<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/doll/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Thu, 14 May 2026 14:43:20 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Las falsificaciones de los Labubus pueden ser un riesgo para la seguridad]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/08/27/las-falsificaciones-de-los-labubus-pueden-ser-un-riesgo-para-la-seguridad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/08/27/las-falsificaciones-de-los-labubus-pueden-ser-un-riesgo-para-la-seguridad/</guid><dc:creator><![CDATA[Ephrat Livni]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Business]]></description><pubDate>Wed, 27 Aug 2025 12:00:16 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI.png?auth=4c5614643e176ddff8daeb0445185c663ef0e71a1bcb41a97812f51f8ea7af31&smart=true&width=992&height=558" alt="" height="558" width="992"/><p>Los Lafufus, falsificaciones de los muñecos de peluche con forma de elfo, pueden ser un riesgo porque su fabricación y procesos no tienen controles, por lo que las autoridades de distintos países lanzan advertencias.</p><p>La demanda mundial de Labubus, los feos pero simpáticos muñecos de felpa con forma de elfo que adoptan famosos como Rihanna, Kim Kardashian y David Beckham, ha provocado una avalancha de falsificaciones que revelan un lado oscuro y peligroso del negocio de los juguetes.</p><p>Los imitadores se conocen como Lafufus, presumiblemente por su naturaleza falsa, y también tienen fans que forman una subcultura de la moda más amplia. Pero las falsificaciones han alarmado a compradores, organismos de protección del consumidor y funcionarios de aduanas de varios continentes, así como a Pop Mart, la empresa china que fabrica Labubus desde 2019.</p><p>No solo han generado quejas de los consumidores, sino que los funcionarios también han señalado riesgos para la seguridad y sustancias químicas potencialmente peligrosas relacionadas con los Lafufus.</p><p>Los auténticos coleccionables despegaron después de que el año pasado se viera en las redes sociales que la estrella del K-pop Lisa, de Blackpink, llevaba pequeños Labubus en su bolso y abrazaba a uno grande. La moda de los Labubus ha hecho que las ventas de Pop Mart se disparen, con unos ingresos en el primer semestre de más de 1900 millones de dólares, superando los ingresos de todo 2024, dijo la empresa la semana pasada.</p><p>Ese éxito se ha visto impulsado por la forma en que se venden algunos de los muñecos. A menudo llegan en "cajas ciegas", de modo que los compradores no saben lo que encontrarán dentro. Esto genera expectación, ya que se acumulan los videos donde abren estas cajas en las redes sociales. Pero el elemento de misterio ha facilitado que las falsificaciones inunden el mercado.</p><p>En Reino Unido, el Chartered Trading Standards Institute, organización sin fines de lucro que colabora con el gobierno en cuestiones de protección del consumidor, emitió este mes una "advertencia urgente" sobre el aumento de las ventas de Labubus falsificados. Decía que las falsificaciones estaban "mal hechas en instalaciones de fabricación inseguras" y podían contener sustancias químicas peligrosas que "pueden causar daños de por vida en los órganos de los niños".</p><p>El instituto dijo que sus equipos se habían incautado de miles de muñecas en tiendas de Inglaterra y Escocia, en parte gracias a los avisos de los padres. Añadió que estaba investigando el exceso de falsificaciones en relación con grupos de delincuencia organizada.</p><p>En julio, los medios de comunicación de Chipre informaron de que los funcionarios de aduanas habían realizado redadas contra falsificaciones de Labubus en toda la isla, retirando más de 1300 muñecas y productos falsos de las tiendas. También advirtieron de los riesgos para la seguridad, decían los informes.</p><p>La semana pasada, la Comisión de Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos dijo que había ordenado la incautación de miles de unidades de muñecos falsificadas en los puertos, e hizo una advertencia sobre que los Lafufus infringen la prohibición de piezas pequeñas para niños menores de 3 años, "se rompen con facilidad" y suponen "un grave riesgo de asfixia y muerte".</p><p>El Better Business Bureau también emitió una advertencia sobre las falsificaciones después de que se acumularan quejas en su "rastreador de estafas". Hasta el martes, una búsqueda de "Labubu" en el rastreador arrojaba más de 100 quejas.</p><p>Algunas quejas también ponían de manifiesto los peligros que habían planteado las asociaciones de consumidores, como la de una persona de Virginia que el sábado escribió que había recibido seis muñecos de un vendedor que decía ofrecer Labubus auténticos. Todos estaban defectuosos, y uno de ellos llegó sin una de sus manos. Una persona en California escribió el 12 de agosto que un estafador había prometido Labubus auténticos pero había enviado "juguetes rotos".</p><p>Las autoridades aduaneras chinas dijeron que trabajan para frenar la oleada de falsificaciones. En junio, confiscaron más de 200.000 productos Labubu falsificados. El mes pasado, informaron de incautaciones casi diarias.</p><p>La fiebre por los personajes monstruosos, que fueron creados en 2015 por Kasing Lung, un artista nacido en Hong Kong y criado en los Países Bajos, ha llevado a Pop Mart a vigilar agresivamente su propiedad intelectual.</p><p>La filial de Pop Mart en Singapur demandó el mes pasado a 7-Eleven y a algunas de sus tiendas ante un tribunal federal de California, al acusar a la cadena, que ayuda a los concesionarios a abastecer sus locales, de violar la ley de propiedad intelectual.</p><p>La demanda, a la que 7-Eleven debe responder el mes que viene, solicita daños y perjuicios y honorarios, y exige que la franquicia suspenda las ventas. 7-Eleven no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios sobre la demanda.</p><p>El auge de las imitaciones, fabricadas por múltiples empresas, pone de relieve la bendición y la maldición de hacerse viral, dicen los expertos.</p><p>El éxito de una falsificación puede suscitar un mayor interés por el producto auténtico, dijo Vivek Jayaram, abogado especializado en propiedad intelectual, en una entrevista telefónica. Se trata de un fenómeno bastante nuevo, ya que algunos consumidores han llegado a considerar las "imitaciones" de artículos de lujo igual de deseables que los originales, señaló. Pero dijo que permitir que haya falsificaciones por mucho tiempo puede hacer que una empresa renuncie a sus derechos en casos extremos.</p><p>Case Collard, abogado especializado en patentes, dijo en una entrevista telefónica: "Cuando alguien te está falsificando, significa que tienes un producto muy exitoso". Aun así, el éxito viral es impredecible, y puede ser difícil adelantarse a una ola de falsificaciones, dijo.</p><p>Para los consumidores que buscan lo auténtico, significa que tienen que "dar uno o dos pasos más para asegurarse de la autenticidad", añadió.</p><p>Parece que Pop Mart intenta captar la tendencia Lafufu para defender su marca original. Según Sixth Tone, una publicación estatal china, la empresa solicitó en julio una marca registrada para el nombre "Lafufu" en China.</p><p>Pero algunos coleccionistas en TikTok dicen que la fiebre de Labubu ya se está desvaneciendo, lo que significa que la demanda podría esfumarse antes de que la empresa consiga controlar la marea de falsificaciones.</p><p>Ephrat Livni
 es reportera del Times y cubre noticias de último momento en todo el mundo. Radica en Washington.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI.png?auth=4c5614643e176ddff8daeb0445185c663ef0e71a1bcb41a97812f51f8ea7af31&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=558" type="image/png" height="558" width="992"/></item><item><title><![CDATA[¿Qué son los Lafufus?]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/07/02/que-son-los-lafufus/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/07/02/que-son-los-lafufus/</guid><dc:creator><![CDATA[Jessica Roy]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Business]]></description><pubDate>Wed, 02 Jul 2025 23:00:36 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI.png?auth=4c5614643e176ddff8daeb0445185c663ef0e71a1bcb41a97812f51f8ea7af31&smart=true&width=992&height=558" alt="" height="558" width="992"/><p>Si tu pequeño monstruo tiene más de nueve dientes o si su caja tenía un acabado brillante, puede que no sea realmente un Labubu.</p><p>Si tu muñeco Labubu tiene más de nueve dientes, o si venía en una caja con un acabado brillante, puede que no sea un Labubu en absoluto. Puede que sea un "Lafufu".</p><p>Las imitaciones de los popularísimos muñecos con forma de elfos, que se llaman colectivamente The Monsters y se venden exclusivamente en la juguetería china Pop Mart, se han hecho casi tan populares como los auténticos, y son mucho más fáciles de encontrar.</p><p>Muchos de los Labubus auténticos vienen en cajas sorpresa o "cajas ciegas" con disponibilidad limitada, de modo que no sabes cuál vas a conseguir hasta que la abres, lo que alimenta una sensación de escasez y sorpresa que aumenta su atractivo, así como un creciente mercado de reventa, donde los muñecos pueden llegar a costar mucho más que su precio de venta al público, que oscila entre 20 y 30 dólares. Como llaveros, los muñecos han sido adoptados sin reservas por el mundo de la moda; no es raro ver un Labubu de 20 dólares colgando de un bolso Birkin de 20.000.</p><p>El bombo que recibe es real: una versión a tamaño natural de uno de los muñecos se vendió hace poco por más de 170.000 dólares en una subasta, y los Pop Marts del Reino Unido interrumpieron brevemente la venta de muñecos en mayo tras recibir informes de aglomeraciones caóticas y peleas entre los clientes que esperaban conseguir las nuevas versiones.</p><p>Sin embargo, los "Lafufus", como se llama cariñosamente a las figuras falsas, también están de moda. Se venden tanto en persona (¿han estado recientemente en Canal Street?) como por internet a precios más bajos que los de sus cofrades, y son mucho más fáciles de encontrar, aunque se vean un poco raros.</p><p>Victoria Bystritsky, una analista de 25 años que vive en California, compró su primera caja de tres Labubus auténticos en la plataforma de comercio electrónico Mercari por 150 dólares en abril. "Vi un montón de artículos y gente que hablaba de ellos, así que pensé: 'Bueno, tengo que comprarme uno'", dijo en una entrevista. Pero fue cuando su prometido le compró sin saberlo un Lafufu en una gasolinera cuando empezó su obsesión por las imitaciones.</p><p>"En realidad, estaba muy emocionada por ver qué aspecto tendría, porque había visto tiktoks de gente desempacando Lafufus que tenían apariencias terroríficas", dijo Bystritsky. "Y cuando abrí la caja de ese Lafufu, tenía un aspecto tan gracioso que pensé: 'Dios mío'".</p><p>Bystritsky dijo que, para ella, lo atractivo de los Lafufus era ver qué tan terriblemente imitaban a los de verdad. Su Lafufu de la gasolinera, por ejemplo, tiene las orejas torcidas y los ojos de color rosa brillante que no están disponibles en ninguno de los muñecos reales, lo que dijo que le daba un aspecto "estrafalario".</p><p>"Sinceramente, cuanto más malhechos se vean, mejor", añadió.</p><p>Los representantes de Pop Mart no respondieron a la solicitud de comentarios sobre las falsificaciones.</p><p>Quizá el atractivo de Lafufu se deba al auge de las imitaciones y superfalsificaciones, una tendencia creciente entre los milénials y la Generación Z que pretende normalizar y desestigmatizar la compra y posesión de productos de lujo falsificados. No hay vergüenza en este juego. En la comunidad Labubu de Reddit, los usuarios comparten sus secretos sobre los mejores lugares para conseguir Lafufus. (Shein y Alibaba son dos de los favoritos). Y en TikTok, la gente publica con orgullo videos desempacando Lafufus. "¿Labubus? Para nada, estoy totalmente volcada en mi Lafufus calvos", publicó recientemente Bystritsky en un video de TikTok en el que mostraba sus imitaciones y que ha sido visto casi tres millones de veces.</p><p>Detectar un Lafufu requiere un ojo perspicaz: la versión real debe tener exactamente nueve dientes y una cara rosa melocotón, y debe venir en una caja mate con un código QR oficial y un sello en su pie derecho que solo es visible mediante una lámpara UV. Algunas de esas cualidades hacen que un Lafufu sea obvio, pero cuando se trata de las falsificaciones realmente buenas, las diferencias pueden ser tan mínimas como las costuras de los accesorios del muñeco.</p><p>Aun así, para algunos fanáticos de los Lafufus, son tan codiciables como los auténticos. "Ha habido gente que se ha ofrecido a comprármelo", dijo Bystritsky de su Lafufu de gasolinera de ojos rosados. "Alguien me ofreció 200 dólares, pero para mí no tiene precio".</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI.png?auth=4c5614643e176ddff8daeb0445185c663ef0e71a1bcb41a97812f51f8ea7af31&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=558" type="image/png" height="558" width="992"/></item><item><title><![CDATA[Cómo los Labubu se convirtieron en una sensación mundial]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/05/17/como-los-labubu-se-convirtieron-en-una-sensacion-mundial/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/05/17/como-los-labubu-se-convirtieron-en-una-sensacion-mundial/</guid><dc:creator><![CDATA[Alisha Haridasani Gupta]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - Lifestyle]]></description><pubDate>Sat, 17 May 2025 12:15:38 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UM24AXDHRZEFXHPT2HKKNR5VWM.png?auth=85b984f623a9833f2c5bb12389db2c44b7746787f696f2f4957bc22d716894c6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>DollsCollectors and CollectionsShopping and RetailPop Mart Hong Kong LtdLububus (dolls)</p><p>En internet y en persona, la gente clama por tener en sus manos a los Labubu, muñecos "bienintencionados" pero algo traviesos.</p><p>Un viernes de abril, había una fila de cientos de personas frente a la tienda Pop Mart de Los Ángeles a las 4:45 a. m.</p><p>Korin Reese pensó que había llegado algo temprano y se quedó atónita al ver que ya había clientes esperando. Algunos traían bancos y sillas plegables para sentarse, mientras que otros tenían bolsas llenas de botanas y bebidas. Reese se enteró de que algunas de las personas en la fila estaban allí desde las 10 p. m. del día anterior.</p><p>Ellos, como Reese, querían hacerse con la última serie de un nuevo muñeco de llavero llamado Labubu, que se vende exclusivamente en Pop Mart, una tienda china de artículos de coleccionista. Los muñecos, que pertenecen a una tribu llamada The Monsters, son los últimos de una larga estirpe de icónicos personajes coleccionables de Asia, como Hello Kitty --ahora una matriarca de 50 años--, Sonny Angel y Gudetama.</p><p>Los Labubu son duendecillos nórdicos peludos, de dientes puntiagudos, sonrisas traviesas y orejas pícaras. Todos son hembras, tienen buen corazón, pero a veces, cuando van repartiendo alegría, se meten en problemas. Problemas "bienintencionados", dijo Emily Brough, jefa de licencias de Pop Mart de América del Norte. "Nunca es con malicia".</p><p>Las criaturas, conceptualizadas en 2015 por un artista nacido en Hong Kong, Kasing Lung, empezaron como personajes de una serie de libros infantiles. En 2019, Lung firmó un acuerdo de asociación con Pop Mart para convertir a estos duendes de cuentos en juguetes coleccionables de diseñador, empezando por una línea de figurillas. La primera serie de llaveros Labubu de Pop Mart, llamada Exciting Macaron, salió a la venta en octubre de 2023.</p><p>Cada vez que ha salido un nuevo Labubu, se ha agotado en cuestión de minutos en internet. (Cada muñeco cuesta unos 30 dólares, pero algunos artículos de edición limitada pueden costar más). Han generado comunidades --en la vida real y en internet, donde los fans conversan sobre consejos para conseguir muñecos o vestirlos y comparten imágenes de sus colecciones-- y se han convertido en inesperados accesorios de moda, a menudo yuxtapuestos a bolsos de lujo.</p><p>El éxito de Pop Mart, la empresa china que está detrás de la marca, ha sido en cierto modo a prueba de recesiones, según Bloomberg, y sus acciones y ganancias han aumentado a pesar de la incertidumbre económica mundial y la preocupación por la guerra comercial. La empresa declaró ingresos de 1800 millones de dólares en 2024, un aumento de más del 100 por ciento respecto al año anterior. Los Labubu y la tribu de The Monsters aportaron unos 400 millones de dólares de ingresos el año pasado --un crecimiento del 726 por ciento respecto al año anterior--, lo que los sitúa entre los productos más vendidos de la empresa.</p><p>Fue el año pasado cuando la popularidad de los muñecos realmente despegó, pasando del mundo del coleccionismo de nicho a la corriente cultural dominante. La primavera pasada, Lisa, miembro del grupo pop Blackpink y una de las estrellas de The White Lotus, publicó en su cuenta de Instagram una foto de su Labubu colgando de un bolso Louis Vuitton. Y en otoño, se sinceró sobre su obsesión por Pop Mart y los muñecos en una entrevista con Vanity Fair. "Gasté todo mi dinero" en esas tiendas, dijo a la revista.</p><p>Luego, en febrero, la estrella del pop e icono de la moda Rihanna fue vista con un Labubu, también enganchado a su bolso Louis Vuitton; la cantante Dua Lipa también fue vista con uno. En abril, la actriz Emma Roberts publicó una historia de Instagram con su último botín de cuatro muñecos Labubu, con la canción de Britney Spears "Oops!  I Did It Again" de fondo. En marzo, Pop Mart abrió una tienda pop-up en la tienda departamental de lujo Harrods, lo que provocó filas de fanáticos que serpenteaban por Knightsbridge, ansiosos por conseguir la figurilla.</p><p>Una de las formas en que Pop Mart ha despertado el interés por los muñecos es lanzar algunos de ellos en cajas sorpresa o "cajas ciegas", para que los compradores no sepan cuál Labubu se esconde dentro. Esa estrategia de distribución es lo que "mantiene a los fans interesados" y constantemente alertas, dijo Joshua Paul Dale, autor de Irresistible: How Cuteness Wired Our Brains and Conquered the World.</p><p>En diciembre, fue esa misteriosa tendencia la que hizo que detuvieran en un aeropuerto a Martin Andre Navarro Nibungco, un músico de 22 años. Regresaba de unas vacaciones en Bangkok a su casa de Los Ángeles con 12 muñecos Labubu en la maleta para regalar a sus amigos. Tuvo que cambiar a un vuelo nacional en el aeropuerto de San Francisco y, al pasar por el control de seguridad del aeropuerto, seis agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte se abalanzaron sobre su maleta y se lo llevaron aparte.</p><p>"Todos decían: 'Dios mío, tenemos que saber qué llevan. ¿Qué creen que llevan?'", dijo Navarro Nibungco en una entrevista telefónica. Abrió su maleta y "uno de los agentes pasó una de las cajas por los rayos X", dijo.</p><p>Cuando Navarro Nibungco lleva su Labubu a todas partes (lo engancha a la presilla de su pantalón), ha descubierto que a menudo sirve para entablar una conversación divertida con desconocidos. "La asociación con los Labubu es solo comodidad", y abre la puerta a una charla inofensiva y libre de política, dijo. Es "escapismo".</p><p>"La gente espera pacientemente y está dispuesta a pagar veintitantos dólares a pesar de lo que esté pasando en el mundo ahora mismo", dijo. "Eso dice algo".</p><p>En respuesta a la moda de los Labubu, han surgido minindustrias enteras en sitios como Etsy y AliExpress, donde los creadores venden diminutos trajes diseñados específicamente para las figurillas, asientos de coche para que se sienten en ellos e incluso pequeños bolsos para que los muñecos lleven cargando.</p><p>Un día antes de que la nueva línea de Labubu saliera a la venta en las tiendas de Estados Unidos el pasado abril, los muñecos debían estar disponibles en internet desde las 10 p. m., hora del este. Pero el sitio web y la aplicación de Pop Mart se cayeron porque recibieron más tráfico del que la empresa esperaba y para el que se había preparado, dijo Pop Mart en un correo electrónico. En Reddit, los usuarios compartieron que estaban entrando en pánico y actualizando el sitio web con vehemencia.</p><p>Cuando el sitio y la aplicación volvieron a funcionar, los muñecos ya se habían agotado.</p><p>"Así que pensé, ¿sabes qué? Voy a ir e intentar conseguirlos físicamente", dijo Reese, de 42 años, planificadora financiera en el sector minorista, en una entrevista telefónica. "Esperaba que hubiera fila, pero no pensé que fuera a ser tan grave", dijo, y añadió que eran "literalmente los Juegos del Hambre". También hubo mucha gente formada en otros locales de Pop Mart.</p><p>En un momento dado, la multitud en Los Ángeles se estaba inquietando cada vez más, dijo Reese, y la gente se empujaba para llegar hasta el frente. En medio del caos, una mujer que estaba delante de ella cayó al suelo. Al final, Reese se fue con las manos vacías. No importaba: ya tenía seis muñecos en casa.</p><p>También en internet, muchos entusiastas de los Labubu --quienes especulaban con que los bots que compraban el inventario para revenderlo eran los responsables de la caída del sitio web-- se sintieron derrotados cuando no pudieron conseguir un muñeco. "¿HEMOS PERDIDO AL MENOS UNA HORA DE NUESTRO TIEMPO ESPERANDO ESTOS ADORABLES MUÑECOS COLECCIONABLES?", escribió un usuario en una publicación. "Sí".</p><p>"Fue una dura batalla", escribió el usuario, "pero ahora tenemos que esperar".</p><p>Alisha Haridasani Gupta es reportera del Times, cubre temas de salud de la mujer y desigualdades en la salud.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/UM24AXDHRZEFXHPT2HKKNR5VWM.png?auth=85b984f623a9833f2c5bb12389db2c44b7746787f696f2f4957bc22d716894c6&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>