<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[Infobae.com]]></title><link>https://www.infobae.com</link><atom:link href="https://www.infobae.com/arc/outboundfeeds/rss/tags_slug/cri/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[Infobae.com News Feed]]></description><lastBuildDate>Sun, 10 May 2026 04:13:15 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[La victoria que encendió una 'revolución' para las mujeres de India]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/11/04/la-victoria-que-encendio-una-revolucion-para-las-mujeres-de-india/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2025/11/04/la-victoria-que-encendio-una-revolucion-para-las-mujeres-de-india/</guid><dc:creator><![CDATA[Mujib Mashal]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Tue, 04 Nov 2025 12:45:35 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI.png?auth=4c5614643e176ddff8daeb0445185c663ef0e71a1bcb41a97812f51f8ea7af31&smart=true&width=992&height=558" alt="" height="558" width="992"/><p>El equipo femenino de críquet logró su primer título mundial y cambió la conversación sobre el lugar de las mujeres en el deporte y en la vida pública del país.</p><p>No hace mucho tiempo, aquí en Mumbai, Harmanpreet Kaur compaginaba su trabajo diario como empleada ferroviaria con los exigentes entrenamientos como integrante de la selección nacional femenina de críquet de India.</p><p>Kaur, lejos de su familia y de su ciudad natal en el Punyab, empezaba sus días al amanecer, encadenando jornadas largas entre la práctica por la mañana, el trabajo y una segunda sesión de entrenamiento por la tarde. El almuerzo era un bocado en el tren. Su mayor angustia: no terminar el entrenamiento vespertino antes de la hora pico y perder el último tren, que la dejaría a 90 minutos a pie de casa.</p><p>Cuando Kaur subió al escenario en esa misma ciudad, pasada la medianoche y mucho después de que saliera el último tren, fue para recibir el trofeo de campeona del mundo como capitana del equipo de India. Su selección acababa de derrotar a Sudáfrica y obtenía su primer título mundial. Los fuegos artificiales iluminaron el cielo y unos 40.000 espectadores celebraron con un rugido colectivo de alegría.</p><p>Fue una victoria personal ante obstáculos que antes parecían insuperables. Pero también simbolizó la transformación incipiente del deporte femenino en India, en sintonía con el entusiasmo que hoy despierta el deporte de mujeres en todo el mundo.</p><p>El críquet es enormemente popular en este país de 1400 millones de habitantes, un elemento básico en los hogares de toda la nación, y una fuente de cientos de millones de dólares al año que sostienen al deporte a nivel mundial. Que las mujeres de India estén empezando, poco a poco, a compartir una pequeña parte de ese dinero y de esa gloria podría tener repercusiones mucho más grandes en un país que aún lucha con el papel de las mujeres en la vida pública.</p><p>"Llevamos muchos años pensando que jugamos bien al críquet, pero que aún nos falta ganar un gran torneo", dijo Kaur, de 36 años, tras la victoria. "Porque sin eso, la revolución, el cambio que queremos, no llegará".</p><p>Smriti Mandhana, vicecapitana de India, dijo que esperaba que este hito marcara un cambio cultural.</p><p>"El sueño máximo es ver un partido callejero de críquet en el que jueguen dos equipos de chicas --ya hay muchas chicas que han empezado a jugar de manera profesional--, pero hacerlo simplemente por amor al juego", dijo en una entrevista en YouTube. "Una victoria en la Copa del Mundo será, sin duda, un paso hacia eso".</p><p>La Copa del Mundo llegó a India en un momento especialmente favorable para el deporte femenino.</p><p>El panorama empezó a cambiar hacia 2017, cuando las jugadoras de la selección nacional recibieron contratos regulares. Esto permitió a jugadoras como Kaur dedicarse al críquet a tiempo completo, aunque la paga fuera apenas una fracción de la que perciben los hombres y la estabilidad laboral solo estuviera garantizada para unas pocas que lograban llegar a la cima.</p><p>Hace tres años se hizo una inversión de 500 millones de dólares en una liga privada de críquet femenino, que ha ido dando impulso a este deporte, atrayendo a nuevos públicos y ampliando la reserva de talentos, pues cada vez más jóvenes ven en este deporte una posible carrera profesional. La jugadora mejor pagada de la liga femenina privada gana casi medio millón de dólares por una temporada que dura alrededor de un mes.</p><p>La bolsa global de premios de la Copa del Mundo femenina, de casi 14 millones de dólares, representó un fuerte aumento respecto a los 3,5 millones de dólares del torneo anterior. El propio y acaudalado organismo de críquet de India anunció además un bono adicional de más de 5 millones de dólares por el desempeño de su equipo.</p><p>Los aficionados siguieron y acudieron a los partidos de la Copa del Mundo de India en cifras récord. Tanto la semifinal como la final congregaron a más de 35.000 espectadores, a pesar de la confusión en torno a los horarios y la venta de entradas a último momento. La aplicación del principal transmisor digital del torneo registró más de 300 millones de visualizaciones del partido final.</p><p>"La gente está valorando el juego", dijo Shaili Sathyu, de 50 años, directora de teatro que esperó pacientemente a que cesara la lluvia antes de que comenzara la final, tras un retraso de dos horas. "Pero quienes manejan el deporte parecen empeñados en estorbar".</p><p>Dijo que el verdadero potencial solo se alcanzará si se enfrenta la misoginia profundamente arraigada en torno a la organización y transmisión de este deporte.</p><p>"El enfoque sigue siendo: 'Oh, Dios mío, las chicas pueden hacerlo'; siguen diciendo niñas, no dicen mujeres", dijo, refiriéndose a muchos de los comentaristas de televisión. "Esa sorpresa constante, y la misoginia que encierra esa sorpresa, de que 'están jugando, y además jugando tan bien'. Esto no es un críquet improvisado en el patio trasero. Son atletas profesionales".</p><p>Frente a ella, en las gradas, un grupo que se autodenomina "The Bucket Hatters" --jóvenes entusiastas del deporte femenino que se encuentran en los partidos femeninos-- se divertía a lo grande. Cantaban canciones patrióticas, bailaban y animaban con entusiasmo a cada jugadora que entraba a batear.</p><p>"Jingle bells, jingle bells, jingle all the way", entonaban para animar a una de las jugadoras estrella del equipo de India. "Qué gozo es ver jugar a Deepti Sharma".</p><p>Sharma, oriunda de un pequeño pueblo del estado norteño de Uttar Pradesh, es también subinspectora de policía, un cargo que obtuvo gracias a una cuota deportiva, que da prioridad a ciertos atletas en los nombramientos. Ya tiene una carretera que lleva su nombre.</p><p>El camino de India hacia la final de la Copa del Mundo fue accidentado. Pero todo cambió cuando el equipo eliminó a Australia en las semifinales, superando una tarea titánica en un partido de alto puntaje contra la selección siete veces campeona del mundo.</p><p>"Son mil millones de esperanzas, la verdad", dijo Dinesh Karthik, exjugador de críquet, durante la transmisión de ese partido, cuando India estaba a punto de ganar.</p><p>Para muchos vinculados al criquet femenino, la victoria sobre Australia fue un punto de inflexión: el equipo por fin había superado una barrera psicológica, un temor que las hacía quedarse cortas en los momentos decisivos.</p><p>"No es por haber vencido a Australia, sino por cómo han cambiado las cosas", dijo Aarti Sankaran, entrenadora y exjugadora de críquet, en un video que celebraba aquella victoria. "Desde donde empezamos hasta donde estamos hoy, no hay comparación".</p><p>Jemimah Rodrigues, la jugadora estrella que llevó al equipo a la victoria, se derrumbó y se acurrucó en el campo mientras el público ovacionaba y sus compañeras corrían a abrazarla. Ídola del público por su energía inagotable --baila y canta siempre que puede--, rompió en llanto durante la entrevista posterior al partido al hablar de cómo había sobrellevado un año marcado por la ansiedad. Kaur, la capitana, también lloró mientras abrazaba a sus jugadoras.</p><p>En los días previos a la final, el equipo estuvo en todas partes: en la televisión, en los periódicos, en las redes sociales. Las mayores celebridades del país celebraron su éxito y les desearon suerte, mientras otros miraban hacia el partido con esperanza.</p><p>"Tomé el turno de noche para poder ver el partido", dijo Babu Reza, taxista de Mumbai, la mañana de la final.</p><p>Para Kaur, la noche estaba muy lejos de los días en que corría por Mumbai, tratando de conciliar su trabajo con su pasión --y con los horarios del tren. Esa misma ciudad acude ahora a ver a su equipo y, a la 1:00 a. m., se puso de pie para ovacionarlas mientras daban la vuelta de la victoria por el estadio.</p><p>"La celebración durará toda la noche", dijo.</p><p>Mujib Mashal
 es el jefe de la corresponsalía de The New York Times para el sur de Asia. Encabeza la cobertura en India y la diversa región que la rodea, incluyendo Bangladés, Sri Lanka, Nepal y Bután.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI.png?auth=4c5614643e176ddff8daeb0445185c663ef0e71a1bcb41a97812f51f8ea7af31&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=558" type="image/png" height="558" width="992"/></item><item><title><![CDATA[EE. UU. logra una victoria histórica en críquet, pero solo Pakistán lo nota]]></title><link>https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/06/08/ee-uu-logra-una-victoria-historica-en-criquet-pero-solo-pakistan-lo-nota/</link><guid isPermaLink="true">https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/06/08/ee-uu-logra-una-victoria-historica-en-criquet-pero-solo-pakistan-lo-nota/</guid><dc:creator><![CDATA[Zia ur-Rehman and John Yoon]]></dc:creator><description><![CDATA[Reportajes Especiales - News]]></description><pubDate>Sat, 08 Jun 2024 01:30:40 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<img src="https://www.infobae.com/resizer/v2/V57KY4XYSNCQFMCR5S6OS2PBN4.png?auth=3c866d91ff3cef4e4b6f319127b0949bb6c0cf7b52d8e3d1d3ff4e6a196762fe&smart=true&width=1920&height=1080" alt="" height="1080" width="1920"/><p>Fans (Persons)Cricket (Game)Karachi (Pakistan)South AsiaPakistanInternational Cricket CouncilAthletics and Sports</p><p>Pocos estadounidenses celebraron el resultado del partido en la Copa del Mundo. Pero el dolor fue intenso en Pakistán, donde este deporte es parte de su identidad nacional.</p><p>[Estamos en WhatsApp.   Empieza a seguirnos ahora]</p><p>El viernes por la mañana, entre sorbos de té con leche en una cafetería de la ciudad pakistaní de Karachi, Jaffer Ahmed analizaba la sorprendente derrota del equipo nacional de críquet ante Estados Unidos.</p><p>"Esto es increíble y vergonzoso", dijo Ahmed, de 26 años, mientras comía trozos de pan y se lamentaba la derrota con unos amigos. "¿Cómo podemos, con nuestra historia en el críquet, perder contra un país que ni siquiera tiene el críquet en su ADN?".</p><p>Perder ante Estados Unidos el jueves en la Copa del Mundo T20 masculina fue una humillación en Pakistán, donde el críquet es el deporte más popular y forma parte de la identidad nacional. El equipo nacional ganó la Copa del Mundo en 1992, liderado por Imran Khan, quien más tarde llevó su fama deportiva a una carrera política que incluyó convertirse en primer ministro.</p><p>Muchos estadounidenses fueron ajenos a la magnitud de su victoria en Dallas. Pero en el país perdedor, apasionado por el críquet, se sintió con intensidad. Cuando los aficionados se despertaron con la noticia, empezaron a intentar digerir lo sucedido, viendo resúmenes del partido en las calles.</p><p>"Deberíamos estar enseñándole a EE. UU.", dijo Muhammad Sagheer, de 32 años, "no perdiendo contra ellos".</p><p>Los aficionados estaban furiosos por la mala actuación de su equipo. Feroz Shah, de 30 años, quien calificó el juego pakistaní de desastre, dijo que los jugadores habían fallado capturas y bateos, dando oportunidades cruciales a los estadounidenses.</p><p>Pakistán ya había tenido problemas, en parte porque los recientes cambios de liderazgo en el equipo y en la junta nacional de críquet han perjudicado la moral, dijo Aatif Nawaz, un comentarista de críquet británico paquistaní, en un video.</p><p>"Un trago amargo para los aficionados paquistaníes, que rara vez han visto tiempos más oscuros", escribió en redes sociales tras el partido del jueves, calificándolo de una de las mayores sorpresas en la historia de este deporte.</p><p>Estados Unidos, que nunca había jugado en la Copa Mundial, es un país que ha llegado tarde a la escena internacional del críquet. Ocupa el puesto 18 del mundo, por debajo de Nepal y por encima de Omán. Pakistán ocupa el sexto lugar. La victoria del jueves fue la mayor hasta la fecha para el equipo de EE. UU.</p><p>"Pakistán parecía exhausto e impotente", escribió en redes sociales Waqar Younis, ex estrella de la selección nacional pakistaní. Wasim Akram, otro antiguo grande, calificó de "patética" la actuación de Pakistán.</p><p>El interés estadounidense por el críquet está creciendo junto con su diáspora en el sur de Asia. Los inversores han gastado más de mil millones de dólares en la expansión de este deporte por todo el país. La liga nacional jugó su primera temporada el año pasado y entre los propietarios de los equipos se encuentra el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella. Estados Unidos tiene ahora posibilidades de clasificarse para la siguiente ronda del torneo, algo que se veía improbable al comienzo del Mundial.</p><p>Algunos estadounidenses celebraron su victoria sobre Pakistán en las redes sociales, muchos de ellos asombrados de que uno de los jugadores estrella de EE. UU., Saurabh Netravalkar, tenga un trabajo diurno como ingeniero sénior en una empresa de software. Oracle, su empleador, dijo en redes sociales que estaba "orgulloso del equipo y de nuestra propia estrella de la ingeniería y el críquet".</p><p>"Ganar a Pakistán es un gran logro", declaró tras la victoria Monank Patel, actual capitán del equipo de EE. UU. "Estoy muy orgulloso de los chicos".</p><p>Otra preocupación reverberaba en el café de Karachi donde Ahmed tomaba el té con unos amigos. Pakistán está a punto de enfrentarse el domingo a India, su mayor competidor, en un acontecimiento que copará todas las pantallas de televisión de ambas naciones.</p><p>"Si no pudimos ganar a EE. UU., ¿cómo vamos a ganar a nuestro archirrival indio?", dijo Sagheer.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://www.infobae.com/resizer/v2/V57KY4XYSNCQFMCR5S6OS2PBN4.png?auth=3c866d91ff3cef4e4b6f319127b0949bb6c0cf7b52d8e3d1d3ff4e6a196762fe&amp;smart=true&amp;width=1920&amp;height=1080" type="image/png" height="1080" width="1920"/></item></channel></rss>