<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/cronica/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 05 May 2026 21:29:40 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Cerca de 150,000 personas en Panamá padecen de la enfermedad renal crónica y más de 3,000 reciben tratamiento de diálisis]]></title><link>https://www.infobae.com/panama/2026/03/09/cerca-de-150000-personas-en-panama-padecen-de-la-enfermedad-renal-cronica-y-mas-de-3000-reciben-tratamiento-de-dialisis/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/panama/2026/03/09/cerca-de-150000-personas-en-panama-padecen-de-la-enfermedad-renal-cronica-y-mas-de-3000-reciben-tratamiento-de-dialisis/</guid><dc:creator><![CDATA[Julio César Aizprúa]]></dc:creator><description><![CDATA[En sus etapas iniciales la dolencia puede pasar desapercibida, pues las señales suelen ser poco específicas y confundirse con otras condiciones, lo que retrasa la consulta médica]]></description><pubDate>Mon, 09 Mar 2026 23:59:01 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CWTIJIDIT5BFRP2BMBHMMOI32Y.jpg?auth=5699c744b75b4df28adcfaca957918284bebf2ba0ef773adb99bf16c61780b3b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Aproximadamente 250 pacientes se encuentran en lista de espera para un trasplante de riñón." height="1080" width="1920"/><p>Ante la falta de una detección temprana y el acceso a tratamientos oportunos, l<b>a Enfermedad Renal Crónica (ERC) continúa aumentando</b> en Panamá, registrándose en 2025 alrededor de 150,000 personas afectadas con esta dolencia.</p><p>La tendencia local refleja un problema de mayor alcance, ya que <b>a nivel mundial aproximadamente 1 de cada 10 adultos vive con esta condición</b>, se informó en el marco del <b>Día Mundial del Riñón 2026</b>, una campaña global promovida por la Organización Mundial de la Salud.</p><p>Bajo el lema <b>“Salud renal para todos: cuidar a las personas, proteger el planeta”</b>, la iniciativa tiende a fortalecer la conciencia sobre la importancia del diagnóstico oportuno y la prevención.</p><p>La Organización Panamericana de la Salud describe la ERC como <b>una pérdida gradual de la función renal que no tiene cura, </b>pero cuyo tratamiento busca controlar síntomas, reducir complicaciones y retrasar la progresión de la enfermedad, que <b>a nivel mundial afecta al 10,4 % de los hombres y al 11,8 % de las mujeres.</b></p><p>En Panamá <b>la enfermedad está impactando cada vez a más familias</b>, por lo que la <b>detección temprana y el acceso a tratamientos oportunos son fundamentales para mejorar la calidad de vida</b> de los pacientes, detalló Ana Milena Herrera, directora de Operaciones del Consorcio Damos Vida DaVita Sintec.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NYBVTQRO3VF7JMII7GX3G4AKZE.jpeg?auth=a64767619335b2c4531a07abc524138a2bc2c9cd54091c6c9c7362b3735a50e0&smart=true&width=1600&height=920" alt="Dino Mon, director de la Caja de Seguro Social de Panamá, entidad que cuenta con salas de hemodiálisis. (Foto: CSS)" height="920" width="1600"/><p>En 2024 a este consorcio se le adjudicó la<b> licitación para proveer el servicio de hemodiálisis</b>, suministro de kits de hemodiálisis y el diseño, construcción y habilitación de unidades de hemodiálisis de la Caja de Seguro Social, <b>por más de $178 millones. </b></p><p>La entidad de seguridad social informó que actualmente mantiene <b>alrededor de 250 pacientes activos en lista de espera para un trasplante de riñón</b>, mientras que más de 3,000 pacientes en el país reciben tratamiento de diálisis, muchos de los cuales <b>podrían mejorar su calidad de vida mediante un trasplante. </b></p><p>Hasta la fecha <b>se han realizado unos 1,022 trasplantes renales</b>, que representan más del 90% de este tipo de procedimientos dentro de la Caja de Seguro Social, explicó Régulo Valdés, coordinador nacional de Trasplantes.</p><p>Además de ubicarse como la séptima causa de muerte entre las enfermedades no transmisibles, <b>la ERC incrementa significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte prematura</b>, con un impacto que trasciende al paciente y repercute en su entorno familiar, social y laboral.</p><p><b>“La clave no es esperar a que aparezcan síntomas, sino identificar a tiempo a las personas en riesgo</b> y acompañarlas con un <b>seguimiento continuo</b> que permita proteger su función renal”, mencionó por su parte la directora médica nacional de DaVita Colombia, Leyder Corzo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZZCQBVQXPZCUVLPM7NJMHDJZKA.png?auth=14ff35edf7b0812177e6126949f5460cc0d184ed43a702adb78b536f398fe7b6&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La enfermedad renal crónica es la séptima causa de muerte entre las enfermedades no transmisibles. (Foto: Difusión)" height="1080" width="1920"/><p><b>Un diagnóstico oportuno cambia el pronóstico y reduce complicaciones</b> que pueden afectar de manera significativa la calidad de vida, aunque uno de los mayores desafíos es que en sus etapas iniciales la ERC puede pasar desapercibida, <b>las señales suelen ser poco específicas y pueden confundirse con otras condiciones</b>, lo que retrasa la consulta médica. </p><p>Esta condición puede presentarse con <b>signos como hinchazón en las extremidades, fatiga, cambios en la orina o problemas de sueño.</b></p><p>Adicional, <b>la hipertensión arterial y la diabetes son los principales factores asociados al desarrollo de la enfermedad</b>, y también influyen la obesidad, el tabaquismo y las enfermedades cardiovasculares. </p><p>Factores ambientales como <b>la contaminación del aire, el aumento de temperaturas extremas y la deshidratación </b>de igual manera <b>pueden acelerar el deterioro de la función renal</b>, una realidad que conecta directamente con el llamado de este año a proteger tanto la salud de las personas como el entorno en el que viven.</p><p><b>Si no se detecta y maneja oportunamente, la enfermedad puede evolucionar hacia insuficiencia renal</b>. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/CWTIJIDIT5BFRP2BMBHMMOI32Y.jpg?auth=5699c744b75b4df28adcfaca957918284bebf2ba0ef773adb99bf16c61780b3b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Aproximadamente 250 pacientes se encuentran en lista de espera para un trasplante de riñón.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gobierno de México</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Filas interminables, tensión gremial y sensación de desorden: así es visitar el Louvre hoy]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/03/08/filas-interminables-tension-gremial-y-sensacion-de-desorden-asi-es-visitar-el-louvre-hoy/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/03/08/filas-interminables-tension-gremial-y-sensacion-de-desorden-asi-es-visitar-el-louvre-hoy/</guid><dc:creator><![CDATA[Laura Subise]]></dc:creator><description><![CDATA[La expectativa se topa con la realidad del museo más famoso del mundo saturado por una multitud. Así, el encuentro con obras maestras está marcado por el asombro y la incomodidad]]></description><pubDate>Sun, 08 Mar 2026 03:50:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Soñé durante años con ver la pirámide de cristal del Louvre. El arte, la historia y la promesa de París en invierno me impulsaron a emprender un largo viaje hasta esa plaza colosal donde multitudes se reunían bajo un cielo gris y frío.</p><p>Visitar el <b>Museo del Louvre</b> implica posibles varias horas de espera bajo la lluvia, filas interminables y una experiencia marcada tanto por el asombro como por frustraciones ocasionadas por la multitud y situaciones inesperadas. Quienes deciden explorar el museo se enfrentan a accesos difíciles, tensiones internas entre el personal y, a veces, la incertidumbre causada por decisiones administrativas o incidentes recientes. Todo esto hace que recorrer el <b>Louvre</b> sea una vivencia intensa, en la que admiración e incomodidad se entremezclan.</p><p>Al llegar esa mañana, la estructura de cristal brillaba en la explanada principal. Percibí la energía de quienes, como yo, estaban allí con la esperanza de ingresar y contemplar siglos de arte y memoria. Pese al frío y a la llovizna, nadie se retiraba; solo el silencio y la paciencia dominaban el ambiente.</p><p>Filas esperando absorbían el paso del tiempo. A mi alrededor, familias y viajeros solitarios permanecían bajo paraguas, mientras carteles empapados mostraban horarios transcurridos y mi entrada, empapada también, era apenas una garantía de acceso.</p><h2>La espera interminable</h2><p>La inquietud aumentaba con las horas. Algunos visitantes decidieron irse. Otros, entre los que me contaba, aguantábamos confiando en que el ingreso sería posible con el tiempo. Al intentar obtener información, encontré rostros tensos y reservas en las respuestas. La llegada de uniformados alimentó rumores sobre un conflicto por mejoras salariales entre los empleados del museo.</p><p>Se generó un murmullo generalizado entre quienes aguardábamos, y el malestar creció al constatar que ni salía ni entraba nadie al museo. La percepción era que el propio <b>Louvre</b> se agitaba en esas horas de espera bajo la lluvia y el desconcierto.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6SPACMSZONH57BEW7XIUMUQKOI.jpg?auth=09b2aa94c5e40f0828f7c492239bbfcd08e3d1c25979e99a6cc3806d298f7e90&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Salones abarrotados y el uso de audioguías dificultan el acceso a obras icónicas como "La Gioconda" y la "Venus de Milo" en el Louvre" height="1080" width="1920"/><h2>Tensión gremial</h2><p>El acceso cambió cuando vi, a lo lejos, un pequeño grupo ordenado aproximándose a una puerta lateral discreta. Los comentarios sobre demandas salariales cobraron fuerza, sugiriendo que una tregua había permitido reanudar la admisión. Finalmente, la reapertura se produjo varias horas después de aquella espera colectiva.</p><p>Me sumé a la fila que llevó al vestíbulo principal. Superado ese obstáculo, la emoción de recorrer el museo regresó, pero quedaba por comprobar si sería posible conectar con las obras tan deseadas. Ya dentro, la realidad de los salones saturados se impuso. A pesar de los 3.500 tesoros que resguarda el museo, centenares de personas ocupaban cada espacio y apenas permitían vislumbrar detalles de las pinturas o esculturas.</p><p>Casi todos utilizaban audioguías y la tecnología parecía canalizar tanto el asombro como el desconcierto. Acceder a piezas como <i><b>La Gioconda</b></i> o la <i><b>Venus de Milo</b></i> resultó extremadamente difícil. La multitud rodeaba las obras más famosas, haciéndolas inalcanzables por la combinación de tiempo limitado y la gran afluencia de público.</p><p>En ese contexto, experimenté cómo historia y arte global se entrelazan, compensando en parte el agobio. Permanecer allí, custodiado por siglos de cultura, evocó la responsabilidad compartida de proteger un patrimonio cuya vigencia supera los desafíos del momento.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/2XFX2E7QWBGZZEFKVHTIYWL44U.JPG?auth=907b101aee053e834daa435ff59fefc51310bf342a6c3a7e8ece36cda16abf78&smart=true&width=5152&height=3440" alt="El Museo del Louvre enfrenta largas filas y espera bajo condiciones adversas, que marcan la experiencia de miles de turistas en París" height="3440" width="5152"/><h2>Una renuncia histórica</h2><p>El recuerdo de la vulnerabilidad del museo era recurrente, sobre todo tras el robo cometido en 2025, un importante hurto de joyas aún no recuperadas, que puso de manifiesto falencias en la seguridad. Dos días después de aquella visita, se conoció una noticia relevante: <b>Laurence des Cars</b>, la primera mujer que asumió la dirección del <b>Louvre</b> en 2021, presentó su renuncia. El presidente de Francia <b>Emmanuel Macron</b> aceptó la dimisión, cerrando así un ciclo de cambios marcado por tensiones laborales, problemas de seguridad y la permanencia de un legado monumental.</p><p>Salí del <b>Louvre</b> con la certeza de que cada recorrido revela matices únicos y que, tras las puertas del museo, aún quedan obras originales por descubrir. La motivación por regresar sigue tan viva como las historias que alberga el propio museo.</p><p>[Fotos: L. S.; <i>Reuters</i>/ Sarah Meyssonnier]</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/6SPACMSZONH57BEW7XIUMUQKOI.jpg?auth=09b2aa94c5e40f0828f7c492239bbfcd08e3d1c25979e99a6cc3806d298f7e90&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Cientos de visitantes se agolpan en las icónicas salas del Museo del Louvre, admirando la vasta colección de arte europeo expuesta en sus paredes. (Laura Subise)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Del bajón de la cocaína a la redención de la escritura: Alejandro Seselovsky se muestra en carne viva]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2026/02/27/del-bajon-de-la-cocaina-a-la-redencion-de-la-escritura-alejandro-seselovsky-se-muestra-en-carne-viva/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2026/02/27/del-bajon-de-la-cocaina-a-la-redencion-de-la-escritura-alejandro-seselovsky-se-muestra-en-carne-viva/</guid><dc:creator><![CDATA[Luciano Sáliche]]></dc:creator><description><![CDATA[El periodista que acaba de lanzar la versión audiolibro de ‘Negro argentino’, habla de su historia personal y el sentido de la crónica, su herramienta de trabajo: “Un texto que se hace preguntas y no tiene por qué contestarlas”, define]]></description><pubDate>Fri, 27 Feb 2026 11:29:37 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/IX7V6ZS5HBHJ7AIFY36YZ6B3EQ.jpg?auth=833378dc62f39b85b6f6e6b57b58d3e4fdd27d76032f7a5fd26c3f0a30668aa3&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Los audiolibros de Alejandro Seselovsky" height="1080" width="1920"/><p>“Mucha cocaína”, recuerda. “Mucha autodestrucción”. <b>Alejandro Seslovsky</b> tuvo que meter su vida entera en un vaso, taparlo con una mano y batirlo mucho, muchísimo, hasta que el cielo se aclare. <i><b>Negro Argentino </b></i>es un libro de crónicas, de las que tienen su impronta. Como las de <i><b>Cristo llame ya!: crónicas de la avanzada evangélica en la Argentina</b></i>, como las de <i><b>Trash: retratos de la Argentina mediática</b></i>, como los textos que publica con mayor frecuencia. Acá eso existe, eso está, incluso más afinado, más trabajado, pero uno sobresale. Se llama <a href="https://www.infobae.com/cultura/2025/03/28/mi-madre-era-morocha-por-dentro-fragmento-del-nuevo-libro-de-alejandro-seselovsky-negro-argentino/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/cultura/2025/03/28/mi-madre-era-morocha-por-dentro-fragmento-del-nuevo-libro-de-alejandro-seselovsky-negro-argentino/">“Mamá”</a>.</p><p>“Es un trabajo que me rescató de una crisis profunda. Yo estaba hecho percha en el 2015. Venía arrastrando un malestar y estaba consumiendo mucha cocaína”, dice. Del otro lado de la línea, su voz se pone seria. Está en su casa, en el barrio de Saavedra, borde porteño, límite con Vicente López. En enero de 2015 murió su mamá, la mujer que lo adoptó, y a los dos meses se separó de su mujer. “Me fui a pasar una temporada en el infierno al departamento que mi vieja había dejado, donde yo había crecido. Tenía cuarenta y dos años. Me entré a hacer daño, un daño profundo”. </p><p>Era una tarde soleada. Es una tarde soleada. Alejandro Seselovsky acaba de dejar a su hija en un cumpleaños. Al teléfono, su ex mujer lo llena de reproches. Él tiene los suyos. Se gritan, se putean, se maldicen. La Avenida Cabildo está colapsada; los bocinazos aumentan, intermitentes, como si quisieran censurar las malas palabras, como si pudieran. Y ella, Natalia, su ex mujer, en un arrebato de lucidez, le dice:</p><p>—No sé qué te pasa, no sé dónde está tu problema. Tomá toda la cocaína que necesites, hacete bien mierda, pero a casa no vuelvas sin haber hecho lo que tengas que hacer —Y corta. </p><p>Rebalsado de bronca, Seselovsky se mete en la boca del subte, en la estación Juramento, la Línea D. “¿Qué es lo que tengo que hacer? ¡Nada!“, se dice. ”¡Yo no tengo nada que hacer!“, se repite. Saca el teléfono y se pone a escribir. ¿Qué escribe? “Era un texto en tercera persona. Un cuento”, recuerda ahora. “Un hombre de cuarenta años que se encontraba con una mujer de sesenta años, que era la mujer que lo había parido y que lo había dado en adopción. Imaginé cómo sería el momento del encuentro”. Fueron nueve estaciones de escritura. Bajó en Agüero y el texto estaba terminado. </p><p>“Después escribí otro, y después otro, y otro. Era siempre el mismo encuentro en distintos lugares. La encontraba en un canal de televisión, en uno de esos programas tipo <i>Gente que busca gente</i>, la encontraba trabajando en un prosti, la encontraba en una villa, la encontraba muerta, encontraba su tumba. La encontraba una y otra vez; eran variaciones. Pequeñas ficciones. Mientras tanto, yo seguía en un proceso de autodestrucción. Pero yo no hago ficción, yo soy periodista. Antes que ninguna otra cosa, soy periodista. Entonces ahí me di cuenta que sí tenía algo que hacer antes de volver a mi casa”, cuenta.</p><p>No era un cuento, no eran personajes ajenos, extraños, lejanos, sino una crónica, relatar un recorrido, el suyo, la vida misma, yendo a buscar a su madre biológica, la mujer que lo parió. Ir hacia ese encuentro. Y así fue. “La muerte de mi madre había habilitado eso en mí. Primero tuve que hacer un proceso de cuentos y cocaína hasta llegar a esa convicción. Para enero del 2016 estaba en Rosario con Natalia, ya había vuelto a mi casa, haciendo el trabajo de campo para ver si podía dar con esta piba que me había parido. Porque la investigación me llevó a Rosario a conocer a la gente que fue su empleadora. Así se hizo <i><b>Mamá</b></i>. Eso es <i><b>Mamá</b></i>”. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/STNMTNPHDZHG3CV7SUD4BY5EKU.jpg?auth=8a2dd1a3574e97e0809afeccf72c6ad82da140cafb14c085411d351963a80e81&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Alejandro Seselovsky, de bebé, con su madre adoptiva, "madre de crianza, madre a secas"" height="1080" width="1920"/><p>Seselovsky nació en Rosario en 1971. Pasó por muchas redacciones, escribió para muchos medios. En un momento se sacó de la cabeza la idea de “los lectores”. Prefiere pensar el estadio previo: el editor. “Yo escribo para un tipo que le va a vender a sus lectores lo que a mí me compra. Entonces me resulta importante construir vínculos de trabajos bien hechos, que carguen tiempo encima, que me conozcan”, dice y nombra a los editores de los tres medios para los que trabaja: <b>Sebastián Cabrera</b> de<i> El País</i> de Uruguay, <b>Carolina Martínez </b>de la revista <i>Orsai</i> y <b>Gonzalo Abascal</b> de <i>Clarín</i>. “El texto, la crónica, es un producto de los dos. Al autor le toca firmarlo”. Además, y desde hace veinte años, da clases en la Universidad de Buenos Aires, en la carrera de Ciencias de la Comunicación.</p><p>Volvamos al libro. <i><b>Negro argentino </b></i>tiene más crónicas. Se mete en los bailes de la <b>Mona Jiménez</b>, en una gira con <b>Damas Gratis </b>por el conurbano, en un show demencial del<b> Indio Solari </b>en las afueras de Mendoza. Desde ahora no solo se lo puede leer, también escuchar. Forma parte del catálogo de <i>Bajalibros</i> en forma de audio. Un audiolibro. Lo narra el propio autor. Lo trabajó junto a<b> Federico Aiub</b>. Los textos de <i><b>Negro argentino</b></i> exploran la argentinidad, intentan dar con ese entramado complejísimo, por momentos palpable, por otros abstracto. “La Argentina es mi tema, mi hashtag”, dice.</p><p>Por estos días se va a reeditar <i><b>Trash</b></i> por El Cuaderno Azul. “Hay un argumento: quince años después, los mediáticos meten un presidente”, dice y larga una risa. “Hay una curva que va de <b>Fort </b>a <b>Milei</b>, que es una curva que hay que contar. Esa curva existe. Siento que hace quince años atrás estaba dando en el clavo del tipo de personajes que el futuro argentino nos iba a gobernar“, agrega.</p><p><b>—Ya nadie lo recuerda: Milei nace en la república panelista, en el griterío de la tele de la grieta.</b></p><p>—Milei es de constitución y de naturaleza mediática. Esto no lo hace ni peor ni mejor, no lo deslegitima ni una astilla como presidente, porque no es presidente porque es mediático, pero su naturaleza es de mediático, como lo es la de <b>Lilia Lemoine</b>, o la de <b>Santiago Cúneo</b> que descorcha una botella de champán cuando muere la reina de Inglaterra. O la de <b>Maslatón</b>, o la del <b>Gordo Dan</b>. </p><p><b>—En tus textos sobre esas figuras aparece algo que podría ser muy argentino, y quizás estoy exagerando, que es el fervor, la exaltación, la excitación. De pronto, esos mediáticos se vuelven ídolos, héroes...</b></p><p>—...presidentes. Sí. No sé si <b>Fort </b>era interesante <i>per se</i>, lo interesante es lo que dice de nosotros. <b>Wanda Nara</b> no es buena en casi nada de lo que hace. Yo la fui a ver al teatro cuando arrancaba, porque yo siempre consumí todo ese desperdicio, esos materiales poco validados por la cultura. Era un teatrito re chorongo en Mar del Plata, estaba con <b>Jorge Corona</b>. No da en el escenario, no baila bien, no es especialmente buena conductora, y sin embargo es un tren de popularidad y está coronada por las multitudes. La coronamos, no sé si vos o yo, pero el cuerpo social la coronó. Wanda Nara no es interesante por Wanda Nara, lo interesante es por qué la coronamos, quiénes somos nosotros. Lo que me interesa de estos personajes es lo que pueden decir de nosotros, lo que yo pueda pesquisar y descubrir de nosotros en ellos, de quiénes somos como país, como sociedad, como cuerpo social, como territorio, como gente que comparte un mismo suelo bajo el ordenamiento de una misma bandera. Hay una línea muy linda del ex presidente Sanguinetti. Como yo escribo para <i>El País</i> de Uruguay, y estoy casado con una uruguaya, lo tengo muy presente. Sanguinetti dice: “Uruguay es una república, la Argentina es una nación”. La idea de nación tiene esto que vos decís, esa exacerbación, esa furia. La Argentina es exaltada. Y estos personajes hacen rebotar la exaltación del consumo. Al principio era solo del espectáculo, ahora es de la política también, lo que lo vuelve más real. No es lo mismo organizar una escena de <b>Vicky Xipolitakis</b> en la pista del <i>Bailando </i>que organizar una foto de <b>Leila Gianni</b> en tetas, diputada electa por La Matanza. No es el mismo ordenamiento, sus cuerpos trabajan sobre tejidos diferentes. Del entretenimiento puro a lo real: Leila Gianni decide qué apoya o qué no para el bienestar de los bonaerenses. Es una comparativa. Pienso en <b>Luli Salazar</b>. No sé si te acordás pero en el 2000 se produce un acontecimiento escandaloso, escandológico: en la presentación de los MTV Awards con <b>Diego Luna</b> sale en bolas con dos pezoneras. Era el momento de “dame tetotas”. Esas tetotas son la teta libertaria. Ella inventó la teta libertaria, o yo veo eso y sugiero que esa es una línea de trabajo. Porque la tenés a Leila Gianni, pero también la tenés a la <b>Santillán</b>. Hay una teta libertaria hoy que encima puso a las mujeres progresistas a llamarlas gato. Hay algo interesante ahí, no en <b>Luciana Salazar </b>en sí, ni en pedo, sino en las conclusiones acerca del país que somos. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GYORMI2KRFCTXEMMCUYPAQZB2U.png?auth=c8ba9364483665c164a37c3b33f79c743551f101f1d6d8a77904f115736d6e8a&smart=true&width=1920&height=1080" alt="“Negro argentino” (Orsai) de Alejandro Seselovsky" height="1080" width="1920"/><p><b>—Te solés mover en una zona que no es la crítica furibunda a la farándula ni la celebración ingenua y desvergonzada. Ese fervor, esa exaltación, ¿es lo que nos condena o lo que nos termina salvando?</b></p><p>—No lo sé. Por supuesto que yo tengo mis posiciones políticas, mis convicciones y sé dónde estoy parado, pero lo suprimo a la hora de ir a un personaje. Si voy yo, voy ciego. El cronista es como un desplazamiento, un sujeto que uno construye para poder ir al campo. Durante dos años fui profesor en la Universidad de las Madres, lo hice <i>ad honorem</i>, fue mi aporte, algo completamente personal. Y también fui a la casa de <b>Cecilia Pando</b> a escribir un retrato para la revista <i>Gatopardo</i>. Yo tengo que poder ir a la casa de <b>Cecilia Pando</b> a tomar mate con ella, con sus hijos, con su marido, tengo que dar la mano, compartir bombilla. No hay manera de ir a un personaje así que no sea dejando de lado tus apreciaciones más personales, que no sea humanizándolo. Si vas pensando que <b>Cecilia Pand</b>o es una hija de puta defensora de genocidas, mejor no vayas. Andá a militar, querido, pero no escribas crónicas. Tiene que haber algo que sea anterior a la definición de las cosas. Vas al campo a ver qué te entrega el campo. No vas a definirlo. El campo te tiene que definir a vos, no vos definir al campo. Si ya lo tenés definido, quedate en tu casa, escribilo; entonces producís ensayo, no crónica. La crónica es básicamente un texto que se hace preguntas y no tiene por qué contestarlas. </p><p><b>—No parece ser un contexto muy propicio. Pienso en la época: pantallas, confusión, poco diálogo, nuevas individualidades. ¿Qué puede hacer la literatura, la lectura, la crónica? ¿Hay algo ahí que pueda tender un puente hacia algo que esté más allá de esta encrucijada? </b></p><p>—Sí, y yo creo que hacer un periodismo y una no ficción física, de cuerpo, que sea capaz de ir. La madre de todas nuestras crónicas es <i><b>Una excursión a los indios ranqueles</b></i>, y el método es el de Mansilla. Antes primaba informe topográfico y la crónica de Indias. Finalmente Mansilla es una de las cuatro tortugas que sostienen el mundo de la literatura argentina del siglo XIX. <i><b>Facundo</b></i> es el ensayo, <i><b>El matadero </b></i>es el cuento, <i><b>Martín Fierro</b></i> es el poema y <i><b>Una excursión a los indios ranqueles</b></i> es la crónica. Esas cuatro tortugas sostienen el mundo que después será el mundo de la literatura argentina. Y Mansilla tiene un método. Se trata de ir. El cronista es alguien que va. Lo que podemos hacer en este momento es buscar los recursos para ir. No hay guita, es caro hacer crónica, pero hay que ir. Yo estuve el año pasado haciendo una crónica en Anillaco para a ver de qué se trataba esta vuelta de <b>Menem</b>, y había que ir a Anillaco a verla. Salió un huevo ese viaje: hubo que estar cinco días allá, avión de ida, avión de vuelta. No está esa guita o no la quieren poner, no sé. Tenemos que ponernos creativos e ir hacia esos personajes. Fui a todos los actos de Milei, capaz que hay alguno que no fui. Desde junio del 2022, cuando lanzó su candidatura en la cancha del Porvenir, en Gerli, que no había nadie, fracaso total, hasta el Movistar Arena, donde hizo <i>Rock del gato</i>. Un cronista tiene que ir a comprender la época, ofrecer un punto de vista. Ir sin prejuicio y escribir desde el cuerpo. Al cronista que fue a la casa de Pando lo colgás en el perchero, y ahí sí sos más vos, y ese es el que produce el texto. Nuestro laburo es ir a esos lugares. El periodismo es un bien social. El ferretero no puede ir a Jujuy a ver si <b>Milagro Sala</b> es culpable o es inocente, tiene que ir un periodista. Ahora, resulta que el periodismo está flagelado por esto del periodismo de afirmación. Entonces, el periodista que va a ver si Milagro Sala es culpable o inocente, o si los judíos están comprando la Patagonia, o si la incendiaron los mapuches, lo que sea, cualquier ariete de la realidad funciona de la misma manera. Entonces, el periodista va al territorio, intuye, ve, mira, despliega su sistema nervioso, su aparato sensorial, y vuelve con una comprensión honesta para entregar. Eso es lo que deberíamos estar haciendo y lo que podemos hacer en este momento de ruido, de confusión, de aturdimiento. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KMQSQDDQDRCILLRQR6RG5VISUQ.png?auth=a2df85daa4f5940696260ef95f04e666a85ca22493d316e5c155b32359d78d29&smart=true&width=1920&height=2134" alt="Alejandro Seselovsky nació en Rosario en 1971. Es periodista, escritor, docente universitario" height="2134" width="1920"/><p><b>—Quiero volver a Milei, el gran mediático, o el mediático que llegó a la Presidencia. ¿Qué dice de nosotros? ¿Qué dice de la Argentina?</b></p><p>—Dice que nos sentimos muy defraudados, profundamente defraudados por nuestros representantes. Por eso fuimos a buscar un representante nuevo, fracturador del sistema de representación que hasta acá habíamos tenido. Vivimos en un sistema que está determinado por las mayorías. Por eso a mí me interesa también lo masivo, porque finalmente <b>Luciana Salazar, Ricardo Fort, Wanda Nara</b> operan dentro de un sistema de mayorías y producen mayorías. Y vivimos en un sistema de mayorías. Se llama democracia. Acá el que más votos tiene, gana y se la lleva. Las mayorías argentinas son el tema. ¿Qué dice de nosotros este presidente que hoy tenemos? Que las mayorías argentinas están frustradas, desengañadas. Estamos en un sistema de representación. Las mayorías no van y producen ley o dictamen. Las mayorías son representadas por. Y hasta acá nuestros representantes nos han defraudado, más allá de lo que vote cada uno. Han defraudado a las mayorías porque tenemos un país pobre, estructuralmente pobre. </p><p><b>—No es que la Argentina se volvió de derecha, como dicen, o que adoptó las ideas de Milei como propias...</b></p><p>—No, yo no creo que la Argentina sea de ultraderecha, definitivamente. La Argentina está frustrada con sus representantes y eligió un nuevo camino de representación. ¿No sale? ¿Esto no arranca? ¿El salario real no sube? ¿El consumo no se dispara? ¿La gente no está mejor? Una patada en el orto, como se le hizo a <b>Menem</b>. Acá no dura nadie. Milei jugó al emperador hasta que perdió una elección dura. Puede que conserve algo del estilo para la propia tribu, para los chicos que le llenan el Movistar Arena. Pero acá finalmente lo que se impuso fue el sistema democrático. La democracia argentina está más viva que nunca. Haberse permitido elegir a Milei es un gesto de amplitud democrática. Las mayorías dijeron: “No, hartos de ustedes. Vos, loco, entrá“. Eso pasó y es un gesto. No, no estoy diciendo que él sea democrático. <b>Luciana Geuna</b> le pregunta si cree en la democracia y no puede contestar. Las mayorías argentinas se dieron el permiso soberano de elegir algo que no estaba en los papeles de nadie, que hasta no era elegible, pero a las mayorías argentinas no les importó. ¿Por qué? Porque la democracia está viva, está sana. Atravesó cuarenta quilombos en cuarenta años, le pasó de todo, y sobrevivió a sus propias heridas. Y hoy esas mayorías que la determinan eligen soberanamente. Me interesa mucho el fenómeno. Sigo mucho lo libertario. Es un gran fenómeno argentino y de constitución social muy profunda, que no tiene que ver con que la gente sea de ultraderecha, sino con que está frustradísima, enojadísima, harta, entristecida. Y fueron a buscar una opción que no estaba en los papeles. ¿Por qué tenía que estar en los papeles? Eso es lo que dice Milei de nosotros, para mí, hoy. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/IX7V6ZS5HBHJ7AIFY36YZ6B3EQ.jpg?auth=833378dc62f39b85b6f6e6b57b58d3e4fdd27d76032f7a5fd26c3f0a30668aa3&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Los audiolibros de Alejandro Seselovsky]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Así se vivió el operativo sorpresa en La Picota: las cámaras avivaron la inconformidad de los reclusos  ]]></title><link>https://www.infobae.com/colombia/2026/01/28/asi-se-vivio-el-operativo-sorpresa-en-la-picota-las-camaras-avivaron-la-inconformidad-de-los-reclusos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/colombia/2026/01/28/asi-se-vivio-el-operativo-sorpresa-en-la-picota-las-camaras-avivaron-la-inconformidad-de-los-reclusos/</guid><dc:creator><![CDATA[Jimmy Nomesqui Rivera]]></dc:creator><description><![CDATA[El operativo se llevó a cabo en 124 prisiones del país, inspeccionando las condiciones y elementos personales de más de 20.000 presos ]]></description><pubDate>Wed, 28 Jan 2026 21:58:52 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/DVVDVWJ76BBUTHSFZHJTONNO7M.png?auth=920852aee17ebd759802add0adedd70e386418db7c53ab1920dc7111545860b7&smart=true&width=2400&height=1600" alt="Presos movieron sus fichas y ante las cámaras denunciaron extorsiones al interior de la cárcel - crédito Infobae Colombia" height="1600" width="2400"/><p>En la mañana del 28 de enero, el director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), teniente general Daniel Gutiérrez Rojas, y el ministro de Justicia (e), Andrés Idárraga, anunciaron el balance de un operativo que se llevó a cabo en 124 cárceles del país. </p><p>Con el objetivo de incautar cualquier elemento indebido y de mostrar cómo se tiene el control de los centros penitenciaros del territorio nacional, los funcionarios hablaron de cifras, con las que argumentaron que este tipo de intervenciones, incluyendo la inversión que se realizará para tener un control total de las redes de comunicación en zonas aledañas a las cárceles, debido a las recientes denuncias de casos de extorsión desde estos lugares; sin embargo, <b>esta no fue la percepción general que se percibió en el mismo</b>.</p><p><i><b>Ahora puede seguirnos en</b></i><a href="https://www.facebook.com/infobaecolombia" target="_blank" rel=""><i><b> Facebook</b></i></a><i><b> y en nuestro</b></i><a href="https://whatsapp.com/channel/0029Va4oNEALikgEL4Y8mb2K" target="_blank" rel=""><i><b> WhatsApp Channel</b></i></a></p><h2>Así fue el operativo sorpresa en La Picota</h2><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/J7CMCHEAUBFLTKIMBW6NYQSM64.png?auth=97667cb92fec23e12611ffdb9a66715a8d80b521bd1bca5051f042d796b52c75&smart=true&width=2400&height=1600" alt="Inpec expuso una muestra de cómo fue la intervención en 124 prisiones del país - crédito Infobae Colombia" height="1600" width="2400"/><p>A pesar de que en la rueda de prensa se informó que el operativo comenzó sobre las 5:00 a. m., un grupo de periodistas y creadores de contenido internacionales, incluyendo al youtuber turco Alper Rende, pudieron estar durante la intervención de las autoridades en el pabellón 34 de la cárcel La Picota, que es para reclusos que serán extraditados. <b>A pesar de que se trata de uno de los pisos elevados de la prisión, ninguno de los presentes utilizó el ascensor, lo que más adelante fue explicado como un mensaje directo del ministro de Justicia a las autoridades por la fuga de “Matamba”.</b> </p><p>“Es la hora en que no hay mayores responsables de su muerte”, fueron las palabras de Andrés Adárraga para explicar que las escaleras que fatigaron a algunos de los presentes fueron las mismas que recorrió el narcotraficante que fue dado de baja en un operativo del que se tienen bastantes dudas, dos meses después de su escape de La Picota. </p><p>De cierta forma, esa caminata era el adelanto de lo que se vendría minutos más adelante, puesto que prensa y youtubers fueron testigos del impacto de la reja abriéndose, mientras dragoniantes pedían la salida de los reclusos al patio. <b>El operativo secreto tomó por sorpresa tanto a presos como a comunicadores</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BTTL7SUFDJEU7A6NLNIFXTN3GU.png?auth=5c735995c79133202b9d45a4ec8e67e9c5db81dfb2bcaa771d7006877bb56a73&smart=true&width=2400&height=1600" alt="Así son las celdas en el pabellón de extraditables en La Picota - crédito Infobae Colombia" height="1600" width="2400"/><p>De manera inmediata, mientras las cámaras registraban todo en el lugar, los guardias del Inpec pidieron que los presos se sentaran para escuchar al ministro de Justicia, que habló de hacinamiento, salud y de segundas oportunidades; sin embargo, este espacio se salió de control debido a que los receptores del mensaje no estaban de acuerdo con las palabras de Idárraga. </p><p><b>“¿Esas son condiciones dignas?”, preguntó uno de los presos</b>, que denunció que en el pabellón no tenían agua, que la comida que les suministraban no era de la mejor calidad y que la mayoría podía afirmar ser víctima de extorsiones al interior de la cárcel, lo que fue seguido por un aplauso general de los reclusos. </p><p>El “control” del Inpec y los guardianes se mantuvo en todo momento en cuanto a acciones, pero no a nivel de percepción;<b> a la contestación mencionada del preso, le siguieron hasta cuatro intervenciones de otros internos, que expresaron todos sus malestares respecto a lo que viven en La Picota</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/HME3WYGE5FHK7COEXS3UKYKTSQ.jpg?auth=426eeb45f2ca883778fa33952c4e85546a1b48edbac3f795f77f94c71092e967&smart=true&width=4080&height=3060" alt="Periodistas fueron testigos de cómo es una requisa sorpresa por parte del Inpec - crédito Infobae Colombia" height="3060" width="4080"/><p>De manera sarcástica, los presentes se señalaron entre sí, llegando al punto de que uno de ellos indicó que no tenía intenciones de pelear por agua o buen trato, puesto que se autopercibió como un “bandido” que está pagando por sus pecados. </p><p>De la misma forma, siguiendo con situaciones poco habituales o difíciles de imaginar, <b>los presos de nacionalidad venezolana le pidieron al ministro seguir en Colombia, aludiendo que en su país serían asesinados por ser detractores del chavismo; mientras que los reclusos colombianos exigían garantías para ser extraditados a lugares como España, puesto que querían cumplir su castigo en el lugar que cometieron el delito por el que los están juzgando</b>. La mayoría de los cafeteros aseguraron que existe una intervención o “mano oscura”, para no dejarlos salir y seguir “cobrando por nosotros por días”. </p><p>Ante la situación, la rueda de prensa se llevó a cabo fuera del pabellón; la visita anunciada al patio número uno no se llevó a cabo (tal vez no se quería vivir una situación similar en la que los presos tuvieron el control ante las cámaras); sin embargo, el balance incluyó una “pulla” para las administraciones pasadas, puesto que <b>el representante del Gobierno nacional indicó que este tipo de intervenciones, tanto de seguridad, como de inversión para quitarle la comunicación indebida a los presos, es una labor que en Colombia no se ejecuta de ninguna forma desde 2012, o al menos esa fue la declaración oficial</b>.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/DVVDVWJ76BBUTHSFZHJTONNO7M.png?auth=920852aee17ebd759802add0adedd70e386418db7c53ab1920dc7111545860b7&amp;smart=true&amp;width=2400&amp;height=1600" type="image/png" height="1600" width="2400"><media:description type="plain"><![CDATA[Presos movieron sus fichas y ante las cámaras denunciaron extorsiones al interior de la cárcel - crédito Infobae Colombia]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Liliana Viola y un retrato inusual de Martha Pelloni, la monja que desde los 90 enfrenta al poder, la corrupción y el crimen organizado]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/10/12/liliana-viola-y-un-retrato-inusual-de-martha-pelloni-la-monja-que-desde-los-90-enfrenta-al-poder-la-corrupcion-y-el-crimen-organizado/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/10/12/liliana-viola-y-un-retrato-inusual-de-martha-pelloni-la-monja-que-desde-los-90-enfrenta-al-poder-la-corrupcion-y-el-crimen-organizado/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[La periodista y escritora ganó el Premio Anagrama de Crónica con “La hermana”, un perfil de la religiosa que hace 35 años lideró en Catamarca la estremecedora respuesta social al crimen de María Soledad Morales]]></description><pubDate>Sun, 12 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZRYTSUW5FRHM3DFJ4RWVNCCUVI.jpg?auth=ab314ce001a555e490c847f42253f20afe6948d8d07a7f6b4f0b514830bc803d&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El libro de Liliana Viola muestra ángulos desconocidos de la monja Pelloni y también es una forma de retrato de la Argentina más sórdida." height="1080" width="1920"/><p><b>Liliana Viola</b> nació en Buenos Aires en el año 1963. Periodista, guionista, editora y dramaturga. En 2008 fue una de las cofundadoras del suplemento “Soy” del diario<b> </b><i>Página 12</i> dedicado a la diversidad sexual y que dirigió durante 14 años. Gestora cultural, autora de diversas antologías y espectáculos, Liliana es autora de las biografías<b> </b><a href="https://www.infobae.com/grandes-libros/2017/12/31/liliana-viola-en-los-70-la-critica-de-izquierda-sentia-que-migre-tenia-una-influencia-nefasta-que-adormecia-a-las-mujeres/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/grandes-libros/2017/12/31/liliana-viola-en-los-70-la-critica-de-izquierda-sentia-que-migre-tenia-una-influencia-nefasta-que-adormecia-a-las-mujeres/"><i><b>Migre</b></i><b>, </b><i><b>el maestro de las telenovelas que revolucionó la educación sentimental de un país</b></i></a><b>, </b>y también<b> </b><i><b>Esta no soy yo</b></i>, un retrato de <a href="https://www.infobae.com/leamos/2023/09/21/el-mejor-secreto-de-la-literatura-argentina-bienvenidos-a-la-vida-de-aurora-venturini-la-escritora-que-fue-revelacion-a-los-85/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/leamos/2023/09/21/el-mejor-secreto-de-la-literatura-argentina-bienvenidos-a-la-vida-de-aurora-venturini-la-escritora-que-fue-revelacion-a-los-85/"><b>Aurora Venturini</b></a> de cuya obra es además responsable como albacea. Su nuevo libro es<b> </b><a href="https://www.infobae.com/cultura/2025/01/30/liliana-viola-gano-el-premio-anagrama-de-cronicafundacion-giangiacomo-feltrinelli/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2025/01/30/liliana-viola-gano-el-premio-anagrama-de-cronicafundacion-giangiacomo-feltrinelli/"><i><b>La hermana</b></i></a>, un agudo perfil de la hermana <b>Martha Pelloni</b>, que se hizo famosa en los años 90 al ponerse a la cabeza del reclamo social de justicia por el caso del crimen de <b>María Soledad Morales</b>, una joven estudiante de Catamarca que fue violada y asesinada por los hijos del poder de la provincia. </p><p>Con este trabajo Viola ganó el Premio Anagrama de Crónica, que contó con un jurado integrado, entre otros, por <b>Juan Villoro</b>,<b> Martín Caparrós</b> y <b>Leila Guerriero</b>. En su libro, macerado a lo largo de años y para el que contó además con dos entrevistas con Pelloni, Viola indaga en las razones que llevaron a la religiosa a convertirse en un <b>estandarte de la valentía y el arrojo</b> al enfrentar durante décadas al poder, la corrupción y el crimen organizado.<b> </b></p><p>Una vez más Liliana echa mano a su curiosidad, su desparpajo y su calidad como cronista para producir un perfil inusual de la monja, alejado de la solemnidad y pleno de hallazgos, al tiempo que, <b>de manera incisiva pero lejos del morbo, hunde la pluma en las entrañas de la Argentina más sórdida</b>, aquella que habitualmente elegimos no ver. El libro de Viola descubre a <b>una mujer de la Iglesia que tiene una mirada no discriminatoria de la homosexualidad y que promueve el uso del preservativo</b> para evitar enfermedades y embarazos no deseados. Ya en tren de seguir buscando nuevas puntas, <i><b>La hermana</b></i> puede leerse también como una singular conversación entre dos mujeres alrededor de un tema que está por fuera de toda cuestión terrenal: la fe.</p><p>Lo que sigue es la conversación que mantuvimos semanas atrás, cuando grabamos un episodio del podcast <i>Vidas Prestadas</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BVTDYFHKHFCU3HMEKC6GTU4Z4U.jpg?auth=931a1aecee975ef536584ba61e5ee9c163613a8a7aee2e5ff06855c953f4f5f6&smart=true&width=1920&height=1079" alt="El padre de Martha Pelloni fue un veterinario militar de ideas peronistas." height="1079" width="1920"/><p><b>— Tu libro podría haber sido simplemente el retrato de una mujer y su espiritualidad y de cómo salir de esa espiritualidad para hacerle el bien a la comunidad. Y ya sería mucho, porque Martha Pelloni es una persona que, efectivamente, le hace el bien a la comunidad hace tiempo. Pero vos conseguís algo que es interesarnos, contarnos, pero sin el morbo que suelen tener determinadas crónicas en relación a los temas de violencia de género o del crimen organizado, en general. ¿Cómo conseguís eso?</b></p><p>— Traté de ir contra el anti morbo de esto que vos llamas “el bien a la comunidad”, por un lado. Es decir, tuve como dos desafíos, por un lado el morbo de los tremendos crímenes que, luego del caso María Soledad, es decir luego de los 90, cuando a la monja la retiran de Catamarca, el tema sigue pero a ella la sacan y la mandan a Corrientes, y entonces comienza a enterarse de una cantidad enorme de crímenes muy cruentos desde aquel entonces hasta hoy.</p><p><b>— Como los rituales.</b></p><p>— Rituales satánicos, por decir lo más morboso de todo. Es esa parte la que a mí me interesó sobre todo y por eso ese fue uno de los primeros problemas, es decir, <b>cómo lidiar con el morbo por un lado y, por otro lado, cómo lidiar con la buena persona, la persona que hace el bien</b>. Es algo que aburre, que cansa tremendamente, y lo otro también es algo que cansa tremendamente. Yo cuento en el libro apenas cuatro o cinco de los centenares de casos, imaginate que el otro día hablaba con ella y yo le decía: bueno, pero usted me contó el caso de la niña que se intoxica con mandarinas. Ella me dice: no, eso yo nunca lo vi. Le digo: ay, pero entonces estoy equivocada. Y me dice: no, no, no, debe ser verdad, lo que pasa es que son tantos los casos que ya no los puedo recordar. Así que son infinitos.</p><p><b>— Hablás de ese caso en el que se intoxicó la nena.</b></p><p>— Sí, con un agrotóxico. Mandarinas que se usaban como cebo.</p><p><b>— Son todos temas que nos pasan de costado. Lo de los crímenes rituales, de pronto, pueden aparecer un tiempito y agotan, como vos decís. Porque además es como si los medios efectivamente le sacaran o le sacáramos todo el jugo, porque, bueno, es así: todos nos cansamos, ¿no?</b></p><p>— Sí. Yo creo que ése fue el puntapié para escribir. Es decir, yo leí todos esos casos alguna vez, no porque los estuviera buscando sino porque me los encontraba porque, claro, desde los 90 Martha Pelloni se convierte en una monja mediática. Pensá que el año pasado, cuando desaparece Loan, lo primero que hacen es llamar a la monja. Yo lo que me pregunto es por qué la llaman. Porque sabemos que es alguien que tiene un saber sobre ese tema. Y aun sabiendo que tiene un saber sobre ese tema, y aun leyendo los infinitos casos por los cuales es convocada en todos los medios, leemos y nos olvidamos. Y no digo “leen y se olvidan”, yo digo “leemos y nos olvidamos.” Yo iba juntando cada uno de esos casos pensando desde lo más trivial: “uy, con esto se puede hacer una serie”, o desde lo más profundo: “esto habría que poder investigarlo, habría que pensarlo”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WOTHZ4B75ZEHXCBVOT7UAADXB4.jpg?auth=aaca3a2c785ad4a1773069616b12ad6c36aa0fd57182c9717eacb2237c4b9a47&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Liliana Viola venía trabajando en la idea de hacer algo con la historia de Martha Pelloni y la noticia del concurso de crónica sirvió de estímulo para que se sentara a escribir." height="1080" width="1920"/><p><b>— Entonces no lo viste como un libro al comienzo. </b></p><p>— Me pareció que era un gran libro y después me pareció que era imposible de hacer. En principio, la imposibilidad de ponerme a contar todos estos crímenes tan cruentos. Hay algo que es absolutamente real y que yo cuento en el libro: yo no viajo, no sé si es de tímida, odio la palabra fóbica porque no me voy a poner un diagnóstico, pero me cuesta mucho esto de dialogar. Parece que estoy hablando fluidamente ahora, pero es algo que me cuesta. Entonces me pareció que cada uno de estos casos merecía, como históricamente han merecido, que la cronista vaya al territorio, investigue por su cuenta, no sólo escuche lo que han dicho otros periodistas o hable con la monja, y entonces, a pesar de que iba juntando todo el material, me daba cuenta de que no iba a poder hacer un libro, pero a la vez no lo dejaba. Y, así, <b>junté centenares y centenares de notas y entrevistas a la monja</b>. La monja incluso escribió un libro en algún momento, un libro que no leyó nadie, es de la Editorial Claretiana. Es un libro difícil de leer porque es una entrevista muy poco profesional, donde va relatando algunos casos y cuenta cómo pasa de ser una monja mediática y solitaria a algo que a mí me parece muchísimo más interesante que es alguien que se da cuenta de que no puede sola como pudo hasta ahora y entonces arma una red, Infancia Robada. Que todavía es menos sexy eso todavía.</p><p><b>— Sí, sí, sí.</b></p><p>— Es decir, está lleno de organizaciones buenísimas.</p><p><b>— Sí, pero en un país que, en general, no construye legados tampoco en términos de liderazgos, es bueno que haya gente que esté trabajando a la par. Está bueno porque es pensar que cuando ella no esté va a haber alguien que va a seguir con esa tarea.</b></p><p>— Sí, sí, y también es pensar: no puedo sola porque no soy abogada. Porque no soy asistente social. Porque no he sido víctima. Entender que hay un montón de voces que tienen que unirse para tratar un problema, un tema o para enfrentarse a poderes políticos muy, muy oscuros y redes que van desde el policía pequeño hasta un gobernador.</p><p><b>— En el medio de todo esto, que ya de por sí es súper interesante y que uno podría simplemente repasar esos casos y ya estaríamos viendo la sordidez argentina, en tu libro también hay muchas revelaciones muy interesantes y que tienen que ver con los casos pero también con la vida de Martha Pelloni. En cuanto a los casos, concretamente me resultó muy sorprendente eso de que las marchas del silencio no fueron pensadas así sino que salieron así por un tema de cuidado. </b></p><p>— Ah, eso me pareció también maravilloso.</p><p><b>— Porque siempre lo pensamos como: qué inteligentes que salieron en silencio y que solo se escuchaban sus pasos. Qué fuerte que fue eso. </b></p><p>— A mí me pareció buenísimo también porque fui con esa misma pregunta, ¿no? Qué inteligente, cómo lo hizo. Y también me pareció muy sincero de su parte que dijera: no, no, m’hija, la verdad que no fue así. Lo que estaba pasando es que ella estaba estaba en la dirección y de repente aparece el jefe de policía, que es padre de uno de los más que sospechosos de haber participado en el asesinato de María Soledad, y fue a apretar a la monja. Como ella dice, “había espías por todos lados”, entonces sabían que las chicas, con los padres también, estaban queriendo salir a marchar esa mañana. </p><p><b>— Sí, el hombre la apuraba con el argumento de que era peligroso para las chicas. </b></p><p>— La apuraba con que era peligroso y también con que ella era la directora de la escuela y, por lo tanto, era responsabilidad de ella si algo les pasaba. Es decir, la estaba amenazando, directamente. Además de que le estaba diciendo tres o cuatro hipótesis ridículas y típicas del momento de por qué había muerto María Soledad. Es decir, un crimen pasional, para sintetizar. Entonces, vos pensá en una directora en la década de los 90, monja, llegada hace cuatro meses a una escuela de una provincia, una responsabilidad tremenda. Yo creo que lo más típico habría sido decir…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6MRKZB2SVZGNBLFFIGKFRZNH4I.jpg?auth=ffe598d04de9ecf3ae12476ec0065d42bf6d3ae8bc3712dbb87d2ef964bcc427&smart=true&width=1920&height=1442" alt="Martha Pelloni y Liliana Viola. La selfie la sacó la religiosa, durante uno de los encuentros." height="1442" width="1920"/><p><b>— “Chicas, lo pensamos mejor”.</b></p><p>— “Niñas, hagamos una misa. Oremos por el espíritu de María Soledad. Pongamos un monolito y chau”. Digamos, en general en cualquier escuela habrían hecho eso. Yo creo que mientras ella hablaba con ese policía y ese policía mostraba lo farsante que era, ahí es donde decide: bueno, les voy a dar el permiso que están necesitando. Entonces sale, le pone una excusa al tipo, como que va al baño o algo, y les dice entonces a las chicas, que estaban ansiosas por salir,: “bueno, salgan ahora pero salgan en silencio”. Ese silencio era para que el tipo que estaba adentro no se diera cuenta de que estaban saliendo. </p><p><b>— Esos pasos retumbaron en todo el país, además, porque estaban siendo transmitidos por televisión, además de las crónicas que salían en los diarios, y todo eso ayudó realmente el éxito de esa convocatoria, ¿no?</b></p><p>— Sí, sí. Yo creo que, no, creo no: estoy segura de que es <b>un símbolo de un poder femenino</b>, también.</p><p><b>— También eso lo decís y lo marcas mucho en el libro, sí.</b></p><p>— Y, porque esa viveza criolla de la monja también es un poder femenino de decir: bueno, hagámoslo pero no lo hagamos a los gritos. Hagámoslo así y después vemos. Ahora, en el “después vemos” obviamente sí hubo una reflexión y por eso las marchas siguieron siendo en silencio. Ella me dijo: después, lo que pensamos fue que no hubiera banderas para que no se enganchara nadie por especulación. Con toda la gente que se le quiso enganchar en su momento, ¿no? Yo creo que fue el caso donde más personas quisieron hacerlo, desde Patti hasta Menem hasta todos lo que te puedas imaginar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YY65XFMNOJCHRKFMXIL6RZPD4Y.jpg?auth=3cb4bc4adcd1187577acda150ee8f46ea69aa0e54d544cc507ef1dc5e39b6589&smart=true&width=1706&height=960" alt="María Soledad Morales fue violada y asesinada cuando tenía 17 años por un grupo de jóvenes hijos del poder de Catamarca, en 1990. Su femicidio es un caso al que siempre se vuelve por lo macabro del crimen pero también por la fuerza de las acciones que se llevaron adelante para pedir justicia." height="960" width="1706"/><p><b>— Bueno, los más involucrados quisieron sumarse a las investigaciones. </b></p><p>— Eran los investigadores.</p><p><b>— Eran los que se ponían a investigar, sí. Pero después aparecen otras cosas, que también tienen que ver con cuestiones de género y que me resultaron muy interesantes a partir de las preguntas que le hacés. Por ejemplo, vos le preguntás por su postura contra la discriminación de la diversidad sexual y su opinión parece chocarse con la línea general de la Iglesia. </b><i><b>“Bueno, tengo mis diferencias”</b></i><b>, dice Pelloni. Leo: </b><i><b>“Mi visión sobre la ley de salud reproductiva, por darte un ejemplo de las cosas que no me cierran, me ha costado que un obispo me prohibiera la entrada a su provincia y me denunciara ante el Vaticano de Ratzinger, con el que tuve muchos problemas. He ayudado a monjas que se descubrieron lesbianas y enamoradas a que buscaran su camino. Lo mismo con celebraciones de matrimonios entre varones. Estoy a favor del control de natalidad y siempre me pronuncié abiertamente. No sabés cuánto lloré cuando nombraron papa a Ratzinger. Pero no cambio de posición. Es que no entiendo cómo se pudo negar el uso del preservativo. Primero, por nuestros jóvenes, que de otra manera se exponen al sida; y segundo, ¿en qué sentido es benéfico que en una familia sin recursos nazcan ocho, diez, catorce hijos, muchos con enfermedades producto de la mala alimentación de la madre durante el embarazo? Yo a las monjitas que están haciendo misión en el campo les pido que expliquen los cuidados para evitar el embarazo y el sida. A las médicas, que trabajan allí voluntariamente, les digo que si no pueden entregar preservativos y enseñar –no es fácil esta tarea en el campo– acepten cuando las mujeres piden ligazón de trompas. Dios no puede querer que nazcan hijos de padres alcohólicos con el destino de la discapacidad o el abandono”</b></i><b>. En lo personal, me sorprendió el nivel de sentido común y sensatez de estas declaraciones.</b></p><p>— Sí. Yo creo que no es una monja rebelde; es una monja consciente o es una mujer consciente, y que trabaja en relación a ese sentido común y esa lógica. No recuerdo haberlo puesto en el libro, tal vez no me atreví, pero es algo que a mí me dolió, ella es alguien que, cuando luchábamos por la ley, salió a hablar en contra del aborto.</p><p><b>— Lo señalás al pasar, pero no pones el foco ahí. Y está bien.</b></p><p>— No lo puse ahí porque estoy consciente de que estoy hablando con alguien que pertenece a la Iglesia. Es decir, si bien me ha dicho por ahí que tiene la carta de renuncia siempre en el bolsillo, creo que eso es justamente un reaseguro para estar adentro, ¿no? No me atreví a preguntarle. Si hiciéramos una presentación y la invitara, tal vez le preguntaría, y no sé si me lo va a contestar, si en su fuero íntimo, cuando salió a hablar en contra del aborto no era una presión del Papa más que algo que ella pensara. Pero, bueno, más allá de eso…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/VLGCQGON4RDT5CCGZ7SAANP4ZE.jpg?auth=839c21d1d7556395b5ce6b15cf5fb9156ce01779baa1fb18c9082a9371827965&smart=true&width=1920&height=2543" alt="Feminista militante y con enormes diferencias en el sistema de creencias, Viola encontró en la religiosa Pelloni a una mujer a la que ve como "un símbolo del poder femenino". (Foto: Sebastián Freire)." height="2543" width="1920"/><p><b>— Yo me atrevería a decirte que, como mucha gente que lo piensa realmente, en su afán por evitar lo peor, que es que esos chicos nazcan en lugares donde no son queridos, creen que alcanza con la educación sexual y la posibilidad de tener las herramientas para evitar los embarazos. Es una ilusión, pienso.</b></p><p>— Bueno, pero no deja de ser una gran lucha teniendo en cuenta cómo es rechazada la educación sexual. Y acá tenemos una monja que trabaja fuertemente, justamente uno de sus bastiones es educación sexual.</p><p><b>— Sí, sí, por eso me resultó súper interesante eso porque además vos le hablás además de tu propio vínculo, tu experiencia con lo espiritual y con la Iglesia. De cómo fuiste a una escuela de monjas y cómo dejaste de creer, digamos. </b></p><p>— Sí, es verdad que se lo dije y el otro día la fui a ver para llevarle el libro y me esperaba con un regalo. Me regaló un monedero que le habían regalado a ella y le digo: bueno, qué cosa que una monja me regale algo para poner dinero y no me regale un rosario. Y me dijo: es que <b>me acuerdo perfectamente que me dijiste que no creías y yo soy muy respetuosa de eso, por eso no te regalé un rosario.</b> Por un lado, eso fue parte del vínculo. Me pareció que tenía que ser sincera con eso. Pero también fue, reconozco, hablando de escritura, una estrategia frente a mis posibles lectores y lectoras. Es decir, a mí me hacía bastante ruido, yo tengo una posición muy en contra.</p><p><b>— Muy crítica.</b></p><p>— Muy crítica frente a la Iglesia. Y no es que he dejado de creer porque la Iglesia me traicionó. Digamos, son dos traiciones diferentes, me traicionó la ilusión de la vida eterna que tenía cuando era niña e iba al colegio de monjas. Después estudié Letras, Filosofía, entendí que no había posibilidad de que existiera un Dios, y basta, no creo en Dios. Y, luego, toda la postura de la Iglesia frente a diversidades sexuales, las mujeres, la locura esta que llaman “ideología de género”, etcétera, me pareció que, bueno, fue uno de los primeros problemas o uno de los tantos problemas. Hablamos antes del morbo y de cómo hablar de la bondad. Y lo tercero sería: uy, voy a entrevistar a una monja. Cómo hago para entrevistar y poner esta distancia y no poner tampoco tanta distancia de terminar haciéndome la altanera y…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TQY22E4JS5DOFJWVNGG7V4GUME.jpg?auth=fd8d44903c517bdbd71879de2b476c45e2b7ff91f878284d13d7acdf2fd15bc3&smart=true&width=1707&height=960" alt="Martha Pelloni en una imagen de la miniserie "El fin del silencio", sobre el caso María Soledad." height="960" width="1707"/><p><b>— Y de perderme lo mejor.</b></p><p>— Y de perderme lo mejor, con ella y para quien lee. </p><p><b>— </b><i><b>La hermana</b></i><b> es un retrato sobre la monja Martha Pelloni pero es también un retrato sobre los argentinos. Y sobre cómo, a veces, personas o instituciones que no son las instituciones que deberían hacerlo son las que finalmente se ocupan de las grandes necesidades que tenemos. A veces no es el Estado, muchas veces no es el Estado. sino personas que están detrás de algunas organizaciones. Pero estábamos hablando de algo todavía superior y que tiene que ver con la Iglesia, y con la fe y la espiritualidad, y vos de entrada le planteás estas cosas a la religiosa. Vas planteando tus diferencias cuando hablás con ella. Y, al mismo tiempo, cuando escribís decís: pero por qué hice eso, cómo me zarpé. Qué es esta cosa de ir a ver a una religiosa y decirle: ah, pero mire que yo ya no creo.</b></p><p>— Esa es otra estrategia de escritura, sin dudas. Mi idea fue no hablar solo de la monja, no hablar solo de los casos, sino de tratar de pensar en la escritura de la crónica. Debo reconocer que escribí el libro para el premio, pensando en el premio e incluso pensando primero en lectores y lectoras no argentinas. Me pareció que, en las bases del Premio Anagrama lo que decía era que estaban buscando una crónica que de algún modo rompiera o quebrara con lo que se espera de la crónica. Eso fue para mí una invitación, como si me llamaran a la puerta de ese archivo.</p><p><b>— Un “dale Liliana, usa lo que tenés”.</b></p><p>— Usa lo que tenés. Te dan permiso no para que rompa todo pero para que con mis limitaciones, vergüenzas, timideces y miedos, en todo caso, pueda decir: yo no soy cronista, yo no puedo escribir de corrido, qué hago.</p><p><b>— Tenías enviados especiales igual a esos lugares a los que no ibas.</b></p><p>— Tenía enviados especiales. </p><p><b>— Amigas. Y lo contás. </b></p><p>— Sí, sí. Justamente esa es otra parte de la estrategia, es decir, lo que yo llamo “cronista de escritorio”, que en realidad siempre ha sido criticado en el periodismo: “esa tipa está robando todo de lo que lee, ¿no? Ella no sale a hablar”. Me pareció entonces que podía construir esa figura mía, que es bastante cercana a la verdad, alguien que hace preguntas y se da cuenta de que es un bochorno la pregunta que ha hecho. </p><p><b>— Pero, así y todo, del otro lado obtiene respuestas.</b></p><p>— Sí. Cuando le digo: perdón, hermana, quiero decirle que yo no creo. Y ella me contesta: no te preocupes, ya vas a creer. Me parece que en esa respuesta también hay un retrato de ella, sin dudas, ¿no es cierto? No está la preocupación en esto y, a su vez, le baja el precio un poco a mis confesiones, como diciendo: tenemos tantas otras cosas importantes de qué hablar.</p><p><b>— Bueno, es que hay revelaciones de todo tipo porque está la revelación de lo que tiene que ver con tu experiencia en la escuela de monjas que hablaban francés, y aparecen en tu historia las monjas francesas desaparecidas en dictadura, pero aparece también el peronismo familiar de Martha Pelloni en su padre, veterinario militar. Si alguna vez yo leí eso, lo había olvidado. Empieza a aparecer el peronismo en la familia y en la propia Martha Pelloni, en algún momento. Esa idea de estar muy cerca del partido más popular de la Argentina.</b></p><p>— Sí.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/FO765HT4JJETLGS2JENB4KISTU.jpg?auth=7c06b82b843ea0896fd328c0562efcca81cff42da0ed16a934a4ac66463b881f&smart=true&width=1386&height=960" alt="La monja Pelloni, durante su testimonio en uno de los juicios por el caso María Soledad." height="960" width="1386"/><p><b>— Eso me resultó una revelación también. </b></p><p>— Me encanta que estás usando un montón la palabra revelación y estamos hablando de una monja <i>(risas)</i>. No hay modo. No hay modo de salir de eso.</p><p><b>— Bueno, ves, y yo tampoco creo. Y encima soy judía, imaginate. Pero es que cuando te encontrás con un personaje tan interesante, todo va más allá de la fe. Es otra cosa. Estamos hablando de humanismo. </b></p><p>— Sí, absolutamente. Viste que el libro empieza con una pregunta mía: “¿Y usted no tiene miedo de que la maten?” En México, cuando presenté el libro, muchos me preguntaban por esa frase. Y mucha gente en contra de la Iglesia justamente he recibido, y antes de escribir el libro, también, muchos periodistas me han dicho ¿pero qué le encontraste a la hermana Pelloni? ¿Le encontraste alguna oscuridad?</p><p><b>— Algún chanchullo.</b></p><p>— Algún chanchullo, sí. Y, si no, no sirve mucho el libro. ¿Has descubierto por qué no la mataron?, me preguntaban. Me parece que esa pregunta le hace un poco mal al periodismo también, esta necesidad de siempre encontrar y que si no lo encontras es porque estás… </p><p><b>— En algo turbio.</b></p><p>— En algo turbio yo también. Mi respuesta de todos modos fue ”mirá, en esta era de los carpetazos, que todo el mundo se tira carpetazos unos a otros y en los líos que se ha metido” Me copié del papa con eso de “en los líos que se ha metido”. </p><p><b>— Aquel “hagan lío” del papa Francisco. </b></p><p>— En el lío que hizo y en los casos muy turbios. Es una monja que vos le preguntás y ella te dice nombres y apellidos de un montón de personas, no es que simplemente dice “pasó esto”. Tira nombres. </p><p><b>— No solo eso, tiene una cosa entre asombrosa y desubicada ella. El modelo Lilita Carrió, te diría.</b></p><p>— Sí. Sí, sí. </p><p><b>— Esa cosa zarpada en la que hoy apoya esto, mañana no y te dice explica por qué ya no lo apoya y ahí te da también los nombres. No queda completamente aferrada a las cosas. </b></p><p>— No.</p><p><b>— No quedó aferrada al peronismo. No quedó aferrada a su momento macrista tampoco.</b></p><p>— Totalmente. Pero mi respuesta que con tanto carpetazo, con tanta presencia de los servicios de inteligencia, ya tendríamos algo. Así que no sé, me atrevo a decir que he entrevistado a una de las pocas personas intachables que tenemos en el país.</p><p><b>— Sí, yo debo decirte que cuando vi que tu libro premiado era sobre Martha Pelloni me sorprendí por todo esto que estás explicando en relación a los medios en los que vos te moviste siempre y también por los temas de género y diversidades en los que siempre trabajaste. Desconocía que habías ido a una escuela de monjas. O sea, no había hecho la asociación de lo que había significado para vos estar en esa escuela con las monjas francesas y demás. Fue una sorpresa y leerlo me confirmó que habías hecho muy bien en hacer algo que parecía tan a contramano de lo que hiciste siempre. </b></p><p>— Bueno, gracias. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YBZFCRUCOJCA5NXCPSPICUDCUU.jpg?auth=cc873adbb71b19e0226205f8be0af835c6aad468193adf5e74861f7e9b457c7b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La hermana Pelloni tiene algunas diferencias con la Iglesia en materia de educación sexual. Sobre este punto también trata el libro de Liliana Viola." height="1080" width="1920"/><p><b>— Pero estabas diciendo que lo escribiste especialmente para presentarlo al premio, que ese premio te tentó. Tamara Tenenbaum hace poco contó que su ensayo premiado fue producto de algo parecido, que el trabajo estaba en una etapa incipiente pero que el premio fue el estímulo para terminarlo. </b></p><p>— Sí, es esa vieja escuela del periodismo de, en el fondo, escribir por encargo, ¿no es cierto?</p><p><b>— Y con una fecha de cierre determinada.</b></p><p>— Y con un cierre. Y, en este caso, con una zanahoria que, bueno, no podía creer que me llegó. Estoy segura de que no habría podido escribir este libro, si no, y por alguna razón no fue escrito antes. La hermana Pelloni es alguien muy particular y, a su vez, un personaje muy chato en un punto para poder contarlo. Es alguien que te dice todo, a quien no le encontrás oscuridades, y es que tampoco sirve ir hacia el morbo de la monja a esta altura del partido. Es un personaje re interesante. </p><p><b>— Dice todo. </b></p><p>— Sí, sí, cuenta todo. Cuenta que fue una novicia tonta, ¿no? Que jugaba con la espuma lavando el convento. Sí, todo sí, pero me daba la impresión de que no había algo, justamente…</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QEBFCMVRGRGZ7KVHVXY2TTMPWQ.jpg?auth=4ead30f2eb89e97afd61040f45dfa07b6f4a487070cb532f393e8a84a1860862&smart=true&width=1920&height=2880" alt="El libro de Liliana Viola arranca con una pregunta fuerte, atrevista, a Pelloni: "¿Y usted no tiene miedo de que la maten?"" height="2880" width="1920"/><p><b>— Te habla de una vez que subió a un auto con una amiga y sintió tempor. También de un sacerdote que se enamoró de ella. Me estoy acordando.</b></p><p>— Sí.</p><p><b>— O sea, a Migré lo tuvimos.</b></p><p>— Totalmente. Hay un poco de Migre, sí. Pero por algo la gente se sorprende, no solo porque lo escriba yo. La gente se sorprende: ah, un libro sobre la hermana Pelloni. Y también me preguntan: ¿qué, es un libro sobre el caso María Soledad? Y, la verdad, hay dos cosas que me interesan. Primero, en este momento preciso de la historia que estamos viviendo, que se postula un regreso a los 90, tanto en broma, feliz y dramático, bueno, ver que también en los 90 ocurrió una suerte de germen de lo que luego fue el Ni Una Menos y toda la nueva ola del feminismo. Me pareció interesante a pesar que es un libro que tiene muchas cosas cruentas y <b>me parece que es el triunfo de la lucha, sin dudas</b>. Aunque en Catamarca luego hayan vuelto los malos. Aunque en Catamarca se vuelva a vivir con miedo. Mirá, te voy a contar algo increíble que me pasó en México. Vuelvo a la pregunta esa de: ¿usted no tiene miedo de que la maten? Alguien, luego de presentar el libro, me pregunta: ¿y usted no tiene miedo de que la maten? Y yo, la verdad, es que no he tenido miedo de que me maten pero reconozco que he tenido miedo de los juicios, en todo caso, que es otra forma de la muerte.</p><p><b>— Bueno, tuviste tu experiencia también.</b></p><p>— Tuve mi experiencia con el libro <i><b>Migré</b></i>, no quiero que crean que tenían razón, ¿no?, si esta vez me prohíben de nuevo. Pero entonces le dije: mirá, todos los nombres que suele decir la hermana Martha Pelloni, que se pueden encontrar si los googlean, yo los saqué del libro. Por un lado porque es un libro que lo siento como internacional y no importan tantos nombres, por supuesto sí están los de Saadi, gobernadores, etcétera, pero no otros, los de personas que están en el poder.</p><p><b>— La enumeración le quitaba tensión narrativa, también.</b></p><p>— Le quitaba tensión narrativa y a mí sacarlos me quitaba una tensión que ni te la cuento. Aun así, cuando yo estaba firmando el libro se me acercaron tres personas argentinas.</p><p><b>— En México.</b></p><p>— En México. Me preguntaron si entre aquellos nombres yo podía averiguar si uno de esos nombres era un pariente de ella porque en su familia estaban seguros de que esa persona había sido uno de los asesinos y que lo habían sacado de Catamarca en su momento. Cuando estábamos brindando a la noche, se me acercó otra persona a decirme que era pariente de los Saadi, pero de la parte buena. Yo lo sentí como una amenaza. Digamos, volví a sentir el miedo y cuando le llevé el libro a Martha Pelloni le conté esto, ella me dijo: esto me pasa todo el tiempo. </p><p><b>— Sí, hermana, pero usted cree en Dios y yo no. </b></p><p>— (Risas).</p><p><b>— Usted está esperando algo que yo ya no espero.</b></p><p>— Claro. Y usted tiene el hábito, que funciona como un anti balas y yo no. Pero me parece interesante para pensar que, por alguna razón, volvemos siempre al caso María Soledad. Se cumplen 35 años del crimen, aparecieron un montón de notas. Pero, por alguna razón, me parece como que no se agota en este libro, y me encantaría que siguiéramos reflexionando a fondo por qué volvemos. Ha habido infinitos femicidios, pero al caso María Soledad volvemos y en este caso, estando en México, te digo, me volvieron personajes. </p><p><b>— ¿Por qué volvemos al caso María Soledad? Por todo esto que estás señalando. Porque los medios le dieron una trascendencia inusual. Yo ya trabajaba en </b><i><b>Clarín, </b></i><b>así que la cobertura que hicieron Luis Pazos y Luis Diéguez la seguí atentamente. Me acuerdo muy bien de todo eso. Y también del trabajo de Fanny Mandelbaum. O sea, es algo que quedó muy grabado porque fueron coberturas muy intensas y porque a partir de esas coberturas hubo consecuencias legales y políticas. en el caso de </b><i><b>Clarín, </b></i><b>con Ángel Luque, con el padre de uno de los involucrados. El periodismo eran los 90 también, en ese entonces era el periodismo justiciero.</b></p><p>— Sí, absolutamente. </p><p><b>— O sea, no actuaba la Justicia pero el periodismo ocupaba un poco ese espacio, ¿no?</b></p><p>— Sí, el periodismo tuvo una influencia con lo de Luque y también con el juicio, cuando descubren que están trampeando y hubo que anular el juicio. Fue gracias a las cámaras de <i>Canal 13 </i>que se dieron cuenta de que entre el juez y el fiscal estaban haciendo unos gestos que daban cuenta de que un testigo estaba cambiando su testimonio, ¿no?</p><p><b>— Sí, sí. Por ese caso es que siempre se dice como que fue la primera vez que uno tomó conciencia del femicidio, posiblemente por todo lo que había alrededor en relación al tema de la impunidad de los hijos del poder, ¿no? Y porque los medios también le habían dado ese lugar. La chica violada y asesinada como emblema, y la monja también. La monja también es emblema. Emblema de lo que pasa cuando hay alguien que decide salir a exigir justicia y a acompañar el reclamo de justicia que hacían sus compañeras y las familias de la escuela y que en determinado momento llegó a ser la mayor parte de la provincia en la calle, ¿no?</b></p><p>— Absolutamente. </p><p><b>— Fue muy simbólico lo de la muerte de esa chica. El modo en que ocurrió. Lo que ocurrió a lo largo de los años. Todo lo que vos contás en tu libro.</b></p><p>— Sí. Supongo que el volver también tiene que ver con cierto optimismo. Al volver a pensarlo, es pensar un momento bueno porque por supuesto fue un horror lo que pasó pero también fue un momento donde hubo mucho coraje en varios actores de la sociedad. </p><p><b>— Sí, con esa idea de que cuando pasan cosas así de horribles y hay gente que está trabajando para que no vuelva a ocurrir lo que uno espera es eso, la ilusión es esa. Es bueno conocer todo porque lo que necesitamos es que no ocurra más.</b></p><p>— Totalmente, sí. </p><p><b>— O sea, Ni Una Menos. Esto que estabas mencionando antes. Pero volvemos a lo que tiene que ver con la cronista de escritorio y con lo de escribir, en este caso, con la zanahoria ahí. ¿Pensaste en algún momento que no llegabas? ¿Dijiste en algún momento: no voy a poder terminarlo, mejor me vuelvo a hacer lo que estaba haciendo? </b></p><p>— No. Tenía dos meses, me había ido de vacaciones. Me había ido a Londres a gastarme toda la plata. Pensaba: tengo que recuperar esto con la plata del premio. Y, sola en Londres, si bien tengo amigas allá a quienes, pobres, les iba leyendo el libro constantemente, me iban ayudando con esa lectura. Me encanta meterme en los bares pero meterme en un bar y mirar hacia la pared o hacia la calle no era suficiente, así que iba con la computadora, bar por bar, completando el libro y sabiendo que un día antes de que se terminara el plazo lo iba a entregar. Y así fue. </p><p><b>— ¿De lo que entregaste, ahora que salió el libro, corregiste muchas cosas?</b></p><p>— Corregí cosas, sí. Había algunas cosas puestas a pinceladas. Por ejemplo, no me había decidido con el título. Yo lo presenté con dos títulos posibles, lo cual es bastante delirante. Uno era “La hermana” y el otro, que está adentro del libro, era “Nadie sabe qué es un sapucai hasta que lo grita”, ese era mi título favorito. El otro, “La hermana”, es un título más comercial. Y como no sabía cómo terminar el libro, en esa versión conté que les pregunté a dos amigos, <b>Franco Torchia</b> y <b>Ariel Schettini</b>, que me dijeran cuál de los dos títulos tenía que ir. El libro terminaba así. Franco me dice: es “La hermana” porque remite, por un lado, a lo religioso pero también a la sororidad. Y aparte está el “Yo te creo, hermana”. Y esa era la razón que me daba Franco y yo la ponía en el último capítulo. Y la razón que me daba Schettini era: Mirá, es un título muy largo, pero entonces voto por ese título muy largo, me dice él, porque<b> García Márquez</b> decía hay que poner títulos largos. ¿Por qué? Porque el lector se fuerza mucho más por recordarlos.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/MZGWXQNXMRFCVOSIWX6AECFHQM.jpg?auth=de984b4f779b731783b2016187a41b9fbe40952257600c6e8df4bba1a19072c8&smart=true&width=1920&height=1280" alt="Femicidios, rituales satánicos, venta de bebés: la hermana Pelloni viene confrontando con todos los poderes que están detrás de historias espeluznantes. Viola retrata ese trabajo en su libro.
(SEBASTIÁN FREIRE/ANAGRAMA)" height="1280" width="1920"/><p><b>— </b><i><b>(Risas) </b></i><b>Está bueno. </b></p><p>— Bueno, la sugerencia de los editores de Anagrama fue que el libro se llamara “La hermana” y que volara ese último capítulo. Estoy arrepentida, podría haberlo refritado.</p><p><b>— Bueno, pero siempre hay tiempo para hacer esas cosas. </b></p><p>— Y, lo estoy diciendo acá, así que…</p><p><b>— ¿Seguís sin creer?</b></p><p>— ¿Sin creer en Dios? Sí, sigo. Desafortunadamente voy a morir sin creer en Dios.</p><p><b>— ¿Pero creés un poco más en las personas después de haber trabajado con un personaje como Pelloni?</b></p><p>— Siempre creí en las personas; no me lo modificó en nada porque sí, creo en las personas, absolutamente.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZRYTSUW5FRHM3DFJ4RWVNCCUVI.jpg?auth=ab314ce001a555e490c847f42253f20afe6948d8d07a7f6b4f0b514830bc803d&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[El libro de Liliana Viola muestra ángulos desconocidos de la monja Pelloni y también es una forma de retrato de la Argentina más sórdida.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Leila Guerriero: “La escritura se alimenta de vivir fuerte”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/08/21/leila-guerriero-la-escritura-se-alimenta-de-vivir-fuerte/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/08/21/leila-guerriero-la-escritura-se-alimenta-de-vivir-fuerte/</guid><description><![CDATA[La premiada escritora y cronista, autora de “La llamada” y “Opus Gelber”, participó del streaming de Infobae y habló de su método de trabajo y del “vacío” que la invade luego de terminar un libro]]></description><pubDate>Thu, 21 Aug 2025 19:59:12 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5SYJ6T5NNREUXAMCSHVHYTBKTI.png?auth=8295f572fd817cdcf6ab9abd7475b24113d55a6a58ce4b5218b0bfbfb80baf5e&smart=true&width=1222&height=578" alt="Leila Guerriero: “La escritura se alimenta de vivir fuerte”" height="578" width="1222"/><p>“Cuando escribo me cierro: no acepto nada, no viajo, no hago talleres, no hago ninguna actividad que no sea escribir”, comenzó diciendo <b>Leila Guerriero</b> en su paso por el streaming de <b>Infobae</b>. </p><p>La escritora y cronista argentina nacida en Juni en 1967 es autora de libros muy celebrados por la crítica y los lectores como<i><b> Los suicidas del fin del mundo, Opus Gelber, La dificultad del fantasma, La otra guerra </b></i>y<i><b> La llamada</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/ZLPYZ2SBSNCPFB4TKREV27AZKI.jpg?auth=82ff4ccaa1c7a449981b958c6bd91594f6a7e21c166686d1e1ba90e48292d901&smart=true&width=800&height=440" alt=""La llamada" de Leila Guerriero" height="440" width="800"/><p>Entre los galardones que ostenta están el Premio de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, el Manuel Vázquez Montalbán, el Premio de la Crítica de la Feria del Libro de Buenos Aires, el Zenda, el BBK Gutun Zuria Bilbao y el Pluma de Honor.</p><p>“La escritura se alimenta de vivir... de vivir fuerte. No quiere decir vivir de una manera extrema o dañina. Me cuido, necesito el físico bien para aguantar diez horas de escritura por día y para pensar con lucidez”, asegura. “Vivir fuerte no implica no ser metódico”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/O2MURNL3ANFUJNJ7LOEDGV73U4.jpg?auth=87d35c32e9d688825ae4e04b55f488ebc882e622c4be94f031b52e8b6dccdfad&smart=true&width=4032&height=3024" alt="Leila Guerriero (Foto: Europa Press)" height="3024" width="4032"/><p>Cuando termina un libro aparece “el vacío, desasosiego, sin sentido, no tengo más nada para decir”, dijo, un poco en broma, un poco en serio. “Entre mi primer libro y el segundo pasaron trece años. Después del primer libro dije: <i>‘no voy a escribir nunca más un libro’</i>”.</p><p>“La sensación es de campo arrasado”, resumió. Y de pronto, “el nuevo libro aparece”. Y así se fueron apilando, uno a uno, todos sus libros. Y los que vendrán.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5SYJ6T5NNREUXAMCSHVHYTBKTI.png?auth=8295f572fd817cdcf6ab9abd7475b24113d55a6a58ce4b5218b0bfbfb80baf5e&amp;smart=true&amp;width=1222&amp;height=578" type="image/png" height="578" width="1222"/></item><item><title><![CDATA[Preocupación por la salud de Alcides: está internado en terapia intensiva tras una fuerte hemorragia ]]></title><link>https://www.infobae.com/teleshow/2025/07/14/preocupacion-por-la-salud-de-alcides-esta-internado-en-terapia-intensiva-tras-una-fuerte-hemorragia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/teleshow/2025/07/14/preocupacion-por-la-salud-de-alcides-esta-internado-en-terapia-intensiva-tras-una-fuerte-hemorragia/</guid><dc:creator><![CDATA[Sebastián Volterri]]></dc:creator><description><![CDATA[El cantante tropical, de 72 años, permanece hospitalizado en la Fundación Favaloro: transfusiones y estudios urgentes]]></description><pubDate>Mon, 14 Jul 2025 12:55:58 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>El silencio helado del pasillo de la <b>Fundación Favaloro</b> se rompe con una sola noticia: <a href="https://www.infobae.com/tag/alcides/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/tag/alcides/"><b>Alcides</b></a>, el<a href="https://www.infobae.com/teleshow/2022/04/03/alcides-ingeniero-frustrado-por-un-tornado-y-los-secretos-de-violeta-la-cancion-de-chayanne-que-le-cambio-la-vida/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/teleshow/2022/04/03/alcides-ingeniero-frustrado-por-un-tornado-y-los-secretos-de-violeta-la-cancion-de-chayanne-que-le-cambio-la-vida/"> intérprete emblema de la movida tropical argentina</a> <b>está internado en terapia intensiva en estado delicado</b>. Tiene 72 años y su vida, de pronto, pende de un hilo frágil.</p><p>Era un domingo normal en la casa de Mercedes. El cantante compartía el día con su esposa <b>Mariana</b>, como tantas otras veces en sus ocho años de matrimonio. Nada hacía suponer el vuelco abrupto de la tarde. Fue al baño y detectó un sangrado intenso, incesante, imposible de ignorar. “Me llamó la atención, por eso decidí traerlo de urgencia”, contó Mariana, entre tensión y angustia cruzando cada palabra.</p><p>En cuestión de minutos, la sensación de alarma creció. La pareja partió rauda a la guardia. El diagnóstico de los médicos fue crudo: <b>hemorragia intestinal, pérdida cuantiosa de sangre</b>. No hubo opción: la internación en terapia intensiva resultó inmediata, la vida del cantante dependía ya de transfusiones y estudios constantes. Así lo relató <b>Lío Pecoraro</b> al aire del <i>Run Run del espectáculo </i>(Crónica), describiendo escena por escena la jornada que cambió todo. <b>“Alcides el domingo pasado estaba en su casa de Mercedes con su mujer Mariana. Se descompone porque va al baño y lamentablemente se da cuenta de que estaba sangrando demasiado”</b>, explicó.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/74J7W5APF5HYHONH6YYUZ76MCU.jpg?auth=90219d38c8ff57868daf86215b6f80451741dd6715c6077d3aca889b2dc87c6d&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Hay temas que se vuelven inmortales, no hay que renegar. Lo hiciste, convéncete", dijo alguna vez sobre por qué nunca dejará de cantar Violeta" height="1080" width="1920"/><p>La noticia corrió como fuego entre quienes crecieron con la voz y la alegría del cantante tropical. La razón no es solo la fama, sino la historia que lo respalda: el hombre nacido en Río Cuarto supo marcar el pulso de miles de fiestas familiares y noches interminables. ¿Cómo olvidar aquel salto a la fama en 1976 junto a su hermano Víctor, formando <b>Los Playeros</b>? El grupo llegó a recorrer todo el país antes de separarse en 1989, momento en que <u>Alcides</u> decidió<b> encarar su destino como solista</b>.</p><p>Ese mismo año, Buenos Aires recibió al artista y la canción “Violeta” brotó como un himno, conquistando no solo a la Argentina sino también a toda Latinoamérica. ¿Habrá imaginado en ese instante hasta dónde llegaría su música, cuántos corazones palpitarían al ritmo de aquellos primeros acordes?</p><p>El presente, sin embargo, se llena de incertidumbre. <b>Hace una semana que está en terapia intensiva</b>, según relató su mujer. Permanece monitoreado, en evaluación permanente, mientras los médicos intentan descubrir el origen del nuevo sangrado. <b>“Él fue operado hace un tiempo de pólipos, según nos contó Mariana, su mujer con la que está en relación hace 8 años”</b>, profundizó Pecoraro.</p><p>A lo largo de sus más de cuatro décadas de carrera, Alcides grabó <b>23 álbumes de estudio y tres álbumes recopilatorios</b>, de los cuales siete fueron junto a <b>Los Playeros</b> y dieciséis como solista. Tiene cinco hijos, y aunque atravesó varias relaciones a lo largo de su vida, Mariana se volvió su sostén y refugio en los últimos años.</p><p>Hoy, el artista está rodeado de cables, médicos y la inquebrantable presencia de su esposa. Fue ella quien decidió -sin dudar- llevarlo una vez más al sanatorio. La inmediatez de su reacción puede haber salvado la vida de quien tantas veces levantó los ánimos con su música.</p><p>¿Qué sucede cuando el ídolo que alegró a multitudes se enfrenta con su fragilidad más profunda? Mientras tanto, las luces de los escenarios parecen atenuarse, pero la esperanza persiste a la espera de una pronta recuperación. “Está en terapia intensiva, lo están monitoreando, le están haciendo varios estudios y lo que se está buscando es saber de dónde proviene esto”, repite su esposa desde la clínica donde el artista permanece internado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/LKKYFEKDGJH6HMXY6RGGHEZ34I.jpg?auth=34260e10e177f847c3c7dcd57f50937e494281c792031a5e52231e54aedfcd11&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Josefina Licitra, su nuevo libro “Crac” y los años 70: “Yo tengo la suerte de que mis padres están vivos, pero mi familia se arruinó igual”]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/07/06/josefina-licitra-su-nuevo-libro-crac-y-los-anos-70-yo-tengo-la-suerte-de-que-mis-padres-estan-vivos-pero-mi-familia-se-arruino-igual/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/07/06/josefina-licitra-su-nuevo-libro-crac-y-los-anos-70-yo-tengo-la-suerte-de-que-mis-padres-estan-vivos-pero-mi-familia-se-arruino-igual/</guid><dc:creator><![CDATA[Hinde Pomeraniec]]></dc:creator><description><![CDATA[La gran cronista argentina habla sobre el texto autobiográfico en el que narra las dificultades del vínculo con su padre, quien en 1978 dejó el país como exiliado político. ¿Escribir el relato familiar puede poner en riesgo el amor de los que amamos?]]></description><pubDate>Sun, 06 Jul 2025 13:53:19 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4V4ZE7CDGZBBBAPR5PCDBIUM3E.jpg?auth=b03b74a1b026e926344ec3e162d7e0a3f42ae48330729c3c3055b4018a2ef391&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La idea de traición, un concepto clave de los años 70, resquebraja los flecos del vínculo entre una hija y su padre." height="1080" width="1920"/><p>Escribió durante años en puntas de pie, hasta que uno de sus pies se quebró. O no: escribió rasguñando las palabras para que la historia personal se ordenara en su cabeza. Tampoco: <a href="https://www.infobae.com/cultura/2024/10/30/josefina-licitra-pasa-de-cronista-a-guionista-con-una-novela-de-camila-sosa-villada/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2024/10/30/josefina-licitra-pasa-de-cronista-a-guionista-con-una-novela-de-camila-sosa-villada/"><b>Josefina Licitra</b> </a>(La Plata, 1975) escribió esta historia, su historia, porque <b>ya no podía no escribirla</b>.</p><p>Josefina es periodista, guionista y escritora. Tenía menos de 30 años cuando ganó el premio a mejor texto de la Fundación para un Nuevo Periodismo, que entonces presidía <b>Gabriel García Márquez</b>. Es para muchos una de las grandes cronistas en lengua española y algunos de sus trabajos integran muy buenas antologías. Es autora de los libros <i><b>Los imprudentes. Historia de la adolescencia gay lésbica en la Argentina</b></i>, <i><b>Los otros. Una historia del Conurbano bonaerense</b></i>, <i><b>Vámonos. La maravillosa vida breve de Marcos Abraham</b></i><i> </i>y <a href="https://www.infobae.com/cultura/2018/08/25/la-mayor-fuga-de-una-carcel-de-mujeres-en-la-historia-reconstruida-por-josefina-licitra/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/cultura/2018/08/25/la-mayor-fuga-de-una-carcel-de-mujeres-en-la-historia-reconstruida-por-josefina-licitra/"><i><b>38 estrellas. La mayor fuga de una cárcel de mujeres de la historia</b></i></a><b>.</b> Durante muchos años fue editora de la revista <i>Orsai</i>. </p><p>Su nuevo libro se llama <i><b>Crac</b></i>, fue publicado por Seix Barral, y es <b>un texto autobiográfico en el que Josefina narra el permanente desencuentro con su padre</b>, quien en 1978 dejó la Argentina como exiliado político, cuando ella tenía tres años. Tanto él como su madre habían sido militantes políticos. A partir de un texto sobre este tema que Licitra publicó primero en portugués y luego en español, su padre dejó de hablarle. <b>La idea de traición, un concepto clave de los años 70, resquebraja los flecos del vínculo</b>. ¿Tenemos que pedir permiso a los otros protagonistas para contar nuestra versión de la historia familiar? ¿La historia familiar nos pertenece a todos o no es de nadie? ¿Escribir puede poner en riesgo el amor de los que amamos? </p><p>Amparada y asistida por citas de grandes autores y bibliografía sobre el tema, <a href="https://www.infobae.com/leamos/2022/09/02/queria-escapar-a-nueva-york-y-termino-en-ensenada-la-increible-historia-del-polizon-dominicano/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/leamos/2022/09/02/queria-escapar-a-nueva-york-y-termino-en-ensenada-la-increible-historia-del-polizon-dominicano/">Licitra</a> reconstruye los vaivenes de la relación entre padre e hija o mejor, entre hija y padre. Una de las frases que cita es: <i>“Cuando en el seno de una familia nace un escritor, la familia termina”</i>, del nobel polaco <b>Czeslaw Milosz</b>. Mientras se lee como una memoria familiar, <i><b>Crac </b></i>es también un libro que narra la trastienda de la escritura, la necesidad de pasar la biografía por la letra y las dificultades que convierten esa pulsión vital en un abismo.</p><p>Lo que sigue es la transcripción de una charla que mantuvimos cuando grabamos un episodio del podcast <i>Vidas Prestadas</i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/RVO4D3NKBRAHPBPY36RTA6IMQ4.jpg?auth=ab95de29073062046df7af8f2e00654383f88c21d457ac6d2599f94bce537051&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""Crac", de Josefina Licitra (la nena en la tapa es ella, de chiquita), fue publicado por Seix Barral." height="1080" width="1920"/><p><b>— Por lo que contás en tu libro, fue realmente una conmoción lo que ocurrió a partir de aquel texto en el que escribiste sobre la relación con tu papá.</b></p><p>— Sí. De todas maneras, siento que hay algo de caída en cámara lenta. No es como lo que sucede como una tragedia, que uno tiene que reaccionar de manera inmediata. Siento que la reacción fue, eso, lenta, que tuvo muchos pasos. Escribo yn texto que se publica en un medio en Brasil. <b>A partir de ese texto soy sancionada y cancelada familiarmente</b> y mi manera de salir de esa cancelación es escribiendo. Y todos esos pasos que uno cuenta como con cierta velocidad, la verdad es que me tomaron años y están muy ligados también a procesos vitales. Eran tomas de decisión narrativas o literarias pero a la vez vinculadas a cómo yo quería que continuara mi vida familiar. O sea, escribir no está desligado de buscar cómo volver a relacionarme con mi padre, aunque sea a través de un libro.</p><p><b>— Pero todo esto en un punto te corrió de la escritura, al menos tal como la entendías. Quiero decir, aparecieron otras formas de la escritura como los guiones, pero te corriste del camino que venías desde bien chica. </b></p><p>— Sí. A ver, todos los libros siempre tratan de más de una cosa y me parece que este libro cuenta la relación que fui construyendo y que se fue malogrando con mi padre pero también cuenta — y a mí me resultaba como mucho más misterioso, más interesante—, cómo se construye y se destruye un escritor, de alguna manera.</p><p><b>— Claro. </b></p><p>— Porque lo que fui viendo es que la relación con mi padre, que fue principalmente epistolar durante muchos años, él viviendo en España y yo en Argentina, hizo que al escribir yo me sintiera, no voy a decir que confortable, pero sí afín a un mandato familiar. Es que yo tenía que escribirle a mi padre y contarle cómo estaba en Buenos Aires, cómo era mi vida, qué hacía con mis amigas, cómo me iba en la escuela, cómo me iba con mi mamá, con mis abuelos, qué comía, qué películas me gustaba ver, si había leído algún libro, qué tenía para decir de los libros que me mandaba mi padre por correo. Yo me manejaba escribiendo con mucha fluidez desde muy chica. </p><p><b>— Aprendiste a narrar.</b></p><p>— Sí, me di cuenta ahora con el libro, que lo que yo escribía eran crónicas del cotidiano. Además, había un mandato muy fuerte que igual tomé con mucho placer que era: Escribile a tu papá. Escribile. Contale cómo te va. De esta manera, cuando décadas después mi padre, disgustado por algo que escribo sobre él, por escribir sobre nuestro vínculo, me dice: “No podés escribir sobre mí nunca más, ni acá ni en la China”, hubo algo — los procesos inconscientes son una maravilla—, <b>hubo algo que me funcionó como veda</b> y no pude volver a escribir. </p><p><b>— Ni sobre él ni sobre nada. </b></p><p>— Ni sobre nada. Y es ahí cuando me volqué más a escribir guiones, que es algo que me gusta mucho. Escribir es mi oficio, lo manejo bien. Descubrí como un segundo oficio, pero lo cierto es que llegué a eso porque no podía escribir lo que solía escribir. Así que <b>el libro tiene algo también de quiebre de maleficio</b> y de tratar de recuperar lo que siento, lo que soy y me pertenece, como todos los que escribimos, que es la escritura.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/UXZQU3DRLRDKXFE5HDHORVGRGY.jpg?auth=a95c7900f7e512ea1e4ba298a9050fc6f90853d163a4ccaa23c78b036a1a3db1&smart=true&width=1959&height=3000" alt="Durante muchos años la distancia y la pelea con su padre tuvo como efecto que Licitra no podía escribir como antes. Su trabajo como guionista nació en ese momento. El nuevo libro funciona de alguna manera como quiebre del maleficio. (Foto: Alejandro Guyot)" height="3000" width="1959"/><p><b>— Ahora, a partir de tus libros también es posible ver cómo ibas buscando modos de entender tu historia, pienso en tu libro sobre los tupamaros, en donde hablaste con mujeres que eran madres y conseguías entender lo que fue la lucha armada en Uruguay pero también, de algún modo, funcionaba como espejo de lo que había sucedido acá. Y pensaba recién en </b><a href="https://www.infobae.com/teleshow/2024/11/13/cromanon-la-serie-mientras-callejeros-no-autorizo-el-uso-de-su-musica-un-tema-popularizado-por-la-renga-se-volvio-el-alma-del-guion/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/teleshow/2024/11/13/cromanon-la-serie-mientras-callejeros-no-autorizo-el-uso-de-su-musica-un-tema-popularizado-por-la-renga-se-volvio-el-alma-del-guion/"><i><b>Cromañón</b></i><b> </b></a><b>(la serie) y las figuras de los padres que pierden a los hijos. Hay mucho sobre la idea de los vínculos que estuviste trabajando.</b></p><p>— Sí, totalmente. A ver, <i><b>Cromañón</b></i> no fue una historia que yo propusiera, me la propusieron, pero uno siempre después termina viendo las cosas a través de los lentes que uno tiene y, por supuesto, ver a padres, a madres, pero justo en el caso de Cromañón, y además en la vida real sucedió así, la querella de todas esas familias las asumió un padre, un varón, y cada vez que veo a un padre que quiere y se acerca y se ocupa de su hijo es como una foto en negativo de mi historia. Abro un paréntesis, o no, me abro por este lado. Voy viendo, a partir de devoluciones muy preliminares de <i><b>Crac</b></i><i> </i>pero también de las crónicas que había publicado sobre mi padre antes, que son muchos los hijos y las hijas que son abandonados por sus padres varones. Esto es muy simplificador, por supuesto, pero no deja de llamarme la atención. </p><p><b>— Igual, todos encontramos cosas que de algún modo interpelan. Yo no fui abandonada por mi padre pero me peleé muchísimo con él, sobre todo teníamos peleas políticas fenomenales al punto de llegar a sentir que mi padre quería más a Cristina Kirchner que a mí, por ejemplo. </b></p><p>— Ay, yo también.</p><p><b>— </b><i><b>(Risas)</b></i><b>. Puede parecer una pavada, ¿no? Pero en definitiva hay algo que se altera. </b></p><p>— Sí, sí, sí.</p><p><b>— Pero lo que me pasa con la figura de tu padre en </b><i><b>Crac </b></i><b>es que siento que necesita que alguien lo sacuda para entender lo que le pasa a su hija. Hay un punto en donde no puede terminar de salir del muchacho que se metió en la política hasta la cabeza, que tuvo que irse, que no consiguió tan fácilmente hacer de España su tierra propia. Y pienso: bueno, pero ese hombre se fue muy joven. No logró criar a una hija, no sabe lo que es criar a esa hija. Hay algo que se perdió y que es muy fuerte. ¿No se da cuenta de eso?</b></p><p>— La verdad es que no tengo idea. Evidentemente, no. Creo que, igual, hay como una categoría de persona… Recién, cuando decías lo de tu papá y <b>Cristina</b>: yo no lo metí en el libro porque me parecía tan coyuntural que dije “lo voy a dejar a un lado”. Pero, por supuesto, mi padre es <i>cristinista</i> y tiene igual un apego, que creo que es eso, casi diría, coyuntural. Es el nombre que uno le puede poner a la historia en este momento, ¿no?</p><p><b>— Exacto. Sí, comprendo lo que decís.</b></p><p>— Pero es esa categoría de persona que capaz de ponerle mucha más energía a un ideal que a algo concreto.</p><p><b>— La pasión ahí.</b></p><p>— Sí. El ideal que es, bueno, luchar por un mundo sin excluidos. </p><p><b>— Un mundo más justo.</b></p><p>— Más justo. Y <b>son capaces de sacrificar cosas muy concretas como el mundo familiar en pos de ese ideal</b>. Lo que no quita, y eso en el libro está, que mi padre no haya penado muy profundamente mi ausencia.</p><p><b>— Es que no hay nada en tu libro que uno lea y diga: qué mala persona que es este señor. Para nada.</b></p><p>— Parte de la reconstrucción de nuestra historia tuvo que ver con leer cartas que nos mandábamos, que él me mandaba. Había muchas, muchas cartas y yo a veces las tomaba por períodos y las reunía en un mismo cuerpo de texto. Lo que sí <b>veo es que es alguien que sufrió y a quien yo puedo entender y a quien quisiera abrazar</b>. Si hubiera una forma de abrazar a ese padre que fue a sus veintipico de años, tratando de construir un vínculo con su hija de una manera como todo militante totalmente responsable, ¿no? Él se formaba para ser padre. Iba a ver obras de teatro en España para ver cómo se les hablaba a los chicos. Y me escribía con esos saberes que él tomaba de ir a ver teatro, de comprar libros, de leer literatura infantil. Mi padre no es un improvisado en nada, tampoco en eso. Él se tomó con mucha responsabilidad el amor hacia mí. Pero la distancia… Creo que hay algo que es muy tremendo y es que siempre la narrativa de los 70 se centra, porque también tiene mucha lógica, en los muertos, en el tendal de muertos que dejó, pero <b>hay un montón de familias muy corrompidas por esa etapa y uno no sabe bien dónde ubicarlas</b>. Porque yo tengo la suerte de que mis padres están vivos, pero mi familia se arruinó igual. </p><p><b>— Tu madre no solo vive sino que se quedó, eligió quedarse con vos en la Argentina. Y tuvo una vida sacrificadísima pero es como que si en eso no hubiera nada de heroico, ¿no?</b></p><p>— Sí. La historia de los que se quedan es la historia no tan contada porque a su vez es difícil. No tiene giros en la trama, no tiene épica. Quedarse no tiene épica. Irse tiene épica. Morir, ni hablemos. No lo estoy minimizando ni banalizando pero si uno lo mira desde un punto de vista de cómo se construye un relato, esa épica es mucho más fuerte que la de una persona que se queda y trata de seguir adelante con su vida, muerta de miedo. <b>Hasta 1985, mi mamá entraba a la casa y miraba a los costados antes de entrar</b>. Yo me acuerdo de eso, yo iba a 5º grado, era la democracia. Esa gente que al principio buscaba trabajos y tenía que agarrar trabajos basura, como fue el caso de mi mamá, una mujer que se estaba formando. Tenía que buscar trabajos donde no le pidieran la cédula porque la cédula estaba expedida por la Policía y ella no podía ir a la Policía a sacar su cédula porque corría riesgo por haber militado durante algunos años. Y esa vida como haciendo slalom entre problemas que supuso, además, como ir zigzagueando en el medio de una planicie donde no hay como sube y bajas, donde no hay momentos de ¡casi la agarran! o ¡casi la matan!</p><p><b>— Ella también era muy joven y con una nena chiquita.</b></p><p>— Yo creo que el libro tiene un revés, sobre todo en un capítulo, que es la historia de mi mamá porque es una mujer sola con una hija, queriendo terminar su carrera de Psicología, siendo jefa de familia como fue en mi casa, y tratando de tener una vida, no solamente ser madre y trabajadora. Tratando de reconstruirse también amorosamente.</p><p><b>— Habiendo tomado además una decisión de origen que es: “Yo no lo sigo. Me quedo acá con la nena”</b></p><p>— Sí, exacto. Insisto: creo que son como decisiones muy chiquitas, muy mínimas, desde el punto de vista de cómo se construyen las grandes historias de un país, pero <b>había también todo un universo de militantes que estaban casi casados con la </b><i><b>orga</b></i>, que era un poco el texto que circulaba en mi hogar, ¿no?</p><p><b>— Sí, claro.</b></p><p>— Y cuando tenés a tu pareja como casado con la orga, que es algo que tiene sus razones, no lo estoy moralizando, pero es muy difícil construir una pareja así. Entonces también la reacción es a eso, a alguien que se va a España porque la <i>orga</i> te manda a España. Y también cuesta vivir siguiendo los designios de una organización. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/KGE3T4QFVBBK3IRMHJV3UDJM6Q.jpg?auth=3fbbca0760c641c6ef62aec218f65e0d5491b61ba79ef30e8bc287afbcf31d61&smart=true&width=1280&height=853" alt=""Los malentendidos y el enojo tienen como aliado fundamental a la distancia", reflexiona Josefina Licitra durante esta entrevista." height="853" width="1280"/><p><b>— En </b><i><b>Crac</b></i><b> aparecen personajes a quienes vos consultás porque estás queriendo saber quién fue tu papá, no solo quién es hoy. Decías antes que te gustaría abrazar a ese papá joven. Hay un abrazo con tu papá en </b><i><b>Crac, </b></i><b>cuando muere tu </b><i><b>nonno</b></i><b>.</b></p><p>— Sí, exacto. Es que la historia con mi padre es una historia de encuentros y desencuentros. No es la primera vez que me dejó de hablar, aunque ésta es mucho más larga. Ya hubo otro momento, lo cuento en el libro. A veces también era como un límite muy poroso el de volcarme al chiquitaje y a la cosa medio pornográfica del relato familiar de contar y demás, pero <b>sentía que era lo que tenía que hacer para que se entendiera algo</b>. Tuve una distancia con mi padre antes y esa distancia se saldó, lo que yo siento es que se tiró ahí la bala de plata. Tenés un solo tiro para hacer y podés darle en el blanco o no y mi abuelo, cuando murió, nos unió como en la típica escena en el lecho de muerte: ahí estábamos mi padre y yo. Mi padre vino de España para despedirse de su padre. Y lo que uno ve ahí, cuando nos juntamos, es cómo <b>los malentendidos y el enojo tienen como aliado fundamental a la distancia</b> porque no hay distancia cuando estás cuerpo a cuerpo. Todo eso empieza a tener un peso pluma, es bastante fácil de salvar. Así que yo creo que si tuviera que responsabilizar a alguna entidad o a algún dispositivo de buena parte del problema es que estemos tan lejos. Por supuesto, no es algo que viene dado, uno elige quedarse. La dictadura terminó en 1983, ya teníamos a <b>Alfonsín</b> con nosotros, estaba la posibilidad de volver. Pero los exiliados no son como robots que se desloguean o aprietan un botón y ya pueden volver a la Argentina. Armaron un mundo en los países a los que se fueron.</p><p><b>— Por supuesto.</b></p><p>— Porque tenés que sobrevivir emocionalmente, no podés estar de prestado todo el tiempo. Y puedo entender que él no tuviera resto para volver a armar su vida en Buenos Aires, un país además condenado a la inestabilidad permanente. Yo no le reprocho eso. Pero qué pena porque la distancia colabora bastante con los malentendidos.</p><p><b>— ¿Le tenés bronca a la política?</b></p><p>— Ah…</p><p><b>— (Risas).</b></p><p>— Un poco. Un poco. Hay algo que se depositó un poco en la figura de mi abuelo, que fue como un socialdemócrata, siempre una persona muy abierta a la vida política pero, una vez que su hijo entró a militar, le tomó mucha bronca a la militancia y a la izquierda. Y yo no estoy tan pegada a eso pero <b>tuve que hacer un ejercicio porque tiendo al enojo</b>, sí. Tengo una mirada muy crítica con el progresismo. Con todo, digamos, pero <b>del progresismo yo espero bastante más que de otras tendencias políticas</b> o de otras miradas de la realidad. Y sí, yo creo que tengo que moderarme para no enojarme porque mi tendencia es al enojo, sí.</p><p><b>— A veces se habla de “novelas de autoficción”. También de “literatura del yo”. Vos sos una gran cronista y por momentos creo que tu libro es una crónica autobiográfica escrita con todas las herramientas posibles de la literatura, que, de algún modo, es lo que venís haciendo desde siempre. Tu libro se llama </b><i><b>Crac</b></i><b>, pero hay varios cracs, uno de ellos tiene que ver con un dolor físico concreto, un pie que se lastima, algo vinculado con el presente de la narración. Y hay un crac enorme en relación a la ruptura de la relación con tu padre. Cuando leía los nombres de tus libros me di cuenta de que todos tus libros anteriores tienen un juego, con un título corto y una suerte de bajada o explicación en el propio título. Y éste, en cambio, solo dice </b><i><b>Crac</b></i><b>. Ni siquiera una palabra en el sentido estricto, es más una onomatopeya ¿Cómo te decidiste? </b></p><p>— Lo hablé bastante con la editorial. Tuve dos editores, <b>Rodolfo González Arzac</b> y <b>Ana Wajszczuk</b>, y pensamos bastante si tenía que ir una bajada formalmente. Lo ideal es que haya una bajada, sobre todo cuando tenés un título tan críptico: <i><b>Crac</b></i> no se entiende bien de qué va. No se entiende nada de qué va. Pero no me resultaba fácil encontrar una bajada… </p><p><b>— Que no fuera “desencuentro de un padre con una hija”. </b></p><p>— Exactamente. Porque todo me resultaba una simplificación que yo no tenía resto para sostener después de salido el libro. “¿La historia de un padre que abandonó a una hija?” No voy a poner eso. La historia no me era tan fácil de resumir y fue apostar más a una sensación que a información. De hecho, la portada es una foto, pero intervenida Una foto con mi padre pero mi cara se ve de chica, de niña, la de mi padre no, entre otras cosas porque me mata. Entonces fue muy concreto.</p><p><b>— “No escribas sobre mí ni me muestres”.</b></p><p>— Sí, sí. Me parece igual que <b>mostrarlo hubiera sido ya como un exceso de mi parte</b>. Bastante que entiendo que juego al límite.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/B5LFTYPHQVA4PFTDW7YNHGHIQM.jpg?auth=d696807413fb12248c92395393b29e4143708418c569cc3810add0a6ea9e1993&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""38 estrellas" cuenta la fuga de mujeres tupamaras de una cárcel del Uruguay, en 1971. Es uno de los libros más exitosos de Licitra." height="1080" width="1920"/><p><b>— Un atrevimiento, decís.</b></p><p>— Sí. En la introducción que hiciste del libro diste en el blanco en varias cuestiones como hasta dónde llega el derecho, el famoso “la libertad de uno termina donde empieza la del otro”. Bueno, yo sé que éste es un libro que juega al límite porque mi vida es mi vida, en este caso mi vida en relación a mi padre. Yo <b>me siento totalmente autorizada y con necesidad y con derecho de contarla </b>pero bueno, estoy contando la vida de mi padre y mi padre no tiene ganas de que yo cuente su vida. </p><p><b>— Sí, lo pensé mucho mientras lo leía porque es algo sobre lo que pienso por lo que escribo, que muchas veces también es escribir sobre los que me rodean. Yo creo que uno sobre todo tiene que respetar a los hijos. No sé si tiene que respetar tanto a los padres.</b></p><p>— Gracias, Hinde. Esto me lo voy a anotar <i>(Risas)</i>. </p><p><b>— Porque uno como padre tiene que aceptar, aunque moleste, que te digan cómo fue el otro lado de la crianza. Con los hijos, en cambio, el cuidado es otro. </b></p><p>— Totalmente de acuerdo. De hecho, mi hijo nació y era chiquito en la época de Facebook, cuando uno escribía textos más largos en las redes sociales. Y cuando era chiquito, bueno, yo escribía cosas sobre mi hijo. Aguafuertes. Como muchos lo hacíamos, ¿no?</p><p><b>— Por supuesto, sí. No había conciencia, tampoco.</b></p><p>— Claro. Y después empezó a crecer y me di cuenta de que mucho no le gustaba que yo contara sus cosas. Me pareció totalmente legítimo y no se me ocurrió seguir escribiendo. Pero lo que decís está bien, uno no tiene por qué tener esos reparos. Además, yo sentí que era algo, no voy a decir de vida o muerte, no soy dramática, pero yo necesitaba mucho escribir este libro.</p><p><b>— Habías intentado por todos lados ponerlo en palabras, biografiar esto. Era necesario pasarlo por las palabras.</b></p><p>— Es que <b>la palabra ordena. Para mí es un principio ordenador</b>, bah, para mí, no me lo inventé yo, pero es un principio ordenador del mundo, del universo. Las cosas sin lenguaje son sensaciones que necesitás atravesar por un filtro inteligible. Y la palabra es eso. Y yo lo que tenía eran sensaciones de caos vinculadas a por qué mi papá no me quiere, básicamente. Qué hice, qué hizo, qué hice, qué hizo. O sea, no podía salir de ahí y tenía que bajar eso a palabras. Y por alguna razón, quizás, no sé, me analicé décadas, soy hija de una madre psicoanalista que cursó dos veces la carrera, así que está muy formada mi madre, y ya había hecho terapia pero yo necesitaba hacer otra cosa. <b>Necesitaba escribirlo que quedara en un cuerpo</b>. Algo tangible. Y bueno, acá lo tenemos. </p><p><b>— Era necesario que lo hicieras y, además, en un país como el nuestro, en donde hay tanta literatura de todos los géneros sobre los 70 y sobre las madres militantes, y los padres militantes. Y sobre el sacrificio de esos chicos. Muchos de ellos, orgullosísimos. Otros, no tanto. Otros, por ahí les da lo mismo, tuvieron a sus padres igual. O los perdieron y los consideran héroes. O sea, hay broncas, hay amores. Vos tenías tu propia historia para contar. </b></p><p>— Sí. Que, además, creo que es una historia como la de muchísimos, ¿no? Pero que no la puedo encuadrar. Vuelvo a la pregunta que me hiciste respecto de cómo me siento yo o si estoy desencantada o cuál es mi relación con la vida política. Y es una pregunta permanente que me hago. Yo no puedo no estar de acuerdo con principios de solidaridad y de igualdad social y de amor por el prójimo. O sea, me parece que nadie, es un poco una obviedad, cuánta gente no quiere eso. Pero, después, los mecanismos con los que se puede conquistar esa búsqueda ahí sí tengo reparos, dudas, reproches, y siento que <b>estoy en un lugar en el que no termino de ver una posición heroica. Sí una posición dolorosa, triste y angustiante. </b>Pero una posición heroica pura… O sea, no veo la pureza en esa construcción social que se fue armando. Creo que todos los militantes fueron, bueno, qué obviedad, ¿no?, uno dice: fueron personas. Pero entonces es hora de que empecemos a interpelarlos de otra manera. Porque <b>si fueron personas hay que empezar a verlos como personas </b>y se equivocaron en un montón de cosas. </p><p><b>— Sí, bueno, los que sobrevivieron y viven largas vidas tienen algunas cosas también para decir, seguramente.</b></p><p>— Bueno, ni hablar.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CP425W6FWVBXRJDMZZZKB6CDPI.jpg?auth=a10bf8ce29e92f0521baabe8eb5465e1c72a647b3773a4da131ac4ce61bd98eb&smart=true&width=1800&height=2700" alt="Josefina Licitra: "La palabra ordena. Las cosas sin lenguaje son sensaciones que necesitás atravesar por un filtro inteligible"." height="2700" width="1800"/><p><b>— Por eso. Qué habría pasado con muchos de los que murieron muy jóvenes si llegaban hasta hoy, no podemos saberlo tampoco. Es decir, qué hubiera pasado en términos de su relación con la política, porque uno ha visto cambios enormes en gente que también podía haber estado dando la vida en ese momento y,, sin embargo, cambiaron muchísimo. Algunos de ellos formaron y forman parte de gobiernos.</b></p><p>— Totalmente.</p><p><b>— Eso también cambia mucho. Otro tema: hablás de las cirugías que te hicieron en la cara cuando eras chica. A esa nena le faltaba su papá en esas circunstancias. Algo que aparece en </b><i><b>Crac </b></i><b>y</b><i><b> </b></i><b>es muy conmovedor es cuando recordás cómo empezaste a subir sola al colectivo, cuando te ibas sola a la escuela para que tu mamá no llegara tarde a su trabajo. Creo que te voy a volver a hacer doler con esto: ¿tu papá sabía todas esas cosas? </b></p><p>— Sospecho que sí. Explico: yo nací como con una malformación congénita, es algo de nacimiento, no es que me pasó algo después de haber nacido, algo que hizo que me tuvieran que hacer varias operaciones desde chica. Y algunas en la adolescencia. Operaciones bastante escabrosas en algunos casos. Y mi padre vino a algunas de esas operaciones. Por supuesto, no estaba al tanto de lo que era el folclore de mi vida de niña. A ver, al estar a cargo solo de mi madre — mi madre no contó con ayuda de mis abuelos, sí hubo en algunos casos puntuales pero en general estaba bastante sola—, entonces <b>yo tenía que ayudarla y nos teníamos que arreglar solas en muchos aspectos</b>. Por ejemplo, nos mudábamos a una casa que estaba lejos de mi escuela y mi mamá tenía que entrar a trabajar, no me podía llevar a la escuela porque si no llegaba tarde al trabajo, entonces, a los 6 años me dijo: mirá, o te cambio de escuela o aprendes a viajar sola en colectivo. Y yo dije: no, no. Yo tenía muchos amigos, me iba muy bien en la escuela, entonces le dije: bueno, viajo sola. Y sí, todavía la siento físicamente, <b>recuerdo cómo me apretujaba mi mamá hacia adentro del colectivo al entrar el 106, cómo me metía a presión </b>porque antes se viajaba bastante peor que ahora. Y sí, yo fui independiente desde muy chica. </p><p><b>— Y no querías que ella se sintiera mal, entonces le decías que te gustaba viajar así porque ibas calentita. Eso me resultó tremendamente conmovedor.</b></p><p>— Esto, la verdad, es un recuerdo que mi madre me ayudó a construir. Yo me acuerdo lo de “calentita” pero ella me dice: “es que una vez te empujé y me sentí tan culpable porque te ibas casi colgando del estribo”, porque antes se viajaba así, que me dijo perdón. Y ahí me dijo: entonces <b>vos, después, para hacerme sentir mejor me dijiste lo de “quedate tranquila que yo igual viajo calentita”</b>. Y yo me acordaba, sí, del estar calentita. Del mandato de mi mamá de: no aceptes caramelos de ningún extraño y una señora que viajaba todos los días apretada como yo, al lado mío, y un día me ofreció un caramelito y le dije: no, no puedo aceptar. </p><p><b>— La selección de recuerdos que uno hace es muy alucinante. Y escribir un libro como éste te habrá llevado a reflexionar mucho sobre eso. Por qué me acuerdo de esto y por qué no de esto otro. </b></p><p>— Eso es un misterio y la verdad es que no sé. Porque uno también necesita armar un relato de su propia vida. Ese relato es el resultado de una selección voluntaria o involuntaria, según el caso. Los recuerdos yo ni sé por qué aparecen. Aparecen y me ayudan como a ordenarme en función de cómo era mi vida de niña. <b>Mi vida con mi madre. Las operaciones. El lugar de mi mamá al lado cuando yo me despertaba de las operaciones.</b> Hay un recuerdo que tengo, pero además es un recuerdo táctil, de estirar la mano con los ojos cerrados y buscar la cabeza de mi mamá y, cuando tocaba, mi mamá en ese momento no se hacía <i>brushing</i>, tenía rulos, y recuerdo los rulos mojados. Porque iba corriendo, se bañaba y volvía de bañarse y esa sensación del pelo recién lavado de mi mamá la tengo todavía hoy. Y estamos hablando de algo que yo debo haber vivido a los 5 o 6 años. Por qué eso queda, no lo sé. Creo que el nivel de trauma es alto y sobrevive. Como que no pasa el tiempo para algunas cosas, ¿no? </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3QQUEFU7ZRANTL4BO7QANOAVCY.jpg?auth=7cf07ceec2b67143cdb34e85fc3c6d7b435e4cf3f360e46eb38d6f9182847b6d&smart=true&width=1920&height=1920" alt=""Crac" es la recuperación de una historia personal y es también, a su modo, el diario de una escritura. (@josefinalicitra)" height="1920" width="1920"/><p><b>— Bueno, esa cabeza, ese pelo, esos rulos, esa humedad, eran finalmente lo que te ataba a la vida, también.</b></p><p>— Sí. Sí. ¿Sabés lo que es para un niño despertarse de una operación?</p><p><b>— Por eso.</b></p><p>— El desconcierto. No sabés en qué planeta estás. Por qué te duelen algunas partes. Qué te hicieron. No es que te explican antes y, si me explicaron, no habré entendido mucho de “te vamos a hacer esto o lo otro”. Yo sentía que me habían dejado —me lo imaginaba así—, un estetoscopio gigante a la altura de la costilla, porque me habían sacado un cartílago, creo que me volaron tres costillas, la mala praxis en ese momento era bastante común. Y era una sensación, sí, como eso: tengo un estetoscopio y algo en la cabeza, sentía mucho peso en la cabeza y era un nivel de confusión total. Y volviendo a lo de mi padre, yo creo que alguna vez vino. Pero no lo culpo: <b>para él debe haber sido terrible saber que a mí me estaban operando y él no estaba cerca</b>. Son como distintas etapas de nuestra relación y él debe haber padecido muchísimo tenerme lejos. </p><p><b>— ¿Vos le dijiste claramente alguna vez: vos sufriste por no estar conmigo, pero yo sufrí mucho porque no estaba con vos?</b></p><p>— No, no hemos tenido charlas de ese tipo. </p><p><b>— Por ahí por eso tenías que escribir. </b></p><p>— Sí. ahora que me decís, creo que <b>nunca tuvimos una charla diría casi adulta</b>, ¿no? Creo que lo que nunca tuvimos es una charla adulta. Me parece también que debe ser muy raro para un padre que no creció, que no tiene la ligazón del cuerpo, de haber como engendrado, que a su vez tampoco tiene la cercanía de vivir cerca. <b>¿Cómo sostenés el amor por una hija dentro de los carriles convencionales cuando estás a 15.000 kilómetros de distancia?</b> Quizás, digo, esto de no tuvimos una charla adulta quizás es que no tenemos ni la confianza, éramos un poco dos extraños ¿no?</p><p><b>— Ahora, vos estuviste en España con él, te quedabas un tiempo. Contás algo muy interesante que es que adoptabas los modismos españoles en tu forma de hablar. Así como, de pronto, una hija adopta el equipo de fútbol del padre y es un modo de acercarse. ¿Pensás que hablar así, como hablaban en el lugar donde él vivía, también era una forma de acercarte?</b></p><p>— Eso lo empecé a intuir escribiendo el libro porque antes no entendía por qué pasaba. Pero yo de chiquita sí, iba y a los pocos días estaba hablando como una niña española. Que mi papá, de hecho, me cargaba. Él, no sé al día de hoy, nunca habló como un español. Su glosario sí es 100% español pero su forma de hablar, de pronunciar, no. </p><p><b>— Es una cierta forma de resistencia, ¿no? </b></p><p>— Evidentemente, sí. Es su terquedad y su seguir estando acá porque después, lógicamente, pasó mucha más parte de su vida allá que acá. </p><p><b>— Claro, claro.</b></p><p>— Pero se ve que yo me adaptaba mucho. Y algo de eso me quedó porque de hecho me quedó, eso lo pongo en el libro. Yo, a donde sea que viaje, aunque sea por dos días, yo me instalo. </p><p><b>— Sí, sí, también ahí me identifico: yo necesito sentirme en casa.</b></p><p>— Sí. Por eso, yo cuelgo todo. Lo poco que tenga, lo cuelgo. El baño lo lleno con todas mis porquerías. Los libros en la mesita de luz. Y el idioma lo adopto bastante rápido. <b>Calcé lo más rápido que pude en el mundo que había armado mi padre allá</b>. Me parece que eso también se veía en mi manera de hablar. </p><p><b>— Hay muchas citas, hay muchas lecturas. Aparece mucho de todo eso como si hubieras necesitado tener una especie de biblioteca que te sostuviera. Una biblioteca de palabras de otros que te sostuvieran y te ayudaran a buscar las propias. ¿Es así? </b></p><p>— Nunca pensé que la literatura podía ser tan útil. Uno piensa en la literatura en otros sentidos, no utilitarios. Yo de alguna manera tomaba coraje para sentarme a escribir leyendo antes un rato. Tan simple como eso. No sé ni por qué, no le di mucha vuelta al asunto. Pero es dierente de todos los otros libros, que son libros que no tienen muchas citas, en la escritura no se me da por estar siempre citando a otros autores. Creo que puede ser anti climático, no sé, tengo más de una razón literaria para no hacerlo. </p><p><b>— Por la tensión narrativa seguramente, ¿no?</b></p><p>— Exacto. Pero <b>en este caso necesitaba de verdad no sentirme sola.</b> En un punto empecé a tirar citas y como con <i>Los increíbles</i>, como si fuera un dibujo animado, fue: no estoy sola. Los que cito son libros en los que se desgrana el oficio de escribir. Por qué uno escribe. Cómo se escribe. Si está bien escribir con la frente en alto. Si uno escribe con vergüenza. Con miedo. Desde qué lugar escriben algunos autores. Me sentí muy acompañada y muy necesitada de esas lecturas. Así que ellos fueron como mis guardaespaldas. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/AIMLB4IKHVEXZM5E3SAEHS5FFA.jpg?auth=64ce46fafe603f11d895f3fb4a5935afd33ad44a7fa8539a5fe79190232114a6&smart=true&width=2243&height=3000" alt="En "Crac", Licitra cita muchos libros que tratan sobre la relación entre hijos y padres. Asegura que necesitaba no estar sola, que esas citas resultaron una compañía indispensable para trabajar sobre este tema. (Foto: Alejandro Guyot)" height="3000" width="2243"/><p><b>— Cuando pensaste que querías ser mamá y habías tenido una infancia con muchas cosas que fueron traumáticas. ¿Era algo que te preocupaba? ¿Te generaba angustia pensar cómo ibas a ser vos como madre?</b></p><p>— No en la previa. Decidí ser madre cerca de los 30 años, no es que tuve como un deseo de maternidad toda la vida, para nada. Sí me puse en pareja con quien sería el padre de mi hijo, que tenía tres hijos de un matrimonio anterior, y yo empecé a tener relación con niños y dije: “ah, es lindo también estar con chicos”. Y ahí un poco se despertó. Pero sí, y lo tengo totalmente registrado. Como madre tengo una debilidad, ninguna madre quiere que su hijo sufra, partamos de eso. Pero esta política de “dejá que se curta un poco”, o “que se arregle solo, que también crecer es eso”. Bueno, yo estoy totalmente impedida. Tengo que frenarme… Mirá, tengo una imagen que también es en un colectivo. Una vez fui a buscar a mi hijo al jardín o a algún lado, y lo subí al colectivo. Era un colectivo que estaba muy lleno y, a ver cómo lo puedo traducir en palabras, pero yo estaba armando como una especie de cápsula, de espacio en torno a mi hijo, yo lo envolvía como con mi cuerpo <i>(N. de la R.: Josefina eleva los brazos y los acomoda en el aire como si abrazara a su hijo</i>). <b>Le dejaba aire para que él se pudiera mover con normalidad en el colectivo.</b> Y yo sentía el peso de toda la gente que me aplastaba y trataba de sostener el espacio para mi hijo, para que él sintiera que viajar en colectivo no era tan incómodo. Todo mientras yo le hablaba de “cómo te fue en el jardín. Y qué te dijo la maestra”. A mí me estaban empujando. Si no me estaban metiendo una mano en el traste, era un milagro. O sea, era un desastre todo, pero yo le sostenía como la normalidad, el confort. Bueno, esa escena esa soy yo con mi hijo, que va a cumplir 20 años.</p><p><b>— Fuiste y sos para él la normalidad y el confort: justo lo que no tuviste. </b></p><p>— Me cuesta mucho salirme de eso y que la vida se le venga encima, a todo motor.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4V4ZE7CDGZBBBAPR5PCDBIUM3E.jpg?auth=b03b74a1b026e926344ec3e162d7e0a3f42ae48330729c3c3055b4018a2ef391&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[Rauw Alejandro ofrece uno de los espectáculos más completos de lo que va de año con su primera parada de ‘Cosa Nuestra’ en Madrid]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/cultura/2025/07/06/rauw-alejandro-ofrece-uno-de-los-espectaculos-mas-completos-de-lo-que-va-de-ano-con-su-primera-parada-de-cosa-nuestra-en-madrid/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/cultura/2025/07/06/rauw-alejandro-ofrece-uno-de-los-espectaculos-mas-completos-de-lo-que-va-de-ano-con-su-primera-parada-de-cosa-nuestra-en-madrid/</guid><dc:creator><![CDATA[Aarón Caballero Illescas]]></dc:creator><description><![CDATA[Una buena narrativa, coreografías espectaculares y una realización sólida han marcado el paso del primer concierto del artista en la capital]]></description><pubDate>Sun, 06 Jul 2025 02:34:11 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/NW7HCUJNV5E63FAD2GLNYIOSOE.jpg?auth=778a09064d653e3b9555fe668465ee3634e6c9d684ff1c8128042586aeec7e21&smart=true&width=720&height=349" alt="Rauw Alejandro en su primera fecha en Madrid. (Dara Chris)" height="349" width="720"/><p>Llenar un<b> </b><a href="https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/16/el-wizink-center-se-llamara-movistar-arena-en-2025/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/12/16/el-wizink-center-se-llamara-movistar-arena-en-2025/"><b>Movistar Arena</b></a>, conocido antiguamente como Wizink Center, no es una cosa menor. Mucho menos lo es si eres capaz de realizar <b>tres fechas seguidas</b>, algo que Rauw Alejandro ha logrado en su gira <i>Cosa Nuestra</i>. El cantante puertorriqueño está haciendo una <b>gira mundial</b>, recorriendo decenas de escenarios, y su primera parada en España es Madrid. </p><p><b>Una hora antes, la pista ya estaba llena</b> y una gran parte de los espectadores ya ocupaba sus asientos. Para hacer más amena la espera, el equipo del cantante preparó un pequeño <i><b>preshow</b></i>. Un <i>mix </i>de canciones que incluía salsa, bachata, merengue o <a href="https://www.infobae.com/espana/cultura/2025/02/01/espana-es-oficialmente-el-pais-del-raggaeton-un-tercio-de-la-musica-en-discotecas-es-urbana/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/cultura/2025/02/01/espana-es-oficialmente-el-pais-del-raggaeton-un-tercio-de-la-musica-en-discotecas-es-urbana/">reggaetón </a>entre otros, sonaba mientras que el recinto terminaba de completar su aforo.</p><p>Cada 15 minutos aparecía un <b>presentador </b>que animaba el ambiente, con una estética de <i><b>showman</b></i><b> </b>acorde al disco y un <b>gran telón</b> que, durante los preparativos, permanecía cerrado. También se podía ver en las pantallas <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/07/03/una-influencer-valenciana-anuncia-que-deja-su-casa-para-recorrer-el-mundo-junto-a-su-familia-se-que-esto-parece-una-locura/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2025/07/03/una-influencer-valenciana-anuncia-que-deja-su-casa-para-recorrer-el-mundo-junto-a-su-familia-se-que-esto-parece-una-locura/"><b>influencers </b></a>que se dirigían al público, algo que mantenía a los fanáticos expectantes.</p><h2>Primer acto: una declaración de intenciones</h2><p>Ante <b>más de 12.000 personas</b>,<a href="https://www.infobae.com/espana/2024/11/06/rauw-alejandro-manda-un-mensaje-desde-el-hormiguero-a-las-victimas-de-la-dana-de-valencia-lo-dificil-viene-ahora-pero-la-gente-de-espana-y-de-valencia-cuenta-con-nuestro-apoyo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2024/11/06/rauw-alejandro-manda-un-mensaje-desde-el-hormiguero-a-las-victimas-de-la-dana-de-valencia-lo-dificil-viene-ahora-pero-la-gente-de-espana-y-de-valencia-cuenta-con-nuestro-apoyo/"> Rauw Alejandro</a> comenzó el espectáculo de la manera que esperaban los fans. Con una actuación en la que imitaba a la mafia, Raúl salió al ritmo de <i>Punto 40</i>, una <b>orquesta </b>acompañándole y varios <b>bailarines </b>que hacían de la canción una experiencia más vívida.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JDX52IUHGRHKDIQEEPT4ZESCYM.PNG?auth=866eaabacc7d4ce09af7a24986a2f23f24ebbfbc5fb8761dc945461a7c496117&smart=true&width=874&height=385" alt="Rauw junto a sus bailarines en la primera fecha de Madrid. (Dara Chris)" height="385" width="874"/><p>Las visuales y el juego de luces transformaron el concierto en un <b>espectáculo a la altura de los grandes musicales</b>. De hecho, los bailarines también hicieron de gánsters, llegando a apuntar y disparar al propio artista. Después de tres canciones, Rauw dedicó unas palabras al público allí presente, haciendo vibrar a la grada: <b>“Madrid tiene algo especial”</b>, argumentó la superestrella.</p><p>Tras pronunciar su discurso, <b>el escenario volvió a cambiar </b>para trasladar al espectador a una <b>sala de baile</b>, pasando de un ambiente repleto de tiroteos a una <a href="https://www.infobae.com/espana/agencias/2025/05/20/la-coreografa-marie-chouinard-vuelve-a-espana-con-su-danza-atemporal/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/agencias/2025/05/20/la-coreografa-marie-chouinard-vuelve-a-espana-con-su-danza-atemporal/"><b>coreografía </b></a><b>llena de picardía y sensualidad</b><i>. Déjame pasar</i> y <i>Santa</i> condujeron a Rauw a tener serios problemas, en lo que al hilo argumental de la trama se refiere. Sin embargo, <b>resolvería el enfado </b>del resto de las bailarinas de la mano de <i><b>Mil Mujeres</b></i>. </p><p>Otro cambio de escenario llevó al espectador a la <b>barra de un bar</b>, donde aparecería el <i><b>showman </b></i>del inicio para <b>acompañar la narrativa</b>. “Este es un mejor sitio para conocerse”, explicó mientras Rauw aparecía al lado de una mujer con la que había bailado previamente. Después de una afable charla, <b>se declaró a su acompañante</b> uniendo los estribillos de <i>Tattoo</i>, <i>Fantasías</i> y <i>El Efecto</i>. </p><p><b>“Hace tiempo que no me lo pasaba tan bien, ¿mañana te puedo ver?” </b>Preguntaba el cantante a la mujer. Ante esa propuesta, obtuvo un sí y el nombre de la chica que, mientras confesaba que se llamaba <b>María</b>, desaparecía de la escena. Tras este suceso, <b>Rauw cantó </b><i><b>Desesperados</b></i><b> a modo de liberación</b>. Después de este tema, el telón empezaría a bajar para dar por concluido el primer acto.</p><h2>Segundo acto: la confirmación del amor</h2><p>La transición narrativa entre actos la volvió a protagonizar el <i>showman </i>del inicio, que dio paso a la gran ciudad. Con Raúl encima de un coche y con <i><b>Revolú </b></i>como banda sonora, fue directo a <b>recoger a María y demostrarle su </b><a href="https://www.infobae.com/espana/2025/01/25/que-es-la-teoria-triangular-del-amor-la-tecnica-que-siguen-las-parejas-que-mas-tiempo-duran-segun-la-psicologia/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2025/01/25/que-es-la-teoria-triangular-del-amor-la-tecnica-que-siguen-las-parejas-que-mas-tiempo-duran-segun-la-psicologia/"><b>amor</b></a>. “Realmente me quiero comprometer contigo”, confesó el puertorriqueño. </p><p>Sin embargo, <b>el rumbo del romance estuvo a punto de torcerse</b> cuando sus amigos le invitaron a salir. Después de una <b>conversación muy entretenida</b>, acordó con el público y con María portarse bien. Con el <b>respetable en el bolsillo</b> y después de un <b>discurso de más de 10 minutos</b>, decidió bailar con todos los allí presentes una coreografía que él mismo había enseñado a los asistentes. </p><p>Tras la interacción con el público, <b>María bajaría para conducir el coche de Rauw</b> mientras su amado cantaba <i>La Old Skul</i>. Después del viaje llegaron a un billar en el que <i><b>Todo de ti</b></i><b> haría vibrar al público en un espectáculo asombroso</b>. <i>Carita linda </i>trasladaría el concierto a Puerto Rico con unas visuales y un interpretación que trajeron el <b>ambiente caribeño al Movistar Arena.</b> <i>Amar de nuevo</i> cerraría el acto bajo<b> las luces de las linternas</b> del público madrileño, que<b> simulaban un cielo </b><a href="https://www.infobae.com/espana/viajes/2025/05/25/viajes-bajo-las-estrellas-los-mejores-rincones-de-espana-para-el-astroturismo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/viajes/2025/05/25/viajes-bajo-las-estrellas-los-mejores-rincones-de-espana-para-el-astroturismo/"><b>estrellado </b></a><b>y dejaban una estampa preciosa</b>. </p><h2>Tercer acto: un giro inesperado</h2><p>El <i><b>showman </b></i>volvería a aparecer como nexo entre actos, dejando caer que<b> el amor entre María y Raúl se podía consumar</b>. “Hasta dónde llegó ese beso”, insinuó de manera picaresca. Cuando el telón se levantó, el público pudo cerciorarse de que <b>el narrador había actuado de manera omnisciente</b>. Rauw apareció junto a su enamorada en una cama al ritmo de <i>2/14</i>. </p><p><i><b>Sexo virtual</b></i><b> y </b><i><b>Diluvio</b></i><b> </b>fueron la clara confirmación de que los fanáticos estaban realmente entregados. En ambas canciones era<b> difícil escuchar al artista</b>, quedando opacado<b> por las voces del público</b>, que robaron el protagonismo al artista. Pero, después de estas canciones y sin darle opción de despedida,<b> María abandonó a Rauw</b>. “No me llames, no me busques, lo hago por el bien de ambos”, dijo a modo de despedida la chica. </p><p>El <b>dolor </b>y la <b>frustración</b> que sentía<b> </b>lo soltó a modo de <b>desahogo </b>con <i>Khé</i>, mostrando sus sentimientos a la vez que hacía una coreografía con sus bailarines. <b>Terminaría de expresar toda la tristeza con </b><i><b>Se fue</b></i>, una de las grandes canciones de<a href="https://www.infobae.com/espana/2024/06/13/laura-pausini-hace-balance-tras-cumplir-50-anos-sobre-su-carrera-y-su-maternidad-preferiria-cumplir-30-que-50-para-que-nos-vamos-a-enganar/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.infobae.com/espana/2024/06/13/laura-pausini-hace-balance-tras-cumplir-50-anos-sobre-su-carrera-y-su-maternidad-preferiria-cumplir-30-que-50-para-que-nos-vamos-a-enganar/"> Laura Pausini</a>. “María me dejaste, me toca continuar en la vida solo”, confesó al público. “Estoy soltero y la vida es muy bonita para estar llorando”, expuso el artista bajo el bullicio de la capital. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BGMI5EIXC5FAZDBOPEIEK6ZPZQ.PNG?auth=331684a8a37802f4bb7531e1d8b3f6fe65c62ac1876e3a0311b55856c05066d5&smart=true&width=901&height=524" alt="Foto de los efectos especiales del concierto de Rauw en Madrid. (Dara Chris)" height="524" width="901"/><p><b>La fiesta y los ánimos volvieron a Madrid gracias a </b><i><b>Baby Hello</b></i>, que levantó al público del asiento. Esta sería la tónica habitual durante el último tramo del concierto. Sin embargo, la dinámica se vería interrumpida por la <b>aparición de dos figuras que representaban el bien y el</b> <b>mal </b>para intentar atraer a Rauw. Antes de conocer cuál de las dos elegiría, el telón se cerró, por lo que habría que esperar al siguiente acto para conocer su elección.</p><h2>Cuarto acto: un final a la altura</h2><p>Una vez más volvería a aparecer el <i><b>showman</b></i>, ahora por última vez, para intervenir de nuevo como puente narrativo y dar paso al lado más pícaro de Rauw. <b>El puertorriqueño apareció en el escenario al ritmo de la salsa </b>para confirmar las palabras del presentador con <i><b>Cosa Nuestra</b></i>, canción que da nombre al disco y a la gira.</p><p>Tras varias canciones, llegó el<b> reencuentro con María</b>, que se dio al son de un baile extraordinario de los dos.<b> </b>Pese a parecer una bonita estampa, la escena desembocaría en una <a href="https://www.infobae.com/espana/2025/07/05/cocituber-se-pelea-con-la-responsable-de-un-restaurante-que-le-ruega-que-no-diga-el-precio-del-agua-es-una-barbaridad-una-estafa/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2025/07/05/cocituber-se-pelea-con-la-responsable-de-un-restaurante-que-le-ruega-que-no-diga-el-precio-del-agua-es-una-barbaridad-una-estafa/"><b>pelea </b></a>entre Raúl y varios hombres. Mientras se sucedían las canciones, <b>la confrontación seguía el hilo argumental de las letras</b>, que acabaría con una <b>explosión </b>en mitad del escenario.</p><p><b>Para la suerte del público, el cantante saldría vivo de la trifulca en su coche</b>. Bajo el ritmo de <i>Qué Pasaría</i>, una de las canciones con las que el público se entregaría al máximo, confirmó que aún<b> le quedaban energías</b>. <i>Lokera</i> y <i>212</i> traerían la versión más alocada de Rauw.</p><p><b>María volvería a aparecer una vez más, pero ahora acompañada de un gánster</b>. Las luces se apagaron y <b>la mujer disparó el arma</b> que tenía en la mano. Al volver la luz al escenario, el acompañante estaba tendido en el suelo y Rael artista esposado a un banco. En ese momento, <b>María confesó que realmente se llamaba Sofía</b>. La trama terminó con <b>Rauw en el suelo después de intentar escapar fallidamente de la policía</b> al ritmo de <i>Desenfocao</i>.</p><p>Pese a que pareciese que era el final y el telón se bajase, Rauw <b>cantó una canción más</b>, cerrando el espectáculo con <i><b>SexxMachine</b></i>. Después de <b>dos horas y media y más de 30 </b><a href="https://www.infobae.com/espana/2025/06/26/este-es-el-top-10-de-canciones-mas-escuchas-en-spotify-espana-hoy/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/espana/2025/06/26/este-es-el-top-10-de-canciones-mas-escuchas-en-spotify-espana-hoy/"><b>canciones</b></a>, el artista y todo el equipo demostraron cómo hacer un concierto gracias al empleo de una<b> buena narrativa</b>, tintes de <b>humor </b>y <b>actuaciones impecables</b>. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NW7HCUJNV5E63FAD2GLNYIOSOE.jpg?auth=778a09064d653e3b9555fe668465ee3634e6c9d684ff1c8128042586aeec7e21&amp;smart=true&amp;width=720&amp;height=349" type="image/jpeg" height="349" width="720"><media:description type="plain"><![CDATA[Rauw Alejandro en su primera fecha en Madrid. (Dara Chris)]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Luis Ventura recuerda a Lucho Avilés a seis años de su muerte: “Fue el tipo que inventó el chimento en el país”]]></title><link>https://www.infobae.com/teleshow/2025/06/08/luis-ventura-recuerda-a-lucho-aviles-a-seis-anos-de-su-muerte-fue-el-tipo-que-invento-el-chimento-en-el-pais/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/teleshow/2025/06/08/luis-ventura-recuerda-a-lucho-aviles-a-seis-anos-de-su-muerte-fue-el-tipo-que-invento-el-chimento-en-el-pais/</guid><dc:creator><![CDATA[Andrea Taboada]]></dc:creator><description><![CDATA[El periodista de “Secretos Verdaderos” revive anécdotas y aprendizajes junto a quien considera el creador del periodismo de espectáculos, destacando su influencia, elegancia y el impacto que dejó en la cultura mediática nacional]]></description><pubDate>Sun, 08 Jun 2025 15:48:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Le decían “<a href="https://www.infobae.com/gente/lo-ultimo/2019/06/08/los-famosos-despidieron-a-lucho-aviles/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/gente/lo-ultimo/2019/06/08/los-famosos-despidieron-a-lucho-aviles/"><b>El pionero</b></a>”. Y Luis Ventura, conocido por su rol central en el mundo del espectáculo, lo reafirma. Recuerda con afecto al fallecido periodista <a href="https://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2019/06/08/la-ultima-entrevista-a-lucho-aviles-el-peor-crimen-que-se-puede-cometer-es-dejar-a-la-gente-sin-trabajo/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2019/06/08/la-ultima-entrevista-a-lucho-aviles-el-peor-crimen-que-se-puede-cometer-es-dejar-a-la-gente-sin-trabajo/"><b>Lucho Avilés</b></a>, y subraya que fue “<b>el pionero del chimento en Argentina</b>”. Este aniversario de la partida de Avilés sirve como pretexto para que Ventura reflexione sobre el legado del hombre que, según él, “<b>no era ningún boludo</b>” a pesar de sus detractores.</p><p>En un diálogo cálido y nostálgico mantenido con <b>Teleshow</b>, Ventura evoca los tiempos compartidos con Avilés, describiéndolo como un individuo de enorme cultura, “elegante, siempre bien vestido”, y que solía dedicarse a actividades tan distinguidas como jugar al ajedrez. “Fue el tipo que instaló el estilo de chimentos en el país”, comenta, reconociendo la influencia que tuvo en su propia trayectoria profesional.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CMSAYJNMEJFCJETMHZFSKBTWWE.jpg?auth=9ddd0cc3fd9a8fedbe0e0a3e3fbdc2d76db52e03425295e5f30d63b7c8ff5f65&smart=true&width=1920&height=1080" alt=""La influencia de Lucho Avilés en la televisión argentina" fue determinante en su carrera

" height="1080" width="1920"/><h3>La Relación de Luis Ventura con Lucho Avilés</h3><p><b>—¿Quién fue Lucho Avilés para vos?</b></p><p>—Para mí, Lucho fue el tipo que inventó el chimento en el país. Un tipo muy culto, el pionero del género. Fue alguien a quien conocí bien, con el que trabajé y que me permitía reemplazarlo cuando se iba de vacaciones.</p><p><b>—¿Cómo influyó él en tu carrera?</b></p><p>— Me enseñó mucho; aprendí a manejar la multiplicidad de temas y personajes, y a mantener la vidriera que era Crónica. Fue una experiencia que me formó y me permitió conocer a otras figuras del periodismo, como Rial.</p><p><b>—¿Tenías una relación cercana con él fuera del trabajo?</b></p><p>—Uno de los recuerdos más gratos era jugar al ajedrez con él fuera de horario. Era un gran ajedrecista, algo que no mucha gente sabía. Además de ser un gran periodista, era un gran hombre.</p><h3>La Controversia y Legado de Lucho Avilés</h3><p><b>—¿Por qué creés que Lucho Avilés tenía tantos detractores?</b></p><p>—Muchas veces se metía en la vida privada de las personas, es un género complicado. Este tipo de periodismo no se puede hacer en cualquier lado; en lugares como Paraguay, las consecuencias podían ser serias.</p><p><b>—Y a pesar de eso, su estilo se volvió muy natural en Argentina, ¿no es cierto?</b></p><p>—Sí, con el tiempo se naturalizó mucho, como en España o en México. Este estilo se volvió parte de la cultura mediática en estos lugares también.</p><p><b>—¿Qué te gustaba de su estilo personal?</b></p><p>—Lucho era muy culto, sabía de historia, y no era ningún firulete como pensaban algunos. Siempre estaba bien vestido, con buenos autos. De él aprendí mucho sobre manejar la apariencia en este medio.</p><p><b>—¿Y había algo que no te gustara de él?</b></p><p>—Cuando se ensañaba o se pasaba de la raya. Hubo momentos en que eso le trajo problemas, como cuando tuvo conflictos con Jorge Jacobson.</p><h3>La Huella de Lucho Avilés en el ámbito periodístico</h3><p><b>—¿Por qué considerás a Lucho Avilés como el pionero del chimento en Argentina?</b></p><p>—Porque fue quien instaló y legitimó el género en el país. Antes de Lucho, no había nadie con su nivel haciendo este tipo de periodismo.</p><p><b>—Algunos mencionan a otras figuras, como la tía Valentina. ¿Qué opinás de eso?</b></p><p>—La diferencia es que Lucho tenía un nivel que los demás no alcanzaban. Fue un buen periodista y empresario. Incluso llegó a ser socio en la revista <i><b>Pronto</b></i> y tuvo otros emprendimientos junto a personalidades como <b>Gerardo Sofovich</b>.</p><p><b>—¿Cómo describirías su estilo y qué impacto creés que tuvo?</b></p><p>—Su estilo era único. Era muy culto, escribía bien y sabía manejar la historia. Este enfoque lo llevó a destacar. A pesar de las críticas, dejó una marca indeleble en el periodismo de espectáculos en Argentina.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/4WGXZPZP4ZE5DFVU5IHQ5NVPXY.jpg?auth=cb05963da4cf8ab20e5b93a1f8f612b1acc960fbd6d0f9af2c04618051fdf1ad&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Luis Ventura recuerda a Lucho Avilés" height="1080" width="1920"/><h3>Intento de Homenaje en APTRA</h3><p><b>—¿Intentaste alguna vez hacerle un homenaje a Lucho en APTRA?</b></p><p>—Sí, en mi segunda gestión lo intenté. Aunque él se había ido mal, quise reivindicar su legado.</p><p><b>—¿Qué pasó exactamente cuando se propuso hacerle un homenaje?</b></p><p>—Él había formado parte de APTRA, pero al perder las elecciones con su lista, denunció fraude y se fue. Cuando quise que lo reivindicaran, organizamos una votación durante un asado, pero perdió por dos votos debido a un discurso de una socia que lo odiaba.</p><p><b>—¿Creés que todavía hay rencores dentro de la entidad hacia él?</b></p><p>—Es posible. A veces, las cicatrices del pasado son difíciles de sanar, pero su contribución al periodismo sigue siendo innegable.</p><p>El sábado 8 de junio de 2019, <a href="https://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2019/06/08/lucho-aviles-en-su-ultimo-cumpleanos-me-da-lo-mismo-vivir-100-anos-como-morir-manana/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2019/06/08/lucho-aviles-en-su-ultimo-cumpleanos-me-da-lo-mismo-vivir-100-anos-como-morir-manana/"><b>Lucho Avilés</b></a> falleció a los 81 años tras sufrir un infarto masivo mientras almorzaba con amigos en la <i>Asociación Argentina de Caza y Conservacionismo</i>, en el barrio porteño de <b>Belgrano</b>. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/SY2GTDWVU5BQVPCYD7SRJVYYOE.jpeg?auth=0d63c364f65579d2650cd407303c9f0ce0b586067013bfcd3b78f93233193ceb&smart=true&width=1920&height=1440" alt="Marcelo Polino como parte de Indiscreciones, junto a Lucho Avilés, Marcela Tauro y Adriana Salgueiro" height="1440" width="1920"/><p>El periodista y conductor uruguayo-argentino había superado más de 30 intervenciones quirúrgicas a lo largo de su vida, incluidas operaciones de pulmón, corazón e intestino. Apenas tres semanas antes de su muerte, una caída en la calle le provocó la fractura de dos costillas, aunque la recuperación había sido favorable. <b>A seis años de su partida, su legado en el periodismo de espectáculos y el formato de “chimentos</b>” sigue vigente en la televisión argentina.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JO4TBHHRD5A4LNL2EOHXAXDQEQ.jpg?auth=05a2e4f756f8434ddbc9d1c6b118499f0ced52df886e97eef5f624e89f70011b&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Luis Ventura recuerda a Lucho Avilés como el pionero del chimento en Argentina" height="1080" width="1920"/><h2>Su historia</h2><p><a href="https://www.infobae.com/2013/08/19/1502753-lucho-aviles-polemico-no-hay-programas-espectaculos/" target="_blank" rel="" title="https://www.infobae.com/2013/08/19/1502753-lucho-aviles-polemico-no-hay-programas-espectaculos/"><b>Luis César Avilés Volante</b></a> nació el 30 de abril de 1938 en <b>Uruguay</b> y fue el menor de cuatro hermanos. En su libro autobiográfico, el propio Avilés relató la influencia de su familia en su infancia, destacando el rol de su hermana Marta, a quien la familia llamaba Nené, como una figura materna que lo acompañó y cuidó durante sus primeros años. Su hermano Coco, por su parte, dedicó su vida a la <b>Marina</b> tras ingresar a la <i><b>Escuela Naval</b></i><i> </i>siendo muy joven.</p><p>La familia Avilés atravesó la infancia de Lucho en un ambiente de afecto y disciplina, donde la lectura ocupó un lugar central. El periodista recordaba cómo sus hermanas lo incentivaron a leer todos los libros de la biblioteca familiar para canalizar su curiosidad, lo que lo llevó a descubrir obras como<i> Hamlet</i> de William Shakespeare y, posteriormente, textos de Alejandro Casona, Federico García Lorca y Florencio Sánchez. Avilés sostenía que la lectura fue su mejor escuela para aprender a redactar correctamente.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/JWPEJCQTMFCWTPW6QIPEVDQUTU?auth=333912e86c4c715d73ebf244dfd762799fbe81f064d0173237181a1a174ac48f&smart=true&width=600&height=480" alt="La influencia de Lucho Avilés se refleja en la actualidad del periodismo de espectáculos argentino , según Luis Ventura" height="480" width="600"/><p>Cuando Lucho Avilés tenía 24 años y ya era un éxito, decidió abandonar la carrera de Derecho y dedicarse de lleno a la televisión y la producción. <b>En esa etapa, fundó una productora que lanzó programas como Temas del mundo de hoy y Yo acuso, este último inspirado en el célebre artículo de Émile Zola en defensa del capitán Dreyfus.</b></p><p>Para conducir <i><b>Yo acuso</b></i>, Avilés convocó a un joven <b>Eduardo Galeano</b>, quien, según relató el propio Avilés en su libro, ya había sido secretario de redacción del semanario <b>Marcha</b> a los 17 años y se destacaba por su capacidad intelectual y valentía para debatir con invitados de peso.</p><p>En 1965, <b>Héctor Ricardo García</b> lo contrató para redactar las contratapas del diario <b>Crónica</b> en <b>Buenos Aires</b>, replicando la labor que había realizado en <i><b>El País de Montevideo</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/26MAOHU3MVDDPKLEJGR6CTAVX4.png?auth=5da797787d4f06292cb7627b637bd799aeed34f22306ac9eac25dea1a1d91f06&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El debut televisivo de Avilés en Argentina fue en 1969, invitado por Pinky" height="1080" width="1920"/><p>Su mudanza a la capital argentina estuvo motivada también por su relación con la actriz <b>Inés Moreno</b>, a quien había conocido en <b>Uruguay</b> y con quien convivió durante 12 años. Avilés se instaló en un departamento en el barrio de <b>Recoleta</b>, propiedad del actor <b>Carlos Estrada</b>, y comenzó a forjar su historia en la ciudad que, según sus propias palabras, se transformó en su refugio definitivo.</p><p>El desembarco de Avilés en la <b>televisión argentina</b> se produjo en 1969, cuando <b>Pinky</b> le ofreció un espacio en su programa <i><b>Feminísima</b></i>.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5V7QNIIIYJF2VK6U4VOFA46ZNM?auth=e0400e24b7eb77ffb4e9d328145516375a332a80cdf4b30c9ebb905e1059affd&smart=true&width=1170&height=658" alt="En 1965, se mudó a Buenos Aires, motivado por su relación con Inés Moreno y su carrera periodística" height="658" width="1170"/><p>Luego participó en <i><b>El juicio del gato</b></i> por <b>Canal 13</b>, junto a su amigo <b>Víctor Sueiro</b>. En ese ciclo, Avilés interpretaba al fiscal y Sueiro al defensor, lo que les valió el <b>premio Martín Fierro</b> al mejor programa de entretenimiento. Más adelante, condujo <i><b>Radiolandia</b></i> en televisión y, en 1988,<i> </i><i><b>Astros y estrellas</b></i>.</p><p>El punto de inflexión en su carrera llegó en 1990 con el lanzamiento de <i><b>Indiscreciones</b></i>, un ciclo que, transformó el periodismo de espectáculos en un show de “chimentos” y secretos de alcoba.</p><p>El programa, que comenzó en <b>Telefe</b> y luego pasó a <b>Canal 9</b> y <b>ATC</b>, se mantuvo al aire durante una década y alcanzó niveles de audiencia que no han sido superados por otros formatos similares. En 2017, <i><b>Indiscreciones</b></i><i> </i>tuvo un breve regreso en la pantalla de <b>CN23</b>. Durante su etapa en <b>Indiscreciones</b>, Avilés trabajó junto a figuras que luego se consolidaron en el medio, como <b>Susana Fontana, Adriana Salgueiro, Jorge Rial, Marcela Berbari, Alejandra Pradón, Marcela Tauro, Marcelo Teto Medina, Marisa Brel, Marcelo Polino, Raquel Mancini, Marixa Balli, Daniel Gómez Rinaldi, Alejandra Rubio y Beatriz Salomón</b>. El ciclo se convirtió en un semillero de periodistas y personalidades del espectáculo.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BG3FA5HJ4BFQXH5ZGOTPCXNHGQ.jpg?auth=1df98d46f571f15bb802b682000fd2f42614cdb4929f7038e3139b33f93e4c79&smart=true&width=1919&height=1080" alt="Luis César Avilés Volante nació en Uruguay en 1938 y fue el menor de cuatro hermanos" height="1080" width="1919"/><p>Tras su muerte, colegas y excompañeros lo recordaron con afecto y respeto. <b>Jorge Rial</b> expresó: <b>“No lo puedo creer. Fue un maestro. Más allá de chicanas y desencuentros. Me enseñó mucho. Me dio la primera oportunidad en la tele. Un cabrón querible”</b>. Por su parte, <b>Susana Roccasalvo</b> le agradeció haberle enseñado <b>“cómo se hace el periodismo de espectáculos”</b>.</p><p>El legado de <b>Lucho Avilés</b> permanece en la memoria de la <b>televisión argentina</b> como el hombre que convirtió el “chimento” en un espectáculo propio, abriendo el camino para nuevas generaciones de periodistas y conductores en el mundo del espectáculo.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/4PZBOJVHEVE67P7FYN3RWZEXRU.png?auth=91d30fc40bfb5349f699819105ffdf620c203728f379d8808b15ba50c98042d2&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item><item><title><![CDATA[La crónica en español conquista su espacio en el festival literario más importante de Montreal]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2025/04/30/la-cronica-en-espanol-conquista-su-espacio-en-el-festival-literario-mas-importante-de-montreal/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2025/04/30/la-cronica-en-espanol-conquista-su-espacio-en-el-festival-literario-mas-importante-de-montreal/</guid><dc:creator><![CDATA[Rafael Osío Cabrices]]></dc:creator><description><![CDATA[En su edición 27, el primer evento literario multilingüe del mundo, Blue Metropolis-Metropolis Bleu, en Canadá, cerró con un encuentro de cronistas de Argentina, Colombia, México y Venezuela]]></description><pubDate>Wed, 30 Apr 2025 18:10:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/QQUKE6NDRRF4NCOEMYD4AZJUWQ.png?auth=859d49ef46d3569d6ea58b7d3c385377d5b04302256032e805542f81f392b49f&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La crónica en español conquista su espacio en el festival literario más importante de Montreal" height="1080" width="1920"/><p>Montreal es verde en verano, blanca en invierno, y gris y azul todo el año. El gris viene de la piedra local con que se construyó, y el azul, que identifica su herencia francesa, de la heráldica de los borbones. Así que tiene sentido que su festival literario multilingüe -en la segunda metrópoli francófona del mundo después de París- se llame Metropolis Bleu-Blue Metropolis, y que su programación en español y portugués, a cargo de la periodista y gerente cultural <b>Ingrid Bejerman</b>, se llame Azul.</p><p>Como se llama Azul también el premio que otorga cada año a escritores de lengua española o portuguesa. En años anteriores lo han ganado autores bilingües de distintas nacionalidades; como <b>Francisco Goldman, Junot Díaz, Luis Alberto Urrea, Valeria Luiselli, Gioconda Belli </b>y<b> Juan Gabriel Vásquez</b>. Y la crónica, para este galardón, no es un género menor, ni marginal. En 2018 el Premio Azul fue otorgado a la cronista argentina <b>Leila Guerriero</b>, y en 2025 a otra maestra del género, la mexicana <b>Cristina Rivera Garza</b>, quien el año pasado obtuvo el Premio Pulitzer en la categoría de memoir por la versión en inglés de <a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2024/05/06/la-mexicana-cristina-rivera-garza-gana-el-pulitzer-con-el-invencible-verano-de-liliana/" target="_blank" rel=""><i><b>El invencible verano de Liliana</b></i></a>. </p><p>La edición 2025 del <a href="https://bluemetropolis.org/2025festival/" target="_blank" rel="">Blue Metropolis</a>, a la que asistieron estrellas globales como <b>Salman Rushdie </b>y<b> Claire Messud</b>, terminó su intenso programa con un relato que impuso en la audiencia un silencio crujiente de atención: la escena en la que <b>Cristina Rivera Garza </b>abre las cajas con los documentos sobre su hermana asesinada en 1990, que habían pasado varios años de terrible duelo familiar convertidos en un archivo que nadie se atrevía a tocar. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C6D6VVVM25AQ7COUXGRAUNSG7M.jpg?auth=76ac866bf2681084b1d3963c82945dc7fdf90f71dab9960e38a40aa16ff9be44&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El Premio Azul fue otorgado a la mexicana Cristina Rivera Garza (Foto: Cultura Universidad Nacional Autónoma de Nuevo León)" height="1080" width="1920"/><p>En el Encuentro Internacional de Cronistas del 27 de abril, moderado por Bejerman en colaboración con la Fundación Gabo, Rivera Garza contó cómo sentía que en esos papeles de Liliana estaba su hermana muerta, en tanto huellas tangibles de su paso por el mundo, y que al entrar en contacto con ellos entró en contacto también con Liliana, para empezar a contar su historia. La escritora mexicana, quien hoy está a cargo del doctorado en escritura creativa en la Universidad de Houston, explicó que su idea de la crónica está moldeada por su relación complicada con la ficción y por su formación como socióloga e historiadora. Sus crónicas no salen de una decisión previa de escribir una crónica, sino de lo que le pide el material; el material sobre Liliana la llevó a reconstruir la historia de su vida y de su muerte, sin dejarse llevar por la perspectiva ficcional salvo para ciertos recursos formales. Pero al terminar ese libro, desembocó de nuevo en la ficción -en la manera en que ella la entiende, segura de que la realidad es el insumo principal, no la imaginación- para componer el volumen de relatos que acaba de salir a las librerías, <i><b>Terrenal</b></i>, sobre los futuros de mujer que le fueron arrebatados a Liliana. </p><p>El Pulitzer a <b>Cristina Rivera Garza </b>-igual que el Premio de la Crítica de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires a <i><b>La llamada</b></i><b> </b>de <b>Leila Guerriero</b>- es una buena noticia que le hacía falta a lo que <b>Felipe Restrepo Pombo</b> llama el más latinoamericano de los géneros. Cuando Bejerman le pidió un panorama del tema, el narrador colombiano explicó que hace unos quince años los talleres de la Fundación Gabo y las revistas <i>El malpensante, Gatopardo </i>y<i> Etiqueta Negra</i> alentaron un boom de la crónica, pero hoy escasean el dinero, el tiempo de trabajo y el espacio que este género requiere. Muchos cronistas nos hemos ido a los libros, apunta Restrepo Pombo, a los medios online y hasta los equipos de libretistas de las plataformas de streaming. Pero con todo lo que sigue estando por contarse, y la colaboración entre las redes de autores y medios, la crónica seguirá reinventándose y contando el continente, con nuevos cronistas y nuevos públicos.</p><p>Para <b>Juana Libedinsky</b>, que el 24 de abril presentó en Montreal su fascinante libro <a href="https://tienda.labestiaequilatera.com/productos/cuesta-abajo-de-juana-libedinsky/" target="_blank" rel=""><i><b>Cuesta abajo</b></i></a> (La Bestia Equilátera, 2024) sobre cómo lidió con un accidente en Bariloche de su marido mientras estaban de vacaciones familiares en la Argentina, lo que llamamos “crónica”, etiqueta con la que se siente muy cómoda, es una forma entre varias de hacer periodismo narrativo. Sin embargo, cuando su agente en Nueva York salió a vender ese libro a editoriales de EE.UU., lo catalogó de <i>memoir</i>, que no se traduce directamente como <i>memoria</i> o <i>memorias</i> en castellano. La cronista argentina señaló los conflictos con la etiqueta de memoir que comparte con <b>Cristina Rivera Garza</b>: hace pensar que relata una historia terminada, un hecho superado que se mira desde arriba, “pero no es necesariamente así la vida, y creo que estoy en muy buena compañía en mi resquemor”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/53PP5A5Z2JEM7PJDZXOZSIMXBY.jpg?auth=aeff15846c69f94152ed1b969674e013109e8fdd9875ce4e5d16d06aed3c9334&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Juana Libedinsky presentó en Montreal "Cuesta abajo" (Crédito: Nicolas Stulberg)" height="1080" width="1920"/><p>Es cierto que la rigidez con que la industria editorial, sobre todo en América del Norte, concibe los géneros oculta la plasticidad de la crónica, que es capaz incluso de visibilizar lo que uno ignora o no comprende, de ayudar a verbalizar la incertidumbre y el duelo. A mí me tocó compartir mi experiencia escribiendo <a href="https://www.catarata.org/libro/venezuela-memorias-de-un-futuro-perdido_158811/" target="_blank" rel=""><i><b>Venezuela: memorias de un futuro perdido</b></i></a>; la editorial madrileña Los Libros de la Catarata me pidió explicar a los españoles qué le pasó a Venezuela pero también que incorporara mi perspectiva personal como periodista y como venezolano. Allí sentí el reflejo del reportero a quien le enseñan desde la primera clase en la universidad que uno no habla de sí mismo, pero terminé admitiendo que la mirada individual era la única que permitía contar una historia tan complicada como la de mi país, tan llena de percepciones contrapuestas y profecías equivocadas. Sólo desde lo personal, asomándome a lo colectivo y haciendo las conexiones entre lo político, lo económico y lo cultural, se puede hablar de cómo las grandes transformaciones históricas nos pasan por encima y nos cambian la vida a todos. Y eso, además de la novela, lo permite la crónica. </p><p>Pero es un género mucho más antiguo que la novela: lo inventaron <b>Herodoto </b>y <b>Tucídides </b>hace dos milenios y medio, y hace cinco siglos, con el diario de Colón y los cronistas de Indias, inauguró la literatura latinoamericana en lenguas europeas. Pese a sus años, la crónica mantiene su flexibilidad de muchacha. Toma influencias de donde quiere y se adapta a cualquier material. Por eso supera las etiquetas, como dice <b>Juana Libedinsky</b>; por eso es capaz de seguir renaciendo, como dice <b>Felipe Restrepo Pombo</b>; y por eso permite que <b>Cristina Rivera Garza</b> sepa qué hacer con lo que le dejó su hermana en esas cajas del dolor. </p><p>Aquí en Montreal, esta metrópolis de cuatro colores y muchas lenguas, los cronistas no sólo coincidimos en que las taxonomías de lo que hacemos nunca son satisfactorias. También confirmamos que no dejamos de creer en la tradición que honramos y en lo que queda por inventar en ella. Contar buenas historias de verdad continuará siendo más poderoso que la mentira efímera y que la anécdota desechable. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/QQUKE6NDRRF4NCOEMYD4AZJUWQ.png?auth=859d49ef46d3569d6ea58b7d3c385377d5b04302256032e805542f81f392b49f&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[La crónica en español conquista su espacio en el festival literario más importante de Montreal]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Cómo es subir Monserrate un Viernes Santo: peleas, música, aglomeraciones, anécdotas, convierten este día en una travesía ]]></title><link>https://www.infobae.com/colombia/2025/04/20/como-es-subir-monserrate-un-viernes-santo-peleas-musica-aglomeraciones-anecdotas-convierten-este-dia-en-una-travesia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/colombia/2025/04/20/como-es-subir-monserrate-un-viernes-santo-peleas-musica-aglomeraciones-anecdotas-convierten-este-dia-en-una-travesia/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniel Mauricio Rodríguez Sevilla]]></dc:creator><description><![CDATA[Cientos de personas aprovechan Semana Santa para subir Monserrate con el propósito de cumplir promesas o que todos sus pecados sean perdonados. Por eso, muchos feligreses suben el sendero de Monserrate descalzos o arrodillados, lo que genera una tediosa travesía]]></description><pubDate>Sun, 20 Apr 2025 12:49:26 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/C3KPKPW7HJD75F2LXID5FCYMBY.jpg?auth=3b97cc9fd3c680752493d3cc1effaddac433e561c11eeb36dde0137447d47d85&smart=true&width=640&height=427" alt="Subir Monserrate es una tradición religiosa y turística de Bogotá - crédito Camila Díaz/Colprensa" height="427" width="640"/><p>Quería estar a las 7:00 a. m. en la entrada de Monserrate, pero un tamal y una pelea entre un guardia y tres habitantes de calle retrasaron mi llegada.</p><p>“¡Tenemos agua a mil o dos mil pesos! Siga sin compromiso. ¡Queso con bocadillo! Compre acá, que arriba es más caro. A la orden las veladoras, los llaveros, las figuras del Señor Caído de Monserrate. Pregunte que tenemos lo que necesita”, se escucha en los alrededores de la entrada al sendero.</p><p><b>Ahora puede seguirnos en</b><a href="https://www.facebook.com/infobaecolombia"><b> Facebook</b></a><b> y en nuestro</b><a href="https://whatsapp.com/channel/0029Va4oNEALikgEL4Y8mb2K"><b> WhatsApp Channel</b></a><b>.</b></p><p>Es la primera vez que veo tanta seguridad en el lugar. No requisan al ingresar, aunque sí revisan los bolsos. Apartan a los niños y les colocan un brazalete de identificación, para que, en caso de extravío, su encuentro sea más rápido.</p><p>Me sorprende la cantidad de parejas que hay, especialmente jóvenes. Desde hace mucho tiempo se cree que subir esta gran montaña, ubicada a 3.152 metros sobre el nivel del mar, hace que las relaciones terminen. En alguna parte leí o escuché —no recuerdo bien— que una pareja dio por finalizada su relación cuando culminó el recorrido. <b>Se dice que el Señor Caído de Monserrate interviene cuando la persona no es la adecuada.</b> Lo cierto es que a nadie se le ve con cara de preocupación. El ambiente es de motivación.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WU3M4VSXLBFEHIAZPMAA2QMO4U.jpg?auth=7573a9d732cac9934c199ca3cdaafefa990186392c9a47b7fd14a3a14cd5c2dd&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Existe la creencia popular que el ‘Señor Caído de Monserrate’ interviene en las relaciones cuando la persona no es la adecuada - crédito Daniel Mauricio Rodríguez Sevilla/Infobae Colombia" height="1080" width="1920"/><p>Cuando era niño, la señora Bárbara Jiménez (mi abuela) me contaba que subir Monserrate en las fechas santas era una tarea casi imposible. Gente descalza, arrodillada o que desciende hacia atrás genera una tediosa travesía. En los primeros kilómetros no contemplo nada de eso.</p><p>Tienen que pasar varios minutos para ver a la única persona bajar de espaldas. <b>Tiempo después, observo las primeras personas descalzas. </b>La aglomeración en el lugar es evidente. Caminar se hace más lento. En ocasiones no se puede avanzar. Si bien es agotador, se camina con cierta normalidad.</p><p>El Viernes Santo es la conmemoración más significativa del cristianismo, porque se recuerda la crucifixión de Jesús de Nazaret en el monte Calvario. <b>Por eso, muchos fieles consideran que jugar, decir groserías, escuchar música y cualquier otro acto es pecado.</b></p><p>A la gente que está subiendo parece no importarle: se escucha vallenato, reguetón, guaracha y rock. También hay una pelea entre una pareja y alguien de logística. “Pirobo, no se coja de la cinta”, dice el encargado. La pareja exige respeto de forma airada, pero sigue su trayecto. La persona de logística dice algo más, que motivó al hombre a devolverse; sin embargo, su acompañante lo detuvo.</p><p>Muchas personas se detienen para descansar, aunque lo único que logran es retrasar a los demás. Algunos se revisan para evitar cualquier contratiempo: “¡Jueputa, 142 de presión!”, se oye en la lejanía. Otros cuentan sus anécdotas de vida: “Una vez metí un perro debajo de la camiseta y el hijueputa me cagó las tetas y el estómago”, le dice una mujer a su compañero. Un señor se queja de las nuevas generaciones: “En mi época me pegaban hasta con machete. Hoy uno grita a un chino y van a Bienestar Familiar”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/LEVBOR5525GGXAENSVO53FZ4NU.jpg?auth=1268b0f34c87e8ea83ff7d3b9f2df8ff6df5d952fd7a6f87e5cb37676774b9bb&smart=true&width=1920&height=1080" alt="El Viernes Santo es la conmemoración más significativa del cristianismo, porque se recuerda la crucifixión de Jesús de Nazaret en el monte Calvario - crédito Daniel Mauricio Rodríguez Sevilla/Infobae Colombia" height="1080" width="1920"/><p>La gente se detiene a tomar fotos porque Bogotá comienza a verse pequeña. <b>Apreciar la capital desde esta distancia siempre será maravilloso.</b></p><p>En el camino se observan negocios, cantantes, comerciantes, personas resbalan por culpa de las escaleras lisas. Todo se retrasa, aunque el verdadero problema es el olor a orines. Por varios minutos nadie pudo avanzar. El hedor casi acaba conmigo. Pobres las personas que subieron más tarde, porque uno de los puntos de espera para dar paso a los demás fue ese lugar.</p><p>Entre más cerca la basílica santuario del Señor Caído de Monserrate, las quejas aumentan. Unos dicen que no volverán a subir la montaña un Viernes Santo. Otros cuestionan los altos precios. Los entiendo: 4.000 pesos un jugo de naranja, ¡qué barbaridad! Familias cuestionan la poca fe en el lugar, pese a que varios hombres y mujeres están descalzos. <b>Algunos bajan con sus figuras de Jesús crucificado —me pregunto si en verdad pesan más—. </b>Los devotos al Señor Caído de Monserrate encienden las veladoras y hacen sus plegarias.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/CHIE4RN4HVHLLJ33J2LXOTOL7Y.jpg?auth=64486385f9e28b48b0e10ee6958ce22dbaf44ef5ef69f1c3c362e10ec297039c&smart=true&width=640&height=427" alt="Basílica Santuario del Señor Caído de Monserrate - crédito Camila Díaz/Colprensa" height="427" width="640"/><p>Con la llegada a la cima, el ambiente se torna más religioso. Sin embargo, muchas personas están felices porque lograron el objetivo. Fotografías van y vienen. Otros lanzan sus monedas al pozo de los deseos. Se escucha la misa en todo el lugar. Los turistas prestan atención a su guía. Muchos inician sus oraciones por el vía crucis que representa la pasión de Cristo. Las figuras fueron traídas desde Italia en el siglo XIX.</p><p>Miro hacia Guadalupe y recuerdo que, en 1895, Harry Warner, equilibrista canadiense, cruzó los dos cerros con los ojos vendados. Jaan Roose, atleta estonio, en junio de 2023 también logró esta misma hazaña. <b>En este mismo lugar se encuentra la Casa Santa Clara, que en 1979 fue trasladada al cerro. La cima de Monserrate tiene muchas historias.</b></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/3VFSKUIU4ZA6XCTJPZCK457DYQ.jpg?auth=8cd85e1f404d6a11c5ac0aed7ee4c75311b88d688c00dc4694f0a6f93e9a682c&smart=true&width=640&height=427" alt="Entre Monserrate y el Cerro de Guadalupe hay una distancia aproximada de 1.525 metros- crédito Camila Díaz/Colprensa" height="427" width="640"/><p>Por lo general, me demoro 30 minutos en subir Monserrate, máximo 40. En esta ocasión la travesía tardó una hora, 36 minutos con 20 segundos. Me espera la bajada. Deseaba que no fuera un calvario. Estaba equivocado.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/C3KPKPW7HJD75F2LXID5FCYMBY.jpg?auth=3b97cc9fd3c680752493d3cc1effaddac433e561c11eeb36dde0137447d47d85&amp;smart=true&amp;width=640&amp;height=427" type="image/jpeg" height="427" width="640"><media:description type="plain"><![CDATA[Monserrate - crédito Camila Díaz/Colprensa]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Un libro para aprender de 'Los rescoldos de la Culebra', sobre los graves fuegos de 2022]]></title><link>https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/11/09/un-libro-para-aprender-de-los-rescoldos-de-la-culebra-sobre-los-graves-fuegos-de-2022/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/11/09/un-libro-para-aprender-de-los-rescoldos-de-la-culebra-sobre-los-graves-fuegos-de-2022/</guid><dc:creator><![CDATA[Newsroom Infobae]]></dc:creator><description><![CDATA[Juan Navarro García presenta 'Los rescoldos de la Culebra', un análisis sobre los incendios de 2022 en la Sierra de la Culebra que busca mantener viva la memoria de los hechos tragicos]]></description><pubDate>Thu, 19 Dec 2024 22:17:44 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><p>Zamora, 9 nov (EFE).- El periodista Juan Navarro Garc&iacute;a ha hecho su primera incursi&oacute;n en la literatura con &#39;Los rescoldos de la Culebra&#39; (Editorial del K.O.), un libro con el que busca que se tome conciencia sobre lo que supusieron los graves incendios que en 2022 arrasaron la Sierra de la Culebra de Zamora.</p></p><p><p>Navarro, que este s&aacute;bado presenta ese libro subtitulado &#39;Fuego y muerte en los incendios de Zamora&#39;, ha explicado a EFE que a medida que iba haciendo reportajes de aquel suceso para el diario El Pa&iacute;s vio que hab&iacute;a &quot;una historia de largo recorrido&quot; y por ello se decidi&oacute; a escribirlo.</p></p><p><p>La publicaci&oacute;n se centra en el segundo de esos incendios, que se declar&oacute; el 17 de julio de 2022, arras&oacute; m&aacute;s de 31.500 hect&aacute;reas y en el que fallecieron cuatro personas.</p></p><p><p>&quot;No quer&iacute;a que se olvidara, como una explosi&oacute;n de gas de un d&iacute;a y a correr&quot;, ha declarado el autor, que ha rememorado que vivi&oacute; aquel incendio en la zona, &quot;sin dormir, yendo de aqu&iacute; para all&aacute; contando todo lo que implicaba&quot;.</p></p><p><p>De hecho, &eacute;l mismo se puso en alg&uacute;n momento apagar el fuego, manguera en mano, en una imagen que se viraliz&oacute; y por la que su madre le ech&oacute; &quot;una bronca tremenda&quot;, ha confesado.</p></p><p><p>El libro, que ha salido esta semana a la venta, ha surgido ante el &quot;sentimiento tremendo de frustraci&oacute;n&quot; que despierta un fuego como ese, que deja &quot;una sensaci&oacute;n enorme de impotencia&quot;.</p></p><p><p>Al respecto, ha reconocido que cuando se vive no resulta f&aacute;cil explicar la devastaci&oacute;n que ha causado un incendio forestal como aquel y la emoci&oacute;n que despierta en la gente que ve c&oacute;mo amenaza sus terrenos, sus casas e incluso vidas humanas.</p></p><p><p>Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de aquel fuego, &quot;el foco medi&aacute;tico, pol&iacute;tico y medioambiental&quot; de lo ocurrido se ha olvidado y por ello el libro pretende recuperar lo sucedido para que &quot;todos tomemos conciencia de lo que ha pasado&quot;, ha reflexionado.</p></p><p><p>De hecho, ha aludido a la responsabilidad como periodista de que &quot;ciertos temas se mantengan en la palestra&quot; y se sepa a quien compete cada cosa, qu&eacute; fall&oacute;, por qu&eacute; se lleg&oacute; hasta eso y &quot;que cada cual saque sus propias conclusiones&quot;.</p></p><p><p>Por ello, a lo largo de las m&aacute;s de doscientas p&aacute;ginas del libro se pueden deducir las claves para que un fuego tenga las caracter&iacute;sticas de los de la Sierra de la Culebra de 2022.</p></p><p><p>La publicaci&oacute;n sigue inicialmente un orden cronol&oacute;gico y en forma de cr&oacute;nica narra lo sucedido desde que la tarde del domingo 17 de julio de 2022 el rayo de una tormenta seca prendi&oacute; un &aacute;rbol y desencaden&oacute; el incendio.</p></p><p><p>Posteriormente explica el contexto, como las condiciones econ&oacute;micas de los bomberos forestales, las caracter&iacute;sticas del campo, la ganader&iacute;a y la poblaci&oacute;n del territorio afectado o el precedente de otro gran incendio sucedido el a&ntilde;o anterior en la provincia de &Aacute;vila o el declarado un mes antes tambi&eacute;n en la Sierra de la Culebra.</p></p><p><p>Juan Navarro ha considerado &quot;de justicia&quot; publicar &#39;Los rescoldos de la Culebra&#39; porque siempre hab&iacute;a so&ntilde;ado con publicar un libro y se le present&oacute; la oportunidad con esa historia que ten&iacute;a entre manos para hacerlo.</p></p><p><p>La primera presentaci&oacute;n del libro ha querido hacerla en Zamora porque se ambienta en esa provincia y siempre ha defendido que no se centre todo en Madrid. Posteriormente s&iacute; que har&aacute; presentaciones de esta historia sobre los rescoldos del fuego en Madrid y en Valladolid y, en el puente de La Constituci&oacute;n, en T&aacute;bara, en el coraz&oacute;n de la Sierra de la Culebra. EFE</p></p><p><p>aff/orv/lml</p></p><p><p>(foto)</p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Josefina Licitra pasa de cronista a guionista con una novela de Camila Sosa Villada]]></title><link>https://www.infobae.com/cultura/2024/10/30/josefina-licitra-pasa-de-cronista-a-guionista-con-una-novela-de-camila-sosa-villada/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/cultura/2024/10/30/josefina-licitra-pasa-de-cronista-a-guionista-con-una-novela-de-camila-sosa-villada/</guid><dc:creator><![CDATA[María Angélica Troncoso]]></dc:creator><description><![CDATA[El clima de incertidumbre y la baja remuneración está forzando a los narradores a buscar nuevas salidas, explica la autora argentina. Las alternativas audiovisuales se vislumbran como una opción viable en estos tiempos de cambio]]></description><pubDate>Wed, 30 Oct 2024 21:10:59 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La periodista, escritora y guionista <b>Josefina Licitra</b>, un referente de la crónica literaria en América Latina, dice que la crisis que vive el oficio del cronista está obligando a los profesionales a migrar al mundo audiovisual para subsistir. La escritora estuvo en Río de Janeiro para el lanzamiento en portugués de <i><b>38 estrellas: la mayor fuga de mujeres de la historia</b></i>, elegido como uno de los mejores libros de 2018 por <i>The New York Times en Español</i>.</p><p>Cronista de raíz desde su juventud, cuando ignoraba que su trabajo pertenecía a ese género literario, <b>Licitra</b> aseguró que su carrera tuvo un antes y un después luego de ganar, en 2004, cuando tenía 28 años, el premio de la <b>Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano</b> (FNPI, hoy <b>Fundación Gabo</b>), por su crónica<b> ”Pollita en fuga”</b>, publicada en la revista <i>Rolling Stone</i>.</p><p>“A partir de ahí pude dedicarme a escribir crónicas, que es lo que a mí me gustó hacer siempre, y a dar talleres y a vivir de eso”, explicó. Con tres libros más de no ficción –<i><b>El agua mala</b></i>, <i><b>Los otros</b></i> y <i><b>Los imprudentes</b></i>– y un vasto número de crónicas publicadas en antologías y renombrados diarios y revistas del mundo, la situación de <b>Licitra</b> está lejos de reflejar la realidad de hombres y mujeres que se dedican al oficio. Según la escritora hay “un montón” de talentos que están trabajando en un oficio que hoy en día está “totalmente en crisis”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/R6GFOTKU4JGSBFTL7MRUJAW4M4.jpg?auth=97f1c83a7fca3a50cc8fe784b38edff4e0b419ae19e0160a080b21aaff5ef4d4&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Josefina Licitra, un pilar del periodismo literario, critica la falta de compensación justa en el oficio" height="1080" width="1920"/><p>“Y cuando digo crisis –enfatiza– me refiero puntualmente a que se trabaja mucho y no se llega a fin de mes con lo que se gana”. <b>Licitra</b> critica el doble discurso que fomenta la producción de periodismo en profundidad, “hecho con tiempo, con responsabilidad, pero para el que después no hay una remuneración acorde”.</p><p>“De hecho, muchos estamos migrando al mundo audiovisual”, indicó.</p><h2>Entre el intimismo y los guiones</h2><p>Sin dejar de lado la escritura narrativa, <b>Licitra</b> dedica actualmente la mayor parte de su tiempo al mundo audiovisual, una labor en la que se inició desde cero poco después de publicar <i><b>38 estrellas...</b></i>, luego de que los derechos fueran adquiridos para una serie, con ella como guionista.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/A546BHYNNZEMVK37A4EKIRKJBU.jpg?auth=32f2b5a95948c89d8d38d1776eae7d4cb57b02dca71fd1d741cfdc22397c44ae&smart=true&width=1920&height=1080" alt="La migración al mundo audiovisual se anuncia como una solución para críticos ante la crisis que enfrentan los cronistas" height="1080" width="1920"/><p>La historia, que narra cómo escaparon de una cárcel en Uruguay un grupo de presas políticas, entre las cuales <b>Lucía Topolansky</b>, la compañera del ex presidente <b>José </b><i><b>Pepe</b></i><b> Mujica</b>, dejó atrás el sueño de convertirse en serie y, según la escritora, ahora mira hacia la pantalla gigante en un proyecto al que todavía le falta tiempo para ser realidad.</p><p>A partir de entonces comenzó a sumergirse en el mundo de los guiones en una labor en la que, dijo, perdura el trabajo sobre la realidad “pero con otros recursos y con una mirada mucho más visual”.</p><p>Actualmente, coescribe junto a <b>Armando Bo</b> –ganador del Oscar al mejor guion original por <i><b>Birdman</b></i>– la adaptación cinematográfica de <i><b>Las Malas</b></i>, la novela de <b>Camila Sosa Villada</b>. <b>Licitra</b> también encabeza el equipo de guionistas de <i><b>Cromañón</b></i>, serie de Amazon Prime que se estrena el viernes 8 de noviembre, inspirada en la tragedia ocurrida en diciembre de 2004, cuando un incendio apagó la vida de 194 jóvenes que asistían a un concierto.</p><p>En cuanto a la escritura, <b>Licitra</b> está sumergida en un libro en el que lleva trabajando unos cuatro años y que se espera salga a la luz en 2025. Se trata de un proyecto “más personal” e “intimista”, que cuenta la relación que tuvo con su padre, un exiliado político de la dictadura.</p><p><i>Fuente: EFE.</i></p><p>[Fotos y video: <i>EFE</i>/ Antonio Lacerda]</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/NPKFPCVM2RA3ZEJ7AAKXXVJQLU.jpg?auth=64a3d09c263bbb8480877a0911d72c9f45420a1773c02d2b592fbf380f63980b&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[EFE]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Crónica y Perón, “un solo corazón”: a 50 años de la muerte de Juan Domingo Perón y a cinco del adiós de Héctor Ricardo García]]></title><link>https://www.infobae.com/opinion/2024/07/01/cronica-y-peron-un-solo-corazon-a-50-anos-de-la-muerte-de-juan-domingo-peron-y-a-cinco-del-adios-de-hector-ricardo-garcia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/opinion/2024/07/01/cronica-y-peron-un-solo-corazon-a-50-anos-de-la-muerte-de-juan-domingo-peron-y-a-cinco-del-adios-de-hector-ricardo-garcia/</guid><dc:creator><![CDATA[Hugo Ferrer]]></dc:creator><description><![CDATA[El recuerdo de una histórica nota exclusiva al ex presidente en España, su muerte y qué pasó aquel 1 de julio de 1974. Conmoción en el país y en el mundo]]></description><pubDate>Mon, 01 Jul 2024 20:50:41 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/5F4ZV5MQ2JH5FDFLYPL57BBMRQ.jpg?auth=df5771f66b0d851de322811558df8ceb8829b61279e9b3931c8053ebb882fedc&smart=true&width=1920&height=1080" alt="Se cumplen 50 años de la muerte de Juan Domingo Perón" height="1080" width="1920"/><p>El lunes 1 de julio de 1974, hace 50 años, mi papá Hugo, por ese entonces “portero” de la <b>Escuela Número 4</b> de Herrera Vegas, partido de Hipólito Yrigoyen (a casi 400 km de Capital Federal, con sus intactas calles de tierra), le avisó a la directora Betty que había muerto <b>Juan Domingo Perón</b>. Se había enterado por<b> El Rotativo del aire</b> de <b>Radio Rivadavia</b>, que en esa época era como un parlante en todo el país.</p><p>Me puse a llorar. Tenía 10 años. Estaba nublado. Cursaba quinto grado. <b>Mabel Montovio </b>y <b>Ana María Alonso</b> eran mis maestras. Betty anunció que todos los alumnos debíamos irnos a nuestras casas. Así lo hice con mis hermanos Zulma y Silvio. Mamá Teresa, esperaba con el mate cocido.</p><p>La muerte de Perón fue un impacto. Yo lo imitaba.<b> Me subía a uno de los tanques de 100 litros de combustible e improvisaba alguno de sus discursos</b>. Le hablaba “al pueblo”, que eran mis dos hermanos. Y junto al “dogo”, el perro que aún extrañamos.</p><p>Perón nos entraba por los ojos y los oídos: el relato de mis padres y la familia al recordar cuando <b>conocieron el mar por primera vez gracias a Perón y Evita, o la primera pelota</b>… Lo que “decía la radio” y lo que publicaban <b>GENTE</b> y <b>ASÍ</b> (en sus tres colores: verde, negro y sepia). Fui canillita y vendía los diarios y revistas que llegaban desde Buenos Aires. Además, las fotos, cuadros y retratos. ¡Cuántos recordarán que esa liturgia era algo habitual en muchos hogares de la Argentina!</p><p>Hoy, a 50 años de su muerte, el destino quiso que esté escribiendo sobre esta fecha histórica. Y en <b>Crónica</b>, muy cerca del quinto aniversario de la muerte de<b> Héctor Ricardo García</b>, su creador. El sábado 29 de junio de 2019 en<b> Crónica TV </b>dimos la placa más triste de nuestra historia.</p><p>García siempre decía: <i>“Si querés que alguien te mire, te escuche: Boca, Perón, Gardel, no falla”.</i></p><p>Y ese vínculo entre Perón y Crónica fue conmovedor. García siempre tuvo como objetivo entrevistar a Perón.</p><p>El lunes 20 de enero de 1964, en la tapa de Crónica se leía: “<b>Operaron a Perón</b>. Fue de próstata”.</p><p>El viernes 31 de enero de 1964, Crónica tenía sólo seis meses de vida. La edición 183 costaba 7 pesos y el dólar cotizaba a $132,40. Pronóstico del tiempo: 32 grados. Tapa de Crónica: “<b>Exclusivo: Perón relata su actual estado de salud”</b>.</p><p>Había gran preocupación por su cuadro clínico. <b>Esa primicia fue tremenda</b>. Y Crónica la destacó: <i>“</i><i><b>Por primera vez un periodista argentino entrevista profesionalmente, luego de su derrocamiento en 1955, a Juan Domingo Perón</b></i><i>. Crónica encargó a </i><i><b>Héctor Ricardo García (...). </b></i><i>Cree así cumplir, una vez más, con su misión de informar objetivamente. Creemos que ésta es</i><i><b> la única y auténtica manera de informar al público </b></i><i>que nos distingue día a día”.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/XQPYEJHIQFALZBN5K5PFNBDES4.jpg?auth=941877f4a30d75538c08521639eb7abce74d7fb3817f122cec13061c994d3272&smart=true&width=1881&height=1969" alt="Se cumplen 50 años de la muerte de Juan Domingo Perón" height="1969" width="1881"/><p><b>“Exclusivo: Crónica en la Clínica Covesa de Madrid. Aquí reposa Perón”</b>, fue el título de las fotos que muestran el<i> “acceso a la suite del ex mandatario”.</i></p><p>Y la nota fue titulada: <b>Perón relata su operación y sus permanentes dolores</b>. Y así comenzó el texto publicado:</p><p><i><b>MADRID (De nuestro enviado especial)</b></i><i>. Las puertas de la ‘suite’ compuesta por las habitaciones 301 y 302, ubicadas en el tercer piso de la clínica Covesa de esta ciudad, en General Mola 88, se abrieron ayer por primera vez para un periodista.</i><i><b> En ella se aloja desde el 19 del corriente el ex presidente argentino Juan Domingo Perón, operado de la próstata, prácticamente de urgencia</b></i><i>. Hasta ella habían llegado solamente su tercera esposa, </i><i><b>Isabel Martínez</b></i><i>; su secretario, </i><i><b>Manuel Algarbe</b></i><i>; el comerciante </i><i><b>Jorge Antonio </b></i><i>y los seis médicos que lo atienden, con el profesor </i><i><b>Antonio Puigvert Gorro</b></i><i> a la cabeza.</i></p><p><i>El ex mandatario recibió a este enviado a las 13.30 horas local. Cuando el cronista fue invitado a pasar a la habitación 301, donde </i><i><b>se hallaba Perón con su esposa, éste vestía saco negro de seda y pantalones blancos de un pijama, medias y zapatillas de entrecasa</b></i><i>. En la habitación solo había un gran sillón, en el que estaba sentada la pareja, otro sillón y una mesita. </i><i><b>Perón presentaba en su rostro una pronunciada mancha rojiza sobre el pómulo derecho</b></i><i> y su rostro tenía huellas de cansancio. Su cabello estaba peinado “en seco”, sin gomina y su hablar era pausado en extremo. Su esposa, que había llegado momentos antes de la calle, vestía traje negro enterizo y zapatos del mismo color.</i></p><p><i>Luego del saludo el cronista hizo la primera pregunta:</i></p><p><i><b>-¿Cómo resultó la operación?</b></i></p><p><i>-¡Imaginate, hijo!, fue la cortante respuesta.</i></p><p><i>Evidentemente, Perón no quería hablar sobre ella. Sus nerviosas manos se apoyaban constantemente en sus piernas, como quizá tratando de calmar algunos dolores. Luego de un momento de silencio para dar oportunidad a una pose fotográfica, retomamos el diálogo:</i></p><p><i><b>-¿Se halla bien?</b></i></p><p><i>-Dentro de todo, sí. ¡Pero las que he pasado, te la regalo!</i></p><p><i><b>-¿Mantiene dolores?</b></i></p><p><i>-Ayer me vino a ver un amigo mejicano para preguntarme lo mismo. Además quería saber qué era esto de la operación de la próstata.</i></p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/TOH5JDMGB5AQVHAJNFTXGQ62RU.jpg?auth=0afb49563042954db166773b931b279905833951e620e2ef00985cf392428a77&smart=true&width=1920&height=2426" alt="La tapa de Crónica tras la muerte de Juan Domingo Perón" height="2426" width="1920"/><p><i>A los pocos minutos de la entrevista, y ante el consejo de los médicos, Perón es conducido a la cama, ubicada a unos tres metros de donde se hallaba sentado. </i><i><b>Para ponerse de pie debió ser ayudado por su esposa y uno de los médicos</b></i><i>. Aún conservaba las sondas que le serán quitadas recién a fin de la presente semana. Antes de ser trasladado a la habitación contigua, le solicitamos un alto para otra pose. Accede y mantiene un animoso diálogo con su médico personal y su esposa.</i></p><p><i>-¿Cómo querés que me ponga?, pregunta.</i></p><p><i>Y luego que creamos la pose, su esposa le dice en voz alta:</i></p><p><i>-¡Vas a ver cuando volvamos a bailar los tangos como en la película!</i></p><p><i><b>Perón sonríe, pregunta si queremos algo más. </b></i><i>Cumplido el pedido, continúa su lenta y dificultosa marcha hacia la cama.</i></p><p><i>El cronista, que no desea perturbar más al enfermo (además la entrevista ега por cinco minutos), quedó con la curiosidad de “los tangos de la película”.</i></p><p><i>La habitación donde reposa Perón es más pequeña que la utilizada como hall y donde se obtuvieron las fotografías. Además de las camas y dos mesas de luz, hay un televisor, dos estufas eléctricas, una radio, libros, diarios y revistas, además de algún instrumental de cirugía. En una percha: un traje y un abrigo.</i></p><p>En su libro <i>Cien veces me quisieron matar</i>, García también recordó más detalles desconocidos de esa entrevista exclusiva.</p><p><i>- </i><i><b>General, antes que nada ¿podemos hacer algunas fotos?</b></i></p><p><i>- Sí, seguro.</i></p><p><i>Su esposa se empeñaba en arreglarle el cuello de la bata y él la dejaba hacer. La “Rollyflex” disparó 24 veces capturando otras tantas poses.</i></p><p><i><b>-General, ¿le puedo sacar una leyendo el diario?</b></i></p><p><i>-Sí, cómo по...</i></p><p><i>Se sentó con cierta dificultad. Cada movimiento suyo parecía costarle mucho. Tomó en sus manos</i><i><b> Crónica</b></i><i> que, en su tapa, informaba con gran título: </i><i><b>Operaron a Perón</b></i><i>. Saqué esa foto, periodísticamente valiosa para el diario, ya que confirmaba la exclusiva. (...) Cuando salí, tras los saludos al matrimonio, a las seis de la tarde (la una de Buenos Aires) llamé por teléfono a </i><i><b>Oscar Ruiz</b></i><i>, por entonces director de </i><i><b>Crónica</b></i><i>, y le conté que tenía la nota y las fotos. Ruiz me informó que mis primeros envíos informativos, que habían ocupado grandes y </i><i><b>privilegiados espacios en las ediciones de Crónica, habían provocado malestar en varios sectores, tanto oficiales como militares</b></i><i>, y como todos sabían de mi presencia en España, me dijo que “me cuidara”. Hasta me sugirió que me quedara en Montevideo y que él enviaría a buscar las películas o las copias. Esto me intranquilizó y esa misma noche abordé el vuelo de </i><i><b>Aerolíneas </b></i><i>y retorné a Buenos Aires. </i><i><b>Por si me pasaba algo en Ezeiza, coloqué las copias de las fotografías en la valija bien visibles, y los negativos en una media</b></i><i>. Pero no pasó nada. Ruiz me esperaba en el aeropuerto y fuimos a la redacción “a cien”, para poder ubicar en la tapa y en dos páginas todo el material. Así fue que </i><i><b>Crónica</b></i><i> publicó a todo ancho de página, </i><i><b>una fotografía de Perón e Isabelita leyendo el ejemplar que hablaba en la tapa de su operación. Fue conmocionante</b></i><i>. La edición, como la sexta, se agotó en minutos, y el tiraje no fue superior pues las rotativas decían “basta”.</i></p><p><b>1 de julio de 1974</b>. Perón murió a las 13.15 de aquel lunes. 10 años después de aquella exclusiva, más que nunca, <b>Crónica </b>y <b>Perón</b> mantenían ese vínculo con el pueblo. Las ediciones del martes 2 de julio (con el histórico <b>Murió</b> en la tapa) y las siguientes fueron una<b> revolución en ventas de ejemplares</b>.<b> </b>Después vinieron las clausuras, pero Perón ya no estaba.</p><p><b>1 de julio de 2024</b>. A 50 años de su muerte, el recuerdo inolvidable de lo que fue toda una época política, periodística y social:<b> Crónica y Perón, un solo corazón</b>. Y <b>Héctor Ricardo García</b>, el hilo conductor. <i>“El diario y yo pertenecemos a una única ideología: la del Partido Periodista”.</i></p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/5F4ZV5MQ2JH5FDFLYPL57BBMRQ.jpg?auth=df5771f66b0d851de322811558df8ceb8829b61279e9b3931c8053ebb882fedc&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/jpeg" height="1080" width="1920"><media:description type="plain"><![CDATA[Se cumplen 50 años de la muerte de Juan Domingo Perón]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Una historia de aventuras, acción y amor en medio de la guerra: “Un pereirano en Vietnam”]]></title><link>https://www.infobae.com/colombia/2024/05/19/una-historia-de-aventuras-accion-y-amor-en-medio-de-la-guerra-un-pereirano-en-vietnam/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/colombia/2024/05/19/una-historia-de-aventuras-accion-y-amor-en-medio-de-la-guerra-un-pereirano-en-vietnam/</guid><description><![CDATA[El escritor, poeta y periodista colombiano Iván Beltrán Castillo es el autor de "Un pereirano en Vietnam", las memorias de Luis Guillermo Ruiz Pretell, sus aventuras en la guerra y sus historias de amor]]></description><pubDate>Sun, 19 May 2024 17:49:56 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/GAQFXHMTIREN3JQVPRS563JERY.jpg?auth=d1d3b35f47ac10d6d8e12bf6aca82362ad1c4cfd020ecd669efe48b082c30409&smart=true&width=1000&height=1499" alt="Un pereirano en Vietnam Portada" height="1499" width="1000"/><p>El escritor, poeta y periodista colombiano Iván Beltrán Castillo es el autor de<i> </i><i><b>Un pereirano en Vietnam</b></i><b>, </b>las memorias de uno de los últimos sobrevivientes de una confrontación que enfrentó, en principio, a dos regiones de una misma nación, ubicada en la parte más oriental de la península Indochina, pero que terminó involucrando a diferentes países, incluyendo a China, Estados Unidos, Australia, España, Alemania, la entonces Unión Soviética y hasta latinoamericanos como Brasil, Ecuador, Chile, Cuba, Argentina y Colombia.</p><p>A pesar de estar ubicados en el otro lado del mundo, varios jóvenes colombianos participaron en las guerras de Corea (195- 1953) y Vietnam (1955- 1975), entre ellos Luis Guillermo Ruiz Pretell, un hombre, hoy con 80 años, nacido en el departamento del Tolima, pero que creció en Pereira, en la zona cafetera colombiana</p><p>Su historia, asegura Beltrán Castillo, tiene todos los ingredientes de una emocionante historia de aventura y suspenso, que enseña sobre la grandeza y las contradicciones de la naturaleza humana, con el agregado de que no se trata de una ficción. “Es una aventura vital absolutamente maravillosa, tan maravillosa que al ser contada, se convierte en una novela de no ficción, en una novela de aventuras, con muchísimo suspenso y todos los ingredientes fascinantes que una ficción cinematográfica o literaria pueden tener”, señala.</p><p>A mediados de la década de los años 60 el joven colombiano Luis Guillermo Ruiz Petrell, nacido en un hogar tradicional, en medio de una cultura conservadora, en “castigo” por no haber terminado la carrera de Medicina, como aspiraba su familia, y con el ánimo de darle fin a un amor que, para sus padres, habría distraído al muchacho del que debería ser su destino, fue enviado a vivir a los Estados Unidos, a donde Ruiz llegó sin hablar inglés y con el corazón roto, tratando de encontrar cuál era su verdadera vocación profesional</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/YGKIFRUQAJG6XI2IGLTTCNCZAA.JPG?auth=250ce0266b3381813fb17fa7a3b3d6c79205a35966c072f37f50eb43485f772f&smart=true&width=6000&height=4000" alt="Un pereirano en Vietnam" height="4000" width="6000"/><p>Tras vivir en Massachusetts y California, en una noche de fiesta y claramente ebrios, Ruiz y algunos de sus amigos de entonces acuerdan enlistarse para ser enviados a la guerra en Vietnam.</p><p>Durante la década de los años 40, el líder vietnamita Ho Chi Minh , al frente de la llamada Liga para la independencia de Vietnam, el Viet Minh, con el apoyo de la Unión Soviética y China, se enfrentó al dominio colonial de Japón, primero, y luego a Francia, en búsqueda de su independencia. Francia, apoyada por Estados Unidos, fue derrotada en 1954 y obligada a firmar el Acuerdo de Ginebra que estableció temporalmente una línea de demarcación territorial que dividía Vietnam entre las fuerzas militares francesas y las tropas de Ho Chi Minh.</p><p>Sin embargo, Vietnam del Norte intentó unificar todo el país bajo un único régimen comunista, con el apoyo de la Unión Soviética y China, que enviaron armas y suministros, a lo que Estados Unidos respondió con el traslado de más de 550.000 militares norteamericanos. Hacia fines de 1960, Vietnam del Norte contaba con el apoyo en el sur del Frente de Liberación Nacional (FLN) y el Vietcong, organizaciones políticas de masas con ejército propio que buscaban acabar con el régimen democrático del país. </p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/6TERAEOO7VA7JPGN3QLH4AD57Q.jpg?auth=af6b0b7ad5d2f0419f54b27980e57d1a785524f10b6d5303e90110753c0c208c&smart=true&width=1920&height=1280" alt="(Ignacio Ezcurra/ donadas por la familia a la Biblioteca Nacional)" height="1280" width="1920"/><p>En 1961, el entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, decidió incrementar el apoyo militar en Vietnam ante el temor de un avance comunista en la región. En medio de ese conflicto fue que Ruiz Pretell y sus amigos hicieron su particular compromiso impulsados por el alcohol, con la mala suerte para el colombiano de que es el único de su grupo que terminó en un avión con rumbo a Asia como parte de la Fuerza Aérea, allí sobrevivió a una de las muchas masacres perpetradas por el Vietcong y a las terribles enfermedades de la zona. “No solo es de los últimos seres humanos sobrevivientes de Vietnam, sino que es un sobreviviente del mundo”, sostiene el autor.</p><p><i><b>Un pereirano en Vietnam</b></i> es una crónica de aventuras, pero también una historia de amor, asegura Iván Beltrán Castillo sobre este texto de 200 páginas que es producto de decenas de horas de charla con Luis Guillermo Ruiz, en las que terminó conociendo alguno de sus más valioso recuerdos. “Es bello hacer un libro confesional como éste -explica el autor Iván Beltrán Castillo - porque tienes una relación con la persona, es casi como hacerle un psicoanálisis a un ser humano, pues cuando de verdad logras profundizar, hay un intercambio de energías, muy similares al psicoanálisis. Esta historia me cautivó, porque uno, es un testimonio de primera mano de un momento histórico y dos,  tiene todos los ingredientes de la aventura del hombre: el amor, la distancia, el olvido, la enfermedad y la muerte”.</p><img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/BOEZRKNQIJH3JLQZUACXBR7QRA.JPG?auth=5b9f0db7fe7d34dc099f08e38870cae727fa1a6a80025c1cb76333953b1fbad4&smart=true&width=6000&height=4000" alt="Un pereirano en Vietnam Medallas" height="4000" width="6000"/><p>De regreso a Estados Unidos concluyó dos carreras, Sistemas y Economía y se casó con su vieja amiga Stella Botero, quien fue su compañera durante más de 20 años hasta que ella murió.</p><p>“Conocí verdaderamente los Estados Unidos luego de regresar de Vietnam. Antes era, quizás, demasiado ingrávido, circunstancial y fortuito. Ahora, luego de que mis ojos registraran buena parte de las miserias y horrores, oscuridades e infamias del mundo, era un mejor ser humano, pese a lo traumatizado y dolido, y también a los estallidos nerviosos que toda la temporada en Oriente me producía…comprendía cuánto valor hay en los otros, en esas criaturas apenas sospechadas y que, palpitando a nuestro lado, escriben un destino común”. </p><p>Ruiz Petrell estaba seguro de que terminaría sus días en los Estados Unidos, pero tras la muerte de su primera esposa, se reencontró con Nelly Panesso, su primer amor, ese que había dejado atrás siendo casi un adolescente por presión de su familia, a quien no había olvidado nunca, y decidió regresar a Colombia, hoy, viudo de nuevo, sobreviviente de dos cánceres, vive entre Pereira y Estados Unidos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/BOEZRKNQIJH3JLQZUACXBR7QRA.JPG?auth=5b9f0db7fe7d34dc099f08e38870cae727fa1a6a80025c1cb76333953b1fbad4&amp;smart=true&amp;width=6000&amp;height=4000" type="image/jpeg" height="4000" width="6000"><media:description type="plain"><![CDATA[Un pereirano en Vietnam Medallas]]></media:description></media:content></item></channel></rss>