<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/eje/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Thu, 25 Jun 2026 22:25:58 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Argentina durante la Segunda Guerra Mundial: neutralidad, presiones y simpatías con el Eje]]></title><link>https://www.infobae.com/america/agencias/2025/05/05/argentina-durante-la-segunda-guerra-mundial-neutralidad-presiones-y-simpatias-con-el-eje/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/agencias/2025/05/05/argentina-durante-la-segunda-guerra-mundial-neutralidad-presiones-y-simpatias-con-el-eje/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Argentina, neutral en la Segunda Guerra Mundial, enfrentó presiones de Estados Unidos, sostuvo relaciones con el Eje y vio la participación de miles de argentinos en el conflicto global]]></description><pubDate>Wed, 07 May 2025 19:00:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Augusto Morel </p><p>Buenos Aires, 5 may (EFE).- A diferencia de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, Argentina se mantuvo neutral hasta casi el final de la Segunda Guerra Mundial, una postura que respondi&oacute; a antecedentes diplom&aacute;ticos, intereses econ&oacute;micos, influencias culturales y simpat&iacute;as ideol&oacute;gicas hacia ambos lados del conflicto, incluidas las potencias del Eje.</p><p>El comienzo de la contienda en 1939 se produjo mientras Argentina viv&iacute;a la que ser&iacute;a conocida como la &#39;D&eacute;cada Infame&#39;, un per&iacute;odo comprendido entre el golpe de Estado de 1930 y el del 1943 y caracterizado por fraude electoral, corrupci&oacute;n, y la supresi&oacute;n de las libertades democr&aacute;ticas.</p><p>Seg&uacute;n el historiador Julio Mutti, pese a que, por sus distintas influencias, la sociedad argentina de la &eacute;poca sent&iacute;a afinidad con democracias occidentales como Francia, la situaci&oacute;n era otra en el plano militar, donde parte del Ej&eacute;rcito no ocultaba su simpat&iacute;a ideol&oacute;gica con Alemania y su rechazo a la influencia estadounidense en la regi&oacute;n.</p><p>Cuando estall&oacute; la guerra, Argentina era gobernada por Roberto Ortiz (1938-1942), de mayor inclinaci&oacute;n por el bloque de los aliados y que, producto de una fuerte enfermedad, fue reemplazado en 1942 por su vicepresidente, Ram&oacute;n Castillo, conservador y con simpat&iacute;as hacia el Eje.</p><p>Un golpe de Estado depuso a Castillo un a&ntilde;o despu&eacute;s en lo que se denomin&oacute; la &#39;Revoluci&oacute;n del 43&#39;, liderada por un grupo de oficiales de orientaci&oacute;n nacionalista, con miembros como Juan Domingo Per&oacute;n.</p><p>Pese a los vaivenes ideol&oacute;gicos de sus gobernantes y a la inclinaci&oacute;n del Ej&eacute;rcito, la neutralidad argentina se mantuvo hasta semanas antes de la rendici&oacute;n alemana.</p><p>Esa postura resisti&oacute; incluso el ataque japon&eacute;s a Pearl Harbor en diciembre de 1941, que motiv&oacute; que casi todos los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n rompieran relaciones con el Eje.</p><p>&quot;No tenemos que perder de vista que cuando un continente entero est&aacute; en guerra o rompi&oacute; relaciones con un lado de la contienda, el ser neutral es absolutamente funcional a las potencias del Eje&rdquo;, explic&oacute; a EFE Mutti, autor de seis libros de la Segunda Guerra Mundial y del papel de Argentina.</p><p>Sin embargo, destac&oacute; que la decisi&oacute;n de mantenerse neutral ten&iacute;a tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n econ&oacute;mica, ya que Argentina era uno de los principales abastecedores de carne y materias primas de pa&iacute;ses como el Reino Unido: &quot;Si Argentina hubiera declarado la guerra al Eje, muchos barcos que sal&iacute;an del R&iacute;o de la Plata con carne hubieran sido atacados por los submarinos alemanes&quot;.</p><p>En enero de 1944, tras una creciente presi&oacute;n de Estados Unidos, que incluy&oacute; la amenaza de un aislamiento diplom&aacute;tico y de un boicot, sumada a la inminente victoria de los aliados, el Gobierno militar argentino finalmente rompi&oacute; relaciones con las potencias del Eje.</p><p>Reci&eacute;n m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s, el 27 de marzo de 1945, poco antes de la rendici&oacute;n alemana, Argentina declar&oacute; formalmente la guerra a Alemania y Jap&oacute;n, una decisi&oacute;n que, seg&uacute;n Mutti, tuvo como objetivo central entrar en el nuevo orden mundial de posguerra.</p><p>Pese a que, debido a su neutralidad, Argentina no envi&oacute; tropas a la guerra, se estima que unos 5.000 argentinos, entre ellos 400 mujeres, participaron de forma voluntaria del conflicto, tanto como combatientes como en funciones alejadas del frente, y en su mayor&iacute;a del lado de los aliados.</p><p>Si bien no hay registros oficiales, se calcula que entre 380 y 500 argentinos murieron durante la contienda.</p><p>A 80 a&ntilde;os del D&iacute;a de la Victoria en Europa, los documentos del Archivo General de la Naci&oacute;n, incluidos algunos digitalizados el mes pasado, permiten reconstruir el rol de Argentina durante el conflicto global, sus ambig&uuml;edades diplom&aacute;ticas y las consecuencias pol&iacute;ticas de una neutralidad sostenida en medio de presiones internacionales, simpat&iacute;as ideol&oacute;gicas y disputas de poder internas. </p><p>El &uacute;ltimo libro publicado por Mutti, &#39;La &uacute;ltima guarida de Hitler&#39;, se centra en uno de los grandes mitos que vinculan a Argentina con la Segunda Guerra Mundial y que indican que Adolf Hitler se refugi&oacute; en el pa&iacute;s suramericano tras la victoria de los aliados.</p><p>Ese mito, vinculado en parte a la importante cantidad de criminales nazis llegados a Argentina despu&eacute;s de la guerra, as&iacute; como de sobrevivientes jud&iacute;os que siguieron los pasos de otros que hab&iacute;an escapado hacia el pa&iacute;s suramericano antes y durante el conflicto, ha sido motivo de pol&eacute;mica en el pa&iacute;s y fue desmentido en numerosas oportunidades.</p><p>&ldquo;Hitler no quer&iacute;a ser exhibido, ni vivo, ni muerto. Quiso que sus restos fueran destruidos y se lo encarg&oacute; a una cantidad impresionante de personas para asegurarse de que eso sucediera&quot;, se&ntilde;al&oacute; Mutti, que en su libro se apoya en las pruebas concluyentes que indican que Hitler muri&oacute; en su refugio en Berl&iacute;n.</p><p>Seg&uacute;n el historiador, la teor&iacute;a de que Hitler huy&oacute; hacia Argentina fue inventada por el l&iacute;der sovi&eacute;tico I&oacute;sif Stalin, en busca de &quot;mantener ese estado beligerante ahora con Occidente&quot;.&nbsp;EFE </p><p>aam/pd/nvm</p><p>(video)</p>]]></content:encoded></item></channel></rss>