<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/ensayo/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sat, 30 May 2026 14:22:24 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Agustina Bazterrica: “Yo siempre escribo para el lector que está en mi cabeza, que es infumable”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/05/10/agustina-bazterrica-yo-siempre-escribo-para-el-lector-que-esta-en-mi-cabeza-que-es-infumable/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/05/10/agustina-bazterrica-yo-siempre-escribo-para-el-lector-que-esta-en-mi-cabeza-que-es-infumable/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[Autora de distopías fascinantes y horrorosas, la escritora argentina habla sobre su ensayo 'Literatura o muerte', un texto apasionado en el que describe la cocina de su obra y su vínculo hasta físico con la lectura]]></description><pubDate>Sun, 10 May 2026 04:10:14 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KJ5J47BRVFDJNERIVRO25MSUVA.jpg?auth=094f28644177751a1f8d6276001138b297e20d94eeb2ab73f0db99432c651fa3&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En su ensayo reciente, Agustina Bazterrica reflexiona sobre el vínculo con los maestros y sobre el modo en que las ideas pueden volverse obsesiones. (Foto: Denise Giovanelli)" height="1080" width="1920"/><p><b>Agustina Bazterrica</b> nació en Buenos Aires en 1974 y escritora, pero también es licenciada en Artes y gestora cultural. En 2017 resultó ganadora del Premio Clarín por su novela <i><b>Cadáver exquisito</b></i> y por la misma novela fue premiada con el Ladies of Horror Fiction. Éxito total en Argentina y en el mundo, <i><b>Cadáver exquisito</b></i> fue traducida a más de 30 lenguas. Bazterrica es autora, además, del libro de relatos <i><b>Diecinueve garras y un pájaro oscuro</b></i> y de la novela <i><b>Las indignas</b></i>. Recientemente Editorial Godot publicó en su colección Íntima <i><b>Literatura o muerte</b></i>, un ensayo apasionado en el que Bazterrica, una de las grandes escritoras argentinas de los últimos años, autora de distopías fascinantes y horrorosas, escribe sobre la cocina de su escritura y también sobre su relación estrecha y hasta física con la lectura. </p><p>En su libro, Agustina reflexiona sobre <b>el vínculo con los maestros, sobre el modo en que las ideas pueden volverse obsesiones</b> y detalla el modo en que trabaja los textos, en los que cada palabra tiene un valor único. También dedica largas reflexiones a las influencias conscientes y también a aquellas otras que se instalan en su escritura desde el imaginario colectivo. Para dar una idea del tono apasionado del libro, que se mantiene hasta el final, <b>vale reproducir la frase del comienzo: “Si no escribo, me muero”. </b></p><p>Lo que sigue es la transcripción y adaptación de la charla que mantuvimos semanas atrás durante la grabación de un episodio del podcast <i>Vidas prestadas. </i>Esa tarde, además de hablar sobre <i><b>Literatura o muerte</b></i>, también adelantó algunas pistas de su próximo libro: una novela porteña y graciosa que transcurre en el futuro y en el que los personajes recitan frases célebres de <b>Moria Casán</b>.</p><p><b>— ¿Cómo es eso de que si no escribís te morís? </b></p><p>— Es que es verdad, es verdad, si no escribo me voy… A ver, <b>si no estoy en contacto con la literatura, me voy apagando</b>. Necesito hacerlo y la verdad es que soy una privilegiada de poder al día de hoy, después de haber trabajado 22 años como secretaria en un estudio de abogados como para poder pagar las cuentas, poder vivir de los libros, poder estar viajando, hablando de literatura. Yo todos los días agradezco...</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XOMZGRLHZZH2VJ2HMGX6C7L3PU.jpg?auth=1278e9b82ee02ac8f9cb0c6dd0514eaecdb4a29a4168301a0cb80f1c64cf58e3&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Literatura o muerte", de Agustina Bazterrica, fue publicado por Editorial Godot." height="1080" width="1920"/><p><b>— Me impresiona lo que estás diciendo aunque lo sabía, porque además lo contaste varias veces. En el libro hay un momento en donde aparece la Agustina Bazterrica que habla del dinero y de lo que significa la necesidad de ganar dinero para poder escribir y mencionás, por ejemplo, que les pagás a las personas que leen tus manuscritos, incluso si son amigos.</b></p><p>— Bueno, de hecho, mañana jueves me junto con <b>Pamela Terlizzi Prina</b>, que es amiga, escritora, poeta, con la que hice “Siga al conejo blanco”, que fue un ciclo que invitábamos a un montón de gente, y ella me va a dar la devolución de la nueva novela.</p><p><b>— Sí, sí, que ya está terminada.</b></p><p>— Que ya está terminada. Y le pagué a Pame y ella me dijo, no, somos amigas hace muchísimos años, me dijo, no, no me pagues. Y yo: Pamela, es tu trabajo, es tu tiempo. O sea, fin, te pago. Lo mismo con <b>Sarah Moses</b>, la traductora de mis libros en inglés, que también la está leyendo. Y cuando Lili, mi maestra hace más de treinta años, la termine de leer también le voy a pagar, porque me parece que es valorar el tiempo del otro y la experiencia.</p><p><b>— Porque sabés que hay una especie de situación incómoda en relación a eso porque pareciera que todo el placer que provoca la literatura tendría que provocarlo también trabajar con la literatura.</b></p><p>— Claro.</p><p><b>— Presentaciones de libros que no se pagan cuando sí se paga un taxi para llevar algo o trasladar a alguien, o se paga un canapé o un vino para un evento, pero no se contempla pagar el trabajo de los presentadores. Me impresionó favorablemente que hablaras del tema, por eso lo digo. Tamara Tenenbaum también habla del tema. Muchas veces parece que el tema del dinero no va de la mano de hablar del arte.</b></p><p>— Porque está esta cosa de “por amor al arte”.</p><p><b>— Eso, claro.</b></p><p>— Y si bien en mi caso yo valoro y agradezco viajar y hacer todo lo que hago, es mi tiempo, es mi cuerpo, mi experiencia. O sea, viajar es alucinante y esto no es una queja. <b>Yo lo llamo “problema champagne” porque te estás quejando de que viajás mucho</b>, es ridículo, pero al mismo tiempo viajar implica poner el cuerpo, cambiar la alimentación, el clima, o sea, te afecta corporalmente y hablar delante de un montón de gente también es dar un montón de energía. Y eso tiene un valor.</p><p><b>— Por supuesto.</b></p><p>— Y si bien yo lo he hecho muchas veces de manera gratuita, yo he hablado en más de cien escuelas, no les cobro honorarios a las escuelas.</p><p><b>— Claro, pero no es lo mismo.</b></p><p>— No es lo mismo. Por eso entonces elijo dónde sí y dónde no. Pero ya llega un punto en mi vida en el que puedo decir: bueno, yo ya pagué el derecho de piso, fin.</p><p><b>— Te digo esto último sobre el tema, porque tu libro es mucho más que esto, a mí lo que me encantaría es que ya no se tenga que hablar del tema. O sea, que presentar un libro, escribir una contratapa o leer un manuscrito se considere un trabajo como cualquiera.</b></p><p>— Totalmente, igual está cambiando de a poco.</p><p><b>— Porque se empezó a hablar, porque hay gente como vos que lo escribió en su libro; eso ayuda muchísimo para que se instale el tema. Pero mencionabas a tu maestra, en el libro mencionás las veces que ella te apuraba cuando salías del taller diciéndote: “Para la próxima semana me traes un cuento así y asá”, y cómo eso en realidad lo que hizo fue darte impulso para escribir.</b></p><p>— Totalmente. </p><p><b>— Le das mucho espacio a lo que tiene que ver con los talleres y con el aprendizaje.</b></p><p>— Completamente. A mí los talleres de Lili, <b>Liliana Díaz-Mindurry,</b> que está en todos mis libros. y la nombro en todas las entrevistas, me enseñaron muchísimas cosas y me dieron muchísimas herramientas para poder escribir. Y, además, aparte de ser súper recontra lúcida, Liliana es una de las personas, de entre las que conozco, que más leyó en la vida. Sus cursos sobre la <i><b>Divina Comedia</b></i> son una locura, ahora está haciendo un curso sobre <b>Saer</b>, que es mi autor favorito, es increíble. Pero es una persona generosa que cuando veía que alguien no solo tenía talento, bueno, <b>el talento es importante pero hay que desarrollarlo y hay que sostenerlo con disciplina</b>. Entonces ella apostaba a esa persona. Y en mi caso avisó eso, fue como: bueno, te voy a exigir. </p><p><b>— ¿Llegaste a pensar que no, que lo tuyo era para poquito?</b></p><p>— Bueno, tuve un desvío, que creo que lo nombro en el libro. Antes de trabajar como secretaria, trabajé haciendo visitas guiadas en el Teatro Colón y me enamoré de la ópera y aparte tuve un ex que era cantante del coro del Colón, eso también influyó.</p><p><b>— No está esto en el libro.</b></p><p>— No, eso no porque no lo quería nombrar.</p><p><b>— Por eso, me está interesando mucho </b><i><b>(risas)</b></i><b>.</b></p><p>— Y empecé a estudiar canto lírico, que soy malísima, o sea, no va, no era lo mío. Y en un momento le pregunté a mi maestro de canto qué pasaba si yo dejaba. Y era como, bueno, no pasa nada. Y en cambio Liliana me respondió, me acuerdo literal, <b>si dejás de escribir yo te mato</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4BDWFER5DNHGDFYSXDMGDOC5Q4.jpg?auth=13de38264b3a657ba36f93718935b09c9f1d4a5e4a34069cd37fb94838d1dc7f&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Bazterrica siempre asegura que Juan José Saer es su autor argentino favorito. (Foto: Gustavo Kogan)" height="1280" width="1920"/><p><b>— Qué amenaza.</b></p><p>— Y fue como, ok, sí. Porque, digo, están buenos los desvíos también porque gracias a ese desvío yo la conocí a Liliana. Porque empecé a estudiar en el Conservatorio Nacional, que no sé cómo me aceptaron, aún hoy no sé. Y conocí a un chico que tenía su obra, me la prestó y me voló la cabeza. Y ahí la contacté y empecé a ir a sus talleres. O sea que ese desvío fue fundamental.</p><p><b>— Bueno, lo que pasa es que a lo largo de la vida uno vive varias vidas también, ¿no?</b></p><p>— Totalmente. </p><p><b>— La mayoría de las personas, salvo los casos en donde uno se queda como muy adentro, si tenés una vida afuera, si trabajas, si conocés gente, suele pasar que existen esos desvíos. Mencionabas recién a Saer.</b></p><p>— Sí.</p><p><b>— Quienes te conocemos o te seguimos en las redes sabemos lo que te pasa con </b><a href="https://www.infobae.com/america/cultura/2025/07/04/el-asadito-de-saer/" target="_blank" rel=""><b>Saer</b></a><b>. En el nuevo libro hablás de Saer en varias oportunidades pero me interesa mucho el momento en el que hablás del cuento “Solas” porque es el cuento que le trajo el primer gran escándalo.</b></p><p>— Ah, no sabía, ¿a ver el chisme?</p><p><b>— Contemos primero por qué lo mencionás en el libro y ahora yo te cuento el chisme.</b></p><p>— Bueno, a ver, es mi autor argentino favorito y de hecho algo que no está acá porque todavía no había sucedido, yo tengo un grupo de amigas con las que nos juntamos cada 15 días a leer por Zoom libros que elegimos entre todas. El grupo se llama “Leo, luego existo”.</p><p><b>— ¿Son todas escritoras?</b></p><p>— No, algunas son escritoras, pero la mayoría son lectoras. Tenemos ingenieras, tenemos de todo, dentistas, y un subgrupo de ese grupo que se armó ahora se llama Secta Saer y nos juntamos una vez por mes, todo por Zoom porque hay algunas que viven en otros países, y queremos leer toda la obra de Saer. Entonces ya leímos <i><b>El entenado</b></i>, ahora estamos con <i><b>Cicatrices</b></i>, y vamos a seguir.</p><p><b>— ¿Leen solo a Saer o leen a los que leyeron a Saer, también?</b></p><p>— No, por ahora solo a Saer. Vamos a terminar toda la obra de Saer y después veremos con qué seguimos. Pero para mí, le decía la otra vez a un amigo, cada libro de Saer es una lección, una masterclass de literatura.</p><p><b>— Es así, claro. Y están sus libros también que no son de ficción, los ensayos sobre literatura.</b></p><p>— Son impresionantes.</p><p><b>— Es un poeta escribiendo narrativa.</b></p><p>— Totalmente. Aparte, a ver, <i><b>El entenado</b></i> yo la leí muchas veces y ahora la releí y sigo encontrando cosas, y capas de lectura, y me sigo emocionando, y sigo diciendo cómo hizo para crear esta maravilla. Ahora con <i><b>Cicatrices</b></i> lo mismo, que no es el libro que más me gusta de Saer, pero bueno, releerlo es...</p><p><b>— Si después de leerla, leen la clase de Sarlo sobre </b><i><b>Cicatrices</b></i><b> que está en el libro de sus clases que </b><a href="https://www.infobae.com/leamos/2022/05/18/beatriz-sarlo-yo-tengo-una-prueba-con-los-libros-leo-cuatro-paginas-y-si-no-me-interesan-los-dejo/" target="_blank" rel=""><b>publicó Siglo XXI</b></a><b>, si leen a Sarlo pueden encontrar esto mismo que estás diciendo acerca de las capas que uno empieza a encontrar y dice: cómo puede ser que esto no lo vi, o cómo no me di cuenta. Es increíble.</b></p><p>— Porque nada está puesto al azar.</p><p><b>— Así es. </b></p><p>— Todo está todo conectado y todo tiene un porqué.</p><p><b>— Bueno, y después hay personajes que siguen a lo largo de la obra y eso también es muy maravilloso. Pero hablábamos del cuento “Solas” porque vos en </b><i><b>Literatura o muerte</b></i><b> contas un poco la cocina de cada uno de tus libros. Y en un momento, creo que lo de “Solas” es por </b><i><b>Las indignas</b></i><b>, mencionás ese cuento en donde hay dos mujeres en una cama.</b></p><p>— Sí. Una tensión sexual, erótica.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5VHIGWMVKRAA5CGFSNJGAY6IBY.jpg?auth=837060246b1ce1cb6a0ba0f17b403539b34b4e0c0db9a085f18af559ff15dd8c&smart=true&width=6660&height=4440" alt="En "Literatura o muerte", Bazterrica desarrolla el tema de la pasión lectora. (Foto: Denise Giovanelli)" height="4440" width="6660"/><p><b>— Bueno, entonces, ese cuento se publicó, creo que fue en </b><i><b>El Litoral</b></i><b>, en el diario de Santa Fe, en los 60, y fue un escándalo porque eran dos mujeres en la cama, dos prostitutas en la cama.</b></p><p>— Claro.</p><p><b>— Es una historia que está contada por él en algunas entrevistas y también en algunos libros de Martín Prieto, muy lector y conocedor de</b> <b>Saer y de su obra.</b></p><p>— Claro, mirá. Bueno, para mí ese cuento fue una influencia más fuerte que por ahí <i><b>El cuento de la criada</b></i>, que es obvio que es un libro con el que dialoga <i><b>Las indignas</b></i>, pero <a href="https://www.infobae.com/america/cultura-america/2017/12/12/margaret-atwood-con-infobae-muchas-mujeres-aun-se-sienten-comodas-con-hombres-como-trump-en-el-poder/" target="_blank" rel=""><b>Margaret Atwood </b></a>no es una autora que yo haya estudiado, ¿entendés?</p><p><b>— Claro.</b></p><p>— La estudio más a <b>Clarice Lispector</b> que a Atwood.</p><p><b>— Hablás mucho de las influencias. Es cierto que a veces uno termina de leer algo y queda completamente tomado por esa literatura. Y, también es cierto, como vos mencionás que decía Úrsula K. Le Guin, que es importante copiar. Hay que copiar lo bueno para llegar al estilo propio.</b></p><p>— Totalmente. Bueno, qué es lo que a mí me pasa con los primeros cuentos. Muchos de ellos no están publicados porque son muy malos. Pero es esto, ¿no? Tomar a <b>Cortázar</b> y tratar de escribir algo parecido. Que es lo mismo que hacen los artistas en los museos, ¿no?</p><p><b>— Sí, claro.</b></p><p>— Tratando de copiar la obra de arte. Es un poco lo mismo. Lo que pasa es que si seguís en esa línea de tomar la voz de un autor o una autora que te fascina y no te corrés de eso, bueno, es una copia velada de otro.</p><p><b>— Y sos un epígono y es medio triste.</b></p><p>— Claro.</p><p><b>— Una cosa es el heredero y otra es el epígono.</b></p><p>— Total, y a mí no me interesa. Eso lo ves mucho, creo que no sé si lo puse ahí, en los concursos cuando sos jurado, ¿viste? Los hijos no reconocidos de <b>Borges</b>, de Cortázar. Que van apareciendo y decís: esto ya lo leí.</p><p><b>— Hay algo interesante que mencionás y es la influencia de la que no te diste cuenta, la influencia inadvertida.</b></p><p>— También.</p><p><b>— Y que te la señala de pronto un lector y vos decís: y, sí, puede ser, claro, si esto es algo que ya está en todos.</b></p><p>— Claro. Y también pasa mucho que escribís el libro, se publica y alguien te dice ¿leíste el libro que se publicó en 1600 en Finlandia, que es muy parecido? Y, no, pero también hay un inconsciente colectivo y un poco estamos hablando todos de los mismos temas.</p><p><b>— Exacto.</b></p><p>— Entonces, yo ahora estoy leyendo un libro que se llama <i><b>Yo que nunca supe de los hombres</b></i>, que lo relacionan mucho con <i><b>Las indignas</b></i> y yo no lo había leído.</p><p><b>— ¿De dónde es?</b></p><p>— Lo escribió una belga <i>(N. de la R. la autora es </i><i><b>Jacqueline Harpman</b></i><i>).</i></p><p><b>— Bueno, Echeverría y Alberdi escribían en sintonía con Europa, también. Esas cosas pasan porque es el espíritu de los tiempos lo que está también en uno. Y los temas. Y tus temas, ya desde el comienzo, tienen que ver con la cuestión ambiental, con la vida que llevamos en la Tierra, con los derechos de las mujeres, en toda tu literatura aparece eso.</b></p><p>— Sí.</p><p><b>— Son los temas que te convocan. O, como se dice ahora, que te interpelan, Agustina </b><i><b>(risas)</b></i><b>.</b></p><p>— Que me interpelan. Que estoy atravesada, sí, sí, totalmente, porque bueno, a ver, hola, todo lo que está pasando con los Epstein <i>files</i>. En <i><b>Cadáver exquisito</b></i>, sin spoilear, hay una escena donde cazan humanos y el año pasado nos enteramos de que durante el sitio de Sarajevo, <b>hubo </b><a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/11/13/como-eran-los-macabros-safaris-humanos-en-sarajevo-que-ahora-investiga-la-justicia-de-italia/" target="_blank" rel=""><b>millonarios cazando personas</b></a>. Parece ficción, pero sucedió. A mis cuentos, a veces, en Estados Unidos, sobre todo, los relacionan con el realismo mágico...</p><p><b>— Bueno, eso hacen en general con los latinoamericanos.</b></p><p>— Pero <b>lo que hago es llevar al extremo lo que está latente en nuestra realidad</b>. Entonces, bueno, trabajo sobre todo eso.</p><p><b>— Claro, es medio imposible no estar como impregnado, en un momento como éste, sobre todo en tu caso, que participás activamente en redes. Algo que mencionás, que me pareció muy interesante como lectora, es lo que significa para vos dictar talleres, leer a los otros. Es leerte a vos, haber sido leída o seguir siendo leída por aquellos en los que confiás, pero también leer, esto que mencionabas de ser jurado de concursos, que lleva a leer mucho, pero en el caso de los talleres es leer a aquellos a los que estás formando, ¿no?</b></p><p>— Sí. Ahora no estoy dando talleres porque viajo un montón, pero sí me interesa dar cada tanto. De hecho, los últimos los di con Pamela. Siempre me interesa darlos con otra persona porque aprendo un montón. Aprendo de los asistentes y también de las personas con las que dicto los talleres. Y sí, porque tenés que bajar toda la información que por ahí tenés de manera intuitiva para poder transmitirla. Y yo aprendí un montón. Y, de hecho, hay un cambio bastante grande para mí entre <i><b>Cadáver exquisito</b></i><b> </b>y <i><b>Las indignas</b></i><i> </i>porque en el medio dicté talleres. Y <b>es aprender a mirar tu obra con otra mirada, con otros recursos, que los tenés de manera más racional</b>. Básicamente es eso, aprender a leer de manera activa, que es algo constante, que no se termina, ¿no?</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HXAEKFKUMVACJDCM3XH7DROH74.jpg?auth=bd2224a55745e1d510ca4b98687322d4e96b90a7810342554312c3f25038f772&smart=true&width=4160&height=5824" alt="A diferencia de los autores que cuando escriben no leen a otros escritores para no contaminarse, Bazterrica asegura que empieza un libro necesita leer sobre el mismo tema, cómo fue tratado, para encontrar una forma novedosa de abordarlo. (Foto: Lina Botero)" height="5824" width="4160"/><p><b>— Decís, por ejemplo, que te sorprende que haya gente que diga que cuando empiezan a escribir una novela o están iniciando un nuevo libro, no leen otra cosa para no contaminarse, mientras a vos te pasa todo lo contrario.</b></p><p>— Todo lo contrario. O sea, a ver, no me parece que haya un solo camino a seguir relacionado con el arte. Hay muchos caminos y tenés muchas excepciones. Pero bueno, lo decía Borges, para ser un gran escritor, tenés que ser un gran lector. Es como si querés tocar el piano y no escuchas música. Es rarísimo. <b>Entonces a mí me pasa que empiezo con algún libro mío y necesito leer sobre el mismo tema, </b>cómo fue tratado, justamente para encontrar una manera, no voy a decir original, porque no existe la originalidad, pero sí novedosa de tratar ese tema. Y para eso es leer, leer, leer. Y, aparte, porque me fascina.</p><p><b>– En </b><i><b>Literatura o muerte</b></i><b> hablás de la escritura y de la lectura. Y del cajón de herramientas para escribir y todo lo que provoca la lectura, que provoca cuestiones físicas y ahí mencionas un par de ejemplos. A todos los lectores en algún momento nos pasó de cerrar el libro y cerrar los ojos al mismo tiempo porque no podemos creer lo que acabamos de leer, pero también, de pronto, de sentirnos mal o directamente descomponernos. O sea, pasan cosas físicas. De todo eso hablás. </b></p><p>— Sí, totalmente. Aparte yo soy súper intensa cuando leo. De hecho, mis amigos no me regalan libros porque, bueno, como trabajo con los libros detecto muy rápidamente errores de verisimilitud, ¿no? Cuestiones que no me cierran, narradores que digo: qué es esto. Pero, también, cuando soy fan de un libro soy la más intensa <i>(risas)</i>. Lo recomiendo a morir. El último libro que recomendé a morir y que lo voy a recomendar ahora en este momento es <i><b>Dura una eternidad y en un instante se acaba</b></i>, de <b>Anne de Marck</b>, en una estadounidense contemporánea, ¿ubicás el libro?</p><p><b>— No, no, no. Agendado.</b></p><p>— ¡Ah! Es una cosa impresionante, es una zombi que empieza el libro y se le cae el brazo izquierdo y es un libro precioso sobre el duelo, el amor. Es súper poético, es alucinante.</p><p><b>— ¿Qué te pasa con los géneros en la lectura? Porque estás hablando de una novela de género, que en principio tiene bastante que ver con aquello que te propusiste construir en tu obra, pero también hablás de Saer y Saer no tiene nada que ver con todo eso.</b></p><p>— También creo que lo digo ahí, en mi libro: para mí todo es literatura. Fin. Leo mucha poesía, muchos ensayos, ahora estoy leyendo un ensayo de <b>Esther Pineda</b>, creo que es el nombre, que se llama <i><b>Bellas para morir</b></i>. ¿Qué tiene que ver mi literatura con eso? Nada, pero, a ver, <b>yo me alimento de todo. </b>Y, de hecho, me pasa con <i><b>Cadáver exquisito</b></i><b> </b>que en Estados Unidos muchos me preguntan: ¿cuáles son tus autores favoritos de horror? ¿Qué libros de horror leíste? Y, no, leí ensayos.</p><p><b>— Te documentás para escribir.</b></p><p>— Sí, ampliamente.</p><p><b>— ¿Eso es la herencia </b><i><b>nerd</b></i><b> de la que hablás durante todo el libro?</b></p><p>— La herencia <i>nerd</i>. Yo estudié Artes en la UBA, me especialicé en Artes Plásticas, que es una carrera meramente teórica. Y el último final, que lo di libre porque se me venció la materia, fueron seis horas de final.</p><p><b>— Epa.</b></p><p>— Escrito y oral. Seis horas ahí, en la facultad, rindiendo.</p><p><b>— Dios. ¿Te fue bien?</b></p><p>— Me saqué un 9, pero me podría haber sacado un 0 porque eran muy tiranos los profesores.</p><p><b>— ¿Pero agradecés eso?</b></p><p>— En un punto sí, en otro punto me parece que, bueno, hoy en día hay cosas que no se…</p><p><b>— No se tolerarían. Claro, claro.</b></p><p>— Claro. Pero sí me permitió esto de leer mucho, mucho, mucho, analizar, leer, activamente. Para mí, una cosa fundamental en un libro es la verosimilitud, que no tiene que ver con la veracidad, tiene que ver con que el universo de lo que vos creás, cierre. Entonces, yo en <i><b>Cadáver exquisito</b></i> podría haber inventado un lugar donde faenan humanos, que no existe, o sea, podría haber inventado el protocolo que sea, pero me basé en el protocolo que se usa para faenar vacas, cerdos y pollos, porque me parece que es mucho más terrorífico saber que está toda la maquinaria lista ahí. Para eso estudié seis meses ese tema. <b>Con la nueva novela, que transcurre en Buenos Aires, voy a los lugares que nombro, los visito, saco fotos</b>. Por más que sea en un futuro.</p><p><b>— Hablás de tu novela porteña.</b></p><p>— Mi novela porteña es en un futuro pero no importa, necesito estar en el lugar, ¿no? Con <i><b>Las indignas</b></i>, lo mismo, leí un montón sobre sectas. Estudié un montón para escribirla.</p><p><b>— Aunque está en el libro, me gustaría que me contaras cómo fue el nacimiento de </b><i><b>Las indignas</b></i><b>.</b></p><p>— En el 2018 me invitaron a la Feria de Cusco, Perú, que es una feria chiquitita. Cuando viajo, trato si puedo de ir a museos porque obviamente amo el arte y además amo la iconografía de los ángeles arcabuceros que estudié en la Facultad, que son ángeles hechos por artistas anónimos, vestidos de manera barroca con un arcabuz, que es un arma antigua y hay algunos en el Norte de nuestro país, que de hecho hice un viaje con una amiga especialmente para ver esos ángeles. Así de <i>nerd </i>soy. Pero bueno, estaba en Cusco, había un monasterio que ya no se usa como monasterio, no hay monjas en teoría, están las obras de arte. Yo estaba viendo un ángel arcabucero fascinada. Era la única turista. Me doy vuelta, veo una monja rezando, casi me muero de un paro cardíaco porque no tenía que haber monjas ahí. Me acerco, era un maniquí, más siniestro todavía. Salgo de ese lugar, que igual <b>ahora que trabajo con energía, yo creo en las energías</b>, todo el lugar tenía una energía muy densa, pero bueno. Salgo de ahí y digo: tengo que escribir sobre monjas. Pero, claro, lo primero que me surge es el lugar común, ¿no? La monja abusada, la monja que abusa… Me llevó bastante tiempo lograr encontrar la voz, la narradora, los elementos de la historia.	</p><p><b>— ¿En qué estabas en ese momento cuando se te ocurrió esa novela? ¿No estabas en proceso con ninguna novela?</b></p><p>— Estaba como empezando a pensar en una novela que la tengo hace mucho, pero que la dejé a un costado y todavía me parece que la tengo que dejar ahí porque no encontré el narrador para esa novela.</p><p><b>— Contemos un poquito cómo es eso porque justamente iba a preguntarte si en estos años hubo mucho que dejaste en el camino, si hubo cosas que tiraste. Antes mencionaste cuentos que no se publicaron ni se van a publicar. A veces, incluso personas que son que son muy buenos lectores, no tienen idea de la cantidad de cosas que quedan en el camino en la obra de un escritor. No se publica todo lo que se escribe.</b></p><p>— Sí, yo no tengo un montón sin publicar porque soy una escritora muy lenta pero, por ejemplo, en el nuevo libro hablo de mi primera novela, <i><b>Matar a la niña</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S7A2OQEXCBARPBD62Y2VUQ7PXA.jpg?auth=effb71a0e6eeb6b08a159037e910bbf0609c13c315c8fb0616998e46498475f6&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Cadáver exquisito", la novela ganadora del premio Clarín que hizo conocida a Agustina Bazterrica, fue traducida a más de 30 lenguas." height="1080" width="1920"/><p><b>— Que sí se publicó.</b></p><p>— Sí, pero me hubiese gustado que no se publicara. Porque la están leyendo pirateada ahora. Que eso no me importa tanto como que la estén leyendo. Digo: no la lean, pero también es como ver mi recorrido, ¿no? Pero sí hay, por ejemplo, una novela que la historia me la contó una compañera de Facultad que es odontóloga, pero estaba estudiando mi carrera porque ama el arte, y un 1 de enero ella estaba en el patio de su casa colgando la ropa y le cae una prótesis dental. Dice: que raro, yo dentista, una prótesis dental, y detrás de la prótesis cae el dueño de la prótesis, que se estaba suicidando y eligió su patio para suicidarse. O sea, eligió matarla, básicamente. <b>Me contó eso en cinco minutos en un recreo, no la vi más,</b> yo escribí, empecé a escribir una novela con eso pero no encontraba como seguirla. La convertí en un cuento que está en <i><b>Diecinueve garras y un pájaro oscuro</b></i> y ahora ya sé cómo seguirla. Entonces, antes de escribir la novela de Buenos Aires yo estaba investigando para esa novela. Apareció la novela de Buenos Aires, la empecé a escribir, la terminé. Y ahora voy a retomar la otra, pero son miles de años que estoy con esa idea.</p><p><b>— Pero dijiste que el problema tenía que ver con el narrador.</b></p><p>— No, no es esa. En esa el problema que tengo es que tengo que releer y estudiar toda la <i><b>Divina Comedia</b></i> porque quiero que suceda en el Barolo o en un edificio parecido al Barolo y tengo que leer mucho sobre brujas.</p><p><b>— ¿Y cuál era la que tenía el problema del narrador?</b></p><p>— La del narrador es una distopía que, bueno, no sé si escribirla en primera o en tercera o hacer un mix.</p><p><b>— ¿Qué es lo que te suena distinto en una y en otra voz? </b></p><p>— Y bueno, que por ahí si la escribo en tercera me pierdo la frescura de la primera persona que necesito porque la protagonista de esa distopía es una niña. Va a tener que ver con la basura, con las islas de basura.</p><p><b>— Otro de los temas.</b></p><p>— Otro de los temas. Que también me puse a investigar sobre eso y es tremendo. Pero la primera persona me genera muchos problemas a nivel trama, que no sé cómo resolver. Bueno, hay que probar también ¿no?</p><p><b>— Decías que tardas mucho con cada libro.</b></p><p>— Sí.</p><p><b>— ¿Y tenés una rutina de escritura? ¿Escribís una cantidad de horas por día o te tomas semanas sin escribir? ¿Cómo es eso? Cuando viajás, ¿escribís?</b></p><p>— Mirá, es todo como muy raro porque durante mucho tiempo mi rutina de escritura era a la noche porque trabajaba en la oficina. Y no escribo todos los días pero sí estoy conectada todo el tiempo con lo que estoy escribiendo o con la lectura. Ahora sí soy nocturna y escribo durante la noche, pero me está pasando que a veces no y está como transformándose eso. Y me pasó que la novela de Buenos Aires la terminé en Madrid, en un hotel, con jet lag. Cuatro de la mañana, yo escribiendo. No sé, rarísimo, nunca me pasó. No podía escribir en hoteles, pero ahora sí puedo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NFZPHKUPI5AAJPPXJUOGWHYPYM.jpg?auth=670824eccfb5595e89c429710c7bde620681e9b32d45340e2464940fba383311&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La novela "Las indignas" nació en Cusco, a partir de una experiencia en un ex monasterio en el que la escritora estaba mirando ángeles arcabuceros y confundió un maniquí con una monja real. " height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿La nueva novela no se parece a nada de lo que habías escrito?</b></p><p>— A ver, sí tiene las mismas obsesiones porque estoy hablando de una situación extrema climática, pero no tiene nada que ver en el registro porque es puramente porteño. Es un narrador en primera persona, vos estás leyendo lo que está pensando y es con todos los insultos que usamos acá, todo el lunfardo. Digamos, es muy, muy, muy argentina.</p><p><b>— A propósito de esto decís algo interesante, también, y volvemos al comienzo, en relación a lo que tiene que ver con vivir de la literatura, cuando decís que es posible que esta novela no sea tan tentadora para traducir como otras pero que no podías no escribirla.</b></p><p>— Totalmente. Sí, porque, a ver, no sé si lo digo ahí, pero ¿cómo traducís el insulto “la concha de la lora”?</p><p><b>— Se buscará algún equivalente </b><i><b>(risas)</b></i><b>.</b></p><p>— Los traductores hacen magia también, yo los admiro un montón. Pero se va a perder algo, ¿no? Sí. Y, a ver, es muy, muy argentina. Y es más graciosa que otra cosa, hay una parte donde un personaje le dice al otro: recitame todas las frases de <b>Moria Casán</b> y ta, ta, ta, ta.</p><p><b>— Ahí, claro, es más complicado. Pero, de pronto, uno se pega sorpresas en ese sentido. ¿En cuanto a tu obra traducida, hubo muchas sorpresas? No porque las puedas chequear, porque seguramente no podrás chequear todas las lenguas, pero sin dudas hubo traducciones en países y en culturas que te sorprendieron. Y eso te lleva a viajar y a conocer.</b></p><p>— Sí, mirá, ya es alucinante que se traduzca a tantos idiomas. Sí me pasó algo muy gracioso con la traducción al chino mandarín, que es que el traductor me contactó por Facebook. Y yo no le daba amistad porque es un señor de Taiwán, yo que sé. Hasta que le di amistad y me dijo mira, entrego el borrador mañana, lo único que quiero saber es –yo le dediqué<i> </i><i><b>Cadáver exquisito</b></i> a mi hermano–, ¿tu hermano es más chico o más grande que vos? Porque no hay un ideograma en chino que sea hermano. Es más chico o más grande. Eso fue como muy gracioso. Y después, sí, no sé, enterarme cosas de los distintos mercados, ¿no?</p><p><b>— Las reacciones.</b></p><p>— Las reacciones. En Estados Unidos es bestseller y eso es como rarísimo, también. Enterarme, yo no sabía, que en Estados Unidos casi no se traducen libros.</p><p><b>— No, claro.</b></p><p>— Es apenas un 3% lo que está traducido.</p><p><b>— Es un privilegio enorme.</b></p><p>— Absoluto. Después, que en países como Finlandia, Noruega, Países Bajos, la gente sabe tan bien inglés que los leen en inglés y por ahí no son traducidos a esos idiomas. Entonces, traducir es todo un desafío para los editores.</p><p><b>— Me parece recordar que había una tapa polaca muy linda.</b></p><p>— Sí, son muy buenos los polacos a nivel diseño y, aparte, viajé ahí, es impresionante. Aman a los latinos. Hay como una conexión con ellos, ¿no? Por ahí es porque sufrieron tanto con las guerras que sí, hay una conexión.</p><p><b>— Decís que terminaste una novela. ¿Va a salir este año?</b></p><p>— No sé. Ojalá.</p><p><b>— Porque viene el proceso de editar, de trabajar.</b></p><p>— De hablar con la editorial. Entonces hay que negociar, hay que ver. No sé, ojalá que sí, me encantaría.</p><p><b>— Cuando te dijeron de escribir para esta colección de Godot, ¿cómo fue ese proceso? ¿Y qué pensabas hacer? ¿Es lo que terminaste haciendo?</b></p><p>— Fue muy gracioso porque me llegó el mail de <b>Víctor Malumián</b>, que es uno de los dueños. Yo estaba entre viajes. Estaba muy, muy pasada de cansancio y a mil. Leo el mail y leí diez mil caracteres. Dije listo, un artículo, lo escribo, le dedico este mes. Fin. Cuando vuelvo al mail eran cien mil caracteres. Casi me muero porque, de hecho, <b>en un momento me agarró una contractura de escribir como una sacada</b> hasta que dije: no, no, no. Le escribí a Víctor: Víctor me equivoqué, por favor dame más tiempo porque no llego. Y, bueno, eso creo que me ayudó a que el libro no sea tan solemne. Como que realmente sea una confesión, ¿no? Y fue un proceso también muy divertido.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BNTI7THOOFAUXMO4JTY3CJNCLI.jpg?auth=367d9efd0ab7032051a17e5b9ee3493fbf9f54f46dcd47c195ed9814cb178a03&smart=true&width=7360&height=4912" alt="En esta entrevista, Bazterrica adelanta algunas cosas de su próxima novela, a la que describe como "muy, muy argentina". (Foto: Alejandra López)" height="4912" width="7360"/><p><b>— ¿A quién se lo escribiste?</b></p><p>— A quién se lo escribí, qué buena pregunta.</p><p><b>— Claro, quién pensas que es ese lector.</b></p><p>— Es que <b>yo siempre escribo para el lector que está en mi cabeza, que es infumable</b>. Pero también, si bien una consigna era no dar tips de escritura, porque hay muchos libros sobre eso...</p><p><b>— Pero es difícil que no se escape algo.</b></p><p>— Está ahí, todo. Entonces, también es un poco: bueno, acá tenés una línea para seguir, si querés.</p><p><b>— Sí, pero sobre todo hay algo que queda claro y es: primero es la lectura y, después, ponerle el cuerpo a la escritura.</b></p><p>— Para mí, sí, siempre primero es la lectura. Lo digo en el libro: es como inspirar y exhalar. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/KJ5J47BRVFDJNERIVRO25MSUVA.jpg?auth=094f28644177751a1f8d6276001138b297e20d94eeb2ab73f0db99432c651fa3&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La escritora argentina Agustina Bazterrica, autora de "Cadáver exquisito", posa en blanco y negro junto a la portada de su libro "Literatura o muerte".]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[¿Cuál es la verdadera función del arte? Una pregunta tan sencilla como profunda]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/04/22/cual-es-la-verdadera-funcion-del-arte-una-pregunta-tan-sencilla-como-profunda/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/04/22/cual-es-la-verdadera-funcion-del-arte-una-pregunta-tan-sencilla-como-profunda/</guid><dc:creator><![CDATA[Charles Finch]]></dc:creator><description><![CDATA[Con entrevistas y memorias personales, la escritora Megan O’Grady justifica en ‘How It Feels to Be Alive’ por qué tantos artistas y críticos polemizan por el sentido de la creación artística]]></description><pubDate>Wed, 22 Apr 2026 03:40:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D2DLQ5YIU5GGVMHRCUBORW2UVM.jpg?auth=ee220d00b6e909c16bd81859bab2b408f2180ebb56a03e1244f9b9460869ec3c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El libro del día: “How It Feels to Be Alive”, de Megan O'Grady" height="1080" width="1920"/><p><b>Marcel Duchamp</b> dijo alguna vez que creía en los artistas, no en el arte. ¡Cuánta verdad encierra esa herejía! No se trata de negar la relación transformadora que una persona puede tener con “Middlemarch”, con “Kind of Blue” o con el propio “Large Glass” de Duchamp, sino de reconocer que toda obra está mediada por la sociedad, el dinero, las cambiantes corrientes del gusto. En cambio, el artista, impulsado a crear, conserva una integridad inalterable que se enfrenta al poder y la moda. El hecho de que nunca logre vencerlos no hace más que reafirmar esa integridad.</p><p><b>Megan O’Grady</b> cree en el arte. En su nuevo libro, <i><b>How It Feels to Be Alive</b></i>, minucioso, sentido, pero profundamente convencional, le atribuye propiedades místicas y de gran alcance. “El arte nos encuentra donde estemos, con nuestras afinidades y <i>weltschmerz</i>, nuestras circunstancias materiales y recuerdos profundamente arraigados”, escribe. Más adelante agrega que el arte “es un amarre inestable, no un puerto seguro, ante el cielo que se oscurece” y, de manera inevitable, que “corta profundamente nuestras certezas y comodidades”.</p><p>De hecho, esta reverencia termina por impedir un verdadero compromiso con los artistas que analiza. Es difícil cuestionar o considerar críticamente aquello que se venera.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RBRUGOURIJC2XNQEAO2EIZXWXE.png?auth=c29034b3ce48af81534ee92524c4f44d626fa3b8e46d5e518e577c8598a8ad52&smart=true&width=1364&height=2048" alt="Marcel Duchamp en 1963 " height="2048" width="1364"/><p><i><b>How It Feels to Be Alive</b></i> combina crítica y memoria personal al estilo de <b>Olivia Laing</b>, <b>Maggie Nelson </b>y <b>Teju Cole</b>, entre otros, todos ellos deudores de <b>John Berger</b>, cuyos libros enigmáticos sobre el arte como modo de entender el mundo marcan, como las pinturas de <b>Géricault</b>, la ruptura esencial del género respecto al clasicismo y su entrada en el romanticismo. La novedad de O’Grady consiste en incorporar entrevistas con artistas a ese estilo ya conocido, varias realizadas para <i>T: The New York Times Style Magazine</i>.</p><p>O’Grady demuestra ser una entrevistadora reflexiva, genuinamente interesada en sus interlocutores. La mejor parte del libro, “Home Fires”, entrelaza el perfil del fallecido artista performático <b>Pope.L</b> —cuyas reveladoras “crawls” por Nueva York de rodillas condensaron las extrañas lecciones viscerales sobre raza, dinero, repulsión y humor negro que la experiencia de la indigencia ofrece en la ciudad— con la historia del incendio que destruyó el departamento de la propia O’Grady en Chicago. En ese punto, acierta plenamente al afirmar que el arte marca y dispersa nuestra experiencia. Centrada en su propia vivencia afectiva o en la perspectiva de un artista, su escritura resulta segura y sensible.</p><p>Pero en sus exploraciones sobre el arte, recurre a ideas recibidas. Es un caso menor, pero suspiré al leer su comentario sobre “los Renoir algo empalagosos” en un museo. En el siglo pasado, Renoir solía considerarse el mejor de los impresionistas. Pero su percepción del color fue una innovación tan asimilada por la pintura posterior que se olvida fácilmente, y su reputación ha caído en nuestra época. “Algo empalagosos” es, probablemente, el juicio exacto que expresaría una encuesta a cien personas del mundo del arte sobre sus obras.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WOJZVGZBOVEXPHEON4JGBO2ADE.png?auth=cfaf001150d3ca77c2395cbb9b4b8e8408084974f568592a95e3f39ba19fd739&smart=true&width=2018&height=2042" alt="Obra de Agnes Martin" height="2042" width="2018"/><p>No es necesariamente un error. El problema no radica en que las opiniones de O’Grady sean erróneas; el problema es que nunca lo son. No asumen riesgos. Muchas de sus frases resumen una sabiduría convencional. Los cuadros cuadriculados de <b>Agnes Martin </b>son “como koanes”. <b>Barbara Kruger</b> “siempre tuvo razón, pero no sabíamos cuánta hasta hace poco”. Aparece la observación recalentada de que la gente del pasado veía menos imágenes en toda su vida “que nosotros en una hora con el celular”.</p><p>La escritura del libro exhibe la misma debilidad: se ha reflexionado poco sobre ella. “¿Hay alguna parte de una casa más simbólica de manera resplandeciente que el armario de un niño?”, pregunta. La palabra “resplandeciente” delata ansiedad, la de alguien que percibe que la idea queda incompleta e intenta cubrir el error con estilo. Una puerta de entrada también es simbólica de manera resplandeciente. Un dormitorio, sin duda, también lo es. Y así sucesivamente. “A lo largo de la historia del arte, los espejos se han usado para explorar las implicaciones de mirar”. No cabe duda de eso.</p><p>Puede que todo esto parezca duro. Pero la situación actual no tiene nada de trivial. Estados Unidos está enfermo, y la apropiación burguesa del arte, después del bello y genuino radicalismo de la pintura del siglo XX, es un síntoma de esa enfermedad. Cuando O’Grady menciona de pasada una cena en la que “me encontré sentada junto a un coleccionista multimillonario”, nuestra fe en ella se resquebraja precisamente porque, aunque toma distancia con ironía, todo su libro está escrito en el tono de una conversación de ese tipo. El quietismo de “How It Feels to Be Alive”, que presenta el arte como un sustituto religioso reconfortante que refleja las luchas personales de los acomodados, es justo lo que los críticos firmes deberían combatir en este momento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3UG4LLSH4NH4VGIEFTOV4SNZUM.jpg?auth=5c5dfd392315a4a0f0de608375ea5f2c166d9a128e62b1842c59666f053e90e1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Picnic en la Explanada”, de Nan Goldin, 1973 (Nan Goldin y Gagosian / The New York Times)" height="1080" width="1920"/><p>El libro me hizo notar cuán intensamente anhelo —y no puedo ser el único— un arte que, sin duda, está surgiendo en algún lugar, ahora mismo: arte comunitario, subterráneo, ajeno a los movimientos del siglo pasado, anónimo, tal vez, o hecho con materiales extraños, fluido en video, performance e inteligencia artificial. Quizás ni siquiera se venda. Y, junto a él, querría una crítica con una energía de descubrimiento equivalente, no la consagración del cliché.</p><p>Dejemos la definición espiritual del arte a la sublime fotógrafa <b>Nan Goldin</b>, citada por O’Grady. “Existe el error de pensar que mi obra trata sobre personas marginadas”, dice. “Pero nunca estuvimos marginados, porque éramos el mundo. No nos importaba lo que pensaran los heterosexuales”. Amén.</p><p><i>Fuente: The New York Times </i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/D2DLQ5YIU5GGVMHRCUBORW2UVM.jpg?auth=ee220d00b6e909c16bd81859bab2b408f2180ebb56a03e1244f9b9460869ec3c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El libro del día: “How It Feels to Be Alive”, de Megan O'Grady]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El Zorrito Von Quintiero recordó cómo fue su primer ensayo con Charly García: “Hay que pagar derecho de piso”]]></title><link>https://www.infobae.com/teleshow/2026/04/08/el-zorrito-von-quintiero-recordo-como-fue-su-primer-ensayo-con-charly-garcia-hay-que-pagar-derecho-de-piso/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/teleshow/2026/04/08/el-zorrito-von-quintiero-recordo-como-fue-su-primer-ensayo-con-charly-garcia-hay-que-pagar-derecho-de-piso/</guid><dc:creator><![CDATA[Martina Cortés]]></dc:creator><description><![CDATA[El tecladista recordó su llegada a la banda del reconocido artista. Los nervios, el humor y la exigencia de un ídolo que transformó cada momento en una lección de vida y música]]></description><pubDate>Wed, 08 Apr 2026 20:10:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.infobae.com/tag/charly-garcia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/charly-garcia/"><b> Charly García</b></a> <b>es una de esas figuras que no solo marcaron un antes y un después</b> en la música argentina por su talento, sino también por su particular manera de entender el trabajo en equipo. El genio creativo que forjó discos, grupos y momentos históricos <b>también supo dejar una huella imborrable en quienes compartieron proyectos y escenarios con él</b>. Eso fue lo que recordó recientemente<a href="https://www.infobae.com/tag/zorrito-von-quintiero/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/zorrito-von-quintiero/"><b> Zorrito Von Quintiero</b></a>, uno de los tecladistas más reconocidos de la escena local, al pasar por el ciclo <i>Vuelta y Media </i>(Urbana Play), conducido por <a href="https://www.infobae.com/tag/sebastian-wainraich/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/sebastian-wainraich/"><b>Sebastián Wainraich</b></a>.</p><p>Durante la charla, Wainraich puso sobre la mesa una de las cuestiones más intimidantes para cualquier músico: “<b>Una cosa es ir a tocar la batería con Charly, otra es ir a tocar el teclado cuando él es pianista...</b>”. El Zorrito, sin rodeos, admitió: “No, <b>es tremendo</b>”. Y el conductor, entre risas, repitió: “Tremendo”. El músico confesó que no estaba preparado para lo que vendría. El relato de <b>Von Quintiero sobre su primer ensayo con Charly </b>tiene todos los condimentos de una anécdota de iniciación. “<b>Imaginate que el primer día que fui me citó en la calle Coronel Díaz y toqué el timbre con unos nervios, con un cag… Me atendió Quebracho (Rodríguez), que era su gran asistente de escenario, su plomo. Con esa onda de: ¿Quién sos vos?</b>”. El ambiente, lejos de ser distendido, imponía respeto. “<b>Acá hay que pagar derecho de piso</b>”, recordó.</p><p>Zorrito esperó casi dos horas hasta que apareció García: “<b>Apareció todo fresquito, bañadito. ‘Hola, ¿qué hacés? Bueno, vamos a tocar Demoliendo hoteles’, así, sin anestesia</b>”. Wainraich le preguntó si la sabía, y el Zorrito fue honesto: “Sí, yo la sabía”. La presión de empezar con un clásico y en ese contexto era enorme.</p><p>El ensayo fue solo el comienzo de una experiencia que, con el tiempo, se transformaría en aprendizaje intensivo. “<b>A la semana ya nos citó en la sala de la calle Humboldt, donde ensayamos para presentar parte de ‘La religión’ durante 30 días</b>, todos los días. <b>Un ensayo duró 20 horas</b>. Desde las cuatro de la tarde hasta el mediodía siguiente”, relató el tecladista, todavía sorprendido por la intensidad de aquellas jornadas.</p><p>El conductor no pudo evitar reírse ante semejante locura: “Guau… No, me imagino, durísimo”.<b> Von Quintiero confirmó que fue “duro”, pero valió la pena: “La banda salió afiatadísima”</b>. Sobre la dinámica interna, Wainraich preguntó si en algún momento alguno se animaba a pedir una pausa: “<b>¿Y no se le podía decir: ‘Charly, ¿paramos?’?</b>”. El Zorrito fue tajante: “<b>Nada. Miedo. Terror</b>”.</p><p>El clima, sin embargo, nunca fue hostil. Von Quintiero lo aclaró: “<b>Él siempre con buen humor, pero no se jodía. Disciplina total</b>”. Lejos de la imagen de descontrol y caos que muchos pueden asociar a Charly, el tecladista resaltó la exigencia y la seriedad con la que el músico encaraba los ensayos: “<b>Se tocó mucho. Realmente nos enseñó a tocar en vivo al ritmo y al estilo de él. Acá se acelera, acá se baja</b>”.</p><p>El testimonio de Zorrito Von Quintiero sirve para desmitificar cierta narrativa instalada alrededor de Charly García. Si bien la leyenda del rock argentino es conocida por sus excentricidades y su vida fuera de lo común, puertas adentro del estudio o de la sala de ensayo, la disciplina, el rigor y el profesionalismo eran la norma. Ni los músicos más experimentados podían relajarse: la vara siempre estaba alta y el aprendizaje era constante.</p><p>Así, cada historia que se suma al universo de Charly García no solo alimenta el mito, sino que ayuda a comprender por qué, más allá del personaje, el artista sigue siendo el número uno para quienes tuvieron el privilegio y el desafío de tocar a su lado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IHNQHUHRIBGSDDL3R2JVVCNNN4.jpg?auth=2f247086a50ace0a712419151ba3a55a988b32830afe5d3478eb5d9b6f93d832&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El ayuno intermitente podría ayudar a controlar el desequilibrio hormonal femenino, según muestra un ensayo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/04/01/el-ayuno-intermitente-podria-ayudar-a-controlar-el-desequilibrio-hormonal-femenino-segun-muestra-un-ensayo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/04/01/el-ayuno-intermitente-podria-ayudar-a-controlar-el-desequilibrio-hormonal-femenino-segun-muestra-un-ensayo/</guid><dc:creator><![CDATA[Dennis Thompson HealthDay Reporter]]></dc:creator><description><![CDATA[Healthday Spanish]]></description><pubDate>Wed, 01 Apr 2026 04:16:04 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NWT2GZ3U5ZCU7NBJW4VIXPJQCM.jpg?auth=c9c845e9d4d7a3878e4f54a627eaa853fb7d460282ef2f544a0cf39918561309&smart=true&width=1200&height=800" alt="" height="800" width="1200"/><p>MARTES, 31 de marzo de 2026 (HealthDay News) -- El ayuno intermitente podría ayudar a controlar los síntomas de una condición hormonal que afecta a casi 1 de cada 5 mujeres, según nuevos resultados de ensayos clínicos.</p><p>La pérdida de peso asociada al ayuno intermitente ayudó a reducir los niveles de testosterona en mujeres con síndrome de ovario poliquístico (SOP), según informaron los investigadores el 27 de marzo en la revista Nature Medicine.</p><p>Estos niveles bajos podrían acabar mejorando los síntomas del SOP con el tiempo, según los investigadores.</p><p>"Este estudio y varios otros publicados por nuestro laboratorio y otros muestran que el ayuno intermitente puede mejorar en realidad los niveles hormonales femeninos, especialmente en mujeres con SOP", dijo la investigadora Krista Varady, profesora de nutrición en la Universidad de Illinois-Chicago, en un comunicado de prensa.</p><p>El SOP ocurre cuando las mujeres no producen suficientes hormonas femeninas necesarias para ovular, según Johns Hopkins Medicine. Como resultado, los ovarios desarrollan muchos pequeños sacos llenos de líquido llamados quistes, que producen hormonas masculinas como la testosterona.</p><p>Los niveles más altos de estas hormonas masculinas causan problemas como periodos irregulares, aumento de peso e infertilidad en mujeres con SOP, según Johns Hopkins.</p><p>"Estamos buscando otras formas de reducir los niveles de testosterona en estas mujeres", dijo Varady. "Una forma es a través de la pérdida de peso. Si alguien pierde alrededor del 5% de su peso corporal, puede ayudar a reducir los niveles de testosterona y evitar cualquier tipo de intervención farmacológica."</p><p>El ayuno intermitente --que limita la alimentación a una ventana diaria de seis a ocho horas-- es una posible forma de perder peso, pero algunos críticos han dicho que la dieta podría alterar las hormonas femeninas.</p><p>"Hay un sentimiento particular de que el ayuno intermitente es realmente perjudicial para las mujeres", dijo Varady.</p><p>Para el ensayo, los investigadores reclutaron a 76 mujeres con SOP y las asignaron a uno de tres grupos.</p><p>Un grupo adoptó el ayuno intermitente; otro intentó perder peso contando calorías; y el tercero sirvió como grupo de control que continuó con su dieta habitual.</p><p>Tanto el ayuno como el conteo de calorías redujeron la ingesta de alimentos de las mujeres en unas 200 calorías diarias, y ambos grupos perdieron una media de 10 libras durante la prueba de seis meses.</p><p>Ambos grupos que hacen dieta también tuvieron una disminución en sus niveles de testosterona, según los investigadores.</p><p>Pero solo el ayuno intermitente redujo el índice de andrógenos libres, la proporción entre la testosterona y la proteína que la transporta a través de la sangre, según los investigadores. Esto es un indicador de cuánta testosterona activa llega a los tejidos del cuerpo.</p><p>El ayuno intermitente no redujo los síntomas del SOP como las reglas irregulares, pero los investigadores dijeron que esos síntomas podrían mejorar con más tiempo de dieta.</p><p>Aproximadamente el 80% de las mujeres asignadas al ayuno intermitente dijeron que planeaban continuar con este patrón alimenticio, según Varady.</p><p>Más información</p><p>Johns Hopkins Medicine tiene más información sobre el síndrome de ovario poliquístico.</p><p>FUENTE: Nota de prensa de la Universidad de Illinois-Chicago, 27 de marzo de 2026</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NWT2GZ3U5ZCU7NBJW4VIXPJQCM.jpg?auth=c9c845e9d4d7a3878e4f54a627eaa853fb7d460282ef2f544a0cf39918561309&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=800" type="image/jpeg" height="800" width="1200"/></item><item><title><![CDATA[Medicamento IV aprobado reduce los síntomas del lupus, según un ensayo clínico]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/03/11/medicamento-iv-aprobado-reduce-los-sintomas-del-lupus-segun-un-ensayo-clinico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/03/11/medicamento-iv-aprobado-reduce-los-sintomas-del-lupus-segun-un-ensayo-clinico/</guid><dc:creator><![CDATA[Dennis Thompson HealthDay Reporter]]></dc:creator><description><![CDATA[Healthday Spanish]]></description><pubDate>Wed, 11 Mar 2026 00:45:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/APBOOOX7AZC4BBGJFEFTCEPYWA.jpg?auth=62094ab3317dffd79cdb020f3654f7926beb96a86289ee14c79c97462e5c7a6a&smart=true&width=1200&height=800" alt="" height="800" width="1200"/><p>MARTES, 10 de marzo de 2026 (HealthDay News) -- Un fármaco intravenoso ya aprobado reduce significativamente los síntomas del lupus, según mostró un nuevo ensayo clínico .</p><p>Más de tres cuartas partes de los pacientes con lupus que tomaron obinutuzumab (Gazvya) mostraron una mejora significativa en sus síntomas tras un año con el medicamento, informaron los investigadores el 6 de marzo en The New England Journal of Medicine.</p><p>El fármaco también mejoró el tiempo entre brotes de lupus y tuvo una tasa de remisión más que duplicada en comparación con el placebo, según los investigadores.</p><p>Gazvya ya está aprobado para tratar la inflamación renal causada por lupus. El fármaco provoca que el sistema inmunitario ataque y destruya las células B, que producen los anticuerpos que causan el lupus.</p><p>El ensayo clínico "representa uno de los éxitos más contundentes en etapas avanzadas de los últimos años para el tratamiento de pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES), mostrando evidencia importante de que dirigirse a las células B puede lograr reducciones significativas en la actividad de la enfermedad", dijo el investigador principal, el Dr. Richard Furie, jefe de reumatología en Northwell Health en New Hyde Park, Nueva York.</p><p>"Estamos viendo el potencial de ofrecer un control de enfermedades más robusto y sostenido con menos dependencia de los esteroides", dijo Furie en un comunicado de prensa. "Estos beneficios son profundamente importantes para pacientes, médicos y familias, marcando a Gazyva como un paso importante en el tratamiento de esta enfermedad autoinmune."</p><p>El lupus es una enfermedad autoinmune crónica que provoca que el sistema inmunitario se altere en el cuerpo, atacando principalmente la piel, las articulaciones y órganos internos como los riñones o el corazón, según la Fundación del Lupus de América.</p><p>El lupus afecta a más de 3 millones de personas en todo el mundo, principalmente mujeres diagnosticadas entre 15 y 45 años, según los investigadores en notas de fondo.</p><p>Los brotes frecuentes de lupus pueden causar daños irreversibles en los órganos. Aproximadamente la mitad de los pacientes con lupus desarrollan nefritis lupiana --la complicación renal para la que Gazvya está aprobada-- en los primeros cinco años del diagnóstico.</p><p>Para el nuevo estudio, los investigadores reclutaron a más de 300 pacientes con lupus que recibieron tratamiento estándar para la enfermedad, y asignaron aleatoriamente a la mitad para tomar Gazvya y al resto un placebo.</p><p>Los pacientes recibieron infusiones intravenosas de Gazvya o placebo el primer día del ensayo, seguidas de dosis repetidas en las semanas dos, 24 y 26.</p><p>Tras un año, el 77% de los pacientes con Gazvya experimentaron una reducción significativa de su lupus, en comparación con el 54% de los que recibieron placebo.</p><p>Alrededor del 35% de los que tomaban Gazvya entraron en remisión, frente al 14% de los que tomaban placebo, según los resultados.</p><p>Los pacientes que tomaron Gazvya presentaron una tasa más alta de efectos secundarios graves, 17% frente a 14%, según los investigadores. Los eventos adversos más comunes fueron neumonía, infección del tracto respiratorio superior e infección urinaria, según informaron los investigadores.</p><p>Una muerte ocurrió entre los pacientes con Gazvya y tres muertes entre pacientes con placebo. La muerte de Gazvya fue una neumonía.</p><p>"Durante décadas, las personas que viven con LES se han enfrentado a un ciclo de actividad impredecible de la enfermedad, opciones de tratamiento limitadas y una carga prolongada de esteroides", dijo el Dr. Levi Garraway, director médico del Grupo Roche, en un comunicado de prensa.</p><p>El Grupo Roche fabrica Gazvya y financió el ensayo clínico.</p><p>"Estos resultados ... demostrar que Gazyva puede proporcionar un control de enfermedades significativo, clínicamente significativo y sostenido, que es fundamental para prevenir daños potencialmente mortales en órganos principales", dijo Garraway. "Esperamos trabajar con las autoridades sanitarias de todo el mundo para llevar este nuevo tratamiento potencialmente transformador a pacientes con lupus lo antes posible."</p><p>Más información</p><p>La Fundación Lupus de América tiene más información sobre el lupus.</p><p>FUENTES: Roche Group, comunicado de prensa, 6 de marzo de 2026; The New England Journal of Medicine, 6 de marzo de 2026</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/APBOOOX7AZC4BBGJFEFTCEPYWA.jpg?auth=62094ab3317dffd79cdb020f3654f7926beb96a86289ee14c79c97462e5c7a6a&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=800" type="image/jpeg" height="800" width="1200"/></item><item><title><![CDATA[Los multivitamínicos diarios ralentizan el envejecimiento, según un ensayo clínico]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2026/03/10/los-multivitaminicos-diarios-ralentizan-el-envejecimiento-segun-un-ensayo-clinico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2026/03/10/los-multivitaminicos-diarios-ralentizan-el-envejecimiento-segun-un-ensayo-clinico/</guid><dc:creator><![CDATA[Dennis Thompson HealthDay Reporter]]></dc:creator><description><![CDATA[Healthday Spanish]]></description><pubDate>Tue, 10 Mar 2026 19:15:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/74FXSB2IPJE63OGPIZLAFQM7TQ.jpg?auth=89c0a376c7aaf8a8ceaf01f3373f8f4ee694c5d6b3bf75886a99c5eb54b2fe68&smart=true&width=1423&height=800" alt="" height="800" width="1423"/><p>MARTES, 10 de marzo de 2026 (HealthDay News) -- El impulso para la salud de los multivitamínicos diarios podría extenderse incluso a la rapidez con la que una persona envejece, según un nuevo estudio.</p><p>Los investigadores encontraron un envejecimiento biológico de "desgaste y desgaste" más lento entre los mayores tras dos años con un multivitamínico, según informaron el 9 de marzo en la revista Nature Medicine.</p><p>Los mayores que comenzaron el estudio con envejecimiento acelerado vieron beneficios aún mayores, según los investigadores.</p><p>"Hoy en día hay mucho interés en identificar formas no solo de vivir más tiempo, sino de vivir mejor", dijo el investigador senior Howard Sesso, subdirector de medicina preventiva en Mass General Brigham en Boston.</p><p>"Fue emocionante ver los beneficios de un multivitamínico vinculados a marcadores del envejecimiento biológico", dijo en un comunicado de prensa. "Este estudio abre la puerta para aprender más sobre intervenciones accesibles y seguras que contribuyen a un envejecimiento más saludable y de mayor calidad."</p><p>Las pruebas de envejecimiento biológico analizan el desgaste de la vida diaria en la genética de una persona. Basándonos en esto, las personas podrían ser más jóvenes o mayores de lo que reflejaría su edad real en el calendario.</p><p>Para el nuevo estudio, los investigadores reclutaron a 958 personas con una edad media de 70 años y las clasificaron en uno de cinco grupos.</p><p>Un grupo tomó un extracto de cacao y un multivitamínico diarios; otro, un extracto de cacao y un placebo; el tercero, un multivitamínico y placebo; y el cuarto, dos placebos.</p><p>Durante los dos años de ensayo, los investigadores analizaron repetidamente la edad biológica de las personas utilizando cinco métodos diferentes.</p><p>Las personas del grupo multivitamínico mostraron ralentización en los cinco "relojes" biológicos, con cambios que equivalen a unos cuatro meses menos de envejecimiento durante esos dos años.</p><p>Las personas que eran biológicamente mayores que su edad real al principio fueron las que más se beneficiaron, según los resultados.</p><p>"Planeamos realizar investigaciones de seguimiento para determinar si la ralentización del envejecimiento biológico --observada a través de estos cinco relojes (biológicos), y otros adicionales o nuevos-- persiste tras finalizar el ensayo", dijo el investigador Dr. Yanbin Dong en un comunicado de prensa. Es director del Instituto de Prevención de Georgia en la Facultad de Medicina de Georgia en la Universidad de Augusta.</p><p>Se necesita más investigación para explicar por qué los multivitamínicos ralentizarían el envejecimiento, según los investigadores.</p><p>"Mucha gente toma un multivitamínico sin necesariamente conocer los beneficios de tomarlo, así que cuanto más podamos aprender sobre sus posibles beneficios para la salud, mejor", dijo Sesso.</p><p>Más información</p><p>Johns Hopkins Medicine tiene más información sobre multivitamínicos.</p><p>FUENTE: Mass General Brigham, comunicado de prensa, 9 de marzo de 2026</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/74FXSB2IPJE63OGPIZLAFQM7TQ.jpg?auth=89c0a376c7aaf8a8ceaf01f3373f8f4ee694c5d6b3bf75886a99c5eb54b2fe68&amp;smart=true&amp;width=1423&amp;height=800" type="image/jpeg" height="800" width="1423"/></item><item><title><![CDATA[Fernando Fagnani y un libro que nació de la furia por un diagnóstico de cáncer: “Me sentí traicionado por mi cuerpo”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/02/28/fernando-fagnani-y-un-libro-que-nacio-de-la-furia-por-un-diagnostico-de-cancer-me-senti-traicionado-por-mi-cuerpo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/02/28/fernando-fagnani-y-un-libro-que-nacio-de-la-furia-por-un-diagnostico-de-cancer-me-senti-traicionado-por-mi-cuerpo/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[En “Ventana magnética”, el escritor y editor argentino escribe sobre la ansiedad, los rituales, las vías de escape y los duelos que llegaron con la enfermedad]]></description><pubDate>Sun, 01 Mar 2026 04:04:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4JP4LE55VZAV7KPMOR5HFDTGRA.jpg?auth=beef343f8e74668cb9308c6b8e0bce7444e5d461ae190fa897ec3937cd1d44e4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Fernando Fagnani dice que no pensaba escribir sobre la enfermedad. Solo lo hizo cuando supo que podía de algún modo correr el yo del centro de la escena." height="1080" width="1920"/><p>Corriente eléctrica. Ira. Un odio helado. Hay personas que lloran ante una noticia como la que recibió ese día <b>Fernando Fagnani </b>(Buenos Aires, 1965), crítico literario, editor de Edhasa -que publica en ficción a autores como <b>Luis Gusmán</b>, <b>Eugenia Almeida</b> o <b>Fabio Morábito</b>, entre otros- y autor de libros como <i><b>Mar del Plata. La ciudad más querida</b></i> y <i><b>Residencia permanente</b></i>. Hay personas que gritan, que estallan en gestos de autoconmiseración delante del médico. Y hay personas como Fernando, que se enojan furiosamente con ellos mismos y quieren salir corriendo. Unos y otros coinciden en la necesidad de confiar en los médicos. Coinciden en algo más: <b>todos precisan construir una red de certezas ante un futuro que adquiere la forma de una amenaza.</b></p><p><i>“Cuando Schejtman me comunicó el diagnóstico, rápidamente me advirtió que lo peor que podía hacer era enojarme o buscar un culpable. Yo no estaba enojado con nadie ni buscaba un culpable, sentía ira, una corriente eléctrica que recorría mi cuerpo, mi cara estaba helada por el odio. Quería destrozar su consultorio, sentía que mi cuerpo me había traicionado”.</i></p><p>Una vez que asimiló el golpe, cuando fue informado del tratamiento de medicinas y ciclos de quimioterapia, Fagnani buscó salir de la obsesión y mirar afuera. Los libros, el universo donde encuentra las respuestas desde que era muy joven, comenzaron a fallar. En su búsqueda, encontró algo de sosiego en <b>delicados hallazgos que se producían durante los recorridos rutinarios del tratamiento </b>y en las madrugadas solitarias en el balcón, con la mirada puesta en la calle y en los excluidos del sistema. También halló sosiego en la poesía, cuando las ficciones comenzaron a fallar como oráculo existencial.</p><p>Todas esas miradas desde afuera dieron como resultado un libro. <i><b>Ventana magnética </b></i>(Edhasa), de Fernando Fagnani, es<i><b> </b></i>un <b>ensayo sobre la enfermedad, sobre los hábitos que se construyen y sobre los rituales, manías y conjuros que sostienen la ilusión de la cura</b>. Un ensayo en el que el yo se encuentra deliberadamente corrido por momentos, aunque quitarlo de la escena se convertirá en una aspiración inútil.</p><p><i>“El enfermo adquiere una centralidad absoluta, aunque rechace ese privilegio, como es mi caso. Quiera o no, es el único planeta de la casa; el resto son satélites. quiera o no, su mera existencia, la existencia de la enfermedad, lo convierte en un tirano, aun cuando no ejerza el derecho a la tiranía y trate de no aprovechar ese dulce momento, donde puede someter a placer”.</i></p><p>Si el adentro es la enfermedad, el odio, el miedo y la ansiedad por la salud, el afuera es la vida en continuado de los otros aunque puede también ser la muerte inoportuna e insoportable de los otros, de los más queridos.<i><b> Ventana magnética </b></i>no es un diario íntimo ni un libro de autoayuda. Tampoco es un ensayo filosófico ni un libro de divulgación sobre el cáncer. El libro de Fagnani es una suerte de <b>topografía del padecimiento físico y espiritual</b>, con un narrador que intenta todo el tiempo correr su cuerpo del centro y desprenderse del protagonismo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4M4UL26QR5EOPOJAZTEMOJGJ7E.jpg?auth=3fb0dbe3ed224c2c2b6b393fc2ff886dc4f41fe429167b2e0f86c2b302dbce20&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Ventana magnética" fue publicada por Edhasa." height="1080" width="1920"/><p>Es un relato íntimo de la enfermedad aunque en la escritura haya voluntad de distancia. Y es precisamente ahí, en esa <b>tensión entre el padecimiento y la lengua que se pretende desapasionada</b>, que habita una fascinante clave de la literatura. </p><p>Días atrás conversamos con Fagnani sobre el detrás de escena de su nuevo libro. Lo que sigue es la transcripción de esa charla.</p><p><b>— Sos editor hace mucho tiempo, de modo que podés advertir entre los textos que te acercan cuándo hay un libro ahí. En este caso, ¿cuándo supiste que tenías un libro? O sea, ¿cuándo te dijiste voy a escribir sobre esto que me está pasando? </b></p><p>— Cuando mientras caminaba me encontré el Hotel Lezica. En realidad, <b>cuando me dieron el diagnóstico y empecé el tratamiento, me prometí no escribir nada sobre esto</b>. Porque, no sé, no tenía deseo ni necesidad. Es más, tenía el deseo de no escribir sobre esto, así como muy claro. Fue un tratamiento en tres tandas y después de la primera tanda, que era la más importante, los estudios que me hice me dieron muy bien. Y yo me convencí de que estaba curado. Si bien me faltaban dos tandas, que las hice por supuesto como hay que hacerlo, me convencí de que estaba curado y es verdad que ahí la mirada sobre todo me había cambiado. </p><p><b>— Cuando decís que había cambiado tu mirada sobre todo, ¿a qué te referís exactamente? ¿Qué quiere decir “sobre todo”?</b></p><p>— Sobre mí. Sobre la enfermedad. Sobre cómo estaba mirando lo que me pasaba. Lo de mi padre… Porque esto estaba muy mezclado evidentemente, ¿no? Y ya había empezado a caminar por la calle Lezica para ese momento. Y me gustaba mucho la calle. </p><p><b>— Es muy linda. </b></p><p>— Es muy linda y además <b>yo sentía como una especie de protección.</b> Entraba ahí y decía “estoy en otro lado”. Esto es una burbuja. Y un día me siento en la plaza y veo el cartel de Hotel Lezica y dije: bueno, yo tengo que escribir algo que se llame <i><b>Hotel Lezica</b></i>. Y volví a mi casa, abrí un archivo, le puse Hotel Lezica y empecé a escribir. Y, de nuevo, empecé a escribir con un montón de líneas rojas que después, obviamente, fui violando una por una. El relato salió solo y salió rápido, salió en, no sé, tres o cuatro meses. No me acuerdo. </p><p><b>— Bueno, tu cabeza debe haber estado funcionando a full, sin parar, durante todas esas semanas y meses.</b></p><p>— Sí. Lo que sí tenía claro es que no quería hablar, o en todo caso hablar al menos lo menos posible, sobre el cuerpo. Porque me parecía lo menos interesante. Salvo que uno haga un diario, que en ese caso quizás sí puede ser interesante. Sobre todo si es un diario gótico y medio alucinante, viste.</p><p><b>— Cuando uno lee tu libro lo primero que se advierte es que si hay algo que está completamente ausente es el melodrama. No hay nada, pero nada, ni en la lengua, ni en el relato. Es como si hubiera deliberadamente una distancia con el morbo y con la posibilidad de la muerte.</b></p><p>— Bueno, eso es deliberado, a ver, no sé si deliberado, es una decisión de escritura. Yo te decía antes que no quería escribir sobre esto y en realidad no quería hacerlo porque me parecía imposible, por lo menos al principio, escribir sobre esto sin estar en el centro. </p><p><b>— Claro.</b></p><p>— Sin que fuera el relato de un yo. Y cuando es el relato de un yo de un caso como esto, es imposible que no sea melodramático. En realidad cuando yo escribo <i>Hotel Lezica </i>dije: ah, hay una manera de escribir sobre esto en la que yo ya no estoy, o sea, yo estoy en el centro pero de otra manera, mirando. Más como objeto que como sujeto. Esa fue un poco la idea del libro. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IWKRV3IZMJGZFHHSE3A36IVXNU.jpg?auth=186bd69d6eba5957c94900d146f00e87c8dca3b3c748cf8a4de68337e0f7ab50&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Los emigrados", de W. G. Sebald, es una de las lecturas de las que habla Fagnani en su libro." height="1080" width="1920"/><p><b>— Sí. Ahora, si uno se detiene en las lecturas que aparecen a lo largo de tu libro, como es el caso de Sebald con </b><i><b>Los emigrados</b></i><b>, adiverte que ahí también hay literatura del distanciamiento. </b></p><p>— Sí, yo creo que él hace lo mismo, toma a los sujetos como objetos. Y que esto no suene arrogante porque no es la idea. </p><p><b>— Es una mirada de entomólogo.</b></p><p>— Es analítico. en mi caso, yo dije: la única manera que tengo de escribir sobre mí es si soy un objeto. Si me veo desde afuera como un objeto. Y eso funcionó. </p><p><b>— ¿Funcionó enseguida, en cuanto empezaste a escribir?</b></p><p>— Sí, el tono siempre fue así. Corregí un montón, evidentemente, pero no corregí eso. Quiero decir, no fue una decisión, como decir “voy a escribir de esta manera”, sino que cuando empecé a escribir solo podía escribir de esa manera. <b>Traté de que la mirada fuera hacia afuera</b>, ¿entendés? El orden que tiene hoy el libro es el orden en el que fue escrito. Y, por supuesto, si yo lo miro como editor esas partes que conforman el libro se pueden mover y el libro puede cambiar porque produce otros efectos. Pero, en el fondo, ahí lo que pasó es que <b>yo fui dejando para la parte final lo que me resultaba más difícil</b>. </p><p><b>— Claro, y sí.</b></p><p>— La cosa más personal. Yo pensaba, bueno, ya veré. Cuando llegue ya veré qué hago. Pero fue como aprender ese tono para terminar narrando cosas más personales, esas en las que era más difícil no ser un sujeto…</p><p><b>— La parte de los relatos de hoteles te servía mucho para esa idea del anonimato.. </b></p><p>— Sí. Lo de los hoteles es como el paréntesis que me lo permite. Pero también porque ahí están mi padre y mi abuelo, son recuerdos que tengo de infancia, es decir, con ellos relatando esas vivencias. Y, además, cuando vi el Hotel Lezica me dije: pero éste es como eran los hoteles a los que iban ellos. Porque es un hotel de pasajeros pero es como si lo hubieran conservado en formol. Porque lo mirás y decís: los hoteles de pasajeros ya no son así, son una ruina. </p><p><b>— Bueno, ese pasaje, el Lezica, está medio en formol. </b></p><p>— Ese pasaje <b>está suspendido, es como que quedó como afuera del tiempo</b>. Y todo lo que hay ahí adentro, también quedó afuera del tiempo.</p><p><b>— Hace un rato releía las notas que tomé durante la lectura de tu libro y de esas notas te tiro algunas ideas o palabras. Por supuesto había puesto Hotel Lezica. También “topografía”. Y había escrito: ventana, madrugada y tirano. </b></p><p>— “Tirano” es importante. Eso es muy raro… A mí me preocupaba un montón la cuestión familiar. Ahí hay una cosa que es súper delicada y es la impotencia de los otros, viste. Y vos no podés hacer nada. O sea, lo único que yo podía hacer era… cuando no me sentía bien me encerraba en la habitación. </p><p><b>— O, como escribís en el libro, a propósito de algo que te dice tu hija, podías pasar dos días sin hablar.</b></p><p>— Caro. Pero de golpe no sé si eso era mejor o era peor, entendés, porque en el fondo estoy encerrado. Pero no hay una solución. O sea, lo único que podés hacer ahí, o por lo menos lo que hacía yo, era como <b>tratar de ser lo más sobrio y discreto posible</b>. Porque lo que sí es cierto es que el paciente está haciendo algo. Está poniendo el cuerpo, con eso ya está. Y <b>el problema que hay con los de afuera es que, comparado con poner el cuerpo</b>, no hay nada. No hay nada que se le parezca. Es decir, es imposible llegar a ese nivel de compromiso para alguien que está afuera de la enfermedad.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R7BXPYEEPZGXNCVV25YEI3V3WA.jpg?auth=f6615b30c5eedc5cd0dc983499832a4d81b40f59275650d013f56802a12e1c7f&smart=true&width=1920&height=2880" alt="En su libro Fagnani narra los rituales y manías que surgieron a partir del diagnóstico de la enfermedad y el modo en que, como enfermo, buscaba la protección en médicos y objetos." height="2880" width="1920"/><p><b>— Ahora, es como si la verdadera conciencia de la enfermedad te llegara en el momento que tu mamá la enuncia, ¿no? Esa parte es muy fuerte. Al menos lo que vos marcás ahí en relación a lo que te sucede cuando la escuchás a ella explicándole a tu papá lo que está pasando. </b></p><p>— Dicho por ella fue muy fuerte porque automáticamente empezás con las armas imaginarias de defensa de: bueno, esto va a ir todo bien. Y, además, como estaba yendo a verlos a ellos, más todavía. Estaba como más en esa posición de…</p><p><b>— De cuidarlos. </b></p><p>— Sí. De “acá hay un problema, pero no es grave, se va a resolver”. Pero claro, cuando lo dijo ella yo dije: ah… <b>Esto es tan trivial, es tan trivial como tener cáncer.</b> Pero es que la palabra de las madres tiene eso, viste. Y ella lo dijo involuntariamente. Lo dijo porque se lo tuvo que repetir a mi papá, que no escuchaba. </p><p><b>— Sí, sí.</b></p><p>— Te decía que las palabras de las madres tienen eso de decir: mirá, todo esto que te estás creyendo se reduce a una sola cosa que es más sencilla, que es menos épica y es que tenés cáncer.</p><p><b>— ¿Antes de que te enfermaras era una preocupación el cánce para vos? </b></p><p>— No, no existía. Yo me quedé de una pieza cuando el médico me dijo.</p><p><b>— Te sorprendió mucho. </b></p><p>— Muchísimo. <b>Me agarró un ataque de furia absoluto</b>. Descontrolada. Bueno, controlada más o menos porque al final, o sea, toda la cosa fue bien y en un momento, al final, me dijo, bueno, te quiero revisar. Y yo le dije: yo me quiero ir de acá ya mismo. Y el tipo me dijo “bueno”, y me fui. </p><p><b>— ¿Fue una reacción infantil esa? </b></p><p>— No, fue una reacción a que <b>yo me sentí como traicionado por mi cuerpo</b>. No fue hacia él, eh. Él estuvo genial.</p><p><b>— Sí, eso queda claro, en el libro se lee todo el tiempo la necesidad de confiar en los médicos.</b></p><p>— Sí, no, no, no, nada que decir. Fue hacia mí. Fue la idea de que mi cuerpo me había traicionado. Y claro, en ese caso no podés hacer nada. </p><p><b>— Es tomar conciencia de que no tenías todo bajo control, además.</b></p><p>— Exacto. </p><p><b>— Para alguien como vos, que necesita tener todo bajo control. </b></p><p>— Claro, y que después eso aparece todo el tiempo, ¿no? La manía. <b>Limpiar todo catorce veces</b>. Analizar el (instituto) Fleming como si fuera un cuerpo. </p><p><b>— Hay imágenes increíbles, como aquello de por qué no hay plantas. Te decís que es porque por un lado sería como una frivolidad ver gente ocupándose de las plantas pero también la metáfora de las plantas como seres que crecen en un lugar así.</b></p><p>— Esa parte me encanta <i>(risas)</i>.</p><p><b>— Es genial. O cuando contás que querías responder las encuestas y sugerirles cosas para el modo de tratar a los enfermos Todo eso en algún sentido forma parte de lo mismo: salir de lo que está pasando adentro tuyo para mirar ese entorno.</b></p><p>— Y me doy cuenta después, cuando caigo y entiendo lo que hice, que es <b>con la idea de que si todo está controlado, me curan.</b> Es muy simple, digo: si esta gente pensó en el color magenta, cómo no me va a curar. <i>(N. de la R.: la línea de los pisos que guía la circulación en el Fleming es de color magenta y amarillo, escribe Fagnani, “una combinación luminosa y primaveral”, colores que “solo pueden provocar alegría, o en el peor de los casos, paz”.)</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YZBZUQK5PZFW3ANHS366EQMWTU.jpg?auth=cbae5fd1e81ecaaba1ba47d39b5d0c0b63d1a59390a8444f89d6468d82eac073&smart=true&width=822&height=547" alt="La poeta polaca Wisława Szymborska. Uno de sus poemas, "El odio", está citado en el libro de Fagnani." height="547" width="822"/><p><b>— Pero no en el tamaño de los cuadrados de pasta frola, incómodos para comer en ciertas circunstancias y por lo que, en realidad, deberían ser triángulos, decís </b><i><b>(risas)</b></i><b>.</b></p><p>— Hay cosas que mejoraría. Pero sí. Y dijiste antes lo de las madrugadas… </p><p><b>— Sí.</b></p><p>— Claro, yo habitualmente no estoy sentado en el balcón a las tres de la mañana, a las cuatro de la mañana. Por lo tanto hay toda una parte de lo que pasa en la calle a esa hora que no la conocía. Y como al principio después de las sesiones tenía que tomar muchos corticoides, el sueño era muy raro, viste, a lo mejor me quedaba dormido a las cinco de la tarde y me despertaba a la una de la mañana y me volvía a dormir a las cinco. O me dormía a las diez de la noche y me despertaba a las tres. Entonces <b>las madrugadas se empezaron a convertir en un objeto, en algo en sí mismo. </b>Y además hay un container enfrente. O sea, todo eso es absolutamente real y hay un lugar enfrente donde la gente duerme. Que, claro, yo los había visto dormir a las diez, once de la noche, pero no había visto lo que pasaba después de la medianoche.</p><p><b>— La hora en la que todos duermen.</b></p><p>— Exactamente. Y es otro mundo porque los que duermen siguen durmiendo pero hay un tráfico de gente muy ordenado en el container. Y, al mismo tiempo, en ese momento, que yo no estoy muy seguro si fue algún funcionario o el hijo, o fue fake news o una exageración, apareció eso de que iban a poner candados en los containers, y yo pensé: esto es genial. O sea, <b>en vez de cuidar el patrimonio humano cuidamos el patrimonio urbano.</b> Esto, más allá de que después puedo entender la dificultad de sacar a la gente que duerme en la calle y reinsertarla porque es muy complicado. Pero, independientemente de eso, decir que los tipos viven en un dos ambientes en el BBVA o en el Galicia, es demencial.</p><p><b>— Ahora, estamos hablando de la calle, de la basura. Y recién habíamos estado hablando de la necesidad de limpiar todo que sobreviene al diagnóstico. Había ahí como un enfrentamiento entre la necesidad de higiene extrema y la salud y lo que veías en ese mundo ahí afuera, ¿no? </b></p><p>— Sí, ahí está eso y efectivamente yo quería salir, en realidad. Mirá, el título del libro me lo propone <b>Luis Gusmán</b>, que me dice: se tendría que llamar “Ventana magnética” porque <b>es un libro en el que vos todo el tiempo te querés escapar</b>. Y era cierto que yo quería salir. Hay una cuestión ahí con la cabeza que dije: bueno, yo tengo que empezar a mirar otras cosas. </p><p><b>— Escribís, además, que eso que necesitabas te costaba encontrarlo en los libros, donde hasta entonces siempre habías encontrado todo. </b></p><p>— Absolutamente. </p><p><b>— Hay mucha poesía en tu libro. Lo de Sebald y la poesía en algún punto tienen un vínculo.</b></p><p>— Por la intensidad. Y por la concentración, te diría, ¿no? Y porque en el medio traté de leer un par de novelas y me pasaba algo rarísimo, que leía tres páginas, hablaban de un personaje, y había un momento que ya habían dicho cómo se vestía. Lo que le gustaba. Y yo pensaba: bueno, matálo. Poné a otro. </p><p><b>— No, no, no, esa parte es tremenda. </b></p><p>— No podía seguir el fluir. No lo podía seguir. Entonces ahí me di cuenta de que no podía leer esos libros. Porque cada vez que voy a empezar, lo único que quiero es que maten a un personaje para que aparezcan otros. </p><p><b>— Cuando pasan cosas difíciles, por más que uno sea una persona positiva, puede aparecer una carga de resentimiento para con aquellos que están enteros, digamos. ¿Cómo atravesaste eso? Justamente citás “El odio”, el poema de Szymborska. ¿Cómo salís del odio o del resentimiento? </b></p><p>— No me pasó mucho, eh. Sabés que hubo gente que me dijo que eso pasaba y que <b>había grupos para ir a hablar y yo pensé: yo, ni loco.</b> Gracias que puedo trabajar y que, mientras trabajo, no pienso en esto. Si voy a los grupos, me chiflo. <b>No pensaba mucho en los demás.</b> Yo me sentía muy traicionado por mí mismo y entonces me costaba mucho echarle la culpa a alguien o compararme con alguien porque en el fondo lo que yo sentía era que había pasado lo que no tenía que pasar y eso, en todo, caso era culpa mía. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UXE2JWBFHRAYHGUSOIXIR42FKQ.jpg?auth=638bbc5db5f350e5cfe07a06974c0f9cb9c9edf186997ceb6c627df7700bcc96&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Susan Sontag escribió sobre la enfermedad. Fagnani, gran admirador de Sontag, le discute sin embargo varias decisiones literarias en su libro "Ventana magnética"." height="1080" width="1920"/><p><b>— En el libro te peleás con Susan Sontag, por su libro sobre la enfermedad. ¿Seguís peleado?</b></p><p>— Yo había leído la edición original cuando salió. Y esta vez me compré una con los dos, <i><b>La enfermedad y sus metáforas</b></i> y <i><b>El sida y sus metáforas</b></i>. Cuando llego a lo del SIDA, en las primeras páginas ella narra su épica contra los médicos para curarse del cáncer que es muy impresionante. Que es muy impresionante porque al final todo el mundo le dice “te vas a morir” y ella se obstina y se cura. Ya ahí me agarró un ataque de furia porque dije: a ver, te la pasas todo el tiempo hablando del lenguaje militar, lo tuyo fue una épica, que no deja de ser lenguaje militar, y no la contás. <b>Me pareció una cosa moralmente muy horrenda</b>. Porque al final, si bien yo puedo entender que ella quiere conservar su lugar, viste, es tan fuerte cuando cuenta su pelea contra los médicos y que va de Estados Unidos a París, y de París a Japón, y que al final se impone, que es una información que vos no le podés negar al lector.</p><p><b>— Pero el Fagnani editor no enfermo no habría hecho esas observaciones, ¿no?</b></p><p>— A ver, eso no. Seguramente sí lo de la tuberculosis porque es disparatado. A ver, ahí hay dos, tres errores que son muy grandes. Uno, lo del lenguaje militar, que es descabellado porque el lenguaje militar está en todos lados y más del siglo XIX para atrás. Lo otro, lo de la tuberculosis, que es comparar una bacteria con el cáncer que no se sabe finalmente qué es. Y la tercera cosa que ella hace, lo que siempre dijo que no había que hacer, es comparar personajes de ficción con, no sé, con personajes de la vida real. </p><p><b>— Claro.</b></p><p>— Eso, claro, no lo leí a los 20 años porque a los 20 años yo estaba fascinado con Susan Sontag. Me había leído primero <i><b>Contra la interpretación </b></i>y escribiera lo que escribiera para mí tenía una manera de escribir y una especie de efecto de convicción que a mí me encanta. Pero claro, cuando sos más joven el efecto de convicción es masivo. </p><p><b>— Sarlo tenía bastante de eso.</b></p><p>— Sarlo tenía lo mismo. Y Piglia, de otra manera, también. En el caso de Sontag y en el caso de Sarlo, también, es más de batalla, ¿no? Más batalladoras. </p><p><b>— Bueno, son mujeres. Son mujeres en un momento en el cual las mujeres no eran voces muy escuchadas, entonces, si no salías así… </b></p><p>— Había que imponerse, sí. Y es cierto que Sontag tiene un estilo magnífico, obviamente. Yo <i><b>Bajo el signo de Saturno</b></i>, qué sé yo, lo leí como cinco veces. No sé cuántas veces lo leí.</p><h2>Los duelos</h2><p><b>— Empezaste a escribir porque querías escribir, ¿pero qué lector imaginás para este libro? </b></p><p>— Yo imaginaba amigos, la gente cercana. Para mí era como una burbuja muy extendida que incluía a un montón de gente. O sea, la gente que había estado mientras todo esto había pasado, ¿no? Y hasta ahí llegaba, ése era mi límite.</p><p><b>— ¿Y hoy?</b></p><p>— No, hoy no me importa. Tuve un momento ahí como de pensar: lo publico, no lo publico. ¿Tendría que publicarlo? Me agarró como una duda: ¿esto es correcto?</p><p><b>— ¿Empezaste a escribir todavía en tratamiento?</b></p><p>— Sí. Sí. <b>Lo terminé casi al mismo tiempo que terminé el tratamiento.</b> Pero como estaba seguro de que estaba curado, para mí eso no era un problema. Y resultó que tenía razón. Después, cuando llego al final del tratamiento, ya no estoy tan seguro de estar curado porque digo: esto al 100% no se pudo haber curado. Pero resultó que sí. Sí porque yo ya estaba en otro lado. Yo ya había pensado que lo que tenía que hacer era cumplir con lo que el médico indicaba, o sea, obedecer a todo lo que me dijeran y nada más. Y que esto iba a salir bien. </p><p><b>— ¿Y la muerte de tu viejo en qué instancia del tratamiento ocurre? </b></p><p>— Al día siguiente de la primera sesión de quimioterapia.</p><p><b>— Ah, muy al comienzo.</b></p><p>— Sí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DX63BSCPFJBXDCAPPNATKVIGSQ.jpg?auth=9c481c528b8578ffbb2795828349c2137d807101a21a34c6fac351bb87c185ec&smart=true&width=1920&height=1280" alt="La escritura del libro de Fagnani se dio en paralelo al tratamiento contra el cáncer." height="1280" width="1920"/><p><b>— O sea, atravesaste todo el tratamiento de duelo. </b></p><p>— Sí. Sí. Y además ahí hay un tema físico, bueno, físico y mental. Como que <b>no tenía espacio para las dos cosas</b>. Y eso era muy difícil. Entonces, los primeros meses fueron muy duros porque estaba como muy revuelto. Y como que no lograba hacer pie en un lugar. <b>Saltaba del paciente a la persona a quien se le murió el padre y nunca estaba en ninguno de los dos lugares.</b> Y después, con el tiempo, naturalmente eso empezó a tener una forma más lógica. <b>Era muy difícil hacer el duelo en ese contexto</b>. Porque el tema era sobre quién era el duelo, en definitiva. ¿Sobre el que yo había sido y ya no iba a ser más, el sano y el que tenía padre? ¿O sobre mi padre, que había muerto? Después la escritura recolocó todo eso. No escribí el libro para que eso pasara, pero pasó naturalmente. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4JP4LE55VZAV7KPMOR5HFDTGRA.jpg?auth=beef343f8e74668cb9308c6b8e0bce7444e5d461ae190fa897ec3937cd1d44e4&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Fernando Fagnani, autor de 'Ventana Magnética', posa para una entrevista frente a una estantería de libros.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Rafael Núñez Huesca recibe el III Premio de Ensayo Sapientia Cordis por su obra 'La nación sin autoestima']]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2026/02/17/rafael-nunez-huesca-recibe-el-iii-premio-de-ensayo-sapientia-cordis-por-su-obra-la-nacion-sin-autoestima/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2026/02/17/rafael-nunez-huesca-recibe-el-iii-premio-de-ensayo-sapientia-cordis-por-su-obra-la-nacion-sin-autoestima/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[El autor fue homenajeado por su análisis sobre los desafíos actuales de España y la importancia de la identidad colectiva, durante una ceremonia que también reconoció a Javier Redondo Jordán y Ricardo Calleja Rovira con accésits de la editorial organizadora]]></description><pubDate>Thu, 19 Feb 2026 01:49:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3KOINTRD5JEK3CHGB2DDUFDQTM.jpg?auth=af51277bb1d8ac48ef5ad71f7d6253180a34b74ab71d8a89129f085c163056ac&smart=true&width=1920&height=1808" alt="" height="1808" width="1920"/><p>El análisis de Rafael Núñez Huesca, recogido en su libro “La nación sin autoestima”, sostiene que ninguna sociedad logra desarrollarse completamente en ausencia de confianza colectiva y de un relato común que logre integrar la diversidad. Así lo subrayó durante el coloquio mantenido después de la entrega del III Premio de Ensayo Sapientia Cordis, según informó el CEU a través de un comunicado. En el evento, también se otorgaron accésits a los trabajos de Javier Redondo Jordán y Ricardo Calleja Rovira, cuyos volúmenes fueron editados por la misma casa promotora del premio, CEU Ediciones.</p><p>De acuerdo con la información proporcionada por el CEU, el acto contó con la dirección de Alfonso Bullón de Mendoza, presidente de la Fundación Universitaria San Pablo CEU. La editorial, convocante anual del certamen, reconoce mediante el Premio Sapientia Cordis aquellas obras ensayísticas que logran generar reflexión y abrir espacios de debate intelectual en torno a la condición humana y la sociedad, todo ello desde un enfoque humanista.</p><p>Rafael Núñez Huesca, actual portavoz adjunto del Partido Popular en la Asamblea de Madrid, abordó en su intervención la actual coyuntura española a partir del contenido de su obra premiada. Según la nota difundida por CEU Ediciones, el autor identificó una “convergencia de crisis institucionales, políticas, territoriales, demográficas y culturales” que atraviesa España, advirtiendo que no es posible interpretar estos retos únicamente a través de criterios económicos.</p><p>Durante el coloquio, que mantuvo con el periodista Chapu Apaolaza, Núñez Huesca analizó la importancia de preservar símbolos, instituciones y referencias comunes, pues su presencia recuerda a los ciudadanos su pertenencia a una comunidad política. La conversación profundizó en la relevancia de estos elementos para cimentar una identidad colectiva capaz de fortalecer la cohesión social.</p><p>El reconocimiento ofrecido por CEU Ediciones con los premios Sapientia Cordis persigue incentivar la producción de ensayos que ofrezcan diagnósticos y propuestas frente a los desafíos de la actualidad, apostando por escritores que aporten desde una visión social y humanista. En esta edición, los libros galardonados incluyeron no solo la obra de Núñez Huesca, sino también los trabajos de Javier Redondo Jordán y Ricardo Calleja Rovira, ambos distinguidos con accésits y publicados por la editorial organizadora, según detalló el CEU.</p><p>El evento, celebrado bajo la organización de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, constituyó una plataforma en la que se pusieron de manifiesto las preocupaciones sobre la situación general del país y la necesidad de reconstruir elementos de autoestima nacional y de relato compartido para afrontar los dilemas actuales de España.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3KOINTRD5JEK3CHGB2DDUFDQTM.jpg?auth=af51277bb1d8ac48ef5ad71f7d6253180a34b74ab71d8a89129f085c163056ac&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1808" type="image/jpeg" height="1808" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Rafael Núñez Huesca, premio Sapientia Cordis por 'La nación sin autoestima']]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2026/02/04/rafael-nunez-huesca-premio-sapientia-cordis-por-la-nacion-sin-autoestima/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2026/02/04/rafael-nunez-huesca-premio-sapientia-cordis-por-la-nacion-sin-autoestima/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[El galardón más relevante de ensayo convocado por CEU Ediciones reconoce un profundo trabajo que examina el sentir español y su vínculo con la identidad. El jurado resaltó su rigor analítico y la claridad expositiva del autor]]></description><pubDate>Wed, 04 Feb 2026 15:01:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UNH6CABAP5EPZIJ7237TMPGYIU.jpg?auth=4d5be567e5f74b41fd15d1411f6c00e2bfbe07977d43bbb04ac36da4b6466df0&smart=true&width=1920&height=1808" alt="" height="1808" width="1920"/><p>El jurado del premio Sapientia Cordis reconoció la “solidez intelectual” y la “lucidez de diagnóstico” de la obra ganadora, según consignó la convocatoria de CEU Ediciones. La distinción principal, dotada con 15.000 euros, recayó en Rafael Núñez Huesca por su trabajo titulado La nación sin autoestima, en el que, de acuerdo con la información publicada por CEU Ediciones, se examinan las raíces del malestar identitario en España y se reflexiona sobre cómo se articulan los conceptos de nación, ciudadanía y autoestima colectiva en el presente del país.</p><p>De acuerdo con los detalles difundidos, la decisión del jurado valoró particularmente la rigurosidad analítica del autor y la claridad en la exposición de sus ideas. Integraron el jurado Luis Alberto de Cuenca, María Calvo, Jorge Freire, Gabriel Albiac y María San Gil, quienes, según CEU Ediciones, destacaron estos atributos de la obra de Núñez Huesca, al considerar que ofrece un diagnóstico certero sobre el contexto social y cultural actual en España.</p><p>En la actual edición del premio Sapientia Cordis también se entregaron dos accésits. El primero fue otorgado a Javier Redondo Jordán por Coordenadas del Paraíso. Irán y la eterna búsqueda de los orígenes, una investigación sobre la identidad y los orígenes en la sociedad iraní. El segundo accésit se concedió a Ricardo Calleja Rovira por Aventurar la libertad, según detalló CEU Ediciones.</p><p>Rafael Núñez Huesca nació en Alicante en 1980. Actualmente se desempeña como portavoz adjunto del Partido Popular en la Asamblea de Madrid, según reportó la misma fuente. Dentro de su recorrido profesional previo, ocupó durante cuatro años el cargo de redactor de discursos en la Comunidad de Madrid. Núñez Huesca cuenta con formación en Publicidad y en Periodismo, complementada con un máster en Industrias Culturales.</p><p>A nivel académico, ejerce la docencia en la Universidad Francisco de Vitoria, donde es responsable de la asignatura de Análisis Político. Además, según publicó CEU Ediciones, mantiene colaboraciones regulares con diversos medios de comunicación y recibió el Premio Ricardo Ortega de Periodismo.</p><p>El premio de ensayo Sapientia Cordis se presenta como el de mayor relevancia en su ámbito, bajo la organización de CEU Ediciones y con el objetivo de incentivar investigaciones rigurosas sobre cuestiones de identidad, ciudadanía y responsabilidad colectiva en el entorno español contemporáneo. Según detalló el medio convocante, el fallo de la presente edición consideró especialmente la claridad con la que Núñez Huesca explora las tensiones y desafíos actuales en España respecto a la construcción colectiva de la identidad.</p><p>El trabajo ganador, La nación sin autoestima, analiza causas subyacentes del sentimiento identitario español, estableciendo vínculos entre la percepción nacional y el papel de la ciudadanía, según recogió CEU Ediciones. El jurado valoró el enfoque crítico y la profundidad de los conceptos desgranados a lo largo del texto.</p><p>Las otras obras reconocidas, Coordenadas del Paraíso y Aventurar la libertad, igualmente abordan temáticas sobre la búsqueda de los orígenes y la importancia de la libertad, respectivamente. El premio, convocado anualmente, busca destacar estudios de ensayo que contribuyan al enriquecimiento del pensamiento y el debate intelectual en el país, en línea con lo manifestado por CEU Ediciones.</p><p>La trayectoria de Núñez Huesca suma, a los reconocimientos mencionados, una presencia constante en el ámbito académico y de los medios de comunicación. De acuerdo con el historial divulgado, su experiencia profesional y académica ha estado vinculada a la reflexión política y social, la divulgación y la enseñanza superior, así como la redacción de discursos en el ámbito institucional.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UNH6CABAP5EPZIJ7237TMPGYIU.jpg?auth=4d5be567e5f74b41fd15d1411f6c00e2bfbe07977d43bbb04ac36da4b6466df0&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1808" type="image/jpeg" height="1808" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Francesc Torralba gana el Premi Josep Pla 2026 con el ensayo 'Anatomia de l'esperança']]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2026/01/06/francesc-torralba-gana-el-premi-josep-pla-2026-con-el-ensayo-anatomia-de-lesperanca/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2026/01/06/francesc-torralba-gana-el-premi-josep-pla-2026-con-el-ensayo-anatomia-de-lesperanca/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[El jurado ha destacado la profundidad intelectual y la originalidad del libro, que examina el papel de la resiliencia en tiempos adversos mediante la filosofía, la literatura y la experiencia personal, seleccionándolo entre 42 trabajos inéditos recibidos este año]]></description><pubDate>Tue, 06 Jan 2026 22:46:10 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BRAVDHPFJJC4FOGM5FRX72VUOY.jpg?auth=e04b297fabc842832cc440bdb65f27fa2ddc4758e584e631bf0f50160f193c76&smart=true&width=1920&height=1280" alt="" height="1280" width="1920"/><p>El jurado del Premi Josep Pla, compuesto por Montse Barderi, David Bueno, Jaume Clotet, Manuel Forcano y la editora Glòria Gasch, comunicó la publicación para el 4 de febrero de la obra ganadora, seleccionada entre 42 manuscritos inéditos presentados. Francesc Torralba, filósofo y teólogo nacido en Barcelona en 1967, ha obtenido el 58 Premi Josep Pla con el ensayo titulado ‘Anatomia de l'esperança’, de acuerdo con información difundida por varios medios y anunciada oficialmente esta semana.</p><p>Según consignó la organización, el galardón, dotado con 10.000 euros, reconoció la profundidad intelectual y originalidad del texto de Torralba, que fue remitido bajo el seudónimo Regina Climacus y con el título provisional ‘El combat contra el desencís’. El autor desarrolla en el libro un análisis sobre los mecanismos que sostienen el espíritu humano en escenarios adversos, fundamentando su exposición en la filosofía, la literatura y la experiencia personal, según reportó la organización del certamen.</p><p>Tal como informó la entidad promotora del premio, el propio Francesc Torralba declaró al recibir el reconocimiento que la obra constituye “un ensayo sobre la esperanza” y sobre las posibilidades de formular un discurso legítimo sobre este tema desde la perspectiva intelectual. El autor señaló que reflexionar acerca de la esperanza implica “un ejercicio intelectual complejo”, por lo cual optó por distanciarse tanto de enfoques que considera ingenuos como de aproximaciones marcadamente distópicas.</p><p>La obra fue seleccionada entre una amplia variedad de géneros y propuestas. El medio oficial detalló que, entre los 42 títulos inéditos remitidos al certamen este año, se incluyeron no solo ensayos sino también novelas históricas, narrativa memorialística, narrativa de corte intimista, diarios personales, obras de género fantástico y thrillers. Finalmente, el jurado destacó de ‘Anatomia de l'esperança’ su apuesta por una investigación en torno al papel de la resiliencia durante épocas difíciles, recurriendo a marcos de referencia diversos como la filosofía y la literatura, así como a experiencias vividas directamente.</p><p>El Premi Josep Pla de prosa en catalán, que en su edición previa distinguió el ensayo ‘L’art de ser humans’ de David Bueno, se reafirma como uno de los reconocimientos más relevantes para la literatura catalana contemporánea. En esta ocasión, el galardón recayó en un autor con una trayectoria consolidada en el ámbito del pensamiento y la ética. Según destacó la información oficial, Francesc Torralba cuenta con una amplia producción que abarca numerosas publicaciones, incluidas obras como ‘El sentit de la vida’, ‘Córrer per pensar i sentir’, ‘Saber dir no’, ‘Món volàtil’, ‘La vida secreta de la pregària’, ‘L’ètica algorítmica’ y ‘No hi ha paraules. Assumir la mort d’un fill’, títulos que evidencian la diversidad de temas abordados por el autor, siempre dentro de la reflexión filosófica y antropológica.</p><p>La organización resaltó además que este premio reconoce no solo el pensamiento riguroso sino también la capacidad para explorar cuestiones fundamentales sobre la condición humana desde enfoques originales. ‘Anatomia de l'esperança’ se edita en un contexto de creciente interés por el ensayo en lengua catalana, marcando una continuidad en la apuesta del certamen por la no ficción y aportaciones novedosas en el campo de la prosa reflexiva.</p><p>El jurado, según precisó el comunicado oficial, valoró especialmente la manera en que el libro logra articular un discurso sobre la esperanza dotado de legitimidad y profundidad, señalando su voluntad de alejarse de planteamientos excesivamente optimistas o pesimistas. El reconocimiento obtenido y la próxima publicación del ensayo de Torralba subrayan la vigencia del pensamiento crítico y la reflexión sobre la resiliencia como temas centrales en la literatura ensayística actual.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BRAVDHPFJJC4FOGM5FRX72VUOY.jpg?auth=e04b297fabc842832cc440bdb65f27fa2ddc4758e584e631bf0f50160f193c76&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">LORENA SOPENA - EUROPA PRESS</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[José Sacristán pone voz a la definición que Ramón Gaya hizo del Museo del Prado: "Es una especie de patria"]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2025/12/29/jose-sacristan-pone-voz-a-la-definicion-que-ramon-gaya-hizo-del-museo-del-prado-es-una-especie-de-patria/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2025/12/29/jose-sacristan-pone-voz-a-la-definicion-que-ramon-gaya-hizo-del-museo-del-prado-es-una-especie-de-patria/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[El Museo Nacional acoge un acto especial en honor al pintor Ramón Gaya, con la colaboración del actor José Sacristán, quien recorre la emblemática pinacoteca y revive palabras clave del célebre ensayo ‘Roca española’]]></description><pubDate>Mon, 29 Dec 2025 13:18:32 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RG6KHXS4XNGCHNBTAKV2XXH5UM.jpg?auth=7bcd1f23eddf9e18f17588cc990af039281379854f95d12e1318ed248691c237&smart=true&width=1920&height=1012" alt="" height="1012" width="1920"/><p>La cifra de visitantes al Museo Nacional del Prado alcanzó un nuevo máximo este fin de semana, según informó el propio museo, al recibir a 3.479.838 personas durante el año, una cifra que sobrepasa los 3.457.057 del periodo anterior y marca el tercer récord anual consecutivo para la emblemática institución. Este importante momento en la historia del museo sirvió de contexto para un homenaje especial al pintor Ramón Gaya, que contó con la colaboración del actor José Sacristán como parte central del acto, de acuerdo con lo publicado por el Museo Nacional del Prado.</p><p>De acuerdo con el comunicado difundido por el museo y recogido en sus canales oficiales, José Sacristán dedicó su participación a interpretar fragmentos del ensayo ‘Roca española’, escrito por Ramón Gaya en 1953. En el material audiovisual, distribuido a través de las redes sociales oficiales del Prado, el actor recorrió las salas del museo mientras daba voz a las reflexiones del pintor. Entre las citas destacadas se encuentra la definición que Gaya hizo del propio museo: “Desde fuera y lejos de España, cuando uno piensa en el Prado, este no se presenta nunca como un museo, sino como una especie de patria, como una roca”. Según detalló el Museo Nacional del Prado, la colaboración de Sacristán se realizó de forma “desinteresada”.</p><p>Tal como comunicó el Prado, el objetivo principal de este acto consistió en proporcionar actualidad y relevancia a un texto calificado por la pinacoteca como esencial para comprender la función que esta institución desempeña en la vida cultural de España. La elección de José Sacristán para poner voz a las palabras de Gaya se relaciona con la trayectoria del actor y su relación con la obra artística y literaria del país. El recorrido, grabado y compartido en las plataformas digitales del museo, destaca el sentimiento de pertenencia y el valor simbólico que el Prado representa, según la interpretación de Gaya documentada por el escritor en ‘Roca española’.</p><p>El homenaje se sumó a una serie de iniciativas que el museo ha desarrollado para acercar su colección y su significado a públicos diversos, aprovechando tanto la proyección internacional de la institución como el legado intelectual de figuras como Ramón Gaya. Según explicó el Museo Nacional del Prado, este proyecto pretende dotar de nuevos sentidos a textos históricos y reforzar la conexión emocional entre el público y el museo. El uso de la voz de Sacristán para recuperar las palabras de Gaya se presenta, según detalló la institución, como una manera de revitalizar la reflexión sobre la identidad y la memoria española a través del arte.</p><p>Ramón Gaya, autor del ensayo citado y figura prominente de la cultura española, fue reconocido por su especial vínculo con el Museo del Prado y por su visión sobre la relevancia de la pinacoteca tanto para los artistas como para la sociedad en su conjunto. Las ideas de Gaya, reflejadas en el texto leído por Sacristán, establecen una fuerte conexión entre la institución y el sentimiento de arraigo nacional, describiendo al Prado como un espacio de encuentro y de resistencia cultural.</p><p>El material audiovisual creado en torno a este homenaje forma parte de la estrategia comunicativa del Museo Nacional del Prado para conmemorar y reflexionar sobre su papel actual y su proyección de futuro. En paralelo a la realización de este acto, la dirección del museo ha hecho públicos los datos de afluencia, que subrayan no solo el atractivo sostenido de su oferta expositiva, sino también su capacidad de convocar a públicos muy amplios en contextos nacionales e internacionales.</p><p>El evento conmemorativo y los datos de récord ratifican la consideración del museo como uno de los principales referentes culturales de España, tanto por su patrimonio artístico como por su labor de divulgación y sensibilización social. El homenaje a Ramón Gaya se inscribe en una tendencia de recuperación y puesta en valor de los testimonios y reflexiones que han contribuido a consolidar la imagen y la función del Prado a lo largo del tiempo, tarea que la institución impulsa a través de acciones conjuntas con figuras destacadas del mundo de la cultura y el arte, según reportó el propio museo en sus canales oficiales.</p><p>De acuerdo con lo publicado por la pinacoteca, la respuesta del público a iniciativas de este tipo evidencia la vigencia y la influencia de discursos como el de Gaya en el sentimiento colectivo y en la percepción identitaria ligada al patrimonio cultural. El acto contó con la participación especial de Sacristán, quien, según subrayó la dirección del museo, aportó su interpretación para actualizar y subrayar la vigencia del mensaje original de Gaya.</p><p>Según consignó el Museo Nacional del Prado, el desarrollo de proyectos que integran componentes históricos y contemporáneos forma parte de su estrategia de mediación cultural, orientada a fortalecer el acceso y la implicación ciudadana en la vida del museo. El récord de visitantes alcanzado este año se presenta como un resultado visible de estas políticas, las cuales buscan consolidar al Prado como punto de referencia obligada en el panorama artístico internacional.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/RG6KHXS4XNGCHNBTAKV2XXH5UM.jpg?auth=7bcd1f23eddf9e18f17588cc990af039281379854f95d12e1318ed248691c237&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1012" type="image/jpeg" height="1012" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[El cribado basado en el riesgo del cáncer de mama supera a las mamografías anuales, según un ensayo clínico]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2025/12/17/el-cribado-basado-en-el-riesgo-del-cancer-de-mama-supera-a-las-mamografias-anuales-segun-un-ensayo-clinico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2025/12/17/el-cribado-basado-en-el-riesgo-del-cancer-de-mama-supera-a-las-mamografias-anuales-segun-un-ensayo-clinico/</guid><dc:creator><![CDATA[Dennis Thompson HealthDay Reporter]]></dc:creator><description><![CDATA[Healthday Spanish]]></description><pubDate>Wed, 17 Dec 2025 05:15:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2SWSCUHU3ZCQHMCJSJVZMSFVYE.jpg?auth=aba2649e2ebfb2e10ffdfd64f15b71add45ced44b69e6f0cba2a07a1e25b310d&smart=true&width=1200&height=800" alt="" height="800" width="1200"/><p>MARTES, 16 de diciembre de 2025 (HealthDay News) -- Adaptar el cribado del cáncer de mama al riesgo individual de cáncer de la mujer podría funcionar mejor que las mamografías anuales, según un nuevo estudio.</p><p>Las mujeres tuvieron cáncer de mama detectado en una fase más temprana y más tratable cuando se les asignó a un cribado basado en el riesgo, en comparación con aquellas que se realizaron mamografías anuales independientemente del riesgo personal, informaron los investigadores el 12 de diciembre en el Journal of the American Medical Association.</p><p>"Estos hallazgos deberían transformar las directrices clínicas para el cribado del cáncer de mama y modificar la práctica clínica", dijo la Dra. Laura Esserman, directora del Centro de Cuidado de la Mama de la Universidad de California-San Francisco, en un comunicado de prensa.</p><p>Para el estudio, los investigadores realizaron pruebas de detección de cáncer de mama a más de 14.000 mujeres basadas en su riesgo, determinado por su edad, genética, estilo de vida, historial médico y densidad mamaria:</p><p>El 26% estaba en la categoría de menor riesgo y generalmente se les indicó que no hiciera cribados hasta que cumplieran los 50 años.
El 62% tenía un riesgo medio y se les indicó hacer cribados cada dos años.
El 8% tenía un riesgo elevado y se les indicó hacer cribados anuales.
El 2% tenía el mayor riesgo y se les indicó que se realizara dos cribados al año, alternando entre mamografías y resonancias magnéticas.</p><p>"El enfoque personalizado comienza con la evaluación de riesgos, incorporando factores genéticos, biológicos y de estilo de vida, que luego pueden guiar estrategias de prevención efectivas", explicó Esserman.</p><p>El equipo de investigación comparó cómo les fue a estas mujeres con otro grupo de más de 14.000 que se realizaron mamografías anuales.</p><p>Todos los participantes fueron reclutados entre septiembre de 2016 y febrero de 2023, y se siguieron hasta septiembre de 2025, según el estudio.</p><p>Los resultados mostraron que menos mujeres fueron diagnosticadas con cáncer avanzado -- estadio IIB o superior -- si se sometieron a un cribado basado en el riesgo.</p><p>Las mujeres con cribado basado en el riesgo tuvieron alrededor de 30 casos de cáncer avanzado por cada 100.000 años-persona, en comparación con 48 casos por cada 100.000 persona-año para quienes se sometieron a la mamografía estándar. Los años-persona reflejan la cantidad de tiempo que una persona ha dedicado a un estudio.</p><p>El cribado basado en riesgos también puede revelar posibles peligros que una mujer podría desconocer, según los investigadores.</p><p>Por ejemplo, el 30% de las mujeres que dieron positivo en genética que aumenta su riesgo de cáncer de mama no informaron antecedentes familiares de cáncer de mama. Según las directrices actuales, a estas mujeres normalmente no se les ofrecería pruebas genéticas.</p><p>"Este es uno de los primeros estudios que ofrece pruebas genéticas a todas las mujeres, independientemente de su historial familiar", dijo la investigadora Allison Fiscalini, directora de la Red de Salud Mamaria Athena en UCSF, en un comunicado de prensa.</p><p>"Cuando se utilizan como parte de una evaluación integral de riesgos, estos resultados podrían tener un impacto real en mejorar la seguridad y eficacia del cribado y la prevención", afirmó Fiscalini.</p><p>Actualmente, los investigadores están inscribindo activamente a participantes para un ensayo clínico de seguimiento destinado a identificar mejor a las mujeres con mayor riesgo de cánceres de mama más agresivos.</p><p>En respuesta a los hallazgos, el Colegio Americano de Radiología (ACR) afirmó que el estudio no aporta suficiente evidencia para justificar cambiar las directrices de cribado del cáncer de mama.</p><p>Muchas de las mujeres no siguieron el patrón de cribado recomendado, señaló el ACR, y el estudio no detectó suficientes casos de cáncer como para alimentar el mejor análisis estadístico.</p><p>"El número de cánceres encontrados es pequeño, probablemente no representativo de la población", escribió la ACR en un comunicado sobre el estudio. "El número de pacientes en el grupo de mayor riesgo es inferior a 300."</p><p>Más información</p><p>Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre el cribado del cáncer de mama.</p><p>FUENTE: Comunicado de prensa de la Universidad de California-San Francisco, 12 de diciembre de 2025</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/2SWSCUHU3ZCQHMCJSJVZMSFVYE.jpg?auth=aba2649e2ebfb2e10ffdfd64f15b71add45ced44b69e6f0cba2a07a1e25b310d&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=800" type="image/jpeg" height="800" width="1200"/></item><item><title><![CDATA[Los sentimientos colectivos y representaciones sociales que permitieron el avance de la ultraderecha ]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/12/01/los-sentimientos-colectivos-y-representaciones-sociales-que-permitieron-el-avance-de-la-ultraderecha/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/12/01/los-sentimientos-colectivos-y-representaciones-sociales-que-permitieron-el-avance-de-la-ultraderecha/</guid><dc:creator><![CDATA[Cristian Alarcón ]]></dc:creator><description><![CDATA[“Argentina (Re)Sentida” aborda el fenómeno desde la filosofía, la sociología, la ciencia política, la historia y el psicoanálisis
]]></description><pubDate>Mon, 01 Dec 2025 15:11:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TOMEGOAR7JGGLK7MXFLZCXMSNA.jpg?auth=c3d5acdf08b8cf343664cdc5308984beb32e1b6a4d44839e7b24b49110afe0cf&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Se trata de una serie de ensayos que examina los sentimientos colectivos" height="1080" width="1920"/><p>Una serie de ensayos reunidos en<i><b> Argentina (Re)Sentida</b></i> examina los sentimientos colectivos y las representaciones sociales que permitieron el rápido avance de la ultraderecha en la Argentina. </p><p>Coordinado por <b>Cristian Alarcón</b> y con la participación de P<b>aula Sibilia, Luis Ignacio García, Moira Pérez, Micaela Cuesta, Rossana Reguillo, Hernán Borisonik, Sebastián Carassai, Mariana Luzzi </b>y <b>María Soledad Sánchez</b>, el libro aborda el fenómeno desde la filosofía, la sociología, la ciencia política, la historia y el psicoanálisis.</p><p>El análisis identifica cómo la frustración, el resentimiento, la indignación y el odio han crecido en un contexto donde el Estado de Bienestar se percibe como inalcanzable y la autorrealización resulta esquiva. En este escenario, las emociones negativas se intensifican y son aprovechadas políticamente, mientras el individualismo reemplaza al interés colectivo y el vínculo entre trabajo y futuro se debilita hasta romperse.</p><p>Lejos de interpretaciones simplistas o juicios sobre el voto, los autores proponen un diagnóstico que también abre la posibilidad de imaginar alternativas. El libro evita los análisis polarizados y busca, en medio de la incertidumbre actual, destellos de lo que vendrá.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QHUOUAE3YFA4ROVLJSHGBABV2Q.jpg?auth=3ea00056f6bcf17aaac8c18f2c9ea82864c7425b5a1d7b29eb5696b486c2bd49&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Argentina (Re)Sentida” (Sudamericana)" height="1080" width="1920"/><p><b>Infobe Cultura </b>publica el prólogo de la obra escrito por Alarcón: </p><h3><b>La niebla y el porvenir </b></h3><p>Durante un tiempo en que viví en un refugio de montaña, cada mañana despertaba cuando aún era de noche en el invierno austral y, parado frente a la ventana de mi cabaña de madera, solo veía niebla. Sabía que a un lado y al otro de esa nube echada en el paisaje había un bosque milenario. Sabía que bajo esa estepa de agua condensada solían pastar once vacas y que en el fondo del paisaje oculto se erguía la cordillera, como un límite y como una promesa. Pero la incertidumbre sobre lo que sería alumbrado por el rayo del sol igual persistía. El misterio de cada mañana me impulsaba a sentarme ante la máquina y escribir.</p><p>La luz del sol, si el sol se dignaba, lograba con cierta rapidez hacer desaparecer la neblina. Y a medida que la deshacía, se podía confirmar la existencia de un mundo allí atrás. El mismo mundo, aparentemente. Lo más interesante era ver qué atisbaba uno de ese mundo perdido tras la cortina de incertidumbre antes de que la niebla se desvaneciera por completo. Buscar con paciencia la forma, el sentido de la luz en el horizonte —la existencia imaginada del bosque, los animales, las montañas lejanas— me hacía sentir la certeza de que estaba allí.</p><p>Durante un tiempo usé este recuerdo, converti­do en una metáfora básica pero muy concreta, para conversar sobre el futuro con los estudiantes, en la universidad. Vuelve ahora al escribir sobre por qué este libro, por qué estos textos, qué intentamos atisbar en un tiempo que se siente como la niebla que precipitó la noche: el ascenso al gobierno de un proyecto de ultraderecha, hace apenas dos años, en diciembre de 2023.</p><p><i>Argentina (re)sentida </i>no solo indaga en el hori­zonte de las afectividades y las subjetividades po­líticas en esta era de liderazgos ultra y explotación deliberada de las emociones, sino que también en­saya un gesto de relectura. Vuelve sobre lo vivido —el malestar, la rabia, la ilusión, la tristeza— no para clausurarlo, sino para re-sentirlo. Para per­mitir que ese sentir, cruzado por otros lenguajes y otros prismas de análisis, hable en un nuevo registro. Intenta atisbar un mundo que sabemos allí afuera, al que tenemos que mirar con pacien­cia persistente para lograr despejar, aunque sea un poco, la bruma de la época.</p><p>No es lo mismo hablar de afectos que de emo­ciones. Esa distinción, que puede parecer técnica o filosófica, tiene consecuencias políticas concre­tas. Los afectos, como propone entenderlos Brian Massumi, son intensidades que atraviesan el cuer­po antes de que puedan ser codificadas por el len­guaje. Son fuerzas preindividuales, precognitivas, que no están aún atrapadas en la gramática del yo. Corresponden a eso intuitivo, prepersonal, que podrían ser los instintos básicos biológicos, una especie de carga genética que nos lleva a reaccionar de tal o cual modo ante ciertas situaciones, perso­nas, detalles. Las emociones, en cambio, son ya in­terpretaciones, formas sedimentadas del sentir, or­ganizadas por el lenguaje, los rituales, las normas. Son, como diría Sara Ahmed, tecnologías sociales que distribuyen lo sensible: quién puede enojarse, quién puede tener miedo, quién aborrece a qué, qué cuerpos generan empatía y cuáles rechazo.</p><p>En esa operación se construyen regímenes emo­cionales: configuraciones históricas de lo que es esperable sentir, de cómo debe circular el afecto en una sociedad. Ahmed señala que las emociones no son privadas ni interiores: se pegan a los cuerpos, se contagian, organizan el mundo. Una política de la emoción no actúa solo sobre las conciencias, sino sobre las reacciones, los reflejos, las memorias corporales. Es por eso que lo que François Dubet llama pasiones tristes —resentimiento, hartazgo, desconfianza— no son simples síntomas del ma­lestar social, sino estructuras emocionales que el sistema necesita para funcionar. Emociones que nos sujetan, que nos atan a lo que detestamos, que nos vuelven cómplices de lo que nos daña.</p><p>Laurent Berlant retoma esta idea desde otra perspectiva y propone el concepto de “optimismo cruel”: vínculos afectivos con objetos o promesas que ya no funcionan, pero a los que seguimos afe­rrados porque nos ofrecen un sentido de conti­nuidad. La familia, el trabajo, la nación, el futuro .Incluso la esperanza. En ese marco, el afecto no es solo lo que sentimos, sino también lo que nos mantiene ligados a formas de vida agotadas.</p><p>Vivimos entre la exaltación del yo y su agota­miento. En un tiempo que aplaude la singularidad mientras impone métricas, que vende autonomía mientras nos obliga a volver algorítmica la emo­ción. Las subjetividades que habitan este presente no están simplemente agotadas: están atrapadas en una coreografía de rendimientos, precarieda­des maquilladas de libertad y pasiones que deben parecer gestionadas, jamás desbordadas. Nadie se muestra frágil. Nadie está fuera de control, excep­to que lo esté registrando para su transmisión en vivo. Nadie fracasa a menos que pueda convertir el fracaso en contenido exitoso. Las emociones se ordenan como una paleta de productividad: en­tusiasmo, resiliencia —otra palabra que llegó a su límite de sentido—, <i>mindfulness</i>. Hasta la tristeza se vuelve <i>storytelling </i>si es rentable.</p><p>No hace falta volver al monasterio para enten­der cómo se domestican los afectos. El capitalis­mo contemporáneo ha desplazado la culpa reli­giosa hacia la autoexplotación emocional. Ya no hay cielo que alcanzar, pero sí versiones de uno mismo que deben mejorar constantemente. En “¡Vos podés!: economía de la insatisfacción per­manente”, Paula Sibilia describe este deslizamiento como una mutación del ideal puritano: del sacri­ficio silencioso al espectáculo del bienestar. Una moralidad hipócrita ha sido reemplazada por una sinceridad obligatoria. Decir “estoy cansado” no es un acto de vulnerabilidad, sino una consigna que debe traducirse en acción, en reinvención, en un compromiso de mejora constante.</p><p>Pero este régimen emocional no opera solo so­bre los cuerpos individuales. Como señala Moira Pérez en “Afectos punitivos”, hay una gramática afectiva que organiza la legitimidad de lo que se puede sentir. Una política del mérito que autoriza ciertos sentimientos a unos y los niega a otros. En esa distribución desigual, el afecto se vuelve también dispositivo de poder. Los que transgre­den no deben ser comprendidos. La empatía está vigilada.El castigo, legitimado. El que las hace las paga, y los que las pagan no tienen derecho a odiar (solo a ser odiados).La emocionalidad, administrada por un régimen moral que se dis­fraza de sentido común.</p><p>Mariana Luzzi y María Soledad Sánchez obser­van con precisión en “¿Todos quieren ser millo­narios?” cómo ciertas palabras clave del presente —autonomía, libertad, flexibilidad— se han con­vertido en máscaras elegantes de una precariedad estructural. Es una sensibilidad que transforma la falta en virtud: se celebra la independencia mien­tras se sufre la soledad, se elogia la autogestión mientras se fracasa sin red, se naturaliza la incer­tidumbre mientras se improvisa la existencia con aplicaciones de reparto, billeteras virtuales y cuentas en redes sociales. La plataformización del tra­bajo encarna esa sensibilidad: “ser tu propio jefe” como forma de evitar nombrar al nuevo patrón algorítmico. El abandono por repulsión de un for­dismo ya imposible. Libertad para elegir horarios, sí, pero también para no tener descanso, para tra­bajar sin contrato, sin seguro, sin cesar. En este contexto, el lenguaje financiero se vuelve lenguaje emocional. Las apps enseñan a invertir mientras prometen calma. El algoritmo sugiere: diversificá tu CV, tu universo, tus pasiones, tus vínculos, tus deseos. El horizonte de sentido ya no es la comu­nidad, sino la subsistencia personalizada.</p><p>En el texto que cierra esta compilación, Micaela Cuesta completa la disección de la subjetividad de estos tiempos con un bisturí afilado por Max Weber: este nuevo espíritu del capitalismo digital recicla el moralismo protestante, ya no con la figu­ra de Dios, sino con la de la autodeterminación. Si no prosperás, es porque no elegiste bien .Si sufrís, es porque no supiste gestionar tu tiempo.</p><p>El autor de “(No) hay alternativa”, Luis Ignacio García, nombra este clima como “agobio cínico”. Una saturación afectiva que paraliza, una sobre­carga de estímulos contradictorios que no permi­te elaborar ni transformar. El cinismo, entonces, no es solo defensa: es sistema. Como ha mostra­­do Alejandro Grimson en <i>Paisajes emocionales de las ultraderechas masivas</i>, la sensibilidad política contemporánea no puede entenderse sin los des­plazamientos del sentir colectivo. Antes que los discursos, son las emociones las que anticipan los giros del poder, moldeando la gramática íntima de lo político. Lo que García describe es más que una coyuntura política: es un clima afectivo que se ha vuelto paisaje. Un encierro en la hiperestimulación que convierte el futuro en amenaza, el presente en aceleración y el afecto en residuo de mercado. Una civilización que corre sin moverse y que exige son­reír mientras arde.Un neoliberalismo zombi, sin proyecto y sin alma, que sigue administrando el tiempo, los cuerpos y el lenguaje como si la falta de horizonte fuera su programa. Mark Fisher —tan revisitado en estos tiempos— lo habría leído como el triunfo de lo que llamó “impotencia reflexiva”: ya no imaginamos otra cosa. Bifo Berardi añadiría que tampoco la deseamos, que hay un “colapso del deseo”. Berlant diría que seguimos aferrados a lo que nos daña porque nos enseñaron a no esperar nada mejor. En ese territorio, la furia existe, pero se dispersa. La rebeldía se desarma en estallidos que no se organizan. La resignación no inmoviliza del todo: habilita una sobrevida irónica, agotada, que se representa a sí misma como si fuera resistencia. Lo siniestro —como advierte García— es que esta “so­lución de compromiso” entre esperanza rota, odio útil y deseo colapsado es exactamente el combustible que la ultraderecha supo convertir en poder electoral. Lo más inquietante no es el daño, sino el afecto que lo sostiene. Y en ese espejo roto asoma la pregunta que García deja encendida: ¿cómo se sale del círculo de rebeldía y resignación en el que nos han paralizado las nuevas derechas? Tal vez no sea cuestión de in­ventar una nueva épica, sino de volver a una pregunta que olvidamos: ¿qué queremos desear ahora? </p><p>Javier Milei no gobierna con verdades: gobierna con ficciones. Lo que sus seguidores abrazan no es solo un programa: es un régimen afectivo. Sebastián Carassai lo señala con precisión en “La lengua li­bertaria, eco de una nueva sensibilidad política”: el mileísmo es el punto de encuentro entre dos senti­mientos opuestos —nada puede cambiar, nada pue­de seguir igual— y esa tensión genera una “solución de compromiso enloquecedora”. La ultraderecha ha logrado apropiarse de ese desgarramiento afectivo, construyendo una promesa emocional allí donde otros solo ofrecían datos, razones, estadísticas o tec­nocracia; o lo que es peor: una narrativa, como si la sola existencia de relato garantizara la transforma­ción antes que consolidarla y volverla conservado­ra. Milei no gobierna desde la razón ilustrada, sino desde una sensibilidad contradictoria que, aunque a veces resulte inaceptable según las coordenadas de “nuestro mundo”, es necesario comprender en su fuerza esencial: la de una ilusión que adquiere una materialidad política imposible de ridiculizar sin consecuencias. Aquí, una de las trampas: si el progresismo desprecia la ilusión de los otros, si se regodea en desenmascarar el hechizo ajeno sin aten­der al propio desencanto, pierde. No alcanza con refutar .No basta con denunciar el error o el engaño .Hay que imaginar una nueva ilusión colectiva. Pero también eso se ha vuelto problemático. ¿Puede la imaginación transformarse en un imperativo políti­co? ¿Podemos exigirnos imaginar cuando el presen­te nos agota, nos seca, nos vuelve irónicos, cínicos, expertos en sobrevivir sin esperanza? ¿Puede ser la imaginación un deber? ¿No traiciona el imperativo la propia lógica de su posible existencia quitándole todo misterio al acto de crear? </p><p>Hernán Borisonik lo sugiere con lucidez en “Contra la desimaginación: hacia una erótica del fu­turo”: la política contemporánea no fracasa por falta de argumentos, sino por falta de erotismo del porve­nir. Observa que el porvenir no ha sido abolido, sino modulado por las lógicas del algoritmo. Ya no se trata de una promesa común, ni de un relato compartido. Lo que aparece es una proliferación de microfuturos: breves, predecibles, adaptados al comportamiento de cada quien. No hay proyecto, hay predicción. Ya no se trata de desear lo imposible, sino de optimizar la expectativa. Como advertía Fisher: la cancelación del futuro no llega con su desaparición, sino con su nor­malización. El drama ya no es la ausencia de un hori­zonte, sino su estandarización: un menú de caminos repetidos, todos disponibles, todos iguales. Lo más trágico no es que no podamos cambiar el mundo: es que dejamos de necesitar cambiarlo. La política se torna administración de estímulos. Y la tristeza se convierte en un tono de fondo: ni duelo ni revuelta, apenas un murmullo que acompaña el rendimiento.</p><p>Entonces, ya no se trata solo de tener razón. Se trata de conmover, de producir un temblor, de invi­tar a una escena sensible del futuro. Se trata, quizás, de producir eso que es difícil de definir pero existe: el tremor interno e involuntario en un lugar escon­dido del cuerpo. El progresismo que no erotiza el mañana está condenado a quedarse en la queja.</p><p>Crear regímenes de ilusión alternativos no im­plica mentir, sino producir afectos nuevos para habitar lo que vendrá. Y eso exige arte, lenguaje, cuerpos, sensibilidad. Una gramática nueva de lo verosímil como invención política. Esto no implica posicionarse en la cómoda y refractaria vereda de los que desprecian el progresismo per se<i>, </i>seguros de que el tono de época los aplaude porque la vara de la crítica esta baja; como todo, en nuestra flaca conversación política se lo denigra en pos de un supuesto neoprogresimo. Este, otra vez iluminado, vendría a ser uno con el dedo en alto, cual dicroi­ca dirigida en un cuarto blanco. Aquí, además de ofrecer un diagnóstico, una lectura de este tiempo, buscamos otras formas de iluminar el provenir.</p><p>Antes de que el presente se volviera domestica­ción del futuro, hubo un momento de oscuridad en el que aprender a ver fue también aprender a esperar. Rossana Reguillo lo recuerda y propone aprender a “atravesar la noche a la luz de una luciérnaga”. In­sistir con la propia presencia cuando la niebla es es­pesa, persistir como cuerpo visible cuando el sistema produce distracción, cinismo o desvío. Esa imagen —aunque algunos puedan leerla como optimismo desembozado— guarda aún hoy una potencia: ilu­minar no como acto espectacular, sino como forma de interrumpir la normalidad opaca. Una conver­sación que enciende .Una mirada que corta el flujo. Un gesto menor que rompe la administración de los afectos. Quizás haya algo en esa insistencia corporal, en ese estar aunque no se vea, que explique también la vibración secreta de este libro.</p><p>Porque si el afecto puede ser captura, también pue­de ser fuga. Las filosofías del proceso —como la de Deleuze— nos ofrecen esa vía del pensamiento. El afecto, antes que estado, es variación. Movimiento. Umbral. Acontecimiento. Lo que ocurre entre los cuerpos antes de que sepamos qué es. Esa visión nos libera de la trampa del yo como centro y del lenguaje como cárcel. Nos permite pensar el afecto como potencia, como lo que todavía no ha sido fijado por el orden. De pronto, si profundizamos hacia lo filosófico se produce una grieta interesante en la trampa a la que estamos sometidos, una fuga que este libro intenta mirar.</p><p>Una afectividad crítica, como la que propone­mos aquí debe ser capaz de abrir grietas, de en­sayar otros modos de estar afectados. <i>Argentina (re)sentida </i>trabaja como una suerte de pedagogía sensible: no pretende enseñar desde la certeza, sino desde el temblor compartido. Una invitación a re-sentir sin repetir. A volver a mirar con otros ojos, a desobedecer la gramática emocional here­dada sin negar lo vivido. Se trata, en ese sentido, de ensayar otros modos de estar afectados. No para abolir la tristeza o el dolor, sino para alojarlos sin repetir la captura. Para habitar lo que vibra antes de volverse mandato. Ese intersticio, ese antes mi­cro celular, existe.</p><p>Una forma que proponemos aquí de mirar el futuro dialoga con la propuesta de Rossi Braidotti: abandonar esa concepción del sujeto individuali­zado y restaurar una ética de la interdependencia: cuerpos en relación, afectos compartidos, preca­riedades reconocidas. No se trata de volver al tra­bajo protegido ni de romantizar el caos, sino de construir formas de vida que no se definan por la marca personal sí por el lazo que resiste a ser monetizado.</p><p>Los objetivos de vida —tener una casa, irse de vacaciones, no morir de hambre— no han desa­parecido. Pero los caminos que se prometen para alcanzarlos se han vuelto tan delirantes como crueles. Lo que este libro propone es desmontar la trampa: analizar el presente con sus contradic­ciones, con sus zonas grises, con el deseo todavía latente de vivir sin que el algoritmo dicte el ritmo ni la moral nos imponga la culpa. De los diagnós­ticos implacables a lo posible más allá del fracaso, sería su point.</p><p>Sobre el final, Micaela Cuesta propone, en este clima de extenuación administrada, “La felicidad a pesar de todo”. Una figura que proviene más de la filosofía que de la sociología, su metier, pero una fi­gura radical: la felicidad como interrupción. No un objetivo a alcanzar. No un estado permanente, mu­cho menos una promesa de mercado. Una felici­dad que aparece como desvío, como ráfaga, como síntoma de que algo —por breve que sea— se salió del guion. Esa felicidad sin indicador ni moral de rendimiento vibra como el reverso de la lógica del sacrificio que organiza nuestras vidas. No se pro­duce, no se gestiona: ocurre. Y cuando ocurre, in­terrumpe lo fatal del adormecimiento generalizado.</p><p>El neoliberalismo sacrificial organiza las emo­ciones de un modo que justifica la desigualdad o impone un cinismo resignado. También administra el tiempo. Borra el futuro como horizonte com­partido y lo reemplaza por ciclos de ansiedad, de rendimiento, de urgencia sin relato. Pero mientras haya experiencias de felicidad —aunque no duren, aunque no rindan, aunque no se vendan— habrá pulsión utópica. No se trata de prometer un ma­ñana, sino de sentir que aún podría haber uno. Esa sospecha, esa fragilidad deseante, esa mínima experiencia de plenitud no administrada, puede ser el inicio de otra temporalidad. No una épica, sino una grieta. No un sistema, sino un instante. Y a veces, con eso alcanza.</p><p>Tal vez esa sea la forma más honesta de persistir: no negar la bruma. No hacer de ella una metáfora del vacío, sino del umbral. Porque en esa niebla que se posa sobre lo visible —como una promesa sin garantías, como una presencia aún sin forma— late todavía el futuro. Un futuro que no se alumbra con certezas ni programas, sino con sensibilidad compartida, con imaginación persistente, con afec­tos que no se resignan a ser gestionados.</p><p>La niebla no niega la existencia de un mundo. Solo la posterga. Exige tiempo. Exige compañía .Exige una mirada capaz de sostener la espera sin cinismo, sin anestesia. Este libro no despeja el ho­rizonte, pero señala que debe haber alguno. Lo apunta con palabras, con preguntas. Lo ilumina a la manera de las luciérnagas: por instantes, con delicadeza, sin espectáculo. Y en esa intermitencia quizá se aloje la promesa de lo que aún no sabemos decir, pero ya empezamos a sentir juntos. Eso hace <i>Argentina (re)sentida</i>: no despeja la niebla, pero la habita .La re-significa. La atraviesa con ideas que vibran en medio de la opacidad. No para disiparla del todo, sino para encontrar ahí —en su espesu­ra— una forma posible de futuro junto a otros.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/TOMEGOAR7JGGLK7MXFLZCXMSNA.jpg?auth=c3d5acdf08b8cf343664cdc5308984beb32e1b6a4d44839e7b24b49110afe0cf&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La prehabilitación personalizada mejora los resultados de la cirugía, según un ensayo]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2025/11/14/la-prehabilitacion-personalizada-mejora-los-resultados-de-la-cirugia-segun-un-ensayo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2025/11/14/la-prehabilitacion-personalizada-mejora-los-resultados-de-la-cirugia-segun-un-ensayo/</guid><dc:creator><![CDATA[Dennis Thompson HealthDay Reporter]]></dc:creator><description><![CDATA[Healthday Spanish]]></description><pubDate>Fri, 14 Nov 2025 04:45:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VDUHP5MPKNA6TFTGM3ASRTO7E4.jpg?auth=15a9d6988ff915609b0f25390e092cf596523757ecccf8607974271befae147d&smart=true&width=1200&height=800" alt="" height="800" width="1200"/><p>JUEVES, 13 de noviembre de 2025 (HealthDay News) -- Es comprensible que las personas que se enfrentan a una cirugía mayor piensen que necesitan conservar su energía, tanto para el procedimiento como para la rehabilitación que seguirá.</p><p>Pero estarían mejor si se dedicaran a la "prehabilitación". Y un nuevo estudio encontró que la rehabilitación funciona mejor si un paciente recibe atención personalizada.</p><p>Los pacientes que recibieron un programa de rehabilitación personalizado con entrenamiento dos veces por semana terminaron mejor preparados para la cirugía que aquellos a los que se les ofreció un consejo estándar previo a la cirugía sin ninguna orientación directa, informaron los investigadores el 12 de noviembre en la revista JAMA Surgery.</p><p>Aquellos que recibieron entrenamiento personal mejoraron significativamente en cada prueba de aptitud física y mental antes de su procedimiento, encontraron los investigadores.</p><p>Los pacientes también experimentaron cambios en su sistema inmunológico que ayudaron a su recuperación posterior a la cirugía y terminaron con menos complicaciones importantes.</p><p>"Se puede pensar en la rehabilitación como una forma de entrenar, no solo la resiliencia física, sino también el estado inmunológico, neurocognitivo y psicológico, para prepararse realmente para este gran trauma de la cirugía", añadió en un comunicado de prensa el autor principal, el Dr. Brice Gaudilliere, profesor de anestesiología, perioperatoria y medicina del dolor de la Universidad de Stanford.</p><p>Comer bien, hacer ejercicio y dormir lo suficiente para mejorar la salud física y mental puede ayudar a una persona a soportar el extraordinario costo que la cirugía mayor tiene en el cuerpo humano, dijeron los investigadores.</p><p>"Nunca correrías un maratón sin entrenar para ello", señaló en un comunicado de prensa la autora principal, la Dra. Cindy Kin, profesora asociada de cirugía de la Universidad de Stanford.</p><p>Desafortunadamente, muchos pacientes no hacen cambios significativos en el estilo de vida antes de la cirugía, dijeron los investigadores.</p><p>"Aunque los médicos lo recomiendan, hacer que los pacientes lo hagan, y que cumplan y se adhieran a estos programas de prehabilitación, es bastante difícil", dijo Gaudilliere.</p><p>En el nuevo estudio, los investigadores compararon a 27 pacientes que se enfrentaban a una cirugía electiva mayor y que eligieron al azar recibir entrenamiento personalizado de rehabilitación con un grupo de control de 27 que no recibieron la ayuda adicional.</p><p>El grupo de control recibió orientación sobre ejercicios, recomendaciones nutricionales, consejos para reducir el estrés y acceso a una aplicación de entrenamiento cerebral.</p><p>Aquellos en el programa personalizado recibieron sesiones de entrenamiento remoto individuales dos veces por semana, una con un fisioterapeuta y la otra con un médico. El consejo fue similar al proporcionado al grupo de control, pero personalizado según las habilidades y el progreso de cada paciente.</p><p>Por ejemplo, los pacientes recibieron consejos nutricionales y recetas saludables basadas en fotos y videos de lo que tenían en su cocina.</p><p>Solo cuatro de los 27 pacientes en el programa personalizado sufrieron complicaciones posquirúrgicas, en comparación con 11 de los 27 pacientes que recibieron rehabilitación estándar, informaron los investigadores.</p><p>Encontraron el refuerzo inmunológico de la rehabilitación personalizada particularmente impresionante.</p><p>La rehabilitación pareció hacer que ciertas células inmunitarias fueran menos propensas a reaccionar de forma exagerada, y también redujo el nivel inicial de inflamación del paciente antes de la cirugía, encontró el estudio.</p><p>"A partir de estudios anteriores, sabemos que las personas que contraen una infección después de la cirugía son aquellas que tienen una respuesta inmune innata anormalmente alta antes de la cirugía, por lo que están en un estado demasiado inflamatorio", dijo Gaudilliere. Las células inmunitarias excesivamente amplificadas pueden, paradójicamente, dar lugar a una respuesta inmunitaria menos eficiente a los gérmenes.</p><p>El programa personalizado también pareció normalizar las respuestas inmunitarias en algunas células que se han vinculado con el deterioro cognitivo posquirúrgico, que afecta hasta a la mitad de los pacientes tras una cirugía mayor, señaló el investigador principal, el Dr. Franck Verdonk, ex investigador del laboratorio de Gaudilliere, en Stanford.</p><p>"Creo que es realmente impresionante como respuesta", dijo Verdonk en un comunicado de prensa. "No es tanto trabajo y tiene un gran impacto".</p><p>El siguiente paso será averiguar qué pacientes se beneficiarían más de la rehabilitación personalizada, dijeron los investigadores.</p><p>Mientras tanto, Kin sugiere que los pacientes que se preparan para la cirugía comiencen con un pequeño cambio de comportamiento: cualquier hábito nuevo que mejore su nutrición, ejercicio o sueño.</p><p>"Si tuviera que elegir una cosa, probablemente sería el ejercicio", dijo Kin.</p><p>Más información</p><p>El Hospital General de Massachusetts ofrece más información sobre la prehabilitación.</p><p>FUENTE: Universidad de Stanford, comunicado de prensa, 12 de noviembre de 2025</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VDUHP5MPKNA6TFTGM3ASRTO7E4.jpg?auth=15a9d6988ff915609b0f25390e092cf596523757ecccf8607974271befae147d&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=800" type="image/jpeg" height="800" width="1200"/></item><item><title><![CDATA[Lucrecia Martel: “Prefiero que me juzgue la historia pero no dejar de opinar sobre mi tiempo” ]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/11/08/lucrecia-martel-prefiero-que-me-juzgue-la-historia-pero-no-dejar-de-opinar-sobre-mi-tiempo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/11/08/lucrecia-martel-prefiero-que-me-juzgue-la-historia-pero-no-dejar-de-opinar-sobre-mi-tiempo/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[Entrevista con la gran cineasta argentina, a propósito de “Un destino común”, su primer libro, que reúne algunas de sus intervenciones públicas. En esta charla reflexiona sobre la tecnología, el poder, la cancelación, los jóvenes, el fin de una era y todo lo que el cine puede inventar todavía]]></description><pubDate>Sun, 09 Nov 2025 15:55:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SWADL5JHJBDNPINRYGHY4C74XQ.jpg?auth=11831a1822dd05a7c77e878530ab54effe4ab5abb648ebac2c587010b18a83c0&smart=true&width=1920&height=1296" alt="El libro de Martel reúne varias de sus intervenciones públicas y tres conversaciones que mantuvo con otros artistas y escritores. (Coni Rosman)" height="1296" width="1920"/><p>Antes de filmar <i><b>Zama</b></i>, <b>Lucrecia Martel </b>hizo un pequeño viaje en barco hasta Corrientes. En ese viaje llevaba para leer documentos y crónicas de la Colonia acerca de diferentes expediciones en América. Fue entonces cuando dio con la imagen, de un magnetismo fabuloso, que la dejó pensando. El narrador de una de las crónicas aseguraba que, a cualquier hora, si alguien caminaba por alguna de las ciudades mineras (norte de Chile, Perú, Bolivia) iba a encontrarse con indios que deambulaban sin saber adónde ir, mirando alrededor, sin poder conciliar el sueño y desorientados.</p><p><i><b>“¿Por qué estos indios insomnes caminaban por la noche en la ciudad? Porque las cosas se habían transformado demasiado”</b></i><b>,</b> dice Martel, en un fragmento de <i><b>Un destino común</b></i>, su primer libro, que acaba de ser publicado. Para Martel, la imagen de los indios insomnes –como los llama– es también, de algún modo, <b>una fotografía del presente de la humanidad</b>, que ve cómo se desvanecen las columnas que mantenían en pie una cosmovisión, toda una forma de ver y entender la vida, la sociedad y las ideas.</p><p>Lo explica así: <i>“El mundo en el que creían, el que los organizaba, el que les permitía sobrevivir, había colapsado. Sus horas de vigilia, sus mejores horas, estaban ahora transformadas en trabajo para los otros. Y las cosas en las que creían, las más sagradas, habían sido derribadas, destruidas, burladas. Pienso que es un poco lo que nos está pasando, y no solo en este país, sino en esta era, en este mundo. Humildemente pienso que estamos en esa situación”</i>.</p><p><i><b>Un destino común</b></i> es un libro en el que durante dos años trabajaron con la cineasta argentina los editores <i><b>Malena Rey</b></i> y <i><b>Pablo Marín </b></i>y en el que reunieron algunas de sus intervenciones públicas entre 2009 y 2025 y también tres largas conversaciones que mantuvo con otros artistas y escritores como <b>César González</b>, <b>Carla Simón </b>y <b>Leila Guerriero</b>. El título se desprende de algunas de las ideas de Martel acerca de qué es la cultura.</p><p>Si escucharla es siempre una experiencia singular, leer las ideas de Martel a partir de la articulación que propone <b>el libro añade otra perspectiva, entre iluminadora y aluvional: interpretaciones, lecturas y frases reveladoras de una manera de ver el presente.</b> Es interesante porque, en la mayoría de los casos, habla ante audiencias compuestas por gente muy joven, que buscan en ella una suerte de guía que va más allá de su trabajo en el cine. Hay algo en su forma de analizar su tiempo que se distingue de otras expresiones cada vez más marcadas por el miedo a la crítica, el escrache o la cancelación.</p><p>Por estos días tuve la oportunidad de conversar con Lucrecia Martel, a quien hasta ahora solo <a href="https://www.infobae.com/cultura/2017/09/24/lucrecia-martel-hay-que-usar-las-palabras-indio-torta-puto-darles-la-vuelta-y-que-sean-palabras-felices-2/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2017/09/24/lucrecia-martel-hay-que-usar-las-palabras-indio-torta-puto-darles-la-vuelta-y-que-sean-palabras-felices-2/">había entrevistado en 2017</a>, días antes del estreno de <i><b>Zama</b></i>, ese cuadro viviente basado en la novela de <b>Antonio Di Benedetto</b>. Por entonces había mucha expectativa ya que habían pasado casi diez años de <i><b>La mujer sin cabeza</b></i>, su anterior película. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/H27DEAATBVEQXH6E6VVEDVVMUI.jpg?auth=fabc0d997c8f9f1131e45db1bb616a9d02d6cc1372bd65369c1264916f9989c0&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Un destino común", de Lucrecia Martel, fue publicado por Caja Negra, una editorial que está celebrando sus veinte años de actividad." height="1080" width="1920"/><p>La expectativa sobre su obra no cede: en estas semanas Martel está presentando por el mundo su nueva película, <a href="https://www.infobae.com/cultura/2025/10/15/lucrecia-martel-el-cine-es-una-poderosa-herramienta-de-transformacion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2025/10/15/lucrecia-martel-el-cine-es-una-poderosa-herramienta-de-transformacion/"><i><b>Nuestra tierra</b></i></a>, un documental sobre el asesinato del líder de la comunidad chuschagasta <b>Javier Chocobar</b> en Tucumán, en el año 2009, ocurrido en el marco de una disputa por tierras en el norte argentino. La película de Martel –quien escribió el guión con <b>María Alché</b>– reconstruye esos hechos, presenta fragmentos del juicio oral y público por el asesinato y la crítica señaló que es una crónica brillante y también un retrato artístico y comprometido. </p><p>A través de las voces de los miembros de la comunidad y de algunas fotografías, en el documental <i>“se revela el origen remoto del crimen, arraigado en una historia de usurpación territorial que se extiende desde la época colonial hasta la actualidad”</i>, según se lee en algunos de los textos divulgados por la producción de la película, que aún no se vio en la Argentina. <i><b>Nuestra tierra</b></i>, cuyo estreno está programado para marzo de 2026, tuvo su premiere mundial en el <a href="https://www.infobae.com/cultura/2025/09/02/lucrecia-martel-en-venecia-el-cine-es-algo-muy-potente-en-esta-epoca-de-desesperanza/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2025/09/02/lucrecia-martel-en-venecia-el-cine-es-algo-muy-potente-en-esta-epoca-de-desesperanza/">Festival de Venecia</a> y acaba de ganar el premio a mejor película en el Festival de Cine de Londres.</p><p>Entre viaje y viaje, por unos días Martel estuvo en Salta, su provincia, aquella en la que nació y vive y que es también escenario de algunas de sus películas. La charla con <b>Infobae</b> se fue dando por etapas: hubo correos, hubo mensajes de whatsapp y hubo también un buen rato de videollamada. </p><p>Martel celebra el acto de conversar. Lo hace en el libro pero también lo hará durante esta entrevista. <i>“Tengo una necesidad vital de conversar y tratar de comprender a los que piensan distinto”</i>, asegurará en un momento. También dirá que <i>“una película es un gran esfuerzo para dar inicio a una conversación que no sabés cuándo termina. Eso es lo fabuloso”.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PL2JAVAXRNAHPNODOH6RN2ZSIM.jpg?auth=255cdc88bd0909dc8a6f8ac7f0ec2853d8b2df1c33771fc4c55d7f99ecc80edd&smart=true&width=1920&height=2881" alt="Martel: "La tecnología nunca fue sólo un subproducto de la ciencia, sino una manifestación material de la concentración de capital en gigantescas compañías que funcionan como Estados planetarios". (Coni Rosman)" height="2881" width="1920"/><p><b>— Un libro no es una película y éste es tu primer libro. ¿Cómo te sentís con este cambio de lenguaje?</b></p><p>— He intentado todos estos años que no se graben las charlas que doy. Si me ofrecen dinero extra por eso, acepto porque siempre estamos en rojo en reparaciones de la casa, en actualizaciones tecnológicas. Pero si pudiera evitaría las grabaciones simplemente para poder decir ciertas cosas que, cuando se fijan en el tiempo, son mamarrachos, o no hacen gracia, pero en el momento me ayudan a conversar. Cuando Malena y Pablo me propusieron esto, sabía que corría este riesgo pero <b>quizás porque estoy más vieja, o porque el apocalipsis ya es una amenaza diaria, acepté</b>. Por vanidad, quizás no lo hubiera hecho. Malena y Pablo han hecho un trabajo increíble de edición sin perder la levedad tan reconfortante de la conversación. </p><p><b>— Entiendo que cuando das tus charlas no llevás el texto escrito aunque sí llevás notas, ¿es así?</b></p><p>— Yo llevo un cuaderno con las cosas que pienso y también un poco ordeno la estructura de las charlas. Y, después de las charlas, anoto lo que no dije, lo que me olvidé, lo que debería decir mejor. O sea, más o menos me fui mejorando a mí misma pero, igual, hay un montón de cosas que uno dice livianamente. Como el chiste que hago siempre, y es que nada de lo que digo es verdad, pero tiene consecuencias. Entonces eso me da mucha libertad para decir muchas paparruchadas, y también para decir cosas que para mí deben ser dichas aunque no esté la base científica completa que las sostenga, sino porque son disparadores. La mayor parte del tiempo yo hablo para gente más joven. </p><p><b>— Sí, eso se advierte. Muchas veces esas ideas o disparadores son también obsesiones que se repiten a lo largo del tiempo. Son como los temas eje de tu pensamiento, en definitiva. </b></p><p>— Yo no es que tenga obsesiones, no me siento ese tipo de persona obsesionada con algo. Lo que sí creo es que hay cosas que en estos años siempre fueron observaciones o temas sobre los que trabajo, pero que el tiempo fue demostrando que en el camino que tomó Occidente, nuestro país en especial, hemos agarrado por rutas que nos llevan tan al precipicio que es el momento para decir: <i>“Che, bueno, ahora nos ponemos a pensar más seriamente sobre cuán profundo tiene que ser el cambio”</i>. No una autocrítica superficial sino realmente pensar en qué momento esto se fue para un lugar tan peligroso.</p><p><b>— Me da la impresión de que en los más jóvenes se perdió el valor o el sentido de la democracia que tenemos quienes vivimos en dictadura. De pronto, pudimos heredarles a nuestros hijos algo de esa épica que fue el regreso del sistema democrático pero en las generaciones siguientes, para una enorme mayoría la democracia solo tiene deudas con ellos. Entonces, ¿qué les vas a decir, que con los militares estábamos peor? Hoy para convocarlos alcanza con un discurso que encienda la ilusión de poder llegar a fin de mes o tener un trabajo y un lugar donde vivir. ¿De qué los podemos acusar? </b></p><p>— No, no, creo que el discurso punitivo está bastante moderado. Que, en general, la posición no está siendo punitiva con el electorado como sucedió otras veces. Porque <b>a una persona de 30, 40 años, no podés comprometerla con la épica de los años 70,</b> cuando en su propio horizonte de vida tienen el desempleo y lo que vos decís, poco trabajo y alquileres que en algunos casos son una bomba. </p><p><b>— Tanto la pérdida de valor de la democracia como la cuestión de la vivienda no son temas cruciales solo en Argentina o Latinoamérica. En Europa y en otros países centrales, el tema de la vivienda para los más jóvenes es un problema grave.</b></p><p>— Exacto, sí. Vos sabés que estuve dando algunas charlas en Europa a raíz de los estrenos de la película y <b>me doy cuenta de que tengo que hacer el mismo discurso que acá, que no es muy distinto.</b> No es que allá les voy a contar las penurias que vivimos acá. No, es el mismo discurso. Hace unos días, en Nueva York tuve una reunión con los estudiantes de Columbia y les decía: <i>“Miren, la mayor parte de ustedes va a gastar el 20, 30% de sus ingresos en tener un lugar para vivir”</i>. Hubo generaciones que no tuvieron que pasar por eso.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SXGSZTCUEBCNDFHGW6P3Y4RZ2I.jpg?auth=4a83fa2cf7b1e82a6fbb233dd2d4e20db625d0d7c0c22d974e94836b3db1bb03&smart=true&width=1920&height=2448" alt=""La posibilidad que tiene el cine es la de revelar la construcción de la verdad o de lo naturalizado", dice Martel. (Coni Rosman)" height="2448" width="1920"/><p><b>— Ahora, ¿cómo se explica eso? Allá sucede y también acá, que hay cantidad de edificios con departamentos vacíos. Se habla de lavado de dinero, pero ¿qué hacen con todos esos departamentos vacíos? No termino de entender ese negocio. </b></p><p>— Yo te juro que no sé cómo funciona eso. Lo que sí creo es que esas son señales de concentración de capital. Que cuando eso pasa es que hay mucha gente que tenía una disponibilidad de dinero que falta en el resto de la sociedad. A mí lo que me parece vergonzoso es que se auspicia, viste. Se anuncian con bombos y platillos viviendas de lujo, pero qué sentido tiene eso, por Dios, cuando lo que hacen falta son viviendas sociales, viviendas accesibles para los jóvenes. </p><p><b>— El espacio que se contrae, de lo que tanto hablás…</b></p><p>— Respecto al espacio, es fácilmente constatable que para una importante parte de la población el espacio se ha contraído. La pobreza ha sido siempre un factor de contracción del espacio. <b>La usurpación del espacio vital es un hilo conductor en la historia de nuestra especie</b>. Pero ahora la contracción sucede también en los sectores más privilegiados. Los barrios cerrados, los adolescentes encerrados con sus computadoras, los jóvenes que no salen ni a buscar comida. La pandemia, entre sus muchas calamidades, confirmó que podíamos vivir restringidos en el espacio mucho más tiempo del que imaginábamos. Y una parte de la población se enfureció contra esa restricción que venía desde el Estado, pero curiosamente esa misma gente no parece advertir que la contracción del espacio hace tiempo que viene impulsada desde la tecnología. Y <b>la tecnología nunca fue sólo un subproducto de la ciencia, sino una manifestación material de la concentración de capital en gigantescas compañías que funcionan como Estados planetarios</b>, a cuyos dueños conocemos más que a los presidentes de otras naciones. Contracción del espacio vital y expansión asombrosa del capital concentrado: la idea misma de nación parece diluirse.</p><p><b>— Justamente decías recién que hablás mucho con gente joven y en esas intervenciones se advierte en vos una voluntad entusiasta, de estímulo. </b></p><p>— A veces me cuesta sostenerla. Ayer hablaba con una amiga y le decía: hoy no puedo hablar con nadie porque no tengo ninguna luz en el horizonte. Más allá del esfuerzo de optimismo, porque <b>me parte el corazón ver gente muy joven como desesperados, angustiados</b>, no sé. Me escriben. Para mí es aterrador eso. Y sobre todo porque es algo que no imaginé que me iba a tocar vivir. <b>No me imaginé que iba a tener que asumir este rol de madre.</b> Pero lo que sí creo es que es un momento excepcional para el cine. No sé si para el cine como industria pero sí para la gente que quiere hacer narrativa audiovisual. Porque hay un analfabetismo funcional generalizado en el planeta y la organización narrativa en imágenes y sonidos tiene unas posibilidades para mí muy por debajo del razonamiento clásico del pensamiento, del razonamiento. Yo creo que en el cine, lo que uno puede hacer con imágenes y sonido no es tanto informar <b>“esta no es la verdad, esta es la verdad”</b>, si no mostrarle al público la forma en que se construye la verdad. No sustituirla. Porque en el proceso de sustituirla realmente uno no está logrando ningún mecanismo mejor. El asunto es que la verdad, las verdades establecidas por una sociedad, son epocales y son construidas y es necesario ver cuán construidas son. Y hay cosas en las que resulta fácil vulnerar la construcción de pensamiento y hay otras que son muy difíciles porque están súper naturalizadas. Y, para mí, esa es la zona donde el cine puede trabajar hoy. <b>Cuando digo cine, me refiero a la narrativa audiovisual en general porque creo que hasta TikTok puede servir para eso</b>. Esto es: comprender esas herramientas no como un lenguaje subsidiario del lenguaje oral o del discurso del pensamiento. Entonces, en eso sí creo y tengo optimismo. Lo que pasa es que eso hay que ejercerlo. Hay que querer ejercerlo.</p><p><b>— Me gusta cuando decís que “hay que inventar el cine”. Ahí me parece que vas incluso un paso más allá en esa cosa del entusiasmo. De eso te hablo. </b></p><p>— Mirá, cuando digo lo de no sustituir una verdad por otra, es porque eso sería del orden del argumento: mucha gente cree que el cine es contar historias, que el cine es una cuestión argumental. Y no, <b>la posibilidad que tiene el cine es la de revelar la construcción de la verdad o de lo naturalizado</b>. Y cuando eso sucede, que son esos momentos muy milagrosos a los que uno asistió en la literatura, en el teatro, en el cine, en la música, uno asistió a esos segundos en los que decís: <i>“Ah, pará, esto no es así. Esto podría ser de otra manera”</i>. La posibilidad que tiene el lenguaje del cine para eso es enorme. Es infinita. Lo que pasa es que hay que ejercer esa potencia. En ese lenguaje cinematográfico normado por toda esa narrativa hegemónica del argumento, de los tres actos, los cinco actos, todo eso le resta potencia al lenguaje. Y <b>cuando yo digo “inventar el cine”, es que los chicos vean que el cine es una droga buena.</b> Es una droga buena que te abre la percepción y te puede permitir cosas que ahora no le vemos solución pero por lo menos comprenderlas como construidas y no como cosas a las que hay que resignarse. </p><p><b>— Te escucho y pienso que las imágenes que estás dando tienen que ver con la idea de epifanía y hasta de revelación, ¿no? Eso que estás diciendo, lo de abrirse a la percepción y mirar de nuevo. </b></p><p>— Eso pasa. Mirá, uno tiene esa intención con el cine. Es muy difícil lograrlo todo el tiempo durante las dos horas que dura una película. Quizás tenés unos segundos aquí, unos segunditos allá. Para un espectador estos segunditos, para el otro son aquellos segunditos. Pero la ambición de intentarlo es tan feliz, te da tanta felicidad ejercer esa ambición. Después, que uno lo logre… Yo no lo he logrado más que en segunditos en las películas. Creo yo, ¿no? Porque eso un poco te lo devuelve el espectador. Uno lo intenta de todas las maneras posibles y, después, la vida de las películas te va diciendo: “sí, no, sí, no”.</p><p><b>— Aquellos “segunditos”, como decís, que resaltan los espectadores, no coinciden necesariamente con los segundos que vos imaginaste en el momento del montaje final. De pronto te sorprenden con cosas que no pensabas, ¿no? </b></p><p>— Por supuesto, sí. Y no tiene que ver siquiera con el gusto, porque a mí hay muchas personas que me han comentado que no les gustan las películas pero que pensaron tal o cual cosa. Porque <b>la película, como objeto, no es el fin de una acción, es el comienzo de una conversación. </b>Y siempre lo entendí así porque para mí era como funcionaban los relatos orales de mi abuela. No era que el cuento cerraba sino que, a partir del cuento, venía todo un momento de preguntas, de comentarios, donde uno le preguntaba más cosas. Para mí, la película es un gran esfuerzo para dar inicio a una conversación que no sabés cuándo termina. Eso es lo fabuloso.</p><p><b>— Cuando hablás de los relatos orales de tu abuela siempre me acuerdo de una anécdota que me contó el escritor Héctor Tizón hace muchísimos años, en Yala, Jujuy. Invitado por la Universidad de Leyden, en Holanda, le habían empezado a preguntar una vez más por el realismo mágico y entonces él les respondió: </b><i><b>“Cuando yo era chico, antes de que nos durmiéramos mi abuela entraba a mirar que no hubiera serpientes bajo los colchones. Bueno, eso que para ustedes es realismo mágico, para nosotros era realismo pedestre”</b></i><b>. ¿Qué eran los relatos de tu abuela?</b></p><p>— Desde el estreno de un corto mío yo siempre he estado en contra de esa calificación de realismo mágico porque eso es creer que existe la realidad. Que la realidad es un dato hecho y no que la realidad es un invento al que le otorgamos un montón de funciones. </p><p><b>— Una convención.</b></p><p>— Claro. Entonces por eso para mí <b>esa idea del realismo mágico habrá servido para un periodista, para un crítico, pero la verdad que no sirve para pensar</b>. Como ciudadanos no nos sirve. Y lo que hacía mi abuela era eso, llenar los espacios de lo que conocíamos, la casa, los vecinos, un poco más allá, la casa frente a la plaza o qué sé yo, llenarlos de narraciones. Entonces, ese edificio ya no era solamente ese edificio sino que era todo lo que nos contaba mi abuela. Y lo que tienen de hermoso los cuentos, sobre todo esos cuentos infantiles, es que no es que se vuelve una realidad dura, no es como un edificio. <b>El relato es un vapor que está ahí dando vueltas, que va, que viene, que no tiene la pretensión de la verdad. </b>Eso es muy importante. <b>La pretensión de verdad es un problema que la política se va a tener que cuestionar muchísimo, yo creo que es el gran problema argentino. </b>La permanente carrera a ver quién encuentra la verdad, quién impone la verdad, no nos va a hacer más que meter la pata. </p><p><b>— En tus intervenciones decís algo así como que es mejor pensar en perspectivas en lugar de verdades. </b></p><p>— No perspectivas, sino que la verdad es quién puede imponer que tal cosa sea la verdad. En la ciencia también funciona de esa manera y también hay otros procedimientos. Ojalá fuera como la ciencia: es todo el tiempo contrastar a ver si sirve para seguir construyendo nuevas ideas.</p><p><b>— Y en la ciencia además hay legitimaciones constantes, ¿no?</b></p><p>— Claro. El problema de cómo funciona la verdad en la política es establecer como marcas que son naturales e inamovibles. Eso es una locura porque<b> la sociedad cambia y necesitamos todo el tiempo estar revisando lo que consideramos útil, bueno, verdadero</b>. No se puede estar estableciendo marcas como si fueran microedades de oro, donde las cosas se dicen para siempre. O que alguien, que en general es el partido que ejerce el poder, crea que es el juez último de lo que está bien y lo que está mal. Mientras sigamos con una concepción de la democracia en esos términos, estamos liquidados. Porque siempre va a venir uno que va a destruir la verdad del otro. No va a poder haber un consenso en las zonas en donde quizás no estamos tan de acuerdo. El discurso en torno a la verdad para mí es de las cosas más peligrosas que se fue imponiendo en la Argentina en los últimos 30 años. <b>Y esa idea de la grieta, absolutamente estúpida, porque todos sabemos que en nuestras familias eso no funciona</b>, todos tenemos en nuestras familias a gente de un lado y del otro y nos queremos, y nos adoramos, qué sé yo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OHHRWTV5SVFOTIZBFO22EUTJHU.jpg?auth=cbb8488e4c59e94a0ee42ba0cb91998646c01c114254a03046003398fb2c46fb&smart=true&width=1920&height=2241" alt="Martel: He visto gente brillante adormecerse bajo el lema “no hacerle el juego a la derecha”. (Coni Rosman)" height="2241" width="1920"/><p><b>— Al tío facho lo queríamos igual. </b></p><p>— Por supuesto. Y está la tía hippie, la otra zurda, y en Navidad están todos juntos y charlan y más o menos tratan de conciliar en algunos temas. Entonces, a nivel de la familia o de las pequeñas comunidades esas cosas no funcionan. Esas polarizaciones están para mí íntimamente munidas de la idea de una verdad que viene alguien y la impone. O, bueno, todas estas ideas que ahora se enuncian de una manera muy, te diría, hasta ingenua, de batalla cultural y qué sé yo, pero que ya se venían ejerciendo esas ideas de un lado, de otro.</p><p><b>— En el libro decís que estamos llenos de miedos y que hay que dejar de intentar quedar bien con todo el mundo. Resalto un fragmento: </b><i><b>“Nos han vuelto impotentes de mil maneras: la cancelación nos ha vuelto impotentes, también la apropiación cultural”. </b></i></p><p>— Sigo de acuerdo con esa frase. No es necesario ser algo en particular para hacer algo relevante sobre un tema. <b>Creo que nos da miedo asumir errores históricos. Hace mucho tiempo tomé esta decisión: prefiero que me juzgue la historia pero no dejar de opinar sobre mi tiempo.</b> He visto gente brillante adormecerse bajo el lema “no hacerle el juego a la derecha”. Y ahora que los jóvenes se identifican con la derecha y sienten que este gobierno los representa, les sugiero humildemente que no dejen de ser críticos con sus representantes bajo el lema “no hacerle el juego a los zurdos”. Porque en esos lemas se ahogan todas las posibilidades de corregir las ideas que nos llevan al fracaso. La vida va revelando las doctrinas inútiles; cuando vemos la pobreza crecer, los jóvenes sin la educación que les permita tener un futuro que no sea la sumisión. Que la pobreza se mida sin incluir lo que cuesta un alquiler es un absurdo incomprensible. Creo que los manifiestos políticos y estéticos son geniales si son bromas, chistes, poemas, pero no planes de acción. <b>Tengo una necesidad vital de conversar y tratar de comprender a los que piensan distinto.</b> Porque es la única manera de ejercitar el pensamiento y el lenguaje. Los algoritmos no tienen nada que ver con la experiencia de vivir en un planeta.</p><p><b>— Pensando en el título del libro, decís que armar el destino común </b><i><b>“es la única tarea de la cultura”</b></i><b> y describís a la cultura como </b><i><b>“la guerra por las buenas”</b></i><b>, una guerra que hay que pelear para incluir a todos. Parece una gran respuesta a los embates ultraconservadores contra el arte y también contra la investigación.</b></p><p>— Yo creo que la cultura es la guerra por las buenas, pero no creo que eso sea lo único que puede ser la cultura. A lo que aspiro es a que la cultura no sea la guerra por las buenas sino un lugar de encuentro, no de iguales, en donde el disentimiento sea posible. <b>No la homogeneidad de pensamiento. Para mí estos chicos que hablan de la batalla cultural y qué sé yo, yo lo veo como una ingenuidad. </b>Ahí es donde se revela la debilidad de ese pensamiento. ¿Por qué? Porque eso de imponerse sobre los otros, con un poco que pasen los años, te das cuenta que no funciona. <b>Las ideas que se imponen destrozan la posibilidad de la transformación</b>, que es vital para cualquier proceso económico, para cualquier proceso social. Cuando uno dice cultura, enseguida imagina los suplementos culturales de los diarios, los libros, las películas, el teatro.</p><p><b>— Cultura es también una manera de mirar el mundo, ¿no? O sea, uno puede mirar la política y la sociedad desde la cultura. </b></p><p>— Sí, es la forma de intercambio simbólico que una sociedad adopta y que determina a qué le otorga legitimidad y a qué no. Por eso te digo, para mí, la cultura del cine empieza cuando empieza una conversación. <b>En la Argentina, cada vez que hay una discusión en torno a una película enseguida hay un enardecimiento por establecer si la película es pésima o es excelente. No tiene importancia eso</b>, lo que tiene importancia es que conversamos de muchas cosas a raíz de una película, a raíz de una obra de teatro, a raíz de un programa de televisión. Esa parte en donde los humanos ejercen la invención del lenguaje no para estar de acuerdo con los que ya están de acuerdo, porque yo con la gente que estoy de acuerdo en lo que pienso no necesito hablar, voy a tomar un vino y charlo de música, charlo de otras cosas. <b>El lenguaje sirve sobre todo para cuando no entendés la posición del otro. Para cuando no entendés las ideas del otro</b>. Esa función del lenguaje en nuestro país está liquidada. </p><p><b>— Y hoy diría que se necesita más que nunca para tratar de entender dónde estamos parados.</b></p><p>— Y te digo una cosa, en ese sentido, para mí la gente que queda corrida del poder tiene más posibilidades de hacer eso, de retomar las funciones de comunicación con el que no piensa igual. Simplemente porque se ve obligada porque está corrida del poder.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XW4DWNWSWJBAFP6ZHCZGCXDVOE.jpg?auth=49405d455f91fee496e1265632b521bb1edb06a6dd03813aa79c17933082299b&smart=true&width=1920&height=2200" alt="Martel: "Es tal la velocidad, que el pensamiento queda anacrónico muy rápido". (Coni Rosman)" height="2200" width="1920"/><p><b>— Lógico, claro.</b></p><p>— Ahora, a lo que yo aspiro políticamente en este país es que eso suceda con quien ejerce el poder. Hablo de la capacidad de usar el lenguaje para entender a aquel que no está en posición de poder. </p><p><b>— Los otros días un amigo me recordó una cita de Carlos Monsiváis, el ensayista mexicano, que decía </b><i><b>“O ya no entiendo lo que pasa o ya no pasa lo que entendía”</b></i><b>. Que es una frase ideal para un momento como éste, en el que hay mucha gente que está pensando distinto a lo que fue hegemónico durante mucho tiempo. </b></p><p>— Exacto. Exacto. Creo lo mismo y también creo que esa gente que está pensando distinto también es víctima de la velocidad de los procesos históricos y económicos, que está íntimamente asociada a la velocidad de la tecnología. <b>Es tal la velocidad, que el pensamiento queda anacrónico muy rápido.</b> Por eso, más que nunca tenemos que estar en la acción de pensar permanentemente y no de estar estableciendo mojones, como “esto es la verdad”. Porque con mojones ya no va a funcionar la historia. </p><p><b>— Ahí aparece otra de las cosas de las que hablás en el libro y es la enorme diferencia entre la ocurrencia y la idea. Vivimos en la era de las redes sociales, un tiempo en el que se celebra la ocurrencia y se piensa menos a largo plazo. </b></p><p>— Indudablemente. Y es porque también la velocidad hace que se confunda la ocurrencia con la idea. En períodos medianos y de largo plazo te das cuenta de las ocurrencias que fueron solo eso, ocurrencias. Lo que pasa es que las consecuencias que puede traer una ocurrencia son muy distintas que la de una idea. Para mí, te digo, <b>la palabra que define el proceso mental al que estamos sometidos es “sustitución”. Viene una noticia y sustituye a la otra, a la otra. Una preocupación sustituye a la otra</b>. Mientras tanto, hay un malestar que no cambia con esa velocidad de sustitución, de noticias, de titulares de diarios. Ahora es tal acto de corrupción, ahora es esto, ahora es un accidente, ahora es un crimen atroz. </p><p><b>— Por momentos eso parece programático.</b></p><p>— Yo pienso que un poco sí y un poco no. Un poco sí y otro poco es la tecnología misma, que impone la idea de novedad. Vos fijate cómo funcionan las redes. Yo no estoy en las redes, pero conozco a la gente que tiene que alimentar las redes. Tienen que “alimentar” las redes: ahí ya te das cuenta de que la red es un ser vivo. <b>Ya dejó de ser una red social, es un organismo que le está consumiendo el tiempo a la gente desde todo punto de vista</b>. Pero lo que digo es que la velocidad de la historia se aceleró tanto, y te digo en los últimos 10 años la aceleración es para mí increíblemente mayor. Y esa aceleración es muy difícil para nuestros organismos; no sé si llegan a modificar nuestros organismos, pero para nosotros es muy difícil ir a esa velocidad de sustitución. Y hay una tristeza y una angustia y algo que requiere de ideas, no de ocurrencias. Y eso es lo que yo veo que está difícil de manejar. Ese ánimo, ese sentimiento que es mucho más orgánico. Que te hace levantarte a la mañana con dificultad, sin mucha esperanza. Y que no es ni este gobierno ni el otro gobierno ni la futura guerra.</p><p><b>— No, no, es propio de una era también eso. Ahora, antes mencionaste la palabra útil. En el libro decís: </b><i><b>“Uno está en un momento de la vida en el que realmente querés ser útil”</b></i><b> y también decís que </b><i><b>“en otra época, lo útil era algo malo. El arte no tenía que ser útil. Eso nos ha arruinado mucho”</b></i><b>. Me gustaría un poco hablar sobre esa idea de utilidad porque, si entiendo bien, es algo que comparto y es que, en este momento, me propongo que lo que hago sea productivo para mí y para los otros. </b></p><p>— En ese sentido, te digo que a veces también la decisión es encontrarme con aquellos de los que no sé qué esperar. La aventura del otro. Viste, como decir: bueno, qué voy a conocer más raro que otra persona que no conozca. <b>No hay ningún país, ninguna isla, ninguna playa que te vaya a proporcionar la aventura que es conocer a otra persona.</b> Y también eso las redes han restringido. Y el algoritmo y todo lo que ya sabemos. Han restringido mucho entrar en contacto con lo realmente diverso. Antes la escuela pública tenía esa posibilidad. Ahora la escuela pública es de los pobres. Antes, el servicio militar generaba esa posibilidad. Al menos un lugar de encuentro. La calle como lugar de encuentro. Y las redes, que podrían haber sido también eso, dejaron de serlo. El algoritmo ya no permite que uno se pueda encontrar con gente bastante distinta a uno. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HHS4QTKJH5DFXLC2E6M244KZVU.jpg?auth=8e290eef9d6f6d541a6c2802a8bf9cb5afcd453fc7b34e2cebcfccfac748cc90&smart=true&width=1920&height=1280" alt=""No hay ningún país, ninguna isla, ninguna playa que te vaya a proporcionar la aventura que es conocer a otra persona", asegura Martel.
(Coni Rosman)" height="1280" width="1920"/><p><b>— Es que no te podés dar vuelta por otros barrios, no hay manera. Son los nuevos editores de nuestra vida, los algoritmos. </b></p><p>— Yo sé que hay un montón de personas que hacemos un gran esfuerzo por likear cosas que no nos interesan y que nos aparezca distinto. </p><p><b>— Pero no ocurre.</b></p><p>— Y lo terrible es cómo funciona el algoritmo ahora en los buscadores de internet. Eso me parece patético. Porque antes yo llegaba a cosas espectaculares y ahora me cuesta cada vez más. Cada vez más es una mediocridad de información que no te lleva a ningún sitio interesante. </p><p><b>— Lo de la Inteligencia Artificial puede fascinar pero también puede ser muy aplastante.</b></p><p>— Para mí lo único aplastante de la IA es la concentración en manos de pocas empresas. La concentración que tiene esta tecnología de capital es alarmante. Y eso es lo único. Después, hemos sobrevivido a inventos más sofisticados, como la idea de Dios. A esto le vamos a encontrar la vuelta. </p><p><b>— ¿Ah, sí? ¿Pensás eso?</b></p><p>— Sí. Sí, estoy convencidísima de que hay una generación que va a venir, que debe estar ya bastante vacunada contra esto. Lo que pasa es que todavía quizás no ejerce el poder. No está en la edad del poder, simplemente porque son chicos. <b>Creo en el aburrimiento como factor de cambio. Y confío en la curiosidad más que en cualquier lista de mandamientos.</b> Pero esos dos estados son capturables por la tecnología. Al principio me divertía intentando conversar con los chats de AI, pero últimamente prefiero descubrir gente que inventa cosas en Tik Tok.</p><p><b>— ¿No te da miedo entonces el avance de la IA?</b></p><p>— Mientras recordemos que estos servicios los dan empresas, con sus propios objetivos, no veo tanto peligro. El miedo quizás sea que esta tecnología tan poderosa aparezca en medio de una crisis planetaria, cuando no estamos muy seguros de qué cosas son importantes para la vida futura. <b>De la tecnología me preocupa el tráfico de datos de los ciudadanos hacia quién sabe dónde.</b> Pasa el tiempo y no veo que sea un tema de preocupación de los gobiernos. Se pueden hacer perfiles de un ciudadano desde que nace. La intimidad, el olvido, el arrepentimiento: no creo que podamos prescindir de eso fácilmente. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N6NHJEOI5FDO5FEMZ5EFX6D6DU.jpg?auth=b9a7063ac8e78ca7b112acb41918249466b7a90d002c713793e15b26aa13b085&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Lucrecia Martel, en la última edición del Festival de Venecia. A su lado, su pareja, la cantante Julieta Laso. (Crédito: prensa Festival de Venecia)" height="1280" width="1920"/><p><b>— Vuelvo al tema del entusiasmo. Asistimos a un cambio de era que definís a partir de </b><i><b>“una horrorosa crisis económica, una espeluznante crisis política y un cambio tecnológico brutal del que apenas estamos viendo el comienzo”</b></i><b>. Sin embargo, en lugar de llamar a la resignación, convocás a ver todo de nuevo y a inventar. No solo a inventar el cine, digo; invitás a perder, incluso, horas de descanso para dedicarlas a la creación. Les hablás a los jóvenes y determinás que son una generación excepcional. ¿De dónde sacás energía y optimismo viendo con tanta claridad un panorama tan desolador?</b></p><p>— Estos últimos años estuve pensando mucho sobre nuestra historia, sobre la escritura misma de la historia, sobre la fundación de la Nación, sobre el trámite y el documento, y, sobre todo, pensando en la educación.<b> Cuando una cree que tiene algo para compartir con los vecinos, es necesario encontrar el lenguaje para hacerlo</b>. Puede parecer exagerado, pero si vemos la inutilidad en la que ha caído la palabra, y en general las formas con las que nos comunicamos, deja de ser una preocupación exagerada. El lenguaje con imágenes y sonidos también experimenta una crisis en estos días. Encontrar el modo lleva tiempo. Y creo que en esta película <i>(N. de la R.: se refiere a </i><i><b>Nuestra tierra</b></i><i>)</i> lo encontramos. Se necesita tiempo para pensar. Es difícil decir esto cuando la pobreza nos muerde los talones, porque es caro tener tiempo. Es muy fácil desistir de una misma; el cansancio es algo físico y para suplir la falta de presupuesto hay que usar las horas de descanso. Por eso hay que rodearse de gente curiosa, a la que le guste comer sano, y que sólo se intoxique de vez en cuando…</p><p><b>— Al leer </b><i><b>Un destino común</b></i><b> y prestarles mucha atención a tus ideas y, sobre todo, cuando advierto lo que pasa con aquello que decís, con la fuerza que transmiten tus intervenciones, comencé a pensar en el lugar que tenía María Elena Walsh en la cultura argentina.</b></p><p>— <i>(N. de la R. Martel queda un segundo en silencio, como sorprendida)</i> Un día en el supermercado la vi a Maria Elena, ella ya usaba un bastón, como yo. Estaba unas personas más adelante en la caja y durante 10 minutos pensé: ahora me acerco y le digo “Gracias, señora Maria Elena” o “Gracias, señora Walsh” o “Gracias”. Pero se notaba que tenía su carácter y no me animé. Gracias, Maria Elena, porque sus canciones son las cosas que me devuelven el sentido de pertenecer a una época, a un lugar con alegría. <b>Eso es la cultura, ¿no? Unos hilos invisibles que nos unen a los otros</b> y nos hacen sentirnos menos solos.</p><p><i>*El libro </i><i><b>Un destino común</b></i><i> se presentará con un diálogo entre Malena Rey y Lucrecia Martel el sábado 15 de noviembre, a las 17, en Deseo Club (Av. Chorroarin 1040, CABA), en el marco de una gran celebración por los veinte años de la editorial Caja Negra. </i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YH6QMIYXWJDV3A3VCSVQU6BNDQ.jpg?auth=efb777adf41fd546f7aa3deee788fee7c4e7c39d9e690e2372dc017a4a4c7eb2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[¿Cirugía de muelas del juicio? Los opioides no son necesarios, halla un ensayo clínico]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2025/11/08/cirugia-de-muelas-del-juicio-los-opioides-no-son-necesarios-halla-un-ensayo-clinico/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2025/11/08/cirugia-de-muelas-del-juicio-los-opioides-no-son-necesarios-halla-un-ensayo-clinico/</guid><dc:creator><![CDATA[Dennis Thompson HealthDay Reporter]]></dc:creator><description><![CDATA[Healthday Spanish]]></description><pubDate>Sat, 08 Nov 2025 04:30:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AOHX2ZY6ONF23LC7MPJQ5ZE22Q.jpg?auth=25a962ff59697a4bf029799a9fee0ee04b06f740d55005903ca189833a35aba8&smart=true&width=1200&height=800" alt="" height="800" width="1200"/><p>VIERNES, 7 de noviembre de 2025 (HealthDay News) -- ¿Que te extraigan las muelas del juicio?</p><p>No se necesitan opioides para lidiar con el dolor de la extracción, según un estudio reciente.</p><p>Una combinación de ibuprofeno y acetaminofén proporcionó un mejor alivio del dolor que la hidrocodona con acetaminofén durante los primeros dos días tras la cirugía de las muelas del juicio, informaron los investigadores en la edición del 6 de noviembre de la revista JAMA Network Open.</p><p>Tanto los hombres como las mujeres también tuvieron una mayor satisfacción después de la operación cuando usaron analgésicos de venta libre en comparación con los opioides, dijeron los investigadores.</p><p>Los resultados específicos del sexo son importantes porque las mujeres reportan consistentemente niveles más altos de dolor después de la cirugía, dijeron los investigadores.</p><p>"Queríamos determinar si los efectos del analgésico eran consistentes en hombres y mujeres por separado", señaló la investigadora principal, la Dra. Janine Fredericks-Younger, profesora asociada de la Facultad de Medicina Dental de la Universidad de Rutgers en Newark, Nueva Jersey.</p><p>"Y lo que encontramos es que en ambos subgrupos (hombres y mujeres), el no opioide fue superior durante el primer día y la noche, y luego no peor que el opioide durante el resto del período postoperatorio", dijo Fredericks-Younger en un comunicado de prensa.</p><p>Para el ensayo clínico, los investigadores reclutaron a más de 1,800 hombres y mujeres programados para someterse a la extracción de muelas del juicio, un procedimiento doloroso que requiere cortar las encías y, a veces, extraer hueso.</p><p>Esos procedimientos dentales son la forma en que muchos estadounidenses se introducen a los opioides, dijeron los investigadores en las notas de respaldo. Los dentistas emitieron más de 8.9 millones de recetas de opioides en 2022.</p><p>"Hay estudios que muestran que cuando los jóvenes se introducen a los opioides, como muchos lo han hecho a través de la extracción de muelas del juicio, hay una mayor probabilidad de que eventualmente los usen nuevamente, y luego puede conducir a la adicción", dijo Fredericks-Younger.</p><p>Aproximadamente la mitad de los participantes del ensayo recibieron 400 miligramos de ibuprofeno (Advil, Motrin) y 500 miligramos de acetaminofén (Tylenol) para su dolor, dice el estudio.</p><p>Los pacientes rastrearon su dolor dos veces al día durante nueve días usando diarios electrónicos, anotando no solo su dolor sino también la calidad de su sueño, la capacidad para realizar las actividades diarias y la satisfacción general.</p><p>En todas las medidas, los medicamentos de venta libre igualaron o superaron al opioide, lo que incluye un mejor sueño y una menor interferencia con las actividades diarias, encontró el estudio.</p><p>Los opioides recetados también tenían el doble de probabilidades de devolver la llamada solicitando analgésicos adicionales, encontraron los investigadores.</p><p>"Los resultados en realidad fueron incluso más fuertes de lo que pensábamos", dijo en un comunicado de prensa la investigadora principal, la Dra. Cecile Feldman . Es decana de la Facultad de Medicina Dental de Rutgers.</p><p>"Esperábamos encontrar que el no opioide no fuera inferior, para que al menos no fuera peor que los opioides", dijo. "Nos sorprendió ver que en realidad era superior".</p><p>Estos resultados deberían limitar la práctica dental común de escribir recetas de opioides "por si acaso" para los pacientes a los que se les dice que comiencen con medicamentos de venta libre, dijeron los investigadores.</p><p>La Asociación Dental Americana (American Dental Association) ya recomienda no usar opioides como tratamiento de primera línea para el dolor, anotaron los investigadores.</p><p>"¿Cómo podemos ahora, con la evidencia y el conocimiento que tenemos, eliminar estas recetas de la escritura?" Dijo Fredericks-Younger.</p><p>Aunque este estudio se enfocó en las extracciones de muelas del juicio, Feldman dijo que los hallazgos podrían aplicarse a otros procedimientos dentales.</p><p>"Nos sentimos bastante seguros al decir que los opioides no deben recetarse de forma rutinaria para los procedimientos dentales", dijo. "Nuestra combinación no opioide realmente debería ser la opción analgésica".</p><p>Pero se necesitan estudios futuros para ver si lo mismo ocurre con otros tipos de cirugías, sobre todo las que tratan las lesiones ortopédicas, añadió Feldman.</p><p>Más información</p><p>Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre el manejo del dolor dental.</p><p>FUENTES: Universidad de Rutgers, comunicado de prensa, 6 de noviembre de 2025; Apertura de la red JAMA, 6 de noviembre de 2025</p><p>## Lo que esto significa para ti</p><p>Los pacientes dentales pueden recibir un alivio eficaz del dolor con una combinación de paracetamol e ibuprofeno.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/AOHX2ZY6ONF23LC7MPJQ5ZE22Q.jpg?auth=25a962ff59697a4bf029799a9fee0ee04b06f740d55005903ca189833a35aba8&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=800" type="image/jpeg" height="800" width="1200"/></item><item><title><![CDATA[Analía Plaza, periodista: “Los ‘boomers’ depositaron en sus hijos muchas expectativas. Les inculcaron una cultura del esfuerzo y de la meritocracia que no se ha cumplido”]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/2025/09/20/analia-plaza-periodista-los-boomers-depositaron-en-sus-hijos-muchas-expectativas-les-inculcaron-una-cultura-del-esfuerzo-y-de-la-meritocracia-que-no-se-ha-cumplido/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/2025/09/20/analia-plaza-periodista-los-boomers-depositaron-en-sus-hijos-muchas-expectativas-les-inculcaron-una-cultura-del-esfuerzo-y-de-la-meritocracia-que-no-se-ha-cumplido/</guid><dc:creator><![CDATA[Elena L. Villalvilla]]></dc:creator><description><![CDATA[Plaza publica su primer ensayo, ‘La vida cañón: La historia de España a través de los boomers’, un retrato de la generación nacida entre 1955 y 1977]]></description><pubDate>Sat, 20 Sep 2025 06:32:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/U6S2HO3IGNHCTLKRGRC3BXQ4EM.jpg?auth=301f99cb0b1a5f9386339f29edb15d078a856feda312775b054689c787991cd6&smart=true&width=1199&height=675" alt="Analía Plaza durante la promoción de 'La vida cañón. La historia de España a través de los boomers'. (Alba Vigaray)" height="675" width="1199"/><p>Jaime Barbosa, batería del grupo madrileño <a href="https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/05/23/el-petardazo-inesperado-de-alcala-norte-de-las-calles-del-barrio-al-primavera-sound/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/05/23/el-petardazo-inesperado-de-alcala-norte-de-las-calles-del-barrio-al-primavera-sound/">Alcalá Norte</a>, explicó una vez que si uno de sus temas más famosos, <i>La vida cañón</i>, se llama así es porque nació a raíz de un recorte de la revista <i>Mundo Gráfico</i> datada de 1935. La canción, una oda al disfrute, tiene como título las aspiraciones de un vecino de Lavapiés en caso de que le tocara el Gordo. “Lo que haría es darme una vida cañón”. Pero, ¿qué era la vida cañón en 1935? “<b>Iría a Burgos</b>, de donde era mi padre, y a Soria, de donde era mi madre. Me compraría un gramófono, y a la parienta un mantón”, añadió aquel vecino del barrio madrileño en el reportaje. 90 años después <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/09/18/el-precio-de-la-vivienda-frena-la-emancipacion-juvenil-en-espana-el-39-de-los-menores-de-35-anos-busca-vivienda-pero-solo-el-19-logra-comprar-o-alquilar/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/2025/09/18/el-precio-de-la-vivienda-frena-la-emancipacion-juvenil-en-espana-el-39-de-los-menores-de-35-anos-busca-vivienda-pero-solo-el-19-logra-comprar-o-alquilar/"><i>las cosas han cambiado</i></a>. Y mucho.</p><p>El grupo fundado en 2019 no ha sido el único en recoger este término. En 2025 también lo ha hecho la periodista Analía Plaza (Madrid, 1989), que en <i>La vida cañón: La historia de España a través de los boomers</i> (Temas de hoy, 2025) retrata la generación de los <b>nacidos en España entre 1955 y 1977</b> desde su infancia en la dictadura hasta su consolidación como el grupo <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/09/18/el-sistema-de-pensiones-y-el-modelo-fiscal-penalizan-a-los-jovenes-los-jubilados-ganan-de-media-mas-que-los-trabajadores-menores-de-35/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/2025/09/18/el-sistema-de-pensiones-y-el-modelo-fiscal-penalizan-a-los-jovenes-los-jubilados-ganan-de-media-mas-que-los-trabajadores-menores-de-35/"><i>con más poder adquisitivo del país</i></a>. Los <i>baby boomers</i>, generación que <b>supera ya los 55 años</b> y están al final de su vida laboral o se ha jubilado ya. Tiene una (o más) viviendas en propiedad y disfruta de viajes en pareja o con amigos. Son unos <i>disfrutones</i>. Esa es la vida cañón.</p><p>El libro, publicado este miércoles 17 de septiembre, lleva desde poco antes de su lanzamiento copando debate en redes. Ya le han dedicado hasta algún titular acusándola de “culpar” a los <i>boomers </i>de la situación de precariedad de los jóvenes. “El libro no va de eso. <b>En ningún momento les he echado la culpa de nada</b>”, señala la periodista en su entrevista con <i>Infobae España</i>, que a sus 35 años ha trabajado en medios como <i>elDiario.es</i>, <i>El Confidencial</i> o <i>El Periódico de España</i>. “Yo estoy encantada porque sé que eso se traduce en ventas”, bromea (o no) durante la conversación<i> </i>que tiene lugar en una de las salas de la Biblioteca Eugenio Trías, en pleno parque de El Retiro de Madrid. </p><p><b>-P. ¿Cuál fue la opinión de tus padres cuando leyeron el libro?</b></p><p><b>-R.</b> Solo lo ha leído mi madre, tres veces, porque como buena <i>boomer</i>, lee mucho. Mi padre no lee tanto. Su primer comentario fue que parece que con tener una casa en propiedad lo tienes todo solucionado. “Hombre, pues un poco sí yo creo que ayuda”, le dije. El segundo fue: “Vale, va a haber que morirse” (risas). Y el tercero, que le había gustado mucho. Lo que me falta es que un hombre <i>boomer </i>lo lea, quiero saber qué opinan. Se les da un poco de cera en el libro. Eso es lo que me falta.</p><p><b>-P. En el </b><i><b>La vida cañón</b></i><b>, reconoces explícitamente que, al principio, los </b><i><b>boomers </b></i><b>lo tuvieron complicado. ¿En qué aspectos fue más difícil y en cuáles más fácil?</b></p><p><b>-R.</b> Creo que las infancias, dentro de que no fueron de posguerra como las de sus padres, no fueron necesariamente fáciles. El capítulo de la infancia <i>boomer </i>lo enmarqué un poco en el éxodo rural, en las familias que emigraban del campo a la ciudad. Me contaban que fueron en furgoneta de Andalucía a Barcelona, porque allí había trabajo. Muchos se ponen a trabajar con 14 años, a veces porque no quieran estudiar, otras porque tienen que ayudar en casa. Esto ahora ni siquiera es legal. Ahí claramente lo tuvieron peor que nosotros.</p><p><b>-P. ¿Y qué sería lo más fácil?</b></p><p><b>-R. </b>La transición a la vida adulta, a nivel material y de estabilidad. Esa era la gran pregunta que quería responder. “¿Qué pasó para que tuvierais trabajos tan estables?”. Que, de hecho, yo me partía la cabeza, porque en los 80 había muchísimo paro. Se cerraron un montón de fábricas, hubo <i>boomers </i>en la calle, hubo revueltas, hubo muertos por estas revueltas. Lo que pasó fue que algunos ya habían entrado a trabajar con 14, esa crisis todavía no les pilló. También la generalización del contrato temporal, que aunque se aprueba en el 88 y hay una huelga general que protesta contra esto, no se populariza hasta el comienzo de los 90. Igual algunos sí tuvieron currillos de mierda antes de que les llegara el contrato indefinido, pero eran carreras laborales mucho más largas. ¿Y qué han tenido mejor? Los que compraron la casa en los 80, que era mucho más barato. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZLVKGSS7DFB23MU3XGFTT5LADE.png?auth=13a2c7c8a67b17b37ce0d0ee10e05022e2ea7eb20957903c4e41bbc6f09de8e0&smart=true&width=4560&height=2565" alt="'La vida cañón: La historia de España a través de los boomers', de Analía Plaza. (Temas de hoy)" height="2565" width="4560"/><p><b>-P. ¿Por qué crees que se sienten tan ofendidos?</b></p><p><b>-R.</b> He reflexionado mucho sobre esto. Creo que cuando señalas una desigualdad, en este contexto, una desigualdad económica donde digo que el que es más rico que el joven es el <i>boomer</i>, la reacción automática es ponerse de uñas. “Ah, claro, me culpas a mí de que tú seas pobre”. Piensan que le estás culpabilizando. También me estoy dando cuenta estos días del rencor cruzado de <i>millennials </i>a <i>boomers </i>y de <i>boomers </i>a <i>millennials</i>. Los <i>boomers </i>depositaron en sus hijos unas expectativas, les inculcaron una cultura del esfuerzo y de la meritocracia. Nos decían: ”Tú ve a la universidad, esfuérzate y lo tendrás todo hecho". La clase media en la que crecieron los <i>boomers </i>se sustentó bajo este ideal de progreso: “No importa lo rico que seas, porque si tú vas a la universidad y te esfuerzas, te va a ir muy bien”. El <i>boomer </i>tenía esa expectativa para su hijo y no se ha cumplido.<b> </b>Lo mismo para el <i>millennial</i>.</p><p><b>-P. En el libro señalas que los </b><i><b>boomers</b></i><b> en España comprenden de 1957 a 1977. ¿Qué distinción hay entre los</b><i><b> early boomers</b></i><b> y los </b><i><b>late boomers</b></i><b>?</b></p><p><b>-R. </b>Los <i>late boomers</i> son generación X, más o menos, aunque técnicamente el <i>baby boomer </i>es del 57 a 77, y a partir de ahí la natalidad decrece. Pero, claro, uno que ha nacido en el 75, con su adolescencia ya es en democracia plena, entra al mercado laboral en los años 90, en plena burbuja o bien ya “en el final de la fiesta”. Cuando se compra la vivienda ya lo hace muchísimo más cara. Si luego vino la crisis, se queda con una hipoteca probablemente muy alta o se compró una vivienda muy cara. Pudieron comprar una casa porque daban hipotecas al 110%, pero fue carísima. Y el <i>boomer boomer</i>, la compró en los 80 y estaban todavía baratas. </p><blockquote><p>“La clase media en la que crecieron los <i>boomers </i>se sustentó bajo este ideal de progreso: ‘No importa lo rico que seas, porque si tú vas a la universidad y te esfuerzas, te va a ir muy bien’. El boomer tenía esa expectativa para su hijo y no se ha cumplido"</p></blockquote><p><b>-P. ¿Por qué está tan mal visto que los jóvenes gasten el dinero en la suscripción de Netflix, en Spotify o en un café, y “no” comprarse una casa?</b></p><p><b>-R. </b>Los <i>millennials </i>tienen un poco de rencor al <i>boomer</i>. “Me dijisteis esto [esforzarse, ir a la universidad para conseguir un trabajo y posteriormente comprarse una vivieda] y no sucedió. Y encima me estáis acusando de viajar o de salir”. Creo que si el <i>millennial </i>ha viajado y ha salido es, en primer lugar, porque existe una cosa llamada <a href="https://www.infobae.com/espana/viajes/2025/09/11/el-ryanair-de-los-trenes-que-quiere-conquistar-reino-unido-viajes-de-londres-a-escocia-por-menos-de-60-euros/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/viajes/2025/09/11/el-ryanair-de-los-trenes-que-quiere-conquistar-reino-unido-viajes-de-londres-a-escocia-por-menos-de-60-euros/"><i>turismo low cost</i></a>. Y esto hablo un poco de lo que yo he visto, porque decíamos: “No vas a tener casa en la puta vida”. </p><p>De hecho, uno de los datos que yo saco es que según el Banco de España, en 1993, hacían falta 3,8 años de salario bruto para comprarse una casa, y ahora, 7,5. Es una generación que se casaron y tuvieron uno, dos o como mucho tres hijos, mientras ellos venían de familias más numerosas. Habría que echar cuentas: ¿A cuánto renuncia el <i>millennial </i>por tener que pagar 900 euros de alquiler versus a qué renunciaba el <i>boomer </i>por criar a los hijos, pagar la hipoteca y la letra del coche? Son realidades un poco distintas. </p><h2>Las herencias también crean desigualdades</h2><p><b>-P. También se dice que ahora los jóvenes no protestan, ¿por qué crees que pasa esto? ¿Puede tener que ver con la desafección y el agotamiento político?</b></p><p><b>-R. </b>Hay como mil variables y es probable que hasta sea general de toda la sociedad, ¿no?, porque se junta la desafección y la polarización. Ahora laboralmente la historia es otra. El precario de hoy está mucho más individualizado y esto hace mucho más difícil organizarse laboralmente, porque no es una masa de gente contratada por la misma empresa. <a href="https://www.infobae.com/espana/2024/12/08/que-dice-el-nuevo-modelo-laboral-de-glovo-como-conseguira-que-los-trabajadores-dejen-de-ser-falsos-autonomos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/2024/12/08/que-dice-el-nuevo-modelo-laboral-de-glovo-como-conseguira-que-los-trabajadores-dejen-de-ser-falsos-autonomos/"><i>Mira los riders</i></a><i>, </i>y aun así han ganado sus batallas. Yo he estado en una empresa que tenía 49 trabajadores para que no se pudiera crear comité de empresa. Estas cosas pasan.</p><p>Como dice el sociólogo Manuel Rodríguez, el proletariado de ahora se parece más a una señora inmigrante yendo del metro a limpiar 27 casas que un señor de la fábrica. Esto ya no va de jóvenes, sino de trabajadores.</p><p><b>-P. También depende de qué manifestaciones.</b></p><p><b>-R.</b> Hay jóvenes que se han estado manifestando por el cambio climático. En 2011 los jóvenes del momento hicimos el 15-M y de ahí surgió un partido que cambió el curso de la política en España [Podemos]. A nivel transversal los jóvenes y no tan jóvenes están saliendo a las manis de Vivienda, pero como son menos, no va tanta gente. Las de Sanidad son mucho más masivas porque van los mayores, los funcionarios. Sin duda, la más transversal es la del feminismo, la manifestación del 8M. Entonces, ¿pelean menos? Yo no lo creo. A lo mejor en su causa, como la vivienda o el cambio climático, como son menos, salen también menos.</p><blockquote><p>“Según el Banco de España, en 1993, hacían falta 3,8 años de salario bruto para comprarse una casa, y ahora, 7,5″</p></blockquote><p><b>-P. En el libro señalas que se cruzan dos desigualdades, una es de clase y otra generacional. ¿Crees que el debate público-político pone demasiado el foco en la brecha generacional y pasa más por alto la de clase?</b></p><p><b>-R.</b> En vivienda hay un corte de clase brutal. El mito del pequeño propietario te evita hablar de clases. Hasta no hace nada ha imperado en el discurso que necesitas el piso en alquiler para complementar tu pensión y eso significa que ya tienes dos pisos. Hombre, pues muy pobre no serás si tienes dos. El casero no es superrico, pero es más rico que el inquilino y más rico que el hogar que no alquila. Casi se evita más el tema de clase para defender a un supuesto pensionista pobre que otra cosa.</p><p><b>-P. Durante la época franquista se incentivaba mucho la compra de vivienda, de ahí a que nuestros abuelos llegaran a un punto en el que tuvieron hasta tres casas. ¿Por qué ocurrió?</b></p><p><b>-R.</b> Esta ley se creó porque también hubo una crisis de vivienda, para que se construyeran casas para colectivos de trabajadores. Hay muchas tesis sobre esto de querer tener al obrero atado para pagar la casa y que no se nos revolucione.</p><p><b>-P. ¿Crees que a la política actual le beneficia que no desaparezca del todo el problema de la vivienda?</b></p><p><b>-R</b>. No lo sé, porque no soy política. Lo que creo es que no se va a hacer nada porque se está dejando todo en manos de que se mueran los <i>boomers</i>. Con el libro he aprendido que el Estado del bienestar español es familiarista, entonces delega una parte de la protección social y del bienestar en las familias: Yo delego que tú vayas a heredar, tú ya tendrás casa porque te darán para una entrada. Esto pasa sobre todo para propiedad, pero tienes que tener muy buen sueldo para acceder a ello en compra. Culturalmente en España el alquiler se concibe como tirar el dinero. [El presidente del Gobierno] Pedro Sánchez anunció el otro día <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/09/15/sanchez-anuncia-nuevas-medidas-para-el-acceso-a-la-vivienda-de-los-jovenes-ayudas-de-casi-30000-euros-para-el-alquiler-con-opcion-a-compra/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/2025/09/15/sanchez-anuncia-nuevas-medidas-para-el-acceso-a-la-vivienda-de-los-jovenes-ayudas-de-casi-30000-euros-para-el-alquiler-con-opcion-a-compra/"><i>alquiler con opción a compra</i></a>. Creo que se está delegando en que las familias salven a los jóvenes. Yo empiezo a verlo así.</p><p><b>-P. ¿Qué nos espera a las próximas generaciones en materia de pensiones?</b></p><p><b>-R.</b> Los jóvenes nos hemos creído que no vamos a tener pensión. En 2011 ya era “sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo” [pancarta central del Movimiento 15-M]. El tema de que no vamos a tener pensión está totalmente incrustado en nuestras cabezas. Los jóvenes deberíamos empezar a entender el sistema de pensiones y la Seguridad Social también debería hacer ejercicios de transparencia para que sea más fácil, porque financia no solo a la jubilación, también otra serie de pensiones. Nos deberíamos familiarizar con esto para luchar para que el sistema siga funcionando. Somos los primeros interesados en tener una pensión pública, porque nuestra nula capacidad de ahorro nos impedirá ahorrar. Tenemos un Estado de bienestar, queremos una pensión pública. ¿Qué nos espera? Nos esperan unos años en los que la aportación del Estado y de las nóminas de los trabajadores a los ingresos de la Seguridad Social va a tener que ser cada vez mayor para financiar todas esas pensiones. Técnicamente, a partir del 2050, la cosa empieza a mejorar, tendremos que ver cómo llegamos. En 2045, cuando yo me jubile, todavía no está destensado el sistema. Espero que siga funcionando, pero lo primero que tenemos que hacer es entenderlo.</p><p><b>-P. Y si pudieras añadir un epílogo dentro de veinte, treinta años, ¿qué escribirías?</b></p><p><b>-R.</b> El qué va a pasar con las pensiones. ¿Va a haber desigualdad entre <i>millennials</i>? ¿Vamos a una sociedad en la que el <i>millennial </i>que haya heredado sea mucho más rico que el que no? Igual heredas un piso y no tienes que dar un palo al agua más en tu vida. Yo creo que el tema tendrá que ser ese: una sociedad que <i>because of </i>las herencias ha creado muchísimas más desigualdades. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/U6S2HO3IGNHCTLKRGRC3BXQ4EM.jpg?auth=301f99cb0b1a5f9386339f29edb15d078a856feda312775b054689c787991cd6&amp;smart=true&amp;width=1199&amp;height=675" type="image/jpeg" height="675" width="1199"><media:description type="plain"><![CDATA[Analía Plaza durante la promoción de 'La vida cañón. La historia de España a través de los boomers'. (Alba Vigaray)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Qué leer el fin de semana: cuatro ensayos, del colapso de la democracia al boom de la pornografía]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/09/12/que-leer-el-fin-de-semana-cuatro-ensayos-del-colapso-de-la-democracia-al-boom-de-la-pornografia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/09/12/que-leer-el-fin-de-semana-cuatro-ensayos-del-colapso-de-la-democracia-al-boom-de-la-pornografia/</guid><description><![CDATA[El género de la argumentación nunca falla. En esta ocasión, cuatro recomendaciones: las conferencias en Brasil de Angela Davis, Patricia Hill Collins y Silvia Federici, los textos sobre la lectura de Hernán Ronsino, el nuevo libro de Renata Salecl y la investigación porno de Polly Barton]]></description><pubDate>Fri, 12 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UIGYVB7C75FGFAZIWRI2LGZ5JY.png?auth=cfbfbd5e8b84a1cbfe8fb441e5c67fd0424d1f326729072071ec3fcfa152bed7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Del colapso de la democracia al boom de la pornografía, 4 ensayos imperdibles para leer con urgencia" height="1080" width="1920"/><p>El ensayo es un género muy fecundo: pone sobre la mesa las más grandes habilidades de la argumentación. Claro, hay que saber usar estas herramientas. Hay quienes dicen que la mejor forma de pensar es escribiendo. Por eso, a continuación, cuatro recomendaciones, cuatro libros de ensayos, para no perder el habito de la reflexión.</p><h2><i>¿</i>Democracia para quién? Ensayos de resistencia</h2><p>En 2019, en Brasil, se produjo un encuentro singular: <b>Angela Davis, Patricia Hill Collins </b>y <b>Silvia Federici</b>, tres referentes ineludibles de los movimientos feministas a nivel mundial, se reunieron para abordar una pregunta clave: ¿La democracia entró en un colapso? Este mes, Eterna Cadencia convirtió sus conferencias en un libro.</p><p>Con traducción de <b>Fernando Bogado</b>, <i><b>¿Democracia para quién? Ensayos de resistencia</b></i> es una guía para analizar el presente sin dejar de mirar el futuro. ¿Qué tienen para decir estas pensadoras? En tiempos en que pareciera no haber alternativa al capitalismo salvaje, este libro es una llave de entrada de una nueva perspectiva. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UTYQDBFMEFAMPNQYMKHXL4PEMY.png?auth=657cda3afca25780291a1e697de6e84badd34091ceefc08d16c20252a0e35cf1&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>“Si quieren comprender los secretos de los caminos establecidos en dirección a la democracia, observen los movimientos liderados por mujeres negras”, dice <b>Angela Davis</b>, mientras que <b>Patricia Hill Collins</b> asegura que “el capitalismo toma el término ‘empoderamiento’ y lo vacía de su sentido colectivo” para hacerlo “individual”.</p><p>La filósofa italiana <b>Silvia Federici </b>dice en una de esas conferencias que “las mujeres están reconstruyendo aquello que es común a todos a lo largo del mundo”. Además, agrega que, “cuando defienden los bosques, o las tierras, o los ríos de una empresa minera o petrolera, están defendiendo los bienes comunes”.</p><h2>Antes de leer</h2><p><b>Hernán Ronsino </b>—nacido en la ciudad de Chivilcoy en 1975— vuelve al ruedo con un conjunto de ensayos titulado <i><b>Antes de leer</b></i>, donde elabora una serie de preguntas fundamentales sobre la formación del lector y la construcción de la obra literaria. El libro forma parte de la Colección Nuevas Narrativas del sello Ediciones Bonaerenses.</p><p>El volumen, que reúne quince textos de Ronsino, tiene esencialmente ensayo, pero también aparece la crónica y la crítica literaria. El conjunto se encarga de trazar un recorrido que abarca desde el primer cronista de Chivilcoy hasta figuras como <b>Elias Canetti</b>, <b>Walter Scott</b>, <b>Juan José Saer</b>, <b>Rodolfo Walsh</b> y <b>Ricardo Piglia</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HHPGFUPH2BD7NPULXFJXZ63SHE.png?auth=58baf9c92c42622a19fc16ef9f572aa251c43617eb77cc505938908f3ece9f89&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Ronsino publicó las novelas <i><b>La descomposición</b></i>, <i><b>Glaxo</b></i>, <i><b>Lumbre</b></i>, <i><b>Cameron</b></i> y <i><b>Una música</b></i>, el libro de relatos <i><b>Caballo de verano</b></i> y el ensayo <i><b>Notas de campo</b></i>. Recibió el <b>Premio Anna Seghers</b> en Berlín, el <b>Premio Municipal de Literatura</b> de <b>Buenos Aires</b> en <b>2021</b> y el <b>Premio de la Crítica</b> de la <b>Feria del Libro de Buenos Aires</b>.</p><h2>Maleducados </h2><p>¿Qué lugar ocupa hoy la provocación? ¿Qué significa el respeto? ¿La transgresión se volvió mainstream? La filósofa eslovena <b>Renata Salecl</b> examina en <i><b>Maleducados</b></i> —publicado por Ediciones Godot y traducido por <b>Florencia Ferre</b>— cómo el neoliberalismo ha transformado las emociones y relaciones sociales. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LHLUNYIF3JABNKMTMSSRQXZQFI.png?auth=3afdcb86d404a920c3f997af1b5803e2d9f54799bf00e0842e5a4557a9bae63d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>“Vivimos en los tiempos de la grosería generalizada”, sostiene la autora, donde se mezclan “las distintas formas de grosería con las que nos enfrentamos de forma ostensible y velada en los últimos años”. Para Salecl, la mala educación es algo complejo porque se manifiesta tanto de manera evidente como encubierta.</p><p>Salecl describe cómo la presión social nos obliga a ser especiales y ambiciosos, y advierte que el problema no radica en el narcisismo en sí, sino en la exigencia de aparentarlo: “Las personas deben probar sin pausa que son especiales, que son ambiciosas, que tienen grandes objetivos y que harán algo excepcional de su vida”.</p><p><b>Renata Salecl </b>nació en Slovenj Gradec, Eslovenia, en 1962. Es filósofa, socióloga y teórica jurídica, además de investigadora y profesora universitaria. En español publicó los libros <i><b>(Per) versiones del amor y del odio, Angustia, El placer de la transgresión, Pasión por la ignorancia: qué elegimos saber y por qué </b></i>y<i><b> La tiranía de la elección</b></i>.</p><h2>Porno: Una historia oral</h2><p>La escritora y traductora británica <b>Polly Barton</b> explora en <i><b>Porno: Una historia oral</b></i> el fenómeno de la pornografía como uno de los contenidos más consumidos en Internet, pero aún rodeado de silencio y tabú. El libro, publicado por Altamarea y traducido por <b>Malina Márquez</b>, tiene dos tapas diferentes: ambas con sugerentes frutas. </p><p>El libro se construye a partir de diecinueve entrevistas realizadas durante un año, en las que personas de diferentes edades, géneros y orientaciones sexuales comparten sus experiencias y percepciones sobre la pornografía, abordando temas como hábitos de consumo, emociones asociadas, así como fantasías y deseos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q7LFJJPJNVB3JEQCTB4M4CJKVQ.png?auth=941888bb2e56cf8a58297d97b0a3fa023f7f79ec41c8c2dbc532a6e86a5d7765&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p><b>Polly Barton</b>, nacida en 1984, es reconocida, sobre todo, por sus traducciones, como las que hizo al inglés de las japonesas <b>Aoko Matsuda</b>, <b>Kikuko Tsumura</b> y <b>Tomoka Shibasaki</b>. En 2019 obtuvo el premio de ensayo de la editorial Fitzcarraldo por <i><b>Fifty Sounds</b></i>. Este año fundó el festival Translated By, Bristol, que celebra la traducción.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UIGYVB7C75FGFAZIWRI2LGZ5JY.png?auth=cfbfbd5e8b84a1cbfe8fb441e5c67fd0424d1f326729072071ec3fcfa152bed7&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Del colapso de la democracia al boom de la pornografía, 4 ensayos imperdibles para leer con urgencia]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[No ficción: estas son las principales novedades de agosto]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/08/07/no-ficcion-estas-son-las-principales-novedades-de-agosto/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/08/07/no-ficcion-estas-son-las-principales-novedades-de-agosto/</guid><description><![CDATA[Un perfil de Carlos Menem por su hermano Eduardo, feminismo de derecha, el fenómeno Milei, el Borges de Bioy y más: los principales ensayos del mes]]></description><pubDate>Thu, 07 Aug 2025 04:29:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/52PHVEUYFFDMHCHRBVTLHK47I4.jpg?auth=df04886191d66753b75e228dcd01c21a45eb4bc4bc697263f6d7dc1e3fa9558c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Ensayos de agosto, para pensar y entender." height="1080" width="1920"/><p>Las editoriales presentan una amplia variedad de títulos de no ficción en agosto, con ensayos, investigaciones históricas y crónicas sobre debates de actualidad, análisis políticos y biografías. Estos son algunos de los lanzamientos destacados:</p><h3>Mi hermano el presidente</h3><p><b>Editorial:</b> Penguin Random House</p><p><b>Autor:</b> Eduardo Menem</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PJDLWFYJXZGSLDCNEIZL5JJAXY.jpg?auth=99952d4a369c1a52f66d9b1e3e10ce945e2aa16ba0a77a2a21ba4d142e12b892&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Mi hermano, el presidente." height="1080" width="1920"/><p>Biografía política y personal de Carlos Menem narrada por su hermano, testigo directo de su vida y su gestión. El libro recorre la infancia, la relación con Perón, los años de persecución, la presidencia, las reformas estructurales y los momentos familiares más relevantes. Una mirada a las tensiones del poder y la construcción de una figura central en la historia argentina reciente.</p><h3>Generar parentesco, no población. Debates feministas sobre natalismo</h3><p><b>Editorial:</b> Rara Avis</p><p><b>Compiladoras:</b> Donna J. Haraway y Adele Clarke</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CU5SP476GVGQZJZY3PRR2YQWLI.jpg?auth=0183059acf3c2ffa0e828b696ad5477d0731be6e52b65e15c166196291434a98&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Generar parentesco, no población" height="1080" width="1920"/><p>Primera edición en español de una antología que reúne aportes de investigadoras feministas norteamericanas, indígenas y asiáticas, además de un prólogo local de Julieta Massacese. </p><p>El ensayo analiza políticas de natalidad, discursos científicos y acciones de los movimientos feministas ante la discusión actual sobre baja de natalidad y el avance de campañas anti derechos reproductivos, con debates sobre control poblacional, justicia reproductiva, parentesco y desafíos ecológicos.</p><h3>Policrisis</h3><p><b>Editorial:</b> Siglo XXI Editores</p><p><b>Autora:</b> Maristella Svampa</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4KTJWFFKDFDEPN6CBEI44Y4DNA.jpg?auth=e2ca9b2ab90b1c0db5939221899775d0cffe41c788c37734f7d1839416f73d0e&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Policrisis" height="1080" width="1920"/><p>En este libro, la reconocida autora explora el recorrido político-social de América Latina desde el año 2000 hasta hoy. “A comienzos de los 2000,- dice la editorial- América Latina parecía el faro del progresismo. Veinte años después, sin embargo, este se muestra impotente frente a las ultraderechas, o retrocede y se modera. Este libro construye una caracterización deslumbrante de la época con la certeza de que no hay un paraíso perdido al que volver”.</p><p> <b>Svampa</b> examina el retroceso de las izquierdas, el avance de extremas derechas y la transformación del contexto geopolítico, reconstruyendo experiencias colectivas que buscan enfrentar la fragilidad y construir nuevos proyectos políticos.</p><h3>Tratando de entender el fenómeno Milei</h3><p><b>Editorial:</b> Penguin Random House</p><p><b>Autores:</b> Juan Carlos de Pablo y Ezequiel Burgo</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FAJAGOKMBZEGRJZ7HBZBJZY5NY.jpg?auth=73e017c039f27efa2d6d6875930663705ac2551bbb52f397e1b88569a7270d27&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Tratando de entender el fenómeno Milei" height="1080" width="1920"/><p>Loa autores exploran el surgimiento político de Javier Milei, su acceso al gobierno y las primeras medidas de su gestión. Este trabajo incluye cuatro conversaciones con el presidente Javier Milei y, luego, siete miradas del mandatario desde diferentes aristas de Rosendo Fraga (política), Gerardo Della Paolera (historia económica) y Adrián Ravier (economía austríaca), entre otros.</p><p>Las diferentes voces intentan analizar la biografía, las ideas y las perspectivas del economista que llegó a la presidencia.</p><h3>La ceremonia del desdén</h3><p><b>Editorial</b>: Mar Dulce</p><p><b>Autor</b>: Luis Chitarroni</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7TTQJUB3W5ABRDCGCGYG2KAI7E.jpg?auth=1463600e3b1800d6e821c52c341e9194a6705c544ab66ad60e77bfbded0952d7&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La ceremonia del desdén." height="1080" width="1920"/><p>Se sabe: Adolfo Bioy Casares fue un amigo cercanísimo de Jorge Luis Borges. Y se sabe: Borges solía ir a cenar a la casa de Bioy, conversaban, criticaban y, tras la muerte de su amigo, Bioy publicó Borges, un libro de más de mil páginas donde cuenta esas charlas, que él se había ocupado de anotar noche tras noche. Eso es el origen. Luego hay otro par de amigos: hace unos años el editor Damián Tabarovsky le mandó un mail a Luis Chitarroni -que murió en 2023- y lo firmó “Señora Bibiloni de Bullrich”. Chitarrroni respondió que ese también era uno de sus personajes favoritos del diario de Bioy Casares. Mail, va, mail viene, desplegaron ideas sobre el <i><b>Borges</b></i> de Bioy y terminaron decidiendo que Chitarroni escribiría un libro. </p><p>Eso es <i><b>La ceremonia del desdén</b></i> que, finalmente, quedó al cuidado de Edgardo Scott. “Como de costumbre en su prosa casi nunca se ajusta al tema y va mucho más allá, hasta la esencia de lo literario mismo, entre digresiones y una erudición comparable a las de Borges o Bioy”, dice la editorial.</p><h3>¿Hay algo que no esté en crisis?</h3><p><b>Editorial:</b> Siglo XXI Editores</p><p><b>Autores:</b> Carlos Huffmann y Tomás Borovinsky</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MR2OZRQ3ANDJ3FZEO4QRFLOBK4.jpg?auth=58d81573125b03da139730da5da66bf81254b596ee0861f484fa3eabd484578d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="¿Hay algo que no esté en crisis?" height="1080" width="1920"/><p>Un grupo de <b>artistas e intelectuales</b> destacados analiza el impacto de la <b>inteligencia artificial</b>, la <b>crisis climática</b> y el avance de <b>líderes autoritarios</b> en el contexto actual. La obra sugiere que la única respuesta posible ante la <b>precariedad social</b> y las guerras es una <b>renovación urgente de las herramientas mentales</b> para enfrentar la inestabilidad de la época.</p><p>El texto subraya que la incertidumbre global exige repensar los límites y las fronteras tradicionales, ya que las democracias se encuentran en cuestión y los desafíos sociales se intensifican. Frente a este escenario, los autores proponen nuevas formas de pensamiento para adaptarse a un presente marcado por cambios profundos.</p><h3>Antídotos contra la ansiedad</h3><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/D3WAOYXSNVHXXNGKPDUU24SJGE.jpg?auth=3e88760d6bf75b9301324d3b32b1754e8c132d86fd5f8c7f95491c499f620a85&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Antídotos contra la ansiedad" height="1080" width="1920"/><p><b>Editorial:</b> Godot</p><p><b>Autor:</b> Federico Lorenz</p><p>El escritor <b>reúne en Antídotos contra la ansiedad</b> una selección de <b>momentos históricos</b> que, han marcado la memoria colectiva y personal. El libro, presentado como una bitácora, propone que <b>las fechas funcionan como puertos</b> y los relatos como cartas lanzadas al océano del tiempo.</p><p>Entre los episodios destacados, el volumen explora <b>el 1° de septiembre de 1991 en un tren británico</b>, el discurso de <b>Sarmiento del 3 de octubre de 1868</b> sobre el futuro de <b>Argentina</b>, y la carta que <b>Gramsci</b> envió a su esposa el <b>23 de enero de 1937</b>. El autor plantea la lectura del pasado como una búsqueda de respuestas, comparando la experiencia con encontrar mensajes en botellas a la deriva.</p><p>La obra combina ensayo, crónica y memoria personal, entrelazando hechos históricos con vivencias individuales, según la información proporcionada por la editorial.</p><h3>Coronas huecas. El poder de Shakespeare</h3><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TFMEZMZZ6FCXHAPWAQYFWVNW5A.jpg?auth=76c2da4dba2784abbed3452c7797efb376842e5c3e05c3899c7bd23872dc2b4b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Coronas huecas" height="1080" width="1920"/><p><b>Editorial:</b> Mar Dulce</p><p><b>Autora:</b> Marta Cichero</p><p>Ensayo sobre el modo en que Shakespeare exploró las lógicas del poder en sus obras históricas. Examina personajes y situaciones que desnudan trayectorias políticas, traiciones y dilemas, poniendo en diálogo la dramaturgia clásica con problemas contemporáneos de legitimidad y liderazgo.</p><h3>La dictadura de la libertad</h3><p><b>Editorial:</b> Futurock</p><p><b>Autor:</b> Santiago Campana</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LJ6EO4AHOVHKVIURFIIXJ4ML6M.jpg?auth=cce73a7dc2a20558b8a8e26fa5d38f6e7295b3fd5e00606191da72febb349b23&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La dictadura de la libertad" height="1080" width="1920"/><p>El historiador Santiago Campana reconstruye la consolidación del antiperonismo durante la Revolución Libertadora, el golpe que derrocó a Perón en 1955. Analiza el discurso de libertad y democracia del nuevo régimen frente a la represión política y la exclusión del peronismo, y profundiza en la figura de Eduardo Lonardi y el rol de Raúl Prebisch en la política económica. </p><p>El libro describe cómo el intento de “desperonizar” la Argentina terminó en fracaso y cómo la identidad peronista resistió incluso la proscripción.</p><h3>Sin padre, sin marido y sin estado. Feministas de las nuevas derechas</h3><p><b>Editorial:</b> Siglo XXI Editores</p><p><b>Autoras:</b> Melina Vázquez y Carolina Spataro</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VGE66Y2NENCX3BETZWWPSKT6SQ.jpg?auth=85d7afc3138345b0da451149dce870e0570aadf77d908b955bee88181fd2c89b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Sin padre, sin marido y sin estado" height="1080" width="1920"/><p>Un grupo de mujeres dentro de las nuevas derechas desafía tanto al “feminismo de las zurdas” como a los sectores más conservadores de sus propios espacios, según un análisis realizado por las autoras.</p><p>El texto explora cómo estas activistas, lejos de limitarse a reproducir discursos tradicionales, reivindican su pertenencia y defienden sus banderas con convicción, lo que revela una faceta poco estudiada de los movimientos de derecha contemporáneos.</p><p>Para comprender este fenómeno, las autoras recurrieron a entrevistas directas y al estudio de los referentes ideológicos de estas mujeres, con el objetivo de identificar las motivaciones y tensiones que atraviesan su activismo.</p><p>Una zona poco conocida y analizada de las nuevas derechas, que aporta una perspectiva inédita sobre la relación entre género y política en estos sectores.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/52PHVEUYFFDMHCHRBVTLHK47I4.jpg?auth=df04886191d66753b75e228dcd01c21a45eb4bc4bc697263f6d7dc1e3fa9558c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Ensayos de agosto, para pensar y entender.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Los ensayos también son para el verano: ocho libros para sumergirse en vacaciones]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2025/08/03/los-ensayos-tambien-son-para-el-verano-ocho-libros-para-sumergirse-en-vacaciones/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2025/08/03/los-ensayos-tambien-son-para-el-verano-ocho-libros-para-sumergirse-en-vacaciones/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Para quienes buscan reflexión y análisis más allá del entretenimiento, una selección reciente invita a cuestionar la sociedad digital, los retos del poder, la manipulación de datos y el papel de la espiritualidad, guiados por destacados autores internacionales y pensadores influyentes]]></description><pubDate>Sun, 03 Aug 2025 08:31:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Madrid, 3 ago (EFE).- En tiempos de atrofia del pensamiento y la imaginaci&oacute;n a causa de la saturaci&oacute;n de pantallas en la sociedad digital, el verano se presenta tambi&eacute;n como una oportunidad para ejercitar las neuronas con lecturas que inviten a reflexionar sobre el mundo actual, como &eacute;stas publicadas en los &uacute;ltimos meses.</p><p>El nuevo ensayo del pol&eacute;mico e influyente pensador esloveno Sloavoj Zizek es una colecci&oacute;n de 36 piezas breves que trazan un recorrido por el convulso presente y sus puntos calientes: Trump, China, Oriente Medio, calentamiento global, migraciones, capitalismo.</p><p>Zizek advierte de que estamos en una era de emergencia global en la que el orden social se est&aacute; desintegrando y aboga por &quot;un nuevo comunismo&quot;.</p><p>Periodista experto en geopol&iacute;tica, Daniel Iriarte indaga en la trastienda tecnol&oacute;gica, los ej&eacute;rcitos virtuales, bots y aplicaciones de IA para desvelar las estrategias de manipulaci&oacute;n digital que mueven el mundo. </p><p>Este libro trata de demostrar que el campo de batalla de la guerra que se libra en la actualidad es la mente de los ciudadanos, que desconocen c&oacute;mo los datos que un simple tel&eacute;fono m&oacute;vil recaba a cada segundo sirven para moldear los cerebros de millones de personas.</p><p>Thomas Piketty y Michael J. Sandel, dos de los pensadores m&aacute;s influyentes de la actualidad, reflexionan sobre el valor de la igualdad en distintos &aacute;mbitos como la econom&iacute;a, la filosof&iacute;a o la historia y abordan las &nbsp;profundas divisiones que persisten en el mundo a causa de la desigual riqueza y el mal uso del poder. </p><p>El libro se plantea como un di&aacute;logo entre ambos en torno a una serie de preguntas relacionadas con estos temas.</p><p>Cr&oacute;nica sobre la guerra contra las drogas en Filipinas, el libro ha sido calificado entre los mejores del a&ntilde;o en Estados Unidos por publicaciones como TIME, The New Yorker o The New York Times. </p><p>Patricia Evangelista escribe sobre una naci&oacute;n que descubri&oacute; la fragilidad de sus instituciones democr&aacute;ticas bajo el r&eacute;gimen de Rodrigo Duterte, quien lleg&oacute; a la presidencia en 2016 y declar&oacute; una guerra contra las drogas que devino una operaci&oacute;n a gran escala de violencia indiscriminada e impunidad ante la ley. </p><p>Con el subt&iacute;tulo &#39;La d&eacute;cada de las protestas masivas y la revoluci&oacute;n que no fue&#39;, este libro es una investigaci&oacute;n meticulosa sobre la serie de levantamientos que pretend&iacute;an reestructurar las sociedades en todo el mundo, y que en su mayor&iacute;a fracasaron, entre 2010 y 2020.&nbsp; </p><p>Desde la llamada Primavera &Aacute;rabe hasta las protestas del Parque Gezi en Turqu&iacute;a, la erupci&oacute;n de la &laquo;V de Vinagre&raquo; en Brasil, el levantamiento Euromaid&aacute;n en Ucrania y los movimientos estudiantiles en Chile y Hong Kong,&nbsp;Bevins traza este recorrido a trav&eacute;s de m&aacute;s de doscientas entrevistas realizadas a lo largo de cuatro a&ntilde;os en una docena de pa&iacute;ses. </p><p>En este ensayo de peque&ntilde;o formato Gabriel Ventura (Granollers, 1988) analiza el &#39;reality shifting&#39;, una pr&aacute;ctica virtual en auge desde el confinamiento entre miles de j&oacute;venes que, ante la impotencia frente al mundo exterior se lanzan a una realidad paralela. </p><p>A partir de ah&iacute;, enlaza con temas como la contracultura, la espiritualidad, internet, la f&iacute;sica cu&aacute;ntica o el multiverso. </p><p>Nieto de Eugenio D&#39;Ors, el sacerdote y escritor Pablo D&#39;Ors fue capaz de convertir un libro sobre meditaci&oacute;n, &#39;Biograf&iacute;a del silencio&#39;, en un &#39;bestseller&#39; internacional con m&aacute;s de 300.000 lectores y ahora sigue ahondando en la espiritualidad en este libro. </p><p>La primera parte es una versi&oacute;n personal de los &#39;Relatos de un peregrino ruso&#39; y la segunda un breve ensayo sobre la devoci&oacute;n que culmina con diez ense&ntilde;anzas de autoconocimiento.</p><p>El fil&oacute;sofo y escritor Alberto Santamar&iacute;a propone un recorrido cr&iacute;tico por la obra de J.G. Ballard, un autor que ya en los a&ntilde;os 60 hablaba del calentamiento global en sus distop&iacute;as y que se dedic&oacute; a reflejar los efectos de las cat&aacute;strofes naturales en el mundo. </p><p>Desastres clim&aacute;ticos, b&eacute;licos, psicol&oacute;gicos, los del propio capitalismo funcionan, seg&uacute;n Santamar&iacute;a, como capas de un mismo sentido tr&aacute;gico acerca de las transformaciones del pasado, del presente y del futuro.&nbsp; EFE</p><p>mt/srm</p><p>(Recursos de archivo en www.lafototeca.com. C&oacute;digo 13660354 y otros)</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Por qué la envidia puede ser buena? Eva Illouz lo explica con ejemplos de Caín y Abel hasta la Revolución Francesa]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/07/11/por-que-la-envidia-puede-ser-buena-eva-illouz-lo-explica-con-ejemplos-de-cain-y-abel-hasta-la-revolucion-francesa/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/07/11/por-que-la-envidia-puede-ser-buena-eva-illouz-lo-explica-con-ejemplos-de-cain-y-abel-hasta-la-revolucion-francesa/</guid><description></description><pubDate>Fri, 11 Jul 2025 15:48:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUNYHZ22CFDIXFSB6TKPD2Y7MQ.jpg?auth=d6fc81ba5bc8efa80108f753444084293db6b22028f59b3f697f1685ff359cdc&smart=true&width=1588&height=919" alt="" height="919" width="1588"/><p>“La persona que envidia necesita ocultarlo y disfrazar su envidia bajo una teoría que justifique su hostilidad hacia el individuo o el grupo”. Esta reflexión, incluida en el capítulo dedicado a la envidia, sintetiza la tesis central de <b>Eva Illouz</b> en su nuevo libro <b>“Modernidad explosiva”</b>: las emociones, lejos de ser simples reacciones privadas, se han convertido en fuerzas que modelan la vida social y política contemporánea. En palabras de la autora, <b>“la seriedad con la que tomamos las emociones para guiarnos es un rasgo de la modernidad.</b> Las emociones siempre han existido, pero antes no las consultábamos realmente; ahora se han convertido en el suelo de la realidad, lo que las vuelve mucho más explosivas”. Así, <b>Illouz</b> desafía la visión tradicional que contrapone emoción y razón, y propone que las emociones son el motor de los cambios sociales actuales.</p><p>Durante la presentación de la obra, la socióloga franco-israelí expuso cómo la modernidad ha transformado la función de las emociones en la toma de decisiones tanto colectivas como individuales. </p><p>El libro, publicado tras <b>cinco años de investigación</b> y traducido simultáneamente a <b>quince idiomas</b>, estructura cada uno de sus nueve capítulos en torno a una emoción específica. <b>Illouz</b> analiza cómo la esperanza puede convertirse en un ancla para la supervivencia en tiempos de incertidumbre, mientras que la envidia, aunque desagradable en lo personal, puede impulsar la competencia y la innovación. “Creo que casi cualquier emoción no es ni positiva ni negativa. Psicológicamente tiene sentido hablar de emociones positivas y negativas<b>. Como socióloga, observo la función de las emociones; la envidia, por ejemplo, aunque personalmente no sea agradable, puede cumplir muchas funciones positivas para una sociedad”</b>, explicó la autora.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QXNPL6DFNZBCLGHNSWUHMZBUDM.jpg?auth=28f9873adcf9952bcf5665b7f5f55b33419008bf80280339f58e8f0ba6d4c4f2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Eva Illouz, pensar el presente" height="1080" width="1920"/><p>La selección de emociones que protagonizan el libro no responde a un sistema rígido. Según <b>Illouz</b>, “no hubo nada sistemático en mi selección de estas emociones; simplemente elegí las que me interesaban personalmente, y algunas se impusieron por la literatura, por ejemplo, debido a ciertos libros que he leído y me han gustado”. Esta conexión con la literatura, junto con la integración de teorías sociológicas, momentos históricos, arte y filosofía, caracteriza el enfoque de la autora. Referencias a <b>Shakespeare</b>, <b>Aristóteles</b> y personajes de novelas aparecen como herramientas vivas para entender las emociones en su contexto social.</p><h2>Bienvenida, envidia</h2><p>En el análisis de la envidia, <b>Illouz</b> recurre a la figura bíblica de <b>Caín y Abel</b> para ilustrar cómo esta emoción puede derivar en violencia extrema, pero también destaca la conclusión de Mandeville, quien convierte la envidia en motor de la economía. Para la Revolución Francesa, la envidia conduciría a la búsqueda de igualdad. La autora subraya que la envidia se distingue de los celos, aunque comparten raíces comunes, y que su carácter corrosivo puede tener consecuencias tanto destructivas como constructivas.</p><p>El capítulo dedicado a la ira la define como el “enigma del alma”. <b>Illouz</b> distingue entre la ira ante una injusticia personal y la ira social, que surge al observar injusticias cometidas contra otros. La ira, emparentada con el honor y ejemplificada en la “<i><b>Ilíada</b></i>”, puede transformarse en violencia cuando se percibe arbitrariedad en las autoridades, fenómeno que la autora vincula con el origen de los populismos. <b>“La indignación se ha generalizado simplemente porque se ha legitimado”</b>, concluye.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTRKTUYRBBDPXJVUE5BNTGBE54.jpeg?auth=c8017aa8381ec1417180f9222c2f3e0995f16c2b51ff293e951e841aa28addfb&smart=true&width=1536&height=1024" alt="Las emociones hoy marcan el paso de nuestras vidas. (imagen ilustrativa de Infobae)" height="1024" width="1536"/><p>Respecto al miedo, <b>Illouz</b> lo describe como una respuesta visceral a una amenaza percibida contra el bienestar o la integridad corporal, y lo identifica como la emoción característica de los regímenes de terror o del campo de batalla. El último capítulo, dedicado al amor, recorre su evolución histórica y sostiene que el amor ha transformado la sociedad. <b>Illouz</b> afirma que el amor mantiene una relación ambivalente con la modernidad: por un lado, desestabiliza el orden social tradicional; por otro, afirma el poder de los individuos, situando a los amantes por encima de las normas sociales.</p><p>El libro arranca con una referencia a <b>Baruch Spinoza</b>, quien desconectó las emociones del pecado y la virtud, provocando el desasosiego de que cada uno es señor de sus sentimientos. <b>Illouz</b> observa que instituciones como el matrimonio y el mercado son perennes e independientes de las personas y sus avatares. La autora también explora la herencia de la cultura judeocristiana en la violencia y la envidia, y cómo estas emociones han sido interpretadas a lo largo de la historia.</p><p>Con más de <b>50.000 ejemplares vendidos</b> de sus anteriores ensayos, <b>Eva Illouz</b> se ha consolidado como una de las voces más influyentes de la sociología contemporánea. Actualmente dirige estudios en el <b>Centre européen de sociologie et de science politique (CSE-EHESS)</b> en París y es Senior Professor de Teoría de las Emociones y Modernidad en la <b>Zeppelin Universität, en Alemania. </b>Su capacidad para sintetizar cuestiones complejas y hacerlas accesibles la ha convertido en una referencia para profesionales de la comunicación, universitarios y lectores interesados en comprender la crispación política y la incertidumbre actual.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DP2K4MBRFVENXJR57HGF7N5IXU.jpg?auth=c2aa77bb427da91a2891aa046b0467e249acd36d8b25f9606cf3dc23918d46e1&smart=true&width=1920&height=1082" alt="Modernidad explosiva, de Eva Illouz (Katz Editores)" height="1082" width="1920"/><p><i><b>Modernidad explosiva</b></i>, editado por <b>Katz</b> en Madrid y Buenos Aires en 2025, con <b>334 páginas</b>, se presenta como una obra imprescindible para analizar los cambios sociales a través del prisma de las emociones, proporcionando herramientas para una mirada crítica e innovadora sobre el presente.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/GUNYHZ22CFDIXFSB6TKPD2Y7MQ.jpg?auth=d6fc81ba5bc8efa80108f753444084293db6b22028f59b3f697f1685ff359cdc&amp;smart=true&amp;width=1588&amp;height=919" type="image/jpeg" height="919" width="1588"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Frédérique Plas</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Los libros de julio: estas son las principales novedades del mes]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/07/04/los-libros-de-julio-estas-son-las-principales-novedades-del-mes/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/07/04/los-libros-de-julio-estas-son-las-principales-novedades-del-mes/</guid><description><![CDATA[Esther Díaz habla sobre la vejez y Norma Morandini sobre el duelo. Natalio Botana despeja “La tormenta reaccionaria”. Ideas sobre el Quijote y novelas de Juan José Becerra y Magda Tagtachian, entre otros]]></description><pubDate>Fri, 11 Jul 2025 14:30:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OP3XC73JDJD3LG53CZSU7GWCIM.jpg?auth=8e19fce84d5b15f76ec64afc21d9fd188580c3f802f63c370a26353c7367bcfc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Julio, muchos libros" height="1080" width="1920"/><p>Ensayos sobre temas urgentes, novelas que indagan en los vínculos, la intimidad y el pasado, poesía y reediciones de obras clave. Julio llega con una producción editorial diversa y potente. A continuación, una selección representativa de los nuevos títulos y las reediciones que renuevan las mesas de las librerías argentinas.</p><h2>No ficción</h2><p><b>La experiencia democrática, de Natalio R. Botana (Edhasa)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/M25CE5FTKRGFFANGUJF4NBD42Y.jpg?auth=2074483591200f685d3a59bd835e703bbc76b9e2a2fd5123a0da9a4d7376e207&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Los últimos cuarenta años de la Argentina, marcados por avances y retrocesos, esperanza y declinación, requieren una mirada lúcida para ser comprendidos. Natalio R. Botana, con la doble perspectiva del historiador y el politólogo, analiza este período en un ensayo que examina la política diaria, las decisiones cruciales, los vaivenes económicos, la corrupción persistente y el desencanto ciudadano. En <i>La experiencia democrática</i>, el autor despliega una lectura crítica que pone el foco también en cómo esta compleja trama afectó a las instituciones y a la sociedad. Esta segunda edición incluye un epílogo titulado <b>“</b><i><b>La tormenta reaccionaria”</b></i>, donde aborda los desafíos actuales que enfrenta la democracia, tanto en Argentina como en Occidente. Más allá de su minucioso recorrido histórico, el libro ofrece una guía para pensar nociones fundamentales del debate contemporáneo: liberalismo, populismo, legitimidad, educación pública y la idea —siempre discutida— de decadencia nacional.</p><p><b>Todos queremos ser felices, de Hinde Pomeraniec (Editoriales Leamos y La Libre)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MAZQT53OFFGF7PGLPRRRUMK44E.jpg?auth=1766baa672d3eb2220eb9511100c16e3cab6a4e953ed7472d735045b26d617cd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>En medio de la incertidumbre de la pandemia, la periodista y escritora Hinde Pomeraniec comenzó a enviar un newsletter semanal para acompañar a sus lectores desde la distancia. Este libro reúne una selección de las últimas entregas de <i>Fui, vi y escribí</i>, publicado en Infobae entre 2020 y 2024. </p><p>A través de crónicas personales y culturales, Pomeraniec reflexiona sobre la transformación de los vínculos, los cambios en los oficios, la vida en aislamiento, los efectos de la tecnología y el deseo común que subyace a toda experiencia: la búsqueda de la felicidad.</p><p><b>Más secretos del PCU, de Álvaro Alfonso (Leamos)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JAJGGQTEQVBRTPDNAXWZ6KV74Y.jpg?auth=90d72f5b2a4528ae29d3dde40b30da70f7bd13933f8a5dd7a069e3bdf0d60be3&smart=true&width=1921&height=1080" alt="Una operación de inteligencia en Uruguay." height="1080" width="1921"/><p>Este libro aborda una operación organizada por la CIA en 1985 en Uruguay, durante el retorno a la democracia, con el objetivo de frenar la expansión de la influencia cubana en la región. Según Álvaro Alfonso, la agencia estadounidense actuó con la colaboración de organismos de inteligencia de Argentina, Israel y Brasil. </p><p>El autor sostiene que la operación permitió descifrar códigos de inteligencia soviética antes de 1989 y se basó en documentos del Archivo Castiglioni que incluyen grabaciones, encuentros entre comunistas uruguayos y cubanos, y menciones a dirigentes de los partidos Colorado y Nacional. También se detalla cómo figuras como Silvio Rodríguez eran consideradas herramientas propagandísticas y se reconstruye la historia de un aparato armado del Partido Comunista uruguayo nunca utilizado, financiado por la Unión Soviética mediante una contabilidad secreta. Alfonso analiza la infiltración de la KGB en Uruguay y cómo la estructura del comunismo local reprodujo prácticas que, según el autor, perduran en la política nacional.</p><p><b>Conurbano salvaje, de Carlos Roberts y Daniel Bilotta (Sudamericana)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IRXJMZ3BCVGQ7IZB2BFEX6IKJU.jpg?auth=bb9627867012b84ec1d3afa51f960cecb393df24a89d5e8b3315a3b357fd3ecb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Una serie de crónicas que exploran las complejidades del Gran Buenos Aires, entre lo marginal y los gestos bienintencionados de quienes intentan transformar su entorno y quedan atrapados por las dinámicas de la política.</p><p><b>Decir adiós, de Norma Morandini (Libro del Zorzal)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UCKG5GQKINGKLOXJRSW4AV3BUY.jpeg?auth=29e6a8615c16de1d446559c4f6b2f85284943c9654b4b6ec2e95d1f8527e00f6&smart=true&width=1920&height=1079" alt="Norma Morandini y el duelo" height="1079" width="1920"/><p>Un ensayo sobre la ausencia de rituales de duelo colectivo en la Argentina contemporánea. Morandini, periodista y exlegisladora, reflexiona sobre los muertos de la dictadura, la violencia política y la pandemia, y propone una reparación simbólica a través de la memoria.</p><p><b>La hormona del estrés, de Eugenia Zandoli (VR Editoras)</b></p><p>Un abordaje integral sobre el impacto del estrés crónico en la salud hormonal. Zandoli, comunicadora y health coach, combina conocimientos científicos con su experiencia personal para proponer una recuperación del equilibrio entre cuerpo, mente y entorno.</p><p><b>Caves de cocina para volver a comer rico, variado y sano todos los días, de Natalia Kiako (Sudamericana)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FEDFCSZXTJHC7OCT3S4QNB2444.jpg?auth=35866218e5019e7d72fbe30e6c621e8778bd959c14a8d5424febaac99fad024c&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Recetas cotidianas, guía de compras y consejos para organizar la cocina de forma práctica. Kiako reúne aquí herramientas claras para cocinar mejor sin complicarse, con una mirada cálida, estética y accesible.</p><p><b>Stalingrado, de Jonathan Trigg (Pasadoypresente)</b></p><p>Nada puede restar valor al hecho de que incluso en medio de la brutalidad sin precedentes de la guerra ruso-alemana en el frente oriental, Stalingrado ocupa un lugar especial de horror en la imaginación humana. No fue una batalla librada en mitad de la estepa, el desierto o la selva, sino en las casas, fábricas y calles que tantos reconocemos hoy en nuestra existencia urbana. </p><p>El nombre evoca imágenes de humo, fuego y escombros, con vigas retorcidas sobre ladrillos destrozados. Esta es la destrucción total y absoluta de todo un ejército de hombres y sus máquinas. Este libro relata la batalla tal como la vivieron los soldados alemanes y sus aliados.</p><p><b>Tratado sobre la intolerancia, de Richard Malka (Libros del Zorzal)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6O66KAWBXZCC7FFUMXTXWUZSQQ.jpg?auth=b90b5087a73adb7a99ad950f91952fa9722edbe2dbd0b71f50739e3ad3935a98&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Una defensa apasionada del laicismo y la libertad de expresión frente al extremismo religioso. El abogado de <i>Charlie Hebdo</i> reconstruye en este libro el alegato que pronunció en el juicio por el atentado de 2015.</p><p><b>La Generala, de Emilia Delfino (Editorial Planeta)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5TQ7IVARSRBD3EKSSTDBAKRA6Q.jpg?auth=6af92b414e99d725ecf1ef6c292cc8da6aabed4d9977cd52a25470276baf1259&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Un retrato político y familiar de Victoria Villarruel, actual vicepresidenta argentina. Delfino, periodista de investigación, traza su biografía desde los orígenes militares hasta su presente como figura clave de la nueva derecha.</p><p><b>Una filosofía de la vejez, de Esther Díaz (Sudamericana)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YNY2KMM4OBEW3PGJ3ZLJYLESWM.jpg?auth=d310fe1ae93a5a3f17afef53ef84975a0719a980bcb4121dad17b09fa21d6258&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>La vejez como espacio de libertad y pensamiento. Díaz, reconocida filósofa argentina, convoca a Platón, Aristóteles y los estoicos para reflexionar sobre esta etapa vital sin resignación ni nostalgia.</p><p><b>El verano de Cervantes, de Antonio Muñoz Molina (Seix Barral)</b></p><p>Una lectura personal de <i>Don Quijote</i> como eje de la historia literaria occidental. Muñoz Molina entrelaza memoria, vocación y literatura en este homenaje a Cervantes.</p><p><b>Por qué algunos hombres odian a las mujeres, de Vivian Gornick (Sexto Piso)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DCVVP5RI4BENDFXBNFQKSE3UPQ.jpg?auth=e8812729afc71b24c8b4369b147449be207324d39198584d8999310077f4a440&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Vivian Gornick" height="1080" width="1920"/><p>Selección de textos feministas escritos en los inicios de su carrera. En estos ensayos, Gornick despliega una mirada crítica y combativa que conserva intacta su vigencia.</p><p><b>Cómo desaparecer, de Colin Greenwood (Sexto Piso)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3NF7E7J5ZRDKZOSAOG7JPV7OSE.png?auth=1cc45d04e4ff7921573ea89ff299498e60d70554e2b8fc5d21097aa1e7aad539&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Radiohead" height="1080" width="1920"/><p>El bajista de Radiohead presenta un diario visual de la banda a partir de sus propias fotografías. Un retrato intimista de la vida musical desde adentro, con recuerdos y escenas cotidianas.</p><p><b>Viajes a tierras inimaginables, de Dasha Kiper (Libros del Asteroide)</b></p><p>Historias de personas con demencia y de quienes las cuidan. Kiper, psicóloga de origen ruso, cruza literatura, neurociencia y filosofía para iluminar los mecanismos del cuidado.</p><p><b>Una historia de la verdad en Occidente, de Mauricio Nieto Olarte (Fondo de Cultura Económica)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6NYWTEACXVAKTMY5UOEFEC3DZQ.jpg?auth=6e054522430f93db918cefad4dad74a436fff63d854724f8cbf79997be8d6814&smart=true&width=1000&height=1000" alt="El profesor Mauricio Nieto Olarte, autor de "Una historia de la verdad en Occidente". Foto: Universidad de Los Andes." height="1000" width="1000"/><p>Un recorrido crítico por la historia de la verdad como construcción cultural. Nieto Olarte examina la relación entre verdad, poder, ciencia y arte desde una perspectiva latinoamericana.</p><p><b>¿Deberíamos universalizar la historia?, de Sanjay Subrahmanyam (Lom Ediciones)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2GDEERN4MNAYHL5SQCE3FI4H24.jpg?auth=0b6d8b56ddbc306b005d315d43a99903487e844ee5d732531993d02a72d3647b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="¿Hay que universalizar la historia?" height="1080" width="1920"/><p>Una crítica a los relatos únicos del pasado y una defensa de la pluralidad de experiencias históricas. Subrahmanyam analiza el resurgimiento del nacionalismo y sus efectos en la producción de conocimiento.</p><p><b>El mundo según América Latina, de Margarita Fajardo (Fondo de Cultura Económica)</b></p><p>Una reconstrucción del pensamiento cepalino y su influencia en la economía global. Fajardo describe cómo un grupo de economistas latinoamericanos impulsó una agenda propia desde la posguerra.</p><p><b>Conocimientos, sociedades y tecnologías en América Latina, editado por Hebe Vessuri (Fondo de Cultura Económica)</b></p><p>Ensayos escritos durante la pandemia sobre ciencia, desigualdad y tecnología. Vessuri reúde debates clave desde el Sur global.</p><p><b>Andar la tierra, de Gabriela Mistral (Eterna Cadencia)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GEA5DR6P5NAJPP53SA22JVW7TA.jpg?auth=4dbd27441cbceba1f5af2e73878826fd68f0df769704b558b565c8ca500b3512&smart=true&width=1920&height=3006" alt="Andar la tierra" height="3006" width="1920"/><p>Crónicas, cartas y ensayos sobre los viajes de la poeta chilena. Una antología que revela su mirada sobre el mundo y su propia vida como errancia.</p><p><b>El libro de las adicciones, VV.AA. (Editorial Vinilo)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6ZCHVUY5SJA35BO77SDK3RAA6Q.jpg?auth=f9d1806e28a6deb48c34e4d242bc39fa406b88a9c64e15b1c46c902a41611c27&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El libro de las adicciones" height="1080" width="1920"/><p>Diez autoes y autoras narran sus obsesiones personales: desde la cocaína hasta el celular, pasando por la ruta o las gotas nasales. Participan Juan Villoro, Cynthia Edul, Alejandro Seselovsky y otros.</p><p><b>¿Por qué leer a los griegos?, de Hugo Bauzá (Luz Fernández Editores)</b></p><p>Una defensa de los clásicos como fuentes de pensamiento vivo. Bauzá recorre textos de la Antigüedad y muestra su vigencia para pensar el presente.</p><p><b>Cicuta para los oídos, de Sebastián Hacher (Eterna Cadencia Editora)</b></p><p>En un pueblo de la provincia de Buenos Aires, un joven estudioso borda sobre retratos de perdedores, observa el silencio y se sumerge en los oficios. Esta novela es un tratado sobre la convivencia, la escucha y el aprendizaje del Otro. María Moreno la define como “una misa y una restitución”.</p><p><b>Ensayos II, de Lydia Davis (Eterna Cadencia Editora)</b></p><p>Tras el primer volumen centrado en la lectura y la escritura, en este segundo Davis reflexiona sobre su trabajo como traductora y el aprendizaje de lenguas. Una mirada generosa, lúcida y meticulosa sobre el lenguaje.</p><p><b>Modernidad explosiva, de Eva Illouz (Katz Editores)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DP2K4MBRFVENXJR57HGF7N5IXU.jpg?auth=c2aa77bb427da91a2891aa046b0467e249acd36d8b25f9606cf3dc23918d46e1&smart=true&width=1920&height=1082" alt="Modernidad explosiva, de Eva Illouz." height="1082" width="1920"/><p>Desde la vergüenza hasta el orgullo, la autora examina cómo las emociones están profundamente ligadas a las estructuras sociales. Un ensayo que conecta los afectos con las crisis políticas y culturales de nuestro tiempo.</p><p><b>La vejez. Tiempo contra el tiempo, de Agustín Squella (Ediciones UDP)</b></p><p>Un libro que reflexiona con lucidez sobre la vejez, sin promesas ni consuelos. Squella se detiene en la última estación de la vida para pensarla desde el diálogo, la experiencia y el conocimiento.</p><p><b>Universo y sentido, de Norbert Bilbeny (Anagrama)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V4IPNMMQ3BHWPBZ3T7L24DE2OI.jpg?auth=64cfdedf3ff01f2639c71e75ad9440c73e8bc64d5a4978f751ea41e2fe1c0a0f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Universo y sentido" height="1080" width="1920"/><p>Una reflexión filosófica sobre el lugar del ser humano en el universo. Bilbeny parte de la contemplación del cielo para explorar el asombro, el sentido y el saber.</p><p><b>Breve historia de la oscuridad, de Vicente Monroy (Anagrama)</b></p><p>Un ensayo breve y poético sobre las salas de cine y la oscuridad como espacio de resistencia. Una reivindicación de lo invisible y lo oculto como lugar de libertad.</p><p><b>Estar en su lugar, de Claire Marin (Anagrama)</b>La filósofa francesa explora la idea de pertenencia en un mundo en movimiento, atravesado por desplazamientos, rupturas e identidades en tensión.</p><h2>Ficción</h2><p><b>La promesa, de Magda Tagtachian (Editorial Planeta)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KTU2JTDX4FHTNFPOCYUNYB45H4.jpg?auth=464447ffef79ecad7c4b2272ced125eb08a409fd7d5dd062d7078bccdab250f1&smart=true&width=1920&height=1277" alt="La escritora Magda Tagtachian (Franco Fafasuli)" height="1277" width="1920"/><p>Una escritora armenia en duelo viaja a Jerusalén y se enfrenta a sus lealtades, sus deseos y su pasado. Tagtachian cruza drama emocional y conflicto político con sensibilidad narrativa.</p><p><b>Un hombre / Dos mujeres, de Juan José Becerra (Editorial Planeta)</b></p><p>Dos novelas breves y autónomas que forman un díptico. En una, un hombre busca frenar el paso del tiempo; en la otra, dos mujeres viven un encuentro transformador. Becerra explora el deseo, la crisis y la libertad.</p><p><b>Montoneros o la ballena blanca, de Federico Lorenz (Fondo de Cultura Económica)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FBVQYENCPFFN5JU5MLYB73V43I.jpg?auth=4f284d7ea71e3fdf3c17017aa794e765a9c839f0b675dde7b8f63c921fbc0bcc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Montoneros o la ballena blanca, entra la historia y la ficción" height="1080" width="1920"/><p>Ficción sobre militancia, guerra y memoria. Lorenz entrelaza historia reciente y narración fragmentaria para pensar los sueños revolucionarios. </p><p>La narraciónpermite transitar entre episodios como los enfrentamientos bélicos y la vida oculta de los militantes perseguidos. A través de sus personajes, el texto exhibe cómo los jóvenes se involucraron en la militancia armada, exponiendo tanto sus deseos de transformación social como las tensiones y contradicciones que surgieron ante las amenazas y las pérdidas personales.</p><p>La figura de la ballena blanca, tomada como símbolo de sueños persistentes y la aspiración a la revolución, articula el relato e ilustra la resiliencia de esas utopías frente a la adversidad, facilitando una comprensión de las motivaciones detrás de las acciones colectivas. El enfoque literario entrelaza la experiencia íntima y los procesos históricos, acompañando la revisión crítica del pasado reciente argentino. Así, el texto resalta la dimensión humana de la militancia y aporta una mirada renovada sobre los conflictos, ideales y heridas sociales de esa época.</p><p><b>Los libreros de Coventry, de Kristy Cambron (Vidis)</b></p><p>En esta novela histórico-romántica, un joven de clase baja se enamora de una chica de clase alta justo antes de alistarse para combatir en la Gran Guerra. Lo que ya es complicado se vuelve aún más dramático cuando entran en juego rivalidades libreras, el bombardeo a Coventry durante la Segunda Guerra Mundial y un amor que se resiste a desvanecerse. La autora, premiada por su obra, le imprime al relato un tono envolvente y emotivo.</p><p><b>En el jardín del ogro, de Leila Slimani (Cabaret Voltaire)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JM5OOOU4OVEPXFDPLY3PANF7B4.jpg?auth=fd803fec0aa66a0b26de6759957d5a166d401634156c38c67ef1c7e73550f615&smart=true&width=5000&height=3333" alt="Leila Slimani, (EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON)
" height="3333" width="5000"/><p>Adèle parece tener una vida perfecta. Trabaja como periodista, vive en un bonito apartamento en Montmartre con su marido Richard, médico especialista, y con su hijo de tres años, Lucien. Sin embargo, bajo esta apariencia de cotidianidad, Adèle esconde un inmenso secreto: una necesidad insaciable de coleccionar conquistas. <i>En el jardín del ogro</i> es la historia de un cuerpo esclavo de sus pulsiones, una novela feroz y visceral sobre la adicción sexual y sus consecuencias. “Da igual, está todo perdido. Desear ya es ceder. Se han levantado las barreras. No serviría de nada contenerse. ¿Para qué? Da igual. Ahora piensa como los opiómanos, los ludópatas. Está tan orgullosa de haber mantenido a raya la tentación unos cuantos días que se ha olvidado del peligro.” De la autora de <i>Canción dulce</i>, Premio Goncourt 2016.</p><p><b>El maestro de los tambores, de José Eduardo Agualusa (Edhasa)</b></p><p>José Eduardo Agualusa nos transporta, como ningún otro, al país de la magia. En esta nueva novela, aparecen veinticinco cadáveres de soldados europeos muertos en circunstancias de lo más extrañas en tierras angoleñas. La mayoría no presenta herida alguna: ni de bala, ni de hoja blanca; no tienen golpes ni hematomas. Únicamente los ojos abiertos en una mirada de infinita tristeza. ¿Qué les sucedió? Jan Pinto, teniente y antropólogo, debe averiguar la verdad detrás del misterio.</p><p><b>La madre de Beckett tenía un burro, de Matías Battistón (Emecé Editorial)</b></p><p>Un narrador que traduce a Beckett divaga entre obsesiones y procrastinación. Un libro que se burla de sí mismo con humor y amor por el oficio editorial.</p><p><b>Viaje olvidado, de Silvina Ocampo (Editorial Planeta)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3Q532TRX3JHQ3NFGH3YXNE3CGQ.jpg?auth=e36298b806b9a194b8530ea4e3f4e75375b27bb8d4d0faeefddab69f0bf53379&smart=true&width=1920&height=1413" alt="Silvina Ocampo. Su obra cuentística es una de las más grandes de la literatura argentina" height="1413" width="1920"/><p>Primer libro de cuentos de Ocampo, donde ya están presentes sus temas: infancia, sueño, extrañamiento. Una reedición que permite redescubrir una voz fundamental.</p><p><b>Trafalgar, de Angélica Gorodischer (Planeta)</b></p><p>Historias de un comerciante intergaláctico narradas en un café rosarino. Ciencia ficción con humor, ingenio y una mirada crítica sobre lo humano. Con prólogo de Michel Nieva.</p><p><b>El dedo en la boca / Las estatuas de agua, de Fleur Jaeggy (Editorial Planeta)</b></p><p>Dos novelas breves y perturbadoras sobre juventud, soledad y extrañamiento. Jaeggy cultiva una prosa afilada y minimalista que incomoda y fascina.</p><p><b>Las escuelas, de Adriana Amante (Editorial Planeta)</b></p><p>Una amistad adolescente en tiempos de dictadura. La narradora adulta reconstruye ese vínculo con melancolía y lucidez. Una novela que evoca la memoria emocional.</p><p><b>El vuelo del hombre, de Benjamín G. Rosado (Seix Barral)</b></p><p>Un escritor se enfrenta a las consecuencias imprevistas de su novela. Entre el éxito y el olvido, la ficción y la realidad, una historia sobre el precio de contar.</p><p><b>El cuarto de Giovanni, de James Baldwin (Sexto Piso)</b></p><p>Historia de amor entre dos hombres en el París de los años 50. Un clásico de la literatura queer que desafíó los prejuicios de su tiempo.</p><p><b>Cada noche a las nueve, de Julian Gloag (Impedimenta)</b></p><p>Novela gótica y familiar que mezcla fervor religioso, suspenso y violencia. Un rescate editorial para lectores de lo siniestro.</p><p><b>Termush, de Sven Holm (Impedimenta)</b></p><p>Distopía postnuclear ambientada en un hotel de lujo. Una novela inquietante sobre privilegio, exclusión y supervivencia.</p><p><b>Fragua / Biblioteca pública, de Ali Smith (Nórdica Libros)</b></p><p>Una novela sobre arte y un libro de cuentos sobre el valor de las bibliotecas. Smith celebra los espacios comunes y la imaginación.</p><p><b>La joven artista, de Valérie Mréjen (Periférica)</b></p><p>Novela de formación ambientada en una escuela de Bellas Artes. Con humor seco, Mréjen narra los aprendizajes y desengaños juveniles.</p><p><b>La azotea, de Fernanda Trías (Editorial Comba)</b></p><p>Una mujer vive encerrada con su hija en un departamento donde se filtran la violencia y la locura. Un debut perturbador de la autora uruguaya.</p><p><b>Valse mélancolique, de Olha Kobylianska (Editorial Rosa Iceberg)</b></p><p>Relato sobre el deseo y la convivencia entre tres mujeres que buscan independencia. Kobylianska, escritora ucraniana del siglo XIX, fue pionera en su tiempo.</p><p><b>1002, un cuento oriental, de Mark Twain (Editorial Rosa Iceberg)</b></p><p>Parodia de <i>Las mil y una noches</i> con humor y crítica social. Twain juega con los clásicos para reírse de su propia cultura.</p><h2>Poesía</h2><p><b>Una morada ambulante, de Marcelo Cohen (Eterna Cadencia Editora)</b></p><p>Compilado y prologado por Juan F. Comperatore, este libro reúne más de treinta ensayos de Marcelo Cohen sobre poesía. Con lucidez y erudición, el autor reflexiona sobre la naturaleza impertinente del poema, el lenguaje y el consuelo ante la muerte. De Rilke a Vallejo, de Wallace Stevens a Zurita, de Louise Glück a Alicia Genovese, un mapa apasionado de la experiencia poética.</p><p><b>Pornosonetos, de Pedro Mairal (Editorial Emecé)</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5V5GWXSBS5HADG2HEYTUJTIEYI.jpg?auth=4b563afc2c6f9d85ded8a5aee2f09abad3d34400c4037a095aa96a2961e1410d&smart=true&width=164&height=280" alt="Poesía latinoamericana (Foto: Editorial Planeta)" height="280" width="164"/><p>Sonetos eróticos escritos bajo seudónimo y ahora reunidos en un solo volumen. Mairal se permite el juego, la irreverencia y el deseo sin filtro.</p><p><b>Asignaturas terrestres, de Ebel Barat (Paradiso)</b></p><p>Poemas que recorren geografías externas e internas. Barat escribe desde la contemplación, el viaje y la experiencia emocional con una voz singular.</p><p><b>Los maratonistas, de Catalina Reggiani (Concreto)</b></p><p>Poemas que recorren una historia de amor como si fuera una maratón. Reggiani explora el vínculo amoroso como una forma de resistencia íntima.</p><p><b>Canto de las espigas, de Paula Díaz Altozano (Delibooks)</b></p><p>Finalista del Premio Adonáis 2024, este poemario se sumerge en imágenes de la infancia y la tradición lírica española para trazar una poética del origen.</p><p><b>Una arena tan sensible, de Matías Miguel Clemente (La Bella Varsovia)</b></p><p>Regreso a la poesía de este autor argentino con un libro que invita a celebrar lo cotidiano desde una escritura detenida, precisa y sensible.</p><p><b>Música para los muertos y los resucitados, de Valzhyna Mort (La Bella Varsovia)</b></p><p>Poemas que evocan la historia y la violencia en Bielorrusia, desde la Segunda Guerra Mundial hasta el presente. Traducido por Claudia González Caparrós.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OP3XC73JDJD3LG53CZSU7GWCIM.jpg?auth=8e19fce84d5b15f76ec64afc21d9fd188580c3f802f63c370a26353c7367bcfc&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[“La merma”, de María Moreno: la vida después del ACV y la insolencia de una literatura que sigue entera ]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/05/31/la-merma-de-maria-moreno-la-vida-despues-del-acv-y-la-insolencia-de-una-literatura-que-sigue-entera/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/05/31/la-merma-de-maria-moreno-la-vida-despues-del-acv-y-la-insolencia-de-una-literatura-que-sigue-entera/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[En su nuevo libro, la autora de "Black Out" y "El petiso orejudo" reúne narraciones y mini ensayos sobre la discapacidad y la pérdida que conservan el brillo y el atrevimiento narrativo que la consagraron como un nombre clave de la literatura argentina]]></description><pubDate>Wed, 04 Jun 2025 13:39:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AHRO4IUI65ATHG4PCAQO2QCRCE.jpg?auth=b9c1473ae0c1026c4cda62c8a7ad3627fca6f9dd02c4c155c74c46d8e5fc653f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="En su nuevo libro, María Moreno escribe sobre el ACV que tuvo en 2021 y sobre lo que llega a una vida luego de una experiencia tan radical." height="1080" width="1920"/><p>Dice María, escribe María, que de ella solo queda la mitad. Se refiere a la mitad que aún se mueve y le responde; el lado izquierdo de su cuerpo, el que no fue paralizado por el accidente cerebrovascular que alteró su vida de modo radical en 2021. </p><p>No es del todo cierto lo que dice; sí es verdad que la parte derecha de su cuerpo está ahí pero “inútil” y, <b>como está ahí, tampoco es un fantasma</b> (<i>“No hay fantasma de lo que todavía sobrevive”</i>, razona). Sí es cierto también que tiene dificultades para hablar –el trastorno se llama disartria y lo define como <i>“la lengua materna en el muelle de las brumas”</i>-, como también es cierto que <b>se vio obligada a aprender a escribir con la mano inapropiada</b>, a negociar con ella la sintaxis, a dejar de lado la palabra justa y deseada y a calmar la ansiedad del pensamiento en la nueva coreografía de su escritura. </p><p>No es verdad sin embargo que de ella solo quede la mitad: <b>su brillo aún fulmina y su mordacidad y su humor negro permanecen intactos</b> (<i>“La parálisis despierta el rencor o hace que la sinceridad sea más irresponsable”</i>). Su sensibilidad y su especial atracción por el ridículo por encima de la tragedia, también. El uso de las palabras y el ritmo que les impone conservan la singularidad de su prosa, si bien luce menos barroca por la necesidad de ceñirse a las dificultades, pero lo hace sin conceder ni un milímetro de gracia. Ya con eso su literatura sigue entera. </p><p>Lo explica así ella misma en <i><b>La merma </b></i><i>(Random House)</i>, su nuevo libro, una vez más un texto excepcional de género propio en el que conviven todas las <a href="https://www.infobae.com/leamos/2022/12/09/maria-moreno-si-no-hubiera-bebido-me-habria-suicidado/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/leamos/2022/12/09/maria-moreno-si-no-hubiera-bebido-me-habria-suicidado/"><b>María Moreno</b></a>: la cronista, la ensayista, la lectora, la narradora, la poeta, la biógrafa y autobiógrafa y la entrevistadora.</p><p><i>“He renunciado a mis excesos barrocos y a mis enumeraciones caóticas rococó. He llegado a la síntesis por un déficit, no por voluntad. Y he ganado lectores: ahora soy transparente, mientras que mi habla se vuelve, a veces, infranqueable”.</i></p><p><i>“Mi voz suena como un shofar que imita la voz de una tortuga en el fondo del mar”.</i></p><p><i>“Mi mano derecha tiene su propia vida que yo no domino, pero puedo sentir. Duele a veces como si estuvieran oprimiéndola, aunque suelo pescarla quieta sobre su plataforma. También es fingidora y nueva rica: nunca siento que sostiene una plasta o una verdura cruda, o una escoba –esa acción no formaba parte de su experiencia habitual–. Solo plumas o papeles. Anteojos muy nítidamente. No inventa. Recrea su pasado. No todo”.</i></p><p><i>“Ahora que soy solo mi lado izquierdo me da por filosofar”.</i></p><p><i>“Por fin pertenezco a un grupo vulnerable y hablo en primera persona y no en nombre de otros como un alma bella biempensante o ‘paladín de la criada’, expresión de un matemático jocoso que terminó suicidándose”.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JZE5TWVHKBCH7HQIVKAMBJFC2Q.jpg?auth=9f44113f4e3f8953418e8323fa60539aef5c076a1da8a4ba745872075bb63d83&smart=true&width=1920&height=1080" alt="María Moreno, durante una entrevista. Foto de archivo. (Patricio Montalbetti)" height="1080" width="1920"/><h2>Presente de pérdida</h2><p>María Moreno es periodista y escritora. Es alguien que vuelve a los temas en sus textos una y otra vez, a través de historias y ensayos críticos que cruzan registros cultos y populares y fue también una pionera de lo que podría llamarse periodismo de género y de teoría queer. Es autora de varios libros –<i><b>El affair Skeffington</b></i>, <i><b>El petiso orejudo</b></i>, <i><b>A tontas y a locas</b></i>, <i><b>Banco a la sombra, Vida de vivos</b></i>, <i><b>Panfleto</b></i>, <i><b>Oración, Contramarcha, Por cuatro días locos</b></i>- y del celebrado y premiado <i><b>Black Out</b></i>, unas memorias que la llevaron a ocupar un espacio clave en el mapa de la literatura argentina y de la literatura en español en general. </p><p>En su nuevo libro, la protagonista es una vez más ella misma pero son también los otros, los que comparten el espacio de la enfermedad y la supervivencia con la cronista de escritorio que describe desde la memoria de la cama o la silla de ruedas. No hay un tiempo exacto en<b> </b><i><b>La merma</b></i> sino una cronología difusa de pasados remotos y recientes. En un orden aleatorio aparecen los hombres a los que sedujo y también aquellos a los que traicionó, la trabajadora sexual a la que convoca porque es “incapaz de sentir lástima” y capaz de hacerla sentirse viva, el alcohol como instrumento de olvido, la casa de la infancia que era una intemperie y la madre que no sabía cuidar pero también el hijo que le salvó la vida “y la mantuvo más allá de lo posible”. </p><p>Hay en <i><b>La merma</b></i>, también, <b>un presente de pérdida o, mejor, de falta</b>, justo para alguien como ella, que abrazó al psicoanálisis como insumo clave de su escritura. </p><p>Me gustaría advertir que no será posible hallar algo parecido a “la literatura como cura” en el libro de María Moreno: ni historias de vida ejemplares ni testimonios de resiliencia (algo en esa palabra no me gusta; no sé si es la palabra o su uso, o quienes abusan de su uso, debería pensarlo mejor). Los relatos del tiempo que pasó internada, de la cofradía de sanatorio y de los tactos rectales para disolver bolos fecales; la historia del sexo pago de la discapacitada cuyo clítoris “quedó del lado derecho” o de los tratamientos para la recuperación del habla, la deglución y la motricidad <b>no aspiran a servir de ayuda para nadie</b> ni buscan despertar la conmiseración. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QJLOLC62UZHVTLJG5FDV646HA4.jpg?auth=48678f8b8327ef99b16d966213c6b5ac3b4ef4f4ba1eb954f8392a2cf70e6a6f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La tapa de "Oración", el libro de María Moreno. En ese libro, a partir de los Walsh y de otras hijas de desaparecidos. indaga sobre el lugar de las mujeres en las organizaciones armadas" height="1080" width="1920"/><p>María no habla en nombre de nadie salvo de ella misma y solo escribe, sigue escribiendo. Su literatura en estado puro exhibe<b> la belleza áspera de la narrativa de un sobreviviente de un campo de concentración. </b>Admiradora impertinente de Rodolfo Walsh, María no es una fusilada que vive sino <b>una impedida que puede</b>.</p><p><i>“No mastico, rumeo (...). Realmente no es agradable verme comer. Es que mi izquierda no es </i><i><b>nacida y criada</b></i><i> para ser una derecha (...) Sostengo las ensaladas entre las piernas. Abro las botellas con los dientes y me rasco contra las manijas de las puertas. Nada ofende más que utilizar otras partes del cuerpo que las establecidas. Uso las servilletas para lo que verdaderamente sirven: para ser manchadas”.</i></p><p><i>“Me río de la gente que se queja de la rutina: ya querría yo tener una rutina”</i>, me dijo hace unos meses en un audio por whatsapp, algo cansada de los grandes y los pequeños accidentes diarios que sobrevienen a una experiencia como la suya. Ese mismo día me habló del nuevo libro, al que describió como un libro de narraciones pero, sobre todo, de “mini ensayos”. Un libro en el que reflexiona sobre lo que llama su “mutación”, transcribe sus “maquinaciones de tullida” y cuenta historias de prótesis. Porque María sueña con prótesis:</p><p><i>“La pregunta insiste: ¿puedo amputarme el brazo o la pierna –no me atrevo a los dos juntos– que solo sirven para conservar el principio de simetría o sea un modelo de belleza al que me opongo y contra el que milito?”</i></p><p>Y obsesionada con eso, busca respuestas en videos de Instagram o Tik Tok y también entrevista a personas que viven con prótesis en el lugar de sus extremidades. Necesita preguntar, quiere saber qué es, cómo se siente. Los testimonios que reproduce (el de Fred, alias “Manitas” y el de <b>María Inés Mato</b>, nadadora de aguas abiertas con una prótesis en la pierna izquierda llamada “Fellini”) pasan por su tamiz, de modo que transmiten experiencia cruda pero también aire de suficiencia. </p><p>Hay momentos en que se sorprende porque se ve bella, atractiva, capaz de seducir y hay otros en los que la discapacidad funciona como efecto de realidad y por primera vez cae en la cuenta de que nunca hasta entonces había dejado de pensarse como mujer fértil. </p><p>Todavía internada, memoriza las caras de enfermeras perversas, psicólogas malintencionadas o médicos desaprensivos porque se propone volver a insultarlos cuando consiga caminar. Ya a la salida de la internación, sueña que vuelve a caminar pero que nadie se da cuenta. En sueños nunca, en cambio, se traslada en silla de ruedas.</p><p>Días atrás, en una <a href="https://www.infobae.com/cultura/2025/05/28/alan-pauls-con-barthes-llegue-a-la-posicion-oprobiosa-de-ser-fan-de-alguien-hasta-le-copiaba-la-letra/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2025/05/28/alan-pauls-con-barthes-llegue-a-la-posicion-oprobiosa-de-ser-fan-de-alguien-hasta-le-copiaba-la-letra/">entrevista con <b>Alan Pauls</b></a> a propósito de su nuevo libro de ensayos (<i><b>Alguien que canta en la habitación de al lado</b></i>), conversábamos acerca de María Moreno y de la excepcionalidad de su obra. Transcribo algo de ese pasaje de la charla en la que Alan buscó desentrañar el milagro de esa literatura. </p><p><b>— En tu libro escribís algo buenísimo sobre María Moreno; es muy difícil sustraerse a lo que provoca la escritura de María y esa manera de su obra y de ella, incluso, de ser un género en sí mismo. Decís que ella es “la más contemporánea de las contemporáneas”, o algo así. Me interesa ese concepto.</b> </p><p>— Sí, me parece que ella tiene algo muy genial que es que está como al tanto de todo. Está enterada de todo. Es como si hubiera leído siempre lo último que se escribió sobre todo. Y nunca deja de ocupar una especie de posición muy fechada, ¿no? Como su biblioteca sabemos que viene de los años 50, 60, 70, sus ideas vienen también de esa órbita.</p><p><b>— Su modo de mirar.</b></p><p>— Sí. Sabemos que viene del psicoanálisis,, del estructuralismo, de una especie de marxismo de Freud o marxismo muy, muy extravagante. O sea, nunca abandona esa especie de fortaleza y, a partir de esa fortaleza, está en todas partes antes que nadie. Y para mí esa es una cosa prodigiosa. Porque no es alguien que está a la par, en el sentido de que tiene su vocabulario. Su léxico. Su lengua. Su idea. Su programa. Y ese programa es como si le permitiera moverse en todas las direcciones. <b>Ser siempre la más filosa, ser siempre la más perspicaz. Y nunca está de moda</b>. Eso es para mí lo genial de María, es hípercontemporánea en el sentido de que es anti moda, ¿no? Es como que entiende perfectamente qué es ser contemporáneo y en qué sentido ser contemporáneo se opone a tener el modelito de primavera/verano. O sea, ella sigue usando el modelito. Lo que pasa es que yo creo que lo que tiene María es una especie de cabeza bestial y el modo en que ella, o su cabeza, o lo que sea, procesó esa biblioteca, ese programa, esas ideas, esas matrices teóricas o políticas, es algo increíble. Porque el nivel de rendimiento que les da a esas retóricas, a esos pensamientos, es algo que nadie logró hacer. </p><p><b>— Es muy lindo cuando ella habla de cómo procesa sus propios textos, y lo que llama su “cartoneo” de sí misma.</b></p><p>— Sí, bueno, ella tiene un poco esa prédica. Como la que cartonea.</p><p><b>— El bricolage.</b></p><p>— Sí. La lumpen, la ciruja del saber. Yo creo que es cierto en el sentido de que hay algo como muy bárbaro en lo que hace. (...) Pero me parece que lo que no dice María es la cantidad de operaciones que hace con esos cartones que recoge. O sea, ahí hay como una sofisticación… </p><p><b>— Omite su arte en un punto, ¿no?</b></p><p>— Sí, exacto. Omite todo ese proceso increíble, muy, muy, muy refinado.</p><p><b>— Sofisticadísimo.</b></p><p>— Muy sofisticado. Porque, bueno, conocemos muchos cartoneros del saber y no todos llegan a las cimas a las que llega ella. Y, después, lo que hay que decir también es que, efectivamente, María es una escritura pura. O sea, ella hace pasar todo eso por la escritura. Es imposible imaginar que la cabeza de María pudiera tener otra lengua que la que tiene cuando escribe. También inventó eso. Inventó la lengua para esa manera de procesar los cartones. </p><h2>Una carrera sin tiempo</h2><p>Solo alguien como María Moreno pudo haber pensado para su libro sobre su vida luego del ACV un título tan sutil como bestial, <i><b>La merma</b></i>. Solo una cabeza como la suya podía encontrar en esa palabra la definición de un estado de inermidad, de impotencia. Van algunos sinónimos de un término casi técnico, utilizado en el mundo industrial, el del comercio, también en el textil. Merma: <i>mengua, disminución, decrecimiento, aminoración, pérdida, menoscabo, detrimento, quebranto, perjuicio. </i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JCRTYNYRZZDAFOLYRBX7SDFK5E.jpg?auth=2938884d4428eb30cbc76f7c470c0cba0ae985c198dfa63c3380da6abfe34b93&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La tapa de "La merma" es mucho más que una ilustración. La foto es de Sebastián Freire." height="1080" width="1920"/><p>Y ahora sí, miren con detenimiento la foto de la tapa del libro, obra de <b>Sebastián Freire</b> y su ojo exquisito, esa aguja delicada. María no anda ni camina, vuela. La mano derecha, antes la mano para todo, también la mano de escribir,<i> “yace exangüe, lívida (...) los dedos apiñados, las uñas pintadas de rojo, apenas firmes para sostener un abanico como las damas en un cuadro de Prilidiano Pueyrredón”</i>. </p><p>En la imagen de Freire, María parece estar corriendo una carrera sin tiempo en su silla eléctrica. La conduce con insolencia, más atrevida que nunca. La impulsa con la mano izquierda de su oscuridad.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/AHRO4IUI65ATHG4PCAQO2QCRCE.jpg?auth=b9c1473ae0c1026c4cda62c8a7ad3627fca6f9dd02c4c155c74c46d8e5fc653f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[MARIA MORENO PENGUIN AGO 2023]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Alan Pauls: “Con Barthes llegué a la posición oprobiosa de ser fan de alguien, hasta le copiaba la letra”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/05/28/alan-pauls-con-barthes-llegue-a-la-posicion-oprobiosa-de-ser-fan-de-alguien-hasta-le-copiaba-la-letra/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/05/28/alan-pauls-con-barthes-llegue-a-la-posicion-oprobiosa-de-ser-fan-de-alguien-hasta-le-copiaba-la-letra/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[El escritor argentino habla sobre “Alguien que canta en la habitación de al lado”, su nuevo libros de ensayos, un mapa de lectura que reúne algunos de los textos críticos que produjo durante las últimas dos décadas]]></description><pubDate>Wed, 28 May 2025 16:16:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4CHENAAY65GKFOBBOJXYIECTGQ.jpg?auth=ca49e00155e15b4ed5053e3a794a53255e3f181233ad786a9baa3406fa4d6218&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El nuevo libro es, a su modo, una radiografía del Pauls lector. (Foto: Ana Cardani y Valen Fernández. En IG: @anacardani
@valen.fernadezg)" height="1080" width="1920"/><p><b>Alan Pauls</b> es uno de los más consagrados escritores argentinos de su generación. Narrador, guionista, periodista cultural, crítico y tallerista, nació en Buenos Aires en el año 1959. Profesor de Teoría Literaria en la carrera de Letras de la UBA, jefe de redacción de la revista <i>Página 30</i> y subeditor de <i>Radar</i>, el suplemento cultural del diario <i>Página 12, </i>Pauls es autor de las novelas <i><b>El pudor del pornógrafo</b></i>, <i><b>Wasabi</b></i><b>,</b> <i><b>El pasado</b></i><i> –</i>ganadora del Premio Herralde en 2003 y llevada al cine en 2007, por <b>Héctor Babenco</b>– y <i><b>La mitad fantasma</b></i> y de la trilogía compuesta por <i><b>Historia del llanto</b></i><i>,</i> <i><b>Historia del pelo</b></i><i> </i>e <i><b>Historia del dinero</b></i>. Es también autor de los ensayos <i><b>El factor Borges</b></i>, <i><b>La vida descalzo</b></i>, <i><b>Temas lentos, Fallar otra vez</b></i><i> </i>y <i><b>Trance</b></i>. Vive en Berlín desde el año 2019 y recientemente pasó por Buenos Aires.</p><p>Random House acaba de publicar <i><b>Alguien que canta en la habitación de al lado</b></i>, un libro de ensayos literarios que reúne artículos, prólogos, columnas y diferentes intervenciones críticas, en su mayoría publicadas en los medios, que consiguen armar un mapa del Alan Pauls lector de las últimas décadas.</p><p>En esos textos <b>brillan sus lecturas y opiniones sobre autores clásicos y contemporáneos como Kafka, Barthes, Puig, María Moreno, Walsh, Saer, Osvaldo Lamborghini, Borges, Bioy, Josefina Ludmer, Daniel Guebel, Laura Ramos </b>y podría seguir. Para los lectores del Pauls narrador es una buena manera de ver la biblioteca del gusto que hay detrás del escritor. Para cualquier buen lector, <i><b>Alguien que canta en la habitación de al lado</b></i><i> </i>es un libro que exhibe las formas en las que un lector exigente concibe sus lecturas pero también el modo en que lee un escritor que, por pulsión y formación, fue tejiendo a lo largo del tiempo un aparato crítico propio y deslumbrante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SS5WJJMAWFD6ZARMPS5GCW475M.jpg?auth=34d0c9279cd6b9e0364e934e34bbee683fa2e287e4dc40ad028200c1b1c171be&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El título del nuevo libro de Pauls surge de una frase de Virginia Woolf acerca de sus autores contemporáneos." height="1080" width="1920"/><p>Un comentario que intenta ser más un aporte de contexto que vana arrogancia: con Alan Pauls nos conocemos desde que estudiábamos juntos Letras en la UBA, cuando al facultad aún funcionaba en la avenida Independencia. Hay algo de esos vínculos que entablamos en la primera juventud que se mantiene inalterable en los guiños, en el anecdotario y en las referencias. Y que perdura, también, en la memoria de los muertos queridos.</p><p><b>— Cuando supe que salía este libro pensé que iba a encontrarme con textos que recordaba haber leído en </b><i><b>Radar </b></i><b>o en </b><i><b>Télam</b></i><b>. Muchos de esos no están y, en cambio, si están otros que no había leído. ¿Cómo hiciste la selección? ¿Qué te propusiste hacer con este libro?</b></p><p>— Bueno, como siempre el criterio aparece al final, ¿no?, cuando ya hiciste la edición. Y la edición se hace, me parece, siguiendo una especie de impulso muy secreto, por lo menos en mi caso. Yo no tenía un concepto de libro, tenía ganas de reunir ensayos escritos y publicados a lo largo de veinte, veintipico de años. Pero haciéndolo me di cuenta de que lo que estaba reuniendo en realidad eran ensayos sobre escritores, escritoras, que de algún modo me componían. O sea, <b>en este libro uno puede leer de qué estoy hecho</b>. Sería eso, como una especie de radiografía de mi química de escritor a partir de todos aquellos de quienes me fui alimentando, fui saqueando, vampirizando. Y en ese sentido yo <b>creo que es un libro muy amoroso</b>. Digo, no hay ningún texto, y tengo muchos de esa naturaleza, no hay ningún texto que sea crítico en el sentido de agresivo, o de impugnador o contestatario, o desmenuzador en el sentido, digamos, ideológico de la palabra. Me di cuenta de que reuní como a mis amores.</p><p><b>— De pronto criticás a los críticos. Quiero decir, en el texto sobre Arlt, por ejemplo, sos duro con algunos que fueron duros con Arlt.</b></p><p>— Bueno, sí. Y también con <b>Kafka</b>.</p><p><b>— También con Kafka, sí.</b></p><p>— Porque son escritores que para mí son, obviamente muy importantes pero también fue muy importante el modo en que ciertas lecturas de esos escritores impusieron una imagen de lo que hacían y de sus prácticas que era completamente, no sé si falsa pero digamos, era muy impugnable, muy objetable. Y en un momento esos escritores fueron bien leídos, o leídos de una manera innovadora, y de repente ahí, esos escritores me parece que desplegaron todo el potencial que las otras lecturas pretendían adormecer. Pero en sí el objeto <b>Kafka</b>, el objeto Arlt, son todos objetos que me despiertan tensión o forcejean. No sé, <b>Fogwill</b>, por ejemplo es un escritor que para mí siempre fue un escritor problemático pero a la vez…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7RKNSWLCBFCL5MD4N674JO5JCM.jpg?auth=94edde1ad738c086dee0e088f7c69a4c6b6ee2a7f31a3e965dbe48ebd8157e42&smart=true&width=1920&height=1295" alt="Fogwill, retratado por Alejandra López. Pauls dice que para él fue algo así como la figura del "anti padre"." height="1295" width="1920"/><p><b>— Una persona problemática.</b></p><p>— Bueno, aparte. Claro. Pero, digo, ¿por qué no reconocer hasta qué punto una relación problemática no te constituye tanto como una relación feliz o armónica?</p><p><b>— Sobre todo en este caso, como vos bien contás, que tuvieron una relación personal y laboral cuando vos eras muy chico.</b></p><p>— Sí, sí. En ese sentido, Fogwill para mí fue como una persona muy como iniciática, ¿no? Sí, yo en algún momento decía que era medio como el anti padre. Pero <b>todos queremos tener un anti padre</b>. Estamos contentos con nuestro padre, si el padre está bien, y nos quiere y todo, pero también en un punto incluso con los padres buenos uno quiere tener un padre medio hijo de puta.</p><p><b>— Mientras hablás pienso en tu papá, a quien conocí, y pienso que entiendo, que está muy bien esta idea. </b><i><b>(Risas)</b></i></p><p>— Bueno, exacto. Me acuerdo de que cuando trabajaba con Fogwill <b>yo tenía 18 años y mi papá me decía: ¿qué haces con ése? </b>Y tenía razón mi papá en preguntárselo con ese tono de sospecha. Pero bueno, a mí por supuesto que me formaron mucho esos dos años y medio que trabajé con Fogwill. Después, por supuesto, lo seguí viendo y todo, éramos escritores, pero esos dos años y medio para mí fueron muy, muy iniciáticos, para bien o para mal.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2MTD7AES6BB3JJDUHCMK4WZ7EY.jpeg?auth=a5618fcee71a1486fb61c8129709fd6b7c89942f016626fd0d4761600e96974c&smart=true&width=494&height=596" alt="Pauls: "Yo podría casi decir que me hice escritor porque me gustaba la máquina de escribir"." height="596" width="494"/><p><b>— En el libro marcás mucho lo de la poesía de Fogwill y hay lecturas críticas nuevas que resaltan esto mismo.</b> <b>Sin dejar de valorar, por supuesto, lo que fue su narrativa, con esa novela central que es </b><i><b>Los pichiciegos, </b></i><b>que es imposible que no figure en cualquier antología de literatura argentina.</b></p><p>— Sí, yo a Fogwill <b>siempre lo vi y lo leí como un poeta</b>. Incluso cuando escribía prosa. Me parece que lo mejor de Fogwill es el narrador que viene de la poesía y que está como asaltado por la poesía de manera inesperada mientras está escribiendo. Digamos, del mismo modo algo parecido pienso de lo que hace <b>Sergio Bizzio</b>, por ejemplo. Es un gran, gran escritor pero es un gran, gran escritor de prosa, de relatos o de narraciones que está intervenido por la poesía y de hecho Sergio era…</p><p><b>— Poeta, claro.</b></p><p>— Y sigue siendo poeta. Entonces, a mí siempre me gustó mucho eso de Fogwill, el modo en que de algún modo su condición de poeta intervenía, digamos, casi accidentalmente su vocación narrativa. Y, además, también es cierto que cuando yo trabajé con Fogwill en esa especie de agencia de publicidad mitológica que él tenía, el ritual era que Fogwill irrumpía en la sala donde estábamos los redactores, los gráficos, etcétera, con una especie de resma, un poemario de 100 páginas, <b>se sentaba en el piso y empezaba a declamar sus poemas y había que escucharlo</b>. Entonces para mí él quedó en eso y yo creo que además era un muy buen poeta, ¿no? Muy bueno.</p><p><b>— Estoy medio autobiográfica con vos pero…</b></p><p>— No es para menos <i>(risas)</i>.</p><p><b>— En el libro aparece mucho Barthes, y yo conté varias veces una anécdota de cuando en la Cinemateca del SHA </b><i><b>(N. de la R. Teatro de la Sociedad Hebraica Argentina, un lugar adonde quienes éramos jóvenes en los 80 íbamos mucho)</b></i><b> estábamos viendo </b><i><b>Las hermanas Brontë</b></i><b>, vos estabas sentado detrás mío y me golpeaste el hombro y me dijiste: ése que hace de Thackeray es Barthes </b><i><b>(risas)</b></i><b>.</b></p><p>— Sí, sí. Barthes es lo más cerca que yo estuve de ser fan de alguien. Yo, que siempre tuve muchos problemas con la actitud del fan, del fanatismo, de la idolatría y eso, <b>creo que con Barthes es lo más cerca que llegué a esa posición oprobiosa</b>. En un momento creo que sabía todo sobre Barthes. Todo. Era medio como <b>Julio Jorge Nelson</b> con <b>Gardel</b>. Pero sí, de todos los que aparecen ahí, Barthes es quizás el escritor con el tengo que una relación más longeva. De hecho empecé a leerlo en la escuela secundaria gracias a <b>Jorge Panesi</b>, que era mi profesor. O sea, tenía 13, 14 años. Y no paré. Entonces, eso lleva ya medio siglo.</p><p><b>— Podrías decir entonces que mucho de tu formación como crítico tiene que ver con esas lecturas iniciales. Con la idea de crítica de alguien como Barthes.</b></p><p>— Sí, sí, total. Bueno, es cierto que leí a mucha gente en ese momento. Era un momento muy voraz. Y Barthes quedó siempre. Y aun cuando en estos 50 años tuve muchas idas y venidas, muchos momentos de no soportar más, como en toda relación conyugal, Barthes se mantuvo. Es como una especie de roca; algo irreductible que sobrevive a todo. Y otros, no; otros quedaron en el camino. Quiero decir, no fetichizo, no digo: “ah, sigo fiel a mis lecturas de infancia”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DO5YEFM5ZFGIZHJZ5FRTBCMC5I.jpg?auth=f1297352e4ce0cdd724b55ae082d09c8762f7a7b77c9f560b5079e4c6af65fc6&smart=true&width=1920&height=640" alt="La firma de Barthes. Así era la letra que copiaba el Alan Pauls que comenzaba a convertirse en escritor." height="640" width="1920"/><p><b>— Es él quien se lo gana, eso decís.</b></p><p>— Sí, y en todo caso hay ahí una relación. Ya no tiene tanto que ver con eso que escribió cuando yo tenía 14 años y era vulnerable y cualquier cosa me podía seducir o hechizar sino que tiene que ver con que se armó algo entre nosotros. O sea, <b>yo a Barthes lo plagié hasta el cansancio, incluso lo imité</b>, yo tengo ejemplares, ediciones de Barthes, las ediciones con las que yo lo leí cuando era muy, muy jovencito, y me doy cuenta de que la letra con la que hago las anotaciones en el margen del libro de Barthes están hechas con la letra de Barthes, ¿entendés?</p><p><b>— Qué bárbaro.</b></p><p>— O sea, le imitaba la letra. Era como identificación total.</p><p><b>— Letra y palabra.</b></p><p>— Identificación total. Y yo me daba cuenta además de eso, no es que era inconsciente sino que en un punto lo adoptaba como una especie de método, ¿no?</p><p><b>— Un paréntesis en esto: vos dictás talleres, estás enseñando, trabajando con gente y con grupos con cuestiones, me imagino, de método para la escritura y demás. Lo de copiar, finalmente funciona.</b></p><p>— Y, sí.</p><p><b>— Porque uno no arranca original, ¿no?</b></p><p>— Por supuesto. Para mí es como una receta infalible. O sea, alguien quiere escribir y tiene como una especie de deseo de lector, de leer, le gusta leer. Lo que pasa es que copiar es como un gesto de inocencia. Y es cierto que ahora la gente muy, muy, muy cachorra que viene a un taller o que va a un taller a hacer algo con la escritura ya no tiene esa inocencia.</p><p><b>— Es interesante eso.</b></p><p>— Hay algo de: ya no hay una inocencia. Ya hay como, por ejemplo, un deseo de ser como tal o como cual, más que la cuestión de la práctica de escribir. Y yo me acuerdo de que cuando era chico y empezaba a escribir cuentos y esas cosas básicamente lo que me interesaba mucho era escribir. O sea, la práctica de escribir. Pasarme dos horas con la máquina de escribir, que era un objeto muy importante para mí. Muy importante en el sentido de que yo podría casi decir que me hice escritor porque me gustaba la máquina de escribir.</p><p><b>— Había una sensualidad en eso.</b></p><p>— Sensualidad. Relación como de resistencia y lucha. Había que pegarle fuerte a las teclas. Yo empecé a escribir con una máquina de escribir alemana que era de mi abuela alemana, una Continental. Una máquina muy ruidosa. Una máquina muy linda, de esas europeas del siglo XIX. Y me acuerdo de que eso para mí era súper, súper erótico. Por ejemplo, (N. de la R.: Héctor) <b>Libertella</b> tiene muchos textos sobre esa especie de pasión material, táctil.</p><p><b>— Sí, la erótica de la escritura.</b></p><p>— Sí. Me parece que eso hoy no es una experiencia tan común.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BKUP3NQP5NCULLV7YFFQIHYY3Q.jpg?auth=d189d0158bd46ef53e9af27f23f77bad88d25a9a2d44ac51bb14428d74e7c815&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Alan Pauls, durante su reciente visita a Buenos Aires. (Foto: Ana Cardani y Valen Fernández)" height="1080" width="1920"/><p><b>— Todo indica que es algo bastante alejado, sí.</b></p><p>— Sí. Hay más como imágenes de escritores, ¿no? Como que hay un paquete que viene con la escritura en el cual la escritura es importante pero está un poco o interferida, o velada o contaminada, si querés, de cosas que tienen más que ver con ideales. Que seguramente pesaban en mí cuando yo era chico pero yo no me acuerdo, por ejemplo, que me importaran mucho los escritores. Me importaba escribir y me importaba leer lo que los escritores escribían, pero no las personas de los escritores. Yo creo que eso es medio un invento…</p><p><b>— Nunca viste la vida de los escritores como un complemento de sus obras.</b></p><p>— No. Nunca me interesó, hasta muy tarde.</p><p><b>— Sos un estructuralista.</b></p><p>— Sí, yo me acepto así.</p><p><b>— Lo sé.</b></p><p>— Y también sé que estuvo bien en algún momento empezar a revisar eso y ahora me interesa mucho; me interesan las vidas de los escritores pero en un sentido muy particular. En general soy como muy intolerante con las biografías de los escritores. Y quizás <b>más que las vidas de los escritores lo que me interesa ahora es la biografía como género</b>. O sea, cómo escribir una vida.</p><p><b>— Hay mucho de eso en estos textos, pero la biografía de los escritores puede ser también la biografía modelo Jean Echenoz. Tomás alguna cosita, de pronto una minucia biográfica y se convierte en un retrato literario.</b></p><p>— Por supuesto. O la biografía de <b>Philip K. Dick </b>de <b>Carrère </b><i>(N. de la R.: </i><i><b>Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos</b></i><i>)</i>, que para mí es uno de los libros más lindos de Carrère, y que es una biografía que prácticamente se dedica a parafrasear a Philip K. Dick. Es como un largo ejercicio de paráfrasis.</p><p><b>— Es uno de sus primeros libros. Acá es menos conocido que los que vinieron después.</b></p><p>— Sí, pero porque todavía no es el Carrère que está presente, ¿no? O sea, el Carrère que se hizo muy conocido por escribir <i><b>Vidas ajenas</b></i> en realidad es un gran inventor de yo. Es como que inventó eso. Pero sí, me interesa mucho la biografía porque es un género muy, muy polimorfo, que sin embargo yo tengo la impresión de que sigue como anclado en ciertas creencias muy antiguas que a mí me encantaría que se deshicieran definitivamente, pero, bueno, me parece que el secreto del éxito del género es ése, que sigue siendo una imagen muy convencional de qué es una vida. Entonces, siempre está la idea de que es la vida la que explica la obra. <b>Las conexiones entre vida y obra son siempre muy, muy payasescas</b>. Muy débiles. Muy insignificantes. Pero es cierto que cada tanto aparece un objeto dentro del género, o por lo menos que coquetea con el género, que me hace pensar: “bueno, sí”.</p><p><b>— ¿Porque te impacta o por qué? ¿Lo ves como escritor?</b></p><p>— No, lo veo como alguien que encuentra una forma de contar una vida que no había visto antes. Por ejemplo, el libro de <a href="https://www.infobae.com/cultura/2022/10/13/fui-vi-y-escribi-el-pasado-nunca-muere/" target="_blank"><b>Nathalie Léger</b></a>, <i><b>Sobre Barbara Loden</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IE3RTMO4KFGZLOAV3OCUT6TMWM.jpg?auth=ac5586b19b051aff3be22df7948401d9315db90791f55905743662ba18993017&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Para Alan Pauls, el modelo de biografía que se corre de las convenciones es "Sobre Barbara Loden", de la francesa Nathalie Lèger (Chai)." height="1080" width="1920"/><p><b>— Es buenísimo. Todos los libros de ella son buenísimos.</b></p><p>— Por ejemplo, ése es un libro para mí que es como un pequeño prodigio. Es una pequeña joya. Y es un libro muy menor.</p><p><b>— También el </b><i><b>Ravel </b></i><b>de Jean Echenoz es buenísimo. El libro de Léger fue publicado por Chai, en Argentina.</b></p><p>— Y es un libro increíble. Bueno, incluso, no sé, para volver a nuestra tradición, el <i><b>Evaristo Carriego</b></i><i> </i>de Borges para mí es un libro genial. Es el Borges joven, imperfecto. No sabe qué hacer con el libro, se le va por todas partes. Es errático.</p><p><b>— Vos decís que lo que te interesa es la conversión de una vida en literatura.</b></p><p>— Sí, escribir una vida. Pero escribir una vida sin pasar por esa especie de filtro un poco ridículo, muy decimonónico para mí, evolutivo, biologicista, como que lo que pasa en la infancia repercute en la obra. Para mí es al revés, me parece que <b>siempre hay que pensar la vida a partir de la obra</b>, no al revés. No pensar la obra a partir de la vida digamos. Pero ése es un trabajo que pocos hacen. Por ejemplo, <b>Vila-Matas </b>hace eso. Cuando habla de escritores hace eso. O sea, piensa la vida de los escritores un poco en función de lo que escribieron. Medio como un biógrafo quijotesco, digamos.</p><p><b>— Tu libro se llama </b><i><b>Alguien que canta en la habitación de al lado. </b></i><b>Quiero que hablemos sobre ese título, Alan.</b></p><p>— Bueno, el título se lo robé a <b>Virginia Woolf</b>. Esta es una confesión. Lo saqué de un ensayo muy lindo de Virginia Woolf en el que habla sobre por qué le cuesta tanto leer a sus contemporáneos y por qué le cuesta más todavía escribir sobre ellos. Es un ensayo que tiene la forma creo que de una carta a un sobrino, donde el sobrino le reclama que escriba sobre sus contemporáneos más de lo que lo hace y ella dice que no puede porque, para ella, sus contemporáneos son gente que canta en la habitación de al lado.</p><p><b>— Sí, sí, imaginé que era por ahí. Claro.</b></p><p>— Y lo dice como con cierto desdén, pero a mí me gustó mucho la expresión porque un poco retomo la idea, pensando más bien que <b>todas las personas o las escrituras, o las obras sobre las que escribo las considero mis contemporáneas</b>. No importa que los autores hayan muerto en otro siglo.</p><p><b>— No importa que sea Mansilla.</b></p><p>— No. O sea, tanto Mansilla, como Guebel, como Barthes, como <b>Deleuze</b>, como Virginia Woolf, sobre quien hay un ensayo también, para mí son mis contemporáneos, en el sentido de que son escritores, escritoras, poéticas, literaturas con las que estoy en conversación.</p><p><b>— Seguís dialogando. Lo que decías de Barthes, en definitiva, ¿no?</b></p><p>— Sí, sí. Y me parece que hay algo en el libro, como la noción de conversación, que es importante. De hecho, hay un apartado dedicado sólo a conversaciones que tuve con escritores. <b>Me pareció que era importante incluir dentro de un libro de ensayos diálogos</b> porque hay algo para mí del ensayo que tiene mucho que ver con eso. Como con un intercambio entre personas, objetos, ideas. Y me gusta esa idea. Por eso son más bien mis contemporáneos con todos los puntos ciegos que eso puede implicar. O sea, podrían decirme: che, pero por qué no hablas de éste. O: ¿acaso tal no es tu contemporáneo y no está incluido? El libro corre ese riesgo. Lo que puedo decir es que estos que están aquí yo los considero mis contemporáneos. Son como las personas que están en obra, en mí, en el momento en que me dispongo a escribir cualquier cosa.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DOIGMUQOPFBQVN4WJZZPZ4ETWA.jpg?auth=fbadb44fec4e2a5ce2b727345cc8b6b89c7fa93678377d1765c9e324077e5db2&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Saer (1937-2005), uno de los autores que Pauls identifica como central para su propia obra como escritor." height="1080" width="1920"/><p><b>— Nos conocemos hace mucho y te leo hace mucho, también. Y me costaría hablar de tu obra y conectarla con las emociones, por ejemplo. Sería difícil. Tal vez lo haría con </b><i><b>La mitad fantasma</b></i><b>, tu última novela (ya hablamos de esto en su momento). Pero hay uno de los textos de este libro que es la despedida a Saer y ahí sí veo como la fisura del dolor en Alan.</b></p><p>— Quebrándose, sí.</p><p><b>— Quebrándose, sí. Que no es usual.</b></p><p>— Bueno, sí. Discutiría eso, ¿no? <b>Yo creo que soy un escritor emocional. No soy un escritor exhibicionista</b>, digamos. No me gusta mucho. No me interesa mucho. O no me sale, sencillamente, la efusión emocional. Pero me parece que la dimensión de la sensibilidad, que para mí está muy ligada a las emociones, es una dimensión que me importa mucho cuando escribo, tanto cuando escribo ficción como cuando escribo ensayos. Pero es cierto que el texto sobre Saer, escrito un día después de que Saer muriera, <b>es un texto escrito en un estado de shock</b> y en un estado de duelo total.</p><p><b>— Me gusta que lo hayas seleccionado para este libro. Como me gusta el de Rosario Bléfari, que está en una dimensión similar.</b></p><p>— Bueno, lamentablemente hay textos fúnebres en este libro. Está un texto que también me pregunté mucho si lo tenía que publicar, si lo quería publicar, que son una serie de poemitas que armo con unos hilos de WhatsApp que intercambié con <b>Sergio Chejfec</b>, gran amigo y extraordinario escritor, poco tiempo antes de que él muriera. Que también para mí es como una especie de documento fúnebre.</p><p><b>— Te iba a decir que ese texto es una intervención muy interesante. Una operación interesante.</b></p><p>— Pero también es como una prueba total de amistad. <b>La amistad otra vez como una modalidad de la conversación, que para mí es algo absolutamente decisivo.</b> Lo que quiero decir con la cuestión emocional es que, por ejemplo, muere Saer y yo en lo que pienso es en “Balnearios”, un texto de <i><b>La mayor</b></i><i> -</i>al que aludo en el texto- y cuya primera frase arranca con un “Pero”. Entonces, para mí la emoción por un gran escritor y un gran amigo …</p><p><b>— También está en su lengua.</b></p><p>— Exacto, entendés. Está como totalmente encapsulada en eso que por ahí para otros sería: “Ay, mirá éste, se acaba de morir su maestro y amigo, qué sé yo, y en lo único que piensa es una frase que empieza con pero”.</p><p><b>— Es que fue tu maestro y amigo también porque escribía así.</b></p><p>— Exacto. Exacto. O sea, yo me hice amigo de Saer y lo adoré básicamente por cómo escribía. Yo antes de conocerlo y de emborracharme con él leía sus cosas. Entonces, <b>si Saer es algo para mí, es porque era capaz de empezar una frase con “pero”.</b> Y a partir de ahí se construye todo lo demás, el amor y la admiración. Pero si no hay una frase que empieza con “pero”, la verdad es que por ahí esa persona puede pasar totalmente inadvertida para mí y por ahí es un problema mío. Pero bueno, <b>soy escritor, me relaciono con el mundo y con las personas un poco a partir de cómo hacen sus frases.</b> No necesariamente tienen que hacer frases a la Saer o a la <b>Proust</b> para seducirme; hay mucha gente que emite unas frases demenciales y también me encantan. Pero es cierto que <b>la frase, para mí, es un gran objeto erótico</b> y de amor y de atracción y de seducción.</p><p><b>— Y que siempre fue como un insumo para tu propia escritura, también, por esto que estamos hablando acerca de con qué y con quiénes dialogás. Escribís algo buenísimo sobre María Moreno; es muy difícil sustraerse a lo que provoca la escritura de María y el modo en que su obra y ella misma, incluso, es un género en sí mismo. Decís sobre ella que es “la más contemporánea de las contemporáneas”, o algo así.</b> <b>Me interesa ese concepto.</b></p><p>— Sí, me parece que ella tiene algo muy genial que es que está como al tanto de todo. Está enterada de todo. <b>Es como si hubiera leído siempre lo último que se escribió sobre todo</b>. Y nunca deja de ocupar una especie de posición muy fechada, ¿no? Su biblioteca, sabemos, viene de los años 50, 60, 70, sus ideas vienen también de esa órbita.</p><p><b>— Su modo de mirar.</b></p><p>— Sí. Sabemos que viene del psicoanálisis, del estructuralismo, de una especie de marxismo de Freud muy, muy extravagante. O sea, nunca abandona esa especie de fortaleza y, a partir de esa fortaleza, está en todas partes antes que nadie. Y para mí esa es una cosa prodigiosa. Porque no es alguien que está a la par, en el sentido de que tiene su vocabulario. Su léxico. Su lengua. Su idea. Su programa. Y ese programa es como si le permitiera moverse en todas las direcciones, ser siempre la más filosa, ser siempre la más perspicaz. Y nunca está de moda. Eso es para mí lo genial de María, es hípercontemporánea en el sentido de que es anti moda, ¿no? <b>Es como que entiende perfectamente qué es ser contemporáneo y en qué sentido ser contemporáneo se opone a tener el modelito de primavera/verano</b>. O sea, ella sigue usando el modelito. Lo que pasa es que yo creo que lo que tiene María es una especie de cabeza bestial y el modo en que ella, o su cabeza, o lo que sea, procesó esa biblioteca, ese programa, esas ideas, esas matrices teóricas o políticas, es algo increíble. Porque el nivel de rendimiento que les da a esas retóricas, a esos pensamientos, es algo que nadie logró hacer.</p><p><b>— Es muy lindo cuando ella habla de cómo procesa sus propios textos, y de lo que llama su “cartoneo” de sí misma.</b></p><p>— Sí, bueno, ella tiene un poco esa prédica. De ella como la que cartonea.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/Q7J7XGY3T5AZXLWDOGRNDRD5SU.jpg?auth=81c591b27a4434053c7018a33e84867a29b037a64521c7eb4438ce71b4c5c970&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Para Pauls, María Moreno es "una escritura pura". Dice que la escritora argentina tiene su lengua, su idea, y un programa que le permite "moverse en todas las direcciones, ser siempre la más filosa, ser siempre la más perspicaz". " height="1080" width="1920"/><p><b>— El bricolage.</b></p><p>— Sí. La lumpen, la ciruja del saber. Yo creo que es cierto en el sentido de que hay algo como muy bárbaro en lo que hace. Que es una tradición muy argentina, creo, como de una especie de autodidactismo medio a la (Oscar) <b>Masotta</b>, un poco a la <b>Germán García</b>, también. Hay algo muy lindo en esa tradición para mí. Pero me parece que lo que no dice María es la cantidad de operaciones que hace con esos cartones que recoge. O sea, ahí hay como una sofisticación…</p><p><b>— Omite el arte, en un punto, ¿no?</b></p><p>— Sí, exacto.</p><p><b>— Su arte.</b></p><p>— Omite todo ese proceso increíble, muy, muy, muy refinado.</p><p><b>— Sofisticadísimo.</b></p><p>— Muy sofisticado. Porque, bueno, conocemos muchos cartoneros del saber y no todos llegan a las cimas a las que llega ella. Y, después, lo que hay que decir también es que, efectivamente, <b>María es una escritura pura. O sea, ella hace pasar todo eso por la escritura</b>. Es imposible imaginar que la cabeza de María pudiera tener otra lengua que la que tiene cuando escribe. También inventó eso. Inventó la lengua para esa manera de procesar los cartones.</p><p><b>— Otra mujer que aparece en tu libro y que fue fundamental para vos es Josefina Ludmer, la China Ludmer, que fue maestra de muchos y, en tu caso, estuviste además muy cerca de ella. Aparece el texto que tiene que ver con los seminarios. Y también otro sobre una de sus obras, </b><i><b>El cuerpo del delito</b></i><b>. Habláme un poco de la China.</b></p><p>— Bueno, la China es maestra de leer, por supuesto. Yo no podría haber leído nada si no hubiera pasado por ella. Estudié con ella tres años en los grupos privados que hacía en la época…</p><p><b>— De la Universidad de las catacumbas.</b></p><p>— Sí, sí. Yo terminé la secundaria en el 76 y ya en el 76 estaba estudiando con ella, y estuve hasta el 79, en que decidí entrar a la universidad. O sea que me formé con ella durante tres años antes de entrar a la universidad. Sabía que entrar a la universidad en el 76 era una experiencia muy poco deseable, entonces decidí como…</p><p><b>— Formarte.</b></p><p>— Sí. No me voy a tirar a ese infierno sin estar preparado. Entonces, me parece que me entrené con China durante tres años. Estudié, leí.</p><p><b>— ¿La revista </b><i><b>Lecturas críticas </b></i><b>es de esa época?</b></p><p>— <i>Lecturas críticas </i>es un poquitito después, es del 80. Pero es un desprendimiento evidente de los cursos de la China. Y en el 79, cuando me sentí como pertrechado, dije: bueno, ahora voy a entrar a la facultad. Estoy como inmunizado. Y no solo estoy inmunizado sino que voy a poder, quizás, como introducir el virus de la Universidad de las catacumbas en la universidad.</p><p><b>— ¿Lo pensabas así?</b></p><p>— Lo pensé un poco así, sobre todo cuando empecé a encontrar en la universidad que había otros como yo. Por ejemplo, uno que estudiaba con <b>Beatriz Sarlo</b>.</p><p><b>— Claro, Chejfec estudiaba con Sarlo.</b></p><p>— No era que todos en la universidad estaban anestesiados y había unos iluminados. Y, en realidad, digamos, para mí la China es una figura muy extraña porque yo creo que, en rigor, <b>ella era una inventora</b>. O sea, no sé tampoco si era una maestra, en un punto. Yo siempre la vi como una inventora, o sea, alguien completamente impredecible. Y, de hecho, su evolución, la evolución de su obra, va para mí como hacia un lugar muy extravagante. Era difícil seguirla en el sentido de que tenía un itinerario muy poco lineal. <b>Cada libro para ella era efectivamente un desafío de invención</b>. O sea, no solo qué iba a decir, no solo qué tipo de tesis o qué tipo de hipótesis.</p><p><b>— Sino hasta el género.</b></p><p>— Sino qué clase de artefacto iba a inventar, ¿no? Su libro <i><b>El género gauchesco, un tratado sobre la patria</b></i><i> </i>es un poco para mí la bisagra. No el libro sobre Onetti ni el libro sobre García Márquez. Si uno compara el libro de García Márquez, <i><b>Cien años de soledad. Una interpretación</b></i>, con <i><b>El cuerpo del delito</b></i><i> </i>o con el de la gauchesca son como dos personas diferentes totalmente. Eso fue lo que siempre me interesó de ella.</p><p><b>— No cantaba una que sepamos todos.</b></p><p>— No. No. Y para mí eso fue lo genial de ir a la universidad a enseñar con ella. Entre el 83 y el 89 fue el período que enseñé, primero en la cátedra de Panesi y <b>Enrique Pezzoni </b>y después en Teoría Literaria, con Ludmer, y para mí lo genial de esa experiencia fue que enseñábamos lo que investigábamos. O sea, enseñábamos lo que no sabíamos, en realidad. Y eso era medio como un delirio porque era un poco trasladar...</p><p><b>— Las preguntas.</b></p><p>— Y el esquema como híper minoritario, como falanstérico de los cursos privados, de la Universidad de las catacumbas, a una institución pública como la Universidad de Buenos Aires, con auditorios de 800 personas. Pero lo que decíamos ahí era: no venimos a bajar una línea de algo que sabemos, sino mirá, estuvimos leyendo esto. Estamos chapoteando en este barro. ¿Nos acompañan? Y eso, creo, es una experiencia totalmente única. No podía durar, por supuesto; es muy difícil que eso cuaje en una institución, pero esos seis años para mí fueron una fiesta total.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NEVMRARRRBAEHGQAMZBR3QFTEU.jpg?auth=ccdb5259219b239b71f61bf9abbb62c1d62f3b1b27fb27ca02e79da8e8a74a8f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Ana Cardani y Valen Fernández" height="1080" width="1920"/><p><b>— Te hago la última y tiene que ver con tu lugar como narrador y como ensayista o crítico. ¿Hay momentos en los que te sentís más representado por una forma de la escritura que por la otra? Ya que estábamos hablando antes de la sensibilidad, ¿te emociona de la misma manera trabajar una novela que un texto de no ficción?</b></p><p>— Sí. Sí, la verdad que sí. Para mí lo que es importante es la escritura. Si alguien me dice: escribí un texto muy emocionado sobre tal cosa. Le digo: mostrámelo, quiero leerlo. Después vemos qué pasa con la emoción que sentiste. O sea, me parece que hay que leer. Hay que leer y a mí me gusta eso, me interesa eso, me relaciono con las personas a través de eso. Y me gusta mucho que eso pase. Pero forzosamente pasa por ahí. Soy un poco con la escritura lo que decían, no sé, <b>Truffaut </b>o <b>Godard </b>con el cine. Somos cinéfilos, no podemos ver el mundo sino a través de una película. A mí me pasa eso un poco con la literatura.</p><p><b>— Y también con las películas, que es algo de lo que no hablamos pero que es también otro mundo en el que creciste y con el que seguramente dialogás.</b></p><p>— Y también con las películas, exactamente.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4CHENAAY65GKFOBBOJXYIECTGQ.jpg?auth=ca49e00155e15b4ed5053e3a794a53255e3f181233ad786a9baa3406fa4d6218&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Alan Pauls]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Historia asombrosa de las frutas: un libro aborda sus vínculos con las emociones, la cultura, la política y la economía  ]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/05/16/historia-asombrosa-de-las-frutas-un-libro-aborda-sus-vinculos-con-las-emociones-la-cultura-la-politica-y-la-economia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/05/16/historia-asombrosa-de-las-frutas-un-libro-aborda-sus-vinculos-con-las-emociones-la-cultura-la-politica-y-la-economia/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[En “Frutologías”, el periodista científico Federico Kukso cuenta con información rigurosa y destreza narrativa mitologías y anécdotas curiosas de estos alimentos, más allá de su sabor y su perfume]]></description><pubDate>Fri, 16 May 2025 03:50:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IDLSZB3DCRH7TJT52G3H742O3Y.jpg?auth=ab4a93ca65bfad6a12df6eb40887a3134340425ad1f846d2d0b0cac70cf8e92f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Federico Kukso estuvo diez años trabajando en la idea de este libro." height="1080" width="1920"/><p><b>Federico Kukso</b> nació en Buenos Aires en 1979 y es periodista científico. Se especializó en Historia de la Ciencia en Harvard y fue becario del Programa Knight de Periodismo Científico del MIT. Kukso escribe para medios de la Argentina y de otros países y es autor de los libros <i><b>Dinosaurios de América del Sur</b></i>, <i><b>Dinosaurios del fin del mundo</b></i>, <i><b>Todo lo que necesitas saber sobre ciencia</b></i>, <i><b>El baño no fue siempre así</b></i><b> </b>y <a href="https://www.infobae.com/grandes-libros/2020/08/01/federico-kukso-y-una-historia-cultural-de-los-olores/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/grandes-libros/2020/08/01/federico-kukso-y-una-historia-cultural-de-los-olores/"><i><b>Odorama, historia cultural del olor</b></i></a>. Su último libro es <a href="https://www.infobae.com/cultura/2024/09/07/frutologias-historia-politica-y-cultural-de-las-frutas-fragmento-exclusivo-del-nuevo-libro-de-federico-kukso/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2024/09/07/frutologias-historia-politica-y-cultural-de-las-frutas-fragmento-exclusivo-del-nuevo-libro-de-federico-kukso/"><i><b>Frutologías, </b></i></a><i><b>historia política y cultural de las frutas</b></i> y fue publicado por Taurus. </p><p>Dividido en tres secciones, “Frutos del deseo”, “Frutos de la discordia” y “Frutos de la pasión”, este nuevo libro de Kukso continúa la senda del fascinante <i><b>Odorama </b></i>en cuanto al estilo del ensayo, con grandes citas de expertos y también literarias. Información rigurosa, investigación científica, mitologías. Historias desconocidas y anécdotas curiosas sobre el mundo de las frutas. Sociedad, política, cultura y economía del mundo y de todos los tiempos, con y sin carozo, con y sin semillas.</p><p><b>— Hace poco en una entrevista </b><a href="https://www.infobae.com/cultura/2025/03/16/tamara-tenenbaum-vivimos-una-epoca-en-la-que-se-reivindica-el-dinero-ya-no-el-trabajo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2025/03/16/tamara-tenenbaum-vivimos-una-epoca-en-la-que-se-reivindica-el-dinero-ya-no-el-trabajo/"><b>Tamara Tenembaum</b></a><b> me decía que uno puede leer un ensayo sobre cualquier cosa, que lo importante es cómo está escrito. No hay otra explicación en mi caso para engancharme con la lectura de un ensayo sobre las frutas. Y si me preguntó por qué, es porque me voy a encontrar con un montón de información que tiene que ver con ciencia, con política, con historia, con literatura, con artes visuales. ¿Cuánto tiempo estuviste con esto? </b></p><p>— Es una pregunta interesante eso de cuánto tiempo uno está con un proyecto. Porque no es que uno dice: “bueno, a partir de ahora voy a trabajar un proyecto”. Esto es algo que yo vengo de alguna manera trabajando hace diez años sin saber que iba a decantar en un libro. O sea, a mí siempre me interesaron las frutas, no solamente como alimento sino también <b>su dimensión sensorial, simbólica, política</b>. Y cada vez que como periodista iba a algún lugar del mundo, me pasaba de ir a Brasil de vacaciones y encontrar esa diversidad frutal y volvía y empezaba a llorar porque uno tiene tan poca fruta, ¿no? </p><p><b>— O como el Caribe.</b></p><p>— Exactamente. Podría decir que este libro no es una continuación sino justamente una especie de fruto de <i><b>Odorama</b></i>, mi libro anterior, que lo que yo buscaba ahí – suena muy grandilocuente– era pensar lo que no se piensa. Y en este libro me pasó lo mismo, en el sentido de un mecanismo que heredo de autores como <b>Carlo Ginzburg</b> y su concepto de microhistoria. Lo hice con los olores, con una dimensión que no se la tiene en cuenta y me pasó lo mismo con las frutas porque es hacerte preguntas como: esta banana, esta manzana, esta naranja que estoy comiendo: ¿de dónde vino? ¿qué otras dimensiones tiene? o ¿cómo llegó a mí y qué lugar protagónico ha tenido o no en la historia? Y eso me parece que <b>fue la pregunta guía que me condujo a las historias más asombrosas</b>. Es lo que a mí me gusta; de repente partir desde el grado cero, no digo de la lectura pero sí de la curiosidad de un objeto, y terminar muy asombrado y disfrutándolo. </p><p><b>— Estuviste entonces diez años viendo frutas por todos lados. Porque las frutas aparecen en todos lados. Aparece en el sello de los Beatles. Aparece en la manzana de Steve Jobs. Aparece en la manzana que se cae de Newton. </b></p><p>— Y así podés seguir y seguir. Es como que, de repente, te das cuenta de que abrís puertas y las frutas están en todas partes. O sea, no solamente es el alimento en la verdulería. <b>Están en el centro de conflictos políticos</b>. Están en los bolsillos de casi 2.000 millones de personas que tienen un celular con una manzana mordida como un logo. Están en las canciones. Están en el lenguaje mismo, ¿no? Están en los cuadros. <b>Es la presencia masiva de un objeto que uno lo piensa como mero alimento, delicioso y nutritivo.</b> Me dije: acá hay algo para contar, acá hay historias. Y eso es lo que me parecía que faltaba, que no había encontrado en otros libros. A mí me parece que un libro nace no cuando uno lo escribe sino cuando llega a las librerías y empieza a ser leído y conversado. Me pasó con <i><b>Odorama</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VP7M5UXNRBEEJMHONDX4NCOADI.png?auth=0d6734c4da300f4935487f4fff737be5dac7d59100294955486bfc6ba98659e8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Frutologías. Historia política y cultural de las frutas” (Taurus) de Federico Kukso" height="1080" width="1920"/><p><b>— Ahí hay como una completitud. </b></p><p>— Sí. Para mí ahí el libro pasa de ser un conjunto de átomos a ser una entidad cultural que incentiva conversaciones. Y con este libro busco de alguna manera hacer lo mismo, incentivar no solamente qué lugar ha tenido una fruta en tu historia o cómo una fruta es un artefacto histórico y cultural que también condensa tradiciones y que están desapareciendo. Buscaba incentivar estas conversaciones que van más allá de “qué rica sandía estoy comiendo”.</p><p><b>— Al leer tu libro, lo que empieza a pasar es que necesariamente empezás a recordar o a pensar tu propio vínculo con esos frutos. Entonces, todo el tiempo me aparecían anécdotas personales y eso también es algo que se suma a tu escritura.</b></p><p>— Y sobre todo cuando hablan de aquella relación con una fruta que ya no existe. No sé, el higo que comía, que ya no lo encuentro más, en la quinta de mi abuela y que me trepaba a la higuera a buscarlo y lo esperaba a lo largo del año, porque también había una relación temporal.</p><p><b>— Que se perdió.</b></p><p>— Que se perdió. Sabía de dónde venía. Sabía que en un momento no había, que estaba verde. Entonces, me parece que también hay un montón de tradiciones que se rompen cuando uno se separa de la naturaleza. </p><p><b>— Es emocional. Eso es lo que trato de decir cuando te hablo de los recuerdos. Porque el vínculo es absolutamente emocional.</b></p><p>— Y yo creo que cada persona, como yo decía en <i>Odorama</i>, cada persona tiene relación con un aroma que te conecta con un universo emocional, lo mismo pasa con las frutas. Y eso me parece increíble que, como digo en una parte del libro, los historiadores no se hayan percatado de la presencia de la fruta a lo largo del relato. Cómo se construye el relato de la historiografía, de la historia. Y no se le ha prestado tanta atención a estos cultivos maravillosos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/W2SPM7R4O5G2LAO6S4E7H6HVNE.jpg?auth=b98d1ea8547bf08916c12a25121eff6ef3f60a6e48fe01543637f97b491a4f1f&smart=true&width=1920&height=2416" alt=""Adán y Eva" (1909) de Suzanne Valadon, donde ella es Eva y André Utter es Adán. ¿Fue una manzana o un higo el fruto del pecado?" height="2416" width="1920"/><p><b>— Recién decías que se pierde y se pierde no porque haya dejado de existir sino que lo que dejó de existir es de pronto el sabor que tenía lo que nosotros comíamos. Esa frescura. Tiene que ver con los tiempos, con la industrialización. Vos decís que hace más o menos 60 años se empezó a perder eso. Lo que hace es que se afecte la biodiversidad de manera muy notable.</b></p><p>— Y ese es un tema muy interesante porque uno cuando piensa en emergencia climática, crisis del cambio climático y demás, uno suele pensar en el oso polar o en el oso panda. En animales. Tenemos una mirada muy zoocéntrica. Y existe un concepto muy interesante en botánica que se habla de “ceguera de plantas”. Como que no le prestamos atención no solamente al rol que han tenido los cultivos, que han sido parte de la construcción de la civilización, sino que no pensamos que se están perdiendo. Y no solamente por grandes incendios o extinciones masivas sino también por el propio capricho del consumidor que, cuando uno va a un supermercado y exige frutillas en marzo, uno también está haciendo que ese sabor desaparezca porque eso lleva toda la maquinaria de la industria a cultivar manzanas, por ejemplo, y cosecharlas y mantenerlas en cámaras frigoríficas durante todo el año. Entonces, <b>la manzana que vos comés tiene detrás un año de conservación, muy linda por fuera pero por dentro</b>... Por eso hablo también de alimentos fantasmas. Como una pera. La pera, que es la gran reina de las frutas en Argentina, es hermosa por fuera pero cuando uno la muerde, por lo general, es una piedra. Entonces, me parece que también estamos yendo a un mundo de una extinción de sabores y de muchas variedades que se van perdiendo y que van quedando, como decís, en el recuerdo. Esa ciruela verde que yo comía cuando era chico no existe más.</p><p><b>— ¿Sabés qué extraño con locura? Los damascos, era mi fruta favorita.</b> <b>Hoy son carísimos y no tienen gusto a nada. </b></p><p>— Bueno, y eso es algo que va a seguir pasando con muchas frutas porque es interesante cómo nos hemos separado de la naturaleza, ya no sabemos de dónde vienen los alimentos que comemos. </p><p><b>— Es súper interesante lo que aparece ahí porque también hay como la guerra del origen, que es dónde nació cada uno de los frutos porque, de pronto, fue señalado por escrito por primera vez en un lugar pero no era original de ahí sino que había a través de las semillas y de los animales. </b></p><p>— Siempre se habla de que los orígenes de la fruta son muy oscuros porque es muy difícil decir “acá nació”. Si bien por todo el trabajo de paleobotánicos se sabe cuáles son los más antiguos, siempre cada país quiere tener lo suyo. Pero lo interesante también es que, si lo analizas bien, las frutas son grandes refugiadas. Son refugiados, son inmigrantes en el sentido de que han viajado durante toda su historia y en un momento se asientan en un lugar a tal punto que se pierde esa historia pasada y cada cultura piensa que el fruto es de ahí Cuando en realidad tiene una historia anterior por la que fue trasladado por expulsiones, por viajes, por conquistas…</p><p><b>— Por robo.</b></p><p>— Por robo. Absolutamente. </p><p><b>— Hay una fruta puntualmente en este caso, te detenés en eso.</b></p><p>— El kiwi es muy interesante, en especial el kiwi me toca a mí personalmente, no sé si vos recordás cuando llegó a la Argentina, yo estaba en séptimo grado. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5C5XNBQSGNA75G6I7OMKFNL5GA.jpg?auth=6d9dd125617a1a124864de7e5172f95296c80fedd6cacd7d49c04c16db21e7b8&smart=true&width=1920&height=1280" alt="El kiwi fue adoptado como símbolo nacional de Nueva Zelanda pero es originario de China." height="1280" width="1920"/><p><b>— Sí, sí, me acuerdo cuando apareció el kiwi.</b></p><p>— Y vino un compañero con una fruta, algo marrón que parecía un testículo. Y uno se preguntaba: ¿cómo se come? No sabía cómo comerlo. Pasó con todas las frutas a lo largo de la historia, las frutas siempre han sido las embajadoras de lo exótico, hasta que en un momento se vuelven cotidianas. Y no sabía cómo comerla. Y si uno analiza los relatos de las Crónicas de Indias, están muy marcados por cuando Colón volvía y se preguntaban ¿cómo se come esto?, y el miedo que tenían. Con el kiwi es muy interesante porque fue adoptado como símbolo nacional de Nueva Zelanda, de hecho uno piensa, pensaba, ahora se cultiva en Mar del Plata, en la Provincia de Buenos Aires, pero en verdad el kiwi es originariamente de China y la historia cuenta que a comienzos del siglo XX, fines del XIX, una maestra neozelandesa va a China y se vuelve con unas semillas de una fruta interesante y empieza a criar en Nueva Zelanda. Le cambian el nombre, era la fruta del mono, tiene un nombre en chino, y se convierte por esas magias del marketing en una de las grandes exportaciones del país. Entonces, se pierde esa conexión porque también la fruta está asociada siempre a regiones, a países. </p><p><b>— Te detenés también bastante en la idea del capricho de los ricos con los frutos que, de pronto, se apasionaban con alguno de esos frutos que habían conocido ya por regalo, por conquista o por lo que fuera, y decidían directamente tenerlos en sus invernaderos. </b></p><p>— Sí. Fijate que ahí era la gran lucha contra la naturaleza. No sé, uno lo ve en Francia ¿no? Los reyes en Versalles. Esos jardines donde se cultivaban todo tipo de cítricos. Ya había pasado en Holanda con los tulipanes en invernaderos. Pero hay un cuadro del siglo XVII que a mí me fascina que es un rey inglés, Carlos II, que si no tenés idea de la historia del ananá, vos lo ves que le están ofreciendo un ananá y te preguntás qué tiene que ver. Por qué es importante esto. Y, analizándolo, el ananá es originario de América, de Brasil, un fruto que había sido domesticado durante generaciones por los pueblos originarios de Brasil, y se pudría en el trayecto a Inglaterra y a Europa. Aquel que lograba cultivarlo era el que el rey decía yo tengo el dominio sobre la naturaleza. Entonces empezó a haber una gran guerra, como si fuese, no sé, una lucha para llegar a la luna; en vez de una carrera espacial, una carrera frutal para ver quién cultivaba el primer ananá en Europa. Y lo lograron en Inglaterra. Y ese cuadro es como que alguien se sacase una foto con una Ferrari o un Lamborghini diciendo “yo tengo plata para invertir”. Y esto se ve en las grandes monarquías donde las frutas no eran para ser comidas, eran para exhibir el poder. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OVUH57EKJZD7RKTSLA6ZA3R43I.jpg?auth=845ea83bb2f6a8015cf4a79c9bd190c4c0ffb160abddfc9ade77e477863fffa5&smart=true&width=1456&height=816" alt="El ananá es originario de Brasil y se pudría en el camino a Europa. En Reino Unido lo cultivaron en invernaderos reales. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— También en Japón, según contás.</b></p><p>— Bueno, en Japón en la actualidad las frutas son carísimas porque no tienen mucha superficie donde cultivarlas, entonces hay melones de 200 dólares. O las sandías cuadradas, que uno había escuchado. Pero lo interesante de esas pinturas, esos bodegones donde se ven esas mesas con grandes frutas, como de abundancia, no eran para comer, era para mostrar la plata que uno tenía.</p><p><b>— El exhibicionismo.</b></p><p>— El exhibicionismo no sólo del poder económico sino del poder sobre la naturaleza. Y esa dimensión cultural simbólica es muy interesante porque uno lo piensa solamente como un objeto de consumo, ¿no? </p><h2>¿Manzana o higo?</h2><p><b>— Entre las cosas que contás y que tienen que ver con la historia, con los mitos y con las leyendas, aparece también lo de la manzana de Adán y Eva que, tal vez, no era una manzana. ¿Era un higo? </b></p><p>— Y esa es la gran discusión, que no está cerrada porque en los textos bíblicos no se dice en ningún momento “manzana”. Es interesante, pobre manzana, una de las frutas más polisémicas, porque tiene una gran cantidad de simbolismos. Pero lo que se cuenta es que es un gran error de traducción que ocurre alrededor del siglo III, siglo IV, cuando el papa le pide a un erudito que traduzca del hebreo al latín y, en ese momento, hubo una confusión porque a todas las frutas se las llamaba en latín <i>malum </i>¿no? <i>Malum pérsica </i>era otra fruta. Cada fruta era malum. Y ese malum se lo confundió con mal y ese error de la traducción, como ya lo decía Umberto Eco, “traductor, traidor”. Eso impulsó el camino de la manzana, que luego fue reproducida por todo tipo de pintores como el fruto del pecado. Pero unos dicen que fue un higo, si uno analiza la botánica de Oriente Medio y, supuestamente, cómo se cubrían, las hojas con las que lo hacían. Pero, más allá de eso, de los mitos, de cómo se construyen estas narraciones, es todo el devenir de la pobre manzana, que originariamente es de Kazajistán y que ahora es un símbolo también de tentación máxima como tentación tecnológica, ¿no?</p><p><b>— Y, sí. </b></p><p>— Pero uno piensa en la Gran Manzana, la manzana de Newton, no sé, la manzana de Adán. Entonces, es increíble cómo un alimento tan presente, que uno no piensa en esas dimensiones, ha tenido tanta riqueza.</p><p><b>— Me gusta esa búsqueda que hacés de textos que hablen de las frutas, de imágenes que hablan de las frutas. Aparece Carlos Fuentes con </b><i><b>El naranjo</b></i><b>; aparece bastante Pedro Mairal, se ve que a Mairal le gustan mucho las frutas porque en sus poemas aparecen mucho. Me gusta que también se lee la cita de “Durazno sangrando”. Y algo que me interesa y que me parece muy atractivo porque es un modo de enganchar también al lector es que arrancás cada uno de los capítulos con una historia. Lo hiciste también en </b><i><b>Odorama</b></i><b>.</b></p><p>— Sí. El gran problema que <b>yo siento en mi trabajo diario es la lucha permanente contra Wikipedia</b>, esa información seca, despersonalizada. Incluso ahora, con la inteligencia artificial generativa, que tiene sus propio estilo. El periodista, el escritor o el ensayista le tiene que dar un plus, algo que no esté ahí y me parece que ése es el trabajo de narración. Yo siempre fui muy fanático de los cuentos cortos, ya sea de <b>Edgar Allan Poe</b>, de <b>Borges</b>, de <b>Asimov</b>. De cuentos asombrosos, ¿no? Esa idea de la antología de literatura fantástica. De cuentos muy breves que te pueden construir un universo propio. Es algo que muchas veces llamo la gramática del asombro. Cómo en un texto muy breve, como hacía Borges, te construye un universo con sus propias fuerzas intrínsecas. Y lo que yo intento en cada capítulo es que mis libros y mis textos sean lo menos Wikipedia posible. Intento atraer al lector con una historia porque me parece que la historia es algo que nos atraviesa como somos seres narrativos, y a mí siempre me gusta empezar con una historia que te asombre, que te atrape. Esas clases de periodismo que te dicen que ya desde la cabeza del texto vos tenés que agarrar de la solapa al lector y decirle “mira acá”. Es eso. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SALRRXYM4VBVZJJSOUS455BXCE.jpg?auth=8ff9222281c18f394cbb57f8a94f4d29c90fe447f05a1ee4e226fb853806ef80&smart=true&width=1456&height=816" alt="En China, el durazno se asociaba con la inmortalidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— Otra cosa que pasa con la frutas y vos abordás en tu libro es el vínculo con lo amoroso o con lo apasionado o con lo sexual. Y contás la historia de cuando eliminaron el emoji del durazno y hubo una revolución ciudadana.</b></p><p>— Hace un par de años Apple decidió cambiar la forma del emoji del durazno para hacerlo con forma menos… </p><p><b>— Menos sexual, sí.</b></p><p>— Y hubo una gran revuelta. La gente se quejaba. Y tuvieron que dar vuelta la decisión. Es interesante cómo las frutas, o incluso también la berenjena u otro tipo de verduras, terminaron, no importa el idioma que vos hables, los emojis de esas frutas o verduras se convirtieron en una especie de esperanto por cómo se sexualizaron. Pero ya venían con una carga sexual. </p><p><b>— Es que en las diferentes lenguas son frutos comunes. Son objetos comunes de las culturas.</b></p><p>— Absolutamente. Y también se habla mucho que aquellas culturas con mayor diversidad frutal tienen mayores expresiones lingüísticas relacionadas con las frutas. Uno piensa en la papaya, que también tiene esa relación muy sexual. Pero, no sé, pensaba en las cerezas como el gran símbolo de la discoteca Pachá. La tentación o la expresión en inglés <i>pop the cherry,</i> como de perder la virginidad. Entonces es interesante cómo una fruta tan pequeña y tan deliciosa como la cereza, es más que solo dulce. Yo quería ir más allá de rico, lindo o feo o de lo exótico. </p><p><b>— Otro de los ejes fuertes de tu libro tienen que ver con la relación de las frutas con la política y la economía. Y con cosas que fueron pasando a lo largo del tiempo y que se van quedando y que tienen que ver, por ejemplo, en Estados Unidos, con el racismo. La identificación de la sandía con los negros en Estados Unidos y con la supuesta holgazanería de los negros.</b></p><p>— Sí, fijate que cuando yo pensé el libro tampoco era solo una historia cultural de la fruta. Me parece que yo insistí mucho que tuviese, que se mencionase la historia política. Ahora, si bien cada fruta tiene una dimensión política, la sandía quizás es la que más lo muestra. Desde la Argentina y Latinoamérica, uno piensa en la sandía en el verano. En el mito de no mezclar con vino, por ejemplo. Cuando yo era chico la comprábamos en la ruta cuando íbamos a una quinta, no íbamos a la verdulería. Pero lo interesante es que en cada región del mundo la sandía, que es originaria de África, tiene una dimensión y ha generado una gran cantidad de conflictos. La sandía, en especial si uno piensa al menos en Estados Unidos, <b>fue el primer medio de subsistencia de los esclavos recién liberados</b>. Era el primer trabajo en el sentido de cultivar la tierra. </p><p><b>— Conocían la labor porque antes la hacían para los amos.</b></p><p>— Sí, como el algodón o el azúcar. Pero, al mismo tiempo, muchos sureños empezaron a ridiculizar a los afroamericanos con esta expresión del negro comiendo la sandía como la figura del vago, del que no hacía nada. Uno lo ve mucho, por ejemplo, en <i><b>La cabaña del tío Tom</b></i>. Y hace un par de años a partir de un episodio en el que había habido un intruso en la Casa Blanca durante el gobierno de <b>Barack Obama</b>, en un diario hubo un chiste, una caricatura en la que se veía en el baño a Obama lavándose los dientes con un cepillo de dientes y, desde la bañera, alguien que sale diciéndole: ¿no probó con un sabor de <i>watermelon</i> (sandía, en inglés)? Y lo loco es que esa caricatura, que si uno no conoce el trasfondo no entiende bien qué pasaba, causó un revuelo en el sentido de la asociación de la sandía con los afrodescendientes. Entonces ahí también está el tema de cómo se la ha utilizado para burlarse, para hablar de un grupo de la población. Y hay otras partes del mundo donde también han tenido un rol importante. No sé, en Ucrania también, en Kherson, que sigue siendo atacada, pero las sandías de Kherson son muy conocidas en esa región del mundo y cuando fue liberada luego de la invasión rusa, los soldados ucranianos fueron recibidos con sandías. Hay muchos videos en internet. Y otra parte del mundo donde también tienen un rol importante es en Medio Oriente, donde ha sido utilizada la sandía como emblema visual…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/L5J4VRBBLBCPJBNFANMAANI4N4.jpg?auth=3b1e278f6427b711fb6a1bb48e8a989143c2317558baa1253dd9df6356966102&smart=true&width=1456&height=816" alt="La imagen de la sandía, depende el modo en que se utilice, puede resultar ofensiva para la comunidad afroamericana en Estados Unidos, Kukso cuenta en su libro por qué. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>— En reemplazo de la bandera palestina.</b></p><p>— Exactamente. Yo antes de saber todo esto me preguntaba por qué hay tantas sandías en las manifestaciones o emojis de sandías. Y después uno va entendiendo cómo la gente se apropia de esas imágenes para expresar una idea o una identidad. Y eso también es interesante, cómo las frutas ingresan en la parte de lo propio, de lo nuestro, de la construcción del nosotros. </p><p><b>— Y volvemos a lo emocional. Pero algo más que aparece mucho en tu libro es el descubrimiento de cuestiones que tienen que ver con genética de las frutas y con lo que llamás “avaricia corporativa”. Historias que de pronto uno conoce, o ha escuchado, pero leyéndolas a todas juntas una se pregunta cómo puede ser algo así. Cómo hay empresas que se adueñan de frutos, por ejemplo de reservas indígenas que los han usado toda la vida y se los llevan y los patentan. O esta otra historia, que yo desconocía, del fruto que se llamaba aguaymanto o uchuva, el fruto del Perú, y que ahora se llama Pichu Berry porque buscaron hacerlo entrar con más fuerza al mercado. Muy interesante cómo aparece la economía ahí. </b></p><p>— Sí, ese es un tema muy interesante que está en discusión en las últimas décadas, el de a quién pertenecen las frutas. Porque, por ejemplo, estaba pensando, haciendo una analogía con el Partenón, uno va al Museo Británico y ve esos restos y a quién le pertenecen. Pero <b>uno nunca piensa a quién le pertenece la fruta que está comiendo</b>, en el sentido de que las frutas han sido domesticadas durante miles de años. Las frutas, como las conocemos en la actualidad, no están en la naturaleza. O sea, tenían más semillas, eran más ácidas. Entonces es interesante pensar que, durante generaciones, personas que no conocemos, de quienes nunca conoceremos sus nombres, fueron alterándolas. Fueron de alguna manera haciendo que sean más dulces. Son parte de una tradición, de un conocimiento. Entonces, por eso a mí me gusta pensar en las frutas como obras de arte. Que en vez de ser hechas por una persona, en un momento de la historia en particular, han sido hechas por un pueblo a lo largo de miles de años. Entonces, cuando una empresa de Estados Unidos o Europa va a Brasil y va a buscar ya sea el guaraná o el açai (asaí) y se lo lleva y se lleva los componentes y hacen un shampoo, ganan millones de dólares y luego no le dan nada a la gente del lugar de donde se llevaron esa materia prima.</p><p><b>— A esas comunidades.</b></p><p>— Exactamente. Ahí está la discusión de lo que se llama biopiratería. Y ha ocurrido muchas veces. Con la stevia en Paraguay. En Brasil con, como te decía, el guaraná, que se usa en las bebidas energéticas que son tan populares. Hay un montón de legislación sobre protección del patrimonio natural de cada nación, porque no solamente es la manzanita sino el conocimiento, los años detrás de desarrollar esa manzanita o el asaí. Entonces, me parece que también ahí el concepto de biopiratería está cada vez más presente en las discusiones, en los tratados, pero uno no lo pensaba así. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/42U56HPIIBCFTFRHRQYOPITPBM.jpg?auth=92a92c28921e0e7c2cbbc83f8137a6e9015a081433f923a6b21787afb6ec9657&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El asaí de Brasil, uno de los ejemplos de "avaricia corporativa" de los que habla Kukso en su libro. (Imagen: Ecolectia.com)" height="1080" width="1920"/><p><b>— ¿Te referís a que nunca pensábamos en quién descubrió determinada fruta?</b></p><p>— Quién lo descubrió pero sobre todo en esa idea del explorador muy <b>Darwin</b>, muy <b>Wallace</b>, que se metían. Incluso <b>Humboldt</b>, que tiene una historia fascinante. Se metían en las selvas y descubrían la cura de la calvicie, no sé, iban a buscar algo. Esa cosa del hombre cis, blanco, de la ciencia. Esa mirada de la ciencia imperial también está presente. Como que era suyo lo que encontraban para el bien del imperio. Y eso ocurrió a lo largo de la historia. Estados Unidos mandó a China una gran cantidad de exploradores en busca de alimentos porque originalmente Estados Unidos no tenía una gran riqueza de alimentos. O también pasó con el Imperio Británico, con el té. Vos sabés que China muchos años tuvo el monopolio del té y hubo espías alimenticios que mandaron a China y robaron y obviamente le sacaron el emporio del té. Pero son esas historias pequeñas detrás de los alimentos lo que me fascinó porque te das cuenta de cómo el discurso de la nutrición, que no tiene más de 150 años, me refiero a pensar los alimentos en tanto vitaminas, carbohidratos, proteínas, se instaló de tal manera que barrió toda esa dimensión simbólica, política, económica y cultural de las futuras. No pensás en esa dimensión, como <b>el durazno, que en China se pensaba que era el alimento que te daba inmortalidad.</b> Está incluso en las bodas. O uno piensa, no sé, en la mitología nórdica, que se pensaba que las manzanas doradas, ya sean manzanas, naranjas o membrillos, era el alimento de los dioses que hacía que fueran jóvenes. Esa dimensión religiosa, mitológica, fue extirpada. No existe más. Ahora, ¿en qué pensamos? En vitaminas. En proteínas. Y me parece que es lindo recuperar toda esa dimensión cultural.</p><p><b>— ¿Cuál es tu fruta favorita?</b></p><p>— El higo. No solamente porque lo he asociado con mi familia sino porque no consigo un buen higo y sobre todo eso que te decía antes, de subirme al árbol y agarrar el higo y saber de dónde viene y disfrutarlo. Y, sobre todo, del pasado, de la memoria. Pero el higo, el higo es fascinante.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RFNWIT4TP5C4FAJYXQD6VO3RXY.jpg?auth=f19ac93f9bd3f6de7d016c124ad35ffb10de1fb733e819a71ce78b0c77dde225&smart=true&width=720&height=392" alt="Por diferentes razones industriales y de prácticas de consumo, las frutas ya no tienen el sabor de décadas atrás. Kukso dice que el higo es su fruta favorita." height="392" width="720"/><h2>Sin respeto por la ciencia</h2><p><b>— No puedo dejar de preguntarte cómo estás viviendo lo que está pasando con la ciencia no solo en la Argentina, porque también lo estamos viendo en Estados Unidos y cómo de pronto emergió una nueva orientación en relación a montones de cuestiones que parecían saldadas, digamos. Cómo si no fuera evidente que los países tienen que producir ciencia. </b></p><p>— Vivimos en lo que se conoce acá como <b>cientificidio</b>. Pero me parece que vamos a empezar a advertir eso no ahora. Quizás no el año que viene sino dentro de 10, 20, 30 años. Porque <b>en la historia pasa eso, ¿no? Cuando se destruye algo, las olas expansivas se ven mucho después</b>. Y no solamente lo vemos ahora, con los casos de sarampión. Pero la destrucción de la ciencia y más que de la ciencia de la autoridad de la ciencia.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QP6LUEXHRVFJDK3TZ6NFJF3EGQ.jpg?auth=64c1add15283bf9b4c7fa008d9ca6e7736ac7a796bfb12afeaefc60d39afd6ee&smart=true&width=2768&height=1560" alt=""Odorama" es el libro anterior de Federico Kukso. (Crédito: Santiago Saferstein)" height="1560" width="2768"/><p><b>— Está bien eso que señalás.</b></p><p>— Porque no es solamente “destruyo leyes y expulso científicos”. Y no solamente en países como Argentina, sino sobre todo en Estados Unidos, donde luego de la Segunda Guerra Mundial hubo un consenso bipartidista de que había que apoyar la ciencia y eso se rompió. Fijate cómo en 60 días <i>(N. de la R., la entrevista se hizo hace algunas semanas)</i> se han destruido casi 60 años de historia. Y eso se va a ver en el futuro no solamente por la emergencia climática actual y no importa que vos lo creas o no: ocurre. Pero sobre todo con vacunas. Sobre todo con próximas pandemias, porque va a haber pandemias. Existe ahora lo que se llama <a href="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/02/17/la-gripe-aviar-ya-afecto-a-todas-las-especies-animales-de-la-antartida/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/02/17/la-gripe-aviar-ya-afecto-a-todas-las-especies-animales-de-la-antartida/">panzootia</a>, hay un virus que es el de la gripe aviar que quizás en Estados Unidos está llamando la atención porque ha aumentado el precio de los huevos. Pero están muriendo muchos animales por un virus que todavía no ha saltado del todo al ser humano, si bien ha habido un par de muertes. Pero va a haber una pandemia. El tema es cómo va a estar preparado el mundo.</p><p><b>— Cómo se va a enfrentar eso.</b></p><p>— Cómo va a ser eso, sobre todo cuando <b>se ha perdido todo tipo de respeto a las autoridades científicas.</b> Y hay un tema que me parece interesante más allá de lo que ocurre en Estados Unidos. Hay un científico argentino que se llama <b>Marcelino Cereijido</b>, que vive en México hace muchos años, que dijo algo muy interesante respecto a la ciencia y la Argentina. Dijo algo así como que la Argentina no tiene una cultura científica pero sí tiene una cultura odontológica. ¿A qué me refiero? Cuando vos tenés un dolor de muelas, vos vas a un odontólogo. Pero <b>cuando hay un problema, la sociedad argentina, los políticos argentinos, no recurren a los científicos.</b> Y esto se ve, por ejemplo, en casos como la inundación en Bahía Blanca </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/PA5GT2GQ3JBWRPE4YXECG37NSU.jpg?auth=a10cb47f7606c877ef7d277c25b8d4a6a060b0a1d333adde55fdc242e04a7380&smart=true&width=1920&height=2880" alt="Federico Kukso es un periodista científico, autor de varios libros muy documentados. (Foto: Alejandra López)" height="2880" width="1920"/><p><b>— Sí, claro.</b></p><p>— Donde está demostrado que había un montón de <i>papers </i>que hablaban de inundaciones. Entonces, eso es lo que también me parece que es importante, más allá del apoyo a la ciencia, el apoyo a una cultura científica. Hay un problema de pandemia, de abastecimiento, lo que sea, tengo que recurrir a los científicos. </p><p><b>— A los que saben.</b></p><p>— Sí. Y eso no ocurre.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IDLSZB3DCRH7TJT52G3H742O3Y.jpg?auth=ab4a93ca65bfad6a12df6eb40887a3134340425ad1f846d2d0b0cac70cf8e92f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Federico Kukso, autor de "Frutologías"]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un innovador tratamiento contra el cáncer de mama hereditario logró una supervivencia del 100%]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/05/15/un-innovador-tratamiento-contra-el-cancer-de-mama-hereditario-logro-una-supervivencia-del-100/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/05/15/un-innovador-tratamiento-contra-el-cancer-de-mama-hereditario-logro-una-supervivencia-del-100/</guid><description><![CDATA[Investigadores de la Universidad de Cambridge publicaron un ensayo que podría cambiar el abordaje de esta enfermedad. El nuevo enfoque promete mejorar las expectativas de vida para pacientes con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2
]]></description><pubDate>Thu, 15 May 2025 18:39:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/67QXOBTDIPRHXYX7G6EXPEKX54.jpg?auth=03791178e5ccceeb77d5739ce8c6ea76667762493b8da72b9776f89d0d3e01e0&smart=true&width=3666&height=2364" alt="La investigación fue dirigida por expertos del Hospital Addenbrooke y la Universidad de Cambridge ( REUTERS/Jean-Paul Pelissier/File Photo)" height="2364" width="3666"/><p>Un innovador enfoque de tratamiento generó esperanza para las pacientes con<b> </b><a href="https://www.infobae.com/salud/2023/09/17/mutaciones-geneticas-y-factores-hereditarios-las-causas-que-elevan-diez-veces-el-riesgo-de-cancer-de-mama/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/salud/2023/09/17/mutaciones-geneticas-y-factores-hereditarios-las-causas-que-elevan-diez-veces-el-riesgo-de-cancer-de-mama/"><b>cáncer de mama hereditario</b></a>, que enfrentan desafíos significativos debido a las mutaciones en los<b> genes BRCA1 y BRCA2</b>. Este avance proviene de una investigación llevada a cabo por expertos de la <b>Universidad Cambridge</b>, cuyo ensayo demostró una mejora notable en las tasas de supervivencia. </p><p>A diferencia del tratamiento estándar que combina quimioterapia e <a href="https://www.infobae.com/tag/inmunoterapia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/inmunoterapia/">inmunoterapia</a>, el nuevo enfoque incluye el uso de<b> olaparib, un medicamento específico contra el cáncer, administrado antes de la cirugía</b>.</p><p>El método se centra en <b>un régimen de quimioterapia seguido de olaparib</b>, con resultados impresionantes: el 100% de las pacientes tratadas sobrevivieron tres años después de la cirugía. La <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-59151-0 " target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41467-025-59151-0 ">investigación</a> se publicó recientemente en <i><b>Nature Communications</b></i><b> </b>y fue aclamada como una de las más eficaces para tratar el cáncer de mama en etapas tempranas con mutaciones BRCA heredadas. </p><p>La intervención destaca <b>la importancia de una administración precisa y oportuna de los tratamientos</b>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/7QO7NRD2IZBCHN7MSWCQLPXB5Y.jpg?auth=9974367142b061630d98e2ee933cc65d2ed76c65a0cc86c03e6b8c3d96da88cb&smart=true&width=1456&height=816" alt="El estudio reportó una tasa de supervivencia del 100% tras tres años de completar el tratamiento con el nuevo enfoque (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>El profesor <b>Jean Abraham</b>, líder del ensayo, reconoció que “<b>es inusual obtener una tasa de supervivencia del 100% en un estudio como este</b>, y para estos tipos de cáncer tan agresivos”, por lo que se mostró “sumamente entusiasmado con el potencial de este nuevo enfoque, ya que es crucial encontrar una manera de tratar y, con suerte, curar a los pacientes diagnosticados con cánceres relacionados con BRCA1 y BRCA2”.</p><p>Olaparib, ya disponible en el NHS y utilizado en comprimidos,<b> actúa como un inhibidor del cáncer al atacar específicamente las células tumorales</b>. El descubrimiento de la <b>combinación de quimioterapia preoperatoria y olaparib </b>representa un cambio de paradigma en el tratamiento del cáncer de mama hereditario, ofreciendo nuevas esperanzas a las pacientes y marcando un hito en la oncología moderna.</p><h2>Resultados del ensayo Partner</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/E5UC47GLNFA35HV53WYPLFJNZ4.png?auth=d5c779c0403eb74dff631c173c69298c09f664927a98b257d4701ed3140c856e&smart=true&width=1456&height=816" alt="El ensayo Partner integra olaparib en la fase preoperatoria del tratamiento del cáncer de mama hereditario (Imagen ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>El ensayo clínico conocido como Partner reveló<b> resultados sumamente alentadores </b>para un tratamiento innovador del cáncer de mama hereditario, específicamente en pacientes con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2. En este estudio, los pacientes recibieron quimioterapia seguida del fármaco olaparib antes de someterse a cirugía. </p><p>El ensayo se llevó a cabo bajo la dirección del <b>Hospital Addenbrooke </b>y la <b>Universidad de Cambridge</b>, con la participación de 23 sitios del NHS en todo el Reino Unido. Se observó que la introducción de un “intervalo” de 48 horas entre la quimioterapia y el tratamiento con olaparib permitía a la médula ósea del paciente recuperarse, dejando las células tumorales más susceptibles al ataque del fármaco dirigido.<b> De los 39 pacientes que siguieron este régimen, únicamente uno experimentó una recaída después de la cirugía.</b></p><p>En comparación, el grupo de control, que solo recibió quimioterapia, mostró una tasa de supervivencia del 88% al cabo de tres años, con nueve recaídas y seis muertes entre los 45 pacientes. Estos hallazgos subrayan el <b>impacto positivo de combinar olaparib con quimioterapia en el tratamiento neoadyuvante</b>, presentando una alternativa menos tóxica y más eficaz que podría redefinir el estándar de atención para estos tipos de cánceres.</p><p><b>El éxito del ensayo Partner</b> no solo se refleja en las cifras de supervivencia sino también en el potencial de esta combinación para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Los datos obtenidos sugieren que este enfoque podría proporcionar un tratamiento más rentable y accesible, transformando las expectativas terapéuticas para una enfermedad que históricamente ha sido difícil de tratar.</p><h2>Comparación con tratamientos estándar actuales</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UVNNBTHE6VHQBLHUH5XNCL3NRM.jpg?auth=f8451b4b181c9ebffc8b917c2b17c57b1e9f332e99660494de132391aefe7099&smart=true&width=4500&height=3000" alt=" Tradicionalmente, se utiliza quimioterapia e inmunoterapia antes de la cirugía en estos pacientes (Efe)" height="3000" width="4500"/><p>El enfoque desarrollado en el ensayo Partner representa una evolución significativa en el tratamiento de los cánceres de mama hereditarios, abordando limitaciones de los métodos tradicionales. Actualmente, <b>el tratamiento estándar para estos tipos de cáncer incluye quimioterapia y, en algunos casos, inmunoterapia</b> para reducir el tamaño del tumor<b> antes de su extirpación quirúrgica</b>. </p><p>Sin embargo, este enfoque convencional mostró tasas de éxito limitadas, especialmente en pacientes con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2.</p><p><b>El ensayo Partner buscó cambiar este paradigma </b>al introducir el inhibidor de poli (ADP-ribosa) polimerasa (PARP), conocido como olaparib, después de la quimioterapia pero antes de la cirugía. Este tratamiento diferenciado se basó en la premisa de que podría haber un beneficio al permitir que las células normales del paciente, afectadas por la quimioterapia, se recuperen antes de recibir el tratamiento con olaparib, asegurando que las células tumorales permanezcan vulnerables.</p><p>Los resultados del ensayo revelan<b> una clara ventaja sobre los métodos estándar</b>. El incremento significativo observado subraya no sólo la eficacia del nuevo tratamiento en términos de supervivencia sino también <b>su potencial para reducir las tasas de recurrencia de la enfermedad.</b></p><p>Este enfoque, que <b>permite un tratamiento más específico y menos invasivo</b> en comparación con los tratamientos estándar, también promete una reducción de los efectos secundarios asociados con las terapias convencionales, beneficiando así la calidad de vida del paciente. La administración preoperatoria de olaparib, en combinación con quimioterapia, <b>podría establecer nuevos estándares de tratamiento</b>, no sólo al incrementar las tasas de éxito a corto plazo sino también al presentar un modelo de tratamiento más eficiente y enfocado a largo plazo.</p><h2>Su potencial aplicación a otros tipos de cáncer</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S6SZXPUCUVCRBC76CYBLWQCKPY.jpg?auth=db118de7e2425368452afc3cad76e1a711446d6725e8bd41284add5a289b8e19&smart=true&width=1920&height=1080" alt=" El tratamiento podría aplicarse a otros cánceres relacionados con mutaciones BRCA, como el de próstatat (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>El tratamiento innovador desarrollado por el ensayo Partner, inicialmente dirigido a cánceres de mama asociados con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, <b>podría extender sus beneficios </b>más allá de esta área específica de oncología. </p><p>Los investigadores identificaron que esta aproximación terapéutica tiene un potencial considerable para ser aplicada a otros tipos de cáncer que también están influidos por estas mutaciones genéticas.</p><p><b>Cánceres como los de ovario, próstata y páncreas, que también pueden estar afectados por defectos en los genes BRCA</b>, podrían beneficiarse de la combinación de quimioterapia y tratamientos específicos con olaparib. </p><p>La estrategia de administrar el medicamento en un momento preciso después de la quimioterapia, permitiendo la recuperación de la médula ósea mientras se ataca el tumor de manera más efectiva, podría ofrecer un enfoque más específico y menos tóxico también para estos tipos de cáncer.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OBJG6MNEOVFDXM2TEQXZQLUT6M.jpg?auth=b4618da726c35d3577b2455848f8c51d2527abc78ff8a5e842aa053c5374d9de&smart=true&width=1456&height=816" alt="El ensayo promete ser menos invasivo y mejorar la calidad de vida de los paciente (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p><b>La capacidad de este tratamiento para mejorar las tasas de supervivencia y reducir las recaídas</b> en cánceres de mama, ya generó expectación sobre su potencial aplicación en otros cánceres relacionados genéticamente. En estos casos, la aplicación del régimen probado podría proporcionar una alternativa viable a las terapias actuales, que a menudo presentan una alta toxicidad y limitaciones en la eficacia, especialmente en etapas avanzadas de la enfermedad.</p><p>Además de mejorar los resultados individuales de los pacientes,<b> la implementación de esta estrategia en otros tipos de cáncer </b>podría representar un ahorro significativo para los sistemas de salud, al disminuir la necesidad de tratamientos postquirúrgicos prolongados y costosos. </p><p>Así, el enfoque Partner no solo promueve una atención más personalizada y efectiva, sino que también <b>aspira a ser más sostenible desde el punto de vista económico y de recursos</b>, abriendo nuevas vías para el manejo de distintas neoplasias malignas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VMOKNSLF2RF4NBJOABTDXA4J3I.png?auth=5bace04f13b9059056a2662f76736fc05978d2f4fcebb6ff70a54de9d97d0b90&amp;smart=true&amp;width=692&amp;height=473" type="image/png" height="473" width="692"><media:description type="plain"><![CDATA[Mamografías]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El filósofo y ensayista Byung-Chul Han, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2025/05/07/el-filosofo-y-ensayista-byung-chul-han-premio-princesa-de-asturias-de-comunicacion-y-humanidades-2025/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2025/05/07/el-filosofo-y-ensayista-byung-chul-han-premio-princesa-de-asturias-de-comunicacion-y-humanidades-2025/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Byung-Chul Han recibe el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025 tras superar a 47 candidaturas de diversas nacionalidades en el marco de la XLV edición de los galardones]]></description><pubDate>Fri, 09 May 2025 08:01:31 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VWCTDFHFQFEANOZZXVT42F5YEA.jpg?auth=19e32147f320812e4b3bdc28fda3843ae15b4b4da18e6a54e5e7ce45def4c447&smart=true&width=1920&height=1280" alt="" height="1280" width="1920"/><p>El filósofo y ensayista alemán de origen surcoreano Byung-Chul Han, ha sido galardonado este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025. Así lo ha comunicado el jurado reunido a las 12.00 horas en la sala Regenta del Hotel Barceló Cervantes Oviedo.</p><p>Este es el primero de los ocho galardones internacionales que convoca este año la Fundación Princesa de Asturias y que cumplen con esta su XLV edición. A este premio optaban un total de 47 candidaturas de 16 nacionalidades.</p><p>Conforme a estos principios, el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades se concederá a "la labor de cultivo y perfeccionamiento de las ciencias y disciplinas consideradas como actividades humanísticas y de lo relacionado con los medios de comunicación social en todas sus expresiones".</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VWCTDFHFQFEANOZZXVT42F5YEA.jpg?auth=19e32147f320812e4b3bdc28fda3843ae15b4b4da18e6a54e5e7ce45def4c447&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La argentina Tamara Tenenbaum gana el I Premio Paidós con un ensayo sobre Virginia Woolf]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2025/01/22/la-argentina-tamara-tenenbaum-gana-el-i-premio-paidos-con-un-ensayo-sobre-virginia-woolf/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2025/01/22/la-argentina-tamara-tenenbaum-gana-el-i-premio-paidos-con-un-ensayo-sobre-virginia-woolf/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Tamara Tenenbaum utiliza "Un cuarto propio" de Virginia Woolf como base para explorar cuestiones contemporáneas sobre mujeres, precariedad laboral, relaciones y nostalgia en su ensayo galardonado con el Premio Paidós]]></description><pubDate>Mon, 21 Apr 2025 13:02:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Barcelona, 22 ene. (EFE).- La fil&#243;sofa argentina Tamara Tenenbaum ha ganado la primera edici&#243;n del Premio Paid&#243;s de ensayo, dotado con 35.000 euros, con su libro &#39;Un mill&#243;n de cuartos propios&#39;.</p></p><p><p>Seg&#250;n ha explicado la ganadora, el punto de partida del ensayo es &quot;el encargo de traducir &#39;Un cuarto propio&#39;, de Virginia Woolf, a mediados de 2022, un libro que hab&#237;a le&#237;do en la adolescencia y que estaba lleno de referencias alejadas de la tradici&#243;n rioplatense&quot;.</p></p><p><p>Tomando como punto de partida todas las cuestiones que le suscit&#243; dicho encargo, Tenenbaum propone una relectura del libro de Woolf para reflexionar sobre &quot;la situaci&#243;n actual de las mujeres (aunque no solo de ellas) abordando los temas que le interesan: la precariedad laboral, el amor desaparecido en la era de Tinder, la comida, su relaci&#243;n con el dinero, el resentimiento como respuesta pol&#237;tica o la nostalgia y el poder de la tradici&#243;n&quot;.</p></p><p><p>El jurado del premio, nacido para conmemorar el 80 aniversario de la Editorial Paid&#243;s, del Grupo Planeta, estaba formado por la fil&#243;sofa Adela Cortina, el escritor y columnista Adolfo Garc&#237;a Ortega, el escritor y profesor Gonzalo Celorio, el psic&#243;logo y psicoanalista Gabriel Rol&#243;n y la editora Elisabet Navarro.</p></p><p><p>Los miembros del jurado, que seleccionaron la obra de Tenenbaum entre los 207 manuscritos presentados, han valorado que se trata de &quot;una prosa l&#250;cida y fluida, a lo largo de este texto rico en referencias literarias y filos&#243;ficas, pero tambi&#233;n de la cultura pop&quot;.</p></p><p><p>En palabras de la propia autora, en &#39;Un cuarto propio&#39; intenta hacer lo que Virginia dec&#237;a que hacemos con los cl&#225;sicos griegos, &quot;a buscar, m&#225;s que lo que Virginia ten&#237;a, lo que a nosotras nos falta&quot;.</p></p><p><p>La obra, que ser&#225; publicada por Paid&#243;s el pr&#243;ximo 26 de febrero, tiene, como reconoce la propia Tenenbaum, &quot;una tesis central: lo m&#225;s conocido de &#39;Un cuarto propio&#39; es la idea de que, para escribir, lo &#250;nico que necesita una mujer es una habitaci&#243;n propia donde hacerlo y un ingreso suficiente, pero el libro se dedica m&#225;s a rodearla que a demostrarla&quot;.</p></p><p><p>Nacida en Buenos Aires en 1989, Tenenbaum es licenciada en Filosof&#237;a por la Universidad de Buenos Aires, donde es profesora, y adem&#225;s ense&#241;a Escritura en la Universidad Nacional de las Artes. </p></p><p><p>En 2017, public&#243; el libro de poemas &#39;Reconocimiento de terreno&#39;, y en 2018 gan&#243; el Premio Ficciones al mejor libro de cuentos in&#233;ditos otorgado por el Ministerio de Cultura argentino por su obra &#39;Nadie vive tan cerca de nadie&#39;. </p></p><p><p>Un a&#241;o despu&#233;s public&#243; el ensayo &#39;El fin del amor. Amar y follar en el siglo XXI&#39;, que ha superado las veinte ediciones; en 2021 la novela &#39;Todas nuestras maldiciones se cumplieron&#39;, y en 2024, la novela &#39;La &#250;ltima actriz&#39;.</p></p><p><p>En teatro, es autora de las obras &#39;Una casa llena de agua&#39; (2021), &#39;Las moiras&#39; (2023) y &#39;El d&#237;a m&#225;s largo del mundo&#39; (2024), y como guionista ha coescrito la serie &#39;El fin del amor&#39; (2022), basada en su libro hom&#243;nimo. EFE.</p></p><p><p>(foto)</p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Argentina Tamara Tenenbaum gana en España I Premio Paidós con ensayo sobre Virginia Woolf]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2025/01/22/argentina-tamara-tenenbaum-gana-en-espana-i-premio-paidos-con-ensayo-sobre-virginia-woolf/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2025/01/22/argentina-tamara-tenenbaum-gana-en-espana-i-premio-paidos-con-ensayo-sobre-virginia-woolf/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Tamara Tenenbaum, filósofa y escritora argentina, explora en su ensayo 'Un millón de cuartos propios' la vigencia de temas feministas a través de la obra de Virginia Woolf y de su propia experiencia]]></description><pubDate>Mon, 21 Apr 2025 10:47:54 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Barcelona, 22 ene (EFE).- La fil&#243;sofa argentina Tamara Tenenbaum ha ganado este mi&#233;rcoles la primera edici&#243;n del Premio Paid&#243;s de ensayo, dotado con 35.000 euros, con su libro &#39;Un mill&#243;n de cuartos propios&#39;.</p></p><p><p>Seg&#250;n ha explicado la ganadora, el punto de partida del ensayo es &quot;el encargo de traducir &#39;Un cuarto propio&#39; de Virginia Woolf a mediados de 2022, un libro que hab&#237;a le&#237;do en la adolescencia y que estaba lleno de referencias alejadas de la tradici&#243;n rioplatense&quot;.</p></p><p><p>Tomando como punto de partida todas las cuestiones que le suscit&#243; dicho encargo, Tenenbaum propone una relectura del libro de Woolf para reflexionar sobre &quot;la situaci&#243;n actual de las mujeres (aunque no solo de ellas) abordando los temas que le interesan: la precariedad laboral, el amor desaparecido en la era de Tinder, la comida, su relaci&#243;n con el dinero, el resentimiento como respuesta pol&#237;tica o la nostalgia y el poder de la tradici&#243;n&quot;.</p></p><p><p>El jurado del premio, nacido para conmemorar el 80 aniversario de la Editorial Paid&#243;s, del Grupo Planeta, seleccion&#243; la obra de Tenenbaum entre los 207 manuscritos presentados, y valor&#243; que se trata de &quot;una prosa l&#250;cida y fluida, a lo largo de este texto rico en referencias literarias y filos&#243;ficas, pero tambi&#233;n de la cultura pop&quot;.</p></p><p><p>A Tamara Tenenbaum, a quien le interesa m&#225;s que nada escribir sobre su tiempo, &#39;Un cuarto propio&#39; le funciona como gu&#237;a, inspiraci&#243;n y or&#225;culo, y le ofrece la oportunidad de pensar en otras formas posibles de vivir en el siglo XXI que se opongan al discurso neoconservador circundante y que sean modernas y posmodernas a la vez pero, sobre todo, que nos ayuden a transitar la incertidumbre sin caer en un optimismo ingenuo ni en un pesimismo reaccionario.</p></p><p><p>En palabras de la propia autora, en &#39;Un mill&#243;n de cuartos propios&#39; intenta hacer lo que Virginia dec&#237;a que hacemos con los cl&#225;sicos griegos, &quot;a buscar, m&#225;s que lo que Virginia ten&#237;a, lo que a nosotras nos falta&quot;.</p></p><p><p>La obra, que ser&#225; publicada por Paid&#243;s el pr&#243;ximo 26 de febrero, tiene, como reconoce la propia Tenenbaum, &quot;una tesis central: lo m&#225;s conocido de &#39;Un cuarto propio&#39; es la idea de que, para escribir, lo &#250;nico que necesita una mujer es una habitaci&#243;n propia donde hacerlo y un ingreso suficiente, pero el libro se dedica m&#225;s a rodearla que a demostrarla&quot;.</p></p><p><p>Los dos rasgos que m&#225;s sorprendieron a Tenenbaum cuando afront&#243; la traducci&#243;n de &#39;Un cuarto propio&#39; fueron &quot;la actualidad de los temas y las preguntas que plantea&quot;, pues los textos feministas de otras &#233;pocas muchas veces se ocupan de temas resueltos, algo l&#243;gico, pues as&#237; funcionan los derechos conquistados, &quot;hacen que de pronto un mont&#243;n de debates se vuelvan viejos&quot;. </p></p><p><p>Tenenbaum (Buenos Aires, 1989) es licenciada en Filosof&#237;a por la Universidad de Buenos Aires, donde es profesora, y adem&#225;s ense&#241;a Escritura en la Universidad Nacional de las Artes. </p></p><p><p>En 2017, public&#243; el libro de poemas &#39;Reconocimiento de terreno&#39;, y en 2018 gan&#243; el Premio Ficciones al mejor libro de cuentos in&#233;ditos otorgado por el Ministerio de Cultura argentino por su obra &#39;Nadie vive tan cerca de nadie&#39;. </p></p><p><p>Un a&#241;o despu&#233;s public&#243; el ensayo &#39;El fin del amor. Amar y follar en el siglo XXI&#39;; en 2021 la novela &#39;Todas nuestras maldiciones se cumplieron&#39;, y en 2024, la novela &#39;La &#250;ltima actriz&#39;.</p></p><p><p>Tambi&#233;n es autora de teatro, y como guionista ha coescrito la serie &#39;El fin del amor&#39;, basada en su libro hom&#243;nimo. EFE.</p></p><p><p>(foto)</p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Tamara Tenenbaum gana el primer Premio Paidós de ensayo con 'Un millón de cuartos propios']]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2025/01/22/tamara-tenenbaum-gana-el-primer-premio-paidos-de-ensayo-con-un-millon-de-cuartos-propios/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2025/01/22/tamara-tenenbaum-gana-el-primer-premio-paidos-de-ensayo-con-un-millon-de-cuartos-propios/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Tamara Tenenbaum, autora de reconocidos ensayos y obras de ficción, reflexiona sobre la situación actual de las mujeres en su galardonado ensayo 'Un millón de cuartos propios']]></description><pubDate>Mon, 21 Apr 2025 09:49:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3O5XN3ON3JAVFBEUNB5IMRF74Y.jpg?auth=e6c97c6316e6a3a05cce8b95b9db6dce4d7dfca7092104dfde1f8668aeece0e9&smart=true&width=1920&height=1440" alt="" height="1440" width="1920"/><p>La escritora argentina Tamara Tenenbaum ha ganado este miércoles la primera edición del Premio Paidós de ensayo de humanidades y ciencias sociales, dotado con 35.000 euros, con 'Un millón de cuartos propios', ha informado el jurado.</p><p>El galardón, que nace para celebrar los 80 años de la editorial Paidós, ha tenido como jurado a Adela Cortina, Adolfo García Ortega, Gonzalo Celorio, Gabriel Rolón y la editora ejecutiva de Paidós, Elisabet Navarro, y ha recibido un total de 207 originales en su primera edición.</p><p>Tenenbaum recibió en 2022 el encargo de traducir 'Una habitación propia' de Virginia Woolf, y tomando como punto de partida todas las cuestiones que le suscitó dicho encargo, propone en este ensayo una relectura del libro para reflexionar sobre la situación actual de la mujeres.</p><p>Tamara Tenenbaum (Buenos Aires, 1989) es licenciada en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires, donde es docente, y enseña Escritura en la Universidad Nacional de las Artes.</p><p>Colaboradora de diversos medios de comunicación, ha publicado el libro de poemas 'Reconocimiento de terreno', el libro de cuentos 'Nadie vive tan cerca de nadie', el ensayo 'El fin del amor' y las novelas 'Todas nuestras maldiciones se cumplieron' y 'La última actriz'.</p><p>(HABRÁ AMPLIACIÓN)</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/3O5XN3ON3JAVFBEUNB5IMRF74Y.jpg?auth=e6c97c6316e6a3a05cce8b95b9db6dce4d7dfca7092104dfde1f8668aeece0e9&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1440" type="image/jpeg" height="1440" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La FDA aprueba ensayo con hígados de cerdo modificados para tratar la insuficiencia hepática]]></title><link>https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/04/16/la-fda-aprueba-ensayo-con-higados-de-cerdo-modificados-para-tratar-la-insuficiencia-hepatica/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/04/16/la-fda-aprueba-ensayo-con-higados-de-cerdo-modificados-para-tratar-la-insuficiencia-hepatica/</guid><dc:creator><![CDATA[Luis A. Flores]]></dc:creator><description><![CDATA[Experimentos con cadáveres demostraron que los órganos de estos animales podrían soportar ciertas funciones de un hígado humano durante dos o tres días]]></description><pubDate>Wed, 16 Apr 2025 19:26:02 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5KRVUMGJAVD33CMXU65YDZD44E.jpg?auth=ba50d55f97dffb56d7174146a8687a125677c2994d228745903cce3d959d2801&smart=true&width=1456&height=816" alt="Este podría ser un gran avance para la medicina. (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>Un avance significativo en la medicina podría ofrecer una nueva esperanza para pacientes con insuficiencia hepática repentina. Según informó <i>The Associated Press </i>(AP), la <b>Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA)</b> ha aprobado un ensayo clínico que evaluará el uso de <b>hígados </b>de cerdo <b>modificados genéticamente</b> como un tratamiento temporal para personas que enfrentan fallos repentinos en este órgano vital.</p><p>Este innovador enfoque no implica un trasplante completo, sino que el hígado del cerdo se conectará externamente al paciente para <b>filtrar su sangre</b>, permitiendo que el <b>órgano humano</b> descanse y, potencialmente, se regenere.</p><p>De acuerdo con datos proporcionados por <i><b>eGenesis</b></i>, la empresa biotecnológica con sede en Massachusetts que lidera este proyecto junto con su socio británico <i><b>OrganOx</b></i>, el ensayo clínico comenzará en la primavera de este año.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JRTH7MFX7NE2LOVFZX64ECUYFM.jpg?auth=6336f1f43b7cd24f7c5d867abd34a3b8c9081b96555ff02312165fbd75cdc080&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Descubrieron que el hígado de cerdo podría soportar algunas funciones de su versión humana durante algunos días. (eGenesis vía AP)" height="1080" width="1920"/><p>Este estudio representa un giro en la búsqueda de soluciones basadas en el uso de <b>órganos de animales </b>en humanos. En lugar de implantar el órgano, el hígado del cerdo se utilizará como un <b>“puente”</b> para realizar <b>funciones críticas</b> durante varios días.</p><p>Cada año, aproximadamente <b>35.000 personas</b> en Estados Unidos son hospitalizadas debido a insuficiencia hepática aguda, una condición que puede ser fatal en hasta el 50 % de los casos, según cifras citadas por <i>The Associated Press </i>(AP). Las opciones de tratamiento son <b>limitadas</b>, y muchos pacientes no califican para un trasplante de hígado o no logran encontrar un donante compatible a tiempo.</p><p>El hígado es único entre los órganos humanos debido a su capacidad de <b>regenerarse</b>. La idea detrás de este ensayo es que, al conectar un hígado de cerdo <b>modificado genéticamente</b> al paciente, este órgano pueda asumir temporalmente funciones esenciales como la <b>filtración de toxinas</b> y la regulación de nutrientes, lo que permitiría al hígado humano descansar y, con suerte, <b>sanar</b>.</p><p>El dispositivo que hará posible esta conexión externa es fabricado por <b>OrganOx</b>, una empresa británica especializada en tecnologías de preservación de órganos. Este equipo ya se utiliza en la actualidad para mantener hígados humanos viables antes de un trasplante, lo que lo convierte en una herramienta clave para este ensayo clínico.</p><h2>Primero debe realizarse un ensayo clínico</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WOIDGCKHKFCK7M4ZZ2OXLEAOC4.jpg?auth=2f17db938488e0c1402097dd596b4a3890b82c047b01a0e661246d62fdf906d9&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El ensayo clínico será realizado con 20 pacientes que no sean adecuados para trasplante. (Imagen ilustrativa Infobae)" height="1080" width="1920"/><p>Antes de avanzar hacia pruebas en humanos, los investigadores realizaron experimentos con cuatro cuerpos humanos fallecidos. Según explicó <b>Mike Curtis</b>, director ejecutivo de <i>eGenesis</i>, estos ensayos preliminares demostraron que los hígados de cerdo podían realizar algunas de las funciones de un hígado humano durante un período de dos a tres días.</p><p>El ensayo clínico incluirá hasta <b>20 pacientes</b> que se encuentren en <b>unidades de cuidados intensivos</b> y que no sean <b>candidatos </b>para un trasplante de hígado. Aunque el procedimiento aún está en fase experimental, representa un avance significativo en la búsqueda de soluciones para una de las condiciones médicas más desafiantes.</p><p>El éxito de este proyecto depende en gran medida de la tecnología de edición genética utilizada por <i>eGenesis</i>. Los <b>cerdos </b>empleados en este ensayo han sido <b>modificados </b>genéticamente para que sus órganos sean más compatibles con el cuerpo humano. Este proceso busca minimizar el <b>riesgo de rechazo</b> por parte del sistema inmunológico del paciente, uno de los mayores desafíos en los xenotrasplantes.</p><p>La edición genética aplicada a estos cerdos no solo mejora la compatibilidad, sino que también reduce la posibilidad de transmisión de virus animales a humanos, un riesgo que históricamente ha sido una preocupación en este tipo de investigaciones.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5KRVUMGJAVD33CMXU65YDZD44E.jpg?auth=ba50d55f97dffb56d7174146a8687a125677c2994d228745903cce3d959d2801&amp;smart=true&amp;width=1456&amp;height=816" type="image/jpeg" height="816" width="1456"><media:description type="plain"><![CDATA[Este podría ser un gran avance para la medicina. (Imagen Ilustrativa Infobae)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Fernando del Rey y Manuel Álvarez Tardío, ganadores del Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2024]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2025/01/08/fernando-del-rey-y-manuel-alvarez-tardio-ganadores-del-premio-francisco-umbral-al-libro-del-ano-2024/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2025/01/08/fernando-del-rey-y-manuel-alvarez-tardio-ganadores-del-premio-francisco-umbral-al-libro-del-ano-2024/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Fernando del Rey y Manuel Álvarez Tardío reconocidos por su ensayo 'Fuego cruzado. La primavera de 1936', destacan la importancia de este periodo histórico en la narrativa española contemporánea]]></description><pubDate>Tue, 01 Apr 2025 14:34:08 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/24TX7FDJJFCGBGVVLGMBRNYMOY.jpg?auth=1e2f380ed8f6b22810fe434d14d2ccf2a57702ca00efb97b55e574df9abeb957&smart=true&width=1920&height=2880" alt="" height="2880" width="1920"/><p>La Fundación Francisco Umbral ha otorgado el decimocuarto Premio Francisco Umbral al Libro del Año 2024 a Fernando del Rey y Manuel Álvarez Tardío por el ensayo 'Fuego cruzado. La primavera de 1936' (Galaxia Gutenberg).</p><p>El premio, que está dotado con 12.000 euros y una escultura diseñada por Alberto Corazón, ha destacado la obra de los escritores por "rigor académico y el caudal de documentación que subyace bajo una prosa fluida y atractiva".</p><p>"Este ensayo alumbra un capítulo decisivo de la historia de España que no ignora la escala humana de los acontecimientos sucedidos en la primavera de 1936", ha añadido el jurado en un comunicado.</p><p>En este sentido, detalla que Fernando del Rey y Manuel Álvarez Tardío se sienten "muy reconfortados" tras la concesión del galardón y han asegurado que la noticia les ha pillado por "sorpresa".</p><p>"El hecho de recibir un premio bajo el nombre del gran escritor que fue Francisco Umbral nos llena de plena satisfacción. También agradecemos la decisión máxime del jurado, teniendo en cuenta la gran altura intelectual de todos sus miembros", explica la Fundación.</p><p>Los ganadores anteriores han sido 'Las cuatro esquinas', de Manuel Longares (2011); 'La cabeza en llamas', de Luis Mateo Díez (2012); 'En la orilla', de Rafael Chirbes (2013); 'Réquiem habanero por Fidel', de J.J. Armas Marcelo (2014); 'Desaprendizajes', de José Manuel Caballero Bonald (2015); 'Patria', de Fernando Aramburu (2016); 'Transición', de Santos Juliá (2017); 'Sur', de Antonio Soler (2018); 'Tiempos recios', de Mario Vargas Llosa (2019), 'Las maravillas', de Elena Medel (2020), 'Morderse la lengua', de Darío Villanueva (2021), 'De bestias y aves', de Pilar Adón (2022) y 'Santander, 1936', de Álvaro Pombo (2023).</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/24TX7FDJJFCGBGVVLGMBRNYMOY.jpg?auth=1e2f380ed8f6b22810fe434d14d2ccf2a57702ca00efb97b55e574df9abeb957&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=2880" type="image/jpeg" height="2880" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Violento robo a un ballet de Río Cuarto: dos delincuentes irrumpieron a los tiros mientras ensayaban y los desvalijaron]]></title><link>https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/03/28/violento-robo-a-un-ballet-de-rio-cuarto-dos-delincuentes-irrumpieron-a-los-tiros-mientras-ensayaban-y-los-desvalijaron/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/03/28/violento-robo-a-un-ballet-de-rio-cuarto-dos-delincuentes-irrumpieron-a-los-tiros-mientras-ensayaban-y-los-desvalijaron/</guid><description><![CDATA[Ocurrió en el salón Campo Criollo, en el barrio Banda Norte de esa localidad de la provincia de Córdoba]]></description><pubDate>Fri, 28 Mar 2025 04:55:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J6AKRP5CRFGQLC4YIGNGPYD35U.jpg?auth=26112cf0fb68beeda2b58b885396f0fb655e9c4171d53f4177f1b2a60cc001c5&smart=true&width=1919&height=1155" alt="Dos delincuentes robaron las pertenencias de todos los integrantes del ballet folklórico de Río Cuarto mientras ensayaban (Facebook)" height="1155" width="1919"/><p>Este miércoles, el ensayo del <b>ballet folklórico </b><i><b>Tierra y Tradición</b></i><b> en Río Cuarto</b> se convirtió en un momento de terror para sus integrantes, cuando dos delincuentes irrumpieron en el <b>salón Campo Criollo</b> a punta de pistola.</p><p>El inesperado asalto se produjo mientras un grupo de alrededor de 15 personas, entre bailarines y profesores, se preparaba para una clase. </p><p>Los delincuentes ingresaron al local con las caras cubiertas y armas de fuego en mano. Tras disparar al aire para generar pánico, uno de ellos apuntó directamente a los presentes y comenzó a exigirles sus pertenencias: dinero, mochilas, tarjetas y otros objetos de valor. A pesar de la gravedad de la situación, afortunadamente, no hubo heridos, ni lesionados. </p><p>Según los relatos de los testigos, el ataque ocurrió cuando los integrantes del ballet se encontraban en el salón preparándose para la clase. Los delincuentes, al ingresar al lugar, sorprendieron a los presentes con un comportamiento violento y decidido. </p><p>Aquel disparo al aire fue solo el primer acto de intimidación para someter a todos los que se encontraban en el salón. El clima de trabajo artístico y la concentración de los ensayos se transformaron de repente en un escenario de miedo y confusión.</p><p>La secuencia de los hechos fue rápida y eficaz para los ladrones. Con la amenaza del arma de fuego, exigieron las pertenencias de los bailarines y profesores presentes. </p><p>En cuestión de minutos, las mochilas, el dinero, y otros objetos de valor fueron entregados a los asaltantes. Ante la gravedad de la situación, la actuación de las víctimas fue clave para evitar que la situación fuera aún más dramática. Afortunadamente, el robo fue material y no hubo que lamentar víctimas físicas.</p><p>De acuerdo a lo informado por el portal <i>El Doce.tv</i>, a través de su publicación en redes sociales, <i>Tierra y Tradición</i> compartió su angustia y preocupación por lo sucedido, pero también agradeció el apoyo recibido por parte de la comunidad. En el texto, la agrupación expresó: “Con mucha impotencia queremos contar a nuestros amigos lo sucedido en el salón del Campo Criollo. Mientras iban llegando bailarines (éramos ya casi 15 en el lugar) y los profesores se aprontaban para compartir la clase, sucedió algo inesperado y serio”.</p><p>Más adelante, los miembros del ballet hicieron énfasis en lo que fue para ellos la verdadera pérdida: “Se llevaron lo que pudieron. Pero peor aún, se llevaron nuestra paz, nuestra tranquilidad y alegría”. Las palabras de los afectados reflejan el dolor por la vulnerabilidad que vivieron, algo que, según la agrupación, nunca había sucedido en el transcurso de su historia. Con un tono de frustración, el mensaje concluyó con una crítica a los delincuentes: “Vulneraron nuestra casa cobardemente. Cruzaron el campo y huyeron como ratas”.</p><p>El sentimiento de impotencia y frustración ante un acto tan violento quedó claro en las palabras del comunicado, pero también se destacó el agradecimiento por la solidaridad recibida. “Gracias a todos por la solidaridad y la preocupación. A los alumnos, mil disculpas y gracias por su paciencia y comprensión. Nunca había sucedido algo tan grave y desagradable”, cerraron los miembros del ballet.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3EUPGNRTNNBUHGPYXMOXITNE44.jpg?auth=04fa4eab513f6d758cfe6ffd3678ad6dfc46d974111d8cec8588fa57bf6bd410&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El hecho ocurrió en el salón Campo Criollo" height="1080" width="1920"/><h2>Otro caso policial, esta vez en Santa Fe</h2><p>En la madrugada del último sábado, un hecho delictivo estremeció la ciudad santafesina de <b>Funes</b>, cuando <a href="https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/03/27/dos-hombres-quedaron-detenidos-por-robar-y-maniatar-a-un-hombre-de-74-anos-en-santa-fe/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/03/27/dos-hombres-quedaron-detenidos-por-robar-y-maniatar-a-un-hombre-de-74-anos-en-santa-fe/">un hombre de 74 años fue víctima de un violento robo y privación ilegítima de la libertad en su domicilio.</a></p><p>El episodio, que inicialmente pasó desapercibido para las autoridades, fue rápidamente esclarecido gracias a un operativo de la <b>Policía de Investigaciones </b>(PDI) que culminó con la detención de dos personas y el secuestro de elementos clave para la causa.</p><p>A raíz del robo y la posterior liberación de la víctima, la investigación dirigida por la fiscal <b>Verónica Ballari</b> se enfocó en determinar las circunstancias exactas del crimen.</p><p>En menos de 48 horas, el <b>Departamento Operativo de la PDI Región II, Distrito Rosario</b>, realizó dos allanamientos en el marco de una operación de gran envergadura que logró identificar y detener a los presuntos responsables del hecho.</p><p>El hecho delictivo ocurrió en la casa del hombre de 74 años, ubicada en <b>General López al 1700</b>, en la localidad de Funes, al sur de la ciudad de <b>Rosario.</b></p><p>Según fuentes de la investigación, al menos dos delincuentes ingresaron al domicilio con el fin de robar dinero en efectivo. La víctima, de acuerdo con los testimonios recabados, fue maniatada por los delincuentes, quienes lo obligaron a entregarlos lo que tenían a su disposición. En medio de este ataque, el hombre fue retenido en su hogar durante varias horas, sin poder pedir ayuda.</p><p>Sin embargo, la suerte cambió para la víctima tuvo un giro favorable cuando un grupo de operarios de <b>Aguas Santafesinas</b>, que realizaban trabajos en la zona, escucharon sus gritos de auxilio. Estos trabajadores, al advertir la situación, no dudaron en intervenir de inmediato, y rápidamente alertaron a la <b>Central de Emergencias 911</b>. La pronta respuesta de los operarios permitió que el hombre fuera liberado antes de que los delincuentes pudieran llevar a cabo su plan por completo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/J6AKRP5CRFGQLC4YIGNGPYD35U.jpg?auth=26112cf0fb68beeda2b58b885396f0fb655e9c4171d53f4177f1b2a60cc001c5&amp;smart=true&amp;width=1919&amp;height=1155" type="image/jpeg" height="1155" width="1919"/></item><item><title><![CDATA[Tamara Tenenbaum: “Vivimos una época en la que se reivindica el dinero, ya no el trabajo”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/03/16/tamara-tenenbaum-vivimos-una-epoca-en-la-que-se-reivindica-el-dinero-ya-no-el-trabajo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/03/16/tamara-tenenbaum-vivimos-una-epoca-en-la-que-se-reivindica-el-dinero-ya-no-el-trabajo/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[En su nuevo y premiado ensayo, la escritora y dramaturga argentina retoma un texto canónico de Virginia Woolf para analizar el presente. Feminismo, privilegios, resentimiento, derroche y nostalgia, entre otros temas]]></description><pubDate>Sun, 16 Mar 2025 10:33:53 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OQSH6WRWIZD55LRBD22SE6LAMQ.jpg?auth=6f08a5ef26fe04787c76c63c01b28767cf6dd5c0e0bad04bea0ffc4482ab8a9c&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Vivimos una época de la retrotopía en lugar de la utopía: la gente está pensando en volver a un pasado que siempre se idealiza." (Iván Giménez)" height="1080" width="1920"/><p>Su libro se llama <i><b>Un millón de cuartos propios </b></i>y nace de una nueva lectura de un célebre texto de <a href="https://www.infobae.com/cultura/2021/03/28/80-anos-sin-virginia-woolf-5-libros-imperdibles-para-conocer-a-la-gran-autora-britanica/" target="_blank"><b>Virginia Woolf</b></a><b> </b>que sigue siendo un faro del feminismo. <a href="https://www.infobae.com/cultura/2024/03/31/tamara-tenenbaum-no-es-verdad-que-con-el-feminismo-ganamos-todos-como-no-van-a-estar-resentidos/" target="_blank"><b>Tamara Tenenbaum</b></a> lo leyó muchas veces pero comenzó a traducirlo hace un par de años y la lectura no fue la misma: esta vez encontró matices y claves nuevas. Una, que resultó capital para que aquella traducción terminara siendo este nuevo libro, es que la escritora inglesa invita a las mujeres no solo a conseguir dinero y espacio físico que le permitan escribir sino que también<b> las impulsa a poder vivir de su escritura.</b></p><p>En su nuevo ensayo, que arrancó como notas de un diario de traducción y terminó alzándose con el<a href="https://www.infobae.com/cultura/2025/01/22/tamara-tenenbaum-gano-el-premio-internacional-paidos-lo-que-hacemos-en-argentina-es-muy-valioso/" target="_blank"> primer Premio de Ensayo Paidós</a> hace muy poco, Tamara reflexiona sobre la vida contemporánea y lo hace desde temas como <b>la primera persona, el feminismo, el dinero, el trabajo, el resentimiento, la comida, la nostalgia y la tradición</b>. Más temas para leer el hoy: la opresión, los privilegios, la vocación, el derroche, la escritura, la lectura,</p><p>Tamara Tenenbaum es narradora, guionista, periodista, dramaturga. Nació en 1989 y estudió filosofía en la Universidad de Buenos Aires. En 2017 publicó su libro de poemas<u><b> Reconocimiento de terreno </b></u>y a ese poemario le siguieron el libro de cuentos <i><b>Nadie vive tan cerca de nadie</b></i> y en el año 2019 su ensayo <i><b>El fin del amor. Querer y coger en el siglo XXI, </b></i>que sorprendió como un gran suceso de crítica y ventas y se convirtió más tarde en una serie con <b>Lali Espósito </b>como protagonista.</p><p>Es autora de las novelas <i><b>Todas nuestras maldiciones se cumplieron, </b></i>en la que recupera su propia historia como niña nacida y educada por una madre médica, viuda y joven en la comunidad ortodoxa judía del barrio del Once y también la vida que nació con su llegada al mundo laico porteño luego de su ruptura con la religión y la comunidad, y La última actriz, en la que rinde homenaje al teatro y retoma obsesiones como el amor, la identidad de las mujeres, el judaísmo y la vida académica. Como dramaturga , Tamara es autora de las obras <i><b>Una casa llena de agua, </b></i>dirigida por <b>Andrea Garrote </b>y el díptico compuesto por <i><b>Las moiras</b></i> y <i><b>El día más largo del mundo</b></i>, ambas dirigidas por <b>Mariana Chaud.</b></p><p>La mirada de Tamara sobre el presente toma como guía un texto canónico escrito un siglo atrás y lo hace con vocación por entender la dinámica de esta nueva era, aunque lejos de sus principios e ideas centrales. No es casual, por cierto, que la bajada de <i><b>Un millón de cuartos propios</b></i> sea: “Ensayo sobre un tiempo ajeno”, una descripción que se ajusta a esta propuesta.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RV7Z7AH2XNC5PKKOVAF3TJPCIU.jpg?auth=23ebcc76a1b9b15832e8192243e390e5838786c01b077fdc48c3842f54945e14&smart=true&width=1920&height=1267" alt="Tamara, el feminismo y las oleadas. "Me interesaba la idea de escribir desde una perspectiva feminista pero en una época de retirada y no de avanzada". (Iván Giménez)" height="1267" width="1920"/><p><b>— Pensaba en la frase “Ensayo para un tiempo ajeno” como en la idea de vivir un tiempo en el que no sentís identificación con algunos ejes de esta época como, de pronto, el regocijo en la crueldad o el antifeminismo y también que esa “ajenidad” es como si el hoy no nos perteneciera. Cuánto de todo eso estaba cuando empezaste a escribir y cuánto tiene que ver con ponerte a escribir. Entre las cosas sobre las que reflexionás está justamente eso de “lo que quiero decir va a salir mientras lo escribo”.</b></p><p>— Bueno, a mí me pasa una cosa con los subtítulos, me pasó también con <i><b>El fin del amor</b></i>, y es que siempre te preguntan por las bajadas suelen ser cosas decido por el tamaño de la tipografía o la cantidad de letras. <i><b>(Risas)</b></i>. Dicho esto, por más que haya muchas más consideraciones, que además también tiene que ver con que sea atractivo, relevante en una mesa de novedades y etcétera, sí es una idea que estaba desarrollada en el libro, la idea del tiempo ajeno.</p><p><b>— El cuarto propio y el tiempo ajeno.</b></p><p>— Exacto. Por supuesto que es una exageración o un chiste, incluso. Porque yo sé que habito mi tiempo con mucha identidad y que soy una persona que está recontra conectada con lo que pasa. No soy <b>Salinger,</b> no vivo en una granja lejos de las ciudades. Soy relativamente joven, entonces en general me entero de la mayoría de las cosas que pasan y estoy mucho tiempo en internet. Parte de lo que me interesaba explorar era esta idea de que si el feminismo se organiza por oleadas, que es una metáfora que se ha usado mucho, bueno, hay momentos en que la marea avanza y hay momentos en que se retira. Y si estamos en un momento de retirada, me interesaba la idea de escribir desde una perspectiva feminista pero en una época de retirada y no de avanzada. En ese sentido, era el tiempo ajeno, ¿no? Digamos que si hace 10 años todos querían captar el sujeto político “mujer joven” hoy el sujeto político “mujer joven” evidentemente no es tan interesante para mucha gente como es el sujeto político “varón joven”. <b>Es interesante igual eso porque esas mujeres jóvenes siguen existiendo y a alguien tienen que votar, con lo cual yo creo que alguien debería estar pensando en eso.</b> Y, de hecho, he escuchado a muchos consultores decir, por ejemplo en relación con algunas cosas del gobierno actual, que se están confiando demasiado, cuando la realidad es que con las mujeres, jóvenes y grandes, les va un poco mal y son mucha gente, entonces hay que bajar un poquito los humos. Me parece que se trataba de esa idea, de dejar de ser el sujeto político protagonista. No porque yo ya no sea joven sino porque las mujeres ya no están en el centro de la discusión, me parece a mí.</p><p><b>— Algo que que me gustó para tratar de pensar algunas cosas que tienen que ver con los gobiernos y con lo que se vota y demás, es ese concepto que mencionás, de retrotopía.</b></p><p>— La retrotopía, sí. Es un concepto de <b>Zygmunt Bauman</b> que me re gustó.</p><p><b>— Mencionás que si algo tuvieron en su momento el PRO y más cerca en el tiempo la propuesta de La Libertad Avanza, tenía más que ver con una mirada a futuro que con una cosa como más nostálgica.</b></p><p>— Yo diría que, en realidad, La Libertad Avanza. Creo que el PRO perdió justamente eso, aunque en su momento, sí. El kirchnerismo hace 15 años también representaba eso. En el comienzo de mi adultez las dos visiones de futuro que aparecían eran las del kirchnerismo y el PRO. Te podía gustar más una o más la otra, o ninguna, pero había visiones de futuro claras. Hoy creo que la única fuerza política que presenta un futuro claro es La Libertad Avanza. <b>Nos puede gustar más o menos, a mí me gusta menos, pero están ofreciendo una visión de futuro.</b> Y creo que tanto el PRO, que perdió en el sentido de quedar desdibujado al interior de La Libertad Avanza, como el kirchnerismo, que está en un momento de indecisión, de ver por qué futuro se juegan, que es un destino en el que están, creo, todas las izquierdas del mundo, preguntándose cuál es la visión de futuro que proponen. Y entonces quedaron un poco atrapadas en esta idea de la retrotopía, que me pareció súper interesante y que leí en un libro de Bauman en el cual él desarrolla esta idea de que <b>antes las izquierdas representaban siempre visiones utópicas. Y las visiones nostálgicas estaban encarnadas en la derecha</b>. Y, en algún momento, la idea de la visión de futuro hace crisis y todos empiezan a presentar como aspiración no ya un futuro diferente de la vida que tenemos y conocemos sino una regresión a un pasado idealizado. La derecha idealizará un pasado tradicional, y la izquierda un supuesto momento socialista o socialdemócrata, los Estados de bienestar, que obviamente hoy romantizamos mucho de lo que fue eso pero históricamente sabemos que, no sé, no se cumplieron las utopías tan claramente. <b>Vivimos una época de la retrotopía en lugar de la utopía: la gente está pensando en volver a un pasado que siempre se idealiza</b>. Un pasado que rara vez tiene relación con la visión histórica real. Que, en general, cuando uno habla con los historiadores, la mayoría de las épocas que uno idealiza eran épocas rarísimas, en las que pasaba de todo. ¿Qué pasado idealizaríamos? Venimos de un siglo de muchísimas guerras, dictaduras.</p><p><b>— A mí me gusta siempre recordar en estos casos una frase de Andrzej Wajda, el director de cine polaco, cuando le pregunté qué extrañaba del comunismo y me dijo: “Lo único que extraño del comunismo es mi juventud”.</b></p><p>— Totalmente. Bueno, pero lo interesante de eso para mí es que <b>es lógico que la gente que tiene 60, 70 años, sea nostálgica de cuando tenía 20. Lo que es raro es que la gente que tiene 25 sea tan nostálgica</b>. ¿Nostalgia de qué? Justamente de algo que no vivieron. No conocieron. Y entonces pueden idealizar y armar a su gusto, ¿no? Porque, si te fijás, las visiones que la derecha arma del pasado siempre son un pastiche, como un afiche publicitario de los 50 pero con la prosperidad de los 60 en Estados Unidos y con cierta cosa medio de carrera espacial. Como que en el fondo es un pastiche de cosas que les gustan de distintas épocas y sacando lo que no les gusta de todas. Y creo que la izquierda hoy está un poco perdida porque estamos en esa misma situación, pero la izquierda tiene una tradición crítica muy grande. Entonces es menos claro cuál es el pasado que deberíamos idealizar y somos todos muy pesimistas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DMUWLBWIZNEVJEW5ISYLP55IUY.jpg?auth=0c2d994d0d1160f38cfa7492f47ef9ffbdaccd3e14df2f626d6209110142daca&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Un millón de cuartos propios", de Tamara Tenenbaum, resultó ganador del primer Premio de Ensayo Paidós." height="1080" width="1920"/><p><b>Vivir de lo que se escribe</b></p><p><b>— En </b><i><b>Un millón de cuartos propios,</b></i><b> el tema del trabajo es central porque como el libro sale de una nueva lectura tuya de </b><i><b>Un cuarto propio</b></i><b>, empezás a hacer una serie de análisis a propósito de cuando la señora Virginia Woolf, en su Londres de comienzos del siglo XX, hablaba de la necesidad de las mujeres de tener un cuarto propio para poder escribir, una cantidad de dinero para poder vivir, pero también, decís, para poder vivir de la literatura, o sea, vivir de lo que escribe.</b></p><p>— Una cosa que me gusta de releer es darme cuenta de las cosas que uno fue pasando por alto en distintos momentos. Algunas, por cuestiones de edad, obviamente: hay temas que vos leés a los 15 años que no te resuenan y, a veces, también tiene que ver con cuestiones de época. Por ejemplo, yo creo que esta idea de la reivindicación del trabajo, cuando lo leí por primera vez no me llamó tanto la atención porque, supongamos que la primera vez que leí este libro tenía 15 años, o sea en el año 2005. En esa época todavía la idea de la vocación y del trabajo que dignifica era algo que nos enseñaban a todos los jóvenes. Era algo que recibíamos y era el relato social dominante, sobre todo en la clase media, diría que en las clases bajas, también. Y no solamente eso, sino también la idea de que el trabajo le va a dar sentido a tu vida, te va a organizar, te va a ayudar. También está el amor, están los afectos, están los proyectos políticos, hay un montón de sentidos, pero el trabajo es parte de esos sentidos. Como ese relato era <i>mainstream</i>, y era lo habitual, yo lo pasé por alto, me parece. Y creo que esta vez, hace ya dos años, un año y medio, cuando tuve que sentarme a traducir este libro de Virginia Woolf, me sorprendió porque <b>vivimos en una época en la cual la reivindicación hoy es del dinero, no del trabajo</b>. La idea de mover tu plata para no trabajar y que eso es mejor que trabajar. Que quien pueda evitarse trabajar, mejor. Y me pareció súper interesante que Virginia Woolf, que era una mujer de la alta burguesía, si bien después empezó a ganar dinero como escritora, tenía su herencia, su rentita, sus cosas, reivindica mucho la diferencia entre el dinero que uno recibe por herencia y el que uno recibe por trabajar. Y dice que eso hace una diferencia en el proyecto de vida, incluso en lo colectivo, incluso también en las relaciones sociales, en las posibilidades de las mujeres de formar parte del mundo y de tomarse la literatura de una cierta manera, ¿no? Ella habla en un momento de las escritoras de las clases altas.</p><p><b>— ¿Cómo es que dice? “Escritoras sin crítica ni audiencia”, creo.</b></p><p>— Exacto. Las nobles, que como no tenían que mezclarse con el mundo, escribían en sus casas, tranquilas. Cuando querían. Y ella dice: bueno, sí, se quedaban afuera del mundo, también. Y en cambio reivindica a la primera escritora trabajadora inglesa, <b>Aphra Behn</b>, una mujer que venía de abajo y que bancó su casa y su vida escribiendo. Y reivindica mucho esa idea de que eso cambia tanto tu vida, como la literatura, como las posibilidades de otras mujeres. Entonces <b>hay una reivindicación no solamente de la igualdad sino también del trabajo</b>, que no necesariamente es una reivindicación que esté en todas las propuestas feministas ni en todas las propuestas de izquierda porque para muchas propuestas progresistas el trabajo es pura explotación, y cuanto menos uno pueda trabajar mejor.</p><p><b>— Y además desde la izquierda, ya a comienzos de los 80 había aparecido con André Gorz el proyecto de reducción de la jornada laboral.</b></p><p>— Por supuesto. Que para mí, igual, es parte de la dignidad del trabajo. Por supuesto que no hay nada digno en tener que trabajar 18 horas por día para poner la comida en la mesa. Eso no es dignidad, eso es otra cosa. Me parece que Virginia habla justamente de tener buenas condiciones, de tener la posibilidad de hacer algo que sea enriquecedor. Que no significa necesariamente la vocación. Significa, a veces, estar dando un servicio que uno sabe que es valioso. Como si alguien viene a desayunar a tu bar y le serviste el desayuno y se fue contento a su casa. Digo, eso es un servicio valioso. Es algo que te hace sentir parte de algo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FZXPQWUST5AALBC3C3WQXGNJMU.jpg?auth=6b8bc1447e3b8025ac13ed5d23469bd43f4c0673e30cd18a871a4c3c8cec8e45&smart=true&width=921&height=680" alt="Virginia Woolf en Monk’s House. Harvard University Library / Wikimedia Commons" height="680" width="921"/><p><b>— También hablás sobre el dinero, las clases sociales y de los trabajos que son más o menos considerados. Pero recién dijiste “Virginia” en el libro la llamás Virginia. ¿En qué momento decidiste que en lugar de poner la escritora, o Woolf, o como sea, ibas a llamarla Virginia?</b></p><p>— Bueno, me parecía re raro poner Woolf porque la verdad es que nunca lo veo así escrito. Entonces ponerla por el apellido solo me parecía raro. Poner Virginia Woolf todas las veces me parecía pesadísimo <i>(risas)</i>. Entonces pensé, bueno, poner Virginia ¿no? Virginia hay una sola. Los apellidos son de los padres, de los maridos. Siempre es como algo polémico la relación que las mujeres tenemos con los apellidos. Por supuesto que, para algunas personas, en algunos contextos, se puede leer como que efectivamente es machista que los hombres sean apellidos y las mujeres sean nombres, pero yo no lo veo de esa manera. De hecho creo que hay algo incluso medio de diva, ¿no?</p><p><b>— Tu ensayo tiene que ver con cuestiones del feminismo porque parte de un texto emblemático de las feministas pero hay mucha reflexión sobre la escritura y específicamente sobre la escritura y el ensayo. Y algo fundamental que desplegás es esa idea de la búsqueda de un tono. Y mencionás que en la traducción, tema sobre el que hacés también un despliegue interesante, te detuviste mucho en frases en las cuales Virginia Woolf comienza con un “Pero”, una frase adversativa, y vos misma empezás a tomar eso cada vez más en el inicio de alguna frase, del estilo: “Pero quería hablarte de xxx y me estoy desviando”.</b></p><p>— A mí me importa mucho cómo se escribe en los ensayos. Es como una causa que trato de mover porque siento que <b>vivimos en una era donde se habla todo el tiempo de contenido, entonces se supone que las formas no importan. O que importan menos</b>. Por supuesto que la dicotomía forma/contenido en literatura está desbancada hace muchos años entonces es horrible que se vuelva a hablar de contenido de esa manera porque las cosas no se pueden separar tanto. <b>El modo en que están escritas las cosas es parte de lo que son las cosas.</b> Y entonces me parece que defender la idea de que escribir ensayos es, por supuesto, escribir literatura. O puede serlo. Y creo que hay que hacer una defensa de esa artesanía literaria del ensayo, que no se trata solamente de argumentar y de pensar sino que <b>para argumentar y para pensar se necesita un trabajo con la belleza</b>, para mí. Los mejores filósofos escriben muy bien.</p><p><b>— Freud también escribía muy bien.</b></p><p>— Freud escribía muy bien, por supuesto. Digo, los filósofos que nos interesan eran grandes literatos. Entonces me parece que hay una defensa que hacer ahí. Yo creo que también tiene que ver con toda esta cuestión de la inteligencia artificial ¿no? Me pregunto: ¿qué pasa ahí? ¿Se supone que es irrelevante el estilo? A mí no me parece.</p><p><b>— Me gusta eso que decís acerca de que, en general, si algo está muy bien escrito uno puede leer un ensayo sobre cualquier tema.</b></p><p>— Por supuesto. Es algo que a mí me resulta interesante. Y por eso, bueno, hay como una búsqueda de eso. Y, entonces, cuando estaba pensando en este libro y en el tono que quería que tuviera me pareció que parte de lo que me gustaba era que la traducción es un oficio, que algo que a mí me gusta de traducir es que efectivamente no es un arte. Es un oficio. Es algo muy diferente que hay que ir aprendiendo a hacer. Con truquitos. Aprenderlo a hacer cada vez más rápido y mejor. Como se aprende a hacer una mesa, como se aprende a cocinar, ¿no? Entonces me pareció que darle esa impronta de diario de traducción al libro, por un lado dialogaba con este tratamiento del tema del trabajo y, por otro lado, también le daba un tono de cuaderno que es intimista y a la vez es divertido, es liviano en algún sentido. Y además a mí me gusta que en los libros, sean de ficción o de no ficción, haya huellas del proceso de ese libro. Y en este caso este libro empezó como un diario de traducción. Siempre cuando empiezo a traducir un libro tengo un cuaderno de notas como medio paralelo a la traducción donde voy anotando cosas, como cuando me di cuenta de “ok, Virginia empieza muchas oraciones diciendo “pero””. Esto es rarísimo en español pero después me dije: es también raro en inglés. Entonces es algo a conservar, no algo a pensar cómo cambiar. Porque si ya es raro en inglés, conservemos esa extrañeza.</p><p><b>— Es estilo, claro.</b></p><p>— Es una marca de estilo, no es un problema de gramática. Entonces me anoto eso. Me anoto después algunas cosas, como frases que se repiten y me voy preguntando: ¿la voy a traducir todas las veces igual o la voy a ir cambiando? ¿Quiero que el lector en español registre esta repetición o es una repetición que no vale la pena que registre y en español se siente más pesada que en inglés? Bueno, tengo cuadernos en los que voy anotando esas cosas. Entonces me pareció que era como otro color, que estaba bueno que tuviera un texto que, de otro modo, sí, tiene muchas citas, tiene cosas medio pesadas también.</p><p><b>— En un par de ocasiones mencionás cosas que te hacen llorar.</b></p><p>— ¿En serio?</p><p><b>— Sí.</b></p><p>— Ay, ni me acuerdo.</p><p><b>— Sí. Sí. Y que tienen que ver con ciertos momentos de los textos. Lo decís a propósito de Woolf pero también lo mencionás con otros casos. Es que el tuyo es un libro que está cruzado por la literatura, pero no solamente. Aparecen filósofos, economistas, pensadores del mundo del trabajo. Me impresiona la cantidad de insumos diversos con los que trabajás.</b></p><p>— Sí, a mí me gusta leer así. <b>Yo creo mucho en eso de que si algo está bien escrito uno puede leer sobre cualquier tema. </b>Y yo leo sobre muchos temas. La realidad es que me gustan las voces, me gustan las cosas que están bien escritas, bien pensadas. Y, entonces, después me encuentro leyendo cualquier cosa. Ahora hace tiempo que estoy bastante obsesionada con el tema del urbanismo, viste. Cosas que no son mi tema.</p><p><b>— Cosas que, tal vez, uno dice “para qué me puede servir después”.</b></p><p>— Para qué me sirve esto. Y siempre me sirve para algo. Me doy cuenta de que me interesan un montón de cosas y me sirven. Y por eso insisto tanto con lo del tono. O sea, yo no sé si lo logro, es un trabajo que hago todo el tiempo y que soy joven y voy a ser mejor en algún momento, espero. Pero siento que si uno genera un tono de escritura, se pueden hacer entrar cosas muy diversas. Efectivamente se puede hacer entrar un planteo de un economista. Se puede hacer entrar un planteo de un filósofo. Se puede hacer entrar algo que tiene que ver con la teoría literaria y con pensar a partir de una novela. Digamos, uno puede ir haciéndole lugar a diferentes cosas. Que un poco Virginia Woolf hace exactamente eso en <i><b>Un cuarto propio</b></i>. Tenés poemas citados, muchísimos poemas. Tenés descripciones de comida larguísimas. Tenés también crítica literaria. Planteos sobre la androginia. Planteos sobre la guerra. Tenés un montón de cosas. Y funcionan porque para mí el tono es, viste, como las riendas de un caballo: si lo tenés, funciona.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RTTH7XFYXNF75AKZOC7JX5LNDI.jpg?auth=3176ae7a79f24c1d5b4fad9e0f1de52a71b3f2b1e5f132733a72c00936c7889c&smart=true&width=2500&height=1667" alt="Tamara Tenenbaum: "Me gusta mucho escribir ficción porque yo me canso de mi propia voz. Me canso de mí misma". (Foto: Maximiliano Luna)" height="1667" width="2500"/><p><b>— Hay algo en el ensayo anglosajón en ese sentido, que es como que tienen un manejo impresionante de todo esto que estás señalando sobre el tono o cómo hacer entrar todo adentro de un mismo texto. Pero lo que yo pensaba es que este tipo de ensayo se vincula mucho con lo que hacés en tus columnas. Pero vos al mismo tiempo escribiste un libro de poemas, sos dramaturga y escribís ficción. ¿Hay momentos en donde te aburrís de una cosa y vas a la otra? ¿Por qué tuviste necesidad de volver a escribir un ensayo?</b></p><p>— No, por un lado tenía el cuaderno ese de traducciones. Por otro lado, vi que estaba lo del premio y dije bueno, qué tengo para mandar. Yo soy muy de aprovechar los concursos porque pienso que, cuando uno escribe, cualquier incentivo que te lleve a terminar un libro es muy positivo porque si no uno abandona los proyectos en la mitad pero no por procastinar sino por falta de fe. Por falta de fe en el sentido que decís: “esto no va a ninguna parte”. Y lo bueno que tienen los concursos es que no te dan tiempo para decidir. Cuando tenés un concurso con un deadline no hay tiempo de abandonar porque es como hay que casarse con una idea incluso cuando estás inseguro con esa idea.</p><p><b>— Cuando estás fracasando </b><i><b>(risas)</b></i><b>.</b></p><p>— Me tengo que casar igual. Me casé. Ya está, estoy en esta. Como: tengo que esperar a que el pibe tenga 3 años para separarme <i>(risas)</i>. Por eso, cuando vi lo del concurso dije: me meto y lo único que tenía era el cuaderno de notas sobre <i><b>Un cuarto propio</b></i>, con lo cual ahí dije: bueno, es un concurso de ensayo, tengo estas notas, algo tengo que poder hacer. Por supuesto que también me gusta escribir ensayo. Reconozco que a veces me harto de escribir ensayo, primero porque escribo una columna todos los domingos (en <i>eldiario.ar</i>), entonces es difícil. Es lo mismo que hago en las columnas, de alguna manera. Y, por otro lado, porque el ensayo tiene algo con el yo que es muy agotador a veces. <b>A mí me gusta mucho escribir ficción porque yo me canso de mi propia voz</b>. Me canso de mí misma. Entonces, escribir ficción te da la oportunidad de hablar como otra persona, de ser otras personas, habitar otros mundos.</p><p><b>— De decir cosas que no pensás.</b></p><p>— Decir cosas que no pensás todo el tiempo, ¿no? Una hace una ficción y las personajes, yo digo “las” porque siempre escribo con mujeres, pero pueden ser medio machistas, pueden ser medio anticuadas. Es un descanso total. <b>No tengo ganas de ser yo todo el tiempo</b>. Y el ensayo te pide lo contrario, mucho yo. Pero, bueno, también los ensayos inventan su propio lenguaje, inventan su propio mundo y nunca es el mismo yo que el de otro ensayo. Cada ensayo tiene su forma.</p><p><b>— Esa era una de las preguntas que te quería hacer porque en </b><i><b>Un millón de cuartos propios</b></i><b> volvés mucho a </b><i><b>El fin del amor</b></i><b>. En varias oportunidades mencionás ese primer libro del género. Y lo mencionás en lo que tiene que ver con el estilo, con el tema y también con la primera persona. Te quería preguntar cuál sentís que es el mayor cambio que hubo en vos a la hora de escribir, argumentar y pensar, qué gran cambio ves entre el 2019 y ahora.</b></p><p>— Bueno, yo creo que ahora me siento, por un lado, más cómoda. También soy más grande y eso te ayuda. He hecho más cosas. Como que me siento más cómoda con algunas cosas. Por otro lado, también me siento más incomoda con otras en el sentido de que cuando uno es más joven tiene un ímpetu y como que tenés otra soberbia. Y, en realidad, creo que si uno madura para el lado correcto uno va volviéndose menos soberbio y no más. Entonces, uno va sintiendo que sabe menos y no más. Yo me siento más insegura con algunas cosas. Eso está claro. Pero al mismo tiempo creo que puedo tomarme los textos cada vez más como un juego, como una prueba, como algo que sale o no sale. No como algo que tiene que ser definitivo.</p><p><b>— Bueno, por algo se llama ensayo.</b></p><p>— Exacto, es un ensayo. Estamos ensayando. Es el ensayo general, mañana vemos cómo sale. Pero, en realidad, viste que en los ensayos el estreno nunca llega, siempre se hace en el ensayo. Y también hay algo como de la conciencia del estilo, que estoy cada vez más en esa. Me importaba ya en <i><b>El fin del amor</b></i> la música de las frases. Que cada capítulo sea un poco distinto del otro. Que tengan climas diferentes. Me interesa mucho la experiencia de lectura del ensayo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MJUDUMYKEVDTBGP7ZSDGX6GRBM.jpg?auth=15b80599be3e810b18c60ce3e8404290f60f33acb3b0199a2cdd1e93c0ebc65f&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""El fin del amor" fue el primer libro de ensayo de Tamara Tenenbaum y fue la base para la serie del mismo nombre protagonizada por Lali Espósito." height="1080" width="1920"/><p><b>Hablando de dinero</b></p><p><b>— Estamos hablando del dinero y en el libro el tema del dinero es central. Y hubo hace un tiempo una columna tuya que hizo ruido en la que hablabas de cómo vivimos todos hablando de dinero.</b></p><p>— A mí me intriga mucho lo que está pasando con las relaciones simbólicas con el dinero en esta época. Creo que efectivamente estamos viendo muchos cambios. Obviamente la materialidad determina la conciencia. Estamos viendo estos cambios porque las formas de hacer dinero están cambiando. <b>Las formas de hacerse rico hoy no son las formas de hacerse rico hace 50 o 100 años</b>. Entonces los ricos son de otra manera. También la forma de mostrar la riqueza es otra, ¿no? Antes, por supuesto, estaba el despliegue de la riqueza pero tenías que verlo físicamente o verlo en la tele, en los famosos. No estabas tan pendiente, por ejemplo, de las vacaciones de los demás, ¿no? Como esa cosa de ver fotos de vacaciones de gente que conocés tan poco.</p><p><b>— Claro, porque Instagram en ese sentido, que es la red social que más muestra estas cosas, de alguna manera nos reseteó, también.</b></p><p>— Totalmente. Apareció como esta idea de ver gente que tiene un montón de plata y que no entendés de dónde. Y todo el mundo se está preguntando eso, de dónde. ¿De qué trabaja? ¿Cómo gana tanto? ¿Por qué esta persona que hace el mismo trabajo que yo de pronto está de vacaciones en Hawái si yo no puedo pagar eso? Todos estamos preguntándonos eso. Yo me estoy preguntando eso todo el tiempo de todo el mundo. Y me parece que están pasando cosas ahí. Y en relación con la juventud, pienso que, por ejemplo, la desestigmatización del trabajo sexual es algo que es positivo porque el trabajo sexual existe y es trabajo, por lo menos para mí, y pienso que por supuesto que no hay nada progresista en la idea de que esté estigmatizado. No hay nada progresista en la idea de que alguien tenga que avergonzarse de hacerlo. Pero sí me sorprende quizás un poco la idea de si lo opuesto de la estigmatización empieza a ser la glamourización. Como soy una muchacha de 35 años, mi algoritmo me muestra un montón de chicas de mi edad, un poco menos, o sea, chicas sub 35, que están en Dubái. Siempre en Dubái, gastando un montón de plata, pasándola bárbaro, y que te ofrecen contarte cómo lo hacen. Entonces, lo que se muestra es el consumo pero, a la vez, la parte del trabajo está oculta. No estás mostrando el día a día porque obviamente no es tan divertida la parte de mostrar que tenés que estar limándole las uñas de los pies a un jeque. Qué sé yo. Entonces, digo, hay cosas pasando ahí. Y hay cosas pasando en una juventud que cada vez desestigmatiza menos eso pero, reitero, una cosa es respetar la dignidad del trabajo, sea el que sea, y otra cosa es empezar a romantizar la idea de que lo mejor que te puede pasar en la vida es ser mantenida por un jeque, ¿no?</p><p><b>— Pienso también en otro tema que aparece en tu libro, a propósito de otras clases de trabajos sobre los que estamos todos preocupados y nos preguntamos si mañana nuestro trabajo existirá porque la inteligencia artificial se perfecciona cada vez más. Y, por otra parte, que será de nosotros como humanidad cuando llegue, si llega, la famosa renta universal y nos paguen por existir, ya no por trabajar.</b></p><p>— Yo creo que estamos muy lejos, pero que eso debería suceder. Y cuando eso suceda, creo que el trabajo se va a resignificar. O sea, el trabajo no va a perder porque vos tengas asegurada la renta universal. Porque, de hecho, la mayoría de la gente que yo conozco trabajando en medios o en los tipos de trabajos que nosotros hacemos heredó una casa de sus padres y quizás tiene alguna otra facilidad, es gente de clase media alta que tiene una renta básica, digamos. Yo siempre digo lo mismo, yo me compré el departamento con la plata de la AMIA. Y si no lo hubiera podido hacer, no sé si hubiera podido escribir libros gratis, digamos, tendría que haber trabajado de los 20 a los 25 más de lo que trabajé.</p><p><b>— Acabás de mencionar algo de lo que en esta nota no habíamos hablado y que tiene que ver con la muerte de tu papá en el atentado y pensaba que, en un momento de tu libro, hacés como un pequeño retrato tuyo y te describís como huérfana. Y me llamó la atención porque, en general, a los 35 ya uno no menciona “huérfana” como una de las características personales.</b></p><p>— Totalmente, sí, sí, sí. No, para mí los huérfanos somos los que fuimos huérfanos de niños. Después de cierta edad, ya no cuenta <i>(risas)</i>.</p><p><b>— Claro, por eso digo.</b></p><p>— No, no, tiene que ser de la infancia. Si no, después de los 30 ya el ciclo de la vida es como es. Hay gente que tiene padres más jóvenes, tiene un poco más de suerte, menos. Eso a mí me sorprendió mucho pasando los 30 que, claro, ya todos, ya ahora sí es normal no tener papás (<i>risas)</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTDK4V7YR5E7DI47OYQLM5JI34.jpg?auth=94f65141693f6ca7854e7898b35a6c41c43411cd890d9fb193f9b8263da7afed&smart=true&width=1920&height=1081" alt=""La última actriz" es la segunda novela de Tamara Tenenbaum." height="1081" width="1920"/><p><b>— Y... se normaliza un poco. Te sentís un poquito medio a la par ya en ese sentido.</b></p><p>— Sí, total. Igual no tanto, eh, porque te digo que pertenezco a una generación donde la gente vive mucho. La mayoría de mis amigos tienen a sus dos padres vivos. De hecho, cuando una persona hoy se muere a los 65, 70 años, decimos que se murió joven.</p><p><b>— La gran diferencia es que no se dice que fue una tragedia.</b></p><p>— No, totalmente. Pero 60, todavía, está en el borde de lo trágico.</p><p><b>— Si yo mañana no estoy…</b></p><p>— Vos decís que ya no cuenta como tragedia.</p><p><b>— Nadie diría que fue una tragedia.</b></p><p>— Igual eso sigue sin ser tan común y, de hecho, siempre con mis amigos charlamos últimamente que, claro, en este momento de envejecimiento poblacional total la mayoría de nosotros va a heredar cuando tenga 60 años. Y parte de la pobreza de nuestra generación tiene que ver con eso, eh. O sea, no heredamos en el momento que estamos criando chicos y esas cosas, heredamos ya casi para nietos <i>(risas)</i>. Es parte de lo que está pasando, son muchas transformaciones. Parte de lo que me interesaba trabajar en el libro era eso, tanto en el mundo del trabajo como en el mundo del dinero, como en el mundo de la mecanización de los trabajos, van a pasar un montón de cosas. Yo creo que hay cosas que podemos pensar a partir de eso que todavía viene de principios filosóficos, no te digo milenarios, pero sí que podemos pensar y hay cosas que son impensables todavía.</p><p><b>— Y que nos pueden llevar puestos, digamos.</b></p><p>— Hay cosas que nos van a llevar puestos y que nos van a sorprender y para las cuales tenemos que estar tratando de pensar en novedades pero también es interesante que hay mucha filosofía del siglo XIX, del XX, que ya nos sirven para pensar estas cosas, que ya tienen herramientas para pensarlas.</p><p><b>— Vos sentís que haber estudiado filosofía te ayuda para pensar ese hoy y el posible futuro. Eso estás diciendo</b>.</p><p>— Yo siento que sí, que por eso creo que tanto la filosofía como la literatura hoy son insumos muy importantes para pensar el presente y por eso me da pena cuando la gente piensa que para pensar el presente lo que tenés que estar consumiendo son cosas del presente, ¿no? Que estar conectado con el presente es eso, es estar conectado con la vorágine de información. Como si mirar 50 streamings te fuera a resultar más provechoso para pensar el presente que leer…</p><p><b>— A Virginia Woolf.</b></p><p>— A Virginia Woolf o a Freud, o a Bauman o a quien sea. Realmente no creo. Pero lo digo como persona que perfectamente puede sentarse a mirar un streaming.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SYTJUVBEBFD7PPVK2HLCGJ53CI.jpg?auth=033f2b64203a18ed6c9fb56b9b312b6056c7534ee710c070bb86c5c5f2ff3c71&smart=true&width=2048&height=1151" alt=""Me encanta Elena Ferrante. Hay algo mágico en poder hacer novelas atrapantes en el siglo XXI", dice Tamara Tenenbaum. (Candela Teicheira)" height="1151" width="2048"/><p><b>Una escritora estupenda</b></p><p><b>— Te hago la última. Explicáme por qué decís que es tan buena Elena Ferrante.</b></p><p>— Ah, a mí me encanta <b>Elena Ferrante</b>. Primero, <b>hay algo mágico en poder hacer novelas atrapantes en el siglo XXI</b>. Con técnicas del siglo XXI escribir novelas atrapantes como cuando una se sentaba a leer Ana Karenina y no quería que terminara, no hay tanta gente haciendo eso. Hay algo como que hoy está más de moda, si querés, el trabajo con la forma, como una cosa medio experimental, que una lee la novela como un artefacto de museo, que está muy bien, pero también que existan novelas atrapantes para mí es hermoso y encima que tengan además calidad y recursos. Eso es lo que tiene. Yo creo que es bastante interesante. Yo me doy cuenta cuando un varón lee a Elena Ferrante y se sorprende de que tiene recursos porque pensaba que eran taradeces para chicas. Entonces hay algo ahí, esa fusión es bárbara. Pero, después, creo que además Elena Ferrante es muy inteligente en su comprensión de las relaciones humanas.</p><p><b>— De los vínculos, claro.</b></p><p>— Es muy feminista y muy crítica de los vínculos tradicionales, no digo de la monogamia, o no solamente porque hay mucha crítica al matrimonio en esos libros, pero sí digo los vínculos tradicionales en el sentido de las familias y las jerarquías tradicionales y lo que se entendía por amistad o lo que se entiende por amistad. Siendo muy crítica de todo eso, es a la vez…</p><p><b>— Muy sensible.</b></p><p>— Es muy sensible y no entiende la crítica como algo que precede al pensamiento. Uno puede pensar algo sin compartirlo. Se permite pensar en relaciones que son horribles antes de criticarlas y eso es muy inteligente. Creo que poca gente está haciendo eso hoy.</p><p><br/></p><p><br/></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OQSH6WRWIZD55LRBD22SE6LAMQ.jpg?auth=6f08a5ef26fe04787c76c63c01b28767cf6dd5c0e0bad04bea0ffc4482ab8a9c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[(Iván Giménez)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Las acusaciones mantienen inamovibles 25 años por el asesinato de Paloma y la permanente por la niña]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/16/las-acusaciones-mantienen-inamovibles-25-anos-por-el-asesinato-de-paloma-y-la-permanente-por-la-nina/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/16/las-acusaciones-mantienen-inamovibles-25-anos-por-el-asesinato-de-paloma-y-la-permanente-por-la-nina/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[El fiscal sostiene que David M.L. cometió un doble asesinato en Valladolid, con 25 años de cárcel por Paloma y prisión permanente revisable por su hija India, destacando la alevosía y parentesco]]></description><pubDate>Fri, 07 Mar 2025 16:17:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IZU73EUIZJFDPNAE6W6WOWLBSQ.jpg?auth=ecc233aea84b5da175a100c91b27a9e08c89ca1f53c968a4c3d4169bb9da2bc9&smart=true&width=1920&height=1446" alt="" height="1446" width="1920"/><p>La acusaciones han mantenido invariable la calificación sobre David M.L, autor, a su juicio, del doble asesinato de su entonces pareja, Paloma, y de la hija de ésta, India, de 8 años, así como la petición de 25 años de cárcel por la primera muerte y de prisión permanente revisable por la de la pequeña.</p><p>En la intervención que abría la cuarta y última jornada del juicio con jurado iniciado la pasada semana en la Audiencia de Valladolid, el fiscal considera que la prueba ha permitido reconstruir todo lo que ocurrió la madrugada del 23 de enero de 2023 y ha llevado a las acusaciones a encajar las piezas del "puzzle" de lo que consideran como un doble asesinato.</p><p>El acusador público, en declaraciones recogidas por Europa Press, se ha remontado a la tarde en la que el acusado tomó unas copas con unos amigos en La Cistérniga y en Valladolid para luego, de madrugada, plantarse ante la puerta del edificio del Paseo de Zorrilla donde residía con Paloma, su entonces compañera sentimental, y la hija de ésta.</p><p>Tras franquearle la entrada Paloma, se produjo una discusión y en la cocina el acusado, armado con un cuchillo de grandes dimensiones, comenzó a darle de cuchillladas "de forma indiscriminada", hasta quince, cuando ella se hallaba en un plano infferior caída en el suelo. Eran mortales porque le alcanzaron el corazón y los pulmones. Incluso le tapa la boca para tratar de acallar sus gritos.</p><p>La niña, que oyó la escena, corrió a la habitación donde sabía que había un móvil de la madre y lo cogió para llamar al 112 desde el sofá, donde David la agredió de cinco cuchilladas, "una de ellas brutal, mortal de necesidad", porque le atraviesa el cráneo y "el resto gratuitas", en alusión a las otras tres recibidas en la espalda y otra entre las mamas.</p><p>Tras dar muerte a las víctimas, David M.L. trata de contactar con sus dos hermanas, y es una de ellas la que le coge el teléfono. "¡He matado a Paloma e India!", es lo que la hermana puso en boca del acusado y lo que llevó al cuñado a dar parte de lo ocurrido al 112.</p><p>Los agentes de la Policía Nacional y los facultativos que asistieron a David en los primeros instantes y le condujeron hasta la ambulancia fueron unánimes al apuntar que el acusado era plenamente consciente de la que había "liado", como él mismo advirtió a la enfermera que acudió en la ambulancia.</p><p>"El móvil nunca lo sabremos. Aparece una maleta en la puerta y posiblemente la víctima le dijera que al día siguiente se fuera de casa, pero eso es algo irrelevante", ha advertido el fiscal al jurado, al que también ha recordado que la autoría la ha reconocido el propio David, tras diez meses de silencio aumentando el "sufrimiento atroz" de la familia de las dos fallecidas.</p><p>El fiscal ve probado que ambas muertes se produjeron "de forma alevosa" ya que ninguna de las víctimas pudo defenderse, sobre todo la pequeña, de especial "vulnerabilidad", a lo que ha sumado la "vulnerabilidad sorpresiva porque la ataca estando ella de espaldas". En el presente caso, se da también la "alevosía convivencial" que llevó a las víctimas a bajar o relajar las "barreras de protección" y otra alevosía derivada, a juicio del acusador público, del reducido espacio, la cocina, en la que David acabó con la vida de Paloma.</p><p>En su alocución, el fiscal entiende que concurre la agravante de parentesco y, "lo más importante", que "en absoluto el acusado tenía alteradas sus facultades mentales a causa de una enfermedad mental", y tampoco que estuviera afectado por la ingesta de alcohol y cocaína.</p><p>Incluso el acusado, que "carece de cualquier credibilidad porque ha mentido a todos", sostiene que uno de los amigos con los que estuvo de copas le echó algo, presumiblemente fentanilo, sin saberlo él y que a partir de ahí no recuerda nada, hasta despertarse en el hospital y pensar que había tenido un accidente de tráfico. "Su propio amigo ha venido a juicio y lo ha negado todo", ha añadido el fiscal.</p><p>También el representante del ministerio público se ha detenido en los rasgos de personalidad del acusado, un hombre "controlador, celoso en extremo, mentiroso, narcisista,machista, impulsivo" y es en ese retrato robot de David, que ha vuelto a permanecer este lunes en sala dando la espalda al público, donde ha incluido su condición de "actor de libro", pues solo ha llorado, pese a las brutales imágenes de los cadáveres, cuando su amigo de infancia tumbó su versión exculpatoria.</p><p>En la misma línea se posicionaban a posteriori el resto de las partes acusadoras, entre ellas el letrado que representa a la madre y las dos hermanas de Paloma, a su vez abuela y tías de India.</p><p>"CRIMEN MACHISTA DE LIBRO"</p><p>"Por supuesto que las mató, sin defensa. Es escalofriante cómo mató a la niña, pero es que a su madre la ocasiona hasta veintisiete lesiones. Tiene heridas en colgajo en las manos al agarrar ella el cuchillo para evitar el acometimiento", ha recordado el acusador, quien, al igual que el resto, a excepción del fiscal, mantiene la agravante de ensañamiento convencido de que David quiso infligir a Paloma un "sufrimiento gratuito e innecesario".</p><p>A mayores, los acusadores imputan la agravante de género al tratarse de un "crimen machista de libro" producto de una "dominación total". "La maté porque era mía", como luego diría el representante de la acusación popular Clara Campoamor.</p><p>Y como muestra de que David era plenamente consciente, los acusadores han incidido en que tras ejecutar a ésta y su hija "se fumó un puro", con un par, para luego "teatralizar o impostar" el escenario del doble crimen a la espera de la llegada de la policía.</p><p>VOZ ENTRECORTADA DE UN ACUSADOR</p><p>Por su parte, el abogado del padre biológico de India, el mismo que el pasado viernes, en unidad de acción con otros dos familiares, se tiró a por el acusado en medio de la vista para tratar de lincharle, ha tomado la palabra para pedir al jurado que "honre la memoria" de las dos víctimas. Su alocución ha sido la más breve, sobre todo porque el letrado, cuñado de su cliente y por ello tio de la niña, no ha podido reprimir su emoción y, con la voz entrecortada, tan solo ha articulado unas pocas frases sobre la brutalidad de los hechos.</p><p>Expuestos luego los informes de la tercera acusación particular, ejercida por la Junta, y la popular, a cargo de Clara Campoamor, en la misma línea de los anteriores, la defensa de David M.L. ha porfiado en que ambas muertes son homicidios y pide un total de 25 años, doce por la muerte de Paloma y trece por la niña.</p><p>El defensor ha apelado a la objetividad del jurado para sustraerse de ese entendible "espíritu de revancha" de la familia de las víctimas y le ha pedido que valore al posible móvil, y es ahí donde ha enarbolado la bandera del consumo de alcohol y drogas de su cliente y sus violentas reacciones cuando consumía, acrecentadas por su especial personalidad. A este respecto, ha reprochado que no se le sometiera a un análisis toxicológico.</p><p>RESARCIMIENTO CON UNA INDEMNIZACIÓN</p><p>Al hilo de ese consumo, ha rechazado la alevosía al entender que no había capacidad cognitiva ni volitiva del acusado por esa ingesta, al tiempo que ha negado el ensañamiento porque los forenses han indicado que la causa de la muerte fueron todas las lesiones,</p><p>En el turno para pronunciar unas últimas palabras, el propio acusado ha expresado sus "condolencias" a los familiares de las fallecidas. "Expresar mi dolor y arrepentimiento, yo nunca he hecho daño a nadie y menos a las personas que quiero", ha indicado David, quien ha insistido en que aquel día un amigo de la infancia, Julio S, le dio fentanilo y le causó una enajenación mental que le llevó a matar a lo que más quería, a cuya familia ha ofrecido responder al menos resarcir con una responsabilidad civil.</p><p>Concluida la fase de informes, la previsión es que este miércoles el jurado reciba el objeto del veredicto para que pueda pronunciarse sobre la culpabilidad de David M.L.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IZU73EUIZJFDPNAE6W6WOWLBSQ.jpg?auth=ecc233aea84b5da175a100c91b27a9e08c89ca1f53c968a4c3d4169bb9da2bc9&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1446" type="image/jpeg" height="1446" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">EUROPA PRESS</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Niños de San Ildefonso preparan sus voces para el Sorteo: "Cuando juego al balón prisionero, intento no gritar mucho"]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2024/12/15/ninos-de-san-ildefonso-preparan-sus-voces-para-el-sorteo-cuando-juego-al-balon-prisionero-intento-no-gritar-mucho/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2024/12/15/ninos-de-san-ildefonso-preparan-sus-voces-para-el-sorteo-cuando-juego-al-balon-prisionero-intento-no-gritar-mucho/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Niños de la Residencia de San Ildefonso en Madrid ensayan para el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, compartiendo nervios y emociones a una semana del evento en el Teatro Real]]></description><pubDate>Thu, 06 Mar 2025 13:02:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BXOH4E3YBJH2FGOEI4WINMGBVY.jpg?auth=6fc90a7fd34e3ad51b02f21f06fafad435394713f4c0a32c774e0656fd46bf11&smart=true&width=1920&height=1280" alt="" height="1280" width="1920"/><p>Los niños de la Residencia-Internado de San Ildefonso de Madrid llevan desde la segunda semana de octubre ensayando para extraer y cantar los números y premios del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, que se celebrará en el Teatro Real el 22 de diciembre. Este año, participan 26 niños y niñas.</p><p>Aurora tiene 10 años y el próximo domingo cantará número. Es el segundo año que participa en el sorteo, aunque el año pasado extrajo bola. Decidió presentarse voluntaria porque en una ocasión lo vio en la televisión y le gustó mucho. Ahora, cuando falta apenas una semana para el gran día, confiesa que siente "muchos nervios" y que se está cuidando la voz.</p><p>"Cuando juego al balón prisionero, intento no gritar mucho", ha explicado Aurora en una entrevista con Europa Press, en el marco de los ensayos. En cuanto a lo que más le preocupa, señala que se le "caiga una bola" o "cantar mal un número". En todo caso, subraya que se divierte mucho y espera poder cantar algún gran premio.</p><p>El educador social de la Residencia de San Ildefonso Chema García ha explicado que hicieron un 'casting' entre la primera y la segunda semana de octubre para elegir a los niños que "sonaban" mejor. Después comenzaron a ensayar para que todo vaya "automatizado".</p><p>"Ahora ya vamos con el piloto automático. Si lo veis, ahí están un alambre, otro, otro, otro, hasta que lo automaticen y se relajen un poco. Porque el día 22 el Teatro Real impone", ha explicado a Europa Press.</p><p>Chema García reconoce que "la noche anterior" al sorteo es cuando se juntan más nervios. "Antes de salir están aterrorizados. Pero hacemos un poquito de relajación, respiración. Y como están con amigos, ven a la familia al frente, que suele estar ahí en un espacio para ellos, eso les ayuda y entonces salen con relajación", ha apuntado.</p><p>Los niños y niñas, según ha precisado García, deben tener una buena "dicción" porque han de leer muchos números de manera continua. "Cualquiera que nos pusiéramos a hacerlo, te trabas seguro", ha puntualizado.</p><p>Lo más difícil, según ha indicado, es "que tienen que hacer varias cosas a la vez" y en poco tiempo: coger una bola, reconocer el número, empezar a cantarlo, darle la vuelta a la bola y meterla al revés en el alambre. Además, el niño o niña que canta número tiene que mirar al mismo tiempo si su compañero tiene o no premio, porque ha de colocar la bola antes.</p><p>"LA MAYOR PARTE DE LOS ADULTOS METERÍAMOS LA PATA"</p><p>"Tiene que hacer un montón de cosas, en un rato muy corto, y repetirlo doscientas veces. Entonces, la mayor parte de los adultos meteríamos la pata un montón de veces haciendo esto. Con lo cual, lo que necesitamos es ofrecerles mucha confianza. O sea, hacerlo muchas veces, estar tranquilos y reforzarles, que lo están haciendo bien, que no se preocupen y que va a salir bien", ha subrayado.</p><p>Para Kyron, de 9 años, es su primer sorteo. Con el canto de los "mil euros" de fondo, asegura a Europa Press que no tiene muchos nervios, que está emocionado y que le gustaría cantar el Gordo. Lo más difícil para el pequeño es cantar el premio de "250.000 euros".</p><p>Por su parte, Paula, de 14 años, es de las veteranas. Ya es su cuarto o quinto sorteo y este año cantará número. De los años anteriores, recuerda con especial emoción su primera participación, cuando cantó el Gordo con su amiga.</p><p>"El primer año no te esperas cantar el Gordo. O sea, te esperas cantar algo, pero no el Gordo. Y fue también muy bonito ya que mi amiga y yo empezamos a decirnos 'te quiero'. Para mí fue muy especial", ha asegurado.</p><p>Paula aconseja a los debutantes "que no se pongan tan nerviosos" porque "lo van a hacer muy bien" y "es una buena experiencia vivirla todos juntos".</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BXOH4E3YBJH2FGOEI4WINMGBVY.jpg?auth=6fc90a7fd34e3ad51b02f21f06fafad435394713f4c0a32c774e0656fd46bf11&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Ocho libros que invitan a la calma y la imaginación frente al ruido y frenesí navideño]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/15/ocho-libros-que-invitan-a-la-calma-y-la-imaginacion-frente-al-ruido-y-frenesi-navideno/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/15/ocho-libros-que-invitan-a-la-calma-y-la-imaginacion-frente-al-ruido-y-frenesi-navideno/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Ocho obras recientes analizan la soledad, la narrativa contemporánea y el viaje interior, explorando temas como la creatividad, el desarraigo y el impacto del mundo digital en la percepción humana]]></description><pubDate>Thu, 06 Mar 2025 08:48:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Madrid, 15 dic (EFE).- En unas fechas en que la acumulaci&oacute;n de celebraciones, reuniones familiares y compras enloquecidas pueden convertir las vacaciones navide&ntilde;as en una espiral fren&eacute;tica, esta selecci&oacute;n de ocho libros publicados recientemente ofrece un espacio para la calma, la reflexi&oacute;n y&nbsp;la imaginaci&oacute;n, para viajar sin tener que salir de casa.</p></p><p><p><b>&#39;Mapa de soledades&#39; de Juan G&oacute;mez B&aacute;rcena (Seix Barral)</b></p></p><p><p>Juan G&oacute;mez B&aacute;rcena (Santander, 1984) recorre las vidas de grandes solitarios de la historia y la literatura en &#39;Mapa de soledades&#39;, un ensayo narrativo que re&uacute;ne bibliograf&iacute;a, an&eacute;cdotas y experiencias en primera persona y recorre diferentes tiempos y lugares.</p></p><p><p>Desde los monjes de Santa Mar&iacute;a de Huerta, en Soria, hasta los hikikomori japoneses, de Mar&iacute;a Antonieta a Miley Cyrus, del nazi Albert Speer a la escritora Emily Dickinson. Hay solitarios forzosos y por elecci&oacute;n, soledades pasajeras y permanentes, soledades que hacen enfermar y otras que conducen a la creaci&oacute;n.</p></p><p><p><b>&#39;Sin relato&#39;, Lola L&oacute;pez Mond&eacute;jar (Anagrama)</b></p></p><p><p>Ganadora del Premio Anagrama de Ensayo 2024, esta obra plantea la p&eacute;rdida de narratividad y de capacidad para contarse a s&iacute; mismo como una de las grandes transformaciones del individuo posmoderno, una atrofia agudizada en quienes han nacido en la era digital.</p></p><p><p>Entre la filosof&iacute;a, la sociolog&iacute;a y el psicoan&aacute;lisis, &nbsp;L&oacute;pez Mond&eacute;jar observa &quot;un d&eacute;ficit de pensamiento y de imaginaci&oacute;n&quot; e incide en que, en el &quot;capitalismo de la atenci&oacute;n&quot;, el ciudadano siempre rodeado de est&iacute;mulos parece abocado a convertirse en un &quot;yo m&iacute;nimo, sin apenas autoconciencia y, parad&oacute;jicamente, desatento, incapaz de conversar, de rozarse, de comprender al otro&quot;.</p></p><p><p><b>&#39;Los extra&ntilde;ados&#39; de Jorge Freire (Libros del Asteroide)</b></p></p><p><p>Ensayo literario sobre el desarraigo y la no pertenencia a trav&eacute;s de las vidas de P.G. Wodehouse, Jos&eacute; Bergam&iacute;n, Vicente Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez y Edith Warton, cuatro escritores que siempre se sintieron fuera de lugar y se encomendaron a la tarea de convivir con el extra&ntilde;o que habitaba en su interior.</p></p><p><p>Jorge Freire (Madrid, 1985), fil&oacute;sofo y escritor, autor de biograf&iacute;as sobre Edith Warton o Arthur Kroestler y de ensayos como &#39;La banalidad del bien&#39;, invita a reflexionar, a trav&eacute;s de esas vidas, sobre la actual llamada &quot;cultura de la cancelaci&oacute;n&quot; y sus consecuencias.</p></p><p><p><b>&#39;El tiempo de los lirios&#39;, Vicente Valero (Perif&eacute;rica)</b></p></p><p><p>Un diario de un viaje por la Umbr&iacute;a italiana, descubriendo las huellas de san Francisco de As&iacute;s en la obra de artistas de todas las &eacute;pocas, desde pintores renacentistas como Giovanni di Pietro y Lo Spagna a escritores como Goethe, Montaigne, Simone Weil o Herman Hesse.</p></p><p><p>Vicente Valero (Ibiza, 1963) trae al presente el pensamiento de aquel joven Francisco que despreciaba el dinero y practicaba la pobreza voluntaria frente a una iglesia y sociedad obsesionadas por la riqueza.</p></p><p><p><b>&#39;Despacio el mundo&#39;, Ram&oacute;n Andr&eacute;s (Acantilado)</b></p></p><p><p>El fil&oacute;sofo Ram&oacute;n Andr&eacute;s (Pamplona, 1955) propone un paseo por la historia de la pintura de los siglos XV al XVIII en las que los m&uacute;sicos y sus instrumentos cobran protagonismo, una cincuentena de obras de autores como Degas, Manet, Jean Louis David, Watteau, Luca Giordano, Rubens o Caravaggio. </p></p><p><p>El autor apela a un lector atento y que apueste por &quot;vivir despacio&quot; y por &quot;el arrojo de oponerse a un mundo tratado a empujones&quot;. As&iacute; arranca el prefacio: &quot;Un esp&iacute;ritu en calma lo entiende todo. Apaciguar el coraz&oacute;n o, si se quiere, la conciencia, es hacerse a un camino que promete el descanso&quot;.</p></p><p><p><b>&#39;La meditaci&oacute;n soleada&#39; de Juan Arnau (Galaxia Gutenberg)</b></p></p><p><p>El fil&oacute;sofo y astrof&iacute;sico Juan Arnau (Valencia, 1968) plantea un cambio de &quot;cultura mental&quot; en su nuevo libro, una visi&oacute;n del mundo desde el empirismo radical, donde el cerebro es &quot;una experiencia mental&quot; y la percepci&oacute;n, la memoria, el deseo y el lenguaje no son fen&oacute;menos individuales sino colectivos.</p></p><p><p>Especialista en filosof&iacute;as orientales , Arnau sintetiza en esta obra su pensamiento filos&oacute;fico, puente entre Oriente y Occidente y alerta contra &quot;el mito de la ciencia&quot;.</p></p><p><p><b>&#39;Mito y sentido&#39;, Joseph Campbell (Atalanta)</b></p></p><p><p><b>&#39;</b>Mito y sentido&#39; recupera una serie de entrevistas realizadas entre 1968 y 1978 al mit&oacute;logo estadounidense Joseph Campbell (1904-1987), autor de &#39;El h&eacute;roe de las mil caras&#39; (1949), un libro fundamental e inspirador para generaciones de lectores, psic&oacute;logos, artistas y escritores.</p></p><p><p>El volumen se conforma como una larga entrevista en la que el autor ahonda y explica, para todo tipo de lectores, cuestiones c&oacute;mo de d&oacute;nde vienen los mitos o c&oacute;mo las sociedades modernas pueden convivir con ellos y conocer as&iacute; los aspectos m&aacute;s universales de la humanidad. &nbsp; </p></p><p><p><b>&#39;Las estancias secretas&#39;, Alberto Chimal (Atalanta)</b></p></p><p><p>El mexicano Alberto Chimal (Toluca, M&eacute;xico, 1970), uno de los principales exponentes de la literatura fant&aacute;stica iberoamericana, Premio Nacional de Cuentos en su pa&iacute;s, Premio Colima y finalista del R&oacute;mulo Gallegos re&uacute;ne en &#39;Las estancias&nbsp;secretas&#39; diecisiete cuentos en los que confluyen lo fant&aacute;stico, el terror, la ciencia ficci&oacute;n y lo m&iacute;tico en una antolog&iacute;a donde prima la transgresi&oacute;n y la experimentaci&oacute;n.</p></p><p><p>Chimal, que considera la imaginaci&oacute;n como el gran elemento transformador de las personas, interpela al lector en cada uno de sus relatos, construidos como orfebre relojero, para a trav&eacute;s de sus s&iacute;mbolos y territorios m&iacute;ticos abordar los secretos de la naturaleza humana.&nbsp;EFE &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; </p></p><p><p>mt-crs/ie</p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Biografía, ensayo y rescate de novelas y artículos celebran los 150 años de Chesterton]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/14/biografia-ensayo-y-rescate-de-novelas-y-articulos-celebran-los-150-anos-de-chesterton/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/14/biografia-ensayo-y-rescate-de-novelas-y-articulos-celebran-los-150-anos-de-chesterton/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Nuevas ediciones y rescates de obras de G. K. Chesterton reflejan su relevancia contemporánea, destacando su relación con contemporáneos y la profundidad de su legado literario y periodístico]]></description><pubDate>Wed, 05 Mar 2025 17:17:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Alfredo Valenzuela</p></p><p><p>Sevilla, 14 dic (EFE).- Chesterton es de esos escritores que, intelectual y literariamente, sigue creciendo con el paso del tiempo, como han destacado los editores que siguen publicando su obra y que en este a&ntilde;o, el de su 150 aniversario, han llevado a las librer&iacute;as una biograf&iacute;a y un ensayo sobre su obra, adem&aacute;s de rescatar novelas y art&iacute;culos, muchos in&eacute;ditos hasta ahora.</p></p><p><p>Chesterton &quot;no para de crecer con el tiempo&quot; y &quot;cada vez que lo miro compruebo que su envergadura -como periodista, como apologeta, como narrador, como fil&oacute;sofo- ha aumentado&quot;, escribe el poeta Enrique Garc&iacute;a-Ma&iacute;quez en el pr&oacute;logo a la edici&oacute;n espa&ntilde;ola de la biograf&iacute;a &quot;G. K. Chesterton. Sabidur&iacute;a e inocencia&quot; (Encuentro), del escritor ingl&eacute;s Joseph Pearce.</p></p><p><p>Esta nueva biograf&iacute;a actualiza las hasta ahora existentes con informaci&oacute;n importante sobre la vida y la obra de Chesterton y sobre su relaci&oacute;n con escritores de su &eacute;poca como H. G. Wells, Hilaire Belloc y Bernard Shaw, con quienes mantuvo larga amistad no exenta de pol&eacute;micas, tal vez porque, como se&ntilde;alan los editores de esta edici&oacute;n espa&ntilde;ola, supo que &quot;el secreto de la vida reside en la risa y la humildad&quot;</p></p><p><p>A prop&oacute;sito de esta biograf&iacute;a, Garc&iacute;a-Ma&iacute;quez se&ntilde;ala que la &quot;humildad&quot; de este gigante literario -sus obras completas en ingl&eacute;s suman cuarenta vol&uacute;menes de m&aacute;s de 20.000 p&aacute;ginas, en las que no se incluyen cientos de sus art&iacute;culos period&iacute;sticos- no solo &quot;no ech&oacute; a perder sus ideas excelentes, sino que adem&aacute;s las convirti&oacute; en el motor de una vida extraordinaria&quot;.</p></p><p><p></p></p><p><p>La misma editorial Encuentro comenz&oacute; este a&ntilde;o publicando &quot;Cosas que los hombres odian con raz&oacute;n&quot;, t&iacute;tulo que recoge los art&iacute;culos que Chesterton public&oacute; en 1911 en el semanario londinense &quot;The Illustrated London News&quot;, en el que el escritor mantuvo su colaboraci&oacute;n m&aacute;s longeva, desde 1905 hasta 1936, y que esta editorial est&aacute; rescatando a raz&oacute;n de un volumen por a&ntilde;o.</p></p><p><p>Pero la editorial espa&ntilde;ola m&aacute;s empe&ntilde;ada en la publicaci&oacute;n de Chesterton es Renacimiento, que lleva editados cuarenta t&iacute;tulos y que s&oacute;lo en el a&ntilde;o de su 150 aniversario ha publicado el ensayo &quot;La filosof&iacute;a de G. K: Chesterton. Un fil&oacute;sofo del siglo XX&quot;, de la fil&oacute;sofa y profesora de filosof&iacute;a Mercedes Mart&iacute;nez Arranz, la biograf&iacute;a &quot;Santo Tom&aacute;s de Aquino&quot; y el volumen de art&iacute;culos anteriores a 1930 &quot;Ahora que lo pienso&quot;, que hasta ahora permanec&iacute;a in&eacute;dito en espa&ntilde;ol.</p></p><p><p>Igualmente ha rescatado Renacimiento este a&ntilde;o la traducci&oacute;n que el escritor y presidente de la Rep&uacute;blica Manuel Aza&ntilde;a hizo de la novela &quot;La esfera y la cruz&quot;, una obra que posee la virtud de ser a la vez una novela de aventuras y la narraci&oacute;n m&aacute;s doctrinaria y parab&oacute;lica, casi una alegor&iacute;a, de su autor.</p></p><p><p>El director de Renacimiento, Abelardo Linares sit&uacute;a esta novela entre las mejores de Chesterton, al lado de &quot;El hombre que fue jueves&quot;, y ha considerado que &quot;leer a Chesterton tiene mucho que ver con ser un ni&ntilde;o y asistir una noche estrellada de verano a un espect&aacute;culo de fuegos artificiales&quot;, si bien matiza que si los juegos &quot;son artificiales, lo son s&oacute;lo en el sentido de ser verdadero arte, es decir vida, nunca en el desmayado sentido de ser meramente artificiosos&quot;.</p></p><p><p></p></p><p><p>Jorge Luis Borges dijo que no hay una p&aacute;gina de Chesterton que no depare una sorpresa y el escritor Felipe Ben&iacute;tez Reyes defini&oacute; al escritor ingl&eacute;s como &quot;ese autor al que hay que leer siempre con un l&aacute;piz en la mano, para subrayar fulguraciones y deslumbramientos&quot;, lo que tal vez sea bastante conveniente leyendo los art&iacute;culos reunidos en &quot;Ahora que lo pienso&quot;.</p></p><p><p>En este volumen se re&uacute;nen art&iacute;culos period&iacute;sticos sobre los asuntos m&aacute;s dispares, por algo es Chesterton el autores del aserto &quot;No hay cosas sin inter&eacute;s. Tan solo personas incapaces de interesarse&quot; y de escribir en uno de los art&iacute;culos recogidos en este volumen, cuando muchos lectores y estudiosos han considerado que en realidad se trata de breves ensayos, lo siguiente:</p></p><p><p>&quot;Yo mismo he sido ensayista, o lo he intentado, o lo he fingido. Tampoco me disgustan en absoluto los ensayos. Tal vez mi mayor placer literario sea leerlos, siempre despu&eacute;s de las necesidades realmente serias del intelecto, como las novelas polic&iacute;acas y los tratados escritos por locos&quot;. EFE</p></p><p><p>Recursos de archivo en&nbsp;<u><a href="http://www.lafototeca.com/" target="_blank"><u>www.lafototeca.com</u></a></u>&nbsp;C&oacute;d:&nbsp;&nbsp;645319 </p></p><p><p></p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Margarita García Robayo: “Es imposible trasladar la vida, hacer un calco y ponerla en un papel; todo es ficción”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/02/21/margarita-garcia-robayo-es-imposible-trasladar-la-vida-hacer-un-calco-y-ponerla-en-un-papel-todo-es-ficcion/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/02/21/margarita-garcia-robayo-es-imposible-trasladar-la-vida-hacer-un-calco-y-ponerla-en-un-papel-todo-es-ficcion/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[Charla con la autora de “El afuera”, un ensayo autobiográfico que tiene en el centro la maternidad y la crianza durante la pandemia y que reflexiona sobre lo exterior y lo ajeno como la “gran amenaza”]]></description><pubDate>Fri, 21 Feb 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VNZFONOHINFOFET7XVWY5ND5HI.jpg?auth=c808b52426dec0d718a9c5d41b20924f4a11f41afbbe058bb2276c789920844c&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""El afuera" se originó en una serie de notas que García Robayo había estado tomando en tiempos de mucha ocupación con la crianza de sus hijos." height="1080" width="1920"/><p>Aunque vivió en varias ciudades, ya hace tiempo que <b>Margarita García Robayo</b> reside en Buenos Aires, donde nacieron sus dos hijos, y su ruta de vida se traduce en su forma de hablar, que cruza timbres y colores de diferentes variantes del español.</p><p>Nació en Cartagena de Indias, Colombia, en 1980. Es autora de las novelas breves <i><b>Hasta que pase un huracán</b></i>, <i><b>Lo que no aprendí de educación sexual</b></i><i>,</i> compiladas en <i><b>El sonido de las olas</b></i>, <i><b>Tiempo muerto</b></i> y <i><b>La encomienda</b></i>. También es autora de cuentos. Su libro <i><b>Cosas peores</b></i> fue premiado con el Casa de las Américas en 2014 y <i>Alegría</i> fue publicado con ilustraciones de <b>Powerpaola </b>en Páginas de Espuma. Margarita es también autora del libro de crónicas <i><b>Primera persona.</b></i> En 2018 se publicó en inglés una compilación de sus cuentos y novelas bajo el título <i><b>Fish Soup, </b></i>que formó parte del prestigioso listado libros del año del diario <i>The Times</i>. Sus libros fueron traducidos a diversas lenguas.</p><p>En <i><b>El afuera</b></i>, publicado por Anagrama, García Robayo retoma el ensayo autobiográfico con su destreza elegante para la crónica y su talento para trabajar con los géneros híbridos y la primera persona. En este texto que tiene en el centro el aislamiento de la pandemia, la crianza de dos hijos en un ambiente de clase media todavía acomodada y la construcción de una casa familiar salvadora -que, por momentos, también puede ser una jaula de oro-, va tomando cuerpo <b>la reflexión sobre la maternidad en sentido amplio y también diversos apuntes sobre lo exterior y lo ajeno como la gran amenaza</b>.</p><p><b>— Lo primero que aparece en el libro es el origen de </b><i><b>El afuera</b></i><b> y, según contás en el libro, fueron unas notas que habías tomado. Te quería preguntar entonces un poco sobre cómo trabajas y cómo procesás tu vida como insumo para el género que abordás. ¿Qué son esas notas? ¿Vas guardando materiales y armando archivos? ¿Es siempre así o solo ocurrió durante la crianza de los chicos, cuando contabas con menos tiempo para sentarte a escribir?</b></p><p>— No, la verdad que soy una tomadora de notas serial. Es lo que más hago. Antes andaba con una libretita. Después que perdí la letra ando con el celular, el archivo de notas. Me mando audios. Es algo que siempre me pareció como el mejor insumo porque es como que no me pierdo de nada. Estoy como por ahí, escaneando cosas. Y obviamente tengo muchos más archivos de notas que de documentos arrancados a escribir. Pero eventualmente <b>esas notas se expanden en alguna parte de mi cabeza y conforman un texto</b>. En este caso, El afuera es una compilación de muchas notas antiguas puestas un poco también en vigencia a raíz de la pandemia. Porque viste que te pasa que, a veces, piensas algo en algún momento de tu vida que abandonas y dices: “ya ni siquiera pienso así. Ya no me pasa esto”. Pero de repente atraviesas un período en el que esas notas, que creíste olvidadas o abandonadas o ya no parte de tu percepción, cobran de vuelta sentido. Y a mí me pasó eso con la pandemia.</p><p><b>— ¿Pero las clasificás? Es decir, ¿tenés una forma de organizar las notas, como si yo te dijera: “notas sobre los chicos”, “notas sobre mi casa”?</b></p><p>— No, no, no. Es como un popurrí, una mezcla de todo. Porque un poco también eso es la vida de uno. Es difícil, digamos, distinguir por qué carril corre cada cosa. Y a mí me pasa que estoy por entregar algo y al mismo tiempo si mi hijo tiene fiebre tengo que ir y ver a la pediatra mientras estoy terminando algo, o sea, es como que a mí también<b> me gusta esa contaminación</b>. Al principio, cuando me estrené en estas lides de la maternidad, era un incordio. Yo soy bastante entregada entonces es como que decía: hago una cosa o hago la otra. Pero, la verdad, con el tiempo terminas haciendo todo. Y un poco esa contaminación a mí me interesa que permee.</p><p><b>— Leía en una muy buena nota que te hicieron en </b><i><b>Cuadernos Hispanoamericanos</b></i><b> que hablabas del diario que llevabas cuando eras chica.</b> <b>Me resultó interesante esto de que trabajás con notas, pero ya trabajabas de algún modo con notas, entonces, porque ¿qué eran esos diarios íntimos? ¿Uno los escribe para uno mismo? ¿O para quién los escribe?</b></p><p>— Es cierto. Porque además en esos diarios íntimos uno piensa que está haciendo como una especie de registro o de desahogo del día y, en realidad -yo dejé de hacer el diario cuando era muy chica- pero cuando volví sobre ese diario y releí esas notas era todo mentira. Era todo ficción. Un poco como me pasó con esto de <i><b>El afuera</b></i>. Era como uno elaboraba cosas sobre lo que había vivido y, por supuesto, le ponías algún condimento y te armabas fantasías.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GIPDAQX76VEN7JMN6RBLKDNCBQ.jpg?auth=2d6190eddf172b18dcee11d0b4e0297952b1be7809db6f7570e0f8100e95186f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="García Robayo: "Incluso el yo es un personaje, una construcción. Nunca es uno mismo puesto ahí, en escena"." height="1080" width="1920"/><p><b>— Por eso, vos estás diciendo: “Era todo ficción”. No estás diciendo: “Era mi versión de la historia”, estás asumiendo…</b></p><p>— La conciencia de que estaba inventando. Sí. Sí, me pasa siempre. Yo creo que en el fondo todo es verdad pero en el fondo también todo es ficción. Porque cobra una forma. Es imposible trasladar la vida, hacer un calco de lo que te pasó y ponerlo en un papel. Eso requiere otro tratamiento, otro tipo de decisiones. Y ahí es donde entra la ficción. Que me parece maravilloso porque si no sería medio insostenible.</p><p><b>— Estoy pensando que cuando charlé con Inés Garland a propósito de su último libro, Diario de una mudanza, en donde hay episodios que tienen que ver con cosas que vivió con su hija y ella se las mostró para ver si estaba molesta por algo de lo que ella contaba, y la hija le dijo: “ay mamá, es una hija y una madre, no somos vos y yo”. Con una conciencia absoluta.</b></p><p>— Espectacular. Claro.</p><p><b>— Porque muchas familias se ofenden.</b></p><p>— Sí, sí, lo sé muy bien. Lo sé muy bien. Pero en realidad es verdad, o sea, son personajes. Incluso el yo es un personaje, una construcción. Nunca es uno mismo puesto ahí, en escena.</p><p><b>— ¿Pero vos te mejorás o te empeorás en esa construcción del yo?</b></p><p>— Yo creo que me empeoro. Pero porque me parece que es la única manera de mostrar algo como despojado de adorno, también, que es lo que en otras palabras llamaríamos lo más honesto posible, esto dicho entre mil comillas. Y es un poco como ponerse como el lente de algo, un lente te amplifica un poco también los defectos, las taras, todo lo que uno quiere mostrar amplificado.</p><p><b>— Más grotesco, también.</b></p><p>— Más grotesco, exacto. La mirada propia sobre uno mismo, además. Lo peor que te puede pasar es ser autoindulgente. También está muy mal cuando te das con un látigo todo el tiempo y lo único que podés mostrar es eso, ¿no? Yo creo que el riesgo de este registro está en esos dos extremos, la autocomplacencia o el autoflagelo.</p><p><b>— Porque hay algo con lo que llaman autoficción, literatura del yo, llamémoslo como sea, en donde hay algo del lloriqueo.</b></p><p>— Sí. Yo creo que si está atravesado por una mirada crítica, sensible, que se acerca y que toma distancia… Tiene que tener ese equilibrio, ¿no? Como tomar la distancia suficiente que te permita decir: bueno, esto es como lo estoy mirando desde este lugar, tiene matices. Como todo. Y nunca es todo tan malo. También creo que es tramposo el lloriqueo porque lo que le está diciendo al lector es como “pobrecita yo, solidarízate conmigo, mira todo lo que me está pasando”, y obviando una parte, que es a lo que iba, y es que buena parte de lo que nos está pasando como entorno, como sociedad, como familia, como todo, también es culpa nuestra. O sea, hay un grado de responsabilidad importante que no se puede obviar en un relato en primera persona. Y al decir: bueno, yo también soy responsable de esto porque me crie en este entorno, porque mi mamá hizo esto, porque yo hice esto como madre, porque tal, es asumir de alguna manera muy tenue algo de responsabilidad.</p><p><b>— Quienes leímos bastante tu obra sabemos que muchas veces aparece la idea de la injusticia y también algo del orden de la incomodidad, en términos sociales.</b></p><p>— Sí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/66YC3FLEKRF4LBMAZBJ2MSNBVM.jpg?auth=eb347aa156bb85dd70cc636f8b7c81148878d13768e2e91c7780475a59a06a96&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La antología "El libro de las fobias" fue publicada por Vinilo." height="1080" width="1920"/><p><b>— Pensaba también en el relato que escribiste para el volumen colectivo </b><i><b>El libro de las fobias</b></i><b>, donde abordaste la idea de la fobia a la felicidad a partir de una historia sobre animales en cautiverio. Vuelve a aparecer la enunciación de la injusticia y la reflexión acerca de los que hacen algo para terminar con esa injusticia o los que no hacen nada y, entonces, a no quejarse.</b></p><p>— Es muy difícil sostener una posición radical en este sentido pero tampoco le encuentro otra manera de vivir una situación injusta o algo que te parece violento, incómodo, si no es haciéndose cargo y diciendo: miremos bien porque quienes están bien con situaciones de este tipo es porque no miraron lo suficiente. Es un poco el punto de El libro de las fobias, que dices. Es como cuando alguien te dice: no, estoy perfectamente bien, estoy feliz, no me pasa nada.</p><p><b>— No miraste todo lo que tenías que mirar.</b></p><p>— Mira lo que nos está pasando a todos, no miraste lo suficiente. Detente un poco más en eso porque si estás feliz es porque estás ciego en un punto. Entonces me parece que es importante hacerse cargo de esa mirada, mirar, digamos. Entonces nada que uno mire con suficiente detenimiento te puede resultar inocuo, ¿no? En muchos sentidos. Muchas veces en el asombro también. A veces hay cosas pequeñas que parecen completamente banales y si las miras lo suficiente tienen esa capacidad de conmocionarte.</p><p><b>— Vos decís que uno naturaliza cosas pero que si ponés el ojo… También decías que hubo montones de cosas de aquellas notas tuyas que cobraron sentido con la pandemia.</b></p><p>— Sí, con la distancia. Sí, porque mi sensación cuando fui madre, es algo que supongo que nos pasa a muchos, y es que cuando no estás a cargo de otras personas digamos, puedes perfectamente hacerte más el tonto con respecto a ciertas cosas. Este libro básicamente habla del espacio público, del afuera abandonado, deteriorado. Que un poco es así porque hemos decidido abandonarlo y crecer hacia adentro en lugar de crecer hacia afuera. Y pasa que en ese momento, cuando yo fui madre, la vulnerabilidad de una madre primeriza está expuesta en primer plano. Pasa ese tiempo y dices: bueno, no era tan así, no era todo tan grave. Pero el punto era cómo es que en la medida que nos reproducimos nos encerramos y nos blindamos y parece que lo único importante es el metro cuadrado en el que uno erige a su familia y todo lo demás pasa a un segundo, tercer nivel y, a veces, ni siquiera entra dentro de tu órbita de preocupaciones. Y el afuera se convierte de repente en algo amenazante, ¿no? Si sales con tus hijos y te enteras que en el mismo arenero al que lo llevas un perro le mordió el ojo a una nena, entonces el perro pasó a ser algo que es una amenaza para tus hijos. Y en la pandemia, cuando este libro empieza a cobrar un poco más de forma, era eso extremado.</p><p><b>— Claro, porque todo era una amenaza.</b></p><p>— Exacto. Como aquello que veníamos temiendo los clasemedieros con nuestras familias que ay, la inseguridad, ay los vagabundos, el afuera es lo peor que nos puede pasar, y ahora estar encerraditos en nuestras casas confortables en la pandemia era una realidad. afuera había un virus que nos amenazaba a todos y tuvimos que encerrarnos por obligación en nuestros hogares confortables. Entonces ahí cobran otra dimensión esas notas. Es como: ah, nos veníamos preparando para esto, no es que de repente parece que todo lo de afuera estaba mal. No, veníamos trabajando rigurosamente y sin que se nos moviera un pelo por encerrarnos y abandonar el espacio público. O sea que ahora es casi como la distopía de ese concepto.</p><p><b>— Vos contás tu historia de cuando eras chica en Cartagena, el cambio de barrio, lo que significa la posibilidad de tener baño adentro o no tener el baño adentro de la casa. Lo que significa ir construyendo la comodidad y esta idea que mencionás en relación al espacio público en donde uno tiene por momentos la sensación, cuando mira sobre todo la mugre concretamente, que es como si el espacio público, que es de todos, en realidad fuera de nadie.</b></p><p>— Exactamente. Exacto, está abandonado. Pero también a veces me dicen: ay, pues sos muy dura con la clase media que realmente hace el esfuerzo, pero bueno.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UOJ7BMFP4BFF7DYX7IN3PDMV6U.jpg?auth=246de12eb36a8e89eb2deb2fba9dd61acb1ababa5d62d75356305b45a8b53714&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Creo que es un fenómeno muy de capital latinoamericana, capital tercermundista, esto de familias abandonando el espacio público y encerrándose, dice García Robayo." height="1080" width="1920"/><p><b>— Claro, pero también están las medidas en contra de la clase media o los cambios sociales que perjudicaron a quienes se sienten parte de la clase media.</b></p><p>— Bueno, es cierto que no es gratuito porque antes que eso hubo un abandono crónico por parte de los estados. No solamente en Buenos Aires, yo hablo un poco de todas las capitales latinoamericanas. Creo que es un fenómeno muy de capital latinoamericana, capital tercermundista, esto de familias abandonando el espacio público y encerrándose. Pero es una ficción. Termina convirtiéndose en una ficción porque eventualmente uno tiene que salir. Eventualmente, es algo que digo acá, <b>la mugre se te va a meter por debajo de la puerta</b>. Te va a ensuciar las alfombras. Es un fenómeno que puede extrapolarse también, por ejemplo, al tema de la migración. Los países, cerrándose.</p><p><b>— Otro tema que me interesa del libro es que en época de crianza las madres en general entablamos relaciones, amistades que, por momentos, pueden parecer como muy profundas porque se comparten cosas muy importantes pero que, con el tiempo y la distancia, de pronto uno dice: cómo estuve yo tanto tiempo con estas personas con las que no tenía nada que ver.</b></p><p>— No las habrías elegido en otra circunstancia. Sí, pasa eso. Y pasa también que uno empieza, a mí me pasa que jerarquizas un poco los entornos en la medida que te son más o menos funcionales para tu vida cotidiana. Entonces, cuando ves a otras amigas que no tienen que ver con ese entorno y están hablando de Pampita, o de la serie o de no sé qué, estás como “¡¿Quéee?!” Y bueno, son etapas que uno se va poniendo más o menos gregario. Pero lo que pasa con las madres, que yo creo que en mi libro está observado en general desde un lugar más caricaturesco y no sé qué, pero yo creo que es muy profundo lo que pasa ahí también. Yo no tengo familia acá tampoco entonces como que siempre necesito un sostén humano; crío dos hijos, o sea, tienen un gran papá, sin dudas, pero la madre está siempre en una función que todavía, por lo menos en nuestras sociedades, sigue siendo como la primordial para la vida de los chicos. Y yo aprendí un montón de esos grupos. O sea, aprendí un montón de cosas como, por ejemplo, qué termómetro comprar, ese tipo de cosas que uno no sabe.</p><p><b>— Porque te dan esa información y efectivamente esa información es necesaria y fundamental para el día a día.</b></p><p>— Absolutamente. Entonces como que no lo desdeño porque creo que hay un saber ahí. Hay un saber y hay algo de lo que aferrarse también. Es como: a ver qué dicen en este chat sobre 37 grados de fiebre, va o no. Los campamentos, ¿pernocte o no? Entonces como que uno se agarra de cosas que desconoce. Es lo que llaman una red.</p><p><b>— Parecen frivolidades pero cuando sos mamá de hijos chicos, es tu día a día.</b></p><p>— Claro. Que no lo puedes compartir con otros grupos que no sean mamás porque te dicen: de qué está hablando. Lo mismo que me pasa a mí cuando me hablan de una serie que no vi.</p><p><b>— Otra frecuencia.</b></p><p>— Otra frecuencia, exactamente. Y te dura un tiempo, supongo.</p><p><b>— Hay algo que aparece mucho en tus libros y tiene que ver con la idea de la mezquindad de la clase media. Y es verdad que la clase media está siendo muy golpeada en los últimos años pero también es, efectivamente, muy mezquina.</b></p><p>— Sí. Sí porque yo creo que en aras de protegerse y de no perder lo poco que le queda entonces tiran patadas a lo loco y es como que empiezan a, viste la típica frase del papá, la del sudor de la frente. Como esta cosa de ponderar el trabajo para la familia y los hijos y darles una educación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2Z5OV2BJ4BGSRELOAMRXK3LP4A.jpg?auth=d65c4e1cef2f46deaf49d6c798ab4544c0b402393e9972d1473867ce02bab62e&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""La encomienda" fue publicada por Anagrama." height="1080" width="1920"/><p><b>— El famoso “yo me lo gané”.</b></p><p>— Exactamente, el famoso “yo me lo gané y esto no me lo quita nadie”. Y eso hace que realmente lo único que importe sea ese metro cuadrado chiquitito en el que crece tu familia, como si plantaras tres arbolitos y el resto del bosque que se pudra, no te importa. Yo creo que todo padre en condiciones normales obra desde el amor.</p><p><b>— Creyendo que hace lo mejor para los chicos.</b></p><p>— Creyendo que los está protegiendo. Pero con eso, si tomas distancia y lo analizas más, como desde lejos, ves que son un montón de núcleos blindándose y dejando por fuera esos límites que los separan. Que hay un montón de gente en esos límites de los que nadie se ocupa porque, bueno, porque están ahí, ¿no?</p><p><b>— Por lo que mencionabas antes: primero fueron abandonados también por los estados. Otro punto de este libro y de otros libros o textos tuyos: la crianza, la maternidad en sentido amplio y la idea del olvido de una misma, por así decirlo. Hace un rato decías: una se acomoda y hace todo junto. Te la pasás arriba del auto llevando y trayendo y mientras tanto tomás notas y alguna vez se te ocurre darle forma de libro y tenés todas esas notas. Pero hay algo del olvido de una misma contra lo que es muy difícil pelear. ¿no?</b></p><p>— Sí. Sí, hay algo que está ahí en <i><b>El afuera </b></i>que es cierto, me pasa que hay algo que me cae simpático dentro de ese olvido de una misma y es que realmente se te baja el copete.</p><p><b>— No sos más el centro.</b></p><p>— No eres más la estrella de tu vida. Pasan a ser otros las estrellas de tu vida. Y eso en un punto me parece que está bueno, a mí me ha servido un poco como para calmarme y decir: bueno, no es el tiempo de esto, es el tiempo de otra cosa. Pero también, cuando uno lo pone en contexto, es injusto porque empezamos a ver cómo es el lugar de los padres ahí. Creo que está también dicho en el ensayo. Por muy comprometidos y entregados y hermosos y responsables y valiosos que sean los padres de tus hijos. mi experiencia, por el entorno en el que he criado a mis hijos, ha sido que son pivotantes. Son, sí, comprometidos pero pivotan. O sea, no es que como que están ahí todo el tiempo.</p><p><b>— Lo que vos decís es que cuando nacen los chicos, un hombre no corre el riesgo de perder su lugar profesional.</b></p><p>— No corre el riesgo de perder su lugar.</p><p><b>— En cambio las mujeres, sí.</b></p><p>— Exacto. Y una vez más la pandemia fue una gran puesta en escena de eso y un gran cachetazo para muchas mujeres, estas familias que la mayoría de las que yo conozco están conformadas como que el principal sostén económico es el hombre, la mujer también trabaja y produce pero como está más ocupada por la casa tiene, por ejemplo, menos horas laborables, menos artículos que escribir, menos no sé qué. Por supuesto, ganan menos dinero. Cuando hay que priorizar quién se queda con el trabajo, quién es el que va a trabajar y quién se va a quedar en la casa porque no tenemos ayuda, porque es la pandemia porque estamos todos encerrados, porque no sé qué, bueno, obviamente, no te dan las cuentas mi amor. O sea, quien tiene que quedarse con el trabajo es quien produce más. Y eso se pone en escena, esto era extremo porque era la pandemia pero en muchos momentos de la vida eso se pone en escena. Cuando alguien tiene que sacrificar algo, dejar de lado su trabajo, sus intereses, en general es la mujer porque está conformado de esa manera el imaginario familiar en el que el principal sostén sigue siendo el varón que va afuera, hace sus cosas y vuelve, y la mujer, en cambio, si bien hace lo mismo, muchas veces lo hace dentro de la casa y sin ausentarse demasiado.</p><p><b>— Vivís en Buenos Aires, naciste en Colombia, viviste en muchos lados. Tenés como una mirada, me imagino, latinoamericana, por decirlo de algún modo, porque tu familia de origen está en Colombia. ¿Cómo estás viendo la región en general en relación a estas cuestiones sociales y en general de la democracia, que también parece hackeada como sistema.</b></p><p>— Sí, sí. No sabría ni por dónde empezar. Es muy confuso. Es algo que fluctúa con mucha rapidez, creo, como que no hay tiempo de acomodarse.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/I2UTFORDMNCM7KF2WBPZONQOPQ.JPG?auth=b5438ae22f681f56622c31197c2e5aee7eb09e11c82ed69e890a397460e4c43e&smart=true&width=3456&height=2304" alt="Margarita García Robayo, durante la grabación de la entrevista." height="2304" width="3456"/><p><b>— Ese vértigo, ¿no?</b></p><p>— Exacto. Es todo demasiado fluctuante y tiene que ver con la velocidad en la que vivimos. Esto que te digo de estar en un semáforo, estar mirando el Instagram y no sé qué, y qué pasó en la radio, y los chicos. Vivimos a una velocidad que, trasladada a los procesos electorales, por no hacerlo tan amplio, yo lo veo también ahí. De la nada brota un presidente y de repente se instala y después alguien lo vence. Y nunca hay manera de acostumbrarse a un modelo determinado.</p><p><b>— O de pensar en proyectos. Se hace muy difícil.</b></p><p>— Y pensar en proyectos, sobre todo. Es muy difícil. Y es también porque cuando uno rasca un poquito ve que hay poco sostén. Hay poca profundidad en lo que se propone y entonces no tienes de dónde agarrarte. Entonces viene otro y te hace algo más espectacular y te agarras de eso como lianas, ¿no? Pero realmente no ves el fondo de las cosas.</p><p><b>— Pero volviendo a la cuestión, ya no económica sino que tiene que ver más bien con tu trabajo, algo también muy bueno que leí que comentabas tenía que ver con el momento en que decidiste que no ibas a ganarte el día a día trabajando con la escritura. Cuando tomaste la decisión de dictar talleres y de no “fagocitarte”, decías. ¿Podés contarme un poco sobre eso?</b></p><p>— Mira, no es muy popular esta postura tampoco pero es que yo siento que la literatura, por lo menos en mi caso, tiene un lugar privilegiado, un lugar especial, un lugar al que yo no quiero pedirle además que me mantenga. No quiero exigirle a lo que yo hago en términos de literatura que también me produzca, o sea, si produce y si me da unas monedas las acepto pero no quiero que esa sea su función en mi vida porque creo que es pedirle demasiado.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/OAPYG6RF3NG6PGGPPH4VSX2VT4.jpg?auth=ac1a11dce43e4cde44b47307f599bc034e99073c7fb8b04b4b20ad9d3d644cdd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="García Robayo, sobre el feminismo: "Era imposible no pasarse dos o tres pueblos.Tenemos toda una historia en contra. O sea, no hay manera de hacerlo distinto. Había que extremarse. Después, en el camino obviamente se van equilibrando las cargas". " height="1080" width="1920"/><p><b>— Más que no querés, no se lo exigís.</b></p><p>— No se lo exijo. Que quiero, por supuesto: todos queremos. Pero no se lo quiero exigir porque creo que empieza a desvirtuarse un poco la búsqueda. Entonces creo que hay un montón de oficios que orbitan alrededor de eso sin que estés necesariamente usando el material, estas notas por ejemplo yo las atesoro, las tengo en carpetas distintas y después mi trabajo es otro. Y un poco siempre fue así. Es cierto que durante una época escribía artículos que después se convirtieron en libros, sobre todo los ensayos de <i><b>Primera persona</b></i>, que es un libro que publiqué hace años y fueron textos que me pidieron, por encargo, y disfruté mucho hacerlos pero llega un momento en la vida en que no puedes vivir de los artículos que te encargan porque te llevan, no sé, dos meses hacerlos y te pagan lo que un taller en una semana, digamos. Entonces empiezan como a pesar ese tipo de decisiones. Hay un texto en el que hablo muchísimo de esto que se llama “Mi debilidad” y está en <i><b>Primera persona</b></i>, y que habla de esto que siento, que pedirle eso a la escritura, a la literatura, es como lanzar una lluvia de ladrillos sobre un bosque de luciérnagas. O sea, es algo que está brillando y, de repente, pedirle eso es como aplastarlo. Me siento así.</p><p><b>— ¿Te trajo discusiones esta postura?</b></p><p>— Y, sí. Sí porque, bueno, también estoy cerca de amigas cuyos maridos por ejemplo les dicen: bueno, pero no digas que es un trabajo, di que es un hobby pero no digas que es un trabajo porque eso no te produce lo que un trabajo sí te produce. Entonces, digamos, lo más salomónico es decir: ok, yo escribo, me armo una vida de manera que hago talleres por ejemplo de lunes a miércoles y a partir del miércoles me dedico a escribir, ¿no?</p><p><b>— Me parece que lo que está detrás de esto también es la eterna discusión de qué es un escritor, ¿no?</b></p><p>— ¿Qué es un escritor? <i>(Risas)</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VOHRTX4O2FBMBLGLQHCSRWK3V4.jpg?auth=3fbfb3fd89b7f6015e042cb00e391995558a064d792c1a91314c3708fdb92807&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""El sonido de las olas" reúne tres novelas cortas de Margarita García Robayo." height="1080" width="1920"/><p><b>— Por eso, qué es un escritor. A veces hay algún tipo de concursos en donde te dicen exigen tener por lo menos cinco libros publicados en tanto tiempo y vos decís: esto a Juan Rulfo no se lo habrían dado nunca.</b></p><p>— Claro. Sabes que un escritor es alguien que se vive comprando tiempo. Es perverso porque, en la medida que te compras ese tiempo, estás empeñando muchísimo tiempo. Por eso hay que elegir bien los trabajos. Si un trabajo implica mucha presencialidad, no te sirve si quieres escribir.</p><p><b>— Y, si tenés chicos, ni hablar.</b></p><p>— No, es otro trabajo más. Son tres trabajos. Creo que también está en algún lado eso como que “bueno, ya tengo dos trabajos, no quiero uno más”. Y cuesta llegar. A mí me costó llegar a esa postura porque eso también implica que tienes mucho menos tiempo de escritura. Y como resignar. Y decir: bueno, listo, esto no lo voy a tocar. Listo, no transo con esto. Y entonces, en el tiempo que tengas productivo -entre comillas- lo haces, que no va a ser el tiempo más productivo.</p><p><b>— Te quiero hacer dos preguntas más con respecto al tema género y trabajo. Una, ¿antes de ser madre pensabas en estas cuestiones de las que hablabas recién acerca de cuánto ? Y dos, ¿qué de todo esto te acercó y te alejó de las discusiones feministas?</b></p><p>— Mira, ay, qué pregunta tan difícil y tan interesante. No pensaba para nada en esto porque en realidad es como que yo no sabía ni siquiera si quería ser madre. Fue como conocí al padre de mis hijos y dijimos ¿tenemos un hijo? Sí, nos parece un buen plan. Pero yo no lo tenía en abstracto. Después, cuando fui madre descubrí que era lo que más me había gustado hacer en la vida. O sea, es algo en lo que me siento muy cómoda y bien que mal, con las pifiadas que uno se puede mandar, yo siento que lo hago bien. Es algo que siento que intuitivamente me sale bien, ¿no? No va a pasar con casi nada en la vida. Entonces, es como un lugar en el que me siento cómoda y me gusta.</p><p><b>— No te sentís una impostora ahí.</b></p><p>— No me siento para nada una impostora. Siento que me sale orgánicamente. Es como que, no sé, incluso viste que cuando una recién tiene un bebé y dicen: cuidado al bañarlo, yo, que soy torpe para todo, se me caen los vasos, los bañé con una habilidad y sentí que tenía una destreza desconocida. Con lo cual me gusta ese lugar, me siento cómoda. Pero sí es cierto que estoy en las antípodas de buena parte de las discusiones feministas porque, no es que reivindique ese valor en abstracto, el de ser madre, a mí me funciona bien y no lo querría abandonar ni por todo el trabajo. Yo sé, soy muy consciente de todo lo que dejo de lado. Soy pero muy consciente. Pero bueno, me pongo a debatirlo y todo el mundo me dice: bueno, pero podrías hacer esto, podrías hacer lo otro. Y no tengo ganas.</p><p><b>— No, claro.</b></p><p>— Es algo que elegí. Por supuesto, y esto no habría ni que decirlo, estoy a favor del aborto, la maternidad tiene que ser deseada, etcétera, pero creo que dentro de las demandas posibles feministas deberían estar más puestas las licencias por maternidad, viste, como los sueldos. Todas estas cosas que nos ayudarían a las madres, que vivimos comprando tiempo que no tenemos. Las madres y las escritoras. Y si eres las dos cosas, peor. Es como que <b>no está a disposición de una madre el tiempo para ser otra cosa distinta a ser madre</b>. Y eso no parece ser tan importante en la agenda porque, bueno, no vamos a ponernos a jerarquizar, pero seguramente que hay cosas mucho más necesarias, pero a mí me parece esencial también poner en discusión ese tipo de cosas.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HUTXRHYK2JEWZNXPIGFGF53H6E.jpg?auth=a63bf272d7b44f85d03911e3b93febbf3321c7671bc5d9de86861c9ab70d7e88&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Alegría" es un relato de Margarita García Robayo, ilustrado por Powepaola, que fue publicado por Páginas de espuma." height="1080" width="1920"/><p><b>— Siguiendo con este mismo tema, cuando ves el tremendo backlash ultraconservador que ha puesto al feminismo en el centro de su agenda, cuando lo pensás en relación a años anteriores, cuando parecía que ya habíamos conseguido al menos imaginar un mundo mejor para nuestras hijas, ¿cómo evalúas esto y cómo lo evalúas también en términos de autocrítica? ¿El feminismo se pasó de rosca dos o tres pueblos, como dicen ahora?</b></p><p>— Era imposible no pasarse dos o tres pueblos. O sea, es realmente un hecho que se pusieron extremas. ¿Pero cómo no vas a ser extrema? Tenemos toda una historia en contra. O sea, no hay manera de hacerlo distinto. Había que extremarse. Había que hacerlo así. Después, en el camino obviamente se van equilibrando las cargas. Se van poniendo una vez más cosas en su justa jerarquía. Bueno, debatámoslo. Lo que creo, mi única observación con respecto a lo que se produjo, es el blindaje. No aceptar discusiones posibles frente a lo conquistado. Como: ojo, tenemos esto pero si le ponemos este matiz. O: si también ponemos este tema en agenda o si bajamos un poco este otro. <b>Parecía como que había una única opción, una única versión posible del feminismo</b> que ocasionó, por supuesto, secesiones, rupturas.</p><p><b>— Como las divisiones y diferencias en el marco de las revoluciones.</b></p><p>— Exacto. Pero creo que habría que ser un poco más permeables. Pensaba un poco en que es como cuando a un futbolista le sacan una amarilla y todos van y le discuten al árbitro. Saben que el árbitro rara vez cambia de posición pero están abonando para la próxima amarilla. El hombre tal vez se lo piensa mejor antes de sacarle una amarilla a otro. Pero también yo entiendo y como que promuevo y me parece que está bien que sucedan este tipo de muestras de “somos un grupo, vamos a protegernos porque no es por éste al que le sacaron la amarilla, es por todos los que posiblemente les vaya a suceder lo mismo”. Entonces creo que es una discusión que no tendría que darse. Se va a equilibrar. Vamos a ir encontrando desde dónde hablar. Pero era imposible que no sucediera. Los hombres que se sienten incómodos, amenazados, bueno, te tocó ahora esta época pero tuviste toda una historia en la que estuviste cómodo, como pez en el agua. Entonces no es una crítica que me parezca válida.</p><p><i>*La charla con Margarita García Robayo puede escucharse en uno de los episodios del podcast </i><a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PL7XkhLQB_Il1V7SzVIeRviH0jzlqeY1T9" target="_blank"><i><b>Vidas Prestadas</b></i></a><i><b>.</b></i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/VNZFONOHINFOFET7XVWY5ND5HI.jpg?auth=c808b52426dec0d718a9c5d41b20924f4a11f41afbbe058bb2276c789920844c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ALEJANDRA LOPEZ</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Tamara Tenenbaum ganó el premio internacional Paidós: “Lo que hacemos en Argentina es muy valioso”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/01/22/tamara-tenenbaum-gano-el-premio-internacional-paidos-lo-que-hacemos-en-argentina-es-muy-valioso/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/01/22/tamara-tenenbaum-gano-el-premio-internacional-paidos-lo-que-hacemos-en-argentina-es-muy-valioso/</guid><description><![CDATA[La escritora se quedó con la primera edición del certamen organizado por el Grupo Planeta con un ensayo sobre Virginia Woolf]]></description><pubDate>Wed, 22 Jan 2025 19:15:28 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NJQ7KOW3XRFBDLJRRA6ESLO5GM.jpg?auth=e863c52d58658a0a59fd998090b039663c855f0849e862f98c4ac2427c51a594&smart=true&width=2048&height=1152" alt="Tamara Tenenbaum ganó el premio internacional Paidós: “Lo que hacemos en Argentina es muy valioso” (Foto: Candela Teicheira)" height="1152" width="2048"/><p>“Los premios, para mí, son básicamente dinero para seguir escribiendo. Me encanta que existan”, dice <b>Tamara Tenenbaum</b>, en diálogo con <b>Infobae Cultura</b>, que acaba de ganar la primera edición del Premio Paidós de ensayo, dotado con 35.000 euros, con su libro <i><b>Un millón de cuartos propios</b></i>. El punto de partida fue el encargo de traducir <i><b>Un cuarto propio</b></i>, de <b>Virginia Woolf</b>, a mediados de 2022, que había leído en la adolescencia y tenía muchas referencias alejadas de la tradición rioplatense.</p><p>Tomando como punto de partida todas las cuestiones que le suscitó dicho encargo, Tenenbaum propone una relectura del libro de Woolf para reflexionar sobre “la situación actual de las mujeres (aunque no solo de ellas) abordando los temas que le interesan: la precariedad laboral, el amor desaparecido en la era de Tinder, la comida, su relación con el dinero, el resentimiento como respuesta política o la nostalgia y el poder de la tradición”.</p><p>El jurado del premio, nacido para conmemorar el 80 aniversario de la Editorial Paidós, del Grupo Planeta, estaba formado por la filósofa <b>Adela Cortina</b>, el escritor y columnista <b>Adolfo García Ortega</b>, el escritor y profesor <b>Gonzalo Celorio</b>, el psicólogo y psicoanalista <b>Gabriel Rolón</b> y la editora <b>Elisabet Navarro</b>. Lo eligieron entre 207 manuscritos por tener “una prosa lúcida y fluida” y ser un “texto rico en referencias literarias, filosóficas, pero también de la cultura pop”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WVAHH4FWIFGHRK3CGP4TRZ7BR4.jpg?auth=a5891d1f17c9eb44024c4d5de157f27564d43862c3ca77fa90ccba8b93d224cb&smart=true&width=2500&height=1707" alt="La escritora se quedó con la primera edición del certamen organizado por el Grupo Planeta con un ensayo sobre Virginia Woolf (Foto: Maximiliano Luna)" height="1707" width="2500"/><p>“Lo más importante es que la gente tenga plata para escribir. No hay que tomarse los premios más en serio que eso. Que lo haya ganado yo y no cualquiera de las 200 y pico de personas que mandaron es siempre un azar. Para mi es muy importante. Espero que me funcione también para que me conozcan otras audiencias, porque creo que lo que hacemos en Argentina es muy valioso, que el pensamiento argentino es muy valioso”, agrega la escritora.</p><p>Su reconocimiento en España se suma al de otros argentinos. El 6 de enero pasado <b>Jorge Fernández Díaz</b> ganó el Premio Nadal con una novela sobre el secreto de su padre, español y silencioso: el escritor y periodista se llevó la prestigiosa distinción que se da en Barcelona con una obra autobiográfica en la que también aborda la historia de los inmigrantes de la Península en la Argentina. Son apenas dos muestras de la valiosa literatura que se hace en este país.</p><p>“También fue muy importante que el libro, que se llama <i><b>Un millón de cuartos propios</b></i>, salga en España con ese título: que diga cuartos y no habitaciones, que es lo que usarían en España. Es una batalla cultural que me parece súper interesante: que las distintas formas de hablar español circulen en pie de igualdad con la manera de la RAE”, dijo Tenenbaum y destacó que hay pocos premios de no ficción. Estaría bueno que haya más”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/P32DYFD32FE45MLEBE7JD556BM.jpg?auth=7a55eed968f32f3d795aa2efe004ddbc566801b1ee0255bfbb458afe075b3148&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“También fue muy importante que salga en España con ese título: que diga cuartos y no habitaciones, que es lo que usarían en España. Es una batalla cultural que me parece súper interesante" (Foto: Telam)" height="1080" width="1920"/><p>Nacida en Buenos Aires en 1989, Tenenbaum es licenciada en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires, donde es profesora, y además enseña Escritura en la Universidad Nacional de las Artes. En 2017, publicó el libro de poemas <i><b>Reconocimiento de terreno</b></i>, y en 2018 ganó el Premio Ficciones al mejor libro de cuentos inéditos otorgado por el Ministerio de Cultura argentino por su obra <i><b>Nadie vive tan cerca de nadie</b></i>.</p><p>Un año después publicó el ensayo <i><b>El fin del amor. Amar y follar en el siglo XXI</b></i>, que ha superado las veinte ediciones; en 2021 la novela <i><b>Todas nuestras maldiciones se cumplieron</b></i>, y en 2024, la novela <i><b>La última actriz</b></i>. En teatro, es autora de las obras ‘Una casa llena de agua’ (2021), <i><b>Las moiras</b></i> (2023) y <i><b>El día más largo del mundo</b></i> (2024), y como guionista ha coescrito la serie <i><b>El fin del amor</b></i> (2022), basada en su libro homónimo.</p><p><i>Con información de EFE</i></p><p><br/></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NJQ7KOW3XRFBDLJRRA6ESLO5GM.jpg?auth=e863c52d58658a0a59fd998090b039663c855f0849e862f98c4ac2427c51a594&amp;smart=true&amp;width=2048&amp;height=1152" type="image/jpeg" height="1152" width="2048"><media:description type="plain"><![CDATA[(Candela Teicheira)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Candela T</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Para qué alcanza el salario mínimo, creador de contenido quedó desilusionado al hacer el ensayo]]></title><link>https://www.infobae.com/colombia/2025/01/16/para-que-alcanza-el-salario-minimo-creador-de-contenido-quedo-desilusionado-al-hacer-el-ensayo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/colombia/2025/01/16/para-que-alcanza-el-salario-minimo-creador-de-contenido-quedo-desilusionado-al-hacer-el-ensayo/</guid><dc:creator><![CDATA[Jimmy Nomesqui Rivera]]></dc:creator><description><![CDATA[El influenciador bogotano intentó adquirir lo necesario para que un soltero pueda cubrir sus gastos en un mes]]></description><pubDate>Thu, 16 Jan 2025 01:57:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/342WWGZKWVCP7PQLSFKWS3PR5Y.png?auth=351d6c302847c1605bc8ebb40743ad62777f040ab1f2c69ad4eaccfaca3d94b7&smart=true&width=2300&height=1600" alt="El creador de contenido intentó ahorrar lo máximo - crédito @CristiánGonzález/YouTube/iStock" height="1600" width="2300"/><p>El salario mínimo mensual quedó establecido para 2025 en 1′423.500 pesos, lo que representa un incremento del 9,5% en comparación con el que estuvo vigente en 2024; a esta cifra se le deben sumar 200.000 pesos del auxilio de transporte.</p><p>El anuncio del incremento generó opiniones divididas, puesto que algunos sectores indicaron que el sector empresarial se vería afectado al tener que incrementar en ese porcentaje el dinero mensual que recibe un trabajador; mientras que <b>colectivos sindicales afirmaron que el dinero mencionado seguía siendo insuficiente para sostener a una familia</b>.</p><p><b>Ahora puede seguirnos en</b><a href="https://www.facebook.com/infobaecolombia"><b> </b><i><b>Facebook</b></i></a><i><b> </b></i><b>y en nuestro</b><a href="https://whatsapp.com/channel/0029Va4oNEALikgEL4Y8mb2K"><b> </b><i><b>WhatsApp Channel</b></i></a><i><b>.</b></i></p><p>Estos son los detalles del salario mínimo para 2025:</p><ul><li>Salario mínimo legal mensual: 1′423.500 pesos.</li><li>Auxilio de transporte: 200.000 pesos.</li><li>Salario diario: 47.450 pesos.</li><li>Valor hora ordinaria: 5.971 pesos.</li></ul><h2>¿Para qué alcanza el salario mínimo?</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BOPZM5J34FHIJHS5L3ALSMNGBE.jpg?auth=57402a3328da54bb279b0f6c5087b43f467b896fefe57c96b72501bcb45e3f6e&smart=true&width=433&height=301" alt="Un trabajador recibirá $1.623.500 al mes - crédito Colprensa" height="301" width="433"/><p>Intentando contestar esta pregunta, el creador de contenido <b>Cristián González se dio a la tarea de buscar un arriendo, hacer mercado y cubrir gastos básicos para una persona con el salario mínimo</b>. En primer lugar, el bogotano indicó que intentaría no gastar el total del dinero, sino que buscaría ahorrar la mayor cantidad posible, por lo que no visitaría zonas exclusivas o de un estrato alto, sino todo lo contrario.</p><p>De la misma forma, González comparó el salario mensual de 2025 con el del 2000, que era de 260.000 pesos, pero recordó una publicidad de una bebida gaseosa para llegar a la conclusión de que cada aumento salarial provoca que los precios de las cosas suba de la misma forma, puesto que en el comercial se promocionaba una presentación personal por 350 pesos, misma que en la actualidad cuesta 1.500 pesos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EQK5KMJAXVHZRON4MY2GYHB5LU.png?auth=d3c074a7f40711e4ac2b16abaaae8f71cc71337f6bfe4951d69100cf53c09ad4&smart=true&width=2300&height=1600" alt="González comparó el salario mínimo de 2025 con el del 2000 - crédito @CristiánGonzález/YouTube" height="1600" width="2300"/><p>Al hacer el ensayo, González comenzó hablando del transporte público, mencionando que <b>un trabajador que use exclusivamente TransMilenio, gastará 128.000 pesos al mes si trabaja cinco días a la semana</b>, pero recordó que una gran parte de los bogotanos debe laborar más jornadas. Aquellos que trabajan 24 días al mes gastarán 153.600 y los que laboran 30 días tendrán que pagar 192.000 pesos para cubrir ese factor.</p><p>El bogotano buscó un apartamento en arriendo en el sur de la ciudad, en donde logró encontrar un espacio con dos habitaciones, baño, patio y una zona amplia para la sala a cambio de 600.000 pesos (sin servicios incluidos); intentando buscar un espacio para una persona, visitó una vivienda en la que le alquilaban una habitación por 300.000 pesos al mes.</p><p>Después de cubrir la vivienda, González se acercó a un supermercado de barrio buscando adquirir los productos que consideró indispensables para vivir, que fueron: arroz, aceite, café, papas, plátanos, huevos, tomates, cebollas y algunos productos de aseo como papel higiénico, desodorante, crema de dientes y jabón tanto personal como para ropa, por lo que terminó pagando 206.000 pesos.</p><p>Al añadir algunos kilogramos de carne de res, cerdo y pollo,<b> el creador de contenido indicó que gastó alrededor de 300.000 pesos por el mercado mensual</b>.</p><p>“Yo sé que usted está pensando que falta el queso, las galletas, el pan, con lo que usted no puede vivir. Eso comience a descontarlo del presupuesto que tenemos, porque solo conté lo más básico”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2XL35UWK2NHCPOELOTZSKHWO7Y.png?auth=717ea9482d61c34b71e27014c1a370c00fb230f80fa7b6824fe1c57cc2f5f1b8&smart=true&width=2300&height=1600" alt="El bogotano afirmó que es prácticamente imposible sobrevivir con un salario mínimo - crédito @CristiánGonzález/YouTube" height="1600" width="2300"/><p>Como parte final del ejercicio, González sumó 50.000 pesos para un plan de datos y afirmó que en sus cuentas ya había gastado el 50% del sueldo, siendo extremadamente “chichipato” y no teniendo en cuenta un contexto real.</p><p>Al final, <b>el influenciador afirmó que “un salario mínimo no es suficiente para sostener un hogar”, ya que no sumó los gastos que incluye tener hijos, una deuda bancaría o asumir una salida para comer en un restaurante o ver una película en cine</b>.</p><p>“Es por eso que cada vez se agrupan para vivir en familia o hasta con desconocidos, lo importante es ahorrar”, puntualizó el creador de contenido.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/342WWGZKWVCP7PQLSFKWS3PR5Y.png?auth=351d6c302847c1605bc8ebb40743ad62777f040ab1f2c69ad4eaccfaca3d94b7&amp;smart=true&amp;width=2300&amp;height=1600" type="image/png" height="1600" width="2300"><media:description type="plain"><![CDATA[El creador de contenido intentó ahorrar lo más posible - crédito @CristiánGonzález/YouTube/iStock]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Álvaro Pombo, Premio Cervantes 2024: "Cervantes era un pringado, no ganó ningún premio"]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2024/11/13/alvaro-pombo-premio-cervantes-2024-cervantes-era-un-pringado-no-gano-ningun-premio/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2024/11/13/alvaro-pombo-premio-cervantes-2024-cervantes-era-un-pringado-no-gano-ningun-premio/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Álvaro Pombo reflexiona sobre Cervantes en su discurso tras recibir el Premio Cervantes 2024, destacando su talento, la ironía en su obra y la rica diversidad del español]]></description><pubDate>Mon, 30 Dec 2024 05:17:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/EQYJW3VELFFG3HEZHMUPXMCURA.jpg?auth=a6db93bcb239e30363a2f498fdcf8495d715aa97ee561478e38347908f14e3ee&smart=true&width=1920&height=1280" alt="" height="1280" width="1920"/><p>El escritor Álvaro Pombo, ganador del Premio Cervantes 2024, ha asegurado que Cervantes era un "valiente y un pringado" porque "no ganó ningún premio" y le plagiaron la segunda parte de 'El Quijote', a pesar de "su talento y su gracia".</p><p>"Él no tuvo ningún premio. El asunto divertido es que Cervantes no tuvo ningún premio. Le plagiaron la segunda parte del Quijote. Estuvo en la cárcel. Cervantes era un pringado genial. Un pobrecillo. Solo tenía el talento y la gracia", ha afirmado en una rueda de prensa en la sede de la RAE, tras obtener ayer martes este reconocimiento.</p><p>Precisamente, el escritor ha reconocido que está "contento" por recibir el Premio Cervantes, un "hermoso" galardón, y ha elogiado a la lengua española por ser un idioma "diverso, solemne y a la vez cómico y rápido". "La lengua española es una lengua de muchas patrias, no solo la castellana. Es el don de lenguas", ha indicado.</p><p>Pombo se ha referido a la ironía, recurso destacado en el fallo del jurado, y sobre la que ha advertido que puede ser "mortal" para el irónico. "La ironía cervantina es no tenérselo creído. No es un sentimiento primario, es secundario", ha afirmado antes de añadir que escribir es "complicado" porque "tardas mucho en las novelas" y porque se tiene que leer "muchas cosas". "Nunca terminas de estar satisfecho", ha subrayado.</p><p>"La ironía puede ser mortal para el irónico, porque también es no tomar nada en serio. Eso es mortal. Por eso es un arma de doble filo. La frase de no tenérselo creído es muy importante porque lo que sale es un producto reflexivo", ha comentado.</p><p>El fallo del jurado destacó este martes del escritor español de 85 años su "extraordinaria personalidad creadora, su lírica singular y su original narración", además de su "notabilísimo nivel como poeta y ensayista, a lo que se une ser uno de los grandes novelistas del español".</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/EQYJW3VELFFG3HEZHMUPXMCURA.jpg?auth=a6db93bcb239e30363a2f498fdcf8495d715aa97ee561478e38347908f14e3ee&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1280" type="image/jpeg" height="1280" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[De 'Donde las mujeres' a 'La ficción suprema', cinco obras de Álvaro Pombo]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2024/11/12/de-donde-las-mujeres-a-la-ficcion-suprema-cinco-obras-de-alvaro-pombo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2024/11/12/de-donde-las-mujeres-a-la-ficcion-suprema-cinco-obras-de-alvaro-pombo/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Álvaro Pombo, ganador del Premio Cervantes 2024, explora en sus obras temas como la identidad, la crítica social y la reflexión filosófica, desde la novela hasta el ensayo y la poesía]]></description><pubDate>Sat, 28 Dec 2024 07:17:06 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Madrid, 12 nov (EFE).- El escritor y fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol &Aacute;lvaro Pombo, Premio Cervantes 2024, ha transitado estilos literarios que van de novelas como &#39;Santander 1936&#39;, &#39;Donde las mujeres&#39;&nbsp;o&nbsp;&#39;El metro de platino iridiado&#39;, al poemario &#39;Protocolos&nbsp;(1973-2003)&#39; y el ensayo&nbsp;&#39;La ficci&oacute;n suprema&#39;, donde aborda la idea de Dios.</p></p><p><p>Esta novela de Anagrama narra las andanzas de un adolescente en el Santander de los a&ntilde;os treinta del siglo pasado, que no es otro que &Aacute;lvaro Pombo Caller, t&iacute;o del autor. La historia, que refleja la confrontaci&oacute;n izquierda-derecha, los debates intelectuales y las proclamas pol&iacute;ticas de la &eacute;poca, gan&oacute; el Premio Francisco Umbral al Libro del A&ntilde;o 2023.</p></p><p><p>&nbsp;Con esta novela obtuvo el Premio Nacional de Narrativa en Espa&ntilde;a en 1997. Es un retrato del mundo femenino, de mujeres cultas e independientes, aunque tambi&eacute;n elitistas y soberbias, y describe el esplendor y la decadencia de lo que parec&iacute;a una unidad familiar que se imagina perfecta.&nbsp; </p></p><p><p>Premio Nacional de la Cr&iacute;tica espa&ntilde;ola,&nbsp;esta novela despliega un asombroso repertorio de registros: el buceo en la psicolog&iacute;a de sus personajes, la m&aacute;s&nbsp;elevada especulaci&oacute;n filos&oacute;fica, el inesperado quiebro humor&iacute;stico y el coloquialismo m&aacute;s certero. </p></p><p><p>Un volumen que recogi&oacute; los cuatro libros de poes&iacute;a que hasta la fecha hab&iacute;a dado a conocer &Aacute;lvaro Pombo. &quot;Una voz turbadoramente original, entreverada de im&aacute;genes y ritmos ins&oacute;litos que act&uacute;an adem&aacute;s como contrapunto ideal de su prosa&quot;, se&ntilde;alaba la editorial. </p></p><p><p>&quot;Cabe declarar que Dios &ndash;que es la ficci&oacute;n suprema&ndash; no es, sin m&aacute;s, s&oacute;lo eso. La &uacute;ltima pregunta se formular&aacute; as&iacute;: &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s es entonces Dios?&quot;, se pregunta Pombo, licenciado en Filosof&iacute;a, en esta obra en la que efect&uacute;a un ejercicio de b&uacute;squeda de s&iacute; mismo. Estudi&oacute; la carrera junto a su gran amigo Jos&eacute; Antonio Marina y con &eacute;l  escribi&oacute; el ensayo &#39;La creatividad literaria&#39;. EFE</p></p><p><p></p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Julia Mengolini: “Nos llevaron a hablar en un lenguaje que no era el nuestro y me convertí en un troll”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2024/12/01/julia-mengolini-nos-llevaron-a-hablar-en-un-lenguaje-que-no-era-el-nuestro-y-me-converti-en-un-troll/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2024/12/01/julia-mengolini-nos-llevaron-a-hablar-en-un-lenguaje-que-no-era-el-nuestro-y-me-converti-en-un-troll/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[La periodista y conductora de radio acaba de publicar su primer libro, en el que escribe, entre otros temas, sobre la discusión política, la crueldad en las redes, las deudas del feminismo y la muerte de su padre por COVID]]></description><pubDate>Sun, 01 Dec 2024 04:00:08 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ECNZYMY3ONHX7AIT4VZZV2G7OM.jpg?auth=091773b7689e95547f2b13249433c1be171e6e77729d4baeb07d762f5803839c&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Las caras del monstruo" es el primer libro de Mengolini y fue publicado por Ediciones Futurock. (Foto: Nora Lezano)" height="1080" width="1920"/><p><b>Julia Mengolini</b> (1982) nació y creció en Bariloche. Abogada recibida en la Universidad de Buenos Aires (UBA), estudió periodismo en TEA y desde hace quince años su voz y su imagen resultan familiares a partir de su trabajo en diferentes medios audiovisuales y también por su intensa militancia kirchnerista y su activa participación en las redes sociales, fundamentalmente Twitter. En 2016 Mengolini fundó Futurock, concebida como la primera radio digital profesional de Argentina donde, además de conducir el popular programa diario <i><b>Segurola y La Habana</b></i>, integra la dirección de la emisora.</p><p>Recientemente, Julia Mengolini publicó su primer libro, un ensayo editado en Futurock, la editorial ligada al proyecto de la radio. En <i><b>Las caras del monstruo</b></i>, Julia discute el presente político, en las antípodas de sus ideas, describe cómo es vivir en el marco cruel de agresiones en redes (<i>“yo no sé cuánta gente puede decir que hace diez años sin parar la hostigan tanto”</i>), <b>reflexiona de manera autocrítica sobre el feminismo</b> y la exclusión de los varones de toda discusión (<i>“En la próxima revolución yo los abrazaría un poco más”</i>), formula algunas hipótesis sobre los mandatos de belleza y la maternidad y también genera el espacio para narrar parte de su historia familiar y para contar la pérdida y el duelo: su padre fue uno de los argentinos que murieron a causa del COVID, en plena pandemia.</p><p>Lo que sigue es la transcripción y edición de una charla dinámica y entusiasta que se desarrolló en el estudio de <b>Infobae </b>días atrás. Al final del texto, el lector podrá encontrar el video completo con la conversación.</p><p><b>— Me interesa saber por qué se te ocurrió escribir un libro. Sos una persona conocida en los medios audiovisuales. Hace un montón que tu palabra se escucha y que tenés una palabra influyente y discutida al mismo tiempo. ¿Por qué la necesidad de un libro?</b></p><p>— Mirá, la verdad es que fue una cosa medio mágica, sabés. Porque había una especie de “deber ser “de que yo tenía que escribir un libro. Por un lado tenemos la editorial, donde un montón de gente escribió su primer libro y que además empezó siendo de ensayos, sobre todo ensayos políticos. Entonces había como una especie de ¿y vos, cuándo? Y para mí era “bueno, no me molesten. No me hinchen”. Porque yo nunca escribí, o sí algunas veces, yo escribía en un suplemento de <i>Miradas al Sur </i>hace tiempo pero no tenía…</p><p><br/></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CP5AO7HRD5HY3OH5HGXN3WTNEE.jpg?auth=eea2431dc995c4ff69824b82041622541d7c690eb13833a12c839d88f808f8d8&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Política, feminismo, belleza, maternidad, vida familiar, duelo: de todo eso habla Mengolini en su libro." height="1080" width="1920"/><p><b>— El ejercicio.</b></p><p>— El ejercicio de la escritura. No había un libro “sobre tal cosa” que yo quiero escribir. Entonces trataba de desoír ese mandato. Pero debe haber sido el contexto. Debe haber sido este año, que es muy particular. Primer año de Milei. Un fin de año para mí bastante terrible que, bueno, empieza un poco con el relato de que me echaron del canal de noticias en el que yo había estado trabajando sin ninguna explicación. Hubo uno de esos ataques que para mí fueron muy reiterados, pero éste fue muy virulento.</p><p><b>— Ataques en las redes, decís.</b></p><p>— En las redes. Un ataque con todos los unicornios contra mí. Yo había trabajado mucho los últimos años en el proyecto de Futurock. También, bueno, C5N. He trabajado mucho, mucho tiempo. Y este año me encontró como con una especie de vacío. Con una especie de abismo de qué era lo que iba a pasar ahora con nuestro país. Y también con tiempo libre. Y a mí me gusta pensar en esa gran metáfora de <b>Virginia Woolf </b>que es la de una habitación propia para escribir, ¿no? Y el tiempo libre también es una especie de habitación propia. Pero, además, fue medio mágico porque el 1 de marzo yo abrí mi locker llegando a la radio a las diez de la mañana, antes de hacer mi programa, y había estado haciendo limpieza muchos libros, entonces surgió, como de las profundidades de mi locker uno de una periodista inglesa que se llama <a href="https://www.infobae.com/leamos/2023/01/19/un-monologo-autobiografico-del-feminismo-de-mas-de-mediana-edad-en-mas-que-una-mujer/" target="_blank"><b>Caitlin Moran</b></a>, una especie de manifiesto en primera persona de nombre Cómo ser una mujer. Ya tiene unos cuantos años ese libro. Con una escritura como fácil y que a mí me había gustado en su momento. Y me había imaginado que si yo escribía un libro algún día podía parecerse a ése. Y dije “ah, es ahora”. Y me senté un minuto antes de empezar mi programa de radio y me salió el índice. Dije este tema, este tema, este tema.</p><p><b>— Hiciste como un sumario de lo que querías escribir.</b></p><p>— Sí. Dije: bueno, hay un capítulo sobre la pandemia y la muerte de mi viejo y el nacimiento de los libertarios. Tiene que haber un capítulo sobre los mandatos de belleza,toda esta discusión la vengo dando muchísimo y ahí tiramos de la piola de todo ese lío que tuvimos con el culo de <a href="https://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2019/01/25/julia-mengolini-critico-a-jimena-baron-postear-tres-fotos-de-tu-c-por-dia-no-es-empoderamiento/" target="_blank"><b>Jimena Barón</b></a>. Tiene que haber un capítulo de nuestros años feministas tiene que estar <a href="https://www.infobae.com/lgbt/2022/06/15/quien-fue-lohana-berkins-y-por-que-es-importante-recordar-su-legado/" target="_blank"><b>Lohana Berkins</b></a><b> </b>en mi libro. Y hay otros capítulos que al final no están. Se me ocurrió decir: bueno, yo puedo escribir de mi romance con Fito, que estuve un año en pareja con <b>Fito Páez </b>y qué puedo decir de eso y de la fama. Después, ese capítulo no salió porque a la hora de sentarme a escribir, para poder decir algo tenía que contar demasiadas intimidades. Y dije: no, esto no.</p><p><b>— Eso te iba a preguntar, si te cuidaste mucho. Porque hay mucho, seguís muy provocadora también en formato libro.</b></p><p>— Me alegra <i>(risas)</i>.</p><p><b>— Pero es posible imaginar que hubo mucho que quedó afuera. ¿Te cuidaste y cuidaste a otros o fue más por cuidado de otros?</b></p><p>— Creo que son las dos cosas, sí. Porque alguna cosa borré. Pensaba: decir esto puede ofender o puedo estar contando algo que alguien no quiere que se sepa. Y entonces borré. Como cuando me puse a escribir sobre Fito, que no es que tenía cosas malas para decir, pero sí me di cuenta de que para poder escarbar, hay una profundidad, viste, no es puro chisme. Aunque la materia también son las vivencias de todos los días yo trataba de buscar hablar sobre cosas, que hubiera temas de fondo, ¿no? Entonces me daba cuenta de que para poder contar algo profundo sobre lo que fue, qué sé yo, mi relación con Fito yo tenía que contar, no sé, una pelea. Y eso es muy íntimo. Quizás algún día lo contaré. Dentro de cinco libros.</p><p><b>— De pronto uno no tiene necesidad de contar absolutamente todo, tampoco.</b></p><p>— No, o no lo contaré nunca, obviamente. Pero te quiero decir que cuando me puse a escarbar dije: no, esto yo no lo quiero contar.</p><p><b>— De todos los temas, algunos en lo personal me convocan más. Como cuando decís “el virus se llevó a mi viejo”. Porque a mí me pasó lo mismo. Y son cosas muy fuertes y vos lo señalás en tu libro: nos quisimos olvidar de la pandemia. Un momento que, además, provocó mucho conflicto político. Mucha pelea. Pero que se llevó muchas vidas.</b></p><p>— Sí, se habla poco de eso, viste.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NPNBHUW5E5CWRAEXW3J3RRJFPE.jpg?auth=c24ac7d48f3caa4313f18cc2fed0e84bf92da8de042adea6ea84c6ea72c761f3&smart=true&width=2048&height=1152" alt="Mengolini, en Infobae. (Foto: Candela Teicheira)" height="1152" width="2048"/><p><b>— Se habla poco.</b></p><p>— Bueno, a mí de entre las primeras devoluciones que fui teniendo del libro, hay una chica que me escribió y me contó que se había muerto su papá en pandemia, también por COVID y que había leído el capítulo sin parar de llorar. Y a mí me pareció que: ah bueno, capaz que ahí soy escritora. Porque si vos lográs escribir algo que toca alguna fibra y con la que alguien más se identifica, entonces se ve que hay algo ahí, ¿no?</p><p><b>— ¿Sabés lo que hay, me parece? Esto lo dice </b><a href="https://www.infobae.com/cultura/2021/08/09/margarita-garcia-robayo-reconstruir-la-memoria-de-una-familia-es-como-escribir-una-novela/" target="_blank"><b>Margarita García Robayo</b></a><b> muy bien y mucho mejor que yo, hay algo del yo que en realidad es un nosotros.</b></p><p>— Y, sí.</p><p><b>— Cuando construís un yo que es nosotros, hay una cosa más comunitaria en relación a eso, a ese recuerdo, a ese dolor.</b></p><p>— Sí. Bueno, y otra de las devoluciones, que esta me enloqueció, fue una chica que también me escribió y me dice Julia, estoy leyendo tu libro. Me está encantando. Gracias por haberlo escrito. Lo leo y sé que lo escribiste vos pero lo siento mío. Y siento que yo también podría haber escrito esto. Y siento que es el libro de una generación. Ahí ya se fue un poco a la mierda <i>(risas)</i> y ya fue como muchísimo. Pero me pareció un elogio hermoso.</p><p><b>— Con el feminismo tenés una relación entrañable, pero también de mucha discusión. De mucha toma de distancia con algunas cosas que ocurrieron como con esto de que por ejemplo chicos de 15 pudieran ser comparados con </b><a href="https://www.infobae.com/entretenimiento/2024/04/27/el-caso-harvey-weinstein-cuatro-peliculas-y-documentales-reveladores-sobre-el-monstruo-de-hollywood/" target="_blank"><b>Harvey Weinstein</b></a><b> y escrachados o cancelados. Estas cosas que pasan en las revoluciones fuertes. Injusticias que dejan gente afuera. Y en el libro te cuestionás mucho eso de haber dejado gente afuera, que también tuvo que ver con la pandemia. Sobre todo hablás de los chicos más jóvenes, los varones jóvenes.</b></p><p>— Total. Sí.</p><p><b>— No somos las feministas las culpables del surgimiento de la derecha radical, decís, pero no hicimos todo bien.</b></p><p>— Bueno, el capítulo del feminismo empieza con eso, ¿no? Por un lado es un capítulo que busca defender nuestra revolución, nuestra cuarta ola, porque <b>ahora está atacada por todas partes</b>. Porque incluso de este lado nos echan la culpa. Digo de este lado, hablemos de un progresismo amplio. <b>Nos echan la culpa del surgimiento de los libertarios y las extremas derechas porque nos pasamos dos pueblos</b>, dicen. Entonces yo busco defender las conquistas y decir: miren, siempre que hubo alguna conquista hubo una reacción. Y, por otro lado, también digo que por ahí sí hubo errores y que hagamos esa autocrítica. Es importante que revisemos.</p><p><b>— Se pudo hacer mejor, decís.</b></p><p>— Podríamos haber hecho un montón de cosas mejor. Ahora, no por esto creo que sea nuestra culpa el surgimiento de los libertarios. Creo que hay diez millones de elementos que se conjugaron y que un montón de todos ellos están diseminados en distintos momentos del libro porque la pandemia es uno de los elementos, también. Quiero decir que fueron abonando, si se quiere, a este monstruo que de repente <a href="https://www.infobae.com/wapo/2024/08/01/los-monstruos-mas-aterradores-del-siglo-xxi/" target="_blank">surgió del río Han,</a> como digo, ¿no?</p><p><b>— Sí. Y decís que los dejamos muy solos.</b></p><p>— Totalmente. Es que sí, porque lo que yo veo es que nosotras estábamos en una fiesta, pero literal, porque íbamos a la calle y cada una de nuestras manifestaciones estaba llena de baile, de encuentro, de glitter, de esto, de lo otro, de una identidad, una contención, un horizonte, un mundo con el que soñábamos que era mejor, que era más lindo. Una utopía que compartíamos. Y a los pibes los dejamos afuera, literalmente. No podían venir a las marchas. No podían venir a los encuentros. No podían opinar sobre los temas. No es que yo lo digo ahora, lo decía entonces, lo que pasa es que ése no era el consenso del momento entonces <b>tampoco lo decía tan fuerte porque… yo respeto los consensos. </b>Y fueron construcciones sociales, también. El feminismo es una gran conversación, se va construyendo, es dinámico. El consenso era que los varones no vinieran a las marchas. En nuestros ámbitos, en la radio, lo decía: a mí me parece medio raro, cómo no van a venir. <b>Son parte del conflicto también, tienen que ser parte de la solución.</b> Pero era el consenso y yo lo respetaba. Ahora, con todo lo que pasó sí puedo decir: che, los dejamos solos. Entonces, se quedaron solos en la casa. Y con la computadora (<i>Mengolini reproduce el gesto de escribir en la computadora y pone cara de disgusto, como imitando a esos chicos</i>)</p><p><b>— Y resentidos.</b></p><p>— La computadora. Resentidos. Escraches mal hechos.</p><p><b>— Alguna respuesta iba a haber.</b></p><p>— En la próxima revolución yo los abrazaría un poco más. Les diría: muchachos, ustedes también tienen que ser parte de esto.</p><p><b>— Te escucho hablar y pienso que, en algún sentido, mucho de esto se podría pensar acerca del kirchnerismo, en lugar del feminismo.</b></p><p>— Bueno, sí.</p><p><b>— Porque también hubo una fiesta para muchos y era: pero cómo no vas a participar de esta fiesta. Y quien no participaba muchas veces era separado y también hostigado. Claro, al lado de lo que vemos hoy, suena a chiste.</b></p><p>— Siempre me peleo con <b>Ernesto Tenembaum </b>en mi cabeza cuando lo escucho hablar de esto. Dale Ernesto, le digo, no es lo mismo.</p><p><b>— No es lo mismo pero ocurrió.</b></p><p>— Pero sí, sí, yo también lo creo eso. Siempre creo que tiene que haber modos más amables y más amorosos de dialogar, de conversar, de incluir. Pero también creo, yo no me dedico a la política, me dedico a otra cosa, y en mi forma de ser y de construir y de conducir un poquito el proyecto que a mí me toca esas formas amables están siempre presentes. Digo, en Futurock todos nos tratamos bien y todos somos amorosos y amables. Y eso creo que es algo que permea desde quienes lo conducimos, ¿no? <b>Yo no creo que la política tenga que ser necesariamente despiadada. Creo que hay que pelearse con esa idea.</b> De hecho, creo que hay que hacer política no con el cuero duro sino con la piel de gallina. Pero al mismo tiempo creo que, cuando la gesta es muy seria, a veces hay cosas que se quedan afuera. Como tratar de, esto, “me voy a preocupar porque todos estén contentos y vos no te vayas a sentir mal”. Bueno, a veces cuando uno se toma en serio no hay mucho lugar ni para el sentido del humor ni para la amabilidad ni para esas cosas. También lo puedo comprender. Pero ojalá que hiciéramos política de otro modo. Igual como decís, al lado de esto..</p><p><b>— Decís: yo no hago política. ¿No harías política?</b></p><p>— No lo sé. Ahora, no. Creo que sí hago política, en algún sentido. Siempre lo hice. De hecho el mío es un libro re militante. La dedicatoria, vos viste lo linda que es, es un poema de <b>Alicia Eguren </b>que es maravilloso. Se lo dedico a cinco militantes que marcaron mi vida y que ya no están acá. <b>Me considero militante. Pero digo que no hago política orgánica, partidaria.</b> No soy una dirigente política.</p><p><b>— Por eso te preguntaba.</b></p><p>— ¿Si haría algún día? Y, uno nunca sabe. Qué sé yo, la vida es larga también. Yo nunca pensé que iba a escribir un libro y a los 42 años me encuentro con esta sorpresa. Y era una herramienta que yo tenía o podía llegar a tener.</p><p><b>— ¿Qué es lo que te pone más contenta de haber publicado el libro? ¿Haber ido contra eso de “yo no sé si voy a poder escribir un libro”?</b></p><p>— No, porque eso sería medio boludo como probarme a mí misma algo. Vos sabés que yo disfruté el proceso.</p><p><b>— Tuviste un compañerito muy interesante en ese proceso, ¿no?</b></p><p>— Fabián Casas. Espectacular. Pero fue al final. Y tuve otros, te voy a decir. Uno de los primeros libros que leí, porque para escribir el libro leí muchos libros, viste que hay mucha bibliografía.</p><p><b>— Y aparece mucha cita, sí.</b></p><p>— Pero hay otros que no están citados y que para mí fueron muy importantes. Hay un libro precioso de <b>Stephen King </b>que se llama <i><b>Mientras escribo</b></i>. Ese libro para mí fue una maravilla de leer mientras empezaba a escribir porque él dice: esto es tu caja de herramientas. Tenés tu vocabulario, tenés tu gramática. Ahora, las historias son lo que importa, también, ¿no? Y después también me puse a leer mucho a <a href="https://www.infobae.com/espana/2023/07/04/nora-ephron-relata-con-su-particular-estilo-chispeante-y-autobiografico-los-sinsabores-de-la-mujer-madura-en-no-me-gusta-mi-cuello/" target="_blank"><b>Nora Ephron</b></a>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WZHFYY3HCBGLPCUQ25KXTL24LE.jpg?auth=849b24460983ab50d10e02d641e57cb246244febbbe0d2ac4709538c79d0e8d4&smart=true&width=1920&height=1403" alt="Nora Ephron (1941-2012), una de las autoras que leyó Mengolini mientras escribía su libro." height="1403" width="1920"/><p><b>— En el libro por momentos aparece ese tono, sobre todo cuando hablas del cuerpo y los mandatos.</b></p><p>— ¿Sí? Me encanta porque eso es lo que yo quería. Cuando uno lee a Nora Ephron lees algo que parece fácil. Después no es tan fácil. Para mí, que el tono fuera eso de que parece fácil hace que la lectura también sea agradable. Me parece que yo <b>la leí mucho mientras escribía y para robarle un poquito ese tono, esas herramientas,</b> me sirvió un montón porque de repente yo la leía y decía ah ¿esto se puede hacer así? Y eso fue también una muy linda inspiración, sobre todo para eso, para la escritura. Y para la cuestión esta que tiene Nora de que es una observadora de las cosas también. Además de protagonista, observa. Y también me reía porque en uno de sus libros tiene un ensayito sobre un postre en Nueva York. Y uno dice: qué cómoda te queda la herramienta de la escritura para escribir semejante boludez y desplegarla…</p><p><b>— Porque lo que importa es cómo está escrito.</b></p><p>— Exacto. Y ahí decís: claro, lo que importa es cómo está escrito. Y acá entra <a href="https://www.infobae.com/cultura/2024/11/17/fabian-casas-soy-un-escritor-que-no-tiene-imaginacion-me-nutro-de-la-vida-cotidiana/" target="_blank"><b>Fabián Casas</b></a>, a quien llamé en un momento dado, cuando el libro estaba bastante empezado o muy escrito y yo ya quería confrontarlo con alguien cuya escritura también me gustaba. Cuya escritura también parecía “fácil”, como la de Fabián. Pícara, como la de Fabián. Y con una distancia suficiente, que no nos conociéramos casi. Que no me quisiera. Él tiene una cierta distancia incluso con la política, pero le importan las ideas. Me parecía que si Fabián quería trabajar conmigo era ideal. Le dije: hagamos un pacto, yo te mando dos capítulos y, si te gusta, bien y, si no, me derivás. Vos también me podés decir: mirá, Julia, esto no es para mí. Porque lo último que había hecho era con <b>Beatriz Sarlo</b>. Entonces, capaz me decía: Julia, mejor andá con tal. Y me dijo: me encanta, dale, vamos. Y se entusiasmó un montón. Y eso para mí <b>fue un espaldarazo re importante. Fue un shot de energía.</b> Y le agregó belleza. En la primera parte, la de un ataque de todos los unicornios contra mí, yo hago el chiste de que no le digan a Rita, mi hijita, que los unicornios me odian. Es obvio que mi nena de 5 tiene toda su habitación forrada de unicornios. Entonces Fabián me dice: ahora habláme de los unicornios de Rita.</p><p><b>— Claro.</b></p><p>— Eso es pura escritura.</p><p><b>— Es literatura.</b></p><p>— Eso es literatura. Y yo ahí no me animaba. ¿Qué querés, que te describa los unicornios? Sí. Animate. Y entonces ahí queda gracioso el contraste de que venimos hablando de todas estas mega corporaciones millonarias y de repente entran los juguetes, que eso sí fue ejercicio de pura escritura. A eso me empujaba Fabián. Cuando yo hablaba de Lohana Berkins, hablaba más de una referenta política y Fabián, que ni siquiera la conocía, me dice: ¿me la describís? ¿Cómo era? ¿Cómo hablaba? ¿Cómo se vestía? Eso es literatura. Entonces ahí digo: escribí ese párrafo para Fabián y es una de las cosas más lindas que escribí en el libro.</p><p><b>— Estábamos hablando antes de la belleza y, según contás, cuando eras chica, tu papá te había dicho que la tuya era una belleza exótica.</b></p><p>— Esas son cosas que dicen los papás para consolarla a una. Yo me sentía fea y mi papá me dice: no sos fea, sos una belleza exótica. Claro, uno podría haber dicho: qué mentiroso que sos, la verdad, con tu palabrita rara, pero yo le creí. Dije: claro, soy una belleza exótica. Y para mí hubo una clave ahí porque yo no entraba en la norma. Sobre todo porque de chica era más rara mi cara. Pero dije: ah, mi rareza puede andar bien.</p><p><b>— Lo decía papá, además. Imaginate</b></p><p>— Lo decía papá, sí. Que después fue muy crítico con un montón de otras cosas conmigo, pero bueno.</p><p><b>— Mencionabas a Rita, y te quiero preguntar, primero, si siempre supiste que querías ser madre y, después, si te imaginabas como madre de una mujer.</b></p><p>— No. Yo no tenía segura la cuestión de la maternidad la verdad. No lo sabía bien. El proyecto se me dio con Fede (<i>N. de la R.: se refiere a su marido, el periodista y editor </i><i><b>Federico Vázquez</b></i><i>)</i>. Hasta entonces era una incógnita. Tampoco era un mandato, extrañamente. No era que yo siempre pensaba que iba a tener un bebé. No estaba eso. Pero bueno, después se dio: tengamos. Cuando me quedé embarazada estaba segura de que iba a ser un varón y me imaginaba, como dice <b>Valeria Mazza</b>: “yo soy mamá de varones”. Me imaginaba que iba a ser un niño. Y cuando con la ecografía me dijeron que era una niña dije: no puede ser, cómo va a ser esto. Y es hermoso. Hay una cosa con la maternidad que últimamente vengo pensando; la gente pregunta cuando está en duda: che ¿la maternidad, bien? ¿Va o no? ¿Qué hago? Tengo dudas. Yo siempre contesto esto de que no podría tener una respuesta genérica.</p><p><b>— Y, sí.</b></p><p>— Yo soy mamá de Rita. <b>Me encanta ser mamá de Rita. La disfruto a ella. Me cae bien mi hija</b>. Supongo que no todas las experiencias van a ser igual de gozosas. No conozco mucha gente que se haya arrepentido, tampoco. Pero yo puedo decir que está buenísimo porque a mí Rita me da gracia y me causa muchísimas cosas. Me gusta ella, básicamente. No sé si me gustaría ser madre, así, en general.</p><p><b>— Otro de los temas estructurales del libro tiene que ver con el hostigamiento en redes.</b></p><p>— Sí.</p><p><b>— Algo de lo que se viene hablando bastante pero que quienes no participan de las redes no tienen dimensión de cómo afecta la vida de una persona. El insulto constante. La transcripción mentirosa de los dichos. El recorte caprichoso. Cómo uno no puede salirse de eso aun saliendo de la cuenta o, incluso, cerrando las cuentas. Querías escribir sobre eso, te importaba.</b></p><p>— Totalmente. De hecho, deber haber sido uno de los primeros capítulos en los que pensé: tengo que hacer una crónica de mis 10 años de hostigamiento en las redes. En Twitter.</p><p><b>— Ahí vos decís: “me convertí en un troll”.</b></p><p>— Sí.</p><p><b>— ¿Sentís que fue así? ¿No pensás que vos también tenías una cosa provocadora, que habías entrado en el juego hace mucho?</b></p><p>— Sabés que no tanto, no. Pero te quiero contar esto: como te decía, ese capítulo tenía que estar. Seguro. Es el que más me costó escribir. Lo escribí por ahí cuatro veces. Y eso de haberme convertido en un troll fue una de las claves. Me di cuenta en la tercera o cuarta escritura. Yo para escribir consulté gente, expertos en las materias que fui investigando. Entonces hablé con <a href="https://www.infobae.com/cultura/2020/08/15/las-fake-news-no-pueden-ser-corregidas-porque-sus-autores-siempre-supieron-que-son-falsas/" target="_blank"><b>Ernesto Calvo</b> y <b>Natalia Aruguete</b></a>, que escribieron…</p><p><b>— Un súper libro sobre el tema.</b></p><p>— Dos súper libros de hecho sobre el tema Twitter, específicamente. Y de hecho les di a leer una primera o segunda versión. Y cuando me hicieron la devolución, se ve que no estaban muy entusiasmados con el texto. Y en eso Ernesto Calvo me dice: “No hay ningún tuit tuyo en el texto”. Como que había un montón de tuits de trolls. Entonces me dijo: “No está tu voz”. Ah… “Vos tuiteás fuerte”, me dice. Y yo: “¿Siii’” Entonces me puse a ver mis tuits y dije: Qué maleducada, ¿cuándo me convertí en un troll? Y ahí dije: acá hay una clave que me sirve porque el texto era un bodrio. Era solamente decir: mirá, me insultaron así, así, así. Era un balde de caca. Por eso lo había dejado para el final del libro, porque era medio intragable. Y ahí me di cuenta de que había una pequeña clave humorística que era asumirme como un troll. Pero también <b>una clave política, que es la colonización</b>. <b>A nosotros nos llevaron a hablar en este lenguaje, que no era el nuestro.</b> Entonces yo lo confronto con mi primer tuit, di con mi primer tuit, que es todo formal, un bodrio. Entonces me pareció que era una clave un poco de humor para que el texto fuera un poquito más entretenido. Y asumirme como un troll ya, en este mundo de trolls.</p><p><b>— Pero ahora sos un troll en el exilio porque...</b></p><p>— Porque ya me fui.</p><p><b>— Porque te fuiste a </b><a href="https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/11/24/como-funciona-bluesky-la-red-social-que-comenzo-a-competir-con-x-tras-las-elecciones-en-eeuu/" target="_blank"><b>Bluesky</b></a><b>, digo.</b></p><p>— Ah, sí. Nooo, pero en Bluesky todos hablamos bien. Sí, me hice la cuenta hace no más de una semana y es todo paz y amor.</p><p><b>— “Qué linda la literatura, el arte, la música”.</b></p><p>— Sí, todo lindo. <i>(Risas)</i></p><p><b>— ¿Y te aburrís?</b></p><p>— No. Qué sé yo, me animo, entro. “Hola, escribí un libro, fíjense”. Y la gente: “Bravo”, te pone abajo: “Lo voy a leer”. Mirá lo que son las respuestas en Twitter. “Hola, escribí un libro. Fíjense”. “Ahhh, vos, qué vas a escribir un libro. Puta. Cómo se te ocurre. A quién le importa tu libro”.</p><p><b>— Total. Total.</b></p><p>— Y esa es la única posibilidad que quedó en Twitter. La única. No es que hay dos cámaras de eco. Hay una. Es solamente el insulto. O el cinismo. O la ironía. O hay que ser picarón todo el tiempo. Yo no soy picarona todo el tiempo. De hecho, vos me decís “bueno, pero vos sos provocadora y sos polémica”. Vos sabés que yo no lo siento así. Yo no siento que sea buscado.</p><p><b>— Y si te ponés a pensar en el por qué del hostigamiento... No digo que usás la pollera corta, eh. Quiero que me entiendas.</b></p><p>— No, no, jamás lo tomaría así.</p><p><b>— Pero la pregunta es si tenés idea de por qué el direccionamiento hacia alguien como vos. ¿Qué pensás?</b></p><p>— No lo sé. Viste que eso no está en el libro porque un montón de gente me lo pregunta y yo no tengo respuesta. No lo sé. Yo supongo que hay algo que represento que molesta. Ahora, por qué tan específicamente a mí, digo específicamente porque por más que hay mucha gente odiada ahora y hostigada yo <b>no sé cuánta gente puede decir que hace 10 años sin parar la hostigan tanto. Y la demonizan tanto.</b> No creo que sea igual para todos. Ahí sí creo que hubo una elección. No, no lo sé: habría que ir a preguntarle a ellos qué les jode tanto. Yo creo que sí puede haber alguna cosa pero <b>tampoco me la quiero dar de importante</b>. Pero sí: la honestidad con la que hablo.</p><p><b>— ¿Te perturba cuando advertís el odio que hay con todo aquello que para vos es importante y representa un modo de hacer la política? ¿Te sorprende? ¿Te hace mal cuando ves tanto anti kirchnerismo odioso y agresivo?</b></p><p>— Me re perturba porque me parece que <b>ese odio le hizo muy mal al país</b>. Y que también creo que habrá gente que tendrá sus buenas razones pero que fue un odio inoculado por el poder económico. Por las oligarquías. Es una cosa que se repite en el mundo, al mismo tiempo. El poder concentrado, para poder seguir dominando en el mundo, la estrategia que tiene histórica es básicamente segregar a las sociedades. En Europa, por ejemplo, es que odies al inmigrante. <b>Acá tenés que odiar al pobre porque cobra un plan</b>. Y “el pobre es pobre porque quiere y yo trabajo”. Ese odio inoculado a mí me parece que le hizo muy mal a la gente, a su cabeza. Y que, además, si no te gusta el proyecto kirchnerista en términos políticos, perfecto, pero el odio ya es otra historia. Ya no estamos discutiendo de política, acá hubo una especie de odio como visceral, irracional. Insisto con esto, yo creo que a vos no te habrá gustado el kirchnerismo, pero yo nunca te vi odiante. En todo caso, tendrás razones por las que no te interpeló ese proyecto o estás en contra o te sentís opositora. Pero después hay mucha gente, la mayoría de la gente con la que vos hablás, que repite: <i><b>chorra, la chorra, la quiero presa</b></i>. ¿Pero por qué? La quiero presa. Pero no hay pruebas. Ah. Y, entonces, ahí uno dice: esto no tiene ningún sentido. Y nos hizo muy mal al alma y yo creo que también, en términos políticos, terminó en un proyecto que no le va a hacer bien al país, por lo menos <b>no le va a hacer bien a las grandes mayorías</b>. Eso es lo que estoy advirtiendo.</p><p><b>— Te quiero hacer la última pregunta. Así como hablábamos de las contradicciones con el feminismo, en algunos momentos mencionás en el libro tus discusiones dentro del kirchnerismo. ¿Hay cosas que te generan contradicciones? Digo, vos hablás mucho de la injusticia, por ejemplo. En estos días se están discutiendo fuerte las jubilaciones de privilegio. ¿Las jubilaciones de privilegio te parecen bien, así, tan por encima de lo que gana la media? No hablo de nombres en especial.</b></p><p>— A mí que alguien que fue presidenta o presidente, no me importa Macri o Cristina, tenga una jubilación importante, que sea, no sé, veinte veces más que la media, <b>no me molesta tanto como la concentración de las grandes corporaciones</b>, Hinde. El otro día fui a una conferencia de Oxfam, que es una de las ONG que miden pobreza y riqueza, sobre todo, ¿no? Dicen que el nivel de concentración de riqueza de las grandes corporaciones es como que los diez tipos más ricos del mundo podrían estar 400 años gastando 1 millón de dólares por día y no lo terminarían de gastar. Eso a mí me parece la parte inmoral. Lo otro puede serlo también, pero yo no pondría el acento ahí. Digo, el acento tiene que ver con otra concentración de la riqueza. O sea, <b>yo creo que está mal la desigualdad. Que es inmoral. Por ahí la jubilación de privilegio también lo es</b>. Pero si hay un problema político real no es esa jubilación de privilegio, que en el fondo no es tanta guita, que no le hace la diferencia a nadie. Yo creo que si hay mucha gente muy pobre en el mundo es porque hay unos poquitos que son demasiado ricos. En todo caso es eso lo que hay que empezar a decir. Y <b>esta es una época en la cual ellos también lograron instalar un sentido común que es el de que el éxito está medido por el dinero.</b> Que los héroes de la época son los señores del dinero. Y que ellos tienen todo el derecho del mundo a quedarse con todo lo que puedan. Y que el que es rico, es rico porque es un crack y que el que es pobre, es pobre porque quiere. Eso es mentira.</p><p><b>— Me parece que vas a entrar en política, Julia.</b></p><p>— <i>(Risas) </i>Si vos decís...</p><p>.................................................</p><p><b>Video completo de la conversación </b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ECNZYMY3ONHX7AIT4VZZV2G7OM.jpg?auth=091773b7689e95547f2b13249433c1be171e6e77729d4baeb07d762f5803839c&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Bernard-Henry Lévy: "La condición para cualquier esperanza es la victoria de Israel"]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2024/10/18/bernard-henry-levy-la-condicion-para-cualquier-esperanza-es-la-victoria-de-israel/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2024/10/18/bernard-henry-levy-la-condicion-para-cualquier-esperanza-es-la-victoria-de-israel/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Bernard-Henry Lévy afirma que la victoria de Israel es fundamental para la esperanza, criticando a los líderes palestinos y reivindicando el derecho de Israel a defenderse y triunfar]]></description><pubDate>Thu, 24 Oct 2024 19:02:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>(Corrige el t&#237;tulo y segundo p&#225;rrafo)</p></p><p><p>Madrid, 17 oct (EFE).- El escritor franc&#233;s Bernard-Henry L&#233;vy cree que &quot;la condici&#243;n para cualquier esperanza es la victoria de Israel&quot;, en una conferencia con motivo de la presentaci&#243;n en Espa&#241;a de su ensayo &#39;La soledad de Israel&quot;, en la que compar&#243; a los palestinos con los alemanes de la Alemania nazi.</p></p><p><p>&quot;En Israel, si hablamos de esperanza, la primera esperanza de todas, la condici&#243;n de cualquier esperanza es la victoria de Israel. No la defensa, la victoria. Israel tiene el derecho de defenderse y defender sus fronteras, tiene ese derecho. El deber y la necesidad de Israel hoy, por &#233;l mismo y por el mundo, es ganar. No podemos hablar de esperanza sin victoria&quot;, dijo L&#233;vy en una conferencia este jueves en la sede del Centro Sefarad-Israel de Madrid.</p></p><p><p> El escritor franc&#233;s, que confes&#243; que su ensayo era fruto de una promesa hecha a los familiares de las v&#237;ctimas y de los secuestrados del ataque de Ham&#225;s contra Israel el 7 de octubre del a&#241;o pasado, agreg&#243; que la segunda esperanza era &quot;ver a los palestinos liberados&quot;.</p></p><p><p> &quot;No liberados de Israel -dijo con sorna-, liberados de sus l&#237;deres de los pastores malos, liberados de aquellos que alimentan el sue&#241;o loco y criminal de que desaparezca Israel. La esperanza es que los palestinos se despierten de esa pesadilla&quot;.</p></p><p><p>En su presentaci&#243;n, L&#233;vy se mostr&#243; alineado con las posturas del Gobierno israel&#237; de Benjamin Netanyahu, abogando por la victoria total contra Ham&#225;s y oponi&#233;ndose a un alto el fuego o a una negociaci&#243;n.</p></p><p><p>As&#237;, puso como ejemplo al pueblo alem&#225;n de la era nazi que dijo que, como en la actualidad el palestino, viv&#237;a son&#225;mbulo y en una pesadilla, con un 90 % de la poblaci&#243;n apoyando el nazismo o vi&#233;ndolo como una fatalidad, hasta que &quot;despert&#243;&quot;.</p></p><p><p>Y ese despertar del pueblo alem&#225;n se logr&#243;, continu&#243; L&#233;vy, &quot;no por la negociaci&#243;n o con un alto el fuego, un acuerdo negociado o por una reforma interior, sino porque el nazismo fue vencido. Se destruy&#243; el aparato militar y el pol&#237;tico y ese d&#237;a el pueblo son&#225;mbulo se despert&#243;. As&#237; que la esperanza es que lo mismo le ocurra al pueblo palestino&quot;. </p></p><p><p>Ante un p&#250;blico entregado, que rompi&#243; en aplausos cuando el escritor habl&#243; de la victoria israel&#237; sobre Ham&#225;s, L&#233;vy, que no mencion&#243; en ning&#250;n momento el sufrimiento del pueblo palestino, subray&#243; que el objetivo de su ensayo es &quot;explicar, defender (a Israel) y convencer&quot;.</p></p><p><p>Tras asegurar que ha militado durante su dilatada carrera por los derechos de los numerosos pueblos, insisti&#243; en que tras visitar Israel justo despu&#233;s del ataque de Ham&#225;s: &quot;Me jur&#233; que en los meses siguientes escribir&#237;a este libro para luchar contra una injusticia que ve&#237;a nacer: la injusticia, la ofensa que se le hac&#237;a al pueblo de Israel&quot;.</p></p><p><p>Seg&#250;n &#233;l, el ataque de Ham&#225;s del 7 de octubre contra Israel &quot;no dio lugar a una solidaridad internacional, sino a una soledad mundial de Israel&quot;. EFE</p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Irene Vallejo asume como miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2024/10/07/irene-vallejo-asume-como-miembro-correspondiente-de-la-academia-colombiana-de-la-lengua/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2024/10/07/irene-vallejo-asume-como-miembro-correspondiente-de-la-academia-colombiana-de-la-lengua/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Irene Vallejo destaca la relevancia del lenguaje durante su ponencia en la Academia Colombiana de la Lengua y resalta su conexión personal con la literatura colombiana y su influencia académica]]></description><pubDate>Mon, 07 Oct 2024 23:15:39 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Bogot&aacute;, 7 oct (EFE).- La escritora espa&ntilde;ola Irene Vallejo asumi&oacute; este lunes en Bogot&aacute; como miembro correspondiente extranjera de la Academia Colombiana de la Lengua, la m&aacute;s antigua de Am&eacute;rica, con un ponencia titulada &#39;Palabras: anatom&iacute;a de un misterio&#39;.</p></p><p><p>En su disertaci&oacute;n, Vallejo (Zaragoza, 1979) resalt&oacute; la importancia del lenguaje en todos los &aacute;mbitos de la vida, haciendo un recorrido por la literatura colombiana, con la que est&aacute; familiarizada desde peque&ntilde;a, con citaciones de grandes escritores del pa&iacute;s.</p></p><p><p>&quot;Conoc&iacute; por primera vez Colombia en la biblioteca de mis padres, a trav&eacute;s del atlas (...) Empece a viajar por los caminos de letras desde los Pirineos hasta los Andes&quot;, memor&oacute; Vallejo, quien agreg&oacute; que recuerda a Colombia por los espa&ntilde;oles exiliados que fueron recibidos y acogidos por el pa&iacute;s y sus universidades.</p></p><p><p>En la sesi&oacute;n estuvieron presentes el director de la Academia Colombiana de la Lengua, Eduardo Dur&aacute;n G&oacute;mez; el embajador de Espa&ntilde;a, Joaqu&iacute;n de Ar&iacute;stegui, y el acad&eacute;mico correspondiente Juan Esteban Consta&iacute;n, quien le dio la bienvenida.</p></p><p><p>Vallejo agradeci&oacute; a la Academia el &quot;regalo desmedido&quot; de su nombramiento, y expres&oacute; que le cuesta creer que esta instituci&oacute;n le haya abierto las puertas &quot;a trav&eacute;s de un oc&eacute;ano&quot;.</p></p><p><p>Record&oacute; al escritor colombiano Juan Gabriel V&aacute;squez, su &quot;maestro&quot;, al que cit&oacute; para manifestar que &quot;escribir es buscar una familia&quot;, y dijo que se siente agradecida de pasar a formar parte de la Academia Colombiana, pues antes de visitar el pa&iacute;s por primera vez &quot;ya lo llevaba en el torrente sangu&iacute;neo de la lengua&quot;.</p></p><p><p>Adem&aacute;s, la escritora reivindic&oacute; el ensayo en espa&ntilde;ol, un g&eacute;nero que, a diferencia de la novela y la poes&iacute;a en castellano, que &quot;ya tienen una habitaci&oacute;n propia&quot;, se encuentra dominado por la lengua inglesa.</p></p><p><p>El director de la Academia dijo de Vallejo en su discurso que es una escritora que &quot;ha sabido posicionarse en el mundo del lenguaje como un elemento nutricio&quot;, y a&ntilde;adi&oacute; que una conversaci&oacute;n con ella significa &quot;entrar en un mundo m&aacute;gico que nutre con sus palabras, alimenta con su sonrisa, ilumina con su mirada&quot;.</p></p><p><p>Irene Vallejo estudi&oacute; filolog&iacute;a cl&aacute;sica y obtuvo el doctorado europeo por las universidades de Zaragoza y Florencia (Italia), donde precisamente escribi&oacute; &#39;El infinito en un junco&#39;, ensayo con el que ha cosechado un gran &eacute;xito y numerosos premios internacionales.</p></p><p><p>El libro ha alcanzado las 50 ediciones, se ha traducido a 35 idiomas y se ha publicado en m&aacute;s de 50 pa&iacute;ses. </p></p><p><p>La escritora, que recibi&oacute; el Premio Arag&oacute;n 2021, es una apasionada por la divulgaci&oacute;n de los autores cl&aacute;sicos y colabora con distintos medios de comunicaci&oacute;n. Sus columnas firmadas en El Heraldo de Arag&oacute;n han sido recogidas en las antolog&iacute;as &#39;Alguien habl&oacute; de nosotros&#39; (2017) y &#39;El futuro recordado&#39; (2020).</p></p><p><p>Vallejo public&oacute; en 2011 su primera novela, &#39;La luz sepultada&#39;, a la que sigui&oacute; &#39;El silbido del arquero&#39;. Tambi&eacute;n ha cultivado la literatura infantil y juvenil con las obras &#39;El inventor de viajes&acute;&#39; ilustrada por Jos&eacute; Luis Cano, y &#39;La leyenda de las mareas mansas&#39;, en colaboraci&oacute;n con la pintora Lina Vila. </p></p><p><p>En 2020 fue galardonada en Espa&ntilde;a con el Premio Nacional de Ensayo por &#39;El infinito en un junco&#39;, que tambi&eacute;n le hizo merecedora de un premio El Ojo Cr&iacute;tico de Narrativa 2019, entre otros reconocimientos. EFE</p></p><p><p>(foto)</p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Mauro Entrialgo se pasa al ensayo para desenmascarar la "exaltación del malismo"]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/10/07/mauro-entrialgo-se-pasa-al-ensayo-para-desenmascarar-la-exaltacion-del-malismo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/10/07/mauro-entrialgo-se-pasa-al-ensayo-para-desenmascarar-la-exaltacion-del-malismo/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Mauro Entrialgo analiza en 'Malismo: La ostentación del mal como propaganda' la normalización de actitudes insensibles en la sociedad, resaltando ejemplos de la política y los medios de comunicación]]></description><pubDate>Mon, 07 Oct 2024 08:02:13 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Marina Est&#233;vez Torreblanca</p></p><p><p>Madrid, 7 oct (EFE).- Aerol&#237;neas que insultan p&#250;blicamente a sus usuarios, pol&#237;ticos que se jactan del derribo de chabolas, o la proliferaci&#243;n de nombres canallescos para bares han llevado al dibujante Mauro Entrialgo a dedicar un ensayo al &#39;malismo&#39; donde pone nombre al fen&#243;meno para &quot;modestamente, intentar que no se aplauda&quot;, explica a EFE.</p></p><p><p>&#39;Malismo: La ostentaci&#243;n del mal como propaganda&#39; (Capit&#225;n Swing), que sale a la venta este lunes, es un libro breve, revelador y a ratos desternillante que supone la primera incursi&#243;n de Entrialgo, muy conocido como humorista gr&#225;fico, en el &quot;ensayo sin dibujitos&quot; -dice- aunque ya hab&#237;a escrito guiones (&#39;Gente pez&#39;, 2001) y obras de teatro. </p></p><p><p>El autor -que ha trabajado en publicaciones como &#39;Makoki&#39;, &#39;El V&#237;bora&#39;, &#39;El Jueves&#39; o &#39;Mongolia&#39;- quiere &quot;poner un nombre y ense&#241;ar que esto existe y que todos somos capaces de identificarlo aunque hasta ahora no hab&#237;amos sabido c&#243;mo llamarlo&quot;, remarca sobre la etiqueta que ha ideado para los ejemplos que empez&#243; a anotar hace cuatro o cinco a&#241;os sin prop&#243;sito espec&#237;fico. </p></p><p><p>&quot;Poco a poco empec&#233; a ver un sistema de exaltaci&#243;n de lo malo, desde tonter&#237;as, como bares que se llamaban &#39;El embaucador&#39; o &#39;La sinverg&#252;enza&#39;, a las estrategias de algunos pol&#237;ticos o incluso formas de comunicaci&#243;n comercial&quot;, subraya el creador de &#39;Herminio Bolaextra&#39; y &#39;&#193;ngel Sefija&#39;.</p></p><p><p>En su relato tiene un papel destacado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D&#237;az Ayuso, en situaciones como su conocido &quot;me gusta la fruta&quot; para justificar jocosamente un insulto a Pedro S&#225;nchez que acab&#243; estampado en camisetas decoradas con frutas &quot;al modo de un Arcimboldo de AliExpr&#233;s&quot;, adem&#225;s de protagonizar la cena de navidad de su partido. </p></p><p><p>Tambi&#233;n recuerda la decisi&#243;n de la entonces vicealcaldesa de Madrid, Bego&#241;a Villac&#237;s, de difundir en medios y redes en 2022 su propia imagen en una &quot;cuidada pero artificial pose&quot; ante unas chabolas que iban a desmantelarse junto a la M-30.</p></p><p><p>Acciones que &quot;unos a&#241;os antes, incluso en el desvergonzado franquismo, se llevaban a cabo evitando toda publicidad&quot;, remarca Entrialgo (Vitoria, 1965), que deja claro que en su libro no existe la hip&#233;rbole y todos son datos reales y minuciosamente documentados.</p></p><p><p>M&#225;s all&#225; de describir el fen&#243;meno -desde soldados israel&#237;es que se jactan de cr&#237;menes de guerra en canales p&#250;blicos a avatares en X con asesinos en serie o los que llama los &#39;nazis del misterio&#39;- el autor no ha entrado a analizar en profundidad su compleja procedencia, &quot;pero por supuesto las redes sociales tienen mucho que ver&quot;, remarca.</p></p><p><p>Cree que han sido un campo de prueba para ver c&#243;mo funcionan estos mensajes. &quot;Nos damos cuenta de que un troll an&#243;nimo consigue much&#237;sima m&#225;s relevancia que una persona con nombre que se comporta normalmente&quot;. Es en este contexto en el que una compa&#241;&#237;a a&#233;rea responde desde su cuenta oficial en X a un usuario que se queja de la falta de espacio entre asientos si ha probado a cerrar las piernas.</p></p><p><p>Actitudes &#39;malistas&#39; que han pasado a pol&#237;ticos y columnistas que &quot;se han dado cuenta de que diciendo barbaridades tienen m&#225;s relevancia porque sus mensajes son m&#225;s reproducidos en los medios&quot;, reflexiona. </p></p><p><p>Y aunque siempre ha existido una fascinaci&#243;n por el mal, la novedad est&#225; en el fen&#243;meno de &quot;presumir de ser mala persona&quot; y que &quot;ahora sea m&#225;s &#39;cool&#39; un millonario como Elon Musk que insulta a la gente en su propia red social, que otro que haga acciones ben&#233;ficas&quot;.</p></p><p><p>&quot;Cuando los millonarios van de rebeldes, nos han robado hasta la posibilidad de ser irreverentes&quot;, lamenta el dibujante.</p></p><p><p>El reconocido humorista, que se confiesa incapaz de contar cosas sin pasarlas por ese tamiz, sigue viendo ejemplos de ese &#39;malismo&#39; por todas partes desde que entreg&#243; la obra a imprenta, y se refiere al conocido como &#39;caso Pelicot&#39;, por el que se juzga en Francia a un hombre acusado de favorecer la violaci&#243;n de su mujer por decenas de otros individuos a los que contactaba por internet. </p></p><p><p>&quot;Un t&#237;o que violaba a su mujer y lo grababa para presumir de ello entre sus amigos y hacer m&#225;s colegas. Una aut&#233;ntica barbaridad&quot;, resume Entrialgo, para quien poner un nombre a las cosas puede ser el principio de su superaci&#243;n. EFE</p></p><p><p>(foto)</p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[ONG de Venezuela piden a la ONU monitorear y acompañar a ciudadanos en proceso electoral]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2024/07/03/ong-de-venezuela-piden-a-la-onu-monitorear-y-acompanar-a-ciudadanos-en-proceso-electoral/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2024/07/03/ong-de-venezuela-piden-a-la-onu-monitorear-y-acompanar-a-ciudadanos-en-proceso-electoral/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description></description><pubDate>Wed, 03 Jul 2024 16:36:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YKASOTFVLRHODMQ4Y2WJX3IGXQ.jpg?auth=9d76aa5c059d29ecb7f239127089ce2cce51823f6328544937b34d67d4890bb2&smart=true&width=3344&height=2224" alt="" height="2224" width="3344"/><p><p>Caracas, 3 jul (EFE).- Un total de 62 ONG de Venezuela pidieron este mi&#233;rcoles al alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker T&#252;rk, que haga un monitoreo, as&#237; como un acompa&#241;amiento a los ciudadanos en el proceso electoral del pr&#243;ximo 28 de julio, en el que se elegir&#225; a un presidente en la naci&#243;n caribe&#241;a.</p></p><p><p>&quot;Pedimos a usted, como m&#225;ximo representante del sistema de protecci&#243;n de derechos humanos de las Naciones Unidas, el monitoreo, la voz alta y clara, as&#237; como agotar todas las acciones dentro de su mandato para acompa&#241;ar a la poblaci&#243;n venezolana en su derecho a dirimir de manera pac&#237;fica y participativa sus conflictos&quot;, se&#241;alaron las ONG en un comunicado.</p></p><p><p>Asimismo, pidieron este acompa&#241;amiento para que los venezolanos puedan &quot;elegir su destino&quot; de manera no violenta, para que ejerzan con garant&#237;as y est&#225;ndares su derecho a votar &quot;en unas elecciones cre&#237;bles, incluyentes, transparentes, competitivas y leg&#237;timas&quot;.</p></p><p><p>&quot;Alertamos sobre el patr&#243;n sistem&#225;tico, generalizado y ejecutado por la institucionalidad estatal para violentar derechos consagrados en nuestra Constituci&#243;n y en los tratados y pactos internacionales de derechos humanos&quot;, a&#241;adieron.</p></p><p><p>A juicio de las organizaciones, estas actuaciones &quot;sistem&#225;ticas&quot; lesionan el derecho de la poblaci&#243;n a elegir y ser elegidos, generando &quot;mayores restricciones en el espacio c&#237;vico&quot;.</p></p><p><p>&quot;Es por esta raz&#243;n que queremos hacerle llegar nuestra preocupaci&#243;n sobre que, a partir del 4 de julio (cuando comienza la campa&#241;a electoral), aumenten exponencialmente el patr&#243;n de violaciones documentadas hasta ahora&quot;, se&#241;alaron.</p></p><p><p>Las ONG indicaron, de acuerdo al registro del Laboratorio de Paz y Acceso a la Justicia, que 46 personas han sido detenidas &quot;arbitrariamente&quot; en lo que va de este a&#241;o, vinculadas a las elecciones presidenciales.</p></p><p><p>Asimismo, dijeron que han ocurrido al menos 32 actos de hostigamiento y 12 casos de persecuci&#243;n contra activistas pol&#237;ticos. </p></p><p><p>&quot;En total, durante 2024, por v&#237;a administrativa, se ha inhabilitado a 19 l&#237;deres pol&#237;ticos y funcionarios vinculados a la oposici&#243;n. De ellos, 12 alcaldes en ejercicio elector por votaci&#243;n popular&quot;, agregaron.</p></p><p><p>El pasado 25 de junio, la ONU anunci&#243; que mandar&#225; a cuatro expertos electorales para supervisar las elecciones presidenciales, respondiendo as&#237; a una invitaci&#243;n del Consejo Nacional Electoral de Venezuela.</p></p><p><p>La secretar&#237;a general se&#241;al&#243; en un comunicado que este &quot;panel de expertos electorales&quot; presentar&#225; a su jefe, Ant&#243;nio Guterres, &quot;un informe independiente e interno&quot; sobre el desarrollo del proceso electoral, y enfatiz&#243; que ser&#225; &quot;de car&#225;cter confidencial&quot; y los miembros del panel &quot;no emitir&#225;n ninguna declaraci&#243;n p&#250;blica&quot;.</p></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/YKASOTFVLRHODMQ4Y2WJX3IGXQ.jpg?auth=9d76aa5c059d29ecb7f239127089ce2cce51823f6328544937b34d67d4890bb2&amp;smart=true&amp;width=3344&amp;height=2224" type="image/jpeg" height="2224" width="3344"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Miguel Gutiérrez</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Un ensayo mostró resultados prometedores en el tratamiento sin quimioterapia de un linfoma agresivo ]]></title><link>https://www.infobae.com/salud/2024/06/21/nueva-esperanza-para-personas-con-una-forma-agresiva-de-linfoma/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/salud/2024/06/21/nueva-esperanza-para-personas-con-una-forma-agresiva-de-linfoma/</guid><dc:creator><![CDATA[HealthDay News - NYT]]></dc:creator><description><![CDATA[Se trata de un régimen experimental que logró remisiones completas en algunos pacientes, de acuerdo a lo informado por los investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Los detalles y qué implica este avance]]></description><pubDate>Mon, 24 Jun 2024 00:27:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/N7FOH3CGMNG6LD25MHPNU7GRU4.jpg?auth=7340100c22674960d475e2f452184e7c4a320356c1444b05030f312e05bdd6c6&smart=true&width=1200&height=800" alt="A los dos años del ensayo clínico, el 36% de los pacientes con DLBCL estaban vivos y el 34% estaban libres de enfermedad, con los beneficios observándose principalmente en dos subtipos específicos de cáncer, destacaron los investigadores" height="800" width="1200"/><p><i>(Carole Tanzer Miller - HealthDay News) </i>- Un <b>régimen experimental </b>de <b>tratamiento contra el cáncer</b> está logrando<b> remisiones completas</b> en algunos pacientes con <b>linfoma agresivo de células B,</b> informan unos<b> investigadores.</b></p><p>La<b> combinación de cinco fármacos</b> no incluye <b>quimioterapia</b>. Más bien, se concentra simultáneamente en varias <b>vías moleculares</b> de las que dependen los <b>tumores difusos </b>de linfoma de células B grandes (DLBCL) para sobrevivir. El linfoma de células B es un cáncer que afecta a las <b>células del sistema inmunitario del cuerpo</b>. El DLBCL es el tipo más común de linfoma.</p><p>Este <b>ensayo clínico</b>, realizado por investigadores de los<b> Institutos Nacionales de Salud</b>, incluyó a 50 pacientes con DLBCL cuyo pronóstico era sombrío. Sus cánceres habían regresado después de períodos de remisión o ya no respondían al tratamiento.</p><p>“Muchos de estos pacientes que dejaron de responder a los tratamientos estándar habrían muerto de otro modo en el plazo de un año, y ahora tenemos una buena proporción que siguen vivos después de dos años, y algunos últimos cuatro años”, señaló el co-líder del estudio, el <b>Dr. Christopher Melani,</b> del Centro de Investigación del Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (NCI).</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/F3ZDVVS7GJD5JL3DYX5I4AN5RQ.jpg?auth=b8062c19d0da10945be9de2297deb7448474ef95e85c673b4907577d32414465&smart=true&width=1792&height=1024" alt="El ensayo clínico mostró que los efectos secundarios del régimen de cinco fármacos ViPOR fueron leves a moderados en comparación con los tratamientos estándar, con posibilidad de añadir más medicamentos al régimen, informaron los investigadores (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="1024" width="1792"/><p>El tratamiento combina cinco fármacos: venetoclax, ibrutinib, prednisona, obinutuzumab y lenalidomida. Usando las cinco iniciales, se llama ViPOR, para abreviar. Los medicamentos se administraron simultáneamente en ciclos de dos semanas, con un descanso de una semana entre ciclos. Los investigadores dijeron que el régimen redujo sustancialmente los tumores en 26 de 48 (54%) pacientes evaluados, y 18 (38%) experimentaron una respuesta completa. En otras palabras, sus tumores desaparecieron.</p><p>A los dos años, el 36% de todos los pacientes estaban vivos y el 34% estaban libres de enfermedad. Los investigadores dijeron que los beneficios se observaron principalmente en pacientes con dos subtipos específicos de cáncer. ”El DLBCL es una de las formas de cáncer genéticamente más heterogéneas, y como resultado no tenemos la capacidad de identificar exactamente qué combinación de fármacos sería más efectiva para un paciente determinado”, explicó Melani en un comunicado de prensa del NCI.</p><p>Pero al combinar cinco fármacos, los investigadores dicen que es probable que una combinación (dos, tres o más fármacos) resulte especialmente efectiva contra el tumor de un paciente en particular. En el ensayo de fase 1b/2, las respuestas a seis ciclos del régimen ViPOR variaron según el subtipo de cáncer. Las respuestas completas se concentraron en dos subtipos. Eso incluyó a un 62 por ciento de las personas con DLBCL sin GCB, y a un 53 por ciento de las que tenían una forma de lo que se conoce como linfoma de células B de alto grado de doble impacto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/S6FZ2WKRW5FSJLJQRTOQCDMRYM.jpg?auth=f0688de0a1b916d64a3312f233d38a5c14946b50fe0ae50f2d7e808f0151d0ea&smart=true&width=1456&height=816" alt="El tratamiento experimental combina cinco fármacos: venetoclax, ibrutinib, prednisona, obinutuzumab y lenalidomida, administrados en ciclos de dos semanas con un descanso de una semana entre ciclos, logrando reducir sustancialmente los tumores en un 54% de los pacientes evaluados (Imagen Ilustrativa Infobae)" height="816" width="1456"/><p>A los dos años, los participantes con esos dos cánceres tenían tasas más altas de supervivencia general y supervivencia sin progresión tumoral que otros participantes. Los investigadores dijeron que esos cánceres dependen de los mecanismos de supervivencia a los que se dirige ViPOR.</p><p>ViPOR también ayudó al 30 % de los pacientes cuyos linfomas no habían respondido o habían regresado después de la terapia de células T con CAR a lograr remisiones duraderas. La terapia de células T con CAR utiliza las propias células T del paciente para ayudar al sistema inmunitario a destruir el cáncer. Es el estándar de atención actual para las personas cuyo DLBCL ha regresado.</p><p>En comparación con los tratamientos estándar, los efectos secundarios del régimen de cinco fármacos se describieron como leves a moderados. Los investigadores dijeron que potencialmente se podrían agregar medicamentos adicionales al régimen.</p><p>Están estudiando ViPOR en personas con otros linfomas que se han resistido al tratamiento y están desarrollando un estudio de fase 2 más grande para confirmar sus hallazgos. Se necesita más investigación para desarrollar terapias para los subtipos de DLBCL de GCB que respondieron menos a ViPOR.</p><p>Los hallazgos se publicaron en la edición del 20 de junio de la revista<i> New England Journal of Medicine.</i></p><p><i>Más información. UC Davis Health ofrece más información sobre medicina de precisión.</i></p><p><i>FUENTE: Instituto Nacional del Cáncer, comunicado de prensa, 19 de junio de 2024</i></p><p><i>* Carole Tanzer Miller. HealthDay Reporters ©The New York Times 2024</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/OBOXJW6LZJHYXDEP3NIS7Z23NU.jpg?auth=52631aaf3d9e9169884e040c893f44d220dc8eee1be691c8b75ccb00166d706d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1344" type="image/jpeg" height="1344" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Crédito: Grosby]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[La escritora mexicana que recibió como herencia 10.000 libros y compone un ensayo muy personal sobre las relaciones paterno-filiales y el feminismo]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/2024/06/22/la-escritora-mexicana-que-recibio-como-herencia-10000-libros-y-compone-un-ensayo-muy-personal-sobre-las-relaciones-paterno-filiales-y-el-feminismo/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/2024/06/22/la-escritora-mexicana-que-recibio-como-herencia-10000-libros-y-compone-un-ensayo-muy-personal-sobre-las-relaciones-paterno-filiales-y-el-feminismo/</guid><dc:creator><![CDATA[Beatriz Martínez]]></dc:creator><description><![CDATA[Aura García-Junco vuelve a deslumbrar con este libro a modo de ensayo sobre la herencia y el amor a la literatura en el que también hay espacio para la reivindicación cultural y política]]></description><pubDate>Sat, 22 Jun 2024 05:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FAMPKWJCDZF3RCXFBV5VXPVYBE.jpg?auth=f9667ee5f276d0d8f8caefc58067ce37229aac711ae5103533e295dda30b56ba&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La escritora Aura García-Junco y su último libro 'Dios fulmine a la que escriba sobre mí'. (Sexto Piso)" height="1080" width="1920"/><p>La escritora mexicana <a href="https://www.infobae.com/espana/2024/01/02/los-10-mejores-libros-de-escritoras-latinoamericanas-publicados-en-2023-de-agustina-bazterrica-a-guadalupe-nettel/" target="_blank"><b>Aura García-Junco</b> <b>se crió entre libros</b></a>. Libros que se amontonaban en estanterías que conformaban una<b> biblioteca </b>inabarcable que fue pasando de generación en generación y que su padre cuidó y amplió con mimo hasta que falleció y le traspasó todo ese legado a ella.</p><p>La<b> ausencia paterna</b>, ese vacío que le dejó fue una de las razones por las que decidió embarcarse en este proyecto literario titulado <i><b>Dios fulmine a la que escriba sobre mí</b></i> (<a href="https://www.infobae.com/espana/2024/04/23/diez-libros-recomendados-para-regalar-y-sorprender-el-dia-del-libro-de-autores-consagrados-a-nuevos-descubrimientos/" target="_blank">Editorial Sexto Piso</a>) que, al igual que ocurría con su anterior tratado <i>El día que aprendí que no sé amar</i> (Seix Barral) se convierte en una apasionante obra a medio camino entre la<b> experiencia testimonial</b>, las referencias a textos clásicos o contemporáneos y la reflexión en torno a buena parte de las <b>ansiedades contemporáneas</b> en las que, en este caso, la herencia, el legado, adquieren una importancia fundamental.</p><p>“Para mí fue como una especie de <b>obligación escribir este libro</b>, sentí que tenía que hacerlo por alguna causa de justicia terrenal, porque la relación entre mi padre y yo estaba muy <a href="https://www.infobae.com/espana/2024/06/16/los-20-mejores-libros-del-ano-publicados-hasta-junio-de-2024-de-leila-guerriero-a-la-saga-blackwater-de-paul-auster-a-richard-ford/" target="_blank">basada en los libros</a> y en la escritura”, cuenta Aura García-Junco a <i>Infobae España</i>.</p><h2>La herencia de un padre amante de la ciencia ficción</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ICRXPSIGZ5CE7LTHHXYX7NFJYQ.jpg?auth=e8284ae16a4ddb1cbacd8008d157e53e40d7586f0284c9e59ebca2fac5c6d68f&smart=true&width=1640&height=924" alt="La escritora mexicana Aura García-Junco" height="924" width="1640"/><p>Así, conoceremos a H. Pascal, un escritor y promotor cultural ávido y <b>amante de la ciencia ficción</b> que dejó a su hija como <b>herencia </b>el amor por la literatura y <b>más de</b> <b>10.000 libros</b>. ¿Qué hacer con semejante patrimonio? La escritora cuenta que necesitaba darle un significado a todo eso, al mismo tiempo que necesitaba espacio para digerir el <b>dolor y el proceso de negación </b>tras la muerte. “Tenía la idea de que en algún momento me desharía de ellos, y me di cuenta de que tenía que afrontar muchas cosas y asimilar que ahora todo ese legado era mío como parte de mi propia historia”.</p><p>Los ‘ensayos’ (porque en realidad no lo son) de Aura García-Junco son un auténtico soplo de aire fresco porque<b> se alejan</b> totalmente de la <b>convencionalidad</b>. Son escritos personales, pero, al mismo tiempo, también generacionales, están repletos de recursos, de sorpresas, de juegos con la estructura.</p><p>Ella lo define como <b>literatura híbrida</b>. “Me gusta ese concepto porque te da mucha <b>libertad</b> a la hora de configurar un texto que escape a los clichés. Porque, al final, este es un libro que podría ser un ensayo novelado o una novela ensayada, una ‘memoria novel’, <b>ni yo misma sé cómo llamarlo</b>”, bromea. “Pero lo que sé es que me da la oportunidad de crear mi pequeño universo a través de mis <b>propias reglas</b>. A algunos les desconcertará, a otros les hará replantearse cosas”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/67AY226IRJHXRG5D7NBOZVKTJM.jpg?auth=ac9911b694f0612a364ea4dc404a347f0a627a3071a0a397eb19506c517f2598&smart=true&width=1920&height=1080" alt="'Dios fulmine a la que escriba sobre mí', de Aura García-Junco. (Sexto Piso)" height="1080" width="1920"/><p>En cualquier caso, quienes se acerquen a este pequeño prodigio encontrarán <b>muchos registros</b> entre los que cabe la voz ensayística, la<b> poesía</b>, los juegos de palabras, la prosa más narrativa y un personaje que es la autora, pero a la vez no.</p><p>En <i>Dios fulmine a la que escriba sobre mí </i>hay montones de <b>referencias literarias</b>, pero hay una que se sitúa por encima de todas, vertebrando, de alguna manera, la narración. Se trata de <i><b>Las cosmicómicas</b></i>, de <b>Italo Calvino</b>, una colección de 12 cuentos que constituyeron una auténtica explosión de fantasía en la que la ciencia se daba la mano con el surrealismo y el humor.</p><p>Fue, precisamente, uno de los volúmenes que marcaron la adolescencia de Aura García-Junco y, por eso, adquiere una importancia fundamental en este libro. “Para mí fue descubrir cómo se podía crear un mundo a través del lenguaje, a través de un<b> imaginario muy complejo</b>, que es el tipo de escritura a la que me gustaría aspirar. Además, me lo regaló mi papá, porque él también lo adoraba”.</p><p>Hay otra cuestión que también constituye un elemento cordial en esta historia, las <b>relaciones paterno-filiales </b>y cómo cambian a lo largo del tiempo, de cómo las hijas se relacionan con los padres y viceversa, sobre todo en una época marcada por la <b>conciencia feminista</b>. “Creo que para los hombres de la generación de nuestros padres ha sido complicado entender todo este proceso. Se han sentido un tanto desconcertados y perdidos”.</p><h2>La importancia del ‘Me Too’ y la conciencia feminista</h2><p>En ese sentido, el <a href="https://www.infobae.com/espana/2023/09/26/isabel-coixet-sobre-el-me-too-en-el-cine-espanol-si-no-sale-es-porque-es-un-sector-muy-gremial-y-se-protegen-entre-ellos/" target="_blank"><i><b>Me Too</b></i><i> </i></a>ha sido absolutamente fundamental para la autora. “Ha significado una fuente inagotable de<b> reflexión</b>”. Cuenta que en México hay un <b>94% de impunidad</b> a la hora de denunciar una <b>agresión machista</b> y que, por eso, se necesitan espacios legítimos para hablar sobre este tema. “Se trata de una conversación muy amplia sobre lo que significa señalar a alguien, porque he visto muchos casos de denuncias que se han vuelto en contra de las mujeres y han sufrido graves consecuencias. Así que estamos muy lejos de saber cómo manejar todo esto hasta que no se encuentre un <b>consenso social</b>. Así que, además de una herramienta muy potente, también es un disparo en el pie, una fuente infinita de<b> estrés</b> que me quita el sueño, pero que es fundamental seguir trabajando y explorando”.</p><p>Aura García-Junco cree que el <b>feminismo</b> como tal no existe, porque hay muchas facciones y ella <b>no acepta la ‘transfobia’</b>, por ejemplo. “A mí el feminismo que me interesa es el que se convierte en un <b>arma política </b>y una herramienta de análisis”. También habla del<b> auge de la ultraderecha</b>, precisamente después de que ciertos colectivos estigmatizados hayan reivindicado sus derechos. “Es una cuestión de acción y reacción, y obviamente, de <b>represión</b>”.</p><p>La escritora reconoce que hacer este libro fue difícil y constituyó toda una catarsis. Cuando empezó a escribir, sentía un <b>dolor físico</b>, una especie de nudo en el estómago y en la garganta del que no se podía desprender. “El dolor fue disminuyendo su intensidad conforme iba avanzando el libro. Lo he investigado, y surge cuando ha habido una situación de <b>extrema tristeza</b>. Hay partes de tu cuerpo que literalmente se contraen y todo tiene que ver con el <b>dolor psicológico</b>. Así que, escribir, de alguna forma, <b>me curó</b>”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/FAMPKWJCDZF3RCXFBV5VXPVYBE.jpg?auth=f9667ee5f276d0d8f8caefc58067ce37229aac711ae5103533e295dda30b56ba&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>