sí]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2026/02/02/bizum-se-une-a-los-otros-bizum-europeos-para-permitir-pagos-personales-transfronterizos-entre-si/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2026/02/02/bizum-se-une-a-los-otros-bizum-europeos-para-permitir-pagos-personales-transfronterizos-entre-si/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Usuarios de España, Italia, Portugal y varios países nórdicos podrán enviar dinero al extranjero de manera instantánea gracias a una nueva alianza entre plataformas tecnológicas, que promete simplificar transferencias personales en prácticamente toda la Unión Europea a partir de 2026]]></description><pubDate>Mon, 02 Feb 2026 10:04:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKDG5VWYQRHFJN36JTG5H4YRZQ.jpg?auth=b100e09ef66e14561322f36597bfe800fc711b5b4b5773d9a7552a8aec05caae&smart=true&width=1920&height=1278" alt="" height="1278" width="1920"/><p>La posibilidad de pagar en comercios electrónicos y puntos de venta en diferentes países europeos utilizando plataformas nacionales como Bizum se prevé para 2027, según informó un comunicado conjunto de las entidades involucradas. Esta implementación forma parte de una estrategia gradual para que los ciudadanos de España, Italia, Portugal, Francia, Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia, entre otros, puedan enviar dinero de manera instantánea más allá de sus fronteras nacionales a partir de 2026.</p><p>El acuerdo, mencionado por Bizum en colaboración con sus principales homólogos europeos, contempla la creación de una entidad central responsable de la interoperabilidad entre sistemas. Según detalló Bizum, este proyecto reúne a la plataforma española junto a Bancomat (Italia), SIBS-MB Way (Portugal), EPI a través de su solución Wero (presente en Francia, Alemania y Bélgica) y Vipps MobilePay (Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia). Estas plataformas operarán de forma compatible permitiendo transferencias personales entre sus usuarios a escala internacional.</p><p>Bizum explicó que el propósito de esta unión consiste en garantizar que un mayor número de ciudadanos y comerciantes europeos accedan a “soluciones de pago fiables que protejan sus datos”, una meta que, de acuerdo con las palabras del director general de Bizum, Ángel Nigorra, requiere el compromiso colectivo de todas las entidades participantes. La cooperación permitirá a los usuarios seguir utilizando sus aplicaciones nacionales habituales para pagos y transferencias, ya que cada solución mantendrá su marca, experiencia y características, aunque con la posibilidad de operar entre sí.</p><p>Actualmente, las plataformas Bancomat, MB Way y Bizum ya funcionan de manera interoperable en España, Italia, Portugal y Andorra, lo que posibilita transferencias personales entre usuarios de esos países. Esta funcionalidad se ampliará, en concreto, a través de la coalición denominada EuroPA, a la que la nórdica Vipps se unió en mayo del año anterior, según consignó Bizum.</p><p>La alianza prevé el desarrollo de un nuevo distintivo de marca que acompañará a las identidades tradicionales de cada plataforma. El objetivo es que los consumidores puedan identificar fácilmente en qué países extranjeros se aceptan sus métodos de pago habituales. Así, por ejemplo, los usuarios de Bizum podrán reconocer en qué territorios europeos pueden utilizar su aplicación con la misma facilidad que en España.</p><p>Al incorporar estas plataformas, el ecosistema conjunto ofrecerá servicios a aproximadamente 130 millones de personas. Una vez que la interoperabilidad alcance su plena operatividad, la capacidad de enviar y recibir dinero conectará a trece países europeos, cubriendo alrededor del 72% de la población de la Unión Europea y Noruega, de acuerdo con la información brindada por Bizum y sus socios.</p><p>El proyecto forma parte de un enfoque inclusivo, ya que permite la adhesión de todos los mercados europeos, incluidos países como Suiza y otros que no forman parte de la zona euro. Los mercados que cuenten con soluciones nacionales podrán sumarse directamente al sistema común, mientras que aquellos que carezcan de un método propio tendrán la opción de adoptar una de las soluciones existentes asociadas a la iniciativa.</p><p>El calendario de implementación técnica comenzará durante los próximos meses, con la meta de habilitar pagos personales transfronterizos en 2026. Un año más tarde, se prevé la integración de las funcionalidades para compras en establecimientos físicos y en línea. De esta forma, usuarios de Bizum, Bancomat, SIBS-MB Way, Vipps MobilePay y Wero podrán realizar operaciones entre sí sin afrontar los obstáculos tradicionales de transferencias internacionales, confirmó el comunicado difundido conjuntamente.</p><p>Según los datos de Bizum y los miembros del acuerdo, esta colaboración pretende simplificar los sistemas de pago en Europa, facilitando la experiencia de los usuarios y potenciando la seguridad y protección de datos en las transacciones que involucren plataformas de distintos países.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKDG5VWYQRHFJN36JTG5H4YRZQ.jpg?auth=b100e09ef66e14561322f36597bfe800fc711b5b4b5773d9a7552a8aec05caae&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1278" type="image/jpeg" height="1278" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Primer caso y primer confinamiento: 5 años de Canarias como prueba piloto de la pandemia]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2025/01/30/primer-caso-y-primer-confinamiento-5-anos-de-canarias-como-prueba-piloto-de-la-pandemia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2025/01/30/primer-caso-y-primer-confinamiento-5-anos-de-canarias-como-prueba-piloto-de-la-pandemia/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[La Gomera y Tenerife: cronología del primer caso de covid-19 en España y el confinamiento masivo que marcó el inicio de la pandemia en el archipiélago canario]]></description><pubDate>Wed, 30 Apr 2025 11:17:20 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Cristina Magdaleno y Jorge Morales</p></p><p><p>Santa Cruz de Tenerife, 30 ene (EFE).- Test PCR, rastreos, contactos cercanos, convivientes, confinamiento, EPI, mascarillas... toda la terminolog&iacute;a que fue de uso masivo a partir de la declaraci&oacute;n del estado de alarma el 14 de marzo de 2020 se hab&iacute;a utilizado cerca de mes y medio antes en La Gomera, la isla canaria de apenas 20.000 habitantes que certific&oacute; el primer caso de la covid-19 en territorio espa&ntilde;ol. </p></p><p><p>Este viernes se cumplen cinco a&ntilde;os desde que Canarias se convirti&oacute; en el escenario piloto de la pandemia en Espa&ntilde;a y lo fue no solo por ese primer caso de un turista alem&aacute;n sino porque tan solo tres semanas despu&eacute;s se desplegar&iacute;a en Tenerife el primer confinamiento masivo tras dar positivo un turista italiano que se alojaba en el hotel H10 Costa Adeje, con cerca de 1.000 personas, entre hu&eacute;spedes y trabajadores, en su interior.</p></p><p><p>Sobre ambos momentos, muchos de sus protagonistas coinciden en destacar el desconocimiento y la inconsciencia sobre lo que llegar&iacute;a a representar un virus al que todav&iacute;a se llamaba &quot;de Wuhan&quot;, la ciudad china donde empez&oacute; todo. </p></p><p><p>&quot;El primer caso lo vivimos como una an&eacute;cdota, como una experiencia que podr&iacute;a servirnos incluso en positivo y con algo de risas sobre la casualidad que supon&iacute;a que precisamente hubiese sido en un lugar como La Gomera&quot;, relata a EFE la entonces directora del Servicio Canario de la Salud (SCS), Blanca M&eacute;ndez. </p></p><p><p>&quot;Ah&iacute; no sentimos presi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los nervios iniciales para garantizar que el afectado estuviera bien atendido en un hospital que era de tercer nivel. Nos preocupaba que no hubiese respiradores o especialistas, pero previmos el traslado de efectivos desde Tenerife por si empeoraba&quot;, rememora M&eacute;ndez, quien tambi&eacute;n alude a las dificultades iniciales para el traslado de las muestras, cuyo an&aacute;lisis solo pod&iacute;a hacerse en el Instituto de Salud P&uacute;blica Carlos III de Madrid, pues &quot;hab&iacute;a miedo&quot; entre los profesionales que deb&iacute;an mover los hisopos. </p></p><p><p>Aunque entiende que &quot;anecd&oacute;ticamente&quot; hubiese &quot;reticencias&quot;, el m&eacute;dico responsable del laboratorio de La Gomera, Jes&uacute;s Grande, recuerda que las pruebas iban dentro de un triple contenedor que a su vez iba en otro contenedor de residuos biol&oacute;gicos que hac&iacute;an &quot;imposible&quot; el contagio. </p></p><p><p>Finalmente fue la consejera de Sanidad del Gobierno canario, en aquel entonces Teresa Cruz, quien traslad&oacute; personalmente las muestras tomadas a los cuatro turistas desde el hospital hasta el aeropuerto de La Gomera, donde se trasladaron en helic&oacute;ptero a Tenerife y, de ah&iacute;, en avi&oacute;n militar hasta Madrid.</p></p><p><p>Tambi&eacute;n result&oacute; compleja la labor de localizar al turista en un primer momento -se hizo visionando las c&aacute;maras de seguridad del aeropuerto de Tenerife sur y del puerto de Los Cristianos sin tener certezas sobre su apariencia- y rastrear sus contactos cercanos, a los que tambi&eacute;n se confin&oacute; de manera preventiva en la casa rural que compart&iacute;an en la isla colombina.</p></p><p><p>De hecho, la Polic&iacute;a Canaria lleg&oacute; a enviar a La Gomera a cuatro agentes para tener a los cuatro turistas vigilados las 24 horas, con la peculiaridad de que todos ellos hablaban alem&aacute;n. &quot;Nos interesaba mucho hablar con ellos, sin intermediarios, y conocer sus sensaciones, c&oacute;mo evolucionaban&quot;, ya que &quot;sab&iacute;amos que en el futuro inmediato iba a haber m&aacute;s contagiados&quot;, cuenta a EFE el ex director general de Seguridad y Emergencias Gustavo Armas. </p></p><p><p>Tal y como explica el enfermero del SCS que coordin&oacute; los equipos de rastreo durante la pandemia, Aar&oacute;n Plasencia, el &#39;modus operandi&#39; empleado con el turista alem&aacute;n servir&iacute;a para definir m&aacute;s adelante los protocolos de los rastreadores que trabajaron durante la pandemia y que, en los picos, llegaron a ser unos 100. </p></p><p><p>&quot;De bibliograf&iacute;a no hab&iacute;a absolutamente nada para poder preparar esos protocolos o tomar ciertas decisiones, pero los expertos epidemiol&oacute;gicos nos hac&iacute;an recomendaciones que variaban en cuanto se ten&iacute;a m&aacute;s informaci&oacute;n sobre el comportamiento del virus. En base a eso se decid&iacute;a a qui&eacute;n hab&iacute;a que rastrear en el caso de los aviones, por ejemplo&quot;, a&ntilde;ade Plasencia, que reconoce las dificultades log&iacute;sticas de tener, tres semanas despu&eacute;s, a cerca de 1.000 personas confinadas en un hotel &quot;en condiciones de seguridad&quot; con ese grado de incertidumbre. </p></p><p><p>Y a nivel asistencial, la supervisora del &aacute;rea de ingreso del Hospital de La Gomera, la enfermera Elena Yanes, recuerda la complejidad que supuso, tras recibir el aviso, cambiar la disposici&oacute;n de toda una planta para crear las denominadas &quot;&aacute;reas sucias&quot; que se emplear&iacute;an para los pacientes diagnosticados con el virus. </p></p><p><p>Al principio contaban &uacute;nicamente con los equipos de protecci&oacute;n individual (EPI) caducados, ya que se hab&iacute;an acopiado durante la crisis del &eacute;bola de 2014, y lo que peor recuerda de aquellos primeros d&iacute;as no es el trabajo en s&iacute;, pues al haber un solo paciente infectado sin sintomatolog&iacute;a grave no era excesivo, pero s&iacute; era estresante el &quot;quita y pon de epis&quot; y la deshidrataci&oacute;n que produc&iacute;an. </p></p><p><p>&quot;El mundo se nos hizo un poco chico porque hasta entonces lo ve&iacute;amos todo lejano y con desconocimiento. Tras habilitar la planta para recibirlos fue todo un poco surrealista porque hab&iacute;amos aislado todo mucho y luego ellos entraron caminando simplemente con una mascarilla puesta. Fue como de pel&iacute;cula&quot;, relata.</p></p><p><p>Tambi&eacute;n apunta que en ese primer caso &quot;pocos quer&iacute;an trabajar por el desconocimiento y el miedo y no se pod&iacute;a obligar a nadie&quot; y fue un grupo de enfermeros j&oacute;venes quien dio el empuj&oacute;n y ech&oacute; adelante ese primer servicio. </p></p><p><p>Tres semanas despu&eacute;s, con los nervios ya a flor de piel en el sector tur&iacute;stico, que en Canarias tiene su temporada alta en invierno, hubo que afrontar otra prueba de estr&eacute;s: un positivo, el de un viajero italiano de 61 a&ntilde;os en un hotel que el Ejecutivo regional, en base al criterio de los expertos epidemiol&oacute;gicos, tuvo que cerrar.</p></p><p><p>Para evitar que nadie saliera del hotel se establecieron tres cordones de seguridad: el primero controlado por la Polic&iacute;a Canaria, el segundo, por la Polic&iacute;a Nacional, y el tercero, por la Polic&iacute;a Local de Adeje.</p></p><p><p>Adem&aacute;s de un control exterior hubo vigilancia muros adentro, con polic&iacute;as infiltrados, ataviados con los EPI, que se encargaron de ver c&oacute;mo era la convivencia de un grupo tan amplio y variado de personas, entre ellas unos 200 ni&ntilde;os, detalla el ex director general de Seguridad y Emergencias.</p></p><p><p>Armas recuerda que, en general, el comportamiento de los hu&eacute;spedes durante los catorce d&iacute;as que dur&oacute; el encierro &quot;fue perfecto&quot; pese a que hubo alg&uacute;n intento de fuga que no acab&oacute; fructificando.</p></p><p><p>Am&oacute;s Garc&iacute;a, por entonces jefe de la unidad de Epidemiolog&iacute;a en Canarias, admite que la decisi&oacute;n de cerrar el hotel fue &quot;muy dif&iacute;cil de tomar&quot; en una comunidad que vive del turismo, aunque desde el punto de vista sanitario &quot;lo ten&iacute;amos claro: era la mejor manera de que el brote no saliera de all&iacute;&quot;.</p></p><p><p>Y eso que a esas alturas, admite, &quot;muchos pens&aacute;bamos&quot; que el covid-19 &quot;era como una gripe&quot; y &quot;no por frivolizar&quot;, sino porque la informaci&oacute;n procedente de China &quot;era de ese calibre&quot;.</p></p><p><p>A Gustavo Armas esa medida le cost&oacute; personalmente recibir varios mensajes amenazantes, algunos de muerte, a su tel&eacute;fono personal, mientras que la entonces directora del Servicio Canario de Salud, Blanca Mendez, cuenta que hab&iacute;a voces dentro del Consejo de Gobierno que la acusaban a ella y a la consejera de que con esa medida se &quot;cargar&iacute;an&quot; el turismo. &quot;Pero el tiempo acab&oacute; d&aacute;ndonos la raz&oacute;n&quot;, concluye. EFE</p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El bar 'Blue Panther', un oasis para el café en medio de la devastación en Picanya]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/11/18/el-bar-blue-panther-un-oasis-para-el-cafe-en-medio-de-la-devastacion-en-picanya/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/11/18/el-bar-blue-panther-un-oasis-para-el-cafe-en-medio-de-la-devastacion-en-picanya/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[El bar 'Blue Panther' en Picanya se convierte en un punto de encuentro para voluntarios y efectivos de emergencia, ofreciendo calor y comida en medio de la recuperación tras la riada]]></description><pubDate>Mon, 06 Jan 2025 22:33:27 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Roberto Ruiz Oliva</p></p><p><p>Picanya (Valencia), 18 nov (EFE).- A pocos metros del barranco del Poyo, frente a la plaza del Ayuntamiento de Picanya, donde todav&iacute;a son m&aacute;s que evidentes los efectos de la dana, el &#39;Blue Panther&#39; reluce como un &#39;oasis de normalidad&#39; en medio de la devastaci&oacute;n. Fue uno de los primeros bares en reabrir tras aquel 29 de octubre.</p></p><p><p>Rodeado del lodo ya seco convertido en una inc&oacute;moda alfombra en muchas calles, un grupo de j&oacute;venes se re&uacute;ne en torno a una mesa para hacer una parada y tomar un caf&eacute; en la terraza de este establecimiento hostelero, uno m&aacute;s de los centenares que resultaron afectados en los municipios de Valencia arrasados por la riada.</p></p><p><p>Podr&iacute;a parecer una escena cualquiera a las puertas de un bar cualquiera de los miles que se reparten a lo largo y ancho de la geograf&iacute;a nacional, si no fuera porque se sit&uacute;a en el coraz&oacute;n mismo de uno de los pueblos m&aacute;s damnificados.</p></p><p><p>Tambi&eacute;n porque estos clientes, en este caso unos voluntarios venidos desde Tarragona, est&aacute;n muy manchados de barro y van ataviados con EPI (equipos de protecci&oacute;n individual) y botas de agua.</p></p><p><p>Junto a ellos, vecinos de este pueblo de&nbsp;l&#39;Horta Sud, empleados municipales, militares, polic&iacute;as y dem&aacute;s efectivos desplegados en la zona cero de la tragedia encuentran aqu&iacute; un m&aacute;s que merecido descanso, en uno de los todav&iacute;a pocos espacios c&oacute;modos donde desayunar, comer o cenar, tomar algo calentito, mientras siguen las labores de limpieza, vigilancia y vuelta a una relativa normalidad.</p></p><p><p>Juan Carlos Bustillos, due&ntilde;o del local, cuenta a EFE que lograron reabrirlo tras tres o cuatro d&iacute;as de duro trabajo: teniendo en cuenta que el agua lleg&oacute; a alcanzar cerca de un metro de altura dentro del &#39;Blue Panther&#39;, esta &#39;haza&ntilde;a&#39; solo fue posible gracias al empe&ntilde;o de un centenar de compa&ntilde;eros del instituto de su hijo y su nieto.</p></p><p><p>Y tambi&eacute;n resulta dif&iacute;cil de creer, por c&oacute;mo ya relucen la barra, las sillas, mesas o los sof&aacute;s del establecimiento, que llegaran a estar cubiertos de barro, despu&eacute;s de que el desbordamiento de la rambla cercana impactara de lleno en el local, como ha ocurrido en la pr&aacute;ctica totalidad de los bajos comerciales cercanos al cauce.</p></p><p><p>&quot;Hemos tenido mucha suerte con la gente del pueblo&quot;, destaca este agradecido propietario de un negocio que, antes de retomar su actividad habitual, fue reconvertido durante los primeros d&iacute;as tras la fat&iacute;dica dana en un improvisado punto de recogida de alimentos y ropa para los vecinos m&aacute;s afectados.</p></p><p><p>&quot;Estamos trabajando para poder ayudar al pueblo con todo lo que necesita&quot;, contin&uacute;a Bustillos, consciente de que -una vez superada la urgencia inicial- este tipo de lugares representan a su vez un espacio social de encuentro para todos, tan oportuno en algunos casos como otras necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas.</p></p><p><p>&quot;Mucha gente del Estado, del Ayuntamiento, militares, polic&iacute;as, se unen aqu&iacute; para hacer gestiones, para desconectar un poco. Somos uno de los pocos sitios en los que, gracias a dios, podemos ofrecer comida caliente, caf&eacute;, tratando as&iacute; de sobrellevar mejor la situaci&oacute;n&quot;, relata este emprendedor de origen boliviano.</p></p><p><p>As&iacute; lo corrobora Jos&eacute; Ruiz, un oficial de la Polic&iacute;a Local de And&uacute;jar que acaba entrar al bar junto a un grupo de agentes de esa localidad jienense, desplazados desde Andaluc&iacute;a para echar una mano en la gesti&oacute;n de esta crisis.</p></p><p><p>&quot;Est&aacute; cerca de la Jefatura de la Polic&iacute;a de Pincanya y aqu&iacute; nos reunimos a tomar un caf&eacute;, cargar un poco las pilas y volver a relevar a los compa&ntilde;eros que vigilan los cruces, colaborando en la medida de lo posible en restaurar la normalidad&quot;, dice el funcionario, quien atestigua que ahora mismo pocos bares ofrecen todav&iacute;a un buen &quot;caf&eacute; calentito&quot; en la zona.</p></p><p><p>Como estos polic&iacute;as andaluces, no son pocos los &#39;nuevos&#39; clientes del bar, en el que no dejan de entrar y salir operarios de empresas dedicadas al achique de agua, militares con sus llamativos uniformes de camuflaje o lugare&ntilde;os habituales que se alegran de volver a ver a los suyos.</p></p><p><p>Con tanto barro y polvo como sigue habiendo en las calles resulta casi imposible mantener limpio el suelo o los ba&ntilde;os, a pesar de los esfuerzos de los empleados de este &#39;joven&#39; local donde trabajan en su mayor&iacute;a personas de origen boliviano y colombiano. Unos y otros siguen colaborando para que el &#39;Blue Panther&#39; no deje de &#39;rugir&#39;. EFE</p></p><p><p>(foto) (v&iacute;deo)</p></p>]]></content:encoded></item></channel></rss>